<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Iván Auciello]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ivan-auciello/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Iván Auciello]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1046413" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Vivienda para vivir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vivienda-vivir_129_10185727.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fd71b4ee-10fd-4d21-b97f-56cc7f6bae86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vivienda para vivir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aumentar de forma paulatina el stock de vivienda pública es el desafío para la próxima década; una manera conveniente de hacerlo es que desde este momento hasta 2030, el 30% de las nuevas promociones sean, por ley, destinadas a vivienda pública</p><p class="subtitle">Mapa - Las 46.000 viviendas de la Sareb, municipio a municipio</p></div><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nosotros damos forma a nuestros edificios, y después, ellos nos dan forma a nosotros</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Winston Churchill  (House of Lords, October 28th, 1943)</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La vivienda no s&oacute;lo desempe&ntilde;a un papel importante en nuestro d&iacute;a a d&iacute;a, sino que gu&iacute;a tambi&eacute;n nuestras estructuras sociales y c&oacute;mo nos relacionamos con nuestros cercanos. La vivienda es el eje principal sobre el que las familias construyen sus proyectos vitales, gracias a ella se genera una capacidad de acceder a derechos b&aacute;sicos y supone la base para un desarrollo personal y de oportunidades. Por todo ello, la vivienda representa en un hogar el gasto m&aacute;s grande que har&aacute;n a lo largo de su vida.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a lo largo de la historia el valor monetario que le conferimos a la vivienda se ha ido alejando cada vez m&aacute;s de su valor de uso. Esta deformaci&oacute;n del valor se ha debido principalmente a dos procesos: la desinversi&oacute;n en vivienda p&uacute;blica y la creciente percepci&oacute;n de la misma como un negocio rentable. Esta transformaci&oacute;n del valor ha tenido enormes implicaciones en las familias, ya que la progresiva dificultad de acceder a ella ha desencadenado procesos de exclusi&oacute;n y ha puesto a muchos hogares en posiciones sociales estructuralmente d&eacute;biles.
    </p><p class="article-text">
        Los dos procesos mencionados no son los &uacute;nicos problemas alrededor de la edificaci&oacute;n residencial, pero ambos han contribuido a la actual escasez de oferta. Para generar una protecci&oacute;n social, poner el derecho y el uso de la vivienda en el centro y fortalecer el estado del bienestar, es necesario ampliar la vivienda p&uacute;blica y proveer viviendas tanto en propiedad como en alquiler a precios asequibles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, actualmente, tan s&oacute;lo el 1,1% del parque total de viviendas son en alquiler social frente a un 7,5% de media en la Uni&oacute;n Europea, donde pa&iacute;ses como Holanda o Austria alcanzan un 34% y 24% respectivamente. Esta cifra tan baja implica que el mercado de alquiler privado es el que decide los precios, las condiciones y las zonas donde se sit&uacute;an las viviendas. Esto crea din&aacute;micas lesivas en los arrendatarios que padecen una desprotecci&oacute;n, en los barrios y comunidades con procesos de gentrificaci&oacute;n y tensionamiento de precios.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, la vivienda p&uacute;blica en propiedad en Espa&ntilde;a se ha instaurado en forma de Viviendas de Protecci&oacute;n Oficial (VPO). Este tipo de viviendas, aunque han permitido construir sus proyectos vitales a muchas familias en los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os, han dado como resultado muchas ineficiencias debido a su planteamiento. Por un lado, la concesi&oacute;n de este tipo de viviendas no ha priorizado colectivos vulnerables ya que se ha generalizado su provisi&oacute;n a la mayor parte de la poblaci&oacute;n, por lo que el efecto redistributivo que han tenido ha sido muy limitado. Por otro lado, la descalificaci&oacute;n de las VPO, que se trata del procedimiento por el cual las VPO pasan a ser viviendas privadas, ha propiciado dos efectos indeseados: uno directo y otro indirecto. El primero es que ha impedido el aumento paulatino del parque de vivienda p&uacute;blico, ya que, en el momento que se reduce la construcci&oacute;n de las VPO, se inicia un proceso autom&aacute;tico de decrecimiento del stock de estas viviendas. El efecto indirecto se encuentra tras la descalificaci&oacute;n: el precio de la vivienda al ser libre aumenta y supone una enorme plusval&iacute;a (en muchas ocasiones hasta 6 veces por encima del valor de compra) para sus poseedores a costa de una subvenci&oacute;n p&uacute;blica sobre la construcci&oacute;n. Este proceso ha evitado que Espa&ntilde;a tenga un amplio parque de vivienda p&uacute;blica y ha despojado al Estado de una herramienta para influir en el mercado privado y para actuar en casos de colectivos vulnerables.
    </p><p class="article-text">
        Estas razones han acelerado la necesidad de aumentar la oferta p&uacute;blica. Por ello en las &uacute;ltimas semanas el Gobierno ha anunciado diferentes medidas: un aumento de inversi&oacute;n para impulsar la construcci&oacute;n de nuevos edificios residenciales p&uacute;blicos, la utilizaci&oacute;n del suelo perteneciente a Defensa para ulteriores construcciones y que las viviendas de la Sareb se pongan a disposici&oacute;n para la venta y el alquiler social. Las dos primeras, son positivas a largo plazo, mientras que la &uacute;ltima es buena a corto plazo, pero definitivamente, no es suficiente. Como ya mostramos <a href="https://www.eldiario.es/economia/mapa-46-000-viviendas-sareb-municipio-municipio_1_10127652.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el mapa de las viviendas de la Sareb</a>, la mayor parte de las 46.000 viviendas est&aacute;n en zonas no tensionadas, algunas no cumplen todas las condiciones de habitabilidad por el momento y desde luego, no es un n&uacute;mero significativo. Por otro lado, en los &uacute;ltimos d&iacute;as, desde el Ayuntamiento de Barcelona se ha iniciado una compra de activos para transformarlos en viviendas p&uacute;blicas y alquilarlas a un precio asequible.&nbsp; Esto se trata de una buena pr&aacute;ctica para ampliar la vivienda social en el corto plazo aprovechando el derecho de tanteo y retracto de las administraciones sobre las transacciones de fincas que incluyen varias viviendas. De esta manera se puede ampliar el parque de vivienda p&uacute;blico en zonas tensionadas en el corto plazo con las edificaciones ya existentes.
    </p><p class="article-text">
        Aumentar de forma paulatina el stock de vivienda p&uacute;blica es el desaf&iacute;o para la pr&oacute;xima d&eacute;cada en este &aacute;mbito. Una manera conveniente de hacerlo es que desde este momento hasta 2030, el 30% de las nuevas promociones sean, por ley, destinadas a vivienda p&uacute;blica. Adem&aacute;s del aumento de promoci&oacute;n de vivienda nueva, ser&iacute;a beneficioso que estas viviendas p&uacute;blicas se encuentren en zonas tensionadas y en barrios mixtos para promover la cohesi&oacute;n social. Por &uacute;ltimo, que las viviendas destinadas a propiedad mantengan la condici&oacute;n de protegidas siempre, mientras que el alquiler social sea permanente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas pol&iacute;ticas junto con muchas otras buenas pr&aacute;cticas son imprescindibles para alcanzar una sostenibilidad del sistema de vivienda en nuestro pa&iacute;s. En el &uacute;ltimo informe de Future Policy Lab &ldquo;<em>Vivienda para vivir: de mercanc&iacute;a a derecho&rdquo;</em>, se ampl&iacute;a la informaci&oacute;n de &eacute;stas y otras medidas y se ofrece un an&aacute;lisis pormenorizado de la situaci&oacute;n actual. Dicho informe apunta que para reforzar este eslab&oacute;n d&eacute;bil del estado del bienestar implica alejar la valoraci&oacute;n de las viviendas como un negocio y acercarlas a su valor de uso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro Salas Rojo, Iván Auciello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vivienda-vivir_129_10185727.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 May 2023 04:00:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/fd71b4ee-10fd-4d21-b97f-56cc7f6bae86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4604285" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/fd71b4ee-10fd-4d21-b97f-56cc7f6bae86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4604285" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Vivienda para vivir]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/fd71b4ee-10fd-4d21-b97f-56cc7f6bae86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
