<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Bill McGuire]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/bill-mcguire/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Bill McGuire]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1041572" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La cruda realidad: un día anhelaremos un verano tan "fresco" como el de 2022]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/cruda-realidad-dia-anhelaremos-verano-fresco-2022_129_9179544.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b4b1bee-d142-42bf-9e3e-223d94eaf9a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La cruda realidad: un día anhelaremos un verano tan &quot;fresco&quot; como el de 2022"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los veranos de las próximas décadas serán cada vez más largos y calurosos en Reino Unido, superando en duración a las demás estaciones y reduciendo el invierno a un par de meses lúgubres salpicados de tormentas e inundaciones destructivas</p><p class="subtitle">Reino Unido supera los 40 grados por primera vez</p></div><p class="article-text">
        No hay manera de disfrazarlo: <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/hora-reino-unido-adapte-olas-calor_129_9171856.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el clima de Reino Unido, que antes era estable, se est&aacute; desmoronando. </a>Las se&ntilde;ales a nuestro alrededor indican que estamos claramente en camino hacia un pa&iacute;s convertido en un invernadero. Hace tan solo tres a&ntilde;os, el term&oacute;metro alcanz&oacute; en Cambridge 38,7 grados cent&iacute;grados, que en ese momento eran un r&eacute;cord hist&oacute;rico. Un a&ntilde;o m&aacute;s tarde, los meteor&oacute;logos de la Oficina de Meteorolog&iacute;a de Reino Unido pronosticaron que para 2050 habr&iacute;a temperaturas de m&aacute;s de 40 grados en gran parte del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Pero el clima se est&aacute; degradando tan r&aacute;pidamente que ese futuro ya est&aacute; entre nosotros. Este lunes ha entrado en vigor para gran parte de Inglaterra <a href="https://www.eldiario.es/internacional/reino-unido-lanza-primera-vez-historia-alerta-ola-calor_1_9174776.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la primera alerta roja por calor extremo de la Oficina de Meteorolog&iacute;a</a> y este martes el pa&iacute;s <a href="https://www.eldiario.es/internacional/reino-unido-registra-dia-caluroso-39-1-grados-espera-temperaturas-altas_1_9183017.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha superado por primera vez desde que hay registros los 40 grados</a>. Unas temperaturas que pueden provocar miles de muertes y que amenazan con desbordar las urgencias y los servicios de ambulancias. 
    </p><p class="article-text">
        Y esto es solo el principio. Cuando nuestros hijos tengan nuestra edad, anhelar&aacute;n un verano tan &ldquo;fresco&rdquo; como el de 2022. Mucho antes de que acabe el siglo, el calor de 40 grados cent&iacute;grados, o m&aacute;s, no ser&aacute; nada digno de menci&oacute;n en el mundo de clima destrozado que heredar&aacute;n.
    </p><h3 class="article-text">La cruda realidad</h3><p class="article-text">
        La cruda realidad es que evitar el peligroso y omnipresente colapso clim&aacute;tico ya es pr&aacute;cticamente imposible. Incluso si se cumplieran todas las promesas y compromisos <a href="https://www.eldiario.es/temas/cop-26/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de la COP26,</a> tendr&iacute;amos suerte si nos mantuvi&eacute;ramos por debajo de un aumento de dos grados con relaci&oacute;n a las &eacute;pocas anteriores a la industrializaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La cifra podr&iacute;a ser mucho mayor si cruzamos los puntos de inflexi&oacute;n y se producen los efectos de retroalimentaci&oacute;n. El Reino Unido invernadero es una realidad, y cuanto antes nos enfrentemos a este hecho, mejor. Y que quede muy claro: esto no es alarmista y tampoco es &ldquo;porno clim&aacute;tico&rdquo;, como les gusta decir a los negacionistas. Simplemente as&iacute; es como est&aacute;n las cosas.
    </p><p class="article-text">
        Los veranos de las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas ser&aacute;n cada vez m&aacute;s largos y calurosos, superando en duraci&oacute;n a las dem&aacute;s estaciones y reduciendo el invierno a un par de meses l&uacute;gubres salpicados de tormentas e inundaciones destructivas. El calor abrasador ser&aacute; el clima por defecto de julio y agosto, en los que la combinaci&oacute;n de altas temperaturas y de humedad har&aacute;n que tomar el sol o trabajar al aire libre se vuelva extremadamente desagradable y potencialmente mortal.
    </p><p class="article-text">
        Nuestras casas, mal aisladas, apenas servir&aacute;n como refugio y se convertir&aacute;n en inhabitables al atrapar el calor. Acampar en jardines y en parques se convertir&aacute; en algo habitual, porque las noches de calor har&aacute;n imposible dormir en el interior. Inevitablemente, un n&uacute;mero creciente de personas huir&aacute; de las ciudades escapando del efecto isla de calor que las transformar&aacute; en saunas insoportables. Es de esperar una migraci&oacute;n general hacia el norte y hacia terrenos m&aacute;s elevados, mientras las condiciones m&aacute;s frescas se convierten en un gran reclamo de venta de propiedades.
    </p><h3 class="article-text">M&aacute;s all&aacute; del calor insufrible</h3><p class="article-text">
        Pero el Reino Unido invernadero es mucho que el calor insufrible del verano. El progresivo deterioro del clima afectar&aacute; a todas las personas y aparecer&aacute; en todos los aspectos de nuestra vida. Las infraestructuras de transporte y de energ&iacute;a sucumbir&aacute;n una y otra vez ante los embates del clima extremo, haciendo cada vez m&aacute;s problem&aacute;ticos viajes que de otro modo ser&iacute;an sencillos, y convirtiendo los cortes de electricidad en parte habitual de nuestra vida cotidiana.
    </p><p class="article-text">
        Los servicios de salud y bienestar se resentir&aacute;n, con decenas de miles de personas vulnerables luchando contra el calor y la humedad crecientes. Aumentar&aacute;n los casos de intoxicaci&oacute;n por la contaminaci&oacute;n de los alimentos y el agua debido a las altas temperaturas, y se afianzar&aacute;n nuevas enfermedades como la malaria y el dengue, favorables a las condiciones m&aacute;s calurosas. Tambi&eacute;n se prev&eacute; una explosi&oacute;n de problemas de salud mental porque las condiciones de vida son cada vez m&aacute;s desesperadas para muchos: la presi&oacute;n sobre las personas y las familias pasa factura.
    </p><p class="article-text">
        Los cultivos pagar&aacute;n un precio enorme por la confluencia de la sequ&iacute;a deshidratante, lluvias torrenciales, granizo, inundaciones y nuevas plagas que prosperan con el calor, con frecuentes p&eacute;rdidas de cosechas y guerras clim&aacute;ticas que har&aacute;n menos fiables y seguros los suministros desde el extranjero. 
    </p><p class="article-text">
        Ya hemos visto subidas de precios y estanter&iacute;as vac&iacute;as en los supermercados por <a href="https://www.eldiario.es/temas/crisis-ucrania/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la invasi&oacute;n rusa a Ucrania</a>. El colapso del clima traer&aacute; consigo algo mucho peor. Un estudio predice que en 2050 el mundo necesitar&aacute; un 50% m&aacute;s de alimentos, con un rendimiento de las cosechas que podr&iacute;a reducirse hasta en un 30%. Dicho de otro modo: una receta para el hambre generalizada, el malestar social y los conflictos civiles. Es poco probable que Reino Unido sea inmune.
    </p><p class="article-text">
        Aunque en el Reino Unido invernadero las condiciones t&iacute;picas ser&aacute;n el calor y la sequ&iacute;a, seguir&aacute; lloviendo. En verano, los aguaceros alimentados por tormentas convectivas ser&aacute;n tan intensos que la lluvia no tendr&aacute; tiempo para penetrar en el suelo y la mayor parte fluir&aacute; sobre la superficie provocando inundaciones repentinas letales y destructivas. El oto&ntilde;o y el invierno ser&aacute;n testigos frecuentes de tormentas poderosas y da&ntilde;inas, con los llamados &ldquo;r&iacute;os&rdquo; atmosf&eacute;ricos trayendo lluvias que se prolongar&aacute;n durante d&iacute;as, desbordando las cuencas y provocando inundaciones fluviales de dimensiones b&iacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        Las comunidades costeras librar&aacute;n una batalla perdida a medida que las cada vez m&aacute;s frecuentes marejadas, las olas cada vez m&aacute;s potentes, y el imparable aumento en el nivel del mar agraven la erosi&oacute;n de los acantilados y aneguen permanentemente los terrenos m&aacute;s bajos. El nivel del mar sube ahora mismo un cent&iacute;metro cada dos a&ntilde;os, m&aacute;s del doble que entre 1993 y 2002. Dentro de 80 a&ntilde;os estar&aacute; un metro m&aacute;s alto con seguridad, y tal vez llegue a dos metros o incluso a m&aacute;s. Esto llevar&iacute;a al Mar del Norte tierra adentro, amenazando especialmente a las comunidades de baja altitud, como las ciudades de Boston y de Spalding, en el condado de Lincolnshire &ndash;al este de Inglaterra&ndash;. 
    </p><h3 class="article-text">Hay que adaptarse con urgencia</h3><p class="article-text">
        Junto con la r&aacute;pida reducci&oacute;n en las emisiones de gases de efecto invernadero, la adaptaci&oacute;n es desesperadamente urgente ante la inevitabilidad del colapso clim&aacute;tico. Este deber&iacute;a de ser el momento para una inversi&oacute;n p&uacute;blica gigantesca en infraestructuras resistentes y en el cuidado de nuestra salud y bienestar, pero hay pocas se&ntilde;ales de que as&iacute; sea. 
    </p><p class="article-text">
        Nuestro parque de viviendas sigue sin estar preparado para las nuevas temperaturas estivales y los terrenos inundables siguen cubri&eacute;ndose de hormig&oacute;n para construir nuevas urbanizaciones. Las redes de transporte y de energ&iacute;a siguen peligrosamente expuestas a los caprichos de las inundaciones, el viento y el calor excesivo, y tampoco hay planes para una red nacional h&iacute;drica que alivie las futuras condiciones de sequ&iacute;a. Desde los ayuntamientos hasta el nivel gubernamental m&aacute;s alto, todas las decisiones deber&iacute;an tomarse teniendo en cuenta su efecto en la reducci&oacute;n de emisiones y en la mejora de nuestra resistencia al cambio clim&aacute;tico. Pero esto no est&aacute; pasando.
    </p><p class="article-text">
        Si lo que ha le&iacute;do le aterra, entonces he conseguido mi prop&oacute;sito. Hay demasiados que siguen pensando que el calentamiento global s&oacute;lo significar&aacute; que el mundo se calentar&aacute; un poco m&aacute;s y que, de alguna manera, nos las arreglaremos. Eso es simple y llanamente un error. As&iacute; que hay que tener miedo, pero no deje que su miedo sirva para seguir como hasta ahora. En vez de eso, canalice la emoci&oacute;n y &uacute;sela para ayudar a la hora de afrontar la emergencia clim&aacute;tica. Las cosas van a ser terribles, pero, si trabajamos juntos, a&uacute;n estamos a tiempo de evitar que un futuro peligroso se convierta en un cataclismo.
    </p><p class="article-text">
        --
    </p><p class="article-text">
        <em>Bill McGuire es profesor em&eacute;rito de riesgos geof&iacute;sicos y clim&aacute;ticos en la University College de Londres y activista por el clima. Su &uacute;ltimo libro, 'Hothouse Earth: an Inhabitant's Guide' </em>[Tierra invernadero: gu&iacute;a para los habitantes]<em>, se publica el 4 de agosto.</em>
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Francisco de Z&aacute;rate.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bill McGuire]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/cruda-realidad-dia-anhelaremos-verano-fresco-2022_129_9179544.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Jul 2022 20:30:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0b4b1bee-d142-42bf-9e3e-223d94eaf9a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="340126" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0b4b1bee-d142-42bf-9e3e-223d94eaf9a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="340126" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La cruda realidad: un día anhelaremos un verano tan "fresco" como el de 2022]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0b4b1bee-d142-42bf-9e3e-223d94eaf9a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Reino Unido,Ola de calor,Cambio climático,Crisis climática]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
