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    <title><![CDATA[elDiario.es - Manu Martín]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/manu-martin/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Manu Martín]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Enmarcar a Banksy: la tensión entre arte, protesta y mercantilización sale a flote en Venecia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/enmarcar-banksy-tension-arte-protesta-mercantilizacion-sale-flote-venecia_1_13207108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da0e84f9-d854-47b3-ae0b-6d026c1d5904_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Enmarcar a Banksy: la tensión entre arte, protesta y mercantilización sale a flote en Venecia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El grafitero pintó 'The Migrant Child' sobre la pared de un palacio en ruinas en 2019, y ahora el Gobierno aprovecha la Bienal de Arte de Venecia para presentar la obra enmarcada y restaurada </p><p class="subtitle">La presencia de Rusia e Israel en la Bienal de Venecia azota con protestas el festival de arte
</p></div><p class="article-text">
        Con motivo de la edici&oacute;n de la Bienal de Venecia este a&ntilde;o, la obra de Banksy <em>The Migrant Child</em> ha sorprendido a la comunidad art&iacute;stica al presentarse itinerante por los canales de la laguna. El grafiti, pintado en un palacio arruinado en 2019 como protesta, reaparece ahora como obra maestra.
    </p><p class="article-text">
        Hace tan solo unos d&iacute;as, el artista de Bristol abr&iacute;a los peri&oacute;dicos al sorprender con <a href="https://www.instagram.com/p/DXwf7pis6KT/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">una instalaci&oacute;n escult&oacute;rica</a> en el centro de Londres, ciudad donde el septiembre pasado hab&iacute;a intervenido con <a href="https://www.instagram.com/p/DOVoHlVDMIU/?img_index=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una pintada en los Reales Tribunales de Justicia</a>. Aquel grafiti, que mostraba a un juez ataviado con peluca y martillo mientras golpea a un manifestante, denunciaba la escalada de detenciones por las protestas contra el genocidio en Palestina. Tras 48 horas, su grafiti fue eliminado.
    </p><p class="article-text">
        La suerte de la pintada veneciana ha sido contraria a la de aquella londinense. Cuando, en 2019, <em>The Migrant Child</em> sorprendi&oacute; entre g&oacute;ndolas y puentes, no se esperaba que fuese a permanecer en el tiempo. La obra presentaba a un ni&ntilde;o migrante que, con chaleco salvavidas y bengala, ped&iacute;a socorro entre la pasividad de turistas, artistas y gobernantes. Las habituales subidas de marea, conocidas como <em>acqua alta</em>, deb&iacute;an haber arruinado la pintura hasta hacerla desaparecer &mdash;en relaci&oacute;n con las v&iacute;ctimas de las pol&iacute;ticas migratorias que perecen en su &eacute;xodo mar&iacute;timo&mdash;. Pero no ha sido as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, la inmobiliaria Engel&amp;V&ouml;lkers, encargada de la venta del palacio abandonado, se apresur&oacute; a presumir de que Banksy eligiese uno de sus palacios para perpetrar su acto vand&aacute;lico. Iniciaba un proceso de rentabilizaci&oacute;n. Con el apoyo del Ministerio de Cultura italiano, el palacio fue adquirido en 2024 por el Banco Ifis, quien anunci&oacute; que devolver&iacute;a a Venecia un patrimonio art&iacute;stico restaurado y asegurado. As&iacute; ha sido: en 2025, el muro que contiene la pintura fue arrancado de su emplazamiento y trasladado para las intervenciones de conservaci&oacute;n. Sin embargo, lo que se celebra desde la colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada como un rescate tiene tambi&eacute;n disconformes, all&iacute; donde la l&iacute;nea entre la salvaci&oacute;n y el secuestro es difusa. Desde la propia ciudad, asociaciones de arquitectos se pronunciaron contra esta intervenci&oacute;n: se deb&iacute;a respetar la caducidad de la obra. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2052446902851878925?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Deso&iacute;da la postura opuesta y siete a&ntilde;os despu&eacute;s de su creaci&oacute;n, se reinaugura en la 61&ordm; Bienal de Venecia el grafiti restaurado por la instituci&oacute;n bancaria. <a href="https://x.com/Reuters/status/2052603146153693288" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">El trozo de muro ha aparecido enmarcado</a>, preparado para su exposici&oacute;n. El subsecretario de cultura italiano, Vittorio Sgarbi, ha reinaugurado el trozo de muro asegurando que se trata de una obra &ldquo;que pertenece a la historia&rdquo;. Pero, m&aacute;s all&aacute; del eslogan vacuo, el caso de la conservaci&oacute;n forzosa del arte urbano arroja m&aacute;s preguntas que elucidaciones.
    </p><h2 class="article-text">La protesta fuera y dentro del museo</h2><p class="article-text">
        El panorama que ha surgido en Venecia no deja indiferente a nadie. Precisamente porque esta nueva edici&oacute;n de la muestra m&aacute;s influyente de arte contempor&aacute;neo no es ajena al panorama pol&iacute;tico. Recientemente, el jurado internacional de la Bienal hab&iacute;a anunciado que no dar&iacute;a premios a condenados por cr&iacute;menes contra la humanidad por la Corte Penal Internacional, lo cual exclu&iacute;a a dos de los participantes: Israel y Rusia. Tras quedar confirmada su participaci&oacute;n, el jurado internacional<a href="https://www.eldiario.es/cultura/dimite-jurado-bienal-venecia-plena-crisis-participacion-rusia-e-israel_1_13186993.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> ha presentado su dimisi&oacute;n en bloque</a>, de modo que este a&ntilde;o ser&aacute; el p&uacute;blico quien haga las votaciones a los pabellones estatales. Adem&aacute;s, la alianza Art Not Genocide, la asociaci&oacute;n italiana de trabajadores de la cultura Mi Riconosci? y la asamblea de trabajadores art&iacute;sticos de Venecia, Biennalocene, han conseguido movilizar una huelga de trabajadores de la Bienal en protesta por la participaci&oacute;n de Israel este viernes que ha provocado el cierre total o parcial de 27 pabellones. La obra de Banksy reaparece en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/presencia-rusia-e-israel-bienal-venecia-azota-protestas-festival-arte_1_13200511.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un clima de tensi&oacute;n pol&iacute;tica y art&iacute;stica</a>.
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                    alt="Cierre del pabellón de España en la Bienal de Venecia este viernes 8 de mayo en protesta por la presencia de Israel"
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            <span class="title">
                Cierre del pabellón de España en la Bienal de Venecia este viernes 8 de mayo en protesta por la presencia de Israel                            </span>
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        Aunque el grafiti bien podr&iacute;a haber sido reinstalado en su lugar de origen con la nocturnidad y discreci&oacute;n con que fue concebido, ha reaparecido bajo un tel&oacute;n y flanqueado por dos personas elegantemente trajeadas. Sobre una barca, la pieza va a recorrer durante el 8 y 9 de mayo los canales de la laguna para ser vista por los transe&uacute;ntes. La pomposidad del acto abre la puerta al debate: &iquest;es l&iacute;cito que las administraciones y empresas se apropien de la protesta callejera? &iquest;Lo est&eacute;tico desactiva lo pol&iacute;tico? &iquest;Es un marco o un grillete?
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a impreciso afirmar que la motivaci&oacute;n de esta restauraci&oacute;n y exhibici&oacute;n es meramente cultural o, incluso, altruista. En 2021, una obra de Banksy super&oacute; los 20 millones de euros en la casa de subastas Sotheby&rsquo;s. As&iacute;, el grupo financiero que ha comprado y restaurado el Palazzo San Pantal&oacute;n &mdash;pintada incluida&mdash; no &ldquo;devuelve&rdquo; un patrimonio a la ciudad: lo compra, lo domina y lo muestra. En paralelo a las manifestaciones y dimisiones de esta exposici&oacute;n internacional, la protesta callejera queda reducida a un trofeo del capitalismo.
    </p><h2 class="article-text">Un problema com&uacute;n</h2><p class="article-text">
        Lo cierto es que una parte esencial de cualquier obra de arte comienza tras emanciparse de su autor. Del mismo modo en que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/mover-no-cuadro-historico-guernica-balance-riesgo-simbolo-politico_1_13132529.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Guernica sigue abriendo portadas</a> a casi un siglo de su realizaci&oacute;n, o las pinturas medievales de Sijena <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/pinturas-murales-sijena-cronologia-conflicto-artistico-politico-judicial-continuara-2026_1_12877647.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">originan debate en la actualidad</a>, <em>The Migrant Child</em> es una obra en evoluci&oacute;n. Su desactivaci&oacute;n como elemento de incomodidad &mdash;en favor de <em>la obra de arte</em>&mdash; genera un debate que, como cualquier otro, forma parte de la historia de la pieza y, por extensi&oacute;n, de la historia del arte. 
    </p><p class="article-text">
        En la conocida como &ldquo;semana del arte&rdquo;, la gesti&oacute;n de las administraciones italianas provoca reflexiones a prop&oacute;sito de la propiedad, el discurso o el patrimonio mismo. A partir de una restauraci&oacute;n que contraviene la intenci&oacute;n de la pieza, queda en entredicho la capacidad del arte para ser protesta por encima de su valor como obra de mercado. Una vez restaurado el resto del palacio veneciano, el grafiti recuperar&aacute; su ubicaci&oacute;n original. Ahora queda, tan solo, ponderar si el nuevo grafiti es el mensaje de un grafitero o el de una entidad bancaria. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manu Martín]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 20:22:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Venecia,Arte,Banksy,Arte urbano,Arte contemporáneo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo condenar al franquismo sin destruir la Cruz del Valle]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/condenar-franquismo-destruir-cruz-valle_129_12157153.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/260c4f57-e63c-42ba-a012-1d481c8a3225_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo condenar al franquismo sin destruir la Cruz del Valle"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Propongo que sean los fascistas quienes no puedan escapar de la memoria. Estoy convencido de que es así como hallaremos la mejor forma de condenar el régimen franquista y de no permitirle a sus seguidores, ni a los victimarios, el dulce privilegio del olvido. </p></div><p class="article-text">
        El dios del Antiguo Testamento se caracteriza porque, despu&eacute;s de la Creaci&oacute;n, no dej&oacute; de destruir; desde los diluvios de No&eacute; hasta los fuegos de Sodoma. Sin embargo, hubo tambi&eacute;n un culpable elegido para salvarse de entre tanta destrucci&oacute;n, de nombre Ca&iacute;n. Lejos de ser un relato que nos hable del perd&oacute;n o la misericordia, Dios marc&oacute; a Ca&iacute;n con el estigma de la culpa y le oblig&oacute; a vivir y a cargar con ella por un mundo errante. Destruir la cruz del Valle de Cuelgamuros ser&iacute;a como el castigo a Sodoma, pero yo propongo una penitencia como la de Ca&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por todos es sabido que la cruz del Valle no es solo un s&iacute;mbolo de la cristiandad, sino de la barbarie, cuando no de ambas. Cualquier devoto de las instrucciones de Jes&uacute;s se sentir&iacute;a aliviado de su destrucci&oacute;n, pues con &eacute;sta desaparecer&iacute;a parte de las pruebas de aquellos cr&iacute;menes que se cargaron a la cuenta de <em>por Dios y por Espa&ntilde;a</em>. Los cristianos de buena fe en desacuerdo con las atrocidades del franquismo podr&iacute;an, con la desaparici&oacute;n f&iacute;sica del lugar del crimen, comenzar un proceso de olvido y tratar de lavar la sangre de sus s&iacute;mbolos. Por ello es tan sorprendente que sean los creyentes, aquellos que recibieron la doctrina &ldquo;No te har&aacute;s &iacute;dolo, ni semejanza alguna de lo que est&aacute; arriba en el cielo, ni abajo en la tierra. No los adorar&aacute;s ni los servir&aacute;s&rdquo; (&Eacute;xodo 20, 1-6), los m&aacute;s fieros defensores de la cruz de hormig&oacute;n y cemento. Pero claro, quiz&aacute; quienes encabezan las demandas contra Quequ&eacute; o Esther L&oacute;pez Barcel&oacute; por proponer la destrucci&oacute;n de la cruz del Valle no lo hagan por lo cristiano, sino por lo fascista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De entre los motivos que se suelen dar para mantener estas 200.000 toneladas de hormig&oacute;n y sufrimiento, creo que no se ha valorado la conservaci&oacute;n como condena de cadena perpetua. Es normal, porque esta pr&aacute;ctica es m&aacute;s propia de franquistas que de dem&oacute;cratas. Y es de estos primeros de quienes aprend&iacute; ese modelo de conservaci&oacute;n: el monumento de culpa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 1936 un grupo de republicanos capitaneados por una miliciana se fotografi&oacute; simulando un pelot&oacute;n de fusilamiento al Sagrado Coraz&oacute;n de Jes&uacute;s en el Cerro de los &Aacute;ngeles en Getafe (Madrid), el mismo que demolieron pocos d&iacute;as despu&eacute;s. Aunque sigue habiendo dudas respecto a la autor&iacute;a de aquel acto iconoclasta, el franquismo supo sacarle partido a aquella destrucci&oacute;n. Investigando en la hemeroteca di con unos titulares bastante reveladores: 'Con los restos del monumento al Sagrado Coraz&oacute;n de Jes&uacute;s se har&aacute;n relicarios'. &iexcl;Ojo, relicarios! Fue una estrategia sublime para hacer llegar a los hogares madrile&ntilde;os el relato de la culpa de aquellos rojos iconoclastas. Al final, la propuesta de dinamitar la cruz no era tan innovadora en comparaci&oacute;n con las ocurrencias del franquismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No conforme, el r&eacute;gimen decidi&oacute; conservar tambi&eacute;n buena parte del conjunto escult&oacute;rico que hab&iacute;a saltado por los aires, lo traslad&oacute; al lado opuesto del cerro, y dej&oacute; su emplazamiento original libre para la reconstrucci&oacute;n del monumento. As&iacute; pues, hasta la inauguraci&oacute;n del sustituto en 1965, se celebraron semanalmente peregrinaciones para rezar y llorar a las ruinas de este como forma de desagravio. La dictadura conserv&oacute; aquel cristo fusilado por los rojos para marcarlo con la culpa y, por si quedaban dudas, con un letrero que rezaba &ldquo;Cabeza de la imagen del Sdo. Coraz&oacute;n de Jes&uacute;s profanada por los rojos&rdquo;. Hoy, las dos caras del Sagrado Coraz&oacute;n (la fusilada y la r&eacute;plica) se miran desde cada extremo de aquella explanada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante la dictadura, el r&eacute;gimen se asegur&oacute; de recordar qui&eacute;n era su enemigo secuestrando su cultura material. Y si hoy la batalla cultural es contra el fascismo, conviene ganarle con sus m&eacute;todos. Adem&aacute;s, si vamos a comprar el discurso fratricida, &iquest;qu&eacute; mejor forma de monumentalizar que siguiendo la voluntad de Dios para con Ca&iacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Aunque la culpa nunca desaparecer&aacute; de la memoria de las v&iacute;ctimas, los archivos y la literatura espec&iacute;fica, es importante que esta sea visible en un espacio de representaci&oacute;n amplio. La cruz del Valle de los Ca&iacute;dos es visible desde una distancia m&aacute;s que considerable, para eso se levant&oacute;. Creo que de poco sirve erigir monumentos a las v&iacute;ctimas y hacer desaparecer las huellas del verdugo. Reflexion&eacute; sobre ello hace unos meses trabajando con los sellos de Franco. La retirada material en los circuitos de representaci&oacute;n de las esculturas, retratos, sellos, placas, etc. de la dictadura no ha conseguido detener sus ideas, hoy en auge, sino que adem&aacute;s han bloqueado su condena. Pienso en la escultura ecuestre de Franco en Barcelona, vecinalmente vandalizada en 2016 e imagino lo maravillosamente democr&aacute;tico que ser&iacute;a exhibir la efigie del dictador ridiculizado, vandalizado, finalmente ajusticiado por los propios vecinos. Porque las democracias no olvidan, las democracias condenan &ndash;o deber&iacute;an&ndash;. Y eso tambi&eacute;n se aplica a lo patrimonial.
    </p><p class="article-text">
        Creo que Cuelgamuros merece un trato similar al de otros casos anteriores, como el del relieve fascista de Bolzano, en el que aparece representado Mussolini montado a caballo con el brazo en alto y una leyenda que dice &ldquo;Credere, Obbedire, Combattere&rdquo; (creer, obedecer, combatir). En 2014, tras un concurso p&uacute;blico, se decidi&oacute; intervenir el monumento con carteles LED donde expone una cita de Hannah Arendt que reza: &ldquo;Nadie tiene derecho a obedecer&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero claro, a diferencia del fascista italiano, Franco muri&oacute; en la cama y sigui&oacute; vivo en las calles. Mientras la presidenta de la Comunidad de Madrid se niega a colocar una placa que recuerde los cr&iacute;menes y torturas cometidos en la Direcci&oacute;n General de Seguridad, es decir, en la Puerta del Sol, hoy su sede gubernamental, propongo utilizar los 152 metros de hormig&oacute;n de la cruz del Valle de los Ca&iacute;dos como soporte de esas placas que nunca llegaron, esos homenajes que no se convocaron y esa justicia que nunca lleg&oacute; (ni llegar&aacute;).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras que el panorama contempor&aacute;neo invita a que la memoria democr&aacute;tica consuele el recuerdo de las v&iacute;ctimas, considero que, parafraseando un lema de la lucha feminista, la memoria cambie de bando. Y sean los fascistas quienes no puedan escapar de ella. No s&eacute; si alg&uacute;n d&iacute;a encontraremos la cruz del Valle envuelta en una gigantesca tela como las instalaciones de Christo y Jeanne-Claude, o cubierta de espejos a modo de trampantojo, o grafiteada por supervivientes de la represi&oacute;n hasta el &uacute;ltimo cent&iacute;metro, pero estoy convencido de que es as&iacute; como hallaremos la mejor forma de condenar el r&eacute;gimen franquista y de no permitirle a sus seguidores, ni a los victimarios, el dulce privilegio del olvido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, propongo obligar al franquismo a que, habiendo respondido ante Dios, lo haga ahora ante la democracia.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manu Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/condenar-franquismo-destruir-cruz-valle_129_12157153.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Mar 2025 20:24:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo condenar al franquismo sin destruir la Cruz del Valle]]></media:title>
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