<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Mar González Baez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/mar-gonzalez-baeza/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Mar González Baez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1047290/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Hasta las tetas de Moreno Bonilla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/tetas-moreno-bonilla_132_12662641.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8bcf9cb8-ccb7-432d-ae38-8508e01183c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hasta las tetas de Moreno Bonilla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Si la Junta, aun sabiéndolo, no les comunicó a las pacientes que su mamografía no era concluyente, fue porque tras comunicar hay que hacer nuevas pruebas. Y eso cuesta dinero"</p><p class="subtitle">La alarma social por el diagnóstico tardío de cáncer de mama empuja a Moreno a prometer ceses en el Gobierno andaluz
</p></div><p class="article-text">
        Dos mil. <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/gobierno-andaluz-cifra-2-000-mujeres-posible-cancer-mama-pendiente-revision-clinica_1_12650906.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dos mil andaluzas con nombres y apellidos</a>. Dos mil mujeres que podr&iacute;amos ser t&uacute; o yo, nuestra madre, nuestra hermana, nuestra amiga. Fueron a su centro de salud, cumplieron, se hicieron la mamograf&iacute;a. El resultado fue &ldquo;no concluyente&rdquo;: ni todo bien ni todo mal; hay que repetir, hay que mirar mejor, hay que hacerlo ya. Porque con el c&aacute;ncer de mama el tiempo no es un detalle: es la diferencia entre llegar a tiempo o llegar tarde.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la Junta ha reconocido que con esos resultados &ldquo;no concluyentes&rdquo; en la mano, no hizo nada. Ni una carta, ni un SMS, ni una cita de control. Nada. <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/escandalo-retraso-cribados-cancer-mama-andalucia_1_12661812.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Junta ha reconocido que el problema estaba sobre la mesa desde principios de 2024</a>, es decir, que ya entonces sab&iacute;an que hab&iacute;a casos que deb&iacute;an ser atendidos urgentemente, y decidieron no hacer nada. Esto es muy importante: no es que se les traspapelaran los expedientes o nadie se los hubiese le&iacute;do. No es eso: sab&iacute;an que ten&iacute;an que llamar a esas mujeres y darles cita pero decidieron no hacerlo. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute;? <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/juanma-moreno-queja-haber-recibido-informacion-tarde-fallos-cribado-cancer-mama_1_12661214.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seg&uacute;n Moreno Bonilla</a> dice que no hicieron nada porque &ldquo;cuando hay indicio, no se dice nada para no generar ansiedad&rdquo;. No, Presidente. Lo que genera ansiedad -y puede costar vidas- es exactamente lo contrario: saber que te pod&iacute;an haber advertido hace muchos meses y no lo hicieron, y ahora tienes c&aacute;ncer y pod&iacute;an hab&eacute;rtelo tratado antes. Ansiedad es saber que tu madre quiz&aacute; no se ponga bien porque cuando ten&iacute;an dudas no la avisaron y cuando finalmente le detectaron c&aacute;ncer ya era demasiado tarde.
    </p><p class="article-text">
        Si la Junta, aun sabi&eacute;ndolo, no les comunic&oacute; a las pacientes que su mamograf&iacute;a no era concluyente, fue porque tras comunicar hay que hacer nuevas pruebas. Y eso cuesta dinero. Para eso es necesario tener una sanidad p&uacute;blica fuerte y bien financiada. Y eso es incompatible con regalarle el dinero a tus amiguitos de la privada.
    </p><p class="article-text">
        Por eso se call&oacute; Moreno Bonilla, no lo hizo para no generar ansiedad sino porque no hacer pruebas es m&aacute;s barato. Adem&aacute;s, la Junta repite que muchos de esos casos pueden ser benignos. Pero ellos lo dicen como si eso justificara no haber llamado cuando en realidad significa que algunos pueden ser malignos. No sabemos cu&aacute;ntos, pero con que una sola mujer de esas dos mil haya desarrollado un c&aacute;ncer y no haya podido ser tratada con la suficiente rapidez, la decisi&oacute;n de no llamar para ahorrarse un dinerito implica responsabilidad penal. De momento, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/fiscalia-andaluza-estudia-denuncia-fallo-cribado-ver-si-abre-diligencias_1_12660901.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Fiscal&iacute;a de Andaluc&iacute;a ha abierto diligencias</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> En la hemeroteca de 2022 Moreno Bonilla sale prometiendo ampliar el cribado de “45 a 75 años”. Tres años después, la realidad del programa sigue lejos de esa promesa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y lo que m&aacute;s indigna es el cinismo y la mentira. En la hemeroteca de 2022 Moreno Bonilla sale prometiendo ampliar el cribado de &ldquo;45 a 75 a&ntilde;os&rdquo;. Tres a&ntilde;os despu&eacute;s, la realidad del programa sigue lejos de esa promesa, pero adem&aacute;s, prometer m&aacute;s pruebas sin garantizar la llamada, la trazabilidad y los tiempos cl&iacute;nicos suena a promesa de pol&iacute;tico mentiroso al que le gustan los titulares para el postureo.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s hemeroteca, ahora fiscal. En 2022, la Junta aprob&oacute; una bonificaci&oacute;n auton&oacute;mica del 100% del Impuesto sobre el Patrimonio: desde entonces, en Andaluc&iacute;a ese tributo, en la pr&aacute;ctica, no se paga. Se vendi&oacute; como modernidad y &ldquo;atracci&oacute;n de talento&rdquo;. Pues yo el talento no lo quiero para que algunos se forren, sino para el buen gobierno, para actuar sin mentiras y para salvar vidas. Talento no es decidir que no te llamo porque le tengo que dar el dinero a la privada y porque total, tu vida no importa. Eso no es talento y si para atraer talento hay que comportarse como un malnacido, entonces ese talento no lo quiero.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la sanidad andaluza arrastra un esc&aacute;ndalo de contrataci&oacute;n que investiga un presunto troceo de contratos y adjudicaciones a dedo por cientos de millones a la sanidad privada. No, mira, yo no s&eacute; vosotras, pero claro que pod&iacute;a haber redactado un titular m&aacute;s suave pero es que cuando pienso en todo esto no se me ocurren palabras bonitas.
    </p><p class="article-text">
        Esto no va de partidismo. Va de dignidad y prioridades y de pedir responsabilidades al que se equivoca. Pero que quede claro: Moreno Bonilla no se equivoc&oacute; al no llamar a esas mujeres. Moreno Bonilla se equivoc&oacute; al recortar en sanidad, se equivoc&oacute; al regalar dinero a la privada y se equivoc&oacute; al seguir empe&ntilde;ado en su error y no llamarlas para ahorrar dinero. Y un error as&iacute; solo se repara con cuatro cosas: verdad (qu&eacute; pas&oacute;, d&oacute;nde y cu&aacute;ntas), trazabilidad (qui&eacute;n revis&oacute;, qu&eacute; y cu&aacute;ndo), garant&iacute;as (protocolos con tiempos m&aacute;ximos vinculantes de notificaci&oacute;n y re-cita) y responsabilidades pol&iacute;ticas con nombres y fechas.
    </p><p class="article-text">
        Que expliquen, que llamen, que reparen. <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/consejera-andaluza-salud-victimas-diagnostico-tardio-cancer-no-veais-vaso-medio-vacio_1_12651708.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Y dejen de hablar de &ldquo;ansiedad&rdquo;</a> cuando lo &uacute;nico que tranquiliza de verdad es saber que cuando en el futuro tengan la obligaci&oacute;n de llamarte, te llamar&aacute;n a tiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mar González Baez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/tetas-moreno-bonilla_132_12662641.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Oct 2025 07:36:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8bcf9cb8-ccb7-432d-ae38-8508e01183c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2069268" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8bcf9cb8-ccb7-432d-ae38-8508e01183c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2069268" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Hasta las tetas de Moreno Bonilla]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8bcf9cb8-ccb7-432d-ae38-8508e01183c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Salud,Junta de Andalucía,Cáncer de mama]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Faro de Trafalgar: luz de nuestra historia, legado de nuestra tierra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/faro-trafalgar-luz-historia-legado-tierra_132_12107726.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27953b57-58a1-484d-98ee-442c0c10958d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Faro de Trafalgar: luz de nuestra historia, legado de nuestra tierra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Este faro no solo se alza sobre la costa, sino sobre el alma de Andalucía y de Cádiz, luz que ilumina nuestra identidad y no dejaremos que cuatro señoritos se lo apropien para sus negocios de siempre. No es una postal para turistas, es un faro de verdad"</p><p class="subtitle">El Gobierno se abre a proteger el Faro de Trafalgar y deja en el aire el polémico proyecto para ubicar un restaurante
</p></div><p class="article-text">
        En la costa gaditana, donde el viento de Levante a&uacute;n murmura las historias de navegantes y &eacute;picas batallas, se erige el Faro de Trafalgar. No es solo un faro; es el guardi&aacute;n silencioso de nuestra memoria, un faro que ha visto pasar los siglos y las olas, que ha guiado a generaciones de marineros y que ahora se enfrenta a la amenaza de desaparecer por la ya famosa y manida especulaci&oacute;n y explotaci&oacute;n en Andaluc&iacute;a, de la que no escapa ni la tierra ni los testigos de nuestra Historia. Este faro no solo se alza sobre la costa, sino sobre el alma de Andaluc&iacute;a y de C&aacute;diz, luz que ilumina nuestra identidad y no dejaremos que cuatro se&ntilde;oritos se lo apropien para sus negocios de siempre. No es una postal para turistas, es un faro de verdad.
    </p><p class="article-text">
        El Faro de Trafalgar es m&aacute;s que una estructura erigida en 1860; es el que vio con sus ojitos una de las batallas m&aacute;s trascendentales de la historia de Europa, es el eco de la derrota de la escuadra franco-espa&ntilde;ola a manos de la inglesa en 1805, porque s&iacute;, porque las derrotas tambi&eacute;n hay que recordarlas. Su luz ha sido faro de esperanza, gu&iacute;a de marinos y refugio de los sue&ntilde;os de aquellos que han crecido bajo su sombra. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hoy, esa misma luz se ve amenazada por los intereses de quienes lo único que ven en nuestra tierra es un botín que expoliar. Nos dicen que si un restaurante, que si un sitio para celebraciones ¿Es que acaso el Faro de Trafalgar puede ser reducido a un centro de consumo?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hoy, esa misma luz se ve amenazada por los intereses de quienes lo &uacute;nico que ven en nuestra tierra es un bot&iacute;n que expoliar. Nos dicen que si un restaurante, que si un sitio para celebraciones &iquest;Es que acaso el Faro de Trafalgar puede ser reducido a un centro de consumo? &iquest;Es que acaso faltan negocios de este tipo en C&aacute;diz? Como si el sector servicios no estuviera lo suficientemente sobredimensionado. Sector que nos condena a la temporalidad y a la precariedad con sus salarios m&iacute;nimos. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; en juego no es solo una construcci&oacute;n de piedra; lo que est&aacute; en juego es nuestra historia, nuestra identidad, nuestra esencia como pueblo. <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/nuevo-proyecto-restaurante-faro-trafalgar-enciende-polemica-torno-privatizar-espacios-naturales_1_10792534.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La propuesta de la Autoridad Portuaria de la Bah&iacute;a de C&aacute;diz</a> no es m&aacute;s que un intento de despojar al faro de su dignidad y su valor hist&oacute;rico, al mismo tiempo que arrasa con el entorno natural que lo rodea. Las dunas de Trafalgar, hogar de una biodiversidad fr&aacute;gil y preciosa, est&aacute;n siendo maltratadas por el turismo masivo, sin que se adopten medidas eficaces para preservarlas. 
    </p><p class="article-text">
        La historia y la naturaleza no son mercanc&iacute;as. Son la sangre y el alma de nuestra tierra. Aunque en estos d&iacute;as lluviosos se nos olvide, tenemos que no olvidar que el turismo es un depredador de recursos y concretamente de uno que no nos sobra precisamente en esta tierra, agua. Sin agua no hay negocio, pero tampoco hay vida.
    </p><p class="article-text">
        Y hay esperanza. El Ministerio de Cultura ha dado un paso firme hacia la protecci&oacute;n de este s&iacute;mbolo. La declaraci&oacute;n del Faro de Trafalgar como Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC) es un acto de justicia, un compromiso con nuestra memoria colectiva y con las generaciones que vendr&aacute;n. Es un &iexcl;basta ya!, es un &ldquo;&iquest;no te cansas de ser tan jartible con la matraca de siempre?&rdquo;. La luz del faro sigue brillando porque somos muchas personas las que luchamos para que nunca se apague, porque el patrimonio no se vende, no se trafica, no se convierte en mercanc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Esto no va solo de guiar barcos. Va de recordarnos qui&eacute;nes somos y por qu&eacute; no vamos a dejar que nos pisoteen. El Faro de Trafalgar es C&aacute;diz. Es Andaluc&iacute;a. Y no dejaremos que lo destruyan.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pedimos a las administraciones que no se duerman, que sigan el camino y hagan oficial ya la protección del faro como BIC, sin excusas ni demoras. Y a la gente, que no se calle</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        As&iacute; que, desde el inconformismo y con los pies en la arena, pedimos a las administraciones que no se duerman, que sigan el camino y hagan oficial ya la protecci&oacute;n del faro como BIC, sin excusas ni demoras. Y a la gente, que no se calle. Que levante la voz, que se haga o&iacute;r, porque esto va de defender lo que es nuestro. Y a todos los que saben que esto no es solo un faro: que es historia, que es paisaje, que es identidad, que no aflojen. Que no dejemos que la avaricia arrase con lo que nos queda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Faro de Trafalgar no es solo una pieza del pasado. Es presente y es futuro. Es la prueba de que aqu&iacute; seguimos, con la cabeza alta y la memoria clara. Lo defendemos por lo que fue, por lo que es y por lo que debe seguir siendo: un s&iacute;mbolo de orgullo, de lucha y de dignidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que nadie sue&ntilde;e con apagarnos la luz. C&aacute;diz no olvida. Andaluc&iacute;a no se rinde.
    </p><p class="article-text">
        Este faro es nuestro, y lo vamos a defender.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Gil de Reboleño, Mar González Baez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/faro-trafalgar-luz-historia-legado-tierra_132_12107726.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Mar 2025 04:30:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/27953b57-58a1-484d-98ee-442c0c10958d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="73812" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/27953b57-58a1-484d-98ee-442c0c10958d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="73812" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Faro de Trafalgar: luz de nuestra historia, legado de nuestra tierra]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/27953b57-58a1-484d-98ee-442c0c10958d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cádiz,Costas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andalucía: madre de todo, dueña de nada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/andaluci-madre-duen_132_12090297.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a65e7606-92a6-42b8-aa13-706470d0dd53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andalucía: madre de todo, dueña de nada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Andalucía sabemos lo que es estar abajo y por eso sabemos que la única construcción territorial posible es la que es justa, la que se basa en la igualdad, sin privilegios ni tutelas</p></div><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a ha sido hist&oacute;ricamente una tierra generosa. Sus campos han alimentado mercados lejanos, sus recursos han sostenido econom&iacute;as externas y su gente ha levantado con su esfuerzo industrias que aqu&iacute; nunca echaron ra&iacute;ces. No hay resentimiento ni verg&uuml;enza en reconocerlo, pero debemos entender que la desigualdad territorial en Espa&ntilde;a no fue fruto del azar ni de un mandato divino, sino de un modelo que concentr&oacute; el desarrollo en unos lugares, mientras dejaba a otros en la dependencia.
    </p><p class="article-text">
        Ante esto, la respuesta no puede ser el agravio ni la revancha. Porque si algo sabemos en Andaluc&iacute;a es que nadie se levanta solo, que la ira que nos quieren hacer sentir desde el populismo y la ultraderecha nos impide organizarnos, y eso solo beneficia a quien ya est&aacute; arriba, a quien ya tiene el poder. El enfado no es un sentimiento constructivo: nuestra fortaleza siempre ha sido la esperanza, y eso es algo que las fuerzas del cambio pol&iacute;tico deben tener presente para recuperar la confianza de la ciudadan&iacute;a andaluza.
    </p><p class="article-text">
        Sin solidaridad no hay comunidad ni pa&iacute;s posible. Crecimos en pueblos donde la ayuda mutua era la norma, donde el pan se compart&iacute;a y la puerta siempre estaba abierta. En Andaluc&iacute;a sabemos lo que es estar abajo y por eso sabemos que la &uacute;nica construcci&oacute;n territorial posible es la que es justa, la que se basa en la igualdad, sin privilegios ni tutelas.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El modelo económico que ha marcado Andalucía no ha sido el de la prosperidad propia, sino el de la extracción para otros y la concentración en muy poquitos bolsillos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El modelo econ&oacute;mico que ha marcado Andaluc&iacute;a no ha sido el de la prosperidad propia, sino el de la extracci&oacute;n para otros y la concentraci&oacute;n en muy poquitos bolsillos. La agricultura intensiva produce para mercados externos mientras deja acu&iacute;feros agotados y jornaleros y jornaleras en la precariedad. El turismo llena hoteles y aeropuertos, pero sus beneficios se concentran en grandes cadenas, mientras el empleo local se queda en la temporalidad y el salario m&iacute;nimo. La energ&iacute;a del sol y el viento se convierte en electricidad que abastece a otros, pero el control y las ganancias se van fuera de nuestra tierra.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/algarrobico-monstruo-encallo-cabo-gata_130_9801982.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Algarrobico es un s&iacute;mbolo muy potente</a> de ese modelo depredador en el que nos convencieron de que si nos iban a robar, al menos pedir las migajas. Un s&iacute;mbolo que sigue de actualidad porque ahora, <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/gobierno-expropiara-hotel-algarrobico-derribarlo_1_12040453.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la &uacute;ltima ocurrencia es comprarlo</a>. Es decir, pagarle un rescate al que nos ha robado la cartera, en vez de seguir record&aacute;ndole a esos ladrones que la cartera sigue siendo nuestra.
    </p><p class="article-text">
        Y este no es solo un problema andaluz. Es el resultado de un modelo de desarrollo que ha repetido las mismas l&oacute;gicas en otros territorios perif&eacute;ricos. Se nos ha hecho depender de sectores fr&aacute;giles, sin permitir que surja un tejido industrial propio, sin inversi&oacute;n suficiente en innovaci&oacute;n ni en infraestructuras que nos conecten para una econom&iacute;a sostenible. Se nos ha dicho que vivimos de la ayuda del Estado cuando, en realidad, el problema es que la riqueza se nos escapaba por las rendijas: lo que se ha producido aqu&iacute; ha servido para sostener la prosperidad de otros y aqu&iacute; hemos soportado solo las consecuencias, los costes de su riqueza.
    </p><p class="article-text">
        Ni m&aacute;s ni menos: un pa&iacute;s sin territorios de primera y de segunda.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La solución no pasa por exigir privilegios en nombre del agravio, sino en reivindicar un país en el que ningún territorio tenga ventajas sobre otros. Andalucía no quiere ser más que nadie, tampoco menos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este modelo debe cambiar, se nos ven las costuras con mirar un ratito los <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/economia/andalucia-rebaja-tasas-pobreza-exclusion-social-sigue-liderando-ranking-poblacion-vulnerable_1_12050804.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">niveles de pobreza en Andaluc&iacute;a</a>. Y la soluci&oacute;n no pasa por exigir privilegios en nombre del agravio, sino en reivindicar un pa&iacute;s en el que ning&uacute;n territorio tenga ventajas sobre otros. Andaluc&iacute;a no quiere ser m&aacute;s que nadie, tampoco menos. No queremos concesiones especiales, sino un marco de justicia donde cada comunidad tenga las mismas oportunidades de desarrollo, sin tutelajes ni econom&iacute;as subsidiarias, sin decisiones que se tomen en otro lugar y se nos impongan como destino.
    </p><p class="article-text">
        Para eso, la &uacute;nica v&iacute;a posible es un modelo federal sim&eacute;trico, donde todos los territorios dialoguen en pie de igualdad, ninguno situado por encima. Durante demasiado tiempo, la estructura del Estado ha mantenido a algunas regiones en una posici&oacute;n privilegiada, mientras otras qued&aacute;bamos en un papel subordinado. Desde una radical fraternidad, no podemos permitir que esto contin&uacute;e.
    </p><p class="article-text">
        En Andaluc&iacute;a no entendemos la solidaridad como una palabra vac&iacute;a. Sabemos que solo se sostiene si es rec&iacute;proca, porque no se trata de caridad sino de justicia. La Espa&ntilde;a de las desigualdades territoriales no es sostenible, porque la desigualdad genera tensiones y distorsiones que nos impiden avanzar. La ira y el rencor del que se alimentan los que venden odio para su propio beneficio.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra historia nos ha ense&ntilde;ado que la cooperaci&oacute;n es la &uacute;nica forma de salir adelante. No queremos que nadie pase por lo que nosotros hemos pasado. Queremos un pa&iacute;s donde la riqueza se reparta de manera justa, donde no haya territorios condenados a ser vaciados, esquilmados, siempre pobres, siempre aportando y s&oacute;lo recibiendo limosnas. No pedimos m&aacute;s de lo que nos corresponde, pero tampoco aceptaremos menos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mar González Baez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/andaluci-madre-duen_132_12090297.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Feb 2025 19:11:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a65e7606-92a6-42b8-aa13-706470d0dd53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4999202" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a65e7606-92a6-42b8-aa13-706470d0dd53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4999202" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Andalucía: madre de todo, dueña de nada]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a65e7606-92a6-42b8-aa13-706470d0dd53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Verdes Equo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reducir la jornada: el caballo de Troya para un cambio de era]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/reducir-jornada-caballo-troya-cambio_129_12024911.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3a5963d5-af4e-4ab1-9502-57c1e7f5a35d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Reducir la jornada: el caballo de Troya para un cambio de era"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Reducir la jornada laboral sin reducción salarial no va simplemente de ganar unos minutos más al día: es la primera grieta en el muro de una economía que ya no funciona. Una cuestión de justicia ecosocial y una estrategia necesaria para evitar la descomposición de nuestras democracias</p></div><p class="article-text">
        Reducir la jornada laboral en unos minutos no nos har&aacute; menos productivos; de hecho, ocurrir&aacute; lo contrario. Y eso lo saben tanto gobierno como patronal: conocen perfectamente las curvas de productividad marginal del trabajo (que explica c&oacute;mo var&iacute;a la productividad y eficiencia de una persona trabajadora a lo largo de una jornada laboral) y, adem&aacute;s, son conscientes de que los sectores de producci&oacute;n intensiva con mayor valor a&ntilde;adido -los propios de las econom&iacute;as m&aacute;s avanzadas- no funcionan bien con una fuerza de trabajo desmotivada.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ocurre es que, en las actuales democracias polarizadas, los debates pol&iacute;ticos rara vez tratan de lo que se est&aacute; discutiendo. Todo se convierte en un reflejo de la guerra cultural, donde las posturas se construyen estrat&eacute;gicamente en un complejo juego de espejos y artificios. Lo &uacute;nico que importa es un &ldquo;relato&rdquo; que, en el fondo, no significa nada en s&iacute; mismo salvo que est&eacute; reforzando una identidad o una trinchera. Y as&iacute;, por ejemplo, cuando la derecha espa&ntilde;ola y catalana discuten sobre toros no debaten sobre bienestar animal, sino sobre &ldquo;Espa&ntilde;a&rdquo;. Un t&eacute;rmino que, dependiendo de la posici&oacute;n en esas trincheras, adquiere significados opuestos.
    </p><p class="article-text">
        Y lo mismo sucede con la reducci&oacute;n de la jornada laboral. En su dimensi&oacute;n simb&oacute;lica, esta medida ha dejado de ser una cuesti&oacute;n econ&oacute;mica para transformarse en una discusi&oacute;n de barra de bar sobre el capitalismo. Porque ni siquiera se est&aacute; hablando realmente de econom&iacute;a, ya que en el discurso actual y por una suerte de complejas peripecias hist&oacute;ricas, &ldquo;capitalismo&rdquo; se ha cargado de significados ajenos tales como &ldquo;familia&rdquo;, &ldquo;orden&rdquo;, o &ldquo;dios&rdquo;. Significados, por cierto, que tampoco expresan lo que aparentan (y por eso, &ldquo;defender a las familias&rdquo; no tiene porqu&eacute; querer decir precisamente eso, sino m&aacute;s bien &ldquo;imponer la familia patriarcal tradicional&rdquo;, por ejemplo). Es por eso que el ecologismo pol&iacute;tico hace muchos a&ntilde;os que defendemos esta medida, no solo como una mejora de las concidiones laborales -marco en el que se mueve la izquierda tradicional- sino como una impugnaci&oacute;n al productivismo y un alegato a la sociedad del buen vivir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero es la econom&iacute;a, dej&eacute;monos de relato.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dejemos por un momento el ruido de fondo de las trincheras de la guerra cultural, por favor, y hablemos de lo importante. Porque da igual en qu&eacute; parte de la trinchera est&eacute;s. Tanto t&uacute; como yo vivimos atrapados en un sistema que no deja respirar y carecer del tiempo para controlar nuestras vidas siempre es parte del pack. Salimos del trabajo y seguimos trabajando en las tareas dom&eacute;sticas y de cuidados, y este agotamiento nos roba cualquier posibilidad de cuestionarnos nuestras vidas. No somos ciudadan&iacute;a sino consumidores, y en los escasos ratos libres que nos quedan, la respuesta autom&aacute;tica es consumir: trabajo, luego consumo; consumo, luego existo.
    </p><p class="article-text">
        Es una rueda que no se detiene, pero algo se ha roto. En los &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os, el mundo ha cambiado m&aacute;s de lo que queremos admitir. La gran f&aacute;bula del crecimiento perpetuo, la idea de que el trabajo nos hace valiosos y de que el esfuerzo ser&aacute; siempre recompensado, ha dejado de funcionar. La productividad ya no aumenta al ritmo en que lo hizo en el siglo XX, los salarios no crecen al ritmo del precio de la vida y millones de personas sienten que, hagan lo que hagan, nunca tendr&aacute;n un lugar digno en la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Este colapso del mito del trabajo ha abierto un vac&iacute;o peligroso. La extrema derecha ha sabido llenarlo con el miedo: el miedo al otro, el miedo a la escasez, el miedo a perder lo poco que tenemos. Cuando el sistema deja de ofrecer promesas de futuro, las sociedades se fragmentan, y la democracia se convierte en una disputa entre grupos que buscan asegurarse los recursos que quedan. Es un juego macabro de suma cero que beneficia a los aut&oacute;cratas y a quienes sue&ntilde;an con sociedades excluyentes.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, aunque reducir la jornada laboral s&iacute; que puede hacernos m&aacute;s productivos, la soluci&oacute;n no es una mayor productividad. De ah&iacute; que reducir la jornada laboral no trate de eso, sino de ganar tiempo para poder decidir sobre nuestras vidas. La ultraderecha se alimenta del miedo, de la tristeza y de la sensaci&oacute;n de falta de control sobre nuestras vidas. Por eso debemos abandonar el mito del trabajo: no podemos seguir aferr&aacute;ndonos a la idea de que la soluci&oacute;n es m&aacute;s crecimiento porque ya sabemos que eso no funciona. No es trabajar, sino vivir mejor, s&oacute;lo eso que puede hacernos cambiar este estado mental, esta atomizaci&oacute;n, esta desconfianza en el otro. Y para eso es necesario centrarse en la redistribuci&oacute;n, en la justicia ecosocial y, sobre todo, en la recuperaci&oacute;n del tiempo como derecho b&aacute;sico.
    </p><p class="article-text">
        Reducir la jornada laboral no va solo de &ldquo;salir un ratito antes&rdquo;. Va de reconocer que el tiempo es el recurso m&aacute;s valioso que tenemos y que el sistema nos lo ha robado para mantenernos atrapados en un ciclo de producci&oacute;n y consumo que destruye tanto nuestras vidas como el planeta. Nos han dicho que trabajar menos reducir&aacute; la productividad, pero la realidad es que el trabajo en s&iacute; mismo est&aacute; perdiendo su centralidad. La automatizaci&oacute;n, la digitalizaci&oacute;n y la crisis clim&aacute;tica nos obligan a replantearnos qu&eacute; significa realmente aportar valor a la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        El capital, por su parte, ha seguido multiplic&aacute;ndose sin generar valor real. Seguimos trat&aacute;ndolo como un bien escaso y meritocr&aacute;tico, cuando en realidad la especulaci&oacute;n financiera y la acumulaci&oacute;n de activos improductivos han creado un mundo en el que millones trabajan para sostener los privilegios de unos pocos. En lugar de recompensar la acumulaci&oacute;n, debemos empezar a valorar y retribuir actividades esenciales para la sociedad, como el aprendizaje, la creatividad y los cuidados, que hasta ahora han sido despreciadas por no encajar en la l&oacute;gica del beneficio inmediato.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Si no rompemos con este sistema, el futuro ser&aacute; una sociedad dividida entre una minor&iacute;a de &ldquo;extraordinarios&rdquo; y una mayor&iacute;a precarizada y resentida. Pero hay otra opci&oacute;n: un futuro donde el tiempo sea un derecho, donde el valor de las personas no dependa de su capacidad para producir, sino de su capacidad para vivir, explorar y contribuir a la comunidad de formas que hoy apenas imaginamos. Esto pasa por seguir reduciendo la jornada laboral a cuatro d&iacute;as e implantar una renta b&aacute;sica universal. Para vivir mejor y romper con ese cuento que nos repite que &ldquo;vales lo que trabajas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La democracia del siglo XXI no puede sostenerse sobre la misma estructura moral que forj&oacute; la revoluci&oacute;n industrial. Si queremos evitar que la pol&iacute;tica se convierta en una lucha de tribus por los restos de un sistema agotado, debemos construir un nuevo horizonte com&uacute;n. Reducir la jornada laboral es solo el primer paso, pero un paso imprescindible. Este hecho revolucionario es hist&oacute;rico y vamos a por m&aacute;s, porque sin tiempo no hay futuro y sin futuro no hay democracia. Y es que, respondiendo a una canci&oacute;n de Vetusta Morla:&nbsp;<em>el viejo mundo baila, se despide y va descalzo, pero el nuevo&nbsp;</em>ya<em>&nbsp;se ha puesto los zapato</em>s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mar González Baez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/reducir-jornada-caballo-troya-cambio_129_12024911.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Feb 2025 05:00:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3a5963d5-af4e-4ab1-9502-57c1e7f5a35d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3966993" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3a5963d5-af4e-4ab1-9502-57c1e7f5a35d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3966993" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Reducir la jornada: el caballo de Troya para un cambio de era]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3a5963d5-af4e-4ab1-9502-57c1e7f5a35d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tras la investidura, seguimos en verano: ni un minuto que perder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/investidura-seguimos-verano-minuto-perder_132_10701128.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/887c520a-beff-476c-89e9-18a184774b0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tras la investidura, seguimos en verano: ni un minuto que perder"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"> Es noviembre y en muchas zonas de España seguimos en verano. No nos cansamos de repetirlo, no podemos mirar hacia otro lado. Esta tarea no es para nosotros sino para las futuras generaciones: si no revertimos inmediatamente este estado de cosas no habrá futuro y esto debe ser prioridad en nuestra agenda</p></div><p class="article-text">
        Ahora que ha terminado la investidura tenemos un motivo para sentir alivio: dos maneras de entender la pol&iacute;tica para nuestro pa&iacute;s se han confrontado en estos meses. Por una parte, la derecha, que se ha basado en relatos absurdos, odio, improvisaci&oacute;n y quejas que no afectan para nada a nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. Dejamos atr&aacute;s un relato casposo, fantasioso y apocal&iacute;ptico&nbsp;que no tiene consecuencias reales, pero que sirve para esconder recortes en derechos, bajadas de impuestos y m&aacute;s desigualdad&hellip; y esto s&iacute; tiene consecuencias reales, terribles para la gran mayor&iacute;a de nuestra sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Frente a este relato impostado, exagerado y repetitivo, la coalici&oacute;n de Gobierno ha enfrentado un discurso serio que afronta problemas sociales reales y se plantean avances en derechos. Que nuestra coalici&oacute;n de Gobierno haya conseguido llegar hasta aqu&iacute; es motivo de alivio, pero no podemos alegrarnos demasiado.
    </p><p class="article-text">
        Sin menospreciar todo lo conseguido, debemos tener mucha m&aacute;s ambici&oacute;n. En los discursos de la investidura han quedado pendientes cuestiones acuciantes. Debemos, a partir de este instante, luchar por poner en el centro del debate la lucha por nuestro planeta. La situaci&oacute;n clim&aacute;tica es muy alarmante y no podremos <em>putodefender </em>Espa&ntilde;a si no tenemos planeta en el que habitar. Es noviembre y en muchas zonas de Espa&ntilde;a seguimos en verano. No nos cansamos de repetirlo, no podemos mirar hacia otro lado. Esta tarea no es para nosotros sino para las futuras generaciones: si no revertimos inmediatamente este estado de cosas no habr&aacute; futuro y esto debe ser prioridad en nuestra agenda. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Lo que está en juego es demasiado importante y los ecologistas somos, como siempre, los adultos en la reunión. Toca actuar. Hoy podemos celebrar, pero desde mañana mismo tenemos que liderar. Con generosidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y no se trata solo de la agenda pol&iacute;tica, hablo de la agenda de la vida. No hay nada m&aacute;s prioritario. Nos enfrentamos a una situaci&oacute;n de consecuencias impredecibles y si queremos actuar responsablemente no podemos actuar pensando solo en Espa&ntilde;a. Nuestro Gobierno debe ponerse la tarea de liderar esta lucha en toda Europa. Tenemos la energ&iacute;a, la capacidad y la legitimidad para hacerlo. Debemos dejar de hablar de zascas, de pele&iacute;tas pol&iacute;ticas, de ministerios, del y t&uacute; m&aacute;s. Debemos convencer a Europa, pero tambi&eacute;n debemos convencer a la oposici&oacute;n. Lo que est&aacute; en juego es demasiado importante y los ecologistas somos, como siempre, los adultos en la reuni&oacute;n. Toca actuar. Hoy podemos celebrar, pero desde ma&ntilde;ana mismo tenemos que liderar. Con generosidad. Escuchando al contrario. Sin revanchas mezquinas. Esto no trata de pol&iacute;tica tal y como la suelen entender los partidos. Esto es mucho m&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mar González Baez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/investidura-seguimos-verano-minuto-perder_132_10701128.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Nov 2023 12:30:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/887c520a-beff-476c-89e9-18a184774b0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2855304" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/887c520a-beff-476c-89e9-18a184774b0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2855304" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Tras la investidura, seguimos en verano: ni un minuto que perder]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/887c520a-beff-476c-89e9-18a184774b0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Investidura,Gobierno de España,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esa cosita en el pecho]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/cosita-pecho_132_10385433.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e15e2d38-de1e-44c7-8c72-e4dc0a0b9840_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Esa cosita en el pecho"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Soy una mujer joven, andaluza, que quiere la igualdad que propone el feminismo, pero no desde una burbuja, sino desde el cariño, la amistad, las penas y las alegrías de tantas mujeres cercanas, vecinas, amigas, compañeras, y por las que no están, por las asesinadas por la violencia machista</p></div><p class="article-text">
        Mi nombre es Mar, Gonz&aacute;lez por mi padre, B&aacute;ez por mi madre, una mujer joven malague&ntilde;a. Me presento a elecciones del 23 de julio al Congreso en la lista de Sumar por M&aacute;laga.
    </p><p class="article-text">
        Las campa&ntilde;as electorales est&aacute;n llenas de ajetreo, saltando de un sitio para otro. Sin embargo, no puedo dejar pasar la oportunidad de escribir unas l&iacute;neas para contaros lo que tengo en el pecho, lo que pienso, lo que me da la energ&iacute;a durante el d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Pienso por las ma&ntilde;anas durante la campa&ntilde;a electoral mientras me preparo para ir a reuniones, manifestaciones o ruedas de prensa, en mi compa&ntilde;era, la que me cuenta que antes de salir de casa ya le ha hecho el t&uacute;per a su marido para el almuerzo y le ha dejado la merienda del cole en las mochilas a sus hijos. Que se ha despertado un poquito antes. Aunque nosotras llegamos al trabajo antes de amanecer. Un poquito antes, dice, porque &iquest;qui&eacute;n si no le va a preparar la comida?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pienso al cerrar la puerta de casa en las vecinas con las que nos organizamos para ir a parar desahucios y tengo presentes sus vidas. Porque el peso de todos los problemas recae siempre en ellas: hijos e hijas, maridos, dinero y organizaci&oacute;n. Muchas trabajan fuera, y tambi&eacute;n trabajan dentro. Siempre con esa prisa, con esa angustia, ese peso, esa responsabilidad en sus cabezas. Te lo cuentan a veces llorando y a los dos segundos riendo, con una media sonrisa resignada. Son mujeres fuertes y generosas, siempre en segunda fila, escuchando y comprendiendo. Me llega al alma lo necesario que es tener un hogar y lo que intranquiliza no saber si tus hijos y t&uacute; tendr&eacute;is ma&ntilde;ana un techo bajo el que dormir. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Pienso, mientras trabajo los documentos para las intervenciones o los debates, en tantas amigas, mujeres jóvenes como yo, sobradamente preparadas. Éramos esa generación que nos íbamos a comer el mundo ¿Te acuerdas?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pienso, mientras trabajo los documentos para las intervenciones o los debates, en tantas amigas, mujeres j&oacute;venes como yo, sobradamente preparadas. &Eacute;ramos esa generaci&oacute;n que nos &iacute;bamos a comer el mundo &iquest;Te acuerdas? Pero nos pill&oacute; una crisis y tuvimos que acostumbrarnos a esperar y mientras tanto, arrimar el hombro. Tantas compa&ntilde;eras de carrera que no han tenido oportunidades en lo que estudiaron y simplemente van encadenando contratos de salario m&iacute;nimo en un ejercicio de resiliencia y subsistencia continua. Y despu&eacute;s otra crisis, y seguir esperando y confiando en que las cosas cambien. Ya no tan j&oacute;venes, a&uacute;n esperando, sin vivienda propia, sin proyecto vital.
    </p><p class="article-text">
        Pienso, mientras viajo por los pueblos de la provincia, en las que no quisieron esperar y para independizarse emigraron hace ya a&ntilde;os, lejos de M&aacute;laga, a trabajar en cadenas de comida r&aacute;pida. Y aun as&iacute;, encontraron mejores condiciones laborales, m&aacute;s derechos. Que lo de conocer mundo est&aacute; muy bien si no es por obligaci&oacute;n &iexcl;Qu&eacute; me hubiera dado a m&iacute; poder hacer un Erasmus! Me qued&eacute; con ganas. Muchas de mis amigas han progresado y han formado sus familias en el extranjero, lejos de sus ra&iacute;ces, su cultura, su tierra, su gente. Nietos lejos de sus abuelos, sus t&iacute;os, sus primos. Pero es normal que prefieran quedarse en otros pa&iacute;ses de Europa, donde las bajas por maternidad no te rompen el alma cuando tienes que dejar a tus beb&eacute;s en la escuela infantil con tan solo unos cuantos meses. A pesar de lo avanzado en derechos para la crianza y la corresponsabilidad en la anterior legislatura, nos queda camino para acercarnos a Europa. 
    </p><p class="article-text">
        Pienso, cuando me voy a la cama con estas olas de calor que cuesta conciliar el sue&ntilde;o, en si estaremos haciendo lo suficiente, en todo lo que queda por hacer por adaptar nuestras casas y ciudades, nuestro entorno rural a la crisis clim&aacute;tica, y entonces tengo esa cosita en el pecho por las generaciones que vienen, por c&oacute;mo se lo estamos dejando todo a los nenes. Veo esos mapas en rojo que van marcando m&aacute;ximas que te ponen los pelos como escarpias y la incertidumbre me desvela. Solo consigo retomar el sue&ntilde;o pensando que hay muchos j&oacute;venes y activistas, muchos pol&iacute;ticos comprometidos que vamos a hacer todo lo posible por frenar un modelo salvaje que vive de espaldas a los l&iacute;mites del planeta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si tengo dudas y me pregunto qué es lo que estoy haciendo, si me pregunto por qué me presento a estas elecciones, termino respondiéndome lo mismo: porque las entiendo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pienso, cuando salto de un sitio para otro, de una cosa a otra en esta campa&ntilde;a, en las que lo tienen a&uacute;n peor que yo. Y si tengo dudas y me pregunto qu&eacute; es lo que estoy haciendo, si me pregunto por qu&eacute; me presento a estas elecciones, termino respondi&eacute;ndome lo mismo: porque las entiendo.
    </p><p class="article-text">
        Entiendo lo que significa levantarse un poquito antes, lo que es seguir trabajando en algo que no es lo tuyo, lo que es no tener un hogar, lo que es estar lejos de los tuyos, lo que es preocuparse por el futuro de la gente y del planeta. Tengo esa cosita en el pecho, ese t&uacute;per, ese levantarse un poquito antes y dejar una lavadora puesta.
    </p><p class="article-text">
        Soy una mujer joven, andaluza, que quiere la igualdad que propone el feminismo, pero no desde una burbuja, sino desde el cari&ntilde;o, la amistad, las penas y las alegr&iacute;as de tantas mujeres cercanas, vecinas, amigas, compa&ntilde;eras, y por las que no est&aacute;n, por las asesinadas por la violencia machista. 
    </p><p class="article-text">
        Por ellas pido el voto. Por esa cosita que tengo en el pecho.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mar González Baez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/cosita-pecho_132_10385433.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Jul 2023 18:13:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e15e2d38-de1e-44c7-8c72-e4dc0a0b9840_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="75600" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e15e2d38-de1e-44c7-8c72-e4dc0a0b9840_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="75600" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Esa cosita en el pecho]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e15e2d38-de1e-44c7-8c72-e4dc0a0b9840_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Generales 23J 2023,Málaga]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
