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    <title><![CDATA[elDiario.es - Lucía Taboada]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/lucia-taboada/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Lucía Taboada]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[¡Haced algo ya, coño!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/haced-cono_129_13191800.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9cc8b4ff-f4db-4d45-a9d7-a4d3d1f2ad34_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Haced algo ya, coño!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Qué sensación, si no ganas de gritar, puede dejarnos ver cómo las derechas han vuelto a coordinarse para tumbar un Real Decreto que, aun siendo insuficiente, habría aliviado la vida de miles de personas; anticipando un modelo que, si gobiernan, se convertirá en el paisaje fijo</p></div><p class="article-text">
        La semana pasada se escuch&oacute; un grito en el Congreso que rasg&oacute;, por un instante, toda la frialdad parlamentaria con la que se estaba despachando la congelaci&oacute;n de los alquileres. Una chica llamada Irene, cuyo edificio fue comprado por un fondo de inversi&oacute;n sin intenci&oacute;n de renovar sus contratos, grit&oacute; lo que hubi&eacute;semos gritado los uno de cada cuatro espa&ntilde;oles que vivimos de alquiler: <a href="https://www.eldiario.es/politica/ultima-hora-actualidad-politica-directo_6_13177713_1122235.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;&iexcl;Haced algo, ya co&ntilde;o! Sois culpables de esta situaci&oacute;n&rdquo;</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; sensaci&oacute;n, si no ganas de gritar, nos puede dejar escuchar a la ministra de Vivienda, Isabel Rodr&iacute;guez, &mdash;multipropietaria, por supuesto&mdash;, diciendo en una entrevista en El Pa&iacute;s, con sonrisa amplia, que &ldquo;Hemos ganado; quienes defienden el pelotazo ya no se atreven a decirlo en p&uacute;blico&rdquo;, como si el relato fuese m&aacute;s importante que la realidad social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; sensaci&oacute;n, si no ganas de gritar, puede dejarnos ver c&oacute;mo las derechas han vuelto a coordinarse para tumbar un Real Decreto que, aun siendo insuficiente, habr&iacute;a aliviado la vida de miles de personas; anticipando un modelo que, si gobiernan, se convertir&aacute; en el paisaje fijo.
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; sensaci&oacute;n, si no ganas de gritar, nos puede dejar escuchar a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel D&iacute;az Ayuso, diciendo que uno tiene las propiedades que se ha ganado y tiene el derecho de poner el precio que le convenga, argumentando (si el uso de ese verbo es siquiera posible trat&aacute;ndose de semejante afirmaci&oacute;n) sin pudor que &ldquo;cada vez menos personas quieren ser propietarias&rdquo;, que &ldquo;ahora la gente se las quita (las casas) de encima&rdquo;, mientras ella misma sigue aumentando su cartera inmobiliaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; sensaci&oacute;n nos puede dejar a los que vivimos de alquiler en Madrid si no esas ganas de gritar, esa desaz&oacute;n arrastrada por la certeza de que nada cambiar&aacute; mientras no haya una movilizaci&oacute;n masiva y sostenida en el tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 24 de mayo hay una manifestaci&oacute;n convocada en defensa del derecho a la vivienda por la Confederaci&oacute;n de Sindicatos de Inquilinas. &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n los sindicatos mayoritarios? &iquest;Por qu&eacute; no est&aacute;n preocupados por la movilidad social descendente y la amenaza a la cohesi&oacute;n social? &iquest;Por qu&eacute; no promueven una huelga? &iquest;Por qu&eacute; otros sectores que tambi&eacute;n sufren la p&eacute;rdida de poder adquisitivo de la poblaci&oacute;n no se movilizan, no se suman con fuerza? &iquest;Quiz&aacute; porque los propios agentes sociales son propietarios?&nbsp;&iquest;Quiz&aacute; porque todos conocemos a alguien en nuestro entorno cercano o lejano que especula con la vivienda de alg&uacute;n modo, subiendo alquileres porque as&iacute; lo dicta el mercado (&ldquo;No voy a ser yo menos&rdquo;), u optando por alquiler tur&iacute;stico porque es m&aacute;s rentable? &iquest;Quiz&aacute; porque desde la posici&oacute;n de un propietario es dif&iacute;cil empatizar con la de un inquilino que se deja un 80-90% de sueldo en un alquiler, igual que es dif&iacute;cil empatizar con el hambre cuando tienes la nevera llena? &iquest;Quiz&aacute; porque la vivienda es en Espa&ntilde;a el Salvaje Oeste, el &uacute;nico territorio sin ley, y para muchos es comod&iacute;simo que siga de ese modo? Tal vez porque los que especulan lo hacen sirvi&eacute;ndose de un derecho convertido en negocio, y ese negocio lo administran, entre otros, los mismos pol&iacute;ticos encargados de legislarlo. Tal vez porque el conflicto de intereses no es un accidente del sistema, es el sistema en s&iacute; mismo. Tal vez porque vivimos en un pa&iacute;s completamente partido en dos, arrasado por un boquete que no deja de ensancharse.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/haced-cono_129_13191800.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 19:34:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Haced algo ya, coño!]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Congreso de los Diputados,Derecha,Extrema derecha,Isabel Rodríguez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La más indigna forma de transfuguismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/indigna-forma-transfuguismo_129_13174170.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9a057d2-ea55-4030-bc3c-4e451b2463df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La más indigna forma de transfuguismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Salvo sorpresa, veremos al PP recuperar el Ayuntamiento de Lugo veintisiete años después, auspiciado por tres muertes y una tránsfuga. Podría ser la secuela ficticia de una película de Mike Newell, pero desafortunadamente no lo es</p><p class="subtitle">Claves de la escandalosa censura en Lugo: una tránsfuga, tres muertos y la ambición de un PP incapaz de esperar un año</p></div><p class="article-text">
        Como aficionada al f&uacute;tbol estoy m&aacute;s que acostumbrada a ver c&oacute;mo los jugadores se venden por unos billetes, incluso si son del equipo rival. Es una pr&aacute;ctica tan com&uacute;n como institucionalizada. Pero a los futbolistas no los vota nadie, ning&uacute;n socio deposita en ellos un mandato o una confianza c&iacute;vica, es parte de su ADN lo de llegar e irse, vienen con un cheque y con otro se van. Cuando el transfuguismo entra en la pol&iacute;tica est&aacute; brotando la mayor de las deslealtades: que un electo utilice su esca&ntilde;o para alterar el mandato de las urnas, que un representante p&uacute;blico usurpe la voluntad de los ciudadanos para cambiar o alterar las mayor&iacute;as. Y entrando ya en el plano &eacute;tico (que deber&iacute;a haberlo), que apoye a un partido que representa lo contrario a los valores que sol&iacute;a defender, salvo alguna revelaci&oacute;n ideol&oacute;gica tan inveros&iacute;mil como mitol&oacute;gica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El transfuguismo es una forma de corrupci&oacute;n, una pr&aacute;ctica antidemocr&aacute;tica que, aunque legal, muestra una debilidad profunda en la democracia. Ning&uacute;n partido est&aacute; libre de pecado, eso es as&iacute;. Pero <a href="https://www.eldiario.es/galicia/mocion-censura-lugo-dara-alcaldia-pp-gracias-transfuga-socialista-debatira-jueves-7-mayo_1_13166345.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el caso del Ayuntamiento de Lugo</a>, a la ya de por s&iacute; turbia pr&aacute;ctica del transfuguismo, se suma la casu&iacute;stica propia. No estamos hablando de un contexto normal ni de habituales discrepancias pol&iacute;ticas, estamos hablando de un contexto salpicado por la tr&aacute;gica cadena de muertes de tres (ex)compa&ntilde;eros de la tr&aacute;nsfuga Mar&iacute;a Reigosa (Por contextualizar, en el per&iacute;odo de un a&ntilde;o han fallecido la alcaldesa Paula Alvarellos, por un infarto, y los concejales Pablo Permuy y Olga L&oacute;pez Racamonde, por c&aacute;ncer).
    </p><p class="article-text">
        La Xunta de Galicia acaba de anunciar la vacante en la Jefatura del Servicio de Litoral lucense que, seg&uacute;n denuncian el PSOE y el BNG, estar&iacute;a esperando a Reigosa al final del t&uacute;nel de la moci&oacute;n de censura. Ella asegura que no concurrir&aacute; y el gobierno gallego dice que no es un puesto creado a dedo. Sea como fuere, el PP volver&aacute; a gobernar Lugo veintisiete a&ntilde;os despu&eacute;s gracias al apoyo de Reigosa, salvo giro de guion inesperad&iacute;simo. Elena Candia, presidenta provincial del partido y designada directamente por Feij&oacute;o como integrante del comit&eacute; ejecutivo nacional, empu&ntilde;ar&aacute; el bast&oacute;n de mando el pr&oacute;ximo 7 de mayo, salvo sorpresa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima muerte grupo del PSOE en el Ayuntamiento de Lugo, la de Olga L&oacute;pez, concejala de Cohesi&oacute;n social, ocurri&oacute; el pasado 6 de abril. Hay que reconocer que, al menos, Candia tuvo unas horas, puede que d&iacute;as, de cortes&iacute;a para iniciar los contactos para la maniobra. &ldquo;Tenemos que aprovechar la oportunidad de mejorar Lugo&rdquo;, dijo la semana pasada la futura alcaldesa de la ciudad. La oportunidad. Como si se tratase de los D&iacute;as Fant&aacute;sticos de El Corte Ingl&eacute;s o alguna oferta de Lidl, y no de un indigno movimiento pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Los gallegos estamos m&aacute;s que acostumbrados a personajes oportunistas sin escr&uacute;pulos dentro de nuestra pol&iacute;tica regional. Es un mal ancestral que casi surge de la propia tierra, representantes p&uacute;blicos partidarios de servirse a s&iacute; mismos antes que servir al ciudadano violando el concepto de compromiso. Pero hay situaciones en las que, por su excepcionalidad, lo comprensible es que la humanidad y la cortes&iacute;a institucional se antepongan a los intereses propios y a las pol&iacute;ticas de partido. No ser&aacute; en Lugo donde en unos d&iacute;as veremos al PP recuperar el Ayuntamiento veintisiete a&ntilde;os despu&eacute;s, auspiciado por tres muertes y una tr&aacute;nsfuga. Podr&iacute;a ser la secuela ficticia de una pel&iacute;cula de Mike Newell, pero desafortunadamente no lo es.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/indigna-forma-transfuguismo_129_13174170.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Apr 2026 20:59:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La más indigna forma de transfuguismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Política,Partidos Políticos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cada vez más hombres quieren que las mujeres no votemos. Y algunos están en La Casa Blanca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vez-hombres-quieren-mujeres-no-votemos-casa-blanca_129_13155465.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f602331-55d1-4512-85aa-1994f6d9c673_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cada vez más hombres quieren que las mujeres no votemos. Y algunos están en La Casa Blanca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que esta panda defiende es el voto familiar. Es decir, un voto por hogar. Pero, por supuesto, ese voto correspondería al marido y no a la mujer porque los hombres, opinan, ostentan la máxima autoridad familiar. La razón detrás de toda esta corriente puede estar en el hecho de que los hombres son más propensos a votar por la derecha que las mujeres</p><p class="subtitle">La guerra santa de Pete Hegseth: la teología cristiana militante que ha alentado el ataque de EEUU contra Irán</p></div><p class="article-text">
        El secretario de Defensa, Pete Hegseth, es seguidor de un pastor nacionalista cristiano que sostiene que las mujeres no deber&iacute;an tener derecho al voto. No es una afiliaci&oacute;n superficial, Hegseth lleg&oacute; a compartir en sus redes sociales el a&ntilde;o pasado un v&iacute;deo en el que ese pastor defend&iacute;a abiertamente esa idea.&nbsp;El secretario de Defensa, por supuesto, no es el &uacute;nico partidario de Trump en sugerir que lo de votar hay que dejarlo en manos de gente preparada, es decir, de los hombres. Tambi&eacute;n lo hizo, por ejemplo, John McEntee, asesor principal del Proyecto 2025 y exdirector de la Oficina de Personal Presidencial de la Casa Blanca de Trump. O Paul Ingrassia, a quien Trump nomin&oacute; para dirigir la Oficina del Asesor Especial, sugiri&oacute; derogar el voto femenino en un podcast.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que esta panda defiende es el voto familiar. Es decir, un voto por hogar. Pero, por supuesto, ese voto corresponder&iacute;a al marido y no a la mujer porque los hombres, opinan, ostentan la m&aacute;xima autoridad familiar. La raz&oacute;n detr&aacute;s de toda esta corriente puede estar en el hecho de que los hombres son m&aacute;s propensos a votar por la derecha que las mujeres. Tambi&eacute;n hay quien tiene esta convicci&oacute;n por razones religiosas, una especie de mandato b&iacute;blico. Pero tambi&eacute;n est&aacute;n los influencers y podcasters del ala ultraconservadora estadounidense que llevan meses normalizando la idea de derogar la Decimonovena Enmienda por pura misoginia. Sin medias tintas, son tipos que odian y desprecian a las mujeres, nos presentan como par&aacute;sitas, y creen y esperan que volvamos a estar subordinadas a ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; excluir a las mujeres? Porque su delicadeza las hace inadecuadas para la pr&aacute;ctica y la experiencia en los grandes asuntos de la vida, las arduas empresas de la guerra y las exigentes responsabilidades del Estado. Adem&aacute;s, su atenci&oacute;n est&aacute; tan centrada en la crianza de sus hijos que la naturaleza las ha dotado de mayor aptitud para las tareas dom&eacute;sticas. Y los ni&ntilde;os no tienen juicio ni voluntad propios&hellip;&rdquo;. Esto le escrib&iacute;a John Adams a James Sullivan el 26 de mayo de 1776. Doscientos cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;s, estamos volviendo a esto, a ese ideal de mujeres sumisas, delicadas, esposas tradicionales, amas de casa entregadas, sin voz ni voto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ni siquiera hace falta que se ponga en pr&aacute;ctica, el simple hecho de que esta idea vuelva a circular ya es aterrador. Aunque no se llegue a ese escenario (legislativamente ser&iacute;a bastante complejo), la convicci&oacute;n ya est&aacute; flotando, el derecho de las mujeres a votar ya est&aacute; siendo cuestionado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El sufragio universal no es negociable sin vaciar la propia idea de democracia. Pero esto es lo que esta gente &mdash;que se permite el lujo de ir por el mundo dando lecciones, por cierto&mdash; entiende por democracia, un sistema en el que el voto sea de ellos. Las ideas m&aacute;s repulsivas de los mis&oacute;ginos m&aacute;s extremos de Internet se est&aacute;n difundiendo ante nuestros propios ojos desde despachos de la Casa Blanca por otros mis&oacute;ginos. Estamos a un susto de dejar sin ficci&oacute;n a Margaret Atwood.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vez-hombres-quieren-mujeres-no-votemos-casa-blanca_129_13155465.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 19:38:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cada vez más hombres quieren que las mujeres no votemos. Y algunos están en La Casa Blanca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[mujeres,Estados Unidos,Donald Trump,Casa Blanca,Extrema derecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿En la salud y en la enfermedad? Por qué ellas lo tienen más difícil (y se sienten más solas) que ellos cuando enferman]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/salud-enfermedad-dificil-sienten-solas-enferman_1_13145596.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75985050-055f-4ab0-9dc1-4f216a7b3c59_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140879.jpg" width="1811" height="1019" alt="¿En la salud y en la enfermedad? Por qué ellas lo tienen más difícil (y se sienten más solas) que ellos cuando enferman"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Testimonios y estudios muestran que la enfermedad femenina aumenta el riesgo de ruptura en las parejas heterosexuales y revela una profunda desigualdad con raíces estructurales en los cuidados a lo largo de los años</p><p class="subtitle">“No duermo más de dos horas seguidas”: cuando la brecha de cuidados empeora el sueño y la salud de las madres</p></div><p class="article-text">
        Patricia llevaba seis a&ntilde;os con su pareja, dos compartiendo piso, cuando un d&iacute;a, palp&aacute;ndose en la ducha, se encontr&oacute; un bulto en el pecho. Ah&iacute; comenz&oacute; un periplo que muchas mujeres describen como interminable, no solo por la enfermedad en s&iacute;, sino por la incertidumbre que la rodea: biopsias, consultas, preoperatorio, miedos, ansiedades, noches en vela haciendo suposiciones o esperando resultados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Patricia estaba acostumbrada a ir sola al m&eacute;dico por cualquier cosa: una gripe, unas anginas, un dolor de espalda, una picadura, los virus corrientes, as&iacute; que asumi&oacute; que tambi&eacute;n atravesar&iacute;a esto por su cuenta. No se plante&oacute; exigir la compa&ntilde;&iacute;a de su novio. &ldquo;No le di importancia. De hecho, pens&eacute; que al pobre le estaba viniendo grande la situaci&oacute;n y no sab&iacute;a reaccionar&rdquo;, recuerda. En aquel momento, lo &uacute;nico verdaderamente urgente era su salud y su cuerpo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su pareja, sin embargo, tampoco apareci&oacute; cuando la situaci&oacute;n dej&oacute; de ser ambigua, no se present&oacute; ni en las consultas decisivas ni en los momentos de mayor vulnerabilidad f&iacute;sica. &ldquo;En la &uacute;ltima cita antes de la intervenci&oacute;n le pregunt&eacute; al m&eacute;dico si pod&iacute;a volver a casa conduciendo sola, porque sab&iacute;a que no pod&iacute;a contar con &eacute;l&rdquo;, cuenta. Evidentemente no pod&iacute;a. Tuvo que llamar a su madre para que la llevara y la recogiera, ocult&aacute;ndole adem&aacute;s que hab&iacute;a atravesado todo el proceso pr&aacute;cticamente sola. &ldquo;No quer&iacute;a preocuparla&rdquo;, explica, aunque hoy reconoce que tambi&eacute;n intentaba no dejar en evidencia a su pareja.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; actu&oacute; &eacute;l as&iacute;? Patricia no lo sabe, nunca le dio ninguna explicaci&oacute;n. S&iacute; es consciente, sin embargo, de que durante meses se esforz&oacute; por construir explicaciones y excusas que lo protegieran, como su incapacidad para gestionar la enfermedad o su bloqueo emocional. &ldquo;Cuando ya me recuper&eacute; y pude mirar atr&aacute;s con distancia, me dio pena de m&iacute; misma, de haber pasado todo aquello tan sola por no dejarle a &eacute;l en evidencia&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2024473652742193166?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Cuando Patricia cont&oacute; su historia en redes sociales, lo que m&aacute;s la impact&oacute; no fueron los mensajes de apoyo, sino la avalancha de relatos similares. Mujeres que ampliaron el hilo con experiencias propias. Una a la que su pareja dej&oacute; en el hospital tras una ces&aacute;rea, con un beb&eacute; reci&eacute;n nacido y una sonda; otra cuyo marido no acudi&oacute; a su operaci&oacute;n de c&aacute;ncer de mama en estadio III; otra que relataba c&oacute;mo su mejor amiga tuvo que acudir sola al hospital para dar a luz a un beb&eacute; fallecido a los siete meses de embarazo, mientras su marido solo apareci&oacute; en el alta y con prisa porque ten&iacute;a el coche mal aparcado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para muchas, el diagn&oacute;stico no solo implic&oacute; enfrentarse al miedo m&eacute;dico, sino tambi&eacute;n a una soledad inesperada en su relaci&oacute;n. &iquest;Se trata de an&eacute;cdotas aisladas o existe algo m&aacute;s profundo detr&aacute;s? Para Alba Ayala, investigadora del Instituto de Salud Carlos III, la respuesta es indudablemente estructural. &ldquo;Hay una desigualdad en los cuidados. Aunque los hombres se hayan incorporado a cuidar, el tipo y la intensidad de las tareas siguen siendo diferentes&rdquo;, explica. Ellos tienden a asumir tareas puntuales o instrumentales &mdash;gestiones, reparaciones, acompa&ntilde;amientos ocasionales&mdash;, mientras que las mujeres dedican muchas m&aacute;s horas al cuidado continuo, dom&eacute;stico y personal de las personas dependientes.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando ya me recuperé y pude mirar atrás con distancia, me dio pena de mí misma, de haber pasado todo aquello tan sola por no dejarle a él en evidencia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Patricia</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los datos de su estudio <a href="https://elobservatoriosocial.fundacionlacaixa.org/es/-/los-nuevos-cuidadores" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los nuevos cuidadores</em></a> confirman esa asimetr&iacute;a. Las mujeres son mayor&iacute;a como cuidadoras principales en pr&aacute;cticamente todas las edades. Solo a partir de los 80 a&ntilde;os el n&uacute;mero de hombres cuidadores supera al de mujeres, y en ese caso suele tratarse de maridos que atienden a sus esposas muy mayores. &ldquo;Las mujeres viven m&aacute;s a&ntilde;os, pero tambi&eacute;n pasan m&aacute;s tiempo con peor salud y mayor dependencia, lo que obliga a los hombres a asumir ese rol en edades avanzadas&rdquo;, se&ntilde;ala Ayala. En cambio, entre los 45 y los 60 a&ntilde;os &mdash;la franja en la que coinciden el cuidado de hijos y de padres&mdash; el peso recae casi exclusivamente en ellas: hijas, nueras, parejas. &ldquo;Eso indica que el cuidado familiar sigue siendo mayoritariamente femenino&rdquo;, concluye.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;En la salud y en la enfermedad?</h2><p class="article-text">
        La idea rom&aacute;ntica de los votos matrimoniales, esos &ldquo;en la salud y en la enfermedad&rdquo; frente a altares y testigos, no siempre resiste la prueba de la realidad. Diversas investigaciones internacionales han observado que la salud de la mujer tiene un impacto mucho mayor en la estabilidad de la pareja que la del hombre. <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/jomf.13077" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un amplio estudio europeo,</a><strong> </strong>que sigui&oacute; durante casi dos d&eacute;cadas a m&aacute;s de 25.000 parejas mayores de 50 a&ntilde;os encontr&oacute; que, cuando la esposa ten&iacute;a mala salud y el marido gozaba de buena, el riesgo de ruptura aumentaba alrededor de un 60% entre los 50 y<strong> </strong>los 64 a&ntilde;os. En cambio, si era &eacute;l quien enfermaba, la probabilidad de separaci&oacute;n no se incrementaba de forma significativa.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay una desigualdad en los cuidados. Aunque los hombres se hayan incorporado a cuidar, el tipo y la intensidad de las tareas siguen siendo diferentes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alba Ayala</span>
                                        <span>—</span> investigadora del Instituto de Salud Carlos III
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No hablamos solo de enfermedades graves, sino de peque&ntilde;as dependencias f&iacute;sicas, como mala movilidad. Si una mujer tiene dificultades con las tareas cotidianas, su riesgo de divorcio aumenta, seg&uacute;n el citado estudio. Porque hay una diferencia importante entre sentirse demasiado enfermo para preparar la cena y necesitar que alguien te d&eacute; de comer. El mismo patr&oacute;n se observ&oacute; en la salud mental: las mujeres con depresi&oacute;n tienen m&aacute;s probabilidades de divorciarse, mientras que los esposos con depresi&oacute;n no presentan el mismo aumento de riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Otros trabajos llegan a conclusiones parecidas. <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4857885/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uno basado en datos de m&aacute;s de 2.700 matrimonios de personas</a> mayores en Estados Unidos analiz&oacute; c&oacute;mo la aparici&oacute;n de enfermedades f&iacute;sicas graves influye en la estabilidad de la pareja, sufriendo ellas las rupturas m&aacute;s que ellos. O en el &aacute;mbito oncol&oacute;gico, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19645027/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otro estudio con pacientes de c&aacute;ncer y esclerosis m&uacute;ltiple</a> hall&oacute; que la tasa de separaciones se disparaba cuando la persona enferma era la mujer. Aproximadamente una de cada cinco parejas se romp&iacute;a, frente a menos de una de cada treinta cuando el enfermo era el hombre.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Diversas investigaciones internacionales han observado que la salud de la mujer tiene un impacto mucho mayor en la estabilidad de la pareja que la del hombre</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">&iquest;A qu&eacute; se debe esta desigualdad?</h2><p class="article-text">
        Las explicaciones apuntan a una combinaci&oacute;n de factores sociales, por supuesto culturales, pero tambi&eacute;n econ&oacute;micos. Las mujeres siguen asumiendo m&aacute;s tareas de cuidado y organizaci&oacute;n dom&eacute;stica; cuando ellas enferman, ese andamiaje invisible se desmorona. Adem&aacute;s, en muchas parejas persiste cierta dependencia econ&oacute;mica femenina y una menor red de apoyo para los hombres en roles de cuidador principal. No todos abandonan, por supuesto que no, pero estad&iacute;sticamente la enfermedad femenina tensiona m&aacute;s la relaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco parece que se trate &uacute;nicamente de una cuesti&oacute;n generacional. &ldquo;Algunos estudios muestran c&oacute;mo las cohortes de mujeres m&aacute;s j&oacute;venes perciben menos el cuidado como una responsabilidad de la mujer, aunque los datos y la pr&aacute;ctica siguen mostrando c&oacute;mo el cuidado informal se encuentra todav&iacute;a altamente feminizado&rdquo;, describe Ayala. La brecha, en otras palabras, se ha reducido en el discurso, pero mucho menos en el tiempo, el esfuerzo y la responsabilidad reales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/salud-enfermedad-dificil-sienten-solas-enferman_1_13145596.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 20:44:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿En la salud y en la enfermedad? Por qué ellas lo tienen más difícil (y se sienten más solas) que ellos cuando enferman]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Desigualdad de género,Salud,Pareja]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El discurso de Feijóo en política exterior cabe en una galleta de la suerte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/discurso-feijoo-politica-exterior-galleta-suerte_129_13137155.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3c6a1af-1e12-4eb4-b2a1-50b07ddc8c6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El discurso de Feijóo en política exterior cabe en una galleta de la suerte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Feijóo ha expresado su “condena inequívoca a la deriva belicista que recorre el mundo” sin citar ni a Trump ni a Netanyahu, como si el mundo hubiese entrado en deriva belicista por un movimiento espontáneo de las placas tectónicas</p><p class="subtitle">Feijóo condena la “deriva belicista” en el mundo sin citar a Trump ni a Israel: “Tener razón no justifica actuar sin ella”</p></div><p class="article-text">
        En 1988, un Tribunal de Revisi&oacute;n Hist&oacute;rica de San Francisco dictamin&oacute; que el origen de las galletas de la fortuna se encontraba en esa ciudad estadounidense. Aunque las asociamos autom&aacute;ticamente con China, lo cierto es que estas galletas, estadounidenses en su popularizaci&oacute;n y con ra&iacute;ces japonesas, comenzaron a servirse masivamente en restaurantes chinos estadounidenses tras la Segunda Guerra Mundial. De ah&iacute; que se haya consolidado la idea err&oacute;nea de que las frases aparentemente profundas y siempre inofensivas de las galletitas forman parte de la tradici&oacute;n china: <em>Un coraz&oacute;n alegre es el mejor compa&ntilde;ero de viaje. Conf&iacute;a en tu buen juicio y ver&aacute;s que este te lleva al triunfo. El ma&ntilde;ana empieza hoy. Nada es imposible para un coraz&oacute;n dispuesto. Un suceso fortuito revelar&aacute; tu destino. Cambia tus horizontes si quieres cambiar tu suerte.</em>
    </p><p class="article-text">
        Cuento todo esto porque siempre que escucho recientemente a Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o recuerdo esta historia. Los discursos de Feij&oacute;o en pol&iacute;tica exterior est&aacute;n siendo estos d&iacute;as un h&iacute;brido entre ChatGPT y las frases de las galletas de la suerte: expresiones vac&iacute;as, deliberadamente ambiguas, de una aquiescencia impactante, sin referencias concretas ni responsables identificables.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mismo d&iacute;a en que Donald Trump amenazaba con destruir &ldquo;una civilizaci&oacute;n entera&rdquo; con un lenguaje de una crudeza bien expl&iacute;cita, y mientras Israel continuaba sus bombardeos sobre L&iacute;bano con decenas de v&iacute;ctimas diarias, el l&iacute;der del PP se limitaba a pedir en X &ldquo;sensatez, no brutalidad&rdquo;, a&ntilde;adiendo que &ldquo;Occidente no es esto&rdquo;. Quien sabe si esta profunda invocaci&oacute;n a la sensatez fue fundamental para que Donald Trump deshiciese sus pasos en su proyecto de aniquilaci&oacute;n, quien sabe si semejante apelaci&oacute;n gen&eacute;rica tendr&aacute; alg&uacute;n efecto sobre los acontecimientos venideros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;as despu&eacute;s, en una nueva muestra de este deshabitado estilo discursivo, Feij&oacute;o expres&oacute; su &ldquo;condena inequ&iacute;voca a la deriva belicista que recorre el mundo&rdquo; y apel&oacute; a que &ldquo;la mesura restituya la barbarie&rdquo;. Pareciese que el mundo hubiese entrado &eacute;l solo en una deriva belicista por un movimiento espont&aacute;neo de las placas tect&oacute;nicas. La expresi&oacute;n arroja tal nivel de nader&iacute;a que Feij&oacute;o podr&iacute;a estar hablando de las Guerras M&eacute;dicas, las P&uacute;nicas, las Napole&oacute;nicas o incluso alg&uacute;n conflicto del <em>Call of Duty</em>. La deriva belicista hay que detenerla como sea. &iexcl;Que paren la guerra tanto los que las hacen como los que la sufren! Por favor, mesura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, s&iacute; hay que reconocerle a Feij&oacute;o un cambio de rumbo estrat&eacute;gico en cuanto a la equiparaci&oacute;n de los derechos humanos con el derecho internacional. Si bien al comienzo de la guerra instaba a derrocar al r&eacute;gimen iran&iacute; porque los derechos humanos est&aacute;n por encima del derecho internacional, el pasado viernes durante su intervenci&oacute;n en el European Pulse Forum afirm&oacute; que &ldquo;no hay derecho internacional sin derechos humanos&rdquo;. Algo es algo.
    </p><p class="article-text">
        Existe una necesidad casi ansiol&iacute;tica de creer que el caos desatado por Trump responde a un arrebato puntual, pero lo cierto es que es parte de su estrategia pol&iacute;tica constante, y tambi&eacute;n lo cierto es que el caos y la flagrante violaci&oacute;n del derecho internacional por parte de Israel lleva a&ntilde;os instaurado con una aberrante normalizaci&oacute;n. Y no ha habido a&uacute;n ni una sola expresi&oacute;n de condena medianamente contundente por parte del partido que aspira a gobernar Espa&ntilde;a contra la barbarie acometida por Netanyahu.
    </p><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s, el principal problema del Partido Popular est&aacute; en esa l&oacute;gica de oposici&oacute;n interna que condiciona toda su pol&iacute;tica, incluso su mirada internacional. La ceguera antisanchista no solo limita su capacidad en pol&iacute;tica exterior, incluso lo est&aacute; empujando a frivolizar sobre cuestiones graves como la retenci&oacute;n de un soldado espa&ntilde;ol por parte del ej&eacute;rcito israel&iacute; en el sur del L&iacute;bano.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que a falta de una l&iacute;nea discursiva clara en pol&iacute;tica exterior o de un portavoz de Exteriores en el partido, siempre le quedar&aacute;n a Feij&oacute;o los vaporosos mensajes de postre.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/discurso-feijoo-politica-exterior-galleta-suerte_129_13137155.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Apr 2026 20:33:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El discurso de Feijóo en política exterior cabe en una galleta de la suerte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alberto Núñez Feijóo,PP - Partido Popular,Política exterior]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El sorprendente fenómeno del racismo hacia el español]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sorprendente-fenomeno-racismo-espanol_129_13120379.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/98ca938f-6900-465b-9190-d092a94ab159_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El sorprendente fenómeno del racismo hacia el español"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Resulta que las personas racializadas están prácticamente ausentes de cualquier espacio de poder en España, son sobrerrepresentadas en los relatos de delincuencia, sufren insultos y violencia a diario, tienen dificultades para acceder a viviendas o trabajos... pero el racismo lo sufren los españoles</p><p class="subtitle">Cánticos islamófobos en el amistoso España-Egipto: “Musulmán el que no bote”</p></div><p class="article-text">
        D&iacute;as antes <a href="https://www.eldiario.es/rastreador/canticos-racistas-amistoso-espana-egipto-musulman-no-bote_132_13113503.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del c&aacute;ntico&nbsp;&ldquo;musulm&aacute;n el que no bote&rdquo;</a> con el que nos deleit&oacute;&nbsp;buena&nbsp;parte de la grada del RCDE&nbsp;Stadium&nbsp;durante el partido de la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola frente a Egipto, el racismo&nbsp;y la xenofobia&nbsp;ya&nbsp;hab&iacute;an&nbsp;brotado en todo su esplendor en las publicaciones en redes sociales con las que Adidas present&oacute; la nueva&nbsp;camiseta&nbsp;de la selecci&oacute;n. Como los modelos&nbsp;que posaban con las camisetas, salvo uno, ten&iacute;an rasgos no cauc&aacute;sicos,&nbsp;la publicaci&oacute;n&nbsp;se llen&oacute; de&nbsp;los siguientes comentarios&nbsp;(todos&nbsp;reales):&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Ni un espa&ntilde;ol&nbsp;en la foto de la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>La agenda del reemplazo hace tiempo que es un cantazo.</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;Esta camiseta es para jugar la Copa &Aacute;frica?</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Supongo que la&nbsp;equipaci&oacute;n&nbsp;de Senegal la promociona espa&ntilde;oles.</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Racismo hacia el espa&ntilde;ol.</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;Es la selecci&oacute;n de Naciones Unidas?</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;Nos quer&eacute;is meter a todos los moros con cuchara y calzador?</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>A los espa&ntilde;oles nos quieren borrar del mapa.</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>No compr&eacute;is esta camiseta, que la compren los magreb&iacute;es.</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Y, encima, al blanco lo han puesto en el suelo.</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Un pastor alem&aacute;n sigue siendo&nbsp;alem&aacute;n&nbsp;aunque nazca en China. Un negro es&nbsp;africano&nbsp;aunque nazca en Espa&ntilde;a.</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Que la compren los menas.</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fij&eacute;monos en ese&nbsp;fen&oacute;meno descrito como &ldquo;racismo hacia el espa&ntilde;ol&rdquo;.&nbsp;Los espa&ntilde;oles, un&nbsp;colectivo&nbsp;hist&oacute;ricamente&nbsp;discriminado y reprimido, al menos en las publicaciones de Adidas.&nbsp;Resulta que las personas racializadas&nbsp;est&aacute;n&nbsp;pr&aacute;cticamente ausentes de&nbsp;cualquier espacio de poder&nbsp;en Espa&ntilde;a,&nbsp;son sobrerrepresentadas en los relatos de delincuencia, sufren insultos y violencia&nbsp;a diario,&nbsp;tienen dificultades para acceder a viviendas o trabajos,&nbsp;a menudo se quedan en los escalones m&aacute;s bajos de&nbsp;precariedad,&nbsp;son objeto de identificaciones policiales basadas &uacute;nicamente en su perfil racial,&nbsp;pero&nbsp;el racismo lo sufren los espa&ntilde;oles&nbsp;porque en una publicaci&oacute;n de Instagram&nbsp;de Adidas solo&nbsp;aparece&nbsp;una persona blanca.&nbsp;&iexcl;Y en el suelo!
    </p><p class="article-text">
        Hasta hace&nbsp;relativamente&nbsp;poco&nbsp;tiempo&nbsp;el racismo&nbsp;en Espa&ntilde;a&nbsp;no se sol&iacute;a presentar&nbsp;de forma expl&iacute;cita,&nbsp;m&aacute;s bien&nbsp;se&nbsp;disfrazaba de preocupaci&oacute;n por la seguridad.&nbsp;A&nbsp;partir de&nbsp;ah&iacute;&nbsp;la&nbsp;&ldquo;ciudadan&iacute;a&rdquo;&nbsp;dejaba&nbsp;de ser un marco jur&iacute;dico estable para convertirse en una categor&iacute;a moldeada&nbsp;en base a&nbsp;criterios&nbsp;selectivos&nbsp;de&nbsp;integraci&oacute;n&nbsp;y seguridad.&nbsp;Pero algo ha cambiado los &uacute;ltimos a&ntilde;os: el racismo&nbsp;se ha vuelto expl&iacute;cito de cabo a rabo, ha&nbsp;dejado de escandalizar salvo en situaciones concretas como partidos&nbsp;de f&uacute;tbol;&nbsp;es&nbsp;casi como un ruidito de fondo, el&nbsp;zumbido de la campana extractora al que terminas acostumbr&aacute;ndote.&nbsp;No son incidentes aislados, como repiti&oacute; el presidente de la Federaci&oacute;n, Rafael Louz&aacute;n,&nbsp;despu&eacute;s del partido de la selecci&oacute;n.&nbsp;Es&nbsp;un&nbsp;discurso&nbsp;con&nbsp;legitimaci&oacute;n pol&iacute;tica y complicidad social.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si todo tuviera que ver simplemente con&nbsp;una preocupaci&oacute;n honesta por la&nbsp;migraci&oacute;n,&nbsp;la queja&nbsp;ser&iacute;a coherente y transversal. Por&nbsp;poner un ejemplo, a&nbsp;principios de 2024, resid&iacute;an en Espa&ntilde;a m&aacute;s de 300,000 brit&aacute;nicos.&nbsp;Sin embargo,&nbsp;esos&nbsp;que tienen la palabra &ldquo;invasi&oacute;n&rdquo; en la punta de la lengua constantemente, no utilizan&nbsp;este&nbsp;t&eacute;rmino para referirse a&nbsp;la&nbsp;compra de&nbsp;viviendas&nbsp;por parte de la poblaci&oacute;n brit&aacute;nica&nbsp;en zonas tur&iacute;sticas tensionadas, no se plantean expulsiones masivas ni se cuestiona su integraci&oacute;n cultural (m&aacute;s bien limitada, por cierto).&nbsp;No&nbsp;se hace&nbsp;nada de esto&nbsp;porque la condici&oacute;n racial es&nbsp;la clave;&nbsp;porque&nbsp;en Espa&ntilde;a por supuesto que existe racismo&nbsp;(aunque t&uacute; no lo seas), pero no precisamente hacia el espa&ntilde;ol.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sorprendente-fenomeno-racismo-espanol_129_13120379.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Apr 2026 19:32:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El sorprendente fenómeno del racismo hacia el español]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Racismo,Islamofobia,Islam,Religión,Fútbol,Discriminación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De verdad, no es necesario opinar de todo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-necesario-opinar_129_13107643.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6363831-244a-4b61-9cd4-82a5d99e78fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De verdad, no es necesario opinar de todo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si Descartes levantase hoy en día la cabeza diría algo así como: opinamos, luego existimos. Las opiniones son ya una forma de identidad pública, algo que hay que exhibir para existir, aunque no tengamos ni puñetera idea de lo que estamos hablando.</p></div><p class="article-text">
        Esta &uacute;ltima semana he sentido verdadero pavor leyendo a cientos de personas hablando de su libro en un tema tan delicado y personal como la eutanasia. Gente que no sabe muy bien por qu&eacute; est&aacute; triste un domingo por la tarde, pero que manej&oacute; con precisi&oacute;n quir&uacute;rgica los motivos, las emociones, los sentimientos y hasta la dignidad de una persona que llevaba a&ntilde;os peleando por decidir sobre su propia muerte.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; este pudor indisimulado? Porque ahora mismo son nuestras opiniones las que funcionan como medida de qui&eacute;nes somos, m&aacute;s que nuestras propias acciones. Si Descartes levantase la cabeza dir&iacute;a algo as&iacute; como: opinamos, luego existimos. Las opiniones son ya una forma de identidad p&uacute;blica, algo que hay que exhibir para existir, aunque no tengamos ni pu&ntilde;etera idea de lo que estamos hablando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos somos ignorantes en muchos temas &mdash;en casi todos, si nos ponemos rigurosos&mdash;, pero hemos decidido convertir esa ignorancia en un problema est&eacute;tico que hay que disimular con corrector. Y no soy precisamente Albert Einstein si digo que las redes sociales tienen bastante culpa de todo esto porque, gracias a ellas, consumimos la informaci&oacute;n como pipas en el banco de un parque. En los peri&oacute;dicos, la opini&oacute;n es libre, pero se supone que los hechos son sagrados (al menos siguiendo los c&oacute;digos deontol&oacute;gicos, s&iacute;). Mientras que en Internet, ocurre justo lo contrario: los hechos son libres, pero la opini&oacute;n es sagrada. Pero no es solo culpa de las redes sociales, por supuesto tambi&eacute;n tiene la culpa el abrumador tertulianismo medi&aacute;tico en el que estamos inmersos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace unas semanas, el escritor Luis Landero me dec&iacute;a en una entrevista publicada en Vanity Fair que hoy &ldquo;la gente no necesita pensar porque ya se lo dan pensado. Hacemos, como en un supermercado, la compra diaria de opiniones&rdquo;. A&ntilde;ad&iacute;a que &ldquo;hoy en d&iacute;a se consumen ideas, se consumen opiniones, se consume criterios, se consume todo esto, pero no lo elabora uno. No se elabora porque para eso, para elaborar tus propios pensamientos, para vivir la vida de primera mano y ver las cosas con tus ojos y pensar las cosas con tu inteligencia, para eso hace falta tiempo, hace falta lentitud, hace falta concentraci&oacute;n. Ahora es todo muy inmediato, es de usar y tirar&rdquo;. Me pareci&oacute; una imagen superprecisa, esa idea de que consumimos opiniones ya elaboradas que incorporamos poni&eacute;ndolas en el microondas un par de minutitos dando vueltas.
    </p><p class="article-text">
        La entrevista con Landero me dej&oacute; pensando en hasta qu&eacute; punto nuestras opiniones son realmente nuestras y en qu&eacute; momento dejamos de distinguir entre lo que pensamos y lo que nos han dicho o sugerido que deber&iacute;amos pensar. Es dif&iacute;cil calibrarlo, la verdad. La opini&oacute;n de una tertulia, por ejemplo, se suele instalar en nuestro cerebro con una seguridad (prestada) desproporcionada respecto al tiempo que le hemos dedicado (ninguno).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora mismo nos cuesta much&iacute;simo permanecer como simples espectadores de un tema y sostener la incomodidad de no saber qu&eacute; pensar. Pero est&aacute; bien no saberlo todo y est&aacute; bien no tener una opini&oacute;n siempre; est&aacute; bien que nuestras opiniones no siempre importen y, sobre todo, que no siempre aporten. Con toda la hipocres&iacute;a que supone decir esto desde una columna de opini&oacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-necesario-opinar_129_13107643.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2026 20:10:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De verdad, no es necesario opinar de todo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Eutanasia,Tertulianos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un hombre ha matado a tiros a su exmujer en una vía: ¿dónde están los de la violencia en las calles?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hombre-matado-tiros-exmujer-via-violencia-calles_129_13088864.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8e552ad3-d313-4cc0-b9c2-cbe2b9b2bd8b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un hombre ha matado a tiros a su exmujer en una vía: ¿dónde están los de la violencia en las calles?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Insisto porque hay que insistir, es desalentadora y emética la insensibilización ante el asesinato sistémico de mujeres a manos de hombres, de sus parejas y exparejas. La reiteración de los casos no despierta una alarma sostenida, de hecho, parece que despierta justo todo lo contrario, una especie de fatiga por saturación</p></div><p class="article-text">
        Si te metes en las redes sociales de Abascal ver&aacute;s varios posts sobre sentidas promesas de protecci&oacute;n de los espa&ntilde;oles a trav&eacute;s de deportaciones masivas para evitar la &ldquo;invasi&oacute;n&rdquo; (su t&eacute;rmino predilecto) de inmigrantes y la extensi&oacute;n de la inseguridad en las calles (su preocupaci&oacute;n preferente). Para sorpresa de nadie, no hay ninguna menci&oacute;n al incidente m&aacute;s violento ocurrido en una calle espa&ntilde;ola en lo que llevamos de a&ntilde;o: el asesinato a tiros de una mujer en Zaragoza por parte de su expareja. Tan violento que la mujer se dispon&iacute;a a abrir su peluquer&iacute;a a primera hora del s&aacute;bado cuando &eacute;l la agarr&oacute; del pelo y trat&oacute; de arrastrarla hacia el interior del local. Ella consigui&oacute; zafarse y huir por la calle, pero la expareja la persigui&oacute;, <a href="https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/crimen-machista-zaragoza-hombre-asesina-expareja-plena-calle-suicida-despues_1_13086409.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la dispar&oacute; y la remat&oacute; en el suelo</a> con varios tiros m&aacute;s. Luego se suicid&oacute;. En plena calle. A plena luz del d&iacute;a. Esta violencia atroz, por lo que sea, no encaja en el relato dominante sobre la inseguridad en las calles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Horas antes, el viernes, <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/padre-presuntamente-asesina-hija-tres-anos-quita-vida-despues-torrevieja_1_13086565.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">era asesinada una ni&ntilde;a de 3 a&ntilde;os</a>, presuntamente por su padre, que tambi&eacute;n se ha suicidado, en lo que apunta a un nuevo crimen de violencia vicaria. Estos dos &uacute;ltimos casos han coincidido en el tiempo con la indignaci&oacute;n generalizada por la muerte de un turista estadounidense, James Gracey, en Barcelona. Las c&aacute;maras de seguridad muestran que se cay&oacute; al agua de forma accidental, pero en infinidad de cuentas de ultraderecha se habl&oacute; y teoriz&oacute; detalladamente sobre la inseguridad de las calles ligada a la inmigraci&oacute;n. Por supuesto, sin hacer ninguna menci&oacute;n posterior a la inseguridad provocada por la violencia de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Resulta insoportable la normalizaci&oacute;n e invisibilizaci&oacute;n de estas noticias asociada a la profunda disonancia cognitiva colectiva ante la violencia de g&eacute;nero. En lo que va de a&ntilde;o, 14 mujeres y tres menores han sido asesinados. No es el peor arranque estad&iacute;stico, pero s&iacute; uno especialmente terrible por la sa&ntilde;a de varios casos, como el de Miranda de Ebro con un hombre incendiando el edificio y matando a su expareja y dos mujeres m&aacute;s.&nbsp;El incremento en la brutalidad tambi&eacute;n lo est&aacute;n pagando los ni&ntilde;os. En menos de tres meses de 2026, tres menores han sido asesinados con el objetivo expl&iacute;cito de infligir el mayor da&ntilde;o posible a sus madres. El mismo n&uacute;mero que en todo 2025.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La violencia contra las mujeres forma parte del paisaje. Ah&iacute; est&aacute;, integrad&iacute;sima en la arquitectura cotidiana como una farola, un paso de cebra o un banco. Se diluye su especificidad, se habla de simples &ldquo;tragedias privadas&rdquo;, se comenta que es que el tipo estaba pasando &ldquo;un muy mal momento personal&rdquo; o se apuntala con negacionismo o blanqueamiento, todos los d&iacute;as, en todas partes. Por poner un ejemplo: Natalia Chueca, alcaldesa de Zaragoza del PP, escrib&iacute;a en Twitter que estaba muy impactada por el asesinato de la mujer de Zaragoza a tiros. Pero, a continuaci&oacute;n, a&ntilde;ad&iacute;a: &ldquo;Condenamos cualquier forma de violencia y esperamos que la investigaci&oacute;n permita esclarecer cuanto antes los hechos&rdquo;. &ldquo;Violencia machista&rdquo;, no, utiliz&oacute; el gen&eacute;rico e inocuo &ldquo;cualquier forma de violencia&rdquo; no vaya a ser que se enfaden los socios de VOX, hay que tenerlos tranquilos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Insisto porque hay que insistir, es desalentadora y em&eacute;tica la insensibilizaci&oacute;n ante el asesinato sist&eacute;mico de mujeres a manos de hombres, de sus parejas y exparejas. La reiteraci&oacute;n de los casos no despierta una alarma sostenida, de hecho, parece que despierta justo todo lo contrario, una especie de fatiga por saturaci&oacute;n. Y, mientras para algunos la cosa no requiere m&aacute;s que indiferencia, la mayor amenaza para la seguridad de bastantes mujeres contin&uacute;a siendo el hombre con el que comparten o compartieron su vida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hombre-matado-tiros-exmujer-via-violencia-calles_129_13088864.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Mar 2026 21:33:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un hombre ha matado a tiros a su exmujer en una vía: ¿dónde están los de la violencia en las calles?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ayuso busca zapatos Oxford]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ayuso-busca-zapatos-oxford_129_13070275.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dbbfea52-0848-4645-ab39-f6cbe13a3473_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1431y758.jpg" width="1200" height="675" alt="Ayuso busca zapatos Oxford"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué podemos esperar de quienes miran más hacia Washington que hacia los propios intereses de las personas para quienes realmente gobiernan?</p></div><p class="article-text">
        La escena tiene mucho de caricatura cortesana: al parecer, el secretario de Estado de EEUU lleva unos zapatos varias tallas m&aacute;s grandes que la suya porque Donald Trump se los dio. Marco Rubio habr&iacute;a exagerado la talla de sus zapatos (dijo que calza un 45, pero no) porque un hombre decente los tiene que tener grandes. Cuenta <em>The Wall Street Journal</em> que Trump est&aacute; obsesionado con que todos sus altos cargos vistan los mismos Oxford negros de forma cl&aacute;sica y cordones que &eacute;l y, por tanto, les regala los zapatos en cuesti&oacute;n, talla arriba, talla abajo. &ldquo;Todos los chicos los tienen&rdquo;, le dijo una fuente an&oacute;nima de la Casa Blanca al <em>Journal</em>. &ldquo;Es divertid&iacute;simo, porque les da miedo no usarlos&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; la fuente. Algunos ayudantes dicen que incluso tiene una peque&ntilde;a pila de cajas de zapatos en una oficina, cada una etiquetada con el nombre del destinatario. Obligar a tus altos cargos a llevar zapatos circenses es una met&aacute;fora bastante elocuente del trumpismo, la verdad.
    </p><p class="article-text">
        Convendr&eacute;is conmigo que no resultar&iacute;a extra&ntilde;o encontrarnos uno de estos d&iacute;as a Isabel D&iacute;az Ayuso calzando unos Oxford negros de corte cl&aacute;sico. La semana pasada emprendi&oacute; su en&eacute;simo viaje oficial a EEUU insistiendo en la necesidad de &ldquo;cuidar a los aliados&rdquo; y reforzar los lazos con ellos. Por aliados entiende a un gobierno obsesionado con los aranceles que ejerce una presi&oacute;n constante sobre Europa y particularmente sobre Espa&ntilde;a, un gobierno cuya estrategia b&eacute;lica est&aacute; encareciendo la energ&iacute;a y golpeando a trabajadores y familias espa&ntilde;olas, y cuyas decisiones pueden desencadenar nuevas crisis migratorias que nos afectar&aacute;n tambi&eacute;n a nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Desde la tierra de nuestro supuesto aliado estrat&eacute;gico, Ayuso anunci&oacute; que la Comunidad va a homenajear a EEUU el pr&oacute;ximo 4 de julio, al margen de la medalla que ya hab&iacute;a anunciado hace unas semanas. Esta aproximaci&oacute;n a Estados Unidos tiene algo de adolescente que insiste en caerle bien al mat&oacute;n del colegio por ganar tambi&eacute;n unas migajas de popularidad, aunque el mat&oacute;n est&eacute; ocupad&iacute;simo empujando a sus amigos por las escaleras. No es la estrategia brillante que Ayuso cree, incluso ni siquiera es bien recibida por parte de su propio electorado. Y, por supuesto, es gasolina en el extremo ideol&oacute;gico contrario. En los perfiles progresistas estadounidenses lleva d&iacute;as viraliz&aacute;ndose el &ldquo;V&aacute;yase a chupar botas a Mar-a-Lago y haga el favor de quedarse all&iacute; de una pu&ntilde;etera vez&rdquo; que la portavoz del PSOE-M en la Asamblea de Madrid, Mar Espinar, le espet&oacute; en el pleno de la Asamblea.
    </p><p class="article-text">
        Hay en estos viajes transoce&aacute;nicos, adem&aacute;s, una especie de provincianismo rid&iacute;culo; esa necesidad de hacerse fotos en la Gran Manzana como si Nueva York fuera un decorado que otorgue relevancia de manera autom&aacute;tica. Da igual qu&eacute; hacer all&iacute;, con qui&eacute;n reunirse, o qu&eacute; resultados tangibles se obtengan: lo importante parece la fotograf&iacute;a con la imagen del skyline detr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        De verdad que resulta muy dif&iacute;cil entender desde la decencia pol&iacute;tica esa pleites&iacute;a a Trump, ese deseo de colonizaci&oacute;n ideol&oacute;gica, esa delegaci&oacute;n hacia una potencia extranjera cuyo objetivo es desmantelar el orden internacional (tal como est&aacute; concebido) y disminuir, si no desmantelar tambi&eacute;n, el derecho internacional para entregar m&aacute;s poder y dinero a quienes ya tienen demasiado. Probablemente es este &uacute;ltimo punto el que seduce a Ayuso y los suyos. &iquest;Qu&eacute; podemos esperar de quienes miran m&aacute;s hacia Washington que hacia los propios intereses de las personas para quienes realmente gobiernan? 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ayuso-busca-zapatos-oxford_129_13070275.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Mar 2026 23:30:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ayuso busca zapatos Oxford]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Isabel Díaz Ayuso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del centro comercial al VIPS: dime de dónde eres y te diré qué clase de ocio marcó tu juventud]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/centro-comercial-vips-dime-dire-clase-ocio-marco-juventud_1_13060055.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d181d45a-cee5-4ee1-a762-bfa2b4d70836_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del centro comercial al VIPS: dime de dónde eres y te diré qué clase de ocio marcó tu juventud"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La apropiación de los espacios para el ocio ha sido la forma de vinculación histórica de los jóvenes con sus ciudades o pueblos, algo que ha variado en función del tiempo y la clase social. Ahora Internet es el “centro comercial”, con políticas urbanas cada vez más “adultocéntricas” y excluyentes</p><p class="subtitle">El espejismo 'therian': una distracción viral con trasfondo político</p></div><p class="article-text">
        En la<em> Facendera</em> (Anagrama) del escritor &Oacute;scar Garc&iacute;a-Sierra, los chavales quedan todos los domingos en el parking de la gasolinera del pueblo para ver derrapar coches tuneados, como un Le&oacute;n amarillo con llamas tribales en las puertas, el tubo de escape trucado y un aler&oacute;n rollo WRC. Es un ejercicio de ficci&oacute;n, pero est&aacute; basado en hechos reales porque el ocio de los j&oacute;venes diverge tremendamente de la &eacute;poca y el lugar en el que naces o la clase social a la que perteneces.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La segregaci&oacute;n residencial y escolar tiene su contrapunto en la segregaci&oacute;n l&uacute;dica. Cada sector social tiende a encontrarse en determinados espacios, con la salvedad de que<strong> </strong>el capital econ&oacute;mico y cultural de las familias ofrece a la clase media/alta opciones m&aacute;s diversas, mientras que la clase trabajadora y/o de origen migrante tiene como &uacute;nicas opciones el ocio comercial y el ocio no reglado (l&eacute;ase botellones o la reuni&oacute;n en la calle, objeto de persecuci&oacute;n)&rdquo;, describe Carles Feixa, catedr&aacute;tico de Antropolog&iacute;a Social en la Universitat Pompeu Fabra y coordinador del<a href="https://www.injuve.es/observatorio/demografia-e-informacion-general/informe-juventud-en-espana-2024-y-resumen-ejecutivo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.injuve.es/observatorio/demografia-e-informacion-general/informe-juventud-en-espana-2024-y-resumen-ejecutivo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Informe Juventud en Espa&ntilde;a 2024</em></a> de INJUVE.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La desigualdad en el acceso al ocio es una expresi&oacute;n m&aacute;s de la desigualdad estructural. Cuando una familia dispone de recursos econ&oacute;micos y capital cultural, puede ofrecer actividades deportivas, idiomas, m&uacute;sica, viajes o intercambios. Cuando no los tiene, las opciones se reducen dr&aacute;sticamente&rdquo;, apunta Laura Bosch, responsable del &Aacute;rea Intervenci&oacute;n Social de YMCA. Desde la organizaci&oacute;n desarrollan programas de ocio juvenil educativo, fundamentales para la integraci&oacute;n, generando oportunidades donde no las hay.&nbsp;Hay que reconocer &ldquo;el ocio como un derecho, no como un lujo&rdquo;, dice Bosch. 
    </p><p class="article-text">
        Cualquier identidad juvenil se ha forjado las &uacute;ltimas d&eacute;cadas entre descampados, plazas, parques, bancos, portales, cines, m&aacute;quinas recreativas, franquicias o centros comerciales. &ldquo;La apropiaci&oacute;n de los espacios de ocio ha sido hist&oacute;ricamente la forma de vinculaci&oacute;n de los j&oacute;venes con la ciudad, y tambi&eacute;n una estrategia de emancipaci&oacute;n parcial, ya que supone un espacio intermedio entre el familiar y el institucional&rdquo;, apunta Freixa, para qui&eacute;n &ldquo;en la medida en que el periodo juvenil se extiende en el tiempo, dichos espacios dejan de ser algo transitorio y pasan a ser m&aacute;s duraderos y por tanto aumentan su importancia en la construcci&oacute;n de las identidades juveniles&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La apropiación de los espacios de ocio ha sido históricamente la forma de vinculación de los jóvenes con la ciudad, y también una estrategia de emancipación parcial, ya que supone un espacio intermedio entre el familiar y el institucional</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carles Feixa</span>
                                        <span>—</span> Catedrático de Antropología Social (Universitat Pompeu Fabra)
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Algo cambi&oacute; con la llegada de los centros comerciales</h2><p class="article-text">
        En <a href="https://www.youtube.com/watch?v=3YTMdIune-8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una escena ic&oacute;nica</a> de la pel&iacute;cula <em>Chicas Malas</em> se retrata la entrada de las protagonistas al centro comercial, su espacio por antonomasia<strong>. </strong>El director Kevin Smith tambi&eacute;n insert&oacute; en <em>Mallrats</em> la trama de un grupo de j&oacute;venes con mal de amores perdidos en una<strong> </strong>macrogaler&iacute;a comercial mientras trataban de poner orden en su vida. O, en la m&aacute;s reciente y nost&aacute;lgica serie de Netflix, Stranger Things, el propio centro comercial juega un papel importante en la trama. Para los j&oacute;venes de la Generaci&oacute;n X, que crecieron antes de Internet, y para muchos<em> millennials, </em>el centro comercial fue un lugar donde se hac&iacute;a mucho m&aacute;s que comprar. Para un observador externo, las reuniones de j&oacute;venes en estos lugares pod&iacute;an parecen un 'no hacer nada'. Pero para ellos era una forma de estar juntos forjando la construcci&oacute;n de la identidad grupal con una forma de socializaci&oacute;n espont&aacute;nea.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Los padres pod&iacute;an dejar durante horas a sus hijos en estos espacios porque all&iacute; se formaba un ecosistema propio, relativamente seguro, aunque supeditado al consumo. &ldquo;Los centros comerciales facilitan un espacio de relaci&oacute;n social, que se vincula con la extensi&oacute;n de la cultura de consumo y con nuevas pr&aacute;cticas recreativas (como los locales de videojuegos o los multicines). La sociabilidad no var&iacute;a, aunque queda subordinada al consumo. Con un matiz importante: el fen&oacute;meno se da solo en las grandes ciudades, donde hay centros comerciales, no se da en las ciudades peque&ntilde;as ni en el mundo rural&rdquo;, asegura Feixa.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para los jóvenes de la Generación X, que crecieron antes de Internet, y para muchos &#039;millennials&#039;, el centro comercial fue un lugar donde se hacía mucho más que comprar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En Vigo los j&oacute;venes se reun&iacute;an en el Centro Comercial La El&iacute;ptica, el primero que abri&oacute; en la ciudad. En Coslada (Madrid) el rey de la fiesta era el Centro Comercial La Rambla. En Vallecas (Madrid) se estilaba mucho ir al Eroski a pasar la tarde, como en M&aacute;laga donde &ldquo;el Eroski&rdquo; (el Centro Comercial Larios) era lugar frecuente de quedada. O en el barrio de Hortaleza (Madrid) los j&oacute;venes orbitaban en torno a El Colombia, el centro comercial abierto en 1989, en la calle Bucaramanga. Por supuesto, todo conflu&iacute;a en torno a las salas de recreativos, templos de exuberancia juvenil. Adolescentes, rebosantes de dopamina, met&iacute;an moneda tras moneda en m&aacute;quinas adornadas con personajes de Pac-Man, Mortal Kombat, NBA Jam o Street Fighter. En Villarrobledo (Albacete) los chavales se reun&iacute;an en los Recreativos Aroca, que en realidad se conoc&iacute;an simplemente como &ldquo;los recreativos&rdquo; porque no hab&iacute;a ninguno m&aacute;s en todo el pueblo, o en Palma quedaban en los recreativos de Porto Pi.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el centro de Madrid, las quedadas confluían en torno a los VIPS, un fenómeno sociológico propio, inaccesible para jóvenes sin dinero</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el centro de Madrid, las quedadas conflu&iacute;an en torno a los VIPS, un fen&oacute;meno sociol&oacute;gico propio, inaccesible para j&oacute;venes sin dinero (aunque con el paso de los a&ntilde;os la franquicia se extendi&oacute; hacia el extrarradio &lsquo;democratiz&aacute;ndose&rsquo;). La cadena madrile&ntilde;a suministraba tortitas y s&aacute;ndwiches club, pero tambi&eacute;n un despliegue lustroso de libros &mdash;la mayor&iacute;a, de la editorial Taschen&mdash; y revistas a toda una generaci&oacute;n que orbitaba en torno a sucursales como la de Juli&aacute;n Romea, el primer local de Espa&ntilde;a que cerraba en 2025 o el anuncio recientemente del cambio de localizaci&oacute;n del 'VIPS de Lista' causando gran conmoci&oacute;n generacional.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2014217041557721312?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text">La expulsi&oacute;n actual hacia las periferias</h2><p class="article-text">
        En la d&eacute;cada de los ochenta y de los noventa, el centro comercial era Internet y ahora Internet es el centro comercial. &ldquo;El &aacute;mbito digital para los j&oacute;venes no est&aacute; separado del presencial. Puede ser un refugio para la creciente marginalizaci&oacute;n del ocio nocturno. M&aacute;s que generar desigualdad, lo digital encapsula y polariza a los grupos y dificulta el ocio interclasista&rdquo;, describe Feixa.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Como consecuencia de fenómenos como la gentrificación o la privatización, la desigualdad en el acceso a espacios de socialización juvenil ha aumentado los últimos años</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El problema en cuanto a la socializaci&oacute;n juvenil no es TikTok en s&iacute; mismo: es la falta de espacios f&iacute;sicos donde los adolescentes puedan confluir, desahogarse y aprender las reglas de interacci&oacute;n. En este sentido, apunta Bosch que &ldquo;la creciente privatizaci&oacute;n de espacios ha reducido a&uacute;n m&aacute;s los lugares accesibles y seguros para la juventud. En el caso de nuestro centro de Barcelona, adem&aacute;s, el turismo en el barrio de Gr&agrave;cia impacta en el uso del espacio y el coste de los recursos, entre otras cuestiones&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por desgracia&rdquo;, concluye Feixa, &ldquo;las pol&iacute;ticas urbanas han tendido a ser adultoc&eacute;ntricas, sin tener en cuenta las necesidades de la juventud&rdquo;, as&iacute; que como consecuencia de fen&oacute;menos como la gentrificaci&oacute;n o la privatizaci&oacute;n, la desigualdad en el acceso a espacios de socializaci&oacute;n juvenil ha aumentado los &uacute;ltimos a&ntilde;os, con el resultado de la<strong> &ldquo;</strong>expulsi&oacute;n de la juventud hacia las periferias urbanas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/centro-comercial-vips-dime-dire-clase-ocio-marco-juventud_1_13060055.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Mar 2026 21:16:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del centro comercial al VIPS: dime de dónde eres y te diré qué clase de ocio marcó tu juventud]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ocio,Jóvenes,Ciudades,Consumo,Internet,Centros comerciales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El (sin)sentido de Estado de la derecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sentido-derecha_129_13051256.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91b6d9c7-0271-4e9f-aac1-9e8698d4f96a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1844y1112.jpg" width="1200" height="675" alt="El (sin)sentido de Estado de la derecha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Practican una forma muy creativa de patriotismo, casi como una adivinanza, patriotismo muy vehemente hacia adentro, pero modestito y sometido al matón hacia afuera; orgulloso hacia dentro, sumiso hacia afuera</p></div><p class="article-text">
        Anda gran parte de la derecha espa&ntilde;ola enfrascada estos d&iacute;as en un ejercicio bastante soez de autodenigraci&oacute;n: Espa&ntilde;a debe servir pleites&iacute;a a EEUU y al autoproclamado Nobel de la Paz porque, al parecer, qui&eacute;nes somos nosotros para no hacerlo. Practican una forma muy creativa de patriotismo, casi como una adivinanza, patriotismo muy vehemente hacia adentro, pero modestito y sometido al mat&oacute;n hacia afuera; orgulloso hacia dentro, sumiso hacia afuera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o nos dej&oacute; una nueva l&iacute;nea maestra (que produce con admirable regularidad): &ldquo;Antes del derecho internacional est&aacute;n los derechos humanos y en Ir&aacute;n no se protegen&rdquo;, dijo.&nbsp;Aqu&iacute; viene la primera obviedad de esta columna: El derecho internacional moderno nace precisamente para proteger los derechos humanos y los peores excesos del vandalismo imperialista, y por eso precisamente impide que la guerra se convierta en una herramienta pol&iacute;tica activable cada vez que un se&ntilde;or con poder lo considere oportuno por motivos de seguridad, influencia o intereses estrat&eacute;gicos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fij&eacute;monos en el flotador moral de la situaci&oacute;n de las mujeres iran&iacute;es. La idea que defiende la derecha ser&iacute;a algo as&iacute; como que si de verdad nos importan las mujeres deber&iacute;amos aceptar o incluso celebrar la intervenci&oacute;n militar porque patatas. Este razonamiento parte de una premisa que la invalida ya desde su propio planteamiento, la de que a Estados Unidos o a Israel les importan realmente los derechos de las mujeres iran&iacute;es. No es solo que la historia invite a dudarlo (lo hace), es que ellos mismos lo aclaran. El propio Trump &mdash;que rara vez deja espacio para las ambig&uuml;edades morales, eso hay que agradec&eacute;rselo&mdash; explic&oacute; hace unos d&iacute;as que el l&iacute;der aceptable para Washington en Ir&aacute;n ser&iacute;a uno que &ldquo;trate bien a Estados Unidos e Israel&rdquo;. Eso dijo en una entrevista en la CNN. El sistema de gobierno que surja despu&eacute;s, o los derechos que tengan las ciudadanas iran&iacute;es, es algo secundario.
    </p><p class="article-text">
        Si esto no fuera suficiente vay&aacute;monos a la historia reciente, a Kabul por ejemplo, a donde nos quiere mandar Ayuso solas y borrachas. La guerra en Afganist&aacute;n marc&oacute; la primera vez que los problemas de las mujeres ocuparon un lugar central en la ret&oacute;rica que justificaba la intervenci&oacute;n militar estadounidense. Durante a&ntilde;os se present&oacute; la invasi&oacute;n como una forma de liberaci&oacute;n necesaria. La situaci&oacute;n actual de las mujeres es bien conocida. Organizaciones como Amnist&iacute;a Internacional denuncian que los talibanes han diezmado por completo los derechos de las mujeres y las ni&ntilde;as en Afganist&aacute;n. Han violado sus derechos a la educaci&oacute;n, al trabajo y a la libre circulaci&oacute;n; han desmantelado el sistema de apoyo para quienes hu&iacute;an de la violencia dom&eacute;stica; han detenido arbitrariamente a mujeres y ni&ntilde;as por infringir normas discriminatorias; y han contribuido al aumento de los matrimonios infantiles, precoces y forzados.
    </p><p class="article-text">
        Otra obviedad: El hecho de que el &lsquo;No a la guerra&rsquo; de S&aacute;nchez le favorezca electoralmente no es un argumento para criticar el &lsquo;No a la guerra&rsquo;. S&iacute;, es perfectamente posible que el &lsquo;No a la guerra&rsquo; tenga una dimensi&oacute;n electoral, que en este caso coincide con la dimensi&oacute;n moral y obviamente tambi&eacute;n con la dimensi&oacute;n del derecho internacional. Resulta bastante llamativo observar a algunos analistas llev&aacute;ndose las manos a la cabeza ante la posibilidad de que detr&aacute;s la posici&oacute;n pol&iacute;tica de S&aacute;nchez tambi&eacute;n exista la motivaci&oacute;n de ganar votos, como si esta no fuera una de las principales motivaciones de cualquier pol&iacute;tico. Pero que me corrija alg&uacute;n lector si me equivoco, por favor, que tal vez Feij&oacute;o tiene como motivaci&oacute;n pol&iacute;tica ganar experiencia y puntos Iberia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sentido-derecha_129_13051256.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2026 21:36:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El (sin)sentido de Estado de la derecha]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[PP - Partido Popular,Vox,Alberto Núñez Feijóo,Derecho Internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Poco estamos hablando del escándalo de las VPO en Alicante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hablando-escandalo-vpo-alicante_129_13031435.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9a62624-d837-4cfa-85b5-011b3aca26a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Poco estamos hablando del escándalo de las VPO en Alicante"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si el alquiler ya no protege y la compra es inalcanzable, la vivienda social debería estar blindada. Por eso resulta especialmente hiriente que también aquí se hayan practicado trapicheos políticos con semejante grado de obscenidad, impudicia y sinvergoncería</p><p class="subtitle">VPO en Alicante traslada documentación del Ayuntamiento a Fiscalía y a la UDEF</p></div><p class="article-text">
        Entre las muchas cosas que llaman la atenci&oacute;n del esc&aacute;ndalo de las VPO en Alicante, quiz&aacute; la que m&aacute;s sea el momento en el que la ya exconcejal de Urbanismo, Roc&iacute;o G&oacute;mez, se sent&oacute; en su despacho, se cruz&oacute; de brazos y pens&oacute;:<em> </em>&ldquo;Oye, pues me voy con una vivienda p&uacute;blica, este recurso escaso &mdash;en Alicante, de hecho, es la primera promoci&oacute;n en 20 a&ntilde;os&mdash; que existe para quienes no tienen alternativa posible, porque nadie va a sospechar de que me caiga una a m&iacute;. Y a mis suegros otra&rdquo;.&nbsp;En qu&eacute; pliegue de conciencia una persona que ocupa un cargo p&uacute;blico comienza a convencerse a s&iacute; misma de que puede urdir una trampa tan obscena, cu&aacute;ndo se cruza esa &uacute;ltima frontera en la que el pudor deja de ser un freno en la pol&iacute;tica. Hay algo casi fascinante &mdash;en el peor sentido de la palabra, claro&mdash; en esa fe ciega en la impunidad que tienen algunos pol&iacute;ticos y sus allegados.
    </p><p class="article-text">
        Pero claro, el esc&aacute;ndalo ha ido sumando cap&iacute;tulos, cada cual peor que el anterior, y ya lo de la concejala casi que ha quedado en un segundo plano. Los compa&ntilde;eros de <em>Informaci&oacute;n</em> &mdash;que est&aacute;n haciendo un trabajo excelente&mdash; publicaban hace unos d&iacute;as el v&iacute;deo de la lujosa reforma de unos pisos que, tambi&eacute;n casualmente, fue a parar a manos de un hijo de una concejala del PP de San Vicente. &ldquo;Esta era una simple de vivienda de promoci&oacute;n sin alma y hoy respira un car&aacute;cter propio&rdquo;, dice el dise&ntilde;ador, que apunta que ahora el pisito adem&aacute;s de car&aacute;cter propio tiene aspecto neocl&aacute;sico luminoso, todo muy beige y de cat&aacute;logo de revista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay interventoras de la Generalitat agraciadas pese a sus sueldos de 70.000 euros anuales, o familias con hasta cinco beneficiados, aqu&iacute; las juntas de vecinos pueden funcionar ya como cenas de Navidad, que se bajen los langostinos y el cava y eso que se llevan. O existen buzones repletos de cartas y publicidad porque en algunos pisos no vive nadie, mientras se amontonan tambi&eacute;n los testimonios de personas que aseguran que en alguna inmobiliaria les han pedido pagar hasta 450.000 en negro por acceder a uno de esos pisos, pese a tratarse de viviendas protegidas y no poderse venderse, salvo excepciones regladas, antes de 30 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El precio medio del alquiler en la ciudad Alicante se sit&uacute;a por encima de los 1.300 &euro; mensuales, m&aacute;s o menos. Concretamente, en enero de este a&ntilde;o el precio estaba ya en 12,8 euros por metro cuadrado, una subida anual del 8,9% respecto a enero de 2025, seg&uacute;n Idealista. Vamos, el alquiler en Alicante est&aacute; por las nubes, como en casi todo el pa&iacute;s, pero aqu&iacute; a&ntilde;adiendo el extra de la presi&oacute;n tur&iacute;stica.&nbsp;El alquiler siempre ha sido el refugio de quienes no pod&iacute;an comprar, pero pod&iacute;an llegar a ahorrar para hacerlo. Ahora, muy lejos de ser un refugio, el alquiler es precisamente lo que imposibilita la compra de vivienda porque dificulta cualquier capacidad de ahorro para la entrada de un piso. En este paisaje tan frustrante y desolador, la vivienda social s&iacute; es ya el &uacute;ltimo parapeto. Si el alquiler ya no protege y la compra es inalcanzable, la vivienda social deber&iacute;a estar absolutamente blindada. Por eso resulta especialmente hiriente que tambi&eacute;n aqu&iacute; se hayan practicado trapicheos pol&iacute;ticos con semejante grado de obscenidad, impudicia y sinverg&uuml;encer&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Cabe preguntarse si estas viviendas sociales situadas en una urbanizaci&oacute;n de lujo con piscina, pistas deportivas y vistas al mar hubiesen sido tambi&eacute;n del inter&eacute;s de los <em>hijos de, los amigos de </em>o <em>los conocidos de</em> (categor&iacute;as con identidad propia en Espa&ntilde;a) si hubiesen estado en un descampado cualquiera sin una m&iacute;sera pista de p&aacute;del en la que poder practicar las voleas. Suponemos que no porque el sentimiento de impunidad no se suele corresponder con la sensaci&oacute;n de miseria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hablando-escandalo-vpo-alicante_129_13031435.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Mar 2026 21:23:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Poco estamos hablando del escándalo de las VPO en Alicante]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Corrupción,PP - Partido Popular,Alicante,VPO - Vivienda de Protección Oficial,Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La fina refinería de la violencia machista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/fina-refineria-violencia-machista_129_13011648.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a0ff6fd1-644e-40f5-a5bc-5c697f11a4c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La fina refinería de la violencia machista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Podemos considerar algunos canales misóginos de YouTube como simples y tristes cloaquillas digitales. Pero funcionan como finísimas refinerías: un caldo de cultivo perfecto para incubar y producir machismo al por mayor</p></div><p class="article-text">
        Es una obviedad decir que todo hijo de vecino reconoce la violencia cuando la ve, igual que se reconoce que el agua moja, pero si algo ha quedado claro en la &uacute;ltima d&eacute;cada es que la violencia machista no solo no es reconocida: es negada, invisibilizada, desplazada y ridiculizada. Y cuando las defensas contra la violencia machista &mdash;igual que contra cualquier tipo de violencia&mdash; titubean o se quiebran a prop&oacute;sito, esta coge much&iacute;sima m&aacute;s fuerza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A fuerza de rodeos argumentativos que se presentan como debates razonables, la realidad de la violencia machista termina tan difuminada como un cristal de coche empa&ntilde;ado. &iquest;C&oacute;mo? Pues repitiendo que la violencia machista es un invento ideol&oacute;gico, caricaturizando el feminismo, tild&aacute;ndolo directamente de c&aacute;ncer, o desplazando el debate hacia fen&oacute;menos reales pero marginales, como las denuncias falsas. A veces no es tanto una negaci&oacute;n frontal, pero s&iacute; una maniobra sutil &mdash;y lucrativa, claro&mdash; de distracci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos marcos no solo condicionan la conversaci&oacute;n p&uacute;blica, hacen algo m&aacute;s peligroso: legitiman discursos. Por ejemplo, podemos considerar algunos canales mis&oacute;ginos de YouTube como simples y tristes cloaquillas digitales. Pero funcionan como fin&iacute;simas refiner&iacute;as: un caldo de cultivo perfecto para incubar y producir machismo al por mayor. Todo esto se va filtrando, poco a poco, pero con ritmo, pero sin pausa. Que una parte significativa de los j&oacute;venes en Espa&ntilde;a &mdash;en torno a uno de cada cinco&mdash; considere ya que la violencia de g&eacute;nero es un invento ideol&oacute;gico es un s&iacute;ntoma clar&iacute;simo de ese desplazamiento cultural. Se&ntilde;ala hasta qu&eacute; punto la disputa por el reconocimiento de la violencia machista lleva impl&iacute;cito tambi&eacute;n un menor reconocimiento a lo que nosotras decimos, a nuestra credibilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde su irrupci&oacute;n en 2018, Vox ha manifestado una y otra vez su intenci&oacute;n de derogar la ley de violencia de g&eacute;nero, una promesa que mantiene en sus programas electorales, no solo en sus discursos. Pese a lo cual, la presidenta extreme&ntilde;a en funciones, Mar&iacute;a Guardiola, dec&iacute;a el otro d&iacute;a que su feminismo es el mismo que el de Vox. Palabras que luego matiz&oacute;, claro, que es que la malinterpretamos los que repartimos carn&eacute;s feministas:&nbsp;&ldquo;Lo que he dicho es que no entiendo que sea un escollo defender la igualdad real entre hombres y mujeres. Ese es el feminismo que deber&iacute;a defender Vox y cualquiera&rdquo;, apostill&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A algunos hombres cuesta verlos como potenciales asesinos o agresores machistas porque est&aacute;n muy adaptados a la sociedad. Eso dicen los expertos. Pero tambi&eacute;n cuesta verlos de ese modo porque se pone en duda constantemente a las v&iacute;ctimas. Y esto es algo deliberado y refinado, como dec&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El pasado 24 de enero, a Victoria la mat&oacute; su expareja y padre de sus tres hijos. Figuraba en el sistema VioG&eacute;n con &ldquo;riesgo bajo&rdquo;. En diciembre hab&iacute;a sido condenado por quebrantar la orden de alejamiento, aunque no entr&oacute; en la c&aacute;rcel bajo la condici&oacute;n de no cometer ning&uacute;n otro delito. Un mes despu&eacute;s entr&oacute; en la casa familiar y la acuchill&oacute; hasta la muerte. Adem&aacute;s de Victoria, cinco de las mujeres asesinadas en lo que llevamos de a&ntilde;o ten&iacute;an denuncias previas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay fallos evidentes en el sistema. Subestimar los testimonios de las mujeres o interpretar la violencia como un episodio aislado sigue retrasando la activaci&oacute;n de medidas de protecci&oacute;n eficaces. El problema &mdash;que lleva mucho tiempo siendo m&aacute;s una emergencia que un problema&mdash; exige coordinaci&oacute;n interinstitucional, vigilancia y recursos suficientes. No los hay. Pero tambi&eacute;n exige una responsabilidad pol&iacute;tica y social: dejar de legitimar discursos que banalizan, niegan o desplazan la violencia machista. Porque por ah&iacute;, por las palabras, es por donde siempre comienza a filtrarse todo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/fina-refineria-violencia-machista_129_13011648.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Feb 2026 20:06:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La fina refinería de la violencia machista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia machista,Machismo,María Guardiola,Vox,Violencia de género,VioGEN - Seguimiento Integral de Casos de Violencia de Género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El síndrome de la fatiga ayusista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sindrome-fatiga-ayusista_129_12993130.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/19d10e4a-3a1a-4d5a-9239-271ec50ffd5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El síndrome de la fatiga ayusista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ayuso, que bebe del imaginario MAGA, ha perfeccionado de forma intencionada la alquimia del agotamiento: no buscan convencerte, lo que buscan es agotarte</p><p class="subtitle">Ayuso concederá a EEUU la Medalla Internacional de Madrid por ser “el principal faro del mundo libre”</p></div><p class="article-text">
        El escritor Guillermo Alonso me dec&iacute;a que alguien deber&iacute;a tipificar oficialmente como &lsquo;S&iacute;ndrome de la fatiga ayusista&rsquo; el efecto mental e incluso f&iacute;sico que provoca la amplificaci&oacute;n sistem&aacute;tica por parte de los medios de comunicaci&oacute;n de cualquier declaraci&oacute;n, provocaci&oacute;n, acci&oacute;n u omisi&oacute;n de Isabel D&iacute;az Ayuso. No le falta raz&oacute;n, hay tertulias en las que su omnipresencia es tan abrumadora que produce cansancio. Pero Ayuso, que bebe del imaginario MAGA, ha perfeccionado de forma intencionada esa alquimia del agotamiento: no buscan convencerte, lo que buscan es agotarte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En realidad, persiguen un efecto triple con declaraciones incendiarias o provocadoras. Por una parte, levantar una cortina de humo tan densa que tape la gesti&oacute;n diaria (o la ausencia de ella); por otra, confrontar al Gobierno para habitar un marco de oposici&oacute;n perpetua (hay quien no niega el da&ntilde;o de Ayuso en determinados momentos, pero lo acepta como un costo tolerable para enfrentar el sanchismo). Y lo m&aacute;s importante, si cabe: crear un estribillo pegadizo que tarareas en la ducha, en la calle, en el bar o en el trabajo sin darte cuenta para que, finalmente, el discurso se sostenga solo, flotando en el aire sin necesidad de tocar tierra ni datos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su &uacute;ltima maniobra ha sido la de otorgar a los EEUU la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid. La excusa: ser el &ldquo;faro del mundo libre&rdquo;. Lo hace justo cuando la Administraci&oacute;n Trump est&aacute; dedicando todos sus esfuerzos en convertirse justo en lo opuesto a un faro de libertad, redoblando pol&iacute;ticas en despreciar al otro, especialmente al inmigrante, acosando e incluso arrestando a periodistas o dinamitando los valores que sostienen la arquitectura de la Uni&oacute;n Europea. &iquest;El objetivo de la medalla en cuesti&oacute;n? Pues lo que escrib&iacute;a en el p&aacute;rrafo anterior: el ruido por oposici&oacute;n, un se&ntilde;uelo m&aacute;s lanzado al mar de la opini&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Existe una regla no escrita en Internet llamada la Ley de Brandolini. Nace de un tuit que escribi&oacute; un programador italiano llamado Brandolini que dec&iacute;a que <strong>&ldquo;</strong>la cantidad de energ&iacute;a necesaria para refutar una estupidez es un orden de magnitud superior a la necesaria para producirla&rdquo;. Vamos, que si para refutar algo tienes que utilizar much&iacute;simos empe&ntilde;os, ese algo se vuelve casi que irrefutable. Ah&iacute; est&aacute; la clave de todo.&nbsp;El objetivo de Trump y sus sat&eacute;lites es el de convertir el debate pol&iacute;tico en algo tan desagradable y t&oacute;xico que la gente moderada se retire de la conversaci&oacute;n p&uacute;blica. Algo similar ya est&aacute; sucediendo en Espa&ntilde;a <a href="https://www.eldiario.es/politica/hector-miguel-elena-reines-violencia-explicita-ultraderechista-silencia-comunicadores-izquierda_1_12949068.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con c&oacute;micos dejando de trabajar por las amenazas recibidas o con bastantes personas cerrando sus redes sociales</a> o us&aacute;ndolas menos por preservar su salud mental.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La verdadera victoria de este modelo no es el aplauso de los suyos &mdash;que ya lo tienen con o sin subvenciones&mdash;, sino la retirada de los otros por fatiga extrema. Por eso, precisamente, no deber&iacute;amos aceptar sus ocurrencias &mdash;<em>v&aacute;yanse a otro lado a abortar, la izquierda quiere ayudar a los terroristas de Ham&aacute;s como hicieron con ETA, el lehendakari me mand&oacute; un recado un tanto preocupante, Ayuso, entzun: pim, pam, pum</em>&mdash;<em>,</em> como parte del paisaje fijo o la medalla de turno como parte de un punto m&aacute;s del anecdotario ayusista. Ese es el c&aacute;lculo previsto: la conveniencia y aceptaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sindrome-fatiga-ayusista_129_12993130.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Feb 2026 21:11:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El síndrome de la fatiga ayusista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Isabel Díaz Ayuso,Redes sociales,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desacreditar a la víctima: El manual del PP punto por punto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/desacreditar-victima-manual-pp-punto-punto_129_12973495.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/df5fcedc-3f92-4991-90b5-6f16a675555f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1854y1059.jpg" width="1200" height="675" alt="Desacreditar a la víctima: El manual del PP punto por punto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando habla, el problema es que ha hablado / Que hable ahora es sospechoso / El denunciado se presenta como víctima / Cuestionan su testimonio / Cuestionan el acoso o lo matizan / Hurgan en su pasado para restarle credibilidad / Entra en escena la guerra cultural / Y, claro, las denuncias falsas</p><p class="subtitle">Ayuso, tras la denuncia contra el alcalde de Móstoles: “Que no cuenten con nosotros para desguazar la vida de una persona”</p></div><p class="article-text">
        Desde que la concejala de M&oacute;stoles denunciase por acoso sexual y laboral al alcalde de la localidad, Manuel Bautista, y desde la acusaci&oacute;n contra los n&uacute;meros dos y tres de Ayuso, Alfonso Serrano y Ana Mill&aacute;n, por tapar el caso y presionarla, el PP ha seguido paso a paso el perfecto manual para desacreditar a la presunta v&iacute;ctima (Seguramente algunos de los puntos expuestos a continuaci&oacute;n ya os resulten familiares de casos anteriores).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Paso 1: Cuando habla, el problema es que ha hablado. </strong>Una vez la concejala ha acudido a la prensa, desde el partido dicen que &ldquo;donde se dirimen este tipo de casos es en el juzgado&rdquo;, aunque previamente la hubiesen instado a no emprender ninguna denuncia (<em>&ldquo;Yo te recomendaba, y te sigo recomendando, que una denuncia p&uacute;blica no te beneficiar&iacute;a. O sea, la denuncia judicial que luego iba a ser p&uacute;blica no te beneficiar&iacute;a. (&hellip;) Te dije, pi&eacute;nsalo, quiz&aacute; te venga mejor dar un paso atr&aacute;s, no pasarlo mal, que tu padre no lo pase mal (&hellip;) lo digo yo, que vivo por y para el partido, llevo muchos a&ntilde;os y todas hemos aguantado muchas cosas&rdquo;)</em> y aunque el protocolo antiacoso dentro del partido fuese inexistente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Paso 2: &iquest;Y por qu&eacute; habla ahora?</strong> Exponen que la tardanza en denunciar y el momento elegido para hacerlo es muy sospechoso. Si la v&iacute;ctima habla pronto, precipitada; si habla tarde, sospechosa. &ldquo;Han fabricado esta semana, justo en el d&iacute;a en el que comparec&iacute;a Salazar en el Senado para hablar de todo lo que ha acontecido a Moncloa y para tapar que &eacute;l era uno de los valedores de la campa&ntilde;a de Pilar Alegr&iacute;a&rdquo;, dec&iacute;a Ayuso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Paso 3: El denunciado se presenta como v&iacute;ctima.</strong> Y lo hace en una rueda de prensa rodeado de mujeres (el equivalente institucional a decir que no eres machista porque tienes madre): &ldquo;Todo es absolutamente falso. Es una campa&ntilde;a absoluta de desprestigio. Un chantaje&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Paso 4: &ldquo;Solo es su palabra&rdquo;.</strong> El mensaje es claro: la experiencia de una mujer, por s&iacute; sola, no es suficiente para activar ning&uacute;n protocolo o para provocar ninguna dimisi&oacute;n, aunque s&iacute; lo fuese en los casos que sacudieron al PSOE.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Paso 5: Cuestionan el acoso o lo matizan. </strong>Hablan de un simple caso de acoso laboral &mdash;como si fuese algo menor, por cierto&mdash;. O incluso hablan de comportamientos comunes asociados al flirteo. El &ldquo;&iquest;y t&uacute; c&oacute;mo ligas?&rdquo;<strong> </strong>de<strong> </strong>Alfonso Serrano, secretario general del PP madrile&ntilde;o, es bastante clarividente en este sentido. Se trivializa para que la denuncia parezca del todo exagerada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Paso 6: El pasado de ella entra en escena. </strong>Revuelven en el pasado de la denunciante para minar su credibilidad. Eso est&aacute;n haciendo ya medios afines como, por ejemplo, Debate, que ha publicado que la concejal quiso compaginar su cargo de directora de un colegio con la concejal&iacute;a para cobrar 90.000 euros o que ya emprendi&oacute; una denuncia por acoso sexual en un colegio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Paso 7: Tambi&eacute;n entra en escena la guerra cultural. </strong>Por si la echabais de menos.<strong> </strong>Desv&iacute;an el foco amplificando el caso como parte de la omnipresente guerra cultural. En este sentido, Alfonso Serrano dec&iacute;a que &ldquo;hay quien decide qu&eacute; es una familia correcta, qu&eacute; es un hombre, qu&eacute; es una mujer, qu&eacute; palabras est&aacute;n permitidas, qu&eacute; bromas son delitos y cu&aacute;les no, qu&eacute; libros sobran, qu&eacute; convenciones culturales se pueden hacer y cu&aacute;les no, qu&eacute; historia hay que borrar, qu&eacute; es acoso y qu&eacute; no lo es, qui&eacute;n es cre&iacute;ble y qui&eacute;n no lo es. Y eso lo llaman progreso. Pero es autoritarismo con maquillaje&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Paso 8: </strong>Y, como consecuencia del punto anterior, <strong>agitan</strong> <strong>de nuevo el fantasma de las denuncias falsas por parte de las mujeres. </strong>Es un fantasma similar al del fraude electoral, la amenaza no necesita ser frecuente para ser &uacute;til: basta con repetirla hasta que parezca un problema estructural. No importa que el n&uacute;mero de denuncias falsas sea escas&iacute;simo; el ruido est&aacute; dise&ntilde;ado para que todas suenen dudosas. Y esta s&iacute; es una batalla real: a qui&eacute;n se le concede el derecho a hablar y, sobre todo, a qui&eacute;n se le concede el derecho a ser cre&iacute;do.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/desacreditar-victima-manual-pp-punto-punto_129_12973495.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Feb 2026 23:04:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desacreditar a la víctima: El manual del PP punto por punto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[PP - Partido Popular,Acoso sexual,PP de Madrid,Isabel Díaz Ayuso,Móstoles,Alfonso Serrano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pascal Kaiser, el árbitro alemán que ha desafiado la homofobia: "En el fútbol, las personas LGBTQ+ son a menudo invisibles"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/pascal-kaiser-arbitro-aleman-desafiado-homofobia-futbol-personas-lgbtq-son-menudo-invisibles_1_12970665.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ac93a08-80f8-44d5-a584-379d971af8ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.png" width="1200" height="675" alt="Pascal Kaiser, el árbitro alemán que ha desafiado la homofobia: &quot;En el fútbol, las personas LGBTQ+ son a menudo invisibles&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pasado fin de semana, antes del partido de la Bundesliga entre el FC Köln y el Wolfsburgo, el árbitro Pascal Kaiser se arrodilló sobre el césped, estiró su mano izquierda con la que sujetaba una pequeña caja blanca y le propuso matrimonio a su pareja Moritz ante unos 40.000 espectadores</p><p class="subtitle">La respuesta irónica de Borja Iglesias tras volver a sufrir insultos homófobos: “Qué raro, si esto en el fútbol no pasa nunca”
</p></div><p class="article-text">
        Esta es una historia extraordinariamente corriente sobre un chico que conoce a otro en Tinder y de esa casualidad algor&iacute;tmica nace una relaci&oacute;n que termina en pedida de mano. Lo que es del todo inusual es el escenario de la puesta en escena: un estadio de f&uacute;tbol repleto de aficionados, c&aacute;maras, medios de comunicaci&oacute;n y la habitual expectaci&oacute;n medi&aacute;tica que rodea un encuentro. El pasado fin de semana, antes del partido de la Bundesliga entre el FC K&ouml;ln y el Wolfsburgo, el &aacute;rbitro Pascal Kaiser se arrodill&oacute; sobre el c&eacute;sped, estir&oacute; su mano izquierda con la que sujetaba una peque&ntilde;a caja blanca y le propuso matrimonio a su pareja Moritz ante unos 40.000 espectadores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El f&uacute;tbol ha marcado mi vida emocional, profesional y socialmente. Al mismo tiempo, sigue siendo un espacio donde las personas LGBTQ+ a menudo son invisibles o sienten presi&oacute;n para quedarse en silencio. Quer&iacute;a unir algo profundamente personal con el entorno que m&aacute;s me ha puesto a prueba&rdquo;, explica Pascal Kaiser. Pedir matrimonio en un estadio de f&uacute;tbol de primera categor&iacute;a fue tanto una declaraci&oacute;n de amor como un mensaje intencionado: &ldquo;Nosotros tambi&eacute;n pertenecemos a aqu&iacute;&rdquo;, describe.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque la cultura intimidatoria que existe en el mundo del f&uacute;tbol se ha ido suavizando con el paso de los a&ntilde;os, los chistes homof&oacute;bicos siguen siendo una constante, especialmente en los partidos a nivel amateur. El &lsquo;Guti, Guti, Guti maric&oacute;n&rsquo; sigue sonando en <a href="https://www.laliga.com/noticias/nota-informativa-sobre-las-denuncias-de-la-j7-laliga-ea-sports-y-atletico-de-madrid-real-madrid-de-la-jornada-8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunos estadios.</a> O al portero rival se le sigue insultando en esos t&eacute;rminos durante su carrera para lanzar un saque de meta. &ldquo;En una multitud, la gente se siente an&oacute;nima y poderosa. Gritar insultos puede convertirse en una forma de afirmar su dominio, especialmente en un espacio donde se celebra la masculinidad tradicional. Solitarias, muchas de esas personas jam&aacute;s dir&iacute;an lo mismo. El efecto de grupo amplifica los prejuicios&rdquo;, afirma Kaiser.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="twitter-tweet" data-media-max-width="560"><p lang="en" dir="ltr">HE SAID YES! 🌈💍<br> <br>The moment queer football fan Pascal proposed to his boyfriend before a Bundesliga game.<br> <br>Pascal Kaiser came out three years ago. He is also an Amateur referee and a huge fan of Bundesliga side Cologne. <a href="https://t.co/fx3FdfTIw2">pic.twitter.com/fx3FdfTIw2</a></p>&mdash; DW Sports (@dw_sports) <a href="https://twitter.com/dw_sports/status/2018321168856482218?ref_src=twsrc%5Etfw">February 2, 2026</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
    </figure><p class="article-text">
        La opacidad y la persistente invisibilidad es evidente entre los futbolistas &ndash;el pasado 13 de enero, Josh Cavallo, el primer futbolista profesional masculino abiertamente gay de Australia, aleg&oacute; que la &ldquo;homofobia interna&rdquo; lo oblig&oacute; a <a href="https://www.instagram.com/p/DTbDFU2Dded/?utm_source=ig_embed" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abandonar el Adelaide United.</a> En Espa&ntilde;a, ning&uacute;n jugador en activo de alto nivel ha salido del armario p&uacute;blicamente&ndash;, pero tambi&eacute;n lo es dentro del arbitraje, un entorno &ldquo;muy masculino y jer&aacute;rquico&rdquo;. Kaiser ha sufrido &ldquo;comentarios, bromas e insultos, a veces de forma directa, a veces indirecta. A menudo no es un odio manifiesto, sino una cultura en la que ciertas palabras y actitudes se consideran 'normales', pero eso no las hace inofensivas&rdquo;, relata.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa sutileza en la repulsa tambi&eacute;n la sufri&oacute; dentro del propio colectivo arbitral. &ldquo;Tras declararme homosexual, experiment&eacute; falta de apoyo: no me ascendieron ni me animaron, a menudo no me saludaron o rara vez me reconocieron, y me hicieron promesas que nunca se cumplieron&rdquo;. No fue un rechazo abierto, describe Kaiser, sino una forma velada de exclusi&oacute;n. &ldquo;Puede ser igual de dolorosa.&nbsp;Especialmente en el arbitraje, donde el apoyo y la confianza son esenciales, este tipo de comportamiento deja huella&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La larga batalla del f&uacute;tbol contra el racismo puede ser instructiva en este sentido. &ldquo;Las sanciones claras env&iacute;an un mensaje claro: ciertos comportamientos tienen consecuencias. La educaci&oacute;n es importante, pero sin responsabilidad, el cambio ocurre muy lentamente&rdquo;, cuenta Kaiser. Aunque s&iacute; hay precedentes de sanciones por insultos hom&oacute;fobos, especialmente en la Premier League, todav&iacute;a son escasos. En la competici&oacute;n inglesa era muy frecuente el c&aacute;ntico &lsquo;Chelsea rent boy&rsquo;, un mito urbano seg&uacute;n el cual un alto cargo de los <em>Chelsea Headhunters</em> (el grupo hooligan de ultraderecha) fue sorprendido por la polic&iacute;a en la cama con un trabajador sexual masculino (&lsquo;rent boy&rsquo;, en jerga inglesa). En el a&ntilde;o, 2023 el Wolverhampton recibi&oacute; una multa de 100.000 libras por corear ese c&aacute;ntico durante un partido frente al Chelsea. La polic&iacute;a arrest&oacute; a tres aficionados en el Molineux Stadium que se hab&iacute;an negado a dejar de cantar. Durante el primer tiempo, los agentes les hab&iacute;an hecho advertencias verbales.
    </p><h2 class="article-text">La denuncia de la que no se tiene constancia&nbsp;</h2><p class="article-text">
        La historia de Kaiser dio un giro total el pasado jueves cuando los medios alemanes publicaron que en oto&ntilde;o de 2024, el due&ntilde;o de un bar de Colonia present&oacute; una denuncia contra el &aacute;rbitro. Seg&uacute;n estas informaciones, Kaiser presuntamente hab&iacute;a robado unos 6.000 euros de la caja registradora del establecimiento y la Fiscal&iacute;a de Colonia hab&iacute;a iniciado la b&uacute;squeda y captura del denunciado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, al d&iacute;a siguiente el peri&oacute;dico Bild aclar&oacute; que no existe ninguna b&uacute;squeda en curso de Kaiser al que es sencillo encontrar con un perfil p&uacute;blico en redes sociales. Desde su oficina de representaci&oacute;n explican que tampoco tienen constancia de ninguna denuncia: &ldquo;Pascal no ha recibido informaci&oacute;n oficial sobre este asunto: no hay cartas ni notificaciones formales que indiquen que se ha presentado una denuncia en su contra. El error inicial parece provenir de la fiscal&iacute;a, que afirm&oacute; err&oacute;neamente que se buscaba a Pascal. Esta desinformaci&oacute;n ha da&ntilde;ado significativamente la reputaci&oacute;n de Pascal y tomaremos las medidas oportunas al respecto&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/pascal-kaiser-arbitro-aleman-desafiado-homofobia-futbol-personas-lgbtq-son-menudo-invisibles_1_12970665.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Feb 2026 21:05:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pascal Kaiser, el árbitro alemán que ha desafiado la homofobia: "En el fútbol, las personas LGBTQ+ son a menudo invisibles"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[LGTBI,Fútbol,Futbolistas,Discriminación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las amenazas como nueva normalidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/amenazas-nueva-normalidad_129_12954401.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/269f1f09-fe3e-48f7-a880-47935825b9fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las amenazas como nueva normalidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay un clima en el que no se discute un chiste o un discurso, o se tacha a alguien de mal cómico o periodista, o de hijo de puta si así te lo parece, directamente se intenta silenciar a la persona que se expresa con amenazas de agresiones. Y eso ya no tiene que ver con sensibilidades subjetivas, sino con algo bastante más peligroso</p><p class="subtitle">Héctor de Miguel y Elena Reinés: la violencia explícita ultraderechista que silencia a comunicadores de izquierda</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Si alg&uacute;n familiar considera pasarse y darles un par de aplausos como se merecen, aqu&iacute; tienen las fechas y sitios&rdquo;. Esto escrib&iacute;a hace una semana el neonazi Alberto Pugilato en sus redes sociales, acompa&ntilde;ando el texto con las fechas de la gira del show &lsquo;Hora Treintaypico&rsquo;. Al mensaje le segu&iacute;an bastantes amenazas contra Quequ&eacute; y su equipo &mdash;&ldquo;Se asesina poco en Espa&ntilde;a&rdquo;, &ldquo;Se les ajusticiar&aacute; en el portal&rdquo;&mdash;. <a href="https://www.eldiario.es/vertele/noticias/queque-hector-de-miguel-anuncia-retirada-temporal-polemica-parodia-nacho-abad-no-apetece-martir_1_12935172.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El c&oacute;mico comunicaba un par&oacute;n necesario para su salud mental</a>, tras sus programas sobre el tr&aacute;gico accidente ferroviario de Adamuz y las amenazas recibidas. Tambi&eacute;n cancelaron la gira por seguridad.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hubo bromas que ofendieron en los programas? S&iacute;. &iquest;Alguna de mal gusto? Esto es completamente subjetivo, a m&iacute; hubo una en concreto que me lo pareci&oacute;. Pero lo cierto es que la ofensa no puede usarse como instrumento para regular la comedia, especialmente nunca bajo el pretexto de amenazas directas contra la integridad f&iacute;sica de nadie. No existen directrices universales contra las ofensas; lo que para una persona es un comentario intolerable en la calle o en el trabajo, en un contexto humor&iacute;stico puede funcionar como una s&aacute;tira v&aacute;lida. Vamos, la ofensa no es un objeto estable que pueda colocarse bajo una campana de cristal y definirse de una vez y para siempre. Construir un sistema normativo sobre algo tan variable como el humor es conceptualmente defectuoso porque los absolutos morales no encajan con una forma art&iacute;stica que vive del matiz y, sobre todo, del contexto. El contexto lo es todo aqu&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero que una broma de un humorista te ofenda &mdash;algo perfectamente leg&iacute;timo y normal&mdash; no tiene por qu&eacute; ser necesariamente un delito; amenazar por esa ofensa desde luego lo es. La consecuencia de todo esto es un clima en el que no se discute un chiste o un discurso, o se tacha a alguien de mal c&oacute;mico o periodista, o de hijo de puta si as&iacute; te lo parece, directamente se intenta silenciar a la persona que se expresa con amenazas de agresiones. Y eso ya no tiene que ver con sensibilidades subjetivas, sino con algo bastante m&aacute;s peligroso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La c&oacute;mica Laura M&aacute;rquez describi&oacute; a la perfecci&oacute;n esta desproporci&oacute;n en el programa de la Cadena SER &lsquo;Ni tan bien&rsquo;: &ldquo;A m&iacute; no me gusta tu ideolog&iacute;a, porque est&aacute; basada en el odio al diferente, hago un v&iacute;deo, y amenazas con darme una paliza... &rdquo;No ten&eacute;is respeto&ldquo;, te dicen. &iquest;Y t&uacute; s&iacute;? &iquest;Qu&eacute; te crees que tienes la potestad de darme una hostia? (...) Estamos normalizando que la gente deje de trabajar porque recibe amenazas (...). Cuando yo te ataco con un chiste y t&uacute; con una hostia, ya sabemos qui&eacute;n sale perdiendo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay amenazas que pueden descodificarse como abusos inofensivos, gente triste y aburrida que se siente empoderada o moralmente satisfecha por escribirle cuatro barbaridades a alguien desde su sof&aacute;, pero cuando las amenazas vienen de personas reconocidas por sus agresiones, algunas virales, todo deja de tener el tufillo de troll penoso para convertirse en algo mucho m&aacute;s grave. Si el precio de hablar es la amenaza y el precio de no ofender es el silencio lo que est&aacute; en crisis no es solo la comedia o el periodismo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/amenazas-nueva-normalidad_129_12954401.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Feb 2026 20:29:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las amenazas como nueva normalidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libertad de expresión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Todos corremos. Demasiado. Y Zack Polanski lo ha captado a la perfección]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/corremos-zack-polanski-captado-perfeccion_129_12934578.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/02144845-2161-40c2-ab71-d87caff3b1a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Todos corremos. Demasiado. Y Zack Polanski lo ha captado a la perfección"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La izquierda necesita ese otro tipo de gramática. Menos ceremonias morales desde arriba. Menos apelar a quienes somos y más a lo que nos pasa, a cómo vivimos o malvivimos. La política tiene que volver a ensuciarse de realidad</p><p class="subtitle">España amplía sus milmillonarios hasta las 33 personas, con una riqueza que se dispara a niveles récord</p></div><p class="article-text">
        Por favor, mirad el siguiente v&iacute;deo:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        &iquest;Os hab&eacute;is sentido identificados? Posiblemente.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n es &eacute;l? Zack Polanski, el l&iacute;der del Partido Verde en Inglaterra y Gales. Tras asumir el liderazgo el pasado a&ntilde;o, los Verdes alcanzaron m&aacute;s de 100.000 miembros por primera vez en toda su historia. En lugar de mensajes sombr&iacute;os, bajo su liderazgo el partido est&aacute; optando por videos virales ingeniosos que giran en torno a un mismo punto: las guerras culturales de la derecha, especialmente las identitarias, est&aacute;n dise&ntilde;adas para silenciar el debate m&aacute;s importante, el de justicia econ&oacute;mica. No es que la identidad sea irrelevante; es que sin condiciones materiales dignas acaba siendo un lujo discursivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; est&aacute; teniendo tanto &eacute;xito el v&iacute;deo de un pol&iacute;tico ingl&eacute;s, por qu&eacute; se est&aacute; sintiendo tant&iacute;sima gente identificada con su mensaje, personas de diferentes pa&iacute;ses y latitudes, argentinos, brasile&ntilde;os, portugueses, espa&ntilde;oles, italianos...? Porque no apela a qui&eacute;n eres, sino a lo que te pasa. Y lo que te pasa &mdash;cada vez m&aacute;s&mdash; se parece mucho a lo que le pasa al de al lado. Interpela desde lo b&aacute;sico, que es nuestra forma de vivir, no desde marcos te&oacute;ricos, conceptos et&eacute;reos, cifras macroecon&oacute;micas o abstracciones ideol&oacute;gicas. Habla del cansancio. De la sensaci&oacute;n de ir corriendo de un lado a otro y, ni con esas, llegar. De la rueda de h&aacute;mster en la que estamos metidos. De temer abrir la factura de la luz. De los salarios atascados desde 2008 con los precios subiendo. De la estrechez impuesta por la crisis de la vivienda, que se lo come todo. De la realidad de que la concentraci&oacute;n de la riqueza se ha acelerado, que unos pocos acumulan mucho a costa del resto. De la misma historia en todas partes: ciudades, pueblos y aldeas. Gente trabajando a tiempo completo sigue sin dinero. Comunidades mat&aacute;ndose por generar riqueza sin que esta tenga retorno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El v&iacute;deo podr&iacute;a haberse situado en Argentina, Portugal Italia, Grecia, en cualquier parte, por supuesto tambi&eacute;n Espa&ntilde;a. Hace unos d&iacute;as conocimos que <a href="https://www.eldiario.es/economia/espana-amplia-milmillonarios-33-personas-riqueza-dispara-niveles-record_1_12909251.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en nuestro pa&iacute;s hay 33 milmillonarios, los cuales concentraron en 2025 una fortuna de 197.500 millones de euros</a>, cifra que creci&oacute; en un 13,6% respecto al 2024. En los &uacute;ltimos doce meses, el patrimonio de los milmillonarios espa&ntilde;oles creci&oacute; cuatro veces m&aacute;s r&aacute;pido que el promedio de los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os. Cada vez hay m&aacute;s ricos. Cada vez la brecha es mayor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El spot tambi&eacute;n ha calado porque alimenta, en cierto punto, la esperanza de cambio. Desaparece esa sensaci&oacute;n constante de izquierda rega&ntilde;ona y aleccionadora. Uno de los comentarios del v&iacute;deo en Youtube dice que <em>&ldquo;el odio solo puede alimentarse hasta cierto punto antes de extinguirse&rdquo;</em>. Me parece un mensaje demasiado optimista, porque el odio no parece ni remotamente cerca de la extinci&oacute;n, al contrario. Pero lo que parece claro es que la izquierda necesita ese otro tipo de gram&aacute;tica. Menos ceremonias morales o pedag&oacute;gicas desde arriba y m&aacute;s capacidad de conectar con la gente desde abajo. La pol&iacute;tica, si quiere volver a ser algo m&aacute;s que un intercambio de reproches, tiene que volver a ensuciarse de realidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/corremos-zack-polanski-captado-perfeccion_129_12934578.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Jan 2026 21:07:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Todos corremos. Demasiado. Y Zack Polanski lo ha captado a la perfección]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reino Unido]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El conflicto caseros-inquilinos no solo existe, es que está partiendo España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/conflicto-caseros-inquilinos-no-existe-partiendo-espana_129_12916917.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/220ee223-71c9-43a8-93ff-e093454bef57_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El conflicto caseros-inquilinos no solo existe, es que está partiendo España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No se trata de demonizar a unos y santificar a los otros, ni de perpetuar estereotipos negativos: el conflicto está ahí porque hay intereses contrapuestos y porque uno vive, literalmente, de lo que el otro necesita para vivir. Negarlo o tratar de invisibilizarlo con deslumbrantes parches fiscales no soluciona nada</p><p class="subtitle">El Gobierno anuncia una nueva ventaja fiscal para los propietarios de vivienda que no suban los alquileres</p></div><p class="article-text">
        Instagram lleva d&iacute;as llen&aacute;ndose de post en los que los usuarios recuerdan el precio que pagaban por su alquiler hace justo diez a&ntilde;os, en 2016, un ejercicio de nostalgia tan lacrim&oacute;geno como efectivo: &ldquo;340 euros, gastos incluidos, por una habitaci&oacute;n con balconcito en La Latina&rdquo;, &ldquo;500 euros por un piso entero a 200 metros de la Plaza del 2 de mayo&rdquo;, &ldquo;600 euros. Viv&iacute;a solo. 2 habitaciones. Sal&oacute;n hermoso, cocina. Interior con luz&rdquo;, &ldquo;450 euros en calle Arganzuela. Dos habitaciones peques, sal&oacute;n cocina, un ba&ntilde;o y dos patios&rdquo;. &ldquo;800 euros. Con una terraza que nunca olvidaremos&rdquo;. &ldquo;Viv&iacute;a en Barcelona, en pleno meollo de Las Ramblas. Pagaba 800 euros por un &aacute;tico brutal de dos habitaciones y terraza desde la que ve&iacute;a Tibidabo&rdquo;. &ldquo;En calle Real (Coru&ntilde;a). Piso de un dormitorio, sal&oacute;n, ba&ntilde;o, cocina. 200 euros&rdquo;. &ldquo;165 euros por una habitaci&oacute;n en la calle Dr. Fleming en C&oacute;rdoba, en pleno casco hist&oacute;rico&rdquo;. &ldquo;550 euros, un &aacute;tico con dormitorios y terraza en Ruzafa (Valencia)&rdquo;. &ldquo;Unos 380 euros por una casa maravillosa en valencia de 3 habitaciones y 3 balcones que daba al jard&iacute;n bot&aacute;nico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Yo viv&iacute;a con mi expareja en un piso luminoso en Arganzuela (Madrid), con una habitaci&oacute;n y un sal&oacute;n bastante amplio, por el que pag&aacute;bamos 650 euros, 325 cada uno. Y hasta ten&iacute;amos piscina, o algo similar a una piscina. El hilo de Instagram es inabarcable y muy eficaz para constatar el deterioro en la calidad de vida que hemos sufrido en un margen temporal tan estrecho, tan solo diez a&ntilde;os. Tambi&eacute;n es un recordatorio de que nuestra seguridad estaba, todav&iacute;a est&aacute; y podr&iacute;a estar siempre en manos de otra persona, de la cuna a la tumba viviendo de alquiler.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se debate estos d&iacute;as sobre si es correcto hablar de un conflicto entre caseros e inquilinos. S&iacute; lo es. No se trata de demonizar a unos y santificar a los otros, ni de avivar asperezas, ni de perpetuar estereotipos negativos, ni de incitar a la compasi&oacute;n: el conflicto est&aacute; ah&iacute; porque hay intereses contrapuestos y porque uno vive, literalmente, de lo que el otro necesita para vivir; el conflicto no solo es que exista, es que est&aacute; partiendo Espa&ntilde;a. Negarlo o tratar de invisibilizarlo con deslumbrantes parches fiscales no soluciona absolutamente nada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La renta de los caseros es ya un 82% superior a la de los inquilinos, seg&uacute;n un informe del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. La brecha patrimonial asciende a 23.638 euros: frente a una mediana de 52.449 euros entre los arrendadores, los arrendatarios se quedan en 28.810. No es una diferencia coyuntural ni una foto fija tomada en mal momento; es una grieta estructural por la que se filtran much&iacute;simas desigualdades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, el Gobierno plantea ahora <a href="https://www.eldiario.es/economia/gobierno-anuncia-nueva-ventaja-fiscal-propietarios-vivienda-no-suban-alquileres_1_12900616.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una bonificaci&oacute;n fiscal del 100% del IRPF para los propietarios que no suban el alquiler en 2026</a>. Es decir, plantea congelar los alquileres, que no bajarlos, bonificando al arrendador; convertir el mercado de alquiler en una manera de ganar dinero casi que lindante con un para&iacute;so fiscal. No limitan administrativamente el abuso, simplemente conf&iacute;an en la buena voluntad de los arrendadores. Un bonito acto de fe fiscal, llam&eacute;mosle as&iacute;.<strong>&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La crisis de la vivienda es un tremendo drama personal que est&aacute; empujando a muchos trabajadores a abandonar las grandes ciudades. A otros los condena a compartir habitaci&oacute;n en la treintena o la cuarentena porque el salario no alcanza para algo tan extravagante como vivir solos. Hay quien se deja el 80 o el 90% del sueldo en un alquiler o quien tiene que llamar hogar a espacios dif&iacute;cilmente habitables. Y luego est&aacute; una forma muy concreta de violencia cotidiana: escuchar que debes pagar a&uacute;n m&aacute;s o marcharte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hasta cu&aacute;ndo el Estado va a seguir dejando fuera los zapatos para no manchar el santuario econ&oacute;mico del mercado inmobiliario? &iquest;Y por qu&eacute; los agentes sociales no se est&aacute;n movilizando en masa para reclamar cambios efectivos? Probablemente se debe a que los propios legisladores tengan tambi&eacute;n los mismos intereses contrapuestos que los arrendadores sobre los que legislan.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/conflicto-caseros-inquilinos-no-existe-partiendo-espana_129_12916917.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Jan 2026 22:40:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El conflicto caseros-inquilinos no solo existe, es que está partiendo España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Alquiler]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El antisanchismo: la base de la política exterior de Feijóo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/antisanchismo-base-politica-exterior-feijoo_129_12899716.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ebac827-63d0-4891-8f2c-35fc29800948_16-9-discover-aspect-ratio_default_1134064.jpg" width="1920" height="1080" alt="El antisanchismo: la base de la política exterior de Feijóo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En algún punto, la aquiescencia respecto a las políticas volubles de Trump supondrá la pérdida de soberanía. Y en este nuevo marco mundial, que no orden, cabe preguntarse cuál es la postura del PP de Feijóo porque sus vaivenes parecen orbitar en torno a un único punto: el antisanchismo</p><p class="subtitle">Ester Muñoz y el discurso de Rocky contra Pedro Sánchez: “Gana el que se levanta cada una de las veces que se le tira”</p></div><p class="article-text">
        De todas las declaraciones de Trump los &uacute;ltimos d&iacute;as hay unas realizadas al <em>New York Times</em> que resultan especialmente estremecedoras. Trump dijo que la &uacute;nica restricci&oacute;n a su poder como presidente es &ldquo;mi propia moralidad, mi propia mente&rdquo;. Confirmando as&iacute; que su idea del bien y del mal, su idea de la legalidad internacional o nacional, la dicta su propia moralidad. &ldquo;Es lo &uacute;nico que puede detenerme&rdquo;, asegur&oacute; Trump, aunque agreg&oacute;: &ldquo;No busco lastimar a la gente&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as se habla de un nuevo &ldquo;orden mundial&rdquo; dictaminado precisamente por esa moralidad arbitraria de Trump, pero describirlo de ese modo, como un nuevo orden, es otorgarle una coherencia que no posee. En alg&uacute;n punto, la aquiescencia respecto a las pol&iacute;ticas volubles de Trump supondr&aacute; la p&eacute;rdida de soberan&iacute;a. Y en este nuevo marco mundial, que no orden, cabe preguntarse cu&aacute;l es la postura del PP de Feij&oacute;o porque sus vaivenes parecen orbitar en torno a un &uacute;nico punto: el antisanchismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ocurri&oacute; con Palestina, con una direcci&oacute;n nacional aferrada a la f&oacute;rmula de la &ldquo;masacre&rdquo; pero evitando hablar de genocidio por marcar oposici&oacute;n respecto al Gobierno, y est&aacute; ocurriendo con Venezuela, aunque la celebraci&oacute;n triunfal inicial se terminase convirtiendo inesperadamente en una petici&oacute;n de terminar con el Gobierno de Delcy Rodr&iacute;guez. &iquest;A qui&eacute;n lanzaban esa petici&oacute;n? Al aire porque ni una sola menci&oacute;n o cr&iacute;tica directa a Donald Trump.
    </p><p class="article-text">
        Fruto de esa desorientaci&oacute;n provocada por el antisanchismo, el PP ha terminado cayendo en un provincialismo embarazoso. V&eacute;ase, por ejemplo, la recriminaci&oacute;n p&uacute;blica de Feij&oacute;o a S&aacute;nchez de no acudir al desfile de la Pascua Militar el pasado 6 de enero, cuando el presidente del Gobierno estaba en una cumbre internacional con presencia de Rutte, Starmer o Macron. Feij&oacute;o consider&oacute; entonces que la presencia de S&aacute;nchez en esa cumbre, pese al momento de tensi&oacute;n internacional, estaba del todo injustificada, llegando incluso a hablar de &lsquo;indignidad&rsquo;: &ldquo;Un presidente digno de su pa&iacute;s deber&iacute;a estar con el jefe del Estado en un d&iacute;a como hoy&rdquo;, apunt&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una postura ambigua, encerrada dentro de la espiral de cr&iacute;tica interna, y con el componente adicional de Zapatero, objeto directo de ataques como el tuit de las Nuevas Generaciones de Madrid en el que sustitu&iacute;an su cara por la de Maduro y le ped&iacute;an su detenci&oacute;n a los Reyes Magos. Algunos incluso parecer&iacute;an dispuestos a perder soberan&iacute;a a cambio de recuperar el poder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y todo esto mientras Ayuso se reun&iacute;a en Argentina con Milei y posaba en una mesa encabezada por una motosierra en el Sal&oacute;n de los Bustos de la Casa Rosada.&nbsp;La Comunidad de Madrid enmarc&oacute; esta visita en un encuentro &ldquo;de car&aacute;cter personal&rdquo;, pero all&iacute; estaba tambi&eacute;n el ministro de Asuntos Exteriores argentino, Pablo Quirno. Y all&iacute; exhibieron nuevamente su excelente sinton&iacute;a en plena crisis internacional, marcando el contrapaso al ambiguo movimiento de la direcci&oacute;n nacional del PP.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El polit&oacute;logo Raymond Aron ven&iacute;a a decir que las ideolog&iacute;as, cuando se convierten en obsesiones, pueden llegar a sustituir el an&aacute;lisis por la fe. En ese sentido, la obsesi&oacute;n de Feij&oacute;o por Pedro S&aacute;nchez puede llevarle a confundir un deseo moral con la realidad, al menos en pol&iacute;tica exterior.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/antisanchismo-base-politica-exterior-feijoo_129_12899716.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Jan 2026 20:35:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[PP - Partido Popular,Venezuela,Donald Trump,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
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