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    <title><![CDATA[elDiario.es - Celia Castellano]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/celia-castellano/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Celia Castellano]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Boban Minić, exlocutor de Radio Sarajevo: "Había días en los que trabajaba 40 horas por los bombardeos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/boban-minic-exlocutor-radio-sarajevo-habia-dias-trabajaba-40-horas-bombardeos_128_8718595.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e2c6d9ad-4427-46dc-86d6-3e1186d3a404_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Boban Minić, exlocutor de Radio Sarajevo: &quot;Había días en los que trabajaba 40 horas por los bombardeos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este año se cumplen 30 años del inicio de la guerra de Bosnia que Minić vivió como periodista. Se convirtió en una referencia de los vecinos para sobrevivir. Ahora vive en España y cree que nunca volverá a Sarajevo</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Cre&iacute;mos que la guerra durar&iacute;a solo un par de semanas&rdquo;, rememora Boban Mini&#263; en el sal&oacute;n de su casa de l&rsquo;Escala, un municipio de la Costa Brava donde vive desde finales de 1994, cuando consigui&oacute; burlar los l&iacute;mites del cerco que asol&oacute; la capital bosnia a lo largo de cuatro a&ntilde;os. Durante buena parte del asedio, el entonces locutor de Radio Sarajevo intent&oacute; llevar cada noche algo de calor a los s&oacute;tanos de la ciudad, improvisando varias secciones para ayudar a sus oyentes a sobrevivir. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es muy dif&iacute;cil que imagin&eacute;is lo que era aquello, la incomunicaci&oacute;n total, el miedo, la impotencia. Espero explicarlo bien&rdquo;, apunta Mini&#263;, de 71 a&ntilde;os. Cuenta que se est&aacute; recuperando de una operaci&oacute;n de coraz&oacute;n y que est&aacute; un poco cansado, pero se acomoda en un sill&oacute;n, con una sonrisa luminosa, e invita a hacer todas las preguntas. No tarda mucho en mostrar fotos de unos tiempos mejores que los que llegaron a <a href="https://www.eldiario.es/temas/bosnia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bosnia</a>, casi sin avisar, hace ahora 30 a&ntilde;os. Un eco de la guerra que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/bosnia-borde-ruptura-tensiones-nacionalistas_1_8454233.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en los &uacute;ltimos meses ha vuelto a sonar</a> en el peque&ntilde;o pa&iacute;s balc&aacute;nico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo recuerda el incremento de tensiones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo muy bien que ocurr&iacute;a algo que la gente normal no entend&iacute;a. Llegaban primero noticias de Eslovenia, pero no era nada serio y pens&aacute;bamos: &ldquo;Eslovenia es diferente, se separar&aacute;n y no se notar&aacute;&rdquo;. Luego pas&oacute; a Croacia, donde la guerra era mucho m&aacute;s sangrienta. Vimos que la cosa iba por mal camino, pero pens&aacute;bamos que en Bosnia no pod&iacute;a pasar porque siempre hab&iacute;amos vivido juntos los bosnios musulmanes, los croatas, y los serbios. Pero pas&oacute;. Los serbios boicotearon el refer&eacute;ndum de Independencia y luego la cosa fue a m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Hubo palabras duras en el Parlamento, los musulmanes y los croatas comenzaron a atar&nbsp;banderas, cosa que los serbios vieron como una amenaza, y los serbios, que ya llevaban tiempo organiz&aacute;ndose, proclamaron la Republika Srpska. A principios de abril, hubo una manifestaci&oacute;n mientras estaba reunida la c&uacute;pula serbobosnia en el Hotel Holiday Inn y dispararon a los manifestantes. Tambi&eacute;n comenzaron a montar barricadas en la separaci&oacute;n del r&iacute;o y mucha gente fue a quitarlas. Ah&iacute; mataron a dos personas. Entonces vimos que la guerra ya era imparable.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted ide&oacute; diferentes secciones de radio para ayudar a sus oyentes a sobrellevar el asedio.</strong>
    </p><p class="article-text">
        De cuatro programas que ten&iacute;a Radio Sarajevo, todo se redujo a uno que duraba 24 horas. Antes de la guerra yo hac&iacute;a programas culturales, pero, cuando comenz&oacute;, no hab&iacute;a cultura y ten&iacute;amos mucho tiempo que llenar. Hab&iacute;a quien hac&iacute;a entrevistas a comandantes y pol&iacute;ticos, pero yo intentaba evitarlo, porque no me sent&iacute;a c&oacute;modo, no me cre&iacute;a lo que dec&iacute;an. 
    </p><p class="article-text">
        Empec&eacute; a pensar en c&oacute;mo se sent&iacute;a la gente que estaba encerrada en refugios o en los s&oacute;tanos. Mi madre se tumbaba sobre un mont&oacute;n de carb&oacute;n en el s&oacute;tano de su casa y me escuchaba. Y entonces me invent&eacute; un programa sobre c&oacute;mo sobrevivir, en el que intentaba llevar a psic&oacute;logos y psiquiatras, a ver c&oacute;mo se pod&iacute;a sobrevivir a la p&eacute;rdida de un familiar o a una p&eacute;rdida material; cosas as&iacute;. Tambi&eacute;n llevaba a nutricionistas para hablar sobre c&oacute;mo se pod&iacute;a hacer de la nada una comida, como una pita con ortiga, o hacer caf&eacute; con ma&iacute;z. Mi mujer hac&iacute;a queso sin queso, solo con arroz fermentado. Al final, el mundo enviaba comida, pero raramente llegaba a la gente normal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n hizo una secci&oacute;n llamada</strong><em><strong> </strong></em><strong>los </strong><em><strong>Lazos rotos.&nbsp;</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, &eacute;sta era la m&aacute;s popular, creo. La gente empez&oacute; a buscar maneras de comunicarse, como por ejemplo a trav&eacute;s de los taxistas de un lado y del otro que colaboraban. Pero la mayor&iacute;a no sab&iacute;a nada y se me ocurri&oacute; intentar poner en contacto a familias que se hab&iacute;an perdido. Empezamos a enviar recados por la radio: la gente nos hac&iacute;a preguntas y nosotros envi&aacute;bamos un formulario a trav&eacute;s de Cruz Roja o C&aacute;ritas, primero pasaba por la l&iacute;nea serbia que lo supervisaba y luego el documento iba a Ginebra, normalmente a la sede de Cruz Roja, y ellos buscaban qu&eacute; hab&iacute;a pasado con esa persona, si estaba dentro o fuera, y c&oacute;mo estaba.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Empecé a pensar en cómo se sentía la gente que estaba encerrada en refugios o en los sótanos. Y entonces me inventé un programa sobre cómo sobrevivir a la pérdida de un familiar, en el que intentaba llevar a psicólogos y psiquiatras</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>No deb&iacute;an ser siempre noticias agradables.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una vez, un hombre me pregunt&oacute; qu&eacute; hab&iacute;a pasado con su familia, que estaba en Bosnia Oriental, donde ocurrieron cosas terribles, como <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/abandonado-supervivientes-srebrenica-campamentos-refugiados_1_1127657.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la matanza de Srebrenica</a>. Y no s&eacute; c&oacute;mo a trav&eacute;s de unos exiliados me avisaron de que 12 miembros de esa familia fueron encerrados en un campo de concentraci&oacute;n y que seis de ellos ya hab&iacute;an muerto. Yo no sab&iacute;a c&oacute;mo decirlo en antena. Intentaba buscar la manera, explicando poco a poco que all&iacute; hab&iacute;an ocurrido cosas tr&aacute;gicas y que, seg&uacute;n mis informaciones, la mitad de esa familia hab&iacute;a muerto. Tard&eacute; varios d&iacute;as en poder dec&iacute;rselo. Fue dur&iacute;simo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Le costaba mantener el programa durante el asedio?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;bamos en un edificio muy fuerte, construido para las Olimpiadas de Invierno de 1984 para albergar a 2.000 periodistas. Ten&iacute;a paredes de casi un metro de grosor que nos salvaron la vida, porque nos bombardeaban mucho. A nivel t&eacute;cnico, compart&iacute;amos un generador para la luz con la televisi&oacute;n y cuando ellos hac&iacute;an noticias, nosotros apag&aacute;bamos todo excepto un tocadiscos para no gastar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Dorm&iacute;a en la radio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, iba a casa, que estaba muy cerca del estudio. Cuando llegaba por la ma&ntilde;ana, ve&iacute;a a mi mujer y a mis hijos durmiendo en un colch&oacute;n que ten&iacute;amos en el suelo, para protegernos un poco, y yo me met&iacute;a con ellos en la cama y me dorm&iacute;a all&iacute; como si no hubiese guerra. Pero hab&iacute;a d&iacute;as en los que trabajaba 30 y 40 horas seguidas, porque cuando hab&iacute;a bombardeos no pod&iacute;a venir nadie. 
    </p><p class="article-text">
        En general salir a la calle era jug&aacute;rsela, porque no sab&iacute;amos si pod&iacute;a caer una bomba o si los francotiradores nos ve&iacute;an. Normalmente se sab&iacute;a desde d&oacute;nde disparaban, pero a veces alguien cortaba &aacute;rboles para calentarse, y un &aacute;rbol que te proteg&iacute;a en una noche hab&iacute;a desaparecido. La gente al d&iacute;a siguiente caminaba pensando que estaba segura y el francotirador aprovechaba el hueco para disparar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tuvo a su segundo hijo durante la guerra, &iquest;fue dif&iacute;cil?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue un drama. Encontr&eacute; a un pariente que trabajaba para la polic&iacute;a y &eacute;l encontr&oacute; un coche que traslad&oacute; a mi mujer, Dina, al hospital. Mientras tanto, yo escuchaba explosiones desde casa a ver si ocurr&iacute;an por donde ellos pasaban. Pero llegaron al hospital y la trasladaron al s&oacute;tano. All&iacute; naci&oacute; mi hijo, en la oscuridad, porque se quedaron sin gasolina para el generador que daba la luz.
    </p><p class="article-text">
        Luego dejaron a mi mujer a un lado y no se dieron cuenta de que estaba perdiendo sangre, pero por casualidad pasaba una enfermera, que iba palpando para pasar, y toc&oacute; la sangre y la cosieron de nuevo porque pod&iacute;a perder la vida. Mi mujer y mi hijo volvieron a casa y cuando llegaron, todo el mundo en el barrio sali&oacute; a las ventanas y los balcones a aplaudir.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Minić coordinaba programas culturales en Radio Sarajevo hasta el inicio de la guerra, cuando comenzó una sección para poner en contacto a personas que se habían perdido."
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            <span class="title">
                Minić coordinaba programas culturales en Radio Sarajevo hasta el inicio de la guerra, cuando comenzó una sección para poner en contacto a personas que se habían perdido.                            </span>
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        <strong>&iquest;C&oacute;mo consigui&oacute; salir de Sarajevo su familia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Era una &eacute;poca en la que no hab&iacute;a salidas, pero hab&iacute;a un convoy que esperaba para salir en alg&uacute;n momento. Tuve de invitado en la radio al jefe del convoy y habl&eacute; con &eacute;l porque mi familia reun&iacute;a todas las condiciones, hab&iacute;a dos ni&ntilde;os peque&ntilde;os, un beb&eacute;. Salieron seis meses m&aacute;s tarde con 15 autocares custodiados por tanques de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/rusia-envia-carta-espana-paises-otan-pide-respuesta-individualizada-aclarando-postura_1_8714952.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la OTAN</a> porque ten&iacute;an que pasar por territorio serbobosnio. Tardaron tres d&iacute;as en recorrer 300 km hasta Split, Croacia. Luego llegaron a Eslovenia y con ayuda de un corresponsal de Catalunya R&agrave;dio en Liubliana que conoc&iacute;a a un fot&oacute;grafo de una ONG llamada Fot&ograve;grafs per la Pau, consiguieron llegar a Girona. Eso fue un a&ntilde;o antes de que yo saliese.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; momento decidi&oacute; intentarlo?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando me qued&eacute; sin voz por la secci&oacute;n de los <em>Lazos rotos</em>. Yo le&iacute;a cuatro horas cada noche sin una gota de agua, porque para pasar toda una guardia solo ten&iacute;a una peque&ntilde;a taza de metal con agua. El agua estaba cortada y hab&iacute;a que hacer horas de cola en las fuentes para llenar una garrafa.
    </p><p class="article-text">
        Un m&eacute;dico me dijo que ten&iacute;a que estar seis meses sin hablar para recuperar la voz. Solo me quedaba ir a luchar, porque est&aacute;bamos todos movilizados y si no trabajabas ten&iacute;as obligaci&oacute;n militar. No es que tuviera miedo, pero no estaba de acuerdo. Entonces consegu&iacute; un permiso de Radio Sarajevo para pasar un a&ntilde;o en Espa&ntilde;a y tambi&eacute;n consegu&iacute; un permiso para salir por el t&uacute;nel, el T&uacute;nel de la vida, que era la &uacute;nica salida. El t&uacute;nel pasaba por debajo de la pista del aeropuerto y por ah&iacute; se pasaban armas y alimentos, el cable de la luz y a veces sal&iacute;an personas, aunque normalmente no estaba abierto para los civiles.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi mujer siempre dice que la mayor decepción de su vida fue el comportamiento de la comunidad internacional al principio de la guerra, porque solo pensaron en paliar, no en prevenir. Ellos podrían haber prevenido.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo fue salir por el t&uacute;nel?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo que ese d&iacute;a llegu&eacute; y estaba cerrado porque ten&iacute;a que pasar una dotaci&oacute;n de la Armija, el ej&eacute;rcito, y la gente se acumulaba en la entrada. Lleg&oacute; un momento en el que creo que hab&iacute;a casi 1.000 personas, as&iacute; que los serbios pod&iacute;an o&iacute;rnos y con una bomba podr&iacute;an habernos matado. Pero a las 11 de la noche por fin nos dejaron pasar. Era diciembre, hab&iacute;a mucho barro y el agua nos llegaba casi por las rodillas. Pasamos corriendo y agachados los 850 metros del t&uacute;nel. Era una estampida, si te ca&iacute;as te pisaban. Luego cruzamos un campo corriendo porque hab&iacute;a visibilidad y te pod&iacute;an matar, pero afortunadamente esa noche hab&iacute;a una niebla muy espesa. Y luego subimos un monte y al otro lado estaba el autocar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo fueron los primeros a&ntilde;os en Espa&ntilde;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Trabajamos de todo al principio y yo tuve una columna en <em>El Peri&oacute;dico de Catalunya </em>durante tres a&ntilde;os. Tambi&eacute;n cogimos el bar del Centre Esportiu de l&rsquo;Escala, un bar social. Me cost&oacute; a&ntilde;os y a&ntilde;os salir adelante. En ese tiempo tambi&eacute;n di muchas conferencias y charlas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted perdi&oacute; a su hermana Jadranka en el bombardeo de Markale de febrero de 1994. Dice en el documental</strong><em><strong> Good night, Sarajevo</strong></em><strong> que la masacre de Markale comenz&oacute; a cambiar el tercio de la guerra porque el mundo comenz&oacute; a tomar conciencia de lo que estaba pasando &iquest;Tienen las principales potencias una deuda con Bosnia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi mujer siempre dice que la mayor decepci&oacute;n de su vida fue el comportamiento de la comunidad internacional al principio de la guerra porque solo pensaron en paliar, no en prevenir. Ellos podr&iacute;an haber prevenido. Cuando quisieron reaccionar y hablar de una futura entrada en la Uni&oacute;n Europea, Milo&scaron;evi&#263; y Tudjman ya se hab&iacute;an reunido para repartirse Bosnia. Y lo que hicieron Europa y Estados Unidos con los Acuerdos de Dayton en 1995 podr&iacute;an haberlo hecho antes de que hubiese m&aacute;s matanzas. La limpieza &eacute;tnica siempre fue algo preparado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se ha hablado mucho de la guerra de Bosnia, pero no tanto sobre sus causas. &iquest;Hemos simplificado lo que ocurri&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Puede ser. Hab&iacute;a una herencia muy dura de los nacionalismos que chocaban en los Balcanes ya en el Imperio austro-h&uacute;ngaro, aunque fue en la Segunda Guerra Mundial cuando todo estall&oacute;. A veces se olvida que hab&iacute;a perdedores de la guerra, los colaboracionistas <em>chetniks</em> (ultranacionalistas serbios) y los <em>ustachas</em> (ultranacionalistas croatas), que eran terribles, y todo esto acab&oacute; saliendo despu&eacute;s de la muerte de Tito. &Eacute;l ten&iacute;a controlado este ultranacionalismo, y adem&aacute;s hizo un pa&iacute;s federal y bastante importante, y los nacionalismos en parte quedaron sepultados porque mucha gente se sent&iacute;a orgullosa de vivir en Yugoslavia.&nbsp;
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                    alt="Minić ha escrito Bienvenido a Sarajevo, hermano (2012) y La vida y la muerte de Yugoslavia (2017), y ha protagonizado el documental Good night, Sarajevo (2014)."
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            <span class="title">
                Minić ha escrito Bienvenido a Sarajevo, hermano (2012) y La vida y la muerte de Yugoslavia (2017), y ha protagonizado el documental Good night, Sarajevo (2014).                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>La hist&oacute;rica diversidad de Bosnia, y especialmente de la capital, se trunc&oacute; en los 90. &iquest;Cree que de verdad hab&iacute;a una buena convivencia antes de la guerra o posteriormente se ha idealizado?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bosnia es un territorio en el que se convivi&oacute; durante siglos hasta la Segunda Guerra Mundial, cuando se hicieron barbaridades. Eso se acumul&oacute;, y si t&uacute; luego a la gente le provocas el miedo a que la exterminen, todo se rompe, y llega el momento en que tu mejor amigo se pasa al lado agresor, como mi amigo Novo, que muri&oacute; como soldado del ej&eacute;rcito serbobosnio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero en Sarajevo antes de la guerra hab&iacute;a un 33% de matrimonios mixtos. Por ejemplo, mi madre lleg&oacute; a Sarajevo durante la Segunda Guerra Mundial desde un pueblo de Herzegovina, y mi padre era de Montenegro y hab&iacute;a estudiado en Belgrado, pero particip&oacute; en la liberaci&oacute;n de Sarajevo de 1945 como comandante de los partisanos. Yo no dir&iacute;a que hemos idealizado despu&eacute;s esa convivencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay jóvenes que no saben lo que pasó. Cada dos por tres hay pequeños incidentes. En Republika Srpska no se reconoce lo que pasó en Srebrenica como genocidio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Considera que los Acuerdos de Dayton fueron unos buenos acuerdos de paz?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mira, como acuerdos de paz, si hablamos de parar la guerra, sirvieron. Pero en lo que se convirtieron no sirve. No pensaron en el despu&eacute;s y ahora la constituci&oacute;n bosnia prev&eacute; una separaci&oacute;n institucional para siempre. &iquest;Qu&eacute; es eso de tener un pa&iacute;s dividido? Republika Srpska, de mayor&iacute;a serbia, tiene el 49% del territorio. &iquest;Por qu&eacute;? Si los serbios son el 30% de la poblaci&oacute;n. No es muy justo, y adem&aacute;s esto no existe en ning&uacute;n otro lugar del mundo. Bosnia ahora, desde la guerra, es una caricatura de un Estado. Una chapuza. Ahora los croatas piden un cambio en la ley para tener una entidad propia, pero nadie quiere hablar de un nuevo acuerdo para convertir Bosnia en un pa&iacute;s sin separaciones &eacute;tnicas. Dayton es intocable en eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De hecho, en los &uacute;ltimos meses han revivido las tensiones nacionales, desde que el l&iacute;der serbobosnio Milorard Dodik comenz&oacute; a dar pasos para una supuesta escisi&oacute;n de la Rep&uacute;blica Srpska. &iquest;Coincide con las afirmaciones de que es el momento m&aacute;s delicado desde la guerra?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre he cre&iacute;do que la guerra no estaba acabada. Alargar el fantasma de la guerra es una forma de postergarse en el poder. No s&eacute; hasta d&oacute;nde llegar&aacute; Dodik, pero coincido en que no hemos estado nunca tan cerca de una guerra como ahora. La gente est&aacute; harta, pero tambi&eacute;n se han hecho discursos que hacen olvidar la verdad. En cada territorio se cuenta una cosa y hay hay j&oacute;venes que no saben de verdad lo que pas&oacute;. Cada dos por tres hay peque&ntilde;os incidentes: pintadas de Mladi&#263; y Karad&#382;i&#263;, c&aacute;nticos en campos de f&uacute;tbol como que se repetir&aacute; Srebrenica tres veces m&aacute;s, y cosas as&iacute;. En Republika Srpska no se reconoce lo que pas&oacute; en Srebrenica como genocidio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que alguna vez Sarajevo volver&aacute; a ser esa ciudad diversa que usted recuerda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil porque los serbios no vuelven, se concentran en Republika Srpska, y los croatas se concentran en Herzegovina. Los musulmanes tienen tanta mayor&iacute;a que eso dif&iacute;cilmente cambiar&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Le he escuchado decir alguna vez que nunca volver&aacute;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre he estado enamorado de Sarajevo y al principio s&iacute; que pensaba en volver, pero cada vez era m&aacute;s dif&iacute;cil: mis hijos se adaptaron enseguida, perd&iacute; el trabajo en Radio Sarajevo porque el permiso para estar en Espa&ntilde;a era solo de un a&ntilde;o y no pudieron alargarlo, y encontr&eacute; trabajo aqu&iacute;. Un d&iacute;a me despert&eacute; por la ma&ntilde;ana, con la piel de gallina, y me dije: Boban, t&uacute; no volver&aacute;s jam&aacute;s a Sarajevo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Celia Castellano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/boban-minic-exlocutor-radio-sarajevo-habia-dias-trabajaba-40-horas-bombardeos_128_8718595.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Feb 2022 22:02:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Boban Minić, exlocutor de Radio Sarajevo: "Había días en los que trabajaba 40 horas por los bombardeos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bosnia,Guerra de los Balcanes,Radio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Damir Ovčina, autor bosnio: "No somos especiales por ser víctimas, no nos podemos quedar ahí"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/damir-ovcina-autor-bosnio-no-especiales-victimas-no-quedar_128_8513987.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05911db9-b239-46b7-83a9-00497e3a4c80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x996y893.jpg" width="1200" height="675" alt="Damir Ovčina, autor bosnio: &quot;No somos especiales por ser víctimas, no nos podemos quedar ahí&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A punto de cumplirse 30 años del inicio de la guerra de Bosnia, se publica en español la novela 'Plegaria en el asedio', que ya se ha convertido en un fenómeno editorial en su país</p><p class="subtitle">Bosnia, al borde de la ruptura por las tensiones nacionalistas</p></div><p class="article-text">
        El barrio de Grbavica es una de las zonas de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/sarajevo-memoria-horror-formato-comic_1_6297946.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sarajevo</a> en la que m&aacute;s se percibe la huella de la <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/guerra-bosnia-trabajador-comision-europea-refugiado_1_6067481.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">guerra de Bosnia</a>. Los edificios con impactos de artiller&iacute;a lo convierten en casi un oasis en una ciudad que intenta mirar al futuro, pese a <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/bosnia-borde-ruptura-tensiones-nacionalistas_1_8454233.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la nueva fase de ret&oacute;rica nacionalista</a> en la que est&aacute; entrando el pa&iacute;s y la maniobra militar de la Republika Srpska de finales de octubre, algo que ha despertado el miedo a un nuevo conflicto abierto. Damir Ov&#269;ina (Sarajevo, 1973) lo conoce bien. Ten&iacute;a apenas 18 a&ntilde;os cuando Grbavica fue ocupada por las fuerzas serbobosnias. Era primavera de 1992, comenzaba un asedio a la ciudad de cuatro a&ntilde;os que dej&oacute; m&aacute;s de 10.000 muertos civiles e innumerables violaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Dos d&eacute;cadas despu&eacute;s, Ov&#269;ina public&oacute; una novela basada en sus propias vivencias que fue un &eacute;xito apabullante en su pa&iacute;s, y le vali&oacute; la comparaci&oacute;n con autores de la talla de Vasili Grossman o Imre Kert&eacute;sz, y el premio Mirko Kova&#269;. Ahora, su novela ha sido traducida al espa&ntilde;ol como <a href="https://automaticaeditorial.com/plegaria-en-el-asedio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Plegaria en el Asedio</a> (Autom&aacute;tica Editorial). Un relato de 700 p&aacute;ginas de frases cortas y secas, de un laconismo que tensiona, y tan realista que ya hay quien ha dado por hecho que el protagonista del libro es su mismo autor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su novela, el protagonista va a visitar a una amiga al barrio de Grbavica y no puede volver a su casa de Dobrinja en cuatro a&ntilde;os. Todo pasa muy r&aacute;pido, pero ya hab&iacute;a tensiones desde hac&iacute;a meses, tras el refer&eacute;ndum de independencia de Bosnia y la proclamaci&oacute;n de la Republika Srpska. Ya sonaban tambores. &iquest;Se esperaba que sucediese as&iacute;?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, e igual que a m&iacute; le pas&oacute; a mucha gente. De hecho, para m&iacute; no ha sido una parte f&aacute;cil de describir en el libro. Recuerdo que el 1 de mayo de 1992 yo volv&iacute;a de la ciudad hacia mi casa y por primera vez vi a la polic&iacute;a serbia haciendo controles y parando el autob&uacute;s, y por alguna raz&oacute;n me dejaron pasar. Al d&iacute;a siguiente, ya no pude volver al centro de la ciudad. La polic&iacute;a comenz&oacute; a montar <em>check points</em>, se empezaron a desplegar m&aacute;s efectivos con ametralladoras que te hac&iacute;an bajar del autob&uacute;s. El mensaje estaba claro: nosotros controlamos la situaci&oacute;n, controlamos la zona. En realidad todo estaba ah&iacute;, porque en Croacia ya hab&iacute;a pasado, y una parte de mi yo de 18 a&ntilde;os hac&iacute;a d&iacute;as que sab&iacute;a que pasaba algo en Sarajevo, pero no ten&iacute;amos la suficiente imaginaci&oacute;n como para ver que acabar&iacute;amos en ese punto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace poco le&iacute; un art&iacute;culo en el que se asum&iacute;a que todo lo que le ocurri&oacute; a su protagonista le pas&oacute; a usted. La novela est&aacute; basada en su experiencia pero, por lo que dice, entiendo que no se qued&oacute; atrapado en el barrio de Grbavica. &iquest;Estuvo en un pelot&oacute;n de trabajo enterrando cad&aacute;veres?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, yo pude volver a Dobrinja y no estuve en un pelot&oacute;n de trabajo. Lo he usado en la novela porque s&iacute; que es algo real, esta gente exist&iacute;a. Trabajaban en diversas zonas de Grbavica, enterrando cad&aacute;veres, cavando trincheras o fortificando. Eran pr&aacute;cticamente esclavos, al que no trabajaba se le pegaba un tiro. Yo quer&iacute;a escribir una historia real, ten&iacute;a una responsabilidad. Si llevo ese peso sobre los hombros, necesito saber qu&eacute; pasa, sumergirme en la verdad tanto como pueda. Esto pas&oacute; y pas&oacute; as&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; escogi&oacute; Grbavica como escenario principal?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque Grbavica es una gran historia de nuestras vidas. Una historia sobre qui&eacute;nes somos y lo que se supon&iacute;a a lo que deb&iacute;amos enfrentarnos. Es casi una met&aacute;fora de ser culpable sin motivo. Condenados a muerte en nuestra propia ciudad y en nuestro propio barrio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ninguno de sus personajes tiene nombre, ni siquiera el propio protagonista, excepto algunos de los oficiales del ej&eacute;rcito.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los nombres desenmascaran la historia. La hacen menos interesante para mi tipo de narraci&oacute;n. Yo quer&iacute;a mostrar a las personas y que los lectores las nombraran ellos mismos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su novela no se pierden de vista las relaciones, im&aacute;genes luminosas entre las narraciones descarnadas y la constante referencia a las r&aacute;fagas de Vraca. &iquest;C&oacute;mo se sigue viviendo as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo que tuve un periodo corto de emociones muy oscuras, pero mi objetivo era moverme, no estar quieto, o aquello me destruir&iacute;a. En la guerra mucha gente se deprimi&oacute;, es algo muy com&uacute;n en mi generaci&oacute;n, aunque no se habla mucho de eso. Pero la gente tambi&eacute;n busca herramientas para seguir viviendo: hay quien transporta a otras personas, hay quien hace flexiones. Yo buscaba libros, los le&iacute;a tanto como pod&iacute;a. Primero le&iacute;a los de casa, luego los de una peque&ntilde;a biblioteca que ten&iacute;a cerca. Me dedicaba a leer, estudiar y llevar agua, e intentaba pensar en no morir. Pensaba en mi futura boda y cosas as&iacute;. Era una forma de decir &ldquo;no me quitar&eacute;is nada m&aacute;s&rdquo;. En Sarajevo se hac&iacute;an muchas cosas para mantener la vida: pases de modelo, conciertos, teatro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Narrativamente parece interesarle m&aacute;s la vida que la muerte.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; tenemos una industria de la literatura que me despierta muy pocos sentimientos. Se presentan a las v&iacute;ctimas, quien dispar&oacute; a qui&eacute;n, qui&eacute;n muri&oacute;. Tiene muy poco inter&eacute;s. No somos especiales por ser v&iacute;ctimas, no nos podemos quedar ah&iacute;. Es m&aacute;s interesante hablar de c&oacute;mo se sigue viviendo y la ficci&oacute;n es un buen mecanismo para hacerlo.&nbsp;
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                    alt="Ovčina delante del estadio  del FK Željezničar del barrio de Grbavica, principal frente de guerra durante el asedio de la ciudad."
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                Ovčina delante del estadio  del FK Željezničar del barrio de Grbavica, principal frente de guerra durante el asedio de la ciudad.                            </span>
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        <strong>El l&iacute;der serbobosnio Milorad Dodik ha amenazado con separar las instituciones de la Republika Srpska y crear un ej&eacute;rcito propio. En 2022 hay elecciones generales. Naciones Unidas ha alertado de una posible desestabilizaci&oacute;n del pa&iacute;s. &iquest;Cree que es una amenaza real? </strong>
    </p><p class="article-text">
        La idea de Dodik no es un capricho vac&iacute;o. Es real. Los que apoyan esta idea tratan de encontrar la forma de establecer un mayor territorio solo para ellos. Sea con armas o con documentos. El nacionalismo es fuerte pero sin tensi&oacute;n va perdiendo. T&uacute; vas al lado de mayor&iacute;a serbia y hay una relaci&oacute;n cordial, la gente tiene relaciones. Pero el conflicto es posible porque la cuesti&oacute;n territorial no est&aacute; resuelta, y en esto nunca nos vamos a poner de acuerdo. Personalmente, no creo que pase nada, es dif&iacute;cil empezar una guerra, pero desde hace un tiempo he comenzado a ver propaganda y referencias a la guerra. Estoy medianamente preocupado, estoy expectante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los Balcanes, y especialmente Bosnia y Herzegovina, han sido estereotipados por Occidente como una zona salvaje, b&aacute;rbara, donde la gente c&iacute;clicamente comienza a matarse porque s&iacute;. &iquest;Puede la literatura ayudar a cambiar esa imagen?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es cierto, estamos muy estereotipados, sobre todo por Europa, y no creo que esto est&eacute; cambiando, creo que va a peor. Estos d&iacute;as la situaci&oacute;n no ayuda. Los Balcanes se han mistificado y demonizado. Es muy cruel, y con ello habr&aacute; quien tenga una excusa para apostar por una soluci&oacute;n simple y radical: separar bosnios musulmanes, croatas y serbios porque, ya veis, juntos tienen conflictos. Pero s&iacute; que creo que la literatura puede ayudar a modificar esa imagen. La idea m&aacute;s fuerte que existe es el arte. Es en el arte donde encontramos la explicaci&oacute;n de experiencias hist&oacute;ricas. Por medio de la literatura entramos en un pa&iacute;s. Yo espero que alguien lea mi libro, o cualquier libro de un autor de aqu&iacute;, y no le parezca una locura nacer en Bosnia. Eso s&iacute;, depende de nosotros.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Plegaria en el asedio</strong></em><strong> es una novela muy extensa repleta de detalles. El protagonista ordena por n&uacute;meros el tipo de informaci&oacute;n que le va llegando en un diario que mantiene escondido. &iquest;Era su forma de preservar el recuerdo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante el asedio yo no llevaba ning&uacute;n diario, desgraciadamente. Tengo un recuerdo muy fuerte de una frase que escribi&oacute; Dostoievski: &ldquo;Debes de ser un imb&eacute;cil para escribir un diario&rdquo;. Pero durante la guerra mucha gente llegaba desde diferentes partes de la ciudad y te explicaba de todo, lo peor que te puedas imaginar. Se abr&iacute;an con mucha facilidad y hubo historias que se me quedaron grabadas, especialmente las que hab&iacute;an ocurrido en los lugares que yo conoc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; m&eacute;todos utiliz&oacute; para trabajar la novela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando comenc&eacute; a escribir us&eacute; mucho la l&oacute;gica: qu&eacute; pudo ocurrir en este edificio, cu&aacute;nto tiempo cuesta recorrer esta distancia, cu&aacute;ntos apartamentos hay en un bloque, o qu&eacute; parte de este edificio era accesible sin que los serbios te viesen. He usado casi un m&eacute;todo matem&aacute;tico. Me he ido a esos escenarios, me he sumergido y he tomado la perspectiva de mi protagonista, porque si te equivocas en eso no eres cre&iacute;ble. Es como si llevase una c&aacute;mara conmigo todo el tiempo con una &uacute;nica perspectiva. Lo que no pod&iacute;a ver, no lo usaba. Tambi&eacute;n segu&iacute; document&aacute;ndome y hablando con gente, aunque entonces fue m&aacute;s dif&iacute;cil, no todo el mundo quer&iacute;a hablar conmigo, hab&iacute;a gente que me dec&iacute;a &ldquo;no lo recuerdo, adi&oacute;s&rdquo;.&nbsp;
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                El escritor Damir Ovčina.                            </span>
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        <strong>Tiene un estilo muy directo y muy sobrio. &iquest;Por qu&eacute; esta forma? &iquest;Le preocupa que le aleje de una parte de los lectores?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El estilo directo es en lo que creo y es el &uacute;nico que tengo. Mi idea de literatura es encontrar un ritmo. En la segunda novela que acabo de publicar en Bosnia, que es sobre el mismo personaje 20 a&ntilde;os m&aacute;s tarde, soy m&aacute;s radical, evito las comas. Cuando t&uacute; hablas, hablas sin estos s&iacute;mbolos, y yo quiero hacer una escritura que se parezca tanto como sea posible al habla. Y no s&eacute; en Espa&ntilde;a, pero aqu&iacute; a muchos les gusta mi primer libro porque lo que leen es verdad, las frases son verdad. Pero no me preocupa mucho el n&uacute;mero de lectores. Hay millones de libros en el mundo y muchos son mediocres. Tambi&eacute;n debes de tener suerte para llegar a los lectores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la novela no falta el humor, algo muy com&uacute;n en Bosnia, especialmente un humor muy negro. &iquest;Es una forma de sobreponerse?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El humor es nuestra habilidad para pensar. Para ser superior a aquello que nos ataca. La vida est&aacute; llena de humor. La literatura no tanto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El asedio de Sarajevo termin&oacute; a principios de 1996, pero usted no public&oacute; la novela hasta 2016. &iquest;Por qu&eacute; no antes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de que mi escritura no era suficientemente buena. Una novela es algo complicado y yo quer&iacute;a hacer un libro que compitiera con los mejores. En el f&uacute;tbol t&uacute; juegas muchos partidos, pero en la literatura el trabajo malo ah&iacute; se queda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Quer&iacute;a ser escritor antes de la guerra o la guerra le convirti&oacute; en uno? &iquest;Qu&eacute; le influy&oacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, quer&iacute;a ser escritor desde que iba al instituto. Probablemente me influy&oacute; mucho una estanter&iacute;a de libros en casa de mis padres. Recuerdo que los libros eran de diferentes colores: ten&iacute;amos Selimovi&#263; en verde claro, Dostoievski en azul, la literatura americana en rojo. Todo era una tentaci&oacute;n. Crecer entre libros me dio una idea de m&iacute; mismo. Eso me hizo escritor. Pero la guerra me hizo m&aacute;s fuerte y m&aacute;s sensible al mismo tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; sinti&oacute; cuando acab&oacute; el asedio de Sarajevo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que no necesitaba seguir leyendo para vivir.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Celia Castellano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/damir-ovcina-autor-bosnio-no-especiales-victimas-no-quedar_128_8513987.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Nov 2021 21:51:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Damir Ovčina, autor bosnio: "No somos especiales por ser víctimas, no nos podemos quedar ahí"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bosnia,Balcanes,Literatura]]></media:keywords>
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