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    <title><![CDATA[elDiario.es - Elisabet Ruano]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/elisabet-ruano/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Elisabet Ruano]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El machismo no entiende de ideología ni de clase social]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/machismo-no-entiende-ideologia-clase-social_132_11844592.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9fefda89-a11f-4c63-a128-4ad4f0e18272_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El machismo no entiende de ideología ni de clase social"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La vergüenza y la culpa debería estar del lado del agresor, siendo la condena social esencial para acabar con las violencias machistas" </p></div><p class="article-text">
        El 25 de noviembre de todos los a&ntilde;os se conmemora el D&iacute;a Internacional contra las violencias machistas, m&aacute;s conocido por el d&iacute;a Internacional de la eliminaci&oacute;n de la violencia contra las mujeres. Este a&ntilde;o tenemos en el foco del hurac&aacute;n un caso medi&aacute;tico a ra&iacute;z de las denuncias contra el ya expol&iacute;tico &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n. Y es que para las mujeres no es nada nuevo, lo sufrimos desde que nacemos y convivimos de la mejor manera con ello, al final una se acaba &ldquo;acostumbrando&rdquo;. Sin embargo, todas aquellas personas que se sorprenden por este u otros casos parecidos miren a su alrededor para ver c&oacute;mo se cimientan las violencias machistas.
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os 1990, cuando era peque&ntilde;a, hubo un <em>sketch</em> que hoy d&iacute;a no tendr&iacute;a cabida en ning&uacute;n programa de televisi&oacute;n. Martes y Trece hac&iacute;a una parodia de una mujer maltratada, &lsquo;mi marido me pega&rsquo;. En su momento, la sociedad espa&ntilde;ola no hab&iacute;a tomado conciencia del problema de las violencias machistas. Hoy d&iacute;a sabemos que no es para tom&aacute;rselo a risa porque desde que se recogen datos de mujeres asesinadas a manos de su pareja, en 2003, ya hace 21 a&ntilde;os, 1.285 mujeres no est&aacute;n con nosotros para podernos contar que sus maridos les pegan.
    </p><p class="article-text">
        Ana Orantes, la primera mujer que tuvo la valent&iacute;a de hacer p&uacute;blico su testimonio de maltratos en un programa de televisi&oacute;n, all&aacute; a finales de los 1990, trasmiti&oacute; al p&uacute;blico y telespectadores c&oacute;mo su marido la violentaba desde hac&iacute;a 40 a&ntilde;os. Varios d&iacute;as despu&eacute;s de su emisi&oacute;n, el marido la asesin&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La violencia machista es aquella que va dirigida hacia las mujeres por el hecho de serlo. Es una violencia que se ejerce sobre nosotras por raz&oacute;n de sexo y el asesinato es la punta del iceberg.&nbsp;Hay que hablar de violencias y no de violencia, porque esta es m&uacute;ltiple y diversa, pudiendo darse de muchas formas: econ&oacute;mica, psicol&oacute;gica, f&iacute;sica, sexual, social, patrimonial o vicaria. El machismo no entiende de ideolog&iacute;a, creencia, cultura, clase social o poder econ&oacute;mico. Es decir, es un problema estructural y, por tanto, est&aacute; impregnado en toda la sociedad, indistintamente de las variables que nos atraviesen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es muy raro que las violencias en el entorno de la pareja se den de manera aislada, ya que se entremezclan y la superviviente puede llegar a sufrir tanto violencia psicol&oacute;gica como f&iacute;sica, econ&oacute;mica, etc. produciendo una situaci&oacute;n de indefensi&oacute;n para con la v&iacute;ctima por el aislamiento al que le condena su agresor. Pero la violencia contra las mujeres no se da solamente dentro del &aacute;mbito de la pareja. La violencia contra nosotras se da en cualquier esfera de la vida, ya sea en el educativo, laboral, social, familiar o de salud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El sexismo es parte de esa encrucijada y es primordial desecharlo para que el machismo desaparezca. Los estereotipos de g&eacute;nero que se trasmiten a trav&eacute;s de la cultura y desde la sociedad, refuerzan las violencias y permiten que nos diferenciemos, produciendo una desigualdad sist&eacute;mica. Y es la educaci&oacute;n la clave para transformar y dejar de reproducir ciertos comportamientos que se siguen normalizando. A veces, las cosas de ni&ntilde;os no son tan de ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ntas mujeres han sufrido acoso callejero, improperios, abusos sexuales u otras violencias a lo largo de su vida? Que sea invisible y que no se denuncie, no quiere decir que no pase y que no exista. Normalizar ciertos comportamientos y actitudes nos hacen obviar la realidad. Nos han educado para que la culpa siempre sea nuestra, de las mujeres. Somos las hist&eacute;ricas, las locas o las que vamos provocando. Y es que algo habremos hecho. As&iacute; es complicado denunciar y poner en el dedo acusador a aquel que comete el delito. M&aacute;s si cabe por el cuestionamiento que se hace de la v&iacute;ctima si se denuncia, produciendo una revictimizaci&oacute;n. Vean el del caso de la manada, el de Daniel Alves u otros casos de violencia contra las mujeres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el estudio de Fundaci&oacute;n FAD Juventud para analizar la percepci&oacute;n de las violencias machistas en la juventud, el a&ntilde;o pasado por el D&iacute;a Internacional de las Violencias contra las Mujeres, se desprend&iacute;a en el estudio que 1 de cada 4 j&oacute;venes ve la violencia machista como un invento ideol&oacute;gico y la normalizan como algo que puede darse dentro de la pareja, rest&aacute;ndole importancia. Hay un 15 por ciento de j&oacute;venes en nuestro pa&iacute;s que la niegan y un 87 por ciento que la reconoce en su entorno cercano. Preocupante, porque se seguir&aacute;n reproduciendo.
    </p><p class="article-text">
        En la era digital, el acceso a las redes sociales ha propagado contenido pornogr&aacute;fico sin ning&uacute;n tipo de regulaci&oacute;n, no ayudando en la percepci&oacute;n de las realidades durante la adolescencia. La barra libre de este tipo de productos enfocados desde una perspectiva masculina, hetero normativa y violenta hace que se tome como reales situaciones denigrantes hacia las mujeres, convirti&eacute;ndolas en objetos de consumo. Si le a&ntilde;adimos el papel que juega el cine, la m&uacute;sica o la moda de los <em>influencers</em>, nos encontramos con una &ldquo;bomba de relojer&iacute;a&rdquo; que est&aacute; impregnando a las nuevas generaciones. Y es que canciones que globalizan las radios y plataformas musicales en abierto como 'Tit&iacute; me pregunt&oacute;' refuerzan en el imaginario social actitudes machistas que son dif&iacute;ciles de erradicar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es un avance para todas nosotras que est&eacute;n saliendo a la luz y sean destapadas situaciones que antes eran tab&uacute;. Las mujeres estamos hartas de ser silenciadas. No obstante, a&uacute;n queda mucho por hacer para que seamos libres y no suframos ning&uacute;n tipo de violencia; y queda mucho m&aacute;s para aquellas que la sufren y no est&aacute;n acompa&ntilde;adas por la sociedad. Porque la verg&uuml;enza y la culpa deber&iacute;a estar del lado del agresor, siendo la condena social esencial para acabar con las violencias machistas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisabet Ruano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/machismo-no-entiende-ideologia-clase-social_132_11844592.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Nov 2024 06:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El machismo no entiende de ideología ni de clase social]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Machismo,25N,Igualdad,Violencia de género,mujeres,Ana Orantes,Sexismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ningún ser humano debería morir por desear un futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/humano-deberia-morir-desear-futuro_132_11773410.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4c70abf8-68b8-41b7-a2a9-c246af9b7fbc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ningún ser humano debería morir por desear un futuro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"¿Realmente las migraciones son un problema? (...) Si no se hubiesen echado a la mar nuestros ancestros, no tendríamos patatas, olivares o especias, esenciales para nuestra cultura culinaria. Tampoco iríamos a visitar la Alhambra de Granada, la Mezquita de Córdoba, el Teatro de Mérida y parte de nuestro patrimonio artístico no existiría. En Toledo sabemos bien qué es la convivencia de culturas" </p></div><p class="article-text">
        Tendr&iacute;a que dar igual el tinte pol&iacute;tico o la ideolog&iacute;a cuando se habla de derechos humanos, cuando se habla de personas. Sin embargo, el auge de partidos xen&oacute;fobos y racistas ha salpicado a toda Europa. Solamente hay que ver el crecimiento del voto en pa&iacute;ses como Italia, Alemania o la propia Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, &iquest;qu&eacute; es el racismo y la xenofobia?
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la RAE el racismo es la &ldquo;creencia que sostiene la superioridad de un grupo &eacute;tnico sobre los dem&aacute;s, lo que conduce a la discriminaci&oacute;n o persecuci&oacute;n social.&rdquo; Mientras que la xenofobia es el &ldquo;odio, repugnancia u hostilidad hacia los extranjeros.&rdquo; Vamos, algo que se puede ver claramente en las campa&ntilde;as que hay por parte de algunos partidos en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El CIS, en su &uacute;ltimo bar&oacute;metro, ha reflejado que la inmigraci&oacute;n preocupa m&aacute;s a la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola. No quiere decir que esto sea malo, pero apunta a un cambio en la visi&oacute;n del momento. Sobre todo, porque cada vez hay m&aacute;s politizaci&oacute;n sobre el tema y los partidos de extrema derecha alientan a una alarma social, trasmitiendo la idea de invasi&oacute;n o plaga y trat&aacute;ndolo constantemente de manera peyorativa.
    </p><p class="article-text">
        Las migraciones siempre se han dado a lo largo de la historia. No es nada nuevo en la actualidad. Y en nuestro caso, podemos echar la vista atr&aacute;s cuando los emigrantes eran nuestros antepasados tras la Guerra Civil. Unos marcharon para poder trabajar, otros huyendo para no ser perseguidos por su ideolog&iacute;a. Tras la crisis de 2007, algunos j&oacute;venes salieron de Espa&ntilde;a para probar suerte. De ah&iacute;, que los movimientos de las poblaciones sean muy comunes. Pero &iquest;qu&eacute; est&aacute; pasando para que cada vez sea m&aacute;s importante o para que la poblaci&oacute;n crea que le afecta directamente m&aacute;s que otros temas?
    </p><p class="article-text">
        Hay diferencias temporales dentro del discurso pol&iacute;tico, sobre todo cuando se acerca la &eacute;poca de campa&ntilde;a. Sin embargo, algo que no pasaba anteriormente o no era tan evidente, la inmigraci&oacute;n es utilizada de forma constante por partidos radicales para crear un caldo de cultivo entre la poblaci&oacute;n que es m&aacute;s reacia a la apertura y a la diversidad. El problema central es que ese caldo de cultivo se crea siempre para migraciones racializadas que se salen de lo que consideramos en occidente como la hegemon&iacute;a racial y econ&oacute;mica. Por ser claros, la poblaci&oacute;n no blanca y con poder adquisitivo bajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A partir del estallido de la crisis inmobiliaria, tenemos que recordar las medidas que se llevaron a cabo con el gobierno de Mariano Rajoy para &ldquo;incentivar&rdquo; la inversi&oacute;n extranjera en nuestro pa&iacute;s: dar la residencia para aquellos que compraban una vivienda en Espa&ntilde;a por un determinado importe. Medida que se destinaba a aquellas personas de fuera de la Uni&oacute;n Europea con un poder adquisitivo alto. Aqu&iacute; daba igual el migrante, lo importante era &ldquo;la pela&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entonces tenemos que hablar de la intersecci&oacute;n raza y pobreza para entender las razones de que haya unos inmigrantes que resultan inc&oacute;modos y otros pasan desapercibidos o se les da la bienvenida. Y es que una vez m&aacute;s, las estructuras de poder nos rigen y delimitan, ya que existe un discurso donde se traslada una sociedad ideal de pureza social a lo hitleriano y recuerda los a&ntilde;os de entreguerras del siglo pasado. No olvidemos c&oacute;mo empez&oacute; el holocausto nazi.
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;realmente las migraciones son un problema?
    </p><p class="article-text">
        Si no se hubiesen echado a la mar nuestros ancestros, no tendr&iacute;amos patatas, olivares o especias, esenciales para nuestra cultura culinaria. Tampoco ir&iacute;amos a visitar la Alhambra de Granada, la Mezquita de C&oacute;rdoba, el Teatro de M&eacute;rida y parte de nuestro patrimonio art&iacute;stico no existir&iacute;a. En Toledo sabemos bien qu&eacute; es la convivencia de culturas, siendo una de las ciudades donde se han dado diferentes poblaciones a lo largo del tiempo. Y gracias a eso, las sociedades somos heterog&eacute;neas, plurales y nos hemos enriquecido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dejar el pa&iacute;s de origen no debe ser f&aacute;cil. Se dejan atr&aacute;s los recuerdos y las ra&iacute;ces, y se llega a un lugar donde no se comparte idioma y costumbres, complicando la integraci&oacute;n en los primeros momentos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cruzar un mar o un oc&eacute;ano en una lancha es un reto humano, una haza&ntilde;a que, para los que la llevan a cabo, lo hacen sin ninguna duda para sobrevivir y tener un mejor futuro. Por eso, nadie deber&iacute;a morir en el camino por querer vivir dignamente y por tener sue&ntilde;os. Todos lo har&iacute;amos.
    </p><p class="article-text">
        Creo firmemente en la carta de Derechos Humanos, la cual establece que todas las personas tenemos derecho a la vida y a la libertad. Y esa vida, a veces se torna complicada para las personas que viven en pa&iacute;ses en conflicto y donde hay dictaduras. De ah&iacute; que el foco o el problema de la inmigraci&oacute;n ilegal no es de aquellos que huyen para labrarse un camino, sino de aquellos que se benefician y nutren de ella. Y, por supuesto, de aquellos Estados y gobiernos que miran para otro lado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisabet Ruano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/humano-deberia-morir-desear-futuro_132_11773410.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Oct 2024 11:37:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Migrantes,Inmigrantes,Inmigración,Racismo,Xenofobia,Toledo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un acercamiento a la Ciencia Política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/acercamiento-ciencia-politica_132_11623876.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a69a6774-b5ce-4708-a178-4d1d14af4891_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un acercamiento a la Ciencia Política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La politología es apasionante porque nos facilita el entendimiento de nuestras sociedades desde una perspectiva histórica, cultural y social"</p></div><p class="article-text">
        El verano siempre sirve de reflexi&oacute;n y aprendizaje. Es el momento en el que desconectamos de nuestras tareas diarias y nos tiramos en la toalla a descansar (las que pueden). Y como dicen, necesitamos estar aburridos para la creatividad y dar rienda suelta al pensamiento. Al final, la rutina se zampa nuestro d&iacute;a a d&iacute;a y no tenemos tiempo ni para respirar el resto del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, tras varias semanas de estar conmigo misma, aun teniendo que estar de cuidadora de una casi adolescente, me ha dado tiempo a seguir mirando a mi alrededor, observarlo y escribir sobre ello. 
    </p><p class="article-text">
        Este espacio me ha brindado la oportunidad de trasmitir mi pensamiento, visibilizar ciertas circunstancias vitales que considero injustas, y sobre todo me ha posibilitado trasladar la pol&iacute;tica desde la cercan&iacute;a; como siempre he considerado, es imprescindible en nuestras vidas y no somos ajenos a los devenires del poder. Nos guste m&aacute;s o menos, es la herramienta que nos hemos dado para resolver nuestro d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a este tiempo de reflexi&oacute;n, tomo este nuevo ciclo con ganas de continuar expresando mis sentires respecto a lo que nos rodea, denunciando a trav&eacute;s de este medio lo que nos afecta en nuestra vida y, especialmente, hacer hincapi&eacute; en aquello que podr&iacute;amos mejorar. Para los que a&uacute;n no se han acercado, les invito a reflexionar conmigo. M&aacute;s si cabe, a levantar las calles.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y, &iquest;qu&eacute; es eso de la Ciencia Pol&iacute;tica y para qu&eacute; sirve?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La politolog&iacute;a es ciencia. Nuestra &aacute;rea tiene una metodolog&iacute;a de investigaci&oacute;n para delimitar esa observaci&oacute;n, aunque no quita de ser una ciencia social. Es decir, una ciencia que nos estudia, centr&aacute;ndose en las relaciones del poder dentro de la sociedad; siendo nosotros mismos los objetos del estudio, por eso debe contextualizarse en un lugar, un tiempo o una cultura concreta. 
    </p><p class="article-text">
        Apuntaba un profesor m&iacute;o de la facultad que hay que tener en cuenta que cada uno tenemos unas gafas, un punto de partida y unas ideas. Por tanto, las investigaciones sociales son situadas al comenzar cada uno de nosotros desde un lugar que ya viene determinado. &iquest;Qu&eacute; quiero decir con esto? Que lo que me interesa a m&iacute; no le puede interesar a otra persona, y mis vivencias y perspectiva son diferentes a las de cualquiera, por eso el inicio de la investigaci&oacute;n y el enfoque que se d&eacute; depender&aacute; de cada persona, de nuestro propio yo.
    </p><p class="article-text">
        En el caso que nos ocupa, gracias al feminismo, se ha comprobado que la ciencia en general es ciega a las relaciones de poder que se han generado entre hombres y mujeres, dando por sentado cuestiones que hoy consideramos revocables. En el caso de la Ciencia Pol&iacute;tica ha habido un ocultamiento hacia el estudio de mujeres pensadoras, como Olimpia de Gouges, Hanna Arendt, Rosa de Luxemburgo o Clara Campoamor y, por ende, una invisibilizaci&oacute;n continuada de las aportaciones de estas en la materia. 
    </p><p class="article-text">
        El pensamiento pol&iacute;tico y, por extensi&oacute;n, los sistemas pol&iacute;ticos actuales se han construido con &ldquo;padres&rdquo;, pero no con &ldquo;madres&rdquo;. De ah&iacute; que podamos decir que nuestro mundo est&aacute; sesgado, teniendo un defecto en el dise&ntilde;o. Y es que no se sabe si de manera intencional o no, la visi&oacute;n masculina ha copado las ideas y, por tanto, las estructuras de poder. Nuestros Estados se han cimentado bajo unos pilares &uacute;nicos, en donde lo p&uacute;blico (masculino) expulsa a lo privado (femenino) al oscurantismo. Desde Plat&oacute;n y Arist&oacute;teles, nuestros &ldquo;padres&rdquo; por antonomasia en nuestra cultura actual, nos apartaron y nos camuflaron, centr&aacute;ndonos en el cuidado del hogar, de la familia y del entorno en general, reproduci&eacute;ndose hasta el d&iacute;a de hoy.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de nuestra &aacute;rea tampoco podemos obviar que la sociedad a lo largo de los siglos ha estado estratificada y jerarquizada, por eso al igual que ha habido un sesgo por sexo, tambi&eacute;n se ha dado por clase social y raza. Esto es, la estructura se ha configurado bas&aacute;ndose en relaciones de poder social y racial, donde unos sostienen el sistema, siendo los dominados, y otros los que gobiernan, siendo los dominantes. Y es que hasta que llegara la democracia que hoy conocemos, hab&iacute;a un veto en la participaci&oacute;n de las clases bajas y de las personas negras, no pudiendo votar ni ser votadas, de ah&iacute; que haya sido fundamental los movimientos sociales para reconvertir ese defecto de forma. Aqu&iacute; no podemos olvidar que ha jugado una baza fundamental el poder econ&oacute;mico de cada cual o lo que es lo mismo, de d&oacute;nde venimos, nuestras ra&iacute;ces y familia.
    </p><p class="article-text">
        Bien es cierto que, aunque estemos en un punto de inflexi&oacute;n y transici&oacute;n, porque cada d&iacute;a que pasa el modelo se pone m&aacute;s en cuesti&oacute;n, m&aacute;s si cabe con los nuevos <em>haters </em>de la democracia que inundan las redes sociales, es fundamental entender la capacidad que tenemos cualquiera de nosotros para influir en los cambios sociales y pol&iacute;ticos, en poder mejorar no solamente nuestro espacio, lo que nos viene bien a cada uno, sino tambi&eacute;n el de los dem&aacute;s. De ah&iacute; que sea tan importante acercarse al entendimiento de la pol&iacute;tica desde la propia ciencia. Esto es, desde los estudios y especialistas, aunque sin obviar el poder de la acci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        La acci&oacute;n social es fundamental para nosotros puesto que los distintos movimientos sociales que han ido surgiendo a lo largo de la historia, lo han hecho en contra de los distintos poderes, imprescindibles para el entendimiento de la materia y, ante todo, m&aacute;s concretamente, en lo que somos hoy como sociedad. Las distintas comunidades se han organizado y se han levantado contra el Estado, la iglesia o las &eacute;lites. 
    </p><p class="article-text">
        Si nos acercamos a nuestro pa&iacute;s, durante 40 a&ntilde;os se desmoviliz&oacute; a la poblaci&oacute;n a la fuerza, a golpe de porra, miedo y represi&oacute;n, estando prohibida cualquier manifestaci&oacute;n y asociaci&oacute;n que fuese contra el r&eacute;gimen. Sin embargo, el activismo social se dio durante la dictadura, m&aacute;s si cabe en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, siendo fundamental para la transici&oacute;n a la democracia. Es as&iacute; como no podemos olvidar los movimientos antifranquistas del siglo pasado, los movimientos m&aacute;s actuales como el de &ldquo;las Kellys&rdquo;, el de pensionistas o el del 15M, por nombrar algunos. 
    </p><p class="article-text">
        La politolog&iacute;a es apasionante porque nos facilita el entendimiento de nuestras sociedades desde una perspectiva hist&oacute;rica, cultural y social; nos muestra c&oacute;mo las distintas redes del poder nos afectan directamente a nuestras circunstancias vitales y nos facilita el conocimiento de otras formas de organizaci&oacute;n pol&iacute;tica, mostr&aacute;ndonos nuevos paradigmas. Es decir, no nos hace inertes a la situaci&oacute;n que tenemos en el mundo y nos da las herramientas para cambiar ese mundo. Ya que amigos, cualquier acci&oacute;n que hacemos, por m&iacute;nima que sea, puede llegar a afectar a nuestro vecino de al lado, tanto para bien como para mal. Y como se ha comprobado a lo largo de los siglos, por muy ut&oacute;pico que parezca, los seres humanos cooperamos y nos implicamos para con la comunidad porque dependemos de ella para sobrevivir.
    </p><p class="article-text">
        Si este es el mundo que nos ha tocado vivir, qu&eacute; mejor manera de hacerlo que aportando nuestro granito de arena para ser sociedades m&aacute;s justas, m&aacute;s solidarias, m&aacute;s emp&aacute;ticas, m&aacute;s cercanas con los dem&aacute;s. Al fin y al cabo, el azar ha hecho que juntos vivamos este momento de la historia, y para hacerlo y avanzar debemos compartir aquello que anhelamos. Pong&aacute;monos en el lugar del otro y aprendamos a ver con distintas lentes otros mundos, otras circunstancias vitales, otras vidas que nos rodean. La infancia del presente ser&aacute; la ciudadan&iacute;a de ma&ntilde;ana y nos lo agradecer&aacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisabet Ruano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/acercamiento-ciencia-politica_132_11623876.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Sep 2024 19:04:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un acercamiento a la Ciencia Política]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Castilla-La Mancha,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Casas sin gente, gentes sin casa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/casas-gente-gentes-casa_132_11536702.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4cc4dc7d-b06a-4919-9a4c-0282c1c15959_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Casas sin gente, gentes sin casa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Viendo cómo está el mercado de la vivienda y que no tiene pinta de que vaya a cambiar en los próximos años, lo sensato sería hacer como algunos de nuestros vecinos europeos, tener un parque público en distintas partes del territorio, sobre todo en aquellos lugares donde hay mayor demanda"</p><p class="subtitle">Conciliar lo irreconciliable: trabajo versus cuidados
</p></div><p class="article-text">
        Si una se da una vuelta por el portal m&aacute;s conocido de b&uacute;squeda de pisos y casas, puede comprobar la multitud de viviendas que hay en venta en nuestro pa&iacute;s: activos financieros y viviendas en subasta; viviendas ocupadas, bastantes, y viviendas para reformar, algunas casi en estado de ruina.
    </p><p class="article-text">
        Llevo unos a&ntilde;os obsesionada con el tema y me he vuelto una &ldquo;experta inmobiliaria&rdquo;. Concretamente, una analista de la p&aacute;gina m&aacute;s conocida en el sector. Quiero comprarme un habit&aacute;culo, como tanta ciudadan&iacute;a, pero veo frustrado mi intento ya que es imposible sin ahorros, sobre todo en zonas tensionadas, como Madrid o Toledo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si lo que se quiere es tener alg&uacute;n lugar un poco digno para la jubilaci&oacute;n, sabiendo c&oacute;mo pinta el futuro de las pensiones, puede ser una buena opci&oacute;n comprar en pueblos o ciudades m&aacute;s peque&ntilde;as dentro de provincias como Cuenca o Albacete. Ahorraremos unos cuantos miles de euros, mejorando nuestro bolsillo, pero casi inviable mientras se est&aacute; activo laboralmente. Ya que vivimos cerca de donde trabajamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si lo que queremos es comprar un piso en ciudades grandes para no esperar hasta que nos jubilemos, con eso de tener m&aacute;s oportunidades laborales, los precios se disparan. En la zona sur de la capital, conocida por ser las &ldquo;ciudades dormitorio&rdquo; de clases medias y medias-bajas (por ejemplo, M&oacute;stoles, Alcorc&oacute;n o Fuenlabrada) oscilan entre los 150.000 - 200.000 euros, lo que supone tener ahorrados entre 50.000 - 70.000 euros para realizar la operaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Toledo capital no se queda atr&aacute;s, aunque los precios son m&aacute;s bajos que en la zona sur de Madrid. Si una quiere vivir all&iacute;, tiene que desembolsar entre los 100.000 - 150.000 euros, adelantando entre 35.000 - 52.500 euros. Vamos, inviable para la gran mayor&iacute;a si no se hace en pareja o con apoyo de la familia. Ahora tambi&eacute;n, con colaboraci&oacute;n del Estado en el caso de la gente joven.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; pasa si nos salimos de esos lugares? Bueno, tampoco es para tirar cohetes, aunque m&aacute;s asequible s&iacute; que es. Albacete o Cuenca, tenemos viviendas por 80.000 - 90.000 euros bastante decentes.
    </p><p class="article-text">
        Si nos fijamos en los salarios en nuestro pa&iacute;s, seg&uacute;n datos del INE de la `Encuesta de Estructura Salarial&acute;, el salario que m&aacute;s gente cobra es de 18.502,54 euros y el segundo m&aacute;s frecuente es de 16.487,22 euros para 2021. Si nos fijamos seg&uacute;n sexo del trabajador, para 2021, el salario anual m&aacute;s frecuente en las mujeres fue de 14.481,6 euros y el de los hombres 19.487,6 euros. Estos salarios suponen mensualmente en torno a 1.300 euros m&aacute;s o menos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quiero comprarme un habitáculo, como tanta ciudadanía, pero veo frustrado mi intento ya que es imposible sin ahorros, sobre todo en zonas tensionadas, como Madrid o Toledo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Desde mi idea humanista de ser individuos libres, es decir, ser aut&oacute;nomos econ&oacute;micamente hablando y no tener que depender de nadie, &iquest;creen ustedes que con los salarios que se tienen se puede vivir individualmente? Y concretamente, &iquest;se puede ahorrar para comprar una vivienda?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n estad&iacute;sticas europeas, la ciudadan&iacute;a joven espa&ntilde;ola abandona m&aacute;s tarde el &ldquo;nido&rdquo;, en una media de 30 a&ntilde;os frente a los 26 a&ntilde;os de otros pa&iacute;ses. Por eso, &iquest;piensan que estamos hasta esa edad por amor a la familia o por necesidad? Sin embargo, tenemos casas sin gente. Bueno, de fondos e inversores privados que especulan con el terreno para que unos pocos se beneficien. Ya saben ustedes, como en la burbuja inmobiliaria de 2008.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, no ha habido en toda la democracia una pol&iacute;tica real de vivienda. Una que achaque el problema de ra&iacute;z. Es un derecho constitucional que pone en contra al mercado libre porque si se regula, seg&uacute;n las voces neoliberales, nos encontraremos con una barrera: la reducci&oacute;n de la oferta. No obstante, &iquest;c&oacute;mo es posible que un bien necesario para la vida tenga que ser privado y, por tanto, privativo para la gran mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n? &iquest;Qui&eacute;n decide que un terreno p&uacute;blico se venda para construir viviendas? Evidentemente, sabemos qui&eacute;nes lo hacen. Entonces, &iquest;por qu&eacute; no exigimos a los gobernantes vivienda p&uacute;blica para que todas las personas tengan un lugar digno donde poder vivir?&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Pol&iacute;tica de vivienda p&uacute;blica, &iquest;para cu&aacute;ndo?</h3><p class="article-text">
        Sabemos que un problema pol&iacute;tico como el de la vivienda no se ataja en una legislatura, tampoco en dos. Debe ser una pol&iacute;tica a largo plazo, como deber&iacute;an de ser la mayor&iacute;a de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas cuando se desarrollan, sobre todo de este calibre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En nuestro pa&iacute;s, aunque el Estado tiene la potestad de marcar las l&iacute;neas generales de la pol&iacute;tica en el caso que nos ocupa, son las Comunidades Aut&oacute;nomas las que tienen la capacidad de implementarlas bajo esas directrices, y sobre todo de especificarlas seg&uacute;n las necesidades de cada territorio. Es decir, cada autonom&iacute;a marcar&aacute; las pautas de c&oacute;mo quiere llevarla a cabo.
    </p><p class="article-text">
        Por seguir con los ejemplos anteriores, en la Comunidad de Madrid para dar cabida a numerosos demandantes de vivienda, se anunci&oacute; el Plan Vive en 2019. El cual sigue ah&iacute;, esperando a que las viviendas se vayan construyendo de cara a dar soluci&oacute;n a miles de ciudadanos madrile&ntilde;os. Tambi&eacute;n est&aacute; el Plan Alquila para distintos colectivos: j&oacute;venes, personas mayores, familias numerosas y familias monoparentales. Pero claro, hay un presupuesto y hasta donde llegue. Igual que si se espera hasta que a uno le toque la loter&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Castilla La Mancha, al igual que en la Comunidad de Madrid, existen ayudas al alquiler, donde se apoya a la poblaci&oacute;n para financiar los gastos que conlleva el arrendamiento de una vivienda. Tiene tres l&iacute;neas de actuaci&oacute;n: uno que es para poblaci&oacute;n en general; otro para personas con vulnerabilidad sobrevenida y el &uacute;ltimo para j&oacute;venes. En el caso de Castilla La Mancha, algunas ayudas tienen un enfoque contra la despoblaci&oacute;n, dado que se est&aacute; planteando medidas espec&iacute;ficas para combatir la salida de los m&aacute;s j&oacute;venes del entorno rural.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el parque p&uacute;blico de vivienda en ambas comunidades brilla por ausencia, siendo muy limitado, y es complicado acceder al mismo. La demanda est&aacute; muy por encima de la oferta y las posibilidades de poder disfrutar de una vivienda p&uacute;blica es casi residual. Concretamente, en Madrid capital hay sorteo para vivienda social, pero la lista que hay es interminable y es poco probable que pueda llegar a tocar.
    </p><p class="article-text">
        En resumidas cuentas, viendo c&oacute;mo est&aacute; el mercado de la vivienda y que no tiene pinta de que vaya a cambiar en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, lo sensato ser&iacute;a hacer como algunos de nuestros vecinos europeos, tener un parque p&uacute;blico en distintas partes del territorio, sobre todo en aquellos lugares donde hay mayor demanda. En la mayor&iacute;a de los casos, el trabajo nos limita a la hora de poder elegir d&oacute;nde vivimos y estamos &ldquo;encadenados&rdquo; a aquellos lugares donde nos ofrecen mayores oportunidades laborales.
    </p><p class="article-text">
        He de deciros que lo peor de todo esto es que seguimos adscritos a ese mal de la sociedad: la idea de poseer. Poseer hasta l&iacute;mites indefinidos e insospechados. Y que, como nos ha trasladado alguno de los pensadores m&aacute;s importantes de nuestra cultura, Tom&aacute;s Moro en `Utop&iacute;a&acute;, la propiedad privada hace que las sociedades sean desiguales y sea una fuente generadora de conflictos, porque la distribuci&oacute;n de la tierra es injusta. Una tierra que deber&iacute;a ser de todas y que no deber&iacute;a tener nombres ni apellidos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisabet Ruano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/casas-gente-gentes-casa_132_11536702.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jul 2024 17:04:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Casas sin gente, gentes sin casa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Inmobiliarias,Toledo,Madrid,Compraventa,Mercado inmobiliario,Viviendas públicas,Sociología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Conciliar lo irreconciliable: trabajo versus cuidados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/conciliar-irreconciliable-trabajo-versus-cuidados_132_11468152.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d803627e-ed59-4e15-9b16-2c697bcfbe5c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Conciliar lo irreconciliable: trabajo versus cuidados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Los cuidados son una responsabilidad de todas las personas y es la sociedad en su conjunto la que tiene que compartirlos y hacerles frente"</p><p class="subtitle">La generación 'sándwich': no he dejado de criar a mis hijos y tengo que cuidar de mis padres
</p></div><p class="article-text">
        En los meses de verano las familias nos echamos a temblar, viene la &eacute;poca sin colegios y siempre nos hacemos la misma pregunta, &iquest;qu&eacute; hacemos con nuestros hijos?
    </p><p class="article-text">
        La conciliaci&oacute;n es esa palabra que est&aacute; en boca de los partidos en campa&ntilde;a, pero a la hora de la verdad es una utop&iacute;a. Y, &iquest;por qu&eacute; digo que es pura utop&iacute;a? Si partimos desde nuestras concepciones actuales, la esfera mercantil nunca se va a poder conciliar con la esfera dom&eacute;stica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la RAE conciliar es &ldquo;hacer compatible dos o m&aacute;s cosas. Conciliar la vida familiar y laboral&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los padres fundadores de la econom&iacute;a moderna, desde su visi&oacute;n androc&eacute;ntrica, abandonan una parte del an&aacute;lisis y se centran en aquella que ellos creen que da &laquo;riqueza&raquo;. Como Adam Smith llam&oacute; &laquo;La riqueza de las naciones&raquo;. En esa riqueza no entran los cuidados y, por ende, el cuidado de los ni&ntilde;os y las personas dependientes se invisibiliza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El capitalismo, como acertadamente reflej&oacute; la teor&iacute;a marxista, necesita trabajadores disponibles 24 horas al d&iacute;a, los 365 d&iacute;as al a&ntilde;o. Lo que se llama en teor&iacute;a econ&oacute;mica como el homo economicus. Ese ser que se presenta como una seta, como si creciera sin necesidades de ning&uacute;n tipo. Sin embargo, la realidad es muy distinta, ya que las personas necesitamos tiempos de cuidados extendidos a lo largo de nuestra vida.&nbsp;Para ello, el modelo tiene que especializar a cada persona, y se hace en funci&oacute;n del sexo: los hombres se especializan en el trabajo dentro de la esfera mercantil y las mujeres lo hacen dentro de la esfera dom&eacute;stica. La biolog&iacute;a marcar&aacute; el camino, y la cultura patriarcal lo reforzar&aacute;. El hombre produce y la mujer reproduce el sistema capitalista.
    </p><p class="article-text">
        La conciliaci&oacute;n se empez&oacute; a ver como un dilema cuando las mujeres comenzaron a incorporarse a la esfera mercantil, y no antes. Por tanto, hay que analizar sus causas desde la ra&iacute;z, porque la conciliaci&oacute;n en nuestro contexto actual es imposible. Imposible porque el Estado se ha construido en base a esa divisi&oacute;n sexual del trabajo y la esfera mercantil se sostiene porque existe una esfera dom&eacute;stica donde se proveen de cuidados. Si esa base de cuidados se derrumba, la esfera mercantil se cae como un castillo de naipes. Por ende, &iquest;c&oacute;mo conciliar lo irreconciliable?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La conciliación se empezó a ver como un dilema cuando las mujeres comenzaron a incorporarse a la esfera mercantil</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los beb&eacute;s necesitan 24 horas de cuidados. Seg&uacute;n el beb&eacute; se convierte en ni&ntilde;o los cuidados van desapareciendo paulatinamente. Pero siempre, y hasta cierta edad, ese ni&ntilde;o necesita una persona adulta que le acompa&ntilde;e. En el caso de tratarse de personas dependientes, y en funci&oacute;n del grado de dependencia, tambi&eacute;n necesitan que alguien est&eacute; con ellos 24 horas al d&iacute;a, los 365 d&iacute;as al a&ntilde;o. Y tampoco hay que olvidar, que una persona que se emplea en la esfera mercantil necesita cuidados: tener la comida hecha, la casa limpia, la colada realizada, etc.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los hombres han podido emplearse fuera del &aacute;mbito dom&eacute;stico porque las mujeres les han sustituido en el hogar. Entonces, &iquest;c&oacute;mo hacemos para que una persona que es cuidadora tambi&eacute;n pueda emplearse si contamos con unos horarios laborales que son irreconciliables con esos cuidados?
    </p><p class="article-text">
        La conciliaci&oacute;n deber&iacute;a verse como un derecho de la infancia y de las personas dependientes. Toda la sociedad tiene derecho y el deber a ser cuidada a lo largo de la vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las personas somos interdependientes, nos necesitamos las unas a las otras para poder desarrollarnos. Es por eso por lo que todas las personas vamos a necesitar que nos cuiden. Unas veces dependeremos de m&aacute;s tiempo de cuidados que otros, pero siempre el cuidado es y ser&aacute; parte de nuestra vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si la esfera mercantil no se adapta a la esfera dom&eacute;stica, a medio plazo tendremos un serio problema, ya que las mujeres no estamos dispuestas a seguir con este paradigma. Por eso, o nos planteamos un cambio de rumbo y damos la importancia que se merecen a los cuidados de las personas o seguiremos d&aacute;ndonos golpes contra un muro.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Partir y compartir desde los tres pilares: Estado, empresas y sociedad</h3><p class="article-text">
        La esfera mercantil es un complemento de la esfera dom&eacute;stica, por eso hay que flexibilizar los tiempos en funci&oacute;n de esos cuidados. Si no lo hacemos, condenaremos no s&oacute;lo a las mujeres, que somos las que sufrimos esos vaivenes de la conciliaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n al futuro, a nuestros hijos e hijas. Para ello, creo fundamental el compromiso de los tres pilares: Estado, empresas y sociedad. Llamada la triada de responsabilidades e imprescindible como motor del cambio.
    </p><p class="article-text">
        El Estado como precursor de pol&iacute;ticas reales de conciliaci&oacute;n y corresponsabilidad. Como dir&iacute;a Mar&iacute;a Teresa P&eacute;rez del R&iacute;o, &ldquo;las pol&iacute;ticas de conciliaci&oacute;n aprobadas son un boomerang que agravan la situaci&oacute;n de las mujeres en el mercado laboral&rdquo;. Es imprescindible que las Instituciones se tomen en serio el problema y que se introduzca en la arena pol&iacute;tica, haci&eacute;ndose un Pacto de Estado para la Conciliaci&oacute;n. Se necesitan medidas de flexibilidad enfocadas en las personas y no al mercado.
    </p><p class="article-text">
        Las empresas como agentes que introduzcan en sus estructuras medidas para mejorar la conciliaci&oacute;n del tiempo. Pasar 8 o 12 horas diarias en una empresa no es sin&oacute;nimo de productividad. Estamos en la era de los servicios y hay que adaptarse a los nuevos tiempos y sobre todo no premiar el presentismo laboral sino el buen trabajo, los resultados de este.
    </p><p class="article-text">
        La sociedad es fundamental, porque el Estado y las empresas no son entes sin personas. Que el 50 por ciento de la poblaci&oacute;n, es decir, los hombres como agentes de poder en las anteriores estructuras promuevan y se impliquen en el cambio. Ellos tienen que dar el paso. Nosotras podemos exigir, pero son ellos los que tienen que acompa&ntilde;arnos en ese impulso.
    </p><p class="article-text">
        Si los tres pilares se alinean, podremos hablar de corresponsabilidad. La RAE la define como &laquo;responsabilidad compartida&raquo;. Porque los cuidados son una responsabilidad de todas las personas y es la sociedad en su conjunto la que tiene que compartirlos y hacerles frente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisabet Ruano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/conciliar-irreconciliable-trabajo-versus-cuidados_132_11468152.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jul 2024 05:03:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Conciliar lo irreconciliable: trabajo versus cuidados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Conciliación,familia,Castilla-La Mancha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué haríamos sin Europa?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/hariamos-europa_132_11478438.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6f4896b-e075-448e-8c62-5f6be60f4e5b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué haríamos sin Europa?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Europa es una aspiración conjunta y compartida por todos los países miembros, esto es, por todos nosotros; un proyecto de estabilidad para poder mirar al futuro"</p></div><p class="article-text">
        Recientemente hemos vivido una nueva etapa electoral. En este caso nos llamaban a las urnas a toda la ciudadan&iacute;a europea. Se realiz&oacute; el cambio en el Parlamento y se decidi&oacute; qu&eacute; eurodiputados quer&iacute;amos que nos representaran en estos 5 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s llamativo de estas elecciones, como siempre, es la baja participaci&oacute;n que hay en nuestro pa&iacute;s. Un 49 por ciento vot&oacute; frente al 51 por ciento que se abstuvo. Cifra preocupante porque es m&aacute;s de la mitad de la poblaci&oacute;n y soy de las que creen que habr&iacute;a que plantearse un an&aacute;lisis posterior para ver la(s) raz&oacute;n(es) de esa abstenci&oacute;n. En nuestro caso es una constante y son de los comicios que menos gente participa.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los colores que han quedado en los asientos, pinta una etapa convulsa y complicada. Convulsa por los partidos ultras que han seguido tomando fuerza y, complicada, por el efecto e impacto que ha supuesto para algunos pa&iacute;ses del entorno. Imaginarse una Francia con la extrema derecha como vencedora es dif&iacute;cil de digerir. Sobre todo, porque fue la cuna de las revoluciones sociales y los cambios en siglos pasados, adem&aacute;s de los precursores de la Uni&oacute;n Europea. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy d&iacute;a, ese nacionalismo ac&eacute;rrimo de algunos partidos, enfermizo como un c&aacute;ncer para los tiempos en los que estamos, son un caramelo envenenado para la ciudadan&iacute;a. &iquest;Por qu&eacute;? Vivimos en un mundo de Estados supranacionales, donde las relaciones que se establecen entre los mismos se basan en una econom&iacute;a y sociedad global. Es decir, ni estamos aislados a lo Robinson Crusoe, ni el modelo econ&oacute;mico nos permite que lo estemos, por tanto, para mejorar esas relaciones entre pa&iacute;ses, cedemos una parte de nuestra soberan&iacute;a a ese conjunto.
    </p><p class="article-text">
        Posiblemente, algunos pens&eacute;is que esto de Europa nos queda lejos, no obstante, es mucho m&aacute;s importante que cualesquiera otras elecciones, porque tal como se decidi&oacute; en 1985, haci&eacute;ndose efectivo al a&ntilde;o siguiente, Espa&ntilde;a ser&iacute;a parte de ese proyecto. 
    </p><p class="article-text">
        Como dem&oacute;crata convencida creo firmemente en la unidad de los pueblos y, por ende, en el proyecto europeo. Y, m&aacute;s all&aacute; de las diferencias que podamos tener entre los ciudadanos del entorno, Europa es una aspiraci&oacute;n conjunta y compartida por todos los pa&iacute;ses miembros, esto es, por todos nosotros; un proyecto de estabilidad para poder mirar al futuro. Porque m&aacute;s all&aacute; de los posibles pactos y &ldquo;cordones sanitarios&rdquo; que puedan acordonar el populismo para que la siguiente legislatura no se convierta en un &ldquo;caldo de cultivo&rdquo; tenemos que seguir creyendo en Europa, as&iacute; como lo hicieron sus precursores hace casi un siglo. 
    </p><h3 class="article-text">Una mirada en el tiempo </h3><p class="article-text">
        Echando la mirada atr&aacute;s, los padres fundadores de Europa ten&iacute;an un objetivo claro: la cooperaci&oacute;n y la uni&oacute;n para hacer frente a los devenires del siglo XX. Como dir&iacute;amos coloquialmente, &ldquo;la uni&oacute;n hace la fuerza.&rdquo; Una fuerza para poder resolver conflictos a mayor escala. 
    </p><p class="article-text">
        Tened en cuenta que la Uni&oacute;n Europea se fragua en &eacute;poca de guerras, concretamente tras la II Guerra Mundial, y lo primero que surgi&oacute; fue una uni&oacute;n econ&oacute;mica, la llamada Comunidad Europea del Carb&oacute;n y del Acero formada por Alemania, Francia, Italia, los Pa&iacute;ses Bajos, B&eacute;lgica y Luxemburgo.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s tarde, de cara a mejorar las relaciones entre pa&iacute;ses, se fueron fraguando diferentes tratados en el que se fueron adhiriendo cada vez m&aacute;s estados: Dinamarca, Irlanda, Grecia, Portugal o Espa&ntilde;a. As&iacute; hasta nuestros d&iacute;as, donde somos 27 pa&iacute;ses que compartimos ideas y medidas para hacer frente a nuevos retos que se presentan en la actualidad. 
    </p><p class="article-text">
        Si uno se acerca a las directivas que implementan y que son de obligado cumplimiento para nuestro pa&iacute;s, podr&aacute; ver que hay gran variedad de materias afectadas por el ordenamiento europeo, como puede ser laboral, financiero o de medio ambiente. Es decir, atraviesa la legislaci&oacute;n de nuestro pa&iacute;s y afecta de manera directa a nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. De ah&iacute; que sea tan importante que seamos part&iacute;cipes en los comicios y del seguimiento del Parlamento. 
    </p><h3 class="article-text">Espa&ntilde;a en la Uni&oacute;n Europea</h3><p class="article-text">
        Gracias a Europa, nuestro pa&iacute;s ha vivido un desarrollo espectacular. Para aquella ciudadan&iacute;a que ha podido vivir ese cambio, podr&aacute;n recordar la Espa&ntilde;a de los a&ntilde;os 1970, cuando daba coletazos la dictadura, o la de los a&ntilde;os 1980 con el comienzo de la democracia.
    </p><p class="article-text">
        El impulso que ha supuesto la entrada de Espa&ntilde;a en la comunidad europea ha facilitado nuestro crecimiento para que seamos de los pa&iacute;ses m&aacute;s avanzados en materia econ&oacute;mica, social o sanitaria. En temas educativos, gracias a las becas europeas, los estudiantes pueden continuar estudios universitarios en aquello que les apasiona y gracias a esos fondos tenemos planes de investigaci&oacute;n. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si ponemos el foco en las infraestructuras de nuestro pa&iacute;s, la red de comunicaciones que tenemos es de las mejores de Europa y siempre en comparativa con otros pa&iacute;ses del entorno. Una inversi&oacute;n que ha supuesto que se multipliquen la mejora de las carreteras, autov&iacute;as y autopistas.
    </p><p class="article-text">
        Si nos vamos fijando en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a, Europa est&aacute; mucho m&aacute;s cerca de lo pensamos. Los fondos Next Generation, aportan fondos adicionales a otros programas o fondos europeos, como el Fondo Europeo Agrario de Desarrollo Rural (FEADER) y el Fondo de Transici&oacute;n Justa (FTJ) que son fundamental para nuestro crecimiento y garantizan la continuidad econ&oacute;mica y social. Sin ellos, Espa&ntilde;a no ser&iacute;a lo que es hoy. 
    </p><p class="article-text">
        Europa ha beneficiado a nuestro pa&iacute;s, nos ha facilitado poder estar m&aacute;s cerca de otros pa&iacute;ses vecinos, mejorando las relaciones entre los mismos, y, por supuesto, ha hecho que avancemos y consolidemos la democracia. Al fin y al cabo, ha reducido las fronteras que tantas veces se han querido levantar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisabet Ruano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/hariamos-europa_132_11478438.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Jun 2024 08:30:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué haríamos sin Europa?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Europa,UE - Unión Europea,Elecciones Europeas 2024]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Buen camino, compañeros y compañeras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/buen-camino-companeros-companeras_132_11320640.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/63d5cc78-dd51-4b29-b08e-b60c3e7eeefa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Buen camino, compañeros y compañeras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Aunque, a veces, el tumulto, esa masa ciega, hace que veamos todo de manera distinta, oscura, es necesario salirse de vez en cuando de ese alboroto que nos empaña nuestro día para comprobar que otro mundo es posible. Uno donde todas las personas podamos ser libres e iguales, indistintamente de otras variables"</p></div><p class="article-text">
        Hace unas semanas decid&iacute; tener una nueva aventura y me apunt&eacute; a un voluntariado. Ten&iacute;a muchas ganas de hacer uno, mi vida ha estado repleta de activismo pol&iacute;tico, pero nunca he tenido la oportunidad de poder realizar otras actividades fuera de ese &aacute;mbito. Mi anterior trabajo y la maternidad absorb&iacute;an mi tiempo personal, y es que eso de ser productivos es lo que tiene. 
    </p><p class="article-text">
        Con esta actividad he podido vivir la mejor de las experiencias vitales hasta el momento. Porque si lev&aacute;ntasemos la mirada y dej&aacute;semos a un lado nuestro propio &ldquo;yo&rdquo; podr&iacute;amos vivir en un lugar m&aacute;s humano, m&aacute;s cercano, m&aacute;s emp&aacute;tico. Un lugar mejor. 
    </p><p class="article-text">
        Durante tres d&iacute;as, desde el viernes hasta el domingo, realic&eacute; el Camino de Santiago acompa&ntilde;ada de un equipo. Un equipo que compart&iacute;a y conviv&iacute;a, sin importar nada m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Para realizar el Camino, como en cualquier proyecto de investigaci&oacute;n o de trabajo, tuvimos un objetivo general y otros objetivos espec&iacute;ficos. Nuestro objetivo general era llegar todos juntos a la Catedral de Santiago. Para ello, nuestro equipo ten&iacute;a varios objetivos espec&iacute;ficos: preguntar, escuchar (escucha activa), conocer, dar la mano, abrazar, acompa&ntilde;ar y ayudar a todas las personas beneficiarias de la asociaci&oacute;n que nos acompa&ntilde;&oacute; en esta aventura: APANID. Al fin y al cabo, empatizar con los dem&aacute;s y estar abiertos a conocer la diversidad; estar preparadas para abrazar la diferencia.
    </p><p class="article-text">
        Tras el camino recorrido (proceso), pudimos vivir la llegada, nuestro objetivo final. Un objetivo que alcanzamos porque tuvimos clara la meta: llegar juntos. Y lo conseguimos gracias a que en todo momento fuimos un equipo y sab&iacute;amos que no nos pod&iacute;amos separar.
    </p><p class="article-text">
        Si esto lo trasladamos al campo de la pol&iacute;tica, cuando en los discursos y en la arena nos enfrentan, hay un objetivo: crear sociedades hostiles donde el d&iacute;a a d&iacute;a se convierta en una lucha. Una guerra. As&iacute; dejamos de compartir, dejamos de darnos la mano, dejamos de darnos apoyo, dejamos de abrazarnos y ayudarnos. Abandonamos la red que nos soporta. Esa red social que es esencial para que podamos crecer como personas y, sobre todo, como comunidad. 
    </p><h3 class="article-text">Lecciones de vida</h3><p class="article-text">
        Dicha experiencia son lecciones de vida que se quedar&aacute;n plasmadas en nuestra retina para siempre. Una lecci&oacute;n que nos ense&ntilde;a c&oacute;mo podr&iacute;a ser nuestro mundo si todos mir&aacute;semos con ojos puros, transparentes, sinceros e inocentes. Donde todos vi&eacute;semos la vida sin maldad, sin pensar que lo nuestro y lo que nos pasa es m&aacute;s importante que lo que pasa a los dem&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as han sido de reflexi&oacute;n, de observaci&oacute;n. Esta experiencia me ha ense&ntilde;ado que en la vida hay que centrarse en las peque&ntilde;as cosas y, sobre todo, agradecer y valorar que podemos compartir esa vida con los dem&aacute;s. Tambi&eacute;n me han servido para dejar unas cuantas piedras en el camino y seguir vaciando mi propia mochila vital. 
    </p><p class="article-text">
        Es primordial que cada vez que usamos nuestro derecho al voto lo hagamos pensando no solamente en nosotros mismos y los nuestros, si no ver m&aacute;s all&aacute; y hacerlo tambi&eacute;n por los dem&aacute;s. Porque el progreso vendr&aacute; cuando entendamos que todas las personas tenemos derecho a una vida digna.
    </p><h3 class="article-text">Ponernos en el lugar del otro</h3><p class="article-text">
        Para caminar juntos, de la mano, debemos escucharnos, entendernos y ponernos en el lugar del otro. Dejar de hacernos los m&aacute;rtires y ver que hay otras personas que est&aacute;n en situaciones muy diversas, m&aacute;s dif&iacute;ciles que la nuestra. Y no hay que quitar importancia a la irrupci&oacute;n de partidos radicales y de tinte populista que nos quieren hacer ver que son m&aacute;s las diferencias que tenemos a aquellas que suman y nos unen.&nbsp;Sin embargo, si dejamos a un lado nuestro &ldquo;yo&rdquo;, podremos ver que compartimos m&aacute;s de lo que creemos y pensamos. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque, a veces, el tumulto, esa masa &ldquo;ciega&rdquo;, hace que veamos todo de manera distinta, oscura, es necesario salirse de vez en cuando de ese alboroto que nos empa&ntilde;a nuestro d&iacute;a para comprobar que otro mundo es posible. Uno donde todas las personas podamos ser libres e iguales, indistintamente de otras variables.
    </p><p class="article-text">
        Como dec&iacute;a el gran Antonio Machado, &ldquo;caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace el camino, y al volver la vista atr&aacute;s se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En las elecciones europeas no volvamos a pisar la senda que ya recorrimos una vez y que nos puso entre las cuerdas a toda la humanidad. No volvamos a cometer los mismos errores dej&aacute;ndonos llevar por nuestro propio &ldquo;yo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Abrazad la diferencia, aunque os d&eacute; miedo y paralice, ya que si utilizamos el amor como ant&iacute;doto podremos caminar juntos hacia el futuro. Un futuro m&aacute;s humano y justo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisabet Ruano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/buen-camino-companeros-companeras_132_11320640.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Apr 2024 17:59:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Buen camino, compañeros y compañeras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Camino de Santiago,Sociología,Elecciones,Sociedad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[20 años del 11M]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/20-anos-11m_132_10997537.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9546a9f3-e179-4c81-9636-2a8b7562e3f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="20 años del 11M"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Una masa incesante de personas nos desplazamos al centro para gritar por los que ya no tenían voz. Para pedir, desde la indignación y la tristeza, que el terrorismo se acabara"</p></div><p class="article-text">
        Como cada 11 de marzo, echo la vista atr&aacute;s. Este a&ntilde;o se cumplen 20 a&ntilde;os de los atentados de Atocha y sigo record&aacute;ndolo como si fuese ayer. 
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a 18 a&ntilde;os y estaba acabando bachillerato. Ese d&iacute;a, a las dos clases de artes del instituto nos tocaba excursi&oacute;n, &iacute;bamos a Cuenca. Visitar&iacute;amos el museo de arte abstracto, dentro de las Casas Colgadas, y ver&iacute;amos el interior de la Catedral; tambi&eacute;n disfrutar&iacute;amos de las vistas del puente de San Pablo y la panor&aacute;mica desde lo alto de las murallas musulmanas.
    </p><p class="article-text">
        Para los estudiantes que ten&iacute;amos pensado dedicarnos a esos menesteres, era visita casi obligada. Ciudad considerada patrimonio de la humanidad desde 1996, su arquitectura g&oacute;tica de la catedral se entremezcla con las calles empedradas, pasadizos y casas colgantes que la rodean, transport&aacute;ndonos a un mundo imaginario sacado de una novela medieval.
    </p><p class="article-text">
        La salida en autob&uacute;s iba a ser temprana. Sobre las 8:30 estaba previsto que parti&eacute;semos, pero algo sucedi&oacute; que nos retras&oacute; cerca de 2 horas. Nos comunicaron que la carretera de Valencia estaba colapsada y ten&iacute;amos que esperar. Las llamadas con nuestras familias se cruzaron antes de la salida. Dec&iacute;an que se hab&iacute;a producido un atentado de ETA. En Atocha hab&iacute;an estallado varias bombas y hab&iacute;a miles de heridos. Nos trasmitieron confusi&oacute;n. Nosotros, con ganas de &ldquo;comernos el mundo&rdquo; y de disfrutar, continuamos como si no hubiese pasado nada, ignorando la gravedad de lo sucedido. Y es que, en esos tiempos, no est&aacute;bamos conectados al m&oacute;vil <em>full time; n</em>o hab&iacute;a redes sociales, tampoco &ldquo;datos&rdquo; y, por tanto, internet.
    </p><p class="article-text">
        El 11M nuestra clase tuvo la oportunidad de pasar el d&iacute;a all&iacute;, en Cuenca.
    </p><p class="article-text">
        El 12M, como tanta ciudadan&iacute;a, nos dirigimos a la manifestaci&oacute;n masiva que hubo en Madrid. Una masa incesante de personas nos desplazamos al centro para gritar por los que ya no ten&iacute;an voz. Para pedir, desde la indignaci&oacute;n y la tristeza, que el terrorismo se acabara. Me acuerdo que nos tuvimos que bajar en otra parada de metro porque estaba todo lleno de gente. Recuerdo la emoci&oacute;n que compartimos en esos instantes; tuvimos &ldquo;el coraz&oacute;n en un pu&ntilde;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El 14M fuimos a votar. La ciudadan&iacute;a habl&oacute; en las urnas y cambi&oacute; el rumbo de nuestro pa&iacute;s. Un cambio trascendental que ninguna encuesta anterior se esperaba. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras los atentados, cada vez que me montaba en un tren, aun no estando ah&iacute; aquel fat&iacute;dico d&iacute;a, miraba en los vagones que me sub&iacute;a por si hab&iacute;a una mochila o maleta extra&ntilde;a. Tem&iacute;a que me fuese a pasar lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        La primera vez que visit&eacute; Atocha, recuerdo las luces que se desprend&iacute;an de las constantes velas, flores de colores vivos, mensajes en las columnas exteriores de la estaci&oacute;n, palabras de apoyo, de frustraci&oacute;n. Hab&iacute;a fotos de las personas que hab&iacute;an sido asesinadas. Atocha se hab&iacute;a convertido en un santuario para toda la ciudadan&iacute;a. Atocha se hab&iacute;a convertido en un lugar de rezo por las 191 personas fallecidas y las miles de v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        Tras 20 a&ntilde;os, esas im&aacute;genes siguen estando grabadas a fuego en mi memoria. Esa memoria tan necesaria para recordar la historia. Historia de todos y todas. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;, en ese momento, como algunos del comienzo del siglo XXI, me marcaron para siempre y fueron los que de alguna manera me encaminaron a lo que quise hacer despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;, ese recuerdo que tengo tan vivo cada 11M, fue el que me ha hecho que me plantee una y otra vez la raz&oacute;n del terrorismo. Si es que este tiene alguna raz&oacute;n de ser.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;, ese recuerdo haga que me pregunte por qu&eacute; de la injusticia, de la pobreza o de la desigualdad social que lleva a las personas a matar y a matarse.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;, ese recuerdo fue la chispa para que muchos de nuestra generaci&oacute;n sali&eacute;semos a gritar el no a las guerras. A ninguna guerra. 
    </p><p class="article-text">
        Esos atentados cambiaron la historia de las vidas de los que viajaban en los distintos vagones, quiz&aacute;, tambi&eacute;n, la vida de las nuestras. 
    </p><p class="article-text">
        Han pasado 20 a&ntilde;os y ese d&iacute;a sigue estando presente. Muy presente. 
    </p><p class="article-text">
        En memoria de los que ya no est&aacute;n y de los supervivientes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisabet Ruano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/20-anos-11m_132_10997537.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Mar 2024 08:23:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[20 años del 11M]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[11M,Castilla-La Mancha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El poder de las palabras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/palabras_132_10926356.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03f316f6-307b-46aa-8ae7-5a2eff017f05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El poder de las palabras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Desde que sonara ‘Zorra’ en el Benidorm Fest, no he podido dejar de bailarla. Su impacto es crucial porque en pocas frases se desprende un significado muy potente"</p></div><p class="article-text">
        Las zorras se han puesto de moda.&nbsp;La RAE las define como &ldquo;mam&iacute;fero c&aacute;nido de menos de un metro de longitud, incluida la cola, de hocico alargado y orejas empinadas, pelaje de color pardo rojizo y muy espeso, especialmente en la cola, de punta blanca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si alguna vez hab&eacute;is paseado por el monte, es posible que os hay&aacute;is cruzado con alguna. Nosotras, el verano pasado, tuvimos la suerte de ver una mientras d&aacute;bamos una vuelta por la monta&ntilde;a. Justo cuando nos oy&oacute;, sali&oacute; corriendo y desapareci&oacute; entre los pinos.
    </p><p class="article-text">
        Pero hoy no ven&iacute;a hablar de las zorras como animal. Hoy ven&iacute;a hablar de las mujeres zorras. O eso es lo que nos traslada la RAE en otra acepci&oacute;n despectiva sobre la zorra: prostituta, meretriz, puta, furcia, ramera, fulana, pelandusca.
    </p><p class="article-text">
        Desde que sonara &lsquo;Zorra&rsquo; en el Benidorm Fest, no he podido dejar de bailarla. Su impacto es crucial porque en pocas frases se desprende un significado muy potente. Liberador.
    </p><p class="article-text">
        En mayo nos llevar&aacute; a Suecia y se escuchar&aacute; en toda Europa. Y aunque algunos la canci&oacute;n les parezcan un improperio y una groser&iacute;a, el lenguaje tiene gran poder y eso es lo que llega a trasmitir.
    </p><h3 class="article-text">El lenguaje como &ldquo;artefacto&rdquo;&nbsp;</h3><p class="article-text">
        En el campo de la pol&iacute;tica es muy importante el significado y la interpretaci&oacute;n del lenguaje. El discurso est&aacute; estudiado milim&eacute;tricamente, ya que se utiliza como herramienta en las campa&ntilde;as, tanto fuera como dentro de los m&iacute;tines. Pero no solamente en la pol&iacute;tica tiene valor, en la vida diaria lo utilizamos como parte de nosotros a trav&eacute;s de la comunicaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El lenguaje nos esculpe y nos talla, nos construye como personas y traza una frontera normativa. Es decir, establece lo que se considera normal, lo que est&aacute; bien de lo que est&aacute; mal. Esto es, va m&aacute;s all&aacute; y se mezcla con la &eacute;tica y la moral. Nos envuelve y describe lo que somos, o lo que queremos ser. El significado de las palabras construye nuestro pensamiento y seg&uacute;n las mismas establecemos unos marcos ideol&oacute;gicos. Nuestras ideas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, las palabras y, por ende, el lenguaje, est&aacute;n enmarcados en una cultura, sociedad y &eacute;poca. De ah&iacute; que, si alguna persona osa a salirse de ese marco que establecen las palabras, el enfrentamiento con la sociedad est&aacute; servido. Y en el caso de la mitad de la poblaci&oacute;n, es doblemente castigado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El hombre tiene un significado en nuestro ideario, la mujer otro distinto. Ese ideal de unos y otras, se ha ido hilando a lo largo del tiempo y hoy sigue estando presente. Muy presente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres, a lo largo de nuestra vida, vivimos situaciones en las que se nos pone en cuesti&oacute;n y es muy com&uacute;n que se nos llame: &ldquo;zorras&rdquo;, &ldquo;perras&rdquo;, &ldquo;lagartas&rdquo; o &ldquo;v&iacute;boras&rdquo;. Siempre de manera despectiva. Siempre como un insulto. Ese lenguaje se utiliza para etiquetar lo que se sale de lo normal y, sobre todo, representa la creencia de lo que deber&iacute;a o no deber&iacute;amos ser.&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Somos zorras día sí y día también. Algo que no pasa en el caso de los hombres. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Somos zorras por nacimiento. Somos zorras por vivir con libertad la sexualidad. Somos zorras por salir con nuestras amistades y poder divertirnos sin nadie a nuestro lado. Somos zorras si avanzamos profesionalmente. Somos zorras d&iacute;a s&iacute; y d&iacute;a tambi&eacute;n. Algo que no pasa en el caso de los hombres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque a ellos nunca se les cuestionar&aacute; si han estado con muchas o pocas mujeres. Ser&aacute;n &ldquo;solteros de oro&rdquo; si deciden no emparejarse.&nbsp;Y no pasar&aacute; nada si no quieren tener hijos. Nunca tendr&aacute;n que dar explicaciones si deciden optar por su carrera profesional dejando a un lado a su familia. Tampoco habr&aacute; peros si no cuidan de la estirpe, menos a&uacute;n si quieren seguir manteniendo su grupo de amistades y salir. Mientras, las mujeres, tenemos que pedir permiso hasta para ir al ba&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Alguna vez se han preguntado por qu&eacute; a las mujeres se nos llama &ldquo;zorras&rdquo; y a los hombres no en situaciones semejantes? &iquest;Por qu&eacute; las mujeres somos &ldquo;putas&rdquo; &ldquo;lobas&rdquo; o &ldquo;perras&rdquo;?
    </p><p class="article-text">
        En la sociedad existe ese gran poder del lenguaje. Ese que etiqueta, clasifica, determina y nos atraviesa. Ese que decide, seg&uacute;n el significado que tenga, lo que est&aacute; bien visto de lo que no.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n seguimos dando por sentado que las mujeres y los hombres somos distintos, y por ende ciertas necesidades est&aacute;n bien vistas en un sexo, pero no en el otro. Ah&iacute; es cuando entra la pol&iacute;tica en juego.&nbsp;El propio Estado a trav&eacute;s de la construcci&oacute;n de las normas, rige ciertas situaciones vitales. Rige nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. No hace tanto tiempo que las leyes castigaban a las mujeres ad&uacute;lteras, pero no a los hombres.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">El lenguaje se puede transformar</h3><p class="article-text">
        Lo mejor de todo y m&aacute;s importante es que el lenguaje muta, se reforma y se puede dar la vuelta. Es decir, apropiarse de las palabras con una connotaci&oacute;n negativa y tomarlo como &ldquo;arma&rdquo; contra el propio sistema y la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, el colectivo LGTBI se adue&ntilde;&oacute; de palabras como &ldquo;maric&oacute;n&rdquo; o &ldquo;marica&rdquo; que durante tiempo fueron un insulto y que a&uacute;n, en ciertos momentos, se utilizan para denigrar a aquellos hombres que no cumplen con el est&aacute;ndar masculino. Esa normatividad que ahoga tambi&eacute;n a ellos. Ya saben, los hombres no lloran.
    </p><p class="article-text">
        La canci&oacute;n no es poes&iacute;a, ninguna de Eurovisi&oacute;n lo es, pero si est&aacute; dando de qu&eacute; hablar, no solamente en Espa&ntilde;a, sino tambi&eacute;n cruzando fronteras, ser&aacute; por algo. No sabemos si quieren lanzar un mensaje feminista, pero han conseguido que algunas nos sintamos representadas. De ah&iacute; que tenga tanto poder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        He de deciros que me siento una &ldquo;zorra de postal&rdquo; porque a lo largo de mi vida he tenido que lidiar con circunstancias que, seguramente si hubiese nacido hombre, no habr&iacute;a vivido. Por ejemplo, que me pregunten en una entrevista de trabajo c&oacute;mo me voy a organizar con mi hija; si no tengo pareja, que me lancen &ldquo;se te va a pasar el arroz&rdquo;; he vivido momentos en los que, teniendo conocimiento sobre un tema, se me ha infravalorado o puesto en duda, me he sentido como una intrusa. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n he tenido que vivir amarrada a unas llaves cuando volv&iacute;a a casa por la noche; he tenido que aguantar roces en el metro, miradas lascivas, &ldquo;piropos&rdquo; no deseados. Un largo repertorio de machismo que no es momento para contar.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que tome como propia la canci&oacute;n y quiera &ldquo;gritar lo que siento a los cuatro vientos&rdquo; que s&iacute;, soy una &ldquo;zorra&rdquo; por sentirme libre. Porque a estas alturas de la pel&iacute;cula, no nos deber&iacute;a dar miedo ser lo que nosotras queramos, indistintamente de lo que la gente piense y quiera etiquetarnos a trav&eacute;s de ese lenguaje construido en sociedades mis&oacute;ginas. Y es que me siento m&aacute;s libre de lo que pudieron ser mi abuela y mi madre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me van a disculpar, pero estoy harta de tanta caverna. La inquisici&oacute;n es cosa del pasado, estamos en el siglo XXI y las v&iacute;rgenes se encuentran en los templos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisabet Ruano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/palabras_132_10926356.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Feb 2024 08:50:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El poder de las palabras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[BenidormFest,Benidorm Fest,Igualdad de género,mujeres,Música,Libertad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las dos Españas tan vivas como hace un siglo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/espanas-vivas-siglo_132_10724715.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ba35c21a-5de0-46e0-a542-0aa773860e72_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las dos Españas tan vivas como hace un siglo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Lo más peligroso de esto, son esos partidos que comparan dialogar con un golpe de Estado"</p><p class="subtitle">Panfletos contra Pedro Sánchez en las sedes del PSOE de Castilla-La Mancha: “No se respeta la democracia”
</p></div><p class="article-text">
        Antonio Machado ya trasladaba en su poema la idea de las dos Espa&ntilde;as enfrentadas. Tambi&eacute;n lo se&ntilde;alaba Ortega y Gasset en su an&aacute;lisis en la &lsquo;Espa&ntilde;a invertebrada&rsquo;. Y un siglo despu&eacute;s contin&uacute;a tan viva como cuando lo escribieron ambos.
    </p><p class="article-text">
        La investidura de Pedro S&aacute;nchez ha levantado ampollas. Ha supuesto que la sede del Partido Socialista est&eacute; plagada de manifestantes. Estos, ataviados de banderas nacionales, colean que la unidad de Espa&ntilde;a y la igualdad entre los espa&ntilde;oles est&aacute; en peligro. Y es que la Ley de Amnist&iacute;a ha sido un punto de inflexi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no soy experta en la materia, la Constituci&oacute;n tiene flexibilidad para algunos temas. Y m&aacute;s all&aacute; de la opini&oacute;n (acertada o no) de los que se han echado a la calle, queda el recurso de inconstitucionalidad. Por tanto, ser&aacute; el Tribunal Constitucional quien tendr&aacute; la &uacute;ltima palabra y qui&eacute;n nos podr&aacute; indicar si dicha Ley es constitucional o no.
    </p><p class="article-text">
        He de deciros que no me sorprenden los acontecimientos. Cada vez que se trata de dialogar con los partidos nacionalistas de territorios como Catalu&ntilde;a o Pa&iacute;s Vasco, se encuentran con una oposici&oacute;n de ciertos partidos. Quiz&aacute; quieren que vuelva a ser en blanco y negro. Aquella Espa&ntilde;a en la que se prohib&iacute;a hablar otras lenguas que no fuese el espa&ntilde;ol o donde se resarc&iacute;a el esp&iacute;ritu nacional por encima del propio individuo.&nbsp;Esa etapa oscura en la que retrocedimos m&aacute;s de 40 a&ntilde;os respecto a nuestros vecinos europeos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s peligroso de esto, son esos partidos que comparan dialogar con un golpe de Estado. El mismo que dio Antonio Tejero y sus compadres el 23 de febrero de 1981. O el que produjeron miembros del ej&eacute;rcito d&iacute;as despu&eacute;s de las elecciones de la Segunda Rep&uacute;blica, en julio de 1936. Esos partidos son los mismos que incendian las redes, que contaminan la opini&oacute;n y quienes nublan la vista de aquellos que no tienen inter&eacute;s o tiempo de echar la vista atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El Estado de Derecho que tanto se nombra en pol&iacute;tica y que estos d&iacute;as ha estado en boca todos, se puede modificar, cambiar y trasmutar cuando es necesario. Es decir, seg&uacute;n el tiempo en el que estemos, toma unos matices u otros. Se metamorfosea. La legislaci&oacute;n se ajusta a los tiempos, y la mayor&iacute;a de las veces va por detr&aacute;s de los cambios sociales. Es cierto que la Constituci&oacute;n es nuestra norma suprema en el ordenamiento jur&iacute;dico, pero eso no quita a que tenga que ser r&iacute;gida como una tabla. Con el tiempo deber&iacute;a poder ser modificada. Y es que ya se ha hecho en dos ocasiones: para cambiar el art&iacute;culo 135 respecto a la deuda p&uacute;blica y en 1992 para poder firmar el Tratado de Maastricht. Por tanto, es viable que se pueda seguir pidiendo mejoras u otras cuestiones que sean de inter&eacute;s para los ciudadanos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sin embargo, las banderas, ni nacionales ni autonómicas, no se pueden comer</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sin embargo, las banderas, ni nacionales ni auton&oacute;micas, no se pueden comer. No s&eacute; si ustedes me entienden. Y da igual un poco los colores que est&eacute;n en las fachadas. Porque nacer en un pa&iacute;s o regi&oacute;n es tan aleatorio como que te toque la loter&iacute;a. Cuesti&oacute;n de suerte. La misma suerte que tuvimos que, antes de la bandera rojigualda, tuvimos la tricolor. Y, quiz&aacute; hoy, si no hubiese existido ese golpe de Estado de 1936, ondear&iacute;a en nuestros balcones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo se puede ser investido sin mayor&iacute;as?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Llegando al consenso. Guste o no, eso es lo que toca en pol&iacute;tica. Ya que no es solamente un juego de ganar o perder, es necesario que haya alineaciones entre partidos. Sobre todo, cuando hay pluralidad y el bipartidismo desaparece y, en nuestro caso concreto, necesitamos una mayor&iacute;a parlamentaria para poder ser investido.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;A qu&eacute; precio ser&aacute;? No soy futur&oacute;loga y eso a&uacute;n no lo sabemos. Lo que s&iacute; conocemos es c&oacute;mo se ha gestionado la legislatura y cu&aacute;les son las medidas que se quieren seguir llevando a cabo.&nbsp;A algunos les podr&aacute; parecer mejor o peor, pero eso es la democracia: elegir entre diferentes opciones y aquella que puede gobernar, sigue adelante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para los que han estado en la calle Ferraz semanas atr&aacute;s, puede ser que les parezca m&aacute;s importante la unidad de Espa&ntilde;a que la educaci&oacute;n y sanidad p&uacute;blica. Y los que se encuentran vitoreando al dictador, siguen en esa Espa&ntilde;a de blanco y negro. Esa en la que solamente unos pocos ten&iacute;an ciertos derechos y libertades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Saben ustedes que, a golpe de tal&oacute;n, da igual qui&eacute;n gobierne. Pero para una gran mayor&iacute;a, el tal&oacute;n es lo que falta y solamente queda confiar en mejoras sociales y en la intervenci&oacute;n del Estado. Y para eso est&aacute; la pol&iacute;tica, y los partidos pol&iacute;ticos representan nuestras ideas y valores.
    </p><p class="article-text">
        Los que a&uacute;n confiamos en esa intervenci&oacute;n, seguimos demandando derechos sociales. Al fin y al cabo, igualdad sin distinci&oacute;n. La tan deseada justicia social. Porque sin igualdad de acceso a pilares primordiales como la educaci&oacute;n o la sanidad, da igual d&oacute;nde se est&eacute; y la bandera que se alce. Y si lo que pretenden es que todo acabe en el juego del mercado, y sea el dinero quien gobierne cuestiones esenciales como la propia vida, entonces se topar&aacute;n con aquellos que reclamamos lo p&uacute;blico como eje primordial para ejercer la ciudadan&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisabet Ruano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/espanas-vivas-siglo_132_10724715.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Nov 2023 13:14:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las dos Españas tan vivas como hace un siglo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[PSOE,Política,España,Castilla-La Mancha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Memoria democrática, esencial para los comunes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/memoria-democratica-esencial-comunes_1_10589433.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9834150-1ffd-499a-9936-ad7e2c8ca285_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2492y2020.jpg" width="1200" height="675" alt="Memoria democrática, esencial para los comunes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Algunas como yo, ese nacionalismo y patriotismo que se infunda en cada fiesta nacional lo vemos caduco"</p><p class="subtitle">OPINIÓN - Más que un beso robado: relaciones de poder a la luz del día
</p></div><p class="article-text">
        La historia, como se sabe, la cuentan los vencedores y no los vencidos. Y todo pa&iacute;s que ha superado hechos traum&aacute;ticos como guerras civiles o colonizaciones, intentan reescribir aquella historia que contaron una vez los que avasallaron con lo m&aacute;s preciado: las ra&iacute;ces y or&iacute;genes de uno.
    </p><p class="article-text">
        Y es que asoma un a&ntilde;o m&aacute;s el d&iacute;a de la raza. Hoy conocido como resistencia ind&iacute;gena o d&iacute;a de la diversidad cultural.
    </p><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as reflexiono y pienso mucho sobre qu&eacute; signific&oacute; ese cambio trascendental para varios pa&iacute;ses y sobre todo para sus gentes. C&oacute;mo pudo ser ese momento hist&oacute;rico, cuando, unos, los que llegaron sin ser invitados y por pura casualidad, antepusieron su raz&oacute;n frente a la de los aut&oacute;ctonos. Espa&ntilde;a era un Imperio en ese momento y se extendi&oacute; por la fuerza durante varios siglos.
    </p><p class="article-text">
        Para algunas como yo, ese nacionalismo y patriotismo que se infunda en cada fiesta nacional lo vemos caduco. Entendemos que estas conmemoraciones nos recuerdan tiempos remotos que esperamos queden exclusivamente en los libros de Historia, y sirvan para que sigamos hacia delante para no cometer los mismos errores del pasado. Pero viendo los acontecimientos que se van sucediendo, seguiremos erre que erre con la cantinela de los colores y las trompetas.
    </p><p class="article-text">
        La mejor de las series que han podido desprender nuestra historia m&aacute;s reciente, sin duda, es Cu&eacute;ntame. En ella podemos ver c&oacute;mo la dictadura marc&oacute; a varias generaciones y nos traslada, con la vida de los Alc&aacute;ntara, varios momentos hist&oacute;ricos que quedaron en la memoria de los que vivieron. Y que, para los vencidos, se qued&oacute; en un dolor constante y profundo hasta el d&iacute;a de hoy.
    </p><p class="article-text">
        Mi familia materna, como la familia Alc&aacute;ntara, proviene de Castilla la Mancha. Mis abuelos nacieron y vivieron en un pueblo de interior de la provincia de Cuenca: Arandilla del Arroyo, de la comarca de la Alcarria y cerca de la Serran&iacute;a. Es un lugar bello donde los haya, pero sin futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De origen humilde, mis abuelos no fueron mucho a la escuela. Desde muy peque&ntilde;os tuvieron que dedicarse al campo y a las tareas de la casa. Como tantas y tantas familias espa&ntilde;olas a principios del siglo XX viv&iacute;an con las tierras que trabajaban y los animales que ten&iacute;an. Mi madre tampoco pudo terminar la escuela. En la familia era m&aacute;s importante que los hijos ayudaran en las tareas del campo a que se formaran. Tras una guerra civil y una postguerra, era lo que tocaba y hab&iacute;a que apechugar.
    </p><p class="article-text">
        Como tantas mujeres nacidas en los a&ntilde;os 1950, mi madre abandon&oacute; el pueblo para tener un futuro mejor. Se fue a servir a Madrid a aquellas familias pudientes del barrio de la Guindalera y Salamanca.&nbsp;De interna como las mujeres migrantes hoy, trabajaba de sol a sol para ganarse unas pesetas. Tras mucho esfuerzo y sacrificio se pudo comprar un piso. Despu&eacute;s vendr&iacute;a un matrimonio e hijos. Y, por supuesto, seguir de lo suyo hasta su jubilaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mi madre, como tantas mujeres y hombres que vivieron el desprecio de los que ganaron, se ha sentido inferior a lo largo de toda la vida. Porque los vencidos fueron todos los espa&ntilde;oles de origen humilde que tuvieron que sufrir el clasismo en propias carnes y tuvieron que deslomarse para ganarse el pan. Levantando un pa&iacute;s a costa de sus sue&ntilde;os y libertad.
    </p><h3 class="article-text">Si mis abuelos levantaran la cabeza</h3><p class="article-text">
        Si ellos pudieran despertar no creer&iacute;an lo que hemos avanzado hoy. Los derechos conquistados y las oportunidades que es su momento ellos no tuvieron. Seguramente, con orgullo, podr&iacute;an ver c&oacute;mo sus descendientes escriben la memoria de lo que fueron.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es que, como saben, sin memoria, no hay futuro. Ya que para saber hacia d&oacute;nde vamos, tenemos que saber de d&oacute;nde venimos. Por tanto, amigos, si algo me han ense&ntilde;ado todos estos a&ntilde;os de indagaci&oacute;n es que las ra&iacute;ces son y ser&aacute;n siempre las mismas. Sin trampa ni cart&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, la memoria popular ha despertado, despu&eacute;s de un gran letargo y silencio. Esa historia que no aparece en los libros de texto y que es imprescindible para saber qui&eacute;nes somos.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, y en cada fiesta nacional, deber&iacute;amos pensar qu&eacute; significa la patria; qu&eacute; significa la naci&oacute;n. Nadie elige d&oacute;nde nace. Es un hecho que queda en manos del azar y no tenemos potestad para decidir sobre el mismo. Sin embargo, la libertad de actuar y pensar s&iacute;. Y, lo m&aacute;s importante, tener la libertad de decidir sobre nuestro destino.&nbsp;Porque aun sabiendo las barreras que tenemos por nuestra propia condici&oacute;n social, ninguna autoridad ni Estado deber&iacute;a elegir sobre su pueblo, algo que a mis abuelos y a tantas personas de nuestro pa&iacute;s les despojaron y robaron.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisabet Ruano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/memoria-democratica-esencial-comunes_1_10589433.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Oct 2023 10:25:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Memoria democrática, esencial para los comunes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[12 de octubre,Castilla-La Mancha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más que un beso robado: relaciones de poder a la luz del día]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/beso-robado-relaciones-luz-dia_132_10461354.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9a2881a-ad54-48b9-a110-4dee2b79ff64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más que un beso robado: relaciones de poder a la luz del día"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Es más que una acción machista que está fuera de lugar. Es un hecho que muestra cómo se nos ubica a las mujeres y los hombres dentro de la estructura social"</p></div><p class="article-text">
        Hemos visto a lo largo de estos d&iacute;as c&oacute;mo ha impactado la reacci&oacute;n del m&aacute;ximo representante de la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de F&uacute;tbol ante la proeza del equipo femenino. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/rubiales-llama-gilipollas-critican-falta-consentimiento-beso-jugadora-jennifer-hermoso_1_10455578.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un beso robado</a> que empa&ntilde;a la ocasi&oacute;n, pero sobre todo que vuelve a poner sobre la mesa c&oacute;mo el machismo est&aacute; instaurado en la sociedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como se suele decir, una imagen vale m&aacute;s que mil palabras y los hechos hablan por s&iacute; solos. Hoy con las gafas moradas puestas, analizamos los actos de manera m&aacute;s n&iacute;tida y ya no lo vemos tan borroso como lo hac&iacute;amos hace unos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hablamos de las mujeres como sujeto pol&iacute;tico, al igual que se ha hecho con los hombres a lo largo de los siglos, queremos decir que somos sujetos activos de la vida social. Es visibilizar nuestros triunfos y metas. Tambi&eacute;n es ponernos al mismo nivel de los hombres en cuesti&oacute;n de derechos, porque hasta el momento, seguimos estando en desigualdad frente a los mismos. No lo digo yo, lo dicen numerosos estudios e investigaciones. Y se palpa cada d&iacute;a por hechos como este.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de lo que supuso el acto del beso, entrev&eacute; c&oacute;mo las relaciones de poder siguen estando presentes. Porque aqu&iacute; hablar de consentimiento, por su ausencia en el contexto de este tipo, es desviar la atenci&oacute;n de lo esencial: el poder intr&iacute;nseco del personaje en cuesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La estructura social donde nos encuadramos nos marca y nos adaptamos a ella seg&uacute;n las circunstancias. Aunque las jerarqu&iacute;as parecen de otro siglo, las vivimos en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. Esas diferencias sociales las sufrimos y las interiorizamos, por tanto, nos acaba permeando en nuestro propio ser. Es decir, sabemos que nuestro jefe o jefa est&aacute; por encima de nosotros. Pero va m&aacute;s all&aacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las sociedades jerarquizadas vienen desde tiempos antiguos. En la Grecia Cl&aacute;sica se divid&iacute;an entre libres y esclavos; en la Edad Media se divid&iacute;an por estamentos y en la actualidad estamos divididos por clases sociales. Aunque con el constitucionalismo y el advenimiento de las democracias hemos avanzado en derechos, seguimos teniendo sociedades escalonadas donde se nos va situando nada m&aacute;s nacer.
    </p><p class="article-text">
        El entorno en el que nacemos y las relaciones sociales que tenemos son siempre entre iguales. Esto es, personas que pertenecen a nuestra misma clase social. Y es que no es lo mismo nacer y crecer en una familia de clase media-alta del barrio de Salamanca que crecer en una familia de clase media-baja de Villaverde o Vallecas. Las grandes ciudades como Madrid est&aacute;n jerarquizadas y divididas por clases. Y esas relaciones se extienden a lo largo de nuestra vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando una persona joven se enfrenta al primer empleo, no es lo mismo tener contactos en distintas empresas que no tenerlos. Al igual pasa a lo largo de la trayectoria profesional. Y esa red que nos acompa&ntilde;a es fundamental para poder alcanzar ciertas cotas de poder y, para ello, es imprescindible estar rodeada de personas que puedan facilitar ese acceso.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; ser&iacute;a el poder?</h3><p class="article-text">
        El poder seg&uacute;n los cl&aacute;sicos est&aacute; relacionado con el arte de la pol&iacute;tica. Ser&iacute;a la capacidad de gobernar con el consentimiento de los dem&aacute;s. En las sociedades actuales entendemos el poder como la autoridad leg&iacute;tima que se brinda dentro de los Estados. Pero dejando a un lado lo pol&iacute;tico, el poder es intr&iacute;nseco a los individuos y depende del rol que tenemos en la sociedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El poder que puede tener un jefe o una jefa, por las propias funciones que desempe&ntilde;a, va a suponer una adaptaci&oacute;n de nosotros frente al mismo y evidentemente no se va a actuar de la misma forma que si fuese nuestro compa&ntilde;ero o compa&ntilde;era. En ese caso es un poder extr&iacute;nseco.&nbsp;La capacidad de influir en el subordinado depende de c&oacute;mo interpretemos las jerarqu&iacute;as. Es decir, la capacidad de permitir ciertos actos ayuda por el entendimiento que tenemos del orden social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres al igual que los hombres, a trav&eacute;s de la educaci&oacute;n, interiorizamos ciertos comportamientos desde la infancia. En nuestro caso, las mujeres tenemos a lo largo de nuestra trayectoria vital roles diferenciados y desiguales que ocupan la parte baja de la estructura social y que est&aacute;n marcados por la jerarqu&iacute;a de los sexos. Mientras que entendemos que el hombre tiene poder por s&iacute; mismo, las mujeres tenemos que ganarnos ese poder. Y el poder que ejercen unos y otras no es igual; tampoco es visto de la misma forma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese es el acto de un beso robado. Para algunos nos chirr&iacute;a, para otros no. Por un lado, estamos los que entendemos que las relaciones de poder existen e influyen. Y, por otro lado, est&aacute;n los que enmarcan el acto por la euforia del momento y normalizan una situaci&oacute;n muy com&uacute;n en nuestra sociedad. &Eacute;l tiene un poder intr&iacute;nseco, e indistintamente del rol que desempe&ntilde;a por su profesi&oacute;n, puede hacer lo que le d&eacute; la gana y mostrarse como quiera. Ella no tiene poder para decidir si lo consiente o no porque en ese momento no tiene dicha capacidad. En ese caso, como en tantos otros, el hombre se muestra como sujeto activo y ella como sujeto pasivo. Algo as&iacute; como si fuese un objeto.
    </p><p class="article-text">
        En los <em>mass media</em> y en las redes sociales, fundamentales para la construcci&oacute;n de la cultura, nos llega una imagen de hombres y mujeres muy distinta. Esto nos impregna y hace que ciertos actos los veamos usuales, no conden&aacute;ndolos y normaliz&aacute;ndolos. Sin embargo, gracias a esas gafas moradas, estamos denunciando situaciones que ya no caben en la sociedad de hoy. Porque ese beso robado es m&aacute;s que una acci&oacute;n machista que est&aacute; fuera de lugar. Es un hecho que muestra c&oacute;mo se nos ubica a las mujeres y los hombres dentro de la estructura social. Est&aacute; cargado de simbolog&iacute;a, porque en tanto que las mujeres seguimos sin tener potestad, los hombres la tienen ganada por goleada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Luego dir&aacute;n que no es necesario el feminismo y educar en igualdad.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisabet Ruano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/beso-robado-relaciones-luz-dia_132_10461354.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Aug 2023 16:29:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más que un beso robado: relaciones de poder a la luz del día]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Luis Rubiales,Machismo,Violencia sexual,Fútbol Femenino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por mí y por todas mis compañeras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/companeras_132_10339849.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bc62ead3-4a31-468d-b1b1-f571a1a71238_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por mí y por todas mis compañeras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Como hija de la democracia, no asimilo los discursos que quieren presentar la política como una continua guerra, en donde nos trasladan un odio constante hacia lo diferente y se soslayan los principios de nuestra convivencia"</p></div><p class="article-text">
        Nos levantamos con adelanto electoral, present&aacute;ndose en pleno verano. Un sol abrasador en nuestra tierra y temperaturas por encima de los 40 grados. Nos cay&oacute; un jarro de agua fr&iacute;a tras el 28M. Ser&aacute; una desgracia en toda regla tener que ir a votar. Peor a&uacute;n tener que estar en la mesa. Pero para las que creemos que el voto es sagrado, iremos al colegio electoral como los feligreses van los domingos a misa. 
    </p><p class="article-text">
        Unas elecciones anticipadas que no esper&aacute;bamos. Los resultados fueron demoledores para el lado progresista y el mapa territorial se pint&oacute; de nuevos colores. Colores que representan un nuevo ciclo conservador. O eso parece. Y viendo los pactos que se han ido dilucidando en los distintos territorios, valdr&aacute; cualquier cosa para llegar al poder. Al final eso es lo que buscan los partidos. Sin embargo, &iquest;todo vale?
    </p><h3 class="article-text"><strong>Res P&uacute;blica y bien com&uacute;n para toda la ciudadan&iacute;a</strong></h3><p class="article-text">
        Si de algo nos han nutrido nuestros cl&aacute;sicos del pensamiento pol&iacute;tico es de conceptos esenciales que hoy nos trasladan a un mundo ideal donde tendr&iacute;amos como pilares la equidad y la justicia, siendo ejes vertebradores de sociedades avanzadas. Son valores que en democracia se traducen en cimientos para la convivencia y el desarrollo de todos los seres humanos en igualdad de condiciones. Se desarrollaron en numerosos textos y en ellos nos hemos reflejado.
    </p><p class="article-text">
        La res p&uacute;blica es aquella esfera contrar&iacute;a a la privada, donde se desarrolla la pol&iacute;tica y la vida en comunidad, estando sus or&iacute;genes en la &eacute;poca griega. Y tambi&eacute;n hace referencia al modelo de Estado que se erige bajo un presidente electo, contrario a la monarqu&iacute;a por nacimiento y herencia. Hoy no quisiera centrar este espacio en el modelo de Estado. Quiz&aacute; en otro momento. Y es que teniendo en cuenta los acontecimientos que hemos vivido, quer&iacute;a indagar en la esfera p&uacute;blica desde la concepci&oacute;n primera. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Por qu&eacute; es importante lo p&uacute;blico?</strong></h3><p class="article-text">
        Se ha visto que el Estado no consigue equilibrar del todo la balanza entre la ciudadan&iacute;a. Y la ideolog&iacute;a predominante en la sociedad y, por ende, a veces reflejo en las pol&iacute;ticas, est&aacute; muy lejos de alcanzar el bien com&uacute;n. Es decir, el inter&eacute;s general.
    </p><p class="article-text">
        Lo p&uacute;blico o esfera p&uacute;blica es donde se presenta la pol&iacute;tica y donde se deciden el tinte o color que tendr&aacute;n las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Son esas medidas que se generan por los distingos gobiernos para que toda la ciudadan&iacute;a tenga acceso a distintos servicios, tales como los colegios, carreteras u hospitales. Servicios para hacernos la vida m&aacute;s f&aacute;cil a todas, indistintamente de nuestro ADN.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a ese incremento de lo p&uacute;blico, el bienestar social se ha extendido a todas las clases y todas las personas tenemos la posibilidad de ir al m&eacute;dico, formarnos, o si nos quedamos en desempleo, tenemos una prestaci&oacute;n mientras buscamos otro trabajo. Ese cambio ha sido gracias a la inversi&oacute;n p&uacute;blica de todas y cada una de nosotras. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Y qu&eacute; pasa con el bien com&uacute;n?</strong></h3><p class="article-text">
        Un fin que debemos alcanzar para que una comunidad progrese. Se traducen en esas medidas concretas que se desarrollan a trav&eacute;s de las pol&iacute;ticas y que est&aacute;n encaminadas para que toda la ciudadan&iacute;a viva con dignidad y se tengan una serie de derechos, tales como la educaci&oacute;n o la sanidad, como se&ntilde;alaba antes.
    </p><p class="article-text">
        Es un principio primordial en toda democracia, heredado de cl&aacute;sicos como Plat&oacute;n y Arist&oacute;teles, tambi&eacute;n del propio cristianismo, y en la actualidad se traducen en esas pol&iacute;ticas para conseguir el inter&eacute;s o bienestar general de todas, sin distinci&oacute;n de ning&uacute;n tipo. Aqu&iacute; la sangre no importa.
    </p><p class="article-text">
        Para los que invocan al diablo para poder ganar terreno pol&iacute;tico, les pedir&iacute;a que echaran la mirada atr&aacute;s con perspectiva. La memoria hist&oacute;rica es necesaria si se quiere sociedades mejores, pr&oacute;speras y con futuro. Pero rememorar al pasado del Cid de forma simplista ser&aacute; un error que pagaremos todas. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que como hija de la democracia que soy, no asimilo los discursos que quieren presentar la pol&iacute;tica como una continua guerra, en donde nos trasladan un odio constante hacia lo diferente y se soslayan los principios de nuestra convivencia. 
    </p><p class="article-text">
        Hay un inter&eacute;s premeditado de invocar a un mundo imaginario de la &eacute;poca de Don Quijote. Quieren que veamos gigantes que encrudecen nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. Y, lo peor a&uacute;n, no resuelven los problemas reales de las personas: la vivienda, el trabajo o el precio ascendente de la cesta de la compra.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la arena política no debería haber partidos que rompen con las premisas de nuestra Constitución, no respetan los derechos humanos y cuyo discurso es violento</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los postulados ideol&oacute;gicos de cada partido, hay algo que no deber&iacute;a permitirse en democracia: pactar con el diablo. Y sabemos, no es nada nuevo, que la historia se repite una y otra vez. Pero en la arena pol&iacute;tica no deber&iacute;a haber partidos que rompen con las premisas de nuestra Constituci&oacute;n, no respetan los derechos humanos y su discurso es violento para todas aquellas personas que creen que no son las elegidas. 
    </p><p class="article-text">
        No nos vamos a enga&ntilde;ar, el auge del extremismo y el radicalismo nacionalista es una mezcla de incapacidades de las sociedades contempor&aacute;neas para hacer frente al globalismo y la desigualdad que ha tra&iacute;do el sistema econ&oacute;mico capitalista y que los gobiernos no han frenado por el poder que tienen las &eacute;lites econ&oacute;micas en la gobernanza del mundo. 
    </p><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida de derechos laborales, la despoblaci&oacute;n en zonas rurales o el abandono del sector primario es fruto del cambio de paradigma que hemos vivido en nuestro pa&iacute;s, como en el resto de los pa&iacute;ses del entorno, y no se ha podido parar por la competencia econ&oacute;mica internacional que tenemos. Es ese <em>dumping</em> social del que nadie habla. 
    </p><p class="article-text">
        Evocar a la Espa&ntilde;a de los Reyes Cat&oacute;licos o hablar del proteccionismo del empleo de otras &eacute;pocas es mezclar &ldquo;peras con manzanas&rdquo;, como dir&iacute;a Ana Botella. Es rememorar un pasado sin perspectiva hist&oacute;rica, obviando las transformaciones que ha habido a lo largo de todos estos siglos. Y menos mal. Porque todo no es tan malo como lo pintan los colonos patrios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisabet Ruano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/dialogando-con-la-sociedad-y-las-ciencias-politicas/companeras_132_10339849.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Jul 2023 17:45:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por mí y por todas mis compañeras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociología,Política,Democracia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Familias solas: una vez más se paraliza la esperanza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/familias-solas-vez-paraliza-esperanza_132_10339947.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dfc312e4-abf4-496c-ac61-c21723cc78fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Familias solas: una vez más se paraliza la esperanza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Tenemos que compaginar el trabajo con el cuidado y esto en muchos casos es inviable si no se tiene apoyo de familiares, amistades o profesionales destinados a ello, aquellas familias que pueden permitírselo"</p></div><p class="article-text">
        El adelanto electoral ha supuesto un cambio de 360 grados en la pol&iacute;tica de nuestro pa&iacute;s que evidentemente nos afectar&aacute; directamente a la ciudadan&iacute;a. El fin de la legislatura supone la paralizaci&oacute;n de todas aquellas leyes que estaban pendientes por aprobar y dar&aacute; por terminado un ciclo que marcar&aacute; seguramente la siguiente etapa.
    </p><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s, las familias nos quedamos solas ante el peligro. Desde hace unos meses, se ven&iacute;a anunciando que pronto la Ley de Familias iba a echar a andar. Una ley necesaria, aunque para algunos modelos de familia, insuficiente. Insuficiente por las desigualdades que se llevan sufriendo hist&oacute;ricamente en nuestro pa&iacute;s. Es el modelo de familia m&aacute;s castigado por los vaivenes de la econom&iacute;a, y la falta de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas enfocadas desde una perspectiva diversa, transversal, inclusiva y de g&eacute;nero las condena a la pobreza. Hablamos de las familias de un solo progenitor, o mejor dicho, progenitora, porque m&aacute;s del 80 por ciento de ese colectivo lo formamos mujeres como cabezas de la estructura familiar.
    </p><p class="article-text">
        Y es que las familias en nuestro pa&iacute;s somos variadas y variopintas. Est&aacute;n las familias tradicionales o nucleares, las numerosas o la monoparentales. En todas ellas hay un com&uacute;n denominador: habernos subido a un barco donde tenemos que esquivar distintas tormentas. Algunas veces, el barco se hunde y se cobra una desgracia. Casi siempre ese naufragio viene por la falta de visibilidad que tiene dicha instituci&oacute;n para el desarrollo de la ciudadan&iacute;a. No sabemos si por dejadez o porque a&uacute;n se considera que formar una familia es algo privado, como si esto no afectara a la esfera de lo p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Si decidimos tener hijos se ve como algo individualizado, una decisi&oacute;n personal que no tiene que ver con lo colectivo, con el conjunto de la sociedad. Y, adem&aacute;s, se responsabiliza a las familias para que asuman en solitario la crianza. Sin embargo, no se tiene en cuenta que los ni&ntilde;os que estamos criando hoy ser&aacute;n la ciudadan&iacute;a del ma&ntilde;ana. Ser&aacute; la sociedad del futuro.
    </p><p class="article-text">
        Hoy quer&iacute;a traer a este espacio un problema pol&iacute;tico no resuelto y un problema social. Pol&iacute;tico, porque no ha existido ning&uacute;n gobierno de la democracia que haya puesto el foco en desarrollar e implementar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas enfocadas a las familias para que puedan verse apoyadas en lo que se refiere a la crianza de los hijos desde el Estado. Y, social, porque nos dirigimos a una sociedad envejecida, la cual no tendr&aacute; futuro. Es m&aacute;s, la falta de un pilar en nuestro Estado del bienestar que sostenga los cuidados de los ancianos ser&aacute; un b&uacute;meran que tarde o temprano nos golpear&aacute;. Si es que no lo ha hecho ya.Y si tenemos en cuenta la longevidad, es evidente que los cuidados ser&aacute;n extensivos.
    </p><p class="article-text">
        El modelo de familia en nuestro pa&iacute;s ha cambiado desde la transici&oacute;n. M&aacute;s aun en los &uacute;ltimos tiempos. Hemos pasado de ser un pa&iacute;s con altas tasas de natalidad, en los a&ntilde;os 1970, cuando las espa&ntilde;olas ten&iacute;an una media de tres hijos, a ser el pa&iacute;s de la Uni&oacute;n Europea con la menor tasa de nacimientos, a una media de 1,3 hijos por mujer. Parece una broma porque no llegamos ni a los dos hijos, pero es una realidad que muestra un cambio social trascendental que nos afectar&aacute; como pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Parece que eso de formar una familia ya no se lleva, pero evidentemente detr&aacute;s hay razones coyunturales que hace que este mundo al que nos encaminamos parezca sacado de una obra <em>orwelliana</em>. Es mejor tener perros y gatos porque se cuidan solos.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; nos est&aacute; pasando para que no tengamos hijos?</strong></h3><p class="article-text">
        Seguramente si nuestros antepasados levantaran la mirada, nos dir&iacute;an que nos hemos acomodado. Nos lo pensamos mucho y cuando ya hemos tomado la decisi&oacute;n, es tarde en algunos casos. Esto se debe a m&uacute;ltiples razones. Aterricemos en algunas de ellas. 
    </p><p class="article-text">
        Primero, porque las mujeres nos hemos incorporado al mercado de trabajo y no estamos dispuestas a responsabilizarnos en solitario de la crianza. Los poderes p&uacute;blicos, las empresas y las comunidades en su conjunto tienen que entender que es una cuesti&oacute;n que nos concierne a todos, a los que tenemos hijos como a los que no. Y, en segundo lugar, se ha a&ntilde;adido un escenario de incertidumbre constante tras las diversas crisis econ&oacute;micas que hemos venido sufriendo desde hace ya alg&uacute;n tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Cuidar a un hijo es un esfuerzo sustancial para las familias. Como dice un proverbio africano: &ldquo;Para cuidar de un ni&ntilde;o hace falta una tribu entera&rdquo;. Y, en la sociedad de hoy, las tribus se han esfumado. El individualismo se ha instaurado en nuestras vidas y nos hemos encaminado a que cada cual se saque las casta&ntilde;as del fuego como mejor pueda. Adem&aacute;s, supone un tiempo personal que no se puede dedicar a otros quehaceres. No quiere decir que no lo fuera antes, pero hemos cambiado. Tenemos que compaginar el trabajo con el cuidado y esto en muchos casos es inviable si no se tiene apoyo de familiares, amistades o profesionales destinados a ello (aquellas familias que pueden permit&iacute;rselo). 
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, el cambio de una sociedad a otra ha influido para que las mujeres le demos varias vueltas antes de tomar una decisi&oacute;n tan importante que cambiar&aacute; nuestras vidas. En muchos casos sabemos que ser&aacute; una papeleta con destino a la precariedad laboral, a reducciones de jornada o a enfocarnos directamente a la crianza. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Cambios sin vuelta atr&aacute;s</strong></h3><p class="article-text">
        Los cambios que estamos viviendo son un proceso que emerge desde hace unas d&eacute;cadas. El modelo de familia que se nos establece sigue estando alineado con un modelo tradicional, taly  como cuando empezara el ideal burgu&eacute;s de familia con la Revoluci&oacute;n Industrial. Es cierto que si comparamos las anteriores generaciones con las nuestras no tienen mucho que ver, pero los datos no siguen refutando que hay una asimetr&iacute;a: las mujeres-madres sostienen el cuidado dentro de las familias y los hombres-padres dedican m&aacute;s tiempo al trabajo remunerado. Esa asimetr&iacute;a no solo se debe al reparto desigual de las tareas dentro del &aacute;mbito dom&eacute;stico sino tambi&eacute;n al desarrollo de los distintos modelos de bienestar que hay en los estados de nuestro entorno, entre ellos Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El propio Estado desarrolla e implementa una determinada pol&iacute;tica y en el caso que tratamos, est&aacute; influenciada por el ideal de familia tradicional. Un tinte ideol&oacute;gico que marca el presente y futuro, ya sea por la no intervenci&oacute;n pol&iacute;tica o por mecanismos que refutan una idea. Ejemplo en nuestro caso es el IRPF donde las familias biparentales con hijos se pueden desgravar m&aacute;s que las monoparentales en iguales circunstancias o las pol&iacute;ticas de conciliaci&oacute;n de principios del siglo XX donde se instaba a las madres, pero no la de los padres, al cuidado de los hijos. Ahora, saben ustedes, recogemos los &ldquo;frutos&rdquo; de dichas pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n algunos autores especializados en la materia, como Esping Andersen, los modelos del bienestar que surgen en el siglo XX definen el desarrollo e implementaci&oacute;n de diversas pol&iacute;ticas respecto al bienestar. Es decir, el influjo que hay de desplegar de manera privada o p&uacute;blica el cuidado. &iquest;A qu&eacute; se refiere esto? A lo modelos de estado del bienestar que se crean y desarrollan en Europa, donde hay una serie de relaciones entre la mercantilizaci&oacute;n, la pol&iacute;tica p&uacute;blica y las familias. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Diferentes modelos de bienestar que nos marcan el ma&ntilde;ana</strong></h3><p class="article-text">
        Mientras que el modelo liberal privatiza los servicios del cuidado; en contra, el socialdem&oacute;crata, extiende un modelo p&uacute;blico y universal para que la ciudadan&iacute;a tenga acceso a dichos servicios. Ejemplos de pa&iacute;ses en uno y otro extremo podr&iacute;an ser Gran Breta&ntilde;a versus Dinamarca. Otros modelos de pa&iacute;ses de tinte conservador e h&iacute;brido son los que combinan una parte p&uacute;blica y privada. Este ser&iacute;a el caso de Alemania.
    </p><p class="article-text">
        En nuestro caso, estamos inmersos en un modelo que se conoce como familista o familiarista. Es un modelo de bienestar que se sostiene, como su nombre indica, gracias al apoyo de las familias, m&aacute;s concretamente de las mujeres-madres. Podr&iacute;amos decir que gracias tambi&eacute;n a las abuelas. Seg&uacute;n este modelo, los primeros a&ntilde;os de vida se entiende que deber&aacute;n pasarlos con la familia de origen, y es as&iacute; como la red de cuidado casi es inexistente en nuestro pa&iacute;s. Y si bajamos a nuestra tierra, hay una gran disparidad dentro del mundo rural, porque no es lo mismo el despliegue de servicios en una ciudad que en un pueblo. 
    </p><p class="article-text">
        Nuestros vecinos del sur, como Italia o Grecia, comparten modelo con nosotros. Somos muy de apoyarnos en nuestro c&iacute;rculo m&aacute;s cercano, aunque no sabemos si por devoci&oacute;n o por obligaci&oacute;n, pero tendemos a tener mayor relaci&oacute;n con la familia de origen. Y en comparativa con otros pa&iacute;ses, es uno de los pilares para sortear los distintos ciclos econ&oacute;micos y se presenta como uno de los cimientos primordiales en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. Como ejemplo hemos podido ver que gracias a las pensiones de nuestros mayores muchas familias en nuestro pa&iacute;s han seguido adelante en las distintas crisis.
    </p><p class="article-text">
        Es as&iacute; como, dadas las circunstancias, la mezcla de un mercado laboral precarizado, la falta de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, el cambio de papel de las mujeres dentro de la sociedad, as&iacute; como la falta de concienciaci&oacute;n en las empresas respecto al cuidado, por nombrar algunos, ha desembocado en que formar una familia est&eacute; en peligro de extinci&oacute;n. Ese nulo apoyo e inversi&oacute;n ha sido el acicate para que la media de hijos en nuestro pa&iacute;s haya bajado de manera dr&aacute;stica.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora que vuelven las promesas electorales, es momento de poner la lupa en los distintos programas y comprobar si tienen en cuenta a las familias. Eso s&iacute;, a todas las familias, porque como ya hemos visto, y no vayamos a confundirnos, en Espa&ntilde;a, insisto, somos m&uacute;ltiples y diversas. No olvidemos que la igualdad de oportunidades se construye desde la diferencia, ya que no somos semejantes, sino que debemos tener los mismos derechos y oportunidades. Es as&iacute; como en esos programas tenemos que ver a qui&eacute;nes quieren que nos parezcamos. Si a Gran Breta&ntilde;a con un modelo privado; a Alemania con un modelo h&iacute;brido o Dinamarca con un modelo p&uacute;blico. Es ahora el momento de analizar qu&eacute; color quieren dar a las medidas para hacer frente a los problemas que tenemos que solventar las familias en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. Todas y cada una de las familias de nuestro pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sinceramente, he de decirles que en mi caso tengo claro el color que quiero para los siguientes cuatro a&ntilde;os. Quiero aquellos que hagan la vida m&aacute;s sencilla a la gran mayor&iacute;a de la gente. Quiero aquellos que invierten recursos para aumentar las plazas en las escuelas p&uacute;blicas, ampl&iacute;an becas, ayudas al estudio y apuestan por nuevos permisos del cuidado, comprometiendo a los hombres tambi&eacute;n. Quiero a aquellos que tienen en el centro los derechos de la infancia. Quiero a aquellos que promueven tener hijos, tambi&eacute;n a los que premian a empresas referentes en conciliaci&oacute;n. Quiero a aquel partido que nos tenga en cuenta y no tenga remoras en nuestro estado civil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se&ntilde;or&iacute;as, vayan haciendo sus deberes porque tienen tarea por delante. Les guste o noestamos en el siglo XXI y las mujeres hemos dado un paso al frente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisabet Ruano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/familias-solas-vez-paraliza-esperanza_132_10339947.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Jun 2023 10:00:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Familias solas: una vez más se paraliza la esperanza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[familias,Sociología,Servicios públicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antes de votar el 28M]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/votar-28m_132_10230984.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5f8497a-043e-4c21-9615-040c14bdede0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Antes de votar el 28M"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Cada partido nos pone en bandeja lo que queremos oír según nuestros valores y creencias. Sin embargo, los programas electorales y la legislatura en cuestión son el contrato entre los partidos y nosotros, y es lo que debemos tener en cuenta. Y lo más importante, comparar"</p></div><p class="article-text">
        Hace m&aacute;s de 10 a&ntilde;os nuestro pa&iacute;s vivi&oacute; un movimiento que pasar&iacute;a a la historia: el 15M. Se instal&oacute; en la Puerta del Sol y se extendi&oacute; a todo el territorio, incluido el paso de frontera. Surgi&oacute; de la ciudadan&iacute;a y puso en entredicho el sistema en el que vivimos. Tanto a nivel pol&iacute;tico, por la falta de representaci&oacute;n real, como a nivel econ&oacute;mico, por las fallas que una y otra vez nos demuestran las crisis que venimos sufriendo y el futuro incierto al que nos encaminamos.
    </p><p class="article-text">
        Las calles se llenaron de gente demandando una democracia que verdaderamente fuera reflejo de la sociedad y no de los poderes y &eacute;lites econ&oacute;micas. Se ped&iacute;a una participaci&oacute;n real en los asuntos que nos conciernen a todos. En las plazas y los barrios se pod&iacute;an ver asambleas vecinales. Se hac&iacute;a uso del debate algo as&iacute; como nos lo representan nuestros ancestros griegos en la Atenas Cl&aacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Ven&iacute;amos de otra crisis econ&oacute;mica que se reflej&oacute; en la arena pol&iacute;tica. La ciudadan&iacute;a estaba harta. Otra vez se empobrec&iacute;an los de siempre; otra vez se perd&iacute;an derechos conquistados; otra vez d&aacute;bamos pasos para atr&aacute;s; otra vez se implementaban pol&iacute;ticas restrictivas para los de abajo, se inyectaba dinero p&uacute;blico (nuestro) para rescatar bancos y los que &eacute;ramos j&oacute;venes en ese momento, ve&iacute;amos como nuestro futuro se ve&iacute;a truncado una vez m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En ese momento, toda la ciudadan&iacute;a tuvo que hacer un esfuerzo mientras otros se enriquec&iacute;an. Era el comunismo de p&eacute;rdidas.Cuando la econom&iacute;a se va a pique y no hay mano invisible que valga, el Estado, es decir todos nosotros, sufragamos que esas empresas y bancos salgan a flote. &iquest;A qu&eacute; precio? Bueno, saben las cuentas de resultados: unos ganan y otros pierden. M&aacute;s desigualdad entre clases sociales y las ganancias de las empresas se quedan en manos de unos pocos. En los de siempre.
    </p><p class="article-text">
        Y de ese movimiento surgi&oacute; un partido. Un partido que vino para cambiar, como dec&iacute;an ellos, el tablero pol&iacute;tico. Eran los &ldquo;radicales&rdquo; y &ldquo;antisistema&rdquo;. Era la &ldquo;ultraizquierda&rdquo;. Sin embargo, fueron los que nos hicieron despertar del letargo a muchos de nosotros. Despu&eacute;s ese sue&ntilde;o dur&oacute; poco. Quisieron &ldquo;asaltar&rdquo; los cielos y se quedaron en el intento de hacerlo, pero s&iacute; que ayud&oacute; a entender los juegos de poder que nosotros no podemos manejar, pese a creer que vivimos en democracia.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; pas&oacute; para que cambiara el contexto pol&iacute;tico?</strong></h3><p class="article-text">
        Para que se den movimientos sociales, como fue el 15M, se tienen que dar situaciones especiales. Es decir, generalmente nacen en un momento determinado de la historia cuando se &ldquo;alinean los astros&rdquo;. Por ejemplo, pueden surgir por la falta de credibilidad de las propias instituciones del Estado o de situaciones econ&oacute;micas como la que se vivi&oacute; tras la crisis de 2007 y los recortes siguientes.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los movimientos sociales son puntuales en el tiempo y no duran de manera indefinida. Primero, porque la sociedad no podemos sostener la queja constante dado que es inviable por c&oacute;mo se ha estructurado la vida. Y, segundo, porque el propio Estado genera mecanismos de desmovilizaci&oacute;n para que se encaucen por otras v&iacute;as, entre ellas las urnas.
    </p><p class="article-text">
        La participaci&oacute;n en partidos pol&iacute;ticos es la v&iacute;a que nos hemos establecido para encaminar nuestras vidas y es primordial entender que tenemos una gran responsabilidad, tanto si queremos ser part&iacute;cipes activos de la vida pol&iacute;tica como si solamente queremos seguirla desde la retaguardia.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica, nos guste o no, impregna todo, desde que nacemos hasta que morimos. Y es fundamental entender que nosotros podemos hacerla viva a trav&eacute;s de la participaci&oacute;n. No obstante, cada vez hay m&aacute;s desconfianza hacia la misma y hemos escuchado muchas veces que &ldquo;todos los partidos son iguales&rdquo;. Pero todos, absolutamente todos, podemos pertenecer y participar en los mismos. Es decir, est&aacute;n abiertos para que aquel que tenga inter&eacute;s pueda afiliarse.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Por qu&eacute; votamos desde lo emocional?</strong></h3><p class="article-text">
        As&iacute; como si de un partido de f&uacute;tbol se tratara, sentimos los colores como si fuese un juego. Parece que ganamos o perdemos una liga o nos llevamos una Champions. Pero nos jugamos m&aacute;s que eso. Nos jugamos nuestro presente y sobre todo el futuro. El futuro de todos.
    </p><p class="article-text">
        Muchos de nosotros hemos crecido en torno a una ideolog&iacute;a y, aunque seg&uacute;n distintos estudios, la sociedad actual cada vez est&aacute; m&aacute;s alejada del cl&aacute;sico izquierda-derecha, cada partido representa una visi&oacute;n del mundo y los votantes tienden a optar por lo que sienten propio en un momento determinado, donde se entremezclan los valores &eacute;ticos y morales que cada persona siente como propio.
    </p><p class="article-text">
        Si seguimos el an&aacute;lisis de base respecto a las distintas visiones del mundo, por sintetizar, se puede decir que hay dos grandes bloques de partidos en nuestro pa&iacute;s, tambi&eacute;n en nuestro territorio. Un bloque conservador y otro bloque progresista. Dentro del bloque conservador podemos encontrar partidos nacionalistas como es el caso del Partido Popular o Vox. Y dentro del bloque progresista estar&iacute;an el Partido Socialista o Podemos. Ahora bien, entre unos y otros, ya sea en el bloque conservador o en el bloque progresista, hay muchos matices y diferencias.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que los grandes partidos tienen un origen anterior y traen una mochila de historia, los partidos nuevos han intentado recuperar el fraude que han supuesto los grandes para el votante, recolectando el voto en muchos casos. Y, &iquest;c&oacute;mo se ha producido ese traspaso? Desde lo emocional.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iexcl;Qu&eacute; viene el lobo!</strong></h3><p class="article-text">
        Los discursos en campa&ntilde;a, as&iacute; como la <em>performance</em> de los debates, est&aacute;n estudiados para que toque la tecla de lo irracional. En toda la legislatura, pero sobre todo cuando se acerca la campa&ntilde;a, cada l&iacute;der y partido se acerca a su posible votante.
    </p><p class="article-text">
        Los conservadores nos dicen que se romper&aacute; Espa&ntilde;a, nombran a ETA como arma y buscan chivos espiratorios impregnados de xenofobia. Nos quieren mandar a las cavernas. Los progresistas nos venden un estado de bienestar descuartizado, lleno de colores e idealismo. Y cada uno nos pone en bandeja lo que queremos o&iacute;r seg&uacute;n nuestros valores y creencias. Sin embargo, los programas electorales y la legislatura en cuesti&oacute;n son el contrato entre los partidos y nosotros, y es lo que debemos tener en cuenta. Y lo m&aacute;s importante, comparar.
    </p><p class="article-text">
        Si el 28 de mayo vas a votar, p&aacute;rate y reflexiona. Mira al pasado para entender el presente porque de ello depender&aacute; construir un futuro donde todos tengamos espacio.
    </p><p class="article-text">
        Apuesta por aquellos que sumen y tienden puentes. Por los que consideren esencial el progreso de toda la ciudadan&iacute;a y no solamente la de unos pocos. Conf&iacute;a en aquellos que inviertan en lo p&uacute;blico y lo sientan como un pilar esencial para que todos tengamos acceso a servicios b&aacute;sicos para la vida como la educaci&oacute;n o la salud, y por ello tengamos las mismas oportunidades para tener una digna calidad de vida. Vota por los que valoren la diversidad como una riqueza, sin obviar las diferencias que nos atraviesan. Vota por aquellos que apuestan por un pa&iacute;s justo socialmente y donde la libertad no sea considerada solamente desde el propio individuo, la que acaparan unos pocos. Vota para que se pueda dibujar un futuro donde todos tengamos cabida. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/eldiarioclm" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisabet Ruano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/votar-28m_132_10230984.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 May 2023 16:22:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antes de votar el 28M]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones 28M 2023,Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bendita la “libertad” de la clase trabajadora]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/bendita-libertad-clase-trabajadora_132_10169999.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ffa71d73-7f78-47e4-9c3c-68708dd6b448_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bendita la “libertad” de la clase trabajadora"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"O tienes una red comunitaria que te sostiene o dime tú qué haces si te quedas sin trabajo"</p></div><p class="article-text">
        Cada 1 de mayo, d&iacute;a Internacional del Trabajo, se conmemoran las luchas y reivindicaciones que nacieron tras la primera Revoluci&oacute;n Industrial. Es momento para echar la vista atr&aacute;s y poder analizar las transformaciones que se han producido a lo largo de todo este tiempo, desde nuestros antepasados hasta nuestros d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Este es un momento ideal para reflexionar a trav&eacute;s de los escritos de Friedrich Engels, precursor y padre del Manifiesto del Partido Comunista que nos plasm&oacute; en su conocido libro 'La situaci&oacute;n de la clase obrera en Inglaterra', c&oacute;mo se produjo toda esa metamorfosis, detallando la miseria a la que estaba destinada la poblaci&oacute;n de aquella &eacute;poca y describiendo las vicisitudes del &eacute;xodo rural. 
    </p><p class="article-text">
        La sociedad, imaginando las posibilidades que pod&iacute;a ofrecer esa nueva era, se encontr&oacute; con un monstruo. Las familias que llegaban a las grandes urbes se acinaban en pisos, en habitaciones compartidas y en condiciones insalubres con poco que llevarse a la boca, eran muchas las que acaban con enfermedades de la &eacute;poca, tifus o c&oacute;lera. Como sab&eacute;is y hasta que se prohibiera el trabajo infantil, los ni&ntilde;os por su peque&ntilde;o tama&ntilde;o eran un recurso muy demandado. &iexcl;La rueda no pod&iacute;a parar de engranarse! 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el capitalismo se fue extendiendo de un pa&iacute;s a otro y nacieron con ella dos clases antag&oacute;nicas: la clase burguesa, propietaria del capital, y la clase trabajadora, quienes vend&iacute;an su tiempo a cambio de un salario. Espa&ntilde;a en comparativa con los pa&iacute;ses del entorno europeo como Gran Breta&ntilde;a o Alemania, por situaci&oacute;n hist&oacute;rica, vivi&oacute; de manera tard&iacute;a esos cambios.
    </p><p class="article-text">
        Poco a poco, a trav&eacute;s de la organizaci&oacute;n de la clase trabajadora, ir&iacute;an sum&aacute;ndose derechos: descanso, vigilia, pagos por enfermedad y desempleo, entre otras. Y es que las condiciones laborales que tenemos hoy en nuestro mercado de trabajo y, por semejanza, tambi&eacute;n en nuestro entorno europeo, son gracias a la lucha y reivindicaci&oacute;n de las clases trabajadoras y a la creaci&oacute;n de organismos internacionales como la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo, reflejando as&iacute; la convicci&oacute;n de que la justicia social es esencial para alcanzar la equidad y el reparto de la riqueza.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Pero &iquest;y qu&eacute; ha pasado con esa lucha?</strong></h3><p class="article-text">
        Una revoluci&oacute;n tras otra, y de la mano de la democratizaci&oacute;n de los estados y en paralelo con<em> </em>el acceso a los bienes y servicios de consumo de cada momento, aumentaron las posibilidades de las familias para vivir un poco mejor; como dir&iacute;a Ortega y Gasset ser&iacute;a la &ldquo;rebeli&oacute;n de las masas&rdquo;. Eso s&iacute;, esa revoluci&oacute;n ser&iacute;a a costa de vender su alma al diablo: la banca. 
    </p><p class="article-text">
        Estos, n&uacute;cleos fuertes de la econom&iacute;a hasta la crisis financiera de 2007, inyectaban dinero para hipotecarse hasta la respiraci&oacute;n. Y es que la frase que reson&oacute; tanto &ldquo;hemos vivido por encima de nuestras posibilidades&rdquo; ten&iacute;a algo de cierto. Ese monstruo estall&oacute; y nos puso sobre la mesa una cruda realidad: no &eacute;ramos tan ricos como pens&aacute;bamos. No &eacute;ramos tan clase media c&oacute;mo cre&iacute;amos. Y la econom&iacute;a, si vienen tiempos dif&iacute;ciles, la mano invisible de Adam Smith no nos rescata. Siempre se lleva a las mismas por delante: las clases trabajadoras. Sin embargo, llegamos tarde. 
    </p><p class="article-text">
        Da igual que llueva, nieve o caigan rayos desde arriba que la movilizaci&oacute;n se ha perdido. Hemos pasado a una nueva fase: la queja v&iacute;a Twitter; en nuestro pa&iacute;s siempre ha sido v&iacute;a bar. Y es que el uso del lenguaje, esencial para visibilizar y crear consciencia de lo que somos, invent&oacute; el manido concepto clase media. Este, transportado como un cometa estelar, vino para embaucarnos, para creer algo que no somos y para responder a esl&oacute;ganes propios de campa&ntilde;as electorales, &iexcl;libertad para irse de ca&ntilde;as!
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; somos entonces? </strong></h3><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de nosotros somos asalariados, el 81 por ciento en nuestro pa&iacute;s trabajamos para el sector privado, y &iquest;c&oacute;mo es que no nos consideramos clase trabajadora? 
    </p><p class="article-text">
        Si nos miramos al espejo y hacemos introspecci&oacute;n de lo que somos, la mayor&iacute;a no se considera como tal. Menos a&uacute;n con las nuevas modas en las que las etiquetas no molan nada y parece que da repel&uacute;s ponerse algunas. No obstante, nos guste o no, se utilizan en cualquier investigaci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Nada m&aacute;s cierto y real que la mayor&iacute;a de nosotros venimos de clases trabajadoras y en nuestro pasado m&aacute;s cercano, por ejemplo, el m&iacute;o propio, de campesinos, agricultores o ganaderos. 
    </p><p class="article-text">
        Tal es la ideologizaci&oacute;n del concepto obrero, que parece un t&eacute;rmino despectivo. Y es que, con raz&oacute;n de la dictadura, la cual asalt&oacute; las libertades, las de verdad, entre ellas las del &aacute;mbito sindical, dej&oacute; en la memoria de todos que el sindicalismo es de trepas, jetas y vagos. 
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que esa semilla ha germinado en nosotros y la culpa por no tener conciencia de lo que somos o dejamos de ser va m&aacute;s all&aacute;. Tampoco ha ayudado la pol&iacute;tica que nos acompa&ntilde;a desde la &eacute;poca de 1980 con la irrupci&oacute;n del neoliberalismo dentro de los gobiernos y que est&aacute;n impregnadas hasta hoy o la nula representaci&oacute;n de la clase obrera en las instituciones. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Con el futuro que se pinta, &iquest;de qu&eacute; libertad hablamos?</strong></h3><p class="article-text">
        Con los cambios culturales que se han vivido de un siglo a otro, ha hecho que nos enamoren los cantos de sirena y la libertad parece algo tangible, que se puede tocar como irse de ca&ntilde;as cuando nos d&eacute; la gana. Pero los partidos o algunos de ellos nos han &ldquo;vendido la moto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Unos se llaman de una manera y luego representan otra diferente. Otros crean discursos facilones sobre la libertad. Y los nuevos, los nuevos huelen a rancio, as&iacute; como el toro de Osborne. Pero todos ellos, unas veces con inter&eacute;s, otras veces con consciencia, nos llaman pueblo o gente. Solamente los m&aacute;s valientes nos llaman lo que somos: trabajadores. Porque para serlo, no es necesario estar en una f&aacute;brica desde que sale el sol, tal como nos expresaba Engels. No. Para serlo es mirar al presente y ver que sigues igual que cuando comenzaste tu carrera profesional. Porque si te quedas sin trabajo, &iquest;qu&eacute; haces?
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; vosotros se&aacute;is herederos de un imperio, ten&eacute;is millones de euros, alguna que otra propiedad para alquilar o acciones, pero para los despose&iacute;dos, la gran mayor&iacute;a, ya me dir&eacute;is vosotros de lo que vivimos si nos quedamos sin trabajo. O tienes una red comunitaria que te sostiene o dime t&uacute; qu&eacute; haces si te quedas sin trabajo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p style="text-align: center;"><a href="https://telegram.me/eldiarioclm" target="_blank"><img src="https://static.eldiario.es/eldiario/public/content/file/original/2021/0118/13/siguenos-en-telegram-lideres-entre-los-medios-espanoles-78ba19d.png" alt="síguenos en Telegram" /></a></p>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisabet Ruano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/bendita-libertad-clase-trabajadora_132_10169999.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 May 2023 07:18:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bendita la “libertad” de la clase trabajadora]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajadores,Trabajadores pobres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sin cuidados no hay quien trabaje, ¿para cuándo una política que ponga en el centro la vida?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/cuidados-no-hay-trabaje-politica-ponga-centro-vida_132_10036662.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c790d765-32ac-45cf-9e8d-24a15733a796_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sin cuidados no hay quien trabaje, ¿para cuándo una política que ponga en el centro la vida?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Nuestro papel ligado a la esfera del cuidado, de lo doméstico, ha producido una desigualdad estructural que hoy día se mantiene por la falta de corresponsabilidad social"</p></div><p class="article-text">
        Este mes se dedican a&nbsp;publicitar esl&oacute;ganes sobre el d&iacute;a Internacional de las Mujeres. Se ha puesto de moda colocarse el color morado y las marcas alardean su inter&eacute;s por dicho d&iacute;a. Son mensajes empoderantes que nos dicen que somos libres. Libres de hacer lo que queramos. Libres para romper con todo.
    </p><p class="article-text">
        Desde distintos espacios, entre ellas las Instituciones de nuestra tierra y nuestro pa&iacute;s, trasladan las reivindicaciones con pancartas y lazos. Las calles se llenan con mensajes reclamando la igualdad de derechos y oportunidades. Tan f&aacute;cil y dif&iacute;cil a la vez.
    </p><p class="article-text">
        Una parte importante de la poblaci&oacute;n, no sabemos a&uacute;n cu&aacute;l es la raz&oacute;n, obvia que hay un problema. Son los y las negacionistas de las violencias machistas y dicen abiertamente que no existe. Pero las violencias no son solamente las f&iacute;sicas. Hay muchas, la gran mayor&iacute;a no se ven a primera vista y sin filtros morados es dif&iacute;cil percibirlas; las hemos asimilado desde la infancia y las hemos normalizado.
    </p><p class="article-text">
        Los datos, para los m&aacute;s incr&eacute;dulos, no mienten y muestran que la estructura pol&iacute;tica y, por extensi&oacute;n, la social, cultural y econ&oacute;mica la reproduce y contagia como la peor de las pandemias: es la violencia sist&eacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Y ustedes se preguntar&aacute;n, &iquest;c&oacute;mo es posible si nuestra Carta Magna desde 1978 refuta que somos libres e iguales ante la Ley?
    </p><p class="article-text">
        En Ciencia Pol&iacute;tica uno de los campos de estudio son las relaciones de poder; c&oacute;mo se fraguan desde la propia estructura social y a su vez c&oacute;mo se propaga a lo largo de la historia a trav&eacute;s de los distintos Estados.Dir&iacute;amos que, en toda relaci&oacute;n humana se dan relaciones de superioridad e inferioridad, esto es relaciones de poder. Pero para nuestra &aacute;rea, no solamente se investigan las relaciones individuales sino tambi&eacute;n las colectivas, y concretamente las del propio poder pol&iacute;tico para con la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        El Estado no es un ente sin g&eacute;nero, como tampoco lo son las empresas o el resto de las organizaciones que nos rodean. Es decir, el poder ha sido y es ostentado por los hombres y por tanto se ha desplegado en el mismo su forma de ver y percibir el mundo. Y, dicha extensi&oacute;n, es producto de su pensamiento e ideolog&iacute;a. Lo que se conoce como sistema patriarcal y que nutre las ra&iacute;ces de los modelos estatales, fraguando en el pensamiento de toda la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Desde que emanaran los estudios feministas y con perspectiva de g&eacute;nero, se ha podido vislumbrar c&oacute;mo el androcentrismo (hombre como centro de todo) se ha trasmitido a lo largo de los siglos y c&oacute;mo las mujeres y las aportaciones de las mismas han sido invisibilizados por estos.
    </p><p class="article-text">
        Bien, aunque es dif&iacute;cil hablar de un solo factor que influye en la desigualdad entre mujeres y hombres, en primera instancia nuestra opresi&oacute;n radica en la propia biolog&iacute;a; esto es, la divisi&oacute;n que se hace cuando nacemos. Y es que en base a nuestro sexo biol&oacute;gico se construye nuestro g&eacute;nero. Esto es, un entramado de estereotipos y roles diferenciados que nos atrapa y se propaga desde la propia cultura. Como dir&iacute;a Simone de Beauvoir, &ldquo;las mujeres (y los hombres) no nacen, sino que se hacen.&rdquo;
    </p><h3 class="article-text">Lo femenino unido a la naturaleza</h3><p class="article-text">
        Nuestros cuerpos e identidades se erigen bajo unas concepciones dise&ntilde;adas que son distintas para ambos sexos. Mientras que lo masculino se levanta y cimenta como eje vertebrador de la sociedad, lig&aacute;ndose a la raz&oacute;n. Lo femenino queda oscurecido y relegado a segundo plano, unido a la naturaleza. Asimismo, nuestra capacidad reproductiva ha causado que se nos aparte y expulse de ese espacio importante, aquel que, seg&uacute;n se ha estructurado en el propio sistema, contribuye y da valor a la sociedad: el espacio p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Lo contrario al espacio p&uacute;blico es el espacio privado. Mal llamado as&iacute; porque es el pilar fundamental para que se d&eacute; el primero porque, tal como se ha establecido la jornada de trabajo, para que se pueda estar presente sin l&iacute;mite ni limitaciones, alguien tiene que renunciar. Y es que si se cuida personas dependientes o descendientes, no se puede estar presente en el espacio p&uacute;blico de forma ilimitada. Por tanto, qui&eacute;nes asumen ese coste econ&oacute;mico en contra de su autonom&iacute;a, mermando derechos sociales, se convierten en ciudadan&iacute;a de segunda clase: si no se trabaja, no se cotiza; si no se cotiza, no se percibe pensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si nos fu&eacute;semos a la cuna de nuestra cultura pol&iacute;tica, los pensadores cl&aacute;sicos como Arist&oacute;teles o Plat&oacute;n, en sus escritos, ya nos exclu&iacute;an. Es m&aacute;s, se nos asimilaba a los esclavos de la &eacute;poca y ten&iacute;amos que ser tutorizadas por los hombres. Pero tampoco tenemos que echar la vista tantos siglos atr&aacute;s. En la dictadura franquista, las mujeres ten&iacute;amos un solo papel: &eacute;ramos meras reproductoras de los v&aacute;stagos de la patria. Actualmente, desde algunos partidos de extrema derecha, nos acercan sus ideas &ldquo;rompedoras&rdquo; porque nos quieren mandar otra vez a casa.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro papel ligado a la esfera del cuidado, de lo dom&eacute;stico, ha producido una desigualdad estructural que hoy d&iacute;a se mantiene por la falta de corresponsabilidad social. Porque &eacute;sta se entiende no solo con el compromiso de los hombres dentro de la pareja, sino tambi&eacute;n de los agentes primordiales de la sociedad: el Estado y las empresas. En resumidas cuentas, los hombres que ocupan y sustentan el poder en los distintos espacios. Y para que las mujeres demos un paso al frente en esos lugares, los hombres deben ponerse al lado. Junto a nosotras. 
    </p><p class="article-text">
        El Instituto Nacional de Estad&iacute;stica, con el objetivode traer luz a estos asuntos del espacio p&uacute;blico y privado, en su estudio de &ldquo;Mujeres y Hombres en Espa&ntilde;a&rdquo; nos van actualizando la informaci&oacute;n respecto a las distintas esferas: el mercado laboral (esfera p&uacute;blica) y el cuidado (esfera privada-dom&eacute;stica).&nbsp;Y, &iquest;qu&eacute; nos muestra?
    </p><p class="article-text">
        Nos traslada que tenemos menor tasa de actividad que los hombres. Frente al 63 por ciento de hombres en activo lo est&aacute; un 53 por ciento de mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos menor tasa de empleo las mujeres con hijos menores de 12 a&ntilde;os que las mujeres de la misma edad que no tienen hijos. En el caso de los hombres sucede lo contrario, las tasas de empleo de los hombres con hijos son superiores a las de los hombres de la misma edad sin hijos.
    </p><p class="article-text">
        Nos afecta la parcialidad; el trabajo parcial en nuestro pa&iacute;s, y en comparativa con el entorno europeo,es precario y con &eacute;l no se puede plantear una vida digna. Alrededor del23 por ciento de las mujeres tiene un contrato a tiempo parcial frente al 7 por ciento de hombres.
    </p><p class="article-text">
        Se da una segregaci&oacute;n horizontal y vertical en el mercado. Se llama horizontal porque nos quedamos de por vida en sectores feminizados. Son sectores que han pasado de esa esfera privada a la p&uacute;blica y son los trabajos peor valorados socialmente. Los conocidos como suelos pegajosos o fangosos. V&eacute;ase la situaci&oacute;n de las limpiadoras del hogar, las camareras de piso o las cuidadoras, por citar algunos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los techos de cristal siguen siendo infranqueables. De ahí que se promulguen leyes para conseguir la paridad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los techos de cristal siguen siendo infranqueables. De ah&iacute; que se promulguen leyes para conseguir la paridad. Da igual el sector que se revise que, los puestos de direcci&oacute;n siguen estando en manos masculinas. V&eacute;ase la Judicatura o la ense&ntilde;anza. Sectores a primera vista con n&uacute;mero equilibrado de mujeres y de hombres. Algunos y algunas dir&aacute;n que es por m&eacute;ritos y capacidades, pero el m&eacute;rito en sociedades que hay desigualdad en la base, se expande a todos los estratos.
    </p><p class="article-text">
        Las excedencias para el cuidado, seg&uacute;n los datos de la Seguridad Social, siguen mostr&aacute;ndonos que tienen cara de mujer. Frente al 85 por ciento de mujeres que se toman una excedencia para cuidar, lo hace un 15 por ciento de hombres.
    </p><p class="article-text">
        Como saben, tener un empleo digno, con un salario digno, es esencial para poder ser una persona aut&oacute;noma, independiente y libre. Y es la &uacute;nica manera de poder alcanzar un m&iacute;nimo de calidad de vida. Si compartimos o no nuestra vida con alguien, no deber&iacute;a convertirse en una necesidad para sobrevivir. Porque al fin y al cabo, cuando se vive en pareja se &ldquo;firma&rdquo; un contrato.
    </p><p class="article-text">
        Es evidente, y viendo unas pinceladas de los datos, que un presente de pobreza ser&aacute; un futuro de pobreza asegurado. Y las brechas que sufrimos las mujeres en el mercado laboral no solamente merman nuestra independencia econ&oacute;mica, sino que merman nuestro poder de elecci&oacute;n y decisi&oacute;n; merman nuestra salud mental y emocional; merman nuestras oportunidades; merman nuestros derechos.
    </p><p class="article-text">
        Me vam a perdonar, pero con palabras y acciones una vez al a&ntilde;o no es suficiente. Porque no hablamos de florituras ni cuestiones irreales. Hablamos de justicia social. Hablamos de ciudadanas con los mismos deberes para con el Estado. Hablamos de sostenimiento del bienestar, el cuidado de los dem&aacute;s de forma gratuita y a coste 0 para empresas y Estado, renunciando a nuestra libertad y a poder desarrollarnos como seres individuales. Porque hablamos de realidades materiales.
    </p><p class="article-text">
        Y para acabar con ello, falta por erradicar y metamorfosear un modelo de trabajo que para llegar a alcanzar la cima, en el camino hay que competir en jornadas 24/7 y sortear mil y un obst&aacute;culos para llegar a la meta. Si es que hay meta alguna vez.
    </p><p class="article-text">
        Falta por repartir el cuidado a toda la sociedad. No solamente poner parches de &ldquo;quita y pon&rdquo; como abuelas o abuelos. Tampoco vale externalizarlo y pagar a otra mujer que cuide de nuestros hijos mientras nosotros damos la vida al trabajo. No. Porque eso no es conciliaci&oacute;n ni corresponsabilidad. Es echar &ldquo;balones fuera&rdquo;. Es encadenar a otras mujeres m&aacute;s pobres tambi&eacute;n para suplir lo que las empresas y los Estados no pagan por ello. 
    </p><p class="article-text">
        Faltan medidas feministas que visibilicen el cuidado y pongan la vida por delante, en el centro. Faltan medidas atrevidas que den la vuelta al sistema en el que vivimos. Porque vivimos en un modelo heredado como pensaba Hobbes: de setas y de hongos. Crecemos de repente, nos formamos,&nbsp;y parece que detr&aacute;s no hay nadie apoy&aacute;ndonos, sosteni&eacute;ndonos para poder volar. Y el sistema se sostiene por hermosas redes globales que cuidan de la sociedad; creando capital humano.
    </p><p class="article-text">
        Si el cuidado no es asumido como un problema de Estado, implementando medidas y pol&iacute;ticas que respondan a las necesidades actuales para con el cuidado de la infancia y la vejez, se seguir&aacute; sometiendo a la gran mayor&iacute;a de las mujeres a vidas precarias.A vidas sin libertad. Porque la libertad es poder elegir entre opciones viables. No elegir por la fuerza.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, por ellas. Nuestras hijas. Ellas se merecen un futuro sin barreras, sin imposiciones sociales, sin culpas y sin juicios. Porque nuestros m&eacute;ritos est&aacute;n. Falta concienciaci&oacute;n y sobre todo inter&eacute;s por hacerlo realidad. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisabet Ruano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/cuidados-no-hay-trabaje-politica-ponga-centro-vida_132_10036662.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Mar 2023 15:47:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sin cuidados no hay quien trabaje, ¿para cuándo una política que ponga en el centro la vida?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cuidados familiares,Mujeres científicas,Igualdad,8M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Levantemos las calles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/levantemos-calles_132_9948991.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b7bd1e51-886f-4e73-a98a-c56e6ccbbd36_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Levantemos las calles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Los comunes, aquellos que no tenemos privilegios y a los que nos han desposeído tras muchos siglos de expolio, no nos hemos dado cuenta que si despertamos y levantamos las calles, como lo hicieron ellos, seguramente nos escuchen y sea cuando nos tengan en cuenta en su agenda política tras la campaña electoral"</p></div><p class="article-text">
        Empiezo la participaci&oacute;n en este espacio en &eacute;poca electoral. A los que nos gusta la pol&iacute;tica vivimos con devoci&oacute;n estos meses. Nos apasiona esta fase porque emergen con gran fuerza momentos de debate, an&aacute;lisis y reflexi&oacute;n. Es por eso por lo que les quiero invitar a todos ustedes a la observaci&oacute;n, a plantearse nuevos esquemas y paradigmas m&aacute;s all&aacute; de lo que estamos acostumbrados. Vamos a hacer pol&iacute;tica y a sentirnos parte de ella. Porque la pol&iacute;tica no es solamente para los que se dedican profesionalmente a la misma. La pol&iacute;tica es la esencia (herramienta) para cualquier ciudadano que quiera compartir su espacio y vida con otros. Y en esto, amigos lectores, llevamos metidos unos cuantos siglos. Comencemos.
    </p><p class="article-text">
        En nuestra tierra y en muchas partes de Espa&ntilde;a es a&ntilde;o electoral. Se siente y se palpa en nuestros pueblos y ciudades porque, &iexcl;llegan las obras a las calles! Como en cada campa&ntilde;a electoral, a nuestra clase pol&iacute;tica le superan las prisas y hay que remodelar los espacios comunes, los que compartimos toda la ciudadan&iacute;a cada d&iacute;a. Hay que poner patas arriba nuestros municipios, entre ellos mi pueblo de la provincia de Toledo, que se ha convertido en claro ejemplo de estudio: han levantado el centro como si no hubiese un ma&ntilde;ana. Y es que desde que tengo memoria, y ya ha llovido un poco desde entonces, antes de la fiesta de la democracia, y para que quede en la retina de todos, se tiene que guardar y utilizar una parte de la partida presupuestaria a modificar alumbrados, aceras o parques. As&iacute; es como parece que se ha trabajado algo por los habitantes, porque al com&uacute;n de los mortales, sumidos en el d&iacute;a a d&iacute;a del trabajo, no nos da tiempo a leer los Boletines Oficiales. Adem&aacute;s, vamos a ser sinceros, nos da un poco de pereza adentrarnos en el juego pol&iacute;tico e ir indagando lo que hacen o deshacen. Es m&aacute;s sencillo que nos lo den mascado, aunque contaminado, por Twitter y dem&aacute;s redes sociales. 
    </p><p class="article-text">
        Hemos entrado en un nuev ociclo pol&iacute;tico porque estamos en campa&ntilde;a. Mientras los partidos se preparan para afrontar esta nueva etapa de la mejor forma, y salen a explicar lo bien que lo han hecho en toda la legislatura, la ciudadan&iacute;a ha de sortear los baches que nos ha ido dejando la fase que se cierra. Y cada vez es m&aacute;s complicado levantarse cada ma&ntilde;ana sin pensar en la que se nos viene encima. M&aacute;s teniendo en cuenta la situaci&oacute;n crispada en la que se sit&uacute;an los representantes que en ocasiones no nos representan y parece que su &uacute;nico inter&eacute;s es dividirnos m&aacute;s de lo que ya estamos. Volvemos al punto de partida para que nuevamente les premiemos o castiguemos en las urnas. Y finalmente les ratificaremos con nuestra papeleta que su gesti&oacute;n ha sido la correcta o escogeremos a otros que consideramos que lo har&aacute;n mejor.
    </p><p class="article-text">
        En Castilla- La Mancha, como en el resto de territorios, se van viendo los primeros gui&ntilde;os de unos y otros. Comenzamos a divisar por d&oacute;nde ir&aacute;n los resultados. En ese sentido tampoco nos pueden sorprender mucho porque nuestro sistema electoral no da para m&aacute;s. Sabemos, desde hace casi 40 a&ntilde;os lo vivimos, que dos o tres colores representar&aacute;n nuestras Cortes. Y es que la democracia de la mayor&iacute;a est&aacute; pensada para eso, para que los partidos atrapen el mayor n&uacute;mero de votos y acumulen el poder, reproduci&eacute;ndose a lo largo y ancho del pa&iacute;s. Es el caso, como algunos me dir&eacute;is, de los partidos hist&oacute;ricos; estos, situados en la cl&aacute;sica divisi&oacute;n izquierda-derecha, con una ideolog&iacute;a marcada o por lo menos con unas l&iacute;neas program&aacute;ticas determinadas muy enfocadas en un espectro pol&iacute;tico e ideol&oacute;gico. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es difícil salirse de los márgenes con sistemas electorales que benefician a los grandes y que para conseguir tener un escaño se tienen que reunir con un mínimo de votos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Todos reconocemos al Partido Socialista, de tinte progresista-socialdem&oacute;crata, y al Partido Popular, de tinte conservador-nacionalista. Sin embargo, ambos siempre han intentado moverse hacia el centro para alcanzar la m&aacute;xima rentabilidad antes de los comicios. Solamente han dado un salto en los discursos cuando han surgido nuevos partidos que en un primer momento se defin&iacute;an como transversales y que hu&iacute;an de los polos izquierda-derecha (ya hablaremos de ello).
    </p><p class="article-text">
        Si echamos un vistazo y recorrido r&aacute;pido a los resultados desde las primeras elecciones de 1983, la voluntad popular castellanomanchega siempre ha estado reflejada por estos partidos. En contadas ocasiones han sido otros los que han elevado nuestra voz. No vamos a negarlo, es dif&iacute;cil salirse de los m&aacute;rgenes con sistemas electorales que benefician a los grandes y que para conseguir tener un esca&ntilde;o se tienen que reunir con un m&iacute;nimo de votos. As&iacute;, la ciudadan&iacute;a que no se siente representada por ninguno de los mayoritarios decide abstenerse. Hecho que no se debe ignorar y que deber&iacute;a ser objeto de titulares. Porque en nuestra tierra, para las &uacute;ltimas elecciones, rond&oacute; el 30 por ciento. Otra, aquella que se gu&iacute;a por la estad&iacute;stica, prefiere hacer uso de lo que llamamos voto &uacute;til, a sabiendas de que llegar&aacute; a tener representaci&oacute;n y que no quedar&aacute; su voto en el olvido. Pero claro, visto lo visto, tampoco podemos obviar los feudos que tras varias d&eacute;cadas se han creado bajo las redes de esos partidos y que huelen a prebenda como en la Edad Media. 
    </p><p class="article-text">
        Indistintamente de la abstenci&oacute;n o del buen voto que hagan uso ustedes, creo en la democracia porque as&iacute; me lo transmiti&oacute; mi familia. Ya que para nuestra familia se vive como un d&iacute;a especial. Como dec&iacute;a, es una fiesta que podemos disfrutar y sobre todo podemos hacerlo con m&aacute;s informaci&oacute;n que antes. Y que si fu&eacute;semos responsables y conscientes del valor que tiene cada uno de nuestros votos, seguir&iacute;amos con mayor inter&eacute;s el d&iacute;a a d&iacute;a, aunque tuvi&eacute;semos que esforzarnos en conocer lo que hacen y deshacen nuestra clase pol&iacute;tica. Igualmente, hay que retomar la memoria hist&oacute;rica y tener presente que es un derecho. Un derecho conquistado que cost&oacute; mucho alcanzar y que para los que venimos de clases populares nos iguala a aquellos que siempre han tenido representaci&oacute;n por su poder social y econ&oacute;mico. 
    </p><p class="article-text">
        En ese aspecto, si echamos la mirada atr&aacute;s, a los or&iacute;genes de nuestra democracia tras la dictadura, cuando a&uacute;n se sent&iacute;a el levantamiento de las calles y los gritos de libertad, quiz&aacute; desde entonces nos hemos dormido un poco. Los comunes, aquellos que no tenemos privilegios y a los que nos han despose&iacute;do tras muchos siglos de expolio, no nos hemos dado cuenta que si despertamos y levantamos las calles, como lo hicieron ellos, seguramente nos escuchen y sea cuando nos tengan en cuenta en su agenda pol&iacute;tica tras la campa&ntilde;a electoral. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisabet Ruano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/levantemos-calles_132_9948991.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Feb 2023 14:58:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Levantemos las calles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Política,Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
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