<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Edu Molina]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/edu-molina/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Edu Molina]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1052237/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Luna llena octubre 2026: cuándo y cómo ver la Luna del Cazador]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/luna-llena-octubre-2026-ver-luna-cazador_1_13597297.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5caf0e6d-613b-4bef-b3bb-917365cde364_16-9-discover-aspect-ratio_default_1153624.jpg" width="1480" height="832" alt="Luna llena octubre 2026: cuándo y cómo ver la Luna del Cazador"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La luna llena llega a finales de mes y podrá verse a simple vista desde cualquier punto con el cielo despejado y buena visibilidad</p><p class="subtitle">Cambio de hora en España: cuándo tenemos que atrasar el reloj para pasar al horario de invierno</p></div><p class="article-text">
        La Luna no presenta el mismo aspecto todas las noches, aunque recibe luz del Sol de forma constante. Lo que cambia es la parte iluminada que puede verse desde la Tierra seg&uacute;n la posici&oacute;n que ocupa el sat&eacute;lite a lo largo de su recorrido. De ah&iacute; surgen las distintas fases lunares, que siguen un ciclo de unos 29 d&iacute;as y medio. Gracias a esa regularidad, se pueden conocer con antelaci&oacute;n las fechas de los cuartos, la luna nueva y la luna llena.
    </p><p class="article-text">
        La luna llena es una de las fases m&aacute;s f&aacute;ciles de reconocer porque el disco visible aparece pr&aacute;cticamente iluminado por completo. Para observarla no hacen falta conocimientos de astronom&iacute;a ni utilizar un telescopio, aunque las nubes o los obst&aacute;culos del horizonte pueden dificultar la visi&oacute;n. Adem&aacute;s, cada plenilunio recibe nombres tradicionales relacionados con las estaciones y con algunas actividades propias de cada &eacute;poca del a&ntilde;o. En oto&ntilde;o, uno de los m&aacute;s conocidos es el de Luna del Cazador.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es la Luna del Cazador y por qu&eacute; se llama as&iacute;</h2><p class="article-text">
        La Luna del Cazador es la primera luna llena que se produce despu&eacute;s de la llamada Luna de la Cosecha, nombre que recibe el plenilunio m&aacute;s cercano al equinoccio de oto&ntilde;o en el hemisferio norte. Por este motivo no tiene una fecha fija. Lo m&aacute;s habitual es que llegue en octubre, aunque algunos a&ntilde;os puede producirse en noviembre. En 2026 corresponder&aacute; a la luna llena del lunes 26 de octubre.
    </p><p class="article-text">
        Su nombre est&aacute; relacionado con antiguas costumbres propias de la preparaci&oacute;n para el invierno. Una vez terminada buena parte de la recolecci&oacute;n, la caza serv&iacute;a para conseguir alimentos con los que afrontar los meses de fr&iacute;o. Adem&aacute;s, los campos quedaban m&aacute;s despejados despu&eacute;s de recoger las cosechas, algo que facilitaba esta actividad. De ah&iacute; procede una denominaci&oacute;n que se ha mantenido hasta la actualidad y que en ingl&eacute;s se conoce como&nbsp;<em>Hunter's Moon</em>.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de un tipo diferente de luna llena ni significa que el sat&eacute;lite vaya a presentar unas caracter&iacute;sticas especiales. El nombre simplemente identifica este plenilunio dentro de un calendario tradicional y no implica que la Luna se vea m&aacute;s grande, m&aacute;s brillante o de otro color. Es, por tanto, una denominaci&oacute;n cultural y no una categor&iacute;a astron&oacute;mica.
    </p><h2 class="article-text">Cu&aacute;ndo y c&oacute;mo ver la luna llena de octubre de 2026</h2><p class="article-text">
        La luna llena llegar&aacute; el lunes 26 de octubre durante la madrugada. En la Espa&ntilde;a peninsular y Baleares alcanzar&aacute; su momento exacto alrededor de las 05:11 horas, mientras que en Canarias ser&aacute; aproximadamente a las 04:11. Ese instante marca el momento astron&oacute;mico del plenilunio, pero no significa que solo pueda observarse entonces. Tanto durante la noche del domingo 25 como en la del lunes, el disco tendr&aacute; a simple vista una apariencia pr&aacute;cticamente redonda.
    </p><p class="article-text">
        La fecha llega adem&aacute;s justo despu&eacute;s de un cambio de hora que conviene tener en cuenta. El domingo 25 de octubre comienza el horario de invierno en Espa&ntilde;a: en la Pen&iacute;nsula y Baleares, a las tres de la madrugada volver&aacute;n a ser las dos, mientras que en Canarias, a las dos ser&aacute; de nuevo la una. Esa noche tendr&aacute;, por tanto, una hora m&aacute;s. Los horarios correspondientes al lunes ya estar&aacute;n expresados con la nueva hora oficial.
    </p><p class="article-text">
        Para verla no hace falta acudir a un observatorio ni alejarse necesariamente de las zonas urbanas. Puede observarse desde pueblos y ciudades siempre que el cielo est&eacute; despejado y ning&uacute;n edificio, &aacute;rbol o elemento del paisaje impida verla. Quien quiera seguir su aparici&oacute;n sobre el horizonte deber&aacute; buscar una zona con buena visibilidad hacia el este y consultar la hora de salida correspondiente a su localidad, ya que cambia seg&uacute;n el lugar.
    </p><p class="article-text">
        Unos prism&aacute;ticos pueden ayudar a distinguir con mayor claridad las zonas oscuras y claras de la superficie lunar. Sin embargo, la luna llena no es el mejor momento para apreciar el relieve de los cr&aacute;teres, ya que en otras fases las sombras hacen que sus bordes se distingan mejor. Si al salir parece m&aacute;s grande o presenta un tono anaranjado, eso tampoco significa que haya cambiado realmente de tama&ntilde;o o de color. Se trata de efectos relacionados con la percepci&oacute;n y con el recorrido de su luz a trav&eacute;s de la atm&oacute;sfera.
    </p><h2 class="article-text">Cu&aacute;les son las fases de la Luna en octubre de 2026</h2><p class="article-text">
        El calendario lunar de octubre comenzar&aacute; con el cuarto menguante del s&aacute;bado 3. Durante los d&iacute;as siguientes, la parte iluminada que puede verse desde la Tierra ir&aacute; disminuyendo hasta llegar a la luna nueva del s&aacute;bado 10. En ese momento, la cara del sat&eacute;lite orientada hacia nuestro planeta quedar&aacute; pr&aacute;cticamente a oscuras desde nuestra perspectiva, por lo que resultar&aacute; dif&iacute;cil distinguirla en el cielo.
    </p><p class="article-text">
        El domingo 18 llegar&aacute; el cuarto creciente. A partir de entonces, la superficie iluminada visible ir&aacute; aumentando noche tras noche hasta alcanzar la luna llena del lunes 26. Aunque los calendarios se&ntilde;alan estas cuatro fechas como los principales momentos del ciclo, los cambios en el aspecto de la Luna se producen de manera gradual entre una fase y otra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/luna-llena-octubre-2026-ver-luna-cazador_1_13597297.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Oct 2026 16:00:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5caf0e6d-613b-4bef-b3bb-917365cde364_16-9-discover-aspect-ratio_default_1153624.jpg" length="145599" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5caf0e6d-613b-4bef-b3bb-917365cde364_16-9-discover-aspect-ratio_default_1153624.jpg" type="image/jpeg" fileSize="145599" width="1480" height="832"/>
      <media:title><![CDATA[Luna llena octubre 2026: cuándo y cómo ver la Luna del Cazador]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5caf0e6d-613b-4bef-b3bb-917365cde364_16-9-discover-aspect-ratio_default_1153624.jpg" width="1480" height="832"/>
      <media:keywords><![CDATA[Luna,Astronomía,Calendario]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Todas las propiedades del boniato y cómo aprovecharlo en estas cuatro recetas dulces y saladas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/propiedades-boniato-aprovecharlo-cuatro-recetas-dulces-saladas_1_13609879.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a526b17a-ac9d-4dd3-858c-22ce1de6623e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Todas las propiedades del boniato y cómo aprovecharlo en estas cuatro recetas dulces y saladas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este tubérculo aporta hidratos de carbono, fibra, betacaroteno y varios minerales, además de adaptarse con facilidad a preparaciones muy diferentes</p><p class="subtitle">Cómo cocer los huevos para quitar la cáscara fácilmente: tres trucos para aplicar antes, durante y después</p></div><p class="article-text">
        El boniato vuelve a ganar protagonismo durante el oto&ntilde;o. Tambi&eacute;n conocido como batata o camote, procede de Am&eacute;rica y admite distintas preparaciones. Aunque suele consumirse asado, puede formar parte de platos de cuchara, ensaladas, masas y postres. Su sabor naturalmente dulce permite utilizarlo sin limitarlo a un solo tipo de cocina.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una ra&iacute;z tuberosa que no debe confundirse con la patata, pese a que ambas admiten m&eacute;todos de cocci&oacute;n parecidos. Existen distintas variedades y no todas presentan la misma textura ni id&eacute;ntica composici&oacute;n. Seg&uacute;n su consistencia, puede utilizarse cortado en trozos o cocinarse hasta obtener un pur&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Sus principales nutrientes energ&eacute;ticos son los hidratos de carbono, presentes sobre todo como almid&oacute;n y az&uacute;cares naturales. Tambi&eacute;n contiene fibra, relacionada con el funcionamiento normal del tr&aacute;nsito intestinal, y cantidades reducidas de grasas. La composici&oacute;n nutricional del plato tambi&eacute;n depende de los ingredientes a&ntilde;adidos: el aceite, el az&uacute;car o la mantequilla que se incorporen durante la preparaci&oacute;n pueden aumentar considerablemente su aporte energ&eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los componentes m&aacute;s caracter&iacute;sticos de las variedades naranjas es el betacaroteno, un pigmento que el organismo puede transformar en vitamina A. Esta vitamina contribuye al mantenimiento de la visi&oacute;n y al funcionamiento normal del sistema inmunitario. La batata aporta igualmente vitamina C, vitamina E y algunas del grupo B. Las cantidades var&iacute;an seg&uacute;n la variedad y el cocinado.
    </p><p class="article-text">
        En su composici&oacute;n tambi&eacute;n figuran minerales como el potasio, el magnesio y el calcio. El potasio participa en el funcionamiento normal de los m&uacute;sculos y del sistema nervioso, aunque ning&uacute;n alimento por s&iacute; solo garantiza beneficios concretos para la salud. Puede hervirse, asarse o triturarse. Las siguientes propuestas muestran c&oacute;mo emplearlo en dos recetas saladas y otras dos dulces, con ingredientes y t&eacute;cnicas diferentes.
    </p><h2 class="article-text">Ensaladilla de boniato con salsa de yogur</h2><p class="article-text">
        Ingredientes:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Un boniato</li>
                                    <li>Medio pimiento rojo</li>
                                    <li>Un cuarto de cebolla morada</li>
                                    <li>Tres tomates deshidratados en aceite de oliva</li>
                                    <li>Una cucharada de ma&iacute;z</li>
                                    <li>Un yogur natural</li>
                                    <li>Una cucharadita de or&eacute;gano</li>
                                    <li>Una cucharadita de ajo en polvo</li>
                                    <li>Una cucharada de aceite de oliva virgen extra para la salsa y un poco m&aacute;s para asar</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Esta versi&oacute;n sustituye la patata de la ensaladilla por boniato asado y aprovecha su piel como recipiente. El relleno se completa con verduras picadas y una salsa de yogur. Se corta el boniato por la mitad, se roc&iacute;a con aceite y se hornea a 180 &deg;Cdurante unos 35 minutos. Cuando est&eacute; tierno, se retira la pulpa con cuidado de no romper la piel, que se reservar&aacute; como recipiente.
    </p><p class="article-text">
        La pulpa se aplasta con un tenedor y se mezcla con el pimiento, la cebolla y los tomates deshidratados, todo bien picado, adem&aacute;s del ma&iacute;z. Aparte, se combina el yogur con el or&eacute;gano, el ajo en polvo y el aceite. Finalmente, se rellenan las dos mitades del boniato con las verduras y se a&ntilde;ade la salsa por encima.
    </p><h2 class="article-text">Crema de boniato y zanahoria</h2><p class="article-text">
        Ingredientes:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Un boniato mediano</li>
                                    <li>Dos zanahorias</li>
                                    <li>Una cebolla</li>
                                    <li>Una cucharada de aceite de oliva</li>
                                    <li>500 mililitros de caldo de verduras</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Esta crema combina ambas hortalizas con cebolla y caldo de verduras. Se comienza pelando y picando la cebolla, que se sofr&iacute;e en una cazuela con el aceite hasta que se ablande. Entonces se a&ntilde;aden las zanahorias y el boniato, tambi&eacute;n pelados y troceados, y se vierte caldo de verduras hasta cubrirlos. Se deja cocer a fuego medio hasta que los ingredientes est&eacute;n tiernos.
    </p><p class="article-text">
        Antes de triturar se reserva parte del l&iacute;quido, para incorporarlo posteriormente si es necesario. Se bate la mezcla hasta obtener una crema homog&eacute;nea y se ajusta el espesor agregando poco a poco el caldo que se hab&iacute;a apartado.
    </p><h2 class="article-text">Bizcocho de boniato</h2><p class="article-text">
        Ingredientes:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>500 gramos de boniato, para obtener unos 300 gramos de pulpa cocida</li>
                                    <li>Tres huevos medianos</li>
                                    <li>180 gramos de az&uacute;car moreno</li>
                                    <li>190 gramos de aceite de oliva</li>
                                    <li>300 gramos de harina de trigo</li>
                                    <li>10 gramos de impulsor qu&iacute;mico</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        El pur&eacute; de boniato se incorpora a la masa. Primero se lava, seca y pincha el boniato. Se cocina en el microondas a m&aacute;xima potencia durante unos ocho minutos, seg&uacute;n el aparato, hasta que est&eacute; tierno. Despu&eacute;s se abre y se extraen 300 gramos de pulpa, que se aplasta con un tenedor.
    </p><p class="article-text">
        Se precalienta el horno a 180 &deg;C y se baten los huevos con el az&uacute;car durante tres minutos, hasta que aumenten de volumen. Se incorpora el aceite, despu&eacute;s el pur&eacute; y, por &uacute;ltimo, la harina mezclada con el impulsor qu&iacute;mico, poco a poco. La masa se vierte en un molde forrado con papel de horno y se hornea aproximadamente una hora y cuarto. Cuando un palillo salga limpio al introducirlo, se retira, se deja reposar diez minutos y se desmolda sobre una rejilla para que se enfr&iacute;e.
    </p><h2 class="article-text">Bu&ntilde;uelos de boniato</h2><p class="article-text">
        Para la &uacute;ltima receta se necesita un pur&eacute; asado que despu&eacute;s se mezcla con harina y levadura de panader&iacute;a. Antes de fre&iacute;r la masa hay que dejarla fermentar.
    </p><p class="article-text">
        Ingredientes:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>250 gramos de pur&eacute; de boniato asado</li>
                                    <li>110 gramos de harina de reposter&iacute;a</li>
                                    <li>Cinco gramos de levadura seca de panader&iacute;a</li>
                                    <li>Siete gramos de az&uacute;car para la masa y un poco m&aacute;s para rebozar</li>
                                    <li>Tres gramos de canela molida</li>
                                    <li>45 mililitros de agua tibia</li>
                                    <li>Aceite para fre&iacute;r</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Para la &uacute;ltima receta se asa el boniato durante unos 40 minutos en el horno o entre cinco y diez minutos en el microondas, seg&uacute;n su tama&ntilde;o. Cuando se temple, se pela y se aplasta la pulpa hasta obtener los 250 gramos necesarios.
    </p><p class="article-text">
        El pur&eacute; se mezcla con la harina, la levadura disuelta en agua tibia y el az&uacute;car. Se cubre el recipiente con un pa&ntilde;o y se deja fermentar al menos media hora, preferiblemente una hora. Despu&eacute;s se calienta abundante aceite a unos 165-170 &deg;C y se incorporan peque&ntilde;as porciones de masa con una cucharilla. Se giran hasta dorarse por todas partes, se escurren sobre papel absorbente y se rebozan a&uacute;n calientes con az&uacute;car y canela.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/propiedades-boniato-aprovecharlo-cuatro-recetas-dulces-saladas_1_13609879.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Oct 2026 13:43:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a526b17a-ac9d-4dd3-858c-22ce1de6623e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3001615" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a526b17a-ac9d-4dd3-858c-22ce1de6623e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3001615" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Todas las propiedades del boniato y cómo aprovecharlo en estas cuatro recetas dulces y saladas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a526b17a-ac9d-4dd3-858c-22ce1de6623e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Recetas,Cocina,Alimentación,Comida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Para qué sirve mezclar cáscaras de naranjas con vinagre blanco y cómo lo puedes utilizar en casa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/sirve-mezclar-cascaras-naranjas-vinagre-blanco-puedes-utilizar-casa_1_13609391.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3bc6cbda-9bd1-4290-88a7-940a5a1c9476_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Para qué sirve mezclar cáscaras de naranjas con vinagre blanco y cómo lo puedes utilizar en casa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta combinación puede ayudar a retirar restos leves de grasa y cal en algunas superficies, además de dejar un aroma cítrico tras la limpieza</p><p class="subtitle">El sencillo truco para comprobar si entra aire frío por las ventanas antes de encender la calefacción</p></div><p class="article-text">
        La limpieza de la casa no consiste solo en retirar la suciedad, sino tambi&eacute;n en hacerlo sin estropear la superficie. Las salpicaduras de la cocina, las marcas de agua en los grifos o los restos que quedan en los azulejos no siempre se eliminan del mismo modo. Antes de aplicar cualquier producto, conviene saber qu&eacute; puede hacer y en qu&eacute; materiales resulta adecuado.
    </p><p class="article-text">
        En muchos hogares se utilizan ingredientes habituales de la despensa para resolver algunas tareas concretas. Son soluciones sencillas que pueden servir para el mantenimiento diario, aunque el resultado depende del tipo de mancha y del lugar donde se apliquen. Por eso, no todos estos remedios funcionan igual ni son apropiados para cualquier superficie.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los ingredientes m&aacute;s habituales es el vinagre blanco. Su acidez puede ayudar a retirar determinadas marcas y dep&oacute;sitos, pero tambi&eacute;n obliga a usarlo con cierta precauci&oacute;n. A la vez, algunos restos de alimentos pueden aprovecharse antes de desecharlos, como ocurre con las pieles de los c&iacute;tricos, que contienen compuestos responsables de su aroma.
    </p><p class="article-text">
        La combinaci&oacute;n de ambos da lugar a una mezcla de c&aacute;scaras de naranja y vinagre que puede utilizarse en algunas tareas de limpieza. Las pieles se dejan sumergidas durante varios d&iacute;as y, despu&eacute;s, el l&iacute;quido puede aplicarse en determinadas zonas de la casa. Su utilidad est&aacute; sobre todo en la suciedad ligera y en algunos restos minerales, siempre que la superficie tolere productos &aacute;cidos.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; se mezclan y c&oacute;mo preparar el limpiador</h2><p class="article-text">
        Buena parte de la utilidad del vinagre en la limpieza se debe al &aacute;cido ac&eacute;tico que contiene. Este compuesto puede ayudar a desprender dep&oacute;sitos de cal y suciedad superficial en lugares donde el agua deja marcas al secarse. Tambi&eacute;n puede actuar frente a residuos ligeros de grasa, aunque cuando la acumulaci&oacute;n es importante suele hacer falta otro tipo de limpieza.
    </p><p class="article-text">
        La c&aacute;scara de naranja cumple una funci&oacute;n diferente. En su parte exterior se concentran aceites esenciales y otras sustancias responsables de su olor caracter&iacute;stico. Al permanecer varios d&iacute;as dentro del vinagre, parte de esos componentes pasan al l&iacute;quido y hacen que el aroma final tenga un toque c&iacute;trico.
    </p><p class="article-text">
        A esos aceites se les atribuye tambi&eacute;n cierta capacidad para actuar sobre la grasa. Sin embargo, en una mezcla hecha en casa no se puede saber con precisi&oacute;n qu&eacute; cantidad acaba incorpor&aacute;ndose al l&iacute;quido. Por eso, no cabe esperar el mismo resultado que con un producto pensado espec&iacute;ficamente para retirar grasa. Su uso encaja mejor con manchas leves y tareas de mantenimiento.
    </p><p class="article-text">
        La preparaci&oacute;n es sencilla. Despu&eacute;s de consumir las naranjas, se guardan las cortezas y se colocan en un recipiente limpio que pueda cerrarse. A continuaci&oacute;n, se a&ntilde;ade vinagre blanco hasta cubrirlas por completo y se deja reposar durante varios d&iacute;as. Pasado ese tiempo, se retiran las c&aacute;scaras y el l&iacute;quido se pasa a otro envase limpio. Un pulverizador puede resultar pr&aacute;ctico para repartir peque&ntilde;as cantidades cuando se necesiten. 
    </p><h2 class="article-text">Para qu&eacute; sirve en la cocina, el ba&ntilde;o y otras zonas de la casa</h2><p class="article-text">
        En la cocina puede servir para retirar suciedad ligera en lugares donde suelen producirse salpicaduras, como algunos revestimientos pr&oacute;ximos a los fogones. Tambi&eacute;n puede emplearse en encimeras que soporten sustancias &aacute;cidas. Antes de hacerlo, conviene comprobar de qu&eacute; material est&aacute;n hechas, ya que una superficie resistente al uso diario no tiene por qu&eacute; tolerar el vinagre. Si es compatible, puede aplicarse con un pa&ntilde;o y aclararse despu&eacute;s con agua.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hay mucha grasa, restos muy adheridos o utensilios en contacto con alimentos, es preferible utilizar el m&eacute;todo de limpieza que corresponda en cada caso. La mezcla puede ayudar en el mantenimiento cotidiano, pero no funciona igual frente a todo tipo de suciedad. Tampoco conviene utilizarla directamente sobre aparatos el&eacute;ctricos si estos no admiten este tipo de limpieza.
    </p><p class="article-text">
        En el ba&ntilde;o, uno de sus usos m&aacute;s claros est&aacute; en las marcas minerales que deja el agua. Puede ayudar con peque&ntilde;os restos de cal en azulejos, determinadas mamparas o grifos que soporten sustancias &aacute;cidas. Lo recomendable es utilizar poca cantidad, retirarla despu&eacute;s y comprobar que el acabado no cambia. Las piezas con recubrimientos o tratamientos especiales pueden necesitar otros m&eacute;todos.
    </p><p class="article-text">
        El olor es otra de las razones por las que se utiliza esta combinaci&oacute;n. Las pieles de naranja hacen que el aroma del vinagre resulte menos intenso y dejan un toque c&iacute;trico despu&eacute;s de limpiar. Esto puede hacerlo m&aacute;s agradable para algunas tareas dom&eacute;sticas, aunque perfumar una zona no significa solucionar la causa si existe un olor persistente.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n puede utilizarse de manera puntual sobre algunos acabados de acero inoxidable que no sean sensibles a los &aacute;cidos. En cambio, determinadas piedras naturales pueden da&ntilde;arse con el vinagre, por lo que no es recomendable aplicarlo sobre ellas. Si no se sabe de qu&eacute; material est&aacute; hecha una superficie o qu&eacute; tratamiento lleva, lo m&aacute;s prudente es no utilizarlo.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, limpiar no es lo mismo que desinfectar. Aunque la mezcla ayude a retirar manchas y restos superficiales, no sustituye a un desinfectante cuando sea necesario utilizar uno. Tampoco debe mezclarse nunca con lej&iacute;a, ya que el contacto entre esta y sustancias &aacute;cidas puede liberar gases peligrosos. Su uso debe limitarse a tareas concretas de limpieza y a superficies que no se da&ntilde;en con el vinagre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/sirve-mezclar-cascaras-naranjas-vinagre-blanco-puedes-utilizar-casa_1_13609391.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Oct 2026 12:15:41 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3bc6cbda-9bd1-4290-88a7-940a5a1c9476_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3159859" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3bc6cbda-9bd1-4290-88a7-940a5a1c9476_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3159859" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Para qué sirve mezclar cáscaras de naranjas con vinagre blanco y cómo lo puedes utilizar en casa]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3bc6cbda-9bd1-4290-88a7-940a5a1c9476_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Limpieza,Hogar,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las cuatro paradas imprescindibles en este Parque Natural de Asturias reconocido como Reserva de la Biosfera por la UNESCO]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/cuatro-paradas-imprescindibles-parque-natural-asturias-reconocido-reserva-biosfera-unesco_1_13609027.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b49f104-5137-4cf7-8392-abcd4fff928b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las cuatro paradas imprescindibles en este Parque Natural de Asturias reconocido como Reserva de la Biosfera por la UNESCO"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Somiedo permite pasar de lagos de origen glaciar a antiguas brañas ganaderas a través de rutas que muestran la relación entre paisaje y vida rural</p><p class="subtitle">Entre desfiladeros, acantilados y ríos: tres rutas fáciles en Asturias para hacer una escapada de senderismo</p></div><p class="article-text">
        La Cordillera Cant&aacute;brica ocupa buena parte del interior de Asturias y re&uacute;ne zonas donde el relieve ha condicionado durante siglos las comunicaciones, la ganader&iacute;a y la distribuci&oacute;n de los pueblos. Las localidades se concentran en los valles, los bosques cubren buena parte de las laderas y los terrenos m&aacute;s altos se aprovechan como pastos. En el centro-occidente de la monta&ntilde;a asturiana se encuentra Somiedo, un concejo donde esa relaci&oacute;n entre las actividades rurales y el entorno natural todav&iacute;a se aprecia con claridad. Carreteras y senderos conectan sus pueblos, lagos y &aacute;reas ganaderas.
    </p><p class="article-text">
        El Parque Natural de Somiedo ocupa alrededor de 291 kil&oacute;metros cuadrados y sus l&iacute;mites coinciden con los del municipio. Fue declarado espacio protegido en 1988 y se convirti&oacute; as&iacute; en el primer Parque Natural de Asturias. M&aacute;s tarde, en noviembre de 2000, pas&oacute; a formar parte de la red de Reservas de la Biosfera reconocidas por la UNESCO. Se organiza alrededor de cuatro valles principales: Somiedo, Saliencia, Pig&uuml;e&ntilde;a y Valle de Lago. Los r&iacute;os Somiedo y Pig&uuml;e&ntilde;a discurren de sur a norte, mientras que Saliencia y Valle de Lago lo hacen de sureste a noroeste.
    </p><p class="article-text">
        El espacio combina hayedos, robledales, pastizales y zonas de matorral, adem&aacute;s de h&aacute;bitats utilizados por el oso pardo cant&aacute;brico y otras especies propias de estas monta&ntilde;as. Tambi&eacute;n se encuentran aqu&iacute; las lagunas de El P&aacute;ramo, situadas entre los valles de Somiedo y Pig&uuml;e&ntilde;a. Pero el inter&eacute;s de la zona no se limita a la fauna y la vegetaci&oacute;n. Las bra&ntilde;as, donde el ganado permanec&iacute;a durante los meses de mejor tiempo, conservan construcciones relacionadas con una forma tradicional de aprovechar los pastos. La capital del concejo y varios senderos permiten acercarse a esta parte de Asturias a trav&eacute;s de cuatro paradas diferentes.
    </p><h2 class="article-text">Pola de Somiedo, el comienzo de la visita</h2><p class="article-text">
        La capital del concejo, conocida tambi&eacute;n como La Pola, es uno de los principales puntos desde los que organizar una estancia en Somiedo. Aqu&iacute; se concentran varios servicios para visitantes. Entre sus edificios se encuentran la iglesia de San Pedro y construcciones relacionadas con la historia del municipio, como el inmueble vinculado a la familia Fl&oacute;rez-Estrada. En esta localidad naci&oacute; el pol&iacute;tico y economista &Aacute;lvaro Fl&oacute;rez-Estrada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/820c83cb-7ed8-49c7-87fd-6f64c850c11a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/820c83cb-7ed8-49c7-87fd-6f64c850c11a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/820c83cb-7ed8-49c7-87fd-6f64c850c11a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/820c83cb-7ed8-49c7-87fd-6f64c850c11a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/820c83cb-7ed8-49c7-87fd-6f64c850c11a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/820c83cb-7ed8-49c7-87fd-6f64c850c11a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/820c83cb-7ed8-49c7-87fd-6f64c850c11a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Pola de Somiedo, Asturias."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Pola de Somiedo, Asturias.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Uno de los lugares de referencia es el Centro de Recepci&oacute;n e Interpretaci&oacute;n del Parque Natural. En sus instalaciones se puede conocer la variedad de ambientes del espacio protegido, su patrimonio cultural y las recomendaciones para moverse por los senderos. El pueblo cuenta tambi&eacute;n con un centro dedicado a la relaci&oacute;n entre Somiedo y el oso. Desde aqu&iacute; parte adem&aacute;s una senda accesible, una opci&oacute;n para quienes busquen un paseo con menos desnivel.
    </p><h2 class="article-text">Los lagos de Saliencia y su origen glaciar</h2><p class="article-text">
        Para llegar a este conjunto se utiliza habitualmente el Alto de la Farrapona, situado a 1.708 metros de altitud, junto al l&iacute;mite con la provincia de Le&oacute;n. Desde el aparcamiento comienza un sendero que conduce primero al lago de La Cueva, situado a poca distancia del inicio. M&aacute;s adelante aparecen Cerveriz y Calabazosa, conocido tambi&eacute;n como Lago Negro, adem&aacute;s de la laguna de Almagrera, cuyo nivel de agua puede variar seg&uacute;n la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Los lagos ocupan depresiones formadas por los glaciares y pertenecen al Monumento Natural del Conjunto Lacustre de Somiedo. El itinerario pasa por pistas, laderas rocosas y praderas de altura, desde las que se obtienen diferentes vistas de las cubetas que forman el conjunto. La opci&oacute;n circular se&ntilde;alizada tiene unos 7,6 kil&oacute;metros, est&aacute; considerada de dificultad media y puede completarse aproximadamente entre tres y cinco horas, dependiendo del ritmo y de las paradas.
    </p><h2 class="article-text">Lago del Valle, un camino que parte del pueblo</h2><p class="article-text">
        Desde Pola de Somiedo se llega por carretera hasta Valle de Lago, una poblaci&oacute;n situada a unos 1.200 metros de altitud. Sus casas se reparten por el fondo de un antiguo valle glaciar, junto al curso del r&iacute;o Valle, y se organizan en cuatro barrios. Desde este n&uacute;cleo comienza uno de los itinerarios m&aacute;s conocidos del concejo, que lleva hasta el Lago del Valle por un camino ascendente de unos seis kil&oacute;metros de ida.
    </p><p class="article-text">
        El destino es el mayor lago de origen glaciar de Asturias, reconocible por su islote y por las monta&ntilde;as que lo rodean. Durante el trayecto aparecen prados y caba&ntilde;as relacionadas con el aprovechamiento ganadero de estos terrenos. Quienes quieran alargar la excursi&oacute;n pueden seguir el trazado circular se&ntilde;alizado, que pasa por la bra&ntilde;a del Gabit&oacute;n y alcanza unos 14,6 kil&oacute;metros. Esta alternativa, tambi&eacute;n de dificultad media, necesita m&aacute;s de cinco horas, por lo que requiere disponer de m&aacute;s tiempo.
    </p><h2 class="article-text">La Pornacal, una bra&ntilde;a de caba&ntilde;as tradicionales</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f59f5ec4-c075-4945-8505-efb460030370_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f59f5ec4-c075-4945-8505-efb460030370_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f59f5ec4-c075-4945-8505-efb460030370_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f59f5ec4-c075-4945-8505-efb460030370_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f59f5ec4-c075-4945-8505-efb460030370_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f59f5ec4-c075-4945-8505-efb460030370_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f59f5ec4-c075-4945-8505-efb460030370_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Pornacal, Parque Natural de Somiedo (Asturias)."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Pornacal, Parque Natural de Somiedo (Asturias).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En el valle del Pig&uuml;e&ntilde;a se encuentra La Pornacal. Para llegar hasta ella hay que salir desde Villar de Vildas, localidad que recibi&oacute; el Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias en 2004. Desde all&iacute;, una pista remonta el valle junto al r&iacute;o y permite alcanzar la bra&ntilde;a despu&eacute;s de caminar aproximadamente 3,6 kil&oacute;metros. Durante el trayecto se atraviesan zonas de pasto utilizadas tradicionalmente por el ganado.
    </p><p class="article-text">
        La Pornacal re&uacute;ne unas 33 caba&ntilde;as de teito, construcciones levantadas con muros de piedra, elementos de madera y cubiertas vegetales hechas con escoba. Se utilizaban durante las estancias de los ganaderos en las zonas altas, cuando los animales aprovechaban los pastos de temporada. Las caba&ntilde;as se reparten en dos sectores separados por el r&iacute;o. El paseo puede prolongarse hacia la bra&ntilde;a de los Cuartos y el entorno de la cascada de Corral&oacute;n; la opci&oacute;n completa de ida y vuelta desde Villar de Vildas suma unos 13 kil&oacute;metros y presenta dificultad media.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/cuatro-paradas-imprescindibles-parque-natural-asturias-reconocido-reserva-biosfera-unesco_1_13609027.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Oct 2026 11:38:57 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1b49f104-5137-4cf7-8392-abcd4fff928b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1255067" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1b49f104-5137-4cf7-8392-abcd4fff928b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1255067" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las cuatro paradas imprescindibles en este Parque Natural de Asturias reconocido como Reserva de la Biosfera por la UNESCO]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1b49f104-5137-4cf7-8392-abcd4fff928b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Asturias,Parques naturales,Naturaleza,UNESCO,Senderismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ruta de Alicante con más de 6.000 escalones y conocida como "la catedral del senderismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-alicante-6-000-escalones-conocida-catedral-senderismo_1_13608663.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/09227bf6-7074-4973-b8b9-829fc2db258d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1154003.jpg" width="1280" height="720" alt="La ruta de Alicante con más de 6.000 escalones y conocida como &quot;la catedral del senderismo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El recorrido parte de Fleix, suma unos 14 kilómetros por el Barranco del Infierno y requiere entre cinco y siete horas para completarse</p><p class="subtitle">La villa de Alicante con un casco histórico perfecto para recorrer a pie y declarado Bien de Interés Cultural</p></div><p class="article-text">
        En el interior de la provincia de Alicante, las monta&ntilde;as y los barrancos han condicionado durante siglos la comunicaci&oacute;n entre los pueblos. A diferencia de las zonas pr&oacute;ximas a la costa, donde se concentra buena parte de la poblaci&oacute;n, aqu&iacute; el relieve obliga a salvar pendientes para pasar de una localidad a otra o llegar hasta los terrenos de cultivo. De aquel uso cotidiano quedan caminos tradicionales abiertos entre las laderas que todav&iacute;a forman parte del paisaje de varias comarcas alicantinas.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los ejemplos m&aacute;s llamativos est&aacute; en la Marina Alta, al norte de la provincia, dentro del municipio de la Vall de Laguar. All&iacute;, entre profundas gargantas y antiguos caminos, una senda recorre las laderas del Barranco del Infierno a trav&eacute;s de m&aacute;s de 6.000 escalones de piedra. El trazado, conocido como &ldquo;la catedral del senderismo&rdquo;, parte de Fleix y forma un circuito circular que se ha convertido en una de las rutas m&aacute;s exigentes de esta zona de la Comunitat Valenciana.
    </p><p class="article-text">
        El inter&eacute;s del recorrido no est&aacute; solo en la cantidad de pelda&ntilde;os. A lo largo del camino aparecen bancales, antiguas construcciones rurales y zonas donde todav&iacute;a se aprecia c&oacute;mo se adapt&oacute; el terreno para poder trabajarlo. Tambi&eacute;n se atraviesa un paisaje marcado por paredes calizas, barrancos y cauces que han ido dando forma al valle. La excursi&oacute;n permite as&iacute; acercarse tanto a la monta&ntilde;a como a los usos que tuvo este territorio antes de convertirse en una ruta senderista.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s de 6.000 escalones en un antiguo camino de monta&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        La ruta est&aacute; se&ntilde;alizada como PR-CV 147 y es circular, con salida y llegada en Fleix, uno de los tres n&uacute;cleos de la Vall de Laguar. Tiene unos 14 kil&oacute;metros y el tiempo estimado para completarla se sit&uacute;a entre cinco y siete horas, seg&uacute;n el ritmo. El itinerario cambia constantemente de altura: baja hasta el fondo de los barrancos y vuelve a remontar las laderas varias veces. Esa sucesi&oacute;n de descensos y ascensos explica que se considere de dificultad alta, pese a que la distancia no sea especialmente larga.
    </p><p class="article-text">
        La caracter&iacute;stica que le ha dado fama es la sucesi&oacute;n de m&aacute;s de 6.000 escalones, una cifra que tambi&eacute;n se sit&uacute;a en torno a los 6.600. Se reparten en largos tramos que forman curvas cerradas sobre la monta&ntilde;a y fueron tallados en piedra para facilitar el paso por pendientes dif&iacute;ciles de superar de forma directa. La combinaci&oacute;n de subidas, bajadas y cambios de direcci&oacute;n obliga a mantener un ritmo constante y a reservar fuerzas para la parte final.
    </p><p class="article-text">
        Estos pelda&ntilde;os responden a las necesidades de quienes viv&iacute;an y trabajaban en la zona. Durante generaciones sirvieron para llegar a parcelas situadas a distintas alturas y transportar lo necesario para las tareas agr&iacute;colas. En las laderas todav&iacute;a se conservan terrazas de cultivo y algunas edificaciones relacionadas con aquella actividad, de modo que el sendero actual sigue una v&iacute;a que tuvo una funci&oacute;n pr&aacute;ctica mucho antes de convertirse en una opci&oacute;n de ocio para excursionistas.
    </p><p class="article-text">
        El paisaje ayuda a entender por qu&eacute; fue necesario abrir estos pasos. El r&iacute;o Girona discurre entre la sierra de la Carrasca, tambi&eacute;n conocida como sierra de Ebo, y la del Migdia, antes de continuar hacia el embalse de Isbert. La acci&oacute;n del agua ha contribuido a formar paredes calizas, gargantas y barrancos que acompa&ntilde;an parte del recorrido. En estas monta&ntilde;as tambi&eacute;n existen manifestaciones de pintura rupestre de diferentes estilos, otro de los elementos de inter&eacute;s del entorno.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-5T8kRBXD2Wc-9403', 'youtube', '5T8kRBXD2Wc', document.getElementById('yt-5T8kRBXD2Wc-9403'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-5T8kRBXD2Wc-9403 src="https://www.youtube.com/embed/5T8kRBXD2Wc?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h2 class="article-text">El itinerario desde Fleix y las precauciones para recorrerlo</h2><p class="article-text">
        El punto de partida habitual est&aacute; en Fleix, desde donde se llega a la Font Grossa y a su antiguo lavadero. Poco despu&eacute;s comienza una de las bajadas m&aacute;s reconocibles, con una larga sucesi&oacute;n de escalones que desciende por la ladera hasta alcanzar El Forat. Esta abertura natural en la roca, rodeada de vegetaci&oacute;n, forma parte del trazado. Desde all&iacute;, la marcha contin&uacute;a hacia las zonas bajas del barranco, con vistas a las paredes del desfiladero desde distintos puntos.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de la excursi&oacute;n se atraviesan sectores pr&oacute;ximos a cauces y aparecen nuevos ascensos. Entre las referencias del camino se encuentran el Barranc del Salt, la Font de Rein&oacute;s y las Juvees d'Enmig y de Dalt. Estas &uacute;ltimas son antiguas agrupaciones de casas rurales vinculadas al aprovechamiento agr&iacute;cola. Su presencia, junto a las fuentes y los bancales, permite reconocer c&oacute;mo se organizaba el acceso a los campos cuando estas v&iacute;as formaban parte de las comunicaciones entre las distintas vertientes.
    </p><p class="article-text">
        Desde los tramos situados a mayor altura puede verse c&oacute;mo el sendero serpentea por el lado opuesto del barranco. Tambi&eacute;n se distinguen las zonas dominadas por la roca de aquellas en las que el terreno fue acondicionado para el cultivo. El circuito contin&uacute;a hasta Benimaurell, otro de los n&uacute;cleos de la Vall de Laguar, y desde all&iacute; regresa hacia Fleix sin necesidad de desandar todo el camino realizado.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el PR-CV 147 est&aacute; se&ntilde;alizado, conviene preparar la salida con antelaci&oacute;n. Se recomienda llevar agua suficiente, comida y calzado adecuado para caminar sobre piedra irregular, adem&aacute;s de consultar la previsi&oacute;n meteorol&oacute;gica. En d&iacute;as de calor, los ascensos pueden resultar especialmente exigentes; con lluvia, los cruces por los cauces requieren precauci&oacute;n y pueden llegar a ser inseguros. Tambi&eacute;n es importante comenzar temprano, calcular las horas de luz disponibles y evitar que la parte final de la ruta coincida con el anochecer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-alicante-6-000-escalones-conocida-catedral-senderismo_1_13608663.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Oct 2026 09:38:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/09227bf6-7074-4973-b8b9-829fc2db258d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1154003.jpg" length="312818" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/09227bf6-7074-4973-b8b9-829fc2db258d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1154003.jpg" type="image/jpeg" fileSize="312818" width="1280" height="720"/>
      <media:title><![CDATA[La ruta de Alicante con más de 6.000 escalones y conocida como "la catedral del senderismo"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/09227bf6-7074-4973-b8b9-829fc2db258d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1154003.jpg" width="1280" height="720"/>
      <media:keywords><![CDATA[Rutas,Alicante,Comunitat Valenciana,Senderismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dónde es festivo el 2 de noviembre y en qué comunidades habrá puente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/festivo-2-noviembre-comunidades-habra-puente_1_13608694.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d0575d8-9261-4d4f-8372-77c416fbaf2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dónde es festivo el 2 de noviembre y en qué comunidades habrá puente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Día de Todos los Santos cae en domingo y nueve autonomías trasladan el descanso al lunes, mientras que en el resto será jornada laborable</p><p class="subtitle">Dónde es festivo el 9 de noviembre y en qué comunidades habrá puente
</p></div><p class="article-text">
        El comienzo de noviembre traer&aacute; diferencias en el <a href="https://www.eldiario.es/economia/calendario-laboral-2026-nacional-comunidades_1_12868979.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">calendario laboral de 2026</a>. El D&iacute;a de Todos los Santos, que se celebra cada a&ntilde;o el 1 de noviembre, cae esta vez en domingo, una circunstancia que permite a las comunidades aut&oacute;nomas decidir si trasladan el descanso al lunes siguiente o lo sustituyen por otra celebraci&oacute;n. La decisi&oacute;n no ha sido la misma en todo el pa&iacute;s: nueve autonom&iacute;as han marcado el d&iacute;a 2 como festivo, mientras que en las restantes ser&aacute;, con car&aacute;cter general, una jornada normal de trabajo. Por eso, quienes est&eacute;n organizando sus d&iacute;as libres tendr&aacute;n que comprobar qu&eacute; calendario les corresponde antes de contar con un fin de semana m&aacute;s largo. 
    </p><p class="article-text">
        La fecha tiene adem&aacute;s un componente familiar, ya que durante estos d&iacute;as es habitual visitar los cementerios, recordar a las personas fallecidas o reunirse con familiares. Sin embargo, esta tradici&oacute;n, extendida por distintos puntos de Espa&ntilde;a, no determina por s&iacute; sola cu&aacute;ndo se disfruta de una jornada libre. En el caso de cada trabajador, tambi&eacute;n habr&aacute; que tener en cuenta c&oacute;mo est&aacute; organizado su horario y si presta servicio en una actividad que contin&uacute;a funcionando durante los festivos. 
    </p><h2 class="article-text">Las nueve comunidades en las que el lunes 2 ser&aacute; festivo</h2><p class="article-text">
        Andaluc&iacute;a, Arag&oacute;n, Asturias, Canarias, Castilla-La Mancha, Castilla y Le&oacute;n, Extremadura, la Comunidad de Madrid y Navarra han incluido el lunes 2 de noviembre entre sus fiestas laborales de 2026. En estos territorios, quienes normalmente no trabajan s&aacute;bados ni domingos podr&aacute;n enlazar tres d&iacute;as libres: el s&aacute;bado 31 de octubre, el domingo 1 y el lunes 2 de noviembre. Su siguiente jornada ordinaria ser&aacute; el martes 3, siempre que no exista alguna circunstancia distinta relacionada con sus turnos o condiciones de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Esta distribuci&oacute;n permite disfrutar de un puente sin tener que pedir un d&iacute;a de vacaciones a quienes siguen ese horario. Aun as&iacute;, que una fecha sea festiva no significa que todas las actividades se detengan. Algunos servicios y establecimientos pueden continuar funcionando, por lo que habr&aacute; personas a las que les corresponda trabajar o descansar en otros d&iacute;as. Para conocer cada caso concreto habr&aacute; que atender al cuadrante, al convenio aplicable y a las condiciones del puesto.
    </p><h2 class="article-text">D&oacute;nde ser&aacute; laborable el primer lunes de noviembre</h2><p class="article-text">
        En Balears, Cantabria, Catalunya, Galicia, la Regi&oacute;n de Murcia, Euskadi, La Rioja y la Comunitat Valenciana no se ha se&ntilde;alado el d&iacute;a 2 como fiesta auton&oacute;mica. Tampoco tendr&aacute; esta consideraci&oacute;n en Ceuta y Melilla. En estos diez territorios, la semana comenzar&aacute; de forma habitual para la mayor&iacute;a de quienes trabajan de lunes a viernes, sin que Todos los Santos permita alargar de manera general el descanso del fin de semana.
    </p><p class="article-text">
        Esto no impide que una persona pueda tener libre esa fecha por vacaciones, por la distribuci&oacute;n de su jornada o porque coincida con una fiesta local. Conviene diferenciar, por tanto, entre el calendario aprobado para el conjunto de una comunidad y los d&iacute;as concretos que corresponden a cada trabajador o centro de trabajo.                                                                                
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; el descanso no se traslada en toda Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        El calendario laboral combina fiestas comunes a todo el pa&iacute;s con otras que pueden decidirse en el &aacute;mbito auton&oacute;mico. Cuando una celebraci&oacute;n nacional coincide con un domingo, existe la posibilidad de trasladar el descanso al lunes posterior, pero las comunidades tambi&eacute;n pueden sustituir determinadas fechas por festividades propias. Ese margen explica que el 2 de noviembre aparezca como festivo en unos territorios y como jornada ordinaria en otros.
    </p><p class="article-text">
        El m&aacute;ximo de fiestas laborales es de catorce al a&ntilde;o, incluidas dos de car&aacute;cter local, y todas ellas son retribuidas y no recuperables. Dentro de ese l&iacute;mite se reparten las celebraciones nacionales, auton&oacute;micas y municipales. Por eso, que el 2 de noviembre sea laborable en una comunidad no significa necesariamente que sus trabajadores tengan menos d&iacute;as festivos a lo largo de 2026, sino que parte de ellos pueden haberse situado en otras fechas.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; festivos quedan en Espa&ntilde;a antes de que termine 2026</h2><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de Todos los Santos, el siguiente periodo destacado llegar&aacute; con el D&iacute;a de la Constituci&oacute;n, que se celebra el 6 de diciembre y este a&ntilde;o cae tambi&eacute;n en domingo. El descanso se trasladar&aacute; al lunes 7 en Andaluc&iacute;a, Arag&oacute;n, Asturias, Cantabria, Castilla y Le&oacute;n, Extremadura, la Comunidad de Madrid, la Regi&oacute;n de Murcia, La Rioja y Melilla. En estos territorios, quienes tengan libres los fines de semana podr&aacute;n enlazar <a href="https://www.eldiario.es/spin/dice-calendario-laboral-proximo-puente-diciembre-cuatro-dias-libres-comunidades-autonomas_1_13583810.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuatro d&iacute;as sin trabajar</a>, desde el s&aacute;bado 5 hasta el martes 8 de diciembre, cuando se celebra la Inmaculada Concepci&oacute;n, festivo en toda Espa&ntilde;a.                              
    </p><p class="article-text">
        En el resto de comunidades y en Ceuta, el lunes 7 ser&aacute; laborable con car&aacute;cter general. La &uacute;ltima fiesta nacional de 2026 ser&aacute; Navidad, el viernes 25 de diciembre. Al caer al final de la semana laboral, quienes habitualmente tengan libres s&aacute;bados y domingos podr&aacute;n sumar tres d&iacute;as seguidos de descanso, hasta el domingo 27.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/festivo-2-noviembre-comunidades-habra-puente_1_13608694.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Oct 2026 08:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0d0575d8-9261-4d4f-8372-77c416fbaf2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2981453" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0d0575d8-9261-4d4f-8372-77c416fbaf2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2981453" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Dónde es festivo el 2 de noviembre y en qué comunidades habrá puente]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0d0575d8-9261-4d4f-8372-77c416fbaf2f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Calendario,Festivos,Comunidades Autónomas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El sencillo truco para comprobar si entra aire frío por las ventanas antes de encender la calefacción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/sencillo-truco-comprobar-si-entra-aire-frio-ventanas-encender-calefaccion_1_13605784.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/232cf34f-ea68-48c3-a908-5d1d8e20f982_16-9-discover-aspect-ratio_default_1153898.jpg" width="7952" height="4473" alt="El sencillo truco para comprobar si entra aire frío por las ventanas antes de encender la calefacción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mantener las habitaciones calientes no depende solo del tiempo que estén encendidos los radiadores o de la temperatura marcada en el termostato. Las condiciones de la casa también influyen en la energía necesaria para alcanzar el ambiente deseado</p><p class="subtitle">Cómo y cuándo purgar un radiador: pasos para ayudarte a calentar mejor tu hogar con la llegada del frío</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/purgar-radiador-pasos-ayudarte-calentar-mejor-hogar-llegada-frio_1_13602199.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">calefacci&oacute;n</a> vuelve a ganar protagonismo en muchas viviendas durante el oto&ntilde;o. Mantener las habitaciones calientes no depende solo del tiempo que est&eacute;n encendidos los radiadores o de la temperatura marcada en el termostato. Las condiciones de la casa tambi&eacute;n influyen en la energ&iacute;a necesaria para alcanzar el ambiente deseado. Si el calor se escapa con facilidad, el sistema tiene que trabajar m&aacute;s para compensarlo, algo que puede acabar not&aacute;ndose en el consumo. Por eso, antes de utilizarla a diario durante los meses fr&iacute;os, conviene revisar si hay puntos por los que pueda entrar aire del exterior.
    </p><p class="article-text">
        Las puertas y las ventanas tienen un papel importante en este aspecto. No solo separan el interior de la calle: tambi&eacute;n deben proteger frente al viento y al agua y ayudar al aislamiento t&eacute;rmico y ac&uacute;stico. Para conseguirlo, importa tanto el material del cerramiento como el ajuste de sus distintas partes. Una peque&ntilde;a separaci&oacute;n en el contorno puede pasar desapercibida, sobre todo si cierra con normalidad y no se aprecia ninguna abertura desde fuera. Aun as&iacute;, esa rendija puede generar corrientes y hacer m&aacute;s dif&iacute;cil mantener una temperatura estable dentro de casa.
    </p><p class="article-text">
        No hace falta esperar a notar un fr&iacute;o intenso para revisar estos puntos. Comprobar las zonas de contacto puede ayudar a detectar posibles fallos y valorar si es necesario actuar. Tambi&eacute;n conviene diferenciar entre la sensaci&oacute;n de fr&iacute;o que produce una superficie acristalada y el paso directo de aire por una rendija, ya que no son el mismo problema. Para detectar este segundo caso existen algunas comprobaciones dom&eacute;sticas que pueden servir de orientaci&oacute;n sin desmontar la carpinter&iacute;a ni hacer obras. 
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo detectar posibles corrientes de aire</h2><p class="article-text">
        Uno de los trucos consiste en observar c&oacute;mo se comporta la llama de un mechero al acercarla, con mucho cuidado, al marco de una ventana cerrada. Su movimiento puede servir como pista para localizar puntos por los que circule aire. Antes de empezar, hay que comprobar que est&eacute; bien cerrada y elegir una zona del contorno. No se trata de tocar ninguna superficie con el fuego: basta con mantener la llama cerca del punto que se quiere revisar, sin apoyarla sobre el marco, y extremar las precauciones para evitar quemaduras o incendios.
    </p><p class="article-text">
        Si la llama permanece estable, no se aprecia una corriente en ese momento y en esa zona concreta. Si oscila o se inclina, en cambio, podr&iacute;a estar recibiendo aire que entra por una junta o una peque&ntilde;a abertura. Ese movimiento sirve como indicio, pero no confirma por s&iacute; solo que exista una filtraci&oacute;n. El aire que circula dentro de la habitaci&oacute;n tambi&eacute;n puede alterar la llama, por lo que el resultado debe interpretarse con cautela.
    </p><p class="article-text">
        Para localizar mejor el posible punto de entrada, conviene repetir la prueba en distintos tramos del marco y no limitarse a una sola esquina. El ajuste puede variar a lo largo de todo el per&iacute;metro y una corriente puede concentrarse en una uni&oacute;n concreta. Tampoco debe confundirse esta comprobaci&oacute;n con una medici&oacute;n del aislamiento de toda la ventana: no permite saber la calidad del cristal ni calcular cu&aacute;nto calor se pierde o cu&aacute;nto podr&iacute;a ahorrarse en calefacci&oacute;n. Conviene repetir la comprobaci&oacute;n antes de sacar conclusiones sobre el cierre completo.
    </p><p class="article-text">
        El uso de un mechero exige especial cuidado. No debe acercarse a cortinas, papeles, pl&aacute;sticos ni otros materiales que puedan arder. Si la prueba no puede hacerse con seguridad, es mejor prescindir del mechero y revisar los bordes de otra manera. El objetivo es encontrar una posible rendija sin propiciar no crear un riesgo dentro de la vivienda.
    </p><h2 class="article-text">Papel <em>film</em> transparente para reducir la entrada de fr&iacute;o</h2><p class="article-text">
        Si se localiza una zona por la que podr&iacute;a colarse aire, una de las soluciones dom&eacute;sticas que se pueden probar es utilizar <em>film </em>transparente. Es el mismo pl&aacute;stico flexible que suele emplearse para cubrir alimentos, pero colocado en este caso sobre la parte de la ventana donde se sospecha que hay una peque&ntilde;a separaci&oacute;n. La intenci&oacute;n no es mejorar el aislamiento del cristal, sino cubrir temporalmente los bordes por los que puede estar pasando el aire.
    </p><p class="article-text">
        La colocaci&oacute;n debe centrarse en el punto detectado durante la revisi&oacute;n. Cubrir toda la superficie sin necesidad no ayuda a saber d&oacute;nde estaba el problema y puede dificultar el uso normal de la ventana. En cambio, proteger la zona concreta y procurar que el pl&aacute;stico quede bien colocado permite comprobar si disminuye la sensaci&oacute;n de corriente. Se trata de una medida sencilla y provisional que no obliga a modificar la estructura ni a realizar una instalaci&oacute;n permanente en el cerramiento.
    </p><p class="article-text">
        Este recurso tambi&eacute;n tiene l&iacute;mites. No corrige un mecanismo que cierre mal ni soluciona cualquier problema de aislamiento; su posible utilidad se reduce a dificultar el paso de aire por una abertura concreta. Tampoco debe confundirse una mejora puntual con una reparaci&oacute;n definitiva. Si la corriente contin&uacute;a, habr&aacute; que revisar por qu&eacute; esa parte del marco no queda bien sellada y valorar una soluci&oacute;n adecuada para el cerramiento.
    </p><p class="article-text">
        Para comprobar si la medida funciona, conviene observar si el aire sigue not&aacute;ndose en el mismo punto despu&eacute;s de cubrirlo. Si no hay cambios, el origen puede estar en otra zona. En ese caso, a&ntilde;adir m&aacute;s pl&aacute;stico sin localizar antes la separaci&oacute;n no ayudar&aacute; a saber qu&eacute; parte de la ventana necesita realmente atenci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/sencillo-truco-comprobar-si-entra-aire-frio-ventanas-encender-calefaccion_1_13605784.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Oct 2026 12:10:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/232cf34f-ea68-48c3-a908-5d1d8e20f982_16-9-discover-aspect-ratio_default_1153898.jpg" length="1722417" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/232cf34f-ea68-48c3-a908-5d1d8e20f982_16-9-discover-aspect-ratio_default_1153898.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1722417" width="7952" height="4473"/>
      <media:title><![CDATA[El sencillo truco para comprobar si entra aire frío por las ventanas antes de encender la calefacción]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/232cf34f-ea68-48c3-a908-5d1d8e20f982_16-9-discover-aspect-ratio_default_1153898.jpg" width="7952" height="4473"/>
      <media:keywords><![CDATA[Hogar,Calefacción,Ahorro energético,Temperaturas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Reto Ibérico: en qué consistirá la ruta senderista de 24 etapas que pasa por Cuenca, Guadalajara y Teruel]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/reto-iberico-consistira-ruta-senderista-24-etapas-pasa-cuenca-guadalajara-teruel_1_13605409.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a824f91-00bb-4f69-a727-0ffa51e3b610_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Reto Ibérico: en qué consistirá la ruta senderista de 24 etapas que pasa por Cuenca, Guadalajara y Teruel"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El itinerario suma unos 500 kilómetros por 38 localidades de tres provincias y ofrece alternativas circulares para quienes prefieran recorridos de menor duración</p><p class="subtitle">La ruta circular para disfrutar de los colores del otoño en uno de los Parques Naturales más espectaculares de Aragón</p></div><p class="article-text">
        Entre <a href="https://www.eldiario.es/viajes/cuenca-que-ver-dos-dias_1_10631857.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cuenca</a>, Guadalajara y <a href="https://www.eldiario.es/viajes/rutas-culturales-naturaleza-18-pueblos-comarca-teruel-recordara-toscana_1_13192239.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Teruel</a> se extiende una parte del Sistema Ib&eacute;rico en la que los caminos unen peque&ntilde;os pueblos, bosques y valles recorridos por distintos r&iacute;os. La Serran&iacute;a de Cuenca, el Alto Tajo, la Sierra de Albarrac&iacute;n y los Montes Universales forman parte de este territorio, aunque cada zona mantiene sus propios paisajes y rutas. Una nueva propuesta senderista plantea ahora conectarlas dentro de una misma traves&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa se llama <a href="https://www.retoiberico.com" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reto Ib&eacute;rico</a> y plantea un circuito de unos 500 kil&oacute;metros repartidos en 24 etapas, con salida y llegada en Cuenca. El recorrido pasa por los t&eacute;rminos municipales de 38 localidades de las tres provincias. No est&aacute; pensado solo para quienes quieran completarlo entero: tambi&eacute;n incluye varias alternativas circulares con las que organizar caminatas m&aacute;s cortas por una zona concreta. 
    </p><p class="article-text">
        El proyecto est&aacute; impulsado por Rewilding Spain y la Federaci&oacute;n de Deportes de Monta&ntilde;a de Castilla-La Mancha dentro de la iniciativa territorial Sistema Ib&eacute;rico Sur. La federaci&oacute;n se ha encargado del trabajo t&eacute;cnico para definir las etapas y elegir los caminos por los que discurrir&aacute; la ruta. La idea es aprovechar senderos que ya existen y, al mismo tiempo, favorecer que la llegada de visitantes contribuya a mantener la actividad econ&oacute;mica de los pueblos por los que pasa.
    </p><p class="article-text">
        El itinerario combina espacios naturales y lugares de inter&eacute;s hist&oacute;rico. Atraviesa nueve &aacute;reas con alguna figura de protecci&oacute;n, pasa por zonas donde nacen ocho r&iacute;os e incluye dos reservas forestales de bosque maduro. Tambi&eacute;n incorpora tres &aacute;reas de pastoreo natural con grandes herb&iacute;voros salvajes y semisalvajes. Entre los principales puntos patrimoniales aparecen la <a href="https://www.eldiario.es/viajes/cuenca-que-ver-dos-dias_1_10631857.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ciudad de Cuenca</a>, reconocida como Patrimonio de la Humanidad, y el conjunto hist&oacute;rico de Albarrac&iacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Un recorrido circular entre sierras, r&iacute;os y pueblos</h2><p class="article-text">
        La primera etapa parte de Cuenca y termina en Villalba de la Sierra. Son 20 kil&oacute;metros para los que se calculan unas cinco horas de marcha. Desde all&iacute;, la ruta sigue hacia U&ntilde;a y Las Majadas antes de llegar a Tragacete y Vega del Codorno. Este primer sector discurre por la provincia de Cuenca y pasa por el entorno del nacimiento del r&iacute;o Cuervo y por varias hoces caracter&iacute;sticas del paisaje de la Serran&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El camino contin&uacute;a hacia Beteta y entra en la zona del Alto Tajo por Villanueva de Alcor&oacute;n, Armallones, Villar de Cobeta, Zaorejas y Poveda de la Sierra. Algunas jornadas de este tramo son especialmente largas. La etapa que une Zaorejas con Poveda de la Sierra supera los 31 kil&oacute;metros y tiene una duraci&oacute;n orientativa de ocho horas. Despu&eacute;s, el recorrido llega a Peralejos de las Truchas antes de avanzar hacia territorio turolense.
    </p><p class="article-text">
        Tras pasar por Orea, el itinerario entra en Teruel y contin&uacute;a por Griegos, Tramacastilla y Albarrac&iacute;n. Entre estas dos &uacute;ltimas localidades hay un tramo de 13,67 kil&oacute;metros. M&aacute;s adelante, la traves&iacute;a sigue hacia Fr&iacute;as de Albarrac&iacute;n y El Vallecillo. El regreso a Cuenca se hace por Zafrilla, Valdemeca, La Cierva, Ca&ntilde;ada del Hoyo y Palomera. La &uacute;ltima etapa, entre Palomera y la capital conquense, tiene 9,15 kil&oacute;metros y un tiempo estimado de dos horas y media.
    </p><h2 class="article-text">Cuatro variantes para conocer distintas comarcas</h2><p class="article-text">
        El circuito principal se completa con varios recorridos que aprovechan parte de sus caminos y permiten centrarse en zonas concretas. El Reto Serran&iacute;a se divide en nueve etapas, pasa por doce municipios y suma 182 kil&oacute;metros. Su trazado se concentra en Cuenca y su entorno monta&ntilde;oso, con lugares como el nacimiento del Cuervo y las hoces pr&oacute;ximas a la capital. En total, acumula unos 7.800 metros de desnivel.
    </p><p class="article-text">
        El Reto Albarrac&iacute;n propone ocho etapas por trece t&eacute;rminos municipales y una distancia total de 185 kil&oacute;metros. Se adentra en la sierra turolense y en los Montes Universales, donde aparecen los pinares de rodeno y otros paisajes propios de esta comarca. Su desnivel acumulado alcanza los 8.250 metros. Por su parte, el Reto Montes Universales comprende seis jornadas y 160 kil&oacute;metros, pasa por catorce municipios y suma 7.500 metros de desnivel.
    </p><p class="article-text">
        La cuarta alternativa es el Reto Alto Tajo, con diez etapas, 174 kil&oacute;metros y paso por diecisiete municipios. El itinerario sigue el entorno del r&iacute;o entre cortados calizos, pinares y vegetaci&oacute;n de ribera. Adem&aacute;s de poder comenzar en alguna de las localidades del trazado circular, incluye una conexi&oacute;n complementaria con Molina de Arag&oacute;n mediante tres etapas de ida y vuelta.
    </p><h2 class="article-text">Se&ntilde;alizaci&oacute;n y preparativos antes de salir</h2><p class="article-text">
        El Reto Ib&eacute;rico utiliza principalmente caminos ya existentes, muchos de ellos homologados por las federaciones auton&oacute;micas de monta&ntilde;a. Antes de elegir qu&eacute; etapas realizar, conviene revisar la distancia, el desnivel y el tiempo estimado de cada una. No todas requieren el mismo esfuerzo: algunas pueden completarse en pocas horas y otras ocupan buena parte del d&iacute;a. Tambi&eacute;n es importante planificar d&oacute;nde terminar cada jornada y qu&eacute; servicios habr&aacute; disponibles para continuar al d&iacute;a siguiente, sobre todo si se pretende enlazar varios tramos consecutivos. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al equipo, se recomiendan botas de monta&ntilde;a, prendas transpirables combinadas con ropa de abrigo y una chaqueta impermeable. Para traves&iacute;as con equipaje se plantean mochilas de entre 40 y 60 litros, preferiblemente con funda para la lluvia. Tambi&eacute;n conviene llevar calcetines de senderismo, agua y comida suficientes, protecci&oacute;n solar y, durante el verano, repelente de insectos. Entre el material de seguridad figuran un botiqu&iacute;n, una manta t&eacute;rmica, un silbato y una linterna frontal con pilas de repuesto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/reto-iberico-consistira-ruta-senderista-24-etapas-pasa-cuenca-guadalajara-teruel_1_13605409.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Oct 2026 11:36:07 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1a824f91-00bb-4f69-a727-0ffa51e3b610_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="988952" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1a824f91-00bb-4f69-a727-0ffa51e3b610_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="988952" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Reto Ibérico: en qué consistirá la ruta senderista de 24 etapas que pasa por Cuenca, Guadalajara y Teruel]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1a824f91-00bb-4f69-a727-0ffa51e3b610_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Rutas,Senderismo,Naturaleza,Patrimonio Cultural,Cuenca,Guadalajara,Teruel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dónde es festivo el 9 de noviembre y en qué comunidades habrá puente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/festivo-9-noviembre-comunidades-habra-puente_1_13596435.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4af5a9b0-a5da-47b7-a7ec-c1778606879d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1153576.jpg" width="1345" height="756" alt="Dónde es festivo el 9 de noviembre y en qué comunidades habrá puente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La festividad de Nuestra Señora de la Almudena permitirá disfrutar de tres días consecutivos de descanso en la ciudad de Madrid, aunque no será festivo en toda la comunidad autónoma
</p><p class="subtitle">Dónde es festivo el 2 de noviembre y en qué comunidades habrá puente</p></div><p class="article-text">
        El calendario laboral no es igual en todos los puntos de Espa&ntilde;a. A los festivos nacionales se suman los que establecen las comunidades aut&oacute;nomas y los ayuntamientos, de manera que una fecha puede ser no laborable en una ciudad y mantenerse como un d&iacute;a normal de trabajo en otra. Estas diferencias cobran especial importancia cuando la celebraci&oacute;n cae en lunes o viernes, ya que quienes habitualmente descansan el fin de semana pueden enlazar varios d&iacute;as libres. 
    </p><p class="article-text">
        La posibilidad de disfrutar de un puente tampoco afecta de la misma manera a todos los trabajadores. Para quienes tienen un horario de lunes a viernes, un festivo situado junto al s&aacute;bado y el domingo puede traducirse en tres d&iacute;as consecutivos de descanso. Hay sectores, sin embargo, que mantienen su actividad durante esas fechas. Por eso, adem&aacute;s del calendario oficial, hay que tener en cuenta las condiciones y la distribuci&oacute;n de la jornada de cada empleo.
    </p><p class="article-text">
        En noviembre de 2026 habr&aacute; diferencias tanto entre comunidades como entre municipios de una misma regi&oacute;n. Algunas fiestas se aplican a todo el territorio auton&oacute;mico, mientras que otras solo afectan a la localidad que las ha aprobado. Una de estas &uacute;ltimas llegar&aacute; durante la segunda semana del mes y, al caer en lunes, permitir&aacute; a una parte de los trabajadores de la ciudad disfrutar de un fin de semana de tres d&iacute;as.
    </p><h2 class="article-text">D&oacute;nde ser&aacute; festivo el lunes 9 de noviembre</h2><p class="article-text">
        El&nbsp;9 de noviembre de 2026 ser&aacute; festivo en Madrid capital&nbsp;por el D&iacute;a de Nuestra Se&ntilde;ora de la Almudena, patrona de la ciudad. Es una de las dos fiestas locales fijadas por el Ayuntamiento para este a&ntilde;o, junto con San Isidro Labrador, que se celebr&oacute; el pasado viernes 15 de mayo. Al caer en lunes, quienes tengan libre esa jornada y descansen habitualmente los s&aacute;bados y domingos podr&aacute;n enlazar tres d&iacute;as:&nbsp;del s&aacute;bado 7 al lunes 9 de noviembre.
    </p><p class="article-text">
        Es importante diferenciar entre un festivo municipal y uno auton&oacute;mico. La celebraci&oacute;n de la Almudena no se extiende a toda la Comunidad de Madrid, por lo que los municipios cercanos no tendr&aacute;n necesariamente ese lunes libre. Cada ayuntamiento establece sus propias fiestas locales. Adem&aacute;s, residir en Madrid capital no significa autom&aacute;ticamente disfrutar del d&iacute;a festivo, ya que el calendario que corresponde depende del lugar de trabajo y de las condiciones de cada empleo.
    </p><h2 class="article-text">La particularidad del calendario madrile&ntilde;o en noviembre</h2><p class="article-text">
        Madrid capital tendr&aacute; dos lunes festivos consecutivos, aunque por motivos diferentes. El 2 de noviembre ser&aacute; no laborable en toda la Comunidad de Madrid porque El D&iacute;a de Todos los Santos, que cae el domingo 1, se traslada al d&iacute;a siguiente. Solo una semana m&aacute;s tarde llegar&aacute; la Almudena, en este caso como fiesta local limitada a la capital.                                                                                        
    </p><p class="article-text">
        Quienes tengan libres ambos lunes y descansen habitualmente durante el fin de semana podr&aacute;n disfrutar de dos puentes: del 31 de octubre al 2 de noviembre y del 7 al 9 de noviembre. Entre ambos habr&aacute; cuatro jornadas laborales ordinarias, del martes 3 al viernes 6.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es el D&iacute;a de Nuestra Se&ntilde;ora de la Almudena</h2><p class="article-text">
        Cada 9 de noviembre, Madrid celebra la festividad de la Virgen de la Almudena, patrona de la ciudad. La jornada tiene un marcado car&aacute;cter religioso y est&aacute; estrechamente vinculada a la catedral de Santa Mar&iacute;a la Real de la Almudena, uno de los principales escenarios de los actos que se organizan alrededor de esta fecha.                                                                               
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a 9 se celebra tradicionalmente una misa mayor en honor a la patrona en la plaza de la Almudena. Despu&eacute;s de la ceremonia, la imagen sale en procesi&oacute;n por el centro de Madrid y pasa por la plaza Mayor antes de regresar al entorno de la catedral. Tanto los horarios como el recorrido concreto depender&aacute;n de la programaci&oacute;n que se establezca para este a&ntilde;o.                          
    </p><p class="article-text">
        Otro de los actos vinculados a esta fecha es la ofrenda floral solidaria que se realiza en la plaza de la Almudena. Esta iniciativa forma parte habitualmente de los actos organizados alrededor de la patrona y tiene lugar en las inmediaciones de la catedral.
    </p><p class="article-text">
        A las celebraciones religiosas se han a&ntilde;adido en distintas ediciones actividades impulsadas por el Ayuntamiento de Madrid, entre ellas conciertos de m&uacute;sica cl&aacute;sica, pasacalles y actuaciones de grupos locales. A ello se suma una tradici&oacute;n vinculada a las pasteler&iacute;as madrile&ntilde;as: la Corona de la Almudena, un dulce que se vende en numerosos establecimientos con motivo de la festividad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/festivo-9-noviembre-comunidades-habra-puente_1_13596435.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Oct 2026 05:00:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4af5a9b0-a5da-47b7-a7ec-c1778606879d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1153576.jpg" length="261058" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4af5a9b0-a5da-47b7-a7ec-c1778606879d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1153576.jpg" type="image/jpeg" fileSize="261058" width="1345" height="756"/>
      <media:title><![CDATA[Dónde es festivo el 9 de noviembre y en qué comunidades habrá puente]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4af5a9b0-a5da-47b7-a7ec-c1778606879d_16-9-discover-aspect-ratio_default_1153576.jpg" width="1345" height="756"/>
      <media:keywords><![CDATA[Calendario,Festivos,Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pueblo del sur de Francia que cuenta con una rareza medieval: un castillo duplicado por una disputa familiar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-sur-francia-cuenta-rareza-medieval-castillo-duplicado-disputa-familiar_1_13602653.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8285d709-10de-488a-9282-67791fe73a2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El pueblo del sur de Francia que cuenta con una rareza medieval: un castillo duplicado por una disputa familiar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Bruniquel conserva dos residencias fortificadas levantadas en épocas distintas y un casco antiguo de calles empedradas sobre las gargantas del río Aveyron</p><p class="subtitle">La ciudad fronteriza con Francia perfecta para recorrer a pie y que conserva unas termas romanas de hace 2.000 años</p></div><p class="article-text">
        En el sur de Francia hay pueblos que conservan gran parte de su trazado medieval. Muchos crecieron alrededor de una fortificaci&oacute;n y sus calles se adaptaron al terreno, especialmente cuando las primeras casas se levantaron en zonas elevadas. Con el tiempo, estos n&uacute;cleos fueron cambiando, aunque algunas de sus construcciones m&aacute;s antiguas se mantuvieron. Sus calles y edificios permiten hacerse una idea de c&oacute;mo se organizaban estas poblaciones siglos atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Los valles y las gargantas forman parte del paisaje de estas localidades. Las casas de piedra y las calles estrechas conviven con edificios levantados en &eacute;pocas diferentes, de modo que en un mismo paseo pueden encontrarse restos defensivos y antiguas residencias. En algunos casos, la evoluci&oacute;n de estas construcciones tambi&eacute;n estuvo condicionada por las relaciones entre las familias propietarias, cuyos conflictos pod&iacute;an acabar afectando al reparto de terrenos y edificios.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; ocurri&oacute; en Bruniquel, un municipio medieval situado en lo alto de una colina, junto a las gargantas del Aveyron. Las viviendas se reparten por la ladera y el casco antiguo conserva calles empedradas que conducen hasta la parte m&aacute;s alta. Sobre un promontorio rocoso aparecen dos castillos levantados pr&aacute;cticamente uno junto al otro. Aunque desde lejos pueden parecer partes de un mismo edificio, tienen or&iacute;genes distintos: la existencia de dos residencias est&aacute; relacionada con una disputa familiar iniciada en el siglo XV.
    </p><h2 class="article-text">La disputa que origin&oacute; el segundo castillo</h2><p class="article-text">
        Los dos edificios se conocen como Ch&acirc;teau Vieux (Castillo Viejo) y Ch&acirc;teau Jeune (Castillo Joven). El primero se levant&oacute; en el siglo XIII sobre los restos de una fortificaci&oacute;n anterior y durante generaciones fue residencia de los vizcondes de Bruniquel. Sin embargo, a mediados del siglo XV surgi&oacute; un enfrentamiento dentro de la familia que acab&oacute; modificando la propiedad de los terrenos situados junto a la fortaleza.
    </p><p class="article-text">
        Antoine Roger I, entonces vizconde de Bruniquel, se enfrent&oacute; a su hijo L&eacute;onard y decidi&oacute; vender a su primo Maffre de Comminges parte de las tierras situadas al este de su residencia. En lugar de mantenerlas para su descendiente, las cedi&oacute; a otro familiar. Cuando L&eacute;onard hered&oacute; el Castillo Viejo, trat&oacute; de recuperar la parcela por la v&iacute;a judicial. El conflicto no se resolvi&oacute; r&aacute;pidamente: se calcula que el litigio se prolong&oacute; entre diez y quince a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n fue desfavorable para L&eacute;onard y Maffre de Comminges conserv&oacute; la propiedad. A partir de entonces pudo levantar all&iacute; su propio castillo, en una parcela situada junto al edificio original. Las obras del Ch&acirc;teau Jeune se desarrollaron aproximadamente entre 1485 y 1510. De este modo, una compraventa nacida de un enfrentamiento entre padre e hijo termin&oacute; dando lugar a una segunda residencia fortificada en el mismo lugar.
    </p><p class="article-text">
        Las dos ramas de la familia quedaron instaladas en propiedades independientes, separadas incluso por un muro que marcaba los l&iacute;mites entre ambas. Esa divisi&oacute;n explica la configuraci&oacute;n que todav&iacute;a puede verse en Bruniquel. Aunque a veces se hable de un castillo duplicado, no se levant&oacute; una copia exacta. El Castillo Joven fue un edificio distinto, con su propia funci&oacute;n residencial, y no una reproducci&oacute;n del Castillo Viejo ni una ampliaci&oacute;n de sus dependencias.
    </p><p class="article-text">
        La separaci&oacute;n se mantuvo hasta 1780, cuando Louis Rigal d'Ouvrier, vizconde de Bruniquel y propietario del Castillo Viejo, compr&oacute; el otro edificio. As&iacute;, las dos residencias volvieron a quedar en manos de un &uacute;nico due&ntilde;o despu&eacute;s de unos trescientos a&ntilde;os. La reunificaci&oacute;n puso fin a la divisi&oacute;n surgida de aquella disputa, aunque ambos castillos conservaron sus diferencias y continuaron formando un conjunto con elementos de &eacute;pocas distintas.
    </p><h2 class="article-text">Los castillos y las calles medievales de Bruniquel</h2><p class="article-text">
        La posici&oacute;n de los castillos sobre la roca permit&iacute;a controlar los valles del Aveyron y del V&egrave;re. Esa funci&oacute;n defensiva explica que las primeras fortificaciones se levantaran en un punto elevado. Con las sucesivas reformas, los edificios fueron incorporando elementos de diferentes periodos, por lo que su aspecto actual responde a varias etapas. Las estructuras conservadas permiten reconocer tanto su origen defensivo como su posterior uso residencial.
    </p><p class="article-text">
        Entre los elementos que se mantienen destaca una torre del homenaje del siglo XII, anterior a las principales obras de la residencia medieval. Tambi&eacute;n se conservan dependencias que tuvieron usos dom&eacute;sticos y salas correspondientes a siglos posteriores. Otro de los espacios del conjunto es una galer&iacute;a renacentista situada sobre el valle del Aveyron, a unos 90 metros de altura. Desde all&iacute; se observa el relieve que rodea la localidad y el terreno situado a los pies del promontorio.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los castillos, el casco antiguo re&uacute;ne viviendas de los siglos XIV, XV, XVI y XVII. Sus fachadas de piedra caliza se mezclan con otras construcciones y, en algunas calles, aparecen rosales trepadores y lilas junto a las casas. Las v&iacute;as mantienen parte de su trazado hist&oacute;rico y atraviesan el pueblo a diferentes alturas. La Rue Droite es una de las calles de referencia para recorrer el municipio a pie y acercarse a la arquitectura que todav&iacute;a se conserva.
    </p><p class="article-text">
        El paseo incluye pendientes y algunos tramos estrechos, algo que conviene tener en cuenta al subir hacia la parte m&aacute;s alta. Entre las calles adoquinadas y las casas de distintas &eacute;pocas todav&iacute;a se aprecia la distribuci&oacute;n de la antigua poblaci&oacute;n fortificada. La visita permite as&iacute; conocer tanto los edificios ligados al antiguo se&ntilde;or&iacute;o como el n&uacute;cleo urbano que creci&oacute; a su alrededor, sin limitar el recorrido a los dos castillos que dominan la colina.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-sur-francia-cuenta-rareza-medieval-castillo-duplicado-disputa-familiar_1_13602653.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Oct 2026 11:06:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8285d709-10de-488a-9282-67791fe73a2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="8573859" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8285d709-10de-488a-9282-67791fe73a2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="8573859" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El pueblo del sur de Francia que cuenta con una rareza medieval: un castillo duplicado por una disputa familiar]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8285d709-10de-488a-9282-67791fe73a2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Francia,Castillos,Patrimonio,Pueblos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo y cuándo purgar un radiador: pasos para ayudarte a calentar mejor tu hogar con la llegada del frío]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/purgar-radiador-pasos-ayudarte-calentar-mejor-hogar-llegada-frio_1_13602199.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d11a97fa-2fdc-46b9-8326-b7a2341e3545_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo y cuándo purgar un radiador: pasos para ayudarte a calentar mejor tu hogar con la llegada del frío"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los gorgoteos o una parte superior fría pueden indicar aire acumulado en el circuito, una situación que conviene revisar antes de usar la calefacción a diario</p><p class="subtitle">Las zonas de los radiadores que acumulan más suciedad y cómo limpiarlas antes de encender la calefacción</p></div><p class="article-text">
        Cuando empiezan a bajar las temperaturas, la calefacci&oacute;n vuelve a formar parte de la rutina. Durante el oto&ntilde;o, las primeras noches fr&iacute;as suelen marcar el momento de encender unos equipos que, en muchas viviendas, han pasado meses apagados. Antes de utilizarlos a diario, conviene comprobar que todo funciona.
    </p><p class="article-text">
        La revisi&oacute;n no se limita a la caldera o al termostato. Tambi&eacute;n hay que prestar atenci&oacute;n a los radiadores, encargados de repartir el calor por las habitaciones. Si alguno no alcanza la temperatura esperada, la vivienda puede tardar m&aacute;s en calentarse y el sistema no rendir&aacute; bien. Detectar estos problemas antes de que llegue el fr&iacute;o m&aacute;s intenso permite actuar con margen.
    </p><p class="article-text">
        Una de las tareas habituales en las instalaciones de calefacci&oacute;n por agua es purgar los radiadores. El objetivo es eliminar el aire que puede quedar atrapado en el circuito y dificultar que el agua caliente circule con normalidad. En los modelos con purgador manual, esta operaci&oacute;n puede hacerse en casa con herramientas sencillas, siempre que se sigan precauciones.
    </p><h2 class="article-text">Cu&aacute;ndo conviene purgar los radiadores</h2><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s recomendable es hacerlo antes de empezar a utilizar la calefacci&oacute;n de forma continuada, aunque tambi&eacute;n puede ser necesario cuando ya est&aacute; en funcionamiento. Una se&ntilde;al habitual es que la parte baja de un radiador est&eacute; caliente mientras la superior permanece fr&iacute;a. El aire suele acumularse arriba y puede impedir que el agua caliente ocupe todo el interior.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n pueden aparecer gorgoteos en las tuber&iacute;as o notarse que una habitaci&oacute;n tarda m&aacute;s de lo normal en calentarse. Ninguna de estas se&ntilde;ales confirma por s&iacute; sola que haya aire acumulado, pero s&iacute; indica que conviene revisarlo. Al expulsarlo, el calor puede repartirse mejor, aunque eso no significa que el purgado garantice un ahorro concreto en la factura.
    </p><p class="article-text">
        Antes de empezar, es importante saber qu&eacute; tipo de aparato hay instalado. Estas indicaciones sirven para radiadores conectados a un circuito de agua, no para modelos el&eacute;ctricos independientes. Los que cuentan con purgador autom&aacute;tico tampoco necesitan abrir una v&aacute;lvula para eliminar el aire.
    </p><h2 class="article-text">Apagar la calefacci&oacute;n y preparar el material</h2><p class="article-text">
        El primer paso es apagar el sistema y esperar a que los radiadores est&eacute;n fr&iacute;os. Abrir una v&aacute;lvula mientras el agua sigue a una temperatura elevada puede provocar quemaduras. Adem&aacute;s, con la circulaci&oacute;n detenida resulta m&aacute;s sencillo que el aire quede concentrado en la parte superior.
    </p><p class="article-text">
        Para hacerlo basta con una llave de purga o un destornillador plano. Tambi&eacute;n conviene tener un recipiente peque&ntilde;o para recoger el agua y un pa&ntilde;o para secar salpicaduras. Antes de girar nada, hay que comprobar que la herramienta encaja bien y no obliga a forzar el tornillo.
    </p><h2 class="article-text">Elegir el primer radiador y encontrar el purgador</h2><p class="article-text">
        En algunas instalaciones se recomienda empezar por el radiador m&aacute;s cercano a la caldera y continuar siguiendo el recorrido del agua. En viviendas de varias plantas, tambi&eacute;n puede ser &uacute;til prestar atenci&oacute;n primero a los aparatos situados en los pisos superiores, donde tiende a acumularse m&aacute;s aire. No existe un orden que sirva para todas las casas, porque depende de c&oacute;mo est&eacute; distribuido el circuito.
    </p><p class="article-text">
        El purgador suele estar en uno de los extremos superiores del radiador. Se identifica por un peque&ntilde;o tornillo o una abertura en la que se introduce la llave. No debe confundirse con el mando que regula la entrada de agua. Una vez localizado, se coloca debajo el recipiente para recoger el l&iacute;quido que pueda salir.
    </p><h2 class="article-text">Abrir la v&aacute;lvula hasta que el agua salga de forma continua</h2><p class="article-text">
        Con la herramienta colocada, se gira ligeramente el tornillo hacia la izquierda, en sentido contrario a las agujas del reloj. No hace falta desenroscarlo por completo. Si hay aire retenido, empezar&aacute; a salir y se escuchar&aacute; un silbido; tambi&eacute;n pueden aparecer algunas gotas o un flujo de agua irregular.
    </p><p class="article-text">
        La v&aacute;lvula debe mantenerse abierta solo hasta que desaparezca ese sonido y el agua empiece a salir de manera continua. Esa es la se&ntilde;al para cerrar. No es necesario dejar correr m&aacute;s l&iacute;quido ni tratar de acelerar el proceso abriendo demasiado.
    </p><h2 class="article-text">Cerrar el tornillo y pasar al siguiente radiador</h2><p class="article-text">
        Cuando el flujo sea uniforme, se gira el tornillo hacia la derecha para cerrarlo, sin apretarlo en exceso. Despu&eacute;s se seca la zona y se comprueba que no siga goteando. El mismo proceso puede repetirse en los dem&aacute;s radiadores que necesiten purga, siempre con la calefacci&oacute;n apagada. Seguir un orden ayuda a saber cu&aacute;les se han revisado.
    </p><h2 class="article-text">Comprobar la presi&oacute;n antes de volver a encender</h2><p class="article-text">
        Al terminar, conviene mirar el man&oacute;metro de la caldera. Durante el purgado se pierde una peque&ntilde;a cantidad de agua y eso puede hacer que baje la presi&oacute;n. En muchas instalaciones dom&eacute;sticas, el valor habitual en fr&iacute;o se sit&uacute;a entre 1 y 1,5 bares, aunque siempre debe respetarse la referencia indicada para cada equipo.
    </p><p class="article-text">
        Si la presi&oacute;n queda por debajo de lo recomendado, puede ser necesario a&ntilde;adir agua mediante la llave de llenado siguiendo las instrucciones del fabricante. Si no se conoce el procedimiento, es mejor pedir ayuda. Por &uacute;ltimo, se vuelve a encender la calefacci&oacute;n y se comprueba si los radiadores calientan de forma uniforme. Si el problema contin&uacute;a, conviene que un profesional revise la instalaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/purgar-radiador-pasos-ayudarte-calentar-mejor-hogar-llegada-frio_1_13602199.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Oct 2026 10:38:05 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d11a97fa-2fdc-46b9-8326-b7a2341e3545_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="154662" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d11a97fa-2fdc-46b9-8326-b7a2341e3545_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="154662" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cómo y cuándo purgar un radiador: pasos para ayudarte a calentar mejor tu hogar con la llegada del frío]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d11a97fa-2fdc-46b9-8326-b7a2341e3545_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Calefacción,Invierno,Hogar,Ahorro,Consumo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pueblo del Pirineo aragonés conocido como "el de las cien reliquias" y ligado al Camino de Santiago]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-pirineo-aragones-conocido-cien-reliquias-ligado-camino-santiago_1_13600317.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65ebee75-4096-491a-a04e-6501abedf093_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El pueblo del Pirineo aragonés conocido como &quot;el de las cien reliquias&quot; y ligado al Camino de Santiago"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Castiello de Jaca conserva en la iglesia de San Miguel una arqueta vinculada a una antigua leyenda que se muestra cada primer domingo de julio</p><p class="subtitle">La villa aragonesa que es Bien de Interés Cultural y cuyo castillo medieval se eleva como un navío de piedra sobre el horizonte</p></div><p class="article-text">
        En el Pirineo aragon&eacute;s hay pueblos cuya historia est&aacute; ligada a los caminos que durante siglos conectaron distintos territorios. El paso de viajeros marc&oacute; el desarrollo de estos n&uacute;cleos y dej&oacute; construcciones que todav&iacute;a forman parte de sus calles. Iglesias, antiguas fortificaciones y tradiciones locales ayudan a entender esa relaci&oacute;n con las rutas de monta&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso de Castiello de Jaca, un municipio de la provincia de Huesca situado en la parte baja del Alto Valle del Arag&oacute;n. Se encuentra a unos 921 metros de altitud y fue lugar de paso para viajeros y comerciantes que atravesaban esta zona del Pirineo. Su ubicaci&oacute;n en el valle del r&iacute;o Arag&oacute;n explica la importancia que tuvieron estos desplazamientos a lo largo de su historia.
    </p><p class="article-text">
        El pueblo forma parte del tramo aragon&eacute;s del Camino de Santiago Franc&eacute;s, que cruza la cordillera antes de llegar a Jaca. Cada a&ntilde;o pasan por all&iacute; peregrinos que contin&uacute;an esta ruta. En su casco urbano, dividido por un barranco, todav&iacute;a pueden verse varios elementos relacionados con su pasado medieval.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, su rasgo m&aacute;s conocido tiene que ver con una colecci&oacute;n de reliquias religiosas conservadas en la parroquia. Una leyenda protagonizada por un peregrino y una costumbre que todav&iacute;a se mantiene explican por qu&eacute; Castiello es conocido como &ldquo;el pueblo de las cien reliquias&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El origen del sobrenombre y la tradici&oacute;n de las reliquias</h2><p class="article-text">
        La iglesia de San Miguel conserva una arqueta de madera y plata situada junto al sagrario del altar mayor. En su interior se guardan reliquias atribuidas a distintos santos. La tradici&oacute;n local relaciona estas piezas con los primeros tiempos del cristianismo, aunque esa referencia no permite fijar por s&iacute; sola una fecha concreta para su llegada al municipio.
    </p><p class="article-text">
        La leyenda tiene como protagonista a un peregrino valenciano. Seg&uacute;n el relato, el hombre lleg&oacute; a Castiello mientras se dirig&iacute;a a Santiago de Compostela y se encontraba demasiado d&eacute;bil para continuar el viaje. Los vecinos le dieron cobijo y lo ayudaron a recuperarse antes de que pudiera seguir su camino.                                                 
    </p><p class="article-text">
        La historia contin&uacute;a con el agradecimiento del viajero. Como muestra de gratitud, habr&iacute;a dejado sus pertenencias a las familias que lo auxiliaron y al Ayuntamiento. Esa entrega explica, seg&uacute;n el relato popular, la relaci&oacute;n de Castiello con las reliquias, aunque no debe interpretarse como un hecho hist&oacute;rico documentado.
    </p><p class="article-text">
        El sobrenombre de &ldquo;pueblo de las cien reliquias&rdquo; tampoco coincide con el n&uacute;mero de piezas identificadas. Aunque el nombre hace referencia a un centenar, el inventario realizado despu&eacute;s de una restauraci&oacute;n en 2014 contabiliz&oacute; catorce. La diferencia permite separar el apodo transmitido con el paso del tiempo del resultado de aquella revisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La conservaci&oacute;n de la arqueta tiene adem&aacute;s una particularidad. La llave permanece bajo custodia del alcalde, una costumbre vinculada a la entrega que recoge la leyenda. Su contenido no puede verse durante todo el a&ntilde;o, ya que se muestra al p&uacute;blico el primer domingo de julio. Por tanto, conocerlo depende de acudir en esa fecha y no de una visita habitual al templo.
    </p><h2 class="article-text">La iglesia de San Miguel, el Camino de Santiago y la Garcipollera</h2><p class="article-text">
        Uno de los principales edificios hist&oacute;ricos de Castiello es la iglesia de San Miguel, de origen rom&aacute;nico y construida en el siglo XII. Se encuentra en la parte m&aacute;s alta del pueblo, una posici&oacute;n que ayuda a entender c&oacute;mo se distribuyen las casas sobre la ladera. A su alrededor se conservan varios testimonios de etapas anteriores y buena parte del patrimonio hist&oacute;rico del municipio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f005f92c-7d63-4a5c-8551-e1d776245824_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f005f92c-7d63-4a5c-8551-e1d776245824_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f005f92c-7d63-4a5c-8551-e1d776245824_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f005f92c-7d63-4a5c-8551-e1d776245824_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f005f92c-7d63-4a5c-8551-e1d776245824_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f005f92c-7d63-4a5c-8551-e1d776245824_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f005f92c-7d63-4a5c-8551-e1d776245824_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Iglesia de San Miguel, Castiello de Jaca."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Iglesia de San Miguel, Castiello de Jaca.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Cerca del templo aparecen restos de un cementerio medieval y vestigios de la antigua fortaleza. Ese castillo, del que todav&iacute;a quedan algunos elementos, est&aacute; relacionado con el nombre de la localidad. Su funci&oacute;n defensiva respond&iacute;a a la necesidad de controlar el paso por el valle del Arag&oacute;n, utilizado durante siglos como v&iacute;a de comunicaci&oacute;n.                                                     
    </p><p class="article-text">
        El pueblo se organiza a ambos lados de un barranco y sus edificios se reparten por la ladera. La iglesia ocupa la zona superior, mientras que las calles y las viviendas aparecen a diferentes alturas. Esa disposici&oacute;n se aprecia al recorrer el casco antiguo, donde el desnivel ha condicionado la forma en la que se fue desarrollando la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A este pasado se suma el Camino de Santiago. Castiello figura entre las localidades de la ruta francesa que atraviesa Arag&oacute;n y recibe a los peregrinos antes de su llegada a Jaca. El paso de caminantes contin&uacute;a formando parte del d&iacute;a a d&iacute;a de un municipio estrechamente ligado a este itinerario.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del casco urbano, Castiello sirve como puerta de entrada al valle de la Garcipollera. La zona cuenta con caminos que pueden recorrerse a pie o en bicicleta y ofrece otra posibilidad para quienes quieran prolongar la visita. Desde el propio pueblo parte un itinerario que conduce hasta la iglesia de Santa Mar&iacute;a de Igu&aacute;cel, uno de los ejemplos vinculados al rom&aacute;nico aragon&eacute;s.              
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-pirineo-aragones-conocido-cien-reliquias-ligado-camino-santiago_1_13600317.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Oct 2026 06:30:30 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/65ebee75-4096-491a-a04e-6501abedf093_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="424552" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/65ebee75-4096-491a-a04e-6501abedf093_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="424552" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El pueblo del Pirineo aragonés conocido como "el de las cien reliquias" y ligado al Camino de Santiago]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/65ebee75-4096-491a-a04e-6501abedf093_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Aragón,Huesca,Pueblos,Pirineo aragonés,Camino de Santiago,Patrimonio,Iglesia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El truco para recuperar el brillo y limpieza originales de las sartenes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/truco-recuperar-brillo-limpieza-originales-sartenes_1_13599431.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31ccb3cf-6714-42fa-a4f7-fbf76cf89f83_16-9-discover-aspect-ratio_default_1153679.jpg" width="5760" height="3240" alt="El truco para recuperar el brillo y limpieza originales de las sartenes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una mezcla de bicarbonato y jabón para platos puede ayudar a eliminar la grasa quemada de la base, siempre que el material sea compatible</p><p class="subtitle">El truco del papel de aluminio para limpiar las rejillas del horno a fondo</p></div><p class="article-text">
        Las sartenes se usan a diario para preparar todo tipo de alimentos y, con el paso del tiempo, es normal que acumulen manchas dif&iacute;ciles de quitar. El aceite, los restos de comida y el calor de los fogones o de la placa van dejando marcas incluso cuando se lavan despu&eacute;s de cocinar. Algunas aparecen en los laterales y otras se concentran en la parte inferior, justo donde el recipiente entra en contacto con la fuente de calor.
    </p><p class="article-text">
        Al lavar una sart&eacute;n, lo habitual es prestar m&aacute;s atenci&oacute;n al interior. Es la zona en la que se cocinan los alimentos y donde quedan los restos m&aacute;s visibles, por lo que suele concentrar buena parte de la limpieza. Sin embargo, la base exterior tambi&eacute;n necesita ciertos cuidados. All&iacute; pueden acumularse salpicaduras de grasa y peque&ntilde;os residuos que terminan peg&aacute;ndose mientras el utensilio permanece sobre el fuego.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de suciedad no siempre se nota despu&eacute;s de los primeros usos. Puede comenzar con unas pocas manchas y acabar formando una capa oscura que cubra parte del fondo. Cuando esos restos se calientan una y otra vez, eliminarlos con agua, jab&oacute;n para platos y una esponja resulta cada vez m&aacute;s complicado. Por eso, algunas sartenes terminan presentando un aspecto ennegrecido aunque se limpien con frecuencia.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es importante diferenciar la grasa acumulada de los cambios propios del material. En el acero inoxidable, por ejemplo, pueden aparecer cercos provocados por el agua o cambios de color relacionados con las altas temperaturas. Una superficie rayada o un revestimiento que empieza a desprenderse, en cambio, no volver&aacute; a su estado original por mucho que se frote. Identificar qu&eacute; tipo de marca es ayuda a evitar productos o utensilios que puedan empeorar el problema. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando lo que hay son restos adheridos, algunos m&eacute;todos caseros pueden ayudar a limpiar determinadas superficies sin recurrir directamente a un estropajo met&aacute;lico. Uno de ellos combina bicarbonato de sodio y jab&oacute;n l&iacute;quido para platos, dos productos habituales en casa. La mezcla puede aplicarse en el exterior de algunas sartenes para facilitar la retirada de las manchas. El resultado depender&aacute; del material, de la suciedad acumulada y del estado general de la pieza.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo limpiar la base de las sartenes y mejorar su aspecto</h2><p class="article-text">
        Para preparar la mezcla se ponen tres cucharadas de bicarbonato y dos de jab&oacute;n l&iacute;quido para lavar los platos a mano en un recipiente peque&ntilde;o. Despu&eacute;s se remueve todo hasta conseguir una pasta que pueda extenderse. No debe confundirse este jab&oacute;n con el detergente utilizado en el lavavajillas ni con el destinado a lavar la ropa. Antes de aplicarlo, conviene comprobar que el acabado exterior admite una limpieza ligeramente abrasiva, ya que el bicarbonato puede dejar marcas en materiales delicados.
    </p><p class="article-text">
        La sart&eacute;n debe estar completamente fr&iacute;a antes de empezar. Despu&eacute;s se humedece la zona que se quiere limpiar con un poco de agua templada y se reparte la preparaci&oacute;n sobre las manchas. Puede utilizarse una esponja suave para extenderla. Conviene frotar sin hacer demasiada presi&oacute;n e insistir algo m&aacute;s en las zonas donde se haya acumulado grasa, evitando siempre las partes pintadas, revestidas o especialmente sensibles al roce.
    </p><p class="article-text">
        Tras frotar durante unos dos o tres minutos, la pasta se deja actuar otros cinco. A continuaci&oacute;n se retira con agua templada hasta que no queden restos del producto. Secar bien con un pa&ntilde;o limpio ayuda a eliminar la humedad de la base y de la zona pr&oacute;xima al mango. Si todav&iacute;a queda alguna marca, conviene comprobar de qu&eacute; se trata antes de repetir el proceso, ya que no todas las decoloraciones desaparecen al frotar.
    </p><p class="article-text">
        El bicarbonato tambi&eacute;n puede mezclarse con unas gotas de agua para preparar una pasta m&aacute;s sencilla, siempre que la superficie sea compatible. Si el problema son restos de comida pegados en el interior de una sart&eacute;n de acero inoxidable sin revestimiento, dejarlos ablandar primero con agua caliente y jab&oacute;n para platos puede facilitar bastante la limpieza. No hace falta empezar con un estropajo duro, ya que puede rayar el metal, sobre todo si presenta un acabado pulido.
    </p><p class="article-text">
        Hay manchas que necesitan un tratamiento diferente. Los cercos blanquecinos del acero inoxidable pueden deberse a los minerales presentes en el agua y, en esos casos, pasar un pa&ntilde;o con una peque&ntilde;a cantidad de vinagre blanco puede ayudar a retirarlos. Despu&eacute;s hay que aclarar y secar bien. El &aacute;cido c&iacute;trico tambi&eacute;n se utiliza para algunas marcas en recipientes de acero inoxidable compatibles, pero este m&eacute;todo no debe aplicarse a cualquier sart&eacute;n ni dejar productos &aacute;cidos durante mucho tiempo sin revisar antes las recomendaciones de mantenimiento.
    </p><p class="article-text">
        Las precauciones deben ser mayores con las sartenes antiadherentes. Su interior debe limpiarse con agua, jab&oacute;n y una esponja que no raye. Las mezclas abrasivas, los estropajos met&aacute;licos y los objetos puntiagudos pueden da&ntilde;ar el revestimiento. Si esa capa empieza a desprenderse o presenta da&ntilde;os visibles, ning&uacute;n truco casero puede reconstruirla. Las sartenes de hierro fundido tambi&eacute;n necesitan un cuidado diferente, ya que los productos &aacute;cidos pueden afectar a la capa de curado que protege la superficie.
    </p><p class="article-text">
        Para evitar que la suciedad se acumule demasiado, conviene retirar las salpicaduras cuando la sart&eacute;n ya est&eacute; fr&iacute;a, lavarla con productos adecuados y secarla bien antes de guardarla. Tampoco es recomendable someterla a cambios bruscos de temperatura ni apilarla de forma que unas piezas puedan rayar otras. La limpieza puede mejorar el aspecto de una base cubierta de grasa quemada, pero no siempre ser&aacute; posible recuperar por completo su color o brillo original si el material ya est&aacute; desgastado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/truco-recuperar-brillo-limpieza-originales-sartenes_1_13599431.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Oct 2026 11:04:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/31ccb3cf-6714-42fa-a4f7-fbf76cf89f83_16-9-discover-aspect-ratio_default_1153679.jpg" length="1740831" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/31ccb3cf-6714-42fa-a4f7-fbf76cf89f83_16-9-discover-aspect-ratio_default_1153679.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1740831" width="5760" height="3240"/>
      <media:title><![CDATA[El truco para recuperar el brillo y limpieza originales de las sartenes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/31ccb3cf-6714-42fa-a4f7-fbf76cf89f83_16-9-discover-aspect-ratio_default_1153679.jpg" width="5760" height="3240"/>
      <media:keywords><![CDATA[Limpieza,Hogar,Cocina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cucarachas en el fregadero: cómo identificar de dónde vienen y algunos trucos para contenerlas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/cucarachas-fregadero-identificar-vienen-trucos-contenerlas_1_13599095.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/85669c60-7e7f-4e7c-9627-c0efffedf34d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cucarachas en el fregadero: cómo identificar de dónde vienen y algunos trucos para contenerlas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Revisar fugas, grietas y restos de comida ayuda a localizar posibles focos, mientras que reducir el acceso a agua y alimentos puede limitar su presencia</p><p class="subtitle">Cuatro trucos para mantener limpio el desagüe del fregadero y los lavabos en casa</p></div><p class="article-text">
        La aparici&oacute;n de cucarachas en una vivienda suele generar dudas sobre su origen y sobre c&oacute;mo evitar que sigan apareciendo. Aunque es frecuente encontrarlas en cocinas y ba&ntilde;os, ver una junto al fregadero no significa necesariamente que haya llegado por el desag&uuml;e. Estos insectos pueden moverse por distintas habitaciones y aprovechar peque&ntilde;as grietas o huecos que pasan desapercibidos durante la limpieza.
    </p><p class="article-text">
        La cocina re&uacute;ne varias de las condiciones que necesitan para mantenerse activas: agua, restos de comida y lugares donde esconderse. No hace falta una gran acumulaci&oacute;n de suciedad para que encuentren recursos. Una fuga bajo el fregadero, unas migas detr&aacute;s de un electrodom&eacute;stico o un alimento mal cerrado pueden hacer que permanezcan cerca de las zonas donde se cocina y se guarda comida.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se detectan los primeros ejemplares, conviene revisar el entorno antes de recurrir directamente a un insecticida. Puede ser &uacute;til fijarse en qu&eacute; habitaciones han aparecido, a qu&eacute; horas y si hay posibles entradas desde otros puntos. Esa primera comprobaci&oacute;n no permite saber necesariamente d&oacute;nde est&aacute; el foco, pero s&iacute; ayuda a corregir problemas visibles y a reunir informaci&oacute;n &uacute;til si finalmente hay que acudir a profesionales.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo identificar de d&oacute;nde vienen las cucarachas</h2><p class="article-text">
        La revisi&oacute;n puede comenzar por la parte inferior del fregadero. Conviene comprobar por d&oacute;nde pasan las tuber&iacute;as, si quedan huecos entre estas y la pared y si las juntas de los muebles presentan peque&ntilde;as aberturas. Tambi&eacute;n conviene mirar los bordes de los rodapi&eacute;s, los armarios empotrados y los espacios cercanos a los electrodom&eacute;sticos. Puede haber entradas alrededor de instalaciones el&eacute;ctricas, aunque no deben manipularse enchufes para intentar localizarlas.
    </p><p class="article-text">
        La humedad tambi&eacute;n puede dar pistas. Un goteo o una junta en mal estado pueden mantener mojado un rinc&oacute;n durante bastante tiempo. Algunas cucarachas pueden desplazarse por las redes de saneamiento o llegar desde zonas comunes del edificio. Aun as&iacute;, no todas proceden del exterior, ya que algunas especies pueden instalarse y reproducirse dentro de las viviendas. Centrarse &uacute;nicamente en el desag&uuml;e puede dejar sin revisar otros posibles refugios.
    </p><p class="article-text">
        Hay adem&aacute;s se&ntilde;ales que permiten detectar actividad aunque en ese momento no se vea ning&uacute;n ejemplar. Los peque&ntilde;os excrementos oscuros pueden parecerse a granos de pimienta y encontrarse en cajones, estantes o muebles donde se guarda comida. Tambi&eacute;n pueden aparecer c&aacute;psulas marrones que contienen huevos. Estos indicios justifican una revisi&oacute;n m&aacute;s detallada, aunque no permiten saber cu&aacute;ntas cucarachas puede haber.
    </p><p class="article-text">
        Como suelen tener m&aacute;s actividad durante la noche, puede ser &uacute;til observar qu&eacute; ocurre al encender la luz. Encontrar alguna durante el d&iacute;a merece atenci&oacute;n, pero no significa autom&aacute;ticamente que exista una infestaci&oacute;n importante. Anotar d&oacute;nde se producen los avistamientos y comprobar si se repiten puede ayudar a distinguir una aparici&oacute;n puntual de un problema persistente.
    </p><h2 class="article-text">Algunos trucos para contener su presencia</h2><p class="article-text">
        Una de las principales medidas consiste en reducir el acceso a comida y agua. Conviene limpiar las superficies utilizadas para cocinar, recoger las migas, secar cualquier l&iacute;quido derramado y evitar que queden restos en el colador del fregadero. Tambi&eacute;n es recomendable vaciar la basura con frecuencia, retirar los platos despu&eacute;s de comer y guardar los alimentos en recipientes bien cerrados. Incluso peque&ntilde;as cantidades pueden servirles de alimento.
    </p><p class="article-text">
        Mantener cierto orden tambi&eacute;n ayuda. Las cajas, bolsas y objetos acumulados crean rincones dif&iacute;ciles de revisar y limpiar, por lo que conviene despejar la parte baja de los armarios y los espacios detr&aacute;s de los electrodom&eacute;sticos. Las manchas de grasa y los restos que quedan fuera de la vista tambi&eacute;n deben limpiarse, sobre todo donde se preparan o almacenan alimentos.
    </p><p class="article-text">
        Las fugas de agua deben repararse y los huecos visibles por los que puedan entrar pueden cerrarse con materiales adecuados, sin dificultar el acceso a tuber&iacute;as u otras conexiones. En los desag&uuml;es que apenas se utilizan conviene comprobar que el sif&oacute;n mantiene agua. Estas medidas reducen las condiciones que favorecen a las cucarachas, aunque no garantizan por s&iacute; solas eliminar una colonia ya instalada.
    </p><p class="article-text">
        Entre los productos disponibles para uso dom&eacute;stico hay cebos insecticidas en gel y aerosoles, pero no deben emplearse de la misma manera. Es importante utilizar &uacute;nicamente productos autorizados y respetar las indicaciones del envase. Tambi&eacute;n circulan remedios caseros con vinagre, aceites de lim&oacute;n o eucalipto y mezclas de az&uacute;car con bicarbonato. No puede darse por confirmada su eficacia para acabar con una infestaci&oacute;n, por lo que no deber&iacute;an sustituir las medidas preventivas ni un tratamiento adecuado.
    </p><h2 class="article-text">Por qu&eacute; conviene recurrir a profesionales</h2><p class="article-text">
        La primera revisi&oacute;n puede localizar grietas, restos de comida, fugas y lugares donde las apariciones se repiten, pero no siempre permite descubrir d&oacute;nde est&aacute; el foco. Una empresa especializada en control de plagas puede identificar la especie, revisar posibles refugios y valorar qu&eacute; intervenci&oacute;n resulta necesaria. Recurrir a profesionales es especialmente importante cuando contin&uacute;an apareciendo ejemplares despu&eacute;s de mejorar la limpieza y cerrar accesos visibles.
    </p><p class="article-text">
        Si el problema se repite en varias viviendas del mismo edificio, puede ser necesario revisar bajantes, arquetas y otras zonas comunes junto con la comunidad de propietarios. La comprobaci&oacute;n inicial en casa sirve para detectar posibles causas y tomar algunas medidas b&aacute;sicas, pero no sustituye una inspecci&oacute;n profesional cuando las apariciones contin&uacute;an.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/cucarachas-fregadero-identificar-vienen-trucos-contenerlas_1_13599095.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Oct 2026 10:41:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/85669c60-7e7f-4e7c-9627-c0efffedf34d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2243584" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/85669c60-7e7f-4e7c-9627-c0efffedf34d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2243584" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cucarachas en el fregadero: cómo identificar de dónde vienen y algunos trucos para contenerlas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/85669c60-7e7f-4e7c-9627-c0efffedf34d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Insectos,Cocina,Plagas,Limpieza,Hogar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuándo se cobran las pensiones en octubre de 2026: la fecha de ingreso en cada banco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/tu-economia/cobran-pensiones-octubre-2026-fecha-ingreso-banco_1_13590984.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7d713643-ff69-42aa-88ba-dc4f703624c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x913y251.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuándo se cobran las pensiones en octubre de 2026: la fecha de ingreso en cada banco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los bancos adelantarán el pago en fechas distintas, por lo que algunos pensionistas recibirán el dinero varios días antes que otros</p><p class="subtitle">Cuándo se cobra el paro en octubre 2026: las fechas de abono en cada banco</p></div><p class="article-text">
        El cobro de las pensiones vuelve a ganar importancia con la llegada de la segunda mitad de octubre. Aunque la mensualidad corresponde al mismo periodo para todos los beneficiarios, el d&iacute;a en el que el dinero aparece disponible en la cuenta puede variar seg&uacute;n la entidad financiera. Cada banco aplica su propio calendario de adelantos y eso hace que existan diferencias de varios d&iacute;as entre unos clientes y otros.
    </p><p class="article-text">
        En octubre de 2026, las previsiones sit&uacute;an los principales abonos entre el jueves 22 y el lunes 26. Dentro de ese margen se reparten las distintas entidades, de manera que algunos pensionistas podr&aacute;n disponer del dinero antes del fin de semana, mientras que otros tendr&aacute;n que esperar hasta los d&iacute;as posteriores. La referencia m&aacute;s &uacute;til ser&aacute;, por tanto, el banco en el que est&eacute; domiciliada la pensi&oacute;n y la fecha que acostumbre a manejar para este tipo de ingresos. 
    </p><p class="article-text">
        Que el dinero no llegue al mismo tiempo que a otros beneficiarios no significa necesariamente que exista un problema. Antes de considerar que se ha producido un retraso, conviene consultar el d&iacute;a previsto por la propia entidad y esperar a que termine de procesarse el movimiento. Si ese plazo ya ha pasado y la pensi&oacute;n contin&uacute;a sin aparecer, entonces s&iacute; puede ser necesario comprobar tanto la cuenta bancaria como la situaci&oacute;n del pago. 
    </p><h2 class="article-text">Cu&aacute;ndo paga cada banco la pensi&oacute;n en octubre</h2><p class="article-text">
        El calendario previsto para las pensiones de octubre de 2026 comienza el jueves 22. Ese d&iacute;a, Bankinter y Unicaja tienen previsto realizar el ingreso, por lo que sus clientes estar&iacute;an entre los primeros en disponer de la mensualidad. Un d&iacute;a despu&eacute;s, el viernes 23, llegar&aacute; otro grupo importante: Banco Santander, Banco Sabadell, Ibercaja y Caja Rural manejan esa jornada como referencia.
    </p><p class="article-text">
        Los pagos continuar&aacute;n durante el fin de semana. CaixaBank sit&uacute;a el abono el s&aacute;bado 24 de octubre, mientras que BBVA e ING tienen se&ntilde;alado el domingo 25. Que estas fechas coincidan con s&aacute;bado y domingo muestra que los adelantos bancarios no se limitan necesariamente a jornadas laborables. Para cada pensionista, lo importante ser&aacute; atender al calendario de su entidad y no tomar como referencia el d&iacute;a en el que haya cobrado otra persona.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo grupo incluido en estas previsiones efectuar&iacute;a el ingreso el lunes 26 de octubre. Abanca y Laboral Kutxa manejan esa fecha, con lo que se completar&iacute;a el periodo comprendido entre el jueves 22 y el lunes 26. De este modo, los abonos quedar&iacute;an repartidos a lo largo de cinco d&iacute;as consecutivos seg&uacute;n el calendario aplicado por cada banco, sin que esa diferencia altere la mensualidad que corresponde a cada beneficiario. La pensi&oacute;n es la misma en todos los casos; lo que cambia es el momento en el que cada banco la pone a disposici&oacute;n de sus clientes.
    </p><p class="article-text">
        Estas fechas, en cualquier caso, deben entenderse como una referencia y pueden producirse peque&ntilde;as variaciones por cuestiones operativas. Tambi&eacute;n puede cambiar la hora concreta a la que el movimiento se refleja en la cuenta. Por eso, que la pensi&oacute;n no figure a primera hora del d&iacute;a se&ntilde;alado no implica necesariamente que exista una incidencia. Del mismo modo, cobrar unas horas o incluso un d&iacute;a despu&eacute;s que otro cliente de una entidad distinta tampoco permite concluir por s&iacute; solo que haya un retraso. 
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; comprobar si la pensi&oacute;n no aparece</h2><p class="article-text">
        Si llega el d&iacute;a previsto y el dinero todav&iacute;a no figura en la cuenta, lo primero es comprobar que no se trate simplemente de una diferencia en los tiempos de procesamiento. Los adelantos no funcionan igual en todas las entidades y comparar el cobro con el de otros pensionistas no permite saber por s&iacute; solo si ha surgido un problema. La fecha realmente &uacute;til es la que maneja el banco donde est&aacute; domiciliada la prestaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la jornada indicada ya ha pasado y la cantidad sigue sin aparecer, puede ser recomendable contactar con el banco. La entidad podr&aacute; revisar si el movimiento contin&uacute;a pendiente de contabilizaci&oacute;n, si se ha producido alguna demora o si existe alg&uacute;n inconveniente relacionado con la cuenta. Esta comprobaci&oacute;n puede resultar especialmente &uacute;til cuando se han realizado cambios recientes en los datos bancarios o en la domiciliaci&oacute;n de la pensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si el banco no encuentra ninguna incidencia que explique la ausencia del abono, la consulta puede trasladarse a la Seguridad Social. A trav&eacute;s de sus canales de atenci&oacute;n es posible comprobar si la orden de pago se ha emitido correctamente y si los datos asociados al expediente est&aacute;n actualizados. Para facilitar la gesti&oacute;n, conviene disponer de la informaci&oacute;n personal necesaria, los datos de la cuenta y cualquier comunicaci&oacute;n reciente relacionada con la prestaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n merece la pena revisar si existen avisos pendientes o modificaciones que todav&iacute;a no se hayan incorporado correctamente. Lo importante es distinguir entre un desfase relacionado con el adelanto que aplica cada entidad y una incidencia real en la tramitaci&oacute;n. Que la mensualidad no aparezca exactamente en el momento esperado no permite concluir autom&aacute;ticamente que exista un problema, especialmente cuando estas previsiones pueden sufrir peque&ntilde;os ajustes y el ingreso puede reflejarse a distintas horas del d&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/tu-economia/cobran-pensiones-octubre-2026-fecha-ingreso-banco_1_13590984.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Oct 2026 05:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/7d713643-ff69-42aa-88ba-dc4f703624c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x913y251.jpg" length="2468880" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/7d713643-ff69-42aa-88ba-dc4f703624c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x913y251.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2468880" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuándo se cobran las pensiones en octubre de 2026: la fecha de ingreso en cada banco]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/7d713643-ff69-42aa-88ba-dc4f703624c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x913y251.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Pensiones,Pensionistas,Bancos,Jubilación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trucos para evitar el olor a humedad en la ropa al secarla dentro de casa cuando llega el frío]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/trucos-evitar-olor-humedad-ropa-secarla-casa-llega-frio_1_13596882.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/76a00b8a-ce61-4d6c-a3bb-66f000e6b747_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trucos para evitar el olor a humedad en la ropa al secarla dentro de casa cuando llega el frío"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un centrifugado extra, una buena ventilación y dejar espacio entre las prendas puede ayudar a que la colada se seque antes y no coja mal olor</p><p class="subtitle">El truco del papel de aluminio para limpiar las rejillas del horno a fondo</p></div><p class="article-text">
        Con la llegada de las bajas temperaturas, secar la ropa empieza a complicarse en muchos hogares. La lluvia, los d&iacute;as m&aacute;s cortos y la falta de un espacio exterior hacen que el tendedero termine dentro de casa con m&aacute;s frecuencia. Es una soluci&oacute;n habitual cuando no se dispone de secadora, pero tiene un inconveniente: si las prendas permanecen mojadas durante demasiado tiempo, pueden acabar cogiendo olor a humedad incluso despu&eacute;s de haber pasado por la lavadora. Suele notarse especialmente en toallas, pantalones o sudaderas, que necesitan m&aacute;s tiempo para secarse por completo.
    </p><p class="article-text">
        El problema no se limita a la colada. Mientras la ropa se seca, parte del agua que contiene pasa al ambiente y aumenta la humedad de la habitaci&oacute;n, sobre todo cuando permanece cerrada y apenas circula el aire. Utilizar m&aacute;s suavizante o recurrir a productos perfumados no evita esta situaci&oacute;n: lo importante es conseguir que los tejidos permanezcan mojados el menor tiempo posible y que el agua se vaya eliminando con m&aacute;s facilidad. Algunos cambios sencillos durante el lavado y a la hora de tender pueden ayudar. 
    </p><h2 class="article-text">Hacer un centrifugado adicional despu&eacute;s del lavado</h2><p class="article-text">
        Una de las opciones m&aacute;s sencillas es poner un segundo centrifugado cuando termina el programa de la lavadora. Este ciclo permite retirar parte del agua que todav&iacute;a queda en las fibras y sacar la ropa menos empapada. Al contener menos humedad desde el principio, necesitar&aacute; menos tiempo en el tendedero, algo especialmente &uacute;til cuando no es posible secarla al aire libre.
    </p><p class="article-text">
        Muchas lavadoras permiten seleccionar el centrifugado de forma independiente. La duraci&oacute;n var&iacute;a seg&uacute;n el modelo y la configuraci&oacute;n elegida, aunque en algunos casos puede rondar los diez minutos. Aun as&iacute;, repetir este paso no siempre es recomendable. Las prendas delicadas pueden estropearse si se someten a una velocidad demasiado alta o a un tratamiento que no resulta adecuado para ese tejido.
    </p><p class="article-text">
        Antes de hacerlo, conviene consultar las etiquetas y respetar las recomendaciones de cada prenda. Tambi&eacute;n es importante sacar la colada cuando termina el programa. Dejarla varias horas dentro del tambor cerrado hace que siga en un ambiente h&uacute;medo y puede favorecer la aparici&oacute;n de malos olores incluso antes de tenderla. 
    </p><h2 class="article-text">Recurrir a un tendedero el&eacute;ctrico para acelerar el secado</h2><p class="article-text">
        Los tendederos el&eacute;ctricos pueden ser otra alternativa cuando el tiempo impide secar la ropa fuera de casa. Estos aparatos generan calor y ayudan a que los tejidos pierdan agua m&aacute;s r&aacute;pido que en un tendedero convencional, por lo que pueden resultar &uacute;tiles durante los meses m&aacute;s fr&iacute;os o lluviosos.
    </p><p class="article-text">
        La capacidad y el funcionamiento cambian de un modelo a otro, as&iacute; que no todos permiten colocar la misma cantidad de ropa ni se utilizan de la misma forma. Es importante seguir las instrucciones del fabricante, tanto al repartir las prendas como al comprobar qu&eacute; materiales pueden estar en contacto con las partes que se calientan. Tambi&eacute;n debe evitarse cualquier colocaci&oacute;n que pueda tapar zonas del aparato necesarias para que funcione con seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Aunque permiten acelerar el proceso, estos tendederos no hacen desaparecer por s&iacute; solos la humedad de la vivienda. El agua que sale de los tejidos sigue pasando al aire de la habitaci&oacute;n, de modo que conviene mantener una ventilaci&oacute;n suficiente. Adem&aacute;s, funcionan con electricidad, por lo que el consumo es otro aspecto que debe tenerse en cuenta si se utilizan con frecuencia.
    </p><h2 class="article-text">Utilizar un deshumidificador cuando se tiende en interiores</h2><p class="article-text">
        Cuando la ropa se seca habitualmente dentro de casa, un deshumidificador puede ayudar a reducir la cantidad de agua acumulada en el ambiente. El aparato retira parte de esa humedad del aire y puede facilitar que los tejidos sigan sec&aacute;ndose, lo que contribuye a acortar el tiempo que la colada necesita para quedar completamente seca.
    </p><p class="article-text">
        Puede resultar especialmente &uacute;til en habitaciones donde se concentra mucha humedad o aparecen gotas y vaho en las ventanas. Su rendimiento depender&aacute; de factores como el tama&ntilde;o de la estancia, la capacidad del aparato y la cantidad de ropa que haya tendida. Tambi&eacute;n es necesario seguir las recomendaciones de mantenimiento y vaciar el dep&oacute;sito cuando corresponda.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, el deshumidificador no sustituye por completo a la ventilaci&oacute;n ni soluciona otros problemas de humedad que pueda tener la vivienda. Si existen filtraciones, manchas recurrentes o da&ntilde;os en las paredes, habr&aacute; que buscar su origen. Utilizarlo mientras se seca la colada puede mejorar el ambiente de la habitaci&oacute;n, pero no corrige ese tipo de problemas.
    </p><h2 class="article-text">Separar las prendas para que el aire circule</h2><p class="article-text">
        La forma de colocar la ropa en el tendedero tambi&eacute;n influye en el tiempo que tarda en secarse. Cuando se intenta meter demasiadas prendas en poco espacio, unas quedan pegadas a otras y el aire apenas puede pasar entre ellas. Como consecuencia, algunas partes pueden seguir h&uacute;medas aunque a simple vista el resto de la pieza parezca seca.
    </p><p class="article-text">
        Para evitarlo, conviene dejar algo de espacio entre camisetas, pantalones y toallas y procurar que no queden superpuestos. Una opci&oacute;n es colocar las piezas m&aacute;s grandes en los extremos y dejar la zona central para las m&aacute;s peque&ntilde;as, siempre que haya suficiente separaci&oacute;n entre unas y otras. Las prendas m&aacute;s gruesas tambi&eacute;n deben quedar bien extendidas, sin dobleces que junten varias capas de tela y hagan que tarden m&aacute;s en secarse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/trucos-evitar-olor-humedad-ropa-secarla-casa-llega-frio_1_13596882.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Oct 2026 13:58:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/76a00b8a-ce61-4d6c-a3bb-66f000e6b747_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1796328" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/76a00b8a-ce61-4d6c-a3bb-66f000e6b747_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1796328" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Trucos para evitar el olor a humedad en la ropa al secarla dentro de casa cuando llega el frío]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/76a00b8a-ce61-4d6c-a3bb-66f000e6b747_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Hogar,Humedad,Limpieza,Electrodomésticos,Invierno]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El palacio emblemático de Santander que se convierte en un pasaje del terror con motivo de Halloween este 30 y 31 de octubre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/palacio-emblematico-santander-convierte-pasaje-terror-motivo-halloween-30-31-octubre_1_13596143.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a548a488-f54c-4e2f-bc5c-f473316c3d38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El palacio emblemático de Santander que se convierte en un pasaje del terror con motivo de Halloween este 30 y 31 de octubre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Palacio de la Magdalena acogerá ocho pases de 'La llave dorada', una visita infantil con ambientación especial, personajes y un recorrido por distintas estancias</p><p class="subtitle">A pocos kilómetros del centro de Santander: la playa rodeada de naturaleza y acantilados frente al mar Cantábrico</p></div><p class="article-text">
        La llegada de Halloween tambi&eacute;n cambia durante unos d&iacute;as la programaci&oacute;n de algunos espacios culturales. Adem&aacute;s de las actividades organizadas espec&iacute;ficamente para estas fechas, hay edificios abiertos al p&uacute;blico que incorporan visitas diferentes a las habituales. En estos casos, las historias de ficci&oacute;n y la ambientaci&oacute;n sirven para plantear recorridos que se alejan de las explicaciones m&aacute;s tradicionales sobre el patrimonio.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de iniciativas ofrece otra forma de conocer un edificio hist&oacute;rico, ya que permite recorrer su interior mientras se participa en una historia preparada para una fecha concreta. Las salas cambian temporalmente de aspecto y los personajes que forman parte del argumento acompa&ntilde;an a los asistentes durante la visita. Para las familias con ni&ntilde;os, el formato combina el acceso a un monumento con una narraci&oacute;n en la que los m&aacute;s peque&ntilde;os tambi&eacute;n pueden participar.
    </p><p class="article-text">
        Eso es lo que ocurrir&aacute; en Santander el viernes 30 y el s&aacute;bado 31 de octubre. El Palacio de la Magdalena de Santander volver&aacute; a organizar visitas infantiles coincidiendo con Halloween, esta vez bajo el nombre de 'La llave dorada'. Habr&aacute; varios pases durante las dos jornadas y diferentes estancias de la antigua residencia real formar&aacute;n parte de una historia de misterio. Las plazas ser&aacute;n limitadas y habr&aacute; varias condiciones que deber&aacute;n tenerse en cuenta al acudir con menores.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo ser&aacute;n las visitas de Halloween al Palacio de la Magdalena</h2><p class="article-text">
        El protagonista de 'La llave dorada' ser&aacute; un botones fantasma que, seg&uacute;n la historia preparada para la ocasi&oacute;n, permanece atrapado en el Palacio desde 1920. Este personaje acompa&ntilde;ar&aacute; a los participantes por el interior y servir&aacute; como hilo conductor de los distintos elementos de misterio previstos para esta edici&oacute;n. La referencia a ese a&ntilde;o pertenece &uacute;nicamente a la ficci&oacute;n de Halloween y no corresponde a ning&uacute;n hecho real relacionado con el edificio.
    </p><p class="article-text">
        La ambientaci&oacute;n comenzar&aacute; antes de entrar. El acceso se realizar&aacute; en el denominado 'tren del terror', que durante el resto del a&ntilde;o funciona como veh&iacute;culo tur&iacute;stico bajo el nombre de 'Magdaleno'. Despu&eacute;s de ese trayecto, el grupo continuar&aacute; por varias salas cuya apariencia cambiar&aacute; temporalmente para adaptarse a la historia. La idea es que los ni&ntilde;os intervengan durante el desarrollo de la narraci&oacute;n y no se limiten a seguir una visita convencional.
    </p><p class="article-text">
        Cada sesi&oacute;n durar&aacute; aproximadamente una hora, incluido el desplazamiento en tren. El viernes 30 de octubre habr&aacute; pases a las 18:00, 19:00, 20:30 y 21:30 horas, horarios que se repetir&aacute;n el s&aacute;bado 31. En total se celebrar&aacute;n ocho turnos entre ambos d&iacute;as. Las entradas costar&aacute;n 17 euros por persona y ser&aacute; necesario adquirir una a partir de los dos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Los menores de dos a&ntilde;os podr&aacute;n asistir gratuitamente, aunque ser&aacute; necesario comunicarlo previamente. Tendr&aacute;n que ir acompa&ntilde;ados por un adulto que s&iacute; disponga de entrada y, por motivos de aforo, solo se admitir&aacute;n cinco ni&ntilde;os de esa edad en cada turno. Por tanto, aunque no necesiten una entrada de pago, su asistencia deber&aacute; quedar registrada antes de la fecha elegida.
    </p><p class="article-text">
        Todos los menores deber&aacute;n acudir acompa&ntilde;ados por una persona adulta. Adem&aacute;s, se establece un m&aacute;ximo de tres ni&ntilde;os por acompa&ntilde;ante, algo que conviene tener en cuenta al organizar la visita en familia. Tanto los peque&ntilde;os como los mayores podr&aacute;n ir disfrazados, aunque no ser&aacute; obligatorio. Las m&aacute;scaras, en cambio, estar&aacute;n permitidas &uacute;nicamente para los ni&ntilde;os. La disponibilidad final depender&aacute; de las plazas que queden libres en cada horario.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/Dd9gmIEHMep/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">El Palacio de la Magdalena, de residencia real a propiedad municipal</h2><p class="article-text">
        Situado en la pen&iacute;nsula de la Magdalena, el Palacio es uno de los edificios m&aacute;s conocidos de Santander y uno de los ejemplos m&aacute;s destacados de arquitectura civil del norte de Espa&ntilde;a. Se encuentra junto a varias playas urbanas, dentro de un entorno natural muy ligado a la imagen de la ciudad. Buena parte de su importancia hist&oacute;rica procede de su etapa como residencia de verano de Alfonso XIII y Victoria Eugenia.
    </p><p class="article-text">
        Con el paso de las d&eacute;cadas, el Palacio fue cambiando de uso. Despu&eacute;s de su etapa vinculada a las estancias estivales de los monarcas, se convirti&oacute; en sede de la Universidad Internacional y posteriormente pas&oacute; a ser propiedad municipal. Esa sucesi&oacute;n de funciones oblig&oacute; a adaptar sus espacios a las necesidades de cada momento y a los diferentes usos que fue acogiendo.
    </p><p class="article-text">
        En 1982 fue declarado Monumento Hist&oacute;rico-Art&iacute;stico de Car&aacute;cter Nacional, un reconocimiento a su valor patrimonial. A&ntilde;os despu&eacute;s se llev&oacute; a cabo una rehabilitaci&oacute;n que termin&oacute; en 1995. Los trabajos permitieron recuperar la entrada de luz natural, reorganizar distintos espacios interiores y mejorar su adaptaci&oacute;n a las actividades que se desarrollaban en el edificio.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, el pasado como residencia real convive con los usos culturales y acad&eacute;micos del Palacio. La historia del edificio y las distintas funciones que ha tenido desde entonces siguen formando parte de su identidad. Las jornadas tem&aacute;ticas de finales de octubre se suman a esa programaci&oacute;n y ofrecen durante dos d&iacute;as una forma diferente de recorrer su interior.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/palacio-emblematico-santander-convierte-pasaje-terror-motivo-halloween-30-31-octubre_1_13596143.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Oct 2026 09:37:01 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a548a488-f54c-4e2f-bc5c-f473316c3d38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="207956" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a548a488-f54c-4e2f-bc5c-f473316c3d38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="207956" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El palacio emblemático de Santander que se convierte en un pasaje del terror con motivo de Halloween este 30 y 31 de octubre]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a548a488-f54c-4e2f-bc5c-f473316c3d38_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Santander,Halloween,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El truco del papel de aluminio para limpiar las rejillas del horno a fondo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/truco-papel-aluminio-limpiar-rejillas-horno-fondo_1_13584532.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0db0ec38-9565-4555-ac70-2bb162f79787_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El truco del papel de aluminio para limpiar las rejillas del horno a fondo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una bola de este material puede ayudar a desprender la suciedad más adherida, siempre que el acabado soporte el roce</p><p class="subtitle">Cómo limpiar las correas de las persianas para eliminar la suciedad incrustada y dejarlas como nuevas</p></div><p class="article-text">
        El horno puede llegar a utilizarse todas las semanas, aunque no siempre se limpia con la misma frecuencia. Despu&eacute;s de preparar una comida, lo habitual es lavar las bandejas y los recipientes, mientras que el interior del electrodom&eacute;stico queda para m&aacute;s adelante. Las salpicaduras de aceite, las salsas y los peque&ntilde;os restos de comida pueden permanecer sobre sus superficies hasta el siguiente uso. Al volver a calentarse, parte de esa suciedad se queda m&aacute;s adherida y resulta m&aacute;s dif&iacute;cil de eliminar con una limpieza normal.
    </p><p class="article-text">
        Las rejillas necesitan especial atenci&oacute;n por su forma y por el contacto que mantienen con los utensilios de cocina. A diferencia de una bandeja, est&aacute;n formadas por varillas, cruces y peque&ntilde;os espacios que dificultan llegar a todos los puntos. Por eso, pasar una bayeta por encima no siempre basta para eliminar lo que queda entre las barras. Cuando se acumula grasa durante varios usos, suele ser necesario sacar las rejillas y limpiarlas con m&aacute;s detenimiento.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de los productos espec&iacute;ficos para el horno, existen algunos m&eacute;todos caseros que pueden ayudar con las manchas m&aacute;s pegadas. Uno de ellos consiste en utilizar papel de aluminio para frotar determinados restos despu&eacute;s del lavado. No requiere preparar ninguna mezcla, pero debe emplearse con cuidado, ya que el roce puede da&ntilde;ar algunos acabados. Antes de probarlo, conviene asegurarse de que la superficie admite este tipo de limpieza.
    </p><h2 class="article-text">Preparar las rejillas antes de retirar los restos</h2><p class="article-text">
        Antes de empezar, el horno tiene que estar apagado y completamente fr&iacute;o. A continuaci&oacute;n se extraen las rejillas siguiendo las indicaciones del fabricante y se colocan en el fregadero o en un recipiente lo bastante grande. Trabajar fuera del electrodom&eacute;stico facilita el acceso a la parte inferior de las barras y evita que lo que se desprenda termine dentro del horno. Si las piezas no caben enteras, pueden limpiarse por partes sobre una superficie protegida.
    </p><p class="article-text">
        El siguiente paso consiste en utilizar agua caliente y detergente lavavajillas. Siempre que sea posible, las rejillas pueden dejarse en remojo durante unos minutos para ayudar a ablandar la grasa. No existe un tiempo concreto que sirva en todos los casos: las manchas recientes pueden desprenderse r&aacute;pidamente, mientras que las m&aacute;s antiguas pueden necesitar m&aacute;s tiempo. El objetivo es facilitar el trabajo posterior y evitar empezar directamente con un frotado fuerte.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s del remojo, se pasa una esponja por las varillas y las uniones, prestando m&aacute;s atenci&oacute;n a los puntos menos accesibles. As&iacute; puede comprobarse qu&eacute; zonas han quedado limpias y cu&aacute;les todav&iacute;a presentan manchas adheridas. Si la mayor parte de los residuos desaparece con agua y jab&oacute;n, no hace falta recurrir a otro m&eacute;todo. Cuando todav&iacute;a queden restos dif&iacute;ciles, puede dejarse actuar de nuevo el detergente antes de utilizar un material que produzca m&aacute;s fricci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo funciona la bola de papel de aluminio</h2><p class="article-text">
        Para probar este truco basta con cortar un trozo de papel de aluminio y arrugarlo con las manos hasta formar una bola peque&ntilde;a que pueda sujetarse con comodidad. Los pliegues y bordes que aparecen al compactarlo crean una superficie irregular que puede ayudar a desprender algunos restos mediante el roce. El aluminio no disuelve la grasa ni act&uacute;a como un producto de limpieza: simplemente sirve para frotar. Por eso, tampoco garantiza que desaparezcan las manchas m&aacute;s antiguas.
    </p><p class="article-text">
        Antes de utilizarlo, hay que comprobar que las indicaciones del horno permiten emplear materiales abrasivos sobre las rejillas. Si es as&iacute;, lo m&aacute;s prudente es empezar por una zona poco visible. La bola se pasa suavemente solo por los puntos donde todav&iacute;a quede suciedad, sin presionar m&aacute;s de lo necesario. Si aparece alg&uacute;n ara&ntilde;azo o se observa un cambio en el acabado, hay que detenerse. Cuando una mancha no sale, puede recurrirse a un cepillo adecuado para ese material en lugar de aumentar la fuerza.
    </p><p class="article-text">
        Una vez terminado, los residuos que se hayan desprendido pueden retirarse con una bayeta o una esponja. Despu&eacute;s se aclaran bien las rejillas con agua limpia para que no queden restos de jab&oacute;n entre las barras y se secan con un pa&ntilde;o o papel de cocina. Cuando est&eacute;n completamente secas, pueden volver a colocarse, comprobando que hayan quedado bien encajadas. 
    </p><p class="article-text">
        La principal precauci&oacute;n est&aacute; en el acabado de cada rejilla. Algunas superficies cromadas, esmaltadas o revestidas pueden rayarse con facilidad, por lo que el papel de aluminio no deber&iacute;a utilizarse si el fabricante desaconseja los utensilios abrasivos. Si no se sabe qu&eacute; tratamiento tiene la pieza, resulta m&aacute;s seguro optar por una esponja suave.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n conviene diferenciar este m&eacute;todo, que se realiza con el horno apagado y fr&iacute;o, de colocar l&aacute;minas de aluminio dentro del aparato mientras est&aacute; funcionando. Cubrir el fondo o bloquear determinadas zonas puede interferir en la circulaci&oacute;n del calor y llegar a causar da&ntilde;os. Limpiar las salpicaduras una vez que el horno se haya enfriado ayuda a evitar que se acumulen durante varios usos y reduce la necesidad de recurrir despu&eacute;s a una limpieza m&aacute;s intensa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/truco-papel-aluminio-limpiar-rejillas-horno-fondo_1_13584532.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Oct 2026 09:30:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0db0ec38-9565-4555-ac70-2bb162f79787_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5242307" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0db0ec38-9565-4555-ac70-2bb162f79787_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5242307" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El truco del papel de aluminio para limpiar las rejillas del horno a fondo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0db0ec38-9565-4555-ac70-2bb162f79787_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Limpieza,Hogar,Cocina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las boleras que resisten en Santander: de la azotea del Paseo Pereda a El Verdoso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/boleras-resisten-santander-azotea-paseo-pereda-verdoso_1_13568769.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/030af2e1-2731-4392-9881-17f06ed48885_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las boleras que resisten en Santander: de la azotea del Paseo Pereda a El Verdoso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El último censo documenta 71 instalaciones y refleja cómo la transformación urbana y el cambio de hábitos han alterado la relación con este deporte</p></div><p class="article-text">
         La historia m&aacute;s singular de las boleras de Santander no transcurre en un barrio ni junto a una taberna, sino varios metros por encima de la calle. Distintos relatos sit&uacute;an un corro en la azotea de la Casa del Pasiego, tambi&eacute;n conocida como Casa de Piedra, en el Paseo de Pereda. Su propietario, un indiano de Arredondo y t&iacute;o del pintor Jos&eacute; Guti&eacute;rrez Solana, construy&oacute; una bolera en el tejado que, seg&uacute;n se ha contado durante d&eacute;cadas, termin&oacute; dejando de utilizarse por el peligro de que alguna bola pudiera caer sobre la acera.
    </p><p class="article-text">
        No todos dan por buena aquella historia y hay quien la considera m&aacute;s una leyenda que un hecho. Aun as&iacute;, la imagen encaja con una ciudad en la que durante d&eacute;cadas casi cualquier espacio pod&iacute;a acabar convertido en una bolera. Hubo corros detr&aacute;s de bares, entre edificios, dentro de complejos deportivos, ligados a empresas y repartidos por los barrios. Algunos apenas ten&iacute;an sitio para unos cuantos espectadores y otros llegaron a reunir a miles.
    </p><p class="article-text">
        Buena parte de ellos ya no existe, pero el &uacute;ltimo recuento realizado en el municipio permite conocer con m&aacute;s detalle qu&eacute; queda de aquella red. Santander tiene documentadas 71 boleras: 29 est&aacute;n en uso, siete son recuperables, otras siete permanecen abandonadas y 28 han desaparecido. 
    </p><p class="article-text">
        Las cifras muestran una realidad m&aacute;s compleja que la de un deporte que simplemente pierde instalaciones, ya que la ciudad mantiene pr&aacute;cticamente el mismo n&uacute;mero de espacios en los que todav&iacute;a se podr&iacute;a jugar que hace tres d&eacute;cadas, aunque la actividad que los rodea ha cambiado.
    </p><h2 class="article-text">Cuando hab&iacute;a una bolera en cada barrio</h2><p class="article-text">
        Para entender esa transformaci&oacute;n hay que mirar a otro Santander. &ldquo;Hab&iacute;a pr&aacute;cticamente una bolera en cada rinc&oacute;n y en cada barrio&rdquo;, recuerda Jos&eacute; &Aacute;ngel Hoyos, de la Fundaci&oacute;n Bolos de Cantabria, que sit&uacute;a uno de los principales focos de aquella actividad entre Numancia y Cuatro Caminos.
    </p><p class="article-text">
        Cerca de la antigua f&aacute;brica de cervezas La Cruz Blanca estaban las boleras del Alc&aacute;zar. Eran dos instalaciones cubiertas que serv&iacute;an tanto para jugar como para organizar bailes y otras actividades. All&iacute; se disput&oacute; en 1929 la primera Copa de la Reina, nacida de las gestiones de un grupo de aficionados que consigui&oacute; que Victoria Eugenia cediera un trofeo de plata durante los a&ntilde;os en los que la familia real veraneaba en Santander.
    </p><p class="article-text">
        Un poco m&aacute;s arriba se encontraba otro de los grandes escenarios de mediados del siglo XX. En el espacio que hoy ocupa aproximadamente el ambulatorio de la calle Vargas estaba la bolera del Frente de Juventudes, con unas gradas de hormig&oacute;n capaces de reunir alrededor de un millar de personas. Durante los a&ntilde;os cincuenta y sesenta acogi&oacute; campeonatos, pero tambi&eacute;n los desaf&iacute;os que animaban las tardes de verano. Entonces se pagaba una peseta por entrar y los jugadores recib&iacute;an una parte de la recaudaci&oacute;n. Las partidas por parejas ten&iacute;an mucho m&aacute;s peso que ahora y la separaci&oacute;n entre competici&oacute;n y entretenimiento era bastante menos clara.
    </p><p class="article-text">
        Cuatro Caminos contaba tambi&eacute;n con sus propios corros. All&iacute; estuvieron La Arboleda y la antigua bolera de La Carmencita, donde naci&oacute; en 1958 la Pe&ntilde;a Bol&iacute;stica La Carmencita, coincidiendo con el inicio de las ligas. Sin embargo, la actividad del lugar iba mucho m&aacute;s all&aacute; de la competici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se jugaba simplemente por pasar el rato. Los vecinos se encontraban, echaban una partida y pod&iacute;an acabar decidiendo qui&eacute;n pagaba los vinos: el que perd&iacute;a se hac&iacute;a cargo de la ronda. Esa escena ayuda a entender lo que representaban muchos de aquellos lugares. El corro formaba parte del barrio igual que el bar al que estaba asociado y funcionaba tanto como terreno de juego como punto de encuentro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/27a9279c-0c36-4124-8846-9f673c3f5bcb_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/27a9279c-0c36-4124-8846-9f673c3f5bcb_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/27a9279c-0c36-4124-8846-9f673c3f5bcb_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/27a9279c-0c36-4124-8846-9f673c3f5bcb_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/27a9279c-0c36-4124-8846-9f673c3f5bcb_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/27a9279c-0c36-4124-8846-9f673c3f5bcb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/27a9279c-0c36-4124-8846-9f673c3f5bcb_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Bolera La Carmencita."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Bolera La Carmencita.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">La ciudad creci&oacute; y muchos corros quedaron por el camino</h2><p class="article-text">
        El crecimiento urbano termin&oacute; modificando ese mapa. Algunas boleras desaparecieron con la construcci&oacute;n de nuevos edificios, carreteras y otros espacios de la ciudad, mientras que otras fueron sustituidas por usos m&aacute;s cotidianos.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, bar y bolera fueron de la mano. El establecimiento atra&iacute;a a quienes iban a jugar y el corro tambi&eacute;n llevaba clientes al negocio. Con el tiempo, algunos de aquellos bares crecieron, se transformaron en restaurantes y empezaron a recibir a m&aacute;s gente. El espacio que ocupaba la bolera comenz&oacute; entonces a tener otros usos y, en muchos casos, termin&oacute;&nbsp;utiliz&aacute;ndose para aparcar.
    </p><p class="article-text">
        La historia de Pe&ntilde;acastillo resume bien esa evoluci&oacute;n. La pe&ntilde;a pas&oacute; por diferentes instalaciones porque los lugares en los que jugaba fueron desapareciendo con las obras. Naci&oacute; alrededor de la bolera de Domingo Miera, pas&oacute; despu&eacute;s por La Arboleda y sigui&oacute; cambiando de escenario hasta conseguir finalmente un espacio propio.
    </p><p class="article-text">
        Algunas p&eacute;rdidas son mucho m&aacute;s recientes. La bolera de San Mart&iacute;n fue retirada en 2014 durante la transformaci&oacute;n del entorno en la actual plaza de San Mart&iacute;n de la Mar. En La Albericia desapareci&oacute; tambi&eacute;n San Jos&eacute;, una instalaci&oacute;n en la que durante a&ntilde;os los vecinos pod&iacute;an pedir las llaves en un establecimiento cercano y entrar a jugar.
    </p><p class="article-text">
        En Cueto hubo incluso una bolera dentro de las instalaciones de Mutua Monta&ntilde;esa, concebida junto a otros espacios deportivos para los pacientes del hospital. El Complejo de Deportes de La Albericia cont&oacute; adem&aacute;s desde 1971 con un corro de pasabolo tabl&oacute;n que acogi&oacute; diferentes competiciones antes de desaparecer.
    </p><p class="article-text">
        Son solo algunos ejemplos de un listado mucho m&aacute;s amplio. Las 28 instalaciones catalogadas actualmente como desaparecidas tampoco incluyen todos los corros que lleg&oacute; a tener Santander. Cuando Hoyos realiz&oacute; otro estudio en 1996, remont&aacute;ndose m&aacute;s atr&aacute;s en el tiempo e incluyendo espacios mucho m&aacute;s peque&ntilde;os, localiz&oacute; 77 que ya hab&iacute;an dejado de existir.
    </p><p class="article-text">
        El criterio utilizado ahora es m&aacute;s limitado y tiene en cuenta principalmente boleras con cierta trayectoria dentro del periodo federativo, iniciado en 1941. Quedan fuera numerosos corros ligados a bares y barrios de los que, en muchos casos, apenas se conserva documentaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">De jugarse una ronda a llenar un pabell&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Mientras unos espacios desaparec&iacute;an, otros crecieron hasta alcanzar dimensiones dif&iacute;ciles de imaginar en aquellos peque&ntilde;os corros de barrio. La evoluci&oacute;n de las propias instalaciones permite seguir el paso de los bolos desde un juego muy ligado a la vida social hacia una competici&oacute;n cada vez m&aacute;s organizada.
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo llegaron las ligas, las pe&ntilde;as, los patrocinadores y los jugadores que empezaban a recibir compensaciones por competir. En las d&eacute;cadas centrales del siglo XX, el aumento de p&uacute;blico oblig&oacute; a buscar espacios m&aacute;s grandes, y en distintos puntos de la ciudad se instalaron boleras provisionales para acoger los principales campeonatos.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s llegaron instalaciones permanentes de mayor tama&ntilde;o. El Verdoso abri&oacute; en 1978 con alrededor de 2.000 localidades y la Mateo Grijuela termin&oacute; su cubierta en 2001 para convertirse en otro de los principales escenarios de la ciudad. Durante algunos a&ntilde;os ni siquiera esas gradas fueron suficientes y se instal&oacute; un corro provisional dentro del Palacio de Deportes para varias de las grandes citas.
    </p><p class="article-text">
        Durante una Semana Bol&iacute;stica celebrada a mediados de la d&eacute;cada de los 2000 en la que alrededor de 5.500 personas acudieron al Palacio para presenciar un Campeonato de Espa&ntilde;a. La cifra muestra hasta d&oacute;nde hab&iacute;a crecido un espect&aacute;culo que d&eacute;cadas antes se desarrollaba en peque&ntilde;os espacios vinculados a bares y barrios.
    </p><p class="article-text">
        Entre quienes protagonizaron esa evoluci&oacute;n aparecen nombres que siguen formando parte de la memoria bol&iacute;stica. Joaqu&iacute;n Salas fue uno de los grandes jugadores de su &eacute;poca y gan&oacute; un Campeonato de Espa&ntilde;a despu&eacute;s de haberse enfrentado poco antes con Rogelio Gonz&aacute;lez Vinoles, el Zurdo de Bielva, en La Arboleda.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tuvieron un papel importante personas que no se dedicaban a tirar bolas. Mateo Grijuela pele&oacute; durante a&ntilde;os para que Pe&ntilde;acastillo tuviese primero una bolera propia y despu&eacute;s una instalaci&oacute;n cubierta, mientras Viriato Camus convirti&oacute; la Casa de los Bolos en algo m&aacute;s que un terreno de juego.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os estuvo all&iacute; la sede federativa. Quienes llegaban desde los pueblos a Santander para resolver cualquier gesti&oacute;n sab&iacute;an que pod&iacute;an pasar por la Casa de los Bolos y encontrarse con alguien conocido. Se jugaba, se tomaba algo y tambi&eacute;n se ped&iacute;a ayuda. Hoyos la define como una &ldquo;embajada bol&iacute;stica&rdquo;, una expresi&oacute;n que refleja el papel social que llegaron a tener estos lugares.
    </p><h2 class="article-text">Boleras en uso, pero con realidades muy distintas</h2><p class="article-text">
        Que Santander tenga 29 boleras consideradas en uso no significa que en todas haya partidas cada semana. Para entrar en esa categor&iacute;a basta con que la instalaci&oacute;n est&eacute; preparada y pueda utilizarse al menos alguna vez durante el a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Hay espacios con entrenamientos y competici&oacute;n durante meses y otros en los que resulta dif&iacute;cil encontrar a alguien jugando. Las siete boleras consideradas recuperables llevan m&aacute;s tiempo paradas y necesitan algunas reparaciones o trabajos de mantenimiento antes de poder volver a utilizarse, mientras que las otras siete est&aacute;n ya abandonadas, sin actividad ni un grupo encargado de cuidarlas.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia suele estar detr&aacute;s de una palabra: pe&ntilde;a. Cuando existe un club vinculado a la instalaci&oacute;n, los entrenamientos pueden comenzar en febrero y enlazar despu&eacute;s con ligas, campeonatos, concursos y otras actividades hasta octubre.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c6633ba-2df9-4e55-a760-5b7a0daf7e52_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c6633ba-2df9-4e55-a760-5b7a0daf7e52_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c6633ba-2df9-4e55-a760-5b7a0daf7e52_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c6633ba-2df9-4e55-a760-5b7a0daf7e52_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c6633ba-2df9-4e55-a760-5b7a0daf7e52_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4c6633ba-2df9-4e55-a760-5b7a0daf7e52_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4c6633ba-2df9-4e55-a760-5b7a0daf7e52_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Bolera Mateo Grijuela."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Bolera Mateo Grijuela.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Mateo Grijuela, sede de Pe&ntilde;acastillo, y Marcelino Ortiz Tercilla, en Cueto, son dos de los principales ejemplos. Tambi&eacute;n mantienen actividad instalaciones como La Marga, La Encina o Prado San Roque. Pe&ntilde;acastillo cuenta adem&aacute;s con equipos de diferentes categor&iacute;as y una escuela con m&aacute;s de medio centenar de ni&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n cambia cuando no hay nadie detr&aacute;s del corro. Una persona puede encontrarse una bolera aparentemente disponible, pero sin bolas, bolos ni herramientas para preparar el terreno. La facilidad con la que d&eacute;cadas atr&aacute;s se pod&iacute;a bajar al bar, pedir las llaves y echar una partida resulta hoy mucho menos habitual. Esa dependencia de los clubes explica por qu&eacute; dos instalaciones incluidas dentro de la misma categor&iacute;a pueden tener niveles de actividad completamente distintos.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ha cambiado el p&uacute;blico. La misma Mateo Grijuela que naci&oacute; para albergar a miles de aficionados ya no llena siempre sus gradas, y quienes llevan d&eacute;cadas siguiendo este deporte perciben que una parte importante de sus seguidores ha envejecido, mientras las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes cuentan con muchas m&aacute;s alternativas de ocio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si hay peña se juega; si no hay peña, no se juega</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Ángel Hoyos</span>
                                        <span>—</span> Fundación Bolos de Cantabria
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El Verdoso vuelve al punto de partida</h2><p class="article-text">
        En este contexto, El Verdoso vuelve a ocupar un lugar central. La Carmencita lleg&oacute; hasta all&iacute; desde Cuatro Caminos y un grupo de aficionados conocidos como los &ldquo;20 Magn&iacute;ficos&rdquo; particip&oacute; directamente en la construcci&oacute;n. Carretillas, picos y palas acompa&ntilde;aron los primeros trabajos de una instalaci&oacute;n que se inaugur&oacute; en 1978 como estadio bol&iacute;stico, y no simplemente como bolera.
    </p><p class="article-text">
        Sus aproximadamente 2.000 localidades respond&iacute;an a otra etapa de este deporte. Durante a&ntilde;os acogi&oacute; campeonatos y trofeos con las gradas llenas y termin&oacute; convirti&eacute;ndose en uno de los principales escenarios de los bolos tanto en Santander como en Cantabria.
    </p><p class="article-text">
        Casi medio siglo despu&eacute;s, la instalaci&oacute;n necesita una reforma integral. El proyecto actualmente en licitaci&oacute;n supera los 1,6 millones de euros, contempla ocho meses de obras y sit&uacute;a el inicio de los trabajos en 2027. Ayuntamiento y Gobierno auton&oacute;mico han acordado adem&aacute;s estudiar una adaptaci&oacute;n de la fachada para acercarla a su imagen original sin renunciar a las actuales exigencias de accesibilidad y funcionamiento.
    </p><p class="article-text">
        La intervenci&oacute;n llega en un momento en el que Santander todav&iacute;a conserva decenas de lugares donde se puede jugar, aunque ya no funcionen como aquellos peque&ntilde;os corros repartidos por los barrios. Hay 29 boleras en uso y otras siete que podr&iacute;an recuperarse. Algunas cuentan con clubes que mantienen entrenamientos, equipos y escuelas; otras apenas reciben unas partidas al a&ntilde;o. A ellas se suman 28 instalaciones desaparecidas de las que, en muchos casos, solo queda el recuerdo del lugar que ocuparon.
    </p><p class="article-text">
        Ese recorrido permite seguir tambi&eacute;n parte de la transformaci&oacute;n de Santander. Va desde la bolera que la tradici&oacute;n sit&uacute;a en un tejado del Paseo de Pereda hasta un estadio para unas 2.000 personas en El Verdoso, y desde jugarse una ronda de vinos en una partida hasta competir durante toda una temporada. Tambi&eacute;n muestra c&oacute;mo se ha pasado de encontrar un corro detr&aacute;s del bar del barrio a depender, muchas veces, de que todav&iacute;a exista una pe&ntilde;a capaz de mantenerlo en funcionamiento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/boleras-resisten-santander-azotea-paseo-pereda-verdoso_1_13568769.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Oct 2026 19:46:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/030af2e1-2731-4392-9881-17f06ed48885_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1365039" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/030af2e1-2731-4392-9881-17f06ed48885_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1365039" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las boleras que resisten en Santander: de la azotea del Paseo Pereda a El Verdoso]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/030af2e1-2731-4392-9881-17f06ed48885_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Santander,Deporte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Croûte savoyarde', la receta francesa para aprovechar el pan duro perfecta para una cena reconfortante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/croute-savoyarde-receta-francesa-aprovechar-pan-duro-perfecta-cena-reconfortante_1_13584927.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9a0e022f-b35e-43d6-90d4-79bf92a583c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Croûte savoyarde&#039;, la receta francesa para aprovechar el pan duro perfecta para una cena reconfortante"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta especialidad de Saboya combina pan del día anterior con vino blanco, jamón y queso gratinado, y puede estar lista en unos 30 minutos</p><p class="subtitle">Pastel de verduras al horno o en sartén: la receta sencilla y jugosísima que queda bien con lo que tengas por la nevera</p></div><p class="article-text">
        El pan es uno de esos alimentos que suelen quedar en casa despu&eacute;s de las comidas. Una barra o una hogaza puede ir perdiendo humedad con el paso de los d&iacute;as, hasta que la miga se endurece y deja de tener la textura habitual. Aunque en ese punto ya no resulte tan agradable comerlo solo, eso no significa que haya que tirarlo. Siempre que se haya conservado en buenas condiciones, puede aprovecharse para preparar tostadas, sopas y otras recetas en las que se combina con l&iacute;quidos o vuelve a pasar por el horno.
    </p><p class="article-text">
        Aprovechar el pan que ha quedado de d&iacute;as anteriores permite evitar que se desperdicie &uacute;nicamente porque ya no est&aacute; reci&eacute;n hecho. De hecho, algunas recetas parten precisamente de rebanadas que llevan varios d&iacute;as guardadas y cuya textura m&aacute;s firme permite a&ntilde;adir otros ingredientes sin que se deshagan con facilidad.
    </p><p class="article-text">
        Una de ellas es la <em>cro&ucirc;te savoyarde,</em> una especialidad de Saboya que se prepara al horno. La base es una rebanada de pan de campo asentado, que se humedece con vino blanco antes de cubrirse con el resto de ingredientes. Lo habitual es servir cada porci&oacute;n de manera individual, aunque tambi&eacute;n pueden prepararse varias a la vez en una fuente grande.
    </p><p class="article-text">
        El queso tambi&eacute;n est&aacute; presente en otros platos de la zona, como la <em>fondue</em>, pero el procedimiento es diferente. En este caso, cada tostada se monta por separado y se gratina en el horno, en lugar de introducir trozos de pan en un recipiente con queso fundido. No existe una &uacute;nica versi&oacute;n de la receta, por lo que tanto las cantidades como algunos ingredientes pueden variar. La que se explica a continuaci&oacute;n lleva jam&oacute;n cocido, permite a&ntilde;adir un huevo al final y est&aacute; calculada para seis personas. El tiempo total de preparaci&oacute;n y cocci&oacute;n ronda los 30 minutos.
    </p><h2 class="article-text">Ingredientes (para seis personas)</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Seis rebanadas de pan de campo duro</li>
                                    <li>300 ml de vino blanco seco</li>
                                    <li>Seis lonchas de jam&oacute;n cocido</li>
                                    <li>300 gramos de queso rallado <em>(gruy&egrave;re, beaufort o comt&eacute;)</em></li>
                                    <li>Un diente de ajo</li>
                                    <li>Mantequilla para engrasar los recipientes</li>
                                    <li>Seis huevos (opcional)</li>
                                    <li>Nuez moscada al gusto (opcional)</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">C&oacute;mo preparar la <em>cro&ucirc;te savoyarde </em>paso a paso</h2><p class="article-text">
        Para hacer este plato no hace falta cocinar previamente el jam&oacute;n ni fundir el queso aparte. La elaboraci&oacute;n consiste en colocar los ingredientes sobre el pan en un orden concreto y dejar que terminen de hacerse juntos en el horno. Pueden utilizarse seis recipientes individuales aptos para altas temperaturas, con un tama&ntilde;o adecuado para cada rebanada, o una sola fuente grande. Una vez preparado todo, estos son los pasos:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Precalentar el horno a 200 &deg;C, o a 180 &deg;C si se utiliza la funci&oacute;n de aire. Mientras alcanza la temperatura, untar una peque&ntilde;a cantidad de mantequilla en el interior de los recipientes o de la fuente elegida.</li>
                                    <li>Preparar el pan con el ajo. Cortar el diente por la mitad y frotar las dos caras de cada rebanada con la parte reci&eacute;n cortada. Despu&eacute;s, colocar el pan en los recipientes procurando que quede distribuido en una sola capa. No hace falta tostarlo previamente ni pasarlo por una sart&eacute;n.</li>
                                    <li>A&ntilde;adir el vino blanco. Repartir los 300 mililitros entre las seis porciones, verti&eacute;ndolo directamente sobre el pan sin calentarlo antes. As&iacute;, las rebanadas se humedecen antes de a&ntilde;adir la cobertura que se gratinar&aacute; despu&eacute;s.</li>
                                    <li>Incorporar el jam&oacute;n y el queso. Colocar una loncha de jam&oacute;n cocido sobre cada base y distribuir por encima los 300 gramos de queso rallado. Puede utilizarse cualquiera de las variedades indicadas en la lista de ingredientes.</li>
                                    <li>Introducir las fuentes en el horno durante unos 20 minutos. Pasado ese tiempo, el queso deber&iacute;a estar completamente fundido y con la parte superior gratinada. Antes de sacar las porciones conviene comprobar el aspecto, ya que el tiempo exacto puede variar ligeramente de un horno a otro incluso utilizando la misma temperatura.</li>
                                    <li>Preparar los huevos si se quieren a&ntilde;adir. Mientras las tostadas permanecen en el horno, calentar un poco de mantequilla en una sart&eacute;n y cocinar los huevos a la plancha. Este paso es opcional y puede omitirse sin cambiar el resto de la receta.</li>
                                    <li>Terminar y servir. Sacar los recipientes del horno y, si se han preparado los huevos, colocar uno encima de cada porci&oacute;n. Despu&eacute;s puede a&ntilde;adirse una peque&ntilde;a cantidad de nuez moscada al gusto. La <em>cro&ucirc;te savoyarde </em>se sirve caliente y puede acompa&ntilde;arse con una ensalada verde.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Antes de preparar esta receta conviene tener en cuenta dos cuestiones. La primera es que solo debe utilizarse pan endurecido que siga en buen estado. Si presenta moho, hay que desechar la pieza completa y no limitarse a cortar la parte afectada. La segunda tiene que ver con el vino. Aunque la receta pasa unos 20 minutos en el horno, ese tiempo no garantiza que todo el alcohol desaparezca durante la cocci&oacute;n. Por tanto, esta versi&oacute;n de la<em> cro&ucirc;te savoyarde </em>no debe considerarse una preparaci&oacute;n sin alcohol.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/croute-savoyarde-receta-francesa-aprovechar-pan-duro-perfecta-cena-reconfortante_1_13584927.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Oct 2026 11:59:10 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9a0e022f-b35e-43d6-90d4-79bf92a583c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1503317" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9a0e022f-b35e-43d6-90d4-79bf92a583c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1503317" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA['Croûte savoyarde', la receta francesa para aprovechar el pan duro perfecta para una cena reconfortante]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9a0e022f-b35e-43d6-90d4-79bf92a583c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Recetas,Cocina,Alimentación,Recetas de cocina,Francia]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
