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    <title><![CDATA[elDiario.es - Sergio Armas Pérez]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Sergio Armas Pérez]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Las 50 Semanas Santas de la Banda Municipal de Música San Miguel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/50-semanas-santas-banda-municipal-musica-san-miguel_129_12226598.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/521955aa-3f21-4bd7-8584-e5dad2663069_16-9-discover-aspect-ratio_default_1115842.jpg" width="1265" height="712" alt="Las 50 Semanas Santas de la Banda Municipal de Música San Miguel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - La aportación propia de la banda ha sido soberbia. Al esfuerzo por conservar las tradiciones musicales, se suma la incorporación paulatina de marchas de diversa procedencia, tanto recientes como históricas</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La Banda de Música San Miguel en la procesión &#039;Del Perdón&#039; el pasado lunes. JOSÉ F. AROZENA                            </span>
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        El pasado 6 de enero, como si de un regalo de Reyes se tratara, la Banda Municipal de M&uacute;sica San Miguel de Santa Cruz de La Palma alcanz&oacute; su primer medio siglo de vida. Esta Semana Santa &ndash;en cuyo ecuador nos encontramos&ndash; supone, por tanto, la quincuag&eacute;sima ocasi&oacute;n en la que podemos escuchar sus notas en nuestras calles. Y si bien las jornadas pasionistas est&aacute;n marcadas en rojo en el calendario de cualquier banda de m&uacute;sica que se precie, en el caso de la San Miguel este periodo adquiere un cariz a&uacute;n m&aacute;s significativo, pues representa uno de sus compromisos m&aacute;s ineludibles, incluso en a&ntilde;os lustrales como el presente.
    </p><p class="article-text">
        La formaci&oacute;n, de hecho, mantiene desde sus inicios una relaci&oacute;n casi simbi&oacute;tica con la Semana Santa capitalina; no en vano, fue en su marco donde tuvo lugar el episodio que, a la postre, la alumbrar&iacute;a. Corr&iacute;a el a&ntilde;o 1972 y, por aquel entonces, Santa Cruz de La Palma carec&iacute;a de una banda de m&uacute;sica organizada. Tras la retirada de Felipe L&oacute;pez de la banda Santa Cecilia, la actividad del conjunto decay&oacute; dr&aacute;sticamente, hasta el punto de que solo un pu&ntilde;ado de sus antiguos integrantes, bajo el liderazgo de Julio Hern&aacute;ndez G&oacute;mez pero sin estructura definida, continuaba cubriendo los compromisos municipales. Aquella etapa coincid&iacute;a, adem&aacute;s, con una crisis generalizada de las bandas de m&uacute;sica en la isla. Por ejemplo, la hist&oacute;rica banda La Esperanza, de Bre&ntilde;a Alta, tambi&eacute;n hab&iacute;a desaparecido.
    </p><p class="article-text">
        Fue en la procesi&oacute;n del Santo Entierro de ese a&ntilde;o cuando se hizo evidente la magnitud del problema. Solo siete m&uacute;sicos se presentaron a la salida, mientras los restantes, que hab&iacute;an sido contratados previamente en San Pedro, a&uacute;n no hab&iacute;an podido acudir. Julio G&oacute;mez inform&oacute; al alcalde, Miguel Perdig&oacute;n Ben&iacute;tez, de que, en tales condiciones, era inviable interpretar pieza alguna. El alcalde le sugiri&oacute; entonces desfilar batiendo marcha hasta que los dem&aacute;s m&uacute;sicos pudieran incorporarse al cortejo. Aquel contratiempo, tan ins&oacute;lito como simb&oacute;lico, marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s. Por primera vez en la historia band&iacute;stica de Santa Cruz de La Palma, el Ayuntamiento tom&oacute; la iniciativa y, bajo el impulso tanto del propio Perdig&oacute;n como del concejal N&eacute;stor Cabrera P&eacute;rez, se gest&oacute; la creaci&oacute;n de una formaci&oacute;n que nacer&iacute;a bajo la batuta del ya mencionado Julio G&oacute;mez.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la nueva banda no supuso una ruptura en la tradici&oacute;n musical de la ciudad, sino que se engarz&oacute; como un nuevo eslab&oacute;n en la fecunda cadena que se remonta a 1840, con la aparici&oacute;n de la banda de la Milicia Nacional, y que, entre otros conjuntos m&aacute;s ef&iacute;meros, incluye a la del Batall&oacute;n Ligero Provincial de La Palma n&ordm; 5, La Lira, la del Urc&eacute;olo Obrero, la charanga del Batall&oacute;n de Cazadores &ldquo;La Palma&rdquo; n&ordm; 20, La Victoria y Santa Cecilia. Todas ellas dejaron su impronta en la Semana Santa de Santa Cruz de La Palma, y su legado sigue presente en el repertorio que la banda San Miguel mantiene vivo cada Viernes Santo: un conjunto de marchas arcaicas transmitidas de una banda a otra, en un peculiar mecanismo de herencia musical, que nos permite escuchar hoy el mismo acompa&ntilde;amiento que oyeron nuestros abuelos y bisabuelos. Su conservaci&oacute;n e interpretaci&oacute;n constituye uno de los rasgos m&aacute;s distintivos de esta celebraci&oacute;n y da forma, a&ntilde;o tras a&ntilde;o, a un ef&iacute;mero museo sonoro del siglo XIX.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, la aportaci&oacute;n propia de la banda San Miguel a la Semana Mayor capitalina ha sido soberbia. Al esfuerzo por conservar las tradiciones musicales a las que nos hemos referido en el p&aacute;rrafo inmediatamente anterior, se suma la incorporaci&oacute;n paulatina de marchas de diversa procedencia, tanto recientes como hist&oacute;ricas, con especial presencia de obras firmadas por los hermanos laguneros Antonio, Francisco y Domingo Gonz&aacute;lez Ferrera, tristemente cada vez menos interpretadas en nuestra tierra. Esta sensibilidad hacia el repertorio aut&oacute;ctono se ha combinado, adem&aacute;s, con una notable producci&oacute;n contempor&aacute;nea destinada a la Semana Santa de Santa Cruz de La Palma por iniciativa de la propia banda en colaboraci&oacute;n con las cofrad&iacute;as titulares de cada paso. No en vano, uno de los hitos m&aacute;s destacables de este primer cuarto de siglo XXI es la aparici&oacute;n de marchas como <em>La ca&iacute;da del Se&ntilde;or</em> (Luis Cobiella, 2011), <em>Cristo de los Olivos</em> (Jos&eacute; Luis Peir&oacute;, 2012), <em>El Alcahuete</em> (Francisco Medina, 2013), <em>Al Se&ntilde;or del Perd&oacute;n</em> (V&iacute;ctor M. Ferrer, 2018), <em>La Esperanza</em> (Jos&eacute; Luis Peir&oacute;, 2022) y <em>Al Se&ntilde;or de la Piedra Fr&iacute;a</em> (Abel Moreno, 2023). Todas ellas representan una peque&ntilde;a pero exquisita contribuci&oacute;n de compositores locales y for&aacute;neos, j&oacute;venes y consagrados, que, por iniciativa propia o por encargo, han enriquecido la literatura de nuestra Semana Mayor.
    </p><p class="article-text">
        Menci&oacute;n aparte merece el concierto extraordinario de Semana Santa que la banda viene ofreciendo desde el a&ntilde;o 2000 y que congrega, cada S&aacute;bado de Pasi&oacute;n, a cientos de fieles y aficionados. Nacido bajo el t&iacute;tulo <em>Acto de la Pasi&oacute;n, Muerte y Resurrecci&oacute;n de Jesucristo</em>, este evento ha evolucionado desde su formato inicial de velada literario-musical hasta convertirse en una aut&eacute;ntica celebraci&oacute;n de arte sacro. Con Facundo Daranas como habitual maestro de ceremonias, y bajo la direcci&oacute;n de Jos&eacute; Gabriel Rodr&iacute;guez Gonz&aacute;lez &ndash;y, m&aacute;s recientemente, de Diego Arrocha Morales&ndash;, el evento ha ido incorporado con el tiempo cofrad&iacute;as y bandas de cornetas y tambores, as&iacute; como efectos visuales y lum&iacute;nicos. Uno de sus momentos m&aacute;s memorables fue, sin duda, la edici&oacute;n de 2004, en la que Luis Cobiella fue invitado a leer el que se considera el primer preg&oacute;n de la Semana Santa palmera. Todo ello sin olvidar, por supuesto, la parte musical, en la que han participado como directores invitados nombres tan destacados como V&iacute;ctor Manuel Ferrer Castillo, Mario Gonz&aacute;lez Garc&iacute;a, Jes&uacute;s Agomar Gonz&aacute;lez Guillama, Abel Moreno G&oacute;mez, Jos&eacute; Luis Peir&oacute; Reig, Jos&eacute; Ribera Tordera, David Rivas Dom&iacute;nguez o Jos&eacute; V&eacute;lez Garc&iacute;a. Una cita que trasciende lo convencional, consolid&aacute;ndose no solo como acto cultural, sino como legado espiritual y art&iacute;stico de inestimable valor para Santa Cruz de La Palma.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, cabe destacar que del mismo modo que la banda San Miguel ha crecido con la Semana Santa, tambi&eacute;n esta se ha visto engrandecida por su presencia, hasta el punto de que la m&uacute;sica lleg&oacute; a ser reconocida, por todo lo expuesto, como uno de sus rasgos distintivos a la hora de obtener su declaraci&oacute;n como Fiesta de Inter&eacute;s Tur&iacute;stico de Canarias, primera y hasta el momento &uacute;nica en el Archipi&eacute;lago en ostentar tal distinci&oacute;n. Por eso, resulta doloroso ver c&oacute;mo algunos materiales promocionales recientes optan por acompa&ntilde;ar las im&aacute;genes de nuestra Semana Santa con m&uacute;sicas for&aacute;neas, de indudable calidad, pero absolutamente ajenas a nuestro paisaje sonoro y jam&aacute;s escuchadas en nuestras calles. Siendo ben&eacute;volos, queremos pensar que los responsables de dichos montajes recurrieron a lo que ten&iacute;an a mano ante la falta de grabaciones con calidad suficiente. Grabaciones que, sin duda, existir&iacute;an si se llevara a cabo ese proyecto largamente anhelado y que no nos cansamos de proponer: un trabajo discogr&aacute;fico con las marchas m&aacute;s representativas de nuestra Semana Santa. &iquest;Qu&eacute; mejor manera de celebrar estos cincuenta a&ntilde;os que inmortalizar esta parte de la memoria musical de Santa Cruz de La Palma?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Armas Pérez]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Apr 2025 12:04:09 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Mi abuela Rosa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/abuela-rosa_129_12889098.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Este artículo es la mejor forma que he encontrado de estar presente en la ausencia, de compartir con toda la familia, y particularmente con mi padre Alberto —a quien le debo mil abrazos y a quien va dedicado este texto—, el pesar, pero también la alegría de haber disfrutado durante tanto tiempo de la compañía vivaracha, optimista, risueña y besucona de abuela Rosa, que jamás me dio un beso solo: siempre eran como mínimo cinco o seis</p></div><p class="article-text">
        Mi abuela Rosa, a la que en alg&uacute;n momento le dio por decir que quer&iacute;a&nbsp;morirse a los 50 a&ntilde;os, lo hizo el s&aacute;bado a los 87. Cuando ella misma u&nbsp;otra persona sacaba el tema, contaba, entre risas, que conforme se iba&nbsp;acercando a su medio siglo de vida notaba como que se le iban quitando&nbsp;las ganas y que luego no le hab&iacute;an vuelto m&aacute;s, as&iacute; que nos dej&oacute; sin&nbsp;ganas ningunas. Rosa, de Lima por m&aacute;s se&ntilde;as, llevaba el nombre de la&nbsp;primera santa de Am&eacute;rica y patrona del Per&uacute; porque mis bisabuelos&nbsp;siguieron con ella la tradici&oacute;n popular de poner a sus hijos el nombre&nbsp;que el santoral cat&oacute;lico indicaba para ese d&iacute;a. Otra tradici&oacute;n, tambi&eacute;n&nbsp;bastante arraigada y practicada esta vez por mis padres, la convirti&oacute;&nbsp;mucho tiempo despu&eacute;s en madrina de su boda y, a ra&iacute;z de ello, en mi&nbsp;madrina de bautismo, al tocarme a m&iacute; la loter&iacute;a de ser el primero de sus&nbsp;tres hijos.
    </p><p class="article-text">
        En una vida tan larga &ndash;que para quienes la queremos siempre acaba siendo&nbsp;m&aacute;s corta de lo que hubi&eacute;ramos deseado&ndash; hay espacio de sobra para&nbsp;alegr&iacute;as y penas, para satisfacciones y decepciones, para momentos&nbsp;dichosos y momentos dur&iacute;simos. Por ejemplo, formar una familia amplia y&nbsp;ver c&oacute;mo vamos encontrando nuestro lugar en el mundo, pero tambi&eacute;n tener&nbsp;que huir por dos veces de la lava de un volc&aacute;n y enfrentar la viudedad&nbsp;antes de tiempo. Y tal vez, qui&eacute;n sabe, si tremenda desgracia no hubiera&nbsp;sucedido, si un minuto antes mi abuelo o quien conduc&iacute;a el coche que lo&nbsp;atropell&oacute; fatalmente hubieran estado unos metros m&aacute;s all&aacute; o m&aacute;s ac&aacute;, hoy&nbsp;podr&iacute;amos estar consol&aacute;ndolo a &eacute;l. Es verdad que tendr&iacute;a 98 a&ntilde;os, una&nbsp;edad muy dif&iacute;cil de alcanzar, pero tampoco del todo imposible.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, lejos de dejarse abatir por la soledad, se liber&oacute; de&nbsp;todo tipo de compromisos para centrarse en s&iacute; misma y vivir lo que&nbsp;muchos llaman ahora una &ldquo;segunda juventud&rdquo;, que para ella fue m&aacute;s bien&nbsp;la primera y &uacute;nica, con sus cinco hijos ya independizados, seis nietos&nbsp;en el mundo y otros seis que estaban por llegar. Ni las cabras, los&nbsp;conejos o las gallinas que tanto me gustaba observar de ni&ntilde;o cuando la&nbsp;visit&aacute;bamos se quedaron en la casa mucho tiempo m&aacute;s, y lo que solo unos&nbsp;a&ntilde;os atr&aacute;s conduc&iacute;a a muchas mujeres a sumirse en un luto perpetuo,&nbsp;equivalente casi a una muerte en vida, a ella le lleg&oacute; en un momento en&nbsp;que todav&iacute;a ten&iacute;a la energ&iacute;a y, sobre todo, las ganas suficientes no&nbsp;para comerse el mundo, pero s&iacute; para pegarle todos los mordisquitos que&nbsp;pudiera.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, a los 55 a&ntilde;os se sac&oacute; el carn&eacute; de conducir, posiblemente su mayor&nbsp;logro formativo individual y del que desde luego se sent&iacute;a m&aacute;s&nbsp;orgullosa, pues siempre lamentaba los pocos a&ntilde;os que hab&iacute;a asistido a la&nbsp;escuela, aquellas paup&eacute;rrimas escuelas de posguerra donde el m&eacute;rito de&nbsp;los maestros no lograba compensar la escasez material de la &eacute;poca y&nbsp;apenas se aprend&iacute;a m&aacute;s que a leer, escribir y hacer aritm&eacute;tica b&aacute;sica.&nbsp;Aprob&oacute; el examen te&oacute;rico a la primera y el pr&aacute;ctico a la segunda,&nbsp;haciendo callar alguna que otra boquita, convirtiendo en sorpresa el&nbsp;cachonde&iacute;to inicial y d&aacute;ndome a m&iacute; una comparaci&oacute;n tan divertida como&nbsp;odiosa que luego pude utilizar contra amigos que, con diplomatura y&nbsp;m&aacute;ster en disciplinas nada f&aacute;ciles, necesitaron bastantes m&aacute;s intentos&nbsp;que ella.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ese momento, pas&oacute; a manejar una agenda bien nutrida de&nbsp;actividades: manualidades de todo tipo, inform&aacute;tica, canto coral&hellip;&nbsp;includo tai-chi. No hab&iacute;a encuentro de la tercera edad, ni excursi&oacute;n de la&nbsp;asociaci&oacute;n de vecinos ni convivencia de la parroquia a la que no se&nbsp;apuntara si le interesaba hacerlo. Tenaz y empecinada como ella sola,&nbsp;siempre estaba dispuesta, sin embargo, a ejercer de abuela acogiendo en&nbsp;su casa a una tropa de nietos durante fines de semana, fiestas o&nbsp;vacaciones de sus padres, a acompa&ntilde;arnos en los momentos importantes de&nbsp;nuestra vida o a estar pendiente de nuestros cumplea&ntilde;os casi m&aacute;s que&nbsp;nosotros mismos.
    </p><p class="article-text">
        Abuela Rosa, que hasta la cincuentena no hab&iacute;a salido de Canarias,&nbsp;empez&oacute; a viajar todo lo que pudo y m&aacute;s: Alemania, Brasil, Francia,&nbsp;Israel, Italia, Palestina, Portugal y, por supuesto, la costa&nbsp;mediterr&aacute;nea espa&ntilde;ola, desde Marbella hasta Lloret de Mar, pasando por&nbsp;Benalm&aacute;dena, Fuengirola, Torremolinos, Almu&ntilde;&eacute;car, Roquetas de Mar, Santa&nbsp;Pola o Benidorm. Estos &uacute;ltimos viajes, por obra y gracia del Imserso, a los que fue asidua.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s puedo decir? Algunos de sus nietos, entre los que me incluyo,&nbsp;hemos hecho nuestro ese esp&iacute;ritu aventurero y esa respuesta tan suya que&nbsp;daba a todo aquel que, con retint&iacute;n, le dejaba caer que estaba viajando&nbsp;demasiado: &ldquo;s&iacute;, voy a dejar de ir ahora que puedo, para ir cuando no&nbsp;pueda&rdquo;. Y es que la mal&iacute;sima noticia de su partida me pilla en el otro&nbsp;lado del mundo, a dos d&iacute;as y medio de viaje de La Palma en el escenario&nbsp;m&aacute;s optimista. Este art&iacute;culo es la mejor forma que he encontrado de&nbsp;estar presente en la ausencia, de compartir con toda la familia, y&nbsp;particularmente con mi padre Alberto &mdash;a quien le debo mil abrazos y a quien va dedicado este texto&mdash;,&nbsp;el pesar, pero tambi&eacute;n la alegr&iacute;a de haber disfrutado durante tanto&nbsp;tiempo de la compa&ntilde;&iacute;a vivaracha, optimista, risue&ntilde;a y besucona de abuela&nbsp;Rosa, que jam&aacute;s me dio un beso solo: siempre eran como m&iacute;nimo cinco o&nbsp;seis.
    </p><p class="article-text">
        Ahora que se han puesto de moda frases de despedida un tanto &ntilde;o&ntilde;as como&nbsp;&ldquo;vuela alto&rdquo;, &ldquo;siempre estar&aacute;s en nuestros corazones&rdquo; o &ldquo;hoy hay una&nbsp;estrella m&aacute;s en el firmamento&rdquo;, mi yo ni&ntilde;o preferir&iacute;a quedarse con la&nbsp;simple explicaci&oacute;n de que se fue al Cielo cuando no me la encuentre a mi&nbsp;regreso. Mi yo adulto, en cambio, optar&iacute;a por la f&oacute;rmula m&aacute;s cristiana,&nbsp;e incluso lit&uacute;rgica, que ella sin duda prefer&iacute;a: rogar, junto a todos los que acudieron a su funeral en su querida ermita de San Nicol&aacute;s de&nbsp;Bari, que brille para ella la luz eterna.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Armas Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/abuela-rosa_129_12889098.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Jan 2026 15:42:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Mi abuela Rosa]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estampas palmeras en la 'Suite Canarias' de Richard H. Stein]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/estampas-palmeras-suite-canarias-richard-h-stein_129_12181219.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9fe2da4e-c481-47aa-b5db-0894bc90a6bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estampas palmeras en la suite Canarias de Richard H. Stein"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - La composición que nos ocupa, editada por primera y única vez en 1932, consta de veintiún movimientos inspirados en diferentes ritmos, canciones, paisajes y costumbres de las islas</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;Suite Canarias&#039; del compositor alemán Richard H. Stein.                            </span>
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        El pasado 10 de marzo, el auditorio Alfredo Kraus acogi&oacute; la presentaci&oacute;n del trabajo discogr&aacute;fico <em>Suite Canarias, veinte poemas breves (y un episodio) para piano a dos manos</em>, opus 34, del compositor alem&aacute;n Richard H. Stein. La grabaci&oacute;n, producida y distribuida por el sello Neos Music, constituye el segundo registro sonoro de esta obra, tras el realizado en 1997 para el cuarto volumen de la serie <em>La creaci&oacute;n musical en Canarias</em>. En ambos casos, la interpretaci&oacute;n ha corrido a cargo del reconocido pianista grancanario Sergio Alonso, a quien igualmente se debe el hallazgo de la partitura en el archivo del Museo Canario por iniciativa del music&oacute;logo Lothar Siemens durante su etapa como director de dicha instituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Richard Heinrich Stein, alem&aacute;n de nacimiento y canario de adopci&oacute;n, vino al mundo en la ciudad de Halle en 1882 y estudi&oacute; Derecho en la entonces denominada Universidad Friedrich Wilhelm &ndash;hoy Universidad Humboldt&ndash; de Berl&iacute;n y M&uacute;sica en la Real Academia de las Artes. En 1911, obtuvo el doctorado en la Universidad de Erlangen, y trabaj&oacute; inicialmente como cr&iacute;tico musical hasta que se refugi&oacute; en Espa&ntilde;a durante la I Guerra Mundial, periodo en el que visit&oacute; por primera vez el Archipi&eacute;lago. Tras su regreso a Alemania dirigi&oacute; su propia escuela de m&uacute;sica y ejerci&oacute; como director musical en el Teatro Urania y en la Radio de Berl&iacute;n. La creciente agitaci&oacute;n pol&iacute;tica que viv&iacute;a el pa&iacute;s a principios de los a&ntilde;os treinta y el ascenso del r&eacute;gimen nazi, lo alentaron a establecerse de forma definitiva en Gran Canaria, donde residi&oacute; hasta su muerte en 1942. Autor de m&aacute;s de 100 piezas para piano y de unas 50 canciones, Stein experiment&oacute; con la m&uacute;sica de cuartos de tono y lleg&oacute; a construir un piano y un clarinete para interpretarla. De hecho, su obra <em>Dos piezas de concierto para violonchelo y piano</em>, opus 26, est&aacute; considerada la primera composici&oacute;n impresa en emplear esta t&eacute;cnica microtonal.
    </p><p class="article-text">
        La composici&oacute;n que nos ocupa, editada por primera vez y &uacute;nica vez en 1932, consta de veinti&uacute;n movimientos inspirados en diferentes ritmos, canciones, paisajes y costumbres de las islas. Algunos de ellos, con t&iacute;tulos tan sugestivos como<em> Noche de luna en el Valle de La Orotava</em> o<em> Un oasis en Lanzarote con chiquillos</em>,<em> </em>capturan escenas concretas que reflejan las impresiones y vivencias del autor en localizaciones espec&iacute;ficas. Otras piezas, en cambio, no remiten directamente a un lugar determinado, sino que constituyen elaboraciones m&aacute;s gen&eacute;ricas donde confluye su formaci&oacute;n musical europea con una sensibilidad vinculada al sentir canario. Entre las primeras, encontramos dos temas que se relacionan con la isla de La Palma, tal y como se&ntilde;ala la polifac&eacute;tica artista L&iacute;a Tav&iacute;o en un extenso an&aacute;lisis de la <em>Suite Canarias</em> publicado por entregas en el diario Acci&oacute;n Las Palmas entre 1 y el 4 de octubre de 1935, texto que tambi&eacute;n aparece resumido en el tinerfe&ntilde;o Hoy el 9 de noviembre del mismo a&ntilde;o. Nos referimos, en concreto, al sexto movimiento de la obra, que lleva el inequ&iacute;vocamente descriptivo t&iacute;tulo de <em>Peque&ntilde;os flautistas de La Palma</em>, y al decimocuarto, titulado <em>Las dos hermanas, canci&oacute;n de cuna y canci&oacute;n fr&iacute;vola</em>.
    </p><p class="article-text">
        Sobre <em>Peque&ntilde;os flautistas de La Palma</em>, Tav&iacute;o, quien conoci&oacute; y trat&oacute; a Stein, escribe que &ldquo;la m&uacute;sica es un arte que se manifiesta desde muy temprana edad en los hombres que elige como profetas para hablarnos por su mediaci&oacute;n de lo divino, de lo impalpable y de lo sobrenatural. En Canarias puede observarse y sobre todo en los ni&ntilde;os del pueblo la afici&oacute;n que sienten por la m&uacute;sica. Silvando, cantando, tocando flautas de ca&ntilde;a y haciendo primores con pianillos de mano, soplando o absorviendo el aire en su peque&ntilde;os ca&ntilde;os mientras lo pasan y repasan por los labios. Este tema es un ensayo del sentido musical de los ni&ntilde;os de La Palma, aunque naturalmente, no es m&uacute;sica infantil. Su melod&iacute;a en la parte intermedia se desarrolla en sentido inverso desde la &uacute;ltima a la primera nota&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No menos interesante es el planteamiento del decimocuarto movimiento, titulado <em>Las dos hermanas, canci&oacute;n de cuna y canci&oacute;n fr&iacute;vola</em>. Sobre el particular Tav&iacute;o nos informa de que &ldquo;la melod&iacute;a de la canci&oacute;n de cuna est&aacute; recogida en la isla de La Palma y se parece mucho a otra que se canta en Sevilla. Por su estructura se le puede calcular m&aacute;s de doscientos a&ntilde;os de existencia. La canci&oacute;n fr&iacute;vola es modern&iacute;sima, muy refinada y de una gran belleza sensual y sentimental. En su parte media contiene una exaltada discusi&oacute;n con la madre. Quien dijo dos hermanas, dir&aacute; dos mundos&rdquo;. Temas universales a partir de una humilde canci&oacute;n de cuna tomada en nuestra isla.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, la primera de las piezas resulta especialmente significativa, ya que conecta con una dimensi&oacute;n del folclore palmero que ha cobrado relevancia en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Nos referimos al toque de flautas (o pitos), tambores y casta&ntilde;uelas, una antigua tradici&oacute;n que durante d&eacute;cadas pervivi&oacute; casi exclusivamente en el contexto de las celebraciones navide&ntilde;as, y que comenz&oacute; a recibir una atenci&oacute;n renovada a partir de 2011 con la creaci&oacute;n del Encuentro de M&uacute;sica y Danza de Navidad, una iniciativa promovida por la abogada e historiadora Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez P&eacute;rez desde la Consejer&iacute;a de Cultura y Patrimonio Hist&oacute;rico del Cabildo de La Palma. El festival no solo permiti&oacute; establecer v&iacute;nculos entre agrupaciones que, pese a su proximidad geogr&aacute;fica, desconoc&iacute;an su existencia rec&iacute;proca, sino que tambi&eacute;n propici&oacute; un renovado inter&eacute;s acad&eacute;mico por estas manifestaciones musicales. Entre sus frutos m&aacute;s destacados se cuenta el rescate de danzas de pastores casi olvidadas en varios municipios y, de manera destacada, la recuperaci&oacute;n de la Subida del Trono en las Fiestas Lustrales de la Bajada de la Virgen de 2015.
    </p><p class="article-text">
        La suite completa no lleg&oacute; a interpretarse en vida de Stein, y no pudo escuchrase hasta 2019, cuando, una vez m&aacute;s, Sergio Alonso la present&oacute; en el marco de las Fiestas Fundacionales de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. Confiemos en que la edici&oacute;n de este disco le dote despierte un renovado inter&eacute;s por la obra de Richard H. Stein y que muy pronto podamos escucharla en su integridad en nuestra isla. Como advert&iacute;a L&iacute;a Tav&iacute;o &ndash;a quien volvemos para cerrar este recorrido&ndash; &ldquo;no es la Suite Canaria una colecci&oacute;n de piezas heterog&eacute;neas, sino un solo cuerpo, siendo por lo tanto m&aacute;s esencial la s&iacute;ntesis de la obra que su an&aacute;lisis y m&aacute;s importante el total que sus detalles&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Armas Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/estampas-palmeras-suite-canarias-richard-h-stein_129_12181219.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Apr 2025 08:54:22 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Victoria, la banda de música de Santa Cruz de La Palma entre 1924 y 1953]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/victoria-banda-musica-santa-cruz-palma-1924-1953_129_11728201.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f9f37b3-73a6-40ab-9fa8-e53b7b617bf6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Victoria, la banda de música de Santa Cruz de La Palma entre 1924 y 1953"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - La génesis de La Victoria está estrechamente ligada a la unidad de música del Batallón de Cazadores La Palma nº20, hasta el punto de que podríamos afirmar sin equivocarnos que sin la una no existiría la otra. Dicha unidad, denominada 'charanga' en la nomenclatura militar de la época por estar adscrita a un batallón independiente en lugar de a un regimiento, había llegado a la Isla en 1901 y a través de ella recalaron en La Palma sobresalientes músicos mayores y competentes músicos de primera y segunda con plaza ganada por oposición</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Banda de Música La Victoria.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En la noche del 11 de octubre de 1924, hace exactamente 100 a&ntilde;os, la banda de m&uacute;sica La Victoria ofreci&oacute; su primer concierto en la plaza de Santo Domingo de Santa Cruz de La Palma. Bajo la direcci&oacute;n de Pedro Daranas Roque, el programa incluy&oacute; las siguientes obras:&nbsp;<em>La viuda alegre</em>, pasodoble por Franz Leh&aacute;r;&nbsp;<em>N&ordm;6 Sacta</em>, polca por Jos&eacute; Franco Ribate; Alegr&iacute;a de Mim&iacute;, jota por Pascual Martorell Mir&oacute;;&nbsp;<em>Zalamer&iacute;as</em>, habanera por Lorenzo Rals (seud&oacute;nimo de Reveriano Soutullo) y&nbsp;<em>Por la patria</em>, pasodoble por Pascual Martorell Mir&oacute;. Desde ese momento, y durante casi treinta a&ntilde;os, la banda ocup&oacute; un lugar destacado en la vida cultural de la capital palmera, atravesando periodos hist&oacute;ricos clave que determinaron su actividad. No en vano, el conjunto nace en la etapa final de la Monarqu&iacute;a de Alfonso XIII, con Primo de Rivera ya instalado en el poder, y transita por la II Rep&uacute;blica, la Guerra Civil y el primer Franquismo. De todo ello, intentaremos dejar algunas pinceladas en este art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        La g&eacute;nesis de La Victoria est&aacute; estrechamente ligada a la unidad de m&uacute;sica del Batall&oacute;n de Cazadores La Palma n&ordm;20, hasta el punto de que podr&iacute;amos afirmar sin equivocarnos que sin la una no existir&iacute;a la otra. Dicha unidad, denominada 'charanga' en la nomenclatura militar de la &eacute;poca por estar adscrita a un batall&oacute;n independiente en lugar de a un regimiento, hab&iacute;a llegado a La Palma en 1901 y a trav&eacute;s de ella recalaron en la isla sobresalientes m&uacute;sicos mayores y competentes m&uacute;sicos de primera y segunda con plaza ganada por oposici&oacute;n. Entre ellos se encontraban los hermanos Juan y Pedro Daranas Serrat, el primero como m&uacute;sico mayor y el segundo como instrumentista, t&iacute;o y padre respectivamente del ya mencionado Pedro, as&iacute; como sus hermanos Juan, Carmelo Facundo y Rafael Daranas Roque, todos ellos miembros despu&eacute;s de La Victoria y que como otros tantos m&uacute;sicos palmeros se formaron en la banda militar ocupando plazas de m&uacute;sicos de tercera y educandos.
    </p><p class="article-text">
        En 1924, una reforma general del Ej&eacute;rcito traslad&oacute; el batall&oacute;n a Jaca (Huesca) y con &eacute;l su popular charanga, que adem&aacute;s de atender las necesidades propias del servicio, participaba en todo tipo de actividades civiles, llegando incluso a ser contratada por el ayuntamiento por temporadas enteras para amenizar los paseos que se celebraban una o dos veces por semana en las plazas de la ciudad. Ante la perspectiva de perder un conjunto que en la pr&aacute;ctica funcionaba como una banda municipal, un grupo de j&oacute;venes m&uacute;sicos, casi todos en la veintena y provenientes de la charanga del batall&oacute;n, se agruparon en torno a Pedro Daranas Roque quien, con 25 a&ntilde;os, asumi&oacute; la direcci&oacute;n de una nueva banda que denominaron La Victoria.
    </p><p class="article-text">
        R&aacute;pidamente, La Victoria ocupa el lugar de la banda militar y, al no estar sujeta a reglamento, la sobrepasa en n&uacute;mero de actuaciones. Durante sus primeros a&ntilde;os, est&aacute; presente presente en la vida diaria de la ciudad, tomando parte en todo tipo de festejos populares, verbenas, conciertos, procesiones, sepelios, manifestaciones, partidos de f&uacute;tbol y hasta ri&ntilde;as de gallos. Su actividad no se circunscribi&oacute; en exclusiva a Santa Cruz de La Palma, pues en una &eacute;poca en la que escasamente exist&iacute;an cinco bandas de m&uacute;sica bien organizadas en toda la isla, era frecuente que estas fueran contratadas por municipios que carec&iacute;an de ellas. As&iacute;, La Victoria pudo escucharse en festejos tales como el Gran Poder (San Andr&eacute;s), el Sagrado Coraz&oacute;n (El Paso), la Pur&iacute;sima Concepci&oacute;n (Puntallana) o San Antonio del Monte (Garaf&iacute;a), entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello, justo es decirlo, por cuenta y riesgo de sus componentes, que solo dos meses antes del debut de la banda al que nos refer&iacute;amos al principio, llegaron a tramitar un pedido de instrumental por un montante total 1458,55 pesetas, cantidad m&aacute;s que respetable para la &eacute;poca. Una opini&oacute;n an&oacute;nima publicada en el&nbsp;<em>Diario de Avisos</em>&nbsp;del 27 de octubre de 1931 con motivo del s&eacute;ptimo aniversario de la banda hac&iacute;a hincapi&eacute; sobre el particular con estas palabras: &ldquo;Esta banda de m&uacute;sica La Victoria, &iquest;c&oacute;mo ha vivido? Todos lo sab&eacute;is. Sin contar con el apoyo directo de ninguna entidad, y sometidos a un constante sacrificio personal y met&aacute;lico, y cercados por la polilla destructora de la envidia profesional han sabido, despu&eacute;s de vencer todos esos malditos obst&aacute;culos, llegar a ser lo &uacute;nico serio que en este arte tenemos en La Palma&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con la llegada de la II Rep&uacute;blica, la banda recibi&oacute; un mayor apoyo municipal y comienza a aparecer en eventos de naturaleza m&aacute;s pol&iacute;tica como el aniversario de la proclamaci&oacute;n de la Rep&uacute;blica o el Primero de Mayo. En cambio, los actos religiosos, que supon&iacute;an una de las principales fuentes de ingresos para el conjunto, se ven reducidos, pues son varias las procesiones, entre ellas las de Semana Santa, que no se autorizan. Lejos de lo que cabr&iacute;a suponer, la subsiguiente Guerra Civil lleva a la banda al pico de su actividad, pues el conjunto era constantemente requerido por las nuevas autoridades para participar en todo tipo de actos. Particularmente llamativas son las &ldquo;invitaciones&rdquo; que la Jefatura Insular de Falange cursaba a la banda para acudir a celebrar p&uacute;blicamente los avances de las tropas sublevadas. Sobra decir que estas invitaciones no eran tales, sino obligaciones reales sin compensaci&oacute;n econ&oacute;mica las m&aacute;s de las veces.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima d&eacute;cada su existencia estuvo marcada por una cierta estabilidad conseguida mediante la suscripci&oacute;n de un contrato con el ayuntamiento en 1944. Se trataba de un acuerdo en el que la corporaci&oacute;n concertaba los servicios de La Victoria y le impon&iacute;a la celebraci&oacute;n de un concierto semanal y doce extraordinarios al a&ntilde;o, un nivel de obligaciones similar a los de las bandas municipales de las capitales de provincia. No obstante, los pagos se hicieron pronto muy irregulares, llegando a acumular importantes deudas con el conjunto, lo que a la postre colm&oacute; la paciencia de los m&uacute;sicos, quienes dejaron el contrato sin efecto en enero de 1952, manteniendo la actividad de la banda nuevamente como formaci&oacute;n privada hasta finales de 1953.
    </p><p class="article-text">
        No podemos concluir sin mencionar la destacada presencia de La Victoria en las Fiestas Lustrales de la Bajada de la Virgen, donde protagoniz&oacute; algunos hitos que ya forman parte de la historia de la celebraci&oacute;n. Entre ellos, su participaci&oacute;n en los actos de la coronaci&oacute;n can&oacute;nica de Nuestra Se&ntilde;ora de Las Nieves en 1930, coincidiendo con el 250 aniversario de la primera bajada lustral, y la propuesta del pasodoble&nbsp;<em>Manolo</em>, de Emilio Cebri&aacute;n Ruiz, como acompa&ntilde;amiento para el tradicional n&uacute;mero de Los Acr&oacute;batas, pieza que sigue interpret&aacute;ndose en la actualidad. Igualmente resaltable es que La Victoria fue la banda que estren&oacute; la c&eacute;lebre polca de Enanos, compuesta por Domingo Santos Rodr&iacute;guez, que el pr&oacute;ximo a&ntilde;o tambi&eacute;n cumplir&aacute; su centenario, y que interpret&oacute; cinco veces m&aacute;s dentro del ciclo lustral.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Armas Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/victoria-banda-musica-santa-cruz-palma-1924-1953_129_11728201.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Oct 2024 12:02:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Victoria, la banda de música de Santa Cruz de La Palma entre 1924 y 1953]]></media:title>
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      <title><![CDATA[¿Realmente queremos el Centro Nacional de Vulcanología en La Palma?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/realmente-queremos-centro-nacional-vulcanologi-palma_129_10672365.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c3709392-c65c-4246-a7cf-db636c34bd37_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Realmente queremos el Centro Nacional de Vulcanología en La Palma?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Aunque tarde, todavía estamos a tiempo de ponernos manos a la obra, teniendo en cuenta los precedentes de otras agencias y los movimientos que han ido haciendo públicos los promotores de la propuesta rival, quienes a diferencia de nosotros han comprendido la importancia de contar con este organismo. Así las cosas, no nos extrañemos de que pronto volvamos a escuchar la excusa de la sombra del Teide

</p></div><p class="article-text">
        Durante los primeros d&iacute;as de agosto del a&ntilde;o pasado, se comunicaba a la opini&oacute;n p&uacute;blica un hecho que parec&iacute;a inminente: la creaci&oacute;n de un centro de investigaci&oacute;n vulcanol&oacute;gica de &aacute;mbito nacional con sede en Canarias. Entre las razones que justificaban dicha decisi&oacute;n destaca la circunstancia de que nuestro archipi&eacute;lago es el &uacute;nico territorio volc&aacute;nicamente activo de Espa&ntilde;a, as&iacute; como la necesidad de propagar al conjunto del Estado el papel vertebrador que la Constituci&oacute;n asigna a las instituciones p&uacute;blicas, pues todav&iacute;a hoy tres de cada cuatro empleos p&uacute;blicos creados por el Gobierno se concentran en Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que parec&iacute;a un hecho inminente se nos presentaba tambi&eacute;n como un hecho consumado en lo referente a la ubicaci&oacute;n del nuevo organismo, pues tanto la prensa chicharrera como el propio presidente del Cabildo de Tenerife daban ya por hecha su instalaci&oacute;n en la isla. Es m&aacute;s, el mandatario tinerfe&ntilde;o no dudaba en<a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/presidente-cabildo-tenerife-da-hecho-centro-volcanologico-nacional-ubicara-isla_1_9233332.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> felicitarse p&uacute;blicamente</a> involucrando, incluso, al entonces presidente del Gobierno de Canarias, &Aacute;ngel V&iacute;ctor Torres, al revelar que ambos hab&iacute;an mantenido conversaciones desde hac&iacute;a &ldquo;algunos meses&rdquo; para que el futuro Centro Nacional de Vulcanolog&iacute;a (CNV) estuviera en Tenerife.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, por razones que no se nos alcanzan, el acuerdo del Consejo de Ministros que debe iniciar el proceso que describe el Real Decreto 209/2022 para la determinaci&oacute;n de las sedes f&iacute;sicas de las entidades pertenecientes al sector p&uacute;blico institucional a&uacute;n no se ha tomado, a pesar de que los Presupuestos Generales del Estado de 2023 contemplan la creaci&oacute;n del centro y consignan, incluso, una partida de cinco millones de euros para su puesta en marcha. No obstante, s&iacute; que se inici&oacute; y culmin&oacute; dicho procedimiento para los casos de la Agencia Espa&ntilde;ola de Supervisi&oacute;n de la Inteligencia Artificial (AESIA) y la Agencia Espacial Espa&ntilde;ola (AEE), que hab&iacute;an sido anunciadas con anterioridad y cuyas sedes recayeron en las ciudades de La Coru&ntilde;a y Sevilla, respectivamente. En ambos casos, un estudio pormenorizado de los informes de la comisi&oacute;n consultiva &ndash;que especifican los criterios que se tuvieron en cuenta para determinar la ubicaci&oacute;n de los mencionados organismos&ndash;, as&iacute; como de los dict&aacute;menes descartando al resto de aspirantes &ndash;que la ley obliga a publicar en el BOE&ndash; y los recursos judiciales puestos en marcha por las candidaturas de Granada y Teruel, al entenderse perjudicadas por el resultado, ser&iacute;an de enorme utilidad a la hora de elaborar una propuesta solvente para que La Palma albergue el CNV.
    </p><p class="article-text">
        Estos precedentes son de suma importancia, habida cuenta de que, <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/centro-vulcanolo-gico-nacional-argumentos-u-tiles-frente-decisio-n-tomada_129_9249965.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como pon&iacute;amos de relieve el a&ntilde;o pasado</a>, las autoridades palmeras estaban en la inopia cuando se anunci&oacute; la creaci&oacute;n del nuevo centro y solo reaccionaron ante la aparici&oacute;n de cierta portada amarillista que daba por tomada la decisi&oacute;n de emplazarlo en Tenerife. Ese mismo d&iacute;a, 9 de agosto de 2022, las terminales insulares de CC, PP y PSOE emitieron a toda prisa comunicados de prensa en defensa de la capacidad de La Palma para acoger la futura entidad, postura que poco despu&eacute;s qued&oacute; plasmada en una <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad/cabildo-suma-peticion-ubicar-centro-vulcanologico-espanol-la-palma_1_9249823.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solitaria declaraci&oacute;n institucional </a>del Cabildo. Decimos solitaria porque m&aacute;s de un a&ntilde;o despu&eacute;s de su aprobaci&oacute;n, nadie se ha adherido a ella: ni el Parlamento de Canarias ni el Senado &ndash;a quienes se les envi&oacute;&ndash;, ni ninguno de los catorce consistorios de la isla, cuyo apoyo no fue recabado a pesar de que sus impulsores contaban con representaci&oacute;n en todos ellos. Tanto es as&iacute;, que el Ayuntamiento de Tazacorte sac&oacute; adelante su propia declaraci&oacute;n a ra&iacute;z de una moci&oacute;n de NC, la cual ni siquiera cont&oacute; con el voto un&aacute;nime de todos los concejales, pues fue suscrita por los representantes de NC, CC e IUC, pero no por los del PSOE, quienes de forma inexplicable se remit&iacute;an a la del Cabido sin plantear siquiera su adopci&oacute;n al resto de la corporaci&oacute;n, como si el expediente de esfuerzos para convertir a la isla en sede del Centro Nacional de Vulcanolog&iacute;a ya estuviera suficientemente cubierto.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, y tambi&eacute;n en agosto de 2022, los senadores palmeros Asier Antona y Borja P&eacute;rez registraron una intrascendente pregunta al Gobierno que este despach&oacute;, como era de esperar, remiti&eacute;ndose una vez m&aacute;s al Real Decreto 209/2022. M&aacute;s interesante, en cambio, resulta la moci&oacute;n presentada de forma casi simult&aacute;nea por el Grupo Parlamentario Popular ante la Comisi&oacute;n de Ciencia, Innovaci&oacute;n e Universidades de la C&aacute;mara Alta para instar la instalaci&oacute;n del CNV en La Palma. Tal iniciativa, de nuevo promovida por los mencionados senadores junto a uno de los portavoces del PP en ese &oacute;rgano, supone un cambio sustancial en la medida en que es algo que va m&aacute;s all&aacute; de la acci&oacute;n individual de uno o dos parlamentarios. A nadie se le escapa que la moci&oacute;n de un grupo implica necesariamente una posici&oacute;n de partido que, en principio, todos sus miembros deber&iacute;an secundar, incluyendo al senador popular por Tenerife Antonio Alarc&oacute;, quien era miembro de la antedicha comisi&oacute;n. En todo caso, y de nuevo por motivos desconocidos, la moci&oacute;n no lleg&oacute; a debatirse en ninguna de las sesiones que tuvieron lugar tras su presentaci&oacute;n y termin&oacute; decayendo tras la disoluci&oacute;n de las Cortes con motivo de la convocatoria de las elecciones generales del pasado 23 de julio, lo que tambi&eacute;n nos priv&oacute; de conocer el sentido del voto de los senadores socialistas en caso de que su tramitaci&oacute;n hubiera llegado a t&eacute;rmino.
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia, la explosi&oacute;n de indignaci&oacute;n inicial de los principales actores pol&iacute;ticos palmeros que hemos narrado en los p&aacute;rrafos precedentes era a todas luces impostada, pues a ella no sigui&oacute; ninguna acci&oacute;n relevante en pos del objetivo pretendido. M&aacute;s al contrario, a partir de ese mismo mes de agosto de 2022, ca&iacute;mos en el acostumbrado sopor de la pol&iacute;tica palmera que condena a cualquier proyecto, sea grande o peque&ntilde;o, a languidecer no ya por a&ntilde;os sino por d&eacute;cadas hasta su realizaci&oacute;n parcial o abandono total. Se impuso, adem&aacute;s, un inquietante silencio en torno a este tema, tan solo roto siete meses despu&eacute;s por la llamativa publicaci&oacute;n de un estudio previo (no suele ser habitual que el Cabildo divulgue este tipo de documentos) donde se analizaba muy someramente cuatro posibles ubicaciones para el CNV. Ese inquietante silencio, que no sabemos a qu&eacute; obedece, se convirit&oacute; en atronador cuando constatamos con estupor que el objetivo de que la isla acoga la nueva entidad quedaba fuera de las campa&ntilde;as electorales de los tres principales partidos, tanto en el caso de las elecciones locales y auton&oacute;micas de mayo como en el de las generales de julio. Solo Nueva Canarias y MAE, que no obtuvieron representaci&oacute;n ni en el Cabildo ni en el Parlamento, recog&iacute;an de manera expl&iacute;cita en sus programas electorales la apuesta por la candidatura de La Palma.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, los resultados de las &uacute;ltimas elecciones generales, con su consecuente dificultad para formar gobierno, nos han regalado un tiempo extra que no hemos buscado, ni probablemente merecido despu&eacute;s de haber desperdiciado m&aacute;s de un a&ntilde;o sin dar pasos tangibles para lograr la sede del futuro Centro Nacional de Vulcanolog&iacute;a. Aunque tarde, todav&iacute;a estamos a tiempo de ponernos manos a la obra, teniendo en cuenta los precedentes de otras agencias y los movimientos que han ido haciendo p&uacute;blicos los promotores de la propuesta rival, quienes a diferencia de nosotros han comprendido la importancia de contar con este organismo y lejos de perder el tiempo se han afanado en que el ministerio les confeccione un traje a la medida de sus aspiraciones. Las de La Palma, por el contrario, parecen haberse quedado petrificadas en aquel mes de agosto de 2022 en el que la hoy consejera de Presidencia del ejecutivo auton&oacute;mico, Nieves Lady Barreto, se&ntilde;alaba que &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad/cc-reclama-centro-vulcanologico-espanol-instale-palma_1_9233513.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no puede volver a pasar lo que ya pas&oacute; con la sede del Instituto de Astrof&iacute;sica de Canarias</a>&rdquo;, que es exactamente lo que me temo que va a pasar. As&iacute; las cosas, no nos extra&ntilde;emos de que pronto volvamos a escuchar la excusa de la sombra del Teide.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sergio Armas P&eacute;rez</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Armas Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/realmente-queremos-centro-nacional-vulcanologi-palma_129_10672365.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Nov 2023 20:59:45 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Centro Vulcanológico Nacional: argumentos útiles frente a una decisión ya tomada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/centro-vulcanolo-gico-nacional-argumentos-u-tiles-frente-decisio-n-tomada_129_9249965.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d7e1d03-40da-4320-8d9d-5e67e49e2ca9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Centro Vulcanológico Nacional: argumentos útiles frente a una decisión ya tomada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Es perentorio que las autoridades palmeras se consagren a la tarea de presentar una buena candidatura ante la comisión, dejando de lado el postureo en redes sociales y el 'bienqueda notaprensista'. Existe consenso político y social total para que el Centro Vulcanológico Nacional se emplace aquí, y esa decisión ha de seguir un procedimiento regulado cuyos criterios están publicados en el BOE</p></div><p class="article-text">
        El pasado 28 de julio, durante la firma del Pacto por la Ciencia e Innovaci&oacute;n de Canarias, la ministra de Ciencia e Innovaci&oacute;n y el presidente del Ejecutivo canario anunciaron la primera parte de una decisi&oacute;n ya tomada: las islas acoger&iacute;an la sede del nuevo Centro Vulcanol&oacute;gico Nacional (CVN). D&iacute;as despu&eacute;s, el 8 de agosto, &Aacute;ngel V&iacute;ctor Torres confirmaba a la prensa esa primera parte tras reunirse con Pedro S&aacute;nchez en Lanzarote y al d&iacute;a siguiente fue el Diario de Avisos el que desvel&oacute; en su portada la segunda y poco sorprendente parte de dicha decisi&oacute;n: su sede estar&aacute; en Tenerife. Entonces, y solo entonces, al toparse en una bonita ma&ntilde;ana veraniega con la foto del Teide en la portada del decano, es cuando hubo alg&uacute;n tipo de reacci&oacute;n por parte de los representantes pol&iacute;ticos palmeros en forma de nota de prensa (su veh&iacute;culo de comunicaci&oacute;n favorito) y alg&uacute;n que otro 'tweet'. A falta de repuestas m&aacute;s contundentes, como el impulso de declaraciones institucionales en los 14 ayuntamientos y el Cabildo o promover activamente la movilizaci&oacute;n ciudadana en favor de la instalaci&oacute;n del CVN en la isla, resulta llamativa &ndash;aunque no inusual&ndash; la torpeza con la que se ha manejado este asunto, saliendo en tromba todos los partidos y alguna asociaci&oacute;n empresarial a reclamar el emplazamiento del nuevo centro en La Palma cuando ya era demasiado tarde.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el hecho de que la creaci&oacute;n del Centro Vulcanol&oacute;gico Nacional a&uacute;n no se haya oficializado parece mantener un cierto h&aacute;lito de esperanza al que aferrase. El presidente del Gobierno record&oacute; este martes en su visita a la isla que la determinaci&oacute;n de la sede f&iacute;sica de las entidades pertenecientes al sector p&uacute;blico institucional estatal se basa en un proceso de evaluaci&oacute;n &ldquo;que est&aacute; regulado&rdquo;. Esta regulaci&oacute;n parte de la Comisi&oacute;n consultiva para la determinaci&oacute;n de las sedes, que fue creada por medio del Real Decreto 209/2022 y se encuentra ya constituida bajo la presidencia de Isabel Rodr&iacute;guez en calidad de ministra de Pol&iacute;tica Territorial. Dicho real decreto especifica con meridiana claridad que &ldquo;los criterios que se considerar&aacute;n en la elecci&oacute;n incluir&aacute;n, entre otros, la cohesi&oacute;n social y territorial, la mejora en el funcionamiento de los servicios p&uacute;blicos, los niveles de desempleo o la lucha contra la despoblaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estos y no otros son los criterios que por ley debe evaluar la citada comisi&oacute;n para asesorar al Consejo de Ministros, que es a quien corresponde en exclusiva la decisi&oacute;n final. Examinando uno por uno los criterios legales que establece el real decreto &ndash;nada se menciona aqu&iacute;, por cierto, de los &ldquo;informes cient&iacute;ficos&rdquo; a los que ayer se refiri&oacute; el presidente del Gobierno canario&ndash; resulta m&aacute;s que obvio que Canarias no puede cohesionarse social y territorialmente mientras unas islas se sobrepueblan y enriquecen y otras se despueblan y empobrecen. En cuanto al servicio p&uacute;blico que prestar&iacute;a el centro, debe tenerse en cuenta de que hablamos de un organismo de investigaci&oacute;n que, m&aacute;s all&aacute; de la red de sensores, no precisa de grandes infraestructuras ni de excepcionales condicionales naturales para desarrollar su labor por lo que en verdad su ubicaci&oacute;n es m&aacute;s o menos independiente de su actividad. De hecho, la red de vigilancia volc&aacute;nica depende ahora mismo del Instituto Geogr&aacute;fico Nacional, con sede en Madrid. La situaci&oacute;n del mercado de trabajo, en cambio, resulta similar, al menos en t&eacute;rminos porcentuales, en ambas islas, aunque tampoco es menos cierto que La Palma ha mantenido un nivel de desempleo estrucutral m&aacute;s alto, incluso durante el mejor momento econ&oacute;mico de nuestra historia reciente.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, la lucha contra despoblaci&oacute;n aparece aqu&iacute; como el criterio clave, tanto que ha sido adem&aacute;s una directriz fundamental de la acci&oacute;n pol&iacute;tica del actual Gobierno de Espa&ntilde;a, el primero en tener un ministerio espec&iacute;ficamente dedicado al asunto. Su relevancia es tal que el propio decreto ley impone a la comisi&oacute;n la elaboraci&oacute;n de &ldquo;un informe anual sobre la aportaci&oacute;n que las sedes de las instituciones pertenecientes al sector p&uacute;blico institucional estatal realizan a la vertebraci&oacute;n territorial y a la lucha contra la despoblaci&oacute;n de las zonas m&aacute;s afectadas por el reto demogr&aacute;fico&rdquo;. Llegados a este punto, nos basta un vistazo r&aacute;pido a las estad&iacute;sticas poblacionales para comprobar que La Palma es la &uacute;nica isla espa&ntilde;ola que no solo no ha incrementado su poblaci&oacute;n en los veinte &uacute;ltimos a&ntilde;os, sino que de hecho la ha reducido, porque aunque sigamos estancados en los eternos 80.000 empadronados, se han publicado varios c&aacute;lculos que estiman en no m&aacute;s de 60.000 las personas que realmente viven en la isla. Por el contrario, en ese mismo periodo Tenerife ha visto incrementada su poblaci&oacute;n en un 30%, rozando ya el mill&oacute;n de habitantes, y Lanzarote, que tambi&eacute;n podr&iacute;a aspirar a albergar el nuevo centro por haber sido la isla con la erupci&oacute;n hist&oacute;rica &#7743;as larga y devastadora, ha casi duplicado el n&uacute;mero de sus pobladores, lo que pondr&iacute;a una hipot&eacute;tica candidatura conejera por detr&aacute;s de la palmera en este aspecto.
    </p><p class="article-text">
        Por todo lo expuesto, es perentorio que las autoridades palmeras se consagren a la tarea de presentar una buena candidatura ante la comisi&oacute;n, dejando de lado el postureo en redes sociales y el 'bienqueda notaprensista'. Existe consenso pol&iacute;tico y social total para que el Centro Vulcanol&oacute;gico Nacional se emplace aqu&iacute;, y esa decisi&oacute;n ha de seguir un procedimiento regulado cuyos criterios est&aacute;n publicados en el BOE. No hay ninguna duda de que Tenerife tiene argumentos muy potentes para a&ntilde;adir un organismo p&uacute;blico m&aacute;s a su entramado pol&iacute;tico-adminstrativo, pero nosotros estamos en disposici&oacute;n de presentar otros que, sin ir contra nadie, est&aacute;n m&aacute;s en sinton&iacute;a con el esp&iacute;ritu de la norma. Hay que asumir, eso s&iacute;, que ser&aacute; una batalla en solitario porque, a excepci&oacute;n de Nueva Canarias, ninguno de los partidos del turno (CC, PP y PSOE) ha secundado en el &aacute;mbito regional a sus compa&ntilde;eros de La Palma, lo cual nos conduce a reflexiones que quiz&aacute;s expongamos otro d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sergio Armas P&eacute;rez</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Armas Pérez]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Aug 2022 15:18:19 +0000]]></pubDate>
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