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    <title><![CDATA[elDiario.es - Álex Herrero]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/alex-herrero/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Álex Herrero]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Eres más de ‘cuchicuchi’ o de ‘gordito’? Los misterios lingüísticos del amor y el idioma secreto de las parejas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cuchicuchi-gordito-misterios-linguisticos-amor-idioma-secreto-parejas_1_13100251.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a3d6892-7dc5-42b2-ad90-e1de1ab7709a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Eres más de ‘cuchicuchi’ o de ‘gordito’? Los misterios lingüísticos del amor y el idioma secreto de las parejas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El amor, más allá de un sentimiento universal o un envoltorio de sentimientos, es el resultado de un lenguaje íntimo y secreto que las parejas construyen a diario con sus palabras</p><p class="subtitle">Del “absentismo” a los trabajadores “repetidores”: el lenguaje que culpabiliza a quienes están de baja médica
</p></div><p class="article-text">
        Que las personas son capaces de amar y de expresarlo es una obviedad. Sin embargo, las palabras que utilizan para referirse a sus parejas revela que estas expresan mucho m&aacute;s que un sentimiento. M&aacute;s bien, crean un universo &uacute;nico del que solo forman parte dos personas y que no puede transferirse a otras relaciones, ni anteriores ni futuras.
    </p><p class="article-text">
        Entender el amor tambi&eacute;n es entenderse a uno mismo, y en ese punto entran en juego las met&aacute;foras. A fin de cuentas, el &aacute;mbito al que pertenezcan las m&aacute;s utilizadas en una relaci&oacute;n reflejar&aacute; c&oacute;mo se interpreta este amor, puesto que, m&aacute;s que tener una funci&oacute;n po&eacute;tica sin m&aacute;s, lo que hacen es estructurar nuestra experiencia de este sentimiento.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que no hay una lista cerrada de temas, pues estos depender&aacute;n de la pareja en concreto, s&iacute; que hay algunos referentes casi universales. El de la salud, que implica ver el amor como una especie de dolencia capaz de acabar con la vida, de ah&iacute; se hable de estar &ldquo;enfermo de amor&rdquo;, en una &ldquo;relaci&oacute;n t&oacute;xica&rdquo; o, &iquest;por qu&eacute; no?, &ldquo;consumido por los celos&rdquo; cuando alguien siente que no se le est&aacute; dando el reconocimiento que se merece. Tambi&eacute;n el de la fauna, pues, &iquest;a qui&eacute;n no se le ha &ldquo;desbocado&rdquo; el coraz&oacute;n o siente &ldquo;mariposas&rdquo; en el est&oacute;mago al ver a la persona capaz de despertar el &ldquo;celo&rdquo; en la otra? Ahora bien, en esta lista tambi&eacute;n entran los elementos de la naturaleza, pues, aunque al principio se puede sentir &ldquo;fuego ardiente&rdquo; constante, nada impide que la relaci&oacute;n se &ldquo;enfr&iacute;e&rdquo; o que &ldquo;la llama se apague&rdquo;. Incluso puede ser un maravilloso recorrido en el que la otra persona &ldquo;gu&iacute;a&rdquo; o &ldquo;acompa&ntilde;a&rdquo; durante el viaje. Ahora bien, lo que est&aacute; claro es que el amor tambi&eacute;n es un objeto, uno que puede ser delicado, que se &ldquo;rompe&rdquo; o que &ldquo;pende de un hilo&rdquo;, o uno robusto, cuando se considera que se est&aacute; en una relaci&oacute;n &ldquo;s&oacute;lida&rdquo; cuando ha pasado mucho tiempo y se &ldquo;asienta&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El ámbito al que pertenezcan las metáforas más utilizadas en una relación reflejará cómo se interpreta este amor</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hablar del lenguaje del amor implica tratar tanto de las palabras creadas o usadas por quienes forman la relaci&oacute;n para llamarse la una a la otra como la forma en la que se hablan.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de las palabras, voces como &ldquo;gordi&rdquo;, &ldquo;chiqui&rdquo;, &ldquo;cuchufleto&rdquo; o &ldquo;peque&rdquo;, entre otras, tienen una base ling&uuml;&iacute;stica muy curiosa, y hay que tener claro que cada pareja utiliza sus propias palabras porque nacen de experiencias comunes, como pueden ser errores ling&uuml;&iacute;sticos, bromas, an&eacute;cdotas, canciones o incluso el empleo compartido de memes. Ah&iacute; entran en juego todas esas palabrejas inventadas, como &ldquo;churri&rdquo;, &ldquo;cuchich&uacute;&rdquo;, &ldquo;ojito salt&oacute;n&rdquo; o &ldquo;gatosito&rdquo;, que dejan de significar y sirven exclusivamente para denotar, como si se trataran de nombres propios. 
    </p><p class="article-text">
        Otro de los recursos m&aacute;s habituales que demuestra que el cari&ntilde;o crea su propio dialecto es el uso de diminutivos, como &ldquo;chiquit&iacute;n&rdquo; o &ldquo;brujita&rdquo;, no remiten dentro de la relaci&oacute;n a los sustantivos en tama&ntilde;o de bolsillo, sino que recubren a la otra persona de una capa de cari&ntilde;o. Tambi&eacute;n ocurre lo mismo con las referencias al f&iacute;sico. Apelativos como &ldquo;gordo&rdquo; o &ldquo;canija&rdquo; funcionan igual para una persona normativa como para quienes no cumplen los c&aacute;nones sociales de peso y altura, pues el objetivo no es describir. Ahora bien, si algo tienen en com&uacute;n la mayor&iacute;a de los apelativos es que suelen ser acortamientos, es decir, formas reducidas, pero no del t&eacute;rmino original, sino del diminutivo, como ocurre con &ldquo;cieli&rdquo;, &ldquo;cari&rdquo; o &ldquo;chiqui&rdquo;, que se sienten m&aacute;s amorosas que &ldquo;cielo&rdquo;, &ldquo;cari&ntilde;o&rdquo; y &ldquo;chica&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La expresión en un tono agudo, de una manera más lenta, con mucha expresividad, tirando a infantil es lo que se conoce como “maternés” o baby talk, a saber, la forma en la que los adultos adaptan su lenguaje para hablar con los bebés</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A lo anterior, hay que sumar la forma en la que se dicen estas voces, que generalmente, se expresan en un tono agudo, de una manera m&aacute;s lenta, con mucha expresividad, tirando a infantil&hellip; Esto es lo que se conoce como &ldquo;matern&eacute;s&rdquo; o <em>baby talk</em>, a saber, la forma en la que los adultos adaptan su lenguaje para hablar con los beb&eacute;s. Este es un rasgo muy frecuente en el lenguaje de las parejas, pues esta forma de hablar remite a la base emocional de la infancia, al cuidado y al v&iacute;nculo.
    </p><p class="article-text">
        Si se unen ambas cosas, queda un precioso dialecto de pareja que solo funciona dicho y escuchado dentro de la relaci&oacute;n. De ah&iacute; que para el resto de las personas escuchar que don Alfredo sea &ldquo;frifri&rdquo; o que do&ntilde;a Mar&iacute;a de las Mercedes use el mismo tono para hablar a su hija peque&ntilde;a que con su pareja les parezca rid&iacute;culo, absurdo y hasta vergonzoso. Cosa que para ellos es lo m&aacute;s com&uacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La lengua tiene tanto de amor como el amor de lengua. Por eso, que viva el amor, independientemente de c&oacute;mo se quiera llamar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álex Herrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cuchicuchi-gordito-misterios-linguisticos-amor-idioma-secreto-parejas_1_13100251.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Mar 2026 21:30:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Eres más de ‘cuchicuchi’ o de ‘gordito’? Los misterios lingüísticos del amor y el idioma secreto de las parejas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lenguaje,Español,Lingüística]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Se dice ‘crisis’, no ‘desaceleración’, por qué es importante llamar a las cosas por su nombre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/dice-crisis-no-desaceleracion-importante-llamar-cosas-nombre_1_12711669.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dd8806cc-83dd-44a2-838b-b48bd3101fb5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Se dice ‘crisis’, no ‘desaceleración’, por qué es importante llamar a las cosas por su nombre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La realidad cambia la lengua, pero las palabras y los mecanismos que empleamos al comunicarnos pueden dejarla irreconocible</p><p class="subtitle">Querida Administración, no entiendo nada de lo que me estás contando
</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">El lenguaje que utilizan los hablantes es como un par de gafas: no solo les permite ver aquello que est&aacute; delante de ellos, sino que ti&ntilde;e esa realidad con colores y matices que alteran su percepci&oacute;n. No es lo mismo hablar de &ldquo;despidos&rdquo; que de &ldquo;reestructuraci&oacute;n laboral&rdquo;, de &ldquo;problema&rdquo; que de &ldquo;desaf&iacute;o&rdquo; o de &ldquo;crisis&rdquo; que de &ldquo;desaceleraci&oacute;n econ&oacute;mica&rdquo;. La elecci&oacute;n de un t&eacute;rmino o de otro es el reflejo de c&oacute;mo las personas comprenden el mundo y de c&oacute;mo se lo expresan a los dem&aacute;s. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Ahora bi</span>en, este superpoder ling&uuml;&iacute;stico conlleva una gran responsabilidad social, pues estas alternancias provocan que la realidad que los hablantes consideran tan firme como una monta&ntilde;a se desvanezca por las palabras que empleamos.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Como poetas de la vida, los hispanohablantes recurren a un sinf&iacute;n de met&aacute;foras para mencionar aquello que los rodea. &iquest;Qui&eacute;n no recuerda aquella tan desacertada de que &ldquo;una pera y una manzana no pueden dar dos manzanas&rdquo;, de la pol&iacute;tica Ana Botella, para atacar al matrimonio homosexual? Un tipo de met&aacute;foras al que se echa mano con bastante facilidad son los eufemismos, es decir, palabras aparentemente inocentes o socialmente aceptadas que sustituyen a otras consideradas vulgares, inc&oacute;modas o, cuando menos, poco elegantes. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Estos eufemismos son muy frecuentes en campos como el de la muerte, el sexo o la escatolog&iacute;a, entre otros muchos. De ah&iacute; que todo el mundo comprenda a qu&eacute; se refiere su interlocutor al decir que una persona &ldquo;</span>ya no est&aacute; entre nosotros&rdquo;, que han pillado a alguien &ldquo;como Dios lo trajo al mundo&rdquo; o que est&aacute; prohibido hacer &ldquo;aguas mayores&rdquo; en el ba&ntilde;o del trabajo. Sin embargo, la sustituci&oacute;n de un t&eacute;rmino por otro no soluciona el decoro comunicativo para siempre, incluso hay casos donde puede ser muy perjudicial. 
    </p><p class="article-text">
        Para entender mejor c&oacute;mo funcionan los eufemismos, basta con imaginar lo que le ocurrir&iacute;a a un coche utilitario si estuviese constantemente circulando por montes escarpados y pistas forestales. A todas luces, terminar&iacute;a estrope&aacute;ndose. Esto es algo que les sucede con mucha frecuencia a todas estas palabras, antes o despu&eacute;s: que no terminan de expresar de forma precisa la realidad: se connotan. De ah&iacute; que adquieran el valor peyorativo de la palabra que se evita. Esto le sucedi&oacute; al verbo &ldquo;fallecer&rdquo;, que originalmente solo significaba &ldquo;faltar&rdquo;. Incluso, con esto de atenuar, se han llegado a crear eufemismos totalmente innecesarios, como sucede con la expresi&oacute;n &ldquo;persona de color&rdquo; o &ldquo;con ra&iacute;ces africanas&rdquo; para aludir a una persona negra nacida en Soria.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para entender mejor cómo funcionan los eufemismos, basta con imaginar lo que le ocurriría a un coche utilitario si estuviese constantemente circulando por montes escarpados y pistas forestales. A todas luces, terminaría estropeándose</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Uno de los &aacute;mbitos donde los eufemismos crecen como champi&ntilde;ones es el de la discapacidad. &ldquo;Personas con diversidad funcional&rdquo; o &ldquo;personas con diferentes capacidades&rdquo; intentan abordar un &aacute;mbito donde las sensibilidades est&aacute;n a flor de piel. Sin embargo, estas expresiones permitir&iacute;an a multitud de personas sentirse parte de una realidad a la que realmente no pertenecen, pues cada cuerpo funciona de forma diversa y todos tenemos diferentes capacidades. En el ejemplo anterior, construcciones como estas no dejan de ser coches utilitarios bordeando a kil&oacute;metros el terreno por el que se quiere transitar y, por lo tanto, ineficaces a la vez que perjudiciales para visibilizar a las &ldquo;personas con discapacidad&rdquo;, expresi&oacute;n recomendada por las principales asociaciones y que </span><a href="https://www.eldiario.es/politica/disminuidos-personas-discapacidad-camino-discriminacion_129_10814368.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">hoy recoge el art&iacute;culo 49 de la Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Las personas cuentan con muchos m&aacute;s recursos casi de f&aacute;brica para atenuar sus mensajes: echan mano de los diminutivos, como &ldquo;cojito&rdquo;, para que la potencia de &ldquo;cojo&rdquo; no se le atragante al destinatario o incluso, en la oralidad, bajan el volumen justo cuando toca pronunciar el t&eacute;rmino o lo expresan entre carcajadas. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Otra estrategia habitual de la generaci&oacute;n Z es acudir a un segundo idioma con el cual, a diferencia de su lengua materna, no sienten una proximidad afectiva. Este mecanismo se utiliza para disminuir la intensidad de las emociones que quieren transmitir. As&iacute; el &ldquo;perd&oacute;n&rdquo; se vuelve as&eacute;ptico cuando se convierte en </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>sorry</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> y el potente &ldquo;molesto&rdquo; se descafe&iacute;na con un </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>upset. </em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;">Tambi&eacute;n se usa para no nombrar directamente realidades inc&oacute;modas o duras. Por ejemplo, un hispanohablante que no conozca el anglicismo </span><span class="highlight" style="--color:transparent;"><em>grooming</em></span><span class="highlight" style="--color:transparent;"> podr&iacute;a traer a su imaginaci&oacute;n casi cualquier cosa; pero, dif&iacute;cilmente, su sentido recto, que realmente es &ldquo;ciberenga&ntilde;o pederasta&rdquo;, una pr&aacute;ctica delictiva de ciertos adultos en internet para ganarse la confianza de un menor de edad a fin de obtener, com</span>o m&iacute;nimo, fotograf&iacute;as sin ropa o en actitudes sexuales. Mismas palabras, en diferentes lenguas, hacen que la realidad se interprete de forma distinta.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Tampoco es necesario cambiar un t&eacute;rmino por otro para que la realidad d&eacute; un giro de ciento ochenta grados, basta con cambiar el foco, a saber, el punto desde el que se cuentan las cosas. En la lacra contra la violencia de g&eacute;nero, frases como &ldquo;una mujer muere en su casa&rdquo;, frente a &ldquo;Un hombre asesina a una mujer en su casa&rdquo;, tambi&eacute;n provocan, indirectamente, que las personas miren de perfil lo sucedido porque el responsable, el sujeto de la oraci&oacute;n, es diferente.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Adem&aacute;s, existe un peligro inmenso si, para nombrar la realidad, se retuerce usando palabras que no se ajustan a la verdad. Por eso se desaconseja por completo utilizar el </span><a href="https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/metaforas-peligrosas-cancer-lucha_129_3108779.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:transparent;">lenguaje b&eacute;lico en el &aacute;mbito de la salud</span></a><span class="highlight" style="--color:transparent;">, deshumanizar a los menores no acompa&ntilde;ados a trav&eacute;s de un acr&oacute;nimo cosificador como &ldquo;mena&rdquo; o usar gratuitamente palabras como &ldquo;ileg&iacute;timo&rdquo;, &ldquo;golpista&rdquo; o &ldquo;dictadura&rdquo;, entre otras muchas, de una forma peligrosamente laxa, por mucho que con ello se quiera apelar a los sentimientos de unos cuantos (o unos pocos). El resultado del uso (y abuso) de estos t&eacute;rminos puede ser que se insensibilice a todas las personas que los escuchen, hasta que la realidad que pretenden describir se vuelva irreconocible.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:transparent;">Como hablantes, como personas, no se puede permitir que algo tan humano y bello como la lengua sirva para retorcer la realidad y empeorarla. Por el contrario, habr&iacute;a que usar esta herramienta en la lucha para hacer del mundo un lugar mejor.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álex Herrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/dice-crisis-no-desaceleracion-importante-llamar-cosas-nombre_1_12711669.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Oct 2025 21:07:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Se dice ‘crisis’, no ‘desaceleración’, por qué es importante llamar a las cosas por su nombre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lenguaje,Lenguaje inclusivo,Lingüística]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Querida Administración, no entiendo nada de lo que me estás contando]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/querida-administracion-no-entiendo-contando_1_12616488.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c2654d45-4417-4712-ac50-9d2ec4937411_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Querida Administración, no entiendo nada de lo que me estás contando"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Emplear un lenguaje jurídico y administrativo claro es fundamental tanto para que la ciudadanía cumpla con sus obligaciones y ejerza sus derechos como para reforzar (o recuperar) la confianza de las personas en las instituciones</p><p class="subtitle">‘Tres cuencos’, el último libro que Michela Murgia escribió antes de morir y ha inspirado a Isabel Coixet
</p></div><p class="article-text">
        Relacionarse con la Administraci&oacute;n no es algo frecuente para la mayor&iacute;a de las personas. Quienes cumplen con sus obligaciones a tiempo apenas tienen trato con ella y precisamente por eso, cuando llega el momento, la experiencia suele resultar poco agradable. No solo por la falta de costumbre, sino tambi&eacute;n por la falta de claridad en las comunicaciones.
    </p><p class="article-text">
        Cuando alguien recibe una &ldquo;providencia de apremio&rdquo; no deja de ser un &ldquo;aviso de pago pendiente con recargo&rdquo; u &ldquo;orden de pago&rdquo; y cuando se trata de una &ldquo;notificaci&oacute;n de denuncia e incoaci&oacute;n de expediente sancionador&rdquo; se trata de una &ldquo;multa&rdquo;: alternativas igual de exactas, pero mucho m&aacute;s directas, sencillas y f&aacute;ciles de entender.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la confusi&oacute;n aumenta cuando la persona lee el documento y este no deja claro qu&eacute; se le pide que haga o cuando aparecen bien siglas poco familiares, como &ldquo;IPREM&rdquo; (un indicador de renta) o &ldquo;IIVTNU&rdquo; (el impuesto municipal sobre plusval&iacute;a), bien t&eacute;rminos como &ldquo;potestativo&rdquo; (opcional), &ldquo;reposici&oacute;n&rdquo; (recurso para reclamar) o &ldquo;inherente&rdquo; (propio de algo).
    </p><p class="article-text">
        Y es que el abuso de tecnicismos que los hablantes en general desconocen y no tienen por qu&eacute; saber, las frases interminables por culpa de las subordinadas encadenadas o la complejidad sint&aacute;ctica que marea a los constituyentes de la oraci&oacute;n, entre otros factores ling&uuml;&iacute;sticos, hacen que para gran parte de la poblaci&oacute;n enfrentarse a un contrato, un formulario o una comunicaci&oacute;n administrativa se convierta en una tarea frustrante que afrontan con resignaci&oacute;n cristiana. Esta percepci&oacute;n genera una desconfianza general hacia la Administraci&oacute;n por parte de la sociedad e incluso hace que la ciudadan&iacute;a se plantee si acaso ocultan algo sus mensajes o si realmente est&aacute;n pensando en ella.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando alguien recibe una “providencia de apremio” no deja de ser un “aviso de pago pendiente con recargo” u “orden de pago” y cuando se trata de una “notificación de denuncia e incoación de expediente sancionador” se trata de una “multa”</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A pesar de que se habla de la necesidad de simplificar los textos p&uacute;blicos desde hace medio siglo, los avances reales apenas comienzan a notarse en la actualidad. Administraciones y grandes empresas prometen una comunicaci&oacute;n m&aacute;s clara y accesible, pero lo cierto es que la mayor&iacute;a de los documentos siguen siendo densos y casi ininteligibles (alrededor del 85%, tal y como recoge un informe de la agencia Prodigioso Volc&aacute;n). Ante esta dificultad, muchas personas han perdido la esperanza de entender lo que reciben y optan directamente por no leerlo o ponerse en manos de expertos, siempre y cuando tengan a qui&eacute;n acudir.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los problemas no acaban aqu&iacute;. A pesar de vivir en el momento hist&oacute;rico con la menor tasa de analfabetismo y la mayor de formaci&oacute;n superior, un informe publicado en el 2023 por la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;micos (OECD) revela que, en Espa&ntilde;a, el 31% de los adultos tienen un bajo nivel de competencia lectora, lo que evidencia que implantar el lenguaje claro en la Administraci&oacute;n es una necesidad vital para la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;qu&eacute; es el &ldquo;lenguaje claro&rdquo;? Seg&uacute;n la principal asociaci&oacute;n de lenguaje claro, PLAIN, una comunicaci&oacute;n est&aacute; en lenguaje claro (tambi&eacute;n llamado &ldquo;lenguaje ciudadano&rdquo;) cuando la lengua, la estructura y el dise&ntilde;o son tan claros que quien lee el texto es capaz de localizar f&aacute;cilmente la informaci&oacute;n que necesita, comprenderla y tomar decisiones con seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Contra lo que algunas personas pudieran pensar, el lenguaje claro no implica una p&eacute;rdida de rigor o de fundamento legal, sino que consiste en activar los mecanismos comunicativos necesarios para que la informaci&oacute;n que los organismos env&iacute;en a la ciudadan&iacute;a sea comprendida en su primera lectura. &ldquo;No comprender un texto administrativo implica una p&eacute;rdida de derechos. Por su parte, el lenguaje claro los gana y refuerza la democracia&rdquo;, apunta Antonio Mart&iacute;n, socio-fundador de C&aacute;lamo&amp;Cran y embajador PLAIN en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Por extra&ntilde;o que pudiese parecer, este tipo de adaptaciones para transmitir mensajes de forma clara es ya habitual en las consultas m&eacute;dicas y los hospitales, donde los profesionales explican a los pacientes de manera comprensible el diagn&oacute;stico, el tratamiento que deben seguir o la intervenci&oacute;n a la que van a someterse. Del mismo modo que en una comunicaci&oacute;n en el &aacute;mbito sanitario, conseguir textos comprensibles requiere de empat&iacute;a. Ponerse en el lugar de la persona que va a leer el documento invita a acabar con las oraciones subordinadas, emplear el orden sint&aacute;ctico natural (sujeto, verbo y predicado) y desterrar la innecesaria jerga para hacer hueco a t&eacute;rminos que todo el mundo utiliza y comprende. Pero tambi&eacute;n lleva a organizar las ideas teniendo en cuenta la importancia y la utilidad para quien va a leer el documento, agruparlas en p&aacute;rrafos o listas y que el dise&ntilde;o est&eacute; bien definido.
    </p><p class="article-text">
        Iniciativas como la Alianza por el Gobierno Abierto (OGP), las normas UNE-ISO, y entidades como PLAIN o la Comisi&oacute;n Europea han logrado que el lenguaje claro d&eacute; sus primeros pasos en Espa&ntilde;a. La Comisi&oacute;n para la Modernizaci&oacute;n del Lenguaje Jur&iacute;dico, el <em>Manifiesto por un lenguaje claro en la Administraci&oacute;n</em>, la Carta de Derechos de los Ciudadanos ante la Justicia o los diferentes manuales de comunicaci&oacute;n clara de algunas comunidades y ayuntamientos se han materializado en intervenciones concretas que reducen la brecha comunicativa entre la Administraci&oacute;n y la ciudadan&iacute;a. Como ejemplos podemos poner los casos del modelo <em>Denuncia por infracci&oacute;n de circulaci&oacute;n. Multa</em> del Ayuntamiento de Madrid, diversas comunicaciones de la Agencia Tributaria o el proyecto promovido por PLAIN de adaptar la Constituci&oacute;n a lenguaje claro.
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        No entender aquello que la Administraci&oacute;n pide o no comprender c&oacute;mo puede solicitar una ayuda que mitigue una situaci&oacute;n personal ag&oacute;nica entra&ntilde;a numerosos peligros, tanto para la poblaci&oacute;n como para las instituciones. En palabras de Mart&iacute;n: &ldquo;No utilizar un lenguaje claro en las Administraciones se traduce en una p&eacute;rdida de derechos y de oportunidades para la ciudadan&iacute;a; para las Administraciones, en una p&eacute;rdida de tiempo, de recursos y de eficacia, adem&aacute;s de reputaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Que las Administraciones hagan los esfuerzos necesarios por ser comprendidas es una prioridad a la que no pueden renunciar si quieren ser eficientes, garantizar la transparencia y reducir la corrupci&oacute;n. Tambi&eacute;n es fundamental para ampliar el ejercicio de la democracia con el objetivo de que la ciudadan&iacute;a disfrute de sus derechos y cumpla con sus obligaciones de la forma m&aacute;s sencilla posible. Utilizar de forma clara la lengua, el elemento m&aacute;s democr&aacute;tico que existe, es una cuesti&oacute;n de justicia social, dado que, echando mano de la jerga legal, <em>in claris non fit interpretatio</em> (en las cosas claras no se hace interpretaci&oacute;n).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Álex Herrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/querida-administracion-no-entiendo-contando_1_12616488.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Sep 2025 20:31:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Lenguaje,Lingüística,Español]]></media:keywords>
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