<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Isabel Traver]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/isabel-traver/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Isabel Traver]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1035378" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La ermita del siglo XVII en la que se fabrican los materiales del futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/ermita-siglo-xvii-fabrican-materiales-futuro_1_9806168.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3da2bfd5-7486-4e35-9ed4-e4170643322e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ermita del siglo XVII en la que se fabrican los materiales del futuro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este centro de investigación se sirve de tejidos vegetales que se encuentran fácilmente en la naturaleza para crear biomateriales con propiedades similares a las del plástico o el metal. Bivo desarrolla su actividad desde hace dos años y medio en Aguaviva y actualmente da empleo a ocho personas</p></div><p class="article-text">
        En la ermita de Aguaviva hace a&ntilde;os que ya no se escuchan oraciones de culto ni los feligreses llegan en romer&iacute;a para venerar a Santa B&aacute;rbara, a quien debe su nombre. Sin embargo, cada d&iacute;a desde hace m&aacute;s de dos a&ntilde;os este peque&ntilde;o templo abre sus puertas con un prop&oacute;sito renovado, el de servir de laboratorio a ocho j&oacute;venes que investigan sobre el desarrollo y aplicaci&oacute;n de nuevos materiales basados en tejidos vegetales.
    </p><p class="article-text">
        Son bi&oacute;logos, dise&ntilde;adores, qu&iacute;micos e ingenieros que trabajan en Aguaviva y residen en la propia localidad turolense o en municipios colindantes. Desarrollan su actividad con un doble prop&oacute;sito: demostrar que los materiales biodegradables pueden ser una alternativa tan buena o mejor que los derivados del petr&oacute;leo y tambi&eacute;n que los procesos productivos pueden generar un impacto positivo en el medio en el que se localizan, a trav&eacute;s de sinergias y de apostar por una econom&iacute;a circular, m&aacute;s sostenible y respetuosa.&nbsp;Actualmente est&aacute;n trabajando en tres l&iacute;neas de investigaci&oacute;n. Una de ellas relacionada con la creaci&oacute;n de biomateriales a trav&eacute;s del micelio de hongos, una segunda con el uso madera para impresi&oacute;n 3D y un &uacute;ltimo campo sobre cultivo controlado de especies.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/40c95ac2-14ec-4dc5-a692-87bb98d1b722_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/40c95ac2-14ec-4dc5-a692-87bb98d1b722_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/40c95ac2-14ec-4dc5-a692-87bb98d1b722_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/40c95ac2-14ec-4dc5-a692-87bb98d1b722_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/40c95ac2-14ec-4dc5-a692-87bb98d1b722_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/40c95ac2-14ec-4dc5-a692-87bb98d1b722_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/40c95ac2-14ec-4dc5-a692-87bb98d1b722_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La ermita de Santa Bárbara en Aguaviva."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La ermita de Santa Bárbara en Aguaviva.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Bivo &ndash;as&iacute; es como se denomina este laboratorio rural&ndash; fue impulsado por las cooperativas de I+D+i Biocore, Xapa y Silvestrina, que a su vez operan bajo el paraguas de Zooc&aacute;nica, una cooperativa de segundo grado. Sus miembros analizan el potencial que tienen los territorios para generar empleo y una vez instalados despliegan su actividad siempre ligada al marco de la investigaci&oacute;n y el desarrollo. &ldquo;La actividad que generamos en el medio rural promueve una estructura de trabajo ligada al sector primario, pero con vocaci&oacute;n de transferencia industrial, para que las investigaciones que llevemos a cabo puedan, en poco tiempo, generar nuevas industrias. En el caso de Aguaviva, por ejemplo, ligadas a los biomateriales&rdquo;, explica Oihane Ruiz, m&aacute;xima responsable de Silvestrina, cooperativa que actualmente ostenta la presidencia de Zooc&aacute;nica.
    </p><h3 class="article-text">Un entorno privilegiado</h3><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n de Aguaviva como sede para su laboratorio no fue fortuita. El actual coordinador del centro, Sergio Mesa, estaba ligado al municipio por lazos familiares y aprovechando la oportunidad quiso volver a su pueblo. Tambi&eacute;n la despoblaci&oacute;n ha sido un factor clave. Para la cooperativa se trata &ldquo;de un reto may&uacute;sculo&rdquo; que al mismo tiempo se presenta como una oportunidad. &ldquo;Ahora existe un vac&iacute;o de actividad, hay mucha menos gente y tenemos un territorio que nos permite pensar en grandes proyectos que generen m&aacute;s biodiversidad, que no sean solo extractivos, sino que planteen cuestiones de mejora de suelos o de c&oacute;mo transformar la materia prima que se desecha de actividades productivas, y esto es precisamente lo que hacemos en nuestro laboratorio&rdquo;, apunta Ruiz.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec14e006-5937-48df-8b96-50467cd8cd4d_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec14e006-5937-48df-8b96-50467cd8cd4d_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec14e006-5937-48df-8b96-50467cd8cd4d_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec14e006-5937-48df-8b96-50467cd8cd4d_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec14e006-5937-48df-8b96-50467cd8cd4d_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ec14e006-5937-48df-8b96-50467cd8cd4d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ec14e006-5937-48df-8b96-50467cd8cd4d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El equipo que integra Bivo posa en el interior de la Ermita de Santa Bárbara, donde se ubica el laboratorio."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El equipo que integra Bivo posa en el interior de la Ermita de Santa Bárbara, donde se ubica el laboratorio.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Otra de las razones para decantarse por Aguaviva fue precisamente el hecho de encontrarse en un entorno inmejorable para el aprovechamiento de recursos naturales, como la madera, los hongos y restos org&aacute;nicos procedentes de actividades agr&iacute;colas.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente en la ermita de Aguaviva se trabaja en tres l&iacute;neas de investigaci&oacute;n diferentes. La primera de ellas se sirve del micelio de los hongos para crear biomateriales con propiedades similares a las del pl&aacute;stico. Para ello, los investigadores recrean el proceso de alimentaci&oacute;n y crecimiento natural del micelio en condiciones controladas. &ldquo;Lo primero que hacemos es seleccionar la materia org&aacute;nica de la que se va a &lsquo;alimentar&rsquo; nuestro micelio y para ello utilizamos restos procedentes de la agricultura de la zona, como por ejemplo la hoja del olivo o la c&aacute;scara de almendras. Una vez que hemos seleccionado el material, lo llevamos al laboratorio, lo trituramos, hidratamos y esterilizamos y una vez que est&aacute; listo y en las condiciones que a nosotros nos interesa lo metemos dentro de unos moldes que ha creado nuestro equipo de dise&ntilde;o y que pueden tener la forma que deseemos, como la de un casco, por ejemplo&rdquo;, explica Lucas Lecha, bi&oacute;logo e investigador de Bivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El resultado final es un material 100% org&aacute;nico y degradable, con propiedades que var&iacute;an dependiendo del sustrato vegetal empleado para alimentar al hongo y tambi&eacute;n de los tratamientos que se le apliquen. &ldquo;En general las propiedades mec&aacute;nicas que tienen estos materiales son una buena absorci&oacute;n del impacto y el aislamiento t&eacute;rmico&rdquo;, explica. Hasta el momento han realizado varios prototipos, entre ellos cascos de protecci&oacute;n, paneles para aislamiento t&eacute;rmico y ac&uacute;stico o sustitutos del poliestireno expandido para embalajes.
    </p><p class="article-text">
        En un proyecto previo, ya lograron algo similar al modificar las propiedades de la madera, densific&aacute;ndola y haci&eacute;ndola m&aacute;s resistente mediante tratamientos de presi&oacute;n, temperatura y transformaci&oacute;n bioqu&iacute;mica. El resultado fue un material con una resistencia capaz de sustituir piezas de metal.
    </p><h3 class="article-text">Proyectos que echan ra&iacute;ces</h3><p class="article-text">
        Otro de los proyectos que est&aacute;n en marcha es el desarrollo de biotintas derivadas de la madera para impresi&oacute;n 3D. El objetivo, explica Raquel Navarro, ingeniera de dise&ntilde;o industrial y encargada de la investigaci&oacute;n, es &ldquo;sustituir los filamentos de origen f&oacute;sil que se emplean en la actualidad por estas tintas 100% biodegradables&rdquo;. Para ello, emplean residuos forestales como el serr&iacute;n o madera desechada que despu&eacute;s trituran. &ldquo;Hacemos un proceso de molienda y tamizado y el polvo resultante lo mezclamos con acetato de celulosa y un disolvente org&aacute;nico para obtener la tinta semil&iacute;quida&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su pr&oacute;ximo reto, explica Navarro, es la impresi&oacute;n 3D con biotintas obtenidas a partir de residuos que se generan en la producci&oacute;n agr&iacute;cola de la zona. &ldquo;Eso nos acerca mucho a los productores locales. Ya hemos contactado con las cooperativas agr&iacute;colas de la zona y es muy enriquecedor porque sientes que aportas algo al territorio y que es un proyecto que tiene arraigo con la zona&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb37a477-86a7-4b85-8f31-45ef6cb10469_3-4-aspect-ratio_50p_1062790.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb37a477-86a7-4b85-8f31-45ef6cb10469_3-4-aspect-ratio_50p_1062790.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb37a477-86a7-4b85-8f31-45ef6cb10469_3-4-aspect-ratio_75p_1062790.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb37a477-86a7-4b85-8f31-45ef6cb10469_3-4-aspect-ratio_75p_1062790.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb37a477-86a7-4b85-8f31-45ef6cb10469_3-4-aspect-ratio_default_1062790.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/eb37a477-86a7-4b85-8f31-45ef6cb10469_3-4-aspect-ratio_default_1062790.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/eb37a477-86a7-4b85-8f31-45ef6cb10469_3-4-aspect-ratio_default_1062790.jpg"
                    alt="Impresión 3D en madera."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Impresión 3D en madera.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El tercer campo de investigaci&oacute;n en el que trabajan desde Bivo tiene que ver con el cultivo&nbsp;<em>indoor</em>&nbsp;de especies vegetales procedentes de otras regiones del mundo y de inter&eacute;s cient&iacute;fico. Tal c&oacute;mo explica Amada Garitas, bi&oacute;loga especializada en biotecnolog&iacute;a vegetal, la intenci&oacute;n es hacer un cultivo vigilado para estudiar sus necesidades y comportamientos.
    </p><p class="article-text">
        En estos dos a&ntilde;os y medio de andadura, Bivo ha terminado formando toda una red de sinergias en Aguaviva y alrededores. Su actividad se articula con cooperativas agr&iacute;colas de la zona e incluso con el colegio de la localidad, donde han creado un refugio clim&aacute;tico. &ldquo;Apostamos por que el laboratorio sea una estructura permanente. De repente vemos c&oacute;mo forma parte de esa red de generaci&oacute;n de cultura, de conocimiento. Es muy importante que los espacios de pensamiento y de investigaci&oacute;n est&eacute;n dentro del territorio en el que se desarrolla la actividad&rdquo;, apunta la presidenta de Silvestrina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su intenci&oacute;n, explica, es que esta red llegue incluso m&aacute;s all&aacute; y alance una dimensi&oacute;n comarcal. &ldquo;Van creciendo los proyectos y con ellos la necesidad de m&aacute;s empleados, m&aacute;s espacio, por eso creemos que hace falta un planteamiento a nivel comarcal, donde adem&aacute;s de Aguaviva haya otros nodos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Traver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/ermita-siglo-xvii-fabrican-materiales-futuro_1_9806168.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Dec 2022 22:36:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3da2bfd5-7486-4e35-9ed4-e4170643322e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="16770165" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3da2bfd5-7486-4e35-9ed4-e4170643322e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="16770165" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La ermita del siglo XVII en la que se fabrican los materiales del futuro]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3da2bfd5-7486-4e35-9ed4-e4170643322e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Despoblación,España vaciada,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Abilio Marqués León, el paracaidista turolense que saltó sobre el cielo de Normandía el Día D]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/abilio-marques-leon-paracaidista-turolense-salto-cielo-normandia-dia-d_1_9624826.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29c31878-2527-46ab-9529-a5e83bc2c4cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Abilio Marqués León, el paracaidista turolense que saltó sobre el cielo de Normandía el Día D"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Marqués abandonó su pueblo, Albentosa, en plena Guerra Civil, para marcharse a Estados Unidos. Allí se alistó al ejército, junto a su tío Pascual, y fue combatiente en la II Guerra Mundial. Ahora una investigación trata de esclarecer más datos sobre su vida</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Evelyn Mesquida, la periodista que ha logrado la gratitud de Francia a los republicanos que liberaron París</p></div><p class="article-text">
        De padres albentosinos, Abilio Marqu&eacute;s Le&oacute;n naci&oacute;, no obstante, a 5.600 kil&oacute;metros de casa, en Clifton, Arizona. Su padre, Joaqu&iacute;n, era comerciante y despu&eacute;s de casarse con Amparo, la pareja emigr&oacute; a Am&eacute;rica donde naci&oacute; su primer hijo en 1918. Permanecieron all&iacute; hasta que lograron hacer algo de dinero y, entonces, cuando el peque&ntilde;o ten&iacute;a tres a&ntilde;os, volvieron a Espa&ntilde;a para instalarse en su pueblo. Abilio pas&oacute; su infancia y adolescencia en Albentosa junto a sus tres hermanos, pero en 1937 volver&iacute;a a Estados Unidos donde acabar&iacute;a alist&aacute;ndose en el ej&eacute;rcito y combatiendo en la II Guerra Mundial.
    </p><p class="article-text">
        Esto &uacute;ltimo es lo &uacute;nico que sab&iacute;a Jorge Benet Le&oacute;n, que un pariente suyo -su t&iacute;o segundo- hab&iacute;a participado en la contienda y hab&iacute;a resultado herido. Se lo hab&iacute;a contado su madre despu&eacute;s de encontrar una fotograf&iacute;a de Abilio con uniforme del ej&eacute;rcito americano y otras en las que estaba con su mujer y su hijo. &ldquo;Mi madre me explic&oacute; que se trataba de su primo hermano Abilio y familia. Me dijo que, en uno de sus viajes a Espa&ntilde;a, vino a Navajas. Le cont&oacute; que hab&iacute;a sido paracaidista en la guerra mundial con el ej&eacute;rcito americano y que fue herido. Yo soy muy aficionado a la Historia y tener un familiar directo participando en aquella guerra era para m&iacute; como una novela de aventuras&rdquo;, apunta Benet.
    </p><p class="article-text">
        Estaba dispuesto a investigar m&aacute;s sobre su familia americana, pero sin Internet, ni los medios actuales, no pudo encontrar nada. Fue a&ntilde;os despu&eacute;s cuando dio con la necrol&oacute;gica del fallecimiento de Manuela, la esposa de Abilio, en la que aparec&iacute;a Abe G. Marques, como su hijo. &ldquo;Abe hab&iacute;a nacido como Abilio Marqu&eacute;s Gonz&aacute;lez, el nombre que yo buscaba, pero en Estados Unidos es m&aacute;s com&uacute;n cambiar de nombre&rdquo;, se&ntilde;ala. As&iacute; es como logr&oacute; dar con el hijo de su t&iacute;o, que viv&iacute;a en Tucson, Arizona.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a &eacute;l pudo hacer grandes avances en su investigaci&oacute;n y a trav&eacute;s de internet logr&oacute; recopilar una gran cantidad de datos y documentos oficiales de partidas de nacimiento, licencias de matrimonio, registros del ej&eacute;rcito, fotos, etc. As&iacute; supo que su t&iacute;o segundo, Abilio, se march&oacute; de Espa&ntilde;a cuando solo ten&iacute;a 19 a&ntilde;os, en 1937. Aunque no se conoce con certeza si particip&oacute; en la Guerra Civil, su familia le habr&iacute;a animado a regresar a Estados Unidos para huir del conflicto. As&iacute; pues, parti&oacute; en noviembre de ese a&ntilde;o desde el puerto franc&eacute;s de Le Havre rumbo a Nueva York.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1e78977-fcf9-4eb2-8f35-963647dc5c6d_3-4-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1e78977-fcf9-4eb2-8f35-963647dc5c6d_3-4-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1e78977-fcf9-4eb2-8f35-963647dc5c6d_3-4-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1e78977-fcf9-4eb2-8f35-963647dc5c6d_3-4-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1e78977-fcf9-4eb2-8f35-963647dc5c6d_3-4-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1e78977-fcf9-4eb2-8f35-963647dc5c6d_3-4-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a1e78977-fcf9-4eb2-8f35-963647dc5c6d_3-4-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pascual León Vivas, quien sirvió como barbero en las Fuezas Armadas estadounidenses"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pascual León Vivas, quien sirvió como barbero en las Fuezas Armadas estadounidenses                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n supo que cuando lleg&oacute; no estuvo solo, all&iacute; le esperaba su t&iacute;o Pascual Le&oacute;n, que hab&iacute;a llegado a Estados Unidos a petici&oacute;n de su hermana Amparo, cuando esta todav&iacute;a viv&iacute;a en Arizona con su marido y el peque&ntilde;o Abilio. Pascual no regres&oacute; a Espa&ntilde;a con los dem&aacute;s y para entonces resid&iacute;a en Los &Aacute;ngeles, donde regentaba una peque&ntilde;a barber&iacute;a. Benet descubri&oacute; as&iacute; que su abuelo ten&iacute;a un hermano en Estados Unidos, Pascual Le&oacute;n -que despu&eacute;s cambi&oacute; su nombre a Paul- del que nunca les habl&oacute;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La Guerra y el D&iacute;a D</strong></h3><p class="article-text">
        Poco tiempo despu&eacute;s de que Abilio llegase a Norteam&eacute;rica estall&oacute; la II Guerra Mundial y tanto &eacute;l como su t&iacute;o se alistaron en el ej&eacute;rcito. Pascual no pudo ir al frente debido a su edad, as&iacute; que desempe&ntilde;&oacute; su oficio de barbero en la US Navy, en la base de Pearl Harbour. All&iacute; estuvo hasta 1946, cuando pas&oacute; a la reserva. Abilio, en cambio, se inscribi&oacute; como voluntario paracaidista, sirviendo en la compa&ntilde;&iacute;a B (Baker), 506&ordm; Regimiento Paracaidista, 101&ordf; Divisi&oacute;n Aerotransportada.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que Benet hab&iacute;a dado con el numeral de soldado y la unidad a la que hab&iacute;a pertenecido su t&iacute;o, pero le cost&oacute; encontrar m&aacute;s detalles sobre sus peripecias como soldado. Decidi&oacute; entonces ponerse en contacto con los organizadores del Memorial March de Albentosa, un evento que recrea episodios de la II Guerra Mundial, entre ellos ocurrido en Normand&iacute;a en junio de 1944. Lo hizo convencido de que aquella representaci&oacute;n se hac&iacute;a precisamente con motivo de la participaci&oacute;n de uno de sus antiguos vecinos en la contienda, pero su sorpresa fue may&uacute;scula cuando supo que no ten&iacute;an conocimiento de las haza&ntilde;as de Abilio ni tampoco de las de Pascual.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n lo fue para los participantes de la Memorial March, sobre todo despu&eacute;s de saber que Abilio hab&iacute;a estado en la misma unidad, regimiento y divisi&oacute;n -&uacute;nicamente cambia la compa&ntilde;&iacute;a- que recrea uno de los grupos de este evento, as&iacute; que no dudaron en colaborar con la investigaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica Jos&eacute; Miguel Alfonso, responsable de la organizaci&oacute;n, lo que les puso sobre la pista fue la fotograf&iacute;a del paracaidista. Algunas de las medallas y distinciones que luce en su uniforme se otorgaban a soldados que hab&iacute;an sido heridos en combate. La informaci&oacute;n que ya hab&iacute;a recopilado Jorge les llev&oacute; hasta el archivo del hospital en el que fue atendido en Inglaterra. &ldquo;Despu&eacute;s nos pusimos en contacto con el C&oacute;nsul de Estados Unidos en Valencia que a su vez nos facilit&oacute; el contacto del Agregado Militar de Defensa, quien nos abri&oacute; los expedientes de ambos soldados, tanto de Abilio como de Pascual&rdquo;, explica Alfonso.
    </p><p class="article-text">
        Tirando del hilo supieron que Abilio hab&iacute;a participado hasta en tres campa&ntilde;as diferentes durante la Guerra, la primera el 6 de junio en Normand&iacute;a. De aquella haza&ntilde;a sali&oacute; ileso y en julio retiraron a su compa&ntilde;&iacute;a para prepararse para la siguiente ofensiva en los Pa&iacute;ses Bajos. Es en la Operaci&oacute;n Market Garden, en el 44, cuando Abilio sufre la primera herida en combate por metralla en el pecho. Tras estar hospitalizado volvi&oacute; al frente en B&eacute;lgica, y all&iacute;, en la batalla de las Ardenas padeci&oacute; la enfermedad denominada pie de trinchera, es decir, la congelaci&oacute;n de los pies. Es entonces cuando ingres&oacute; en el hospital de Inglaterra, donde permaneci&oacute; cuatro meses. A principios de mayo, poco antes de que terminara la II Guerra Mundial, recibi&oacute; el alta y ya no volvi&oacute; a combatir.
    </p><p class="article-text">
        Una vez acabado el conflicto, Abilio Marqu&eacute;s regres&oacute; a Arizona y se cas&oacute; con Manuela Gonz&aacute;lez, una emigrante espa&ntilde;ola con la que tuvo a Abe Marqu&eacute;s, quien tambi&eacute;n fue soldado en la guerra de Vietnam en la marina de los Estados Unidos y falleci&oacute; sin descendencia en 2020. Su padre, Abilio, muri&oacute; en 1983 de c&aacute;ncer.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La investigaci&oacute;n no ha acabado</strong></h3><p class="article-text">
        Tanto Jorge Benet como el grupo que coordina Jos&eacute; Miguel Alfonso en la Memorial March contin&uacute;an investigando el pasado de estos dos turolenses y sus familias. Benet mantiene contacto con uno de sus primos lejanos, Jesse Taylor, nieto de Pascual. Entre otras cosas, supo que una de las hijas del barbero, Gloria, fue una de las primeras mujeres conductoras de coches de carreras en Estados Unidos y cofundadora de la revista Road and Track que sigue public&aacute;ndose hoy en d&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n intentan esclarecer si Abilio particip&oacute; en la Guerra Civil espa&ntilde;ola y por eso decidi&oacute; marcharse a Estados Unidos. &ldquo;Estamos tratando de acceder a los archivos de Burgos para saber si Abilio tom&oacute; parte en la guerra ya que algunas personas lo han situado en el bando republicano&rdquo;. No obstante, apuntan que dar con datos de este tipo en Espa&ntilde;a es mucho m&aacute;s complejo que en Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo fin de semana de septiembre tuvo lugar la VII edici&oacute;n del Memorial March en Albentosa, donde se rindi&oacute; homenaje a los dos soldados de la localidad que participaron en la II Guerra Mundial. Un total de 200 recreadores llegados de toda Espa&ntilde;a tomaron parte en este evento que cada vez atrae a m&aacute;s curiosos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Traver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/abilio-marques-leon-paracaidista-turolense-salto-cielo-normandia-dia-d_1_9624826.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Oct 2022 02:56:17 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/29c31878-2527-46ab-9529-a5e83bc2c4cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="136663" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/29c31878-2527-46ab-9529-a5e83bc2c4cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="136663" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Abilio Marqués León, el paracaidista turolense que saltó sobre el cielo de Normandía el Día D]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/29c31878-2527-46ab-9529-a5e83bc2c4cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Segunda Guerra Mundial,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un libro recopila las vicisitudes del homenaje a Félix Romeo y su biblioteca sumergida de Lechago]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/libro-recopila-vicisitudes-homenaje-felix-romeo-biblioteca-sumergida-lechago_1_9585378.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25f26ce4-ff20-4238-b749-0514af90d0dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un libro recopila las vicisitudes del homenaje a Félix Romeo y su biblioteca sumergida de Lechago"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La obra titulada 'La biblioteca sumergida de Lechago' relata cómo se llevó a cabo esta peculiar propuesta, ideada inicialmente por el escritor lechaguino, Félix Romeo, pero llevada a cabo por sus vecinos como forma de reconocimiento cuando se cumplían diez años de su fallecimiento. Incluye fotografías del día del homenaje, textos que se leyeron en su memoria e incluso un comic</p><p class="subtitle">La biblioteca sumergida que ideó Félix Romeo como protesta ante el pantano de Lechago se hace realidad</p></div><p class="article-text">
        Cuentan sus vecinos que, como buen escritor, F&eacute;lix Romeo era &ldquo;una m&aacute;quina de ideas&rdquo; y que su creatividad no ten&iacute;a l&iacute;mites. El grifo de su imaginaci&oacute;n no se corto siquiera cuando lleg&oacute; a sus o&iacute;dos el anuncio de un embalse en Lechago, su pueblo, que inicialmente iba a ser inundado. Entonces crey&oacute; que una buena forma de protesta pod&iacute;a ser, precisamente, una biblioteca sumergida. &ldquo;Contra el embalse, cultura&rdquo;, algo as&iacute; debi&oacute; pensar Romeo, aseguran sus semejantes, y aunque finalmente ni el pantano hizo desaparecer el pueblo &ndash;pues la cota no alcanz&oacute; los niveles que se hab&iacute;an proyectado en un primer momento&ndash; ni Romeo llev&oacute; a cabo su ins&oacute;lita idea, la biblioteca sumergida es una realidad hoy en d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Vecinos y amigos decidieron llevarla a cabo en agosto del pasado a&ntilde;o, en 2021, cuando se cumpl&iacute;an diez a&ntilde;os del fallecimiento de F&eacute;lix. &ldquo;Vimos que la pandemia no iba a dejar que hici&eacute;ramos un homenaje al uso en las fiestas patronales, como quiz&aacute; se hubiera hecho en una situaci&oacute;n normal, as&iacute; que ya en el confinamiento unos cuantos miembros de la Asociaci&oacute;n Amigos de Lechago empezamos a pensar y llegamos a la conclusi&oacute;n de que un buen homenaje pod&iacute;a ser hacer realidad esa idea de una biblioteca sumergida&rdquo;, explica Agust&iacute;n Mart&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o despu&eacute;s, con Mart&iacute;n como coordinador, han presentado un libro que lleva por t&iacute;tulo &ldquo;La biblioteca sumergida de Lechago&rdquo;. En &eacute;l se recoge todo el proceso transcurrido desde que Romeo compartiese su idea o su &ldquo;marcianada&rdquo;, como la define el artista Jos&eacute; Azul, autor del contenedor que alberga la biblioteca, hasta su realizaci&oacute;n. &ldquo;La finalidad de este libro era, por un lado, un acto de homenaje m&aacute;s hacia F&eacute;lix y por otro, que toda esa gente que no hab&iacute;a o&iacute;do hablar de esta biblioteca sumergida sepa c&oacute;mo, cu&aacute;ndo y por qu&eacute; surge&rdquo;, apunta Mart&iacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/578ae999-f52f-4e56-9000-86b83ebb101f_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/578ae999-f52f-4e56-9000-86b83ebb101f_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/578ae999-f52f-4e56-9000-86b83ebb101f_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/578ae999-f52f-4e56-9000-86b83ebb101f_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/578ae999-f52f-4e56-9000-86b83ebb101f_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/578ae999-f52f-4e56-9000-86b83ebb101f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/578ae999-f52f-4e56-9000-86b83ebb101f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Un momento del homenaje a Félix"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un momento del homenaje a Félix                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El libro incluye an&eacute;cdotas de todo el proceso. Se explica, por ejemplo, como los Amigos de Lechago empezaron contactando a trav&eacute;s de correo electr&oacute;nico con gente que, a priori, era susceptible de participar &ndash;compa&ntilde;eros de profesi&oacute;n, amigos, familiares&ndash; pero a medida que la iniciativa se dio a conocer en los medios muchas personas se pusieron en contacto con el pueblo y con la propia asociaci&oacute;n para tomar parte, tanto que se vieron desbordados. O como Jos&eacute; Azul tuvo que redise&ntilde;ar la &ldquo;bomba de amor&rdquo; donde se introdujeron todos los libros, pinturas, CDs, que forman parte de esta biblioteca sumergida debido al gran n&uacute;mero de objetos que se recopilaron.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n recoge las vicisitudes de la jornada en que se sumergi&oacute; la c&aacute;psula. Con un relato desde primera hora de aquel d&iacute;a, cuando vecinos y visitantes se congregaron en la plaza del pueblo para despu&eacute;s marchar hacia el embalse. Los problemas que hubo para hundirla en el agua, ya que incluso requiri&oacute; de la intervenci&oacute;n de los bomberos. &ldquo;Seguro que si F&eacute;lix hubiera podido verlo se reir&iacute;a de una situaci&oacute;n tan o m&aacute;s surrealista que su idea&rdquo;, asegura entre risas Mart&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero este recopilatorio tambi&eacute;n incluye los textos transcritos, las dedicatorias e incluso la canci&oacute;n que cre&oacute; &Aacute;ngel Petisme ex profeso para la ocasi&oacute;n y que se leyeron y entonaron en honor a F&eacute;lix durante la performance. Entre ellos algunos como los de Irene Vallejo, Jos&eacute; Luis Melero o Luis Alegre, escritores y amigos de F&eacute;lix. Del mismo modo, se a&ntilde;ade en la obra un listado de casi 150 obras y objetos que se depositaron en la biblioteca sumergida. Desde libros que aportaron personalidades como los actores Antonio Resines y Jos&eacute; Sacrist&aacute;n, el editor Jorge Herralde, de Anagrama o la escritora, Luz Gab&aacute;s; pinturas de los artistas Jos&eacute; Luis Cano, Pepe Cerd&aacute; y Jorge Gay; CDs, DVDs, USBs e incluso una camiseta del Real Zaragoza que entreg&oacute; la sobrina de F&eacute;lix Romeo, ya que su t&iacute;o siempre fue un forofo del equipo.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; mismo el manual recoge art&iacute;culos de prensa, opiniones y multitud de comentarios en blogs efectuados por los amigos y seguidores de F&eacute;lix Romeo que aparecieron con motivo de este homenaje.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a5da532-b973-46d4-bc1a-46a2ddd2a66b_3-4-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a5da532-b973-46d4-bc1a-46a2ddd2a66b_3-4-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a5da532-b973-46d4-bc1a-46a2ddd2a66b_3-4-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a5da532-b973-46d4-bc1a-46a2ddd2a66b_3-4-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a5da532-b973-46d4-bc1a-46a2ddd2a66b_3-4-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9a5da532-b973-46d4-bc1a-46a2ddd2a66b_3-4-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9a5da532-b973-46d4-bc1a-46a2ddd2a66b_3-4-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Portada Libro Lechago"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Portada Libro Lechago                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A modo de introducci&oacute;n, tras el pr&oacute;logo que escribe Luis Alegre, se dedica un cap&iacute;tulo a Lechago. &ldquo;Se dan algunas claves para situar el pueblo, dar a conocer un poco su patrimonio, hablar del embalse, de la posici&oacute;n que mantuvieron los vecinos al respecto y tambi&eacute;n del gran asociacionismo que tiene el pueblo y que se ha demostrado en este tema&rdquo;, explica el coordinador.
    </p><p class="article-text">
        La guinda del pastel la pone el comic guionizado por Joaqu&iacute;n Campo y dibujado por Dionisio Platel &ndash; autor, as&iacute; mismo, de la portada del libro&ndash; que relata de un modo divertido todo el proceso y los avatares que sucedieron durante el hundimiento de la c&aacute;psula&ndash;biblioteca.
    </p><p class="article-text">
        Para poder hacerse con un ejemplar de 'La biblioteca sumergida de Lechago' los interesados pueden ponerse en contacto con la editorial, Taula Ediciones. En el caso de residir en Zaragoza se podr&aacute; adquirir directamente acudiendo a su sede. En Teruel est&aacute; disponible a trav&eacute;s del Instituto de Estudios Turolenses, coeditor de la obra junto a la Asociaci&oacute;n Amigos de Lechago. Mientras que en la propia localidad y algunas vecinas como Calamocha, podr&aacute; comprarse contactando directamente con la mencionada asociaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Traver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/libro-recopila-vicisitudes-homenaje-felix-romeo-biblioteca-sumergida-lechago_1_9585378.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Sep 2022 20:41:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/25f26ce4-ff20-4238-b749-0514af90d0dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="204337" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/25f26ce4-ff20-4238-b749-0514af90d0dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="204337" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Un libro recopila las vicisitudes del homenaje a Félix Romeo y su biblioteca sumergida de Lechago]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/25f26ce4-ff20-4238-b749-0514af90d0dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Aragón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La digitalización como herramienta contra la despoblación: "La conectividad es un factor de atracción de nuevos pobladores"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/digitalizacion-clave-revertir-despoblacion-conectividad-factor-atraccion-nuevos-pobladores_1_9394841.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d92bb91-e941-4c40-b9b5-b809d1cf5384_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La digitalización como herramienta contra la despoblación: &quot;La conectividad es un factor de atracción de nuevos pobladores&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos mesas redondas organizadas por el Movimiento Ciudadano Teruel Existe abordaron en el Campus de Teruel los retos que plantea la digitalización, especialmente en la España Vaciada. Una conectividad de calidad, capacitación de la población local o el 5G son algunas vías que proponen ingenieros de telecomunicaciones y economistas para atajar la brecha digital</p><p class="subtitle">Aragón no tan vacío: pierde población en las grandes ciudades y la gana en las zonas rurales</p></div><p class="article-text">
        El acceso a Internet es un derecho humano. As&iacute; lo reconoce la Organizaci&oacute;n de Naciones Unidas desde el a&ntilde;o 2016. Sin embargo, en Espa&ntilde;a todav&iacute;a existen las llamadas zonas blancas, donde la conectividad de banda ancha no ha llegado todav&iacute;a. Otras muchas, tienen acceso a estas conexiones de nueva generaci&oacute;n, pero, en clara desventaja con las &aacute;reas donde se concentra una mayor poblaci&oacute;n, la conectividad que llega hasta all&iacute; suele ser de menor calidad, m&aacute;s inestable y m&aacute;s lenta. Es lo que sucede en muchos puntos del medio rural y en general, de la Espa&ntilde;a Vaciada. 
    </p><p class="article-text">
        Varios expertos en telecomunicaciones y economistas se reunieron en el Campus de Teruel durante una jornada organizada por el Movimiento Ciudadano Teruel Existe sobre conectividad y Espa&ntilde;a Vaciada para tratar los retos que supone la brecha digital y planteando si la apuesta firme por la digitalizaci&oacute;n de estas zonas podr&iacute;a ser clave en la reversi&oacute;n de la despoblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Gracias al tema de la primera mesa redonda, sobre &ldquo;Soluciones t&eacute;cnicas para la conectividad en la Espa&ntilde;a vaciada&rdquo;, Manuel Sierra, Director de la Escuela T&eacute;cnica Superior de Ingenier&iacute;a de la Universidad Polit&eacute;cnica de Madrid hizo una breve presentaci&oacute;n del informe de la Fundaci&oacute;n Alternativas, &ldquo;La digitalizaci&oacute;n de la Espa&ntilde;a Despoblada&rdquo;. En &eacute;l, Sierra y otros autores trataron de discernir si las nuevas tecnolog&iacute;as y, por ende, la conectividad a Internet, pod&iacute;a o no revertir el fen&oacute;meno de la despoblaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sus observaciones recogen que la brecha digital contin&uacute;a siendo &ldquo;muy pronunciada&rdquo; entre el mundo rural y el mundo urbano y que no solo se debe a la falta de infraestructura, sino fundamentalmente a la falta de capacitaci&oacute;n digital suficiente en las personas, es decir a una escasa formaci&oacute;n en cuanto a nuevas tecnolog&iacute;as. A ello se suma que los servicios ofrecidos son, en su mayor parte, espec&iacute;ficos para una realidad urbana, y se&ntilde;alan que la conectividad de 100 Mbps es clave para lograr un impacto econ&oacute;mico determinante y transformador.
    </p><p class="article-text">
        En lograr este &uacute;ltimo objetivo se encamina la Estrategia Espa&ntilde;a Digital 2025 que busca llegar al 100% de la poblaci&oacute;n con una velocidad de 100 Mbps en el a&ntilde;o se&ntilde;alado. Sin embargo, los expertos encuentran en este plan algunas amenazas como es la falta de rentabilidad y de inter&eacute;s comercial de los agentes privados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Jos&eacute; Antonio Herce, Doctor en Econom&iacute;a y coautor del informe de la Fundaci&oacute;n Alternativas, es aqu&iacute; donde entran en juego los operadores locales y la administraci&oacute;n p&uacute;blica. &ldquo;Los operadores locales son agentes que cubren esa carencia, pero necesitan que se les ayude, debe haber un esfuerzo nacional de solidaridad, a trav&eacute;s de los presupuestos u otros recursos hasta que se instale y pueda convertirse esta conectividad en un factor de atracci&oacute;n de nuevos pobladores, ya sean personas f&iacute;sicas o jur&iacute;dicas, y tambi&eacute;n en una barrera contra la despoblaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Posibles soluciones</strong></h3><p class="article-text">
        En esta mesa redonda tambi&eacute;n participaron Javier Mateo, Decano del Colegio de Ingenieros de Telecomunicaciones de Arag&oacute;n, Guillermo Azuara, Profesor de la Escuela Universitaria Polit&eacute;cnica de Teruel, y el Coordinador del grupo de Telecomunicaciones del Movimiento ciudadano Teruel Existe, Jose Ignacio Ardid.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mateo se refiri&oacute; a un estudio realizado por el Colegio de Ingenieros de Telecomunicaciones de Arag&oacute;n junto al Movimiento ciudadano Teruel Existe sobre cobertura m&oacute;vil en las carreteras de Teruel, entre cuyas conclusiones destac&oacute; que &ldquo;la conectividad que hab&iacute;a era peor de lo esperado y que existen muchas carreteras con puntos negros, donde ninguno de los cuatro operadores estudiados ofrec&iacute;a cobertura ni siquiera para llamadas de voz&rdquo;. Lo que evidencia que cuando se habla de conectividad, hay que diferenciar la cobertura en las poblaciones, y la cobertura en el territorio.
    </p><p class="article-text">
        Ante los retos que plantea la brecha digital, los participantes pusieron sobre la mesa algunas posibles soluciones, como la regulaci&oacute;n de la utilizaci&oacute;n del espectro &uacute;til, las llamadas &ldquo;carreteras&rdquo; de las redes m&oacute;viles. Solicitando que los operadores locales tengan acceso al espectro que tradicionalmente no se emplea en el medio rural o, directamente, que se adjudique espectro para uso por parte de operadores locales o para el desarrollo de redes privadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n la agilizaci&oacute;n de plazos administrativos, sinergias entre administraciones auton&oacute;micas y estatales para lograr llegar m&aacute;s lejos con sus respectivos planes, mayor sensibilidad con las zonas de menor densidad de poblaci&oacute;n, etc. Adem&aacute;s, plantearon la posibilidad de introducir un operador neutro para distribuir la fibra y combinar varias tecnolog&iacute;as (fibra, 5G de 700 megahercios, sat&eacute;lite, wimax&hellip;) para llegar a los lugares complicados por orograf&iacute;a, como la provincia de Teruel.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Perspectiva local&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        En la segunda mesa redonda, &ldquo;Iniciativas empresariales de conectividad en el mundo rural&rdquo; participaron Fernando Molina, Managing partner de 5G Ventures, Juan Francisco Marco, director de operaciones de Embou, y Daniel Giner, director del Grupo Alternatic. Los agentes explicaron c&oacute;mo el despliegue comienza en entornos urbanos, para despu&eacute;s desarrollar la tecnolog&iacute;a en zonas despobladas, que son menos rentables.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Destacaron la importancia de acercar la fibra a todo el territorio y &ldquo;aspirar a que las telecomunicaciones sean lo mejor posible en todas las poblaciones, porque producir&aacute; un retorno positivo en la econom&iacute;a y demograf&iacute;a del entorno&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Molina.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n reivindicaron facilidades a la hora de optar a ayudas p&uacute;blicas y que se regule o bonifique el servicio de despliegue teniendo en cuenta la dispersi&oacute;n geogr&aacute;fica y la poca densidad de poblaci&oacute;n. Giner secund&oacute; la opini&oacute;n de los expertos al afirmar que en las zonas rurales deber&iacute;a existir un operador neutro, &ldquo;que construya estaciones de base y despu&eacute;s alquile los servicios a peque&ntilde;os y grandes operadores para que todos lleguemos al mercado con las mismas condiciones y poder competir&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Traver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/digitalizacion-clave-revertir-despoblacion-conectividad-factor-atraccion-nuevos-pobladores_1_9394841.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Sep 2022 20:51:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9d92bb91-e941-4c40-b9b5-b809d1cf5384_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="74222" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9d92bb91-e941-4c40-b9b5-b809d1cf5384_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="74222" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La digitalización como herramienta contra la despoblación: "La conectividad es un factor de atracción de nuevos pobladores"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9d92bb91-e941-4c40-b9b5-b809d1cf5384_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[España vaciada,Teruel Existe,Zonas rurales,Conectividad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando los partos salieron de las casas: la historia de María Victoria García Ochoa, “la matrona” de Monreal del Campo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/partos-salieron-casas-historia-maria-victoria-garcia-ochoa-matrona-monreal-campo_1_9303426.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7efd10ed-8767-437a-b8a3-1ebc296b6bcd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando los partos salieron de las casas: la historia de María Victoria García Ochoa, “la matrona” de Monreal del Campo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">García Ochoa asistió a centenares de mujeres de esta localidad turolense, cuando en los pueblos no era habitual contar con la figura de una matrona. Su labor supuso un cambio importante en la atención sanitaria a los partos</p><p class="subtitle">Parir en el pueblo antes de 1970: jugarse la vida para darla cuando aquello eran “cosas de mujeres”</p></div><p class="article-text">
        Reci&eacute;n salida de la facultad, Mar&iacute;a Victoria lleg&oacute; a Monreal del Campo a mediados de los a&ntilde;os 50, para la que ser&iacute;a su primera toma de contacto con la profesi&oacute;n. A partir de entonces, su nombre siempre quedar&iacute;a ligado a un alias, el de &ldquo;la matrona&rdquo;. Dedic&oacute; su vida a ayudar a mujeres en el parto, hasta que este pas&oacute; de la esfera privada, -de un &aacute;mbito familiar con partos en las casas, asistidos o no- a la esfera p&uacute;blica, con la hospitalizaci&oacute;n de las embarazadas. Entonces su vida tom&oacute; un rumbo un poco distinto, aunque tambi&eacute;n ligado al cuidado y la salud, Mar&iacute;a Victoria se sac&oacute; la oposici&oacute;n de practicante y ejerci&oacute; hasta 2007, cuando se jubil&oacute; con 70 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Pero el documental que se present&oacute; hace solo una semana en Monreal, el pueblo que vio desarrollarse profesionalmente a la protagonista y donde ha vivido casi 50 a&ntilde;os, se centra &uacute;nicamente en esa primera etapa como matrona. La periodista Elisabeth L&oacute;pez Orduna, que investiga y estudia la maternidad en el siglo XX, quiso reflejar en un biopic la labor fundamental que llev&oacute; a cabo Mar&iacute;a Victoria en la localidad, y c&oacute;mo su presencia supuso un cambio importante en la atenci&oacute;n sanitaria a los partos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9d823f5-8a89-4ddb-ba86-cb893cc40927_4-3-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9d823f5-8a89-4ddb-ba86-cb893cc40927_4-3-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9d823f5-8a89-4ddb-ba86-cb893cc40927_4-3-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9d823f5-8a89-4ddb-ba86-cb893cc40927_4-3-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9d823f5-8a89-4ddb-ba86-cb893cc40927_4-3-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9d823f5-8a89-4ddb-ba86-cb893cc40927_4-3-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f9d823f5-8a89-4ddb-ba86-cb893cc40927_4-3-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Orla de la promoción de practicantes y matronas 1954-1955"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Orla de la promoción de practicantes y matronas 1954-1955                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En aquellos a&ntilde;os, disponer de una matrona en el pueblo era casi un privilegio, y la excepci&oacute;n a la regla. Solo los municipios de mayor tama&ntilde;o dispon&iacute;an de una y por aquel entonces, Monreal del Campo contaba con unos 3.000 habitantes. En las localidades m&aacute;s peque&ntilde;as las mujeres depend&iacute;an del practicante o de las parteras, vecinas que ten&iacute;an ciertas habilidades y asist&iacute;an en los partos, pero que no contaban con conocimientos m&eacute;dicos. Esta fue tambi&eacute;n la din&aacute;mica en Monreal, hasta que un anuncio en los peri&oacute;dicos de la &eacute;poca solicitando este servicio hizo que Mar&iacute;a Victoria empaquetase sus pertenencias y desde Zaragoza, pusiera rumbo a esta localidad del Jiloca turolense.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Elisabeth L&oacute;pez Orduna, directora del documental &ldquo;La matrona&rdquo;, la labor que realizaba Garc&iacute;a despert&oacute; su admiraci&oacute;n y respeto. Ella ha dedicado parte de su carrera a estudiar sobre la maternidad en el siglo XX e incluso elabor&oacute; otro documental previo en el que entrevistaba a mujeres de su pueblo, L&eacute;cera, que narraban sus experiencias de c&oacute;mo hab&iacute;a sido parir en casa. En muchos de estos casos los relatos eran muy duros, con partos sin asistencia o con la ayuda de vecinas, con infecciones y complicaciones posteriores que hab&iacute;an puesto en peligro la vida del beb&eacute; y de la madre.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3585485a-ecd3-40d5-920b-73e87b554ab2_3-4-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3585485a-ecd3-40d5-920b-73e87b554ab2_3-4-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3585485a-ecd3-40d5-920b-73e87b554ab2_3-4-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3585485a-ecd3-40d5-920b-73e87b554ab2_3-4-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3585485a-ecd3-40d5-920b-73e87b554ab2_3-4-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3585485a-ecd3-40d5-920b-73e87b554ab2_3-4-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3585485a-ecd3-40d5-920b-73e87b554ab2_3-4-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cartel documental &#039;La matrona&#039;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cartel documental &#039;La matrona&#039;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Elisabeth y Mar&iacute;a Victoria se conocieron precisamente en la presentaci&oacute;n de este documental en Monreal del Campo y a la periodista le impresion&oacute; conocer el testimonio de esta matrona, con experiencias tan diferentes a las que le hab&iacute;an contado hasta entonces las mujeres de L&eacute;cera y alrededores. &ldquo;Me hablaba de una manera de proceder que no ten&iacute;a nada que ver con lo que yo hab&iacute;a escuchado de las otras mujeres, y tras hablar con ella y conocer su historia empez&oacute; a gestarse este documental, propuse a Mar&iacute;a Victoria contar esta etapa de su vida con im&aacute;genes y ella acept&oacute;&rdquo;, explica la periodista.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Una vida dedicada a cuidar de otras mujeres</strong></h3><p class="article-text">
        El biopic narra, en primera persona, la historia de c&oacute;mo lleg&oacute; a ser matrona. Mar&iacute;a Victoria explica que proced&iacute;a de una familia muy humilde de Allo, un pueblo de Navarra. Ya entonces escuchaba a su t&iacute;a y a su madre hablar sobre c&oacute;mo esta primera atend&iacute;a y asist&iacute;a en algunos partos. Los buenos resultados que obtuvo en el colegio y sus capacidades ya entonces patentes, hicieron que las monjas y curas del municipio sufragasen sus estudios de bachiller y universitarios. As&iacute; es como pudo pagar hasta dos carreras, la de matrona y la de practicante. El segundo a&ntilde;o de carrera y las pr&aacute;cticas las llev&oacute; a cabo en el hospital de la Maternidad, en Zaragoza, all&iacute; fue donde ley&oacute; el anuncio que la llevar&iacute;a hasta Monreal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, el documental se centra en sus a&ntilde;os de profesi&oacute;n, con an&eacute;cdotas como cuando Mar&iacute;a Victoria deb&iacute;a asistir a mujeres que viv&iacute;an alejadas del pueblo, en masadas, y caminaba hasta ellas acompa&ntilde;ada de su perro. Tambi&eacute;n de c&oacute;mo hac&iacute;a seguimientos a sus vecinas antes y despu&eacute;s del parto para comprobar que todo marchase bien. Incluso se narra cuando Mar&iacute;a Victoria pudo comprarse su primer coche, un 600, lo que le evit&oacute; sus largos paseos para visitar a sus pacientes. Tampoco faltan testimonios de los partos, algunos complejos y duros, que tambi&eacute;n formaron parte de su carrera, pero que ella afrontaba con mucha confianza en s&iacute; misma.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mar&iacute;a Victoria es una mujer muy valiente, que lo dio todo por el bien de su profesi&oacute;n y que nunca dej&oacute; de formarse. Era muy avanzada para la &eacute;poca y motivaba a otras mujeres a estudiar porque le dol&iacute;a ver c&oacute;mo trabajaban en el campo y luego su labor segu&iacute;a en casa, donde se hac&iacute;an cargo de todo. Ve&iacute;a esas diferencias entre hombres y mujeres y no le gustaban&rdquo;, cuenta L&oacute;pez Orduna.
    </p><p class="article-text">
        En Monreal no hay nadie que no conozca a Mar&iacute;a Victoria y la labor que desempe&ntilde;&oacute; por el pueblo. &ldquo;Ella siempre se ha mostrado muy orgullosa de su pueblo de acogida y en Monreal la quieren y aprecian much&iacute;simo. No solo por su desempe&ntilde;o como matrona, ella era una persona muy humana, muy cercana y atenta&rdquo;, apunta la directora del biopic.
    </p><p class="article-text">
        El cari&ntilde;o hacia la protagonista se hizo notar el pasado s&aacute;bado en Monreal. Al estreno acudieron tantos vecinos que tuvo que proyectarse hasta tres veces, con una sala completamente llena.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Traver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/partos-salieron-casas-historia-maria-victoria-garcia-ochoa-matrona-monreal-campo_1_9303426.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Sep 2022 20:24:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7efd10ed-8767-437a-b8a3-1ebc296b6bcd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="109501" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7efd10ed-8767-437a-b8a3-1ebc296b6bcd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="109501" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuando los partos salieron de las casas: la historia de María Victoria García Ochoa, “la matrona” de Monreal del Campo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7efd10ed-8767-437a-b8a3-1ebc296b6bcd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[David contra Goliat: la lucha por mantener en pie la ‘torre Eiffel’ turolense]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/david-goliat-lucha-mantener-pie-torre-eiffel-turolense_1_9256615.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8347a9b-40c2-41f1-9c9f-5bf09ea40752_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="David contra Goliat: la lucha por mantener en pie la ‘torre Eiffel’ turolense"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Asociaciones por la preservación del patrimonio, partidos políticos y particulares piden la preservación del último gran símbolo de la central térmica de Andorra, su chimenea de más de 300 metros de altura. Un artista propone convertirla en un funicular que sirva como atractivo turístico y didáctico para la zona</p><p class="subtitle">Así fue la voladura simultánea de las tres torres de refrigeración de la Central Térmica de Andorra</p></div><p class="article-text">
        El 13 de mayo el Bajo Arag&oacute;n hist&oacute;rico dec&iacute;a adi&oacute;s a una de sus principales se&ntilde;as de identidad; las torres de refrigeraci&oacute;n de la Central T&eacute;rmica de Andorra <a href="https://www.eldiario.es/aragon/endesa-vuela-sola-vez-tres-torres-refrigeracion-central-termica-andorra_1_8991054.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desaparec&iacute;an en cuesti&oacute;n de segundos</a> del paisaje del que hab&iacute;an formado parte los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os. Casi 300 kilos de explosivos fueron necesarios para borrar del mapa a las tres gigantes. A su medi&aacute;tico final asistieron representantes de Endesa, hasta quince medios de comunicaci&oacute;n diferentes y vecinos de la localidad andorrana y alrededores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La demolici&oacute;n de estas torres dejaba hu&eacute;rfano al otro gran s&iacute;mbolo de la central, la chimenea, que con 343 metros es la segunda estructura de hormig&oacute;n m&aacute;s alta de Espa&ntilde;a y supera en altura incluso a la ic&oacute;nica Torre Eiffel de Par&iacute;s. Sin embargo, si los planes de desmantelamiento contin&uacute;an seg&uacute;n lo estipulado, la chimenea ser&aacute; historia el pr&oacute;ximo a&ntilde;o, cuando est&aacute; prevista su demolici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Como <a href="https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/cierre-central-termica-andorra-movilizacion-energia_1_6074487.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya ocurriera tras el cierre de la central</a> en 2020, las voces a favor de preservar esta&nbsp;infraestructura &ndash;ahora solo la chimenea&ndash; se han alzado tanto en la provincia como fuera de ella e incluso han surgido propuestas enfocadas a dar una &ldquo;segunda vida&rdquo; al patrimonio industrial. Es el caso del artista aragon&eacute;s, Miguel &Aacute;ngel Arrudi, que propone convertir la chimenea en una especie de telef&eacute;rico panor&aacute;mico desde el que contemplar el paisaje con unas vistas privilegiadas.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebdd739a-86f0-4fd5-84a9-5977ce98d96c_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebdd739a-86f0-4fd5-84a9-5977ce98d96c_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebdd739a-86f0-4fd5-84a9-5977ce98d96c_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebdd739a-86f0-4fd5-84a9-5977ce98d96c_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebdd739a-86f0-4fd5-84a9-5977ce98d96c_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebdd739a-86f0-4fd5-84a9-5977ce98d96c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ebdd739a-86f0-4fd5-84a9-5977ce98d96c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Recreación del proyecto de funicular para la chimenea de la Central Térmica de Andorra por Miguel Ángel Arrudi"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Recreación del proyecto de funicular para la chimenea de la Central Térmica de Andorra por Miguel Ángel Arrudi                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ya en 2019, Arrudi propon&iacute;a dar un nuevo uso a las torres de refrigeraci&oacute;n convirti&eacute;ndolas en eje de un parque escult&oacute;rico. Ahora se centra en la figura de la chimenea, para la que ha ideado una especie de funicular con c&aacute;psulas panor&aacute;micas que asciendan y desciendan por la estructura. Estas c&aacute;psulas estar&iacute;an equipadas con climatizaci&oacute;n y equipo de emergencia y tendr&iacute;an capacidad para entre seis y doce personas. El recorrido total que har&iacute;an los usuarios ser&iacute;a de 850 metros &mdash;contando la subida y la bajada&mdash; y en tiempo supondr&iacute;a unos 15 o 20 minutos. Un trayecto lento para poder &ldquo;ver y disfrutar de todo el paisaje del Bajo Arag&oacute;n y las cuencas mineras a vista de p&aacute;jaro&rdquo;, relata.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su idea con este proyecto es dotar a la chimenea de una utilidad que justifique al menos parcialmente sus elevados gastos de mantenimiento, ya que es una de las razones que argument&oacute; en su d&iacute;a Ignacio Montaner, director general de Endesa en Arag&oacute;n, por las que no se contempla la preservaci&oacute;n de la chimenea. &ldquo;Particularmente soy de la opini&oacute;n de reutilizar de forma razonada los elementos definidos como patrimonio industrial, darles nuevos usos, y as&iacute; contribuir con la econom&iacute;a circular de la que tanto se habla&rdquo;, se&ntilde;ala Arrudi.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto, que ha titulado <em>Cautivos del olvido,</em> pretende ser no solo un atractivo tur&iacute;stico, sino tambi&eacute;n did&aacute;ctico, por este motivo Arrudi incluye en el conjunto aulas para escolares y talleres y menciona la posibilidad de crear un centro de documentaci&oacute;n sobre las nuevas energ&iacute;as. Sostiene que esta nueva utilidad de la chimenea podr&aacute; compaginarse con las nuevas plantas de energ&iacute;a renovable que albergar&aacute; el entorno una vez se adjudique el Nudo Mud&eacute;jar. &ldquo;Mantener la chimenea supondr&aacute;, al mimo tiempo, mostrar el cambio sustancial del paisaje en pos del denominado Reto Demogr&aacute;fico, la Transici&oacute;n Justa y el Desarrollo Sostenible y de alguna manera justificarlo&rdquo;, apunta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9308ab1f-87df-43f8-8051-4ef0b767ba32_3-4-aspect-ratio_50p_1054606.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9308ab1f-87df-43f8-8051-4ef0b767ba32_3-4-aspect-ratio_50p_1054606.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9308ab1f-87df-43f8-8051-4ef0b767ba32_3-4-aspect-ratio_75p_1054606.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9308ab1f-87df-43f8-8051-4ef0b767ba32_3-4-aspect-ratio_75p_1054606.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9308ab1f-87df-43f8-8051-4ef0b767ba32_3-4-aspect-ratio_default_1054606.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9308ab1f-87df-43f8-8051-4ef0b767ba32_3-4-aspect-ratio_default_1054606.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9308ab1f-87df-43f8-8051-4ef0b767ba32_3-4-aspect-ratio_default_1054606.jpg"
                    alt="Las cápsulas panorámicas ascenderían y descenderían por la chimenea permitiendo a los usuarios disfrutar de las vistas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las cápsulas panorámicas ascenderían y descenderían por la chimenea permitiendo a los usuarios disfrutar de las vistas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Arrudi propone que la estructura de la chimenea se habilite para albergar antenas y sistemas de telecomunicaciones modernos. Por otro lado, en el exterior se llevar&iacute;a a cabo una intervenci&oacute;n art&iacute;stica y por las noches se convertir&iacute;a en una escultura lum&iacute;nica.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Preservar el patrimonio, el clamor general</strong></h3><p class="article-text">
        El rechazo a la demolici&oacute;n de la ic&oacute;nica torre es algo generalizado &mdash;especialmente en Andorra&mdash; y los partidos pol&iacute;ticos locales han empezado a hacerse eco del clamor de los vecinos. El pasado mes de junio el Partido Popular y Elijo Andorra presentaron en pleno extraordinario una moci&oacute;n en la que solicitaban el mantenimiento de la chimenea de la Central T&eacute;rmica de Andorra y la declaraci&oacute;n de la misma como Bien Industrial. As&iacute; mismo ped&iacute;an que se paralice cualquier tr&aacute;mite y gesti&oacute;n encaminado a su derribo al tratarse de &ldquo;un emblema para la localidad y tambi&eacute;n para la provincia de Teruel&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El resto de partidos mostr&oacute; su acuerdo en cuanto a la visi&oacute;n de la chimenea como un emblema para Andorra, pero se&ntilde;alaron que para su mantenimiento deben estudiarse varias cuestiones como puede ser el coste anual que ello supondr&iacute;a o los usos que podr&iacute;a tener para que genere beneficios y sea rentable. Finalmente se aprob&oacute; con siete votos a favor y cinco abstenciones por parte del Partido Socialista.
    </p><p class="article-text">
        No son los &uacute;nicos que piden la preservaci&oacute;n de la &lsquo;torre Eiffel turolense&rsquo;; nombre con el que la Agrupaci&oacute;n de Electores Teruel Existe bautiz&oacute; a la chimenea. Este grupo se opuso al desmantelamiento de la t&eacute;rmica desde el principio, se&ntilde;alando que &ldquo;no es incompatible mantener el patrimonio industrial con el desarrollo de energ&iacute;as renovables y, sin embargo, mantener el patrimonio nos dar&iacute;a una oportunidad de diversificar la econom&iacute;a del territorio&rdquo; y apuntando que la central &ldquo;es uno de los s&iacute;mbolos que han identificado la historia del carb&oacute;n y de la miner&iacute;a en la provincia, es un patrimonio industrial &uacute;nico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, las voces m&aacute;s cr&iacute;ticas han surgido de la ciudadan&iacute;a. Ya en 2020, Rolde de Estudios Aragoneses (REA) fue el primero en presentar un detallado estudio para justificar su preservaci&oacute;n de la t&eacute;rmica y que esta fuera declarada Bien Catalogado del Patrimonio Cultural Aragon&eacute;s. La petici&oacute;n se respaldaba en un informe cient&iacute;fico de Mar&iacute;a Pilar Biel Ib&aacute;&ntilde;ez, miembro del Comit&eacute; Internacional para la Conservaci&oacute;n del Patrimonio Industrial y coordinadora del M&aacute;ster de Gesti&oacute;n de Patrimonio Cultural de la Universidad de Zaragoza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este documento Biel no solo defend&iacute;a el valor tecnol&oacute;gico, arquitect&oacute;nico y territorial de la central, sino que reivindicaba un plan estrat&eacute;gico para el territorio enfocado en conservar el paisaje industrial que hab&iacute;a surgido como consecuencia de la generaci&oacute;n energ&eacute;tica y que englobar&iacute;a tambi&eacute;n las minas y el ferrocarril minero.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, sus esfuerzos fueron en vano. &ldquo;Nos dimos de bruces con el muro de la Direcci&oacute;n General de Patrimonio cultural del Gobierno de Arag&oacute;n, que deneg&oacute;&nbsp;nuestra petici&oacute;n&rdquo;, apunta Vicente Ib&aacute;&ntilde;ez, miembro de la Plataforma en defensa del patrimonio industrial de la central t&eacute;rmica de Andorra, a la que pertenece Rolde.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco la Asociaci&oacute;n de Acci&oacute;n P&uacute;blica para la Defensa del Patrimonio Aragon&eacute;s (Apudepa) logr&oacute; paralizar el desmantelamiento. Su presidenta, Bel&eacute;n Boloqui, aleg&oacute; el pasado 13 de mayo, cuando se dinamitaron las torres que estas ca&iacute;an &ldquo;por la voluntad del poder representado por Endesa&rdquo; y a&ntilde;ad&iacute;a &ldquo;ese poder aliado con los gobiernos, con el de Arag&oacute;n y con el MITECO&rdquo;. Lamentaba, adem&aacute;s que el patrimonio industrial &ldquo;todav&iacute;a no est&aacute; suficientemente protegido ni por la Ley de Patrimonio Hist&oacute;rico Espa&ntilde;ol ni por la Ley de Patrimonio Cultural aragon&eacute;s&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Traver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/david-goliat-lucha-mantener-pie-torre-eiffel-turolense_1_9256615.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Aug 2022 21:07:10 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c8347a9b-40c2-41f1-9c9f-5bf09ea40752_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="194549" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c8347a9b-40c2-41f1-9c9f-5bf09ea40752_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="194549" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[David contra Goliat: la lucha por mantener en pie la ‘torre Eiffel’ turolense]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c8347a9b-40c2-41f1-9c9f-5bf09ea40752_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Central Térmica de Andorra,Teruel,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Tour por la Salud moviliza a más de 600 personas del medio rural que claman por una sanidad digna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/tour-salud-moviliza-600-personas-medio-rural-claman-sanidad-digna_1_9226840.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c2f7b704-ad1f-47ce-9713-6656e74ee9c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Tour por la Salud moviliza a más de 600 personas del medio rural que claman por una sanidad digna"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En junio, el último concurso de traslados dejó al centro de salud de Utrillas (Teruel) -del que dependen otras catorce localidades de la comarca- sin médicos de atención continuada</p><p class="subtitle">El Aragón rural: sin cajero automático y con un servicio sanitario deficiente</p></div><p class="article-text">
        En el Movimiento de Acci&oacute;n Rural (MAR) tienen un lema y objetivo claro desde que naci&oacute; esta plataforma ciudadana hace ya dos a&ntilde;os: salvemos la atenci&oacute;n primaria. Entonces, la preocupaci&oacute;n vecinal ante la falta de m&eacute;dicos en el centro de salud de Utrillas, que atiende a catorce pueblos de Cuencas Mineras, motiv&oacute; una serie de movilizaciones en los pueblos m&aacute;s grandes, como el propio municipio de Utrillas o Montalb&aacute;n e incluso lleg&oacute; a Teruel, pero estos &uacute;ltimos d&iacute;as el Movimiento de Acci&oacute;n Rural ha querido dar voz a las peque&ntilde;as localidades de la comarca. En total m&aacute;s de 600 vecinos de Fuenferrada, Castel de Cabra, Torre de las Arcas, La Hoz de la Vieja, Ca&ntilde;izar del Olivar, Vivel del R&iacute;o, Palomar de Arroyos, Segura de Ba&ntilde;os y Villanueva se han sumado a este Tour por la Salud en defensa de la atenci&oacute;n primaria en el medio rural.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quer&iacute;amos dar a los pueblos peque&ntilde;os y sobre todo a la gente mayor que no tiene quiz&aacute; la posibilidad de desplazarse cuando hacemos las movilizaciones, la oportunidad de sumarse a las reivindicaciones&rdquo;, explica Antonio Jim&eacute;nez, portavoz de MAR. Han aprovechado, adem&aacute;s, el periodo de vacaciones estivales para hacerlo &ldquo;porque ahora nuestros pueblos se llenan de veraneantes a los que tambi&eacute;n les afecta la falta de facultativos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, la plantilla del centro de salud de Utrillas se compone de solo seis m&eacute;dicos de familia que son quienes tienen una serie de cartillas asignadas y pasan consulta. Las cinco plazas que se ofertan de atenci&oacute;n continuada quedaron vac&iacute;as en junio tras el &uacute;ltimo concurso de traslados. A esta plantilla ya reducida hay que sumar la ausencia de uno de los facultativos por baja y el periodo de vacaciones de otros dos. &ldquo;Ahora mismo hay tres m&eacute;dicos para atender los consultorios de catorce pueblos, el centro de salud de Utrillas y las guardias que antes hac&iacute;an los compa&ntilde;eros de atenci&oacute;n continuada&rdquo;, se&ntilde;ala Jim&eacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        Y es que desde junio, las guardias de tarde y de fin de semana que corresponden al servicio de atenci&oacute;n continuada se cubren con los facultativos de medicina de familia, que deben doblar sus turnos para poder atenderlas. &ldquo;Lo cubre un m&eacute;dico y dos enfermeros, cuando anteriormente eran dos m&eacute;dicos y un enfermero. Esto implica que si el facultativo tiene que salir a alg&uacute;n domicilio, el centro de salud se queda sin m&eacute;dico&rdquo;, explica Jim&eacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n en estos meses de verano es todav&iacute;a m&aacute;s complicada porque no hay suplencias para cubrir las vacaciones del personal sanitario y a ello hay que a&ntilde;adir el aumento en el volumen de trabajo, ya que en esta &eacute;poca los pueblos llegan incluso a triplicar su poblaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Legislar al respecto</h3><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n actual obliga a que un solo m&eacute;dico deba atender entre tres y cuatro consultorios a la semana y, adem&aacute;s, hacer las guardias. &ldquo;Se ha dado el caso de que un m&eacute;dico ha pasado m&aacute;s de 36 horas sin dormir, encadenando el trabajo en los pueblos y las guardias&rdquo;, asegura el portavoz de MAR.
    </p><p class="article-text">
        Desde el Movimiento de Acci&oacute;n Rural quieren dejar claro que &ldquo;en todo momento se ha recibido asistencia m&eacute;dica&rdquo; gracias al sobreesfuerzo de los facultativos, pero son conscientes de que se trata de una situaci&oacute;n l&iacute;mite e insostenible y temen que los m&eacute;dicos que hay terminen por marcharse. Adem&aacute;s, la falta de facultativos termina mermando la calidad de la atenci&oacute;n sanitaria y ampliando el tiempo de espera para conseguir una cita. Por eso piden responsabilidades pol&iacute;ticas y &ldquo;que se legisle sobre el tema&rdquo; porque entienden que se trata &ldquo;de un problema estructural que no se da &uacute;nicamente en el medio rural, pero aqu&iacute; es todav&iacute;a m&aacute;s pronunciado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos estado siguiendo el debate del Estado de la Naci&oacute;n y nos parece incre&iacute;ble que ni si quiera se haya nombrado el problema que existe con la sanidad. Hasta ahora lo que se ha hecho ha sido poner parches desde las Comunidades Aut&oacute;nomas, pero es un aspecto que ata&ntilde;e a todo el pa&iacute;s, y creemos que deber&iacute;a legislarse sobre ello, porque al final puede haber m&eacute;dicos, pero si todos se concentran en los grandes hospitales y ninguno quiere venir a las zonas perif&eacute;ricas, el problema sigue ah&iacute;&rdquo;, asevera Jim&eacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        Desde MAR tienen claro que continuar&aacute;n visibilizando la situaci&oacute;n y luchando por una sanidad digna, independientemente del lugar de residencia. &ldquo;Las &uacute;ltimas movilizaciones del Tour por la Sanidad han tenido una acogida muy buena, lo hemos valorado muy positivamente, hay en pueblos que ha salido el 80% de la poblaci&oacute;n, incluido los alcaldes, independientemente del color pol&iacute;tico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En una semana la plataforma volver&aacute; a reunirse para plantear cuales ser&aacute;n sus pr&oacute;ximos pasos. &ldquo;Desde que empezamos llevamos m&aacute;s de 70 actos, y no vamos a parar ahora, porque lo que no podemos hacer es acostumbrarnos a esta situaci&oacute;n ni dejar de visualizarla&rdquo;, apunta Jim&eacute;nez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Traver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/tour-salud-moviliza-600-personas-medio-rural-claman-sanidad-digna_1_9226840.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Aug 2022 21:26:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c2f7b704-ad1f-47ce-9713-6656e74ee9c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="289558" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c2f7b704-ad1f-47ce-9713-6656e74ee9c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="289558" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Tour por la Salud moviliza a más de 600 personas del medio rural que claman por una sanidad digna]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c2f7b704-ad1f-47ce-9713-6656e74ee9c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Productos ‘made in Aragón’ desarrollados a base de insectos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/productos-made-in-aragon-desarrollados-base-insectos_1_9216616.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7d99151b-8fb0-4f40-a2cf-ab6e4ec7a6dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_1053573.jpg" width="743" height="418" alt="Productos ‘made in Aragón’ desarrollados a base de insectos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Héctor Rueda, un joven empresario, va a poner en marcha en Villel (Teruel) una granja industrial para la cría y transformación del Tenebrio molitor, el primer insecto aprobado por la Unión Europea para la alimentación animal y humana</p><p class="subtitle">“Normalizar los insectos para el consumo humano es cuestión de tiempo”</p></div><p class="article-text">
        Desde fertilizante ecol&oacute;gico hasta harinas proteicas para consumo animal o humano. Son algunas de las aplicaciones que tiene la cr&iacute;a y transformaci&oacute;n de insectos, una pr&aacute;ctica que espera poner en marcha antes de que acabe el a&ntilde;o el turolense H&eacute;ctor Rueda en Villel, su pueblo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este joven emprendedor comenz&oacute; hace un a&ntilde;o y medio a desarrollar la idea de su futuro negocio. Por casualidad dio con la industria de cr&iacute;a y transformaci&oacute;n de insectos e investigando lleg&oacute; hasta el Tenebrio molitor (gusano de la harina), una de las especies m&aacute;s empleadas en explotaciones de este tipo y cuyas larvas fueron las primeras en obtener luz verde por parte de la Uni&oacute;n Europea para alimentaci&oacute;n en animales y humanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque se conoce popularmente como gusano de la harina por su fase larvaria, este insecto pertenece en realidad a la orden de los cole&oacute;pteros y se caracteriza por sufrir varias metamorfosis desde su fase inicial hasta convertirse en escarabajo. Es en su etapa larvaria donde se centra el inter&eacute;s productivo y de consumo. &ldquo;A nivel prote&iacute;nico es muy rico, tiene un contenido del 52%, adem&aacute;s de un 30% de &aacute;cidos grasos omega-3 del tipo EPA y fibra. Pero tambi&eacute;n contiene vitamina B-12, calcio y f&oacute;sforo&rdquo;, explica Rueda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para consumo humano, la larva puede puede comercializarse tanto entera y deshidratada como para aperitivo o molida, y transformada en harina para utilizarse como ingrediente alimentario en una serie de productos (barritas energ&eacute;ticas, galletas, etc).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Actualmente son cuatro los insectos que ya cuentan con una evaluaci&oacute;n positiva por parte de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) para el consumo en humanos. Se tratan de el Tenebrio molitor, la langosta migratoria, el grillo dom&eacute;stico y las larvas de escarabajo. Para los tres primeros la Comisi&oacute;n Europea ha dado ya luz verde a su comercializaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Otras aplicaciones</h3><p class="article-text">
        La larva del Tenebrio molitor sirve, adem&aacute;s, como alimento para la comida de mascotas (reptiles, roedores, aves), alimentaci&oacute;n para ganado, centros av&iacute;colas o piscifactor&iacute;as cuando todav&iacute;a est&aacute; vivo, pero tambi&eacute;n para piensos de consumo animal una vez transformado en harina.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">&ldquo;Es verdad que existen otros insectos que tambi&eacute;n tienen muchas posibilidades en el mercado, como la mosca soldado que es otro cole&oacute;ptero, pero no est&aacute;n aceptados para el consumo humano, por eso me decant&eacute; por el Tenebrio&rdquo;, apunta.</span>
    </p><p class="article-text">
        En su fase de escarabajo, el Tenebrio ya no es apto para el consumo humano ni animal&nbsp;&ldquo;por tener un bajo grado de digestibilidad debido a su exoesqueleto, formado principalmente de quitina&rdquo;. Entonces es aprovechado por las industrias farmac&eacute;uticas, ya que de &eacute;l se extrae el quitosano, un material con el que se generan productos cosm&eacute;ticos y biopl&aacute;sticos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, con este insecto se obtiene fertilizante cien por cien org&aacute;nico, apto para la agricultura ecol&oacute;gica. &ldquo;En agricultura se usa como bioestimulante, es decir, nutre las defensas de las plantas para fortalecer su estructura y acelerar su desarrollo. Adem&aacute;s, la quitina de su exoesqueleto favorece la absorci&oacute;n de nutrientes, estimula la producci&oacute;n de ra&iacute;ces y el crecimiento de las plantas e incluso reduce los ataques de insectos y de bacterias&rdquo;, se&ntilde;ala el empresario.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Primera producci&oacute;n a finales de a&ntilde;o</strong></h3><p class="article-text">
        Rueda instalar&aacute; su granja en una nave municipal que arrendar&aacute; al ayuntamiento de la localidad. En un primer momento, la idea de este empresario era construir su propia nave en Villel, pero el incremento de los precios en el sector de la construcci&oacute;n multiplic&oacute; por tres los costes de la instalaci&oacute;n y se vio obligado a pausar el negocio. Fue entonces cuando el consistorio le ofert&oacute; una de sus naves. &ldquo;He tenido que volver a pedir todos los permisos y la licencia de actividad que ya me hab&iacute;an concedido, pero espero que todo vaya bien y poder tener una primera producci&oacute;n a finales de este a&ntilde;o&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        El ciclo de la larva del Tenebrio molitor es de unos 70 d&iacute;as. Es entonces cuando se encuentra en condiciones &oacute;ptimas para su comercializaci&oacute;n. La intenci&oacute;n de Rueda es obtener una producci&oacute;n de alrededor de cinco o seis toneladas en este periodo, de las cuales un 20% se reservar&aacute; para que el insecto contin&uacute;e su metamorfosis hasta convertirse en escarabajo y as&iacute; pueda criar y producir una nueva colonia. Su idea no solo es criar los insectos, sino transformarlos para comercializar el producto final.
    </p><p class="article-text">
        Para ello contar&aacute; con la ayuda de un empleado desde el momento en el que arranque con la actividad, aunque su intenci&oacute;n a medio y largo plazo es poder ampliar el negocio. &ldquo;Lo que es la nave ya est&aacute; contemplada para hacer futuras ampliaciones, adem&aacute;s, por cada c&aacute;mara de cr&iacute;a necesito a una persona y quiero tener al menos tres en un futuro, con lo cual estar&iacute;amos hablando de tres o cuatro trabajadores&rdquo;, apunta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Traver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/productos-made-in-aragon-desarrollados-base-insectos_1_9216616.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Aug 2022 21:01:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7d99151b-8fb0-4f40-a2cf-ab6e4ec7a6dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_1053573.jpg" length="218647" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7d99151b-8fb0-4f40-a2cf-ab6e4ec7a6dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_1053573.jpg" type="image/jpeg" fileSize="218647" width="743" height="418"/>
      <media:title><![CDATA[Productos ‘made in Aragón’ desarrollados a base de insectos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7d99151b-8fb0-4f40-a2cf-ab6e4ec7a6dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_1053573.jpg" width="743" height="418"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La inacabada sábana de Regina, el legado de la joven fusilada durante la Guerra Civil que ahora descansa en el Museo de Teruel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/inacabada-sabana-regina-legado-ahora-joven-fusilada-durante-guerra-civil-descansa-museo-teruel_1_9193552.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/87b44b5d-5a9a-4897-a497-a7e88e4118cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La inacabada sábana de Regina, el legado de la joven fusilada durante la Guerra Civil que ahora descansa en el Museo de Teruel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 1936, Regina Cruzado Salesa fue fusilada junto a su padre y otros vecinos a las afueras de su pueblo, Villarquemado. La sábana que estaba bordando en ese entonces para su ajuar se convirtió en el último recuerdo de la joven. Su familia la ha guardado durante todos estos años y recientemente su sobrina, Regina Cruzado Iranzo, la donó al Museo de Teruel para conservar la memoria de su tía asesinada</p></div><p class="article-text">
        Cuando Regina fue asesinada, el 7 de octubre de 1936, ten&iacute;a 20 a&ntilde;os, edad a la que &#13;muchas j&oacute;venes preparaban con ilusi&oacute;n el ajuar de su futura casa. El suyo jam&aacute;s llegar&iacute;a a estrenarse, ni si quiera fue terminado. La funda de la almohada qued&oacute; incompleta como reflejo de una vida que tambi&eacute;n se vio interrumpida bruscamente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es curioso porque a pesar de lo tr&aacute;gico de la historia, el momento en el que se borda esta&#13; s&aacute;bana es un momento de felicidad, de como una joven se prepara para empezar una nueva etapa y compartir su vida con alguien m&aacute;s&rdquo;, se&ntilde;ala Emern Garc&iacute;a, historiadora del arte y amiga de la familia. &ldquo;A veces los objetos son algo m&aacute;s que simples formas, tienen una
    </p><p class="article-text">
        historia y pueden ser testimonio de nuestro pasado y de nuestro presente&ldquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        La historia de esta s&aacute;bana es tambi&eacute;n la historia de la brutal represi&oacute;n que sufrieron las&#13; mujeres en la guerra y, al mismo tiempo, de los &uacute;ltimos meses de Regina. Imaginarla a ella, a sus veinte a&ntilde;os, bordando la tela que formar&iacute;a parte de su vida adulta resulta casi po&eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Sentada junto a la ventana en la sala de estar del hogar familiar de Villarquemado, donde&#13; viv&iacute;a con sus padres y sus dos hermanos y dos hermanas. Probablemente compartiendo espacio y labor con estas &uacute;ltimas, pues seg&uacute;n recoge Garc&iacute;a en la ficha descriptiva de la s&aacute;bana, las tres mujeres ten&iacute;an un talento especial para la costura y el bordado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0781cdf7-a723-4ecd-b215-76daf10033cc_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0781cdf7-a723-4ecd-b215-76daf10033cc_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0781cdf7-a723-4ecd-b215-76daf10033cc_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0781cdf7-a723-4ecd-b215-76daf10033cc_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0781cdf7-a723-4ecd-b215-76daf10033cc_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0781cdf7-a723-4ecd-b215-76daf10033cc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0781cdf7-a723-4ecd-b215-76daf10033cc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Funda de almohada con bordado inacabado del juego de sábanas de Regina Cruzado Salesa"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Funda de almohada con bordado inacabado del juego de sábanas de Regina Cruzado Salesa                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La de Regina era una familia humilde, su padre, Julio Cruzado era carpintero y su madre, &#13;Modesta Salesa, ten&iacute;a varias ocupaciones, entre ellas la de carnicera. Sus dos hermanos aprendieron el oficio del progenitor, y las hermanas trabajaban en turnos semanales en el casino de Villarquemado, acompa&ntilde;adas siempre por su madre. Tanto Regina como sus hermanos tuvieron acceso a la educaci&oacute;n durante los a&ntilde;os de la II Rep&uacute;blica, &ldquo;lo que les debi&oacute; servir de base para abrazar ideas sociales, cercanas al movimiento libertario&rdquo;, apunta Garc&iacute;a. Junto a otras j&oacute;venes del pueblo, Regina bord&oacute; la que fue la primera bandera republicana que hubo en Villarquemado.
    </p><p class="article-text">
        El historiador, Seraf&iacute;n Aldecoa se&ntilde;ala que durante los a&ntilde;os de la II Rep&uacute;blica en&#13; Villarquemado calaron algunas ideas anarquistas y anarcosindicalistas, y que para julio de 1936, se estaba constituyendo en el pueblo la organizaci&oacute;n de Juventudes Libertarias &ldquo;en la que pudieron participar Regina y sus hermanos&rdquo;. As&iacute; mismo, hace referencia a la represi&oacute;n que los militares rebeldes ejercieron, una vez estalla la guerra, contra los integrantes de dicha organizaci&oacute;n. &ldquo;En especial contra las mujeres, porque no aceptaban que se formasen culturalmente y participasen en actividades p&uacute;blicas y pol&iacute;ticas&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Regina fue asesinada el 7 de octubre junto a su padre de 58 a&ntilde;os y unas treinta personas&#13; m&aacute;s de Villarquemado en un fusilamiento masivo fuera del pueblo. Sus cuerpos se arrojaron a una fosa com&uacute;n, la conocida como la de los Pozos de Caud&eacute;, situada a pocos kil&oacute;metros de Teruel. Poco antes, el hermano menor, Andr&eacute;s, fue detenido cuando trabajaba en las obras de la carretera de Navarrete. Ten&iacute;a 17 a&ntilde;os y nunca se volvi&oacute; a saber de &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        El resto de la familia tambi&eacute;n sufri&oacute; las represalias del r&eacute;gimen franquista. Julio, el hermano &#13;mayor, as&iacute; como su hermana M&oacute;nica y su cu&ntilde;ado &Aacute;ngel G&oacute;mez Esteban pasaron varios a&ntilde;os en la c&aacute;rcel despu&eacute;s de la guerra y posteriormente muchos m&aacute;s de destierro. En cuanto a su madre, Modesta Salesa, estuvo confinada por un tiempo en Torrijo del Campo y forzada al estraperlo en Valencia tras la guerra civil. Falleci&oacute; en una de las calles de la capital y a d&iacute;a de hoy se desconoce d&oacute;nde fue enterrado su cuerpo. Solo Ester, hermana mayor de Regina, logr&oacute; salvarse por estar en aquellos primeros momentos de la guerra civil en Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de la guerra, 13 mujeres de Villarquemado fueron ejecutadas, entre ellas Regina &#13;Cruzado. A d&iacute;a de hoy, todav&iacute;a no se ha recuperado su cuerpo.
    </p><h3 class="article-text">Que no caiga en el olvido&#13;</h3><p class="article-text">
        Durante todo este tiempo, los descendientes de Regina han atesorado el &uacute;ltimo recuerdo&#13; material de su familiar. Hasta hace solo unos meses su propietaria fue Regina Salesa 
    </p><p class="article-text">
        Izquierdo, sobrina de la fallecida. Fue ella quien traslad&oacute; a Emeren Garc&iacute;a su preocupaci&oacute;n por el futuro de la s&aacute;bana.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Depositar esta s&aacute;bana en el Museo de Teruel era la &uacute;ltima salida para proteger y para&#13; seguir cuidando de la memoria de una mujer como tantas otras que fueron injustamente asesinadas&rdquo;, explica Garc&iacute;a, que se encarg&oacute; de redactar una ficha descriptiva sobre la s&aacute;bana y presentarla al museo.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente la donaci&oacute;n se llev&oacute; a cabo el pasado mes de abril. &ldquo;A nosotros nos pareci&oacute;&#13;s estupendo, primero porque ten&iacute;a esa capacidad de mostrar una actividad femenina generalmente poco valorada como es el bordado, pero tambi&eacute;n el papel de la mujer en las sociedades tradicionales y el papel de esa mujer que empieza a tomar conciencia y que se manifiesta y las consecuencias que eso tuvo, que fueron su asesinato&rdquo;, explica Jaime
    </p><p class="article-text">
        Vicente, director del Museo Provincial de Teruel.
    </p><p class="article-text">
        La s&aacute;bana ha pasado a formar parte de las colecciones del museo, incluida toda la &#13;informaci&oacute;n que se ha recogido sobre ella. Era el deseo de Regina, que el &uacute;nico testimonio que quedaba de su t&iacute;a pudiera conservarse en un lugar seguro en honor a su memoria. &ldquo;Yo
    </p><p class="article-text">
        ya me quedo tranquila&ldquo; se&ntilde;ala, y a&ntilde;ade que no quiere hablar m&aacute;s sobre el tema.
    </p><p class="article-text">
        En mayo, con motivo del d&iacute;a mundial de los museos y aprovechando que la tem&aacute;tica de&#13; este a&ntilde;o estaba relacionada con la capacidad de los museos de, a trav&eacute;s de objetos, recuperar memoria, se llev&oacute; a cabo una exposici&oacute;n en torno a esta s&aacute;bana. &ldquo;Vimos que era id&oacute;nea para mostrar como una pieza que integra el museo no es solo una pieza material, sino que hay un conjunto de significados, de informaci&oacute;n sobre la vida social, sobre la situaci&oacute;n pol&iacute;tica, sobre la historia reciente en cada una de ellas&rdquo;, explica Jaime Vicente.
    </p><p class="article-text">
        En ella recrearon un espacio similar al que pudo ocupar Regina cuando se encontrara&#13;n inmersa en su labor, aunque con una silla vac&iacute;a haciendo alusi&oacute;n a su ausencia. Expusieron la s&aacute;bana junto a la funda de almohada que nunca termin&oacute; de bordarse y la artista y escritora Isabel Gonz&aacute;lez recit&oacute; el poema, El silencio bordado. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Traver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/inacabada-sabana-regina-legado-ahora-joven-fusilada-durante-guerra-civil-descansa-museo-teruel_1_9193552.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Jul 2022 20:54:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/87b44b5d-5a9a-4897-a497-a7e88e4118cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="265325" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/87b44b5d-5a9a-4897-a497-a7e88e4118cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="265325" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La inacabada sábana de Regina, el legado de la joven fusilada durante la Guerra Civil que ahora descansa en el Museo de Teruel]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/87b44b5d-5a9a-4897-a497-a7e88e4118cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Accidente o negligencia? La destrucción de la fuente del ‘torico’ se queda sin responsables]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/politica/accidente-negligencia-destruccion-fuente-torico-queda-responsables_1_9118295.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13f3a781-cd1d-4b2e-aaa7-d457ffa6db3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Accidente o negligencia? La destrucción de la fuente del ‘torico’ se queda sin responsables"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La incredulidad del inicio por lo ocurrido con el emblemático símbolo dio paso a la crispación. El pleno del 24 de junio desestimaba la moción presentada por 5 grupos municipales de la oposición en la que pedían que se depurasen responsabilidades</p><p class="subtitle">La iniciativa del Ayuntamiento de Teruel que acabó con el 'torico' hecho añicos carecía de la autorización de Patrimonio</p></div><p class="article-text">
        Era muy temprano en la ma&ntilde;ana del pasado domingo cuando por los grupos de <em>WhatsApp </em>de Teruel empezaron a circular las primeras im&aacute;genes de una columna del &lsquo;torico&rsquo; partida en tres. La parte superior se hab&iacute;a volcado sobre la fuente, el pedestal que deb&iacute;a coronar este pilar estaba en el suelo, y del emblema m&aacute;s querido de la ciudad, el &lsquo;torico&rsquo;, no hab&iacute;a ni rastro. &ldquo;&iquest;Es fake, no?&rdquo; Preguntaban algunos en los chats. Hizo falta una documentaci&oacute;n gr&aacute;fica mayor, un audio de quienes hab&iacute;an sido testigos y, sobre todo, superar esa fase de negaci&oacute;n inicial cuando uno no quiere creer lo que ven sus ojos, para asimilar que, efectivamente, el monumento se hab&iacute;a venido abajo.
    </p><p class="article-text">
        Acto seguido empezaron las conjeturas sobre lo ocurrido que se mezclaban con algunos detalles que empezaban a conocerse del suceso: que si los operarios estaban retirando las sogas que se hab&iacute;an amarrado a la columna con motivo del Congreso Nacional del Toro de Cuerda, que si hab&iacute;an retirado solo las cuerdas de un lado provocando una tensi&oacute;n excesiva, que al parecer se hab&iacute;an llevado al &lsquo;torico&rsquo; -todav&iacute;a no se conoc&iacute;a en qu&eacute; estado- r&aacute;pidamente de all&iacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e28a278f-d3c9-46c7-879e-5d524c40789c_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e28a278f-d3c9-46c7-879e-5d524c40789c_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e28a278f-d3c9-46c7-879e-5d524c40789c_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e28a278f-d3c9-46c7-879e-5d524c40789c_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e28a278f-d3c9-46c7-879e-5d524c40789c_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e28a278f-d3c9-46c7-879e-5d524c40789c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e28a278f-d3c9-46c7-879e-5d524c40789c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Celebración del Congreso Nacional de Toro de Cuerda"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Celebración del Congreso Nacional de Toro de Cuerda                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s llegaron las primeras declaraciones por parte del Ayuntamiento. La alcaldesa, Emma Buj, se personaba en el lugar de los hechos y reconoc&iacute;a ante los medios que, efectivamente, el incidente hab&iacute;a tenido lugar cuando la brigada de operarios municipales retiraba las 23 sogas que se encontraban amarradas por un extremo a una argolla que rodeaba la columna en su parte m&aacute;s alta y por el otro a las columnas de la plaza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las explicaciones de lo ocurrido giraban en torno al desgaste del hierro que un&iacute;a internamente las piezas de la columna y que, tras el incidente, se hab&iacute;a podido constatar que se encontraba &ldquo;completamente podrido&rdquo;. &ldquo;Yo quiero ver siempre el lado positivo dentro de la gravedad que tiene y es que, si hubiera sucedido el s&aacute;bado de La Vaquilla o en cualquier otro momento hubiera sido mucho peor&rdquo;, se&ntilde;alaba la mandataria.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Bueno quiz&aacute; no fue buena idea, &iquest;no? Ponerle esas cuerdas al &lsquo;torico&rsquo;&rdquo;, aventuraba una de las periodistas, a lo que Buj respond&iacute;a que no era la primera vez que el monumento se adornaba en las celebraciones de la ciudad, no obstante, reconoc&iacute;a: &ldquo;a lo mejor hemos sometido a demasiado estr&eacute;s a nuestro &lsquo;torico&rsquo;, pero todo lo que tiene soluci&oacute;n se queda en eso&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entonces se supo tambi&eacute;n que el &lsquo;torico&rsquo; se hab&iacute;a trasladado a dependencias municipales y que hab&iacute;a sufrido &ldquo;da&ntilde;os leves en una pata y un cuerno&rdquo;. Pero pronto comenzaron a circular nuevas im&aacute;genes, esta vez de la mencionada figura, captadas por los medios de comunicaci&oacute;n y no dejaban lugar a dudas sobre la gravedad de los destrozos. Los pitones de ambos cuernos se hab&iacute;an partido, las cuatro patas estaban separadas del resto del cuerpo, algunas hechas a&ntilde;icos, y, como se supo despu&eacute;s, un trozo de la pezu&ntilde;a se perdi&oacute; en el incidente.
    </p><p class="article-text">
        La indignaci&oacute;n entre ciudadanos, pol&iacute;ticos y expertos en patrimonio iba en aumento y as&iacute; lo reflejaban las redes sociales. &ldquo;La protecci&oacute;n del patrimonio y esas tonter&iacute;as que las administraciones se pasan por el forro. (Que por poner unas cuerditas no pasa na)&rdquo;, ironizaba la usuaria de Twitter, Feli Roque, en su cuenta.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1538478151298428929?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;C&oacute;mo puede ser que el s&iacute;mbolo de #Teruel acab&eacute; as&iacute;?? Es una falta total de vigilancia de las cosas...lo de las sogas atadas ten&iacute;a mala pinta...no vale poner de todo y dejar subirse a los monumentos a cualquiera, falta de control...parece una broma #torico&rdquo;, se preguntaba otro usuario, Pino Espi, de esta red social.
    </p><p class="article-text">
        Teruel Existe tambi&eacute;n se pronunciaba al respecto: &ldquo;Hoy los turolenses estamos tristes, indignados, esta falta de respeto al patrimonio es inadmisible e injustificable&rdquo; y en otro se preguntaban &ldquo;a ver qu&eacute; informe del Ayuntamiento dice que pod&iacute;a soportar esa tensi&oacute;n&rdquo;. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1538525763703652352?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h3 class="article-text"><strong>Primeras reacciones pol&iacute;ticas&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Grupos municipales de la oposici&oacute;n como Ganar-Teruel, Espacio Municipalista o el PSOE reaccionaron al instante, pidiendo responsabilidad ante lo sucedido al equipo de Gobierno, as&iacute; como un informe t&eacute;cnico del proyecto de montaje y desmontaje de las sogas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La coalici&oacute;n reclama que haya una depuraci&oacute;n de responsabilidades pol&iacute;ticas por la falta de criterio a la hora de realizar estas actuaciones y del da&ntilde;o material y sentimental causado a toda la ciudad&rdquo;, demandaban en una nota de prensa desde Ganar Teruel-IU. Tambi&eacute;n el Grupo Municipal del PSOE adelantaba en un comunicado: &ldquo;Vamos a exigir una investigaci&oacute;n y que se diriman responsabilidades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A las aguas ya revueltas hubo que sumar el martes una carta de la directora general de Patrimonio Cultural del Gobierno de Arag&oacute;n que notificaba al Ayuntamiento de Teruel que las actuaciones realizadas &ldquo;habr&iacute;an requerido autorizaci&oacute;n cultural por parte de la Direcci&oacute;n Patrimonio Cultural, previo informe de la Comisi&oacute;n Provincial de Patrimonio Cultural de Teruel, al generar una afecci&oacute;n estructural a este elemento urbano, dado que se ubica en el conjunto hist&oacute;rico de Teruel, declarado Conjunto de Inter&eacute;s Cultural&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Buj tuvo que reconocer entonces que no hubo tal petici&oacute;n. &ldquo;Todos los a&ntilde;os hemos puesto el pa&ntilde;uelo o el &aacute;rbol de Navidad en torno al &lsquo;torico&rsquo;. Y nunca, que yo sepa, se ha solicitado permiso a Patrimonio. Esto se consider&oacute; una intervenci&oacute;n puntual de adorno de la ciudad y para este tipo de solicitud no se solicita permiso&rdquo;, se&ntilde;alaba. Pero esa carta de Patrimonio a&ntilde;ad&iacute;a todav&iacute;a una piedra m&aacute;s y es que se&ntilde;alaba que cualquier restauraci&oacute;n de los elementos de la fuente &ldquo;requieren, as&iacute; mismo, de autorizaci&oacute;n cultural&rdquo;. Esto pon&iacute;a en jaque la intenci&oacute;n del Ayuntamiento de que columna y &lsquo;torico&rsquo; estuvieran listos para La Vaquilla.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/27e26285-0c40-469a-b46d-fb71dbd5a8e1_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/27e26285-0c40-469a-b46d-fb71dbd5a8e1_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/27e26285-0c40-469a-b46d-fb71dbd5a8e1_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/27e26285-0c40-469a-b46d-fb71dbd5a8e1_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/27e26285-0c40-469a-b46d-fb71dbd5a8e1_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/27e26285-0c40-469a-b46d-fb71dbd5a8e1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/27e26285-0c40-469a-b46d-fb71dbd5a8e1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La lona que rodeaba la Fuente del &#039;Torico&#039; con la pintada &quot;No más toros&quot;"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La lona que rodeaba la Fuente del &#039;Torico&#039; con la pintada &quot;No más toros&quot;                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Lo ocurrido sirvi&oacute;, adem&aacute;s, para que alg&uacute;n grupo contrario a las celebraciones taurinas aprovechara el momento para mostrar su inconformidad y el mi&eacute;rcoles por la ma&ntilde;ana la lona que rodeaba la fuente del &lsquo;torico&rsquo; amaneci&oacute; con la pintada &ldquo;No m&aacute;s toros&rdquo; y lo mismo un muro del centro hist&oacute;rico de la ciudad.
    </p><h3 class="article-text"><strong>24 horas de plazo</strong></h3><p class="article-text">
        Ante la falta de respuestas -el mi&eacute;rcoles por la tarde todav&iacute;a no se hab&iacute;an hecho p&uacute;blicos los informes t&eacute;cnicos que demandaba la oposici&oacute;n- cinco grupos, PSOE, Vox, CHA, Ganar Teruel y Espacio Municipalista, dieron un plazo de 24 horas a la alcaldesa para convocar una Junta de Portavoces en la que se presentasen mencionados documentos.
    </p><p class="article-text">
        Alegaban que ten&iacute;an &ldquo;serias sospechas&rdquo; de que la demora y &ldquo;la falta de transparencia que se estaba produciendo en el proceso&rdquo; pudiera deberse a que, &ldquo;en realidad, no existan los preceptivos informes t&eacute;cnicos previos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Algo que termin&oacute; por confirmarse al d&iacute;a siguiente, el jueves, en la Junta de Portavoces. Se hizo p&uacute;blico, adem&aacute;s, que la empresa que se hab&iacute;a contratado para el montaje y desmontaje de las cuerdas no llevo a cabo la retirada de las mismas. Fue una brigada municipal la que lo hizo, dada la urgencia en desmontar cuanto antes para que la procesi&oacute;n del Corpus que se celebraba ese d&iacute;a pudiese pasar la custodia por la Plaza del &lsquo;torico&rsquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; mostr&oacute; la alcaldesa fue un informe t&eacute;cnico de la arquitecta municipal sobre los da&ntilde;os y las causas y otro de la Fundaci&oacute;n Santa Mar&iacute;a de Albarrac&iacute;n -encargada de dirigir la restauraci&oacute;n del monumento- y que se remiti&oacute; a Patrimonio para su autorizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Al finalizar los grupos comparecieron ante la prensa. Los cinco que hab&iacute;an instado a celebrar la junta coincid&iacute;an en pedir responsabilidades por lo que consideraban &ldquo;una negligencia pol&iacute;tica&rdquo;. Se hablaba incluso de dimisi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n el PAR, a trav&eacute;s de su portavoz, Julio Esteban, se pronunci&oacute; al respecto tachando lo ocurrido de &ldquo;exceso de confianza&rdquo; y se&ntilde;alando que tanto pol&iacute;ticos como ciudadanos tienen &ldquo;mucho que aprender&rdquo; en cuanto a respeto por el patrimonio.
    </p><p class="article-text">
        Desde Ciudadanos, socios de gobierno del grupo Popular en el ayuntamiento, se&ntilde;alaban: &ldquo;Creemos que tiene que haber responsabilidades, pero que tiene que ser el PP y en concreto la alcaldesa quien determine el alcance de las mismas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los mismos grupos que ya hab&iacute;an solicitado la Junta de Portavoces, presentaban al d&iacute;a siguiente, en el pleno ordinario del mes de junio, una moci&oacute;n para que se depurasen responsabilidades pol&iacute;ticas por lo ocurrido. El resultado fue de diez votos en contra de PP y Ciudadanos, dos abstenciones de concejales del PAR y nueve votos a favor del resto de los grupos, por lo que fue desestimada.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Debate sobre el uso del patrimonio</strong></h3><p class="article-text">
        Paralelamente a este traj&iacute;n pol&iacute;tico, entre los expertos se desarrollaba otro debate en torno a lo ocurrido, relacionado con el tratamiento del patrimonio. Desde la Fundaci&oacute;n Santa Mar&iacute;a de Albarrac&iacute;n, aconsejaban incluso que la puesta del pa&ntilde;uelo no volviera a realizarse de la manera tradicional, es decir, trepando por ella uno o dos pe&ntilde;istas hasta alcanzar la parte m&aacute;s alta, para colocar la prenda al &lsquo;torico&rsquo;. &ldquo;Sometemos al torico y a la columna a una serie de tensiones que llevan a desgracias posteriores&rdquo;, observo el gerente de la fundaci&oacute;n, Antonio Jim&eacute;nez. &ldquo;Si ahora nos quejamos tanto por lo ocurrido, es el momento de aprender de los errores y proteger el monumento, para que no vuelva a ocurrir algo as&iacute; nunca m&aacute;s&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        De la misma opini&oacute;n es Antonio P&eacute;rez, arquitecto y gran experto en patrimonio. Que adem&aacute;s se&ntilde;alaba que arreglar el toro &lsquo;en cuatro d&iacute;as' para que estuviera listo para la puesta ser&iacute;a &ldquo;un crimen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, seg&uacute;n ha dado a conocer la alcaldesa, ser&aacute; una r&eacute;plica y no la figura original la que se coloque sobre la columna para la fiesta de La Vaquilla. Y todo apunta a que la puesta del pa&ntilde;uelo s&iacute; se celebrar&aacute; este a&ntilde;o.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Traver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/politica/accidente-negligencia-destruccion-fuente-torico-queda-responsables_1_9118295.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Jun 2022 20:34:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/13f3a781-cd1d-4b2e-aaa7-d457ffa6db3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="101489" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/13f3a781-cd1d-4b2e-aaa7-d457ffa6db3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="101489" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Accidente o negligencia? La destrucción de la fuente del ‘torico’ se queda sin responsables]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/13f3a781-cd1d-4b2e-aaa7-d457ffa6db3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pueblos turolenses forman una 'tribu rural': varias familias se unen para ampliar servicios y generar empleo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/pueblos-turolenses-forman-tribu-rural-familias-unen-ampliar-servicios-generar-empleo_1_9051377.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/940654bf-ee6b-4f8e-82da-4bc387a1da2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres pueblos turolenses forman una &#039;tribu&#039; rural: varias familias se unen para ampliar servicios y generar puestos de trabajo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Transporte escolar o clases de inglés para adultos y niños, son solo algunos de los nuevos servicios disponibles en Báguena, Burbáguena y Luco de Jiloca gracias a la acción vecinal. El proyecto, Tribu Rural ha logrado, en poco más de siete meses, dar servicio a unas 80 personas</p><p class="subtitle">Hemeroteca - 'Escape room' rural: dos pueblos de Aragón se convierten en protagonistas de esta alternativa de turismo y ocio</p></div><p class="article-text">
        Tribu Rural es ejemplo de cooperaci&oacute;n entre vecinos y lucha. Cooperaci&oacute;n entre las comunidades de Burb&aacute;guena, B&aacute;guena y Luco de Jiloca y lucha por mantener y ampliar servicios en sus pueblos. La iniciativa surgi&oacute; de los padres y madres de alumnos del colegio de B&aacute;guena, que hab&iacute;an apostado por escolarizar a sus hijos en esta peque&ntilde;a escuela y as&iacute; mantenerla viva, pero ante la falta de ciertas prestaciones como el transporte escolar o el servicio de comedor, ten&iacute;an dificultades para conciliar la vida familiar y laboral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Decidimos contactar con Educaci&oacute;n para reclamar servicios como madrugadores, transporte, comedor y m&aacute;s extraescolares. La respuesta fue tajante, todos estos servicios ya los ten&iacute;amos en el colegio de Calamocha, esa fue la soluci&oacute;n propuesta desde la administraci&oacute;n&rdquo;, explica Sof&iacute;a Gonz&aacute;lez, miembro de Tribu Rural.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta situaci&oacute;n, los progenitores decidieron dar un paso adelante y ocuparse del problema ellos mismos. Pronto se dieron cuenta de que algunos de estos servicios pod&iacute;an, adem&aacute;s, extenderse tambi&eacute;n a la guarder&iacute;a de Burb&aacute;guena e incluso vieron la posibilidad de ofrecer actividades l&uacute;dicas a la gente mayor de estos municipios. &ldquo;Por eso elegimos el nombre de tribu rural, es un concepto amplio que recoge a todos los miembros de la poblaci&oacute;n, que invita a reunir fuerzas y dirigirnos hacia el bien com&uacute;n&rdquo;, apunta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/940654bf-ee6b-4f8e-82da-4bc387a1da2f_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/940654bf-ee6b-4f8e-82da-4bc387a1da2f_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/940654bf-ee6b-4f8e-82da-4bc387a1da2f_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/940654bf-ee6b-4f8e-82da-4bc387a1da2f_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/940654bf-ee6b-4f8e-82da-4bc387a1da2f_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/940654bf-ee6b-4f8e-82da-4bc387a1da2f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/940654bf-ee6b-4f8e-82da-4bc387a1da2f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El proyecto ha servido para mejorar la conciliación laboral y familiar de los vecinos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El proyecto ha servido para mejorar la conciliación laboral y familiar de los vecinos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Una vez desarrollado el proyecto lo presentaron a los ayuntamientos de ambas localidades, &ldquo;que se mostraron muy dispuestos a apoyar la iniciativa&rdquo;, explica Sof&iacute;a. A trav&eacute;s de las administraciones p&uacute;blicas lograron la subvenci&oacute;n necesaria, que en este caso lleg&oacute; por parte del grupo de acci&oacute;n local Adri Jiloca-Gallocanta.
    </p><h3 class="article-text"><strong>M&aacute;s servicios y dos nuevos empleos</strong></h3><p class="article-text">
        Con este proyecto se han cubierto todas las demandas de los padres: se ha creado un servicio de comedor que gestionan desde Tribu Rural y del que hacen uso unos 20 ni&ntilde;os, se han a&ntilde;adido extraescolares como clases de m&uacute;sica, a trav&eacute;s del colegio se logr&oacute; contar con una joven para el servicio de madrugadores y el transporte escolar llega no solo a la escuela, sino tambi&eacute;n a la guarder&iacute;a de Burb&aacute;guena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A esto se suman, adem&aacute;s, otras actividades promovidas por la Tribu Rural y dirigidas a todos los vecinos, como las clases de ingl&eacute;s que imparte Laura Ru&iacute;z o el taller &ldquo;Mueve tu mente&rdquo;, que tutoriza la propia Sof&iacute;a y en el que, mediante ejercicios &ldquo;trabajan la atenci&oacute;n, la memoria, la relajaci&oacute;n, la autoestima o la creatividad, entre otras&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ambas trabajadoras dependen de los Ayuntamientos de B&aacute;guena y Burb&aacute;guena, donde se muestran muy satisfechos de poder ofrecer oportunidades laborales y tambi&eacute;n de la buena acogida que ha tenido el proyecto. &ldquo;La gente est&aacute; muy contenta, seguramente porque localidades peque&ntilde;as como las nuestras no han tenido actividades a lo largo de estos &uacute;ltimos a&ntilde;os. Nosotros hemos entendido que hay que mantener activa a la gente, especialmente a aquellos que ya no desempe&ntilde;an una ocupaci&oacute;n laboral, y al mismo tiempo mantener vivos nuestros pueblos&rdquo;, apunta Joaqu&iacute;n Periba&ntilde;ez, alcalde de Burb&aacute;guena.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pr&oacute;ximos pasos</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde Tribu Rural calculan que durante los siete meses que lleva en funcionamiento el proyecto, se ha dado servicio a unas de 80 personas, teniendo en cuenta a los usuarios del colegio de B&aacute;guena, de la guarder&iacute;a de Burb&aacute;guena y de las actividades que organizan.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8ced7a4e-2fc0-4007-a2c5-5fa21853d505_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8ced7a4e-2fc0-4007-a2c5-5fa21853d505_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8ced7a4e-2fc0-4007-a2c5-5fa21853d505_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8ced7a4e-2fc0-4007-a2c5-5fa21853d505_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8ced7a4e-2fc0-4007-a2c5-5fa21853d505_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8ced7a4e-2fc0-4007-a2c5-5fa21853d505_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8ced7a4e-2fc0-4007-a2c5-5fa21853d505_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Vecinas de Burbáguena durante una jornada del taller Mueve tu mente"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Vecinas de Burbáguena durante una jornada del taller Mueve tu mente                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Su intenci&oacute;n es seguir en esta l&iacute;nea e incluso ampliar prestaciones, empezando por un servicio de asistencia domiciliaria a personas mayores. &ldquo;Sobre todo pensando en el invierno, que aqu&iacute; las condiciones son muy duras, pues asegurarnos de que tienen las necesidades b&aacute;sicas cubiertas o simplemente hacer una labor de compa&ntilde;&iacute;a, llamarles por tel&eacute;fono un par de veces a la semana y que nos cuenten c&oacute;mo est&aacute;n&rdquo;, apunta Sof&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro de los objetivos pasa por dise&ntilde;ar actividades atractivas para los adolescentes de la zona, &ldquo;que aunque no hay muchos en estos pueblos, su franja de edad se queda un poco descolgada de las actividades l&uacute;dicas&rdquo;, se&ntilde;ala.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La subvenci&oacute;n para desarrollar el proyecto es de dos a&ntilde;os, aunque esperan poder mantener la Tribu Rural durante m&aacute;s tiempo. &ldquo;El &eacute;xito de momento ha sido rotundo y nuestra intenci&oacute;n es continuar, por supuesto&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Traver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/pueblos-turolenses-forman-tribu-rural-familias-unen-ampliar-servicios-generar-empleo_1_9051377.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jun 2022 21:35:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/940654bf-ee6b-4f8e-82da-4bc387a1da2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="128233" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/940654bf-ee6b-4f8e-82da-4bc387a1da2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="128233" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Pueblos turolenses forman una 'tribu rural': varias familias se unen para ampliar servicios y generar empleo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/940654bf-ee6b-4f8e-82da-4bc387a1da2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Despoblación,Zonas rurales,Teruel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tierra de Teruel, un retrato de la guerra bajo la inocente mirada de un niño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/tierra-teruel-retrato-guerra-inocente-mirada-nino_1_9031496.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9df263d0-32ad-4655-a6fb-f5c957508ef6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1048839.jpg" width="1008" height="567" alt="Tierra de Teruel, un retrato de la guerra bajo la inocente mirada de un niño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta novela histórica de Jordi Siracusa relata en primera persona las memorias de Gregorio Baselga, un nonagenario que desde la perspectiva del niño que fue revive el Teruel de antes de la Guerra Civil</p><p class="subtitle">'De la sublevación a la Batalla de Teruel': El día a día de la sociedad turolense durante la Guerra Civil</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando sonaban las sirenas ven&iacute;an todas las madres corriendo a buscarnos, nos daban un par de cachetes porque ninguno les hac&iacute;amos caso, est&aacute;bamos con nuestros amigos y as&iacute;, corriendo delante de ellas, vol&aacute;bamos al refugio&rdquo;. As&iacute; recuerda Gregorio Baselga los primeros d&iacute;as de bombardeos sobre la ciudad de Teruel. Entonces, &eacute;l solo ten&iacute;a 8 a&ntilde;os, pero episodios como este permanecen muy n&iacute;tidos en su memoria. En esta ocasi&oacute;n, quien los plasma en el papel es Jordi Siracusa, escritor afincado en Zaragoza que acept&oacute; el reto de Gregorio de dar forma a sus recuerdos y ponerles t&iacute;tulo: <em>Tierra de Teruel</em>.
    </p><p class="article-text">
        La novela comienza con un recuerdo feliz del propio Gregorio antes de la guerra, el de su madre dando el pecho a su hermano peque&ntilde;o sentada en una silla, mientras &eacute;l contemplaba la escena con celos. Aquellos recuerdos, dice Gregorio, son un hogar para &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        En los cap&iacute;tulos siguientes, Baselga relata su vida en Teruel, ciudad a la que se mud&oacute; con su familia desde Lechago cuando &eacute;l era muy peque&ntilde;o a causa del trabajo de su padre, que conduc&iacute;a autobuses. Habla de sus calles, sus gentes, los negocios que hab&iacute;a entonces y relata tambi&eacute;n an&eacute;cdotas con sus hermanos.
    </p><p class="article-text">
        De los meses antes de la guerra, el protagonista tiene el recuerdo de ver a los vecinos en grupos, con brazaletes de distintos colores en las mangas. Cuenta como su padre tambi&eacute;n llevaba uno de aquellos distintivos y ante la curiosidad del peque&ntilde;o, el progenitor le hab&iacute;a contestado que lo llevaba para poder trabajar.
    </p><p class="article-text">
        A partir de aqu&iacute; comienza un relato de c&oacute;mo fueron los primeros d&iacute;as -y luego meses- de la contienda en Teruel. A sus recuerdos a&ntilde;ade -y as&iacute; lo plasma Siracusa- hechos hist&oacute;ricos como la llegada del comandante Aguado a la ciudad, o las expediciones punitivas que este realiz&oacute; junto a unos pocos guardia civiles y guardias de asalto en las zonas mineras de la provincia.
    </p><p class="article-text">
        Es tambi&eacute;n en este punto de la historia cuando se hace m&aacute;s patente el contraste entre la percepci&oacute;n de su mente infantil y la dureza real y el peligro de lo que estaba sucediendo. Por ejemplo, cuando en medio de la contienda, su madre, sus dos hermanos y &eacute;l trataban de cruzar el viaducto para visitar a unos familiares, Gregorio lo describ&iacute;a as&iacute;: &ldquo;Casi a gatas avanzamos los tres con carita de miedo, pero tambi&eacute;n de estar viviendo una aventura, al igual que cuando jug&aacute;bamos en las calles&rdquo;. O en otro pasaje que relata como los adultos hablaban de que el coronel que entonces estaba al mando de la ciudad hab&iacute;a perdido a su hijo en Brunete. &ldquo;Yo me preguntaba por qu&eacute; no iba a buscar al muchacho, Brunete no estaba demasiado lejos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El propio escritor, Jordi Siracusa dice de la novela que no pretende ser un relato b&eacute;lico, ni tampoco un ejercicio de partidismo, sino que busca plasmar los recuerdos de un ni&ntilde;o turolense bajo un escenario hist&oacute;rico determinado. &ldquo;Todo est&aacute; contado sin restar un &aacute;pice de la gravedad al asunto, pero desde el punto de vista de un ni&ntilde;o, por lo que se transforma en un experiencia de vida, yo dir&iacute;a hasta simp&aacute;tica, que huye un poco de la desgracia de la situaci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Un buen ejemplo de ello es el episodio, casi humor&iacute;stico, en el que Gregorio, estando ya en Valencia despu&eacute;s de haber huido de Teruel y viviendo en una casa de acogida, cuenta como cog&iacute;a los mendrugos de pan que destinaban a las gallinas, le pon&iacute;a un poco de aceite y se lo com&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n relata momentos de miedo y de incertidumbre como cuando desde su refugio bajo el Seminario o&iacute;an las balas, los obuses y las bombas o cuando una fr&iacute;a tarde de enero, militares armados los sacaron de las grutas para llev&aacute;rselos sin darles m&aacute;s explicaciones. Result&oacute; que a los civiles les esperaban camiones para transportarlos hasta Valencia, lugar m&aacute;s seguro que Teruel por aquel entonces. El camino no estuvo desprovisto de peligros y penurias.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La di&aacute;spora</strong></h3><p class="article-text">
        Gregorio dedica algunos cap&iacute;tulos a relatar su miserable estancia de un mes en el castillo de Mora de Rubielos. De all&iacute; conserva algunos dibujos que hizo &eacute;l mismo y que aparecen en el libro. Uno de ellos muestra a varias personas haciendo uso de los baldes que facilitaron los militares a los viajeros y que serv&iacute;an como retrete. Otro representa a una mujer despiojando a una joven.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s alegres fueron sus d&iacute;as en Torrebaja, donde los alojaron en un palacete cuya &uacute;ltima planta estaba repleta de juguetes. &ldquo;Todos esos juguetes nos devolvieron nuestra condici&oacute;n de chiquillos, era como el cielo de los instantes perdidos, como un pa&iacute;s encantado&rdquo;. De aquellos d&iacute;as recuerda tambi&eacute;n la bondad de sus vecinas, unas prostitutas que les mandaban a trav&eacute;s del balc&oacute;n cestas con comida. All&iacute; se enteraron, adem&aacute;s, de que su padre, al que no ve&iacute;an hac&iacute;a meses, segu&iacute;a vivo en Oliva.
    </p><p class="article-text">
        En Barracas pudieron separarse del grupo y continuar su viaje hasta Valencia donde esperaban encontrar cobijo en casa de unos familiares. Al llegar, cuenta Gregorio, la acogida fue fr&iacute;a y por respuesta recibieron un no. Tuvieron m&aacute;s suerte en casa de otra parienta, quien les ofreci&oacute; su ayuda y encontr&oacute; para ellos un local donde pudieron quedarse. La madre de Gregorio pronto consigui&oacute; un trabajo amasando pan en una casa acomodada. &Eacute;l la acompa&ntilde;aba a menudo y termin&oacute; gan&aacute;ndose la confianza de su due&ntilde;a, que le encomend&oacute; cuidar de su nieto.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, aqu&iacute; no terminaron sus peripecias. Aunque su madre trabajaba, el dinero y el alimento segu&iacute;a escaseando y la familia acud&iacute;a a la hora de comer a unos comerdores para refugiados. Cuando casi hab&iacute;an completado la cartilla de comidas que les hab&iacute;an repartido, los responsables de estos centros separaron a madres e hijos que fuesen mayores de seis a&ntilde;os. Solo su hermano peque&ntilde;o se qued&oacute; con su progenitora, despu&eacute;s de mentir y rebajar su edad en un a&ntilde;o, mientras que &eacute;l y su hermano mayor fueron apartados. Entonces comunicaron a las madres que sus hijos iban a ser acogidos en un centro, para hacerse cargo de ellos. Lo que Gregorio recuerda, sin embargo, es el rumor que su madre le repetir&iacute;a a&ntilde;os despu&eacute;s, de que iban a ser llevados a Rusia.
    </p><p class="article-text">
        Un golpe de suerte salv&oacute; a Gregorio y a su hermano Paco de aquel destino. Pues su madre tuvo la suerte de toparse, mientras esperaba decidida a no dejar marchar a sus hijos, con Carmen Crespo de Vila, viuda del due&ntilde;o de la imprenta Vila, quien se llev&oacute; a los dos hermanos y a otros tres ni&ntilde;os a su casa para evitar que el gobierno se hiciera cargo de ellos. Aquella temporada con los Vila fue un respiro y un soplo de esperanza para Gregorio.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la contienda tocaba su fin, &eacute;l y su hermano Paco volvieron a reunirse con su madre y su hermano peque&ntilde;o y al poco tiempo tambi&eacute;n su padre se uni&oacute; a ellos, llegado desde Oliva. Todav&iacute;a estaban en Valencia cuando termin&oacute; la guerra.
    </p><h3 class="article-text">Camino a Lechago</h3><p class="article-text">
        La &uacute;ltima aventura de Gregorio y su familia durante los a&ntilde;os que dur&oacute; la guerra fue su vuelta a casa. Decidieron viajar a Lechago, sin pasar por Teruel y all&iacute; estuvieron unos meses hasta que su padre se reintegr&oacute; en la empresa de autobuses y regresaron a la capital, pero no a su casa, que hab&iacute;a quedado completamente destruida.
    </p><p class="article-text">
        <em>Tierra de Teruel</em> es pues la historia real de un ni&ntilde;o, de c&oacute;mo &eacute;l vivi&oacute; la guerra. Pero para poder contarla y dotarla de veracidad hist&oacute;rica ha sido necesaria la labor de Jordi Siracusa, que puso en orden todos esos recuerdos que a menudo se presentaban acompa&ntilde;ados de una mara&ntilde;a de datos y fechas, de saltos en el tiempo y, claro est&aacute;, de la percepci&oacute;n de una mente infantil, que despu&eacute;s ha sido pulida y modificada con el tiempo. &ldquo;Es mucho m&aacute;s complicado escribir cuando la historia se basa en hechos reales, porque debes permanecer fiel a ellos, pero al mismo tiempo hay que contrastarlos, hay que investigar si esos recuerdos est&aacute;n fundados en hechos reales&rdquo;, explica Siracusa.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el escritor comprob&oacute; que episodios que Gregorio relataba durante sus entrevistas, como un bombardeo en Teruel al convento de las clarisas que acab&oacute; con la vida de algunas de las monjas que all&iacute; resid&iacute;an, fueron ciertos. Otros tuvo se demostraron con alguna falla, como cuando cre&iacute;a que su madre y as&iacute; lo pensaba ella tambi&eacute;n, hab&iacute;a estado en el Campamento de Prisioneros de Alacu&aacute;s, cuando en realidad si estuvo internada un tiempo durante su estancia en Valencia, pero fue en unas casonas que albergaban a refugiadas llegadas de todas partes, y donde tambi&eacute;n hab&iacute;a presas comunes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Traver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/tierra-teruel-retrato-guerra-inocente-mirada-nino_1_9031496.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 May 2022 21:07:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9df263d0-32ad-4655-a6fb-f5c957508ef6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1048839.jpg" length="165341" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9df263d0-32ad-4655-a6fb-f5c957508ef6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1048839.jpg" type="image/jpeg" fileSize="165341" width="1008" height="567"/>
      <media:title><![CDATA[Tierra de Teruel, un retrato de la guerra bajo la inocente mirada de un niño]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9df263d0-32ad-4655-a6fb-f5c957508ef6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1048839.jpg" width="1008" height="567"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Recuperar las 18 horas lectivas o la reducción de jornada retribuida para mayores de 55: las reivindicaciones del profesorado aragonés]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/recuperar-18-horas-lectivas-reduccion-jornada-retribuida-mayores-55-reivindicaciones-profesorado-aragones_1_8991823.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9f9d90b-ba1f-4043-baf4-d77711805ab9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Recuperar las 18 horas lectivas o la reducción de jornada retribuida para mayores de 55: las reivindicaciones del profesorado aragonés"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Docentes de los IES de Calamocha, Monreal y Mora de Rubielos, en Teruel, se concentran cada miércoles para pedir que se reviertan los recortes en educación que supuso la Ley Wert de 2012. Mientras, un centenar de centros educativos de toda la Comunidad Autónoma han aprobado en claustro una solicitud que se ha hecho llegar a la Consejería de Educación</p><p class="subtitle">Un profesor de Secundaria vasco gana al mes 500 euros más que un aragonés, pero el 40% menos que un docente suizo</p></div><p class="article-text">
        Con pancartas y camisetas en defensa de la educaci&oacute;n p&uacute;blica, los docentes de los IES Valle del Jiloca de Calamocha, Salvador Victoria de Monreal, y G&uacute;dar-Javalambre de Mora de Rubielos salen cada mi&eacute;rcoles a la puerta de sus respectivos centros. Piden a las administraciones &ldquo;que se cumpla la promesa de reversi&oacute;n de los recortes en la Educaci&oacute;n P&uacute;blica aragonesa&rdquo;. Unos recortes que llegaron en 2012, con la entrada de la Ley Wert, y que introdujo medidas como la ampliaci&oacute;n de horas lectivas -pasando de 18 a 20 en la Educaci&oacute;n Secundaria- o la eliminaci&oacute;n del derecho a la reducci&oacute;n de jornada retribuida para mayores de 55 a&ntilde;os, entre otras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas medidas promet&iacute;an ser transitorias dado el contexto de crisis econ&oacute;mica, pero no fue hasta el a&ntilde;o 2019 cuando el Gobierno central aprob&oacute; la Ley 4/2019 de 7 de marzo que buscaba derogar muchos de los recortes introducidos en 2012, entre ellos el incremento de horas lectivas. No obstante, aunque la nueva normativa recomendaba un m&aacute;ximo de 18 horas para Secundaria y de 23 para Primaria, dejaba la decisi&oacute;n final en manos de los gobiernos auton&oacute;micos. Mientras la mayor&iacute;a de Comunidades Aut&oacute;nomas hicieron caso a la proposici&oacute;n estatal, otras como Castilla la Mancha, Castilla Le&oacute;n, Murcia, Madrid o Arag&oacute;n no lo han modificado todav&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una de las promesas electorales del gobierno socialista aragon&eacute;s en cuanto a educaci&oacute;n era volver a las condiciones y a la situaci&oacute;n previa a la Ley Wert. Lamentablemente no se est&aacute; cumpliendo. Ni siquiera se han iniciado las negociaciones, que seg&uacute;n apuntaban desde los sindicatos estaban previstas para este a&ntilde;o, as&iacute; que hemos perdido la esperanza de iniciar el curso 2022-2023 con una reducci&oacute;n de horas lectivas&rdquo;, explica Fernando Pardos, portavoz del profesorado de los tres institutos turolenses.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2772e994-4771-48b8-a2d8-4e50e16d5575_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2772e994-4771-48b8-a2d8-4e50e16d5575_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2772e994-4771-48b8-a2d8-4e50e16d5575_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2772e994-4771-48b8-a2d8-4e50e16d5575_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2772e994-4771-48b8-a2d8-4e50e16d5575_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2772e994-4771-48b8-a2d8-4e50e16d5575_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2772e994-4771-48b8-a2d8-4e50e16d5575_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los docentes del IES Salvador Victoria se suman a las reivindicaciones con pancartas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los docentes del IES Salvador Victoria se suman a las reivindicaciones con pancartas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Denuncian que esta sobrecarga est&aacute; afectando a la calidad de la ense&ntilde;anza p&uacute;blica y que una reducci&oacute;n en horas lectivas se traducir&iacute;a en grupos m&aacute;s reducidos, lo que implica una mejora en la atenci&oacute;n del alumnado, y tambi&eacute;n en un incremento de puestos de trabajo. &ldquo;Mucha gente puede pensar que lo que estamos pidiendo es trabajar menos y realmente lo que pedimos es trabajar mejor. De todas nuestras horas de trabajo el horario lectivo es solo una parte, pero a mayor carga lectiva, menor tiempo para la realizaci&oacute;n de otras tareas docentes como la formaci&oacute;n, la innovaci&oacute;n, la evaluaci&oacute;n, la atenci&oacute;n individualizada al alumnado, etc&rdquo;, apunta Pardos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de esa revisi&oacute;n de los recortes, los docentes de Calamocha, Mora de Rubielos y Monreal incluyen en sus reivindicaciones una mejora de sus derechos laborales, que aseguran que se han visto &ldquo;gravemente deteriorados durante la &uacute;ltima d&eacute;cada&rdquo;. Apuntan que en cuanto a retribuci&oacute;n salarial, el profesorado aragon&eacute;s se encuentra &ldquo;en la parte m&aacute;s baja de la tabla de todo el Estado&rdquo;, con un salario bruto de 2.462 euros. Casi 560 euros menos de lo que cobran sus hom&oacute;logos del Pa&iacute;s Vasco, por ejemplo. A ello se suma la escasa evoluci&oacute;n de los sueldos. Seg&uacute;n el bolet&iacute;n 2022 de retribuciones de la Ense&ntilde;anza P&uacute;blica elaborado por UGT, en los &uacute;ltimos 12 a&ntilde;os el salario de los profesores de secundaria en Arag&oacute;n solo se incrementado en 101,35 euros.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Todos a una</strong></h3><p class="article-text">
        El IES Valle del Jiloca de Calamocha fue el primero en salir a la calle para dar visibilidad a sus peticiones. Dos meses despu&eacute;s se han sumado los docentes de Monreal y Mora de Rubielos, y esperan que el n&uacute;mero siga creciendo. Sin embargo, no han sido los &uacute;nicos en mostrar su malestar y en reclamar una mejora en las condiciones laborales, cerca de un centenar de centros educativos de Arag&oacute;n han firmado en claustro una solicitud que se han hecho llegar a la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ebcbd82-6896-4e89-b785-922b023be4e5_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ebcbd82-6896-4e89-b785-922b023be4e5_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ebcbd82-6896-4e89-b785-922b023be4e5_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ebcbd82-6896-4e89-b785-922b023be4e5_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ebcbd82-6896-4e89-b785-922b023be4e5_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ebcbd82-6896-4e89-b785-922b023be4e5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5ebcbd82-6896-4e89-b785-922b023be4e5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las movilizaciones por una educación de calidad llegan a Mora de Rubielos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las movilizaciones por una educación de calidad llegan a Mora de Rubielos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Haci&eacute;ndose eco de las propuestas recogidas entre el profesorado, los sindicatos STEA-i y CGT, elaboraron a principios de este a&ntilde;o un modelo de solicitud que distribuyeron a los diferentes centros. Su destinatario final era el Consejero de Educaci&oacute;n, Felipe Faci, y en &eacute;l texto se recog&iacute;an, entre otras medidas, &ldquo;la reducci&oacute;n de horas lectivas para mejorar la calidad de la ense&ntilde;anza&rdquo; y tambi&eacute;n la petici&oacute;n de recuperar &ldquo;la reducci&oacute;n de jornada lectiva sin merma retributiva para los mayores de 55 a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, las pancartas verdes en defensa de la Educaci&oacute;n P&uacute;blica han vuelto a los centros educativos. &ldquo;Creemos que es una reivindicaci&oacute;n lo suficientemente justa&rdquo;, apunta Palmira Meneses, directora del IES Miguel de Molinos, en Zaragoza. &ldquo;Queremos recuperar las ventajas y derechos que ten&iacute;amos antes, el horario lectivo de antes. Bajar a 18 las horas lectivas no supone menos tiempo en el centro, nuestro horario de permanencia ser&aacute; el mismo, pero dedicaremos esas dos horas a la coordinaci&oacute;n del profesorado, a mejorar la calidad de la ense&ntilde;anza, etc.&rdquo;, se&ntilde;ala. Su centro es uno de los que firm&oacute; y remiti&oacute; la solicitud a la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Traver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/recuperar-18-horas-lectivas-reduccion-jornada-retribuida-mayores-55-reivindicaciones-profesorado-aragones_1_8991823.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 May 2022 22:45:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f9f9d90b-ba1f-4043-baf4-d77711805ab9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="347643" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f9f9d90b-ba1f-4043-baf4-d77711805ab9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="347643" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Recuperar las 18 horas lectivas o la reducción de jornada retribuida para mayores de 55: las reivindicaciones del profesorado aragonés]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f9f9d90b-ba1f-4043-baf4-d77711805ab9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres pueblos de Teruel lanzan la Ruta Verde del Reciclaje, un recorrido por el arte de aprovechamiento y el patrimonio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/tres-pueblos-teruel-lanzan-ruta-verde-reciclaje-recorrido-arte-aprovechamiento-patrimonio_1_8955730.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8dab64b9-6790-4363-94bd-922cece1d01c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres pueblos de Teruel lanzan la Ruta Verde del Reciclaje, un recorrido por el arte de aprovechamiento y el patrimonio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La obra de tres artistas del hierro reciclado es el nexo de unión que ha llevado a Bueña, Blancas y Burbáguena a unir fuerzas para tratar de atraer turismo a la zona. A través de visitas guiadas darán a conocer sus principales atractivos</p></div><p class="article-text">
        Hasta hace poco a Bue&ntilde;a, Blancas y Burb&aacute;guena solo les un&iacute;a la pertenencia a una misma comarca, El Jiloca turolense, pero la obra de tres artistas del metal de cada una de estas localidades ha trazado un v&iacute;nculo, y al mismo tiempo una oportunidad para estos pueblos de dar a conocer su oferta arquitect&oacute;nica, cultural y paisaj&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        Fue la Asociaci&oacute;n A-Bue&ntilde;&iacute;za-Te, la que se puso en contacto con sus hom&oacute;logas de las otras dos localidades para proponerles una acci&oacute;n conjunta y as&iacute; dar visibilidad a las obras de estos creadores. Tras una reuni&oacute;n, las Asociaciones Amigos de Blancas y Burbaca (Burb&aacute;guena) estuvieron de acuerdo en dise&ntilde;ar una Ruta Verde del Reciclaje, con visitas por los distintos pueblos para propiciar el turismo.
    </p><p class="article-text">
        Las obras de los artistas Ces&aacute;reo Gimeno, vecino ya fallecido de Bue&ntilde;a, del blanquense Jes&uacute;s Guallar y de Jos&eacute; Azul, residente en Burb&aacute;guena, son el denominador com&uacute;n y la punta de lanza del proyecto, pero el objetivo es aprovechar las visitas para dar a conocer el resto de patrimonio art&iacute;stico que poseen estas localidades. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/84794e69-1b1b-441b-a3df-776cefc05f60_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/84794e69-1b1b-441b-a3df-776cefc05f60_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/84794e69-1b1b-441b-a3df-776cefc05f60_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/84794e69-1b1b-441b-a3df-776cefc05f60_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/84794e69-1b1b-441b-a3df-776cefc05f60_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/84794e69-1b1b-441b-a3df-776cefc05f60_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/84794e69-1b1b-441b-a3df-776cefc05f60_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El vecino de Burbáguena, José Azul, utiliza herramientas y piezas recicladas para elaborar sus esculturas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El vecino de Burbáguena, José Azul, utiliza herramientas y piezas recicladas para elaborar sus esculturas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Creemos que es un proyecto diferente, nuevo y que nace de la inquietud de la gente de los pueblos, que quiere potenciar a sus artesanos y dar valor a su patrimonio&rdquo;, explican desde A-Bue&ntilde;&iacute;za-Te, y subrayan la necesidad de crear sinergias entre localidades vecinas para hacerse notar.
    </p><p class="article-text">
        Para ello, el primer paso ser&aacute; movilizar a los propios habitantes para que visiten sus localidades vecinas. &ldquo;Porque somos los primeros que desconocemos lo que tenemos a solo unos pasos&rdquo;, se&ntilde;alan. As&iacute;, el 6 de agosto se llevar&aacute; a cabo una primera visita guiada por Burb&aacute;guena, el 16 ser&aacute; el turno de Bue&ntilde;a y el 27 en Blancas.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el proyecto, explica Manuel Picazo, presidente de Burbaca es mucha m&aacute;s ambicioso y su idea es dar a conocer estas visitas guiadas por toda la comarca y el territorio a trav&eacute;s de redes, para atraer al mayor n&uacute;mero de interesados. &ldquo;El patrimonio y el arte son las armas que tenemos para revitalizar nuestros pueblos&rdquo;, apunta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde las asociaciones proponen que sean los locales, tanto ni&ntilde;os como adultos, quienes hagan de gu&iacute;a en sus pueblos. Adem&aacute;s, entre otras actividades previstas para dar a conocer esta Ruta Verde se plantean charlas y exposiciones por parte de los artistas, as&iacute; como un taller de reciclaje.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El arte del reciclado</strong></h3><p class="article-text">
        Esta Ruta Verde ofrecer&aacute; un itinerario por los diferentes pueblos y tambi&eacute;n por los lugares donde se ubican las obras de los artistas. En el caso de Blancas, por ejemplo, se dar&aacute; a conocer el parque escult&oacute;rico que re&uacute;ne 300 figuras de hierro forjado del creador Jes&uacute;s Guallar.&nbsp; As&iacute; como su obra m&aacute;s destacada, una reproducci&oacute;n a tama&ntilde;o original en hierro reciclado de la Sabina milenaria del pueblo. La escultura est&aacute; hecha con piezas de aladros recicladas que fueron donadas por los vecinos de la localidad.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c293e716-dfeb-4dab-b587-06ce984009fc_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c293e716-dfeb-4dab-b587-06ce984009fc_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c293e716-dfeb-4dab-b587-06ce984009fc_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c293e716-dfeb-4dab-b587-06ce984009fc_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c293e716-dfeb-4dab-b587-06ce984009fc_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c293e716-dfeb-4dab-b587-06ce984009fc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c293e716-dfeb-4dab-b587-06ce984009fc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Jesús Gullar, escultor de Blancas junto a la Sabina"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Jesús Gullar, escultor de Blancas junto a la Sabina                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La ruta se completar&aacute; por el casco hist&oacute;rico de la localidad, con un recorrido por la Casa Grande, el Museo Etnol&oacute;gico o la iglesia, entre otros atractivos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Burb&aacute;guena se har&aacute; un recorrido por el barrio del Arrabal, el barrio Moral, el centro hist&oacute;rico, y tambi&eacute;n la parte alta del pueblo, incluido el castillo. Adem&aacute;s, se har&aacute; un alto en lugares como la casa de los Templarios, la Iglesia de Nuestra Se&ntilde;ora de los &Aacute;ngeles que acaba de ser restaurada o el Palacio del Marqu&eacute;s de Montemuzo, una casa solariega del siglo XVIII. A lo largo de la visita, prestando atenci&oacute;n a las fachadas de las casas y a los rincones del pueblo se podr&aacute; admirar la obra de Jos&eacute; Azul, el artista de este pueblo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Azul se sirve de herramientas antiguas como unas tijeras de podar, material de labranza como una azada o piezas de bicicletas viejas para hacer sus creaciones. La mayor&iacute;a toman forma de animales marinos, aunque tambi&eacute;n hay insectos, aves, etc. El creador cuenta adem&aacute;s con un espacio cedido por el Ayuntamiento donde expone sus obras, que se podr&aacute; visitar con esta ruta.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, desde A-Bue&ntilde;&iacute;za-Te recuperaron hace algunos meses con la ayuda de los vecinos la Era del t&iacute;o Ces&aacute;reo. Un espacio lleno de vegetaci&oacute;n y de elementos fabricados con material reciclado. Su creador fue Ces&aacute;reo Gimeno, un vecino ya fallecido y herrero de profesi&oacute;n que recuper&oacute; botellas de vidrio, herramientas e incluso aparatos como una lavadora para darles una segunda vida. Ahora la Era del T&iacute;o Ces&aacute;reo es un museo a cielo abierto donde pueden verse elementos de su creador como un invernadero fabricado con piezas de un Seat 600, un columpio con un sistema de pi&ntilde;ones de bicicleta que hace sonar una campana cuando alguien lo utiliza o una veleta hecha con una rueda.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc382576-f95b-4794-a91f-f7d3cb67d3d9_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc382576-f95b-4794-a91f-f7d3cb67d3d9_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc382576-f95b-4794-a91f-f7d3cb67d3d9_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc382576-f95b-4794-a91f-f7d3cb67d3d9_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc382576-f95b-4794-a91f-f7d3cb67d3d9_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dc382576-f95b-4794-a91f-f7d3cb67d3d9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dc382576-f95b-4794-a91f-f7d3cb67d3d9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="A través de talleres la Asociación A-Bueñíza-Te y los vecinos del pueblo recuperaron el pasado año la Era del Tío Cesáreo, con obras del autor"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                A través de talleres la Asociación A-Bueñíza-Te y los vecinos del pueblo recuperaron el pasado año la Era del Tío Cesáreo, con obras del autor                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la localidad cuenta con otro artista, el acuarelista Javier Santos, que ha pintado quince baldosas que sirven para se&ntilde;alizar los lugares m&aacute;s distintivos del pueblo entre ellos el camino que sube al yacimiento f&oacute;sil de Bue&ntilde;a, el castillo, la ermita, la iglesia, el lavadero, o la Era del T&iacute;o Ces&aacute;reo, entre otros. Adem&aacute;s, el artista cuenta con su propio museo de acuarelas en la localidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde las Asociaciones destacan, adem&aacute;s, el hecho de que todas las obras incluyen materiales de desecho o reciclados. Es una demostraci&oacute;n, dicen, de que en los pueblos siempre ha habido una tradici&oacute;n de otorgar una segunda vida a lo que ya no sirve o ha dejado de usarse. As&iacute; mismo animan a otros municipios a unirse al proyecto y poner en valor su patrimonio.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Traver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/tres-pueblos-teruel-lanzan-ruta-verde-reciclaje-recorrido-arte-aprovechamiento-patrimonio_1_8955730.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Apr 2022 21:31:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8dab64b9-6790-4363-94bd-922cece1d01c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="248396" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8dab64b9-6790-4363-94bd-922cece1d01c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="248396" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Tres pueblos de Teruel lanzan la Ruta Verde del Reciclaje, un recorrido por el arte de aprovechamiento y el patrimonio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8dab64b9-6790-4363-94bd-922cece1d01c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Recogida de firmas y movilización vecinal por la retirada de cajeros automáticos en dos pueblos de Teruel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/economia/recogida-firmas-movilizacion-vecinal-retirada-cajeros-automaticos-pueblos-teruel_1_8919972.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aebca2d2-ecbc-4edf-8592-4f88eec3c0fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Recogida de firmas y movilización vecinal por la retirada de cajeros automáticos en dos pueblos de Teruel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras ver como se reducía el horario de atención presencial en la oficina a un solo día a la semana, los vecinos de Villafranca del Campo se quedan también sin el cajero automático de Ibercaja, la única entidad que opera en el pueblo. El banco ha retirado también este servicio de Alcalá de la Selva y explican que se debe al “bajo número” de operaciones</p><p class="subtitle">Sin cajeros ni dinero en efectivo: los mayores en zonas despobladas se convierten en consumidores vulnerables</p></div><p class="article-text">
        A comienzos de este a&ntilde;o los medios de comunicaci&oacute;n se hac&iacute;an eco de la petici&oacute;n de un ciudadano de 78 a&ntilde;os, Carlos San Juan, solicitando a los bancos un trato m&aacute;s humano. Denunciaba este vecino de Valencia que las personas mayores cada vez lo tienen m&aacute;s dif&iacute;cil para realizar gestiones bancarias, ya sea por la complejidad de los cajeros autom&aacute;ticos o porque muchas tareas se hacen de forma telem&aacute;tica, dejando fuera a personas que, como &eacute;l, no saben hacer uso de la tecnolog&iacute;a. Se&ntilde;alaba, adem&aacute;s, una realidad que cualquiera habr&aacute; podido constatar, cada vez quedan menos oficinas bancarias.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en el medio rural los bancos han recortado algunos servicios. En Villafranca del Campo, Teruel, ve&iacute;an como el &uacute;nico cajero que hab&iacute;a en el pueblo, el de Ibercaja, se cerraba en el mes de febrero. Antes ya se hab&iacute;a reducido el horario de atenci&oacute;n presencial en la oficina pasando de tres d&iacute;as a la semana a solo uno. Otro cajero de esta entidad desaparec&iacute;a a finales de marzo en Alcal&aacute; de la Selva.
    </p><p class="article-text">
        En este &uacute;ltimo municipio supieron en diciembre de la decisi&oacute;n que hab&iacute;a tomado el banco de retirar el cajero. Entonces el ayuntamiento redact&oacute; un escrito a la sucursal de Mora de Rubielos, de la que depende su oficina, para expresar su malestar por la desaparici&oacute;n de este servicio, &ldquo;pero no obtuvimos respuesta&rdquo;, explica Amparo Atienza, alcaldesa de la localidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tiempo despu&eacute;s, la trabajadora de la oficina les traslad&oacute; las condiciones para poder mantener el servicio, entre las que figuraba asumir el coste de las obras de modernizaci&oacute;n del cajero, que ascend&iacute;an a 10.000 euros m&aacute;s IVA. Adem&aacute;s, el consistorio deb&iacute;a hacerse cargo de los costes de mantenimiento, unos 14.500 euros anuales m&aacute;s IVA si solo manten&iacute;an el servicio de retirada de dinero, y 16.000 euros m&aacute;s si tambi&eacute;n quer&iacute;an el servicio de ingresos a trav&eacute;s del cajero. Una cuant&iacute;a &ldquo;demasiado elevada&rdquo;, se&ntilde;alaba Atienza, para que el ayuntamiento de un pueblo de 350 vecinos pueda asumirla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Villafranca, un pueblo de 302 habitantes, los vecinos ya solo pueden sacar dinero los lunes en el horario de oficina, de 08:15 a 14:00 horas. Antes de la pandemia el municipio contaba con atenci&oacute;n presencial tres d&iacute;as a la semana m&aacute;s el servicio del cajero autom&aacute;tico, pero con la vuelta a la normalidad no se han restablecido los horarios y desde febrero no hay cajeros en la localidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una piedra m&aacute;s en el camino. Si el lunes por lo que sea no puedes sacar dinero no queda otro remedio que desplazarse al municipio m&aacute;s cercano, en este caso Monreal que est&aacute; a 12 kil&oacute;metros, eso siempre y cuando tengas veh&iacute;culo, porque hay personas mayores que no conducen&rdquo;, se&ntilde;ala Yolanda Domingo, alcaldesa de Villafranca. Desde el Ayuntamiento han lanzado una campa&ntilde;a de recogida de firmas que entregar&aacute;n pasadas las vacaciones de Semana Santa para que se restablezca el servicio.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Menos operaciones bancarias</strong></h3><p class="article-text">
        Por su parte, la entidad explica que la decisi&oacute;n de no renovaci&oacute;n de estos cajeros autom&aacute;ticos se debe &ldquo;al bajo n&uacute;mero de operaciones que se realizan en estos dispositivos en relaci&oacute;n con su coste de adquisici&oacute;n, conectividad y mantenimiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Achacan esta reducci&oacute;n de actividad a la p&eacute;rdida de poblaci&oacute;n de estos municipios en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas lo que, dicen, hace &ldquo;inviable&rdquo; que el banco siga prestando esta asistencia. Se&ntilde;alan que otros servicios como tiendas de alimentaci&oacute;n, farmacias e incluso centros educativos han ido desapareciendo progresivamente de los pueblos por este motivo.
    </p><p class="article-text">
        En Alcal&aacute;, Atienza reconoce que desde la pandemia, todos los establecimientos y comercios del pueblo han incorporado el pago con tarjeta, lo que ha llevado a una reducci&oacute;n de las operaciones en el cajero. Aun as&iacute;, los vecinos se muestran molestos por perder &ldquo;un servicio m&aacute;s&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A quien m&aacute;s afecta este cierre es a la gente que trabaja, porque ahora solo podr&aacute;n sacar dinero en efectivo en horario de oficina, que coincide con el laboral. Antes con el cajero operativo pod&iacute;an hacerlo por las tardes&rdquo;, se&ntilde;ala Atienza. El horario de atenci&oacute;n presencial tambi&eacute;n se ha reducido, antes la sucursal estaba abierta todos los d&iacute;as de lunes a viernes en horario de ma&ntilde;anas y ahora el mi&eacute;rcoles permanece cerrada porque la trabajadora se desplaza a una localidad vecina.
    </p><p class="article-text">
        En Villafranca la realidad es diferente, el disponer de un solo d&iacute;a de atenci&oacute;n en oficina, hac&iacute;a habitual el uso del cajero, tambi&eacute;n por parte de las personas mayores. &ldquo;Una se&ntilde;ora del pueblo me dijo cuando lo retiraron que ahora que he aprendido a usarlo se lo llevaban. La gente mayor se hab&iacute;a acostumbrado a utilizar el cajero&rdquo;, cuenta Yolanda Domingo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en los establecimientos del pueblo - el bar y una panader&iacute;a- los pagos solo pueden hacerse en efectivo, porque no tienen dat&aacute;fono. &ldquo;No porque nada, sino porque en el bar, por ejemplo, la cobertura es tan escasa que no les funciona&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Alternativas</h3><p class="article-text">
        Desde la entidad bancaria insisten en que estas decisiones se toman &ldquo;cuando no hay m&aacute;s remedio&rdquo; y se&ntilde;alan que ofrecen &ldquo;f&oacute;rmulas alternativas que permitan seguir prestando el servicio de disposici&oacute;n de efectivo en localidades peque&ntilde;as&rdquo; como por ejemplo el servicio de <em>Cashback</em>, que permite sacar dinero a d&eacute;bito en comercios o establecimientos locales con los que las entidades llegan a un acuerdo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este sentido se&ntilde;alan que est&aacute;n trabajando con las instituciones p&uacute;blicas locales &ldquo;para buscar soluciones de colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada que permitan encontrar una soluci&oacute;n&rdquo; y que pr&oacute;ximamente se presentar&aacute; el acuerdo alcanzado con una instituci&oacute;n turolense para promover nuevos acuerdos con establecimientos comerciales que quieran adherirse al programa <em>Cashback</em>, sin que el terminal suponga ning&uacute;n coste adicional para el comerciante.
    </p><p class="article-text">
        Explican, adem&aacute;s, que para clientes domiciliados con c&oacute;digo postal de Alcal&aacute; de la Selva, se ha solicitado una franquicia de dos reintegros al mes sin coste en cajeros de la otra entidad que opera en la localidad.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el de Villafranca o Alcal&aacute; de la Selva no es un caso aislado. La desaparici&oacute;n de oficinas bancarias -sean de la entidad que sean- o la eliminaci&oacute;n de servicios ligados a estas es cada vez m&aacute;s habitual. Por eso el Gobierno de Arag&oacute;n y las diputaciones aragonesas firmaron un convenio en 2021 con el que pretenden extender la red de cajeros autom&aacute;ticos a todos los municipios que no cuenten con uno y quieran disponer de este servicio, con el objetivo de eliminar la exclusi&oacute;n financiera en la comunidad aut&oacute;noma.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n sus datos, m&aacute;s de 400 pueblos de los 731 que hay en Arag&oacute;n no cuentan con ning&uacute;n cajero autom&aacute;tico, lo que representa a un 4% de la poblaci&oacute;n aragonesa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Traver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/economia/recogida-firmas-movilizacion-vecinal-retirada-cajeros-automaticos-pueblos-teruel_1_8919972.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 Apr 2022 20:56:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/aebca2d2-ecbc-4edf-8592-4f88eec3c0fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="157608" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/aebca2d2-ecbc-4edf-8592-4f88eec3c0fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="157608" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Recogida de firmas y movilización vecinal por la retirada de cajeros automáticos en dos pueblos de Teruel]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/aebca2d2-ecbc-4edf-8592-4f88eec3c0fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Se cumplen 100 años del nacimiento de Pilar Narvión, la cronista que allanó el camino a futuras periodistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cumplen-100-anos-nacimiento-pilar-narvion-cronista-allano-camino-futuras-periodistas_1_8901626.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8e9bc9d7-b77e-4bd6-8565-f020a963a4d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Se cumplen 100 años del nacimiento de Pilar Narvión, la cronista que allanó el camino a futuras periodistas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La aragonesa vivió y relató algunos de los acontecimientos más relevantes que marcaron el devenir de España y Europa en la segunda mitad del siglo XX. En 1981 hizo historia al convertirse en la primera directora adjunta de un periódico, 'Diario Pueblo'</p></div><p class="article-text">
        Si Pilar Narvi&oacute;n hubiera tenido que describirse en unas pocas palabras, &ldquo;vaga&rdquo;, hubiera sido una ellas. Aunque resulta casi parad&oacute;jico trat&aacute;ndose de una persona que dej&oacute; la comodidad de su pa&iacute;s para irse como corresponsal a Roma primero, y a Par&iacute;s despu&eacute;s y que a su vuelta a Espa&ntilde;a, se convirti&oacute; en la cronista parlamentaria de la Transici&oacute;n para uno de los diarios m&aacute;s importantes de la &eacute;poca. Pero lo cierto es, que as&iacute; es como se refer&iacute;a a s&iacute; misma, y as&iacute; es como lo cuenta Juan Carlos Soriano, periodista y bi&oacute;grafo de Narvi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un defecto que, seg&uacute;n ella, pod&iacute;a apreciarse en los borradores de sus cr&oacute;nicas, casi indescifrables, con rayas y tachones por todas partes, porque prefer&iacute;a una hoja llena de correcciones a tener que escribir el texto de nuevo. Pero tambi&eacute;n en el hecho de que alguien con su pluma y dominio del lenguaje apartase la idea de ser escritora simplemente &ldquo;por pereza&rdquo;. A&ntilde;os despu&eacute;s de haberse jubilado, lamentar&iacute;a en cierto modo no haberse dedicado a la escritura, pues su &uacute;nica publicaci&oacute;n fue la novela infantil, <em>Historia de un perro borracho.</em>
    </p><p class="article-text">
        No es casualidad entonces, que Soriano titulase su biograf&iacute;a como: &ldquo;Pilar Narvi&oacute;n, andanzas de una periodista perezosa&rdquo;. Pero lo cierto es que este peque&ntilde;o fallo que ella dec&iacute;a tener no priv&oacute; al pa&iacute;s de sus textos cargados de an&aacute;lisis, erudici&oacute;n y tambi&eacute;n de cercan&iacute;a, con referencias y expresiones constantes a la cultura popular e incluso con un toque de iron&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso el mismo Soriano, en un perfil sobre la periodista que publica ahora la revista Turia con motivo del centenario de su nacimiento, titula: &ldquo;Pilar Narvi&oacute;n: el periodismo como forma de contar la historia&rdquo;. Porque precisamente eso es lo que hizo la aragonesa, relatar los acontecimientos que marcaron el devenir de Espa&ntilde;a y de Europa en la segunda mitad del siglo XX, con la fortuna, como dice el bi&oacute;grafo, &ldquo;de estar en el lugar oportuno, en el momento adecuado&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Trayectoria</strong></h3><p class="article-text">
        Narvi&oacute;n se interes&oacute; por el periodismo desde muy peque&ntilde;a. En una de sus visitas a su Alca&ntilde;iz natal, su t&iacute;o, Mariano Romance, quien fue director del peri&oacute;dico Amanecer, le inculc&oacute; el gusto por el oficio. Tras graduarse en el instituto se march&oacute; a la Escuela Oficial de Periodismo de Madrid. Su director, Juan Aparicio, no tard&oacute; en fijarse en ella y al terminar sus estudios le ofreci&oacute; un puesto en la redacci&oacute;n del peri&oacute;dico que dirig&iacute;a, Diario Pueblo. 	
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una an&eacute;cdota que ella siempre contaba es que fue la primera mujer que lleg&oacute; a la redacci&oacute;n de ese peri&oacute;dico y al parecer, el director reuni&oacute; la v&iacute;spera de su incorporaci&oacute;n a todos los redactores y les dijo: &lsquo;chicos, a partir de ma&ntilde;ana tenemos una compa&ntilde;era, se acabaron los chistes verdes y los tacos&rsquo;. Cuando volvi&oacute; de Par&iacute;s en el a&ntilde;o 73 hab&iacute;a tantas o m&aacute;s mujeres que hombres en la redacci&oacute;n y aseguraba que todav&iacute;a dec&iacute;an m&aacute;s tacos ellas que ellos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Narvi&oacute;n fue corresponsal en Roma durante dos a&ntilde;os (1956-1958), momento que coincidi&oacute; con la firma del Tratado constitutivo de la Comunidad Econ&oacute;mica Europea (CEE) y el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea de la Energ&iacute;a At&oacute;mica (CEEA o Euratom) en la ciudad. En 1958 la trasladan a Par&iacute;s, y es ella quien relata la proclamaci&oacute;n de la Quinta Rep&uacute;blica y quien narra de primera mano el Mayo Franc&eacute;s o las consecuencias que tuvo la guerra de Argelia en Francia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 1973 vuelve a Espa&ntilde;a y una vez aqu&iacute;, su pluma es testigo del asesinato de Carrero Blanco y un par de a&ntilde;os despu&eacute;s, de la muerte de Franco. Desde el final de las Cortes franquistas y hasta el triunfo del PSOE en 1982, Narvi&oacute;n vivi&oacute; y cont&oacute; la Transici&oacute;n espa&ntilde;ola desde primera l&iacute;nea, inclusive el 23-F, &uacute;nico momento de su carrera en el que reconoci&oacute; haber sentido miedo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero aun entonces, relata Soriano, su olfato period&iacute;stico se mantuvo despierto. &ldquo;Cuentan las periodistas que estaban con ella ese d&iacute;a, Julia Navarro, Pilar Cernuda, Charo Zarzalejos, Mercedes Jansa, las conocidas como las hijas de la Narvi&oacute;n porque ella las hab&iacute;a amadrinado, que la tarde del 23-F Pilar les dice: &lsquo;ni&ntilde;as fijaos en todo lo que pasa, tomad nota y apuntad la hora, seg&uacute;n los libros de historia esto es un golpe de estado&rsquo;&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Referente entre las periodistas</strong></h3><p class="article-text">
        Tras la Guerra Civil, Narvi&oacute;n fue una de las encargadas de allanar el camino a futuras generaciones de mujeres periodistas. Para Soriano, el papel que desempe&ntilde;&oacute; junto a otras compa&ntilde;eras de la &eacute;poca como Josefina Carabias, Eugenia Serrano, Mar&iacute;a Victoria Fern&aacute;ndez Espa&ntilde;a o Pura Ramos fue clave para devolver a la mujer a las redacciones de los peri&oacute;dicos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 1981 se convirti&oacute; en la primera mujer en ostentar el cargo de directora adjunta de un peri&oacute;dico, el Diario Pueblo. &ldquo;Solo hab&iacute;a habido una mujer al frente de un peri&oacute;dico antes, fue en la Vanguardia, y fue designada durante la Guerra Civil como medida extraordinaria, pero en tiempos de paz, Pilar fue la primera con ese cargo&rdquo;, explica Soriano. Ejerci&oacute; como tal hasta&nbsp; 1983, cuando se prejubil&oacute; a los 61 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Narvi&oacute;n nunca manifest&oacute; su posici&oacute;n pol&iacute;tica, aunque se consideraba abiertamente dem&oacute;crata. Fue la &uacute;nica mujer que se refiri&oacute; a Santiago Carrillo -a quien conoci&oacute; durante su estancia en Par&iacute;s- en sus textos como lo que era entonces, un exiliado pol&iacute;tico. Adem&aacute;s, durante sus a&ntilde;os en Europa comenz&oacute; a interesarse por la discriminaci&oacute;n que sufr&iacute;an las mujeres con respecto a los hombres, sin embargo, nunca se consider&oacute; feminista y no simpatizaba con aquellas a las que denominaba &ldquo;feministas de pancarta&rdquo;. &ldquo;Ella dec&iacute;a que el verdadero avance para las mujeres hab&iacute;a llegado gracias a los anticonceptivos&rdquo;, apunta Soriano.
    </p><p class="article-text">
        La cronista se retir&oacute; de los focos al tiempo que lo hizo de su carrera laboral. Aunque sigui&oacute; colaborando de forma espor&aacute;dica con su antiguo peri&oacute;dico, pas&oacute; el resto de su vida disfrutando de su familia. Fue una trayectoria corta, de solo 33 a&ntilde;os en una vida de 91, pero intensa. Su olfato pol&iacute;tico, su forma de escribir con continuas referencias hist&oacute;ricas, su capacidad para establecer paralelismos y el toque de humor e iron&iacute;a que pon&iacute;a a sus textos han trascendido medio siglo despu&eacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n Alca&ntilde;iz, su ciudad natal, estaba presente en sus escritos con continuas referencias &ldquo;que iban de lo local a lo universal&rdquo;, explica Soriano. &ldquo;Era capaz de establecer paralelismos entre las Cortes constituyentes de la Transici&oacute;n y la Concordia de Alca&ntilde;iz del siglo XV, porque dec&iacute;a que eso de ponerse de acuerdo las distintas formaciones pol&iacute;ticas para salvar un reino, eso ya se hab&iacute;a hecho antes en su pueblo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta el final de sus d&iacute;as, en julio de 2013, Narvi&oacute;n estuvo siempre informada de lo que suced&iacute;a a su alrededor. &ldquo;Ella le&iacute;a todos los d&iacute;as los peri&oacute;dicos, estaba al tanto de la actualidad, era la actualidad la que no estaba al tanto de ella&rdquo;, se&ntilde;ala Soriano. Ahora el periodista de Radio Nacional y la Revista Turia le rinden un peque&ntilde;o homenaje con la publicaci&oacute;n de &ldquo;Pilar Narvi&oacute;n: el periodismo como forma de contar la historia&rdquo;, por el centenario de su nacimiento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Traver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cumplen-100-anos-nacimiento-pilar-narvion-cronista-allano-camino-futuras-periodistas_1_8901626.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Apr 2022 02:44:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8e9bc9d7-b77e-4bd6-8565-f020a963a4d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="374958" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8e9bc9d7-b77e-4bd6-8565-f020a963a4d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="374958" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Se cumplen 100 años del nacimiento de Pilar Narvión, la cronista que allanó el camino a futuras periodistas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8e9bc9d7-b77e-4bd6-8565-f020a963a4d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Transición española]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[80 años de la fuga de los presos republicanos de la prisión turolense de Capuchinos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/80-anos-fuga-presos-republicanos-prision-turolense-capuchinos_1_8882212.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2fa23b6c-66fc-4725-9749-1bf863db86c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="80 años de la fuga de los presos republicanos de la prisión turolense de Capuchinos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En enero de 1942, doce reclusos protagonizaron una huida del antiguo convento que entonces servía de prisión al bando sublevado, solo cinco lograron su objetivo</p><p class="subtitle">Hemeroteca - 'De la sublevación a la Batalla de Teruel': El día a día de la sociedad turolense durante la Guerra Civil</p></div><p class="article-text">
        De lo que sucedi&oacute; la tarde del 18 de enero de 1942 existen varias versiones. Para unos, apenas fue un intento irrelevante de huida, para otros un episodio de horror y solo para los menos supuso la tan ansiada libertad, no desprovista de miedo, cabe se&ntilde;alar. Sin embargo, entre los diferentes relatos, algunos datos s&iacute; parecen claros: doce presos de la c&aacute;rcel de Capuchinos, en Teruel, trataron de huir, logrando cinco de ellos escapar por la puerta principal. El resto de sus compa&ntilde;eros no corrieron la misma suerte y fueron, o bien abatidos en su intento de fuga, o bien arrestados, juzgados instant&aacute;neamente, condenados a muerte y fusilados. Buenaventura Navarro, historiador afincado en Sagunto, ha investigado los hechos que rodearon esta evasi&oacute;n de la c&aacute;rcel turolense.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La primera versi&oacute;n, la oficial, apenas relata los pormenores de esta fuga hist&oacute;rica. En el acta de la Junta de Disciplina de esta prisi&oacute;n, presidida por su director, Garc&iacute;a del Busto, este hace alarde de &ldquo;la disciplina y el orden&rdquo; que se mantuvo durante el suceso y a&ntilde;ade: &ldquo;habiendo sido solo un grupo de desesperados los que intentaron la evasi&oacute;n, permaneciendo toda la poblaci&oacute;n reclusa dentro del m&aacute;s perfecto orden&hellip;&rdquo;. Pero existen otras narraciones, las de los reclusos que fueron testigo de los hechos desde la prisi&oacute;n, mucho m&aacute;s crudas y grotescas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Emilio Manzana, preso en Capuchinos cuando se produjo la evasi&oacute;n lo describe como &ldquo;uno de los momentos m&aacute;s desagradables, m&aacute;s dram&aacute;ticos, m&aacute;s espeluznantes y que, mil a&ntilde;os que viviera, no se ir&iacute;a de mi mente y reproducir&iacute;a con la misma nitidez que aquel fatal d&iacute;a en la prisi&oacute;n de Teruel [...] ante el espect&aacute;culo que ofrec&iacute;an los compa&ntilde;eros fusilados en el patio de la prisi&oacute;n por el cruel delito de haber querido alcanzar la libertad&rdquo;. En este escrito autobiogr&aacute;fico, al que pudo acceder Navarro, relata como hacia las cinco de la tarde los presos que se encontraban en las salas oyeron revuelo en el patio, escucharon gritos y disparos y como &eacute;l mismo supo enseguida que se estaba produciendo una fuga.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s se lo confirmar&iacute;an los compa&ntilde;eros que no hab&iacute;an logrado huir y a los que hicieron volver a las respectivas habitaciones. &ldquo;Una vez en las salas, permanecimos firmes y bajo estrecha vigilancia todo el tiempo que les dio la gana y entre gritos y amenazas de los &lsquo;oficialitos&rsquo;, nos &lsquo;chaparon&rsquo; hasta la ma&ntilde;ana siguiente que se iba a dar un castigo &lsquo;ejemplar&rsquo;. No se si hubo o no juicio sumar&iacute;simo, eso s&iacute;, por la ma&ntilde;ana, no puedo precisar la hora, se nos oblig&oacute; a formar en las salas y se procedi&oacute; en el patio de la prisi&oacute;n al fusilamiento de nuestros compa&ntilde;eros. Se oy&oacute; la fat&iacute;dica descarga y a continuaci&oacute;n los tiros de gracia. Despu&eacute;s, entre injurias y empujones, nos hicieron desfilar delante de los cad&aacute;veres todav&iacute;a calientes de nuestros compa&ntilde;eros fusilados&rdquo;, relataba.
    </p><p class="article-text">
        Otro preso, Jos&eacute; Soler Sanz, un vecino de Cella (Teruel) que se encontraba en Capuchinos cuando se produjo la fuga, relat&oacute; de primera mano a Navarro como sus compa&ntilde;eros se apropiaron de alg&uacute;n arma y amenazando con ellas pudieron llegar a la puerta principal de la c&aacute;rcel. Tambi&eacute;n el horror que supuso tener que formar ante los cuerpos de sus compa&ntilde;eros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vicente Buj Monterde, V&iacute;ctor G&oacute;mez Mart&iacute;nez, Lorenzo Tonda Escorihuela, Antonio Gonz&aacute;lez Blesa, Alfonso &Iacute;&ntilde;igo Cano, Emiliano Leal Fern&aacute;ndez y Benjam&iacute;n Garc&iacute;a Mora, son los nombres de los presos que no lograron su objetivo. Por otra parte, no hubo bajas, ni heridos entre los guardias de la prisi&oacute;n en esta fuga, pero el castigo no fue menor por ello.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Los fugitivos</strong></h3><p class="article-text">
        En cuanto a los cinco fugitivos &ndash;Antonio Ros, de Villastar (Teruel); Inocencio Villanueva, de Plenas (Zaragoza); Joaqu&iacute;n Hern&aacute;ndez, de Visiedo (Teruel); Jos&eacute; Moya, de Utrillas; y Jos&eacute; Pinilla, de Orea (Guadalajara)&ndash; cada uno corri&oacute; una suerte distinta. Villanueva y Moya fueron apresados poco tiempo despu&eacute;s, mientras que los restantes pudieron rehacer su vida.
    </p><p class="article-text">
        A Inocencio Villanueva se le conden&oacute; a 12 a&ntilde;os de c&aacute;rcel por la fuga, adem&aacute;s de una pena de muerte por &ldquo;adhesi&oacute;n a la rebeli&oacute;n&rdquo; por sus actos durante la guerra, aunque esta &uacute;ltima se le conmut&oacute; por 30 a&ntilde;os de prisi&oacute;n. Jos&eacute; Moya fue condenado a seis a&ntilde;os de c&aacute;rcel por &ldquo;insulto a fuerza armada&rdquo; &ndash; debido al intento de fuga&ndash; y a otro recluso implicado en la huida, Santiago B&aacute;guena, que fue descubierto y detenido antes de que sucedieran los hechos, tambi&eacute;n se le impuso una pena de ocho a&ntilde;os por este mismo delito.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b81af1e9-7529-478b-a633-c057bf1b886d_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b81af1e9-7529-478b-a633-c057bf1b886d_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b81af1e9-7529-478b-a633-c057bf1b886d_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b81af1e9-7529-478b-a633-c057bf1b886d_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b81af1e9-7529-478b-a633-c057bf1b886d_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b81af1e9-7529-478b-a633-c057bf1b886d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b81af1e9-7529-478b-a633-c057bf1b886d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Plano del proyecto de reconversión del antiguo Convento de Capuchinos en una prisión"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Plano del proyecto de reconversión del antiguo Convento de Capuchinos en una prisión                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En cuanto a los tres pr&oacute;fugos que lograron la libertad, Navarro solo pudo conocer los avatares de Jos&eacute; Pinilla, a quien entrevist&oacute; personalmente. &ldquo;Tras la fuga pas&oacute; siete a&ntilde;os en libertad y en ese tiempo se&nbsp; mantuvo en la clandestinidad, viviendo con nombres falsos junto a su familia por varios lugares de la geograf&iacute;a espa&ntilde;ola. Finalmente fue detenido de nuevo por la polic&iacute;a franquista el 13 marzo 1949 en las inmediaciones de Olot (Girona), cuando preparaba su paso a Francia&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de su vida pas&oacute; m&aacute;s de 11 a&ntilde;os en las distintas c&aacute;rceles, hasta su liberaci&oacute;n condicional en enero de 1958. Al salir de su &uacute;ltima prisi&oacute;n, pudo reingresar a trabajar en la factor&iacute;a sider&uacute;rgica de Altos Hornos en Puerto Sagunto, en el Taller el&eacute;ctrico, hasta su jubilaci&oacute;n. Falleci&oacute; en 1997.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La prisi&oacute;n de Capuchinos</strong></h3><p class="article-text">
        La crudeza de los combates que asolaron Teruel en el invierno de 1937 y 1938, dejaron la ciudad en penosas condiciones, con un tercio de inmuebles completamente destruidos, y otro tercio con afecciones m&aacute;s o menos graves. Al finalizar la guerra, el espacio que hasta entonces se hab&iacute;a utilizado como c&aacute;rcel estaba en ruinas y el n&uacute;mero de prisioneros del bando sublevado se cifraba&nbsp; en unos 3.000.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fue entonces cuando se eligi&oacute; el Convento de Capuchinos, situado a orillas de la carretera Zaragoza, como lugar de encierro. En noviembre de 1939, el superior de los Padres Paules, hasta entonces due&ntilde;os del convento, y el administrador de la Di&oacute;cesis de Teruel firman, junto al comandante de ingenieros de Regiones Devastadas, un acuerdo de arrendamiento en el que daban su consentimiento para que dicho espacio se dedicase &ldquo;a los fines que [las Autoridades] juzguen convenientes&rdquo; y se hicieran &ldquo;las modificaciones oportunas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En marzo de 1940 los propios reclusos trabajaron para acondicionar el espacio que luego ser&iacute;a su prisi&oacute;n. &ldquo;All&iacute; se instalaron unos 450 presos, a pesar de que la capacidad real era de 200 personas&rdquo;, explica el historiador, Seraf&iacute;n Aldecoa, que subraya el hacinamiento y las p&eacute;simas condiciones de vida a las que estaban sometidos.
    </p><p class="article-text">
        Capuchinos se acondicion&oacute; de forma precipitada por el inter&eacute;s de la Direcci&oacute;n General de Regiones Devastadas para alojar a los presos que hab&iacute;an de pertenecer a los batallones de trabajadores que redim&iacute;an sus penas colaborando en la reconstrucci&oacute;n de la ciudad. En la c&aacute;rcel hubo dos destacamentos penales, afirma Aldecoa, el n.&ordm; 171 y el n.&ordm; 75.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque esta fue la evasi&oacute;n m&aacute;s c&eacute;lebre y numerosa, no fue la &uacute;nica que protagonizaron los presos de este antiguo convento. El 22 agosto de 1941 el director de esta misma prisi&oacute;n envi&oacute; un oficio al Gobernador Civil indic&aacute;ndole que los prisioneros, Joaqu&iacute;n Torrens Vilabella, Gabriel Arroyo Llamas, &ndash;ambos condenados a 20 a&ntilde;os&ndash; y Jos&eacute; Fontanillas Serra &ndash;condenado a 15 a&ntilde;os&ndash; se hab&iacute;an &ldquo;evadido de los tajos de donde trabajaban&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La c&aacute;rcel de Capuchinos cerr&oacute; definitivamente en 1951, cuando se traslad&oacute; a los presos a la actual prisi&oacute;n, a solo unos metros de distancia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Traver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/80-anos-fuga-presos-republicanos-prision-turolense-capuchinos_1_8882212.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Apr 2022 20:43:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2fa23b6c-66fc-4725-9749-1bf863db86c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="68838" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2fa23b6c-66fc-4725-9749-1bf863db86c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="68838" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[80 años de la fuga de los presos republicanos de la prisión turolense de Capuchinos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2fa23b6c-66fc-4725-9749-1bf863db86c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Guerra Civil Española,Teruel,Presos,Aragón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nace RuralJob, una plataforma para buscar y ofrecer trabajo en el medio rural]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/nace-ruraljob-plataforma-buscar-ofrecer-trabajo-medio-rural_1_8863530.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4ff6548c-4da0-4886-9c89-333efac0abd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nace RuralJob, una plataforma para buscar y ofrecer trabajo en el medio rural"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un portal recogerá ofertas de trabajo de diez comarcas aragonesas para facilitar la búsqueda de empleo a personas que quieran vivir en los pueblos. Hasta el día 30 de abril empresas y ayuntamientos podrán presentar sus ofertas y a mediados de mayo tendrá lugar la primera convocatoria</p></div><p class="article-text">
        Facilitar la b&uacute;squeda de empleo a nuevos pobladores y, al mismo tiempo, ayudar a empresarios y ayuntamientos del medio rural a cubrir sus vacantes. Son los objetivos que persigue RuralJob, una aplicaci&oacute;n web que surge de la iniciativa de siete grupos Leader que operan en pueblos de 10 comarcas aragonesas. El proyecto cuenta con un presupuesto de unos 60.000 euros
    </p><p class="article-text">
        La propuesta forma parte del proyecto Pueblos Vivos, en el que estos mismos grupos de acci&oacute;n local llevan trabajando desde el a&ntilde;o 2017 para frenar la despoblaci&oacute;n desde los propios municipios. Ello les ha permitido identificar tres factores que son clave en esta lucha: la vivienda, la accesibilidad a servicios y el trabajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        RuralJob surge de forma experimental y con una caducidad de un a&ntilde;o, para facilitar el acceso al empleo a nuevos pobladores, pero tambi&eacute;n a personas que ya residen en el medio rural, especialmente j&oacute;venes, que quieren desarrollar en &eacute;l su actividad laboral. De momento se encuentra en una fase inicial, en la que se trabaja para aglutinar todas las ofertas de empleo disponibles en las 10 comarcas hasta el 30 de abril. Con todas ellas se lanzar&aacute; una primera convocatoria de empleo que, previsiblemente, se publicar&aacute; el 15 de mayo. Una segunda convocatoria podr&iacute;a llegar entre los meses de julio y septiembre.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con esta plataforma queremos atender tanto a las necesidades que tienen las empresas como a las personas que quieren trasladarse al medio rural&rdquo;, explica Paloma F&aacute;bregas, gerente del Ceder Somontano, grupo de desarrollo que coordina el programa. Por ello las ofertas de empleo que recoger&aacute; la plataforma ser&aacute;n de tres tipos. Por un lado, el empleo asalariado, es decir, contrataci&oacute;n por parte de una empresa; por otra parte, tambi&eacute;n se publicitar&aacute;n negocios que necesiten de un relevo generacional para continuar dando servicio; y finalmente empleos que dependen directamente de los ayuntamientos, como la gesti&oacute;n de equipamientos municipales (albergues, piscinas, restaurantes, etc.).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los empresarios locales contar&aacute;n con la ayuda de profesionales que les ofrecer&aacute;n asistencia para analizar sus necesidades, definir el perfil id&oacute;neo y formular su oferta, as&iacute; como una orientaci&oacute;n para que pueda seleccionar entre los candidatos. Y lo mismo en el caso de los emprendedores.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Falta de trabajadores</strong></h3><p class="article-text">
        Como agentes dinamizadores de la econom&iacute;a rural que trabajan estrechamente con empresas del territorio, los siete grupos Leader que participan en el proyecto pudieron constatar un problema generalizado en sus pueblos; la escasez de mano de obra que sufren algunos sectores. &ldquo;No es un fen&oacute;meno que afecte solo a las ciudades, lo que nos hacen llegar los empresarios y los ayuntamientos es que faltan ciertos perfiles de trabajadores como aquellos dedicados a oficios, ganaderos, peones, pero tambi&eacute;n emprendedores que quieran gestionar peque&ntilde;os negocios como el horno del pueblo o el albergue de titularidad municipal&rdquo;, apunta la gerente de Ceder Somontano
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, sus tel&eacute;fonos no dejan de sonar con llamadas de personas interesadas por dar el paso y cambiar la ciudad por el pueblo. &ldquo;Con la pandemia el inter&eacute;s por venir a vivir a los pueblos se ha disparado, pero ya antes de todo esto, solo con aparecer en redes sociales o estar en internet con la plataforma Pueblos Vivos, nos contactaba mucha gente&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Traver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/nace-ruraljob-plataforma-buscar-ofrecer-trabajo-medio-rural_1_8863530.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Mar 2022 21:31:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4ff6548c-4da0-4886-9c89-333efac0abd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="206838" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4ff6548c-4da0-4886-9c89-333efac0abd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="206838" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Nace RuralJob, una plataforma para buscar y ofrecer trabajo en el medio rural]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4ff6548c-4da0-4886-9c89-333efac0abd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El vecino de Utrillas que recorrió 7.000 kilómetros hasta Ucrania para rescatar a una sobrina planea un segundo viaje]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/vecino-utrillas-recorrio-7-000-kilometros-ucrania-rescatar-sobrina-planea-segundo-viaje_1_8822722.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df995c25-6405-48c2-b4bc-53ca5f078d76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El vecino de Utrillas que recorrió 7.000 kilómetros hasta Ucrania para rescatar a una sobrina planea un segundo viaje"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Juan Manuel Fernández, conocido en su pueblo como 'Mane', colabora ahora con el ayuntamiento de esta localidad aragonesa que fletará un autobús este próximo lunes para recoger a más refugiados</p><p class="subtitle">Así es el primer centro de España creado para recibir a los refugiados de Ucrania</p></div><p class="article-text">
        'Mane' y su mujer, Vitalina, viven con el coraz&oacute;n en un pu&ntilde;o y pegados al tel&eacute;fono m&oacute;vil desde que comenz&oacute; la invasi&oacute;n de Rusia a Ucrania. Ella, lleva 20 a&ntilde;os en Espa&ntilde;a, pero todos sus familiares -sus padres, su hermano, sus t&iacute;os y sus primos- residen en este pa&iacute;s, concretamente en Jers&oacute;n, una ciudad situada a orillas del Mar Negro y muy pr&oacute;xima a la pen&iacute;nsula de Crimea. Cuando estall&oacute; la guerra, solo pudieron refugiarse en los s&oacute;tanos de sus viviendas ante el avance de las tropas rusas por el sur, la &uacute;nica que pudo salir fue su sobrina, que en ese momento se encontraba en Kiev visitando a una amiga. &ldquo;Siempre estamos en contacto, pero dada la situaci&oacute;n mucho m&aacute;s&rdquo;, explica Vitalina. &ldquo;Cuando mi sobrina y su amiga me dijeron que coger&iacute;an un tren para intentar llegar a la frontera con Polonia y escapar de Kiev le dije a Mane que ten&iacute;amos que ayudarlas, hab&iacute;a que ir a por ellas&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Ni corto ni perezoso, Mane comenz&oacute; a prepararlo todo para su viaje. &ldquo;Preparamos bocadillos, botellas de agua, zumos, todo para llevarlo a la frontera y mi hija me dijo, pap&aacute; ya que vas por qu&eacute; no intentas traerte a m&aacute;s gente que quieran venir, as&iacute; que buscamos un coche m&aacute;s grande con esa idea&rdquo;. Finalmente se pusieron en contacto con la Asociaci&oacute;n Ucraniana de Residentes en Arag&oacute;n, quien les proporcion&oacute; un turismo de siete plazas y Mane emprendi&oacute; su marcha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de casi dos d&iacute;as de camino lleg&oacute; a la frontera. &ldquo;No es la primera vez que iba a Ucrania en coche, este verano mi mujer y yo ya hab&iacute;amos venido a la boda de su hijo y sab&iacute;a c&oacute;mo llegar&rdquo;. Durante el camino e incluso una vez en Polonia, no se top&oacute; con ning&uacute;n control ni tuvo que explicar ad&oacute;nde se dirig&iacute;a, asegura. Cuando lleg&oacute; se encontr&oacute; con cientos de personas que intentaban salir del pa&iacute;s &ldquo;sobre todo mujeres con ni&ntilde;os y gente mayor&rdquo;, pero tambi&eacute;n con voluntarios de otros pa&iacute;ses que como &eacute;l, hab&iacute;an ido hasta all&iacute; para ofrecer ayuda. &ldquo;Estaban bien atendidos, les ofrec&iacute;an agua, comida y medicamentos&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Su sobrina, Oksana, y a su amiga, Karina, estaban a salvo con una prima de su mujer que reside en Polonia y que colabora ayudando en la frontera. Una vez con ellas, Mane ofreci&oacute; los sitios que aun le quedaban libres a otros Ucranianos que quisieran viajar a Espa&ntilde;a. &ldquo;Nadie quer&iacute;a venir, ten&iacute;an miedo, porque hay gente que est&aacute; haciendo negocio con esto y por transportarlos hasta pa&iacute;ses europeos les piden entre 1.000 y 2.000 euros&rdquo;. As&iacute; pues emprendi&oacute; su viaje de vuelta, pero cuando ya estaba en Cracovia, a casi 300 kil&oacute;metros de la frontera, Vitalina le contact&oacute; para avisar de que le estaban llamando muchas personas que quer&iacute;an marcharse con &eacute;l. &ldquo;Mi prima dio mi tel&eacute;fono para que hablaran conmigo y as&iacute; se quedaran tranquilos y accedieran a venir&rdquo;, explica ella.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, Mane dio media vuelta para recoger a una mujer embarazada, a su hija y a su madre. A ellas las dej&oacute; en Zaragoza, donde la Asociaci&oacute;n Ucraniana de Residentes en Arag&oacute;n se ha encargado de buscarles alojamiento. &ldquo;Todas estaban bien, aunque con mucho miedo por sus familias y con mucha incertidumbre&rdquo;, explica Mane.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Un segundo viaje</strong></h3><p class="article-text">
        En solo cuatro d&iacute;as, Mane recorri&oacute; unos 3.200 kil&oacute;metros hasta la frontera y otros tantos de vuelta, m&aacute;s los 600 extra para regresar a buscar a las tres mujeres refugiadas. En total unos 7.000 kil&oacute;metros que no dudar&iacute;a en volver a recorrer. De hecho se ofreci&oacute; voluntario para viajar de nuevo, esta vez con veh&iacute;culos facilitados por el Ayuntamiento de Utrillas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Finalmente el consistorio, junto a la Comarca Cuencas Mineras, ha fletado un autob&uacute;s con 36 plazas que partir&aacute; este mismo lunes. &ldquo;Esta vez, nos hemos puesto en contacto con la Asociaci&oacute;n Ucraniana de Residentes en Arag&oacute;n, para concretar a quienes recoger&aacute; el autob&uacute;s&rdquo;, explica Mane, que aunque no viajar&aacute; personalmente, sigue dispuesto a prestar ayuda. &ldquo;Me llama mucha gente para preguntar cu&aacute;l es el mejor camino para ir a la frontera porque ellos tambi&eacute;n quieren ayudar, y tambi&eacute;n me contactan para que recojamos a alg&uacute;n familiar o conocido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su gesto ha despertado toda una ola de solidaridad.<strong> </strong>En Utrillas, el Ayuntamiento no solo ha querido mostrar su apoyo enviando este autob&uacute;s a Polonia, tambi&eacute;n llev&oacute; a cabo una recolecta de medicamentos y material de primeros auxilios que ya han mandado al pa&iacute;s y se ha encargado de alojar a Oksana y su amiga, Karina, en un apartamento de titularidad municipal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La idea es que los refugiados que lleguen en los pr&oacute;ximos d&iacute;as puedan quedarse de forma provisional en una residencia municipal. Despu&eacute;s, con ayuda de los servicios sociales, tratar&aacute;n de reubicarlos en viviendas de vecinos del pueblo. &ldquo;Hemos tenido una respuesta incre&iacute;ble por parte de la gente de Utrillas, todos se ofrecen a ayudar y si falta sitio, el ayuntamiento dispone de cuatro apartamentos listos para entrar a vivir&rdquo;, explica Joaqu&iacute;n Moreno, alcalde de la localidad.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Incertidumbre</strong></h3><p class="article-text">
        Oksana y Karina se muestran contentas y agradecidas de haber podido escapar del pa&iacute;s y de permanecer en un lugar seguro, pero el miedo por la situaci&oacute;n en Ucrania crece cada d&iacute;a. &ldquo;Dicen que tienen mucho miedo por su familia y que hablan con ellos constantemente para asegurarse de que est&aacute;n bien&rdquo;. Vitalina hace de traductora porque ni Oksana ni Karina hablan espa&ntilde;ol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las amigas estaban juntas cuando todo empez&oacute; y confiesan que llevaban d&iacute;as con la maleta hecha porque sab&iacute;an que la invasi&oacute;n era inminente. Oksana hab&iacute;a ido a Kiev por el cumplea&ntilde;os de su amiga y ya no pudo regresar a Jars&oacute;n ni despedirse de su familia, lo mismo le ocurri&oacute; a Karina que tiene a todos sus familiares en la regi&oacute;n del Donb&aacute;s, pero ella trabajaba en la capital Ucraniana.
    </p><p class="article-text">
        A ambas les gustar&iacute;a regresar a su pa&iacute;s aunque son conscientes de que no podr&aacute;n hacerlo en breve y por el momento se contentan con saber que sus familias est&aacute;n bien. &ldquo;Es muy duro estar aqu&iacute; y no poder hacer otra cosa que preguntar para asegurarnos de que todos est&aacute;n bien&rdquo;, explica Vitalina a t&iacute;tulo personal, y con l&aacute;grimas en los ojos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Traver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/vecino-utrillas-recorrio-7-000-kilometros-ucrania-rescatar-sobrina-planea-segundo-viaje_1_8822722.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Mar 2022 21:58:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/df995c25-6405-48c2-b4bc-53ca5f078d76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="11235562" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/df995c25-6405-48c2-b4bc-53ca5f078d76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="11235562" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El vecino de Utrillas que recorrió 7.000 kilómetros hasta Ucrania para rescatar a una sobrina planea un segundo viaje]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/df995c25-6405-48c2-b4bc-53ca5f078d76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Crisis Ucrania,Aragón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aragón reivindica la importancia de la salud mental en un 8M sin restricciones por la pandemia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/aragon-reivindica-importancia-salud-mental-8m-restricciones-pandemia_3_8813895.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5f18f08-7f90-4c64-b881-8c1fd69f229b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aragón reivindica la importancia de la salud mental en un 8M sin restricciones por la pandemia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Miles de mujeres han salido a las calles en Aragón para reivindicar una sociedad más feminista</p></div><p class="article-text">
        Cientos de mujeres se han concentrado esta tarde en la Plaza Arag&oacute;n de Zaragoza con motivo del 8 de marzo. Las proclamas feministas como &ldquo;nativa o extranjera, la misma clase obrera&rdquo; o &ldquo;tranquila hermana, aqu&iacute; est&aacute; tu manada&rdquo; se han intercalado con cantos. 'Ay mam&aacute;' de Rigoberta Bandini ha sonado en los altavoces y ha sido coreada por las zaragozanas que han recorrido el centro de la ciudad hasta la Plaza del Pilar.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Zaragoza, el bloque abolicionista ha formado parte de la convocatoria general, no se ha realizado una marcha paralela. En este grupo se han o&iacute;do proclamas como &ldquo;puedes tener un putero a tu lado, cuidado&rdquo;, &ldquo;Irene montero, dimisi&oacute;n&rdquo; o &ldquo;abolici&oacute;n, de la prostituci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b141f7a-2d9c-4bd5-9ebd-ff1f3b33fccf_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b141f7a-2d9c-4bd5-9ebd-ff1f3b33fccf_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b141f7a-2d9c-4bd5-9ebd-ff1f3b33fccf_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b141f7a-2d9c-4bd5-9ebd-ff1f3b33fccf_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b141f7a-2d9c-4bd5-9ebd-ff1f3b33fccf_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b141f7a-2d9c-4bd5-9ebd-ff1f3b33fccf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3b141f7a-2d9c-4bd5-9ebd-ff1f3b33fccf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Papeles con mensajes abolicionistas en el 8M de Zaragoza"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Papeles con mensajes abolicionistas en el 8M de Zaragoza                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La manifestaci&oacute;n ha continuado hasta la Plaza del Pilar de Zaragoza, donde se ha le&iacute;do el manifiesto en el que se ha hablado de violencia estructural, de abusos sexuales, violencia vicaria o la violencia contra las personas del colectivo LGTBI. A este respecto se ha demandado la aprobaci&oacute;n de una Ley Trans.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La salud mental ha sido una de las grandes protagonistas de la jornada, en el manifiesto se ha resaltado que &ldquo;las mujeres sufrimos en mayor medida que los hombres ansiedad, depresi&oacute;n y estr&eacute;s y somos patologizadas y medicalizadas por un sistema de salud insuficiente que no incluye la perspectiva de g&eacute;nero. Es necesario aumentar y transformar los recursos p&uacute;blicos que traten los problemas de salud mental desde el cuidado y desde lo comunitario y que aborden tambi&eacute;n las desigualdades sociales y econ&oacute;micas como causas de los malestares mentales&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d9c6af69-e577-4a32-a535-ed6296e53c67_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d9c6af69-e577-4a32-a535-ed6296e53c67_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d9c6af69-e577-4a32-a535-ed6296e53c67_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d9c6af69-e577-4a32-a535-ed6296e53c67_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d9c6af69-e577-4a32-a535-ed6296e53c67_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d9c6af69-e577-4a32-a535-ed6296e53c67_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d9c6af69-e577-4a32-a535-ed6296e53c67_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Manifestación del 8M en Zaragoza"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Manifestación del 8M en Zaragoza                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se ha hablado sobre los cuidados &ldquo;donde se establezcan las condiciones para poder cuidar, un sistema p&uacute;blico de cuidados que suponga una red de apoyo y la vinculaci&oacute;n entre los sistemas productivo y reproductivo para que el primero deje de aprovecharse del trabajo ejercido por el otro y se integren en un &uacute;nico sistema de trabajo&rdquo; y sobre las personas con discapacidad, que &ldquo;sufren una intersecci&oacute;n de discriminaciones que que les dificultan el acceso a vidas plenas e igualitarias con el resto de la sociedad, a nivel laboral, educativo, sanitario, de libertad sexual&hellip; Estas mujeres tienen derecho a la autonom&iacute;a personal y a ser due&ntilde;as de sus vidas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ha concluido con un recuerdo a las que no han podido estar &ldquo;porque han sido asesinadas, porque est&aacute;n amenazadas, encarceladas, institucionalizadas, porque trabajan como internas o en el turno de noche, porque est&aacute;n cuidando a otras personas, porque est&aacute;n enfermas, porque son vulnerables &hellip; &iexcl;Derechos para todas, todos los d&iacute;as!&rdquo;, ha coreado la Plaza del Pilar, seguido de &ldquo;se termina el 8 de marzo, pero empieza la primavera feminista&rdquo; y &ldquo;aqu&iacute; estamos las feministas&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Manifestaci&oacute;n estudiantil por la ma&ntilde;ana</h3><p class="article-text">
        Lo que ha empezado con unas decenas de estudiantes congregadas en la Plaza San Francisco de Zaragoza bajo la lluvia, junto a la Universidad, se ha convertido en una marcha de cientos de mujeres por las calles zaragozanas hasta la Plaza del Pilar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los altavoces con canciones feministas se han apagado para dejar paso a los c&aacute;nticos como 'la profe, luchando, tambi&eacute;n est&aacute; ense&ntilde;ando', 'obreras y estudiantes, unidad y adelante' o 'gracias abuela, tu lucha no se olvida', al ,mismo tiempo que el cielo se ha despejado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya en la Plaza del Pilar, junto al Ayuntamiento de la capital, se ha le&iacute;do el manifiesto en el que han reivindicado un &ldquo;sistema educativo que luche por y en igualdad&rdquo; y han recalcado que &ldquo;las mujeres no somos un temario aparte, sino una cuesti&oacute;n que ha sido silenciada. La historia universal es la historia del hombre blanco contada por un hombre blanco&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/033f3aec-69a1-4482-a880-f11cccdc3e5a_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/033f3aec-69a1-4482-a880-f11cccdc3e5a_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/033f3aec-69a1-4482-a880-f11cccdc3e5a_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/033f3aec-69a1-4482-a880-f11cccdc3e5a_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/033f3aec-69a1-4482-a880-f11cccdc3e5a_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/033f3aec-69a1-4482-a880-f11cccdc3e5a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/033f3aec-69a1-4482-a880-f11cccdc3e5a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Manifestación estudiantil del 8M en Zaragoza"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Manifestación estudiantil del 8M en Zaragoza                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n en Ucrania ha estado presente en las concentraciones. Por la ma&ntilde;ana se han escuchado proclamas como &ldquo;no a todas las guerras&rdquo; o &ldquo;&rdquo;vuestras guerras, nuestras muertes&ldquo;. En la lectura del manifiesto por la tarde tambi&eacute;n se ha mencionado: &rdquo;Como feministas anticolonialistas condenamos la industria del armamento y el gasto militar. No a los imperialismos, no a la OTAN y no a la intervenci&oacute;n de Espa&ntilde;a en el conflicto de Ucrania. Por una salida negociada, por una paz que proteja la vida. Somos feministas internacionalistas y denunciamos la represi&oacute;n que sufren las mujeres en tantos lugares del mundo&ldquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vox tambi&eacute;n ha sido protagonista de algunos c&aacute;nticos, las estudiantes gritaban por la ma&ntilde;ana que &ldquo;ni Vox ni Vaticano en mi co&ntilde;o meten mano&rdquo; y &ldquo;queremos a Abascal, colgado del Pilar&rdquo;. Adem&aacute;s, hab&iacute;a varias pancartas con mensajes dirigidos a la formaci&oacute;n de extrema derecha. &ldquo;Todas nosotras tambi&eacute;n tenemos derecho a la salud sexual y reproductiva, al aborto dentro de la sanidad p&uacute;blica y a la autodeterminaci&oacute;n y la soberan&iacute;a de nuestros cuerpos. Frente al acoso de la ultraderecha, reclamamos la educaci&oacute;n sexual y afectiva dentro de los curr&iacute;culums escolares&rdquo;, han le&iacute;do en el manifiesto por la tarde.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ambas manifestaciones han terminado con la canci&oacute;n &lsquo;Ay mam&aacute;&rsquo; de Rigoberta Bandini coreada por todas las asistentes.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Las calles de Huesca y Teruel tambi&eacute;n se llenan</h3><p class="article-text">
        En Teruel, la plaza del Torico se ha llenado de pancartas y mensajes feministas. Varios cientos de personas se han congregado en torno a la fuente de esta emblem&aacute;tica plaza para sumarse a  la convocatoria lanzada conjuntamente por la Coordinadora de Organizaciones Feministas y la Asamblea 8M. All&iacute; se han le&iacute;do dos manifiestos y se ha llevado a cabo una performance en la que demostraban como las mujeres encuentran en el camino hacia su meta muchos m&aacute;s obst&aacute;culos que los hombres a pesar de contar con las mismas capacidades.
    </p><p class="article-text">
        El acto ha comenzado con la lectura del primer manifiesto. La Coordinadora ha destacado la labor que durante estos dos &uacute;ltimos a&ntilde;os especialmente han llevado a cabo las profesionales sanitarias, se&ntilde;alando que se trata de uno de los sectores &ldquo;m&aacute;s feminizados&rdquo; y que menos reconocimiento reciben.
    </p><p class="article-text">
        Han defendido que hay que seguir exigiendo medidas y pol&iacute;ticas efectivas que corrijan la desigualdad y se han referido a la brecha salarial, a una corresponsabilidad de las tareas de cuidado y el trabajo dom&eacute;stico no remunerado o al hecho de que la pobreza &ldquo;contin&uacute;a teniendo rostro de mujer&rdquo;, entre otras.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s han mostrado su rechazo al conflicto armado, acord&aacute;ndose de las mujeres Ucranianas, pero tambi&eacute;n de las afganas y de cualquiera que sufre en su piel las consecuencias de la guerra. Han se&ntilde;alado que las mujeres soportan una violencia doble, pues al temor por perder la vida se suman tambi&eacute;n el miedo a ser violadas o agredidas sexualmente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/94c2d16c-1ead-4260-91dd-9c9ff5f6b7b2_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/94c2d16c-1ead-4260-91dd-9c9ff5f6b7b2_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/94c2d16c-1ead-4260-91dd-9c9ff5f6b7b2_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/94c2d16c-1ead-4260-91dd-9c9ff5f6b7b2_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/94c2d16c-1ead-4260-91dd-9c9ff5f6b7b2_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/94c2d16c-1ead-4260-91dd-9c9ff5f6b7b2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/94c2d16c-1ead-4260-91dd-9c9ff5f6b7b2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Manifestación del 8M en Teruel"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Manifestación del 8M en Teruel                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por su parte, las representantes de la Asamblea 8M, en representaci&oacute;n de los diferentes grupos de toda la provincia y las compa&ntilde;eras del Rinc&oacute;n de Ademuz han le&iacute;do un manifiesto en el que destacaban a las mujeres rurales, pero tambi&eacute;n a las migrantes, aquellas con capacidades diversas y a las pertenecientes al colectivo LGTBIQ, por estar &ldquo;doblemente olvidadas y afectadas por la violencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Han aprovechado, adem&aacute;s, para posicionarse en contra de las macrogranjas, macromataderos y grandes parques e&oacute;licos proyectados en la provincia que &ldquo;solo benefician a las grandes urbes y empresas bloqueando los v&iacute;nculos entre las personas, los animales y la tierra&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de a&ntilde;os previos a la pandemia, en esta ocasi&oacute;n no se han recorrido las calles del centro hist&oacute;rico de la ciudad, pero la concentraci&oacute;n ha terminado con c&aacute;nticos feministas, aplausos y la misiva de que &ldquo;Todos los d&iacute;as es ocho de marzo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Huesca alrededor de un millar de personas han secundado la manifestaci&oacute;n bajo el lema &ldquo;feministas siempre&rdquo;. La salud mental y la precariedad laboral han sido algunos de los puntos fuertes en el manifiesto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al igual que en las otras capitales de provincia, las consignas como &ldquo;no son muertas, son asesinadas&rdquo; o &ldquo;Patriarcado y capital, alianza criminal&rdquo; han sonado en la Plaza Navarra y en el recorrido hasta la Plaza de San Lorenzo por el coso.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Candela Canales, Isabel Traver]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/aragon-reivindica-importancia-salud-mental-8m-restricciones-pandemia_3_8813895.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Mar 2022 21:42:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a5f18f08-7f90-4c64-b881-8c1fd69f229b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="9191900" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a5f18f08-7f90-4c64-b881-8c1fd69f229b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="9191900" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Aragón reivindica la importancia de la salud mental en un 8M sin restricciones por la pandemia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a5f18f08-7f90-4c64-b881-8c1fd69f229b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
