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    <title><![CDATA[elDiario.es - Beth Hernández]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/beth-hernandez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Beth Hernández]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Cómo marinar el pollo con yogur y especias para conseguir una textura suave e impulsar su sabor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/marinar-pollo-yogur-especias-textura-suave-e-impulsar-sabor_1_12909471.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/64c2ae63-c47b-4597-9bc2-b282021ed884_16-9-discover-aspect-ratio_default_1134332.jpg" width="5037" height="2833" alt="Pollo marinado con yogur y especias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estos ingredientes realzan el sabor y proporciona jugosidad y esponjosidad, logrando que la carne se deshaga en el paladar desde el primer bocado</p><p class="subtitle">Albóndigas de bacalao con patatas y verduras: un plato único y lleno de sabor para disfrutar</p></div><p class="article-text">
        El pollo es uno de los ingredientes m&aacute;s recurrentes y vers&aacute;tiles de la cocina, capaz de adaptarse a infinidad de recetas y t&eacute;cnicas culinarias. Su neutralidad de sabor y su textura maleable permiten jugar con distintos m&eacute;todos de cocci&oacute;n, combinaciones de especias y tradiciones gastron&oacute;micas, dando lugar a un abanico de posibilidades que se multiplica seg&uacute;n el enfoque del plato.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a estas cualidades, el pollo funciona como una base perfecta tanto para elaboraciones sencillas del d&iacute;a a d&iacute;a como para recetas m&aacute;s elaboradas. Puede prepararse a la plancha, asado, rebozado, en guisos, estofados, a la brasa, relleno o en brochetas, y admite sin dificultad todo tipo de acompa&ntilde;amientos. Desde salsas suaves o intensas hasta hierbas arom&aacute;ticas, especias y verduras de temporada, su capacidad para integrarse con otros ingredientes permite crear platos equilibrados, sabrosos y visualmente atractivos durante todo el a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de este amplio repertorio, una opci&oacute;n especialmente sencilla y accesible es el pollo marinado con yogur y especias. No requiere grandes conocimientos culinarios y ofrece un resultado sorprendente: las especias potencian el sabor y aportan matices arom&aacute;ticos, mientras que el yogur act&uacute;a como ablandador natural, proporcionando jugosidad y una textura tierna que hace que la carne resulte especialmente agradable al paladar desde el primer bocado.
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista nutricional, el pollo destaca por ser una fuente de prote&iacute;nas de alto valor biol&oacute;gico, ya que aporta todos los amino&aacute;cidos esenciales que necesita el organismo. Tambi&eacute;n es rico en minerales como el f&oacute;sforo, fundamental para el mantenimiento normal de huesos y dientes, y en vitaminas del grupo B, especialmente niacina y vitamina B6. Por este motivo, las recomendaciones nutricionales actuales aconsejan consumir hasta tres raciones semanales de carnes magras, seg&uacute;n la Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Nutrici&oacute;n (FEN).
    </p><h2 class="article-text">Receta de pollo marinado con yogur y especias</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Pollo marinado con yogur y especias                            </span>
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        Para conseguir un pollo bien marinado y lleno de sabor, es fundamental dedicarle el tiempo necesario al proceso de maceraci&oacute;n. Aunque con un par de horas ya se puede notar una mejora en el gusto y la textura de la carne, lo m&aacute;s recomendable es prolongar el marinado durante unas 24 horas. 
    </p><p class="article-text">
        De este modo, los ingredientes penetran mejor en el pollo y se potencian al m&aacute;ximo sus aromas y matices, logrando un resultado mucho m&aacute;s jugoso y sabroso.
    </p><p class="article-text">
        Una de las grandes ventajas del marinado es la libertad que ofrecer a la hora de combinar sabores. La variedad de especias y condimentos es pr&aacute;cticamente infinita, lo que nos permite adaptar la receta a nuestros gustos personales o al tipo de plato que queramos preparar.
    </p><p class="article-text">
        Ingredientes como el curry, la c&uacute;rcuma, el piment&oacute;n o el jengibre molido son solo algunos ejemplos de especias que aportan profundidad y car&aacute;cter al pollo. Adem&aacute;s, se pueden a&ntilde;adir hierbas arom&aacute;ticas, c&iacute;tricos, yogur, aceite de oliva o incluso un toque picante para crear mezclas originales y equilibradas.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, para aprovechar al m&aacute;ximo este proceso, es imprescindible planificar la preparaci&oacute;n con antelaci&oacute;n. Al saber que el pollo necesita al menos 24 horas de marinado antes de ser cocinado, conviene organizar el men&uacute; y los tiempos de cocina con previsi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En total se necesita cuarenta minutos aproximadamente. Estos son los ingredientes para cuatro personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>900 gramos de pollo deshuesado</li>
                                    <li>Un manojo de esp&aacute;rragos verdes</li>
                                    <li>100 gramos de cebollas blancas</li>
                                    <li>150 gramos zanahorias grandes</li>
                                    <li>Diez gramos de dientes de ajo</li>
                                    <li>Medio vaso de caldo de pollo</li>
                                    <li>Un yogur griego</li>
                                    <li>Cilantro fresco</li>
                                    <li>Una pizca de jengibre fresco</li>
                                    <li>Chile en copos</li>
                                    <li>Sal</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para marinar el pollo se necesita:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Ocho gramos de curry</li>
                                    <li>Cinco gramos de piment&oacute;n ahumado</li>
                                    <li>30 mililitros de salsa de soja</li>
                                    <li>Un yogur griego</li>
                                    <li>45 mililitros de leche entera</li>
                                    <li>Tres gramos de c&uacute;rcuma en polvo</li>
                                    <li>Pimienta molida</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para empezar, cortamos el pollo con cuidado en trozos uniformes, de tama&ntilde;o medio, de aproximadamente unos cinco cent&iacute;metros, procurando que todas las piezas sean similares para lograr una cocci&oacute;n homog&eacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, colocamos el pollo en un bol amplio y a&ntilde;adimos las especias seleccionadas, mezclando bien con las manos para que queden repartidas de manera uniforme y la carne se impregne correctamente de todos los aromas.
    </p><p class="article-text">
        Seguidamente, incorporamos el yogur griego junto con la leche y volvemos a mezclar hasta obtener una preparaci&oacute;n cremosa. Una vez integrado todo, cubrimos el recipiente con papel transparente y dejamos marinar en el frigor&iacute;fico durante al menos un par de horas, aunque lo ideal es prolongar el reposo hasta 24 horas para intensificar el sabor y mejorar la textura del pollo.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el pollo se marina, aprovechamos el tiempo para preparar las verduras. Pelamos las zanahorias y las cebollas, y las cortamos en tiras finas y regulares. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, calentamos un buen chorro de aceite de oliva en una sart&eacute;n amplia y, cuando est&eacute; caliente, a&ntilde;adimos las verduras para sofre&iacute;rlas suavemente, removiendo de vez en cuando hasta que queden bien pochadas y ligeramente doradas.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, incorporamos el ajo laminado y continuamos cocinando unos minutos m&aacute;s, cuidando de que no se queme para evitar sabores amargos. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, retiramos las partes m&aacute;s duras de los esp&aacute;rragos y los a&ntilde;adimos al sofrito, salte&aacute;ndolos brevemente para que mantengan su textura y color. Apagamos el fuego y reservamos la preparaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pasado este tiempo de marinado, sacamos el pollo de la nevera y lo a&ntilde;adimos a la sart&eacute;n en peque&ntilde;as tandas, asegur&aacute;ndonos de que cada pieza se dore correctamente a fuego fuerte y sin amontonarse. 
    </p><p class="article-text">
        De este modo, conseguimos un exterior dorado y lleno de sabor. Una vez sellado todo el pollo, bajamos la intensidad del fuego y a&ntilde;adimos el caldo junto con un poco m&aacute;s de yogur, removiendo con suavidad hasta obtener una salsa cremosa y untuosa. 
    </p><p class="article-text">
        Es importante controlar el tiempo de cocci&oacute;n para que el pollo no se reseque y conserve todos sus jugos. Si la salsa resultara demasiado l&iacute;quida, podemos retirar moment&aacute;neamente el pollo y dejar reducir la salsa hasta alcanzar la consistencia deseada.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, devolvemos el pollo a la sart&eacute;n, apagamos el fuego y dejamos reposar el conjunto durante unos diez minutos antes de servir. Para terminar, espolvoreamos cilantro fresco picado, jengibre rallado y un toque de pimienta negra reci&eacute;n molida, aportando frescor y un aroma final irresistible.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beth Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/marinar-pollo-yogur-especias-textura-suave-e-impulsar-sabor_1_12909471.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Jan 2026 14:35:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo marinar el pollo con yogur y especias para conseguir una textura suave e impulsar su sabor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Recetas de cocina,Cocina,Recetas,Comida,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Calendario laboral: estos son los 14 días festivos en la Región de Murcia en 2026]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/calendario-laboral-son-14-dias-festivos-region-murcia-2026_1_12908832.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9645f6fe-fb44-4bd0-aa02-be32cfdd8270_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Calendario laboral: estos son los 14 días festivos en la Región de Murcia en 2026"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Contar con un calendario laboral claro y bien planificado se convierte en una herramienta esencial para afrontar el año con mayor previsión</p><p class="subtitle">Los puentes y festivos de 2026: así puedes aprovechar al máximo los días libres para planificar tus vacaciones</p></div><p class="article-text">
        Con la llegada de un nuevo a&ntilde;o, consultar el calendario se convierte casi en un gesto autom&aacute;tico para muchas personas. M&aacute;s all&aacute; de la curiosidad por saber en qu&eacute; d&iacute;a cae nuestro cumplea&ntilde;os, revisar las fechas clave del a&ntilde;o &mdash;como festivos laborales o escolares, as&iacute; como la <a href="https://www.eldiario.es/spin/puentes-festivos-2026-puedes-aprovechar-maximo-dias-libres-planificar-vacaciones_1_12896121.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">posiblidad de que haya un puente</a>&mdash; resulta fundamental para organizarse con antelaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tener una visi&oacute;n global del calendario ayuda tanto en el &aacute;mbito personal como en el profesional: permite planificar escapadas, periodos de descanso, eventos familiares o incluso marcar objetivos y distribuir mejor el tiempo libre. 
    </p><p class="article-text">
        En la Regi&oacute;n de Murcia, el a&ntilde;o 2026 contar&aacute; con un total de 14 d&iacute;as festivos oficiales, una informaci&oacute;n clave para quienes quieren organizar viajes, celebraciones, reuniones familiares o simplemente reservar momentos de ocio y desconexi&oacute;n. Conocer estas fechas con antelaci&oacute;n facilita una mejor gesti&oacute;n del tiempo y del presupuesto, evitando improvisaciones de &uacute;ltima hora.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, estos d&iacute;as festivos marcan pausas en la actividad habitual de centros de trabajo, colegios y administraciones p&uacute;blicas, por lo que resultan especialmente &uacute;tiles para reorganizar tareas y aprovechar mejor los d&iacute;as laborables. La mayor&iacute;a de los festivos del pr&oacute;ximo a&ntilde;o caer&aacute;n entre semana.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, contar con un calendario laboral claro y bien planificado se convierte en una herramienta esencial para afrontar el a&ntilde;o con mayor previsi&oacute;n y tranquilidad.
    </p><h2 class="article-text">Festivos en Murcia 2026</h2><p class="article-text">
        Murcia contar&aacute; en 2026 con 14 d&iacute;as festivos reconocidos oficialmente
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>1 de enero (jueves), A&ntilde;o Nuevo</li>
                                    <li>6 de enero (martes), Epifan&iacute;a del Se&ntilde;or </li>
                                    <li>19 de marzo (jueves), San Jos&eacute;</li>
                                    <li>2 de abril (jueves), Jueves Santo</li>
                                    <li>3 de abril (viernes), Viernes Santo</li>
                                    <li>7 de abril (martes), Bando de la Huerta</li>
                                    <li>01 de mayo (viernes), Fiesta del Trabajo</li>
                                    <li>9 de junio (martes), D&iacute;a de la Regi&oacute;n de Murcia</li>
                                    <li>15 de agosto (s&aacute;bado), Asunci&oacute;n de la Virgen</li>
                                    <li>15 de septiembre (martes), Romer&iacute;a</li>
                                    <li>12 de octubre (lunes), Fiesta Nacional de Espa&ntilde;a</li>
                                    <li>7 de diciembre (lunes), D&iacute;a de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola</li>
                                    <li>8 de diciembre (martes), Inmaculada Concepci&oacute;n</li>
                                    <li>25 de diciembre (viernes), Natividad del Se&ntilde;or</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Festivos locales en la Regi&oacute;n de Murcia</h2><p class="article-text">
        Esto es una recopilaci&oacute;n de todos los festivos de las localidades de Murcia
    </p><p class="article-text">
        Abanilla
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>4 de mayo </li>
                                    <li>14 de septiembre</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Abar&aacute;n
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>7 de abril</li>
                                    <li>28 de septiembre</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &Aacute;guilas
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>17 de febrero</li>
                                    <li>27 de marzo</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Albudeite
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>31 de agosto</li>
                                    <li>8 de septiembre</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Alcantarilla
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>29 de mayo</li>
                                    <li>15 de septiembre</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Aledo
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>27 y 28 de agosto</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Alguazas
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>12 de junio</li>
                                    <li>16 de julio</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Alhama de Murcia
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>2 de febrero</li>
                                    <li>24 de agosto</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Archena
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>4 de junio</li>
                                    <li>1 de septiembre</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Beniel
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>2 de febrero</li>
                                    <li>24 de agosto</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Blanca
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>10 de abril</li>
                                    <li>17 de agosto</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Bullas
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>5 y 6 de octubre</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Calasparra
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>30 de julio</li>
                                    <li>8 de septiembre</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Campos del R&iacute;o
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>22 y 24 de junio</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Caravaca de la Cruz
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>2 y 4 de mayo</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Cartagena
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>27 de marzo</li>
                                    <li>25 de septiembre</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Ceheg&iacute;n
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>10 y 14 de septiembre</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Ceut&iacute;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>6 de abril</li>
                                    <li>22 de julio</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Cieza
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>24 de agosto</li>
                                    <li>8 de septiembre</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Fortuna
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>6 de abril</li>
                                    <li>14 de agosto</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Fuente &Aacute;lamo
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>20 de julio</li>
                                    <li>28 de agosto</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Jumilla
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>6 de abril</li>
                                    <li>8 de junio</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>27 de julio</li>
                                    <li>7 de octubre</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Las Torres de Cotillas
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>7 de abril</li>
                                    <li>28 de agosto</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Librilla
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>21 y 24 de agosto</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Lorca
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>8 de septiembre</li>
                                    <li>23 de noviembre</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Lorqu&iacute; 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>16 de enero</li>
                                    <li>24 de julio</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Los Alc&aacute;zares
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>6 de abril</li>
                                    <li>13 de octubre</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Mazarr&oacute;n
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>12 de junio</li>
                                    <li>17 de noviembre</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Molina de Segura
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>22 de enero</li>
                                    <li>21 de septiembre</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Moratalla
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>15 de junio</li>
                                    <li>29 de septiembre</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Mula
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>21 y 23 de septiembre</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Murcia 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>7 de abril </li>
                                    <li>15 de septiembre</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Oj&oacute;s
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>27 y 28 de agosto</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Pliego
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>2 de febrero</li>
                                    <li>8 de septiembre</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Puerto Lumbrera
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>7 de julio y 7 de octubre</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Ricote 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>20 y 22 de enero</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        San Javier
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>3 de febrero</li>
                                    <li>3 de diciembre</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        San Pedro del Pinatar
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>29 de junio</li>
                                    <li>16 de julio</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Santomera
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>29 de septiembre</li>
                                    <li>7 de octubre</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Torre-Pacheco
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>8 de junio </li>
                                    <li>7 de octubre</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Totana
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>7 de enero </li>
                                    <li>10 de diciembre</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Ulea
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>30 de abril</li>
                                    <li>24 de agosto</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Villanueva del R&iacute;o Segura
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>6 de abril</li>
                                    <li>16 de julio</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Yecla
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>14 de septiembre</li>
                                    <li>9 de diciembre </li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beth Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/calendario-laboral-son-14-dias-festivos-region-murcia-2026_1_12908832.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Jan 2026 14:26:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Calendario laboral: estos son los 14 días festivos en la Región de Murcia en 2026]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Murcia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni harina ni huevo: el truco para que los calamares fritos queden crujientes y tiernos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/harina-huevo-truco-calamares-fritos-queden-crujientes-tiernos_1_12905806.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92e25975-0c15-4a05-8de4-2b617645596b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni harina ni huevo: el truco para que los calamares fritos queden crujientes y tiernos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este plato, tan sencillo como popular, suele servirse como entrante para abrir el apetito antes del principal</p><p class="subtitle">Albóndigas de bacalao con patatas y verduras: un plato único y lleno de sabor para disfrutar</p></div><p class="article-text">
        Los calamares rebozados son un cl&aacute;sico indiscutible dentro de la gastronom&iacute;a espa&ntilde;ola. Su presencia en bares, restaurantes y hogares es casi obligatoria, especialmente cuando se trata de compartir un buen aperitivo. No obstante, lograr ese equilibrio perfecto entre un exterior dorado y crujiente, y un interior tierno y jugoso parece, a primera vista, una tarea complicada. Aun as&iacute;, con la t&eacute;cnica adecuada y un poco de atenci&oacute;n a los detalles, el resultado puede ser extraordinario.
    </p><p class="article-text">
        Este plato, tan sencillo como popular, suele servirse como entrante para abrir el apetito antes del plato principal. Adem&aacute;s, su versatilidad permite disfrutar del calamar de distintas formas. Por un lado, est&aacute;n los calamares a la plancha o salteados con ajo y perejil, una opci&oacute;n m&aacute;s ligera y arom&aacute;tica y por otro, encontramos los famosos calamares a la romana, rebozados tradicionalmente en harina y huevo, que adquieren ese caracter&iacute;stico color dorado y una textura crujiente irresistible. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque muchas personas creen que conseguir este punto perfecto requiere a&ntilde;os de experiencia, lo cierto es que su elaboraci&oacute;n es mucho m&aacute;s sencilla de lo que parece, siempre y cuando se respeten algunos pasos clave antes y durante la cocci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A menudo se prueban distintas t&eacute;cnicas, mezclas de harinas o rebozados complejos con la intenci&oacute;n de mejorar el resultado final. Sin embargo, la verdadera clave para que los calamares queden con un aut&eacute;ntico sabor reside en un m&eacute;todo simple. La calidad del producto, el correcto secado del calamar y una fritura a la temperatura adecuada marca la diferencia.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su sabor y textura, el calamar tambi&eacute;n destaca por su valor nutricional. Es una excelente fuente de prote&iacute;nas de alto valor biol&oacute;gico y contiene &aacute;cidos grasos poliinsaturados omega-3. Asimismo, <a href="https://fen.org.es/MercadoAlimentosFEN/pdfs/calamar.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aporta minerales esenciales</a> como el selenio, f&oacute;sforo y el yodo, y vitaminas como la vitamina B12, vitamina E y niacina seg&uacute;n la Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de la Nutrici&oacute;n (FEN).
    </p><h2 class="article-text">El secreto para un calamar crujiente</h2><p class="article-text">
        Para conseguir unos calamares fritos crujientes por fuera y tiernos por dentro sin recurrir al uso de harina ni huevo, existe un ingrediente tan sencillo como sorprendente: la leche. Aunque pueda parecer poco habitual, este producto desempe&ntilde;a un papel fundamental en la preparaci&oacute;n, ya que permite que el calamar adquiera una jugosidad previa antes de pasar por la sart&eacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        De este modo, no solo se potencia su sabor natural, sino que adem&aacute;s se garantiza una textura excepcionalmente suave en el interior y una superficie exterior bien dorada y crujiente tras la fritura. Antes de proceder al remojo en leche, resulta imprescindible limpiar los calamares de forma minuciosa. Para ello, es necesario retirar las v&iacute;sceras y eliminar la piel exterior con la ayuda de un cuchillo, volte&aacute;ndolos cuidadosamente para asegurarse de que no quede ning&uacute;n resto ni impureza.
    </p><p class="article-text">
        Una vez limpios, se cortan en anillas de tama&ntilde;o uniforme, lo que favorece una cocci&oacute;n homog&eacute;nea. En el caso de calamares peque&ntilde;os, es recomendable realizar el corte en diagonal para obtener piezas algo m&aacute;s grande y vistosas.
    </p><p class="article-text">
        El siguiente paso es tan simple como efectivo. Las anillas de calamar deben sumergirse completamente en leche, evitando que sobresalgan, y dejarse reposar durante al menos treinta minutos. Durante este tiempo, la leche act&uacute;a directamente sobre las fibras del calamar, suaviz&aacute;ndolas y evitando que se endurezcan al entrar en contacto con el aceite caliente. Debido a este proceso, se consigue una fritura mucho m&aacute;s agradable al paladar.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, tras el remojo, es fundamental escurrir y secar muy bien los calamares con papel absorbente. Este paso, a menudo subestimado, resulta clave para el &eacute;xito del plato, ya que el exceso de humedad puede arruinar la fritura, provocar salpicaduras y dificultar que se forme una capa exterior crujiente. 
    </p><h2 class="article-text">La receta de calamares fritos</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Calamar rebozado                            </span>
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        Si no deseamos utilizar ni harina ni huevo para preparar unos calamares rebozados con un acabado dorado y crujiente, podemos optar por alternativas igualmente eficaces, como la s&eacute;mola de trigo o la harina de garbanzo. De este modo, se logra una textura firme y sabrosa sin complicaciones. Adem&aacute;s, esta receta destaca por su sencillez y rapidez, convirti&eacute;ndose en una opci&oacute;n pr&aacute;ctica y vers&aacute;til, ideal tanto para una comida improvisada como para un aperitivo ligero y diferente, sin renunciar al sabor ni al resultado final. Estos son los ingredientes para dos personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>350 gramos de calamar</li>
                                    <li>S&eacute;mola de trigo o harina de garbanzo</li>
                                    <li>Leche</li>
                                    <li>Sal al gusto</li>
                                    <li>Pimienta al gusto</li>
                                    <li>Aceite de oliva</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Cuando tengamos todos los ingredientes listos, ya podemos ponernos manos a la obra y comenzar con la preparaci&oacute;n. En primer lugar, cortamos el calamar en anillas, siguiendo las indicaciones previas, para aprovecharlo al m&aacute;ximo y conseguir un tama&ntilde;o adecuado para la fritura. A continuaci&oacute;n, antes de proceder al rebozado, colocamos las anillas en un bol amplio, a&ntilde;adimos leche hasta cubrirlas por completo y las dejamos en remojo durante aproximadamente media hora. 
    </p><p class="article-text">
        Pasado este tiempo, es fundamental escurrirlas y secarlas muy bien, ya que as&iacute; evitaremos que se adhiera un exceso de harina, previniendo la formaci&oacute;n de grumos y rebozados demasiado gruesos que podr&iacute;an desprenderse al fre&iacute;r. Seguidamente, salpimentamos los calamares al gusto. Este paso es importante realizarlo antes de enharinarlos, para evitar que el resultado final tenga un sabor plano o ligeramente dulz&oacute;n. Despu&eacute;s, los pasamos por la harina en peque&ntilde;as tandas, sacudiendo el exceso, y los colocamos en un plato para que reposen mientras el aceite se va calentando.
    </p><p class="article-text">
        Una vez que el aceite est&eacute; bien caliente, fre&iacute;mos los aros en grupos de seis u ocho, evitando sobrecargar la sart&eacute;n para que no se peguen entre s&iacute; y se cocinen de manera uniforme. Durante la fritura, les damos la vuelta con ayuda de unas pinzas, con cuidado de no da&ntilde;ar el rebozado. Finalmente, tras dos o tres minutos por cada lado, los retiramos y los colocamos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite y lograr un resultado m&aacute;s ligero y apetecible.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beth Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/harina-huevo-truco-calamares-fritos-queden-crujientes-tiernos_1_12905806.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Jan 2026 11:40:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Recetas,Recetas de cocina,Cocina,Comida,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo comprar las entradas para las eliminatorias del COAC de 2026 y cuáles son las condiciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/comprar-entradas-eliminatorias-coac-2026-son-condiciones_1_12903540.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68f30eb2-cb30-45ec-b37e-0ae4ef1fa928_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo comprar las entradas para las eliminatorias del COAC de 2026 y cuáles son las condiciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este espectáculo se ha convertido en un auténtico símbolo para los gaditanos. Las entradas se agotan rápidamente y es habitual ver largas colas frente a las taquillas del Gran Teatro Falla</p><p class="subtitle">COAC 2026: fechas, horarios y programación cada día</p></div><p class="article-text">
        Cada invierno, C&aacute;diz vive un ritual que no aparece en el programa oficial del Carnaval, pero que forma parte inseparable de &eacute;l: la compra de entradas para el <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/coac-2026-fechas-horarios-programacion-dia_1_12900565.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas</a> (COAC). Antes incluso de que suene el primer pito de ca&ntilde;a en el Gran Teatro Falla, la ciudad ya est&aacute; en movimiento. 
    </p><p class="article-text">
        Para el COAC 2026, el sistema de venta de localidades para las eliminatorias &mdash;preliminares, cuartos de final y semifinales&mdash; mantiene un modelo ya conocido, que prioriza la venta presencial y apuesta por las entradas nominativas. Un m&eacute;todo dise&ntilde;ado para frenar la reventa y proteger el acceso del p&uacute;blico local, pero que tambi&eacute;n convierte la compra en una experiencia exigente.
    </p><p class="article-text">
        El punto de partida sigue siendo la taquilla. El Ayuntamiento de C&aacute;diz y el Gran Teatro Falla concentran la venta inicial de entradas para cada fase del COAC. Las fechas se anuncian con antelaci&oacute;n, pero la norma es invariable: primero se vende de forma presencial y solo si quedan localidades disponibles una vez atendida toda la cola, las entradas pasan a la venta online. En la pr&aacute;ctica, esto significa que muchas entradas nunca llegan a internet, especialmente las de aquellas sesiones con mayor atractivo o en fases avanzadas del concurso.
    </p><h2 class="article-text">Un concurso ligado a la ciudad</h2><p class="article-text">
        Este sistema responde a una reivindicaci&oacute;n hist&oacute;rica del p&uacute;blico gaditano, que durante a&ntilde;os vio c&oacute;mo las entradas volaban a trav&eacute;s de plataformas digitales o acababan en manos de revendedores. La prioridad a la venta f&iacute;sica busca equilibrar el acceso y mantener el concurso ligado a la ciudad que lo acoge. A cambio, exige tiempo, paciencia y, en muchos casos, una buena dosis de resistencia al fr&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        La venta online existe, pero funciona como un plan B. Cuando hay entradas sobrantes, &eacute;stas se ponen a disposici&oacute;n del p&uacute;blico a trav&eacute;s de la plataforma oficial Bacantix. No es un canal alternativo ni paralelo, sino una extensi&oacute;n del mismo sistema, con id&eacute;nticas normas y limitaciones. Comprar por internet no garantiza mejores opciones ni mayor disponibilidad: simplemente permite acceder a lo que no se ha agotado en taquilla.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los elementos clave del modelo actual es la nominatividad de las entradas. Cada localidad incluye el nombre y el DNI del asistente, y estos datos se comprueban al acceder al teatro. No hay cambios de nombre, no hay devoluciones y no hay margen para improvisar. Si no puedes ir, la entrada se pierde. El objetivo es claro: acabar con la reventa y con los precios inflados que durante a&ntilde;os acompa&ntilde;aron al concurso. El efecto secundario tambi&eacute;n lo es: menos flexibilidad y butacas vac&iacute;as en algunas sesiones.
    </p><h2 class="article-text">L&iacute;mites de compra</h2><p class="article-text">
        A esta medida se suman los l&iacute;mites de compra. Por norma general, cada persona puede adquirir un m&aacute;ximo de dos entradas, y una de ellas debe ser obligatoriamente para quien realiza la compra. En preliminares se permite adquirir localidades para varias sesiones distintas, hasta un n&uacute;mero m&aacute;ximo fijado por la organizaci&oacute;n, mientras que en cuartos y semifinales las restricciones se endurecen. El prop&oacute;sito es repartir el acceso entre el mayor n&uacute;mero posible de aficionados y evitar compras masivas.
    </p><p class="article-text">
        El sistema contempla adem&aacute;s ventas espec&iacute;ficas para determinados colectivos. Personas mayores de 65 a&ntilde;os, personas con movilidad reducida o con un grado reconocido de discapacidad cuentan con horarios y cupos propios en taquilla, siempre que acrediten su situaci&oacute;n. Es una forma de garantizar la accesibilidad a un concurso que, por duraci&oacute;n y caracter&iacute;sticas, no siempre resulta f&aacute;cil para todos los p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los precios, el COAC mantiene una horquilla que var&iacute;a seg&uacute;n la fase y la ubicaci&oacute;n en el teatro. Las preliminares son las sesiones m&aacute;s asequibles, con entradas que parten de alrededor de 15 euros en las gradas superiores y alcanzan los 30 en butaca. En cuartos de final, los precios suben y se mueven entre los 20 y los 40 euros. Las semifinales son la fase m&aacute;s cara, con localidades que pueden llegar a los 60 euros en las zonas mejor situadas.
    </p><p class="article-text">
        No son precios populares en sentido estricto, pero s&iacute; contenidos si se tiene en cuenta la duraci&oacute;n de las sesiones, que pueden extenderse durante m&aacute;s de seis horas, y el car&aacute;cter &uacute;nico del espect&aacute;culo. Aun as&iacute;, el debate sobre el acceso econ&oacute;mico al COAC sigue abierto, especialmente en un contexto de creciente inter&eacute;s tur&iacute;stico y medi&aacute;tico por el Carnaval de C&aacute;diz.
    </p><p class="article-text">
        El modelo de venta de entradas no es solo una cuesti&oacute;n log&iacute;stica: define en buena medida qu&eacute; tipo de concurso quiere ser el COAC. La apuesta por la presencialidad, las entradas nominativas y los l&iacute;mites estrictos busca proteger una tradici&oacute;n profundamente arraigada en la ciudad, pero tambi&eacute;n genera fricciones en una fiesta cada vez m&aacute;s global. Para quienes quieren asistir a las eliminatorias del COAC 2026, la clave es informarse bien, estar atentos a las fechas oficiales y asumir que conseguir una entrada es parte del propio ritual carnavalesco.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beth Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/comprar-entradas-eliminatorias-coac-2026-son-condiciones_1_12903540.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Jan 2026 15:18:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo comprar las entradas para las eliminatorias del COAC de 2026 y cuáles son las condiciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Carnaval,Carnaval de Cádiz,Fiestas,Fiestas populares,Cádiz]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Albóndigas de bacalao con patatas y verduras: un plato único y lleno de sabor para disfrutar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/albondigas-bacalao-patatas-verduras-plato-unico-lleno-sabor-disfrutar_1_12903110.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/416376ee-27a6-429b-b215-e7b2115e1031_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Albóndigas de bacalao con patatas y verduras: un plato único y lleno de sabor para disfrutar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con un poco de paciencia, algunos ingredientes básicos, especias al gusto y nuestras propias manos, es posible obtener un resultado delicioso</p><p class="subtitle">Cómo hacer crema de turrón con mantecados, un postre para aprovechar las últimas sobras de Navidad</p></div><p class="article-text">
        Si buscamos una forma diferente de incorporar el pescado a nuestro men&uacute; semanal, m&aacute;s all&aacute; de las recetas cl&aacute;sicas a la plancha o al horno, una alternativa original y muy apetecible es preparar alb&oacute;ndigas de bacalao. Este formato no solo resulta atractivo, sino que adem&aacute;s permite elaborar un guiso sabroso, caliente y reconfortante, ideal para los d&iacute;as fr&iacute;os. Podemos acompa&ntilde;arlas con patatas y las verduras que tengamos a mano en casa logrando as&iacute; un plato completo y equilibrado.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, conviene aprovechar los productos de temporada, ya que durante estas semanas muchas verduras se encuentran en su mejor momento. Entre ellas destacan la coliflor, el br&oacute;coli o el repollo, que combinan a la perfecci&oacute;n con platos de cuchara. A estas se suman otras hortalizas t&iacute;picas del invierno como la zanahoria, la alcachofa o el puerro, que aportan sabor, textura y valor nutricional.
    </p><p class="article-text">
        Muchas personas piensan que preparar alb&oacute;ndigas, ya sean de carne o de pescado, requiere grandes dotes culinarias o una t&eacute;cnica muy avanzada. Sin embargo, nada m&aacute;s lejos de la realidad. Aunque pueda parecer un proceso laborioso, con un poco de paciencia, algunos ingredientes b&aacute;sicos, especias al gusto y nuestras propias manos, es posible obtener un resultado delicioso. El secreto est&aacute; en trabajar bien la mezcla y darles forma con cuidado, para conseguir unas alb&oacute;ndigas tiernas que se deshagan desde el primer bocado.
    </p><p class="article-text">
        El ingrediente estrella de esta receta es el bacalao, un pescado especialmente interesante en esta &eacute;poca del a&ntilde;o. Comprar bacalao entero o mitades suele ser bastante econ&oacute;mico, adem&aacute;s de tratarse de<a href="https://www.fen.org.es/MercadoAlimentosFEN/pdfs/bacalao.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> un alimento bajo en grasa</a> y una gran fuente de prote&iacute;nas, vitaminas como la B6 y B12 y minerales como el potasio y el f&oacute;sforo, seg&uacute;n la Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de la Nutrici&oacute;n (FEN).
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, este tipo de preparaci&oacute;n permite m&uacute;ltiples variaciones. Podemos a&ntilde;adir hierbas arom&aacute;ticas, un sofrito casero o incluso un toque de especias para personalizar el plato seg&uacute;n nuestros gustos. Asimismo, es una forma ideal para introducir el pescado en la dieta de quienes suelen rechazarlo, especialmente los m&aacute;s peque&ntilde;os, ya que su textura y sabor resultan m&aacute;s suaves y agradables.
    </p><h2 class="article-text">La receta de alb&oacute;ndigas de bacalao</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Albóndigas de bacalao con patatas y verduras                            </span>
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        El guiso de alb&oacute;ndigas de bacalao con patatas y verduras es una receta sencilla y f&aacute;cil de preparar, adem&aacute;s, resulta muy pr&aacute;ctica, puesto que puede incluirse sin dificultad en el men&uacute; semanal. Asimismo, combina ingredientes b&aacute;sicos y nutritivos, ofreciendo un plato completo. Estos son los ingredientes para cuatro personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>450 gramos de bacalao desalado</li>
                                    <li>250 gramos de cebollas</li>
                                    <li>20 gramos de dientes de ajo</li>
                                    <li>Harina</li>
                                    <li>Pan rallado</li>
                                    <li>Tres cucharadas soperas colmadas de avellanas peladas</li>
                                    <li>Media taza de vino oloroso</li>
                                    <li>600 gramos de patatas, alrededor de cuatro o cinco unidades</li>
                                    <li>450 gramos de coliflor</li>
                                    <li>150 gramos de zanahorias</li>
                                    <li>Cuatro ramitas de perejil</li>
                                    <li>Media docena de huevos</li>
                                    <li>Un litro de fumet</li>
                                    <li>Aceite de oliva</li>
                                    <li>Sal</li>
                                    <li>Pimienta</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Una vez que tenemos todos los ingredientes preparados, podemos comenzar con la elaboraci&oacute;n de la receta. En primer lugar, preparamos el bacalao para las alb&oacute;ndigas. Para ello, lo enjuagamos bajo el grifo con el fin de eliminar cualquier impureza y, a continuaci&oacute;n, lo secamos bien para retirar el exceso de agua. 
    </p><p class="article-text">
        Seguidamente, con ayuda de un cuchillo, le quitamos la piel y las posibles espinas. Despu&eacute;s, lo desmenuzamos o lo picamos finamente, pudiendo utilizar un robot de cocina para facilitar este paso. A continuaci&oacute;n, pelamos la cebolla y el ajo y los picamos muy finos. Del mismo modo, lavamos el perejil y lo picamos. En un bol amplio, cascamos los huevos y los batimos ligeramente. 
    </p><p class="article-text">
        Luego, incorporamos el bacalao, la mitad de la cebolla picada, el ajo, parte del perejil, el pan rallado, un poco de aceite y una pizca de sal y pimienta. Mezclamos bien todos los ingredientes y amasamos con las manos hasta obtener una masa homog&eacute;nea. Y seguidamente tomamos peque&ntilde;as porciones de la masa con las manos ligeramente untadas en aceite para evitar que se pegue y formamos las alb&oacute;ndigas. En un bol aparte, colocamos harina y enharinamos suavemente las alb&oacute;ndigas.
    </p><p class="article-text">
        Calentamos abundante aceite en una sart&eacute;n y, cuando est&eacute; bien caliente, las fre&iacute;mos hasta que est&eacute;n doradas por fuera. Una vez listas, las retiramos y las dejamos escurrir sobre papel de cocina reserv&aacute;ndolas. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, cocemos los huevos en una olla con agua durante diez minutos. Pasado ese tiempo, los refrescamos, les quitamos la c&aacute;scara y los cortamos en cuartos. En una sart&eacute;n sin aceite, tostamos las avellanas con cuidado de que no se quemen. Luego, las machamos en un mortero con un poco de caldo y las reservamos. A continuaci&oacute;n, pelamos las patatas, las lavamos y las cortamos en trozos medianos. Limpiamos y lavamos la coliflor y las separamos en ramitas. Asimismo, pelamos la zanahoria, la lavamos y la cortamos en rodajas.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, calentamos un poco de aceite en una cazuela y rehogamos la cebolla y el ajo restante durante unos cinco minutos. Despu&eacute;s, a&ntilde;adimos la zanahoria y la patata y sofre&iacute;mos todo junto durante un par de minutos, removiendo de vez en cuando. A continuaci&oacute;n, vertemos el vino y dejamos que se reduzca a la mitad. Seguidamente, incorporamos el fumet y dejamos cocer durante unos veinte minutos.
    </p><p class="article-text">
        Transcurrido este tiempo, a&ntilde;adimos las alb&oacute;ndigas, la coliflor y las avellanas machacadas. Rectificamos de sal si es necesario y cocemos todo junto durante diez minutos m&aacute;s. Finalmente, servimos el plato acompa&ntilde;ado de los huevos cocidos y espolvoreamos el resto de perejil por encima.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beth Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/albondigas-bacalao-patatas-verduras-plato-unico-lleno-sabor-disfrutar_1_12903110.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Jan 2026 13:19:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Albóndigas de bacalao con patatas y verduras: un plato único y lleno de sabor para disfrutar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Recetas de cocina,Cocina,Recetas,Comida,Alimentación,Alimentación saludable]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Románico, gótico y mudéjar: viaje por la historia del arte en este pueblo de Extremadura de apenas 1.700 habitantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/romanico-gotico-mudejar-viaje-historia-arte-pueblo-extremadura-apenas-1-700-habitantes_1_12900566.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c995f4d3-1065-4a2e-a015-87c471bf81e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Románico, gótico y mudéjar: viaje por la historia del arte en este pueblo de Extremadura de apenas 1.700 habitantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Guadalupe se integra de forma armoniosa en un entorno natural de gran belleza, donde el paisaje y el relato se dan la mano</p><p class="subtitle">Patrimonio y gastronomía en la ciudad de La Mancha que llegó a albergar más de 2.000 cuevas para hacer vino</p></div><p class="article-text">
        Esta &eacute;poca del a&ntilde;o resulta perfecta para emprender una escapada y redescubrir algunos rincones de la pen&iacute;nsula que, aunque creamos conocer bien, a&uacute;n guardan aut&eacute;nticos tesoros por explorar. Entre ellos destaca la villa de Guadalupe, situada en el interior de la provincia de C&aacute;ceres. Con una poblaci&oacute;n que apenas supera los 1.700 habitantes, este peque&ntilde;o enclave sorprende por albergar uno de los patrimonios hist&oacute;ricos y culturales m&aacute;s valiosos de Extremadura. No en vano, muchos consideran que conduce al rinc&oacute;n m&aacute;s inspirador de toda la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ubicada al sureste de la provincia cacere&ntilde;a, a las faldas de la Sierra de las Villuercas, Guadalupe se integra de forma armoniosa en un entorno natural de gran belleza, donde el paisaje y la historia se dan la mano. Pasear por sus calles es sumergirse en un aut&eacute;ntico viaje en el tiempo, ya que su conjunto monumental ofrece una lecci&oacute;n viva de historia del arte. Desde las primeras manifestaciones del rom&aacute;nico hasta el esplendor del g&oacute;tico, pasando por el estilo mud&eacute;jar y culminando en elementos renacentistas, cada rinc&oacute;n revela siglos de evoluci&oacute;n art&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        A ello se suman sus calles empedradas, las casas de muros de piedra, los antiguos arcos defensivos y una atm&oacute;sfera tranquila que invita a recorrer el pueblo sin prisas. Llegar hasta este rinc&oacute;n de la pen&iacute;nsula no es del todo sencillo, ya que no existen conexiones directas de transporte p&uacute;blico, lo que refuerza su car&aacute;cter aislado y, precisamente por eso, su encanto intacto. 
    </p><h2 class="article-text">Monasterio de Guadalupe</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Monasterio de Guadalupe                            </span>
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        En esta comarca, el Monasterio de Guadalupe desempe&ntilde;a un papel fundamental dentro del patrimonio hist&oacute;rico y art&iacute;stico. Su imponente arquitectura es el resultado de varios siglos de transformaciones, ampliaciones y reformas que han ido incorporando distintos estilos art&iacute;sticos en un mismo conjunto monumental, dot&aacute;ndolo de una riqueza visual y simb&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a su origen, la tradici&oacute;n relata que la imagen de la Virgen de Guadalupe fue esculpida por San Lucas en el siglo I. Tras su fallecimiento, la talla habr&iacute;a recorrido distintos lugares del Mediterr&aacute;neo, pasado por Asia Menor y Constantinopla, para llegar posteriormente a Roma y, m&aacute;s tarde, a Sevilla. All&iacute; fue objeto de devoci&oacute;n hasta la invasi&oacute;n musulmana del a&ntilde;o 711. Con el fin de protegerla, varios cl&eacute;rigos decidieron ocultarla en las proximidades del r&iacute;o Guadalupe.
    </p><p class="article-text">
        Siglos despu&eacute;s, en el siglo XIII, un pastor llamado Gil Cordero afirm&oacute; haber tenido una aparici&oacute;n de la Virgen, quien le se&ntilde;al&oacute; el lugar donde se encontraba la imagen. Tras comunicar el hallazgo, se levant&oacute; en ese mismo punto una peque&ntilde;a ermita que, con el paso del tiempo, dio origen al monasterio que conocemos hoy.
    </p><p class="article-text">
        Este extraordinario edificio no es solo una construcci&oacute;n religiosa, sino el reflejo de su creciente relevancia cultural y pol&iacute;tica a lo largo del tiempo. El n&uacute;cleo principal del monasterio responde al estilo g&oacute;tico, especialmente visible en la iglesia levantada entre los siglos XIV y XV. Concebida con una sola nave y capillas laterales, fue dise&ntilde;ada para acoger a la gran afluencia de peregrinos que acud&iacute;an al santuario. 
    </p><p class="article-text">
        Durante el siglo XVI se a&ntilde;adieron elementos renacentistas, como patios y diversas dependencias mon&aacute;sticas, que aportaron mayor armon&iacute;a y equilibrio al conjunto arquitect&oacute;nico. Posteriormente, el barroco dej&oacute; su impronta en espacios interiores profusamente ornamentados, destacando especialmente la sacrist&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El monasterio se articula en torno a varios claustros. El claustro mud&eacute;jar, uno de los m&aacute;s antiguos, sobresale por su decoraci&oacute;n de azulejos y sus galer&iacute;as de arcos, mientras que el g&oacute;tico corresponde a una etapa de expansi&oacute;n y conecta las principales estancias religiosas. A estos espacios se suman la biblioteca, las antiguas enfermer&iacute;as, los talleres y otras dependencias esenciales para la vida mon&aacute;stica. Finalmente, el conjunto se completa con murallas, torres y ediciones anexas que refuerzan su car&aacute;cter monumental. 
    </p><h2 class="article-text">El Arco del Tinte, el del Chorro Gordo y el de San Pedro</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Caminos a Guadalupe                            </span>
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        Para completar este recorrido por el patrimonio de la villa medieval de Guadalupe, conviene detenerse en otras infraestructuras igualmente significativas que ayudan a comprender su organizaci&oacute;n urbana, su sistema defensivo y la vida cotidiana de sus habitantes a lo largo de los siglos.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los elementos es el Arco del Tinte, que formaba parte del conjunto de puertas que cerraban el acceso a las Pueblas Alta y Baja desde distintos puntos. Debido a estas entradas, la poblaci&oacute;n pod&iacute;a controlar tanto la seguridad como la actividad comercial, proyectando adem&aacute;s una clara imagen de fortaleza medieval.
    </p><p class="article-text">
        Su denominaci&oacute;n procede de su proximidad a las antiguas f&aacute;bricas de tinte, vinculadas a uno de los numerosos gremios que existieron en la villa. De marcada influencia mud&eacute;jar, este arco se conserva pr&aacute;cticamente intacto desde el momento de su construcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, el Arco del Chorro Gordo cumpl&iacute;a una funci&oacute;n similar, ya que cerraba el paso a la calle Venero, conocida antiguamente como la calle de los jud&iacute;os. Se trataba de una de las tres puertas que atravesaban la muralla del primer cintur&oacute;n defensivo del monasterio, el correspondiente a la zona de la plaza, levantando en el siglo XVI.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el Arco de San Pedro, situado en uno de los extremos de la Calle Nueva desempe&ntilde;aba un papel clave en la defensa del monasterio. Junto con el Arco de Sevilla y el del Chorro Gordo, constituye una de las tres grandes puertas para regular el acceso tanto a La Puebla como al Real Monasterio de Guadalupe. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, su funci&oacute;n defensiva, estas puertas cumpl&iacute;an un papel administrativo y fiscal, ya que permit&iacute;an controlar el tr&aacute;nsito de personas y mercanc&iacute;as. Fueron edificadas entre casas.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, la Plazuela de los Tres Chorros destaca como uno de los espacios urbanos m&aacute;s relevantes de la villa, junto con la plaza principal. En torno a esta fuente y a la peque&ntilde;a plaza que la rodea se organiza buena parte de la trama arquitect&oacute;nica de la Puebla Baja. La fuente, fechada en el siglo XV, forma hoy parte de la red de suministro de agua, aunque en su origen estuvo conectada el sistema hidr&aacute;ulico del Arca del Agua, del que era uno de sus puntos finales. Este hecho aparece reflejado en antiguos esquemas y c&oacute;dices medievales, lo que subraya su importancia hist&oacute;rica y funcional dentro del conjunto urbano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beth Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/romanico-gotico-mudejar-viaje-historia-arte-pueblo-extremadura-apenas-1-700-habitantes_1_12900566.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Jan 2026 10:30:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Románico, gótico y mudéjar: viaje por la historia del arte en este pueblo de Extremadura de apenas 1.700 habitantes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Cáceres,Extremadura,Historia,Cultura,Patrimonio Histórico]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Cómo hacer crema de turrón con mantecados, un postre para aprovechar las últimas sobras de Navidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/crema-turron-mantecados-postre-aprovechar-ultimas-sobras-navidad_1_12900169.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d3de73b-0d01-4b2a-8139-b29a4c639325_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo hacer crema de turrón con mantecados, un postre para aprovechar las últimas sobras de Navidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Bombones, tortas, mazapanes, turrones, polvorones y mantecados conviven durante semanas formando parte del paisaje cotidiano del hogar, casi como un símbolo más del ambiente navideño</p><p class="subtitle">Qué comer en enero: cinco platos principales con ingredientes de temporada</p></div><p class="article-text">
        Con el final de las fiestas de Navidad tambi&eacute;n llega la despedida de uno de los grandes protagonistas de estas fechas: ese plato siempre rebosante de dulces que solemos colocar en el recibidor de casa, en la mesa de la cocina despu&eacute;s de comer o en la del sal&oacute;n para agasajar a las visitas. Bombones, tortas, mazapanes, turrones, polvorones y mantecados conviven durante semanas formando parte del paisaje cotidiano del hogar, casi como un s&iacute;mbolo m&aacute;s del ambiente navide&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, una vez pasada esta &eacute;poca, estos dulces tan t&iacute;picos desaparecen poco a poco de las tiendas o supermercados. Aun as&iacute;, es muy probable que en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n nos hayamos excedido con las compras y que, tras las celebraciones, queden algunos mantecados sueltos o una tableta de turr&oacute;n empezada descansando en la despensa. All&iacute; permanecen esperando ser consumidos en alg&uacute;n momento si no caen en el olvido.
    </p><p class="article-text">
        Para evitarlo y darles una segunda vida, existe una alternativa deliciosa y diferente: aprovechar hasta el &uacute;ltimo mantecado y el &uacute;ltimo trozo de turr&oacute;n para preparar una exquisita crema de turr&oacute;n con mantecados. De este modo, transformamos un dulce tradicional en una receta original y reconfortante.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, con las bajas temperaturas propias de esta &eacute;poca del a&ntilde;o, apetece quedarse en casa por las tardes y disfrutar del calor hogare&ntilde;o. Es precisamente en esos momentos cuando surge el antojo de algo dulce. Por ello, reutilizar los dulces navide&ntilde;os se convierte en una excusa perfecta para experimentar en la cocina, entretenernos, ser creativos y, al mismo tiempo, no desperdiciar alimentos.
    </p><p class="article-text">
        De esta forma, no solo alargamos un poco m&aacute;s la &eacute;poca festiva, sino que tambi&eacute;n damos rienda suelta a nuestra imaginaci&oacute;n culinaria. Cocinar este tipo de recetas caseras nos permite reconectar con los sabores de siempre desde una perspectiva nueva, adapt&aacute;ndolos a nuestro d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Un postre r&aacute;pido y efectivo</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Crema de turrón con mantecados                            </span>
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        Esta receta de crema de turr&oacute;n con mantecados destaca, ante todo, por ser f&aacute;cil y sencilla de preparar, ya que no es necesario ser un experto en cocina para conseguir un resultado delicioso y con una textura perfecta. Adem&aacute;s, debido a la simplicidad del proceso, se convierte en una opci&oacute;n ideal tanto para quienes se inician en la reposter&iacute;a como para aquellos que buscan un postre r&aacute;pido y efectivo. 
    </p><p class="article-text">
        Con tan solo unos pocos ingredientes b&aacute;sicos, turr&oacute;n, nata y mantecados, es posible elaborar un dulce lleno de sabor, perfecto para aprovechar los restos de dulces que suelen quedan tras la &eacute;poca festiva de la Navidad. Asimismo, esta receta nos invita a probar estos dulces tradicionales desde una perspectiva diferente, experimentando con su consistencia y combinando sus sabores para descubrir un postre nuevo y original. De este modo, transformamos ingredientes cl&aacute;sicos en una propuesta renovada, cremosa y equilibrada. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, es importante tener en cuenta un detalle fundamental, antes de consumir este postre debe dejarse enfriar en la nevera durante unas cinco horas o, preferiblemente, toda la noche. Este reposo permitir&aacute; que la crema adquiera la textura adecuada y que los sabores se integren correctamente, logrando as&iacute; un resultado final mucho m&aacute;s equilibrado y apetecible. En total se necesitan unos veinte minutos aproximadamente. Estos son los ingredientes que utilizaremos para cuatro personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Un turr&oacute;n blando, alrededor de 250 gramos</li>
                                    <li>Dos vasos y medio de nata para montar</li>
                                    <li>Cuatro mantecados </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
          Para decorar:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Una pizca de canela en polvo</li>
                                    <li>Virutas de chocolate</li>
                                    <li>Trocitos de mantecado extra</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Una vez que tengamos todos los ingredientes listos y a mano, llega el momento de comenzar con la elaboraci&oacute;n de la receta. Para empezar, colocamos un cazo al fuego y calentamos la nata a temperatura suave, removiendo de manera constante para evitar que se pegue o se queme. A continuaci&oacute;n, incorporamos el turr&oacute;n previamente troceado en peque&ntilde;as porciones, lo que facilitar&aacute; que se funda de forma uniforme.
    </p><p class="article-text">
        Seguimos removiendo con ayuda de una cuchara de madera o unas varillas hasta que el turr&oacute;n se disuelva por completo y obtengamos una mezcla lisa y bien integrada. En caso de que queden peque&ntilde;os grumos, siempre podemos recurrir a la batidora de mano para lograr una textura m&aacute;s fina y cremosa. Es fundamental tener presente que la nata no debe llegar a hervir, basta con que est&eacute; bien caliente para que los ingredientes se integren correctamente sin perder cremosidad.  
    </p><p class="article-text">
        Cuando la mezcla sea homog&eacute;nea, retiramos el cazo del fuego. En ese momento desmenuzamos los mantecados con las manos o con ayuda de un tenedor y los a&ntilde;adimos directamente a la crema a&uacute;n caliente; removemos con cuidado para que se mezclen bien y aporten tanto sabor como cuerpo al conjunto.
    </p><p class="article-text">
        Una vez lista la preparaci&oacute;n, la vertemos en un bol amplio y la cubrimos con papel transparente procurando que este toque directamente la superficie de la crema para evitar que se forme una capa seca. Seguidamente, llevamos el bol a la nevera y lo dejamos reposar unas cinco horas, aunque lo ideal es prepararlo con antelaci&oacute;n y dejarlo enfriar de un d&iacute;a para otro. De este modo, los sabores se asientan y la textura mejora notablemente.
    </p><p class="article-text">
        Tras el tiempo de reposo, si lo deseamos, podemos batir la crema fr&iacute;a con una varilla el&eacute;ctrica durante unos minutos hasta conseguir una consistencia m&aacute;s aireada y ligera, similar a la de una mousse.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, repartimos la crema en vasitos o copas individuales y decoramos al gusto con un toque de canela en polvo, virutas de chocolate o peque&ntilde;os trozos de mantecado desmenuzado. As&iacute;, obtendremos un postre lleno de sabor para darnos un capricho dulce en casa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beth Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/crema-turron-mantecados-postre-aprovechar-ultimas-sobras-navidad_1_12900169.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Jan 2026 11:36:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Recetas,Recetas de cocina,Cocina,Comida,Alimentación,Postres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué comer en enero: cinco platos principales con ingredientes de temporada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer-enero-cinco-platos-principales-ingredientes-temporada_1_12895595.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/523df5f9-f04d-4c9a-9209-288b6ed2608f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1133957.jpg" width="2925" height="1645" alt="Qué comer en enero: cinco platos principales con ingredientes de temporada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Destacan especialmente verduras como la coliflor, el brócoli, el repollo o las coles de Bruselas y hortalizas como la zanahoria, el nabo, la remolacha, el puerro, la alcachofa, el calabacín y la berenjena</p><p class="subtitle">De calabacín, champiñones o atún: tres recetas de tortilla fáciles, saludables y rápidas</p></div><p class="article-text">
        Incorporar alimentos de temporada a los men&uacute;s diarios no solo es una opci&oacute;n m&aacute;s econ&oacute;mica y accesible, sino tambi&eacute;n una apuesta segura por la calidad nutricional. Al consumirse en su momento &oacute;ptimo, estos productos conservan mejor sus propiedades, ofrecen un sabor m&aacute;s intenso y concentran un mayor aporte de vitaminas y minerales. Enero, adem&aacute;s, se presenta como el mes perfecto para retomar rutinas saludables tras los <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/cinco-platos-menu-navidad-son-perfectos-congelar-despues-sobras_1_12855531.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">excesos de las fiestas</a>, organizarse mejor en la cocina y planificar el men&uacute; semanal. 
    </p><p class="article-text">
        Elaborar una lista de la compra con criterio ayuda a aprovechar lo que ya tenemos en la despensa o el frigor&iacute;fico, a reducir el desperdicio alimentario y a preparar platos que incluso pueden congelarse para otros d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        En estas semanas, muchas frutas y verduras se encuentran en plena temporada. Sobresalen las cruc&iacute;feras &mdash;como la coliflor, el br&oacute;coli, el repollo o las coles de Bruselas&mdash; junto a verduras de hoja verde como las acelgas y las espinacas. A ellas se suman hortalizas habituales del invierno, como la zanahoria, el nabo, la remolacha, el puerro, la alcachofa, el calabac&iacute;n o la berenjena, adem&aacute;s de frutas tan presentes en esta &eacute;poca como la naranja y el kiwi.
    </p><h2 class="article-text">Sopa de col</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Sopa de col                            </span>
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        Esta receta, adem&aacute;s de ser f&aacute;cil y r&aacute;pida de preparar, resulta ideal tanto para una comida como para una cena ligera, no solo es suave para el est&oacute;mago, sino que, al mismo tiempo, logra saciarte.
    </p><p class="article-text">
        En total se necesita cuarenta minutos aproximadamente. Estos son los ingredientes para dos personas
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Una cucharada de aceite (opcional)</li>
                                    <li>Un diente de ajo</li>
                                    <li>Una ramita de apio</li>
                                    <li>150 gramos de cebolla</li>
                                    <li>70 gramos de zanahoria</li>
                                    <li>90 gramos de pimiento rojo </li>
                                    <li>250 gramos de col</li>
                                    <li>Una cucharadita de sal</li>
                                    <li>Una pizca de pimienta negra</li>
                                    <li>Una hoja de laurel</li>
                                    <li>Dos tazas de caldo de verduras o agua</li>
                                    <li>Una lata de tomate</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para empezar, calentamos un poco de aceite en una olla amplia y a&ntilde;adimos el ajo, el apio y la cebolla, previamente picados en trozos peque&ntilde;os. Cocinamos a fuego medio alto durante un par de minutos, hasta que comiencen a dorarse ligeramente, removiendo de vez en cuando para que no se peguen ni se quemen.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, incorporamos el agua o el caldo de verduras, mezclando bien para integrar los sabores. Seguidamente, a&ntilde;adimos el resto de los ingredientes y llevamos la preparaci&oacute;n a ebullici&oacute;n a fuego fuerte. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez que empiece a hervir, reducimos el fuego a medio y dejamos cocer  durante aproximadamente treinta minutos, permitiendo que todos los sabores se mezclen y se intensifiquen. Finalmente, retiramos las hojas de laurel y servimos de inmediato, disfrutando de una preparaci&oacute;n arom&aacute;tica y llena de sabor.
    </p><h2 class="article-text">Berenjenas rellenas</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Berenjenas rellenas                            </span>
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        La berenjena es todo un cl&aacute;sico, la combinaci&oacute;n de la berenjena con un poco de carne picada y especias se transforma en un plato delicioso. En total se necesita cuarenta minutos aproximadamente para preparar este plato. Esto son los ingredientes para tres personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Tres berenjenas peque&ntilde;as</li>
                                    <li>300 gramos de carne picada</li>
                                    <li>Aceite de oliva</li>
                                    <li>Cuatro cucharadas soperas de salsa de tomate</li>
                                    <li>Dos cebollas</li>
                                    <li>Dos pimientos verdes</li>
                                    <li>Seis cucharadas de salsa bechamel </li>
                                    <li>Queso rallado al gusto </li>
                                    <li>Sal</li>
                                    <li>Pimienta </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En primer lugar, precalentamos el horno a 180 grados. Mientras tanto, cortamos las berenjenas por la mitad a lo largo y realizamos cortes superficiales en forma de cruz en su pulpa con un cuchillo. Las colocamos en una bandeja apta para horno, las salamos ligeramente y rociamos con un hilo de aceite de oliva. Horneamos durante aproximadamente media hora hasta que est&eacute;n tiernas. Una vez listas, retiramos la pulpa con cuidado usando una cuchara, procurando que la piel permanezca intacta. 
    </p><p class="article-text">
        En una sart&eacute;n, calentamos un poco de aceite y sofre&iacute;mos la cebolla y el pimiento verde, previamente picado en dados peque&ntilde;os. Incorporamos la carne picada y removemos constantemente hasta que est&eacute; bien dorada. A continuaci&oacute;n, agregamos la pulpa de berenjena, picada tambi&eacute;n, y mezclamos todo para que los sabores se integren. 
    </p><p class="article-text">
        Seguidamente, a&ntilde;adimos la salsa de tomate y removemos nuevamente hasta que todos los ingredientes est&eacute;n bien combinados. Esta preparaci&oacute;n servir&aacute; como relleno para las berenjenas. 
    </p><p class="article-text">
        Colocamos las mitades de berenjena en una bandeja de horno, las rellenamos con la mezcla y cubrimos con un poco de salsa bechamel y queso rallado al gusto. Finalmente, horneamos a 200 grados durante unos diez minutos, hasta que el queso se gratine y todo quede bien caliente.
    </p><h2 class="article-text">Crema de coliflor</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Coliflor                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La crema es, sin duda, una de las recetas m&aacute;s vers&aacute;tiles que existen, y esta versi&oacute;n de crema de coliflor no te dejar&aacute; indiferente. Desde el primer bocado, su textura suave te conquistar&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        En total se necesita cuarenta y cinco minutos aproximadamente. Estos son los ingredientes para cuatro personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Un kilo de coliflor</li>
                                    <li>150 gramos de puerro</li>
                                    <li>150 gramos de cebolla dulce</li>
                                    <li>Un litro de agua o caldo de verduras</li>
                                    <li>Dos cucharadas soperas de aceite de oliva</li>
                                    <li>Una cucharadita de mantequilla (opcional)</li>
                                    <li>Una cucharadita de vinagre de Jerez</li>
                                    <li>Cebollino</li>
                                    <li>Pimienta negra</li>
                                    <li>Sal</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para comenzar, retiramos las hojas exteriores de la coliflor y la parte m&aacute;s dura y fibrosa del tallo, que podemos reservar para otra preparaci&oacute;n. A continuaci&oacute;n, separamos algunas flores peque&ntilde;as enteras y troceamos el resto de la coliflor, incluyendo el tallo que no hemos eliminado.
    </p><p class="article-text">
        Seguidamente, limpiamos el puerro cortando los extremos y conservando &uacute;nicamente la parte m&aacute;s clara del tallo. Lo partimos longitudinalmente, lo lavamos bien y despu&eacute;s lo cortamos en rodajas. Hacemos lo mismo con la cebolla, dej&aacute;ndola lista para sofre&iacute;r.
    </p><p class="article-text">
        En una cazuela, calentamos un poco de aceite y a&ntilde;adimos el puerro y la cebolla, espolvoreando una pizca de sal. Removemos constantemente durante unos cinco minutos hasta que ambos ingredientes comiencen a dorarse. A continuaci&oacute;n, incorporamos la mitad de la coliflor troceada, mezclamos bien y cubrimos con aproximadamente un litro de agua. Continuamos la cocci&oacute;n durante otros veinte minutos hasta que toda la coliflor est&eacute; tierna.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, en una sart&eacute;n calentamos un poco de mantequilla o aceite y doramos las flores peque&ntilde;as que hab&iacute;amos reservado. Cocinamos a fuego medio fuerte, removiendo constante hasta que adquieran un tono dorado y queden ligeramente crujientes, sin que se quemen. Una vez listas, las retiramos, ali&ntilde;amos con vinagre de Jerez al gusto y reservamos. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, trituramos la coliflor cocida hasta obtener una crema suave y homog&eacute;nea ajustando la cantidad de l&iacute;quido seg&uacute;n la textura deseada. Salpimentamos al gusto y servimos acompa&ntilde;ada de las flores crujientes por encima, aportando contraste de sabor y textura.
    </p><h2 class="article-text">Pisto de calabac&iacute;n</h2><p class="article-text">
        El calabac&iacute;n es la verdura protagonista de esta receta. Adem&aacute;s, si cuentas con otras verduras en casa, puedes preparar f&aacute;cilmente esta sencilla y deliciosa versi&oacute;n de pisto de calabac&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En total se necesita una hora aproximadamente. Estos son los ingredientes para seis personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>200 gramos de tomates peque&ntilde;os </li>
                                    <li>Tres dientes de ajo</li>
                                    <li>900 gramos de calabacines grandes</li>
                                    <li>Dos pimientos verdes</li>
                                    <li>250 gramos de tomates peque&ntilde;os</li>
                                    <li>200 gramos de cebollas medianas</li>
                                    <li>Sal al gusto</li>
                                    <li>Aceite de oliva</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para comenzar, pelamos los tomates y retiramos las semillas. A continuaci&oacute;n, los colocamos en el vaso de la batidora o en un procesador de alimentos y los trituramos hasta obtener una mezcla homog&eacute;nea, que reservaremos para m&aacute;s adelante. 
    </p><p class="article-text">
        Seguidamente, limpiamos los pimientos quitando la parte superior y las semillas, y los cortamos en dados peque&ntilde;os. Despu&eacute;s, pelamos el calabac&iacute;n, desechamos los extremos y los troceamos de forma similar. Por &uacute;ltimo, pelamos y picamos finamente la cebolla junto con los dientes de ajo. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, calentamos un chorrito de aceite de oliva en una olla a fuego medio. Cuando el aceite est&eacute; caliente, incorporamos la cebolla y el ajo, y los pochamos suavemente hasta que est&eacute;n transparentes. Pasados unos minutos, a&ntilde;adimos los pimientos y los rehogamos con cuidado a fuego bajo. A continuaci&oacute;n, incorporamos el calabac&iacute;n y, finalmente, el tomate triturado. 
    </p><p class="article-text">
        Sazonamos al gusto, tapamos la cazuela y dejamos cocinar a fuego lento hasta que todas las verduras est&eacute;n bien tiernas y los sabores se integren, durante unos treinta minutos aproximadamente. Para terminar, comprobamos el punto de sal, ajustamos si es necesario y damos unas &uacute;ltimas vueltas para que quede bien repartida.
    </p><h2 class="article-text">Alcachofa con gambas al lim&oacute;n</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Alcachofas                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Esta receta es f&aacute;cil y pr&aacute;ctica, perfecta para incluir en tu men&uacute; semanal, ya que combina verduras frescas con marisco, aportando sabor y equilibrio a tus comidas.
    </p><p class="article-text">
        En total se necesita media hora aproximadamente. Estos son los ingredientes para dos personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Seis alcachofas frescas, alrededor de un kilo y medio</li>
                                    <li>Dos dientes de ajo </li>
                                    <li>150 gramos de gamba blanca</li>
                                    <li>Diez cucharadas de fumet de gambas</li>
                                    <li>Agua</li>
                                    <li>Dos limones </li>
                                    <li>30 mililitros de aceite de oliva</li>
                                    <li>Pimienta negra</li>
                                    <li>Sal</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En primer lugar, preparamos las alcachofas, retirando las hojas externas m&aacute;s duras, qued&aacute;ndonos &uacute;nicamente con los corazones y los tallos, que pelaremos cuidadosamente. Una vez tengamos las partes tiernas, cortamos cada coraz&oacute;n en cuatro porciones y los colocamos en un bol con abundante agua y el zumo de un lim&oacute;n partido en trozos, con el fin de evitar que se oxiden. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, pelamos y picamos los ajos. En una cazuela, calentamos un poco de aceite y a&ntilde;adimos los ajos para que liberen su aroma y perfumen el aceite. A continuaci&oacute;n, incorporamos las alcachofas escurridas, sazonamos con sal y pimienta, agregamos el zumo de medio lim&oacute;n y vertemos el fumet.
    </p><p class="article-text">
        Tapamos la cazuela y cocinamos a fuego medio durante unos quince minutos, hasta que las alcachofas est&eacute;n tiernas. Finalmente, a&ntilde;adimos las gambas peladas y continuamos la cocci&oacute;n sin tapar, permitiendo que la salsa se reduzca hasta alcanzar la consistencia deseada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beth Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/comer-enero-cinco-platos-principales-ingredientes-temporada_1_12895595.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Jan 2026 15:18:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué comer en enero: cinco platos principales con ingredientes de temporada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Recetas de cocina,Cocina,Recetas,Comida,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué el caldo de cocido te queda aguado: trucos para que siempre quede delicioso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/caldo-cocido-queda-aguado-trucos-quede-delicioso_1_12895030.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cbda202d-6609-4c39-9dd8-2037dad9fbd9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué el caldo de cocido te queda aguado: trucos para que siempre quede delicioso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esto se debe a un desequilibrio entre la cantidad de líquido y sólidos, o bien a no haber respetado el tiempo de cocción necesario para que los sabores se integren</p><p class="subtitle">Stracotto de ternera: la receta de estofado tradicional italiano que es perfecta para tomar en invierno y sorprender con algo nuevo</p></div><p class="article-text">
        Hay platos que funcionan como un refugio frente al fr&iacute;o, y el cocido es, sin discusi&oacute;n, uno de ellos. Cuando bajan las temperaturas, el cielo se vuelve plomizo y el cuerpo reclama comidas calientes y contundentes, este cl&aacute;sico de nuestra gastronom&iacute;a se impone como una elecci&oacute;n casi instintiva para reconfortarse y recargar energ&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        No solo es una receta profundamente arraigada en la tradici&oacute;n, sino tambi&eacute;n una de las m&aacute;s agradecidas en la cocina dom&eacute;stica: se elabora con ingredientes sencillos, f&aacute;ciles de encontrar y, en muchos casos, ya presentes en la despensa o el frigor&iacute;fico. Basta una olla amplia, carnes y huesos, legumbres, verduras, agua y algo de paciencia para que, tras una cocci&oacute;n lenta y un reposo imprescindible, el caldo se impregne de aromas y sabores.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el resultado no siempre es el esperado. A veces, pese a seguir los pasos habituales, el caldo queda sorprendentemente aguado, falto de cuerpo y profundidad. Un problema m&aacute;s com&uacute;n de lo que parece, que suele tener que ver con el equilibrio entre l&iacute;quido y s&oacute;lidos o con no haber dado al cocido el tiempo necesario para extraer todo el sabor de sus ingredientes.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; el caldo del cocido queda aguado?</h2><p class="article-text">
        Las razones por las que un cocido puede quedar aguado son variadas, pero casi siempre responden a peque&ntilde;os desequilibrios durante su preparaci&oacute;n. El objetivo de un buen caldo es lograr profundidad, untuosidad y sabor, algo que se pierde cuando no se afinan ciertos detalles clave.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Cocido                            </span>
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        El error m&aacute;s habitual es excederse con el agua. A&ntilde;adir m&aacute;s l&iacute;quido del necesario diluye los aromas y reduce la concentraci&oacute;n del caldo, que acaba resultando ligero y sin car&aacute;cter. A este fallo se suma, en muchos casos, una proporci&oacute;n insuficiente de ingredientes s&oacute;lidos: si huesos, carnes y verduras no compensan la cantidad de agua empleada, el caldo no desarrolla la gelatina ni la intensidad que le dan cuerpo y personalidad.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n influyen de manera decisiva los tiempos. El cocido no admite atajos ni prisas: una cocci&oacute;n demasiado breve impide que los ingredientes se integren y liberen todo su potencial. Solo una cocci&oacute;n lenta y prolongada, de varias horas, permite que carnes y huesos aporten al caldo el espesor y el sabor que lo definen.
    </p><p class="article-text">
        El control del fuego es otro aspecto fundamental. Mantener una ebullici&oacute;n excesiva puede jugar en contra, ya que un hervor violento endurece las carnes en la superficie y dificulta la correcta extracci&oacute;n de sabores. Y, por &uacute;ltimo, est&aacute; el sazonado: a veces el caldo parece aguado no por falta de sustancia, sino por una salaz&oacute;n deficiente. Ajustar la sal y los condimentos en el momento adecuado puede transformar por completo el resultado.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, si al final el cocido no ha quedado como esper&aacute;bamos, no todo est&aacute; perdido: existen soluciones sencillas para recuperar un caldo ins&iacute;pido sin necesidad de empezar de cero.
    </p><h2 class="article-text">Trucos para solucionar un caldo aguado</h2><p class="article-text">
        Por suerte, un caldo flojo tiene soluci&oacute;n. Existen trucos sencillos y eficaces que permiten corregir el resultado y convertir un cocido aguado en un plato sabroso y con cuerpo. La clave est&aacute; en actuar con calma y saber qu&eacute; ajustes pueden mejorar el conjunto sin alterar su esencia.
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                Caldo de cocido                            </span>
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        El primer paso es revisar la proporci&oacute;n entre los ingredientes s&oacute;lidos &mdash;huesos, carnes, garbanzos y verduras&mdash; y la cantidad de agua. Si el cocido ya est&aacute; en marcha y el caldo resulta demasiado ligero, una estrategia cl&aacute;sica consiste en bajar el fuego tras el primer hervor y dejarlo cocer lentamente, con la olla parcialmente destapada o incluso sin tapa. De este modo, el l&iacute;quido se evapora poco a poco y los sabores se concentran de manera natural, ganando intensidad y espesor sin a&ntilde;adir nada m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Otro recurso muy habitual es aprovechar los propios ingredientes del cocido. Retirar una peque&ntilde;a cantidad de garbanzos o patatas ya cocidas, triturarlos hasta obtener un pur&eacute; fino y devolverlos a la olla ayuda a espesar el caldo gracias al almid&oacute;n de las legumbres y los tub&eacute;rculos, aportando textura y profundidad sin modificar el sabor tradicional.
    </p><p class="article-text">
        Como alternativa, puede recurrirse a un&nbsp;<em>roux</em>, una t&eacute;cnica cl&aacute;sica para espesar guisos y salsas. Basta con preparar una cucharada de harina o maicena disuelta en un poco de caldo fr&iacute;o o mezclada con mantequilla derretida e incorporarla al cocido mientras hierve suavemente, removiendo durante unos minutos para que se cocine bien y evitar grumos.
    </p><p class="article-text">
        Si lo que buscamos es un caldo con m&aacute;s cuerpo desde el principio &mdash;o reforzarlo durante la cocci&oacute;n&mdash;, a&ntilde;adir huesos ricos en col&aacute;geno, como los de rodilla o espinazo, es una apuesta segura: aportan gelatina y una textura m&aacute;s untuosa. Y, por &uacute;ltimo, no hay que olvidar ajustar la sal al final, ya que al reducirse el caldo la concentraci&oacute;n aumenta. Un detalle aparentemente menor que puede marcar la diferencia entre un cocido correcto y uno realmente delicioso.
    </p><h2 class="article-text">La importancia de la calidad</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la t&eacute;cnica, la elecci&oacute;n de los ingredientes tambi&eacute;n influye de forma decisiva en la calidad del caldo. Utilizar carnes y huesos frescos, preferiblemente con algo de grasa, marca una diferencia notable frente a opciones excesivamente magras o procesadas. 
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, las verduras cumplen un papel clave: la cebolla, el puerro o el apio aportan dulzor y complejidad, mientras que la zanahoria equilibra el conjunto. Incluso peque&ntilde;os gestos, como dorar ligeramente algunos huesos o verduras antes de a&ntilde;adir el agua, ayudan a potenciar aromas y a conseguir un caldo m&aacute;s profundo y sabroso.
    </p><p class="article-text">
        Otro aspecto que a menudo se pasa por alto es el reposo y la gesti&oacute;n del caldo una vez terminado el cocido. Dejarlo reposar unas horas &mdash;o incluso de un d&iacute;a para otro&mdash; permite que los sabores se asienten y se integren mejor. Adem&aacute;s, desgrasar el caldo en fr&iacute;o no solo lo hace m&aacute;s ligero, sino que tambi&eacute;n realza su sabor al eliminar grasas oxidadas o excesivas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beth Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/caldo-cocido-queda-aguado-trucos-quede-delicioso_1_12895030.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Jan 2026 12:11:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué el caldo de cocido te queda aguado: trucos para que siempre quede delicioso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Recetas de cocina,Cocina,Recetas,Comida,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Te quedan sobras de marisco en la nevera? Con este plato de pasta podrás aprovecharlas sin complicaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/quedan-sobras-marisco-nevera-plato-pasta-podras-aprovecharlas-complicaciones_1_12892287.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/594903fc-e0d0-4251-856e-619b090ab75c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Te quedan sobras de marisco en la nevera? Con este plato de pasta podrás aprovecharlas sin complicaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pocos ingredientes son tan versátiles como ella, capaz de adaptarse sin esfuerzo a pescados, carnes, verduras o mariscos</p><p class="subtitle">Cinco recetas saludables para elaborar día a día y recuperar la comida casera</p></div><p class="article-text">
        Si al abrir la nevera te encuentras con restos de marisco y piensas que para darles salida necesitas meterte en la cocina durante horas &mdash;preparando un arroz, una sopa o incluso unas croquetas&mdash;, conviene desterrar esa idea. Aprovechar el marisco no siempre implica recetas complejas ni elaboraciones largas: hay opciones mucho m&aacute;s r&aacute;pidas y agradecidas.
    </p><p class="article-text">
        Una de las m&aacute;s pr&aacute;cticas es la pasta. Pocos ingredientes son tan vers&aacute;tiles como ella, capaz de adaptarse sin esfuerzo a pescados, carnes, verduras o mariscos. Dentro de ese abanico de posibilidades, los cl&aacute;sicos&nbsp;<em>spaghetti ai frutti di mare</em>&nbsp;ocupan un lugar destacado. Esta receta tradicional italiana demuestra que, con pocos pasos y buen producto, se puede conseguir un plato lleno de sabor que funciona siempre. 
    </p><p class="article-text">
        Es una propuesta pensada para quienes disfrutan del gusto del mar. Buena parte de su intensidad reside en la salsa, que se enriquece utilizando el caldo obtenido al hervir cabezas y c&aacute;scaras del marisco. Este gesto sencillo marca la diferencia: aporta profundidad, aroma y ese car&aacute;cter tan reconocible que convierte el plato en algo especial sin necesidad de artificios.
    </p><p class="article-text">
        El origen de estas recetas est&aacute; ligado a las localidades costeras de Italia, a lo largo de todo su litoral, desde Sicilia hasta Venecia. En ciudades como N&aacute;poles, la combinaci&oacute;n de pasta y marisco se consolid&oacute; como uno de los grandes cl&aacute;sicos de la gastronom&iacute;a local, solo por detr&aacute;s de la pizza en popularidad. Tradicionalmente, adem&aacute;s, se trata de un plato asociado a celebraciones y momentos festivos.
    </p><p class="article-text">
        Para que el resultado sea redondo, conviene prestar atenci&oacute;n a algunos detalles. La calidad del marisco es clave: cuanto mejor sea el producto, m&aacute;s intenso y limpio ser&aacute; el sabor final. Tambi&eacute;n es fundamental aprovechar el l&iacute;quido de cocci&oacute;n del marisco para ligar la pasta, un paso que eleva notablemente el conjunto.
    </p><p class="article-text">
        Si el marisco es congelado, la descongelaci&oacute;n debe hacerse con cuidado. Lo ideal es hacerlo lentamente en el frigor&iacute;fico, evitando cambios bruscos de temperatura. Otra opci&oacute;n v&aacute;lida es sumergirlo en agua fr&iacute;a &mdash;con o sin envase&mdash;, renov&aacute;ndola con frecuencia. En cualquier caso, conviene huir del microondas o del agua caliente, ya que deterioran tanto la textura como el sabor. Una vez descongelado, bastar&aacute; con secarlo bien antes de cocinarlo.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del sabor, este plato tambi&eacute;n suma desde el punto de vista nutricional. El <a href="https://fen.org.es/MercadoAlimentosFEN/pdfs/langostino.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">langostino</a> destaca por su aporte de prote&iacute;nas y &aacute;cidos grasos omega-3, mientras que las <a href="https://www.fen.org.es/MercadoAlimentosFEN/pdfs/almejas.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">almejas</a> son una buena fuente de hierro, yodo, calcio, f&oacute;sforo y potasio, adem&aacute;s de contener tambi&eacute;n omega-3, tal y como se&ntilde;ala la Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Nutrici&oacute;n (FEN). Una raz&oacute;n m&aacute;s para no dejar que ese marisco olvidado en la nevera se desperdicie.
    </p><h2 class="article-text">Receta de espaguetis con marisco</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Espaguetis con marisco"
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            <span class="title">
                Espaguetis con marisco                            </span>
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        Esta propuesta de espaguetis con marisco destaca por su facilidad y rapidez de preparaci&oacute;n, lo que la convierte en una opci&oacute;n ideal incluso para quienes no tiene mucha experiencia en la cocina. Por otro lado, la incorporaci&oacute;n del marisco aporta un matiz especial al plato, a&ntilde;adiendo un sabor intenso. En total se necesitan cuarenta minutos aproximadamente para preparar este plato. Estos son los ingredientes para cuatro personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>400 gramos de espagueti</li>
                                    <li>150 gramos de cebolla </li>
                                    <li>Cuatro dientes de ajo </li>
                                    <li>Una taza de vino blanco seco</li>
                                    <li>600 gramos de langostinos frescos</li>
                                    <li>800 gramos de mejillones frescos </li>
                                    <li>Medio kilo de almejas frescas</li>
                                    <li>400 gramos de tomates </li>
                                    <li>Aceite de oliva</li>
                                    <li>Sal</li>
                                    <li>Pimienta</li>
                                    <li>Perejil fresco picado </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para comenzar, resulta imprescindible depurar correctamente las almejas y los mejillones, ya que suelen contener restos de arena e impurezas. En el caso de las almejas, se colocan bajo el grifo y se lavan cuidadosamente mientras se frotan las conchas con un cepillo de forma suave. 
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, se introducen en un recipiente con agua fr&iacute;a y sal, se cubren con un pa&ntilde;o y se dejan reposar en la nevera durante aproximadamente dos horas. Pasado este tiempo, se extraen con ayuda de una espumadera, procurando no remover el fondo para evitar que la arena depositada vuelva a mezclarse con los moluscos. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, los mejillones se limpian tambi&eacute;n bajo agua, cepillando bien las cochas para eliminar cualquier resto adherido. Despu&eacute;s, se retiran las barbas con un cuchillo afilado o unas tijeras, se enjuagan de nuevo y se reservan en fr&iacute;o hasta su uso.
    </p><p class="article-text">
        Seguidamente, se dispone las almejas y los mejillones en cazos separados, a&ntilde;adiendo una peque&ntilde;a cantidad de agua en cada uno. Se colocan a fuego medio y se deja hervir hasta que las conchas se abran, lo que suele ocurrir en un par de minutos. En ese momento, se retiran del fuego, se descartan las piezas rotas o que no se hayan abierto y se extraen de las conchas, conserv&aacute;ndolas en su propio l&iacute;quido de cocci&oacute;n previamente colado. 
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, se pelan los langostinos. En una olla amplia se vierte aproximadamente litro y medio de agua y se incorporan las cabezas y los cuerpos. Se dejan cocer a fuego suave durante unos diez minutos, retirando la espuma que se forme en la superficie. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez finalizada la cocci&oacute;n, se cuela el caldo y se desechan los restos s&oacute;lidos. Cuando el l&iacute;quido vuelve a hervir, se a&ntilde;aden un par de cucharadas rasas de sal y, seguidamente, los espaguetis. Se remueven con una cuchara de madera y se cuecen el tiempo indicado por el fabricante, hasta que queden en su punto, al dente. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras la pasta se cocina, se puede preparar la salsa. Para ello, se pelan y se pican finamente la cebolla y los dientes de ajo. En una sart&eacute;n amplia se calienta un chorrito de aceite de oliva virgen extra y se cocinan a fuego medio durante unos minutos, hasta que est&eacute;n ligeramente dorados. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, se lavan los tomates, se parten por la mitad y se rallan, incorpor&aacute;ndolos al sofrito junto con el vino blanco seco y parte del agua de la cocci&oacute;n de las almejas y los mejillones. Se sube el fuego y se deja hervir durante un par de minutos, permitiendo que el alcohol se evapore. A continuaci&oacute;n, se a&ntilde;ade el marisco y se salpimienta al gusto.
    </p><p class="article-text">
        Tras unos minutos de cocci&oacute;n, cuando los langostinos adquieran un tono opaco, se incorporan los espaguetis a la sart&eacute;n. Se mezcla todo con cuidado para que la pasta se impregne bien de la salsa y, finalmente, se sirve el plato bien caliente, espolvoreando generosamente con perejil fresco picado.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beth Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/quedan-sobras-marisco-nevera-plato-pasta-podras-aprovecharlas-complicaciones_1_12892287.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Jan 2026 09:52:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Te quedan sobras de marisco en la nevera? Con este plato de pasta podrás aprovecharlas sin complicaciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Recetas de cocina,Recetas,Cocina,Alimentación,Comida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De calabacín, champiñones o atún: tres recetas de tortilla fáciles, saludables y rápidas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/calabacin-champinones-atun-tres-recetas-tortilla-faciles-saludables-rapidas_1_12892912.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/994822bc-9a0d-411e-8105-be8ebc04a792_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De calabacín, champiñones o atún: tres recetas de tortilla fáciles, saludables y rápidas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su rapidez de elaboración es uno de sus grandes atractivos. En pocos minutos se puede tener listo un plato completo, sabroso y resultón, algo especialmente útil en el día a día</p><p class="subtitle">Cómo hacer el chocolate caliente a la taza perfecto: tres recetas fáciles para desayunar o merendar en días fríos</p></div><p class="article-text">
        La tortilla es uno de esos platos comod&iacute;n que nunca fallan. Su gran virtud es la versatilidad: admite casi cualquier ingrediente y se adapta sin esfuerzo a lo que haya en la nevera. Desde la cl&aacute;sica tortilla de patatas hasta versiones con verduras, pescado &mdash;como el at&uacute;n&mdash; o incluso carnes como el jam&oacute;n cocido, las posibilidades son pr&aacute;cticamente infinitas.
    </p><p class="article-text">
        Esa flexibilidad la convierte en una receta f&aacute;cil de personalizar seg&uacute;n los gustos de cada uno y los productos disponibles en cada momento. Adem&aacute;s, no requiere t&eacute;cnicas complicadas ni grandes conocimientos de cocina, lo que explica por qu&eacute; tantas veces nos ha sacado de un apuro. Ya sea para resolver una comida improvisada, una cena r&aacute;pida o cuando el tiempo apremia, la tortilla siempre aparece como una soluci&oacute;n eficaz.
    </p><p class="article-text">
        Su rapidez de elaboraci&oacute;n es otro de sus grandes atractivos. En pocos minutos se puede tener listo un plato completo, sabroso y result&oacute;n, algo especialmente &uacute;til en el d&iacute;a a d&iacute;a, cuando no siempre apetece pasar demasiado tiempo entre fogones.
    </p><p class="article-text">
        Pero la tortilla no solo funciona en el plato. Tambi&eacute;n es una opci&oacute;n perfecta para llevar. Entre dos rebanadas de pan, acompa&ntilde;ada de una salsa al gusto &mdash;mayonesa, ketchup o incluso salsa alioli&mdash;, envuelta en papel de aluminio y lista para ir al trabajo, a una excursi&oacute;n o para comer fuera de casa sin complicaciones.
    </p><p class="article-text">
        Preparar una tortilla b&aacute;sica no tiene misterio: basta con un par de huevos, cascarlos en un bol, batirlos hasta obtener una mezcla homog&eacute;nea y a&ntilde;adir una pizca de sal. Con este gesto sencillo ya se obtiene una tortilla simple, pero siempre apetecible, que sirve de base para a&ntilde;adir otros ingredientes como calabac&iacute;n, champi&ntilde;ones o at&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El protagonismo lo tiene el huevo, un alimento de gran valor nutricional. Destaca por su aporte de prote&iacute;nas de alta calidad y vitaminas, especialmente la vitamina D y las del grupo B. De hecho, su perfil proteico es tan completo que la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentaci&oacute;n (FAO) tom&oacute; la prote&iacute;na del huevo como referencia, al presentar una proporci&oacute;n equilibrada de todos los amino&aacute;cidos esenciales.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, la tortilla no solo es una opci&oacute;n pr&aacute;ctica y f&aacute;cil, sino tambi&eacute;n un plato saludable que encaja sin problemas en cualquier men&uacute; cotidiano, ya sea en su versi&oacute;n m&aacute;s sencilla o en combinaciones r&aacute;pidas y ligeras como las de calabac&iacute;n, champi&ntilde;ones o at&uacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Tortilla de calabac&iacute;n</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Calabacín                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El calabac&iacute;n destaca por su sabor suave, delicado y muy agradable al paladar. Adem&aacute;s, su textura lo convierte en un ingrediente vers&aacute;til y f&aacute;cil de combinar con otros alimentos. Por ello, una excelente manera de introducir esta verdura en nuestro men&uacute; habitual o en la rutina diaria es a trav&eacute;s de una tortilla de calabac&iacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        De este modo, no solo aprovechamos sus propiedades, sino que tambi&eacute;n le damos un toque diferente a nuestro plato. En total se necesita media hora aproximadamente para preparar este plato. Estos son los ingredientes para dos comensales:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Dos calabacines</li>
                                    <li>Dos cebolletas</li>
                                    <li>Cuatro huevos</li>
                                    <li>Sal </li>
                                    <li>Aceite de oliva virgen extra</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En primer lugar, pelamos las cebolletas y los calabacines y, a continuaci&oacute;n, los picamos finamente para que se cocine de manera uniforme. Seguidamente, calentamos un chorrito de aceite de oliva en una sart&eacute;n e incorporamos la cebolleta, cocin&aacute;ndola a fuego medio hasta que adquiera un tono transparente y una textura tierna. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando est&eacute; lista, a&ntilde;adimos el calabac&iacute;n picado y pochamos todo el conjunto con paciencia, salando al gusto. Una vez las verduras est&eacute;n bien cocinadas, retiramos y escurrimos el exceso del aceite para obtener una preparaci&oacute;n m&aacute;s ligera. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, en un bol cascamos dos huevos y los batimos hasta lograr una mezcla homog&eacute;nea y ligeramente espumosa. Por otro lado, retiramos el aceite restante de la sart&eacute;n, volvemos a colocar las verduras ya escurridas y volcamos sobre ellas los huevos batidos para formar la tortilla. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, dejamos que se cuaje al punto que m&aacute;s nos guste, ya que la tortilla de calabac&iacute;n resulta jugosa en cualquier caso, y la servimos caliente.
    </p><h2 class="article-text">Tortilla de champi&ntilde;ones</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tortilla de champiñones                            </span>
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        Esta receta es una elaboraci&oacute;n sencilla y accesible para cualquier nivel de cocina. No obstante, resulta fundamental saltear correctamente los champi&ntilde;ones antes de mezclarlos con el huevo porque poseen un alto contenido de agua. 
    </p><p class="article-text">
        De este modo, al cocinarlos previamente, evitamos que suelten l&iacute;quidos durante el cuajado y conseguimos una tortilla con mejor textura y m&aacute;s sabrosa. En total se necesita veinte minutos aproximadamente entre la preparaci&oacute;n y la cocci&oacute;n de este plato. Estos son los ingredientes para dos comensales:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Cinco huevos</li>
                                    <li>170 gramos de champi&ntilde;ones </li>
                                    <li>Sal</li>
                                    <li>Pimienta negra molida</li>
                                    <li>Aceite de oliva virgen extra</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En primer lugar, preparamos los champi&ntilde;ones seg&uacute;n nuestra preferencia: pueden ir picados, en l&aacute;minas o en peque&ntilde;os dados. 
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, calentamos un poco de aceite en la sart&eacute;n y a&ntilde;adimos los champi&ntilde;ones, que deber&aacute;n cocinarse a fuego fuerte para que suelten el agua y se doren correctamente. Durante este proceso, conviene removerlos de vez en cuando y dejarlos al fuego aproximadamente diez minutos.
    </p><p class="article-text">
        Mientras se cocinan, cascamos los huevos en un bol y los batimos hasta conseguir una mezcla homog&eacute;nea y ligeramente espumosa. Una vez los champi&ntilde;ones est&eacute;n listos, los incorporamos al bol con el huevo y mezclamos bien. Seguidamente, bajamos la intensidad del fuego, a&ntilde;adimos un poco m&aacute;s de aceite de oliva a la sart&eacute;n y vertemos la mezcla de huevo y champi&ntilde;ones. 
    </p><p class="article-text">
        Removemos suavemente con una esp&aacute;tula para que se cuaje de manera uniforme y dejamos cocinar unos tres minutos. Finalmente, seg&uacute;n el gusto personal, podemos darle la vuelta por completo o doblarla por la mitad antes de servir.
    </p><h2 class="article-text">Tortilla de at&uacute;n</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Huevos                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Las recetas que requieren pocos ingredientes suelen resultar muy atractivas, ya que combinan sencillez, rapidez y facilidad de preparaci&oacute;n. Sin complicaciones ni pasos innecesarios, con tan solo un par de elementos -una lata de at&uacute;n y un huevo- es posible preparar una comida o cena r&aacute;pida y nutritiva.
    </p><p class="article-text">
        En total se necesita quince minutos aproximadamente entre la preparaci&oacute;n y la cocci&oacute;n. Estos son los ingredientes para dos personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Cuatro huevos </li>
                                    <li>Dos latas de at&uacute;n, alrededor de 160 gramos</li>
                                    <li>Sal </li>
                                    <li>Pimienta negra molida</li>
                                    <li>Aceite de oliva virgen extra</li>
                                    <li>Perejil fresco (opcional)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En primer lugar, cascamos los huevos en un bol profundo, los salpimentamos al gusto y los batimos hasta obtener una mezcla uniforme y ligeramente espumosa. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, escurrimos el at&uacute;n y lo desmenuzamos con cuidado sobre la mezcla de huevo, incorpor&aacute;ndolo con movimientos suaves para que se integre completamente. 
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, calentamos un poco de aceite en la sart&eacute;n y, cuando est&eacute; bien caliente, vertemos la mezcla de la tortilla. Removemos ligeramente al principio para que se distribuya de manera uniforme y, seguidamente, bajamos el fuego, dejando que la base se cuaje lentamente. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez que la parte inferior este firme y dorada, damos la vuelta a la tortilla con ayuda de un plato o una esp&aacute;tula para cocinar el otro lado a fuego bajo, asegur&aacute;ndonos de que se haga de manera homog&eacute;nea. Finalmente, despu&eacute;s de unos minutos, cuando la tortilla est&eacute; perfectamente cuajada y jugosa, la retiramos del fuego y la servimos inmediatamente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beth Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/calabacin-champinones-atun-tres-recetas-tortilla-faciles-saludables-rapidas_1_12892912.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Jan 2026 09:46:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De calabacín, champiñones o atún: tres recetas de tortilla fáciles, saludables y rápidas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Recetas de cocina,Cocina,Recetas,Comida,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres platos sorprendentes con patatas asadas al horno, una guarnición sana para carne o pescado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tres-platos-sorprendentes-patatas-asadas-horno-guarnicion-sana-carne-pescado_1_12890396.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f32240d8-ccc9-4d07-8890-ff0744fae780_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres platos sorprendentes con patatas asadas al horno, una guarnición sana para carne o pescado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este versátil ingrediente seguro se encuentra en tu despensa, ya que su larga conservación y su facilidad de preparación lo convierten en un imprescindible de la cocina diaria</p><p class="subtitle">Tarta de queso sin horno con chocolate blanco y frambuesas: el postre perfecto para preparar con antelación</p></div><p class="article-text">
        Las patatas son una guarnici&oacute;n cl&aacute;sica que forma parte de nuestra alimentaci&oacute;n cotidiana. Las encontramos en casi todos los men&uacute;s, acompa&ntilde;ando platos tanto elaborados como sencillos. De hecho, cuando pedimos un men&uacute; en cualquier restaurante, las patatas se convierten en un aliado ideal que complementa y realza el plato principal, debido a su sabor neutro y su capacidad para combinar con infinidad de ingredientes. 
    </p><p class="article-text">
        Incluso antes de la comida, las patatas est&aacute;n presentes en aperitivos y picoteos, acompa&ntilde;adas de aceitunas, frutos secos u otros entrantes. Es muy probable que en tu casa siempre tengas este vers&aacute;til ingrediente en la despensa, ya que su larga conservaci&oacute;n y su facilidad de preparaci&oacute;n lo convierten en un imprescindible de la cocina diaria.
    </p><p class="article-text">
        La patata es una excelente aliada para una alimentaci&oacute;n equilibrada. Este tub&eacute;rculo, nutricionalmente hablando, es rico en <a href="https://www.fen.org.es/MercadoAlimentosFEN/pdfs/patata.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hidratos de carbono complejos</a>, adem&aacute;s de aportar fibra, potasio y vitamina C, de acuerdo con la Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de la Nutrici&oacute;n (FEN). Para que no se pierdan sus nutrientes durante la cocci&oacute;n, la FEN recomienda cocinarlas al vapor o al horno envueltas en papel de aluminio, si es posible.  
    </p><p class="article-text">
        Te presentamos tres recetas que incluyen patatas asadas, dando como resultado un delicioso plato. 
    </p><h2 class="article-text">Pollo asado al lim&oacute;n y romero fresco con patatas</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Pollo asado al limón y romero fresco con patatas                            </span>
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        Esta receta combina sabores frescos y arom&aacute;ticos para lograr un plato delicioso y lleno de personalidad. El pollo queda jugoso por dentro y ligeramente crujiente por fuera, mientras que las patatas doradas, se convierten en la guarnici&oacute;n perfecta. Es importante tener en cuenta que el pollo necesita macerarse durante cuatro horas. Por ello, conviene planificar esta preparaci&oacute;n con antelaci&oacute;n. Esto son los ingredientes para cuatro personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Un pollo </li>
                                    <li>Media docena de patatas</li>
                                    <li>Seis gramos de tomillo</li>
                                    <li>Seis gramos de romero</li>
                                    <li>Dos limones</li>
                                    <li>Un vaso de caldo de pollo</li>
                                    <li>45 mililitros de aceite de oliva</li>
                                    <li>Una ramita de romero fresco</li>
                                    <li>30 gramos de pesto de tomates secos</li>
                                    <li>Una pizca de sal</li>
                                    <li>Una pizca de pimienta negra</li>
                                    <li>Dos gramos de piment&oacute;n rojo en polvo </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En primer lugar, cortamos el pollo en trozos uniformes. A continuaci&oacute;n, preparamos una bandeja apta para el horno, forr&aacute;ndola con papel vegetal, y colocamos el pollo sobre ella. 
    </p><p class="article-text">
        Condimentamos la carne y a&ntilde;adimos el zumo de lim&oacute;n por encima, cuidando de retirar las pepitas, junto con el aceite y el caldo. Dejamos que el pollo se macere en la nevera durante al menos cuatro horas, dando vuelta a los trozos de vez en cuando y ba&ntilde;&aacute;ndolos con la mezcla para que absorban todos los sabores.
    </p><p class="article-text">
        Transcurrido este tiempo, retiramos el pollo de la nevera y lo horneamos tal como est&aacute;, cubri&eacute;ndolo con papel de aluminio para que se mantenga jugoso y se impregne de las especias y el caldo. Cuando la carne est&eacute; casi en su punto, incorporamos las patatas previamente peladas y cortadas, horneando todo junto hasta que tanto el pollo como las patatas adquieran un color dorado y apetitoso.
    </p><h2 class="article-text">Salm&oacute;n macerado en soja y miel con patatas asadas</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Salmón macerado en soja y miel con patatas asadas                            </span>
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        Esta receta propone una forma diferente y original de disfrutar las patatas asadas, con una combinaci&oacute;n de especias que realzan su sabor, junto con un delicioso salm&oacute;n marinado. Es importante tener en cuenta que el salm&oacute;n necesita marinarse durante tres horas, por ello, conviene planificar esta preparaci&oacute;n con antelaci&oacute;n para que los sabores se desarrollen correctamente. Esto son los ingredientes para dos personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Dos lomos de salm&oacute;n</li>
                                    <li>Ocho cucharadas de salsa de soja</li>
                                    <li>100 gramos de miel</li>
                                    <li>Curry</li>
                                    <li>Tres patatas</li>
                                    <li>Harina </li>
                                    <li>Piment&oacute;n </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En un bol, mezclamos la salsa de soja con la miel y a&ntilde;adimos el salm&oacute;n, dej&aacute;ndolo marinar durante tres horas. Durante este tiempo, lo ba&ntilde;amos ocasionalmente y lo guardamos en la nevera para que absorba bien los sabores. Mientras tanto, nos ocupamos de las patatas: primero las pelamos y las cortamos en cubos. En un cazo, llevamos agua a hervir y cocemos las patatas con una cucharadita de curry. Una vez cocidas, las escurrimos y reservamos. 
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, mezclamos las especias con la harina en un bol, rebozamos bien las patatas en esta mezcla y las dejamos a un lado hasta el momento de hornearlas. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando el salm&oacute;n ha terminado de marinas, lo escurrimos y lo colocamos en una bandeja del horno forrada con papel vegetal, junto con las patatas rebozadas. Horneamos todo a 180 grados durante aproximadamente quince minutos, hasta que el salm&oacute;n est&eacute; cocido y las patatas doradas.
    </p><p class="article-text">
        Para preparar la salsa, vertemos la marinada en un cazo y la dejamos a fuego lento durante unos quince minutos, hasta que se reduzca y espese ligeramente. Finalmente, servimos el salm&oacute;n acompa&ntilde;ado de las patatas y colocamos la salsa en un cuenco peque&ntilde;o para a&ntilde;adir al gusto.
    </p><h2 class="article-text">Bacalao al horno con patatas y cebollas</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Bacalo                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Esta receta es sencilla y r&aacute;pida de preparar, ideal tanto para una comida como para una cena. Las patatas y la cebolla, cocinadas junto al bacalao, aportan jugosidad y un sabor dulce y delicado que realza el pescado. En total se necesita aproximadamente una hora entre preparaci&oacute;n y cocci&oacute;n. Estos son los ingredientes para cuatro personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Un kilo de patatas</li>
                                    <li>300 gramos de cebolla</li>
                                    <li>Un kilo de lomos de bacalao fresco</li>
                                    <li>200 mililitros de vino blanco</li>
                                    <li>Aceite de oliva</li>
                                    <li>Romero fresco</li>
                                    <li>Pimienta negra molida</li>
                                    <li>Sal</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En primer lugar, precalentamos el horno a 180 grados. A continuaci&oacute;n, pelamos las patatas y las cortamos en rodajas finas. Seguidamente, pelamos la cebolla y las cortamos en juliana.
    </p><p class="article-text">
        En una fuente amplia apta para el horno, a&ntilde;adimos un poco de aceite para evitar que los ingredientes se peguen. Colocamos primero una base de patatas y, encima la cebolla. Salpimentamos al gusto y rociamos con un buen chorro de aceite de oliva virgen. A continuaci&oacute;n, introducimos la fuente al horno durante diez minutos a 180 grados. 
    </p><p class="article-text">
        Transcurrido este tiempo, retiramos la fuente del horno y colocamos los lomos de bacalao fresco sobre la base de patatas y cebolla, con la piel hacia abajo. Espolvoreamos nuevamente pimienta negra y romero, a&ntilde;adimos un chorrito de aceite de oliva por encima y, finalmente, incorporamos el vaso de vino blanco. 
    </p><p class="article-text">
        Volvemos a introducir la fuente en el horno y dejamos cocinar durante aproximadamente veinte minutos, aunque el tiempo exacto depender&aacute; del grosor de los lomos. Es recomendable echar un vistazo de vez en cuando hasta que el bacalao alcance el punto de cocci&oacute;n deseado. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beth Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tres-platos-sorprendentes-patatas-asadas-horno-guarnicion-sana-carne-pescado_1_12890396.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Jan 2026 14:28:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tres platos sorprendentes con patatas asadas al horno, una guarnición sana para carne o pescado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Recetas de cocina,Recetas,Cocina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cinco recetas saludables para elaborar día a día y recuperar la comida casera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/cinco-recetas-saludables-elaborar-dia-dia-recuperar-comida-casera_1_12889808.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c20203ee-d8b2-4e00-92a2-9976813c4b82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cinco recetas saludables para elaborar día a día y recuperar la comida casera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque a veces pueda parecer que siempre elaboramos los mismos platos, podemos darles un giro con pequeños cambios y renovarlos por completo</p><p class="subtitle">Sopa de pescado tradicional: la receta fácil de este plato clásico y reconfortante</p></div><p class="article-text">
        La rutina diaria y el ritmo acelerado que experimentamos han hecho que, en muchas ocasiones, dejemos de lado la cocina casera, recurriendo a comidas r&aacute;pidas o precocinadas que no siempre ofrecen el mismo sabor ni nos aportan lo que nuestro cuerpo necesita. Sin embargo, la comida casera tiene un valor &uacute;nico, nos permite controlar los ingredientes, equilibrar los nutrientes y disfrutar del proceso de cocinar. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque a veces pueda parecer que siempre elaboramos los mismos platos, podemos darles un giro con peque&ntilde;os cambios y renovarlos por completo. Basta con utilizar ingredientes de calidad, a&ntilde;adir alguno nuevo, quitar otro o variar las especias y condimentos para transformar una receta sencilla en algo totalmente diferente. 
    </p><p class="article-text">
        Esta flexibilidad hace que la cocina casera nunca sea mon&oacute;tona y nos d&eacute; la oportunidad de experimentar y disfrutar de sabores variados. Si planificamos nuestros platos con antelaci&oacute;n y dedicamos un poco de tiempo cada d&iacute;a a la cocina, podemos preparar recetas sabrosas y saludables. 
    </p><h2 class="article-text">Lasa&ntilde;a de calabac&iacute;n con jam&oacute;n y queso</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Lasaña de calabacín con jamón y queso                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Con tan solo unos pocos ingredientes, puedes preparar un plato equilibrado con calabac&iacute;n, jam&oacute;n cocido y queso. Esta receta se presenta como una alternativa sencilla y ligera a la lasa&ntilde;a cl&aacute;sica. En total se necesita cuarenta y cinco minutos aproximadamente. Esto son los ingredientes para dos raciones:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>600 gramos de calabac&iacute;n</li>
                                    <li>400 gramos de tomates</li>
                                    <li>120 gramos de cebolla</li>
                                    <li>250 gramos de jam&oacute;n cocido en lonchas</li>
                                    <li>250 gramos de queso en lonchas</li>
                                    <li>Aceite de oliva</li>
                                    <li>Sal</li>
                                    <li>Pimienta</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En primer lugar, pelamos los tomates y los trituramos con ayuda de un tenedor o un procesador de alimentos hasta obtener una textura homog&eacute;nea. A continuaci&oacute;n, calentamos un chorrito de aceite en una sart&eacute;n y sofre&iacute;mos la cebolla previamente picada junto con el tomate triturado. 
    </p><p class="article-text">
        Cocinamos a fuego medio, removiendo de vez en cuando, hasta que la salsa reduzca y comience a espesar. Una vez lista, la retiramos del fuego y reservamos.  
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, lavamos los calabacines y raspamos ligeramente la piel con un cuchillo, sin llegar a pelarlos por completo. Despu&eacute;s, los cortamos longitudinalmente en l&aacute;minas de unos cinco mil&iacute;metros de grosor, que servir&aacute;n como capas de nuestra lasa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Seguidamente, preparamos una fuente apta para horno y la forramos con papel vegetal. Disponemos una primera capa de l&aacute;minas de calabac&iacute;n de forma uniforme y cubrimos con una cucharada de la salsa de tomate. 
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, a&ntilde;adimos una capa de queso y otra de jam&oacute;n cocido. Repetimos este proceso alternando capas hasta terminar con una &uacute;ltima capa de calabac&iacute;n. Por &uacute;ltimo, llevamos la fuente al horno precalentado a 180 grados y horneamos durante aproximadamente media hora. Pasado este tiempo, retiramos del horno y la lasa&ntilde;a estar&aacute; lista para servir. 
    </p><h2 class="article-text">Emperador a la siciliana</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Emperador                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Incorporar pescado a nuestro men&uacute; semanal es fundamental para mantener una dieta saludable. Esta receta es una opci&oacute;n sencilla y r&aacute;pida de preparar que aportar&aacute; sabor a tu plato principal. En total se necesita veinte minutos aproximadamente. Esto son los ingredientes para dos personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Dos filetes de emperador</li>
                                    <li>Una taza de tomate <em>cherry</em></li>
                                    <li>60 gramos de aceitunas negras</li>
                                    <li>Una cebolleta</li>
                                    <li>Alcaparras al gusto</li>
                                    <li>Un chorro de vino blanco</li>
                                    <li>Perejil fresco picado</li>
                                    <li>Albahaca picada</li>
                                    <li>Aceite de oliva</li>
                                    <li>Sal</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para comenzar, sacamos el pescado del frigor&iacute;fico y lo dejamos atemperar mientras preparamos el resto de los ingredientes. A continuaci&oacute;n, lo secamos con papel de cocina para eliminar el exceso de humedad. Por otro lado, lavamos los tomates bajo el grifo, los secamos bien y cortamos por la mitad. 
    </p><p class="article-text">
        Seguidamente, cortamos la cebolleta en juliana fina. Escurrimos las aceitunas, las partimos por la mitad y reservamos. Finalmente, lavamos, secamos y picamos finamente la albahaca y el perejil. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, calentamos un buen chorro de aceite en una sart&eacute;n amplia. Cuando est&eacute; bien caliente, marcamos el pescado a fuego vivo, dor&aacute;ndolo ligeramente por ambos lados, y lo retiramos. En la misma sart&eacute;n, aprovechando el aceite, pochamos la cebolleta, si fuera necesario, a&ntilde;adimos un poco m&aacute;s de aceite y cocinamos hasta que quede transparente.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, incorporamos los tomates, subimos el fuego, salamos al gusto y salteamos durante un par de minutos. Despu&eacute;s, a&ntilde;adimos las alcaparras, las aceitunas y parte del perejil, mezclando bien todos los ingredientes. Reincorporamos el pescado a la sart&eacute;n, regamos con el vino y dejamos que se evapore el alcohol. 
    </p><p class="article-text">
        Tapamos y cocinamos el conjunto el tiempo justo para que el pescado quede en su punto. Para terminar, espolvoreamos con un poco m&aacute;s de perejil y albahaca fresca picada.
    </p><h2 class="article-text">Macarrones con pisto y verduras</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Macarrones                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Esta receta es sencilla y original. Los macarrones son un tipo de pasta muy vers&aacute;til que se puede preparar con una gran variedad de ingredientes, ofreciendo alternativas m&aacute;s creativas a los cl&aacute;sicos macarrones con queso. Al combinarlos con verduras, se obtiene un plato equilibrado y lleno de matices. Esto son los ingredientes para cuatro personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>400 gramos de macarrones</li>
                                    <li>100 gramos de cebolla</li>
                                    <li>10 gramos de diente de ajo</li>
                                    <li>120 gramos pimiento verde</li>
                                    <li>120 gramos de calabac&iacute;n</li>
                                    <li>150 gramos de berenjena</li>
                                    <li>300 gramos de salsa de tomate triturado</li>
                                    <li>Unas hojas de albahaca</li>
                                    <li>Aceite de oliva</li>
                                    <li>Una pizca de az&uacute;car</li>
                                    <li>Sal</li>
                                    <li>Pimienta</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En primer lugar, comenzamos preparando el pisto. Para ello, vertemos un buen chorro de aceite en una olla amplia y, cuando est&eacute; caliente, sofre&iacute;mos la cebolla, previamente picada junto con el ajo laminado y el pimiento, removiendo de vez en cuando. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando las verduras empiecen a dorarse ligeramente, incorporamos el calabac&iacute;n y la berenjena cortados en dados peque&ntilde;os. Salteamos todo el conjunto, integrando bien los sabores, hasta que las hortalizas est&eacute;n tiernas. 
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, a&ntilde;adimos el tomate junto con unas hojas de albahaca picadas, salpimentamos al gusto y agregamos un poco de az&uacute;car para equilibrar la acidez al tomate. Dejamos cocinar a fuego medio, removiendo ocasionalmente, hasta que la salsa reduzca y adquiera una textura espesa.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el pisto se cocina, cocemos la pasta en otra olla siguiendo las instrucciones del envase. Una vez est&eacute; <em>al dente</em>, la retiramos del fuego, la escurrimos cuidadosamente con ayuda de un colador, y la incorporamos a la cazuela del pisto. Mezclamos bien para que la pasta se impregne de la salsa y servimos.
    </p><h2 class="article-text">Ensalada C&eacute;sar con pollo</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Ensalada César con pollo                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Si busca una opci&oacute;n de plato ligero, equilibrado y a la vez nutritivo, esta receta es una elecci&oacute;n ideal. Aunque a simple vista una ensalada pueda parecer poco llamativa, al combinarla y a&ntilde;adir algunos ingredientes extra se transforma en una propuesta muy apetecible. En total se necesita media hora aproximadamente. Esto son los ingredientes para dos personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>300 gramos de lechuga romana</li>
                                    <li>350 gramos de pechuga de pollo </li>
                                    <li>Cinco anchoas</li>
                                    <li>200 gramos de queso parmesano</li>
                                    <li>Pan rallado</li>
                                    <li>Un huevo </li>
                                    <li>Pan tostado</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para la salsa c&eacute;sar:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Un huevo</li>
                                    <li>Dos anchoas </li>
                                    <li>Cinco mililitros de vinagre de manzana</li>
                                    <li>Cuatro cucharadas soperas de aceite de oliva</li>
                                    <li>Cinco mililitros de salsa inglesa</li>
                                    <li>Cinco mililitros de mostaza de Dijon</li>
                                    <li>Zumo de lim&oacute;n </li>
                                    <li>Medio diente de ajo </li>
                                    <li>50 gramos de queso parmesano rallado</li>
                                    <li>Pimienta negra</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En primer lugar, preparamos la salsa. Para ello, incorporamos en el vaso de la batidora el huevo, el diente de ajo y el aceite, y batimos hasta emulsionar y obtener una mayonesa. Una vez lista, a&ntilde;adimos el resto de los ingredientes, volvemos a batir hasta integrar por completo y reservamos. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, cortamos la pechuga en trozos, salpimentamos al gusto y la pasamos primero por un huevo batido y despu&eacute;s por pan rallado. A continuaci&oacute;n, calentamos abundante aceite en una sart&eacute;n y, cuando est&eacute; bien caliente, fre&iacute;mos el pollo, dor&aacute;ndolo por ambos lados hasta que quede crujiente. 
    </p><p class="article-text">
        Al retirarlos, lo dejamos reposar sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Finalmente, montamos la ensalada C&eacute;sar en un plato o una fuente amplia, disponemos la lechuga troceada, a&ntilde;adimos las anchoas y el pollo crujiente, y completamos con el pan tostado y la salsa por encima. 
    </p><h2 class="article-text">Crema de zanahoria</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Crema de zanahoria                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Seguro que en casa tenemos algunas verduras que, por s&iacute; solas, no son suficiente para elaborar una receta compleja, sin embargo, d&aacute;ndoles un nuevo uso y combin&aacute;ndolas adecuadamente, podemos transformarlas en un plato sencillo y delicioso, como una reconfortante crema de verduras. En total se necesita media hora aproximadamente. Esto son los ingredientes para cuatro personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>200 gramos de cebolla </li>
                                    <li>420 gramos de zanahorias</li>
                                    <li>Un litro de clado de verduras</li>
                                    <li>Un vaso de nata l&iacute;quida para cocinar</li>
                                    <li>Aceite de oliva</li>
                                    <li>Pimienta</li>
                                    <li>Sal</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En primer lugar, pelamos la cebolla y la cortamos en juliana fina. A continuaci&oacute;n, lavamos bien las zanahorias, las pelamos, retiramos los extremos y las cortamos en rodajas.
    </p><p class="article-text">
        Seguidamente, calentamos un chorrito de aceite en una cazuela y pochamos la cebolla a fuego medio durante unos cinco minutos, procurando que no llegue a dorarse. Cuando est&eacute; blanda y transparente, incorporamos la zanahoria, removemos y sofre&iacute;mos todo junto durante un par de minutos m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, vertemos el caldo, salpimentamos al gusto y llevamos la preparaci&oacute;n a ebullici&oacute;n. Dejamos cocer a fuego medio durante unos veinte minutos, o hasta que la zanahoria est&eacute; tierna. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez cocida, trituramos la mezcla hasta obtener una crema fina y homog&eacute;nea. Por &uacute;ltimo, a&ntilde;adimos la nata l&iacute;quida, mezclamos bien y servimos caliente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beth Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/cinco-recetas-saludables-elaborar-dia-dia-recuperar-comida-casera_1_12889808.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Jan 2026 12:31:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cinco recetas saludables para elaborar día a día y recuperar la comida casera]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Recetas de cocina,Cocina,Recetas,Comida,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El patrimonio románico que conserva un pueblo de Palencia conocido por sus fábricas de galletas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/patrimonio-romanico-conserva-pueblo-palencia-conocido-fabricas-galletas_1_12885891.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3df6d8bd-7f9b-4c41-a330-a7ecfe30dfe3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El patrimonio románico que conserva un pueblo de Palencia conocido por sus fábricas de galletas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aguilar de Campoo cuenta con un importante número de monumentos medievales, iglesias románicas, restos defensivos y edificios civiles que permiten comprender su papel como enclave estratégico desde la Edad Media</p><p class="subtitle"> Cuatro rutas de senderismo perfectas para olvidarte de la cuesta de enero entre naturaleza </p></div><p class="article-text">
        Aguilar de Campoo es uno de los municipios con mayor riqueza patrimonial del norte de la provincia de Palencia. Situado en Castilla y Le&oacute;n, a orillas del r&iacute;o Pisuerga y muy pr&oacute;ximo a la Monta&ntilde;a Palentina, este pueblo es conocido tanto por su destacado legado rom&aacute;nico como por su larga tradici&oacute;n galletera.
    </p><p class="article-text">
        Declarado Conjunto Hist&oacute;rico-Art&iacute;stico, Aguilar de Campoo conserva un importante n&uacute;mero de monumentos medievales, iglesias rom&aacute;nicas, restos defensivos y edificios civiles que permiten comprender su papel como enclave estrat&eacute;gico desde la Edad Media. 
    </p><p class="article-text">
        Su posici&oacute;n geogr&aacute;fica, en una zona de transici&oacute;n entre la Meseta y la cornisa cant&aacute;brica, favoreci&oacute; el desarrollo de rutas comerciales, culturales y pastoriles, lo que explica la concentraci&oacute;n de patrimonio art&iacute;stico en el municipio.
    </p><h2 class="article-text">Uno de los grandes referentes del rom&aacute;nico palentino</h2><p class="article-text">
        Uno de los principales puntos de inter&eacute;s es el&nbsp;Monasterio de Santa Mar&iacute;a la Real, situado a la entrada de Aguilar de Campoo. Fundado entre finales del siglo XII y comienzos del XIII, este monasterio perteneci&oacute; a la Orden Premonstratense y fue durante siglos un centro religioso y econ&oacute;mico de referencia en la comarca. Su actividad se mantuvo hasta la desamortizaci&oacute;n del siglo XIX, momento en el que el edificio qued&oacute; abandonado y comenz&oacute; un proceso de deterioro.
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                Monasterio de Santa María la Real                            </span>
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        El monasterio es un ejemplo destacado del rom&aacute;nico tard&iacute;o con influencias cistercienses, visibles en la sobriedad arquitect&oacute;nica y la funcionalidad de sus espacios. Uno de sus elementos m&aacute;s valiosos es el&nbsp;claustro, que conserva capiteles de motivos vegetales, zoomorfos y simb&oacute;licos, as&iacute; como restos escult&oacute;ricos que permiten analizar la iconograf&iacute;a medieval en el norte de Castilla y Le&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Durante la segunda mitad del siglo XX, la localidad impuls&oacute; un ambicioso proceso de restauraci&oacute;n para recuperar el monasterio. En la actualidad, el edificio alberga el&nbsp;Museo ROM, un centro dedicado a la interpretaci&oacute;n del arte rom&aacute;nico desde un enfoque social, territorial y art&iacute;stico. La integraci&oacute;n de usos culturales y educativos ha permitido que este conjunto monumental siga formando parte activa de la vida local.
    </p><h2 class="article-text">El rom&aacute;nico dentro del casco urbano</h2><p class="article-text">
        Otro de los ejemplos m&aacute;s relevantes del rom&aacute;nico en Aguilar de Campoo es la&nbsp;ermita de Santa Cecilia, situada en la ladera del cerro del castillo, dentro del casco urbano. Construida en el siglo XII y ampliada en etapas posteriores, es un templo de peque&ntilde;as dimensiones pero de gran inter&eacute;s art&iacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        En su interior destaca uno de los capiteles m&aacute;s conocidos del rom&aacute;nico palentino, apodado el&nbsp;capitel de la matanza, que representa la escena b&iacute;blica de la matanza de los Santos Inocentes. Esta pieza es un buen ejemplo de c&oacute;mo el rom&aacute;nico trasladaba relatos y simbolismos religiosos a un lenguaje visual comprensible para la poblaci&oacute;n medieval.
    </p><p class="article-text">
        En lo alto del cerro se encuentran los restos del&nbsp;castillo de Aguilar de Campoo, una fortaleza de origen medieval vinculada al control del territorio y a la defensa del n&uacute;cleo urbano. Aunque hoy solo se conservan fragmentos de muralla y algunas torres, el conjunto permite comprender la organizaci&oacute;n defensiva del pueblo durante los siglos XI y XII.
    </p><p class="article-text">
        El sistema defensivo se completaba con una muralla que rodeaba la villa y varias puertas de acceso, algunas de las cuales han llegado hasta la actualidad. Entre ellas destacan la&nbsp;Puerta de Cascajera, la de&nbsp;Reinosa&nbsp;y la de&nbsp;Tobalina. Estas entradas regulaban el tr&aacute;nsito de personas y mercanc&iacute;as y conectaban Aguilar con otras localidades y con rutas ganaderas y comerciales hacia el norte.
    </p><h2 class="article-text">La colegiata de San Miguel y el poder nobiliario</h2><p class="article-text">
        El centro hist&oacute;rico de Aguilar de Campoo est&aacute; presidido por la&nbsp;colegiata de San Miguel, situada en la Plaza de Espa&ntilde;a. Este templo, reformado en distintas etapas, conserva una portada rom&aacute;nica y un importante retablo mayor dedicado al arc&aacute;ngel San Miguel. En su interior se encuentran sepulcros y elementos her&aacute;ldicos vinculados a los marqueses de Aguilar, que utilizaron la colegiata como pante&oacute;n familiar.
    </p><p class="article-text">
        La presencia de este edificio refleja la importancia que tuvo la villa como centro administrativo y se&ntilde;orial durante la Edad Media y los siglos posteriores.
    </p><h2 class="article-text">El origen de la industria galletera</h2><p class="article-text">
        Junto a su patrimonio medieval, Aguilar de Campoo es conocida en buena parte de Espa&ntilde;a por su relaci&oacute;n con la industria alimentaria, especialmente la fabricaci&oacute;n de galletas. Esta tradici&oacute;n comenz&oacute; a finales del siglo XIX, cuando la econom&iacute;a local &mdash;hasta entonces basada en la agricultura y el cereal&mdash; experiment&oacute; un giro con la llegada de la producci&oacute;n industrial.
    </p><p class="article-text">
        En 1881 se fund&oacute; la f&aacute;brica&nbsp;Fontaneda, una iniciativa que transform&oacute; profundamente la vida econ&oacute;mica y social del municipio. Las caracter&iacute;sticas agrarias de la zona &mdash;especialmente la disponibilidad de trigo y agua&mdash; y la mejora de las comunicaciones, incluidas las l&iacute;neas de ferrocarril, favorecieron el desarrollo de esta industria.
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                Fábrica Fontaneda                            </span>
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        La f&aacute;brica Fontaneda comenz&oacute; como un peque&ntilde;o obrador artesanal impulsado por Eugenio Fontaneda, que elaboraba galletas, bizcochos y chocolates en un establecimiento del centro del pueblo. Con el tiempo, la producci&oacute;n se traslad&oacute; a una nave industrial situada a los pies del castillo, lo que permiti&oacute; mecanizar procesos y aumentar la capacidad productiva.
    </p><p class="article-text">
        Durante el siglo XX, especialmente a partir de los a&ntilde;os cincuenta, la popularizaci&oacute;n de la&nbsp;galleta Mar&iacute;a&nbsp;convirti&oacute; a Fontaneda en una de las marcas m&aacute;s reconocidas del pa&iacute;s. La demanda de productos sencillos, duraderos y accesibles favoreci&oacute; el auge de este tipo de alimentos y, con ello, el crecimiento de la industria galletera en Aguilar de Campoo.
    </p><p class="article-text">
        A mediados del siglo XX, la localidad lleg&oacute; a contar con varias f&aacute;bricas en funcionamiento simult&aacute;neo. Este dinamismo industrial no solo gener&oacute; empleo, sino que tambi&eacute;n contribuy&oacute; al aumento demogr&aacute;fico y a la transformaci&oacute;n del paisaje urbano, con barrios vinculados directamente a los trabajadores de las f&aacute;bricas.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el cierre de la hist&oacute;rica f&aacute;brica Fontaneda en 2002 marc&oacute; el final de una etapa, otras empresas como&nbsp;Galletas Gull&oacute;n&nbsp;y el&nbsp;Grupo Siro&nbsp;han mantenido la producci&oacute;n en marcha y contin&uacute;an siendo uno de los principales motores econ&oacute;micos de la zona. Estas compa&ntilde;&iacute;as han adaptado sus procesos a las exigencias modernas, incorporando innovaciones tecnol&oacute;gicas y abriendo mercados m&aacute;s all&aacute; de Castilla y Le&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beth Hernández]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Jan 2026 08:59:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Castilla y León,Palencia,Arte,Edad Media,Patrimonio,Industria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sopas contra el frío: cinco platos de cuchara fáciles, nutritivos y perfectos para entrar en calor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/sopas-frio-cinco-platos-cuchara-faciles-nutritivos-perfectos-entrar-calor_1_12886366.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4c5ffcad-da3d-444a-8a06-2ba054688be0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sopas contra el frío: cinco platos de cuchara fáciles, nutritivos y perfectos para entrar en calor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque preparar una sopa pueda parecer aburrido, se trata de una receta con una enorme variedad de posibilidades</p><p class="subtitle">Sopa de pescado tradicional: la receta fácil de este plato clásico y reconfortante</p></div><p class="article-text">
        Cuando bajan las temperaturas y los d&iacute;as se vuelven m&aacute;s cortos, pocas cosas reconfortan tanto como un buen plato de sopa. Este cl&aacute;sico de la cocina de invierno no solo ayuda a entrar en calor, sino que adem&aacute;s permite combinar ingredientes frescos y nutritivos de manera sencilla y r&aacute;pida. Desde recetas tradicionales hasta versiones m&aacute;s creativas, las sopas son una soluci&oacute;n perfecta para quienes buscan comer sano sin complicarse demasiado en la cocina.
    </p><p class="article-text">
        Te proponemos cinco platos de cuchara f&aacute;ciles de preparar. Cada receta combina verduras, legumbres o prote&iacute;nas, ofreciendo un equilibrio entre sabor y aporte energ&eacute;tico. Adem&aacute;s, muchas de estas preparaciones se pueden dejar listas con antelaci&oacute;n, lo que las convierte en aliadas de los d&iacute;as m&aacute;s fr&iacute;os y ocupados del invierno.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la funci&oacute;n pr&aacute;ctica, las sopas son tambi&eacute;n una oportunidad para experimentar con texturas y aromas: desde caldos claros y ligeros hasta cremas untuosas y reconfortantes.
    </p><h2 class="article-text">Sopa de champi&ntilde;ones y tomillo</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Sopa de champiñones y tomillo                            </span>
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        Seguro que en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n tienes champi&ntilde;ones en casa, pero no sabes muy bien qu&eacute; hacer con ellos. Con pocos ingredientes y sin complicaciones, esta receta se convierte en una opci&oacute;n perfecta para cualquier comida o cena. Es r&aacute;pida, sencilla y el resultado es delicioso. En total se necesita quince minutos aproximadamente. Estos son los ingredientes para cuatro personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>350 gramos de champi&ntilde;ones, alrededor de unas quince unidades</li>
                                    <li>Un vaso de nata l&iacute;quida</li>
                                    <li>Cuatro cucharadas de mantequilla</li>
                                    <li>50 gramos de tomillo </li>
                                    <li>Dos dientes de ajo </li>
                                    <li>120 gramos de puerro</li>
                                    <li>Un litro y medio de caldo ligero de pollo o agua</li>
                                    <li>Sal, aceite y pimienta</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En primer lugar, <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/lavar-no-lavar-champinones-preparar-setas-sabor-textura-perfectos_1_12865133.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lavamos los champi&ntilde;ones</a> bajo el grifo y los secamos con cuidado, dando peque&ntilde;os toques con papel absorbente. A continuaci&oacute;n, los cortamos en finas l&aacute;minas y los reservamos. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, ponemos una olla al fuego y a&ntilde;adimos la mantequilla. Una vez derretida incorporamos el ajo y la parte blanca del puerro, ambos bien picados, y los pochamos a fuego medio durante minutos hasta que queden suaves y transl&uacute;cidos, evitando que se doren. 
    </p><p class="article-text">
        Seguidamente, agregamos los champi&ntilde;ones y los salteamos durante unos cinco minutos m&aacute;s, removiendo de vez en cuando. Pasado este tiempo, a&ntilde;adimos &uacute;nicamente las hojas de tomillo, desechando los tallos. A continuaci&oacute;n, vertemos el caldo o agua y dejamos cocinar el conjunto durante unos diez minutos, integrando bien todos los sabores. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, incorporamos la nata l&iacute;quida y prolongamos la cocci&oacute;n un par de minutos. Ajustamos el punto de sal y pimienta y trituramos la preparaci&oacute;n hasta obtener una crema fina y homog&eacute;nea. Servimos caliente en un bol y decoramos con unas l&aacute;minas de champi&ntilde;ones salteadas por encima.
    </p><h2 class="article-text">Sopa de pan con ajo</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Sopa de pan con ajo                            </span>
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        El pan es un ingrediente imprescindible en cualquier hogar y es habitual que de un d&iacute;a para otro sobre alguna cantidad. Cuando se seca y endurece puede aprovecharse de muchas formas, m&aacute;s all&aacute; de las cl&aacute;sicas tostadas.
    </p><p class="article-text">
        Esta receta es una excelente opci&oacute;n para darle una segunda vida, ya que se elabora con ingredientes sencillos que, con toda probabilidad, tienes en casa. En total se necesita veinte minutos aproximadamente. Estos son los ingredientes para cuatro personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Unas rebanadas de pan de ayer</li>
                                    <li>80 gramos de ajo laminados</li>
                                    <li>Cuatro huevos</li>
                                    <li>60 mililitros de aceite de oliva</li>
                                    <li>Cinco gramos de pulpa de pimiento choricero</li>
                                    <li>Cinco gramos de piment&oacute;n de la vera</li>
                                    <li>Dos litros de caldo de pollo o agua</li>
                                    <li>Sal</li>
                                    <li>Una pizca de perejil</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para comenzar, ponemos una cazuela al fuego con un buen chorro de aceite de oliva. Cuando est&eacute; caliente, a&ntilde;adimos los ajos laminados y los cocinamos a fuego suave hasta que comience a chisporrotear ligeramente, procurando que no se doren en exceso. 
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, incorporamos las rebanadas de pan cortadas en trozos y removemos bien para que se impregnen del aceite y cojan sabor. Seguidamente, a&ntilde;adimos el piment&oacute;n y la pulpa de pimiento choricero, mezclando r&aacute;pidamente para que se integren sin quemarse. Despu&eacute;s, vertemos el caldo y dejamos cocinar el conjunto durante unos doce minutos, para que los sabores se concentren. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, ajustamos el punto de sal y repartimos la sopa en cuencos individuales bien caliente. En cada uno a&ntilde;adimos un huevo y gratinamos antes de llevarlos a la mesa. Terminamos espolvoreando un poco de perejil picado por encima y servimos.
    </p><h2 class="article-text">Sopa de br&oacute;coli y <em>cheddar</em></h2><p class="article-text">
        El br&oacute;coli es un ingrediente que, quiz&aacute;s, no asociemos con la sopa. Sin embargo, esta receta demuestra lo sorprendente que puede ser la uni&oacute;n de esta verdura con el queso <em>cheddar,</em> ofreciendo un resultado realmente delicioso. En total, se necesitan quince minutos aproximadamente. Estos son los ingredientes para cuatro personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Un br&oacute;coli, alrededor de 400 gramos</li>
                                    <li>150 gramos de cebolla </li>
                                    <li>Un diente de ajo </li>
                                    <li>200 gramos de queso <em>cheddar</em> rallado</li>
                                    <li>Cuatro cucharadas soperas radas de mantequilla</li>
                                    <li>15 gramos de maicena</li>
                                    <li>Tres gramos de nuez moscada</li>
                                    <li>Un litro y medio de caldo de pollo </li>
                                    <li>Sal y pimienta</li>
                                    <li>Aceite de oliva</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para comenzar, pelamos la cebolla y el ajo y lo picamos finamente, reserv&aacute;ndolos mientras preparamos el resto. A continuaci&oacute;n, calentamos la mantequilla en una olla y, cuando est&eacute; completamente derretida, incorporamos un chorrito de aceite.
    </p><p class="article-text">
        Agregamos la cebolla y el ajo picados y los sofre&iacute;mos a fuego medio, mezclando de vez en cuando hasta que comiencen a tomar un ligero color dorado. Seguidamente, a&ntilde;adimos el caldo y salpimentamos al gusto. Incorporamos peque&ntilde;os ramilletes de br&oacute;coli previamente cortados y dejamos cocinar durante diez minutos, o hasta que el br&oacute;coli est&eacute; tierno.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, disolvemos la maicena en un poco de agua y la agregamos a la sopa para espesarla ligeramente. Finalmente, rectificamos el punto de sal y pimienta y a&ntilde;adimos la nuez moscada, mezclamos bien para integrar todos los sabores. Servimos la crema caliente en boles individuales y espolvoreamos por encima el queso <em>cheddar</em> rallado para darle un toque.
    </p><h2 class="article-text">Sopa juliana</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Sopa juliana                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Esta sopa recibe su nombre debido al tipo de corte de las verduras que la componen: finas y alargadas tiras que se conoce como juliana. Se trata de una receta tradicional, sencilla y r&aacute;pida de preparar, que se puede tener lista en menos de media hora. Esto son los ingredientes para tres personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>150 gramos de puerro</li>
                                    <li>80 gramos de zanahoria</li>
                                    <li>Un litro de caldo de verdura casero</li>
                                    <li>75 gramos de repollo</li>
                                    <li>Apio rama</li>
                                    <li>120 gramos de nabo </li>
                                    <li>Aceite de oliva </li>
                                    <li>Sal </li>
                                    <li>Pimienta</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para empezar, lavamos todas las verduras y pelamos la zanahoria, el nabo y el puerro. A continuaci&oacute;n, cortamos todas las verduras en juliana, es decir, en tiras finas y alargadas, que se cocinar&aacute;n de manera uniforme.
    </p><p class="article-text">
        En una cacerola amplia, calentamos el aceite y a&ntilde;adimos las verduras, sofri&eacute;ndolas juntas durante aproximadamente diez minutos, hasta que empiecen a ablandarse. Seguidamente, incorporamos el caldo de verduras casero y dejamos cocer durante unos quince minutos, tiempo suficiente para que queden al dente.
    </p><p class="article-text">
        Si prefieres que las verduras est&eacute;n m&aacute;s tiernas, pod&eacute;is prolongar la cocci&oacute;n unos minutos adicionales. Una vez finalizado este proceso, probamos la sopa y ajustamos el punto de sal y pimienta seg&uacute;n nuestro gusto. Por &uacute;ltimo, servimos bien caliente y decoramos cada plato con unas hojas de perejil fresco.
    </p><h2 class="article-text">Sopa de patata y zanahoria con beicon crujiente</h2><p class="article-text">
        Es una receta reconfortante, perfecta para los d&iacute;as en los que apetece algo caliente. Su sabor suave y cremoso, combinado con el toque crujiente y salado del beicon. En total se necesita veinte minutos aproximadamente. Esto son los ingredientes para dos personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Dos patatas</li>
                                    <li>Dos zanahorias</li>
                                    <li>Seis lonchas de beicon</li>
                                    <li>Perejil fresco</li>
                                    <li>Una cebolla</li>
                                    <li>Una rama de apio</li>
                                    <li>Cuatro vasos de caldo de verduras</li>
                                    <li>Sal </li>
                                    <li>Pimienta</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para comenzar, pelamos las patatas y la zanahoria y las cortamos en peque&ntilde;os cubos. A continuaci&oacute;n, retiramos las hebras del tallo del apio y lo picamos finamente. Seguidamente, colocamos todas las verduras en un recipiente refractario apto para microondas, a&ntilde;adimos media taza de caldo, sal y pimienta, y cocinamos durante 15 minutos. Tras ese tiempo, incorporamos el resto de caldo y vu&eacute;lvelos a introducir el recipiente en el microondas durante ocho minutos m&aacute;s, para que las verduras se terminen de cocinar. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, para preparar el beicon crujiente, fre&iacute;mos en una sart&eacute;n durante cinco minutos hasta que adquieran un color dorado y est&eacute; crujiente. Finalmente, servimos la sopa caliente en tazas individuales acompa&ntilde;adas con el beicon y con el perejil fresco.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beth Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/sopas-frio-cinco-platos-cuchara-faciles-nutritivos-perfectos-entrar-calor_1_12886366.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Jan 2026 14:47:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sopas contra el frío: cinco platos de cuchara fáciles, nutritivos y perfectos para entrar en calor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Recetas,Recetas de cocina,Cocina,Comida,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pesto con nueces, salsa verde, curry o coulis de arándanos: cuatro salsas para disfrutar de los sobrantes de especias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/pesto-nueces-salsa-verde-curry-coulis-arandanos-cuatro-salsas-disfrutar-sobrantes-especias_1_12881295.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d92c7643-46c9-4c8f-b2d6-cd0be40e1db1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pesto con nueces, salsa verde, curry o coulis de arándanos: cuatro salsas para disfrutar de los sobrantes de especias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Podemos transformar nuestras sobras en salsas versátiles, capaces de complementar y elevar nuestras recetas</p><p class="subtitle">¿Lavar o no lavar los champiñones? Cómo preparar las setas para un sabor y textura perfectos</p></div><p class="article-text">
        Seguro que en casa tenemos condimentos sin terminar, aquellos que parecen no ser suficiente para elaborar una receta completa. Sin embargo, lejos de quedar olvidados, podemos darles una nueva utilidad preparando salsas que enriquezcan nuestros platos. De hecho, basta con mirar la encimera o alg&uacute;n rinc&oacute;n de la despensa para encontrar una amplia variedad de frascos con tapas de colores, donde se guardan las especias en polvo, como el or&eacute;gano, el comino, la pimienta, la c&uacute;rcuma, el jengibre o la nuez moscada. 
    </p><p class="article-text">
        No es raro encontrar envases con hierbas y condimentos frescos, como el cilantro, el perejil, el ajo, la albahaca, la hierbabuena, el romero o el eneldo, entre muchos otros. Todos estos ingredientes suelen utilizarse para realzar el sabor de nuestras comidas ya sea en sopas, pur&eacute;s, pescados, carnes o ensaladas. No obstante, cuando queda poca cantidad, solemos pensar que ya no podemos aprovecharlos. Pero en lugar de desecharlos, podemos transformarlos en salsas vers&aacute;tiles, capaces de complementar y elevar nuestras recetas.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, es posible elaborar tanto salsas saladas para carnes o pescados como salsas dulces para postres, o incluso combinaciones agridulces que aporten un contraste ideal y sorprendente al resultado final.
    </p><h2 class="article-text">Pesto con nueces</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Pesto con nueces                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Esta receta es muy sencilla y tiene como ingrediente principal la albahaca. Normalmente, se agregan pi&ntilde;ones, pero en esta ocasi&oacute;n los sustituiremos por nueces que tambi&eacute;n aportan un toque equilibrado y delicioso. De esta manera, adem&aacute;s de aprovechar las nueces que tengamos a mano, podemos ajustar los condimentos y utilizar las especias sobrantes de nuestra despensa.
    </p><p class="article-text">
        En total se necesita cinco minutos aproximadamente. Estos son los ingredientes para seis personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>100 gramos de queso curado, como el parmesano</li>
                                    <li>75 mililitros de agua</li>
                                    <li>120 gramos de albahaca fresca</li>
                                    <li>7 gramos de un diente de ajo </li>
                                    <li>Diez cucharadas de aceite de oliva</li>
                                    <li>Sal marina gruesa al gusto</li>
                                    <li>120 gramos de nueces</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para comenzar, necesitaremos un mortero o una picadora de cocina. En primer lugar, lavamos cuidadosamente las hojas de albahaca fresca bajo un chorro de agua fr&iacute;a, escurrimos bien y las picamos finamente. A continuaci&oacute;n, las incorporamos al vaso de la trituradora. 
    </p><p class="article-text">
        Seguidamente, pelamos el diente de ajo y o a&ntilde;adimos al recipiente. Por otro lado, picamos las nueces y rallamos el queso curado, preferiblemente en el momento, para conservar todo su aroma y potenciar su sabor.
    </p><p class="article-text">
        Una vez preparados los ingredientes, los colocamos todos en un bol y a&ntilde;adimos el aceite junto con el agua. Despu&eacute;s, trituramos la mezcla hasta obtener una textura homog&eacute;nea, similar a la de un pur&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, incorporamos la sal y mezclamos bien para que se integre por completo. Si la salsa resultara demasiado espesa, podemos a&ntilde;adir un poco m&aacute;s de agua hasta alcanzar la consistencia deseada.
    </p><h2 class="article-text">Salsa verde </h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Salsa verde                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Se trata de una receta sencilla de salsa elaborada principalmente con hierbas frescas como el perejil. Adem&aacute;s, resulta una base ideal para a&ntilde;adir las especias que tengamos sobrantes, permiti&eacute;ndote darle un toque original a tus platos de pescado o marisco. En total se necesita diez minutos aproximadamente. Estos son los ingredientes para seis personas
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>70 gramos de perejil fresco</li>
                                    <li>Dos vasos de caldo de pescado</li>
                                    <li>Un chorro de vino blanco, aproximadamente 50 mililitros</li>
                                    <li>Aceite de oliva</li>
                                    <li>7 gramos de harina de trigo</li>
                                    <li>200 gramos de cebolla</li>
                                    <li>Un diente de ajo</li>
                                    <li>Sal y pimienta al gusto</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Primero, cortamos la cebolla y el ajo en trozos muy peque&ntilde;os y los sofre&iacute;mos a fuego lento en un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra, sazonando con sal y pimienta al gusto. Es fundamental que la cebolla no se dore, sino que quede tierna, por lo que mantenemos el fuego bajo y removemos constantemente. 
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, incorporamos la harina y mezclamos bien para que se impregne con la cebolla, dejando que se cocine un par de minutos. Despu&eacute;s, a&ntilde;adimos el vino blanco y mezclamos para integrarlo con la preparaci&oacute;n. Mientras tanto, retiramos los tallos del perejil y picamos finamente sus hojas. Las a&ntilde;adimos a la mezcla de cebolla y harina, removiendo para que se distribuyan uniformemente. Seguidamente, vertemos el caldo de pescado y seguimos removiendo hasta que la salsa comience a adquirir un tono verdoso.
    </p><p class="article-text">
        Dejamos que todos los ingredientes se unan, a&ntilde;adiendo un poco m&aacute;s de caldo si la salsa resulta demasiado espesa. Tras unos cinco minutos a fuego lento, la salsa estar&aacute; lista. Finalmente, probamos y ajustamos la sal, y ya podemos usarla para acompa&ntilde;ar nuestras recetas de pescado o marisco, logrando un sabor suave y delicado. 
    </p><h2 class="article-text">Curry</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Curry                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El curry es una receta muy vers&aacute;til, basada en una mezcla de especias que le aporta sabor y aroma &uacute;nicos. Si cuentas con varios condimentos sobrantes, como curry en polvo, jengibre o ajo, puedes combinarlos para preparar tu propia salsa de curry casera. Esta preparaci&oacute;n sirve como base perfecta para elaborar platos de verduras, carnes o pescados 
    </p><p class="article-text">
        Estos son los ingredientes para seis personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Tres cucharadas de aceite de oliva</li>
                                    <li>Seis dientes de ajo</li>
                                    <li>Tres cebollas </li>
                                    <li>Tres cucharaditas de jengibre rallado</li>
                                    <li>Seis cucharadas de curry en polvo</li>
                                    <li>Medio litro de nata o de leche de coco</li>
                                    <li>200 mililitros de caldo de pollo o verduras</li>
                                    <li>Sal y pimienta al gusto</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para comenzar, calentamos un poco de aceite en una sart&eacute;n a fuego medio y a&ntilde;adimos la cebolla picada, cocin&aacute;ndola hasta que se vuelva transl&uacute;cida. A continuaci&oacute;n, incorporamos el ajo y el jengibre rallado, y los sofre&iacute;mos durante un par de minutos, removiendo con frecuencia para que se mezclen bien los sabores.
    </p><p class="article-text">
        Seguidamente, agregamos el curry en polvo y lo mezclamos cuidadosamente con el sofrito, permitiendo que su aroma se integre con los dem&aacute;s ingredientes. Luego, vertemos la leche de coco o nata para aportar cremosidad, junto con el caldo, y dejamos cocinar a fuego lento durante unos diez minutos. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, continuamos la cocci&oacute;n hasta que la salsa adquiera la consistencia deseada y, antes de servir, rectificamos la saz&oacute;n con sal y pimienta al gusto.
    </p><h2 class="article-text">Coulis de ar&aacute;ndanos</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Coulis de arándanos                            </span>
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        Esta receta es una salsa de fruta espesa, los ar&aacute;ndanos son la base combina bien con postres, carnes asadas o quesos. En total necesitaremos cuarenta minutos entre preparaci&oacute;n y cocci&oacute;n. Estos son los ingredientes para seis personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>450 gramos de ar&aacute;ndanos</li>
                                    <li>Jugos de tres limones</li>
                                    <li>150 gramos de az&uacute;car</li>
                                    <li>75 mililitros de agua</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Primero, lavamos cuidadosamente los ar&aacute;ndanos con agua y lo secamos con suaves toques de papel absorbente. A continuaci&oacute;n, vertemos el agua en una cacerola y a&ntilde;adimos el az&uacute;car, removiendo constantemente hasta obtener un alm&iacute;bar ligero. Mientras tanto, colocamos los ar&aacute;ndanos en un bol y vertemos sobre ellos el alm&iacute;bar, dejando que la fruta se impregne y repose durante unos minutos.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, a&ntilde;adimos un poco de jugo de lim&oacute;n y procedemos a procesar la mezcla, triturando todo hasta obtener una preparaci&oacute;n homog&eacute;nea. Para lograr una textura m&aacute;s fina, pasamos la mezcla por un colador, repitiendo el proceso varias veces para eliminar cualquier resto de piel o semilla. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, dejamos que el coulis de ar&aacute;ndanos se enfr&iacute;e antes de servir, listo para acompa&ntilde;ar postres o platos salados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beth Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/pesto-nueces-salsa-verde-curry-coulis-arandanos-cuatro-salsas-disfrutar-sobrantes-especias_1_12881295.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Jan 2026 15:49:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pesto con nueces, salsa verde, curry o coulis de arándanos: cuatro salsas para disfrutar de los sobrantes de especias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Recetas de cocina,Recetas,Cocina,Comida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sopa de pescado tradicional: la receta fácil de este plato clásico y reconfortante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/sopa-pescado-tradicional-receta-facil-plato-clasico-reconfortante_1_12880892.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/85668d6c-1578-4992-88ee-af262e727566_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sopa de pescado tradicional: la receta fácil de este plato clásico y reconfortante"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta receta puede parecer una elaboración compleja, lo cierto es que su preparación es sencilla y con un resultado delicioso</p><p class="subtitle">Por qué el caldo de cocido te queda aguado: trucos para que siempre quede delicioso
</p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de los excesos propios de estas fechas y con el invierno plenamente instalado, el cuerpo pide volver a la rutina, basada en platos calientes que aporten equilibrio y bienestar. En este contexto, los platos de cuchara recuperan su protagonismo, convirti&eacute;ndose en una opci&oacute;n ideal para afrontar las bajas temperaturas. Servir una sopa humeante no solo ayuda a entrar en calor, sino que te reconforta en esta &eacute;poca del a&ntilde;o. Entre todas las alternativas posibles, la sopa de pescado tradicional destaca como una receta cl&aacute;sica que nunca pasa de moda. Se trata de un plato profundamente arraigado en la gastronom&iacute;a popular, especialmente en las zonas costeras, donde el pescado fresco ha sido un ingrediente esencial. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque pueda parecer una elaboraci&oacute;n compleja, lo cierto es que su preparaci&oacute;n es sencilla y est&aacute; al alcance de cualquier persona, incluso de quienes no tienen demasiada experiencia en la cocina. La clave reside en respetar los tiempos, utilizar buenos productos y dejar que los sabores se integren de manera natural. 
    </p><p class="article-text">
        La base de la sopa de pescado se compone de ingredientes fundamentales como el pescado blanco, un caldo bien elaborado y una selecci&oacute;n de verduras que aportan sabor y profundidad al conjunto. A estos elementos se suele a&ntilde;adir mariscos como almejas o langostinos, que enriquecen el plato y le aportan un matiz marino inconfundible. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, cada hogar y cada regi&oacute;n aportan su propio sello a la receta, adapt&aacute;ndola a las tradiciones locales o a los ingredientes disponibles. De este modo, existen muchas versiones de la sopa de pescado, todas ellas con un resultado similar, un caldo caliente, sabroso y reconfortante.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de su sabor, este plato es muy saludable. Uno de los ingredientes es el pescado blanco donde puedes utilizar <a href="https://fen.org.es/MercadoAlimentosFEN/pdfs/merluza.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la merluza</a>, que aporta prote&iacute;nas de alto valor biol&oacute;gico, minerales como selenio, f&oacute;sforo y potasio, vitamina como la B12 y la niacina. Otro ingrediente son <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/almejas-marinera-receta-casera-tradicional-cocina-gallega_1_12874683.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las almejas</a>, ricas en hierro, yodo, calcio, f&oacute;sforo y potasio, y contienen &aacute;cidos grasos omega-3, seg&uacute;n la Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Nutrici&oacute;n (FEN). 
    </p><h2 class="article-text">Receta de sopa de pescado</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Sopa de pescado                            </span>
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        Esta receta es sencilla, aunque a primera vista pueda parecer compleja por la cantidad de ingredientes que necesitan. Sin embargo, todos los elementos que componen este plato se mezclan en perfecto equilibrio para lograr un resultado delicioso. Adem&aacute;s, preparada con pescado fresco, verduras seleccionadas, especias arom&aacute;ticas y un buen caldo bien sazonado, esta opci&oacute;n resulta nutritiva y saludable, llevando a la mesa un aut&eacute;ntico sabor de la cocina casera. 
    </p><p class="article-text">
        En total se necesita aproximadamente una hora entre preparaci&oacute;n y cocci&oacute;n. Estos son los ingredientes para cuatro personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Siete vasos de caldo de pescado</li>
                                    <li>700 gramos de pescado blanco merluza, bacalao, rape</li>
                                    <li>90 gramos de puerro</li>
                                    <li>60 gramos de apio</li>
                                    <li>70 gramos de zanahoria</li>
                                    <li>Una cucharada de pulpa de piment&oacute;n choricero</li>
                                    <li>300 gramos langostinos crudos</li>
                                    <li>300 gramos de almejas </li>
                                    <li>100 gramos de cebolla </li>
                                    <li>Un laurel</li>
                                    <li>Media cucharadita de piment&oacute;n dulce</li>
                                    <li>Piment&oacute;n picante al gusto</li>
                                    <li>Sal</li>
                                    <li>Aceite de oliva virgen extra</li>
                                    <li>Una pizca de azafr&aacute;n</li>
                                    <li>Una taza de vino</li>
                                    <li>Pimienta negra molida</li>
                                    <li>Perejil fresco al gusto</li>
                                    <li>Tomillo seco (opcional)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Cuando tengamos todos los ingredientes preparados podemos ponernos manos a la obra. En primer lugar, colocamos las almejas en un recipiente con agua fr&iacute;a y las dejamos reposar durante unos minutos, de modo que suelten la arena que puedan contener.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, nos ocupamos de la verdura. Lavamos cuidadosamente la zanahoria, el puerro y el apio. A continuaci&oacute;n, los secamos con suavidad utilizando papel de cocina. Despu&eacute;s, pelamos la zanahoria y picamos todas las verduras en trozos peque&ntilde;os y regulares, junto con la cebolleta, para que se cocine de manera uniforme y aporten sabor sin dominar el conjunto. 
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, pelamos los langostinos directamente sobre una cazuela, procurando recoger todos los jugos que desprenden. Reservamos los cuerpos ya limpios y, si disponemos de ellos, a&ntilde;adimos tambi&eacute;n las cabezas o espinas de pescado a la cazuela. 
    </p><p class="article-text">
        Incorporamos un par de cucharadas de aceite de oliva y lo calentamos a fuego alto. Salpimentamos ligeramente y removemos, dejando que los ingredientes se doren y se adhieran levemente al fondo, ya que esto intensificar&aacute; el sabor del caldo. Seguidamente, cubrimos con agua, aproximadamente un litro y medio, y llevamos a ebullici&oacute;n. Una vez que rompe a hervir, bajamos la intensidad del fuego y dejamos cocer durante unos veinte minutos. Pasado este tiempo, colamos el caldo resultante y lo reservamos para m&aacute;s adelante. 
    </p><p class="article-text">
        En la misma olla, previamente limpia, o en otra cazuela amplia, calentamos un chorrito de aceite y a&ntilde;adimos las verduras picadas. Salpimentamos con moderaci&oacute;n, incorporamos la hoja de laurel y la pulpa de piment&oacute;n, y dejamos que se cocine a fuego medio durante unos diez minutos, removiendo de vez en cuando hasta que est&eacute;n bien pochadas. 
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, a&ntilde;adimos el piment&oacute;n y el azafr&aacute;n, mezclamos r&aacute;pidamente para evitar que se quemen y vertemos el vino. Dejamos que el alcohol se evapore por completo y, entonces, cubrimos con aproximadamente un litro del caldo reservado o siete vasos. Cocemos el conjunto durante unos doce minutos para que los sabores se integren. Despu&eacute;s, trituramos la preparaci&oacute;n con la batidora hasta obtener una textura m&aacute;s fina, ya que las verduras ayudar&aacute;n a espesar la sopa de forma natural. 
    </p><p class="article-text">
        Incorporamos el pescado limpio y cortado en trozos y, transcurridos unos seis minutos, a&ntilde;adimos tambi&eacute;n los langostinos. Cuando empiecen a tomar color, agregamos las almejas bien aclaradas y escurridas, tapamos la cazuela y esperamos a que se abran. Si fuera necesario, podemos a&ntilde;adir un poco m&aacute;s de caldo para ajustar la consistencia. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, retiramos la hoja de laurel, rectificamos de sal si fuera necesario y servimos bien caliente. Justo antes de llevar a la mesa, damos un toque de pimienta negra reci&eacute;n molida y espolvoreamos hierbas frescas como perejil o tomillo, seg&uacute;n preferencia. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beth Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/sopa-pescado-tradicional-receta-facil-plato-clasico-reconfortante_1_12880892.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Jan 2026 12:17:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sopa de pescado tradicional: la receta fácil de este plato clásico y reconfortante]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Recetas,Recetas de cocina,Cocina,Comida,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con yogur, queso o legumbres: tres bases cremosas y sencillas para despedir el año]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/yogur-queso-legumbres-tres-bases-cremosas-sencillas-despedir-ano_1_12877763.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/05fdd933-5015-45a6-982f-7580f564724f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Con yogur, queso o legumbres: tres bases cremosas y sencillas para despedir el año"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este tipo de preparaciones constituyen un recurso culinario sumamente interesante, al que conviene empezar a prestar atención si todavía no has experimentado sus múltiples ventajas</p><p class="subtitle">Para aprovechar las sobras o para la mesa de Nochevieja: la receta para hacer las mejores berenjenas rellenas</p></div><p class="article-text">
        Seguramente, cuando piensas en la cena de Nochevieja, lo primero que te viene a la mente son las recetas tradicionales que se repiten a&ntilde;o tras a&ntilde;o: entrantes servidos sobre tostadas crujientes formando peque&ntilde;os canap&eacute;s, salm&oacute;n ahumado presentado con esmero, o platos principales contundentes a base de carnes como ternera, cordero o lomo. Todo ello acompa&ntilde;ado de una vajilla especial que solo se saca en ocasiones se&ntilde;aladas y que marca, casi de manera ceremonial, la entrada del a&ntilde;o nuevo. 
    </p><p class="article-text">
        Cada plato ocupa su lugar exacto en la mesa, siguiendo un orden casi establecido por la costumbre y la tradici&oacute;n. Sin embargo, rara vez pensamos en incluir recetas con una base cremosa dentro de estos men&uacute;s festivos. Y es curioso, porque este tipo de preparaciones constituyen un recurso culinario sumamente interesante, al que conviene empezar a prestar atenci&oacute;n si todav&iacute;a no has experimentado con sus m&uacute;ltiples ventajas. 
    </p><p class="article-text">
        Lejos de ser simples acompa&ntilde;amientos, las bases cremosas pueden convertirse en las verdaderas protagonistas de la velada. De hecho, esta idea puede salvarte m&aacute;s de un aperitivo o incluso ayudarte a reinventar platos cl&aacute;sicos. 
    </p><p class="article-text">
        Su versatilidad es uno de sus mayores puntos fuertes, ya que combinan a la perfecci&oacute;n con verduras de temporada asadas, carnes y pescados, aportando un toque &uacute;nico y sofisticado. Adem&aacute;s, permiten jugar con contraste de texturas y sabores, elevando recetas sencillas a un nivel m&aacute;s refinado sin necesidad de grandes complicaciones t&eacute;cnicas.
    </p><p class="article-text">
        Otro aspecto a tener en cuenta es el bienestar digestivo. En celebraciones como las de Nochevieja y A&ntilde;o Nuevo, el volumen de comida suele ser elevado, lo que puede provocar sensaci&oacute;n de pesadez, acidez o digestiones lentas. En este sentido, incorporar alg&uacute;n plato con una base cremosa, bien equilibrada y sin perder su esencia, puede ayudarnos a hacer la comida m&aacute;s amable para el est&oacute;mago. Estas preparaciones aportan suavidad, facilitan la digesti&oacute;n y contribuyen a que la experiencia gastron&oacute;mica sea m&aacute;s placentera a lo largo de toda la velada. 
    </p><p class="article-text">
        Por si fuera poco, las bases cremosas tambi&eacute;n cumplen una funci&oacute;n est&eacute;tica muy destacable. A&ntilde;aden un componente visual atractivo que realza platos que, de otro modo, podr&iacute;an parecer simples o poco llamativos. 
    </p><p class="article-text">
        Un fondo de yogur especiado, un hummus sedoso o una crema de calabaza bien emulsionada pueden transformar por completo la presentaci&oacute;n de una receta, aportando color, elegancia y armon&iacute;a al conjunto. 
    </p><p class="article-text">
        Apostar por este tipo de elaboraciones es una forma de innovar sin renunciar a los cl&aacute;sicos. Las bases cremosas son solo enriquecen el sabor y la textura de los platos si no que tambi&eacute;n aportan equilibrio y un atractivo visual que marca la diferencia. 
    </p><h2 class="article-text">Cremosa base de yogur y pepino</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Cremosa base de yogur y pepino                            </span>
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        Un buen yogur griego natural destaca por su textura suave y funciona de maravilla como punto de partida para combinar distintos ingredientes. Adem&aacute;s, su elaboraci&oacute;n es muy &aacute;gil, ya que el proceso completo no supera los diez minutos. Por ello, resulta una propuesta c&oacute;moda, apetecible y adecuada para preparar con antelaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En total son diez minutos aproximadamente para obtener un resultado delicioso. Estos son los ingredientes para seis personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li> Un paquete de seis yogures griego</li>
                                    <li>Tres pepinos </li>
                                    <li>Tres cucharadas de aceite de oliva</li>
                                    <li>Cuatro cucharadas de menta fresca</li>
                                    <li>Tres dientes de ajo</li>
                                    <li>Un lim&oacute;n </li>
                                    <li>Pimienta negra</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Cuando tengamos todos los ingredientes, podemos ponernos manos a la obra. En primer lugar, pelamos el pepino por completo y eliminamos los extremos. A continuaci&oacute;n, lo lavamos bien bajo agua fr&iacute;a. Despu&eacute;s, lo rallamos finamente hasta obtener una textura similar a un pur&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Lo pasamos a un bol, a&ntilde;adimos una pizca de sal y removemos ligeramente para que se libere el exceso de l&iacute;quido. Seguidamente, lo colocamos en un colador o escurridor y lo dejamos reposar hasta que pierda toda el agua.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, en un recipiente aparte, combinamos el yogur con el aceite y el ajo previamente troceado, mezclando hasta integrar. 
    </p><p class="article-text">
        Luego, incorporamos el zumo de lim&oacute;n, la menta picada y una peque&ntilde;a cantidad de sal y pimienta, removiendo de nuevo para que los sabores se integren correctamente.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, a&ntilde;adimos el pepino ya bien escurrido, mezclamos con suavidad y servimos fr&iacute;o. Puede consumirse al momento, aunque resulta mucho m&aacute;s sabroso si se deja reposar en la nevera durante un par de horas antes de llevarlo a la mesa.
    </p><h2 class="article-text">Base cremosa de hummus </h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Base cremosa de hummus                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Esta preparaci&oacute;n resulta perfecta como aperitivo antes de la cena o como complemento para platos de carne y verduras. Adem&aacute;s, el hummus de garbanzos hecho en casa destaca por su sencillez y rapidez, logrando una consistencia suave y muy agradable. 
    </p><p class="article-text">
        En total son quince minutos aproximadamente para obtener un resultado delicioso. Estos son los ingredientes para cuatro personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Medio kilo de garbanzos cocidos</li>
                                    <li>Cinco cucharadas de aceite de oliva virgen extra</li>
                                    <li>Tres cucharadas soperas de agua </li>
                                    <li>Seis cucharadas soperas de semillas de s&eacute;samo tostado</li>
                                    <li>Sal </li>
                                    <li>Dos cucharadas soperas de zumo de lim&oacute;n</li>
                                    <li>Una cucharadita de comino </li>
                                    <li>Un diente de ajo</li>
                                    <li>100 gramos de yogur natural (opcional)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En primer lugar, aclaramos bien los garbanzos bajo el grifo con el fin de eliminar el l&iacute;quido de la conserva. A continuaci&oacute;n, los dejamos escurrir en un colador y los colocamos en el vaso de la batidora o en un procesador de alimentos. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, incorporamos el ajo ya pelado, el s&eacute;samo, el comino, una pizca de sal, el zumo de lim&oacute;n y el agua. Seguidamente, trituramos hasta conseguir una mezcla parcialmente uniforme y, en ese punto, a&ntilde;adimos el aceite de oliva virgen extra. Continuamos batiendo durante unos minutos m&aacute;s hasta lograr una crema lisa y bien ligada. 
    </p><p class="article-text">
        Si se desea una textura m&aacute;s suave, puede a&ntilde;adirse un poco de yogur natural. Adem&aacute;s, el grado de espesor se ajusta f&aacute;cilmente incorporando algo m&aacute;s de agua o de aceite, seg&uacute;n el resultado buscado. 
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, al servir, se recomienda terminar el plato con un fino chorrito de aceite de oliva por encima.
    </p><h2 class="article-text">Base cremosa de tofu</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Tofu                            </span>
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        Emplear el tofu como elemento principal para crear una base untuosa resulta una excelente elecci&oacute;n. Debido a su sabor suave y poco marcado, puede mezclarse sin dificultad con una gran variedad de ingredientes, consiguiendo una consistencia especialmente fina y agradable. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, su gran versatilidad permite utilizado de m&uacute;ltiples formas, por ejemplo, como acompa&ntilde;amiento para tostadas, como parte de un aperitivo o incluso para complementar platos de patatas o arroz.
    </p><p class="article-text">
        En total son quince minutos aproximadamente para obtener un resultado delicioso. Estos son los ingredientes para cuatro personas:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>300 gramos de tofu blando</li>
                                    <li>Seis cucharadas soperas de aceite de oliva</li>
                                    <li>Una cucharada sopera colmada de levadura nutricional </li>
                                    <li>Agua a demanda</li>
                                    <li>Sal y pimienta al gusto</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En primer lugar, sacamos el tofu de su envase y eliminamos el l&iacute;quido que lo rodea. A continuaci&oacute;n, lo colocamos bajo un plato para ejercer una ligera presi&oacute;n, permitiendo que pierda la humedad sobrante. Despu&eacute;s, lo secamos bien entre dos hojas de papel absorbentes. Seguidamente, lo troceamos en dados. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, introducimos el tofu en el vaso de la batidora y a&ntilde;adimos la levadura nutricional, sal y pimienta al gusto, junto con las cucharadas de aceite de oliva. 
    </p><p class="article-text">
        Si fuera necesario, incorporamos uno o dos cucharaditas de agua para ajustar la hidrataci&oacute;n, de modo que la mezcla adquiera una consistencia suave, homog&eacute;nea y cremosa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beth Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/yogur-queso-legumbres-tres-bases-cremosas-sencillas-despedir-ano_1_12877763.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Dec 2025 08:29:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Con yogur, queso o legumbres: tres bases cremosas y sencillas para despedir el año]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Recetas de cocina,Recetas,Cocina,Comida,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tarta de queso sin horno con chocolate blanco y frambuesas: el postre perfecto para preparar con antelación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tarta-queso-horno-chocolate-blanco-frambuesas-postre-perfecto-preparar-antelacion_1_12875343.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a0c457e2-72f8-4744-9afe-4fde23193104_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tarta de queso sin horno con chocolate blanco y frambuesas: el postre perfecto para preparar con antelación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su popularidad no es casualidad, este dulce ha acompañado a la humanidad durante siglos</p><p class="subtitle">Turrón de guirlache con piñones, avellanas o cacahuetes: el método fácil para hacer este dulce en casa</p></div><p class="article-text">
        La tarta de queso es una de las recetas m&aacute;s vers&aacute;tiles y apreciadas en el mundo de la reposter&iacute;a. Su preparaci&oacute;n puede adaptarse a distintos m&eacute;todos: algunas versiones requieren horneado, mientras que otras no necesitan calor, bastando con enfriar la mezcla en la nevera hasta que la base y el relleno se cuajen correctamente. Esta caracter&iacute;stica la convierte en una opci&oacute;n ideal para aquellos momentos en los que deseamos disfrutar de un postre dulce sin complicarnos demasiado en la cocina.
    </p><p class="article-text">
        La posibilidad de prepararla sin horno representa, adem&aacute;s, una gran ventaja para quienes buscan rapidez y comodidad, ya que solo requiere tiempo de reposo en fr&iacute;o para lograr la textura perfecta. Y una de las grandes virtudes de la tarta de queso es su diversidad de sabores. Puede elaborarse con ingredientes frutales, como fresas, frambuesas, ar&aacute;ndanos, manzana o mango, aportando frescura y color al postre.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, quienes prefieren los sabores m&aacute;s intensos pueden optar por incluir chocolate, ya sea negro, con su caracter&iacute;stico toque amargo, o chocolate blanco, m&aacute;s dulce y suave. Adem&aacute;s, los c&iacute;tricos constituyen otra alternativa excelente para dar un punto &aacute;cido y refrescante, ya que limones, limas, naranjas o mandarinas aportan un contraste exquisito con la suavidad del queso. 
    </p><p class="article-text">
        Para quienes buscan texturas m&aacute;s crujientes, es posible a&ntilde;adir frutos secos como avellanas, pistachos o nueces, o incluso incorporar caramelo salado, logrando una combinaci&oacute;n de sabores y sensaciones &uacute;nicas.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su sabor, la tarta de queso tambi&eacute;n despierta recuerdos entra&ntilde;ables y nostalgia. Para muchos, este postre evoca celebraciones familiares, cumplea&ntilde;os o reuniones en casa de los abuelos, donde una porci&oacute;n de tarta de queso siempre parec&iacute;a ser el postre estrella de la mesa. 
    </p><p class="article-text">
        Su popularidad no es casualidad, este dulce ha acompa&ntilde;ado a la humanidad durante siglos. Su historia se remonta a aproximadamente 4000 a&ntilde;os atr&aacute;s, en la Antigua Grecia, concretamente en la isla de Samos, frente a la costa de Turqu&iacute;a. Desde entonces, la tarta de queso ha viajado y evolucionado, adoptando caracter&iacute;sticas propias en distintos pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        En Italia, por ejemplo, la tarta se prepara con queso mascarpone o ricotta, a menudo endulzada con miel, logrando un equilibrio perfecto entre suavidad y dulzor. En Grecia, se utiliza queso feta, aportando un sabor m&aacute;s intento y ligeramente salado que contrasta con el toque dulce. 
    </p><p class="article-text">
        Alemania ofrece una versi&oacute;n con queso cottage y masa reci&eacute;n hecha en lugar de la cl&aacute;sica base de galleta, mientras que en Jap&oacute;n existe la famosa Fuwa-Fuwa, una tarta ligera y esponjosa que se asemeja a un bizcocho aireado. En Polonia, el Sernik combina harina y reques&oacute;n, dando como resultado un postre consistente pero muy sabroso.
    </p><h2 class="article-text">Receta de tarta de queso con chocolate blanco</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Tarta de queso sin horno con chocolate blanco y frambuesas                            </span>
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        Para la base de esta receta se emplean galletas al gusto, lo que permite personalizar tanto el sabor como la textura del conjunto. A continuaci&oacute;n, se prepara el relleno mediante una combinaci&oacute;n sencilla pero muy equilibrada del queso crema, mascarpone y chocolate blanco. Como hemos comentado, uno de los mayores atractivos de esta receta es que se realiza sin horno, lo que supone un valor a&ntilde;adido por su sencillez y comodidad. Esta mezcla tampoco necesita gelatina, ya que el reposo en fr&iacute;o ser&aacute; suficiente para los ingredientes se solidifiquen y aporten la consistencia adecuada.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, se elabora una compota o mermelada suave que se extiende sobre la superficie, aportando un contraste de sabor. Es importante tener en cuenta que, para conseguir un resultado &oacute;ptimo y una textura perfecta, la tarta debe permanecer en el frigor&iacute;fico durante al menos cinco horas  Este tiempo de reposo permite que el conjunto se asiente correctamente y que los sabores se integren de forma armoniosa. Esto son los ingredientes para un molde redondo de 20 cent&iacute;metros de di&aacute;metro:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>200 gramos de galletas, alrededor de 30 o 35 galletas</li>
                                    <li>Cuatro cucharadas de mantequilla, </li>
                                    <li>Una pizca de sal</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para hacer la mezcla del chocolate y el queso
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Una tableta de chocolate blanco</li>
                                    <li>Una taza y media de queso untable</li>
                                    <li>Una taza de mascarpone</li>
                                    <li>Una cucharilla de vainilla</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Para hacer la capa de frambuesa
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>150 gramos de frambuesa</li>
                                    <li>Tres cucharaditas de az&uacute;car</li>
                                    <li>Una cucharadita de almid&oacute;n de ma&iacute;z</li>
                                    <li>Una cucharadita de agua fr&iacute;a</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Una vez que tengamos los ingredientes listos, podemos comenzar con la elaboraci&oacute;n de la receta. En primer lugar, con ayuda de un procesador de alimentos o, en su defecto, utilizando un mortero, trituramos las galletas hasta obtener una textura fina similar a la arena. A continuaci&oacute;n, las colocamos en un bol y las reservamos. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, derretimos la mantequilla y la incorporamos a las galletas trituradas junto con una pizca de sal. Mezclamos bien hasta conseguir una masa de aspecto h&uacute;medo y pastoso. 
    </p><p class="article-text">
        Seguidamente, distribuimos esta preparaci&oacute;n en la base de un molde redondo desmontable, previamente forrado con papel vegetal tanto en el fondo como en los bordes. Presionamos ligeramente para que quede bien compacta y la llevamos a la nevera, donde reposar&aacute; mientras continuamos con el resto de la elaboraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, colocamos las frambuesas en un cazo junto con el az&uacute;car y las cocinamos a fuego suave, removiendo de forma constante para evitar que se peguen. Cuando la mezcla comience a hervir, mantenemos un hervor ligero durante unos cinco minutos. 
    </p><p class="article-text">
        En un recipiente aparte, disolvemos el almid&oacute;n de ma&iacute;z en el agua y, una vez integrado, lo a&ntilde;adimos al cazo con las frambuesas. Removemos bien hasta que la mezcla espese y todos los ingredientes queden perfectamente incorporados.A continuaci&oacute;n, pasamos la preparaci&oacute;n por un colador fino para eliminar las semillas y reservamos la salsa obtenida. 
    </p><p class="article-text">
        Seguidamente, derretimos el chocolate blanco. Podemos hacerlo en el microondas calent&aacute;ndolo entre dos a cuatro minutos en intervalos de un minuto y removiendo cada vez, o bien al ba&ntilde;o mar&iacute;a, dej&aacute;ndolo templar ligeramente antes de usarlo. 
    </p><p class="article-text">
        En un bol amplio, mezclamos el queso untable con el mascarpone hasta lograr una crema lisa y homog&eacute;nea. A&ntilde;adimos entonces el chocolate blanco templado y la esencia de vainilla, integr&aacute;ndolo todo cuidadosamente. 
    </p><p class="article-text">
        Para el montaje, vertemos la mitad de la mezcla de queso sobre la base de galletas ya fr&iacute;a y, sobre ella, extendemos la mitad de la mermelada de frambuesa. A continuaci&oacute;n, incorporamos el resto de la crema de queso y chocolate y finalizamos con la mermelada restante. Con ayuda de un palillo, hacemos movimientos suaves para crear un efecto marmoleado. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, llevamos la tarta a la nevera y la dejamos enfriar durante un m&iacute;nimo de cinco horas, hasta que est&eacute; bien cuajada y lista para disfrutar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beth Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/tarta-queso-horno-chocolate-blanco-frambuesas-postre-perfecto-preparar-antelacion_1_12875343.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 Dec 2025 08:25:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tarta de queso sin horno con chocolate blanco y frambuesas: el postre perfecto para preparar con antelación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Recetas de cocina,Cocina,Recetas,Comida,Postres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De recao o del conde: el postre murciano perfecto para endulzar las navidades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/recao-conde-postre-murciano-perfecto-endulzar-navidades_1_12877081.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22ab87eb-4a90-4201-90fe-d6421c173a65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De recao o del conde: el postre murciano perfecto para endulzar las navidades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada año, su presencia se vuelve inevitable, llenando los escaparates de panaderías y puestos de mercados, y atrayendo por su aroma y sabor único</p><p class="subtitle">¿Lavar o no lavar los champiñones? Cómo preparar las setas para un sabor y textura perfectos</p></div><p class="article-text">
        Los dulces se han convertido en un elemento imprescindible en las mesas durante la &eacute;poca navide&ntilde;a. Entre los m&aacute;s populares destacan los mazapanes, los bombones, el turr&oacute;n, los polvorones y los mantecados, que no solo aportan sabor, sino tambi&eacute;n un toque de tradici&oacute;n. Sin embargo, en la cocina murciana, existe un dulce que adquiere un protagonismo especial durante las fiestas: las tortas de recao o tortas del conde. 
    </p><p class="article-text">
        Cada a&ntilde;o, su presencia se vuelve inevitable, llenando los escaparates de panader&iacute;as y puestos de mercados, y atrayendo por su aroma y sabor &uacute;nico. Lo interesante de esta receta es que resulta sencilla de preparar, utilizando ingredientes que normalmente tenemos en la despensa y el frigor&iacute;fico. De hecho, incluye dos productos muy caracter&iacute;sticos de Murcia, el lim&oacute;n y la naranja. Debido a estos c&iacute;tricos, el dulce desprende un aroma envolvente que convierte cualquier cocina en un lugar acogedor. 
    </p><p class="article-text">
        Otro aspecto notable es su durabilidad, si se conserva correctamente, las tortas mantienen su sabor y textura durante varias semanas, permitiendo disfrutarlas m&aacute;s all&aacute; del d&iacute;a de su elaboraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a su origen, se cree que la receta tiene ra&iacute;ces moriscas, lo que explica el uso de ingredientes tan caracter&iacute;sticos como la harina y las almendras, que aportan un agradable toque crujiente, el aceite de oliva, y la aromatizaci&oacute;n con zumo de naranja, piel de lim&oacute;n y an&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Esta combinaci&oacute;n de sabores hace que las tortas de recao sean &uacute;nicas dentro de la reposter&iacute;a murciana y que, a&ntilde;o tras a&ntilde;o, sean una de las opciones m&aacute;s demandadas durante las celebraciones navide&ntilde;as. 
    </p><p class="article-text">
        Tradicionalmente, cuando las tortas salen del horno, se cubren con miel y almendra molida, lo que les aporta un sabor a&uacute;n m&aacute;s irresistible.
    </p><p class="article-text">
        Su nombre tiene un origen curioso, 'tortas de recao' porque se elaboraban por encargo, mientras que 'tortas del conde' hace referencia al siglo XVII, cuando este exquisito postre se preparaba especialmente para los Condes de Heredia Sp&iacute;nola, que resid&iacute;an en Molina de Segura.
    </p><h2 class="article-text">Receta de tortas de recao</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Las almendras son clave en esta receta                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Las tortas de recao, tambi&eacute;n conocidas como tortas del conde, son un dulce tradicional de la reposter&iacute;a murciana que, adem&aacute;s de su sabor caracter&iacute;stico, destacan por su sencillez. Son f&aacute;ciles de preparar utilizando ingredientes que solemos tener en casa, como harina, almendras, az&uacute;car, aceite de oliva, lim&oacute;n, naranja y un toque de an&iacute;s
    </p><p class="article-text">
        Si se conservan correctamente, se mantiene deliciosas durante varias semanas, lo que las convierte en un dulce perfecto tanto para compartir como para regalar. Debido a esta facilidad de elaboraci&oacute;n, la receta resulta accesible para quienes se inician en la reposter&iacute;a, ya que no requiere utensilios complicados ni ingredientes dif&iacute;ciles de conseguir. Las tortas de recao no solo son un postre delicioso, sino tambi&eacute;n una receta que ha pasado de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En total se necesita una hora aproximadamente entre preparaci&oacute;n y cocci&oacute;n. Estos son los ingredientes para obtener 30 unidades:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Un vaso de aceite de oliva, alrededor de 100 mililitros</li>
                                    <li>Almendra laminada al gusto</li>
                                    <li>Medio vaso de miel</li>
                                    <li>110 mililitros de zumo de naranja </li>
                                    <li>Un vaso de an&iacute;s dulce </li>
                                    <li>Piel de lim&oacute;n</li>
                                    <li>Medio kilo de harina de reposter&iacute;a </li>
                                    <li>Una taza de almendra molida</li>
                                    <li>Siete cucharadas soperas colmadas de az&uacute;car</li>
                                    <li>Una cucharadita de bicarbonato s&oacute;dico</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Una vez que tengamos todos los ingredientes listos, podemos comenzar con la preparaci&oacute;n de las tortas. Para empezar, ponemos a calentar una sart&eacute;n amplia con un chorrito de aceite de oliva. A continuaci&oacute;n, incorporamos la piel de lim&oacute;n previamente lavada, cuidado de no a&ntilde;adir demasiada parte blanca, ya que podr&iacute;a aportar un ligero amargor. Removemos suavemente para que el aceite se impregne del aroma c&iacute;trico y libere todo su perfume en la cocina.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, en un bol grande mezclamos la harina, previamente tamizada varias veces junto con la almendra molida. Es importante hacerlo con cuidado para que los ingredientes secos queden bien integrados y aireados. Mientras realizamos esta mezcla, podemos aprovechar para precalentar el horno a 180 grados, de manera que est&eacute; listo para hornear las tortas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el aceite est&eacute; caliente y comience a burbujear, retiramos la piel de lim&oacute;n con unas pinzas y vertemos el aceite aromatizado sobre la harina y la almendra, mezclando r&aacute;pidamente para que se distribuya de manera uniforme. 
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, agregamos el az&uacute;car, el zumo de naranja, el an&iacute;s y el bicarbonato, y amasamos hasta obtener una masa suave, homog&eacute;nea y manejable. Seguidamente, preparamos un par de bandejas cubiertas con papel vegetal. Tomamos peque&ntilde;as porciones de masa, de aproximadamente 40 gramos cada una, y las boleamos. 
    </p><p class="article-text">
        Luego, con la palma de la mano o sobre una superficie plana, las aplastamos formando disco de tama&ntilde;o uniforme y los colocamos sobre las bandejas, dejando suficiente espacio entre ellos. 
    </p><p class="article-text">
        Cubrimos las bandejas con un pa&ntilde;o limpio mientras trabajamos para evitar que la masa se reseque. Despu&eacute;s, marcamos los bordes de cada torta o hacemos un peque&ntilde;o repulgue, presionando ligeramente el centro para que el per&iacute;metro quede un poco m&aacute;s elevado, como si fuera una tartaleta. 
    </p><p class="article-text">
        Colocamos unas almendras en el centro de cada torta, presion&aacute;ndolas suavemente para que queden fijas. Introducimos las bandejas en el horno y horneamos durante unos veinte minutos, hasta que est&eacute;n doradas y los bordes comience a tostarse ligeramente. Mientras tanto, calentamos un poco de miel en un cazo con unas gotas de agua, para que adquiera una textura m&aacute;s l&iacute;quida y f&aacute;cil de manejar. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez fuera del horno, vertemos la miel sobre interior de cada torta al gusto, aprovechando que a&uacute;n est&aacute;n calientes para que absorban mejor el dulce. Finalmente, dejamos enfriar sobre una rejilla y, cuando est&eacute;n a temperatura ambiente, las guardamos en un recipiente herm&eacute;tico, listas para disfrutarlas durante varias semanas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beth Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/recao-conde-postre-murciano-perfecto-endulzar-navidades_1_12877081.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Dec 2025 15:13:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De recao o del conde: el postre murciano perfecto para endulzar las navidades]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Recetas de cocina,Cocina,Recetas,Comida]]></media:keywords>
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