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    <title><![CDATA[elDiario.es - Enric González]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/enric-gonzalez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Enric González]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El error humano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/error-humano_129_13629213.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f3c1c62-384b-4ff0-80ec-cca83084738d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x958y301.jpg" width="1200" height="675" alt="El error humano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre el accidente de Angrois y el de Urda han transcurrido 13 años durante los cuales el personal ferroviario no ha dejado de denunciar la falta de seguridad. Claramente, ha habido errores humanos. Y se han cometido en los despachos. Allí donde la gente nunca es responsable de nada</p><p class="subtitle">¿Debe dimitir el ministro Puente?</p></div><p class="article-text">
        El ministro <a href="https://www.eldiario.es/temas/oscar-puente/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Oacute;scar Puente</a> dice que el accidente es &ldquo;incomprensible&rdquo;. Tambi&eacute;n dice que nunca ha hablado de &ldquo;error humano&rdquo;, pero a todos nos ha parecido que desde el principio ha se&ntilde;alado a un trabajador que tom&oacute; una decisi&oacute;n err&oacute;nea, es decir, un error humano, como causa del desastre.
    </p><p class="article-text">
        Los cad&aacute;veres a&uacute;n est&aacute;n calientes cuando diversos medios de comunicaci&oacute;n reciben y publican <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/centro-control-adif-maquinista-iryo-reanude-marcha-normal_1_13623014.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">unos audios que parecen demostrar, en efecto, el error humano</a>.
    </p><p class="article-text">
        Para entonces, todos somos conscientes de que para llegar al aparente error humano ha hecho falta recorrer una larga cadena de errores sist&eacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        Puente dice estar dispuesto a soportar &ldquo;un calvario&rdquo; y que lo suyo es dar la cara. No tiene intenci&oacute;n de dimitir. No es eso, dice, lo que le ha pedido el presidente.
    </p><p class="article-text">
        Retrocedemos a 2013. Un tren Alvia que circula de Madrid a Ferrol descarrila en Angrois, a tres kil&oacute;metros de la estaci&oacute;n de Santiago de Compostela. El maquinista ha tomado a 191 kil&oacute;metros por hora una curva donde la velocidad est&aacute; limitada a 80. Hablaba por tel&eacute;fono con el interventor y no vio a tiempo la se&ntilde;al. Mueren 80 personas.
    </p><p class="article-text">
        El entonces presidente de la Junta de Galicia, Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, dice que el accidente de Angrois se ha debido a un &ldquo;despiste&rdquo; del conductor. En fin, &ldquo;un fallo humano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        (El tren Alvia ten&iacute;a problemas de compatibilidad con el moderno sistema ETCS, que habr&iacute;a reducido autom&aacute;ticamente la velocidad del tren hasta frenarlo, y depend&iacute;a del sistema ASFA, que comenz&oacute; a instalarse en los a&ntilde;os 70 del siglo XX y se limita a lanzar se&ntilde;ales ac&uacute;sticas).
    </p><p class="article-text">
        En 2022 se celebr&oacute; un juicio por el accidente. El jefe de seguridad de Adif y el conductor del tren son condenados. En recurso, el jefe de seguridad resulta absuelto. El conductor, declarado culpable de homicidio involuntario e imprudencia, recibe una condena definitiva de dos a&ntilde;os y seis meses. En septiembre de 2026, una jueza de Santiago de Compostela recomienda un indulto total para el conductor del tren, &ldquo;por razones de justicia&rdquo;. El indulto est&aacute; ahora en tr&aacute;mite.
    </p><p class="article-text">
        Volvemos al presente. El PSOE rechaza las peticiones de dimisi&oacute;n del ministro &Oacute;scar Puente, bastante abundantes, con el argumento de que tras el accidente de Angrois no pidi&oacute; la dimisi&oacute;n de la entonces ministra, Ana Pastor.
    </p><p class="article-text">
        El PSOE y el propio ministro invocan, al parecer, una especie de jurisprudencia parda. Si una no dimiti&oacute; (y se esforz&oacute; adem&aacute;s para que la Uni&oacute;n Europea no difundiera un informe cr&iacute;tico con la investigaci&oacute;n gubernamental sobre lo ocurrido en Angrois), el otro tampoco tiene por qu&eacute; hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Entre el accidente de Angrois y el de Urda han transcurrido 13 a&ntilde;os, durante los cuales la red ferroviaria de alta velocidad no ha dejado de crecer y, a la vez, decaer. La alta velocidad se ha abierto a la competencia y no ha recibido mantenimiento suficiente. En enero de 2026 un tren descarrila en la l&iacute;nea Madrid-Sevilla, la misma de Urda, por deficiencias, parece, en la v&iacute;a. Mueren 46 personas.
    </p><p class="article-text">
        Entre el accidente de Angrois y el de Urda han transcurrido 13 a&ntilde;os durante los cuales el personal ferroviario no ha dejado de denunciar la falta de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        El ministro Puente se plantea ahora suspender el tr&aacute;fico entre Madrid y Barcelona (m&aacute;s de 14 millones de pasajeros anuales) durante un par de a&ntilde;os, mientras se renuevan la v&iacute;a y los sistemas de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Claramente, ha habido errores humanos. Y se han cometido en los despachos. All&iacute; donde la gente nunca es responsable de nada.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/error-humano_129_13629213.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Oct 2026 21:12:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El error humano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Accidente tren Urda,Óscar Puente,Adif]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La conjura de los necios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/conjura-necios_129_13612245.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ebe2e04c-e008-4fc5-a027-956463ba8517_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x855y434.jpg" width="1200" height="675" alt="La conjura de los necios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Demasiada gente, en Estados Unidos y fuera del país, ha confiado (¡por dos veces!) y sigue confiando en el idiota de color naranja. Un idiota codicioso que no deja de forrarse junto a su familia y sus compinches mientras arruina a sus conciudadanos y protege a aliados de la peor calaña</p></div><p class="article-text">
        Quiz&aacute; me equivoque, pero creo que fue mi querido Enrique Murillo quien tradujo &ldquo;A Confederacy of dunces&rdquo;, el t&iacute;tulo de la gran novela de John Kennedy Toole, como &ldquo;La conjura de los necios&rdquo;. Y ahora mismo no se me ocurre mejor titular para definir lo que ocurre. Los necios se han conjurado para entregar el mundo, o al menos esa parte de &eacute;l que suele definirse como &ldquo;las democracias&rdquo;, a los peores criminales y las pol&iacute;ticas m&aacute;s est&uacute;pidas.
    </p><p class="article-text">
        Uno puede buscar explicaciones m&aacute;s o menos razonables. La frustraci&oacute;n de las clases medias, la desesperanza de los j&oacute;venes, el miedo de los ancianos, la a&ntilde;oranza de aquellos tiempos mejores que nunca existieron, el ansia de revancha contra ese vecino al que le van bien las cosas, la intoxicaci&oacute;n desinformativa de las redes&hellip; Pero resulta in&uacute;til. La explicaci&oacute;n m&aacute;s simple e inveros&iacute;mil es la m&aacute;s convincente: los mayores necios del planeta se han puesto a tocar la flauta y nosotros les seguimos.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; est&aacute; Donald Trump, un estafador al frente de la gran superpotencia militar. Caben pocas dudas acerca de su deterioro cognitivo. No se puede culpar a nadie por sufrir una enfermedad (que, de momento, parece haber afectado a Trump de muchas formas pero ha mantenido intacto el rasgo fundamental de su personalidad, la codicia); s&iacute; son culpables quienes a&uacute;n tratan de apaciguarlo, quienes a&uacute;n le r&iacute;en las gracias y quienes a&uacute;n le votan.
    </p><p class="article-text">
        Cabe confiar en que sean pocos sus votantes en las elecciones del pr&oacute;ximo 3 de noviembre. Cabe confiar en que una nueva mayor&iacute;a parlamentaria le arrincone e, idealmente, le abra un proceso de destituci&oacute;n, el famoso &ldquo;impeachment&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nada, sin embargo, es seguro. Y, en cualquier caso, el mal est&aacute; hecho. Demasiada gente, en Estados Unidos y fuera del pa&iacute;s, ha confiado (&iexcl;por dos veces!) y sigue confiando en el idiota de color naranja. Un idiota codicioso que no deja de forrarse junto a su familia y sus compinches mientras arruina a sus conciudadanos y protege a aliados de la peor cala&ntilde;a. Me refiero a tipos como Benjam&iacute;n Netanyahu y Vlad&iacute;mir Putin.
    </p><p class="article-text">
        Hay quien ha pensado desde siempre que el sionismo es un movimiento neocolonial cuyo objetivo consist&iacute;a en adue&ntilde;arse, por las malas o las mal&iacute;simas, de territorio ajeno. Tambi&eacute;n hay quien justifica el sionismo. La opini&oacute;n es libre.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, no soy capaz de encontrar justificaci&oacute;n (por m&aacute;s que se argumente, con raz&oacute;n, que Ham&aacute;s es tan indeseable como el antiguo Irg&uacute;n jud&iacute;o y que los atentados del 7 de octubre fueron horrendos e inhumanos) al progresivo descenso de buena parte de la sociedad israel&iacute; hacia un pozo de brutalidad y sadismo. Yo solo puedo explic&aacute;rmelo como un triunfo de la m&aacute;s peligrosa necedad en la que seguimos llamando &ldquo;la &uacute;nica democracia de Oriente Pr&oacute;ximo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y la Uni&oacute;n Europea? Todav&iacute;a es, en un contexto internacional dominado por la idiocia, un relativo reducto de racionalidad (cada d&iacute;a m&aacute;s reducto y menos racional).
    </p><p class="article-text">
        Los entusiastas de la burocracia comunitaria proclaman que la Uni&oacute;n ha sabido salir de todas las crisis. Acepto el argumento, si esos entusiastas aceptan que tras cada crisis se ha acentuado el retraso industrial y tecnol&oacute;gico. Acepto el argumento, si esos mismos entusiastas aceptan que el famoso &ldquo;soft power&rdquo; diplom&aacute;tico de la Uni&oacute;n demuestra una y otra vez que no intimida a nadie. Acepto el argumento, si esos entusiastas aceptan que la progresiva par&aacute;lisis econ&oacute;mica y social (ay, el consenso; ay, el d&eacute;ficit democr&aacute;tico) de la Uni&oacute;n ha favorecido el auge de la ultraderecha.
    </p><p class="article-text">
        Europa, que ya prob&oacute; hace un siglo las recetas de la ultraderecha y sufri&oacute; sus consecuencias, parece dispuesta a repetir. Ahora, d&iacute;ganme, &iquest;esto es o no es necedad?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Supongo que Xi, Putin y Netanyahu no acaban de creerse que la conjura internacional de los necios les ponga tan f&aacute;ciles las cosas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/conjura-necios_129_13612245.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Oct 2026 20:25:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La conjura de los necios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Benjamin Netanyahu,Vladímir Putin,Estados Unidos,Israel,Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia se repite, pero cada vez sale más cara]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/historia-repite-vez-sale-cara_129_13593969.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5bcfcb80-6f33-408a-8a43-9cdaca8dabef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1368y258.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia se repite, pero cada vez sale más cara"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Toynbee y los Durant ya no están de moda, por diversas razones. Conviene tenerles en cuenta, sin embargo, porque sus extensísimos estudios los llevaron a coincidir en un punto clave: la importancia esencial de la concentración de riqueza en el auge y decadencia de las sociedades</p></div><p class="article-text">
        Hay personas que acometen tareas intelectuales de dimensiones casi inconcebibles. Como, por ejemplo, Arnold Joseph Toynbee (1889-1975), que escribi&oacute; <em>Un estudio de la Historia</em>: trece vol&uacute;menes en los que comparaba las causas del auge y decadencia de una veintena de &ldquo;civilizaciones&rdquo;. O William James Durant (1885-1991), que, junto a su esposa Ariel, acometi&oacute; una <em>Historia de la Civilizaci&oacute;n</em> en once vol&uacute;menes. Pese a la longevidad de los Durant (su historia de amor es maravillosa), solo tuvieron tiempo de llegar a la era napole&oacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        Toynbee y los Durant ya no est&aacute;n de moda, por diversas razones. Conviene tenerles en cuenta, sin embargo, porque sus extens&iacute;simos estudios los llevaron a coincidir en un punto clave: la importancia esencial de la concentraci&oacute;n de riqueza en el auge y decadencia de las sociedades (o &ldquo;civilizaciones&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        Leamos a los Durant: &ldquo;La concentraci&oacute;n de la riqueza es natural e inevitable, y es peri&oacute;dicamente aliviada por una redistribuci&oacute;n parcial, violenta o pac&iacute;fica. Desde este punto de vista, toda la historia de la econom&iacute;a es el lento latido del organismo social, unos vastos s&iacute;stole y di&aacute;stole de riqueza concentrada y redistribuci&oacute;n compulsiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Toynbee, por su parte, se&ntilde;alaba como rasgo com&uacute;n en 21 civilizaciones finalmente fracasadas, empezando por la sumeria, la &ldquo;concentraci&oacute;n de la propiedad&rdquo; y la incapacidad de las &eacute;lites para resolverla.
    </p><p class="article-text">
        Veamos el ejemplo del siglo XX. Empieza con el liberalismo tradicional (&ldquo;laissez faire, laissez passer&rdquo;) en pleno auge. Los grandes patrones de la econom&iacute;a estadounidense, los Vanderbilt, Morgan, Rockefeller, Carnegie, etc&eacute;tera, (denominados &ldquo;barones ladrones&rdquo;) han acumulado fortunas colosales. Algo parecido sucede en los imperios brit&aacute;nico y franc&eacute;s. Pero la cat&aacute;strofe burs&aacute;til de 1929 acaba con aquel viejo mundo.
    </p><p class="article-text">
        El mundo que nace entonces muestra rasgos muy variados (desde el &ldquo;new deal&rdquo; de Franklin Roosevelt en Estados Unidos al nazismo de Adolf Hitler en Alemania, desde el primer gobierno laborista en el imperio brit&aacute;nico hasta el Frente Popular en Francia) y un important&iacute;simo rasgo com&uacute;n: el auge del Estado como redistribuidor de la riqueza.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;era socialdem&oacute;crata&rdquo; posterior a la Segunda Guerra Mundial suele explicarse por dos motivos: la necesidad de pagar las deudas b&eacute;licas, con una alt&iacute;sima presi&oacute;n fiscal (pagar entre un 70% y un 90% de los ingresos en el impuesto sobre la renta se convirti&oacute; en la nueva normalidad de los ricos), y la &ldquo;suavizaci&oacute;n&rdquo; del capitalismo para evitar que la clase trabajadora se pasara en masa al comunismo. En realidad, el concepto del Estado redistributivo y algunos rasgos que podr&iacute;amos llamar &ldquo;iliberales&rdquo; ya estaban vigentes antes de la guerra.
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os 80, &ldquo;la d&eacute;cada de la codicia&rdquo;, una socialdemocracia paralizada por el desempleo y la inflaci&oacute;n se rinde ante el viejo liberalismo. Irrumpen Margaret Thatcher y Ronald Reagan, el &ldquo;Consenso de Washington&rdquo; es adoptado como doctrina por el Fondo Monetario Internacional y la oleada de privatizaciones y bajadas de impuestos desarma al Estado. Se dispara de nuevo, como en el siglo XIX y principios del XX, la acumulaci&oacute;n de la propiedad en pocas manos.
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno ha proseguido hasta hoy. El 1% de la humanidad acumula m&aacute;s de la mitad de la riqueza generada. Quiz&aacute; llegamos al momento que describe Toynbee en su historia comparativa de las civilizaciones: &ldquo;Al principio, la Minor&iacute;a Dominante intenta mantener por la fuerza (contra la raz&oacute;n y el derecho) una posici&oacute;n de privilegio heredado que ha dejado de merecer; y entonces el Proletariado repaga la injusticia con resentimiento, el miedo con odio y la violencia con violencia. Sin embargo, todo eso acaba en actos de creaci&oacute;n positiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Conviene fijar la atenci&oacute;n en los tres puntos fundamentales del programa de gobierno de Xi Jinping, l&iacute;der de la potencia emergente: innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, orden en el mercado y redistribuci&oacute;n de la riqueza. Incluso China, pol&iacute;ticamente comunista y econ&oacute;micamente capitalista, con tasas de crecimiento a&uacute;n muy superiores a las del resto del mundo y un gobierno f&eacute;rreo, se&ntilde;ala como gran problema la creciente concentraci&oacute;n de la propiedad.
    </p><p class="article-text">
        Resentimiento, odio y violencia: recuerden lo de Toynbee unas l&iacute;neas atr&aacute;s. Los estadounidenses han encumbrado a Donald Trump y su gobierno de ladrones. En Europa est&aacute; en auge la ultraderecha. Atravesamos la etapa en que la minor&iacute;a dominante de Toynbee azuza a los pobres (las antiguas clases medias, reales o aspiracionales) contra los m&aacute;s pobres (los inmigrantes) para mantener sus propios privilegios. Seg&uacute;n los se&ntilde;ores tecnofeudales, lo mejor para todos es que ellos se hagan cada vez m&aacute;s ricos.
    </p><p class="article-text">
        Tiempos convulsos. Acabemos con una frase de William Durant: &ldquo;La historia se repite, pero cada vez sale m&aacute;s cara&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/historia-repite-vez-sale-cara_129_13593969.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Oct 2026 20:11:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Riqueza,Capitalismo,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La economía y la política se “maximizan”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/economia-politica-maximizan_129_13577775.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ca7acb9-9d8e-447f-82c6-aba34507e1a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1009y234.jpg" width="1200" height="675" alt="La economía y la política se “maximizan”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Corresponde a la política “domar” en lo posible al capitalismo con limitaciones legales y fiscales. No puede decirse que cumpla la tarea con éxito. Más bien al contrario. Pero es que la democracia liberal depende del capitalismo
</p></div><p class="article-text">
        Quiz&aacute; hay cosas que funcionan demasiado bien. Pienso, concretamente, en el capitalismo y en la democracia liberal. Hablamos de un sistema econ&oacute;mico y un sistema pol&iacute;tico &iacute;ntimamente relacionados, aunque el primero pueda existir sin el segundo, y el segundo dependa del primero para existir. Abundan las quejas sobre ambos. Y, sin embargo, creo que ambos, para la desgracia colectiva, cumplen sus objetivos fundamentales mejor que nunca. Simplemente, maximizan sus recursos.
    </p><p class="article-text">
        El verbo &ldquo;maximizar&rdquo; parece indispensable para definir lo que viene ocurriendo en lo que llevamos de siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        Veamos. El capitalismo es un sistema econ&oacute;mico basado en la propiedad privada y en el libre mercado. Su objetivo es el beneficio, es decir, la extracci&oacute;n del m&aacute;ximo rendimiento en cada inversi&oacute;n de capital. Su din&aacute;mica consiste en la asignaci&oacute;n de recursos a trav&eacute;s del mercado (oferta y demanda) y tiende de forma natural, pese a lo que digan quienes hoy se definen como libertarios, al oligopolio y al monopolio.
    </p><p class="article-text">
        El actual capitalismo est&aacute; cerca de alcanzar la plenitud. Los beneficios de las grandes empresas nunca hab&iacute;an sido tan altos ni su capitalizaci&oacute;n tan desmesurada. Nvidia, que dise&ntilde;a y comercializa chips y sistemas inform&aacute;ticos (y depende de Taiwan Semiconductor Manufacturing para la fabricaci&oacute;n de sus productos) vale en Bolsa casi seis billones de d&oacute;lares: m&aacute;s de lo que producen en un a&ntilde;o el Reino Unido o Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la tendencia al oligopolio, es m&aacute;s realidad que tendencia: un pu&ntilde;ado de tecnoligarcas, desde Elon Musk hasta Jeff Bezos, poseen las plataformas tecnol&oacute;gicas de las que depende la econom&iacute;a mundial.
    </p><p class="article-text">
        Como resulta evidente, el capitalismo es ajeno a las cuestiones sociales. Contra lo que suele suponerse, la pauperizaci&oacute;n de grandes sectores de la poblaci&oacute;n mundial no le afecta: da igual que pocos puedan adquirir una vivienda urbana, mientras casi todos sigan adquiriendo, por ejemplo, tel&eacute;fonos m&oacute;viles y aplicaciones, y las viviendas (pocas) sigan vendi&eacute;ndose a unos pocos: en el capitalismo financiero, casi liberado de cargas fiscales, lo que sobra es el dinero.
    </p><p class="article-text">
        Corresponde a la pol&iacute;tica &ldquo;domar&rdquo; en lo posible al capitalismo con limitaciones legales y fiscales. No puede decirse que cumpla la tarea con &eacute;xito. M&aacute;s bien al contrario. Pero es que, como dec&iacute;amos, la democracia liberal depende del capitalismo.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ha hecho la pol&iacute;tica, y m&aacute;s en concreto las democracias liberales (los sistemas pol&iacute;ticos considerados como m&aacute;s justos y eficientes), ha sido adaptarse al capitalismo rampante y copiar sus m&eacute;todos. Es decir, &ldquo;maximizarse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos afirmar que las democracias liberales, empezando por la estadounidense y pasando por casi todas las dem&aacute;s, Espa&ntilde;a incluida, se han zambullido en el populismo. Podr&iacute;amos afirmarlo si el t&eacute;rmino &ldquo;populismo&rdquo;, como el t&eacute;rmino &ldquo;terrorismo&rdquo; y otros, no hubiera fallecido hace tiempo por sobredosis de polisemia.
    </p><p class="article-text">
        La democracia liberal tiene como objetivo garantizar la representaci&oacute;n y los derechos de los ciudadanos. Ya conocen las condiciones: elecciones por sufragio universal, igualdad ante la ley, propiedad privada, libertad de expresi&oacute;n, protecci&oacute;n de las minor&iacute;as y separaci&oacute;n de poderes.
    </p><p class="article-text">
        A veces olvidamos que la democracia liberal es, como cualquier otro sistema, un mecanismo para la obtenci&oacute;n y el mantenimiento del poder. Eso resulta esencial. En nombre de quien le otorga leg&iacute;timamente el poder (una mayor&iacute;a entre los ciudadanos que se molestan en votar y en delegar la soberan&iacute;a popular a un grupo de representantes), el dirigente de una democracia liberal contempor&aacute;nea busca maximizar su poder mediante todos los recursos a su alcance. Igual que una empresa busca maximizar sus beneficios.
    </p><p class="article-text">
        La separaci&oacute;n de poderes es la primera v&iacute;ctima. Fij&eacute;monos en el caso espa&ntilde;ol. El Parlamento, que representa la voluntad popular, busca extender su representatividad a la judicatura (recu&eacute;rdese qui&eacute;n elige a los miembros del Consejo General del Poder Judicial). L&oacute;gico, &iquest;no? Como consecuencia, la alta judicatura adopta (cada vez con menos escr&uacute;pulos) las coloraciones y los intereses de los partidos pol&iacute;ticos parlamentarios.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, el Poder Ejecutivo, el Gobierno, que emana del Parlamento, se siente legitimado para imponerse a ese mismo Parlamento. &iquest;No es el Gobierno el delegado final de la voluntad popular? &iquest;Acaso no ha recibido el mandato electoral de utilizar al m&aacute;ximo su poder, dentro de los l&iacute;mites legales?
    </p><p class="article-text">
        Una vez emprendida esa senda, que en la pr&aacute;ctica impugna a Montesquieu y su idea de la separaci&oacute;n de poderes, resulta relativamente f&aacute;cil demoler otra de las condiciones de la democracia liberal: la protecci&oacute;n de las minor&iacute;as. En Estados Unidos ya lo est&aacute; sufriendo una minor&iacute;a, la procedente de la inmigraci&oacute;n. En Espa&ntilde;a puede ocurrir lo mismo en poco tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la igualdad ante la ley basta con se&ntilde;alar la evidencia de que se mantiene en el &aacute;mbito de las aspiraciones.
    </p><p class="article-text">
        En &uacute;ltimo extremo, la democracia liberal evoluciona hoy, en nombre de la eficiencia y la &ldquo;maximizaci&oacute;n&rdquo;, a un sistema de representaci&oacute;n de la mayor&iacute;a que garantiza la alternancia (dentro de un orden), la propiedad privada, el libre mercado, los derechos humanos b&aacute;sicos (no todos y no siempre) y la libertad de expresi&oacute;n (que pierde relevancia cuando los medios para difundir esa expresi&oacute;n se concentran en pocas manos).
    </p><p class="article-text">
        Todo lo que estorbaba a la econom&iacute;a y a la pol&iacute;tica (la visi&oacute;n a largo plazo, el consenso, el respeto, las formas, los conceptos mismos de &ldquo;verdad&rdquo;, &ldquo;libertad&rdquo; o &ldquo;justicia&rdquo;) desaparecen. La eficacia del poder se impone sobre lo dem&aacute;s.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/economia-politica-maximizan_129_13577775.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Oct 2026 20:10:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La economía y la política se “maximizan”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Poder Judicial,Gobierno,Política,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La matrioska de la vivienda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/matrioska-vivienda_129_13559172.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8e8898ac-e07b-40ea-b808-612fc056de66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La matrioska de la vivienda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es posible (y necesario) aplicar medidas de protección social para quienes ya tienen alquilado un piso y sufren abusos del propietario. Pero, en último extremo, rigen las leyes del mercado. Hay poca oferta y mucha demanda. Y los precios de lo que se ofrece resultan inasumibles para la gran mayoría</p></div><p class="article-text">
        Imaginemos que el problema de la vivienda es una matrioska, una de esas mu&ntilde;ecas rusas que contienen en su interior otras mu&ntilde;ecas m&aacute;s peque&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Lo que vemos en la primera matrioska resulta bastante obvio. Empezando por las cifras. En 2008, cuando estall&oacute; la gran crisis, se construyeron en Espa&ntilde;a 615.072 viviendas. La burbuja de ladrillo, &iquest;recuerdan? En ese a&ntilde;o, 2008, la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola ascend&iacute;a a 46,2 millones de personas.
    </p><p class="article-text">
        En 2025 se construyeron 94.791 viviendas. Con una poblaci&oacute;n de 49,5 millones de personas. Comparen estas cifras con las del p&aacute;rrafo anterior. El problema salta a la vista.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;adamos la especulaci&oacute;n. Es cierto que los grandes inversores (eso que llamamos &ldquo;fondos buitre&rdquo;, una expresi&oacute;n tan po&eacute;tica como vaga) tienen una incidencia importante en el mercado del alquiler, especialmente en el centro de las grandes ciudades. Tambi&eacute;n es cierto que la gran mayor&iacute;a del mercado est&aacute; en manos de peque&ntilde;os propietarios a los que llamamos &ldquo;rentistas&rdquo;: sigamos, por qu&eacute; no, con las expresiones po&eacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Es posible (y necesario) aplicar medidas de protecci&oacute;n social para quienes ya tienen alquilado un piso y sufren abusos del propietario. Pero, en &uacute;ltimo extremo, rigen las leyes del mercado. Hay poca oferta y mucha demanda. Y los precios de lo que se ofrece resultan inasumibles para la gran mayor&iacute;a. Hablamos de la gran mayor&iacute;a de quienes buscan alquilar, en general j&oacute;venes. Porque m&aacute;s del 73% de la poblaci&oacute;n vive en vivienda de propiedad: esa vivienda paterna de la que los j&oacute;venes no pueden salir.
    </p><p class="article-text">
        Conviene mencionar que la poca vivienda que se construye es cara ya de inicio, por la escasez de suelo, por cuestiones fiscales y burocr&aacute;ticas y por el encarecimiento de los materiales. Un piso nuevo que no sea un caj&oacute;n, en una zona m&aacute;s o menos remota, dif&iacute;cilmente bajar&aacute; de los 200.000 euros a precio de coste.
    </p><p class="article-text">
        Es el momento de abrir esa mu&ntilde;eca de la vivienda y ver la otra mu&ntilde;eca que esconde en su interior: los salarios. Los sueldos en Espa&ntilde;a son en general baj&iacute;simos, muy inferiores (en t&eacute;rminos relativos, es decir, en capacidad adquisitiva) a los vigentes en 2008. Y muestran una estructura disfuncional. No es razonable que en una empresa los directivos ganen much&iacute;simo m&aacute;s que el resto de los trabajadores. Tampoco es razonable que la pensi&oacute;n m&aacute;xima supere los 45.000 euros anuales, mientras el sueldo medio apenas roza los 30.000. El sueldo medio est&aacute; cada vez m&aacute;s cerca del salario m&iacute;nimo: 17.000 euros. &iquest;Qui&eacute;n puede vivir con esos ingresos?
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n acad&eacute;mica: los salarios son bajos porque la productividad es baja. Vale. Aceptemos que sectores en auge como el turismo y la hosteler&iacute;a son poco productivos. El caso es que las empresas del Ibex (las que cotizan en Bolsa) ganaron en 2025 m&aacute;s de 71.000 millones de euros. Incluso descontando que parte de esos beneficios provienen del exterior, algo no cuadra: o bien los empleados de las grandes empresas tienen una productividad que no se refleja en los salarios, o bien los directivos son aut&eacute;nticos magos y merecen los sueldazos que se adjudican a s&iacute; mismos.
    </p><p class="article-text">
        (El turismo, adem&aacute;s de ser poco productivo, contribuye a emponzo&ntilde;ar el mercado inmobiliario. No hace falta que abundemos en la desgracia de los pisos tur&iacute;sticos y los alquileres de duraci&oacute;n breve. Agreguemos a esta desgracia, por ser prolijos, la de la &ldquo;Golden visa&rdquo; para extranjeros).
    </p><p class="article-text">
        Vamos a por otra mu&ntilde;eca. Esta se llamar&iacute;a &ldquo;capital&rdquo;. Las empresas espa&ntilde;olas con m&aacute;s beneficios en 2025 fueron dos bancos: Santander y BBVA. Entre ambos ganaron casi 25.000 millones de euros.
    </p><p class="article-text">
        Si les apetece, podemos recordar que el rescate bancario le ha costado al contribuyente m&aacute;s de 43.000 millones de euros. Y ni siquiera se plantea que la banca los devuelva. Si les apetece, podemos recordar que en Espa&ntilde;a no existe (salvo pacto privado y excepcional) la daci&oacute;n en pago: cuando no se paga una hipoteca, el banco se queda con la vivienda y el hipotecado se queda con la deuda. Cierto, el alza continua de los precios suele permitir vender y saldar la hipoteca, aunque se pierda lo ya pagado. Pero ese es otro factor disfuncional.
    </p><p class="article-text">
        Queda una &uacute;ltima mu&ntilde;equita en la matrioska. La m&aacute;s peque&ntilde;a. &iquest;Por qu&eacute; un gobierno supuestamente progresista no ha resuelto, ni siquiera ha empezado a resolver, todos los problemas representados por las mu&ntilde;equitas anteriores? O no ha querido o no ha podido. Cabe suponer que no ha podido. El control por parte del PP de la gran mayor&iacute;a de las comunidades aut&oacute;nomas podr&iacute;a ser una excusa si en las controladas por el PSOE, como Catalunya, las cosas fueran mucho mejor. Y no es as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        La explicaci&oacute;n que me parece m&aacute;s razonable radica en la debilidad intr&iacute;nseca de unos gobiernos, los de Pedro S&aacute;nchez, basados en una coalici&oacute;n de elementos incompatibles entre s&iacute;. Esa debilidad est&aacute; relacionada con la pavorosa crisis pol&iacute;tica que afecta a toda Europa. Y as&iacute;, me parece, est&aacute;n las cosas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/matrioska-vivienda_129_13559172.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Oct 2026 20:47:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La matrioska de la vivienda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Fondos de inversión,Alquiler,Construcción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los dioses argentinos son personajes de un tango]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/dioses-argentinos-son-personajes-tango_129_13393337.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/45764b45-5310-4e14-9edf-d8853de782fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1560y214.jpg" width="1200" height="675" alt="Los dioses argentinos son personajes de un tango"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El poso histórico del Mundial será el adiós de Messi, sin duda, el talento de un equipo, España, que, como Rodri, ganó sin despeinarse, y unas cuantas ridiculeces de Trump. No hubo un partido para la eternidad pero la segunda estrella en la camiseta roja no se borrará nunca</p><p class="subtitle">La Argentina de Scaloni se queda sin regalo de fin de ciclo para Messi y su grupo de amigos</p></div><p class="article-text">
        Los dioses argentinos no mueren: se convierten para siempre en personajes de un tango.
    </p><p class="article-text">
        El futbolista Diego Armando Maradona acab&oacute; su carrera en la triste final de 1990; el hombre Diego Armando Maradona cay&oacute; por el despe&ntilde;adero de la vida cuando, tras el trist&iacute;simo Mundial albiceleste de 1994, fue sancionado por dopaje.
    </p><p class="article-text">
        Leonel Messi, h&eacute;roe hasta el pen&uacute;ltimo minuto, aspirante al bal&oacute;n de oro hasta el pen&uacute;ltimo minuto, llor&oacute; mientras sus compa&ntilde;eros desahogaban la rabia soltando tarascadas a los campeones. El mejor futbolista roz&oacute; el final glorioso y acab&oacute; en la pena infinita, en el gesto mezquino, en la renuncia a cualquier elegancia deportiva. Es decir, en tango.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Uno va arrastr&aacute;ndose entre espinas y en su af&aacute;n de dar su amor/ sufre y se destroza hasta entender que uno se ha quedao sin coraz&oacute;n&rdquo;. As&iacute; se fueron Maradona y Messi. Con el coraz&oacute;n roto y el cabreo en la garganta. Ambos sufrieron la derrota definitiva en Estados Unidos. Casualidad, probablemente.
    </p><p class="article-text">
        El Mundial de 2026 marca el adi&oacute;s de Messi y confirma la hegemon&iacute;a de una selecci&oacute;n que, a diferencia de todas las dem&aacute;s selecciones, no es realmente una selecci&oacute;n sino un equipo. Espa&ntilde;a, campeona de Europa y del mundo, dominante tambi&eacute;n en f&uacute;tbol femenino y en las categor&iacute;as de j&oacute;venes, se instala en la c&uacute;spide. Cualquier superlativo est&aacute; justificado.
    </p><p class="article-text">
        El Mundial reci&eacute;n concluido constituye tambi&eacute;n un tr&aacute;nsito hacia la competici&oacute;n multitudinaria que busca la FIFA. En 2022 participaron 32 equipos. Esta vez fueron 48. El objetivo ahora es alcanzar los 64. &iquest;Vale la pena? La calidad se resiente en la fase inicial y en las primeras eliminatorias.
    </p><p class="article-text">
        La voluntad inclusiva, por otra parte, permite la hermosa eclosi&oacute;n de selecciones como Cabo Verde. La federaci&oacute;n caboverdiana recibir&aacute; unos 12 millones de d&oacute;lares. Est&aacute; muy bien: unos 22 d&oacute;lares por habitante, que deber&iacute;an, en teor&iacute;a, invertirse en instalaciones y escuelas deportivas y mejorar la competici&oacute;n en el pa&iacute;s. El caso, sin embargo, es que ning&uacute;n futbolista de la selecci&oacute;n de Cabo Verde juega en Cabo Verde.
    </p><p class="article-text">
        Como siempre, ha habido quejas (justificadas) respecto a los &aacute;rbitros. Como siempre, ha habido una selecci&oacute;n (Argentina esta vez) que ha gozado de una especial benevolencia. Nada nuevo. Quien viera el Mundial de 1966 en Inglaterra, el primero transmitido en directo, recordar&aacute; las m&uacute;ltiples agresiones impunes que sufrieron Pel&eacute; y Eusebio: el objetivo era limpiar de rivales el camino ingl&eacute;s. Con eso, con Bobby Charlton y Bobby Moore y con un gol imaginario en la final, la misi&oacute;n qued&oacute; cumplida.
    </p><p class="article-text">
        Como siempre, se ha demostrado que conceder el Mundial a un pa&iacute;s hostil, tanto con los suyos como con los forasteros, conduce al bochorno colectivo. Rusia, Catar, los Estados Unidos de Donald Trump: una cadena de sedes antip&aacute;ticas. El rechazo al &aacute;rbitro somal&iacute; Omar Artan, los registros tan despectivos como amenazantes a selecciones como las de Uzbekist&aacute;n, Senegal o Uruguay, o el trato dispensado a Ir&aacute;n, por no entrar en el papel de Donald Trump como m&aacute;xima instancia de apelaci&oacute;n en materia de tarjetas rojas, ensombrecen la llamada &ldquo;fiesta del f&uacute;tbol&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Confiemos en que, dentro de cuatro a&ntilde;os, Espa&ntilde;a, Portugal y Marruecos tengan gobiernos un poco m&aacute;s hospitalarios. No lo doy por seguro.
    </p><p class="article-text">
        Y, como siempre, la FIFA ha hecho un gran negocio. Sus ingresos rondan los 15.000 millones de d&oacute;lares. La est&uacute;pida &ldquo;pausa de hidrataci&oacute;n&rdquo; ha troceado los partidos y ha perjudicado al juego, pero ha permitido meter m&aacute;s publicidad televisiva. Casi 15 millones de personas han llenado los estadios. La m&aacute;quina de las audiencias y el dinero no se frena.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;l ser&aacute; el poso hist&oacute;rico del Mundial de 2026? El adi&oacute;s de Messi, sin duda. El talento de un equipo, Espa&ntilde;a, que, como Rodri, gan&oacute; sin despeinarse. Y unas cuantas ridiculeces de Trump. No hubo un partido para la eternidad, como el Italia-Alemania de 1970, o el Italia-Brasil de 1982, o el Argentina-Inglaterra de 1986, o la dram&aacute;tica final de 2022. Quedar&aacute;, ciertamente, una segunda estrella en la camiseta roja. Eso no se borrar&aacute; nunca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/dioses-argentinos-son-personajes-tango_129_13393337.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 19:40:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Argentina,Lionel Messi,Selección española,Mundial de fútbol]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un réquiem por Francia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/requiem-francia_129_13382770.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab40fb3f-2b0a-4ac2-b887-9f418e49e21e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x987y245.jpg" width="1200" height="675" alt="Un réquiem por Francia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De los 1.248 futbolistas que participaron en el Mundial, 99 son franceses. Francia ha aportado 13 jugadores a Argelia, 12 a Haití, 11 a Congo y 10 a Senegal: dispone de tal excedente de futbolistas de primer nivel como para dar y repartir</p><p class="subtitle">Francia, el Mundial viejo y el mundo nuevo</p></div><p class="article-text">
        La victoria de la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola sobre la francesa implica algo especial. <a href="https://www.eldiario.es/mundial-2026/claro-son-franceses-espana-equipo-jugara-segunda-final-historia_129_13380742.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Es una victoria de m&eacute;rito y, adem&aacute;s, de prestigio</a>. Como lo era, a&ntilde;os atr&aacute;s, derrotar a Brasil. Francia se ha convertido en lo que antes fue Brasil: la mayor f&aacute;brica mundial de futbolistas talentosos.
    </p><p class="article-text">
        Sobre los m&eacute;ritos del equipo de Luis de la Fuente vamos a escuchar y leer mucho en los pr&oacute;ximos d&iacute;as. De Francia s&oacute;lo quedar&aacute; el eco de una estrepitosa ca&iacute;da en semifinales. Si me lo permiten, pues, entonar&eacute; un r&eacute;quiem por &ldquo;les Bleus&rdquo;. Creo que lo merecen. Y, de paso, me sumar&eacute; a quienes meten los pies en ese est&uacute;pido charco <em>rajoyano</em> de si los franceses son franceses o seres de otra galaxia.
    </p><p class="article-text">
        Empecemos por Raoul Diagne. Hasta donde yo s&eacute;, y exceptuando el exc&eacute;ntrico caso de Saadi Muamar Gadafi, hijo del que fue dictador libio y capit&aacute;n de la selecci&oacute;n de su pa&iacute;s por orden paterna, Diagne fue el &uacute;nico futbolista internacional cuyo padre ejerc&iacute;a como ministro del Gobierno. Tambi&eacute;n fue el primer futbolista negro de la selecci&oacute;n francesa. Debut&oacute; en 1931, cuando su padre era diputado por Senegal en la Asamblea Nacional de Francia y ministro de las Colonias.
    </p><p class="article-text">
        Raoul Diagne fue a&ntilde;os m&aacute;s tarde seleccionador de Senegal y se le considera el padre del f&uacute;tbol senegal&eacute;s. Muri&oacute; cerca de Par&iacute;s, como franc&eacute;s y senegal&eacute;s, en 2002.
    </p><p class="article-text">
        Salgamos por un momento de la negritud (un t&eacute;rmino muy usado por el poeta y pol&iacute;tico L&eacute;opold S&eacute;dar Senghor, que fue diputado socialista franc&eacute;s y presidente de Senegal) para valorar la enorme fuerza centr&iacute;peta de la Rep&uacute;blica Francesa. Raymond Kopa, estrella del Real Madrid y Bal&oacute;n de Oro en 1958, era franc&eacute;s y polaco. Michel Platini es hijo de italianos. La
    </p><p class="article-text">
        familia de Antoine Griezmann procede de Alemania. Los padres de Thierry Henry eran de Guadalupe y Martinica. Luis Fern&aacute;ndez naci&oacute; en C&aacute;diz. Etc&eacute;tera.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, que el antiguo imperio franc&eacute;s no basta para explicar la diversidad de or&iacute;genes entre los jugadores de la selecci&oacute;n. O su color, si es que eso interesa a alguien.
    </p><p class="article-text">
        La capacidad integradora de Francia est&aacute; detr&aacute;s de todo, incluyendo al f&uacute;tbol. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/mundial-2026/mundial-emigracion-cuatro-futbolistas-nacido-pais-diferente-representa_1_13308906.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En el Mundial de 2026 han participado 1.248 futbolistas</a>. De ellos, 99 son franceses. Creo que ese es un dato definitivo. Al margen de nutrir su propia selecci&oacute;n, Francia ha aportado 13 franceses a Argelia, 12 a Hait&iacute;, 11 a Congo y 10 a Senegal. Es decir, que Francia dispone de tal excedente de futbolistas de primer nivel (las selecciones citadas se han ganado la participaci&oacute;n mundialista) como para dar y repartir.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que selecciones como la de Hait&iacute; y Congo carecen de competiciones locales a causa de la violencia y la inestabilidad y se ven obligadas a reclutar entre la di&aacute;spora. Pero tambi&eacute;n es cierto que las &ldquo;banlieues&rdquo; francesas, esos lugares supuestamente siniestros y marginales (hagan una visita si pueden: no encontrar&aacute;n los horrores que esperan), producen grandes futbolistas a un ritmo de v&eacute;rtigo.
    </p><p class="article-text">
        Y no hablamos de chavales crecidos entre chabolas y potreros, seg&uacute;n la m&iacute;stica argentina y en general iberoamericana, sino de j&oacute;venes formados desde muy peque&ntilde;os en buenas escuelas de f&uacute;tbol y con una educaci&oacute;n escolar m&aacute;s que aceptable.
    </p><p class="article-text">
        No hay &ldquo;banlieues&rdquo; con peor fama que las de Par&iacute;s. Quiz&aacute; hayan visto una pel&iacute;cula titulada <em>Les miserables</em>, sobre la angustiosa existencia en esos barrios. Esas historias de rabia y desesperanza son ciertas. Tambi&eacute;n es cierto que ninguna administraci&oacute;n europea, por no decir del mundo, se preocupa tanto como la francesa por ofrecer salidas. Y en ning&uacute;n lugar del planeta se concentran tantas escuelas de f&uacute;tbol y clubes de formaci&oacute;n como en Seine-Saint Denis, el departamento m&aacute;s tormentoso de la regi&oacute;n parisina.
    </p><p class="article-text">
        El Departamento de Seine-Saint Denis tiene 1,7 millones de habitantes. Su consejo gubernamental se entretuvo en dise&ntilde;ar una alineaci&oacute;n de los futbolistas locales. Encabezada por Mbapp&eacute; y bajo camisetas de distintos pa&iacute;ses, habr&iacute;a podido competir dignamente en el Mundial. A partir, recuerden, de solamente 1,7 millones de personas.
    </p><p class="article-text">
        Francia no jugar&aacute; la final del domingo. Eso corresponde a Espa&ntilde;a. Su industria futbol&iacute;stica, sin embargo, es tan potente como para garantizar la capacidad competitiva durante mucho tiempo. &iquest;Son franceses los futbolistas franceses? Seg&uacute;n Ileman Ndiaye, nacido y criado en Normand&iacute;a, prefiere jugar con Senegal porque la selecci&oacute;n francesa no le &ldquo;hace so&ntilde;ar&rdquo;. &ldquo;No es lo m&iacute;o&rdquo;, dice. 
    </p><p class="article-text">
        Y eso, la posibilidad de elegir, est&aacute; muy bien.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/requiem-francia_129_13382770.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jul 2026 19:29:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un réquiem por Francia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Francia,Mariano Rajoy,Mundial de fútbol,Inmigración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El fútbol como flor del mal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/futbol-flor-mal_129_13362874.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9609a869-9e24-4f3e-8ef1-26a62bb4b4da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1060y335.jpg" width="1200" height="675" alt="El fútbol como flor del mal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El fútbol es un juego hermosísimo de posibilidades infinitas pero necesita que el mundo exterior interfiera y recuerde a los futbolistas, los héroes de esta historia inacabable, que existen fuerzas poderosas y malignas más allá del césped. Gracias al excremento dorado de Donald Trump, este Mundial promete un final apasionante</p><p class="subtitle">Francia, el Mundial viejo y el mundo nuevo</p></div><p class="article-text">
        Donald Trump le ha hecho un gran favor al f&uacute;tbol.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No me creen? Voy a intentar convencerles.
    </p><p class="article-text">
        El f&uacute;tbol es un juego hermos&iacute;simo. Dentro de un espacio grande, algo m&aacute;s de 7.000 metros cuadrados, pululan 22 personas que se disputan un bal&oacute;n. Las posibilidades son casi infinitas. En alg&uacute;n momento ocurrir&aacute; algo impensable, m&aacute;gico, milagroso. Es un juego hipn&oacute;tico jalonado de emociones.
    </p><p class="article-text">
        Pero el juego, con toda su gracia, necesita algo m&aacute;s. Necesita realidad. Necesita que el mundo exterior interfiera y recuerde a los futbolistas, los h&eacute;roes de esta historia inacabable, que existen fuerzas poderosas y malignas m&aacute;s all&aacute; del c&eacute;sped. Joseph Blatter, aquel corrupt&iacute;simo expresidente de la FIFA (disculpen el ox&iacute;moron), lo explic&oacute; una vez: &ldquo;La sociedad est&aacute; llena de demonios, y esos demonios los encontramos tambi&eacute;n en el f&uacute;tbol&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como en las tragedias griegas, los dioses deben dificultar la misi&oacute;n de los h&eacute;roes. Aqu&iacute; los dioses no son seres tronantes e inmortales, sino bur&oacute;cratas viscosos de una inveros&iacute;mil ONG sin &aacute;nimo de lucro ni propietarios. Bur&oacute;cratas, dec&iacute;a, formados en la m&aacute;s estricta disciplina del peloteo a quienes les permiten vivir rodeados de lujos y de honores: gobiernos y empresas multinacionales.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/mundial-2026/trump-cuenta-llamada-infantino-quitar-tarjeta-roja-delantero-eeuu-no-puedes-equipos-mejores_1_13360127.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Donald Trump exigi&oacute; a Gianni Infantino, presidente de esa ONG inveros&iacute;mil llamada FIFA, que retirara la sanci&oacute;n de un partido impuesta a Folarin Bolagun</a>, goleador de Estados Unidos. Infantino, adiestrado durante a&ntilde;os en el arte de arrastrarse ante quien manda, acept&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo Infantino, entonces secretario general de la UEFA, amenaz&oacute; en 2015 con apartar al f&uacute;tbol griego de las competiciones internacionales por &ldquo;interferencias del gobierno&rdquo; en una ley del deporte. A cada caso su cosa. Sumisi&oacute;n ante el fuerte, arrogancia ante el d&eacute;bil.
    </p><p class="article-text">
        La eliminatoria entre Estados Unidos y B&eacute;lgica habr&iacute;a sido, sin el abuso de poder de Trump y la sumisi&oacute;n reptante de Infantino, un partido m&aacute;s. Para Estados Unidos, una ocasi&oacute;n para seguir mejorando su curr&iacute;culum. Para B&eacute;lgica, una ocasi&oacute;n para desmentir a quienes la consideran una selecci&oacute;n vetusta. Pero la interferencia del Olimpo burocr&aacute;tico convirti&oacute; el Estados Unidos&ndash;B&eacute;lgica en un combate entre el bien y el mal.
    </p><p class="article-text">
        Y se not&oacute;. A Estados Unidos le pes&oacute; la culpa de aceptar lo inaceptable. Le pes&oacute; una verg&uuml;enza que se recordar&aacute; durante generaciones. Como la de Corea del Sur en 2002. Tras aquellos arbitrajes delirantes que le permitieron alcanzar las semifinales ante su p&uacute;blico, Corea del Sur permanece enfangada en la mediocridad. Ll&aacute;menle karma.
    </p><p class="article-text">
        B&eacute;lgica, en cambio, vol&oacute; con la rabia de quien ha sufrido una injusticia y con el aliento remoto de millones de aficionados a los que, en otras circunstancias, no se les habr&iacute;a pasado por la cabeza desear con tanto fervor la victoria de &ldquo;la Belgique&rdquo;. Fueron cuatro goles gloriosos.
    </p><p class="article-text">
        Aceptemos que el f&uacute;tbol es una flor que necesita esti&eacute;rcol. Cuanto m&aacute;s se ha regado el f&uacute;tbol con dinero del petr&oacute;leo o con d&oacute;lares de fondos de inversi&oacute;n predadores, m&aacute;s ha mejorado el juego. V&eacute;ase el PSG, cumbre del f&uacute;tbol de presi&oacute;n. Cuanto m&aacute;s han descendido los Mundiales en la escala internacional de los pa&iacute;ses que respetan los derechos humanos (Sur&aacute;frica ocupaba el lugar 30 del r&aacute;nking; Brasil, el 47; Rusia, el 107; Catar, el 137), m&aacute;s divertidos (a la vez que indignantes) han sido los torneos. El actual, gracias al excremento dorado de Donald Trump, promete un final apasionante.
    </p><p class="article-text">
        El f&uacute;tbol es una flor del mal. En la famosa colecci&oacute;n de poemas con ese t&iacute;tulo, <em>Las flores del mal</em>, Charles Baudelaire escribi&oacute;: &ldquo;Detr&aacute;s de los tedios y las vastas penas/ que con su peso entorpecen la brumosa existencia, / afortunado aquel que puede con un ala vigorosa/ alzarse hacia los campos luminosos y apacibles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Alc&eacute;monos, pues, hacia &ldquo;los campos luminosos y apacibles&rdquo;. Y que de la porquer&iacute;a circundante brote la hermosura del f&uacute;tbol.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/la-fifa-y-trump-el-rbitro-de-un-mundo-sin-reglas/embed?media=audio&size=wide&style=cover" allow="autoplay; clipboard-write; fullscreen" allowfullscreen width="100%" height="180" frameborder="0" title="La FIFA y Trump, el árbitro de un mundo sin reglas"></iframe>

    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/futbol-flor-mal_129_13362874.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jul 2026 20:07:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El fútbol como flor del mal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,FIFA,Mundial de fútbol,Catar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Francia, el Mundial viejo y el mundo nuevo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/francia-mundial-viejo-mundo-nuevo_129_13345631.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c210214-42d0-4ccb-bf92-c366a2fa8b8b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Francia, el Mundial viejo y el mundo nuevo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Admiremos los frutos futbolísticos de las convulsas "banlieues", como Michael Olise, británico nacionalizado francés, de padre británico-nigeriano y madre franco-argelina. Solemos pensar que Francia sufre una crisis irreversible, yo creo que allí está naciendo un mundo nuevo y mejor</p><p class="subtitle">Los Mundiales soñados</p></div><p class="article-text">
        Cuando se intenta adivinar hacia d&oacute;nde va ese asunto tortuoso que llamamos &ldquo;pol&iacute;tica&rdquo;, hay que mirar hacia Italia. Cuando hablamos de cosas serias, dirigimos la mirada a Francia.
    </p><p class="article-text">
        Los franceses tienen un especial talento para convertir conceptos abstractos en cosas aparentemente vivas. Me refiero a conceptos como &ldquo;libertad&rdquo; o &ldquo;naci&oacute;n&rdquo;. Adelante, def&iacute;nanlos. En 1789, la Revoluci&oacute;n Francesa invent&oacute; el mundo moderno. En 1996, Jean-Marie Le Pen, aquel viejo fascista, anunci&oacute; que el mundo moderno hab&iacute;a muerto: &ldquo;Es artificial que hagamos venir jugadores extranjeros para bautizarlos como equipo de Francia&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        A Le Pen le parec&iacute;a que hab&iacute;a demasiados negros en la selecci&oacute;n francesa. En efecto, el mundo hab&iacute;a cambiado. (Para bien, en mi opini&oacute;n). El cambio se confirm&oacute; el 6 de octubre de 2001, poco despu&eacute;s de que, con los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, comenzara el siglo XXI hist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        Ese 6 de octubre Francia jugaba contra Argelia en el Stade de France. &ldquo;La Marsellesa&rdquo; fue silbada y abucheada por miles de franceses de origen argelino. En el minuto 76 del partido (que Francia, dirigida por un franc&eacute;s argelino llamado Zinedine Zidane, dominaba 4-1), centenares de franceses argelinos invadieron el c&eacute;sped y ya no se jug&oacute; m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Francia gana un Mundial, miles de franceses con banderas argelinas y marroqu&iacute;es destrozan los Campos El&iacute;seos de Par&iacute;s. Cuando Francia pierde ocurre lo mismo, con los mismos protagonistas. Insisto: def&iacute;nanme qu&eacute; es hoy una naci&oacute;n. Sin incurrir en fascistadas, a ser posible.
    </p><p class="article-text">
        Ahora permitan que haga algunas consideraciones sobre las<a href="https://www.eldiario.es/mundial-2026/mundial-emigracion-cuatro-futbolistas-nacido-pais-diferente-representa_1_13308906.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &ldquo;selecciones nacionales de f&uacute;tbol&rdquo;, esos grupos de adscripci&oacute;n cada vez m&aacute;s opcional </a>(piensen en los hermanos Williams, un ejemplo entre tantos: un hermano con Ghana, otro con Espa&ntilde;a) que, supuestamente, han de inflamar nuestros instintos m&aacute;s bajos. Me refiero al patriotismo y otros delirios del mundo antiguo. Da igual que el mundo antiguo de los Le Pen y los Trump y los Abascal se esfuerce por volver: sigue siendo antiguo.
    </p><p class="article-text">
        Cuento con que, al llegar a la palabra &ldquo;consideraciones&rdquo; en el p&aacute;rrafo anterior, se han ido todos ustedes. Por tanto en adelante, supongo, hablo solo.
    </p><p class="article-text">
        La selecci&oacute;n espa&ntilde;ola siempre me ha dado igual. Me incomoda que un documento administrativo (el DNI) conlleve la obligaci&oacute;n de sufrir o alegrarme por los resultados de un equipo. 
    </p><p class="article-text">
        Fui durante a&ntilde;os seguidor de la selecci&oacute;n alemana (mi padre era angl&oacute;filo y vimos juntos la final de 1966, con opiniones dispares), y cuando crec&iacute; me alist&eacute; en las filas italianas. Dado que Italia lleva tantos a&ntilde;os desaparecida en el negocio mundialista (n&oacute;tese que Alemania e Italia, las dos selecciones europeas con m&aacute;s estrellas, ya no pintan nada), recurro a Argentina como opci&oacute;n secundaria.
    </p><p class="article-text">
        La palabra &ldquo;selecci&oacute;n&rdquo; significaba algo en el mundo antiguo. Implicaba florilegio, analectas, lo mejor de cada f&uacute;tbol y un estilo distinto e inconfundible. El Brasil bail&oacute;n de 1970, la Alemania disciplinada de 1974, etc&eacute;tera. Ahora d&iacute;ganme, por favor, qu&eacute; selecci&oacute;n nacional de hoy podr&iacute;a tener alguna opci&oacute;n de victoria si se enfrentara al PSG o al Bayern. La selecci&oacute;n francesa, quiz&aacute;. Ninguna otra. Los grandes equipos europeos no son selecciones nacionales, sino mundiales. Y adem&aacute;s son aut&eacute;nticos equipos porque se pasan el a&ntilde;o trabajando juntos.
    </p><p class="article-text">
        No esperen que este Mundial les ofrezca un partido como el PSG-Bayern del pasado 28 de abril. Ninguna selecci&oacute;n puede reunir lo mejor de Am&eacute;rica, &Aacute;frica y Asia como lo hacen los equipos europeos. Que adem&aacute;s forman desde la infancia o adolescencia al material humano m&aacute;s prometedor futbol&iacute;sticamente de Am&eacute;rica, &Aacute;frica y Asia. Lo que degrada adicionalmente el Mundial y el f&uacute;tbol de selecciones: todas juegan de forma muy parecida, porque sus futbolistas proceden de las mismas escuelas europeas.
    </p><p class="article-text">
        Ay, Europa. Solo nos quedan tres industrias mundialmente competitivas: la del lujo, la tur&iacute;stico-muse&iacute;stica y la del f&uacute;tbol. 
    </p><p class="article-text">
        Empezamos con Francia y acabamos con Francia. Admiremos los frutos futbol&iacute;sticos de las convulsas &ldquo;banlieues&rdquo;, admiremos los resultados del mestizaje &eacute;tnico y cultural: c&oacute;mo no va a ser formidable un tipo como Michael Olise, brit&aacute;nico nacionalizado franc&eacute;s, de padre brit&aacute;nico-nigeriano y madre franco-argelina.
    </p><p class="article-text">
        Solemos pensar que Francia sufre una crisis irreversible. Yo creo que sufre dolores de parto porque all&iacute;, antes que en ning&uacute;n otro sitio, est&aacute; naciendo un mundo nuevo y mejor. &iquest;No me creen? Hablamos dentro de 30 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; Argentina. Pero qu&eacute; grande es Francia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/francia-mundial-viejo-mundo-nuevo_129_13345631.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Jun 2026 19:57:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Francia, el Mundial viejo y el mundo nuevo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Francia,Inmigración,Jean-Marie Le Pen,Mundial de fútbol,Argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando baje un poco el calor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/baje-calor_129_13338779.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3feb46a-d5ec-45e6-b3b8-6cc2677c2e81_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1011y390.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando baje un poco el calor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde los GAL de González a la “policía patriótica” de Rajoy, desde las “cloacas” del PP (espionaje a Bárcenas) hasta las del PSOE (lo de Leire Díez), desde las privatizaciones para amiguetes de Aznar hasta los delirios del CIS de Tezanos o la rotunda parcialidad de determinados programas de RTVE (con Aznar o con Sánchez), se percibe un mal uso continuado de las instituciones públicas</p></div><p class="article-text">
        Cabe concluir que la corrupci&oacute;n pol&iacute;tica es end&eacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Mariano Rajoy cay&oacute; en las circunstancias que todos recordamos: con el PP condenado &ldquo;como part&iacute;cipe a t&iacute;tulo lucrativo&rdquo; en el caso G&uuml;rtel y con el bolso de Soraya S&aacute;enz de Santamar&iacute;a en el esca&ntilde;o vac&iacute;o del susodicho M. Rajoy.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Pedro S&aacute;nchez se encuentra en las circunstancias que todos conocemos: con el PSOE perforado por dos secretarios de Organizaci&oacute;n adictos al dinero ajeno, con el exministro Jos&eacute; Luis &Aacute;balos en prisi&oacute;n, con el &ldquo;patriarca&rdquo; socialista Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero bajo investigaci&oacute;n y el susodicho S&aacute;nchez asegurando, sin muchos argumentos, que &ldquo;no todos somos iguales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cabe concluir que la corrupci&oacute;n institucional es un mal cr&oacute;nico. Desde los GAL de Felipe Gonz&aacute;lez a la &ldquo;polic&iacute;a patri&oacute;tica&rdquo; de Mariano Rajoy, desde las &ldquo;cloacas&rdquo; del PP (espionaje a Luis B&aacute;rcenas) hasta las del PSOE (lo de Leire D&iacute;ez), desde las privatizaciones para amiguetes de Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar hasta los delirios del CIS de Jos&eacute; F&eacute;lix Tezanos o la rotunda parcialidad de determinados programas de RTVE (con Aznar o con S&aacute;nchez), se percibe un mal uso continuado de las instituciones p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        Cabe concluir que el sistema judicial muestra grav&iacute;simas deficiencias, quiz&aacute; en parte por falta de recursos, quiz&aacute; en gran medida por desgana o falta de profesionalidad de ciertos jueces. No hablo de personas concretas: como es previsible, igual que en la pol&iacute;tica, hay titulares de juzgados que no conocen la decencia.
    </p><p class="article-text">
        Algo muy grave es la filtraci&oacute;n autom&aacute;tica a la prensa de los sumarios, sean secretos o no, y la difusi&oacute;n de informaciones personales irrelevantes para una investigaci&oacute;n pero jugosos para un titular. Eso tan grave se ha convertido en norma. Y no pasa nada. Algo a&uacute;n m&aacute;s grave es el manoseo partitocr&aacute;tico de la justicia. Tampoco pasa nada.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, los medios de comunicaci&oacute;n saben ser c&iacute;nicos cuando les conviene: mientras deploran (o dicen deplorar) las filtraciones judiciales interesadas, son sus primeros beneficiarios. Y las exprimen a gusto. M&aacute;s a gusto cuanto m&aacute;s se ajustan a su l&iacute;nea editorial. Por no hablar de quienes publican mentiras a sabiendas: esos medios forman parte de la corrupci&oacute;n pol&iacute;tica e institucional.
    </p><p class="article-text">
        El descr&eacute;dito es general.
    </p><p class="article-text">
        Pero eso no es lo peor. &iquest;Qui&eacute;n arregla esto? O, siendo m&aacute;s posibilistas, &iquest;qui&eacute;n es capaz de hacer alg&uacute;n esfuerzo para que las cosas no sigan pudri&eacute;ndose?
    </p><p class="article-text">
        Yendo al nivel de m&aacute;xima responsabilidad, el correspondiente al Gobierno central, hay dos posibilidades. La tarea podr&iacute;a recaer en el propio Pedro S&aacute;nchez si lograra componer, cosa que parece improbable, una nueva mayor&iacute;a tras las pr&oacute;ximas elecciones. O bien, como parece muy posible, en el PP de siempre, el de Ayuso y Rodr&iacute;guez y Feij&oacute;o, coaligado con una formaci&oacute;n tan turbia (pol&iacute;tica y financieramente) como Vox, surgida de las aguas populares m&aacute;s cenagosas.
    </p><p class="article-text">
        Ambas posibilidades resultan, en principio, desalentadoras.
    </p><p class="article-text">
        Y este es el panorama que nos espera para cuando baje un poco el calor.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/baje-calor_129_13338779.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jun 2026 20:28:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando baje un poco el calor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pedro Sánchez,Alberto Núñez Feijóo,Corrupción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los Mundiales soñados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/mundiales-sonados_129_13324778.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3333260c-2f96-47b5-95a0-01a73cb6d312_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x856y236.jpg" width="1200" height="675" alt="Los Mundiales soñados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La FIFA siente atracción por regímenes repulsivos pero nos queda el recuerdo de aquellos torneos soñados, como el de Di Stefano que no participó en ningún Mundial pese a ser considerado el mejor por Pelé, Maradona, Charlton, Beckenbauer y Cruyff. Si hacemos caso a quienes lo vieron, el juego de Harry Kane en Inglaterra es similar: inicia la jugada, la convierte en peligrosa y llega a tiempo de rematarla</p><p class="subtitle">La “civilización” del fútbol, por Enric González</p></div><p class="article-text">
        Es una l&aacute;stima que la Copa Mundial de f&uacute;tbol se dispute este a&ntilde;o en el Amerikast&aacute;n de Donald Trump, adem&aacute;s de en Canad&aacute; y en M&eacute;xico. Pero no es una novedad. La FIFA parece sentir una cierta atracci&oacute;n por los reg&iacute;menes inquietantes, o directamente repulsivos. Nos vienen a la mente los casos recientes de Rusia (2018) y Catar (2022). Y el de la dictadura de Jorge Videla en Argentina (1978). Recordamos menos, por lejano, el Mundial fascista de la Italia de Mussolini (1934). Y tendemos a olvidar que el M&eacute;xico de 1970 hab&iacute;a sufrido, s&oacute;lo dos a&ntilde;os antes, la espantosa matanza de estudiantes y obreros en Tlatelolco, con 300 o 400 muertos. Nunca se sabr&aacute; el n&uacute;mero exacto de cad&aacute;veres, lo que da idea de c&oacute;mo funcionaba el r&eacute;gimen de Gustavo D&iacute;az Ordaz. Y olvidamos tambi&eacute;n que en la Espa&ntilde;a de 1982, sacudida por el terrorismo, la polic&iacute;a, el ej&eacute;rcito y la judicatura segu&iacute;an siendo mayoritariamente franquistas.
    </p><p class="article-text">
        En fin, nada nuevo. Como advert&iacute;a <a href="https://www.youtube.com/watch?v=T0kTiKCC3UI" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">el tango &ldquo;Cambalache&rdquo;, &ldquo;el mundo fue y ser&aacute; una porquer&iacute;a, ya lo s&eacute;&rdquo;</a>. Siempre queda el refugio de los Mundiales so&ntilde;ados. El m&aacute;s c&eacute;lebre de ellos, sin duda, es el de Patagonia en 1942, durante la Segunda Guerra Mundial. Parece seguro que en aquel lugar del sur remoto se jugaron partidos con jugadores locales (mayormente mapuches) y extranjeros (se constru&iacute;an presas y carreteras y hab&iacute;a t&eacute;cnicos y obreros de distintas procedencias, incluyendo la Alemania nazi). El resto lo puso la imaginaci&oacute;n de Osvaldo Soriano en su relato &ldquo;El hijo de Butch Cassidy&rdquo;. Seg&uacute;n Soriano, la final se jug&oacute; &ldquo;en un domingo gris que la historia no recuerda&rdquo;. El &aacute;rbitro fue William Cassidy, hijo de Butch Cassidy, que con su compa&ntilde;ero Sundance Kid y la amante de ambos, Edna, vivi&oacute; en Patagonia, o eso dice la leyenda, antes del acribillamiento en Bolivia (v&eacute;ase la pel&iacute;cula Dos hombres y un destino). Se enfrentaron en la final la selecci&oacute;n mapuche y la alemana, Adolf Hitler pronunci&oacute; por v&iacute;a telef&oacute;nica un discurso lleno de racismo y arrogancia y, gracias a ciertos recursos m&aacute;gicos, ganaron los locales.
    </p><p class="article-text">
        Otro Mundial so&ntilde;ado es el de Alfredo di St&eacute;fano. Existe un cierto consenso en que los mejores futbolistas de todos los tiempos son Pel&eacute;, Maradona y Messi. Ah&iacute;, sin embargo, falta el cuarto hombre. El que jug&oacute; antes de las retransmisiones televisivas en directo, el que apenas dej&oacute; partidos filmados, el que no lleg&oacute; a participar en ning&uacute;n Mundial. Ese que Pel&eacute;, Maradona, Charlton, Beckenbauer y Cruyff coincidieron en se&ntilde;alar como &ldquo;el mejor&rdquo;. Un futbolista tan completo que hoy a&uacute;n no sabemos en qu&eacute; posici&oacute;n jugaba exactamente. En 1950, Di St&eacute;fano ten&iacute;a 24 a&ntilde;os y era la estrella de Los Millonarios de Bogot&aacute;, el mejor equipo del planeta seg&uacute;n las cr&oacute;nicas de la &eacute;poca. Pod&iacute;a haber acudido con la selecci&oacute;n argentina al famoso Mundial de Brasil, el del &ldquo;Maracanazo&rdquo;. Ocurri&oacute; que los dirigentes deportivos argentinos, en pleno conflicto sindical con sus futbolistas (el general Juan Domingo Per&oacute;n impuso en 1948 un tope salarial), renunciaron al torneo de la forma m&aacute;s est&uacute;pida.
    </p><p class="article-text">
        La ausencia se repiti&oacute; en Suiza-1954, cuando Di St&eacute;fano, con 28 a&ntilde;os, llegaba a la plenitud. Ya jugaba en el Real Madrid y estaba nacionaliz&aacute;ndose espa&ntilde;ol, pero los tr&aacute;mites se alargaron y no fue incluido en su nueva selecci&oacute;n, la espa&ntilde;ola, que no logr&oacute; clasificarse. Lo mismo ocurri&oacute; en Suecia-1958. Espa&ntilde;a s&iacute; logr&oacute; llegar a Chile-1962, pero Di St&eacute;fano, con 36 a&ntilde;os, se lesion&oacute; antes del torneo. Creo que Di St&eacute;fano pudo haber ganado casi en solitario para Argentina el Mundial de 1950, como se dice (un poco injustamente, &iquest;verdad, Valdano?) que lo hizo Maradona en 1986. El caso es que habr&iacute;a tenido compa&ntilde;eros tan buenos como Pedernera, Pontoni o Rossi. Quiz&aacute; hoy hablar&iacute;amos del &ldquo;Distefanazo&rdquo; en lugar del &ldquo;Maracanazo&rdquo;. No ocurri&oacute;. L&aacute;stima.
    </p><p class="article-text">
        El Mundial que se celebra estos d&iacute;as permite, sin embargo, olfatear un cierto aroma de Di St&eacute;fano. Si es cierto lo que cuentan quienes tuvieron la suerte de ver jugar al gran Alfredo, el ingl&eacute;s Harry Kane, que inicia la jugada, la convierte en peligrosa y llega a tiempo de rematarla, funciona de manera similar. Kane no tiene la mala leche de Di St&eacute;fano, ni su regate seco, ni su facilidad para hacer &ldquo;bicicletas&rdquo; en carrera. En resumen, no es Di St&eacute;fano. Pero se le parece. Eso es motivo suficiente para no perderle de vista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/mundiales-sonados_129_13324778.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Jun 2026 20:35:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los Mundiales soñados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mundial de fútbol,Fútbol,Deporte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Otra burbuja, otra crisis, otra recesión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/burbuja-crisis-recesion_129_13320460.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6a7675c4-c2e6-44ef-bae9-c83787fe2ab3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Otra burbuja, otra crisis, otra recesión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Antes de la gran hoguera, la burbuja bursátil se hincha hasta extremos inverosímiles. Llegado el momento, la burbuja estalla</p><p class="subtitle">SpaceX y el cuento “libertario” de Elon Musk: “Nunca lo fue, usa el sector público como fuente de poder y beneficios”</p></div><p class="article-text">
        El capitalismo nunca ha sido capaz de autorregularse. Pero s&iacute; es capaz de purgarse peri&oacute;dicamente en una org&iacute;a de quiebras tras la que sobreviven solamente los m&aacute;s fuertes. Cientos de miles de millones de d&oacute;lares arden en una hoguera, los inversores m&aacute;s incautos pierden fortunas, el ciudadano de a pie sufre la recesi&oacute;n causada por la &ldquo;destrucci&oacute;n creativa&rdquo; y recomienza el proceso, con una nueva &eacute;lite de megamillonarios y un nuevo relato sobre las fuentes de la riqueza.
    </p><p class="article-text">
        Antes de la gran hoguera, la burbuja burs&aacute;til se hincha hasta extremos inveros&iacute;miles. Llegado el momento, la burbuja estalla.
    </p><p class="article-text">
        El anterior proceso de &ldquo;destrucci&oacute;n creativa&rdquo; comenz&oacute; hacia 1998, cuando la nueva frontera del capitalismo se llamaba Internet. Cualquier empresa que a&ntilde;adiera a su nombre el famoso &ldquo;.com&rdquo; recib&iacute;a inversiones a espuertas. Los navegadores y los servicios de correo electr&oacute;nico chapoteaban en un mar de d&oacute;lares junto a proyectos inveros&iacute;miles como Pets.com, un comercio digital de productos para mascotas que ingresaba 600.000 d&oacute;lares anuales y gastaba 12 millones s&oacute;lo en publicidad.
    </p><p class="article-text">
        Recuerden la famosa fusi&oacute;n entre AOL, l&iacute;der estadounidense en usuarios digitales (30 millones de clientes) y Time Warner (coloso de la prensa, televisi&oacute;n y cine): la uni&oacute;n, realizada en enero de 2000, fue en realidad una compra de Time Warner por parte de AOL, una empresa que apenas ten&iacute;a liquidez pero cuyo valor burs&aacute;til estaba por las nubes. AOL pag&oacute; 182.000 millones de d&oacute;lares en acciones. En 2002, la sociedad fusionada tuvo unas p&eacute;rdidas de 99.000 millones de d&oacute;lares, una marca hist&oacute;rica. Para entonces, el valor burs&aacute;til hab&iacute;a ca&iacute;do en 200.000 millones. Nunca se hab&iacute;a visto tal desastre.
    </p><p class="article-text">
        Empresas como Amazon y Google, en cambio, soportaron el revent&oacute;n de la burbuja, devoraron a sus competidores y salieron de la crisis convertidas en bestias dominantes de la &ldquo;nueva econom&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Elon Musk acaba de convertirse en el primer billonario gracias a la salida a Bolsa de su empresa Space X. Inversores de todo el mundo han corrido a comprar acciones a un precio alt&iacute;simo (casi 160 d&oacute;lares por t&iacute;tulo ahora mismo), pese a que Space X nunca ha tenido beneficios. Al contrario. Pese a las masivas subvenciones p&uacute;blicas, pierde unos 9.000 millones al a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Space X conjuga la tecnolog&iacute;a espacial (cohetes reutilizables) y la inteligencia artificial con un objetivo muy determinado: la colonizaci&oacute;n de la Luna (o de Marte, cuando Musk se pone a exagerar) y la extracci&oacute;n de los minerales valiosos que deber&iacute;an encontrarse en el planeta.
    </p><p class="article-text">
        El propio Musk ha reconocido alguna vez que el objetivo podr&iacute;a no lograrse. Parece que eso les da igual a los inversores. El espacio exterior y, sobre todo, la inteligencia artificial componen la nueva frontera, como en su momento lo fue internet, y el dinero quiere estar ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        En la burbuja de la inteligencia artificial se har&aacute;n fortunas gigantescas. Musk ya ha hecho la suya. Cuando reviente la burbuja y se alce sobre las bolsas la hoguera alimentada con d&oacute;lares, miles de fortunas desaparecer&aacute;n. Vendr&aacute; una recesi&oacute;n, probablemente m&aacute;s grave que la de 2001 porque las apuestas son infinitamente m&aacute;s altas. Y sobrevivir&aacute;n unos pocos gigantes que, gracias a la inteligencia artificial, dominar&aacute;n el mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/burbuja-crisis-recesion_129_13320460.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Jun 2026 19:50:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Otra burbuja, otra crisis, otra recesión]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Economía,Crisis,Crisis financiera,SpaceX,Elon Musk,Bolsa,Google,Amazon,Inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La "civilización" del fútbol]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/civilizacion-futbol_129_13302313.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d03a68fe-3023-481d-b10b-1dad6ce80773_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1053y355.jpg" width="1200" height="675" alt="La &quot;civilización&quot; del fútbol"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hoy no se designaría una sede del Mundial (o varias, que dan más dinero) sin contratos armamentísticos previos, sin acuerdos multimillonarios entre empresas, políticos y monarquías petroleras y sin premios de la paz a Donald Trump</p><p class="subtitle">Gianni Infantino, tres mundiales como 'capo' de la FIFA al servicio del poder para hacer dinero</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es la civilizaci&oacute;n? La pregunta suele responderse de dos formas: o bien el conjunto de cultura, normas y costumbres que definen una sociedad humana, o bien las ventajas materiales y sociales que caracterizan a las sociedades m&aacute;s avanzadas.
    </p><p class="article-text">
        De una forma m&aacute;s pragm&aacute;tica, y atendiendo a la evoluci&oacute;n reciente de la humanidad, podemos afirmar que la &ldquo;civilizaci&oacute;n&rdquo; (una palabra tan polis&eacute;mica y ponzo&ntilde;osa como &ldquo;progreso&rdquo;) es inseparable de la concentraci&oacute;n del poder en unas pocas manos.
    </p><p class="article-text">
        (Tengan un poco de paciencia: enseguida llegamos al f&uacute;tbol). Decimos con cierta complacencia, por ejemplo, que no puede existir un sistema democr&aacute;tico sin que el Estado ostente el monopolio de la violencia (es la com&uacute;nmente aceptada tesis de Max Weber). Y aceptamos como inevitable, o al menos como poco destructiva para el tejido social, la corrupci&oacute;n &ldquo;de arriba&rdquo;, la generada por la colusi&oacute;n entre el Estado y el poder econ&oacute;mico privado.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Quieren ejemplos? Ah&iacute; va uno &ldquo;de arriba&rdquo;: el rescate de la banca espa&ntilde;ola a costa del contribuyente. No pasa nada. Seguimos con nuestras vidas. En cambio, la violencia y la corrupci&oacute;n &ldquo;de abajo&rdquo; alteran lo que llamamos &ldquo;paz social&rdquo;: eso ocurre cuando abundan las bandas dedicadas al secuestro y la extorsi&oacute;n y cuando el guardia de tr&aacute;fico o el funcionario de la ventanilla te exigen un soborno.
    </p><p class="article-text">
        El Mundial de 1974, en la Rep&uacute;blica Federal de Alemania, marc&oacute; el momento en que el f&uacute;tbol empez&oacute; a &ldquo;civilizarse&rdquo;. El brasile&ntilde;o Joao Havelange acababa de alcanzar la presidencia de la FIFA y abri&oacute; el torneo al gran dinero: exclusivas de retransmisi&oacute;n televisiva, patrocinios, publicidad, mercadeo en la elecci&oacute;n de la sede y corrupci&oacute;n salvaje, pero concentrada en pocas manos. En fin, el f&uacute;tbol que conocemos hoy. Seg&uacute;n la Fiscal&iacute;a suiza, Havelange cobr&oacute; unos 40 millones de euros en sobornos durante sus 24 a&ntilde;os de mandato.
    </p><p class="article-text">
        En aquel Mundial de 1974 segu&iacute;a vivo, sin embargo, el f&uacute;tbol &ldquo;sin civilizar&rdquo;. Y se dio el &ldquo;caso Gadocha&rdquo;. Paso a contarlo seg&uacute;n lo reconstruy&oacute; el gran periodista argentino Andr&eacute;s Burgo. Polonia ten&iacute;a entonces una selecci&oacute;n formidable, posiblemente la que mejor jugaba. En su primer partido venci&oacute; 3-2 a Argentina y en el segundo, 7-0 a Hait&iacute;. Como Italia y Argentina empataron a un gol, el destino de los argentinos depend&iacute;a de que Polonia (ya clasificada) ganara a Italia y de que Argentina ganara a Hait&iacute; por tres goles o m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Un periodista argentino, H&eacute;ctor Vega Onesime, se encontr&oacute; con un futbolista polaco, Robert Gadocha, deslumbrante extremo izquierdo de su selecci&oacute;n. A Gadocha le acompa&ntilde;aba otro argentino, Iggy Bocwinski, gerente de las aerol&iacute;neas estadounidenses Pan-Am en la entonces comunista Varsovia. Charlaron y Gadocha acab&oacute; sugiriendo que &eacute;l y sus compa&ntilde;eros estaban dispuestos a aceptar &ldquo;incentivos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El periodista traslad&oacute; la sugerencia a la selecci&oacute;n argentina. Enrique Wolff, lateral derecho que tras el Mundial jug&oacute; en Las Palmas y Real Madrid, explic&oacute; a&ntilde;os m&aacute;s tarde lo ocurrido: &ldquo;Cada uno de los jugadores pagamos mil d&oacute;lares. Lo m&aacute;s gracioso fue que hab&iacute;a muchachos que no ten&iacute;an dinero para pagar a Polonia y lo puso la AFA [Federaci&oacute;n Argentina], pero despu&eacute;s se lo descont&oacute; de los premios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En total, los futbolistas argentinos reunieron 25.000 d&oacute;lares. Y se los entregaron a Gadocha. La selecci&oacute;n polaca cumpli&oacute;: jugaron todos los titulares y en el descanso ganaba a Italia por 2-0. Fue precisamente en el descanso, seg&uacute;n cont&oacute; el central Wladyslaw Zmuda en su autobiograf&iacute;a, cuando apareci&oacute; en el vestuario polaco Italo Allodi, vicepresidente de la Federaci&oacute;n italiana, con una maleta llena de d&oacute;lares.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pas&oacute; con esa maleta? Zmuda dej&oacute; la cuesti&oacute;n en el aire, aunque lo m&aacute;s probable es que los d&oacute;lares se repartieran en el vestuario. Italia no logr&oacute; remontar, perdi&oacute; 2-1 y fue eliminada. M&aacute;s curioso es lo ocurrido con los 25.000 d&oacute;lares argentinos. Seg&uacute;n Bocwinski, Gadocha no dijo nada a sus compa&ntilde;eros y se qued&oacute; con la pasta.
    </p><p class="article-text">
        En 1982, Grzegorz Lato, extremo derecho de Polonia en 1974 y m&aacute;ximo goleador de aquel Mundial, coincidi&oacute; en el Atlante de M&eacute;xico con el argentino Rub&eacute;n Ayala (seis temporadas en el Atl&eacute;tico de Madrid). Por curiosidad, Ayala le pregunt&oacute; a Lato por los 25.000 d&oacute;lares. Lato qued&oacute; sorprendido y telefone&oacute; a Gadocha, que entonces jugaba en Chicago. Gadocha no respondi&oacute; a la llamada. Al parecer, nunca m&aacute;s quiso saber nada de sus antiguos compa&ntilde;eros de selecci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Notan la diferencia entre la corrupci&oacute;n &ldquo;de arriba&rdquo; y la &ldquo;de abajo&rdquo;? Hoy, ninguno de esos futbolistas que viajan en avi&oacute;n privado se dignar&iacute;a a aceptar (supongo) como soborno unos cuantos fajos de d&oacute;lares. En cambio, hoy no se designar&iacute;a una sede (o varias, que dan m&aacute;s dinero) sin contratos armament&iacute;sticos previos, sin acuerdos multimillonarios entre empresas, pol&iacute;ticos y monarqu&iacute;as petroleras y sin premios de la paz a Donald Trump.
    </p><p class="article-text">
        El f&uacute;tbol se ha &ldquo;civilizado&rdquo; tanto como el mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/mundial-2026/civilizacion-futbol_129_13302313.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jun 2026 19:33:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La "civilización" del fútbol]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Corrupción,Fútbol]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La profecía de Thiel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/profecia-thiel_129_13299518.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/247f0aaf-3b97-4db9-a7df-09b70d817b69_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145252.jpg" width="3730" height="2098" alt="La profecía de Thiel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Thiel lleva casi 20 años proclamando que la libertad es incompatible con la democracia. La idea se comprende mejor si se sustituye “libertad” por capitalismo y “democracia” por cualquier forma de gobierno que implique de alguna forma a los ciudadanos y trate de mejorar sus vidas</p><p class="subtitle">Perfil - Peter Thiel: el milmillonario de ideas peligrosas</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La educaci&oacute;n de un libertario&rdquo;, el art&iacute;culo que Peter Thiel public&oacute; en 2009, era escalofriante en su momento. Ahora lo es m&aacute;s. Porque la profec&iacute;a de Thiel est&aacute; cumpli&eacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        Peter Thiel no es el m&aacute;s rico de los tecnomagnates, pero es el m&aacute;s influyente de todos ellos. Los dem&aacute;s, incluyendo a Elon Musk, el primer billonario de la historia, le consideran el jefe. Recuerden aquella c&eacute;lebre portada de la revista &ldquo;Fortune&rdquo; en 2007, en la que los miembros de &ldquo;la mafia de PayPal&rdquo; (la empresa que transform&oacute; Silicon Valley) aparec&iacute;an ataviados como g&aacute;ngsters de &ldquo;Los Soprano&rdquo;, con Thiel, el &ldquo;capo&rdquo;, en primer plano.
    </p><p class="article-text">
        Thiel lleva casi 20 a&ntilde;os proclamando que la libertad es incompatible con la democracia. La idea se comprende mejor si se sustituye &ldquo;libertad&rdquo; por capitalismo y &ldquo;democracia&rdquo; por cualquier forma de gobierno que implique de alguna forma a los ciudadanos y trate de mejorar sus vidas. Seg&uacute;n Thiel, la gente es esencialmente est&uacute;pida y entorpece el progreso.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de un tipo muy, muy inteligente. Precoz campe&oacute;n de ajedrez en su Alemania natal, con estudios en Derecho, Filosof&iacute;a y Econom&iacute;a y experiencia laboral en los tres &aacute;mbitos, multimillonario antes de cumplir los 30 a&ntilde;os, Thiel se considera miembro de una peque&ntilde;a &eacute;lite obligada a distanciarse, f&iacute;sica y moralmente, de la masa embrutecida. Cree que los oc&eacute;anos, el espacio exterior o, en menor medida, los universos virtuales de Internet ofrecer&aacute;n en un futuro pr&oacute;ximo posibles refugios para dicha &eacute;lite.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima frase de su art&iacute;culo de 2009 es reveladora: &ldquo;El futuro de nuestro mundo puede depender del esfuerzo de una sola persona que construya o difunda la maquinaria de libertad que haga del mundo un lugar seguro para el capitalismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Probablemente se vea a s&iacute; mismo como esa persona, ese &ldquo;ultrahumano&rdquo; nietzscheano (pero sin el humanismo fundamental de Friedrich Nietzsche) destinado a la gran haza&ntilde;a c&oacute;smica: lograr la sumisi&oacute;n de la especie a la maquinaria capitalista, &uacute;nico baluarte, supuestamente, de la libertad y la justicia.
    </p><p class="article-text">
        Una de las creaciones del tecnomagnate es el Proyecto Maven, un sistema b&eacute;lico basado en la inteligencia artificial (con su empresa Palantir al frente y otras, como Amazon, aportando tecnolog&iacute;a complementaria y datos) que otorga una casi completa autonom&iacute;a a los sistemas armament&iacute;sticos. Estados Unidos y su ap&eacute;ndice militar en Oriente Pr&oacute;ximo, Israel, llevan cinco a&ntilde;os ensay&aacute;ndolo. Maven ha sido puesto a prueba en Gaza. Con &eacute;xito, se supone, vistas la matanza y la devastaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, Peter Thiel, gran admirador de Javier Milei (ha comprado una casa de 12 millones de d&oacute;lares en Buenos Aires para residir en Argentina), no ve contradicci&oacute;n en que el Proyecto Maven haya sido subvencionado de forma masiva por los contribuyentes estadounidenses. Considera que el dinero de los impuestos est&aacute; correctamente invertido en su sistema de inteligencia artificial, a diferencia del que se destina al bienestar p&uacute;blico o (en eso no le falta un punto de raz&oacute;n) a salvar a los bancos de sus propios errores.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Est&aacute; cumpli&eacute;ndose la profec&iacute;a de Thiel? Veamos. Los tecnomagnates son cada d&iacute;a m&aacute;s inconcebiblemente ricos. Los tecnomagnates (Elon Musk y Jeff Bezos) dirigen la nueva carrera espacial estadounidense. Los tecnomagnates han lanzado sistemas de inteligencia artificial m&aacute;s y m&aacute;s intrusivos ante la pasividad impotente de los gobiernos. Y los tecnomagnates se deleitan aprovechando sus redes sociales y sus sistemas de inteligencia artificial para azuzar conflictos sociales y desacreditar a los gobiernos leg&iacute;timos (v&eacute;ase <a href="https://www.eldiario.es/internacional/elon-musk-incita-violencia-irlanda-norte-gobierno-britanico-frenarlo_1_13293815.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el papel de Elon Musk en los disturbios de Belfast</a> y en la campa&ntilde;a continua contra el primer ministro brit&aacute;nico, Keir Starmer).
    </p><p class="article-text">
        Me parece que Thiel y los suyos van ganando.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/profecia-thiel_129_13299518.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jun 2026 20:13:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La profecía de Thiel]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tecnología,Estados Unidos,Paypal,Elon Musk,Democracia,Libertad,Inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Idiota bueno, idiota malo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/idiota-bueno-idiota-malo_129_13281309.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2350e93-8ee8-4ebf-8767-f36b7c860271_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Idiota bueno, idiota malo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por supuesto, al pobre que vota a la derecha se le niega la opción ideológica. Vive engañado, y ya está. No es posible que crea sinceramente en que una sociedad más liberal y desregulada le ofrecería más posibilidades de progresar</p></div><p class="article-text">
        De la supuesta superioridad moral de la izquierda, un mito que la realidad se empe&ntilde;a en refutar, pende otro mito igualmente indefendible: el del obrero (o precario, o pobre, o vulnerable por cualquier raz&oacute;n) que vota a la derecha y que, seg&uacute;n el mentado mito, s&oacute;lo lo hace por dos motivos: por idiotez o por maldad.
    </p><p class="article-text">
        Los millonarios o profesionales bien retribuidos que votan a la izquierda suelen proclamarlo con orgullo. &ldquo;Voto contra mis intereses&rdquo;, vienen a decir. Lo hacen, claro, porque creen en un determinado modelo de sociedad, porque consideran b&aacute;sica la funci&oacute;n redistributiva de los impuestos y porque, en fin, cualquier carga fiscal que recaiga sobre ellos les parece justa.
    </p><p class="article-text">
        Y porque no son xen&oacute;fobos, ni detestan al inmigrante (esa figura con la que nunca tendr&aacute;n que competir, m&aacute;s bien al contrario), ni desean volver a tiempos rancios. Creen en la libertad y la justicia social. Y, por todos estos motivos, est&aacute;n dispuestos a sacrificarse ante Hacienda y ante quien haga falta.
    </p><p class="article-text">
        Aunque las propuestas econ&oacute;micas de la derecha les convendr&iacute;an, hinchan el pecho y las rechazan en nombre de los principios m&aacute;s elevados. Asumen incluso que lo que hacen pueda parecer un poco idiota. Pero cu&aacute;nta nobleza en esa idiotez.
    </p><p class="article-text">
        Del otro lado est&aacute; esa gente de la que habl&aacute;bamos al principio: los desamparados que votan a la derecha. Aquellos que la izquierda percibe como idiotas sin atenuantes y agentes del mal.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; esa gente vota a la derecha? Es posible que a la vendedora ambulante de comida o al propietario de un abrevadero de mala muerte les convengan unas pol&iacute;ticas desregulatorias: ser&iacute;a una forma de librarse, por ejemplo, de los controles sanitarios. Ah&iacute; tendr&iacute;amos un inter&eacute;s espurio.
    </p><p class="article-text">
        Abundan las justificaciones (siempre criticables) para ese error en el voto. Que si rechazan a los inmigrantes (con quienes conviven en su barrio y en su &aacute;mbito laboral), que si se aferran a un nacionalismo trasnochado, que si son hom&oacute;fobos o islam&oacute;fobos, que si exageran con la inseguridad ciudadana (importa poco que sea m&aacute;s acentuada en las calles pobres que en las calles ricas), que si los bulos en las redes les han comido el coco, que si son simples nost&aacute;lgicos del poder autoritario.
    </p><p class="article-text">
        Sea por intereses espurios o porque vive enga&ntilde;ado, al pobre que vota a la derecha no se le atribuye nobleza alguna. Todo lo contrario: adem&aacute;s de ser idiota, por votar contra sus supuestos intereses, ese pobre es fundamentalmente ego&iacute;sta.
    </p><p class="article-text">
        El pobre desgraciado del que hablamos demuestra ser incapaz de percibir lo bien que funcionan la sanidad y la educaci&oacute;n p&uacute;blicas bajo un gobierno progresista como el actual. Escandaloso, &iquest;no? Ni siquiera es capaz de apreciar cu&aacute;nto ha cambiado su vida con los aumentos del salario m&iacute;nimo. Como sol&iacute;a decirse de los franceses, vive en el para&iacute;so y cree vivir en el infierno.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, al pobre que vota a la derecha se le niega la opci&oacute;n ideol&oacute;gica. Vive enga&ntilde;ado, y ya est&aacute;. No es posible que crea sinceramente en que una sociedad m&aacute;s liberal y desregulada le ofrecer&iacute;a m&aacute;s posibilidades de progresar. Tampoco es posible que los servicios privatizados le parezcan m&aacute;s eficientes.
    </p><p class="article-text">
        No, lo suyo es pura idiotez. Innoble, adem&aacute;s. Cu&aacute;nta diferencia con el millonario que vota a la izquierda y nunca lo hace por ego&iacute;smo o por intereses espurios, sino porque rebosa generosidad, tolerancia y sentido de la justicia.
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; suerte tenemos los de izquierdas, siempre con la raz&oacute;n de nuestra parte.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/idiota-bueno-idiota-malo_129_13281309.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jun 2026 19:52:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Idiota bueno, idiota malo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ideología,Izquierda,Derecha,Derecho al voto,Trabajadores pobres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las conspiraciones y la sopa de ajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/conspiraciones-sopa-ajo_129_13262805.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9034e49-4243-41a4-8702-ef03ad6f3b88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las conspiraciones y la sopa de ajo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Yo prefiero no creer en las conspiraciones porque, en general, las cosas suelen ser lo que parecen ser. El franquismo, 40 años de mentira permanente, era muy aficionado a inventar enemigos fantasmagóricos</p><p class="subtitle">El PSOE se abona a la teoría de la campaña orquestada para afrontar el aluvión de causas judiciales</p></div><p class="article-text">
        Las grandes conspiraciones existen, por supuesto.
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 521 antes de nuestra era, un arist&oacute;crata persa llamado Dar&iacute;o mat&oacute; a Esmerdis, hermano y heredero del rey Cambises II y gobernador de las provincias orientales. Dar&iacute;o y sus compinches negaron haber cometido un magnicidio porque, seg&uacute;n ellos, Esmerdis no era Esmerdis, sino un mago usurpador llamado Gaumata. El rey Cambises muri&oacute; mientras combat&iacute;a a los egipcios y no se enter&oacute; del incidente. Acto seguido, Dar&iacute;o se proclam&oacute; rey. Cuesta creer que ning&uacute;n cortesano se tragara la patra&ntilde;a de Dar&iacute;o y el mago suplantador, pero ni el lugar ni la &eacute;poca aconsejaban desmentir al monarca del imperio. Dar&iacute;o gobern&oacute; gracias a una conspiraci&oacute;n de silencio y pas&oacute; el resto de su vida (v&eacute;ase la fabulosa inscripci&oacute;n de Behist&uacute;n) reafirmando la mentira fundacional de su reinado.
    </p><p class="article-text">
        Esas cosas ocurren. Aunque son muy raras.
    </p><p class="article-text">
        Yo prefiero no creer en las conspiraciones porque, en general, las cosas suelen ser lo que parecen ser. El franquismo, 40 a&ntilde;os de mentira permanente, era muy aficionado a inventar enemigos fantasmag&oacute;ricos: &ldquo;la conjura judeo-mas&oacute;nica&rdquo;, &ldquo;el contubernio de M&uacute;nich&rdquo;. El r&eacute;gimen nacido con el golpe de Estado de 1936 agot&oacute; todos los sin&oacute;nimos de &ldquo;conspiraci&oacute;n&rdquo; para disimular sus miserias.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; creo, en cambio, en la complejidad de la organizaci&oacute;n social y en la facilidad con que los individuos mentimos, hacemos chapuzas y cometemos actos asombrosamente deshonestos.
    </p><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as, a ra&iacute;z del &ldquo;caso Zapatero&rdquo;, estamos descubriendo todo el rato la sopa de ajo. Y pasm&aacute;ndonos ante la asombrosa revelaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, los polic&iacute;as y los jueces, igual que los militares, suelen ser de derechas. De la misma forma que los profesores de Ciencias Pol&iacute;ticas, los soci&oacute;logos, los mineros y los sindicalistas suelen ser de izquierdas.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, los abogados suelen tener amigos jueces, y viceversa, y hacen arreglos entre ellos. S&iacute;, hay jueces que prevarican. S&iacute;, los polic&iacute;as ocultan parte de la verdad, o mienten directamente, cuando presentan al instructor y, sobre todo, a la prensa (ay, esa foto de joyas como si fueran 20 toneladas de hero&iacute;na; ay, aquel falso dinero venezolano de Podemos y aquellas falsas cuentas suizas de Xavier Tr&iacute;as) el resultado de sus investigaciones: una cuesti&oacute;n de &eacute;xito o fracaso profesional, supongo. (Reconozco que, por la edad que tengo, nunca he cre&iacute;do a la polic&iacute;a).
    </p><p class="article-text">
        Y s&iacute;, ninguno de los inquilinos de La Moncloa era rico cuando lleg&oacute; al poder (quiz&aacute; con la excepci&oacute;n del breve Leopoldo Calvo-Sotelo), y todos lo fueron (podr&iacute;a matizarse el caso de Mariano Rajoy) en cuanto dejaron la presidencia: un misterio a la vista de todos.
    </p><p class="article-text">
        Sorprende un poco que los periodistas, conocedores de las barbaridades que se cometen en el oficio, esperemos de otros profesionales una conducta intachable. Hay porquer&iacute;a en los medios de comunicaci&oacute;n como la hay en la polic&iacute;a, en la judicatura y en la pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        He decidido no creer ciegamente nada de lo que se dice sobre Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero (aunque ciertas cosas me parezcan muy sospechosas) hasta que se concluya el sumario y se sustenten las acusaciones. Y seguir&eacute; sin creer en conspiraciones, porque no hace falta: los pecados de unos y otros acaban siendo muy obvios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/conspiraciones-sopa-ajo_129_13262805.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 20:21:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las conspiraciones y la sopa de ajo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[José Luis Rodríguez Zapatero,Teorías de la conspiración,Justicia,Audiencia Nacional,Policía,PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las condiciones de una democracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/condiciones-democracia_129_13245471.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e3cbb37a-eedb-4055-827b-082ccfeacd30_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las condiciones de una democracia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Comprensiblemente, una parte de la sociedad apoya, con entusiasmo o con resignación, la proverbial resistencia de Pedro Sánchez. Comprensiblemente también, otra parte de la sociedad la considera un abuso</p></div><p class="article-text">
        Las democracias liberales son resistentes y flexibles. Pero pueden romperse. Y cuando eso ocurre cuesta mucho recomponerlas. Como siempre, ah&iacute; est&aacute; el ejemplo de Donald Trump: si las cosas van bien (el condicional es importante), Trump pasar&aacute; y el fen&oacute;meno autoritario perder&aacute; pujanza. Quedar&aacute;n, sin embargo, enormes fracturas. La desconfianza, la inseguridad colectiva, el revanchismo.
    </p><p class="article-text">
        Estados Unidos despertar&aacute; (en el mejor de los casos, insisto) como si hubiera sufrido una guerra civil. Nada volver&aacute; a ser lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        Tendemos a olvidar que entre las condiciones que conforman una democracia liberal (libertad de expresi&oacute;n, independencia judicial, control parlamentario sobre el gobierno, etc&eacute;tera) hay dos fundamentales: los valores compartidos y el fomento de la cohesi&oacute;n social. En Espa&ntilde;a, desde hace alg&uacute;n tiempo, flaquean ambas. Y las otras tampoco gozan de buena salud.
    </p><p class="article-text">
        Poco a poco, ganar las elecciones o conformar una mayor&iacute;a viable pareci&oacute; convertirse en el &uacute;nico objetivo del sistema pol&iacute;tico. Y cuando la mayor&iacute;a ya no es tan viable, porque resulta imposible aprobar siquiera unos presupuestos, lo que importa es resistir y evitar una mayor&iacute;a alternativa.
    </p><p class="article-text">
        Comprensiblemente, una parte de la sociedad apoya, con entusiasmo o con resignaci&oacute;n, la proverbial resistencia de Pedro S&aacute;nchez. Comprensiblemente tambi&eacute;n, otra parte de la sociedad la considera un abuso.
    </p><p class="article-text">
        Volvamos a Trump. Nadie, o casi nadie, lo vio venir. Para la inmensa mayor&iacute;a de los medios de comunicaci&oacute;n, era imposible que aquel energ&uacute;meno alcanzara la presidencia. Y gan&oacute;. E intent&oacute; subvertir de forma violenta la derrota que termin&oacute; con su primer mandato. Y, pese a todo, cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s volvi&oacute; al poder.
    </p><p class="article-text">
        Parec&iacute;a imposible. Pero, leyendo la letra peque&ntilde;a de la informaci&oacute;n (los comentarios de los lectores a las noticias, la evoluci&oacute;n de las audiencias, la aparici&oacute;n de medios fantasiosos y disparatados como Breitbart News, e incluso atendiendo al oleaje distorsionador de las redes sociales), no lo parec&iacute;a tanto. Era perceptible un creciente rumor de fondo ya desde los a&ntilde;os 80, los de Ronald Reagan, el primero que prometi&oacute; &ldquo;hacer grande de nuevo&rdquo; su pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La llamada &ldquo;polarizaci&oacute;n&rdquo;, buen negocio para los profesionales de la pol&iacute;tica y para las grandes empresas de comunicaci&oacute;n, fue abriendo una brecha en el sistema. El adversario pas&oacute; a ser el enemigo. El bulo adquiri&oacute; legitimidad, porque lo importante eran las emociones, no los elementos racionales de la realidad. La judicatura dej&oacute; de ser una garant&iacute;a y pas&oacute; a ser campo de conquista.
    </p><p class="article-text">
        Y la clase pol&iacute;tica se vio superada por sus electores.
    </p><p class="article-text">
        El Partido Dem&oacute;crata, que hab&iacute;a relegado su antigua prioridad (el bienestar econ&oacute;mico y la promoci&oacute;n de las clases trabajadoras) para adoptar nuevos baremos basados en criterios m&aacute;s complejos e individuales (la raza, la sexualidad y, en general, cualquier cosa encajable en el neoliberalismo), se desconect&oacute; de su gente.
    </p><p class="article-text">
        El Partido Republicano dej&oacute; de lado sus viejos principios (austeridad presupuestaria, reducci&oacute;n al m&iacute;nimo posible del poder federal) y consider&oacute; que, tras la victoria en la guerra fr&iacute;a, lo oportuno era reforzar la proyecci&oacute;n imperial de Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;El resultado? Al Partido Republicano le surgi&oacute; un tumor en forma de Tea Party. El Partido Dem&oacute;crata deriv&oacute; hacia el m&aacute;s puro &ldquo;establishment&rdquo;, mientras su militancia tend&iacute;a al activismo universitario.
    </p><p class="article-text">
        Entonces apareci&oacute; Donald Trump. Y secuestr&oacute; un partido, el republicano, que hab&iacute;a dejado de creer en s&iacute; mismo. Quiz&aacute; tambi&eacute;n, diciendo otro tipo de barbaridades, podr&iacute;a haber secuestrado el Partido Dem&oacute;crata. Qui&eacute;n sabe. Las sociedades descoyuntadas son presa f&aacute;cil para la demagogia.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; ocurren las cosas impensables. Un d&iacute;a surge un concepto tan extra&ntilde;o como &ldquo;la izquierda plurinacional y soberanista&rdquo;, al otro se normaliza lo de la &ldquo;prioridad nacional&rdquo;, y al siguiente, qui&eacute;n sabe.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/condiciones-democracia_129_13245471.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 21:12:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las condiciones de una democracia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Democracia,Estados Unidos,Donald Trump,Partido Republicano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El problema no es Starmer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/problema-no-starmer_129_13226285.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/afaa3c90-c496-4395-870d-6db4aa27d5c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El problema no es Starmer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El imperio no va a volver, la inmigración sigue siendo problemática, la decadencia económica persiste, el sueño del paraíso fiscal resulta incompatible con el mantenimiento de los servicios públicos y Trump ha acabado con el mito de la “relación especial” con EEUU</p><p class="subtitle">Perfil - Andy Burnham, alcalde progresista, defensor de lo público y ¿salvador del Partido Laborista?</p></div><p class="article-text">
        Keir Starmer lleva solamente un a&ntilde;o y 315 d&iacute;as en Downing Street. Dispone de una abrumadora mayor&iacute;a en los Comunes: 403 de los 650 esca&ntilde;os. Y, sin embargo, el primer ministro laborista se ve amenazado por su propio partido y su popularidad (uno de cada cuatro brit&aacute;nicos le apoya, dos de cada cuatro creen que debe dimitir) no deja de hundirse.
    </p><p class="article-text">
        Starmer es t&iacute;mido, lento y mal comunicador. Eso es cierto. Pero, hay que insistir en ello, el problema no es Starmer.
    </p><p class="article-text">
        Desde el Brexit, en 2016, el Reino Unido consume primeros ministros a una velocidad creciente. La sucesora de David Cameron, Theresa May, dur&oacute; tres a&ntilde;os. Boris Johnson dur&oacute; tres a&ntilde;os. Liz Truss dur&oacute; 50 d&iacute;as. Rishi Sunak dur&oacute; menos de dos a&ntilde;os. Entre todos ellos, en especial la catastr&oacute;fica Truss, hundieron al Partido Conservador. El laborista Starmer, ahora, parece quemado antes de los dos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; est&aacute; pasando? Que el Reino Unido ha perdido el rumbo.
    </p><p class="article-text">
        La victoria en refer&eacute;ndum de quienes quer&iacute;an romper con la Uni&oacute;n Europea se debi&oacute; a varios factores no del todo compatibles entre s&iacute;: la nostalgia del imperio, el rechazo a la inmigraci&oacute;n, el malestar por la decadencia econ&oacute;mica y la sensaci&oacute;n de que, sin la atadura de Bruselas, el Reino Unido podr&iacute;a convertirse en un para&iacute;so fiscal financiado por la Bolsa de Londres y respaldado comercialmente por Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        El imperio no va a volver, la inmigraci&oacute;n sigue siendo problem&aacute;tica, la decadencia econ&oacute;mica persiste, el sue&ntilde;o del para&iacute;so fiscal resulta incompatible con el mantenimiento de los servicios p&uacute;blicos (por m&iacute;nimos que sean ya) y Donald Trump ha acabado con el mito de la &ldquo;relaci&oacute;n especial&rdquo; con Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        A eso hay que a&ntilde;adir unas infraestructuras envejecidas y otros problemas compartidos con el resto de Europa: vivienda inaccesible, salarios bajos, combustibles caros y sanidad mediocre.
    </p><p class="article-text">
        Y, adem&aacute;s, un malestar creciente, multiplicado por las redes sociales y relacionado con la convivencia: parte de la comunidad musulmana (unos cuatro millones, menos del 7% de la poblaci&oacute;n total) muestra dificultades, o falta de inter&eacute;s, para integrarse en el &ldquo;British way of life&rdquo;; mientras tanto, la comunidad jud&iacute;a se siente m&aacute;s y m&aacute;s amenazada.
    </p><p class="article-text">
        Reform, el partido nacido con el Brexit y moldeado seg&uacute;n el populismo trumpista y el cinismo sonriente de su l&iacute;der, Nigel Farage, no deja de avanzar. En las recientes elecciones municipales, desastrosas para el laborismo, Reform dio un salto gigantesco. Creci&oacute; el nacionalismo ingl&eacute;s y crecieron los otros: el escoc&eacute;s, el gal&eacute;s, el irland&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n crecieron los Verdes, h&aacute;biles (como los Insumisos en Francia) en el cortejo del voto musulm&aacute;n, mayoritariamente joven, activo y muy predispuesto a seguir las consignas de sus l&iacute;deres comunitarios.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n no es si Starmer lograr&aacute; resistir o si, como parece, le sustituir&aacute; el actual alcalde de Manchester, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/andy-burnham-alcalde-progresista-defensor-publico-salvador-partido-laborista_1_13224853.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andy Burnham</a> (en caso de que logre un esca&ntilde;o de diputado). La cuesti&oacute;n es otra. Otras, en realidad, porque se trata de dos. Una: &iquest;se ha metido el Reino Unido en un callej&oacute;n sin salida desde el Brexit, mande quien mande? Dos: &iquest;es el Reino Unido, debilitado por el Brexit, la avanzadilla de una confusa marea desintegradora, de una desorientaci&oacute;n pol&iacute;tica y social que en realidad amenaza a toda Europa?
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/problema-no-starmer_129_13226285.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 20:10:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El problema no es Starmer]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Keir Starmer,Reino Unido,Estados Unidos,Inmigración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Florentino Pérez, el hombre que no soporta perder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/florentino-perez-hombre-no-soporta-perder_1_13222129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/846a7bcc-3a7f-46ee-84ef-3f082780af8e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2240y487.jpg" width="1200" height="675" alt="Florentino Pérez, el hombre que no soporta perder"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como presidente del Real Madrid, se empeñó en profesionalizar el club dirigiéndolo como una empresa. Dejó en manos de Jorge Valdano el área deportiva y de José Ángel Sánchez el área comercial. Él se reservó la misión decisiva: la recalificación urbanística de los campos de entrenamiento de la Castellana madrileña</p><p class="subtitle">Crónica - 'Ayuso, Florentino y la paranoia del poder', por Iñigo Sáenz de Ugarte</p></div><p class="article-text">
        La historia reciente de Espa&ntilde;a, la que comienza con el fin de la dictadura, abunda en personajes fascinantes. De todos ellos, solo uno se mantiene, al cabo de medio siglo, en la cumbre del poder. Florentino P&eacute;rez Rodr&iacute;guez (Madrid, 1947) es la encarnaci&oacute;n de la habilidad pol&iacute;tica y empresarial. Tambi&eacute;n es el hombre que el pasado lunes, durante su primera conferencia de prensa en 11 a&ntilde;os, dej&oacute; boquiabiertas a millones de personas. Y <a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/florentino-perez-condescendencia-masculina_129_13217434.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no por los mejores motivos.</a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ni me sorprendi&oacute; ni percib&iacute; asomos de senilidad, Florentino es as&iacute; cuando no se atiene a un guion&rdquo;, dice una persona que ha trabajado con &eacute;l durante a&ntilde;os. &ldquo;Simplemente&rdquo;, a&ntilde;ade, &ldquo;no soporta perder&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Florentino P&eacute;rez m&aacute;s humano aflora en el f&uacute;tbol, es decir, en el Real Madrid. La frialdad con que se desempe&ntilde;a como presidente de una de las mayores constructoras del mundo, Actividades de Construcci&oacute;n y Servicios (ACS), suele te&ntilde;irse de pasi&oacute;n (rara vez p&uacute;blica) cuando se trata del club que lo retrotrae a los sue&ntilde;os de infancia.
    </p><p class="article-text">
        Para entender c&oacute;mo Florentino ha llegado a ser Florentino, sin necesidad de apellidos ni presentaci&oacute;n, conviene empezar por el principio. Por el ni&ntilde;o de buena familia, sin excesos, que adoraba a Alfredo di St&eacute;fano. Por el joven que se licenci&oacute; en Ingenier&iacute;a. Y por el hombre que no logr&oacute; hacer carrera en la pol&iacute;tica y, sin embargo, descubri&oacute; las claves del poder.
    </p><p class="article-text">
        Sus primeros padrinos fueron el ingeniero Juan de Arespacochaga, alcalde franquista de Madrid, y el economista Carlos Bustelo, ministro de Industria bajo la presidencia de Adolfo Su&aacute;rez y hoy en Vox. Entre 1976 y 1982, Florentino P&eacute;rez se encarg&oacute; de los saneamientos de Madrid, ocup&oacute; un alto cargo en el Centro para el Desarrollo Tecnol&oacute;gico Industrial, fue director general de Infraestructuras de Transporte, presidi&oacute; el Instituto Nacional de Reforma y Desarrollo Agrario y coordin&oacute; el plan de aeropuertos para el Mundial de 1982.
    </p><p class="article-text">
        Tiende a olvidarse qui&eacute;n era el jefe de la oposici&oacute;n municipal cuando el socialista Enrique Tierno Galv&aacute;n, el popular &ldquo;alcalde de la Movida&rdquo;, gan&oacute; en 1979 el Ayuntamiento de Madrid gracias a un pacto con el PCE: era Florentino P&eacute;rez.
    </p><p class="article-text">
        En 1983, en plena mayor&iacute;a absolut&iacute;sima de Felipe Gonz&aacute;lez, lleg&oacute; el fracaso que le abri&oacute; las puertas del &eacute;xito. Asumi&oacute; la secretar&iacute;a general del Partido Reformista Democr&aacute;tico, m&aacute;s conocido como &ldquo;Operaci&oacute;n Roca&rdquo; porque su inspirador fue el pol&iacute;tico catal&aacute;n Miquel Roca, entonces mano derecha de Jordi Pujol. El PRD no logr&oacute; ninguna concejal&iacute;a madrile&ntilde;a en las municipales de 1983 (el candidato era Florentino P&eacute;rez) y se estrell&oacute; de forma estrepitosa en las generales de 1986. Se disolvi&oacute; acto seguido.
    </p><p class="article-text">
        Pero antes del desastre del PRD, en 1982, se hab&iacute;a hundido el Grupo Banca Catalana, el brazo financiero de Jordi Pujol, y con &eacute;l decenas de empresas. Una de ellas era Construcciones Padr&oacute;s, una empresa catalana relativamente peque&ntilde;a. Florentino la compr&oacute; a precio de saldo, a una peseta por acci&oacute;n. En 1986 la fusion&oacute; con Obras y Construcciones Industriales (Ocisa), otra empresa catalana, adquirida tambi&eacute;n a una peseta por acci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La sociedad resultante, OCP, creci&oacute; con rapidez, gracias a numerosas obras p&uacute;blicas licitadas por la Generalitat. El Florentino que se abr&iacute;a camino en la construcci&oacute;n, en parte gracias a su amistad con Miquel Roca y su buena relaci&oacute;n con Jordi Pujol, pasaba entonces mucho tiempo alojado en el hotel Majestic, el cinco estrellas m&aacute;s cl&aacute;sico de Barcelona. En 1997, con la compra de Construcciones Gin&eacute;s Navarro, OCP se transform&oacute; en ACS.
    </p><p class="article-text">
        El Florentino P&eacute;rez que aspir&oacute; en 1995 a la presidencia del Real Madrid no era a&uacute;n el de hoy. Ya desplegaba encanto en las distancias cortas, ya ten&iacute;a buenos contactos, ya era detallista y ya detectaba con precisi&oacute;n los puntos d&eacute;biles de cualquier interlocutor. Pero le faltaba el aura del poder. Ram&oacute;n Mendoza le despreci&oacute; como &ldquo;gris&rdquo; y &ldquo;aburrido&rdquo; y obtuvo la reelecci&oacute;n. Meses despu&eacute;s, Mendoza dimiti&oacute;. Le sucedi&oacute; Lorenzo Sanz. Hasta las elecciones de 2000.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; s&iacute; exhibi&oacute; poder&iacute;o: prometi&oacute; que si era presidente fichar&iacute;a a Luis Figo, estrella del FC Barcelona y reciente Bal&oacute;n de Oro. Dicho y hecho. Florentino gan&oacute; las elecciones y pag&oacute; al Barcelona la cl&aacute;usula de rescisi&oacute;n de Figo: 10.000 millones de pesetas, el fichaje m&aacute;s caro de la historia.
    </p><p class="article-text">
        El dineral pudo pagarse gracias al apoyo financiero de Miguel Blesa, presidente de Caja Madrid. Y al respaldo de Sandro Rosell, futuro presidente del FC Barcelona, entonces directivo de Nike y patrocinador del futbolista.
    </p><p class="article-text">
        Como presidente del Real Madrid, Florentino P&eacute;rez se empe&ntilde;&oacute; en profesionalizar el club dirigi&eacute;ndolo como una empresa. Dej&oacute; en manos de Jorge Valdano el &aacute;rea deportiva y de Jos&eacute; &Aacute;ngel S&aacute;nchez el &aacute;rea comercial. &Eacute;l se reserv&oacute; la misi&oacute;n decisiva: la recalificaci&oacute;n urban&iacute;stica de los campos de entrenamiento de la Castellana madrile&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a sus contactos y a su capacidad de seducci&oacute;n la consigui&oacute; en 2001, con el apoyo casi completo (rezong&oacute; el PSOE) de los grupos pol&iacute;ticos del Ayuntamiento de Madrid. La venta de los terrenos, donde ahora se alzan los cuatro rascacielos que caracterizan el nuevo perfil de la ciudad, le proporcion&oacute; al Real Madrid casi 500 millones de euros, con los que se saldaron deudas (282 millones), se construy&oacute; la Ciudad Deportiva de Valdebebas y se ficharon futbolistas &ldquo;gal&aacute;cticos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; dimiti&oacute; Florentino en 2006? Entonces dijo que por la falta de &eacute;xitos deportivos (tres a&ntilde;os sin t&iacute;tulos) y porque hab&iacute;a &ldquo;malcriado&rdquo; a sus gal&aacute;cticos. Ahora dice que por otras preocupaciones empresariales. Posiblemente, por todo ello: ACS estaba digiriendo la absorci&oacute;n de la gigantesca Dragados y Construcciones (financiada de nuevo por Blesa y Caja Madrid) y preparando el asalto a la el&eacute;ctrica Iberdrola, finalmente fallido. Tambi&eacute;n estaba disput&aacute;ndose el control de ACS con dos grupos que le hab&iacute;an amparado desde el inicio de su carrera: el de la familia March y el de &ldquo;los Albertos&rdquo;, Cortina y Alcocer.
    </p><p class="article-text">
        Volvi&oacute; en 2009, ganando las elecciones como &uacute;nico candidato. Y gast&oacute; 264 millones en fichajes, entre ellos los de Cristiano Ronaldo, Kak&aacute;, Xabi Alonso y Benzema. &iquest;Qui&eacute;n financi&oacute; ese gasto? Otra vez Miguel Blesa y Caja Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Desde aquel retorno, el Real Madrid ha vivido una &eacute;poca de grandes &eacute;xitos deportivos: seis Champions, tres de ellas consecutivas. Por el camino desapareci&oacute; Miguel Blesa, que se suicid&oacute; en 2017 tras ser condenado ese mismo a&ntilde;o a prisi&oacute;n por apropiaci&oacute;n indebida. Por el camino apareci&oacute; el banquero Anas Laghrari, su actual &ldquo;gur&uacute;&rdquo; financiero, que le ayud&oacute; a reestructurar la deuda acumulada por ACS en el fallido asalto a Iberdrola y model&oacute; el proyecto, por el momento fracasado, de la Superliga europea.
    </p><p class="article-text">
        Florentino P&eacute;rez mantiene una red de relaciones incomparable. Su viejo amigo Miquel Roca, hoy un abogado tan discreto como influyente, sigue teniendo un puesto bien retribuido en el consejo de administraci&oacute;n de ACS. Hubo que ampliar el palco del Bernab&eacute;u para dar cabida a todos los pol&iacute;ticos, empresarios, jueces, periodistas y aspirantes a hacer contactos que componen la corte de Florentino: el palco &ldquo;es el equivalente actual de las cacer&iacute;as de Franco, hay que estar ah&iacute;&rdquo;, dice alguien que conoce desde hace mucho al presidente del Real Madrid.
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito y la gloria no han matizado la desconfianza de Florentino P&eacute;rez hacia los periodistas, que distingue entre &ldquo;buenos&rdquo; (los que ensalzan al Real Madrid pase lo que pase y no publican informaciones perjudiciales para ACS) y &ldquo;malos&rdquo; (todos los dem&aacute;s). En ese &aacute;mbito, la perspectiva de Florentino P&eacute;rez, presidente del mayor club de f&uacute;tbol y de una de las mayores constructoras del mundo, resulta curiosamente restringida.
    </p><p class="article-text">
        <em>The New York Times</em>, el peri&oacute;dico internacional m&aacute;s le&iacute;do e influyente, lleva d&iacute;as publicando informaciones muy cr&iacute;ticas con el Real Madrid, con titulares que hablan de &ldquo;caos&rdquo; y &ldquo;violencia&rdquo;. Pero a Florentino eso parece darle igual y solo le obsesionan los de siempre: Alfredo Rela&ntilde;o, Santiago Segurola, los que lee en su diario de siempre, &ldquo;ABC&rdquo;, e incluso el ya retirado Jos&eacute; Mar&iacute;a Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se trata de periodistas, la mezquindad de Florentino P&eacute;rez resulta casi incomprensible. Ser&iacute;a engorroso enumerar en su totalidad los casos en que ha impuesto, gracias a su poder, el despido o apartamiento de periodistas que, en su opini&oacute;n, estaban en el bando &ldquo;malo&rdquo;: desde los ya citados Rela&ntilde;o y Segurola hasta &Oacute;scar Campillo (primero como director de &ldquo;Marca&rdquo; y luego como director de &ldquo;Relevo&rdquo;, un diario deportivo digital del grupo Vocento que cerr&oacute; el pasado a&ntilde;o), pasando por el cr&iacute;tico cinematogr&aacute;fico Carlos Boyero.
    </p><p class="article-text">
        Resulta curioso. El empresario que sabe mantenerse por encima de los detalles operativos para mantener lo que llaman &ldquo;deniability&rdquo;, o &ldquo;negaci&oacute;n cre&iacute;ble&rdquo;, por lo que directivos secundarios cargan con la responsabilidad penal en los m&uacute;ltiples casos de corrupci&oacute;n pol&iacute;tico-econ&oacute;mica que forman parte del d&iacute;a a d&iacute;a de una gran constructora, se convierte en un presidente incapaz de delegar y obsesionado por minucias cuando se trata del Real Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Florentino P&eacute;rez es as&iacute;. Hay quien dice que la muerte de su esposa, Mar&iacute;a &Aacute;ngeles, m&aacute;s conocida como Pitina, en 2012, le priv&oacute; de un s&oacute;lido anclaje en la realidad. Hay quien percibe s&iacute;ntomas de envejecimiento. Todas las personas consultadas coinciden, sin embargo, en que no se aprecian grandes cambios: el hombre muy conservador, el gran empresario astuto y despiadado y el dirigente deportivo de mayor &eacute;xito convergen a veces en un personaje que parece imitar a Antonio Ozores y se enreda en mon&oacute;logos absurdos.
    </p><p class="article-text">
        Otra coincidencia: nadie espera que abandone la presidencia del Real Madrid. Como dice &eacute;l, no le echar&aacute;n &ldquo;ni a tiros&rdquo;. Su modelo, Santiago Bernab&eacute;u, muri&oacute; de c&aacute;ncer en 1978 tras un largo a&ntilde;o de agon&iacute;a. Segu&iacute;a como presidente y pidi&oacute; a sus directivos que le encontraran un sustituto. Nadie se atrevi&oacute; a relevarle.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/florentino-perez-hombre-no-soporta-perder_1_13222129.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 20:10:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Florentino Pérez, el hombre que no soporta perder]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Florentino Pérez,Fútbol]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La degeneración de la política y la ciudadanía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/degeneracion-politica-ciudadania_129_13208726.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c14dbbe-bf60-49cc-9e62-5eccd6a98985_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La degeneración de la política y la ciudadanía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si el poder puede matar, y puede, porque es el Poder, ¿por qué va a darle importancia al robo? No les aburriré con una historia de la corrupción política y el latrocinio institucional: podríamos colapsar Internet. Basta con prestar atención a algunos juicios en curso</p></div><p class="article-text">
        Lo siento. Hace falta citar por en&eacute;sima vez a Thomas de Quincey: &ldquo;Si uno se permite un asesinato, pronto no le da importancia al robo; el robo le conduce a beber y a faltar a misa, y desde ah&iacute; acaba cayendo en la descortes&iacute;a y en dejarlo todo para el d&iacute;a siguiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El poder siempre se ha permitido asesinatos. Dejando de lado las dictaduras, esencialmente criminales, abundan los ejemplos en democracia. La polic&iacute;a francesa mat&oacute; a nueve personas el 8 de febrero de 1962, durante una manifestaci&oacute;n contra la extrema derecha; el 10 de julio de 1985, los servicios secretos pusieron bombas en un barco de Greenpeace y mataron a un fot&oacute;grafo. Ser&iacute;a demasiado extenso enumerar las muertes que sucesivos gobiernos brit&aacute;nicos causaron en Irlanda del Norte, o la cantidad de sangre derramada por los servicios secretos italianos durante los &ldquo;a&ntilde;os de plomo&rdquo;. Para qu&eacute; hablar de los asesinatos cometidos por el gobierno de Estados Unidos, dentro de su pa&iacute;s y en todo el mundo. Tambi&eacute;n ha matado el poder espa&ntilde;ol, ya en democracia: los GAL son un ejemplo entre varios.
    </p><p class="article-text">
        Nunca ocurre nada en estos casos. Hay razones de Estado. La lucha contra el terrorismo tiene estas cosas. La seguridad nacional es prioritaria. La democracia tambi&eacute;n se defiende en las cloacas. Etc&eacute;tera.
    </p><p class="article-text">
        Si el poder puede matar, y puede, porque es el Poder, &iquest;por qu&eacute; va a darle importancia al robo? No les aburrir&eacute; con una historia de la corrupci&oacute;n pol&iacute;tica y el latrocinio institucional: podr&iacute;amos colapsar Internet. Basta con prestar atenci&oacute;n a algunos juicios en curso.
    </p><p class="article-text">
        Parece que nos hemos habituado a estos delitos. Porque, ateni&eacute;ndonos a la evoluci&oacute;n general de los centros de poder del planeta, elecci&oacute;n tras elecci&oacute;n, hemos dejado de preocuparnos ante la dejadez de los dirigentes. A much&iacute;simos ciudadanos, seg&uacute;n confirman los votos, les hacen gracia los pol&iacute;ticos ignorantes y mal preparados. Nunca nos ha importado que beban o que no vayan a misa. &Uacute;ltimamente, lo fundamental es que mientan con salero.
    </p><p class="article-text">
        El siguiente escal&oacute;n en este descenso es la glorificaci&oacute;n del pol&iacute;tico zafio, soez y falt&oacute;n. El que llama &ldquo;hijos de puta&rdquo; a los &ldquo;zurdos&rdquo;. La que viaja a M&eacute;xico para explicar a los mexicanos c&oacute;mo escribir correctamente el nombre de su pa&iacute;s y <a href="https://www.eldiario.es/madrid/mestizaje-evangelizacion-hernan-cortes-ayuso-nacho-cano-celebran-acto-mexico-pese-protestas-grupos-indigenas_1_13195748.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para recordarles que las colonizaciones son gloriosas</a> (incluso cuando la propia naci&oacute;n colonizadora juzga al conquistador de turno por m&uacute;ltiples delitos).
    </p><p class="article-text">
        Y Donald Trump, compendio de todos los rasgos de la degeneraci&oacute;n pol&iacute;tica (y, por tanto, c&iacute;vica): un presunto violador de menores mentalmente perturbado que roba a manos llenas, apaliza a sus ciudadanos y va por ah&iacute; amenazando con masacres apocal&iacute;pticas.
    </p><p class="article-text">
        Llegado a este punto, el pol&iacute;tico no necesita hacer ning&uacute;n trabajo: sus c&oacute;mplices corporativos lo hacen por &eacute;l, engullendo poco a poco lo que sol&iacute;a ser p&uacute;blico y destruyendo a buen ritmo el entramado institucional. El pol&iacute;tico moralmente degradado suele presumir de que, gracias a &eacute;l, el pa&iacute;s vive &ldquo;una edad de oro&rdquo;, aunque se caiga a pedazos. En los casos de mayor vagancia, se limita a soltar una coletilla pegadiza. Del tipo &ldquo;gestionando&rdquo;. Y a otra cosa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enric González]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 20:07:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La degeneración de la política y la ciudadanía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Política,Democracia,Corrupción política,Isabel Díaz Ayuso,Donald Trump]]></media:keywords>
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