<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Aldo Conway]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/aldo-conway/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Aldo Conway]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1038300/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Volver a casa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/volver-casa_129_13645072.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a405cffa-3595-4015-9a17-886951fdb720_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Volver a casa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A veces es mejor silbar la melodía más pegadiza que uno se sabe que entonar el cántico gregoriano del apocalipsis junto al resto de agoreros, cenizos y gente sabida de todo. A veces es mejor ser uno mismo cuando todo se está hundiendo</p></div><p class="article-text">
        Pasa que vuelvo a casa. Pasa que bajo del avi&oacute;n y leo que Alguien, en may&uacute;sculas porque, probablemente, ese Alguien tenga nombre de pa&iacute;s, ha advertido de amenazas de bomba en vuelos europeos; pasa que no es el m&iacute;o y respiro aliviado, porque ya era suficiente odisea con el eterno caminar arrastrando una maleta, la inmutable agon&iacute;a del rued&iacute;n contra las baldosas, con el subir y bajar de ascensores, andenes y el cruzar de puertas autom&aacute;ticas, como para enfrentarme a un atentado terrorista o, peor a&uacute;n, a un retraso del avi&oacute;n. Pasa que llegamos a Alicante, que recogemos un bonito coche de alquiler, que remontamos la vega del Segura como truchas sobre el asfalto; que saltamos al bordillo en Santiago el Mayor y que subimos por el ascensor, esta vez s&iacute;, por &uacute;ltima vez, acompa&ntilde;ados del atribulado, inacabable y nimbado de exasperaci&oacute;n arrastrar de las maletas. Pasa que vuelvo a casa.
    </p><p class="article-text">
        Pasa que me siento, como todas las semanas, a escribir esta columna y pasa, como pasa todas las semanas, que siento un irresistible e irrefrenable impulso por escribir cualquier chorrada neocostumbrista, tardobarroca o incluso epop&eacute;yica y la negrura del contexto me corrige. Pasa que, una vez m&aacute;s, siento que desperdicio las pilas de este peque&ntilde;o altavoz, del meg&aacute;fono de mano que con tanta generosidad pusieron en ella los responsables de esta secci&oacute;n, si busco los tres pies al gato y vuelvo a escribir sobre las obras de enfrente de casa o sobre la pulsi&oacute;n clept&oacute;mana de la lavadora y su relaci&oacute;n casi objetof&iacute;lica con mis calcetines, porque el escenario reclama, exige, reivindica, que me siente a analizar encuestas, discursos y panoramas pol&iacute;ticos y que hable de Trump, de Talarico, de Feij&oacute;o &mdash;ay, el chisgarab&iacute;s de Feij&oacute;o&mdash; o de cuant&iacute;simo zanguango hay, que dir&iacute;a mi t&iacute;a Menchi, &ldquo;con pelos en los huevos ya&rdquo;, decidiendo mi futuro porque yo solo soy uno y ellos son un mogoll&oacute;n y tienen todos doce a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Pasa que uno es resistente a sus impulsos, y pasa que si puedo estar seis meses apenas &mdash;este &ldquo;apenas&rdquo; dar&iacute;a para otra columna&mdash; sin fumar, puedo aguantar al analista que crece en mi interior como una inflamaci&oacute;n entre las costillas y hacer lo que mejor se me suele dar, que es escribir sobre escribir. Y lo hago, porque pasa que casi tiene m&aacute;s m&eacute;rito a veces ser el violinista del Titanic que el tipo del equipo de rescate, si es que lo hubo &mdash;siempre me duermo viendo pel&iacute;culas&mdash;, el capit&aacute;n del barco o el gafotas pedante que siempre tiene un <em>lo que sea</em> que decir. A veces es mejor silbar la melod&iacute;a m&aacute;s pegadiza que uno se sabe que entonar el c&aacute;ntico gregoriano del apocalipsis junto al resto de agoreros, cenizos y gente sabida de todo. A veces es mejor ser uno mismo cuando todo se est&aacute; hundiendo y ser el que dice que hay tiempo de comer de sobra mientras los cielos se vuelven rojos y el relinchar de los caballos acorazados se acerca galopante.
    </p><p class="article-text">
        Pasa que, aunque el mundo se acabe, la casa est&aacute; hecha un desastre, y pasa que con qu&eacute; cara se puede uno preocupar del Estado de la Naci&oacute;n si ignora abiertamente el lamentable Estado del Sal&oacute;n; pues con las letras, casi que pasa lo mismo: con qu&eacute; cara me miro al espejo, con qu&eacute; dedos escribo estas l&iacute;neas, si pongo un bozal a mi voz interior y finjo que lo que pasa ah&iacute; fuera es m&aacute;s importante que lo que se cuece dentro; si hay m&aacute;s urgencia en renovar las almohadas que el Consejo de Ministros, porque uno no reposa la cabeza en Carlos Cuerpo, porque total, qu&eacute; m&aacute;s da, si uno utiliza, de vez en cuando, el micr&oacute;fono que tiene para cantar una canci&oacute;n. Una canci&oacute;n despreocupada, aunque sea solo una vez, aunque pueda ser la &uacute;ltima.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/volver-casa_129_13645072.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Nov 2026 21:22:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a405cffa-3595-4015-9a17-886951fdb720_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="87130" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a405cffa-3595-4015-9a17-886951fdb720_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="87130" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Volver a casa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a405cffa-3595-4015-9a17-886951fdb720_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No es lo mismo Puente que Mazón (aunque debería dimitir igual)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-puente-mazon-deberia-dimitir-igual_129_13628269.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11f16084-2446-4029-a216-071296584ada_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No es lo mismo Puente que Mazón (aunque debería dimitir igual)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si Puente dimite, al PP se le acaba el único argumento que tiene preparado y tendrá que entrar en lo demás, que es donde peor se maneja, porque tendrá que hablar de Angrois, cuando estaban en el Gobierno, y señalaron al maquinista y rechazaron una y otra vez la comisión de investigación que reclamaban las víctimas</p></div><p class="article-text">
        No creo que &Oacute;scar Puente tenga culpa de lo que ha ocurrido en Urda, de la misma manera que tampoco es el culpable de lo que pas&oacute; en Adamuz el pasado mes de enero. Estoy seguro de que el ministro de Transportes lo est&aacute; pasando verdaderamente mal con esto, porque este ministro, estoy bastante seguro de ello, no es una mala persona. M&aacute;s all&aacute; de sus exabruptos y manera de confrontar en redes sociales, es un tipo, al menos me lo parece a m&iacute;, al que verdaderamente le gusta su trabajo y su ministerio, y que, incluso en momentos como los que vivimos con Adamuz, supo trabajar con ejemplaridad y transparencia, y supo dar la cara cuando todos exig&iacute;amos explicaciones. Pero que algo no sea culpa tuya no quiere decir que no sea tu responsabilidad en &uacute;ltimo t&eacute;rmino. Es decir, que no es lo mismo &Oacute;scar Puente que Carlos Maz&oacute;n, aunque deber&iacute;a dimitir igual.
    </p><p class="article-text">
        Ciento quince muertos en el momento en que escribo esta columna, espero que la cifra no aumente cuando sea publicada, en una misma l&iacute;nea de la alta velocidad, en un mismo a&ntilde;o, es m&aacute;s que suficiente. Es una cifra terror&iacute;fica, y en este momento, las causas son lo de menos: desde un fallo humano &mdash;un argumento, en mi opini&oacute;n, vergonzoso y repugnante al nivel del que se us&oacute; en el accidente de Angrois&mdash; a la infrafinanciaci&oacute;n, pasando por un mantenimiento insuficiente o por unos protocolos que no funcionan cuando tienen que funcionar. Cualquiera de esas causas puede explicar un accidente. Ninguna explica dos accidentes tan de seguido. Dos accidentes en nueve meses, en la misma l&iacute;nea y, por lo que se sabe hasta ahora, por motivos distintos, no los explica un operario ni una soldadura, mucho menos un error humano. Los explica un sistema, y de ese sistema responde alguien.
    </p><p class="article-text">
        El 29 de octubre de 2024, mientras una dana arrasaba la provincia de Valencia, Carlos Maz&oacute;n pas&oacute; la tarde haciendo vete a saber qu&eacute; en El Ventorro y lleg&oacute; tarde a la reuni&oacute;n del Cecopi; murieron m&aacute;s de doscientas personas. Durante un a&ntilde;o estuvo cambiando de versi&oacute;n, escondiendo su agenda y culpando a absolutamente todo el mundo; y lo hac&iacute;a porque, en esta ocasi&oacute;n, buena parte de esos fallecidos eran directamente culpa suya. Acab&oacute; dimitiendo en noviembre de 2025, cuando ya no le quedaba otra salida; Maz&oacute;n debi&oacute; dimitir por lo que hizo, porque su responsabilidad roza el homicidio imprudente. En cambio, &Oacute;scar Puente, deber&iacute;a dimitir por el cargo que ocupa. Deber&iacute;a dimitir porque la responsabilidad pol&iacute;tica es el mecanismo por el que alguien que dirige un sistema asume que ese sistema ha fallado, aunque &eacute;l no haya cometido ning&uacute;n error.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, podemos hablar de lo dem&aacute;s, y adem&aacute;s lo podremos hacer con mayor rigor y profundidad porque la responsabilidad pol&iacute;tica de primera l&iacute;nea ya est&aacute; depurada: podemos hablar de infrafinanciaci&oacute;n, de los problemas de la liberalizaci&oacute;n e, incluso, de seguridad nacional. Espa&ntilde;a dedica a mantenimiento y renovaci&oacute;n solo el 16% de lo que gasta en alta velocidad, frente al 34% de Francia. Lo dem&aacute;s va a obra nueva. Tiene una l&oacute;gica pol&iacute;tica tan sencilla como que cortar una cinta acapara fotos y titulares en peri&oacute;dicos provinciales, mientras que una traviesa cambiada o la mejora de los sistemas seguridad aportan poco r&eacute;dito.
    </p><p class="article-text">
        La liberalizaci&oacute;n de la red ferroviaria ha hecho el resto. Desde 2021, Renfe comparte las v&iacute;as con Ouigo e Iryo. En 2025, la alta velocidad bati&oacute; su r&eacute;cord de viajeros, y hoy los billetes cuestan entre un 38% y un 52% menos que antes de la competencia. Es una buena noticia para quien viaja. Para unas v&iacute;as que no han crecido al mismo ritmo, significa m&aacute;s trenes, m&aacute;s desgaste y menos margen cuando algo falla. En Urda, la aver&iacute;a de se&ntilde;alizaci&oacute;n no dej&oacute; parado un tren, dej&oacute; parados seis trenes.
    </p><p class="article-text">
        Y queda lo que nadie controla. En mayo de 2025, alguien rob&oacute; cable en cinco puntos de esta misma l&iacute;nea, entre Los Y&eacute;benes y Manzaneque, a pocos kil&oacute;metros de donde se ha producido el accidente y que afect&oacute; a unos 10.700 viajeros. Esos cables forman parte de los sistemas de seguridad de la l&iacute;nea, en una zona sin c&aacute;maras llena de puntos ciegos. Nada indica, por ahora, que aquel robo tenga relaci&oacute;n con lo de Urda, pero una red de la que dependen decenas de millones de viajeros al a&ntilde;o no puede tener sus sistemas de seguridad al alcance de cualquiera. Hay much&iacute;simos aspectos de los que podr&iacute;amos hablar, m&aacute;s all&aacute; de las responsabilidades individuales. Tambi&eacute;n, incluso, podr&iacute;amos entrar a hablar qu&eacute; soluciones proponen los que hoy se&ntilde;alan al gobierno, porque querer bajar impuestos y recortar el gasto p&uacute;blico es un ant&oacute;nimo absoluto de querer evitar m&aacute;s tragedias como esta.
    </p><p class="article-text">
        Si Puente dimite, al PP se le acaba el &uacute;nico argumento que tiene preparado y tendr&aacute; que entrar en lo dem&aacute;s, que es donde peor se maneja, porque tendr&aacute; que hablar de Angrois, cuando estaban en el Gobierno, y se&ntilde;alaron al maquinista y rechazaron una y otra vez la comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n que reclamaban las v&iacute;ctimas. Metrovalencia, por otro lado, le recordar&aacute; sus cuarenta y tres muertos y una comisi&oacute;n en las Corts cerrada en falso. Y tambi&eacute;n habr&aacute; quienes les pregunten por qu&eacute; sostuvieron a Maz&oacute;n durante un a&ntilde;o entero, mientras hoy exigen la cabeza de Puente con un entusiasmo predatorio que nunca aplicaron a los suyos. Ese es el &uacute;ltimo servicio que Puente puede prestar y&eacute;ndose: dejar al PP solo delante de su propia historia, porque la derecha entiende perfectamente la diferencia entre culpa y responsabilidad; llevan veinte a&ntilde;os practic&aacute;ndola del rev&eacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-puente-mazon-deberia-dimitir-igual_129_13628269.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Oct 2026 21:17:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/11f16084-2446-4029-a216-071296584ada_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="337300" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/11f16084-2446-4029-a216-071296584ada_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="337300" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[No es lo mismo Puente que Mazón (aunque debería dimitir igual)]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/11f16084-2446-4029-a216-071296584ada_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Accidentes,Accidente de Angrois,PP - Partido Popular,Carlos Mazón,Óscar Puente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cámara de eco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/camara-eco_129_13610439.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a39a3bb7-102d-4e59-aa63-40c04bc61c0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1200y536.jpg" width="1200" height="675" alt="Cámara de eco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El antisanchismo lleva tanto tiempo con las ventanas cerradas que ya no sabe qué tiempo hace fuera, dentro se respira siempre el mismo aire y al cabo de un tiempo uno deja de notar lo cargado que está. Así es como se ha ido construyendo la oposición al gobierno progresista, devolviéndose la voz a sí mismo hasta tomarla por la del país, en tertulias, columnas y editoriales</p></div><p class="article-text">
        Una vez tuve un peluquero con el que me llevaba estupendamente, me sigo llevando aunque &eacute;l ya no sea albacea del poco pelo que me queda, que hace tres a&ntilde;os <a href="https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/barbero-derechas-doy-cuenta-diez-anos-despues_132_10189837.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">me sorprendi&oacute; diciendo que era votante de Vox</a>. Por aquel entonces, m&aacute;s all&aacute; de aquella conversaci&oacute;n que tuvimos a ra&iacute;z de que le contara que iba a cubrir el acto de Yolanda D&iacute;az en la Universidad de Murcia, no volvimos a hablar de pol&iacute;tica. No era tanto una cuesti&oacute;n de rehuir del tema porque no opinamos igual, sino que, en realidad, Adri&aacute;n y yo nunca habl&aacute;bamos de pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Mi mejor amigo, en cambio, ha seguido yendo a cortarse el pelo a su barber&iacute;a todos estos a&ntilde;os y me ha ido contando poco a poco su evoluci&oacute;n, hasta el punto de decirme esta semana que si los peluqueros pusieran una tarifa m&aacute;s cara para pelarte sin tener que escucharlos, se forraban. &ldquo;No puede ser que en cuanto te sientes en la silla, te pongan la cabeza como un bombo, con el PerroSanxe&trade; y con lo mala que est&aacute; la vida&rdquo;, me dec&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Este cambio de tendencia del chaval, que, no me cansar&eacute; jam&aacute;s de repetirlo, es una buen&iacute;sima persona &mdash;tiene menos luces que una ruta de monta&ntilde;a, pero es un tipo estupendo carcomido hasta los cimientos por el algoritmo de TikTok&mdash;, refleja una din&aacute;mica que hace unos a&ntilde;os supon&iacute;a un quebradero de cabeza para las personas que se dedican a estudiar las din&aacute;micas electorales. El votante de Vox era un votante silencioso, que no contestaba a las encuestas, que de alg&uacute;n modo sent&iacute;a cierto pudor a decir en alto su tendencia pol&iacute;tica y por eso Vox era una fuerza muy dif&iacute;cil de medir. Todo eso ha cambiado hoy. Lo que ha cambiado, precisamente, es que el votante de Vox ya no se esconde. Lo dice en la barber&iacute;a, lo dice en TikTok y lo dice cuando le llaman de una empresa demosc&oacute;pica, as&iacute; que hoy es probablemente el votante mejor medido del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Puede ser que llegue el 29 de noviembre y gane la derecha. Y digo puede ser porque en alg&uacute;n momento tendr&aacute;n que ganar, porque las din&aacute;micas democr&aacute;ticas son como son, un constante vaiv&eacute;n de volantazos a uno y otro lado del estrech&iacute;simo espectro pol&iacute;tico, y en alg&uacute;n momento tocar&aacute; un gobierno de derechas, que puede decirse que es tan inevitable como la muerte o la alopecia. Y puede ser que llegue el 29N y gane la derecha, pero a fecha de hoy no lo tengo tan claro.
    </p><p class="article-text">
        Las encuestas recogen una mayor&iacute;a comod&iacute;sima para PP y Vox, que llevan semanas fantaseando con Consejos de Ministros compuestos por los m&aacute;s estridentes paladines de la ilustraci&oacute;n oscura de la que son patrios proveedores, so&ntilde;ando con su desead&iacute;sima enmienda a la totalidad del sanchismo y mirando muebles en Ikea para la salita de estar de Moncloa. Si las encuestas fallan el 29N, y en 2023 fallaron (dieron a PP y Vox una mayor&iacute;a que la noche electoral se qued&oacute; en 170 esca&ntilde;os), el error no estar&aacute; en ese lado de la silla. Estar&aacute; en el contrario: en el del que se sienta, aguanta la chapa, paga la cuenta y se pira sin dar r&eacute;plica porque qu&eacute; pereza tener que discutir cosas elementales con alguien que solo quiere ver el mundo arder.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana, Feij&oacute;o ha confirmado que est&aacute; negociando con Abascal para repartirse el Senado y le ha pedido a Vox que no se presente en las provincias donde no rasca senadores. Cuando Aimar Bretos le pregunt&oacute; este viernes si pactar&iacute;a con la ultraderecha, contest&oacute; que no puede descartar hacer caso a lo que le manden los espa&ntilde;oles, porque &eacute;l es un dem&oacute;crata, que es la manera m&aacute;s larga que existe de decir que s&iacute;, que va a pactar con la ultraderecha. Entre medias le dio tiempo a defender a Milei en fondo aunque no en forma y a opinar que una chica de diecis&eacute;is a&ntilde;os no deber&iacute;a abortar sin conocimiento de sus padres, o sea, sin la coacci&oacute;n de sus padres. El votante mayoritario, por mucho que la burbuja se empe&ntilde;e, se parece bastante m&aacute;s a mi colega que a mi exbarbero; el mayor m&eacute;rito de estos ocho a&ntilde;os de coalici&oacute;n progresista, m&aacute;s que sus pol&iacute;ticas, ha sido fijar unos marcos, ahora inamovibles para una inmensa mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n, como la eutanasia o el aborto. Por eso, adem&aacute;s de ser muy poco inteligente sacar esos temas en campa&ntilde;a electoral, da una muestra clar&iacute;sima de qu&eacute; est&aacute; pasando, o mejor dicho, que lleva pasando ocho a&ntilde;os a la derecha del PSOE.
    </p><p class="article-text">
        El antisanchismo lleva tanto tiempo con las ventanas cerradas que ya no sabe qu&eacute; tiempo hace fuera, dentro se respira siempre el mismo aire y al cabo de un tiempo uno deja de notar lo cargado que est&aacute;. As&iacute; es como se ha ido construyendo la oposici&oacute;n al gobierno progresista, devolvi&eacute;ndose la voz a s&iacute; mismo hasta tomarla por la del pa&iacute;s, en tertulias, columnas y editoriales. En ese m&eacute;zclum, el deseo y el an&aacute;lisis duermen en la misma cama y, como nadie quiere ser quien abra las ventanas y arruine las fantas&iacute;as de quienes ans&iacute;an un gobierno de derechas, cada pron&oacute;stico que se realiza se escribe para no desentonar con el anterior. Me puedo equivocar, porque para eso estamos, pero tengo muchas dudas de que la derecha vaya a gobernar pr&oacute;ximamente, porque este pa&iacute;s sigue teniendo much&iacute;simo m&aacute;s inter&eacute;s en que no gobiernen unos a que contin&uacute;en gobernando otros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/camara-eco_129_13610439.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Oct 2026 20:40:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a39a3bb7-102d-4e59-aa63-40c04bc61c0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1200y536.jpg" length="5683815" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a39a3bb7-102d-4e59-aa63-40c04bc61c0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1200y536.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5683815" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cámara de eco]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a39a3bb7-102d-4e59-aa63-40c04bc61c0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1200y536.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hay alguien en el búnker]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hay-alguien-bunker_129_13592094.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4e1df424-c6ca-4ca5-80b3-daf0cb77c1cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hay alguien en el búnker"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La izquierda española, ese guirigay que nos debería representar lleva una década demostrando que existe una tercera vía, que es acabar en la puta calle todos a la vez. En política, los árboles para poner nidos se cuentan con los dedos de una mano, y a este paso, en la puerta del búnker va a haber cola para ocultarse de la que se nos viene encima </p></div><p class="article-text">
        La biolog&iacute;a llama simbiosis a cualquier arreglo por el que dos seres vivos de distinta especie acaban viviendo pegados el uno al otro, y distingue tres modalidades. La primera de ellas es la m&aacute;s amable y es el mutualismo, donde ambos participantes de la simbiosis salen ganando. El mejor ejemplo es el del pez payaso y la an&eacute;mona; el primero se refugia entre los tent&aacute;culos urticantes de la segunda, inmune al veneno, protegi&eacute;ndolo de los depredadores a cambio de que este espante a los peces que acudan a mordisquearla. Ninguno de los dos podr&iacute;a vivir tan c&oacute;modo sin el otro, y el resultado es una relaci&oacute;n tan armoniosa que hasta Pixar le dedic&oacute; una pel&iacute;cula entera.
    </p><p class="article-text">
        Un escal&oacute;n por debajo est&aacute; el comensalismo, t&eacute;rmino que viene de compartir mantel y que describe un acuerdo t&aacute;cito en el que uno se beneficia de otro al que el acuerdo entre ambos, dicho mal y pronto, se la pela. La r&eacute;mora, por ejemplo, viaja adherida a la panza del tibur&oacute;n con una ventosa, se desplaza gratis y se alimenta de las sobras que caen de sus dentelladas, sin que el escualo note nada. Pero el comensalismo y el mutualismo son dos variantes que, de puro utilitaristas, no vienen al caso en un texto como este que, a fin de cuentas, habla de pol&iacute;tica; era una cuesti&oacute;n de poner en contexto.
    </p><p class="article-text">
        Porque en el &uacute;ltimo de los tres grandes acuerdos de la biolog&iacute;a, est&aacute; aquel en el que uno vive a costa de la salud del otro: el parasitismo. Aqu&iacute; el cat&aacute;logo es muy amplio, de la tenia a la garrapata, pero el caso m&aacute;s refinado es el del cuco, que pone sus huevos en el nido de otros p&aacute;jaros. Cuando la cr&iacute;a eclosiona, lo primero que hace, todav&iacute;a ciega, es empujar fuera del nido los huevos de sus anfitriones, que a continuaci&oacute;n la alimentan con esmero hasta que les dobla el tama&ntilde;o. Pese a lo variado del cat&aacute;logo, el parasitismo tiene una ley de hierro que conoce cualquier estudiante de primero de biolog&iacute;a y que, a la vista de lo que estamos viendo, no han terminado de entender en la escuela de cuadros de la calle Zurita: un par&aacute;sito que mata a su hu&eacute;sped es un mal par&aacute;sito, porque se queda sin casa. La evoluci&oacute;n premia a los que debilitan a su anfitri&oacute;n lo justo, sin llegar a rematarlo; los dem&aacute;s, no llegan a dejar descendencia.
    </p><p class="article-text">
        Viene esto a cuento de la oferta que Podemos ha hecho este pasado jueves a IU, un d&iacute;a antes de que venza el plazo para registrar las coaliciones electorales. La propuesta de la baron&iacute;a Montero-Iglesias consiste en ir juntos en diez comunidades aut&oacute;nomas: Galicia, Asturias, Cantabria, Euskadi, Navarra, Castilla y Le&oacute;n, Castilla-La Mancha, Murcia, Extremadura y Andaluc&iacute;a, quedando fuera Madrid y Catalu&ntilde;a. En Catalu&ntilde;a, Podemos ya tiene un acuerdo con ERC, que consiste en no presentarse y hacer campa&ntilde;a con Rufi&aacute;n. O sea, que toda la movida previa a estas semanas era iniciar una carrera para ver qui&eacute;n consegu&iacute;a antes el pacto con Rufi&aacute;n, que, hablando de cosas que requieren de un anfitri&oacute;n saludable, ha decidido &eacute;l mismo revolcarse por las hierbas altas de un solar para, acto seguido, sorprenderse por el resultado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Unos que viv&iacute;an en un semis&oacute;tano eran la familia Kim de la pel&iacute;cula de Bong Joon-ho de 2019, Par&aacute;sitos, que pese a que es un filme que se lee -correctamente- en clave de lucha de clases, es tambi&eacute;n un tratado excelso sobre la paciencia, una virtud que, en lo que a cucos se refiere, distingue al que prospera del que acaba en la calle. Lo que pierde a los Kim es la ambici&oacute;n, que en el fondo es la misma de cualquiera que vive mirando la calle desde el ventanuco: la noche en que se sientan a beberse el whisky de los Park en el sal&oacute;n de los Park, con los pies encima de la mesa de los Park, convencidos de que la casa de los Park ya es suya, es donde todo cambia para ellos. Es la noche de la tormenta, claro, porque en el cine como en la vida el desastre tiene muy buen sentido de la oportunidad.
    </p><p class="article-text">
        Lo que viene despu&eacute;s de la tormenta lo sabr&aacute;n quienes hayan visto la pel&iacute;cula hasta el final, y quienes no, pueden imagin&aacute;rselo: hay quien termina escondido en el b&uacute;nker de una casa que nunca fue su casa, mandando mensajes en morse con las luces de la escalera con la esperanza de que alguien lo saque de all&iacute;. El 29 de noviembre tambi&eacute;n va a llover, va a llover a c&aacute;ntaros, y en la casa que hay arriba, donde viven los que nunca necesitaron fingir ser quien no son para entrar en ella, ya han mandado planchar los manteles para la fiesta del jard&iacute;n. La paciencia, dec&iacute;amos, es la virtud que distingue al par&aacute;sito que prospera del que acaba en la calle. La izquierda espa&ntilde;ola, ese guirigay que nos deber&iacute;a representar lleva una d&eacute;cada demostrando que existe una tercera v&iacute;a, que es acabar en la puta calle todos a la vez. Los cucos pueden permitirse no saber hacer un nido porque ser&aacute; por &aacute;rboles en el bosque. En pol&iacute;tica, en cambio, los &aacute;rboles se cuentan con los dedos de una mano, y a este paso, en la puerta del b&uacute;nker va a haber cola para ocultarse de la que se nos viene encima.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hay-alguien-bunker_129_13592094.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Oct 2026 22:28:25 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4e1df424-c6ca-4ca5-80b3-daf0cb77c1cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="294347" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4e1df424-c6ca-4ca5-80b3-daf0cb77c1cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="294347" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Hay alguien en el búnker]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4e1df424-c6ca-4ca5-80b3-daf0cb77c1cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hipócrita homenaje a la virtud]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hipocrita-homenaje-virtud_129_13575652.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5df635aa-fbd7-4091-add2-e7d1924c3ac0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hipócrita homenaje a la virtud"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El conservador ha descubierto el placer de saltarse las normas y lo presenta como su arma para ofender a una sociedad de ofendidos, de wokes y de sojas que se escandalizan por darle a una abuela una patada en el culo. La ofensa es la prueba de que sus golpes funcionan: si el otro se indigna, es que has dado en el clavo</p></div><p class="article-text">
        La Rochefoucauld dej&oacute; escrito que la hipocres&iacute;a es el homenaje que el vicio rinde a la virtud. La frase tiene algo de consuelo. Un hip&oacute;crita miente, pero al mentir admite que hay algo que debe ocultarse y, con eso, reconoce, aunque sea a su pesar, que existe un consenso moral por el que debe pasar. Mientras alguien se siga tomando la molestia de disimular, por ejemplo, su crueldad, la crueldad seguir&aacute; siendo algo de lo que avergonzarse. La derecha espa&ntilde;ola nunca ha sido precisamente discreta. En el a&ntilde;o 2012, mientras Rajoy anunciaba el recorte de las prestaciones por desempleo, una diputada del PP, Andrea Fabra, grit&oacute; &ldquo;&iexcl;que se jodan!&rdquo; desde su esca&ntilde;o. Aquello caus&oacute; un gran revuelo, y la hija de Carlos Fabra &mdash;acaba de ocurr&iacute;rseme que este es un insulto muy ingenioso&mdash; tuvo que disculparse y e inventarse que lo hab&iacute;a dicho mirando a la bancada socialista. Esa excusa de Fabra era lo que La Rochefoucauld llam&oacute; siglos antes el homenaje a la virtud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Catorce a&ntilde;os despu&eacute;s, aquel &ldquo;que se jodan&rdquo; no necesitar&iacute;a ninguna disculpa. En 2012, el da&ntilde;o a los parados era el efecto colateral de un recorte mayor, con un sentido y una direcci&oacute;n, y celebrarlo en voz alta fue un desliz; un desliz de desalmado, pero un desliz. Hoy la crueldad se ejerce por s&iacute; misma, porque sirve para reconocerse a sus iguales. El periodista estadounidense Adam Serwer lo formul&oacute; a prop&oacute;sito del trumpismo con una frase que circul&oacute; mucho: la crueldad es el objetivo. Para explicarlo, recordaba las fotograf&iacute;as de linchamientos en el sur de Estados Unidos, en las que lo que m&aacute;s perturba no es el cuerpo colgado; lo peligroso son las sonrisas complacientes de quienes posaban a su alrededor.
    </p><p class="article-text">
        Para que la crueldad pueda celebrarse en p&uacute;blico, antes hay que hacer desaparecer a la v&iacute;ctima. No se trata de esconder el cad&aacute;ver, es darle una coartada al buitre que lo sobrevuela: quien se burla de una v&iacute;ctima queda como un miserable, pero quien desenmascara a una farsante queda como un valiente. As&iacute; que primero hay que convertirla en otra cosa, en una actriz o en una aprovechada. O en una vieja mala que va al bingo por las tardes.
    </p><p class="article-text">
        Ese &ldquo;valiente&rdquo; es el personaje que encarna el zeitgeist. La derecha que ha dado este giro lo vive como una liberaci&oacute;n y lo llama rebeld&iacute;a. El conservador ha descubierto el placer de saltarse las normas y lo presenta como su arma para ofender a una sociedad de ofendidos, de wokes y de sojas que se escandalizan por darle a una abuela una patada en el culo. La ofensa es la prueba de que sus golpes funcionan: si el otro se indigna, es que has dado en el clavo. Pero toda rebeld&iacute;a necesita un poder contra el que rebelarse, y, al no encontrarla arriba, la fabrica mirando hacia abajo, e inventa una dictadura de lo pol&iacute;ticamente correcto, una polic&iacute;a del pensamiento que nadie ha visto patrullar, pero que justifica cualquier exceso contra los que sufren. Gracias a ella, el requet&eacute; de un peri&oacute;dico mon&aacute;rquico o el mamporrero de la peque&ntilde;a burgues&iacute;a que veta leyes en el Congreso puede presentarse como un disidente perseguido. Es una rebeld&iacute;a muy c&oacute;moda, porque nunca se enfrenta a nadie m&aacute;s fuerte que ella. Se atreve con la inquilina y deja en paz al casero, se burla del parado y no molesta al empresario, y cuando alguien se lo reprocha, lo toma como la confirmaci&oacute;n de que ten&iacute;a raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pasa que, esta forma de identidad, tiene una debilidad estructural. Quien se define llevando la contraria al adversario acaba dependiendo por completo de &eacute;l, porque necesita saber qu&eacute; piensa el otro para saber qu&eacute; debe pensar &eacute;l. Esa dependencia anula la posibilidad de rectificarse. Cuando la realidad tumba su relato, detenerse equivaldr&iacute;a a conceder, y reconocer que se est&aacute; equivocado es lo &uacute;nico que esa identidad no se puede permitir, de modo que su &uacute;nica opci&oacute;n es subir la apuesta. La muerte, que en la tradici&oacute;n pol&iacute;tica que esa misma derecha dec&iacute;a encarnar obligaba a una pausa, ha dejado de obligar, y lo que en otro tiempo habr&iacute;a sido un silencio inc&oacute;modo se convierte en una nueva vuelta de tuerca.
    </p><p class="article-text">
        Esa mec&aacute;nica, adem&aacute;s, tiene quien la pague. En 2021, tres investigadores de Cambridge y Nueva York analizaron cerca de tres millones de publicaciones en redes sociales y llegaron a una conclusi&oacute;n poco consoladora: lo que m&aacute;s se difunde no es la indignaci&oacute;n en abstracto, sino la hostilidad hacia el grupo contrario. Cada palabra dedicada al adversario aumenta de forma notable las posibilidades de que un mensaje circule. Las plataformas no inventaron la crueldad, pero le pusieron precio, y ese precio se cobra en atenci&oacute;n, que es la moneda con la que hoy se compra casi todo lo dem&aacute;s. Ser&iacute;a c&oacute;modo concluir que la m&aacute;quina los arrastra, pero no es as&iacute;; no son v&iacute;ctimas de nada. El mismo algoritmo est&aacute; a disposici&oacute;n de todos, y lo que distingue a unos de otros es el entusiasmo con que han aceptado el precio a pagar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s extra&ntilde;o de todo es que nadie tiene que hacer nada para que ocurra. Llorar a alguien no es una estrategia; llorar a Maricarmen, tampoco; es lo que har&iacute;a cualquiera que no haya convertido la crueldad en un carn&eacute; de afiliado a cualquier club de tarados. Pero basta con que alguien haga lo normal para que quien vive de llevar la contraria quede obligado a situarse en el lado opuesto, y a veces el lado opuesto es el borde de un precipicio. No hace falta empujarlos. Basta con no seguirlos, y saltar&aacute;n solos, convencidos de que la gravedad tambi&eacute;n es una forma de rebeld&iacute;a a la f&iacute;sica m&aacute;s elemental.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hipocrita-homenaje-virtud_129_13575652.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Oct 2026 20:40:21 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5df635aa-fbd7-4091-add2-e7d1924c3ac0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="161091" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5df635aa-fbd7-4091-add2-e7d1924c3ac0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="161091" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Hipócrita homenaje a la virtud]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5df635aa-fbd7-4091-add2-e7d1924c3ac0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El escorpión y el sapo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/escorpion-sapo_129_13556583.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/465ee4b2-578b-483e-9544-1458b0d3ef6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x594y261.jpg" width="1200" height="675" alt="El escorpión y el sapo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Junts arrastra dos herencias que conviven mal la una con la otra: saber ser decisivo en Madrid sin formar parte de un Madrid del que tratan de emanciparse y, por otro lado, el pensamiento post 1 de Octubre que hace que cada pacto con el Estado sea motivo de sospecha entre su propio electorado</p><p class="subtitle">¿Acaso una persona antipática sí merece un desahucio?</p></div><p class="article-text">
        En 1955, Orson Welles rod&oacute; 'Mr. Arkadin', una pel&iacute;cula fascinante sobre un magnate que contrata a un aventurero para que investigue su pasado. En una fiesta de disfraces, Gregory Arkadin, a quien interpreta el propio Welles, cuenta a sus invitados una f&aacute;bula: un escorpi&oacute;n pide a una rana que lo ayude a cruzar un r&iacute;o. La rana teme que este le clave su aguij&oacute;n a la que tenga una oportunidad, pero el escorpi&oacute;n le explica que no tiene sentido temerle: si la pica, se hundir&aacute;n los dos en el fondo del r&iacute;o. A mitad de camino, mientras la rana y el escorpi&oacute;n cruzan el cauce, la pica. Mientras se ahogan, la rana le pregunta por qu&eacute; narices la ha matado, si tan poca l&oacute;gica ten&iacute;a. El escorpi&oacute;n le dice que no puede evitarlo, que es su naturaleza. Arkadin propone entonces un brindis por la naturaleza de las personas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Viene a colaci&oacute;n de acuerdos con escorpiones y otros bichos venenosos, el Congreso tiene que votar dos decretos de vivienda y Junts per Catalunya ha anunciado que no los convalidar&aacute;. Si caen, ser&aacute;n doce, si no he contado mal, los decretos ley derogados en esta legislatura con los siete votos de Junts sumados a los del Partido Popular y Vox. El gravamen a las energ&eacute;ticas, el &oacute;mnibus de las pensiones, el decreto antiapagones, el escudo social, la pr&oacute;rroga de los alquileres, los cr&eacute;ditos de Renfe, el rescate de RTVE, la regulaci&oacute;n de los lobbies. Es una lista larga y tiene una direcci&oacute;n, que es, inevitablemente, el lecho de un r&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Hay un libro que ayuda a entender lo que est&aacute; ocurriendo estos d&iacute;as, y que, de paso, explica toda la legislatura. Es un ensayo titulado 'Veto Players', publicado por el acad&eacute;mico George Tsebelis en 2002; sostiene que la capacidad de un sistema pol&iacute;tico para cambiar su realidad depende de cu&aacute;ntos actores deben de estar de acuerdo para mover el <em>statu quo</em>, pero tambi&eacute;n de la distancia ideol&oacute;gica que los separa. Cuantos m&aacute;s jugadores con veto haya y m&aacute;s lejos est&eacute;n unos de otros, m&aacute;s dif&iacute;cil es mover el <em>statu quo</em>. En materia econ&oacute;mica est&aacute; m&aacute;s cerca de la calle G&eacute;nova que de Ferraz, y el decreto ley, que solo admite un s&iacute; o un no, convierte cada pleno de convalidaci&oacute;n en un ejercicio de veto.
    </p><p class="article-text">
        Pero un actor, en estos casos, en todos los casos, tiene capacidad de veto porque la aritm&eacute;tica lo vuelve imprescindible, no estar&iacute;amos en este brete si no fuese as&iacute;. Si las matem&aacute;ticas cambian, la capacidad de veto desaparece. El poder de Junts en el Congreso nace de una mayor&iacute;a de investidura muy precisa, heterog&eacute;nea, en la que no sobra nadie. Si esa mayor&iacute;a se rompe y unas elecciones generales dejan al PP y a Vox por encima de los 176 esca&ntilde;os, los diputados de Junts, sean siete o los que queden, dejar&aacute;n de decidir nada. Si Alianza Catalana decidiese presentarse a las generales, quiz&aacute; los de Puigdemont llegar&iacute;an a desaparecer. La capacidad de veto es un superpoder que uno tiene mientras el ejecutivo necesita de tu permiso para mover ficha de una orilla a otra.
    </p><p class="article-text">
        La orilla catalana tampoco es acogedora. Salvador Illa gobierna la Generalitat desde agosto de 2024 con el apoyo de Esquerra y los Comuns. All&iacute;, Junts no tiene ninguna palanca que compense lo que pueda perder en Madrid. El bar&oacute;metro de julio del Centre d&rsquo;Estudis d&rsquo;Opini&oacute; le da entre 16 y 18 diputados en el Parlament, menos de la mitad de los 35 que obtuvo hace dos a&ntilde;os. Alian&ccedil;a Catalana pasar&iacute;a de dos a entre 23 y 25 y los adelantar&iacute;an. Seg&uacute;n la misma encuesta, unos doce puntos de voto viajar&iacute;an de un partido al otro.
    </p><p class="article-text">
        Se ha extendido estos meses una lectura que atribuye a Junts el c&aacute;lculo de endurecerse en Madrid para contener a Alian&ccedil;a en Catalunya, pero los n&uacute;meros no la avalan. La sangr&iacute;a empez&oacute; antes de la ruptura con el PSOE y ha continuado despu&eacute;s, siguiendo el hilo de la ultraderechizaci&oacute;n de las derechas, en Madrid, en Murcia, en Catalunya y en Washington. Votar con el PP y Vox no ha frenado su descenso. Cuando compites con tu adversario en dureza, la dureza la acaba cobrando quien la encarna con m&aacute;s naturalidad, y esa naturalidad no es -tan- propia de los herederos de Converg&egrave;ncia
    </p><p class="article-text">
        Junts arrastra dos herencias que conviven mal la una con la otra: saber ser decisivo en Madrid sin formar parte de un Madrid del que tratan de emanciparse y, por otro lado, el pensamiento post 1 de octubre que hace que cada pacto con el Estado sea motivo de sospecha entre su propio electorado. Una negocia y la otra se autoflagela al hacerlo; as&iacute; que cuando un partido ya no sabe cu&aacute;l de las dos gen&eacute;ticas es la dominante, lo mismo le pasa al PP, suele hacer lo que el cuerpo le pide. Y el cuerpo, en este caso, lo que le pide es clavar el aguij&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Se est&aacute; hablando, cada vez con mayor intensidad, de un adelanto electoral, y si las urnas llegan, el r&iacute;o ser&aacute; otro, y nada garantiza, es m&aacute;s, el contexto garantiza todo lo contrario, que el escenario, la aritm&eacute;tica que hoy hace que siete esca&ntilde;os sean decisivos, lo sean de nuevo. La f&aacute;bula de Arkadin suele atribuirse al narrador griego Esopo, pero seg&uacute;n se dice, lo m&aacute;s probable es que provenga de una versi&oacute;n persa del siglo XV en la que el escorpi&oacute;n cruza el r&iacute;o a lomos de una tortuga. A mitad de camino clava el aguij&oacute;n, pero no consigue atravesar el caparaz&oacute;n. La tortuga se sumerge y el escorpi&oacute;n se ahoga &eacute;l solo. Est&aacute; por ver qu&eacute; animal lleva hoy al escorpi&oacute;n a sus espaldas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/escorpion-sapo_129_13556583.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Oct 2026 20:38:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/465ee4b2-578b-483e-9544-1458b0d3ef6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x594y261.jpg" length="3488119" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/465ee4b2-578b-483e-9544-1458b0d3ef6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x594y261.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3488119" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El escorpión y el sapo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/465ee4b2-578b-483e-9544-1458b0d3ef6d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x594y261.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Decreto ley,Congreso de los Diputados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aplicar las leyes con entusiasmo y violencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/aplicar-leyes-entusiasmo-violencia_129_13538018.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a29f2f60-19d5-4a48-8c0c-663bae8350a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1131y814.jpg" width="1200" height="675" alt="Aplicar las leyes con entusiasmo y violencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ley permite desahuciar a Maricarmen, evidentemente. Lo que no hace la ley es obligar a desahuciarla, ni que haya que hacerlo pase lo que pase y caiga quien caiga; la ley solo abre una puerta, pero cruzarla o no es cosa de cada uno; en ese trecho que va de lo que se puede hacer a lo que uno decide hacer es donde cada cual se retrata</p></div><p class="article-text">
        Uno de los mantras que m&aacute;s he escuchado acerca del desahucio de la se&ntilde;ora Maricarmen es que la situaci&oacute;n de su alquiler estaba &ldquo;fuera de derecho&rdquo;. No segu&iacute; el caso desde el principio, pero cuando estuve leyendo los pormenores de lo que hab&iacute;a ocurrido en torno a su piso del barrio de Retiro pens&eacute; que, s&iacute;, seguramente y sobre el papel, el alquiler que la se&ntilde;ora, recordemos, de ochenta y siete a&ntilde;os, estaba pagando, no se ajustaba a derecho; cosa de la que, por otro lado, tampoco estoy seguro porque no soy jurista.
    </p><p class="article-text">
        Como es evidente, tengo est&oacute;mago, coraz&oacute;n y alma y, por m&aacute;s que Urbagesti&oacute;n, con la ley en la mano, pueda tener raz&oacute;n en que el piso es suyo y puede disponer de &eacute;l como quieran, no me entra en la cabeza c&oacute;mo alguien puede dormir tranquilo despu&eacute;s de sacar en camilla a una se&ntilde;ora de ochenta y siete a&ntilde;os de la casa en la que ha vivido setenta; una casa a la que lleg&oacute; a mediados de los a&ntilde;os cincuenta con un contrato firmado por su padre y de la que se ha largado a mediados de los dos mil veinte con una sentencia firmada por una jueza. Entre ambas firmas cabe un pa&iacute;s entero.
    </p><p class="article-text">
        Menos todav&iacute;a me entra en la cabeza los que lo aplauden desde fuera, los que defienden a capa y espada a los propietarios y, en &uacute;ltimo pero no menos miserable lugar, los que frivolizan con el drama de esta se&ntilde;ora. Hay que elegir y ser coherentes: o &ldquo;prioridad nacional&rdquo; o &ldquo;yo a esa vieja no la conozco&rdquo;. Hay toda una cadena de desalmados, que empieza por quien solicita el desahucio, pasa por quien lo firma, quien se pone un uniforme de polic&iacute;a y lo ejecuta, y acaba con quien lo jalea en Twitter. Esa gente tiene un argumento, y ese argumento es la ley. La ley es la ley, dicen, con la satisfacci&oacute;n del que acaba de encontrar la frase que le ahorra todas las dem&aacute;s; es un argumento lapidario que aparece para cerrar la conversaci&oacute;n, como un salvoconducto con el que uno puede atravesar un desahucio sin mancharse los zapatos y sin tener que preguntarse &mdash;porque pa' qu&eacute;&mdash; qu&eacute; va a ser de una se&ntilde;ora con una pensi&oacute;n de 1.300 euros en el Madrid de hoy en d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Porque, adem&aacute;s, la ley permite desahuciar a Maricarmen, evidentemente. Lo que no hace la ley es obligar a desahuciarla, ni que haya que hacerlo pase lo que pase y caiga quien caiga; la ley solo abre una puerta, pero cruzarla o no es cosa de cada uno; en ese trecho que va de lo que se puede hacer a lo que uno decide hacer es donde cada cual se retrata. Porque no es lo mismo cumplir la ley a rega&ntilde;adientes y sabiendo que algo falla en el sistema, que presentarte voluntario para aplicarla o jalearla, con entusiasmo y violencia, a cada m&iacute;nima ocasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lo curioso es que, durante siete d&eacute;cadas, la ley ha estado de lado de Maricarmen, pero ahora los devotos de la legalidad, que adem&aacute;s, por lo que sea, son todos de derechas, han estado calificando su contrato de renta antigua de chollo injusto; la ley se ha vuelto sagrada y perfecta el d&iacute;a en que empez&oacute; a jugar a favor del propietario. Pasa la misma cosa cuando la norma se inclina, aunque sea un poquito, hacia el lado de los que menos tienen: un tope &mdash;legal&mdash; a los precios del alquiler es intervencionismo; si un comit&eacute; de la ONU cuyas resoluciones Espa&ntilde;a se ha comprometido a atender pide que se suspenda un desahucio, es una injerencia o papel mojado; si se prorroga una moratoria para familias vulnerables, es un regalo a los okupas. En esos casos, da igual. La ley solo es la ley cuando jode a los de siempre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/aplicar-leyes-entusiasmo-violencia_129_13538018.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Sep 2026 20:36:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a29f2f60-19d5-4a48-8c0c-663bae8350a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1131y814.jpg" length="497749" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a29f2f60-19d5-4a48-8c0c-663bae8350a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1131y814.jpg" type="image/jpeg" fileSize="497749" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Aplicar las leyes con entusiasmo y violencia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a29f2f60-19d5-4a48-8c0c-663bae8350a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1131y814.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El sentido común devorando a sus hijos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sentido-comun-devorando-hijos_129_13520915.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/960a2d5f-27cc-4338-a84b-c2dcc5cc3bd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1027488.jpg" width="300" height="169" alt="El sentido común devorando a sus hijos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El optimismo hoy es una lucha más simbólica que otra cosa, pero no por ello deja de ser una de las pugnas más importantes; el optimismo es lo que nos hace ver los claros entre las nubes negras; es lo que nos hace creer que es posible el contraataque, porque lo es, y que a todo tercerreich le llega su Normandía</p></div><p class="article-text">
        Tengo la sensaci&oacute;n, espero no ser el &uacute;nico, de que las cosas acabar&aacute;n yendo bien. Enti&eacute;ndase &ldquo;bien&rdquo; como que, creo, ese inevitable colapso, esa ineludible esclavitud que parece que nos aguarda el pr&oacute;ximo cuarto de siglo, ni es tan inevitable ni ser&aacute; tan ineludible. Enti&eacute;ndase &ldquo;bien&rdquo; como que, creo, los malos ganar&aacute;n, porque est&aacute;n ganando, pero solo ganar&aacute;n un ratito; que la maldad nos golpear&aacute; y nos sacudir&aacute; y etc&eacute;tera, etc&eacute;tera, etc&eacute;tera, pero se cansar&aacute; de golpearnos y le golpearemos de vuelta; que el d&iacute;a menos pensado, Donald Trump se morir&aacute; de viejo o, al menos, estornudar&aacute; en mal momento y le saldr&aacute; el peluqu&iacute;n volando; entonces ser el m&aacute;s poderoso del mundo no le valdr&aacute; de mucho. Tengo la sensaci&oacute;n de que todo va a salir bien, de que cuando la IA se nos vuelva en contra estaremos r&aacute;pidos, y tiraremos del cable y sacaremos el Trivial; de que todos esos frikis californianos volver&aacute;n a jugar al Halo y nos dejar&aacute;n a todos en paz; que ni Palantir ni p'atr&aacute;s. Enti&eacute;ndase mi optimismo como una manera muy alegre y muy honesta de no perder los estribos.
    </p><p class="article-text">
        Ser pesimista solo vale para llevar raz&oacute;n. O para que al final te digan que algo no fue para tanto. Si yo ma&ntilde;ana dijese: pasado ma&ntilde;ana las noches ser&aacute;n un poquito m&aacute;s oscuras, un poquito m&aacute;s cada d&iacute;a, hasta el fin de los d&iacute;as, porque hay una cantidad inusitada de tinieblas campando a sus anchas, si dijera todo eso, seguramente llevar&iacute;a raz&oacute;n. El pesimista acierta, estad&iacute;sticamente, tres veces m&aacute;s. Por eso, enciendo la tele, o abro Twitter, porque siempre ser&aacute; Twitter, o leo lo que sube ese amigo que hace a&ntilde;os que no veo a Instagram, y veo a un mont&oacute;n de gente que antes era muy maja estar podridos hasta los cimientos por la infecci&oacute;n ultraderechista; contemplar estupefacto al sentido com&uacute;n devorando a sus hijos, arrancando de un bocado sus cabecitas y escupi&eacute;ndolas a las profundidades de una fosa s&eacute;ptica, de la que emergen lobotomizados y rumiando maldades.
    </p><p class="article-text">
        Por eso el optimismo hoy es una lucha m&aacute;s simb&oacute;lica que otra cosa, pero no por ello deja de ser una de las pugnas m&aacute;s importantes; el optimismo es lo que nos hace ver los claros entre las nubes negras; es lo que nos hace creer que es posible el contraataque, porque lo es, y que a todo <em>tercerreich</em> le llega su Normand&iacute;a. Adem&aacute;s, la alternativa al optimismo es estar enfadado todo el rato, enfadado al levantarse y enfadado al acostarse, y enfadarse antes de las nueve de la ma&ntilde;ana por cosas que uno no sabe ni qu&eacute; son. Hay que odiar a gente nueva cada semana, porque los de la anterior o se han redimido o se han vuelto irrelevantes. No lo digo por consolarme, es que adem&aacute;s es lo que ha pasado siempre. Todos los que aspiraron a la eternidad, todos sin excepci&oacute;n, han tenido a gente detr&aacute;s escribi&eacute;ndoles discursos sobre los mil a&ntilde;os que les quedaban por delante y han acabado reducidos a cenizas. Los imperios duran lo que dura la paciencia del mundo por soportarlos y despu&eacute;s lo estudian chavales de catorce a&ntilde;os, desgana en&nbsp;mano, un mi&eacute;rcoles por la tarde.
    </p><p class="article-text">
        Supongo que asistir a un intento tras otro de suicidio de la civilizaci&oacute;n no es algo agradable de ver. Supongo que, en realidad, hay razones m&aacute;s que suficientes para tener miedo, para mirar t&iacute;midamente por la ventana justo antes de echar la cortina; de mirar los nubarrones oscuros cuando se ciernen sobre nosotros y tener claro que est&aacute; por venir la tormenta del siglo. Puede que sea cierto; puede que estemos hoy m&aacute;s cerca que hace cincuenta a&ntilde;os de un colapso civilizatorio; o de algo que no sea para tant&iacute;simo, pero que nos haga vivir peor, tristes y solos. Puede que el mundo se acabe ma&ntilde;ana. No lo s&eacute;. Pero tengo la sensaci&oacute;n de que, al final, todo va a ir bien, no porque tenga pruebas, y no porque tenga un plan; tengo la sensaci&oacute;n de que, al final, todo va a ir bien, porque es la &uacute;nica forma que tengo de ser valiente ante lo que viene.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sentido-comun-devorando-hijos_129_13520915.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Sep 2026 20:07:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/960a2d5f-27cc-4338-a84b-c2dcc5cc3bd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1027488.jpg" length="55658" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/960a2d5f-27cc-4338-a84b-c2dcc5cc3bd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1027488.jpg" type="image/jpeg" fileSize="55658" width="300" height="169"/>
      <media:title><![CDATA[El sentido común devorando a sus hijos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/960a2d5f-27cc-4338-a84b-c2dcc5cc3bd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1027488.jpg" width="300" height="169"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A la intemperie]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/intemperie_129_13503612.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07cd4a7a-1064-4ea8-ab8c-fe0be9225c27_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A la intemperie"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Llevamos veinte años renombrando un problema que llevamos ciento veinte años sin abordar, y el ritmo de la renominación ha sido considerablemente más alto que el de la reducción de emisiones</p></div><p class="article-text">
        Septiembre sol&iacute;a tener un aire tibio de notas frescas desde el d&iacute;a uno. Lo recuerdo bien porque nunca fui buen estudiante y casi todos los septiembres, a primeros de mes, ten&iacute;a que abandonar las rutinas veraniegas para pasarme por el instituto antes de tiempo a recuperar esta o aquella asignatura. Ten&iacute;a que levantarme a las siete u ocho de la ma&ntilde;ana, despu&eacute;s de todo un verano haci&eacute;ndolo varias horas m&aacute;s tarde, y a esas horas ten&iacute;a por fin el primer momento fresco del oto&ntilde;o, un poco antes de empezar el oto&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este verano no lo he pasado en Espa&ntilde;a; ha sido el primero de treinta y uno que he estado todo el verano fuera de Murcia y, bromas regionales aparte, porque ya sabemos todos el potaje atmosf&eacute;rico que es mi tierra natal durante el solsticio nunca hab&iacute;a sido tan feliz en verano. Pero la semana pasada volvimos a Espa&ntilde;a unos d&iacute;as, porque ten&iacute;amos una boda y porque ya tocaba recompensar a nuestros seres queridos con nuestra presencia tras tres meses a cuarenta grados, pobrecitos m&iacute;os, y bajar del avi&oacute;n se pareci&oacute; bastante a lo que tuvo que sentir Margaret Thatcher cinco minutos despu&eacute;s de palmar y encontrarse cara a cara con Sat&aacute;n en los infiernos.
    </p><p class="article-text">
        En honor a la verdad, el calor no fue tanto: llev&aacute;bamos meses con la expectativa de que volver a casa iba a ser como meter un coulant en el microondas y, ser&aacute; por adaptaci&oacute;n evolutiva, por resiliencia tras d&eacute;cadas de calores dolorosos o por puro contacto con la realidad, el calor no era tanto. Enti&eacute;ndase &ldquo;tanto&rdquo; como una expectativa irreal fruto de haber dormido con edred&oacute;n los tres meses anteriores. En cualquier caso, y aunque el primer contacto con el aire abrasador del sur de Espa&ntilde;a no fue para tanto, el paso de los d&iacute;as, los trayectos en coche al sol, el salir de casa de la <em>ag&uuml;ela </em>a las cuatro de la tarde, despu&eacute;s de comer, y las noches semidesnudo a merced de un ventilador de techo van minando la capacidad que tiene uno de soportar las estridencias del verano y devolvi&eacute;ndole a su sitio original. Uno piensa mucho en el cambio clim&aacute;tico y si hay que seguir llam&aacute;ndolo &ldquo;cambio&rdquo; o podemos empezar a llamarlo ya como a la nueva normalidad despu&eacute;s del covid, o quiz&aacute; sea yo, que estoy desfasado, y no la llamo crisis clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2003, un asesor del antiguo Partido Republicano estadounidense, digo antiguo porque fue antes de la lobotom&iacute;a MAGA, Frank Luntz, redact&oacute; un memorando donde recomendaba a los cargos electos del partido dejar de utilizar el t&eacute;rmino &ldquo;calentamiento global&rdquo; y pasar a llamarlo &ldquo;cambio clim&aacute;tico&rdquo; porque era un concepto menos aterrador y con m&aacute;s aspecto de ser mitigable. En cualquier caso, crisis, emergencia o cambio clim&aacute;tico me parecen t&eacute;rminos coyunturales; t&eacute;rminos de tr&aacute;nsito. Un cambio es el trayecto entre dos estados estables: se sale de uno y se llega a otro. Una emergencia es, por definici&oacute;n, excepcional, y toda excepci&oacute;n promete su final. Una crisis se resuelve. El lenguaje que empleamos describe un par&eacute;ntesis, y la gente, razonablemente, se comporta como si estuviera dentro de un par&eacute;ntesis. De ah&iacute; esa forma tan extendida de hablar de los veranos: este a&ntilde;o ha sido tremendo, a ver el que viene. Se espera el retorno. Se espera que en alg&uacute;n momento el clima deje de hacer esto raro que est&aacute; haciendo. O, al rev&eacute;s, se espera que todo vaya a peor sin parones. Llevamos veinte a&ntilde;os renombrando un problema que llevamos ciento veinte a&ntilde;os sin abordar, y el ritmo de la renominaci&oacute;n ha sido considerablemente m&aacute;s alto que el de la reducci&oacute;n de emisiones.
    </p><p class="article-text">
        Si hubiera que quedarse con una sola palabra, yo me quedar&iacute;a con una que no prometa ni un final ni un suelo. Seguramente &ldquo;intemperie&rdquo; clim&aacute;tica cumpla estas dos condiciones, ya que no es un suceso, es una condici&oacute;n, y nadie puede poner sus expectativas en que la intemperie termine. Uno vuelve al sitio donde naci&oacute; y descubre que ya no puede vivir ah&iacute;, porque uno no puede vivir a la intemperie.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/intemperie_129_13503612.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Sep 2026 21:22:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/07cd4a7a-1064-4ea8-ab8c-fe0be9225c27_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="664458" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/07cd4a7a-1064-4ea8-ab8c-fe0be9225c27_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="664458" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[A la intemperie]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/07cd4a7a-1064-4ea8-ab8c-fe0be9225c27_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Ormuz a Gibraltar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/ormuz-gibraltar_129_13488108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1811bef5-9099-41ff-851d-2e4d4233ba4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x955y808.jpg" width="1200" height="675" alt="De Ormuz a Gibraltar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestro problema es el Majzén, el Pentágono y el Mossad; nuestro problema no es un pobre desgraciado que ha logrado llegar a Marruecos desde Sudán y que saltaría muros el triple de altos con tal de tener una oportunidad en la vida</p></div><p class="article-text">
        Conviene mirar los mapas. Los mapas dicen siempre la verdad porque la verdad est&aacute; en ellos, porque solo hay que mirarlos minuciosamente para comprender el mundo. Conviene mirar los mapas antes que encender el telediario, y conviene mirar los mapas antes de dejar que nadie m&aacute;s los interprete por nosotros. El comercio mundial, el grueso del comercio mundial, no circula por el oc&eacute;ano abierto, aunque s&iacute; lo atraviese. Circula por ocho o nueve puertas, a saber: Ormuz, Malaca, Suez, Bab el-Mandeb, el B&oacute;sforo, Panam&aacute;, los estrechos daneses y el de Gibraltar. Todo lo dem&aacute;s es agua y nada m&aacute;s que agua. Fernand Braudel ense&ntilde;&oacute; a leer este mar nuestro como una unidad de larga duraci&oacute;n; la historia del Mediterr&aacute;neo, como la historia de casi cualquier mar, es la historia de sus estrechos. Este a&ntilde;o hemos aprendido c&oacute;mo funciona la cerrajer&iacute;a mar&iacute;tima. 
    </p><p class="article-text">
        El 28 de febrero, Ir&aacute;n clausur&oacute; el estrecho de Ormuz. Por all&iacute; pasaba en torno al 20% del petr&oacute;leo mundial y el 19% del gas natural licuado, y las navieras tuvieron que empezar a dar la vuelta a &Aacute;frica, disparando las primas de seguro y dando una ocasi&oacute;n excelente a los mercados de demostrar que las teor&iacute;as liberales de econom&iacute;a son una pantomima colosal. Han pasado seis meses desde entonces y el tr&aacute;fico mar&iacute;timo por la zona sigue por debajo del cinco por ciento con respecto a antes de comenzar la guerra entre Ir&aacute;n y Estados Unidos. Marco Rubio, secretario de Estado de EEUU, dijo en el mes de marzo que el estrecho volver&iacute;a a abrirse &ldquo;de una manera o de otra&rdquo;. Seguimos esperando. Espa&ntilde;a tuvo en aquello un papel que conviene recordar, porque explica lo que vino despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Pedro S&aacute;nchez neg&oacute; a Estados Unidos el uso de Rota y Mor&oacute;n para operaciones contra Ir&aacute;n. A finales de marzo, cerr&oacute; adem&aacute;s el espacio a&eacute;reo a los aviones norteamericanos vinculados al bombardeo sobre territorio iran&iacute;, y quince aeronaves tuvieron que reubicarse para llevar a cabo sus operaciones. Fue entonces cuando Donald Trump amenaz&oacute; con cortar el comercio con Espa&ntilde;a, elevando su ya desquiciado tono sobre las tensas relaciones diplom&aacute;ticas con nuestro pa&iacute;s. Ellos mostraron sus cartas porque nosotros mostramos las nuestras: somos un pa&iacute;s mediano en comparaci&oacute;n con ellos, pero tenemos dos bases militares que son, sobre los mapas, la llave estadounidense de otra puerta distinta.
    </p><p class="article-text">
        Dejando de lado Oriente, por el estrecho de Gibraltar pasa, aproximadamente, el diez por ciento del tr&aacute;fico mar&iacute;timo anual del planeta, o sea, m&aacute;s o menos unos cien mil barcos; es decir, que el anillo de circunnavegaci&oacute;n de los puertos industriales de Asia, los petrol&iacute;feros del Golfo y muchas grandes ciudades norteamericanas y europeas entran y salen del mediterr&aacute;neo. El estrecho de Gibraltar es el activo geogr&aacute;fico m&aacute;s valioso que poseemos, y estamos m&aacute;s cerca que nunca de perderlo.
    </p><p class="article-text">
        La orilla sur lleva d&eacute;cadas desarroll&aacute;ndose. T&aacute;nger Med ya mueve muchos m&aacute;s containers de los que mueve el puerto de Algeciras y el puerto de Nador West Med est&aacute; a tiro de piedra de Melilla, y alrededor de ambos puertos han crecido numerosas zonas francas, plantas de automoci&oacute;n, centros log&iacute;sticos sobre todo, y en los &uacute;ltimos a&ntilde;os han empezado a aparecer tambi&eacute;n terminales de gas, y aunque la competencia entre Espa&ntilde;a y Marruecos comenz&oacute; siendo puramente econ&oacute;mica, hace tiempo que la econom&iacute;a ha pasado a ser lo de menos.
    </p><p class="article-text">
        La anomal&iacute;a geogr&aacute;fica de todo esto es que Espa&ntilde;a se encuentra en las dos orillas del estrecho, con Ceuta y Melilla y un pu&ntilde;ado de islotes, lo que la convierten en una frontera extremadamente desigual desde el punto de vista geopol&iacute;tico, y es tambi&eacute;n la raz&oacute;n principal por la que el estrecho de Gibraltar no es un condominio hispano-marroqu&iacute;, y ese es un problema muy dif&iacute;cil de gestionar para Rabat, que pretende tener una posici&oacute;n internacional mucho m&aacute;s relevante de la que actualmente tiene.
    </p><p class="article-text">
        Pero el pasado treinta de julio, m&aacute;s de setenta mil personas entraron en Ceuta en menos de veinticuatro horas. Esto, le&iacute;do como un expediente migratorio, fue un desbordamiento humanitario con m&aacute;s de cien muertos. Le&iacute;do como un mapa, fue la demostraci&oacute;n de que la orilla sur es capaz de colapsar la orilla norte en cualquier momento. Fue tambi&eacute;n la prueba de que no hace falta un ej&eacute;rcito para poner a prueba una frontera; es suficiente con abrir una compuerta y medir el tiempo y la capacidad de respuesta, y los informes policiales que atribuyen a agentes marroqu&iacute;es la conducci&oacute;n de enormes grupos de personas hacia el paso, describen justamente un ensayo de saturaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Marruecos normaliz&oacute; relaciones con Israel en 2020, en el paquete en que Washington reconoc&iacute;a su soberan&iacute;a sobre el S&aacute;hara Occidental, y en enero de 2026, Rabat firmaba con Tel Aviv un plan conjunto de trabajo militar. En el pasado mes de abril, un comit&eacute; del Congreso de Estados Unidos escribi&oacute; que ambas ciudades &laquo;est&aacute;n situadas en territorio marroqu&iacute;&raquo;, en el mismo documento que aprobaba cuarenta millones de d&oacute;lares en financiaci&oacute;n militar para Rabat. Ese mismo mes, Amine Ayoub, un analista marroqu&iacute;, publicaba en la prensa sionista un <a href="https://www.ynetnews.com/opinions-analysis/article/bki11ns9tzx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo que explicaba c&oacute;mo la crisis </a>entre Madrid y Washington hab&iacute;a abierto una grieta aprovechable sobre las dos ciudades. Un art&iacute;culo que forma parte de otros tantos que ha escrito al respecto, y que pueden dar buena prueba de c&oacute;mo, fuera de la Uni&oacute;n Europea, est&aacute;n mucho m&aacute;s al quite de la situaci&oacute;n del estrecho de lo que nosotros hemos pretendido estar.
    </p><p class="article-text">
        El debate deber&iacute;a ser este. El problema que tenemos es exactamente este. Nuestro problema es el Majz&eacute;n, el Pent&aacute;gono y el Mossad; nuestro problema no es un pobre desgraciado que ha logrado llegar a Marruecos desde Sud&aacute;n y que saltar&iacute;a muros el triple de altos con tal de tener una oportunidad en la vida. El problema es el que se coloca la etiqueta de patriota y hace alaridos al ver a gente pobre, a pobre gente pobre, hacer lo que har&iacute;a cualquiera en su situaci&oacute;n. Curioso patriotismo el de quienes ante lo que es un flagrante e inequ&iacute;voco asalto a nuestra soberan&iacute;a, se&ntilde;ala a la carne de ca&ntilde;&oacute;n para no poner el foco en la artiller&iacute;a que los manda. Algunas personas de entre las decenas de miles que cruzaron la frontera de Ceuta el pasado 30 de julio besaron el suelo espa&ntilde;ol en cuanto tuvieron ocasi&oacute;n de pisarlo. Alguien que besa una playa no est&aacute; invadiendo nada. Solo es v&iacute;ctima de la terrible crueldad de los mapas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/ormuz-gibraltar_129_13488108.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2026 20:45:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1811bef5-9099-41ff-851d-2e4d4233ba4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x955y808.jpg" length="2132708" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1811bef5-9099-41ff-851d-2e4d4233ba4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x955y808.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2132708" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[De Ormuz a Gibraltar]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1811bef5-9099-41ff-851d-2e4d4233ba4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x955y808.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Y por fin una buena historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/buena-historia_129_13472969.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f8289475-c75c-420a-8981-f77aaedd056f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x340y176.jpg" width="1200" height="675" alt="Y por fin una buena historia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La insistencia no siempre funciona y yo aprendí el inglés suficiente como para que académicamente me dejasen en paz, pero no tanto como para tener que explicarle, veinte años después, a un policía lo que me pasó la otra noche</p></div><p class="article-text">
        Siempre insisti&oacute;, toda la vida, la suya y la m&iacute;a, mi santa madre, que ten&iacute;a que aprender ingl&eacute;s. Porque si patat&iacute;n para el futuro, porque si patat&aacute;n para un buen trabajo, porque hoy en d&iacute;a sin ingl&eacute;s no eres nadie, y todos esos miedos que le meten los lobbistas de las clases particulares a las madres para intentar sacarles las perras. Claro que la insistencia no siempre funciona y yo aprend&iacute; el ingl&eacute;s suficiente como para que acad&eacute;micamente me dejasen en paz, pero no tanto como para tener que explicarle, veinte a&ntilde;os despu&eacute;s, a un polic&iacute;a lo que me pas&oacute; la otra noche.
    </p><p class="article-text">
        Estuve a punto de no salir, pero acab&eacute; con mi amigo Diego bebi&eacute;ndonos un cuarto de una botella de vino blanco y media botella de un licor que se llama Nobel, que entra por el gaznate como cuenco de natillas y antes de darte cuenta est&aacute;s borracho como un ancestro mirando a la nada. Est&aacute;bamos frente al molino de mostaza justo al lado de casa, sentados en un banco, hablando sobre lo idiota que es la gente por aqu&iacute; cuando quiere y, no obstante, lo majos que son todos cuando quieren algo de ti, al menos por un rato, y sobre lo peligroso que es darle a estos muchachos del norte de Europa la mano, porque te acaban cogiendo el brazo entero.
    </p><p class="article-text">
        Diego llevaba un rato haciendo aspavientos con las rodillas con nerviosismo, hasta que confes&oacute; haberse dejado el vapeador en casa y me pregunt&oacute; si lo acompa&ntilde;aba a cogerlo. En cinco minutos est&aacute;bamos plantados en una casa de dos plantas del <em>schoolstraat</em> del centro del pueblo compartimentada en seis o siete habitaciones y un living que abarcaba una cocina con espacio para una minimesa. All&iacute; estaban Gigash, un chaval de Bangladesh que curraba en la cocina con Diego y Meerit, una ni&ntilde;a de diecis&eacute;is que trabaj&oacute; conmigo en el bar ese d&iacute;a. Eran las doce y muy poco de la noche.
    </p><p class="article-text">
        Gigash nos pidi&oacute; que lo acompa&ntilde;&aacute;semos fuera, porque quer&iacute;a fumarse un cigarro, y los tres lo acompa&ntilde;amos para seguir con la conversaci&oacute;n en el jard&iacute;n. Las noches en sitios como estos son tan tranquilas que uno se siente mal si no habla como susurr&aacute;ndole a los caracoles, porque de verdad que el m&aacute;s m&iacute;nimo decibelio se puede escuchar al otro lado de la calle. La casa de la que hab&iacute;amos salido, y la de al lado, pertenecen a la compa&ntilde;&iacute;a para la que trabajamos; la m&iacute;a est&aacute; a apenas cien metros de all&iacute;, al otro lado del pueblo. Charl&aacute;bamos sin mucha intensidad hasta que empezamos a escuchar gritos en la casa de al lado. Gritos que, de haber sido proferidos en una catedral g&oacute;tica, habr&iacute;an despertado a las g&aacute;rgolas; gritos que, no quiero exagerar, habr&iacute;an acojonado a Caronte, le habr&iacute;an hecho tirar los remos y saltar de la barca.
    </p><p class="article-text">
        Decidimos, casi por unanimidad, que esos gritos no eran normales, y nos lanzamos hacia la puerta, abri&eacute;ndola de par en par y subiendo las escaleras de la casa. Conforme sub&iacute;amos y nos acerc&aacute;bamos a la habitaci&oacute;n de la que ven&iacute;a todo ese foll&oacute;n, los gritos se volv&iacute;an m&aacute;s terror&iacute;ficos; yo, crey&eacute;ndome conocedor de la especie humana, decid&iacute; en ese momento estar prevenido para lo que pudiera pasar, porque esos gritos empezaban a no parecerme de este mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Aporreamos la puerta. Una, y otra, y otra vez. Amenazamos con tirar la puerta abajo si no abr&iacute;an en cinco segundos. Y entonces abri&oacute; Deiff.
    </p><p class="article-text">
        Deiff es un chaval de diecisiete a&ntilde;os con el que llevamos trabajando unos meses. La primera vez que le vi me pareci&oacute; un retrato robot de esos pirados que entran en los institutos estadounidenses para matar a tiros a su profesor de matem&aacute;ticas. Las dem&aacute;s veces que he coincidido con &eacute;l, no he hecho m&aacute;s que corroborar que a veces lo m&aacute;s obvio es lo m&aacute;s razonable. No obstante, en casa le ten&iacute;amos aprecio porque en mi cumplea&ntilde;os nos cambi&oacute; el turno para poder pasar juntos ese d&iacute;a, y en general siempre se hab&iacute;a portado bien con nosotros, por lo que la sorpresa fue may&uacute;scula cuando Deiff sali&oacute; en calzoncillos y con una capucha puesta, con la mirada perdida y delante de su novia, una chiquilla min&uacute;scula a la que le sangraba el labio, y se lanz&oacute; a atacarnos a todos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto no es lo que parece&rdquo;, grit&oacute; mientras lanz&oacute; un pu&ntilde;etazo a Diego, que no impact&oacute; en ning&uacute;n sitio; y menos mal, porque aquello llega a ser lo que parec&iacute;a y nos hubiera costado un disgusto. &ldquo;Lo siento mucho&rdquo;, dec&iacute;a entre llantos mientras otro pu&ntilde;etazo, esta vez certero, alcanzaba en la cara de Melisa, que llevaba tres d&iacute;as trabajando con nosotros, y la dejaba noqueada sobre la moqueta. El &uacute;ltimo pu&ntilde;o iba a parar a mi cara, esta vez sin excusas ni disculpas, pero uno tiene los reflejos de un tigre y consegu&iacute; parar el golpe, doblarle el brazo y colocar a Deiff contra la pared.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la situaci&oacute;n se calm&oacute;, y la mayor&iacute;a de nosotros est&aacute;bamos ayudando a Melisa, Deiff aprovech&oacute; para escapar de la casa; en calzoncillos, con una capucha y descalzo. Lo llamamos al m&oacute;vil y respondi&oacute; llorando y diciendo que iba a matarse. Le dijimos que hiciese lo que quisiese, pero que esperase a que lleguemos. Le pedimos que nos enviara la ubicaci&oacute;n. El tipo iba tan ciego de alcohol, de adrenalina y de su propia estupidez que era incapaz de mand&aacute;rnosla y nos balbuce&oacute; a duras penas d&oacute;nde estaba. As&iacute; que salimos los tres, porque Meerit se hab&iacute;a quedado custodiando a la chica y nos adentramos en el bosque que une nuestro pueblo con el siguiente, y encontramos a Deiff, un kil&oacute;metro despu&eacute;s, tirado en el suelo, llorando y haciendo una videollamada con su padre. El padre, por cierto, daba m&aacute;s mal rollo que los gritos de la chica. Supongo que de tal palo, tal palazo.
    </p><p class="article-text">
        Escoltamos al chaval de vuelta a casa y lo encerramos en la habitaci&oacute;n para, mientras tanto, llamar a la polic&iacute;a. Pero antes de poder marcar el <em>unounod&oacute;s</em>, de nuevo los gritos empezaron a reverberar por toda la calle como si se hubieran abierto otra vez las puertas del infierno, pero Deiff estaba bajo llave y los gritos ven&iacute;an de la casa de al lado, as&iacute; que volvimos para all&aacute; para ver qu&eacute; estaba ocurriendo. La novia hab&iacute;a enloquecido, y arranc&oacute; la puerta de la habitaci&oacute;n de cuajo &ndash;&iexcl;de cuajo!- y, tras volver a noquear a Melisa, que trat&oacute; de interponerse entre ella y la puerta de Deiff, se encerr&oacute; en la habitaci&oacute;n con &eacute;l, hasta que los sac&oacute; de all&iacute; la polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Se lo expliqu&eacute; al polic&iacute;a sin una sola duda, en un ingl&eacute;s que no me reconoc&iacute;a. El t&iacute;o no daba cr&eacute;dito, y no s&eacute; si era por c&oacute;mo se lo estaba contando o por lo que le estaba contando, porque las dos cosas eran igual de inveros&iacute;miles a esas horas: un espa&ntilde;ol explicando en tiempos compuestos que una cr&iacute;a de metro y medio hab&iacute;a arrancado una puerta de cuajo, y un chaval de diecisiete descalzo por el bosque estaba huyendo de nosotros. Yo qu&eacute; s&eacute; de d&oacute;nde sali&oacute; aquel ingl&eacute;s. Se ve que llevaba veinte a&ntilde;os all&iacute;, esperando a que hiciera falta para algo mejor que trabajar; esperando que tuviera que contar en ingl&eacute;s, por fin, una buena historia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/buena-historia_129_13472969.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Aug 2026 19:45:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f8289475-c75c-420a-8981-f77aaedd056f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x340y176.jpg" length="535269" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f8289475-c75c-420a-8981-f77aaedd056f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x340y176.jpg" type="image/jpeg" fileSize="535269" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Y por fin una buena historia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f8289475-c75c-420a-8981-f77aaedd056f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x340y176.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El fuego amigo de Óscar Puente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/fuego-amigo-oscar-puente_129_13460165.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c22aeae5-2b2f-47b8-90a8-676c758a8ff7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1280y348.jpg" width="1200" height="675" alt="El fuego amigo de Óscar Puente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un puñetazo bien dado puede noquear al adversario; uno mal dado, te rompe la mano a ti. La izquierda ya tiene bastante trabajo defendiéndose de fuera. Lo último que necesita es aprender a esquivarse a sí misma</p></div><p class="article-text">
        Estoy muy a favor de la tesis de que, en estos tiempos que corren, con la ultraderecha mundial campando a sus anchas, y la espa&ntilde;ola, concretamente, golpeando a las puertas de la Moncloa con un ariete sin cuartel, tenemos que ser cautos con c&oacute;mo hacemos, desde la izquierda, oposici&oacute;n al gobierno. Primero de todo porque, siento ponerme estupendo, no creo que este gobierno sea tan de izquierdas como para bajar los brazos y contentarnos con su mera existencia, sobre todo dado que son la &uacute;nica alternativa al apocalipsis que proponen las derechas, pero tambi&eacute;n porque somos todos ya mayorcitos como para saber qu&eacute; es lo que pasa cuando al PSOE se le da manga ancha para hacer lo que ellos creen conveniente.
    </p><p class="article-text">
        Quiero decir que no hay mejor ni m&aacute;s oportuno momento para ser s&uacute;per de izquierdas que cuando, precisamente, es la izquierda la que ocupa el gobierno. Esto implica ser muy cr&iacute;ticos con la situaci&oacute;n de la vivienda, con la tibieza de las relaciones diplom&aacute;ticas con Marruecos, con la impunidad con la que campan los agitadores fascistas en los medios y en las calles y, por supuesto, con una reforma de las condiciones laborales y salariales que no est&aacute; ni siquiera a medio camino de llegar a unas condiciones dignas de un estado europeo. El reto, en mi opini&oacute;n, est&aacute; en elaborar una cr&iacute;tica leg&iacute;tima al gobierno que no sirva de munici&oacute;n al PP  y, sobre todo, a Vox, para seguir atacando los pilares de un proyecto que, aun en ciernes, es lo mejor a lo que podemos aspirar en el medio plazo. Pero &Oacute;scar Puente, a veces, lo pone muy dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        El ministro de Transportes se ha erigido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os como un portavoz alternativo, no oficial, del gobierno de Espa&ntilde;a, un puesto que oficialmente ocupa la ministra Elma Saiz. Puente ha demostrado una oratoria arrolladora tanto en el Congreso como en redes sociales, algo que es de celebrar, porque para combatir a lo que tenemos enfrente se necesita la contundencia de un pu&ntilde;etazo en las costillas. Feij&oacute;o todav&iacute;a lleva tatuado en las mejillas aquel &ldquo;de ganador a ganador&rdquo;, que le espet&oacute; a comienzos de la legislatura. El problema est&aacute; cuando el impresionante orador de la tribuna muta, de vez en cuando, en el abominable hombre del Pisuerga, y dirige sus golpes, cada vez con m&aacute;s frecuencia, no contra el enemigo declarado sino contra su propia trinchera. 
    </p><p class="article-text">
        Esta semana, Puente ha colgado en sus redes una comparaci&oacute;n entre el cartel de las fiestas de Valladolid de 2022 -cuando &eacute;l era alcalde- y el de este a&ntilde;o, con el pie impl&iacute;cito de &ldquo;mirad todos qu&eacute; bien lo hac&iacute;a yo&rdquo;. Carolina Durante, que formaba parte del cartel de este a&ntilde;o, que previamente hab&iacute;an dicho nada y no pintaban nada en esa pelea, se dieron por aludidos y dieron al ministro una respuesta lac&oacute;nica y demoledora: &ldquo;Est&aacute;s t&uacute; para hablar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Se ha criticado tambi&eacute;n a Carolina Durante que entren a la confrontaci&oacute;n con el ministro, pero, sinceramente, &iquest;qu&eacute; se pod&iacute;a esperar? Defenderse de la ultraderecha no puede ser un eximente de poner la otra mejilla con una falta de respeto tan gratuita. Y Puente, que se ha vuelto uno de los ministros m&aacute;s famosos del gobierno por sus muestras de contundencia dial&eacute;ctica, se qued&oacute; mudo -casi mejor as&iacute;, en este caso-, ante un grupo de m&uacute;sica que no hab&iacute;a entrado a la conversaci&oacute;n por voluntad propia y que le devolvi&oacute; el golpe con el desd&eacute;n exacto que merec&iacute;a la ocurrencia.
    </p><p class="article-text">
        La izquierda no necesita que la derecha sea quien le busque las cosquillas cuando tiene ministros dispuestos a hacerlo por puro ego. El fuego amigo de &Oacute;scar Puente cada vez que algo se sale del fin&iacute;simo trazo que pretende dibujar es peligroso, porque muchas veces, esta es una de ellas, su potencia de fuego es inversamente proporcional a su punter&iacute;a. Un pu&ntilde;etazo bien dado puede noquear al adversario; uno mal dado, te rompe la mano a ti. La izquierda ya tiene bastante trabajo defendi&eacute;ndose de fuera. Lo &uacute;ltimo que necesita es aprender a esquivarse a s&iacute; misma.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/fuego-amigo-oscar-puente_129_13460165.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Aug 2026 19:48:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c22aeae5-2b2f-47b8-90a8-676c758a8ff7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1280y348.jpg" length="343289" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c22aeae5-2b2f-47b8-90a8-676c758a8ff7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1280y348.jpg" type="image/jpeg" fileSize="343289" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El fuego amigo de Óscar Puente]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c22aeae5-2b2f-47b8-90a8-676c758a8ff7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1280y348.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La región "menos independentista de España" busca identidad: “Hay vergüenza de ser murciano”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/region-independentista-espana-busca-identidad-hay-verguenza-murciano_1_13448043.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b229296-c32b-468e-af9a-3026aa1ec10a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x956y137.jpg" width="1200" height="675" alt="La región &quot;menos independentista de España&quot; busca identidad: “Hay vergüenza de ser murciano”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Enza Negra se reclama heredera de Antonete Gálvez y del cantonalismo murcianista de 1873, republicano y federal, y aspira, en palabras de Magius, a "un republicanismo de izquierdas y un federalismo de una república construida de abajo hacia arriba"</p><p class="subtitle">Pannacionalismo murciano, huertanos batasunos y ciencia ficción política en la obra de Magius: “Apa Murcia Libre”</p></div><p class="article-text">
        La Enza Negra naci&oacute; como un grupo terrorista. Ficticio, eso s&iacute;: lo dibuj&oacute; el ilustrador murciano Magius hace una d&eacute;cada, pero este 2026 se ha materializado en una entidad real, aunque, conviene decirlo pronto, sin los atentados ni los sacrificios humanos. Y es que ser murciano nunca ha sido del todo una identidad: como mucho un acento, una denominaci&oacute;n de origen o un estigma. En la Regi&oacute;n gobierna el Partido Popular sin respiro desde 1995 y el murcianismo pol&iacute;tico rara vez ha pasado de rareza de pe&ntilde;a de amigos o de bar universitario, y aqu&iacute;, lo ha dicho el propio Magius, vive &ldquo;la regi&oacute;n menos <a href="https://www.eldiario.es/murcia/politica/ultimos-amnistia-siete-manifestantes-siguen-protestando-murcia-indulto-independentistas_1_13220126.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">independentista</a> de Espa&ntilde;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A principios de diciembre de 2025, el dibujante hizo un llamamiento en redes sociales convocando un &ldquo;<a href="https://x.com/MurcianoPais/status/1991460883957182804?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">foro pol&iacute;tico para hablar de la cultura y la identidad murciana</a>&rdquo; en el caf&eacute; Ficciones de la calle Fuensanta de Murcia. Se reunieron algo m&aacute;s de una treintena de personas: un n&uacute;mero modesto para fundar una patria, pero nada desde&ntilde;able para un acto sin m&aacute;s reclamo que la palabra identidad. De aquella reuni&oacute;n sali&oacute; algo m&aacute;s que una sobremesa. Semanas despu&eacute;s, ya en 2026, la Enza Negra ten&iacute;a documento fundacional, camiseta y p&aacute;gina web. A la broma le hab&iacute;an salido estatutos. 
    </p><p class="article-text">
        Donde el chiste deja de serlo y la Enza Negra se presenta al mundo es en su documento R.O.S.E.N, su carta fundacional. La portada, dise&ntilde;ada en caracteres r&uacute;nicos y, en el centro, un sol de seis puntas naciendo de una media luna; el propio texto aclara que el s&iacute;mbolo est&aacute; tomado de una estela del rey sumerio Ur-Nammu, de cuatro mil a&ntilde;os de antig&uuml;edad, la gente que abri&oacute; las primeras acequias. Debajo, nueve rulas, reglas, un Consejo de Personas Buenas con zabacequieros y licero calcado del medieval Consejo de Hombres Buenos, y una rep&uacute;blica federal que ha de levantarse de abajo arriba, barrio a barrio y parroquia a cant&oacute;n, hasta rematar en un supra-cant&oacute;n: el Cant&oacute;n Murciano, como el de 1873.
    </p><p class="article-text">
        Lo llamativo m&aacute;s que el envoltorio arqueol&oacute;gico, es la tesis que lo sostiene. La segunda rula declara a los murcianos fruto de argares, iberos, romanos, sirios, &aacute;rabes, catalanes y castellanos amontonados en la misma ra&iacute;z; la sexta le declara la guerra al &ldquo;espa&ntilde;olismo cerrado y excluyente&rdquo;. Es decir: una identidad murciana cuyo cimiento es, exactamente, la mezcla.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Un querer, algo que tienes dentro&rdquo;</h2><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2077290512436867333?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Cinco meses antes de aquel foro del mes de diciembre, en julio de 2025, la Regi&oacute;n de Murcia hab&iacute;a ocupado titulares internacionales por el motivo contrario al de la mezcla, la inclusi&oacute;n y la multiculturalidad. Entre el 10 y el 15 de aquel mes, tras la agresi&oacute;n a un vecino de 68 a&ntilde;os, por la que se detuvo a tres j&oacute;venes de origen magreb&iacute;, <a href="https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/torre-pacheco-ano-despues-caza-migrante-todavia-ven-extranjeros_1_13351173.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Torre-Pacheco</a> vivi&oacute; varios d&iacute;as de violencia contra personas y negocios migrantes, en un municipio donde cerca de un tercio de los habitantes son extranjeros y buena parte sostiene, con su trabajo, la agricultura intensiva de la comarca. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, atribuy&oacute; los altercados a grupos de extrema derecha, Vox incluido; la Fiscal&iacute;a lleg&oacute; a investigar al l&iacute;der murciano de Vox, Jos&eacute; &Aacute;ngel Antelo, por endosar la culpa a PSOE y PP. Nada permite trazar una l&iacute;nea recta entre una cosa y otra, y la Enza Negra tampoco la traza. Pero el contraste cuesta de ignorar: en la misma regi&oacute;n y el mismo a&ntilde;o, una parte de Murcia sali&oacute; a excluir y otra, se junt&oacute; en un caf&eacute; para decidir que ser murciano consist&iacute;a, sobre todo, en ser de muchos sitios a la vez.
    </p><p class="article-text">
        Bajo el envoltorio arqueol&oacute;gico hay una posici&oacute;n pol&iacute;tica n&iacute;tida, y de izquierdas. La Enza Negra se reclama heredera de Antonete G&aacute;lvez y del cantonalismo murcianista de 1873, republicano y federal, y aspira, en palabras de Magius, a &ldquo;un republicanismo de izquierdas y un federalismo de una rep&uacute;blica construida de abajo hacia arriba&rdquo;. El nombre apunta hacia esa misma tierra: enza no tiene traducci&oacute;n exacta al castellano; &ldquo;un querer, algo que tienes dentro&rdquo;, dice, y negra remite al color del suelo f&eacute;rtil, el que se esconde bajo el surco.
    </p><p class="article-text">
        Magius tiene su propia explicaci&oacute;n de por qu&eacute; en Murcia lo propio pesa tan poco. Habla de que &ldquo;hay <a href="https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/ven-lepe-siglo-xxi-region-murcia-cumple-39-anos-estigma-nacionalismo-hidrico_1_8014669.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">verg&uuml;enza</a> de ser murciano&rdquo; y de desidia: &ldquo;La huerta se la han cargado f&aacute;cilmente y la gente no lo aprecia; no hay un sentimiento de colectividad&rdquo;. Y remonta el desapego a la posguerra: Murcia fue zona republicana, hubo una fort&iacute;sima represi&oacute;n, se fusil&oacute; y se purg&oacute; a maestros y a cargos p&uacute;blicos, y para cubrir los huecos se trajo a gente de fuera que, dice, acab&oacute; copando la universidad y los altos puestos de la cultura. De ah&iacute; viene, dice, un desprecio institucional por lo aut&oacute;ctono que todav&iacute;a colea: el panocho degradado, de dialecto a una mera &ldquo;mala forma de hablar castellano&rdquo;; al Cant&oacute;n olvidado pese a que Murcia &ldquo;fue precursora&rdquo; de lo que hoy son las autonom&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Lo revelador es contra qui&eacute;n se define. No solo contra Madrid, tambi&eacute;n contra el otro &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/murcia/cultura/canton-cartagena-sigue-apasionando-historiadores_1_12123543.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cantonalismo</a>&rdquo;. Seg&uacute;n Magius, el &ldquo;falso cantonalismo al que refiere el cartagenerismo&rdquo;, al que acusa de haberse quedado con el nombre y nada m&aacute;s. &ldquo;El cantonalismo de 1873 era murcianista; el de Cartagena de hoy es anti-murcianista, es todo lo contrario&rdquo;, resume. Recuerda que el Partido Cantonal de Cartagena lo fundaron gentes de Falange y que, de los 44 municipios de la Regi&oacute;n, solo reivindica el suyo. 
    </p><p class="article-text">
        Y se define, tambi&eacute;n, contra el &ldquo;centralismo disfrazado de igualdad&rdquo;. La idea de que un pa&iacute;s deba ser centralista &ldquo;para que todo el mundo sea igual&rdquo; confunde, explica Magius, la igualdad entre territorios con la &uacute;nica que de verdad importa: la que hay, o no hay, entre clases sociales. De poco sirve invocar la igualdad de los espa&ntilde;oles, viene a decir Enza Negra, cuando Murcia arrastra un transporte p&uacute;blico p&eacute;simo, una inversi&oacute;n m&iacute;nima en sus ciudadanos y, entre otros cuerpos funcionariales, unos bomberos mal pagados. Su veredicto sobre la gesti&oacute;n es lapidario: &ldquo;A lo mejor s&iacute; es la mejor tierra del mundo, pero los que la administran son los peores administradores del mundo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Cultura murciana &ldquo;del siglo XXI&rdquo;</h2><p class="article-text">
        No es, con todo, un nacionalismo nost&aacute;lgico. Frente a los colectivos que, dice, &ldquo;se han quedado anclados en el siglo XIX y no avanzan&rdquo;, la Enza Negra reclama un folclore &ldquo;s&uacute;per activo&rdquo; y una cultura murciana &ldquo;del siglo XXI, que es donde tiene que estar&rdquo;: la huerta, la acequia, la historia, la lengua, pero con un lavado de cara. El panocho ocupa aqu&iacute; un lugar central, una mezcla medieval de catal&aacute;n, aragon&eacute;s, castellano, moz&aacute;rabe y &aacute;rabe que nunca ha sido oficial ni siquiera dialecto reconocido, y su reivindicaci&oacute;n, insiste, es cultural, no impositiva: libros, canciones, estudio universitario.
    </p><p class="article-text">
        Magius no es el &uacute;nico que ha decidido, en estos &uacute;ltimos tiempos, que la murcianidad pod&iacute;a significar otra cosa. Casi en paralelo, sin sol sumerio ni consejo de acequieros, otro colectivo mete la mano en el mismo cofre (la huerta, el panocho, el traje, las jotas) y lo abre por una costura distinta: la del g&eacute;nero. Se llama Achocuir y se presenta como un colectivo interseccional LGTBIQA+ que reivindica a la vez la diversidad sexual y el folclore de la Regi&oacute;n. Su tesis, temeraria en uno de los territorios m&aacute;s conservadores de Espa&ntilde;a, es que la disidencia no solo cabe en el folclore: es absolutamente imprescindible.
    </p><p class="article-text">
        En noviembre de 2025 celebraron su primer festival, con talleres, m&uacute;sica y baile en plena Huerta de Murcia bajo un emblema que lo dice todo: el &ldquo;Huertane&rdquo;, collage cuir de un huertano y una huertana decimon&oacute;nicos. Ah&iacute; se condensa el traje regional, r&iacute;gidamente partido entre los zarag&uuml;elles del hombre y el refajo de la mujer, descosido y vuelto a montar. Y no van solos: forman parte de una ola de &ldquo;orgullo rural&rdquo; con parientes en Galicia, el Pa&iacute;s Valenciano, Extremadura o La Rioja, que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os reclama el campo, y no solo la ciudad, como territorio de la diferencia.
    </p><p class="article-text">
        Enza Negra y Achocuir tiran de los mismos hilos hacia la izquierda, pero a lugares distintos. Uno construye hacia arriba: una naci&oacute;n, un consejo, una rep&uacute;blica, un mito. El otro desmonta hacia dentro: los cuerpos, los roles, los cuidados; ni patria ni instituci&oacute;n, sino una tradici&oacute;n liberada de sus cors&eacute;s. Donde Enza Negra quiere una murcianidad del siglo XXI, Achocuir pregunta de qui&eacute;n ha sido esa murcianidad hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        Puede que Enza Negra no pase de nota a pie de p&aacute;gina en la bibliograf&iacute;a de Magius: una treintena de personas y nueve reglas no fundan una naci&oacute;n, pero ha puesto en el centro una pregunta que en Murcia casi nadie se hac&iacute;a (qu&eacute; significa ser de aqu&iacute;), y ha dejado muy claro que las preguntas que la izquierda se deja sin contestar, ya lo vimos el verano pasado, las acaba contestando otro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/region-independentista-espana-busca-identidad-hay-verguenza-murciano_1_13448043.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Aug 2026 20:37:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5b229296-c32b-468e-af9a-3026aa1ec10a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x956y137.jpg" length="826056" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5b229296-c32b-468e-af9a-3026aa1ec10a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x956y137.jpg" type="image/jpeg" fileSize="826056" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La región "menos independentista de España" busca identidad: “Hay vergüenza de ser murciano”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5b229296-c32b-468e-af9a-3026aa1ec10a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x956y137.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Nacionalismo,Activismo,PP Murcia,Vox]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No hay luna que eclipse a tanto imbécil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-hay-luna-eclipse-imbecil_129_13448357.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/56c3a5cd-c828-4cee-ba69-052d5ea75700_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No hay luna que eclipse a tanto imbécil"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No hay eclipse, ni evento astronómico, ni mutación maravillosa del paisaje, no hay nada capaz de parar sus ganas de estropearlo todo. Lo más jodido de todo esto es que no dejan a nadie disfrutar de nada. No puede haber nada limpio. No puede haber nada que escape a la instrumentalización, a la tontería elevada a categoría de debate público</p><p class="subtitle">Eclipse, porco governo</p></div><p class="article-text">
        Estoy pol&iacute;ticamente en contra de la verg&uuml;enza ajena porque es la m&aacute;s invasiva de las emociones: yo no tengo por qu&eacute; sentirme mal porque t&uacute; seas idiota. Pues aparece un evento astron&oacute;mico tan &uacute;nico, tan singular, tan fant&aacute;stico como un eclipse y &iexcl;tach&aacute;n!, el eclipse queda eclipsado por una cantidad tan &uacute;nica, tan singular y tan fant&aacute;stica de verg&uuml;enza ajena que uno siente ganas de lanzar al aire las gafas homologadas y mirar fijamente al astro rey hasta derretirte las retinas para dejar de leer lo que uno ha de leer estos d&iacute;as. Madre del amor hermoso, Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Jugamos al front&oacute;n con las tendencias: cada tendencia necesita su raquetazo de vuelta hacia la pared, porque en eso consiste el juego y porque si no participamos de la conversaci&oacute;n p&uacute;blica, parecer&aacute; que nos vamos a evaporar y porque desde que existen las redes sociales no hay nada m&aacute;s pavoroso ni terror&iacute;fico que el no poder hacer que una persona que no conocemos de nada ni conoceremos en nuestra vida sepa todas y cada una de las opiniones que tengamos que decir sobre un tema en espec&iacute;fico. Que esto lo diga alguien que, entre otras cosas, se gana la vida dando su opini&oacute;n es, cuanto menos, problem&aacute;tico, pero si de algo podr&eacute; jactarme es de no ser impulsor ni mecenas de la verg&uuml;enza ajena que pueda sufrir nadie nunca.
    </p><p class="article-text">
        Creo que entrar en la cuesti&oacute;n de si un futbolista merluzo, de un influencer pat&aacute;n o de una pedorra de<em> reality show</em> ha dicho tal o cual cosa sobre el eclipse es irrelevante. Da igual si es un evento m&aacute;s o menos importante, si es un invento del PSOE para tenernos a todos aplaudiendo una vez m&aacute;s a las ocho de la tarde o, incluso, si esto tiene alguna explicaci&oacute;n dentro del marco del terraplanismo. La cuesti&oacute;n es c&oacute;mo la conversaci&oacute;n p&uacute;blica ya no es conversaci&oacute;n, sino un mont&oacute;n de gente -casi toda la gente, de hecho- hablando sola, y en voz alta.
    </p><p class="article-text">
        Escrib&iacute;a hace unos d&iacute;as Daniel Innerarity que hemos entrado en una era de irreversibilidad en la que los da&ntilde;os globales, sobre todo refiriendo a la crisis clim&aacute;tica, pero supongo que es aplicable para todo lo dem&aacute;s, est&aacute;n superando, por mucho, el umbral de retorno; estamos llegando al fin de la ilusi&oacute;n correctora y para muestra un bot&oacute;n. La herida que se le ha hecho al sentido com&uacute;n es irreparable en tanto incluso el sentido com&uacute;n tendr&aacute; que mutar para adaptarse al mundo que viene. La imbecilidad, que no deja de ser un rasgo tan humano como cualquier otro, nunca fue la novedad. No s&eacute; si las redes sociales son un catalizador desde el que se irradia la estupidez como un virus o un simple censo de los imb&eacute;ciles con el que antes no cont&aacute;bamos.
    </p><p class="article-text">
        Resulta cansino y agotador que cada cosa que ocurra sea objeto de politizaci&oacute;n. Pero no de una politizaci&oacute;n sana, quiz&aacute; intelectual, en tanto todo es pol&iacute;tico y todo debe estar sujeto a interpretaci&oacute;n, sino a la instrumentalizaci&oacute;n de cada pu&ntilde;etera cosa que pasa, sea un eclipse o el cambio de hora, para que una manada cada vez m&aacute;s numerosa de est&uacute;pidos se lance a la carrera de decir la tonter&iacute;a m&aacute;s grande que se les pase por la cabeza. Unos, obsesionados con c&oacute;mo va a ver el eclipse Pedro S&aacute;nchez, yo supongo que, como m&iacute;nimo, las habr&aacute; visto con gafas; otros, que si somos todos idiotas por fascinarnos con algo que es, objetiva y naturalmente, fascinante; y otros, &aacute;vidos de ser el centro de atenci&oacute;n desde los m&aacute;rgenes de todo, aprovechan para lanzar su granizada de chorradas sobre conspiraciones que probablemente ni ellos mismos entienden. Nada, no hay eclipse que valga. 
    </p><p class="article-text">
        No hay eclipse, ni evento astron&oacute;mico, ni mutaci&oacute;n maravillosa del paisaje, no hay nada capaz de parar sus ganas de estropearlo todo. Lo m&aacute;s jodido de todo esto es que no dejan a nadie disfrutar de nada. No puede haber nada limpio. No puede haber nada que escape a la instrumentalizaci&oacute;n, a la tonter&iacute;a elevada a categor&iacute;a de debate p&uacute;blico. Todo se ensucia. Todo se vuelve gris y amargo. Y la culpa no es de quienes queremos disfrutar de un eclipse o de cualquier otra cosa; la culpa es de ellos, de esa cantidad de imb&eacute;ciles que ha llegado a ser tan densa, tan abrumadora, que ha convertido el mundo en inhabitable para quien a&uacute;n cree que hay cosas que merecen contemplaci&oacute;n sin argumentaci&oacute;n. No hay luna que eclipse a tanto imb&eacute;cil.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-hay-luna-eclipse-imbecil_129_13448357.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Aug 2026 20:04:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/56c3a5cd-c828-4cee-ba69-052d5ea75700_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="266612" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/56c3a5cd-c828-4cee-ba69-052d5ea75700_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="266612" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[No hay luna que eclipse a tanto imbécil]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/56c3a5cd-c828-4cee-ba69-052d5ea75700_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Eclipse]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Para algunos, ideología es no querer que a una mujer la degüellen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ideologia-no-mujer-deguellen_129_13438840.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7eead50-2038-44dc-8c76-82ec67ad654e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x610y184.jpg" width="1200" height="675" alt="Para algunos, ideología es no querer que a una mujer la degüellen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Riesgo bajo. Así figuraba Gloria en VioGén el día en que su expareja (condenado, fichado y con una orden de alejamiento en vigor) la asesinó en la trastienda de una zapatería en un centro comercial deprimente. Riesgo bajo. Esas son las dos palabras que hoy habría que grabar en la puerta de San Esteban</p><p class="subtitle">El detenido por asesinar a su exmujer en un centro comercial en Murcia tenía una orden de alejamiento vigente</p></div><p class="article-text">
        Hay unas horas del d&iacute;a, en los meses de julio y agosto, especialmente en lugares como Murcia, en las que los centros comerciales se convierten en el &uacute;nico refugio civilizado que le queda a una ciudad que arde m&aacute;s all&aacute; de sus puertas como el s&eacute;ptimo infierno. La gente entra huyendo de los cuarenta y pico grados a la sombra y se deja mecer por el fr&iacute;o artificial y por la m&uacute;sica que no pretende siquiera competir con el ruido de fondo, se deja mecer por la promesa de que all&iacute; dentro no pasa nada, no puede pasar nada, porque este es el sitio donde uno viene a hacer la compra y a matar el tiempo. El pasado cinco de agosto, sin embargo, mientras de fondo chirriaban las ruedas romas de los carritos camino de las cajas, en un peque&ntilde;o taller de reparaci&oacute;n de calzado y copia de llaves bautizado, con una malpuesta iron&iacute;a que ya nadie podr&aacute; deshacer, como S&uacute;per R&aacute;pido, entre una administraci&oacute;n de loter&iacute;as y una tienda de m&oacute;viles, un hombre de treinta y ocho a&ntilde;os degoll&oacute; a su ex pareja con el c&uacute;ter que usaba para cortar suelas. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n las cr&oacute;nicas period&iacute;sticas, no hubo nada que pudiera o&iacute;r nadie o que alertara a los comercios de al lado; nada que rompiera ni por un segundo la coreograf&iacute;a de consumo que suced&iacute;a a muy pocos metros de distancia. Cuando termin&oacute;, baj&oacute; la persiana, le escribi&oacute; un mensaje a un compa&ntilde;ero para avisarle de que no se acercara, de que dentro estaba ella, y se march&oacute; camino de Granada, como quien cierra el turno y se va a casa. Lo detendr&iacute;an de madrugada en Puerto Lumbreras. Gloria ten&iacute;a cuarenta y cuatro a&ntilde;os y una hija de cinco. Y ten&iacute;a tambi&eacute;n algo que convierte esta muerte en algo peor que una desgracia y la mete de lleno en el lamentable terreno de lo evitable: &eacute;l ya estaba condenado por maltratarla, un juez le hab&iacute;a prohibido acercarse a menos de quinientos metros de ella, y su nombre figuraba en el sistema de VioG&eacute;n, que tanto el Estado como la Comunidad Aut&oacute;noma sostienen, precisamente, para que esto no ocurra.
    </p><p class="article-text">
        En el sistema de protecci&oacute;n de v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero, el caso de Gloria figuraba como uno de riesgo bajo. Riesgo bajo. Dos palabras de un formulario que hoy, probablemente, a m&aacute;s de una persona le pesen como una losa. As&iacute; figuraba Gloria en VioG&eacute;n el d&iacute;a en que su expareja (condenado, fichado y con una orden de alejamiento en vigor) la asesin&oacute; en la trastienda de una zapater&iacute;a en un centro comercial deprimente. Riesgo bajo. Esas son las dos palabras que hoy habr&iacute;a que grabar en la puerta de San Esteban. Porque cuando se conoci&oacute; el crimen, el Gobierno regional no hizo autocr&iacute;tica: se&ntilde;al&oacute; a Madrid, pidi&oacute; que el Estado arreglara un sistema que ellos llevan a&ntilde;os vaciando de sentido desde el otro lado. No se puede pasar a&ntilde;os gobernando con quienes llaman &ldquo;ideolog&iacute;a&rdquo; a intentar evitar que a una mujer la deg&uuml;elle un animal desalmado y presentarse al d&iacute;a siguiente del crimen con cara de circunstancias. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ideologia-no-mujer-deguellen_129_13438840.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Aug 2026 19:25:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c7eead50-2038-44dc-8c76-82ec67ad654e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x610y184.jpg" length="232419" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c7eead50-2038-44dc-8c76-82ec67ad654e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x610y184.jpg" type="image/jpeg" fileSize="232419" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Para algunos, ideología es no querer que a una mujer la degüellen]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c7eead50-2038-44dc-8c76-82ec67ad654e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x610y184.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[VioGEN - Seguimiento Integral de Casos de Violencia de Género,Murcia,Asesinatos machistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En algo hemos ganado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hemos-ganado_129_13409386.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/999b8cb4-8a4f-4503-984a-822fc663f405_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1225y1946.jpg" width="1200" height="675" alt="En algo hemos ganado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Acabo de cumplir 31 años. Soy más viejo y más sabio y, me atrevería a decir, más guapo y huelo mejor, porque no fumo y porque me hago un concienzudo 'skincare' cada noche antes de dormir. Lo más importante que he aprendido es que el amor es la única cosa de la que se puede ostentar sin parecer gilipollas</p></div><p class="article-text">
        Acabo de cumplir treinta y uno <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/acabo-cumplir-treinta-desastre_129_12504229.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y con todos aquellos pal&eacute;s</a> hice muebles sobre los que ahora vivo, duermo, leo y veo la tele, pongo los pies en alto o me siento a escribir un rato. Ayer le dec&iacute;a a una compa&ntilde;era de trabajo que, oficialmente, estoy m&aacute;s cerca de los cuarenta que de los veinte, aunque existencialmente sigo m&aacute;s cerca de mi nacimiento que de mi muerte, o eso espero yo, para algo dej&eacute; de fumar y solo tomo drogas cuando la situaci&oacute;n lo suplica. Sigo siendo yo, el mismo, el original, el de siempre, pero cada vez me parezco menos a quien quise ser y m&aacute;s a quien quiero ser ahora, pero acabo de dar un saltito m&aacute;s all&aacute; de los treinta y me he quedado exactamente igual que estaba, seguramente porque esa edad la cumpl&iacute; mentalmente hace ya algunos meses.
    </p><p class="article-text">
        Cada momento de la vida tiene sus cosas. Creo que los cumplea&ntilde;os tienen m&aacute;s importancia cuanto m&aacute;s joven eres porque cada a&ntilde;o desbloqueas un mont&oacute;n de hitos y oportunidades nuevas, y conforme crecemos esos hitos y momentos siguen existiendo, algunos con mucha mayor importancia, pero se espacian m&aacute;s en el tiempo. As&iacute; que cumplir treinta y uno y quedarte como estabas es sin&oacute;nimo de que, si no pasa nada, y en mi caso esperemos que no pase, queda un trecho m&aacute;s amplio que un simple a&ntilde;o para el siguiente traqueteo de la vida.
    </p><p class="article-text">
        La noche antes de cumplir ocho a&ntilde;os tuve una pesadilla. Se me da muy mal recordar los sue&ntilde;os. Son productos muy ef&iacute;meros de mi mente que no tienen vigencia m&aacute;s all&aacute; de la noche, y son muy pocas las ocasiones en las que he podido recordar un sue&ntilde;o el d&iacute;a despu&eacute;s, mucho menos veinte a&ntilde;os m&aacute;s tarde, pero aquel lo recuerdo, porque era una repetici&oacute;n, una, otra, y otra vez, de tres im&aacute;genes: una paella hacia abajo girando en sentido contrario a las agujas del reloj, un tele&ntilde;eco de pelo rojo diciendo algo ininteligible y un <em>frame </em>de unas escaleras con otra frase inaudible sonando de fondo; una y otra vez, toda la noche. Aquello me pas&oacute; porque me puse nervioso sabiendo que al d&iacute;a siguiente era mi cumplea&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Siempre se me ha dado muy mal mantener el tipo la noche antes <em>de</em>, enti&eacute;ndase <em>de</em> como un todo: la noche antes de un primer d&iacute;a de trabajo, la noche antes del d&iacute;a de Reyes, de una excursi&oacute;n, la noche antes de cualquier evento can&oacute;nico o de cualquier asunto sin importancia, creo que lo que nunca se me ha dado bien es irme a dormir con cosas en la cabeza. Pero la noche antes de cumplir los treinta, una noche en la que me fui a dormir pasadas las doce y por tanto habiendo cumplido ya los treinta, tuve una de las peores pesadillas que he tenido nunca, y esta vez no fue un sue&ntilde;o abstracto sino un renderizado preciso y concreto de mi presente de entonces, pasado ahora. Y no hay peor remedio para una pesadilla as&iacute; que despertarte y comprobar que, aunque estuvieras so&ntilde;ando, no lo hab&iacute;as so&ntilde;ado. Me despert&eacute; y acababa de cumplir treinta a&ntilde;os y todo era un desastre.
    </p><p class="article-text">
        Pero ha pasado un a&ntilde;o y soy m&aacute;s viejo y m&aacute;s sabio y, me atrever&iacute;a a decir, m&aacute;s guapo y huelo mejor, porque no fumo y porque me hago un concienzudo <em>skincare</em> cada noche antes de dormir, y aunque leo menos no he adquirido malas costumbres, y me cuido m&aacute;s o, al menos, me descuido menos, y he aprendido muchas cosas, demasiadas, quiz&aacute;, para enumerar todas aqu&iacute;, pero s&iacute; cabe decir que la m&aacute;s importante de ellas, seguramente, sea que el amor es la &uacute;nica cosa de la que se puede ostentar sin parecer gilipollas, y que lo que antes eran crisis existenciales ahora son solo dilemas sobre el c&oacute;mo proceder, porque los <em>qu&eacute;s</em> y los <em>porqu&eacute;ses</em> est&aacute;n m&aacute;s que resueltos; dilemas sobre el c&oacute;mo caminar por el mundo porque el mundo est&aacute; en llamas, literal y figuradamente en llamas. Acabo de cumplir treinta y uno y casi todo sigue siendo un desastre. Casi todo, menos yo. En algo hemos ganado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hemos-ganado_129_13409386.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Aug 2026 20:13:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/999b8cb4-8a4f-4503-984a-822fc663f405_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1225y1946.jpg" length="1244065" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/999b8cb4-8a4f-4503-984a-822fc663f405_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1225y1946.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1244065" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[En algo hemos ganado]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/999b8cb4-8a4f-4503-984a-822fc663f405_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1225y1946.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Amor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tú no puedes pagar el alquiler, pero le ibas a comprar un pisazo a Ayuso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-puedes-pagar-alquiler-le-ibas-comprar-pisazo-ayuso_129_13421485.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9b1fc814-4e47-4eda-85e6-c5d6bd9947e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tú no puedes pagar el alquiler, pero le ibas a comprar un pisazo a Ayuso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Luego está lo otro, que es peor que el dinero: que no pasa nada. Alrededor de Ayuso se acumulan las causas y ella no solo sigue ahí, es que gobierna con el aplomo de quien ha comprobado, una vez tras otra, que nada la roza. La impunidad no es que no haya consecuencias; es saber de antemano que no las habrá, y actuar en consecuencia</p><p class="subtitle">No es una rectificación, es una pillada</p></div><p class="article-text">
        Estoy a dos mil kil&oacute;metros de casa. Llevo meses trabajando, haciendo la cuenta de una vida que se reduce, en el fondo, a que alg&uacute;n d&iacute;a un banco acceda a prestarme cien mil euros. Cien mil euros no son un dineral. Son un piso peque&ntilde;o y viejo, en un sitio normal y corriente, si eso. Cien mil euros es la cifra por la que alguien como yo se hipoteca veinte o treinta a&ntilde;os si hay suerte y si el banco est&aacute; de humor. Estoy a dos mil kil&oacute;metros de casa porque el modelo econ&oacute;mico que tenemos me prefiere a m&iacute; trabajando en el extranjero que a un casero trabajando, a secas.
    </p><p class="article-text">
        Mientras hago esa cuenta, mientras relleno cada d&iacute;a en un Excel las horas que paso a la semana llev&aacute;ndole bebidas innombrables a turistas alemanes, mientras sigo buscando m&aacute;s trabajos extra porque a pesar de todo nada es suficiente, me entero de que a Isabel D&iacute;az Ayuso la Comunidad de Madrid le ha comprado un &aacute;tico de lujo. Sigo, por supuesto, todas las noticias de Espa&ntilde;a, como he hecho siempre, pr&aacute;cticamente a diario, y todo lo que tiene que ver con Ayuso me ha generado siempre demasiada pereza, demasiado odio y demasiado asco como para pararme a comentarlo. Sus formas de lun&aacute;tica, su clasismo, sus consejeros trasnochados, su Rasput&iacute;n de sol y sombra y, en fin, su adaptaci&oacute;n ca&ntilde;&iacute; y cutre del trumpismo, su circo cayetano de los horrores, todo ese conjunto de miserias humanas lo daba yo por sabido y nunca le he dedicado una l&iacute;nea. Pero esto es el colmo.
    </p><p class="article-text">
        Cuatrocientos ochenta y cinco metros cuadrados en Chamber&iacute;, doscientos de ellos en terraza. Planta novena. Lo compr&oacute; el 14 de abril una empresa p&uacute;blica, Planifica Madrid, para que Ayuso lo use de oficina mientras duran las obras de la Casa de Correos. La operaci&oacute;n no estaba en el presupuesto y el Consejo de Gobierno no autoriz&oacute; el cr&eacute;dito. No aparec&iacute;a en la p&aacute;gina de transparencia. Seis millones de euros de dinero p&uacute;blico, y el cuidado no-demasiado-sutil de que no nos enter&aacute;semos. Uno lee &ldquo;oficina temporal&rdquo; y se imagina una mesa de cart&oacute;n, un flexo y una caja de folios. No cuatrocientos ochenta y cinco metros con doscientos de terraza, que es m&aacute;s terraza que piso entero de los que un banco me dejar&iacute;a comprar a m&iacute; endeud&aacute;ndome de por vida. Y lo de &ldquo;temporal&rdquo; es un decir: las obras de la Casa de Correos empiezan en agosto, y ya se sabe c&oacute;mo empiezan en esta Comunidad Aut&oacute;noma las obras y c&oacute;mo terminan, si es que terminan. Seis millones de euros para una provisionalidad que huele a permanente o, m&aacute;s bien, a empadronamiento. Uno aprende as&iacute; lo que significa de verdad gobernar, que no es mandar: es instalarse en el poder, ponerse c&oacute;modo, tener buz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y luego est&aacute; lo otro, que es peor que el dinero: que no pasa nada. Alrededor de Ayuso se acumulan las causas y ella no solo sigue ah&iacute;, es que gobierna con el aplomo de quien ha comprobado, una vez tras otra, que nada la roza. La impunidad no es que no haya consecuencias; es saber de antemano que no las habr&aacute;, y actuar en consecuencia. Y entonces, la pirueta. Pillada la maniobra, la Comunidad anuncia que vende el &aacute;tico y que lo recaudado ir&aacute; para las v&iacute;ctimas de los incendios: seis millones que ayer eran un despacho con terraza y hoy son, de golpe, un acto de generosidad. En paralelo, el novio pone a la venta el piso donde viven, comprado en su d&iacute;a por la mitad de su precio. &ldquo;No es mi casa, no le han comprado nada a Ayuso&rdquo;, dice ella. Puede que sea verdad. Cada pieza, mirada por separado, se sostiene: el piso es de &eacute;l, el &aacute;tico es institucional, la venta es legal, el dinero va a los incendios. Nunca hay una mentira redonda que puedas se&ntilde;alar con el dedo, solo una sucesi&oacute;n de factores que, sumados, dan un resultado que apesta. Han aprendido a moverse en ese margen exacto donde nada es exactamente reprochable y todo es inequ&iacute;vocamente indecente. Por eso nunca los pillas del todo, y por eso se van siempre de rositas. No le han comprado nada a Ayuso. Puede que sea verdad. Casi siempre lo es. Ese es exactamente el problema.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/no-puedes-pagar-alquiler-le-ibas-comprar-pisazo-ayuso_129_13421485.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2026 21:31:28 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9b1fc814-4e47-4eda-85e6-c5d6bd9947e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1817555" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9b1fc814-4e47-4eda-85e6-c5d6bd9947e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1817555" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Tú no puedes pagar el alquiler, pero le ibas a comprar un pisazo a Ayuso]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9b1fc814-4e47-4eda-85e6-c5d6bd9947e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Isabel Díaz Ayuso,Pisos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La odisea]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/odisea_129_13404843.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d2e4723-f5be-4e5b-aeb0-9fd1c7afcf3e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La odisea"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si quieres llegar al pase de las diez y media de la mañana, tienes que levantarte a las siete; a las siete si quieres ducharte, a y media si solo tienes que vestirte, pero eso ya es cosa tuya; y bajas a la puerta de casa dos o tres minutos antes de la hora porque aquí sabes que si el horario dice una cosa, esa cosa va a ocurrir</p></div><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a dijimos de ir al cine y hubo que planificar el asunto como si fu&eacute;semos a invadir un pa&iacute;s muy lejano. Entre Ameland y Leeuwarden, la capital de Frisia, hay cuarenta kil&oacute;metros, diez de los cuales, es decir, una cuarta parte, pertenecen al mar de Wadden, por lo que para hacer el trayecto desde casa hasta el Path&eacute;, el cine de la ciudad, tenemos que coger un autob&uacute;s, despu&eacute;s un ferry y, una vez en el <em>mainland</em>, otro autob&uacute;s. Una cosa que me fascina de los Pa&iacute;ses Bajos es que si has visto uno de sus paisajes ya los has visto pr&aacute;cticamente todos: un horizonte plano bajo un lecho verdoso y dragado por canales de agua oscura, con animales miniaturizados en la distancia y nubes enfangando la escasa luz del sol; con todo ello, es un paisaje tan bonito que no te importa verlo repetido.
    </p><p class="article-text">
        La cosa es que, dicho lo cual, hab&iacute;a que hacer cierta planificaci&oacute;n porque somos de Murcia y nos hemos criado sabiendo muy a ciencia cierta que con los autobuses, o con el transporte p&uacute;blico en general, no se jode, y que confiarse con la hora o los horarios puede suponer volver a casa en taxi o al d&iacute;a siguiente, depende de tu cartera; nos hemos criado aqu&iacute; viendo c&oacute;mo el autob&uacute;s que ten&iacute;a que pasar por nuestra parada a y cuarenta y siete ha pasado a y cincuenta y ocho y ni siquiera ha parado porque iba lleno. As&iacute; que revisas la aplicaci&oacute;n del transporte p&uacute;blico, los horarios del ferry, compras las entradas con antelaci&oacute;n para no tener que pillarlas con las prisas y, voil&agrave;, todo est&aacute; preparado, listo y en posici&oacute;n para ir al cine. 
    </p><p class="article-text">
        Si quieres llegar al pase de las diez y media de la ma&ntilde;ana, tienes que levantarte a las siete; a las siete si quieres ducharte, a y media si solo tienes que vestirte, pero eso ya es cosa tuya; y bajas a la puerta de casa dos o tres minutos antes de la hora porque aqu&iacute; sabes que si el horario dice una cosa, esa cosa va a ocurrir, sabes que aqu&iacute; un papel impreso pegado del poste de la parada dice la verdad, toda la verdad y nada m&aacute;s que la verdad, y por si te quedan dudas puedes seguir la trayectoria del autob&uacute;s en tiempo real en la aplicaci&oacute;n. Despu&eacute;s el ferry, que siempre sale a su hora, te lleva a los pies del autob&uacute;s siguiente, que te dejar&aacute; en Leeuwarden cuatro minutos antes de que empiece la pel&iacute;cula, a solo dos minutos andando. Calidad de vida es poder poner tu destino en las manos de un autobusero con la misma tranquilidad que la pondr&iacute;as en un cirujano.
    </p><p class="article-text">
        Y la pel&iacute;cula, que empieza a las diez y media y empieza a las diez y media, va precisamente de un hombre que tarda diez a&ntilde;os en volver a su casa, la Odisea de Nolan, donde Matt Damon interpreta a Odiseo, un tipo de mand&iacute;bula apretada y moral flexible con estr&eacute;s postraum&aacute;tico, que miente a todo el mundo porque mentir es lo &uacute;nico que le ha salido bien en la vida, y que se pasa la pel&iacute;cula entera intentando llegar a un sitio al que no llega; naufraga, lo secuestran, lo retienen, lo desv&iacute;an, pierde a toda su tripulaci&oacute;n en el camino y cuando por fin pisa su casa nadie lo reconoce, ni siquiera su mujer, exactamente igual que si tratas de ir desde Mazarr&oacute;n hasta Caravaca usando el sistema de transporte p&uacute;blico de la Regi&oacute;n de Murcia.
    </p><p class="article-text">
        Tiene el defecto de siempre de Nolan, que es no fiarse de ti, y cada vez que la cosa alcanza una emoci&oacute;n de verdad, y la alcanza sobre todo cuando aparecen la Pen&eacute;lope de Anne Hathaway y el Tel&eacute;maco de Tom Holland esperando en una casa tomada por los pretendientes, llega alguien a explicarte en voz alta lo que acababas de entender perfectamente con los ojos, que es su forma de darte con el codo en un relato que lleva tres mil a&ntilde;os cont&aacute;ndose y cuyo final sabe hasta el que no lo ha le&iacute;do, pero que a pesar de eso, quien escribe estas l&iacute;neas no se ha terminado de enterar del todo porque la ha visto en ingl&eacute;s con subt&iacute;tulos en neerland&eacute;s. Pero eso son tres horas en las que uno se olvida del reloj mirando a un se&ntilde;or que lleva una d&eacute;cada intentando cubrir un trayecto, con las corrientes haciendo lo que les da la gana, los dioses cambi&aacute;ndole el itinerario por capricho y ninguna certeza de a qu&eacute; hora ni en qu&eacute; costa va a amanecer.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la pel&iacute;cula dimos un paseo y volvimos a casa, autob&uacute;s-ferry-autob&uacute;s de por medio en el mismo horizonte de planos repetidos, la misma Odisea desganada y feliz, la misma Odisea repetible y esperable y sin que en ning&uacute;n momento se me pasara por la cabeza la posibilidad ya no de no llegar, sino de no llegar a tiempo. De Frisia no ha salido nunca un personaje mitol&oacute;gico, ni un c&iacute;clope, ni una sirena, ni un rey que tardase diez a&ntilde;os en cruzar un cachito de mar, y quiz&aacute; sea porque aqu&iacute; nadie ha tenido que inventarse una epopeya para justificar un retraso. Un pueblo con horarios fiables y caminos claros no produce h&eacute;roes, y muy bien que hace.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/odisea_129_13404843.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jul 2026 20:46:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4d2e4723-f5be-4e5b-aeb0-9fd1c7afcf3e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="773648" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4d2e4723-f5be-4e5b-aeb0-9fd1c7afcf3e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="773648" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La odisea]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4d2e4723-f5be-4e5b-aeb0-9fd1c7afcf3e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Asamblea de Murcia desafía la Constitución y recorta un parque regional para proteger una tradición que nunca estuvo en peligro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/politica/asamblea-murcia-desafia-constitucion-recorta-parque-regional-proteger-tradicion-estuvo-peligro_1_13399656.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/003c89f9-f96d-4b60-b04f-76fbca6384c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Asamblea de Murcia desafía la Constitución y recorta un parque regional para proteger una tradición que nunca estuvo en peligro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ley, recurrida ante el Constitucional, recorta 41 hectáreas del Parque Regional de Sierra Espuña para intentar recuperar el rally de La Santa, aunque la romería utilizada como argumento nunca estuvo prohibida</p><p class="subtitle">Un rally murciano en un parque natural: “Si el París-Dakar ha modificado su circuito, cómo no va a hacerlo una prueba local”</p></div><p class="article-text">
        Durante casi cuatro d&eacute;cadas, treinta y seis ediciones desde 1984, un pu&ntilde;ado de coches ha subido cada a&ntilde;o a toda velocidad por la carretera que trepa hasta el santuario de La Santa, en pleno coraz&oacute;n de Sierra Espu&ntilde;a. La prueba de <em>rallies</em> se llamaba, con cierto sentido de la redundancia, la Subida a La Santa, y dej&oacute; de disputarse en el a&ntilde;o 2023, cuando al fin se tuvo en cuenta el detalle de que cruzar a toda pastilla un espacio protegido por varias figuras ambientales no era, quiz&aacute;, la m&aacute;s prudente de las tradiciones. Desde entonces, el PP y Vox no han parado de buscarle una vuelta al asunto que permita que siga celebr&aacute;ndose. 
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima vuelta es una ley aprobada en febrero de este a&ntilde;o que saca del Parque Regional 41 hect&aacute;reas alrededor del santuario: el recinto del Coraz&oacute;n de Jes&uacute;s, el mirador del &Aacute;ngel, la Virgen Blanca, el Convento de las Monjas y el tramo de la carretera RM-502 por el que, casualidades de la vida, discurr&iacute;a el <em>rally</em>. Desde el 8 de marzo, nada de eso forma parte del Parque Regional de Sierra Espu&ntilde;a; al menos, eso es lo que dice la Ley 1/2026 de 2 de marzo aprobada por la mayor&iacute;a parlamentaria de PP y Vox, porque por encima de esa ley regional siguen en pie dos protecciones que la Asamblea de la Regi&oacute;n de Murcia no puede levantar por su cuenta. 
    </p><p class="article-text">
        Esas 41 hect&aacute;reas contin&uacute;an formando parte de la Red Natura 2000 europea, integradas en la Zona de Especial Protecci&oacute;n para las Aves (ZEPA) de Sierra Espu&ntilde;a, vigente desde 1998, y en la Zona Especial de Conservaci&oacute;n (ZEC), declarada apenas unas semanas antes del recorte, el 12 de febrero de 2026. Ambas figuras nacen de directivas comunitarias y ni una mayor&iacute;a parlamentaria regional ni la propia comunidad aut&oacute;noma pueden derogarlas: quitar esa protecci&oacute;n depender&iacute;a de Bruselas, no de la Regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y este dato es importante: los servicios jur&iacute;dicos de la Asamblea ya hab&iacute;an avisado de que no se pod&iacute;a sacar esos terrenos del parque. En un informe firmado a las 13:35 del 17 de febrero de 2026, declararon que la iniciativa &ldquo;no cumple con los requisitos exigidos por la legislaci&oacute;n b&aacute;sica estatal para la modificaci&oacute;n de los l&iacute;mites de un espacio natural protegido&rdquo;, y que excluir los terrenos &ldquo;sin ning&uacute;n tipo de estudio cient&iacute;fico o justificaci&oacute;n ambiental que lo avale&rdquo; le confer&iacute;a &ldquo;un cierto grado de arbitrariedad&rdquo;. Cuarenta y ocho horas m&aacute;s tarde, con los votos de PP y de Vox, el Pleno la aprob&oacute; igualmente.
    </p><p class="article-text">
        Cinco meses despu&eacute;s, esa ley est&aacute; recurrida ante el Tribunal Constitucional. Y el pasado viernes 17 de julio, la Asamblea Regional acord&oacute; personarse para defenderla, encomendando las alegaciones a sus propios servicios jur&iacute;dicos: los mismos que la hab&iacute;an desaconsejado por escrito. &ldquo;Los servicios jur&iacute;dicos que informaron de la ilegalidad de la ley ahora tienen que alegar contra su propio informe. Esto es kafkiano, surrealista total&rdquo;, resume Jos&eacute; Luis &Aacute;lvarez Castellanos, coordinador de IU en la Regi&oacute;n de Murcia y diputado de IU-Verdes en el Grupo Mixto, que vot&oacute; en contra de la personaci&oacute;n. &ldquo;Solamente espero que la letrada que hizo el informe no sea la misma a la que le toque alegar, porque entonces ya no s&eacute;. Pobre mujer&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Una ley en seis d&iacute;as</h2><p class="article-text">
        La proposici&oacute;n se hab&iacute;a registrado el 14 de febrero de 2025, firmada por los portavoces del PP, Joaqu&iacute;n Segado, y de Vox, Jos&eacute; &Aacute;ngel Antelo, y llevaba un a&ntilde;o criando polvo. Hasta que, en febrero de 2026, se aceler&oacute; de golpe: el 13 se pidi&oacute; la urgencia del procedimiento; el 18 la aval&oacute; la Junta de Portavoces con el rechazo del PSOE y del Grupo Mixto, y el 19 sali&oacute; adelante en el Pleno por lectura &uacute;nica. Seis d&iacute;as para una modificaci&oacute;n de l&iacute;mites que la legislaci&oacute;n estatal reserva a supuestos de evoluci&oacute;n natural &ldquo;cient&iacute;ficamente demostrada&rdquo; y somete siempre a informaci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        En esa misma semana, adem&aacute;s, el Consejo de Gobierno hab&iacute;a aprobado el 12 de febrero, un d&iacute;a antes de que se pidiera la urgencia, el Decreto 6/2026, que declara Sierra Espu&ntilde;a como Zona Especial de Conservaci&oacute;n y aprueba su Plan Rector de Uso y Gesti&oacute;n, el instrumento que fija qu&eacute; actividades pueden realizarse en el parque y bajo qu&eacute; condiciones. No se public&oacute; hasta el 4 de marzo y la ley se tramit&oacute; entera en ese hueco.
    </p><p class="article-text">
        Para &Aacute;lvarez Castellanos, ah&iacute; est&aacute; la prueba de que la operaci&oacute;n se hizo a conciencia: exist&iacute;a un instrumento para regular la actividad con medidas correctoras, igual que se hizo con la romer&iacute;a, y se opt&oacute; por no usarlo. &ldquo;S&iacute; se pod&iacute;a haber metido con equis medidas correctoras, y no lo hicieron&rdquo;, sostiene. &ldquo;Como no pueden ir por la v&iacute;a de la autorizaci&oacute;n, alguna mente iluminada se le ocurre: bueno, pues saquemos el trozo, que es peque&ntilde;ito, la carretera fuera y ya est&aacute;. As&iacute; de simple&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Coches que pueden accidentarse o incendiarse&rdquo;</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f2a9410-5b34-46e2-bbfb-9b7b8160f400_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f2a9410-5b34-46e2-bbfb-9b7b8160f400_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f2a9410-5b34-46e2-bbfb-9b7b8160f400_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f2a9410-5b34-46e2-bbfb-9b7b8160f400_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f2a9410-5b34-46e2-bbfb-9b7b8160f400_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4f2a9410-5b34-46e2-bbfb-9b7b8160f400_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4f2a9410-5b34-46e2-bbfb-9b7b8160f400_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imágenes del helicóptero de vigilancia forestal cubriendo el Rally Subida a la Santa de Totana en 2021"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imágenes del helicóptero de vigilancia forestal cubriendo el Rally Subida a la Santa de Totana en 2021                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La Subida a La Santa no es una carrera cualquiera. Punt&uacute;a para el Campeonato de Espa&ntilde;a de Monta&ntilde;a, re&uacute;ne a cerca de medio centenar de pilotos y se disputa sobre 3,8 kil&oacute;metros de la RM-502, con m&aacute;s de doscientos metros de desnivel: coches de competici&oacute;n lanzados por una carretera estrecha flanqueada por pinares. Dej&oacute; de correrse en 2023, cuando la direcci&oacute;n general competente en medio natural emiti&oacute; un informe desfavorable, y volvi&oacute; a suspenderse en 2024.
    </p><p class="article-text">
        El bi&oacute;logo Jorge S&aacute;nchez, de la Asociaci&oacute;n de Naturalistas del Sureste (ANSE), lo resum&iacute;a el a&ntilde;o pasado a este medio: una cosa es la romer&iacute;a, &ldquo;que tiene su ra&iacute;z hist&oacute;rica&rdquo;, y otra &ldquo;una prueba deportiva con coches que pueden sufrir accidentes o incendiarse&rdquo;, una presi&oacute;n que, explicaba, Sierra Espu&ntilde;a no puede soportar. Lo ilustra, sin quererlo, la propia Comunidad Aut&oacute;noma: el pasado 20 de julio, ante la ola de calor, <a href="https://www.totana.es/noticia.asp?cat=27397&amp;fbclid=IwY2xjawTNgjxleHRuA2FlbQIxMABzcnRjBmFwcF9pZBAyMjIwMzkxNzg4MjAwODkyAAEee2geQgVfLDfkvbjSvNQczTyCucLRfyJBTsaZjg2SMEd46KazZtNLWAwzaVk_aem_TEDYxgjrN3mKi2i2M-o4xQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">limit&oacute; las actividades en sus montes</a> e incluy&oacute; de forma expresa, junto a los fuegos y la pirotecnia, las &ldquo;pruebas de veh&iacute;culos a motor&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2079519872019579036?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text">El elefante en la habitaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n de motivos se explaya, casi rayando en pura literatura, en las romer&iacute;as de Santa Eulalia, patrona de Totana desde 1644, en los naranjos y limoneros de los Huertos y en el sendero del Peregrino. Habla de todo menos de los hechos que la motivan. Aunque puertas afuera no se molestaron en disimular: cuando sali&oacute; adelante, <a href="https://www.ppregiondemurcia.es/noticia?id=2996" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la propia direcci&oacute;n del PP</a> la celebr&oacute; como la ley que permitir&iacute;a volver a correr el <em>rally</em> &ldquo;como en las &uacute;ltimas 37 ediciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y lo hace invocando algo que nunca estuvo prohibido: la romer&iacute;a figura como uso preferente en el Plan de Ordenaci&oacute;n de los Recursos Naturales de 1995, y el propio informe de los servicios jur&iacute;dicos a&ntilde;ade no saber qu&eacute; impide hoy celebrarla ni si podr&iacute;a resolverse con condiciones espec&iacute;ficas, en lugar de sacando el terreno del parque. &ldquo;La romer&iacute;a se ha autorizado toda la vida, est&aacute; incorporada a los instrumentos de gesti&oacute;n del parque y no ha habido nunca ning&uacute;n problema&rdquo;, apunta Rub&eacute;n Vives, portavoz de Ecologistas en Acci&oacute;n en la Regi&oacute;n. &ldquo;Utilizan eso como ariete&rdquo;. &Aacute;lvarez Castellanos lo dice con otras palabras: &ldquo;El <em>rally</em> es como el elefante en la habitaci&oacute;n, que todo el mundo sabe que est&aacute; ah&iacute;, pero del que nadie habla&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo estoy convencido de que probablemente el <em>rally</em> no se va a poder volver a hacer, desde luego no en el trazado tradicional&rdquo;, admite &Aacute;lvarez Castellanos. &ldquo;Y est&aacute;n buscando una salida para poder decir: si al final esto no se puede hacer, no es culpa nuestra. De cara a la galer&iacute;a, parece que es el Gobierno regional el que proh&iacute;be el<em> rally</em> ya que la prohibici&oacute;n sale de su propia Consejer&iacute;a de Medio Ambiente&rdquo;. Lleva tres a&ntilde;os suspendido por decisi&oacute;n de la direcci&oacute;n general competente, con informes t&eacute;cnicos en contra desde mucho antes.
    </p><p class="article-text">
        Vives va m&aacute;s all&aacute;: cree que la ley no se escribi&oacute; para prosperar, sino para construir un relato. &ldquo;Ellos ya saben que esto tiene un riesgo, pero peque&ntilde;o. No est&aacute; pensado para convencer a nadie, sino para los suyos, para darle argumentos a su gente: &lsquo;al final esto no se hace porque los ecologistas no quieren y porque el Constitucional est&aacute; con los ecologistas&rsquo;. Juegan al victimismo&rdquo;. Y remata: &ldquo;Se llenan la boca de legalidad y de Constituci&oacute;n, pero solo cuando les beneficia a ellos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El PP y Vox lo cuentan de otra manera. El documento con el que la ponencia de ambos grupos propone defender la norma, adelantado por La Opini&oacute;n de Murcia, niega que haya &ldquo;una regresi&oacute;n material de la protecci&oacute;n ambiental&rdquo;: los terrenos excluidos &ldquo;seguir&aacute;n sometidos a las figuras de protecci&oacute;n europeas y estatales, como la Red Natura 2000&rdquo;, y son zonas pavimentadas, edificaciones y &aacute;reas de uso p&uacute;blico intensivo que &ldquo;nunca constituyeron el n&uacute;cleo ecol&oacute;gico del espacio protegido. La ley no sacrifica la protecci&oacute;n ambiental, sino que busca su convivencia mediante una delimitaci&oacute;n m&aacute;s ajustada a la realidad territorial&rdquo;, concluye.
    </p><h2 class="article-text">El principio de no regresi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Todo este pleito gira, en el fondo, alrededor de una precepto legal: el principio de no regresi&oacute;n ambiental. Lo explica Eduardo Salazar, abogado ambientalista vinculado a Ecologistas en Acci&oacute;n: &ldquo;Si t&uacute; proteges un espacio natural, no puedes ir para atr&aacute;s. Si lo proteges y diste unas razones cient&iacute;ficas para protegerlo, el principio de no regresi&oacute;n en derecho ambiental impide que puedas ir para atr&aacute;s&rdquo;. Su traducci&oacute;n legal es el art&iacute;culo 52 de la Ley 42/2007: solo cabe sacar terreno de un espacio protegido cuando lo justifiquen cambios producidos en &eacute;l por su evoluci&oacute;n natural, cient&iacute;ficamente demostrada. No por conveniencia, ni por tradici&oacute;n, ni por un rally.
    </p><p class="article-text">
        Preguntado por qu&eacute; deber&iacute;a haber hecho la Asamblea para que la reforma fuera legal, Salazar responde que, sencillamente, no hab&iacute;a nada que hacer: &ldquo;El Parque no se puede modificar as&iacute;, ni por ley ni por nada; har&iacute;a falta una p&eacute;rdida de valor de origen no humano, acreditada f&iacute;sicamente&rdquo;. Y pone ejemplos de la propia Regi&oacute;n: no se puede desproteger Calblanque, ni se pudo con Cabo Cope. Los servicios jur&iacute;dicos de la Asamblea hab&iacute;an llegado por escrito a la misma conclusi&oacute;n: la exclusi&oacute;n, sin justificaci&oacute;n ambiental, incurre en &ldquo;un cierto grado de arbitrariedad, vulnerando con ello el principio de no regresi&oacute;n ambiental, reconocido en la jurisprudencia del Tribunal Supremo, as&iacute; como del Tribunal Constitucional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque le quiten la definici&oacute;n de parque, aquello sigue siendo Red Natura, y eso no depende de ellos, depende de Europa, que no recorta l&iacute;mites as&iacute;, a la ligera&rdquo;, zanja Vives. &Aacute;lvarez Castellanos le da la vuelta al argumento contrario: &ldquo;Si me dicen que la figura de parque no a&ntilde;ade ning&uacute;n elemento de protecci&oacute;n porque ya basta con la Red Natura, entonces eliminemos el parque regional entero. &iquest;Para qu&eacute; nos sirve?&rdquo;. Ni siquiera los n&uacute;meros cuadran entre s&iacute;: la exposici&oacute;n de motivos habla de un 0,3% del parque y PP y Vox manejan 54,3 hect&aacute;reas, pero el anexo con las coordenadas (su delimitaci&oacute;n con efecto jur&iacute;dico) encierra 41, el 0,23% de las 17.804 que tiene Sierra Espu&ntilde;a.
    </p><h2 class="article-text">La v&iacute;a penal y la constitucional</h2><p class="article-text">
        Antes del Constitucional, Ecologistas en Acci&oacute;n prob&oacute; la v&iacute;a penal: el 10 de abril denunci&oacute; ante la Fiscal&iacute;a por presunta prevaricaci&oacute;n a los seis miembros de la Junta de Portavoces que votaron la urgencia, por hacerlo a sabiendas del informe jur&iacute;dico. La Fiscal&iacute;a la archiv&oacute;, y Salazar admite que no hab&iacute;a caso: &ldquo;No es prevaricaci&oacute;n porque no est&aacute; tipificado; una votaci&oacute;n parlamentaria no lo es, no tiene tipo penal porque no es delito&rdquo;. La denuncia fue m&aacute;s gesto que v&iacute;a; la batalla de verdad est&aacute; en el Constitucional.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute;, el recurso lo present&oacute; el Defensor del Pueblo, a instancia de los ecologistas. El Pleno lo admiti&oacute; el 23 de junio, y de ah&iacute; nace el emplazamiento que ha llevado a la Asamblea a personarse. Sin embargo, la admisi&oacute;n no suspende la ley, as&iacute; que la norma se aplica y los terrenos seguir&aacute;n fuera del parque hasta que el tribunal resuelva lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No vamos a dejar que esto quede as&iacute;&rdquo;, avisan desde Ecologistas en Acci&oacute;n, que recuerdan Marina de Cope, Carrascoy y las Salinas de San Pedro. El precedente que todos citan es el primero: en 2012 el Constitucional anul&oacute; la desprotecci&oacute;n de cerca de 15.000 hect&aacute;reas para el macroproyecto de Marina de Cope y pasaron once a&ntilde;os hasta que el pleito por fin se resolvi&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, cada 8 de diciembre la patrona seguir&aacute; bajando del santuario a Totana por un paraje que ya no es Parque Regional, pero sigue siendo Red Natura, por lo que la Asamblea Regional, con la mayor&iacute;a derechista en ristre, se ha enfrentado a la Carta Magna de la naci&oacute;n para proteger una tradici&oacute;n que nunca estuvo en peligro, mientras su objetivo secundario, que era y es el <em>rally</em> de Totana, seguir&aacute; sin poder celebrarse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/politica/asamblea-murcia-desafia-constitucion-recorta-parque-regional-proteger-tradicion-estuvo-peligro_1_13399656.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jul 2026 19:51:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/003c89f9-f96d-4b60-b04f-76fbca6384c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="199383" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/003c89f9-f96d-4b60-b04f-76fbca6384c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="199383" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Asamblea de Murcia desafía la Constitución y recorta un parque regional para proteger una tradición que nunca estuvo en peligro]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/003c89f9-f96d-4b60-b04f-76fbca6384c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Asamblea Regional,Parques naturales,Medio ambiente,Tribunal Constitucional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Fiscalía pide archivar la querella contra Jesús Cobos por decir que una edil del PP participó en el proceso que le dio su propia plaza de funcionaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/politica/fiscalia-pide-archivar-querella-jesus-cobos-decir-edil-pp-participo-proceso-le-dio-propia-plaza-funcionaria_1_13401062.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f66df137-efd6-4e8e-a4ec-0062a8d26e94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x279y145.jpg" width="1200" height="675" alt="La Fiscalía pide archivar la querella contra Jesús Cobos por decir que una edil del PP participó en el proceso que le dio su propia plaza de funcionaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ministerio Fiscal entiende que no hubo calumnia en los artículos que llevaron a la Guardia Civil hasta Jesús Cobos, y cuestiona así la base de toda la investigación</p><p class="subtitle">La Guardia Civil rectifica el informe que relaciona a la esposa de un exresponsable de prensa del PSOE murciano con el narcotráfico</p></div><p class="article-text">
        La Fiscal&iacute;a de Cartagena ha remitido al Juzgado de Instrucci&oacute;n n&uacute;mero 3 un dictamen en el que solicita el sobreseimiento provisional de la causa abierta por calumnias contra el responsable de Las Noticias RM, el portal que la investigaci&oacute;n de ciberdelincuencia de la Guardia Civil termin&oacute; vinculando con Jes&uacute;s Cobos, exsecretario de Comunicaci&oacute;n del PSRM, y con su empresa Sistemas Inform&aacute;ticos Carthago S.L. El escrito, fechado el 22 de junio, responde a un Auto del pasado 1 de abril que consideraba que los hechos podr&iacute;an ser constitutivos de un delito de calumnia con publicidad.
    </p><p class="article-text">
        Todo el caso arrancaba con la querella que Damiana Garc&iacute;a Soto, concejala de Festejos del PP en La Uni&oacute;n, interpuso el 27 de febrero de 2024 contra la p&aacute;gina web<a href="https://lasnoticiasrm.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Las Noticias RM</a>. Dicho portal hab&iacute;a publicado que Garc&iacute;a hab&iacute;a participado, como parte del tribunal calificador, en el proceso selectivo en el que obtuvo su plaza de funcionaria, y que es prima del alcalde del municipio. Fue esa denuncia la que activ&oacute; a la unidad de ciberdelincuencia de la Guardia Civil para identificar a los autores del portal, firmantes habituales bajo el seud&oacute;nimo &ldquo;Se&ntilde;or X&rdquo;, para saber a qui&eacute;n dirigir en espec&iacute;fico la querella.
    </p><p class="article-text">
        La Fiscal argumenta ahora que ninguna de esas dos afirmaciones era falsa. La propia querellante, explica el auto, reconoci&oacute; en su declaraci&oacute;n que firm&oacute; la aprobaci&oacute;n de la lista definitiva de aspirantes, estando su nombre incluido en ella, y que el alcalde de La Uni&oacute;n es, en efecto, familiar suyo (hijo de una prima), aunque la noticia hablara de forma gen&eacute;rica de un &ldquo;primo&rdquo; sin precisar el grado. El escrito subraya adem&aacute;s que los art&iacute;culos no imputaban ning&uacute;n delito, solo se&ntilde;alaban esa participaci&oacute;n y ese parentesco. Por eso, concluye la Fiscal, no existen elementos ni prueba suficientes para sostener la acusaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La petici&oacute;n de archivo golpea la ra&iacute;z de un caso que, desde que trascendi&oacute; el informe policial, ha escalado por v&iacute;a medi&aacute;tica y pol&iacute;tica. La identificaci&oacute;n de Cobos como responsable del portal, por una factura de comunicaci&oacute;n de su empresa al PSRM que, en principio, nada ten&iacute;a que ver con la financiaci&oacute;n de la web, deriv&oacute; en titulares que vinculaban al partido con un &ldquo;medio fantasma&rdquo;, y en una informaci&oacute;n de The Objective que atribuy&oacute; antecedentes penales por tr&aacute;fico de drogas a <a href="https://www.eldiario.es/murcia/guardia-civil-rectifica-informe-relaciona-esposa-jesus-cobos-delitos-narcotrafico_1_12653874.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la mujer de Cobos</a>, Carmen Garc&iacute;a Gim&eacute;nez, a ra&iacute;z de una confusi&oacute;n de apellido con otra persona. La Guardia Civil rectific&oacute; despu&eacute;s oficialmente ese error. La7, la televisi&oacute;n p&uacute;blica murciana, abri&oacute; sus informativos con la versi&oacute;n inicial, lo que llev&oacute; al PSRM a pedir la dimisi&oacute;n de su director general. 
    </p><p class="article-text">
        El dictamen de la Fiscal&iacute;a no cierra el caso por s&iacute; solo: corresponde ahora al juzgado dictar el Auto de sobreseimiento, y la parte querellante podr&aacute; oponerse y mantener su acusaci&oacute;n por su cuenta. Pero el razonamiento del Ministerio Fiscal, el de que la denuncia original carec&iacute;a de base desde el principio, obliga a repreguntar sobre qu&eacute; se sostuvo una investigaci&oacute;n que termin&oacute; salpicando a una persona ajena a la pol&iacute;tica, y sobre la rapidez con la que esa investigaci&oacute;n se convirti&oacute; en munici&oacute;n electoral. Cobos ha recibido la noticia con optimismo y ha declarado a elDiario.es Regi&oacute;n de Murcia que &ldquo;la verdad prevalece ante la mentira y nos har&aacute; libres&rdquo;, pero que todav&iacute;a hay que esperar que la justicia, esta vez de manos de los propios jueces, archiven definitivamente el caso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aldo Conway]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/politica/fiscalia-pide-archivar-querella-jesus-cobos-decir-edil-pp-participo-proceso-le-dio-propia-plaza-funcionaria_1_13401062.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jul 2026 09:38:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f66df137-efd6-4e8e-a4ec-0062a8d26e94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x279y145.jpg" length="20653" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f66df137-efd6-4e8e-a4ec-0062a8d26e94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x279y145.jpg" type="image/jpeg" fileSize="20653" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Fiscalía pide archivar la querella contra Jesús Cobos por decir que una edil del PP participó en el proceso que le dio su propia plaza de funcionaria]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f66df137-efd6-4e8e-a4ec-0062a8d26e94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x279y145.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Murcia,PSOE Murcia,PP Murcia,Guardia Civil,Fiscalía,Juicios]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
