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    <title><![CDATA[elDiario.es - Edu Molina]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/edu-molina/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Edu Molina]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La historia de la fortaleza medieval que corona una isla en Sicilia y ha servido de escenario en 'La Odisea']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/historia-fortaleza-medieval-corona-isla-sicilia-servido-escenario-odisea_1_13403992.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/12d32f76-3e56-4023-80ff-6a03198a51fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia de la fortaleza medieval que corona una isla en Sicilia y ha servido de escenario en &#039;La Odisea&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El castillo de Favignana que ha pasado de vigilar el Mediterráneo a formar parte de la nueva película de Christopher Nolan</p><p class="subtitle">El valle italiano de 60 kilómetros en el que disfrutar de prados, bosques de coníferas, lagos alpinos y altas montañas</p></div><p class="article-text">
        Favignana est&aacute; presidida por una elevaci&oacute;n que permite reconocer su perfil desde distintos puntos del territorio. En la cima del monte Santa Caterina permanecen los restos de una construcci&oacute;n defensiva relacionada con varias etapas de la historia de la isla. Su ubicaci&oacute;n, desde la que se controla visualmente el litoral y buena parte de la superficie insular, explica que este lugar fuera utilizado durante siglos para vigilar las rutas mar&iacute;timas pr&oacute;ximas a Sicilia.
    </p><p class="article-text">
        El castillo de Santa Caterina no surgi&oacute; como un &uacute;nico edificio levantado en un momento concreto. Su configuraci&oacute;n es el resultado de sucesivas intervenciones sobre una antigua atalaya sarracena, posteriormente transformada por los normandos y reconstruida en diferentes ocasiones durante la Edad Moderna. A lo largo de ese proceso, el enclave pas&oacute; de formar parte de una red de observaci&oacute;n costera a funcionar como fortificaci&oacute;n y lugar de reclusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La trayectoria del recinto ha vuelto a cobrar actualidad despu&eacute;s de servir como escenario de '<a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/odisea-christopher-nolan-no-asusta-mundial-elon-musk-revienta-taquilla_1_13392744.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Odisea</a>', la pel&iacute;cula de Christopher Nolan. La historia sigue el regreso de Odiseo a &Iacute;taca tras la guerra de Troya, donde lo esperan Pen&eacute;lope y Tel&eacute;maco mientras varios pretendientes amenazan con ocupar el trono. Durante el viaje, el protagonista debe superar la intervenci&oacute;n de los dioses y el encuentro con diferentes criaturas mitol&oacute;gicas.
    </p><h2 class="article-text">De una atalaya sarracena al dominio normando</h2><p class="article-text">
        Los antecedentes del conjunto se sit&uacute;an a comienzos del siglo IX. En el a&ntilde;o 810 ya exist&iacute;a en lo alto del monte una torre sarracena destinada a detectar posibles amenazas procedentes del mar. No era un puesto aislado, sino una pieza de un sistema compuesto por tres enclaves de vigilancia repartidos por Favignana. La altura elegida permit&iacute;a advertir la aproximaci&oacute;n de embarcaciones y transmitir la alerta hacia otros sectores de la isla.
    </p><p class="article-text">
        Una segunda atalaya se encontraba en la zona donde posteriormente se levant&oacute; el palacio Florio. La tercera, conocida como la Torretta o peque&ntilde;a torre, ocupaba una posici&oacute;n relacionada con el castillo de San Leonardo. La distribuci&oacute;n de estos puntos ofrec&iacute;a cobertura sobre diferentes &aacute;reas del territorio y reforzaba el control de los accesos mar&iacute;timos, una cuesti&oacute;n esencial para una isla situada en las rutas de la parte occidental de Sicilia.
    </p><p class="article-text">
        La llegada de los normandos durante el siglo XI abri&oacute; una nueva etapa. En el contexto de la conquista de Sicilia y del sur de la pen&iacute;nsula it&aacute;lica, Roger I de Altavilla impuls&oacute; la construcci&oacute;n de Santa Caterina sobre el emplazamiento de la torre anterior. A la misma iniciativa se atribuye el castillo de San Leonardo, transformado con el tiempo hasta dar paso al actual palacio Florio. El antiguo puesto de observaci&oacute;n qued&oacute; as&iacute; integrado en una estructura militar de mayores dimensiones.
    </p><p class="article-text">
        Las obras normandas no cerraron la evoluci&oacute;n del inmueble. Durante la Edad Moderna se acometieron varias reconstrucciones que modificaron su organizaci&oacute;n y adaptaron sus dependencias a nuevas necesidades. La sucesi&oacute;n de actuaciones explica que los restos actuales no respondan exclusivamente a una &uacute;nica fase hist&oacute;rica. El escudo municipal de Favignana, en el que aparece un ave rapaz apoyada sobre tres torres, conserva adem&aacute;s una referencia gr&aacute;fica a este tipo de arquitectura defensiva.
    </p><h2 class="article-text">Una construcci&oacute;n de tres niveles utilizada como prisi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Para levantar la fortificaci&oacute;n se emple&oacute; calcarenita extra&iacute;da en la propia isla, un material presente tambi&eacute;n en otros edificios y en las canteras de Favignana. La planta ten&iacute;a forma rectangular y presentaba salientes asim&eacute;tricos en sus cuatro &aacute;ngulos. Esta disposici&oacute;n reforzaba determinados puntos del per&iacute;metro y se ajustaba a las funciones militares de un recinto situado en una posici&oacute;n expuesta, por encima del n&uacute;cleo habitado y frente al mar.
    </p><p class="article-text">
        El interior estaba distribuido en tres plantas. La m&aacute;s baja quedaba por debajo del nivel exterior y hab&iacute;a sido excavada directamente en la roca del monte. Desde el siglo XVII, este espacio subterr&aacute;neo se utiliz&oacute; para mantener encerrados a prisioneros. Las otras alturas albergaban las estancias necesarias para el funcionamiento del puesto, aunque las transformaciones acumuladas y el deterioro posterior dificultan reconocer hoy la distribuci&oacute;n completa que tuvo en cada periodo.
    </p><p class="article-text">
        La entrada de luz se resolv&iacute;a mediante ventanas ojivales, troneras y rendijas abiertas en los muros. Estas aberturas cumpl&iacute;an una doble finalidad: iluminaban las dependencias y permit&iacute;an observar el exterior manteniendo la protecci&oacute;n de quienes ocupaban el edificio. Los elementos conservados ayudan a entender c&oacute;mo se combinaban la vigilancia, la defensa y la vida cotidiana dentro de una construcci&oacute;n levantada para resistir y controlar el entorno.
    </p><p class="article-text">
        Tras perder sus funciones, Santa Caterina qued&oacute; convertida en una de las principales ruinas hist&oacute;ricas de Favignana y en un punto panor&aacute;mico sobre la isla. El mismo emplazamiento que primero permiti&oacute; detectar incursiones conserva ahora los restos de las reformas efectuadas durante distintas &eacute;pocas. Su estructura y su posici&oacute;n en lo alto del monte muestran c&oacute;mo las necesidades defensivas condicionaron durante siglos la ocupaci&oacute;n de este sector del archipi&eacute;lago de las &Eacute;gadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/historia-fortaleza-medieval-corona-isla-sicilia-servido-escenario-odisea_1_13403992.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jul 2026 11:08:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia de la fortaleza medieval que corona una isla en Sicilia y ha servido de escenario en 'La Odisea']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Italia,Castillos,Sicilia,Películas,Cine,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Monumentos, senderismo y actividades de aventura para hacer en Jaca, la "puerta a los Pirineos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/monumentos-senderismo-actividades-aventura-jaca-puerta-pirineos_1_13403743.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a9fa356-adb2-4bf7-99c0-a6e5651fbb78_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Monumentos, senderismo y actividades de aventura para hacer en Jaca, la &quot;puerta a los Pirineos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada estación permite descubrir este enclave oscense bajo una perspectiva distinta, mediante propuestas culturales o deportivas condicionadas por su entorno montañoso durante todo el año</p><p class="subtitle"> A una hora de Donostia: la historia de la playa de más de 100 kilómetros que es también el arenal más largo de Europa </p></div><p class="article-text">
        Jaca re&uacute;ne varios de los rasgos que han marcado la historia del Pirineo aragon&eacute;s. Situada en la provincia de Huesca, act&uacute;a como capital de La Jacetania y conserva un entramado urbano ligado al origen del Reino de Arag&oacute;n y al paso del Camino de Santiago. Su patrimonio permite acercarse a ese pasado sin salir del centro, donde se localizan dos de sus construcciones m&aacute;s reconocibles: la Catedral de San Pedro y la Ciudadela.
    </p><p class="article-text">
        La ubicaci&oacute;n de la ciudad, a las puertas de los Pirineos, abre adem&aacute;s la puerta a otros planes. Las monta&ntilde;as y los r&iacute;os cercanos permiten organizar jornadas de senderismo, ciclismo, barranquismo o rafting, mientras que la cercan&iacute;a de estaciones como Ast&uacute;n y Candanch&uacute; ampl&iacute;a las opciones en temporada de nieve. Esta combinaci&oacute;n hace posible plantear una visita diferente seg&uacute;n la &eacute;poca del a&ntilde;o, alternando recorridos culturales con actividades al aire libre.
    </p><h2 class="article-text">Dos construcciones para conocer la historia de Jaca</h2><p class="article-text">
        La Catedral de San Pedro ocupa un lugar destacado dentro del patrimonio de Jaca. Su construcci&oacute;n comenz&oacute; hace casi mil a&ntilde;os y est&aacute; considerada una de las iglesias m&aacute;s antiguas y relevantes del rom&aacute;nico en Espa&ntilde;a. Desde sus inicios, el edificio ha estado vinculado al crecimiento de la antigua capital aragonesa y al paso del Camino de Santiago por esta zona. La variante aragonesa de la ruta jacobea atraviesa la localidad, lo que convirti&oacute; al templo en un punto de referencia para quienes se dirig&iacute;an hacia el oeste peninsular.
    </p><p class="article-text">
        En su interior se encuentra el Museo Diocesano de Arte Rom&aacute;nico, abierto al p&uacute;blico desde 1970. Este espacio completa la visita a la catedral y re&uacute;ne una colecci&oacute;n centrada en la producci&oacute;n art&iacute;stica medieval del territorio. Ambos espacios forman una misma parada, aunque con funciones distintas: la catedral mantiene su uso religioso y el museo se dedica a conservar y difundir este patrimonio.
    </p><p class="article-text">
        El otro elemento que define la imagen de Jaca es la Ciudadela, conocida originalmente como castillo de San Pedro. Su construcci&oacute;n fue ordenada por Felipe II en 1592 como parte del sistema defensivo destinado a proteger la zona pirenaica. El dise&ntilde;o corri&oacute; a cargo del ingeniero italiano Tiburzio Spanocchi, que proyect&oacute; una fortificaci&oacute;n de planta pentagonal con forma de estrella. Esta estructura respond&iacute;a a las necesidades militares de la &eacute;poca y organizaba la defensa a trav&eacute;s de sus cinco baluartes.
    </p><p class="article-text">
        La fortificaci&oacute;n ha conservado gran parte de sus elementos originales, como los muros, el foso, las puertas o las torres. Tras atravesar la entrada se accede al patio central, en torno al cual se distribuyen las distintas dependencias. Su presencia se integra dentro de un casco hist&oacute;rico declarado Bien de Inter&eacute;s Cultural, una figura que reconoce el valor del conjunto urbano m&aacute;s all&aacute; de los edificios m&aacute;s visitados.
    </p><h2 class="article-text">Rutas a pie por los alrededores y la pe&ntilde;a Oroel</h2><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de Jaca facilita el acceso a diferentes rutas en plena naturaleza. Durante los meses de verano, los caminos cercanos son frecuentados por senderistas y ciclistas que recorren el entorno pirenaico. La variedad de itinerarios permite desde paseos sencillos por los alrededores hasta rutas de mayor exigencia en monta&ntilde;a, siempre teniendo en cuenta la experiencia, la distancia y las condiciones meteorol&oacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los perfiles m&aacute;s reconocibles del paisaje es la pe&ntilde;a Oroel, situada al sur de la ciudad. Esta monta&ntilde;a cuenta con varias rutas de senderismo y se ha convertido en uno de los referentes naturales de La Jacetania. La ascensi&oacute;n ofrece vistas amplias del entorno de Jaca y se presenta como una alternativa a los recorridos por el casco hist&oacute;rico. Como en cualquier actividad de monta&ntilde;a, conviene revisar el estado de los caminos y preparar el equipo adecuado antes de iniciar la ruta.
    </p><h2 class="article-text">Rafting, barranquismo y actividades de invierno</h2><p class="article-text">
        Los r&iacute;os del entorno incorporan el rafting a la oferta de actividades. En las proximidades de Jaca hay tramos de aguas bravas que permiten descensos con distintos niveles de dificultad, lo que facilita la pr&aacute;ctica tanto a personas que se inician como a quienes ya cuentan con experiencia. La actividad consiste en descender en una embarcaci&oacute;n neum&aacute;tica siguiendo la corriente, adaptando siempre la salida al caudal y a las condiciones del r&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        El barranquismo ofrece otra forma de recorrer el territorio. Los descensos combinan tramos por ca&ntilde;ones con saltos, r&aacute;peles y pasos por zonas moldeadas por el agua. En el valle del Arag&oacute;n existen varios barrancos cercanos a Jaca donde se practica esta actividad, sobre todo en primavera y verano. La elecci&oacute;n del recorrido debe ajustarse a su dificultad y al nivel del grupo, ya que las caracter&iacute;sticas cambian de un itinerario a otro.
    </p><p class="article-text">
        Con la llegada del invierno, parte de la actividad se traslada a la nieve. La cercan&iacute;a de Ast&uacute;n y Candanch&uacute;, dos de las estaciones de esqu&iacute; del Pirineo aragon&eacute;s, permite utilizar Jaca como base para acceder a sus pistas. De este modo, la oferta deportiva se mantiene durante todo el a&ntilde;o, adapt&aacute;ndose en cada momento a la temporada y a las condiciones meteorol&oacute;gicas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/monumentos-senderismo-actividades-aventura-jaca-puerta-pirineos_1_13403743.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jul 2026 09:40:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Monumentos, senderismo y actividades de aventura para hacer en Jaca, la "puerta a los Pirineos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Aragón,Huesca,Patrimonio,Senderismo,Deportes,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pueblo de Cantabria de apenas 700 habitantes y que esconde un conjunto de piscinas naturales al aire libre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-cantabria-apenas-700-habitantes-esconde-conjunto-piscinas-naturales-aire-libre_1_13401498.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53afffe7-aeb3-4b7b-8890-986cb0576829_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El pueblo de Cantabria de apenas 700 habitantes y que esconde un conjunto de piscinas naturales al aire libre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las pozas del río Torina protagonizan una ruta fluvial sencilla, mientras antiguos vestigios romanos completan la visita por pleno valle del Besaya</p><p class="subtitle">El pueblo del corazón de Cantabria de calles empedradas, arquitectura montañesa y rodeada de naturaleza</p></div><p class="article-text">
        B&aacute;rcena de Pie de Concha es uno de esos municipios del interior de Cantabria en los que el paisaje, los cursos de agua y el patrimonio conviven a escasa distancia. Situada en la comarca del Besaya y con una poblaci&oacute;n que ronda los 700 habitantes, la localidad mantiene una escala reducida y una relaci&oacute;n directa con el entorno que la rodea. El r&iacute;o, los montes y los caminos hist&oacute;ricos condicionan buena parte de su trazado y ayudan a entender algunas de las visitas que pueden realizarse en la zona.
    </p><p class="article-text">
        El n&uacute;cleo conserva calles tranquilas, viviendas tradicionales de piedra y un entorno claramente marcado por la vegetaci&oacute;n. Su ubicaci&oacute;n entre los relieves del interior c&aacute;ntabro permite combinar una jornada de ba&ntilde;o con paseos junto al agua y recorridos por enclaves vinculados a distintas etapas hist&oacute;ricas. Esta combinaci&oacute;n convierte al municipio en una alternativa para una escapada por el valle del Besaya m&aacute;s all&aacute; de los destinos habituales de la costa.
    </p><p class="article-text">
        Uno de sus principales atractivos se encuentra en el r&iacute;o Torina, afluente del Besaya, donde el paso constante del agua entre las rocas ha dado lugar a varias pozas utilizadas durante los meses de verano. A este entorno se suman una ruta fluvial, un castro prerromano, un tramo de la antigua v&iacute;a del Besaya y varios templos distribuidos entre B&aacute;rcena de Pie de Concha, Pujayo y Pie de Concha.
    </p><h2 class="article-text">Las pozas del r&iacute;o Torina</h2><p class="article-text">
        Las conocidas como pozas del Torina forman un conjunto de espacios de ba&ntilde;o al aire libre creados por el propio curso del r&iacute;o. El agua discurre entre rocas y peque&ntilde;os desniveles, generando remansos y peque&ntilde;as cascadas en distintos puntos del cauce. Durante la temporada estival, estas piscinas naturales reciben visitantes de diferentes zonas de Cantabria, atra&iacute;dos por la posibilidad de ba&ntilde;arse en un entorno de monta&ntilde;a, alejado de los arenales del litoral.
    </p><p class="article-text">
        El principal rasgo de este enclave es su integraci&oacute;n en el paisaje fluvial. No se trata de un recinto construido ni de una instalaci&oacute;n acondicionada, sino de zonas naturales moldeadas por el paso del r&iacute;o a lo largo del tiempo. Los distintos puntos de ba&ntilde;o aparecen repartidos a lo largo del Torina, cuyo caudal genera espacios donde el agua queda contenida entre formaciones rocosas. La temperatura fresca del agua completa una alternativa muy frecuentada durante los d&iacute;as de calor.
    </p><p class="article-text">
        Las pozas forman adem&aacute;s parte de la ruta fluvial del r&iacute;o Torina, un recorrido circular de 5,5 kil&oacute;metros que comienza junto a la oficina de turismo de la localidad. El itinerario puede completarse aproximadamente en dos horas y presenta una dificultad sencilla. El sendero avanza pr&oacute;ximo al curso del agua y atraviesa zonas de bosque de ribera, praderas y espacios abiertos en los que el Torina acompa&ntilde;a buena parte del recorrido.
    </p><p class="article-text">
        El trayecto permite conocer el entorno m&aacute;s all&aacute; de las &aacute;reas de ba&ntilde;o y observar c&oacute;mo el r&iacute;o se integra en el paisaje del valle. Su longitud permite plantearlo como un paseo de media jornada, aunque la duraci&oacute;n puede variar en funci&oacute;n del ritmo y de las paradas realizadas. Durante el verano, la combinaci&oacute;n entre el sendero y las pozas concentra buena parte del inter&eacute;s de esta zona del municipio.
    </p><h2 class="article-text">Patrimonio y recorridos hist&oacute;ricos en el municipio</h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del entorno fluvial, B&aacute;rcena de Pie de Concha conserva varios elementos relacionados con la ocupaci&oacute;n antigua del territorio. Uno de ellos es el castro de Los Agudos, un yacimiento prerromano situado a unos 1.200 metros de altitud. Su presencia evidencia que este entorno elevado estuvo ocupado antes de la llegada de Roma y a&ntilde;ade un punto de inter&eacute;s al patrimonio arqueol&oacute;gico de la localidad.
    </p><p class="article-text">
        El municipio tambi&eacute;n alberga uno de los tramos mejor conservados de la calzada del valle del Besaya. Esta v&iacute;a comunicaba Pisoraca, identificada con la actual Herrera de Pisuerga, en Palencia, con Portus Blendium, asociado a Suances. El camino conserva el empedrado en buena parte de su recorrido y puede recorrerse a pie mientras atraviesa distintos paisajes del interior. La calzada fue declarada Bien de Inter&eacute;s Cultural en 2002.
    </p><p class="article-text">
        Su construcci&oacute;n se relaciona con las Guerras C&aacute;ntabras, desarrolladas entre los a&ntilde;os 29 y 19 antes de Cristo. La v&iacute;a facilit&oacute; los desplazamientos de las legiones romanas durante aquella campa&ntilde;a y posteriormente mantuvo su funci&oacute;n como corredor entre la Meseta y la costa. El tramo que atraviesa esta zona permite reconocer sobre el terreno la importancia que tuvo este paso dentro de las comunicaciones del norte peninsular.
    </p><p class="article-text">
        La visita puede completarse con varios edificios religiosos distribuidos por el t&eacute;rmino municipal. En B&aacute;rcena de Pie de Concha se encuentra la iglesia de San Cosme y San Dami&aacute;n, levantada durante la primera mitad del siglo XII al inicio de las Hoces de B&aacute;rcena. Presenta una sola nave y un &aacute;bside semicircular, rasgos propios del rom&aacute;nico rural. A ella se suman la iglesia de San Mart&iacute;n, en Pujayo, y la de la Virgen de la Asunci&oacute;n, en Pie de Concha.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-cantabria-apenas-700-habitantes-esconde-conjunto-piscinas-naturales-aire-libre_1_13401498.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jul 2026 07:22:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El pueblo de Cantabria de apenas 700 habitantes y que esconde un conjunto de piscinas naturales al aire libre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Piscinas,Naturaleza,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Accede a tu correo con un selfie: Google estrena una nueva forma de verificación por rostro para recuperar tu cuenta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/accede-correo-selfie-google-estrena-nueva-forma-verificacion-rostro-recuperar-cuenta_1_13401939.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cca90ee2-4cf1-4c48-b0a2-3097f28ce824_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Accede a tu correo con un selfie: Google estrena una nueva forma de verificación por rostro para recuperar tu cuenta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La función compara dos vídeos faciales, solicita movimientos en tiempo real y amplía las opciones de acceso cuando fallan los métodos habituales</p><p class="subtitle">Cuáles son las alternativas europeas a Gmail, WhatsApp o Google Drive para mejorar la privacidad de tus datos</p></div><p class="article-text">
        El correo electr&oacute;nico re&uacute;ne hoy una parte importante de la actividad digital de cualquier usuario. En una misma cuenta pueden acumularse conversaciones, documentos de trabajo, fotograf&iacute;as, recibos y accesos a otras plataformas. Perder la contrase&ntilde;a o quedarse sin el tel&eacute;fono habitual puede provocar que toda esa informaci&oacute;n quede temporalmente fuera de alcance. Por ello, se han ido incorporando distintas v&iacute;as para comprobar la identidad cuando el m&eacute;todo principal no est&aacute; disponible.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, la recuperaci&oacute;n de una cuenta de Google pod&iacute;a apoyarse en recursos como los c&oacute;digos enviados por SMS o las aplicaciones de autenticaci&oacute;n. Estas opciones contin&uacute;an formando parte de los sistemas de protecci&oacute;n, pero dependen de que el titular conserve el dispositivo, tenga conexi&oacute;n o pueda consultar el c&oacute;digo correspondiente. Cuando ninguna de esas alternativas resulta accesible, volver a entrar puede convertirse en un proceso m&aacute;s complicado y dejar al usuario sin acceso a contenidos que necesita consultar.
    </p><p class="article-text">
        Google ha comenzado a desplegar una nueva posibilidad basada en la <a href="https://myaccount.google.com/video-verification" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">verificaci&oacute;n facial</a> mediante un v&iacute;deo <em>selfie</em>. La herramienta permite asociar previamente una grabaci&oacute;n del rostro a la cuenta y utilizarla m&aacute;s adelante si el propietario queda bloqueado o no dispone de su m&oacute;vil u ordenador de confianza. No sustituye de forma autom&aacute;tica al resto de mecanismos, sino que a&ntilde;ade otra v&iacute;a para demostrar qui&eacute;n est&aacute; intentando acceder y recuperar el control del perfil. Su finalidad es ampliar las opciones disponibles ante una p&eacute;rdida de acceso.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo se configura y se utiliza el v&iacute;deo <em>selfie</em></h2><p class="article-text">
        La preparaci&oacute;n se realiza desde un dispositivo con c&aacute;mara. El usuario debe situarse frente a ella y seguir una serie de indicaciones que le piden efectuar peque&ntilde;os movimientos de cabeza. El objetivo es registrar la cara desde varios &aacute;ngulos, en lugar de guardar &uacute;nicamente una imagen fija. El proceso consiste en una grabaci&oacute;n corta que queda vinculada a la cuenta de Google para que pueda emplearse en una futura comprobaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ese registro inicial es necesario porque sirve como referencia. Si en otro momento la persona no puede iniciar sesi&oacute;n por los medios habituales, el sistema le pedir&aacute; que grabe una nueva secuencia. Despu&eacute;s comparar&aacute; ambas capturas para determinar si corresponden al mismo rostro. La coincidencia permite confirmar la identidad y facilitar el regreso a la cuenta sin depender exclusivamente de un mensaje de texto o de un c&oacute;digo temporal.
    </p><p class="article-text">
        Durante la comprobaci&oacute;n tambi&eacute;n se solicitan movimientos en directo. Esta medida pretende verificar que hay una persona delante de la c&aacute;mara en ese instante y reducir la posibilidad de que alguien utilice una fotograf&iacute;a obtenida de internet, una imagen impresa o una grabaci&oacute;n preparada con anterioridad. La autenticaci&oacute;n no se basa, por tanto, en un solo fotograma, sino en una secuencia que recoge distintos gestos y posiciones del rostro.
    </p><p class="article-text">
        La incorporaci&oacute;n de este sistema ampl&iacute;a las opciones disponibles. Puede resultar &uacute;til si el titular ha perdido el tel&eacute;fono, no tiene acceso al equipo desde el que suele conectarse o no puede utilizar temporalmente otros m&eacute;todos configurados. Aun as&iacute;, el v&iacute;deo facial funciona como una alternativa adicional dentro del proceso de recuperaci&oacute;n y no implica la desaparici&oacute;n de las herramientas anteriores.
    </p><h2 class="article-text">Privacidad y medidas frente a la suplantaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La grabaci&oacute;n solo se almacena cuando el usuario da su consentimiento. Mientras permanece asociada al perfil, se conserva cifrada para impedir que pueda consultarse. Adem&aacute;s, el titular mantiene la posibilidad de eliminarla desde los ajustes de su cuenta si deja de querer utilizar esta forma de identificaci&oacute;n. De este modo, la activaci&oacute;n del recurso depende de una decisi&oacute;n expresa y puede revocarse posteriormente.
    </p><p class="article-text">
        El funcionamiento combina varias capas de protecci&oacute;n. Por un lado, compara el v&iacute;deo realizado durante el intento de acceso con el registrado en la configuraci&oacute;n inicial. Por otro, exige respuestas f&iacute;sicas en tiempo real para comprobar que la captura est&aacute; siendo creada en ese momento. La uni&oacute;n de ambos controles busca dificultar los intentos de entrar con fotograf&iacute;as, v&iacute;deos manipulados u otros materiales que traten de imitar la apariencia del propietario.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de verificaci&oacute;n parte de una idea sencilla: utilizar un rasgo que acompa&ntilde;a al usuario incluso cuando no conserva sus dispositivos habituales. Sin embargo, el sistema no convierte el rostro en el &uacute;nico requisito para acceder de manera cotidiana. Su funci&oacute;n principal es ofrecer una salida adicional en situaciones en las que la persona no puede recurrir a las f&oacute;rmulas que ten&iacute;a preparadas.
    </p><p class="article-text">
        La llegada del v&iacute;deo <em>selfie</em> tambi&eacute;n recuerda la importancia de configurar con antelaci&oacute;n varias opciones de recuperaci&oacute;n. Tener m&aacute;s de un procedimiento disponible reduce la dependencia de un &uacute;nico tel&eacute;fono o aplicaci&oacute;n. La nueva herramienta a&ntilde;ade la identificaci&oacute;n facial a ese conjunto de alternativas y permite que el propietario disponga de otra forma de acreditar qui&eacute;n es cuando pierde el acceso a una cuenta que concentra una parte relevante de su informaci&oacute;n personal y profesional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/accede-correo-selfie-google-estrena-nueva-forma-verificacion-rostro-recuperar-cuenta_1_13401939.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jul 2026 14:18:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Accede a tu correo con un selfie: Google estrena una nueva forma de verificación por rostro para recuperar tu cuenta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Google,Correo electrónico,Ciberseguridad,Seguridad informática]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La pequeña playa de Almería rodeada de acantilados de roca, con forma de media luna y aguas turquesas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pequena-playa-almeria-rodeada-acantilados-roca-forma-media-luna-aguas-turquesas_1_13401071.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c2b691d4-7781-42fd-924e-c05974ebdfba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La pequeña playa de Almería rodeada de acantilados de roca, con forma de media luna y aguas turquesas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El origen de su nombre está ligado al antiguo trabajo del esparto, mientras que su ubicación junto al límite con Murcia le da una singularidad territorial poco común en la costa mediterránea</p><p class="subtitle">El pueblo de Almería cuya historia está vinculada a la Alhambra de Granada a través del mármol</p></div><p class="article-text">
        El tramo de costa que va de Almer&iacute;a a Murcia combina playas amplias, zonas urbanizadas y peque&ntilde;as calas resguardadas por formaciones rocosas. Dentro de este &uacute;ltimo grupo se encuentra la playa de Los Cocedores, tambi&eacute;n llamada Cala Cerrada, situada justo en el l&iacute;mite entre los municipios de Pulp&iacute; y &Aacute;guilas. Esa ubicaci&oacute;n entre dos provincias y comunidades aut&oacute;nomas, es parte de lo que la hace diferente y la convierte en un punto de conexi&oacute;n entre ambos litorales.
    </p><p class="article-text">
        La cala destaca por su tama&ntilde;o reducido y por su forma semicircular, que frena la entrada directa del oleaje. Tiene unos 150 metros de longitud y alrededor de 20 de anchura media, con arena fina y de tono dorado. Frente a la orilla, el agua suele mantenerse tranquila en condiciones normales, mientras que las rocas de los extremos crean peque&ntilde;os espacios m&aacute;s protegidos.
    </p><p class="article-text">
        El entorno est&aacute; marcado por acantilados moldeados durante siglos por la erosi&oacute;n. En las paredes se aprecian cavidades, entrantes y formas irregulares que se han convertido en una de las im&aacute;genes m&aacute;s reconocibles del lugar. Vista desde el mar, la cala aparece encajada entre un promontorio de roca volc&aacute;nica oscura y otro de arenisca amarilla en el que a&uacute;n se conservan restos f&oacute;siles.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de otras playas m&aacute;s extensas de la costa almeriense, Los Cocedores concentra en poco espacio arena, aguas claras y formaciones geol&oacute;gicas de distinto origen. Esta mezcla, junto a su escasa profundidad en algunos puntos y la protecci&oacute;n natural de la ensenada, hace que recuerde a una especie de piscina natural abierta al Mediterr&aacute;neo. Adem&aacute;s, la cercan&iacute;a entre ambos t&eacute;rminos municipales permite pasar de una provincia a otra en apenas unos pasos.
    </p><h2 class="article-text">Una cala fronteriza marcada por la roca y el esparto</h2><p class="article-text">
        La ubicaci&oacute;n es uno de los rasgos que definen este enclave. La playa se encuentra en Pulp&iacute;, a muy pocos metros del municipio murciano de &Aacute;guilas, dentro del entorno de Cuatro Calas. Sobre el terreno, la separaci&oacute;n administrativa apenas se percibe, ya que el paisaje se mantiene continuo a ambos lados sin cambios. Por eso, suele asociarse tanto a la costa de Almer&iacute;a como a la de Murcia.
    </p><p class="article-text">
        Su forma de media luna ayuda a reducir la fuerza del oleaje y crea una zona de ba&ntilde;o m&aacute;s resguardada. Las rocas de los laterales act&uacute;an como l&iacute;mites naturales y generan &aacute;reas poco profundas cerca de la orilla. Aunque el estado del mar puede variar, lo habitual es encontrar aguas m&aacute;s calmadas que en otros puntos m&aacute;s abiertos del litoral.
    </p><p class="article-text">
        Los acantilados tambi&eacute;n explican buena parte de su aspecto actual. La erosi&oacute;n ha ido abriendo huecos y cavidades en la arenisca, mientras que los materiales volc&aacute;nicos aportan contraste de color en uno de los extremos. No se trata de una pared uniforme, sino de un conjunto de relieves con diferentes texturas y tonalidades que rodean parte de la cala.
    </p><p class="article-text">
        Estas cavidades est&aacute;n adem&aacute;s ligadas a la actividad que dio nombre a Los Cocedores. Durante d&eacute;cadas, este tramo de costa estuvo vinculado a la explotaci&oacute;n del esparto, una fibra vegetal que tuvo un papel relevante en la econom&iacute;a del sureste peninsular. Antes de trabajarse, el material deb&iacute;a permanecer sumergido un tiempo para ablandarse y facilitar su transformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para ello se utilizaban los llamados cocederos, espacios protegidos junto al mar donde los haces quedaban cubiertos por agua. El t&eacute;rmino &ldquo;cocer&rdquo; no hac&iacute;a referencia a hervir la planta, sino al proceso de maceraci&oacute;n al que se somet&iacute;a la fibra. En la zona todav&iacute;a pueden identificarse restos relacionados con estas instalaciones y huecos utilizados por quienes trabajaban en ellas.
    </p><p class="article-text">
        La existencia de una antigua instalaci&oacute;n dedicada al tratamiento del esparto termin&oacute; dando nombre al lugar. Aunque esa actividad desapareci&oacute;, la denominaci&oacute;n se ha mantenido y ha pasado a identificar la cala. El top&oacute;nimo conserva as&iacute; la memoria de un trabajo que durante a&ntilde;os form&oacute; parte de la vida econ&oacute;mica de esta franja del litoral.
    </p><p class="article-text">
        La forma del terreno tambi&eacute;n influye en c&oacute;mo se percibe el espacio. Desde la arena, los acantilados cierran gran parte del horizonte lateral, mientras que desde el agua se aprecia mejor la curva de la orilla. Los dos cabezos que enmarcan la entrada permiten distinguir distintos materiales geol&oacute;gicos y ayudan a entender por qu&eacute; presenta un aspecto diferente al de las playas rectil&iacute;neas cercanas.
    </p><p class="article-text">
        El agua clara permite ver el fondo en las zonas pr&oacute;ximas a la orilla, sobre todo cuando el mar est&aacute; en calma. En algunos puntos, las rocas forman peque&ntilde;as balsas naturales, aunque su profundidad y condiciones dependen del estado del agua. La arena fina facilita el acceso al ba&ntilde;o desde la parte central, mientras que los extremos concentran la mayor presencia de formaciones rocosas.
    </p><p class="article-text">
        Los Cocedores re&uacute;ne tres elementos que explican su car&aacute;cter: su posici&oacute;n fronteriza, una geolog&iacute;a muy visible y un pasado ligado al esparto. A pesar de su tama&ntilde;o reducido, concentra varios rasgos poco habituales en un mismo tramo de costa. Hoy funciona como zona de ba&ntilde;o, pero mantiene en su nombre y en las cavidades del entorno el recuerdo de una actividad que durante a&ntilde;os form&oacute; parte de la historia econ&oacute;mica del sureste peninsular.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pequena-playa-almeria-rodeada-acantilados-roca-forma-media-luna-aguas-turquesas_1_13401071.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jul 2026 10:59:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La pequeña playa de Almería rodeada de acantilados de roca, con forma de media luna y aguas turquesas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Almería,Playas,Murcia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A una hora de Donostia: la historia de la playa de más de 100 kilómetros que es también el arenal más largo de Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/hora-donostia-historia-playa-100-kilometros-arenal-europa_1_13400730.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/64f768a5-25cf-42cf-9e93-9d87ee44872f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A una hora de Donostia: la historia de la playa de más de 100 kilómetros que es también el arenal más largo de Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Capbreton combina tradición portuaria, surf y recorridos entre dunas dentro del paisaje atlántico característico del sur francés</p><p class="subtitle">La villa de los Pirineos Atlánticos que está considerada como la capital del surf en el sur de Francia</p></div><p class="article-text">
        Al otro lado de la frontera espa&ntilde;ola con Francia, la costa sur de Las Landas cambia el perfil del litoral vasco por una franja recta en la que la arena, las dunas y el bosque ocupan buena parte del paisaje. Capbreton se encuentra en ese entorno, a aproximadamente una hora por carretera de Donostia (Euskadi). Su cercan&iacute;a permite plantear una escapada centrada tanto en el ba&ntilde;o como en la historia mar&iacute;tima de la zona.
    </p><p class="article-text">
        El municipio re&uacute;ne siete playas distribuidas entre Hossegor y Labenne, cada una con caracter&iacute;sticas diferentes. Algunas se encuentran junto al n&uacute;cleo urbano y ofrecen un ambiente m&aacute;s tranquilo, mientras que otras est&aacute;n expuestas al oleaje y se han convertido en puntos habituales para quienes practican surf. A ese frente mar&iacute;timo se suman el puerto, los paseos entre dunas y una red de carriles bici que facilita desplazarse. 
    </p><p class="article-text">
        Mucho antes de convertirse en un destino balneario, Capbreton fue un enclave ballenero desde el que sus marineros atravesaban el Atl&aacute;ntico rumbo a Terranova. Esa trayectoria explica parte de la identidad de una poblaci&oacute;n en la que conviven el recuerdo de la navegaci&oacute;n, la arquitectura de distintas &eacute;pocas y una relaci&oacute;n constante con el mar.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s de cien kil&oacute;metros de arena junto a dunas y pinares</h2><p class="article-text">
        La costa forma una extensi&oacute;n de arena que supera los cien kil&oacute;metros sin interrupciones. Este corredor est&aacute; considerado el arenal m&aacute;s largo de Europa y aparece acompa&ntilde;ado por un sistema de dunas y por el mayor pinar de la parte occidental del continente. La continuidad del paisaje permite recorrer grandes tramos en los que la orilla, la vegetaci&oacute;n y el relieve de dunas se suceden sin los cortes habituales de otros puntos del Atl&aacute;ntico.
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                Playa de Capbreton.                            </span>
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        Capbreton ocupa el extremo meridional de esa franja y dispone de siete zonas de ba&ntilde;o. Sus playas presentan arena fina y se prolongan entre los municipios vecinos de Hossegor y Labenne. Aunque forman parte de un mismo frente costero, no todas ofrecen las mismas condiciones. La orientaci&oacute;n, la cercan&iacute;a al puerto y la fuerza del oleaje determinan el uso de cada sector y explican que existan espacios m&aacute;s adecuados para familias, peque&ntilde;as &aacute;reas urbanas y puntos vinculados a los deportes acu&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        La playa de la Estacade es la de menor tama&ntilde;o del municipio. Se sit&uacute;a en la orilla sur del puerto, frente al muelle, y queda integrada en uno de los lugares m&aacute;s reconocibles de la localidad. Su posici&oacute;n la diferencia de los grandes arenales abiertos al Atl&aacute;ntico, ya que se encuentra junto a la entrada portuaria y dentro de un entorno m&aacute;s recogido. La cercan&iacute;a del paseo facilita incluirla en un recorrido a pie por la zona mar&iacute;tima.
    </p><p class="article-text">
        La playa Central presenta un car&aacute;cter urbano y suele asociarse a un p&uacute;blico familiar por sus aguas m&aacute;s tranquilas y su acceso desde el centro. Santocha, conocida tambi&eacute;n como La Savane entre los surfistas locales, responde a un perfil distinto. Sus condiciones permiten recibir oleajes de diferente tama&ntilde;o, lo que la convierte en un punto frecuentado por personas con distintos niveles de experiencia. 
    </p><h2 class="article-text">Capbreton, de puerto ballenero a destino balneario</h2><p class="article-text">
        El nombre de Capbreton aparece documentado por primera vez durante la segunda mitad del siglo XII, alrededor de 1165 o 1170. La referencia figura al final de una ordenanza de Bertrand, vizconde de Labourd, que regulaba el peaje aplicado a los desplazamientos fluviales entre Bayona y la localidad. Ese documento muestra que el enclave ya estaba integrado en las comunicaciones y en los intercambios de la zona mucho antes del desarrollo tur&iacute;stico contempor&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo, la actividad mar&iacute;tima adquiri&oacute; un papel central. Capbreton funcion&oacute; como puerto ballenero y sus navegantes cruzaron el Atl&aacute;ntico hasta las aguas de Terranova antes de que se consolidaran las grandes rutas oficiales. Aquellas traves&iacute;as exig&iacute;an largas temporadas lejos de la costa francesa y situaron a sus marineros dentro de una tradici&oacute;n oce&aacute;nica que precedi&oacute; al actual car&aacute;cter balneario. El pasado portuario sigue siendo una de las claves para entender el v&iacute;nculo de la poblaci&oacute;n con el mar.
    </p><p class="article-text">
        La transformaci&oacute;n posterior no elimin&oacute; esa huella. El crecimiento de los ba&ntilde;os de mar y del turismo convirti&oacute; a Capbreton en un destino costero, mientras que el puerto y las playas pasaron a convivir con nuevos usos. La arquitectura tambi&eacute;n refleja ese proceso. En sus calles aparecen construcciones de estilos variados, con influencias cosmopolitas, propuestas contempor&aacute;neas y ejemplos del lenguaje vasco-land&eacute;s, una combinaci&oacute;n que muestra distintas etapas del desarrollo urbano.
    </p><p class="article-text">
        La bicicleta permite recorrer buena parte del municipio y acercarse a la costa a trav&eacute;s de una amplia red de carriles. Tambi&eacute;n es posible caminar por zonas forestales y seguir senderos junto a las dunas, dos opciones que conectan el casco urbano con el paisaje caracter&iacute;stico del sur de Las Landas. La visita puede incluir el puerto, los caminos entre pinares, la arquitectura local y los espacios que recuerdan el pasado ballenero de Capbreton.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/hora-donostia-historia-playa-100-kilometros-arenal-europa_1_13400730.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jul 2026 09:48:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A una hora de Donostia: la historia de la playa de más de 100 kilómetros que es también el arenal más largo de Europa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Francia,Playas,Surf,Escapadas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diversidad cultural, edificios renacentistas y una catedral en esta localidad de Aragón rodeada de naturaleza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/diversidad-cultural-edificios-renacentistas-catedral-localidad-aragon-rodeada-naturaleza_1_13398429.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9bbf4f15-2c89-44f3-81dc-01404c469a0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diversidad cultural, edificios renacentistas y una catedral en esta localidad de Aragón rodeada de naturaleza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pasado fronterizo de esta ciudad aragonesa aún se percibe en su casco histórico, atravesado por el río Queiles y marcado por la cercanía del Moncayo</p><p class="subtitle">La montaña que llora: el recorrido mágico por un bosque de Zaragoza para observar un fenómeno natural único</p></div><p class="article-text">
        Tarazona se sit&uacute;a en el oeste de la provincia de Zaragoza, dentro de la comunidad aut&oacute;noma de Arag&oacute;n, en una zona que durante siglos ha estado marcada por su cercan&iacute;a con Castilla y Navarra. Esa condici&oacute;n fronteriza ha dejado su huella en la evoluci&oacute;n de la ciudad, que a&uacute;n conserva rastros de distintas &eacute;pocas y tradiciones. El r&iacute;o Queiles atraviesa el n&uacute;cleo urbano y divide el municipio en dos &aacute;reas con rasgos diferenciados, unidas por calles, plazas y edificios que permiten recorrer buena parte de su pasado.
    </p><p class="article-text">
        El conjunto hist&oacute;rico de Tarazona fue declarado Bien de Inter&eacute;s Cultural en 1965. En su trazado conviven templos, edificaciones civiles, espacios vinculados a antiguos festejos y ejemplos de arquitectura desarrollada entre la Edad Media y la Edad Moderna. A pocos kil&oacute;metros, el Parque Natural del Moncayo ampl&iacute;a las posibilidades de la visita con un entorno que combina bosques, zonas secas, barrancos y &aacute;reas de monta&ntilde;a. De este modo, la localidad re&uacute;ne un patrimonio urbano ligado a su pasado fronterizo y un paisaje marcado por una de las principales elevaciones del Sistema Ib&eacute;rico.
    </p><h2 class="article-text">La catedral y el legado religioso</h2><p class="article-text">
        La Catedral de Santa Mar&iacute;a de la Huerta es uno de los principales referentes monumentales de Tarazona y una de las construcciones m&aacute;s representativas del mud&eacute;jar aragon&eacute;s. Las obras comenzaron en el siglo XII, aunque el edificio fue transform&aacute;ndose en distintas etapas. Su estructura integra elementos rom&aacute;nicos, g&oacute;ticos, mud&eacute;jares, renacentistas y barrocos, fruto de las ampliaciones y reformas realizadas con el paso del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto inicial sigui&oacute; los modelos del g&oacute;tico franc&eacute;s, aunque la presencia mud&eacute;jar acab&oacute; adquiriendo un peso destacado. El claustro, el cimborrio y la torre reflejan esa convivencia entre ambas tradiciones arquitect&oacute;nicas. Estos elementos permiten observar c&oacute;mo se fueron incorporando distintas t&eacute;cnicas y formas constructivas en un mismo edificio, dando lugar a un templo en el que se identifican claramente las distintas fases de su evoluci&oacute;n.
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                Catedral de Santa María de la Huerta.                            </span>
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        Otro de los templos destacados es la iglesia de Santa Mar&iacute;a de la Magdalena, considerada una de las m&aacute;s antiguas de la ciudad. Su origen se sit&uacute;a tras la conquista cristiana y se relaciona con el espacio que anteriormente habr&iacute;a ocupado una mezquita, aunque esta vinculaci&oacute;n se entiende como una atribuci&oacute;n hist&oacute;rica. El edificio conserva rasgos rom&aacute;nicos en algunas zonas del &aacute;bside y en el grosor de sus muros. Su torre, de base cuadrada y cuerpo superior octogonal, es uno de los ejemplos del mud&eacute;jar aragon&eacute;s presentes en Tarazona y cuenta con la protecci&oacute;n de Bien de Inter&eacute;s Cultural.
    </p><h2 class="article-text">Arquitectura civil y espacios urbanos</h2><p class="article-text">
        La plaza del Mercado concentra una parte importante de la vida urbana. En uno de sus lados se encuentra el Ayuntamiento, construido entre 1557 y 1563. El edificio no naci&oacute; como sede municipal, ya que en un primer momento funcion&oacute; como lonja, granero y mirador desde el que se segu&iacute;an los festejos taurinos celebrados en la plaza. No fue hasta el siglo XVII cuando pas&oacute; a utilizarse como Casa Consistorial.
    </p><p class="article-text">
        El inmueble forma parte de la arquitectura renacentista conservada en la ciudad y refleja la transformaci&oacute;n de un edificio p&uacute;blico adaptado a distintos usos. Su origen comercial y su relaci&oacute;n con las celebraciones muestran el papel de la plaza como espacio de encuentro. Con el traslado de la administraci&oacute;n municipal, el conjunto asumi&oacute; una nueva funci&oacute;n sin perder su v&iacute;nculo con la evoluci&oacute;n econ&oacute;mica y social de Tarazona durante la Edad Moderna.
    </p><p class="article-text">
        A este recorrido se suma la Plaza de Toros Vieja, construida en el siglo XVIII. Su planta octogonal la diferencia de las plazas circulares m&aacute;s habituales y la sit&uacute;a entre los pocos ejemplos espa&ntilde;oles con esta forma. El recinto qued&oacute; integrado en una estructura rodeada de viviendas, cuyos balcones se utilizaban para presenciar los espect&aacute;culos. Su configuraci&oacute;n refleja c&oacute;mo algunos festejos se incorporaban al tejido urbano y c&oacute;mo determinadas construcciones combinaban el uso residencial con la celebraci&oacute;n de actos p&uacute;blicos.
    </p><h2 class="article-text">El Moncayo, l&iacute;mite natural de Arag&oacute;n</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Parque Natural del Moncayo.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El Parque Natural del Moncayo se extiende por nueve municipios de la provincia de Zaragoza. En la comarca de Tarazona y el Moncayo incluye Tarazona, San Mart&iacute;n de la Virgen del Moncayo, Litu&eacute;nigo, Litago, Trasmoz y A&ntilde;&oacute;n de Moncayo. Tambi&eacute;n abarca Talamantes, en el Campo de Borja, y Calcena y Purujosa, en la comarca del Aranda. Se trata, por tanto, de un espacio protegido que se reparte entre varias localidades.
    </p><p class="article-text">
        El macizo alcanza su m&aacute;xima altura en el pico de San Miguel, situado a 2.315 metros y considerado el punto m&aacute;s elevado de la cordillera Ib&eacute;rica. Su posici&oacute;n aislada entre el valle del Ebro y la meseta castellana, junto con factores como la altitud, la orientaci&oacute;n y la variedad geol&oacute;gica, explica la presencia de ambientes muy diferentes. En el parque se alternan zonas secas con hayedos y otras masas forestales, una diversidad que condiciona tanto el paisaje como las especies que lo habitan.
    </p><p class="article-text">
        Entre su fauna destacan jabal&iacute;es, corzos y tejones, adem&aacute;s del &aacute;guila real y otras aves rapaces. La variedad de h&aacute;bitats convierte al Moncayo en uno de los espacios naturales m&aacute;s representativos de Arag&oacute;n y completa la visita a Tarazona con un entorno de monta&ntilde;a. La cercan&iacute;a entre ambos permite combinar el recorrido por el casco hist&oacute;rico con el conocimiento de un territorio en el que cambian la vegetaci&oacute;n, el relieve y las condiciones ambientales a medida que aumenta la altitud.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/diversidad-cultural-edificios-renacentistas-catedral-localidad-aragon-rodeada-naturaleza_1_13398429.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jul 2026 07:27:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diversidad cultural, edificios renacentistas y una catedral en esta localidad de Aragón rodeada de naturaleza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Aragón,Zaragoza,Patrimonio,Catedrales,Parques naturales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A dos horas de Barcelona: el pequeño pueblo medieval de Catalunya con piscinas naturales habilitadas para el baño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/horas-barcelona-pequeno-pueblo-medieval-catalunya-piscinas-naturales-habilitadas-bano_1_13398888.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08d04e4d-da3e-47d1-b824-6478afe468fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A dos horas de Barcelona: el pequeño pueblo medieval de Catalunya con piscinas naturales habilitadas para el baño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Bot concentra junto al río Canaletes varios espacios fluviales accesibles en verano, mientras una vía verde permite recorrer su entorno rural en Tarragona</p><p class="subtitle">La pequeña villa de Catalunya con restos de una muralla medieval y en la que se podrá observar el próximo eclipse solar</p></div><p class="article-text">
        Las escapadas al interior de Catalunya ofrecen la posibilidad de descubrir peque&ntilde;os municipios donde el patrimonio convive con caminos rurales, antiguas infraestructuras ferroviarias y espacios fluviales. En la Terra Alta, al suroeste de la provincia de Tarragona, Bot re&uacute;ne varios de estos elementos en un entorno marcado por el r&iacute;o Canaletes y por los relieves que rodean la localidad. Su tama&ntilde;o permite recorrer el casco urbano a pie con facilidad y, despu&eacute;s, acercarse a los parajes naturales situados en los alrededores.
    </p><p class="article-text">
        Durante los meses de calor, gran parte del inter&eacute;s se concentra en las zonas de ba&ntilde;o que se forman en el cauce del r&iacute;o Canaletes. El paso continuo del agua ha ido excavando pozas de diferentes tama&ntilde;os entre las rocas, algunas m&aacute;s accesibles para quienes buscan refrescarse y otras de mayor profundidad. A esto se suman peque&ntilde;os saltos de agua, tramos rodeados de vegetaci&oacute;n y caminos que permiten llegar a pie, en bicicleta o en coche hasta los accesos m&aacute;s cercanos.
    </p><p class="article-text">
        Bot tambi&eacute;n sirve como punto de partida para recorrer la V&iacute;a Verde de la Terra Alta, trazada sobre una antigua l&iacute;nea de tren. Este itinerario conecta el municipio con otros puntos de la comarca y facilita una visita en la que se pueden combinar el ba&ntilde;o, el senderismo, el cicloturismo y una parada en los principales edificios hist&oacute;ricos del pueblo. Esta variedad hace posible adaptar el plan tanto a una jornada centrada en el agua como a una visita m&aacute;s completa por distintos enclaves de la comarca.
    </p><h2 class="article-text">Les Olles y la Fontcalda, dos espacios ligados al agua</h2><p class="article-text">
        Les Olles es uno de los lugares m&aacute;s frecuentados en el entorno de Bot durante el verano. Se trata de un conjunto de pozas naturales formadas por el r&iacute;o Canaletes, que ha ido erosionando la roca hasta crear cavidades conectadas entre s&iacute;. La profundidad var&iacute;a de una poza a otra y la luz influye en el aspecto del agua, que puede adquirir tonos verdes y azulados. Algunas zonas permiten el ba&ntilde;o, mientras que otras presentan desniveles, peque&ntilde;as cascadas o fondos que obligan a extremar la precauci&oacute;n.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/Dak_KibxV-q/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El acceso puede hacerse caminando desde el pueblo o en veh&iacute;culo hasta una zona de aparcamiento cercana. El recorrido a pie dura aproximadamente una hora y atraviesa un paisaje de roca, vegetaci&oacute;n y campos antes de llegar al cauce. La opci&oacute;n de ir en coche facilita una visita m&aacute;s directa, aunque el car&aacute;cter natural del lugar obliga a prestar atenci&oacute;n al terreno, comprobar la profundidad antes de entrar y evitar pr&aacute;cticas que puedan deteriorar el espacio o alterar sus orillas.                 
    </p><p class="article-text">
        Otro de los puntos vinculados al r&iacute;o Canaletes es la Fontcalda, situada en un valle estrecho entre monta&ntilde;as. Desde Bot se puede llegar siguiendo la V&iacute;a Verde de la Terra Alta, en una caminata de algo m&aacute;s de una hora, aunque la duraci&oacute;n depende del ritmo y del punto exacto de salida.     
    </p><p class="article-text">
        El trayecto hasta la Fontcalda discurre por la antigua plataforma ferroviaria, hoy adaptada para peatones y ciclistas. La ruta est&aacute; se&ntilde;alizada y mantiene un perfil moderado, con tramos llanos que atraviesan zonas de vegetaci&oacute;n, roca y pasos excavados en la monta&ntilde;a. Su trazado permite acceder a distintos puntos del territorio sin necesidad de utilizar el coche y convierte la v&iacute;a en el eje principal para conectar Bot con los espacios naturales de los alrededores.
    </p><h2 class="article-text">Una localidad con ra&iacute;ces hist&oacute;ricas y tradici&oacute;n rural</h2><p class="article-text">
        La visita no se limita a las piscinas del r&iacute;o Canaletes. El centro de Bot conserva un conjunto urbano de dimensiones reducidas, con calles tranquilas y construcciones ligadas al pasado agr&iacute;cola de la comarca. Entre sus edificios destaca la iglesia de Sant Blai, de estilo renacentista, que ocupa una posici&oacute;n visible dentro del n&uacute;cleo y es uno de los principales elementos del patrimonio religioso local.
    </p><p class="article-text">
        Junto a ella, la Casa Paladella recuerda la presencia de antiguas residencias se&ntilde;oriales en la localidad. El edificio, fechado en el siglo XVII, forma parte del patrimonio civil del municipio y ampl&iacute;a el recorrido m&aacute;s all&aacute; del templo. Ambos espacios permiten a&ntilde;adir una breve visita cultural antes o despu&eacute;s de desplazarse hacia las rutas y zonas de ba&ntilde;o situadas fuera del casco urbano.
    </p><p class="article-text">
        La V&iacute;a Verde act&uacute;a como enlace entre estas dos vertientes de la escapada. Su transformaci&oacute;n de antiguo ferrocarril a camino para caminar y pedalear ha permitido recuperar un corredor que atraviesa t&uacute;neles, valles y zonas de monta&ntilde;a. Desde Bot se puede utilizar tanto para completar una ruta como para llegar a puntos concretos, entre ellos la Fontcalda, sin necesidad de afrontar grandes desniveles.      
    </p><p class="article-text">
        La combinaci&oacute;n de patrimonio, recorridos a pie, itinerarios ciclistas y espacios fluviales convierte a Bot en una opci&oacute;n para quienes buscan conocer el interior de Tarragona durante el verano. La jornada puede organizarse en torno a una visita al casco urbano, un tramo de la V&iacute;a Verde y un ba&ntilde;o en las pozas cercanas, siempre teniendo en cuenta que se trata de entornos naturales y que las condiciones del agua y del terreno pueden variar.                
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/horas-barcelona-pequeno-pueblo-medieval-catalunya-piscinas-naturales-habilitadas-bano_1_13398888.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 13:30:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A dos horas de Barcelona: el pequeño pueblo medieval de Catalunya con piscinas naturales habilitadas para el baño]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Catalunya,Pueblos,Piscinas,Tarragona,Senderismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La villa de los Pirineos Atlánticos que está considerada como la capital del surf en el sur de Francia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/villa-pirineos-atlanticos-considerada-capital-surf-sur-francia_1_13398097.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89699c30-da7e-45dd-bcb3-85e99f842a80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1578y650.jpg" width="1200" height="675" alt="La villa de los Pirineos Atlánticos que está considerada como la capital del surf en el sur de Francia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Once playas y una larga tradición ligada a las olas han dado a Anglet una proyección europea mantenida durante décadas gracias a su actividad deportiva</p><p class="subtitle">La espectacular playa salvaje de arena dorada y rodeada de acantilados, dunas y perfecta para hacer surf en Portugal</p></div><p class="article-text">
        La costa del sur de Francia re&uacute;ne varios municipios estrechamente ligados al Atl&aacute;ntico, aunque cada uno se relaciona con el mar de forma diferente. Entre Bayona y Biarritz se sit&uacute;a Anglet, una localidad que combina zonas residenciales, espacios naturales y un frente mar&iacute;timo que se mantiene activo durante todo el a&ntilde;o, tanto para vecinos como para visitantes y deportistas. Su ubicaci&oacute;n privilegiada permite adem&aacute;s pasar en pocos minutos del entorno urbano a las playas o a los pinares cercanos al oc&eacute;ano.
    </p><p class="article-text">
        El litoral se extiende a lo largo de 4,5 kil&oacute;metros y agrupa once playas con rasgos distintos. Algunas est&aacute;n junto a &aacute;reas con servicios, comercios y paseos, mientras que otras se ubican en zonas menos urbanizadas, pr&oacute;ximas a dunas, campos de golf o &aacute;reas forestales. A esta franja se suman cerca de 230 hect&aacute;reas de bosque y un espacio natural protegido, una distribuci&oacute;n que explica el peso que tienen tanto el mar como las zonas verdes en la identidad del municipio.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, el elemento que m&aacute;s proyecci&oacute;n ha dado a Anglet es el surf. La localidad empez&oacute; a ganar relevancia en esta disciplina a partir de los a&ntilde;os sesenta y, desde entonces, ha desarrollado una estructura que incluye escuelas, tiendas especializadas, talleres de fabricaci&oacute;n de tablas y competiciones. Este recorrido ha llevado a que se la considere la capital del surf de la Costa Vasca, una denominaci&oacute;n ligada tanto a su historia como a la continuidad de esta actividad durante gran parte del a&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">Una relaci&oacute;n con el surf desde los a&ntilde;os sesenta</h2><p class="article-text">
        La expansi&oacute;n del surf en la zona comenz&oacute; en la d&eacute;cada de 1950, impulsada por los primeros surfistas de Biarritz. Anglet fue ganando protagonismo desde 1963, cuando la ola de La Barre empez&oacute; a atraer a quienes buscaban nuevos puntos en la costa. La reputaci&oacute;n del lugar creci&oacute; en los a&ntilde;os siguientes y alcanz&oacute; uno de sus momentos m&aacute;s destacados en septiembre de 1968, con una competici&oacute;n internacional que reuni&oacute; a participantes de distintos pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, los once puntos repartidos por el municipio ofrecen opciones para distintos niveles, aunque las condiciones var&iacute;an seg&uacute;n el oleaje, el viento y las mareas. Sables d&rsquo;Or acoge pruebas como el Pro Anglet y el Anglet Surf de Nuit. Cavaliers es conocido por la potencia de sus olas y suele resultar m&aacute;s adecuado para personas con experiencia. La Barre, situada entre dos espigones, funciona especialmente con marea baja y puede ofrecer una alternativa m&aacute;s resguardada cuando el mar est&aacute; m&aacute;s fuerte.
    </p><p class="article-text">
        La red de escuelas se concentra cerca de los principales accesos y facilita tanto la iniciaci&oacute;n como el perfeccionamiento. Junto a estos centros hay tiendas especializadas en material y talleres de <em>shaping</em>, donde se dise&ntilde;an y fabrican tablas adaptadas a distintos estilos y necesidades. Esta actividad artesanal ha convertido a Anglet en uno de los puntos de referencia para la producci&oacute;n especializada dentro de la costa vasca francesa.
    </p><p class="article-text">
        El calendario de competiciones refuerza este v&iacute;nculo. Entre ellas destaca el Anglet Surf de Nuit, una prueba nocturna por equipos en la que se utilizan tablas iluminadas mientras la zona se delimita con grandes globos de luz. La Avenida del Surf, inaugurada en 2018 frente a Sables d&rsquo;Or con motivo del cincuenta aniversario del campeonato de 1968, completa este recorrido y rinde homenaje a figuras vinculadas a este deporte.
    </p><h2 class="article-text">Once playas entre zonas urbanas, dunas y pinares</h2><p class="article-text">
        La parte sur del litoral concentra los arenales cercanos al barrio de Chambre d&rsquo;Amour. Petite Chambre d&rsquo;Amour se sit&uacute;a al pie del acantilado del cabo Saint-Martin, junto al faro de Biarritz. La playa del Club ocupa un peque&ntilde;o espacio entre dos espigones y queda cubierta cuando sube la marea. Sables d&rsquo;Or tiene un car&aacute;cter m&aacute;s urbano por su proximidad a los servicios, mientras que Marinella ofrece mayor amplitud y est&aacute; parcialmente delimitada por diques.
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            <span class="title">
                Playa de la Madrague.                            </span>
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        A partir de Corsaires comienza la transici&oacute;n hacia zonas menos urbanizadas. Petite Madrague y Madrague cuentan con &aacute;reas verdes pr&oacute;ximas y accesos que conectan la playa con el interior. M&aacute;s al norte, Oc&eacute;an dispone de una pasarela desde la que se puede observar parte del litoral, mientras que Dunes se sit&uacute;a junto al campo de golf de Chiberta y mantiene un entorno con menor presencia de edificaciones.
    </p><p class="article-text">
        Cavaliers ocupa uno de los tramos m&aacute;s conocidos por los surfistas debido a la fuerza que puede alcanzar el oleaje. La Barre, junto a la desembocadura del Adour, es la playa m&aacute;s peque&ntilde;a del municipio y queda encajada entre dos espigones. Su configuraci&oacute;n la diferencia del resto del litoral y la vincula con la historia que permiti&oacute; a Anglet entrar en los circuitos internacionales durante la segunda mitad del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        El paisaje cambia a pocos metros hacia el interior. El bosque de Pignada re&uacute;ne m&aacute;s de 220 hect&aacute;reas de pinar costero y forma, junto con el resto de las zonas verdes, un contrapunto al frente atl&aacute;ntico. Esta cercan&iacute;a permite combinar una jornada de playa con recorridos a pie o en bicicleta entre los &aacute;rboles. Anglet mantiene as&iacute; una oferta basada en dos elementos constantes en su territorio: una costa vinculada al surf y una red de espacios naturales que comienza pr&aacute;cticamente detr&aacute;s de las playas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/villa-pirineos-atlanticos-considerada-capital-surf-sur-francia_1_13398097.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 10:57:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La villa de los Pirineos Atlánticos que está considerada como la capital del surf en el sur de Francia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/89699c30-da7e-45dd-bcb3-85e99f842a80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1578y650.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Francia,Surf,Playas,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los mejores destinos de Euskadi para observar el eclipse solar del 12 de agosto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/mejores-destinos-euskadi-observar-eclipse-solar-12-agosto_1_13397777.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d91d1595-cb17-4863-bcfd-93ab4fce2e3b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los mejores destinos de Euskadi para observar el eclipse solar del 12 de agosto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diversos enclaves costeros e interiores ofrecerán vistas despejadas durante una cita astronómica marcada por la ocultación completa y próxima al atardecer</p><p class="subtitle">MAPA | Dónde ver el eclipse solar del 12 de agosto: recorrido y visibilidad en cada municipio, minuto a minuto</p></div><p class="article-text">
        El hist&oacute;rico eclipse solar del pr&oacute;ximo 12 de agosto <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mapa-ver-eclipse-solar-12-agosto-recorrido-visibilidad-municipio-minuto-minuto_1_13398019.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se podr&aacute; observar en Euskadi</a> desde todo el territorio, aunque no se percibir&aacute; con la misma intensidad en todas las provincias. El fen&oacute;meno astron&oacute;mico en el que la Luna se situar&aacute; entre la Tierra y el Sol, ocultando su disco de forma total durante un periodo limitado de tiempo, comenzar&aacute; alrededor de las 19:30 horas y alcanzar&aacute; su punto m&aacute;ximo hacia las 20:30. La totalidad ser&aacute; visible en buena parte de &Aacute;lava y Bizkaia, mientras que en Gipuzkoa la cobertura ser&aacute; casi completa y algunos puntos quedar&aacute;n muy pr&oacute;ximos al l&iacute;mite de la franja total.
    </p><p class="article-text">
        La observaci&oacute;n deber&aacute; realizarse con <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/si-gafas-ver-eclipse-homologadas_1_13393532.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gafas homologadas</a> para eclipses durante las fases parciales, ya que las lentes convencionales no ofrecen protecci&oacute;n suficiente para la vista. Tambi&eacute;n se recomienda evitar desplazamientos innecesarios y elegir lugares cercanos, accesibles y con espacio suficiente para permanecer sin ocupar carreteras, arcenes o zonas restringidas.
    </p><h2 class="article-text">Punta Galea, Sopela y Bakio, frente al Cant&aacute;brico</h2><p class="article-text">
        La costa occidental de Bizkaia re&uacute;ne varios emplazamientos adecuados para seguir el eclipse. Punta Galea, situada sobre los acantilados de Getxo, combina una posici&oacute;n elevada con una vista amplia y despejada sobre el mar. Al estar frente a un horizonte sin monta&ntilde;as ni edificaciones, permite mantener la puesta de sol dentro del campo de visi&oacute;n durante los minutos centrales del fen&oacute;meno.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s al norte, las playas de Arrietara y Atxabiribil, en Sopela, presentan una orientaci&oacute;n abierta hacia poniente. Sus arenales y zonas m&aacute;s elevadas ofrecen mayor amplitud que los espacios urbanos del interior, aunque se recomienda mantenerse alejado de bordes inestables y utilizar &uacute;nicamente los accesos habilitados. La playa de Bakio comparte esa apertura hacia el Cant&aacute;brico. Tambi&eacute;n el entorno de San Juan de Gaztelugatxe ofrece vistas hacia el oeste, aunque sus caminos y &aacute;reas de aparcamiento cuentan con una capacidad m&aacute;s limitada.
    </p><h2 class="article-text">Artxanda, Atxarre y Ogo&ntilde;o, tres miradores de Bizkaia</h2><p class="article-text">
        El monte Artxanda permite observar el fen&oacute;meno sin salir de Bilbao. Su altura sobre la ciudad ampl&iacute;a la panor&aacute;mica y evita parte de los obst&aacute;culos habituales a nivel de calle. El acceso mediante funicular reduce adem&aacute;s la dependencia del veh&iacute;culo privado. Desde las zonas abiertas de la cima podr&aacute; seguirse el avance de la Luna, aunque la duraci&oacute;n de la totalidad ser&aacute; algo menor que en los puntos situados m&aacute;s al sur de la franja.
    </p><p class="article-text">
        En Urdaibai, el monte San Pedro de Atxarre ofrece una vista elevada sobre la r&iacute;a y el litoral, mientras que Ogo&ntilde;o se alza sobre Elantxobe frente al Cant&aacute;brico. Ambos espacios combinan altura y ausencia de obst&aacute;culos hacia el oeste, aunque conviene tener en cuenta el regreso cuando disminuya la luz natural. Las &aacute;reas pr&oacute;ximas a los accesos y las zonas abiertas de las laderas resultan m&aacute;s adecuadas que los puntos m&aacute;s expuestos junto a los acantilados.
    </p><h2 class="article-text">Itzurun, Sakoneta y la costa guipuzcoana</h2><p class="article-text">
        Gipuzkoa quedar&aacute; fuera de la parte central de la franja de totalidad, pero su litoral occidental y central permitir&aacute; contemplar una ocultaci&oacute;n casi completa del Sol. La playa de Itzurun, en Zumaia, ofrece un horizonte mar&iacute;timo abierto y un frente costero orientado hacia la puesta. Sakoneta, entre Zumaia y Deba, comparte esa apertura hacia el mar, aunque se encuentra en un tramo con senderos y acantilados.
    </p><p class="article-text">
        Deba y Mutriku ofrecen alternativas m&aacute;s accesibles desde sus n&uacute;cleos urbanos, con paseos y espacios pr&oacute;ximos al litoral desde los que seguir el descenso del disco solar. M&aacute;s al este, el monte Talaimendi domina la costa de Zarautz y mantiene una vista amplia hacia el Cant&aacute;brico. En estos puntos el Sol no llegar&aacute; a cubrirse por completo, pero la ocultaci&oacute;n ser&aacute; muy elevada. La diferencia es importante: solo dentro de la franja de totalidad desaparece por completo la luz directa del astro.
    </p><h2 class="article-text">Izki, Ullibarri-Gamboa, Herrera y Estibaliz</h2><p class="article-text">
        &Aacute;lava re&uacute;ne algunos de los lugares con mayor duraci&oacute;n de la totalidad. El Parque Natural de Izki forma parte de esta zona y cuenta con claros y espacios abiertos en torno a sus accesos y poblaciones. El interior de las masas forestales no ofrece la misma visibilidad, por lo que las &aacute;reas despejadas cercanas a Korres resultan m&aacute;s adecuadas que los senderos cubiertos por arbolado.
    </p><p class="article-text">
        El embalse de Ullibarri-Gamboa presenta un paisaje abierto, con amplias l&aacute;minas de agua y zonas recreativas distribuidas a lo largo de sus orillas. Esta configuraci&oacute;n facilita encontrar puntos orientados al oeste y evita depender de una &uacute;nica elevaci&oacute;n. Tambi&eacute;n las campas cercanas al Santuario de Estibaliz ofrecen amplitud sobre la Llanada Alavesa y un acceso m&aacute;s sencillo que otros enclaves de car&aacute;cter monta&ntilde;oso.
    </p><p class="article-text">
        El puerto de Herrera a&ntilde;ade una alternativa elevada en la Sierra de Cantabria. Desde sus zonas abiertas se domina parte de la Rioja Alavesa, aunque el relieve obliga a situarse en puntos con salida visual hacia poniente. Izki, Ullibarri-Gamboa, Estibaliz y Herrera se encuentran entre las opciones m&aacute;s adecuadas de &Aacute;lava tanto por su posici&oacute;n dentro de la franja de totalidad como por la existencia de espacios sin obst&aacute;culos inmediatos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/mejores-destinos-euskadi-observar-eclipse-solar-12-agosto_1_13397777.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 09:52:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los mejores destinos de Euskadi para observar el eclipse solar del 12 de agosto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Eclipse,Astronomía,Bizkaia,Gipuzkoa,Álava]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pueblo medieval de Soria de apenas 200 habitantes, rodeado por una antigua muralla y con un castillo del siglo XV]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-medieval-soria-apenas-200-habitantes-rodeado-antigua-muralla-castillo-siglo-xv_1_13395643.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8dd58a56-5f94-4236-aeb2-5a351586f54e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El pueblo medieval de Soria de apenas 200 habitantes, rodeado por una antigua muralla y con un castillo del siglo XV"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta localidad fronteriza conserva huellas defensivas vinculadas al linaje Mendoza y un destacado humedal protegido para aves migratorias</p><p class="subtitle">Arte, naturaleza y patrimonio: tres paradas imprescindibles para conocer los pueblos con más encanto de Soria</p></div><p class="article-text">
        Los pueblos peque&ntilde;os suelen conservar una relaci&oacute;n muy clara entre su trazado urbano y la funci&oacute;n que desempe&ntilde;aron en el pasado. Cuando calles, plazas y edificios principales se concentran en un espacio reducido, resulta m&aacute;s f&aacute;cil comprender c&oacute;mo se organizaba la vida dentro de una localidad amurallada. Esa estructura todav&iacute;a puede apreciarse en algunos municipios que, aunque hoy cuentan con apenas unos cientos de habitantes, mantienen buena parte de su configuraci&oacute;n hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Ese v&iacute;nculo entre arquitectura y territorio se percibe con especial claridad en las antiguas zonas fronterizas. Durante la Edad Media, los n&uacute;cleos situados entre reinos necesitaban controlar los caminos, proteger los accesos y vigilar el entorno. De ese contexto surgieron villas fortificadas en las que las defensas no eran elementos aislados, sino parte de un conjunto que inclu&iacute;a iglesias, residencias se&ntilde;oriales y plazas. La ubicaci&oacute;n elevada de estos asentamientos facilitaba la observaci&oacute;n del territorio y reforzaba su valor estrat&eacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Monteagudo de las Vicar&iacute;as, en el sureste de Soria, conserva parte de esa organizaci&oacute;n hist&oacute;rica. El municipio, integrado en la asociaci&oacute;n Los Pueblos M&aacute;s Bonitos de Espa&ntilde;a, re&uacute;ne en su casco antiguo el castillo, la iglesia, la plaza, las callejuelas y varios restos del antiguo recinto amurallado. Todo ello permite entender la importancia que tuvo esta localidad como punto de control entre Castilla y Arag&oacute;n, adem&aacute;s de mostrar c&oacute;mo las funciones defensivas, religiosas y residenciales se concentraban en un mismo espacio. 
    </p><h2 class="article-text">Una villa fortificada alrededor del castillo</h2><p class="article-text">
        El principal s&iacute;mbolo de Monteagudo de las Vicar&iacute;as es su castillo-palacio, una fortaleza g&oacute;tica levantada en su mayor parte durante el siglo XV. Juan Hurtado de Mendoza impuls&oacute; buena parte de las obras en una etapa en la que este linaje consolid&oacute; su presencia y su poder en la zona. El edificio se adapta al extremo del cerro sobre el que se asienta el municipio y mantiene una conexi&oacute;n directa con la antigua muralla, de modo que su ubicaci&oacute;n responde tanto a las caracter&iacute;sticas del terreno como a la necesidad de proteger el n&uacute;cleo. 
    </p><p class="article-text">
        Su posici&oacute;n elevada permit&iacute;a dominar visualmente el entorno inmediato. Desde all&iacute;, la fortaleza formaba parte de un sistema destinado a vigilar una zona clave de la frontera entre reinos. Por eso, no se entiende como un elemento aislado, sino como el centro de una villa organizada en funci&oacute;n de la defensa y el control de accesos. El castillo y las entradas al casco formaban una estructura conjunta adaptada a un asentamiento levantado sobre un espol&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El edificio tambi&eacute;n tuvo un uso residencial. En su interior se conserva un patio renacentista de doble galer&iacute;a, un elemento que refleja la transformaci&oacute;n de la fortaleza en un espacio vinculado a la vida se&ntilde;orial. Esta combinaci&oacute;n de arquitectura militar y funci&oacute;n palaciega explica su denominaci&oacute;n y muestra la evoluci&oacute;n de muchas construcciones defensivas conforme cambiaban las necesidades de sus propietarios. El patio introduce, adem&aacute;s, una organizaci&oacute;n interior distinta a la imagen m&aacute;s cerrada y defensiva del exterior.
    </p><p class="article-text">
        Sobre una de las puertas se conserva el escudo de los Mendoza, familia estrechamente vinculada a la historia local durante el siglo XV. La presencia de este s&iacute;mbolo reforzaba la representaci&oacute;n del poder nobiliario dentro del recinto y evidenciaba la relaci&oacute;n del edificio con sus promotores. La integraci&oacute;n de muros defensivos, estancias residenciales y elementos her&aacute;ldicos convierte al castillo en una de las piezas m&aacute;s relevantes del patrimonio medieval conservado en la provincia de Soria.
    </p><h2 class="article-text">La muralla, la iglesia y el embalse</h2><p class="article-text">
        El castillo forma parte de un n&uacute;cleo urbano que a&uacute;n mantiene huellas de su antiguo car&aacute;cter fortificado. Entre ellas destaca la Puerta de la Villa, tambi&eacute;n conocida como Puerta del Arco, situada en el sector suroeste. Este acceso es uno de los vestigios m&aacute;s visibles del recinto que rodeaba la poblaci&oacute;n y permite identificar el punto de entrada a la zona interior.
    </p><p class="article-text">
        Las calles del casco hist&oacute;rico conducen hacia la plaza, donde se concentran los edificios m&aacute;s representativos. Junto a la fortaleza se alza la Iglesia de Nuestra Se&ntilde;ora de la Muela, construida a finales del siglo XV. El templo es una obra g&oacute;tica de aspecto s&oacute;lido que presenta en su fachada influencias mud&eacute;jares, relacionadas con la cercan&iacute;a de los territorios aragoneses.
    </p><p class="article-text">
        La proximidad entre el edificio religioso y la fortaleza refuerza la unidad del conjunto. Ambos inmuebles ocupan la parte m&aacute;s elevada del casco y forman parte de una misma lectura urbana, marcada por la defensa, la representaci&oacute;n del poder y la vida cotidiana. A ellos se suman las ermitas del entorno, que ampl&iacute;an el patrimonio religioso m&aacute;s all&aacute; del espacio protegido por la muralla. La plaza y las callejuelas completan una estructura que todav&iacute;a permite reconocer el origen medieval del municipio.
    </p><p class="article-text">
        Fuera del n&uacute;cleo se sit&uacute;a el embalse de Monteagudo, construido en 1878 y considerado uno de los pantanos m&aacute;s antiguos de Espa&ntilde;a. Adem&aacute;s de su valor hist&oacute;rico, el espacio se ha consolidado como un humedal de relevancia ecol&oacute;gica y una zona de especial protecci&oacute;n para las aves. Su presencia aporta al municipio un entorno vinculado al agua y a la observaci&oacute;n de fauna, en contraste con el paisaje urbano que domina el cerro. La visita combina as&iacute; el patrimonio defensivo y religioso del casco con un espacio natural ligado a la conservaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-medieval-soria-apenas-200-habitantes-rodeado-antigua-muralla-castillo-siglo-xv_1_13395643.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 07:30:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El pueblo medieval de Soria de apenas 200 habitantes, rodeado por una antigua muralla y con un castillo del siglo XV]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Castilla y León,Soria,Patrimonio,Castillos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Suben las temperaturas y llegan los visitantes indeseados: seis trucos clave para que tu casa no se llene de hormigas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/suben-temperaturas-llegan-visitantes-indeseados-seis-trucos-clave-casa-no-llene-hormigas_1_13397067.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11b78879-9758-4734-8a98-df77c8be12b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Suben las temperaturas y llegan los visitantes indeseados: seis trucos clave para que tu casa no se llene de hormigas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pequeños descuidos cotidianos pueden atraer colonias enteras; actuar a tiempo y corregir hábitos básicos evita que estos insectos encuentren alimento fácil y se instalen en interiores</p><p class="subtitle">Abejas en casa: una presencia puntual no indica problemas, pero sí debemos adoptar cinco medidas clave
</p></div><p class="article-text">
        Cada a&ntilde;o ocurre lo mismo. Empieza a hacer calor, se abren m&aacute;s las ventanas y, sin saber muy bien c&oacute;mo, aparecen las primeras hormigas en casa. Suelen verse en la cocina, cerca de la basura o siguiendo una l&iacute;nea muy concreta por la pared o el suelo. Al principio pueden parecer pocas, pero si no se hace nada, en pocos d&iacute;as el n&uacute;mero crece.
    </p><p class="article-text">
        No es algo puntual ni raro. Con las temperaturas altas, estos insectos salen m&aacute;s en busca de comida y agua, y las viviendas se convierten en un lugar f&aacute;cil donde encontrarlas. Basta con que detecten una fuente accesible para que empiecen a ir y venir constantemente. Adem&aacute;s, se comunican entre ellas dejando un rastro que facilita que otras sigan el mismo camino.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, cuando aparecen, no basta con eliminarlas sin m&aacute;s. Si no se corrige lo que las atrae o el lugar por donde entran, volver&aacute;n. Las medidas que suelen recomendarse pasan por algo bastante b&aacute;sico: mantener el entorno lo menos atractivo posible para ellas y cortar sus v&iacute;as de acceso. Aplicarlo de forma constante es lo que realmente evita que el problema vaya a m&aacute;s.
    </p><h2 class="article-text">Mantener la cocina limpia y sin restos de comida</h2><p class="article-text">
        La cocina es, con diferencia, el lugar donde m&aacute;s suelen aparecer las hormigas. Tiene sentido: es donde hay comida y donde m&aacute;s f&aacute;cil resulta encontrar restos, aunque sean m&iacute;nimos. No hace falta que haya algo visible; una superficie con algo pegajoso o unas pocas migas pueden ser suficientes para atraerlas.
    </p><p class="article-text">
        Limpiar con frecuencia ayuda mucho a evitarlo. No solo se trata de pasar un trapo por la encimera, sino de hacerlo bien y de forma regular. Tambi&eacute;n conviene revisar zonas que no siempre se limpian a diario, como debajo de peque&ntilde;os electrodom&eacute;sticos o las esquinas donde se acumula suciedad sin que se note demasiado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro punto importante es no dejar l&iacute;quidos ni restos sin recoger. Algo tan simple como unas gotas de zumo o de agua puede servirles de referencia. Cuanto m&aacute;s limpia y seca est&eacute; la cocina, menos motivos tendr&aacute;n para quedarse o volver. 
    </p><h2 class="article-text">Guardar bien los alimentos y revisar la despensa</h2><p class="article-text">
        Cuando las hormigas encuentran comida, tienden a volver una y otra vez. Por eso, dejar alimentos al aire libre no es buena idea, sobre todo si son dulces o f&aacute;ciles de detectar. Fruta, pan o cualquier producto abierto puede convertirse en un foco si no se controla. Usar envases herm&eacute;ticos es una de las medidas m&aacute;s efectivas. Evita que puedan acceder y tambi&eacute;n que detecten el alimento con facilidad. Esto es especialmente importante en la despensa, donde a veces se acumulan productos abiertos sin darse cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Revisar ese espacio de vez en cuando tambi&eacute;n ayuda. Comprobar que todo est&aacute; bien cerrado, que no hay restos sueltos o envases deteriorados permite adelantarse al problema. Muchas veces, el origen de la presencia de hormigas est&aacute; ah&iacute;, sin que se haya detectado a tiempo.
    </p><h2 class="article-text">Controlar la basura y evitar que se convierta en un foco</h2><p class="article-text">
        El cubo de basura es otro de los puntos m&aacute;s sensibles. Acumula restos de comida y genera olores que atraen a las hormigas con facilidad, sobre todo cuando hace calor. Si no se gestiona bien, puede ser el motivo por el que empiezan a aparecer. 
    </p><p class="article-text">
        Cerrar bien la bolsa y el cubo es fundamental. Tambi&eacute;n lo es no dejar la basura durante varios d&iacute;as, ya que cuanto m&aacute;s tiempo pasa, m&aacute;s atractiva resulta. Sacarla con frecuencia reduce bastante el riesgo de que se convierta en un foco. Adem&aacute;s, conviene limpiar el cubo de vez en cuando. Si quedan restos en el fondo o en la tapa, seguir&aacute; siendo un punto de inter&eacute;s aunque est&eacute; cerrado. Mantenerlo en buen estado es una medida sencilla que ayuda a evitar problemas.
    </p><h2 class="article-text">No descuidar la comida de los animales</h2><p class="article-text">
        La comida de las animales en casa suele ser uno de esos detalles que se pasan por alto. Sin embargo, puede atraer hormigas con facilidad si se queda en el plato durante horas. Esto ocurre sobre todo cuando se trata de comida h&uacute;meda o con olor fuerte.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s recomendable es no dejar el plato lleno todo el d&iacute;a si el animal ya ha comido. Retirar los restos y limpiar la zona evita que se convierta en un punto de atracci&oacute;n. Es un gesto simple, pero bastante efectivo. Tambi&eacute;n es importante mirar alrededor del plato. A veces caen trozos al suelo o quedan restos que no se ven a primera vista. Mantener esa zona limpia ayuda a que no sea uno de los lugares donde empieza el problema.
    </p><h2 class="article-text">Usar repelentes naturales en zonas concretas</h2><p class="article-text">
        Hay productos que se pueden usar para intentar mantener a las hormigas alejadas. El vinagre, el lim&oacute;n, la menta o incluso el caf&eacute; son algunos de los m&aacute;s conocidos. Se utilizan porque su olor puede alterar el rastro que siguen.
    </p><p class="article-text">
        Aplicarlos en zonas donde suelen aparecer, como marcos de ventanas o puntos de entrada, puede hacer que dejen de pasar por ah&iacute;. No es una soluci&oacute;n definitiva, pero s&iacute; puede ayudar a reducir su presencia en casa. Eso s&iacute;, funcionan mejor cuando se combinan con otras medidas. Si siguen teniendo comida o acceso f&aacute;cil, acabar&aacute;n encontrando otro camino. Por eso, se utilizan m&aacute;s como apoyo que como soluci&oacute;n principal.
    </p><h2 class="article-text">Revisar grietas y juntas para cortar su acceso</h2><p class="article-text">
        Las hormigas pueden entrar por aberturas muy peque&ntilde;as. Muchas veces ni siquiera se ven a simple vista, pero est&aacute;n ah&iacute;: en una grieta, en una junta o en el cierre de una ventana. Por eso, aunque se limpie bien, pueden seguir apareciendo.
    </p><p class="article-text">
        Revisar estos puntos y sellarlos ayuda a evitar que entren. Usar silicona o materiales similares para tapar grietas es una soluci&oacute;n habitual. Tambi&eacute;n se puede mejorar el ajuste de puertas y ventanas para reducir huecos. No siempre es posible encontrar todos los accesos, pero reducirlos lo m&aacute;ximo posible hace que tengan m&aacute;s dif&iacute;cil entrar. Si adem&aacute;s no encuentran comida dentro, es m&aacute;s probable que dejen de aparecer con el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Evitar las hormigas en casa no pasa por una &uacute;nica soluci&oacute;n, sino por mantener una serie de h&aacute;bitos de forma constante. Reducir lo que las atrae y dificultar su entrada es lo que realmente funciona. Cuando se hace as&iacute;, lo normal es que el problema no vaya a m&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/suben-temperaturas-llegan-visitantes-indeseados-seis-trucos-clave-casa-no-llene-hormigas_1_13397067.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 05:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Suben las temperaturas y llegan los visitantes indeseados: seis trucos clave para que tu casa no se llene de hormigas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Plagas,Insectos,verano,Hogar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo utilizar las cortinas para regular la temperatura interior de nuestras casas en verano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/utilizar-cortinas-regular-temperatura-interior-casas-verano_1_13396147.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/09afa76f-65de-4483-b6e2-cfc626835669_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo utilizar las cortinas para regular la temperatura interior de nuestras casas en verano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cubrir las ventanas antes de que dé el sol directo ayuda a reducir parte del calor acumulado y a mantener la luz natural sin dejar las estancias completamente a oscuras</p><p class="subtitle">A qué temperatura deja de ser efectivo un ventilador</p></div><p class="article-text">
        Durante los meses de verano, mantener una temperatura agradable dentro de casa depende en gran parte de c&oacute;mo se gestionen la luz y la ventilaci&oacute;n. El calor no solo entra por tener las ventanas abiertas: los rayos de sol que atraviesan los cristales tambi&eacute;n elevan la temperatura de las estancias y calientan suelos y paredes. Cuando estas superficies acumulan calor durante horas, el interior tarda m&aacute;s en refrescarse, incluso cuando fuera ya ha bajado la temperatura. 
    </p><p class="article-text">
        Ante este escenario, en muchas viviendas se recurre a gestos cotidianos como bajar las persianas, desplegar los toldos, correr las cortinas o cerrar las ventanas en determinados momentos del d&iacute;a. Estas medidas no sustituyen a un sistema de climatizaci&oacute;n, pero s&iacute; ayudan a limitar la entrada directa del sol y a conservar durante m&aacute;s tiempo el fresco acumulado durante la noche o a primera hora. La clave est&aacute; en aplicarlas antes de que el ambiente interior se haya recalentado.
    </p><p class="article-text">
        Las cortinas cumplen una funci&oacute;n pr&aacute;ctica porque permiten regular la cantidad de luz que entra sin necesidad de dejar la vivienda completamente a oscuras. Su eficacia, no obstante, depende del tejido, del color y del uso que se haga de ellas. Una tela demasiado gruesa, oscura o cerrada puede dificultar la ventilaci&oacute;n y retener parte del calor, mientras que un modelo ligero y claro ayuda a filtrar la luz y a hacer m&aacute;s llevadero el ambiente interior.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n conviene adaptar estas pautas a cada vivienda. La orientaci&oacute;n de las ventanas, las horas de exposici&oacute;n al sol y la posibilidad de generar corrientes de aire var&iacute;an de una estancia a otra. Lo m&aacute;s recomendable es observar cu&aacute;ndo comienza la incidencia directa del sol y actuar con antelaci&oacute;n, combinando las distintas soluciones en funci&oacute;n de las condiciones exteriores.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo utilizar las cortinas para limitar la entrada de calor</h2><p class="article-text">
        El primer paso pasa por cerrarlas antes de que los rayos solares incidan directamente sobre el cristal. Esperar a que la habitaci&oacute;n ya est&eacute; caliente reduce su eficacia, ya que parte del calor ya se habr&aacute; acumulado en las superficies interiores. En las ventanas orientadas al este, esta protecci&oacute;n suele ser m&aacute;s necesaria por la ma&ntilde;ana, mientras que las orientadas al oeste reciben m&aacute;s carga t&eacute;rmica durante la tarde.
    </p><p class="article-text">
        No es necesario mantener todas las cortinas cerradas durante todo el d&iacute;a. La vivienda puede conservar luz natural en las zonas que permanecen en sombra y proteger &uacute;nicamente aquellas en las que da el sol. A medida que este se desplaza, se pueden ir ajustando: abrir unas y cerrar otras. Esta gesti&oacute;n evita que el interior quede demasiado oscuro y ayuda a reducir el calentamiento en las zonas m&aacute;s expuestas.
    </p><p class="article-text">
        El tipo de tejido tambi&eacute;n influye. Las cortinas de lino pueden resultar una buena opci&oacute;n en verano, ya que dejan pasar parte de la luz y facilitan la circulaci&oacute;n del aire. Su ligereza permite suavizar la luminosidad sin generar la sensaci&oacute;n de aislamiento que producen algunos tejidos m&aacute;s densos. Aun as&iacute;, su capacidad para frenar el calor depender&aacute; tambi&eacute;n del grosor, del color y de la superficie que cubran.
    </p><p class="article-text">
        Para que sean efectivas, deben cubrir la ventana de forma adecuada. Si quedan huecos laterales o zonas del cristal sin cubrir, el calor seguir&aacute; entrando por ah&iacute;. En ventanales grandes, puede ser &uacute;til utilizar varias piezas que se junten al cerrarse. Tambi&eacute;n es recomendable colocarlas cerca del marco, aunque sin impedir completamente la circulaci&oacute;n del aire cuando se ventila.
    </p><p class="article-text">
        El color es otro factor a tener en cuenta. Los tonos claros, como blancos rotos, beige, arena o grises suaves, reflejan mejor la luz que los oscuros y absorben menos calor. Esto no significa que enfr&iacute;en por s&iacute; solos una estancia, pero s&iacute; contribuyen a que la tela no se caliente en exceso y a reducir parte de la acumulaci&oacute;n t&eacute;rmica junto al cristal.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se necesita una mayor protecci&oacute;n, se pueden utilizar tejidos t&eacute;rmicos o modelos con propiedades aislantes. Estas opciones crean una barrera adicional entre la ventana y el interior, por lo que resultan especialmente &uacute;tiles en estancias con muchas horas de sol directo. Tambi&eacute;n se pueden combinar con cortinas m&aacute;s ligeras: una capa fina para momentos de menor intensidad y otra m&aacute;s opaca para las horas de mayor exposici&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">M&aacute;s all&aacute; de las cortinas</h2><p class="article-text">
        Las persianas y los toldos refuerzan esta estrategia, ya que bloquean la radiaci&oacute;n antes de que llegue al cristal. Utilizarlos junto con las cortinas permite reducir mejor la entrada de calor que usar &uacute;nicamente una protecci&oacute;n interior. Durante las horas m&aacute;s calurosas, conviene mantener las ventanas cerradas si la temperatura exterior es m&aacute;s alta, ya que abrirlas puede introducir aire m&aacute;s caliente.
    </p><p class="article-text">
        La ventilaci&oacute;n debe reservarse para los momentos en los que el exterior est&aacute; m&aacute;s fresco. A primera hora de la ma&ntilde;ana o por la noche, se pueden abrir las ventanas y recoger las cortinas para renovar el aire acumulado durante el d&iacute;a. Si la vivienda cuenta con aberturas en lados opuestos, abrirlas al mismo tiempo favorece la circulaci&oacute;n y ayuda a expulsar el calor interior.
    </p><p class="article-text">
        El uso de las cortinas en verano no consiste en mantenerlas siempre cerradas, sino en ajustar su posici&oacute;n en funci&oacute;n de la luz y la temperatura. Cerrarlas antes de la incidencia directa, elegir materiales adecuados y ventilar solo cuando el exterior refresca permite utilizarlas como una herramienta sencilla para controlar mejor el ambiente dentro de casa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/utilizar-cortinas-regular-temperatura-interior-casas-verano_1_13396147.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 13:38:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo utilizar las cortinas para regular la temperatura interior de nuestras casas en verano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[verano,Ola de calor,Hogar,Temperaturas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rodeadas de vegetación y rocas de granito: las pozas naturales de Galicia para disfrutar de un baño en plena naturaleza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/rodeadas-vegetacion-rocas-granito-pozas-naturales-galicia-disfrutar-bano-plena-naturaleza_1_13395324.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7d8b17e8-70a2-4ab0-831f-5ef445603789_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rodeadas de vegetación y rocas de granito: las pozas naturales de Galicia para disfrutar de un baño en plena naturaleza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El río Tamuxe forma junto a Loureza varios remansos de fácil acceso, integrados en el sendero circular que conecta Burgueira con otros enclaves fluviales</p><p class="subtitle">Recorrido por algunas de las mejores pozas de nuestra geografía si quieres refrescarte y la playa te queda muy lejos</p></div><p class="article-text">
        Galicia re&uacute;ne numerosos espacios de ba&ntilde;o alejados de la costa, repartidos entre r&iacute;os, cascadas y peque&ntilde;as cavidades formadas por el paso del agua. En muchos casos, estos enclaves est&aacute;n ubicados en entornos naturales y permiten acercarse a una parte del territorio marcada por los cauces interiores, la vegetaci&oacute;n de ribera y las v&iacute;as que conectan pueblos. Durante el verano funcionan como alternativa para refrescarse, aunque siguen siendo parajes sin las instalaciones propias de zonas acondicionadas, por lo que requieren una visita responsable.
    </p><p class="article-text">
        En el sur de la provincia de Pontevedra, el relieve combina la cercan&iacute;a del Atl&aacute;ntico con las elevaciones de las sierras de Argalo y A Groba. Desde estas zonas nacen varios cursos fluviales que atraviesan valles y terrenos gran&iacute;ticos antes de aproximarse a la desembocadura del Mi&ntilde;o. La acci&oacute;n constante del agua sobre la roca ha dado lugar a saltos, remansos y cavidades de distinta profundidad, configurando un paisaje interior que se repite en distintos puntos del recorrido. La proximidad entre la costa y las &aacute;reas monta&ntilde;osas permite pasar en pocos kil&oacute;metros de los n&uacute;cleos mar&iacute;timos a espacios dominados por el bosque y los r&iacute;os.
    </p><p class="article-text">
        Uno de estos enclaves se localiza en el municipio de Oia, dentro de la parroquia de Loureza. All&iacute;, el r&iacute;o Tamuxe forma las Pozas da Bugalleira, un conjunto de piscinas naturales situado a escasa distancia de la costa pontevedresa. El entorno est&aacute; rodeado de bosque y grandes bloques de granito, mientras el agua discurre por un tramo irregular en el que se alternan peque&ntilde;as cascadas con zonas m&aacute;s calmadas. Esta configuraci&oacute;n permite encontrar varios puntos aptos para el ba&ntilde;o a lo largo del cauce, en lugar de una &uacute;nica poza aislada.
    </p><p class="article-text">
        La visita puede plantearse como una parada breve o integrarse dentro de un recorrido m&aacute;s amplio por el valle. El lugar se encuentra pr&oacute;ximo a n&uacute;cleos como Oia, Loureza, Burgueira y O Rosal, en un entorno rural conectado por carreteras locales y senderos. Adem&aacute;s de Bugalleira, el Tamuxe re&uacute;ne otros espacios vinculados al ba&ntilde;o y al paseo, como las Pozas de Loureza o el Pozo do Arco. Todos forman parte de un paisaje fluvial definido por la interacci&oacute;n entre el agua, la roca y la masa forestal. La conexi&oacute;n entre estos puntos permite observar el r&iacute;o en distintos tramos y apreciar c&oacute;mo cambia su recorrido a medida que avanza por el valle. 
    </p><h2 class="article-text">El conjunto de pozas unido por una ruta circular</h2><p class="article-text">
        El Tamuxe, tambi&eacute;n conocido como Carballo o Carballal, nace en la sierra de A Groba y recorre unos 16 kil&oacute;metros antes de desembocar en el Mi&ntilde;o, del que es el &uacute;ltimo afluente. A lo largo de su trayecto, desciende desde las sierras de Argalo y A Groba y atraviesa un terreno de origen gran&iacute;tico. La erosi&oacute;n ha ido modelando el lecho, creando una sucesi&oacute;n de huecos, desniveles y peque&ntilde;os saltos. Las Pozas da Bugalleira ocupan uno de estos tramos, donde el agua queda retenida entre paredes y bloques de piedra antes de continuar valle abajo.
    </p><p class="article-text">
        El espacio mantiene una apariencia natural, sin construcciones vinculadas directamente al ba&ntilde;o. El agua suele ser transparente, aunque su temperatura se mantiene fr&iacute;a incluso en los meses m&aacute;s c&aacute;lidos. La vegetaci&oacute;n cubre buena parte de las orillas y proporciona sombra en distintos puntos, mientras las cascadas conectan unas cavidades con otras. El granito, visible tanto dentro como fuera del cauce, condiciona el acceso, ya que las superficies mojadas pueden resultar resbaladizas. Por ello, se recomienda avanzar con precauci&oacute;n y evitar movimientos bruscos en las zonas donde la roca aparece m&aacute;s pulida por la acci&oacute;n del agua.
    </p><p class="article-text">
        Una de las caracter&iacute;sticas del enclave es que no requiere una aproximaci&oacute;n larga. El acceso parte de una carretera cercana y el &uacute;ltimo tramo se realiza a pie hasta llegar a las pozas. Esta cercan&iacute;a facilita una visita puntual, sin necesidad de completar toda la ruta del valle. Aun as&iacute;, se trata de un espacio sin servicios ni vigilancia, por lo que es necesario valorar el estado del caudal y actuar con prudencia. Tambi&eacute;n resulta imprescindible recoger cualquier residuo y llevarse todos los objetos utilizados, ya que no existe un &aacute;rea recreativa habilitada para los visitantes.
    </p><p class="article-text">
        Quienes opten por ampliar el recorrido pueden seguir el sendero circular que conecta las parroquias de Loureza y Burgueira. El itinerario tiene una longitud aproximada de 12 kil&oacute;metros y un desnivel positivo cercano a los 350 metros. La ruta enlaza distintos elementos del patrimonio natural y cultural del valle y atraviesa varias zonas de ba&ntilde;o formadas por el Tamuxe. Entre ellas se encuentran las Pozas da Bugalleira, las de Loureza y el Pozo do Arco. El trazado puede completarse en su totalidad o recorrerse de forma parcial, en funci&oacute;n del tiempo disponible y del nivel de exigencia que se quiera asumir.
    </p><p class="article-text">
        Esta combinaci&oacute;n permite organizar la jornada de diferentes maneras. Una opci&oacute;n es acercarse directamente a Bugalleira para conocer sus remansos y cascadas; otra pasa por recorrer parte del sendero que sigue el curso del r&iacute;o y conecta varios enclaves. En ambos casos, el inter&eacute;s del lugar est&aacute; ligado a la forma en la que el Tamuxe atraviesa el granito y genera sucesivas l&aacute;minas de agua entre la vegetaci&oacute;n. La cercan&iacute;a de peque&ntilde;as localidades del sur de Pontevedra facilita, adem&aacute;s, integrar la visita dentro de un recorrido por el interior de Oia y su entorno, sin alejarse en exceso de la costa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/rodeadas-vegetacion-rocas-granito-pozas-naturales-galicia-disfrutar-bano-plena-naturaleza_1_13395324.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 11:03:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rodeadas de vegetación y rocas de granito: las pozas naturales de Galicia para disfrutar de un baño en plena naturaleza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Galicia,Naturaleza,Senderismo,Piscinas,verano]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La montaña que llora: el recorrido mágico por un bosque de Zaragoza para observar un fenómeno natural único]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/montana-llora-recorrido-magico-bosque-zaragoza-observar-fenomeno-natural-unico_1_13395047.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/542f1c26-94ca-409f-956b-869c0d7efe99_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La montaña que llora: el recorrido mágico por un bosque de Zaragoza para observar un fenómeno natural único"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Anento cuenta con un sendero circular señalizado hasta el Aguallueve, donde varios manantiales modelan la roca caliza y forman pequeñas grutas cubiertas de musgo</p><p class="subtitle">Piscinas naturales, gastronomía y un casco histórico declarado Conjunto Monumental en esta villa marinera de Euskadi</p></div><p class="article-text">
        El agua es capaz de modificar un paisaje sin necesidad de grandes saltos ni corrientes intensas. Cuando se filtra a trav&eacute;s de la roca y emerge de forma constante en un mismo punto, acaba generando cavidades, depositando minerales y favoreciendo la aparici&oacute;n de especies adaptadas a la humedad. Son procesos que avanzan despacio, pero que dejan huellas visibles con las que se puede entender c&oacute;mo act&uacute;an los acu&iacute;feros sobre el terreno.  
    </p><p class="article-text">
        En algunos municipios del interior de Arag&oacute;n, estas condiciones han dado lugar a recorridos que combinan senderos, vegetaci&oacute;n y elementos geol&oacute;gicos. Se trata de rutas de corta distancia que permiten acercarse a espacios naturales sin necesidad de afrontar largas caminatas. El inter&eacute;s no est&aacute; solo en el destino final, sino tambi&eacute;n en el paso entre zonas abiertas y &aacute;reas donde la presencia del agua cambia el entorno. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de estos enclaves se localiza en Anento, un peque&ntilde;o municipio al sur de la provincia de Zaragoza. Desde su casco urbano parte una <a href="https://turismoenaragon.com/item/aguallueve-de-anento/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ruta circular hacia el Aguallueve</a>, un manantial que brota de una pared caliza y cae en forma de peque&ntilde;as gotas. La forma en la que el agua se desliza por la roca ha llevado a comparar esta formaci&oacute;n con una monta&ntilde;a que llora. El recorrido re&uacute;ne en pocos kil&oacute;metros un bosque, un valle h&uacute;medo y un ejemplo visible de la transformaci&oacute;n lenta del relieve.  
    </p><h2 class="article-text">Un recorrido circular entre &aacute;rboles y barrancos</h2><p class="article-text">
        El itinerario arranca en el propio pueblo y sigue un trazado se&ntilde;alizado hacia el fondo del valle. La opci&oacute;n m&aacute;s corta tiene 2,19 kil&oacute;metros y puede completarse en alrededor de una hora y media, sin contar las paradas durante el trayecto. Su corta longitud y la ausencia de grandes dificultades permiten hacerlo con calma, aunque tambi&eacute;n existe la posibilidad de alargar el recorrido mediante otras sendas cercanas.  
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DK_XnI7txMc/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        A medida que el camino se aleja de las calles de Anento, el paisaje cambia de forma progresiva. La ruta discurre entre pinos, chopos y zarzamoras, junto a otras especies propias del fondo del barranco. La sombra de los &aacute;rboles y la humedad en algunos tramos generan un ambiente distinto al de las zonas m&aacute;s abiertas que rodean el municipio. El sonido del agua y la presencia de aves acompa&ntilde;an buena parte del recorrido, sobre todo al acercarse al manantial.  
    </p><p class="article-text">
        El itinerario no se limita a llevar hasta un &uacute;nico punto. Las sendas permiten observar c&oacute;mo el agua ha favorecido una vegetaci&oacute;n m&aacute;s abundante en el interior del valle, mientras que las laderas mantienen el tono rojizo caracter&iacute;stico del terreno. Esta combinaci&oacute;n de bosque, roca y peque&ntilde;as corrientes hace que el trayecto hasta el Aguallueve sea una parte clave de la visita, m&aacute;s all&aacute; del tiempo que se tarde en llegar.  
    </p><p class="article-text">
        Tras alcanzar el manantial, el regreso puede hacerse por el trazado circular hasta el n&uacute;cleo urbano. All&iacute;, la jornada puede completarse con dos de los principales elementos patrimoniales de Anento. La iglesia parroquial de San Blas, construida en el siglo XIII en estilo rom&aacute;nico tard&iacute;o. En la parte alta se encuentra el castillo medieval, levantado en el siglo XIV y vinculado a los enfrentamientos entre Arag&oacute;n y Castilla. Su ubicaci&oacute;n sobre un cerro permite contemplar el pueblo y el conjunto del valle.  
    </p><h2 class="article-text">El goteo que transforma la roca</h2><p class="article-text">
        El Aguallueve est&aacute; formado por varios manantiales procedentes de acu&iacute;feros. El agua circula por el interior del terreno calizo y transporta sales c&aacute;lcicas disueltas. Al salir al exterior y entrar en contacto con la atm&oacute;sfera, parte de esos minerales se depositan y dan lugar a una roca porosa conocida como toba. La acumulaci&oacute;n continuada de este material explica la formaci&oacute;n del relieve visible en la pared.  
    </p><p class="article-text">
        El caudal no cae con fuerza ni forma una gran cascada. Se reparte en numerosos hilos y gotas que resbalan por la superficie, atraviesan el musgo y terminan llegando al suelo. Con el paso del tiempo, este proceso ha generado peque&ntilde;as grutas, surcos y cavidades. Tambi&eacute;n ha creado una zona h&uacute;meda en la que crecen helechos y otras plantas que contrastan con los terrenos situados a mayor altura.  
    </p><p class="article-text">
        A los pies de la formaci&oacute;n se sit&uacute;a una balsa que recoge el agua procedente de los nacimientos. Su aspecto puede recordar al de una piscina natural, especialmente en los meses m&aacute;s c&aacute;lidos, aunque el ba&ntilde;o est&aacute; prohibido. Esta acumulaci&oacute;n permite comprobar que el goteo, pese a parecer escaso, mantiene un aporte suficiente para llenar este dep&oacute;sito y conservar la humedad del entorno cercano.
    </p><p class="article-text">
        El aspecto del Aguallueve var&iacute;a seg&uacute;n la estaci&oacute;n. Durante los meses templados, las gotas descienden por una pared cubierta de vegetaci&oacute;n y mantienen el color verde del musgo. En invierno, cuando bajan las temperaturas, el agua puede congelarse y formar estructuras de hielo. De este modo, el mismo manantial ofrece dos im&aacute;genes distintas de un proceso que contin&uacute;a activo durante todo el a&ntilde;o y que muestra c&oacute;mo un flujo constante puede modificar lentamente el paisaje.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/montana-llora-recorrido-magico-bosque-zaragoza-observar-fenomeno-natural-unico_1_13395047.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 09:49:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La montaña que llora: el recorrido mágico por un bosque de Zaragoza para observar un fenómeno natural único]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Aragón,Zaragoza,Rutas,Patrimonio,Senderismo,Naturaleza,Escapadas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo saber si las gafas para ver el eclipse están homologadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/si-gafas-ver-eclipse-homologadas_1_13393532.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1427bd1f-db77-4a89-88ca-0e51f404ab24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1045y365.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo saber si las gafas para ver el eclipse están homologadas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una protección fiable depende de acreditar su normativa específica y conservar intacta la lámina encargada de bloquear la radiación solar ante una exposición directa</p><p class="subtitle">MAPA | Dónde ver el eclipse solar del 12 de agosto: recorrido y visibilidad en cada municipio, minuto a minuto</p></div><p class="article-text">
        La observaci&oacute;n de un eclipse solar como el que podremos ver en diversos puntos de la Pen&iacute;nsula el pr&oacute;ximo <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mapa-ver-eclipse-solar-12-agosto-recorrido-visibilidad-municipio-minuto-minuto_1_13329048.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">12 de agosto</a> obliga a extremar ciertas precauciones. Aunque el fen&oacute;meno solo se contemple durante unos minutos, mirar al Sol sin la protecci&oacute;n adecuada puede provocar da&ntilde;os graves en la retina y dejar secuelas permanentes. El peligro no desaparece porque la luz parezca m&aacute;s tenue o porque el disco solar est&eacute; parcialmente cubierto. Por eso, elegir un visor no deber&iacute;a basarse solo en su apariencia, en el color de las lentes o en lo que destaque en un anuncio.
    </p><p class="article-text">
        Los modelos pensados para este uso incorporan filtros dise&ntilde;ados para reducir la radiaci&oacute;n que llega a los ojos. No son equivalentes a unas gafas de sol convencionales, por muy oscuras que sean o por mucho que se utilicen en d&iacute;as de gran luminosidad. Tampoco sirven soluciones improvisadas como radiograf&iacute;as, cristales ahumados o filtros fotogr&aacute;ficos. Estos recursos pueden disminuir el deslumbramiento, pero no aseguran la protecci&oacute;n necesaria para mirar directamente al Sol.
    </p><p class="article-text">
        Antes de adquirir este tipo de accesorio, conviene revisar varios aspectos que permitan comprobar su procedencia y su idoneidad. La referencia principal est&aacute; en el c&oacute;digo t&eacute;cnico que debe acompa&ntilde;arlo, pero tambi&eacute;n es importante fijarse en el marcado europeo, la identificaci&oacute;n del fabricante y las instrucciones de uso. Si falta alguno de estos datos, resulta dif&iacute;cil saber si el producto ha sido dise&ntilde;ado para este fin o si simplemente se vende como un art&iacute;culo vinculado al fen&oacute;meno astron&oacute;mico sin contar con las garant&iacute;as de seguridad necesarias.
    </p><p class="article-text">
        El control no termina en el momento de la compra. Un visor que cumple la normativa puede dejar de ser seguro si la l&aacute;mina est&aacute; deteriorada, mal fijada o presenta zonas da&ntilde;adas. Por ello, es necesario revisarlo antes de cada uso y descartar cualquier unidad que tenga ara&ntilde;azos, grietas, peque&ntilde;os agujeros, pliegues o diferencias de transparencia. La homologaci&oacute;n certifica unas caracter&iacute;sticas concretas, pero no evita problemas derivados de una mala conservaci&oacute;n o de un golpe.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; datos deben aparecer y c&oacute;mo comprobar el estado de las gafas</h2><p class="article-text">
        El primer elemento que debe localizarse es la inscripci&oacute;n &ldquo;EN ISO 12312-2:2015&rdquo;. Esta referencia corresponde a la norma internacional aplicable a los filtros destinados a la observaci&oacute;n directa del Sol. Se trata de un est&aacute;ndar de la Organizaci&oacute;n Internacional de Normalizaci&oacute;n (ISO, por sus siglas en ingl&eacute;s), encargada de establecer estos est&aacute;ndares de seguridad, que permite distinguir estos productos de otros pensados &uacute;nicamente para reducir la luz ambiental. La numeraci&oacute;n debe figurar completa, ya que una menci&oacute;n gen&eacute;rica a &ldquo;ISO&rdquo;, &ldquo;protecci&oacute;n solar&rdquo; o &ldquo;filtro UV&rdquo; no permite confirmar que el art&iacute;culo sea adecuado para ver un eclipse.
    </p><p class="article-text">
        En los productos comercializados dentro de la Uni&oacute;n Europea tambi&eacute;n debe aparecer el marcado CE. Este s&iacute;mbolo tiene que ser visible y estar acompa&ntilde;ado de informaci&oacute;n suficiente para identificar el modelo. El embalaje o las instrucciones deben incluir el nombre del fabricante, las indicaciones de uso seguro y las pautas de conservaci&oacute;n. Estos datos permiten saber qui&eacute;n responde por el producto y c&oacute;mo debe guardarse para que el material filtrante mantenga sus propiedades. Si solo aparece el c&oacute;digo t&eacute;cnico, pero no hay referencias sobre la empresa responsable o el modo de uso, la informaci&oacute;n queda incompleta.
    </p><p class="article-text">
        El lugar de compra puede ayudar a reducir riesgos, aunque no sustituye las comprobaciones anteriores. Siempre que el modelo cumpla todos los requisitos, puede adquirirse en distintos establecimientos o plataformas. Aun as&iacute;, los planetarios, las asociaciones astron&oacute;micas y las entidades cient&iacute;ficas suelen ofrecer m&aacute;s garant&iacute;as para encontrar productos adecuados o recibir orientaci&oacute;n. En cualquier caso, conviene revisar personalmente el etiquetado y no fiarse &uacute;nicamente de expresiones comerciales como &ldquo;especial para eclipses&rdquo; o &ldquo;m&aacute;xima protecci&oacute;n&rdquo;. El precio, la forma de la montura o la oscuridad de la lente tampoco garantizan que el visor est&eacute; homologado.
    </p><p class="article-text">
        Una vez verificados los datos, es necesario examinar la zona que cubre los ojos. La l&aacute;mina debe estar bien colocada, sin separarse de la montura y sin dobleces que puedan afectar a su funcionamiento. Tambi&eacute;n hay que comprobar que no existan rayaduras, roturas, grietas, perforaciones o zonas que dejen pasar m&aacute;s luz de lo normal. Esta revisi&oacute;n puede hacerse en un lugar bien iluminado, sin mirar directamente al Sol. Si se detecta cualquier defecto, esas gafas deben descartarse y sustituirse por otras en buen estado.
    </p><p class="article-text">
        Las lentes convencionales no sirven como alternativa. Su funci&oacute;n es reducir el deslumbramiento en situaciones cotidianas, pero no est&aacute;n dise&ntilde;adas para soportar la observaci&oacute;n directa del Sol. Lo mismo ocurre con soluciones caseras, aunque a simple vista parezcan bloquear gran parte de la luz. Para observar el fen&oacute;meno de forma directa es imprescindible utilizar filtros que incluyan la norma correspondiente, el marcado exigido y la informaci&oacute;n del fabricante. Si falta alguno de estos elementos o no puede verificarse, no es posible asegurar que el producto ofrezca una protecci&oacute;n adecuada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/si-gafas-ver-eclipse-homologadas_1_13393532.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 07:28:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo saber si las gafas para ver el eclipse están homologadas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Eclipse,Oftalmología,Consumo,Astronomía,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué ver en Haro, el destino de La Rioja para amantes del enoturismo repleto de historia, gastronomía y patrimonio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ver-haro-destino-rioja-amantes-enoturismo-repleto-historia-gastronomia-patrimonio_1_13393119.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f7037ef-6cec-42aa-9b71-fc82b89bbc9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué ver en Haro, el destino de La Rioja para amantes del enoturismo repleto de historia, gastronomía y patrimonio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una cultura vinícola articula todo el recorrido urbano, donde siglos dedicados al vino explican tanto su arquitectura como sus costumbres</p><p class="subtitle">La ciudad medieval de La Rioja que cuenta con una calle repleta de bodegas centenarias y es perfecta para ir de tapas</p></div><p class="article-text">
        Haro se sit&uacute;a en el noroeste de La Rioja, dentro de la Rioja Alta, a unos 50 kil&oacute;metros de Logro&ntilde;o y muy cerca del l&iacute;mite con &Aacute;lava. La localidad ha estado hist&oacute;ricamente ligada al vino, una actividad que ha marcado su econom&iacute;a, su crecimiento urbano y tambi&eacute;n su proyecci&oacute;n tur&iacute;stica. Aun as&iacute;, la visita no se reduce &uacute;nicamente a bodegas o catas, ya que el municipio conserva un casco antiguo con edificios civiles, religiosos y residenciales de distintas &eacute;pocas.
    </p><p class="article-text">
        El recorrido permite combinar la cultura del vino con el patrimonio, la gastronom&iacute;a y el paseo por el centro. La plaza de la Paz funciona como uno de los principales puntos de referencia, mientras que las calles que forman La Herradura concentran gran parte de la actividad hostelera. A cierta distancia se encuentra el Barrio de la Estaci&oacute;n, donde se agrupan varias bodegas centenarias y algunas de las propuestas m&aacute;s vinculadas al enoturismo.
    </p><p class="article-text">
        Esta diversidad facilita organizar la visita en torno a dos espacios que ayudan a entender la identidad local. Por un lado, el n&uacute;cleo hist&oacute;rico, declarado Conjunto Hist&oacute;rico-Art&iacute;stico en 1975, donde destacan palacios, templos y antiguas instituciones. Las casas solariegas, los palacetes y los elementos barrocos y renacentistas que se conservan reflejan distintas etapas de desarrollo. Por otro, el entorno ligado a la elaboraci&oacute;n y degustaci&oacute;n del Rioja, acompa&ntilde;ado de una oferta gastron&oacute;mica basada en tapas, pinchos y otros productos de la zona.
    </p><h2 class="article-text">Un recorrido por el centro hist&oacute;rico</h2><p class="article-text">
        La plaza de la Paz suele ser el punto de partida para conocer el centro de Haro. En ella se encuentra el Ayuntamiento, un edificio neocl&aacute;sico dise&ntilde;ado por Ventura Rodr&iacute;guez. En el mismo entorno se sit&uacute;a tambi&eacute;n la Torre de los Presos, un antiguo torre&oacute;n que hoy alberga el Museo de Arte Contempor&aacute;neo &ldquo;El Torre&oacute;n&rdquo;. Ambos espacios permiten acercarse a diferentes momentos de la evoluci&oacute;n urbana de la ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        Desde esta zona parten las calles de La Herradura, uno de los principales puntos de encuentro de la localidad. Sus bares y restaurantes convierten este espacio en una parada habitual para tomar tapas o participar en el conocido &ldquo;pintxo-pote&rdquo;. La cercan&iacute;a entre los locales y los principales monumentos facilita integrar la parte gastron&oacute;mica dentro del recorrido por el casco antiguo.
    </p><p class="article-text">
        En las inmediaciones se encuentra la iglesia parroquial de Santo Tom&aacute;s, construida entre los siglos XVI y XVII en piedra de siller&iacute;a. El templo presenta un estilo g&oacute;tico florido, est&aacute; declarado monumento nacional y cuenta con una portada vinculada al trabajo de Felipe Vigarny. Su ubicaci&oacute;n, junto a otra de las plazas del centro, la convierte en uno de los edificios m&aacute;s visibles del conjunto hist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        El paseo puede continuar por la bas&iacute;lica de Nuestra Se&ntilde;ora de la Vega, dedicada a la patrona de Haro, as&iacute; como por el Teatro Bret&oacute;n, el antiguo convento de San Agust&iacute;n o el edificio que en su d&iacute;a alberg&oacute; una sucursal del Banco de Espa&ntilde;a. La Ruta de los Palacios incluye otros inmuebles destacados, como los de los Condes de Haro, Benda&ntilde;a o los Salazar, ligados al pasado econ&oacute;mico y residencial del municipio. 
    </p><h2 class="article-text">El Barrio de la Estaci&oacute;n y la cultura del vino</h2><p class="article-text">
        El Barrio de la Estaci&oacute;n concentra buena parte de la oferta enotur&iacute;stica de Haro. En esta zona se re&uacute;nen varias bodegas centenarias y se ha consolidado como uno de los principales reclamos para quienes visitan la ciudad. Su presencia permite entender el peso que ha tenido la producci&oacute;n vin&iacute;cola en La Rioja Alta y por qu&eacute; Haro es conocida habitualmente como la capital del vino de La Rioja.
    </p><p class="article-text">
        Este enclave tambi&eacute;n es conocido como la &ldquo;milla de oro&rdquo; del vino de Rioja. All&iacute; se pueden visitar algunas de sus bodegas o participar en catas, dos de las actividades m&aacute;s habituales entre los visitantes. El conjunto funciona adem&aacute;s como una muestra del v&iacute;nculo entre Haro y una industria que ha condicionado tanto su crecimiento como su proyecci&oacute;n exterior.
    </p><p class="article-text">
        Esa relaci&oacute;n no se limita al barrio bodeguero. Parte de los palacios, edificios institucionales y espacios del centro remiten a etapas de prosperidad ligadas al comercio del vino. Por ello, el Barrio de la Estaci&oacute;n y el casco hist&oacute;rico pueden entenderse como dos partes de un mismo recorrido: uno explica la producci&oacute;n y el otro refleja las huellas que esta actividad ha dejado en la arquitectura local.
    </p><p class="article-text">
        La visita se completa en La Herradura y en las calles cercanas a la plaza de la Paz, donde se concentra buena parte de la oferta hostelera. Los pinchos, las tapas y los vinos de la zona forman parte de una propuesta que combina gastronom&iacute;a y paseo urbano. Haro mantiene adem&aacute;s celebraciones vinculadas a su identidad, entre ellas la Batalla del Vino, una de sus tradiciones m&aacute;s conocidas y otro de los elementos asociados a la localidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ver-haro-destino-rioja-amantes-enoturismo-repleto-historia-gastronomia-patrimonio_1_13393119.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 12:40:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[La Rioja,Enoturismo,Gastronomía,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El rincón de Canarias con un paisaje volcánico único en el mundo y playas vírgenes de aguas turquesas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/rincon-canarias-paisaje-volcanico-unico-mundo-playas-virgenes-aguas-turquesas_1_13392829.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7d3d3828-d412-4097-b770-e9ddfca0d025_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El rincón de Canarias con un paisaje volcánico único en el mundo y playas vírgenes de aguas turquesas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Integrada dentro del Archipiélago Chinijo, La Graciosa se puede recorrer por caminos sin asfaltar bajo normas destinadas a preservar este espacio natural protegido durante toda la visita</p><p class="subtitle">La playa de Canarias que comparan con Maldivas y está a los pies de un parque natural y una zona protegida</p></div><p class="article-text">
        Al norte de Lanzarote, separada por el estrecho de El R&iacute;o, La Graciosa ocupa cerca de 30 kil&oacute;metros cuadrados y presenta una configuraci&oacute;n distinta a la de las islas m&aacute;s pobladas del archipi&eacute;lago canario. No dispone de una red convencional de carreteras asfaltadas y los desplazamientos se realizan por pistas de tierra, senderos y calles cubiertas de arena. Esta circunstancia condiciona la forma de recorrer un territorio en el que el relieve volc&aacute;nico se extiende pr&aacute;cticamente hasta la costa. 
    </p><p class="article-text">
        El acceso habitual se realiza en barco desde Lanzarote, en una traves&iacute;a de unos 30 minutos que finaliza en Caleta de Sebo. Este n&uacute;cleo concentra la mayor parte de los servicios y mantiene poblaci&oacute;n durante todo el a&ntilde;o. En sus calles conviven viviendas blancas, peque&ntilde;os comercios y espacios ligados a la actividad pesquera, mientras que el suelo sin pavimentar deja claro desde la llegada el car&aacute;cter de una isla adaptada a su entorno natural.
    </p><p class="article-text">
        La Graciosa est&aacute; reconocida como la octava isla habitada de Canarias y es la de mayor tama&ntilde;o del Archipi&eacute;lago Chinijo. Este conjunto lo completan Alegranza, Monta&ntilde;a Clara, Roque del Este y Roque del Oeste, situados frente a la costa norte de Lanzarote. Todo este &aacute;mbito forma parte de un espacio protegido que re&uacute;ne volcanes, arenales, dunas, islotes y aguas de inter&eacute;s ecol&oacute;gico, por lo que la visita debe ajustarse a los itinerarios permitidos y a las normas de conservaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Un territorio volc&aacute;nico dentro del Archipi&eacute;lago Chinijo</h2><p class="article-text">
        El origen geol&oacute;gico se aprecia en las elevaciones que destacan sobre las llanuras de arena. Agujas Grandes constituye el punto m&aacute;s alto y, aunque no alcanza los 300 metros, domina buena parte del interior de la isla. A su alrededor se distribuyen conos volc&aacute;nicos, laderas erosionadas y superficies en las que se alternan materiales oscuros con zonas de arena clara. La ausencia de grandes construcciones permite identificar con claridad las formas del terreno y la relaci&oacute;n entre el viento, la actividad volc&aacute;nica y la acci&oacute;n del mar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La Graciosa.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La isla forma parte del Parque Natural Mar&iacute;timo-Terrestre del Archipi&eacute;lago Chinijo, un espacio de cerca de 10.000 hect&aacute;reas que fue el primero de esta categor&iacute;a declarado por el Gobierno de Canarias. Su &aacute;mbito incluye tanto las zonas emergidas como parte del entorno marino que rodea los islotes. En esas aguas se localiza tambi&eacute;n la Reserva Marina de La Graciosa e Islotes del Norte de Lanzarote, creada para proteger un &aacute;rea de especial relevancia para los ecosistemas marinos.
    </p><p class="article-text">
        La protecci&oacute;n no se limita al medio marino. En tierra crecen especies vegetales adaptadas a la escasez de agua, la salinidad y la exposici&oacute;n constante al viento. El archipi&eacute;lago funciona adem&aacute;s como lugar de paso para numerosas aves migratorias y como zona de reproducci&oacute;n de especies amenazadas. Esta riqueza biol&oacute;gica explica las restricciones sobre la circulaci&oacute;n fuera de los senderos, la recogida de plantas, el abandono de residuos o cualquier actividad que pueda alterar los h&aacute;bitats.
    </p><p class="article-text">
        La Graciosa es la &uacute;nica isla habitada de este conjunto y cuenta con dos n&uacute;cleos. Caleta de Sebo mantiene poblaci&oacute;n durante todo el a&ntilde;o y act&uacute;a como principal punto de entrada, mientras que Pedro Barba, situado en otro tramo del litoral, tiene un uso mayoritariamente estacional. La pesca ha estado tradicionalmente vinculada a la poblaci&oacute;n local y sigue formando parte de la identidad del principal asentamiento.
    </p><h2 class="article-text">Playas, caminos de arena y una visita sin asfalto</h2><p class="article-text">
        El litoral combina peque&ntilde;as calas con amplias extensiones de arena dorada y aguas de tonos claros. Estos espacios se reparten alrededor de la isla y se integran en un paisaje dominado por conos volc&aacute;nicos y llanuras de jable. Algunas zonas de ba&ntilde;o se sit&uacute;an cerca de Caleta de Sebo, mientras que otras obligan a recorrer varios kil&oacute;metros por pistas sin pavimentar. La distancia, la exposici&oacute;n al sol y la falta de servicios en buena parte del trayecto hacen necesario planificar cada salida con antelaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La movilidad es uno de los aspectos que m&aacute;s diferencia a La Graciosa. Los desplazamientos se realizan a pie o en bicicleta y no existe una infraestructura viaria comparable a la de otros destinos del archipi&eacute;lago. Los tiempos dependen del estado del firme, del viento y de la dificultad de la ruta elegida. Esta limitaci&oacute;n reduce el tr&aacute;fico y concentra la visita en itinerarios concretos dentro de un entorno protegido.
    </p><p class="article-text">
        Las playas v&iacute;rgenes son uno de los principales atractivos del territorio, aunque su aislamiento tambi&eacute;n exige precauci&oacute;n. No todas ofrecen las mismas condiciones para el ba&ntilde;o y algunas est&aacute;n expuestas al oleaje y a corrientes intensas. Antes de entrar en el agua conviene comprobar el estado del mar y tener en cuenta la ausencia de vigilancia en determinados puntos. Tambi&eacute;n resulta recomendable llevar agua, protecci&oacute;n solar, comida y calzado adecuado cuando el recorrido se aleja de las zonas habitadas.
    </p><p class="article-text">
        La combinaci&oacute;n de volcanes, arenales, litoral y peque&ntilde;os n&uacute;cleos de poblaci&oacute;n define una isla estrechamente vinculada al espacio protegido del que forma parte. Su cercan&iacute;a a Lanzarote permite visitarla en una jornada, aunque sus dimensiones y las caracter&iacute;sticas de los caminos aconsejan planificar previamente el recorrido. M&aacute;s all&aacute; de la imagen asociada a sus aguas turquesas, La Graciosa mantiene un modelo territorial marcado por la ausencia de asfalto, la movilidad limitada y la necesidad de compatibilizar la llegada de visitantes con la conservaci&oacute;n del Archipi&eacute;lago Chinijo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/rincon-canarias-paisaje-volcanico-unico-mundo-playas-virgenes-aguas-turquesas_1_13392829.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 11:25:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El rincón de Canarias con un paisaje volcánico único en el mundo y playas vírgenes de aguas turquesas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Canarias,Playas,Naturaleza,Lanzarote]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Piscinas naturales, gastronomía y un casco histórico declarado Conjunto Monumental en esta villa marinera de Euskadi]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/piscinas-naturales-gastronomia-casco-historico-declarado-conjunto-monumental-villa-marinera-euskadi_1_13392509.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03c5bb70-1d92-4737-83b6-9a13731aeb3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Piscinas naturales, gastronomía y un casco histórico declarado Conjunto Monumental en esta villa marinera de Euskadi"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mutriku reúne siglos de tradición naval alrededor del puerto, donde el legado medieval convive con baños ligados a las mareas junto a sabores del Cantábrico</p><p class="subtitle">La Reserva de la Biosfera que guarda también una de las playas más bonitas de Euskadi</p></div><p class="article-text">
        La costa de Gipuzkoa concentra n&uacute;cleos que crecieron en torno a peque&ntilde;os puertos, con calles adaptadas a la pendiente y una econom&iacute;a ligada durante siglos al mar. En ese contexto se sit&uacute;a Mutriku, el municipio m&aacute;s occidental del territorio, asentado en la ladera del monte Arno y abierto al Cant&aacute;brico. Su trazado urbano, su pasado vinculado a la navegaci&oacute;n y la cercan&iacute;a entre el centro, la d&aacute;rsena y las zonas de ba&ntilde;o permiten recorrer sus principales puntos de inter&eacute;s a pie.
    </p><p class="article-text">
        Fundada a comienzos del siglo XIII, la localidad conserva buena parte del trazado medieval que marc&oacute; su desarrollo. Las calles, estrechas y en pendiente, descienden hacia el puerto pesquero y atraviesan un conjunto de palacios, torres y casas solariegas levantados en distintas &eacute;pocas. Este valor patrimonial llev&oacute; a que el casco hist&oacute;rico fuera declarado Conjunto Monumental en 1995.
    </p><p class="article-text">
        A esa base hist&oacute;rica se suman dos piscinas de agua marina situadas junto a la costa, una oferta gastron&oacute;mica vinculada a los productos del Cant&aacute;brico y un litoral que se extiende hasta Saturraran. La visita combina arquitectura, tradici&oacute;n pesquera y espacios de ba&ntilde;o sin necesidad de alejarse del n&uacute;cleo urbano. El recorrido permite entender la evoluci&oacute;n de Mutriku desde la Edad Media hasta su actual car&aacute;cter marinero.
    </p><h2 class="article-text">Un centro hist&oacute;rico marcado por la arquitectura y la navegaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El casco antiguo mantiene un entramado de calles empedradas que convergen hacia el puerto. A lo largo del recorrido aparecen edificaciones de los siglos XV, XVI, XVII y XVIII, adem&aacute;s de algunos restos de las antiguas murallas. En torno a la plaza principal se concentran varios de los edificios m&aacute;s representativos, como la iglesia de Nuestra Se&ntilde;ora de la Asunci&oacute;n, la casa consistorial y el Palacio Galdona.
    </p><p class="article-text">
        La iglesia de Nuestra Se&ntilde;ora de la Asunci&oacute;n est&aacute; considerada uno de los principales ejemplos de la arquitectura neocl&aacute;sica de Gipuzkoa y cuenta con la categor&iacute;a de monumento nacional. El Palacio Galdona, construido en el siglo XVII y reconocido como Monumento Hist&oacute;rico-Art&iacute;stico, destaca por su fachada de siller&iacute;a. Tambi&eacute;n forma parte del conjunto el Palacio Arrietakua, levantado en el XVIII y protegido con la misma declaraci&oacute;n. A estos se suman el Palacio Zabiel, hoy Casa de Cultura, el Palacio Montalivet, la Casa Gazta&ntilde;eta, la Casa Olazarra, la Torre Berriatua y la Vieja Lonja, vinculada a la primera cofrad&iacute;a local.
    </p><p class="article-text">
        El pasado de Mutriku tambi&eacute;n est&aacute; ligado a dos marinos nacidos en la villa. Antonio de Gazta&ntilde;eta desarroll&oacute; su trayectoria en el &aacute;mbito de la construcci&oacute;n naval, mientras que Cosme Dami&aacute;n Churruca es recordado por su participaci&oacute;n en la batalla de Trafalgar. Su monumento preside la plaza principal. Esta relaci&oacute;n con la navegaci&oacute;n ayuda a entender el peso que tuvieron el puerto, los astilleros y el comercio mar&iacute;timo en la historia local.
    </p><h2 class="article-text">Dos piscinas naturales que se renuevan con las mareas</h2><p class="article-text">
        Junto al frente mar&iacute;timo se localizan dos piscinas naturales de agua salada, consideradas las &uacute;nicas de estas caracter&iacute;sticas en la costa guipuzcoana. Ambas tienen dimensiones similares a las de una piscina ol&iacute;mpica y se llenan gracias al movimiento de las mareas. Cuando el mar sube, el agua entra y se renueva; al bajar, un muro evita que los vasos queden vac&iacute;os.
    </p><p class="article-text">
        El acceso es libre y en el entorno hay aparcamiento, duchas, aseos y vestuarios, adem&aacute;s de un bar en verano. Su tama&ntilde;o permite practicar nataci&oacute;n, aunque tambi&eacute;n funcionan como alternativa para quienes prefieren ba&ntilde;arse en un espacio protegido junto al mar. La cercan&iacute;a al puerto y al casco hist&oacute;rico facilita incorporarlas a una visita de un d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La d&aacute;rsena de Mutriku es una de las m&aacute;s antiguas del litoral de Gipuzkoa. Se sit&uacute;a en una bah&iacute;a natural entre los acantilados de Alcolea y el alto de Burumendi, una ubicaci&oacute;n que durante mucho tiempo la convirti&oacute; en refugio frente a temporales y marejadas. Hoy sigue siendo uno de los elementos centrales del paisaje urbano y mantiene el v&iacute;nculo entre el municipio y su tradici&oacute;n pesquera.
    </p><h2 class="article-text">Cocina marinera y un litoral hasta Saturraran</h2><p class="article-text">
        La gastronom&iacute;a local se apoya en gran medida en los productos del Cant&aacute;brico. En bares, tabernas y restaurantes se encuentran platos como el marmitako de bonito, el pescado a la brasa, las anchoas o los calamares en su tinta. A ello se suman los pintxos, habituales en las barras, y el txakoli como acompa&ntilde;amiento.
    </p><p class="article-text">
        La oferta culinaria permite alargar la visita tras el recorrido por el conjunto monumental o despu&eacute;s del ba&ntilde;o en las piscinas. Los platos vinculados al pescado reflejan la continuidad de una actividad que ha marcado la econom&iacute;a y la vida cotidiana de la villa durante generaciones. La cocina mantiene como base las especies capturadas en la costa y las recetas propias de los puertos vascos.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del n&uacute;cleo urbano, el litoral ofrece un recorrido que conecta el puerto con la playa de Saturraran, cerca del l&iacute;mite con Bizkaia. En bajamar se puede explorar el tramo conocido como Siete Playas, formado por peque&ntilde;as zonas de arena y roca bajo grandes acantilados. Este paseo completa una visita articulada en torno a tres elementos conectados entre s&iacute;: el patrimonio medieval, la relaci&oacute;n con el mar y una gastronom&iacute;a de ra&iacute;z pesquera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/piscinas-naturales-gastronomia-casco-historico-declarado-conjunto-monumental-villa-marinera-euskadi_1_13392509.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 09:50:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Piscinas naturales, gastronomía y un casco histórico declarado Conjunto Monumental en esta villa marinera de Euskadi]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Patrimonio,Piscinas,Gastronomía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las paredes de roca de más de 2.400 metros de altura que definen una de las rutas más espectaculares del Pirineo aragonés]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/paredes-roca-2-400-metros-altura-definen-rutas-espectaculares-pirineo-aragones_1_13371526.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9eea983d-978e-4c70-b73d-fffb3e708f7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las paredes de roca de más de 2.400 metros de altura que definen una de las rutas más espectaculares del Pirineo aragonés"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un itinerario por Ordesa con trazado aéreo y exigente, dirigido a senderistas experimentados y con tramos de clavijas en ascenso y descenso</p><p class="subtitle">Este pueblo medieval es perfecto para recorrer a pie: con un castillo del siglo XI, premiado por la ONU y junto a un Parque Nacional</p></div><p class="article-text">
        El <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_espana/ver-parque-nacional-ordesa-monte-perdido-planes-disfrutar-paraiso-pirenaico_1_10891554.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido</a> cuenta con una extensa red de senderos que permite recorrer bosques, barrancos, praderas de alta monta&ntilde;a y grandes paredes calizas. Entre sus itinerarios destaca la Faja de las Flores, una cornisa natural que atraviesa la parte alta del valle de Ordesa, en la provincia de Huesca. El recorrido avanza de forma casi horizontal por una franja abierta en la roca, a m&aacute;s de 2.400 metros de altitud, y ofrece una perspectiva del entorno muy distinta a la que se obtiene desde las rutas que discurren junto al r&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        La ubicaci&oacute;n de esta terraza, con el fondo del valle situado a m&aacute;s de 1.000 metros en algunos puntos, convierte el trayecto en uno de los m&aacute;s expuestos del espacio protegido. La sensaci&oacute;n de altura est&aacute; presente durante gran parte del recorrido, aunque la dificultad no se limita &uacute;nicamente a la propia faja. Para alcanzarla es necesario afrontar una subida larga, atravesar zonas de alta monta&ntilde;a y superar pasos equipados con clavijas met&aacute;licas en los extremos de la ruta.
    </p><p class="article-text">
        El itinerario circular que parte de la Pradera de Ordesa tiene una longitud aproximada de entre 15 y 16 kil&oacute;metros y supera los 1.000 metros de desnivel positivo. Completarlo puede llevar entre ocho y diez horas, en funci&oacute;n del ritmo, la variante elegida y las condiciones del terreno. Estas caracter&iacute;sticas hacen que no sea una excursi&oacute;n adecuada para principiantes, ya que requiere buena forma f&iacute;sica, experiencia en monta&ntilde;a y seguridad al avanzar por zonas a&eacute;reas y tramos verticales.
    </p><h2 class="article-text">La ruta de la Faja de las Flores</h2><p class="article-text">
        Uno de los puntos de inicio m&aacute;s habituales se sit&uacute;a en la Pradera de Ordesa, en las inmediaciones de Casa Oliv&aacute;n y el &aacute;rea de informaci&oacute;n. Desde ese punto, el sendero comienza a ganar altura por el interior de un bosque, alej&aacute;ndose del fondo del valle y acerc&aacute;ndose poco a poco a las paredes que lo rodean. Este primer tramo mantiene una pendiente constante y sirve de acceso a las zonas superiores del recorrido.
    </p><p class="article-text">
        A medida que se gana altitud, la vegetaci&oacute;n arb&oacute;rea va perdiendo presencia y deja paso a praderas, zonas pedregosas y espacios m&aacute;s abiertos. El itinerario puede realizarse en ambos sentidos: la subida se efect&uacute;a por el circo de Carriata y las clavijas de Salarons o por el barranco de Cotatuero, utilizando el otro acceso para regresar a la pradera.
    </p><p class="article-text">
        Las clavijas met&aacute;licas son uno de los elementos que incrementan la dificultad de la excursi&oacute;n. Estas piezas, fijadas directamente a la roca, permiten apoyar manos y pies para superar tramos verticales o especialmente estrechos. Aun as&iacute;, no eliminan la exposici&oacute;n ni sustituyen la experiencia necesaria para afrontar este tipo de pasos, que pueden complicarse con la humedad, el viento o el cansancio acumulado.
    </p><p class="article-text">
        El acceso por Carriata conduce hasta el extremo occidental de la faja. Tras dejar atr&aacute;s el bosque, la senda contin&uacute;a por un terreno m&aacute;s irregular hasta alcanzar las clavijas de Salarons, donde es necesario superar un resalte rocoso antes de enlazar con la parte alta. La alternativa por Cotatuero asciende junto al barranco, atraviesa una zona arbolada y llega a unas clavijas instaladas sobre una pared con una ca&iacute;da considerable.
    </p><p class="article-text">
        Una vez superado uno de estos accesos, el recorrido alcanza la Faja de las Flores. La cornisa se extiende durante unos tres kil&oacute;metros y recorre la pared caliza por encima del valle de Ordesa. Aunque mantiene un perfil casi horizontal, su ubicaci&oacute;n obliga a avanzar con atenci&oacute;n, ya que en varios tramos el camino discurre cerca del cortado y deja el fondo a gran distancia.
    </p><p class="article-text">
        La anchura de la plataforma var&iacute;a a lo largo del trayecto. Hay zonas en las que se puede caminar con cierta comodidad y otras en las que el espacio se reduce, por lo que resulta necesario prestar atenci&oacute;n a cada paso. La ausencia de pendientes pronunciadas en este tramo reduce el esfuerzo respecto a la subida, pero no disminuye el riesgo que supondr&iacute;a una p&eacute;rdida de equilibrio.
    </p><p class="article-text">
        Desde la cornisa se aprecia la estructura escalonada del valle, con paredes rocosas, zonas boscosas en cotas m&aacute;s bajas y praderas en las partes altas. Esta sucesi&oacute;n de paisajes acompa&ntilde;a todo el recorrido, que comienza entre &aacute;rboles, contin&uacute;a por terreno de alta monta&ntilde;a y desciende de nuevo hacia el fondo del valle tras cruzar la faja.
    </p><p class="article-text">
        Al llegar al extremo opuesto, el sendero inicia un descenso prolongado hacia el segundo conjunto de clavijas. Si la subida se ha realizado por Carriata, el regreso se completa por Cotatuero; en caso de haber elegido el sentido contrario, el descenso contin&uacute;a por Salarons. En ambos casos, es necesario extremar la precauci&oacute;n en los tramos equipados antes de volver a entrar en el bosque y dirigirse hacia la Pradera de Ordesa.
    </p><p class="article-text">
        El verano y el inicio del oto&ntilde;o suelen ofrecer las mejores condiciones para completar la ruta, siempre que no haya nieve, hielo, lluvias intensas o tormentas previstas. Antes de realizarla conviene calcular las horas de luz, llevar agua, comida y ropa adecuada, y valorar la capacidad de todos los integrantes del grupo. La combinaci&oacute;n de distancia, desnivel, exposici&oacute;n y pasos verticales hace que no sea un recorrido recomendable para personas sin experiencia en monta&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/paredes-roca-2-400-metros-altura-definen-rutas-espectaculares-pirineo-aragones_1_13371526.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jul 2026 11:59:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las paredes de roca de más de 2.400 metros de altura que definen una de las rutas más espectaculares del Pirineo aragonés]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Huesca,Aragón,Rutas,Senderismo,Pirineo aragonés,Ordesa]]></media:keywords>
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