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    <title><![CDATA[elDiario.es - Alejandro Tirado Castro]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/alejandro-tirado-castro/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Alejandro Tirado Castro]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[¿Quién apoya la Ley Trans?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/apoya-ley-trans_132_9914899.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/374d7737-d0ce-469a-9b39-c59c91bee87d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Quién apoya la Ley Trans?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestro estudio muestra que los perfiles más a favor de la Ley Trans son las mujeres, los jóvenes, las personas homosexuales o bisexuales, y quienes se ubican más a la izquierda en la escala ideológica</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Nosotras hab&iacute;amos nacido ya expulsadas del armario, esclavas de nuestra apariencia.&rdquo;</em> (Camila Sosa, Las malas)
    </p><p class="article-text">
        En las democracias modernas, los ejecutivos se enfrentan al dilema de qu&eacute; leyes impulsar durante su mandato. Numerosos estudios han indagado acerca de si los gobiernos reflejan en sus prioridades legislativas las preferencias de la ciudadan&iacute;a de forma igualitaria o, por el contrario, tienden a privilegiar m&aacute;s a unos grupos que a otros. Los resultados apuntan a que se suelen tener m&aacute;s en cuenta las preferencias de algunos sectores de la ciudadan&iacute;a. En concreto, <a href="https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/escuchan-politicos-espana_132_9295289.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se privilegian las preferencias de la ciudadan&iacute;a con mayores niveles socioecon&oacute;micos</a> y que disponen de m&aacute;s recursos educativos y culturales.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ocurre cuando se aprueba una ley que otorga derechos a un grupo social hist&oacute;ricamente discriminado? En el proyecto <a href="https://sites.google.com/site/martafrailemaldonado/research" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">GENDEREDPSYCHE</a>, el equipo que firma esta entrada, hemos realizado una encuesta online representativa de la poblaci&oacute;n en Espa&ntilde;a durante el mes de diciembre de 2022, con el objetivo de estudiar la existencia de estereotipos de g&eacute;nero en la sociedad, especialmente entre los m&aacute;s j&oacute;venes. Durante el mencionado mes se debat&iacute;a en el Congreso de los Diputados la llamada Ley Trans, por lo que incluimos tambi&eacute;n una pregunta sobre la valoraci&oacute;n de esta ley, que tanta pol&eacute;mica parec&iacute;a suscitar en la sociedad espa&ntilde;ola. Esta ley se aprob&oacute; en el Congreso de los Diputados el 22 de diciembre, con 188 votos a favor del bloque de izquierdas, 150 en contra del bloque de derechas, y 7 abstenciones, entre ellas la de la diputada del PSOE Carmen Calvo que rompi&oacute; la disciplina de voto de su partido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del debate sobre sus contenidos espec&iacute;ficos, en esta entrada queremos proporcionar evidencia sobre la opini&oacute;n que la ciudadan&iacute;a tiene de esta ley, cuyo objetivo es proteger y garantizar los derechos de las personas trans y el colectivo LGTBI (independientemente de si dicho objetivo se cumple o no, una cuesti&oacute;n que dar&iacute;a para otra entrada, si no dos). Se trata de un colectivo que hist&oacute;ricamente ha estado estigmatizado pero que, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y coincidiendo con el auge de la agenda social feminista, se ha movilizado para reclamar una reforma legal que asegurara el derecho a la libre autodeterminaci&oacute;n de g&eacute;nero, as&iacute; como la despatologizaci&oacute;n de las realidades/vidas trans.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Apoyo a la &ldquo;Ley Trans&rdquo; en Espa&ntilde;a</strong></h3><p class="article-text">
        La Figura 1 muestra la distribuci&oacute;n de apoyos y rechazos que esta ley ha suscitado entre la ciudadan&iacute;a. Es importante destacar que un 19% del total de los participantes en esta encuesta dijeron que no conoc&iacute;an los contenidos de la ley (un 12,6%) o que prefer&iacute;an no contestar (un 6,4%). Del total de respuestas, un 23,4% conten&iacute;a una valoraci&oacute;n negativa de la ley:&nbsp;un 12,9% muy negativa y un 10,5% negativa. En cambio, los porcentajes de juicios positivos son mayores: 53,6% (un 27,8% emiti&oacute; una valoraci&oacute;n positiva y un 25,8% muy positiva). Las valoraciones m&aacute;s tibias (ni negativa ni positiva) alcanzaron un 23% del total de quienes contestaron a la pregunta. En definitiva, la figura 1 sugiere que, a pesar de la evidente divisi&oacute;n entre la ciudadan&iacute;a respecto a la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ley-trans-enfila-aprobacion-congreso-jueves_1_9813926.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aprobaci&oacute;n</a> de la &ldquo;Ley Trans&rdquo;, prevalecen las valoraciones positivas o neutrales frente a las negativas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Figura 1.</strong> Apoyo a la &ldquo;Ley Trans&rdquo; en Espa&ntilde;a
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Figura 1                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qui&eacute;nes son las personas que en mayor medida apoyan esta ley? La Figura 2 resume los resultados de un an&aacute;lisis del perfil de quienes m&aacute;s apoyo muestran a esta nueva normativa. Las probabilidades de expresar una valoraci&oacute;n muy positiva o positiva de la ley (frente a neutral, negativa o muy negativa) son mayores para las mujeres que para los hombres, para quienes declaran ser homosexual o bisexual frente a la-os heterosexuales. Asimismo, los apoyos son mayores entre los m&aacute;s j&oacute;venes (entre 16 y 32 a&ntilde;os) y los que se encuentran en la franja de edad entre 33 y 44 a&ntilde;os en comparaci&oacute;n con grupos de edades superiores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La figura 2 tambi&eacute;n muestra claramente el condicionamiento ideol&oacute;gico de los apoyos a esta ley, puesto que, comparados con quienes se declaran de centro (valor 5 en la escala ideol&oacute;gica que va de 0 a 10), aquellos que se ubican muy a la izquierda (entre el 0 y el 2) presentan una mayor probabilidad de apoyar la ley, seguidos de quienes se ubican entre el 3 y 4. En cambio, quienes se ubican en la derecha (6 y 7) o muy a la derecha (8-10) muestran una menor probabilidad de apoyar la ley. Todo ello refleja la divisi&oacute;n partidista que ha caracterizado el contexto pol&iacute;tico en el que la Ley Trans fue debatida y aprobada, con toda la derecha unida en su rechazo absoluto a la ley y una izquierda m&aacute;s dividida al respecto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Figura 2.</strong> Perfil del apoyo a la &ldquo;Ley Trans&rdquo;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Figura 2                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La Figura 3 proporciona m&aacute;s detalles del perfil por grupos de edad y g&eacute;nero a trav&eacute;s del c&aacute;lculo de la probabilidad estimada de apoyar la Ley Trans. Son las mujeres menores de 33 a&ntilde;os quienes m&aacute;s apoyan dicha ley, seguidas de las mujeres de entre 33 y 44 a&ntilde;os. Sin embargo, los niveles medios de respaldo disminuyen entre la ciudadan&iacute;a mayor de 45 a&ntilde;os. A partir de esa edad, observamos pocas diferencias entre los distintos grupos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Figura 3.</strong> Apoyo a la &ldquo;Ley Trans&rdquo; por g&eacute;nero y grupos de edad
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Figura 3                            </span>
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        <strong>&nbsp;</strong>
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Por qu&eacute; esta brecha de edad y g&eacute;nero en la predisposici&oacute;n a apoyar la ley? </strong></h3><p class="article-text">
        Adelantamos dos posibles explicaciones que pretendemos comprobar emp&iacute;ricamente en nuestro proyecto. En primer lugar, la sensibilidad de los j&oacute;venes por los colectivos m&aacute;s oprimidos puede proceder de su mayor propensi&oacute;n a la exposici&oacute;n diaria a medios digitales. Las <a href="https://psycnet.apa.org/record/2013-21637-003" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">redes sociales</a> permiten a colectivos estigmatizados hacer p&uacute;blicas sus experiencias personales, lo que podr&iacute;a incentivar una actitud m&aacute;s compresiva hacia ellos, tanto de los medios de comunicaci&oacute;n como de la opini&oacute;n p&uacute;blica. Si corroboramos esta hip&oacute;tesis, podr&iacute;amos interpretar la brecha de edad en el apoyo a la Ley Trans como el resultado del acercamiento a la realidad que experimentan grupos desfavorecidos, retratada en las plataformas digitales. Estas &uacute;ltimas suelen estar m&aacute;s abiertas para dar cobertura a la descripci&oacute;n de situaciones de discriminaci&oacute;n o injusticia que los medios tradicionales (cuyas audiencias son ciudadanos de mayor edad) suelen ignorar.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, sabemos que la socializaci&oacute;n en roles de g&eacute;nero explica que las mujeres presenten una mayor capacidad de ponerse en la piel de los m&aacute;s desfavorecidos. Probablemente porque ellas tambi&eacute;n forman o han formado parte de un grupo social desfavorecido. <a href="https://cawp.rutgers.edu/gender-gap-public-opinion#GGBG" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Diversos estudios</a> muestran que <a href="https://academic.oup.com/esr/article/38/1/124/6343126" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las mujeres apoyan en mayor medida</a> la igualdad de derechos de grupos tradicionalmente marginados en la sociedad, tales como el matrimonio entre personas del mismo sexo, los derechos familiares para las parejas no heterosexuales, etc.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Ser&iacute;a apresurado sacar conclusiones sobre el recorrido que tendr&aacute; la aplicaci&oacute;n de esta ley, as&iacute; como sobre sus efectos en la opini&oacute;n p&uacute;blica a largo plazo. Algunos <a href="https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/1065912915621175" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios</a> muestran que el reconocimiento de derechos de colectivos tradicionalmente discriminados o silenciados hace que paulatinamente la sociedad <a href="https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/1065912914540483" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumente</a> sus niveles de tolerancia hacia dichos colectivos, como pas&oacute; en su d&iacute;a con la ley del matrimonio entre personas del mismo sexo aprobada en 2005 en Espa&ntilde;a. Tal vez no tendr&aacute; que pasar tanto tiempo como para que la cita con la que comienza esta entrada deje de ser tan relevante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Fraile, Alejandro Tirado Castro, Nerea Gándara Guerra, Paula Zuluaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/apoya-ley-trans_132_9914899.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Feb 2023 21:45:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Quién apoya la Ley Trans?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿A quién escuchan los políticos en España?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/escuchan-politicos-espana_132_9295289.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3e3349e3-f66e-4b11-adec-1017557be55b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿A quién escuchan los políticos en España?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los españoles de mayor clase social influencian sustancialmente más el proceso de adopción de políticas públicas. Así, cuando las preferencias entre grupos colisionan, son los que acaban obteniendo lo que quieren, incluso yendo en contra de las demandas de los grupos sociales más bajos</p></div><p class="article-text">
        En 1978, Espa&ntilde;a hab&iacute;a reci&eacute;n comenzado su camino democr&aacute;tico y se estaba deshaciendo de algunos legados de la dictadura franquista, entre ellos, la persecuci&oacute;n penal del adulterio y de los anticonceptivos. En este a&ntilde;o, el Centro de Estudios Sociol&oacute;gicos (CIS) realiz&oacute; una encuesta nacional en donde el 63% de los espa&ntilde;oles quer&iacute;a despenalizar el adulterio y los anticonceptivos. Sin embargo, si miramos con lupa estos resultados, nos damos cuenta de que solo un 47% de los encuestados con menores niveles de educaci&oacute;n apoyaban esta medida mientras que un 85% de los que ten&iacute;an niveles de educaci&oacute;n m&aacute;s altos estaban a favor. A finales de 1978, el Congreso <a href="https://elpais.com/diario/1978/01/19/espana/254012406_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">derog&oacute;</a> estas leyes.
    </p><p class="article-text">
        Casi 10 a&ntilde;os m&aacute;s tarde, en 1989, el CIS pregunt&oacute; a los espa&ntilde;oles sobre el derecho de autodeterminaci&oacute;n en el Pa&iacute;s Vasco y Catalu&ntilde;a. Esta pregunta encajaba dentro de un contexto pol&iacute;tico muy particular en el que ETA continuaba en activo y se hab&iacute;an producido las <a href="https://elpais.com/diario/1989/05/06/espana/610408802_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conversaciones de Argel</a> entre el gobierno y la banda terrorista. Tan solo un 39% de los encuestados con m&aacute;s altos niveles econ&oacute;micos estaban a favor del derecho de autodeterminaci&oacute;n a trav&eacute;s de un refer&eacute;ndum frente a una mayor&iacute;a de los espa&ntilde;oles de niveles econ&oacute;micos bajos que se mostraban en contra. Sin embargo, ning&uacute;n gobierno espa&ntilde;ol ha aceptado una reforma a este respecto.
    </p><p class="article-text">
        En 1997, los pa&iacute;ses miembros de la Uni&oacute;n Europea consideraban la entrada del euro como moneda en curso. El CIS de nuevo pregunt&oacute; la opini&oacute;n del p&uacute;blico, encontrando apoyo mayoritario entre los espa&ntilde;oles con niveles econ&oacute;micos altos y poca aprobaci&oacute;n entre los que ten&iacute;an menos recursos. El a&ntilde;o siguiente, el parlamento <a href="https://elpais.com/diario/1998/12/11/economia/913330801_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aprob&oacute;</a> el cambio de la peseta al euro.
    </p><p class="article-text">
        Estos ejemplos sugieren un patr&oacute;n. A la hora de aprobar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en Espa&ntilde;a, las preferencias de las personas con mayores niveles econ&oacute;micos parecen influenciar m&aacute;s el resultado que las preferencias de los espa&ntilde;oles con menores niveles econ&oacute;micos. Tal desigualdad pol&iacute;tica ir&iacute;a en contra de un principio fundamental de los sistemas democr&aacute;ticos: que los ciudadanos deber&iacute;amos ser todos iguales, que los votos y las preferencias de ning&uacute;n grupo deber&iacute;an tener m&aacute;s peso en el proceso pol&iacute;tico que los de otro grupo.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a est&aacute; bastante arraigada la <a href="https://www.elsaltodiario.com/analisis/desafeccion-politica-tecnocracia-y-autoritarismo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sensaci&oacute;n</a> de que los pol&iacute;ticos no escuchan a los ciudadanos en sus demandas. Y no es algo reciente. Desde los mismos inicios de la democracia, los votantes han criticado la falta de respuesta de las &eacute;lites pol&iacute;ticas en el contexto pol&iacute;tico espa&ntilde;ol. &iquest;Pero son estos ejemplos unos casos aislados, o es la desigualdad pol&iacute;tica m&aacute;s bien un patr&oacute;n sistem&aacute;tico en la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una mirada m&aacute;s amplia</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para responder a esa pregunta, revisamos todos los datos de opini&oacute;n p&uacute;blica que est&aacute;n disponibles en la base del CIS, desde 1976 hasta 2016. En ese per&iacute;odo, el CIS pregunt&oacute; al p&uacute;blico espa&ntilde;ol m&aacute;s de 200 veces su opini&oacute;n sobre ciertas pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que se estaba discutiendo en el discurso pol&iacute;tico y en el parlamento. &Eacute;stas incluyen medidas econ&oacute;micas, reformas constitucionales, medidas contra el terrorismo, asuntos exteriores como la Uni&oacute;n Europea, y asuntos culturales como el matrimonio homosexual o las pol&iacute;ticas de g&eacute;nero, entre otros. Para cada pregunta realizada por el CIS, calculamos el porcentaje de encuestados que se muestran a favor o en contra de cada propuesta, divididos por nivel socioecon&oacute;mico seg&uacute;n su nivel de educaci&oacute;n y ocupaci&oacute;n. Luego, investigamos qu&eacute; sucedi&oacute; con esas pol&iacute;ticas: si fueron aprobados por el gobierno o no dentro de unos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La idea es ver qu&eacute; pasa con un proyecto pol&iacute;tico cuando tiene el apoyo de un grupo socioecon&oacute;mico y no de otro. Los ejemplos con los que empezamos sugieren que cuando los grupos difieren en sus preferencias, los pol&iacute;ticos suelen responder a las preferencias de los ciudadanos de niveles econ&oacute;micos altos.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro <a href="https://doi.org/10.1093/ser/mwac040" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> encuentra que efectivamente es as&iacute;. El gr&aacute;fico 1 muestra la probabilidad de que una pol&iacute;tica sea aprobada seg&uacute;n la brecha entre las preferencias de los ciudadanos con mayores niveles socioecon&oacute;micos y las preferencias de los que tienen menores niveles socioecon&oacute;micos. Cuando los ciudadanos de clase social baja apoyan una propuesta m&aacute;s que los de clase alta (la brecha es negativa), la propuesta tiene poca probabilidad de ser aprobada. Cuando los dos la apoyan igual (la brecha es cero), la probabilidad es cercana al 50%. Pero cuando los espa&ntilde;oles de clase alta la apoyan mucho m&aacute;s que los de clase social baja (la brecha es positiva), la probabilidad de que se apruebe sube dram&aacute;ticamente. Podemos medir esos niveles socioecon&oacute;micos usando la educaci&oacute;n o la ocupaci&oacute;n del encuestado, pero el resultado es siempre lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 1: Probabilidades predichas de aprobaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas seg&uacute;n la brecha de preferencias entre las clases sociales m&aacute;s altas y las m&aacute;s bajas</strong>
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                    alt="Fuente: Noam Lupu y Alejandro Tirado Castro, “Unequal Policy Responsiveness in Spain,” Socio-Economic Review"
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                Fuente: Noam Lupu y Alejandro Tirado Castro, “Unequal Policy Responsiveness in Spain,” Socio-Economic Review                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Los espa&ntilde;oles con mayor clase social influencian sustancialmente m&aacute;s el proceso de adopci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. As&iacute;, cuando las preferencias entre grupos colisionan, son los ciudadanos con mayor clase social los que acaban obteniendo lo que quieren, incluso yendo en contra de las demandas de los grupos sociales m&aacute;s bajos. Y lo contrario tambi&eacute;n es cierto. Las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que son muy apoyadas por clases sociales m&aacute;s bajas, pero que encuentran mucha resistencia en clases sociales m&aacute;s altas, tienen menor probabilidad de adoptarse.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; hay desigualdad pol&iacute;tica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; sucede esto? &iquest;Por qu&eacute; los pol&iacute;ticos son m&aacute;s propensos a adoptar las medidas preferidas por los ciudadanos m&aacute;s ricos? Una posibilidad es que tiene que ver con el color del gobierno de turno. Si los gobiernos responden a sus seguidores, entonces quiz&aacute;s los gobiernos de derecha responden a los sectores socioecon&oacute;micos altos y los gobiernos de izquierda a los m&aacute;s bajos. Nuestra base de datos no cubre tantos gobiernos distintos como para poder testear esto de manera decisiva, pero s&iacute; cubre gobiernos del PSOE y del PP en estos cuarenta a&ntilde;os de democracia que podemos comparar. Y all&iacute; no vemos ninguna diferencia entre los gobiernos de distinta ideolog&iacute;a. La desigualdad de respuesta a favor de las clases sociales m&aacute;s altas se da de manera igual bajo gobiernos del PSOE tanto como bajo los del PP, sin importar la legislatura o el presidente.
    </p><p class="article-text">
        Otras posibles explicaciones tambi&eacute;n existen. Una es que las preferencias de los sectores altos son m&aacute;s representadas por los grupos de inter&eacute;s y que aquellos tienen cierta influencia en el proceso de elaboraci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Otra es que tiene que ver con las propias preferencias de los pol&iacute;ticos mismos. Ellos mismos suelen pertenecer a clases sociales altas y puede ser que por eso sean m&aacute;s conscientes de las preocupaciones y preferencias de estos grupos. De hecho, hay estudios que demuestran que precisamente es lo que pasa en <a href="https://doi.org/10.1111/ajps.12112" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otros</a> <a href="https://press.uchicago.edu/ucp/books/book/chicago/W/bo16956543.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pa&iacute;ses</a>.
    </p><p class="article-text">
        No sabemos cu&aacute;l de estas sea la explicaci&oacute;n. Hacen falta muchos m&aacute;s estudios para poder llegar a una respuesta definitiva. Pero el primer paso es reconocer que la desigualdad pol&iacute;tica ha sido una caracter&iacute;stica sistem&aacute;tica del contexto democr&aacute;tico espa&ntilde;ol de las &uacute;ltimas cuatro d&eacute;cadas. Y si muchos ciudadanos sienten que los pol&iacute;ticos no los escuchan, es porque tienen raz&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Noam Lupu, Alejandro Tirado Castro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/escuchan-politicos-espana_132_9295289.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Sep 2022 04:01:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿A quién escuchan los políticos en España?]]></media:title>
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