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    <title><![CDATA[elDiario.es - José Fidel López Zornoza]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose-fidel-lopez-zornoza/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Fidel López Zornoza]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Más largo que 'el Quijote': la odisea para levantar un busto a Cervantes en Albacete]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/quijote-odisea-levantar-busto-cervantes-albacete_1_13160819.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2dc93100-6780-4ad0-b51a-9109def7a08a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más largo que &#039;el Quijote&#039;: la odisea para levantar un busto a Cervantes en Albacete"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 1916, Emilia Pardo Bazán colocó la primera piedra de la escultura al autor del Quijote, pero no se concluyó hasta 1948</p><p class="subtitle">Todavía quedan muchos mitos de Cervantes que desentrañar: “Todos sus retratos son falsos”
</p></div><p class="article-text">
        Miguel de Cervantes, el literato espa&ntilde;ol m&aacute;s universal, observa desde hace 76 a&ntilde;os la vida pasar en su rinc&oacute;n privilegiado del parque de Abelardo S&aacute;nchez. Su busto emerge en un entorno natural y vivo como muestra de respeto a la figura literaria que es y al paso del tiempo. Pero esa escultura tiene su particular historia, porque tard&oacute; en ser realidad m&aacute;s de 30 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Todo comenz&oacute; hace 110 a&ntilde;os, cuando Albacete se visti&oacute; de gala para recibir a una de las m&aacute;s insignes escritoras que ha dado Espa&ntilde;a: Emilia Pardo Baz&aacute;n. La gallega fue la gran protagonista de los Juegos Florales celebrados en 1916 con motivo del tercer centenario de la muerte de Miguel de Cervantes. Pocas fueron las ciudades espa&ntilde;olas que realizaron tan &iacute;mprobo esfuerzo para conmemorar esta efem&eacute;ride en torno al fallecimiento de quien el cine de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/secretos-cautivo-amenabar-analiza-cuatro-escenas-nueva-pelicula-cervantes_1_12623194.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alejandro Amen&aacute;bar ha vuelto a poner en primer plano con El cautivo.</a>
    </p><p class="article-text">
        No era excepcional que la capital manchega celebrara unos Juegos Florales. Albacete ven&iacute;a haci&eacute;ndolo desde finales del siglo XIX y, en esos primeros compases del siglo XX, la tradici&oacute;n se manten&iacute;a, siempre bajo el impulso de instituciones como el Ayuntamiento, la Diputaci&oacute;n o, incluso, la Asamblea Local de Cruz Roja. Pero lo habitual es que esa fiesta de la literatura tuviera lugar coincidiendo con la Feria de septiembre.
    </p><p class="article-text">
        Que la autora de <em>Los pazos de Ulloa</em> fuera llamada a participar en estos Juegos Florales cervantinos para ejercer como mantenedora no fue casualidad. Seg&uacute;n ha escrito Cristina Pati&ntilde;o Eir&iacute;n, profesora de Literatura de la Universidad de Santiago de Compostela e investigadora de su obra, Pardo Baz&aacute;n era considerada una cervantista de m&eacute;dula desde su ni&ntilde;ez, y de ah&iacute; que utilizara actos conmemorativos como el celebrado en Albacete no solo para homenajear al autor del <em>Quijote</em>, sino para hacer ver la dimensi&oacute;n humana del texto que describe las andanzas del Caballero de la Triste Figura.
    </p><h2 class="article-text">Un acontecimiento en Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        De su presencia en la ciudad ya se encarg&oacute; de informar por todo lo alto la prensa local y m&aacute;s all&aacute;. Como ejemplo, <em>Defensor de Albacete</em>, que en su portada del s&aacute;bado 22 de abril de 1916 anunciaba que solo unas horas despu&eacute;s -el domingo 23- comenzar&iacute;an los actos conmemorativos en torno al Pr&iacute;ncipe de los Ingenios. No obstante, el plato fuerte era la presencia de la autora gallega, que lleg&oacute; en tren el lunes 24 de abril, para lo que, desde la comisi&oacute;n organizadora, se llam&oacute; a las &ldquo;se&ntilde;oras&rdquo; a recibir por todo lo alto a &ldquo;tan ilustre dama&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Albacete quiso volcarse con este acontecimiento, y seg&uacute;n la publicaci&oacute;n <em>Defensor de Albacete</em>, &ldquo;la animaci&oacute;n para todos los festejos organizados con motivo del centenario es verdaderamente excepcional, y Albacete va a dar con este motivo una prueba ejemplar de su cultura y de la admiraci&oacute;n que a todos inspira en esta hidalga tierra el cantor excelso de sus llanuras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La fiesta literaria organizada para conmemorar tan destacado aniversario contando con la novelista y periodista gallega era, sin duda, el acontecimiento del a&ntilde;o, y las localidades se pusieron a precios aptos para todos los bolsillos, o casi: desde una peseta la entrada general hasta las 20 pesetas en algunos proscenios, a lo que hab&iacute;a que sumar el coste del impuesto del timbre, preciso para contribuir al buen desarrollo de esta actividad. No todo iba a correr con cargo a los dineros del Consistorio.
    </p><p class="article-text">
        El mismo d&iacute;a de los Juegos Florales, la prensa local daba cuenta en su edici&oacute;n del lunes de los &uacute;ltimos preparativos para una de las celebraciones m&aacute;s destacadas del pa&iacute;s en honor a Miguel de Cervantes. El programa de actos, que culminar&iacute;a en la fiesta literaria del Teatro-Circo, hab&iacute;a contado con un ciclo de conferencias sobre tem&aacute;tica cervantina a cargo del m&eacute;dico de Socu&eacute;llamos, Francisco Mart&iacute;nez Gonz&aacute;lez, quien tambi&eacute;n iba a ser galardonado en el evento. La ciudad recib&iacute;a esos d&iacute;as a figuras relevantes del &aacute;mbito cultural, no solo a la escritora, sino tambi&eacute;n al poeta y sacerdote vallisoletano Pedro Gobernado, otro de los galardonados.
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                Público esperando en la calle Isaac Peral para un acto en el Teatro Circo                            </span>
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        Pardo Baz&aacute;n, que ostentaba el t&iacute;tulo de condesa, vino acompa&ntilde;ada de &ldquo;su distinguida hija soltera&rdquo;, Carmen, quien conform&oacute;, &ldquo;en uni&oacute;n de la se&ntilde;orita Mariana Medina y se&ntilde;oras de Mar&iacute;n Fillol y Alc&aacute;zar Roca de Togores&rdquo;, la corte de la reina de la fiesta, la se&ntilde;ora vizcondesa de San Germ&aacute;n. Todo quedaba entre la clase noble.
    </p><p class="article-text">
        Una vez acomodada en la ciudad, y como marcaba el protocolo de rigor, en torno a las 13 horas la autora de <em>Clavile&ntilde;o</em> se traslad&oacute; al Casino Primitivo para asistir al banquete que se organiz&oacute; para rendirle honores y tambi&eacute;n al resto de integrantes de la corte y reina de la fiesta.
    </p><p class="article-text">
        Luego, tras la hora de la siesta, lleg&oacute; el momento culmen del programa. El Teatro-Circo hab&iacute;a sido decorado elegantemente para acoger la gala literaria, y seg&uacute;n <em>Defensor de Albacete</em>, el coliseo estaba &ldquo;ocupado por numeroso y selecto p&uacute;blico&rdquo;. Tras levantarse el tel&oacute;n, sobre el escenario se encontraban autoridades, los componentes de la comisi&oacute;n organizadora y premiados. Y despu&eacute;s de la proclamaci&oacute;n de la reina del certamen y sus damas, dio comienzo el reparto de premios entre los galardonados. Fue cuando Pedro Gobernado, el sacerdote de la Universidad Pontificia de Valladolid, dio lectura a su <em>Oda a Cervantes</em>, con la que se hizo valedor del premio en el tema de honor de la convocatoria.
    </p><p class="article-text">
        Las intervenciones se sucedieron, como la protagonizada por la directora de la Escuela Normal, Amparo Irueste, quien recit&oacute; las octavas reales que hab&iacute;an hecho merecedor de otro de los premios al periodista local Fernando Franco. Tambi&eacute;n tuvo su momento de gloria el presidente de la comisi&oacute;n organizadora, el escritor y, a la saz&oacute;n, ingeniero, Manuel Serra, cuyas palabras constituyeron el pr&oacute;logo de la charla de do&ntilde;a Emilia, que para ese momento contaba 64 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">El &eacute;xito de la conferencia de Pardo Baz&aacute;n</h2><p class="article-text">
        La polifac&eacute;tica coru&ntilde;esa pronunci&oacute; una aplaudida conferencia en la que estableci&oacute; la relaci&oacute;n entre la figura del <em>Quijote</em> y los conceptos de patria, fe y amor, adem&aacute;s de dibujar un paralelismo entre el ingenioso hidalgo y la sociedad de ese momento. La cr&oacute;nica de <em>Defensor de Albacete</em> no dejaba lugar a dudas: Pardo Baz&aacute;n fue interrumpida &ldquo;muchas veces por los aplausos entusiastas de la concurrencia, que tribut&oacute; al final una ovaci&oacute;n clamorosa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde ah&iacute;, al Casino Primitivo, donde cena y baile dieron brillo a una jornada literaria que iba a recordarse durante d&eacute;cadas en Albacete, y que recibi&oacute; el reconocimiento en toda Espa&ntilde;a porque fue de las pocas ciudades que tributaron de forma tan notable al escritor de Alcal&aacute; de Henares.
    </p><p class="article-text">
        La jornada del martes 25 de abril fue tremendamente intensa para la condesa. Uno de los momentos m&aacute;s significativos lleg&oacute; a las once de la ma&ntilde;ana, cuando se coloc&oacute; la primera piedra del monumento que la ciudad hab&iacute;a decidido erigir al Manco de Lepanto en pleno parque de Canalejas, hoy de Abelardo S&aacute;nchez, una historia que tard&oacute; en terminar de escribirse m&aacute;s que el propio <em>Quijote</em>.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la cr&oacute;nica period&iacute;stica, el cura de San Jos&eacute; bendijo el terreno, coloc&oacute; la primera piedra Pardo Baz&aacute;n, ley&oacute; el acta el abogado y hombre de letras Dionisio Y&aacute;&ntilde;ez S&aacute;nchez -que ser&iacute;a alcalde de Albacete con el tiempo- y pronunci&oacute; el discurso de cierre el por entonces presidente del Ateneo, Maximiliano Mart&iacute;nez Garc&iacute;a.
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            <span class="title">
                Antigua fábrica de La Pajarita de Albacete                            </span>
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        Pero tambi&eacute;n tuvo tiempo, en sus paseos por la ciudad, de conocer la Diputaci&oacute;n, el Ayuntamiento, la popular f&aacute;brica de chocolates <em>La Pajarita</em> y el taller cuchillero de S&aacute;nchez Hermanos. Otro banquete en el Hotel Francisquillo junto a un centenar de comensales, representantes de lo m&aacute;s granado de la sociedad local, fue el ep&iacute;logo de la presencia de la escritora en tierras albacete&ntilde;as. Un tren expreso le sirvi&oacute; para abandonar la ciudad y regresar a Madrid.
    </p><h2 class="article-text">Cr&oacute;nica de un viaje</h2><p class="article-text">
        Esa presencia de Pardo Baz&aacute;n, que muri&oacute; en 1921 con 69 a&ntilde;os, dej&oacute; para los anales de la historia local una de las descripciones m&aacute;s ben&eacute;volas y de mayor altura literaria de cuantas se han escrito de Albacete. Una carta de presentaci&oacute;n de una ciudad que comenzaba a girar 180 grados en su forma de concebir el desarrollo econ&oacute;mico y social, avanzando hacia la modernidad y la urbanidad. Y es que la public&oacute; un amplio reportaje -la gallega tambi&eacute;n ejerci&oacute; de brillante periodista- en su secci&oacute;n <em>La vida contempor&aacute;nea</em> en la revista <em>La Ilustraci&oacute;n Art&iacute;stica</em>, en su n&uacute;mero del 8 de mayo de 1916. &ldquo;Se encuentra a seis horas de tren de Madrid, y tiene fama su cuchiller&iacute;a. Nadie sabe una palabra m&aacute;s&rdquo;, comenzaba su cr&oacute;nica, apuntando: &ldquo;Es una capital de provincia, en pleno progreso, donde se trabaja mucho y se vive bien, y que siendo el sitio donde se fabrican los c&eacute;lebres cuchillos, navajas y pu&ntilde;ales, no registra en sus fastos ning&uacute;n crimen cometido con arma blanca. Venden navajas y no las usan. Ya eso merece notarse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las virtudes de Albacete, seg&uacute;n la escritora, era que &ldquo;en ning&uacute;n punto de Espa&ntilde;a se toma tan buen caf&eacute;. Es el caf&eacute; excelente en todas partes: en los caf&eacute;s lo mismo que en las fondas, y en las fondas igual que en las casas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Destacaba a su vez la atenci&oacute;n que se prestaba a las personas humildes, con m&aacute;s de 2.000 comidas diarias que se repart&iacute;an a quienes no ten&iacute;an qu&eacute; echarse a la boca. Y lo pon&iacute;a en comparaci&oacute;n con los 25.000 vecinos y vecinas que ten&iacute;a la capital para entonces. &ldquo;Bien digo que la miseria es cosa desconocida en Albacete; hablo de la miseria negra, la que causa las muertes por inanici&oacute;n y fr&iacute;o, que registramos en Madrid&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los salarios, afirmaba que no exist&iacute;a &ldquo;descontento&rdquo; entre la clase obrera, y tampoco paro, &ldquo;al contrario, se nota escasez de brazos para las faenas agr&iacute;colas, y les podr&iacute;amos enviar algunos de los desempleados de aqu&iacute;&rdquo;. Ser&iacute;an las charlas que mantuvo con los pol&iacute;ticos de entonces, como el alcalde y empresario Francisco Fontecha Nieto. Pero como carta de presentaci&oacute;n de Albacete, impecable.
    </p><p class="article-text">
        Al parecer, cuando do&ntilde;a Emilia narraba a su c&iacute;rculo madrile&ntilde;o el balance de su viaje a Albacete, contaba: &ldquo;Me dicen que hablo bajo la impresi&oacute;n del extraordinario recibimiento que en Albacete se me ha tributado. Habr&iacute;a que probarme que los datos aducidos son inexactos. Si no lo son, no hay por qu&eacute; ver ning&uacute;n apasionamiento en lo que digo&rdquo;.
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                Imagen de antiguos vendedores de navajas                            </span>
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        De la misma manera, no pod&iacute;a ocultar su admiraci&oacute;n en torno a c&oacute;mo se forjaban navajas y cuchillos en Albacete. &ldquo;Hoy ya no se fabrican pu&ntilde;ales como anta&ntilde;o, y aquella t&iacute;pica figura del hombre que saltaba dentro del tren, ofreciendo a los viajeros pu&ntilde;ales, navajas, cuchillos, pertenece al pasado. En cambio, Francia ha encargado a Albacete muchos millares de navajas cachicuernas, supongo que no como arma de guerra, sino para partir el zoquete de pan o cortar la rama de &aacute;rbol&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ver la forja de una de esas hojas le dej&oacute; sorprendida &ldquo;por la precisi&oacute;n de los golpes que descarga el obrero sobre la barra candente al rojo. Tienen que ser tantos golpes, dados de tal manera, y sin duda uno m&aacute;s o menos estropear&iacute;a la labor. Parece cosa sencilla, y no lo es. No hay nada que no requiera habilidad&rdquo;, descripci&oacute;n bella y exacta de un oficio que ha hecho famosa y peculiar a la ciudad de Albacete.
    </p><p class="article-text">
        Y en cuanto a la f&aacute;brica de <em>La Pajarita</em>, la sorpresa fue en aumento por la forma en la que se fabricaban los caramelos de los Alpes, con una t&eacute;cnica propia del cristal de Venecia, apuntaba, o el &ldquo;lindo espect&aacute;culo&rdquo; de c&oacute;mo se confitaban las peladillas y se elaboraban los populares fideos de esta conocida factor&iacute;a que dio nombre a un barrio vertical de 500 viviendas, ahora de actualidad tras su remodelaci&oacute;n energ&eacute;tica completa.
    </p><p class="article-text">
        Hablaba de Albacete como una poblaci&oacute;n &ldquo;en un per&iacute;odo de crecimiento y prosperidad&rdquo;, refiri&eacute;ndose a la calle Ancha -las actuales Marqu&eacute;s de Molins y Tesifonte Gallego- como Gran V&iacute;a, adornada con una &ldquo;doble fila de bellos edificios, dotados de todos los modernos requerimientos del confort&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para ese momento se encontraba muy avanzada la construcci&oacute;n del Gran Hotel, que un a&ntilde;o despu&eacute;s ya ofrec&iacute;a algunos servicios, y al que comparaba con el Palace de Madrid, aunque &ldquo;algo m&aacute;s peque&ntilde;o, pero igual en su construcci&oacute;n&rdquo;. Tambi&eacute;n puso el acento en el esfuerzo en la construcci&oacute;n de las sedes de la Diputaci&oacute;n, el Ayuntamiento y el Casino Primitivo y alg&uacute;n que otro colegio, &ldquo;y se ha roturado y poblado y embellecido el vasto parque, demostraci&oacute;n positiva de que, si en el suelo de la Mancha no crecen &aacute;rboles, es sencillamente porque nadie se cuida de plantarlos. El parque ser&aacute; en breve un oasis de verdor, el pulm&oacute;n fresco y oxigenado de Albacete&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No se le escapaba detalle a la novelista, informando del empr&eacute;stito de mill&oacute;n y medio de pesetas que hab&iacute;a concertado el Ayuntamiento &ldquo;para obras convenientes, ya sea un hospital, un cuartel, un campo de aviaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las f&aacute;bricas de energ&iacute;a el&eacute;ctrica y la pujanza del sector agr&iacute;cola eran otras fortalezas albacete&ntilde;as subrayadas. &ldquo;Sus campos est&aacute;n bien cultivados, y el trigo y las cepas de vid empezaban a verdear cuando los cruc&eacute;. Produce el azafr&aacute;n, la cosecha m&aacute;s rica de todas. Cuando la rosa es abundante, el bienestar se difunde. Las aspiraciones y proyectos, en los hogares humildes, tienen por base la fertilidad del azafr&aacute;n. Tambi&eacute;n se coge en la provincia buena cantidad de esparto. En Hell&iacute;n son ricas e importantes las minas de azufre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y resalt&oacute; que Albacete fuera la &uacute;nica ciudad espa&ntilde;ola que, con motivo del Centenario, se decidiera a erigir un monumento a Cervantes. &ldquo;Al hacerlo, no s&oacute;lo demuestra cultura literaria, sino espa&ntilde;olismo. Cervantes ha venido a ser como un s&iacute;mbolo de la unidad de la patria, fundada en el idioma, y donde Cervantes tiene monumento, no se rompe la tela de nuestro com&uacute;n existir nacional&rdquo;, conclu&iacute;a.
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                Carta de agradecimiento de Gobierno Civil y Diputación a la escritora por su visita a Albacete                            </span>
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        El agradecimiento a la presencia de Pardo Baz&aacute;n fue un&aacute;nime. El Gobierno Civil traslad&oacute; a la condesa en mayo de 1916 el acuerdo de la Diputaci&oacute;n Provincial d&aacute;ndole las gracias de manera formal por su participaci&oacute;n en los actos realizados en la capital un mes antes, elogiando su &ldquo;privilegiado esp&iacute;ritu&rdquo; y la brillantez con la que honr&oacute; los Juegos Florales, dejando un recuerdo &ldquo;imborrable&rdquo; entre los hijos de la provincia.
    </p><h2 class="article-text">Comienza la odisea</h2><p class="article-text">
        No obstante, la conclusi&oacute;n del monumento cervantino no fue coser y cantar. La primera piedra que coloc&oacute; la gallega all&iacute; se qued&oacute;, en pleno parque. Pero durante a&ntilde;os no se levant&oacute; ni un cent&iacute;metro ni el pedestal que deb&iacute;a soportar la cabeza de Cervantes. Ni mucho menos el busto en cuesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa arranc&oacute; con fuerza. Unos Juegos Florales de altura para vestir la colocaci&oacute;n de la primera piedra y una campa&ntilde;a de recaudaci&oacute;n de fondos entre los centros educativos, maestros y &ldquo;admiradores de Cervantes&rdquo;, coordinada por el director del Instituto albacete&ntilde;o, El&iacute;as Alonso, fueron las primeras acciones. Se reunieron 147 pesetas con 45 c&eacute;ntimos.
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                Cervantes y Emilia Pardo Bazán                            </span>
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        Esta iniciativa le vali&oacute; el reconocimiento de publicaciones como <em>Vida Manchega</em>, la revista regional que, en el n&uacute;mero dedicado a este tercer centenario de la muerte de Cervantes subray&oacute; el esfuerzo albacete&ntilde;o y el olvido de otros territorios de La Mancha. &ldquo;S&oacute;lo Albacete celebr&oacute; unos juegos Florales espl&eacute;ndidos, teniendo por mantenedora a la ilustre Pardo Baz&aacute;n. Ciudad Real, la tierra de Alonso Quijano el Bueno, el pa&iacute;s teatro de las aventuras del andante caballero, la tierra preferida por Cervantes para escribir su obra inmortal se cruz&oacute; de brazos y dej&oacute; que pasara como inadvertida la fecha de! tercer centenario. &iquest;Por culpa de qui&eacute;n? No es este el momento oportuno para determinarlo. A todos los pueblos, &aacute; todos los organismos, oficiales y particulares de la Mancha, les corresponde un tanto de culpa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el proyecto que deb&iacute;a servir de base para el monumento se guard&oacute; en la planta baja del Ayuntamiento, en la antigua sala de sesiones. Y ah&iacute; permaneci&oacute; durante meses la obra del prestigioso escultor Jos&eacute; Capuz, hasta que un concejal de apellido Hortelano sugiri&oacute; en 1917 que se avisara al Ateneo de la permanencia de tal boceto para que se lo llevara por cuesti&oacute;n de espacio. Hab&iacute;a que d&aacute;rselo a la oficina de reclutamiento.
    </p><h2 class="article-text">Aportaciones al monumento madrile&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Y mientras el monumento albacete&ntilde;o deb&iacute;a homenajear al escritor madrile&ntilde;o segu&iacute;a a la espera, el Consistorio capitalino decidi&oacute;, en 1925, destinar 300 pesetas a la escultura que se iba a levantar en Madrid a tan destacado representante de las letras espa&ntilde;olas. La obra que en la plaza de Espa&ntilde;a de la capital en honor a esta obra universal -aparecen Don Quijote, Sancho Panza y el propio Cervantes- se inaugur&oacute; en 1929, seg&uacute;n el proyecto del arquitecto Rafael Mart&iacute;nez Zapatero y el escultor Lorenzo Coullaut Valera, contando cuando comenz&oacute; a levantarse, en 1925, con la colaboraci&oacute;n adicional del tambi&eacute;n arquitecto Pedro Muguruza.
    </p><p class="article-text">
        Pero los a&ntilde;os pasaban y la escultura del Parque en recuerdo del Manco de Lepanto no llegaba. Aunque de vez en cuando resurg&iacute;a como el Sabio Frest&oacute;n. De hecho, el 17 de mayo de 1934, casi 20 a&ntilde;os despu&eacute;s de la primera piedra, <em>Defensor de Albacete</em> propon&iacute;a que en el espacio donde hasta ese momento se ubic&oacute; el templete de la banda de m&uacute;sica, frente al Chalet Buenos Aires -ahora, colegio de San Fernando- se instalara esa escultura. &ldquo;Queremos recordar c&oacute;mo en reiteradas ocasiones hemos pedido que se lleve a cabo el proyecto de monumento que hab&iacute;a de honrar dignamente la memoria del autor del Quijote. Existe desde hace a&ntilde;os este proyecto y aun por alguna entidad se inici&oacute; una suscripci&oacute;n con tal fin. No constituye ciertamente para Albacete un timbre de gloria el que tan bella iniciativa no pueda llevarse a cabo. El monumento a Cervantes pod&iacute;a muy bien ser expresi&oacute;n y s&iacute;mbolo del resurgimiento espiritual de Albacete, por el que recientemente se ha propugnado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Horas despu&eacute;s, el otro peri&oacute;dico, <em>Diario de Albacete</em>, en su edici&oacute;n vespertina, no sin sorna, y en la secci&oacute;n <em>Chinitas Pol&iacute;ticas</em>, se planteaba: &ldquo;&iquest;Un monumento a Cervantes en el Parque? Qui&aacute;, que ese era un cavern&iacute;cola. A Gal&aacute;n y Garc&iacute;a Hern&aacute;ndez&rdquo;. Y de ah&iacute; no pas&oacute; ni la pol&eacute;mica, ni la iniciativa.
    </p><h2 class="article-text">El No-Do recogi&oacute; la inauguraci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Ya, en 1948, lleg&oacute; por fin el monumento. Y la noticia no pas&oacute; desapercibida, puesto que de su difusi&oacute;n se encarg&oacute; el No-Do, el noticiario franquista. Aunque en 1945 el telediario del dictador ya recogi&oacute; un acto celebrado durante la Feria -un homenaje al Ej&eacute;rcito del Aire-, la primera ocasi&oacute;n en la que los equipos del noticiario espa&ntilde;ol se trasladaron hasta la ciudad con el objetivo de recoger en im&aacute;genes el acto social de mayor importancia de Albacete, la Feria, fue en 1948, y para ello desplegaron todo un completo operativo.
    </p><p class="article-text">
        Del 299 B, No-Do que recoge en menos de dos minutos algunos de los momentos m&aacute;s intensos de aquella Feria -Ferias, seg&uacute;n la ficha que se conserva de este documental en los archivos de Filmoteca Espa&ntilde;ola-, se ha perdido la banda sonora, lo cual no es un impedimento para considerar este documento como de un extremo valor hist&oacute;rico y, por supuesto, sentimental.
    </p><p class="article-text">
        Aquella Feria tuvo una clara vocaci&oacute;n quijotesca, cervantina, y, de hecho, las c&aacute;maras del No-Do grabaron la inauguraci&oacute;n, por fin, del busto ubicado en el Parque de Abelardo S&aacute;nchez -de los M&aacute;rtires, en aquellos momentos- dedicado a Miguel de Cervantes, acto que tuvo lugar en la ma&ntilde;ana del 16 de septiembre de aquel 1948.
    </p><p class="article-text">
        El peri&oacute;dico <em>Albacete</em> defini&oacute; en portada aquella inauguraci&oacute;n como &ldquo;un acto sencillo al parecer, pero de verdadera grandeza, de exaltaci&oacute;n de la figura cumbre del Pr&iacute;ncipe de los Ingenios Espa&ntilde;oles&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El alcalde de la ciudad, Juan Silvestre Mi&ntilde;ana, en los discursos de rigor, record&oacute; que en su momento ya se pusieron las bases del futuro busto a Cervantes, tras lo que se mostr&oacute; plenamente satisfecho de haber contribuido a romper &ldquo;el olvido de aquella primera piedra&rdquo;. M&aacute;s vale tarde que nunca. Hab&iacute;an pasado m&aacute;s de 30 a&ntilde;os desde la colocaci&oacute;n de la primera piedra que, qui&eacute;n sabe d&oacute;nde qued&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pero el monumento no fue descubierto por la primera autoridad municipal, sino por el presidente de la Comisi&oacute;n Cervantina, el abogado Antonio Gotor, como muestra de agradecimiento por el trabajo desarrollado por este colectivo con la organizaci&oacute;n de diversos actos culturales en torno a la figura de este universal escritor a lo largo de aquel a&ntilde;o. Gotor afirm&oacute; que los albacete&ntilde;os, con el descubrimiento de la escultura de Cervantes, completaban o salvaban la laguna que dej&oacute; este literato al decir aquello de <em>&ldquo;en un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme&rdquo;,</em> con la afirmaci&oacute;n de <em>&ldquo;en un lugar de la Mancha, Albacete, del que me acordar&eacute; siempre, porque como manchegos y como cervantinos hemos sabido rendirle el homenaje que merece&rdquo;.</em>
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                Feria de Albacete en 1948. Inauguración del monumento a Cervantes                            </span>
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        Habl&oacute; asimismo del crecimiento logrado por la ciudad y del &ldquo;ambiente propicio a que Don Quijote siga siendo en estas tierras s&iacute;mbolo de las altas virtudes de la raza&rdquo;. Para concluir el acto: aplausos de los asistentes y el himno nacional, interpretado por la Banda Municipal de Albacete.
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s, aquel noticiario recogi&oacute; el desfile de las carrozas que tomaron parte en la Batalla de Flores, algunas de ellas dedicadas al bueno de don Quijote y a su creador, una tem&aacute;tica fija hist&oacute;ricamente en los desfiles y cabalgatas de la Feria albacete&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        En la Batalla de Flores de aquella Feria de 1948 desfilaron las carrozas promovidas por instituciones y colectivos, y en las que viajaban ni&ntilde;os y se&ntilde;oritas, como <em>Abanico del Club Taurino</em>; <em>Trono Barroco del Casino Primitivo</em>; <em>Mercurio y el Cuerno de la abundancia</em>, del C&iacute;rculo Mercantil e Industrial; <em>Alas dominadoras</em>, del Ej&eacute;rcito del Aire; <em>Circo Ecuestre</em>, del Ayuntamiento de Murcia; <em>&iexcl;Oh reina y se&ntilde;ora universal del Toboso!</em>, de la Uni&oacute;n Territorial de Cooperativistas del Campo; <em>Drag&oacute;n</em>, de la Casa de Hijos de J. Legorburo; <em>El Bolso de Blancanieves</em>, de Fontecha y Cano; <em>Torre Elefantina</em>, del Club Cineg&eacute;tico; <em>&iexcl;Que son molinos!</em>, de la Diputaci&oacute;n Provincial de Albacete; <em>Marca Famosa</em>, de la Casa Jim&eacute;nez Hermanos, o <em>Alegor&iacute;a del Cap&iacute;tulo XLI del Quijote</em>, del Ayuntamiento de Albacete, entre otras, adem&aacute;s de coches engalanados con flores y guirnaldas.
    </p><p class="article-text">
        Todo un espect&aacute;culo que dio mayor colorido a una Feria que ya hab&iacute;a tenido una apertura muy lucida con los actos tradicionales, desde el traslado de la Virgen de Los Llanos del Ayuntamiento al Recinto Ferial, escoltada por el Ej&eacute;rcito de Tierra y del Aire y por una brigada ciclista de la Polic&iacute;a Local, a una ruidosa traca, y por supuesto, la Cabalgata, de horario nocturno, puesto que comenz&oacute; a recorrer las calles de la ciudad en torno a las 23.30 horas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Feria de Albacete de 1948. Inauguración del monumento                            </span>
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        Eran ferias con un car&aacute;cter abierto, no limitado a los aspectos exclusivamente festivos, sino que la cultura formaba parte indispensable del programa. Es m&aacute;s, uno de los platos fuertes de la edici&oacute;n de 1948 fueron los Juegos Florales, organizados por el diario <em>Albacete</em> y patrocinados por el Ayuntamiento, y cuya entrega de premios tuvo lugar el 18 de septiembre en el Teatro-Circo. En aquella ocasi&oacute;n, el primer premio -Flor Natural y 4.000 pesetas en met&aacute;lico- fue a parar a Manuel Mart&iacute;nez Remis, de Madrid. Pero en aquella Feria tambi&eacute;n hubo tiempo para los toros, para misas, para el mercado de ganados, para exposiciones de pintura o para concursos de bandas de m&uacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; fue como la semilla que se plant&oacute; en 1916 termin&oacute; por germinar y el monumento a Cervantes fue una realidad m&aacute;s de tres d&eacute;cadas despu&eacute;s. Y ah&iacute; permanece.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Fidel López Zornoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/quijote-odisea-levantar-busto-cervantes-albacete_1_13160819.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 18:08:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más largo que 'el Quijote': la odisea para levantar un busto a Cervantes en Albacete]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Miguel de Cervantes,Don Quijote de la Mancha,Monumentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De La Torrecica a la Maestranza Aérea, la herencia histórica de Juan de la Cierva, el ‘abuelo del helicóptero’, en Albacete]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/albacete/torrecica-maestranza-aerea-herencia-historica-juan-cierva-abuelo-helicoptero-albacete_1_13133923.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/21ae37f2-c0f8-4b19-89da-f43a17b9f514_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De La Torrecica a la Maestranza Aérea, la herencia histórica de Juan de la Cierva, el ‘abuelo del helicóptero’, en Albacete"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se cumple un siglo desde la creación de la compañía británica que fabricó los autogiros diseñados por el murciano. La capital manchega se convirtió en parada y fonda del inventor en diversas ocasiones para demostrar los avances de su creación</p><p class="subtitle">El pionero ferrocarril del Mediterráneo que conectó en la mitad del siglo XIX cuatro provincias castellanomanchegas
</p></div><p class="article-text">
        Una llanura perfecta, una ubicaci&oacute;n estrat&eacute;gica, un cielo despejado e incontables horas de sol. Por estos motivos -y muchos m&aacute;s- Albacete ha escrito un sinf&iacute;n de p&aacute;ginas en la aeron&aacute;utica mundial. Los pioneros no quisieron perderse esta rosa de los vientos para mostrar sus inventos o demostrar su arrojo. Y entre los m&aacute;s atrevidos y visionarios, el murciano Juan de la Cierva, que con su autogiro se convirti&oacute; en el 'abuelo del helic&oacute;ptero'. 
    </p><p class="article-text">
        La sociedad albacete&ntilde;a de los a&ntilde;os 30 le rindi&oacute; pleites&iacute;a. Aqu&iacute; aterrizo, despeg&oacute;, triunf&oacute;, durmi&oacute;, comi&oacute; y bebi&oacute; hasta en diversas ocasiones. Y mantuvo excepcionales relaciones no s&oacute;lo con autoridades pol&iacute;ticas, sino militares. Este a&ntilde;o se cumple un siglo desde la creaci&oacute;n de la compa&ntilde;&iacute;a brit&aacute;nica en la que se fabricaron los autogiros ya perfeccionados del inventor levantino y donde, por cierto, se convirti&oacute; en piloto.
    </p><p class="article-text">
        Los llamados locos a&ntilde;os veinte lo fueron por varios motivos, desde la gran euforia social hasta los vertiginosos cambios culturales que siguieron a la asfixia provocada por la Primera Guerra Mundial. Pero tambi&eacute;n por la r&aacute;pida modernizaci&oacute;n en todos los &aacute;mbitos de la vida. Y la locomoci&oacute;n, en cualquiera de sus formas, no fue una excepci&oacute;n. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Accidente aéreo sobre la Panadería del Diablo de la calle Albarderos de Albacete en los años 20 del pasado siglo                            </span>
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        Los grandes viajes, incluso intercontinentales, se convirtieron en una de las metas de un sinf&iacute;n de aventureros que, gracias a una extraordinaria inventiva, conquistaron cotas que hasta entonces parec&iacute;an inalcanzables. Y entre todas ellas, el dominio del vuelo ocup&oacute; un lugar sobresaliente.
    </p><p class="article-text">
        En esa carrera hacia lo desconocido, el murciano Juan de la Cierva y Codorn&iacute;u fue uno de esos audaces inventores que rompieron barreras e impulsaron la aeron&aacute;utica de forma definitiva con su autogiro, 'el abuelo del helic&oacute;ptero', aparato tan ligado a Albacete por numerosos hechos hist&oacute;ricos.
    </p><h2 class="article-text">Los inicios de Juanito</h2><p class="article-text">
        Juanito -como le conoc&iacute;a su familia y amigos- naci&oacute; en Murcia el 21 de septiembre de 1895. Era hijo de Juan de la Cierva y Pe&ntilde;afiel, abogado criminalista, pol&iacute;tico y empresario, y de Mar&iacute;a Codorn&iacute;u Bosch. Su padre lleg&oacute; a ser alcalde de Murcia, ministro en varias ocasiones y azote de la izquierda. Y la familia De la Cierva termin&oacute; en 1904 traslad&aacute;ndose a Madrid, donde el avispado joven concluy&oacute; sus estudios de Bachillerato y se convirti&oacute; en ingeniero de Caminos, Canales y Puertos.
    </p><p class="article-text">
        Desde que era un muchacho demostr&oacute; un gran inter&eacute;s por la t&eacute;cnica y los inventos, en especial por la aviaci&oacute;n, y se rode&oacute; de amigos con sus mismas inquietudes, con los que construy&oacute; modelos de aeroplanos y similares. De hecho, uno de ellos, el BCD-1, fue de los primeros aviones espa&ntilde;oles que logr&oacute; volar. Y en 1919 dise&ntilde;&oacute; un trimotor, cuyo accidente le llev&oacute; a buscar una soluci&oacute;n al problema de la p&eacute;rdida de sustentaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Juan de la Cierva                            </span>
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        Ese problema no le fren&oacute; en su intento de crear un ingenio volador que evitara la p&eacute;rdida de fuerza a la hora de elevarse, por lo que ide&oacute; un aparato con palas giratorias en autorrotaci&oacute;n en lugar de alas fijas, es decir, el autogiro. Y no fue coser y cantar, puesto que hasta que lo hizo volar -lo logr&oacute; con el C-4 en 1923- cre&oacute; varios prototipos fallidos. Su invento fue un avance sin precedentes al otorgar mayor seguridad y permit&iacute;a aterrizajes casi verticales.
    </p><h2 class="article-text">Se crea <em>The Cierva Autogiro Company</em></h2><p class="article-text">
        En esa carrera de obst&aacute;culos que super&oacute;, los hitos fueron varios, tantos como decepciones. Y fue el desarrollo internacional el que, sin duda, le permiti&oacute; despegar definitivamente. En los primeros compases de 1926 se fund&oacute; <em>The Cierva Autogiro Company </em>en Londres para fabricar su creaci&oacute;n en las islas brit&aacute;nicas. As&iacute; lo cont&oacute; el propio De la Cierva en un libro autobiogr&aacute;fico, <em>Wings of tomorrow </em>(Alas del ma&ntilde;ana) en 1931.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La formaci&oacute;n de una empresa inglesa para el desarrollo del autogiro y la financiaci&oacute;n de su producci&oacute;n comercial dio como resultado el traslado de los trabajos experimentales a Inglaterra. Los derechos de las patentes del autogiro pasaron a ser propiedad de esta organizaci&oacute;n, conocida como <em>The Cierva Autogiro Company</em>. El desarrollo se llev&oacute; a cabo en cooperaci&oacute;n con fabricantes de aeronaves all&iacute; establecidos, quienes construyeron m&aacute;quinas basadas en los dise&ntilde;os que yo prepar&eacute; con la ayuda de un cuerpo de ingenieros cualificados. Fue en esa &eacute;poca cuando aprend&iacute; a volar y me convert&iacute; en piloto licenciado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente, tambi&eacute;n se desarroll&oacute; en Estados Unidos mediante acuerdos con el industrial Harold F. Pitcairn, pionero de la aeron&aacute;utica de aquel pa&iacute;s que puso al alcance de la mano del ingeniero espa&ntilde;ol el sue&ntilde;o americano con Pitcairn-Cierva Company, firma que permiti&oacute; producir autogiros bajo licencia y promover su uso comercial y militar. Y sus modelos realizaron demostraciones por Am&eacute;rica y Europa, aumentando su prestigio internacional. Y ah&iacute; es donde entr&oacute; Albacete, de dilatada trayectoria aeron&aacute;utica.
    </p><h2 class="article-text">La elecci&oacute;n de Albacete</h2><p class="article-text">
        La ciudad comenz&oacute; a vincularse con la aviaci&oacute;n a partir de 1912, cuando, en plena Feria, los albacete&ntilde;os presenciaron asombrados las primeras exhibiciones a&eacute;reas del popular piloto Leoncio Garnier en las eras de Santa B&aacute;rbara. 
    </p><p class="article-text">
        Apenas tres a&ntilde;os despu&eacute;s se ofreci&oacute; una parcela en el entorno de La Pulgosa para un aer&oacute;dromo, aunque los problemas burocr&aacute;ticos y econ&oacute;micos retrasaron su construcci&oacute;n, utiliz&aacute;ndose &uacute;nicamente hangares provisionales para el raid Madrid-Cartagena de 1916. 
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                En la Feria de Albacete de 1921, el popular Leoncio Garnier ya sorprendió a los albaceteños volando en las eras de Santa Bárbara                            </span>
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        Llegados a 1922 se adquirieron los terrenos de La Torrecica, inaugur&aacute;ndose en 1924 el primer aer&oacute;dromo militar y la Escuela de Aviaci&oacute;n, que ofrec&iacute;a formaci&oacute;n tanto a militares como a civiles. Posteriormente, en 1927, la Compa&ntilde;&iacute;a Espa&ntilde;ola de Aviaci&oacute;n traslad&oacute; la escuela y el aer&oacute;dromo a Los Llanos, funcionando hasta su supresi&oacute;n en 1931 y con actividad limitada durante la Guerra Civil. El aer&oacute;dromo fue finalmente abandonado, desmantelado y transformado con el tiempo para otros usos civiles y penitenciarios.
    </p><p class="article-text">
        Y con estos antecedentes, &iquest;c&oacute;mo no iba a aterrizar en esta tierra el prestigioso inventor del autogiro? Lo hizo hasta en tres ocasiones, de forma paralela al desarrollo y crecimiento de su invento, y convertido Juan de la Cierva en un tipo muy popular, casi un &iacute;dolo por su car&aacute;cter aventurero y, a la vez, su cercan&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Comienzan las visitas</h2><p class="article-text">
        La primera ocasi&oacute;n en la que pas&oacute; por Albacete, de acuerdo con las hemerotecas locales y nacionales, fue en 1930. Lo adelant&oacute; A&eacute;rea, la revista ilustrada de aeron&aacute;utica en su n&uacute;mero mensual de agosto, narrando que el ingeniero espa&ntilde;ol hab&iacute;a viajado entonces a Espa&ntilde;a a bordo de su autogiro para mostrar el &uacute;ltimo modelo del aparato, ya perfeccionado tras sus &eacute;xitos en Inglaterra. 
    </p><p class="article-text">
        Parti&oacute; de Londres el 5 de agosto realizando varias escalas y demostraciones a&eacute;reas en ciudades como Par&iacute;s, Tours, Poitiers, Angulema y Burdeos, antes de entrar en Espa&ntilde;a por San Sebasti&aacute;n y continuar hacia Santander, donde incluso realiz&oacute; un vuelo con el infante don Jaime Infante de Borb&oacute;n, hijo de Alfonso XIII. Posteriormente lleg&oacute; a Madrid, aterrizando en el aer&oacute;dromo de Cuatro Vientos, donde efectu&oacute; exhibiciones ante aviadores militares y miembros del Aero-Club. Tras estas demostraciones, el ingeniero emprendi&oacute; viaje hacia su ciudad natal, Murcia, realizando en el trayecto una escala en Albacete, dentro de esta gira destinada a difundir y popularizar el autogiro en su pa&iacute;s.
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                    alt="Juan de la Cierva, en una de sus visitas a Albacete, delante del Gran Hotel, con las autoridades locales y militares"
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            <span class="title">
                Juan de la Cierva, en una de sus visitas a Albacete, delante del Gran Hotel, con las autoridades locales y militares                            </span>
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        El autogiro aterriz&oacute; en Albacete el 3 de septiembre de 1930. Eran las 8,25 horas de la ma&ntilde;ana y todo sali&oacute; a pedir de boca, seg&uacute;n la cr&oacute;nica publicada por Defensor de Albacete. &ldquo;El viaje lo realiz&oacute; felizmente y el aterrizaje se efectu&oacute; sin novedad, comenzando el descenso en forma vertical desde unos seis metros de altura y no haci&eacute;ndolo desde mayor elevaci&oacute;n, seg&uacute;n costumbre, a causa de traer rotos unos cables&rdquo;. Una aver&iacute;a que se repar&oacute; en los talleres de la Escuela de Aviaci&oacute;n albacete&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Y es que apenas, unas horas antes, en Cuatro Vientos, De la Cierva sufri&oacute; un accidente que caus&oacute; serios desperfectos en el aparato. Antes de arribar a Albacete, y despu&eacute;s de despegar desde tierras madrile&ntilde;as en torno a las seis de la ma&ntilde;ana, pas&oacute; por Quintanar de la Orden, La Roda y llegada a la capital manchega. 
    </p><p class="article-text">
        Aquel autogiro, con un coste de 20.000 pesetas -10 a&ntilde;os de sueldo de un pe&oacute;n de aquel entonces-, pesaba 437 kilos, con una capacidad de carga de 250 kilos. Su velocidad m&aacute;xima era de 155 kil&oacute;metros por hora, con una autonom&iacute;a de 400 kil&oacute;metros y un consumo de 27 litros de combustible cada 60 minutos. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n confes&oacute; esos d&iacute;as el propio ingeniero, el aparato con el que lleg&oacute; a nuestra ciudad era la &ldquo;puesta a punto de los estudios&rdquo; realizados durante m&aacute;s de una d&eacute;cada &ldquo;de incesante labor&rdquo;. Y los datos que se desvelaron en aquel momento por <em>La Correspondencia Militar </em>as&iacute; lo demostraban: desde el primer autogiro del inventor murciano hasta que utilizaba en ese momento se hab&iacute;an fabricado 60 de 23 tipos diferentes, cubriendo m&aacute;s de 1.500 horas de vuelo.
    </p><p class="article-text">
        La presencia fue una sorpresa para las autoridades locales. No as&iacute; para su c&iacute;rculo m&aacute;s cercano, puesto que en el campo de vuelo aguardaban el t&iacute;o del inventor, Isidoro de la Cierva -abogado y pol&iacute;tico que tambi&eacute;n fue ministro- y su hijo Enrique, adem&aacute;s del director del peri&oacute;dico murciano <em>El Tiempo</em>, Enrique Ortega. Enterados del aterrizaje, acudieron apresuradamente al campo de aviaci&oacute;n desde el alcalde, Jos&eacute; Mar&iacute;a Blanc Rodr&iacute;guez, al presidente de la Diputaci&oacute;n, Isidro Arcos Villaba, junto a otras autoridades, personalidades y periodistas. Nadie se quer&iacute;a perder la foto de rigor.
    </p><p class="article-text">
        Pero la visita no se qued&oacute; en una mera bienvenida de cortes&iacute;a; el alcalde decidi&oacute; obsequiarle con un banquete en los salones del Gran Hotel, al que se apuntaron todos los que acudieron horas antes a husmear hasta el campo aeron&aacute;utico.
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                    alt="El inventor del autogiro, con autoridades locales, incluido el alcalde, José María Blanc, en una demostración de su creación"
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            <span class="title">
                El inventor del autogiro, con autoridades locales, incluido el alcalde, José María Blanc, en una demostración de su creación                            </span>
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        As&iacute;, a la lista de convidados se sumaron el inspector de la Naval Aeron&aacute;utica, Felipe Garc&iacute;a Charles; el ingeniero de la Escuela de Aviaci&oacute;n y director accidental de la misma, Ismael Warleta; el inspector de Aviaci&oacute;n Militar, Carlos Arias; el delegado de Hacienda y marqu&eacute;s de Gerona, Eugenio Selles, y los directores de <em>El Diario de Albacete</em>, Ram&oacute;n Garc&iacute;a Quijada, y el del<em> Defensor de Albacete</em>, Enrique Ruiz Rosell.
    </p><p class="article-text">
        El champ&aacute;n y su correspondiente brindis pusieron el broche a esta comilona en la que se pidi&oacute; &ldquo;por las glorias de la aviaci&oacute;n espa&ntilde;ola, por el triunfo del autogiro y por la prosperidad de Albacete&rdquo;. Seg&uacute;n el otro peri&oacute;dico local, <em>El Diario de Albacete</em>, terminado el almuerzo, los reunidos se dirigieron al aer&oacute;dromo, hasta donde acudieron &ldquo;millares de personas deseosas de presenciar las evoluciones y maniobras del autogiro, y de escuchar de labios del se&ntilde;or Cierva la sencillez de su manejo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Preparado el aparato para la marcha, el ilustre inventor realiz&oacute; un vuelo y toma de tierra ante el entusiasmo del personal. Y no realiz&oacute; nuevas demostraciones porque se les ech&oacute; el tiempo encima -ser&iacute;a <em>el tardeo</em>-, despegando con destino a Murcia a las cinco y media de la tarde, &ldquo;entre los aplausos y v&iacute;tores de los presentes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para entonces, Juan de la Cierva ya era un personaje conocido mundialmente por su invento y tambi&eacute;n por su valor. La vuelta que realiz&oacute; a Inglaterra o cuando cruz&oacute; el Canal de la Mancha en los a&ntilde;os veinte eran aventuras que se segu&iacute;an con inter&eacute;s tambi&eacute;n en Albacete. Basta con repasar la prensa local de aquella d&eacute;cada, con reiteradas noticias de portada de sus viajes y de sus &eacute;xitos comerciales. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho el 23 de septiembre de 1930, <em>Defensor de Albacete</em> public&oacute; un reportaje titulado <em>El autogiro en Norteam&eacute;rica,</em> en el que informaba del reconocimiento cosechado en New Jersey por el aparato espa&ntilde;ol, y hasta el famoso inventor Thomas Alva Edison -quien desarroll&oacute;, entre otros aparatos, el fon&oacute;grafo, la bombilla, la central el&eacute;ctrica o el kinetoscopio- visit&oacute; el Aeropuerto Metropolitano con el exclusivo fin de presenciar los vuelos de prueba del autogiro, y entusiasmado con lo visto, afirm&oacute;: &ldquo;Esta es la cuesti&oacute;n. A mi juicio, este es el mayor adelanto realizado por la aviaci&oacute;n desde sus comienzos&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">En los hangares de Los Llanos</h2><p class="article-text">
        En 1931 regres&oacute; De la Cierva a Albacete. El 12 de marzo, <em>Defensor de Albacete</em> avanzaba que esa tarde hab&iacute;a llegado a la ciudad en tren el inventor. Tras hospedarse en el Gran Hotel, c&oacute;mo no, confes&oacute; que el prop&oacute;sito de su viaje era recoger el aparato que ten&iacute;a en esos d&iacute;as en los hangares de Los Llanos. &ldquo;Ha enviado un cari&ntilde;oso saludo extensivo al pueblo de Albacete&rdquo;, se a&ntilde;ad&iacute;a en el peri&oacute;dico, indicando que el prop&oacute;sito del aviador pasaba por tripular personalmente su aparato.
    </p><p class="article-text">
        En esos d&iacute;as, el tabloide londinense <em>The Daily Mail </em>confirmaba que una compa&ntilde;&iacute;a brit&aacute;nica iba a instalar taxis a&eacute;reos de dos, cuatro y seis plazas haciendo uso del autogiro, para aterrizar sobre plataformas especiales construidas en las azoteas de distintos edificios. Un sue&ntilde;o m&aacute;s del murciano que se logr&oacute; en parte, no como un taxi a&eacute;reo dom&eacute;stico, sino entre determinados edificios de servicios p&uacute;blicos, en especial transporte postal.
    </p><p class="article-text">
        Esa noticia la pudo leer el ingeniero en la prensa albacete&ntilde;a, puesto que si lleg&oacute; el 12 de marzo, jueves, no se march&oacute; a Madrid hasta la tarde del s&aacute;bado, 14 de marzo. Y lo hizo volando despu&eacute;s de practicar algunos ejercicios sobre el aer&oacute;dromo de Los Llanos, aunque, a causa de la lluvia se vio obligado a suspender su marcha. Una vez que escamp&oacute;, sin novedad alguna, despeg&oacute; con destino a la capital de Espa&ntilde;a.
    </p><h2 class="article-text">Con su esposa a bordo</h2><p class="article-text">
        Y otra visita de Juan de la Cierva publicada en la prensa lleg&oacute; en los primeros d&iacute;as de marzo de 1934. En este caso, el ingeniero lleg&oacute; acompa&ntilde;ado de su esposa, Mar&iacute;a Luisa G&oacute;mez-Acebo y Varona, una visita que no fue solo un evento t&eacute;cnico, sino un acontecimiento social que moviliz&oacute; a toda la capital.
    </p><p class="article-text">
        La noticia salt&oacute; el 2 de marzo de 1934. Seg&uacute;n <em>Defensor de Albacete</em>, el alcalde accidental, Francisco Mart&iacute;nez Escribano, recibi&oacute; un telefonema confirmando la llegada del inventor desde la base de Los Alc&aacute;zares. Aunque se esperaba a las nueve de la ma&ntilde;ana, el &ldquo;viento reinante&rdquo; y las inclemencias del tiempo obligaron a retrasar el vuelo.
    </p><p class="article-text">
        No fue hasta las 13.50 cuando el autogiro, escoltado por cinco aparatos militares -en concreto, cuatro de la base naval de San Javier y un sesquiplano militar, y entre los tripulantes, el capit&aacute;n de nav&iacute;o y jefe de Aviaci&oacute;n Naval, Pablo Hermida Seselle- asom&oacute; sobre el cielo manchego. Medios nacionales como <em>El Heraldo de Madrid</em> y <em>Luz </em>destacaron que el trayecto desde San Javier dur&oacute; apenas una hora y media. Al tocar tierra, el aparato realiz&oacute; un &ldquo;descenso casi vertical&rdquo; que dej&oacute; at&oacute;nitos a los presentes. Seg&uacute;n el cronista del <em>Defensor de Albacete,</em> &ldquo;caus&oacute; la admiraci&oacute;n de cuantos lo presenciaban, que recibieron al se&ntilde;or La Cierva con entusiastas aplausos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras el recibimiento oficial, y como no pod&iacute;a ser de otra forma, la comitiva se traslad&oacute; al Gran Hotel, donde el Ayuntamiento ofreci&oacute; una comida de gala. <em>El Diario de Albacete</em> relat&oacute; el 3 de noviembre un ambiente de gran cordialidad donde se brind&oacute; por los &eacute;xitos que daban &ldquo;relieve al nombre de Espa&ntilde;a en el extranjero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fue en los postres donde se produjo una an&eacute;cdota deliciosa recogida por la secci&oacute;n <em>Perfiles</em> del domingo 4 de marzo del mismo diario. Ante la pregunta de un curioso sobre si todos hab&iacute;an viajado en el autogiro, con una sonrisa &ldquo;infantil y <em>yankee</em>&rdquo;, De la Cierva respondi&oacute;: &ldquo;Usted se ha cre&iacute;do que el autogiro es un autob&uacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Acto seguido, el ingeniero profetiz&oacute; de nuevo un futuro donde estos aparatos funcionar&iacute;an como taxis a&eacute;reos, con paradas en las azoteas de la Gran V&iacute;a madrile&ntilde;a, como el edificio de la Telef&oacute;nica o el Capitol, cuesti&oacute;n que ya se hab&iacute;a adelantado tres a&ntilde;os antes en la prensa brit&aacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        A las cuatro de la tarde, la comitiva regres&oacute; a La Torrecica. A pesar del &ldquo;intenso fr&iacute;o&rdquo;, la muchedumbre -compuesta por burgueses y obreros, seg&uacute;n una curiosa charla vecinal publicada en el Defensor- se agolpaba para ver el despegue.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;- &iquest;Qu&eacute;, vecino? &iquest;Estuvo usted la otra tarde a ver el autogiro?</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>- &iexcl;Ya lo creo que fui! Desde las nueve de la ma&ntilde;ana estuve en La Torrecica esperando que apareciera; y no fui yo solo, sino que much&iacute;simas personas, burgueses y obreros, acudieron como yo a tributarle un gran recibimiento a nuestro glorioso inventor.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>- &iquest;Y el aparato qu&eacute; le pareci&oacute; a usted?</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>- Pues hombre, salvando su aspecto antiest&eacute;tico, volando, como muy bien dice un amigo m&iacute;o, parece un abejorr&oacute;n, una cosa verdaderamente maravillosa; el aterrizaje, sobre todo, fue algo asombroso: vertical y muy despacio...</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>- En suma, que val&iacute;a la pena verlo, &iquest;no? A m&iacute;, sin embargo, se me pegaron las s&aacute;banas, y ahora bien me pesa...&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el cronista de Perfiles describi&oacute; el aparato con un texto entre l&iacute;rico y m&iacute;stico: &ldquo;El autogiro, precioso animalito impregnado del azul del cielo... puesto en marcha, no ruge, runrunea. Y asistimos al prodigio de verlo salir disparado, como una saeta contra el c&eacute;nit&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras una exhibici&oacute;n de vuelo donde el aparato se qued&oacute; &ldquo;pasmosamente parado&rdquo; sobre las cabezas de los albacete&ntilde;os, el matrimonio De la Cierva puso rumbo a Barajas en Madrid, donde el ingeniero deb&iacute;a impartir una conferencia en el Real Aero Club de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el plan inicial era seguir hacia Madrid, las ediciones del 3 de marzo de <em>Ahora </em>y el <em>Defensor de Albacete </em>mencionan un breve regreso a la ciudad esa misma tarde tras pasar por Murcia. El broche de oro a la visita lo puso un telegrama de agradecimiento enviado por el propio inventor al alcalde: &ldquo;Terminado nuestro viaje felizmente, mi mujer y yo deseamos hacer presente nuestra gratitud a ese Ayuntamiento y al pueblo de Albacete. Le saluda atentamente, Juan de la Cierva&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un albacete&ntilde;o en el camino</h2><p class="article-text">
        Queda demostrado que el recorrido que tuvo que superar el ingeniero no estuvo exento de obst&aacute;culos. Pero en ese camino encontr&oacute; la compresi&oacute;n de muchos osados para los que la aeron&aacute;utica era su vida Y entre ellos, un albacete&ntilde;o, en concreto, de Yeste, P&iacute;o Fern&aacute;ndez Mulero, quien mantuvo contacto en aquellos a&ntilde;os con el c&iacute;rculo de innovadores que impulsaron la aviaci&oacute;n espa&ntilde;ola, entre ellos el ingeniero murciano.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha revelado Mariano Jos&eacute; Garc&iacute;a-Consuegra en su libro <em>El caballero del aire: Pio Fern&aacute;ndez Mulero</em> (Instituto de Estudios Albacetenses (IEA) 2022), ambos coincidieron en el entorno aeron&aacute;utico de Madrid, especialmente en el aer&oacute;dromo de Cuatro Vientos y en los actos organizados por el Real Aero Club de Espa&ntilde;a, instituci&oacute;n en la que el albacete&ntilde;o desempe&ntilde;&oacute; responsabilidades directivas. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el aviador serrano se code&oacute; con personajes clave de la aviaci&oacute;n internacional, no s&oacute;lo con Juan de la Cierva, como el doctor Hugo Eckener, representante de la Casa Zeppelin que dio la vuelta al mundo en uno de los dirigibles de la compa&ntilde;&iacute;a, o el piloto malague&ntilde;o Fernando Rein Loring que fue capaz de realizar en solitario el vuelo Madrid-Manila.
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            <span class="title">
                Recortable de los años 30 del siglo XX sobre el autogiro                             </span>
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        Mulero conoci&oacute; de primera mano los avances del autogiro, participando en iniciativas destinadas a impulsar y difundir esta nueva tecnolog&iacute;a. Incluso, viaj&oacute; a Inglaterra, hasta <em>The Cierva Autogiro Company,</em> donde vio directamente los modelos que se estaban desarrollando y colaborar en la incorporaci&oacute;n de estos aparatos al panorama aeron&aacute;utico espa&ntilde;ol. Seg&uacute;n Mariano Jos&eacute; Garc&iacute;a-Consuegra, como jefe de Material del Servicio de Aviaci&oacute;n fue el encargado de efectuar la recepci&oacute;n de un autogiro adquirido por el Gobierno espa&ntilde;ol a la sociedad londinense, y que se traslad&oacute; a nuestro pa&iacute;s por v&iacute;a a&eacute;rea.
    </p><h2 class="article-text">La r&eacute;plica albacete&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        Pero la relaci&oacute;n entre Albacete y Juan de la Cierva -cuya biograf&iacute;a se vio salpicada por su relaci&oacute;n o no con el golpe de estado franquista- se mantuvo a lo largo de los a&ntilde;os. Incluso, d&eacute;cadas despu&eacute;s de su fallecimiento el 9 de diciembre de 1936 en un accidente de aviaci&oacute;n, cuando se dispon&iacute;a a viajar a &Aacute;msterdam desde Londres a bordo de un avi&oacute;n de la KLM. Y es que, en 1995, el Ej&eacute;rcito del Aire decidi&oacute; conmemorar el centenario del nacimiento del inventor iniciando la construcci&oacute;n de una r&eacute;plica del autogiro C-30.
    </p><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n de la Maestranza A&eacute;rea de Albacete para esta misi&oacute;n no fue casual: se confi&oacute; en esta unidad por la gran experiencia de su personal en el manejo de estructuras de acero y tela, t&eacute;cnicas que dominaban gracias a su trabajo previo con las avionetas B&uuml;cker. 
    </p><p class="article-text">
        Tras obtener la cesi&oacute;n temporal de un ejemplar del museo de la RAF brit&aacute;nica para elaborar los planos -perdidos originalmente en un incendio en Manchester-, los trabajos de fabricaci&oacute;n comenzaron formalmente en febrero de 1997. Durante casi dos a&ntilde;os, un equipo de m&aacute;s de 60 profesionales trabaj&oacute; en la reproducci&oacute;n fidedigna del aparato, fabricando el fuselaje completo e integrando piezas originales recuperadas, como la cabeza del rotor y el tren de aterrizaje.
    </p><p class="article-text">
        El camino estuvo marcado por la perseverancia frente a la adversidad t&eacute;cnica. En enero de 1998, el autogiro inici&oacute; sus pruebas de pista en la Base A&eacute;rea de Los Llanos, sufriendo un aparatoso vuelco al tomar tierra que da&ntilde;&oacute; gravemente las palas, la h&eacute;lice y el soporte del rotor. 
    </p><p class="article-text">
        Tras una profunda reparaci&oacute;n, el hist&oacute;rico primer despegue con &eacute;xito tuvo lugar el 3 de febrero de 1999, con un vuelo que dur&oacute; 43 minutos. El programa de ensayos continu&oacute; hasta noviembre de 1999, acumulando 37 vuelos antes de sufrir un segundo accidente el 3 de febrero de 2000, justo antes de su presentaci&oacute;n oficial en Madrid. Finalmente, tras una &uacute;ltima fase de reconstrucci&oacute;n terminada en diciembre de 2001, el autogiro -matriculado como XVU.1-01- fue entregado oficialmente al Museo del Aire y del Espacio en Cuatro Vientos en junio de 2002, sellando as&iacute; la contribuci&oacute;n de Albacete a la historia de la aviaci&oacute;n espa&ntilde;ola, que ha sumado nuevas etapas, con la implantaci&oacute;n en la ciudad de Airbus Helicopters, que ech&oacute; a volar en 2007 como Eurocopter.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Fidel López Zornoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/albacete/torrecica-maestranza-aerea-herencia-historica-juan-cierva-abuelo-helicoptero-albacete_1_13133923.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 18:02:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De La Torrecica a la Maestranza Aérea, la herencia histórica de Juan de la Cierva, el ‘abuelo del helicóptero’, en Albacete]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Aviación,Inventos,Albacete,Juan de la Cierva]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El proyeccionista que guardaba el secreto del accidente mortal de la fotógrafa Gerda Taro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/albacete/proyeccionista-guardaba-secreto-accidente-mortal-fotografa-gerda-taro_1_13051794.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f30ae0d-37b5-4627-abf5-b28754adf31c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x585y57.jpg" width="1200" height="675" alt="El proyeccionista que guardaba el secreto del accidente mortal de la fotógrafa Gerda Taro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conductor de tanques soviéticos en la Guerra Civil y hombre de mil oficios, antes de romper su silencio, Fernando Plaza custodió durante años la verdad sobre el atropello en la Batalla de Brunete de la fotoperiodista</p><p class="subtitle">Armando del Moral, el exiliado español de la Guerra Civil que escribió la historia de Hollywood
</p></div><p class="article-text">
        En el pueblo albacete&ntilde;o de Cenizate, la luz y las sombras no solo estaban en la pantalla del Cine Tornero. Estaban, sobre todo, en la figura de su proyeccionista, Fernando Plaza. Un hombre que pas&oacute; media vida proyectando historias de celuloide mientras manten&iacute;a la gran historia de su vida bajo llave en su prodigiosa memoria: &iquest;c&oacute;mo muri&oacute; la fot&oacute;grafa Gerda Taro? De la Guerra Civil regres&oacute; &ldquo;muy tocado&rdquo;, y se convirti&oacute; &ldquo;en un sarc&oacute;fago, pr&aacute;cticamente no hablaba con nadie&rdquo;, seg&uacute;n recuerda su sobrino, Fernando Cambronero, albacea de los recuerdos de este testigo de primer orden de la contienda nacional.
    </p><p class="article-text">
        De manos prodigiosas y silencios eternos, Fernando Plaza, que muri&oacute; hace 20 a&ntilde;os, era un aut&eacute;ntico pionero: &ldquo;Era el MacGyver de los a&ntilde;os 40. Era un hombre muy h&aacute;bil. Arreglaba relojes, era cristalero, fontanero... y hasta vend&iacute;a f&eacute;retros en el pueblo&rdquo;. Esa destreza t&eacute;cnica le permiti&oacute; dominar la compleja maquinaria del cine familiar, fundado por su madre, Juana Tornero, en un local que en 1929 naci&oacute; como sal&oacute;n de baile.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya en 1957 hicieron reformas para habilitar una sala de m&aacute;quinas y de rebobinado, unas gradas para los cr&iacute;os y lo convirtieron en cine. Y mi t&iacute;o era el &uacute;nico capaz de manejar toda aquella maquinaria de carboncillos, de los carbones, el positivo y el negativo&rdquo;, explica Fernando Cambronero.
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                Fernando Cambronero muestra la foto de su tío en la Guerra Civil                            </span>
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        El Cine Tornero &ndash;conocido popularmente como 'Los Torneros'&ndash; ha cambiado como un camale&oacute;n a lo largo de casi un siglo y, de hecho, desde los a&ntilde;os ochenta es un disco-pub de nombre Foro cuya &ldquo;estructura de la fachada es igual que en 1929&rdquo;. Cuando funcionaba como cine, ten&iacute;a capacidad para unas &ldquo;250 o 300 personas&rdquo;; cuesti&oacute;n diferente era convertido en sala de baile, con espacio para 400 personas, eso s&iacute;, de pie. Y hasta era una pista de patinaje improvisada.
    </p><p class="article-text">
        Pero el <em>Tornero</em>, que funcionaba sobre todo en fin de semana, no estaba solo: durante algunos a&ntilde;os compet&iacute;a con otro cine, Cervantes, que se estren&oacute; con las pel&iacute;culas en blanco y negro en 1934. &ldquo;Hab&iacute;a cierta rivalidad, algunos iban a un cine y otros al otro&rdquo;. Finalmente, el <em>Cervantes</em> ech&oacute; el cierre, mientras que el <em>Tornero</em> aguant&oacute; hasta entrados los a&ntilde;os 70 y, espor&aacute;dicamente, a&uacute;n funcion&oacute; como cine tiempo despu&eacute;s.
    </p><h2 class="article-text">El testigo de Brunete</h2><p class="article-text">
        A&ntilde;os antes de encerrarse en la cabina del cine, Fernando Plaza hab&iacute;a sido conductor de un T-26 ruso y el &ldquo;&uacute;ltimo soldado republicano en pasar a Francia por Figueras con su carro de combate&rdquo;, cuenta su sobrino. Pero el episodio que marc&oacute; su mutismo ocurri&oacute; en julio de 1937, durante la Batalla de Brunete. Fernando Plaza fue testigo directo del accidente que le cost&oacute; la vida a la fot&oacute;grafa Gerda Taro.
    </p><p class="article-text">
        El siniestro se produjo el 25 de julio de 1937 durante el repliegue de las tropas republicanas en Villanueva de la Ca&ntilde;ada. La fot&oacute;grafa se subi&oacute; al estribo del coche del general Walter &ndash;un Chrysler&ndash; cuando una escuadrilla de la Legi&oacute;n C&oacute;ndor llev&oacute; a cabo un ataque en vuelo rasante. En medio del p&aacute;nico y la confusi&oacute;n, el tanque T-26 perdi&oacute; el control o realiz&oacute; una maniobra brusca y embisti&oacute; el veh&iacute;culo, provocando que la fot&oacute;grafa cayera al suelo y fuera arrollada por las orugas del blindado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Con camisa blanca, Fernando Plaza García, en el frente catalán, apostado sobre un tanque en abril de 1938 junto a otros compañeros"
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            <span class="title">
                Con camisa blanca, Fernando Plaza García, en el frente catalán, apostado sobre un tanque en abril de 1938 junto a otros compañeros                            </span>
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        Esa escena, que podr&iacute;a pertenecer a cualquier pel&iacute;cula de guerra, fue vista con la congoja y el asombro correspondientes por Fernando Plaza. El blindado que atropell&oacute; a la fotoperiodista &mdash;la primera que falleci&oacute; en un conflicto b&eacute;lico y art&iacute;fice de buena parte de la impactante obra firmada como Robert Capa junto a su pareja, Endre Friedman&mdash; era conducido por otro cenizate&ntilde;o, An&iacute;bal Gonz&aacute;lez. &ldquo;Lo que me cont&oacute; mi t&iacute;o es que cuando se reagruparon las tropas despu&eacute;s de ese bombardeo, le dijeron a An&iacute;bal: &lsquo;te has cargado a la francesa&rsquo;. Le dec&iacute;an <em>la francesa</em> y<em> la rubia</em>. An&iacute;bal no la vio en ning&uacute;n momento. Y tras escuchar lo sucedido se qued&oacute; calmado, anonadado&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Gerda Taro y Endre Friedmann firmaban sus fotografías como Robert Capa                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Silencio y destierro</h2><p class="article-text">
        Ese suceso marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s en la vida de estos dos hombres de Cenizate. Tras la Guerra Civil, An&iacute;bal Gonz&aacute;lez nunca regres&oacute; al pueblo albacete&ntilde;o: &ldquo;Fue desterrado a Utiel y no volvi&oacute; jam&aacute;s. All&iacute; mont&oacute; hasta una discoteca&rdquo;. Fernando Plaza, sin embargo, regres&oacute; a Cenizate, pero se trajo la guerra pegada a su alma: &ldquo;Iba andando por la calle con un paso muy t&iacute;pico, con la cabeza baja, mirando al suelo. Nunca lo vi alternar con nadie&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El proyeccionista al que no le gustaban los bares y que pasaba horas en silencio absoluto solo decidi&oacute; revelar su secreto cuando comprob&oacute; que su sobrino compart&iacute;a su pasi&oacute;n por la historia. Fue durante una neumon&iacute;a que mantuvo al joven encamado: &ldquo;Mi t&iacute;o estaba muy apegado a m&iacute; porque no tuvo chicos. Un d&iacute;a, sentado en el sof&aacute;, vio mis libros de la Guerra Civil y de la II Guerra Mundial y me pregunt&oacute; si me interesaba el tema. Entonces me empez&oacute; a contar&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Fue as&iacute; como Fernando Plaza liber&oacute; la pel&iacute;cula que llevaba rebobinada en su memoria desde 1937: la verdad sobre la muerte de Gerda Taro, que falleci&oacute; en un hospital militar de El Escorial apenas unas horas despu&eacute;s de que el blindado ruso le destrozara la mitad de su cuerpo.
    </p><h2 class="article-text">Una agente infiltrada</h2><p class="article-text">
        Pero la vida de Fernando Plaza dio para mucho m&aacute;s. Para m&aacute;s guiones. No fue un soldado cualquiera. No solo combat&iacute;a: era conductor de carros de combate sovi&eacute;ticos y se encargaba de una tarea muy delicada y comprometida. Aparte de colocarse al frente de esos T-26, se encargaba de llevar los que estaban averiados o que hab&iacute;an recibido un impacto a Sabadell. &ldquo;All&iacute; la Rep&uacute;blica ten&iacute;a un taller&rdquo;. Su labor consist&iacute;a en retirar del frente los blindados da&ntilde;ados y trasladarlos a la retaguardia industrial catalana, donde eran reparados para volver al combate, para lo que deb&iacute;a atravesar zonas bombardeadas y mantener operativo el escaso material, colaborando de forma sobresaliente en el sostenimiento del esfuerzo b&eacute;lico republicano en sus &uacute;ltimos meses.
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                    alt="A la izquierda, Aníbal González Gil, quien atropelló a la fotógrafa Gerda Taro, junto a un brigadista ruso hacia 1938"
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            <span class="title">
                A la izquierda, Aníbal González Gil, quien atropelló a la fotógrafa Gerda Taro, junto a un brigadista ruso hacia 1938                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Fue en ese contexto cuando apareci&oacute; la mujer que marcar&iacute;a su destino tiempo despu&eacute;s. Seg&uacute;n le cont&oacute; a su sobrino, se trataba de una joven que quer&iacute;a cruzar a zona republicana, pero no ten&iacute;a salvoconducto. &ldquo;Una chica de Sabadell quer&iacute;a pasar a la zona roja, pero no ten&iacute;a ning&uacute;n papel. Entonces, y gracias a mi t&iacute;o Fernando, pudo pasar. El acceso era posible porque mi t&iacute;o ten&iacute;a relaci&oacute;n con suboficiales y mandos locales, adem&aacute;s conoc&iacute;a a un paisano, y su condici&oacute;n de conductor militar le daba cierta movilidad y margen de actuaci&oacute;n. Sin embargo, &eacute;l desconoc&iacute;a la verdadera identidad de aquella mujer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n confiesa, su t&iacute;o en ning&uacute;n momento sab&iacute;a qui&eacute;n era esa joven. &ldquo;Luego supo que era una especie de agente secreto, un topo de Franco &mdash;a&ntilde;ade Fernando Cambronero&mdash;, se supone que esta mujer transmit&iacute;a informaci&oacute;n a elementos infiltrados del bando sublevado en la zona de Barcelona. Pero mi t&iacute;o, ajeno a todo eso, simplemente le facilitaba el paso&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">De la prisi&oacute;n al regreso</h2><p class="article-text">
        Cuando la Guerra Civil termin&oacute; y comenz&oacute; la represi&oacute;n sobre los combatientes republicanos, Fernando Plaza fue detenido. Tras cruzar la frontera francesa en la retirada &mdash;seg&uacute;n narr&oacute;, como uno de los &uacute;ltimos en hacerlo por Figueras&mdash; regres&oacute; y acab&oacute; preso en el penal de Lleida. &ldquo;De forma sorprendente, cuando termin&oacute; la guerra, la muchacha esa, como ten&iacute;a todos los datos de mi t&iacute;o, lo localiz&oacute;. Fue al penal, fue llamado por megafon&iacute;a y acudi&oacute; pensando que lo iban a fusilar o que&hellip; Y lo estaban esperando con un coche oficial, sac&aacute;ndolo del penal. Gracias a esa muchacha, con su gesto, pudo evitarle una condena mayor o incluso la muerte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la liberaci&oacute;n no signific&oacute; el final del castigo. &ldquo;S&iacute;, despu&eacute;s de Lleida lleg&oacute; a Agram&oacute;n, donde iba recogiendo todo tipo de material de fundici&oacute;n. Quiz&aacute;s artiller&iacute;a, cualquier cosa de metal que se pudiera fundir&rdquo;. Y tras esa etapa, tuvo que cumplir el servicio militar obligatorio en el nuevo r&eacute;gimen.
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                El actual pub que desde 1929 acogió en Cenizate el Cine Tornero                            </span>
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        Cuando finalmente regres&oacute; a su pueblo, no lo hizo como h&eacute;roe, sino como vencido. &ldquo;Se peg&oacute; tres a&ntilde;os de guerra y luego, entre lo de Lleida, lo de Agram&oacute;n y el servicio militar, pues se qued&oacute; otros tres a&ntilde;os m&aacute;s, m&aacute;s o menos. Hasta que ya volvi&oacute; en 1942 o 1943 a Cenizate, siete u ocho a&ntilde;os despu&eacute;s; se fue con 18 a&ntilde;os y regres&oacute; con 26&rdquo;, como recuerda su sobrino, quien apunta que &ldquo;cuando vino al pueblo, la otra parte, la que supuestamente gan&oacute; la guerra, no se lo puso f&aacute;cil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el final de la guerra para Fernando Plaza fue una transici&oacute;n compleja. Tuvo que reinventarse. Y lo hizo como un superviviente, como el hombre de los mil oficios y del gran secreto. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Fidel López Zornoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/albacete/proyeccionista-guardaba-secreto-accidente-mortal-fotografa-gerda-taro_1_13051794.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Mar 2026 19:10:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El proyeccionista que guardaba el secreto del accidente mortal de la fotógrafa Gerda Taro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fotografía,Guerra Civil Española,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del blanco y negro al láser, el centenario Cine Productor reabre sus puertas en Albacete]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/blanco-negro-laser-centenario-cine-productor-reabre-puertas-albacete_1_12927203.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c26a5ab8-1761-4604-b3bd-882b09ecc5dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del blanco y negro al láser, el centenario Cine Productor reabre sus puertas en Albacete"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Comenzó siendo un cabaret para convertirse en cinematógrafo en los años 30 como Central Cinema y tras la Guerra Civil, Cinema Productor. Ahora, reconvertido en cuatro salas, incorpora las últimas novedades tecnológicas y se prepara para reabrir el febrero</p><p class="subtitle">Armando del Moral, el exiliado español de la Guerra Civil que escribió la historia de Hollywood
</p></div><p class="article-text">
        En Albacete, la historia del cine est&aacute; jalonada de resurrecciones, desde <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/cine-simbolo-glamour-90-anos-llegada-capitol-albacete-plena-segunda-republica_1_11532090.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Capitol</a> hasta el Teatro-Circo. Sin embargo, ninguna es tan simb&oacute;lica como la que est&aacute; a punto de culminar en el n&uacute;mero 9 de la calle Concepci&oacute;n. All&iacute;, el antiguo Cine Productor se prepara para su tercera y m&aacute;s ambiciosa etapa; una metamorfosis fruto de la nostalgia familiar, el compromiso ciudadano y la tecnolog&iacute;a m&aacute;s avanzada del siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        Para entender la magnitud de este regreso es necesario bucear en un pasado que se remonta a un siglo atr&aacute;s, cuando el antiguo Kursaal, en la confluencia de las calles Ancha y Concepci&oacute;n, acog&iacute;a un local de cabaret para, a partir de 1928, incorporar el cinemat&oacute;grafo tras las reformas pertinentes. 
    </p><p class="article-text">
        El siguiente hito se sit&uacute;a en la d&eacute;cada de los treinta. Mariano Requena -heredero de la familia levantina pionera que instalaba barracones cinematogr&aacute;ficos en la Feria a principios del siglo XX- hizo gala de su esp&iacute;ritu visionario y se puso al frente del Central Cinema, cuyo proyector se encendi&oacute; por primera vez el 8 de enero de 1933.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Fotograma de la película &#039;En Provincia&#039; del albaceteño Ramón Gómez Redondo, que recoge los accesos al antiguo Cine Productor"
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                Fotograma de la película &#039;En Provincia&#039; del albaceteño Ramón Gómez Redondo, que recoge los accesos al antiguo Cine Productor                            </span>
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        Aquel proyecto, ubicado en los bajos del Hotel Central, naci&oacute; con la ambici&oacute;n de ser el &ldquo;punto de reuni&oacute;n de la buena sociedad albacetense&rdquo;, desafiando a los agoreros que ya entonces vaticinaban la decadencia del s&eacute;ptimo arte por la llegada del sonoro. Equipado con un proyector alem&aacute;n Erko, el Central fue el basti&oacute;n de la modernidad hasta que la Guerra Civil puso fin a su primera etapa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Cartel de la película &#039;Los últimos de Filipinas&#039;                            </span>
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        Tras la contienda, el local se transform&oacute; en el Cine del Productor, inaugurado en 1944. Su momento m&aacute;s singular llegar&iacute;a en marzo de 1947 con una reinauguraci&oacute;n de marcado fervor patri&oacute;tico: el estreno de <em>Los &uacute;ltimos de Filipinas,</em> que cont&oacute; con la presencia del cabo caudetano Jos&eacute; Olivares, h&eacute;roe real del sitio de Baler, quien se emocion&oacute; visiblemente al verse reflejado en la pantalla.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El cabo Olivares, de Caudete, asistió a la reinauguración de la sala  de cine albaceteña en 1947, cuando se estrenó &#039;Los últimos de Filipinas&#039;"
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            <span class="title">
                El cabo Olivares, de Caudete, asistió a la reinauguración de la sala  de cine albaceteña en 1947, cuando se estrenó &#039;Los últimos de Filipinas&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, el Productor A -denominado as&iacute; para diferenciarse del Productor B, abierto en los a&ntilde;os 50 en la Casa Sindical- fue el refugio de los albacetenses. 
    </p><p class="article-text">
        Fue un cine que, pese a sus achaques y aquellas m&iacute;ticas goteras que hac&iacute;an que ver <em>Tarz&aacute;n en Nueva York</em> pareciera una experiencia rodada en Galicia, se integr&oacute; en el ADN emocional de la ciudad hasta su cierre en los a&ntilde;os setenta.
    </p><h2 class="article-text">Una &ldquo;prueba de amor&rdquo; hacia la tierra natal</h2><p class="article-text">
        Ahora, ese silencio se rompe gracias a la determinaci&oacute;n de Juan Ram&oacute;n Garc&iacute;a, propietario del local. Seg&uacute;n reconoce, este proyecto es una &ldquo;prueba de amor&rdquo; hacia su tierra, pero tambi&eacute;n una apuesta estrat&eacute;gica basada en el nuevo modelo de ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        Garc&iacute;a destaca la peatonalizaci&oacute;n de la calle Ancha no solo como una obra urban&iacute;stica, sino como el verdadero acicate para recuperar el casco hist&oacute;rico. Para el empresario, este eje peatonal es el motor que devuelve la actividad social y econ&oacute;mica al coraz&oacute;n de Albacete, permitiendo que los ciudadanos recuperen sus calles y el cine vuelva a estar &ldquo;a la vuelta de la esquina&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="De izquierda a derecha, el arquitecto, el director de Operaciones de Odeón y el propietario del local e impulsor del proyecto"
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            <span class="title">
                De izquierda a derecha, el arquitecto, el director de Operaciones de Odeón y el propietario del local e impulsor del proyecto                            </span>
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        Esta aventura &ldquo;al rev&eacute;s del mundo&rdquo; -abrir salas en el centro cuando la tendencia es el extrarradio- posee un fuerte componente familiar. 
    </p><p class="article-text">
        El dise&ntilde;o y la compleja adecuaci&oacute;n del edificio catalogado han corrido a cargo del arquitecto Daniel Garc&iacute;a, hijo de Juan Ram&oacute;n, quien ha tenido la misi&oacute;n de integrar cuatro salas modernas en un espacio cargado de historia. Al proyecto se sumaron Campos Corporaci&oacute;n y la potencia de Ode&oacute;n Multicines, creando una estructura empresarial con una inversi&oacute;n que supera el mill&oacute;n y medio de euros.
    </p><h2 class="article-text">Ingenier&iacute;a de vanguardia bajo un nombre hist&oacute;rico</h2><p class="article-text">
        La pieza clave ha sido Juan Ignacio Moreno, director de Operaciones de Ode&oacute;n y albacete&ntilde;o de vocaci&oacute;n. Su trayectoria gestionando grandes complejos -estuvo al frente de los Multicines &Aacute;baco, en el Centro Comercial Los Llanos- ha sido fundamental para dotar al Productor de tecnolog&iacute;a de &uacute;ltima generaci&oacute;n. Destacan los proyectores l&aacute;ser con tecnolog&iacute;a RGB, que aportan una calidad de imagen impecable, con negros profundos y colores vivos, siendo adem&aacute;s equipos sostenibles y de alta eficiencia energ&eacute;tica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una de las salas del complejo de Odeón Productor en Albacete                            </span>
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        El sonido tambi&eacute;n es protagonista: &ldquo;Todas las salas estar&aacute;n equipadas con sistemas biamplificados y una completa l&iacute;nea de altavoces que ofrecer&aacute;n un sonido envolvente&rdquo;, manifiesta Moreno. 
    </p><p class="article-text">
        Esta excelencia t&eacute;cnica se pone al servicio de un proyecto que no s&oacute;lo es un cine; una de las salas, con 120 localidades, funcionar&aacute; como espacio polivalente para eventos y presentaciones, devolviendo al edificio su funci&oacute;n original como punto de encuentro. El resto de las salas ofrecen en torno a 80 butacas. 
    </p><p class="article-text">
        Con la recuperaci&oacute;n del nombre hist&oacute;rico, Ode&oacute;n Productor rinde homenaje a la memoria de aquel local que en 1975 lleg&oacute; a ser un anexo de los Almacenes Lorenzo. 
    </p><p class="article-text">
        El objetivo es que el cine vuelva a ser una actividad de proximidad, accesible y con precios razonables para las familias. Cuando este pr&oacute;ximo mes de febrero las luces se apaguen y el proyector l&aacute;ser se encienda, el cine volver&aacute; a ganar protagonismo en pleno centro urbano. La pregunta que los vecinos formulan a Juan Ram&oacute;n Garc&iacute;a por la calle -&iquest;cu&aacute;ndo abren los cines?- ya tiene respuesta: el <em>Productor</em>, sencillamente, vuelve a casa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Fidel López Zornoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/blanco-negro-laser-centenario-cine-productor-reabre-puertas-albacete_1_12927203.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Jan 2026 19:26:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del blanco y negro al láser, el centenario Cine Productor reabre sus puertas en Albacete]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Empresarios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Armando del Moral, el exiliado español de la Guerra Civil que escribió la historia de Hollywood]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/armando-moral-exiliado-espanol-guerra-civil-escribio-historia-hollywood_1_12823116.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6bacca1b-e770-4825-93e0-93ee36f9e3dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Armando del Moral, el exiliado español de la Guerra Civil que escribió la historia de Hollywood"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este 2025 se han cumplido 70 años de la última foto promocional de James Dean antes de su fallecimiento, una imagen que comparten dos manchegos, la actriz Sara Montiel y el periodista albaceteño, fundador los Globos de Oro y de su propia revista, ‘Gráfica’, referente de espectáculos de la comunidad latina durante décadas</p><p class="subtitle">Medio siglo de ‘Emmanuelle’: la ilusión de la libertad sexual que consolidó una sociedad patriarcal
</p></div><p class="article-text">
        El 28 de septiembre de 1955, un flash se dispar&oacute; de forma repetida en los pasillos de Warner Bros. Studios de Hollywood y captur&oacute; una escena de camarader&iacute;a entre dos de las estrellas en ascenso: el rebelde James Dean y la manchega m&aacute;s universal, Sara Montiel. Lo que parec&iacute;a un simple descanso de rodaje se convertir&iacute;a, apenas dos d&iacute;as despu&eacute;s, en una de las fotograf&iacute;as m&aacute;s ic&oacute;nicas de la historia de la <em>Meca del Cine</em>, pues es considerada la &uacute;ltima instant&aacute;nea promocional de James Dean tomada en los estudios antes de su fatal accidente. 
    </p><p class="article-text">
        Pero en la fotograf&iacute;a aparece un tercer protagonista buscando el objetivo y sonriendo: Armando del Moral Vizca&iacute;no, figura clave que sirvi&oacute; de nexo entre la magia de Hollywood y el mundillo art&iacute;stico mexicano y m&aacute;s all&aacute;. Este hombre, periodista, publicista y exiliado de la Guerra Civil Espa&ntilde;ola, fue uno de los fundadores de la Asociaci&oacute;n de la Prensa Extranjera de Hollywood e impulsor de los Globos de Oro.
    </p><h2 class="article-text">Una vida de pel&iacute;cula</h2><p class="article-text">
        Armando del Moral Vizca&iacute;no naci&oacute; el 15 de junio de 1916 en Albacete. Su ambiente familiar estuvo marcado por la pol&iacute;tica. De hecho, su padre, Fulgencio del Moral, fue un activista de la causa anarquista que sufri&oacute; serios problemas pol&iacute;ticos, incluido el destierro. Finalmente, se puso al frente de la Secci&oacute;n de Fundidores del Sindicato de Metalurgia de la CNT, presidiendo esta central anarquista. Su madre fue Domitila Vizca&iacute;no, natural de la poblaci&oacute;n albacete&ntilde;a de Cenizate.
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            <span class="title">
                Armando del Moral, con James Dean y Sara Montiel.                            </span>
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        La imagen muestra a un James Dean feliz, en un momento de risa contagiosa con Sara Montiel, la diva espa&ntilde;ola que cumpl&iacute;a entonces el sue&ntilde;o americano. Dean acababa de hacer una pausa en el rodaje de su pel&iacute;cula p&oacute;stuma, <em>Gigante </em>(Giant, 1956), mientras que Montiel trabajaba en <em>Dos pasiones y un amor</em> (Serenade, 1956), del director Anthony Mann, una de las tres cintas que rod&oacute; la manchega en Hollywood. La cercan&iacute;a en los sets contiguos propici&oacute; su relaci&oacute;n sobre la que corrieron r&iacute;os de tinta y numerosos rumores, alimentados por la propia artista. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Armando del Moral con Frank Capra y Gregory Peck                            </span>
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        Tras asistir a las escuelas p&uacute;blicas de la calle Santa Quiteria y del Parque en Albacete, continu&oacute; su formaci&oacute;n en la Escuela Industrial de Barcelona, donde vivi&oacute; junto a sus padres y su numerosa familia desde 1928. Llegaron a ser 10 hermanos de los que s&oacute;lo sobrevivieron cinco.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El periodista albaceteño Armando del Moral                            </span>
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        Desde temprana edad mostr&oacute; un gran inter&eacute;s por los ideales de izquierda -era asiduo visitante de la Casa del Pueblo- y por la escritura, en especial, por el periodismo. De hecho, a los 16 a&ntilde;os comenz&oacute; a colaborar con diarios estudiantiles y de orientaci&oacute;n social, y a los 18 se uni&oacute; al rotativo Solidaridad Obrera de Barcelona, utilizando seud&oacute;nimos debido a su juventud, desde Selenita a Reporter X.
    </p><p class="article-text">
        La Guerra Civil Espa&ntilde;ola le marc&oacute; definitivamente, como a tantos espa&ntilde;oles. Del Moral particip&oacute; activamente en el lado republicano, integrado en la Brigada Mixta 153 y seg&uacute;n confes&oacute;, intervino en los frentes de Arag&oacute;n y Madrid. En 1938 fue elegido presidente de la Alianza de la Juventud Antifascista de Catalu&ntilde;a y represent&oacute; a las Juventudes Libertarias de Barcelona en el II Congreso Internacional de Juventudes por la Paz en Poughkeepsie, Nueva York, un evento amadrinado por la esposa del presidente Franklin D. Roosevelt, Eleanor Roosevelt. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Alianza de Jóvenes Antifascistas de Cataluña                            </span>
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        Pero lo que iba a ser una estancia ef&iacute;mera pas&oacute; a ser pr&aacute;cticamente de cinco meses; recorri&oacute; el pa&iacute;s norteamericano ofreciendo numerosas conferencias sobre la situaci&oacute;n espa&ntilde;ola tras el golpe de Estado franquista -en torno a 500 actos- con el prop&oacute;sito de sensibilizar a los norteamericanos sobre la situaci&oacute;n espa&ntilde;ola y, de paso, recaudar dinero para la causa republicana.
    </p><p class="article-text">
        Tras la derrota del Ej&eacute;rcito Republicano y un breve regreso a Barcelona, donde dej&oacute; a su primer amor, Guillermina, y su hija Matilde, fue internado en el campo de concentraci&oacute;n de Argel&egrave;s-sur-Mer, en Francia. Con la ayuda de algunos norteamericanos que conoci&oacute; en su gira por Estados Unidos pudo escapar y, finalmente, lleg&oacute; al puerto mexicano de Veracruz, el 22 de abril de 1939 en el barco franc&eacute;s Flandre. Ah&iacute; inici&oacute; su exilio mexicano, donde Del Moral comenz&oacute; su carrera period&iacute;stica, y lo hizo desde abajo, vendiendo peri&oacute;dicos. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Armando del Moral con su familia americana                            </span>
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        Poco despu&eacute;s, se cas&oacute; con Amelia L&oacute;uzara -en concreto, el 4 de septiembre de 1939-, una uni&oacute;n de la que nacieron dos hijos, Roger y Rafael, formando una nueva familia.
    </p><p class="article-text">
        Su vida dio un giro definitivo en 1943 al ser aceptado como residente en Estados Unidos por un acuerdo especial del Senado, en reconocimiento a su contribuci&oacute;n al bienestar del pa&iacute;s. Desde entonces, residi&oacute; en Los &Aacute;ngeles, California.
    </p><h2 class="article-text">Un referente en la 'Meca del Cine'</h2><p class="article-text">
        La labor de Del Moral en la Meca del Cine fue muy importante para la comunidad latina. Trabaj&oacute; y colabor&oacute; en medio centenar de medios, como El Mexicano en Ciudad Ju&aacute;rez y La Opini&oacute;n de Los &Aacute;ngeles, peri&oacute;dico del que fue redactor-jefe. Y en 1947 fund&oacute; la revista en espa&ntilde;ol Gr&aacute;fica -comenz&oacute; llam&aacute;ndose la Novela Cine-Gr&aacute;fica, y el primer n&uacute;mero lo dedic&oacute; a Jorge Negrete-, que mantuvo hasta los a&ntilde;os ochenta con el prop&oacute;sito de que su nieto, Josep Mar&iacute;a Brugu&eacute;s, periodista y consultor de comunicaci&oacute;n, se hiciera cargo de la misma. 
    </p><p class="article-text">
        Sus hijos optaron por caminos profesionales diferentes, uno era vulcan&oacute;logo en la Universidad de Washington y el otro agente de polic&iacute;a en ciudades como Los &Aacute;ngeles. Adem&aacute;s, la crisis de la econom&iacute;a mexicana provoc&oacute; una notable ca&iacute;da de la publicidad, lo que precipit&oacute; el cierre de esta publicaci&oacute;n, un medio muy popular entre la poblaci&oacute;n latina, adem&aacute;s de utilizarse en casi una veintena de universidades americanas para ense&ntilde;ar castellano.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Anuncio del primero número de la revista creada por Armando del Moral en Los Ángeles.                            </span>
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        Tambi&eacute;n cre&oacute; su propia agencia de noticias, Orbe, y estuvo muy cerca de la industria cinematogr&aacute;fica, puesto que trabaj&oacute; con los grandes. Fue director t&eacute;cnico en pel&iacute;culas como Un g&aacute;nster para un milagro, de Frank Capra, y Pepe, de George Sidney. Adem&aacute;s, colabor&oacute; con Walt Disney y con Alfred Hitchcock en Psicosis, dirigiendo cortos de publicidad en espa&ntilde;ol para cine, radio y televisi&oacute;n. Pero su influencia abarcar&iacute;a tambi&eacute;n lo laboral, siendo miembro del Sindicato de Actores de Cine (SAG-AFTRA) y representante en Hollywood de la Asociaci&oacute;n Nacional de Actores (ANDA).
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de su carrera, Armando del Moral escribi&oacute; m&aacute;s de 6.000 art&iacute;culos, cuentos y series radiales. Entrevist&oacute; a presidentes como los norteamericanos Lyndon Johnson y Ronald Reagan y a los mexicanos Miguel Alem&aacute;n y Adolfo L&oacute;pez Mateos. En el mundo del espect&aacute;culo convers&oacute; con multitud de artistas, incluidos Elvis Presley y Pedro Infante. Tambi&eacute;n alcanz&oacute; una destacada participaci&oacute;n en televisi&oacute;n, presentando programas, y realiz&oacute; publicidad para el cine mexicano. Public&oacute; varios libros, como Ya tengo a mi hijo, Entre dos mundos, L&aacute;grimas cantarinas y Molinos sin Mancha.
    </p><p class="article-text">
        La foto de 1955 recuerda la gran amistad que forj&oacute; con Sara Montiel, que naci&oacute; en la etapa mexicana de la artista y se consolid&oacute; en la Meca del Cine. Su v&iacute;nculo era tan estrecho que el periodista fue testigo en la boda de la de Campo de Criptana con el director Anthony Mann.
    </p><h2 class="article-text">Regres&oacute; a Espa&ntilde;a en 1971</h2><p class="article-text">
        Finalmente, el albacete&ntilde;o no regres&oacute; a Espa&ntilde;a hasta 1971. Fue un viaje de 28 d&iacute;as planeado durante 32 a&ntilde;os, en el que se traslad&oacute; a Barcelona para el emotivo reencuentro con Guillermina y con su hija Matilde. Tambi&eacute;n estuvo en Albacete para pasar varios d&iacute;as con su padre, Fulgencio; su hermano Antonio; el resto de su familia y su amigo de toda la vida, Mateo Fern&aacute;ndez. No fue el &uacute;nico viaje a Espa&ntilde;a que hizo, sino que volvi&oacute; en otras ocasiones, recorriendo Galicia, Andaluc&iacute;a... y con parada y fonda en su tierra. Albacete, siempre.
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                Armando en la casa donde nació                            </span>
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        Armando del Moral Vizca&iacute;no falleci&oacute; el 22 de julio de 2009 en Los &Aacute;ngeles, California, y la fotograf&iacute;a de James Dean y Sara Montiel es el acta visual de que este albacete&ntilde;o no solo presenci&oacute; la historia de Hollywood, sino que la escribi&oacute;. El destino convertir&iacute;a esta imagen en una reliquia; apenas dos d&iacute;as despu&eacute;s de este encuentro, James Dean perdi&oacute; la vida. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Acto de nombramiento de hijo adoptivo de la ciudad de Los Ángeles                            </span>
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        Fue el 30 de septiembre de 1955 en un accidente de tr&aacute;fico mientras conduc&iacute;a su Porsche 550 Spyder, el mismo veh&iacute;culo que podr&iacute;a haber supuesto la prematura muerte de Sara Montiel -como ella confes&oacute; en numerosas ocasiones- puesto que la artista manchega rehus&oacute; la invitaci&oacute;n de la fulgurante estrella norteamericana para viajar el d&iacute;a en el que una carretera marc&oacute; el final de un mito.
    </p><p class="article-text">
        La biograf&iacute;a de Armando del Moral podr&iacute;a ser el guion de una pel&iacute;cula. Aunque fue escasamente reconocido en su pa&iacute;s, s&iacute; goz&oacute; de amplio reconocimiento en Estados Unidos, donde recibi&oacute; numerosos premios y, en 1983, el t&iacute;tulo de hijo adoptivo de la ciudad de Los &Aacute;ngeles, acto en el que luci&oacute; una corbata con el escudo de Albacete.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Fidel López Zornoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/armando-moral-exiliado-espanol-guerra-civil-escribio-historia-hollywood_1_12823116.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Dec 2025 18:51:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Armando del Moral, el exiliado español de la Guerra Civil que escribió la historia de Hollywood]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cineastas,Cine,Hollywood,Historia,Globos de Oro,Periodistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[José Esparcia, el ‘pintor’ de carteleras de cine al que su compromiso político le costó una condena de 30 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/albacete/jose-esparcia-pintor-carteleras-cine-compromiso-politico-le-costo-condena-30-anos_1_12556720.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a4dab8af-991e-4656-8a25-060446341fed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="José Esparcia, el ‘pintor’ de carteleras de cine al que su compromiso político le costó una condena de 30 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fundó las Juventudes Socialistas de Albacete y fue bautizado como ‘El Nene’ por el propio Pablo Iglesias</p><p class="subtitle">Rebobinando la memoria cinematográfica de las Brigadas Internacionales: el tesoro soviético que 'dormía' en la Manchuela
</p></div><p class="article-text">
        Resulta pr&aacute;cticamente imposible revisar una vieja foto de la plaza del Altozano de hace 60 o 70 a&ntilde;os, y no ver un imponente, pero avejentado, Cine Capitol al fondo con sus perennes y enormes carteleras pintadas a mano en su fachada. Y es que el cine es arte, el s&eacute;ptimo de los artes -Ricciotto Canudo dixit-, pero tambi&eacute;n es artesan&iacute;a. Y aunque los avances tecnol&oacute;gicos le han restado parte de ese romanticismo, un paseo por la historia del cine demuestra que en sus primeros a&ntilde;os de vida -y m&aacute;s all&aacute;- todo era pura manufactura artesanal, desde la proyecci&oacute;n de las pel&iacute;culas, con la compleja manipulaci&oacute;n del arco voltaico, hasta las carteleras anunciadoras, dibujadas manualmente.
    </p><p class="article-text">
        En Albacete hubo rotulistas y cartelistas de primera categor&iacute;a. Y uno de ellos, el m&aacute;s popular, fue Jos&eacute; Esparcia Carrilero, hombre comprometido con sus ideas, con su familia y con su forma de entender el arte, y cuya memoria mantienen viva las numerosas publicaciones que recogen su vida pol&iacute;tica -dif&iacute;cil, a todas luces-, como su autobiograf&iacute;a, <em>Memorias de guerra y posguerra</em>, y su hijo, Manuel Esparcia. 
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                El cine Capitol de Albacete, con las clásicas carteleras pintadas a mano por José Esparcia, a mitad de los años 40 del siglo XX                            </span>
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        Nacido el 13 de agosto de 1913, a Jos&eacute; Esparcia le llamaban<em> El Nene</em>, un apodo que se gan&oacute; en su ni&ntilde;ez, cuando acudi&oacute; a un mitin del fundador del PSOE, Pablo Iglesias, quien lo subi&oacute; a sus rodillas. Fue con motivo de la visita del pol&iacute;tico socialista al Teatro-Circo, a donde Jos&eacute; asisti&oacute; de la mano de su padre, Jos&eacute; Esparcia Iniesta. Este, contable y concejal, era afiliado a Izquierda Republicana, miembro de la Agrupaci&oacute;n Socialista de Albacete e integrante de la UGT. Sus ideas pol&iacute;ticas le costaron la vida: tras la Guerra Civil fue detenido, condenado a muerte y fusilado en Albacete el 24 de mayo de 1939, seg&uacute;n la Fundaci&oacute;n Pablo Iglesias.
    </p><p class="article-text">
        Vecino durante a&ntilde;os de la calle de la Caba, curs&oacute; los estudios de Bachillerato en el Instituto de la capital hasta que tuvo que abandonarlos por las urgencias de las despensas. Como tantos otros j&oacute;venes de aquel entonces, se vio obligado a dejar los libros para ponerse a trabajar y colaborar para el sustento familiar. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Fotografía enviada por José Esparcia a su esposa, Lucía"
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                Fotografía enviada por José Esparcia a su esposa, Lucía                            </span>
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        Adem&aacute;s, Esparcia Carrilero ten&iacute;a otro apodo m&aacute;s: <em>Pepe El Patas</em>. As&iacute; era conocido por otros muchos, por los aficionados al balompi&eacute;, puesto que fue jugador, entre otros equipos, del <em>Iberia</em>, del R&aacute;cing de Albacete, del <em>Diablos Rojos</em> y del Albacete F&uacute;tbol Club, club en el que milit&oacute; al menos durante la temporada 1932-1933, con 19 a&ntilde;os. Una lesi&oacute;n le retir&oacute; de este deporte, dejando para siempre su demarcaci&oacute;n, la de lateral derecho. Y nunca cobr&oacute; una peseta, salvo en una ocasi&oacute;n, cuando los albacetenses vencieron al Ayora en la Feria de Septiembre de 1933, que le dieron cinco duros. Eso s&iacute;, su pasi&oacute;n por el <em>Alba </em>nunca decreci&oacute;, y era visitante frecuente del <em>Carlos Belmonte</em>. 
    </p><h2 class="article-text">Sus compromisos pol&iacute;ticos le salieron caros</h2><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica tambi&eacute;n le cost&oacute; muy cara. M&aacute;s all&aacute; de su profesi&oacute;n de rotulista y pintor, y sus pinitos como futbolista, lo que marc&oacute; su devenir fue la pol&iacute;tica. Seg&uacute;n recoge el <a href="https://memoriadealbacete.victimasdeladictadura.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mapa de la Memoria Democr&aacute;tica de Albacete</a> -proyecto de investigaci&oacute;n impulsado por la Diputaci&oacute;n Provincial y la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM)-, Jos&eacute; Esparcia, militante tambi&eacute;n de UGT, fund&oacute; en 1930 las Juventudes Socialistas de Albacete y tres a&ntilde;os despu&eacute;s se afili&oacute; al Partido Socialista.
    </p><p class="article-text">
        Su implicaci&oacute;n pol&iacute;tica le llev&oacute; a participar activamente en las Elecciones Generales de 1933 y 1936, durante la Segunda Rep&uacute;blica. Con el estallido de la Guerra Civil, decidi&oacute; alistarse como voluntario en el Segundo Batall&oacute;n de la Tercera Brigada, con sede en la localidad ciudarreale&ntilde;a de Alc&aacute;zar de San Juan, donde, gracias a su formaci&oacute;n como dibujante, desempe&ntilde;&oacute; labores de cartograf&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Finalizada la contienda, comenz&oacute; su calvario carcelario. Tras ser detenido en 1939, pas&oacute; por diversos centros de reclusi&oacute;n a partir del 16 de enero de 1940 y de ah&iacute; por un sinf&iacute;n de establecimientos penitenciarios: en Alicante -castillo de Santa B&aacute;rbara, c&aacute;rcel de San Vicente, cuartel de Benal&uacute;a y F&aacute;brica N&uacute;mero Dos de Elche- y en Albacete, en la prisi&oacute;n provincial. 
    </p><p class="article-text">
        En un Consejo de Guerra fue condenado a muerte, aunque la pena le fue conmutada por 30 a&ntilde;os de reclusi&oacute;n, posteriormente reducidos a 20. El 28 de mayo de 1943 regres&oacute; a la prisi&oacute;n albacetense y obtuvo la libertad condicional el 31 de marzo de 1944, con apenas 31 a&ntilde;os. 
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                    alt="Redención de pena de José Esparcia por su esfuerzo intelectual"
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                Redención de pena de José Esparcia por su esfuerzo intelectual                            </span>
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        Todos estos datos aparecen en el historial de su expediente, el n&uacute;mero 5840 del Juzgado de Ejecuciones de Albacete. El caso es que fue juzgado el 20 de junio de 1942 por &ldquo;adhesi&oacute;n a la rebeli&oacute;n&rdquo;, y antes de los beneficios penitenciarios conseguidos, pas&oacute; entre rejas finalmente cuatro a&ntilde;os, dos meses y 14 d&iacute;as. En la c&aacute;rcel albacete&ntilde;a se apunt&oacute; a los cursos de redenci&oacute;n por esfuerzo intelectual, en concreto, en Ense&ntilde;anza Cultural, logrando la calificaci&oacute;n de notable, y en Religi&oacute;n consigui&oacute; un sobresaliente. Y aunque inicialmente su condena ten&iacute;a como fecha final 1970, en 1958 le &lsquo;licenciaron&rsquo; definitivamente. 
    </p><p class="article-text">
        Tras el fallecimiento del dictador Franco, en torno a 1976, y tras la reorganizaci&oacute;n de la Agrupaci&oacute;n Socialista de Albacete, asumi&oacute; responsabilidades a nivel provincial. Y de hecho, en las primeras Elecciones Generales de la democracia &mdash;junio de 1977&mdash; se present&oacute; como candidato del PSOE por la provincia, aunque no fue elegido. Esa breve incursi&oacute;n pol&iacute;tica fue, seg&uacute;n su hijo, una liberaci&oacute;n personal. &ldquo;Un acto de memoria, de justicia, de decir p&uacute;blicamente aqu&iacute; estoy yo&rdquo;, afirma. Despu&eacute;s de a&ntilde;os de silencio, fue su manera de cerrar una herida, aunque la represi&oacute;n franquista no dobleg&oacute; su compromiso pol&iacute;tico ni su car&aacute;cter.
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                    alt="Cartel electoral del PSOE en las Elecciones de 1977"
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                Cartel electoral del PSOE en las Elecciones de 1977                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">En el cine </h2><p class="article-text">
        A pesar de los tiempos duros, Jos&eacute; Esparcia supo encontrar su sitio en el mundo a trav&eacute;s del arte. Y fue su habilidad con los pinceles lo que le llev&oacute; a trabajar como rotulista y pintor de carteles de cine durante d&eacute;cadas, desde los a&ntilde;os 40 hasta su jubilaci&oacute;n en los a&ntilde;os 80. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&Eacute;l marcaba letras, dibujaba todo a mano, sin plantillas, sin rotuladores, que entonces ni exist&iacute;an, con una especie de temple&rdquo;, recuerda su hijo con orgullo. Pint&oacute; carteleras para todos los cines de Jos&eacute; P&eacute;rez Garc&iacute;a, el exhibidor por antonomasia de la ciudad, entre ellos el Capitol, el Gran Hotel, el Carretas, el Avenida o el Astoria, e incluso para los de la competencia, los gestionados por Jos&eacute; Olivas y por Luis Mart&iacute;nez S&aacute;nchez, como el Teatro-Circo y el Azul. Y lo hac&iacute;a sobre esas pizarras que era necesario reciclar, puesto que pr&aacute;cticamente cada d&iacute;a hab&iacute;a que rehacerlas. 
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                Fachada del Cine Azul, con carteleras pintadas a mano por José Esparcia                            </span>
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        Recib&iacute;a las listas con las pel&iacute;culas que iban a exhibirse, los t&iacute;tulos y el material base, a veces acompa&ntilde;ados de programas ilustrados. A partir de ah&iacute;, empezaba el proceso de composici&oacute;n y pintura, a menudo nocturno, en la trastienda de los cines o en su taller casero, improvisado en una habitaci&oacute;n del patio familiar. Por las tardes, los empleados de los cines recog&iacute;an las pizarras ya pintadas y las colocaban en sus ubicaciones habituales: fachadas, esquinas, calles concurridas, cada una en su sitio, formando parte del paisaje urbano de Albacete. 
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Franco, ese hombre&rsquo;</h2><p class="article-text">
        Aunque la cartelera que m&aacute;s trabajo le llevaba, recuerda su hijo Manolo Esparcia, era la que se situaba en la fachada del Capitol, &ldquo;por sus dimensiones&rdquo;. Y uno de los carteles que mayor esfuerzo requiri&oacute; fue el que deb&iacute;a anunciar la proyecci&oacute;n de la pel&iacute;cula documental Franco, ese hombre, de Jos&eacute; Luis S&aacute;enz de Heredia. Una contradicci&oacute;n teniendo en cuenta lo que sus ideas y el r&eacute;gimen supusieron en su vida. 
    </p><p class="article-text">
        La<em> premi&egrave;re</em> de esta cinta, que reuni&oacute; a todos los poderes f&aacute;cticos de la provincia, tuvo lugar el 15 de febrero de 1965 en el Capitol, y lo recaudado en esa jornada se destin&oacute; a la Campa&ntilde;a Pro-Navidad de los Humildes, haciendo honor a esa campa&ntilde;a que tan bien retrat&oacute; en su momento el gran Berlanga, 'Ponga un pobre en su mesa'. 
    </p><p class="article-text">
        Los trabajos para el cine que realizaba Jos&eacute; Esparcia d&iacute;a tras d&iacute;a no estaban pensados para durar. Las carteleras eran reemplazadas, borradas, cubiertas... y sin embargo, su obra fue parte esencial de la experiencia cinematogr&aacute;fica de toda una generaci&oacute;n. Su trazo marcaba la antesala del espect&aacute;culo, generaba expectativas, contaba una historia antes de que empezara la proyecci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En una &eacute;poca en que el cine era m&aacute;s que entretenimiento, era un evento social, una salida familiar, un viaje de emociones, una ventana al mundo, el trabajo del rotulista era clave para despertar la magia desde la calle. 
    </p><h2 class="article-text">Botas y cuadros</h2><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s de las pizarras, Jos&eacute; Esparcia pintaba botas de vino para la familia &Iacute;&ntilde;iguez, que ten&iacute;a su f&aacute;brica, BBB, en la calle Tinte. En casa, esa labor era un asunto colectivo. Toda la familia colaboraba, especialmente cuando el trabajo era urgente o en temporada alta -Feria y festividades-, los hijos rellenaban con pinceles los colores base, mientras que Jos&eacute; perfilaba y remataba el trabajo con su trazo firme y su barniz final. 
    </p><p class="article-text">
        Era un taller dom&eacute;stico, humilde, pero eficiente y lleno de amor por el oficio. &ldquo;Decoraba artesanalmente las botas de vino, le encargaban piezas pintadas a mano para promociones especiales, incluso personalizadas para Galicia o Canarias, era un trabajo meticuloso, que realiz&aacute;bamos todos en casa. Mi madre, mis hermanos y yo rellen&aacute;bamos colores, y luego &eacute;l perfilaba y barnizaba&rdquo;, relata Manolo Esparcia, apuntando que &ldquo;las botas de vino eran verdaderas obras de arte, se utilizaban t&eacute;mperas especiales y cada una representaba una escena distinta, desde jinetes hasta paisajes regionales. Este oficio, al margen del cine, fue lo que realmente sostuvo econ&oacute;micamente a la familia&rdquo;. En realidad, asum&iacute;a todos los encargos que le sal&iacute;an, incluso las bandas de las reinas de la Feria. 
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n pintaba cuadros al &oacute;leo, firmados como Luci, en homenaje a su esposa, Luc&iacute;a. Su talento art&iacute;stico se extend&iacute;a a muchas otras formas de expresi&oacute;n, pero fue el cine, y las carteleras, lo que le dio visibilidad cotidiana entre el vecindario. &ldquo;Hay cuadros preciosos, sobre todo de flores, que era lo que m&aacute;s le gustaba pintar&rdquo;, dice su hijo, quien tambi&eacute;n estuvo empleado en los cines de P&eacute;rez Garc&iacute;a como ayudante de cabina.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Esparcia Carrilero falleci&oacute; el 25 de julio de 1994. Y en sus &uacute;ltimas horas, seg&uacute;n relat&oacute; quien fuera alcalde de Albacete y secretario general de la Agrupaci&oacute;n Local Socialista, Manuel P&eacute;rez Castell, no ahorr&oacute; ni un &ldquo;viva&rdquo; al PSOE. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Fidel López Zornoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/albacete/jose-esparcia-pintor-carteleras-cine-compromiso-politico-le-costo-condena-30-anos_1_12556720.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Aug 2025 18:02:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[José Esparcia, el ‘pintor’ de carteleras de cine al que su compromiso político le costó una condena de 30 años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pintura,Arte,Memoria Histórica,Cine,Guerra Civil Española,Represión franquista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pasaje Lodares, la obra centenaria de ‘Don Dólares’, el terrateniente que todo lo que tocaba lo convertía en dinero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/albacete/pasaje-lodares-obra-centenaria-don-dolares-terrateniente-tocaba-convertia-dinero_1_12479233.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8449975e-fb32-4895-a133-ebea1b9840fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pasaje Lodares, la obra centenaria de ‘Don Dólares’, el terrateniente que todo lo que tocaba lo convertía en dinero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Gabriel Lodares dotó a Albacete de una de las calles más bellas de España, que construyó sobre una casa que amenazaba ruina para ofrecer viviendas de alquiler para ‘gente bien’ y locales para nuevos y modernos comercios</p><p class="subtitle">Rebobinando la memoria cinematográfica de las Brigadas Internacionales: el tesoro soviético que 'dormía' en la Manchuela</p></div><p class="article-text">
        Es m&aacute;s que probable que solo el t&oacute;tem con las letras de Albacete, convertido en un popular<em> photocall </em>urbano en plena plaza del Altozano, supere en n&uacute;mero de fotograf&iacute;as publicadas en redes sociales sobre la capital manchega al Pasaje de Lodares. Este emblem&aacute;tico lugar &ndash;considerado por la secci&oacute;n de Viajes de National Geographic Espa&ntilde;a, entre muchas otras publicaciones, como la calle m&aacute;s bonita de Espa&ntilde;a&ndash; celebra estos d&iacute;as su centenario.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los albacete&ntilde;os quieren desmontar el falso mito de que en Albacete no hay nada fotografiable acuden sin dudarlo con familiares, amigos o conocidos al pasaje, que conecta las calles Mayor y Tinte en el Nueva York de La Mancha &ndash;que dir&iacute;a Azor&iacute;n&ndash;, manteniendo todo su glamur, el que le imprimi&oacute; en su dise&ntilde;o el arquitecto valenciano Buenaventura Ferrando Castells, autor de los planos de otro icono arquitect&oacute;nico de Albacete, el Edificio Legorburo, que espera su oportunidad para lucir como anta&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Este pasaje modernista casi desconocido para media Espa&ntilde;a &ndash;o m&aacute;s&ndash; sorprende a quien lo visita por primera vez. Y no es para menos: es una de las pocas galer&iacute;as comerciales que todav&iacute;a resiste en su estilo el peso de la historia y el paso de los a&ntilde;os, junto con las de Valladolid y Zaragoza, recogiendo adem&aacute;s el esp&iacute;ritu de la Galleria Vittorio Emanuele II de Mil&aacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Entrada del Pasaje Lodares                            </span>
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        Para entender mejor este tipo de arquitectura comercial cubierta y su importancia, el Diccionario del Espa&ntilde;ol Actual del ling&uuml;ista Manuel Seco utiliza la curiosa calle albacete&ntilde;a como ejemplo para definir qu&eacute; es un &ldquo;pasaje&rdquo;: un espacio arquitect&oacute;nico que comunica calles y alberga comercios en un entorno cerrado y cubierto.
    </p><h2 class="article-text">Gabriel Lodares, un visionario local</h2><p class="article-text">
        Su nacimiento fue posible gracias a una serie de casualidades y al car&aacute;cter emprendedor de quien puso su capital al servicio de este proyecto: Gabriel Lodares Lossa. Nacido en la localidad conquense de T&eacute;bar en 1863, e hijo de Francisco Juli&aacute;n Lodares y Josefa Lossa, se cas&oacute; en 1895 con Mar&iacute;a de las Mercedes Alfaro, con quien tuvo dos hijos. Muri&oacute; en 1938.
    </p><p class="article-text">
        Tras finalizar sus estudios, se estableci&oacute; en Albacete, donde gestion&oacute; las propiedades agr&iacute;colas y explotaciones ganaderas de su familia, mostrando desde muy joven pasi&oacute;n por la pol&iacute;tica, influenciado, eso s&iacute;, por su entorno familiar. Y es que su padre fue alcalde durante la I Rep&uacute;blica Espa&ntilde;ola en T&eacute;bar y respald&oacute; el levantamiento republicano&ndash;federal de octubre de 1869 instigado por Froil&aacute;n Carvajal.
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                Gabriel Lodares Lossa                            </span>
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        Gabriel Lodares se incorpor&oacute; al Partido Conservador, siendo elegido, primero, concejal, y posteriormente, alcalde de Albacete en dos ocasiones en los primeros a&ntilde;os del pasado Siglo XX. Y en su haber, una reconocida gesti&oacute;n financiera, adem&aacute;s de dotar a la ciudad de agua potable, hecho que fue todo un acontecimiento. Hasta el rey Alfonso XIII particip&oacute; en el alumbramiento oficial del suministro, acto que tuvo lugar en el Altozano el 15 de abril de 1905, lo que le vali&oacute; al terrateniente la Gran Cruz de Isabel la Cat&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        Pero, m&aacute;s all&aacute; de su carrera pol&iacute;tica &ndash;tambi&eacute;n ejerci&oacute; de diputado y senador&ndash;, Lodares Lossa fue un h&aacute;bil emprendedor del sector primario, lo que utiliz&oacute; para amasar una importante fortuna y para generar empleo en una &eacute;poca de crisis y, de paso, modernizar Albacete. De hecho, seg&uacute;n public&oacute; en 2020 la revista Debajo del olmo, de la Asociaci&oacute;n Cultural de T&eacute;bar, en determinados c&iacute;rculos se jugaba con el apellido de Lodares para describir la habilidad empresarial de don Gabriel, llam&aacute;ndole Don D&oacute;lares, porque todo lo que tocaba lo convert&iacute;a en dinero. Y su impronta qued&oacute; para siempre &ndash;afortunadamente&ndash; en el c&eacute;ntrico Gran Hotel, concluido en 1920 en funci&oacute;n del proyecto del arquitecto Daniel Rubio, pero tambi&eacute;n en el Pasaje Lodares.
    </p><h2 class="article-text">Una historia apasionante que comenz&oacute; con una ruina</h2><p class="article-text">
        El primer episodio de la centenaria historia del Pasaje Lodares hay que buscarlo en una desvencijada casa, situada en el n&uacute;mero 32 de la calle Mayor, y cuya reparaci&oacute;n urgente o demolici&oacute;n se orden&oacute; por el Ayuntamiento albacete&ntilde;o a Gabriel Lodares &ndash;era una propiedad heredada por su esposa&ndash;, teniendo en cuenta que el estudio realizado por los servicios municipales de arquitectura determin&oacute; que su estado era de &ldquo;ruina&rdquo;; adem&aacute;s, se inform&oacute; a Gabriel Lodares de que, de no ejecutar la orden municipal, se har&iacute;a directamente por el Consistorio, pas&aacute;ndole con posterioridad la factura.
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            <span class="title">
                El Pasaje Lodares, al poco tiempo de ser concluido.                            </span>
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        Ah&iacute; comienza el apasionante relato de este elemento arquitect&oacute;nico, declarado por la Junta de Comunidades como Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC), en la categor&iacute;a de Monumento, el 26 de marzo de 1996. Los planos del proyecto, que custodia como uno de sus grandes tesoros el Archivo Municipal de Albacete, est&aacute;n fechados en junio de 1925, como la memoria que los acompa&ntilde;a, y en los que se explica que el objetivo de Gabriel Lodares con este edificio no era otro que dotar a la ciudad de viviendas de alquiler, adem&aacute;s de un pasaje con locales adecuados para el establecimiento de nuevos comercios para comunicar las calles Mayor y Tinte.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El edificio constar&aacute; de las siguientes plantas: s&oacute;tano, baja, entresuelo, principal, segunda y tercera. Esta &uacute;ltima, habitable en parte solamente. Cada planta, excepci&oacute;n hecha del s&oacute;tano y bajo, se distribuir&aacute; en cinco viviendas&rdquo;, se explica en la propuesta arquitect&oacute;nica, en la que se a&ntilde;ade que los materiales a emplear ser&iacute;an piedra, ladrillo, cemento, hierro y madera, &ldquo;y las f&aacute;bricas y sistema constructivo, el resultado de combinar dichos materiales en la forma adecuada para que cada uno responda al mejor desempe&ntilde;o de su funci&oacute;n, seg&uacute;n los modernos principios consagrados por la experiencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La obra gener&oacute; unos impuestos de 1.847,65 pesetas, a liquidar por el promotor, y el proyecto recibi&oacute; el visto bueno del Ayuntamiento en abril de 1926, tras el informe elaborado por el arquitecto municipal, Julio Carrilero, quien solo hizo alguna que otra peque&ntilde;a observaci&oacute;n respecto a la alineaci&oacute;n de las fachadas. En este punto, hay que se&ntilde;alar que seg&uacute;n los informes del Archivo Municipal de Albacete, sus dos fachadas no son sim&eacute;tricas y, de hecho, la calle Mayor es m&aacute;s estrecha al haber tenido en su momento problemas el impulsor para hacerse con la casa que hab&iacute;a justo al lado por este acceso.
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                Pasaje de Lodares en la actualidad                            </span>
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        Las viviendas estaban pensadas para familias pudientes que quisieran un hogar en pleno centro modernista de Albacete, y en cuanto a los locales, eran todo un caramelo para los comerciantes que, en aquellos a&ntilde;os 20, quer&iacute;an progresar como ya se hac&iacute;a en otras capitales espa&ntilde;olas.
    </p><h2 class="article-text">Una obra &ldquo;grandiosa&rdquo; que fue casa de la radio</h2><p class="article-text">
        Notable muestra del postmodernismo historicista en Espa&ntilde;a, cuenta con una estructura monumental con s&oacute;tano, bajo, entresuelo, planta principal, segunda y tercera, junto con unas galer&iacute;as acristaladas y elementos ornamentales, desde columnas j&oacute;nicas a pilastras y figuras aleg&oacute;ricas, el edificio no solo recibi&oacute; los halagos de los albacete&ntilde;os y de la prensa local. Peri&oacute;dicos como La Libertad de Madrid lo defin&iacute;an como &ldquo;grandioso&rdquo;, coincidiendo con la implantaci&oacute;n de los primeros comercios, entidades, negocios y profesionales en el edificio en 1927. Fue cuando llegaron las peluquer&iacute;as de Teresa Molina y el Sal&oacute;n Americano, cuando un corte de pelo costaba una peseta; el C&iacute;rculo de Bellas Artes; la florister&iacute;a El Jard&iacute;n de Niza; Las Cataratas, especialistas en art&iacute;culos el&eacute;ctricos; la Asociaci&oacute;n de la Prensa de Albacete: el abogado y escritor Jos&eacute; S. Serna y el tambi&eacute;n letrado y diputado de la Uni&oacute;n Republicana Maximiliano Mart&iacute;nez Moreno, junto con notarios, m&eacute;dicos y otros profesionales de todo tipo y condici&oacute;n. Y precisamente, en 1930 se anunci&oacute; la instalaci&oacute;n de ascensores para llegar a estos despachos profesionales. De esta manera, el Pasaje Lodares iba a ser de los primeros edificios en disponer de elevadores.
    </p><p class="article-text">
        Y a partir de ah&iacute;, la vida social y comercial en torno al pasaje no ces&oacute; con la incorporaci&oacute;n de un refinado vecindario y de nuevos profesionales, tiendas&hellip; y hasta las primeras emisoras de radio. S&iacute;, porque en la ciudad, la primera radio fue EAR 68, una estaci&oacute;n radiof&oacute;nica de las llamadas de aficionado, &ldquo;que el Estado conced&iacute;a a los amateurs espa&ntilde;oles capacitados y expertos para su funcionamiento y bajo riguroso examen&rdquo;, seg&uacute;n dec&iacute;a la prensa de entonces. Hablamos de los a&ntilde;os 1932 y 1933. Sus estudios estaban en el n&uacute;mero 1 del Pasaje Lodares, en el principal. Su propietario era Aureliano Botella, profesor de m&uacute;sica y miembro del Instituto Radio Internacional. Procedente de Elche (Alicante), se traslad&oacute; a nuestra ciudad y con ello, su emisora. Por cierto, que este caballero ten&iacute;a, adem&aacute;s, un comercio en el mismo Pasaje Lodares, en el n&uacute;mero 4, Central Radio, donde vend&iacute;a, gramolas y discos y &ldquo;aparatos de radio de todas las marcas&rdquo;.
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                El Pasaje de Lodares en 1971                            </span>
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        Despu&eacute;s se implant&oacute; la primera emisora profesional, no solo de Albacete, sino de Castilla&ndash;La Mancha, EAJ&ndash;44, Radio Albacete, de la familia Cuevas. Por cierto, que durante la Guerra Civil, por la bonhom&iacute;a de un aviador republicano, Antonio N&uacute;&ntilde;ez Chazarra, y desoyendo las &oacute;rdenes de sus mandos, eludi&oacute; bombardear los estudios de la radio para que dejara de emitir el bando de los sublevados. De esta manera, el militar salvar&iacute;a el Pasaje de Lodares y, con ello, la vida de la locutora Pilar Garc&iacute;a&ndash;Sa&uacute;co Rodr&iacute;guez, que con el tiempo se convirti&oacute; en su esposa. 
    </p><h2 class="article-text">El recorrido de Pepe Carvalho</h2><p class="article-text">
        Como todo edificio con cierta solera que se precie, el Pasaje Lodares tambi&eacute;n cuenta con sus propias leyendas, como la del famoso clavo m&aacute;gico, que en realidad no es un s&iacute;mbolo esot&eacute;rico, sino un marcador geod&eacute;sico t&eacute;cnico que cumple funciones topogr&aacute;ficas. Y su brillo se debe al roce de personas supersticiosas, y no a ninguna energ&iacute;a oculta.
    </p><p class="article-text">
        Pero el ambiente del Pasaje Lodares no es solo hist&oacute;rico y arquitect&oacute;nico; tambi&eacute;n posee una dimensi&oacute;n literaria, cinematogr&aacute;fica y pict&oacute;rica. El mism&iacute;simo Pepe Carvalho, el c&eacute;lebre detective creado por Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n, lo recorri&oacute; en <em>La rosa de Alejandr&iacute;a</em> (1984): &ldquo;Y al entrar en el Pasaje Lodares le sobrecogi&oacute; la quietud teatral de la arquitectura de atrezzo, macilentas luces de bombillas insuficientes, opacos los cristales del techado y palcos para el espect&aacute;culo, las balconadas acristaladas colgantes sobre el pasaje a uno y otro extremo, instrumentos para la contemplaci&oacute;n a distancia entre dos familias en otro tiempo poderosas y, hoy, obsoletos palcos para un espect&aacute;culo pr&aacute;cticamente inexistente sobre el escenario de un pasaje omitido&rdquo;. 
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                    alt="Un vehículo circula por el Pasaje Lodares en la película &#039;En Provincia&#039;, de RTVE"
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            <span class="title">
                Un vehículo circula por el Pasaje Lodares en la película &#039;En Provincia&#039;, de RTVE                            </span>
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        Tambi&eacute;n el director albacete&ntilde;o Ram&oacute;n G&oacute;mez Redondo lo convirti&oacute; en uno de los protagonistas de su pel&iacute;cula <em>En provincia</em> (1975), donde incluso hizo que un coche circulara por su interior, algo impensable hoy en d&iacute;a. Y el pintor realista Miguel Cano lo capt&oacute; a la perfecci&oacute;n en una de sus obras m&aacute;s celebradas.
    </p><p class="article-text">
        El Pasaje Lodares, hoy en d&iacute;a, respira al ritmo del nuevo Albacete, pisando fuerte, mezclando pasado y presente en sus comercios y cafeter&iacute;as, con su vecindario y de la mano de los centenares de personas que lo visitan cada a&ntilde;o, fotografi&aacute;ndose y desmontando el falso mito de que, en esta ciudad manchega, cruce de caminos, no hay patrimonio. Por otros 100 a&ntilde;os o m&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Fidel López Zornoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/albacete/pasaje-lodares-obra-centenaria-don-dolares-terrateniente-tocaba-convertia-dinero_1_12479233.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Jul 2025 22:36:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pasaje Lodares, la obra centenaria de ‘Don Dólares’, el terrateniente que todo lo que tocaba lo convertía en dinero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arquitectura,Comercios,Comercio,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rebobinando la memoria cinematográfica de las Brigadas Internacionales: el tesoro soviético que 'dormía' en la Manchuela]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/albacete/rebobinando-memoria-cinematografica-brigadas-internacionales-tesoro-sovietico-dormia-manchuela_1_12443340.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d08463f-4c47-4c6e-9414-8e0bf8f76430_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rebobinando la memoria cinematográfica de las Brigadas Internacionales: el tesoro soviético que &#039;dormía&#039; en la Manchuela"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cine parroquial de la localidad de Madrigueras dona a Filmoteca de Albacete una copia de ‘La Juventud de Máximo’, película soviética de 1935 que se ocultó durante la dictadura en el desván de una vivienda y que ha sido rescatada del polvo y el silencio</p><p class="subtitle">Los presos políticos del franquismo que evitaron un robo mientras eran forzados a trabajar como mineros</p></div><p class="article-text">
        En la c&aacute;mara de una antigua casa de la Manchuela albacete&ntilde;a, cubierta de polvo y silencio, dorm&iacute;a desde hac&iacute;a d&eacute;cadas un fragmento oculto de la historia de la Guerra Civil. 
    </p><p class="article-text">
        En el desv&aacute;n de la vivienda de la abuela de Jos&eacute; Mar&iacute;a Cambronero Ib&aacute;&ntilde;ez, en la calle del Pino de Madrigueras, se guardaba una pel&iacute;cula sovi&eacute;tica. Y, desde hace s&oacute;lo unos d&iacute;as, la lata conteniendo <em>La juventud de M&aacute;ximo </em>&mdash;Yunost Maksima, dirigida por Grigori Kozintsev y Leonid Trauberg en 1935&mdash; ya se encuentra a buen recaudo en la Filmoteca de Albacete.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de una pel&iacute;cula sin m&aacute;s. No. Es otra huella del paso de las Brigadas Internacionales por esta peque&ntilde;a localidad, que cuenta con su propio centro de interpretaci&oacute;n sobre la presencia de los voluntarios de la libertad en tierras albacete&ntilde;as. 
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                Brigadistas austriacos en Madrigueras (Albacete)                            </span>
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        &iquest;C&oacute;mo lleg&oacute; esta cinta a Madrigueras? La casualidad y la fortuna se aliaron hace a&ntilde;os en una charla callejera entre Alfredo Alcahut, profesor jubilado y cin&eacute;filo apasionado, y un vecino del pueblo, que le record&oacute; que guardaba &ldquo;una cinta de la Guerra Civil&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hace unos a&ntilde;os me contaron que alguien ten&iacute;a en la c&aacute;mara una cinta de cine en extranjero. Vi que era una pel&iacute;cula sovi&eacute;tica de 1935. Cuando el cura del pueblo, Antonio Carrascosa, arregl&oacute; el cine parroquial, hace un par de a&ntilde;os, se don&oacute; la cinta al cine y, ahora, con buen criterio, se ha dejado en manos de la Filmoteca de Albacete&rdquo;, explica Alfredo Alcahut, todav&iacute;a emocionado por el final feliz de este relato cin&eacute;filo.
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                    alt="El director de Filmoteca de Albacete, recibiendo la película."
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            <span class="title">
                El director de Filmoteca de Albacete, recibiendo la película.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El cine como arma propagand&iacute;stica durante la Guerra Civil</h2><p class="article-text">
        Y es que la aparici&oacute;n de esta pel&iacute;cula no fue un simple hallazgo, sino que es la llave que permite reabrir un cap&iacute;tulo de la historia que el transcurrir de los a&ntilde;os ha ocultado: el papel del cine en la Guerra Civil como arma propagand&iacute;stica. El director de Filmoteca de Albacete, Jes&uacute;s L&oacute;pez, explica que &ldquo;estamos ante una pel&iacute;cula del paquete que durante la Guerra Civil remitir&iacute;a el Gobierno sovi&eacute;tico para solaz de los miembros de las Brigadas Internacionales&rdquo;.
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                Fotograma de &#039;La juventud de Máximo&#039;                            </span>
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        La copia de <em>La juventud de M&aacute;ximo</em> que ya forma parte de los archivos f&iacute;lmicos municipales de la capital manchega, en 16 mil&iacute;metros, est&aacute; subtitulada en castellano, lo cual refuerza el cariz propagand&iacute;stico que se buscaba con este tipo de pel&iacute;culas, proyectadas tras el golpe de Estado de 1936 en el <em>Cine Variedades,</em> una de las salas que funcionaron durante el pasado siglo en Madrigueras. &ldquo;Entiendo que el objetivo no era otro que influir pol&iacute;ticamente sobre los brigadistas, s&iacute;, pero tambi&eacute;n sobre la poblaci&oacute;n. Esas pel&iacute;culas ven&iacute;an con un mensaje. Y como eran mudas o estaban en ruso, hab&iacute;a int&eacute;rpretes que las explicaban para que el p&uacute;blico entendiera lo que se quer&iacute;a transmitir. Era cine, s&iacute;, pero tambi&eacute;n herramienta pol&iacute;tica&rdquo;, a&ntilde;ade Alfredo Alcahut. Junto con estas pel&iacute;culas, se proyectaban en estas sesiones noticiarios extranjeros o elaborados por el Gobierno republicano sobre la situaci&oacute;n del pa&iacute;s y de los diversos frentes.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, en aquellas tardes de celuloide y penuria, los vecinos de Madrigueras se entremezclaban entre los voluntarios, mientras una mujerona rusa, con un espa&ntilde;ol aceptable, narraba al personal las cintas sovi&eacute;ticas por si alguien no las comprend&iacute;a; pel&iacute;culas como <em>La juventud de M&aacute;ximo</em>, s&iacute;, pero tambi&eacute;n otras m&aacute;s populares como <em>El acorazado Potemkin,</em> de Sergei M. Eisenstein, entre otras muchas.
    </p><h2 class="article-text">Un cine de fronteras y encuentros</h2><p class="article-text">
        El <em>Variedades </em> ya funcionaba en la mitad de los a&ntilde;os 30. Y entre sus paredes se vivieron historias &uacute;nicas que bien podr&iacute;an haber traspasado la propia pantalla. La sala se ajustaba a los c&aacute;nones de la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
         Los testimonios que pasaron de padres a hijos, y de hijos a nietos, y el trabajo de Caridad Serrano, en su magn&iacute;fica publicaci&oacute;n <em>Recu&eacute;rdalo t&uacute;</em>. Una historia oral sobre la estancia de las Brigadas Internacionales en Madrigueras, nos presenta un cine de bancos de madera, mejor dicho, de bancos con inc&oacute;modas tiras de madera, como el suelo, que se regaba para no levantar polvo, y con unos aseos algo impropios, de los que emanaban unos olores desagradables, como el que dejaba el zotal que se utilizaba para desinfectar todo el inmueble.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la calefacci&oacute;n, ni por asomo. El p&uacute;blico deb&iacute;a buscarse la vida, con esas latas repletas de ascuas que serv&iacute;an para calentarse en los primeros minutos de la proyecci&oacute;n que, a veces, se cortaba en un par de ocasiones, momento que los pudientes aprovechaban para visitar la cantina y hacerse con alguna que otra gaseosa. Recuerdos que presenta en bandeja Caridad Serrano a trav&eacute;s de testimonios de vecinos y vecinas del pueblo que vivieron esos episodios en persona, y que permiten hacerse una idea de c&oacute;mo era el <em>Variedades</em>, una sala que ten&iacute;a sus palcos y plateas, pero tambi&eacute;n el gallinero, esas andanadas donde las entradas eran m&aacute;s econ&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; era el <em>Variedades</em>, sin lujos. Pero en el que, sin duda, hubo m&aacute;s p&uacute;blico internacional por metro cuadrado que en cualquier otro cine del mundo, excepci&oacute;n hecha de los albacete&ntilde;os Capitol y Teatro-Circo, tambi&eacute;n por obra y gracia de las Brigadas Internacionales, como en el resto de los municipios albacetenses que forman parte de la historia de este ej&eacute;rcito de voluntarios, Casas Ib&aacute;&ntilde;ez, Tarazona de la Mancha, Fuentealbilla, Almansa... &iexcl;Cu&aacute;ntas miradas furtivas no acabaron en noviazgos fugaces &mdash;o no&mdash; entre brigadistas y chavalas del pueblo! Tal fue la importancia que este cine alcanz&oacute; como espacio de ocio en ese periodo internacional que se rebautiz&oacute; como Teatro del Pueblo durante el a&ntilde;o y pico que &ldquo;los rusos&rdquo; permanecieron en Madrigueras. All&iacute;, adem&aacute;s, se realizaron otros actos pol&iacute;tico-culturales.
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                Brigadistas internacionales en Madrigueras                            </span>
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        &ldquo;Y no es que todos fueran rusos, sino que, para los vecinos, aquellos extranjeros eran todos rusos, vinieran de donde vinieran: ingleses, italianos, americanos, daneses, cubanos&hellip; Para la gente del pueblo eran todos rusos. Incluso los caramelos grandes que daban los brigadistas a los cr&iacute;os pasaron a llamarse rusos. La guerra cambi&oacute; hasta el lenguaje&rdquo;, a&ntilde;ade Alfredo Alcahut.
    </p><h2 class="article-text">El valor de conservar la memoria</h2><p class="article-text">
        El profesor apunta que el hecho de que un vecino guardara en el altillo de su casa esta cinta sovi&eacute;tica es una muestra de valor. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; le hubiera pasado a esta persona si es descubierto durante la dictadura con esta pel&iacute;cula guardada en su casa?&rdquo;, se pregunta, mientras que destaca la importancia de conservar estos retazos de la historia. &ldquo;Le digo a los vecinos que, si encuentran algo, por favor, que no lo tiren. Folletos, carteles, rollos de pel&iacute;cula... todo puede contar una historia&rdquo;. Las casas, sus despensas, los ba&uacute;les, los desvanes, los corrales... ocultan piezas del puzle de la memoria colectiva.
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                Carteles de la película &#039;La Juventud de Máximo&#039;                            </span>
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        <em>La juventud de M&aacute;ximo</em>, que narra la toma de conciencia revolucionaria de un obrero en la Rusia zarista, fue la primera pel&iacute;cula de la 'trilog&iacute;a M&aacute;ximo', filmada por los cineastas sovi&eacute;ticos Kozintsev y Trauberg entre 1935 y 1939. Tambi&eacute;n se proyect&oacute; en el Teatro-Circo de Albacete, en concreto, el s&aacute;bado 17 de septiembre de 1938. Fue el punto final a un acto pol&iacute;tico que cont&oacute; con la presencia del dirigente comunista Antonio Mije, quien, durante la Guerra Civil, ocup&oacute; importantes responsabilidades, como la direcci&oacute;n de <em>Mundo Obrero</em>. Adem&aacute;s, form&oacute; parte de la Junta de Defensa de Madrid. Termin&oacute; sus d&iacute;as en el exilio, residiendo en Francia, M&eacute;xico y Checoslovaquia.
    </p><p class="article-text">
        Esa gran asamblea de masas -as&iacute; se present&oacute; en la prensa albacete&ntilde;a- fue organizada por el Partido Comunista. &ldquo;Es probable que primero pasara por Albacete esa pel&iacute;cula y despu&eacute;s llegara a Madrigueras&rdquo;, sugiere Alfredo Alcahut.
    </p><h2 class="article-text">Y ahora, &iquest;qu&eacute;?</h2><p class="article-text">
        En su apuesta continua por recuperar el legado audiovisual m&aacute;s ins&oacute;lito y valioso de la historia del cine, la Filmoteca de Albacete estudia programar en septiembre una sesi&oacute;n especial que incluir&iacute;a la proyecci&oacute;n de la pel&iacute;cula recuperada en Madrigueras, junto con fragmentos de <em>El hijo de Mongolia</em> -coproducci&oacute;n sovi&eacute;tico-mongola de 83 minutos que combina drama, aventura y documental antropol&oacute;gico, retratando con realismo la vida de los pueblos n&oacute;madas-, cinta rescatada en Tarazona de la Mancha que, seg&uacute;n palabras de Jes&uacute;s L&oacute;pez, &ldquo;es todav&iacute;a m&aacute;s peculiar&rdquo; y sirve como pretexto ideal para reflexionar sobre &ldquo;ese momento hist&oacute;rico y las recuperaciones que hemos hecho hasta la fecha&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que la recuperaci&oacute;n de <em>La juventud de M&aacute;ximo</em> supone no solo rescatar una pieza del patrimonio audiovisual, sino tambi&eacute;n mantener viva la memoria hist&oacute;rica de las Brigadas Internacionales y el papel del cine como herramienta pol&iacute;tica durante la Guerra Civil.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Fidel López Zornoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/albacete/rebobinando-memoria-cinematografica-brigadas-internacionales-tesoro-sovietico-dormia-manchuela_1_12443340.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Jul 2025 21:00:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rebobinando la memoria cinematográfica de las Brigadas Internacionales: el tesoro soviético que 'dormía' en la Manchuela]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Brigadas Internacionales,Memoria Histórica,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los presos políticos del franquismo que evitaron un robo mientras eran forzados a trabajar como mineros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/albacete/presos-politicos-franquismo-evitaron-robo-forzados-trabajar-mineros_1_12440027.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a92b0ac-0cae-457f-b639-bd88f98cf65a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los presos políticos del franquismo que evitaron un robo mientras eran forzados a trabajar como mineros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pasaron de ser villanos, a héroes. En 1946, los internos del Destacamento Penal de Las Minas, una pedanía de Hellín, defendieron la nómina con palos y pusieron a los cacos a disposición de la Guardia Civil. El edificio en el que pernoctaban fue teatro y cine en esta localidad, ‘yacimiento’ del anarquismo español</p><p class="subtitle">EEUU ensayó en Albacete la recuperación de las relaciones entre Franco y Eisenhower con cultura y leche en polvo
</p></div><p class="article-text">
        Unos presos que pusieron a disposici&oacute;n de la Guardia Civil a unos ladrones que pretend&iacute;an llevarse el dinero de unos acaudalados terratenientes, en vez de aprovechar la circunstancia y escapar en busca de su libertad. No es el guion de una pel&iacute;cula, ni la sinopsis de una novela. Es la cr&oacute;nica de un suceso que apareci&oacute; en la prensa de hace casi 80 a&ntilde;os, y que se produjo en la pedan&iacute;a de Las Minas, en Hell&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El poblado de Las Minas, situado a escasos 25 kil&oacute;metros de Hell&iacute;n, en la confluencia de los r&iacute;os Segura y Mundo, fue el epicentro del negocio del azufre durante siglos, cuyas ra&iacute;ces llegan hasta la &eacute;poca romana. Utilizado de manera primigenia para iluminar y conservar el vino, con el transcurso de los siglos se convirti&oacute; en una materia prima clave con diversos usos, y durante el reinado de Felipe II gener&oacute; una notable industria: la de la p&oacute;lvora.
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                Almacenes y Capilla en torno a la azufrera de Las Minas, en Hellín                            </span>
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        Pero el tiempo y los costes motivaron en el siglo XIX un cambio sobresaliente, cuando el coto pas&oacute; a ser de propiedad privada. Entonces, se modernizaron los sistemas de extracci&oacute;n, cuando la explotaci&oacute;n pas&oacute; a manos del marqu&eacute;s de Perij&aacute; y de Guillermo O&rsquo;Shea. El transporte se moderniz&oacute; y la l&iacute;nea de ferrocarril Madrid-Cartagena lleg&oacute; a Las Minas. Fue un periodo muy pr&oacute;spero que termin&oacute; con el final de la I Primera Guerra Mundial.
    </p><p class="article-text">
        Si se buscan razones de su declive, la competencia internacional, el agotamiento del yacimiento y las cuestionables condiciones laborales contribuyeron al cierre de la explotaci&oacute;n en 1960, aunque los trabajos de refinado continuaron hasta 1975. Pero, adem&aacute;s, y m&aacute;s all&aacute; de la importancia econ&oacute;mica de Las Minas, la localidad se erigi&oacute; en un ejemplo de la lucha obrera. Alfonso Salvador Ferrer y Antonio Selva Iniesta destacan en su <em>Historia del movimiento obrero en Las Minas de Hell&iacute;n (1868-</em>1946) varios periodos.
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Yacimiento&rsquo; del anarquismo</h2><p class="article-text">
        As&iacute;, los or&iacute;genes del anarquismo en la zona se remontan a la fundaci&oacute;n de la I Internacional en 1868 en Espa&ntilde;a, que pronto estableci&oacute; una federaci&oacute;n local en esta zona hellinera; en este asentamiento minero de azufre, el personal, sometido a condiciones extremas, con trabajo infantil incluido, se apoy&oacute; en el anarquismo para organizarse y luchar contra la explotaci&oacute;n laboral. 
    </p><p class="article-text">
        Ya durante la II Rep&uacute;blica y la Guerra Civil, el personal experiment&oacute; una transformaci&oacute;n econ&oacute;mica radical. Liderados por la CNT-FAI, aplicaron un modelo de econom&iacute;a colectivista y de autogesti&oacute;n obrera en la explotaci&oacute;n. Finalizado el conflicto, Las Minas fueron devueltas a sus propietarios, la familia O&rsquo;Shea, que entre 1942-1946 se benefici&oacute; de la pol&iacute;tica de redenci&oacute;n de penas de la dictadura franquista, al trabajar en ellas una cifra variable de presos pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el libro de Antonio Selva, <em>Las minas de azufre de Hell&iacute;n: de explotaci&oacute;n estrat&eacute;gica a patrimonio</em>, buena parte eran mineros levantinos profesionales, con lo que la cualificaci&oacute;n de la plantilla de trabajadores mejor&oacute; de forma notable, aunque solo por unos a&ntilde;os, frente a la falta absoluta de cualificaci&oacute;n de la que hab&iacute;a hecho gala tradicionalmente la explotaci&oacute;n. Algunos de los 150 penados tambi&eacute;n eran mec&aacute;nicos, electricistas y carpinteros, como recuerda Esteban Abell&aacute;n Manzanera, hijo del &uacute;ltimo administrador del Coto Minero de Hell&iacute;n, Esteban Abell&aacute;n Mart&iacute;nez. &ldquo;Eran buena gente, su &uacute;nico <em>delito</em> eran sus ideas pol&iacute;ticas&rdquo;, apunta. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Interior de la mina en la pedanía de Hellín denominada, precisamente, Las Minas                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">De villanos a h&eacute;roes</h2><p class="article-text">
        De hecho, y a pesar de las duras condiciones, los presos demostraron sus principios y dignidad en un episodio que ha traspasado las fronteras del tiempo y del olvido. Y es que, en la madrugada del 8 al 9 de marzo de 1946, capturaron a unos ladrones que intentaban robar la n&oacute;mina de los trabajadores y, lejos de aprovechar la situaci&oacute;n para escapar, entregaron a los delincuentes a la Guardia Civil, que contaba con un peque&ntilde;o cuartel en la localidad.
    </p><p class="article-text">
        La noticia recorri&oacute; el pa&iacute;s, y seg&uacute;n recogieron peri&oacute;dicos como <em>La Nueva Rioja </em>o<em> Diario de Burgos</em>, fue un funcionario del Destacamento Penal quien, de servicio, sorprendi&oacute; a dos atracadores que trataban de forzar la caja de caudales de la empresa. 
    </p><p class="article-text">
        El empleado p&uacute;blico dio cuenta de lo ocurrido a los penados, quienes, &ldquo;sin excepci&oacute;n de ninguna clase y con gran valor, decisi&oacute;n y patriotismo&rdquo; -curiosa cr&oacute;nica de lo acontecido para unos presos que estaban entre rejas por sus ideas pol&iacute;ticas-, se ofrecieron &ldquo;voluntariamente&rdquo; para impedir que el robo llegara a buen puerto, capturando a los delincuentes y entreg&aacute;ndolos a los agentes de la Benem&eacute;rita. 
    </p><p class="article-text">
        Los presos utilizaron unos palos como si fueran fusiles, rodearon el edificio e intimidaron a los cacos para que se entregaran. Los ladrones trataron de escapar por el tejado, pero terminaron por entregarse y acabaron en el puesto de la Guardia Civil de Agram&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El bot&iacute;n era suculento: 50.000 pesetas para el pago de los jornales del personal al d&iacute;a siguiente, mientras que en la casa grande se guardaba medio mill&oacute;n de pesetas, una fortuna capaz de pagar a toda la plantilla durante meses.
    </p><h2 class="article-text">La c&aacute;rcel que fue teatro y cine</h2><p class="article-text">
        Precisamente, donde fueron alojados los presos era un teatro que, con el tiempo, se convirti&oacute; en un cine. &ldquo;Era el Teatro y Cine M&aacute;iquez&rdquo;, apuntaba Esteban Abell&aacute;n Manzanera, el heredero de una saga familiar muy vinculada a la explotaci&oacute;n minera. Su abuelo, Esteban Abell&aacute;n Garc&iacute;a, fue el primero en llegar a Las Minas, donde se encargaba del almac&eacute;n de suministros, gestionando todo lo necesario para los talleres de carpinter&iacute;a, electricidad y alba&ntilde;iler&iacute;a que manten&iacute;an en funcionamiento la mina. &ldquo;Mi padre lleg&oacute; aqu&iacute; con solo tres a&ntilde;os y jugaba con el hijo del &uacute;ltimo due&ntilde;o de la mina, Manuel O&rsquo;Shea&rdquo;, se&ntilde;ala. Desde ese momento, la vida de su padre estuvo marcada por la mina, primero como ayudante del ingeniero y luego como encargado de la administraci&oacute;n, donde tom&oacute; las riendas de la empresa tras la salida de Salvador Garc&iacute;a Navarrete, el administrador anterior.
    </p><p class="article-text">
        En su momento de mayor pujanza, el yacimiento albergaba a cientos de personas que viv&iacute;an, trabajaban y se entreten&iacute;an en una poblaci&oacute;n que, a pesar de su tama&ntilde;o, contaba con todos los servicios necesarios. &ldquo;Hab&iacute;a un botiqu&iacute;n, al menos tres bares, tiendas de ropa, una droguer&iacute;a y el economato que surt&iacute;a de alimentos b&aacute;sicos a los obreros&rdquo;, explic&oacute; Abell&aacute;n, quien resaltaba que el pueblo tambi&eacute;n dispon&iacute;a de una escuela, dividida por g&eacute;nero, y una iglesia, cuya construcci&oacute;n y mantenimiento fueron posibles gracias a la empresa minera. Y, por supuesto, hasta dos cines.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Cine minero en la pedanía de Hellín, Las Minas, en 1934                            </span>
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        El primero de los cines se levant&oacute; en 1934, se llamaba precisamente Cine Minero y, tras funcionar con &eacute;xito como uno de los pocos entretenimientos de la localidad, pas&oacute; a convertirse en un horno de sublimaci&oacute;n, seg&uacute;n Esteban Abell&aacute;n Manzanera. Seg&uacute;n testimonios orales recabados en la localidad por el historiador Antonio Selva, en &eacute;l actu&oacute; Estrellita Castro antes de la Guerra Civil, aprovechando muy probablemente la visita y actuaci&oacute;n que tuvo en el Teatro Cervantes de Albacete el 10 de septiembre de 1935.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al Teatro y Cine M&aacute;iquez, fue m&aacute;s que un simple lugar de proyecci&oacute;n. Inaugurado como cine en 1948, seg&uacute;n datos del Sindicato Nacional del Espect&aacute;culo, recogidos en diversos anuarios del cine espa&ntilde;ol, contaba con 260 localidades y funcionaba los fines de semana y los d&iacute;as de fiesta. All&iacute; no solo se exhib&iacute;an pel&iacute;culas, sino que tambi&eacute;n se presentaban espect&aacute;culos y conciertos, con artistas como la famosa Ni&ntilde;a de los Peines o Juanito Valderrama, quienes dejaron su huella en el escenario de este teatro y cine.
    </p><p class="article-text">
        Esteban Abell&aacute;n relataba c&oacute;mo su padre, junto a Francisco Herrera, formaba parte de esta empresa exhibidora que, aunque fundada con capital de la compa&ntilde;&iacute;a minera, se gestionaba de manera privada. Estos dos emprendedores se encargaban de todo, desde la selecci&oacute;n de las pel&iacute;culas hasta la organizaci&oacute;n de las funciones. Incluso compart&iacute;an las cintas con otro cine a 12 kil&oacute;metros de distancia, en el pantano del Cenajo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Restos del edificio que fue cárcel y luego teatro y cine, en Las Minas, una pedanía de Hellín                            </span>
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        Y es que tambi&eacute;n ese cine del Cenajo lo gestionaban Esteban Abell&aacute;n y Francisco Herrera, y lo hac&iacute;an optimizando recursos y costos, llevando los rollos de pel&iacute;cula del cine de Las Minas al del poblado del pantano en coche, en el mejor de los casos. Una odisea.
    </p><p class="article-text">
        Pero el cine no solo era un lugar de entretenimiento, sino tambi&eacute;n un punto de encuentro vecinal. La cantina ofrec&iacute;a gaseosas y otros refrescos a los asistentes. Este peque&ntilde;o bar era un reflejo de la vida sencilla pero llena de actividad del pueblo.
    </p><p class="article-text">
        En el anuario del cine espa&ntilde;ol de 1962 segu&iacute;a apareciendo el teatro y cine M&aacute;iquez en el listado de salas en funcionamiento. Seg&uacute;n el libro <em>Las minas de azufre de Hell&iacute;n: de explotaci&oacute;n estrat&eacute;gica a patrimonio</em>, hay constancia de que la vida activa del cine en la localidad se prolong&oacute; hasta el &uacute;ltimo cuarto del siglo XX, siendo Jos&eacute; Jim&eacute;nez del Oro quien lo explotaba en los &uacute;ltimos tiempos, al igual que lo hac&iacute;a con el cine de la vecina poblaci&oacute;n hellinera de Agram&oacute;n. Incluso, llegado el verano, se giraba el proyector hacia la calle. Una s&aacute;bana blanca hac&iacute;a las veces de pantalla improvisada y ef&iacute;mera.
    </p><h2 class="article-text">Cuevas que eran casas</h2><p class="article-text">
        Esteban Abell&aacute;n Manzanera, que curs&oacute; los estudios de ingenier&iacute;a t&eacute;cnica, rememora no sin a&ntilde;oranza sus d&iacute;as de pr&aacute;cticas en Las Minas, cuando su padre le guiaba en la supervisi&oacute;n de los pozos maestros que hab&iacute;a logrado reabrir. Hab&iacute;a 60 casas y 90 cuevas censadas donde viv&iacute;an b&aacute;sicamente los mineros, recuerda Abell&aacute;n Manzanera, a&ntilde;adiendo que estos hogares troglod&iacute;ticos ya exist&iacute;an cuando &eacute;l era un ni&ntilde;o y conformaban una parte importante de la poblaci&oacute;n.
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            <span class="title">
                Galeria interior de transporte en las minas de la pedanía de Hellín                            </span>
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        Estas casas cueva carec&iacute;an de agua y electricidad, lo que obligaba a sus moradores a iluminarse con carbureros mineros y l&aacute;mparas de petr&oacute;leo. Las jornadas laborales al servicio de la <em>Sociedad Azufrera Coto de Hell&iacute;n </em>eran largas y fatigosas. Y, adem&aacute;s, exist&iacute;a una marcada divisi&oacute;n social entre los mineros que trabajaban bajo tierra y quienes lo hac&iacute;an fuera del yacimiento, una rivalidad que se pon&iacute;a de manifiesto incluso a la hora de jugar al f&uacute;tbol. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n los juegos populares tradicionales formaban parte del tiempo de ocio del personal, desde la petanca a los bolos, pasando por el tranco, lanzamientos y pelota a mano. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Cartel Teatro y Cine Maiquez                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Cuando el pueblo fue vendido</h2><p class="article-text">
        Con el cierre de la mina en 1960, el pueblo comenz&oacute; a decaer. Lo que antes era un bullicioso centro de actividad minera se fue apagando, languideciendo. Sin embargo, pasados los a&ntilde;os, la pedan&iacute;a se convirti&oacute; en noticia de primera p&aacute;gina e incluso de los informativos de la &uacute;nica televisi&oacute;n de entonces, TVE. En 1980, los periodistas y c&aacute;maras de televisi&oacute;n llegaron a esta pedan&iacute;a hellinera con el prop&oacute;sito de contar una curiosa historia: el pueblo hab&iacute;a sido vendido. 
    </p><p class="article-text">
        Un reportaje aparecido en <em>La Voz de Albacete</em> en mayo de aquel a&ntilde;o daba cuenta de la operaci&oacute;n: &ldquo;La compra del pueblo (&hellip;) ha sido realizada por cuatro nativos del poblado que, al enterarse de que su pueblo sal&iacute;a a la venta, reunieron sus caudales para evitar que alguien, por aquello de la propiedad particular, les prohibiera pisar las tierras que les acogieron en sus primeras ca&iacute;das, cuando su andar comenzaba&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el rotativo, los compradores fueron los hermanos Juan Bautista y Tom&aacute;s S&aacute;nchez P&eacute;rez, constructores con domicilio en Alicante, y los vecinos Nicol&aacute;s Jos&eacute; L&oacute;pez Reverte, que fue ped&aacute;neo de la localidad, y Miguel L&oacute;pez Ortiz. En la operaci&oacute;n entraron &ldquo;80 casas habitables, la extensi&oacute;n de lo comprado alcanza 506 hect&aacute;reas, en las que est&aacute; incluido el pueblo, pero que abarcan as&iacute; mismo la zona de regad&iacute;o y de monte que lo circunda&rdquo;, quedando tan solo fuera &ldquo;unas fincas de la organizaci&oacute;n sindical que pertenecen a un terreno lindante&rdquo;, seg&uacute;n relat&oacute; la prensa local.
    </p><p class="article-text">
        Los bares, la panader&iacute;a, la fuente&hellip; todo se vendi&oacute;, &ldquo;firmando la escritura de compra-venta ayer en Madrid ante notario, legaliz&aacute;ndose adecuadamente la enajenaci&oacute;n patrimonial&rdquo;, apuntaba el art&iacute;culo, publicado el 25 de mayo de 1980, que estim&oacute; la operaci&oacute;n en siete millones y medio de pesetas, unos 45.000 euros actuales. 
    </p><p class="article-text">
        Adi&oacute;s a una historia de sacrificios, de jornadas laborales sin reloj, de condiciones de vida complicadas. Y todo para obtener del suelo el azufre, que se convirti&oacute; en el oro de esa zona de la provincia albacetense.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Fidel López Zornoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/albacete/presos-politicos-franquismo-evitaron-robo-forzados-trabajar-mineros_1_12440027.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Jul 2025 18:53:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los presos políticos del franquismo que evitaron un robo mientras eran forzados a trabajar como mineros]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Minería,Hellín,Franquismo,Presos políticos,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia ‘sumergida’ entre el inventor del submarino eléctrico, Isaac Peral, y Albacete]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/albacete/historia-sumergida-inventor-submarino-electrico-isaac-peral-albacete_1_12225761.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/59069e37-8fa4-403c-9bc5-66560921d983_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia ‘sumergida’ entre el inventor del submarino eléctrico, Isaac Peral, y Albacete"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El estreno del S-81 revive la figura del marino que revolucionó la navegación submarina y dejó huella en Castilla-La Mancha, entre homenajes, disputas de origen y un relato de reconocimiento tardío</p><p class="subtitle">Un siglo del café más ‘chic’ de Albacete que acabó en colegio con un patio de más de 10 hectáreas
</p></div><p class="article-text">
        Hace apenas unos d&iacute;as que el S-81 <em>Isaac Peral</em>, el primer submarino dise&ntilde;ado y a la vez construido en Espa&ntilde;a desde el Siglo XIX, se estren&oacute; en unas maniobras internacionales celebradas en colaboraci&oacute;n con la OTAN frente a las costas andaluzas. Los avances en el primer sumergible de la serie S-80 ha devuelto a la actualidad al submarino de la Armada Espa&ntilde;ola de propulsi&oacute;n el&eacute;ctrica inventado por Isaac Peral, marino que tuvo relaci&oacute;n con Castilla-La Mancha y, en especial, con Albacete. 
    </p><p class="article-text">
        La historia de Isaac Peral es la de un inventor incomprendido en su tiempo y la de una injusticia que solo se corrigi&oacute; con el paso de los a&ntilde;os. Pero la senda que abri&oacute; en el final del siglo XIX marcar&iacute;a un antes y un despu&eacute;s en la navegaci&oacute;n mar&iacute;tima. 
    </p><p class="article-text">
        Nacido el 1 de junio de 1851 en Cartagena, siendo muy joven ingres&oacute; en la Armada. Su ciudad de origen y su familia, de tradici&oacute;n militar, marcaron su destino. En la Marina adquiri&oacute; una s&oacute;lida formaci&oacute;n t&eacute;cnica y desempe&ntilde;&oacute; diversos cargos en instituciones como el Observatorio Astron&oacute;mico de San Fernando de C&aacute;diz y la Escuela Naval. 
    </p><p class="article-text">
        En uno de sus viajes por el mundo, en una parada en Filipinas, cay&oacute; gravemente enfermo despu&eacute;s de que un barbero le cortase por accidente una verruga que ten&iacute;a en la sien. Esa herida termin&oacute; por complicarse y parec&iacute;a incurable, lo que le oblig&oacute; a llevar una venda que le cubr&iacute;a la cabeza de forma permanente. Ese problema le acompa&ntilde;&oacute; hasta el final de sus d&iacute;as.
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                El S81 en el Arsenal de Cartagena                            </span>
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        Su mayor logro fue la invenci&oacute;n del primer submarino el&eacute;ctrico de la Armada, un proyecto que comenz&oacute; en C&aacute;diz mientras trabajaba en la Escuela Naval de Ampliaci&oacute;n de Estudios. Con apoyo del Ministerio de Marina, viaj&oacute; a varios pa&iacute;ses europeos para adquirir los materiales necesarios. 
    </p><p class="article-text">
        Y por fin, el 8 de septiembre de 1888, con una eslora de 21 metros, el submarino de Isaac Peral fue botado en La Carraca, un centro militar para la construcci&oacute;n y reparaci&oacute;n de buques en San Fernando. Las pruebas oficiales no comenzaron hasta meses despu&eacute;s, en febrero de 1889, mientras que, en junio de 1890, el submarino naveg&oacute; sumergido e hizo un simulacro de combate. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Presiones externas e intereses de otros pa&iacute;ses</strong></h2><p class="article-text">
        A pesar de estos logros, la Armada y el Gobierno espa&ntilde;ol rechazaron continuar con el desarrollo del submarino, posiblemente debido a presiones externas e intereses de otros pa&iacute;ses. Pero, adem&aacute;s, Peral tuvo que plantar cara a una campa&ntilde;a de desprestigio desplegada en la prensa de la &eacute;poca. Al final, decidi&oacute; solicitar su baja en la Marina. Y ya, como civil, se dedic&oacute; a la energ&iacute;a el&eacute;ctrica y fund&oacute; la Compa&ntilde;&iacute;a Termoel&eacute;ctrica de Manzanares junto al marqu&eacute;s de Salinas.
    </p><p class="article-text">
        En 1895, Peral viaj&oacute; a Berl&iacute;n para operarse de un c&aacute;ncer de piel, pero una infecci&oacute;n derivada de la cirug&iacute;a le provoc&oacute; meningitis y falleci&oacute; el 22 de mayo de ese mismo a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Sus restos fueron trasladados en 1911 a Cartagena, donde descansan en la actualidad. Y ahora, su legado como pionero de la navegaci&oacute;n submarina, sigue siendo reconocido y su creaci&oacute;n, no sin antes pasar un sinf&iacute;n de vicisitudes, es un foco de inter&eacute;s tur&iacute;stico y cient&iacute;fico en el Museo Naval de Cartagena.
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                Submarino Peral en el Museo Naval de Cartagena                            </span>
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        La gesta tecnol&oacute;gica de Peral gener&oacute; un sinf&iacute;n de reconocimientos a este marino por toda Espa&ntilde;a, lo que llev&oacute; a Cartagena a reivindicar su figura como hijo de la localidad, lo cual se difundi&oacute; en un buen n&uacute;mero de peri&oacute;dicos de la &eacute;poca. Y es que apenas hab&iacute;an pasado unos d&iacute;as desde la botadura del submarino cuando el <em>Diario de Murcia</em>, en octubre, difundi&oacute; incluso la partida de nacimiento y de bautismo de Isaac Peral, y todo porque Cartagena quer&iacute;a recabar para s&iacute; la &ldquo;gloria conquistada&rdquo; por su paisano.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La reivindicaci&oacute;n de Alpera</strong></h2><p class="article-text">
        En este municipio no aceptaban que otra poblaci&oacute;n quisiera apuntarse alg&uacute;n tanto al respecto. Y no iban desencaminadas las autoridades cartageneras, ya que, en enero de 1889, <em>Cr&oacute;nica Meridional</em>, un diario liberal independiente, dio cuenta de una carta procedente de Alpera con la que esta localidad reclamaba &ldquo;para s&iacute;&rdquo; la de ser el pueblo de origen de Isaac Peral. Y todo porque su abuelo, Pedro Peral del Castillo, s&iacute; era hijo de esta poblaci&oacute;n ubicada en la comarca de Monte Ib&eacute;rico-Corredor de Almansa.
    </p><p class="article-text">
        En esa noticia de <em>Cr&oacute;nica Meridional</em>, que apareci&oacute; en otros diarios, y bajo el t&iacute;tulo de <em>Los abuelos de Isaac Peral</em>, se se&ntilde;alaba que &ldquo;don Pedro Peral del Castillo, abuelo de Isaac Peral, ocup&oacute; la suerte de soldado en dicha villa de Alpera por los a&ntilde;os 1820 a 1825, y fue destinado a Infanter&iacute;a de Marina, donde milit&oacute;, alcanzando el grado de oficial mayor&rdquo;. Adem&aacute;s, se apuntaba que el padre del inventor, Juan Manuel Peral Torres, casado en Cartagena, sirvi&oacute; tambi&eacute;n en la Armada, alcanzando el empleo de capit&aacute;n de nav&iacute;o, &ldquo;y aqu&iacute; naci&oacute; el h&eacute;roe de la navegaci&oacute;n submarina&rdquo;, dejando claro el origen del marino, aunque apuntaba el rotativo: &ldquo;Nuestro parabi&eacute;n a la villa de Alpera, que tales nietos cuenta, y que se dispone a conmemorar el recuerdo de sus hijos celebrando las glorias de su genio portentoso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y otro diario, este, de ideolog&iacute;a cat&oacute;lica, <em>El Alicantino</em>, publicaba para las mismas fechas que en Alpera, el inventor ten&iacute;a parientes cercanos que, &ldquo;sabedores por la celebridad de nuestro inventor del submarino&rdquo;, estaban preparando un viaje &ldquo;para entregarle los documentos que acreditan pertenecerle algunos bienes que, con poderes del abuelo, han venido poseyendo hace medio siglo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A este respecto, el Ayuntamiento de Alpera remiti&oacute; una carta a Isaac Peral, por el invento del submarino en los siguientes t&eacute;rminos: <em>&ldquo;Este pueblo, entusiasta admirador de todo progreso cient&iacute;fico, se enorgullece hoy al recordar a su abuelo de usted, nacido aqu&iacute;, y de donde sali&oacute; un d&iacute;a con su patriotismo a conquistar laureles como Marino en la guerra de la independencia&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        A esta carta respondi&oacute; el propio inventor, con una carta en la que afirmaba: <em>&ldquo;Agradezco con toda mi alma la felicitaci&oacute;n del Ayuntamiento de Alpera, pueblo donde nacieron mis ascendientes. Como aquellos har&eacute; cuanto est&eacute; en mi mano para el mejor servicio de la naci&oacute;n&rdquo;.</em> Pero, puesto que las pruebas oficiales no se hab&iacute;an celebrado todav&iacute;a, el Ayuntamiento alperino acord&oacute; dejar para&nbsp;<em>&ldquo;despu&eacute;s de verificada la prueba oficial del submarino obrar con arreglo a ella&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; sucedi&oacute;, puesto que este Consistorio albacetense esper&oacute; hasta el 15 de junio de 1890 para felicitar oficialmente a Isaac Peral, una vez que los ensayos definitivos hab&iacute;an resultado positivos, acordando, adem&aacute;s, sustituir el nombre de la Plaza de O'Donnell por el nombre de Peral, adem&aacute;s de colocar una placa conmemorativa en la casa donde naci&oacute; y vivi&oacute; el abuelo del inventor del submarino. Al parecer no existe constancia documental de que se cumplieron entonces esos acuerdos, pero s&iacute; se hizo m&aacute;s de 130 a&ntilde;os despu&eacute;s por parte del Ayuntamiento de Alpera, aceptando la propuesta de la Asociaci&oacute;n Hist&oacute;rica de la Guardia Civil en el pleno municipal de enero de 2021.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Albacete le dedic&oacute; una calle</strong></h2><p class="article-text">
        Pero el reconocimiento a los logros del inventor Isaac Peral no tard&oacute; en llegar a la ciudad de Albacete que, deseosa de enaltecer su figura, no solo le envi&oacute; una carta de felicitaci&oacute;n, sino que adem&aacute;s decidi&oacute; bautizar una de sus calles con su nombre. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no se trataba de cualquier v&iacute;a, sino de la que daba acceso al reci&eacute;n inaugurado Teatro-Circo, un espacio emblem&aacute;tico para la vida cultural de la &eacute;poca y para la actual.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Calle Isaac Peral en Albacete                            </span>
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        Fue en el verano de 1890, tras el &eacute;xito de las pruebas de su submarino, cuando el Ayuntamiento de la capital remiti&oacute; una misiva al marino gaditano para comunicarle la noticia. Su respuesta no se hizo esperar, y el 12 de julio, desde San Fernando, envi&oacute; una ep&iacute;stola en la que expresaba su gratitud: <em>&ldquo;He tenido la satisfacci&oacute;n de recibir la cari&ntilde;osa felicitaci&oacute;n que se ha dignado dirigirme honr&aacute;ndome ese Excelent&iacute;simo Ayuntamiento de su dign&iacute;sima presidencia. Cuanto dijera ser&iacute;a v&aacute;lido para expresar mis sentimientos de gratitud por tan se&ntilde;alada prueba de distinci&oacute;n, a la que har&eacute; por corresponder consagrando a nuestra querida patria el fruto de mi escasa inteligencia y mi vida, si preciso fuera&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, en la carta manifestaba su agradecimiento por el honor que supon&iacute;a dar su nombre a una de las calles c&eacute;ntricas de la ciudad: <em>&ldquo;Agradecer reconocid&iacute;simo la honra que me dispensan al dedicar mi modesto nombre a una de las calles c&eacute;ntricas de esa poblaci&oacute;n. Con el mayor placer aprovechar esta ocasi&oacute;n para ofrecer a usted mis sentimientos y le ruego acepte la amistad que le ofrece suplic&aacute;ndole sea int&eacute;rprete de estos mismos sentimientos para con ese Excelent&iacute;simo Ayuntamiento de su digna presidencia&rdquo;.</em>
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            <span class="title">
                Intercambio epistolar entre el Ayuntamiento de Albacete e Isaac Peral                            </span>
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        La calle qued&oacute; abierta en 1890, pero su creaci&oacute;n no fue sencilla. Desde que se inici&oacute; la construcci&oacute;n del Teatro-Circo, se llevaron a cabo diversos intentos por abrir una nueva v&iacute;a que facilitara el acceso al recinto. De hecho, cuando el coliseo cultural se inaugur&oacute; oficialmente el 7 de septiembre de 1887, los invitados tuvieron que entrar por la parte trasera del edificio, por la calle Carcel&eacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Los tr&aacute;mites para hacer realidad esta calle se encontraron con la f&eacute;rrea oposici&oacute;n de algunos propietarios, que se resist&iacute;an a ceder sus terrenos, compuestos en su mayor&iacute;a por corralones y antiguas viviendas situadas en la estrecha callejuela de Rodrigo Casta&ntilde;eda. 
    </p><p class="article-text">
        El apoyo de la Diputaci&oacute;n Provincial result&oacute; clave para desbloquear la situaci&oacute;n. La corporaci&oacute;n destin&oacute; fondos para las expropiaciones necesarias, logrando no solo dar luz verde a la nueva calle, sino tambi&eacute;n mejorar el entorno del Palacio Provincial, un edificio de reciente construcci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta 1880, la Diputaci&oacute;n hab&iacute;a ocupado diversas sedes provisionales, pero el crecimiento de su administraci&oacute;n hizo indispensable la creaci&oacute;n de un edificio propio. La iniciativa, impulsada por Ricardo Castro, termin&oacute; por concretarse tras superar ciertas reticencias iniciales.
    </p><p class="article-text">
        La apertura de esta calle permiti&oacute; adem&aacute;s embellecer el Palacio Provincial con una verja de forja que delimitaba sus jardines. Con el paso de los a&ntilde;os, la v&iacute;a se convirti&oacute; en un enclave estrat&eacute;gico dentro del desarrollo urbano de Albacete. 
    </p><p class="article-text">
        En ella se construyeron importantes edificios como la fachada posterior del Banco de Espa&ntilde;a, la Casa de la Cultura, la Biblioteca P&uacute;blica y la Caja de Ahorros de Albacete. Tambi&eacute;n alberg&oacute; el Museo Provincial, que en sus inicios hab&iacute;a estado ubicado en una sala de la Diputaci&oacute;n, y m&aacute;s tarde la sede de la Universidad Nacional de Educaci&oacute;n a Distancia (UNED) y el Hogar de Jubilados.
    </p><p class="article-text">
        Por cierto, que seg&uacute;n escribi&oacute; el cronista oficial de la ciudad, Jos&eacute; S&aacute;nchez de la Rosa, en el diario <em>La Verdad </em>en 1996, la calle Isaac Peral recibi&oacute; este nombre por una falta de conocimiento de los concejales de entonces que pensaron que el inventor del submarino era natural de Albacete.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Fidel López Zornoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/albacete/historia-sumergida-inventor-submarino-electrico-isaac-peral-albacete_1_12225761.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Apr 2025 17:40:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia ‘sumergida’ entre el inventor del submarino eléctrico, Isaac Peral, y Albacete]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inventores,Inventos,Albacete,Cartagena,Ministerio de defensa,Submarinos,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los Amigos del Palacio de los Gosálvez vislumbran por fin su restauración tras más de 20 años de reivindicaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/amigos-palacio-gosalvez-vislumbran-restauracion-20-anos-reivindicaciones_1_12141471.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/56e63cae-390f-4048-9d2b-9873a595029b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los Amigos del Palacio de los Gosálvez vislumbran por fin su restauración tras más de 20 años de reivindicaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pareja formada por Ludovic Caballero y Yulia Bikina anuncia la adquisición del ‘Versalles de La Mancha’ con el propósito de reconstruirlo para dedicarlo a eventos sociales, visitas guiadas y alojamientos</p><p class="subtitle">Hemeroteca - El triste deterioro del histórico Palacio de los Gosálvez, un “pequeño Versalles” a caballo entre Cuenca y Albacete
</p></div><p class="article-text">
        Hace apenas unos d&iacute;as, una escueta publicaci&oacute;n en redes sociales levantaba una tremenda ilusi&oacute;n en dos municipios de Castilla-La Mancha: Casas de Ben&iacute;tez, en Cuenca, y Villalgordo del J&uacute;car, en Albacete. &ldquo;Hoy es un gran d&iacute;a para nosotros y para el patrimonio hist&oacute;rico de Castilla-La Mancha. Tras meses de negociaciones, podemos por fin anunciar que hemos adquirido el Palacio de los Gos&aacute;lvez, tambi&eacute;n conocido como el <em>Versalles de la Mancha</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de ese <em>post</em>, una pareja apasionada por la historia que ha decidido dedicar todos sus esfuerzos a rescatar joyas patrimoniales abandonadas a su suerte: Ludovic Caballero, de origen suizo, y Yulia Bikina, nacida en Rusia. En nuestra provincia, ya lo hicieron en la Finca El Paso, de Caudete, y ahora su prop&oacute;sito es hacer lo propio con el m&iacute;tico Palacio de los Gos&aacute;lvez.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica Yulia Bikina, el proceso de compra no ha resultado especialmente complicado; la adquisici&oacute;n se formaliz&oacute; el pasado 12 de marzo y, apenas tres d&iacute;as despu&eacute;s, los nuevos due&ntilde;os ya estaban planeando su restauraci&oacute;n, creando redes sociales, investigando su historia y contactando con la Asociaci&oacute;n de Amigos del Palacio de los Gos&aacute;lvez. De hecho, afirma Yulia Bikina, ya est&aacute;n buscando alojamiento en Villalgordo del J&uacute;car o en La Roda para no perder ni un instante en su prop&oacute;sito.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Asociación de Amigos del Palacio de los Gosálvez, en una imagen en Cuenca capital                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Belleza arquitect&oacute;nica e historia en la Lista Roja de Hispania Nostra</strong></h2><p class="article-text">
        La pareja descubri&oacute; el palacio en <em>YouTube</em> mientras investigaba sobre edificios hist&oacute;ricos y abandonados en Castilla-La Mancha. &ldquo;Nos sentimos atra&iacute;dos por su belleza arquitect&oacute;nica y su historia&rdquo;, explica Yulia Bikina, indicando que su objetivo principal pasa por restaurar el conjunto arquitect&oacute;nico, respetando su esencia original, para convertirlo en un espacio para eventos como bodas, bautizos y cenas de empresa; organizar&aacute;n visitas guiadas e, incluso, quieren habilitar algunos alojamientos. &ldquo;En su restauraci&oacute;n vamos a seguir el mismo criterio que aplicamos en la Finca El Paso, estudiaremos los materiales y m&eacute;todos de construcci&oacute;n originales para mantener la autenticidad del edificio&rdquo;, se&ntilde;ala, proclamando que no van a depender de una financiaci&oacute;n externa, sino que ejecutar&aacute;n los trabajos con sus propios fondos y asumir&aacute;n directamente todas las responsabilidades que sea posible en las obras.
    </p><p class="article-text">
        El Palacio de los Gos&aacute;lvez fue declarado Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC) en la categor&iacute;a de Monumento en marzo de 1994 y, desde febrero de 2008, forma parte de la Lista Roja de Hispania Nostra por su &ldquo;deterioro avanzado y progresivo por abandono&rdquo;, sometido, adem&aacute;s, a &ldquo;vandalismo y expolio&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fachada y jardines del Palacio de los Gosálvez                            </span>
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        Este lujoso palacio, de estilo entre versallesco y <em>art d&eacute;co</em>, t&iacute;pico de los palacetes del norte de Espa&ntilde;a de principios del siglo XX, fue un proyecto de Enrique Gos&aacute;lvez, acaudalado industrial papelero y agroalimentario, quien dej&oacute; en manos del arquitecto Luis Sanz de los Terreros su dise&ntilde;o. Seg&uacute;n Patrimonio de Castilla-La Mancha, el edificio consta de un cuerpo central de dos plantas y mansardas y dos alas perpendiculares, formando una <em>uve</em> con la central de una planta con terraza, con un porche-terraza ubicado en la fachada principal sobre una escalinata.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la fachada posterior, dispone de portada de tres puertas entre pilastras y un piso superior con balc&oacute;n corrido, mansarda de pizarra con buhardillas redondas y un torre&oacute;n central; con 365 ventanas e igual n&uacute;mero de puertas, con 20 habitaciones, cuartos de ba&ntilde;o, salones decorados con motivos de plata y cristal, al igual que los muebles. Su decoraci&oacute;n era variopinta, como las habitaciones, desde &aacute;rabe a china, pasando por la manchega.
    </p><p class="article-text">
        El palacio cuenta con una serie de edificaciones complementarias, tales como una capilla de estilo neog&oacute;tico de principios de siglo; muros de tapial con verdugadas de ladrillo; b&oacute;vedas de ladrillo que arrancan del suelo sin columnas y carpinter&iacute;a de casta&ntilde;o de l&iacute;neas rom&aacute;nico-g&oacute;ticas; ventanales apuntados con vidrieras art&iacute;sticas. Sobre la puerta apuntada, un arco de ladrillo de medio punto que tiene por fondo un azulejo historiado de Santiago Matamoros y hueco de campana con un peque&ntilde;o front&oacute;n cuadrado de ladrillo.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Hispania Nostra, fue abandonado en tiempos de la Guerra Civil espa&ntilde;ola por la decadencia de los propietarios, aunque conserva el paseo de palmeras tra&iacute;das desde las colonias de Am&eacute;rica, que conduce al palacio desde las caballerizas, adem&aacute;s de otro paseo de plataneros de m&aacute;s de 150 a&ntilde;os que se dirige a un castillito que era la entrada a las f&aacute;bricas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El primer paso, la reparaci&oacute;n de la cubierta</strong></h2><p class="article-text">
        El primer paso en la restauraci&oacute;n consistir&aacute; en la reparaci&oacute;n del tejado para evitar un mayor deterioro, <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/villa-finca-paso-localidad-albacetena-caudete-pasa-lista-verde-hispania-nostra_1_9857021.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tal como hicieron en la Finca El Paso, donde lograron salvar la estructura</a> tras problemas de filtraciones y da&ntilde;os. Aunque no se han planteado una fecha exacta para la conclusi&oacute;n de las obras, avanzar&aacute;n por fases, priorizando el palacio y su jard&iacute;n, y dejando la recuperaci&oacute;n de otras construcciones anexas, como la capilla, para m&aacute;s adelante.
    </p><p class="article-text">
        La historia de esta pareja en su misi&oacute;n de devolver edificios deteriorados a la vida comenz&oacute; en Suiza, en 2013, con la transformaci&oacute;n de un establo de 1880 en Los Alpes en una vivienda. Posteriormente, recuperaron un apartamento de los tiempos de Khrushchev en Ekaterimburgo, ciudad natal de Yulia Bikina. &ldquo;En Ekaterimburgo fue donde fusilaron a los &uacute;ltimos emperadores de Rusia, Nicol&aacute;s y toda su familia, incluida Alexandra Fiodorovna, quien, por cierto, regal&oacute; la famosa fuente que luci&oacute; en el palacio a Enrique Gos&aacute;lvez&rdquo;, bautizada como <em>La Zarina</em>.
    </p><p class="article-text">
        En Catalu&ntilde;a, adquirieron una mas&iacute;a; la finca inclu&iacute;a dos construcciones, dedicadas a almac&eacute;n y taller art&iacute;stico, y que ahora son dos viviendas. Pero, sin duda, su proyecto m&aacute;s conocido en Espa&ntilde;a es la Finca El Paso, que han sacado de la Lista Roja de Hispania Nostra de patrimonio en peligro, tras restaurar diversos elementos como vidrieras y decoraciones con mosaicos y pan de oro, &ldquo;siempre buscando que la renovaci&oacute;n encajase con la historia original del edificio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La restauraci&oacute;n del Palacio de los Gos&aacute;lvez es ahora su &uacute;nico objetivo, dedic&aacute;ndose por completo a este proyecto. Su intenci&oacute;n es no solo devolverle su esplendor, sino tambi&eacute;n compartir su historia a trav&eacute;s de visitas guiadas. &ldquo;Afrontamos este desaf&iacute;o con entusiasmo y convencidos de que este emblem&aacute;tico conjunto arquitect&oacute;nico debe recuperarse para el disfrute de todos en vez de quedar en el abandono, y aunque sabemos que la inversi&oacute;n y el esfuerzo ser&aacute;n considerables, nuestro compromiso es devolver a este espacio el esplendor que merece&rdquo;.
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                Portería del Palacio de los Gosálvez                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Sorpresa y emoci&oacute;n en el entorno</strong></h2><p class="article-text">
        La noticia de la adquisici&oacute;n de la finca ha sido acogida con sorpresa y emoci&oacute;n en el entorno, como reconoce el presidente de la Asociaci&oacute;n de Amigos del Palacio de los Gos&aacute;lvez y su Entorno, Pedro Pablo Correas Palencia, &ldquo;ya que llevamos m&aacute;s de 20 a&ntilde;os luchando por la recuperaci&oacute;n de este monumento; este proceso ha sido largo y lleno de frustraciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, afirma, ha habido diversos intentos fallidos para restaurar el palacio y, con ello, m&uacute;ltiples desenga&ntilde;os. Sin embargo, la noticia dada a conocer estos d&iacute;as ha generado muchas expectativas, aunque todav&iacute;a hay escepticismo entre algunas personas que necesitan ver m&aacute;s avances antes de creer en la posibilidad de su restauraci&oacute;n. Correas, que convocar&aacute; en los pr&oacute;ximos d&iacute;as una asamblea para informar de la iniciativa de la nueva propiedad, considera que este proyecto es una gran oportunidad, no solo para Villalgordo del J&uacute;car y Casas de Ben&iacute;tez, sino para toda la comarca. &ldquo;El proyecto, si se lleva a cabo, tendr&aacute; un impacto positivo en toda la zona sur de Cuenca y norte de Albacete, ya que est&aacute; a pocos metros del r&iacute;o J&uacute;car, que marca el l&iacute;mite entre ambas provincias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El presidente de esta asociaci&oacute;n destaca que el conjunto tiene un gran potencial tur&iacute;stico, especialmente si se recuperan sus jardines y otras &aacute;reas, como la capilla, que, aunque en malas condiciones, a&uacute;n podr&iacute;an restaurarse. &ldquo;La recuperaci&oacute;n del palacio podr&iacute;a impulsar econ&oacute;micamente a los pueblos cercanos, al atraer turistas y generar empleo en la zona&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n recuerda, el palacio se construy&oacute; en el principio del Siglo XX, una obra monumental para su &eacute;poca realizada con gran calidad art&iacute;stica, aunque con t&eacute;cnicas de construcci&oacute;n muy rudimentarias. &ldquo;J&oacute;venes de la zona fueron empleados para excavar el s&oacute;tano con herramientas manuales, pero estamos hablando de una obra que en su momento represent&oacute; un gran proyecto de ingenier&iacute;a y arquitectura, con una carpinter&iacute;a, pintura y otros detalles art&iacute;sticos de alt&iacute;sima calidad&rdquo;, resalta.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Recuperar &lsquo;La Zarina&rsquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Una de las historias m&aacute;s fascinantes del palacio est&aacute; relacionada con la citada fuente regalada por la zarina Alejandra, esposa del zar Nicol&aacute;s II de Rusia. &ldquo;Inicialmente, esta fuente no iba a ser colocada en este palacio, sino en la residencia de los Gos&aacute;lvez en Madrid, pero finalmente termin&oacute; en el palacio; la fuente desapareci&oacute;, pero ya se ha localizado y en caso de que el proyecto de restauraci&oacute;n contin&uacute;e, entendemos que podr&iacute;a ser recuperada esta fuente -<em>La Zarina</em>- para el palacio&rdquo;.
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                Paseo del Palacio de los Gosálvez                            </span>
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        Uno de los aspectos m&aacute;s destacados de este conjunto subrayado por el presidente de los Amigos del Palacio de los Gos&aacute;lvez, colectivo que ha mantenido viva la llama de la ilusi&oacute;n por el rescate del conjunto y no sin altibajos, es su riqueza bot&aacute;nica. &ldquo;El jard&iacute;n acoge una gran cantidad de &aacute;rboles y plantas, algunas de las cuales son muy raras; hablamos de m&aacute;s de 125 especies diferentes&rdquo;, una variedad que no solo tiene un valor ecol&oacute;gico y ambiental, sino tambi&eacute;n hist&oacute;rico, ya que refleja las tendencias de la &eacute;poca en la que se construy&oacute; el conjunto, cuando era com&uacute;n rodearse de especies ex&oacute;ticas y raras como s&iacute;mbolo de riqueza y estatus social.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, dentro del jard&iacute;n del palacio hay &aacute;rboles monumentales, algunos de los cuales pueden ser los m&aacute;s grandes de la provincia de Cuenca, como un pl&aacute;tano de sombra que alcanza los 32 metros de altura y tiene un per&iacute;metro de 7,5 metros, por lo que requiere de varias personas para rodearlo por completo. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>M&aacute;s de 600 visitas guiadas</strong></h2><p class="article-text">
        A pesar de las dificultades que implica restaurar un conjunto de estas dimensiones, Pedro Pablo Correas, que ha realizado m&aacute;s de 600 visitas guiadas al recinto, se muestra optimista y convencido de que, aunque costoso, el proyecto tiene muchas posibilidades de &eacute;xito. En esta l&iacute;nea, el alcalde de Villalgordo del J&uacute;car, Jos&eacute; Luis Mart&iacute;nez Cano, tampoco puede ocultar ni su alegr&iacute;a ni su satisfacci&oacute;n porque se vea luz al final del t&uacute;nel tras a&ntilde;os de anuncios fallidos. &ldquo;Si se lleva a cabo, es una oportunidad &uacute;nica, una noticia que ofrece tanto esperanza como oportunidades de trabajo&rdquo;, asegura el primer edil de esta localidad albacetense.
    </p><p class="article-text">
        De cumplirse el objetivo de los nuevos propietarios del Palacio de los Gos&aacute;lvez, se ver&aacute;n colmados, sin duda, los anhelos de cientos de vecinos de los municipios cercanos y de ambas provincias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Fidel López Zornoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/amigos-palacio-gosalvez-vislumbran-restauracion-20-anos-reivindicaciones_1_12141471.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Mar 2025 09:15:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los Amigos del Palacio de los Gosálvez vislumbran por fin su restauración tras más de 20 años de reivindicaciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Patrimonio Cultural,Hispania Nostra,BIC - Bien de Interés Cultural,Cuenca,Restauración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Patricia Ortiz, la artista albaceteña del ‘stop-motion’ que lleva su talento a la Berlinale]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/patricia-ortiz-artista-albacetena-stop-motion-lleva-talento-berlinale_1_12036587.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9105baa6-1024-4368-961a-3b243e727d93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Patricia Ortiz, la artista albaceteña del ‘stop-motion’ que lleva su talento a la Berlinale"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Directora de arte, diseñadora de producción, decoradora y creadora de marionetas, presentará en la Sección Oficial del Festival Internacional de Cine de Berlín el largometraje ‘Tales from the Magic Garden’

</p><p class="subtitle">Los hermanos Valle, el camino desde La Mancha hasta los premios Goya (una vez más)
</p></div><p class="article-text">
        La albacete&ntilde;a Patricia Ortiz es una artesana del cine. Directora de arte, dise&ntilde;adora de producci&oacute;n, decoradora y creadora de marionetas, su talento y experiencia en el campo del <em>stop-motion</em> la van a llevar a la Secci&oacute;n Oficial del Festival Internacional de Cine de Berl&iacute;n, la prestigiosa Berlinale, que este a&ntilde;o se celebra, en su 75 aniversario, del 13 al 23 de febrero.
    </p><p class="article-text">
        En la capital alemana se estrenar&aacute; mundialmente, y dentro de la secci&oacute;n Generation Kplus, Tales from the Magic Garden, largometraje en el que la manchega, como directora de arte y dise&ntilde;adora de producci&oacute;n, ha invertido a&ntilde;os de trabajo, demostrando su maestr&iacute;a en el <em>stop-motion.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Berlinale es una de las grandes citas del cine a nivel mundial, as&iacute; que formar parte de su programaci&oacute;n es una oportunidad incre&iacute;ble, y este estreno es una gran ocasi&oacute;n para dar visibilidad no solo a la pel&iacute;cula, sino tambi&eacute;n al minucioso trabajo artesanal que implica el <em>stop-motion</em>&rdquo;, explica, reconociendo que a nivel personal, &ldquo;es una gran satisfacci&oacute;n, ya que durante seis a&ntilde;os trabaj&eacute; en el dise&ntilde;o de producci&oacute;n y direcci&oacute;n de arte y, desde mi estudio WoodenMood, fabricamos todas las marionetas para tres de las historias que componen el film, adem&aacute;s de los decorados para una de ellas&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Construyendo decorados                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El <em>stop-motion</em> es una t&eacute;cnica de animaci&oacute;n que se basa en la manipulaci&oacute;n f&iacute;sica de objetos o figuras para generar la ilusi&oacute;n de movimiento. En lugar de dibujar cada cuadro o utilizar gr&aacute;ficos por ordenador, esta t&eacute;cnica consiste en desplazar manualmente objetos reales &mdash;como figuras de arcilla, marionetas, juguetes o mu&ntilde;ecos&mdash; dentro de peque&ntilde;os escenarios, fotografi&aacute;ndolos en cada posici&oacute;n. Al reproducir estas im&aacute;genes en secuencia, los objetos cobran vida y se mueven con aparente fluidez. 
    </p><p class="article-text">
        Una suma de disciplinas que la condujo a este complejo g&eacute;nero cinematogr&aacute;fico, &ldquo;es una t&eacute;cnica que combina dise&ntilde;o, escultura, pintura, fotograf&iacute;a, iluminaci&oacute;n y narraci&oacute;n cinematogr&aacute;fica, y por todo ello se convirti&oacute; en el medio ideal para desarrollar mi carrera art&iacute;stica; es un proceso meticuloso que requiere paciencia y precisi&oacute;n, pero tiene un encanto inigualable&rdquo;, afirma.
    </p><h2 class="article-text">Tras las huellas de Kundera</h2><p class="article-text">
        Patricia Ortiz lleva m&aacute;s de dos d&eacute;cadas moviendo marionetas y creando esos peque&ntilde;os plat&oacute;s, un trabajo que se refleja en esta cinta, aut&eacute;ntica artesan&iacute;a cinematogr&aacute;fica. Ha desarrollado la mayor parte de su carrera en la Rep&uacute;blica Checa, donde ha participado en reconocidas producciones; de hecho, su labor en Fimf&aacute;rum III le vali&oacute; una nominaci&oacute;n a los Premios Le&oacute;n Checo, equivalentes a los Goya en la Rep&uacute;blica Checa. Y todo comenz&oacute; gracias a una beca Erasmus.
    </p><p class="article-text">
         &ldquo;Me fui a la Rep&uacute;blica Checa con 21 a&ntilde;os durante mis estudios de Bellas Artes. Eleg&iacute; este pa&iacute;s porque en aquel momento le&iacute;a muchos libros de Milan Kundera, y me fascinaba c&oacute;mo retrataba la atm&oacute;sfera de Praga en sus historias. Adem&aacute;s, siempre sent&iacute; una gran curiosidad por los pa&iacute;ses del otro lado del Tel&oacute;n de Acero, y todo ello fue, resumiendo mucho, lo que me llev&oacute; all&iacute;&rdquo;. Y confiesa que nunca imagin&oacute; que aquel viaje marcar&iacute;a el rumbo de su carrera y de su vida.
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                Foto promocional de una de las historias de la pelicula &#039;Tales from the magical garden&#039;                            </span>
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        Sus referencias, por supuesto, arrancan en su etancia y formaci&oacute;n en la Rep&uacute;blica Checa. &ldquo;Mi mayor influencia proviene de la escuela checa de animaci&oacute;n, reconocida por su enfoque artesanal y su capacidad para fusionar lo po&eacute;tico con lo experimental. Sus historias suelen estar cargadas de simbolismo y una atm&oacute;sfera sombr&iacute;a e inquietante. Dentro de ella, la figura que m&aacute;s ha marcado mi carrera ha sido Jan Balej, un director que se caracteriza por sus atm&oacute;sferas on&iacute;ricas y su sutil humor oscuro, que hace que sus historias tengan un car&aacute;cter surrealista muy personal. Tuve la suerte de trabajar con &eacute;l durante muchos a&ntilde;os, no solo mano a mano en su estudio, sino tambi&eacute;n como su asistente en el departamento de animaci&oacute;n de la Universidad AAAD de Praga&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Pero se refiere a otros grandes maestros checos que han influido en su trabajo, como Ji&#345;&iacute; Trnka, por su po&eacute;tica cinematogr&aacute;fica en Ruka; Jan &Scaron;vankmajer, con su particular surrealismo visual y su innovadora exploraci&oacute;n de los materiales, y Ji&#345;&iacute; Barta, con su universo oscuro y detallado en Klub odlo&#382;en&yacute;ch. &ldquo;Todos han dejado una gran huella en mi forma de concebir la animaci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala, indicando que m&aacute;s all&aacute; del <em>stop-motion</em>, admira a directores como Terry Gilliam, Michel Gondry y Guillermo del Toro, &ldquo;quienes han sabido construir mundos visualmente fascinantes, donde la realidad y la fantas&iacute;a se entrelazan de manera magistral&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Patricia Ortiz construyendo decorados                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Apoyo para impulsar un cortometraje &ldquo;resiliente&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Ahora, tras regresar a Espa&ntilde;a y, en concreto, a Albacete, pretende seguir trabajando en el sector y contribuir al crecimiento del<em> stop-motion </em>en la industria nacional. Por eso, adem&aacute;s de su trabajo en Tales from the Magic Garden, que no dejar&aacute; a nadie indiferente, Patricia Ortiz est&aacute; preparando su propio cortometraje, The Mo(u)urning, una historia tambi&eacute;n en <em>stop-motion</em> que aborda la p&eacute;rdida y la resiliencia. &ldquo;El proyecto ya ha recibido apoyo del Fondo Cinematogr&aacute;fico Checo (St&aacute;tn&iacute; Fond Kinematografie) y de Media Slate para su fase de desarrollo; lo inici&eacute; en 2022, y explora temas como la p&eacute;rdida y la resiliencia desde un enfoque visualmente po&eacute;tico a trav&eacute;s del stop-motion. Ahora estoy buscando productores en Espa&ntilde;a para poder continuar con la siguiente fase de producci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, sigue con su estudio WoodenMood, especializado en la fabricaci&oacute;n de marionetas y decorados, con la intenci&oacute;n de trasladarlo a Espa&ntilde;a y seguir trabajando en la animaci&oacute;n <em>stop-motion</em> a nivel internacional. Y es que tiene clara su misi&oacute;n: &ldquo;Aportar mi experiencia al crecimiento del <em>stop-motion</em> en nuestro pa&iacute;s&rdquo;, afirma Patricia Ortiz, consciente de que es un reto complejo, ya que el desarrollo de esta industria en Espa&ntilde;a sigue siendo limitado, salvo contadas excepciones. Pero sabe que es una carrera de fondo. &ldquo;Despu&eacute;s de 20 a&ntilde;os trabajando en otro pa&iacute;s, todav&iacute;a me estoy familiarizando con la industria del <em>stop-motion</em> en Espa&ntilde;a, que ha crecido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, aunque todav&iacute;a se enfrenta a muchos retos. A diferencia de pa&iacute;ses con una larga tradici&oacute;n en esta t&eacute;cnica, como Rep&uacute;blica Checa o Francia, aqu&iacute; sigue faltando apoyo y financiaci&oacute;n, sin embargo, cada vez m&aacute;s estudios est&aacute;n logrando reconocimiento internacional, lo que demuestra el talento que hay en Espa&ntilde;a&rdquo;.
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                Tales from the Magic Garden                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Desaf&iacute;os del sector en Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        En este sentido, afirma que uno de los principales desaf&iacute;os es la falta de estudios especializados, &ldquo;puesto que en otros pa&iacute;ses, el <em>stop-motion</em> cuenta con infraestructuras adaptadas y profesionales con amplia experiencia en la t&eacute;cnica, mientras que en Espa&ntilde;a muchos proyectos deben ajustarse a estructuras dise&ntilde;adas para otros tipos de animaci&oacute;n, pero a pesar de todo, veo un gran potencial. En un momento donde la inteligencia artificial est&aacute; en auge, hay un renovado inter&eacute;s a nivel global por la animaci&oacute;n artesanal. El <em>stop-motion</em> tiene un valor art&iacute;stico y narrativo &uacute;nico que lo diferencia dentro de la industria. Para crecer, el sector necesita m&aacute;s apoyo institucional y mejores modelos de financiaci&oacute;n que reduzcan la dependencia de coproducciones extranjeras&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Fidel López Zornoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/patricia-ortiz-artista-albacetena-stop-motion-lleva-talento-berlinale_1_12036587.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Feb 2025 18:47:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Patricia Ortiz, la artista albaceteña del ‘stop-motion’ que lleva su talento a la Berlinale]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Cineastas,Castilla-La Mancha,Albacete,Arte,Berlinale,Berlín]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cinco años sin José Luis Cuerda, el cineasta que hizo del absurdo un arte universal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/cinco-sin-anos-jose-luis-cuerda-cineasta-hizo-absurdo-arte-universal_1_12027561.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27a084c2-e2d7-4b7f-b123-6137876d4235_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x475y174.jpg" width="1200" height="675" alt="Cinco años sin José Luis Cuerda, el cineasta que hizo del absurdo un arte universal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Filmoteca de Albacete atesora buena parte de su legado profesional y la ciudad que le vio nacer conserva su memoria y recuerdo gracias a la escultura que luce en la plaza del Altozano desde 2023

</p><p class="subtitle">Piden que la Filmoteca de Albacete lleve el nombre de José Luis Cuerda
</p></div><p class="article-text">
        Un lustro ha pasado desde que el <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/muere-cineasta-jose-luis-cuerda_1_1149217.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">director albacetense Jos&eacute; Luis Cuerda dejara hu&eacute;rfano al cine espa&ntilde;ol</a> por su carisma, por su compromiso social, por su retranca manchega, por su originalidad... Y si los aficionados en general echan de menos al creador de pel&iacute;culas m&iacute;ticas del cine espa&ntilde;ol tales<a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/nino-deprimio-jose-luis-cuerda_1_1148794.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> como Amanece que no es poco</a> o El bosque animado, mucho m&aacute;s su paisanos y su ciudad, Albacete, con la que ten&iacute;a un pacto no escrito de cari&ntilde;o que le llev&oacute; a ejercer de embajador de esta tierra all&aacute; donde pudo hasta su fallecimiento el 4 de febrero de 2020.
    </p><p class="article-text">
        Y es que si para Antonio Machado su infancia eran &ldquo;recuerdos de un patio de Sevilla&rdquo;, para Jos&eacute; Luis Cuerda sus primeros a&ntilde;os de vida fueron un repaso a la historia reciente de la capital manchega, en una d&eacute;cada, la de los cincuenta, cuando contemplaba el mundo desde el n&uacute;mero 14 duplicado de la calle Albarderos, entonces, &ldquo;por mal nombre&rdquo; -seg&uacute;n relat&oacute; &eacute;l mismo en sus Memorias Fritas- Jim&eacute;nez de C&oacute;rdoba.
    </p><p class="article-text">
        Mucho se ha escrito de Jos&eacute; Luis Cuerda y de sus pel&iacute;culas. Pero, &iquest;qu&eacute; pel&iacute;culas le gustaban a este albacetense nacido el 18 de febrero de 1947? &iquest;Cu&aacute;les fueron los primeros filmes que llevaron a este maestro del cine espa&ntilde;ol a convertirse en un referente de este complejo arte? El cineasta, un experto incomparable a la hora de narrar con sorna y su particular 'surruralismo' sus an&eacute;cdotas vitales, cont&oacute; que sus vivencias del cine en Albacete &ldquo;eran la suma de inviernos con saba&ntilde;ones, boniatos, casta&ntilde;as, bellotas y 'g&iacute;scanos' asados, mezclados con im&aacute;genes de nieve mortal en Balarrasa -la primera pel&iacute;cula que recordaba de su ni&ntilde;ez-; pipas, 'paloluz', altramuces y anisetes y billetes de d&oacute;lar que anunciaban Bienvenido, m&iacute;ster Marshall&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                José Luis Cuerda en localización de &#039;El bosque animado&#039;                            </span>
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        As&iacute; lo recordamos en www.cuentosdecine.es y as&iacute; lo escribi&oacute; el propio cineasta en el pr&oacute;logo del libro La Aventura del Cine, de 1995, en el que recordaba cuando cambiaban en la puerta del Cine Capitol, ante de las matinales, &ldquo;los tebeos de El guerrero del antifaz, Haza&ntilde;as b&eacute;licas y El capit&aacute;n Trueno&rdquo;. En esas sesiones tempraneras tan habituales en los cines de los cincuenta, Jos&eacute; Luis Cuerda acud&iacute;a a ver &ldquo;las de indios, las de la selva y las del febei&rdquo;. Es decir, una colecci&oacute;n de recuerdos que pod&iacute;a firmar cualquier mozalbete de la &eacute;poca. Unos recuerdos que le hubiera gustado plasmar en una pel&iacute;cula, pero la pr&aacute;ctica desaparici&oacute;n del Albacete de entonces le llev&oacute; a desechar esa idea. Una pena.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, ese cine, el Capitol, alberga hoy la Filmoteca de Albacete en la que, adem&aacute;s, se guarda, se custodia un legado de excepci&oacute;n, los archivos personales del cineasta albacete&ntilde;o. M&aacute;s de 2.500 objetos, entre los que destacan, por cantidad, las m&aacute;s de 1.300 fotograf&iacute;as, en su mayor&iacute;a foto-fija, de los rodajes de algunas de sus pel&iacute;culas m&aacute;s importantes, entre ellas 682 pertenecientes al rodaje de Amanece, que no es poco, 292 de la foto-fija de La lengua de las mariposas o 65 del rodaje de El bosque animado.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Claqueta original de la mítica película de Cuerda"
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                Claqueta original de la mítica película de Cuerda                            </span>
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        Otro de los importantes legados de la colecci&oacute;n es un completo diario audiovisual de rodaje, con grabaciones de La educaci&oacute;n de las hadas. En total, la Filmoteca de Albacete -que <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/filmoteca-albacete-jose-luis-cuerda_1_1148010.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n la Asociaci&oacute;n de Amigos de los Teatros Hist&oacute;ricos de Espa&ntilde;a (Amithe), deber&iacute;a llamarse Jos&eacute; Luis Cuerda</a>- cuenta con 38 DVDs que recogen el d&iacute;a a d&iacute;a del rodaje de la pel&iacute;cula, as&iacute; como con 8 DVDs que incluyen los distintos estados de la pel&iacute;cula en el premontaje.
    </p><p class="article-text">
        La tercera parte del legado son sus m&aacute;s de 100 guiones completos, muchos de ellos piezas &uacute;nicas, utilizados en el rodaje, y corregidos a mano, destacando, sin duda, los de Amanece, que no es poco y La educaci&oacute;n de las hadas. Buena parte de estos recuerdos vitales, de esa maleta de vivencias personales y profesionales se mostraron en una exposici&oacute;n &uacute;nica y singular,&nbsp;Contingente y necesario, que Filmoteca de Albacete, de la mano del Ayuntamiento capitalino, mont&oacute; en el Museo Municipal en 2022.
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                Jurado en el festival de Montecarlo                            </span>
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        Aunque entre sus remembranzas, especial atenci&oacute;n prest&oacute; siempre a Escolapios y al cine que funcion&oacute; en el colegio durante a&ntilde;os. &ldquo;Las s&aacute;banas empalmadas con las costuras al aire, que sirvieron de pantalla al primer Cinemascope que yo v&iacute; en mi vida, La t&uacute;nica sagrada, en el cine de los Escolapios, es decir, en la capilla, con el altar oculto por unas puertas corredizas, y con los bancos vueltos al rev&eacute;s para ver la pel&iacute;cula en el fondo de la sala, sobre la improvisada pantalla&rdquo;. De su paso por Escolapios y por su sal&oacute;n-capilla, el director manchego borr&oacute; los pasajes menos afortunados. &ldquo;De todo lo que ocurr&iacute;a en aquel polivalente sal&oacute;n de actos, se me han olvidado, y nunca mejor dicho a Dios gracias, la culpa y el pecado. Y me quedan el cine (...) y una amplia supervivencia en la que navegar con c&oacute;digos propios&rdquo;, escribi&oacute; en El Pa&iacute;s en 2006.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se refer&iacute;a a sus recuerdos cuando a&ntilde;os despu&eacute;s, &ldquo;la mano de Don F&eacute;lix Ibarburi&rdquo; tapaba &ldquo;castamente&rdquo; la ventanilla de proyecci&oacute;n para que la &ldquo;lujuria&rdquo; de Parsifal de Daniel Mangran&eacute; y Carlos Serrano de Osma , &ldquo;no nos pusiera las carnes levantiscas a los seminaristas que ten&iacute;a a su cuidado&rdquo;. O cuando don Jos&eacute; Mar&iacute;a Larrauri, con el paso del tiempo, monse&ntilde;or &ldquo;y entonces rector del Seminario Mayor&rdquo; le ech&oacute; del sal&oacute;n de actos porque apenas comenzado el coloquio sobre La gran prueba, la pel&iacute;cula de Wilian Wyler con Gary Cooper, &ldquo;se me ocurri&oacute; decir que, 'el protagonista se aferraba a sus ideas' y, preguntado sobre el sentido de la palabra 'aferrarse', dije que quer&iacute;a decir 'agarrarse con fuerza', a lo que me replic&oacute; el hoy monse&ntilde;or que, tal palabra no exist&iacute;a en el diccionario y que me fuera de all&iacute;. Y yo, saliendo, avergonzado, ante los cientos de seminaristas que se re&iacute;an de mi petulancia&rdquo;. Recuerdos de su paso por los seminarios de Hell&iacute;n y de la capital.
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            <span class="title">
                Escultura de José Luis Cuerda en Albacete                            </span>
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        De la misma manera, tambi&eacute;n en el diario El Pa&iacute;s, Cuerda indicaba en 2006 que la primera pel&iacute;cula no tolerada que vio fue El &uacute;ltimo cupl&eacute;, y lo hizo &ldquo;desde la terraza de mi prima Carmi&ntilde;a, desde la que se ve&iacute;a la pantalla del cine Avenida, de verano, en un corral, al aire libre&rdquo;, en una de sus reposiciones.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, no es menos cierto que tambi&eacute;n le influyeron sus lecturas, los relatos que devoraba de Wenceslao Fern&aacute;ndez-Fl&oacute;rez, de quien llev&oacute; a la gran pantalla El bosque animado, despu&eacute;s de haber visto en su mocedad otras adaptaciones de las obras del literato gallego tales como El malvado Carabel, de Fernando Fern&aacute;n-G&oacute;mez, y El sistema Pelegr&iacute;n, de Ignacio F. Iquino.
    </p><p class="article-text">
        El caso es que seg&uacute;n relat&oacute; en La aventura del cine, a Jos&eacute; Luis Cuerda, en su etapa albacetense, nunca pens&oacute; en dedicarse al cine, a dirigir pel&iacute;culas. Pero ya, con 18 a&ntilde;os, y en la primera ocasi&oacute;n que viaj&oacute; a Par&iacute;s para veranear, su padre le dio una tarjeta de presentaci&oacute;n para el tambi&eacute;n director albacetense Jos&eacute; Mar&iacute;a Berzosa. &ldquo;Parece ser que mi padre -Abel-, en el Casino Primitivo, hab&iacute;a salido en defensa del luego cineasta en el exilio, enfrent&aacute;ndose a un achulado capit&aacute;n que lo hab&iacute;a maltratado por 'rojo', por dirigir el Cine Club Luis Bu&ntilde;uel&rdquo;. Ese pudo ser su primer contacto con el cine profesional, pero no us&oacute; por &ldquo;verg&uuml;enza&rdquo; la tarjeta.&nbsp;
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                José Luis Cuerda                            </span>
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        Berzosa, fallecido en enero de 2018, fue un reconocido cineasta que se exili&oacute; a la capital francesa en 1956 por su antifranquismo. Fue cr&iacute;tico y ayudante de direcci&oacute;n con Jean Renoir y Luis Bu&ntilde;uel, guionista para la televisi&oacute;n francesa, adem&aacute;s, de un reconocido documentalista con una larga carrera.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La revista Fotogramas publicaba con motivo de su fallecimiento extractos de una entrevista a Jos&eacute; Luis Cuerda firmada por Juan Pando y que le realiz&oacute; con motivo de su &uacute;ltima pel&iacute;cula, Tiempo despu&eacute;s. A prop&oacute;sito de sus directores predilectos, el cineasta albacetense se refer&iacute;a a John Ford. &ldquo;Es un director que me ha influido mucho y me r&iacute;o porque todos los exteriores de Tiempo despu&eacute;s, absolutamente todos, son fordianos. En todos est&aacute; Monument Valley&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n reconoc&iacute;a el trabajo de otros realizadores. &ldquo;Woody Allen es, tambi&eacute;n, un tipo con un talento enorme y Anthony Mann, alguien modesto pero de una sabidur&iacute;a casi matem&aacute;tica al rodar. La Nouvelle Vague me ense&ntilde;&oacute; a ver cosas, pel&iacute;culas y lecturas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para concluir, confesaba que &ldquo;soy muy de &Eacute;ric Rohmer y de Fran&ccedil;ois Truffaut y creo que lo que se llam&oacute; la comedia madrile&ntilde;a, en la que podr&iacute;a encuadrarse mi primera pel&iacute;cula, Pares y nones, ten&iacute;a una ra&iacute;z truffautiniana&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En otra entrevista publicada en el suplemento Papel de El Mundo, y firmada por Ana del Barrio, Jos&eacute; Luis Cuerda indicaba, a la pregunta de c&oacute;mo dio el salto al cine, que tuvo &ldquo;la suerte&rdquo; de caer en manos &ldquo;de la gente que m&aacute;s sab&iacute;a de cine de toda Espa&ntilde;a&rdquo;, la denominada &ldquo;escuela de Arg&uuml;elles&rdquo;, donde coincidi&oacute; con Fernando M&eacute;ndez-Leite, Emilio Mart&iacute;nez-L&aacute;zaro, Antonio Drove, Manuel Marinero... y el tambi&eacute;n albacetense Ram&oacute;n G&oacute;mez Redondo, quien lleg&oacute; al cine a trav&eacute;s del periodismo, y que firm&oacute; estupendos trabajos para TVE. &ldquo;&Eacute;ramos nueve o 10. All&iacute; me ense&ntilde;aron ver pel&iacute;culas. A hacerlas se aprende despu&eacute;s&rdquo;. &iexcl;Y vaya que aprendi&oacute;!
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Rodaje del cortometraje &#039;Primer amor&#039;                            </span>
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        Jos&eacute; Luis Cuerda trat&oacute;, siempre, de acudir a los estrenos de sus pel&iacute;culas en la ciudad. Y lo hizo agradecido, sin duda alguna. Pero curiosa result&oacute; la presentaci&oacute;n de Amanece, que no es poco en el Gran Hotel. Una amplia representaci&oacute;n de los protagonistas de la pel&iacute;cula asistieron a la premi&egrave;re, pero no lo hizo el director. Unas ostras le jugaron una mala pasada, ya que le obligaron a quedarse en casa. Hasta la &uacute;ltima de sus creaciones, Tiempo despu&eacute;s, cont&oacute; con la presencia del realizador manchego. Fue en Abycine, en el Festival de Cine de Albacete, el 20 de octubre de 2018. Una presencia de excepci&oacute;n que permiti&oacute; a los albacetenses disfrutar con las genialidades del realizador en un Teatro Circo que le devolvi&oacute; a su infancia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y en 2020, Abycine -, cuyas fechas fueron del 23 al 30 de octubre- record&oacute; de nuevo al magistral cineasta. Su cartel anunciador, obra del c&oacute;mico y polifac&eacute;tico artista Joaqu&iacute;n Reyes, presentaba a Cuerda metido en su propia pel&iacute;cula, Amanece que no es poco. El director del veterano certamen cinematogr&aacute;fico,&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Evidente resulta, tras hacer un somero repaso a algunas de sus afirmaciones, que el cine que vio Cuerda le influy&oacute; sobremanera en sus pel&iacute;culas. Pero sobre todo su trayectoria vital, su amplia cultura, su propia forma de ser, su curiosa familia, su albacetismo... Un maestro en todos los sentidos que, desde marzo de 2023, contempla todos los d&iacute;as el cine de su infancia, el Capitol, gracias a la escultura promovida por el Ayuntamiento, obra y gracia de Jos&eacute; Luis Serzo.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><em>Un art&iacute;culo facilitado por </em><a href="https://www.cuentosdecine.es/l/el-cine-que-vio-jose-luis-cuerda-de-las-matinales-del-capitol-a-francois-truffaut/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><em>Cuentos de Cine</em></a></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Fidel López Zornoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/cinco-sin-anos-jose-luis-cuerda-cineasta-hizo-absurdo-arte-universal_1_12027561.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Feb 2025 10:13:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cinco años sin José Luis Cuerda, el cineasta que hizo del absurdo un arte universal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Castilla-La Mancha,José Luis Cuerda,Cine,Cineastas,Albacete]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bob Merriman, el héroe americano de la guerra civil española, busca su lugar en la Universidad de Berkeley]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/albacete/bob-merriman-heroe-americano-guerra-civil-espanola-busca-lugar-universidad-berkeley_1_11875214.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/549df5c7-56d7-4eb7-9eea-7f880de3cf01_16-9-discover-aspect-ratio_default_1107318.jpg" width="673" height="379" alt="Bob Merriman, el héroe americano de la guerra civil española, busca su lugar en la Universidad de Berkeley"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La institución académica californiana recauda dinero para erigir un monumento en recuerdo del comandante norteamericano que se alojó durante meses en el Hotel Regina de Albacete, cuando no estaba en el frente con las Brigadas Internacionales</p><p class="subtitle">La visita de Errol Flynn a Albacete durante la guerra civil que inspiró la creación de un estudio de animación
</p></div><p class="article-text">
        Bob mir&oacute; su reloj al entrar en Albacete. Apenas eran las 6:30 de la ma&ntilde;ana de un g&eacute;lido domingo, 17 de enero, d&iacute;a de San Antonio Abad, de 1937. Aunque era muy temprano, tras bajar de un desvencijado y atestado tren procedente de Valencia, hasta donde lleg&oacute; desde Barcelona, no tuvo problemas para encontrar las oficinas de las Brigadas Internacionales.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute;, con la eficiencia de una maquinaria bien engrasada, le facilitaron los documentos que garantizaban su alojamiento y manutenci&oacute;n. Movido por una curiosidad innata, decidi&oacute; dar un paseo por las calles albacete&ntilde;as, que encontr&oacute; enlodadas. Aquella jornada la pas&oacute; realizando gestiones, orient&aacute;ndose en aquella ciudad que, desde octubre de 1936, se hab&iacute;a convertido en el epicentro vibrante de los voluntarios de la libertad. 
    </p><p class="article-text">
        Al caer la noche, Albacete se transform&oacute; ante su mirada, que no pod&iacute;a ocultar el cansancio de acumular intensas jornadas de viaje, de su periplo hasta llegar a este poblach&oacute;n manchego. Las calles, antes silenciosas, cobraron vida con el bullicio de la gente. 
    </p><p class="article-text">
        Numerosos soldados de aqu&iacute; para all&aacute;, mujeres ataviadas con la ropa dominical, risas, murmullos y conversaciones. En ese escenario, Bob sinti&oacute; el latido de una ciudad que, a pesar de la guerra, se negaba a perder su esencia, mostrando una mezcla de resistencia y vitalidad que le arrop&oacute;. Albacete, que cay&oacute; en manos de los golpistas durante una semana tras el levantamiento franquista, aparece en un sinf&iacute;n de libros hist&oacute;ricos de medio mundo por el papel que jug&oacute; como cuartel general de las Brigadas Internacionales, de las que fue uno de sus grandes y &eacute;picos protagonistas Bob, es decir, Robert Hale Merriman.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Llegada de las Brigadas Internacionales a Albacete en 1936                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">El joven americano, un declarado antifascista</h2><p class="article-text">
        Bob Merriman no ten&iacute;a ni 30 a&ntilde;os cuando lleg&oacute; a Albacete. Nacido el 17 de noviembre de 1908 en el condado de Humboldt, California, era hijo de Henry y Faye, una familia humilde. De hecho, su padre trabajaba en un taller de neum&aacute;ticos, pero su sacrificio le permiti&oacute; mandar al chico a la Universidad de Nevada, en la que se gradu&oacute; el 9 de mayo de 1932. Adem&aacute;s, ese mismo d&iacute;a se cas&oacute; con su gran amor, Marion Stone.
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente, se incorpor&oacute; a la Universidad de Berkeley, en California, como estudiante de posgrado, labor que compatibiliz&oacute; con las funciones de profesor asistente del Departamento de Econom&iacute;a. Desde ah&iacute;, y gracias a una beca, puso rumbo a Mosc&uacute;, acompa&ntilde;ado de su esposa. Era enero 1935 y Bob estaba a punto de concluir su doctorado en Econom&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        En la capital rusa, y seg&uacute;n confes&oacute;, asisti&oacute; a la Academia Lenin de Ciencias Agr&iacute;colas para preparar su tesis doctoral. Fue un periodo en el que Merriman, declarado antifascista, fue reforzando sus ideales en pro de la libertad. En un viaje por Europa Central en el verano de 1936, percibi&oacute; el riesgo que supon&iacute;a el ascenso de los fascismos, con Hitler como principal protagonista. Y como miles de estadounidenses, pens&oacute; que si se plantaba cara a Franco, se podr&iacute;a evitar la Segunda Guerra Mundial. Una quimera.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La sublevaci&oacute;n franquista</strong></h2><p class="article-text">
        As&iacute;, cuando el dictador espa&ntilde;ol se sublev&oacute; contra el Gobierno republicano, Bob consider&oacute; que era el momento de sumarse a la causa, y de ah&iacute;, a Albacete, convirti&eacute;ndose con el tiempo en el norteamericano de mayor graduaci&oacute;n de los que tomaron parte en la Guerra Civil. De hecho, fue comandante del Batall&oacute;n Lincoln, de la XV Brigada Internacional, en la que lleg&oacute; a ejercer como jefe de Estado Mayor. Y todo ello, a pesar de que su formaci&oacute;n militar antes de llegar a Espa&ntilde;a se limit&oacute; a su paso por el programa ROTC -o Cuerpo de Entrenamiento de Oficiales en la Reserva- en la Universidad de Berkeley. Merriman destac&oacute; en la Batalla del Jarama y en la Ofensiva de Brunete. Herido en Belchite, se desconoce a ciencia cierta c&oacute;mo falleci&oacute;, aunque todo apunta a que fue en la retirada hacia Gandesa en los primeros d&iacute;as de abril de 1938.
    </p><p class="article-text">
        De sus andanzas por Espa&ntilde;a y, por ende, por Albacete, han dado cuenta numerosos historiadores y se han escrito diversos libros. Uno de los m&aacute;s notables y con mayor reconocimiento ha sido <em>Un comandante americano en Espa&ntilde;a. Robert Hale Merriman y la Brigada Abraham </em>Lincoln, aparecido en 1986 y escrito por su esposa Marion, junto a Warren Lerude, excatedr&aacute;tico de Periodismo de la Universidad de Nevada en Reno y ganador de un Premio Pulitzer. Lerude recuerda que por su &ldquo;hero&iacute;smo, valent&iacute;a&rdquo; y defensa &ldquo;de la democracia&rdquo;, tanto Merriman como las propias Brigadas Internacionales han alcanzado el reconocimiento merecido.
    </p><p class="article-text">
        A pesar del tiempo transcurrido, el papel de Merriman sigue siendo reivindicado, y no solo por los cronistas de la contienda espa&ntilde;ola; tambi&eacute;n por quienes se preocupan por la conversaci&oacute;n y difusi&oacute;n del legado de quienes vinieron a Espa&ntilde;a jug&aacute;ndose la vida. En estos momentos, y como ejemplo, cabe destacar que la Universidad de Berkeley tiene en marcha un <a href="https://crowdfund.berkeley.edu/project/41279" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proyecto de financiaci&oacute;n colectiva o crowdfunding </a>para reunir 47.000 d&oacute;lares, m&aacute;s de 43.000 euros, cuyo destino ser&aacute; el de elaborar y colocar en el campus californiano una placa en memoria del brigadista. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Uno de los impulsores del proyecto es Peter Glazer, profesor em&eacute;rito de Berkeley, en concreto, de su Departamento de Teatro, Danza y Estudios de Performance, quien explica que la iniciativa surgi&oacute; en torno a 2018, cuando el Grupo de Investigaci&oacute;n de Did&aacute;ctica y Patrimonio (Didpatri) de la Universidad de Barcelona se puso en contacto con la rectora de su campus, Carol Christ, para donar un molde de la placa que, en honor a Robert Hale Merriman, se hab&iacute;a instalado en Corbera de Ebro. Y es que fue en esa localidad catalana donde se perdi&oacute; la pista al norteamericano durante la retirada del frente de Arag&oacute;n en abril de 1938. 
    </p><p class="article-text">
         A pesar del tiempo transcurrido y de los esfuerzos de Didpatri, que coordin&oacute; un equipo de investigadores, arque&oacute;logos y estudiosos locales, los restos del comandante no han sido localizados, por lo que se barajan dos posibles finales: o que muriera en combate o que se rindiera y fuera ejecutado por las tropas franquistas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>De Barcelona a Berkeley</strong></h2><p class="article-text">
        La oferta de la Universidad de Barcelona pas&oacute; en Berkeley de departamento en departamento, hasta que cay&oacute; en manos del periodista e historiador Adam Hochschild, autor de un libro sobre la Guerra Civil Espa&ntilde;ola<em>, Spain in Our Hearts: Americans in the Spanish Civil War, 1936&ndash;1939</em><strong> </strong>(<em>Espa&ntilde;a en el coraz&oacute;n: Americanos en la Guerra Civil Espa&ntilde;ola, 1936-1939</em>). Publicado en 2016, el libro se centra en las experiencias de numerosos estadounidenses que participaron en la guerra, desde periodistas y escritores hasta soldados y m&eacute;dicos, y que inclu&iacute;a un cap&iacute;tulo sobre Merriman. 
    </p><p class="article-text">
        La figura de Merriman y la labor de la Brigada Abraham Lincoln s&iacute; est&aacute;n reconocidas hoy en d&iacute;a, &ldquo;pero fueron necesarias d&eacute;cadas para que eso ocurriera&rdquo;, asegura este escritor neoyorkino, muy aclamado por sus libros y art&iacute;culos en medios de comunicaci&oacute;n norteamericanos como <em>New York Times</em> y <em>New Yorker</em>, y por su activismo. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, ha impartido su maestr&iacute;a period&iacute;stica en Berkeley. Y atribuye buena parte del logro a los Archivos de la Brigada Abraham Lincoln (ALBA), &ldquo;creo que hace un excelente trabajo, preservando documentos, recuerdos y organizando seminarios para profesores. Ofrece una inmensa cantidad de material en su sitio web, y tambi&eacute;n han supervisado la transferencia de registros militares, archivos, cartas... de cientos de voluntarios a la Biblioteca Tamiment en la Universidad de Nueva York, donde los consult&eacute; mientras trabajaba en mi libro&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Placa en homenaje de Merriman instalada en Corbera d&#039;Ebre y que pretende ser replicada en Berkeley"
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                Placa en homenaje de Merriman instalada en Corbera d&#039;Ebre y que pretende ser replicada en Berkeley                            </span>
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        Pues con ese objetivo, Hochschild comparti&oacute; la propuesta de la Universidad de Barcelona con Peter Glazer. &ldquo;Tambi&eacute;n con el bibliotecario Claude Potts y con la profesora de espa&ntilde;ol Donna Southard; los cuatro hab&iacute;amos participado en actividades en el campus de Berkeley en reconocimiento del 80 aniversario de la Guerra Civil en 2016, reuni&eacute;ndose varios departamentos para conmemorar ese aniversario, todo ello en torno a una producci&oacute;n de mi musical teatral <em>Heart of Spain: A Musical of the Spanish Civil War (Coraz&oacute;n de Espa&ntilde;a: Un musical de la Guerra Civil Espa&ntilde;ola)</em>, que dirig&iacute; a trav&eacute;s de mi departamento&rdquo;, afirma el profesor Glazer, quien ha estado involucrado en conmemoraciones de la guerra civil espa&ntilde;ola desde mediados de la d&eacute;cada de 1990, y lo ha hecho como director de escena, dramaturgo, acad&eacute;mico y miembro de la Junta de Gobernadores de los Archivos de la Brigada Abraham Lincoln.
    </p><p class="article-text">
        Tras recibir la propuesta, &ldquo;a todos nos encant&oacute; la idea de tener la placa en el campus, pero ten&iacute;amos que conseguir que se aprobara el proyecto&rdquo;, y una vez conseguido, se inici&oacute; el proceso de financiaci&oacute;n colectiva. &ldquo;No habr&iacute;a sido posible sin el esfuerzo y la iniciativa de Didpatri y la Universidad de Barcelona. 
    </p><p class="article-text">
        La revista de ALBA, <em>The Volunteer</em>, public&oacute; un art&iacute;culo sobre la placa original en 2018, por lo que ya sab&iacute;amos de ella, pero la iniciativa no se puso en marcha hasta que lleg&oacute; la propuesta de Didpatri&ldquo;, asevera Glazer. Esa placa, obra de la escultora catalana Mar H. Pongiluppi, se coloc&oacute; en abril de 2018 en la localidad tarraconense, coincidiendo con el 80 aniversario de la desaparici&oacute;n del comandante americano.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Pocos estudiantes de Berkeley saben de la guerra civil espa&ntilde;ola&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Peter Glazer indica que tanto Merriman como los voluntarios de la guerra civil espa&ntilde;ola son un ejemplo indiscutible de hero&iacute;smo &ldquo;al decidir arriesgar su vida en defensa de la Rep&uacute;blica en Espa&ntilde;a&rdquo;. Por este motivo, conf&iacute;a en alcanzar el presupuesto necesario para la placa. El plazo marcado para ello es el 31 de diciembre de 2024. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El papel de Merriman ha sido valorado, seg&uacute;n mi propia experiencia y las fuentes a las que he tenido acceso, pero uno de los aspectos m&aacute;s importantes de este esperado monumento en Berkeley es dar a conocer su historia a muchas m&aacute;s personas, ya que pocos estudiantes de Berkeley saben siquiera que la guerra civil espa&ntilde;ola existi&oacute;, y mucho menos la contribuci&oacute;n de Merriman. Si el monumento se completa como est&aacute; dise&ntilde;ado, miles de alumnos se encontrar&aacute;n con la placa cada semana y conocer&aacute;n esta figura singular su historia&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Diario de Merriman y ejemplares de &#039;Comandante americano en España&#039; y &#039;Por quién doblan las campanas&#039;                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Este profesor em&eacute;rito destaca el papel que ejerci&oacute; Albacete como cuartel general de las Brigadas Internacionales, y que acogi&oacute; a tantos compatriotas norteamericanos durante meses, no menos de 3.000. Y uno de ellos fue precisamente Merriman, quien se preocup&oacute; de que su participaci&oacute;n en la guerra civil quedara recogida para la historia, para la posteridad, y se ocup&oacute; de escribir dos detallados diarios de su presencia en Espa&ntilde;a, desde enero de 1937 hasta abril de 1938. 
    </p><p class="article-text">
        Esos diarios no solo han sido publicados, sino tambi&eacute;n interpretados con el respaldo de la Universidad de Nueva York. Tras varios a&ntilde;os de trabajo, y bajo la coordinaci&oacute;n de Ray Hoff, hijo del brigadista estadounidense Harold Hoff, se han identificado a las m&aacute;s de 400 personas que aparecen en los documentos manuscritos por el h&eacute;roe americano de la guerra civil.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Su esposa le acompañó durante meses en Albacete, hasta donde se desplazó después de que Merriman cayera herido. Marion hizo de traductora y se ocupó de que las familias de los soldados abatidos pudieran cobrar el seguro de vida</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Su paso por el Gran Hotel y el Hotel Regina en la ciudad albacete&ntilde;a; sus desplazamientos a los cuarteles situados en La Roda, Tarazona de la Mancha, Villanueva de la Jara y Madrigueras; sus relaciones y conversaciones con otros mandos militares y con los pol&iacute;ticos albacetenses; sus participaciones en el frente&hellip; Todos los cap&iacute;tulos de su estancia en Espa&ntilde;a en ese momento tan convulso aparecen relatados en esos dietarios perpetuos de bolsillo. Y, por supuesto, la llegada de su esposa a Albacete y sus encuentros con Ernest Hemingway, quien convirti&oacute; la contienda nacional en una novela, tanto en sus cr&oacute;nicas period&iacute;sticas cargadas de &eacute;pica, como en su m&iacute;tica obra <em>Por qui&eacute;n doblan las campanas</em>, y en la que su protagonista, Robert Jordan, est&aacute; inspirado en la figura del propio Merriman.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El Hotel Regina</strong></h2><p class="article-text">
        Buena parte de los diarios fueron escritos por Merriman en el entonces Hotel Regina, al que se traslad&oacute; en los primeros d&iacute;as de abril de 1937, cuando llevaba casi dos meses en tierras albacete&ntilde;as. Este hotel, gestionado hasta que estallara la Guerra Civil por Tom&aacute;s Garc&iacute;a Mart&iacute;nez, ten&iacute;a, como el resto de los alojamientos y bares, sus tarifas intervenidas: la cama, peseta y media; 50 c&eacute;ntimos el desayuno y 3,25 pesetas la comida. Por cierto, que Garc&iacute;a Mart&iacute;nez recuper&oacute; la titularidad de su establecimiento tras finalizar la guerra civil. Durante los a&ntilde;os b&eacute;licos, fueron los empleados quienes llevaron el negocio, instalado en un bello edificio construido por el comerciante Jos&eacute; Dalmau en los primeros a&ntilde;os 20 en la esquina del por entonces paseo de Alfonso XII -en la actualidad, Paseo de la Libertad- y la calle Ricardo Castro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Hotel Regina de Albacete                            </span>
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        A ese hotel, convertido hoy en un banco y edificio de viviendas, lleg&oacute; el matrimonio Merriman. S&iacute;, porque Marion logr&oacute; reunirse con su esposo despu&eacute;s de que este cayera herido durante una de sus intervenciones en el frente; unos disparos le destrozaron parte de un hombro. La noticia hizo que Marion se movilizara y, de forma extra&ntilde;amente &aacute;gil, solvent&oacute; todas las trabas burocr&aacute;ticas, tanto para salir de Mosc&uacute; como para entrar en Espa&ntilde;a procedente de Francia.
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                El comisario Dave Doran, Marion Merriman y su esposo, el jefe de Estado Mayor Robert Merriman, en Ambite en noviembre de 1937                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Fue precisamente que Bob resultara lesionado en combate el argumento que le abri&oacute; las puertas a Marion, seg&uacute;n record&oacute; ella misma en las p&aacute;ginas de <em>Los Angeles</em> <em>Times</em> con motivo de la presentaci&oacute;n, en 1986, del libro que escribi&oacute; junto a Walter Lerude. Si las paredes de ese hotel, de la habitaci&oacute;n que comparti&oacute; la pareja pudieran hablar, ser&iacute;a materia suficiente para otro libro, aunque buena parte de lo vivido y sufrido por Marion qued&oacute; reflejado en los diarios que ella tambi&eacute;n escribi&oacute;. Esas p&aacute;ginas escoden incluso cap&iacute;tulos de la vida de esta mujer que nunca conoci&oacute; Bob, como cuando fue agredida sexualmente, cuesti&oacute;n que nunca desvel&oacute; m&aacute;s all&aacute; de las l&iacute;neas que se afanaba en redactar cuando el tiempo y el cansancio se lo permit&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Punto de reuni&oacute;n de otros compatriotas, esa habitaci&oacute;n tambi&eacute;n era destino de peregrinaje de otros compa&ntilde;eros de su esposo y, adem&aacute;s, ella guardaba cuando era posible, v&iacute;veres para aquellas personas que, por la carest&iacute;a de la guerra, se ve&iacute;an apuradas. 
    </p><p class="article-text">
        Pero Marion, adem&aacute;s, cumpl&iacute;a otra labor en Espa&ntilde;a, en Albacete. Durante los nueve meses que permaneci&oacute; en nuestro pa&iacute;s antes de regresar a Estados Unidos, atendiendo una propuesta de Bob Merriman -un ciclo de conferencias para exponer la situaci&oacute;n espa&ntilde;ola-, copiaba manuales militares estadounidenses para que su esposo los usara en el entrenamiento de sus soldados; enviaba boletines a los voluntarios de habla inglesa y manten&iacute;a registros personales de los voluntarios. Por cierto, que con el tiempo, Marion volvi&oacute; a casarse. &ldquo;Muchos de ellos usaban alias&rdquo;, reconoc&iacute;a en las p&aacute;ginas de <em>Los Angeles Times</em>, lo que complicaba las cosas. Tambi&eacute;n era enviada al frente para hablar con testigos de la muerte de soldados como prueba para que sus familias pudieran cobrar las p&oacute;lizas de seguro. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>El encuentro con Hemingway</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los momentos m&aacute;s apasionantes e inolvidables de cuantos vivi&oacute; el matrimonio Merriman en Espa&ntilde;a lleg&oacute; el 24 de abril de 1937. Esa jornada, Bob y Marion se trasladaron a Madrid, sitiada por los golpistas, para encontrarse con Ernest Hemingway y otros escritores, corresponsales y fot&oacute;grafos extranjeros que contaban la guerra desde sus habitaciones en el c&eacute;ntrico Hotel Florida de Callao. Apenas hab&iacute;an pasado unas horas desde que los obuses franquistas quisieron hacer de este establecimiento hotelero su diana, lo que puso al descubierto los excesos de este nutrido grupo de contadores de historia, sus l&iacute;os amorosos y sus relaciones desconocidas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Su figura es recordada a través de libros e investigaciones y su historia fue inmortalizada en la obra de Ernest Hemingway, ‘Por quién doblan las campanas’, convertida en película por Sam Wood en 1943, prohibida en España hasta la Transición</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero esos bombardeos de madrugada no hab&iacute;an cambiado un &aacute;pice los planes que llevaron a Bob a Madrid. La idea era que participara en una emisi&oacute;n radiof&oacute;nica para los Estados Unidos, episodio que se relata tanto en sus diarios como en el libro de su esposa con el Lerude.
    </p><p class="article-text">
        Ese encuentro entre Merriman y Hemingway fue prolongado, una conversaci&oacute;n sumergida en whisky escoc&eacute;s que ayud&oacute; a preparar los discursos, las intervenciones de quienes iban a contar a los americanos la situaci&oacute;n espa&ntilde;ola y la necesidad de ayuda exterior. El programa se emiti&oacute; pasadas las dos de la ma&ntilde;ana, y junto a Bob, lanzaron sus voces y, con ello, sus mensajes a las ondas, el doctor neoyorkino William Winston Pike, miembro del Partido Comunista de Estados Unidos, quien estaba enrolado en los Servicios M&eacute;dicos Republicanos, o el novelista John Dos Passos, de reconocida ideolog&iacute;a izquierdista, y hasta Josephine Herbst, escritora y periodista. El locutor fue Sid Franklin, el apodado <em>torero yanqui,</em> amigo de Hemingway, con el que se corri&oacute; m&aacute;s de una borrachera. Y la m&uacute;sica corri&oacute; por cuenta del cantautor exiliado alem&aacute;n Ernst Busch.
    </p><p class="article-text">
        Esas horas fueron caldo de cultivo para la novela <em>Por qui&eacute;n doblan las campanas, </em>publicada por Ernest Hemingway en 1940, y que termin&oacute; en la pel&iacute;cula de 1943, en la que Bob Merriman aparece reflejado en el personaje de Robert Jordan encarnado por Gary Cooper. Esas conversaciones se enriquecieron con la labor reporteril del autor norteamericano, que supo imprimir a sus cuartillas la fuerza emocional precisa. Por cierto, que tanto la novela, que no apareci&oacute; oficialmente en Espa&ntilde;a hasta finales de los a&ntilde;os sesenta, como la pel&iacute;cula, estrenada en plena Transici&oacute;n, molest&oacute; sobremanera al r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        Los 16 meses que vivi&oacute; Merriman en nuestro pa&iacute;s dieron para mucho. Para construir una historia que todav&iacute;a hoy permanece en el imaginario de quienes buscan la &eacute;pica de la guerra civil, de las Brigadas Internacionales, de la lucha por la libertad y la democracia. 
    </p><p class="article-text">
        Y si en Estados Unidos quieren que la figura de este mando norteamericano no sea solo conocida para los que bucean en los libros de historia, en Albacete su nombre deber&iacute;a ser reivindicado con mayor ah&iacute;nco. Porque en la ciudad manchega, naci&oacute; una leyenda y se generaron argumentos para un personaje que protagoniz&oacute; una de las novelas -y pel&iacute;culas- que hizo del conflicto espa&ntilde;ol un referente de los peligros de los extremismos ideol&oacute;gicos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Fidel López Zornoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/albacete/bob-merriman-heroe-americano-guerra-civil-espanola-busca-lugar-universidad-berkeley_1_11875214.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Dec 2024 19:11:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bob Merriman, el héroe americano de la guerra civil española, busca su lugar en la Universidad de Berkeley]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Albacete,Guerra Civil Española,Berkeley,Universidad,Brigadas Internacionales,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un siglo del café más ‘chic’ de Albacete que acabó en colegio con un patio de más de 10 hectáreas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/albacete/siglo-cafe-chic-albacete-acabo-colegio-patio-10-hectareas_1_11809708.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70ad201e-fbdb-4000-b51a-41c642495cc1_16-9-discover-aspect-ratio_default_1105789.jpg" width="1108" height="623" alt="Un siglo del café más ‘chic’ de Albacete que acabó en colegio con un patio de más de 10 hectáreas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 1924, el empresario José Herreros puso en marcha la Terraza Buenos Aires en pleno Parque de Abelardo Sánchez con la ‘plata’ que ganó en Argentina. Fue cine de verano y desde hace casi siete décadas alberga un centro educativo</p><p class="subtitle">EEUU ensayó en Albacete la recuperación de las relaciones entre Franco y Eisenhower con cultura y leche en polvo
</p></div><p class="article-text">
        Los alumnos y alumnas del colegio p&uacute;blico San Fernando, de Albacete, tienen como patio de recreo una zona verde de m&aacute;s de 10,5 hect&aacute;reas, una ubicaci&oacute;n privilegiada que tambi&eacute;n se enfrenta a numerosos h&aacute;ndicaps como consecuencia de los fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos adversos, en especial, del viento. Y es que este centro educativo, que va camino de cumplir siete d&eacute;cadas, est&aacute; emplazado en pleno Parque de Abelardo S&aacute;nchez, hist&oacute;rico pulm&oacute;n verde de Albacete. Pero la historia del edificio en el que ahora se imparten las ense&ntilde;anzas de Infantil y Primaria arranca mucho antes, en concreto, hace un siglo.
    </p><p class="article-text">
        El 12 de febrero de 1923 tuvo entrada en el Ayuntamiento de Albacete una instancia firmada por Jos&eacute; Herreros Navarro. En el documento, timbrado conforme a la normativa, este albacete&ntilde;o, residente entonces en la calle del Amparo n&uacute;mero 9, expone al Consistorio que &ldquo;conviene a sus intereses&rdquo; instalar en el Parque de Canalejas &ndash;actual Parque de Abelardo S&aacute;nchez&ndash; un edificio construido de nueva planta con destino a chalet y kiosco &ldquo;para la venta de caf&eacute; y similares&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; comienza, oficialmente, la historia del Chalet Buenos Aires, porque el sue&ntilde;o de Jos&eacute; Herreros arranc&oacute; antes, mucho antes, cuando en los albores del Siglo XX, marcho &ldquo;a hacer las Am&eacute;ricas&rdquo;, como se dec&iacute;a entonces, en busca de la prosperidad, misi&oacute;n en la que no se fue solo, sino que sus hermanos Bienvenido y Juan tambi&eacute;n hicieron las maletas. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, cada uno de ellos opt&oacute; por un destino: Bienvenido se march&oacute; a Puebla (M&eacute;xico); Juan estuvo por la pen&iacute;nsula del Yucat&aacute;n (M&eacute;xico) para pasar luego a Lima (Per&uacute;) y Valpara&iacute;so (Chile), y Jos&eacute; recal&oacute; en Argentina, y de ah&iacute; que a su proyecto de caf&eacute; en pleno Parque de Canalejas le llamara Buenos Aires. As&iacute; lo cont&oacute; Antonio Herreros, hijo de Juan.
    </p><p class="article-text">
        Fueron muy emprendedores los hermanos Herreros, puesto que, de regreso a Albacete, y con la 'plata' ahorrada, cada uno orient&oacute; ese esp&iacute;ritu empresarial por un negocio diferente. Bienvenido se hizo con el Teatro&ndash;Circo y, con el tiempo, con otras salas teatrales y cinematogr&aacute;ficas; Juan asumi&oacute; el antiguo comercio de comestibles de Gim&eacute;nez y Dalmau de la calle Mayor, que rebautiz&oacute; como Casa Herreros, y Jos&eacute; se embarc&oacute; en el Gran Caf&eacute; Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        Pero regresemos a 1923. El 21 de febrero, apenas unos d&iacute;as despu&eacute;s desde que Jos&eacute; Herreros presentase su propuesta, recibi&oacute; respuesta positiva del Consistorio. La autorizaci&oacute;n, de la Comisi&oacute;n de Polic&iacute;a Urbana, daba su visto bueno a la aventura empresarial del otrora, emigrante, pero eso s&iacute;, fijando una serie de condiciones, como la presentaci&oacute;n de memoria, proyecto y presupuesto; la obligaci&oacute;n de cumplir el plazo de concesi&oacute;n &ndash;que ir&iacute;a en funci&oacute;n de la inversi&oacute;n realizada&ndash; o que los precios del servicio prestado ser&iacute;an aprobados por el Ayuntamiento. Estas cl&aacute;usulas fueron asumidas por el promotor, como consta en un documento municipal del 27 de febrero.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Proyecto de edificación del Chalet Buenos Aires del arquitecto Julio Carrilero"
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                Proyecto de edificación del Chalet Buenos Aires del arquitecto Julio Carrilero                            </span>
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        Dicho y hecho. El arquitecto municipal, Julio Carrilero, y el empresario presentaron un par de meses despu&eacute;s el proyecto. Fechado el 20 de abril de 1923, la memoria indica que el prop&oacute;sito era levantar un restaurante y vivienda en un edificio de s&oacute;tano y dos plantas, con una superficie total de 224 metros cuadrados, y de dise&ntilde;o r&uacute;stico para &ldquo;armonizar con el lugar de emplazamiento&rdquo;. Los planos, curiosamente, aparec&iacute;an firmados inicialmente con el nombre de Julio Carrilero, arquitecto municipal. Pero alguien se encarg&oacute; de tachar, bruscamente, eso s&iacute;, lo de municipal.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Casi 500 metros de superficie</strong></h2><p class="article-text">
        Los tr&aacute;mites se sucedieron a gran velocidad. Y el 26 de abril el proyecto recibi&oacute; la aprobaci&oacute;n del Consistorio. En el documento que se entreg&oacute; al promotor aparec&iacute;an reflejados los compromisos del Ayuntamiento. A saber: la cesi&oacute;n en arrendamiento de un trozo de terreno de 16 metros lineales de fachada por 30 de fondo; en total, 480 metros cuadrados de superficie en el Parque de Canalejas, en concreto, en el centro del paseo que, desde el quiosco de la m&uacute;sica &ndash;el de entonces, que fue sustituido por el actual a causa de los destrozos causados por las inclemencias meteorol&oacute;gicas&ndash; en direcci&oacute;n a la huerta de los herederos de Don Ram&oacute;n Casas, &ldquo;con objeto de que sobre &eacute;l &ndash;sobre este solar&ndash; construya &ndash;Jos&eacute; Herreros&ndash; por su cuenta y riesgo un chalet&ndash;restaurante con arreglo al proyecto presentado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se fij&oacute; un plazo de arrendamiento de 25 a&ntilde;os, y como precio del mismo, 2.000 pesetas anuales &ndash;12 euros de los de ahora&ndash;; 50.000 pesetas &ndash;300 euros&ndash; por el cuarto de siglo que contemplaba el periodo de alquiler del solar. Pero Jos&eacute; Herreros no deb&iacute;a aportar a las arcas ni una perra chica, sino que esa renta se compensar&iacute;a con el coste del edificio, cuyo valor se estim&oacute; entonces en esas 50.000 pesetas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Escritura de arrendamiento del terreno en el que se levantó tan curioso local                            </span>
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        Por lo tanto, llegado 1948, Jos&eacute; Herreros Navarro deb&iacute;a abandonar esa vivienda y negocio hostelero &ldquo;sin derecho a indemnizaci&oacute;n alguna&rdquo;. La escritura de arrendamiento fue otorgada por el Ayuntamiento al promotor ante el abogado y notario p&uacute;blico del Colegio de Albacete, Manuel Garc&iacute;a el 30 de julio de 1923. Por parte del Ayuntamiento intervino como procurador Jos&eacute; Ponce Cantos, por delegaci&oacute;n del secretario municipal Joaqu&iacute;n Quijada. Y Jos&eacute; Herreros Navarro firm&oacute; en su propio nombre. La escritura establec&iacute;a todas las condiciones pactadas y aceptadas por ambas partes.
    </p><h2 class="article-text">Un a&ntilde;o despu&eacute;s</h2><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o despu&eacute;s, para junio de 1924, el Chalet Buenos Aires ya era una realidad de hormig&oacute;n, cristal, madera y pizarra. Y fue el asombro de los albacete&ntilde;os y albacete&ntilde;as. <em>El Diario Albacete</em> contaba en su edici&oacute;n del s&aacute;bado, 7 de junio, de aquel a&ntilde;o que el Parque de Canalejas, por obra y gracia del Consistorio hab&iacute;a cambiado su &ldquo;decoraci&oacute;n&rdquo; tras a&ntilde;os de cuestionables cuidados. &ldquo;El Ayuntamiento ha vuelto la mirada hacia el Parque, cuida sus paseos, levanta un peque&ntilde;o chalet para biblioteca y otro para urinarios y se propone reparar el kiosco de la m&uacute;sica, que, en se&ntilde;al de protesta por lo que all&iacute; ocurr&iacute;a, se llev&oacute; el aire en d&iacute;a infausto, rompiendo las columnas de hierro y derrumbando la atrevida b&oacute;veda, cual si fuera ligera pluma&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras cargar las tintas por la ausencia de desbrozamiento del recinto en cuesti&oacute;n &ndash;por cierto, que el rotativo achacaba a la &ldquo;falta de medios&rdquo; a la que deb&iacute;a hacer frente el Ayuntamiento al no encontrar &ldquo;al personal necesario&rdquo;&ndash;, El Diario de Albacete alababa el proyecto de Jos&eacute; Herreros. &ldquo;Es de estilo semir&uacute;stico, con magn&iacute;fica terraza al frente, que estar&aacute; sorprendentemente alumbrada. Se encuentra en uno de los lugares donde los &aacute;rboles est&aacute;n m&aacute;s frondosos&rdquo;, a&ntilde;adiendo que &ldquo;desde la terraza y los balcones, la perspectiva no puede ser m&aacute;s soberbia&rdquo;. &ldquo;Ser&aacute; uno de los m&aacute;s agradables puntos de reuni&oacute;n para la buena sociedad albacetense, en las placenteras noches de verano o en los d&iacute;as inh&oacute;spitos del invierno, siendo un nuevo aliciente para todos y constituyendo el punto obligado para la celebraci&oacute;n de fiestas y banquetes&rdquo;, apuntaba la cr&oacute;nica period&iacute;stica.&nbsp;
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                Anuncio de la época de la terraza Buenos Aires de Albacete                            </span>
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        Ya entonces, se le compar&oacute; con uno de los balnearios de m&aacute;s alto post&iacute;n de la playa del Postiguet de Alicante, el Diana; en Valencia, con el restaurante Miramar de la playa de Levante, lugar predilecto de lo m&aacute;s selecto de la sociedad de la capital del Turia, o con el merendero La Huerta, en La Dehesa de la Villa, en Madrid, punto de encuentro de la sociedad chic m&aacute;s castiza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El negocio ech&oacute; a andar. Y su promotor decidi&oacute; centrar sus esfuerzos en su gesti&oacute;n, de tal manera que propuso al Consistorio que le dejara subarrendar un kiosco que explotaba en el paseo de la Feria, petici&oacute;n que no le fue aceptada, y apenas unos meses despu&eacute;s de abrir el Chalet Buenos Aires, Jos&eacute; Herreros renunci&oacute; a su negocio ferial.
    </p><p class="article-text">
        Punto de reuni&oacute;n de lo m&aacute;s granado de la sociedad albacetense, la terraza que reinaba sobre el Parque de Canalejas, cuya construcci&oacute;n se inici&oacute; en 1911 y que recibi&oacute; el apellido del presidente del Gobierno asesinado en 1912, incorpor&oacute; a su oferta de ocio el cinemat&oacute;grafo al verano siguiente. Su amplia terraza se iba a convertir en el patio de butacas de uno de los m&aacute;s bellos cines estivales que ha tenido la capital albacetense gracias a su entorno &uacute;nico.
    </p><h2 class="article-text">Y lleg&oacute; el cinemat&oacute;grafo</h2><p class="article-text">
        <em>El Diario de Albacete</em> recog&iacute;a el domingo, 26 de julio de 1925 que, al d&iacute;a siguiente, el cine iba a tomar posesi&oacute;n de la Terraza Buenos Aires. La iniciativa parti&oacute; de otro emprendedor, Jos&eacute; Esparcia, quien lleg&oacute; a un acuerdo con Jos&eacute; Herreros para poner en marcha este entretenimiento de im&aacute;genes en movimiento. &ldquo;El nuevo arrendatario &ndash;dec&iacute;a el peri&oacute;dico&ndash;, joven entusiasta en esta clase de negocios, est&aacute; introduciendo en el chalet importantes reformas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mejor&oacute; el terrazo e instal&oacute; la correspondiente pantalla delante de la puerta de acceso a la escalera. En primer t&eacute;rmino, se colocaron varias filas de sillas, hasta sumar no menos de 300; detr&aacute;s, butacas, para los clientes m&aacute;s VIP, y en &uacute;ltimo lugar, en la zona m&aacute;s pr&oacute;xima al restaurante, mesas para las consumiciones. Adem&aacute;s, para evitar las corrientes de aire se instalaron mamparas a ambos lados de la solana, complet&aacute;ndose todo ello con una iluminaci&oacute;n elegante a la vez que profusa.
    </p><p class="article-text">
        El rotativo destacaba que la intenci&oacute;n del empresario era la de ofrecer todas las noches sesiones de cine, acompa&ntilde;adas de conciertos de piano y viol&iacute;n. Y en la cocina, una reposter&iacute;a de categor&iacute;a. La primera pel&iacute;cula escogida para estrenar tan singular cinemat&oacute;grafo fue una historia basada en la zarzuela La verbena de la Paloma, cuyos fotogramas estar&iacute;an acompa&ntilde;ados de la m&uacute;sica de un sexteto. Dirigida por Jos&eacute; Buchs en 1921, contaba con Flori&aacute;n Rey y Elisa Ruiz Romero en los principales papeles.
    </p><p class="article-text">
        Y el proyector comenz&oacute; a ofrecer en medio de ese oasis verde pel&iacute;culas y pel&iacute;culas, que determinaban sobremanera la actividad de ocio y tiempo libre estival de los albacete&ntilde;os y albacete&ntilde;as. Y que comparti&oacute; alguna temporada en el propio Parque de Canalejas con el Cine Requena, de don Mariano, segunda generaci&oacute;n de una familia levantina que hizo del cine su forma de vida. Su campa&ntilde;a publicitaria en los rotativos locales era constante, con reiteradas referencias a su comodidad, a su caf&eacute;, a sus paellas, a sus conciertos de piano y viol&iacute;n... y a su servicio para bodas y banquetes.
    </p><p class="article-text">
        El auge de su negocio paralelo llev&oacute; a denominar durante varios est&iacute;os a la Terraza Buenos Aires como Cine Buenos Aires a secas, con &ldquo;escogidos programas de pel&iacute;culas&rdquo;. Y mientras el discurrir el tiempo hac&iacute;a de las suyas, consolidando este edificio emblem&aacute;tico al servicio de la ciudadan&iacute;a, tambi&eacute;n otros acontecimientos aparecieron en escena, y no precisamente positivos para los intereses del empresario. Nos referimos a los actos vand&aacute;licos provocados por una &ldquo;crisis de autoridad&rdquo; en el verano de 1932 que llevaron, incluso, al cierre del Chalet Buenos Aires. El 10 de junio de 1932, viernes, El Diario de Albacete se refer&iacute;a, en una informaci&oacute;n de portada, y bajo el t&iacute;tulo de 'Para que se enteren nuestras autoridades', a la clausura del local como consecuencia de la presencia de una &ldquo;docena de sinverg&uuml;enzas&rdquo;, que se dedicaban a &ldquo;atropellar con denuestos y frases soeces a las personas que pac&iacute;ficamente acud&iacute;an al cine, as&iacute; como a amenazar de palabra y obra a los empleados del mismo cuando les recriminaban su conducta. Y los representantes de la autoridad, como en casos anteriores, si es que los hab&iacute;a en el parque, no se enteraban de nada&rdquo;. Y solo unos d&iacute;as despu&eacute;s, el 28 de junio de 1932, El Defensor de Albacete se refer&iacute;a a otro suceso. Con el titular 'Escenas de cine', la noticia comentaba que Josefa Rodr&iacute;guez y Jos&eacute; Herreros, empleada y due&ntilde;o respectivamente del Cine Buenos Aires, denunciaron a Jes&uacute;s Guti&eacute;rrez, &ldquo;el cual, despu&eacute;s de causar da&ntilde;os en las sillas del mencionado cinemat&oacute;grafo, insult&oacute; y amenaz&oacute; a los denunciantes, cuando estos le llamaron la atenci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Chalet Buenos Aires sigui&oacute; funcionando durante esos a&ntilde;os 30, afrontando los cambios que la hosteler&iacute;a y el cine marcaban. Y no con unos resultados econ&oacute;micos que permitieran mirar al futuro con confianza al empresario. Es m&aacute;s, en enero de 1935 inici&oacute; Jos&eacute; Herreros una pugna con el Consistorio a cuenta de la construcci&oacute;n del kiosco de m&uacute;sica un a&ntilde;o antes &ndash;mayo de 1934&ndash; en un emplazamiento diferente al inicial, frente a su restaurante. Un nuevo lugar para ese templete que, otrora, hab&iacute;a sufrido los embates de Eolo, dej&aacute;ndolo sin cubierta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Celebración en la antigua terraza Buenos Aires de Albacete                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Con la m&uacute;sica a otra parte</strong></h2><p class="article-text">
        El hecho de que los conciertos de la Banda Municipal de Albacete se trasladaran al nuevo templete del Parque de Canalejas, en la denominada la plazoleta del paseo del Capit&aacute;n Gal&aacute;n, le ocasionaron, seg&uacute;n asegur&oacute; Jos&eacute; Herreros en sus comunicaciones con el Ayuntamiento, unos &ldquo;perjuicios de consideraci&oacute;n&rdquo; hasta tal punto que le dejaron en una situaci&oacute;n econ&oacute;mica &ldquo;apurada&rdquo;. Por ello, propuso que se le prorrogara por 10 a&ntilde;os m&aacute;s el contrato que ten&iacute;a de instalaci&oacute;n y alquiler de sillas en los parques municipales, adem&aacute;s de una rebaja en el canon anual del 50%. De esta manera, el empresario podr&iacute;a, seg&uacute;n expuso, hacer frente a sus &ldquo;necesidades m&aacute;s perentorias&rdquo;. Pero ni en este extremo ni en contenciosos posteriores a cuenta del n&uacute;mero de sillas que deb&iacute;a entregar al Ayuntamiento o del canon a liquidar hubo acuerdo. 
    </p><p class="article-text">
        Y lleg&oacute; la Guerra Civil que, como para tantas cosas, supuso un antes y despu&eacute;s para este establecimiento. De hecho, seg&uacute;n consta en documentaci&oacute;n que tiene a buen recaudo nuestro Archivo Hist&oacute;rico Provincial, con la llegada del golpe de estado franquista, Jos&eacute; Herreros decidi&oacute; retirar del chalet que era su negocio y su casa numerosos enseres &ndash;incluidas mesas y sillas&ndash; por si acaso le eran sustra&iacute;dos, y se los llev&oacute; al almac&eacute;n de una panader&iacute;a de la calle Rosario. Pues bien, seg&uacute;n la ficha de la Comisar&iacute;a de Vigilancia de Albacete, finalizada la contienda nacional, Jos&eacute; Herreros advirti&oacute; de la desaparici&oacute;n de ese material, que finalmente fue hallado en un local del Paseo de Alfonso XIII, hasta donde lleg&oacute; en un cami&oacute;n. La autoridad competente en ese momento, finalizada la Guerra Civil, reconoci&oacute; que eran propiedad del empresario, otrora, aventurero en busca de destino en Am&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Los a&ntilde;os pasaron, y este local hostelero del Parque de los M&aacute;rtires, as&iacute; llamado tras la Guerra Civil, sigui&oacute; cumpliendo su cometido, y con cierta frecuencia, en pleno est&iacute;o, acog&iacute;a bailes. Llegado 1946, dos a&ntilde;os antes de expirar el plazo de concesi&oacute;n, y como estaba estipulado, el Servicio de Arquitectura Municipal pas&oacute; revista al estado del edificio. El resumen en general de la situaci&oacute;n del inmueble y de sus enseres era que presentaban un &ldquo;buen estado&rdquo;. Ya, en 1949, en octubre, el alcalde, Fulgencio Lozano Navarro, le concedi&oacute; un mes al inquilino para abandonar el Chalet Buenos Aires.
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo, el edificio termin&oacute; acogiendo un colegio, que abri&oacute; sus puertas como tal en el curso 1956&ndash;1957. Se trata del actual San Fernando, centro que, bajo el patronato del Frente de Juventudes, arranc&oacute; con 109 alumnos y una plantilla inicial de cuatro maestros, de los cuales Gabriel Molina Poveda, procedente de la escuela de Ossa de Montiel, fue designado director. Con un presupuesto anual de 1.500 pesetas, se cubrieron gastos b&aacute;sicos y algunos extras en materiales de aula.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El Colegio Público San Fernando de Albacete fue hace un siglo la terraza Buenos Aires, uno de los lugares más populares de la ciudad"
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                El Colegio Público San Fernando de Albacete fue hace un siglo la terraza Buenos Aires, uno de los lugares más populares de la ciudad                            </span>
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        La comunidad estudiantil proven&iacute;a de diversas calles, con padres dedicados a profesiones ya en desuso como botero y mulero. En los a&ntilde;os 70, el colegio fue remodelado, con nuevas aulas, calefacci&oacute;n y ba&ntilde;os; desde entonces, se transform&oacute; en un colegio de r&eacute;gimen ordinario. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy, el edificio tiene dos plantas con aulas para Infantil y Primaria, una peque&ntilde;a biblioteca, y acceso al Parque, de 10.5 hect&aacute;reas, usado como espacio de recreo. Y muy cerca, los alumnos y alumnas pueden visitar la nueva Biblioteca Municipal del Paseo Sim&oacute;n Abril, el Aula de la Naturaleza y otros recursos educativos externos
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Fidel López Zornoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/albacete/siglo-cafe-chic-albacete-acabo-colegio-patio-10-hectareas_1_11809708.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Nov 2024 18:48:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un siglo del café más ‘chic’ de Albacete que acabó en colegio con un patio de más de 10 hectáreas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Hostelería,Restaurantes,Albacete]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[EEUU ensayó en Albacete la recuperación de las relaciones entre Franco y Eisenhower con cultura y leche en polvo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/albacete/eeuu-ensayo-70-anos-albacete-recuperacion-relaciones-franco-eisenhower-leche-polvo_1_11775010.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d2e3b8c4-116e-497e-834a-5e0c1f91bf92_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="EEUU ensayó en Albacete la recuperación de las relaciones entre Franco y Eisenhower con cultura y leche en polvo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El primer Club de Amigos de los Estados Unidos en España nació en la capital manchega en 1954 tras la firma de los Pactos de Madrid, que trajo las bases americanas a España</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Cuando el Vaticano y la Casa Blanca apoyaron la dictadura de Franco
</p></div><p class="article-text">
        En el imaginario pueblo de Villar del R&iacute;o, Luis Garc&iacute;a Berlanga reflej&oacute; en 1953 de forma magistral c&oacute;mo los espa&ntilde;oles fueron marginados del <em>Plan Marshall</em>. Ni el trabajo del alcalde, encarnado por <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/albacete/isbert-volante-alfonso-lleva-15-anos-taxista-oficio-popularizo-abuelo-peliculas_1_11387872.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pepe Isbert,</a> ni el esfuerzo del vecindario dej&oacute; ni un d&oacute;lar en la localidad. La pel&iacute;cula <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/berlanga-bienvenido-mister-marshall_1_5823228.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bienvenido M&iacute;ster Marshall,</a> calificada por el cr&iacute;tico cinematogr&aacute;fico Diego Gal&aacute;n como &ldquo;una contundente y tierna s&aacute;tira sobre la Espa&ntilde;a del subdesarrollo y la pandereta&rdquo;, fue el pr&oacute;logo cr&iacute;tico de lo que llegar&iacute;a un a&ntilde;o despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En 1954. Albacete se convirti&oacute; en un banco de pruebas de la reci&eacute;n estrenada amistad entre el r&eacute;gimen franquista y Estados Unidos. Era el 23 de enero, s&aacute;bado para m&aacute;s se&ntilde;as, cuando una delegaci&oacute;n yanqui, encabezada por el embajador estadounidense en Espa&ntilde;a, James Clement Dunn, desembarc&oacute; con toda la parafernalia imaginable en la por entonces plaza del Caudillo de la ciudad manchega -hoy, plaza del Altozano- para inaugurar el primer Club de Amigos de los Estados Unidos en Espa&ntilde;a. Y, curiosamente, entre sus primeros visitantes, el 'alcalde' cinematogr&aacute;fico de Villar del R&iacute;o y albacetense de adopci&oacute;n, Pepe Isbert.
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            <span class="title">
                El acto albaceteño Pepe Isbert, en el Club de Amigos de los Estados Unidos                            </span>
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        De esta manera, esta peque&ntilde;a capital de provincias se utiliz&oacute; como <em>conejillo de indias</em> del efecto que podr&iacute;a surtir en Espa&ntilde;a la apertura de una ventana al mundo despu&eacute;s de a&ntilde;os de aislamiento tras la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial. Hab&iacute;an pasado apenas tres meses desde la firma de los Pactos de Madrid entre el embajador Dunn y el por entonces ministro de Asuntos Exteriores, Alberto Mart&iacute;n Artajo, cuando Albacete se hizo algo m&aacute;s americana.
    </p><p class="article-text">
        La entente en cuesti&oacute;n contemplaba, entre otras cosas, la autorizaci&oacute;n del uso y la instalaci&oacute;n de bases militares en territorio espa&ntilde;ol, siendo Rota (C&aacute;diz), Torrej&oacute;n de Ardoz (Madrid), Zaragoza y Mor&oacute;n de la Frontera (Sevilla) las primeras de la lista. Su car&aacute;cter era estrat&eacute;gico para el despliegue de tropas y armamento norteamericano en caso de conflicto con el bloque sovi&eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Los pactos dieron tambi&eacute;n a Franco cierta legitimaci&oacute;n. Espa&ntilde;a se fue reintegrando de forma progresiva en la pol&iacute;tica mundial internacional tras implicarse con las potencias del <em>Eje</em>, alcanzando su culminaci&oacute;n cuando ingres&oacute; en las Naciones Unidas en 1955.
    </p><p class="article-text">
         Estos acuerdos incorporaron a su vez la concesi&oacute;n de ayuda econ&oacute;mica y militar a Espa&ntilde;a por un importe de 1.000 millones de d&oacute;lares en los 10 a&ntilde;os posteriores al convenio inicial, un impulso que fue clave para la modernizaci&oacute;n de las fuerzas armadas y para el desarrollo de infraestructuras en un pa&iacute;s que a&uacute;n sufr&iacute;a las consecuencias de la Guerra Civil y el aislamiento internacional.
    </p><p class="article-text">
        Y la jugada americana en ese tablero de ajedrez en el que se convirti&oacute; Europa tras la Segunda Guerra Mundial, poniendo pie en pared ante la expansi&oacute;n del bloque sovi&eacute;tico con la creaci&oacute;n de la Organizaci&oacute;n del Tratado del Atl&aacute;ntico Norte (OTAN) y su acercamiento a Espa&ntilde;a, se completaba con la llegada de la llamada Ayuda Social Americana (ASA), que ten&iacute;a como fin la mejora de las condiciones de vida de los ciudadanos y ciudadanas, ofreciendo un alivio material a una poblaci&oacute;n que todav&iacute;a sufr&iacute;a los efectos de la posguerra y el empobrecimiento. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, junto con el suministro de alimentos y productos b&aacute;sicos, se facilit&oacute; equipamiento sanitario y ayuda t&eacute;cnica, y se form&oacute; a personal en &aacute;reas como la agricultura, la industria y la salud. Adem&aacute;s, se promovieron programas culturales y educativos. Hab&iacute;a que mirar a Estados Unidos bajo otro prisma: era un aliado.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El nacimiento del Club de Amigos de Estados Unidos</strong></h2><p class="article-text">
        La cultura norteamericana en esa Espa&ntilde;a de los cincuenta entraba sobre todo por el cine. Los espa&ntilde;oles se derret&iacute;an por las estrellas de Hollywood y llenaban las salas de proyecci&oacute;n, y Albacete no fue una excepci&oacute;n. Todo lo que sonaba a yanqui gustaba y mucho. Por eso, el Club de Amigos de los Estados Unidos lleg&oacute; como un soplo de aire fresco. Promet&iacute;a cultura, m&uacute;sica, conferencias, cine, literatura&hellip; al margen de lo que ocultaba la iniciativa entre bastidores: un ejercicio de propaganda muy propio de la superpotencia. Curiosamente, el Club se instal&oacute; en un local del edificio Capitol, que albergaba el m&iacute;tico cine albacete&ntilde;o del mismo nombre, y lo hac&iacute;a con el prop&oacute;sito de contribuir desde Albacete &ldquo;al acercamiento cultural de ambos pueblos&rdquo;, dec&iacute;a en portada <em>La Voz de Albacete.</em>
    </p><p class="article-text">
        El embajador Dunn fue recibido ese s&aacute;bado de enero con los m&aacute;ximos honores por todas las autoridades civiles, militares y religiosas, incluido el obispo Arturo Tabera Araoz. Nadie que pintara algo en ese Albacete del r&eacute;gimen franquista se perdi&oacute; el acto. El local, decorado con las banderas espa&ntilde;ola y estadounidense, estaba presidido por dos grandes retratos de Franco y del presidente Eisenhower. Y tras los himnos de rigor, comenzaron los discursos, que abri&oacute; el presidente de la entidad, Eduardo Navarro Armero, conocido empresario que, entre otros negocios, pose&iacute;a en la ciudad el concesionario norteamericano <em>Ford</em> en el paseo de Jos&eacute; Antonio, hoy paseo de la Libertad. No pod&iacute;a ser otro.
    </p><p class="article-text">
        Navarro Armero manifest&oacute; que el &uacute;nico objetivo de la reci&eacute;n nacida entidad no era otro que divulgar la &ldquo;hora cultural y art&iacute;stica&rdquo; norteamericana. Loable misi&oacute;n la que trat&oacute; de colocar en su mensaje el presidente del club cuando la misi&oacute;n era eminentemente propagand&iacute;stica. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el gobernador civil y jefe provincial del Movimiento, Francisco Rodr&iacute;guez Acosta, destac&oacute; que, siendo Albacete &ldquo;aut&eacute;nticamente&rdquo; una tierra agr&iacute;cola, &ldquo;sin una personalidad industrial destacada y careciendo de colonia americana&rdquo;, pasaba a convertirse en la primera ciudad de Espa&ntilde;a en disponer de un Club de Amigos de los Estados Unidos, y achacaba a la presencia yanqui en varias ediciones de la Feria de septiembre el origen de esta camarader&iacute;a, reforzada por la estancia de militares de la Armada estadounidense, &ldquo;visitas que han dado lugar al conocimiento y afecto entre s&iacute;&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>En la Feria albacetense</strong></h2><p class="article-text">
        Las palabras de Rodr&iacute;guez Acosta, m&aacute;ximo representante del dictador durante m&aacute;s de una d&eacute;cada en Albacete, respond&iacute;an al despliegue que Estados Unidos hizo en varias ediciones de las <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/medio-siglo-puerta-hierros-unico-legado-privatizar-feria-albacete-1970_1_11625703.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fiestas septembrinas</a> de la capital manchega. Por ejemplo, en 1952 visit&oacute; la ciudad el primer secretario de la Embajada norteamericana, Dorsey Fisher, junto con una amplia legaci&oacute;n del pa&iacute;s de las barras y estrellas. Esa fue una de las primeras tomas de contacto entre Estados Unidos y Albacete tras la Segunda Guerra Mundial, cuando el alcalde era Luis Mart&iacute;nez de la Ossa, quien coloc&oacute; la alfombra roja a la delegaci&oacute;n diplom&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        En el Recinto Ferial, los americanos expusieron en 1951 maquetas representativas de su agro, recursos y m&eacute;todos agr&iacute;colas, maquinaria y una extensa biblioteca con textos t&eacute;cnicos. La revista <em>Feria</em> de 1952 daba cuenta de esa presencia, que respond&iacute;a al prop&oacute;sito de alcanzar una cooperaci&oacute;n &ldquo;pr&aacute;ctica y concreta&rdquo; entre ambos pa&iacute;ses para &ldquo;aumentar los viajes, el intercambio comercial beneficioso y todos los medios de entendimiento entre Espa&ntilde;a y Estados Unidos&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Expositor de los Estados Unidos en la Feria de Albacete en los primeros años 50                            </span>
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        A partir de esa Feria de 1951, &ldquo;un r&iacute;o de simpat&iacute;a ha hecho cauce y discurre en pl&aacute;cemes hacia la Casa Americana -como por aqu&iacute; la llamamos- y esta se excede en obsequios culturales, con la proyecci&oacute;n de otras pel&iacute;culas que acercan al pueblo trabajador y amigo al pueblo de Espa&ntilde;a. Proyecciones que otras veces llevan distracci&oacute;n y consuelo a enfermos internados, a los ni&ntilde;os&rdquo;, rezaba el art&iacute;culo de la revista ferial, que no ahorraba en halagos.
    </p><p class="article-text">
        En 1952, los expositores norteamericanos mostraron adelantos mec&aacute;nicos, libros y pel&iacute;culas de dibujos. &ldquo;Demos un <em>wellcome</em> simp&aacute;tico o nuestra sincera bienvenida a los que llegan a nuestra ciudad con tan loables prop&oacute;sitos&rdquo;, a&ntilde;ad&iacute;a el reportaje, que repet&iacute;a el mismo relato adjetivado en la revista de <em>Feria </em>de 1953, cuando el <em>stand</em> americano mostraba con unas pantallas modernos sistemas de proyecci&oacute;n que el p&uacute;blico pod&iacute;a activar con &ldquo;botones autom&aacute;ticos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con ese caldo de cultivo, es l&oacute;gico que la inauguraci&oacute;n del Club de Amigos de los Estados Unidos se convirtiera en una fiesta, en la que el embajador <em>Jimmy</em> Dunn habl&oacute; de Albacete como una ciudad con historia y con un amplio bagaje cultural. &ldquo;En sus ferias, ustedes han acogido la representaci&oacute;n norteamericana con magn&iacute;fica cordialidad, por eso tengo la impresi&oacute;n no de estar en una ciudad extra&ntilde;a, sino de respirar aires de amistad entre gentes que ya tiene cari&ntilde;o a mi pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El diplom&aacute;tico -que seg&uacute;n dijo <em>The Washington Post</em> cuando se retir&oacute;, fue &ldquo;uno de los mejores embajadores de su tiempo&rdquo;- asegur&oacute; que el Club de Amigos de los Estados Unidos era la prueba de que m&aacute;s all&aacute; de los pactos econ&oacute;micos y militares alcanzados entre ambos pa&iacute;ses, &ldquo;no son la totalidad de lo que pueden ser las relaciones entre Espa&ntilde;a y los Estados Unidos&rdquo;, y no eludi&oacute; la posici&oacute;n internacional que hasta pocos meses antes hab&iacute;a mantenido el dictador. &ldquo;Durante demasiado tiempo, una cortina, si no de falsedades, por lo menos de ignorancia, ha existido entre nuestros pa&iacute;ses en cuanto a sus respectivos valores espirituales&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Y es que este lavado de imagen que buscaba el Gobierno americano, con conferencias, conciertos, exposiciones, clases de ingl&eacute;s&hellip; &ldquo;Lleguen ustedes a formarse un cuadro ver&iacute;dico de lo que representan las aspiraciones espirituales del pueblo americano&rdquo;. Y en este punto cit&oacute; incluso a Jos&eacute; Mar&iacute;a Pem&aacute;n, art&iacute;fice de la ret&oacute;rica de los sublevados el 18 de julio de 1936, literato que escribi&oacute;: &ldquo;Los Estados Unidos, con su juventud despreocupada, pueden ser buen ant&iacute;doto frente al misticismo despreocupado de Dostoyevski&rdquo;, uno de los grandes escritores de la literatura universal, por cierto. Y con frase tan contundente acabaron los discursos, a los que se acompa&ntilde;&oacute; un banquete, como era de rigor, en el cercano Gran Hotel albacete&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En semanas, meses siguientes, por el Club de Amigos de los Estados Unidos pasaron desde el prestigioso violinista californiano Richard Leshin hasta el notable hispanista, cr&iacute;tico literario y profesor universitario John Englekirk, o el poeta conquense Federico Muelas. Adem&aacute;s, la entidad acog&iacute;a bailes de sal&oacute;n y, curioso, conciertos de m&uacute;sica cl&aacute;sica &ldquo;con discos&rdquo;. Con el tiempo, la presidencia del Club pas&oacute; a manos del magistrado Ram&oacute;n Doval Amarelle, quien fue por aquellos a&ntilde;os presidente del Albacete Balompi&eacute;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las urgencias de las despensas</strong></h2><p class="article-text">
        Pero, sin duda, de esos acuerdos entre Espa&ntilde;a y Estados Unidos, lo m&aacute;s agradecido por las gentes m&aacute;s humildes fue la llegada de la Ayuda Social Americana (ASA), programa que lleg&oacute; a miles de albacete&ntilde;os y albacete&ntilde;as y que todav&iacute;a permanece en la memoria de quienes vivieron esos a&ntilde;os de urgencias en las despensas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa ayuda alimenticia, que arranc&oacute; en la mitad de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 50, supuso una notable mejora de la nutrici&oacute;n de la poblaci&oacute;n, en especial, de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. El fundador del Museo del Ni&ntilde;o de Castilla-La Mancha, adem&aacute;s de maestro e impulsor del Movimiento de Renovaci&oacute;n Pedag&oacute;gica de Albacete, Juan Peralta, recuerda que los productos americanos &ldquo;nos traen a la memoria la escuela del franquismo&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Preparando los productos alimenticios en Albacete tras el suministro americano a España"
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                Preparando los productos alimenticios en Albacete tras el suministro americano a España                            </span>
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        &ldquo;Nac&iacute; en 1946 y recuerdo perfectamente aquella leche y el queso americano que nos daban en la escuela a la que yo fui en Puente de G&eacute;nave, un peque&ntilde;o pueblo de la provincia de Ja&eacute;n&rdquo;, asegura Peralta, recordando que quienes visiten el Museo del Ni&ntilde;o en Albacete pueden ver, en la sala <em>Infancias Robadas</em>, una secci&oacute;n dedicada a la Ayuda Social Americana, plasmada fundamentalmente en la leche en polvo en grandes bidones y el queso en latas redondas, productos que protagonizaban, evidentemente, el listado de art&iacute;culos procedentes de los Estados Unidos y que repart&iacute;a la reci&eacute;n nacida C&aacute;ritas Diocesana de Acci&oacute;n Cat&oacute;lica de la mano, b&aacute;sicamente, de su organizaci&oacute;n hermana americana en colegios y locales espec&iacute;ficos.
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                Bidones en los que llegaba la Ayuda Social Americana                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La leche ven&iacute;a en bidones de cart&oacute;n r&iacute;gido, y cada ma&ntilde;ana, a la hora del recreo, el maestro nos daba un vaso con aquella leche disuelta en agua en unas cazuelas grandes; mi madre, al igual que otras, valoraba mucho aquella leche en polvo porque era muy buena para hacer mantecados&rdquo;, indica Juan Peralta, resaltando que esa leche en polvo, as&iacute; como el resto de productos -queso o mantequilla, entre otras cosas- responde a la situaci&oacute;n de extrema pobreza de la poblaci&oacute;n infantil al acabar la Guerra Civil. &ldquo;Hoy, la tasa de mortalidad es muy baja en nuestro pa&iacute;s: cuatro muertes por cada 1.000 ni&ntilde;os nacidos, pero en aquellos a&ntilde;os era m&aacute;s de 75 veces superior, 142 por cada 1.000 que hab&iacute;an nacido&rdquo;. Por eso, para este experto en Educaci&oacute;n, no es extra&ntilde;o que las autoridades franquistas solicitaran en los a&ntilde;os 50 del siglo pasado la ayuda del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, &ldquo;creado en el a&ntilde;o que yo nac&iacute;, 1946, con el fin de afrontar las dificultades que los ni&ntilde;os viv&iacute;an en aquellos a&ntilde;os&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esta l&iacute;nea, el sacerdote retirado Juan Francisco Garc&iacute;a L&oacute;pez, con m&aacute;s de 60 a&ntilde;os de ejercicio y buena parte de ellos como misionero en Brasil, apunta que, en los a&ntilde;os de la posguerra, la situaci&oacute;n de escasez afectaba de forma sobresaliente a la vida cotidiana. &ldquo;La alimentaci&oacute;n b&aacute;sica en el medio rural, que no en la ciudad, giraba en torno a productos como patatas, cerdo, legumbres y, sobre todo, la harina, que era esencial para hacer pan, gachas y otros platos que se adaptaban a los pocos recursos disponibles&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nacido en 1937, este religioso, que a sus 87 a&ntilde;os todav&iacute;a colabora con C&aacute;ritas en programas de atenci&oacute;n de las personas sin hogar como <em>Caf&eacute; Calor</em>, relata que en las familias de los pueblos -&eacute;l es originario de Balazote, en la provincia albacetense-, se utilizaba no solo harina de trigo, sino tambi&eacute;n de centeno o cebada, aunque de menor calidad. &ldquo;Con ella, las familias preparaban alimentos como el pan, tortas caseras y recetas ingeniosas como las fritillas, y el popular engrudo o pegamento casero, que era una mezcla de harina y agua&rdquo;, se&ntilde;ala, explicando que el pan, aunque un bien b&aacute;sico, &ldquo;era racionado a trav&eacute;s de cartillas y ten&iacute;a un sabor &aacute;spero, ya que conten&iacute;a el salvado y otras partes del grano, que apenas se cern&iacute;an&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El cerdo tambi&eacute;n era fundamental. &ldquo;Cada parte del animal se aprovechaba para embutidos y jamones, pero estos &uacute;ltimos eran tan valiosos que muchas familias optaban por venderlos, convirti&eacute;ndolos en una fuente de ingresos&rdquo;, recuerda, refiri&eacute;ndose adem&aacute;s a las legumbres, como garbanzos, lentejas y habichuelas. &ldquo;Tambi&eacute;n formaban parte de esta dieta austera, que se complementaba con productos de temporada, recolectados de la tierra o en rebusca despu&eacute;s de la cosecha, y es que era com&uacute;n ver a las familias saliendo al campo a recoger lo que quedaba en los campos: espigas de trigo y otros restos que, aunque escasos, ayudaban a poner algo m&aacute;s en la mesa&rdquo;, apunta.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los primeros cargamentos</strong></h2><p class="article-text">
        Y con ese escenario llegaron los primeros cargamentos del Plan ASA. &ldquo;Desde 1955 y hasta 1968, cuando empec&eacute; a ejercer como maestro en Prado Redondo, una peque&ntilde;a aldea de Lezuza, llegaron a nuestro pa&iacute;s m&aacute;s de 300 millones de kilos de leche en polvo&rdquo;, recuerda a este respecto Juan Peralta, cuya relaci&oacute;n con la famosa leche americana continu&oacute; unos a&ntilde;os m&aacute;s: &ldquo;Ya, como maestro, a finales de los a&ntilde;os 60 y principios de los 70, yo tambi&eacute;n repart&iacute; leche, pero no en polvo, sino en botellines de cristal, porque la situaci&oacute;n de la infancia tambi&eacute;n en aquella &eacute;poca segu&iacute;a siendo muy precaria&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Más de 34.000 niños y niñas de la provincia recibían el cuarto de litro de leche en polvo y los 25 gramos de mantequilla del Plan ASA en medio de un contrabando y trueque muy perseguido</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Al igual que sucedi&oacute; con el Club de Amigos de los Estados Unidos, Albacete tambi&eacute;n fue punta de lanza a la hora de recibir la ayuda, y el responsable en Espa&ntilde;a de la C&aacute;ritas de EEUU, Robert Melina, se preocup&oacute; de comprobar <em>in situ</em> c&oacute;mo se organiz&oacute; el reparto de los alimentos americanos, y no en la capital, sino en las peque&ntilde;as localidades de la sierra, como Yeste, que visit&oacute; con motivo de una Asamblea Arciprestal de Caridad a finales de 1955.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Trueque y contrabando</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;La leche en polvo fue muy bien recibida, ya que era un producto de dif&iacute;cil acceso. Sin embargo, el queso americano, distinto del queso manchego al que est&aacute;bamos acostumbrados, resultaba extra&ntilde;o al paladar y no siempre era del agrado de todos&rdquo;, rememora el sacerdote Juan Francisco Garc&iacute;a L&oacute;pez.&nbsp;Pero, adem&aacute;s, en aquellos a&ntilde;os de tantas carencias, hab&iacute;a quien aprovechaba esta alimentaci&oacute;n novedosa para hacer negocio. S&iacute;, y no se trataba solamente de meras operaciones de trueque, sino de compra-venta, lo que llev&oacute; a C&aacute;ritas, creada en Albacete a finales de 1954, a movilizarse para garantizar el buen uso de los env&iacute;os. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, como ejemplo, la entidad religiosa public&oacute; en <em>La Voz de Albacete</em>, el 13 de abril de 1956, un art&iacute;culo en el que indicaba &ldquo;una vez m&aacute;s&rdquo; que los v&iacute;veres que se distribuyen &ldquo;entre los pobres, leche, queso y mantequilla, procedentes de la Ayuda Social Americana, recibidos como generoso donativo del noble pueblo americano para nuestros necesitados, no pueden ser vendidos, cambiados, ni transformados, ni pueden beneficiarse de ellos, en forma alguna, los pudientes&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Expediente de Gobierno Civil por venta de leche americana en un comercio                            </span>
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        Y apuntaba que dichos art&iacute;culos deb&iacute;an llegar fraccionados y en forma gratuita &ldquo;a los pobres&rdquo;, no dudando C&aacute;ritas en poner en conocimiento de la autoridad civil los hechos que llegasen a conocerse de transgresi&oacute;n de estas normas &ldquo;para que sean sancionados en la forma en que la autoridad lo considere oportuna&rdquo;. Y as&iacute; lo hizo, puesto que la prensa de aquellos a&ntilde;os incluye numerosas noticias en las que se informaba de diversos delitos en poblaciones albacetenses, con multas instruidas a trav&eacute;s de la Fiscal&iacute;a Provincial de Tasas con importes de hasta 3.500 pesetas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como ejemplo, y repasando la documentaci&oacute;n que obra en el Archivo Hist&oacute;rico Provincial de Albacete, se custodia un expediente en el que una comerciante de la plaza de Mateo Villora -en la actualidad, plaza de Carretas en la capital manchega- justifica, ante la visita de agentes de la Fiscal&iacute;a Provincial de Tasas, la existencia en su local de 16 kilos de leche en polvo americana por una operaci&oacute;n de trueque propuesta por usuarias de la instituci&oacute;n ben&eacute;fica <em>La Gota de Leche</em>, vecinas del empobrecido barrio de La Estrella. Estas mujeres se entregaban el valorado producto americano a cambio de huevos y pl&aacute;tanos. &iquest;Y qu&eacute; excusa dio la vendedora? Que esa leche era excelente para atender las dolencias de su esposo y de su hijo en bronquios y est&oacute;mago. Estamos en 1963, pr&aacute;cticamente una d&eacute;cada despu&eacute;s de que se iniciara el Plan ASA.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Juan Francisco Garc&iacute;a L&oacute;pez reconoce que la mayor&iacute;a de la gente &ldquo;hac&iacute;a discretamente el trueque, el tab&uacute; social era m&aacute;s fuerte que la ley, y a algunas familias de mejor posici&oacute;n econ&oacute;mica les daba verg&uuml;enza ponerse en las filas de la ayuda, por eso, si quer&iacute;an acceder a estos productos sin exponerse, utilizaban el trueque como una forma de obtenerlos sin tener que recogerlos p&uacute;blicamente&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Imagen de niños y niñas consumiendo leche en polvo en los años 50 del siglo XX en España                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Un cuchillo como agradecimiento</strong></h2><p class="article-text">
        El caso es que, de una forma u otra, miles de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as se beneficiaron de esta alimentaci&oacute;n. Un reportaje publicado el 15 de abril de 1957 por <em>Noticias de Actualidad</em>, del Servicio de Publicaciones de la Embajada de Estados Unidos en Espa&ntilde;a, cuenta que 34.000 ni&ntilde;os albacetenses se alimentaban en sus colegios con el cuarto de litro de leche y los 20 gramos de mantequilla que recib&iacute;an de la <em>National Catholic Welfare Conference</em>, y as&iacute;, cada d&iacute;a lectivo, durante el curso escolar.
    </p><p class="article-text">
        Por cierto, que como muestra de agradecimiento por la labor estadounidense, C&aacute;ritas de Albacete regal&oacute; entonces un cuchillo fabricado en la ciudad al embajador yanqui, John Davis Logde, con una inscripci&oacute;n: &ldquo;Al pueblo de los Estados Unidos, en la persona de su embajador, en testimonio de gratitud por su ayuda a los pobres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo, la ayuda incluy&oacute; colchones, y en determinados casos de urgencia, como sucedi&oacute; el 11 de septiembre de 1956, tras la explosi&oacute;n de un cami&oacute;n cargado con 25 kilos de p&oacute;lvora con destino a un espect&aacute;culo de fuegos artificiales -la ciudad estaba celebrando su Feria-, C&aacute;ritas decidi&oacute; destinar alimentos americanos a las familias afectadas. Tras el suceso falleci&oacute; una persona, varios fueron los heridos y decenas los vecinos que se quedaron sin nada por los da&ntilde;os ocasionados a las viviendas.
    </p><p class="article-text">
        Y en 1959, seg&uacute;n C&aacute;ritas, se repartieron cada d&iacute;a 1.897 litros de leche, que en el transcurso del a&ntilde;o hicieron un total de 692.444 litros. Adem&aacute;s, se entregaron 2.699 colchones, que sumados a los 2.489 facilitados el a&ntilde;o anterior, procedentes del Plan ASA, se aceraron a 5.500 los colchones entregados. Hasta ese a&ntilde;o, la Ayuda Social Americana sumaba, a precios de mercado, m&aacute;s de 160 millones de pesetas en la provincia. 
    </p><p class="article-text">
        De esta manera fue c&oacute;mo Albacete experiment&oacute; este cambio en la pol&iacute;tica internacional de Franco, con un acercamiento cultural, con iniciativas como los clubes de amigos de los Estados Unidos, o atendiendo las carencias alimenticias de la poblaci&oacute;n, mediante el Plan ASA, que dej&oacute; una huella en la memoria colectiva de aquellos que vivieron tiempos de privaciones, un recordatorio de c&oacute;mo la diplomacia y la necesidad se entrelazaron en un periodo que marc&oacute; a toda una generaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Fidel López Zornoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/albacete/eeuu-ensayo-70-anos-albacete-recuperacion-relaciones-franco-eisenhower-leche-polvo_1_11775010.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Nov 2024 18:41:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[EEUU ensayó en Albacete la recuperación de las relaciones entre Franco y Eisenhower con cultura y leche en polvo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Albacete,Estados Unidos,Francisco Franco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Verónico Martínez, el último testigo vivo de la hazaña del comandante Molas en 1928: el récord de altura en globo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/veronico-martinez-ultimo-testigo-vivo-hazana-comandante-molas-1928-record-altura-globo_1_11752525.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8097df8a-cd5a-4b30-ba0e-71e1ff681fb7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Verónico Martínez, el último testigo vivo de la hazaña del comandante Molas en 1928: el récord de altura en globo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este centenario vecino de la pedanía de Yetas, en Nerpio, recuerda cómo hace casi un siglo cayó en medio del monte el aerostato Hispania, con el piloto burgalés muerto por asfixia después de alcanzar los 11.000 metros de altura</p><p class="subtitle">Medio siglo de la Puerta de Hierros, único legado del intento de privatizar la Feria de Albacete en 1970
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;El hombre siempre ha tenido el deseo de volar alto, y hoy hemos demostrado que no hay l&iacute;mites&rdquo;. Esta frase se le atribuye al estadounidense Joe Kittinger, quien, en 1960, logr&oacute; romper el r&eacute;cord de altura en aerostato, ascendiendo a m&aacute;s de 31.000 metros en su hist&oacute;rico salto desde la estratosfera. Sin embargo, perfectamente la podr&iacute;a haber pronunciado 30 a&ntilde;os antes un espa&ntilde;ol, el comandante Benito Molas Garc&iacute;a, que en 1928 super&oacute; con su globo una altitud de 11.000 metros, marca in&eacute;dita hasta ese momento en Espa&ntilde;a y m&aacute;s all&aacute;. Pero en plena aventura falleci&oacute; por asfixia y no pudo disfrutar de la haza&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, al margen de las valiosas hemerotecas, todav&iacute;a hay quien puede dar testimonio de lo sucedido hace casi un siglo con el comandante Molas: Ver&oacute;nico Mart&iacute;nez Garc&iacute;a, nacido en Yetas, pedan&iacute;a de Nerpio (Albacete) el 14 de mayo de 1921. &Eacute;l fue testigo, con siete a&ntilde;os de edad, de la incre&iacute;ble proeza aeron&aacute;utica que acab&oacute; en una terrible tragedia.
    </p><p class="article-text">
        No es dif&iacute;cil localizar a Ver&oacute;nico Mart&iacute;nez. Basta con acercarse a Yetas y preguntar por &eacute;l. Este hombre, centenario y sabio, recibe a quien le visita en la puerta de su casa, dispuesto a compartir una charla sin mirar el reloj ni un papel en el que apoyar su relato. Y, sin duda, adem&aacute;s de todo lo vivido, disfrutado y sufrido desde 1921, guarda en su memoria lo ocurrido con Benito Molas, un reconocido militar y pionero en la aeron&aacute;utica espa&ntilde;ola, especialmente en el campo de la aerostaci&oacute;n. De hecho, este comandante, nacido en Burgos, particip&oacute; en su carrera en importantes misiones y competiciones internacionales, y fue notable su presencia en el desembarco de Alhucemas en 1925, donde, desde un globo cautivo, ayud&oacute; a coordinar el fuego de artiller&iacute;a y las maniobras de las tropas.
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                Molas, con la máscara de oxígeno que se utilizó en el vuelo del Hispania                            </span>
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        Pero el comandante Molas pas&oacute; a la historia de la aeron&aacute;utica nacional por su proyecto de batir el r&eacute;cord mundial de altura en globo. As&iacute;, con un aerostato llamado Hispania, el mismo con el que super&oacute; un recorrido de 1.000 kil&oacute;metros en Estados Unidos en la Copa Gordon Bennet de 1927, trat&oacute; de alcanzar la gloria. Fue el 15 de septiembre de 1928, en su tercera tentativa para conseguir ese hito, tras fracasar los d&iacute;as 10 y 11.
    </p><p class="article-text">
        Ese d&iacute;a, el clima era favorable, y fue el propio militar del Cuerpo de Artiller&iacute;a, perteneciente al Real Aero Club Espa&ntilde;ol, quien se encarg&oacute; de comprobar minuciosamente todos los detalles de la misi&oacute;n, desde el inflado del globo hasta la inspecci&oacute;n de todo el equipo necesario para volar con seguridad a tanta altura, despegando desde Guadalajara.
    </p><h2 class="article-text">El mayor globo existente en Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        El globo ten&iacute;a una capacidad de 2.200 metros c&uacute;bicos y, seg&uacute;n se public&oacute; en diciembre de 1930 en el diario Ahora, era el mayor existente en Espa&ntilde;a. Cuando todo estuvo listo, pasadas las ocho de la ma&ntilde;ana, el comandante se coloc&oacute; un mono especial, adecuado para soportar temperaturas bajo cero y, adem&aacute;s de guantes y gafas, se puso una m&aacute;scara conectada con el dep&oacute;sito de ox&iacute;geno necesario para respirar cuando la altitud fuera extrema.
    </p><p class="article-text">
        Una vez ataviado correctamente, comenz&oacute; el ascenso. Al alcanzar los 4.000 metros, experiment&oacute; el primer problema serio con la mascarilla de respiraci&oacute;n, que pudo resolver. A los 5.000 metros, ya cruzaba Alcal&aacute; de Henares. Y a los 8.000 metros, otro contratiempo le oblig&oacute; a descender durante 20 minutos. Entonces, y seg&uacute;n la cr&oacute;nica de Ahora, Molas decidi&oacute; remontar nuevamente, y as&iacute; lo hizo, arrojando lastre. Ascendi&oacute; sin detenerse durante 40 minutos, pero todo apunta a que en ese trayecto vertical comenz&oacute; a padecer el mal de altura. Al perder el conocimiento, el globo sigui&oacute; ascendiendo, el militar muri&oacute; por asfixia.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a superado ya los 10.500 metros y la temperatura era de 59 grados bajo cero. El globo continu&oacute; elev&aacute;ndose, alcanzando los 11.200 metros antes de comenzar a descender. Eran las dos y media de la tarde, y un vecino de la pedan&iacute;a de Ca&ntilde;ada del Provencio, en Molinicos, Jos&eacute; Teatino Fern&aacute;ndez, vio el aerostato perdiendo altura.
    </p><p class="article-text">
        Ya, a &uacute;ltima hora de la tarde, el Hispania, a escasa altura, sobrevol&oacute; Nerpio. Iba tan bajo que un carbonero trat&oacute; de sujetar una de las cuerdas que colgaban de la barquilla para obligar al aerostato a tomar tierra mientras alertaba a Molas. Sin embargo, termin&oacute; por renunciar al rescate al entender que el piloto del globo no quer&iacute;a su auxilio, sin saber que ya estaba muerto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Monumento en homenaje al Globo Hispania y al comandante Molas en la pedanía de Yetas                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Los recuerdos de Ver&oacute;nico</h2><p class="article-text">
        Al anochecer, el aerostato aterriz&oacute; en Yetas, donde fue hallado por unos campesinos que trasladaron el cad&aacute;ver al pueblo. Para entonces, Molas todav&iacute;a llevaba puesta la m&aacute;scara de ox&iacute;geno. Pero esa operaci&oacute;n de rescate no fue coser y cantar, ni mucho menos, como recuerda Ver&oacute;nico Mart&iacute;nez. &ldquo;Tres labradores que estaban prepar&aacute;ndose para sembrar algo de centeno o de trigo vieron el globo y trataron de amarrar las cuerdas que colgaban de la cesta, at&aacute;ndolas a un enebro, pero por la fuerza que llevaba casi arranc&oacute; el &aacute;rbol y sigui&oacute; monte arriba. Entonces, los labradores liaron las cuerdas a unos pinos, qued&aacute;ndose la barquilla a un metro de altura; los hombres se asomaron y vieron al piloto tumbado. Ya estaba muerto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese momento, recuerda este veterano de la vida, los campesinos avisaron al ped&aacute;neo de Yetas, que comprob&oacute; que el piloto ya hab&iacute;a fallecido. Tras revisar los papeles que llevaba a bordo, dijo que era preciso avisar a los tres pueblos m&aacute;s cercanos, es decir, Nerpio, Yeste y Letur, en busca de un juez. &ldquo;Enseguida comenz&oacute; a acudir gente, ya era de noche, y pusieron a un guarda para que no tocara nadie, present&aacute;ndose al d&iacute;a siguiente el juez de Instrucci&oacute;n de Letur, hasta donde se llevaron el cuerpo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para entonces, las noticias en torno al resultado de la misi&oacute;n eran confusas. La prensa nacional, por ejemplo, el diario El Debate, public&oacute; el 16 de septiembre que de madrugada se carec&iacute;a de informaci&oacute;n alguna, &ldquo;tanto en el campo de Guadalajara como en los centros oficiales de Madrid y en casa de los familiares del se&ntilde;or Molas&rdquo;, apuntando, eso s&iacute;, que &ldquo;esto no implica, sin embargo, indicio de que haya ocurrido una desgracia, pues con frecuencia las tomas de tierra de los globos ocurren en lugares apartados con las comunicaciones telegr&aacute;fica y telef&oacute;nica a gran distancia&rdquo;. Comentario que acertaba s&oacute;lo en lo complicado que, para entonces, era la comunicaci&oacute;n exterior desde peque&ntilde;as poblaciones como Yetas.
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                Benito Molas, con el mono especial para poder subir a miles de metros y su uniforme militar                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">No hab&iacute;a ata&uacute;des</h2><p class="article-text">
        No obstante, muy pronto, se&ntilde;ala Ver&oacute;nico Mart&iacute;nez, lograron contactar con su familia. &ldquo;Pusieron el cad&aacute;ver en una gaveta, ya que en Yetas no hab&iacute;a ata&uacute;des, para llevarlo a Nerpio entre varios hombres, acompa&ntilde;ados de un s&eacute;quito de vecinos y vecinas. Y desde Letur, a Caravaca y Madrid, en una camioneta&rdquo;. En concreto, el destino fue Carabanchel, lugar de residencia del comandante y donde se celebr&oacute; el pertinente sepelio, que se convirti&oacute; en un homenaje para quien trat&oacute; de superar los r&eacute;cords existentes en este campo hasta ese momento, seg&uacute;n recogieron un sinf&iacute;n de cr&oacute;nicas entonces: los 10.500 metros alcanzados por &ldquo;el alem&aacute;n Bergson&rdquo; y los 6.000 metros &ldquo;del coronel Herrera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la prensa albacete&ntilde;a, la noticia apareci&oacute; publicada el 18 de septiembre en El Diario de Albacete y d&iacute;as despu&eacute;s Defensor de Albacete, como en decenas de rotativos de toda Espa&ntilde;a. Los peri&oacute;dicos contaban que el aparato hab&iacute;a quedado destrozado, y que fue el gobernador civil de la provincia, Vicente Recuero Clemente, quien inform&oacute; al Ministerio de la Guerra. Este &uacute;ltimo organiz&oacute; una operaci&oacute;n de rescate con la ayuda de profesionales de la Base A&eacute;rea de Los Alc&aacute;zares.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que fue el globo se carg&oacute; en un carro con destino tambi&eacute;n a Letur&rdquo;, se&ntilde;ala quien ha vivido una Guerra Civil &ndash;&ldquo;el pueblo se qued&oacute; partido en dos, los de izquierdas y los de derechas&rdquo;&ndash;, pandemias, la emigraci&oacute;n, la llegada de la energ&iacute;a el&eacute;ctrica, del tel&eacute;fono, de la radio, de la televisi&oacute;n&hellip; recordando, adem&aacute;s, c&oacute;mo iba vestido el comandante Molas: &ldquo;Llevaba una ropa negra y una careta conectada a una botella de ox&iacute;geno, y adem&aacute;s, se encontr&oacute; una libreta en la que este hombre apuntaba la altura a la que iba, y se ve que cuando lleg&oacute; a los 11.000 metros se asfixi&oacute;&rdquo;, a&ntilde;ade el heredero de una saga de populares herreros en esta peque&ntilde;a poblaci&oacute;n de la albacete&ntilde;a Sierra del Segura.
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                Diario de Alicante                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        A pesar de su fallecimiento, el comandante Molas dej&oacute; un importante legado en la historia de la aviaci&oacute;n en su proeza para cumplir con el proyecto de la Jefatura Superior de Aeron&aacute;utica-Negociado de Aerostaci&oacute;n, siendo reconocido con varias distinciones, como la Cruz del M&eacute;rito Militar y la de San Hermenegildo. Y la prensa dio por bueno que hab&iacute;a superado el objetivo marcado: los 11.000 metros en funci&oacute;n de la informaci&oacute;n obtenida del bar&oacute;grafo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo, y entre otros homenajes, se construy&oacute; un globo en su honor y en 2021 se inaugur&oacute; un monumento a la entrada de Yetas en recuerdo del Hispania y del comandante Molas. Aunque el mejor reconocimiento est&aacute; en la memoria de Ver&oacute;nico, que lo narra con precisi&oacute;n a quien decide pasar un buen rato de conversaci&oacute;n con &eacute;l en medio de la sierra albacete&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Fidel López Zornoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/veronico-martinez-ultimo-testigo-vivo-hazana-comandante-molas-1928-record-altura-globo_1_11752525.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Oct 2024 17:44:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Verónico Martínez, el último testigo vivo de la hazaña del comandante Molas en 1928: el récord de altura en globo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Castilla-La Mancha,Albacete,Aeronáutica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Medio siglo de ‘Emmanuelle’: la ilusión de la libertad sexual que consolidó una sociedad patriarcal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/medio-siglo-emmanuelle-ilusion-libertad-sexual-consolido-sociedad-patriarcal_1_11720732.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d47606ad-8472-47e2-85b0-36ef4f17f3e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Medio siglo de ‘Emmanuelle’: la ilusión de la libertad sexual que consolidó una sociedad patriarcal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Albacete, al igual que sucedió en el resto de España, tuvo que esperar tres años tras la muerte de Franco para ver esta mítica película que ni nos hizo más libres ni ayudó a plantar cara al paternalismo</p></div><p class="article-text">
        Uno de los mitos er&oacute;ticos del cine de los setenta, <em><strong>Emmanuelle</strong></em>, ha vuelto a las pantallas e, incluso, ha servido para<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/emmanuelle-nueva-mirada-feminista-clasico-erotico-prohibido-franquismo_1_11669849.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> inaugurar recientemente el Festival de Cine de San Sebasti&aacute;n</a>. Y lo ha hecho de la mano de la directora francesa <strong>Audrey Diwan</strong>, quien ha tratado de adaptar a los tiempos que corren, y con una visi&oacute;n feminista alineada con el movimiento <em><strong>Me Too</strong></em>, la pel&iacute;cula que rompi&oacute; tab&uacute;es al trasladar a la pantalla hace medio siglo el erotismo en su versi&oacute;n m&aacute;s expl&iacute;cita.
    </p><p class="article-text">
        La nueva <em>Emmanuelle</em>, protagonizada <strong>por No&eacute;mie Merlant, Naomi Watts, Will Sharpe </strong>y<strong> Chacha Huang</strong>, obliga a viajar en el tiempo para recordar lo que supuso a mitad de los setenta esta cinta. Hubo quienes la vieron como una manifestaci&oacute;n cultural o una defensa de la libertad de expresi&oacute;n, mientras que otros y otras la consideraron una clara muestra del patriarcado.
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                Foto promocional de Emmanuelle, en su versión de 2024.                            </span>
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        Sea como fuere, y m&aacute;s all&aacute; de ser un fen&oacute;meno cinematogr&aacute;fico que aguant&oacute; en la cartelera parisina m&aacute;s de una d&eacute;cada, <em>Emmanuelle</em> lleg&oacute; en plena metamorfosis pol&iacute;tica y social a Espa&ntilde;a. Aunque su estreno franc&eacute;s se produjo en junio de 1974, a&ntilde;o y medio antes del fallecimiento del dictador, los estertores de la censura franquista propiciaron que <em>Emmanuelle</em>, la original, la protagonizada por la m&iacute;tica actriz y modelo neerlandesa <strong>Sylvia Kristel</strong>, no ocupara las pantallas de los cines espa&ntilde;oles hasta tres a&ntilde;os despu&eacute;s. Y lo mismo sucedi&oacute; en <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/cine-espectaculo-barraca-ferial-albacete_1_11618612.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Albacete, peque&ntilde;a capital de provincias</a> en la que esta pel&iacute;cula supuso toda una revoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De su existencia daban buena cuenta los peri&oacute;dicos de la &eacute;poca. Y baste como ejemplo lo que escribi&oacute; <strong>Jes&uacute;s Vasallo</strong> para la agencia <strong>Pyresa</strong> en enero de 1975 en el diario <em><strong>Mediterr&aacute;neo</strong></em> -perteneciente a <strong>Prensa y Radio del Movimiento-</strong>, afirmando que la cinta era la &ldquo;cumbre de la pornograf&iacute;a comunista&rdquo;. Aquellas palabras debieron levantar cierto revuelo, o mucho, porque unos d&iacute;as despu&eacute;s, el articulista tuvo que matizar, y culp&oacute; a los tip&oacute;grafos de haber confundido &ldquo;comunista&rdquo;, que es lo que se public&oacute;, por &ldquo;consumista&rdquo;, que es, insisti&oacute;, lo que pretend&iacute;a escribir.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Viajes y copias piratas</strong></h2><p class="article-text">
        El caso es que, cuando todav&iacute;a no se pod&iacute;a ver en Espa&ntilde;a, los espa&ntilde;oles, &aacute;vidos de ese cine que comenzaba a circular por las pantallas europeas, montaban aut&eacute;nticos &eacute;xodos para viajar a <strong>Perpignan</strong> o <strong>Bayona</strong> y as&iacute; poder empaparse de las andanzas del personaje creado por <strong>Emmanuelle Arsan</strong> en 1959 en su novela <em>Emmanuelle</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, muy pronto aparecieron las primeras copias piratas de la pel&iacute;cula, que dieron ping&uuml;es beneficios a sus promotores, quienes explotaron eficazmente el inter&eacute;s del personal masculino por el celuloide porno-er&oacute;tico. Para ello, y seg&uacute;n reflej&oacute; la prensa, las cintas, tra&iacute;das clandestinamente desde <strong>Par&iacute;s</strong>, se seccionaban convenientemente en diferentes episodios, d&aacute;ndole as&iacute; mayor emoci&oacute;n al mercado y rotulando cada una de esas partes con t&iacute;tulos tan directos como <em><strong>Emmanuelle y las lesbianas, El autoerotismo de Emmanuelle</strong></em><em>,</em><em><strong> Las aberraciones de Emmanuelle</strong></em>&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Estas copias, en 8 mil&iacute;metros y Super 8, se llegaron a vender de tapadillo -l&oacute;gicamente- en mercadillos y similares al precio de 30.000 pesetas, 180 euros de hoy en d&iacute;a, a pesar de su mala calidad. Un art&iacute;culo en el diario falangista <em><strong>Arriba</strong></em> apuntaba que, si las copias fragmentadas eran de 10 minutos, &ldquo;no hace falta hacer n&uacute;meros para darse una idea de los beneficios&rdquo;, teniendo en cuenta que <em>Emmanuelle</em> duraba hora y media. &nbsp;&ldquo;Algo est&aacute; claro -apuntaba el rotativo-, hay un sector de individuos, como en cualquier otro pa&iacute;s, a los que este tipo de cine les atrae e interesa. Sus motivos tendr&aacute;n. Y estos espa&ntilde;olitos en cuesti&oacute;n, que curiosamente no coinciden con los m&aacute;s potentes econ&oacute;micamente, puesto que esos tiene en sus programas anuales las dos o tres escapadas a la frontera para ver el cine que les apetece, est&aacute;n pagando la pornograf&iacute;a a precios de subdesarrollo&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las copias en Super 8 eran alquiladas con discreción a la hora del cierre de las cinetecas, que las guardaban en la trastienda</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una vez se incorporaron al mercado legal, y seg&uacute;n recuerda<strong> Antonio Saiz Herreros</strong>, camar&oacute;grafo y responsable de una cineteca y, con el tiempo, videoclub, <em><strong>Saisa</strong></em> <em><strong>Cinerama</strong></em>, entre las pel&iacute;culas <strong>S</strong>, <em>Emmanuelle</em>, se encontraba entre las de m&aacute;s demanda entre su clientela, mayoritariamente masculina, recordando que su precio de coste era muy elevado, lo que obligaba a venderlas caras, &ldquo;lo que limitaba a&uacute;n m&aacute;s el mercado&rdquo;. Eso s&iacute;, a pesar de que se hab&iacute;a avanzado, exist&iacute;an reparos morales para hacerse con una de estas cintas, por lo que la compra-venta se hac&iacute;a con &ldquo;mucha discreci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Ese tipo de pel&iacute;culas siempre las ten&iacute;a dentro, no las ten&iacute;a expuestas en las estanter&iacute;as, los clientes se esperaban al final, al cierre, cuando me las ped&iacute;an, pasaba a la trastienda y las sacaba en unas bolsas que ten&iacute;a para ello&rdquo;, afirma Antonio Saiz.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El mercado editorial</strong></h2><p class="article-text">
        En 1976 ya circulaba una revista er&oacute;tica editada en <strong>Barcelona</strong> con el t&iacute;tulo de <em>Emmanuelle</em>, que fue objeto de secuestro por el entonces potente -s&iacute;, todav&iacute;a- <strong>Ministerio de Informaci&oacute;n y Turismo</strong> por ser un &ldquo;atentado grave a la moral&rdquo;, de acuerdo con la <strong>Ley de Prensa e Imprenta</strong>, lo cual no impidi&oacute; que ese tipo de publicaciones ganaran p&uacute;blico a borbotones de forma extremadamente r&aacute;pida. En 1977, en mayo<em><strong>, La Voz de Albacete</strong></em> publicaba que la ciudad manchega era una destacada consumidora de esas revistas, a las que calificaba de &ldquo;erotismo de papel&rdquo;, que hab&iacute;a desbancado el <em>boom</em> de las revistas pol&iacute;ticas, se afirmaba. &ldquo;Cuarenta a&ntilde;os de hambre han supuesto esta desaforada ansia de ver, y los editores, no tontos, han hecho viva la m&aacute;xima de que la letra con carne entra&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los quiosqueros reconoc&iacute;an que ese g&eacute;nero no fallaba, &ldquo;se agota pronto&rdquo;, y para gustos, colores, &ldquo;desde 20 duros para abajo se ofrece una variad&iacute;sima gama&rdquo; de revistas, libros y c&oacute;mics. Y entre estas publicaciones, la &ldquo;desaparecida <em>Emmanuelle</em>&rdquo;, que ocupaba &ldquo;un lugar destacado&rdquo;, se&ntilde;alaba el reportaje, explicando que revistas que fueron pioneras de los desnudos como <em><strong>Diez Minutos, Personas, Garbo, Gentes </strong></em><em>o</em><em><strong> Fotogramas</strong></em> &ldquo;se han quedado atr&aacute;s por la aparici&oacute;n de otras m&aacute;s especializada, y citaba <em><strong>Climax</strong></em>, <em><strong>Party</strong></em> y <em><strong>Lib</strong></em>, que era la que mayor aceptaci&oacute;n registraba. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>El final de la censura</strong></h2><p class="article-text">
        Con ese caldo de cultivo, el mercado para <em>Emmanuelle</em> estaba ya creado. Y en cuanto fue posible, los empresarios de la exhibici&oacute;n cinematogr&aacute;fica comenzaron a programar pel&iacute;culas con sexo expl&iacute;cito, eso s&iacute;, tras la aprobaci&oacute;n por parte del Gobierno de <strong>Adolfo Su&aacute;rez</strong> del decreto que suprimi&oacute; la censura franquista y abriendo la puerta al cine er&oacute;tico, clasific&aacute;ndolo <strong>S</strong>, lo cual lleg&oacute; en noviembre de 1977. En la rec&aacute;mara de las distribuidoras espa&ntilde;olas, un cat&aacute;logo ampl&iacute;simo de pel&iacute;culas entre las que aparec&iacute;a <em>Emmanuelle</em>.
    </p><p class="article-text">
        Ya, para entonces, tanto Silvia Kristel como el propio t&iacute;tulo de <em>Emmanuelle</em> eran un reclamo en las salas cinematogr&aacute;ficas. Y as&iacute; sucedi&oacute; con la pel&iacute;cula <em><strong>El muerto, los vivos y Emmanuelle</strong></em>, cinta francesa de 1975 que lleg&oacute; al <em><strong>Astoria</strong></em> manchego en enero de 1978, decepcionando a quienes pagaron sus entradas confiando en ver a la Kristel en su sill&oacute;n de pavo real. Pero, nada de nada.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tuvo mucho tir&oacute;n la proyecci&oacute;n en el <em><strong>Carretas</strong></em> de la capital albacetense <em><strong>La esposa fiel</strong></em>, de la que se destacaba en la cartelera de esta &ldquo;sala especial&rdquo; -este cine fue de arte y ensayo en diferentes etapas- que su protagonista era Sylvia Kristel, y entre par&eacute;ntesis se aclaraba como reclamo publicitario que era la protagonista de <em>Emmanuelle</em>. Era noviembre de 1977, reci&eacute;n salido del horno el decreto que cambi&oacute; el cine de este pa&iacute;s definitivamente, eso s&iacute;, despu&eacute;s de que el destape ib&eacute;rico ya hubiera llevado a millones de espa&ntilde;oles al cine.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La primera &lsquo;S&rsquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Pero a Albacete, y contrariamente a lo sucedido en otras poblaciones espa&ntilde;olas, la primera pel&iacute;cula <strong>S</strong> estrenada fue&hellip; <em><strong>Emanuelle Negra</strong></em>. Y no es que le falte una <strong>M</strong> al t&iacute;tulo, no, sino que se hizo a prop&oacute;sito para confundir al personal y evitarse, adem&aacute;s, una demanda. Y supuso un negocio redondo para su distribuidora,<strong> </strong><em><strong>Jos&eacute; Frade Producciones Cinematogr&aacute;ficas S.A</strong></em><strong>. </strong>Fue el 13 de enero, viernes, de 1978 cuando se present&oacute; la primera parte de la saga de pel&iacute;culas italianas protagonizadas por <strong>Laura Gemser</strong>, y que se anunci&oacute; como &ldquo;un s&iacute;mbolo del amor y del deseo&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El cine Goya de Albacete estrenó el cine S en Albacete"
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                El cine Goya de Albacete estrenó el cine S en Albacete                            </span>
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        El cine que se llev&oacute; el gato al agua fue el <em><strong>Goya</strong></em>, de <strong>Jos&eacute; Mar&iacute;a Mart&iacute;nez-Tercero</strong>, amigo de quien fuera ministro de <strong>Informaci&oacute;n y Turismo</strong> en el ocaso del franquismo, <strong>Le&oacute;n Herrera</strong>,&nbsp;y seg&uacute;n escribi&oacute; el prestigioso cr&iacute;tico albacete&ntilde;o <strong>Jos&eacute; Antonio Tendero</strong>, la pel&iacute;cula era un &ldquo;safari pornogr&aacute;fico&rdquo;, apuntando que &ldquo;imaginaba equivocadamente por lo que he visto, que estos filmes ser&iacute;an una especie de antesala al cine pornogr&aacute;fico, pero la verdad es que nos meten de hoz y coz en las habitaciones &iacute;ntimas del g&eacute;nero&rdquo;. &ldquo;Huelga por lo dem&aacute;s todo comentario, cuyo t&iacute;tulo se hizo popular&iacute;simo y que sin achaque o pretexto justificativo, presenta con prodigalidad escenas de exacerbada sexualidad, hasta el punto de que los &aacute;rboles no dejan ver el bosque&rdquo;, conclu&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La primera película ‘S’ estrenada en Albacete fue ‘Emanuelle Negra’, que nada tenía que ver con la ‘Emmanuelle’ de Silvia Kristel</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El semanario <em><strong>Cr&oacute;nica</strong></em>, del periodista <strong>Demetrio Guti&eacute;rrez Alarc&oacute;n</strong>, dio la buena nueva asegurando el 1 de febrero de 1978 que hab&iacute;a llegado el cine oficialmente <em>porno</em>, &ldquo;todav&iacute;a, Albacete no da para tanto, se carece de salas especiales, pero, al menos, se anuncian, previniendo al espectador. <em>Emanuelle Negra</em>, dato para la historia del g&eacute;nero, ha sido la primera de la serie. &iexcl;No vean las colas ante las taquillas del &nbsp;(cine) <strong>Goya</strong>! Con el tiempo se perfeccionar&aacute; el sistema, pues ya se sabe que, a imitaci&oacute;n del extranjero, se pretende poner las entradas por las nubes, con un elevad&iacute;simo porcentaje de impuestos&rdquo;. A continuaci&oacute;n, lleg&oacute; la segunda parte de <em>Emanuelle Negra</em>, y lo hizo al cine <em><strong>Cervantes</strong></em>, que advirti&oacute; en la cartelera de que pod&iacute;a herir la sensibilidad del espectador, pero el impacto ya no fue el mismo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Lleg&oacute; el d&iacute;a&hellip;</strong></h2><p class="article-text">
        Y lleg&oacute; el d&iacute;a que millones de espa&ntilde;oles y miles de albacetenses esperaban: el estreno de la <em>Emmanuelle </em>original. Fue el 17 de febrero de ese a&ntilde;o 78, en el <em>Astoria</em>, pensada &ldquo;para todos aquellos que aman el amor&hellip; el sexo&hellip; el placer&hellip; y m&aacute;s que nada, la liberaci&oacute;n, as&iacute; es <em>Emmanuelle</em>, la mujer que am&oacute; y que vivi&oacute; en un constante &eacute;xtasis de pasi&oacute;n y placer&rdquo;, dec&iacute;a la cartelera. El precio de las entradas se fij&oacute; en 90 pesetas, y aguant&oacute; en el <em>Astoria</em> meses en los que hubo d&iacute;as de colas ante las taquillas de esta c&eacute;ntrica sala. 
    </p><p class="article-text">
        El gerente de <strong>Cultural Albacete</strong> y director del <strong>Teatro-Circo</strong>, <strong>Ricardo Bel&eacute;ndez</strong>, explica en este sentido c&oacute;mo, en ese 1978, siendo estudiante de <strong>Magisterio</strong> y sin haber cumplido los 18 a&ntilde;os, sus compa&ntilde;eros y &eacute;l hablaban de la proyecci&oacute;n de <em>Emmanuelle</em>. Aunque la mayor&iacute;a de edad no se concedi&oacute; hasta los 21 a&ntilde;os unos meses despu&eacute;s, algunos intentaron entrar al cine argumentando tener m&aacute;s de 18. A pesar de los obst&aacute;culos, lograron ver la pel&iacute;cula. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Bel&eacute;ndez admite que &ldquo;sinceramente no me gust&oacute;&rdquo;, destacando que, aunque la pel&iacute;cula ten&iacute;a cierto atractivo por el contexto de cambio en Espa&ntilde;a, &ldquo;la calidad art&iacute;stica no me llam&oacute; la atenci&oacute;n, de hecho, no volv&iacute; a ver ninguna <em>Emmanuelle</em>, hab&iacute;a otras pel&iacute;culas, otros estrenos, otras actividades que s&iacute; merec&iacute;a la pena, y prefer&iacute;amos gastar nuestro escaso dinero en cosas m&aacute;s interesantes, como comernos las gabardinas del bar Arturo, ir a tomar un <em>manchao</em> al 2 de la Parra o a comprar discos, en lugar de volver a ver ese tipo de pel&iacute;culas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Emmanuelle llegó a Albacete en febrero de 1978, al cine Astoria.                            </span>
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        La cr&iacute;tica cinematogr&aacute;fica tampoco ocultaba entonces su decepci&oacute;n ante la fama que arrastraba el filme. &ldquo;A secas, sin n&uacute;mero y sin color&rdquo; fue el titular con el que resumi&oacute; <strong>Jos&eacute; Antonio Tendero</strong> su cr&iacute;tica de la cinta francesa, &ldquo;Quiz&aacute;, la fama escandalosa alcanzada hace unos a&ntilde;os por <em>Emmanuelle</em> fue debida a que ofrec&iacute;a lo nunca visto hasta entonces, que ahora resulta lo cotidiano en las pantallas, aunque la verdad sea dicha, sin el refinamiento visual que <strong>Jaeckin</strong> sabe poner en las im&aacute;genes, porque este director es en esencia un fot&oacute;grafo m&aacute;s que un cineasta&rdquo;, agregaba la cr&oacute;nica, apuntando que &ldquo;la protagonista tiene a su cargo un trabajo agotador, pues la interpretaci&oacute;n requiere el concurso de su completa anatom&iacute;a en casi permanente actividad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y luego llegar&iacute;a la segunda parte del mito er&oacute;tico, <em><strong>Emmanuelle 2: La antivirgen</strong></em>, al cine <em>Carretas</em>. En Madrid, los cines estrenaron a la vez la primera y la segunda parte el 5 de enero de 1978 a modo de regalo de Reyes para los adultos de la casa. Pero la saga y sus suced&aacute;neos dieron para mucho, secuelas, una serie de televisi&oacute;n&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando lleg&oacute; <em>Emmanuelle</em> a Espa&ntilde;a ya se hab&iacute;a estrenado en el resto de Europa la segunda parte, por lo tanto la primera y la segunda se estrenaron en nuestro pa&iacute;s pr&aacute;cticamente de modo simult&aacute;neo, fueron las dos un enorme &eacute;xito, pero es que entonces el cine ese era un &eacute;xito casi seguro, siempre, como lo eran las pel&iacute;culas del destape que no estaban clasificadas <strong>S</strong>, porque supuestamente no presentaban un erotismo expl&iacute;cito&rdquo;, explica el director de <strong>Filmoteca de Albacete</strong> y escritor cinematogr&aacute;fico, <strong>Jes&uacute;s L&oacute;pez</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Agrega que <em>Emmanuelle</em> fue flor de un d&iacute;a &ldquo;y pas&oacute; del imaginario colectivo como una pel&iacute;cula de &eacute;xito, o como un gran &eacute;xito, a algo puramente anecd&oacute;tico. Lo extra&ntilde;o es que ahora, tantos a&ntilde;os despu&eacute;s, hayan decidido revitalizar <em>Emmanuelle</em> con esta nueva pel&iacute;cula, este <em>remake</em> que se ha acabado de estrenar, pero por lo que ya sabemos, ha sido un gran fracaso ya, y en cuanto a la cr&iacute;tica, tampoco la ha puesto demasiado bien, no s&eacute; si era el momento de volver a <em>Emmanuelle&rdquo;.</em>
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las contradicciones de la Transici&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Las lecturas sobre lo que supuso este tipo de cine, inaugurado por <em>Emmanuelle</em> y similares, pasado el tiempo, no distan en exceso, ni mucho menos. Para <strong>Miguel Lucas Picazo</strong>, catedr&aacute;tico, historiador y destacado militante de la izquierda albacete&ntilde;a en los a&ntilde;os posfranquistas, el cine que represent&oacute; <em>Emmanuelle</em> tras la muerte de <strong>Franco</strong> &ldquo;simboliza las propias contradicciones de la Transici&oacute;n; por una parte fue liberador, era pues salir a ver algo que nunca se hab&iacute;a visto, pero a su vez era represor y formaba parte de esa educaci&oacute;n patriarcal, que trata el cuerpo femenino de una manera cosificada&rdquo;. &nbsp;&ldquo;Pasados los a&ntilde;os -a&ntilde;ade Lucas Picazo-, y desde un punto de vista anal&iacute;tico, tendr&iacute;amos que decir que el fen&oacute;meno del destape y este tipo de cine contribuy&oacute; en una parte a liberar ciertos pensamientos, pero otra parte, va a contribuir a esa consolidaci&oacute;n del patriarcado que tanto tiempo est&aacute; durando&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las revistas eróticas se impusieron en los kioscos a las publicaciones políticas, siendo ‘Emmanuelle’ la de mayor tirón</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En esta l&iacute;nea, <strong>Mari Carmen Ferrer Abell&aacute;n</strong>, escritora, maestra, sindicalista y activista del movimiento feminista, afirma que para hablar del cine er&oacute;tico en la Transici&oacute;n es preciso se&ntilde;alar que surgi&oacute; como una reacci&oacute;n a la represi&oacute;n sexual impuesta por la dictadura franquista, con una censura que afectaba a cualquier representaci&oacute;n de sexualidad, especialmente en mujeres y relaciones homosexuales. A este respecto, se&ntilde;ala que, aunque estas pel&iacute;culas generaban ingresos m&aacute;s que notables, eran productos de baja calidad que los propios actores rechazaron pasados los a&ntilde;os en gran medida. &ldquo;Este cine no contribuy&oacute; a una educaci&oacute;n sexual saludable, pues se centraba en un enfoque machista y reduc&iacute;a a las mujeres a simples objetos de deseo&rdquo;, observa, subrayando que la narrativa f&iacute;lmica reflejaba a la sociedad, pero en este caso en desventaja para las mujeres, &ldquo;quienes eran representadas de manera pasiva frente a los hombres&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A su juicio, las pel&iacute;culas, dirigidas en su mayor&iacute;a por hombres, reforzaban estereotipos sobre la sexualidad femenina, enfocada a satisfacer al hombre en lugar de explorar el placer femenino. &ldquo;Este tipo de cine, con una calidad nula, perpet&uacute;a estereotipos patriarcales, al dejar de lado a la mitad de la poblaci&oacute;n, convirti&eacute;ndola en objeto de uso para la otra mitad&rdquo;, concluye.
    </p><h2 class="article-text"><strong>D&eacute;bil democracia</strong></h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el fen&oacute;meno muy pronto fue criticado por el mundo de la cultura, y de hecho, poco tiempo despu&eacute;s de su estreno, el escritor albacetense, <em><strong>Premio Planeta</strong></em> y exponente del realismo social, <strong>Rodrigo Rubio</strong>, escribi&oacute; en las p&aacute;ginas de <em><strong>Cr&oacute;nica</strong></em> un art&iacute;culo en el que indicaba que si la democracia &ldquo;ha venido s&oacute;lo para que nos colmen de revistas con mujeres con todo al aire, y si asimismo ha venido esa democracia para ver a la seca <em>Emmanuelle</em> buscando gozar a cada momento, d&eacute;bil, raqu&iacute;tica democracia es &eacute;sta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La tambi&eacute;n escritora, periodista y cronista oficial de <strong>Albacete</strong>, <strong>Rosa Villada Casaponsa</strong>, se&ntilde;ala al respecto que <em>Emmanuelle</em> y el cine del destape, &ldquo;que como casi todo en esta vida, son fruto de una &eacute;poca determinada que, vista con los a&ntilde;os, puede resultar como m&iacute;nimo rid&iacute;cula. En su cartel anunciaba que las escenas de sexo pod&iacute;an herir la sensibilidad del espectador. No se me ocurre mejor reclamo para atraer a un p&uacute;blico &aacute;vido de todo lo que hab&iacute;a estado prohibido durante mucho tiempo&rdquo;. Advierte que &ldquo;se supon&iacute;a que este tipo de pel&iacute;culas nos hac&iacute;an m&aacute;s libres y modernos y ayudaban a robustecer nuestra reci&eacute;n estrenada democracia, pero no fuimos m&aacute;s libres por ver m&aacute;s sexo en pantalla. La sociedad patriarcal y machista no mejor&oacute; ni creo que estas pel&iacute;culas aportasen nada &uacute;til a la humanidad, ni antes ni ahora&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Queda claro que <em><strong>Emmanuelle</strong></em> fue el reflejo de un espejo distorsionado de la sexualidad y la liberaci&oacute;n en la Espa&ntilde;a de la Transici&oacute;n, y m&aacute;s, en peque&ntilde;as ciudades como Albacete.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Fidel López Zornoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/medio-siglo-emmanuelle-ilusion-libertad-sexual-consolido-sociedad-patriarcal_1_11720732.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Oct 2024 18:59:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Medio siglo de ‘Emmanuelle’: la ilusión de la libertad sexual que consolidó una sociedad patriarcal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Albacete,Películas,Francisco Franco,Transición española,Festival de Cine de San Sebastián]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando el cine ya era un espectáculo de barraca en la Feria de Albacete]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/cine-espectaculo-barraca-ferial-albacete_1_11618612.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/366a812e-679a-4cc6-9d0e-2010103302be_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Feria de Albacete y el cine,"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cinematógrafo se hizo popular en la ciudad gracias a los emprendedores que convirtieron la fotografía en movimiento en un espectáculo de barracas</p><p class="subtitle">El cine, símbolo del glamour hace 90 años con la llegada del Capitol a Albacete en plena Segunda República
</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Hubo un tiempo en el que el cine era un acontecimiento extraordinario, &uacute;nico... El s&eacute;ptimo de los artes naci&oacute; de la ilusi&oacute;n de ver la vida en una pantalla. Ya no bastaba con una fotografia est&aacute;tica. Hab&iacute;a que caminar hacia el progreso. Y de ah&iacute; que fueran muchos los intentos que trataron de poner en funcionamiento la imagen.
    </p><p class="article-text">
        Su coste no era peque&ntilde;o, por lo que s&oacute;lo unos avezados emprendedores se atrevieron en un principio a aventurarse en un negocio cargado de incertidumbre. Hay que recordar que fue un pionero, el granadido&nbsp;<strong>Antonio de la Rosa</strong>, qui&eacute;n decidi&oacute; mostrar a los albacete&ntilde;os las maravillas del cinemat&oacute;grafo. El lugar elegido fue el&nbsp;<strong>Sal&oacute;n Liceo</strong>, que no contaba con las condiciones apropiadas, pero en aquel momento, &iquest;qui&eacute;n sab&iacute;a qu&eacute; caracter&iacute;sticas deb&iacute;a reunir una sala cinematogr&aacute;fica?
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                La Feria de Albacete y el cine                            </span>
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        De cualquier forma, la planta baja del&nbsp;<strong>Casino Art&iacute;stico</strong>&nbsp;sirvi&oacute; a la perfecci&oacute;n para proyectar sobre una pantalla las primeras pel&iacute;culas, cortos m&aacute;s concretamente, que llegar&iacute;an a la ciudad. El cine fue la consecuencia l&oacute;gica del inter&eacute;s del hombre por encontrar un mecanismo, un sistema que propiciara acci&oacute;n y movimiento a las fotograf&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, el establecimiento de la fotograf&iacute;a comercial por parte de&nbsp;<strong>Louis Daguerre&nbsp;</strong>en 1839 marc&oacute; de inicio de una carrera de fondo que tendr&iacute;a diversas etapas intermedias hasta que los hermanos&nbsp;<strong>Lumi&egrave;re&nbsp;</strong>lograron presentar al mundo el cinemat&oacute;grafo en la primera sesi&oacute;n p&uacute;blica de pago el 28 de diciembre de 1895.
    </p><p class="article-text">
        Para ello se eligi&oacute; el s&oacute;tano del&nbsp;<strong>Salon Indien&nbsp;</strong>du&nbsp;<strong>Grand Caf&eacute; de Par&iacute;s</strong>, local nada apropiado para estas artes situado en el archiconocido a estas alturas&nbsp;<strong>Boulevard des Capucines</strong>. En el camino se quedaron otros muchos investigadores a partir de la primera proyecci&oacute;n en diciembre de ese a&ntilde;o en la capital francesa, avezados enviados de los hermanos Lumi&egrave;re comenzaron hacer llegar el curioso invento a diversos lugares del mundo.
    </p><p class="article-text">
        El 15 de mayo de 1896, cinco meses despu&eacute;s, llegar&iacute;a a Madrid&nbsp;<strong>Alexandre Promio&nbsp;</strong>cargado y dispuesto a disparar el cinemat&oacute;grafo en los bajos del&nbsp;<strong>Hotel de Rusia,</strong>&nbsp;situado por aquel entonces en la confluencia de la&nbsp;<strong>Carrera de San Jer&oacute;nimo</strong>&nbsp;y la calle&nbsp;<strong>Ventura de la Vega.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de ese momento el cine se extender&iacute;a de forma imparable e inteligentes empresarios se armaron de valor para invertir en el cinemat&oacute;grafo y comenzaron a recorrer los caminos de Espa&ntilde;a. A la provincia el s&eacute;ptimo arte entr&oacute; antes por Hell&iacute;n que por Albacete. Fue el 20 de febrero de 1897 gracias a la iniciativa de los se&ntilde;ores&nbsp;<strong>Hern&aacute;ndez y Franco</strong>. Pero estos empresarios decidieron no llegar hasta la capital para mostrar tan interesante invenci&oacute;n por motivos desconocidos.
    </p><p class="article-text">
        Tuvo que ser&nbsp;<strong>De la Rosa&nbsp;</strong>quien har&iacute;a historia en esta ciudad al poner en marcha por primera vez el cinemat&oacute;grafo el 5 de diciembre de 1897 y desde aquella jornada pr&aacute;cticamente de manera interrumpida el celuloide fue corriendo por kil&oacute;metros.
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                Antonio de la Rosa, granadino y pionero del cine                            </span>
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        Tal efemeride se puede rememorar hoy en d&iacute;a gracias a la prensa, verdadero testigo de la historia contempor&aacute;nea, am&eacute;n de los documentos que se atesoran en el<strong>&nbsp;Archivo Hist&oacute;rico Provincial</strong>, escudri&ntilde;ados por investigadores como<strong>&nbsp;Francisco Fuster Ruiz</strong>, archivero y profesor de Archiv&iacute;stica, o<strong>&nbsp;Jean Claude Seguin</strong>, catedr&aacute;tico em&eacute;rito de la Universidad de Lyon, entre otros. Pero tras esta primera incursi&oacute;n el cine no volver&iacute;a Albacete hasta 1899. Fue un feriante,<strong>&nbsp;Manuel Fern&aacute;ndez Cuevas</strong>, de<strong>&nbsp;Ciudad Real</strong>, quien lleg&oacute; a nuestras fiestas para proyectar las primeras pel&iacute;culas que se rodaron en el planeta. Es evidente que la energ&iacute;a el&eacute;ctrica vino a cambiar los espect&aacute;culos feriales, que avanzaron sobremanera respecto a otro tipo de diversiones existentes hasta ese momento. Y sin duda el cinemat&oacute;grafo despert&oacute; el inter&eacute;s de los albacetenses. La novedad era la novedad.
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                    alt="Farrusini también visitó la Feria de Albacete en el inicio del Siglo XX."
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                Farrusini también visitó la Feria de Albacete en el inicio del Siglo XX.                            </span>
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        El empresario en cuesti&oacute;n, atra&iacute;do por este nuevo negocio que daba a&uacute;n sus primeros pasos, decidi&oacute; olvidarse de la atracci&oacute;n de barraca que paseaba hasta ese momento por las fiestas de Espa&ntilde;a, un museo de figuras de cera, para poner en marcha el cine de Feria.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo con esta vinculaci&oacute;n entre cine y Feria, en 1899 un pionero que se presentaba como&nbsp;<strong>Farrusini</strong>&nbsp;-en realidad el apellido de este empresario ilerdense era&nbsp;<strong>Enrique Farr&aacute;s</strong>- vino durante los d&iacute;as de Feria por primera vez con&nbsp;<em>Ri&ntilde;a de mujeres&nbsp;</em>y<em>&nbsp;Choque de trenes</em>, dos pel&iacute;culas de apenas 10 metros que se pasaban infinidad de veces a perra chica la proyecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De nuevo, traer&iacute;a la magia del cine en 1900, pero en esta ocasi&oacute;n con pel&iacute;culas de 1.000 metros. T&iacute;tulos como&nbsp;<em>Aladino y la l&aacute;mpara maravillosa, Al&iacute; Bab&aacute; y los 40 ladrones, La gallina de los huevos de oro</em>&nbsp;y<em>&nbsp;La pasi&oacute;n de Jesucristo.&nbsp;</em>Se trataba de cine en barracas, y eso s&iacute;, siempre en sesiones animadas por la m&uacute;sica de &oacute;rgano con figurillas danzantes.
    </p><p class="article-text">
        Esa misma Feria de 1900,&nbsp;<strong>Vicente Hig&oacute;n</strong>, procedente de&nbsp;<strong>Jativa</strong>, aparec&iacute;a con su barrac&oacute;n de cinemat&oacute;grafo. Med&iacute;a 10 metros de ancho por 17 metros de largo, y otro pionero m&aacute;s,&nbsp;<strong>Juan Gonz&aacute;lez Ros</strong>, de&nbsp;<strong>Cartagena</strong>, solicit&oacute; autorizaci&oacute;n para instalar su cinemat&oacute;grafo en una barraca de 30 metros de largo por nueve de frente y que dispon&iacute;a de una m&aacute;quina el&eacute;ctrica de primera, pero por cuestiones de log&iacute;stica no lleg&oacute; a instalarse.
    </p><p class="article-text">
        Otro emprendedor que s&iacute; trajo ese maravilloso invent&oacute; en 1900 fue&nbsp;<strong>Miguel Berbis</strong>, representante en Espa&ntilde;a del&nbsp;<strong>Cinemat&oacute;grafo Lumiere</strong>&nbsp;y de unos cuadros de magia en colores llamados&nbsp;<strong>Vargraph M&aacute;gico</strong>. Natural de&nbsp;<strong>J&aacute;tiva</strong>, mont&oacute; su barrac&oacute;n en el&nbsp;<strong>Paseo Ferial</strong>, una instalaci&oacute;n de ocho metros de fachada por 24 de fondo. Sus sesiones fueron todo un &eacute;xito, con pel&iacute;culas como&nbsp;<em>La Cenicienta&nbsp;</em>o<em>&nbsp;Noche de bodas</em>.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que si no hubiera sido por exhibidores procedentes de otras provincias, los albacete&ntilde;os no habr&iacute;an descubierto este m&aacute;gico arte, ya que los empresarios de la tierra quiz&aacute;s expectantes no se atrev&iacute;an a dar el primer paso. Pero s&iacute; hubo un pionero,&nbsp;<strong>Miguel S&aacute;nchez Aroca</strong>, quien, junto con una serie de socios, puso en marcha una sociedad,&nbsp;<strong>La Uni&oacute;n</strong>, en el verano de 1900 y cuyo &uacute;nico fin era la explotaci&oacute;n de un cinemat&oacute;grafo.&nbsp;<strong>S&aacute;nchez Aroca</strong>&nbsp;y sus colaboradores se empe&ntilde;aron hasta las cejas para disponer de la mejor equipaci&oacute;n posible.
    </p><p class="article-text">
        Los promotores de&nbsp;<strong>La Uni&oacute;n</strong>&nbsp;-<strong>Miguel S&aacute;nchez Aroca, que ejerci&oacute; como apoderado del resto, Pedro Fern&aacute;ndez Sebasti&aacute;n, Jos&eacute; Portero Garc&iacute;a, Raimundo Rubio Soriano, Juan Jos&eacute; Rubio Villaplana, Jos&eacute; Mart&iacute;nez Parra, Asensio Robles Villalba, Lorenzo Rubio N&uacute;&ntilde;ez&nbsp;</strong>y<strong>&nbsp;Jos&eacute; Antonio Garc&iacute;a S&aacute;nchez</strong>- trabajaban como camareros, encargados de la reposter&iacute;a y arrendadores del sal&oacute;n de recreo del&nbsp;<strong>Casino Art&iacute;stico</strong>, excepci&oacute;n hecha de&nbsp;<strong>S&aacute;nchez Aroca</strong>, que era escribiente de la secretar&iacute;a de la instituci&oacute;n cultural. Quiz&aacute; vieron en el cine su futuro cuando fue el&nbsp;<strong>Casino Art&iacute;stico</strong>&nbsp;el que, en su Sal&oacute;n Liceo, estren&oacute; esta nueva modalidad artistica.
    </p><p class="article-text">
        Sus proyecciones en el&nbsp;<strong>Paseo de la Feria</strong>&nbsp;fueron todo un &eacute;xito y, de hecho, el peri&oacute;dico&nbsp;<strong>Defensor de Albacete</strong>&nbsp;destacaba el 10 de septiembre de 1900 en una de sus informaciones la excelente acogida que dio el p&uacute;blico al sal&oacute;n de variedades de&nbsp;<strong>La Uni&oacute;n</strong>&nbsp;en su ubicaci&oacute;n ferial, dotado con su equipo&nbsp;<strong>Vitascope Edison N&uacute;mero 89</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los dos cinematógrafos que se hicieron con el &#039;negocio&#039;, Lumière (izquierda) y Edison (derecha)                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Entre las pel&iacute;culas,&nbsp;<em>Salida de un vapor, Llegada de un tren, Conducci&oacute;n de maderas, Puente giratorio, Napole&oacute;n en el Puente de Arcole, La Pyramide de Triboulet, Danza del fuego&nbsp;</em>(en colores),&nbsp;<em>Segadora mec&aacute;nica, Molino mec&aacute;nico, Juerga y baile flamenco, Baile y bronca flamenca, Fijadores de carteles, Querella entre dos soldados, Don Quijote y los molinos, Comida de ni&ntilde;os&nbsp;</em>y<em>&nbsp;Cenicienta&nbsp;</em>(en colores).
    </p><p class="article-text">
        La barraca de&nbsp;<strong>S&aacute;nchez Aroca</strong>&nbsp;y asociados ten&iacute;a 20 metros de fondo por nueve de ancho, y seg&uacute;n el rotativo albacetense, fue un verdadero acontecimiento &ldquo;jam&aacute;s visto en esta capital&rdquo;, aunque dedicaba otros calificativos, como &ldquo;de gran inter&eacute;s&rdquo;, a&ntilde;adiendo que las sesiones se contaban por llenos. Otra historia fue el final de este proyecto cinematogr&aacute;fico&nbsp;<strong>Made in Albacete</strong>, que acab&oacute; en ruina, lo que llev&oacute; a sus promotores a declararse &ldquo;pobres&rdquo; legalmente, despu&eacute;s de que no pudieran liquidar al proveedor,&nbsp;<strong>Agust&iacute;n Orovitg</strong>, los equipos, ni las tasas al Consistorio. Una larga historia que acab&oacute; en los tribunales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Los promotores de La Unión pidieron ser declarados &quot;legalmente pobres&quot;                            </span>
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        De todas maneras, hay que se&ntilde;alar que algunos de estos barracones aprovechaban el resto del a&ntilde;o para instalarse en diferentes ubicaciones de la capital.
    </p><p class="article-text">
        Todos estos datos confirman que el cine era un espect&aacute;culo de barraca ferial en sus primeros a&ntilde;os, en sus primeros pasos, y as&iacute; se prolong&oacute; durante a&ntilde;os, como lo certifican los programas feriales de las tres primeras d&eacute;cadas del Siglo XX, en los que aparece claramente la instalaci&oacute;n de cinemat&oacute;grafos en el&nbsp;<strong>Paso de la Feria</strong>, junto con otros espect&aacute;culos, desde circos ecuestres a galer&iacute;as de figuras de cera, pasando por fon&oacute;grafos, teatros panor&aacute;micos, carruseles, ruedas de bicicletas, animales amaestrados, iluminaciones por las f&aacute;bricas de electricidad de la capital...&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El maestro de la cr&iacute;tica cinematogr&aacute;fica por excelencia en Albacete, Jos&eacute; Antonio Tendero, explic&oacute; en un art&iacute;culo incluido en el libro Albacete, en su historia, que el cinemat&oacute;grafo lleg&oacute; a la ciudad gracias a que era un espect&aacute;culo de Feria. &ldquo;Bajo la carpa de un barrac&oacute;n ferial reside, la mayor&iacute;a de las veces, lo fant&aacute;stico, lo maravilloso, que a la vez es divertido, por lo que ning&uacute;n otro lugar m&aacute;s id&oacute;neo para este arte del siglo XX&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero hablar del cine de verano y de la&nbsp;<strong>Feria</strong>&nbsp;y no referirse al empresario levantino&nbsp;<strong>Requena</strong>&nbsp;ser&iacute;a m&aacute;s que injusto. Desde 1915 estuvo ofreciendo metros y metros de celuloide el se&ntilde;or&nbsp;<strong>Requena</strong>&nbsp;a los albacete&ntilde;os en un barrac&oacute;n instalado en el&nbsp;<strong>Paseo de la Feria</strong>. Su entrada, recordaba&nbsp;<strong>Jos&eacute; Antonio Tendero</strong>, que se hac&iacute;a llamar&nbsp;<strong>Harold</strong>, &ldquo;que ten&iacute;a mucho de barroco retablo&rdquo;, contaba con un friso de figurillas de madera &ldquo;que compon&iacute;an una orquesta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Permanente labor de difusi&oacute;n del cine la de aquel exhibidor valenciano cuyo apellido daba nombre a su pr&oacute;spero negocio en el que involucr&oacute; a toda su familia, y uno de cuyos hijos -<strong>Mariano</strong>- estableci&oacute; en la calle Concepci&oacute;n el&nbsp;<strong>Central Cinema</strong>&nbsp;-con el tiempo, el&nbsp;<strong>Cine Productor</strong>-, un local que se acredit&oacute; con rapidez y con todo merecimiento&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        (*) Este reportaje fue publicado originalmente en <a href="https://www.cuentosdecine.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cuentosdecine.es</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Fidel López Zornoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/cine-espectaculo-barraca-ferial-albacete_1_11618612.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Sep 2024 17:00:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando el cine ya era un espectáculo de barraca en la Feria de Albacete]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Feria de Albacete,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Medio siglo de la Puerta de Hierros, único legado del intento de privatizar la Feria de Albacete en 1970]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/medio-siglo-puerta-hierros-unico-legado-privatizar-feria-albacete-1970_1_11625703.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0ea0aad-d734-41ec-a5f1-1162db56b30b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x376y458.jpg" width="1200" height="675" alt="Medio siglo de la Puerta de Hierros, único legado del intento de privatizar la Feria de Albacete en 1970"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ayuntamiento estudió el proyecto presentado por la sociedad Amigos de Albacete para convertir el Recinto Ferial en un moderno parque de ferias y exposiciones a cambio de una concesión administrativa durante 50 años, pero fue finalmente desestimado</p><p class="subtitle">El neurólogo Tomás Segura será el pregonero de la Feria de Albacete 2024
</p></div><p class="article-text">
        En el inicio de los a&ntilde;os 70 del pasado siglo, en el final del franquismo, el Ayuntamiento de Albacete estudi&oacute; una propuesta para la privatizaci&oacute;n de la Feria. Esta iniciativa provino de Amigos de Albacete Sociedad An&oacute;nima, que plante&oacute; la remodelaci&oacute;n integral del Recinto Ferial, un edificio cuyas ra&iacute;ces se remontan a 1783, y considerado Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC). Al frente del proyecto se colocaron Salvador L&oacute;pez Llobet, empresario que impuls&oacute; el barrio albacete&ntilde;o de Villacerrada y la urbanizaci&oacute;n Aguasol, y Tom&aacute;s Cuevas Villama&ntilde;&aacute;n, abogado, procurador, escritor y gerente de la Plaza de Toros de Albacete.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ambos confiaron su idea al prestigioso arquitecto Manuel Carrilero de la Torre: la conversi&oacute;n del vetusto y deteriorado palacio ferial albacetense en un Parque para Ferias y Exposiciones, actuando sobre m&aacute;s de 78.500 metros cuadrados. Lo que comenz&oacute; como un anteproyecto y luego se convirti&oacute; en un proyecto, se dividi&oacute; en varias fases por su elevado coste, de las cuales finalmente s&oacute;lo se ejecut&oacute; una m&iacute;nima parte. Entre estas, destaca la Puerta de Hierros, que en 2024 ha cumplido medio siglo de vida.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No puede haber inversi&oacute;n si no existe rentabilidad&rdquo;, justificaba en ese momento la sociedad impulsora de esta revoluci&oacute;n ferial, que propuso al Ayuntamiento una concesi&oacute;n administrativa de hasta 50 a&ntilde;os para rentabilizar el desembolso econ&oacute;mico. El importe de esta inversi&oacute;n fue variando a lo largo de los a&ntilde;os, desde su presentaci&oacute;n en 1970 hasta 1974, cuando el entonces alcalde, Ram&oacute;n Bello Ba&ntilde;&oacute;n, inaugur&oacute; la actual Puerta de Hierros, que sustituy&oacute; a la anterior y que se construy&oacute; en un tiempo r&eacute;cord con ladrillo de cemento blanco.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Se elaboró una maqueta con la Feria renovada                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">La Feria proyectada</h2><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; tipo de Feria pretend&iacute;a crear Amigos de Albacete Sociedad An&oacute;nima? El anteproyecto, dado a conocer en aquellos a&ntilde;os setenta a trav&eacute;s de medios impresos como el semanario Cr&oacute;nica y La Voz de Albacete y cuyos planos se custodian en el Archivo Municipal de Albacete, propon&iacute;a zonas de servicios, atracciones, instalaciones feriales, as&iacute; como &aacute;reas deportivas y culturales. De esta manera, junto con la modernizaci&oacute;n del antiguo Recinto Ferial, se proyectaba la construcci&oacute;n de un auditorio que formar&iacute;a parte del m&oacute;dulo de exposiciones y congresos. Este auditorio estaba pensado para ofrecer cine, teatro, conferencias, congresos y todo tipo de actos.
    </p><p class="article-text">
        Otra novedad en ese imaginario Recinto Ferial del futuro -denominado en su momento como &ldquo;la Feria del a&ntilde;o 2000&rdquo;- era un anfiteatro para festivales y espect&aacute;culos al aire libre, que tambi&eacute;n formar&iacute;a parte del m&oacute;dulo de exposiciones y congresos. Con capacidad para 3.000 personas, el anfiteatro constar&iacute;a de un grader&iacute;o en forma de media luna, y su escenario se proyectar&iacute;a sobre una l&aacute;mina de agua en forma de isla, otorg&aacute;ndole un car&aacute;cter de gran espectacularidad. Un espacio pensado para espect&aacute;culos de gran formato.
    </p><p class="article-text">
        El tercer elemento novedoso del proyecto presentado al Ayuntamiento era un complejo t&iacute;pico manchego, compuesto por varias construcciones interconectadas, formando un n&uacute;cleo central que simbolizar&iacute;a un molino manchego. Este m&oacute;dulo se iba a destinar para albergar restaurantes, alojamientos hoteleros, patios t&iacute;picos para reuniones y tentaderos, espacios para encuentros familiares y aparcamientos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las obras iban mucho m&aacute;s all&aacute;, ya que se planteaba una redistribuci&oacute;n del Recinto Ferial consolidado y la incorporaci&oacute;n de nuevos espacios. As&iacute;, el proyecto reservaba un &aacute;rea para la Feria Nacional de Cuchiller&iacute;a, de manera que se pudiera mostrar adecuadamente la producci&oacute;n de esta industria y fomentar las relaciones comerciales. Tambi&eacute;n se preve&iacute;an locales para la exposici&oacute;n de productos agr&iacute;colas e industriales, as&iacute; como para muestras art&iacute;sticas o artesanales, con un dise&ntilde;o funcional que facilitara la realizaci&oacute;n de ventas y transacciones.
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                Plano de las nuevas instalaciones del Recinto Ferial diseñadas por Carrilero                            </span>
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        Para el arquitecto Carrilero de la Torre -que tuvo la colaboraci&oacute;n de otros cuatro arquitectos, Fernando Rodr&iacute;guez, Andr&eacute;s Garc&iacute;a, Agust&iacute;n y Antonio Peir&oacute;-, la Feria de Mayo merec&iacute;a una menci&oacute;n especial, pues se trataba de un evento fundamentalmente ganadero -que con el tiempo se convertir&iacute;a en Expovicaman, la Feria Agr&iacute;cola y Ganadera de Castilla-La Mancha, la cual en 2024 regres&oacute; al Recinto Ferial, superando ya sus 40 ediciones-. Para ello, se pens&oacute; en recintos de exhibici&oacute;n, tanto para animales como para productos relacionados con las actividades pecuarias.
    </p><p class="article-text">
        Los clubes, c&iacute;rculos culturales, casinos y pe&ntilde;as tambi&eacute;n tendr&iacute;an sus propios espacios, al igual que las atracciones, carruseles, bares y chocolater&iacute;as. Todo ello estar&iacute;a respaldado por locales destinados a servicios comunes, como atenci&oacute;n sanitaria, bancos, seguridad, comunicaci&oacute;n y espacios religiosos.
    </p><h2 class="article-text">Una amplia zona</h2><p class="article-text">
        Este complejo que no vio la luz abarcaba una amplia zona comprendida entre el parque de la Fiesta del &Aacute;rbol y la terminaci&oacute;n del Paseo de la Feria, incluyendo todos los terrenos circundantes al Recinto Ferial, entre las carreteras de Ja&eacute;n, Barrax y la Circunvalaci&oacute;n. En este planeta feria se integrar&iacute;an los Jardinillos de la Feria, la Plaza de Toros y las &aacute;reas adyacentes, todo ello unificado gracias a un tratamiento ajardinado para generar espacios de sombra y descanso.
    </p><p class="article-text">
        Carrilero -hijo de Julio Carrilero, autor de la anterior remodelaci&oacute;n del Recinto Ferial, en 1944, junto con Miguel Ortiz-, como si fuera un visionario, separaba las redes de circulaci&oacute;n rodada y peatonal, y suger&iacute;a la construcci&oacute;n de un paso subterr&aacute;neo en la carretera de Ja&eacute;n para evitar desv&iacute;os molestos durante las &eacute;pocas de mayor afluencia de p&uacute;blico y descongestionar de esta forma el tr&aacute;fico en la zona. Adem&aacute;s, dise&ntilde;&oacute; la instalaci&oacute;n de un sistema de transporte interior que cubrir&iacute;a todo el Recinto y sus alrededores mediante trenes articulados el&eacute;ctricos.
    </p><p class="article-text">
        En la presentaci&oacute;n p&uacute;blica del proyecto, realizada en abril de 1970, Salvador L&oacute;pez Llobet dio detallada cuenta de los trabajos previstos, incluida la restauraci&oacute;n de todo lo deteriorado, y de otras ideas m&aacute;s discutibles, como la demolici&oacute;n del hist&oacute;rico templete del C&iacute;rculo Interior, que data de 1912 y que es uno de los elementos m&aacute;s ic&oacute;nicos del Recinto Ferial, para colocar en su lugar una fuente luminosa.
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                Otra imagen de las obras de la Puerta de Hierro en 1970                            </span>
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        La sociedad promotora de esta iniciativa puso sus condiciones al Consistorio, como el plazo de explotaci&oacute;n del &lsquo;negocio&rsquo;, que deb&iacute;a ser fijado &ldquo;teniendo en cuenta la inversi&oacute;n y la rentabilidad, siendo el m&aacute;ximo de 50 a&ntilde;os&rdquo;, en torno a 125 millones de pesetas de aquella &eacute;poca. Pero esa concesi&oacute;n administrativa deb&iacute;a incluir la explotaci&oacute;n de todas las instalaciones y servicios feriales, con la correspondiente exenci&oacute;n de todos los impuestos municipales vigentes y los que se crearan en el futuro.
    </p><h2 class="article-text">Listo para el 8 de septiembre de 1971</h2><p class="article-text">
        De haberse aprobado por parte del Ayuntamiento, las obras hubieran arrancado el 25 de septiembre de 1970, quedando inauguradas el 8 de septiembre de 1971. Con la concesi&oacute;n, Amigos de Albacete Sociedad An&oacute;nima propon&iacute;a la creaci&oacute;n de un Consejo Consultivo-Asesor, presidido por el alcalde, y cuya finalidad ser&iacute;a la de &ldquo;orientar, dirigir y vigilar todos los aspectos art&iacute;sticos, culturales y recreativos del certamen, regul&aacute;ndose escrupulosamente su funcionamiento&rdquo;, y en con presencia adem&aacute;s de representantes del Gobierno Civil. Diputaci&oacute;n, Organizaci&oacute;n Sindical, C&aacute;mara Oficial de Industria y Comercio, Delegaci&oacute;n de Informaci&oacute;n y Turismo, colegios profesionales de la provincia, representantes de los medios de comunicaci&oacute;n y, por supuesto, el obispo.
    </p><p class="article-text">
        Pero la idea de privatizar la Feria no fue rechazada de partida, no. El por entonces alcalde de la ciudad, Gonzalo Botija, en declaraciones a los medios de comunicaci&oacute;n, indic&oacute; que hab&iacute;an visto &ldquo;con simpat&iacute;a&rdquo; esta iniciativa, reconociendo que la concesi&oacute;n administrativa planteaba &ldquo;problemas muy complejos&rdquo;, por lo que en caso de otorgarse ser&iacute;a &ldquo;previos los asesoramientos t&eacute;cnicos oportunos, por el pleno de la corporaci&oacute;n, y &eacute;ste ser&iacute;a el primer punto a resolver&rdquo;. Y ante la pregunta de un periodista respecto a si estaba dispuesto el Ayuntamiento a estudiar la propuesta, el entonces regidor local dijo: &ldquo;Podr&iacute;a llegarse a esa concesi&oacute;n una vez estudiadas las condiciones en que podr&iacute;a efectuarse. Pero una de las cuestiones m&aacute;s importantes con la que se habr&iacute;a de tropezar es la garant&iacute;a necesaria para que el Ayuntamiento vea que hay un respaldo suficientemente amplio, en este aspecto, para que no quede frustrado el proyecto que se ordene en esa concesi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El alcalde defend&iacute;a la necesidad de crear una comisi&oacute;n especial para analizar la propuesta, adem&aacute;s de organizar reuniones de trabajo con administraciones y entidades relacionadas con la Feria para unificar posturas, concluyendo que &ldquo;cualquiera que sea la concesi&oacute;n que se otorgara, el Ayuntamiento no podr&aacute; perder nunca la rector&iacute;a, no podr&aacute; perder su rango y significaci&oacute;n de Feria municipal sobre el complejo que se va a estudiar y que se pudiera levantar&rdquo;, apostillando: &ldquo;Me congratula que la industria privada haya roto el fuego&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En aquellos tiempos, hab&iacute;a columnistas en la prensa local, como Antonio Molina, que alababan la iniciativa, recordando, por ejemplo, que la Plaza de Toros de la ciudad fue de iniciativa privada y que, con el tiempo, pas&oacute; a ser de titularidad municipal. Pero tambi&eacute;n hab&iacute;a quienes lo rechazaban por cuestiones tanto administrativas como econ&oacute;micas, y sin dejar de valorar el atrevimiento de un grupo de albacetenses, se opon&iacute;an de plano a la concesi&oacute;n. En este grupo se enmarcaba el abogado, periodista y escritor Ram&oacute;n Bello Ba&ntilde;&oacute;n, quien, curiosamente, relev&oacute; en el cargo de primera autoridad local a Gonzalo Botija.
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                Gonzalo Botija, alcalde en 1970.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">La tramitaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El anteproyecto pas&oacute; finalmente por el Pleno Municipal en mayo de aquel 1970, acord&aacute;ndose &ldquo;por unanimidad&rdquo; que pasase a informe de la Comisi&oacute;n de Feria la propuesta de L&oacute;pez Llobet en representaci&oacute;n de la entidad Amigos de Albacete, &ldquo;volviendo al pleno para su resoluci&oacute;n definitiva&rdquo;. Pero, finalmente, la iniciativa privada fue rechazada -con el tiempo, se public&oacute; que los integrantes de la Corporaci&oacute;n ve&iacute;an en el proyecto un af&aacute;n especulativo-, pero el proyecto fue asumido por el Ayuntamiento, aunque s&oacute;lo se ejecut&oacute; una m&iacute;nima parte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fue en 1974 cuando el Consistorio, presidido ya por Ram&oacute;n Bello Ba&ntilde;&oacute;n, decidi&oacute; llevar a cabo la remodelaci&oacute;n de la Puerta de Hierros y la puesta al d&iacute;a de dos pabellones, adem&aacute;s de la mejora del pavimento y de las canalizaciones del Recinto. De estilo mud&eacute;jar, las obras, siguiendo el proyecto de Carrilero de la Torre, fueron adjudicadas a Rafael Villalba. De 25 metros de altura por 36 metros de largo, ha terminado convirti&eacute;ndose en uno de los emblemas m&aacute;s significativos de Albacete, y supuso una inversi&oacute;n de 21,5 millones de pesetas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los trabajos quedaron adjudicados en mayo de 1974, y deb&iacute;an estar listos para el 7 de septiembre. Los plazos, aunque apurados, fueron cumplidos de forma impecable por el constructor, quien moviliz&oacute; una plantilla m&aacute;s que significativa de alba&ntilde;iles y otros profesionales, aprovechando en determinados momentos hasta las noches para determinadas labores. Bello Ba&ntilde;&oacute;n, tras abrir como alcalde esa flamante Puerta de Hierros, pidi&oacute; en su discurso perd&oacute;n a los albacete&ntilde;os y albacete&ntilde;as por los defectos de las obras, a la vez que suplic&oacute; que se valorara el esfuerzo realizado: &ldquo;La Feria es una tarea complicada, pero hemos sentido un enorme orgullo de entrar por una puerta nueva, por una nueva pavimentaci&oacute;n y ante unos nuevos pabellones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde ese momento, la ciudad disfruta de este nuevo acceso ferial, que s&oacute;lo se abre una vez al a&ntilde;o, el 7 de septiembre, como viene sucediendo desde hace d&eacute;cadas, una liturgia que s&oacute;lo la Guerra Civil y la pandemia de la COVID-19 impidieron. La Feria, declarada de Inter&eacute;s Tur&iacute;stico Internacional, no ser&iacute;a lo mismo sin su carta de presentaci&oacute;n, la Puerta de Hierros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Fidel López Zornoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/medio-siglo-puerta-hierros-unico-legado-privatizar-feria-albacete-1970_1_11625703.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Sep 2024 18:04:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Medio siglo de la Puerta de Hierros, único legado del intento de privatizar la Feria de Albacete en 1970]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feria de Albacete,Castilla-La Mancha,Albacete,Historia]]></media:keywords>
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