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    <title><![CDATA[elDiario.es - Pablo Ríos]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Pablo Ríos]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Kate Beaton, ilustradora: "El ambiente de amenaza que sobrevuela las petrolíferas te hace estar siempre alerta"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/kate-beaton-ilustradora-ambiente-amenaza-sobrevuela-petroliferas-alerta_1_12226198.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/912146d8-fe3f-4280-957a-60c7cb487e86_16-9-discover-aspect-ratio_default_1115855.jpg" width="3672" height="2066" alt="Kate Beaton, ilustradora: &quot;El ambiente de amenaza que sobrevuela las petrolíferas te hace estar siempre alerta&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La artista canadiense se ha convertido en una de las voces más destacadas del cómic social a raíz del éxito de su novela gráfica autobiográfica 'Patos'</p><p class="subtitle">Palacios del pueblo, wikipedias, bibliotecas y archivos: la cultura libre y gratuita que busca salirse del mercado</p></div><p class="article-text">
        Kate Beaton (Mabou, Canad&aacute;, 1983) es actualmente una prestigiosa <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/10-mejores-comics-2024_1_11912239.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autora de c&oacute;mics</a>, pero en 2005 era una graduada en Historia y Antropolog&iacute;a sin blanca. Para poder pagar su cr&eacute;dito universitario, Beaton, procedente de una comunidad empobrecida,&nbsp;tom&oacute; una decisi&oacute;n complicada: cogi&oacute; sus b&aacute;rtulos y se plant&oacute; en las plataformas petrol&iacute;feras de Alberta, en busca de un contrato sustancioso que le resolviera la papeleta. 
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; le esperaban temperaturas de hasta 50 grados bajo cero&nbsp;y un entorno laboral muy hostil para las mujeres: lleg&oacute; a ser agredida sexualmente en dos ocasiones. La canadiense cont&oacute; su experiencia en <em>Patos</em> (2023, Norma Editorial), una novela gr&aacute;fica de cuatrocientas p&aacute;ginas que ha sido premiada en los cert&aacute;menes m&aacute;s prestigiosos del mundo del c&oacute;mic.
    </p><p class="article-text">
        Beaton ha estado de gira por primera vez en Espa&ntilde;a aprovechando la salida al mercado de <em>La tiburonilla</em>, un &aacute;lbum ilustrado que conjuga denuncia ecologista y&nbsp;feminismo, tambi&eacute;n publicado por Norma. Destinado a un p&uacute;blico infantil, <em>La tiburonilla</em> es el &uacute;ltimo libro realizado hasta la fecha por su autora, que cuenta ya con una larga carrera que se prolonga durante m&aacute;s de una d&eacute;cada y que comenz&oacute; con el webc&oacute;mic de humor <em>Hark! A vagrant</em> (un recopilatorio hom&oacute;nimo con una selecci&oacute;n de las tiras fue publicado en Espa&ntilde;a por Ponent Mon en 2013), que se convirti&oacute; en un &eacute;xito fulgurante&nbsp;en los tiempos en los que Tumblr era la plataforma favorita para compartir el arte en Internet. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al principio, fue todo muy gradual. Cuando empec&eacute;, era feliz en mi peque&ntilde;o rinc&oacute;n de Internet. Pero aquello se fue haciendo m&aacute;s y m&aacute;s grande y fue dif&iacute;cil de manejar. Llegu&eacute; a pensar que ten&iacute;a que contestar a todos los comentarios, incluso a los de los <em>trolls.</em> Pero todo se hizo tan grande que hacer aquello era inmanejable. Todos los que empezamos en aquellos tiempos aprendimos a lidiar con el p&uacute;blico en tiempo real, pero s&iacute; que descubrimos pronto que era mejor ignorar seg&uacute;n qu&eacute; mensajes y centrarnos en nuestra comunidad, en quienes entend&iacute;an realmente nuestro trabajo&rdquo;, comenta Beaton.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/497b51b9-beb1-4ae9-b44e-3618bbf922b6_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        El humor de la ilustradora era fresco, intelectual y no exento de activismo: desde un lugar tan insospechado como los c&oacute;mics online, <em>Hark! A vagrant</em> reivindicaba una revisi&oacute;n del canon masculino de la literatura. &ldquo;Para m&iacute; fue muy natural, porque lo que m&aacute;s me interesaba durante mi formaci&oacute;n universitaria era fijarme en las vidas de los silenciados, de las minor&iacute;as, de las mujeres. Incorporarlo a mi trabajo fue muy sencillo, y hacerlo con humor fue deliberado, las historias se cuentan y perduran mejor con humor&rdquo;, confiesa la autora.
    </p><p class="article-text">
        Aunque continu&oacute; trabajando en su webc&oacute;mic, Beaton se labr&oacute; una exitosa carrera como autora infantil (su libro <em>La princesa y el poni</em> se convirti&oacute; en una serie de animaci&oacute;n), pero la necesidad de contar su estancia en las arenas bituminosas de Alberta y lo que tuvo que enfrentar all&iacute;&nbsp;la llev&oacute; a dibujar su multipremiada novela gr&aacute;fica. Beaton, como persona migrante que fue en aquel momento, confiere una especial importancia a las conexiones que se tejen con las historias: &ldquo;Cuando dejas atr&aacute;s tu hogar para trabajar, encuentras que tu experiencia es com&uacute;n a gente de tantos y tantos sitios diferentes, y todas ellas tienen sus propias historias personales. Pero hay muchos puntos en com&uacute;n: la pena por dejar atr&aacute;s el hogar, los problemas de comunicaci&oacute;n, los problemas de dinero&hellip; Contar tu historia personal ayuda a que personas que en principio no tienen mucho que ver entre s&iacute; se vean reflejadas en otras narrativas&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Páginas del interior de &#039;Patos&#039;                            </span>
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        El trabajo en la plataforma petrol&iacute;fera era tan extenuante que al principio ni pensaba en dibujar su experiencia. &ldquo;Cuando volv&iacute; a casa, mis recuerdos eran muy desordenados, era muy dif&iacute;cil convertir todo aquello en un c&oacute;mic. Aunque la necesidad de contarlo se iba haciendo cada vez m&aacute;s fuerte. Pasaron m&aacute;s de diez a&ntilde;os, pero as&iacute; tuve la oportunidad de mejorar mis habilidades como artista, cada vez ten&iacute;a m&aacute;s confianza en mi trabajo. Hice unas tiras de prueba, vi que funcionaba, y me puse a ello&rdquo;, dice la ilustradora. 
    </p><p class="article-text">
        La naturaleza fragmentaria del c&oacute;mic, el discurso en vi&ntilde;etas, fue ideal para su manera de trabajar. &ldquo;Es cierto que algunos lectores se sienten algo confusos con la estructura del libro, porque no hay una voz de una narradora, o cambio de escenario de manera abrupta, pero es que as&iacute; funciona la memoria, y quer&iacute;a ajustarme lo m&aacute;ximo posible a mi verdad, y es as&iacute; como lo recuerdo, no de manera lineal&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        El compromiso de Beaton con la verdad le llev&oacute; a no esconder los episodios m&aacute;s dram&aacute;ticos: durante su estancia en Alberta, sufri&oacute; abusos sexuales en dos ocasiones. &ldquo;No haberlo contado hubiera arruinado mi prop&oacute;sito al dibujar este c&oacute;mic. El ambiente de amenaza que sobrevuela por ese entorno te hace estar siempre alerta, sabes que algo va a pasar, pero no sabes cu&aacute;ndo. Y cuando finalmente ocurre, no est&aacute;s preparada. Adem&aacute;s, yo era muy joven&rdquo;, reconoce. Pese a la dureza de los hechos, la canadiense realiza en el libro un considerable ejercicio de comprensi&oacute;n de sus agresores. 
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                La dibujante Kate Beaton                            </span>
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        &ldquo;Creo que la gente que trabaja all&iacute; no se comporta de la misma manera que lo har&iacute;a en casa. Se convierten en otras personas. Es como si, salvando las distancias, fueran a la guerra. Es un escenario donde funcionan otras reglas, otra manera de funcionar. Y eso es algo tambi&eacute;n he escuchado decir a trabajadores de las plataformas, que no les gustaba c&oacute;mo eran all&iacute;, quienes eran all&iacute;&rdquo;, dice Beaton. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy hablando de gente que se ocultaba en armarios en las habitaciones de compa&ntilde;eras, o que probaban a ver qu&eacute; puertas no ten&iacute;an cerrojo para entrar sin avisar. Y muchos de ellos ven&iacute;an de donde ven&iacute;a yo, de la zona de Cape Breton. Es una estructura de trabajo que te deshumaniza. Con esto no quiero decir que no fueran responsables de lo que hicieron, pero yo necesitaba respuestas y pensar en ellos de esta manera me ayud&oacute;&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Patos</em>, Beaton tambi&eacute;n se preocupa por el medio ambiente. El nombre del c&oacute;mic tiene su origen en un incidente en el que miles de aves murieron al posarse en una laguna con residuos qu&iacute;micos procedentes de las extracciones petrol&iacute;feras donde ella trabajaba: &ldquo;En Canad&aacute;, la contaminaci&oacute;n que suponen las arenas petrol&iacute;feras es un tema que est&aacute; sobre la mesa, y adem&aacute;s se acercan elecciones, ambos candidatos lo llevan en el programa y hay voces que piden que las energ&eacute;ticas paguen m&aacute;s por sus actividades&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La dibujante Kate Beaton                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;El problema es que Alberta, que tradicionalmente era una regi&oacute;n muy pobre, habitada por granjeros, se enriqueci&oacute; s&uacute;bitamente por el petr&oacute;leo, y ahora forma parte de su cultura. Es muy dif&iacute;cil hablar sobre conservacionismo con ellos. Y tienes que sumar el factor Trump y sus aranceles. Hay un sentimiento de nacionalismo que considera que Canad&aacute; tiene que ser autosuficiente energ&eacute;ticamente, as&iacute; que el debate parte desde posiciones muy extremas&rdquo;, contin&uacute;a diciendo la ilustradora.
    </p><p class="article-text">
        Y en <em>La tiburonilla</em> tambi&eacute;n habla sobre ecologismo, esta vez para un p&uacute;blico infantil. &ldquo;No creo que los c&oacute;mics infantiles deban tener necesariamente un &lsquo;mensaje&rsquo;, pero me gusta hablar sobre cosas que me interesan, da igual si me va leer una ni&ntilde;a o un adulto. Mi regi&oacute;n es una regi&oacute;n pesquera, muy preocupada por la gesti&oacute;n de sus recursos, y creo que los pescadores son los primeros en preocuparse por su entorno&rdquo;, alega. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La sobreexplotaci&oacute;n de la pesca en mi regi&oacute;n caus&oacute; mucha pobreza, y ahora que se est&aacute; recuperando, hay un inter&eacute;s decidido en respetar el medio. Quer&iacute;a hablar de esto en mi libro, defender a los trabajadores. Son los que estaban por encima en la pir&aacute;mide, los grandes empresarios, los que se lucraron esquilmando los recursos. &iexcl;As&iacute; que si hay alg&uacute;n mensaje en mis libros infantiles, que sea contra las grandes corporaciones!&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Ríos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/kate-beaton-ilustradora-ambiente-amenaza-sobrevuela-petroliferas-alerta_1_12226198.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Apr 2025 19:42:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Kate Beaton, ilustradora: "El ambiente de amenaza que sobrevuela las petrolíferas te hace estar siempre alerta"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Libros,Novela gráfica,Ilustración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ferran Vidal, dibujante de cómics: “Los adictos necesitan que se les ofrezca esperanza, no que se les culpabilice"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/ferran-vidal-dibujante-comics-adictos-necesitan-les-ofrezca-esperanza-no-les-culpabilice_1_11580680.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6ef60957-fe17-4e56-aa07-7150a7ae2ccf_16-9-discover-aspect-ratio_default_1100211.jpg" width="1122" height="631" alt="Ferran Vidal, dibujante de cómics: “Los adictos necesitan que se les ofrezca esperanza, no que se les culpabilice&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El artista reflexiona sobre las adicciones desde su experiencia como paciente de un centro de rehabilitación en 'Fuerza': "Hay que ofrecer a los drogodependientes la oportunidad de ser felices"</p><p class="subtitle">Por qué Alejandro Dumas vuelve a conquistar la taquilla francesa: “Batman es una especie de hijo del Conde de Montecristo”
</p></div><p class="article-text">
        La presencia de las drogas en los c&oacute;mics ha sido una constante casi desde el nacimiento de los mismos, desde la advertencia severa de sus peligros en los t&iacute;tulos educativos norteamericanos a su reflejo l&uacute;dico y desprejuiciado por parte de los pioneros del <em>underground</em>. Lo que quiz&aacute; no es tan frecuente es que el acercamiento al tema se haga con la sensibilidad que se merece. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/lorenzo-montarore-dibujante-hay-drogas-son-expresion-pura-capitalismo_1_10100266.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En 2023, el artista Lorenzo Montatore (Madrid, 1983) public&oacute; </a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/lorenzo-montarore-dibujante-hay-drogas-son-expresion-pura-capitalismo_1_10100266.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Aqu&iacute; hay aver&iacute;a</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/lorenzo-montarore-dibujante-hay-drogas-son-expresion-pura-capitalismo_1_10100266.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (ECC Ediciones)</a>, una obra de car&aacute;cter confesional en la que se cuestionan, con rigor, muchos falsos mitos en torno a las adicciones. 
    </p><p class="article-text">
        Desde su propia experiencia, con didactismo y sin pa&ntilde;os calientes, el dibujante Ferran Vidal (1974, Caldes de Montbui) explica en <em>Fuerza. Notas desde un centro de desintoxicaci&oacute;n</em> (Norma, 2024) c&oacute;mo es el d&iacute;a a d&iacute;a en un dispositivo gratuito de rehabilitaci&oacute;n, cu&aacute;l es el escenario al que se enfrentan miles de drogodependientes en todo el Estado. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que Vidal sabe bien de lo que habla, porque &eacute;l mismo ha sido paciente de uno de esos centros. En esta entrevista concedida a elDiario.es, se explica: &ldquo;La vida me llev&oacute; a un Centro de Atenci&oacute;n y Seguimiento (CAS) y se da la circunstancia de que soy dibujante, as&iacute; que una cosa llev&oacute; a la otra de manera natural. Me puse a dibujar lo que ten&iacute;a a mi alrededor, sin m&aacute;s&rdquo;. Y lo que ten&iacute;a a su alrededor se encontraba en el CAS de &ldquo;una ciudad cualquiera&rdquo;, seg&uacute;n indica en el libro: &ldquo; El CAS que retrato est&aacute; en una ciudad de Barcelona, y pensaba que mi experiencia all&iacute; era extrapolable a otros sitios, aunque cada centro es un mundo y hay muchas diferencias entre ellos. Pero s&iacute; que creo que hay muchos puntos en com&uacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que entre este tipo de centros existen multitud de diferencias, desde la nomenclatura (por ejemplo, en la Comunidad de Madrid se denominan CAID, Centro de Atenci&oacute;n Integral a Drogodependientes) a la financiaci&oacute;n (los hay p&uacute;blicos y los hay concertados). En <em>Fuerza</em>, Vidal denuncia la carencia presupuestaria de su CAS. &ldquo;En Catalunya se est&aacute; desmantelando la sanidad p&uacute;blica. Va como el culo. Vivo en un pueblo y da pena, con solo dos ambulancias. Lo dijo el ministro Fern&aacute;ndez D&iacute;az en aquellas declaraciones: &lsquo;Les hemos destrozado el sistema sanitario&rsquo;. La falta de presupuesto la sufren los profesionales que trabajan en el centro todos los d&iacute;as. Son ellos mismos los que me han contado sus experiencias, el poco apoyo del que disponen&rdquo;, explica el autor. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/af6bb23b-d3c0-4403-b685-427a2cb9eb8a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Aunque el proyecto nace como un diario personal, un registro art&iacute;stico de sus d&iacute;as all&iacute;, <em>Fuerza</em> ha terminado por convertirse en un c&oacute;mic publicado por una de las principales editoriales del panorama nacional. &ldquo;La verdad es que no pretend&iacute;a nada. Simplemente quer&iacute;a dibujar las caras fascinantes que me encontraba en el CAS. Me encanta dibujar gente. Fue Jordi Borr&aacute;s, de la librer&iacute;a C&oacute;mic Hunter de Madrid, quien me anim&oacute; a que hiciera un libro, cuando le habl&eacute; de lo que estaba haciendo y vio algunos dibujos. Le hice caso y aqu&iacute; estamos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Un c&oacute;mic h&iacute;brido y hasta cierto punto experimental para el que Vidal ha utilizado multitud de t&eacute;cnicas, del collage al juego mat&eacute;rico con las propias p&aacute;ginas: &ldquo;He hecho lo que podido, pero creo que s&iacute; que le ven&iacute;a muy bien el cambio de registro, porque el tema es duro&rdquo;. El propio autor aclara en el libro que en este caso, el humor queda fuera de la ecuaci&oacute;n. &ldquo;Mira, me hubiera gustado poder hacer algo m&aacute;s divertido, a m&iacute; me gusta el c&oacute;mic de humor, pero creo que este trabajo necesitaba este tono, no me daba la gana ser m&aacute;s ligero&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Poner cara a la droga</h2><p class="article-text">
        El trato con los pacientes no conllev&oacute; muchos problemas, aunque confiesa que &ldquo;al principio pasas miedo, te imaginas que la gente va a estar all&iacute; con una pipa escondida. A ver, la mayor&iacute;a de los que van all&iacute; tienen antecedentes penales. Ojo, yo mismo he tenido mis movidas, pero se te quita pronto. Tras un par de semanas ya haces relaciones, sales a desayunar, coincides con el resto en grupos, hay una conexi&oacute;n. Son personas de todo tipo que sufre la misma enfermedad. Es gente muy distinta pero que est&aacute; en la misma situaci&oacute;n, una situaci&oacute;n que les une y los solidariza&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Ferrán Vidal pone cara a la droga en su cómic &#039;Fuerza&#039;"
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                Ferrán Vidal pone cara a la droga en su cómic &#039;Fuerza&#039;                            </span>
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        Lo m&aacute;s dif&iacute;cil fue explicar cu&aacute;l era su prop&oacute;sito al dibujarles: &ldquo;Al principio no entend&iacute;an nada. Tampoco es que hubiera por all&iacute; mucho aficionado a los tebeos ni nada parecido. Solo encontr&eacute; uno al que s&iacute; que le gustaban, la verdad. Pero, con sinceridad, a la gente le daba igual. S&iacute; que te contaban su historia, pero me ped&iacute;an que les cambiara el nombre para que no se les reconociera&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, sus testimonios vienen acompa&ntilde;ados de multitud de retratos y de rostros, fruto de un empe&ntilde;o en personalizar, en poner cara a la droga. &ldquo;Pero no fue un esfuerzo consciente, sencillamente retrataba a los pacientes y dibujaba todo lo que ve&iacute;a, tomaba apuntes del natural&hellip; Intentaba que no se escapara nada. Pero al final s&iacute;, es un trabajo que quiere ense&ntilde;ar, que se vean las cosas&rdquo;. Aunque Vidal se ha cuidado mucho de no mostrar directamente los estragos f&iacute;sicos que produce la droga: &ldquo;El motivo principal para esto es que la gente que est&aacute; muy mal no posa. Pero s&iacute;, no era mi intenci&oacute;n recrearme en algo as&iacute;, no es mi estilo, la verdad, aunque s&iacute; que incido en los cambios en el cuerpo que producen las adicciones, porque esto es una realidad tambi&eacute;n&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El dibujante Ferran Vidal cuenta su propia experiencia en un centro de rehabilitación en &#039;Fuerza&#039;                            </span>
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        Tampoco se esconde la violencia impl&iacute;cita en el mundo de la drogadicci&oacute;n, no hay ni rastro de condescendencia con este tema: &ldquo;No, porque habr&iacute;a sido faltar a la verdad, quitar una parte muy importante de todo esto. La violencia est&aacute; ah&iacute; presente, d&iacute;a a d&iacute;a, con los profesionales, entre los pacientes, y, de alguna manera, por parte de la polic&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Vidal apuesta en el libro por tomar en cuenta la despenalizaci&oacute;n: &ldquo;Le&iacute; el trabajo de un periodista sobre el caso de Portugal, que es el que reflejo en el libro, y creo que s&iacute; podr&iacute;a ser el camino. Igual no despenalizar completamente, porque hay que actuar contra los camellos. Pero s&iacute; que creo que deber&iacute;a ser una inercia a seguir, menos perseguir y m&aacute;s cuidar y acompa&ntilde;ar. Dar amor y esperar la respuesta. Es muy complicado, pero hay que ofrecer a los drogodependientes la oportunidad de ser felices&rdquo;. 
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                Los controles de orina, en una de las páginas del cómic &#039;Fuerza&#039;                            </span>
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        Vidal explica que esa felicidad es el objetivo que debe fijarse en un proceso de rehabilitaci&oacute;n: en una imagen muy potente presentas a los pacientes con el agua al cuello, pero todav&iacute;a respirando. La esperanza de salir de la esclavitud de la droga: &ldquo;Es la &uacute;nica opci&oacute;n posible. As&iacute; es como se llega a estos centros, con el agua al cuello, pero a partir de eso, se vuelve a subir. No hay que culpabilizar, hay que dar apoyo, hay que crear redes, y s&iacute;, hay que ofrecer esperanza, hay que recordar que se puede salir de esto&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la valoraci&oacute;n personal de su trabajo, Vidal es concluyente: &ldquo;No he querido aleccionar a nadie. Adem&aacute;s, no soy nadie para juzgar ni nada por el estilo, as&iacute; que no puedo condenar a los drogadictos. &iquest;Quieres experimentar con las drogas? Adelante. &iquest;Crees que las puedes controlar? All&aacute; t&uacute;. Ahora, yo solo quiero acercarme a la verdad de todo esto, y la verdad de todo esto es que si te metes en las drogas, por estad&iacute;stica, lo m&aacute;s probable es que te pase lo que se ve en el libro. Y eso es ineludible, y quer&iacute;a contarlo de esta manera&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Ríos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/ferran-vidal-dibujante-comics-adictos-necesitan-les-ofrezca-esperanza-no-les-culpabilice_1_11580680.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Aug 2024 20:15:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ferran Vidal, dibujante de cómics: “Los adictos necesitan que se les ofrezca esperanza, no que se les culpabilice"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Literatura,Libros,Drogadicción,Rehabilitación,Sanidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Abogados Cristianos se querella contra los responsables del cómic 'El Niño Jesús no odia a los mariquitas']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/abogados-cristianos-querella-responsables-comic-nino-jesus-no-odia-mariquitas_1_11375111.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e131c435-9218-4432-b45e-1e196a624615_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x485y697.jpg" width="1200" height="675" alt="Abogados Cristianos se querella contra los responsables del cómic &#039;El Niño Jesús no odia a los mariquitas&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un error en la cadena de distribución catalogó en Amazon esta obra que denuncia la homofobia en clave satírica como para mayores de seis años, lo que incrementó las quejas</p><p class="subtitle">El Gran Wyoming: “A mí también me la lio Miguel Ángel Rodríguez”
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;El ni&ntilde;o Jes&uacute;s no odia a los mariquitas&rdquo; es la nueva colaboraci&oacute;n entre el artista Don Julio, el alias que utiliza Julio A. Serrano en sus trabajos para adultos, y la editorial Fandogamia, tras el &eacute;xito de su anterior &aacute;lbum, <em>Ser fascista est&aacute; mal. </em>Ambos libros parodian los cuadernos de actividades veraniegas para ni&ntilde;os, con pasatiempos, coloreables y fuertes dosis de humor negro. El &aacute;lbum se present&oacute; en el pasado certamen Comic Barcelona celebrado la primera semana de este mayo, sin mayores incidencias. Pero este viernes, la Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de <a href="https://www.eldiario.es/temas/abogados-cristianos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Abogados Cristianos</a> ha anunciado que ha interpuesto una querella en un juzgado de Valencia contra el autor y la editorial por posibles delitos de provocaci&oacute;n a la discriminaci&oacute;n y al odio, y por provocaci&oacute;n sexual.
    </p><p class="article-text">
        Un error en la cadena de distribuci&oacute;n editorial provoc&oacute; que el libro apareciera recomendado en Amazon para lectores a partir de seis a&ntilde;os, sin advertir que se trataba de material para adultos. A partir de ese momento, la publicaci&oacute;n gan&oacute; notoriedad. Una cr&iacute;tica del &aacute;lbum publicada por un librero en Instagram se viraliz&oacute; (el v&iacute;deo ya ha sido eliminado de la red social) y pese al tono ir&oacute;nico de la rese&ntilde;a, multitud de usuarios con un claro perfil de ultraderecha se hicieron eco, en una cascada de mensajes que se mantuvo activa a lo largo de varios d&iacute;as. Es entonces cuando Pedro F. Medina, responsable de Fandogamia, intent&oacute; apagar el incendio mediante <a href="https://x.com/Studio_Kat/status/1789018774202708194" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una serie de mensajes en su cuenta personal de X</a>, donde explic&oacute; c&oacute;mo se hab&iacute;a generado la situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el autor, con esta obra quer&iacute;a &ldquo;hablar sobre el problema de la homofobia en todo el mundo, y exponer los t&iacute;picos argumentos que usan algunas personas para atacar al colectivo LGTBI para desmontar en dos o tres frases esos mismos argumentos&rdquo;. &ldquo;Los textos vienen acompa&ntilde;ados de im&aacute;genes rid&iacute;culas para hacer m&aacute;s evidente lo precisamente rid&iacute;culo que es ser hom&oacute;fobo en el siglo XXI. Y recib&iacute; asesoramiento de diversas personas del colectivo para asegurarnos de que lo que contamos representa bien el problema. Y parece que hemos dado con la tecla, porque mira la que se ha armado. Porque no, el ni&ntilde;o Jes&uacute;s no odia a los mariquitas, pero much&iacute;sima gente de este pa&iacute;s, s&iacute;&rdquo;, explica Don Julio a este medio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Dos páginas de &#039;El Niño Jesús no odia a los mariquitas&#039;                            </span>
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        Al respecto de por qu&eacute; la obra apareci&oacute; como apta para menores, Medina explica a elDiario.es que est&aacute;n &ldquo;investigando junto a CEGAL (Confederaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Gremios y Asociaciones de Libreros) cu&aacute;l fue el punto de venta o distribuidora que cre&oacute; por primera vez la ficha en DILVE (sistema distribuidor de la informaci&oacute;n del libro espa&ntilde;ol en venta), ya que se elimin&oacute; la expresi&oacute;n &lsquo;para adultos&rsquo; de la sinopsis y a&ntilde;adi&oacute; una edad recomendada de manera totalmente err&oacute;nea, no sabemos si por una confusi&oacute;n o de una manera totalmente malintencionada&rdquo;. &ldquo;Esa informaci&oacute;n se sube de manera incorrecta a Amazon, y ah&iacute; se dispar&oacute; todo&rdquo;, a&ntilde;ade. Un error que Medina reconoce que &ldquo;es un quebradero de cabeza, hemos contactado con todos los puntos de venta y distribuidoras para que corrijan, de una en una si es necesario, las descripciones y categor&iacute;as equivocadas de sus webs y cat&aacute;logos. El problema es que todo esto ocurre un viernes, y hasta el lunes no nos ponemos en marcha, con lo que todo se aliment&oacute; durante el fin de semana&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/e131c435-9218-4432-b45e-1e196a624615_source-aspect-ratio_default_0_x485y697.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        Pese a los esfuerzos de Medina por contener la crisis, la entidad ultracat&oacute;lica Abogados Cristianos <a href="https://x.com/AbogadosCrist/status/1791357750603079831" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anunci&oacute; este jueves en su cuenta de X</a> que emprender&iacute;a acciones legales contra Fandogamia y Don Julio. Al d&iacute;a siguiente, confirm&oacute; con un comunicado la querella en un Juzgado valenciano. Una fuente de la fundaci&oacute;n asegura a elDiario.es que, a su juicio, &ldquo;el libro atenta contra la infancia y contra los sentimientos religiosos&rdquo;. Al se&ntilde;alar que se trata de un libro para adultos y que el error de su denominaci&oacute;n en las librer&iacute;as se est&aacute; subsanando, esa misma fuente indica que &ldquo;ser&aacute; el juez quien decida qui&eacute;n tiene raz&oacute;n&rdquo;. &ldquo;La realidad es que el libro fue catalogado para un p&uacute;blico infantil y, si se trataba de un error, estuvo subido as&iacute; varios d&iacute;as. Y no es solo su contenido sexual, es que atenta contra todos los cat&oacute;licos&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Recientemente, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/supremo-rechaza-querella-abogados-cristianos-defensor-pueblo-informe-abusos-iglesia_1_11259902.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Tribunal Supremo rechaz&oacute; una querella</a> de Abogados Cristianos contra el Defensor del Pueblo por su informe contra los abusos de la Iglesia. Esta organizaci&oacute;n ha interpuesto tambi&eacute;n querellas <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/revista-mongolia-lanza-campana-querellarse-acoso-grupos-ultracatolicos_1_11235725.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contra la revista Mongolia</a>, o las <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/audiencia-nacional-paraliza-forma-urgente-exhumaciones-cuelgamuros_1_10776483.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exhumaciones en el Valle de Cuelgamuros</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Anuncio de la editorial con la descripción del libro                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Pedro F. Medina, editor de la obra, indica que no le ha llegado notificaci&oacute;n alguna. &ldquo;Yo tengo mi declaraci&oacute;n preparada, y creo que, aunque es plenamente comprensible que el contenido pueda incomodar a determinadas personas, no es suficiente como para entender que ha habido un exceso de la libertad de expresi&oacute;n. Lo que s&iacute; que vamos a hacer es reimprimir una buena tirada de los dos cuadernos y a&ntilde;adir una etiqueta que diga que &lsquo;esto es claramente para adultos&rsquo;, bien grande y en may&uacute;sculas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Serrano (Don Julio), el otro objetivo de la querella de Abogados Cristianos, admite que esta situaci&oacute;n &ldquo;no es plato de buen gusto&rdquo;. &ldquo;Como trabajo en El Jueves<em>, </em>estoy acostumbrado a estas cosas, pero a veces me da pereza explicar cosas qu&eacute; deber&iacute;an ser obvias&rdquo;. El dibujante se&ntilde;ala que ha recibido &ldquo;todo tipo de mensajes de odio y amenazas&rdquo;. &ldquo;Pero tambi&eacute;n he recibido mensajes de gente quej&aacute;ndose con las que he podido dialogar e incluso llegar a un entendimiento. Podr&iacute;a ponerme a denunciar yo a much&iacute;sima gente, pero entiendo que todo el mundo tiene derecho a un sofoc&oacute;n y perder el control de vez en cuando, pero me he sentido muy arropado por Fandogamia y tambi&eacute;n he recibido mensajes de apoyo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Ríos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/abogados-cristianos-querella-responsables-comic-nino-jesus-no-odia-mariquitas_1_11375111.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 May 2024 12:57:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Abogados Cristianos se querella contra los responsables del cómic 'El Niño Jesús no odia a los mariquitas']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Abogados Cristianos,Cómic,Homofobia,Sexualidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Julie Doucet, dibujante: "Aprendí a contar historias dibujando lo que sueño"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/julie-doucet-dibujante-aprendi-contar-historias-dibujando-sueno_1_11332903.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea2114df-58a6-47dc-b161-bd5e39e12fa4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Julie Doucet, dibujante: &quot;Aprendí a contar historias dibujando lo que sueño&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La influyente autora canadiense, leyenda del cómic 'underground', vuelve al medio tras dos décadas de ausencia con la publicación de 'El río' y tras ganar el premio europeo más importante del mundo de la historieta</p><p class="subtitle">Marjane Satrapi, dibujante y Premio Princesa de Asturias de Humanidades: “Irán es un sistema podrido y frágil, tienen miedo a la palabra”
</p></div><p class="article-text">
        Julie Doucet (Montreal, 1965) llevaba casi dos d&eacute;cadas sin dibujar c&oacute;mics. Completamente agotada, seg&uacute;n sus propias declaraciones, tras colaborar con el director de cine Michel Gondry (Versalles, 1960) en <em>My new New York Diary</em> (2010), un proyecto audiovisual que le supuso un c&uacute;mulo de sinsabores, su producci&oacute;n art&iacute;stica se redujo a un pu&ntilde;ado de obras en el &aacute;mbito del videoarte o la fotonovela.
    </p><p class="article-text">
        Doucet, una leyenda del c&oacute;mic <em>underground,</em> con una influencia colosal en la nueva ola de autoras de c&oacute;mic independiente,<a href="https://www.eldiario.es/cultura/comics/dibujante-julie-doucet-ganadora-angouleme-no-podia-creermelo-apenas-nominan-mujeres_1_8870669.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> fue galardonada en 2022 con el Grand Prix</a> del festival de Angoul&ecirc;me, el certamen m&aacute;s prestigioso en Europa. Ese mismo a&ntilde;o public&oacute; <em>Time Zone J (Drawn &amp; Quarterly),</em> t&iacute;tulo que alud&iacute;a al huso horario que corresponde a la hora local en lenguaje militar), su vuelta por todo lo alto al medio que la vio nacer como artista.
    </p><p class="article-text">
        Ahora est&aacute; de visita en Espa&ntilde;a con motivo del ciclo Documentos, que indaga sobre las relaciones entre arte y el universo editorial y que ya ha contado con Chris Ware (Omaha, 1967), otro primer espada del mundo del c&oacute;mic, como invitado. <em>Documentos </em>es una iniciativa que el Museo Reina Sof&iacute;a ha abierto en colaboraci&oacute;n con el Centro Jos&eacute; Guerrero de la Diputaci&oacute;n de Granada y La Madraza - Centro de Cultura Contempor&aacute;nea, dependiente de la Universidad de Granada. Doucet convers&oacute; este martes en Madrid con la dibujante de c&oacute;mics Camille Vannier y el 2 de mayo lo har&aacute; en Granada con la tambi&eacute;n artista Irene M&aacute;rquez (Valdepe&ntilde;as, 1990), en di&aacute;logos abiertos al p&uacute;blico, sobre su obra y su relaci&oacute;n con la autobiograf&iacute;a. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/96c03f48-6c68-4c98-984d-4d9a890fb901_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        La dibujante canadiense presenta tambi&eacute;n la edici&oacute;n espa&ntilde;ola de <em>Time Zone J</em>, <em>El r&iacute;o </em>(Fulgencio Pimentel). Su editor en espa&ntilde;ol, C&eacute;sar S&aacute;nchez, explica que el t&iacute;tulo de <em>El r&iacute;o </em>hace referencia al &ldquo;manantial de ideas y de dibujo que surgen de la obra&rdquo;. En <em>El r&iacute;o</em>, Doucet ha explorado el lenguaje formal del c&oacute;mic para ofrecer una narraci&oacute;n experimental que parte de una premisa cl&aacute;sica, una antigua historia de amor por correspondencia mantenida con un fan de su trabajo que se encontraba haciendo el servicio militar en Francia mientras ella resid&iacute;a en Canad&aacute;. Una historia que, seg&uacute;n sus propias palabras, &ldquo;no pod&iacute;a haber sido contada de otro modo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En una conversaci&oacute;n mantenida con este diario, la artista reconoce que intent&oacute; abordar la construcci&oacute;n de <em>El r&iacute;o </em>de diferentes maneras, pero que le result&oacute; imposible: &ldquo;Lo intent&eacute;, de veras. Quise escribir una novela, no funcion&oacute;. Luego prob&eacute; a convertirla en un guion de cine, nada, tampoco. Fue entonces cuando volv&iacute; al c&oacute;mic, cuando volv&iacute; a dibujar. Aunque no quer&iacute;a dibujarlo de una manera cl&aacute;sica, con sus personajes y sus escenarios. Intent&eacute; cambiar mi estilo, pero de nuevo me atasqu&eacute;. Empec&eacute; a experimentar con el formato y encontr&eacute; que remedar el aspecto de los cuadernos de dibujo Leporello, con el papel en acorde&oacute;n, funcionaba. Fue en ese momento cuando todo cobr&oacute; sentido. Me encanta dibujar multitudes, as&iacute; que entonces me coloqu&eacute; en el centro de la narraci&oacute;n, y a mi alrededor empezaron a brotar todos los personajes de <em>El r&iacute;o</em>, como una especie de <em>collage</em> de rostros, dibujar rostros es lo mejor&rdquo;. El <em>collage</em> es una disciplina art&iacute;stica que no es ajena a la canadiense, &ldquo;aunque no es algo que, sinceramente, se pueda vender muy bien, y pese a que el resultado final es una especie de poes&iacute;a maravillosa, supone demasiado trabajo. Comprend&iacute; que ten&iacute;a que volver a dibujar c&oacute;mics&rdquo;.
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                Julie Doucet visita España y publica &#039;El río&#039; (Fulgencio Pimentel)                            </span>
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        Y de qu&eacute; manera: Doucet despliega en el<em> El r&iacute;o</em> una imponente explosi&oacute;n gr&aacute;fica en tinta china. &ldquo;Realmente s&iacute;, quer&iacute;a volver a dibujar, as&iacute; que he disfrutado much&iacute;simo con todo el proceso. Me he dejado llevar, improvis&eacute; todos los dibujos, que iban apareciendo en el papel de manera natural. Sab&iacute;a cu&aacute;l era la historia qu&eacute; quer&iacute;a contar, estaba en mi cabeza, as&iacute; que me sentaba cada d&iacute;a y me dejaba llevar, sin saber qu&eacute; es lo que iba a dibujar ese d&iacute;a. Adem&aacute;s, lo hice durante la pandemia, por lo que tener esa actividad fue terap&eacute;utico&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el sacrificio que supuso volver a sentarse a la mesa de dibujo fue mucho m&aacute;s llevadero: &ldquo;Sucede que el c&oacute;mic tiene mucho de sacerdocio, de enfocar toda tu vida al acto de dibujar, te conviertes en una especie de cura de la religi&oacute;n de las vi&ntilde;etas. Y ya tuve muchos problemas con eso en el pasado, porque siempre quise hacer otras cosas, nunca he pensado en el trabajo como una especie de l&iacute;nea recta que tengas que seguir sin desviarte, y parece que los dibujantes tuvi&eacute;ramos la palabra &lsquo;c&oacute;mic&rsquo; escrita en nuestra frente, como una especie de marca indeleble. Fue muy dif&iacute;cil que me aceptaran en otras escenas, pero al final he probado todas las disciplinas art&iacute;sticas&rdquo;.
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                Julie Doucet posa en el Museo Reina Sofía                            </span>
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        En las p&aacute;ginas de <em>El r&iacute;o</em>, los recuerdos de su juventud se entrelazan con sue&ntilde;os, otro elemento fundamental en el trabajo de la canadiense. &ldquo;Los sue&ntilde;os tienen algo m&aacute;gico. De joven ten&iacute;a unos sue&ntilde;os incre&iacute;blemente v&iacute;vidos, muy narrativos, todo estaba muy bien estructurado. Contar lo que so&ntilde;aba me ayud&oacute; mucho, aprend&iacute; a contar historias, porque no ten&iacute;a ni que montar nada, ya estaba todo editado, solo ten&iacute;a que dibujarlos, de la manera m&aacute;s fiel posible. Estuve mucho tiempo sin recurrir a ellos, pero ahora he vuelto a adentrarme en el mundo de los sue&ntilde;os, as&iacute; que tengo mucho nuevo material del que partir para dibujar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El particular flujo narrativo de <em>El r&iacute;o</em>, un extenso mon&oacute;logo casi ininterrumpido que se prolonga a lo largo de m&aacute;s de 140 p&aacute;ginas, tiene mucho de on&iacute;rico, pero es un trabajo que parte de la memoria biogr&aacute;fica. Doucet explica que ha tenido que autolimitarse. &ldquo;Ha sido un proceso muy largo, y s&iacute;, he dibujado much&iacute;simo, pero hay cosas que he eliminado en una fase previa, cuando estaba pensando en qu&eacute; era lo que quer&iacute;a contar. No he vuelto a saber nada del H&uacute;sar [el fan enamorado motor de la obra], y desde que se public&oacute; el c&oacute;mic, &eacute;l tampoco se ha manifestado. Cuando hablas de tu vida tienes que tener cuidado al involucrar a otras personas, porque hay veces que a mis amigos no les ha gustado leer tal o cu&aacute;l cosa que yo haya contado de ellos en mis c&oacute;mics, que es algo que me ha dolido especialmente, porque nunca dibujo con malas intenciones, solo cuento mis recuerdos. En este caso, sencillamente no quer&iacute;a exponer todo lo referente a esta persona&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La dibujante Julie Doucet, durante la entrevista                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Estos recuerdos surgen de sus diarios, que ha estado escribiendo desde que tiene uso de raz&oacute;n, y sus obras autobiogr&aacute;ficas, como la seminal <em>Mi diario de Nueva York</em> (incluido en la recopilaci&oacute;n de sus obras completas publicada por Fulgencio Pimentel en 2017), han supuesto buena parte de su producci&oacute;n art&iacute;stica. &ldquo;Y mira que me promet&iacute; no volver a exponerme tanto, pero es que realmente me cuesta mucho hacer ficci&oacute;n. Cada obra me va dando sus propios marcos de manera natural, de qui&eacute;n contar cosas y c&oacute;mo hablar de ellas&rdquo;, se&ntilde;ala. 
    </p><p class="article-text">
        Resulta curioso que una artista sobre la que el jurado de Angoul&ecirc;me dijo, a la hora de otorgarle su Grand Prix, que &ldquo;hab&iacute;a construido una obra eminentemente personal y libre, sin ninguna preocupaci&oacute;n por el decoro&rdquo;, y cuyo material ha sido considerado incendiario por lectoras y lectores de todo pelaje, tenga ahora tantas reservas con lo que cuenta en su trabajo. &ldquo;Lo reflexiono mucho, y en este caso, que era todo improvisado, m&aacute;s todav&iacute;a. Pero s&iacute; que te voy a decir una cosa, tengo un l&iacute;mite muy claro: nunca, nunca, hablar&eacute; sobre nada que involucre a mi familia&rdquo;, concluye.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Ríos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/comics/julie-doucet-dibujante-aprendi-contar-historias-dibujando-sueno_1_11332903.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Apr 2024 20:02:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Julie Doucet, dibujante: "Aprendí a contar historias dibujando lo que sueño"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cómic,Museo Reina Sofía]]></media:keywords>
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