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    <title><![CDATA[elDiario.es - Daniela S. Valencia]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/daniela-s-valencia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Daniela S. Valencia]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Y después de la cacería]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/despues-caceria_132_12475385.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81eeeda4-3256-4c9f-b779-f28cecd99915_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Y después de la cacería"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Ahora, los jinetes del odio llegan en cuatro ruedas, se organizan por Telegram, han evolucionado los panfletos por memes y reels con jingles pegadizos y hace unos días arribaron a Torre Pacheco, Murcia, para cazar magrebíes"</p></div><p class="article-text">
        Montados a caballo y con el rostro cubierto, el 31 de marzo de 1870, en Eutaw, Alabama, una treintena de miembros del Ku Klux Klan salieron a la media noche &ldquo;a cazar&rdquo; a esa otredad que amenazaba su orden racial.  Asesinaron a James Martin, un l&iacute;der afroamericano del condado y al fiscal Alexander Boyd, aliado a favor de los derechos pol&iacute;ticos de las personas negras.  
    </p><p class="article-text">
        Los jinetes del odio sol&iacute;an articularse alrededor de misas evang&eacute;licas dominicales, pervirtiendo consignas religiosas para presentarse como blancos guardianes de la civilizaci&oacute;n y del cristianismo. Sus panfletos colgados sin rubor en tablones p&uacute;blicos rezaban la premisa moral de &ldquo;defender a las mujeres y ni&ntilde;os blancos&rdquo; frente a la &ldquo;amenaza negra&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, los jinetes del odio llegan en cuatro ruedas, se organizan por Telegram, han evolucionado los panfletos por memes y reels con jingles pegadizos y hace unos d&iacute;as arribaron a Torre Pacheco, Murcia, para cazar magreb&iacute;es. Mismo patr&oacute;n, misma urgencia por frenarlos. 
    </p><p class="article-text">
        Pero Torre Pacheco en 2025 no es la Alabama decimon&oacute;nica. Mientras que los asesinatos de Martin y Boyd quedaron impunes, desde este martes ya se encuentran detenidos tanto <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/lider-detenido-grupo-deport-them-now-asistio-protestas-racistas-mataro-convocadas-vox_1_12467206.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Christian L.F, l&iacute;der de la organizaci&oacute;n ultra </a><a href="https://www.eldiario.es/catalunya/lider-detenido-grupo-deport-them-now-asistio-protestas-racistas-mataro-convocadas-vox_1_12467206.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Deport Them Now</em></a>, quien impuls&oacute; la horda de ultras, como el presunto culpable de la <a href="https://www.eldiario.es/murcia/cronologia-espiral-odio-torre-pacheco-promovida-extrema-derecha_1_12465122.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">condenable paliza a Domingo Tom&aacute;s Mart&iacute;nez</a>, la cual usaron de excusa para aterrorizar a un municipio entero donde el alrededor del 30% de la poblaci&oacute;n residente naci&oacute; fuera de Espa&ntilde;a. Queda pendiente detener a todos los que destruyeron el <a href="https://www.antena3.com/programas/espejo-publico/noticias/hassan-dueno-kebab-destrozado-radicales-torre-pacheco-aqui-creo-que-hagan-esto_20250715687649dc3c6d9a1f947927a2.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">restaurante kebab de Hassan</a> para que respondan por sus delitos bajo el debido proceso que un Estado de Derecho democr&aacute;tico debe garantizar. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, paralelo a la actuaci&oacute;n judicial, nos queda una tarea m&aacute;s compleja: desactivar las narrativas de odio que seducen a j&oacute;venes (y no tan j&oacute;venes) que han comprado la idea de un ser espa&ntilde;ol como categor&iacute;a excluyente que exige una absurda (adem&aacute;s de imposible) pureza cultural y que confunde patriotismo con supremacismo.  
    </p><p class="article-text">
        Esto nos llevar&aacute; tiempo, porque el caldo de cultivo de esta ola reaccionaria no es privativo de Espa&ntilde;a y lleva macer&aacute;ndose mucho tiempo. En este sentido, conviene tenerlo muy claro: dato no mata relato, o por lo menos, no es suficiente. En la era de la posverdad, toca asumir que exponer todas las cifras que desmienten los cantos de sirena de Abascal y los suyos &mdash;entre quienes se incluyen algunas voces del PP&mdash; que insisten en vincular inseguridad con inmigraci&oacute;n, por s&iacute; mismo, no basta.
    </p><p class="article-text">
        Estamos ante una disputa narrativa, donde el concepto de legitimidad cobra un valor central. Por eso es crucial amplificar voces como las de Encarnaci&oacute;n, la esposa de Domingo, quien en medio del dolor de ver el rostro herido de su marido, tuvo la valent&iacute;a y el sosiego de <a href="https://www.elespanol.com/reportajes/20250713/mujer-atacado-torre-pacheco-pide-ultras-vayan-hacen-mismo-hicieron-domingo/1003743845865_0.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exigir a los ultras que se fueran de su municipio</a> porque &ldquo;hacen lo mismo que le hicieron a Domingo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Toca construir desde el orgullo, la radical ternura y la solidaridad la alternativa del &ldquo;ser espa&ntilde;ol&rdquo; para hacerlo m&aacute;s ancho, para caber todos y todas quienes aqu&iacute; habitamos, quienes aqu&iacute; nacieron y quienes hemos llegado. Toca recordar a <a href="https://www.elcorreoweb.es/andalucia/2024/11/14/refugiado-guineano-salva-mujer-malaga-111687066.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mansour, el joven refugiado guineano quien arriesg&oacute; su vida</a> por salvar a su vecina en medio de una inundaci&oacute;n. Toca hablar de las mujeres con acentos varios que cuidan a muchos abuelos con diligencia. Nombrarlos (nombrarnos) como parte de un &ldquo;nosotros&rdquo; desde la cotidianidad y la pertenencia, donde la interconexi&oacute;n es la clave.
    </p><p class="article-text">
        Con ese &ldquo;nosotros&rdquo; subsanado tendremos fuerza necesaria para construir un horizonte de futuro que garantice condiciones materiales dignas para una generaci&oacute;n de j&oacute;venes a las que se les ha negado, que se siente perdida e impotente, encontrando muchos de ellos en el odio al otro una identidad prestada, pero que no es inmutable.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la cacer&iacute;a de Torre Pacheco, nos queda la responsabilidad permanente y colectiva de impedir que el miedo, el odio y la mentira definan qui&eacute;nes somos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniela S. Valencia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/despues-caceria_132_12475385.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Jul 2025 12:08:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Torre Pacheco,Inmigración,Ultraderecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por una bolsa de harina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/bolsa-harina_1_12408309.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6577eb35-8207-4f37-a640-d81d85f30147_16-9-discover-aspect-ratio_default_1120419.jpg" width="502" height="283" alt="Por una bolsa de harina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 17 de junio, Mohamed recibió cinco tiros del ejército israelí cuando fue a por otra bolsa de harina; dos en la cabeza, dos en el abdomen y una en la mano</p></div><p class="article-text">
        Doce kil&oacute;metros a pie separan la casa de su hermana en Al Jalaa &mdash;de las pocas a&uacute;n en pie&mdash; del punto de distribuci&oacute;n en Nuseirat de la cuestionada <a href="https://www.eldiario.es/unrwa/distraccion-desesperacion-humana-gaza_132_12350038.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Gaza Humanitarian Foundation</em></a><a href="https://www.eldiario.es/unrwa/distraccion-desesperacion-humana-gaza_132_12350038.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (GHF)</a>. Pero Mohamed Awad, de 19 a&ntilde;os, no dud&oacute; en recorrerlos desde su apertura para poder llevar algo de comida a su familia. 
    </p><p class="article-text">
        Hu&eacute;rfano de padre desde los doce a&ntilde;os, Mohamed se preparaba para presentarse al Tawjihi, el equivalente a la prueba de bachillerato con la ilusi&oacute;n de iniciar sus estudios universitarios, antes de la ofensiva genocida del gobierno de Netanyahu que ha dejado la Franja en ruinas, tras a&ntilde;o y medio de bombardeos. Su casa, en el barrio de Sheik Zayed &mdash;al norte de Gaza&mdash;, hab&iacute;a sido destruida y ya llevaba sobre las espaldas seis desplazamientos. 
    </p><p class="article-text">
        Tras varios d&iacute;as regresando con las manos vac&iacute;as, decidi&oacute; dormir tres noches en la playa, sin probar bocado, para permanecer m&aacute;s cerca e intentar mejor suerte. El 12 de junio, &eacute;sta le sonri&oacute; y pudo regresar con una bolsa de harina. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras, a m&aacute;s de 300 kil&oacute;metros y del otro lado de la frontera, Enrique Gonz&aacute;lez y Jose Meg&iacute;as, psic&oacute;logos murcianos y amigos desde hace cuatro d&eacute;cadas, pasaban los &uacute;ltimos controles del aeropuerto de El Cairo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Enrique Tania María y Jose en El Cairo                            </span>
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        &ldquo;Era un cuarto de unos diez metros cuadrados, abarrotado. No nos habl&aacute;bamos para no exponernos, pero compart&iacute;amos miradas c&oacute;mplices porque sab&iacute;amos que la mayor&iacute;a ven&iacute;amos a lo mismo&rdquo;, relata Jose sobre el pen&uacute;ltimo filtro que pasaron antes de que les sellaran el pasaporte. A &eacute;l, adem&aacute;s, lo retuvieron durante media hora en un cuarto aislado mientras las autoridades egipcias revisaban su tel&eacute;fono y documentaci&oacute;n con una actitud que califica como despectiva. Hab&iacute;an volado desde Barajas para unirse a la <a href="https://marchtogaza.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marcha Global a Gaza</a>. El objetivo: llegar el 15 de junio a Rafah para desbloquear el acceso a ayuda humanitaria independiente, para que Ahmed y los dos millones de gazat&iacute;es del otro lado de la frontera dejasen de pasar hambre.
    </p><p class="article-text">
        Pasando aquel filtro se reencontraron con Mar&iacute;a P&eacute;rez (40 a&ntilde;os), jumillana dedicada al turismo respetuoso y Tania (42 a&ntilde;os, nombre ficticio para proteger su identidad), palestina-espa&ntilde;ola nacida en Cisjordania y residente en Madrid. Fue la misma red de organizaci&oacute;n de la marcha lo que los hab&iacute;a puesto en contacto y por seguridad decidieron &ldquo;hacer pi&ntilde;a&rdquo;. Ya en el taxi, se vieron obligados a buscar alternativa de hospedaje. Les hab&iacute;a llegado la alarma sobre la redada en el Hotel Salma, donde ten&iacute;an su reserva al igual que otros miembros de la comitiva espa&ntilde;ola que no corrieron con la misma suerte. Una vez resuelto d&oacute;nde pasar la noche, descansar&iacute;an para, la ma&ntilde;ana siguiente, partir en taxi rumbo a Ismael&iacute;a, el primer punto de encuentro. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El cerco de antidisturbios en el primer check point a las afueras de El Cairo                            </span>
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        No lograron pasar el primer <em>check point</em>. Cuerpos de seguridad identificados, &ldquo;polic&iacute;as de paisano&rdquo; y civiles colaboradores con el gobierno egipcio estaban al acecho, retirando pasaportes y subiendo en autobuses sin rumbo conocido a quienes identificaban como activistas pro-palestinos. Gracias a la solidaridad del taxista que los llevaba, quien los dej&oacute; en el arc&eacute;n bajo el sol y lo suficientemente lejos para no ser interceptados, mientras &eacute;l pasaba el filtro de seguridad con sus maletas y daba la vuelta, es que pudieron regresar a El Cairo. Unos minutos despu&eacute;s, recibieron v&iacute;a Telegram fotograf&iacute;as de la llegada de antidisturbios a ese mismo <em>check point</em> que reforzaron el cerco. Agradecidos con su suerte, y a la par frustrados por no llegar a Ismael&iacute;a, tocaba esperar instrucciones. 
    </p><p class="article-text">
        El 14 y 15 de junio aun guardaban esperanza de que los organizadores de la marcha, junto con la mediaci&oacute;n de los cuerpos diplom&aacute;ticos, lograran la autorizaci&oacute;n del gobierno egipcio de permitir la marcha o, cuando menos, dar luz verde a una concentraci&oacute;n en un espacio p&uacute;blico simb&oacute;lico como la Plaza Tajil, centro neur&aacute;lgico de la ya lejana &ldquo;primavera &aacute;rabe&rdquo;. En paralelo, ese fin de semana se realizaban marchas contra el genocidio en centenares de ciudades alrededor del mundo.
    </p><p class="article-text">
        El lunes 16 se hizo oficial el mensaje: <a href="https://www.eldiario.es/internacional/egipto-reprime-marcha-global-gaza-forzar-suspension-subieron-autobuses-palos_1_12391700.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se desconvocaba la Marcha Global por Gaza</a>. Los participantes ten&iacute;an la opci&oacute;n de regresar a sus lugares de origen o unirse al Convoy Sumud, la otra movilizaci&oacute;n pac&iacute;fica terrestre hacia la frontera con Rafah que saldr&iacute;a desde T&uacute;nez, pero que al final corri&oacute; con el mismo desenlace. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es que vosotros os vais, nosotros nos quedamos.&rdquo;, les expresaron los ciudadanos egipcios que hab&iacute;an mostrado solidaridad y apoyo a la frustrada marcha ante la actitud amenazante de las autoridades egipcias. &ldquo;Entiendo que eso haya inclinado la decisi&oacute;n de los organizadores de la marcha a no seguir insistiendo y desconvocarla del todo. Hab&iacute;a que pensar en la seguridad de todos.&rdquo;, reflexiona Enrique. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo lo que quiero es sentirme cerca de ellos&hellip; &iexcl;Es que van a morir todos!&rdquo;, rompi&oacute; en llanto Tania con sus compa&ntilde;eros de viaje ante la frustraci&oacute;n de que no hab&iacute;a m&aacute;s kilometraje que andar para acercarse f&iacute;sicamente a sus compratiotas. &ldquo;Estar juntos nos ayud&oacute; a sostenernos emocionalmente.&rdquo;, reconoce Enrique, &ldquo;me dolieron mucho las l&aacute;grimas de Tania, era como verla vivir un duelo anticipado. Pero esto no se acaba aqu&iacute;. &iexcl;Esto es una lucha por la libertad!&rdquo;, afirma con convicci&oacute;n. 
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                Mohamed Awad (al centro) con sus amigos antes de la ofensiva israelí                            </span>
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        El 17 de junio, Mohamed recibi&oacute; cinco tiros del ej&eacute;rcito israel&iacute; cuando fue a por otra bolsa de harina; dos en la cabeza, dos en el abdomen y una en la mano. Fue llevado en brazos a un hospital, donde, seg&uacute;n relata <a href="https://www.instagram.com/abedallh_borbar?igsh=MXRpODN2ZWJ3bHhxMg==" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Abdallah</a>, su cu&ntilde;ado, lo &uacute;nico que pudieron hacer fue ponerlo en una bolsa de pl&aacute;stico blanca.  
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente, Huweida, su madre, sus seis hermanas y su hermano pudieron enterrarlo. El 3 de julio habr&iacute;a cumplido veinte a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el <a href="https://www.unocha.org/publications/report/occupied-palestinian-territory/humanitarian-situation-update-297-gaza-strip" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Informe 297&ndash;Gaza Strip</strong></a><a href="https://www.unocha.org/publications/report/occupied-palestinian-territory/humanitarian-situation-update-297-gaza-strip" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, de la </a><a href="https://www.unocha.org/publications/report/occupied-palestinian-territory/humanitarian-situation-update-297-gaza-strip" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Oficina de la ONU para la Coordinaci&oacute;n de Asuntos Humanitarios (OCHA)</strong></a>, se estima que entre el 7 de octubre de 2023 y el 18 de junio del 2025, 55.637 mil palestinos y palestinas han sido asesinados. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La comitiva de bienvenida                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Los cuatro activistas y ahora amigos se separaron: Mar&iacute;a vol&oacute; a Tanzania, Tania se qued&oacute; en Egipto para visitar a familiares refugiados en ese pa&iacute;s y Enrique y Jose aterrizaron en Barajas la noche del 18 de junio. El plan era que Daniel, hijo de Jose, los recogiera a ambos a su llegada por BlaBlaCar a Plaza de Castilla. La sorpresa fue encontrarse en la primeras horas de la madrugada del 19 de junio con una festiva comitiva de bienvenida. Sus parejas, hijos, amigos y algunos integrantes del colectivo activista <a href="https://www.instagram.com/yayoflautasmurcia?igsh=MTh5ODJuZnl1cnoyYQ==" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yayoflautas</a> estaban ah&iacute;, aguantando la velada para poder abrazarlos. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A pesar de todo, ha merecido la pena.&rdquo;, coinciden ambos al preguntarles sobre sus reflexiones finales tras la marcha que no pudo ser. &ldquo;Logramos visibilidad, y cada coraz&oacute;n que no aparte la mirada de Gaza es un paso que damos.&rdquo;, redondea Jose.  
    </p><p class="article-text">
        Ya solos en su habitaci&oacute;n en Cabezo de Torres y antes de apagar las luces, Mar&iacute;a Isabel, esposa de Jose, lo mira a los ojos mientras le expresa con la firmeza de quien ha pasado preocupaci&oacute;n &ldquo;Que sea la &uacute;ltima vez.&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya veremos&rdquo;, le contest&oacute;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniela S. Valencia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/bolsa-harina_1_12408309.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Jun 2025 04:01:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por una bolsa de harina]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gaza y los cuatro de Murcia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/gaza-cuatro-murcia_132_12377739.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e9f82260-b6dd-4d34-a21a-c942e8e38b41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gaza y los cuatro de Murcia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Lograrán lo que la Flotilla de la Libertad con la visible Greta Thunberg tampoco pudo? </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Pero, pap&aacute;! &iquest;es que no puede ir otro?&rdquo;, pregunt&oacute; preocupado el mediano de sus tres hijos a Enrique Gonz&aacute;lez, cuando &eacute;ste le comunic&oacute; a su familia que se unir&iacute;a a la <a href="http://marchtogaza.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">marcha global por Gaza</a>, la cual llegar&aacute; el 15 de junio a la frontera entre Egipto y Rafah. Su objetivo: desbloquear la entrada de ayuda humanitaria independiente que el ej&eacute;rcito israel&iacute; ha impedido desde hace casi tres meses ante los ojos de todos y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/paises-europeos-no-han-hecho-frenar-genocidio-israeli-gaza_129_12365942.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la inacci&oacute;n de muchos</a>. El cerco ha provocado hambruna a dos millones de personas que llevan resistiendo a&ntilde;o y medio de bombardeos, sumados a ocho d&eacute;cadas de ocupaci&oacute;n y sistem&aacute;tica deshumanizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Conozco a Enrique y su historia cuando, aprovechando que ten&iacute;a una cita a unas calles, me acerco al campamento de la <a href="https://x.com/LibreRegion/status/1928117632470773855" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">huelga de hambre por Palestina</a>, instalado en un rinc&oacute;n de la Glorieta de Espa&ntilde;a. &ldquo;Vengo por dos cosas: a agradecerles &mdash;porque somos muchas personas en Murcia que, aunque no podemos venir, s&iacute; los vemos, estamos juntos en esto&mdash; y a preguntarles por la pr&oacute;xima marcha.&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        Serenas y muy afables, las seis personas que a esa hora conforman el grupo, me invitan a sentarme a su lado y no dudo en aceptar la oportunidad de poner en com&uacute;n nuestro dolor, que lo hace m&aacute;s llevadero. Presenciar un genocidio en <em>streaming</em> cansa. Desmoraliza. Te borra la sonrisa y te quita el sue&ntilde;o, sobre todo cuando se toma la decisi&oacute;n de no dejar de mirar, aunque se ponga la propia salud mental al l&iacute;mite. 
    </p><p class="article-text">
        Su acci&oacute;n solidaria frente al ayuntamiento los ha llevado a ser recept&aacute;culos de testimonios que cimbran y conmueven. &ldquo;Cada vez que colgamos, nos despedimos como si fuese la &uacute;ltima vez, pero que hablemos con ellos y que se sepan mirados desde afuera es lo que los mantiene con esperanza&rdquo;, les comparti&oacute; una enfermera murciana que ha regresado hace poco de Gaza, quien diario hace videollamadas con sus compa&ntilde;eros y amigos que sobreviven y siguen contando con internet. 
    </p><p class="article-text">
        Junto a Enrique, profesor de secundaria retirado quien dice no tener miedo porque &ldquo;la vida vale en la medida que la das&rdquo;, viajan tambi&eacute;n otros tres murcianos: Jose, psic&oacute;logo; V&iacute;ctor, profesor de la Universidad de Murcia (UMU); y Mario, quien parte desde Galicia, donde desde hace un tiempo reside. Los cuatro <span class="highlight" style="--color:#f1f1f1;">se han organizado</span> para sumarse al contingente que <span class="highlight" style="--color:#f1f1f1;">hoy parte</span> de El Cairo y que suma ya comitivas de 51 pa&iacute;ses organizadas por canales de Telegram. Cada persona paga sus gastos, sin financiaci&oacute;n institucional de ning&uacute;n tipo. 
    </p><p class="article-text">
        Mediante una resistencia civil pac&iacute;fica y multitudinaria, pretenden conseguir lo que ni gobiernos de otros Estados ni organismos multilaterales han podido: que el Estado de Israel respete el derecho internacional. Para ello, dependen de la presi&oacute;n medi&aacute;tica y de un comprometido soporte diplom&aacute;tico. &iquest;Lograr&aacute;n lo que la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/flotilla-libertad_1_12368573.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Flotilla de la Libertad</a> con la visible Greta Thunberg tampoco pudo? 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El ser humano que vive sin esperanza est&aacute; muerto en vida&rdquo;, me <span class="highlight" style="--color:#f1f1f1;">expres&oacute;</span> Enrique con la templanza de quien convierte su impotencia en acciones. Y le doy la raz&oacute;n, porque en medio del horror y desolaci&oacute;n que atestiguo desde la pantalla de mi m&oacute;vil, tambi&eacute;n contemplo admirada la resiliencia y dignidad del pueblo palestino: en la voz de <a href="https://www.instagram.com/wizard_bisan1/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bisan Owda</a>, periodista aferrada a su profesi&oacute;n a pesar del asesinato de m&aacute;s de 200 colegas; en los rostros sonrientes de <a href="https://www.threads.com/@ahmed_hamad1991/post/DKlJcG9i8zL?xmt=AQF0cbUuSk_0KXCQKbjOuo2TCA6E2eevnlfnUhHATCxXsw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ahmed Anwar y sus cuatro hijos</a> que diario suben una foto para hacernos saber que siguen vivos <em>&ldquo;Good morning. We don&rsquo;t give up. Freedom for Gaza!&rdquo;</em> y hasta hace nada lo pude ver en la ternura y vocaci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/ataque-israeli-mata-yaqeen-hammad-nina-influencer-daba-consejos-redes-sobrevivir-gaza_1_12332342.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Yaqeen Hammad</a>, la ni&ntilde;a voluntaria asesinada a finales de mayo por un bombardeo israel&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ntos palestinos y palestinas quedar&aacute;n vivos cuando pare todo esto? &iquest;Netanyahu quedar&aacute; impune? &iquest;Habr&aacute; un m&iacute;nimo de justicia y reparaci&oacute;n para las v&iacute;ctimas? &iquest;Los olvidaremos? El genocidio sigue en curso, por lo que no hay conclusi&oacute;n posible. Solo estas preguntas que resuenan en mi cabeza y mi coraz&oacute;n que acompa&ntilde;a a los cuatro de Murcia y a las miles de personas que pondr&aacute;n el cuerpo en la frontera de Gaza para gritar: &iexcl;que pare ya!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniela S. Valencia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/gaza-cuatro-murcia_132_12377739.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Jun 2025 08:38:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gaza y los cuatro de Murcia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Disculpas que no lo son]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/disculpas-no-son_132_10457127.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2fda0583-1d80-4ede-af62-db05633c2e05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Disculpas que no lo son"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El problema es que sus pretendidas disculpas no lo son y evidencian una profunda carencia de perspectiva de género en su gabinete de comunicación</p></div><p class="article-text">
        Afortunadamente, las reacciones ante el beso forzado de Luis Rubiales a Jenni Hermoso durante la celebraci&oacute;n inmediata del triunfo de la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola en la hist&oacute;rica final del mundial de futbol del pasado domingo obligaron al presidente de a Real Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Futbol (RFEF) a pedir disculpas p&uacute;blicamente la tarde del mismo lunes.
    </p><p class="article-text">
        #RubialesDimision como <em>trending topic</em> nacional, las declaraciones de personajes pol&iacute;ticos de distintas fuerzas partidistas reprobando el hecho y r&iacute;os de tinta de prensa nacional e internacional se&ntilde;alando el agravio, presionaron para que virara del &ldquo;idiotas&hellip;tontos del culo&rdquo; de su entrevista por la ma&ntilde;ana en la COPE a un video de poco m&aacute;s de un minuto que fue repartido a medios de comunicaci&oacute;n a manera de zanjar la sangr&iacute;a reputacional tan solo unas horas despu&eacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema es que sus pretendidas disculpas no lo son y evidencian una profunda carencia de perspectiva de g&eacute;nero en su gabinete de comunicaci&oacute;n, que opt&oacute; por mostrarlo en ch&aacute;ndal para una imagen f&iacute;sica m&aacute;s cercana que facilitara empatizar con &ldquo;el redimido&rdquo; en lugar de traje y corbata que hubiese remarcado su figura de autoridad, pero descuid&oacute; el fondo del mensaje, perdiendo la oportunidad de asumir responsabilidades y mostrar liderazgo; en lugar de eso, insisti&oacute; en minimizar su actuar.
    </p><p class="article-text">
        Al expresar que tiene que lamentar &ldquo;un hecho&rdquo;, &ldquo;todo lo que ha ocurrido entre una jugadora y yo&hellip; ocurri&oacute; lo que ocurri&oacute;&rdquo; obvia que dicho hecho refiere m&aacute;s bien a una acci&oacute;n consciente desde su posici&oacute;n de m&aacute;xima autoridad del futbol espa&ntilde;ol sobre el cuerpo de una jugadora sin existir consentimiento de por medio. Es decir, hay una asimetr&iacute;a de poder impl&iacute;cita que media sus interacciones y es tramposo que intente mostrarlo como una relaci&oacute;n horizontal y busque repartir carga con ella subrayando su &ldquo;magn&iacute;fica relaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aqu&iacute; no se entend&iacute;a porque lo ve&iacute;amos, natural, normal&hellip; pero fuera se ha formado un revuelo&hellip; hay gente que se ha sentido por esto da&ntilde;ada&hellip;y tengo que disculparme, no queda otra&rdquo; Si hay un &ldquo;fuera&rdquo; que se indigna, el &ldquo;dentro&rdquo; es la RFEF, esa estructura jerarquizada en la que &eacute;l est&aacute; en la c&uacute;spide y su discurso lo que hace es exponer a la instituci&oacute;n en su conjunto y el evidente sexismo que la permea, en lugar de adjudicarse solo en primera persona la responsabilidad. Adem&aacute;s de denotar que se disculpa por aquel &ldquo;revuelo&rdquo; percibido, no por la agresi&oacute;n en s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Remata con la perla de que su aprendizaje es que, siendo presidente de una federaci&oacute;n tan importante, en ceremonias y celebraciones debe &ldquo;tener m&aacute;s cuidado&rdquo;; o sea, que no lo vean. &ldquo;Seguramente, me he equivocado&rdquo;, no lo dudes, Luis, te has equivocado, el &ldquo;seguramente&rdquo; sobra. En fin, todo mal.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; se hubiese esperado de un manejo de crisis que mostrara un real entendimiento del problema? Unas disculpas sin paliativos, con un mensaje m&aacute;s o menos as&iacute;:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me disculpo sinceramente por mi agresi&oacute;n a Jenni Hermoso. Un beso no consentido es inadmisible siempre y en cualquier contexto. Entiendo que mi acci&oacute;n es a&uacute;n m&aacute;s vergonzosa por mi posici&oacute;n de autoridad. Lamento el p&eacute;simo ejemplo que he dado y me duele tambi&eacute;n haber empa&ntilde;ado con esto la victoria de la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola femenina de futbol, a la que tanto trabajo y esfuerzo le ha costado ganar la copa del mundial, llen&aacute;ndonos de orgullo en toda Espa&ntilde;a. Me comprometo a desaprender actitudes machistas que como hombres hemos normalizado desde peque&ntilde;os y a tomar talleres de sensibilizaci&oacute;n para ello. De coraz&oacute;n, espero que, no solo Jenni, sino toda la afici&oacute;n que ha apoyado a nuestras hoy campeonas, acepte tambi&eacute;n mis disculpas y as&iacute; podamos seguir celebrando su victoria, la cual ha hecho so&ntilde;ar a todo un pa&iacute;s y, en especial, a muchas ni&ntilde;as que hoy tienen muchas referentes con nombres y apellidos que les han demostrado que las mujeres pueden y merecen llegar a lo m&aacute;s alto del deporte.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Si esto es pedirle demasiado a Luis Rubiales &mdash;cuando menos por el momento&mdash;, pues de sus no-disculpas, nos val&iacute;a mucho m&aacute;s que hubiese citado un l&aacute;conico (y ya cl&aacute;sico): &ldquo;Lo siento, me he equivocado, no volver&aacute; a ocurrir.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Pero esto no ha pasado, as&iacute; que toca seguir haciendo incidencia y pedagog&iacute;a, que la comodidad de nuestro silencio &mdash;est&aacute; quedando constancia&mdash; ya no la tendr&aacute;n jam&aacute;s y eso es, en s&iacute; mismo, esperanzador.
    </p><p class="article-text">
        Y cierro regresando el foco hacia las protagonistas, esas futbolistas de &eacute;lite &mdash;entre quienes est&aacute; la yeclana Eva Navarro, nuestro orgullo murciano&mdash;&nbsp;que desde una lejana cancha en Sydney nos erizaron la piel, nos hicieron gritar, abrazarnos y tambi&eacute;n llorar de alegr&iacute;a: &iexcl;muchas gracias, campeonAs!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniela S. Valencia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/disculpas-no-son_132_10457127.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Aug 2023 04:01:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Disculpas que no lo son]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La maternidad se penaliza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/maternidad-penaliza_132_10182105.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68b37b02-7dc4-44e4-a78b-4877cb0e9662_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La maternidad se penaliza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Si se reside en el municipio de Murcia y se pretende aspirar a una plaza pública en una de las siete Estancias Infantiles gestionadas por el Ayuntamiento, nos encontramos con que en cada una hay solo 6 para las Aulas Nido"</p></div><p class="article-text">
        Maternar es sortear la contradicci&oacute;n constante, revalorizar los tiempos, ahora siempre escasos, llenarte de miedos. En mi caso, hablo desde una maternidad profundamente deseada, compartida con una pareja implicada y que goza de los medios para paternar activamente a nuestro Esteban durante estos primeros meses tan cuesta arriba (benditos permisos de nacimiento).
    </p><p class="article-text">
        Y aun as&iacute; me quejo, por supuesto que me quejo porque no es suficiente. Las mujeres millennials fuimos educadas (mayoritariamente) bajo la premisa de que, con esfuerzo, todo lo podr&iacute;amos, el discurso de la igualdad y la (t&oacute;xica) idea de la 'super woman' que se nos desmorona al chocar con la estad&iacute;stica: 33% de ca&iacute;da de ingresos a los diez a&ntilde;os de ser madres, 11,4% solo durante el primer a&ntilde;o, en comparaci&oacute;n con una ca&iacute;da del 5% de los hombres tras una d&eacute;cada de ser padres (Informe The Child Penalty in Spain, Banco de Espa&ntilde;a, 2020). Es decir, hablamos de una brecha de maternidad del 28%. El fondo de estos datos son de sobra conocidos: los tiempos de cuidado, que por roles de g&eacute;nero tan arraigados son asumidos desproporcionadamente por las mujeres: &ldquo;es lo que toca&rdquo;, &ldquo;elegiste ser madre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, el hecho de que la maternidad deje de estar penalizada no pasa solo por &ldquo;la suerte&rdquo; de padres corresponsables que demanden y busquen ejercer su derecho al cuidado, sino que se requieren leyes y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que aceleren transformaci&oacute;n hacia modelos donde el sujeto de la conciliaci&oacute;n sea neutro. En otras palabras: para nosotras no deber&iacute;a seguir siendo diferente que para ellos, que elegir ser madres no sea sin&oacute;nimo de elegir precariedad o dependencia econ&oacute;mica, raz&oacute;n que, a su vez, explica en gran parte las maternidades tard&iacute;as o, m&aacute;s triste aun, la renuncia a serlo porque para muchas ser&iacute;a 'lanzarse a la piscina' sabiendo que estar&aacute; vac&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, una de las pol&iacute;ticas clave para esto es la universalizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n de 0 a 3 a&ntilde;os de calidad que, adem&aacute;s de estar probado que beneficia al desarrollo de la infancia, impacta directamente en la reinserci&oacute;n de las mujeres al trabajo remunerado.
    </p><p class="article-text">
        En mayo de 2023, &iquest;c&oacute;mo vamos? Si se reside en el municipio de Murcia y se pretende aspirar a una plaza p&uacute;blica en una de las siete Estancias Infantiles gestionadas por el Ayuntamiento, nos encontramos con que en cada una hay solo 6 para las Aulas Nido (0 a 1 a&ntilde;o) &mdash;42 en total que se podr&iacute;an llenar f&aacute;cilmente solo con los beb&eacute;s que estaban en el hospital de La Arrixaca los cuatro d&iacute;as que estuve internada tras mi parto&mdash;. Por su parte, las respuestas del Gobierno regional a esta necesidad concreta son: becas para cubrir una parte de los gastos de escolarizaci&oacute;n en centros privados o municipales no gratuitos con un tope de 1.200 euros (con la l&oacute;gica de 'paga primero y te reembolsamos despu&eacute;s' y el sesgo de clase que ello implica), y el anuncio de 2.200 plazas gratuitas en colegios p&uacute;blicos y concertados para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de 2 a&ntilde;os para el pr&oacute;ximo curso 2023-2024. Cifra que, si ponemos en relaci&oacute;n con los 13.433 nacimientos registrados en la Regi&oacute;n de Murcia en 2022, subraya la necesidad de acelerar aun m&aacute;s los motores, a la par de que a su vez se impulse la transformaci&oacute;n de los mercados laborales para que las personas trabajadoras gocen, sin distinci&oacute;n de sexo, de tiempo para cuidar sin renunciar a sus ingresos.
    </p><p class="article-text">
        Politizamos lo personal porque el feminismo nos ense&ntilde;&oacute; que mucho de lo que nos pasa no es normal, no es justo y se debe cambiar. Y por ello, en mi primer a&ntilde;o con mi nueva identidad de madre integrada, reivindico para todas nosotras maternidades libres y gozosas, en equilibrio y sin culpas, lejos de la m&iacute;stica patriarcal en la que maternar implica renunciar a nuestra autonom&iacute;a econ&oacute;mica o a dejar de ser seres para nosotras mismas con leg&iacute;timas ambiciones, al tiempo de que este domingo celebrar&eacute; muy feliz con tacos y mariachis que, a pesar de todo, lo logr&eacute;: Esteban est&aacute; aqu&iacute;, entre mis brazos y los de su padre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniela S. Valencia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/maternidad-penaliza_132_10182105.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 May 2023 04:00:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La maternidad se penaliza]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Es el cuidado, estúpido!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/cuidado-estupido_132_10014683.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a7aeb727-f5a9-4ceb-a0a6-02886d73dd02_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Es el cuidado, estúpido!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La reivindicación de “los cuidados al centro” plantea una transformación profunda en el sistema económico actual, que ha invisibilizado las labores reproductivas sobre las que se sostiene la producción</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Es la econom&iacute;a, est&uacute;pido!&rdquo;, una de las frases m&aacute;s c&eacute;lebres de la historia reciente de la comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica y atribuida al estratega dem&oacute;crata James Carville (originalmente &ldquo;<em>the economy, stupid</em>&rdquo;), sintetiz&oacute; la narrativa de la campa&ntilde;a electoral de Bill Clinton a la presidencia de Estados Unidos en 1992, que result&oacute; eficaz gracias a enfocarse en los problemas que la ciudadan&iacute;a percib&iacute;a como m&aacute;s cercanos en su d&iacute;a a d&iacute;a, apelando a sus bolsillos y ofertando soluciones,&nbsp;ganando as&iacute; al hasta entonces presidente George Bush padre, quien, por su parte, hab&iacute;a centrado su discurso en sus logros de pol&iacute;tica exterior. Desde entonces hasta hoy, la frase ha sido frecuentemente utilizada para indicar cuando una crisis pol&iacute;tica tiene una base econ&oacute;mica, o para se&ntilde;alar lo l&oacute;gico o esencial sobre una problem&aacute;tica que se suele estar obviando. 
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, desde hace d&eacute;cadas, el feminismo, desde su desarrollo te&oacute;rico y activismo en las calles, ha se&ntilde;alado claramente c&oacute;mo la desigualdad econ&oacute;mica entre mujeres y hombres tiene una base estructural con un componente claramente pol&iacute;tico, por las marcadas asimetr&iacute;as de poder implicadas: &ldquo;&iexcl;Es el cuidado, est&uacute;pido!&rdquo;, podr&iacute;a sintetizar la premisa de c&oacute;mo la divisi&oacute;n sexual del trabajo y sus vigentes roles de g&eacute;nero &mdash;mujer cuidadora/hombre proveedor&mdash; explican en Espa&ntilde;a el 18.72% de la brecha salarial, el 33% de la brecha de las pensiones, las dos horas de diferencia diaria en las labores dom&eacute;sticas y de cuidado que las mujeres dedican frente a los hombres, que sean ellas quienes ocupan el 75% de los contratos laborales a tiempo parcial y quienes en un 87% piden excedencias por cuidados de menores. Si hacemos un <em>zoom</em> a la Regi&oacute;n de Murcia, nos encontramos con que la brecha salarial se eleva a un 20.7%, con un 7% m&aacute;s de desempleo femenino de larga duraci&oacute;n frente al masculino y que 65% de los varones entre 16 y 40 a&ntilde;os no ejercen las tareas dom&eacute;sticas en corresponsabilidad (21% reconoce no participar de ellas y 44% solo realiza una &ldquo;peque&ntilde;a parte&rdquo;), todas estas, cifras oficiales. 
    </p><p class="article-text">
        La reivindicaci&oacute;n de &ldquo;los cuidados al centro&rdquo; plantea una transformaci&oacute;n profunda en el sistema econ&oacute;mico actual, que ha invisibilizado las labores reproductivas sobre las que se sostiene la producci&oacute;n, las cuales hist&oacute;ricamente han reca&iacute;do desproporcionalmente sobre los hombros de las mujeres, a costa de su autonom&iacute;a econ&oacute;mica, gener&aacute;ndoles tambi&eacute;n pobreza de tiempo y perjuicios a su salud. Esto, enlazado con otros tipos de violencia e interseccionalidades: cu&aacute;ntas veces una mujer maltratada por su pareja no puede dejarlo por haberse dedicado por a&ntilde;os a las labores del hogar, haci&eacute;ndola materialmente dependiente; cu&aacute;ntas abuelas y abuelos son cuidadas por hijas que dejan de trabajar (y por ende de cotizar) porque &ldquo;es lo que toca&rdquo;, mientras que de los hijos no se espera el mismo sacrificio, esto descontando aquellos hogares en los que son mujeres del Sur Global quienes brindan estos trabajos de cuidados en situaciones laborales extremadamente precarias y con pocas posibilidades de denunciar por la vulnerabilidad de su situaci&oacute;n migratoria. As&iacute;, g&eacute;nero, etnicidad y clase social se imbrican reproduciendo injusticias.
    </p><p class="article-text">
        El corpus de la Econom&iacute;a Feminista&nbsp;ha se&ntilde;alado las v&iacute;as para una nueva organizaci&oacute;n social de los cuidados que permita que aprovechemos mejor tanto el capital cuidador de los hombres como el talento laboral de las mujeres, que el sujeto de la conciliaci&oacute;n deje de ser femenino y el cuidado se eleve a rango de derecho: el primer paso es que los Estados asuman su rector&iacute;a en la provisi&oacute;n de cuidados dignos y de calidad a trav&eacute;s de fuertes sistemas de cuidados p&uacute;blicos universales, asociado a la reducci&oacute;n de la participaci&oacute;n del mercado en la oferta de los mismos y su desfamiliarizaci&oacute;n, mientras en paralelo se transforman los mercados de trabajo para que dejen de estar dise&ntilde;ados pensando en un hombre trabajador sin cargas de cuidado y siempre disponible (los permisos de nacimiento igualitarios y la reducci&oacute;n de jornada semanal de 40 a 35 horas son ejemplos en este sentido). Para profundizar al respecto, recomiendo el trabajo de Mar&iacute;a &Aacute;ngeles Dur&aacute;n, Cristina Castellanos, Mar&iacute;a Pazos, Mercedes D&acute;Alessandro y Amaia P&eacute;rez Orozco, por mencionar s&oacute;lo a algunas referentes imprescindibles.
    </p><p class="article-text">
        Para acelerar avances e incidencia en este sentido, urge que la agenda feminista recoloque como su prioridad el cuidado, m&aacute;s ante un a&ntilde;o electoral a nivel municipal, a auton&oacute;mico y estatal, para que, en lugar de continuar atrincheradas en debates identitarios que parecieran irresolubles y que incluso han llevado a separar marchas del 8M, se sumen fuerzas que obliguen a todos los candidatos y candidatas de los 45 municipios de nuestra Regi&oacute;n y aspirantes a un esca&ntilde;o en la Asamblea Regional o las Cortes Generales a incluir el cuidado no solo en sus narrativas de campa&ntilde;a de manera contundente, sino en sus plataformas electorales, con propuestas de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y reformas legislativas concretas que comprometan presupuesto y garanticen el derecho al cuidado para toda la ciudadan&iacute;a, para que dejen de ser las mujeres quienes lo amorticen &ldquo;en el nombre del amor&rdquo; y a costa de su libertad. &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniela S. Valencia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/cuidado-estupido_132_10014683.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Mar 2023 12:10:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Es el cuidado, estúpido!]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Y después de la ley? Los retos del Mar Menor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/despues-ley-retos-mar-menor_132_9882067.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ebcd52d-154b-4ee3-bb7b-5b2153749d85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Y después de la ley? Los retos del Mar Menor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Así mismo, todo relato requiere un adversario que logre mantener latente la idea de amenaza, y esa labor la ha decidido asumir Vox a través del que será su cabeza de lista en las elecciones autonómicas, José Ángel Antelo</p></div><p class="article-text">
        El Mar Menor demuestra su peso ganado en el discurso pol&iacute;tico murciano al incluirse su nombre en el redise&ntilde;o de las Consejer&iacute;as del Gobierno de Fernando L&oacute;pez Miras, anunciada la tarde del pasado lunes 16 de enero. La Consejer&iacute;a de Medio Ambiente, Mar Menor, Universidades e Investigaci&oacute;n, encabezada por el exsenador Juan Mar&iacute;a V&aacute;zquez e invariablemente inscrita en una l&oacute;gica preelectoral de cara al 28M, es una clara se&ntilde;al de que el Partido Popular (PP) tiene bien asumido que la protecci&oacute;n de la laguna salada es un tema suficientemente asentado y consensuado en las demandas sociales del grueso del electorado y que, mostrar en los meses pr&oacute;ximos pasos firmes de gesti&oacute;n en este sentido, podr&iacute;a funcionar para ayudar a incrementar su intenci&oacute;n de voto entre un segmento menos fidelizado con sus siglas. 
    </p><p class="article-text">
        La pauta para esta afirmaci&oacute;n es el inapelable caso de &eacute;xito de incidencia ciudadana que represent&oacute; en septiembre pasado la aprobaci&oacute;n casi un&aacute;nime en el senado&mdash;salvo los tres votos en contra de Vox&mdash;de la Ley del Mar Menor, de &iacute;ndole estatal y que naci&oacute; como Iniciativa Legislativa Popular (ILP) tras lograr recabar casi 700 mil firmas aun en medio de la pandemia (la meta requerida eran 500 mil), pasando a ser as&iacute; el primer ecosistema europeo en contar con personalidad jur&iacute;dica. 
    </p><p class="article-text">
        Para comprender el desaf&iacute;o actual de mantener el relato triunfalista que represent&oacute; este hito, resulta conveniente recordar cu&aacute;les fueron las claves comunicacionales para tan avasallador resultado: 
    </p><p class="article-text">
        1.&nbsp;&nbsp;&nbsp;Una imagen tr&aacute;gica: las escandalosas im&aacute;genes de toneladas de peces muertos que reprodujeron telediarios nacionales en 2019 gener&oacute; el marco de indignaci&oacute;n necesario para activar la movilizaci&oacute;n social. 
    </p><p class="article-text">
        2.&nbsp;&nbsp;&nbsp;Identidad cultural: como pre&aacute;mbulo de la ley explicita, &ldquo;el Mar Menor es uno de los principales elementos de identificaci&oacute;n cultural de la Regi&oacute;n de Murcia, y despierta en todos los murcianos un fuerte apego emocional.&rdquo; Hablamos, pues, de la degradaci&oacute;n de un paisaje en el que la poblaci&oacute;n ha atesorado por generaciones recuerdos felices desde su infancias, tocando fibras muy &iacute;ntimas. 
    </p><p class="article-text">
        3.&nbsp;&nbsp;&nbsp;Ofrecer una soluci&oacute;n concreta con una acci&oacute;n sencilla: dar tu firma en menos de un minuto te convert&iacute;a en defensor activo de la causa, en parte de un movimiento trascendente que vendi&oacute; esperanza por un cambio posible. As&iacute; de simple y poderoso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        4.&nbsp;&nbsp;&nbsp;Mantener a los partidos pol&iacute;ticos &ldquo;a raya&rdquo;: el estricto cuidado durante todo momento del car&aacute;cter ciudadano del movimiento lo dot&oacute; de una fuerte carga de legitimidad, que permiti&oacute; que durante el proceso de enmiendas a la ley se respetaran las directrices de las personas expertas que la redactaron, acad&eacute;micas emanadas de la universidad p&uacute;blica con alto prestigio. 
    </p><p class="article-text">
        5.&nbsp;&nbsp;&nbsp;El papel del artivismo: la comunidad de artistas que se volc&oacute; para hacer exposiciones y performances (llegando incluso a presentarse en centros penitenciarios donde tambi&eacute;n se recabaron firmas), permitieron sensibilizar a p&uacute;blicos m&aacute;s amplios, ajenos hasta entonces al activismo ecologista. 
    </p><p class="article-text">
        Estos elementos permitieron llegar a buen puerto la ILP, vivida como victoria colectiva cuyos principales m&eacute;ritos han sido impulsar el nuevo paradigma de justicia ecol&oacute;gica y combatir la desafecci&oacute;n pol&iacute;tica, fundamental para la construcci&oacute;n de ciudadan&iacute;a, lo cual resulta loable en tiempos donde la polarizaci&oacute;n es fen&oacute;meno recurrente. Ahora bien, una vez ganada la batalla, los promotores de la ley deben estar conscientes del reto que supone mantener dicho triunfalismo en el relato, y, para eso, el manejo del <em>timing</em> y las acciones de pedagog&iacute;a son fundamentales: 
    </p><p class="article-text">
        Una ley por s&iacute; misma no hace milagros, sino que es el pistoletazo de salida para su proceso de implementaci&oacute;n. Los tiempos en este sentido son otros y conservar el entusiasmo requiere de mantener informados a los grandes p&uacute;blicos sobre los avances de manera eficaz. Ahora mismo est&aacute; abierto el proceso de creaci&oacute;n de comit&eacute;s que marca la propia norma, que, formados no solo por representantes gubernamentales y de los sectores econ&oacute;micos implicados, sino por acad&eacute;micos y ciudadanos, fungir&aacute;n a modo de &ldquo;tutores&rdquo; del Mar Menor, dando paso a un largo recorrido de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas concretas de restauraci&oacute;n que competen a los tres niveles de gobierno. En resumen: lograr la restauraci&oacute;n del equilibrio natural de este ecosistema va a llevar su tiempo, solo que, ya una vez aprobada la ley, las im&aacute;genes de peces muertos que puedan sumarse a partir de ahora ser&aacute;n dardos envenenados para la ilusi&oacute;n generada. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, como sostuvo Teresa Vicente Gim&eacute;nez, catedr&aacute;tica de la UMU y una de las portavoces principales en la promoci&oacute;n de la ILP, durante su exposici&oacute;n de esta historia de <em>advocacy </em>en el <a href="https://www.facebook.com/watch/live/?ref=watch_permalink&amp;v=729739675024628" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Beers and Politics Murcia</a>, &ldquo;el camino de los derechos es largo, pero el primer paso es tenerlos&rdquo;.&nbsp;As&iacute; que ahora toca transitar el camino de la paciencia, en el que ir comunicando los peque&ntilde;os logros y que caigan las primeras sanciones ejemplares a quienes resulten responsables de infringir la norma resultar&aacute; fundamental. El concepto rector que debe permanecer es que la soluci&oacute;n est&aacute; ya en marcha.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; mismo, todo relato requiere un adversario que logre mantener latente la idea de amenaza, y esa labor la ha decidido asumir Vox a trav&eacute;s del que ser&aacute; su cabeza de lista en las elecciones auton&oacute;micas, Jos&eacute; &Aacute;ngel Antelo, quien ha reiterado en d&iacute;as recientes que la derogaci&oacute;n de la Ley del Mar Menor ser&aacute; esencial para que el pr&oacute;ximo gobierno de la Regi&oacute;n obtenga el apoyo de sus votos en la Asamblea. Respaldado por el grupo parlamentario de su partido en el Congreso de los Diputados, quienes han inscrito un recurso de inconstitucionalidad a la misma &mdash;aunque sin grandes miras para prosperar&mdash;, permitir&aacute; mantener el sentido de alerta de las casi 700 mil personas que con su firma se asumieron activamente como defensoras de dicho ecosistema. Para fortuna de las y los propulsores de la ley, en pol&iacute;tica nada une como un enemigo com&uacute;n, y Antelo encarna ese papel antag&oacute;nico, fiel al <em>hooliganismo</em> discursivo de la extrema derecha que solo busca ruido y crispaci&oacute;n porque electoralmente le redit&uacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, resulta fundamental retomar como mensaje clave en la continuaci&oacute;n de la narrativa que la Ley del Mar Menor, como explic&oacute; Vicente Gim&eacute;nez, es una victoria local con impacto internacional que est&aacute; siendo estudiada y ha colocado a la Regi&oacute;n de Murcia en el mapa como ejemplo de vanguardia ecol&oacute;gica; el pasado diciembre ella fue la responsable de dar dos ponencias en la COP15 de Montreal para difundir esta historia de despertar ciudadano, la cual tendr&aacute; tambi&eacute;n presencia en la pr&oacute;xima Asamblea de la Tierra en abril, organizada por Naciones Unidas. &ldquo;Hemos hecho una obra de arte&rdquo;, suele recalcar esta apasionada mujer, y no exagera, la ILP es, sin duda, una obra de arte colectiva motivo de orgullo para todas y todos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniela S. Valencia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/despues-ley-retos-mar-menor_132_9882067.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Jan 2023 08:56:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Y después de la ley? Los retos del Mar Menor]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[También tenemos a 'Mo']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/mo_132_9785136.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/74864ae8-fc14-4f4d-b408-e96749b7d78f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1062265.jpg" width="4096" height="2304" alt="También tenemos a &#039;Mo&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según datos del Ministerio del Interior, en 2021 los delitos de odio aumentaron un 19,2% en la Región de Murcia con un total de 31 infracciones penales, ocho de ellas relacionadas con el racismo o la xenofobia</p></div><p class="article-text">
        A d&iacute;as de conmemorar el D&iacute;a Internacional de las Personas Migrantes, el 18 de diciembre, se reavivan en agenda los debates y reflexiones sobre c&oacute;mo promover una mayor integraci&oacute;n, combatir el latente racismo estructural, la xenofobia y recordar que la historia de las migraciones es la historia de la humanidad. 
    </p><p class="article-text">
        El primer paso es comprender c&oacute;mo funciona el marco discursivo racista, que activa el miedo al estigmatizar a la otredad, vinculando falazmente la inmigraci&oacute;n con el aumento de los &iacute;ndices de delincuencia y el enojo al atribuirle relaci&oacute;n directa con el desempleo, utilizando met&aacute;foras b&eacute;licas que deshumanizan: 'invasi&oacute;n', 'oleadas' y 'defensa' de fronteras y de una idea muy maniquea de 'la naci&oacute;n amenazada', ya que dichas expresiones se ha probado tienen efectos concretos en las sociedades, atentando contra la dignidad de las personas y la cohesi&oacute;n social. Seg&uacute;n datos del Ministerio del Interior, en 2021 los delitos de odio aumentaron un 19,2% en la Regi&oacute;n de Murcia con un total de 31 infracciones penales, ocho de ellas relacionadas con el racismo o la xenofobia.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, la obra del neerland&eacute;s Teun van Dijk desde un an&aacute;lisis cr&iacute;tico del discurso desde las &eacute;lites, quienes tienen mayor acceso a los altavoces p&uacute;blicos, y del soci&oacute;logo estadounidense Joe R. Feagin que describe c&oacute;mo se ha constituido por centurias el marco racial blanco resulta esclarecedor y en diversos puntos trasladables al contexto espa&ntilde;ol. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en el cotidiano de la lucha antirracista se suele cometer un error com&uacute;n que la ling&uuml;&iacute;stica cognitiva nos ha mostrado: cuando se niega el marco, se evoca el marco. Es decir, para lograr contranarrativas efectivas que promuevan un cambio de imaginarios resulta poco eficaz, o por lo menos incompleto, centrar los esfuerzos solo en pronunciarse en contra del racismo y la exclusi&oacute;n; se requiere un mayor enfoque en la construcci&oacute;n e impulso de marcos alternativos, en positivo, desde una narrativa aspiracional en la que el orgullo sea el centro: antes de ser 'anti', somos pro qu&eacute;, lo que se traduce en cambiar la cancha de juego a una m&aacute;s favorable para la reconfiguraci&oacute;n de identidades colectivas que abracen la diversidad al concebirla como fortaleza. 
    </p><p class="article-text">
        En nuestra comunidad aut&oacute;noma &mdash;que para el cierre de 2021 contaba con 253.411 personas residentes de origen extranjero&mdash; tenemos ahora mismo una oportunidad en este sentido que ilustrar&iacute;a un cambio de estrategia, susceptible de ser aprovechada desde los esfuerzos gubernamentales actuales para construir y reforzar la marca Regi&oacute;n de Murcia:
    </p><p class="article-text">
        Carlos Alcaraz, el joven oriundo de la pedan&iacute;a murciana de El Palmar, que con 19 a&ntilde;os &ldquo;la est&aacute; rompiendo&rdquo; en el tenis a nivel mundial, en un acierto en toda regla de la Consejer&iacute;a de Presidencia, Turismo, Cultura y Deportes encabezada por el yeclano Marcos Ortu&ntilde;o, fue fichado como protagonista de la campa&ntilde;a del verano de 2022 Costa C&aacute;lida para promover a la Regi&oacute;n como destino tur&iacute;stico, con una inversi&oacute;n r&eacute;cord de 1,5 millones de euros, poniendo toda &ldquo;la carne en el asador&rdquo; para explotar el posicionamiento internacional de la naciente estrella deportiva. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando, a inicios de junio, Ortu&ntilde;o present&oacute; la campa&ntilde;a, declar&oacute; que el fichaje de Alcaraz como su embajador respond&iacute;a a &ldquo;asociar a la campa&ntilde;a con valores como esfuerzo, el &eacute;xito y la vitalidad&rdquo;, pues bien&hellip; &iquest;y si para la continuaci&oacute;n de 2023 de dicha campa&ntilde;a pagada con recursos p&uacute;blicos (impuestos aportados por la comunidad migrante incluidos) se suma a Mohamed Katir en equilibrada dupla? 
    </p><p class="article-text">
        'Mo' Katir, atleta ol&iacute;mpico que nos permiti&oacute; so&ntilde;ar en 2021, tiene una historia personal que encaja perfecto en la misma sensibilidad: despu&eacute;s de llegar con cinco a&ntilde;os desde Marruecos y ya nacionalizado, ha abrazado la rojigualda para ser el primer espa&ntilde;ol no nacido dentro de sus fronteras en ganar una medalla en un Mundial de Atletismo, siendo bronce en Eugene 2022 (EUA) en la prueba de 1500 metros. Hijo de la cultura del esfuerzo, su padre y madre apoyaron su carrera desde que en Mula, pueblo al que pertenece y de donde se reivindica, fue descubierto por su primer entrenador. 
    </p><p class="article-text">
        Si bien en Tokio no logr&oacute; un lugar en el podio, a sus escasos 24 a&ntilde;os credenciales deportivas para activar admiraci&oacute;n e ilusi&oacute;n no le faltan &mdash;sum&oacute; una medalla de plata en 5 mil metros en el&nbsp;Campeonato de Europa&nbsp;de M&uacute;nich el pasado agosto&mdash;e incluso el propio Fernando L&oacute;pez Miras lo ha nombrado como parte de la actual y pujante 'generaci&oacute;n de oro' de atletas de la Regi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Acciones comunicacionales en esta direcci&oacute;n responder&iacute;an a la anterior necesidad descrita de dar un giro que acelere el tr&aacute;nsito del miedo, la exclusi&oacute;n y estigma hacia el orgullo y empat&iacute;a por todo lo que la comunidad migrante sustancialmente aporta. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, ser&iacute;a ingenuo no se&ntilde;alar tambi&eacute;n lo poco previsible de esta apuesta o similares por parte del actual gobierno regional ante el contexto pol&iacute;tico y el timing electoral: a menos de un a&ntilde;o de las elecciones auton&oacute;micas, el panorama prev&eacute; una altamente probable necesidad de coalici&oacute;n de gobierno entre el Partido Popular (PP) y Vox para alcanzar la mayor&iacute;a absoluta en la Asamblea Regional (23 esca&ntilde;os), ya que, seg&uacute;n el &uacute;ltimo bar&oacute;metro de oto&ntilde;o del CEMOP, el partido de ultraderecha doblar&iacute;a de cuatro a ocho esca&ntilde;os, mientras que los populares alcanzar&iacute;an 20. 
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; &Aacute;ngel Antelo (por cierto, tambi&eacute;n ex deportista profesional), quien ser&aacute; la cabeza de lista de los de Abascal, no ha sido parco en dejar en claro su postura sobre inmigraci&oacute;n, plagado de t&oacute;picos racistas, repitiendo como mantra la idea de &ldquo;fronteras seguras, barrios seguros&rdquo;, a la par de que presume que en esta provincia su formaci&oacute;n es la n&uacute;mero uno en Espa&ntilde;a con el mayor n&uacute;mero de afiliados por habitante. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, los tiempos parecieran no incentivar la voluntad pol&iacute;tica por tomar acciones decididas para impulsar desde el poder narrativas hacia una mayor cohesi&oacute;n en el sentimiento identitario de esta Regi&oacute;n, m&aacute;s acorde con la diversidad poblacional de quienes la habitamos, lo cual no solo resulta triste, sino preocupante. Pero, bueno, siempre nos queda la sociedad civil como leg&iacute;timo lugar de enunciaci&oacute;n y en estas l&iacute;neas dicho queda con mucho orgullo: aqu&iacute; tambi&eacute;n tenemos a Mo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniela S. Valencia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/mo_132_9785136.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Dec 2022 05:01:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[También tenemos a 'Mo']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Región de Murcia,Inmigración,Deportes,Turismo]]></media:keywords>
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    <item>
      <title><![CDATA[Sororidad y alianzas interpartidarias para avanzar todas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/sororidad-alianzas-interpartidarias-avanzar_132_9707888.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a87f600-69f5-42a8-b94c-090a6a2ee8b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sororidad y alianzas interpartidarias para avanzar todas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Tenemos batallas recientemente perdidas, como fue el portazo el pasado septiembre en la Asamblea Regional a la toma de consideración de la 'Proposición de ley de lucha contra las violencias machistas de la Región de Murcia' (...), que incluía la tipificación a nivel autonómico de la violencia política por razones de género"</p></div><p class="article-text">
        En el sal&oacute;n de grados de la Facultad de Econom&iacute;a y Empresa de la UMU aconteci&oacute; el pasado viernes por la tarde un clima de cordialidad interpartidaria, que, en comparaci&oacute;n con el tono general de la pol&iacute;tica regional desde hace un tiempo ya, result&oacute; un tanto <em>sui generis</em>. Seis pol&iacute;ticas en activo de todos los partidos, a invitaci&oacute;n del Centro de Estudios de las Mujeres y de G&eacute;nero (CEMUGE) como cierre de su X Workshop de Pol&iacute;ticas P&uacute;blicas y G&eacute;nero, se sentaron en tono distendido para dialogar en una mesa redonda sobre la pol&iacute;tica desde la &oacute;ptica femenina: Mabel Campuzano Mart&iacute;nez (ex VOX), Teresa Franco Mart&iacute;nez (PSOE), Mar&iacute;a Mar&iacute;n Mart&iacute;nez (Podemos), Gloria Mart&iacute;n Rodr&iacute;guez (IU), Ana Mart&iacute;nez Vidal (Cs) y M&oacute;nica S&aacute;nchez Garc&iacute;a (PP), quienes al compartir sus diferentes motivaciones personales para haber dado un paso al frente hacia la representaci&oacute;n pol&iacute;tica, desde el salto del activismo de los movimientos sociales, el efecto llamada de un discurso inspirador de un l&iacute;der partidista, las experiencias y conciencia de injusticia en su trayectoria profesional previa, se entendi&oacute; mejor el crisol ideol&oacute;gico del que provienen y la construcci&oacute;n de sus marcas personales. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el punto de mayor coincidencia, constat&oacute; el a&uacute;n muy arraigado presente doble rasero de las mujeres enfrentan al incursionar en pol&iacute;tica seg&uacute;n lo vivido por cuatro de las ponentes &ndash;las representantes emanadas de Vox y del PP fueron la excepci&oacute;n al declarar no haberse sentido discriminadas en ning&uacute;n momento por motivos de g&eacute;nero en sus vidas partidistas. 
    </p><p class="article-text">
        Fuera de estas dos afortunad&iacute;simas mujeres, las an&eacute;cdotas de las otras cuatro aterrizan a experiencias concretas recientes un problema de &iacute;ndole estructural y que requiere ser atajado. La denuncia de Ana Mart&iacute;nez Vidal de las alusiones recurrentes en medios de comunicaci&oacute;n a su apariencia f&iacute;sica, notas que priman en su narrativa visual &eacute;nfasis sobre su estado sentimental durante su momento de mayor conflicto pol&iacute;tico &mdash;como aquel art&iacute;culo de La Verdad que, en torno a la fallida moci&oacute;n de censura que esta legislatura encabez&oacute;, abri&oacute; con la imagen de un abrazo con su pareja, o incluso el caso de un art&iacute;culo de &ldquo;ficci&oacute;n literaria&rdquo; de 2017 que refer&iacute;a veladamente hacia ella con fuertes alusiones sexuales y cuyo caso fue llevado a tribunales, aterriza en su persona el muy denunciado sexismo en los medios de comunicaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el recordatorio que hizo Mar&iacute;a Mar&iacute;n al denigrante e injustificado retiro de la palabra en tribuna que en febrero de 2021 sufri&oacute; por parte del presidente de la Asamblea Regional, Alberto Castillo, nos remiti&oacute; invariablemente a la constante reflexi&oacute;n &iquest;se lo habr&iacute;a hecho a un diputado? 
    </p><p class="article-text">
        El enmarcado negativo de la ambici&oacute;n femenina en los discursos p&uacute;blicos, la dificultad de compaginar la actividad pol&iacute;tica con sus din&aacute;micas horarias y los tiempos de tareas de cuidado, la percepci&oacute;n de tener que estar trabajando permanentemente en demostrar la val&iacute;a propia entre compa&ntilde;eros, e incluso los ataques an&oacute;nimos y virales enfocados en la denigrar la apariencia f&iacute;sica&nbsp;&mdash;como el vivido por Gloria Mart&iacute;n en el contexto del asalto al Pleno del Ayuntamiento de Lorca en febrero de este a&ntilde;o&mdash; salieron a relucir como recordatorio del escenario que una mujer enfrenta en el ejercicio de su participaci&oacute;n pol&iacute;tica y que, as&iacute;, analizados en conjunto, van dando respuesta l&oacute;gica a por ejemplo, porqu&eacute; desde Mar&iacute;a Antonia Mart&iacute;nez Garc&iacute;a (PSOE) la Regi&oacute;n de Murcia no ha vuelto a contar con una presidenta de gobierno. 
    </p><p class="article-text">
        Junto a los relatos puntuales, existen estudios que hacen irrefutable la ilustraci&oacute;n de lo sistem&aacute;tico del problema, como la <a href="https://www.perfil.com/noticias/elobservador/el-sexismo-en-la-consultoria-politica.phtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente encuesta</a> a consultores y consultoras pol&iacute;ticas de Iberoam&eacute;rica elaborado por los reconocidos investigadores Mario Riorda y Paola Zuban sobre la valoraci&oacute;n del sexismo en pol&iacute;tica desde la &oacute;ptica de quienes presencian de primera mano estas din&aacute;micas. Entre sus resultados arroja que el 81,6 por ciento&nbsp;identific&oacute; una desvalorizaci&oacute;n de la palabra y la opini&oacute;n de las mujeres pol&iacute;ticas, a trav&eacute;s de la invisibilizaci&oacute;n de propuestas y proyectos, mientras que el 72,4 por ciento&nbsp;manifest&oacute; que la disponibilidad de horarios para reuniones y actos pol&iacute;ticos en los que se toman decisiones es peor para mujeres que para varones.
    </p><p class="article-text">
        Ante este panorama que sigue impidiendo el llegar a una igualdad sustantiva en la esfera p&uacute;blica, &iquest;qu&eacute; hacemos? La soluci&oacute;n ante un problema estructural tan arraigado y por desgracia, por muchos negado, se transita por una ruta que invariablemente requiere acciones complementarias y que van desde la batalla cultural, legislativa y presupuestaria. 
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, en nuestra Regi&oacute;n hay algunos pulsos de esperanza en este sentido, como el que representa la Plataforma Colombine de Mujeres Periodistas Feministas, cuyo trabajo es muy necesario para la generaci&oacute;n de contranarrativas que desde las redacciones y cabinas logren acelerar un cambio de marco en el que la mujer deje de construirse como otredad en los discursos period&iacute;sticos. 
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n, hay que recordarlo, tenemos batallas recientemente perdidas, como fue el portazo el pasado septiembre en la Asamblea Regional a la toma de consideraci&oacute;n de la &ldquo;Proposici&oacute;n de ley de lucha contra las violencias machistas de la Regi&oacute;n de Murcia&rdquo;, impulsada por la diputada del PSOE Gloria Alarc&oacute;n Garc&iacute;a &mdash;por cierto, tambi&eacute;n directora del CEMUGE&mdash; y que inclu&iacute;a la tipificaci&oacute;n a nivel auton&oacute;mico de la violencia pol&iacute;tica por razones de g&eacute;nero. Batallas en el marco formal que, sin duda, deben retomarse en la pr&oacute;xima legislatura.
    </p><p class="article-text">
        Y, por supuesto, la reivindicaci&oacute;n feminista de &ldquo;el cuidado al centro&rdquo; resulta tambi&eacute;n imprescindible: el impulso a la corresponsabilidad entre hombres y mujeres y la existencia de un sistema fuerte de cuidados p&uacute;blicos es condici&oacute;n <em>sine qua non</em> para combatir la brecha de participaci&oacute;n pol&iacute;tica de las mujeres desde las bases municipales, quienes hoy siguen haciendo malabares por conciliar sus desproporcionadas cargas de cuidado con sus leg&iacute;timas aspiraciones p&uacute;blicas. 
    </p><p class="article-text">
        Para estos dos &uacute;ltimos puntos, que requieren especial voluntad pol&iacute;tica y dotaci&oacute;n presupuestaria, la alianza interpartidaria entre mujeres es clave, por lo que, crear&nbsp;espacios abiertos de di&aacute;logo como fue el Workshop del CEMUGE, que permiten visibilizar puntos de encuentro y hacer pedagog&iacute;a bajo una t&oacute;nica cordial y ciertamente contrastante con el tono de crispaci&oacute;n de otros escenarios son, ciertamente, muy aplaudibles y deben fomentarse m&aacute;s a menudo.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniela S. Valencia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/sororidad-alianzas-interpartidarias-avanzar_132_9707888.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Nov 2022 05:01:19 +0000]]></pubDate>
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