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    <title><![CDATA[elDiario.es - Antonio Illán Illán]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/antonio-illan-illan/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Antonio Illán Illán]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cazar inmigrantes: anatomía de una expresión perversa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/cazar-inmigrantes-anatomia-expresion-perversa_132_13435100.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/602f6430-e170-47e4-b00f-a22c5d3132c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cazar inmigrantes: anatomía de una expresión perversa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"En política, las palabras nunca son banales (...) y 'cazar' no es gestionar, ni regular, ni siquiera controlar la inmigración en Ceuta o en cualquier otro lugar. 'Cazar' es una metáfora bélica del campo semántico de la agresión"</p></div><p class="article-text">
        El diputado de Vox apellidado Figaredo, de cuyo nombre ni me acuerdo ni falta que me hace, con motivo de la entrada de personas en Ceuta, dijo que &ldquo;a los inmigrantes hab&iacute;a que cazarlos a todos uno a uno&rdquo;. Cuando un diputado pronuncia la expresi&oacute;n &ldquo;cazar inmigrantes&rdquo;, no est&aacute; describiendo una pol&iacute;tica p&uacute;blica, est&aacute; dando cuenta de un modo de entender la pol&iacute;tica, de un estado de conciencia, de un sentir y de una intencionalidad muy precisas. La palabra 'caza' &mdash;esa vieja conocida del campo sem&aacute;ntico de la violencia&mdash; irrumpe en el debate p&uacute;blico como un invitado especial que se sienta en primera fila y exige protagonismo.
    </p><p class="article-text">
        La met&aacute;fora, por supuesto, no es casual, y menos viniendo de quien la dice. En pol&iacute;tica, las palabras nunca son banales, tienen una intencionalidad del autor que las dota de un significado preciso del que quiz&aacute; carecen en el uso com&uacute;n. 'Cazar' no es gestionar, ni regular, ni siquiera controlar la inmigraci&oacute;n en Ceuta o en cualquier otro lugar. 'Cazar' es una met&aacute;fora b&eacute;lica del campo sem&aacute;ntico de la agresi&oacute;n; significa perseguir, abatir, hostigar, importunar, pescar (tambi&eacute;n utilizado por el diputado), aprisionar, atrapar o reducir una presa. Y ah&iacute; est&aacute; el truco o la aviesa intenci&oacute;n: basta con deslizar el t&eacute;rmino (cazar inmigrantes uno a uno) para que el imaginario colectivo se active. De pronto, los individuos dejan de ser personas y pasan a ser piezas m&oacute;viles en un escenario de monter&iacute;a, que el se&ntilde;or Figareredo, de gobernar, llevar&iacute;a a cobo como monter&iacute;a institucional.
    </p><p class="article-text">
        El lenguaje no es algo balad&iacute;, sirve para encuadrar la realidad. La estrategia es conocida y se llama framing pol&iacute;tico. Consiste en elegir palabras que no describen denotativamente la realidad, sino que la reconfiguran. En este caso, con un solo golpe de voz, la inmigraci&oacute;n deja de ser un fen&oacute;meno social, econ&oacute;mico o humanitario para convertirse en un problema de seguridad, en una piara de jabal&iacute;es sueltos. Y, claro, si hay un problema de seguridad, &iquest;qu&eacute; mejor que un Estado cazador, siempre alerta, siempre armado de met&aacute;foras contundentes? Se trata de, si no es posible ahuyentarlo, de matar al jabal&iacute;, de cobrarse las piezas una a una, como afirmaba en su discurso el diputado Figaredo.
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente el sujeto que emplea esta forma de hablar tan expresiva, incluso tan apelativa, y tan poco denotativa, no est&aacute; informando, est&aacute; <em>performando</em>, es decir, est&aacute; creando un clima y construyendo un relato donde &eacute;l aparece como guardi&aacute;n de la frontera y donde el inmigrante se convierte en amenaza difusa. Es una forma eficaz de polarizar, de encender los sentimientos m&aacute;s bajos de la masa acr&iacute;tica y, por supuesto, sin la voluntad de solucionar nada.
    </p><p class="article-text">
        La iron&iacute;a suele ser inevitable. Resulta curioso &mdash;y aqu&iacute; la iron&iacute;a se impone sola&mdash; que quienes hablan de &ldquo;caza&rdquo; suelen ser los mismos que luego reivindican la serenidad del debate y echan las culpas a otros (el tal Figaredo siempre se las echar&aacute; a S&aacute;nchez). Quienes vemos la realidad y o&iacute;mos estas cosas tenemos dif&iacute;cil mantener la serenidad ante estas escopetas ling&uuml;&iacute;sticas que se descargan ante los micr&oacute;fonos. Porque, seamos francos: si el objetivo es generar titulares de una prensa engrasada, la expresi&oacute;n funciona. Si el objetivo es mejorar la convivencia, ya es otra historia.
    </p><p class="article-text">
        Y en llegando aqu&iacute; se me plantea el problema &eacute;tico. M&aacute;s all&aacute; del estilo, del l&eacute;xico utilizado (cazar), hay un fondo que conviene no perder de vista. La met&aacute;fora de la caza deshumaniza. Y cuando alguien intencionadamente deshumaniza, abre la puerta a justificar medidas que, en un marco de derechos humanos, resultan dif&iacute;ciles de sostener. Y a&uacute;n dir&iacute;a m&aacute;s y es que la expresi&oacute;n choca con el marco jur&iacute;dico europeo, que obliga a tratar a toda persona migrante con dignidad, independientemente de su situaci&oacute;n administrativa. Las instituciones, y un diputado lo es, no est&aacute;n para perseguir presas, sino para garantizar derechos. Confundir ambas cosas es, como m&iacute;nimo, imprudente. Creo, y no soy malpensado, que el diputado Figaredo sab&iacute;a lo que dec&iacute;a y ten&iacute;a intenci&oacute;n de decirlo as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Mi conclusi&oacute;n sobre estas expresiones intencionadas y perversas es que la expresi&oacute;n 'cazar inmigrantes' es un ejemplo perfecto de c&oacute;mo una palabra puede oscurecer m&aacute;s que iluminar, adem&aacute;s de no aportar precisi&oacute;n, no ayudar a comprender, no mejorar el debate. 
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente lo que s&iacute; genera es ruido, tensi&oacute;n y una &eacute;pica de confrontaci&oacute;n que algunos consideran, desgraciadamente, &uacute;til. 
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, es una met&aacute;fora eficaz&hellip; aunque no precisamente elegante. En definitiva: si el diputado pretend&iacute;a elevar el nivel del debate, eligi&oacute; la palabra equivocada. Si pretend&iacute;a llamar la atenci&oacute;n, lo consigui&oacute;. Y si pretend&iacute;a que lo tom&aacute;ramos en serio, quiz&aacute; deber&iacute;a revisar su arsenal ret&oacute;rico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Illán Illán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/cazar-inmigrantes-anatomia-expresion-perversa_132_13435100.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Aug 2026 06:02:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cazar inmigrantes: anatomía de una expresión perversa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vox,Derechos Humanos,Caza,Política,Migrantes,Ceuta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['El Manual' de Iván Redondo: anatomía del poder y oficio de la política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/manual-ivan-redondo-anatomia-oficio-politica_132_13325161.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a19816b2-3d3a-4150-9a9e-11530face169_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;El Manual&#039; de Iván Redondo: anatomía del poder y oficio de la política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Al autor le interesa más explicar cómo se construye el poder que justificarlo. Quien busque cotilleos o revelaciones morbosas se frustrará"</p></div><p class="article-text">
        Un buen jefe de gabinete es aquel que dice siempre la verdad, directamente y sin rodeos, a la persona para la que trabaja. Adem&aacute;s, debe actuar con prudencia y templanza, porque en pol&iacute;tica, como recuerda Michel de Montaigne, nadie est&aacute; libre de decir estupideces, aunque lo peor es decirlas con &eacute;nfasis. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es esencial que domine las tres dimensiones del tiempo: el t&aacute;ctico, el estrat&eacute;gico y el hist&oacute;rico. Y, por muy sabio o brillante que sea, sabe que el &eacute;xito solo se alcanza en equipo. El jefe de gabinete es muchas otras cosas, pero quien quiera conocerlas con detalle, a partir de experiencias variadas, tendr&aacute; que leer &mdash;con pluma y cuaderno al lado para tomar notas&mdash; el libro del consultor pol&iacute;tico Iv&aacute;n Redondo, <em>El Manual.</em>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es <em>El Manual</em> un manual para preparar elecciones<em> stricto sensu</em>? La respuesta es no. Redondo ofrece un producto literario que cabalga entre las memorias, el ensayo pol&iacute;tico, la cr&oacute;nica period&iacute;stica basada en vivencias y un ligero toque novelesco, todo ello atravesado por un sesgo personal que gira en torno a dos palabras: verdad y humildad. 
    </p><p class="article-text">
        En el fondo, <em>El Manual</em> es un compendio de ideas &mdash;no de ideolog&iacute;as&mdash; en el que confluyen saber, raz&oacute;n e intuici&oacute;n. Su hilo conductor es la descripci&oacute;n de c&oacute;mo se construye el poder pol&iacute;tico desde el an&aacute;lisis, el estudio y la experiencia acumulada por el autor en campa&ntilde;as y gobiernos. El lector puede abordarlo desde distintos niveles: lo biogr&aacute;fico, lo personal, lo pol&iacute;tico, lo profesional o la intrahistoria de sucesos relevantes para &eacute;l y para diversas ciudades, comunidades o para Espa&ntilde;a en menos de una d&eacute;cada.
    </p><p class="article-text">
        En uno de los &uacute;ltimos cap&iacute;tulos, Redondo revela una circunstancia esencial de su vida: una enfermedad cong&eacute;nita que pudo llevarle a la muerte y cuya soluci&oacute;n &mdash;incluida una operaci&oacute;n de coraz&oacute;n&mdash; se mantuvo en secreto para no alterar el devenir pol&iacute;tico. Este hecho dice mucho sobre qui&eacute;n es Iv&aacute;n Redondo como persona. 
    </p><p class="article-text">
        La lectura de <em>El Manual,</em> escrito en tercera persona &mdash;lo que genera cierta sensaci&oacute;n de distancia, aun sabiendo que autor y protagonista son la misma figura&mdash;, permite colegir que el autor se deja llevar por un superego centr&iacute;peto en sus apreciaciones sobre s&iacute; mismo. Sin embargo, no se aprecia egolatr&iacute;a. Redondo posee una cultura poli&eacute;drica, con lecturas bien integradas en su armaz&oacute;n racional, especialmente en ciencia pol&iacute;tica (y digo ciencia, no politiqueo), historia, estrategia, psicosociolog&iacute;a y an&aacute;lisis del comportamiento humano. Entre Maquiavelo, Lakoff, <em>Las 48 leyes del poder</em> de Robert Greene y otros autores contempor&aacute;neos se construye la ancha alameda por la que transitan sus inteligencias racional, intuitiva y emocional. En ese manantial se encuentra lo m&aacute;s sustancioso de <em>El Manual.</em>
    </p><p class="article-text">
        Una parte clave del libro es su experiencia como estratega electoral con l&iacute;deres del PP (Albiol y Monago), del PSOE (S&aacute;nchez) y del PSC (Illa), lo que refuerza la tesis de que su trabajo no depende de la ideolog&iacute;a del cliente, sino de la estrategia. 
    </p><p class="article-text">
        Redondo presenta la pol&iacute;tica como un oficio intelectual, donde la intuici&oacute;n solo funciona si est&aacute; respaldada por conocimiento. <em>El Manual</em> no pretende convencer pol&iacute;ticamente a nadie: su objetivo es explicar c&oacute;mo se piensa, se dise&ntilde;a y se ejecuta la estrategia pol&iacute;tica desde dentro, desde la mente fr&iacute;a y anal&iacute;tica de alguien que conoce los movimientos de masas &mdash;esencialmente emocionales&mdash; en un contexto, una situaci&oacute;n y una geograf&iacute;a determinadas. Es un libro que expone lo personal y lo profesional, aunque de forma claramente separada, y que reivindica la pol&iacute;tica como una disciplina que se aprende, se estudia y se practica con m&eacute;todo y rigor.
    </p><p class="article-text">
        No busquemos reflexiones morales en estas p&aacute;ginas, aunque s&iacute; un eje b&aacute;sico y necesario: el valor de la verdad. Al autor le interesa m&aacute;s explicar c&oacute;mo se construye el poder que justificarlo. Quien busque cotilleos o revelaciones morbosas se frustrar&aacute;, porque Redondo muestra c&oacute;mo se construyen marcos narrativos, c&oacute;mo se gestiona una crisis, c&oacute;mo se dise&ntilde;a una campa&ntilde;a ganadora o c&oacute;mo se articula la relaci&oacute;n entre l&iacute;der, partido y opini&oacute;n p&uacute;blica. Y algo muy importante: en <em>El Manual</em>, el arte de lo que no se ve es tambi&eacute;n el arte de iluminar el escenario.
    </p><p class="article-text">
        <em>El Manual</em>, escrito con ligereza narrativa y concreci&oacute;n conceptual, es un libro inteligente, &uacute;til y honesto en su objetivo. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que ofrecer una biograf&iacute;a personal o profesional o defender una ideolog&iacute;a, explica un m&eacute;todo con el que se puede estar m&aacute;s o menos de acuerdo, para intentar ganar elecciones. Su fortaleza reside en la claridad con la que muestra que la pol&iacute;tica es un oficio que se aprende y en el que no se vence con grandes palabras, sino con acci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Es una obra imprescindible para quien quiera entender la ingenier&iacute;a del poder en Espa&ntilde;a desde dentro, sin ruido partidista y con una mirada profesional que rara vez se expone con tanta brillantez y transparencia. 
    </p><p class="article-text">
        Abre, adem&aacute;s, una ventana al entendimiento del arte, la ciencia y el deporte que es tambi&eacute;n la pol&iacute;tica como servicio p&uacute;blico. Merece la pena la lectura, aunque solo sea para reafirmarnos en que el principal factor de oposici&oacute;n en la pol&iacute;tica, ya sea local, regional, nacional o mundial, es la ignorancia. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Illán Illán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/manual-ivan-redondo-anatomia-oficio-politica_132_13325161.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Jun 2026 07:30:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Política,Iván Redondo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Primada': ocho siglos de luz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/primada-ocho-siglos-luz_132_13225253.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ae39d08-0611-4499-8b0d-14956d8b8a64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Primada&#039;: ocho siglos de luz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Con 330 piezas, muchas de ellas nunca antes expuestas, 'Primada' se presenta como una de las mayores y más ambiciosas exposiciones dedicadas a una catedral europea en el siglo XXI, un hito museográfico que subraya la excepcionalidad del patrimonio toledano"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Antonio Illán Illán</p></div><p class="article-text">
        Celebrar un centenario es siempre un gesto de gratitud. Celebrar el octavo es, adem&aacute;s, un hecho asombroso. La Catedral de Toledo &mdash;esa monta&ntilde;a de piedra que respira siglos, esa nave inmensa donde el tiempo se curva&mdash; cumple, en 2026, ochocientos a&ntilde;os desde que comenzaron sus obras. <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/catedral-toledo-muestra-tesoros-ocultos-traves-exposicion-octavo-centenario_1_13200652.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La exposici&oacute;n 'Primada</a>', que se inaugura el 25 de mayo y podr&aacute; visitarse hasta el 14 de octubre, se presenta como un acontecimiento cultural de extraordinaria relevancia hist&oacute;rica. 
    </p><p class="article-text">
        Organizada por la Fundaci&oacute;n Impulsa Castilla-La Mancha y el Cabildo de la Catedral, se concibe como un proyecto de gran envergadura que aspira a mostrar la evoluci&oacute;n del templo desde su inicio, en 1226, hasta finales del siglo XVIII. Se trata de una exposici&oacute;n que analiza lo que ha supuesto este templo para la historia y para el arte desde ese ya lejano siglo XIII hasta nuestros d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que el visitante va a encontrar es algo m&aacute;s: un viaje por la respiraci&oacute;n profunda de la piedra, por la m&uacute;sica de los vitrales, por la obstinada voluntad de belleza y espiritualidad que anim&oacute; a arzobispos, can&oacute;nigos, artistas, reyes y fieles durante ocho siglos. La muestra nace para contar esa historia catedralicia no tanto como una lecci&oacute;n, sino como una revelaci&oacute;n: la de un templo que ha sido, a la vez, continente y contenido, escenario y protagonista, espejo y memoria de un pa&iacute;s entero.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es un recorrido por m&aacute;s de 2.000 metros cuadrados, articulado en dos grandes bloques &mdash;Primada I y Primada II&mdash; y ocho secciones tem&aacute;ticas que combinan arquitectura, liturgia, memoria, mecenazgo, topograf&iacute;a urbana y cultura visual. Con 330 piezas, muchas de ellas nunca antes expuestas, 'Primada' se presenta como una de las mayores y m&aacute;s ambiciosas exposiciones dedicadas a una catedral europea en el siglo XXI, un hito museogr&aacute;fico que subraya la excepcionalidad del patrimonio toledano.
    </p><h2 class="article-text">La catedral como umbral</h2><p class="article-text">
        Con la Catedral como espacio expositivo, la muestra comenzar&aacute; donde se inician numerosos caminos y recorridos en Toledo: en un umbral. La Puerta del Mollete abre paso al claustro bajo, y all&iacute;, como un coraz&oacute;n palpitante, va a latir una gran maqueta del templo g&oacute;tico. Tres metros por tres metros: una catedral en miniatura que, sin embargo, parece m&aacute;s grande que la real, porque concentra en un solo vistazo la ambici&oacute;n y el sue&ntilde;o de Jim&eacute;nez de Rada, la geometr&iacute;a de la fe.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El terno completo que llevaba en su tumba de Santa María de Huerta (Soria) el arzobispo  Rodrigo Jiménez de Rada, impulsor de la construcción de la catedral de Toledo"
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                El terno completo que llevaba en su tumba de Santa María de Huerta (Soria) el arzobispo  Rodrigo Jiménez de Rada, impulsor de la construcción de la catedral de Toledo                            </span>
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        Un audiovisual desplegar&aacute;, como un tapiz en movimiento, la historia de las portadas, de las vidrieras, de los retablos que se fueron sumando como capas de un manuscrito iluminado. Y el visitante ascender&aacute; por la escalera llamada 'de Tenorio', que en esta ocasi&oacute;n parece m&aacute;s bien la escalera de un sue&ntilde;o, hasta llegar al claustro alto, la Capilla de la Reina y la Sala de Gigantones: espacios que se abren solo en ocasiones extraordinarias, como si la catedral guardara para s&iacute; sus secretos y los revelara &uacute;nicamente cuando la ocasi&oacute;n lo merece.
    </p><h2 class="article-text">Primada I: la Edad Media como ra&iacute;z</h2><p class="article-text">
        El primer bloque de la exposici&oacute;n es un homenaje a la Edad Media, en nada vista como &eacute;poca oscura, sino m&aacute;s bien como ra&iacute;z luminosa. Aqu&iacute; se despliega la solemnidad de la Sede Primada: mitras, b&aacute;culos, sellos, documentos que hablan de autoridad, aunque tambi&eacute;n de responsabilidad. El ajuar funerario de Jim&eacute;nez de Rada &mdash;el hombre que so&ntilde;&oacute; la catedral g&oacute;tica&mdash; aparece como un eco de aquel siglo XIII que a&uacute;n resuena en las altas b&oacute;vedas.
    </p><p class="article-text">
        El culto y la devoci&oacute;n se muestran como gestos cotidianos m&aacute;s que como conceptos abstractos: c&oacute;dices que pasaron de mano en mano, ornamentos que brillaron en la penumbra del coro, im&aacute;genes que acompa&ntilde;aron a generaciones de fieles. Y, sobre todo, los tesoros: reliquias y relicarios que fueron, durante siglos, el coraz&oacute;n simb&oacute;lico de la catedral. La dives toletana se despliega como un cofre abierto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La custodia de Enrique de Arfe                            </span>
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        La secci&oacute;n dedicada al tiempo es quiz&aacute; la m&aacute;s po&eacute;tica. La catedral aparece como un reloj que no mide horas, sino eternidades: el tiempo lineal, el tiempo c&iacute;clico y la permanente actualizaci&oacute;n del pasado mediante la eucarist&iacute;a. La Custodia de Arfe y el Tapiz del Astrolabio dialogan como dos universos. Y los santos toledanos &mdash;Eugenio, Ildefonso, Leocadia&mdash; se contemplan como viejos amigos que nunca se fueron.
    </p><h2 class="article-text">Primada II: la Edad Moderna como expansi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El segundo bloque abre las puertas a la Edad Moderna, cuando Toledo era un cruce de mundos y la catedral, un faro. Los arzobispos se convierten en mecenas, los can&oacute;nigos en coleccionistas, los artistas en embajadores de un estilo que viaja de Italia a Castilla y de Castilla al Nuevo Mundo.
    </p><p class="article-text">
        El Tr&iacute;ptico de la &Uacute;ltima Cena de Juan de Borgo&ntilde;a, encargado por Alonso de Salcedo, es un ejemplo de ese orgullo capitular que no es vanidad, sino conciencia de pertenecer a una tradici&oacute;n secular. 
    </p><p class="article-text">
        La llegada de objetos americanos &mdash;como la Mitra de plumas de Michoac&aacute;n&mdash; introduce un matiz inesperado: la catedral como espacio global, donde Europa y Am&eacute;rica se encuentran en un di&aacute;logo de formas y colores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Biblia de San Luis                            </span>
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        El mecenazgo de Gaspar de Quiroga, Alberto de Austria, Loaysa y Gir&oacute;n y, sobre todo, Bernardo de Sandoval y Rojas, ilumina la transici&oacute;n hacia el naturalismo. Saraceni, Carducho, Caj&eacute;s, Albani: nombres que suenan a Roma, a Venecia, a N&aacute;poles, pero que encontraron en Toledo un entorno propicio.
    </p><p class="article-text">
        El barroco llega con Luca Giordano, con la tensi&oacute;n entre Portocarrero y el nuncio Mellini, con la piedad de Carlos II y Mar&iacute;a Luisa de Orleans, quienes encargan la pintura del techo de la sacrist&iacute;a. Y el siglo XVIII se cierra con Lorenzana, Maella, Vicente L&oacute;pez y un Goya que, como un rel&aacute;mpago, deja en Toledo su huella: El Prendimiento de Cristo, &uacute;nica obra del aragon&eacute;s en Castilla-La Mancha.
    </p><h2 class="article-text">Una constelaci&oacute;n de obras</h2><p class="article-text">
        La magnitud de 'Primada' se refleja en la n&oacute;mina de artistas presentes, entre los que cabe se&ntilde;alar a Vel&aacute;zquez, El Greco, Zurbar&aacute;n, S&aacute;nchez Cot&aacute;n, Juan de Borgo&ntilde;a, Rizi, Carducho, Cano, Coello, Pedro de Mena&hellip;, junto a grandes maestros italianos como Bellini, Saraceni, Albani, Sansovino o Giordano. La mayor parte de las piezas pertenece a la propia catedral, aunque son m&aacute;s de treinta las instituciones que colaboran con pr&eacute;stamos excepcionales. La lista de obras es muy representativa. Sin embargo, la exposici&oacute;n es mucho m&aacute;s que un desfile de nombres: es un mosaico en el que cada obra est&aacute; donde debe estar, dialogando con las dem&aacute;s, iluminando un fragmento de la historia com&uacute;n.
    </p><h2 class="article-text">La catedral que sigue naciendo</h2><p class="article-text">
        'Primada' no es solo una exposici&oacute;n: es una forma de mirar, a la vez que una lectura integral de la Catedral de Toledo como obra de arte, centro espiritual, laboratorio de poder y cruce de culturas. Es la invitaci&oacute;n a entrar en el templo como quien entra en un bosque antiguo, donde cada piedra tiene memoria y cada luz tiene un origen remoto. Es el recordatorio de que los templos no se terminan nunca: siguen renaciendo mientras alguien los contempla.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto expositivo ofrece al p&uacute;blico general y a los especialistas una oportunidad &uacute;nica para admirar, estudiar y celebrar la magnificencia de un patrimonio que ha modelado la historia religiosa, art&iacute;stica y urbana de Espa&ntilde;a.
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                Imposicion de la casulla a San Ildefonso, de El Greco                            </span>
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        Ocho siglos despu&eacute;s, la Catedral de Toledo contin&uacute;a siendo lo que fue desde el inicio: un lugar donde la belleza se convierte en destino, donde la historia se hace presente, donde la luz &mdash;esa luz cenital que cae desde lo alto como una bendici&oacute;n&mdash; sigue escribiendo su propio evangelio en la piedra. 
    </p><p class="article-text">
        Estamos ante una exposici&oacute;n muy felizmente pensada e ideada, perfectamente comisariada por Javier Mart&iacute;nez de Aguirre y Benito Navarrete, acertadamente dise&ntilde;ada por Francisco Bocanegra, excelentemente realizada en la pr&aacute;ctica y cabalmente coordinada por Jos&eacute; Domingo Delgado, nos ofrece un viaje a trav&eacute;s de un itinerario iluminador con esa luz que cambia, que se adapta, que se multiplica y que nunca se extingue.
    </p><p class="article-text">
         Esa luz, como met&aacute;fora de un legado que no se interrumpe, es la exposici&oacute;n imprescindible para toda persona que sienta la espiritualidad y ame la historia y la cultura. Es una cita ineludible que nadie deber&iacute;a perderse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Illán Illán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/primada-ocho-siglos-luz_132_13225253.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 05:07:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Primada': ocho siglos de luz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Catedrales,Cultura,Arte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[José María Ruiz Senosiaín: In memoriam]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/jose-maria-ruiz-senosiain-in-memoriam_132_13203682.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ce5458e5-eed6-4f08-baa6-b9458df95693_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="José María Ruiz Senosiaín: In memoriam"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"No sabríamos decir si fue mejor profesor o mejor persona, porque en él ambas dimensiones se entrelazaban hasta volverse inseparables. Como los grandes humanistas del Renacimiento, unía la pasión por las letras con una ética de vida que convertía la docencia en un acto de servicio"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Antonio Illán Illán</p></div><p class="article-text">
        La comunidad educativa toledana, la del IES El Greco y la de la cultura despiden, con emoci&oacute;n contenida y gratitud profunda, a Jos&eacute; Mar&iacute;a Ruiz Senosia&iacute;n, profesor de Lengua y Literatura cuya trayectoria docente se prolong&oacute; durante d&eacute;cadas bajo el signo de la excelencia, la discreci&oacute;n y la humanidad m&aacute;s luminosa. Su reciente fallecimiento deja un silencio en el que no habita el olvido, pues no se ha ido solo un profesor admirable, sino un ser humano cuya presencia ennoblec&iacute;a los espacios que habitaba.
    </p><p class="article-text">
        Hablar de Jos&eacute; Mar&iacute;a es evocar una figura que conjugaba, con rara armon&iacute;a, el saber y el saber estar. Su erudici&oacute;n &mdash;amplia, rigurosa, siempre al servicio de los dem&aacute;s&mdash; jam&aacute;s se impuso con estridencia; por el contrario, se ofrec&iacute;a con la humildad de quien entiende que la cultura es un bien com&uacute;n y que el conocimiento florece mejor cuando se comparte sin vanidad. Su trato, marcado por una amabilidad exquisita, hac&iacute;a de cada conversaci&oacute;n un ejercicio de respeto y de escucha. En &eacute;l, la educaci&oacute;n no era solo una profesi&oacute;n, sino una forma de estar en el mundo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Su figura invita a recordar a los hombres buenos de la historia, aquellos cuya virtud no se mide por gestas heroicas, sino por la constancia silenciosa con que hicieron mejor la vida de quienes los rodearon</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Quienes tuvieron la fortuna de coincidir con &eacute;l en aulas, pasillos o claustros recuerdan su hablar quedo, su sonrisa leve, su manera de caminar como pidiendo permiso al silencio. Jos&eacute; Mar&iacute;a era, en un sentido profundo, la quietud humanizada: un hombre que no necesitaba elevar la voz para hacerse o&iacute;r, porque su autoridad nac&iacute;a de la coherencia, de la serenidad y de una bondad que se intu&iacute;a incluso antes de conocerle.
    </p><p class="article-text">
        No sabr&iacute;amos decir si fue mejor profesor o mejor persona, porque en &eacute;l ambas dimensiones se entrelazaban hasta volverse inseparables. Como los grandes humanistas del Renacimiento, un&iacute;a la pasi&oacute;n por las letras con una &eacute;tica de vida que convert&iacute;a la docencia en un acto de servicio. Y como los sabios estoicos, viv&iacute;a con sobriedad, sin reclamar reconocimiento, sin buscar protagonismo, consciente de que la verdadera grandeza se manifiesta en los gestos cotidianos.
    </p><p class="article-text">
        Su figura invita a recordar a los hombres buenos de la historia, aquellos cuya virtud no se mide por gestas heroicas, sino por la constancia silenciosa con que hicieron mejor la vida de quienes los rodearon. En Jos&eacute; Mar&iacute;a resonaba algo de la templanza de Marco Aurelio, de la serenidad de Fray Luis de Le&oacute;n, de la elegancia moral de Antonio Machado. Era uno de esos seres que, sin pretenderlo, ense&ntilde;an tanto con su ejemplo como con sus palabras.
    </p><p class="article-text">
        Su despedida, discreta y silenciosa, parece escrita por &eacute;l mismo. Se fue como vivi&oacute;: sin ruido, sin exigencias, sin ocupar m&aacute;s espacio del necesario. Y, sin embargo, su ausencia pesa, porque la huella de los hombres buenos es siempre m&aacute;s profunda de lo que ellos imaginan.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quienes compartieron con él el espacio vital -en especial su mujer, María Paz, y sus hijos- y docente saben que era imposible no quererle</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En este adi&oacute;s inevitable, resulta imposible no escuchar el eco de las <em>Coplas </em>de Jorge Manrique, cuando el poeta medita sobre la vida como un r&iacute;o que nos conduce al mar definitivo. Tambi&eacute;n resuena la emoci&oacute;n de Miguel Hern&aacute;ndez al llorar a su amigo Ram&oacute;n, cuando la amistad se convierte en materia de eleg&iacute;a y el dolor se vuelve palabra. Sin reproducir sus versos, basta recordar que ambos poetas entendieron que la muerte no borra lo vivido, sino que lo ilumina desde otra orilla. As&iacute; ocurre con Jos&eacute; Mar&iacute;a: su memoria se engrandece ahora, y su ejemplo se vuelve gu&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Quienes compartieron con &eacute;l el espacio vital -en especial su mujer, Mar&iacute;a Paz, y sus hijos- y docente saben que era imposible no quererle. Su presencia hac&iacute;a amable el trabajo, su conversaci&oacute;n enriquec&iacute;a, su mirada alentaba. Fue maestro en el sentido m&aacute;s noble del t&eacute;rmino: no solo ense&ntilde;&oacute; literatura, sino que ense&ntilde;&oacute; a vivirla; no solo explic&oacute; textos, sino que mostr&oacute; c&oacute;mo la palabra puede ser refugio, puente y horizonte.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, al recordarle, sentimos que su vida fue una lecci&oacute;n magistral impartida sin pretensi&oacute;n alguna. Y aunque su voz ya hac&iacute;a tiempo que no resonaba en las aulas, permanece en quienes aprendieron de &eacute;l que la cultura es una forma de bondad y que la educaci&oacute;n es, ante todo, un acto de amor.
    </p><p class="article-text">
        Descanse en paz Jos&eacute; Mar&iacute;a Ruiz Senosia&iacute;n, cuya discreci&oacute;n fue grandeza y cuya humanidad fue luz. Su legado &mdash;hecho de serenidad, de sabidur&iacute;a y de afecto&mdash; seguir&aacute; vivo en la memoria agradecida de todos los que tuvieron el privilegio de caminar a su lado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Illán Illán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/jose-maria-ruiz-senosiain-in-memoriam_132_13203682.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 May 2026 16:48:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[José María Ruiz Senosiaín: In memoriam]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Institutos,Docentes,Profesores,Fallecimientos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El currículum menguante: deporte nacional de cierta clase política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/curriculum-menguante-deporte-nacional-clase-politica_132_13180355.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fa4c877f-e81c-4986-a626-fa5095e52edf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El currículum menguante: deporte nacional de cierta clase política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Personas que han hecho de la política su único oficio acaban gestionando presupuestos que harían sudar frío a un director financiero. Y ahí están, tan tranquilos, tomando decisiones que afectan a millones de ciudadanos, mientras uno se pregunta si han manejado alguna vez algo más complejo que un grupo de WhatsApp"</p></div><p class="article-text">
        Hay fen&oacute;menos naturales que la ciencia a&uacute;n no explica del todo: los agujeros negros, la materia oscura y el misterioso encogimiento del curr&iacute;culum de muchos pol&iacute;ticos. Uno abre sus biograf&iacute;as oficiales y descubre que, por arte de magia, la experiencia profesional cabe en un post&#8209;it. Y sin letra peque&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La escena es conocida: personas que han hecho de la pol&iacute;tica su &uacute;nico oficio, o que vienen de profesiones cuya exigencia acad&eacute;mica no desvela a nadie, acaban gestionando presupuestos que har&iacute;an sudar fr&iacute;o a un director financiero. Y ah&iacute; est&aacute;n, tan tranquilos, tomando decisiones que afectan a millones de ciudadanos, mientras uno se pregunta si han manejado alguna vez algo m&aacute;s complejo que un grupo de WhatsApp.
    </p><p class="article-text">
        La preparaci&oacute;n empresarial brilla por su ausencia. La econ&oacute;mica, tambi&eacute;n. La organizativa, mejor no mencionarla. Y el dominio de idiomas&hellip; bueno, digamos que muchos se sienten muy c&oacute;modos en su monoling&uuml;ismo militante. Leer, leen poco; escribir, lo justo; y cuando oyen la palabra <em>intelectual</em>, algunos reaccionan como si les hubieran insultado en arameo. Para ellos, alguien que sabe redactar un p&aacute;rrafo con subordinadas o hilar un discurso con argumentos, es sospechoso de elitismo, pedanter&iacute;a o, peor a&uacute;n, pensamiento propio &iexcl;gran pecado!
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, pontifican. Y pontifican con una seguridad que ya quisiera un catedr&aacute;tico en su discurso inaugural. Se suben al atril, inflan el pecho, sacan un papel doblado del bolsillo, que no leen, y proclaman verdades universales con la firmeza de quien jam&aacute;s ha dudado de nada, quiz&aacute; porque dudar exige leer, contrastar y pensar. Su superioridad es tan rotunda que termina revelando lo que pretende ocultar: una inanidad y una inferioridad que se nota a kil&oacute;metros.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, la ciudadan&iacute;a sue&ntilde;a con perfiles solventes, gente que sabe d&oacute;nde pisa, que entiende un balance, que distingue un dato de una ocurrencia. Personas con trayectoria real, de esas que no se evaporan al primer vistazo. Nombres preparados, de cualquier signo pol&iacute;tico, capaces de aportar algo m&aacute;s que frases huecas y promesas con fecha de caducidad inmediata.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la realidad insiste en ofrecernos representantes del club del curr&iacute;culum menguante. Y claro, de ah&iacute; salen pol&iacute;ticas que duran lo que un yogur abierto, iniciativas sin visi&oacute;n que se improvisan de un d&iacute;a para otro y ocurrencias que se presentan como soluciones estrat&eacute;gicas. Todo muy din&aacute;mico, muy fresco, muy ef&iacute;mero.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es un paisaje pol&iacute;tico lleno de gestos, titulares y postureo, donde la gesti&oacute;n seria parece un lujo escandinavo. Y mientras tanto, los ciudadanos observan, suspiran y contin&uacute;an esperando que, alg&uacute;n d&iacute;a, la competencia profesional en el desempe&ntilde;o pol&iacute;tico deje de ser una rareza y pase a ser un requisito.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Illán Illán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/curriculum-menguante-deporte-nacional-clase-politica_132_13180355.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 05:03:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El currículum menguante: deporte nacional de cierta clase política]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Políticos,Currículum]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las Batallas de Órganos de Toledo: tradición moderna y esplendor organológico histórico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/batallas-organos-toledo-tradicion-moderna-esplendor-organologico-historico_132_13166219.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/45f67302-eb34-41a5-ac51-1e35f31f79c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las Batallas de Órganos de Toledo: tradición moderna y esplendor organológico histórico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El templo toledano conserva uno de los conjuntos organológicos más sobresalientes del panorama internacional, tanto por su número como por su diversidad tipológica, su estado de conservación y su plena funcionalidad</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Antonio Illán Illán</p></div><p class="article-text">
        Los conciertos conocidos como <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/nueva-batalla-organos-catedral-toledo-acogera-sabado-homenajeara-corpus-ciudad_1_13165765.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Batallas de &Oacute;rganos'</a> se celebran en la Catedral Primada de Toledo con una magnificencia imposible de reproducir en ning&uacute;n otro lugar del mundo. La raz&oacute;n es clara: el templo toledano conserva uno de los conjuntos organol&oacute;gicos m&aacute;s sobresalientes del panorama internacional, tanto por su n&uacute;mero como por su diversidad tipol&oacute;gica, su estado de conservaci&oacute;n y su plena funcionalidad. En total coexisten siete &oacute;rganos hist&oacute;ricos en uso: tres &oacute;rganos monumentales, tres realejos y el &oacute;rgano del Sagrario.
    </p><h2 class="article-text">Un conjunto organol&oacute;gico espl&eacute;ndido</h2><p class="article-text">
        El llamado &Oacute;rgano del Emperador constituye uno de los instrumentos m&aacute;s emblem&aacute;ticos. Fue iniciado en el siglo XVI como regalo del emperador Carlos I, con trabajos de Gonzalo Hern&aacute;ndez de C&oacute;rdoba y finalizaci&oacute;n por Juan Gayt&aacute;n en 1549. En 1798, el organero Josef Berdalonga llev&oacute; a cabo una profunda reconstrucci&oacute;n que defini&oacute; su configuraci&oacute;n actual. Se sit&uacute;a sobre la Puerta de los Leones, en el crucero sur, dominando visual y ac&uacute;sticamente esta zona del templo. Su posici&oacute;n elevada permite una proyecci&oacute;n sonora amplia hacia el crucero y las naves laterales. Entre sus caracter&iacute;sticas t&eacute;cnicas destacan: caja de piedra &mdash;&uacute;nica en Espa&ntilde;a&mdash; ricamente ornamentada; dos teclados y pedalero; 55 registros, que le otorgan gran versatilidad t&iacute;mbrica; tubos graves tumbados bajo el roset&oacute;n, un rasgo excepcional; y una sonoridad poderosa, id&oacute;nea para efectos espaciales y di&aacute;logos sonoros.
    </p><p class="article-text">
        El &Oacute;rgano de Berdalonga, construido en 1798 por Josef Berdalonga, es uno de los instrumentos m&aacute;s complejos y potentes del conjunto. Se encuentra en el coro, con dos fachadas: una orientada hacia el propio coro y otra hacia la nave lateral, lo que permite una doble proyecci&oacute;n ac&uacute;stica. Sus caracter&iacute;sticas m&aacute;s destacadas son: tres teclados y pedalero; 113 tiradores correspondientes a 56 registros partidos, caracter&iacute;sticos del &oacute;rgano ib&eacute;rico; trompeter&iacute;a horizontal exterior; y una gran riqueza t&iacute;mbrica y potencia sonora, que lo convierten en un instrumento central en las batallas musicales.
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                Órganos en la Catedral de Toledo                            </span>
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        El &Oacute;rgano de Echevarr&iacute;a, construido en 1755 por Pedro Manuel Liborna Echevarr&iacute;a, est&aacute; situado tambi&eacute;n en el coro, frente al &oacute;rgano de Berdalonga, formando un eje ac&uacute;stico privilegiado para los di&aacute;logos musicales. Entre sus caracter&iacute;sticas t&eacute;cnicas destacan: tres teclados de marfil y &eacute;bano; su c&eacute;lebre 'lleno de fachada', &uacute;nico en Espa&ntilde;a; una distribuci&oacute;n interna especializada; la inscripci&oacute;n 'Non Plus Ultra' en la fachada; y un timbre contrastado respecto a los otros &oacute;rganos monumentales.
    </p><p class="article-text">
        El &Oacute;rgano del Sagrario, construido tambi&eacute;n por Josef Berdalonga en 1798, es un instrumento de menor tama&ntilde;o, pero de gran valor art&iacute;stico y musical. Aunque se ubica en la Capilla del Sagrario, se traslada al crucero para los conciertos de batallas. Dispone de un teclado y cinco registros partidos, dos de ellos trompetas. Considerado un '&oacute;rgano de bombarda' por su car&aacute;cter incisivo, su timbre contrasta con la monumentalidad de los &oacute;rganos del coro y el crucero.
    </p><p class="article-text">
        Los tres realejos constituyen un grupo de &oacute;rganos port&aacute;tiles construidos a principios del siglo XVIII por Jos&eacute; Mart&iacute;nez Colmenero, maestro organero toledano y afinador de la Catedral. Hist&oacute;ricamente, participaron en la procesi&oacute;n del Corpus Christi.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; es una Batalla de &Oacute;rganos</h2><p class="article-text">
        La Batalla de &Oacute;rganos es un acontecimiento musical singular que re&uacute;ne a varios m&uacute;sicos interpretando e improvisando de manera simult&aacute;nea desde distintos &oacute;rganos hist&oacute;ricos de la Catedral. M&aacute;s que una competici&oacute;n, constituye un encuentro art&iacute;stico en el que los int&eacute;rpretes establecen un di&aacute;logo sonoro &mdash;a veces contrastado, a veces cooperativo&mdash; aprovechando la extraordinaria ac&uacute;stica de las naves g&oacute;ticas. Desde sus diferentes ubicaciones, los m&uacute;sicos construyen un tejido de respuestas, ecos y superposiciones que recrea escenas de car&aacute;cter hist&oacute;rico o espiritual y genera una experiencia envolvente. Gracias al excepcional conjunto organol&oacute;gico, este intercambio musical adquiere una riqueza espacial, t&iacute;mbrica y simb&oacute;lica imposible de reproducir fuera de este espacio, convirtiendo cada una de estas batallas toledanas en un espect&aacute;culo &uacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el t&eacute;rmino 'batalla' pueda sugerir un enfrentamiento competitivo, su significado musical en el contexto hist&oacute;rico y actual es m&aacute;s complejo y matizado. M&aacute;s que enfrentamientos, son intercambios musicales construidos a partir de contrastes, r&eacute;plicas y capas sonoras que se entrelazan. En la tradici&oacute;n ib&eacute;rica del Barroco, las 'batallas' eran composiciones que imitaban escenas b&eacute;licas mediante recursos organ&iacute;sticos &mdash;trompeter&iacute;as, juegos de leng&uuml;eter&iacute;a, efectos de eco, imitaciones de tambores o clarines&mdash;, aunque en la pr&aacute;ctica moderna de Toledo la idea se ampl&iacute;a hacia un encuentro art&iacute;stico en el que cada &oacute;rgano aporta su personalidad sonora para construir un discurso colectivo.
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                Batalla de órganos                            </span>
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        La Catedral de Toledo ofrece un escenario ac&uacute;stico irrepetible. Sus naves g&oacute;ticas, de gran altura y piedra desnuda, act&uacute;an como una caja de resonancia monumental. Los &oacute;rganos est&aacute;n distribuidos en puntos estrat&eacute;gicos &mdash;el crucero, el coro y el antecoro&mdash;, lo que permite que el sonido se desplace por el espacio de forma tridimensional.
    </p><p class="article-text">
        Los organistas, situados en lugares distantes entre s&iacute;, dialogan a trav&eacute;s del edificio: un motivo musical lanzado desde el &Oacute;rgano del Emperador puede recibir respuesta desde el &Oacute;rgano de Berdalonga, replicarse en un realejo m&oacute;vil o transformarse en el &Oacute;rgano del Sagrario. Esta interacci&oacute;n crea un tejido sonoro que se expande, se cruza y se superpone, generando una percepci&oacute;n din&aacute;mica del espacio.
    </p><p class="article-text">
        El p&uacute;blico no escucha la m&uacute;sica desde un &uacute;nico punto de emisi&oacute;n, sino desde m&uacute;ltiples focos simult&aacute;neos. El sonido se expande por el espacio, envuelve por detr&aacute;s y por encima, y parece desplazarse a su alrededor como si el propio templo respirara m&uacute;sica. Esta sensaci&oacute;n inmersiva convierte al oyente en parte activa del fen&oacute;meno ac&uacute;stico: cada asiento ofrece una experiencia distinta, ya que la arquitectura modifica la forma en que las ondas sonoras se reflejan y se mezclan.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es que el templo monumental se transforma en un 'instrumento vivo', donde el edificio y los &oacute;rganos act&uacute;an conjuntamente. La m&uacute;sica no solo se interpreta: se despliega en el espacio, se mueve, se oculta, reaparece y sorprende.
    </p><h2 class="article-text">Improvisaci&oacute;n, tradici&oacute;n y modernidad</h2><p class="article-text">
        Los conciertos de Batallas de &Oacute;rganos actuales combinan repertorio hist&oacute;rico &mdash;especialmente obras barrocas espa&ntilde;olas y portuguesas&mdash; con improvisaciones contempor&aacute;neas. La improvisaci&oacute;n, heredada de la tradici&oacute;n organ&iacute;stica ib&eacute;rica, permite recrear escenas simb&oacute;licas, episodios hist&oacute;ricos o pasajes espirituales. Esta mezcla de tradici&oacute;n y creatividad convierte cada batalla en un evento irrepetible, donde los organistas no solo interpretan m&uacute;sica, sino que construyen narrativas sonoras en tiempo real.
    </p><h2 class="article-text">Compositores hist&oacute;ricos e int&eacute;rpretes modernos</h2><p class="article-text">
        El g&eacute;nero de la batalla organ&iacute;stica tiene ra&iacute;ces profundas en la tradici&oacute;n ib&eacute;rica, especialmente durante el Barroco. Las batallas de &oacute;rganos intentan recrear el ambiente sonoro de un enfrentamiento b&eacute;lico &mdash;clarines, estruendos o llamadas&mdash; aprovechando la variedad de registros y efectos que ofrecen los propios instrumentos.
    </p><p class="article-text">
        Entre los compositores hist&oacute;ricos destacan: Juan Cabanilles (1644&ndash;1712), maestro del barroco espa&ntilde;ol; Pablo Bruna (1611&ndash;1679), 'el ciego de Daroca'; Jos&eacute; de Torres (c. 1670&ndash;1738), Diego da Concei&ccedil;&atilde;o (siglo XVII), representante de la tradici&oacute;n portuguesa; y Antonio de Cabez&oacute;n (1510&ndash;1566), precursor de la escuela espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        En las batallas modernas, la improvisaci&oacute;n es fundamental. En las casi treinta batallas celebradas han participado numerosos int&eacute;rpretes, como Baptiste-Florian Marle-Ouvrard, Thierry Escaich, Samuel Li&eacute;geon, Marc Pinardel, Juan Jos&eacute; Montero Ruiz, Patrizia Salvini o Paolo Oreni, por citar a algunos, quienes combinan repertorio hist&oacute;rico con improvisaciones que recrean escenas simb&oacute;licas o episodios de la historia hisp&aacute;nica o toledana.
    </p><p class="article-text">
        El 25 de abril de este 2026, en el marco del Festival de M&uacute;sica El Greco y con motivo de la conmemoraci&oacute;n del VIII Centenario de la Catedral, tiene lugar <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/nueva-batalla-organos-catedral-toledo-acogera-sabado-homenajeara-corpus-ciudad_1_13165765.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la batalla n&uacute;mero treinta</a> desde su inicio en 2014, a&ntilde;o del centenario del pintor cretense. Esta acci&oacute;n cultural sostenida en el tiempo es un ejemplo de buen hacer y de colaboraci&oacute;n institucional, y es reconocida, disfrutada y aplaudida por las numerosas personas que asisten a estos eventos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Illán Illán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/batallas-organos-toledo-tradicion-moderna-esplendor-organologico-historico_132_13166219.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Apr 2026 05:04:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las Batallas de Órganos de Toledo: tradición moderna y esplendor organológico histórico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Catedrales,Conciertos,Música,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jesús Villa-Rojo nos da a sus 86 años una lección de modernidad en la Semana de Música Religiosa de Cuenca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/creador-castilla-mancha-jesus-villa-rojo-da-86-anos-leccion-modernidad-smr-cuenca_132_13119062.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/133223c8-b05e-4412-a8d8-585ca80163c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jesús Villa-Rojo nos da a sus 86 años una lección de modernidad en la Semana de Música Religiosa de Cuenca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Ya que se invierten recursos generosos en figuras extranjeras —como Weiwei, Viola o la Colección Polo— también estaría muy bien que se invirtieran en creadores de aquí, como nuestro compositor de talla internacional, nacido en esta tierra y que permanece insuficientemente difundido"</p></div><p class="article-text">
        Jes&uacute;s Villa-Rojo (1940, Brihuega, Guadalajara) es, sin matices, uno de los compositores espa&ntilde;oles m&aacute;s determinantes de la m&uacute;sica contempor&aacute;nea de finales del siglo XX y principios del XXI. Su obra -audaz, rigurosa y profundamente personal- ha situado la creaci&oacute;n espa&ntilde;ola en un nivel de exigencia y modernidad comparable al de cualquier centro europeo. Sus aportaciones al repertorio instrumental, especialmente al clarinete, y su exploraci&oacute;n de la notaci&oacute;n no convencional han sido aut&eacute;nticos vectores de cambio en la m&uacute;sica de nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        A sus 86 a&ntilde;os, lejos de cualquier retirada, Villa Rojo acaba de estrenar en la Semana de M&uacute;sica Religiosa de Cuenca <em>Canciones del alma en paz</em>, una lectura &iacute;ntima y luminosa de la <em>Noche oscura</em> de San Juan de la Cruz para soprano, contratenor y conjunto instrumental. Tuve ocasi&oacute;n de escuchar el estreno el pasado 1 de abril en el Auditorio 'Jos&eacute; Luis Perales', y lo que all&iacute; sucedi&oacute; fue una lecci&oacute;n de c&oacute;mo un creador veterano puede seguir desafiando inercias est&eacute;ticas sin renunciar a la claridad expresiva.
    </p><p class="article-text">
        En esta obra, Villa-Rojo se aparta deliberadamente de su vertiente m&aacute;s experimental para construir una experiencia sonora capaz de transformar el amor humano del poema m&iacute;stico en un impulso hacia lo trascendente. El <em>Plural Ensemble</em>, dirigido por Fabi&aacute;n Panisello, junto al contratenor Carlos Mena y la soprano Celia Alcedo, dio vida a una partitura que reh&uacute;ye tanto la abstracci&oacute;n vac&iacute;a como los clich&eacute;s de la m&uacute;sica religiosa contempor&aacute;nea. 
    </p><p class="article-text">
        El compositor apuesta por un conjunto instrumental ins&oacute;lito &mdash;flauta en sol, oboe de amor, chalumeau, corno di bassetto, chirim&iacute;as&mdash; que genera un color t&iacute;mbrico in&eacute;dito, ajeno al barroco y tambi&eacute;n a la est&eacute;tica contempor&aacute;nea m&aacute;s estandarizada. La combinaci&oacute;n de soprano y contratenor refuerza esa voluntad de escapar de lo previsible. La obra parece escrita para resonar en Cuenca, en su espiritualidad y en su geograf&iacute;a sonora, como si el compositor dialogara con la ciudad y su memoria.
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            <span class="title">
                Plural Ensemble en la Semana de Música Religiosa de Cuenca 2026                            </span>
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        La trayectoria de Jes&uacute;s Villa-Rojo se ha construido desde una concepci&oacute;n integral del arte. Su cat&aacute;logo, amplio y diverso, abarca pr&aacute;cticamente todos los g&eacute;neros y contiene obras que figuran entre lo m&aacute;s relevante de la m&uacute;sica espa&ntilde;ola de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Su pensamiento compositivo, siempre en evoluci&oacute;n, nunca ha cedido a modas pasajeras ni a presiones estil&iacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        Como int&eacute;rprete, Villa Rojo ha sido un clarinetista de referencia. Su investigaci&oacute;n sobre las posibilidades t&eacute;cnicas y expresivas del instrumento abri&oacute; caminos in&eacute;ditos y estimul&oacute; a generaciones de compositores e int&eacute;rpretes. Buena parte de esa labor se articul&oacute; a trav&eacute;s del Laboratorio de Interpretaci&oacute;n Musical (LIM), fundado por &eacute;l en 1975, que se convirti&oacute; en un espacio imprescindible para la experimentaci&oacute;n y el estreno de nueva m&uacute;sica en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        A ello se suma su faceta como escritor, docente y divulgador. Sus libros &mdash;<em>El clarinete y sus posibilidades</em>, <em>Juegos gr&aacute;fico-musicales</em>, <em>Notaci&oacute;n y graf&iacute;a musical en el siglo XX</em>&mdash; son hoy referencias obligadas. En sus ensayos y art&iacute;culos, Villa Rojo reflexiona sobre historia, sociolog&iacute;a y est&eacute;tica musical, y traza un autorretrato intelectual que revela su po&eacute;tica y su concepci&oacute;n del acto creativo.
    </p><p class="article-text">
        Jes&uacute;s Villa-Rojo, Premio Nacional de M&uacute;sica en dos ocasiones y Medalla de Oro de Castilla&#8209;La Mancha, merece que su regi&oacute;n le otorgue en vida el reconocimiento m&aacute;s valioso que puede recibir un creador: hacer que su obra suene. Igual que los artistas pl&aacute;sticos cuentan con exposiciones en los museos, ser&iacute;a deseable que las instituciones culturales del gobierno regional impulsaran una serie de conciertos que recorrieran Castilla&#8209;La Mancha con la m&uacute;sica de uno de sus creadores m&aacute;s universales. 
    </p><p class="article-text">
        Ya que se invierten recursos generosos en figuras extranjeras &mdash;como <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arte-reivindica-derechos-catedral-cuenca_1_3892316.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Weiwei,</a> <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/modernidad-via-mistica-espiritualidad-cuenca_1_1853521.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Viola</a> o la <a href="https://www.eldiario.es/temas/roberto-polo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Colecci&oacute;n Polo</a>&mdash; tambi&eacute;n estar&iacute;a muy bien que se invirtieran en creadores de aqu&iacute;, como nuestro compositor de talla internacional, nacido en esta tierra y que permanece insuficientemente difundido.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra comunidad presume, con raz&oacute;n, de sus vinos. Pero tambi&eacute;n produce creadores excepcionales cuya obra forma parte del patrimonio cultural de nuestro tiempo y nuestra patria chica. Reconocerlos no es un gesto simb&oacute;lico: es una obligaci&oacute;n cultural.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Illán Illán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/creador-castilla-mancha-jesus-villa-rojo-da-86-anos-leccion-modernidad-smr-cuenca_132_13119062.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Apr 2026 11:17:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jesús Villa-Rojo nos da a sus 86 años una lección de modernidad en la Semana de Música Religiosa de Cuenca]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un instrumento irrepetible para una ciudad eterna: la Lira coeli en Toledo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/instrumento-irrepetible-ciudad-eterna-lira-coeli-toledo_132_13079870.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c147e6b-1fb8-4135-9eb4-eb9a77ca4d5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un instrumento irrepetible para una ciudad eterna: la Lira coeli en Toledo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Este acto de cultura y paz en la ciudad de la tolerancia, Toledo, es hoy más que un símbolo para una sociedad que vive entre el maldito ruido de las bombas"</p></div><p class="article-text">
        Si de mi baja lira alcanzara el son para, en un instante, aplacar la ira del animoso viento, la furia del mar y su perpetuo movimiento&hellip; Toledo vuelve hoy a erigirse como capital universal de la lira gracias a la Lira del cielo, un instrumento &uacute;nico, concebido para la Catedral en 1625 y llegado a la seo toledana en diciembre de 1628, seguramente ya resonante en la Semana Santa de 1629. <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/lira-cielo-teclado-unico-mundo-sonara-siglos-catedral-toledo_1_13077423.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una lira del cielo </a>que no tuvo igual en ning&uacute;n otro lugar del universo, y que materializaba dise&ntilde;os presentes en manuscritos del sabio en todas las artes, Leonardo da Vinci, manuscritos que debi&oacute; conocer el &ldquo;inventor&rdquo; de la lira toledana, el fraile dominico Raimundo Truchado.
    </p><p class="article-text">
        Aseguran los antiguos que este artefacto musical era un instrumento de tecla y cuerda frotada, accionado por cuatro ruedas, semejante a una m&uacute;ltiple zanfo&ntilde;a. Toledo vivi&oacute; muchas Semanas Santas dignas de escucharse con la lira del cielo, para la cual compusieron m&uacute;sica diversos maestros de capilla, como Juan Rossell. Este instrumento, considerado excepcional tanto en su tiempo como despu&eacute;s, sigui&oacute; sonando hasta 1803, cuando debi&oacute; desecharse por viejo y relegarse a un rinc&oacute;n. M&aacute;s tarde, en el segundo tercio del siglo XIX, antes de 1892, pas&oacute; a manos de Manuel P&eacute;rez, quien la present&oacute; en la Exposici&oacute;n Hist&oacute;rico-Europea de Madrid (1892-93), donde obtuvo una medalla de oro. Tambi&eacute;n la llev&oacute; a la Exposici&oacute;n Universal de Par&iacute;s de 1900, desde donde el coleccionista Mahillon la traslad&oacute; a Bruselas en marzo de 1902 para exhibirla en el Museo de Instrumentos Musicales, donde permanece desde entonces.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, una copia regresa a Toledo. La ciudad lev&iacute;tica, que no ser&aacute; capital europea de la cultura, vuelve sin embargo a ser capital del mundo sonoro con la reproducci&oacute;n fidedigna de su lira del cielo, encargada por el cabildo catedralicio y construida por el luthier polaco S&#322;awomir Zubrzycki. Sin duda, esta pieza genuina es un diamante que brillar&aacute; como uno de los estandartes hist&oacute;ricos en la conmemoraci&oacute;n del VIII Centenario de la Catedral Primada, cuya primera piedra coloc&oacute; el rey Fernando III el Santo en 1226.
    </p><p class="article-text">
        La Lira coeli, lira zeli, lira celi, o simplemente lira, nombres con los que aparece en los documentos catedralicios de los siglos XVII y XVIII, vuelve a sonar en el lugar para el que fue creada: <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/cultura/recorrido-visual-historia-catedral-toledo-motivo-ocho-siglos-vida_3_13058863.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Catedral de Toledo</a>. Su resurrecci&oacute;n tendr&aacute; lugar en un concierto emblem&aacute;tico, el d&iacute;a en que comienza la primavera y se celebra el D&iacute;a Europeo de la M&uacute;sica Antigua. Este hecho, si no milagroso, al menos casi m&aacute;gico, ha despertado una expectaci&oacute;n inusitada, y estudiosos de muy diversas procedencias han anunciado su presencia para ver y escuchar esta renovada versi&oacute;n de la lira. Toledo vuelve a ser la &uacute;nica ciudad del mundo que se erige como capital musical gracias a una joya irrepetible.
    </p><p class="article-text">
        Quienes entienden de m&uacute;sica afirman que esta versi&oacute;n actual de la lira del cielo posee un sonido suave, sutil, delicad&iacute;simo, casi et&eacute;reo, producido por un teclado cuyas cuerdas son frotadas por ruedas. Tiene una cualidad suspendida, &iacute;ntima, espiritual, como un zumbido milagroso, como si el sonido flotara en el aire del templo, frente al brillo rotundo del &oacute;rgano o el ataque percutido del clave.
    </p><p class="article-text">
        El sortilegio de la<em> Lira celi </em>podr&aacute; sentirse en vivo el 21 de marzo, en el concierto de la Catedral de Toledo en el que se recupera este instrumento &uacute;nico y exclusivo de la seo toledana. Se interpretar&aacute;n obras de Juan Rossell, maestro de capilla de la Catedral, escritas para dos coros y orquesta para la Semana Santa de 1764, en las que figura como instrumento obligado la lira del cielo. Estas obras han sido recuperadas y editadas del archivo catedralicio por el music&oacute;logo Carlos Mart&iacute;nez Gil. El organista Juan Jos&eacute; Montero estar&aacute; a las teclas de la lira, y la orquesta Nereydas, con un prestigioso elenco de una treintena de instrumentistas y cantantes bajo la direcci&oacute;n de Ulises Ill&aacute;n, llenar&aacute; de m&uacute;sica el imponente espacio de la dives toletana. Y para quienes aman la m&uacute;sica, la historia y Toledo, pero no puedan asistir a este acontecimiento hist&oacute;rico-musical, no hay motivo de desconsuelo: el concierto ser&aacute; grabado por RNE y alg&uacute;n d&iacute;a podr&aacute; escucharse en Radio Cl&aacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto de la Lira del cielo, verdadero trabajo en equipo que recupera un patrimonio cultural inaudito, posee tal excepcionalidad que trasciende lo local, lo regional y lo nacional, alcanzando una repercusi&oacute;n verdaderamente internacional. Este acto de cultura y paz en la ciudad de la tolerancia, Toledo, es hoy m&aacute;s que un s&iacute;mbolo para una sociedad que vive entre el maldito ruido de las bombas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Illán Illán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/instrumento-irrepetible-ciudad-eterna-lira-coeli-toledo_132_13079870.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Mar 2026 19:34:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un instrumento irrepetible para una ciudad eterna: la Lira coeli en Toledo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Catedrales,Bruselas,Conciertos]]></media:keywords>
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    <item>
      <title><![CDATA[Jesús Fuentes Lázaro: Hijo Predilecto de Toledo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/jesus-fuentes-lazaro-hijo-predilecto-toledo_132_13064196.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fadd131c-5410-4f00-8f45-c6ba95156370_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jesús Fuentes Lázaro: Hijo Predilecto de Toledo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Su Toledo, esta peñascosa pesadumbre que a veces parece empeñada en no aprender de sí misma, le debe un título, aunque sea post mortem. Y no uno cualquiera. Uno que reconozca que hubo quien la pensó con rigor, quien la discutió con pasión, quien la defendió sin servidumbres ni silencios interesados"</p><p class="subtitle">Toledo rinde homenaje a Jesús Fuentes Lázaro: “Para hacer política no es necesario tener un cargo orgánico”
</p></div><p class="article-text">
        Jes&uacute;s Fuentes L&aacute;zaro <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/aproximacion-urbanismo-toledo_132_12791295.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quiz&aacute; siga opinando del Plan de Ordenaci&oacute;n Municipal (POM) </a>desde el m&aacute;s all&aacute;, desde ese territorio donde habita el olvido y donde, sin embargo, algunos muertos contin&uacute;an pensando m&aacute;s que muchos vivos. Tal vez se ba&ntilde;e en el r&iacute;o sucio &mdash;<a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/desastre-anuncia_132_12462152.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ese Tajo que ya no reconoce ni a sus propias ninfas garcilasianas</a>&mdash; para reivindicarlo, testarudo y fiel, como el padre que siempre fue de esta ciudad que presume de historia mientras deja morir su cauce.
    </p><p class="article-text">
        Acaso pasee por las callejas desiertas del Casco Hist&oacute;rico, entre caserones que se desmoronan como viejas certezas, implorando con un silencio afilado que vuelvan los vecinos, que regrese la vida, que Toledo deje de ser una postal lev&iacute;tica y vuelva a ser una ciudad habitada y no un decorado para turistas con prisa. Puede que incluso gatee por la <em>piedra del rey moro </em>&mdash;como tantas veces&mdash; para contemplar, sin necesidad de miradores recauchutados ni ocurrencias de &uacute;ltima hora, la silueta milenaria de la ciudad deseada y deseante. Ese perfil que &eacute;l conoc&iacute;a como se conoce el rostro de un ser querido.
    </p><p class="article-text">
        Porque Toledo, su Toledo, esta pe&ntilde;ascosa pesadumbre que a veces parece empe&ntilde;ada en no aprender de s&iacute; misma, le debe un t&iacute;tulo, aunque sea <em>post mortem</em>. Y no uno cualquiera. Uno que reconozca que hubo quien la pens&oacute; con rigor, quien la discuti&oacute; con pasi&oacute;n, quien la defendi&oacute; sin servidumbres ni silencios interesados.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; ahora mismo est&eacute; urdiendo un art&iacute;culo para este diario o para cualquier otro, sembrando argumentos para que la ciudad ahonde culturalmente en sus ra&iacute;ces, en sus programas, en sus hechos. Porque una urbe que pretende ser capital cultural en 2031 no puede permitirse vivir de rentas ni de esl&oacute;ganes. Necesita pensamiento, necesita cr&iacute;tica, necesita memoria. Necesita, en suma, a personas como &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Posiblemente sue&ntilde;e con una pol&iacute;tica sin especulaci&oacute;n, que busque el beneficio de la gente y no el de unos pocos; con unos representantes que rindan culto al argumento y no a los discursos de madera. Qui&eacute;n sabe si no andar&aacute; tomando notas de lo bueno que encuentra en otras ciudades para proponerlo aqu&iacute;, aunque caiga en saco roto, para construir la ciudad que queremos y mejorar la que tenemos.
    </p><p class="article-text">
        Por ventura a&uacute;n vivimos con su recuerdo: su perfil taurino de Manolete, su verbo clasicista, su opini&oacute;n aguda sostenida siempre en reflexiones y tesis demostrables, su amistad generosa, su afecto sin imposturas. Y quiz&aacute; sea ese recuerdo &mdash;tan vivo, tan inc&oacute;modo para algunos&mdash; el que nos empuje hoy a unir voces.
    </p><p class="article-text">
        Vecinos, entidades ciudadanas y colectivos sociales, como la Asociaci&oacute;n de Amigos de la Biblioteca de Castilla-La Mancha, han solicitado al Ayuntamiento de Toledo que nombre Hijo Predilecto de la ciudad, a t&iacute;tulo p&oacute;stumo, a Jes&uacute;s Fuentes L&aacute;zaro. La petici&oacute;n se acoge al Reglamento Municipal de Honores y Distinciones, pero en realidad se acoge a algo m&aacute;s profundo: a la justicia moral.
    </p><p class="article-text">
        Toledo, si quiere estar a la altura de su propia historia, debe reconocer a quienes la han amado sin pedir nada a cambio. Y ning&uacute;n t&iacute;tulo mejor que el que dar&iacute;a una madre a un hijo.
    </p><p class="article-text">
        Ha llegado el momento de que esta ciudad deje de mirar hacia otro lado y honre a quien la pens&oacute; con lucidez. Ha llegado el momento de que Toledo nombre a Jes&uacute;s Fuentes L&aacute;zaro Hijo Predilecto. No por nostalgia, sino por dignidad. No por &eacute;l, sino por nosotros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Illán Illán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/jesus-fuentes-lazaro-hijo-predilecto-toledo_132_13064196.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Mar 2026 18:58:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jesús Fuentes Lázaro: Hijo Predilecto de Toledo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Toledo,Políticos,Cultura]]></media:keywords>
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