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    <title><![CDATA[elDiario.es - Nick Wilson]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/nick-wilson/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Nick Wilson]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los eslóganes vacíos sobre "la libertad" dañan nuestra capacidad para responder a la pandemia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/esloganes-vacios-libertad-danan-capacidad-responder-pandemia_129_8159820.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c3fa9132-b84f-402e-9737-747b1b513b32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los eslóganes vacíos sobre &quot;la libertad&quot; dañan nuestra capacidad para responder a la pandemia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hacer que la respuesta global a la COVID-19 encaje en un eslogan reduce el abanico de opciones y puede llegar a estrangular la posibilidad de un debate informado sobre las diferentes medidas</p><p class="subtitle">Por qué todos los países deben perseguir una estrategia para eliminar el virus en lugar de contenerlo</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Tenemos que abrirnos&rdquo;. &ldquo;Debemos aprender a convivir con el virus&rdquo;. &ldquo;D&iacute;a de la libertad&rdquo;. En todo el mundo, la respuesta de los pol&iacute;ticos a la pandemia de la COVID-19 ha estado plagada de declaraciones de ese tipo. Para nosotros, los epidemi&oacute;logos, son esl&oacute;ganes pol&iacute;ticos casi carentes de significado y que cubren un amplio espectro de escenarios. Entre ellos, algunos muy perjudiciales. <a href="https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736%2821%2901589-0/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Especialmente para las personas m&aacute;s vulnerables</a>.
    </p><p class="article-text">
        El enfoque del Gobierno brit&aacute;nico de Boris Johnson es un ejemplo particularmente atroz del da&ntilde;o que la ret&oacute;rica pol&iacute;tica puede causar en un debate abierto y transparente <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/miedo-e-incertidumbre-empresarios-trabajadores-primer-dia-restricciones-inglaterra_1_8149300.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobre las respuestas a la pandemia</a>. Hacer que la respuesta global a la COVID-19 encaje en un eslogan reduce el abanico de opciones y puede llegar a estrangular la posibilidad de un debate informado sobre las diferentes medidas.
    </p><p class="article-text">
        Un lenguaje com&uacute;n ayuda a debatir y a comparar las estrategias contra la pandemia. Como la mayor&iacute;a de los cient&iacute;ficos, los epidemi&oacute;logos se pasan mucho tiempo clasificando cosas como enfermedades, riesgos o intervenciones. Se trata de un proceso esencial para entender cu&aacute;ndo sube la incidencia de la enfermedad y cu&aacute;ndo la causa es simplemente una mejora en las pruebas de detecci&oacute;n; o para saber cu&aacute;ndo estamos ante un brote localizado y cu&aacute;ndo ante una pandemia global. Tambi&eacute;n es esencial para decidir si un medicamento, o una medida social y de salud p&uacute;blica (como el distanciamiento f&iacute;sico o el uso de mascarillas) cambian o no las cosas.
    </p><h3 class="article-text">Erradicar el virus</h3><p class="article-text">
        Este es uno de las motivos por el que publicamos<a href="https://www.bmj.com/content/371/bmj.m4907" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una tipolog&iacute;a de estrategias de respuesta a la pandemia </a>que nos permitiera buscar relaciones entre medidas y resultados. No es sorprendente que las encontr&aacute;ramos. Los pa&iacute;ses que siguen la estrategia de erradicaci&oacute;n han obtenido resultados espectacularmente mejores que los que adoptaron el enfoque de supresi&oacute;n o de mitigaci&oacute;n: tuvieron menores tasas de letalidad por COVID-19, mejor desempe&ntilde;o econ&oacute;mico, y sus confinamientos duraron menos.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s del 20% de la poblaci&oacute;n mundial vive en un pa&iacute;s con estrategia de erradicaci&oacute;n. Entre ellos, China, Hong Kong, Taiw&aacute;n, Singapur, Australia y<a href="https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2021.06.25.21259556v1.full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Nueva Zelanda.</a> A pesar del &eacute;xito del enfoque, algunos gobiernos se niegan a reconocer que lo est&aacute;n adoptando por muy evidente que sea. El Gobierno australiano de Scott Morrison est&aacute; claramente profundizando su apuesta por la erradicaci&oacute;n pero define la estrategia en su hoja de ruta para salir de la pandemia empleando el t&eacute;rmino &ldquo;supresi&oacute;n&rdquo; de una manera confusa. Este tipo de construcci&oacute;n del lenguaje pol&iacute;tico oscurece en vez de aclarar.
    </p><p class="article-text">
        Para garantizar un debate informado que nos ayude en nuestra salida de la pandemia global y en la b&uacute;squeda de la mejor relaci&oacute;n posible con el virus SARS-CoV-2 a largo plazo es esencial que compartamos un lenguaje y un marco de comprensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No debemos asumir de manera autom&aacute;tica la suposici&oacute;n de que tendremos que &ldquo;aprender a vivir con este virus&rdquo; de la misma manera que ya convivimos con la gripe. Con vacunas y con medidas de salud p&uacute;blica muy eficaces tenemos a nuestro alcance la posibilidad de no convivir con la COVID-19 de esa manera. Ya hemos elegido no vivir con infecciones v&iacute;ricas graves, como la poliomielitis y como el sarampi&oacute;n, con estrategias nacionales y regionales de erradicaci&oacute;n para esas infecciones. Incluso la erradicaci&oacute;n a nivel mundial es una opci&oacute;n a considerar. De hecho, el &eacute;xito de los pa&iacute;ses que optaron por sostener la erradicaci&oacute;n de la COVID-19 sugiere que la comunidad internacional deber&iacute;a considerar seriamente los pros y contras de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/razones-paises-deberian-seguir-estrategia-eliminacion-virus_129_7178596.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una estrategia de &ldquo;erradicaci&oacute;n progresiva&rdquo;</a>, con un posible objetivo &uacute;ltimo de la erradicaci&oacute;n mundial.
    </p><p class="article-text">
        Es preocupante que la &ldquo;gripe estacional&rdquo; se haya convertido en un punto de referencia al que aspirar. En un pa&iacute;s como Nueva Zelanda es responsable de casi el 2% de las muertes anuales: la principal enfermedad contagiosa del pa&iacute;s por su letalidad. La gripe es tambi&eacute;n la enfermedad que <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0264410X15008956?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cada invierno llena los hospitales neozelandeses</a> de miles de enfermos graves que representan en torno al 1% del total de ingresos hospitalarios. Estas infecciones respiratorias aumentan las desigualdades, ya que la probabilidad de hospitalizaci&oacute;n y de muerte por gripe para los neozelandeses de origen maor&iacute; y para los de origen en otras Islas del Pac&iacute;fico es mucho mayor que para los de origen europeo. Si tuvi&eacute;ramos vacunas verdaderamente eficaces, lo m&aacute;s seguro es que hubi&eacute;ramos elegido no vivir con la gripe.
    </p><h3 class="article-text">No es la gripe</h3><p class="article-text">
        La COVID-19 es mucho peor que la gripe estacional. Se trata de una infecci&oacute;n que afecta a varios &oacute;rganos y que para muchos tiene consecuencias de largo plazo, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/covid-19-persistente-detectados-50-efectos-plazo_1_7203551.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la llamada COVID persistente,</a> tambi&eacute;n entre los ni&ntilde;os. Algunas descripciones de un mundo futuro donde la COVID-19 ha pasado a ser una enfermedad estacional y recurrente son bastante l&uacute;gubres. Limitar la propagaci&oacute;n de la COVID-19 lo m&aacute;s r&aacute;pido que podamos es probablemente nuestra mejor defensa contra la constante aparici&oacute;n de variantes m&aacute;s contagiosas y mejor equipadas para eludir a las vacunas.
    </p><p class="article-text">
        La Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud tiene un papel ineludible como facilitadora de un lenguaje com&uacute;n en las estrategias de respuesta al coronavirus y para enmarcar el debate sobre todos los posibles escenarios futuros, especificando cu&aacute;les son los m&aacute;s factibles y deseables.
    </p><p class="article-text">
        Como cient&iacute;ficos, debemos mantener la presi&oacute;n sobre nuestros l&iacute;deres pol&iacute;ticos y sobre nuestros colegas para que se hable de la pandemia de la COVID-19 a partir de evidencias y usando un lenguaje que facilite un debate informado sobre nuestro futuro colectivo.
    </p><p class="article-text">
        Como miembros del p&uacute;blico, nuestro deber es exigir a los l&iacute;deres (y a los cient&iacute;ficos) que hablen de forma comprensible, relevante y coherente. Una conversaci&oacute;n que debe incluir la voz de los m&aacute;s fr&aacute;giles ante la pandemia. Nuestro deber es insistir en la necesidad de un marco fundamentado en la ciencia y no en esl&oacute;ganes enga&ntilde;osos.
    </p><p class="article-text">
        <em>Michael Baker y Nick Wilson son profesores del Departamento de Salud P&uacute;blica de la Universidad de Otago en Wellington (Nueva Zelanda)</em>
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Francisco de Z&aacute;rate.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Michael Baker, Nick Wilson]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/esloganes-vacios-libertad-danan-capacidad-responder-pandemia_129_8159820.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Jul 2021 20:07:20 +0000]]></pubDate>
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