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    <title><![CDATA[elDiario.es - Naiare Rodríguez Pérez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/naiare-rodriguez-perez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Naiare Rodríguez Pérez]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[‘Entrelazadas’, un podcast que recupera la memoria de las mujeres y los oficios tradicionales de Aragón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/entrelazadas-podcast-recupera-memoria-mujeres-oficios-tradicionales-aragon_1_13574412.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f43617fb-da54-4e03-a875-f6c80da187f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1930y2730.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Entrelazadas’, un podcast que recupera la memoria de las mujeres y los oficios tradicionales de Aragón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Claudia Saavedra y Ainhoa Escudero recorren Aragón con ‘Entrelazadas’, un podcast que recupera las historias de mujeres artesanas y los conocimientos que podrían perderse sin relevo generacional
</p><p class="subtitle">Layana, un pueblo de 60 habitantes que apuesta por la recuperación de oficios para incentivar la vuelta al rural
</p></div><p class="article-text">
        Las historias de las mujeres que hab&iacute;a en los talleres aragoneses no siempre han aparecido en los libros. Sin embargo, tratan de todas aquellas que aprendieron un oficio de sus madres o de sus maestras, que perfeccionaron t&eacute;cnicas durante d&eacute;cadas, que pusieron en valor lo artesanal y que hoy se enfrentan al reto de transmitir ese conocimiento. Para recoger esas voces antes de que se apaguen, Claudia Saavedra y Ainhoa Escudero han creado &lsquo;Entrelazadas&rsquo;, un podcast que pone el foco en las mujeres que mantienen vivos los oficios tradicionales y en todo lo que se transmite con ellos.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto acaba de estrenar su segundo episodio, protagonizado por Natalia L&aacute;zaro, restauradora de antig&uuml;edades y artes aplicadas y tercera generaci&oacute;n de una familia vinculada a este oficio. Desde L&rsquo;Atelier Virg&ograve;s, el taller familiar de Zaragoza, la conversaci&oacute;n se adentra en el relevo generacional y la responsabilidad de conservar objetos que tambi&eacute;n guardan la historia de quienes los poseyeron. Antes, el episodio piloto hab&iacute;a acercado al p&uacute;blico a Esperanza Ant&oacute;n, pintora de cer&aacute;mica de Muel desde los 18 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mucha gente que se dedica a estos oficios nos dijo que por fin se ve&iacute;a reflejada, o que una historia as&iacute; merec&iacute;a m&aacute;s reconocimiento. Y el mensaje que m&aacute;s se repet&iacute;a era &rdquo;&iquest;para cu&aacute;ndo el segundo?&ldquo;, recuerda Claudia. Para Ainhoa, esa respuesta confirma que &rdquo;hay una parte de nuestra memoria contempor&aacute;nea que quiere ser escuchada&ldquo;.
    </p><h2 class="article-text">De una amistad a un proyecto compartido</h2><p class="article-text">
        Claudia y Ainhoa se conocieron en la inauguraci&oacute;n de Casa Virg&oacute;s, a trav&eacute;s de Natalia L&aacute;zaro, y volvieron a coincidir meses despu&eacute;s en la Anticonvocatoria de JECCAM, una iniciativa de participaci&oacute;n juvenil vinculada a la cultura comunitaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hab&iacute;a tiempo para darle muchas vueltas, y eso nos ayud&oacute;, porque elegimos lo que de verdad nos mov&iacute;a a las dos&rdquo;, explica Claudia. Pusieron en com&uacute;n sus inquietudes y descubrieron que compart&iacute;an la preocupaci&oacute;n de que las historias de las mujeres de su entorno no siempre encontraban espacio en los relatos oficiales.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de esa afinidad hay trayectorias diferentes, pero atravesadas por la cultura, la comunicaci&oacute;n, la creaci&oacute;n y la perspectiva de g&eacute;nero. Claudia trabaja en comunicaci&oacute;n audiovisual, cuenta con formaci&oacute;n en G&eacute;nero y Pol&iacute;ticas de Igualdad y desarrolla una investigaci&oacute;n doctoral en Comunicaci&oacute;n. Ainhoa se form&oacute; en Artes Esc&eacute;nicas, curs&oacute; un m&aacute;ster en Gesti&oacute;n Cultural y es creadora textil.
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                 L’Atelier Virgòs                            </span>
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        podcast en&ldquo;En la Universidad se nos habl&oacute; poco de referentes intelectuales y artistas femeninos y menos, por no decir que nada, de referentes cercanos, de nuestras ancestras y contempor&aacute;neas&rdquo;, se&ntilde;ala Ainhoa. En este sentido, tal y como remarca, abuelas, madres, amigas y vecinas tambi&eacute;n forman parte de la cultura, aunque sus conocimientos no siempre reciban el reconocimiento que merecen.
    </p><p class="article-text">
        Para Claudia, esa inquietud tiene ra&iacute;ces familiares: &ldquo;Mucho de lo que s&eacute; no lo aprend&iacute; en la escuela, sino que me lo ense&ntilde;aron mi madre y mi abuela&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Escuch&aacute;ndolas entend&iacute; que muchas veces son las mujeres quienes guardan la memoria. Guardan la de una familia y tambi&eacute;n una manera de hacer, de mirar, de escuchar y de sentipensar&rdquo;, explica. Ainhoa lleg&oacute; a una conclusi&oacute;n parecida mientras estudiaba Artes Esc&eacute;nicas en Madrid, donde descubri&oacute; a referentes como Las Sinsombrero.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, seg&uacute;n comparten, esa mirada se traslada a cada episodio, ya que las protagonistas no aparecen solo como depositarias de una t&eacute;cnica, sino como mujeres con recorridos propios, decisiones, dificultades y aprendizajes. &ldquo;Cuando escuchas a la persona, el oficio deja de ser una pieza de museo&rdquo;, resume Claudia, quien a&ntilde;ade que &ldquo;aparecen las casualidades que la llevaron hasta ah&iacute;, las dudas, las risas, la gente que la ense&ntilde;&oacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En los encuentros con las artesanas, las creadoras descubren que un oficio rara vez se aprende en solitario. Esperanza Ant&oacute;n lleg&oacute; a la cer&aacute;mica a los 18 a&ntilde;os y aprendi&oacute; de una maestra que ense&ntilde;&oacute; a decorar a muchas mujeres de Muel. Por su parte, Natalia L&aacute;zaro recibi&oacute; el legado de su madre, Pili, y contin&uacute;a una historia familiar que ya suma tres generaciones dedicadas a la restauraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Detr&aacute;s de cada artesana hay una cadena de mujeres que se han ido pasando el oficio&rdquo;, cuenta Claudia. En este sentido, ambas remarcan que esa transmisi&oacute;n comprende mucho m&aacute;s que la destreza manual, ya que incluye palabras para nombrar herramientas y materiales, soluciones aprendidas con la experiencia, relaciones con proveedores y clientes, y una forma particular de entender el trabajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso, la desaparici&oacute;n de un oficio sin relevo no solo supone perder una actividad econ&oacute;mica o una t&eacute;cnica. &ldquo;Se pierde much&iacute;simo. No solo la t&eacute;cnica o el oficio, sino todas las historias que han ido pasando de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n, las de las propias personas, la historia cultural de un lugar&rdquo;, advierte Claudia. Adem&aacute;s, Ainhoa a&ntilde;ade que tambi&eacute;n desaparecen &ldquo;d&eacute;cadas de experiencia&rdquo; y aprendizajes que no figuran en ning&uacute;n manual.
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        La continuidad, a su vez, no siempre resulta sencilla. Esperanza les habl&oacute; de las dificultades de sostener una tradici&oacute;n artesana en un contexto en el que buena parte de las compras se realizan por internet. Al mismo tiempo, el segundo episodio ampl&iacute;a esa reflexi&oacute;n a la restauraci&oacute;n. En el caso de Natalia, los objetos no son piezas aisladas, sino que cada mueble conserva rastros de las familias a las que ha pertenecido y de las vidas que han pasado por &eacute;l. &ldquo;Se heredan las emociones&rdquo;, apunta Claudia.
    </p><h2 class="article-text">Una memoria que se escucha</h2><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n del formato sonoro responde a esa misma voluntad de preservar lo que a veces se pierde al transcribir una conversaci&oacute;n. La voz conserva el ritmo, el acento, las pausas, las risas y las emociones de quien recuerda. &ldquo;Incluso c&oacute;mo una persona se para para buscar un recuerdo&rdquo;, apunta Claudia.
    </p><p class="article-text">
        Las grabaciones se realizan en los propios talleres, en un ambiente que favorezca la conversaci&oacute;n y permita que el lugar tambi&eacute;n forme parte del relato. Ainhoa destaca que el audio registra, adem&aacute;s, &ldquo;el encuentro, la complicidad y la relaci&oacute;n surgida entre entrevistada y entrevistadoras&rdquo;. De hecho, tal y como a&ntilde;ade, se trata de generar un espacio de confianza en el que cada mujer pueda contar su historia a su manera.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DePFtuLIqlC/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El proyecto tambi&eacute;n aspira a salir de los auriculares, por lo que sus creadoras trabajan en una temporada de cuatro episodios, vinculados a las estaciones del a&ntilde;o, y contemplan organizar un taller presencial impartido por una de las artesanas y una grabaci&oacute;n con p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Mientras recorren Arag&oacute;n, Claudia y Ainhoa siguen descubriendo oficios que desconoc&iacute;an y mujeres cuyo trabajo hab&iacute;a quedado en segundo plano. De hecho, Claudia conserva piezas de cer&aacute;mica de Esperanza y objetos restaurados o decorados por Natalia que ahora tienen para ella un valor diferente. Asimismo, Ainhoa, que aprendi&oacute; a coser hace a&ntilde;os y mantiene un peque&ntilde;o proyecto textil, reconoce el tiempo y el esfuerzo que exige el trabajo manual. &ldquo;He empezado a mirar con m&aacute;s amabilidad a las mujeres de mi entorno, comprendiendo m&aacute;s y mejor de d&oacute;nde vienen&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; esa sea una de las claves de &lsquo;Entrelazadas&rsquo;, que detr&aacute;s de una pieza hay unas manos, detr&aacute;s de unas manos una historia y detr&aacute;s de esa historia otras muchas que la hicieron posible. En una &eacute;poca marcada por la rapidez y la tecnolog&iacute;a, Claudia desea que quienes encuentren el archivo dentro de unos a&ntilde;os sientan curiosidad por esos oficios. &ldquo;Ojal&aacute; tambi&eacute;n inspiren a alguien a seguir aprendiendo y manteniendo vivos esos oficios&rdquo;, dice.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Naiare Rodríguez Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/cultura/entrelazadas-podcast-recupera-memoria-mujeres-oficios-tradicionales-aragon_1_13574412.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Oct 2026 20:23:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Entrelazadas’, un podcast que recupera la memoria de las mujeres y los oficios tradicionales de Aragón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Podcast,Oficios,Tradiciones,Aragón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María del Carmen, una infectóloga sin especialidad reconocida en España: “Tendría que hacerme mi propio hueco”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/maria-carmen-infectologa-especialidad-reconocida-espana-tendria-hacerme-propio-hueco_1_13567905.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/58004962-30d3-418d-aad5-9f8bcaefc174_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x598y179.jpg" width="1200" height="675" alt="María del Carmen, una infectóloga sin especialidad reconocida en España: “Tendría que hacerme mi propio hueco”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se ha formado en Hungría, Italia y Brasil y está a punto de terminar su residencia en Enfermedades Infecciosas en Milán, una especialidad que España todavía no reconoce de forma independiente. Quiere volver algún día a Zaragoza, pero no sabe dónde podrá ejercer como infectóloga</p></div><p class="article-text">
        A los 18 a&ntilde;os, Mar&iacute;a del Carmen Garc&iacute;a hizo una maleta y sali&oacute; de Zaragoza para estudiar Medicina en Hungr&iacute;a. No sab&iacute;a entonces que aquella decisi&oacute;n ser&iacute;a el comienzo de un camino que la llevar&iacute;a a terminar la carrera en Roma, a especializarse en Enfermedades Infecciosas en Mil&aacute;n, a trabajar durante seis meses en Brasil con enfermedades tropicales y maternoinfantiles y, ahora, a plantearse incluso cruzar el Atl&aacute;ntico para continuar su formaci&oacute;n en Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco sab&iacute;a que, despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os de formaci&oacute;n, una de las preguntas m&aacute;s dif&iacute;ciles de responder ser&iacute;a d&oacute;nde podr&aacute; trabajar cuando quiera volver a casa. Como explica en una entrevista a elDiario.es, quiere volver a Espa&ntilde;a y, m&aacute;s en concreto, a Zaragoza, su casa. Sin embargo, se ha formado como infect&oacute;loga en un pa&iacute;s donde las enfermedades infecciosas son una especialidad independiente y est&aacute; a punto de terminar una residencia de cuatro a&ntilde;os que no tiene un equivalente directo en el sistema espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Volver a Espa&ntilde;a y ejercer como infect&oacute;loga es dif&iacute;cil. No sabr&iacute;a d&oacute;nde meterme porque no existen plazas como tal&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        No es una cuesti&oacute;n menor para una m&eacute;dica que ha elegido esa disciplina porque entiende que su valor est&aacute; en mirar all&iacute; donde otras especialidades pueden no hacerlo, como es en el microorganismo que provoca una enfermedad, pero tambi&eacute;n en c&oacute;mo ese microorganismo afecta al conjunto del organismo y en cu&aacute;ndo es necesario tratarlo y cu&aacute;ndo no.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya se hab&iacute;a pedido que Infecciosas se separase de Medicina Interna, pero yo creo que con la covid se volvi&oacute; como un problema evidente. Aunque Medicina Interna son m&eacute;dicos maravillosos y superformados, al final el mundo de Infecciosas es un mundo muy vasto, muy grande&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Bacterias, virus, par&aacute;sitos y las consecuencias que provocan en el organismo conforman un campo que, adem&aacute;s, atraviesa pr&aacute;cticamente toda la medicina. Una infecci&oacute;n en una pr&oacute;tesis puede requerir el trabajo conjunto con Traumatolog&iacute;a; una infecci&oacute;n de una v&aacute;lvula card&iacute;aca, con Cardiolog&iacute;a; un paciente oncol&oacute;gico que desarrolla una infecci&oacute;n, con Hematolog&iacute;a. Tambi&eacute;n est&aacute;n el VIH, las infecciones de transmisi&oacute;n sexual, las infecciones durante el embarazo, las enfermedades importadas o las infecciones hospitalarias. &ldquo;Al final es una especialidad muy transversal. Trabajas mucho con todos los sectores de la medicina&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Esa transversalidad es, de hecho, una de las caracter&iacute;sticas que m&aacute;s le atraen de la especialidad. Tambi&eacute;n una de las razones que, a su juicio, hacen necesario que exista una formaci&oacute;n espec&iacute;fica: &ldquo;Es una especialidad muy rica. Tienes como los pacientes de infecto org&aacute;nicos, que son, por ejemplo, el VIH, la gente con el sida, que es un paciente muy cl&aacute;sico nuestro, pero luego trabajas con todo el mundo. Entonces, a m&iacute; me encanta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en Espa&ntilde;a, las enfermedades infecciosas todav&iacute;a no est&aacute;n reconocidas como una especialidad m&eacute;dica independiente. La disciplina contin&uacute;a vinculada en buena medida a Medicina Interna, aunque la creaci&oacute;n de una especialidad propia lleva a&ntilde;os sobre la mesa y el proceso para su reconocimiento contin&uacute;a avanzando.
    </p><p class="article-text">
        Para esta m&eacute;dica, no se trata de sustituir a los internistas ni de reclamar un territorio exclusivo. &ldquo;El objetivo no es quitarle el trabajo a nadie en absoluto, sino trabajar juntos, en equipo. Al final, yo creo que es como una hiperespecializaci&oacute;n que est&aacute; subiendo en medicina. Nos vamos como bifurcando. Y antes o despu&eacute;s va a tener que separarse esta rama de Medicina Interna&rdquo;, afirma.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El m&eacute;dico que piensa tambi&eacute;n en el microorganismo</strong></h2><p class="article-text">
        Para detallar qu&eacute; puede aportar un infect&oacute;logo, le basta con acordarse de una llamada de su propio padre, ginec&oacute;logo y m&eacute;dico con d&eacute;cadas de experiencia. Tal y como recuerda, &eacute;l ten&iacute;a una paciente con un n&oacute;dulo axilar y hab&iacute;a llegado a un punto en el que no encontraba una explicaci&oacute;n. En ese caso, ella le propuso abordarlo tambi&eacute;n desde una perspectiva infecciosa y solicitar algunas pruebas espec&iacute;ficas, que acabaron confirmando que se deb&iacute;a a una bacteria. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi padre me lo dijo. Me dijo: &lsquo;F&iacute;jate, yo llevo 40 a&ntilde;os ejerciendo y no se me hab&iacute;a pasado por la cabeza que pudiera ser una bacteria&rsquo;. Y por eso yo creo que es importante que haya gente especializada en este campo&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        No se trata, insiste, de que un infect&oacute;logo tenga que intervenir en cada infecci&oacute;n. De hecho, una parte importante de su trabajo consiste en saber cu&aacute;ndo no hay que intervenir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay mucha gente que me conoce, que sabe que me dedico a esto y me llaman much&iacute;simo por cosas. Por ejemplo: &lsquo;Me ha salido tal bacteria en el examen de orina, &iquest;qu&eacute; hago, la tengo que tratar o no?&rsquo;. Y al final eres una persona que est&aacute; especializada en eso y puedes decir: &lsquo;Mira, si no tienes s&iacute;ntomas, no te preocupes, que no pasa nada&rsquo;. Y a lo mejor un ur&oacute;logo te trata directamente. Yo, como infect&oacute;loga, pienso m&aacute;s en el beneficio de no tomar el antibi&oacute;tico&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; aparece otra de las batallas de una especialidad que trabaja tambi&eacute;n contra los excesos del uso de antibi&oacute;ticos y es saber qu&eacute; infecci&oacute;n existe, qu&eacute; microorganismo la provoca y, sobre todo, cu&aacute;ndo un tratamiento aporta realmente un beneficio.
    </p><p class="article-text">
        La poblaci&oacute;n, no obstante, apenas sabe que existe esa figura. &ldquo;Creo que la gente no sabe que existen los infect&oacute;logos. Nadie lo sabe y no les culpo&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        Una infecci&oacute;n pulmonar lleva al neum&oacute;logo; una infecci&oacute;n durante el embarazo, al ginec&oacute;logo; una infecci&oacute;n de piel, al dermat&oacute;logo. El infect&oacute;logo aparece muchas veces detr&aacute;s, trabajando con todos ellos. Sin embargo, cree que deber&iacute;a ser una opci&oacute;n visible para el paciente: &ldquo;Es otra perspectiva de la medicina, otra forma de solucionar el problema&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, para ella, esa perspectiva adquiere todav&iacute;a m&aacute;s importancia en un mundo en el que las enfermedades infecciosas no entienden de fronteras. En este sentido, sostiene que, como sociedad, &ldquo;nos hemos dado cuenta en muchos momentos de que un microorganismo nos puede aniquilar a todos en poco tiempo&rdquo;. &ldquo;Por eso tiene que haber alguien que sepa gestionar este tema desde el centro, desde el propio microorganismo&rdquo;, admite.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una m&eacute;dica formada fuera que quiere volver</strong></h2><p class="article-text">
        La historia de Mar&iacute;a del Carmen tambi&eacute;n es la de una m&eacute;dica que nunca ha dejado de buscar d&oacute;nde aprender. Naci&oacute; en Zaragoza, pero a los 18 a&ntilde;os se march&oacute; a Hungr&iacute;a para comenzar Medicina. Tres a&ntilde;os despu&eacute;s surgi&oacute; la posibilidad de trasladarse a Italia a trav&eacute;s de un convenio universitario. Hizo las pruebas, las super&oacute; y termin&oacute; la carrera en Roma, &iacute;ntegramente en ingl&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Cuando lleg&oacute; el momento de elegir especialidad, incluso lleg&oacute; a preparar los ex&aacute;menes para Estados Unidos. Finalmente, fue su padre quien le sugiri&oacute; la posibilidad de continuar en Italia y hacer la residencia all&iacute;, ya que hablaba italiano y Enfermedades Infecciosas estaba entre las opciones que m&aacute;s le interesaban.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En mi cabeza pensaba hacer Medicina Interna, t&iacute;pico, y subespecializarme en Infecciosas. Pero como sab&iacute;a que en Italia Infecciosas ya exist&iacute;a, dije: &lsquo;Bueno, voy a aplicar a ver qu&eacute; pasa&rsquo;. Y entr&eacute; en Mil&aacute;n. As&iacute; que dije, venga, voy a intentar a ver si me gusta o no me gusta, y aqu&iacute; estoy&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, a punto de terminar el pr&oacute;ximo 30 de octubre, tambi&eacute;n recuerda su paso por Brasil, donde durante seis meses trabaj&oacute; con enfermedades infecciosas, maternoinfantiles y tropicales. All&iacute; se encontr&oacute; con un sistema sanitario que le sorprendi&oacute; y con enfermedades que, para una especialista formada en Europa, adquir&iacute;an una dimensi&oacute;n completamente distinta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me he encontrado con un sistema de sanidad incre&iacute;ble, primero de todo. Siendo un pa&iacute;s tan grande y con tanta poblaci&oacute;n en situaci&oacute;n de vulnerabilidad, me ha sorprendido mucho lo bien que llegan a todo el mundo y lo bien que lo gestionan&rdquo;, relata.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se encontr&oacute; con infecciones que en Espa&ntilde;a pueden resultar excepcionales y que en Brasil forman parte de la pr&aacute;ctica cotidiana. &ldquo;Para m&iacute;, que me dedico a esto, much&iacute;simas infecciones que son raras para nosotros son mucho m&aacute;s comunes all&iacute;. Como el Chagas, que a lo mejor en Espa&ntilde;a se hacen controles y de repente sale positivo uno, pero no tiene la distribuci&oacute;n que ten&iacute;a en Brasil. El hecho de que son muy expertos en tratar infecciones raras, para m&iacute; ha sido muy &uacute;til&rdquo;, indica.
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                María del Carmen, presentando en el congreso Nacional italiano de enfermedades infecciosas.                            </span>
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        La experiencia le sirvi&oacute; tambi&eacute;n para descubrir otra forma de entender la formaci&oacute;n m&eacute;dica, ya que se trata de una ense&ntilde;anza muy ligada a la actualizaci&oacute;n constante y a la literatura cient&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Creo que he evolucionado un mont&oacute;n personal y profesionalmente. Al final es verdad que a lo mejor el camino que he escogido yo se ha ido haciendo. Yo no pens&eacute; nunca que terminar&iacute;a viviendo en Hungr&iacute;a, en Italia o en Brasil. Ha sido un camino m&aacute;s alternativo, que a lo mejor te pone un poco m&aacute;s dif&iacute;cil encajar dentro del patr&oacute;n, pero es sumamente enriquecedor&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Su siguiente paso podr&iacute;a ser Estados Unidos. Cuando termine la residencia, quiere intentar acceder all&iacute; a una segunda especialidad, Pediatr&iacute;a, durante tres a&ntilde;os. Tal y como cuenta, esta rama le atrae, sobre todo, aquello que tiene que ver con infecciones en ni&ntilde;os y mujeres embarazadas, incluida la prevenci&oacute;n de la transmisi&oacute;n vertical del VIH. M&aacute;s adelante, incluso contempla una subespecializaci&oacute;n en Enfermedades Infecciosas Pedi&aacute;tricas.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que no sabe si ser&aacute; dentro de un a&ntilde;o, cinco o diez, s&iacute; tiene claro que quiere volver a Espa&ntilde;a. &ldquo;Me dar&iacute;a mucha ilusi&oacute;n ayudar tambi&eacute;n en nuestra sanidad. Seguramente tengo mucho que aprender de todo el mundo que est&aacute; haciendo medicina en Espa&ntilde;a, pero creo que tambi&eacute;n voy a tener mucho que llevar&rdquo;, admite.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que, si cuando regrese las Enfermedades Infecciosas siguen sin contar con una especialidad independiente, tendr&aacute; que volver a empezar a buscar su sitio. &ldquo;No creo que pudiera ejercer en un hospital p&uacute;blico porque a&uacute;n no hay una especialidad as&iacute;. Es cierto que quiz&aacute;s tambi&eacute;n podr&iacute;a tener hueco, por ejemplo, en consultas de fertilizaci&oacute;n in vitro, ya que hacen much&iacute;simos test de infecciones y si saliese un valor alterado, me lo podr&iacute;a derivar. Tendr&iacute;a que hacerme mi propio hueco, pero trabajo hay, sin duda&rdquo;, comparte.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una especialidad que espera su sitio</strong></h2><p class="article-text">
        Su reivindicaci&oacute;n no nace solo de su propia trayectoria. De hecho, la SEIMC lleva a&ntilde;os reclamando el reconocimiento de la especialidad y sostiene que la formaci&oacute;n espec&iacute;fica es necesaria para responder a infecciones complejas y emergentes. En enero de 2026, el comit&eacute; t&eacute;cnico encargado de evaluar la propuesta emiti&oacute; un dictamen favorable y consider&oacute; adecuada una formaci&oacute;n de cinco a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El proceso contin&uacute;a, aunque, mientras tanto, m&eacute;dicos como ella siguen form&aacute;ndose en otros pa&iacute;ses donde Enfermedades Infecciosas s&iacute; constituye una especialidad independiente.
    </p><p class="article-text">
        En su caso, no reniega del camino que ha escogido, ya que, tal y como afirma, &ldquo;ha sido como una sucesi&oacute;n de puertas que se han ido abriendo&rdquo;. &ldquo;Lo que parece inalcanzable es alcanzable&rdquo;, dice al mirar hacia atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un trabajo muy sacrificado. Ya no solo f&iacute;sicamente, porque hacemos turnos muy largos, sino emocionalmente. Veo que me llevo el trabajo a casa. A lo mejor no consigo desconectar al cien por cien de lo que he hecho ese d&iacute;a, del paciente que he visto o de una decisi&oacute;n que he tomado, que a lo mejor me ha costado tomarla o he dudado&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os vio a su padre trabajar sin entender del todo por qu&eacute; tanta entrega: &ldquo;Si hay una cosa que he ganado es admiraci&oacute;n por mi padre, porque durante toda mi infancia le he visto trabajar, trabajar, trabajar y nunca he entendido por qu&eacute; tanta entrega. A pesar de que a m&iacute; siempre me ha llamado la medicina y me ha inspirado &eacute;l tambi&eacute;n a hacerla, ahora lo entiendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, para ella ser m&eacute;dico no consiste solo en identificar una patolog&iacute;a, sino que es &ldquo;un estilo de vida&rdquo; porque, al final, &ldquo;est&aacute;s t&uacute; para echarle un cable a una persona que est&aacute; en un momento de m&aacute;xima vulnerabilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa dimensi&oacute;n humana es, por lo tanto, la que considera que no deber&iacute;a perderse en una medicina cada vez m&aacute;s tecnol&oacute;gica. &ldquo;Me doy cuenta de que mucha gente intenta relativizar el ejercer como m&eacute;dico, pero a m&iacute; me gusta seguir a la persona. Creo que es algo maravilloso de nuestro trabajo que la IA nunca va a llegar a sustituir&rdquo;, afirma.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Salir de la zona de confort</strong></h2><p class="article-text">
        Es en ese momento, entre microorganismos, hospitales, guardias, investigaci&oacute;n y viajes, donde aparece la raz&oacute;n &uacute;ltima por la que eligi&oacute; una profesi&oacute;n que ahora la obliga a buscar un lugar donde ejercerla. &ldquo;Salir de nuestra zona de confort nos cuesta a todos y puede dar miedo, pero para m&iacute; es emocionante. Es darte cuenta de que siempre hay otro l&iacute;mite al que no has llegado todav&iacute;a&rdquo;, reflexiona.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s esa es la mejor forma de entender su trayectoria porque, seg&uacute;n admite, &ldquo;cuando sales y experimentas otras opciones, te das cuenta de que el mundo es enorme y que las opciones son 10.000&rdquo;. En este sentido, agrega que &ldquo;si hay una opci&oacute;n que no encaja contigo, no tienes por qu&eacute; obligarte a encajar, ya que habr&aacute; otras que no conoces, pero s&iacute; existen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su caso, no sabe cu&aacute;ndo volver&aacute; a Zaragoza ni tampoco en qu&eacute; pa&iacute;s ejercer&aacute; dentro de cinco a&ntilde;os. Sin embargo, s&iacute; tiene claro que quiere que todo lo aprendido durante estos a&ntilde;os termine regresando con ella.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me gustar&iacute;a volver. No s&eacute; cu&aacute;ndo, si voy a volver de aqu&iacute; a un a&ntilde;o, de cinco o de diez, pero s&eacute; que voy a volver. Y llevar&eacute; todo lo que he ido aprendiendo por el camino&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Naiare Rodríguez Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/maria-carmen-infectologa-especialidad-reconocida-espana-tendria-hacerme-propio-hueco_1_13567905.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Oct 2026 22:18:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[María del Carmen, una infectóloga sin especialidad reconocida en España: “Tendría que hacerme mi propio hueco”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sanidad,Infecciones,Enfermedades infecciosas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más de 500 euros por 16 metros cuadrados: el nuevo mapa del alojamiento juvenil "asequible" en Zaragoza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/500-euros-16-metros-cuadrados-nuevo-mapa-alojamiento-juvenil-asequible-zaragoza_1_13552708.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99d499bd-e482-4cf5-b803-b5e96511b157_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más de 500 euros por 16 metros cuadrados: el nuevo mapa del alojamiento juvenil &quot;asequible&quot; en Zaragoza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La capital aragonesa dispara la oferta de residencias para estudiantes y trabajadores mientras los precios de las habitaciones superan lo que muchos jóvenes pueden asumir</p><p class="subtitle">Habilitan la inscripción para 78 pisos de alquiler asequible en Zaragoza: hasta 750 euros por 90 metros y tres habitaciones
</p></div><p class="article-text">
        500 euros al mes por 16,5 metros cuadrados. Esa es la referencia de partida que se maneja para una de las habitaciones individuales de Aloha Pirineos, la nueva residencia para j&oacute;venes que abrir&aacute; sus puertas en a finales de 2026 en Zaragoza. El proyecto naci&oacute; con la premisa clara de ofrecer alojamiento asequible a menores de 30 a&ntilde;os sobre suelo p&uacute;blico. Sin embargo, cuando se pone la cifra y el tama&ntilde;o de la habitaci&oacute;n uno al lado del otro, la palabra &ldquo;asequible&rdquo; empieza a ser discutible.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La residencia est&aacute; muy bien porque tienes todo incluido y no tienes que preocuparte de buscar piso, pero pagar 600 o 700 euros todos los meses no es algo que pueda pagar cualquier estudiante. Deber&iacute;amos tener m&aacute;s opciones&rdquo;, asegura Laura, estudiante de ciencias.
    </p><p class="article-text">
        La cantidad todav&iacute;a no es definitiva, pero los responsables del complejo sit&uacute;an actualmente el precio de salida alrededor de los 500 euros mensuales, frente a los aproximadamente 400 euros que se manejaban cuando el proyecto fue adjudicado en 2021. La subida acumulada en estos a&ntilde;os se justifica por la evoluci&oacute;n de los costes, pero el resultado es una habitaci&oacute;n de poco m&aacute;s de 16 metros cuadrados por una cantidad que para muchos j&oacute;venes supone una parte importante de sus ingresos.
    </p><p class="article-text">
        A cambio, Aloha ofrece acceso a zonas comunes y servicios como lavander&iacute;as, comedores, gimnasio, salas multiusos, cine, <em>coworking</em> y una gran terraza con vistas al Ebro y al Pilar. Tambi&eacute;n est&aacute;n previstos servicios de limpieza y cambio de ropa de cama. Se trata del modelo de coliving, un modelo residencial que ha ganado terreno en las ciudades y que transforma la habitaci&oacute;n en una propuesta m&aacute;s amplia.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el problema reside en que el precio ya no se mide &uacute;nicamente por los metros cuadrados, sino por todo lo que se ofrece alrededor. Por lo tanto, lo que sobre el papel se presenta como una alternativa al alquiler convencional puede terminar siendo inasumible para el mismo joven al que pretende facilitar el acceso a una vivienda.
    </p><h2 class="article-text">Zaragoza se llena de residencias</h2><p class="article-text">
        Aloha Pirineos forma parte de una transformaci&oacute;n mucho m&aacute;s amplia del mercado residencial de la capital aragonesa. La ciudad estrena este septiembre tres nuevos alojamientos para j&oacute;venes que suman m&aacute;s de 1.100 plazas. De hecho, son proyectos de grandes dimensiones, impulsados en buena medida por empresas y fondos de inversi&oacute;n, que han encontrado en la falta de vivienda para estudiantes y j&oacute;venes un mercado en expansi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La mayor residencia de todas las que se han construido es Bravo! Actur, con 676 camas y una inversi&oacute;n de unos 40 millones de euros. Sus habitaciones parten de unos 520 euros mensuales en las modalidades m&aacute;s econ&oacute;micas y alcanzan alrededor de 650 euros para los alojamientos individuales, sin incluir determinados servicios de manutenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta infraestructura ofrece piscina exterior, pista de p&aacute;del, gimnasio, restaurante, salas de estudio y espacios comunitarios. Por todo ello, la propuesta se parece cada vez menos a la tradicional residencia universitaria y m&aacute;s a un peque&ntilde;o complejo residencial donde el alojamiento se combina con ocio y espacios de convivencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo eso est&aacute; bien, de verdad. Pero una vez que terminemos la carrera, no tendremos alternativas que sean asequibles. En algunas residencias podemos quedarnos hasta los 30 a&ntilde;os, pero, en el caso de no querer estar aqu&iacute; y buscar m&aacute;s independencia, tampoco podemos ir a un piso porque es inasumible&rdquo;, reivindica Luis, tambi&eacute;n estudiante de la rama cient&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, a&ntilde;ade que lo que buscan los j&oacute;venes en estos momentos son &ldquo;lugares en los que poder seguir siendo j&oacute;venes, pero tambi&eacute;n vivir y pensar en el futuro&rdquo;. &ldquo;Est&aacute; todo imposible. Lo de la compra es algo que ni me lo planteo, obviamente, pero los alquileres est&aacute;n por las nubes. Y pagar m&aacute;s de 600 euros al mes una sola persona hace que no puedas ahorrar porque lo que cobramos muchas veces no da&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ha llegado a Zaragoza Odalys Campus, con 180 estudios individuales con cocina y ba&ntilde;o privados. Sus precios se sit&uacute;an aproximadamente entre los 700 y los 1.200 euros al mes. En el centro, el antiguo colegio Virgen Reina acoge 77 habitaciones de Be Live, con tarifas que parten de los 850 euros.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, no son los &uacute;nicos. Kadora cuenta con 205 habitaciones y ha alcanzado el 100% de ocupaci&oacute;n durante los dos &uacute;ltimos cursos, con precios de entre 672 y 1.035 euros. Xior, por su parte, dispone de 377 plazas y ofrece determinadas habitaciones desde unos 405 euros, aunque el coste aumenta seg&uacute;n el tipo de alojamiento y los servicios incluidos.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es un mercado con m&aacute;s<strong> </strong>plazas y servicios, pero tambi&eacute;n con precios elevados. Las residencias se han convertido en una alternativa cada vez m&aacute;s habitual para quienes llegan a Zaragoza a estudiar, pero tambi&eacute;n en un negocio inmobiliario con un creciente inter&eacute;s inversor.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s camas, pero no necesariamente m&aacute;s asequibilidad</h2><p class="article-text">
        La contradicci&oacute;n aparece cuando se compara esta expansi&oacute;n con la situaci&oacute;n econ&oacute;mica de sus potenciales usuarios. Un estudiante que paga 500 euros por una habitaci&oacute;n en Aloha, 520 en Bravo! o 700 en otras residencias no est&aacute; accediendo a una vivienda barata, sino a una f&oacute;rmula diferente de alojamiento, con servicios adicionales que pueden hacerla m&aacute;s c&oacute;moda, pero que tambi&eacute;n forman parte del precio.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n es si llamar &ldquo;alquiler asequible&rdquo; a una habitaci&oacute;n de 16,5 metros cuadrados por 500 euros cambia realmente la situaci&oacute;n de un joven que no puede asumir el precio de una vivienda convencional. &ldquo;No me importa que tenga menos cosas, mientras el precio sea m&aacute;s barato. Lo que necesito es tener un sitio donde dormir, el resto es adicional&rdquo;, sostiene la estudiante de ciencias.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Aloha, adem&aacute;s, el debate tiene el elemento a&ntilde;adido de que es suelo p&uacute;blico, ya que el proyecto fue impulsado por el Gobierno de Arag&oacute;n para generar una alternativa residencial para menores de 30 a&ntilde;os y la concesi&oacute;n se plante&oacute; bajo el concepto de alojamiento asequible. En este sentido, la Administraci&oacute;n mantiene la titularidad del suelo mientras la explotaci&oacute;n corresponde a la empresa adjudicataria.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia respecto a una residencia privada convencional est&aacute;, por tanto, en el origen del proyecto y en las condiciones de la concesi&oacute;n. Sin embargo, para quien tiene que pagar la factura a final de mes, la pregunta se basa en cu&aacute;nto dinero se necesita para poder vivir all&iacute;.
    </p><h2 class="article-text">El alquiler tradicional tampoco da tregua</h2><p class="article-text">
        La proliferaci&oacute;n de residencias llega adem&aacute;s en un momento en el que el alquiler convencional se ha convertido en uno de los principales obst&aacute;culos para la emancipaci&oacute;n juvenil. Compartir piso sigue siendo una opci&oacute;n habitual, pero encontrar una habitaci&oacute;n a un precio razonable, en una zona bien comunicada, con buenas condiciones y sin problemas en el propio edificio se ha vuelto cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, las residencias solucionan algunos de esos problemas porque all&iacute; no es necesario buscar compa&ntilde;eros, contratar suministros ni equipar una vivienda y, en muchos casos, la limpieza, internet o determinadas comidas est&aacute;n incluidas. Para un estudiante que llega desde otra ciudad o desde otro pa&iacute;s, la comodidad, aunque tiene un coste, puede pesar tanto como el precio.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, el fen&oacute;meno refleja la necesidad de que en Zaragoza haya m&aacute;s alojamiento para estudiantes y j&oacute;venes de una manera m&aacute;s asequible porque, en su mayor&iacute;a, no cuentan de partida con los mismos recursos que podr&iacute;a tener una persona m&aacute;s adulta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando est&aacute;s estudiando o sales de la carrera, lo que te ofrecen son contratos bastante precarios. As&iacute; es imposible. Creo que es muy dif&iacute;cil pensar en construir un proyecto de vida teniendo un salario normal y pagando la mitad de &eacute;l en una residencia&rdquo;, a&ntilde;ade la estudiante de ciencias.
    </p><p class="article-text">
        En este escenario, tambi&eacute;n se detecta que modelo residencial ha evolucionado y la habitaci&oacute;n ha dejado de ser solo un lugar para dormir. De hecho, es esa transformaci&oacute;n la que permite a las empresas justificar precios que pueden superar los de una habitaci&oacute;n tradicional porque el usuario no compra solo una habitaci&oacute;n, sino que tambi&eacute;n adquiere servicios y una determinada forma de vida.
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones estudiantiles ya han puesto el foco en esta contradicci&oacute;n. Durante una protesta celebrada con motivo del inicio del curso, colectivos universitarios denunciaron los problemas para encontrar alojamiento a precios asequibles y cuestionaron que las nuevas residencias, con habitaciones que parten de alrededor de 400 euros, respondan a las posibilidades econ&oacute;micas de los estudiantes.
    </p><p class="article-text">
        Los colectivos reclaman ampliar la oferta p&uacute;blica y se&ntilde;alan que las ayudas para alojamiento resultan &ldquo;insuficientes&rdquo; para hacer frente a los precios actuales. Su demanda apunta a un problema que va m&aacute;s all&aacute; de una residencia concreta, ya que aumentar el n&uacute;mero de camas no garantiza que aumente tambi&eacute;n el n&uacute;mero de j&oacute;venes que pueden permit&iacute;rselas.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Al final necesitas ayuda de tus padres&rdquo;</h2><p class="article-text">
        La experiencia de los propios estudiantes permite aterrizar unas cifras que, sobre el papel, pueden parecer asumibles para una parte de las familias. &ldquo;Cuando empiezas a buscar te das cuenta de que una habitaci&oacute;n ya cuesta mucho dinero. Y si adem&aacute;s quieres estar cerca de la universidad, encontrar algo que puedas pagar es dif&iacute;cil&rdquo;, a&ntilde;ade Luis, una idea a la que Laura tambi&eacute;n a&ntilde;ade que &ldquo;si queremos ser independientes, as&iacute; es imposible empezar a hacerlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos acabamos pidiendo ayuda a nuestros padres, pero no todos los padres pueden ayudar a sus hijos. Parece que no se tiene en cuenta y por mucho que nosotros podamos buscar trabajo, si m&aacute;s de la mitad de nuestro sueldo se va solo en el alojamiento, no podemos hacer mucho m&aacute;s&rdquo;, agrega ella.
    </p><p class="article-text">
        Mientras una habitaci&oacute;n de 16,5 metros cuadrados puede alcanzar los 500 euros incluso dentro de un proyecto concebido sobre suelo p&uacute;blico como alojamiento asequible, otras residencias privadas superan los 800 o 1.000 euros mensuales. El mercado ofrece cada vez m&aacute;s opciones, pero tambi&eacute;n obliga a preguntarse qui&eacute;n puede acceder realmente a ellas.
    </p><p class="article-text">
        La paradoja es que el problema que estas residencias pretenden solucionar puede seguir existiendo para quienes no tienen capacidad econ&oacute;mica para pagar el nuevo modelo residencial que, como reivindica Laura, &ldquo;un contrato temporal o una beca de pr&aacute;cticas no llega&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Naiare Rodríguez Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/500-euros-16-metros-cuadrados-nuevo-mapa-alojamiento-juvenil-asequible-zaragoza_1_13552708.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 01 Oct 2026 23:03:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más de 500 euros por 16 metros cuadrados: el nuevo mapa del alojamiento juvenil "asequible" en Zaragoza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Residencias,Estudiantes,Vivienda,Precariedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alzheimer antes de los 65: una enfermedad que irrumpe en plena vida laboral y familiar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/alzheimer-65-enfermedad-irrumpe-plena-vida-laboral-familiar_1_13524368.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b69d280-5f1a-4af1-a53e-670f0e328402_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alzheimer antes de los 65: una enfermedad que irrumpe en plena vida laboral y familiar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer de Zaragoza (AFEDAZ) alerta de la importancia de detectar los primeros cambios cognitivos también en personas que todavía trabajan, tienen hijos o mantienen otras responsabilidades familiares
</p><p class="subtitle">De hacer la compra a detectar la soledad: Aragón impulsa redes compasivas para acompañar durante el final de la vida
</p></div><p class="article-text">
        Cuando una persona tiene 50 o 60 a&ntilde;os, trabaja, tiene hijos o incluso contin&uacute;a cuidando de sus propios padres, cuesta imaginar que detr&aacute;s de algunos despistes, cambios de comportamiento o dificultades para encontrar una palabra pueda estar el Alzheimer. Sin embargo, la enfermedad tambi&eacute;n aparece antes de los 65 a&ntilde;os y obliga a familias enteras a reorganizar una vida que todav&iacute;a estaba lejos de la jubilaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En la Asociaci&oacute;n de Familiares de Enfermos de Alzheimer de Zaragoza (AFEDAZ) explican que cada vez reciben a m&aacute;s personas j&oacute;venes ya diagnosticadas. La directora del Centro CAI-AFEDAZ y del &Aacute;rea Social, Teresa D&iacute;az de Ter&aacute;n, se&ntilde;ala en una entrevista a elDIario.es que actualmente atienden a personas de poco m&aacute;s de 60 a&ntilde;os, aunque tambi&eacute;n han tenido casos m&aacute;s j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los datos que maneja AFEDAZ, el 22,6 % de la poblaci&oacute;n aragonesa con diagn&oacute;stico de Alzheimer tiene m&aacute;s de 65 a&ntilde;os, mientras que el 71,78 % de la poblaci&oacute;n aragonesa mayor de esa edad reside en la provincia de Zaragoza. Unos datos que muestran tambi&eacute;n la dimensi&oacute;n territorial de una enfermedad que no afecta de la misma manera a todas las familias ni tienen todos el mismo acceso a recursos especializados.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, tal y como afirma, la mayor investigaci&oacute;n y la recomendaci&oacute;n de consultar ante los primeros s&iacute;ntomas est&aacute;n favoreciendo que algunos casos lleguen antes a los servicios especializados. &ldquo;Lo que estamos viendo es que hay m&aacute;s investigaci&oacute;n y que, ante el m&iacute;nimo s&iacute;ntoma, se avisa al m&eacute;dico de atenci&oacute;n primaria para que pueda derivar a Neurolog&iacute;a y haya un diagn&oacute;stico precoz&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        El comienzo no siempre resulta evidente, ya que los primeros s&iacute;ntomas pueden ir desde despistes que salen de la rutina habitual hasta problemas para encontrar palabras o dificultades para expresarse. El problema es que, cuando la persona es joven, esos cambios pueden atribuirse a otras circunstancias y &ldquo;retrasar la sospecha&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los primeros s&iacute;ntomas que suelen notar son cambios en el comportamiento, cambios de personalidad o los t&iacute;picos despistes, que a veces tambi&eacute;n derivamos un poco por la edad&rdquo;, se&ntilde;ala D&iacute;az de Ter&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, y con motivo del D&iacute;a Mundial del Alzheimer que se conmemora este 21 de septiembre, desde AFEDAZ insisten en no normalizar cualquier cambio que resulte llamativo, pero tampoco en convertir un olvido puntual en una alarma. La recomendaci&oacute;n es consultar cuando aparezca algo persistente o fuera de lo habitual y dejar que sea el profesional sanitario quien determine qu&eacute; est&aacute; ocurriendo.
    </p><p class="article-text">
        El camino hasta el diagn&oacute;stico, adem&aacute;s, no siempre es r&aacute;pido. Despu&eacute;s de acudir a Atenci&oacute;n Primaria llega la derivaci&oacute;n a Neurolog&iacute;a, donde se realizan las pruebas necesarias. Y, una vez confirmado el diagn&oacute;stico, las familias empiezan a descubrir qu&eacute; significa realmente convivir con la enfermedad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay mucha desinformaci&oacute;n de la enfermedad. Hay veces que salen con un diagn&oacute;stico, pero realmente no saben nada de la enfermedad&rdquo;, apunta la directora de AFEDAZ.
    </p><h2 class="article-text">Una enfermedad que cambia los planes de toda una familia</h2><p class="article-text">
        Recibir un diagn&oacute;stico a los 55 a&ntilde;os no tiene las mismas consecuencias que recibirlo a los 80. No solo porque la persona puede encontrarse todav&iacute;a en edad laboral, sino porque sus responsabilidades y su entorno son diferentes ya que puede haber hijos a cargo, una pareja que trabaja, hipotecas, proyectos pendientes o incluso padres mayores que necesitan cuidados.
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s, la enfermedad tambi&eacute;n puede obligar a abandonar el trabajo. En AFEDAZ han conocido casos en los que incluso los propios compa&ntilde;eros detectaron que algo estaba ocurriendo y se pusieron en contacto con la asociaci&oacute;n. Como explica D&iacute;az de Ter&aacute;n, la posibilidad de continuar trabajando depende de la fase de la enfermedad, las funciones que desempe&ntilde;e la persona y su evoluci&oacute;n. &ldquo;Normalmente suele ser m&aacute;s gente que se acaba de jubilar o as&iacute;, pero cuando surgen estas cosas en edad laboral hay una incapacidad laboral para poder seguir con su trabajo&rdquo;, explica D&iacute;az de Ter&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, seg&uacute;n afirma, la prioridad es conservar la autonom&iacute;a &ldquo;mientras sea posible&rdquo;. &ldquo;Nosotros lo que intentamos es mantener la autonom&iacute;a de la persona, que siga haciendo sus actividades todo el tiempo posible, sus rutinas. Eso es lo mejor&rdquo;, subraya.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de esta situaci&oacute;n, aparece tambi&eacute;n otra figura importante como es la de la persona cuidadora. En este sentido, sostiene que a ellos tambi&eacute;n les &ldquo;cambia la vida completamente&rdquo;. Por eso, AFEDAZ trabaja tambi&eacute;n con los familiares, ofrece atenci&oacute;n psicol&oacute;gica y organiza grupos de ayuda mutua en los que quienes atraviesan situaciones similares pueden compartir experiencias o dudas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuidar al cuidador&rdquo; es, de hecho, una de las reivindicaciones que la asociaci&oacute;n considera esenciales. El objetivo es que los familiares dispongan de un espacio propio y de herramientas para afrontar una enfermedad cuya evoluci&oacute;n puede traer cambios de conducta, alteraciones del sue&ntilde;o, deambulaci&oacute;n o una dependencia cada vez mayor.
    </p><h2 class="article-text">El diagn&oacute;stico precoz como punto de partida</h2><p class="article-text">
        Para AFEDAZ, llegar cuanto antes al diagn&oacute;stico permite empezar antes a trabajar sobre los s&iacute;ntomas y sobre la autonom&iacute;a. La asociaci&oacute;n ofrece atenci&oacute;n integral en las distintas fases de la enfermedad, desde talleres y estimulaci&oacute;n cognitiva hasta terapia ocupacional, fisioterapia, apoyo psicol&oacute;gico, centro de d&iacute;a, atenci&oacute;n domiciliaria y residencia.
    </p><p class="article-text">
        La atenci&oacute;n se adapta a las necesidades de cada etapa, desde el Centro de Psicoestimulaci&oacute;n para personas en fases iniciales o con deterioro cognitivo leve hasta el centro de d&iacute;a, la asistencia m&eacute;dica y terap&eacute;utica a domicilio, las estancias temporales o una residencia especializada con atenci&oacute;n las 24 horas. El objetivo com&uacute;n es mantener durante el mayor tiempo posible las capacidades y la autonom&iacute;a de la persona y, al mismo tiempo, ofrecer un espacio de descanso y apoyo a quien cuida.
    </p><p class="article-text">
        La entidad cuenta con 5.148 socios y alrededor de 60 trabajadores, adem&aacute;s de una red m&aacute;s amplia de profesionales y voluntarios. Tambi&eacute;n desarrolla actividades formativas para cuidadores profesionales y no profesionales y se desplaza al medio rural, donde detectan una mayor falta de recursos.
    </p><p class="article-text">
        La atenci&oacute;n fuera de Zaragoza es uno de los retos que la asociaci&oacute;n intenta abordar. Como recuerda la directora, una trabajadora social y una psic&oacute;loga se desplazan a municipios del medio rural para ofrecer charlas, formaci&oacute;n y orientaci&oacute;n sobre la enfermedad y los recursos disponibles, con el fin de acercar informaci&oacute;n a familias que pueden tener m&aacute;s dificultades para acceder a servicios especializados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que nosotros queremos recalcar y reivindicar es el diagn&oacute;stico precoz. Es muy importante que haya un diagn&oacute;stico precoz para poder actuar cuanto antes y ayudar a paliar los s&iacute;ntomas de la enfermedad&rdquo;, subraya D&iacute;az de Ter&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n tambi&eacute;n apuesta por la formaci&oacute;n como herramienta de prevenci&oacute;n y acompa&ntilde;amiento. Asimismo, organiza actividades gratuitas para cuidadores profesionales y no profesionales y sesiones sobre distintas cuestiones relacionadas con las demencias, adem&aacute;s de actividades de sensibilizaci&oacute;n dirigidas a la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        La detecci&oacute;n temprana no significa &uacute;nicamente poner nombre a lo que ocurre, sino que tambi&eacute;n permite que la persona y su familia conozcan los recursos disponibles, puedan planificar decisiones y empiecen a adaptar la atenci&oacute;n a las necesidades de cada momento. El propio Ministerio de Sanidad ha se&ntilde;alado que el retraso diagn&oacute;stico constituye un problema relevante cuando la demencia aparece antes de los 65 a&ntilde;os, entre otras razones porque la edad puede alejar la sospecha inicial.
    </p><p class="article-text">
        Para Teresa D&iacute;az de Ter&aacute;n, adem&aacute;s, la detecci&oacute;n precoz debe ir acompa&ntilde;ada de una mayor informaci&oacute;n social. &ldquo;Igual hoy no te toca, pero en otro momento te encuentras con alguien o t&uacute; mismo que s&iacute; que la vives&rdquo;, explica al hablar de la importancia de que la poblaci&oacute;n conozca la enfermedad y sepa identificar cu&aacute;ndo conviene consultar.
    </p><p class="article-text">
        El reto, por tanto, no pasa solo por diagnosticar antes, sino tambi&eacute;n por cambiar la mirada social. El Alzheimer contin&uacute;a asociado en el imaginario colectivo a personas muy mayores, cuando un diagn&oacute;stico temprano puede irrumpir en etapas de la vida completamente distintas.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; la importancia de que la poblaci&oacute;n conozca los signos de alerta y sepa d&oacute;nde acudir. Desde AFEDAZ recomiendan consultar ante cualquier s&iacute;ntoma que resulte llamativo o persistente y, una vez iniciado el proceso diagn&oacute;stico, buscar informaci&oacute;n y apoyo especializado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Que cualquier m&iacute;nimo s&iacute;ntoma lo puedan consultar con su m&eacute;dico, que no duden en consultarlo y que se les derive en Neurolog&iacute;a&rdquo;, resume D&iacute;az de Ter&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Porque cuando el Alzheimer aparece antes de lo esperado, no solo cambia la vida de quien recibe el diagn&oacute;stico. Cambian los planes, los tiempos, los cuidados y las relaciones de toda una familia, por lo que, cuanto antes se conozca esa nueva realidad, antes podr&aacute;n empezar tambi&eacute;n a construir la manera de afrontarla.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Naiare Rodríguez Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/alzheimer-65-enfermedad-irrumpe-plena-vida-laboral-familiar_1_13524368.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Sep 2026 21:01:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alzheimer antes de los 65: una enfermedad que irrumpe en plena vida laboral y familiar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alzheimer]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De hacer la compra a detectar la soledad: Aragón impulsa redes compasivas para acompañar durante el final de la vida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/compra-detectar-soledad-aragon-impulsa-redes-compasivas-acompanar-durante-final-vida_1_13520298.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/52643771-b8c2-4ebb-ade9-bcb3095da2bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1036y622.jpg" width="1200" height="675" alt="De hacer la compra a detectar la soledad: Aragón impulsa redes compasivas para acompañar durante el final de la vida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cinco comunidades aragonesas extienden una red de apoyo que detecta necesidades, acompaña a enfermos y familias y reivindica que los cuidados paliativos lleguen antes y a más personas
 
</p><p class="subtitle">Los cuidados paliativos se abren paso en la universidad: asignatura obligatoria en Zaragoza
</p></div><p class="article-text">
        Morir no es solo una cuesti&oacute;n m&eacute;dica, como tampoco lo es cuidar. Cuando una persona afronta una enfermedad incurable, alrededor aparece una familia agotada, alguien que vive solo, una compra que ya no puede hacer, una conversaci&oacute;n que nadie se atreve a iniciar o un dolor que deber&iacute;a estar controlado. Para atender tambi&eacute;n esa parte de la vida han empezado a crecer en Arag&oacute;n las llamadas comunidades compasivas, una red que busca recuperar algo tan sencillo como que la comunidad vuelva a cuidar de quienes tiene cerca.
    </p><p class="article-text">
        Arag&oacute;n cuenta ya con cinco proyectos en marcha, como son ECOPAL Fraga, ECOPAL Casablanca, Teruel ComPasi&oacute;n, Alca&ntilde;iz se Cuida y Huesca Compasiva. Sus responsables compartieron experiencias por primera vez en una misma mesa los d&iacute;as 3 y 4 de septiembre en Zaragoza, durante el XXI Curso de Verano de Ense&ntilde;anza e Investigaci&oacute;n en Bio&eacute;tica, organizado por el Colegio Oficial de M&eacute;dicos y la Universidad de Zaragoza bajo la direcci&oacute;n del doctor Rogelio Altisent.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es muy alentador, porque son cinco proyectos muy bien situados en todo el territorio&rdquo;, explica Altisent, director del curso y presidente del Consejo Cient&iacute;fico de Fundaci&oacute;n Dignia, en una entrevista a elDiario.es. Para &eacute;l, este despliegue refleja que Arag&oacute;n est&aacute; incorpor&aacute;ndose a un movimiento internacional que lleva alrededor de dos d&eacute;cadas extendiendo experiencias de comunidades compasivas.
    </p><p class="article-text">
        La filosof&iacute;a es com&uacute;n, aunque cada proyecto tiene su propia personalidad, la idea es que vecinos, asociaciones, voluntarios, colegios, residencias, farmacias, comercios y administraciones puedan participar en el cuidado. &ldquo;La filosof&iacute;a es activar el tejido social, activar la comunidad para cuidarnos unos a otros&rdquo;, resume Altisent.
    </p><p class="article-text">
        La idea, explica, parte de desterrar la percepci&oacute;n de que cuando una enfermedad ya no tiene cura &ldquo;ya no hay nada m&aacute;s que hacer&rdquo;: &ldquo;Precisamente la filosof&iacute;a de las comunidades compasivas y la filosof&iacute;a de los cuidados paliativos es que tenemos much&iacute;simas cosas que hacer, cuando a lo mejor la expectativa de vida es corta, pero lo que hacemos es ensanchar la vida, ampliar la vida de otra manera, porque cuidamos de la calidad de vida de la gente&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Del deseo de ayudar a detectar una necesidad</h2><p class="article-text">
        Una primera generaci&oacute;n de comunidades compasivas se centraba en sensibilizar a la poblaci&oacute;n y extender una cultura de cuidados, mientras que los nuevos modelos quieren dar un paso m&aacute;s detectando situaciones que pueden pasar desapercibidas, as&iacute; como evaluando las necesidades y activando los recursos disponibles.
    </p><p class="article-text">
        Es el modelo ECOPAL, impulsado por Fundaci&oacute;n Dignia y la C&aacute;tedra Dignia de la Universidad de Zaragoza. El programa arranc&oacute; en Fraga en septiembre de 2025 y lleg&oacute; al distrito zaragozano de Casablanca en marzo de 2026. Entre ambos han atendido 71 casos y formado a m&aacute;s de 180 personas durante el primer semestre de este a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        La idea es crear &ldquo;antenas&rdquo; de detecci&oacute;n en la propia comunidad, ya que una persona puede advertir que una vecina que acud&iacute;a cada ma&ntilde;ana a la panader&iacute;a lleva d&iacute;as sin aparecer, que alguien que vive solo necesita ayuda o que una familia est&aacute; desbordada. Esa se&ntilde;al llega al programa y permite valorar qu&eacute; est&aacute; ocurriendo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una comunidad sensibilizada detecta, escucha, observa y se transmite al radar del programa&rdquo;, recoge el modelo ECOPAL. Altisent insiste en que esta segunda generaci&oacute;n de comunidades compasivas no se queda en una declaraci&oacute;n de buenas intenciones: &ldquo;Aqu&iacute; lo que se hace son cosas concretas, se detectan las necesidades, se ponen en marcha los recursos y luego evaluamos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, el equipo analiza las necesidades m&eacute;dicas, emocionales, sociales y espirituales y trata de movilizar los recursos que ya existen en el territorio: centros de salud, servicios sociales, voluntariado o asociaciones.
    </p><p class="article-text">
        Natalia Fort&oacute;n, directora de una residencia de Fraga y responsable de ECOPAL en esta localidad, conoce esa realidad desde dentro. &ldquo;Las necesidades ya las conoc&iacute;amos y las sufr&iacute;amos diariamente&rdquo;, explica. Sin embargo, el proyecto le ha permitido descubrir que fuera de la residencia tambi&eacute;n hab&iacute;a muchas situaciones que permanec&iacute;an ocultas en los domicilios.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia est&aacute; precisamente en intervenir antes. Seg&uacute;n Fort&oacute;n, la atenci&oacute;n sanitaria especializada en cuidados paliativos suele llegar cuando la enfermedad est&aacute; ya muy avanzada, pero el modelo comunitario permite hablar antes con las familias, orientarlas, asesorarlas y acompa&ntilde;arlas.
    </p><h2 class="article-text">Una cama en casa en lugar de un box de urgencias</h2><p class="article-text">
        El cambio puede medirse tambi&eacute;n en un lugar sensible como son las residencias de mayores. En este sentido, Altisent pone el ejemplo de Fraga, ya que, hace unos a&ntilde;os, alrededor del 70 % de los residentes que fallec&iacute;an lo hac&iacute;an en el hospital. Con ECOPAL, el porcentaje se ha invertido y ahora se sit&uacute;a en el 30 %.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos dado la vuelta al indicador&rdquo;, subraya y, aunque la diferencia no es &uacute;nicamente estad&iacute;stica, para el director del proyecto significa que una persona puede permanecer en su habitaci&oacute;n, con su entorno y su familia, en lugar de terminar sus &uacute;ltimos momentos en un box de urgencias.
    </p><p class="article-text">
        Las residencias son una pieza importante para estas comunidades porque concentran una elevada proporci&oacute;n de personas mayores con enfermedades incurables y necesidades paliativas. No obstante, Altisent advierte de que los cuidados paliativos siguen teniendo una presencia insuficiente en estos centros.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo no es evitar cualquier traslado hospitalario porque hay situaciones en las que una intervenci&oacute;n m&eacute;dica es necesaria. Sin embargo, otras podr&iacute;an abordarse en el propio entorno si existen profesionales preparados y recursos suficientes. &ldquo;A veces es muy triste ver c&oacute;mo se fallecen los abuelos en los boxes de urgencias, cuando lo humano es que estas personas puedan fallecer en su cama rodeados de su familia&rdquo;, afirma.
    </p><h2 class="article-text">Cuidar tambi&eacute;n es hacer la compra</h2><p class="article-text">
        La comunidad compasiva parte de la idea de que no todo lo que necesita una persona enferma tiene que resolverlo el sistema sanitario. De hecho, como comparten ambos profesionales, en un pueblo peque&ntilde;o puede ser un vecino quien se ofrezca a comprar el pan o recoger una medicaci&oacute;n. Del mismo modo, una asociaci&oacute;n puede organizar un voluntario para hacer la compra, una farmacia puede convertirse en un punto de escucha o un comercio puede detectar que alguien que acud&iacute;a cada d&iacute;a ha desaparecido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es tejer red de comunidad&rdquo;, resume Mercedes Castellote, responsable de Teruel ComPasi&oacute;n. &ldquo;Los valores del cuidar y entender lo que es el cuidar se han ido muy delegando en el &aacute;rea sanitaria y en el &aacute;rea social&rdquo;, advierte. Para ella, la compasi&oacute;n significa reconocer que alguien est&aacute; sufriendo y &ldquo;dar un paso para intentar aliviar el sufrimiento del otro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Teruel, el proyecto naci&oacute; en 2023 impulsado por la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola Contra el C&aacute;ncer y cuenta con un equipo motor integrado por entidades sociales, sanitarias, educativas y comunitarias.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa surgi&oacute; de una realidad marcada por la dispersi&oacute;n territorial, la desigualdad en el acceso a recursos, la soledad no deseada y la falta de apoyos suficientes para quienes cuidan. Castellote defiende que &ldquo;el modelo puede ser &uacute;til en territorios rurales&rdquo;, donde todav&iacute;a sobreviven redes vecinales que permiten detectar necesidades, aunque tambi&eacute;n existen &ldquo;barreras como la desconfianza o la tendencia a mantener los problemas dentro del domicilio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las comunidades compasivas pretenden retomar la visi&oacute;n del cuidado de la comunidad&rdquo;, explica. La responsabilidad no recae exclusivamente en m&eacute;dicos, enfermeras o trabajadores sociales, sino tambi&eacute;n en cada ciudadano y en su capacidad para mirar alrededor.
    </p><h2 class="article-text">La muerte tambi&eacute;n entra en las aulas</h2><p class="article-text">
        Ese cambio cultural empieza incluso antes de que aparezca una enfermedad grave. ECOPAL ha llevado los cuidados y el final de la vida a las aulas de quinto de primaria, con alumnos de 10 y 11 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados muestran que hablar de la muerte no genera indiferencia. En Fraga, el 92% de los alumnos mostr&oacute; inter&eacute;s por aprender sobre la enfermedad avanzada e incurable y la disposici&oacute;n a ayudar super&oacute; el 84%. Sin embargo, tambi&eacute;n apareci&oacute; una diferencia significativa entre el entorno rural y el urbano, debido a que el 57% de los estudiantes de Fraga entend&iacute;a que los cuidados paliativos sirven para mejorar la calidad de vida, frente al 27% de Casablanca.
    </p><p class="article-text">
        Fort&oacute;n reconoce que las sesiones sorprendieron por la participaci&oacute;n de los ni&ntilde;os. &ldquo;Necesitan saber todo esto, hablar de la muerte, hablar de las enfermedades y hablar de cuidar&rdquo;, sostiene, al mismo tiempo que a&ntilde;ade que &ldquo;los ni&ntilde;os necesitan estar en los acontecimientos familiares tanto buenos como malos, porque el d&iacute;a de ma&ntilde;ana lo van a vivir e incluso a veces se dan casos en los mismos colegios de alg&uacute;n ni&ntilde;o que est&aacute; enfermo o alg&uacute;n familiar cercano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los datos revelan adem&aacute;s que un 78% de los alumnos ya hab&iacute;a perdido a alguien cercano y alrededor de la mitad nunca hab&iacute;a hablado sobre la muerte ni en casa ni en el colegio. El objetivo, por tanto, &ldquo;no es adelantarles una realidad dolorosa, sino proporcionarles herramientas para afrontarla cuando llegue&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Altisent, trabajar con estas edades puede tener un efecto multiplicador porque un ni&ntilde;o que aprende a detectar la soledad o la necesidad de cuidados puede llevar esa mirada a su propia casa. &ldquo;De repente le dicen a su madre que se han acordado de una se&ntilde;ora mayor que parece que est&aacute; enferma y muy sola y que se van a pasar un rato con ella&rdquo;, ejemplifica, por lo que &ldquo;conseguir esto es la bomba, es una aut&eacute;ntica revoluci&oacute;n culturalmente&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Luchar para que los cuidados paliativos lleguen antes</h2><p class="article-text">
        Las comunidades compasivas no pretenden sustituir al sistema sanitario. En este sentido, los responsables insisten en la necesidad de que exista una &ldquo;coordinaci&oacute;n estable&rdquo; con los servicios p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        La legislaci&oacute;n aragonesa reconoce desde 2011 el derecho a una muerte digna y prioriza la atenci&oacute;n en el entorno domiciliario, pero no establece ratios de profesionales por poblaci&oacute;n, cobertura territorial garantizada ni financiaci&oacute;n espec&iacute;fica. En Arag&oacute;n existen ocho Equipos de Soporte de Atenci&oacute;n Domiciliaria (ESAC), pero Altisent considera que son &ldquo;insuficientes&rdquo; y se&ntilde;ala adem&aacute;s que los grandes hospitales p&uacute;blicos de la comunidad no disponen de unidades propias de cuidados paliativos.
    </p><p class="article-text">
        La estimaci&oacute;n que maneja es que alrededor del 50% de las personas que necesitan cuidados paliativos especializados no los reciben. &ldquo;En estos momentos no puede ser que la gente est&eacute; con dolor. No puede ser&rdquo;, reivindica, ya que &ldquo;la medicina en estos momentos puede aliviarlo porque tiene recursos, por lo que, cuando una persona pasa el tiempo y sigue con dolor, hay un d&eacute;ficit asistencial y hay que resolverlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, asegura que una persona que se encuentra al final de la vida puede necesitar tratamiento para el dolor, pero tambi&eacute;n compa&ntilde;&iacute;a, apoyo emocional, ayuda social o atenci&oacute;n a su familia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los cuidados paliativos son para los &uacute;ltimos d&iacute;as de vida. Esto es un error que adem&aacute;s hace mucho da&ntilde;o&rdquo;, sostiene Altisent, adem&aacute;s de subrayar que, &ldquo;cuando decimos que tenemos que llamar al equipo de cuidados paliativos, la gente se asusta porque asocia cuidados paliativos a final de vida. Esto es un error que hay que combatir y hay que dar la batalla cultural para cambiarlo&rdquo;.<strong> </strong>Por lo tanto, tal y como admite, la idea ser&iacute;a incorporarlos de manera precoz cuando aparece una enfermedad incurable, aunque el pron&oacute;stico sea todav&iacute;a de a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los cuidados paliativos no pretenden curar nada. Lo que pretenden es dar calidad de vida cuando aparece una enfermedad incurable&rdquo;, explica. Y pone como ejemplo las demencias, en las que una persona puede convivir durante a&ntilde;os con la enfermedad y necesitar cuidados paliativos mucho antes de encontrarse en los &uacute;ltimos d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        El siguiente paso es demostrar que estas experiencias funcionan y que pueden reproducirse en otros territorios. Para ello, ECOPAL desarrolla junto a la C&aacute;tedra Dignia una investigaci&oacute;n de 24 meses que comparar&aacute; Fraga con una comarca de control y seguir&aacute; a unos 80 pacientes, 80 familias y 40 profesionales, con evaluaciones en cuatro momentos y un c&aacute;lculo del retorno social de la inversi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que demostrar que eso funciona, que eso realmente transforma la vida de la gente&rdquo;, se&ntilde;ala Altisent. La evaluaci&oacute;n pretende convertir una iniciativa basada en la participaci&oacute;n ciudadana en un modelo que pueda aportar evidencia para futuras decisiones de salud p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Teruel ComPasi&oacute;n avanza en una direcci&oacute;n similar y es que su equipo motor re&uacute;ne cuatro grandes &aacute;reas &mdash;sanitaria, social, administrativa y educativa&mdash; y una quinta pata de participaci&oacute;n comunitaria. Esa estructura ya ha permitido trasladar a las administraciones necesidades detectadas desde el propio territorio, como la falta de recursos espec&iacute;ficos para personas sin hogar que reciben el alta hospitalaria sin domicilio ni cuidador principal.
    </p><p class="article-text">
        Castellote reconoce que todav&iacute;a queda camino por recorrer: &ldquo;Llevamos tres a&ntilde;os. &iquest;Qu&eacute; decir, que somos beb&eacute;s? Debemos seguir trabajando&rdquo;. A su vez, considera que &ldquo;sentar en la misma mesa a administraciones, profesionales sanitarios, entidades sociales, universidad y ciudadan&iacute;a permite empezar a transformar necesidades concretas en propuestas de pol&iacute;tica p&uacute;blica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo &uacute;ltimo no consiste en crear una red paralela al sistema sanitario, sino en recuperar una dimensi&oacute;n del cuidado que durante a&ntilde;os se ha ido delegando en profesionales. &ldquo;Los valores del cuidar y entender lo que es el cuidar se han ido muy delegando en el &aacute;rea sanitaria y en el &aacute;rea social&rdquo;, remarca.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, la apuesta de estas comunidades es que cuando llegue una enfermedad incurable, nadie tenga que afrontar en soledad todo lo que viene detr&aacute;s del diagn&oacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        Porque, como resume Altisent, &ldquo;la vida est&aacute; en todo, pero es que el final de vida tambi&eacute;n est&aacute; en todo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Naiare Rodríguez Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/compra-detectar-soledad-aragon-impulsa-redes-compasivas-acompanar-durante-final-vida_1_13520298.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Sep 2026 21:59:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De hacer la compra a detectar la soledad: Aragón impulsa redes compasivas para acompañar durante el final de la vida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Muerte,Hospitales,Cuidados paliativos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El trastorno por juego multiplica por más de 30 el riesgo de conductas suicidas en los hogares]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/trastorno-juego-multiplica-30-riesgo-conductas-suicidas-hogares_1_13497121.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2340e64d-b87a-40bc-af34-c901799295c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1022y463.jpg" width="1200" height="675" alt="El trastorno por juego multiplica por más de 30 el riesgo de conductas suicidas en los hogares"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio de la Universidad de Zaragoza, basado en más de 18.000 hogares españoles, revela que el impacto del juego problemático trasciende a quien juega y se asocia con un mayor riesgo de conductas suicidas en el conjunto de la familia, incluso cuando no existen dificultades económicas</p><p class="subtitle">El PP retrasa en Aragón el desarrollo de aspectos clave de la Ley del Juego tres años después de su aprobación</p></div><p class="article-text">
        Hay problemas que empiezan con una apuesta, pero que terminan ocupando mucho m&aacute;s espacio que el de una pantalla o una casa de apuestas. Se meten en la econom&iacute;a familiar, alteran las relaciones, generan desconfianza, culpa, discusiones y silencios y, poco a poco, pueden convertir el hogar en un lugar de tensi&oacute;n permanente. De hecho, cuando el juego se convierte en una adicci&oacute;n, la partida ya no la juega solo quien apuesta sino toda la familia.
    </p><p class="article-text">
        Esta es una de las principales conclusiones de un estudio de la Universidad de Zaragoza que pone el foco en su impacto sobre el conjunto del hogar y su relaci&oacute;n con las conductas suicidas. Los datos analizados muestran que, mientras alrededor del 1% de los hogares sin problemas de adicci&oacute;n al juego reportan conductas suicidas, el porcentaje asciende hasta el 34% cuando alg&uacute;n miembro de la familia presenta un trastorno por juego.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n, realizada por Rosa A&iacute;sa, Patricia Gasc&oacute;n y Gemma Larramona, profesoras del Departamento de An&aacute;lisis Econ&oacute;mico de la Facultad de Econom&iacute;a y Empresa de la Universidad de Zaragoza, analiza datos representativos de la Encuesta nacional FOESSA, que recoge informaci&oacute;n de m&aacute;s de 18.000 hogares espa&ntilde;oles.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo, titulado 'Trastorno por juego, contexto familiar y riesgo de suicidio: evidencia a partir de una encuesta de hogares espa&ntilde;oles' (Gambling Disorder, Family Context, and Suicide Risk: Evidence from a Spanish Household Survey), intenta no estudiar &uacute;nicamente a la persona que juega o a la persona que presenta una conducta suicida, sino observar qu&eacute; ocurre dentro del hogar en el que ambas realidades pueden convivir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La investigaci&oacute;n plantea que el juego problem&aacute;tico puede afectar a toda la familia y que las caracter&iacute;sticas de ese hogar importan. De hecho, incluso en hogares que no tienen dificultades econ&oacute;micas para llegar a fin de mes la convivencia con una persona con adicci&oacute;n al juego se asocia con una mayor probabilidad de que se produzcan conductas suicidas en el seno de la familia&rdquo;, explican las autoras.
    </p><p class="article-text">
        La presentaci&oacute;n de este trabajo coincide con el D&iacute;a Mundial para la Prevenci&oacute;n del Suicidio, que se conmemora este jueves 10 de septiembre, con una tasa de mortalidad por suicidio en Espa&ntilde;a de ocho de cada 100.000 personas y un total de 3.808 suicidios en 2025. Sin embargo, detr&aacute;s de las cifras individuales, hay tambi&eacute;n hogares que conviven con intentos de suicidio, sufrimiento psicol&oacute;gico y situaciones de vulnerabilidad. Es m&aacute;s, en torno al 1% de los hogares de la muestra hab&iacute;a experimentado alguna tentativa de suicidio en su entorno familiar.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Cuando el problema deja de ser solo dinero</strong></h2><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n entre el trastorno por juego y dificultades econ&oacute;micas parece evidente, ya que las deudas o la p&eacute;rdida de ingresos pueden convertirse en una fuente constante de angustia. No obstante, el estudio se&ntilde;ala que reducir el problema del juego a sus consecuencias econ&oacute;micas ser&iacute;a quedarse en la superficie.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las adicciones al juego en la familia ocasionan un deterioro y estr&eacute;s financiero, pero tambi&eacute;n afectan al bienestar psicol&oacute;gico y a las relaciones interpersonales que se producen dentro de la familia&rdquo;, explica Gemma Larramona, una de sus autoras. Es decir, la deuda es solo una parte del problema y la otra, quiz&aacute; menos visible, se instala en la convivencia.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, la investigadora a&ntilde;ade que esta situaci&oacute;n puede generar &ldquo;algunas din&aacute;micas, tensiones y vulnerabilidades dentro de la propia convivencia familiar&rdquo;, lo que puede ocasionar heridas irreparables en algunos casos.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, uno de los resultados que m&aacute;s cuestiona la idea de que el trastorno por juego es sobre todo un problema econ&oacute;mico aparece al observar los hogares que, pese a no tener dificultades para llegar a fin de mes, tambi&eacute;n presentan una mayor asociaci&oacute;n entre trastorno por juego y conductas suicidas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En nuestro trabajo hemos encontrado que el principal efecto de la adicci&oacute;n al juego sobre las conductas suicidas no se explica &uacute;nicamente por el deterioro econ&oacute;mico&rdquo;, apunta Larramona, quien reconoce que una parte s&iacute; est&aacute; relacionada con el estr&eacute;s financiero, pero que &ldquo;la mayor&iacute;a procede del propio estr&eacute;s que provoca dentro de la familia&rdquo;. De esta forma, la casa se convierte en el escenario donde confluyen no solo factores econ&oacute;micos, sino tambi&eacute;n psicol&oacute;gicos y relacionales.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La deuda como una correa de transmisi&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Las dificultades econ&oacute;micas s&iacute; desempe&ntilde;an un papel importante. Las familias que manifiestan dificultades para llegar a fin de mes presentan aproximadamente tres veces m&aacute;s probabilidad de reportar conductas suicidas que aquellas que se encuentran en una situaci&oacute;n neutra o positiva.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la presi&oacute;n econ&oacute;mica no aparece aislada, ya que puede actuar como una especie de cadena que conecta otras situaciones de vulnerabilidad con el sufrimiento psicol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esa presi&oacute;n funciona un poco, en realidad, como un canal, una correa de transmisi&oacute;n&rdquo;, explica Larramona, al mismo tiempo que indica que &ldquo;lo que hace es transmitir distintas condiciones de vulnerabilidad, como pueden ser bajos niveles educativos o precariedad laboral, pues se transmiten a trav&eacute;s de ese estr&eacute;s financiero que terminan transform&aacute;ndose en un aumento real del riesgo de conductas suicidas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una deuda, por tanto, puede ser mucho m&aacute;s que una cifra pendiente de pago y condicionar decisiones, relaciones y expectativas, convirtiendo la incertidumbre econ&oacute;mica en una fuente de estr&eacute;s para toda la familia.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, la inseguridad residencial constituye otro ejemplo. &ldquo;Casi el 20% de los hogares donde se produjo una tentativa de suicidio hab&iacute;a tenido alg&uacute;n miembro durmiendo en el albergue o en la calle&rdquo;, se&ntilde;ala la profesora.
    </p><p class="article-text">
        Los datos del estudio dibujan as&iacute; un mapa de vulnerabilidades en el que aparecen tambi&eacute;n los trastornos del estado de &aacute;nimo, los problemas de alcohol y drogas, los abusos psicol&oacute;gicos, la discriminaci&oacute;n, los antecedentes penales o determinadas estructuras familiares.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por tanto, el mensaje no deber&iacute;a ser 'juego = suicidio', sino que el juego problem&aacute;tico se inserta en un conjunto de vulnerabilidades familiares, psicol&oacute;gicas, sociales y econ&oacute;micas&rdquo;, recalcan las investigadoras, quien comparten que un 40% de los hogares con tentativas de suicidio han sufrido abusos psicol&oacute;gicos, discriminaci&oacute;n o tienen alg&uacute;n miembro con problemas de salud mental.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El sufrimiento de quienes est&aacute;n alrededor</strong></h2><p class="article-text">
        La psicolog&iacute;a ayuda a explicar qu&eacute; ocurre cuando una adicci&oacute;n empieza a afectar a todos los que rodean a quien juega. Para Jes&uacute;s Padilla, psic&oacute;logo especializado en ni&ntilde;os, adolescentes y adultos y orientado desde el enfoque cognitivo-conductual, la adicci&oacute;n deja una huella que no desaparece en la puerta de casa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;B&aacute;sicamente porque al final lo que es una adicci&oacute;n, sea un trastorno por juego o incluso una adicci&oacute;n a sustancias, siempre genera lo que es una huella a nivel familiar&rdquo;, explica, y &ldquo;toda esa huella a nivel familiar son emociones, son problemas, son situaciones conflictivas en el propio entorno del paciente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese desgaste puede terminar afectando a la salud mental de quienes conviven con la persona adicta. &ldquo;Esto es lo que nos arrastrar&iacute;a quiz&aacute;s a veces a sintomatolog&iacute;as depresivas o ansioso-depresivas que desencadenar&iacute;an, en el peor de los casos, en lo que es una conducta suicida&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Es un sufrimiento que, adem&aacute;s, puede permanecer oculto durante mucho tiempo y, bajo el punto de vista de Padilla, &ldquo;las familias del paciente pueden llegar a tener ese sufrimiento en silencio&rdquo;. En este sentido, afirma que la gesti&oacute;n emocional de lo que ocurre en el d&iacute;a a d&iacute;a, la resistencia al cambio, el endeudamiento o las dificultades para recuperar la confianza generan un desgaste progresivo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay un desgaste emocional en el entorno familiar. Ese desgaste emocional nos podr&iacute;a llevar a unos cuadros depresivos y esa depresi&oacute;n nos podr&iacute;a llevar a una conducta suicida&rdquo;, reconoce. La familia puede convertirse de esta forma, parad&oacute;jicamente, en una de las principales afectadas y al mismo tiempo en uno de los espacios fundamentales para detectar que algo est&aacute; ocurriendo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, sostiene que &ldquo;no hace falta ser especialista en salud mental para detectar que algo ha cambiado&rdquo;, por lo que Padilla se&ntilde;ala que el entorno cercano puede prestar atenci&oacute;n a transformaciones en la gesti&oacute;n del dinero, las rutinas, los h&aacute;bitos o las actividades de ocio. &ldquo;Simplemente es un plano para observar si ha habido alg&uacute;n cambio significativo en las &uacute;ltimas semanas o meses&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de una posible conducta suicida, tambi&eacute;n pueden aparecer se&ntilde;ales relacionadas con los h&aacute;bitos nocturnos, el sue&ntilde;o, la alimentaci&oacute;n, la higiene o el estado emocional. Por todo ello, subraya que, &ldquo;ante cualquier cambio significativo, habr&iacute;a que ir a manos de un especialista de la salud mental, un psiquiatra, un m&eacute;dico o, en su caso, un psic&oacute;logo o una psic&oacute;loga&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la detecci&oacute;n no siempre es f&aacute;cil, sobre todo en el caso del juego, porque la persona que presenta la adicci&oacute;n puede tardar en reconocer que existe un problema. &ldquo;La conciencia del problema es la parte del punto de salida. La persona tiene que saber que est&aacute; habiendo un problema, lo tiene que identificar y tiene que dar voluntad de cambio&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, el papel de la familia no deber&iacute;a ser solo el de vigilar, sino tambi&eacute;n el de acompa&ntilde;ar: &ldquo;El primer punto es que la familia arrope por completo a la persona y que la acompa&ntilde;e en ese cambio de conducta, en ese cambio de pensamiento, y que intente hacer ver de la existencia de un problema y de la necesidad de un cambio&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>No todo es deuda, tambi&eacute;n se pierde confianza</strong></h2><p class="article-text">
        El deterioro econ&oacute;mico suele ser uno de los primeros impactos visibles, pero a medida que la adicci&oacute;n avanza aparecen otras consecuencias como la p&eacute;rdida de confianza, los problemas de autoestima, los conflictos y las dificultades para gestionar las relaciones. &ldquo;Al final, todas las consecuencias que vemos tocan varias &aacute;reas a nivel socio-familiar, m&aacute;s all&aacute; del aspecto econ&oacute;mico, personal o laboral&rdquo;, admite Padilla.
    </p><p class="article-text">
        La din&aacute;mica puede convertirse en una &ldquo;bola de nieve&rdquo; porque la necesidad de conseguir dinero, el endeudamiento y las estrategias utilizadas para continuar jugando pueden agravar progresivamente la situaci&oacute;n. &ldquo;Las personas con ciertas adicciones al juego tienden a manipular para conseguir dinero, porque entran en una rueda que es bastante negativa, un ciclo en el cual al final engrosan. En efecto bola de nieve van engrosando todo lo que es la parte de gastos y de dinero&rdquo;, agrega el profesional, quien remarca que, con cada vuelta de esa rueda, la familia tambi&eacute;n queda &ldquo;atrapada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, una de las cuestiones m&aacute;s complejas para las familias es decidir hasta d&oacute;nde ayudar, ya que pagar deudas, controlar el dinero o intentar evitar que la persona vuelva a jugar puede parecer la respuesta m&aacute;s inmediata, pero el acompa&ntilde;amiento tambi&eacute;n necesita l&iacute;mites. De hecho, tal y como explica Padilla, al principio es &ldquo;normal&rdquo; que se les intente hacer una gesti&oacute;n supervisada del dinero, pero &ldquo;no podemos estar 10 a&ntilde;os as&iacute; para evitar que juegue&rdquo;. El objetivo, en &uacute;ltima instancia, es que la persona pueda recuperar progresivamente su autonom&iacute;a y asumir el control de su comportamiento dentro de un proceso terap&eacute;utico.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La familia tambi&eacute;n necesita terapia</strong></h2><p class="article-text">
        Si el problema afecta a todo el hogar, la respuesta tampoco puede centrarse solo en quien juega. El estudio de la Universidad de Zaragoza plantea tambi&eacute;n la necesidad de pasar de una mirada individual a otra familiar y sist&eacute;mica. Mientras, desde la psicolog&iacute;a, Padilla coincide en que quienes rodean al paciente deben formar parte de la intervenci&oacute;n. &ldquo;No solo en la parte nuclear del paciente, sino tambi&eacute;n en la parte perif&eacute;rica del entorno familiar. Hay que hacer parte de esa terapia, tanto en consulta como fuera de consulta&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        La raz&oacute;n tiene que ver, sobre todo, con la gesti&oacute;n emocional. Los familiares necesitan herramientas para afrontar los conflictos y tambi&eacute;n un espacio donde expresar lo que est&aacute;n viviendo. &ldquo;Es necesario que tengan una acogida, una validaci&oacute;n emocional. Que la gente, los familiares, se sientan comprendidos que cualquier emoci&oacute;n que surja se valide&rdquo;, se&ntilde;ala. Tristeza, enfado, ira, hast&iacute;o o incluso la sensaci&oacute;n de no poder aguantar m&aacute;s forman parte de una realidad que, seg&uacute;n el psic&oacute;logo, tambi&eacute;n necesita ser atendida. &ldquo;Todas esas emociones se tienen que dar por v&aacute;lidas&rdquo;, suma.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el estudio identifica factores que pueden actuar como escudo. El acceso a pensiones, prestaciones sociales y el reconocimiento oficial de situaciones de dependencia aparecen asociados a una menor probabilidad de conductas suicidas.
    </p><p class="article-text">
        La protecci&oacute;n social, por tanto, no es solo una herramienta para aliviar una situaci&oacute;n econ&oacute;mica, sino que puede convertirse en &ldquo;una herramienta de prevenci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Creo que hay veces que no se asocian todos los problemas econ&oacute;micos con el riesgo a que se presenten estas conductas en un hogar&rdquo;, apunta Larramona. Por eso, considera necesario &ldquo;coordinar las pol&iacute;ticas, tratarlo como un problema de salud p&uacute;blica, como lo que es&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta deber&iacute;a conectar los servicios de salud mental con la atenci&oacute;n a las adicciones y con los recursos destinados a afrontar la exclusi&oacute;n, la inseguridad habitacional y los problemas econ&oacute;micos. Adem&aacute;s, seg&uacute;n cuenta, una familia que est&aacute; atravesando una adicci&oacute;n al juego puede necesitar ayuda psicol&oacute;gica, pero tambi&eacute;n puede necesitar apoyo social, econ&oacute;mico o habitacional.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una prevenci&oacute;n que llegue antes</strong></h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n reflexiona tambi&eacute;n sobre qu&eacute; ocurre si se interviene cuando el problema ya ha provocado deudas, conflictos familiares o sufrimiento psicol&oacute;gico. Ante esto, sus investigadoras apuntan hacia la prevenci&oacute;n y, sobre todo, hacia una mayor coordinaci&oacute;n entre los recursos. &ldquo;El art&iacute;culo propone tratar el juego como un problema de salud p&uacute;blica y coordinar los servicios de salud mental, atenci&oacute;n a los problemas de juego y apoyo frente a la exclusi&oacute;n o la inseguridad habitacional&rdquo;, se&ntilde;alan.
    </p><p class="article-text">
        A juicio de Larramona, uno de los posibles puntos d&eacute;biles se encuentra precisamente en la conexi&oacute;n entre los distintos organismos: &ldquo;Quiz&aacute; el apoyo psicol&oacute;gico est&aacute; dentro de unos centros y el apoyo m&aacute;s desde trabajo social est&aacute; en otros centros, por lo que no s&eacute; bien en qu&eacute; medida puede fluir la comunicaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, a&ntilde;ade que hay que prestar atenci&oacute;n a c&oacute;mo se puede detectar la adicci&oacute;n antes de que se convierta en un problema mayor. &ldquo;El juego es un tema que &uacute;ltimamente se est&aacute;n presentando much&iacute;simas formas de juego, muy alternativas a trav&eacute;s de las redes, f&iacute;sicamente, y es un tema en el que no hay una conciencia de en qu&eacute; momento pasa de ser un juego que no presenta problemas a ser un juego con adicci&oacute;n&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        Padilla reclama tambi&eacute;n una mayor intervenci&oacute;n institucional, sobre todo ante la facilidad de acceso al juego y su presencia en distintos espacios y dispositivos. Al respecto, defiende que &ldquo;se deber&iacute;a hacer mucho m&aacute;s por parte de las instituciones p&uacute;blicas&rdquo;: bajo su punto de vista, deber&iacute;an existir mayores restricciones tanto para menores como para adultos, eliminar las m&aacute;quinas tragaperras y reforzarse las campa&ntilde;as de prevenci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Mirar la casa para entender el problema</strong></h2><p class="article-text">
        El estudio de la Universidad de Zaragoza no establece una relaci&oacute;n autom&aacute;tica entre trastorno por juego y suicidio, sino que recuerda c&oacute;mo las conductas suicidas no aparecen en el vac&iacute;o. Hay hogares donde coinciden problemas econ&oacute;micos, precariedad laboral, inseguridad residencial, problemas de salud mental, discriminaci&oacute;n, abusos, adicciones y conflictos familiares. Y dentro de ese entramado, el trastorno por juego aparece como uno de los factores con una asociaci&oacute;n m&aacute;s intensa con las conductas suicidas.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, las investigadoras defienden que la prevenci&oacute;n debe mirar tambi&eacute;n a quienes est&aacute;n alrededor: &ldquo;Quer&iacute;amos poner de relieve que no nos hemos centrado en las conductas suicidas del individuo, sino en la familia, porque se ve imbuida de much&iacute;simos factores&rdquo;. La conclusi&oacute;n, en definitiva, no es que una apuesta conduzca inevitablemente al suicidio, sino que una adicci&oacute;n puede abrir una grieta que termine afectando a todo el hogar si no se detecta y se aborda a tiempo.
    </p><p class="article-text">
        La prevenci&oacute;n, por tanto, no pasa solo por decirle a una persona que deje de jugar, sino por detectar las se&ntilde;ales, evitar que la deuda se convierta en una condena, proteger a quienes conviven con el problema y conseguir que los recursos de salud mental, adicciones y servicios sociales dejen de funcionar como compartimentos separados. Porque cuando el problema entra en casa, la respuesta tambi&eacute;n tiene que entrar en casa.
    </p><p class="article-text">
        <em>Si detecta alguna situaci&oacute;n de este tipo, recordarle que los servicios sanitarios y de urgencias est&aacute;n disponibles las 24 horas del d&iacute;a para ayudar a las personas a fortalecer su salud mental. Para prevenir situaciones de riesgo o para solicitar ayuda, llama al 112 o 024, l&iacute;neas gratuitas y confidenciales.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Naiare Rodríguez Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/trastorno-juego-multiplica-30-riesgo-conductas-suicidas-hogares_1_13497121.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Sep 2026 20:45:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El trastorno por juego multiplica por más de 30 el riesgo de conductas suicidas en los hogares]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“¿Y tú cómo ves?”: la pregunta que llevó a un zaragozano daltónico a crear una app para mostrar su mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/ves-pregunta-llevo-zaragozano-daltonico-crear-app-mostrar-mundo_1_13477725.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a61f70a-dd7c-4f80-a545-498d8f8d336a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“¿Y tú cómo ves?”: la pregunta que llevó a un zaragozano daltónico a crear una app para mostrar su mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Javier Jiménez es daltónico y ha creado See as Me, una aplicación gratuita que permite calibrar la visión de cada usuario y compartirla con otras personas para que puedan experimentar cómo percibe los colores una persona con daltonismo
</p></div><p class="article-text">
        Explicar c&oacute;mo ve una persona dalt&oacute;nica no siempre es f&aacute;cil. Decir que algunos colores se confunden, que otros se perciben de una manera diferente o que determinadas tonalidades pr&aacute;cticamente desaparecen puede servir para hacerse una idea, pero no para experimentar realmente esa diferencia. Javier Jim&eacute;nez, zaragozano y desarrollador de software, llevaba a&ntilde;os escuchando la misma pregunta de su entorno: '&iquest;Y t&uacute; c&oacute;mo ves?'. Ahora ha encontrado una manera de responderla.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es 'See as Me', una aplicaci&oacute;n gratuita para iPhone que se lanza este 6 de septiembre, coincidiendo con el D&iacute;a Mundial del Daltonismo. La propuesta cambia el enfoque habitual de este tipo de herramientas, ya que no pretende ayudar a la persona dalt&oacute;nica a ver los colores como los ve el resto, sino permitir que quienes tienen visi&oacute;n normal puedan acercarse a la percepci&oacute;n de una persona con una deficiencia de visi&oacute;n del color. &ldquo;Eso es esta app. No para que yo vea como vosotros, sino para que vosotros ve&aacute;is como yo&rdquo;, explica Jim&eacute;nez.
    </p><h2 class="article-text">Una cara verde para el ni&ntilde;o Jes&uacute;s</h2><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n de Javier con el daltonismo comenz&oacute; cuando era un ni&ntilde;o, aunque entonces ni siquiera sab&iacute;a que ve&iacute;a los colores de una manera diferente. El descubrimiento lleg&oacute; en clase de Pl&aacute;stica, en un colegio de monjas, mientras dibujaba una imagen de la Virgen Mar&iacute;a y el ni&ntilde;o Jes&uacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue a ra&iacute;z de ir al colegio que lo descubr&iacute;, ya que iba a un colegio de monjas y nos hicieron pintar a la Virgen Mar&iacute;a y al ni&ntilde;o Jes&uacute;s. Me qued&eacute; sin el color que estaba usando y me dijeron que lo pintara con matices naranjas.  En cambio, lo pint&eacute; todo de verde y lo acab&eacute; haciendo marciano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, aunque fue a casa &ldquo;con el drama&rdquo; por lo que le hab&iacute;a pasado, su madre supo enseguida que era dalt&oacute;nico, ya que su hermano tambi&eacute;n lo era y su abuelo ten&iacute;a la misma condici&oacute;n. En su caso, el diagn&oacute;stico correspondi&oacute; a una protanopia, una forma de daltonismo en la que no percibe el rojo de la misma manera que una persona con visi&oacute;n normal.
    </p><p class="article-text">
        El colegio tambi&eacute;n le dej&oacute; otras experiencias. Algunos compa&ntilde;eros no entend&iacute;an qu&eacute; significaba ser dalt&oacute;nico y llegaron incluso a pensar que pod&iacute;a contagiarse. &ldquo;Hab&iacute;a ni&ntilde;os que no se quer&iacute;an acercar porque dec&iacute;an que igual se lo pegaba&rdquo;, recuerda, adem&aacute;s de afirmar que, en algunas ocasiones, le aseguraban que era &ldquo;tan f&aacute;cil como aprenderse los colores, cuando no es as&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo aprendi&oacute; a convivir con esa percepci&oacute;n diferente. A la hora de vestirse, su madre le ayudaba a evitar combinaciones que pudieran resultar extra&ntilde;as; en los juegos de mesa, los colores pod&iacute;an convertirse en una dificultad a&ntilde;adida, y en el &aacute;mbito profesional ha tenido que buscar soluciones para interpretar correctamente gr&aacute;ficos, m&eacute;tricas o c&oacute;digos de color.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, nunca ha considerado que su forma de ver fuera algo que tuviera que corregir. &ldquo;A m&iacute; me gusta ser dalt&oacute;nico porque aunque sea un problema visual, al final ves las cosas de otra manera, las tomas de otra manera, y a m&iacute; me gusta siempre esa vista &uacute;nica&rdquo;, admite.
    </p><p class="article-text">
        Esa percepci&oacute;n diferente tambi&eacute;n ha influido, como reconoce, en la manera en la que siente y observa el mundo. Despu&eacute;s de ense&ntilde;ar la aplicaci&oacute;n a su pareja y a otras personas de su entorno, le han dicho que su forma de ver resulta &ldquo;muy nost&aacute;lgica&rdquo; o &ldquo;muy melanc&oacute;lica&rdquo;, hasta el punto de compararla con los colores de la pel&iacute;cula &lsquo;Crep&uacute;sculo&rsquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La raz&oacute;n est&aacute;, en buena medida, en c&oacute;mo percibe el rojo, un color que para &eacute;l pierde buena parte de la intensidad que tiene para una persona con visi&oacute;n normal. &ldquo;Me dicen tambi&eacute;n que pierdo un poco el color de la pasi&oacute;n, el color vivo de la vida&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Para Jim&eacute;nez, no es solo una cuesti&oacute;n de colores, sino de c&oacute;mo esa percepci&oacute;n puede haber terminado formando parte de su propia manera de mirar la realidad. &ldquo;A lo mejor tambi&eacute;n me ha hecho vivir la vida de otra manera, o sea, a lo mejor la he romantizado m&aacute;s o la he mirado de otra manera&rdquo;, reflexiona. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo no vivo esa pasi&oacute;n que puede tener ese color. Para m&iacute; el c&eacute;sped parece mucho m&aacute;s seco&rdquo;, asiente, pese a reconocer que una percepci&oacute;n visual diferente puede acabar modulando la forma de interpretar lo que le rodea.
    </p><h2 class="article-text">De querer explicar c&oacute;mo ve a crear una aplicaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La idea de 'See as Me' no surgi&oacute; de una necesidad m&eacute;dica, sino de una pregunta que se repet&iacute;a en su vida cotidiana. Sus familiares y amigos quer&iacute;an saber c&oacute;mo ve&iacute;a &eacute;l el mundo. Por eso, ahora, quiere ense&ntilde;ar como &eacute;l ve.
    </p><p class="article-text">
        Como desarrollador de software, decidi&oacute; comprobar primero si ya exist&iacute;a una herramienta que permitiera hacer exactamente eso. Encontr&oacute; aplicaciones destinadas a detectar el daltonismo o a ayudar a las personas dalt&oacute;nicas, pero no una que permitiera configurar la propia percepci&oacute;n y compartirla despu&eacute;s con otra persona.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Normalmente yo como desarrollador siempre pienso un poco as&iacute;, en plan, si se me ocurre algo, primero lo busco. Y si veo que no hay algo que convence con mi criterio, entonces me pongo manos a la obra. En este caso, quer&iacute;a ense&ntilde;ar c&oacute;mo veo yo, que sea una herramienta f&aacute;cil de calibrar y compartir. No exist&iacute;a, as&iacute; que la cre&eacute;&rdquo;, subraya.
    </p><p class="article-text">
        El funcionamiento parte de tres tipos de deficiencia de visi&oacute;n del color &mdash;protan, deut&aacute;n y trit&aacute;n&mdash; y permite ajustar la severidad. El usuario puede apuntar con la c&aacute;mara del iPhone a cualquier objeto, utilizar una fotograf&iacute;a de su galer&iacute;a o emplear la c&aacute;mara frontal. La pantalla se divide en dos partes, de tal forma que una muestra la visi&oacute;n normal y la otra, la simulaci&oacute;n seleccionada.
    </p><p class="article-text">
        La clave est&aacute; en la calibraci&oacute;n. El usuario dalt&oacute;nico mueve el control de severidad hasta que percibe las dos mitades de la imagen de una manera pr&aacute;cticamente equivalente. Ese ajuste se convierte en su perfil. Despu&eacute;s puede compartirlo mediante un enlace y la persona que lo recibe no necesita tener instalada la aplicaci&oacute;n, sino que puede abrirlo desde el navegador y aplicar ese perfil a la c&aacute;mara o a una fotograf&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Una aplicaci&oacute;n pensada para los dem&aacute;s</h2><p class="article-text">
        Ese cambio de direcci&oacute;n es, de hecho, lo que diferencia See as Me de un simulador convencional. Existen herramientas que permiten comprobar c&oacute;mo percibir&iacute;a una persona dalt&oacute;nica una determinada imagen, pero est&aacute;n pensadas desde el punto de vista del observador que quiere conocer la simulaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Ejemplo de los cambios de colores con la aplicación                            </span>
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        Por este motivo, Jim&eacute;nez quer&iacute;a darle la vuelta. En este caso, la aplicaci&oacute;n utiliza el modelo cient&iacute;fico &lsquo;Computerized simulation of color appearance for dichromats&rsquo; de Brettel, Vi&eacute;not y Mollon, publicado en 1997, para simular los tres tipos principales de dicromatismo. El procesamiento se realiza en la tarjeta gr&aacute;fica del iPhone sobre cada fotograma de la c&aacute;mara, de manera que la simulaci&oacute;n puede verse en directo.
    </p><p class="article-text">
        La herramienta tambi&eacute;n incorpora un sistema para compartir el perfil configurado. No requiere cuentas ni almacena las im&aacute;genes o los perfiles en un servidor. Para Jim&eacute;nez, esa posibilidad convierte la aplicaci&oacute;n en algo m&aacute;s social que t&eacute;cnico: &ldquo;Esto es algo sencillo, es m&aacute;s social, yo dir&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s, tal y como afirma, esta aplicaci&oacute;n puede ayudar a decidir si dos prendas combinan, as&iacute; como entender por qu&eacute; no percibe exactamente el mismo color de pelo que su pareja. &ldquo;A veces mi pareja se te&ntilde;&iacute;a de granate el pelo y realmente yo no lo notaba, ya que para m&iacute; el rojo se difumina completamente con el negro&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que la aplicaci&oacute;n nace de una experiencia personal, este joven zaragozano cree que puede tener aplicaciones mucho m&aacute;s amplias, sobre todo en &aacute;mbitos como la educaci&oacute;n o el trabajo. &ldquo;Yo creo que todo el tema de accesibilidad es realmente importante, sobre todo en entornos de aprendizaje y profesionales&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        En un aula, por ejemplo, conocer c&oacute;mo percibe los colores un alumno podr&iacute;a ayudar a plantear materiales que no dependan exclusivamente de c&oacute;digos crom&aacute;ticos. Es m&aacute;s, tal y como asegura, una ficha podr&iacute;a utilizar simult&aacute;neamente colores y formas para facilitar la identificaci&oacute;n de los elementos. &ldquo;Si sabes que un chico no distingue el azul, ponerle un tri&aacute;ngulo con el color y as&iacute; tambi&eacute;n lo distingue&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Es una cuesti&oacute;n que, seg&uacute;n defiende, puede parecer peque&ntilde;a pero influir en la experiencia de una persona en el aula. El objetivo ser&iacute;a evitar que un alumno se sienta perdido o quede fuera de una actividad simplemente porque no interpreta los colores de la misma manera que el resto.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n puede ser &uacute;til en el &aacute;mbito familiar. Jim&eacute;nez recuerda que, cuando era peque&ntilde;o, sus padres tuvieron que aprender a acompa&ntilde;arle en cuestiones tan sencillas como elegir ropa o entender qu&eacute; colores ve&iacute;a. &ldquo;Creo que para los ni&ntilde;os y padres puede ser muy interesante, &iquest;no? De que digas &lsquo;ay, a ver c&oacute;mo ve mi hijo&rsquo;&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        Incluso la comida puede verse condicionada por esa percepci&oacute;n. &Eacute;l mismo recuerda una an&eacute;cdota en la que lleg&oacute; a confundir chocolate con sangre debido a los colores que percib&iacute;a. &ldquo;De hecho, toda la comida suele ser menos apetecible porque no tiene los colores vivos que todo el mundo s&iacute; ve&rdquo;, admite.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;No creo que sea algo limitante&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Aunque el daltonismo afecta aproximadamente a uno de cada doce hombres y a una de cada 200 mujeres, Jim&eacute;nez considera que sigue siendo una realidad poco conocida. No todas las personas dalt&oacute;nicas perciben el mundo de la misma manera y existen distintos grados de deficiencia. &ldquo;Cuando no coincides con alguien en el color que est&aacute;s viendo, por muy peque&ntilde;a que sea la diferencia, se podr&iacute;a estar hablando de daltonismo. Lo que pasa es que solo lo vas a saber si tu amigo ve todo el mundo verde&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        En muchos casos, adem&aacute;s, la persona puede no descubrirlo hasta mucho despu&eacute;s de la infancia, por ejemplo, durante una revisi&oacute;n relacionada con el permiso de conducir o una revisi&oacute;n visual.
    </p><p class="article-text">
        Por todo esto, para &eacute;l, m&aacute;s que una cuesti&oacute;n de limitaci&oacute;n, conocer la propia percepci&oacute;n puede convertirse en una forma de autodescubrimiento. &ldquo;Yo creo que sobre todo es m&aacute;s autodescubrimiento. No creo que sea algo limitante&rdquo;, reivindica.
    </p><p class="article-text">
        Eso no significa que no pueda generar dificultades en determinadas situaciones. Los c&oacute;digos de color, determinados juegos o algunos entornos profesionales pueden requerir adaptaciones, pero muchas de esas modificaciones son sencillas y pueden beneficiar a todos. &ldquo;Al final realmente es f&aacute;cil el cambio. Lo que pasa es que se da por hecho que todo el mundo ve igual&rdquo;, subraya.
    </p><h2 class="article-text">Ver con los ojos del otro</h2><p class="article-text">
        La primera versi&oacute;n de 'See as Me' llega este 6 de septiembre, D&iacute;a Mundial del Daltonismo, inicialmente para iPhone y de manera gratuita. Jim&eacute;nez quiere utilizar esta primera etapa para escuchar a los propios usuarios, conocer sus necesidades y decidir qu&eacute; mejoras incorporar.
    </p><p class="article-text">
        Una de las peticiones que ya ha recibido es incorporar alg&uacute;n tipo de diagn&oacute;stico. &Eacute;l, sin embargo, marca una diferencia porque la aplicaci&oacute;n no pretende sustituir una evaluaci&oacute;n profesional. &ldquo;Yo realmente no ofrezco diagn&oacute;stico, por lo que siempre ser&aacute; mejor que acudas a un profesional&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de conocer la respuesta de los usuarios, su intenci&oacute;n es seguir desarrollando la herramienta y, si el proyecto funciona, llevarla tambi&eacute;n a Android.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, por encima de la tecnolog&iacute;a est&aacute; el prop&oacute;sito que ha acompa&ntilde;ado a Javier desde aquella clase de Pl&aacute;stica y que se basa en conseguir que los dem&aacute;s comprendan que no todo el mundo percibe los colores de la misma manera.
    </p><p class="article-text">
        Para &eacute;l, el daltonismo tiene adem&aacute;s una particularidad, ya que es una diferencia que no siempre se ve desde fuera: &ldquo;Parece algo invisible porque t&uacute; no ves a una persona y sabes lo que le pasa, como s&iacute; ocurre con otras limitaciones&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, m&aacute;s que ense&ntilde;ar una simulaci&oacute;n, quiere utilizar la tecnolog&iacute;a para generar empat&iacute;a. &ldquo;Yo creo que a trav&eacute;s de herramientas como esta puedes entender mejor al otro, conocernos mejor los unos a los otros&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        La intenci&oacute;n, en realidad, va m&aacute;s all&aacute; del daltonismo. Jim&eacute;nez cree que la herramienta puede servir para recordar que la percepci&oacute;n nunca es completamente id&eacute;ntica entre dos personas. &ldquo;Cada uno ve las cosas de una manera diferente, tanto a nivel del daltonismo como metaf&oacute;ricamente&rdquo;, afirma. Y esa diferencia, considera, tambi&eacute;n puede ser una oportunidad para construir entornos m&aacute;s accesibles y aprender a mirar desde la perspectiva de los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; est&aacute;, en realidad, la idea que resume 'See as Me', una aplicaci&oacute;n que no pretende cambiar la forma en la que una persona dalt&oacute;nica ve el mundo, sino conseguir que durante unos minutos los dem&aacute;s puedan acercarse a &eacute;l.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Naiare Rodríguez Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/ves-pregunta-llevo-zaragozano-daltonico-crear-app-mostrar-mundo_1_13477725.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Sep 2026 21:32:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“¿Y tú cómo ves?”: la pregunta que llevó a un zaragozano daltónico a crear una app para mostrar su mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Aplicaciones móviles,Zaragoza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ali Lmrabet, periodista marroquí: “¿Para qué sirven 70 años de independencia si hemos sido incapaces de gobernarnos?”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/ali-lmrabet-periodista-marroqui-sirven-70-anos-independencia-si-hemos-sido-incapaces-gobernarnos_128_13473423.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/740d86c9-bd6a-410e-8414-316be9851dd7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x748y178.jpg" width="1200" height="675" alt="Ali Lmrabet, periodista marroquí: “¿Para qué sirven 70 años de independencia si hemos sido incapaces de gobernarnos?”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista marroquí, represaliado por el régimen y residente en España desde hace 25 años, asegura que la brecha entre ricos y pobres “se ha agigantado” y denuncia que el país vive entre una imagen de modernidad hacia el exterior y una realidad marcada por la falta de oportunidades
</p><p class="subtitle">Las niñas marroquíes que llegaron a Ceuta relatan el miedo y dibujan el futuro: las imágenes
</p></div><p class="article-text">
        Ali Lmrabet conoce <a href="https://www.eldiario.es/temas/marruecos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marruecos</a> desde dentro y tambi&eacute;n desde la distancia. Periodista, escritor y profesor, lleva d&eacute;cadas denunciando las restricciones a la libertad de prensa y ha sido represaliado por sus cr&iacute;ticas al r&eacute;gimen. Desde la localidad oscense de Castej&oacute;n de Sos, donde ha participado en el XXIV Encuentro de Periodismo de Altura, ha analizado el presente de su pa&iacute;s y su relaci&oacute;n con Espa&ntilde;a en un contexto marcado por la inmigraci&oacute;n, la seguridad y el creciente peso internacional de Marruecos.
    </p><p class="article-text">
        Lmrabet sostiene en una entrevista a <a href="https://www.eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> que el pa&iacute;s vive una fractura social entre una imagen de modernizaci&oacute;n que se proyecta hacia el exterior y una realidad muy diferente para buena parte de la poblaci&oacute;n. En este sentido, afirma que &ldquo;hay dos Marruecos, el que se ense&ntilde;a a los extranjeros y el real&rdquo; y, bajo su punto de vista, detr&aacute;s de las grandes infraestructuras y del crecimiento de determinadas ciudades existe &ldquo;una terrible ansia de abandonar el pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, asegura que &ldquo;en Madrid y Bruselas creen que los marroqu&iacute;es no somos aptos para disfrutar de las libertades tal y como se conocen en Europa&rdquo;, ya que &ldquo;nos consideran tontos brutos que hay que gobernar con mano dura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lleva d&eacute;cadas ejerciendo el periodismo entre Espa&ntilde;a y Marruecos. &iquest;Qu&eacute; cree que deber&iacute;amos entender mejor hoy sobre lo que est&aacute; ocurriendo en su pa&iacute;s y sobre su papel en el escenario internacional?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; ocurriendo es que la brecha entre los que se han enriquecido de manera escandalosa y los que se han empobrecido se ha agigantado. Hay dos Marruecos, el que se ense&ntilde;a a los extranjeros y el real. Hay universidades car&iacute;simas, estaciones de tren modernas y una Casablanca muy europea y muy cara. Y no muy lejos hay derribos de casas, hospitales inh&oacute;spitos, falta de agua para beber y una terrible ansia de abandonar el pa&iacute;s. Volvemos a la vieja idea colonial francesa que separaba el Marruecos &uacute;til del Marruecos in&uacute;til. En Europa y, sobre todo en Espa&ntilde;a, quieren creer que todo va estupendamente bien hasta que ocurren estallidos como el de Ceuta, donde se descubre que todo el mundo quiere escaparse de Marruecos. Esa es la aut&eacute;ntica y verdadera proyecci&oacute;n internacional de los marroqu&iacute;es.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Marruecos aparece con frecuencia como un socio estrat&eacute;gico imprescindible para Espa&ntilde;a en cuestiones como inmigraci&oacute;n o seguridad. &iquest;Hasta qu&eacute; punto esa importancia estrat&eacute;gica condiciona la capacidad de Espa&ntilde;a y de Europa para exigirle responsabilidades en materia de derechos humanos y libertad de prensa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un &ldquo;socio estrat&eacute;gico imprescindible&rdquo; porque lo han decidido los pol&iacute;ticos europeos y no los expertos. Nuestros muy activos servicios secretos, el exterior en 2014 y el interior en 2026, han demostrado que son incapaces de proteger sus propios archivos y memoria, <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/grupo-hackers-echa-gasolina-crisis-ceuta-atacar-servicio-secreto-marroqui-amenazar-sanchez_1_13465260.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que han sido expuestos al p&uacute;blico despu&eacute;s de su robo por unos misteriosos hackers</a>. Hoy en d&iacute;a conocemos hasta el n&uacute;mero m&oacute;vil personal, la copia del DNI, la cuenta bancaria y los bienes inmobiliarios de todos los jefes de esos servicios secretos tan &ldquo;imprescindibles&rdquo; para Europa. &iquest;Qu&eacute; servicio secreto contin&uacute;a siendo secreto cuando todo el mundo conoce sus secretos?
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a exigir responsabilidades a nuestro Estado por la situaci&oacute;n de los derechos humanos y de la libertad de prensa, tengo la firme convicci&oacute;n de que en Madrid y en Bruselas est&aacute;n convencidos de que nosotros, los marroqu&iacute;es, no somos aptos para disfrutar de las libertades tal como las conocen los europeos. Nos consideran tontos brutos que hay que gobernar con mano dura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Conoce muy bien la relaci&oacute;n entre Marruecos y Espa&ntilde;a y tambi&eacute;n ha hablado de la existencia de v&iacute;nculos entre sus servicios de inteligencia. &iquest;Qu&eacute; cree que desconoce la ciudadan&iacute;a sobre esa relaci&oacute;n entre ambos pa&iacute;ses?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que la ciudadan&iacute;a espa&ntilde;ola no sabe que el Centro Nacional de Inteligencia espa&ntilde;ol no considera a sus hom&oacute;logos marroqu&iacute;es como una entidad amiga. Puedo hasta decir que hay un peque&ntilde;o conflicto, opaco y poco visible, entre ellos. Especialmente algunos golpes bajos, de una parte y de otra de la frontera.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace apenas unas semanas fue detenido durante 72 horas despu&eacute;s de regresar a Marruecos y calific&oacute; lo ocurrido de &ldquo;secuestro ilegal&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; fue lo que m&aacute;s le preocup&oacute; de aquella detenci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hace tiempo que ya no me preocupo por las artima&ntilde;as y complots de los servicios secretos de mi pa&iacute;s. Las acusaciones eran tontas. Por ejemplo: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; afirma usted que existe una estructura oculta que gobierna secretamente el pa&iacute;s?&rdquo;. Porque existe. Su sin&oacute;nimo es &ldquo;Estado profundo&rdquo; y he dado los nombres y apellidos de sus principales miembros.
    </p><p class="article-text">
        El trato recibido fue brutal al comienzo, sobre todo en el aeropuerto de T&aacute;nger. Sin embargo, en Casablanca, en la sede de la Brigada Nacional de Polic&iacute;a Judicial, se han comportado correctamente.
    </p><p class="article-text">
        Marruecos sigue persiguiendo a los periodistas independientes que intentan solamente ejercer su labor de informaci&oacute;n. Para la &ldquo;estructura oculta&rdquo; somos el &uacute;ltimo reducto de lo que ella llama la oposici&oacute;n al r&eacute;gimen. Otra insensatez. Somos periodistas, no pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay algo que un periodista no pueda negociar nunca, ni siquiera cuando est&aacute; en juego su propia libertad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, el nombre de mis fuentes y el de los colaboradores que montan mis v&iacute;deos. Obviamente, no he respondido a ninguna de esas preguntas. Responder hubiera sido no solamente una traici&oacute;n a principios elementales, sino tambi&eacute;n un suicidio profesional. Y no ten&iacute;a ganas de suicidarme.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Decidi&oacute; volver a Marruecos pese a llevar 25 a&ntilde;os viviendo en Espa&ntilde;a y sabiendo los riesgos que pod&iacute;a asumir. &iquest;Qu&eacute; tiene un pa&iacute;s que puede llegar a expulsarte y, al mismo tiempo, seguir siendo el lugar al que quieres regresar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Soy un ciudadano franc&eacute;s que reside en Espa&ntilde;a, pero en realidad soy simplemente un tipo de all&iacute;, de Marruecos. De Tetu&aacute;n. Mis abuelos paternos, mis padres, mi hermano y mi hermana est&aacute;n enterrados all&iacute;, en una colina desde donde se puede ver el lejano mar. Nadie puede privarme de visitar sus tumbas, que para nosotros son la prueba de que existimos. Sin tumbas no hay pasado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La inmigraci&oacute;n vuelve a estar en el centro del debate cada vez que se produce una crisis en la frontera. &iquest;Qu&eacute; estamos dejando fuera cuando reducimos el fen&oacute;meno migratorio a mafias, fronteras y cifras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estamos dejando fuera una verdad que nadie puede acallar y es que el r&eacute;gimen de Marruecos ha sido incapaz de proporcionar a sus ciudadanos una vida digna y la esperanza de un futuro mejor. Todo el mundo quiere irse de Marruecos. Lo hemos visto el 30 de julio. Es un tremendo fracaso. Y no quiero culpar a nadie m&aacute;s que a nosotros mismos por esta situaci&oacute;n. &iquest;Para qu&eacute; han servido 70 a&ntilde;os de independencia de Francia y Espa&ntilde;a si hemos sido incapaces de gobernarnos correcta y eficazmente durante todo este tiempo?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Conoce personalmente las rutas migratorias y ha explicado que hace 26 a&ntilde;os cruz&oacute; en una zodiac desde la costa marroqu&iacute;. &iquest;Qu&eacute; ha cambiado desde entonces y qu&eacute; sigue exactamente igual para los j&oacute;venes marroqu&iacute;es que quieren marcharse?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que ha cambiado es que las pateras o zodiacs son menos visibles y casi inoperantes. Los candidatos montan ahora motos acu&aacute;ticas y asaltan, violenta o pac&iacute;ficamente, los puestos fronterizos. En este &uacute;ltimo caso, esto se llama desesperaci&oacute;n acumulada. Si las cosas no cambian, si nuestros dirigentes contin&uacute;an mostr&aacute;ndose incapaces de gobernar el pa&iacute;s y de solucionar los problemas de los marroqu&iacute;es, vamos a ir hacia males mayores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una de las cifras que m&aacute;s llama la atenci&oacute;n es la cantidad de j&oacute;venes marroqu&iacute;es que se plantean emigrar. &iquest;Estamos ante un problema migratorio o, en realidad, ante el s&iacute;ntoma de un problema mucho m&aacute;s profundo dentro de Marruecos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los dos. El segundo alimenta el primero. Los j&oacute;venes dicen que, si no hay futuro para ellos en Marruecos, lo mejor ser&iacute;a abandonar el pa&iacute;s y juntarse con las legiones de personas que avanzan hacia Europa, hasta el presunto El Dorado europeo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si tuviera que explicar a un espa&ntilde;ol qu&eacute; empuja hoy a un joven marroqu&iacute; a jugarse la vida para llegar a Europa, m&aacute;s all&aacute; de la falta de dinero, &iquest;qu&eacute; le dir&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aparte de unas perspectivas de futuro mejorables, porque muchos quieren formar un hogar e independizarse de su familia, si a&ntilde;adimos un poco de dignidad, una seguridad social eficiente y menos polic&iacute;a pol&iacute;tica que conculca libertades supuestamente fundamentales, creo que muchos j&oacute;venes marroqu&iacute;es se quedar&iacute;an en su pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En un contexto en el que las redes sociales permiten a los ciudadanos informarse y movilizarse, pero tambi&eacute;n son objeto de vigilancia y manipulaci&oacute;n, &iquest;qui&eacute;n controla hoy el relato sobre Marruecos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay un doble control que se contradice continuamente. Desde Marruecos, donde el Gobierno no pinta nada y ya no tenemos prensa independiente, las redes son estrechamente vigiladas y manipuladas en su momento por la polic&iacute;a pol&iacute;tica, para fines propagand&iacute;sticos, se entiende.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, desde el extranjero algunos youtubers arremeten de manera constante contra el r&eacute;gimen, contradiciendo sus afirmaciones y denunciando atropellos y esc&aacute;ndalos. Como no residen en Marruecos, el r&eacute;gimen no puede alcanzarlos salvo casos concretos en que puso querellas contra ellos en Europa o Am&eacute;rica del Norte.
    </p><p class="article-text">
        El problema reside en el hecho de que esos youtubers no son periodistas, no saben manejar y contrastar una informaci&oacute;n y algunas veces se dejan llevar por la facilidad de verter insultos e improperios. Muchos vituperan de buena fe o difunden informaci&oacute;n no veraz contra el r&eacute;gimen solamente porque &ldquo;se lo dijo alguien&rdquo;. Tienen &eacute;xito, pero es un problema porque imitan en muchos casos a los voceros del Majz&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En alg&uacute;n momento ha sentido miedo suficiente como para pensar que quiz&aacute; hab&iacute;a llegado el momento de dejar el periodismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hace tiempo que ya no me preocupo por las artima&ntilde;as y complots de los servicios secretos de mi pa&iacute;s. El trato que recib&iacute; fue brutal al comienzo, sobre todo en el aeropuerto de T&aacute;nger, pero sigo ejerciendo el periodismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de todo lo que ha vivido, &iquest;qu&eacute; significa hoy para usted la palabra libertad de prensa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Opini&oacute;n libre e informaci&oacute;n veraz. Y siempre respetando esas reglas internacionales comunes para todos los periodistas. No tengo el derecho de opinar atentando contra el honor de cualquiera, sea rey o camarero. No puedo publicar o difundir una informaci&oacute;n a sabiendas de que es falsa aunque eso me traiga centenares de miles de visitantes y likes. Y si me equivoco, tiene que ser de buena fe.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y mirando hacia adelante, &iquest;qu&eacute; tendr&iacute;a que cambiar en Marruecos para que un periodista pudiera volver a ejercer all&iacute; sin miedo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El r&eacute;gimen marroqu&iacute; tiene que entender que, si no cambia su idiosincrasia, el pa&iacute;s ir&aacute; a peor. Tiene que sacarse esa mentalidad muy del siglo XX de que, &ldquo;al que se mueve, le rompemos los huesos&rdquo;. No le puedo decir lo que significa ese &ldquo;peor&rdquo;. Lo intuyo y me da terror algunas veces. En Marruecos necesitamos ideas, soluciones, reparto equitativo de las riquezas porque no somos un pa&iacute;s pobre y una verdadera nueva era de democracia. En realidad, queremos lo que en Occidente ten&eacute;is, aunque sea el 10% o el 20% de lo que disfrut&aacute;is todos los d&iacute;as.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Naiare Rodríguez Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/ali-lmrabet-periodista-marroqui-sirven-70-anos-independencia-si-hemos-sido-incapaces-gobernarnos_128_13473423.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Sep 2026 19:22:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ali Lmrabet, periodista marroquí: “¿Para qué sirven 70 años de independencia si hemos sido incapaces de gobernarnos?”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Marruecos,Inmigración,Ceuta,Mohamed VI,UE - Unión Europea,Periodistas,Periodismo,Redes sociales,Desigualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Villanueva de Gállego batalla en los tribunales ante la expansión de Amazon y critica a la DGA: "Hacen lo que quieren"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/politica/centros-datos-si-no-villanueva-gallego-batalla-tribunales-expansion-amazon_1_13470600.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c45f700b-35f0-4e9e-b9b0-e3b4f9a35b3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Villanueva de Gállego batalla en los tribunales ante la expansión de Amazon y critica a la DGA: &quot;Hacen lo que quieren&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ayuntamiento ha presentado dos recursos contenciosos y denuncia que pierde ingresos por el ICIO mientras le obligan a asumir el coste de conservar una urbanización de 80 hectáreas, mayor que el propio núcleo urbano. Critica al Gobierno de Aragón por imponer las condiciones de la multinacional</p><p class="subtitle">El Gobierno plantea exigir 'carné europeo' a los centros de datos y que nuevas renovables cubran el 80% de su consumo</p></div><p class="article-text">
        Villanueva de G&aacute;llego est&aacute; poniendo a prueba la otra cara de la carrera de Arag&oacute;n para convertirse en uno de los grandes polos de centros de datos de Europa. Mientras el Gobierno de Jorge Azc&oacute;n ofrece su 'alfombra roja' a las grandes tecnol&oacute;gicas y Amazon Web Services (AWS) ampl&iacute;a sus instalaciones en la Comunidad, el Ayuntamiento de este municipio zaragozano ha decidido llevar a los tribunales las condiciones en las que se est&aacute; produciendo esa expansi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El conflicto no gira en torno a si Villanueva quiere o no centros de datos, ya que la respuesta del municipio es positiva y, de hecho, ya cuenta desde 2022 con una de las instalaciones de AWS en Arag&oacute;n. Lo que cuestiona ahora el Ayuntamiento es qui&eacute;n asume las consecuencias econ&oacute;micas y urban&iacute;sticas de seguir ampliando estas infraestructuras. 
    </p><p class="article-text">
        El pleno municipal ratific&oacute; el pasado 23 de julio la presentaci&oacute;n de un segundo recurso contencioso-administrativo contra uno de los &uacute;ltimos proyectos de expansi&oacute;n de AWS aprobados por el Gobierno de Arag&oacute;n. El primero se hab&iacute;a presentado contra el PIGA aprobado en agosto de 2025. Ambos recursos plantean objeciones similares sobre el aprovechamiento urban&iacute;stico, el tratamiento del Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO), la conservaci&oacute;n de la urbanizaci&oacute;n y las infraestructuras asociadas y las obligaciones que el Ayuntamiento sostiene que acabar&iacute;an recayendo sobre las arcas municipales, as&iacute; como las infraestructuras vinculadas al suministro el&eacute;ctrico. 
    </p><p class="article-text">
        Fuentes municipales consultadas por elDiario.es aseguran que el Ayuntamiento lleva meses intentando abrir una negociaci&oacute;n con el Ejecutivo auton&oacute;mico sin haber obtenido hasta ahora una respuesta concreta. &ldquo;Ellos han hecho lo que han querido hacer&rdquo;, resumen estas fuentes, que consideran que la tramitaci&oacute;n de los nuevos proyectos se ha realizado sin tener en cuenta las necesidades del municipio y ahora solo hay &ldquo;silencio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El caso de Villanueva de G&aacute;llego pone as&iacute; el foco en una cuesti&oacute;n que empieza a repetirse all&iacute; donde se est&aacute; produciendo la expansi&oacute;n de estas infraestructuras, territorios que quieren saber cu&aacute;nto cuesta acogerlas y c&oacute;mo se reparten los beneficios y las cargas de esa actividad.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El coste de acoger los centros de datos</strong></h2><p class="article-text">
        La principal preocupaci&oacute;n municipal tiene una doble vertiente porque, por un lado, la localidad deja de ingresar determinados recursos fiscales asociados a la construcci&oacute;n de los centros. Por otro, tal y como denuncian, el planeamiento aprobado le atribuye responsabilidades de conservaci&oacute;n y mantenimiento de una superficie de grandes dimensiones. &ldquo;Se deja de percibir el ICIO y adem&aacute;s se carga al Ayuntamiento con el mantenimiento de todas esas zonas&rdquo;, explican las fuentes municipales.
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento no ha cerrado todav&iacute;a una estimaci&oacute;n del coste que supondr&iacute;a esa conservaci&oacute;n a largo plazo y las fuentes consultadas rechazan aventurar una cifra sin disponer de los c&aacute;lculos t&eacute;cnicos. En cambio, s&iacute; se&ntilde;alan que el &aacute;mbito de la ampliaci&oacute;n en Villanueva de G&aacute;llego supera las 80 hect&aacute;reas y consideran &ldquo;desproporcionado&rdquo; que el municipio tenga que asumir las obligaciones de conservaci&oacute;n asociadas a ese nuevo desarrollo. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo vamos a asumir el mantenimiento de otra zona m&aacute;s grande que la localidad que tenemos ahora?&rdquo;, plantean.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la versi&oacute;n municipal, no existe actualmente una contraprestaci&oacute;n espec&iacute;fica por asumir esas tareas. Por ello, desde el Ayuntamiento reclaman que se negocie alg&uacute;n tipo de compensaci&oacute;n antes de tener que incorporar esas obligaciones a sus cuentas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Obras en uno de los centros de datos que impulsa Amazon Web Services en Villanueva de Gállego.                            </span>
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        La discusi&oacute;n lleva as&iacute; a una cuesti&oacute;n que trasciende del municipio y que est&aacute; relacionada con qui&eacute;n asume el coste de las infraestructuras p&uacute;blicas necesarias para hacer posibles estas inversiones privadas, desde las conexiones el&eacute;ctricas y de agua hasta la urbanizaci&oacute;n, los accesos y la conservaci&oacute;n posterior de los nuevos &aacute;mbitos.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, esta discusi&oacute;n ha empezado a aparecer en otros territorios que han apostado por convertirse en grandes polos de centros de datos. Mientras que las empresas llegan atra&iacute;das por la disponibilidad de suelo y energ&iacute;a, su implantaci&oacute;n exige tambi&eacute;n ampliar redes el&eacute;ctricas, garantizar el suministro y adaptar infraestructuras p&uacute;blicas. Por estos motivos, el debate ha dejado de ser tecnol&oacute;gico o empresarial y ha pasado a estar relacionado con cuestiones relacionadas con la pol&iacute;tica energ&eacute;tica, el urbanismo y la situaci&oacute;n fiscal. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s en concreto, en Arag&oacute;n ya se han producido conflictos similares en torno a otros proyectos como el de Villamayor de G&aacute;llego, donde se ha cuestionado la implantaci&oacute;n del macrocentro de Azora y varios municipios han formulado alegaciones por las consecuencias fiscales y territoriales asociadas al mismo.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, la expansi&oacute;n de los centros de datos vinculados al crecimiento de la Inteligencia Artificial est&aacute; generando tambi&eacute;n debates similares en Estados Unidos y Europa sobre qui&eacute;n debe financiar las redes necesarias para atender su demanda el&eacute;ctrica y hasta qu&eacute; punto esa nueva demanda puede competir con la de hogares y otras actividades econ&oacute;micas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un conflicto que contrasta con el precedente de Amazon</strong></h2><p class="article-text">
        El Ayuntamiento de Villanueva de G&aacute;llego compara la situaci&oacute;n actual con la primera implantaci&oacute;n de AWS en la localidad. Como afirman fuentes municipales, durante el mandato de Javier Lamb&aacute;n se alcanz&oacute; un convenio de colaboraci&oacute;n entre las administraciones que supuso una compensaci&oacute;n de alrededor de 3,5 millones de euros.
    </p><p class="article-text">
        Ese acuerdo se ha traducido en actuaciones relacionadas con el abastecimiento de agua del municipio, entre ellas un nuevo dep&oacute;sito, una balsa, edificios asociados y canalizaciones. Adem&aacute;s, tal y como sostienen, las obras se encuentran actualmente en ejecuci&oacute;n a trav&eacute;s de Suelo y Vivienda de Arag&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para el Ayuntamiento, la diferencia es que aquella implantaci&oacute;n estuvo acompa&ntilde;ada de una negociaci&oacute;n y de actuaciones compensatorias, mientras que en la nueva expansi&oacute;n no existe, hoy en d&iacute;a, un acuerdo equivalente.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n las fuentes municipales, en una reuni&oacute;n mantenida hace meses con el consejero de Fomento, Vivienda, Log&iacute;stica y Cohesi&oacute;n Territorial, Octavio L&oacute;pez, se plante&oacute; estudiar la posibilidad de un nuevo convenio, pero, como aseguran desde el Consistorio, no se ha recibido ninguna propuesta concreta.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, aunque la v&iacute;a de negociaci&oacute;n sigue abierta, insisten en que ahora el Gobierno de Arag&oacute;n deber&aacute; fijar su posici&oacute;n en el procedimiento judicial y &ldquo;dar soluciones&rdquo; para que la localidad no tenga que asumir &ldquo;costes tan elevados&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El ICIO: el ingreso que Villanueva reclama</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los elementos centrales del recurso es el tratamiento fiscal de las nuevas construcciones. El Ayuntamiento sostiene que la aplicaci&oacute;n del PIGA tiene consecuencias sobre el ICIO y que, por lo tanto, Villanueva de G&aacute;llego deja de percibir unos ingresos que considera &ldquo;relevantes&rdquo;, ya que puede ascender a hasta un 4% de la inversi&oacute;n privada en el proyecto constructivo. Como explican, el ICIO constituye un ingreso extraordinario, mientras que otros impuestos municipales, como el IBI, pueden generar ingresos recurrentes una vez que los inmuebles entren en tributaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El municipio todav&iacute;a no ha percibido, seg&uacute;n las fuentes municipales, el IBI correspondiente al primer edificio de AWS. Por eso, el Ayuntamiento espera que las nuevas instalaciones generen ingresos por este concepto cuando comiencen a tributar.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, existen expectativa respecto al IAE, aunque en este caso el importe depender&aacute; de d&oacute;nde quede localizada fiscalmente la actividad econ&oacute;mica de la empresa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si Amazon tiene la facturaci&oacute;n aqu&iacute; y no la tiene en Irlanda, por decirte algo, s&iacute; que se va a percibir bastante dinero de IAE&rdquo;, detallan las fuentes, que subrayan que todav&iacute;a desconocen cu&aacute;l ser&aacute; el resultado final.
    </p><p class="article-text">
        El debate econ&oacute;mico, por tanto, no consiste &uacute;nicamente en calcular cu&aacute;nto dinero deja Amazon en el municipio. La cuesti&oacute;n es comparar los ingresos municipales que genera la actividad con los costes p&uacute;blicos asociados a su implantaci&oacute;n y mantenimiento.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Amazon no tiene la culpa&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Desde Villanueva de G&aacute;llego remarcan que Amazon no es el principal responsable del conflicto. Es m&aacute;s, tal y como se&ntilde;alan las fuentes municipales, &ldquo;no tiene la culpa de absolutamente nada de esto&rdquo;. A su juicio, la multinacional act&uacute;a dentro de las condiciones que le ofrece la Administraci&oacute;n y es el Gobierno de Arag&oacute;n quien tiene capacidad para establecer el marco urban&iacute;stico y administrativo en el que se desarrollan los proyectos.
    </p><p class="article-text">
        Eso no significa que el Ayuntamiento no haya pedido a la compa&ntilde;&iacute;a que participe, sino que adem&aacute;s se ha trasladado a AWS que ejerza de empresa mediadora ante el Ejecutivo auton&oacute;mico para tratar de encontrar una soluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El Consistorio reconoce a su vez iniciativas de la compa&ntilde;&iacute;a en el territorio, como colaboraciones con la Universidad San Jorge y actividades de divulgaci&oacute;n tecnol&oacute;gica entre colectivos locales.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el Ayuntamiento ha observado que las obras han generado una importante presencia de trabajadores de empresas contratistas en Villanueva. Es m&aacute;s, algunas de las personas empleadas en la construcci&oacute;n, explican las fuentes, proceden del propio municipio.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el escenario durante las obras no necesariamente ser&aacute; el mismo que cuando los centros est&eacute;n operativos. Por eso, el debate sobre el empleo estable es uno de los principales argumentos de las organizaciones que cuestionan la expansi&oacute;n de los centros de datos en Arag&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Arag&oacute;n, laboratorio de la nueva econom&iacute;a digital</strong></h2><p class="article-text">
        Lo que ocurre en Villanueva no es un episodio aislado porque Arag&oacute;n est&aacute; intentando aprovechar su disponibilidad de suelo, su producci&oacute;n energ&eacute;tica y su posici&oacute;n geogr&aacute;fica para convertirse en un gran nodo europeo de infraestructuras digitales.
    </p><p class="article-text">
        AWS fue la primera gran tecnol&oacute;gica en apostar por la Comunidad y ahora su expansi&oacute;n se ha multiplicado. En base a esta decisi&oacute;n, empresas como Microsoft, Blackstone, Azora, Samca, ACS, Merlin y otros grupos forman parte de una cartera de iniciativas que ha situado a Arag&oacute;n en el centro del desembarco de los centros de datos en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno auton&oacute;mico defiende esta estrategia por el volumen de inversi&oacute;n asociado y por la oportunidad de atraer una nueva actividad econ&oacute;mica. La propia AWS ha elevado hasta 33.700 millones de euros su inversi&oacute;n prevista en Espa&ntilde;a hasta 2035, con una parte sustancial destinada a Arag&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, la dimensi&oacute;n de estas instalaciones tambi&eacute;n est&aacute; provocando una creciente discusi&oacute;n sobre sus necesidades materiales porque los centros de datos necesitan enormes cantidades de electricidad de forma continua y requieren infraestructuras espec&iacute;ficas para garantizar su suministro. De hecho, Arag&oacute;n produce actualmente aproximadamente el doble de la electricidad que consume, pero el crecimiento previsto de la demanda puede alterar esa situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, aunque los promotores se comprometan mayoritariamente a utilizar energ&iacute;as renovables, producir y transportar la energ&iacute;a requiere nuevas instalaciones, redes y ocupaci&oacute;n de suelo.
    </p><p class="article-text">
        Por eso el debate ha comenzado a desplazarse de la pregunta inicial sobre &ldquo;&iquest;cu&aacute;nto dinero va a invertir Amazon o Microsoft?&rdquo; a &ldquo;&iquest;qu&eacute; recursos p&uacute;blicos y territoriales necesita esa inversi&oacute;n para funcionar?&rdquo;. Y, en el caso de Villanueva de G&aacute;llego, la pregunta tambi&eacute;n est&aacute; en qu&eacute; ocurre cuando una inversi&oacute;n privada de escala internacional aterriza en un municipio peque&ntilde;o y las infraestructuras y servicios necesarios para acompa&ntilde;arla quedan, al menos en parte, en manos de la Administraci&oacute;n local.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Dos recursos y una negociaci&oacute;n pendiente</strong></h2><p class="article-text">
        Por ahora, Villanueva de G&aacute;llego mantiene sus dos recursos judiciales y, aunque no hay prevista ninguna nueva movilizaci&oacute;n municipal m&aacute;s all&aacute; de la v&iacute;a judicial, el Consistorio espera que el Gobierno de Arag&oacute;n vuelva a sentarse a negociar durante las pr&oacute;ximas semanas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A ver si ahora en septiembre hay suerte porque no se entiende que no haga nada al respecto, y m&aacute;s cuando el segundo recurso fue aprobado por unanimidad del pleno, donde hay concejales del PP que forman parte del actual equipo de gobierno municipal&rdquo;, subrayan. En este sentido, desde Villanueva de G&aacute;llego consideran que el respaldo de los distintos grupos demuestra que la reclamaci&oacute;n trasciende las diferencias partidistas.
    </p><p class="article-text">
        Mientras las obras de AWS contin&uacute;an y Villanueva de G&aacute;llego quiere saber qui&eacute;n debe asumir su mantenimiento, la DGA tiene ahora que decidir si responde a esa presi&oacute;n con una negociaci&oacute;n o mantiene su actual posici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si el municipio consigue una nueva f&oacute;rmula de compensaci&oacute;n o logra que se modifiquen las condiciones de conservaci&oacute;n y aprovechamiento urban&iacute;stico, el resultado podr&iacute;a trascender al municipio. En una comunidad que ha apostado por atraer una de las mayores concentraciones de centros de datos de Europa, saber qui&eacute;n asume los costes de esa implantaci&oacute;n puede acabar sirviendo de presente para otros ayuntamientos que afronten inversiones de esta escala. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Naiare Rodríguez Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/politica/centros-datos-si-no-villanueva-gallego-batalla-tribunales-expansion-amazon_1_13470600.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Aug 2026 21:56:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Villanueva de Gállego batalla en los tribunales ante la expansión de Amazon y critica a la DGA: "Hacen lo que quieren"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Centros de datos,Gobierno de Aragón,Jorge Azcón,Amazon,Tecnología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cinco años después de huir de los talibanes, reconstruye su vida en Aragón: “Quiero un Afganistán donde las mujeres sean libres”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/cinco-anos-despues-huir-talibanes-reconstruye-vida-aragon-quiero-afganistan-mujeres-sean-libres_1_13445023.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/955b7d5f-b199-4eec-8d0a-fcebb511f735_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cinco años después de huir de los talibanes, reconstruye su vida en Aragón: “Quiero un Afganistán donde las mujeres sean libres”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Huyó de Afganistán junto a su familia después de que los talibanes tomaran el poder en 2021. Su padre, hermanos y tíos habían trabajado para el anterior Gobierno y dos de sus tíos fueron asesinados. Cinco años después, reconstruye su vida en Aragón mientras sigue recibiendo amenazas por denunciar al régimen talibán
</p><p class="subtitle">La nueva vida de Sodaba en Zaragoza tras huir de Afganistán: “Las mujeres allí no tienen derecho a nada”
</p></div><p class="article-text">
        Han pasado cinco a&ntilde;os desde que Q., un refugiado afgano residente en Arag&oacute;n que ha decidido no desvelar su nombre, tuvo que abandonar Afganist&aacute;n. Sin embargo, sigue pendiente de lo que ocurre all&iacute; a trav&eacute;s de las redes sociales, de las noticias y, sobre todo, de las personas que permanecen en su pa&iacute;s de origen y con las que mantiene contacto. Tanto &eacute;l como su familia viven ahora en Espa&ntilde;a, lugar en el que ha conseguido un trabajo y han podido empezar de nuevo. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de los kil&oacute;metros de distancia con Afganist&aacute;n, tal y como detalla, desde Europa ha recibido amenazas de muerte por sus publicaciones contra los talibanes. En alguna ocasi&oacute;n, asegura, quienes lo amenazaban llegaron a mencionar a sus familiares y a desvelar las direcciones donde viv&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ellos me mandan mensajes y me dicen que un d&iacute;a voy a volver a Afganist&aacute;n. Dicen que tienen gente que ayuda a los talibanes en Europa y en todos los pa&iacute;ses&rdquo;, sostiene. Por eso, para &eacute;l, cinco a&ntilde;os despu&eacute;s de abandonar su pa&iacute;s, la seguridad que ha encontrado en Espa&ntilde;a convive, en ocasiones, con el miedo de que el pasado pueda volver a alcanzarle.
    </p><h2 class="article-text">Una familia marcada por el anterior Gobierno</h2><p class="article-text">
        Su historia est&aacute; ligada a la del Afganist&aacute;n que desapareci&oacute; en agosto de 2021, ya que su padre y uno de sus hermanos trabajaban en el Ministerio de Defensa. A su vez, &eacute;l colaboraba con ese departamento y otro de sus hermanos trabajaba en la Embajada europea en Afganist&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Como recuerda en una entrevista a elDiario.es, dos de sus t&iacute;os, que hab&iacute;an sido comandantes, formaban parte de las fuerzas de seguridad. De hecho, uno de ellos fue asesinado antes incluso de la llegada definitiva de los talibanes al poder. &ldquo;Los talibanes mataron a mi t&iacute;o. Mi familia era militar y trabajaba con otros pa&iacute;ses&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        La llegada de los talibanes en agosto de 2021 convirti&oacute; esa trayectoria familiar en una amenaza, ya que el anterior Gobierno se derrumb&oacute; y las fuerzas de seguridad se desintegraron. Del mismo modo, los talibanes tomaron el control del pa&iacute;s y, por lo tanto, quedarse all&iacute; dej&oacute; de ser una opci&oacute;n para &eacute;l y su familia. &ldquo;Tuvimos mucho miedo. Los talibanes ocuparon mi pa&iacute;s y mucha gente se asust&oacute;. Nosotros tambi&eacute;n&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Su salida se produjo en el marco de la protecci&oacute;n internacional y acab&oacute; llegando a Espa&ntilde;a junto a su familia. Ahora, cuando habla de aquel momento, Q. se muestra tranquilo: &ldquo;Espa&ntilde;a es nuestra primera casa. Ahora vivimos aqu&iacute; felices&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El pa&iacute;s que dej&oacute; atr&aacute;s</h2><p class="article-text">
        La transformaci&oacute;n de Afganist&aacute;n no solo ha sido pol&iacute;tica, sino tambi&eacute;n de la vida cotidiana. Como recuerda, antes de la llegada de los talibanes, sus hermanas estudiaban y trabajaban. &ldquo;Antes, para las mujeres y tambi&eacute;n para los hombres, no hab&iacute;a problema. Las mujeres pod&iacute;an leer, ir a la universidad, estudiar y trabajar. Mis hermanas lo hac&iacute;an&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, tal y como lamenta, esta situaci&oacute;n ha cambiado: &ldquo;Los talibanes dicen que las mujeres solo est&aacute;n para limpiar, cocinar y cuidar a los ni&ntilde;os&rdquo;. Al mismo tiempo, denuncia que las relaciones entre hombres y mujeres en espacios p&uacute;blicos est&aacute;n sometidas a un control que antes no exist&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Desde Amnist&iacute;a Internacional comparten que, durante 2025, los talibanes intensificaron las restricciones contra las mujeres y las ni&ntilde;as, limitando su acceso a la educaci&oacute;n, al empleo, a la libertad de circulaci&oacute;n, a la expresi&oacute;n y a la participaci&oacute;n en la vida p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n describe una situaci&oacute;n actual en la que las mujeres han sido privadas de pr&aacute;cticamente todos sus derechos fundamentales, como circular libremente sin estar acompa&ntilde;adas de manera obligatoria por un familiar var&oacute;n, acceder a un trabajo o contar con una atenci&oacute;n sanitaria completa y de calidad. 
    </p><h2 class="article-text">Cinco a&ntilde;os de miedo y silencio</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la situaci&oacute;n actual de las mujeres, Amnist&iacute;a Internacional document&oacute; durante 2025 detenciones arbitrarias de periodistas, activistas y miembros del funcionariado del anterior Gobierno, as&iacute; como desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales y denuncias de torturas y malos tratos.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, Q. sigue en contacto con amigos y conocidos que permanecen en su pa&iacute;s de origen y asegura recibir noticias frecuentes de antiguos militares detenidos o asesinados. Tambi&eacute;n mantiene su preocupaci&oacute;n por las personas de etnia tayika, como &eacute;l, y por quienes viven en zonas como Panjshir y Andarab.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, insiste en que muchas de las situaciones que llegan hasta quienes est&aacute;n fuera del pa&iacute;s nunca se hacen p&uacute;blicas: &ldquo;Mucha gente tiene miedo de hablar. Si cuentan lo que ocurre, tambi&eacute;n pueden ser detenidos o sufrir torturas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Amnist&iacute;a Internacional document&oacute; en 2025 casos de detenciones y reclusiones arbitrarias de personas vinculadas al anterior Gobierno, adem&aacute;s de ejecuciones extrajudiciales y torturas. Seg&uacute;n la organizaci&oacute;n, entre enero y marzo la ONU registr&oacute; al menos 23 casos de detenci&oacute;n y reclusi&oacute;n arbitraria de miembros del funcionariado del anterior Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Una de las personas con las que mantiene contacto es una amiga que contin&uacute;a viviendo en Kabul. Es profesora de pintura y, tal y como relata, la &uacute;nica persona que trabaja para mantener a su familia. Como cuenta, su padre fue asesinado y ella misma fue detenida por ense&ntilde;ar pintura a ni&ntilde;as en secreto. &ldquo;Los talibanes dicen que ese trabajo no est&aacute; permitido seg&uacute;n su interpretaci&oacute;n del islam&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Su historia personal se ha convertido para &eacute;l en una ventana a la situaci&oacute;n que viven muchas mujeres que permanecen en Afganist&aacute;n. Asimismo, seg&uacute;n el relato que le traslad&oacute; su amiga, algunas mujeres reciben llamadas o mensajes de personas que se presentan como trabajadores de organizaciones internacionales y les ofrecen ayuda para salir del pa&iacute;s. Sin embargo, sostiene que ella sospecha que detr&aacute;s de algunos de esos contactos pueden encontrarse los servicios de inteligencia talibanes.
    </p><h2 class="article-text">La vida que ha empezado en Arag&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Frente a esa realidad, su vida actual transcurre a miles de kil&oacute;metros de Afganist&aacute;n. Ha pasado por el sistema de acogida y protecci&oacute;n internacional y ha encontrado en Arag&oacute;n, gracias a la intervenci&oacute;n del personal de Accem, un lugar donde comenzar de nuevo.
    </p><p class="article-text">
        Esta organizaci&oacute;n ha atendido en Espa&ntilde;a a 1.883 personas de origen afgano desde agosto de 2021, de los que 977 son hombres y 906, mujeres. Entre ellas hab&iacute;a 646 menores de edad. La intervenci&oacute;n de la organizaci&oacute;n incluye necesidades b&aacute;sicas, acompa&ntilde;amiento jur&iacute;dico, psicol&oacute;gico y social, aprendizaje del idioma y apoyo para acceder a la educaci&oacute;n, la formaci&oacute;n y el empleo.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, en Arag&oacute;n, entre enero de 2025 y julio de 2026, Accem atendi&oacute; a 16 personas procedentes de Afganist&aacute;n, siendo once hombres y cinco mujeres. De ellas, 14 han obtenido el Estatuto de Refugiado y dos contin&uacute;an como solicitantes de protecci&oacute;n internacional.
    </p><p class="article-text">
        En su caso, ha aprovechado esta oportunidad para aprender espa&ntilde;ol, encontrar trabajo y conseguir una vivienda para empezar de cero. Al mismo tiempo, tal y como sostiene, ha construido una red de amistades. &ldquo;Aqu&iacute; tengo muchos amigos. Estoy muy feliz. Mi familia tambi&eacute;n lo est&aacute;&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Su vida actual contrasta con la incertidumbre con la que abandon&oacute; Afganist&aacute;n, ya que all&iacute; tem&iacute;a que los talibanes pudieran detener a alg&uacute;n familiar o incluso forzar un matrimonio para alguna de sus hermanas. Aqu&iacute;, en palabras de &eacute;l, puede pensar en el d&iacute;a siguiente sin ese miedo &ldquo;tan grande&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un Afganist&aacute;n que sigue sin ser seguro</h2><p class="article-text">
        Cinco a&ntilde;os despu&eacute;s de la toma del poder por los talibanes, las organizaciones advierten de que la situaci&oacute;n no permite considerar Afganist&aacute;n como un pa&iacute;s seguro para el retorno.
    </p><p class="article-text">
        Accem sostiene que el pa&iacute;s contin&uacute;a sin ofrecer garant&iacute;as para las personas que tuvieron que huir y alerta del riesgo de que determinados contactos diplom&aacute;ticos contribuyan a legitimar al r&eacute;gimen talib&aacute;n. La organizaci&oacute;n recuerda adem&aacute;s que, durante 2025, cerca de 2,9 millones de personas regresaron a Afganist&aacute;n, muchas de ellas como consecuencia del endurecimiento de las pol&iacute;ticas hacia la poblaci&oacute;n afgana en Ir&aacute;n y Pakist&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, unos 3,7 millones de personas afganas permanec&iacute;an refugiadas o necesitadas de protecci&oacute;n fuera del pa&iacute;s. Para Accem, estos retornos no pueden interpretarse como una mejora de las condiciones de vida en Afganist&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Desde Espa&ntilde;a, Q. sigue mirando hacia all&iacute; y, pese a no hablar &uacute;nicamente de volver alg&uacute;n d&iacute;a, su deseo es que el pa&iacute;s al que pueda regresar, si llega ese momento, &ldquo;sea diferente&rdquo; del que tuvo que irse. &ldquo;Yo quiero luchar para liberar mi pa&iacute;s, para liberar a las mujeres, para que puedan leer y trabajar&rdquo;, afirma. Su familia, sin embargo, le ha pedido que no vuelva.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, este refugiado no quiere que Afganist&aacute;n desaparezca de la conversaci&oacute;n internacional, sino que &ldquo;el Gobierno de Espa&ntilde;a ayude a otras mujeres&rdquo; y luche por la libertad de su pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de haber pasado cinco a&ntilde;os desde que los talibanes tomaron Kabul, para &eacute;l, ese tiempo, ha supuesto perder posibilidades de regresar, pero tambi&eacute;n haber encontrado un lugar seguro desde el que empezar de nuevo. &ldquo;Afganist&aacute;n es mi pa&iacute;s, pero Espa&ntilde;a ahora es mi casa&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Naiare Rodríguez Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/cinco-anos-despues-huir-talibanes-reconstruye-vida-aragon-quiero-afganistan-mujeres-sean-libres_1_13445023.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Aug 2026 20:51:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cinco años después de huir de los talibanes, reconstruye su vida en Aragón: “Quiero un Afganistán donde las mujeres sean libres”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Afganistán,Talibanes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo que el ajedrez puede hacer por la inclusión: "Delante del tablero no importa la edad ni el género ni el origen"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/ajedrez-inclusion-delante-tablero-no-importa-edad-genero-origen_1_13419975.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eff0148c-bbb1-442a-93b1-034af1da27fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x854y550.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo que el ajedrez puede hacer por la inclusión: &quot;Delante del tablero no importa la edad ni el género ni el origen&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Federación Aragonesa de Ajedrez impulsa un modelo pionero basado en eliminar barreras, adaptar recursos y fomentar que personas con y sin discapacidad compitan juntas
</p></div><p class="article-text">
        En muchos deportes existen categor&iacute;as espec&iacute;ficas para personas con diversidad funcional. En el ajedrez, la apuesta de la Federaci&oacute;n Aragonesa es precisamente la contraria: que todas compartan el mismo tablero. La filosof&iacute;a no consiste en crear competiciones paralelas, sino en eliminar las barreras que puedan impedir que cualquier persona participe en igualdad de oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        Con esa idea llevan varios a&ntilde;os impulsando el ajedrez inclusivo en Arag&oacute;n, una estrategia que combina adaptaciones tecnol&oacute;gicas, descuentos en licencias, torneos espec&iacute;ficos para atraer nuevos jugadores y colaboraciones con entidades como Atades. Todo ello con el objetivo claro de que la discapacidad deje de ser un obst&aacute;culo para disfrutar y competir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay personas con discapacidad que se acercan al ajedrez y vemos que compiten exactamente igual que cualquier otro jugador. Su discapacidad no hace que jueguen peor ni que se sientan excluidas. Simplemente juegan una partida normal&rdquo;, explica Asun Gracia, secretaria general de la Federaci&oacute;n Aragonesa de Ajedrez.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, la federaci&oacute;n cuenta con unos 1.350 jugadores federados y reconoce que todav&iacute;a son pocas las personas con diversidad funcional que participan de forma habitual. De hecho, tal y como apunta, no se debe a que el deporte no sea accesible, sino porque muchas veces ni siquiera llegan a dar el primer paso.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay familias y personas que tienen miedo porque piensan que el ajedrez es muy complicado o muy serio. Sin embargo, una vez que empiezan, todos est&aacute;n encantados. El reto es conseguir que se acerquen&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><h2 class="article-text">Un deporte donde no importa c&oacute;mo eres</h2><p class="article-text">
        Si algo diferencia al ajedrez de la mayor&iacute;a de disciplinas deportivas es que el rendimiento no depende de la condici&oacute;n f&iacute;sica. La estrategia, la capacidad de concentraci&oacute;n o la toma de decisiones pesan mucho m&aacute;s que cualquier limitaci&oacute;n motriz o sensorial.
    </p><p class="article-text">
        Para Marta &mdash;nombre ficticio&mdash;, jugadora con discapacidad, esa es precisamente la mayor fortaleza de este deporte: &ldquo;La inclusi&oacute;n no consiste en tratar a todo el mundo exactamente igual, sino en garantizar que todas las personas tengan la oportunidad de participar. El ajedrez lo consigue especialmente bien porque elimina muchas de las barreras que existen en otros deportes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, delante del tablero desaparecen muchas de las etiquetas que habitualmente acompa&ntilde;an a las personas. Adem&aacute;s, como afirma, &ldquo;delante del tablero no importa la edad, el g&eacute;nero, el origen, la situaci&oacute;n econ&oacute;mica o la discapacidad, sino que importa pensar, respetar al rival y disfrutar del juego&rdquo;.
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                CTO de España de parejas mixtas                            </span>
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        Incluso va un paso m&aacute;s all&aacute; al comparar el ajedrez con otras disciplinas deportivas. &ldquo;En muchos deportes primero vemos la discapacidad y despu&eacute;s al deportista. En el ajedrez ocurre justo lo contrario. Despu&eacute;s de los primeros minutos de partida, lo &uacute;nico que ves es a otro jugador intentando encontrar la mejor jugada&rdquo;, sostiene.
    </p><h2 class="article-text">Adaptaciones que cambian el acceso, no las reglas</h2><p class="article-text">
        La apuesta por la inclusi&oacute;n no implica modificar el juego, ya que las reglas siguen siendo exactamente las mismas. No obstante, como apunta Asun Gracia, lo que cambia son los apoyos para que cualquier persona pueda competir.
    </p><p class="article-text">
        La Federaci&oacute;n Aragonesa dispone de planillas electr&oacute;nicas para jugadores que no pueden escribir las jugadas, relojes adaptados para personas ciegas que anuncian el tiempo restante, tableros espec&iacute;ficos y asistentes que realizan los movimientos siguiendo exclusivamente las indicaciones del jugador cuando este no puede mover las piezas. &ldquo;Ninguna de estas medidas cambia la esencia del deporte; simplemente garantizan que todas las personas puedan participar en igualdad de oportunidades&rdquo;, explica Gracia.
    </p><p class="article-text">
        A ello se suma la posibilidad de competir online cuando los desplazamientos representan una barrera o la adaptaci&oacute;n de los espacios para personas usuarias de silla de ruedas. 
    </p><p class="article-text">
        A su vez, la inclusi&oacute;n tambi&eacute;n forma parte de la organizaci&oacute;n deportiva. La federaci&oacute;n aplica descuentos en las licencias para jugadores con discapacidad y ha impulsado torneos inclusivos en Monz&oacute;n, referentes ya a nivel nacional, y este a&ntilde;o tambi&eacute;n en Zaragoza.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del aspecto econ&oacute;mico, Gracia reconoce que el gesto pretende lanzar un mensaje: &ldquo;Quer&iacute;amos decirles que sabemos que existen, que queremos contar con ellos y que forman parte de nuestro deporte&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Ejemplo de integraci&oacute;n e inclusi&oacute;n sin barreras</h2><p class="article-text">
        En Monz&oacute;n, adem&aacute;s, la iniciativa ha ido un paso m&aacute;s all&aacute; gracias a un proyecto desarrollado junto al Colegio La Alegr&iacute;a y el centro Santo &Aacute;ngel de Atades. Durante tres meses varios participantes recibieron clases de ajedrez antes de competir en el torneo inclusivo. &ldquo;La experiencia fue muy positiva y los chicos salieron encantados&rdquo;, resume.
    </p><p class="article-text">
        Ese compromiso se refleja en el Campeonato de Arag&oacute;n de Ajedrez Inclusivo que se celebra en Monz&oacute;n, convertido ya en una de las grandes referencias nacionales. La quinta edici&oacute;n reuni&oacute; a 70 jugadores, de los que 15 ten&iacute;an alg&uacute;n tipo de discapacidad y otros 55 compet&iacute;an sin ella, todos integrados en un &uacute;nico torneo y compartiendo el mismo cuadro de competici&oacute;n. &ldquo;En un tablero todo el mundo es igual&rdquo; fue, una vez m&aacute;s, la filosof&iacute;a que presidi&oacute; una cita organizada por el Club Ajedrez Monz&oacute;n, la Federaci&oacute;n Aragonesa de Ajedrez y el Ayuntamiento de Monz&oacute;n, donde la inclusi&oacute;n no se plantea como una categor&iacute;a aparte, sino como una forma natural de entender el deporte.
    </p><p class="article-text">
        El campeonato tambi&eacute;n quiso reconocer a quienes impulsan el ajedrez como herramienta educativa y de inclusi&oacute;n. Antes de la entrega de premios se rindi&oacute; homenaje al CRA Alto Ara, cuyos alumnos de Sarvis&eacute;, As&iacute;n de Broto, Broto y Torla participaron este a&ntilde;o en el torneo; a Ana Mar&iacute;a Moracho, desde la Direcci&oacute;n General de Pol&iacute;tica Educativa, por su apoyo al programa Ajedrez en la Escuela, representada por M&iacute;riam Monreal, y al Colegio de Educaci&oacute;n Especial La Alegr&iacute;a, por incorporar el ajedrez como recurso pedag&oacute;gico y social.
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                Los premiados del torneo inclusivo de Zaragoza                            </span>
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        La competici&oacute;n se disput&oacute; a siete rondas con todos los participantes compartiendo el mismo torneo, independientemente de que tuvieran o no discapacidad, reforzando la idea de que las adaptaciones permiten competir en igualdad sin modificar la esencia del juego. De forma paralela tambi&eacute;n se celebr&oacute; una exhibici&oacute;n online entre el subcampe&oacute;n de Espa&ntilde;a Inclusivo, el vasco Unai Calleja, y Luis Sanrom&aacute;n, que pudo seguir el p&uacute;blico asistente.
    </p><h2 class="article-text">Arag&oacute;n como espejo al que mirarse</h2><p class="article-text">
        La experiencia aragonesa ha despertado el inter&eacute;s de otras comunidades aut&oacute;nomas. De hecho, Monz&oacute;n ya ha acogido dos Campeonatos de Espa&ntilde;a de Ajedrez Inclusivo y otras federaciones comienzan a replicar iniciativas similares.
    </p><p class="article-text">
        Para Gracia, disponer de un plan espec&iacute;fico resulta &ldquo;imprescindible&rdquo;, incluso en un deporte que ya es inclusivo por naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas veces pensamos que, como cualquiera puede jugar al ajedrez, ya no hace falta hacer nada m&aacute;s. Pero s&iacute; hace falta eliminar barreras, facilitar el acceso y animar a quienes todav&iacute;a creen que este mundo no es para ellos&rdquo;, admite.
    </p><p class="article-text">
        Los pr&oacute;ximos objetivos pasan por aumentar la participaci&oacute;n desde edades tempranas, ya que, entre otras medidas, la federaci&oacute;n permite que menores con discapacidad intelectual puedan competir en una categor&iacute;a inferior para favorecer su incorporaci&oacute;n progresiva.
    </p><p class="article-text">
        El prop&oacute;sito, explica, no es crear un circuito paralelo, sino hacer crecer una comunidad donde cada vez haya menos diferencias.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, el siguiente paso pasa por seguir ampliando esa comunidad desde la base. &ldquo;Queremos que cada vez participen m&aacute;s personas y que los ni&ntilde;os con discapacidad empiecen a jugar desde peque&ntilde;os. Cuanto antes se incorporen, m&aacute;s natural ser&aacute; que crezcan formando parte del ajedrez como cualquier otro jugador&rdquo;, concluye Gracia.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, como resume Marta, &ldquo;el ajedrez nos recuerda que la inclusi&oacute;n no consiste en hacer un deporte diferente para cada persona, sino en eliminar las barreras que impiden participar&rdquo;. Y es que, cuando esas barreras desaparecen, lo que decide una partida es la preparaci&oacute;n, la creatividad y la capacidad para tomar buenas decisiones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Naiare Rodríguez Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/ajedrez-inclusion-delante-tablero-no-importa-edad-genero-origen_1_13419975.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Aug 2026 20:29:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lo que el ajedrez puede hacer por la inclusión: "Delante del tablero no importa la edad ni el género ni el origen"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ajedrez,Inclusión social,Discapacidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mientras Aragón arde, la ciencia busca cómo evitar el próximo gran incendio: "Son fuegos mucho más complejos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/aragon-arde-ciencia-busca-evitar-proximo-gran-incendio-son-fuegos-complejos_1_13388232.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/305a180c-814b-4ae4-9863-1be1ec82eb56_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x726y1208.jpg" width="1200" height="675" alt="Mientras Aragón arde, la ciencia busca cómo evitar el próximo gran incendio: &quot;Son fuegos mucho más complejos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El proyecto FireCycle desarrolla nuevas herramientas para identificar las zonas más vulnerables al fuego y mejorar la prevención en un verano marcado por los graves incendios en el territorio aragonés

</p><p class="subtitle">El peligro de tener casas incrustadas en el monte: “Vivimos en un país que arde. Tenemos que aceptarlo y aprender todos”
</p></div><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/incendio-cinco-villas-logra-contener-perimetro-noche-favorable-fuego-sigue-activo_1_13391090.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">incendio declarado en Or&eacute;s</a>, en la comarca zaragozana de Cinco Villas, ha entrado en una fase m&aacute;s favorable tras m&aacute;s de 15.000 hect&aacute;reas calcinadas. Mientras cientos de efectivos afrontan la recta final de la emergencia, varios investigadores intentan comprender por qu&eacute; estos incendios son cada vez m&aacute;s intensos y qu&eacute; puede hacerse para evitar que vuelvan a repetirse.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta ya no es &uacute;nicamente c&oacute;mo apagar un gran incendio forestal, sino c&oacute;mo impedir que llegue a convertirse en uno. Por eso, con esta filosof&iacute;a nace FireCycle, un proyecto liderado por el investigador Marcos Rodrigues Mimbrero, del grupo GEOFOREST del Instituto Universitario de Investigaci&oacute;n en Ciencias Ambientales de Arag&oacute;n (IUCA) de la Universidad de Zaragoza, que durante m&aacute;s de dos a&ntilde;os ha desarrollado nuevas herramientas para identificar qu&eacute; territorios son m&aacute;s vulnerables al fuego, evaluar el riesgo y ayudar a planificar actuaciones antes de que aparezcan las llamas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando vemos un incendio como el de Cinco Villas lo primero que analizamos es la causa, aunque todav&iacute;a est&eacute; en investigaci&oacute;n, y tambi&eacute;n las condiciones en las que se est&aacute; propagando, como el tipo de vegetaci&oacute;n, la velocidad del fuego, la longitud de las llamas o la influencia del viento. Todo eso nos ayuda a entender por qu&eacute; determinados incendios terminan escapando a la capacidad de extinci&oacute;n&rdquo;, explica Rodrigues.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, cada gran incendio deja una gran cantidad de informaci&oacute;n que, analizada posteriormente, permite mejorar la prevenci&oacute;n futura. &ldquo;Es la materia prima que utilizamos para desarrollar herramientas que permitan evaluar el riesgo y actuar sobre el territorio antes de que el fuego vuelva a producirse&rdquo;, resume. Adem&aacute;s, el investigador apunta que comprender c&oacute;mo se est&aacute; propagando por el paisaje permite entender por qu&eacute; en determinados momentos estos incendios quedan fuera de la capacidad de extinci&oacute;n, al menos durante sus primeras fases.
    </p><h2 class="article-text">Los grandes incendios ya no son una excepci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, los grandes incendios forestales se consideraban episodios extraordinarios. Ahora, sin embargo, la comunidad cient&iacute;fica empieza a asumir que forman parte de una nueva realidad. &ldquo;Estamos asistiendo a un cambio de paradigma. Entramos en un territorio hasta hace poco desconocido porque comienzan a darse condiciones meteorol&oacute;gicas y ambientales que antes eran mucho menos frecuentes&rdquo;, advierte el investigador.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, advierte que &ldquo;estamos empezando a entrar en un territorio hasta ahora inexplorado&rdquo;, ya que se dan condiciones que hace unas d&eacute;cadas no eran habituales y eso nos lleva a una nueva generaci&oacute;n de incendios, &ldquo;mucho m&aacute;s complejos tanto desde el punto de vista de la gesti&oacute;n como de la extinci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la superficie total quemada no ha aumentado necesariamente de forma constante durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, s&iacute; lo ha hecho el peso de los incendios m&aacute;s devastadores. &ldquo;Los incendios que sobrepasan nuestra capacidad para contenerlos son cada vez m&aacute;s frecuentes. Ya lo vimos en el verano de 2022 y esta campa&ntilde;a vuelve a confirmarlo&rdquo;, asegura.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<div class="container-title-incendios">
    <h2>El mapa de los incendios activos en España en 2026</h2>
    <p>Superficie quemada detectada por satélite y focos activos captados por los satélites de la NASA en las últimas 24 y 48 horas.</p>
</div>
<div id="contenedor-mapa-activos">
    <div class="leyenda-incendios" id="leyenda-mapa-activos">
        <div class="leyenda-grupo-incendios">
            <span class="leyenda-titulo-incendios">Áreas quemadas</span>
            <span class="leyenda-item-incendios"><span class="leyenda-poligono-incendios poligono-reciente-incendios"></span> Últ. 30 días</span>
            <span class="leyenda-item-incendios"><span class="leyenda-poligono-incendios poligono-antiguo-incendios"></span> Anteriores</span>
        </div>
        <div class="leyenda-grupo-incendios">
            <span class="leyenda-titulo-incendios">Incendios activos</span>
            <span class="leyenda-item-incendios"><span class="leyenda-punto-incendios punto-24-incendios"></span> Focos 24 h</span>
            <span class="leyenda-item-incendios"><span class="leyenda-punto-incendios punto-48-incendios"></span> Focos 48 h</span>
        </div>
    </div>
    <div id="mapa-activos" class="mapa-incendios"></div>
   <div class="carrusel-wrap-incendios">
        <div class="carrusel-hint-incendios">← Desliza para ver más incendios →</div>
        <div id="carrusel-destacados" class="carrusel-incendios"></div>
    </div>
</div>
<p class="fuente-incendios">Fuente: EFFIS (Copernicus) y NASA FIRMS</p>

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    </figure><p class="article-text">
        Como apunta, esta realidad no es casualidad. El investigador agrega que &ldquo;no es un &uacute;nico factor&rdquo; lo que produce estos incendios, sino la combinaci&oacute;n de baja humedad, combustible acumulado, fuertes vientos y determinadas condiciones atmosf&eacute;ricas lo que termina generando incendios &ldquo;extremadamente dif&iacute;ciles de controlar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuanto mayor es la longitud de las llamas, mayor capacidad tiene el incendio para propagarse y mucho m&aacute;s peligroso resulta intervenir directamente. Eso obliga a depender de medios a&eacute;reos, mucho m&aacute;s costosos y que adem&aacute;s no siempre pueden actuar&rdquo;, explica.
    </p><h2 class="article-text">Del mapa rojo al c&aacute;lculo de cu&aacute;ntas viviendas pueden arder</h2><p class="article-text">
        FireCycle naci&oacute; con el &aacute;nimo de responder a una limitaci&oacute;n que exist&iacute;a en la planificaci&oacute;n tradicional. Hasta ahora, buena parte de los mapas de riesgo clasificaban el territorio en categor&iacute;as como riesgo bajo, medio o alto. Aunque, tal y como se&ntilde;ala Rodrigues, son herramientas &uacute;tiles para el d&iacute;a a d&iacute;a, se consideran &ldquo;insuficientes para decidir d&oacute;nde invertir en prevenci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n reconoce, hasta este momento trabajaban con indicadores &ldquo;muy &uacute;tiles para el corto plazo&rdquo;, como los mapas diarios de riesgo, pero, para planificar a largo plazo, asegura que necesitaban herramientas que permitieran cuantificar realmente qu&eacute; consecuencias puede tener un incendio sobre las personas o las infraestructuras.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros quer&iacute;amos dar un paso m&aacute;s. No decir &uacute;nicamente que una zona tiene alto riesgo, sino estimar, por ejemplo, cu&aacute;ntos edificios podr&iacute;an verse afectados cada a&ntilde;o si se inicia un incendio en ese punto o qu&eacute; lugares tienen mayor capacidad para generar fuegos que alcancen zonas habitadas&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto integra por primera vez todo el ciclo del incendio, desde su posible origen hasta su propagaci&oacute;n, la capacidad de extinci&oacute;n y las consecuencias sobre personas, viviendas e infraestructuras.
    </p><p class="article-text">
        Ese enfoque cuantitativo permite identificar los llamados &ldquo;puntos calientes&rdquo; del territorio, es decir, lugares donde una actuaci&oacute;n preventiva puede reducir de manera considerable el impacto de futuros incendios.
    </p><h2 class="article-text">Arag&oacute;n tampoco est&aacute; a salvo</h2><p class="article-text">
        Aunque Arag&oacute;n cuenta con una densidad de poblaci&oacute;n inferior a la de otras comunidades, eso no significa que est&eacute; menos expuesto. &ldquo;Cualquier poblaci&oacute;n situada junto a masas forestales presenta riesgo. Son las zonas que denominamos interfaz urbano-forestal, donde conviven viviendas, actividad humana y monte&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente uno de los territorios estudiados con mayor detalle ha sido la comarca del Matarra&ntilde;a. All&iacute;, la combinaci&oacute;n de agricultura, masas forestales y abandono progresivo de tierras ha favorecido la expansi&oacute;n del combustible vegetal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos comprobado que el abandono agr&iacute;cola incrementa el riesgo porque antiguos campos de cultivo terminan siendo colonizados por vegetaci&oacute;n continua que facilita la propagaci&oacute;n del fuego&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        A ello se suma otro elemento caracter&iacute;stico de Arag&oacute;n y es que muchos incendios se producen en zonas poco pobladas, alejadas de grandes ciudades y donde la llegada de medios de extinci&oacute;n resulta m&aacute;s compleja.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Parad&oacute;jicamente, aunque haya menos poblaci&oacute;n, los incendios siguen muy ligados a la actividad humana y a peque&ntilde;os n&uacute;cleos rodeados de monte&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, advierte que &ldquo;la desconexi&oacute;n territorial tambi&eacute;n dificulta muchas veces la llegada de los medios de extinci&oacute;n&rdquo;, ya que se trata de incendios que afectan a peque&ntilde;os municipios alejados de los grandes n&uacute;cleos, pero rodeados de vegetaci&oacute;n continua.
    </p><h2 class="article-text">Invertir en apagar, pero tambi&eacute;n en prevenir</h2><p class="article-text">
        Cada verano la imagen m&aacute;s visible es la de hidroaviones, helic&oacute;pteros y centenares de bomberos luchando contra las llamas. Sin embargo, la comunidad cient&iacute;fica insiste desde hace a&ntilde;os en que la prevenci&oacute;n contin&uacute;a siendo la gran asignatura pendiente.
    </p><p class="article-text">
        En palabras de Rodrigues, esta situaci&oacute;n no hay que plantearla como una elecci&oacute;n entre ambas estrategias. &ldquo;No hay que invertir menos en extinci&oacute;n. Hay que seguir invirtiendo en extinci&oacute;n, pero tambi&eacute;n mucho m&aacute;s en prevenci&oacute;n&rdquo;, admite.
    </p><p class="article-text">
        Los estudios demuestran que actuar previamente sobre el territorio resulta mucho m&aacute;s rentable que intervenir cuando el incendio ya est&aacute; fuera de control. Adem&aacute;s, tal y como recuerda, detr&aacute;s de cada operativo hay personas que trabajan en condiciones muy peligrosas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No debemos olvidar que quienes apagan los incendios son personas. Son profesionales muy preparados y eficaces, pero trabajan en situaciones enormemente peligrosas y cuanto m&aacute;s extremos son los incendios, mayor es tambi&eacute;n el riesgo al que se enfrentan&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, reconoce que &ldquo;existe un consenso creciente dentro de la comunidad cient&iacute;fica en que hemos llegado pr&aacute;cticamente al l&iacute;mite de lo que puede conseguirse &uacute;nicamente reforzando los dispositivos de extinci&oacute;n&rdquo;, por lo que ahora es &ldquo;imprescindible&rdquo; actuar antes de que el incendio empiece&ldquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El incendio forestal de Orés, en la comarca de las Cinco Villas (Zaragoza), sigue activo este viernes y el número de hectáreas afectadas ha subido a 12.600, con un perímetro aproximado de 60 kilómetros. EFE/ Javier Cebollada                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">La ciencia al servicio del territorio</h2><p class="article-text">
        Uno de los principales objetivos de FireCycle ha sido trasladar el conocimiento cient&iacute;fico a quienes toman decisiones. Por eso, todos los resultados del proyecto se han publicado en acceso abierto mediante un geoportal interactivo, cartograf&iacute;a espec&iacute;fica y una memoria cient&iacute;fica para que administraciones, gestores forestales e investigadores puedan utilizarlos.
    </p><p class="article-text">
        Entre otras herramientas, el equipo ha identificado parcelas estrat&eacute;gicas cuya gesti&oacute;n permitir&iacute;a frenar la propagaci&oacute;n del fuego o reducir la exposici&oacute;n de zonas habitadas. De esta forma, y a trav&eacute;s de productos sencillos, las administraciones pueden priorizar actuaciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No pretendemos sustituir las metodolog&iacute;as que ya utilizan las administraciones, sino aportar informaci&oacute;n complementaria que ayude a priorizar actuaciones y optimizar los recursos disponibles&rdquo;, destaca Rodrigues.
    </p><p class="article-text">
        Mientras los medios contin&uacute;an trabajando para estabilizar el incendio de Cinco Villas, el investigador lanza un mensaje claro tanto a las administraciones como a la ciudadan&iacute;a: &ldquo;Tenemos que asumir que estos incendios van a seguir ocurriendo. El fuego forma parte de nuestros paisajes y, con el cambio clim&aacute;tico, estas situaciones probablemente ser&aacute;n m&aacute;s frecuentes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, tambi&eacute;n recuerda que existe un margen importante para reducir su impacto debido a que muchos incendios tienen origen humano y, por lo tanto, &ldquo;tenemos capacidad para prevenirlos&rdquo;. De este modo, detalla que algunas de las actuaciones pertinentes ser&iacute;an mejorar la planificaci&oacute;n, reforzar la vigilancia y seguir apostando por la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica. &ldquo;No podremos eliminar el fuego, pero s&iacute; hacer que cuando llegue no tenga consecuencias tan devastadoras como las que estamos viendo estos d&iacute;as&rdquo;, suma.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No buscamos predecir el incendio de ma&ntilde;ana. Lo que intentamos es responder a que, si sabemos que estos grandes incendios van a seguir produci&eacute;ndose, &iquest;en qu&eacute; lugares debemos actuar hoy para que dentro de diez a&ntilde;os tengan un impacto mucho menor?&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Naiare Rodríguez Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/aragon-arde-ciencia-busca-evitar-proximo-gran-incendio-son-fuegos-complejos_1_13388232.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Jul 2026 22:47:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mientras Aragón arde, la ciencia busca cómo evitar el próximo gran incendio: "Son fuegos mucho más complejos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Investigación,Incendios,Universidad de Zaragoza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Beatriz Herguedas busca una nueva vía para tratar la epilepsia: "Vamos a intentar modificar la fábrica de estas proteínas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/beatriz-herguedas-busca-nueva-via-tratar-epilepsia-modificar-fabrica-proteinas_1_13364667.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b997b102-c06d-4d5b-b66a-cae4cbe56e4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1115y683.jpg" width="1200" height="675" alt="Beatriz Herguedas busca una nueva vía para tratar la epilepsia: &quot;Vamos a intentar modificar la fábrica de estas proteínas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La investigadora del Instituto de Biocomputación y Física de Sistemas Complejos (BIFI) de la Universidad de Zaragoza ha conseguido una de las Becas Leonardo de la Fundación BBVA, una ayuda con la que impulsará una estrategia inédita para desarrollar futuros tratamientos frente a enfermedades neurológicas como la epilepsia</p><p class="subtitle">Tres jóvenes investigadores de la Universidad de Zaragoza, seleccionados a las prestigiosas Becas Leonardo
</p></div><p class="article-text">
        Conseguir financiaci&oacute;n para investigar es, muchas veces, uno de los mayores desaf&iacute;os de la carrera cient&iacute;fica. La Fundaci&oacute;n BBVA acaba de reconocer 59 proyectos entre las 1.896 candidaturas presentadas a la convocatoria de las Becas Leonardo de Investigaci&oacute;n Cient&iacute;fica y Creaci&oacute;n Cultural, una tasa de &eacute;xito del 3,1% que da idea del elevado nivel de competencia. Entre los seleccionados figuran tres investigadores de la Universidad de Zaragoza. La bioqu&iacute;mica Beatriz Herguedas, investigadora del Instituto de Biocomputaci&oacute;n y F&iacute;sica de Sistemas Complejos (BIFI); el f&iacute;sico Manuel Bailera, del Instituto de Investigaci&oacute;n en Ingenier&iacute;a de Arag&oacute;n (I3A), y el qu&iacute;mico Alberto Concell&oacute;n, del Instituto de Nanociencia y Materiales de Arag&oacute;n (INMA, centro mixto del CSIC y la Universidad de Zaragoza), recibir&aacute;n una financiaci&oacute;n de 50.000 euros para desarrollar durante los pr&oacute;ximos 18 meses proyectos con un marcado componente innovador.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Herguedas, la ayuda permitir&aacute; impulsar una investigaci&oacute;n que busca abrir nuevas v&iacute;as para desarrollar tratamientos frente a enfermedades del sistema nervioso como la epilepsia o algunos trastornos neurodegenerativos. M&aacute;s en concreto, su propuesta pretende modificar el funcionamiento de los receptores de glutamato de tipo AMPA, unas prote&iacute;nas esenciales para la comunicaci&oacute;n entre neuronas, mediante una estrategia diferente a la utilizada hasta ahora por la farmacolog&iacute;a convencional.
    </p><p class="article-text">
        La investigadora, que dirige la l&iacute;nea de Biolog&iacute;a Estructural de Prote&iacute;nas de Membrana Neuronales en el BIFI tras desarrollar buena parte de su carrera en el Laboratorio de Biolog&iacute;a Molecular del MRC de Cambridge (Reino Unido), explica en esta entrevista en qu&eacute; consiste ese cambio de enfoque, por qu&eacute; la ciencia necesita asumir riesgos y cu&aacute;nto camino separa todav&iacute;a un hallazgo en el laboratorio de un futuro tratamiento para los pacientes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Conseguir una de estas becas no parece sencillo. &iquest;Qu&eacute; pens&oacute; cuando recibi&oacute; la noticia y qu&eacute; supone este reconocimiento en su carrera?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando recib&iacute; la noticia y vi lo competitiva que hab&iacute;a sido la convocatoria, obviamente me sent&iacute; muy orgullosa. Pero, sobre todo, esta beca nos permite iniciar o continuar un proyecto para el que ahora mismo no ten&iacute;amos financiaci&oacute;n. Para nuestro grupo supone precisamente eso, el poder desarrollar una idea que, de otra forma, ser&iacute;a muy dif&iacute;cil sacar adelante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para quien no est&eacute; familiarizado con este &aacute;mbito, &iquest;c&oacute;mo explicar&iacute;a de forma sencilla en qu&eacute; consiste el proyecto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En mi grupo de investigaci&oacute;n llevamos m&aacute;s o menos quince a&ntilde;os estudiando unas prote&iacute;nas que est&aacute;n en la superficie de nuestras neuronas, los receptores del glutamato. Son esenciales para que funcione correctamente nuestro sistema nervioso. Gracias a ellas podemos ver, o&iacute;r o procesar la informaci&oacute;n. Cuando esas prote&iacute;nas dejan de funcionar como deber&iacute;an pueden aparecer enfermedades neurol&oacute;gicas, entre ellas la epilepsia. Hasta ahora mi trabajo ha estado centrado en entender c&oacute;mo funcionan desde un punto de vista muy b&aacute;sico. Con este proyecto queremos dar un paso m&aacute;s e intentar encontrar mol&eacute;culas capaces de modificar c&oacute;mo act&uacute;an estos receptores, de encenderlos o apagarlos, porque eso tendr&iacute;a un enorme potencial farmacol&oacute;gico. Se han probado much&iacute;simas mol&eacute;culas para actuar directamente sobre estos receptores y solo una ha conseguido llegar a utilizarse cl&iacute;nicamente. Precisamente por eso hemos decidido intentar una aproximaci&oacute;n completamente distinta. En lugar de actuar sobre la prote&iacute;na cuando ya est&aacute; en la superficie de la neurona, vamos a intentar modificar la f&aacute;brica de estas prote&iacute;nas, algo que nunca se ha probado, es decir, intervenir en c&oacute;mo se ensamblan dentro de la c&eacute;lula antes de llegar a la membrana. Es una estrategia bastante arriesgada, pero creemos que puede abrir nuevas posibilidades.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Resulta llamativo que, pese a la importancia de estos receptores para el funcionamiento del cerebro, solo exista un f&aacute;rmaco que haya llegado a utilizarse cl&iacute;nicamente para modularlos. &iquest;Por qu&eacute; es un campo tan complicado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Precisamente porque son prote&iacute;nas fundamentales para el funcionamiento del sistema nervioso. Modificarlas puede producir efectos muy importantes, pero tambi&eacute;n efectos secundarios muy graves. Es un campo muy complejo y por eso solo una mol&eacute;cula ha conseguido llegar hasta los ensayos cl&iacute;nicos y utilizarse para tratar la epilepsia. Nuestro proyecto es arriesgado y precisamente por eso esta financiaci&oacute;n resulta tan importante. Nos permite intentar algo que, probablemente, sin una ayuda como esta no podr&iacute;amos hacer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hasta qu&eacute; punto las grandes innovaciones nacen de cambiar la forma de hacer las cosas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La ciencia b&aacute;sica es la que nos permite comprender c&oacute;mo funcionan los sistemas biol&oacute;gicos. Una vez entiendes esos mecanismos es cuando puedes plantearte intervenir sobre ellos de otra manera. Primero generas conocimiento y despu&eacute;s surgen nuevas preguntas y estrategias. Esa es la base de la innovaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tras varios a&ntilde;os investigando en Cambridge, ahora lidera su propio grupo en Zaragoza. &iquest;Se puede competir desde aqu&iacute; al m&aacute;ximo nivel?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Yo regres&eacute; con un contrato Ram&oacute;n y Cajal, que precisamente est&aacute; pensado para facilitar que investigadores que han desarrollado parte de su carrera en el extranjero puedan crear aqu&iacute; su propia l&iacute;nea de investigaci&oacute;n. Adem&aacute;s, el BIFI cuenta con un equipamiento muy potente, especialmente en biof&iacute;sica y computaci&oacute;n, que son &aacute;reas fundamentales para el trabajo que hacemos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La investigaci&oacute;n tambi&eacute;n est&aacute; llena de experimentos que no salen como se esperaba. &iquest;Cu&aacute;nto hay de paciencia y perseverancia detr&aacute;s de un avance cient&iacute;fico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Much&iacute;simo. Estos proyectos requieren a&ntilde;os de trabajo y much&iacute;sima dedicaci&oacute;n. En biolog&iacute;a es habitual que muchas cosas no funcionen a la primera o incluso que no funcionen. Por eso, cuando un proyecto sale adelante o consigues resultados importantes, hay que celebrarlo. Detr&aacute;s hay much&iacute;simo esfuerzo de todo el equipo.
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            <span class="title">
                Beatriz Herguedas junto a los investigadores predoctorales Irene Sánchez Valls, Victoria Ribón Fuster y Carlos Vega Gutiérrez                            </span>
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        <strong>&iquest;Qu&eacute; queda por recorrer?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nosotros esperamos identificar mol&eacute;culas con potencial, pero despu&eacute;s todav&iacute;a habr&iacute;a que pasar por todas las fases de desarrollo de un medicamento: estudios precl&iacute;nicos, ensayos cl&iacute;nicos, comprobar su seguridad y su eficacia... Es un proceso muy largo y costoso. Cuando hablamos del precio de un medicamento muchas veces pensamos &uacute;nicamente en fabricarlo, pero lo realmente caro son todos los a&ntilde;os de investigaci&oacute;n que hay detr&aacute;s y todas las mol&eacute;culas que se quedan por el camino antes de que una llegue a convertirse en un f&aacute;rmaco.
    </p><p class="article-text">
        <strong>P. Muchos j&oacute;venes sienten curiosidad por la ciencia, pero tambi&eacute;n la perciben como una carrera complicada e incierta. &iquest;Qu&eacute; les dir&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una carrera de fondo y tiene que apasionarte. Si no disfrutas trabajando en un laboratorio es muy dif&iacute;cil dedicarte a esto.Yo pas&eacute; ocho a&ntilde;os en Reino Unido y, aunque all&iacute; tambi&eacute;n ten&iacute;a contratos temporales, siempre ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de que, si uno terminaba, encontrar&iacute;a otro con relativa facilidad gracias al ecosistema cient&iacute;fico que exist&iacute;a alrededor de Cambridge. Esa quiz&aacute; es una de las diferencias con Espa&ntilde;a, donde hay menos empresas biotecnol&oacute;gicas o farmac&eacute;uticas alrededor de los centros de investigaci&oacute;n y eso genera m&aacute;s incertidumbre. Aun as&iacute;, si realmente te gusta la ciencia merece la pena intentarlo. No puedes pensar solo en el final de la carrera investigadora, sino que tambi&eacute;n hay que disfrutar del camino, de aprender, de conocer otros laboratorios, de viajar y de todo lo que te aporta esta profesi&oacute;n. No puedes vivir pensando &uacute;nicamente en cu&aacute;l ser&aacute; el final de tu carrera investigadora. Tambi&eacute;n hay que disfrutar de todo lo que ocurre mientras tanto
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aunque la beca lleva su nombre, detr&aacute;s hay un equipo de investigaci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo est&aacute; formado actualmente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ahora mismo en el grupo somos tres investigadores predoctorales. Uno de ellos terminar&aacute; en breve y en los pr&oacute;ximos meses se incorporar&aacute; un investigador posdoctoral con una beca Marie Curie. La ayuda es personal, pero la investigaci&oacute;n nunca se hace sola. Yo dirigir&eacute; una parte del proyecto, otra la desarrollar&aacute; el equipo y, sin ellos, ser&iacute;a imposible sacar adelante un trabajo como este.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Naiare Rodríguez Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/beatriz-herguedas-busca-nueva-via-tratar-epilepsia-modificar-fabrica-proteinas_1_13364667.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 20:02:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Beatriz Herguedas busca una nueva vía para tratar la epilepsia: "Vamos a intentar modificar la fábrica de estas proteínas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Enfermedades,Investigadores,Ciencia,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un hospital nuevo sin neurólogos: la crisis sanitaria deja a Teruel sin especialistas mientras abre un centro de 140 millones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/hospital-nuevo-neurologos-crisis-sanitaria-deja-teruel-especialistas-abre-centro-140-millones_1_13371608.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6859f9a1-2dc0-4a10-9ede-fd1198ec0e84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un hospital nuevo sin neurólogos: la crisis sanitaria deja a Teruel sin especialistas mientras abre un centro de 140 millones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Hospital Obispo Polanco lleva semanas sin ningún neurólogo en activo, una situación que, según el Colegio de Médicos de Teruel y la Sociedad Aragonesa de Neurología, está retrasando diagnósticos, obligando a trasladar a pacientes a Zaragoza y poniendo en cuestión el futuro asistencial del nuevo hospital</p><p class="subtitle">Teruel se queda sin neurólogos: los pacientes con ictus se derivan a Zaragoza ante la falta de especialistas
</p></div><p class="article-text">
        Apenas quedan unas semanas para que el nuevo Hospital de Teruel abra sus puertas. Tras m&aacute;s de siete a&ntilde;os de obras y una inversi&oacute;n cercana a los 140 millones de euros, el edificio est&aacute; llamado a convertirse en el gran s&iacute;mbolo de la renovaci&oacute;n sanitaria de la provincia. Sin embargo, mientras se ultiman los preparativos para su inauguraci&oacute;n, el hospital que todav&iacute;a presta asistencia a m&aacute;s de 84.000 turolenses atraviesa una situaci&oacute;n in&eacute;dita porque su servicio de Neurolog&iacute;a ha desaparecido.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace un mes, no queda ni un solo neur&oacute;logo en activo. Los pacientes con enfermedades como el p&aacute;rkinson, la esclerosis m&uacute;ltiple, la epilepsia, el alzh&eacute;imer, la ELA o las migra&ntilde;as complejas han visto paralizadas sus consultas, mientras que quienes sufren un ictus deben ser trasladados a Zaragoza para continuar su ingreso una vez estabilizados. La imagen resume una contradicci&oacute;n dif&iacute;cil de explicar, ya que, mientras un hospital de &uacute;ltima generaci&oacute;n preparado para abrir sus puertas, una de las especialidades m&eacute;dicas m&aacute;s sensibles ha dejado de existir.
    </p><p class="article-text">
        Para el presidente del Colegio Oficial de M&eacute;dicos de Teruel, Jes&uacute;s Mart&iacute;nez-Burgui, la palabra &ldquo;catastr&oacute;fica&rdquo; no es una exageraci&oacute;n: &ldquo;La raz&oacute;n fundamental es que hasta ahora nunca hab&iacute;amos tenido una especialidad sin ning&uacute;n tipo de posibilidad de especialistas. Es la primera vez que el hospital se queda sin ning&uacute;n neur&oacute;logo y eso convierte la situaci&oacute;n en un desastre asistencial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ha habido muchos problemas en varias especialidades, pero llegar a tener un servicio como Neurolog&iacute;a sin ning&uacute;n m&eacute;dico no hab&iacute;a ocurrido nunca en los treinta a&ntilde;os que llevo trabajando en este hospital&rdquo;, insiste el presidente del Colegio de M&eacute;dicos, quien reconoce que tiene &ldquo;la sensaci&oacute;n de que Teruel importa poco&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Mucho m&aacute;s que el ictus</h2><p class="article-text">
        Cuando se habla de Neurolog&iacute;a, la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n piensa autom&aacute;ticamente en los accidentes cerebrovasculares. Sin embargo, detr&aacute;s de esta especialidad se encuentran algunas de las enfermedades con mayor impacto sobre la calidad de vida de miles de personas.
    </p><p class="article-text">
        La Sociedad Aragonesa de Neurolog&iacute;a (SARAN) advierte de que quedarse sin especialistas supone mucho m&aacute;s que derivar los casos urgentes a Zaragoza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se paralizan las derivaciones desde Atenci&oacute;n Primaria de casos potencialmente urgentes, la atenci&oacute;n de pacientes hospitalizados y el diagn&oacute;stico y seguimiento en consultas, provocando retrasos en enfermedades potencialmente graves y con un enorme impacto en la calidad de vida&rdquo;, explican desde la sociedad cient&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        El problema afecta al seguimiento de pacientes con esclerosis m&uacute;ltiple, p&aacute;rkinson, epilepsia, demencias o ELA, patolog&iacute;as que requieren revisiones peri&oacute;dicas y ajustes constantes del tratamiento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si un paciente con migra&ntilde;a no recibe a tiempo el tratamiento con toxina botul&iacute;nica puede empeorar claramente. En enfermedades como el p&aacute;rkinson es necesario revisar peri&oacute;dicamente la medicaci&oacute;n y muchos tratamientos requieren controles presenciales para evitar brotes o efectos adversos&rdquo;, a&ntilde;aden.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de la esclerosis m&uacute;ltiple, a&ntilde;aden desde SARAN, la demora en las revisiones tambi&eacute;n puede impedir detectar a tiempo brotes de la enfermedad o efectos adversos de tratamientos que requieren un seguimiento estrecho y continuado.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, las consultas permanecen paralizadas y los pacientes hospitalizados son atendidos por especialistas de Medicina Interna. &ldquo;Lamentablemente, un internista no puede ejercer la labor de un neur&oacute;logo. Para ello realizamos cuatro a&ntilde;os de formaci&oacute;n espec&iacute;fica como especialistas&rdquo;, recuerdan desde SARAN.
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                Jesús Martínez-Burgui, presidente del Colegio Oficial de Médicos de Teruel                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Una ambulancia menos para toda la provincia</h2><p class="article-text">
        La ausencia de neur&oacute;logos tambi&eacute;n tiene consecuencias fuera del hospital, ya que los pacientes con ictus siguen siendo atendidos inicialmente en Urgencias y en la UCI del Hospital Obispo Polanco, pero una vez estabilizados deben ser trasladados al Hospital Miguel Servet de Zaragoza para permanecer ingresados en una planta con especialistas en Neurolog&iacute;a, tal y como establecen los protocolos asistenciales.
    </p><p class="article-text">
        Ese traslado supone cerca de dos horas de viaje por carretera y moviliza durante aproximadamente seis horas la &uacute;nica UVI medicalizada de la que dispone Teruel.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El mayor problema no es el ictus, porque la urgencia se atiende. El problema es todo aquello que deja de hacerse, como las consultas de pacientes con ELA, p&aacute;rkinson, demencias, migra&ntilde;as o esclerosis m&uacute;ltiple. Ah&iacute; es donde realmente estamos perdiendo capacidad asistencial&rdquo;, recalca el presidente del Colegio de M&eacute;dicos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, desde SARAN advierten que, mientras se trasladan pacientes que podr&iacute;an quedarse en Teruel, la provincia se queda sin una UVI medicalizada durante unas seis horas&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Mart&iacute;nez-Burgui, el mayor problema ni siquiera son las urgencias, sino todo aquello que deja de atenderse sin hacer ruido. &ldquo;El tratamiento urgente sigue realiz&aacute;ndose como siempre. El verdadero problema son las consultas. No sabemos qu&eacute; soluci&oacute;n va a darse y eso implica retrasos mayores en diagn&oacute;sticos, controles y seguimiento de enfermedades muy complejas&rdquo;, subraya.
    </p><h2 class="article-text">No faltan m&eacute;dicos, sino especialistas</h2><p class="article-text">
        Desde el Gobierno de Arag&oacute;n se insiste en que la situaci&oacute;n responde a un d&eacute;ficit estructural de especialistas que afecta a toda Espa&ntilde;a. Sin embargo, aunque Mart&iacute;nez-Burgui comparte que existe un problema nacional, considera que esa explicaci&oacute;n no basta para entender lo ocurrido en Teruel.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy cansado de que siempre se diga lo mismo. S&iacute;, hay un problema estructural en algunas especialidades, pero en Neurolog&iacute;a hace un mes no exist&iacute;a y ahora hemos pasado a tener cero especialistas. Algo ha ocurrido y alguien tendr&aacute; que explicarlo&rdquo;, denuncia.
    </p><p class="article-text">
        El presidente del Colegio insiste en una idea que, a su juicio, suele confundirse en el debate p&uacute;blico: &ldquo;No faltan m&eacute;dicos. M&eacute;dicos hay. Lo que faltan son m&eacute;dicos especialistas, que es lo que exige la normativa europea para trabajar tanto en la sanidad p&uacute;blica como en la privada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente dice que faltan m&eacute;dicos, pero no es cierto. Lo que faltan son especialistas. Nadie querr&iacute;a que le operara un traumat&oacute;logo sin el t&iacute;tulo de especialista y con la Neurolog&iacute;a ocurre exactamente lo mismo&rdquo;, ejemplifica Mart&iacute;nez-Burgui.
    </p><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, la planificaci&oacute;n ha sido insuficiente y la Administraci&oacute;n debe asumir que determinadas decisiones administrativas tambi&eacute;n han contribuido a agravar el problema.
    </p><h2 class="article-text">El eterno reto de atraer profesionales</h2><p class="article-text">
        Sobre la pregunta de por qu&eacute; ning&uacute;n profesional quiere ir a Teruel, tal y como explica, no puede reducirse a un &uacute;nico motivo. Como destaca, puede ser debido a la distancia respecto a Zaragoza, las deficientes comunicaciones, la ausencia de conexiones ferroviarias operativas, la escasa oferta de vivienda o el menor desarrollo profesional respecto a hospitales de mayor tama&ntilde;o pesan sobre la decisi&oacute;n de muchos especialistas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos a 180 kil&oacute;metros de Zaragoza, tenemos una sola autov&iacute;a, apenas cuatro autobuses al d&iacute;a y llevamos mucho tiempo sin trenes. Todo eso influye&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, asegura que, a pesar de saber la &ldquo;dificultad&rdquo; que supone trabajar en Teruel, tambi&eacute;n hay que destacar las cosas buenas que tiene, ya que &ldquo;aqu&iacute; los compa&ntilde;eros colaboran mucho m&aacute;s porque todos somos conscientes de las dificultades y nos ayudamos entre nosotros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Mart&iacute;nez-Burgui tambi&eacute;n reivindica las fortalezas del hospital turolense: &ldquo;Aqu&iacute; trabajas con m&aacute;s autonom&iacute;a, pero tambi&eacute;n con una colaboraci&oacute;n enorme entre compa&ntilde;eros. Sabemos que estamos solos y precisamente por eso nos ayudamos mucho m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde SARAN consideran que el principal problema no es que Teruel resulte poco atractivo, sino el tipo de contratos que se ofertan. &ldquo;No es que Teruel no sea una provincia atractiva, sino que solo se ofrecen contratos temporales. Hay profesionales dispuestos a ir, pero es necesario convocar de manera urgente tres plazas fijas y construir una plantilla estable&rdquo;, a&ntilde;aden.
    </p><p class="article-text">
        Desde la Sociedad Aragonesa de Neurolog&iacute;a explican que el Servicio Aragon&eacute;s de Salud ha planteado una compensaci&oacute;n econ&oacute;mica para que neur&oacute;logos de Zaragoza se desplacen de forma puntual a Teruel y cubran consultas u hospitalizaci&oacute;n. No obstante, consideran que esta medida &ldquo;no garantiza la continuidad asistencial, aumenta el agotamiento de los profesionales y resulta poco sostenible&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A su juicio, la soluci&oacute;n pasa por &ldquo;cubrir esas plazas con especialistas dispuestos a establecerse en Teruel, porque los hay&rdquo;, de manera que se garantice tanto el seguimiento continuado de los pacientes como la estabilidad y satisfacci&oacute;n de los propios facultativos. &ldquo;No hay que seguir intentando parchear el sistema&rdquo;, admiten.
    </p><p class="article-text">
        La sociedad cient&iacute;fica considera adem&aacute;s que la apertura de la nueva Facultad de Medicina representa una oportunidad para atraer especialistas, siempre que los neur&oacute;logos del futuro hospital puedan acceder a plazas vinculadas a la universidad y desarrollar tambi&eacute;n labores docentes e investigadoras.
    </p><h2 class="article-text">Cambiar las reglas del juego</h2><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez-Burgui sostiene que existen medidas que podr&iacute;an ayudar a fidelizar especialistas, aunque requieren voluntad pol&iacute;tica, negociaci&oacute;n sindical y cambios normativos.
    </p><p class="article-text">
        Entre ellas plantea revisar el sistema de excedencias, que actualmente permite a algunos profesionales incorporarse temporalmente a una plaza &uacute;nicamente para poder solicitar un traslado inmediato. &ldquo;La gente utiliza muchas excedencias para no venir a Teruel o a Alca&ntilde;iz. Hay que modificar ciertas normas para que la asistencia sanitaria est&eacute; por encima del beneficio personal&rdquo;, critica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Antes hab&iacute;a que permanecer dos a&ntilde;os en una plaza antes de solicitar un traslado. Esa normativa se modific&oacute; y ahora hay que volver a reflexionar sobre determinadas reglas para evitar que se utilicen las excedencias como una v&iacute;a para abandonar Teruel inmediatamente&rdquo;, destaca.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n defiende agilizar las ofertas p&uacute;blicas de empleo y revisar la regulaci&oacute;n de las plazas de dif&iacute;cil cobertura, una iniciativa aprobada por unanimidad en las Cortes de Arag&oacute;n. &ldquo;Ning&uacute;n partido vot&oacute; en contra. Eso demuestra la importancia del problema. Ahora lo que hay que hacer es corregir aquello que no ha funcionado&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue la primera normativa sanitaria en Arag&oacute;n que sali&oacute; adelante sin ning&uacute;n voto en contra. Eso demuestra hasta qu&eacute; punto existe consenso sobre la necesidad de actuar; ahora toca corregir aquello que no ha funcionado&rdquo;, detalla.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, reconoce que ninguna medida ser&aacute; inmediata: &ldquo;Yo no pido que esto se solucione ma&ntilde;ana. Lo que pido es una planificaci&oacute;n con soluciones a corto y medio plazo. Si quienes tienen que resolverlo no saben c&oacute;mo hacerlo, tendr&aacute;n que negociar y buscar alternativas&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un hospital que necesita m&eacute;dicos</h2><p class="article-text">
        La apertura del nuevo Hospital de Teruel constituye uno de los mayores proyectos sanitarios desarrollados en Arag&oacute;n durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, ya que el centro triplicar&aacute; la superficie del actual Obispo Polanco, dispondr&aacute; de m&aacute;s quir&oacute;fanos, una UCI ampliada, nuevas consultas y equipamiento de &uacute;ltima generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, para quienes trabajan cada d&iacute;a en el hospital existe una prioridad mucho m&aacute;s urgente porque, a pesar de que los medios materiales son &ldquo;imprescindible&rdquo;, &ldquo;lo m&aacute;s importante seguir&aacute; siendo tener m&eacute;dicos&rdquo;. &ldquo;Puedes tener el mejor hospital del mundo, pero sin especialistas es imposible prestar la asistencia que la poblaci&oacute;n necesita&rdquo;, suma.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los medios materiales son imprescindibles, pero hoy por hoy el mayor h&aacute;ndicap para abrir el nuevo hospital sigue siendo la falta de especialistas&rdquo;, resume.
    </p><p class="article-text">
        La Sociedad Aragonesa de Neurolog&iacute;a comparte esa preocupaci&oacute;n: &ldquo;Existe un riesgo evidente de inaugurar un hospital de primer nivel sin especialistas suficientes. La soluci&oacute;n pasa por convocar de forma urgente plazas estables que permitan construir un servicio s&oacute;lido y evitar que cualquier baja vuelva a paralizar toda la especialidad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La confianza ciudadana est&aacute; en peligro</h2><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n de los profesionales trasciende la Neurolog&iacute;a. Otorrinolaringolog&iacute;a, Endocrinolog&iacute;a, Dermatolog&iacute;a, Oftalmolog&iacute;a, Anestesiolog&iacute;a o Ginecolog&iacute;a tambi&eacute;n acumulan vacantes que obligan a reorganizar consultas, derivar intervenciones o aumentar las listas de espera.
    </p><p class="article-text">
        Para Mart&iacute;nez-Burgui, el problema termina afectando a la confianza de la ciudadan&iacute;a en la sanidad p&uacute;blica. &ldquo;Soy un defensor absoluto de la sanidad p&uacute;blica. Creo que es una de las cosas que m&aacute;s igualdad genera en nuestra sociedad. Pero situaciones como esta producen ansiedad en los pacientes y una sensaci&oacute;n de desamparo entre los profesionales&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de unos d&iacute;as, el presidente del Colegio de M&eacute;dicos se reunir&aacute; con el nuevo consejero de Sanidad y, aunque no espera &ldquo;milagros&rdquo;, s&iacute; quiere &ldquo;compromiso&rdquo;. &ldquo;Cuando un paciente se est&aacute; muriendo hacemos todo lo posible por salvarlo, aunque sepamos que no siempre lo conseguiremos. A la sanidad de Teruel hay que aplicarle el mismo principio. No pido todo. Pido que empiecen a solucionarlo. Espero que el nuevo consejero se tome este problema en serio. No es f&aacute;cil solucionarlo, pero es una obligaci&oacute;n del Gobierno de Arag&oacute;n intentarlo&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, seg&uacute;n comparte, detr&aacute;s de cada plaza vacante, no solo hay un especialista que falta sino miles de personas que esperan un diagn&oacute;stico o una revisi&oacute;n sin saber cu&aacute;ndo volver&aacute;n a tener delante al m&eacute;dico que necesitan. Y, de hecho, tal y como comparten desde el Colegio profesional, &ldquo;un hospital nuevo, por moderno que sea, dif&iacute;cilmente podr&aacute; cumplir su promesa si quienes deben darle vida no llegan a ocupar sus consultas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Naiare Rodríguez Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/hospital-nuevo-neurologos-crisis-sanitaria-deja-teruel-especialistas-abre-centro-140-millones_1_13371608.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jul 2026 20:52:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un hospital nuevo sin neurólogos: la crisis sanitaria deja a Teruel sin especialistas mientras abre un centro de 140 millones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sanidad pública,Teruel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mucho más que montar a caballo: la terapia asistida con animales que impulsa la asociación Asceal desde Huesca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/montar-caballo-terapia-asistida-animales-impulsa-asociacion-asceal-huesca_1_13365540.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70f7f045-b243-42d0-b231-1df1dbce86ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x301y139.jpg" width="1200" height="675" alt="Mucho más que montar a caballo: la terapia asistida con animales que impulsa la asociación Asceal desde Huesca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta entidad lleva más de quince años utilizando caballos, perros y otros animales como complemento terapéutico para personas con discapacidad, trastornos del desarrollo o demencias
</p><p class="subtitle">Los caballos curan: la equinoterapia se abre paso en Aragón con un nuevo centro
</p></div><p class="article-text">
        La terapia empieza mucho antes de que un usuario suba a un caballo o acaricie a un perro. Comienza en el momento en que sabe que ese d&iacute;a volver&aacute; a la granja, donde le esperan unos animales que, lejos de ser un simple acompa&ntilde;amiento, forman parte de un tratamiento dise&ntilde;ado para mejorar su autonom&iacute;a, su comunicaci&oacute;n, su autoestima o sus relaciones sociales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El usuario no empieza la terapia cuando llega aqu&iacute;. Empieza desde por la ma&ntilde;ana, porque sabe que ese d&iacute;a va a venir a ver a su caballo, a su perro o a los animales que conoce desde hace a&ntilde;os. Ya viene motivado desde casa&rdquo;, explica Roberto Banzo, gerente de Asceal. Se trata de una asociaci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro ubicada en la granja escuela Los Mundos de Panta, en Huesca, que desde 2008 desarrolla terapias asistidas con animales dirigidas a personas con discapacidad, trastornos del desarrollo, enfermedades neurodegenerativas o necesidades educativas especiales.
    </p><p class="article-text">
        Aunque cada vez resulta m&aacute;s habitual escuchar hablar de equinoterapia o de intervenciones con perros, Banzo cree que todav&iacute;a persiste una idea equivocada sobre lo que realmente ocurre durante una sesi&oacute;n. &ldquo;Muchas veces se piensa que consiste simplemente en montar a caballo o estar un rato con un perro y no tiene nada que ver con eso&rdquo;, resume.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, tal y como comparte, el animal nunca es el fin sino el medio. Las terapias asistidas con animales forman parte de una intervenci&oacute;n dise&ntilde;ada por un equipo multidisciplinar que analiza previamente la situaci&oacute;n de cada usuario, sus necesidades, sus limitaciones y los objetivos que se quieren alcanzar.
    </p><p class="article-text">
        Para ello, desde Asceal trabajan de forma coordinada con fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, psic&oacute;logos, centros educativos y otros profesionales que ya forman parte del d&iacute;a a d&iacute;a de cada persona.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo primero que hacemos es valorar si esa terapia es adecuada para ese usuario. No todo el mundo puede hacerla ni todas las patolog&iacute;as son compatibles. Hay personas para las que montar a caballo, por ejemplo, no ser&iacute;a recomendable y, sin embargo, en algunos sitios se sigue haciendo&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        Solo cuando esa evaluaci&oacute;n confirma que la intervenci&oacute;n puede resultar beneficiosa comienza el dise&ntilde;o de una sesi&oacute;n completamente individualizada. Cada ejercicio responde a unos objetivos concretos que pueden centrarse en mejorar la motricidad, estimular funciones cognitivas, favorecer la comunicaci&oacute;n, reforzar las habilidades sociales o aumentar la autonom&iacute;a personal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El usuario est&aacute; jugando, se est&aacute; divirtiendo, pero nosotros sabemos perfectamente qu&eacute; estamos trabajando en cada momento&rdquo;, afirma Banzo, quien subraya que &ldquo;hay una planificaci&oacute;n detr&aacute;s y unos objetivos terap&eacute;uticos que se revisan continuamente para comprobar si est&aacute;n funcionando o si hay que adaptarlos.&rdquo;
    </p><h2 class="article-text">Recuperar mucho m&aacute;s que la movilidad</h2><p class="article-text">
        Aunque las terapias asistidas con animales suelen asociarse a la rehabilitaci&oacute;n f&iacute;sica, en Asceal tienen claro que los avances m&aacute;s importantes rara vez se miden solo en la movilidad, el equilibrio o el tono muscular. Muchas veces, destacan, &ldquo;el verdadero cambio comienza cuando una persona vuelve a sentirse capaz de hacer cosas que cre&iacute;a perdidas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, Banzo insiste en que &ldquo;no sirve cualquier caballo ni cualquier perro&rdquo;, ya que se trata de una intervenci&oacute;n terap&eacute;utica el animal y &ldquo;no es un simple acompa&ntilde;ante ni un elemento que haga m&aacute;s agradable la sesi&oacute;n&rdquo;. De hecho, seg&uacute;n remarca, son una herramienta terap&eacute;utica cuya elecci&oacute;n resulta tan importante como la preparaci&oacute;n del profesional que dirige la intervenci&oacute;n. &ldquo;Un caballo de terapia es un caballo de terapia; un caballo de equitaci&oacute;n es un caballo de equitaci&oacute;n&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        Bajo su punto de vista, todav&iacute;a existen centros que utilizan animales destinados a impartir clases de equitaci&oacute;n para ofrecer sesiones de hipoterapia cuando termina la jornada, una pr&aacute;ctica que considera incompatible con una intervenci&oacute;n rigurosa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es como darle al mejor cirujano del mundo un cuchillo de sierra en lugar de un bistur&iacute;. Tendr&aacute; todos los conocimientos, pero no podr&aacute; hacer bien su trabajo., sostiene.
    </p><h2 class="article-text">Ni todos los caballos ni todos los perros </h2><p class="article-text">
        Desde Asceal aseguran tambi&eacute;n que los animales pasan por un proceso de evaluaci&oacute;n en el que se analiza su raza, su altura, el car&aacute;cter, la amplitud y la cadencia del paso, la manera en que transmiten el movimiento al usuario o su reacci&oacute;n ante comportamientos inesperados que pueden producir algunas personas con discapacidad. De hecho, tal y como admite, &ldquo;encontrar el animal adecuado no resulta sencillo porque para encontrar, por ejemplo, un caballo que realmente sirva para terapia puedes haber valorado cincuenta antes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de los perros, los labradores retriever con los que trabaja la entidad han sido seleccionados y entrenados espec&iacute;ficamente para este tipo de intervenciones porque convivir bien con una familia no implica estar preparado para trabajar con personas con discapacidad, trastornos del desarrollo o enfermedades neurodegenerativas.
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                Usuarios de la terapia asistida con animales                            </span>
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        &ldquo;Un perro muy bueno en casa no tiene por qu&eacute; ser un perro terapeuta&rdquo;, insiste, adem&aacute;s de valorar que el bienestar del propio animal forma parte del tratamiento y del trabajo diario que realizan. &ldquo;No puede ser un animal sometido. Tiene que sentirse c&oacute;modo durante toda la sesi&oacute;n y participar de manera natural&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Solo cuando todas esas condiciones se cumplen puede comenzar el trabajo terap&eacute;utico y es entonces cuando los resultados empiezan a ir mucho m&aacute;s all&aacute; de la rehabilitaci&oacute;n f&iacute;sica. &ldquo;Uno de los mayores logros que tienen estas actividades es el refuerzo de la autoestima y de la confianza en uno mismo&rdquo;, asegura Banzo.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s all&aacute; de la mejora f&iacute;sica</h2><p class="article-text">
        Lo observa sobre todo en personas cuya enfermedad o discapacidad les ha obligado, poco a poco, a renunciar a parcelas enteras de su autonom&iacute;a. Es el caso, m&aacute;s en detalle, de personas que han dejado de conducir, que han abandonado actividades que antes formaban parte de su rutina o que sienten que cada vez dependen m&aacute;s de quienes les rodean.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay usuarios que han dejado de conducir, que han ido perdiendo capacidades y actividades que antes formaban parte de su vida y, de repente, vuelven a estar encima de un caballo. Ese cambio supone much&iacute;simo&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, afirma que &ldquo;no se trata &uacute;nicamente de montar&rdquo;, ya que &ldquo;la sensaci&oacute;n de volver a controlar una situaci&oacute;n, de comprobar que todav&iacute;a son capaces de afrontar nuevos retos o de recuperar una actividad que parec&iacute;a inalcanzable acaba traslad&aacute;ndose tambi&eacute;n fuera de la granja&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n recuerda, en Asceal han tenido usuarios que, gracias a ese refuerzo personal, despu&eacute;s afrontan de manera distinta otras situaciones de su vida. &ldquo;La mejora termina siendo global&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        Ese impacto tambi&eacute;n se aprecia entre personas con enfermedades neurodegenerativas o demencias. M&aacute;s all&aacute; del trabajo cognitivo o psicomotor, las sesiones devuelven una rutina esperada durante toda la semana y motivaci&oacute;n que, en muchos casos, hab&iacute;a desaparecido.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, en el caso de los ni&ntilde;os y j&oacute;venes, muchos de ellos presentan dificultades para relacionarse con otros ni&ntilde;os, ya sea por problemas derivados de la comunicaci&oacute;n o al contar con escasas habilidades sociales. Al respecto, aunque Banzo reconoce que esa situaci&oacute;n de &ldquo;aislamiento dentro del entorno escolar termina afectando a su autoestima&rdquo;, en estos espacios terap&eacute;uticos &ldquo;descubren cosas que s&iacute; les gustan y con las que sentirse completos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay chicos que en el colegio sienten que son el raro o el que nadie elige. Sin embargo, luego vienen aqu&iacute; y descubren que ellos son los &uacute;nicos que saben montar a caballo y luego les empiezan a mirar de otra manera&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, este profesional recuerda que, en las visitas de centros educativos, esto es todav&iacute;a m&aacute;s evidente porque &ldquo;de repente toda la clase est&aacute; aqu&iacute; y ven que ese chico tiene unas habilidades que los dem&aacute;s no tienen&rdquo;. &ldquo;De verdad que cambia la forma en la que el grupo lo mira&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Esa nueva confianza facilita que se abra a los dem&aacute;s, que participe con mayor naturalidad y que poco a poco construya relaciones que antes parec&iacute;an inalcanzables. &ldquo;Hemos tenido personas que estaban muy aisladas y que han terminado integr&aacute;ndose en el grupo, haciendo amigos y recuperando unas relaciones sociales que antes pr&aacute;cticamente no exist&iacute;an&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h2 class="article-text">Una vez termina la intervenci&oacute;n, contin&uacute;a la conexi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Muchos usuarios que comienzan siendo ni&ntilde;os, despu&eacute;s contin&uacute;an vinculados a la entidad a&ntilde;os despu&eacute;s. Como detalla, algunos llegaron con apenas seis a&ntilde;os y, ahora, participan incluso en programas de inserci&oacute;n laboral impulsados por la propia asociaci&oacute;n. &ldquo;Es un tr&aacute;nsito vital. Hemos visto crecer a muchos de ellos desde peque&ntilde;os hasta convertirse en adultos&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        Ese recorrido, tal y como se&ntilde;ala, tambi&eacute;n lo hacen sus familias, que forman parte activa de todo el proceso y son quienes primero detectan que los peque&ntilde;os avances empiezan a trasladarse a la vida diaria.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No queremos que sea venir una hora, hacer la sesi&oacute;n e irse. Queremos conocer a las familias, acompa&ntilde;arlas y que formen parte del proyecto&rdquo;, dice Banzo. Adem&aacute;s, &ldquo;son ellas quienes regresan contando que su hijo ha hecho algo que antes parec&iacute;a imposible&rdquo;. &ldquo;Nos dicen: 'Mira lo que ha hecho esta semana' o 'ha conseguido algo que antes no hac&iacute;a'. Ellas son las que mejor ven c&oacute;mo esos avances pasan de la terapia a su d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;, valora.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s por eso, desde Asceal no han contabilizado cu&aacute;ntas personas han pasado por ah&iacute; desde su creaci&oacute;n en 2008: &ldquo;No queremos convertir a las personas en n&uacute;meros. Para nosotros son mucho m&aacute;s que eso&rdquo;. Asimismo, seg&uacute;n explica, muchas siguen formando parte de esa comunidad tiempo despu&eacute;s de haber comenzado una terapia y ese, concluye, es &ldquo;probablemente el mejor indicador de que el trabajo va mucho m&aacute;s all&aacute; de una sesi&oacute;n semanal con un caballo o un perro&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Naiare Rodríguez Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/montar-caballo-terapia-asistida-animales-impulsa-asociacion-asceal-huesca_1_13365540.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jul 2026 21:19:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mucho más que montar a caballo: la terapia asistida con animales que impulsa la asociación Asceal desde Huesca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Terapia,Animales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Blanca Obón, médica del Hospital Clínico: “La violencia y la pobreza que sufren las mujeres no terminan cuando acaba la guerra”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/blanca-obon-medica-hospital-clinico-violencia-pobreza-sufren-mujeres-no-terminan-acaba-guerra_1_13367721.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c349924-9593-4aec-bc14-1086a541141f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x456y167.jpg" width="1200" height="675" alt="Blanca Obón, médica del Hospital Clínico: “La violencia y la pobreza que sufren las mujeres no terminan cuando acaba la guerra”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio en el que participan las médicas del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa Blanca Obón e Isabel Gutiérrez concluye que la violencia sexual no es una consecuencia inevitable de los conflictos armados, sino una estrategia deliberada con secuelas físicas, psicológicas y sociales que pueden prolongarse durante décadas
</p></div><p class="article-text">
        Cuando se habla de una guerra, la imagen que suele venir a la cabeza est&aacute; marcada por los bombardeos, los combates o los edificios reducidos a escombros. Sin embargo, existe otra devastaci&oacute;n mucho menos visible que contin&uacute;a mucho despu&eacute;s de que cesen los disparos y que rara vez ocupa el centro del debate p&uacute;blico. Es la que sufren miles de mujeres y ni&ntilde;as cuyos cuerpos se convierten en un campo de batalla y cuya salud f&iacute;sica, mental y social queda marcada durante a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Ese es el punto de partida del estudio &lsquo;Impacto de los conflictos armados en la salud de las mujeres y las ni&ntilde;as&rsquo;, elaborado por un grupo de investigadores entre los que se encuentran dos m&eacute;dicas del Hospital Cl&iacute;nico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza, Blanca Ob&oacute;n e Isabel Guti&eacute;rrez. Ambas pertenecen al Grupo de Investigaci&oacute;n en Servicios Sanitarios de Arag&oacute;n (GRISSA), que pertenece al Instituto de Investigaci&oacute;n Sanitaria de Arag&oacute;n (IIS Arag&oacute;n). Est&aacute; financiado por le Sociedad Espa&ntilde;ola de Epidemiolog&iacute;a y al Grupo de Trabajo de G&eacute;nero Diversidad Afectivo Sexual y Salud (GEyDIS).
    </p><p class="article-text">
        El trabajo, del que tambi&eacute;n forman parte Christian Gil Borrelli, Mar&iacute;a &Aacute;ngeles Rodr&iacute;guez Arenas y Carmen Vives Cases, revisa la evidencia cient&iacute;fica publicada entre 2013 y 2025 y analiza c&oacute;mo las guerras afectan de manera espec&iacute;fica a las mujeres desde una perspectiva de salud p&uacute;blica y de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Entre las conclusiones, el <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0213911126000257" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">documento</a> afirma que &ldquo;la violencia sexual no constituye un efecto colateral inevitable de los conflictos armados, sino una herramienta utilizada de forma deliberada para sembrar el terror, romper comunidades, desplazar poblaciones o alterar la composici&oacute;n &eacute;tnica de determinados territorios&rdquo;. A esa violencia directa se suma el colapso de los sistemas sanitarios, que deja a millones de mujeres sin acceso a atenci&oacute;n obst&eacute;trica, anticonceptivos, tratamientos m&eacute;dicos o productos b&aacute;sicos para la higiene menstrual.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es importante visibilizar que la guerra tambi&eacute;n es esto&rdquo;, resume la especialista en Medicina Preventiva y Salud P&uacute;blica, Blanca Ob&oacute;n Azuara, adem&aacute;s de asegurar que &ldquo;los conflictos armados afectan masivamente a toda la poblaci&oacute;n, pero con una mayor desproporci&oacute;n entre las mujeres y las ni&ntilde;as porque se enfrentan a vulnerabilidades espec&iacute;ficas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La investigadora explica en una entrevista a elDiario.es que gran parte de la violencia ejercida contra la poblaci&oacute;n civil tiene un claro componente de g&eacute;nero. De hecho, tal y como apunta, los ataques contra las mujeres pretenden, entre otros, destruir los v&iacute;nculos familiares y comunitarios, humillar a la poblaci&oacute;n o provocar desplazamientos forzados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La violencia sexual sistem&aacute;tica adquiere un componente biopol&iacute;tico y es utilizada para forzar embarazos con el objetivo de alterar la composici&oacute;n &eacute;tnica de una poblaci&oacute;n, constituyendo una forma de dominaci&oacute;n y un modo de control extremo sobre los cuerpos de las mujeres&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><h2 class="article-text">Una estrategia de guerra, no un da&ntilde;o colateral</h2><p class="article-text">
        Uno de los principales mensajes del estudio consiste en desmontar la idea de que las agresiones sexuales aparecen como consecuencia del caos propio de cualquier conflicto.
    </p><p class="article-text">
        La revisi&oacute;n recoge evidencia procedente de organismos internacionales como Naciones Unidas, la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, Amnist&iacute;a Internacional o Human Rights Watch, que documentan patrones repetidos de violaciones en grupo, torturas sexuales, mutilaciones genitales o embarazos forzados en escenarios como Bosnia, Ruanda, Etiop&iacute;a o Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Organismos internacionales documentan c&oacute;mo en los conflictos armados existen patrones de violaci&oacute;n en grupo, mutilaci&oacute;n genital y tortura sexual como pr&aacute;ctica sistem&aacute;tica durante la ocupaci&oacute;n militar&rdquo;, explica Ob&oacute;n-Azuara.
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            <span class="title">
                Grupo de Investigación en Servicios Sanitarios de Aragón                            </span>
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        En otros casos, a&ntilde;ade, las violaciones se utilizan como mecanismo de castigo pol&iacute;tico o de desplazamiento forzado de comunidades enteras. Por ello, reconocer esta realidad supone un cambio tanto desde el punto de vista jur&iacute;dico como sanitario, ya que, durante d&eacute;cadas, muchas de estas agresiones quedaron invisibilizadas o fueron consideradas consecuencias inevitables de la guerra. No obstante, en estos momentos, la violencia sexual est&aacute; reconocida como crimen de guerra y, en determinados contextos, como una forma de genocidio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Reconocer todos estos cr&iacute;menes de guerra que antes quedaban impunes e invisibles supone desarrollar sistemas para impedir que se repitan e implementar respuestas sanitarias adecuadas a las situaciones de las mujeres en los territorios afectados&rdquo;, indica.
    </p><h2 class="article-text">Cuando el sistema sanitario tambi&eacute;n desaparece</h2><p class="article-text">
        El estudio insiste en que la guerra hace da&ntilde;o incluso cuando nadie dispara directamente contra una mujer debido a la destrucci&oacute;n de hospitales, la falta de personal sanitario o la interrupci&oacute;n de los servicios b&aacute;sicos que afectan, por lo tanto, a la salud femenina.
    </p><p class="article-text">
        Durante un conflicto, asimismo, desaparecen las consultas prenatales, los anticonceptivos, la atenci&oacute;n obst&eacute;trica urgente, la profilaxis tras una agresi&oacute;n sexual o el acceso a productos de higiene menstrual. Todo esto, se traduce en un incremento de embarazos no deseados, infecciones, complicaciones obst&eacute;tricas y muertes evitables.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En las situaciones de conflicto se interrumpen los servicios esenciales, lo que contribuye directamente al aumento de la morbilidad y la mortalidad materna&rdquo;, explica la m&eacute;dica, al mismo tiempo que afirma que &ldquo;se calcula que m&aacute;s de 500 mujeres mueren al d&iacute;a por causas relacionadas con el embarazo o el parte en estos contextos de conflicto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la falta de productos para la higiene menstrual, aunque &ldquo;podr&iacute;a parecer una cuesti&oacute;n secundaria&rdquo;, se traduce en infecciones recurrentes, ansiedad y exposici&oacute;n a situaciones de verg&uuml;enza, aislamiento o inseguridad.
    </p><p class="article-text">
        Si las consecuencias f&iacute;sicas son evidentes, las psicol&oacute;gicas suelen prolongarse durante mucho m&aacute;s tiempo. Seg&uacute;n recuerda Ob&oacute;n, el estudio recoge que las mujeres supervivientes de violencia sexual presentan &ldquo;un riesgo tres veces mayor de desarrollar trastorno por estr&eacute;s postraum&aacute;tico que aquellas expuestas a otras formas de violencia durante la guerra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Depresi&oacute;n, ansiedad, insomnio cr&oacute;nico, culpa, aislamiento social o ideaci&oacute;n suicida forman parte de unas secuelas que no desaparecen cuando termina el conflicto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es importante diferenciar el trauma derivado de la violencia sexual del trauma general de la guerra porque solo as&iacute; pueden dise&ntilde;arse respuestas adecuadas y culturalmente adaptadas que eviten la estigmatizaci&oacute;n de las supervivientes y contribuyan realmente a su reparaci&oacute;n&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Es por ello, por lo que el estudio insiste en que la respuesta sanitaria no puede limitarse a tratar lesiones f&iacute;sicas, sino que &ldquo;debe incorporar atenci&oacute;n psicol&oacute;gica especializada y un acompa&ntilde;amiento prolongado en el tiempo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La guerra contin&uacute;a despu&eacute;s de la guerra</h2><p class="article-text">
        Como reconoce esta profesional, uno de los aspectos que m&aacute;s llam&oacute; la atenci&oacute;n de los investigadores durante la revisi&oacute;n de la literatura cient&iacute;fica fue comprobar que muchas de las consecuencias m&aacute;s graves aparec&iacute;an cuando los combates ya hab&iacute;an terminado. A pesar de que durante el conflicto predominan la violencia directa y el colapso de los servicios sanitarios, existen otras formas de violencia que, de primeras, &ldquo;pasan desapercibidas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A su juicio, las mujeres asumen el cuidado de sus familias, afrontan la p&eacute;rdida de ingresos, sufren dificultades para acceder al empleo e incluso pierden el derecho a la propiedad de la tierra.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La pobreza no resulta de decisiones individuales de las mujeres, sino de la interacci&oacute;n de normas patrimoniales, exclusi&oacute;n de mercados de cr&eacute;dito y tierra y ausencia de estas variables en el dise&ntilde;o institucional de la reconstrucci&oacute;n&rdquo;, subraya.
    </p><p class="article-text">
        Ese fen&oacute;meno recibe el nombre de feminizaci&oacute;n de la pobreza y constituye uno de los principales obst&aacute;culos para que las supervivientes puedan reconstruir su vida.
    </p><h2 class="article-text">Arag&oacute;n tambi&eacute;n puede aprender</h2><p class="article-text">
        Aunque puede parecer una realidad ajena por distancia, Ob&oacute;n recuerda que Espa&ntilde;a &ldquo;no es un observador externo&rdquo;, sino una &ldquo;receptora activa&rdquo;. Esta posici&oacute;n, seg&uacute;n a&ntilde;ade, la convierte en &ldquo;un lugar leg&iacute;timo y necesario para generar conocimiento y aplicarlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Arag&oacute;n, agrega, existe un marco normativo que garantiza la atenci&oacute;n sanitaria a las personas refugiadas y protocolos espec&iacute;ficos para actuar ante situaciones de violencia sexual o mutilaci&oacute;n genital femenina. Sin embargo, lamenta que &ldquo;estos protocolos no han sido auditados y se desconoce su cumplimiento real&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A esta situaci&oacute;n se a&ntilde;aden barreras administrativas que retrasan el acceso a la atenci&oacute;n sanitaria y dificultades derivadas del idioma o del miedo de muchas mujeres a perder el asilo si revelan la violencia sufrida.
    </p><p class="article-text">
        Durante la llegada de refugiados procedentes de Ucrania se activaron dispositivos r&aacute;pidos de acogida en Zaragoza gracias a la coordinaci&oacute;n institucional. En cambio, la investigadora se pregunta si esa misma capacidad de respuesta existir&iacute;a ante conflictos con menor repercusi&oacute;n medi&aacute;tica: &ldquo;Normativamente estamos preparados, pero el cumplimiento operativo es desigual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n pone el foco en c&oacute;mo los profesionales sanitarios no solo deben atender las lesiones f&iacute;sicas de las v&iacute;ctimas, por lo que &ldquo;tienen que saber detectar situaciones de violencia, acompa&ntilde;ar a las mujeres hacia recursos sociales, psicol&oacute;gicos o legales y documentar cada caso de manera rigurosa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La historia cl&iacute;nica tiene un peso legal y pericial como carga de prueba, que corroborar&aacute; cient&iacute;ficamente lo que las personas han sufrido y permitir&aacute; iniciar un proceso de reparaci&oacute;n&rdquo;, sostiene, adem&aacute;s de compartir que esa dimensi&oacute;n &eacute;tica forma parte &ldquo;inseparable&rdquo; del ejercicio de la medicina.
    </p><h2 class="article-text">Investigar para que el olvido no gane</h2><p class="article-text">
        A la investigadora le preocupa que la sucesi&oacute;n constante de crisis internacionales termina normalizando estas violencias. &ldquo;El olvido no es solo medi&aacute;tico. Tiene un correlato presupuestario medible&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Los datos muestran que, tres a&ntilde;os despu&eacute;s del inicio de la invasi&oacute;n de Ucrania, casi la mitad de las organizaciones dedicadas al empoderamiento econ&oacute;mico de las mujeres hab&iacute;an reducido sus programas, sobre todo cuando las consecuencias sociales y sanitarias comenzaban a hacerse m&aacute;s visibles.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si la atenci&oacute;n institucional sigue el mismo ciclo que los medios de comunicaci&oacute;n, la ayuda se retira justo cuando las secuelas empiezan a manifestarse con m&aacute;s claridad cl&iacute;nica&rdquo;, remarca.
    </p><p class="article-text">
        Mientras la actualidad cambia de foco y las guerras dejan de ocupar las portadas, la ciencia contin&uacute;a documentando el impacto que dejan sobre quienes sobreviven. Asimismo, como concluye el estudio, las mujeres que llegan a hospitales como los espa&ntilde;oles no dejan atr&aacute;s esas secuelas al cruzar una frontera y, por lo tanto, &ldquo;los sistemas sanitarios tampoco deber&iacute;an olvidarlas cuando el conflicto deja de ser noticia&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Naiare Rodríguez Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/blanca-obon-medica-hospital-clinico-violencia-pobreza-sufren-mujeres-no-terminan-acaba-guerra_1_13367721.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jul 2026 20:39:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Blanca Obón, médica del Hospital Clínico: “La violencia y la pobreza que sufren las mujeres no terminan cuando acaba la guerra”]]></media:title>
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      <title><![CDATA[El papel vital de la intervención social en las grandes emergencias: "Después del rescate queda mucho por hacer"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/papel-vital-intervencion-social-grandes-emergencias-despues-rescate-queda_1_13351464.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f731e6d6-cdc2-49f5-90f8-f584364b2d32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x835y453.jpg" width="1200" height="675" alt="Simulacro provincial de Puesto de Mando Avanzado (PMA) era un INCENDIO FORESTAL en las localidades de La Cerollera, La Ginebrosa y Cañada de Verich"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras Aragón afronta nuevos incendios con desalojos y confinamientos, el Grupo de Intervención Social en Emergencias (GISE) recuerda que una catástrofe no termina cuando se apagan las llamas sino que continúa cuando las personas intentan retomar la normalidad</p><p class="subtitle">Los agricultores de Aragón piden formar parte del operativo de incendios: “Somos los primeros interesados en apagarlos”
</p></div><p class="article-text">
        Arag&oacute;n vuelve a mirar al cielo este verano. Los incendios forestales han obligado en las &uacute;ltimas semanas a movilizar amplios dispositivos de emergencia, desalojar n&uacute;cleos de poblaci&oacute;n y mantener a decenas de vecinos pendientes de la evoluci&oacute;n del fuego. La sierra de Alcubierre, entre Leci&ntilde;ena y Robres, ha sufrido uno de los mayores incendios de la temporada, con unas 2.200 hect&aacute;reas afectadas, mientras que en La Fueva varios vecinos contin&uacute;an fuera de sus casas tras el incendio declarado este mi&eacute;rcoles.
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes que suelen ocupar portadas y abrir informativos son las de los helic&oacute;pteros descargando agua, los bomberos luchando contra las llamas o los efectivos de la Unidad Militar de Emergencias trabajando sobre el terreno. Sin embargo, cuando las c&aacute;maras se apagan y la emergencia entra en una nueva fase, aparece otro equipo menos conocido que trabaja: el Grupo de Intervenci&oacute;n Social en Emergencias (GISE).
    </p><p class="article-text">
        Formado por 64 trabajadoras y trabajadores sociales voluntarios especializados en emergencias, este grupo coordinado por el Colegio Profesional de Trabajo Social de Arag&oacute;n acaba de recibir la Placa al M&eacute;rito de Protecci&oacute;n Civil 2025, un reconocimiento a m&aacute;s de dos d&eacute;cadas de trabajo acompa&ntilde;ando a personas afectadas por cat&aacute;strofes, incendios, inundaciones o accidentes con m&uacute;ltiples v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando los bomberos ya han apagado el fuego y los sanitarios han atendido a los heridos, todav&iacute;a queda mucho por hacer&rdquo;, explica Selene G&aacute;lvez Langarita, integrante del GISE.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como cuenta, una emergencia tambi&eacute;n deja personas que han perdido su vivienda, familias separadas, menores desorientados, personas mayores con dificultades para desplazarse o vecinos que necesitan apoyo para afrontar un impacto emocional que puede prolongarse durante a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">Lo que ocurre despu&eacute;s de la emergencia</h2><p class="article-text">
        La intervenci&oacute;n social comienza precisamente donde termina la actuaci&oacute;n m&aacute;s visible de los servicios de emergencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotras trabajamos sobre el da&ntilde;o social que provoca una cat&aacute;strofe&rdquo;, resume G&aacute;lvez, quien se&ntilde;ala que &ldquo;la p&eacute;rdida de la vivienda, la p&eacute;rdida del empleo, la necesidad de alojamiento temporal o las dificultades de personas vulnerables son cuestiones que tambi&eacute;n forman parte de la intervenci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En los incendios forestales que cada verano afectan a Arag&oacute;n, esa realidad resulta evidente, ya que, cuando se ordena evacuar un pueblo, no todas las personas parten de la misma situaci&oacute;n. Como explica, puede haber vecinos con movilidad reducida, personas encamadas, mayores que viven solos o familias que necesitan apoyo espec&iacute;fico para abandonar sus hogares con seguridad.
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                    alt="Formación específica que se les da a voluntariado de protección civil dentro de su plan de formación. La ofrece el GISE y se llama La atención social en emergencias"
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            <span class="title">
                Formación específica que se les da a voluntariado de protección civil dentro de su plan de formación. La ofrece el GISE y se llama La atención social en emergencias                            </span>
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        &ldquo;Lo que hacemos es identificar esas vulnerabilidades y garantizar que nadie se quede atr&aacute;s&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Su trabajo contin&uacute;a despu&eacute;s en los espacios de acogida habilitados para los evacuados, donde organizan recursos, detectan necesidades espec&iacute;ficas y acompa&ntilde;an emocionalmente a quienes acaban de perder, al menos temporalmente, la normalidad de su vida cotidiana.
    </p><h2 class="article-text">Formarse para acompa&ntilde;ar y entrenar lo inesperado</h2><p class="article-text">
        La dimensi&oacute;n emocional ocupa una parte fundamental de la intervenci&oacute;n. &ldquo;A veces una persona acaba de perder un familiar, su casa o la vida que conoc&iacute;a hasta ese momento&rdquo;, se&ntilde;ala Ana Bel&eacute;n Mateo Torralba, tambi&eacute;n integrante del GISE, quien confirma que el papel del grupo es &ldquo;acompa&ntilde;ar, escuchar y ayudar a cubrir las necesidades m&aacute;s urgentes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No todas las personas necesitan lo mismo ni reaccionan igual&rdquo;, explica Mateo, quien afirma que desde el GISE tambi&eacute;n deben saber &ldquo;cu&aacute;ndo intervenir, cu&aacute;ndo esperar y cu&aacute;ndo una persona simplemente necesita que alguien permanezca a su lado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como no existen dos emergencias iguales ni dos reacciones id&eacute;nticas ante una misma situaci&oacute;n, ambas coinciden en que la preparaci&oacute;n es un paso importante. &ldquo;Formaci&oacute;n, formaci&oacute;n y formaci&oacute;n&rdquo;, resume G&aacute;lvez, quien remarca que &ldquo;la teor&iacute;a no basta, pero s&iacute; proporciona una base s&oacute;lida para poder adaptarte despu&eacute;s a cualquier escenario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa preparaci&oacute;n se mantiene durante todo el a&ntilde;o mediante cursos especializados, simulacros y ejercicios conjuntos con otros cuerpos de emergencia.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, en los &uacute;ltimos meses el GISE ha participado en simulacros de riesgo qu&iacute;mico en &Eacute;pila, ejercicios de incendios forestales en las comarcas del Jiloca y Cuencas Mineras, pr&aacute;cticas de coordinaci&oacute;n en Huesca y un simulacro de accidente ferroviario en la estaci&oacute;n Zaragoza-Delicias que permiti&oacute; poner a prueba por primera vez el Procedimiento de M&uacute;ltiples V&iacute;ctimas de Arag&oacute;n (PROMUVI).
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                Simulacro de riesgo químico en Épila                            </span>
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        Para quienes forman parte del grupo, estos entrenamientos son mucho m&aacute;s que una pr&aacute;ctica t&eacute;cnica. &ldquo;A veces lo primero que tienes que conocer es c&oacute;mo reaccionas t&uacute; misma en una situaci&oacute;n de presi&oacute;n&rdquo;, explica Mateo, que asegura que &ldquo;eso tambi&eacute;n forma parte de la preparaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los simulacros permiten adem&aacute;s coordinarse con bomberos, sanitarios, Protecci&oacute;n Civil, fuerzas de seguridad y el resto de los profesionales que intervienen en una emergencia real. &ldquo;Entrenar sirve para conocernos entre los distintos equipos y saber c&oacute;mo trabajamos unos y otros&rdquo;, a&ntilde;ade Mateo porque, como dice, &ldquo;con una emergencia real ya no hay tiempo para improvisar ni para presentarse&rdquo;, por lo que &ldquo;cada profesional tiene que saber qu&eacute; puede aportar y c&oacute;mo coordinarse con el resto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s, seg&uacute;n detalla, en una emergencia cada profesional se identifica mediante un color que permite reconocer su funci&oacute;n dentro del operativo y agilizar la coordinaci&oacute;n sobre el terreno. As&iacute;, los bomberos visten chalecos rojos; Protecci&oacute;n Civil, naranjas; los sanitarios del 061, blancos; el jefe de triaje, amarillo; el responsable de evacuaci&oacute;n sanitaria, azul, y los trabajadores sociales del Grupo de Acci&oacute;n Social, verde.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, los distintos cuerpos policiales mantienen sus uniformes habituales, mientras que entidades como Cruz Roja utilizan su propia identidad corporativa. Esta codificaci&oacute;n por colores, empleada en los dispositivos del 112 SOS Arag&oacute;n y en los Puestos de Mando Avanzado (PMA), no est&aacute; recogida en una &uacute;nica norma, sino que forma parte de los protocolos operativos que organizan la intervenci&oacute;n de los diferentes servicios durante una emergencia.
    </p><h2 class="article-text">El reto de reconstruir una comunidad</h2><p class="article-text">
        Mientras Arag&oacute;n afronta un nuevo verano marcado por los incendios forestales y las evacuaciones, la actualidad internacional tambi&eacute;n recuerda la fragilidad de la sociedad frente a una cat&aacute;strofe. El reciente terremoto registrado en Venezuela ha dejado miles de personas afectadas y ha puesto de manifiesto que, a pesar de que un se&iacute;smo dura unos segundos, las consecuencias sociales permanecen durante meses o a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre pienso cu&aacute;nto tiempo hace falta para recuperar el nivel de vida que exist&iacute;a antes&rdquo;, reflexiona Selene G&aacute;lvez. La respuesta, admite, rara vez es r&aacute;pida. &ldquo;Un terremoto puede durar unos minutos y, sin embargo, una comunidad puede tardar d&eacute;cadas en recuperarse&rdquo;, afirma, poniendo de ejemplo el terremoto de Lorca de 2011, cuyas consecuencias todav&iacute;a siguen presentes m&aacute;s de una d&eacute;cada despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Por eso insiste en que el impacto de una gran emergencia no puede medirse &uacute;nicamente en hect&aacute;reas calcinadas, viviendas destruidas o personas evacuadas. Tambi&eacute;n deja secuelas emocionales, p&eacute;rdida de redes de apoyo, incertidumbre econ&oacute;mica y comunidades enteras obligadas a empezar de nuevo. &ldquo;Ah&iacute; es donde entra el trabajo social&rdquo;, resume. 
    </p><p class="article-text">
        Tal y como admite, cuando la actualidad contin&uacute;a hacia otro lugar, comienza un trabajo silencioso que puede prolongarse durante a&ntilde;os para ayudar a las personas a recuperar, poco a poco, &ldquo;una vida que nunca vuelve a ser exactamente igual&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una profesi&oacute;n imprescindible y todav&iacute;a poco conocida</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Sinceramente, creo que la sociedad todav&iacute;a no conoce suficientemente cu&aacute;l es nuestro papel dentro de una gran emergencia&rdquo;, afirma la presidenta del Colegio Profesional de Trabajo Social de Arag&oacute;n, Sandra Arauz. A su juicio, la DANA que golpe&oacute; Valencia marc&oacute; un punto de inflexi&oacute;n al evidenciar que, adem&aacute;s de bomberos, sanitarios o fuerzas de seguridad, existen otros profesionales cuya intervenci&oacute;n resulta esencial para atender a la poblaci&oacute;n afectada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las emergencias pueden ser muy diferentes entre s&iacute;, pero todas tienen las personas como elemento com&uacute;n&rdquo;, indica. Del mismo modo, apunta que la funci&oacute;n del trabajador social consiste, precisamente, en que &ldquo;nadie quede desatendido por su situaci&oacute;n personal, econ&oacute;mica o social&rdquo;. &ldquo;La emergencia no afecta igual a todo el mundo y por eso nuestra mirada siempre se dirige primero hacia quienes parten de una mayor vulnerabilidad&rdquo;, sostiene Arauz.
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                Distinción con las placas al mérito de la protección civil                            </span>
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        Por todo esto, defiende que el trabajo social se ha consolidado como una pieza clave dentro de los planes de Protecci&oacute;n Civil, con una misi&oacute;n que va m&aacute;s all&aacute; de cubrir necesidades materiales. &ldquo;Estamos para acompa&ntilde;ar antes, durante y despu&eacute;s de la emergencia, siempre con una atenci&oacute;n especial a quienes se encuentran en una situaci&oacute;n de mayor vulnerabilidad&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, mientras la Comunidad encara un verano complicado por el elevado riesgo de incendios forestales, el GISE contin&uacute;a entrenando para responder a situaciones que, como reconocen sus integrantes, &ldquo;ojal&aacute; nunca lleguen a producirse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, si ma&ntilde;ana volviera a declararse una emergencia en Arag&oacute;n, el mensaje que lanzan a la ciudadan&iacute;a es &ldquo;que conf&iacute;en&rdquo;, a&ntilde;ade G&aacute;lvez, a pesar de reconocer que &ldquo;los primeros momentos siempre parecen ca&oacute;ticos y es normal que la gente tenga esa sensaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Detr&aacute;s de cada operativo hay much&iacute;simas personas prepar&aacute;ndose desde hace a&ntilde;os para saber qu&eacute; hacer en cada situaci&oacute;n&rdquo;, sostiene. Y esa coordinaci&oacute;n, a&ntilde;ade G&aacute;lvez, no se improvisa y es fruto de a&ntilde;os de formaci&oacute;n, protocolos y reuniones de coordinaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, cuando un incendio obliga a abandonar un pueblo o un terremoto rompe de golpe la rutina de cientos de personas, la respuesta contin&uacute;a con ofrecer ayuda para reconstruir una comunidad entera que, en estos momentos, &ldquo;est&aacute; rota y no sabe cu&aacute;ndo volver&aacute; a ser igual&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Naiare Rodríguez Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/papel-vital-intervencion-social-grandes-emergencias-despues-rescate-queda_1_13351464.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jul 2026 20:27:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El papel vital de la intervención social en las grandes emergencias: "Después del rescate queda mucho por hacer"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Emergencias,Aragón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Kary Rojas, refugiado y activista LGTBIQ+: “Salí de Nicaragua con una mochila y una camisa. Perdí todo, menos la esperanza”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/kary-rojas-refugiado-activista-lgtbiq-sali-nicaragua-mochila-camisa-perdi-esperanza_1_13334990.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ebf83b56-6d33-4847-85d7-6b95c474b519_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146145.jpg" width="2024" height="1138" alt="Kary Rojas, refugiado y activista LGTBIQ+: “Salí de Nicaragua con una mochila y una camisa. Perdí todo, menos la esperanza”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este joven nicaragüense reconstruye su vida en Zaragoza tras huir de la persecución política y reivindica el derecho a vivir sin miedo</p><p class="subtitle">Nuevo golpe de Vox a la cooperación en Aragón: retira el apoyo a la cátedra de Unizar y lo destina a la prioridad nacional</p></div><p class="article-text">
        Con solo una mochila, una camisa y un pantal&oacute;n, Kary Rojas Lanuza tuvo que abandonar a los 26 a&ntilde;os su vida tal y como la conoc&iacute;a. Era de noche cuando cruz&oacute; la frontera de Nicaragua el 7 de abril de 2019. No fue una decisi&oacute;n meditada ni una aventura buscada, sin embargo, esa huida era &ldquo;muy necesaria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo comparte en una entrevista a elDiario.es, donde asegura que detr&aacute;s quedaron su familia, sus amigos, su trabajo y un pa&iacute;s que, seg&uacute;n denuncia, dej&oacute; de ser seguro para &eacute;l por motivos pol&iacute;ticos y por pertenecer a la comunidad LGTBIQ+.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, a sus 33 a&ntilde;os, vive en Zaragoza y, aunque trabaja como encargado de un restaurante, contin&uacute;a ejerciendo el activismo en defensa de los derechos humanos y de la diversidad porque &ldquo;no hay que olvidar que la lucha sigue&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sal&iacute; huyendo porque ten&iacute;a miedo de que me detuvieran de manera arbitraria, sin derecho a defenderme&rdquo;, recuerda. Tras cruzar la frontera lleg&oacute; a Costa Rica junto a quien hoy es su esposo. All&iacute;, lejos de sentir alivio inmediato, recibi&oacute; el golpe de la realidad: &ldquo;Cuando llegu&eacute; a San Jos&eacute; me puse a llorar porque me di cuenta de que hab&iacute;a perdido todo. Mi familia, mi trabajo, mis cosas, todo aquello por lo que hab&iacute;a luchado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aquella primera noche en Costa Rica la pas&oacute; sin saber d&oacute;nde dormir&iacute;a ni qu&eacute; iba a comer al d&iacute;a siguiente. Apenas llevaba unos pocos colones en el bolsillo. &ldquo;No conoc&iacute;a a nadie, no sab&iacute;a qu&eacute; organizaciones pod&iacute;an ayudarme. Fue un proceso muy duro, f&iacute;sica y emocionalmente&rdquo;, sostiene. 
    </p><p class="article-text">
        Su historia forma parte de una realidad global que afecta a millones de personas. Seg&uacute;n datos del Consejo General de Trabajo Social, m&aacute;s de 117 millones de personas viven actualmente desplazadas por guerras, violencia o persecuci&oacute;n. En Arag&oacute;n, la Oficina de Asilo y Refugio afirma que se registraron 5.694 solicitudes de protecci&oacute;n internacional durante 2025 y en lo que va de 2026 ya se han sumado otras 1.262.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, detr&aacute;s de cada cifra existe una historia individual marcada por p&eacute;rdidas, incertidumbre y resistencia.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente por eso insiste en que todav&iacute;a existe mucho desconocimiento sobre qu&eacute; significa ser una persona refugiada, ya que &ldquo;mucha gente piensa que salir de tu pa&iacute;s tiene que ver con buscar una vida mejor econ&oacute;micamente, pero detr&aacute;s hay violencia, persecuci&oacute;n y una vulneraci&oacute;n de derechos que muchas veces permanece invisible&rdquo;. Para Kary, escuchar cada historia es la &uacute;nica forma de comprender realmente qu&eacute; supone abandonar toda una vida de un d&iacute;a para otro.
    </p><h2 class="article-text">Seis a&ntilde;os aprendiendo a sobrevivir</h2><p class="article-text">
        Kary permaneci&oacute; seis a&ntilde;os en Costa Rica. All&iacute; encontr&oacute; apoyo en organizaciones internacionales y entidades sociales que le ayudaron a acceder a formaci&oacute;n y empleo. Sin embargo, tambi&eacute;n conoci&oacute; de primera mano la discriminaci&oacute;n, la xenofobia y las dificultades burocr&aacute;ticas que afrontan muchas personas refugiadas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente cree que migrar o refugiarse es una cuesti&oacute;n econ&oacute;mica, pero detr&aacute;s hay violencia, persecuci&oacute;n y vulneraci&oacute;n de derechos. Eso muchas veces no se entiende&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        Pese a las dificultades, logr&oacute; salir adelante. Ahora, ni siquiera &eacute;l encuentra una explicaci&oacute;n sencilla a su capacidad para reconstruirse una y otra vez. &ldquo;A veces ni yo mismo comprendo c&oacute;mo he sido tan resiliente&rdquo;, admite.
    </p><p class="article-text">
        Reconoce que gran parte de ese proceso no habr&iacute;a sido posible sin el apoyo de organizaciones que le acompa&ntilde;aron desde los primeros d&iacute;as del exilio. &ldquo;Me ayudaron con formaci&oacute;n, con orientaci&oacute;n laboral y hasta con apoyo econ&oacute;mico cuando no ten&iacute;a nada. Gracias a ellas pude empezar a reconstruir mi vida&rdquo;, dice. Aquella experiencia tambi&eacute;n transform&oacute; su manera de entender el futuro: &ldquo;Hoy ya no tengo miedo a empezar de cero. Uno sabe d&oacute;nde nace, pero no d&oacute;nde muere&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 2024 fue seleccionado para un programa de reasentamiento impulsado por la Organizaci&oacute;n Internacional para las Migraciones (OIM) y ACNUR, lo que le permiti&oacute; trasladarse a Espa&ntilde;a.
    </p><h2 class="article-text">Una nueva vida en Zaragoza</h2><p class="article-text">
        La llegada a Espa&ntilde;a supuso un cambio radical. Kary destaca el acceso a la sanidad p&uacute;blica, las oportunidades laborales y una integraci&oacute;n que considera m&aacute;s sencilla que en otros lugares donde ha vivido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aqu&iacute; me han dado oportunidades que nunca pens&eacute; tener. He podido demostrar mis capacidades y acceder a responsabilidades laborales que en otros pa&iacute;ses no consegu&iacute;&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tambi&eacute;n se&ntilde;ala obst&aacute;culos que contin&uacute;an afectando a muchas personas refugiadas, como la homologaci&oacute;n de estudios. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo vas a traer documentos homologados si has salido huyendo de tu pa&iacute;s y el propio Estado que te persigue dificulta o elimina esos registros?&rdquo;, se pregunta.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las grandes dificultades ha sido la reunificaci&oacute;n familiar. Su esposo permaneci&oacute; durante un tiempo en Costa Rica, separado de &eacute;l. Finalmente pudo llegar a Espa&ntilde;a solicitando protecci&oacute;n internacional, aunque el proceso estuvo lleno de trabas administrativas. &ldquo;Cuando llegu&eacute; aqu&iacute; me afect&oacute; mucho emocionalmente estar solo. La reunificaci&oacute;n deber&iacute;a ser m&aacute;s &aacute;gil para quienes ya hemos conseguido rehacer nuestra vida&rdquo;, admite.
    </p><h2 class="article-text">El activismo como herramienta de resistencia</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de refugiado, Kary es activista LGTBIQ+. Considera que, aunque Espa&ntilde;a ha avanzado enormemente en derechos, la lucha contin&uacute;a. &ldquo;Seguimos trabajando para que no haya retrocesos y para que se respeten los derechos que tantas personas conquistaron antes que nosotros&rdquo;, subraya.
    </p><p class="article-text">
        Para &eacute;l, la visibilidad es importante para las nuevas generaciones, no solo como una cuesti&oacute;n de representaci&oacute;n, sino como una forma de proteger y acompa&ntilde;ar a quienes todav&iacute;a viven situaciones de discriminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n recuerda que muchas personas LGTBIQ+ refugiadas siguen enfrent&aacute;ndose a una doble discriminaci&oacute;n. Explica que conoce a personas que, adem&aacute;s de huir de la persecuci&oacute;n, han tenido dificultades para acceder a tratamientos m&eacute;dicos o han sufrido rechazo tanto por su orientaci&oacute;n sexual como por su condici&oacute;n de migrantes. En este sentido, denuncia que &ldquo;a veces no sabes si te est&aacute;n discriminando por ser extranjero o por formar parte de la comunidad LGTBIQ+. Al final todo se mezcla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las celebraciones tambi&eacute;n son una conmemoraci&oacute;n de quienes ya no est&aacute;n y de quienes lucharon para que hoy tengamos derechos. Tenemos la responsabilidad de continuar ese legado&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Aunque reconoce que el pa&iacute;s que dej&oacute; hace a&ntilde;os ya no existe, sigue imaginando un regreso. No habla de recuperar el tiempo perdido, sino de reencontrarse con sus ra&iacute;ces, con su madre -a la que lleva nueve a&ntilde;os sin abrazar- y con el lugar donde creci&oacute;. &ldquo;S&eacute; que ya no ser&aacute; igual porque yo tambi&eacute;n he cambiado, pero todav&iacute;a tengo esperanza de volver. Me gustar&iacute;a que hubiera un verdadero Estado de derecho y que todas las personas fu&eacute;ramos respetadas&rdquo;, comparte.
    </p><p class="article-text">
        Hoy define la libertad de una manera sencilla y alejada del concepto abstracto: &ldquo;Es poder alzar la voz, poder decir que algo no es justo, que est&aacute;n violentando mis derechos, y que nadie me lo proh&iacute;ba&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras llega ese momento, contin&uacute;a construyendo su futuro en Zaragoza. Y cuando mira hacia atr&aacute;s, hacia aquel joven que una noche de abril de 2019 cruz&oacute; la frontera con apenas una mochila, no siente l&aacute;stima sino orgullo. &ldquo;Le dir&iacute;a que ha sido muy valiente, que ha resistido muchas cosas y que ha logrado salir adelante&rdquo;, remarca.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso tampoco tiene dudas sobre qu&eacute; le dir&iacute;a al Kary de dentro de diez a&ntilde;os, una persona que espera que haya seguido defendiendo su libertad y que haya encontrado la paz lejos de la burocracia que todav&iacute;a hoy le persigue.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Le dir&iacute;a que lo logr&oacute;. Que no fue f&aacute;cil, pero que lo logr&oacute;&rdquo;, concluye este joven, cuya historia refleja la de tantas personas que, pese a perder un pa&iacute;s, nunca han permitido que les arrebataran la esperanza ni la libertad de seguir siendo quienes son. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Naiare Rodríguez Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/kary-rojas-refugiado-activista-lgtbiq-sali-nicaragua-mochila-camisa-perdi-esperanza_1_13334990.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jun 2026 23:18:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Kary Rojas, refugiado y activista LGTBIQ+: “Salí de Nicaragua con una mochila y una camisa. Perdí todo, menos la esperanza”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,Nicaragua,Orgullo LGTBI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sofía Gracia, divulgadora de lengua de signos: “Se vulneran los derechos de las personas sordas por falta de intérpretes”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/sofia-gracia-divulgadora-lengua-signos-vulneran-derechos-personas-sordas-falta-interpretes_1_13286307.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03e50a0c-1930-4410-b431-220eeab036a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x626y1035.jpg" width="1200" height="675" alt="Sofía Gracia, divulgadora de lengua de signos: “Se vulneran los derechos de las personas sordas por falta de intérpretes”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La intérprete aragonesa defiende la enseñanza de los signos desde la infancia y denuncia las barreras que persisten en servicios esenciales</p><p class="subtitle">La comunidad sorda en Aragón reclama inclusión real: “Lo mínimo es conocer antes de hablar”
</p></div><p class="article-text">
        La aragonesa Sof&iacute;a Gracia aprendi&oacute; lengua de signos antes incluso que muchas palabras habladas. Como hija de padres sordos, la lengua de signos espa&ntilde;ola forma parte de su vida desde que tiene memoria. De hecho, es su lengua materna, la forma en la que aprendi&oacute; a comunicarse y tambi&eacute;n la herramienta que hoy utiliza para divulgar una realidad poco visible.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Toda mi vida he hablado de las maravillas y de lo bonita que es la lengua, de las curiosidades y de sus caracter&iacute;sticas. La gente siempre se queda como muy sorprenda y con ganas de saber m&aacute;s. Y eso me encanta porque es s&uacute;per interesante&rdquo;, reconoce en una entrevista a elDiario.es en Arag&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con motivo del D&iacute;a Nacional de las Lenguas de Signos Espa&ntilde;olas, que se celebra este 14 de junio, Gracia reconoce que, aunque &ldquo;nunca se hab&iacute;a hablado tanto de lengua de signos, las personas sordas siguen encontr&aacute;ndose con obst&aacute;culos que limitan su autonom&iacute;a&rdquo; en &aacute;mbitos tan b&aacute;sicos como la sanidad, la educaci&oacute;n o la atenci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay m&aacute;s visibilidad, s&iacute;, pero la accesibilidad no ha avanzado al mismo ritmo&rdquo;, afirma, al mismo tiempo que a&ntilde;ade que &ldquo;los derechos de las personas sordas siguen vulner&aacute;ndose porque siguen faltando int&eacute;rpretes de lengua de signos en muchos servicios esenciales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su mirada combina la experiencia personal con la profesional. Int&eacute;rprete de lengua de signos y gu&iacute;a int&eacute;rprete para personas sordociegas, Gracia se ha convertido adem&aacute;s en una divulgadora de referencia a trav&eacute;s de sus formaciones y de sus redes sociales (<a href="https://www.instagram.com/hablabebe.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@HablaBebe.es</a>), donde acerca la lengua de signos a familias, docentes y profesionales de distintos &aacute;mbitos.
    </p><h2 class="article-text">Una lengua que tambi&eacute;n llega a los beb&eacute;s</h2><p class="article-text">
        Su labor de divulgaci&oacute;n naci&oacute; en el momento en el que se qued&oacute; embarazada, cuando decidi&oacute; formarse en comunicaci&oacute;n temprana con beb&eacute;s y comenz&oacute; a impartir cursos dirigidos a familias. Su objetivo era mostrar c&oacute;mo los signos pueden convertirse en una herramienta de comunicaci&oacute;n mucho antes de que aparezca el lenguaje oral.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi hija con un a&ntilde;o ten&iacute;a alrededor de cincuenta signos de vocabulario&rdquo;, recuerda y, a pesar de que &ldquo;muchas personas se sorprenden cuando les dices que un beb&eacute; puede comunicarse antes de hablar&rdquo;, los signos permiten expresar necesidades cuando todav&iacute;a no existe capacidad para hacerlo oralmente.
    </p><p class="article-text">
        Gracia insiste en que esos signos proceden de la lengua de signos espa&ntilde;ola, una cuesti&oacute;n que considera relevante porque, en estos momentos, proliferan m&eacute;todos inspirados en sistemas extranjeros. &ldquo;La lengua de signos no es universal. En Espa&ntilde;a tenemos nuestra propia lengua y es importante ponerla en valor&rdquo;, subraya.
    </p><p class="article-text">
        Lo que comenz&oacute; como una formaci&oacute;n dirigida a familias ha terminado extendi&eacute;ndose a escuelas infantiles, centros educativos y profesionales especializados en atenci&oacute;n temprana.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la presencia de la lengua de signos en el sistema educativo sigue siendo limitada, Gracia s&iacute; percibe avances en algunos &aacute;mbitos concretos, sobre todo en la etapa de 0 a 3 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Gran parte de ese crecimiento se est&aacute; produciendo a trav&eacute;s del sistema bimodal, una herramienta que combina el habla con signos procedentes de la lengua de signos espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo no ense&ntilde;o lengua de signos completa en las escuelas porque tiene una estructura gramatical propia y compleja. Lo que ense&ntilde;o es vocabulario mediante sistema bimodal, manteniendo la estructura del lenguaje oral&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Esta metodolog&iacute;a est&aacute; demostrando ser especialmente &uacute;til para alumnado con trastorno del espectro autista (TEA), trastornos del lenguaje, s&iacute;ndrome de Down, retrasos madurativos o dificultades en la comunicaci&oacute;n. &ldquo;Se ha comprobado que es una herramienta muy potente para ni&ntilde;os que todav&iacute;a no pueden expresarse oralmente. Les permite comunicarse y reducir much&iacute;sima frustraci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, considera que la incorporaci&oacute;n de estas herramientas sigue dependiendo en gran medida de iniciativas concretas de centros o profesionales sensibilizados, m&aacute;s que de una apuesta estructural del sistema educativo. En este sentido, lamenta que, desde que se empieza el colegio hasta que se termina la universidad, &ldquo;no recibimos pr&aacute;cticamente ninguna formaci&oacute;n sobre lengua de signos o comunidad sorda&rdquo;, lo que &ldquo;explica muchas de las barreras que siguen existiendo despu&eacute;s&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La accesibilidad pendiente</h2><p class="article-text">
        Para Gracia, el principal problema contin&uacute;a estando fuera de las aulas. Al respecto, esta divulgadora comparte que su padre, usuario de la sanidad p&uacute;blica, necesita solicitar con antelaci&oacute;n la presencia de un int&eacute;rprete para acudir a determinadas consultas. Sin embargo, su madre, usuaria de la sanidad privada, debe costear ese servicio por su cuenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se trata de comodidad. Se trata de autonom&iacute;a. Muchas personas sordas siguen dependiendo de familiares o personas cercanas para acudir al m&eacute;dico porque no tienen garantizada una comunicaci&oacute;n accesible&rdquo;, denuncia. A su juicio, la sociedad todav&iacute;a contempla la accesibilidad como una excepci&oacute;n en lugar de asumirla como un derecho.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, cree que persisten numerosos prejuicios sobre la lengua de signos, como la falsa idea de que utilizar signos puede retrasar la adquisici&oacute;n del lenguaje oral. &ldquo;Es justo al contrario. Los signos estimulan &aacute;reas cerebrales relacionadas con el lenguaje y facilitan la comunicaci&oacute;n. No sustituyen al habla, la complementan&rdquo;, subraya.
    </p><p class="article-text">
        La divulgadora recuerda haber conocido familias cuyos hijos pasaron a&ntilde;os sin disponer de herramientas comunicativas adecuadas porque algunos profesionales desaconsejaron el uso de signos. &ldquo;Hay ni&ntilde;os que podr&iacute;an haberse beneficiado enormemente de esta herramienta y no la tuvieron. El problema no es la lengua de signos. El problema es la falta de comunicaci&oacute;n&rdquo;, sostiene.
    </p><h2 class="article-text">No como un recurso excepcional, sino como una formaci&oacute;n habitual</h2><p class="article-text">
        El &eacute;xito reciente de producciones audiovisuales como &lsquo;Sorda&rsquo; o la creciente presencia de contenidos divulgativos en redes sociales han contribuido a despertar inter&eacute;s por la lengua de signos.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, Gracia considera que la verdadera transformaci&oacute;n llegar&aacute; cuando deje de verse como un recurso excepcional y pase a formar parte de la formaci&oacute;n habitual de profesionales y ciudadanos. &ldquo;Me gustar&iacute;a que dentro de diez a&ntilde;os la lengua de signos estuviera presente en colegios, universidades, facultades de Medicina, Enfermer&iacute;a o Periodismo&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        En este &uacute;ltimo &aacute;mbito cree que todav&iacute;a queda trabajo por hacer: &ldquo;La manera en la que hablamos de las personas sordas tambi&eacute;n importa. Hay t&eacute;rminos que siguen utiliz&aacute;ndose incorrectamente y que contribuyen a mantener estereotipos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de las dificultades, mantiene una visi&oacute;n optimista, ya que, a pesar de que Espa&ntilde;a suele llegar m&aacute;s tarde a muchos cambios incorporados en otros pa&iacute;ses, &ldquo;estoy convencida de que acabar&aacute;n pasando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, sigue impartiendo formaciones para familias, docentes y profesionales sanitarios, uno de los &aacute;mbitos donde considera m&aacute;s urgente mejorar la comunicaci&oacute;n. A su vez, crea contenido de manera diaria en su cuenta Habla Bebe, donde tambi&eacute;n se pueden aprender nociones b&aacute;sicas y avanzadas sobre esta lengua.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, recomienda acudir a la Agrupaci&oacute;n de Personas Sordas de Zaragoza y Arag&oacute;n (ASZA), donde las propias personas sordas imparten formaci&oacute;n y transmiten la riqueza cultural de una lengua que, m&aacute;s all&aacute; de las manos, representa una forma diferente de entender la comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre digo que la lengua de signos es un nivel m&aacute;s de comunicaci&oacute;n&rdquo;, concluye, por lo que, &ldquo;cuando la descubres, entiendes que no es solo una herramienta para hablar sino otra manera de expresar emociones, de relacionarte con los dem&aacute;s y de mirar el mundo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Naiare Rodríguez Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/sofia-gracia-divulgadora-lengua-signos-vulneran-derechos-personas-sordas-falta-interpretes_1_13286307.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jun 2026 20:51:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sofía Gracia, divulgadora de lengua de signos: “Se vulneran los derechos de las personas sordas por falta de intérpretes”]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Un joven con problemas de salud mental sigue viviendo en las calles de Zaragoza pese a tener protección judicial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/joven-problemas-salud-mental-sigue-viviendo-calles-zaragoza-pese-proteccion-judicial_1_13280009.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e871dce6-0609-4e1a-99b9-f1623890ca4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un joven con problemas de salud mental sigue viviendo en las calles de Zaragoza pese a tener protección judicial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La asociación Acullir alerta de la situación de un joven extutelado con problemas de salud mental que vive en la calle pese a que el Instituto Aragonés de Servicios Sociales tiene asignada su curatela desde 2025</p><p class="subtitle">Un juez obliga a justificar el traslado de un menor migrante a Aragón y el Gobierno endurece su discurso hacia los acogidos</p></div><p class="article-text">
        S. tiene 19 a&ntilde;os, arrastra un importante problema de salud mental derivado de una encefalitis sufrida durante su adolescencia y cuenta con una medida judicial de protecci&oacute;n. Sin embargo, su realidad cotidiana sigue siendo las calles del barrio del Gancho, en Zaragoza. La historia de S., cuyo nombre completo se omite para preservar su intimidad y dignidad, ha encendido las alarmas de la asociaci&oacute;n Acullir, una entidad formada por personas que pasaron por el sistema de protecci&oacute;n de menores y profesionales que han trabajado en &eacute;l. Desde hace meses intentan acompa&ntilde;arlo, alimentarlo cuando pueden y reclamar una soluci&oacute;n institucional que, aseguran, todav&iacute;a no ha llegado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No estamos hablando de una persona que simplemente est&eacute; atravesando una situaci&oacute;n econ&oacute;mica dif&iacute;cil. Estamos hablando de un joven que no tiene capacidad para cuidarse a s&iacute; mismo&rdquo;, explica Pascual Jim&eacute;nez, responsable del programa Enfilar de Acullir y educador jubilado.
    </p><p class="article-text">
        La entidad conoci&oacute; su caso en abril, despu&eacute;s de recibir la llamada de una vecina preocupada por un joven que ve&iacute;a dormir en la calle en condiciones extremas. Al principio, recuerdan, este joven argelino desconfiaba de cualquiera que intentara acercarse.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Poco a poco fuimos reconstruyendo su historia. No ten&iacute;a documentaci&oacute;n, apenas informaci&oacute;n sobre su situaci&oacute;n administrativa y nos fue llevando a lugares donde lo conoc&iacute;an. As&iacute; supimos qu&eacute; hab&iacute;a pasado por el sistema de protecci&oacute;n de menores, que hab&iacute;a sufrido una encefalitis y que exist&iacute;a una resoluci&oacute;n judicial que establec&iacute;a una curatela por su situaci&oacute;n de salud mental&rdquo;, relata Jim&eacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la informaci&oacute;n recopilada por la asociaci&oacute;n, la enfermedad que sufri&oacute; le dej&oacute; importantes secuelas neurol&oacute;gicas, debido a una desmielinizaci&oacute;n en las neuronas frontales, que afectan especialmente al control de impulsos y a su capacidad para gestionar situaciones cotidianas. Tambi&eacute;n pas&oacute; por distintos recursos especializados de atenci&oacute;n psiqui&aacute;trica, entre ellos Prisma y Nuestra Se&ntilde;ora del Carmen.
    </p><h2 class="article-text">Una protecci&oacute;n que no evita el desamparo</h2><p class="article-text">
        El aspecto que m&aacute;s preocupa a quienes lo acompa&ntilde;an es la contradicci&oacute;n que observan entre la existencia de una medida judicial de protecci&oacute;n y su situaci&oacute;n actual. Tal como adelant&oacute; Heraldo de Arag&oacute;n, el Juzgado de Primera Instancia n&uacute;mero 13 acord&oacute; en diciembre de 2025 una curatela para proteger al joven y asign&oacute; su tutela al Instituto Aragon&eacute;s de Servicios Sociales (IASS). Sin embargo, tras ser expulsado de distintos recursos por conductas disruptivas asociadas a su enfermedad, S. acab&oacute; de nuevo en la calle.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo sangrante es que existe una orden de protecci&oacute;n y, aun as&iacute;, est&aacute; durmiendo sobre el pavimento&rdquo;, lamenta Jim&eacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n remiti&oacute; hace dos semanas un escrito al juzgado y a la Fiscal&iacute;a alertando de la gravedad de la situaci&oacute;n y solicitando medidas urgentes. &ldquo;Les comunicamos que se encuentra sin tratamiento, sin seguimiento m&eacute;dico, desnutrido y viviendo en la calle. Ni siquiera tiene capacidad para procurarse algo tan b&aacute;sico como unas mantas o un colch&oacute;n para dormir&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Desde Acullir insisten en que no cuestionan la complejidad del caso ni las dificultades para encontrar recursos adecuados, pero consideran que la falta de una respuesta efectiva est&aacute; dejando al joven en una situaci&oacute;n de abandono.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La instituci&oacute;n nos traslad&oacute; que no dispone de un recurso adaptado para &eacute;l despu&eacute;s de haber sido expulsado de otros centros. Sin embargo, mientras tanto el chaval sigue en la calle y cada d&iacute;a que pasa su situaci&oacute;n empeora&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        En ausencia de una soluci&oacute;n estable, la supervivencia de S. depende en buena medida de una red informal de apoyos protagonizada por vecinos del barrio, entidades sociales y algunos profesionales que cubren sus necesidades b&aacute;sicas cuando pueden. Todos ellos, como cuentan desde Acullir, le dejan comida, lo orientan hacia recursos asistenciales o le ofrecen refugio de forma puntual.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos encontrado much&iacute;sima solidaridad en el barrio. Todo el mundo que lo conoce est&aacute; preocupado por &eacute;l&rdquo;, se&ntilde;ala Jim&eacute;nez a elDiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esa solidaridad tiene l&iacute;mites porque, tal y como indica, se trata de una asociaci&oacute;n peque&ntilde;a en la que pueden acompa&ntilde;arlo, hablar con &eacute;l e intentar mover su caso con administraciones y juzgados. &ldquo;No tenemos capacidad para garantizar su atenci&oacute;n diaria ni para ofrecerle el recurso especializado que necesita&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n se agrava porque las dificultades derivadas de su enfermedad mental complican tambi&eacute;n el acceso a los servicios disponibles. Seg&uacute;n explica la entidad, su impulsividad y sus problemas de convivencia han provocado conflictos en algunos recursos sociales y comedores, reduciendo todav&iacute;a m&aacute;s sus posibilidades de cobertura b&aacute;sica.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s all&aacute; de un caso individual</h2><p class="article-text">
        Aunque las circunstancias concretas de S. son especialmente graves, desde Acullir advierten de que el problema de fondo va mucho m&aacute;s all&aacute; de una &uacute;nica historia. Como afirman, la asociaci&oacute;n trabaja con j&oacute;venes extutelados que, al alcanzar la mayor&iacute;a de edad, afrontan procesos de emancipaci&oacute;n marcados por la precariedad, la soledad y la ausencia de redes familiares de apoyo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros acompa&ntilde;amos habitualmente a chicos que viven en parques, debajo de puentes o en situaciones de sinhogarismo. Es una realidad que existe y que cada vez vemos m&aacute;s&rdquo;, lamenta Jim&eacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia, subraya, es que con muchos de esos j&oacute;venes resulta posible construir itinerarios de inserci&oacute;n y autonom&iacute;a. &ldquo;Con ellos puedes hablar, planificar, buscar alternativas. En el caso de S. nos encontramos con la dificultad a&ntilde;adida de que no tiene capacidad real para gestionar su propia situaci&oacute;n ni para seguir orientaciones de manera estable&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Por eso considera que el caso pone de manifiesto la necesidad de reforzar los recursos espec&iacute;ficos para aquellas personas que, adem&aacute;s de atravesar procesos de exclusi&oacute;n social, presentan trastornos mentales graves.
    </p><h2 class="article-text">El debate sobre los recursos especializados</h2><p class="article-text">
        Desde el Departamento de Desregulaci&oacute;n, Bienestar Social y Familia del Gobierno de Arag&oacute;n aseguran que conocen la situaci&oacute;n y que desde los servicios p&uacute;blicos intentan que el joven ingrese en un recurso especializado para personas con adicciones y otras patolog&iacute;as asociadas. Seg&uacute;n se&ntilde;alan, el acceso ser&iacute;a gratuito en caso de carecer de ingresos, aunque requiere la aceptaci&oacute;n voluntaria del usuario, algo que &ldquo;todav&iacute;a no se ha producido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, desde Acullir solicitan un &ldquo;recurso adaptado a sus necesidades&rdquo; porque &ldquo;no es hablar de cualquier plaza, sino que necesita un centro psiqui&aacute;trico o especializado donde puedan atender su enfermedad y trabajar con &eacute;l&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El responsable de Enfilar recuerda que existen precedentes que demuestran que una atenci&oacute;n adecuada puede funcionar: &ldquo;Sabemos que en otros momentos estuvo integrado en determinados recursos. Por eso creemos que tiene que existir una alternativa capaz de responder a sus circunstancias concretas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la decisi&oacute;n de hacer p&uacute;blica la situaci&oacute;n de S. no fue sencilla para la entidad. De hecho, aseguran que durante semanas intentaron activar distintas v&iacute;as institucionales antes de dar el paso, pero la preocupaci&oacute;n es &ldquo;cada vez mayor&rdquo;. &ldquo;La raz&oacute;n por la que hemos decidido visibilizar este caso es la indignaci&oacute;n que sentimos al verlo d&iacute;a tras d&iacute;a tirado en el suelo sin ninguna soluci&oacute;n&rdquo;, reconoce Jim&eacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, admite que temen &ldquo;por su seguridad y por su vida&rdquo; porque, mientras administraciones, servicios sociales y &oacute;rganos judiciales estudian posibles respuestas, este joven de 19 a&ntilde;os sigue recorriendo las mismas calles del centro de la capital aragonesa sin recursos, comida ni atenci&oacute;n especializada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Naiare Rodríguez Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/joven-problemas-salud-mental-sigue-viviendo-calles-zaragoza-pese-proteccion-judicial_1_13280009.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Jun 2026 20:57:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Salud mental,Zaragoza,Sin hogar]]></media:keywords>
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