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    <title><![CDATA[elDiario.es - Núria Z. López]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/nuria-z-lopez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Núria Z. López]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Escarbando entre las cenizas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/incendios-animales-fuego-monte-ecologismo-proteccion-animal-ganaderia_132_13422587.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5f656579-d902-4fdd-953e-2e587a3bd65c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es imprescindible observar nuestro alrededor sin fragmentarlo y defender que la protección de las vidas animales es un eje irrenunciable en cualquier posicionamiento ecologista. Para comprender que la ecología y la protección animal pueden ir de la mano hay que conectar las causas políticas, económicas y demográficas que han modelado el territorio que habitamos.</p></div><p class="article-text">
        El incendio de &Aacute;vila se origin&oacute; en la localidad de Burgohondo <a href="https://www.eldiario.es/castilla-y-leon/sucesos/martillo-hidraulico-picar-piedra-empleado-permiso-habria-provocado-incendio-burgohondo_1_13415033.amp.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por una imprudencia</a> basada en hacer caso omiso de la emergencia clim&aacute;tica y las medidas de protecci&oacute;n de los recursos naturales. Que aquella maquinaria estuviera all&iacute;, ese d&iacute;a y a esa hora, de cualquier manera y sin ning&uacute;n protocolo de extinci&oacute;n de fuegos, muestra que la precauci&oacute;n y la educaci&oacute;n respecto a la nueva realidad clim&aacute;tica es m&aacute;s necesaria que nunca. Si bien este hecho ha desatado un alto nivel de indignaci&oacute;n en el &aacute;mbito animalista por su relaci&oacute;n con el sector ganadero, cat&aacute;strofes como los incendios afectan a miles de vidas animales y van m&aacute;s all&aacute; de esta vinculaci&oacute;n, pues son el resultado de una visi&oacute;n generalizada de que todo lo que nos rodea puede ser gestionado bajo el inter&eacute;s humano. 
    </p><p class="article-text">
        Consciente de que un verano m&aacute;s estamos ante una situaci&oacute;n muy dif&iacute;cil. Con la impotencia de saber que quienes est&aacute;n en la primera l&iacute;nea ante el fuego han sido desprotegidos otra vez, pese a que el planeta se sigue calentando una media anual superior a 1,5&deg;C y favorece la expansi&oacute;n de los incendios. A sabiendas de que la sensibilidad y la polarizaci&oacute;n recorre las pantallas, de que muchas personas llevan d&iacute;as evacuadas, confinadas o desalojadas, de que la rabia, la decepci&oacute;n, la frustraci&oacute;n y el malestar se manifiestan en diferentes acciones, discusiones y proclamas en cada rinc&oacute;n de las zonas afectadas. A sabiendas de que las respuestas, aunque siempre desde la solidaridad, est&aacute;n siendo muy diferentes, agravando una brecha social que solamente beneficia a un sector muy concreto: aquellos que siguen legitimando un modelo de vida basado en el consumo de combustibles f&oacute;siles y un crecimiento econ&oacute;mico sin l&iacute;mites; en definitiva, a quienes se enriquecen lejos de las zonas rurales y solamente regresan a ellas para recabar algunos votos. Consciente de todo esto y afectada emocionalmente, porque viv&iacute; durante mi infancia en el Valle del Ti&eacute;tar y hoy soy vecina de la Serra d&rsquo;Espad&agrave;, escribo teniendo presente tanto el sufrimiento y la p&eacute;rdida de vidas animales como que estamos en un punto de no retorno para muchos ecosistemas y formas de vida, tambi&eacute;n humanas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo escribir sobre los incendios de manera objetiva? &iquest;C&oacute;mo convertir la rabia y el dolor en un mensaje para quienes aprecian y quieren cuidar este planeta? &iquest;C&oacute;mo trascender estas emociones por un momento y pensar colectivamente este problema que nos va a perseguir hasta el fin de nuestra existencia? &iquest;C&oacute;mo impedir que los argumentos a favor de las vidas animales y los ecosistemas permitan a determinados sectores victimizarse y desviar el foco del verdadero problema? &iquest;De qu&eacute; manera conciliar en un territorio tan fragmentado ante la emergencia clim&aacute;tica?
    </p><h2 class="article-text">Mirar atr&aacute;s</h2><p class="article-text">
        Ciertamente, el fuego siempre ha estado ah&iacute;, es uno de los elementos originarios de la Tierra, pero es el calentamiento global, producido en su mayor&iacute;a por la actividad humana, lo que hace cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil frenar, controlar y extinguir los incendios. Al tratar de comprender su gravedad, debemos considerar la falta de adaptaci&oacute;n a la nueva realidad clim&aacute;tica por parte de la sociedad de la que formamos parte. Para ello, puede ser de ayuda echar la mirada atr&aacute;s, en un momento en el que el debate trata de reducirse a argumentos de f&aacute;cil calado, que se aprovechan del dolor de quienes lo han perdido todo o casi todo; o de quienes, como yo, convivimos estos d&iacute;as con una terrible angustia y decidimos no mirar hacia otro lado. Escarbar en las cenizas y ampliar la mirada al analizar la problem&aacute;tica actual de los incendios es un acto de responsabilidad con las generaciones presentes, pero sobre todo futuras.
    </p><p class="article-text">
        La gesti&oacute;n de la biomasa vegetal, en forma de montes o espacios agrarios y pastos, se ha visto alterada en los &uacute;ltimos 70 a&ntilde;os por la transici&oacute;n de las sociedades hacia un modelo de vida urbano, dependiente de los combustibles f&oacute;siles y, cada vez m&aacute;s, de la tecnolog&iacute;a. Esta transformaci&oacute;n sin reparos apost&oacute; por dejar atr&aacute;s el consumo de los productos locales, las tradiciones y procesos comunitarios a favor de la concentraci&oacute;n poblacional en zonas urbanas y costeras, y la individualizaci&oacute;n de la vida. El &eacute;xodo rural vivido en Espa&ntilde;a desde los a&ntilde;os 50 fue acompa&ntilde;ado de la industrializaci&oacute;n de muchos aspectos vitales, especialmente de la alimentaci&oacute;n y la subsistencia. Como resultado, hoy vemos una brecha social y econ&oacute;mica entre peque&ntilde;os y medianos productores primarios frente a grandes industrias y empresas que reciben con los brazos abiertos iniciativas como Mercosur, promovidas por los intereses de <a href="https://www.eldiario.es/economia/explicando-lio-tratado-ue-mercosur_129_12934687.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una econom&iacute;a neoliberal que sigue siendo dominante</a>. En definitiva, atr&aacute;s qued&oacute; un modelo de sociedad que, a su manera, viv&iacute;a mirando de frente a los ciclos biol&oacute;gicos y al paso de las estaciones.
    </p><p class="article-text">
        Esta brecha tiene muchas consecuencias. Una de ellas es que existe un malestar entre quienes habitan las zonas rurales, manteniendo su actividad agr&iacute;cola y ganadera, y quienes plantean una perspectiva &eacute;tica, desde una mirada ecol&oacute;gica y animalista, habiten o no el mundo rural. Ante los cruces de informaci&oacute;n y las avalanchas de desinformaci&oacute;n y bulos, es m&aacute;s necesario que nunca volver a los datos y estudios que tratan de arrojar luz sobre un problema complejo, y que ayudan a buscar soluciones a los incendios en el contexto actual. 
    </p><h2 class="article-text">Nuestros montes</h2><p class="article-text">
        Las investigaciones sobre el origen de los fuegos se&ntilde;alan que muchos se producen como consecuencia de la actividad humana: un 23%, de manera accidental y un 55%, intencionadamente. En ambos casos, en muchas ocasiones, se debe a actividades agrarias y ganaderas, tal y como ha sucedido en Burgohondo (&Aacute;vila) y presuntamente en La Mierla (Guadalajara) este verano. Pese a que este agravante es de sobra conocido, las instituciones se estancan en la inacci&oacute;n frente al cambio clim&aacute;tico, como ejemplifican la falta de recursos, equipos de prevenci&oacute;n de incendios y personal de vigilancia forestal. Pero, adem&aacute;s, podemos entender estas carencias en s&iacute; mismas como una falta de cuidado hacia las zonas rurales, que se siguen sintiendo abandonadas y poco representadas por la agenda pol&iacute;tica actual. 
    </p><p class="article-text">
        Es momento de mirar m&aacute;s all&aacute; de las zonas urbanas y comprender qu&eacute; tipo de territorio hemos heredado tras el &eacute;xodo rural que empez&oacute; en los a&ntilde;os 50 y dio lugar a una transformaci&oacute;n social y econ&oacute;mica sin retorno de nuestro modo de vida y consumo. En primer lugar, es necesario se&ntilde;alar que en Espa&ntilde;a el 72% de los montes es de propiedad privada y su gesti&oacute;n para una prevenci&oacute;n contra los incendios, a la vista est&aacute;, no est&aacute; asegurada. En segundo lugar, tradiciones como la ganader&iacute;a extensiva ya no tienen capacidad de gestionar la masa forestal, pues, en palabras del propio sector, est&aacute;n en peligro de extinci&oacute;n. Como sabemos, cada vez desaparecen m&aacute;s explotaciones ganaderas de peque&ntilde;o y mediano tama&ntilde;o, al ser sustituidas por macrogranjas, con toda la problem&aacute;tica ambiental que supone, y que se suma al extremo sufrimiento y violencia contra los animales. En tercer y &uacute;ltimo lugar, <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/fuego-incendios-animales_132_10448105.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siguen faltando protocolos de salvamento animal en caso de incendios</a> para intervenir de manera &aacute;gil y salvar sus vidas, incluyendo las que est&aacute;n atrapadas en las propias explotaciones ganaderas. En vista de esta situaci&oacute;n, cabe preguntarse: &iquest;hasta qu&eacute; punto es cre&iacute;ble defender un modelo de ganader&iacute;a extensiva como medida preventiva contra los incendios, si habitamos un territorio fragmentado y privatizado que impide la circulaci&oacute;n del ganado? &iquest;Es segura la ganader&iacute;a mientras sigan faltando protocolos de actuaci&oacute;n y protecci&oacute;n de animales no humanos en situaci&oacute;n de incendios? &iquest;Realmente podemos confiar en un modelo basado en la explotaci&oacute;n animal para proteger los espacios naturales?
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva animal y ecol&oacute;gica, debemos apostar por la revisi&oacute;n de las estrategias de conservaci&oacute;n de los montes actuales. Ante el argumento de que la ganader&iacute;a extensiva protege el territorio frente a los incendios, hay que recordar que todav&iacute;a existe una amplia diversidad de animales silvestres en esos montes que se alimentan de biomasa vegetal sin ser explotados. No solo los rumiantes domesticados, como las cabras, ovejas, vacas y toros pueden desbrozar, pastar y regular la vegetaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n otros animales, como ciervos, corzos, gamos, cabras montesas o rebecos. Los rumiantes silvestres, en ausencia de la actividad humana, cumplen esta funci&oacute;n ecol&oacute;gica, pues es as&iacute; como habitan los ecosistemas a los que pertenecen. Con ello, son capaces de clarear el bosque, de consumir las ramas y brotes de las zonas bajas, de esparcir semillas que puedan rebrotar en el futuro si un incendio asola la zona, de realizar ciclos de compactaci&oacute;n y aireaci&oacute;n en el suelo y permitir con ello un aumento de la retenci&oacute;n de humedad y materia org&aacute;nica en el mismo. Algo imprescindible en los montes, cuyos suelos est&aacute;n fuertemente erosionados y ahora han quedado afectados por el fuego, lo que puede facilitar su arrastre y desprendimiento en los futuros episodios de lluvias. Sin embargo, gran parte de estos animales habita espacios calificados como cotos de caza, pues el 85% del territorio espa&ntilde;ol est&aacute; calificado para el uso cineg&eacute;tico. Su funci&oacute;n ecol&oacute;gica queda supeditada a los intereses de la caza ante esta situaci&oacute;n, hasta el punto de que algunos discursos posicionen tanto a la actividad cineg&eacute;tica como a la ganader&iacute;a extensiva como las &uacute;nicas formas de regular el crecimiento de la biomasa vegetal en los montes de uso privativo.
    </p><h2 class="article-text">Otras perspectivas</h2><p class="article-text">
        Es importante reforzar en nuestros imaginarios comunes otros enfoques que garanticen un buen cuidado de las masas forestales sin la necesidad de explotar animales o cazarlos. &iquest;Por d&oacute;nde empezar? Antes que nada, mejorando las condiciones salariales y el n&uacute;mero de plazas habilitadas para agentes y brigadas forestales, poniendo fin con ello a una situaci&oacute;n laboral cr&iacute;tica en ese sector tan necesario. Queremos que se destinen los recursos econ&oacute;micos, la infraestructura y los equipos humanos necesarios para proteger un <a href="https://forest-fire.emergency.copernicus.eu/apps/effis.statistics/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">territorio que ha perdido en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os m&aacute;s de 1,2 millones de hect&aacute;reas de masa forestal</a>. Seg&uacute;n <a href="https://www.eleconomista.es/economia/noticias/13515910/08/25/apagar-una-hectarea-de-monte-incendiado-cuesta-30000-euros-frente-a-los-3000-de-invertir-en-prevencion.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">estudios</a> de la Universidad Polit&eacute;cnica de Huesca, se necesitan al menos 3.000 euros por hect&aacute;rea para alcanzar una prevenci&oacute;n de incendios adecuada y evitar p&eacute;rdidas de 30.000 &euro; por extinci&oacute;n de hect&aacute;rea quemada. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s, exigiendo una gesti&oacute;n p&uacute;blica de los montes con una perspectiva a la altura de la emergencia clim&aacute;tica, que busque otras relaciones entre animales y territorios, que vayan m&aacute;s all&aacute; de la caza o la ganader&iacute;a extensiva. Se trata de un debate inabarcable en este texto, pues tendr&iacute;amos que seguir hablando de la necesidad de proteger a depredadores como el lobo, el zorro o el lince; o de la salud planetaria y las enfermedades que podemos compartir con otras especies (cuando suceden las zoonosis). Pero en l&iacute;neas generales, lo aqu&iacute; expuesto busca ampliar nuestra mirada hacia un conocimiento del territorio y su historia, que permita expandir algunos argumentos contra las proclamas que idealizan y priorizar las pr&aacute;cticas que suponen la explotaci&oacute;n animal frente a otras que pueden generar empleo y proteger vidas animales, tambi&eacute;n las humanas. 
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, podemos encontrar consenso en exigir que se aligeren los tr&aacute;mites necesarios para el mantenimiento de las zonas forestales mientras se mantenga su titularidad actual y que se frenen las negligencias y omisiones de las normativas de realizaci&oacute;n de trabajos en temporadas y zonas con alto riesgo de incendios. Para ello es necesaria una educaci&oacute;n territorial de adaptaci&oacute;n clim&aacute;tica, que se nutra de los errores de estos a&ntilde;os y consiga garantizar una buena vigilancia y gesti&oacute;n forestal que nos implique a todas. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, veo imprescindible observar nuestro alrededor sin fragmentarlo y defender que la protecci&oacute;n de las vidas animales es un eje irrenunciable en cualquier posicionamiento ecologista. Para comprender que la ecolog&iacute;a y la protecci&oacute;n animal pueden ir de la mano hay que conectar las causas pol&iacute;ticas, econ&oacute;micas y demogr&aacute;ficas que han modelado el territorio que habitamos. Es una situaci&oacute;n compleja, hablamos de meter las manos en un fuego que quema, como todos. Pero somos muchas las que no queremos renunciar a imaginar un futuro donde nuestras acciones se integren en los ciclos de la vida, como seguir&aacute;n haciendo los animales que estos d&iacute;as sobreviven al avance de los incendios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Núria Z. López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/incendios-animales-fuego-monte-ecologismo-proteccion-animal-ganaderia_132_13422587.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2026 13:09:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Escarbando entre las cenizas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maltrato animal,Ecologismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Biogás no? Cuando las necesarias protestas diluyen la cuestión animal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/biogas-explotacion-animal-combustibles-fosiles-energias-alternativa-ganaderia_132_12786668.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a20b1d4-d6f5-49d1-8bd7-ed81135615d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Biogás no? Cuando las necesarias protestas diluyen la cuestión animal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En las protestas contra plantas de biometanización y macrogranjas es necesario hacer autocrítica sobre el consumo que sostiene esas instalaciones y asumir que esos "residuos", que son en realidad fragmentos de cuerpos y sus excrementos, seguirán existiendo mientras no llevemos a cabo una lucha inclusiva hacia todas las formas de vida, humanas y no humanas</p></div><p class="article-text">
        Desde hace un tiempo observo c&oacute;mo distintas voces, desde los movimientos vecinales y ecologistas, se posicionan en contra de proyectos relacionados con la obtenci&oacute;n de una energ&iacute;a alternativa a los combustibles f&oacute;siles: el biog&aacute;s. Estos proyectos est&aacute;n proliferando desde hace unos a&ntilde;os por todo el territorio nacional y generando un debate social. Antes de profundizar en la problem&aacute;tica, veo necesario explicar en qu&eacute; consiste este proceso, por qu&eacute; es importante en el contexto actual y, sobre todo, c&oacute;mo se relaciona con el planeta que habitamos. 
    </p><p class="article-text">
        La biometanizaci&oacute;n es un proceso de obtenci&oacute;n de energ&iacute;a a partir de residuos mayoritariamente org&aacute;nicos. Se trata de una pr&aacute;ctica extendida a nivel mundial y en Europa su uso representa aproximadamente un 4 %, contribuyendo a reducir ligeramente la dependencia f&oacute;sil. Desde el punto de vista biol&oacute;gico y ecol&oacute;gico, es importante recordar que el origen del biog&aacute;s se remonta a hace m&aacute;s de 2.400 millones de a&ntilde;os. En aquel momento, en la Tierra no hab&iacute;a ox&iacute;geno y dominaban las formas de vida anaerobias. En estas condiciones, los residuos y la materia org&aacute;nica son consumidos por microorganismos y convertidos en formas m&aacute;s simples: minerales y gases entre los que se encuentran metano, di&oacute;xido de carbono, nitr&oacute;geno, vapor de agua y trazas como hidr&oacute;geno o sulfh&iacute;drico. En este proceso, denominado digesti&oacute;n anaerobia o biometanizaci&oacute;n, el metano es el gas clave desde el punto de vista energ&eacute;tico: cuanto mayor sea su proporci&oacute;n en el biog&aacute;s, m&aacute;s energ&iacute;a queda acumulada en &eacute;l. Con esto, quiero recordar que la biometanizaci&oacute;n es un proceso natural al cual debemos gran parte de las din&aacute;micas y ciclos de energ&iacute;a y materia del planeta. Otro tema es, como veremos, de qu&eacute; forma los avances tecnol&oacute;gicos y la ingenier&iacute;a est&aacute;n usando de manera controlada este proceso para convertir residuos en energ&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Una ventaja indiscutible del biog&aacute;s es que puede obtenerse de manera igualitaria en cualquier punto del planeta, a diferencia de los combustibles f&oacute;siles, que se localizan en reservas muy concretas y desencadenan numerosos problemas de convivencia, derivados de los intereses extractivistas de las potencias mundiales y algunos sectores econ&oacute;micos. Adem&aacute;s, el biog&aacute;s puede otorgar independencia energ&eacute;tica a comunidades descentralizadas o entornos rurales. Por &uacute;ltimo,&nbsp;contribuye a reducir las emisiones de efecto invernadero y mejorar con ello la salud del planeta, algo necesario para frenar el aumento incesante de la temperatura media global, que se sit&uacute;a por encima de los 1,5 &ordm; C y pone en riesgo la biodiversidad y existencia de la vida en la Tierra tal y como la conocemos hoy en d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Alcanzar la neutralidad clim&aacute;tica y frenar el incremento de las temperaturas requiere, por tanto, el uso extendido de todas las energ&iacute;as verdes (<a href="https://www.europarl.europa.eu/news/es/press-room/20220701IPR34365/taxonomia-el-parlamento-acepta-incluir-el-gas-y-la-energia-nuclear" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">no se incluye como energ&iacute;a verde la energ&iacute;a nuclear, pese al &uacute;ltimo posicionamiento de los pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea</a> que siguen permitiendo que se realice esta pr&aacute;ctica, pese a sus graves riesgos), renovables y libres de emisiones disponibles, incluyendo el biog&aacute;s. Su uso deber&iacute;a ir acompa&ntilde;ado del establecimiento de l&iacute;mites al crecimiento y el abandono del capitalismo hegem&oacute;nico. No obstante, y con todo esto en mente, considero que el debate generado en torno a los proyectos de biometanizaci&oacute;n debe mirar m&aacute;s all&aacute; de la cuesti&oacute;n del crecimiento y la propuesta del decrecimiento. Es momento de volver a la cuesti&oacute;n inicial y preguntarnos, &iquest;de qu&eacute; forma puede contribuir negativamente el biog&aacute;s a la salud del planeta y por qu&eacute; se est&aacute; diluyendo la cuesti&oacute;n animal en las protestas? Entre los principales motivos de protesta que suelen esgrimirse est&aacute;n los olores que pueden aparecer en diferentes momentos del proceso, que pueden afectar al entorno donde se ubiquen las futuras plantas de biometanizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A nivel qu&iacute;mico, durante la biometanizaci&oacute;n se producen compuestos vol&aacute;tiles como el sulfh&iacute;drico (que produce el famoso olor a huevo podrido), una mezcla de amoniaco, metanotiol y &aacute;cidos como el ac&eacute;tico, propi&oacute;nico e isoval&eacute;rico (que nos recuerda a un par de pies tras haber caminado decenas de kil&oacute;metros en verano con poca ventilaci&oacute;n) o el but&iacute;rico (que suele recordar al olor a v&oacute;mito). No obstante, estos compuestos son degradados r&aacute;pidamente por los microorganismos y convertidos en la mezcla de gases (biog&aacute;s) y minerales, por lo que se trata de un proceso que, <em>per se,</em> reduce de manera controlada dichos olores. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, es posible detectar olores cercanos a las plantas de biometanizaci&oacute;n, debidos principalmente al transporte de residuos hasta la zona de tratamiento. Frente a esto, es importante se&ntilde;alar que no todos los residuos generan el mismo olor. Por ejemplo, los restos de poda y otras fracciones vegetales no producen olores tan desagradables como aquellos que proceden de explotaciones animales. Bajo mi punto de vista, es aqu&iacute; donde est&aacute; la reflexi&oacute;n necesaria sobre las plantas de biometanizaci&oacute;n, el lado que no se est&aacute; contemplando. &iquest;El problema es el biog&aacute;s o que se produzca con residuos animales? &iquest;El mal olor producido es un hecho ajeno a nuestro control? &iquest;La sobreproducci&oacute;n de residuos en determinadas zonas repletas de explotaciones ganaderas excede nuestra responsabilidad como sociedad? 
    </p><p class="article-text">
        En el caso de las protestas contra muchas de las plantas de biometanizaci&oacute;n se se&ntilde;ala a las macrogranjas (donde se originan muchos de los residuos a tratar en las plantas de biog&aacute;s), pero se diluye el problema de fondo: la explotaci&oacute;n animal. Es decir, se alza la voz contra la procedencia de unos residuos, mayoritariamente de origen animal, sin cuestionar suficientemente la demanda que favorece la superproducci&oacute;n de esos residuos. Si miramos el ranking mundial de producci&oacute;n de carne procedente de animales como el cerdo, Espa&ntilde;a es el tercer exportador (<a href="https://www.mapa.gob.es/dam/mapa/contenido/ganaderia/temas/produccion-y-mercados-ganaderos/sectores-ganaderos-2/porcino/informacion-del-sector/indicadores-economicos/indicadoressectorporcino2023.pdf%C2%A0" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">solamente por detr&aacute;s de China y Estados Unidos</a>). Detr&aacute;s de estas cifras hay millones de seres torturados y destinados al abastecimiento humano. Por poner un ejemplo, solamente en Espa&ntilde;a en el a&ntilde;o 2023 se acab&oacute; con la vida de 53,1 millones de cerdas y cerdos (<a href="https://www.mapa.gob.es/dam/mapa/contenido/ganaderia/temas/produccion-y-mercados-ganaderos/sectores-ganaderos-2/porcino/informacion-del-sector/indicadores-economicos/indicadoressectorporcino2023.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">&ldquo;El sector de la carne de cerdo en cifras&rdquo;. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci&oacute;n</a>, 2023). Recordemos que, junto a su sufrimiento, se liberan toneladas de gases de efecto invernadero a la atm&oacute;sfera y se han llegado a generar solo en Espa&ntilde;a, y solo en relaci&oacute;n con los y las cerdas, hasta <a href="https://webgate.ec.europa.eu/life/publicWebsite/project/LIFE11-ENV-ES-000562/disposal-and-valorisation-of-iberian-pig-wastes-from-slaughterhouses" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">140.000 toneladas de residuos por a&ntilde;o</a>. Se pone de manifiesto que nuestras elecciones de consumo y aquello que ubicamos dentro de &ldquo;nuestra normalidad como especie&rdquo; o &ldquo;normalidad cultural&rdquo; nos rebota como un <em>boomerang</em>. No es sostenible un Estado en el que millones de animales son explotados, no lo es desde un punto de vista &eacute;tico, pero tampoco ambiental. 
    </p><p class="article-text">
        El reto es inmenso, es dif&iacute;cil alzar la voz cuando hablamos de alimentaci&oacute;n, pero lo es mucho m&aacute;s cuando esos fragmentos de cuerpos y sus excrementos quedan reducidos a la categor&iacute;a de &ldquo;residuo agropecuario&rdquo;. Resulta contradictorio observar que, en los movimientos de protesta contra las plantas de biometanizaci&oacute;n, hay una falta de autocr&iacute;tica hacia la complicidad con la generaci&oacute;n de residuos agr&iacute;colas y ganaderos a trav&eacute;s del consumo, un hecho que pasa desapercibido en los mensajes y lemas, as&iacute; como en los escasos medios de comunicaci&oacute;n que se hacen eco de estas movilizaciones. 
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n animal sigue siendo un motivo de debate y no lo que deber&iacute;a ser: una cuesti&oacute;n &eacute;tica b&aacute;sica, sin la cual no se deber&iacute;an poder construir otras propuestas que busquen transformar nuestra relaci&oacute;n con el planeta. Para las personas que promovemos una convivencia con todas las formas de vida, la protecci&oacute;n del medio ambiente y el fin de la explotaci&oacute;n animal, este punto es indiscutible. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Estamos mirando, por tanto, a ambos lados con la suficiente profundidad cuando replanteamos nuestra posici&oacute;n sobre la cuesti&oacute;n energ&eacute;tica? &iquest;Es posible alcanzar un equilibrio con el planeta que habitamos sin incluir las vidas no humanas? &iquest;Podemos disociarnos de nuestros h&aacute;bitos de consumo y normalidades culturales al posicionarnos desde un punto de vista ambiental? &iquest;Es m&aacute;s importante nuestra incomodidad con un mal olor que el maltrato de millones de animales a la hora de debatir sobre ciertos procesos de producci&oacute;n de energ&iacute;a? 
    </p><p class="article-text">
        Los residuos procedentes de macrogranjas y otros espacios donde se mata animales para cubrir &ldquo;necesidades&rdquo; humanas seguir&aacute;n existiendo mientras no llevemos a cabo una lucha inclusiva hacia todas las formas de vida, humanas y no humanas. Las soluciones tecnol&oacute;gicas seguir&aacute;n llegando para dar respuesta a los problemas que el estilo de vida basado en el consumo de productos de origen animal sigue provocando.
    </p><p class="article-text">
        Es posible que la lucha vecinal contra los proyectos de biometanizaci&oacute;n que proliferan por toda Espa&ntilde;a consiga sustituir el emplazamiento de las plantas de biog&aacute;s o incluso anularlas. Pero estos proyectos se trasladar&aacute;n o replicar&aacute;n en otros territorios con las mismas problem&aacute;ticas y contradicciones, quiz&aacute;s con menos visibilidad o con otras prioridades fruto de la desventaja social y el abandono rural. Solamente reflexionando sobre las causas previas a las problem&aacute;ticas ambientales actuales, derivadas de nuestra actividad como humanos, podemos llegar a proponer un cambio efectivo. Necesitamos tener presentes a todos los seres sintientes, para poder dar una respuesta efectiva desde el punto de vista ecol&oacute;gico y &eacute;tico, tambi&eacute;n en la cuesti&oacute;n energ&eacute;tica. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Núria Z. López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/biogas-explotacion-animal-combustibles-fosiles-energias-alternativa-ganaderia_132_12786668.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Nov 2025 05:03:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Biogás no? Cuando las necesarias protestas diluyen la cuestión animal]]></media:title>
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