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    <title><![CDATA[elDiario.es - Lucía Taboada]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/lucia-taboada/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Lucía Taboada]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La profecía pendiente de Pelé: ¿ganará un país africano el Mundial?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/profecia-pendiente-pele-ganara-pais-africano-mundial_1_13323261.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a457f0d3-4fbb-4cef-8fd5-fadcd2b5b570_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La profecía pendiente de Pelé: ¿ganará un país africano el Mundial?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las limitaciones económicas, políticas e institucionales y el talento exportado lastran a muchas selecciones de África y sin embargo las primeras jornadas del Mundial refuerzan la sensación de que el triunfo de un combinado africano en la Copa del Mundo ya no es una utopía</p><p class="subtitle">Haití, el emocionante (y breve) Mundial de un país roto</p></div><p class="article-text">
        Pel&eacute; predijo en una ocasi&oacute;n que &ldquo;una naci&oacute;n africana ganar&aacute; la Copa del Mundo&rdquo;. Eso s&iacute;, situ&oacute; esa conquista antes del a&ntilde;o 2000 lo que invalida, en sentido estricto, su profec&iacute;a. Esa largu&iacute;sima espera no responde a la falta de talento del f&uacute;tbol africano, sino a una suma de factores que trascienden el terreno de juego; un camino marcado por un sinf&iacute;n de obst&aacute;culos estructurales, aunque tambi&eacute;n por una enorme dosis de dignidad y exigencia.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;frica sigue reivindic&aacute;ndose en este Mundial, y pocos ejemplos lo ilustran mejor que la alegre Cabo Verde. La peque&ntilde;a naci&oacute;n insular disputa por primera vez una fase final del torneo. Y lo que comenz&oacute; como una sorpresa descomunal &mdash;<a href="https://www.eldiario.es/mundial-2026/debutante-cabo-verde-resiste-asedio-espana-gol_1_13305267.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su empate ante Espa&ntilde;a</a>&mdash; ha adquirido tintes de cuento de hadas con guion s&oacute;lido tras repetir resultado frente a Uruguay. Los caboverdianos afrontan ahora el partido del viernes contra Arabia Saud&iacute; con fundadas esperanzas de victoria, aunque quiz&aacute; ni siquiera la necesiten para alcanzar la siguiente ronda.
    </p><p class="article-text">
        La historia de Cabo Verde encierra una singularidad fascinante: hay m&aacute;s caboverdianos viviendo fuera del pa&iacute;s que dentro. Y fue precisamente en esa vasta di&aacute;spora donde la federaci&oacute;n encontr&oacute; buena parte del talento que hoy sostiene a la selecci&oacute;n m&aacute;s inesperada del torneo. De hecho, incluso uno de estos futbolistas, <a href="https://www.bbc.com/sport/football/articles/c7590ln3l06o" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roberto Lopes, fue contactado a trav&eacute;s de redes sociales profesionales como LinkedIn</a>, en una suerte de reclutamiento global que ha dado forma a un equipo reci&eacute;n salido de un cascar&oacute;n fascinante. 
    </p><p class="article-text">
        Cabo Verde, por supuesto, no es la &uacute;nica selecci&oacute;n africana que est&aacute; demostrando una solidez sorprendente en el Mundial. Portugal no pudo superar a la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo, que hizo historia al anotar su primer gol en un Mundial. Brasil no pudo con la potente Marruecos, una de las grandes favoritas que ya fue cuarta en el anterior campeonato. Costa de Marfil derrot&oacute; 1-0 a Ecuador y Ghana venci&oacute; 1-0 a Panam&aacute; en Toronto. &Aacute;frica arranc&oacute; el Mundial 2026 con cuatro de sus seis selecciones debutantes sumando puntos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s presencia africana que nunca</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay m&aacute;s historias africanas que nunca en este Mundial (las de Argelia, Cabo Verde, Costa de Marfil, la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo, Egipto, Ghana, Marruecos, Senegal, Sud&aacute;frica y T&uacute;nez) porque el continente ha duplicado su presencia en el torneo al pasar de cinco a diez representantes. Es cierto que esa mayor presencia responde en parte a los intereses de <a href="https://www.eldiario.es/mundial-2026/gianni-infantino-tres-mundiales-capo-fifa-servicio-dinero_1_13293682.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gianni Infantino</a> por ampliar la competici&oacute;n a 48 equipos para incrementar beneficios. Pero tambi&eacute;n es cierto que el nuevo reparto de plazas responde a la reivindicaci&oacute;n hist&oacute;rica de un continente que durante d&eacute;cadas denunci&oacute; que el acceso estaba dise&ntilde;ado para favorecer a Europa y Sudam&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        La plaza adicional en juego a trav&eacute;s del <em>play off</em> intercontinental ha permitido, por ejemplo, el regreso de la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo a un Mundial cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;s de su &uacute;nica participaci&oacute;n. La selecci&oacute;n era entonces Zaire y jugaba bajo la f&eacute;rrea autoridad del dictador Mobutu Sese Seko. Tras encajar dos derrotas en sus primeros encuentros de aquel Mundial del 74, los jugadores recibieron una advertencia inequ&iacute;voca desde el r&eacute;gimen: una goleada por m&aacute;s de cuatro goles ante Brasil tendr&iacute;a consecuencias graves para ellos y para sus familias. Varios hombres de la guardia presidencial de Mobutu se hab&iacute;an presentado en su hotel, cerrado a cal y canto para que no hubiese testigos directos de la amenaza. 
    </p><p class="article-text">
        Con Brasil dominando 3-0 en el marcador, lleg&oacute; una de las im&aacute;genes m&aacute;s c&eacute;lebres de la historia de los Mundiales. Corr&iacute;a el minuto 79 cuando los brasile&ntilde;os se dispon&iacute;an a lanzar una falta cerca del &aacute;rea. Mientras todos aguardaban el disparo, el defensa zaire&ntilde;o Mwepu Ilunga abandon&oacute; la barrera de forma repentina, corri&oacute; hacia el bal&oacute;n y lo despej&oacute; con todas sus fuerzas antes de que el rival pudiera ejecutar el lanzamiento. Durante a&ntilde;os, aquella escena fue utilizada como prueba de la supuesta ignorancia t&aacute;ctica de los futbolistas africanos. En realidad, era la expresi&oacute;n desesperada de un equipo paralizado por el miedo y sometido a una presi&oacute;n insoportable.
    </p><p class="article-text">
        El r&eacute;gimen de Mobutu hab&iacute;a explotado el &eacute;xito de la selecci&oacute;n mientras esta serv&iacute;a a la propaganda oficial. Sin embargo, cuando el equipo se convirti&oacute; en s&iacute;mbolo del fracaso, sus jugadores fueron abandonados a su suerte. La historia de Zaire sigue siendo una de las m&aacute;s elocuentes sobre las dificultades que durante d&eacute;cadas acompa&ntilde;aron al f&uacute;tbol africano lejos de los terrenos de juego.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El boicot que comenz&oacute; a cambiarlo todo</strong></h2><p class="article-text">
        En el Mundial de Inglaterra 1966, la distribuci&oacute;n de plazas reflejaba con crudeza los desequilibrios del f&uacute;tbol internacional. De los 16 cupos disponibles, diez correspond&iacute;an a Europa, cuatro a Sudam&eacute;rica y uno a Norteam&eacute;rica. El puesto restante deb&iacute;a decidirse en una &uacute;nica eliminatoria que enfrentaba a todas las selecciones de &Aacute;frica, Asia y Ocean&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La Confederaci&oacute;n Africana de F&uacute;tbol (CAF), fundada apenas nueve a&ntilde;os antes, consider&oacute; aquella f&oacute;rmula una injusticia manifiesta. Sus dirigentes reclamaron a la FIFA una plaza directa para el continente, argumentando que el reparto vulneraba los principios de igualdad y competitividad que la propia organizaci&oacute;n dec&iacute;a defender. Pero la reivindicaci&oacute;n trascend&iacute;a lo deportivo. Para decenas de pa&iacute;ses reci&eacute;n independizados, obtener presencia en el mayor escaparate futbol&iacute;stico del planeta supon&iacute;a tambi&eacute;n una forma de reconocimiento pol&iacute;tico y de afirmaci&oacute;n internacional frente a las antiguas potencias coloniales.
    </p><p class="article-text">
        La FIFA, presidida entonces por el ingl&eacute;s Stanley Rous, rechaz&oacute; la propuesta. La respuesta africana fue inmediata e hist&oacute;rica. Las quince selecciones afiliadas a la CAF se retiraron en bloque de la fase de clasificaci&oacute;n, acompa&ntilde;adas por Siria y Corea del Sur en se&ntilde;al de solidaridad. Nunca se hab&iacute;a producido un boicot tan amplio y coordinado en el f&uacute;tbol internacional.
    </p><p class="article-text">
        La protesta marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s. A partir del Mundial de M&eacute;xico 1970, &Aacute;frica obtuvo por fin una plaza directa. M&aacute;s tarde, Sud&aacute;frica fue expulsada de la FIFA debido al apartheid, y el brasile&ntilde;o Jo&atilde;o Havelange derrot&oacute; a Rous en las elecciones presidenciales gracias, en gran medida, al respaldo de las federaciones africanas. El continente hab&iacute;a descubierto su capacidad para organizarse, negociar y ejercer influencia dentro de las estructuras del f&uacute;tbol mundial.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El brillo africano bajo los problemas estructurales</strong></h2><p class="article-text">
        La paradoja del f&uacute;tbol africano contempor&aacute;neo es evidente. Mientras sus futbolistas brillan cada fin de semana en los mejores clubes de Europa, muchas de sus selecciones contin&uacute;an enfrent&aacute;ndose a obst&aacute;culos que sus competidores rara vez conocen. Problemas econ&oacute;micos, infraestructuras insuficientes, inestabilidad institucional o federaciones con recursos limitados siguen condicionando el desarrollo de sus proyectos deportivos.
    </p><p class="article-text">
        El caso de Senegal es quiz&aacute; el m&aacute;s ilustrativo. Semanas antes del inicio de este Mundial, su seleccionador, Pape Thiaw, se neg&oacute; a embarcar en el vuelo que deb&iacute;a trasladar al equipo desde Dakar. Llevaba meses sin percibir su salario y trabajaba sin un contrato formal. No es una excepci&oacute;n. Los internacionales senegaleses a&uacute;n no han cobrado las primas correspondientes a la conquista de la Copa &Aacute;frica ni las derivadas de la clasificaci&oacute;n para este Mundial. Durante la concentraci&oacute;n, adem&aacute;s, han expresado su malestar por las condiciones del hotel de Nueva Jersey y por la alimentaci&oacute;n proporcionada por la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y, pese a todo, el talento sigue emergiendo sobre el c&eacute;sped. &Aacute;frica lleva d&eacute;cadas produciendo algunos de los mejores futbolistas del planeta, en una factor&iacute;a inabarcable que luego rentabilizan otros. Marruecos derrib&oacute; una barrera hist&oacute;rica al alcanzar las semifinales de Qatar 2022 y demostr&oacute; que su techo competitivo ya no es una hip&oacute;tesis, sino una realidad tangible. La pregunta ya no parece ser si una selecci&oacute;n africana puede llegar a una final mundialista, sino cu&aacute;ndo lo har&aacute;. Quiz&aacute; la respuesta llegue el pr&oacute;ximo 19 de julio. Aunque, parad&oacute;jicamente, muchos de los aficionados africanos que llevan d&eacute;cadas so&ntilde;ando con ese momento dif&iacute;cilmente podr&iacute;an presenciarlo en directo. Los visados y el precio de las entradas constituyen una nueva barrera, otra m&aacute;s, en un camino lleno de tapias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/profecia-pendiente-pele-ganara-pais-africano-mundial_1_13323261.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jun 2026 19:01:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[África,Fútbol,Marruecos,Mundial de fútbol,Ghana,Futbolistas,Congo,Cabo Verde,Egipto,Sudáfrica,FIFA,Apartheid,Senegal,Costa de Marfil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El juez Peinado, la mejor baza electoral del PSOE]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/juez-peinado-mejor-baza-electoral-psoe_129_13321928.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/98670427-1659-4156-ad61-4483122920ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El juez Peinado, la mejor baza electoral del PSOE"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se echa de menos, con todo, un poco más de ambición narrativa. El auto podría haber contemplado que Begoña Gómez fuera elevada a los cielos por el Espíritu Santo aprovechando algún momento de guardia reducida y transportada fuera de nuestras fronteras</p></div><p class="article-text">
        Hay que reconocerle al juez Juan Carlos Peinado su inagotable capacidad para convertir la causa judicial contra Bego&ntilde;a G&oacute;mez en un ejercicio que puede terminar beneficiando a la investigada y a su entorno. La &uacute;ltima guinda la ha puesto en el establecimiento de las medidas cautelares que restringen libertad de movimiento de G&oacute;mez en base a un escenario de fuga digno de Prison Break.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dice el auto que la esposa de Pedro S&aacute;nchez podr&iacute;a escapar con ayuda de los polic&iacute;as que la escoltan, o que podr&iacute;a escapar cuando esos mismos polic&iacute;as ya no la escolten. Es decir, que la custodia es una amenaza y su ausencia tambi&eacute;n. Peinado ha descubierto que el riesgo de fuga existe en todos los estados posibles de la materia, una aportaci&oacute;n gloriosa para la f&iacute;sica cu&aacute;ntica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se echa de menos, con todo, un poco m&aacute;s de ambici&oacute;n narrativa. El auto podr&iacute;a haber contemplado que Bego&ntilde;a G&oacute;mez fuera elevada a los cielos por el Esp&iacute;ritu Santo aprovechando alg&uacute;n momento de guardia reducida y transportada fuera de nuestras fronteras. Esta hip&oacute;tesis tiene el mismo sustento probatorio que las que s&iacute; figuran en el auto y habr&iacute;a dado al texto la posibilidad adicional de optar al Premio Planeta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que m&aacute;s llama la atenci&oacute;n es la ligereza con la que formula la hip&oacute;tesis de fuga con escoltas cooperantes (o no cooperantes) porque no deja de ser una resoluci&oacute;n judicial apoyada en posibilidades meramente imaginables, del mismo rango epistemol&oacute;gico de que alg&uacute;n d&iacute;a lluevan ranas. Pero, de camino, Peinado ha ido un paso m&aacute;s all&aacute; deslizando que los polic&iacute;as nacionales que forman la escolta de G&oacute;mez podr&iacute;an cometer un delito. &iquest;Puede un juez instructor insinuar en un documento oficial que agentes en activo de las fuerzas de seguridad del Estado podr&iacute;an saltarse la ley y que eso no tenga ninguna consecuencia? Todo es posible en este pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si el escenario de fuga con escolta c&oacute;mplice merece su propio cap&iacute;tulo en la historia de la creatividad judicial espa&ntilde;ola, el auto reserva otro momento de altura cuando Peinado se aventura en el terreno de la historiograf&iacute;a para se&ntilde;alar que no ha encontrado un caso similar de tr&aacute;fico de influencias en Espa&ntilde;a desde el reinado de Fernando VII. El juez instructor de una causa penal argumenta que debe aplicar una interpretaci&oacute;n &ldquo;teleol&oacute;gica y hermen&eacute;utica&rdquo; del C&oacute;digo Penal porque las conductas que investiga son tan ins&oacute;litas que recuerdan a los reg&iacute;menes absolutistas.
    </p><p class="article-text">
        Toda la instrucci&oacute;n contra Bego&ntilde;a G&oacute;mez ha transmitido y transmite la sensaci&oacute;n de exhibici&oacute;n de autoridad judicial dirigida a recordar qui&eacute;n tiene la capacidad de marcar el ritmo y el relato de esta causa y en qu&eacute; momento preciso. Todas las piezas separadas y diligencias corregidas dejan esa misma percepci&oacute;n. As&iacute; que el propio Peinado, crecido en su batalla particular contra el absolutismo borb&oacute;nico y sus supuestos ep&iacute;gonos modernos, est&aacute; convirti&eacute;ndose en el argumento m&aacute;s eficaz para quienes sostienen desde el PSOE que nunca hubo una investigaci&oacute;n ordinaria, sino una simple operaci&oacute;n de desgaste pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Si Pedro S&aacute;nchez encuentra finalmente un clavo al que agarrarse en medio de la crisis interna en la que anda metido el partido, es muy posible que ese clavo lleve la firma del ilustr&iacute;simo juez Juan Carlos Peinado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/juez-peinado-mejor-baza-electoral-psoe_129_13321928.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Jun 2026 20:27:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Juan Carlos Peinado,PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Haití, el emocionante (y breve) Mundial de un país roto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/haiti-emocionante-breve-mundial-pais-roto_1_13300041.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a2a30f1-7076-479c-843f-bd88388b86b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Haití, el emocionante (y breve) Mundial de un país roto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En ningún otro país del planeta  la clasificación para un Mundial significaba tanto como para Haití, que repite 52 años después. El fútbol fue estas semanas refugio emocional en tiempos de violencia, falta de libertad y exilio</p></div><p class="article-text">
        Vendedores ambulantes ofrecen harina de ma&iacute;z, arroz y especias a las puertas de un estadio cerrado. El Sylvio-Cator, el coraz&oacute;n del f&uacute;tbol haitiano, lleva clausurado desde febrero del a&ntilde;o 2024. Est&aacute; enclavado en un barrio de Puerto Pr&iacute;ncipe que, como m&aacute;s del 80% de la capital, est&aacute; bajo el control de pandillas armadas, chavales que reciben comida caliente, protecci&oacute;n, armas y ganancias a cambio de secuestros y robos. Tras el asesinato a tiros del presidente Jovenel Mo&iuml;se, en julio de 2021, la espiral de violencia de pandillas y caos ha invadido el pa&iacute;s. La situaci&oacute;n es tal que Hait&iacute; no celebra elecciones desde 2016.
    </p><p class="article-text">
        Pero, pese a todo, el f&uacute;tbol sigue vivo en cada esquina del pa&iacute;s. Se practica con lo que hay y donde se puede, descalzos, en chanclas o zapatillas, en campeonatos de barrio o con pretensi&oacute;n de profesionalizaci&oacute;n. Ninguna crisis ha logrado apagar la llama futbol&iacute;stica de un pa&iacute;s demasiadas veces arrasado por el conflicto y la naturaleza. Es en este contexto de adversidad continua donde se ubica la clasificaci&oacute;n de los Granaderos -mote que rinde homenaje a los soldados haitianos que lucharon contra el ej&eacute;rcito franc&eacute;s- para el Mundial 2026. De todos los participantes del torneo, Hait&iacute; es el que ha regresado tras la ausencia m&aacute;s larga: 52 a&ntilde;os desde su &uacute;nica y legendaria participaci&oacute;n en Alemania Federal 1974, cuando se convirti&oacute; en el segundo equipo caribe&ntilde;o en disputar una Copa del Mundo, despu&eacute;s de Cuba en 1938.
    </p><p class="article-text">
        Hait&iacute;, sin goles ni puntos, ha sido la primera selecci&oacute;n eliminada del torneo, con pr&aacute;cticamente el &uacute;ltimo puesto asegurado del grupo C. Anoche perdi&oacute; frente a Brasil por tres goles de diferencia, derrota a ratos at&iacute;pica, con ocasiones para los caribe&ntilde;os en la segunda parte. No es un desenga&ntilde;o. Todos sab&iacute;an antes del torneo que dif&iacute;cilmente avanzar&iacute;an m&aacute;s all&aacute; de la primera fase, encuadrados en un grupo muy competitivo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero sumar o no puntos parece lo de menos en un pa&iacute;s que sali&oacute; a las calles masivamente el d&iacute;a de la clasificaci&oacute;n para el torneo. El f&uacute;tbol, por supuesto, no es la principal preocupaci&oacute;n de los haitianos, pero es una poderos&iacute;sima v&iacute;a de escape, una pulsi&oacute;n redentora. La clasificaci&oacute;n tuvo una magnitud que aun&oacute; todos los ingredientes de la t&iacute;pica epopeya que se convertir&aacute; pronto en pel&iacute;cula. Para llegar hasta aqu&iacute;, el equipo dirigido por S&eacute;bastien Mign&eacute; tuvo que disputar todos sus partidos lejos de casa, sin el apoyo de su gente. Aun as&iacute;, elimin&oacute; a Honduras y Costa Rica, dos selecciones con mucha m&aacute;s tradici&oacute;n y experiencia mundialista. La hist&oacute;rica clasificaci&oacute;n coincidi&oacute;, adem&aacute;s, con el 222&ordm; aniversario de la batalla de Verti&egrave;res, decisiva para la independencia haitiana. Y, precisamente, la FIFA (que tiene una contradictoria percepci&oacute;n de lo que es o no pol&iacute;tico) vet&oacute; al comienzo del torneo la camiseta oficial del combinado nacional al considerar que conten&iacute;a un mensaje pol&iacute;tico subliminal. En la parte inferior del uniforme se adivinaba una ilustraci&oacute;n de aquella batalla, recordada en Hait&iacute; como el D&iacute;a de la Victoria, preludio de la independencia que convirti&oacute; al pa&iacute;s en la primera naci&oacute;n de Am&eacute;rica Latina en liberarse del colonialismo europeo, en este caso franc&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En 1804, Jean-Jacques Dessalines, nacido en la esclavitud, proclam&oacute; la independencia del pa&iacute;s y dej&oacute; una frase hist&oacute;rica, hoy si cabe m&aacute;s necesaria que nunca: &ldquo;Nos hemos atrevido a ser libres&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>El hist&oacute;rico gol del chico haitiano que lavaba platos </strong></h2><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente o no, la mayor estrella del f&uacute;tbol haitiano no tiene tumba donde ser honrada. Ni siquiera se sabe con certeza d&oacute;nde muri&oacute;. Pero para entender lo que significa el f&uacute;tbol en Hait&iacute; hay que recordar su historia y retroceder hasta los a&ntilde;os cincuenta cuando el pa&iacute;s viv&iacute;a una de sus &eacute;pocas m&aacute;s pr&oacute;speras, impulsada por el turismo estadounidense atra&iacute;do por las playas, el ron y la vida nocturna de Puerto Pr&iacute;ncipe.
    </p><p class="article-text">
        El momento m&aacute;s alto del f&uacute;tbol haitiano lleg&oacute; el 29 de junio de 1950, en Belo Horizonte. Estados Unidos, prep&uacute;ber futbol&iacute;sticamente, se enfrentaba a Inglaterra, la inventora del juego, la gran favorita. Entonces apareci&oacute; Joe Gaetjens. Era un joven haitiano, hijo de un alem&aacute;n y una criolla, que hab&iacute;a emigrado a Nueva York en 1947 para estudiar contabilidad en la Universidad de Columbia. Para sobrevivir lavaba platos en el restaurante del presidente del Brookhattan, el club donde tambi&eacute;n jugaba al f&uacute;tbol. Cuando le ofrecieron cien d&oacute;lares semanales para incorporarse a la selecci&oacute;n estadounidense, acept&oacute; sin pensarlo.
    </p><p class="article-text">
        Aquel d&iacute;a de junio de 1950, en Brasil, Gaetjens remat&oacute; de cabeza, super&oacute; al portero ingl&eacute;s y marc&oacute; el &uacute;nico gol del partido. Estados Unidos hab&iacute;a derrotado 1-0 a Inglaterra. Inaudito. Alg&uacute;n editor de peri&oacute;dico en Londres, convencido de que el marcador era un error tipogr&aacute;fico, public&oacute; el resultado como &ldquo;10-1&rdquo;. Sencillamente no pod&iacute;a creerlo. Los diarios brit&aacute;nicos fueron capaces de recurrir a la excusa de la mala adaptaci&oacute;n tropical y a los desajustes provocados por el vuelo trasatl&aacute;ntico. El partido fue bautizado como el &lsquo;Milagro sobre el C&eacute;sped&iexcl; y considerado quiz&aacute;s la mayor sorpresa de la historia de los Mundiales. Pero no existe ninguna fotograf&iacute;a de ese gol, nadie inmortaliz&oacute; el momento exacto del remate porque las c&aacute;maras miraban al otro lado.
    </p><p class="article-text">
        Pese a ese gol, Gaetjens nunca lleg&oacute; a obtener la ciudadan&iacute;a estadounidense y regres&oacute; a Hait&iacute;. All&iacute; mont&oacute; una cadena de lavander&iacute;as y se dedic&oacute; a promover el f&uacute;tbol entre los ni&ntilde;os m&aacute;s pobres. Pero en 1957 lleg&oacute; al poder Fran&ccedil;ois &ldquo;Papa Doc&rdquo; Duvalier. Los hermanos de Gaetjens, Jean y Freddie, se hab&iacute;an exiliado en Rep&uacute;blica Dominicana y hab&iacute;an expresado p&uacute;blicamente su hostilidad al r&eacute;gimen. En 1964, cuando Duvalier se autoproclam&oacute; presidente vitalicio, el resto de la familia huy&oacute;. Joe se qued&oacute;, convencido de que su falta de implicaci&oacute;n pol&iacute;tica y su condici&oacute;n de celebridad deportiva lo proteg&iacute;an de la barbarie. Por supuesto se equivocaba. 
    </p><p class="article-text">
        El 8 de julio de 1964, los Tonton Macoutes, la polic&iacute;a secreta del r&eacute;gimen, se presentaron en su domicilio y se lo llevaron. Nunca m&aacute;s se supo de &eacute;l. Se dice que fue conducido a Fort Dimanche, el infame centro de tortura y ejecuci&oacute;n del r&eacute;gimen, y que el propio Duvalier fue en persona a darle el tiro de gracia. Su cuerpo jam&aacute;s fue encontrado.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Hait&iacute; para explicar el mundo</strong></h2><p class="article-text">
        La di&aacute;spora haitiana en Estados Unidos supera hoy el mill&oacute;n de personas. Solo en Massachusetts, donde se disput&oacute; el Hait&iacute;-Escocia viven cerca de 88.000 haitianos. El Mundial ha vuelto a colocar al pa&iacute;s en el radar internacional. Porque, m&aacute;s all&aacute; del torneo, la realidad de Hait&iacute; sirve para hablar de cuestiones mucho m&aacute;s profundas: el f&uacute;tbol como refugio emocional &ndash;a veces, el &uacute;nico-, la violencia, el exilio, la memoria o la libertad. En pocos lugares del mundo, quiz&aacute; en ninguno, una clasificaci&oacute;n para un Mundial signific&oacute; tanto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/haiti-emocionante-breve-mundial-pais-roto_1_13300041.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Jun 2026 19:50:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Haití, el emocionante (y breve) Mundial de un país roto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Haití,Pandillas,Violencia,Fútbol]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Pausas de hidratación": en el Mundial 2026 el árbitro ya espera a que terminen los anuncios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/pausas-hidratacion-mundial-2026-arbitro-espera-terminen-anuncios_129_13299829.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c0eeea2d-27dd-4d40-b1cd-f7fbfb158c07_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Pausas de hidratación&quot;: en el Mundial 2026 el árbitro ya espera a que terminen los anuncios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si un árbitro esperando instrucciones publicitarias de las televisiones para reanudar el encuentro inaugural de un Mundial no es el momento exacto en que el fútbol dejó de pertenecernos definitivamente, es difícil calibrar cuál podría serlo</p><p class="subtitle">Pausa de hidratación a 24 grados: cómo la FIFA está cambiando el fútbol para recaudar
</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Desde que comenz&oacute; el Mundial una canci&oacute;n prof&eacute;tica recorre las redes sociales. Se trata de</span><a href="https://www.youtube.com/watch?v=XxSvvQ7dK2k" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> El Noticiero</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, de Ricardo Arjona, publicada hace ahora treinta a&ntilde;os; en concreto la parte en la que dice: &ldquo;E</span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>l f&uacute;tbol gana terreno en los Estados Unidos. Quieren cambiar la estructura pa' que tenga sentido. Hay que agrandar las porter&iacute;as. Y ocho tiempos fuera pa' vendernos porquer&iacute;as&rdquo;.</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> La canci&oacute;n de Arjona es una fin&iacute;sima s&aacute;tira, pero la l&iacute;nea entre parodia y realidad, entre deporte y teletienda, entre f&uacute;tbol y atracci&oacute;n de feria, se ha vuelto completamente difusa desde que </span><a href="https://www.eldiario.es/mundial-2026/gianni-infantino-tres-mundiales-capo-fifa-servicio-dinero_1_13293682.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Gianni Infantino comenz&oacute; a gestionar la FIFA como si fuese una franquicia de entretenimiento</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> y no una instituci&oacute;n deportiva. </span>
    </p><p class="article-text">
        El nombre oficial de la en&eacute;sima rendici&oacute;n futbol&iacute;stica implantada por el<em> Infantinato</em> es el de &ldquo;pausa de hidrataci&oacute;n&rdquo;, pero tras los primeros partidos del Mundial es f&aacute;cil concluir que se trata de pausas publicitarias de toda la vida, una en cada tiempo de juego reglamentario durante tres minutos. La obviedad lucrativa es tal que, en Fox News, durante la segunda pausa del M&eacute;xico-Sud&aacute;frica, terminaron emitiendo anuncios a pantalla completa mientras los jugadores esperaban a que el &aacute;rbitro recibiera la se&ntilde;al de que la televisi&oacute;n hab&iacute;a terminado de vender zapatillas.
    </p><p class="article-text">
        La escena fue perfecta en su obscenidad. Los jugadores estaban listos para reanudar el partido alrededor del minuto 69:30 cuando el &aacute;rbitro, Wilton Sampaio, pidi&oacute; a los sudafricanos que esperasen a realizar el saque inicial. Todav&iacute;a no hab&iacute;an terminado los anuncios.
    </p><p class="article-text">
        La detestable espera volvi&oacute; a repetirse durante el Estados Unidos-Paraguay, donde pudimos ver en banda a un tipo trajeado sosteniendo una tablet y notificando al cuarto &aacute;rbitro su &ldquo;ok&rdquo; para reanudar el juego. Un notario de los anuncios, podr&iacute;amos llamarle. 
    </p><p class="article-text">
        Si un &aacute;rbitro esperando instrucciones de una sala de producci&oacute;n televisiva para reanudar su partido no es el momento exacto en que el f&uacute;tbol dej&oacute; de pertenecernos definitivamente, es dif&iacute;cil calibrar cu&aacute;l podr&iacute;a serlo.
    </p><p class="article-text">
        Las pausas de hidrataci&oacute;n respond&iacute;an, sobre el papel, a preocupaciones leg&iacute;timas sobre la salud de los jugadores -probablemente porque la FIFA decidi&oacute; enviarlos a disputar partidos a Catar y en 2034 a Arabia Saud&iacute; o arrancar los encuentros en Am&eacute;rica al mediod&iacute;a para que las retransmisiones casen con los horarios de los telespectadores europeos-, pero visto lo visto en este Mundial hasta el momento, el argumento del calor es absolutamente inveros&iacute;mil. 
    </p><p class="article-text">
        Porque las pausas se est&aacute;n aplicando y se aplicar&aacute;n en todos los partidos del torneo, con independencia de la temperatura. En el inaugural el term&oacute;metro no pas&oacute; de 25 grados y hubo lluvia a ratos. Truene, haga fr&iacute;o o niebla espesa, sean las cuatro de la tarde o las nueve de la noche, en cualquier caso, habr&aacute; dos pausas de hidrataci&oacute;n-publicidad por orden de la FIFA de tres minutos cada una. 
    </p><p class="article-text">
        Tras un amistoso celebrado en Boston hace unos meses, el seleccionador franc&eacute;s Didier Deschamps dijo en una entrevista: &ldquo;Es bueno para vosotros como cadena de televisi&oacute;n tener un corte publicitario, pero esos tres minutos cambian el f&uacute;tbol por completo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n cambia el f&uacute;tbol para los espectadores, que vemos los partidos del Mundial como quien ve v&iacute;deos de YouTube, esperando cortes publicitarios insertados, y lo cambia para los propios futbolistas y t&eacute;cnicos con tiempo para reajustar posiciones y carencias. Durante el Alemania-Curazao el partido se detuvo con 1-1 en el marcador, en el mejor momento de los caribe&ntilde;os. Pausa de hidrataci&oacute;n en un estadio techado y con aire acondicionado.
    </p><p class="article-text">
        En su debut como anfitri&oacute;n, Mauricio Pochettino, seleccionador de Estados Unidos reuni&oacute; este s&aacute;bado a sus jugadores ante un port&aacute;til para darles instrucciones sobre c&oacute;mo atacar a Paraguay. Indistinguible ya el f&uacute;tbol de sus or&iacute;genes, la escena parec&iacute;a el tiempo muerto de un partido de la NBA. En este nuevo deporte con cuatro tiempos cualquier equipo que domine un encuentro puede ver frenada su inercia porque en un despacho suizo se decidi&oacute; que hab&iacute;a que insertar anuncios de coches h&iacute;bridos y bebidas energ&eacute;ticas entre jugadas para hacer m&aacute;s caja.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/mundial-2026/venderte-mundial-necesitaba-seleccion-mayonesa-oficial_1_13296282.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La avaricia de la FIFA</a> no se detiene aqu&iacute;, por supuesto. Siempre hay tiempo para cavar m&aacute;s hondo: es sabido que en los estratos m&aacute;s profundos suelen estar los diamantes. Tuvo que revertir, por las quejas recibidas, la prohibici&oacute;n de que los aficionados llevasen agua embotellada a los encuentros, y ha instaurado una opci&oacute;n comercial llamada Super Shoutout a trav&eacute;s de la cual, por el m&oacute;dico precio de 79 d&oacute;lares, puedes conseguir que tu nombre &ndash;o el de alguien querido- aparezca en el marcador de un estadio antes de que comience un partido de la fase de grupos.
    </p><p class="article-text">
        La FIFA est&aacute; americanizando el f&uacute;tbol en su l&oacute;gica comercial m&aacute;s descarnada, la del juego como soporte publicitario y la del espectador como consumidor cautivo. Y lo hace bas&aacute;ndose en la certeza de que las aficiones protestaremos y nos indignaremos, pero seguiremos pagando la correspondiente suscripci&oacute;n porque la pasi&oacute;n est&aacute; por encima de cualquier impudicia. 
    </p><p class="article-text">
        De momento, lo m&aacute;s hidratado de este Mundial es la cuenta de resultados de Infantino y compa&ntilde;&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/pausas-hidratacion-mundial-2026-arbitro-espera-terminen-anuncios_129_13299829.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jun 2026 20:14:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Pausas de hidratación": en el Mundial 2026 el árbitro ya espera a que terminen los anuncios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Televisión,Publicidad,Fútbol,FIFA]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Podéis ir en paz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/paz_129_13301191.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/be09882e-b9f4-4bae-858a-ea84e6fba443_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Podéis ir en paz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo más llamativo de la visita oficial de León XIV ha sido el pozo de incongruencias en el que ha sumido a la política española, de un lado a otro del espectro ideológico. Digamos que cada cual encontró estos días su fragmento confortable del mensaje</p></div><p class="article-text">
        La visita de Le&oacute;n XIV a Espa&ntilde;a ha dejado tantas lecturas que la cosa dar&iacute;a para varias Enc&iacute;clicas, no digamos ya textos de opini&oacute;n. Solo el acto del Papa en el Santiago Bernab&eacute;u dar&iacute;a en s&iacute; mismo para varias columnas porque all&iacute; ocurri&oacute; de todo, y nada medianamente discreto, desde trucos del mago Jorge Blas, pasando por David Bustamante cantando el himno de la alegr&iacute;a, hasta Manolo Lama y Paco Gonz&aacute;lez narrando un supuesto partido de f&uacute;tbol en el que la Iglesia marcaba goles a la soledad. El acto oscil&oacute; entre lo espiritual, lo pol&iacute;tico y Noche de Fiesta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero lo m&aacute;s llamativo de la visita oficial de Le&oacute;n XIV ha sido el pozo de incongruencias en el que ha sumido a la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola, de un lado a otro del espectro ideol&oacute;gico. Digamos que cada cual encontr&oacute; estos d&iacute;as su fragmento confortable del mensaje. Digamos que el Congreso se convirti&oacute; en un ejercicio de lectura selectiva de las Sagradas Escrituras.
    </p><p class="article-text">
        Mientras bendec&iacute;a a los inmigrantes en Canarias, los dirigentes de Vox le exig&iacute;an a Juanma Moreno que deje bien cerrada la &ldquo;prioridad nacional&rdquo;, o mientras el Pont&iacute;fice advert&iacute;a de que &ldquo;nuestra caridad no debe ser mero asistencialismo&rdquo;, El Pa&iacute;s publicaba que el Ayuntamiento de Madrid orden&oacute; el pasado marzo no avisar a las personas sin hogar antes de retirar sus pertenencias durante los operativos de limpieza. Es decir, la Concejal&iacute;a de Pol&iacute;ticas Sociales del consistorio madrile&ntilde;o traslad&oacute; a los trabajadores la instrucci&oacute;n de no advertir a quienes dorm&iacute;an en la calle para que no llegasen a tiempo de salvar sus zapatos, su medicaci&oacute;n, su documentaci&oacute;n o el resto de lo poco que conservaban. Seg&uacute;n cuenta el peri&oacute;dico, varios empleados municipales hasta han elevado su preocupaci&oacute;n al Colegio Oficial de Educadores Sociales de la Comunidad de Madrid al considerar que se estaba produciendo una &ldquo;vulneraci&oacute;n de principios &eacute;ticos profesionales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero las contradicciones no llegaron solo desde la derecha. El pontificado de Le&oacute;n XIV ha venido acompa&ntilde;ado de una ret&oacute;rica de apertura que seduce a buena parte de la izquierda, en el sentido de que ataca al neoliberalismo y a la indiferencia social que promulgan la derecha y la ultraderecha. Un Papa que habla de los pobres, que denuncia la especulaci&oacute;n financiera y que tiende la mano al migrante parece una anomal&iacute;a tan grata como aprovechable pol&iacute;ticamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero cuando Le&oacute;n XIV se subi&oacute; a la tribuna del Congreso y afirm&oacute; que &ldquo;toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepci&oacute;n hasta su ocaso natural&rdquo;, el aplauso ya no era modulable y, de hecho, dur&oacute; unos siete minutos. All&iacute; estaban diputados progresistas (salvo Podemos y BNG) participando del ritual de la ovaci&oacute;n pese a que el contenido de lo que aplaud&iacute;an chocaba frontalmente con principios que aseguran defender como irrenunciables.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n dijo el Papa que &ldquo;la pluralidad pol&iacute;tica no deber&iacute;a degenerar en descalificaci&oacute;n permanente al adversario&rdquo;, ovaci&oacute;n mediante de los diputados y diputadas, claro que s&iacute;.&nbsp;Los sobreactuados aplausos dejaron en evidencia que la jerarqu&iacute;a de derechos sigue existiendo en el Congreso, y los de las mujeres contin&uacute;an siendo &mdash;al menos en apariencia aclamatoria&mdash; materia negociable. Y la visita de Le&oacute;n XIV dej&oacute; en evidencia que somos un pa&iacute;s que pretende haberse secularizado del todo sin haber roto realmente con ciertas inercias culturales; un pa&iacute;s capaz de emocionarse con cualquier discurso m&iacute;nimamente moral siempre que no nos obligue a ordenar nuestras propias contradicciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/paz_129_13301191.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2026 20:00:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Podéis ir en paz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Papa León XIV,Congreso de los Diputados,Política,Iglesia católica,Religión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estos son los valores cristianos. Si no te gustan, tengo otros compatibles con mi xenofobia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/son-valores-cristianos-si-no-gustan-compatibles-xenofobia_129_13282828.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5aba94be-779b-454c-bbc3-630c7116e441_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144793.jpg" width="3215" height="1808" alt="Estos son los valores cristianos. Si no te gustan, tengo otros compatibles con mi xenofobia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hemos llegado a un punto en el que conceptos como la compasión, la solidaridad, el multilateralismo, el respeto al derecho internacional o la defensa de los derechos humanos se presentan como posiciones sospechosamente “de izquierdas”, poco menos que un desliz hacia el comunismo</p><p class="subtitle">El Papa lanza otro recado a los ultras y denuncia a los que “se arrodillan ante Dios y desprecian a los hermanos”</p></div><p class="article-text">
        Lo que el Papa Le&oacute;n XIV ha dicho estos d&iacute;as en Madrid, eso de&nbsp;que nadie puede arrodillarse ante el Se&ntilde;or y al mismo tiempo despreciar al pr&oacute;jimo,&nbsp;no es ninguna novedad teol&oacute;gica. Durante d&eacute;cadas habr&iacute;a sido considerado simplemente doctrina social b&aacute;sica de la Iglesia, pero la deriva&nbsp;actual&nbsp;es tal que en determinados ambientes&nbsp;se est&aacute; interpretando como una provocaci&oacute;n ideol&oacute;gica,&nbsp;generando&nbsp;incomodidad precisamente en los sectores que llevan d&eacute;cadas reclamando para s&iacute; el monopolio de los valores cristianos en la pol&iacute;tica.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hemos llegado a un punto&nbsp;en el que conceptos como la compasi&oacute;n, la solidaridad, el multilateralismo, el respeto al derecho internacional o la defensa de los derechos humanos se presentan&nbsp;como posiciones sospechosamente &ldquo;de izquierdas&rdquo;, poco menos que un desliz hacia el comunismo.&nbsp;Ya casi resulta&nbsp;veros&iacute;mil imaginarse a&nbsp;Abogados Cristianos estudiando una querella contra el&nbsp;Papa&nbsp;por desviacionismo ideol&oacute;gico.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El pasado mes de&nbsp;noviembre, en su primera reuni&oacute;n con la c&uacute;pula de los obispos espa&ntilde;oles, el Papa ya hab&iacute;a dicho que su principal preocupaci&oacute;n era el riesgo de manipulaci&oacute;n del mensaje cristiano desde los extremismos, una postura que le ha llevado a criticar&nbsp;en varias ocasiones&nbsp;al gobierno de&nbsp;Donald&nbsp;Trump.&nbsp;El presidente estadounidense lleg&oacute; a&nbsp;decir que el papa Le&oacute;n&nbsp;es&nbsp;&ldquo;d&eacute;bil en materia de delincuencia y p&eacute;simo en pol&iacute;tica exterior&rdquo;, una&nbsp;afirmaci&oacute;n tan&nbsp;rid&iacute;cula&nbsp;que uno&nbsp;podr&iacute;a pensar que es una publicaci&oacute;n de &lsquo;El&nbsp;Mundo&nbsp;Today&rsquo;.&nbsp;Pero es que Santiago Abascal&nbsp;no anda muy lejos de&nbsp;ese marco&nbsp;mental.&nbsp;Ya cuestion&oacute; p&uacute;blicamente al obispo de Canarias despu&eacute;s de que este recordara algo tan revolucionario como que atender a los migrantes constituye un deber cristiano y una obligaci&oacute;n moral elemental. El obispo a&ntilde;adi&oacute; que cualquiera que pensara lo contrario deber&iacute;a pasar cinco d&iacute;as sin comer dentro de una peque&ntilde;a embarcaci&oacute;n en alta mar. La respuesta de Abascal fue invitarle a abandonar &ldquo;su palacio episcopal&rdquo; y comprobar los efectos de la inmigraci&oacute;n irregular sobre la sanidad, la seguridad o los salarios de los espa&ntilde;oles.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El conflicto ya es casi m&aacute;s teol&oacute;gico que pol&iacute;tico, pero la&nbsp;visita del&nbsp;Papa&nbsp;ha&nbsp;venido a reforzar la pol&iacute;tica&nbsp;proinmigraci&oacute;n&nbsp;de S&aacute;nchez&nbsp;en un momento en el que necesita&nbsp;&mdash;y mucho&mdash; tirar de pol&iacute;tica exterior para tapar la inestabilidad&nbsp;y&nbsp;la&nbsp;crisis interna,&nbsp;y&nbsp;ha&nbsp;situado&nbsp;al PP,&nbsp;con&nbsp;la sombra de&nbsp;VOX,&nbsp;en&nbsp;un fabuloso&nbsp;encaje de bolillos&nbsp;para no verse retratado&nbsp;en el espejo que el Papa sostiene.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un PP que, por&nbsp;cierto, eligi&oacute;&nbsp;precisamente el fin de semana de la visita papal para posicionarse p&uacute;blicamente&nbsp;a favor de&nbsp;Keiko Fujimori en las elecciones peruanas; es decir, a favor de la hija del dictador condenado por cr&iacute;menes de lesa humanidad.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/rastreador/pp-comparte-video-feijoo-pidiendo-voto-ultra-fujimori-despues-borrase_132_13282001.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Feij&oacute;o public&oacute; el&nbsp;v&iacute;deo de&nbsp;apoyo y luego lo borr&oacute;&nbsp;en redes sociales</a>, pero&nbsp;asistimos al divertido&nbsp;malabarismo&nbsp;de&nbsp;ver esa publicaci&oacute;n&nbsp;junto al retuit de un mensaje del Papa diciendo que la historia sugiere que no es la cultura del enfrentamiento, si no la del encuentro, la que genera estabilidad y prosperidad.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; tiempos&nbsp;estos, c&oacute;mo para perd&eacute;rselos.&nbsp;Parafraseando &mdash;aunque probablemente de manera ap&oacute;crifa&mdash;&nbsp;a&nbsp;Groucho: Estos son&nbsp;los&nbsp;valores cristianos.&nbsp;Si no&nbsp;te&nbsp;gustan, tranquilo, que&nbsp;tengo otros&nbsp;perfectamente&nbsp;compatibles con&nbsp;mi xenofobia.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/son-valores-cristianos-si-no-gustan-compatibles-xenofobia_129_13282828.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Jun 2026 20:30:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estos son los valores cristianos. Si no te gustan, tengo otros compatibles con mi xenofobia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Iglesia católica,Papa León XIV,Vox,PP - Partido Popular,Alberto Núñez Feijóo,Keiko Fujimori,Xenofobia,Abogados Cristianos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mujer de Declan Rice y la ‘casita’ de Bad Bunny]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mujer-declan-rice-casita-bad-bunny_129_13269470.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57435725-ccb2-4d76-bc50-4dee14d729d9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La mujer de Declan Rice y la ‘casita’ de Bad Bunny"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Casita de Bad Bunny, la era Ozempic y la historia de Lauren Fryer hablan de lo mismo. De quién merece ser visto sobre un escenario (sea cual sea) y de cómo el valor de las mujeres sigue midiéndose demasiado a menudo por el espacio que ocupa su cuerpo</p></div><p class="article-text">
        Con una columnata rosa y amarilla, palmeras de pie y est&eacute;tica de postal caribe&ntilde;a, hay estos d&iacute;as una vivienda m&aacute;s cotizada que un piso con piscina en Madrid. Es la &lsquo;Casita&rsquo; de Bad Bunny, la recreaci&oacute;n de una vivienda tradicional puertorrique&ntilde;a convertida en escenario complementario durante sus conciertos de la gira &lsquo;Deb&iacute; tirar m&aacute;s fotos&rsquo;. Si lo piensas bien la &lsquo;Casita&rsquo; funciona como una met&aacute;fora bastante precisa de la situaci&oacute;n de la vivienda en Espa&ntilde;a porque a ella acceden de forma preferente y sin dificultad ricos, famosos e influencers. Incluso hemos visto por all&iacute; a la presidenta de Inditex, Marta Ortega. Aunque en su caso lo verdaderamente sorprendente es que no fuese la propietaria del inmueble y solo la invitada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, al parecer, a la &lsquo;Casita&rsquo; tambi&eacute;n pueden acceder algunos mortales escogidos por un chico con gorra que aparece de vez en cuando por el recinto dando paseos. Su misi&oacute;n consiste en rastrear entre el p&uacute;blico y seleccionar a varias privilegiadas para subirlas a ese escenario complementario. Y digo varias, en femenino, porque las agraciadas suelen ser chicas j&oacute;venes y atractivas. Como estrategia de marketing es impecable &mdash;de hecho, aqu&iacute; estoy yo escribiendo sobre ello&mdash;. Como recordatorio de que la cosificaci&oacute;n femenina sigue integrada en el entretenimiento contempor&aacute;neo, tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pensaba en eso de la cosificaci&oacute;n femenina viendo las celebraciones del Arsenal tras ganar la Premier League. Uno de los grandes referentes del equipo, Declan Rice, comparti&oacute; una fotograf&iacute;a junto a su pareja y su hijo sobre el c&eacute;sped. Ella es Lauren Fryer, y llevaba casi dos a&ntilde;os desaparecida de la vida p&uacute;blica. &iquest;La raz&oacute;n? No est&aacute; delgada. As&iacute; de sencillo y as&iacute; de brutal. Lauren Fryer no encaja en ese molde de <em>mujer-de-futbolista</em> que una parte deleznable de la sociedad considera aceptable, y por eso recibe una avalancha de comentarios verdaderamente insultantes sobre su peso cada vez que aparece en p&uacute;blico. Ni siquiera se limitan a juzgarla a ella: tambi&eacute;n juzgan a Rice por &ldquo;elegirla&rdquo; &mdash;usan ese verbo, &ldquo;elegir&rdquo;, como si fuera una transacci&oacute;n comercial en una tienda de ropa&mdash; como compa&ntilde;era de vida. Esta misma temporada, durante un Tottenham-Arsenal, un aficionado lleg&oacute; a mostrarle desde la grada una fotograf&iacute;a de su mujer en forma de burla.
    </p><p class="article-text">
        Hace pocas semanas le preguntaron a la artista Amaia por su f&iacute;sico en una entrevista en la revista Elle. Respond&iacute;a: &ldquo;<em>Ahora estoy en una con la autoestima m&aacute;s baja. Parece que de nuevo se est&aacute; poniendo de moda estar demasiado delgada, y me miro al espejo y me da rabia, es algo irracional. Y a m&iacute; me gusta comer. Es uno de los grandes placeres. Aunque hoy me hab&eacute;is subido el &aacute;nimo, &iexcl;me he visto mon&iacute;sima en las fotos!</em>&rdquo;. Amaia, que no debe de pesar m&aacute;s de 60 kilos, no se ve delgada porque el filtro se ha deformado por completo recientemente. Estamos viendo un regreso a esa era mortalmente antigorda de los a&ntilde;os noventa, con la irrupci&oacute;n de Ozempic en la cultura popular hasta el punto de que muchas de sus consumidoras m&aacute;s visibles son mujeres, actrices, que ya eran delgadas antes de empezar a utilizarlo.
    </p><p class="article-text">
        En el fondo, la Casita de Bad Bunny, la era Ozempic y la historia de Lauren Fryer hablan de lo mismo. De qui&eacute;n merece ser visto sobre un escenario (sea cual sea) y de c&oacute;mo el valor de las mujeres sigue midi&eacute;ndose demasiado a menudo por el espacio que ocupa su cuerpo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/mujer-declan-rice-casita-bad-bunny_129_13269470.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 20:03:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La mujer de Declan Rice y la ‘casita’ de Bad Bunny]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Ofrece peor imagen una toalla tendida o la enésima franquicia idéntica en una ciudad?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ofrece-peor-imagen-toalla-tendida-enesima-franquicia-identica-ciudad_129_13246693.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/496dbd92-fed7-42b0-8cd4-f7d5c42c4bb2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x240y2170.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Ofrece peor imagen una toalla tendida o la enésima franquicia idéntica en una ciudad?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los tendederos en las fachadas confiesan oficios, edades, rutinas y clases sociales; una geometría textil muy fotogénica (como en Lisboa) que revela que la ciudad todavía se pertenece a sí misma</p><p class="subtitle">PP y Vox prohíben en Lorca tender ropa en balcones: multas de hasta 1.500 euros para “preservar la estética urbana”</p></div><p class="article-text">
        Si paseas&nbsp;por&nbsp;las&nbsp;estrechas&nbsp;calles&nbsp;de N&aacute;poles, encajonadas entre edificios altos, sueles caminar bajo la sombra de la ropa mojada tendida de ventana a ventana. Es una parte intr&iacute;nseca de la cultura napolitana, esos tendederos suspendidos entre callejones que obedecen incluso a un c&oacute;digo propio donde la ropa interior y las prendas &iacute;ntimas se colocan en el centro, protegidas por s&aacute;banas, fundas de almohada o toallas que las ocultan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El derecho a tender la ropa en la calle se respeta en&nbsp;N&aacute;poles&nbsp;como una norma&nbsp;que&nbsp;act&uacute;a casi&nbsp;como democracia visual&nbsp;porque todos ense&ntilde;an al sol sus prendas h&uacute;medas.&nbsp;Los&nbsp;tendederos&nbsp;en las fachadas&nbsp;confiesan&nbsp;oficios, edades, rutinas&nbsp;y&nbsp;clases sociales;&nbsp;una geometr&iacute;a textil muy&nbsp;fotog&eacute;nica (como en Lisboa) que revela que la ciudad todav&iacute;a se pertenece a s&iacute; misma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, la legalidad de tender la ropa en el exterior de una vivienda puede variar de una ciudad a otra. En muchas localidades, las ordenanzas municipales incluyen normas espec&iacute;ficas sobre la utilizaci&oacute;n de las fachadas porque las&nbsp;fachadas&nbsp;nunca&nbsp;son neutras&nbsp;y decidir qu&eacute; puede verse y qu&eacute; debe esconderse&nbsp;en ellas&nbsp;es una decisi&oacute;n pol&iacute;tica de clase.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento de Lorca, gobernado por PP y Vox,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/murcia/politica/pp-vox-prohiben-lorca-tender-ropa-balcones-multas-1-500-euros-preservar-estetica-urbana_1_13194196.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha decidido&nbsp;recientemente&nbsp;que tender ropa en la fachada atenta contra la est&eacute;tica urbana y podr&aacute; castigarse con multas de hasta 1.500 euros</a>. La nueva ordenanza tambi&eacute;n persigue colchones, bombonas y cualquier elemento &ldquo;antiest&eacute;tico&rdquo; visible desde la calle.&nbsp;Todo&nbsp;con el objetivo de dar la&nbsp;&ldquo;mejor imagen posible&rdquo; de la ciudad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute;&nbsp;significa exactamente &ldquo;la mejor imagen posible&rdquo;&nbsp;de una ciudad? &iquest;Las terrazas plastificadas de franquicias id&eacute;nticas en cada esquina&nbsp;dan una&nbsp;mejor imagen?&nbsp;&iquest;Los letreros luminosos de&nbsp;bakerys,&nbsp;specialty&nbsp;coffees&nbsp;y dem&aacute;s anglicismos intercambiables que poco tienen que ver con la identidad&nbsp;propia de las ciudades espa&ntilde;olas&nbsp;nos&nbsp;embellecen&nbsp;de cara a la galer&iacute;a?&nbsp;&iquest;Toda esa&nbsp;homogenizaci&oacute;n&nbsp;proyecta&nbsp;una imagen m&aacute;s cosmopolita que una toalla tendida o, al rev&eacute;s,&nbsp;una imagen profundamente m&aacute;s cateta, a lo &lsquo;Bienvenido&nbsp;Mr. Marshall&rsquo;?
    </p><p class="article-text">
        El ge&oacute;grafo Edward Relph acu&ntilde;&oacute; el concepto &lsquo;placelessness&rsquo; para describir ese debilitamiento de la identidad de un lugar debido a los procesos homogeneizadores; ciudades&nbsp;donde desaparece cualquier rastro de singularidad bajo&nbsp;la&nbsp;capa de cafeter&iacute;as id&eacute;nticas,&nbsp;mismas cadenas de ropa, logos repetidos y escaparates&nbsp;que podr&iacute;an estar en Lorca, en Birmingham,&nbsp;en&nbsp;Atlanta,&nbsp;en un centro comercial&nbsp;sin alma,&nbsp;o en&nbsp;la tambi&eacute;n desalmada zona de embarque de un&nbsp;aeropuerto.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tengo la sensaci&oacute;n de que las ciudades llevan a&ntilde;os expulsando todo aquello que recuerde a la vida real, de que se&nbsp;dise&ntilde;an&nbsp;cada vez m&aacute;s desde intereses privados o alianzas p&uacute;blico-privadas que compiten por atraer inversi&oacute;n y turismo, y no por cuidar a los vecinos que las habitan.&nbsp;Casi todo&nbsp;es una mezcla ya&nbsp;de patrimonio anodino y especulaci&oacute;n desenfrenada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ropa tendida es una necesidad dom&eacute;stica, no una provocaci&oacute;n est&eacute;tica, y convertir los h&aacute;bitos cotidianos de la gente sin grand&iacute;simos recursos en un problema visual es, en el fondo, una forma de expulsi&oacute;n.&nbsp;Si lo piensas, en realidad, la&nbsp;ropa tendida&nbsp;en las fachadas de los pisos singulariza&nbsp;las ciudades&nbsp;y les da un saludable&nbsp;aspecto&nbsp;de pertenencia.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ofrece-peor-imagen-toalla-tendida-enesima-franquicia-identica-ciudad_129_13246693.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 May 2026 19:52:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Ofrece peor imagen una toalla tendida o la enésima franquicia idéntica en una ciudad?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciudades,Turistificación,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Y encima, sentirte culpable]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sentirte-culpable_129_13227890.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a761ed7-f124-4da3-8336-d8fff19c5110_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2811y1874.jpg" width="1200" height="675" alt="Y encima, sentirte culpable"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mayor logro del sistema no es haber disparado los precios de alquiler hasta hacer imposible el acceso a la vivienda para millones de personas, sino haber conseguido que esas mismas personas se sientan culpables por ello, hasta el punto de convertir una crisis estructural en una sensación íntima de insuficiencia</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy en un limbo. Hay peque&ntilde;as ayudas o pisos de protecci&oacute;n oficial para j&oacute;venes, pero yo ya no entro en ese baremo. Y tampoco soy tan viejo como para tener otros beneficios. Estoy atrapado en una nada con una ni&ntilde;a. Siento verg&uuml;enza. Es un fracaso. Tengo 44 a&ntilde;os y a&uacute;n no tengo casa propia, aunque tenga trabajo&rdquo;, contaba un hombre en el tercer programa de &lsquo;El Juicio&rsquo;, el espacio presentado por Jos&eacute; Luis Sastre en La 2, que la semana pasada abordaba si es l&iacute;cito o no hacer negocio con ella. El 'jurado popular' del programa dictamin&oacute;, con 5 votos a favor y 4 en contra, que, con l&iacute;mites, s&iacute; es l&iacute;cito hacer negocio con la vivienda. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la &ldquo;sentencia&rdquo; que ya dice mucho del estado de la conversaci&oacute;n p&uacute;blica sobre este asunto, lo que me qued&oacute; resonando toda la semana en la cabeza fue la frase del hombre de 44 a&ntilde;os que vive de alquiler. No es un caso aislado, claro. De hecho, un estudio realizado por la Federaci&oacute;n de Asociaciones Inmobiliarias (FAI) y Sociedad Espa&ntilde;ola de Alquiler Garantizado (SEAG) revel&oacute; que la edad media de los inquilinos en Espa&ntilde;a creci&oacute; un 11,9% en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, superando ya los 35 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        El alquiler ha dejado de ser una etapa de transici&oacute;n para convertirse una condici&oacute;n permanente con un coste que va mucho m&aacute;s all&aacute; de lo econ&oacute;mico y afecta tambi&eacute;n al plano emocional, casi dir&iacute;a que identitario, porque vivir de alquiler produce una sensaci&oacute;n de impermanencia total. Cuadros sin colgar por no estropear las paredes ajenas, objetos que tendr&aacute;s que trasladar pronto a otro piso, muebles que con toda probabilidad se perder&aacute;n por el camino, incertidumbre, inseguridad, gastos y m&aacute;s gastos. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En muchos otros pa&iacute;ses vivir de alquiler no conlleva carga moral alguna. Es una opci&oacute;n plenamente digna y funcional respaldada por marcos legales que protegen al inquilino. En Espa&ntilde;a pasa exactamente lo contrario. Alquilar se interpreta como una prueba de insuficiencia personal, una especie de adolescencia prolongada (y nadie quiere prolongar su adolescencia), como resultado de d&eacute;cadas de pol&iacute;ticas que apostaron sistem&aacute;ticamente por la propiedad como &uacute;nico modelo v&aacute;lido. Alquilar es, ahora mismo, peor financiera (imposibilita el ahorro) y psicol&oacute;gicamente (te hace sentir culpable por no tener ahorros y no poder controlar tu propio entorno).
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que se puede casi que decir que el mayor logro del sistema no es haber disparado los precios de alquiler hasta hacer imposible el acceso a la vivienda para millones de personas, sino haber conseguido que esas mismas personas se sientan culpables por ello, interiorizando un fracaso que no les pertenece, hasta el punto de convertir una crisis estructural en una sensaci&oacute;n &iacute;ntima de insuficiencia.
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que el hombre de 44 a&ntilde;os que sal&iacute;a en el programa no ha fracasado. Seg&uacute;n contaba tiene trabajo, una hija a la que cuida, puede pagar su alquiler mensualmente y, pese a todo ello, siente verg&uuml;enza. Y lo peor es que es un sentimiento compartido por muchos como resultado de ese relato perfectamente construido para que el malestar no se dirija hacia arriba, sino hacia abajo, o peor a&uacute;n, hacia adentro. Porque qu&eacute; f&aacute;cil resulta todo, sist&eacute;micamente hablando, cuando la rabia se convierte en resignaci&oacute;n y la resignaci&oacute;n en verg&uuml;enza propia o incluso en culpa.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sentirte-culpable_129_13227890.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 May 2026 22:49:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Y encima, sentirte culpable]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Florentino Pérez o la hipertrofia del poder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/florentino-perez-hipertrofia_129_13218893.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13c8c656-bc34-4677-b021-8c0ec09e0978_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Florentino Pérez o la hipertrofia del poder"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Florentino no llega a sus extremos escénicos, pero comparte con Trump la irritación ante las preguntas incómodas y la alergia a cualquier atisbo de crítica periodística</p></div><p class="article-text">
        Florentino P&eacute;rez lleg&oacute; al Real Madrid en el a&ntilde;o 2000 con una promesa tan audaz que rozaba casi lo inveros&iacute;mil, quer&iacute;a arrebatarle Luis Figo al Bar&ccedil;a. Desde ese primer golpe de efecto &ndash; unos 10.000 millones de pesetas mediante &ndash; , qued&oacute; claro que Florentino no era un presidente m&aacute;s al uso porque era, antes que nada, un empresario que hab&iacute;a comprendido que el f&uacute;tbol pod&iacute;a convertirse en la plataforma definitiva para ampliar influencia y prestigio. Florentino quer&iacute;a convertir el Real Madrid en m&aacute;s que club, una marca global, un activo de poder blando capaz de competir con las grandes corporaciones del entretenimiento mundial. Y lo cierto es que lo consigui&oacute;. Consigui&oacute;, de hecho, la marca y los t&iacute;tulos. El Santiago Bernab&eacute;u dej&oacute; de ser solo un estadio para convertirse en un centro de relaciones institucionales, un escaparate desde el que Florentino teji&oacute; una vasta red de conexiones empresariales, financieras, medi&aacute;ticas y pol&iacute;ticas que amplificaron su figura mucho m&aacute;s all&aacute; del deporte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde aquel a&ntilde;o 2000, Florentino P&eacute;rez se ha consolidado como el presidente m&aacute;s exitoso de la historia del Real Madrid. Ese m&eacute;rito es indiscutible, igual que su ofensiva institucional contra el Bar&ccedil;a por el Caso Negreira. El problema es que no todas las defensas cerradas que recibe nacen de una convicci&oacute;n sincera sobre esos dos logros. Muchas defensas responden a algo bastante m&aacute;s elemental: el miedo a la cr&iacute;tica. Florentino concentra apoyos desde sectores muy distintos del madridismo porque encarna el poder en su estado m&aacute;s puro, con toda la capacidad de influencia y protecci&oacute;n que implica, y porque existe una parte del entorno que ha terminado confundiendo la defensa del presidente con la defensa del propio club, como si uno hubiese engullido al otro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese es el problema estructural de cualquier liderazgo excesivamente personalista: cuando desaparece la cr&iacute;tica interna y toda discrepancia se interpreta como una deslealtad, la relaci&oacute;n entre el l&iacute;der y su entorno acaba convirti&eacute;ndose en una simple simbiosis autorreferencial. Y la adulaci&oacute;n acaba convirti&eacute;ndose en la peor de las drogas porque el adulado deja de percibir el mundo tal y como es, y empieza a percibirlo tal y como le dicen que es, una visi&oacute;n que b&aacute;sicamente coincide con la suya propia.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay muchos ejemplos de esa vanidad hipertrofiada, Donald Trump es quiz&aacute;s el caso m&aacute;s evidente. Florentino no llega a sus extremos esc&eacute;nicos, pero comparte con Trump la irritaci&oacute;n ante las preguntas inc&oacute;modas y la alergia a cualquier atisbo de cr&iacute;tica period&iacute;stica. Cuando alg&uacute;n comentario opuesto le roza, el mecanismo de defensa es siempre el mismo: o intentar silenciarlo, o tirar de legado como autojustificaci&oacute;n &mdash;&ldquo;Hemos ganado 66 t&iacute;tulos entre f&uacute;tbol y baloncesto. Somos la admiraci&oacute;n del mundo. Llevo aqu&iacute; 26 a&ntilde;os y hemos hecho el club m&aacute;s valioso del mundo&rdquo;&mdash;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas, el vestuario del Real Madrid se ha convertido en un colador con filtraciones sobre peleas, desavenencias, ajustes internos y malestar, con su traducci&oacute;n en el plano deportivo. Ante esta verbena interna, un presidente podr&iacute;a preguntarse p&uacute;blicamente sobre si los jugadores que tiene en el vestuario est&aacute;n a la altura del escudo o sobre si &eacute;l mismo est&aacute; a la altura en la gesti&oacute;n del conflicto. Pero Florentino opt&oacute; en su ins&oacute;lita rueda de prensa por el camino de la &ldquo;campa&ntilde;a organizada&rdquo; y dej&oacute; caer que lo verdaderamente grave no hab&iacute;an sido las patadas entre jugadores, sino que la prensa las publicara. Porque si algo no se cuenta deja m&aacute;gicamente de existir.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es lo que ocurre con los l&iacute;deres que llevan tanto tiempo en el poder - &ldquo;Me tendr&aacute;n que echar a tiros&rdquo;, dijo-: llegado a un punto son incapaces de distinguir entre poder e impunidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/florentino-perez-hipertrofia_129_13218893.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 19:53:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Florentino Pérez o la hipertrofia del poder]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Florentino Pérez,Real Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Informe Roedores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/informe-roedores_129_13210120.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1fcb83c8-8741-4904-9b80-c23a3ad37458_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Informe Roedores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Existe una forma muy precisa de ignorancia política —muy practicada en España— que es la ignorancia militante. Vamos, el político no es ignorante, sencillamente tiene la obstinación de llevar la contraria</p><p class="subtitle">El presidente de Canarias recurrió a la inteligencia artificial para defender ante la ministra de Sanidad que las ratas nadan</p></div><p class="article-text">
        Me imagino la escena tal que as&iacute;:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un presidente auton&oacute;mico, a las cinco de la tarde de un s&aacute;bado, tecleando en el buscador de su tel&eacute;fono m&oacute;vil la pregunta decisiva, la que va a plantar cara a la OMS, a veintitr&eacute;s pa&iacute;ses coordinados y a decenas de t&eacute;cnicos desplazados sobre el terreno:
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>ChatGPT: Hola, Fernando. &iquest;En qu&eacute; puedo ayudarte hoy?</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Fernando: Buenas tardes. Tan solo una pregunta: &iquest;Pueden las ratas nadar?</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        La IA responde entonces que s&iacute;, que las ratas son excelentes nadadoras, pueden recorrer largas distancias, algunas incluso bucean. ChatGPT no dice nada de que sean capaces de practicar apnea, pero quien sabe. Lo acompa&ntilde;a todo con un emoticono de una rata y otro de una gotita de agua, para ilustrar mejor el asunto. Y Fernando Clavijo hace una captura de pantalla convencido de su solidez argumentativa: El crucero no puede fondear frente a la costa canaria, no se&ntilde;or, las ratas pueden llegar nadando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ministra responde entonces con un documento llamado &ldquo;Informe Roedores&rdquo;, un episodio nacional que remite en s&iacute; mismo a los mejores d&iacute;as de Chiquito de la Calzada. El informe explica que los t&eacute;cnicos han inspeccionado el barco y no hay ratas. No hay, por cierto, ni siquiera ratas en el origen del problema, sino <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/colilargo-raton-silvestre-transmite-cepa-hantavirus-andes_1_13205084.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ratones colilargos silvestres</a>, que viven en bosques andinos y zonas cercanas a la estepa. Explica por qu&eacute; ning&uacute;n t&eacute;cnico considera la hip&oacute;tesis del rat&oacute;n andino espont&aacute;neamente nadador como amenaza. Explica que el barco es un crucero con todos los sistemas de prevenci&oacute;n de plagas y que la hip&oacute;tesis m&aacute;s s&oacute;lida apunta, no a roedores dentro del barco, sino al ornit&oacute;logo holand&eacute;s que hab&iacute;a recorrido Chile y Argentina antes de embarcar, y que probablemente llevaba el virus en el cuerpo. Fin del Informe Roedores.
    </p><p class="article-text">
        Existe una forma muy precisa de ignorancia pol&iacute;tica (muy practicada en Espa&ntilde;a) que es la ignorancia militante. Vamos, el pol&iacute;tico no es ignorante, sencillamente tiene la obstinaci&oacute;n de llevar la contraria. No hay una sola crisis en este pa&iacute;s en el que no haya aparecido la pol&iacute;tica trinchera, con la oposici&oacute;n por mandato sea cual sea la situaci&oacute;n o emergencia. Por supuesto, tambi&eacute;n Ayuso se sum&oacute; a esta noble tendencia desde su fallido retiro mexicano (&iquest;Habr&aacute; vuelto ya o seguir&aacute; por Riviera Maya a costa del contribuyente madrile&ntilde;o?), rechazando que un hospital ubicado en Madrid (que no un hospital de Madrid) acoja a los espa&ntilde;oles del crucero. &ldquo;No estoy de acuerdo&rdquo;, dijo. Imaginad lo extraordinario que hubiese resultado lo contrario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que el hantavirus est&aacute; dejando el list&oacute;n humanitario alt&iacute;simo estos d&iacute;as. A algunos s&oacute;lo les ha faltado pedir directamente que quemen el barco, como hubiesen hecho en La Edad Media cuando se cre&iacute;a que la enfermedad era un problema espiritual y el fuego la &uacute;nica respuesta que la teolog&iacute;a pon&iacute;a a disposici&oacute;n de la epidemiolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash;&iexcl;A la hoguera todo el mundo!</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash;Ojo, pero tambi&eacute;n hay espa&ntilde;oles a bordo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&mdash;Bueno, esos que no vayan a la hoguera, pero que desembarquen en otra parte.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Se habla mucho de las dos Espa&ntilde;as como si fuesen un fen&oacute;meno geogr&aacute;fico o ideol&oacute;gico indefinido, algo referente a la izquierda o derecha, norte o sur, Madrid y el resto del territorio. Pero esta semana las dos Espa&ntilde;as han tenido dos caras concret&iacute;simas. Una es la de quienes pusieron en marcha una operaci&oacute;n internacional <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/23-paises-coordinados-ue-oms-dispositivo-precedentes-evitar-propagacion-hantavirus_1_13203608.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">coordinada con veintitr&eacute;s pa&iacute;ses</a>, para dar cobertura y atenci&oacute;n a un grupo de seres humanos a la deriva. La otra es la de quienes se opusieron obstinadamente infiriendo que mejor cargarle el marr&oacute;n a otro. El temor es entendible, dada la pandemia reciente, pero precisamente por las lecciones que nos dej&oacute; aquello da pavor comprobar que algunos siguen reaccionando con exactamente los mismos reflejos pusil&aacute;nimes.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/informe-roedores_129_13210120.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2026 20:59:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Informe Roedores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Hantavirus,Canarias,Fernando Clavijo,Mónica García,Sanidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Haced algo ya, coño!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/haced-cono_129_13191800.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9cc8b4ff-f4db-4d45-a9d7-a4d3d1f2ad34_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Haced algo ya, coño!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Qué sensación, si no ganas de gritar, puede dejarnos ver cómo las derechas han vuelto a coordinarse para tumbar un Real Decreto que, aun siendo insuficiente, habría aliviado la vida de miles de personas; anticipando un modelo que, si gobiernan, se convertirá en el paisaje fijo</p></div><p class="article-text">
        La semana pasada se escuch&oacute; un grito en el Congreso que rasg&oacute;, por un instante, toda la frialdad parlamentaria con la que se estaba despachando la congelaci&oacute;n de los alquileres. Una chica llamada Irene, cuyo edificio fue comprado por un fondo de inversi&oacute;n sin intenci&oacute;n de renovar sus contratos, grit&oacute; lo que hubi&eacute;semos gritado los uno de cada cuatro espa&ntilde;oles que vivimos de alquiler: <a href="https://www.eldiario.es/politica/ultima-hora-actualidad-politica-directo_6_13177713_1122235.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;&iexcl;Haced algo, ya co&ntilde;o! Sois culpables de esta situaci&oacute;n&rdquo;</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; sensaci&oacute;n, si no ganas de gritar, nos puede dejar escuchar a la ministra de Vivienda, Isabel Rodr&iacute;guez, &mdash;multipropietaria, por supuesto&mdash;, diciendo en una entrevista en El Pa&iacute;s, con sonrisa amplia, que &ldquo;Hemos ganado; quienes defienden el pelotazo ya no se atreven a decirlo en p&uacute;blico&rdquo;, como si el relato fuese m&aacute;s importante que la realidad social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; sensaci&oacute;n, si no ganas de gritar, puede dejarnos ver c&oacute;mo las derechas han vuelto a coordinarse para tumbar un Real Decreto que, aun siendo insuficiente, habr&iacute;a aliviado la vida de miles de personas; anticipando un modelo que, si gobiernan, se convertir&aacute; en el paisaje fijo.
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; sensaci&oacute;n, si no ganas de gritar, nos puede dejar escuchar a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel D&iacute;az Ayuso, diciendo que uno tiene las propiedades que se ha ganado y tiene el derecho de poner el precio que le convenga, argumentando (si el uso de ese verbo es siquiera posible trat&aacute;ndose de semejante afirmaci&oacute;n) sin pudor que &ldquo;cada vez menos personas quieren ser propietarias&rdquo;, que &ldquo;ahora la gente se las quita (las casas) de encima&rdquo;, mientras ella misma sigue aumentando su cartera inmobiliaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; sensaci&oacute;n nos puede dejar a los que vivimos de alquiler en Madrid si no esas ganas de gritar, esa desaz&oacute;n arrastrada por la certeza de que nada cambiar&aacute; mientras no haya una movilizaci&oacute;n masiva y sostenida en el tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 24 de mayo hay una manifestaci&oacute;n convocada en defensa del derecho a la vivienda por la Confederaci&oacute;n de Sindicatos de Inquilinas. &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n los sindicatos mayoritarios? &iquest;Por qu&eacute; no est&aacute;n preocupados por la movilidad social descendente y la amenaza a la cohesi&oacute;n social? &iquest;Por qu&eacute; no promueven una huelga? &iquest;Por qu&eacute; otros sectores que tambi&eacute;n sufren la p&eacute;rdida de poder adquisitivo de la poblaci&oacute;n no se movilizan, no se suman con fuerza? &iquest;Quiz&aacute; porque los propios agentes sociales son propietarios?&nbsp;&iquest;Quiz&aacute; porque todos conocemos a alguien en nuestro entorno cercano o lejano que especula con la vivienda de alg&uacute;n modo, subiendo alquileres porque as&iacute; lo dicta el mercado (&ldquo;No voy a ser yo menos&rdquo;), u optando por alquiler tur&iacute;stico porque es m&aacute;s rentable? &iquest;Quiz&aacute; porque desde la posici&oacute;n de un propietario es dif&iacute;cil empatizar con la de un inquilino que se deja un 80-90% de sueldo en un alquiler, igual que es dif&iacute;cil empatizar con el hambre cuando tienes la nevera llena? &iquest;Quiz&aacute; porque la vivienda es en Espa&ntilde;a el Salvaje Oeste, el &uacute;nico territorio sin ley, y para muchos es comod&iacute;simo que siga de ese modo? Tal vez porque los que especulan lo hacen sirvi&eacute;ndose de un derecho convertido en negocio, y ese negocio lo administran, entre otros, los mismos pol&iacute;ticos encargados de legislarlo. Tal vez porque el conflicto de intereses no es un accidente del sistema, es el sistema en s&iacute; mismo. Tal vez porque vivimos en un pa&iacute;s completamente partido en dos, arrasado por un boquete que no deja de ensancharse.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/haced-cono_129_13191800.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 19:34:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Haced algo ya, coño!]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Congreso de los Diputados,Derecha,Extrema derecha,Isabel Rodríguez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La más indigna forma de transfuguismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/indigna-forma-transfuguismo_129_13174170.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9a057d2-ea55-4030-bc3c-4e451b2463df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La más indigna forma de transfuguismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Salvo sorpresa, veremos al PP recuperar el Ayuntamiento de Lugo veintisiete años después, auspiciado por tres muertes y una tránsfuga. Podría ser la secuela ficticia de una película de Mike Newell, pero desafortunadamente no lo es</p><p class="subtitle">Claves de la escandalosa censura en Lugo: una tránsfuga, tres muertos y la ambición de un PP incapaz de esperar un año</p></div><p class="article-text">
        Como aficionada al f&uacute;tbol estoy m&aacute;s que acostumbrada a ver c&oacute;mo los jugadores se venden por unos billetes, incluso si son del equipo rival. Es una pr&aacute;ctica tan com&uacute;n como institucionalizada. Pero a los futbolistas no los vota nadie, ning&uacute;n socio deposita en ellos un mandato o una confianza c&iacute;vica, es parte de su ADN lo de llegar e irse, vienen con un cheque y con otro se van. Cuando el transfuguismo entra en la pol&iacute;tica est&aacute; brotando la mayor de las deslealtades: que un electo utilice su esca&ntilde;o para alterar el mandato de las urnas, que un representante p&uacute;blico usurpe la voluntad de los ciudadanos para cambiar o alterar las mayor&iacute;as. Y entrando ya en el plano &eacute;tico (que deber&iacute;a haberlo), que apoye a un partido que representa lo contrario a los valores que sol&iacute;a defender, salvo alguna revelaci&oacute;n ideol&oacute;gica tan inveros&iacute;mil como mitol&oacute;gica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El transfuguismo es una forma de corrupci&oacute;n, una pr&aacute;ctica antidemocr&aacute;tica que, aunque legal, muestra una debilidad profunda en la democracia. Ning&uacute;n partido est&aacute; libre de pecado, eso es as&iacute;. Pero <a href="https://www.eldiario.es/galicia/mocion-censura-lugo-dara-alcaldia-pp-gracias-transfuga-socialista-debatira-jueves-7-mayo_1_13166345.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el caso del Ayuntamiento de Lugo</a>, a la ya de por s&iacute; turbia pr&aacute;ctica del transfuguismo, se suma la casu&iacute;stica propia. No estamos hablando de un contexto normal ni de habituales discrepancias pol&iacute;ticas, estamos hablando de un contexto salpicado por la tr&aacute;gica cadena de muertes de tres (ex)compa&ntilde;eros de la tr&aacute;nsfuga Mar&iacute;a Reigosa (Por contextualizar, en el per&iacute;odo de un a&ntilde;o han fallecido la alcaldesa Paula Alvarellos, por un infarto, y los concejales Pablo Permuy y Olga L&oacute;pez Racamonde, por c&aacute;ncer).
    </p><p class="article-text">
        La Xunta de Galicia acaba de anunciar la vacante en la Jefatura del Servicio de Litoral lucense que, seg&uacute;n denuncian el PSOE y el BNG, estar&iacute;a esperando a Reigosa al final del t&uacute;nel de la moci&oacute;n de censura. Ella asegura que no concurrir&aacute; y el gobierno gallego dice que no es un puesto creado a dedo. Sea como fuere, el PP volver&aacute; a gobernar Lugo veintisiete a&ntilde;os despu&eacute;s gracias al apoyo de Reigosa, salvo giro de guion inesperad&iacute;simo. Elena Candia, presidenta provincial del partido y designada directamente por Feij&oacute;o como integrante del comit&eacute; ejecutivo nacional, empu&ntilde;ar&aacute; el bast&oacute;n de mando el pr&oacute;ximo 7 de mayo, salvo sorpresa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima muerte grupo del PSOE en el Ayuntamiento de Lugo, la de Olga L&oacute;pez, concejala de Cohesi&oacute;n social, ocurri&oacute; el pasado 6 de abril. Hay que reconocer que, al menos, Candia tuvo unas horas, puede que d&iacute;as, de cortes&iacute;a para iniciar los contactos para la maniobra. &ldquo;Tenemos que aprovechar la oportunidad de mejorar Lugo&rdquo;, dijo la semana pasada la futura alcaldesa de la ciudad. La oportunidad. Como si se tratase de los D&iacute;as Fant&aacute;sticos de El Corte Ingl&eacute;s o alguna oferta de Lidl, y no de un indigno movimiento pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Los gallegos estamos m&aacute;s que acostumbrados a personajes oportunistas sin escr&uacute;pulos dentro de nuestra pol&iacute;tica regional. Es un mal ancestral que casi surge de la propia tierra, representantes p&uacute;blicos partidarios de servirse a s&iacute; mismos antes que servir al ciudadano violando el concepto de compromiso. Pero hay situaciones en las que, por su excepcionalidad, lo comprensible es que la humanidad y la cortes&iacute;a institucional se antepongan a los intereses propios y a las pol&iacute;ticas de partido. No ser&aacute; en Lugo donde en unos d&iacute;as veremos al PP recuperar el Ayuntamiento veintisiete a&ntilde;os despu&eacute;s, auspiciado por tres muertes y una tr&aacute;nsfuga. Podr&iacute;a ser la secuela ficticia de una pel&iacute;cula de Mike Newell, pero desafortunadamente no lo es.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/indigna-forma-transfuguismo_129_13174170.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Apr 2026 20:59:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La más indigna forma de transfuguismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Política,Partidos Políticos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cada vez más hombres quieren que las mujeres no votemos. Y algunos están en La Casa Blanca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vez-hombres-quieren-mujeres-no-votemos-casa-blanca_129_13155465.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3f602331-55d1-4512-85aa-1994f6d9c673_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cada vez más hombres quieren que las mujeres no votemos. Y algunos están en La Casa Blanca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que esta panda defiende es el voto familiar. Es decir, un voto por hogar. Pero, por supuesto, ese voto correspondería al marido y no a la mujer porque los hombres, opinan, ostentan la máxima autoridad familiar. La razón detrás de toda esta corriente puede estar en el hecho de que los hombres son más propensos a votar por la derecha que las mujeres</p><p class="subtitle">La guerra santa de Pete Hegseth: la teología cristiana militante que ha alentado el ataque de EEUU contra Irán</p></div><p class="article-text">
        El secretario de Defensa, Pete Hegseth, es seguidor de un pastor nacionalista cristiano que sostiene que las mujeres no deber&iacute;an tener derecho al voto. No es una afiliaci&oacute;n superficial, Hegseth lleg&oacute; a compartir en sus redes sociales el a&ntilde;o pasado un v&iacute;deo en el que ese pastor defend&iacute;a abiertamente esa idea.&nbsp;El secretario de Defensa, por supuesto, no es el &uacute;nico partidario de Trump en sugerir que lo de votar hay que dejarlo en manos de gente preparada, es decir, de los hombres. Tambi&eacute;n lo hizo, por ejemplo, John McEntee, asesor principal del Proyecto 2025 y exdirector de la Oficina de Personal Presidencial de la Casa Blanca de Trump. O Paul Ingrassia, a quien Trump nomin&oacute; para dirigir la Oficina del Asesor Especial, sugiri&oacute; derogar el voto femenino en un podcast.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que esta panda defiende es el voto familiar. Es decir, un voto por hogar. Pero, por supuesto, ese voto corresponder&iacute;a al marido y no a la mujer porque los hombres, opinan, ostentan la m&aacute;xima autoridad familiar. La raz&oacute;n detr&aacute;s de toda esta corriente puede estar en el hecho de que los hombres son m&aacute;s propensos a votar por la derecha que las mujeres. Tambi&eacute;n hay quien tiene esta convicci&oacute;n por razones religiosas, una especie de mandato b&iacute;blico. Pero tambi&eacute;n est&aacute;n los influencers y podcasters del ala ultraconservadora estadounidense que llevan meses normalizando la idea de derogar la Decimonovena Enmienda por pura misoginia. Sin medias tintas, son tipos que odian y desprecian a las mujeres, nos presentan como par&aacute;sitas, y creen y esperan que volvamos a estar subordinadas a ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; excluir a las mujeres? Porque su delicadeza las hace inadecuadas para la pr&aacute;ctica y la experiencia en los grandes asuntos de la vida, las arduas empresas de la guerra y las exigentes responsabilidades del Estado. Adem&aacute;s, su atenci&oacute;n est&aacute; tan centrada en la crianza de sus hijos que la naturaleza las ha dotado de mayor aptitud para las tareas dom&eacute;sticas. Y los ni&ntilde;os no tienen juicio ni voluntad propios&hellip;&rdquo;. Esto le escrib&iacute;a John Adams a James Sullivan el 26 de mayo de 1776. Doscientos cincuenta a&ntilde;os despu&eacute;s, estamos volviendo a esto, a ese ideal de mujeres sumisas, delicadas, esposas tradicionales, amas de casa entregadas, sin voz ni voto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ni siquiera hace falta que se ponga en pr&aacute;ctica, el simple hecho de que esta idea vuelva a circular ya es aterrador. Aunque no se llegue a ese escenario (legislativamente ser&iacute;a bastante complejo), la convicci&oacute;n ya est&aacute; flotando, el derecho de las mujeres a votar ya est&aacute; siendo cuestionado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El sufragio universal no es negociable sin vaciar la propia idea de democracia. Pero esto es lo que esta gente &mdash;que se permite el lujo de ir por el mundo dando lecciones, por cierto&mdash; entiende por democracia, un sistema en el que el voto sea de ellos. Las ideas m&aacute;s repulsivas de los mis&oacute;ginos m&aacute;s extremos de Internet se est&aacute;n difundiendo ante nuestros propios ojos desde despachos de la Casa Blanca por otros mis&oacute;ginos. Estamos a un susto de dejar sin ficci&oacute;n a Margaret Atwood.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vez-hombres-quieren-mujeres-no-votemos-casa-blanca_129_13155465.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 19:38:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cada vez más hombres quieren que las mujeres no votemos. Y algunos están en La Casa Blanca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[mujeres,Estados Unidos,Donald Trump,Casa Blanca,Extrema derecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿En la salud y en la enfermedad? Por qué ellas lo tienen más difícil (y se sienten más solas) que ellos cuando enferman]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/salud-enfermedad-dificil-sienten-solas-enferman_1_13145596.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75985050-055f-4ab0-9dc1-4f216a7b3c59_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140879.jpg" width="1811" height="1019" alt="¿En la salud y en la enfermedad? Por qué ellas lo tienen más difícil (y se sienten más solas) que ellos cuando enferman"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Testimonios y estudios muestran que la enfermedad femenina aumenta el riesgo de ruptura en las parejas heterosexuales y revela una profunda desigualdad con raíces estructurales en los cuidados a lo largo de los años</p><p class="subtitle">“No duermo más de dos horas seguidas”: cuando la brecha de cuidados empeora el sueño y la salud de las madres</p></div><p class="article-text">
        Patricia llevaba seis a&ntilde;os con su pareja, dos compartiendo piso, cuando un d&iacute;a, palp&aacute;ndose en la ducha, se encontr&oacute; un bulto en el pecho. Ah&iacute; comenz&oacute; un periplo que muchas mujeres describen como interminable, no solo por la enfermedad en s&iacute;, sino por la incertidumbre que la rodea: biopsias, consultas, preoperatorio, miedos, ansiedades, noches en vela haciendo suposiciones o esperando resultados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Patricia estaba acostumbrada a ir sola al m&eacute;dico por cualquier cosa: una gripe, unas anginas, un dolor de espalda, una picadura, los virus corrientes, as&iacute; que asumi&oacute; que tambi&eacute;n atravesar&iacute;a esto por su cuenta. No se plante&oacute; exigir la compa&ntilde;&iacute;a de su novio. &ldquo;No le di importancia. De hecho, pens&eacute; que al pobre le estaba viniendo grande la situaci&oacute;n y no sab&iacute;a reaccionar&rdquo;, recuerda. En aquel momento, lo &uacute;nico verdaderamente urgente era su salud y su cuerpo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su pareja, sin embargo, tampoco apareci&oacute; cuando la situaci&oacute;n dej&oacute; de ser ambigua, no se present&oacute; ni en las consultas decisivas ni en los momentos de mayor vulnerabilidad f&iacute;sica. &ldquo;En la &uacute;ltima cita antes de la intervenci&oacute;n le pregunt&eacute; al m&eacute;dico si pod&iacute;a volver a casa conduciendo sola, porque sab&iacute;a que no pod&iacute;a contar con &eacute;l&rdquo;, cuenta. Evidentemente no pod&iacute;a. Tuvo que llamar a su madre para que la llevara y la recogiera, ocult&aacute;ndole adem&aacute;s que hab&iacute;a atravesado todo el proceso pr&aacute;cticamente sola. &ldquo;No quer&iacute;a preocuparla&rdquo;, explica, aunque hoy reconoce que tambi&eacute;n intentaba no dejar en evidencia a su pareja.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; actu&oacute; &eacute;l as&iacute;? Patricia no lo sabe, nunca le dio ninguna explicaci&oacute;n. S&iacute; es consciente, sin embargo, de que durante meses se esforz&oacute; por construir explicaciones y excusas que lo protegieran, como su incapacidad para gestionar la enfermedad o su bloqueo emocional. &ldquo;Cuando ya me recuper&eacute; y pude mirar atr&aacute;s con distancia, me dio pena de m&iacute; misma, de haber pasado todo aquello tan sola por no dejarle a &eacute;l en evidencia&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2024473652742193166?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Cuando Patricia cont&oacute; su historia en redes sociales, lo que m&aacute;s la impact&oacute; no fueron los mensajes de apoyo, sino la avalancha de relatos similares. Mujeres que ampliaron el hilo con experiencias propias. Una a la que su pareja dej&oacute; en el hospital tras una ces&aacute;rea, con un beb&eacute; reci&eacute;n nacido y una sonda; otra cuyo marido no acudi&oacute; a su operaci&oacute;n de c&aacute;ncer de mama en estadio III; otra que relataba c&oacute;mo su mejor amiga tuvo que acudir sola al hospital para dar a luz a un beb&eacute; fallecido a los siete meses de embarazo, mientras su marido solo apareci&oacute; en el alta y con prisa porque ten&iacute;a el coche mal aparcado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para muchas, el diagn&oacute;stico no solo implic&oacute; enfrentarse al miedo m&eacute;dico, sino tambi&eacute;n a una soledad inesperada en su relaci&oacute;n. &iquest;Se trata de an&eacute;cdotas aisladas o existe algo m&aacute;s profundo detr&aacute;s? Para Alba Ayala, investigadora del Instituto de Salud Carlos III, la respuesta es indudablemente estructural. &ldquo;Hay una desigualdad en los cuidados. Aunque los hombres se hayan incorporado a cuidar, el tipo y la intensidad de las tareas siguen siendo diferentes&rdquo;, explica. Ellos tienden a asumir tareas puntuales o instrumentales &mdash;gestiones, reparaciones, acompa&ntilde;amientos ocasionales&mdash;, mientras que las mujeres dedican muchas m&aacute;s horas al cuidado continuo, dom&eacute;stico y personal de las personas dependientes.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando ya me recuperé y pude mirar atrás con distancia, me dio pena de mí misma, de haber pasado todo aquello tan sola por no dejarle a él en evidencia</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Patricia</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los datos de su estudio <a href="https://elobservatoriosocial.fundacionlacaixa.org/es/-/los-nuevos-cuidadores" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los nuevos cuidadores</em></a> confirman esa asimetr&iacute;a. Las mujeres son mayor&iacute;a como cuidadoras principales en pr&aacute;cticamente todas las edades. Solo a partir de los 80 a&ntilde;os el n&uacute;mero de hombres cuidadores supera al de mujeres, y en ese caso suele tratarse de maridos que atienden a sus esposas muy mayores. &ldquo;Las mujeres viven m&aacute;s a&ntilde;os, pero tambi&eacute;n pasan m&aacute;s tiempo con peor salud y mayor dependencia, lo que obliga a los hombres a asumir ese rol en edades avanzadas&rdquo;, se&ntilde;ala Ayala. En cambio, entre los 45 y los 60 a&ntilde;os &mdash;la franja en la que coinciden el cuidado de hijos y de padres&mdash; el peso recae casi exclusivamente en ellas: hijas, nueras, parejas. &ldquo;Eso indica que el cuidado familiar sigue siendo mayoritariamente femenino&rdquo;, concluye.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;En la salud y en la enfermedad?</h2><p class="article-text">
        La idea rom&aacute;ntica de los votos matrimoniales, esos &ldquo;en la salud y en la enfermedad&rdquo; frente a altares y testigos, no siempre resiste la prueba de la realidad. Diversas investigaciones internacionales han observado que la salud de la mujer tiene un impacto mucho mayor en la estabilidad de la pareja que la del hombre. <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/jomf.13077" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un amplio estudio europeo,</a><strong> </strong>que sigui&oacute; durante casi dos d&eacute;cadas a m&aacute;s de 25.000 parejas mayores de 50 a&ntilde;os encontr&oacute; que, cuando la esposa ten&iacute;a mala salud y el marido gozaba de buena, el riesgo de ruptura aumentaba alrededor de un 60% entre los 50 y<strong> </strong>los 64 a&ntilde;os. En cambio, si era &eacute;l quien enfermaba, la probabilidad de separaci&oacute;n no se incrementaba de forma significativa.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay una desigualdad en los cuidados. Aunque los hombres se hayan incorporado a cuidar, el tipo y la intensidad de las tareas siguen siendo diferentes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alba Ayala</span>
                                        <span>—</span> investigadora del Instituto de Salud Carlos III
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No hablamos solo de enfermedades graves, sino de peque&ntilde;as dependencias f&iacute;sicas, como mala movilidad. Si una mujer tiene dificultades con las tareas cotidianas, su riesgo de divorcio aumenta, seg&uacute;n el citado estudio. Porque hay una diferencia importante entre sentirse demasiado enfermo para preparar la cena y necesitar que alguien te d&eacute; de comer. El mismo patr&oacute;n se observ&oacute; en la salud mental: las mujeres con depresi&oacute;n tienen m&aacute;s probabilidades de divorciarse, mientras que los esposos con depresi&oacute;n no presentan el mismo aumento de riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Otros trabajos llegan a conclusiones parecidas. <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4857885/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uno basado en datos de m&aacute;s de 2.700 matrimonios de personas</a> mayores en Estados Unidos analiz&oacute; c&oacute;mo la aparici&oacute;n de enfermedades f&iacute;sicas graves influye en la estabilidad de la pareja, sufriendo ellas las rupturas m&aacute;s que ellos. O en el &aacute;mbito oncol&oacute;gico, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19645027/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otro estudio con pacientes de c&aacute;ncer y esclerosis m&uacute;ltiple</a> hall&oacute; que la tasa de separaciones se disparaba cuando la persona enferma era la mujer. Aproximadamente una de cada cinco parejas se romp&iacute;a, frente a menos de una de cada treinta cuando el enfermo era el hombre.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Diversas investigaciones internacionales han observado que la salud de la mujer tiene un impacto mucho mayor en la estabilidad de la pareja que la del hombre</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">&iquest;A qu&eacute; se debe esta desigualdad?</h2><p class="article-text">
        Las explicaciones apuntan a una combinaci&oacute;n de factores sociales, por supuesto culturales, pero tambi&eacute;n econ&oacute;micos. Las mujeres siguen asumiendo m&aacute;s tareas de cuidado y organizaci&oacute;n dom&eacute;stica; cuando ellas enferman, ese andamiaje invisible se desmorona. Adem&aacute;s, en muchas parejas persiste cierta dependencia econ&oacute;mica femenina y una menor red de apoyo para los hombres en roles de cuidador principal. No todos abandonan, por supuesto que no, pero estad&iacute;sticamente la enfermedad femenina tensiona m&aacute;s la relaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco parece que se trate &uacute;nicamente de una cuesti&oacute;n generacional. &ldquo;Algunos estudios muestran c&oacute;mo las cohortes de mujeres m&aacute;s j&oacute;venes perciben menos el cuidado como una responsabilidad de la mujer, aunque los datos y la pr&aacute;ctica siguen mostrando c&oacute;mo el cuidado informal se encuentra todav&iacute;a altamente feminizado&rdquo;, describe Ayala. La brecha, en otras palabras, se ha reducido en el discurso, pero mucho menos en el tiempo, el esfuerzo y la responsabilidad reales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/salud-enfermedad-dificil-sienten-solas-enferman_1_13145596.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 20:44:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿En la salud y en la enfermedad? Por qué ellas lo tienen más difícil (y se sienten más solas) que ellos cuando enferman]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Relaciones,Desigualdad de género,Salud,Pareja]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El discurso de Feijóo en política exterior cabe en una galleta de la suerte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/discurso-feijoo-politica-exterior-galleta-suerte_129_13137155.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3c6a1af-1e12-4eb4-b2a1-50b07ddc8c6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El discurso de Feijóo en política exterior cabe en una galleta de la suerte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Feijóo ha expresado su “condena inequívoca a la deriva belicista que recorre el mundo” sin citar ni a Trump ni a Netanyahu, como si el mundo hubiese entrado en deriva belicista por un movimiento espontáneo de las placas tectónicas</p><p class="subtitle">Feijóo condena la “deriva belicista” en el mundo sin citar a Trump ni a Israel: “Tener razón no justifica actuar sin ella”</p></div><p class="article-text">
        En 1988, un Tribunal de Revisi&oacute;n Hist&oacute;rica de San Francisco dictamin&oacute; que el origen de las galletas de la fortuna se encontraba en esa ciudad estadounidense. Aunque las asociamos autom&aacute;ticamente con China, lo cierto es que estas galletas, estadounidenses en su popularizaci&oacute;n y con ra&iacute;ces japonesas, comenzaron a servirse masivamente en restaurantes chinos estadounidenses tras la Segunda Guerra Mundial. De ah&iacute; que se haya consolidado la idea err&oacute;nea de que las frases aparentemente profundas y siempre inofensivas de las galletitas forman parte de la tradici&oacute;n china: <em>Un coraz&oacute;n alegre es el mejor compa&ntilde;ero de viaje. Conf&iacute;a en tu buen juicio y ver&aacute;s que este te lleva al triunfo. El ma&ntilde;ana empieza hoy. Nada es imposible para un coraz&oacute;n dispuesto. Un suceso fortuito revelar&aacute; tu destino. Cambia tus horizontes si quieres cambiar tu suerte.</em>
    </p><p class="article-text">
        Cuento todo esto porque siempre que escucho recientemente a Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o recuerdo esta historia. Los discursos de Feij&oacute;o en pol&iacute;tica exterior est&aacute;n siendo estos d&iacute;as un h&iacute;brido entre ChatGPT y las frases de las galletas de la suerte: expresiones vac&iacute;as, deliberadamente ambiguas, de una aquiescencia impactante, sin referencias concretas ni responsables identificables.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mismo d&iacute;a en que Donald Trump amenazaba con destruir &ldquo;una civilizaci&oacute;n entera&rdquo; con un lenguaje de una crudeza bien expl&iacute;cita, y mientras Israel continuaba sus bombardeos sobre L&iacute;bano con decenas de v&iacute;ctimas diarias, el l&iacute;der del PP se limitaba a pedir en X &ldquo;sensatez, no brutalidad&rdquo;, a&ntilde;adiendo que &ldquo;Occidente no es esto&rdquo;. Quien sabe si esta profunda invocaci&oacute;n a la sensatez fue fundamental para que Donald Trump deshiciese sus pasos en su proyecto de aniquilaci&oacute;n, quien sabe si semejante apelaci&oacute;n gen&eacute;rica tendr&aacute; alg&uacute;n efecto sobre los acontecimientos venideros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;as despu&eacute;s, en una nueva muestra de este deshabitado estilo discursivo, Feij&oacute;o expres&oacute; su &ldquo;condena inequ&iacute;voca a la deriva belicista que recorre el mundo&rdquo; y apel&oacute; a que &ldquo;la mesura restituya la barbarie&rdquo;. Pareciese que el mundo hubiese entrado &eacute;l solo en una deriva belicista por un movimiento espont&aacute;neo de las placas tect&oacute;nicas. La expresi&oacute;n arroja tal nivel de nader&iacute;a que Feij&oacute;o podr&iacute;a estar hablando de las Guerras M&eacute;dicas, las P&uacute;nicas, las Napole&oacute;nicas o incluso alg&uacute;n conflicto del <em>Call of Duty</em>. La deriva belicista hay que detenerla como sea. &iexcl;Que paren la guerra tanto los que las hacen como los que la sufren! Por favor, mesura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, s&iacute; hay que reconocerle a Feij&oacute;o un cambio de rumbo estrat&eacute;gico en cuanto a la equiparaci&oacute;n de los derechos humanos con el derecho internacional. Si bien al comienzo de la guerra instaba a derrocar al r&eacute;gimen iran&iacute; porque los derechos humanos est&aacute;n por encima del derecho internacional, el pasado viernes durante su intervenci&oacute;n en el European Pulse Forum afirm&oacute; que &ldquo;no hay derecho internacional sin derechos humanos&rdquo;. Algo es algo.
    </p><p class="article-text">
        Existe una necesidad casi ansiol&iacute;tica de creer que el caos desatado por Trump responde a un arrebato puntual, pero lo cierto es que es parte de su estrategia pol&iacute;tica constante, y tambi&eacute;n lo cierto es que el caos y la flagrante violaci&oacute;n del derecho internacional por parte de Israel lleva a&ntilde;os instaurado con una aberrante normalizaci&oacute;n. Y no ha habido a&uacute;n ni una sola expresi&oacute;n de condena medianamente contundente por parte del partido que aspira a gobernar Espa&ntilde;a contra la barbarie acometida por Netanyahu.
    </p><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s, el principal problema del Partido Popular est&aacute; en esa l&oacute;gica de oposici&oacute;n interna que condiciona toda su pol&iacute;tica, incluso su mirada internacional. La ceguera antisanchista no solo limita su capacidad en pol&iacute;tica exterior, incluso lo est&aacute; empujando a frivolizar sobre cuestiones graves como la retenci&oacute;n de un soldado espa&ntilde;ol por parte del ej&eacute;rcito israel&iacute; en el sur del L&iacute;bano.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que a falta de una l&iacute;nea discursiva clara en pol&iacute;tica exterior o de un portavoz de Exteriores en el partido, siempre le quedar&aacute;n a Feij&oacute;o los vaporosos mensajes de postre.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/discurso-feijoo-politica-exterior-galleta-suerte_129_13137155.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Apr 2026 20:33:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El discurso de Feijóo en política exterior cabe en una galleta de la suerte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alberto Núñez Feijóo,PP - Partido Popular,Política exterior]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El sorprendente fenómeno del racismo hacia el español]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sorprendente-fenomeno-racismo-espanol_129_13120379.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/98ca938f-6900-465b-9190-d092a94ab159_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El sorprendente fenómeno del racismo hacia el español"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Resulta que las personas racializadas están prácticamente ausentes de cualquier espacio de poder en España, son sobrerrepresentadas en los relatos de delincuencia, sufren insultos y violencia a diario, tienen dificultades para acceder a viviendas o trabajos... pero el racismo lo sufren los españoles</p><p class="subtitle">Cánticos islamófobos en el amistoso España-Egipto: “Musulmán el que no bote”</p></div><p class="article-text">
        D&iacute;as antes <a href="https://www.eldiario.es/rastreador/canticos-racistas-amistoso-espana-egipto-musulman-no-bote_132_13113503.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del c&aacute;ntico&nbsp;&ldquo;musulm&aacute;n el que no bote&rdquo;</a> con el que nos deleit&oacute;&nbsp;buena&nbsp;parte de la grada del RCDE&nbsp;Stadium&nbsp;durante el partido de la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola frente a Egipto, el racismo&nbsp;y la xenofobia&nbsp;ya&nbsp;hab&iacute;an&nbsp;brotado en todo su esplendor en las publicaciones en redes sociales con las que Adidas present&oacute; la nueva&nbsp;camiseta&nbsp;de la selecci&oacute;n. Como los modelos&nbsp;que posaban con las camisetas, salvo uno, ten&iacute;an rasgos no cauc&aacute;sicos,&nbsp;la publicaci&oacute;n&nbsp;se llen&oacute; de&nbsp;los siguientes comentarios&nbsp;(todos&nbsp;reales):&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Ni un espa&ntilde;ol&nbsp;en la foto de la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>La agenda del reemplazo hace tiempo que es un cantazo.</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;Esta camiseta es para jugar la Copa &Aacute;frica?</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Supongo que la&nbsp;equipaci&oacute;n&nbsp;de Senegal la promociona espa&ntilde;oles.</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Racismo hacia el espa&ntilde;ol.</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;Es la selecci&oacute;n de Naciones Unidas?</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;Nos quer&eacute;is meter a todos los moros con cuchara y calzador?</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>A los espa&ntilde;oles nos quieren borrar del mapa.</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>No compr&eacute;is esta camiseta, que la compren los magreb&iacute;es.</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Y, encima, al blanco lo han puesto en el suelo.</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Un pastor alem&aacute;n sigue siendo&nbsp;alem&aacute;n&nbsp;aunque nazca en China. Un negro es&nbsp;africano&nbsp;aunque nazca en Espa&ntilde;a.</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Que la compren los menas.</em>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fij&eacute;monos en ese&nbsp;fen&oacute;meno descrito como &ldquo;racismo hacia el espa&ntilde;ol&rdquo;.&nbsp;Los espa&ntilde;oles, un&nbsp;colectivo&nbsp;hist&oacute;ricamente&nbsp;discriminado y reprimido, al menos en las publicaciones de Adidas.&nbsp;Resulta que las personas racializadas&nbsp;est&aacute;n&nbsp;pr&aacute;cticamente ausentes de&nbsp;cualquier espacio de poder&nbsp;en Espa&ntilde;a,&nbsp;son sobrerrepresentadas en los relatos de delincuencia, sufren insultos y violencia&nbsp;a diario,&nbsp;tienen dificultades para acceder a viviendas o trabajos,&nbsp;a menudo se quedan en los escalones m&aacute;s bajos de&nbsp;precariedad,&nbsp;son objeto de identificaciones policiales basadas &uacute;nicamente en su perfil racial,&nbsp;pero&nbsp;el racismo lo sufren los espa&ntilde;oles&nbsp;porque en una publicaci&oacute;n de Instagram&nbsp;de Adidas solo&nbsp;aparece&nbsp;una persona blanca.&nbsp;&iexcl;Y en el suelo!
    </p><p class="article-text">
        Hasta hace&nbsp;relativamente&nbsp;poco&nbsp;tiempo&nbsp;el racismo&nbsp;en Espa&ntilde;a&nbsp;no se sol&iacute;a presentar&nbsp;de forma expl&iacute;cita,&nbsp;m&aacute;s bien&nbsp;se&nbsp;disfrazaba de preocupaci&oacute;n por la seguridad.&nbsp;A&nbsp;partir de&nbsp;ah&iacute;&nbsp;la&nbsp;&ldquo;ciudadan&iacute;a&rdquo;&nbsp;dejaba&nbsp;de ser un marco jur&iacute;dico estable para convertirse en una categor&iacute;a moldeada&nbsp;en base a&nbsp;criterios&nbsp;selectivos&nbsp;de&nbsp;integraci&oacute;n&nbsp;y seguridad.&nbsp;Pero algo ha cambiado los &uacute;ltimos a&ntilde;os: el racismo&nbsp;se ha vuelto expl&iacute;cito de cabo a rabo, ha&nbsp;dejado de escandalizar salvo en situaciones concretas como partidos&nbsp;de f&uacute;tbol;&nbsp;es&nbsp;casi como un ruidito de fondo, el&nbsp;zumbido de la campana extractora al que terminas acostumbr&aacute;ndote.&nbsp;No son incidentes aislados, como repiti&oacute; el presidente de la Federaci&oacute;n, Rafael Louz&aacute;n,&nbsp;despu&eacute;s del partido de la selecci&oacute;n.&nbsp;Es&nbsp;un&nbsp;discurso&nbsp;con&nbsp;legitimaci&oacute;n pol&iacute;tica y complicidad social.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si todo tuviera que ver simplemente con&nbsp;una preocupaci&oacute;n honesta por la&nbsp;migraci&oacute;n,&nbsp;la queja&nbsp;ser&iacute;a coherente y transversal. Por&nbsp;poner un ejemplo, a&nbsp;principios de 2024, resid&iacute;an en Espa&ntilde;a m&aacute;s de 300,000 brit&aacute;nicos.&nbsp;Sin embargo,&nbsp;esos&nbsp;que tienen la palabra &ldquo;invasi&oacute;n&rdquo; en la punta de la lengua constantemente, no utilizan&nbsp;este&nbsp;t&eacute;rmino para referirse a&nbsp;la&nbsp;compra de&nbsp;viviendas&nbsp;por parte de la poblaci&oacute;n brit&aacute;nica&nbsp;en zonas tur&iacute;sticas tensionadas, no se plantean expulsiones masivas ni se cuestiona su integraci&oacute;n cultural (m&aacute;s bien limitada, por cierto).&nbsp;No&nbsp;se hace&nbsp;nada de esto&nbsp;porque la condici&oacute;n racial es&nbsp;la clave;&nbsp;porque&nbsp;en Espa&ntilde;a por supuesto que existe racismo&nbsp;(aunque t&uacute; no lo seas), pero no precisamente hacia el espa&ntilde;ol.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sorprendente-fenomeno-racismo-espanol_129_13120379.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Apr 2026 19:32:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El sorprendente fenómeno del racismo hacia el español]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Racismo,Islamofobia,Islam,Religión,Fútbol,Discriminación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De verdad, no es necesario opinar de todo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-necesario-opinar_129_13107643.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6363831-244a-4b61-9cd4-82a5d99e78fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De verdad, no es necesario opinar de todo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si Descartes levantase hoy en día la cabeza diría algo así como: opinamos, luego existimos. Las opiniones son ya una forma de identidad pública, algo que hay que exhibir para existir, aunque no tengamos ni puñetera idea de lo que estamos hablando.</p></div><p class="article-text">
        Esta &uacute;ltima semana he sentido verdadero pavor leyendo a cientos de personas hablando de su libro en un tema tan delicado y personal como la eutanasia. Gente que no sabe muy bien por qu&eacute; est&aacute; triste un domingo por la tarde, pero que manej&oacute; con precisi&oacute;n quir&uacute;rgica los motivos, las emociones, los sentimientos y hasta la dignidad de una persona que llevaba a&ntilde;os peleando por decidir sobre su propia muerte.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; este pudor indisimulado? Porque ahora mismo son nuestras opiniones las que funcionan como medida de qui&eacute;nes somos, m&aacute;s que nuestras propias acciones. Si Descartes levantase la cabeza dir&iacute;a algo as&iacute; como: opinamos, luego existimos. Las opiniones son ya una forma de identidad p&uacute;blica, algo que hay que exhibir para existir, aunque no tengamos ni pu&ntilde;etera idea de lo que estamos hablando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos somos ignorantes en muchos temas &mdash;en casi todos, si nos ponemos rigurosos&mdash;, pero hemos decidido convertir esa ignorancia en un problema est&eacute;tico que hay que disimular con corrector. Y no soy precisamente Albert Einstein si digo que las redes sociales tienen bastante culpa de todo esto porque, gracias a ellas, consumimos la informaci&oacute;n como pipas en el banco de un parque. En los peri&oacute;dicos, la opini&oacute;n es libre, pero se supone que los hechos son sagrados (al menos siguiendo los c&oacute;digos deontol&oacute;gicos, s&iacute;). Mientras que en Internet, ocurre justo lo contrario: los hechos son libres, pero la opini&oacute;n es sagrada. Pero no es solo culpa de las redes sociales, por supuesto tambi&eacute;n tiene la culpa el abrumador tertulianismo medi&aacute;tico en el que estamos inmersos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace unas semanas, el escritor Luis Landero me dec&iacute;a en una entrevista publicada en Vanity Fair que hoy &ldquo;la gente no necesita pensar porque ya se lo dan pensado. Hacemos, como en un supermercado, la compra diaria de opiniones&rdquo;. A&ntilde;ad&iacute;a que &ldquo;hoy en d&iacute;a se consumen ideas, se consumen opiniones, se consume criterios, se consume todo esto, pero no lo elabora uno. No se elabora porque para eso, para elaborar tus propios pensamientos, para vivir la vida de primera mano y ver las cosas con tus ojos y pensar las cosas con tu inteligencia, para eso hace falta tiempo, hace falta lentitud, hace falta concentraci&oacute;n. Ahora es todo muy inmediato, es de usar y tirar&rdquo;. Me pareci&oacute; una imagen superprecisa, esa idea de que consumimos opiniones ya elaboradas que incorporamos poni&eacute;ndolas en el microondas un par de minutitos dando vueltas.
    </p><p class="article-text">
        La entrevista con Landero me dej&oacute; pensando en hasta qu&eacute; punto nuestras opiniones son realmente nuestras y en qu&eacute; momento dejamos de distinguir entre lo que pensamos y lo que nos han dicho o sugerido que deber&iacute;amos pensar. Es dif&iacute;cil calibrarlo, la verdad. La opini&oacute;n de una tertulia, por ejemplo, se suele instalar en nuestro cerebro con una seguridad (prestada) desproporcionada respecto al tiempo que le hemos dedicado (ninguno).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora mismo nos cuesta much&iacute;simo permanecer como simples espectadores de un tema y sostener la incomodidad de no saber qu&eacute; pensar. Pero est&aacute; bien no saberlo todo y est&aacute; bien no tener una opini&oacute;n siempre; est&aacute; bien que nuestras opiniones no siempre importen y, sobre todo, que no siempre aporten. Con toda la hipocres&iacute;a que supone decir esto desde una columna de opini&oacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-necesario-opinar_129_13107643.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Mar 2026 20:10:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De verdad, no es necesario opinar de todo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Eutanasia,Tertulianos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un hombre ha matado a tiros a su exmujer en una vía: ¿dónde están los de la violencia en las calles?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hombre-matado-tiros-exmujer-via-violencia-calles_129_13088864.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8e552ad3-d313-4cc0-b9c2-cbe2b9b2bd8b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un hombre ha matado a tiros a su exmujer en una vía: ¿dónde están los de la violencia en las calles?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Insisto porque hay que insistir, es desalentadora y emética la insensibilización ante el asesinato sistémico de mujeres a manos de hombres, de sus parejas y exparejas. La reiteración de los casos no despierta una alarma sostenida, de hecho, parece que despierta justo todo lo contrario, una especie de fatiga por saturación</p></div><p class="article-text">
        Si te metes en las redes sociales de Abascal ver&aacute;s varios posts sobre sentidas promesas de protecci&oacute;n de los espa&ntilde;oles a trav&eacute;s de deportaciones masivas para evitar la &ldquo;invasi&oacute;n&rdquo; (su t&eacute;rmino predilecto) de inmigrantes y la extensi&oacute;n de la inseguridad en las calles (su preocupaci&oacute;n preferente). Para sorpresa de nadie, no hay ninguna menci&oacute;n al incidente m&aacute;s violento ocurrido en una calle espa&ntilde;ola en lo que llevamos de a&ntilde;o: el asesinato a tiros de una mujer en Zaragoza por parte de su expareja. Tan violento que la mujer se dispon&iacute;a a abrir su peluquer&iacute;a a primera hora del s&aacute;bado cuando &eacute;l la agarr&oacute; del pelo y trat&oacute; de arrastrarla hacia el interior del local. Ella consigui&oacute; zafarse y huir por la calle, pero la expareja la persigui&oacute;, <a href="https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/crimen-machista-zaragoza-hombre-asesina-expareja-plena-calle-suicida-despues_1_13086409.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la dispar&oacute; y la remat&oacute; en el suelo</a> con varios tiros m&aacute;s. Luego se suicid&oacute;. En plena calle. A plena luz del d&iacute;a. Esta violencia atroz, por lo que sea, no encaja en el relato dominante sobre la inseguridad en las calles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Horas antes, el viernes, <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/padre-presuntamente-asesina-hija-tres-anos-quita-vida-despues-torrevieja_1_13086565.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">era asesinada una ni&ntilde;a de 3 a&ntilde;os</a>, presuntamente por su padre, que tambi&eacute;n se ha suicidado, en lo que apunta a un nuevo crimen de violencia vicaria. Estos dos &uacute;ltimos casos han coincidido en el tiempo con la indignaci&oacute;n generalizada por la muerte de un turista estadounidense, James Gracey, en Barcelona. Las c&aacute;maras de seguridad muestran que se cay&oacute; al agua de forma accidental, pero en infinidad de cuentas de ultraderecha se habl&oacute; y teoriz&oacute; detalladamente sobre la inseguridad de las calles ligada a la inmigraci&oacute;n. Por supuesto, sin hacer ninguna menci&oacute;n posterior a la inseguridad provocada por la violencia de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Resulta insoportable la normalizaci&oacute;n e invisibilizaci&oacute;n de estas noticias asociada a la profunda disonancia cognitiva colectiva ante la violencia de g&eacute;nero. En lo que va de a&ntilde;o, 14 mujeres y tres menores han sido asesinados. No es el peor arranque estad&iacute;stico, pero s&iacute; uno especialmente terrible por la sa&ntilde;a de varios casos, como el de Miranda de Ebro con un hombre incendiando el edificio y matando a su expareja y dos mujeres m&aacute;s.&nbsp;El incremento en la brutalidad tambi&eacute;n lo est&aacute;n pagando los ni&ntilde;os. En menos de tres meses de 2026, tres menores han sido asesinados con el objetivo expl&iacute;cito de infligir el mayor da&ntilde;o posible a sus madres. El mismo n&uacute;mero que en todo 2025.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La violencia contra las mujeres forma parte del paisaje. Ah&iacute; est&aacute;, integrad&iacute;sima en la arquitectura cotidiana como una farola, un paso de cebra o un banco. Se diluye su especificidad, se habla de simples &ldquo;tragedias privadas&rdquo;, se comenta que es que el tipo estaba pasando &ldquo;un muy mal momento personal&rdquo; o se apuntala con negacionismo o blanqueamiento, todos los d&iacute;as, en todas partes. Por poner un ejemplo: Natalia Chueca, alcaldesa de Zaragoza del PP, escrib&iacute;a en Twitter que estaba muy impactada por el asesinato de la mujer de Zaragoza a tiros. Pero, a continuaci&oacute;n, a&ntilde;ad&iacute;a: &ldquo;Condenamos cualquier forma de violencia y esperamos que la investigaci&oacute;n permita esclarecer cuanto antes los hechos&rdquo;. &ldquo;Violencia machista&rdquo;, no, utiliz&oacute; el gen&eacute;rico e inocuo &ldquo;cualquier forma de violencia&rdquo; no vaya a ser que se enfaden los socios de VOX, hay que tenerlos tranquilos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Insisto porque hay que insistir, es desalentadora y em&eacute;tica la insensibilizaci&oacute;n ante el asesinato sist&eacute;mico de mujeres a manos de hombres, de sus parejas y exparejas. La reiteraci&oacute;n de los casos no despierta una alarma sostenida, de hecho, parece que despierta justo todo lo contrario, una especie de fatiga por saturaci&oacute;n. Y, mientras para algunos la cosa no requiere m&aacute;s que indiferencia, la mayor amenaza para la seguridad de bastantes mujeres contin&uacute;a siendo el hombre con el que comparten o compartieron su vida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hombre-matado-tiros-exmujer-via-violencia-calles_129_13088864.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Mar 2026 21:33:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un hombre ha matado a tiros a su exmujer en una vía: ¿dónde están los de la violencia en las calles?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ayuso busca zapatos Oxford]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ayuso-busca-zapatos-oxford_129_13070275.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dbbfea52-0848-4645-ab39-f6cbe13a3473_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1431y758.jpg" width="1200" height="675" alt="Ayuso busca zapatos Oxford"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué podemos esperar de quienes miran más hacia Washington que hacia los propios intereses de las personas para quienes realmente gobiernan?</p></div><p class="article-text">
        La escena tiene mucho de caricatura cortesana: al parecer, el secretario de Estado de EEUU lleva unos zapatos varias tallas m&aacute;s grandes que la suya porque Donald Trump se los dio. Marco Rubio habr&iacute;a exagerado la talla de sus zapatos (dijo que calza un 45, pero no) porque un hombre decente los tiene que tener grandes. Cuenta <em>The Wall Street Journal</em> que Trump est&aacute; obsesionado con que todos sus altos cargos vistan los mismos Oxford negros de forma cl&aacute;sica y cordones que &eacute;l y, por tanto, les regala los zapatos en cuesti&oacute;n, talla arriba, talla abajo. &ldquo;Todos los chicos los tienen&rdquo;, le dijo una fuente an&oacute;nima de la Casa Blanca al <em>Journal</em>. &ldquo;Es divertid&iacute;simo, porque les da miedo no usarlos&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute; la fuente. Algunos ayudantes dicen que incluso tiene una peque&ntilde;a pila de cajas de zapatos en una oficina, cada una etiquetada con el nombre del destinatario. Obligar a tus altos cargos a llevar zapatos circenses es una met&aacute;fora bastante elocuente del trumpismo, la verdad.
    </p><p class="article-text">
        Convendr&eacute;is conmigo que no resultar&iacute;a extra&ntilde;o encontrarnos uno de estos d&iacute;as a Isabel D&iacute;az Ayuso calzando unos Oxford negros de corte cl&aacute;sico. La semana pasada emprendi&oacute; su en&eacute;simo viaje oficial a EEUU insistiendo en la necesidad de &ldquo;cuidar a los aliados&rdquo; y reforzar los lazos con ellos. Por aliados entiende a un gobierno obsesionado con los aranceles que ejerce una presi&oacute;n constante sobre Europa y particularmente sobre Espa&ntilde;a, un gobierno cuya estrategia b&eacute;lica est&aacute; encareciendo la energ&iacute;a y golpeando a trabajadores y familias espa&ntilde;olas, y cuyas decisiones pueden desencadenar nuevas crisis migratorias que nos afectar&aacute;n tambi&eacute;n a nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Desde la tierra de nuestro supuesto aliado estrat&eacute;gico, Ayuso anunci&oacute; que la Comunidad va a homenajear a EEUU el pr&oacute;ximo 4 de julio, al margen de la medalla que ya hab&iacute;a anunciado hace unas semanas. Esta aproximaci&oacute;n a Estados Unidos tiene algo de adolescente que insiste en caerle bien al mat&oacute;n del colegio por ganar tambi&eacute;n unas migajas de popularidad, aunque el mat&oacute;n est&eacute; ocupad&iacute;simo empujando a sus amigos por las escaleras. No es la estrategia brillante que Ayuso cree, incluso ni siquiera es bien recibida por parte de su propio electorado. Y, por supuesto, es gasolina en el extremo ideol&oacute;gico contrario. En los perfiles progresistas estadounidenses lleva d&iacute;as viraliz&aacute;ndose el &ldquo;V&aacute;yase a chupar botas a Mar-a-Lago y haga el favor de quedarse all&iacute; de una pu&ntilde;etera vez&rdquo; que la portavoz del PSOE-M en la Asamblea de Madrid, Mar Espinar, le espet&oacute; en el pleno de la Asamblea.
    </p><p class="article-text">
        Hay en estos viajes transoce&aacute;nicos, adem&aacute;s, una especie de provincianismo rid&iacute;culo; esa necesidad de hacerse fotos en la Gran Manzana como si Nueva York fuera un decorado que otorgue relevancia de manera autom&aacute;tica. Da igual qu&eacute; hacer all&iacute;, con qui&eacute;n reunirse, o qu&eacute; resultados tangibles se obtengan: lo importante parece la fotograf&iacute;a con la imagen del skyline detr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        De verdad que resulta muy dif&iacute;cil entender desde la decencia pol&iacute;tica esa pleites&iacute;a a Trump, ese deseo de colonizaci&oacute;n ideol&oacute;gica, esa delegaci&oacute;n hacia una potencia extranjera cuyo objetivo es desmantelar el orden internacional (tal como est&aacute; concebido) y disminuir, si no desmantelar tambi&eacute;n, el derecho internacional para entregar m&aacute;s poder y dinero a quienes ya tienen demasiado. Probablemente es este &uacute;ltimo punto el que seduce a Ayuso y los suyos. &iquest;Qu&eacute; podemos esperar de quienes miran m&aacute;s hacia Washington que hacia los propios intereses de las personas para quienes realmente gobiernan? 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía Taboada]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ayuso-busca-zapatos-oxford_129_13070275.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Mar 2026 23:30:50 +0000]]></pubDate>
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