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    <title><![CDATA[elDiario.es - Sergio Palomar]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/sergio-palomar/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Sergio Palomar]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[No bajes la guardia: todo lo que necesitas saber para pedalear en un carril bici y nadie te contó]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/el-velodromo/no-bajes-guardia-necesitas-pedalear-carril-bici-nadie-conto_132_10289411.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a329f89-84fc-43ec-a430-b3848a48e843_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No bajes la guardia: todo lo que necesitas saber para pedalear en un carril bici y nadie te contó"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A menudo se pide la construcción de carriles bici como una especie de burbuja en donde el ciclista va a estar protegido de todos los peligros que implica la calzada, pero la seguridad total no existe, por lo que nunca viene mal saber con qué nos podemos encontrar y cómo evitarlo</p></div><p class="article-text">
        En estos &uacute;ltimos a&ntilde;os, tras el boom ciclista de la pandemia, la mayor concienciaci&oacute;n por el medio ambiente que ha tra&iacute;do el cambio clim&aacute;tico y c&oacute;mo no, los r&eacute;ditos electorales que supuestamente aporta a cualquier ayuntamiento una buena foto, meses antes de las elecciones, junto a una nueva y lustrosa v&iacute;a ciclista han hecho que estas infraestructuras destinadas a la circulaci&oacute;n de bicicletas se conviertan en una imagen com&uacute;n en las calles de nuestras ciudades.
    </p><p class="article-text">
        Unas infraestructuras que son promocionadas como un gran paso adelante en el objetivo de lograr ciudades m&aacute;s sostenibles con el argumento de proporcionar al ciclista, sin importar su edad, condici&oacute;n f&iacute;sica o dominio de la bicicleta, un lugar seguro por el que poder desplazarse a lo largo y ancho de la ciudad, emulando el modelo que desde hace a&ntilde;os prolifera en las ciudades del norte de Europa.
    </p><p class="article-text">
        No pretendemos aguaros las expectativas, pero no, la seguridad total cuando se circula en bici, ni en otros &aacute;mbitos de la vida, existe y si bien los carriles bici pueden aportar mayor confianza al usuario ne&oacute;fito al evitar la interacci&oacute;n directa con los veh&iacute;culos motorizados a menudo tambi&eacute;n acarrea otros problemas de los que nadie habla bajo la premisa err&oacute;nea de que los carriles bici pueden ser usados por cualquiera sin mayor conocimiento que mantener el equilibrio mientras da pedales. Precisamente, el objetivo de esta peque&ntilde;a gu&iacute;a es tratar de evitar, que este desconocimiento acabe desembocando en cifras como los m&aacute;s de 200 ciclistas fallecidos el a&ntilde;o pasado en las carreteras de Pa&iacute;ses Bajos, n&uacute;mero aut&eacute;nticamente disparatado si tenemos en cuenta de la tupida red de v&iacute;as ciclistas dise&ntilde;adas para proporcionar seguridad a quien anda en bici.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Estas infraestructuras destinadas a la circulación de bicicletas se han convertido en una imagen común en las calles de nuestras ciudades&quot;"
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                &quot;Estas infraestructuras destinadas a la circulación de bicicletas se han convertido en una imagen común en las calles de nuestras ciudades&quot;                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo puede haber peligro en un carril bici?</h3><p class="article-text">
        Circular con un veh&iacute;culo que requiere de un cierto dominio t&eacute;cnico para su manejo, plena atenci&oacute;n y una cierta velocidad para no caer al suelo, lo que implica ciertos riesgos per se. Sin embargo, vamos a centrarnos en los inevitables. Evidentemente, circulando por una v&iacute;a ciclista las interacciones con veh&iacute;culos a motor son menores, esto no quiere decir que desaparezcan.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Circular con un vehículo que requiere de un cierto dominio técnico para su manejo, plena atención y una cierta velocidad para no caer al suelo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Es precisamente en las intersecciones y sus variados dise&ntilde;os donde se suelen concentrar los accidentes cuando pedaleamos por este tipo de v&iacute;as, que en muchas ocasiones no se pueden achacar a la imprudencia del conductor como se suele hacer sino al propio dise&ntilde;o de la v&iacute;a. Adem&aacute;s de los cruces, tambi&eacute;n habr&iacute;a que a&ntilde;adir entre las causas m&aacute;s habituales las provocadas por el hacinamiento de ciclistas en una plataforma a menudo m&aacute;s estrecha que cualquier carril de la calzada, la interacci&oacute;n con los peatones o el, a menudo, escaso mantenimiento y limpieza de estas v&iacute;as provocado en muchas ocasiones por las propias barreras que tratan de proteger al ciclista y que impiden a los servicios de limpieza llevar a cabo de manera efectiva su labor.
    </p><h3 class="article-text">Trazados imaginativos</h3><p class="article-text">
        Encajar un carril bici en medio de la trama urbana es una especie de tetris en el que habitualmente siempre salen perdiendo bicis y peatones. Bajo el pretexto de una ciudad m&aacute;s verde y sostenible con el que se construyen estas v&iacute;as la realidad es que siempre se tratan de encajar intentando evitar el perjuicio al tr&aacute;fico motorizado, como si &uacute;nicamente se buscara apartar a las bicis del medio para que el coche pudiera circular a sus anchas. Este encaje supone que encontramos carriles bici que serpentean por zonas te&oacute;ricamente de aceras, con constantes curvas para salvar paradas de autob&uacute;s o que nos obligan a giros imposibles para acceder a las intersecciones, todo unido a la estrechez a la que obliga el escaso espacio disponible.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Encajar un carril bici en medio de la trama urbana es una especie de tetris en el que habitualmente siempre salen perdiendo bicis y peatones&quot;                            </span>
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        El principal consejo que se puede dar para lidiar con estos trazados es moderar al m&aacute;ximo la velocidad y mantener una atenci&oacute;n plena a la conducci&oacute;n. Nada de ir charlando con el amiguete de turno o de llevar los cascos puestos con m&uacute;sica. A la hora de afrontar las curvas tambi&eacute;n deb&eacute;is tener en cuenta que el agarre que ofrece la superficie que se suele usar en los carriles, habitualmente lisa, unida a la suciedad que mencion&aacute;bamos antes supone que nuestras cubiertas son capaces de agarre menor de lo que lo har&iacute;an sobre el asfalto.
    </p><h3 class="article-text">Atenci&oacute;n a los cruces</h3><p class="article-text">
        Como coment&aacute;bamos antes, la inmensa mayor&iacute;a de accidentes que se producen en los carriles bici ocurren en las intersecciones donde no nos queda m&aacute;s remedio que interaccionar con los coches. La mala noticia es que la ubicaci&oacute;n de los carriles bici fuera del flujo principal de tr&aacute;fico, a menudo multiplica el n&uacute;mero de intersecciones que tenemos que afrontar, y lo peor es que la colocaci&oacute;n de los carriles, apartados a un lado de la calzada, junto al mobiliario urbano y los veh&iacute;culos aparcados suelen suponer que la bici sea invisible para el conductor que transita por la intersecci&oacute;n hasta el &uacute;ltimo momento.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, aunque la teor&iacute;a dicte que en los cruces ciclistas la prioridad es del que transita por el carril bici, la triste realidad es que nos veremos obligados a detenernos en casi todos, como si tuvi&eacute;ramos una se&ntilde;al de Stop o como si fu&eacute;ramos un peat&oacute;n que atraviesa la calle para mirar y asegurarnos que realmente podemos atravesar la calzada sin peligro. Os recordamos tambi&eacute;n que s&oacute;lo pod&eacute;is atravesar una intersecci&oacute;n sobre la bici si est&aacute; espec&iacute;ficamente marcada como paso ciclista. De no estarlo, deberemos desmontar y pasar caminando ya que, si lo hici&eacute;ramos montados, aparte de cometer una infracci&oacute;n sancionable nos podr&iacute;a acarrear serios problemas legales en caso de accidente.
    </p><p class="article-text">
        Un caso especial de intersecciones, al igual que os coment&aacute;bamos en el art&iacute;culo del n&uacute;mero anterior, son las rotondas. Aqu&iacute; hemos encontrado soluciones de todo tipo, desde hacer desaparecer el carril dejando al ciclista a su libre albedr&iacute;o hasta, la m&aacute;s novedosa, la reciente implantaci&oacute;n de las denominadas &lsquo;rotondas holandesas&rsquo;. Este tipo de rotonda trata de dar continuidad al carril bici mediante una banda que recorre el per&iacute;metro de esta. Sin embargo, no se cuenta con que las rotondas en zona urbana pocas veces cuentan con el tama&ntilde;o suficiente para albergar estas soluciones por lo que los veh&iacute;culos motorizados invaden el trazado del ciclista. Adem&aacute;s, el problema cuando queremos utilizar una salida que no sea la primera es que no nos queda m&aacute;s remedio que atravesar transversalmente todas las salidas con el riesgo de ser arrollados por un veh&iacute;culo que pretenda salir por la que transitamos en ese momento. Un claro ejemplo es la pol&eacute;mica rotonda a los pies del Ayuntamiento de Bilbao que provoc&oacute; la pol&eacute;mica desde el mismo d&iacute;a de su implantaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Aunque la teoría dicte que en los cruces ciclistas la prioridad es del que transita por el carril bici, la triste realidad es que nos veremos obligados a detenernos en casi todos&quot;"
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                &quot;Aunque la teoría dicte que en los cruces ciclistas la prioridad es del que transita por el carril bici, la triste realidad es que nos veremos obligados a detenernos en casi todos&quot;                            </span>
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        La recomendaci&oacute;n para superar estas rotondas consiste en hacernos todo lo visibles que podamos. Si no vamos a utilizar la primera salida, un buen truco es se&ntilde;alizar con el brazo izquierdo como si fu&eacute;ramos a girar en esa direcci&oacute;n, porque ello pone en alerta al conductor. Tambi&eacute;n debemos tener precauci&oacute;n a la hora de acceder al interior de la rotonda ya que, si un veh&iacute;culo est&aacute; esperando para entrar es posible que arranque cerrando su trayectoria hacia la derecha en el mismo momento que nosotros pasamos o que, su presencia, impida que los que circulan por dentro se percaten de nuestra presencia.
    </p><h3 class="article-text">Atenci&oacute;n a los bidireccionales</h3><p class="article-text">
        Quienes dise&ntilde;an los carriles bici pocas veces atienden a las necesidades reales de espacio para circular que necesita este veh&iacute;culo. En la mayor&iacute;a de las ocasiones no tienen otra opci&oacute;n, para tratar de acomodar una v&iacute;a ciclista en un espacio ya saturado. Un problema que se agrava cuando adem&aacute;s se dise&ntilde;a el carril bici como bidireccional aumentando no s&oacute;lo el n&uacute;mero de ciclistas que transitan por un espacio ya exiguo sino tambi&eacute;n generando peligrosos cruces donde la velocidad relativa entre las bicis aumenta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ceñirse al máximo a la parte derecha del carril y, de nuevo, limitar al máximo nuestra velocidad, serán nuestras principales garantías para evitar sufrir un incidente de este tipo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De nuevo, subrayar la importancia de moderar al m&aacute;ximo la velocidad. Es un accidente muy habitual cruzarse con otra bici y por la estrechez del espacio, acabar enganch&aacute;ndose los manillares y provocando una ca&iacute;da sumamente aparatosa que puede traer consecuencias graves.
    </p><p class="article-text">
        Ce&ntilde;irse al m&aacute;ximo a la parte derecha del carril y, de nuevo, limitar al m&aacute;ximo nuestra velocidad, ser&aacute;n nuestras principales garant&iacute;as para evitar sufrir un incidente de este tipo.
    </p><p class="article-text">
        Con relaci&oacute;n a este tipo de choques, tambi&eacute;n deb&eacute;is tener sumo cuidado con los veh&iacute;culos aparcados y las puertas que se abren, que en muchas ocasiones no se encuentran a una distancia suficiente del carril como para que podamos evitarlas. Prestar la m&aacute;xima atenci&oacute;n a los indicios como conductores dentro del coche estacionado, luces que se apagan o fijarse en los retrovisores nos puede ayudar a anticipar cu&aacute;ndo una puerta va a abrirse delante de nuestras narices.
    </p><h3 class="article-text">El peat&oacute;n es lo primero</h3><p class="article-text">
        Una de las quejas habituales de quienes utilizan el carril bici es la presencia de peatones en la v&iacute;a. Un problema a menudo provocado por la propia construcci&oacute;n del carril sobre la misma plataforma destinada al peat&oacute;n, lo que en t&eacute;rminos t&eacute;cnicos se conoces como acera-bici. Hemos de ser conscientes de que el peat&oacute;n es el elemento m&aacute;s d&eacute;bil de la circulaci&oacute;n en las ciudades y, al igual que nosotros exigimos a los coches un respeto hemos de ejercer la misma actitud hacia ellos. Para una persona de movilidad reducida como pueda ser alguien de cierta edad es una tensi&oacute;n constante que veh&iacute;culos que circulan a 20 km/h pasen a escasos cent&iacute;metros de ellos. Situaci&oacute;n que puede dar lugar a accidentes graves si se produce alg&uacute;n movimiento imprevisto por alguna de las dos partes. Con los ni&ntilde;os ocurre lo mismo, son totalmente imprevisibles y una bici puede causar un accidente tremendamente grave. Por tanto, simplemente apelar a vuestra paciencia cuando haya peatones y rogaros que se&aacute;is conscientes de que dispon&eacute;is de ese espacio para circular despu&eacute;s de hab&eacute;rselo dejado previamente a ellos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &quot;Pedalear por los carriles bici tampoco es la panacea que intentan transmitir, por lo que no debemos bajar la guardia cuando transitemos por ellos&quot;                            </span>
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        Aunque en muchas zonas compartidas con peatones suele haber se&ntilde;alizaci&oacute;n que limita la velocidad, no est&aacute; de m&aacute;s detenerse y caminar con la bici si la afluencia es alta. Mejor eso que tener que lamentar un accidente.
    </p><p class="article-text">
        Como pod&eacute;is ver, pedalear por los carriles bici tampoco es la panacea que intentan transmitir, por lo que no debemos bajar la guardia cuando transitemos por ellos pese a la etiqueta de seguros con que se suele asociar a estas v&iacute;as. Como en otras ocasiones os hemos dicho, la seguridad en bici depende en gran medida de nuestra actitud y capacidades sobre la bici por lo que no est&aacute; de m&aacute;s insistir en que debemos poner todo lo que est&aacute; en nuestras manos para reducir los riesgos.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Tengo obligaci&oacute;n de ir por el carril bici?</h3><p class="article-text">
        No son pocos los ciclistas que a menudo optan por ir por la calzada en vez de por el carril bici. La principal raz&oacute;n para evitarlo es buscar la eficiencia en el desplazamiento frente a las continuas paradas en los cruces y especial precauci&oacute;n que debemos tener sobre el carril. Sin embargo, en muchos casos surge la duda de si tenemos obligaci&oacute;n de circular por el carril bici.
    </p><p class="article-text">
        Para responder a esta pregunta acudimos al c&oacute;digo de circulaci&oacute;n donde se definen las diferentes se&ntilde;ales de tr&aacute;fico y buscamos la 'r407a', la t&iacute;pica se&ntilde;al redonda con una bici de color blanco sobre fondo azul. Atendiendo a la definici&oacute;n que aparece en el c&oacute;digo de circulaci&oacute;n &ldquo;V&iacute;a reservada para ciclos o v&iacute;a ciclista. Obligaci&oacute;n para los conductores de ciclos de circular por la v&iacute;a a cuya entrada est&eacute; situada y prohibici&oacute;n a los dem&aacute;s usuarios de la v&iacute;a de utilizarla&rdquo;. Queda por tanto bien claro que, ante la presencia de esta se&ntilde;al hemos de utilizar el carril bici que, adem&aacute;s no deber&iacute;a ser utilizado por el peat&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;No son pocos los ciclistas que a menudo optan por ir por la calzada en vez de por el carril bici. La principal razón para evitarlo es buscar la eficiencia en el desplazamiento frente a las continuas paradas en los cruces y especial precaución que debemos tener sobre el carril&quot;"
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                &quot;No son pocos los ciclistas que a menudo optan por ir por la calzada en vez de por el carril bici. La principal razón para evitarlo es buscar la eficiencia en el desplazamiento frente a las continuas paradas en los cruces y especial precaución que debemos tener sobre el carril&quot;                            </span>
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        El problema surge desde el momento en que muchas ciudades utilizan est&aacute; se&ntilde;al con una intenci&oacute;n m&aacute;s informativa, por ejemplo, asoci&aacute;ndola a aceras-bici que por concepto son espacios compartidos con el peat&oacute;n, lo que es com&uacute;n fuente de conflictos. Tampoco es raro encontrar una v&iacute;a ciclista marcada como obligatoria y, a escasos metros, una se&ntilde;al en la calzada que indica que se trata de un ciclo carril, en cuyo caso habr&iacute;a que aplicar la prioridad en la se&ntilde;alizaci&oacute;n que indica que la se&ntilde;al vertical tiene preponderancia sobre la horizontal.
    </p><p class="article-text">
        Por suerte, en la &uacute;ltima actualizaci&oacute;n de la norma estatal se han incluido se&ntilde;ales como la S-33, cuadrada con una bici blanca sobre fondo azul cuyo significado s&iacute; es informativo de la existencia de una v&iacute;a ciclista que puede ser compartida con los peatones sin que tengamos ninguna obligaci&oacute;n de utilizarla como tampoco tendremos obligaci&oacute;n en caso de ausencia de se&ntilde;alizaci&oacute;n.
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            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
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      <dc:creator><![CDATA[Sergio Palomar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/el-velodromo/no-bajes-guardia-necesitas-pedalear-carril-bici-nadie-conto_132_10289411.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Jun 2023 19:45:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No bajes la guardia: todo lo que necesitas saber para pedalear en un carril bici y nadie te contó]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Movilidad,Movilidad urbana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bienvenidos al metaverso ciclista: entrenar en rodillo deja de ser ese mal menor insufrible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/movilidad/bienvenidos-metaverso-ciclista-entrenar-rodillo-deja-mal-menor-insufrible_1_9937405.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/785b68d9-1320-4b32-b0b0-7384f9e965a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bienvenidos al metaverso ciclista: entrenar en rodillo deja de ser ese mal menor insufrible"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El rodillo ha sido durante años considerado como una máquina de tortura para cuando no quedaba otra alternativa. La tecnología ha venido al rescate y ha convertido el pedaleo sobre estos artefactos en algo incluso adictivo</p><p class="subtitle">Especial - El calendario ciclista de 2023: consulta todas las carreras del mundo</p></div><p class="article-text">
        Durante la disputa de la &uacute;ltima edici&oacute;n de la Vuelta a Espa&ntilde;a, un ciclista con los colores del equipo Alpecin-Deceuninck se destapaba como corredor de muchos quilates de cara a las pr&oacute;ximas temporadas. Se trata de australiano Jay Vine, que se impon&iacute;a en dos duras etapas de monta&ntilde;a por delante de todos los gallos. Sin embargo, destaca m&aacute;s su trayectoria. Profesional apenas desde el a&ntilde;o 2021, fue fichado por el equipo belga tras imponerse en la Zwift Academy, una competici&oacute;n de ciclismo virtual cuyo premio era un contrato con esta escuadra.
    </p><p class="article-text">
        Aunque muchos siguen asociando el hacer rodillo con ese anticiclismo que tocaba hacer cuando los d&iacute;as de lluvia se suced&iacute;an y no quedaba otro remedio, una actividad en la que era dif&iacute;cil aguantar m&aacute;s de media hora, da igual que nos pusi&eacute;ramos m&uacute;sica, v&iacute;deos o cualquier cosa. Pero eso eran los rodillos de antes. Como muchos descubrieron durante los confinamientos de la pandemia, cuando estos aparatos se agotaron en pr&aacute;cticamente todas las tiendas, los rodillos de ahora ya no son lo que eran.
    </p><h3 class="article-text">La electr&oacute;nica al rescate</h3><p class="article-text">
        Tradicionalmente los rodillos eran un simple bastidor sobre los que se colocaban tres rodillos unidos por una goma sobre los que coloc&aacute;bamos la bici para pedalear sin mayor resistencia que la ofrecida por sus rodamientos. Modelos muy simples, que a&uacute;n hoy se siguen empleando para calentar en las competiciones de pista y ciclocr&oacute;s, pero que ofrec&iacute;an pocas opciones para el entrenamiento. La cosa fue evolucionando hasta los modelos que se sujetaban al cierre de la rueda trasera y que costaban con un peque&ntilde;o rodillo que presionaba la rueda trasera creando resistencia, pudiendo incluso regular esta en los modelos m&aacute;s avanzados. Daban m&aacute;s posibilidades, pero el pedaleo resultaba antinatural por la falta total de inercia.
    </p><p class="article-text">
        La revoluci&oacute;n fue prescindir de la rueda trasera y colocar un casete en el propio rodillo sobre el que se anclaba directamente el cuadro. La diferencia es que estos modelos se les dotaba de un pesado volante de inercia que consegu&iacute;a reproducir de forma m&aacute;s fiel las sensaciones que percibimos al pedalear. La semilla estaba sembrada para, con el a&ntilde;adido de unidades magn&eacute;ticas controladas electr&oacute;nicamente abrir la puerta para que la resistencia ofrecida se pudiera ajustar con total precisi&oacute;n. Sumado a la evoluci&oacute;n de los dispositivos inal&aacute;mbricos, dio como resultado los actuales modelos interactivos capaz de simular el terreno por donde nos movemos, es decir, si queremos subir una cuesta el rodillo se pondr&aacute; m&aacute;s duro y si llegamos al final se suavizar&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Con estos elementos sobre la mesa s&oacute;lo era cuesti&oacute;n de tiempo la aparici&oacute;n de software capaz de controlar esos rodillos, primero los que creaban las propias marcas de los mismos y m&aacute;s adelante, llegaba la estandarizaci&oacute;n con la aparici&oacute;n de las plataformas virtuales que nos permit&iacute;an trasladarnos a mundos virtuales en 3D en los que poder pedalear en compa&ntilde;&iacute;a de otros ciclistas/usuarios de todo el mundo. El paradigma del metaverso que se nos vende como futuro de internet y que en el mundo de la bici ya est&aacute; en pleno auge. Hab&iacute;a nacido el ciclismo virtual.
    </p><h3 class="article-text">Red social + deporte</h3><p class="article-text">
        En la actualidad existen varias plataformas que nos permiten practicar ciclismo virtual. Todas ellas requieren el pago de una suscripci&oacute;n, aunque suele haber opciones gratuitas o periodos de prueba para que decidamos si nos interesa o no. Entre la m&aacute;s populares podemos citar algunas como Bkool, Rouvy o RGT. Sin embargo, la reina de todas ellas, la que m&aacute;s ciclistas re&uacute;ne, incluidos multitud de profesionales es, sin duda, Zwift.
    </p><p class="article-text">
        Todas ellas cuentan con caracter&iacute;sticas comunes, como mundos 3D que en unos casos reproducen trazados reales y en otros son mundos imaginarios en los que se ha creado un aut&eacute;ntico ecosistema de carreteras. Tambi&eacute;n es habitual encontrar la posibilidad de seguir planes de entrenamiento con sesiones programadas de intervalos, test y cualquier variaci&oacute;n que se nos ocurra y, lo m&aacute;s importante, el componente social, celebr&aacute;ndose tras la pantalla multitud de eventos, desde la t&iacute;pica quedada entre amigos, rutas en grupo hasta despiadadas competiciones.
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                Entrenamiento con rodillo                            </span>
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        Por supuesto, estas plataformas aprovechan todas las posibilidades que ofrecen los rodillos actuales, utilizando las posibilidades de regulaci&oacute;n electr&oacute;nica para simular el terreno por donde vamos pedaleando o el simple hecho de pedalear a rueda de otro ciclista. Ya no tenemos que pedalear sin objetivo fijo mirando a una pared, sino que ahora vemos a nuestro avatar en la pantalla rodando por carreteras virtuales, en compa&ntilde;&iacute;a de otros ciclistas, estos s&iacute;, reales pese a que s&oacute;lo veamos su avatar pudiendo quedar con nuestros amigos, o hacer nuevos entre los que encontremos en esos mundos imaginarios, del mismo modo que si sali&eacute;ramos a pedalear cualquier domingo por la ma&ntilde;ana. La diferencia es que lo hacemos sin movernos del sal&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">&Eacute;xito pand&eacute;mico</h3><p class="article-text">
        Los confinamientos que tuvimos que sufrir durante el a&ntilde;o 2020 a causa del covid hicieron que muchos descubrieran este ciclismo virtual, lo que para muchos se ha convertido en la piedra filosofal para poder compatibilizar sus entrenamientos con el azaroso ritmo de vida actual que la mayor&iacute;a llevamos.
    </p><p class="article-text">
        Las sofisticaciones de los modelos de rodillos unidas a las posibilidades de las distintas plataformas nos proporcionan una herramienta que nos permite mantener un alto nivel de entrenamiento, incluso en lo que respecta a la duraci&oacute;n ya que, al eliminar el aburrimiento, uno de los factores limitantes de los rodillos tradicionales, no es raro encontrar ciclistas que hacen 2, 3 incluso aut&eacute;nticas burradas sobre estas m&aacute;quinas.
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                    alt="Se ha abierto un nuevo paradigma del ciclismo que ha dado pie incluso a la instauración por parte de la UCI de un Campeonato del Mundo de esta especialidad"
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                Se ha abierto un nuevo paradigma del ciclismo que ha dado pie incluso a la instauración por parte de la UCI de un Campeonato del Mundo de esta especialidad                            </span>
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        Se ha abierto as&iacute; un nuevo paradigma del ciclismo que ha dado pie incluso a la instauraci&oacute;n por parte de la UCI de un Campeonato del Mundo de esta especialidad, por cierto, vencida en el a&ntilde;o 2021 por Jay Vine, el ciclista del que os habl&aacute;bamos al comienzo de este art&iacute;culo. Una actividad que consigue borrar de un plumazo todos los prejuicios que durante a&ntilde;os se hab&iacute;an creado sobre hacer rodillo. &iquest;Te animas a probar?
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; necesito para hacer ciclismo virtual?</h3><p class="article-text">
        A la hora de lanzarse a pedalear por los mundos sint&eacute;ticos creados en las distintas plataformas necesitaremos un equipamiento m&iacute;nimo. La opci&oacute;n m&aacute;s b&aacute;sica consiste en utilizar nuestro rodillo tradicional en una de estas plataformas. Para ello lo primero este contar con una conexi&oacute;n Bluetooth -casi todos los ordenadores port&aacute;tiles y todas las tablets lo incluyen- o ANT+ FE-C, la evoluci&oacute;n de la comunicaci&oacute;n inhal&aacute;mbrica ANT+ usada por la mayor&iacute;a de ciclocomputadores y accesorios del mercado para comunicarse entre s&iacute; y que permite una gesti&oacute;n total y est&aacute;ndar del rodillo por parte de la aplicaci&oacute;n. Para contar con conexi&oacute;n ANT+ FE-C en nuestro ordenador o tablet tendremos que conectar un stick USB que nos proporcione esta transmisi&oacute;n. Existen multitud de modelos totalmente asequibles en el mercado.
    </p><p class="article-text">
        Para utilizar nuestro rodillo tradicional en una de estas plataformas necesitaremos como m&iacute;nimo un medidor de velocidad y cadencia que sean compatibles con Bluetooth o ANT+, la mayor&iacute;a lo son. Con estos datos y nuestro peso la aplicaci&oacute;n virtual estima la potencia que generamos y calcula la velocidad a la que se mueve nuestro avatar en pantalla. Podemos contar con m&aacute;s precisi&oacute;n si adem&aacute;s a&ntilde;adimos la conexi&oacute;n de un medidor de potencia. Sin embargo, no disfrutaremos de todo lo que nos ofrece el ciclismo virtual al no reproducirse en pantalla las sensaciones del terreno que vemos en pantalla ya que el rodillo tradicional no es capaz de ajustar la resistencia por s&iacute; mismo.
    </p><p class="article-text">
        El paso definitivo hacia el ciclismo virtual es adquirir un modelo interactivo. Existen multitud de rodillos en el mercado con marcas t&iacute;picas de estos aparatos como Tacx o Elite que han evolucionado sus modelos hasta conseguir unos niveles de realismo inimaginables. De hecho, el tope de cama de Tacx, el modelo Neo, es capaz de simular incluso los baches cuando pedaleamos sobre pav&eacute;s o las bajadas. Pr&aacute;cticamente todos son modelos de montaje directo, es decir, es el propio rodillo el que sustituye a la rueda trasera, aunque podemos encontrar modelos m&aacute;s econ&oacute;micos con el sistema tradicional del rodillo que presiona la rueda trasera o, uno de nuestro favorito, el modelo Nero de Elite que fija una unidad que proporciona la regulaci&oacute;n electr&oacute;nica de la resistencia en un modelo tradicional de tres rulos.
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                    alt="Adquirir un rodillo interactivo es un gasto importante, teniendo que contar con el torno a unos 400 euros para poder acceder a un modelo que ofrezca las características necesarias para sacar todo el partido a las plataformas virtuales"
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            <span class="title">
                Adquirir un rodillo interactivo es un gasto importante, teniendo que contar con el torno a unos 400 euros para poder acceder a un modelo que ofrezca las características necesarias para sacar todo el partido a las plataformas virtuales                            </span>
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        En cualquier caso, no os vamos a enga&ntilde;ar, adquirir un rodillo interactivo es un gasto importante, teniendo que contar con el torno a unos 400 euros para poder acceder a un modelo que ofrezca las caracter&iacute;sticas necesarias para sacar todo el partido a las plataformas virtuales. Modelos como el Wahoo Kicr Core, Zwift Hub o Tacx Neo se encuadran entre los m&aacute;s populares. Una inversi&oacute;n importante pero a la que, os lo podemos asegurar, se le saca rendimiento por lo adictivo que se vuelve pedalear bajo techo.
    </p><h3 class="article-text">C&oacute;mo hacer rodillo y no morir en el intento</h3><p class="article-text">
        Aunque las plataformas virtuales y los rodillos interactivos han hecho del pedalear bajo techo una actividad mucho m&aacute;s apetecible, contin&uacute;an existiendo otros factores que pueden limitar e incluso convertir una tortura nuestras sesiones de entrenamiento.
    </p><p class="article-text">
        El principal aspecto que tenemos que tener en cuenta es el calor. Montando bajo techo no nos movemos y, por tanto, no disponemos de la capacidad de refrigeraci&oacute;n que obtenemos con la evaporaci&oacute;n del sudor gracias al flujo de aire que circula sobre nosotros cuando montamos en carretera. Por ello es tremendamente importante hacer rodillo en un lugar ventilado y, adem&aacute;s, utilizar un ventilador que simule ese flujo de aire del que disfrutamos en la carretera. Aun as&iacute;, sobra pr&aacute;cticamente la ropa, siendo habitual utilizar s&oacute;lo un culote corto, y un top si sois chicas, cuando nos subimos al rodillo. Tampoco est&aacute; de m&aacute;s un pa&ntilde;uelo en la cabeza que retenga el sudor evitando que este caiga sobre la bici, ya que las sales que contiene acaban resultando corrosivas para la pintura y partes met&aacute;licas. Tampoco est&aacute; de m&aacute;s utilizar guantes si no queremos tener que sustituir la cinta de manillar mucho antes de lo esperado.
    </p><p class="article-text">
        Continuando con los efectos del calor, la hidrataci&oacute;n es otro aspecto clave para poder pedalear durante mucho tiempo en el rodillo. Beberse dos bidones en menos de una hora es perfectamente normal, as&iacute; que procurad tener l&iacute;quido de sobra a mano. Si adem&aacute;s inclu&iacute;s bebida isot&oacute;nica para poder reponer las abundantes sales perdidas podremos mantener el rendimiento m&aacute;s tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Ya metidos en faena, descubrir&eacute;is que en las carreteras virtuales podemos realizar pr&aacute;cticamente los mismos entrenamientos que har&iacute;amos en el exterior, aunque por la bajada de rendimiento que se produce con el calor, seguramente tengamos que ajustar el n&uacute;mero de intervalos o la potencia/pulsaciones a la que realizamos los mismos. Tambi&eacute;n podemos salir a pedalear sin m&aacute;s, de la misma forma que har&iacute;amos en la carretera, disfrutando de los trabajados entornos virtuales que han preparado los desarrolladores para nosotros. Incluso en algunas plataformas como Zwift los recorridos nos est&aacute;n prefijados, sino que accedemos a un mundo virtual donde podemos ir eligiendo sobre la marcha el camino por el que vamos.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; deb&eacute;is evitar es abusar de los eventos. Las carreras y rutas sociales que se plantean en estas plataformas son realmente adictivas, pero abusar de ellas nos hace pedalear a unos niveles de intensidad que nos hacen abusar de unos ritmos excesivos. Al contrario de lo que ocurre en carretera, en las carreras virtuales se pedalea a tope todo el rato, a la m&iacute;nima que cedes te descuelgas del grupo -bueno, esto tambi&eacute;n pasa en las carreras de verdad-.
    </p><p class="article-text">
        Si adem&aacute;s a&ntilde;adimos nuestro tel&eacute;fono m&oacute;vil conectado a alguna aplicaci&oacute;n como discord que nos permite charlar con nuestros compa&ntilde;eros de ruta sobre la marcha ya tenemos todos los ingredientes para que pedalear en nuestro sal&oacute;n deje de ser el trauma que siempre hab&iacute;a sido el rodillo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure><p class="article-text">
        Este es uno de nuestros temas sobre movilidad, pero puedes encontrar muchos m&aacute;s en&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/movilidad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este enlace</a>. Por aqu&iacute; te dejamos&nbsp;<span class="highlight" style="--color:#f8e71c;">unas sugerencias de lectura</span>:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/movilidad/busca-ciudades-aman-bicicleta-vitoria-sevilla-valencia-barcelona-mejores_1_9185287.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">En busca de ciudades que aman la bicicleta: Vitoria, Sevilla, Valencia y Barcelona, entre las mejores</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/movilidad/chicas-son-bicicletas-gravel-todavia-no_1_9162215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Las chicas son de bicicletas de gravel, aunque muchas todav&iacute;a no lo saben</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/movilidad/organizar-primer-viaje-bikepacking-diferentes-tipos-bolsa-transportar-carga_1_9080193.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">C&oacute;mo organizar el primer viaje 'bikepacking': los diferentes tipos de bolsa para transportar la carga</a></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Palomar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/movilidad/bienvenidos-metaverso-ciclista-entrenar-rodillo-deja-mal-menor-insufrible_1_9937405.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Mar 2023 20:45:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bienvenidos al metaverso ciclista: entrenar en rodillo deja de ser ese mal menor insufrible]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Movilidad,Movilidad reducida,Movilidad urbana,Movilidad sostenible,Agentes de movilidad,Salud,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Carril bici,Ciclismo,Ciclistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Para no perderse: la gran oferta de GPS abre el camino a un mundo de rutas y recorridos sin límites]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/cicloturismo/no-perderse-gran-oferta-gps-abre-camino-mundo-rutas-recorridos-limites_1_9570639.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/988c4f6e-c7ee-4451-bcd0-90b66d5b7743_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Para no perderse: la gran oferta de GPS abre el camino a un mundo de rutas y recorridos sin límites"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un simple vistazo al móvil, con múltiples aplicaciones de mapas y de rutas, nos permite no sólo saber con total precisión donde nos encontramos, sino también visualizar sobre detallados mapas y vistas de satélite el entorno a nuestro alrededor y nos ayuda a elegir el camino</p><p class="subtitle">Ruta - Formentera: el último paraíso del Mediterráneo, a pedales</p></div><p class="article-text">
        Qu&eacute; lejanos quedan los tiempos en los que dise&ntilde;ar una ruta era un aut&eacute;ntico trabajo de exploraci&oacute;n. Primero con una labor previa de comprar mapas en papel y adivinar en ellos posibles caminos y senderos, tarea que en el caso de las rutas por carretera se tornaba m&aacute;s sencilla gracias a las gu&iacute;as que casi todo el mundo llevaba en el coche. Despu&eacute;s estaba la investigaci&oacute;n sobre el terreno, que a menudo nos deparaba sorpresas como carreteras en mal estado o caminos que ya no exist&iacute;an, con la inquietud de mantener la orientaci&oacute;n en tierra desconocida y ello sin m&aacute;s ayuda que un mapa y una br&uacute;jula. Por &uacute;ltimo, el trabajo de documentaci&oacute;n, donde med&iacute;amos sobre el mapa las distancias a la vez que &iacute;bamos anotando las altitudes para despu&eacute;s traspasar los datos a una hoja de papel milimetrado, en la que quedaba reflejado el perfil de la ruta. Eran otros tiempos m&aacute;s artesanales.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, todos llevamos un ordenador en el bolsillo, artefacto que ha hecho desaparecer muchas de las inquietudes que supon&iacute;a por entonces crear una ruta. Un simple vistazo al m&oacute;vil, con m&uacute;ltiples aplicaciones de mapas y de rutas,&nbsp;nos permite no s&oacute;lo saber con total precisi&oacute;n donde nos encontramos, sino tambi&eacute;n visualizar sobre detallados mapas y vistas de sat&eacute;lite el entorno a nuestro alrededor y nos ayuda a elegir el camino a seguir sin la incertidumbre de la exploraci&oacute;n que en muchas ocasiones nos obligaba a desandar lo avanzado.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Toda la informaci&oacute;n en tu manillar</strong></h3><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n queda lejos la &eacute;poca en la que los ciclocomputadores de bicicleta se limitaban a medir la velocidad y los kil&oacute;metros recorridos, bas&aacute;ndose en las lecturas de un sensor colocado en la horquilla que se activaba al pasar junto a &eacute;l un im&aacute;n que se atornillaba en los radios. Hoy en d&iacute;a, pr&aacute;cticamente todos los ciclocomputadores son aut&eacute;nticos ordenadores de a bordo que utilizan la geolocalizaci&oacute;n por sat&eacute;lite para establecer nuestra posici&oacute;n sobre el mapa y calcular la velocidad a la que nos desplazamos y la distancia recorrida.
    </p><p class="article-text">
        Encontramos distintas marcas que comercializan dispositivos para bicicletas y sin embargo, la inmensa mayor&iacute;a del mercado est&aacute; copada por la firma norteamericana Garmin, que cuenta en su colecci&oacute;n Edge con varios modelos destinados al ciclismo, desde el impresionante Edge 1040, con una pantalla de generosas dimensiones y todo tipo de funciones, hasta el b&aacute;sico Explore 2, un aparato sencillo, pero con plena funcionalidad para gestionar nuestros recorridos.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de elegir un ciclocomputador es esencial establecer la funcionalidad que buscamos. En este caso, si de crear y seguir rutas se trata, es importante elegir un modelo con esta orientaci&oacute;n lo que implica que tenga mapas cargados en memoria y permita el seguimiento de recorridos adem&aacute;s de ofrecernos otras funciones como br&uacute;jula, alt&iacute;metro barom&eacute;trico o perfiles de las rutas. Si adem&aacute;s cuenta con una pantalla de generoso tama&ntilde;o, podremos mostrar m&aacute;s informaci&oacute;n en la misma y visualizarla de manera m&aacute;s sencilla.
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, con un accesorio que nos permita montarlo en el manillar, nuestro tel&eacute;fono m&oacute;vil tambi&eacute;n es capaz de cumplir la funci&oacute;n de ciclocomputador utilizando alguna de las m&uacute;ltiples aplicaciones disponibles en el mercado, aunque su uso est&aacute; limitado por la menor duraci&oacute;n de bater&iacute;a y resistencia &mdash;sobre todo si lo empleamos fuera del asfalto&mdash; respecto a los ciclocomputadores espec&iacute;ficos.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El ABC de la navegaci&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        A la hora de dise&ntilde;ar una ruta o seguir una que alguien haya realizado con antelaci&oacute;n debemos conocer una serie de conceptos. El m&aacute;s b&aacute;sico de ellos es el track o fichero de trayecto. Cuando vamos recorriendo una ruta, nuestro ciclocomputador va echando una especie de miguitas de pan en forma de anotaci&oacute;n en un archivo dentro de su memoria. Estos archivos, de reducido tama&ntilde;o, siguen varios formatos est&aacute;ndar, los m&aacute;s habituales .gpx o tcx,, por lo que cualquier dispositivo puede interpretarlos. Nuestros ciclocomputadores pueden leer estos tracks, tanto uno que hayamos realizado nosotros con anterioridad, como el que haya realizado otra persona, mostr&aacute;ndonos en pantalla la ruta a seguir y una flecha con nuestra posici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, muchos dispositivos actuales son capaces de analizar e interpretar la ruta contenida en el track para mostrarnos en pantalla indicaciones giro a giro como si fuera el navegador de un coche o detectar las ascensiones de una ruta y generar una peque&ntilde;a altimetr&iacute;a de la misma que podemos ir visualizando sobre la marcha.
    </p><p class="article-text">
        Otro t&eacute;rmino que resulta interesante conocer es el de Waypoint. Se trata de puntos concretos de la ruta en los que podemos marcar la posici&oacute;n para luego realizar una anotaci&oacute;n o darle un nombre descriptivo. Se pueden usar para marcar la posici&oacute;n de una fuente, de un desv&iacute;o complicado o cualquier cosa que se nos ocurra. Adem&aacute;s, si no disponemos de un track podemos utilizarlo para navegar hacia ellos, opci&oacute;n muy habitual con los primeros GPS y que ha ca&iacute;do en desuso con la potencia de los aparatos actuales, capaces de dibujar un track sobre la marcha hacia el punto que le indiquemos.
    </p><p class="article-text">
        Un &uacute;ltimo punto importante es el de los mapas. Aunque algunas marcas de ciclocomputadores recurren a mapas propieos, lo m&aacute;s com&uacute;n hoy es emplear los mapas de Open Street Maps, OSM para abreviar. OSM son una serie de mapas de uso libre mantenidos por la comunidad de internautas que va a&ntilde;adiendo capas de informaci&oacute;n y corrigi&eacute;ndolos seg&uacute;n vayan detectando errores o variaciones. Incluyen versiones espec&iacute;ficas para la bici, con puntos de inter&eacute;s al respecto, caminos, senderos, v&iacute;as espec&iacute;ficas para bicis, etc.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Del ciclocomputador a la red</strong></h3><p class="article-text">
        Al igual que en otros muchos &aacute;mbitos de la vida, el uso de internet ha permitido expandir las funcionalidades de muchos aparatos hasta puntos que jam&aacute;s hubi&eacute;ramos imaginado. Nuestros recorridos en bici no iban a ser menos, con multitud de plataformas que nos permiten almacenar las rutas que realizamos, compartirlas con el resto de usuarios, obtener rutas realizadas por otros ciclistas o dise&ntilde;ar sobre el mapa nuestras propias rutas para luego exportarlas a nuestro dispositivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De entre las plataformas m&aacute;s populares hoy en d&iacute;a hay que destacar, sin duda, Strava, la aut&eacute;ntica red social del ciclismo. Hoy en d&iacute;a se suele decir en los c&iacute;rculos ciclistas que si no est&aacute; subido a Strava es que no has entrenado ese d&iacute;a, algo que se toman al pie de la letra incluso los ciclistas profesionales que comparten con el resto del mundo sus entrenamientos.
    </p><p class="article-text">
        Si bien la orientaci&oacute;n de Strava es m&aacute;s bien social, cuenta con un eficaz editor de rutas en su versi&oacute;n premium, que nos permite generar tracks de forma muy sencilla aprovechando la enorme base de datos generada por las rutas de sus millones de usuarios que permiten detectar los recorridos m&aacute;s habituales de los ciclistas de una determinada zona y, por tanto, trazar las rutas preferentemente por ellos.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de Strava hay vida, con una orientaci&oacute;n m&aacute;s espec&iacute;fica a la elaboraci&oacute;n y seguimiento de rutas como pueden ser Komoot o Wikilock por citar algunas de las m&aacute;s populares. En todos los casos, se pueden utilizar v&iacute;a web o a trav&eacute;s de la aplicaci&oacute;n espec&iacute;fica para el tel&eacute;fono m&oacute;vil e incluso se integran con algunos modelos de ciclocomputadores para poder utilizar las rutas almacenadas en ellas de forma directa.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto ha hecho posible que adentrarnos con nuestra bici por terreno desconocido o preparar las rutas a realizar en nuestro lugar de vacaciones no se convierta en un trabajo de chinos como ocurr&iacute;a antes de la llegada de estas tecnolog&iacute;as. Adem&aacute;s, en el caso de que queramos explorar nuevos recorridos todo resulta m&aacute;s r&aacute;pido y sencillo, aunque por el camino se haya perdido ese componente de aventura que era un factor de motivaci&oacute;n a la hora de lanzarnos con nuestra bici hacia lo desconocido.
    </p><h3 class="article-text"><strong>C&oacute;mo funciona el GPS</strong></h3><p class="article-text">
        La esencia de los ciclocomputadores modernos es el uso de un sistema de posicionamiento v&iacute;a sat&eacute;lite. A menudo se suele generalizar empleando el t&eacute;rmino GPS, que en realidad hace referencia al primer sistema de posicionamiento que entr&oacute; en funcionamiento. El GPS est&aacute; basado en una constelaci&oacute;n de sat&eacute;lites que orbitan alrededor del planeta. Cada sat&eacute;lite emite constantemente una se&ntilde;al que contiene informaci&oacute;n precisa sobre su posici&oacute;n y el momento preciso en que se emiti&oacute; la se&ntilde;al.
    </p><p class="article-text">
        Recibiendo la se&ntilde;al de un m&iacute;nimo de 4 sat&eacute;lites, nuestro peque&ntilde;o ciclocomputador es capaz de procesar esas se&ntilde;ales para utilizando un m&eacute;todo matem&aacute;tico denominado trilateraci&oacute;n, determinar nuestra posici&oacute;n sobre el terreno con una precisi&oacute;n de metros, usando los receptores habituales ya que, con receptores espec&iacute;ficos para uso en geolog&iacute;a o topograf&iacute;a se logra llevar la precisi&oacute;n hasta unos pocos cent&iacute;metros.
    </p><p class="article-text">
        Como dec&iacute;amos, GPS hace referencia a la constelaci&oacute;n de sat&eacute;lites creada a finales de los a&ntilde;os 70 por el ej&eacute;rcito de EE.UU, un sistema que se fue abriendo progresivamente al uso civil. Adem&aacute;s del GPS, Rusia desarroll&oacute; el sistema GLONASS. A su vez, la Uni&oacute;n Europea comenz&oacute; a posicionar sat&eacute;lites para su sistema Galileo que comenz&oacute; sus operaciones en el a&ntilde;o 2016. El &uacute;ltimo actor en entrar en la escena de los sistemas de posicionamiento v&iacute;a sat&eacute;lite ha sido China con la creaci&oacute;n de Beidu, que comenz&oacute; a estar operativo en el a&ntilde;o 2020.
    </p><p class="article-text">
        Por suerte, la mayor&iacute;a de ciclocomputadores del mercado son capaces de captar y procesar las se&ntilde;ales de varias de estas redes con lo que pueden sumar los datos obtenidos para lograr un posicionamiento m&aacute;s preciso y, lo m&aacute;s importante, garantizar cobertura de localizaci&oacute;n en pr&aacute;cticamente cualquier lugar del mundo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Te ha resultado interesante este contenido de 'Andar en bici'? Te dejamos por aqu&iacute; <span class="highlight" style="--color:#f8e71c;">unas cuantas sugerencias</span> m&aacute;s:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/bici-bardenas-reales-navarra-paisaje-desertico-extrano-atractivo_1_9315555.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">RUTA | En bici por las Bardenas Reales de Navarra: un paisaje des&eacute;rtico extra&ntilde;o pero atractivo</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/entrevistas/marino-lejarreta-hospital-vi-negro-asumi-riesgo-corria-ciclista_1_9301680.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">ENTREVISTA | Marino Lejarreta: &ldquo;En el hospital lo vi todo negro, pero asum&iacute; que aquel era el riesgo que corr&iacute;a por ser ciclista&rdquo;</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/cicloturismo/vestuario-ciclismo-idea-disena-fabrica-ropa-abriga-ciclistas_1_9179905.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">REPORTAJE | En el vestuario del ciclismo: as&iacute; se idea, dise&ntilde;a y fabrica la ropa que abriga a los ciclistas</a></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Palomar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/cicloturismo/no-perderse-gran-oferta-gps-abre-camino-mundo-rutas-recorridos-limites_1_9570639.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Sep 2022 19:45:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Para no perderse: la gran oferta de GPS abre el camino a un mundo de rutas y recorridos sin límites]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Movilidad,Movilidad urbana,Movilidad sostenible,Agentes de movilidad,Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Carril bici,Ciclismo,Ciclistas,Rutas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Madrid a Segovia, en bicicleta de gravel: serpenteando por Guadarrama hasta la ciudad del acueducto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/madrid-segovia-bicicleta-gravel-serpenteando-guadarrama-ciudad-acueducto_1_9249808.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2717c0c4-0082-4fd1-ab1c-3b74170c6c0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Madrid a Segovia, en bicicleta de gravel: serpenteando por Guadarrama hasta la ciudad del acueducto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A menudo existe una imagen de la capital como una burbuja rodeada de carreteras que resulta totalmente hostil al ciclista, pero en esta ruta proponemos iniciar el viaje en ella y alcanzar la preciosa ciudad de Segovia en un recorrido cuyos paisajes no tienen desperdicio</p><p class="subtitle">Entrevista - Joseba Beloki y Martín Fiz: “La vida sin deporte es menos vida y menos saludable, pero con la edad hay que adaptarse”</p></div><p class="article-text">
        Realizar un recorrido lineal a lomos de nuestra montura de dos ruedas siempre resulta especial. A&ntilde;ade a la mera pr&aacute;ctica deportiva el hecho mismo del desplazamiento entre un punto A y un punto B con la &uacute;nica energ&iacute;a de nuestros m&uacute;sculos. Si, adem&aacute;s, a&ntilde;adimos que esos puntos son tan atractivos como la actual capital del reino y la que anta&ntilde;o acogiera la corte de la corona de Castilla, ambas con su gran riqueza tur&iacute;stica, no necesitamos muchas m&aacute;s razones para lanzarnos a dar pedales.
    </p><p class="article-text">
        No os vamos a enga&ntilde;ar, tambi&eacute;n hemos elegido Segovia como punto de destino por la proximidad geogr&aacute;fica con Madrid. Sin embargo, si el motivo real hubiera sido este tambi&eacute;n podr&iacute;amos haber optado f&aacute;cilmente por Toledo o Guadalajara. No obstante, estas dos alternativas adolecen de algo que el trayecto a Segovia s&iacute; posee: un recorrido desafiante a la vez que atractivo con la Sierra de Guadarrama como protagonista siempre presente en lontananza.
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                Los detalles de la ruta de Madrid a Segovia                            </span>
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        Situamos nuestro punto de partida en la madrile&ntilde;a Casa de Campo. Un lugar al que se puede acceder f&aacute;cilmente en Metro si preferimos no tener que pedalear por la ciudad. Atravesaremos el pulm&oacute;n verde de la ciudad en direcci&oacute;n suroeste, siguiendo el curso del arroyo Meaques. Salimos de la Casa de Campo y tras un peque&ntilde;o callejeo la tierra aparece a nuestros pies mientras vamos ganando altura siguiendo el trazado de la Ca&ntilde;ada Real de Madrid. Rodamos por un terreno agreste rodeados de matorral y donde tenemos que convivir en algunos momentos con la degradaci&oacute;n ambiental que supone estar tan cerca de la civilizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, vamos escapando de la urbe en direcci&oacute;n a la localidad de Boadilla del Monte para, desde ah&iacute;, descender hacia el valle de r&iacute;o Guadarrama, que va a ser el hilo conductor de nuestro pedalear rumbo a la Sierra con la que comparte top&oacute;nimo. Kil&oacute;metros agradables entre vegetaci&oacute;n de ribera en los que vamos ganando metros imperceptiblemente.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Hora de escalar</h3><p class="article-text">
        Lo bueno no dura eternamente y, tras superar el pueblo de Villanueva del Pardillo, el camino decide abandonar abruptamente el llano a la b&uacute;squeda de las monta&ntilde;as. Cinco kil&oacute;metros de ascenso en los que las piernas se quejan. Por suerte es un mero aperitivo y nuestra ruta vuelve a discurrir por terreno amable, primero junto al embalse de Valmayor, uno de los de mayor superficie de la comunidad madrile&ntilde;a y luego, siguiendo el trazado de la Ca&ntilde;ada Real Segoviana, que nos va a facilitar atravesar localidades tan densamente pobladas como Villalba o Alpedrete. De esta forma nos plantamos, ahora s&iacute;, bajo las monta&ntilde;as que superan los 2.000 m de altitud de la Sierra de Guadarrama. No nos queda m&aacute;s remedio que escalar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El embalse de Valmayor                            </span>
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        Realizamos la aproximaci&oacute;n a Cercedilla con unos kil&oacute;metros por asfalto que nos van a permitir llegar frescos a esta localidad en la que se inicia la subida al Puerto de la Fuenfr&iacute;a. Doce kil&oacute;metros por uno de los rincones m&aacute;s entra&ntilde;ables de la geograf&iacute;a madrile&ntilde;a, pese a la gran y constante afluencia de madrile&ntilde;os ansiosos por escapar de la urbe.
    </p><p class="article-text">
        El camino transcurre sin posibilidad de p&eacute;rdida. Primero por una carreterita forestal que poco m&aacute;s adelante pasa a ser una pista de tierra conocida como la carretera de la Rep&uacute;blica, en lo que, en 1936, iba a ser un puerto de paso alternativo al vecino Navacerrada a fin de mejorar las comunicaciones con la meseta norte. Sin embargo, el paso del hombre por estos lares se documenta desde mucho antes, como atestigua la calzada romana que asciende de forma mucho m&aacute;s directa.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que se trata de doce kil&oacute;metros de puerto, apenas encontramos rampas duras en los tramos previos a alcanzar la pista de tierra, manteni&eacute;ndose el resto de la subida en un agradable 5% de pendiente que nos permite disfrutar con todos los sentidos de las fant&aacute;sticas vistas que nos va ofreciendo el valle que va quedando a nuestros pies.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Camino de Segovia</strong></h3><p class="article-text">
        En la cima del puerto, a 1.796 metros, tomamos un merecido respiro antes de abandonar la Comunidad de Madrid y lanzarnos hacia el valle del r&iacute;o Eresma y los afamados, por la calidad de la madera que de ellos se extrae, pinares de Valsa&iacute;n. La pista, que por la vertiente madrile&ntilde;a se encuentra en un estado inmejorable, se encuentra mucho m&aacute;s rota en el lado norte, debiendo extremar la precauci&oacute;n y cuidar la trazada para evitar sufrir un inoportuno pinchazo. Perdemos altura con rapidez, siguiendo, adem&aacute;s de las indicaciones del GPS, las flechas que nos indican que la ruta Xacobea que se inicia en Madrid coincide en este lugar con la nuestra. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Panorámica del valle de Eresma                            </span>
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        Es as&iacute; como alcanzamos el collado de la Cruz de la Gallega, desde el cual un &uacute;ltimo tramo entre veredas y fincas de ganader&iacute;a extensiva nos va a depositar, tras un &uacute;ltimo tramo muy agradable, en las primeras edificaciones de la milenaria ciudad castellana. Apenas nos resta un peque&ntilde;o callejeo hasta alcanzar la Plaza del Azoguejo, a los pies de su archiconocido acueducto romano donde ponemos fin a nuestra jornada sobre la bici. Habr&aacute; que celebrarlo como corresponde por estos lares, degustando un buen cochinillo asado en horno de le&ntilde;a y regado por un buen vino de la tierra. Hoy nos lo hemos ganado.
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            <span class="title">
                En los pinares de Valsaín                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h3 class="article-text"><strong>La ruta, al dedillo</strong></h3><p class="article-text">
        kil&oacute;metro 0: Casa de Campo
    </p><p class="article-text">
        5 al 9: Ca&ntilde;ada Real de Madrid
    </p><p class="article-text">
        19: Boadilla del Monte
    </p><p class="article-text">
        35: Villanueva del Pardillo
    </p><p class="article-text">
        46: Colmenarejo
    </p><p class="article-text">
        49: embalse de Valmayor
    </p><p class="article-text">
        56: Villaba
    </p><p class="article-text">
        64: Guadarrama
    </p><p class="article-text">
        68: Los Molinos
    </p><p class="article-text">
        71: Cercedilla
    </p><p class="article-text">
        75: Las Dehesas
    </p><p class="article-text">
        76 a 84,5: carretera de la Rep&uacute;blica
    </p><p class="article-text">
        84,5: Puerto de la Fuenfr&iacute;a
    </p><p class="article-text">
        96: Collado de la Cruz de la Gallega
    </p><p class="article-text">
        107: plaza del Azoguejo - acueducto
    </p><p class="article-text">
        Se puede encontrar el 'track' en <a href="https://connect.garmin.com/modern/course/104031149" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este enlace</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Te ha interesado esta ruta y quieres m&aacute;s? Puedes encontrar&nbsp;otras muchas m&aacute;s&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este enlace</a>; y aqu&iacute; te dejamos&nbsp;<span class="highlight" style="--color:#f8e71c;">una selecci&oacute;n de sugerencias</span>:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/centro-portugal-bicicleta-sao-pedro-da-afurada-obidos_1_9236461.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">El centro de Portugal, en bicicleta: de S&atilde;o Pedro da Afurada a &Oacute;bidos</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/ruta-bicicleta-conocer-disfrutar-valladolid_1_9186118.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">Una ruta en bicicleta para conocer y disfrutar de Valladolid</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/costa-da-morte-gallega-bicicleta-costa-llena-vida-brujas-leyendas_1_9168629.html" data-mrf-recirculation="links-noticia">A Costa da Morte gallega: en bicicleta por una costa llena de vida entre brujas y leyendas</a></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Palomar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/madrid-segovia-bicicleta-gravel-serpenteando-guadarrama-ciudad-acueducto_1_9249808.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Aug 2022 19:45:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De Madrid a Segovia, en bicicleta de gravel: serpenteando por Guadarrama hasta la ciudad del acueducto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Movilidad,Movilidad urbana,Movilidad sostenible,Agentes de movilidad,Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana,Madrid,Segovia,Castilla y León,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Carril bici,Ciclismo,Ciclistas,Rutas,Rutas por montaña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Castilla, ni tan llana ni tan seca: en bici por las Hoces del Duratón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/castilla-llana-seca-bici-hoces-duraton_130_8582901.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9f0e7776-3111-44b1-bc43-c8f41e70940c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Castilla, ni tan llana ni tan seca: en bici por las Hoces del Duratón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Frente a la imagen que tenemos de Castilla, con sus grandes extensiones de cultivos cerealistas, brillan con luz propia joyas como las Hoces del Duratón, un fantástico vergel para disfrutar a pedales</p><p class="subtitle">Más rutas - Bicidiversidad en el Urdaibai y la belleza de lo cotidiano</p></div><p class="article-text">
        Nacido en las faldas de Somosierra, a&uacute;n en la Comunidad de Madrid, el r&iacute;o Durat&oacute;n vertebra en su recorrido de 106 kil&oacute;metros, que lo conduce hasta verter sus aguas en el Duero a la altura de la localidad vallisoletana de Pe&ntilde;afiel, todo el noreste de la provincia de Segovia. En su curso medio, al topar con terreno calizo, en la transici&oacute;n entre el gran&iacute;tico Sistema Central y la arenosa Tierra de Pinares, ha horadado a lo largo de 140 millones de a&ntilde;os el terreno para dar lugar a 27 kil&oacute;metros en los que su cauce se encajona en un espectacular ca&ntilde;&oacute;n que se convierte en un maravilloso lugar para disfrutar como m&aacute;s nos gusta: dando pedales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La ruta por las Hoces del Duratón                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">R&iacute;o arriba</h3><p class="article-text">
        Aunque el centro neur&aacute;lgico del Parque Natural de las Hoces del Durat&oacute;n se vertebra en torno a la ciudad de Sep&uacute;lveda, preciosa localidad que bien merece una visita, vamos a huir de la vor&aacute;gine de turistas que aprovechan la cercan&iacute;a con la capital y fijar nuestro punto de partida en el peque&ntilde;o pueblo de San Miguel de Bernuy. Se trata de un municipio de apenas 138 habitantes, aunque con una atractiva oferta de turismo activo principalmente centrada en las rutas con piragua por el embalse de las Venc&iacute;as, cuyo ca&ntilde;&oacute;n, menos espectacular que el de las Hoces, tambi&eacute;n merece ser visitado.
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                    alt="En el recorrido se entremezclan tramos de tierra con tramos en asfalto, llanos relajados y alguna cuesta"
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            <span class="title">
                En el recorrido se entremezclan tramos de tierra con tramos en asfalto, llanos relajados y alguna cuesta                            </span>
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        Comenzar aqu&iacute; nos permite gozar de unos primeros kil&oacute;metros de suave pedaleo junto a campos de cultivo y vegetaci&oacute;n de ribera por la margen izquierda mientras, r&iacute;o arriba, atravesamos pueblos como Cobos de Fuentidue&ntilde;a o Carrascal del R&iacute;o, donde atravesamos el r&iacute;o para proseguir unos kil&oacute;metros por carretera. Nuestra referencia va a ser, poco antes de Burgomillodo, ubicaci&oacute;n de la presa del embalse hom&oacute;nimo y puerta de entrada a las Hoces, de la carretera que asciende en direcci&oacute;n a Castrillo de Sep&uacute;lveda.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">El p&aacute;ramo</h3><p class="article-text">
        Una empinada pista de tierra nos permite salvar de golpe todo el desnivel que separa el cauce del Durat&oacute;n y el p&aacute;ramo circundante. El contraste de entorno en apenas unos kil&oacute;metros es total, pasando a un horizonte llano y un terreno pedregoso de monte bajo. Vamos serpenteando por pistas de tierra llen&aacute;ndonos los pulmones con el aroma de las plantas arom&aacute;ticas a la b&uacute;squeda de otro diminuto pueblo, Villaseca, mientras dejamos correr la vista sobre una amplia panor&aacute;mica de toda la vertiente norte del Sistema Central. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Entrada de Villaseca, con una señal que indica el camino hacia la ermita de San Frutos"
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                Entrada de Villaseca, con una señal que indica el camino hacia la ermita de San Frutos                            </span>
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        Justo a la entrada tomamos a la derecha la transitada pista de tierra que conduce hasta la ermita de San Frutos, paraje donde el patr&oacute;n de Segovia busc&oacute;, junto a sus hermanos Valent&iacute;n y Engracia, una vida de penitencia y oraci&oacute;n all&aacute; por el siglo VII y cuenta la leyenda que obr&oacute; algunos de sus conocidos milagros. M&aacute;s all&aacute; del tema religioso aqu&iacute; encontramos los cortados m&aacute;s impresionantes del parque natural donde el r&iacute;o serpentea en acusados meandros mientras, en la cima de la cadena alimentaria, el buitre leonado, due&ntilde;o y se&ntilde;or de estos parajes, sobrevuela a escasa altura de nuestra cabeza.
    </p><h3 class="article-text">El ca&ntilde;&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Desandamos el camino hasta Villaseca y retornamos al fondo del ca&ntilde;&oacute;n siguiendo la carretera que atraviesa el pueblo. El puente sobre el r&iacute;o ser&aacute; nuestra referencia para abandonar el asfalto justo antes de atravesarlo y adentrarnos en el ca&ntilde;&oacute;n en un tramo simplemente de ensue&ntilde;o. Los 10 kil&oacute;metros que nos separan desde este puente y el puente de Talcano, a las afueras de Sep&uacute;lveda, est&aacute;n considerados zona de reserva, por lo que se requiere solicitar un permiso durante el primer semestre del a&ntilde;o, &eacute;poca de la cr&iacute;a del buitre leonado. Un tramo de divertid&iacute;simo sendero en el que vamos encajonados entre las paredes del ca&ntilde;&oacute;n con una frondosa vegetaci&oacute;n de ribera que nos hace olvidar que estamos en Castilla. De camino podemos ver lugares como la Cueva de los Siete Altares, vestigio de los primeros cristianos que repoblaron la zona o el puente romano de Talcano.
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                    alt="Las Hoces también invitan a relajarse con su contemplación"
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                Las Hoces también invitan a relajarse con su contemplación                            </span>
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        Llegados hasta el puente romano podemos optar por atravesarlo y visitar Sep&uacute;lveda o proseguir por el fondo del ca&ntilde;&oacute;n hasta encontrar un peque&ntilde;o valle que nos va a permitir abandonarlo aunque a cambio tengamos que afrontar una dura subida de terreno bastante roto. Un peque&ntilde;o tramo de carretera y un denso pinar nos separan de Castrillo de Sep&uacute;lveda desde donde ascendemos a la ermita de la Virgen del Otero, cota m&aacute;s alta del recorrido. Desde aqu&iacute;, descendemos por un sendero que requiere cierta pericia, especialmente si llevamos bicicleta gravel buscando la carretera que nos adentra en el Valle de Tabladillo, uno de los m&uacute;ltiples ca&ntilde;ones excavados por arroyos y torrentes que drenan sus aguas al Durat&oacute;n y que, pese a no contar con la fama de las Hoces, bien merecen una visita. Concluimos la ruta alcanzando de nuevo la carretera del inicio y realizando los &uacute;ltimos kil&oacute;metros entre Carrascal del R&iacute;o y San Miguel de Bernuy soltando piernas sobre el asfalto y prepar&aacute;ndonos para un tercer tiempo en el que no pueden faltar unos cuartos de lechazo asado en horno de le&ntilde;a y regado con un tinto de la Ribera del Duero. Nos lo hemos ganado.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe title="La ficha técnica de la ruta" aria-label="Tabla" id="datawrapper-chart-Nksci" src="https://datawrapper.dwcdn.net/Nksci/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="247"></iframe><script type="text/javascript">!function(){"use strict";window.addEventListener("message",(function(e){if(void 0!==e.data["datawrapper-height"]){var t=document.querySelectorAll("iframe");for(var a in e.data["datawrapper-height"])for(var r=0;r<t.length;r++){if(t[r].contentWindow===e.source)t[r].style.height=e.data["datawrapper-height"][a]+"px"}}}))}();
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Nota: </strong>Para transitar por el tramo entre el Puente de Villaseca y Puente de Talcano, zona protegida de reserva, entre el 1 de enero y el 31 de julio es necesario solicitar un permiso que se puede obtener contactando por tel&eacute;fono (921 54 03 22) o correo electr&oacute;nico (<a href="mailto:cp.duraton@patrimonionatural.org" target="_blank" class="link">cp.duraton@patrimonionatural.org</a>) con la Casa del Parque. La naturaleza caliza de la zona hace que, salvo en el fondo del ca&ntilde;&oacute;n, las fuentes escaseen. No hay que desaprovechar la oportunidad de rellenar los bidones en las que se van encontrando. La ruta incluye diversos tramos de sendero con algunos pasos t&eacute;cnicos. Se pueden realizar con una bici gravel aunque requieren de cierta t&eacute;cnica. En cualquier caso son puntuales y se pueden atravesar sin problema andando.
    </p><h3 class="article-text">M&aacute;s rutas</h3><p class="article-text">
        Puedes ver <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una recopilaci&oacute;n de todas las rutas</a> de 'Andar en bici', que hasta el momento son estas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/bicidiversidad-urdaibai-belleza-cotidiano_1_8544627.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Bicidiversidad en el Urdaibai y la belleza de lo cotidiano</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/ruta-canal-castilla-barcos-navegaban-meseta_130_8521836.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">En ruta por el Canal de Castilla, por donde los barcos navegaban la meseta</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/bici-orografia-inmisericorde-ribeira-sacra-gallega_1_8499869.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">En bici por la orograf&iacute;a inmisericorde de la Ribeira Sacra gallega</a></li>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/pedaleando-cicloextremena_1_8474300.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Pedaleando por la Cicloextreme&ntilde;a</a></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Palomar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/rutas/castilla-llana-seca-bici-hoces-duraton_130_8582901.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Dec 2021 20:45:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Castilla, ni tan llana ni tan seca: en bici por las Hoces del Duratón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Castilla y León,Castilla-La Mancha,Movilidad,Movilidad urbana,Movilidad reducida,Movilidad sostenible,Agentes de movilidad,Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana,Bicicletas,Bicicletas eléctricas,Carril bici,Ciclistas,Ciclismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una ciudad para la bici: al trabajo, a la compra, de cena... pedaleando]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/movilidad/ciudad-bici-trabajo-compra-cena-pedaleando_1_8471177.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/34454090-179a-4823-984f-651614625fc6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una ciudad para la bici: al trabajo, a la compra, de cena... pedaleando"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hasta hace no mucho, desplazarse por las grandes ciudades en bicicleta parecía algo reservado a las urbes del norte de Europa, pero desde hace unos años la figura del ciclista que pedalea por nuestras calles ya no resulta ajena</p><p class="subtitle">Reportaje - Camuflarse para sobrevivir: una solución creativa para proteger la bici</p></div><p class="article-text">
        La llamada movilidad sostenible ha ido incorpor&aacute;ndose, por una mera cuesti&oacute;n de necesidad, a la agenda de los gobernantes de las ciudades. La incipiente preocupaci&oacute;n por el cambio clim&aacute;tico, la creciente poluci&oacute;n del aire y los problemas de salud asociados, las amenazas de sanciones por parte de la Uni&oacute;n Europea a las ciudades m&aacute;s contaminantes, los interminables atascos, as&iacute; como la presi&oacute;n por parte de asociaciones y grupos ecologistas ha hecho que un tema que a menudo contaba con una prioridad &iacute;nfima est&eacute; ahora en la palestra. La crisis de 2008 y la actual pandemia de COVID-19 han hecho que la bicicleta cada vez sea m&aacute;s tenida en cuenta como alternativa a un coche cada vez m&aacute;s costoso o, en este &uacute;ltimo a&ntilde;o, al temor que generan los atestados medios de transporte p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Si hay una forma de transporte ecol&oacute;gica que cuente con la versatilidad y la eficiencia necesaria para hacerse con el trono dentro del entorno urbano esa es la bici, que en recorridos de entre 2 y 15 kil&oacute;metros es pr&aacute;cticamente imbatible en la mayor&iacute;a de las situaciones que encontramos a diario, sobre todo si tenemos en cuenta que la velocidad media de los coches en ciudad ronda los 23 km/h. Ahora bien, existen una serie de condicionantes que pueden suponer que la experiencia de pedalear en ciudad sea m&aacute;s o menos satisfactoria.
    </p><h3 class="article-text">El reino del coche</h3><p class="article-text">
        El principal problema al que se enfrenta cualquiera que decida realizar sus desplazamientos dando pedales es que el tejido urbano se ha dise&ntilde;ado durante d&eacute;cadas para favorecer al autom&oacute;vil. Grandes avenidas de varios carriles, rondas que recuerdan a autopistas o sem&aacute;foros que se cierran a tu paso si no circulas a una m&iacute;nima velocidad o los desniveles de la mayor&iacute;a de nuestras ciudades son peque&ntilde;os ejemplos de aspectos que desincentivan la utilizaci&oacute;n de la bici. Poco a poco las ciudades han ido pensando en el resto de los protagonistas de la movilidad, por ejemplo, con la inclusi&oacute;n de elementos de calmado del tr&aacute;fico como los pasos de peatones elevados. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El principal problema al que se enfrenta cualquiera que decida realizar sus desplazamientos dando pedales es que el tejido urbano se ha diseñado durante décadas para favorecer al automóvil</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En cualquier caso, aunque la apariencia pueda resultar hostil al ciclista, en la pr&aacute;ctica no resulta tan complicado rodar en nuestras calles. Como en toda actividad, primero habr&aacute; que empezar por calles tranquilas, adquiriendo pericia y aprendiendo a controlar en el entorno para posteriormente ir aumentando nuestro radio de acci&oacute;n. Resulta sorprendente, una vez que estamos habituados, lo sencillo que resulta circular por la ciudad.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; modelo?</h3><p class="article-text">
        Como en todo en esta vida, existen distintas visiones de c&oacute;mo ha de construirse una ciudad que sea agradable para las bicis. En este paradigma, lo primero en lo que pensamos es en la necesidad de <a href="https://www.eldiario.es/euskadi/andar-en-bici/el-velodromo/antoon-oudemans-primer-carril-bici-historia_132_8470944.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una red de carriles bici emulando a lo que observamos en otras ciudades europeas</a>. V&iacute;as que mantienen a la bici en teor&iacute;a alejada del resto del tr&aacute;fico. Sin embargo, cada vez son m&aacute;s los que se plantean que dichas infraestructuras son un caramelo envenenado, ya que deslegitiman al ciclista como veh&iacute;culo cuando no queda otro remedio que utilizar la calzada, realizan trazados poco eficientes y colocan al ciclista en un lugar peligroso. Adem&aacute;s, se construyen a menudo robando y poniendo obst&aacute;culos al peat&oacute;n. Sin embargo, estas v&iacute;as ciclistas que en el seno de las ciudades resultan farragosas por el trazado denso de nuestras calles, se muestran como una soluci&oacute;n ideal cuando se trata de vertebrar el &aacute;rea metropolitana y conectarlo con el centro de la urbe, puesto que, a menudo, estas zonas est&aacute;n jalonadas de autov&iacute;as de circunvalaci&oacute;n y una malla de carreteras que se convierten en un aut&eacute;ntico muro para quienes se desplazan desde la periferia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el centro de Pontevedra se ha reducido al mínimo la presencia de los coches y aquellos que circulan han de hacerlo a una velocidad reducida, siendo rey el peatón, con la bici como un invitado que permite agilizar los desplazamientos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En nuestro pa&iacute;s encontramos ambos tipos de modelo: el de Valencia, Sevilla o Barcelona, que han apostado por una importante red de carriles bici: o el de Madrid, en el extremo opuesto, que apuesta por las bicis integradas en la calzada mediante una ordenanza de movilidad que legitima plenamente la presencia de las bicis en la calzada y cuyo principal protagonista es la se&ntilde;alizaci&oacute;n de ciclocarriles 30. Estos son carriles se&ntilde;alizados como de paso ciclista, pero de uso compartido tanto por bicis como por autom&oacute;viles y limitados a 30 km/h. Una restricci&oacute;n de velocidad incorporada en la &uacute;ltima revisi&oacute;n de la ley de tr&aacute;fico que, sin duda, promete hacer m&aacute;s seguras las ciudades. Una alternativa, la de los ciclocarriles, que se ha popularizado en multitud de ciudades tras el confinamiento del a&ntilde;o pasado y el subsiguiente 'boom' de los desplazamientos en bici, que si bien no reserva ning&uacute;n espacio exclusivo para quienes pedalean, s&iacute; que legitima la presencia de las bicis en la calzada a ojos del resto de conductores, evitando las situaciones de acoso que en ocasiones se producen. En la c&uacute;spide de la ciudad para las personas y los medios de transporte sostenibles hemos de citar a <a href="https://www.eldiario.es/viajes/pontevedra-ciudad-invita-caminar_1_8253102.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pontevedra, localidad en cuyo centro se ha reducido al m&iacute;nimo la presencia de los coches y aquellos que circulan han de hacerlo a una velocidad reducida, siendo rey el peat&oacute;n</a>, con la bici como un invitado que permite agilizar los desplazamientos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Bicicletas candadas en la plaza de la Virgen Blanca de Vitoria                            </span>
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        En cualquier caso, sea cual sea el modelo aplicado en vuestra ciudad, os animamos a que os pong&aacute;is delante del mapa y comprob&eacute;is la distancia de vuestros desplazamientos urbanos y las posibles rutas, y prob&eacute;is a realizarlas en bici o en una combinaci&oacute;n de bici y transporte p&uacute;blico. Seguramente os sorprend&aacute;is del tiempo que pod&eacute;is ahorrar, los atascos que vais a evitar y, algo que no est&aacute; pagado, el hecho de empezar la jornada laboral con una sonrisa en la cara.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Los otros actores</h3><p class="article-text">
        No s&oacute;lo las bicis han ido apareciendo en el &aacute;mbito urbano en la b&uacute;squeda de una movilidad cada vez m&aacute;s sostenible. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han ido popularizando los veh&iacute;culos de movilidad personal (VMP), cuyo principal actor es el patinete el&eacute;ctrico. Unos veh&iacute;culos que comparten con las bicis el&eacute;ctricas la limitaci&oacute;n de la acci&oacute;n del motor a 25 km/h y que si bien han estado habitando en un limbo jur&iacute;dico, la &uacute;ltima reforma de la ley de tr&aacute;fico equipara a grandes rasgos con la bicicleta en lo que respecta a considerarlos veh&iacute;culos que han de circular, principalmente, por la calzada. Aun as&iacute;, les mantiene otras restricciones, como circular por v&iacute;a interurbana, que limitan su &aacute;mbito de uso. En cualquier caso, son veh&iacute;culos tremendamente vers&aacute;tiles cuya popularidad crece cada d&iacute;a.
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                Una bicicleta, candada junto a una moto y un coche                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Tampoco hemos de olvidarnos de la forma de desplazamiento sostenible, seg&uacute;n las estad&iacute;sticas, m&aacute;s popular de nuestro pa&iacute;s. No es otra que caminar, sin duda la modalidad de transporte m&aacute;s sostenible y que en el centro de nuestras compactas ciudades resulta muy eficiente en combinaci&oacute;n con el transporte p&uacute;blico. Sin embargo, parece una forma de moverse cada vez m&aacute;s desde&ntilde;ada si atendemos a los numerosos obst&aacute;culos que han de sortear sobre las aceras, pelear contra la ocupaci&oacute;n de sus espacios por bicis y VMP, adem&aacute;s de unas altas cifras de siniestralidad en forma de atropellos.
    </p><h3 class="article-text">Pedalea seguro</h3><p class="article-text">
        Aunque desde fuera pueda parecer una jungla, rodar en la ciudad no es tan fiero como lo pintan si atendemos a una serie de consejos que nos har&aacute;n circular m&aacute;s seguros:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Respeta las normas: sem&aacute;foros y se&ntilde;ales tambi&eacute;n son para la bici. Las ciudades pueden tener normativas de movilidad espec&iacute;ficas. Inf&oacute;rmate de la vigente en la localidad por donde pedalees.</li>
                                    <li>Circula por el centro del carril: usar la totalidad del carril obliga a los coches a adelantar dejando espacio, nos hace m&aacute;s visibles en las intersecciones y evita que choquemos con puertas que se abren. Adem&aacute;s, nos ofrece m&aacute;s espacio en caso de tener que realizar alguna maniobra evasiva.</li>
                                    <li>Se&ntilde;aliza las maniobras: cambios de carril, giros hacia otras calles o incorporaciones. Ser previsible evita que el conductor tenga que adivinar qu&eacute; vamos a hacer.</li>
                                    <li>S&eacute; visible: procura utilizar ropa clara. Las luces, obligatorias de noche, son muy recomendables tambi&eacute;n de d&iacute;a. En relaci&oacute;n a esto, tambi&eacute;n se encuentra el evitar los &aacute;ngulos muertos del resto de veh&iacute;culos.</li>
                                    <li>Anticipa: controlar el entorno y mirar unos cientos de metros por delante nos ayuda a evitar un bache, cambiar de carril con tiempo cuando hay un coche en doble fila o adaptar la velocidad ante sem&aacute;foros y rotondas para evitar tener que detener nuestra marcha.</li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/en_bici" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Palomar]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Nov 2021 20:31:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una ciudad para la bici: al trabajo, a la compra, de cena... pedaleando]]></media:title>
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