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    <title><![CDATA[elDiario.es - Vanessa Montfort]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/vanessa-montfort/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Vanessa Montfort]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Fernando Marías, el autor que escribía en la niebla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/fernando-marias-autor-escribia-niebla_1_8723460.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a3f23a8-764e-4f00-a8e9-5ba8204b53b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fernando Marías, el autor que escribía en la niebla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor ha fallecido a los 63 años. Su amiga, la también escritora y dramaturga Vanessa Montfort, lamenta la pérdida del "hombre de los ojos grises" que utilizó la palabra para "hacer un mundo más justo"</p><p class="subtitle">Muere el escritor Fernando Marías a los 63 años</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Se nos ha ido el escritor de los ojos grises, el de los principios sublimes, el que se compadec&iacute;a de la soledad de los monstruos y de los diferentes, el que exorcizaba la maldad y la tristeza en la ficci&oacute;n para dejarnos una realidad m&aacute;s justa en la que poder respirar, el buscador de talentos femeninos, el orador brillante que hac&iacute;a a los j&oacute;venes enamorarse de los libros. Para los que tuvimos la fortuna de tenerlo tan cerca, se nos ha fundido el faro que nos alumbraba el camino, al que todos se acercaban como perdidas mariposas nocturnas. Y ahora te imagino como t&uacute; mismo escribiste al final de </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>Esta noche morir&eacute;: </em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">&ldquo;Una alta silueta blanca, alej&aacute;ndose entre la niebla con lenta, casi irreal elegancia, como si flotara dos cent&iacute;metros por encima de la sucia capa de nieve que cubre de fr&iacute;o la solitaria noche de la ciudad&rdquo;. Esta ciudad, este Madrid que disfrutabas y amabas tanto, y que te llora desde la media noche de ayer.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Solo unos minutos despu&eacute;s de que </span><a href="https://www.eldiario.es/cultura/muere-escritor-fernando-marias-63-anos_1_8721772.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">empez&aacute;ramos a comunicar su partida</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> o, como lo ha llamado nuestro com&uacute;n amigo F&eacute;lix Palma, &ldquo;ese despiste de Dios&rdquo;, una hemorragia de mensajes ha inundado mi tel&eacute;fono, las redes y la prensa con cientos de historias que parecen escritas por el mismo autor con distintos personajes: c&oacute;mo Fernando les ayud&oacute; a publicar, c&oacute;mo les apoy&oacute; con sus charlas para remontar su librer&iacute;a, o les dio su primer trabajo como ilustradores o fot&oacute;grafos, c&oacute;mo se invent&oacute; proyectos literarios para que pagaran el alquiler. Porque para Fernando Mar&iacute;as, la literatura traspasaba la frontera de los libros. La palabra era acci&oacute;n y movilizaci&oacute;n. Una herramienta para hacer un mundo m&aacute;s justo. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Ya no quer&iacute;a ganar m&aacute;s premios &ndash;contaba con el Nadal por </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>El ni&ntilde;o de los coroneles</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, el Ateneo de Sevilla con </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>La mujer de las alas grises </em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">o el Biblioteca Breve con </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>La isla del padre</em></span>&ndash;<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, y no es que hubiera perdido la ilusi&oacute;n, es que ya lo hab&iacute;a vivido y su fascinaci&oacute;n por la vida necesitaba siempre nuevas aventuras. Tampoco quer&iacute;a grandes lanzamientos si eso supon&iacute;a renunciar a su libertad creativa: &ldquo;La libertad es lo &uacute;nico que tiene un escritor&rdquo;, sol&iacute;a decirme, &ldquo;lo &uacute;nico importante es tener un buen libro&rdquo;. Por eso las tramas de sus primeras novelas son brutalmente originales y valientes, y las reflexiones de las &uacute;ltimas un exorcismo y un disparo certero y honesto al coraz&oacute;n. Capaz de describir la violencia con las palabras m&aacute;s crudas y de dotar al mismo tiempo a los personajes de una ternura inmensa, este a&ntilde;o se atrevi&oacute; a exorcizar a su fantasma en </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>Arde este libro. </em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">A la</span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em> </em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">vez cumpl&iacute;a su sue&ntilde;o de volver al teatro tras nuestra primera aventura teatral juntos con la compa&ntilde;&iacute;a </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>Hijos de Mary Shelley.</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> All&iacute;, sobre ese escenario del Teatro Mar&iacute;a Guerrero del que no quer&iacute;a volver a bajarse, volv&iacute; a escuchar al ni&ntilde;o que llevaba dentro suspirar ante su nuevo juguete. Nos queda al menos una &uacute;nica pero brillante prueba del Fernando Mar&iacute;as dramaturgo. Esa primera y p&oacute;stuma adaptaci&oacute;n teatral de </span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;"><em>Los santos inocentes</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">, que nacer&aacute; este mes de abril y vivir&aacute; por &eacute;l.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Cu&aacute;ntos libros, pel&iacute;culas, festivales y proyectos se quedan atrapados en tu mente y en tu port&aacute;til; cu&aacute;ntas promesas literarias por apoyar, cu&aacute;ntas obras de teatro, cu&aacute;ntos amigos hu&eacute;rfanos&hellip; porque el hueco que dejan los que se van est&aacute; en proporci&oacute;n al lugar que ocupan en tu vida, y en la m&iacute;a ahora hay un vac&iacute;o que hace eco: el de tus pasos largos y elegantes; el de tu voz sazonada de una iron&iacute;a dulce, tus risas que desdramatizaban la vida, tu cr&iacute;tica hacia la desigualdad, tu apoyo constante.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Hace menos de una semana te envi&eacute; la foto de esa tacita que me trajiste hace veintitantos a&ntilde;os de la calle de los escritores de Mosc&uacute;, para animarme a terminar mi primera novela. Entonces yo solo so&ntilde;aba con ser novelista y t&uacute; hab&iacute;as ganado el Premio Nadal. En su interior hay una frase de Oscar Wilde que por primera vez veo que te describe: &ldquo;Un so&ntilde;ador es aquel que solo puede encontrar el camino a casa a la luz de la luna&rdquo;. Por eso, mi querido Fernando, te hemos perdido demasiado pronto. Porque en estos tiempos hay demasiada niebla. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Es cierto, el mundo sin ti pierde intensidad. Pero he sentido a trav&eacute;s de todos esos mensajes que durante tus 63 a&ntilde;os de vida, viviste tanto, tan bien, y contagiaste tu luz a tantos otros, que ahora que te has ido se ha convertido en un rayo constante&hellip; Gracias por haberle dado sentido a la palabra amigo. Es cierto, la vida es menos emocionante sin tu mente creadora, capaz de reclutarnos para seguirte all&aacute; donde fueras. Pero donde vas ahora no podemos seguirte&hellip; Llevabas raz&oacute;n cuando me dijiste que la melancol&iacute;a es ese dolor del que no saben escapar los adultos. </span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Vanessa Montfort]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Feb 2022 09:13:58 +0000]]></pubDate>
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