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    <title><![CDATA[elDiario.es - Antonio Rodríguez Almodóvar]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/antonio-rodriguez-almodovar/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Antonio Rodríguez Almodóvar]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El retorno de Carmen Romero y la pasión por la igualdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/retorno-carmen-romero-pasion-igualdad_132_13145503.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/41ca7c87-b62f-48d4-893b-ff8979ed2b23_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El retorno de Carmen Romero y la pasión por la igualdad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Parecerá un discurso de otro tiempo, casi una rareza, el de la doble militancia –sindicato y partido- de una organización democrática, educativa, feminista, europeísta, e internacionalista, a la que hay que refrescarle las raíces, y corregir los errores, con más democracia, no con menos</p><p class="subtitle">“La educación pública debía ser el referente”: 50 años del congreso que soñó en Cádiz la escuela democrática
</p></div><p class="article-text">
        La reaparici&oacute;n de Carmen Romero L&oacute;pez en el escenario pol&iacute;tico no es ninguna casualidad, aunque ahora se sume a la campa&ntilde;a preelectoral de Mar&iacute;a Jes&uacute;s Montero a la Junta de Andaluc&iacute;a. Es un acto consecuente con una larga trayectoria -suya y de ning&uacute;n otro-, de lealtad inequ&iacute;voca a los principios del socialismo democr&aacute;tico, con un ingrediente espec&iacute;fico: su &ldquo;Pasi&oacute;n por la igualdad&rdquo;; algo que se le puede atribuir, tom&aacute;ndolo precisamente del subt&iacute;tulo del libro que present&oacute; en Sevilla el pasado 23 de septiembre: <em>Pablo Iglesias Posse, Pasi&oacute;n por la igualdad&ldquo;, </em>excelente trabajo de dos historiadores j&oacute;venes, Francisco Javier Gir&aacute;ldez y Antonio Ortega Castillo (Fundepa, 2025).
    </p><p class="article-text">
        Hablemos primero de ese libro, que lleva un documentado&nbsp;pr&oacute;logo de Carmen Romero. En &eacute;l destaca una cualidad no siempre bien observada del pensamiento de Pablo Iglesias, fundador de la UGT y del PSOE: su temprana defensa de la mujer, por su doble condici&oacute;n de sometimiento: el laboral y el de g&eacute;nero. &ldquo;Ni patrono en el taller ni d&eacute;spota en el hogar&rdquo;, escribi&oacute; el creador del socialismo en Espa&ntilde;a. Una tesis&nbsp;defendida por esos&nbsp;dos investigadores, con citas y documentos solventes. Lo curioso es que, todav&iacute;a hoy, resulta llamativa esa firme convicci&oacute;n de Iglesias Posse, como precursor del feminismo en la clase trabajadora, sorteando las trampas que siempre le puso la derecha.
    </p><p class="article-text">
        Carmen Romero repasa en su pr&oacute;logo los fundamentos de aquella actitud precursora y de sorprendente actualidad: &ldquo;Vivimos un cambio de era y las ideas decimon&oacute;nicas que marcaron nuestro siglo XX est&aacute;n hoy en profunda revisi&oacute;n. Y para asentarnos en este nuevo tiempo buscamos hurgar en lo que nos ha quedado de aquellos sue&ntilde;os de la raz&oacute;n. Algunos de ellos derivaron en monstruos.&rdquo; As&iacute; se expresa al comienzo del texto, que contin&uacute;a con la aparici&oacute;n de los primeros focos del socialismo, en distintos lugares, testigos &ldquo;de las atrocidades, las jornadas de 14 horas, los infames habit&aacute;culos, adem&aacute;s de las enfermedades y de las inhumanas condiciones laborales&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Sigue describiendo qui&eacute;nes eran aquellos &ldquo;quince tip&oacute;grafos, algunos m&eacute;dicos y alg&uacute;n zapatero&rdquo; que fundaron el PSOE en 1879, con ecos de lo que ocurr&iacute;a en Alemania, en Francia o en Inglaterra, y los primeros signos del combate por la igualad que por all&iacute; se daban. Le seguir&aacute; una referencia al famoso art&iacute;culo de Ortega, del 13 de Mayo de 1910, en <em>El Imparcial, </em>&ldquo;se&ntilde;alando a Iglesias y a Giner de los R&iacute;os como los grandes europe&iacute;stas&rdquo; de la &eacute;poca. Vino luego el fuerte encontronazo de Fernando de los R&iacute;os con Lenin (&ldquo;Libertad para qu&eacute;&rdquo;, le pregunt&oacute; el sovi&eacute;tico), con lo que estuvo claro que el camino para la emancipaci&oacute;n de la clase trabajadora no iba a ser el del comunismo de Estado, aut&eacute;ntico monstruo de la raz&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n destaca ese pr&oacute;logo otras figuras olvidadas del proto-feminismo socialista, como Mar&iacute;a Cambrils, gran apoyo del fundador en ese campo (y tan autodidacta como &eacute;l), que en 1925 public&oacute; <em>Feminismo Socialista, </em>con pr&oacute;logo de Clara Campoamor. Y as&iacute; hasta llegar al 19 de noviembre de 1933, donde los votos del PSOE, tras algunos titubeos ideol&oacute;gicos, fueron determinantes para que se aprobara, por fin, el sufragio universal femenino.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Más recientemente, el 25 de marzo, la siempre discreta líder sevillana tuvo en Cádiz un relevante papel en otro homenaje de memoria democrática: el recuerdo del Congreso de la FETE-UGT que allí celebramos hace la friolera de cincuenta años, todavía en la semiclandestinidad. Se ventilaba entonces nada menos que el sindicalismo de clase en el ámbito de la educación universal y gratuita, parejo al de la sanidad, que ahora defiende María Jesús Montero</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Vayamos ahora con el retorno de Carmen Romero. La presentaci&oacute;n de ese libro puede considerarse el de la reaparici&oacute;n de esta luchadora nata, bastante antes de que se anunciara la fecha electoral del pr&oacute;ximo 17 de mayo. Le sigui&oacute; su participaci&oacute;n en el homenaje que le rindieron al &ldquo;Abuelo&rdquo; la UGT de Sevilla y el activo grupo de &ldquo;Los j&oacute;venes Socialistas del 68&rdquo;, que lidera Pepe Romero (otro militante de &eacute;tica insobornable). 
    </p><p class="article-text">
        Esto fue el pasado 10 de diciembre. M&aacute;s recientemente, el 25 de marzo, la siempre discreta l&iacute;der sevillana tuvo en C&aacute;diz un relevante papel en otro homenaje de memoria democr&aacute;tica: el recuerdo del Congreso de la FETE-UGT que all&iacute; celebramos hace la friolera de cincuenta a&ntilde;os, todav&iacute;a en la semiclandestinidad.&nbsp;Se ventilaba entonces nada menos que el sindicalismo de clase en el &aacute;mbito de la educaci&oacute;n universal y gratuita, parejo al de la sanidad, que ahora defiende Mar&iacute;a Jes&uacute;s Montero; dos asuntos clave del socialismo, no lo olvidemos, representados por estas dos mujeres, <em>igualadas</em> en su pasi&oacute;n la igualdad, cada una con su estilo.
    </p><p class="article-text">
        Parecer&aacute; un discurso de otro tiempo, casi una rareza, el de la doble militancia &ndash;sindicato y partido- de una organizaci&oacute;n democr&aacute;tica, educativa, feminista, europe&iacute;sta, e internacionalista, a la que hay que refrescarle las ra&iacute;ces, y corregir los errores, con m&aacute;s democracia, no con menos.
    </p><p class="article-text">
        Tarea dif&iacute;cil, pero no imposible, si se tiene en cuenta que ambas formaciones surgen de un mismo tronco fundamental: la Ilustraci&oacute;n. Y que ahora m&aacute;s que nunca necesita de un nuevo impulso en la &uacute;ltima se&ntilde;a de las que hemos enumerado: el internacionalismo, el de la socialdemocracia que hizo grande a Europa y a Am&eacute;rica del Norte; el modo ide&aacute;tico de Occidente.&nbsp;Con todos sus defectos, sigue siendo el menos malo de todos los sistemas democr&aacute;ticos inventados. Por algo ser&aacute; que Pedro S&aacute;nchez est&aacute; ganando enteros en el (des)concierto internacional. Porque en el fondo de la historia sigue resonando la voz de Pablo Iglesias. La que Machado recordaba, de ni&ntilde;o, como &ldquo;el timbre inconfundible de la verdad humana&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Rodríguez Almodóvar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/retorno-carmen-romero-pasion-igualdad_132_13145503.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 03:30:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El retorno de Carmen Romero y la pasión por la igualdad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[PSOE,Socialismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pepe Romero, el valor silencioso de la clase obrera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/pepe-romero-silencioso-clase-obrera_132_12561768.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2bdf36fc-0f27-4432-92b4-2355fcea9ff3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pepe Romero, el valor silencioso de la clase obrera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Qué triste y trunco quedaría el relato del antifranquismo si no contáramos también el de quienes conocieron cárcel, persecución, despidos… desde los talleres, las fábricas, las oficinas, por ese impulso decisivo de la clase trabajadora de Sevilla, hacia la libertad y los derechos sociales</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;&Eacute;ramos antifranquistas y no &eacute;ramos comunistas porque am&aacute;bamos la libertad como s&oacute;lo en la adolescencia se puede amar&rdquo;. </em>Creo que esta cita del libro que vamos a comentar expresa claramente el esp&iacute;ritu con el que est&aacute; escrito, el de la verdad de un socialista aut&eacute;ntico de nuestra trabajosa democracia. Tambi&eacute;n lo dice el t&iacute;tulo que ha elegido su autor: <em>Lo que importa y nos basta es la fe de uno&ldquo;</em>, * tomado de un poema de Luis Cernuda, &rdquo;1936&ldquo;, sobre la Guerra Civil,  donde el poeta sevillano refiere la conversaci&oacute;n con un soldado de la &rdquo;Brigada Lincoln&ldquo;, muchos a&ntilde;os despu&eacute;s de la derrota de aquella causa &rdquo;Noble y tan digna de luchar por ella&ldquo;.  Curioso que un l&iacute;der obrero se apoye hoy en un poeta de culto. 
    </p><p class="article-text">
        Estamos hablando de Jos&eacute; Mar&iacute;a Romero Calero (Guadalcanal, Sevilla, 1949), hist&oacute;rico dirigente de la UGT sevillana &ndash;y luego destacado en  la de todo el pa&iacute;s-, que acaba de publicar unas memorias con tan sugerente t&iacute;tulo. En ellas da cuenta, con comedimiento y pudor que le honran, de una larga y sufrida trayectoria en la lucha antifranquista (tres veces encarcelado, una en prisi&oacute;n miliar, condenado por el temible Tribunal de Orden P&uacute;blico, etc.) y por la implantaci&oacute;n del socialismo democr&aacute;tico, desde la otra rama del proceso: la Uni&oacute;n General de Trabajadores. Pepe fue pieza clave en la reconstrucci&oacute;n del sindicato, por la misma &eacute;poca que lo hac&iacute;a el PSOE. (Algo tendr&aacute; Sevilla, adem&aacute;s del <em>color especia</em>l, para haber sido tierra f&eacute;rtil de nuevos y decisivos impulsos al viejo partido de Pablo Iglesias).   
    </p><p class="article-text">
        No pocas sorpresas esperan al lector de este libro, a m&aacute;s de sabrosas an&eacute;cdotas, algunas muy punzantes. Pero esas hay que leerlas, para que no traicione la falta de contexto. As&iacute; que empezaremos por el sentido global que para m&iacute; desprenden esas p&aacute;ginas minuciosas: el resurgir del socialismo democr&aacute;tico (la socialdemocracia, si lo prefieren, aunque a los socialistas de a pie no nos gusta esa definici&oacute;n, por connotaciones hist&oacute;ricas), ese resurgimiento, digo, no hubiera sido posible sin el concurso de un impulso genuino del proletariado de Sevilla, al mismo tiempo que se desarrollaba el otro, en las agitaciones estudiantiles, las facultades universitarias y algunos  despachos de abogados. (Esto vale para toda la izquierda antifranquista, y merecer&iacute;a otra reflexi&oacute;n acerca de c&oacute;mo la lucha contra la dictadura fue un cap&iacute;tulo que roz&oacute; en Espa&ntilde;a la realizaci&oacute;n de la tesis de Marcuse, acerca de la uni&oacute; inexcusable de los movimientos universitarios con los de la clase obrera). 
    </p><p class="article-text">
        Por resumir, y dicho de otra manera: &eacute;l &eacute;xito del proceso puesto en marcha desde el c&iacute;rculo de Felipe Gonz&aacute;lez no habr&iacute;a sido posible sin el fermento social independiente del sindicado hermano. Ambas cu&ntilde;as eran de la misma madera, pero en modo alguno compartieron organizaci&oacute;n ni estrategias. M&aacute;s bien, discreparon y llegaron a tener desencuentros notables, que en este libro se narran con detalle, y que en el fondo respond&iacute;an a dos concepciones diferentes de la lucha por la democracia. Una, la sindical, fuertemente incardinada en los movimientos obreros de f&aacute;bricas, talleres, oficinas&hellip; quetampoco es que surgieran  por generaci&oacute;n espont&aacute;nea, sino que ten&iacute;an detr&aacute;s una larga historia, incluso familiar, de cuando la clase obrera ten&iacute;a <em>linaje, </em>padres y abuelos luchadores contra el caciquismo andaluz, como fue el caso de Pepe Romero, que conoci&oacute; las mismas c&aacute;rceles que su padre y abuelo, represaliados por la misma causa. Tambi&eacute;n se forj&oacute; en sectores sociales marginados, como el del barrio de Bellavista. 
    </p><p class="article-text">
        La otra vertiente fue la del PSOE, m&aacute;s concentrada en movimientos universitarios y en liderazgos personales. No quiere decirse que la conciencia obrera fuese ajena a la evoluci&oacute;n del pensamiento cr&iacute;tico, sino que se coc&iacute;a en la autodid&aacute;ctica de los libros, muchos de ellos prohibidos. Confiesa Pepe Romero que ellos eran (adem&aacute;s de luchadores de alto riesgo), &ldquo;voraces lectores&rdquo;. Tambi&eacute;n en aquella Universidad degradada del franquismo muchos fuimos autodidactas, y le&iacute;mos bajo cuerda aquellos mismos libros clandestinos. En esa coincidencia del compromiso lector, Pepe destaca la figura de Antonio Machado, como referente com&uacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La necesaria unidad de acción tuvo otros enfrentamientos soterrados, por la firme política del sindicato de que la relación entre ambas formaciones no tuviera nada que ver con los modelos comunistas, de sesgo leninista, donde las organizaciones proletarias fueron mera correa de transmisión de las decisiones del partido</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero es verdad que, desde un mero recuento cuantitativo, los nombres que circulan por estas memorias, con la generosidad de Pepe Romero al reconocimiento de compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras inseparables <a href="//#_ftn1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[1]</a>, en los apoyos de la clandestinidad, los enfrentamientos con la patronal, las huelgas, los despidos, las palizas en comisar&iacute;as, etc&eacute;tera, es mucho m&aacute;s nutrido que el que podemos encontrar en el otro lado, donde todo parece que empieza y acaba en la famosa &ldquo;foto de la tortilla&rdquo;, de 1974. (Por cierto, en el relato de Romero, merece esta sorprendente valoraci&oacute;n: &ldquo;Los compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras que aparecen [en esa fotograf&iacute;a] fueron a esos pinares a una comida campestre para &rdquo;consolarse&ldquo; del resultado de una asamblea de la UGT de Sevilla, en la que hab&iacute;an perdido, frente a nosotros, todas las votaciones&rdquo;). 
    </p><p class="article-text">
        La necesaria unidad de acci&oacute;n tuvo otros enfrentamientos soterrados, por la firme pol&iacute;tica del sindicato de que la relaci&oacute;n entre ambas formaciones no tuviera nada que ver con los modelos comunistas, de sesgo leninista, donde las organizaciones proletarias fueron mera correa de transmisi&oacute;n de las decisiones del partido. El sindicalismo de clase de UGT ha sido siempre muy celoso de su independencia. Hasta tal punto llegaron las diferencias que, en un momento dado del tardofranquismo, Pepe Romero le pidi&oacute; a Felipe Gonz&aacute;lez que un abogado laboralista de su despacho acudiera un d&iacute;a a la semana a la sede del sindicato, para atender problemas laborales de sus afiliados. No fue posible: &ldquo;Felipe me neg&oacute; esa ayuda&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Ese germen parad&oacute;jico, de la coincidencia en los principios y la autonom&iacute;a en la estrategia, llegar&iacute;a a plasmarse en un hecho, ciertamente hist&oacute;rico, como fue la huelga general convocada por UGT y CCOO contra el Gobierno reformista de Felipe Gonz&aacute;lez en 1988. Y hasta se dir&iacute;a que ha tenido una coda, cuando en 2023 Jos&eacute; Mar&iacute;a Romero y otros veteranos socialistas se plantaron con una pancarta ante Felipe Gonz&aacute;lez, que vino a Sevilla a recibir un premio de la burgues&iacute;a local, y le reprocharon &ldquo;con dolor y tristeza&rdquo;, las aireadas cr&iacute;ticas que hac&iacute;a el carism&aacute;tico l&iacute;der a las pol&iacute;ticas de Pedro S&aacute;nchez, y sus inaceptables coincidencias con el argumentario de la derecha. &ldquo;Siempre PSOE. Antes con Felipe. Ahora con Pedro S&aacute;nchez&rdquo;, dec&iacute;a la pancarta. 
    </p><p class="article-text">
        Claro que no todo han sido desavenencias. Por este libro desfilan tambi&eacute;n importantes momentos de afinidad con otros l&iacute;deres del partido, como Lu&iacute;s Y&aacute;&ntilde;ez Barnuevo, Rafael Escuredo, Jos&eacute; Cabrera Baz&aacute;n, Ernest LLuch, y hasta con Jorge Sempr&uacute;n; y viceversa, de Juli&aacute;n Ch&iacute;a o Miguel Manaute con el partido, desde la lucha sindical. En la permanencia de la lealtad a los principios, Pepe Romero no hace distingos, y es quiz&aacute; lo m&aacute;s valioso del libro; lo que le presta mayor credibilidad a la verdad hist&oacute;rica del socialismo democr&aacute;tico. Qu&eacute; triste y trunco quedar&iacute;a el relato del antifranquismo si no cont&aacute;ramos tambi&eacute;n el de quienes conocieron c&aacute;rcel, persecuci&oacute;n, despidos&hellip; desde los talleres, las f&aacute;bricas, las oficinas, por ese impulso decisivo de la clase trabajadora de Sevilla, hacia la libertad y los derechos sociales. Los que hoy disfrutamos todos.    
    </p><p class="article-text">
        *Edici&oacute;n no venal de Fudepa (Fundaci&oacute;n por el Desarrollo de los Pueblos de Andaluc&iacute;a), UGT y Diputaci&oacute;n Provincial de Sevilla, 2025. 
    </p><p class="article-text">
        El libro lleva tambi&eacute;n un sustancioso pr&oacute;logo de Jos&eacute; Mar&iacute;a Zufiaur, que coordin&oacute; con Pepe la fusi&oacute;n de UGT y USO a nivel nacional, y otro m&aacute;s de Oskar Mart&iacute;n, actual Secretario General de UGT Andaluc&iacute;a. Se present&oacute; el 15 de mayo en sede de UGT, con una documentada y estimulante presentaci&oacute;n a cargo de Mercedes de Pablo.     
    </p><p class="article-text">
        <a href="//#_ftnref1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[1]</a> Aunque solo sea mencionarlos, por orden alfab&eacute;tico, ah&iacute; veremos a Manolo Barco, Rafael Blanco, Manolo Burgos, Pilar Cord&oacute;n (compa&ntilde;era y esposa de Jos&eacute; Mar&iacute;a Romero), Faustino D&iacute;az, Miguel Guill&eacute;n, Manuel Espina, Amador L&oacute;pez, Jos&eacute; M&ordf; Garc&iacute;a M&aacute;rquez, Sebasti&aacute;n Galera,  Manolo Guardia,  Pepe Mart&iacute;n Albarr&aacute;n, Enrique Mart&iacute;nez Lagares, Chari Montenegro, Manuel Pe&ntilde;alosa, Lele Pineda, Encarna Quintero, Mari Carmen Mart&iacute;nez Oc&oacute;n, Marina Sanz y tantos otros,  muchos de ellos enlaces, jurados de empresa, boicoteadores del sindicato vertical, encabezando huelgas o plantes, despedidos, detenidos, multados, encarcelados&hellip; Todos merecen reconocimiento y honor, porque lucharon, sin recompensa alguna, en momentos clave, y muy dif&iacute;ciles, de la historia de la Espa&ntilde;a democr&aacute;tica. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Rodríguez Almodóvar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/pepe-romero-silencioso-clase-obrera_132_12561768.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Aug 2025 21:59:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pepe Romero, el valor silencioso de la clase obrera]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[UGT - Unión General de Trabajadores,PSOE,Represión franquista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El difícil rescate de Manuel Machado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/dificil-rescate-manuel-machado_132_11623958.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d34b71c0-75d8-4f36-8582-baf779af4f29_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El difícil rescate de Manuel Machado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las preguntas que se hacen muchos desde hace tiempo van de la perplejidad a la incredulidad, pasando por la desafección. ¿Cómo es que aquel buen poeta modernista, y ferviente republicano, se trocó en seguidor del nacionalcatolicismo? </p></div><p class="article-text">
        El 29 de agosto se han cumplido ciento cincuenta a&ntilde;os del nacimiento de Manuel Machado, al que toc&oacute; en suerte &ndash;bien mala- hallarse ocasionalmente en Burgos, nada menos que el 18 de Julio de 1936. All&iacute; qued&oacute; aislado, con su mujer, Eulalia C&aacute;ceres, hasta que lo pescaron los franquistas, tras una miserable delaci&oacute;n, acusado de ser un relevante adicto al Frente Popular. Lo metieron en la c&aacute;rcel, en la que estuvo del 30 de octubre al 1 de noviembre, y de la que sali&oacute; gracias a las influencias eclesi&aacute;sticas que manej&oacute; h&aacute;bilmente su piadosa esposa. Acto seguido le prepararon unos &ldquo;Ejercicios Espirituales de San Ignacio&rdquo;, y de all&iacute; sali&oacute; con el alma rendida.&nbsp;Tambi&eacute;n recibi&oacute; la inesperada visita de Jos&eacute; Mar&iacute;a Pem&aacute;n, que le dir&iacute;a algo as&iacute; como, muchacho, vente con nosotros, que necesitamos a uno de los dos Machado en nuestra causa, y te haremos miembro de la Real Academia en un abrir y cerrar de ojos.&nbsp;As&iacute; ocurri&oacute;, en efecto, en una improvisada sede de San Sebasti&aacute;n, en 1938, mientras Antonio recorr&iacute;a su penoso camino del exilio, de Valencia a Colliure, de la coherencia &eacute;tica a la muerte. Y nunca ocupar&iacute;a su leg&iacute;timo sill&oacute;n en la Academia. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las preguntas que se hacen muchos desde hace tiempo van de la perplejidad a la incredulidad, pasando por la desafecci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo es que aquel buen poeta modernista, y ferviente republicano, se troc&oacute; en seguidor del nacionalcatolicismo? &iquest;C&oacute;mo el autor de una letra al himno de la II Rep&uacute;blica, en 1931, cofundador de &ldquo;Amigos de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica&rdquo; en 1933, dio aquel giro ideol&oacute;gico de ciento ochenta grados? Desde luego la izquierda no se lo perdon&oacute; nunca y han fracasado varios intentos de recuperar al mayor de los Machado que, sin embargo, siempre ha tenido grandes admiradores, y no todos de derechas. Claro que tambi&eacute;n tuvo la mala suerte de que su hermano menor lo eclipsara, desde luego en la estatura moral, pero tambi&eacute;n est&eacute;tica. En esto &uacute;ltimo nunca rivalizaron, y s&iacute; que Manuel admiti&oacute; noblemente la superioridad de su querido hermano.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta mayor, no obstante, es si todo ese espectacular cambio tuvo algo de convicci&oacute;n o fue todo pura estrategia. Los ripiosos ditirambos a Franco, a Jos&eacute; Antonio, al &ldquo;Glorioso Alzamiento&rdquo;, &iquest;fueron algo m&aacute;s que ret&oacute;rica obligada? Salv&oacute; el pellejo, desde luego, y salv&oacute; a una parte importante de su familia que regres&oacute; a Espa&ntilde;a (la de su hermano Francisco, su mujer y sus tres hijas). &nbsp;Esto no hay que olvidarlo. Como que cuando pas&oacute; aquellas dos noches en un fr&iacute;o calabozo de Burgos, no hac&iacute;a ni tres meses que los rebeldes hab&iacute;an asesinado a Garc&iacute;a Lorca. Bien pudo pensar entonces el pobre Manuel Machado: &ldquo;Ahora vienen a por m&iacute;&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">&quot;No deben olvidarse otros textos, mucho más explícitos, de cuando era un activo republicano, en favor de las libertades y de los derechos de los trabajadores, como que apoyó una huelga de impresores de El liberal, en 1919, y propició la aparición de un nuevo diario, La libertad, de claro sesgo obrerista y socialista&quot;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &nbsp;Lo cierto y verdad es que, a partir de 1939, el celebrado autor de <em>Alma, El mal poema, Ars moriendi&hellip;</em> publica art&iacute;culos de ocasi&oacute;n en la prensa de derechas (ABC, sobre todo), pero sigue escribiendo de asuntos religiosos, a los que nada le obliga. Para m&iacute; es m&aacute;s clara esta faceta, la del hombre sinceramente creyente, como final de una crisis que ya se ven&iacute;a gestando al lado de su mujer. No la del franquista converso. Esto es tan llamativo, que sigue produciendo estupor y pena. Lo mejor ser&iacute;a olvidarlo. Contamos para ello con la benevolencia del tiempo, pero tambi&eacute;n con el esclarecimiento de hechos, por muy extravagantes e incomprensibles que parezcan.&nbsp;Pi&eacute;nsese que hasta aquel inoportuno viaje a Burgos, Manuel y Antonio Machado se ve&iacute;an regularmente en Madrid, donde trataban de culminar, entre otros textos a d&uacute;o, una obra teatral de suma importancia: <em>La diosa Raz&oacute;n </em>(publicada, tras laboriosa tarea, en 2021 por la Fundaci&oacute;n Unicaja y Alianza editorial). Un cambio importante empezaba a gestarse en la concepci&oacute;n dram&aacute;tica que hasta entonces mec&iacute;a a los Machado en una ola de popularidad, &nbsp;hacia un teatro m&aacute;s &aacute;gil y dial&eacute;ctico, sin rastro de casticismo, y que en esa pieza se atreve a explorar las contradicciones internas de la Revoluci&oacute;n Francesa, hasta abocar en el primer &nbsp;imperialismo moderno. En mi opini&oacute;n, fue tambi&eacute;n una advertencia de la deriva racionalista que pod&iacute;a tener nuestra Segunda Rep&uacute;blica, bajo el camuflaje <em>radical</em> del bienio negro (el texto fue redactado en 1935 y algo quiz&aacute;s en 1936). El hecho es que esa nueva concepci&oacute;n qued&oacute; truncada por la separaci&oacute;n que la guerra impuso a los redactores. Como que nunca volvieron a verse. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La siempre dif&iacute;cil recuperaci&oacute;n de este controvertido autor no debe olvidar que el 7 de abril de 1946 publica en ABC un valiente alegato titulado &ldquo;El quinto no matar&rdquo;. En &eacute;l dice: &ldquo;Se puede morir por una idea, no se puede matar por una idea. Idea que empieza por matar, no triunfa. Nunca. [&hellip;] El nazismo y el fascismo cayeron vencidos&rdquo; (&iexcl;). Entre l&iacute;neas, se entiende: aunque solo sea por el quinto mandamiento, no mat&eacute;is m&aacute;s, por Dios. Ya est&aacute; bien&hellip; El antes decadente poeta a lo Verlaine parece estallar, desde una sorda indignaci&oacute;n, por el fusilamiento de tres guerrilleros antifranquistas, ejecutados el 10 de diciembre anterior en Alicante (&iexcl;siete a&ntilde;os despu&eacute;s de terminada la guerra!). Algo le bull&iacute;a por dentro, todav&iacute;a, al sincero republicano de otros tiempos, que muri&oacute; meses despu&eacute;s. &iquest;Quiso dejarnos una se&ntilde;al de arrepentimiento? &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tampoco deben olvidarse otros textos, mucho m&aacute;s expl&iacute;citos, de cuando era un activo republicano, en favor de las libertades y de los derechos de los trabajadores, como que apoy&oacute; una huelga de impresores de <em>El liberal, </em>en 1919, y propici&oacute; la aparici&oacute;n de un nuevo diario, <em>La libertad, </em>de claro sesgo obrerista y socialista. De mi particular pesquisa, pido atenci&oacute;n a estos dos p&aacute;rrafos, tomados de las columnas que fue publicando en &ldquo;El Liberal&rdquo;, en 1918 (ag&aacute;rrense a lo que puedan): &ldquo;La amnist&iacute;a es justa y santa (se refiere a la del 8 de mayo que liber&oacute; a los l&iacute;deres del comit&eacute; de la Huelga General de 1917, Besteiro, Largo Caballero, Saborit y Anguiano). El decreto que la propone honra por igual al esp&iacute;ritu, libre y progresivo, verdaderamente pol&iacute;tico, en el gran sentido de la palabra, que lo ha redactado; al Gobierno que la patrocina (el del liberal Garc&iacute;a Prieto), a las Cortes que la votar&aacute;n y al Jefe del Estado, en que la noble y generosa obra se realiza&rdquo;. El segundo: &ldquo;Yo no soy socialista. Temo que un pobre poeta l&iacute;rico no pueda ofrecer, en el concierto general de la vida com&uacute;n, un producto f&aacute;cilmente cotizable. Pero lo que no concibo es que no sea socialista un hombre de Gobierno. Y mucho menos que hable del socialismo como de un peligro un hombre de orden&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora rel&aacute;jense y, si les parece, t&oacute;mense un par de copas de manzanilla. Una a la salud literaria y a la ideolog&iacute;a republicana del Manuel Machado anterior a la guerra, y otra por la siempre dif&iacute;cil democracia espa&ntilde;ola. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Rodríguez Almodóvar]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Sep 2024 19:47:17 +0000]]></pubDate>
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