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    <title><![CDATA[elDiario.es - Emiliano Castillo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/emiliano-castillo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Emiliano Castillo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La ruta circular por un bosque único que parte desde Irún hasta la cascada más alta de Gipuzkoa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-circular-bosque-unico-parte-irun-cascada-alta-gipuzkoa_1_13239065.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e6f3a7c8-42e9-4950-a56e-c311d3061723_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ruta circular por un bosque único que parte desde Irún hasta la cascada más alta de Gipuzkoa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Seis kilómetros entre hornos centenarios, senderos fluviales y una caída de agua de 140 metros en el corazón de Aiako Harria</p><p class="subtitle">La ruta de senderismo de Andalucía que transcurre entre cascadas y pasarelas sobre el agua en un Parque Natural</p></div><p class="article-text">
        La ruta hacia la cascada de Aitzondo se adentra en el Parque Natural de Pe&ntilde;as de Aia, en un entorno h&uacute;medo y boscoso donde el sonido del agua gana presencia a medida que avanza el recorrido. El camino combina tramos entre robles, zonas cubiertas de musgo y pasos pr&oacute;ximos al cauce, hasta alcanzar uno de los saltos de agua m&aacute;s destacados de Gipuzkoa.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un itinerario circular en el entorno natural de Ir&uacute;n, en Euskadi. El itinerario completo no sobrepasa los seis kil&oacute;metros de distancia y tiene una duraci&oacute;n estimada de entre una hora y media y dos horas. Est&aacute; catalogado como sencillo o de dificultad baja, lo que lo hace ideal incluso para recorrer con ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La ruta est&aacute; se&ntilde;alizada con las marcas blancas y verdes del SL-GI 1006. Comienza en el aparcamiento de la sidrer&iacute;a Ola, que cuenta con numerosas plazas y no tiene coste alguno. Es un circuito, por lo que el caminante puede decidir en qu&eacute; direcci&oacute;n realizarlo.
    </p><p class="article-text">
        En este caso, se sugiere comenzar la ruta en direcci&oacute;n hacia los hornos mineros de Irugurutzeta, ya que, de esta manera, el tramo con cuestas m&aacute;s abruptas se hace de subida, evitando posibles resbalones en &eacute;poca de lluvias. As&iacute;, el caminante que parte del aparcamiento debe seguir por el camino asfaltado y tomar la desviaci&oacute;n a la izquierda cuando el camino se bifurca.
    </p><h2 class="article-text">Los hornos mineros ocultos en el bosque</h2><p class="article-text">
        Al poco tiempo de caminata, el sendero alcanza los hornos, conservados pr&aacute;cticamente por completo. Son colosos de piedra y fuego: una estructura industrial de los siglos XIX y XX que emerge imponente entre el bosque h&uacute;medo. Su funci&oacute;n era calcinar carbonato de hierro extra&iacute;do de Aiako Harria y convertirlo en &oacute;xido para su exportaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde este punto, las marcas blancas y verdes presentes en toda la ruta indican el camino. En este tramo, el terreno presenta un desnivel de unos 65 metros en apenas 200 metros. Es una subida corta, pero exigente. La senda ancha se abre paso entre robles frondosos y vegetaci&oacute;n de la zona.
    </p><p class="article-text">
        Al terminar la subida, el recorrido avanza por un sendero llano, acompa&ntilde;ado por el sonido del r&iacute;o a la izquierda de quien lo transita. La planicie queda interrumpida por el segundo desnivel considerable de la ruta, un trecho peculiar entre rocas y vegetaci&oacute;n escarpada, con una cuesta que serpentea sobre la monta&ntilde;a. Este tramo est&aacute; equipado con herrer&iacute;a y cables que act&uacute;an como barandillas, pensadas para ayudar al senderista durante el paso.
    </p><p class="article-text">
        Tras la subida en zigzag, la pista presenta un poste con la opci&oacute;n de ir hacia la izquierda o hacia la derecha. La se&ntilde;alizaci&oacute;n de la cascada dirige al caminante a la izquierda, siguiendo el sonido cada vez m&aacute;s intenso de la enorme ca&iacute;da de agua que espera a continuaci&oacute;n. Antes, sin embargo, el camino pasar&aacute; por unas ruinas mineras cerradas por riesgo de desprendimiento.
    </p><p class="article-text">
        Junto a los restos industriales, grandes rocas permiten cruzar el r&iacute;o sin mojarse, como si fueran un puente natural para alcanzar el otro lado de la ribera, desde donde contin&uacute;a el camino. Desde aqu&iacute;, el sendero sigue el ascenso del afluente hasta la cascada de Aitzondo, la joya de la ruta. Es la cascada m&aacute;s alta de Gipuzkoa y quiz&aacute; una de las m&aacute;s impactantes del Pa&iacute;s Vasco.
    </p><h2 class="article-text">La cascada m&aacute;s alta de Gipuzkoa</h2><p class="article-text">
        Se desprende majestuosa, con 140 metros de ca&iacute;da vertical divididos en diferentes cortinas de agua que ba&ntilde;an la roca oscura y cargan el ambiente de una energ&iacute;a purificadora. El estruendo del agua domina por completo el paisaje sonoro, con una fuerza natural estremecedora. El aroma a musgo y tierra mojada completa una atm&oacute;sfera de bosque fluvial que bien podr&iacute;a estar sacada de un cuento.
    </p><p class="article-text">
        Para el regreso, el visitante debe volver sobre sus pasos hasta encontrar nuevamente el poste de informaci&oacute;n que lo dirigi&oacute; hacia la cascada y seguir la indicaci&oacute;n que marca el camino hacia Ibarla. Es un tramo que avanza por una pista ancha y llana, de pasto y tierra, que se transita con facilidad. En la primera bifurcaci&oacute;n, se debe tomar el camino de la izquierda hasta llegar nuevamente a una pista con cemento. Aqu&iacute; comienza el descenso m&aacute;s claro.
    </p><p class="article-text">
        Las marcas verdes y blancas gu&iacute;an el camino entre construcciones rurales y caba&ntilde;as aisladas. El paisaje se vuelve cada vez m&aacute;s abierto, con vistas panor&aacute;micas a los valles circundantes y a la cordillera Jaizkibel. A partir de este punto, todo el camino est&aacute; cementado y resulta sencillo.
    </p><p class="article-text">
        Todos los giros est&aacute;n correctamente se&ntilde;alizados por las marcas de pintura verde y blanca, que llevan directamente al aparcamiento donde se inici&oacute; la ruta. Para disfrutar de este recorrido, ideal para familias, se recomienda llevar agua desde el inicio o rellenar en las fuentes naturales del camino, adem&aacute;s de utilizar calzado con buen agarre, especialmente en la zona rocosa de la cascada, donde se debe extremar la precauci&oacute;n con tiempo h&uacute;medo.
    </p><p class="article-text">
        Esta ruta no exige experiencia ni una gran preparaci&oacute;n, pero su recompensa sorprende a veteranos y primerizos por igual. La cascada de Aitzondo detiene a cualquiera en seco: obliga a levantar la vista, guardar silencio y escuchar &uacute;nicamente la fuerza del agua.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emiliano Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-circular-bosque-unico-parte-irun-cascada-alta-gipuzkoa_1_13239065.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 05:59:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ruta circular por un bosque único que parte desde Irún hasta la cascada más alta de Gipuzkoa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rutas,Euskadi,Cascadas,Senderismo,Bosques,Viajes,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El sendero gallego que desciende hasta una cascada con varios saltos y una caída de más de 20 metros de altura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/sendero-gallego-desciende-cascada-saltos-caida-20-metros-altura_1_13242188.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57b90ecc-84ab-4256-83ff-5f67940d831e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El sendero gallego que desciende hasta una cascada con varios saltos y una caída de más de 20 metros de altura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ruta, ubicada en la Mariña Lucense y accesible en apenas media hora, culmina en una potente caída de agua rodeada de bosque húmedo</p><p class="subtitle">Este pueblo marinero es perfecto para los amantes del buen comer: se puede recorrer a pie y está declarado Conjunto Histórico-Artístico</p></div><p class="article-text">
        Galicia es tierra de agua. Su ubicaci&oacute;n entre dos mares &mdash;Atl&aacute;ntico y Cant&aacute;brico&mdash; le otorga un clima acuoso que caracteriza sus entornos naturales. Sus incansables lluvias alimentan r&iacute;os y manantiales, que a su vez ti&ntilde;en de verde toda la regi&oacute;n. A ello se suma un relieve irregular y, en muchos casos, abrupto: los afluentes se encuentran constantemente con desniveles, formando incontables saltos de agua y cascadas. Fervenzas las llaman los gallegos. Una de ellas, la Cascada de A Xestosa, es la que nos ocupa hoy.                                                                                       
    </p><p class="article-text">
        Esta joya natural est&aacute; ubicada a tan solo una hora de A Coru&ntilde;a y Lugo, o a una hora y media de Santiago de Compostela. M&aacute;s espec&iacute;ficamente, se encuentra en el municipio de Ourol, en la Mari&ntilde;a Lucense, a unos 20 kil&oacute;metros de Viveiro. Para llegar a ella, se debe conducir por la carretera LU-540 &mdash;que une Viveiro con Xermade&mdash; y tomar el desv&iacute;o hacia la antigua v&iacute;a de servicio siguiendo la se&ntilde;alizaci&oacute;n de &laquo;Fervenza&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aparcar es sencillo: basta con dejar el veh&iacute;culo en el arc&eacute;n poco transitado de esta carretera vieja. Ese es el punto de inicio del recorrido, con un acceso habilitado oficial. Se trata de un sendero lineal de apenas un kil&oacute;metro entre ida y vuelta, que no tomar&aacute; m&aacute;s de media hora a quien decida visitarlo.
    </p><p class="article-text">
        Si bien es un tramo corto, cuenta con una pendiente bastante pronunciada, que exige una buena forma f&iacute;sica para el camino de regreso, que discurre cuesta arriba. Adem&aacute;s, el suelo es bastante resbaladizo en &eacute;poca de lluvias, por lo que se debe tener precauci&oacute;n durante la bajada y es recomendable el uso de calzado de monta&ntilde;a adecuado.
    </p><p class="article-text">
        El sendero desciende por un bosque de pinos altos y esbeltos, que, junto con el matorral verde que crece a sus pies, cierran el camino y lo dotan de una atm&oacute;sfera solemne. El silencio de los &aacute;rboles &mdash;que en un principio solo rompe el graznido de alg&uacute;n ave&mdash; cede al estruendo de la cascada a medida que el visitante se adentra en el camino. La vegetaci&oacute;n tambi&eacute;n se transforma: se vuelve m&aacute;s exuberante y h&uacute;meda, propia de un entorno fluvial. Durante la caminata, el caminante se ver&aacute; rodeado por extensos mantos de helechos, que dan al paisaje un toque tropical.
    </p><p class="article-text">
        De pronto, el bosque se abre para revelar los m&uacute;ltiples saltos del r&iacute;o Xestosa, que salvan los desniveles rocosos del paraje. Pero el m&aacute;ximo espect&aacute;culo es ese gran escal&oacute;n final: una ca&iacute;da libre desde m&aacute;s de 20 metros de altura. Un despliegue de fuerza natural gallega. El rugido de la cascada rompe definitivamente la calma del bosque, dominando el sonido ambiente y cargando el aire de min&uacute;sculas part&iacute;culas acuosas.
    </p><p class="article-text">
        El entorno que circunda la parte baja de la cascada ofrece un espacio perfecto para relajarse y almorzar al aire libre; se trata de un terreno plano y sereno, ideal para descansar o disfrutar de alg&uacute;n bocadillo mientras se disfruta de la naturaleza. La mejor &eacute;poca para visitar la Fervenza de A Xestosa es en primavera, y espec&iacute;ficamente tras varios d&iacute;as de lluvia, cuando el caudal gana fuerza y los colores del bosque se vuelven todav&iacute;a m&aacute;s intensos. En &eacute;pocas como el verano, la cascada puede presentarse algo m&aacute;s contenida, pero el paseo conserva intacto su encanto por la atm&oacute;sfera cerrada del pinar y la apertura hacia el paso del agua.
    </p><p class="article-text">
        Es una excursi&oacute;n especialmente destacada por su brevedad y accesibilidad. No exige grandes preparativos ni largas traves&iacute;as, pero ofrece una recompensa que sorprender&aacute; a senderistas experimentados y primerizos por igual. En apenas unos minutos, el visitante pasa de estar en una solitaria carretera a disfrutar de un paisaje cargado de personalidad.
    </p><h2 class="article-text">Viveiro: historia y gastronom&iacute;a marinera para cerrar el recorrido</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Viveiro, Galicia                            </span>
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        Tras la caminata, el mejor complemento est&aacute; en la costa. Para culminar la jornada y aprovechar la visita al norte de Galicia, la parada m&aacute;s l&oacute;gica es Viveiro, una villa marinera de origen medieval situada a apenas 20 kil&oacute;metros de la cascada. Conserva uno de los cascos hist&oacute;ricos m&aacute;s importantes de la comunidad aut&oacute;noma y la c&eacute;lebre Porta de Carlos V, levantada en el siglo XVI y convertida hoy en uno de los grandes s&iacute;mbolos del enclave. Atravesarla es adentrarse en un trazado de hist&oacute;ricas callejuelas y plazas tranquilas. El pueblo conserva adem&aacute;s iglesias rom&aacute;nicas, restos defensivos y un ambiente marinero que se puede saborear en cada platillo.
    </p><p class="article-text">
        Espec&iacute;ficamente para comer, el lugar indicado es Celeiro, el hist&oacute;rico puerto pesquero de Viveiro. Es reconocido precisamente por la calidad de sus pescados y mariscos, un producto fresco y de kil&oacute;metro cero. La atm&oacute;sfera porte&ntilde;a es completamente ajena a la desconexi&oacute;n boscosa de la cascada de A Xestosa. Aqu&iacute; dominan las terrazas, los pinchos y los aperitivos en todas las mesas, junto con los barcos que pasan. La combinaci&oacute;n funciona especialmente bien como cierre de la escapada porque enmarca dos de las grandes identidades del norte gallego: el interior h&uacute;medo de sus bosques y cascadas, y la cultura atl&aacute;ntica vinculada al mar.                         
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emiliano Castillo]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 May 2026 11:53:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Galicia,Rutas,Senderismo,Bosques]]></media:keywords>
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    <item>
      <title><![CDATA[Historia y gastronomía en la villa medieval de Zamora conocida como 'el pueblo de las 1.000 bodegas']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/historia-gastronomia-villa-medieval-zamora-conocida-pueblo-1-000-bodegas_1_13235002.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9dc32692-21a1-4a55-bdb7-09f1cd77fef4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Historia y gastronomía en la villa medieval de Zamora conocida como &#039;el pueblo de las 1.000 bodegas&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre bodegas excavadas, tradición vinícola y los cañones de Arribes del Duero, Fermoselle conserva su esencia medieval junto a Portugal</p><p class="subtitle">Pueblos medievales, arquitectura tradicional y un Parque Natural en la ruta de 100 kilómetros por la frontera entre España y Portugal
</p></div><p class="article-text">
        Las empinadas y estrechas callejuelas huelen a vino. La vendimia ha sacado de las bodegas subterr&aacute;neas todo tipo de productos de la regi&oacute;n, que se exhiben en el peque&ntilde;o pueblo medieval, m&aacute;s vivo que nunca. Con la degustaci&oacute;n de producto local, los visitantes encuentran f&aacute;cilmente su camino hacia los miradores de la villa, desde donde se puede contemplar el paisaje abrupto de un ca&ntilde;&oacute;n que el r&iacute;o Duero ha esculpido durante milenios.
    </p><p class="article-text">
        Fermoselle es el &uacute;ltimo n&uacute;cleo zamorano antes de cruzar la frontera con Portugal. Se encuentra a escasos ocho kil&oacute;metros del pa&iacute;s vecino, en los l&iacute;mites occidentales de Castilla y Le&oacute;n. El pueblo se eleva sobre el espectacular Parque Natural de Arribes del Duero, enclavado sobre un enorme pe&ntilde;&oacute;n de roca que domina el panorama. La villa ha sido declarada Conjunto Hist&oacute;rico-Art&iacute;stico por la Comisi&oacute;n de Patrimonio, un reconocimiento que hace justicia a su historia y que no sorprende a quien se adentra en sus rincones. 
    </p><p class="article-text">
        Los or&iacute;genes de Fermoselle se remontan a la &eacute;poca prerromana, aunque su mayor apogeo lleg&oacute; en la Edad Media. El castillo que dominaba la villa &mdash;del que hoy solo quedan restos&mdash; sirvi&oacute; como refugio a Do&ntilde;a Urraca de Portugal tras la anulaci&oacute;n de su matrimonio con Fernando II de Le&oacute;n. Sin embargo, su pasado m&aacute;s destacado llegar&iacute;a en el siglo XVI, al convertirse en un importante baluarte comunero. Tras la derrota de este movimiento, el emperador Carlos I orden&oacute; la destrucci&oacute;n de la fortaleza y las murallas, cuyas ruinas funcionan hoy como un mirador integrado.
    </p><p class="article-text">
        La identidad del pueblo est&aacute; intr&iacute;nsecamente ligada a su entorno. Esto es especialmente palpable en su gastronom&iacute;a local y en su arquitectura de granito, donde todas las casas parecen brotar de la misma roca. Sus sinuosas callejuelas medievales mantienen vivas tradiciones como la Fiesta de la Vendimia, una celebraci&oacute;n que ti&ntilde;e las calles de bullicio y alegr&iacute;a cada a&ntilde;o. Durante sus fiestas, su poblaci&oacute;n pasa de rondar el millar de habitantes a superar muchas veces las 3.000 personas, que degustan producto local entre sus callejones.
    </p><p class="article-text">
        La comida y la bebida de kil&oacute;metro cero son algunas de las cualidades que mejor definen la identidad del pueblo. La cocina local se apoya en los productos de una tierra favorecida por un microclima mediterr&aacute;neo &uacute;nico, que permite el cultivo de olivos y vides en las abruptas laderas del ca&ntilde;&oacute;n. Aqu&iacute; destacan su inigualable aceite de oliva, sus embutidos de tradici&oacute;n, los quesos de la regi&oacute;n, los hongos recogidos en los bosques circundantes, las truchas del r&iacute;o Duero y, sobre todo, el vino, un elemento que da fama y personalidad a este rinc&oacute;n de Zamora.
    </p><p class="article-text">
        El car&aacute;cter &uacute;nico de Fermoselle se ha forjado tambi&eacute;n en aquellos vi&ntilde;edos aferrados a las lomas rocosas del ca&ntilde;&oacute;n fluvial, que albergan variedades de uva &uacute;nicas, como la aut&oacute;ctona Juan Garc&iacute;a. Pero, para llevar a la copa tintos tan especiales como los que se sirven en esta regi&oacute;n, el secreto no solo est&aacute; en el singular cultivo, sino tambi&eacute;n en la preservaci&oacute;n de la cepa.
    </p><h2 class="article-text">La villa de las &ldquo;mil bodegas&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Bajo el empedrado del antiguo trazado de Fermoselle se encuentra el verdadero tesoro: un laberinto de cientos de bodegas excavadas directamente en el granito, muchas veces bajo las propias casas. Algunas de estas cuevas existen desde hace m&aacute;s de mil a&ntilde;os. Es esta red de cavidades la que le ha valido a la villa el sobrenombre de &ldquo;pueblo de las mil bodegas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de estas galer&iacute;as vin&iacute;colas, la temperatura fresca y la oscuridad constante son perfectas para la crianza. Algunas de ellas llevan en uso varios siglos, y las nuevas generaciones de bodegueros han sabido combinar esa tradici&oacute;n ancestral con t&eacute;cnicas modernas, dando lugar a vinos complejos y reputados. 
    </p><p class="article-text">
        Al pasear por las calles de Fermoselle, llaman la atenci&oacute;n los peque&ntilde;os respiraderos a ras de suelo que oxigenan estas cuevas, muchas de las cuales se comunican internamente entre s&iacute;. Hoy en d&iacute;a existen diversas opciones de visitas guiadas para conocer las cavidades y entender la tradici&oacute;n vin&iacute;cola del lugar.
    </p><h2 class="article-text">Arribes del Duero: el Gran Ca&ntilde;&oacute;n</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Arribes del Duero desde las inmediaciones de Fermoselle                            </span>
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        El entorno natural que rodea la villa es un escenario caprichoso. Con paredes de roca que alcanzan los 200 metros de altura y una vegetaci&oacute;n posible en esta zona gracias al microclima que genera el r&iacute;o, esta majestuosa garganta de granito forma parte del Parque Natural de Arribes del Duero, un espacio protegido transfronterizo que cuenta con m&aacute;s de 1.000 kil&oacute;metros cuadrados en Espa&ntilde;a y cerca de 900 en Portugal.
    </p><p class="article-text">
        Este relieve, modelado durante millones de a&ntilde;os por la erosi&oacute;n fluvial del Duero y el Tormes, presenta un paisaje de ca&ntilde;ones profundos y suelos rocosos que rompen de forma brusca la llanura de la meseta. Aqu&iacute; florece una vegetaci&oacute;n mediterr&aacute;nea compuesta por encinas, alcornoques y un denso matorral de jaras. Los acantilados del parque natural sirven de refugio para aves como buitres leonados, cig&uuml;e&ntilde;as negras o &aacute;guilas perdiceras, cuyo vuelo cautiva a cualquier visitante.
    </p><p class="article-text">
        Este ecosistema, que forma parte de la Reserva de la Biosfera Transfronteriza Meseta Ib&eacute;rica, tambi&eacute;n se puede descubrir desde el agua, navegando entre las paredes del ca&ntilde;&oacute;n fluvial. Es un paisaje de contrastes donde la fuerza del r&iacute;o y la biodiversidad crean un rinc&oacute;n &uacute;nico en la geograf&iacute;a peninsular.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emiliano Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/historia-gastronomia-villa-medieval-zamora-conocida-pueblo-1-000-bodegas_1_13235002.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 May 2026 13:11:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Historia y gastronomía en la villa medieval de Zamora conocida como 'el pueblo de las 1.000 bodegas']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Ribera del Duero,Historia,Castilla y León,Zamora,Naturaleza,Gastronomía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pueblos medievales, arquitectura tradicional y un Parque Natural en la ruta de 100 kilómetros por la frontera entre España y Portugal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblos-medievales-arquitectura-tradicional-parque-natural-ruta-100-kilometros-frontera-espana-portugal_1_13231683.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3a734bae-3900-46dd-b04c-729f02e4f589_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pueblos medievales, arquitectura tradicional y un Parque Natural en la ruta de 100 kilómetros por la frontera entre España y Portugal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde el pueblo donde se firmó el tratado que fijó la frontera entre España y Portugal hasta los cañones del Duero, un viaje al corazón de la península ibérica</p><p class="subtitle">Arribes del Duero: el espectacular 'Gran Cañón' que separa España y Portugal</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La Raya&rdquo; &mdash;o &ldquo;A Raia&rdquo; en portugu&eacute;s&mdash; es la l&iacute;nea fronteriza m&aacute;s larga y antigua de Europa. Separa Portugal y Espa&ntilde;a, y se extiende desde el r&iacute;o Mi&ntilde;o hasta el Atl&aacute;ntico, uniendo culturas y paisajes de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica. A lo largo de sus m&aacute;s de 1.200 kil&oacute;metros, esta l&iacute;nea divisoria cuenta con una red de carreteras de diferentes tipos que conectan las poblaciones de ambos pa&iacute;ses. Pero hay un fragmento que destaca especialmente.
    </p><p class="article-text">
        Se trata del tramo de carretera que va desde Alca&ntilde;ices hasta Fermoselle, dos pueblos fronterizos con est&eacute;tica medieval y rodeados de un entorno de praderas verdes y frondosos bosques de robles, encinas y pinos. Una ruta entre dos tierras que se extiende por un centenar de kil&oacute;metros y que, si bien discurre por completo en territorio espa&ntilde;ol, late con un esp&iacute;ritu compartido que va m&aacute;s all&aacute; de cualquier mapa.
    </p><h2 class="article-text">Alca&ntilde;ices: donde naci&oacute; la frontera m&aacute;s antigua de Europa</h2><p class="article-text">
        El recorrido comienza en Alca&ntilde;ices, un encantador pueblo enclavado en la comarca de Aliste, en la provincia de Zamora. Su posici&oacute;n fronteriza ha influido en su cultura y tradici&oacute;n a lo largo de la historia, convirti&eacute;ndolo en un punto de conexi&oacute;n entre Espa&ntilde;a y Portugal. Aqu&iacute; se firm&oacute; el trascendental Tratado de Alca&ntilde;ices en 1297, el acuerdo que fij&oacute; los l&iacute;mites de estos dos reinos y dio origen a la frontera m&aacute;s antigua de Europa. La historia del pueblo se respira entre las callejuelas de su casco hist&oacute;rico de piedra y granito. En ellas, el visitante podr&aacute; descubrir iglesias medievales y su emblem&aacute;tica Torre del Reloj.
    </p><p class="article-text">
        El entorno natural de Alca&ntilde;ices, integrado en la Reserva de la Biosfera Transfronteriza Meseta Ib&eacute;rica, llama la atenci&oacute;n por sus bosques de ribera y zonas de ba&ntilde;o naturales. En su conjunto, este pueblo de apenas un millar de habitantes es un destino id&oacute;neo para una parada breve, llena de historia y naturaleza de la regi&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text">Sayago: la comarca donde la piedra es el idioma</h2><p class="article-text">
        A medida que la carretera desciende hacia el sur, la comarca de Aliste cede el testigo a la fuerza geol&oacute;gica de Sayago. El cambio lo anuncia el paisaje: las praderas onduladas dejan paso a una penillanura de granito cuya diversidad paisaj&iacute;stica sorprender&aacute; al visitante. Destacan especialmente los imponentes macizos de piedra y sus formas caprichosas, cuya presencia aumenta a medida que se mira hacia el oeste, hacia Portugal.
    </p><p class="article-text">
        Los pueblos de Sayago conservan una arquitectura tradicional propia e inconfundible, en la que la piedra juega un papel protagonista. No hay ostentaci&oacute;n aqu&iacute;. Caminar por aldeas como Fariza, M&aacute;moles o Gamones es, para el visitante, una muestra de una forma de vida que apenas ha cambiado con el paso de los siglos.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los elementos que m&aacute;s llaman la atenci&oacute;n son sus cortinas de piedra: largos kil&oacute;metros de paredes construidas con rocas de la regi&oacute;n que sirven para delimitar las fincas. Estas estructuras de ingenier&iacute;a b&aacute;sica cubren el entorno rural y funcionan como elemento diferenciador de la cultura sayaguesa.
    </p><p class="article-text">
        Bermillo de Sayago, capital comarcal, es tambi&eacute;n un cruce de caminos entre Zamora, Salamanca y Portugal, y una buena excusa para detenerse a reponer fuerzas antes del tramo final. M&aacute;s adelante, ya en las proximidades de Fermoselle, aparecen dos pueblos que tambi&eacute;n pueden merecer una parada: Pinilla y Fornillos de Fermoselle. Desde sus miradores, conocidos como los &ldquo;balcones al Duero&rdquo;, se asoman algunas de las vistas m&aacute;s impactantes de todo el recorrido.
    </p><h2 class="article-text">Fermoselle: el balc&oacute;n de piedra sobre el Duero</h2><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DPgd6ediOqR/"></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El destino final de la traves&iacute;a es Fermoselle, una pintoresca villa medieval enclavada sobre un enorme pe&ntilde;&oacute;n de piedra y rodeada de un impresionante paisaje natural. Ha sido declarada Conjunto Hist&oacute;rico-Art&iacute;stico por la Comisi&oacute;n de Patrimonio. En sus calles empinadas y sinuosas, el granito se integra en las fachadas de las casas e iglesias, y esconde bajo el subsuelo un laberinto de bodegas milenarias excavadas hace cientos de a&ntilde;os, algunas incluso hace m&aacute;s de mil.
    </p><p class="article-text">
        Desde sus numerosos miradores, como el del Torrej&oacute;n o las Escaleras, se puede contemplar la uni&oacute;n de los r&iacute;os Tormes y Duero en el paraje de Ambasaguas, donde los profundos ca&ntilde;ones fluviales sirven de frontera natural y ofrecen una panor&aacute;mica sobrecogedora.
    </p><h2 class="article-text">Un parque natural tallado por el tiempo</h2><p class="article-text">
        Este pueblo antiguo ocupa una posici&oacute;n privilegiada, abrazado por dos r&iacute;os y rodeado por completo por el Parque Natural de Arribes del Duero: un espectacular espacio natural protegido que abarca m&aacute;s de 1.000 kil&oacute;metros cuadrados en territorio espa&ntilde;ol y cerca de 900 kil&oacute;metros m&aacute;s en territorio portugu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Este ecosistema est&aacute; formado por una serie de profundos ca&ntilde;ones y acantilados que el r&iacute;o Duero ha tallado durante millones de a&ntilde;os, con paredes gran&iacute;ticas que superan los 200 metros de altura y sirven de refugio para grandes rapaces como el buitre leonado y la esquiva cig&uuml;e&ntilde;a negra. En el fondo de estas grietas abruptas se genera un microclima casi mediterr&aacute;neo, donde prosperan cultivos de olivos, vides y naranjos, desafiando la dureza del clima castellano que domina en los alrededores.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emiliano Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblos-medievales-arquitectura-tradicional-parque-natural-ruta-100-kilometros-frontera-espana-portugal_1_13231683.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 May 2026 13:47:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pueblos medievales, arquitectura tradicional y un Parque Natural en la ruta de 100 kilómetros por la frontera entre España y Portugal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Portugal,España,Viajes,Castilla y León,Salamanca,Zamora]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ruta de Cáceres que desciende por un desfiladero por un territorio geológico protegido y condecorado como Sendero Azul]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-caceres-desciende-desfiladero-territorio-geologico-protegido-condecorado-sendero-azul_1_13230073.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/43e61cee-2072-4342-a7f7-b0b89eaa98f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ruta de Cáceres que desciende por un desfiladero por un territorio geológico protegido y condecorado como Sendero Azul"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Naturaleza, historia humana e historia de la tierra: esta ruta de fácil acceso funciona como un museo al aire libre en el corazón de Extremadura</p><p class="subtitle">La ruta en la que puedes ver robles, alisos, castaños, cerezos, nogales y hasta cinco cascadas</p></div><p class="article-text">
        En el coraz&oacute;n de Extremadura, el agua del r&iacute;o Ruecas marca el paso. Bajo la sombra de un bosque fresco, en el Geoparque Villuercas-Ibores-Jara, surge un trazado distinguido como Sendero Azul: una grieta tect&oacute;nica esculpida durante milenios por el afluente que la atraviesa. Esta ruta mezcla ecosistemas mediterr&aacute;neos y pozas cristalinas, y custodia entre sus paredes de cuarcita f&oacute;siles de mares prehist&oacute;ricos y pinturas rupestres.
    </p><p class="article-text">
        Este trayecto est&aacute; ubicado en el municipio de Ca&ntilde;amero, en plena profundidad del Geoparque. Es un camino lineal destacado por su baja dificultad: un itinerario ideal para familias o senderistas que buscan un paseo sin grandes exigencias f&iacute;sicas o t&eacute;cnicas. La sombra del acantilado y la frescura de sus bosques refugian a sus caminantes de los calores del sur de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El recorrido se extiende aproximadamente tres kil&oacute;metros entre ida y vuelta, aunque el tramo condecorado con el galard&oacute;n ambiental se concentra en unos 700 metros de enorme valor geol&oacute;gico y cultural. El punto de inicio de la ruta se encuentra sobre la carretera EX-102, junto a los paneles informativos donde tambi&eacute;n arranca la Ruta de Isabel la Cat&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        Los visitantes cuentan con diversas opciones para disfrutar de una pausa refrescante en entornos acu&aacute;ticos naturales. Una parada clave de la ruta es el charco de la Nutria, una piscina natural con barandillas y mesas, ideal para disfrutar de un ba&ntilde;o seguro.
    </p><p class="article-text">
        El itinerario no dura m&aacute;s de una hora y discurre junto al cauce del r&iacute;o Ruecas, encajonado entre los imponentes riscos de Los Castillejos y La L&oacute;riga. El visitante pasar&aacute; por sitios como el antiguo Molino de Valbellido, antes de culminar en el espectacular entorno bajo la presa del Cancho del Fresno.
    </p><p class="article-text">
        Esta ruta cuenta con el distintivo de Sendero Azul desde 2025. Este reconocimiento premia rutas o itinerarios interpretativos vinculados a espacios acu&aacute;ticos &mdash;costas, r&iacute;os, lagunas, humedales o puertos. Lo otorga la Asociaci&oacute;n de Educaci&oacute;n Ambiental y del Consumidor (ADEAC), la misma organizaci&oacute;n que coordina las banderas azules de playas y puertos.
    </p><h2 class="article-text">F&oacute;siles y arte rupestre entre las rocas</h2><p class="article-text">
        El desfiladero, nacido de una falla tect&oacute;nica y tallado por millones de a&ntilde;os de paso incansable del agua, abre las rocas como si de un libro se tratase. Y dentro de ese libro, las paredes de cuarcita cuentan parte de la historia de C&aacute;ceres. En su verticalidad abrupta, estos muros exhiben cruzianas y skolithos: huellas f&oacute;siles de organismos marinos que habitaron este lugar cuando el territorio que ahora se llama Extremadura era el fondo de un oc&eacute;ano en el Paleozoico. Incluso se pueden contemplar delicadas ondulaciones en la roca, que no son otra cosa que el oleaje de aquel mar prehist&oacute;rico fosilizado en la piedra.
    </p><p class="article-text">
        Pero este museo de historia al aire libre no solo cuenta el pasado marino de este enclave; tambi&eacute;n guarda patrimonio correspondiente a las primeras manifestaciones art&iacute;sticas de la humanidad. El camino se convierte en un santuario de la prehistoria al alcanzar la Cueva Chiquita &mdash;o de &Aacute;lvarez&mdash;, la Cueva de Rosa y el Abrigo de los Vencejos.
    </p><p class="article-text">
        En estas cavidades, hombres del Calcol&iacute;tico &mdash;hace unos 5.000 a&ntilde;os&mdash; dejaron su marca. El visitante puede observar pinturas rupestres en intensos tonos rojizos y negros. Son figuras de hombres y animales, signos astrales y trazos geom&eacute;tricos. En este sentido, el recorrido no solo resulta interesante para los amantes de la naturaleza, sino tambi&eacute;n para los aficionados a la historia del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Para quienes quieran profundizar en la historia del patrimonio, existen dos centros interpretativos: uno en Ca&ntilde;amero, con paneles informativos, maquetas, muestras de minerales, f&oacute;siles y proyecciones audiovisuales; y otro junto a la presa del Cancho del Fresno, dedicado a la biodiversidad &mdash;ZEPA Sierra de Villuercas y valle del Guadarranque&mdash;, con una perspectiva m&aacute;s natural y ecol&oacute;gica.
    </p><h2 class="article-text">El Geoparque Villuercas-Ibores-Jara</h2><p class="article-text">
        El escenario que abraza este recorrido no es un paisaje cualquiera: el Geoparque Villuercas-Ibores-Jara es un refugio de naturaleza que se extiende por 2.544 kil&oacute;metros cuadrados de valles profundos y sierras paralelas erosionadas a lo largo de m&aacute;s de 500 millones de a&ntilde;os. Esta riqueza geol&oacute;gica es la que le ha valido el prestigioso t&iacute;tulo de Geoparque Mundial de la UNESCO.
    </p><p class="article-text">
        Este espacio natural cuenta con m&aacute;s de 50 geositios se&ntilde;alizados de gran inter&eacute;s tur&iacute;stico, cient&iacute;fico y educativo, entre los que destacan el Risco de La Villuerca, la Cueva del Casta&ntilde;ar de Ibor, el Estrecho de la Pe&ntilde;a Amarilla y, por supuesto, la Garganta del R&iacute;o Ruecas.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su geolog&iacute;a, este territorio cautiva al viajero por su autenticidad y su comuni&oacute;n con la vida rural. Explorar el Geoparque permite combinar las rutas con la visita al Real Monasterio de Guadalupe, Patrimonio de la Humanidad, y degustar joyas gastron&oacute;micas con Denominaci&oacute;n de Origen como el queso Ibores, la miel Villuercas-Ibores o los vinos de Ca&ntilde;amero.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emiliano Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-caceres-desciende-desfiladero-territorio-geologico-protegido-condecorado-sendero-azul_1_13230073.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 May 2026 13:41:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ruta de Cáceres que desciende por un desfiladero por un territorio geológico protegido y condecorado como Sendero Azul]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Senderismo,Rutas,Viajes,Prehistoria,Arte rupestre,Extremadura,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pueblo medieval que puedes recorrer a pie y tiene viñedos, ríos y un entorno natural perfecto para la relajación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-medieval-puedes-recorrer-pie-vinedos-rios-entorno-natural-perfecto-relajacion_1_13181100.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/422cfb70-26ac-4e8c-92c0-3a934e8bed74_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El pueblo medieval que puedes recorrer a pie y tiene viñedos, ríos y un entorno natural perfecto para la relajación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Pobla de Massaluca se presenta como un oasis de naturaleza, deportes acuáticos y patrimonio gótico de la Terra Alta</p><p class="subtitle">La ruta por un conjunto arqueológico para descubrir la importante huella del Imperio Romano en Catalunya</p></div><p class="article-text">
        All&iacute; donde se encuentran el r&iacute;o Ebro y el r&iacute;o Matarra&ntilde;a, perdido entre vi&ntilde;edos, almendros, pinares y espectaculares desfiladeros, se encuentra la Pobla de Massaluca. Se trata de un peque&ntilde;o pueblo de toques medievales con poco m&aacute;s de 300 habitantes, ubicado casi en la frontera de Catalunya con Arag&oacute;n. Su car&aacute;cter aislado y su entorno natural privilegiado resaltan al enclave como un destino ideal para quienes buscan disfrutar de la tranquilidad rural.
    </p><p class="article-text">
        El mayor atractivo tur&iacute;stico del pueblo es, sin lugar a dudas, su cercan&iacute;a con el &uacute;nico puerto n&aacute;utico de la Terra Alta, en la confluencia entre los r&iacute;os Matarra&ntilde;a y Ebro. Aqu&iacute; se pueden practicar diversos deportes n&aacute;uticos: pesca, alquiler de kayaks, <em>paddle surf</em>, entre otras. Adem&aacute;s, junto al cauce de sus riberas, hay diferentes caminos aptos para recorrerse a pie, en bicicleta o en patines que permiten hacer recorridos que conectan el pueblo. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las actividades acu&aacute;ticas mencionadas anteriormente, la Pobla de Massaluca no cuenta con una infraestructura tur&iacute;stica compleja o dise&ntilde;ada para grandes flujos de gente. Es m&aacute;s bien lo contrario: un destino para desconectar, donde la vida pasa sin sobresaltos. Por esta raz&oacute;n, los visitantes suelen venir en busca de recorridos pausados y un contacto directo con el paisaje.
    </p><p class="article-text">
        El pueblo en s&iacute; mismo se destaca por sus callejuelas estrechas y llenas de encanto, dos emblem&aacute;ticos porches medievales, la ermita de Santa Madrona, y la iglesia parroquial de Sant Antoni. Esta &uacute;ltima es el coraz&oacute;n de la ciudad: se trata de un edifico g&oacute;tico, de una sola nave y capillas laterales, su fachada sobria. Su construcci&oacute;n termin&oacute; en el a&ntilde;o 1608. Los locales se han dedicado hist&oacute;ricamente a la agricultura, especialmente al cultivo de la vid, el olivo y los almendros. Por esta raz&oacute;n, los visitantes pueden degustar producto local de muy alta calidad.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el viajero no debe irse sin catar el producto estrella de la zona: la Garnacha Blanca, un vino fresco y suave que concentra una tercera parte de su producci&oacute;n en esta comarca de la Terra Alta. Para vivir la experiencia completa, se recomienda acompa&ntilde;ar una copa bien fr&iacute;a con unas olivas empeltre (las negras arrugadas t&iacute;picas de la zona) o un trozo de pan con aceite local. Con esta combinaci&oacute;n, el visitante estar&aacute; literalmente saboreando el paisaje.
    </p><p class="article-text">
        En muchos casos, el turismo que llega a la Pobla de Massaluca es m&aacute;s bien fugaz: relacionado con rutas por la Terra Alta, experiencias de observaci&oacute;n de aves o recorridos para conocer la producci&oacute;n vin&iacute;cola. Puede pensarse como un centro de paso entre caminos rurales, miradores naturales y accesos a sus r&iacute;os.  
    </p><h2 class="article-text">Tres rutas para disfrutar del paisaje natural</h2><p class="article-text">
        Para sumergirse de lleno en este paisaje de agua y secano, no hay mejor forma que adentrarse en sus senderos. Ya sea en bicicleta o a pie. La geograf&iacute;a de la zona, marcada por la confluencia de los dos r&iacute;os y la suavidad de las lomas cultivadas, ofrece caminos ideales para desconectar. A continuaci&oacute;n, se presentan tres itinerarios ideales para captar la esencia de la comarca: desde el frescor de la vegetaci&oacute;n de ribera hasta la memoria hist&oacute;rica que guardan monumentos ocultos en sus alrededores. 
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                La villa de La Pobla de Massaluca, en la comarca de la Terra Alta.                            </span>
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        El primero de ellos es el Sender de la Ribera (Camping - Estaci&oacute;n). Hablamos de una ruta lineal y de baja dificultad que se extiende a lo largo de 1,5 kil&oacute;metros. Este sendero bordea la orilla del r&iacute;o Matarra&ntilde;a conectando el &aacute;rea del C&agrave;mping PortMassaluca con la estaci&oacute;n de ferrocarril. Es un paseo sencillo y breve, ideal para realizar en familia, con una duraci&oacute;n aproximada de una hora entre ida y vuelta, que permite disfrutar de la frondosa vegetaci&oacute;n de ribera y observar aves acu&aacute;ticas en un entorno de m&aacute;xima relajaci&oacute;n 
    </p><p class="article-text">
        La segunda propuesta, m&aacute;s hist&oacute;rica y paisaj&iacute;stica, tiene como destino final la ermita de Santa Mar&iacute;a Magdalena de Berr&uacute;s. Se trata de un peque&ntilde;o templo rom&aacute;nico del siglo XIII con una historia muy singular: fue trasladada piedra por piedra desde su ubicaci&oacute;n original en 1968 para evitar que quedara sumergida por el embalse de Riba-roja. Actualmente se encuentra sobre la orilla de r&iacute;o Ebro, a unos 10 kil&oacute;metros de la Pobla de Massaluca. Su posici&oacute;n en las alturas, ofrece unas vistas panor&aacute;micas impresionantes hacia el r&iacute;o y el paisaje que la rodea. Sus alrededores son utilizados habitualmente como puntos de descanso para ciclistas y senderistas, ofreciendo una zona de p&iacute;cnic y barbacoas.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, la caminata hacia el Observatorio Ecoentorn Massaluca es la opci&oacute;n ideal para quienes buscan una experiencia m&aacute;s inmersiva en la biodiversidad local. Esta ruta concentra la riqueza natural del municipio, siendo especialmente atractiva para quienes buscan hacer turismo ornitol&oacute;gico y la contemplaci&oacute;n de paisajes con la m&aacute;s pura esencia mediterr&aacute;nea. Esta ruta alcanza un punto de observaci&oacute;n privilegiado desde donde es posible divisar numerosas especies de aves comunes en la zona, as&iacute; como contemplar en su m&aacute;xima esencia el paisaje semi&aacute;rido que caracteriza la comarca. Es una experiencia pensada para un ritmo calmado, de pararse a observar y escuchar el entorno, conectar con &eacute;l. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emiliano Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-medieval-puedes-recorrer-pie-vinedos-rios-entorno-natural-perfecto-relajacion_1_13181100.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 May 2026 06:59:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El pueblo medieval que puedes recorrer a pie y tiene viñedos, ríos y un entorno natural perfecto para la relajación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Rutas,Viñedos,Almendros,Tarragona,Cataluña,Río Ebro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esta isla del Mediterráneo tiene cerca de 1.500 yacimientos arqueológicos y un paisaje histórico: fortalezas y talayots junto al mar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/isla-mediterraneo-cerca-1-500-yacimientos-arqueologicos-paisaje-historico-fortalezas-talayots-mar_1_13177830.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cedef739-1b97-4db9-bf37-99dc3d604d9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Esta isla del Mediterráneo tiene cerca de 1.500 yacimientos arqueológicos y un paisaje histórico: fortalezas y talayots junto al mar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Menorca guarda, entre calas, pinares y senderos costeros, uno de los paisajes arqueológicos más densos del planeta: un viaje por 4.000 años de historia tallada en piedra</p><p class="subtitle">La localidad valenciana en la que puedes descubrir más de 12 kilómetros de playas condecoradas con bandera azul</p></div><p class="article-text">
        Cuando uno piensa en Menorca, lo primero que se evoca es la calma del Mediterr&aacute;neo, el aperitivo, sus calas de cristal; otros, quiz&aacute;s, la asocien directamente con sus hermanas m&aacute;s populares, Ibiza y Mallorca; pocos se imaginan su riqueza arqueol&oacute;gica e hist&oacute;rica. Menorca conserva grandes huellas de cada civilizaci&oacute;n que la ha habitado. Con m&aacute;s de 1.500 yacimientos en apenas 702 kil&oacute;metros cuadrados y 280 monumentos nombrados Patrimonio de la Humanidad, es la zona con mayor densidad arqueol&oacute;gica del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Por Menorca han pasado todos: desde los primeros pobladores de la prehistoria hasta las sociedades romana, musulmana y brit&aacute;nica. Pero sus rasgos m&aacute;s distintivos son los vestigios de la cultura talay&oacute;tica, declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2023. Se trata de una civilizaci&oacute;n que lleg&oacute; a las Islas Baleares hace aproximadamente 4.000 a&ntilde;os, y que las habit&oacute; hasta el a&ntilde;o 123 antes de Cristo, cuando los romanos los conquistaron.
    </p><p class="article-text">
        En lo que se conoce como la '<a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/viajarahora/destino_espana/guia-menorca-talayotica-talaiotica-ruta-coche-mejores-visitas-mapa-todos-los-yacimientos-como-llegar-que-ver-alquiler-entrada_1_1008728.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Menorca Talay&oacute;tica</a>' se pueden observar los pasos hacia la evoluci&oacute;n de una civilizaci&oacute;n que se extendi&oacute; por aproximadamente dos milenios. Desde sus inicios como recolectores y ganaderos hasta su periodo de sedentarismo y dominio en diferentes enclaves alrededor de la isla. 
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                Naveta des Tudons                            </span>
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        Los primeros habitantes de Menorca viv&iacute;an como semin&oacute;madas. Posiblemente, habitaban cavernas y se mov&iacute;an acorde con las demandas alimenticias de su ganado. Se estima que este periodo dur&oacute; desde el 2100 a.C., hasta el 1600 a.C., conforme nuevas olas migratorias llegaban a la isla.
    </p><p class="article-text">
        De esta etapa hist&oacute;rica datan los primeros indicios de siembra de cereales, trueques, y posteriormente, de actividades mineras y metal&uacute;rgicas. En cuanto a las viviendas, se empiezan a construir las primeras estructuras en forma de nave invertida, que dan origen al nombre de naveta.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s adelante, en el periodo entre los a&ntilde;os 1050 a.C. y 850 a.C., las navetas comenzaron a utilizarse m&aacute;s para realizar enterramientos que para viviendas. La poblaci&oacute;n optaba por agruparse en comunidades m&aacute;s grandes. De esta &eacute;poca destacan la famosa Naveta des Tudons o las navetas de Rafal Rub&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Los talayots son la estructura que le da el nombre a la cultura talay&oacute;tica. Torres de rocas utilizadas como puntos de vigilancia y defensa construidas en su mayor&iacute;a entre los a&ntilde;os 850 a.C. y 550 a.C. Alrededor de la isla se pueden encontrar m&aacute;s de 300: los hay aislados o dentro de sus poblados; en mejor o peor estado de conservaci&oacute;n. Entre ellos resaltan los de Torell&oacute;, Trepuc&oacute; y Cornia Nou.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Talayot de Torelló                            </span>
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        Durante su &uacute;ltima etapa, la sociedad talay&oacute;tica vivi&oacute; su m&aacute;ximo apogeo. Su econom&iacute;a se basaba principalmente en la ganader&iacute;a y la pesca, sin dejar de lado la agricultura. Las tendencias arquitect&oacute;nicas de aquel lapso restaron protagonismo a los talayots para concentrarse en levantar recintos de taula: estructuras de car&aacute;cter religioso en el coraz&oacute;n de sus poblados. Algunas de las construcciones m&aacute;s est&eacute;ticas que dej&oacute; esta cultura son de esta naturaleza. Los m&aacute;s conocidos son las taulas de los yacimientos en Torralba d&rsquo;en Salort o Trepuc&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Con la conquista romana de 123 a. C. se fue cerrando la gran edad de los talayots, esas torres de piedra que durante siglos ordenaron la defensa y la vida comunitaria de la isla. La cultura talay&oacute;tica, que la UNESCO sit&uacute;a entre la Edad del Bronce y la del Hierro, dej&oacute; entonces paso a un nuevo tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        Romanos, musulmanes e ingleses dejaron cada uno su capa reconocible sobre la isla. Roma integr&oacute; Menorca en su imperio mediterr&aacute;neo tras conquistarla. Del periodo isl&aacute;mico, que dur&oacute; m&aacute;s de cuatro siglos, no quedan grandes monumentos; m&aacute;s bien huellas m&aacute;s sutiles, como top&oacute;nimos y sistemas de regad&iacute;o. Por su parte, el imperio brit&aacute;nico, que domin&oacute; la isla por largos a&ntilde;os, se puede ver reflejado en su arquitectura m&aacute;s moderna, en su cultura y hasta en la lengua.
    </p><h2 class="article-text">Piedra y mar</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Camí de Cavalls: 185 kilómetros para recorrer Menorca"
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                Camí de Cavalls: 185 kilómetros para recorrer Menorca                            </span>
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        Menorca integra su riqu&iacute;sima cultura e historia en un entorno natural de ensue&ntilde;o. La simbiosis entre piedra y mar se puede entender recorriendo el Cam&iacute; de Cavalls, ese sendero hist&oacute;rico que circunda la isla y que act&uacute;a como conector entre las calas v&iacute;rgenes y el legado arquitect&oacute;nico de las diferentes culturas que han habitado la isla. 
    </p><p class="article-text">
        Recorriendo este camino, el viajero puede perderse en la biodiversidad que le ha valido el t&iacute;tulo a Menorca de Reserva de la Biosfera. M&aacute;s all&aacute; del evidente magnetismo de sus aguas de cristal, Menorca brilla tambi&eacute;n en sus pinares verdes, en sus pueblos blancos o en su gastronom&iacute;a marinera. Es una isla para viajar sin prisa: camin&aacute;ndola, sinti&eacute;ndola, sumergi&eacute;ndose en ella. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de su incre&iacute;ble historia y su tremenda fuerza natural, a Menorca, se la sigue relegando a un discreto segundo plano, con mucha menos exposici&oacute;n tur&iacute;stica que Ibiza y Mallorca, que juntas superan los 16,6 millones de visitantes al a&ntilde;o, frente a los cerca de 1,7 millones que recibe su hermana menor. Esto permite a sus visitantes un entorno mucho m&aacute;s limpio, rodeado de naturaleza virgen y perfecta para explorar. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emiliano Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/isla-mediterraneo-cerca-1-500-yacimientos-arqueologicos-paisaje-historico-fortalezas-talayots-mar_1_13177830.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2026 06:59:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esta isla del Mediterráneo tiene cerca de 1.500 yacimientos arqueológicos y un paisaje histórico: fortalezas y talayots junto al mar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Menorca,Cultura,Historia,Imperio Romano,Viajes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El arenal de montaña que ha dado a la provincia de Ourense su primera playa condecorada con bandera azul]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/arenal-montana-dado-provincia-ourense-primera-playa-condecorada-bandera-azul_1_13220102.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/56c6f542-80c9-4b94-8c31-0d17aa55a779_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El arenal de montaña que ha dado a la provincia de Ourense su primera playa condecorada con bandera azul"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A más de 800 metros de altitud, este rincón del interior gallego mezcla paisaje boscoso y ambiente vacacional</p><p class="subtitle">Este pueblo marinero es perfecto para los amantes del buen comer: se puede recorrer a pie y está declarado Conjunto Histórico-Artístico</p></div><p class="article-text">
        Arena blanca y fina, aguas cristalinas y templadas, alquiler de equipo n&aacute;utico, zonas de ba&ntilde;o y todo ello a m&aacute;s de 100 kil&oacute;metros del mar m&aacute;s cercano. Hablamos de la Playa de los Franceses, ubicada en el municipio de A Veiga, al sureste de la provincia de Ourense, en Galicia. Un arenal reconocido en 2026 con la distinci&oacute;n de Bandera Azul.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una playa fluvial situada en el margen izquierdo del r&iacute;o Xares, en su desembocadura en el embalse de Prada, justo antes del puente que da acceso al n&uacute;cleo urbano de A Veiga. A m&aacute;s de 800 metros sobre el nivel del mar, queda rodeada por densos bosques verdes y monta&ntilde;as que dominan el horizonte: un entorno privilegiado que atrae a ba&ntilde;istas y aficionados a la naturaleza por igual.
    </p><p class="article-text">
        La Playa de los Franceses se gan&oacute; su nombre en homenaje a los emigrantes gallegos que regresaban desde el pa&iacute;s galo, atra&iacute;dos por sus aguas templadas para pasar sus vacaciones en este rinc&oacute;n de monta&ntilde;a. Este enclave naci&oacute; en 1958 tras la construcci&oacute;n del embalse de Prada, una presa que sumergi&oacute; bajo sus aguas al antiguo pueblo de Alberguer&iacute;a. Hoy en d&iacute;a, tras una inversi&oacute;n de 140.000 euros en infraestructuras, la playa ha hecho historia este 2026 al lograr la primera Bandera Azul de interior en la provincia.
    </p><p class="article-text">
        En verano &mdash;y, en general, en d&iacute;as calurosos&mdash;, este arenal se convierte en un paraje tur&iacute;stico de primer nivel. Sus orillas son ideales para una escapada fresca en el interior de Galicia: un oasis ribere&ntilde;o al que los visitantes llegan para darse un ba&ntilde;o, practicar deportes acu&aacute;ticos o pasar tiempo con amigos y familia.
    </p><p class="article-text">
        Durante el resto del a&ntilde;o, el entorno se presta m&aacute;s a explorar sus alrededores. En esos d&iacute;as en los que no hay gente, el silencio de los &aacute;rboles solo se rompe por el canto de alg&uacute;n ave o por el susurro del r&iacute;o. Es un lugar de contemplaci&oacute;n. El visitante lo puede descubrir recorriendo sus rutas de senderismo o bicicleta, como la Senda circular del Xares.
    </p><h2 class="article-text">La playa fluvial: un arenal con kayaks, <em>paddle surf </em>y catamar&aacute;n</h2><p class="article-text">
        Este destino destaca por su equipamiento, que ofrece a sus visitantes una amplia gama de actividades. Este rinc&oacute;n fluvial combina &aacute;reas de arena con amplias zonas de sombra proporcionadas por un frondoso pinar. Cuenta con tumbonas y sombrillas, duchas p&uacute;blicas, aseos y un pantal&aacute;n o embarcadero desde el que se gestionan las actividades acu&aacute;ticas.
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                Playa de los Franceses                            </span>
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        Durante los meses de verano, la Playa de los Franceses habilita servicio de socorrista y puesto de vigilancia, as&iacute; como alquiler de material n&aacute;utico y deportivo. El servicio incluye kayaks, tablas de <em>paddle surf</em>, bicicletas acu&aacute;ticas y equipos para esqu&iacute; acu&aacute;tico. Tambi&eacute;n existe un servicio de catamar&aacute;n, el &ldquo;Santa Mar&iacute;a de Alberguer&iacute;a&rdquo;, con capacidad para ocho personas, que realiza rutas de una hora por el embalse, visitando pueblos sumergidos y aldeas ribere&ntilde;as. El coste de este recorrido es de cuatro euros por persona.
    </p><p class="article-text">
        Ya en tierra firme, el recinto cuenta con parque infantil, zonas de merendero y aparcamiento gratuito, elementos que facilitan la visita a familias o grupos grandes. En las cercan&iacute;as hay varios servicios de restauraci&oacute;n, as&iacute; como una considerable oferta de alojamiento, en caso de que el visitante desee alargar un poco m&aacute;s su estancia.
    </p><h2 class="article-text">El camino que atraviesa el coraz&oacute;n del Xares</h2><p class="article-text">
        Para quienes buscan descubrir la otra cara de esta zona de bosque, monta&ntilde;a y playas tranquilas, la senda verde del Xares es la mejor opci&oacute;n. Es una experiencia obligada para quienes buscan una inmersi&oacute;n en la naturaleza. Con una longitud de 34 kil&oacute;metros, esta ruta circular rodea por completo el embalse de Prada y se puede realizar tanto a pie como en bicicleta.
    </p><p class="article-text">
        Si se realiza a pie, el recorrido tiene una dificultad media, aunque completarlo entero puede llevar m&aacute;s de ocho horas, por lo que resulta exigente. Por esta raz&oacute;n, es importante llevar calzado adecuado, hidrataci&oacute;n, provisiones, protecci&oacute;n solar y mapas.
    </p><p class="article-text">
        La ruta comienza en la Playa de los Franceses. A partir de ese momento, el camino se abre paso bajo las copas de frondosos pinos y robles. A medida que el visitante avanza, la ruta cuenta con paradas que son aut&eacute;nticos museos al aire libre. La primera gran pausa es el Bosque de las Esculturas, donde el arte dialoga con el entorno natural en una armon&iacute;a silenciosa.
    </p><p class="article-text">
        Muy cerca, el Aula de Naturaleza, junto a la Playa de Coi&ntilde;edo, ofrece el rinc&oacute;n perfecto para observar la biodiversidad del entorno y sentir su arena blanca y fina. Es una parada estrat&eacute;gica para reponer fuerzas frente al agua antes de seguir andando por un camino que alterna bosques cerrados y vistas panor&aacute;micas del embalse.
    </p><p class="article-text">
        Conforme se sigue el camino que rodea el embalse, el caminante pasar&aacute; por diferentes aldeas ribere&ntilde;as, huellas de una realidad rural del interior gallego. Pero la imagen m&aacute;s impresionante del camino es una que no se puede ver realmente: el pueblo hundido bajo la superficie del Xares, Alberguer&iacute;a, que lleva m&aacute;s de 60 a&ntilde;os bajo el agua.
    </p><p class="article-text">
        Todo el recorrido est&aacute; vigilado desde las alturas por las cumbres de Trevinca, que acompa&ntilde;an cada kil&oacute;metro de esta traves&iacute;a por el interior montaraz de Ourense. La ruta culmina donde empez&oacute;, en la Playa de los Franceses. En temporadas de calor, un chapuz&oacute;n en sus aguas puede ser la mejor recompensa para el senderista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emiliano Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/arenal-montana-dado-provincia-ourense-primera-playa-condecorada-bandera-azul_1_13220102.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 May 2026 13:34:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Galicia,Rutas,Senderismo,Playas,Ríos,embalses,Ourense]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un paseo entre dunas y naturaleza por los cuatro kilómetros de playa que unen estos dos municipios costeros de Huelva]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/paseo-dunas-naturaleza-cuatro-kilometros-playa-unen-municipios-costeros-huelva_1_13216890.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff929333-7fd1-4d09-81c9-f404a4833dc0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un paseo entre dunas y naturaleza por los cuatro kilómetros de playa que unen estos dos municipios costeros de Huelva"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre pinares, lagunas y arena atlántica, El Portil y Nuevo Portil conservan uno de los recorridos costeros más singulares del litoral onubense</p><p class="subtitle">La ruta de senderismo de Andalucía que transcurre entre cascadas y pasarelas sobre el agua en un Parque Natural</p></div><p class="article-text">
        El Portil es uno de los enclaves naturales m&aacute;s singulares de Huelva. Mira de frente hacia la Flecha del Rompido &mdash;esa enorme lengua de arena que divide el r&iacute;o Piedras del oc&eacute;ano y que crece cada a&ntilde;o&mdash;, mientras a sus espaldas se extiende un pinar verde oliva que esconde entre sus caminos una peque&ntilde;a laguna de agua dulce. Es un ecosistema privilegiado y bastante virgen, con numerosas posibilidades para explorar la naturaleza, donde el olor a resina de los pinos se mezcla con el salitre del Atl&aacute;ntico.
    </p><p class="article-text">
        La singularidad de este enclave se puede descubrir caminando por la playa de El Portil, un arenal que se extiende a lo largo de unos cuatro kil&oacute;metros de longitud y unos 40 metros de ancho, compartidos por los t&eacute;rminos municipales de Punta Umbr&iacute;a y Cartaya.
    </p><p class="article-text">
        La distinci&oacute;n es puramente administrativa, ya que la playa, en s&iacute;, es la misma: un continuo de arenas finas sin interrupciones ni indicadores que marquen el l&iacute;mite. La zona que estrictamente pertenece a Punta Umbr&iacute;a se denomina oficialmente &ldquo;playa de El Portil&rdquo;, mientras que el tramo gestionado por Cartaya recibe el nombre de &ldquo;playa de Nuevo Portil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de esas fronteras imaginarias, la personalidad de las dos playas es distinta. El sector perteneciente a Punta Umbr&iacute;a tiene un car&aacute;cter m&aacute;s urbano, con la mayor&iacute;a de servicios, comercios y oferta de ocio. Por otro lado, los dominios administrativos de Cartaya se adentran hacia la desembocadura del r&iacute;o Piedras, en un entorno mucho m&aacute;s virgen y salvaje, perfecto para la contemplaci&oacute;n y la desconexi&oacute;n.          
    </p><p class="article-text">
        Para disfrutar plenamente de este enclave, se recomiendan dos itinerarios que permiten conocer las dos caras de este ecosistema: la forestal y la mar&iacute;tima. Ambas son rutas sencillas y permiten contemplar la diversidad natural del Atl&aacute;ntico onubense. Al realizarlas, se recomienda llevar agua, protecci&oacute;n solar y calzado c&oacute;modo.             
    </p><h2 class="article-text">Paseo por la orilla: de El Portil a la Flecha</h2><p class="article-text">
        La primera opci&oacute;n pasa por recorrer la playa de El Portil al completo: una ruta lineal por la orilla del mar que se extiende aproximadamente cuatro kil&oacute;metros y atraviesa los dos municipios. Caminando de este a oeste, la playa pasa del bullicio de las zonas m&aacute;s urbanas de El Portil a la tranquilidad de Nuevo Portil.
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                Playa de El Portil                            </span>
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        Durante todo el camino, la imponente Flecha del Rompido, dominante en el horizonte, es el punto de todas las miradas. El trayecto es llano, perfecto para realizar durante las tardes de bajamar, cuando la playa es m&aacute;s amplia y la arena h&uacute;meda m&aacute;s dura facilita el paso del caminante.
    </p><p class="article-text">
        Las condiciones de la playa son casi paradisiacas: amplias arenas finas, aguas templadas y vientos sutiles. Al final del recorrido, el visitante puede tomar un ferry hacia la enorme lengua de arena, otro paraje ideal para explorar su singular ecosistema y desde donde se puede contemplar uno de los mejores atardeceres de la regi&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Sendero William Martin: biodiversidad y una historia curiosa</h2><p class="article-text">
        La segunda propuesta es el sendero William Martin, anteriormente conocido como Camino de Los Enebrales, una ruta circular de baja dificultad. A tan solo 300 metros al interior de la playa, al otro lado de las urbanizaciones y de la carretera A-5052, se encuentra la Laguna de El Portil: un singular estero de agua dulce formado por la acumulaci&oacute;n progresiva de arena en un entorno de pinos costeros, sabinas y enebros t&iacute;picos del litoral. La ruta discurre a su alrededor.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de la ruta ideal para quienes buscan sumergirse en la biodiversidad local, ya que la laguna forma parte de un sistema h&uacute;medo clave y es una parada vital para las aves que migran anualmente desde &Aacute;frica a trav&eacute;s de la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica. Al recorrer el sendero, se puede observar c&oacute;mo var&iacute;a la vegetaci&oacute;n que rodea sus aguas.
    </p><p class="article-text">
        El recorrido se extiende por 2,8 kil&oacute;metros sin desnivel y est&aacute; equipado con pasarelas, se&ntilde;alizaci&oacute;n, bancos y papeleras, elementos que mejoran la experiencia del visitante. Ha sido galardonado con la distinci&oacute;n nacional de &ldquo;Sendero Azul&rdquo;, una certificaci&oacute;n concedida por la Asociaci&oacute;n de Educaci&oacute;n Ambiental y del Consumidor (ADEAC).
    </p><p class="article-text">
        El camino fue nombrado en honor al &ldquo;hombre que nunca existi&oacute;&rdquo;: William Martin no fue una persona real, sino una identidad falsa creada por la inteligencia brit&aacute;nica durante la Segunda Guerra Mundial para despistar al ej&eacute;rcito alem&aacute;n. El sujeto, cuyo nombre real era Glyndwr Michael, fue hallado en la playa de la Bota de Punta Umbr&iacute;a (Huelva) con documentaci&oacute;n falsa destinada a llegar a manos enemigas y hacerles creer que el desembarco aliado no ser&iacute;a en Sicilia, sino en otros puntos del Mediterr&aacute;neo, una jugada que cambi&oacute; el curso de la guerra.
    </p><p class="article-text">
        Ya sea por sus senderos entre pinos o por su extensa orilla, la uni&oacute;n de El Portil y Nuevo Portil conforma uno de los paisajes m&aacute;s aut&eacute;nticos del litoral onubense, un enclave ideal para disfrutar de la naturaleza costera andaluza en su m&aacute;ximo esplendor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emiliano Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/paseo-dunas-naturaleza-cuatro-kilometros-playa-unen-municipios-costeros-huelva_1_13216890.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 12:18:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un paseo entre dunas y naturaleza por los cuatro kilómetros de playa que unen estos dos municipios costeros de Huelva]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Huelva,Playas,Senderismo,Rutas,lago]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pequeño pueblo de Segovia que alberga una fortaleza medieval del siglo XV con una iglesia en su interior]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pequeno-pueblo-segovia-alberga-fortaleza-medieval-siglo-xv-iglesia-interior_1_13214103.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/101936d4-8512-492f-aaab-70b548e36ff2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El pequeño pueblo de Segovia que alberga una fortaleza medieval del siglo XV con una iglesia en su interior"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su castillo amurallado, levantado sobre una antigua iglesia románica, domina desde hace siglos los valles del Pirón y el Cega</p><p class="subtitle">El pequeño municipio de Jaén con un castillo medieval y que acaba de ser reconocido como uno de los pueblos mágicos de España</p></div><p class="article-text">
        Tur&eacute;gano es una emblem&aacute;tica villa de tradici&oacute;n religiosa que destaca por un impresionante conjunto hist&oacute;rico-art&iacute;stico dominado por su peculiar fortaleza de color rosa: una iglesia inexpugnable, protegida por los muros y torres de un castillo medieval. El pueblo se ubica a 935 metros de altitud, entre los valles de los r&iacute;os Pir&oacute;n y Cega, y combina un entorno de densos pinares con un rico legado monumental.
    </p><p class="article-text">
        El castillo-iglesia es, sin duda, el mayor im&aacute;n de miradas. Si bien se encuentra en remodelaci&oacute;n desde 2021, las vistas desde el exterior siguen siendo un atractivo para los amantes de la historia. Para entender el dominio de la estructura sobre el valle y el pueblo, el visitante puede subir al cerro sobre el que se asienta. El llamativo color rosado de sus murallas y torres es caracter&iacute;stico de las rocas de la regi&oacute;n y destaca sobre todo al atardecer, cuando el sol ilumina sus muros.
    </p><p class="article-text">
        Al descender, el coraz&oacute;n de la vida social del pueblo es la Plaza de los Cien Postes &mdash;que en realidad son 104&mdash;, llamada as&iacute; por sus caracter&iacute;sticos soportes de piedra y madera. Es un espacio que puede funcionar como punto de encuentro social o incluso mercado.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los imprescindibles en Tur&eacute;gano es la Iglesia de Santiago, la &uacute;nica parroquia superviviente de las cuatro que existieron en el recinto durante la Edad Media. Declarada Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC) en 1983, el edificio actual es el resultado de diversas etapas constructivas que abarcan desde el rom&aacute;nico del siglo XII hasta importantes reformas barrocas en el siglo XVII. La iglesia cuenta con una nave central y una nave lateral, que alberga la capilla barroca de la Soledad. En 2009, una restauraci&oacute;n integral del templo revel&oacute; un &aacute;bside rom&aacute;nico del siglo XIII que hab&iacute;a permanecido oculto durante siglos. 
    </p><p class="article-text">
        Esta villa hist&oacute;rica cuenta adem&aacute;s con una gastronom&iacute;a local que, por s&iacute; sola, puede justificar la visita. Es un pueblo para saborear. Destacan especialmente el bacalao al ajo arriero y el cordero lechal asado en horno de le&ntilde;a, dos platos caracter&iacute;sticos que el viajero puede encontrar con facilidad si se pierde entre sus calles.
    </p><p class="article-text">
        Tur&eacute;gano goza de una ubicaci&oacute;n privilegiada en el coraz&oacute;n de Segovia, lo que facilita su acceso desde importantes n&uacute;cleos urbanos. Se encuentra a solo 34 kil&oacute;metros de Segovia, a unos 30 minutos, y a unos 120 kil&oacute;metros de Madrid, en torno a una hora y 35 minutos. Adem&aacute;s, Valladolid queda a apenas 105 kil&oacute;metros, con un trayecto de aproximadamente una hora y 15 minutos. Recibe anualmente a unos 15.000 visitantes y est&aacute; consolidado como un &ldquo;Pueblo M&aacute;gico&rdquo;. Su buena conectividad por carretera lo convierte en un destino estrat&eacute;gico y accesible para quienes quieran disfrutar de una breve escapada con la mirada puesta en la historia.
    </p><h2 class="article-text">El origen medieval de Tur&eacute;gano</h2><p class="article-text">
        Tur&eacute;gano es tambi&eacute;n su historia, que se puede palpar con fuerza en el trazado medieval de sus callejuelas, en sus iglesias y plazas y, sobre todo, en su imponente fortaleza. Los or&iacute;genes de este pueblo se remontan milenios atr&aacute;s, con asentamientos celtib&eacute;ricos y romanos en los alrededores por su privilegiada ubicaci&oacute;n. M&aacute;s adelante, entre los siglos IX y X, fue dominado por los &aacute;rabes.
    </p><p class="article-text">
        Pero su verdadera relevancia hist&oacute;rica y patrimonial corresponde a su periodo como villa episcopal. La historia documentada de este enclave comienza en 1125, cuando la reina do&ntilde;a Urraca de Castilla don&oacute; la localidad a Pedro de Ag&eacute;n, primer obispo de Segovia. Desde entonces, Tur&eacute;gano qued&oacute; bajo el dominio de la Iglesia.
    </p><p class="article-text">
        A finales del siglo XII, el obispo Pedro de Ag&eacute;n comenz&oacute; las obras de la Iglesia de San Miguel sobre el antiguo castro. En el siglo XIII se realizaron algunas modificaciones a la iglesia rom&aacute;nica, pero no fue hasta el siglo XV cuando se &ldquo;encastill&oacute;&rdquo;. Las obras se realizaron bajo el mandato del obispo Juan Arias D&aacute;vila y comenzaron en 1470. Esta remodelaci&oacute;n transform&oacute; la iglesia en una peculiar fortaleza-palacio. La fortificaci&oacute;n convirti&oacute; Tur&eacute;gano en un refugio estrat&eacute;gico de Castilla tras la guerra civil castellana.
    </p><p class="article-text">
        En el siglo XVI, la fortaleza se perfeccion&oacute; con muros preparados para la defensa con armas de fuego y torres cil&iacute;ndricas. A finales del siglo, el castillo sirvi&oacute; como c&aacute;rcel para Antonio P&eacute;rez, secretario del rey Felipe II, quien protagoniz&oacute; un c&eacute;lebre intento de fuga frustrado por el alcalde de la villa.
    </p><p class="article-text">
        La espada&ntilde;a barroca que hoy remata la fachada sur del castillo se construy&oacute; a principios del siglo XVIII. Fue declarado Monumento Nacional en 1931 y, en 1994, la di&oacute;cesis cedi&oacute; el uso del castillo al Ayuntamiento, con una pr&oacute;rroga ampliada a 50 a&ntilde;os en 2017. En 2021, el castillo se cerr&oacute; al p&uacute;blico para iniciar una ambiciosa restauraci&oacute;n integral presupuestada en m&aacute;s de un mill&oacute;n de euros. En la actualidad, Tur&eacute;gano conserva su tradici&oacute;n rural. Cuenta con una poblaci&oacute;n que ronda el millar de habitantes, cuya actividad econ&oacute;mica se divide entre la ganader&iacute;a y el turismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emiliano Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pequeno-pueblo-segovia-alberga-fortaleza-medieval-siglo-xv-iglesia-interior_1_13214103.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2026 13:59:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El pequeño pueblo de Segovia que alberga una fortaleza medieval del siglo XV con una iglesia en su interior]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Segovia,Castilla y León,Castillos,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Historia medieval, deporte en la naturaleza y un castillo del siglo X en este pequeño pueblo del Pirineo catalán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/historia-medieval-deporte-naturaleza-castillo-siglo-x-pequeno-pueblo-pirineo-catalan_1_13210608.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3ff983f-836e-4adc-9fbe-776e5284dddb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Historia medieval, deporte en la naturaleza y un castillo del siglo X en este pequeño pueblo del Pirineo catalán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El río Noguera Pallaresa, la montaña y una histórica fortaleza definen el carácter de esta villa leridana</p><p class="subtitle">La ruta que te permite descubrir otro Pirineo: iglesias románicas Patrimonio de la Unesco y lagos de alta montaña</p></div><p class="article-text">
        Enclavado entre los imponentes Pirineos catalanes y ba&ntilde;ado por el caudal del r&iacute;o Noguera Pallaresa, se encuentra Sort. Es la capital del Pallars Sobir&agrave; (Lleida), un destino de referencia para los amantes del deporte en la naturaleza. A pesar de ser una villa peque&ntilde;a, cuenta con una amplia oferta de actividades para quienes la visitan: desde la adrenalina en sus aguas hasta la calma de sus altos picos rocosos.
    </p><p class="article-text">
        Sort es, en s&iacute; mismo, un poblado peque&ntilde;o. Lo habitan algo m&aacute;s de 2.100 personas, pero su est&eacute;tica medieval, su c&aacute;lida vida rural y, sobre todo, su entorno natural atraen a todo tipo de visitantes durante todo el a&ntilde;o. Aunque el nombre del pueblo coincide con la palabra &ldquo;suerte&rdquo; en catal&aacute;n, su origen real proviene de una antigua palabra en euskera que significa &ldquo;puente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero el origen etimol&oacute;gico de su nombre no es impedimento para que miles de personas viajen todos los a&ntilde;os &mdash;especialmente en Navidad&mdash; hasta su famos&iacute;sima administraci&oacute;n de loter&iacute;a. Hablamos de La Bruixa d'Or, que ha repartido m&uacute;ltiples premios grandes y factura decenas de millones de euros, convirti&eacute;ndose en un hito casi m&iacute;stico del enclave.
    </p><p class="article-text">
        La historia de Sort es milenaria. Prueba de ello es su formidable Castillo de los Condes de Pallars. Esta fortaleza, cuyos or&iacute;genes se remontan al siglo X, funcion&oacute; durante cientos de a&ntilde;os como basti&oacute;n de mando pol&iacute;tico y militar de la comarca. Situado en la parte m&aacute;s alta de la villa, lo que m&aacute;s llama la atenci&oacute;n hoy en d&iacute;a es su imponente fachada g&oacute;tica, cuyos muros han resistido diversos asedios y m&aacute;s de mil a&ntilde;os de historia. Fue residencia oficial de la nobleza local y, actualmente, sus restos est&aacute;n integrados en el entorno urbano. Es un mirador perfecto para entender el trazado de la ciudad y disfrutar de su posici&oacute;n privilegiada hacia el valle.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la fortaleza, el casco antiguo conserva el car&aacute;cter de las villas de monta&ntilde;a, con puntos de inter&eacute;s como la iglesia de Sant Feliu, construida hacia 1630 sobre otra iglesia a&uacute;n m&aacute;s antigua. Pero Sort tambi&eacute;n guarda cap&iacute;tulos de una historia m&aacute;s reciente y escabrosa. Un ejemplo es la antigua c&aacute;rcel del partido judicial, hoy convertida en el museo &ldquo;El Cam&iacute; de la Llibertat&rdquo;. Este espacio recuerda el papel del pueblo como lugar de paso y refugio para miles de personas que cruzaron los Pirineos huyendo de la ocupaci&oacute;n nazi durante la Segunda Guerra Mundial.
    </p><h2 class="article-text">El Noguera Pallaresa: la arteria principal del pueblo</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Sort                            </span>
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        Sort bebe de su r&iacute;o, literal y figuradamente. El estruendo de sus aguas vigorosas rompiendo contra las rocas es el sonido ambiente habitual en el pueblo catal&aacute;n. Este cauce ind&oacute;cil es ideal para la pr&aacute;ctica de deportes de aguas bravas, con el rafting, el kayak y el barranquismo como algunas de las actividades m&aacute;s destacadas.
    </p><p class="article-text">
        El rafting es el principal atractivo. Esta actividad, que deriva de la palabra inglesa&nbsp;<em>raft</em>&nbsp;y significa balsa de madera, consiste en navegar el r&iacute;o cuesta abajo en una balsa de goma tripulada por grupos de entre cinco y ocho personas &mdash;incluyendo al gu&iacute;a&mdash;, cuya coordinaci&oacute;n es clave para no acabar en las aguas heladas del Noguera.
    </p><p class="article-text">
        El kayak guarda bastante similitud con el rafting, pero ofrece al navegante una experiencia mucho m&aacute;s &iacute;ntima y f&iacute;sica con las corrientes del r&iacute;o. En este deporte, el cuerpo se fusiona con la embarcaci&oacute;n y siente los embates de las aguas turbulentas con m&aacute;s fuerza. En este caso, los gu&iacute;as realizan la seguridad desde embarcaciones aparte.
    </p><p class="article-text">
        El barranquismo, en cambio, traslada la actividad a las paredes verticales, entre ca&ntilde;ones y afluentes m&aacute;s calmados del r&iacute;o. Los visitantes podr&aacute;n hacer r&aacute;pel, saltar hacia fr&iacute;as pozas de aguas cristalinas y disfrutar de toboganes naturales esculpidos por siglos de erosi&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Monta&ntilde;as que tocan el cielo</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Vista a las montañas desde Sort                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Si el visitante levanta un poco la vista, se ver&aacute; rodeado por un horizonte de solemnes picos de granito y valles verdes. A pocos kil&oacute;metros al oeste, Sort es la puerta de entrada al <a href="https://www.eldiario.es/viajes/otono-puro-siete-parques-nacionales-vivir-estacion-bonita-ano_1_12702127.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Parque Nacional de Aig&uuml;estortes i Estany de Sant Maurici</a>, uno de los catorce parques nacionales de Espa&ntilde;a y el &uacute;nico de Catalunya, situado en el coraz&oacute;n de los Pirineos. Pero las monta&ntilde;as que rodean directamente al pueblo ya ofrecen un repertorio de lujo para los senderistas y amantes del entorno natural.
    </p><p class="article-text">
        Desde Sort se pueden hacer salidas que van desde rutas familiares por antiguos caminos de pastores hasta picos que alcanzan casi los 3.000 metros sobre el nivel del mar. Es un c&oacute;ctel de paisajes que pasan de las tonalidades verdes de los valles a los grises rocosos de la alta monta&ntilde;a en sus puntos m&aacute;s elevados. 
    </p><p class="article-text">
        Los ciclistas todoterreno tambi&eacute;n encuentran un para&iacute;so en los alrededores de esta villa montaraz. Hay caminos entre sus picos que recompensan el esfuerzo de la subida con incre&iacute;bles vistas panor&aacute;micas de los Pirineos centrales y descensos t&eacute;cnicos de infarto.
    </p><p class="article-text">
        Sort es un enclave donde la adrenalina del Noguera Pallaresa convive en armon&iacute;a con el silencio de sus moles rocosas. Entre descensos de v&eacute;rtigo y senderos que rozan el cielo, esta villa ofrece equilibrio para el viajero. Un destino que invita a perderse en su historia y encontrarse en su naturaleza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emiliano Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/historia-medieval-deporte-naturaleza-castillo-siglo-x-pequeno-pueblo-pirineo-catalan_1_13210608.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 14:02:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Historia medieval, deporte en la naturaleza y un castillo del siglo X en este pequeño pueblo del Pirineo catalán]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Senderismo,Cataluña,Viajes,Deportes acuáticos,Deportes,Rutas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ruta de senderismo de Andalucía que transcurre entre cascadas y pasarelas sobre el agua en un Parque Natural]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-senderismo-andalucia-cascadas-pasarelas-agua-parque-natural_1_13205213.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/947f1b73-3811-431e-8213-5597777cf425_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ruta de senderismo de Andalucía que transcurre entre cascadas y pasarelas sobre el agua en un Parque Natural"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tres formas de recorrer el río Borosa y descubrir uno de los paisajes más bellos de la Sierra de Cazorla</p><p class="subtitle">Playas de arena blanca, pinares junto al mar y gastronomía gallega en esta pequeña isla de las Rías Baixas</p></div><p class="article-text">
        Est&aacute; considerada como una de las rutas m&aacute;s bonita de toda la Sierra de Cazorla, en Andaluc&iacute;a. La Ruta del R&iacute;o Borosa se abre paso junto al afluente que le da nombre, entre bosques mediterr&aacute;neos, gargantas rocosas, pasarelas de madera y piscinas naturales de ensue&ntilde;o. Tambi&eacute;n conocida como la Cerrada de El&iacute;as, esta ca&ntilde;ada cuenta con una amplia gama de opciones que permiten segmentar el recorrido en diferentes senderos, de acuerdo con la experiencia, la condici&oacute;n f&iacute;sica y el tiempo de quienes la visiten.
    </p><p class="article-text">
        El visitante cuenta con una zona de aparcamiento en la carretera del Tranco A-319, en el kil&oacute;metro 48, a la altura de la Torre del Vinagre. Desde ese punto puede iniciar el recorrido. Otra opci&oacute;n es llegar al Centro de Visitantes del r&iacute;o Borosa, que cuenta con un centro de interpretaci&oacute;n del entorno, un jard&iacute;n bot&aacute;nico y un aparcamiento. Desde ah&iacute;, se debe caminar hasta la piscifactor&iacute;a de truchas, donde f&aacute;cilmente se puede observar a los pescadores en su labor antes de empezar la ruta. Todos los caminos cuentan con se&ntilde;alizaci&oacute;n; aun as&iacute;, es recomendable llevar el mapa impreso o en el m&oacute;vil.
    </p><h2 class="article-text">Opci&oacute;n familiar y relajada hasta la Cerrada de El&iacute;as</h2><p class="article-text">
        La primera posibilidad para recorrer el cauce del r&iacute;o Borosa, la m&aacute;s f&aacute;cil, atraviesa aproximadamente 10 kil&oacute;metros entre ida y vuelta y se puede realizar en unas tres horas. Es una opci&oacute;n ideal para familias con ni&ntilde;os o personas que busquen un recorrido tranquilo y sin desniveles. Al poco tiempo de empezar la ruta, el caminante alcanzar&aacute; uno de los puntos m&aacute;s atractivos del enclave: el Charco de la Cuna. Se trata de un conjunto de pozas cuyas aguas de color verde cristalino son ideales para refrescarse. A partir de este punto, el sendero es ancho y llano, entre bosques bajos junto al cauce del r&iacute;o. 
    </p><p class="article-text">
        Tras aproximadamente cuatro kil&oacute;metros, el entorno cambia a partir del paraje Vado Rosales, la entrada natural a la garganta de la Cerrada de El&iacute;as y la parte m&aacute;s destacada de la visita. M&uacute;ltiples pasarelas de madera, sujetas a las paredes gran&iacute;ticas del ca&ntilde;&oacute;n, se abren paso en un entorno de imponente arquitectura natural.
    </p><p class="article-text">
        Este tramo del camino es sobrecogedor. El paso del agua divide enormes moles rocosas llenas de musgo y helechos. Si se tiene paciencia y se presta suficiente atenci&oacute;n, se pueden divisar diferentes especies de aves, anfibios y peces en la ca&ntilde;ada. El punto de retorno para esta ruta es el final de los muros rocosos, desde donde el senderista regresar&aacute; por la misma pista forestal por la que lleg&oacute;.
    </p><h2 class="article-text">El siguiente paso: hasta la Central El&eacute;ctrica del Salto de los &Oacute;rganos</h2><p class="article-text">
        Para aquellos con una forma f&iacute;sica razonable y algo m&aacute;s de tiempo, la sugerencia para prolongar el recorrido sin enfrentarse a&uacute;n a los tramos m&aacute;s t&eacute;cnicos es llegar hasta la Central El&eacute;ctrica del Salto de los &Oacute;rganos. Este recorrido se extiende hasta casi los 15 kil&oacute;metros entre ida y vuelta y toma alrededor de cinco horas.
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                Paraje del Salto de los Órganos                            </span>
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        Tras dejar atr&aacute;s el majestuoso ca&ntilde;&oacute;n de la Cerrada de El&iacute;as, la ruta sigue por la pista forestal, donde el ascenso se vuelve m&aacute;s constante, con un paisaje m&aacute;s abierto que permite admirar la magnitud de la sierra. A unos seis kil&oacute;metros del inicio de la ruta, es recomendable hacer una parada en la fuente de Huelga Nidillo para aprovisionarse de agua antes de continuar el camino.
    </p><p class="article-text">
        Conforme se va subiendo el monte, el senderista encontrar&aacute; la espectacular cascada de las Tres Colas, la cascada de la Calavera y, m&aacute;s adelante, el Salto de los &Oacute;rganos. Este punto es una recompensa de la naturaleza: se trata de un salto de m&aacute;s de 60 metros hacia una exquisita piscina natural del color de la esmeralda. Es un punto de inflexi&oacute;n donde el valle parece cerrarse y la naturaleza se vuelve m&aacute;s agreste. Tambi&eacute;n es el lugar perfecto para un descanso antes de emprender el regreso por el mismo camino, disfrutando del sonido del r&iacute;o, que aqu&iacute; cae con fuerza.
    </p><h2 class="article-text">La Gran Traves&iacute;a: el nacimiento y las lagunas de alta monta&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        Esta es la &ldquo;joya de la corona&rdquo; para los monta&ntilde;eros experimentados y quienes buscan la experiencia completa. Se trata de una ruta de dificultad alta, con una distancia que, entre ida y vuelta, suma unos 22 kil&oacute;metros. Se puede realizar en aproximadamente siete u ocho horas, dependiendo del ritmo y las pausas. Para hacerla, es recomendable madrugar y aprovechar la luz del d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de hacer una breve pausa en el Salto de los &Oacute;rganos, el caminante debe superar una empinada cuesta que da acceso a los t&uacute;neles de canalizaci&oacute;n. Aqu&iacute;, el uso de una linterna o frontal es imprescindible, ya que algunos tramos pueden estar inundados por el agua de los canales.
    </p><p class="article-text">
        Al salir de la roca, el paisaje corresponde a un entorno de alta monta&ntilde;a, con superficies rocosas y pinos peque&ntilde;os. A pocos metros se halla la Laguna de Aguas Negras, que, seg&uacute;n la luz con la que se visite, muestra sus aguas de un color verdoso o azul oscuro. Desde este punto, existe un peque&ntilde;o desv&iacute;o de unos 300 metros que conduce al nacimiento del r&iacute;o Borosa, donde el agua brota pura de la piedra.
    </p><p class="article-text">
        Si las fuerzas acompa&ntilde;an, caminar un kil&oacute;metro extra permite alcanzar la Laguna de Valdeazores, un refugio de paz rodeado de bojes, tejos y acebos donde no es raro avistar cabras monteses, muflones o ciervos bebiendo en la orilla. Un espect&aacute;culo natural que hace que cada gota de sudor haya merecido la pena antes de iniciar el largo descenso de retorno al punto de partida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emiliano Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-senderismo-andalucia-cascadas-pasarelas-agua-parque-natural_1_13205213.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 May 2026 06:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ruta de senderismo de Andalucía que transcurre entre cascadas y pasarelas sobre el agua en un Parque Natural]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ríos,Cascadas,Andalucía,Rutas,Senderismo,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Este pueblo marinero es perfecto para los amantes del buen comer: se puede recorrer a pie y está declarado Conjunto Histórico-Artístico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-marinero-perfecto-amantes-buen-comer-recorrer-pie-declarado-conjunto-historico-artistico_1_13174667.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d042c532-4d28-415d-b865-52fd5ad45ad0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Este pueblo marinero es perfecto para los amantes del buen comer: se puede recorrer a pie y está declarado Conjunto Histórico-Artístico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre la ría y la Costa da Morte, Corcubión combina la tradición pesquera con paisajes atlánticos y una cocina basada en el producto local</p><p class="subtitle">Es el pueblo más infravalorado de Galicia y tiene las vistas más épicas de la Costa da Morte</p></div><p class="article-text">
        Es el pueblo m&aacute;s peque&ntilde;o de&nbsp;A Coru&ntilde;a. Son 7,6 kil&oacute;metros cuadrados de arquitectura marinera, rodeados de un entorno que combina historia, cultura y naturaleza. Gracias a su privilegiada ubicaci&oacute;n,&nbsp;Corcubi&oacute;n&nbsp;fue un importante puerto medieval y un punto de referencia en el&nbsp;Camino de Santiago&nbsp;hacia&nbsp;Fisterra. A d&iacute;a de hoy, su poblaci&oacute;n no supera los 2.000 habitantes, pero sus condiciones privilegiadas lo convierten en un atractivo tur&iacute;stico imprescindible en la&nbsp;Costa da Morte.
    </p><p class="article-text">
        El casco hist&oacute;rico de&nbsp;Corcubi&oacute;n&nbsp;&mdash;declarado Conjunto Hist&oacute;rico-Art&iacute;stico en 1970&mdash; puede recorrerse a pie y disfrutar de sus calles empedradas, entre las que el visitante descubrir&aacute; una combinaci&oacute;n de emblem&aacute;ticos edificios del siglo XVIII y casas marineras que evidencian la cultura del mar sobre la que se construy&oacute; el pueblo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la forma m&aacute;s sencilla de entender el esp&iacute;ritu n&aacute;utico de&nbsp;Corcubi&oacute;n&nbsp;es a trav&eacute;s de su gastronom&iacute;a: como villa pesquera por excelencia, su cocina se basa en el producto extra&iacute;do directamente de su r&iacute;a. Adem&aacute;s de su estrecha relaci&oacute;n con el mar, el papel del pueblo como punto de referencia en el&nbsp;Camino de Santiago&nbsp;hacia&nbsp;Fisterra&nbsp;ha fomentado una s&oacute;lida cultura de hospitalidad y una oferta de restauraci&oacute;n de calidad.
    </p><p class="article-text">
        Para disfrutar de su destacada cultura culinaria, los visitantes pueden acudir a los distintos restaurantes de la villa, donde los grandes protagonistas son, sobre todo, los frutos del mar. La oferta aumenta a&uacute;n m&aacute;s si se tiene en cuenta la cercana localidad de&nbsp;Cee, que ofrece una amplia y variada gama de establecimientos de restauraci&oacute;n. Estos espacios brindan a los visitantes &mdash;en muchos casos peregrinos del&nbsp;Camino de Santiago&mdash; una pausa con aut&eacute;ntico sabor a mar.
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            <span class="title">
                Mirador Cabo Cee                            </span>
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        Por otro lado,&nbsp;Corcubi&oacute;n&nbsp;cuenta con una larga historia ligada al procesamiento del pescado. A&uacute;n se conservan restos de antiguas f&aacute;bricas de salaz&oacute;n, como la de Quenxe, que hoy alberga el&nbsp;Museo Mar&iacute;timo Seno de Corcubi&oacute;n, donde se explica la importancia de la vida y la tradici&oacute;n marinera de la zona.
    </p><h2 class="article-text">Siete joyas naturales alrededor de la villa</h2><p class="article-text">
        Para el viajero que busca desconectar, la combinaci&oacute;n entre la calma de las r&iacute;as y la fuerza abrupta de la&nbsp;Costa da Morte, dota a los alrededores de&nbsp;Corcubi&oacute;n&nbsp;de una oferta natural dif&iacute;cil de igualar. Para comprender esta riqueza, un buen punto de partida puede ser alguno de los miradores de la zona. A tan solo cuatro kil&oacute;metros del centro del pueblo, se encuentra el&nbsp;Cabo Cee, cuyas vistas enmarcan un panorama de aut&eacute;ntico lujo: la r&iacute;a de Corcubi&oacute;n como principal protagonista, el imponente y rocoso&nbsp;Monte Pindo&nbsp;como un basti&oacute;n de fuerza en primer plano, y, al fondo, las&nbsp;Islas Lobeiras&nbsp;&mdash;la Grande y la Chica.
    </p><p class="article-text">
        Para quienes buscan opciones m&aacute;s exigentes, los m&aacute;s de 600 metros sobre el nivel del mar del&nbsp;Monte Pindo&nbsp;&mdash;conocido como el &ldquo;olimpo celta&rdquo; de Galicia&mdash; representan un desaf&iacute;o atractivo. Alcanzar la cima de este gigante de granito requiere esfuerzo f&iacute;sico, pero la recompensa es una vista que domina toda la r&iacute;a y permite apreciar la monumentalidad del paisaje.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fervenza do Ézaro                            </span>
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        A los pies del Monte Pindo, la&nbsp;Fervenza do &Eacute;zaro&nbsp;es uno de los sellos inconfundibles de la regi&oacute;n, un fen&oacute;meno &uacute;nico en Europa, donde el r&iacute;o&nbsp;Xallas&nbsp;cae directamente en el mar en una cascada de m&aacute;s de 100 metros de altura. El mirador situado sobre la cascada ofrece una estampa que bien podr&iacute;a compararse con la majestuosidad de los fiordos noruegos.
    </p><p class="article-text">
        Los visitantes que buscan calma la encontrar&aacute;n de sobra en la apacible&nbsp;Playa de Carnota, un para&iacute;so que, con sus siete kil&oacute;metros de longitud, parece casi infinito. Es el arenal m&aacute;s largo de Galicia y un ecosistema vital para decenas de aves acu&aacute;ticas, que pueden avistarse anidando entre sus dunas. Aqu&iacute;, la naturaleza se expresa en una paleta de colores: verde en los montes circundantes, dorado en las dunas y la playa, y azul en las aguas del Atl&aacute;ntico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Playa de Gures                            </span>
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        Tambi&eacute;n existen opciones de playas m&aacute;s ocultas. En un registro mucho m&aacute;s &iacute;ntimo y salvaje, la Playa de Gures, en el municipio vecino de Cee, ofrece una experiencia casi tropical. Se trata de una cala virgen de aguas turquesas y arenas finas, con muy poca huella humana, ideal para quienes buscan un entorno aislado y silencioso.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los paisajes m&aacute;s impresionates de la regi&oacute;n se encuentra en el Monte Louro, donde la r&iacute;a comienza a abrirse hacia el norte. Este paraje, que junto a la Lagoa das Xalfas conforma un ecosistema de alt&iacute;simo valor ambiental, ofrece una de las postales m&aacute;s cautivadoras y singulares de toda la r&iacute;a. A sus pies se despliega la playa de Area Maior, un arenal esc&eacute;nico y salvaje donde brilla la biodiversidad; aqu&iacute;, el visitante puede recorrer pasarelas de madera dise&ntilde;adas para proteger la anidaci&oacute;n de especies sensibles como la p&iacute;llara de las dunas, mientras la laguna permanece en un silencio apenas interrumpido por el graznido de las aves acu&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, la exploraci&oacute;n del entorno natural no estar&iacute;a completa sin mirar hacia el coraz&oacute;n de la propia r&iacute;a para descubrir la Illa Lobeira Grande. Este islote, coronado por su faro, funciona como un santuario natural y refugio para colonias de cormoranes y gaviotas. Desde su embarcadero, la perspectiva de la costa cambia por completo, ofreciendo una vista privilegiada del m&iacute;tico cabo de Fisterra y recordando que, en este rinc&oacute;n del mundo, el mar es el verdadero due&ntilde;o y se&ntilde;or del paisaje.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emiliano Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/pueblo-marinero-perfecto-amantes-buen-comer-recorrer-pie-declarado-conjunto-historico-artistico_1_13174667.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 11:59:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Este pueblo marinero es perfecto para los amantes del buen comer: se puede recorrer a pie y está declarado Conjunto Histórico-Artístico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Galicia,Gastronomía,A Coruña,Naturaleza,Playas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Playas de arena blanca, pinares junto al mar y gastronomía gallega en esta pequeña isla de las Rías Baixas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/playas-arena-blanca-pinares-mar-gastronomia-gallega-pequena-isla-rias-baixas_1_13202656.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/160d9cda-9e49-46e4-ab14-0dfc6a24dc39_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142503.jpg" width="6960" height="3915" alt="Playas de arena blanca, pinares junto al mar y gastronomía gallega en esta pequeña isla de las Rías Baixas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A Illa de Arousa combina calas vírgenes, tradición marisquera y algunos de los paisajes más reconocibles de la ría gallega</p><p class="subtitle">La ruta de senderismo de la Ribeira Sacra que avanza por un bosque entre pasarelas de madera sobre el agua</p></div><p class="article-text">
        Unida al resto de Galicia por un puente kilom&eacute;trico, A Illa de Arousa es una peque&ntilde;a isla de playas deliciosas, pinares salados, arenales brillantes, enormes moles de granito y una tradici&oacute;n marisquera hist&oacute;rica. Se encuentra en el coraz&oacute;n de las R&iacute;as Baixas, concretamente en la provincia de Pontevedra. Son apenas siete kil&oacute;metros cuadrados que se traducen en 36 kil&oacute;metros de costa y 11 de playa.
    </p><p class="article-text">
        Es la isla m&aacute;s grande y poblada de Galicia y est&aacute; situada en el interior de la r&iacute;a de Arousa, entre las localidades de Vilanova de Arousa y Cambados. Su poblaci&oacute;n no rebasa los 5.000 habitantes, concentrados principalmente en el &uacute;nico n&uacute;cleo urbano del enclave. All&iacute; se centralizan los servicios, el ayuntamiento y el puerto principal de O Xufre.
    </p><p class="article-text">
        Desde 1985, la isla est&aacute; unida al continente por un puente que mide casi dos kil&oacute;metros &mdash;uno de los m&aacute;s largos de Espa&ntilde;a&mdash;, lo que permite el acceso directo en coche. Tambi&eacute;n cuenta con carriles bici, que ofrecen un singular paseo junto a la r&iacute;a de Arousa.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; la vida gira en torno al mar. Si mira hacia el horizonte desde cualquier punto de la isla, el visitante encontrar&aacute; una vista peculiar y caracter&iacute;stica: el agua est&aacute; repleta de bateas, esas plataformas de madera que se utilizan para el cultivo del mejill&oacute;n. La r&iacute;a de Arousa es la mayor productora de mejill&oacute;n del mundo, y esta peque&ntilde;a isla es su n&uacute;cleo. Todo el paisaje est&aacute; marcado por el trabajo marino. Es com&uacute;n ver a las rederas reparando aparejos o a los marineros preparando las cuerdas para la cr&iacute;a de la ostra y el mejill&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, la oferta gastron&oacute;mica no defrauda. El visitante podr&aacute; disfrutar de una amplia gama de platos que llevan el mar a la mesa: navajas a la plancha, almejas, n&eacute;coras, camarones, zamburi&ntilde;as y centollos. Tambi&eacute;n destacan los pescados de la r&iacute;a: el rape, el rodaballo o el lenguado se sirven frecuentemente en caldeirada, un guiso tradicional marinero. Pero los dos protagonistas indiscutibles son el pulpo y los mejillones, que se preparan con un arte milenario.
    </p><p class="article-text">
        El puerto de O Xufre es el sitio predilecto para probar las delicias de la isla y sentir su esencia m&aacute;s pura. Aqu&iacute;, el bullicio de los marineros por las ma&ntilde;anas define la cultura local, mientras que las tabernas de O Canti&ntilde;o se llenan por las tardes. Este entorno marinero se refleja en sus calles estrechas, que respiran un orgullo de salitre capaz de envolver a todo aquel que visita la zona portuaria.
    </p><h2 class="article-text">Entre bateas y pinares atl&aacute;nticos</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Illa de Arousa                            </span>
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        El principal atractivo tur&iacute;stico de este enclave es su naturaleza, que se puede disfrutar en su totalidad en el Parque Natural de Carreir&oacute;n, un entorno protegido entre pinares, dunas, matorrales y mar. Dentro del parque hay diversas calas v&iacute;rgenes, perfectas para un ba&ntilde;o tranquilo. Para conocerlo, existe una ruta circular de baja dificultad cuyo recorrido permite observar garzas reales y otras especies migratorias entre el silencio de los pinos y el susurro de las olas.
    </p><p class="article-text">
        La joya del litoral, Area da Secada, destaca por la fusi&oacute;n de un frondoso pinar con arena blanca y aguas cristalinas, lo que la convierte en el rinc&oacute;n natural por excelencia. Para el turismo familiar, la playa de O Bao se presenta como la opci&oacute;n ideal debido a su escasa profundidad y a su f&aacute;cil acceso a trav&eacute;s del puente, que garantizan un entorno seguro y relajante en la r&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Para quienes buscan un entorno m&aacute;s virgen, el islote Areoso es un para&iacute;so natural. Se trata de una isla cercana, peque&ntilde;&iacute;sima, protegida y deshabitada. Este enclave tiene aires casi caribe&ntilde;os: arena blanca, matorrales bajos y aguas que verdean durante largos metros antes de alcanzar sus tonos m&aacute;s profundos. Solo se puede acceder a ella por mar, y es muy popular llegar en kayak o en barco. Adem&aacute;s, la claridad de sus aguas y su diverso fondo marino son ideales para practicar snorkel.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los imprescindibles para el viajero es el faro de Punta Cabalo. Construido en 1852, domina el extremo noroeste de la isla, encaramado sobre masas de granito junto al mar. Actualmente alberga un restaurante con terraza y es uno de los mejores puntos para contemplar el atardecer sobre la r&iacute;a de Arousa. Se puede llegar en coche o por la senda que parte de la playa das Rubas.
    </p><p class="article-text">
        El punto ideal para entender las dimensiones de A Illa es el mirador O Con do Forno, una formaci&oacute;n rocosa que se alza a 63 metros sobre el nivel del mar. Es el punto m&aacute;s alto de la isla y ofrece una vista de 360 grados que abarca todo el pueblo, las bateas y las localidades vecinas de la r&iacute;a. Arriba del todo, el mirador est&aacute; coronado por una escultura del Sagrado Coraz&oacute;n de Jes&uacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Para una visita c&oacute;moda, se recomienda aparcar el veh&iacute;culo a la entrada y explorar la isla a pie o en bicicleta por sus carriles habilitados, evitando congestiones. Asimismo, el acceso al fr&aacute;gil islote Areoso est&aacute; sujeto a permisos y cupos limitados, por lo que es esencial informarse previamente para proteger este peque&ntilde;o para&iacute;so natural de la r&iacute;a de Arousa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emiliano Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/playas-arena-blanca-pinares-mar-gastronomia-gallega-pequena-isla-rias-baixas_1_13202656.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 May 2026 13:55:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Playas de arena blanca, pinares junto al mar y gastronomía gallega en esta pequeña isla de las Rías Baixas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Galicia,Pontevedra,Naturaleza,Playas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ruta de senderismo de la Ribeira Sacra que avanza por un bosque entre pasarelas de madera sobre el agua]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-senderismo-ribeira-sacra-avanza-bosque-pasarelas-madera-agua_1_13198600.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca0137c6-cdfd-4542-b4ac-38e90467ace1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ruta de senderismo de la Ribeira Sacra que avanza por un bosque entre pasarelas de madera sobre el agua"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El itinerario discurre entre el río Mao, viñedos y aldeas, con opciones para todos los niveles
</p><p class="subtitle">Ruta por la Ribeira Sacra: una aventura en plena naturaleza gallega con una de las excursiones más bonitas de España</p></div><p class="article-text">
        Los verdes intensos cubren las paredes del ca&ntilde;&oacute;n. El sonido del r&iacute;o Mao en la <a href="https://www.eldiario.es/viajes/ruta-ribeira-sacra-aventura-plena-naturaleza-gallega-excursiones-bonitas-espana_1_11570758.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ribeira Sacra</a> de Galicia se mezcla con los graznidos de alg&uacute;n ave que descansa sobre las copas bajas de los &aacute;rboles. En algunos tramos, la vegetaci&oacute;n es tan cerrada que la pasarela de madera se siente como un t&uacute;nel natural; en otros, se abre paso por parajes m&aacute;s despejados, con vistas panor&aacute;micas a la ribera y a los acantilados de la quebrada.
    </p><p class="article-text">
        La ruta de las pasarelas del r&iacute;o Mao, ubicada en el municipio de Parada de Sil (Ourense), es una de las propuestas senderistas m&aacute;s destacadas del interior gallego. Perfecta para disfrutar en primavera, ofrece diferentes variantes en funci&oacute;n del tiempo disponible y de la forma f&iacute;sica del visitante. Estas son las tres opciones m&aacute;s destacadas, pensadas para distintos tipos de caminantes.
    </p><h2 class="article-text">Tramo corto: pasarelas y bosque junto al Mao</h2><p class="article-text">
        En primer lugar, hay que hablar de la ruta m&aacute;s corta que se puede realizar entre las pasarelas del r&iacute;o Mao: un recorrido lineal de gran belleza, destacado por su accesibilidad y su entorno natural virgen. Es un camino de dificultad baja, por lo que resulta ideal para familias o para quienes buscan una breve desconexi&oacute;n de los colores urbanos. 
    </p><p class="article-text">
        El recorrido dura poco m&aacute;s de una hora entre ida y vuelta, y se extiende a lo largo de unos dos kil&oacute;metros. Es importante destacar que, a pesar de ser una ruta sin grandes complicaciones, sus m&uacute;ltiples tramos de escalinata la hacen inviable para personas con movilidad reducida. 
    </p><p class="article-text">
        El punto de inicio es la F&aacute;brica da Luz, una antigua central hidroel&eacute;ctrica rehabilitada como albergue, situada en la carretera OU-0605 entre Parada de Sil y Cristosende. Existe una zona de aparcamiento muy limitada tanto en la carretera como junto al albergue. A partir de aqu&iacute;, comienza la inmersi&oacute;n natural: la pasarela de madera serpentea adapt&aacute;ndose al gusto del ca&ntilde;&oacute;n rocoso, que se transforma constantemente. 
    </p><p class="article-text">
        El senderista pasear&aacute; entre exuberantes bosques y acantilados altos, que le permitir&aacute;n observar las copas de los &aacute;rboles desde arriba, acompa&ntilde;ado permanentemente por el fluir del r&iacute;o Mao. A lo largo del trayecto hay numerosos paneles que informan sobre la biodiversidad del entorno &mdash;flora y fauna&mdash;, situados estrat&eacute;gicamente cerca de las especies mencionadas.
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                Pasarelas do Rio Mao                            </span>
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        El punto de retorno de la ruta es la playa fluvial de Barxacova, un lugar ideal para descansar, tomar un bocadillo y, en &eacute;pocas de calor, incluso darse un chapuz&oacute;n. Es un paraje perfecto para disfrutar de la quietud del entorno. Tras la pausa, el visitante volver&aacute; sobre sus pasos hasta llegar nuevamente al punto de inicio, en la F&aacute;brica da Luz.
    </p><h2 class="article-text">Tramo medio: ascenso a Barxacova y San Lorenzo</h2><p class="article-text">
        La segunda opci&oacute;n que proponemos es solo dos kil&oacute;metros m&aacute;s larga que la anterior &mdash;cinco en total&mdash;, pero considerablemente m&aacute;s exigente. Esta ruta salva un desnivel total de 560 metros. Es una opci&oacute;n intermedia ideal para quienes buscan un reto mayor que el amable paseo por las pasarelas, pero no disponen del tiempo o la condici&oacute;n f&iacute;sica que demandan los casi 17 kil&oacute;metros del recorrido circular completo.
    </p><p class="article-text">
        Este sendero comienza igual que las otras variantes: en la F&aacute;brica da Luz. El caminante avanzar&aacute; por la pasarela de madera disfrutando de las vistas de bosque y acantilado que caracterizan el camino, pero, al llegar a la playa fluvial de Barxacova, la ruta contin&uacute;a por la orilla del r&iacute;o Sil hasta alcanzar la aldea de Barxacova, cuyas casitas de piedra parecen salidas de un cuento.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ese momento comienza el ascenso entre vi&ntilde;edos verticales, caracter&iacute;sticos de la zona. El recorrido contin&uacute;a hasta llegar a la localidad de San Lorenzo. Al alcanzar su iglesia, el caminante obtendr&aacute; impresionantes vistas panor&aacute;micas del entorno. El regreso al punto de partida se realiza descendiendo por una ladera vertiginosa que atraviesa frondosos bosques de robles y casta&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">Ruta completa: el PR-G 177 por todo el ca&ntilde;&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Para los senderistas m&aacute;s aventurados, la tercera opci&oacute;n es, sin duda, una empresa interesante. El PR-G 177, conocido tambi&eacute;n como la Ruta do Can&oacute;n do r&iacute;o Mao, es un camino de dificultad alta, que demanda a sus visitantes una buena forma f&iacute;sica. Son cerca de 17 kil&oacute;metros de ruta circular, con un desnivel acumulado que ronda los 1.000 metros. El tiempo estimado para completarla oscila entre las cinco y las siete horas. Hablamos de una inmersi&oacute;n profunda en la naturaleza y la historia de la Ribeira Sacra.
    </p><p class="article-text">
        Comienza y termina en la F&aacute;brica da Luz, completando un c&iacute;rculo que combina tramos de pasarelas, senderos boscosos y caminos hist&oacute;ricos. La primera parte del recorrido es la misma que en las dos opciones anteriores: atravesar los bosques y acantilados del ca&ntilde;&oacute;n entre pasarelas de madera, llegar a la playa fluvial de Barxacova y seguir por la orilla del r&iacute;o Sil hasta alcanzar el pueblo de San Lorenzo.
    </p><p class="article-text">
        A partir del pueblo, la ruta contin&uacute;a cuesta arriba dentro del bosque denso de Monteciro. Despu&eacute;s, el visitante pasar&aacute; por las aldeas de A Miranda y Forcas. Esta &uacute;ltima destaca especialmente por albergar la ermita de San Mamed. M&aacute;s adelante, el sendero ocupa lo que anteriormente era el cauce que abastec&iacute;a de agua a la central hidroel&eacute;ctrica.
    </p><p class="article-text">
        El circuito tambi&eacute;n cuenta con un importante legado hist&oacute;rico, palpable en los dos grandes hitos arqueol&oacute;gicos que alberga. El primero es la Cova dos Mouros, un sitio hist&oacute;rico donde en 1905 se hall&oacute; la famosa Espada de Forcas, herencia de la Edad de Bronce. El segundo es la Necr&oacute;polis de San V&iacute;tor de Barxacova, un conjunto impresionante de unas 50 tumbas excavadas en roca gran&iacute;tica que datan del siglo XII.
    </p><p class="article-text">
        En su camino de vuelta, la ruta despide al senderista con una intensa bajada que lo devuelve directamente al albergue de la F&aacute;brica da Luz. As&iacute; se completa un circuito que, en sus casi 17 kil&oacute;metros, va cambiando de paisaje y ofrece un despliegue muy completo de la riqueza natural e hist&oacute;rica de Galicia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emiliano Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ruta-senderismo-ribeira-sacra-avanza-bosque-pasarelas-madera-agua_1_13198600.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 May 2026 13:48:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ruta de senderismo de la Ribeira Sacra que avanza por un bosque entre pasarelas de madera sobre el agua]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Rutas,Senderismo,Galicia,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La isla del Mediterráneo donde disfrutar de ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad y playas de aguas cristalinas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/isla-mediterraneo-disfrutar-ciudades-declaradas-patrimonio-humanidad-playas-aguas-cristalinas_1_13195394.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f27af58c-27c3-4b1c-b257-5c94fef025b8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La isla del Mediterráneo donde disfrutar de ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad y playas de aguas cristalinas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un enclave estratégico de legado milenario, entre paisajes escarpados y aguas turquesas
</p><p class="subtitle">El enclave mallorquín con un yacimiento romano y dos recintos amurallados desde el siglo XIV con una historia singular</p></div><p class="article-text">
        Malta es una peque&ntilde;a isla perdida en el Mediterr&aacute;neo m&aacute;s profundo, marcada por el paso de numerosas civilizaciones que la conquistaron, colonizaron o gobernaron en distintos tiempos. Cuenta con m&aacute;s de 7.000 a&ntilde;os de historia, claramente palpable en sus ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad. Adem&aacute;s, su lejana geograf&iacute;a la dota de un impresionante entorno escarpado: acantilados de piedra caliza brillante que contrastan con el azul turquesa cristalino de sus aguas y un relieve de colinas semi&aacute;ridas. 
    </p><p class="article-text">
        Junto con sus hermanas menores &ndash;Comino y Gozo&ndash;, Malta conforma un pa&iacute;s diminuto &ndash;tambi&eacute;n llamado Malta, estado miembro de la Uni&oacute;n Europea&ndash;, pero de una belleza enorme. Su geograf&iacute;a privilegiada, como punto de paso obligatorio en las rutas mar&iacute;timas de distintas culturas, ha dejado una marca imborrable en su historia. Uno de los ejemplos m&aacute;s claros es su idioma: el malt&eacute;s. Procede principalmente del &aacute;rabe siciliano, pero tiene influencias del griego, del italiano, del catal&aacute;n, del espa&ntilde;ol y del ingl&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La isla est&aacute; repleta de rincones hist&oacute;ricos, existen tres ciudades que definen indiscutiblemente la identidad de Malta por su peso hist&oacute;rico. La primera de ellas es La Valeta, la capital m&aacute;s peque&ntilde;a de Europa, con una poblaci&oacute;n que ronda entre 5.000 y 7.000 habitantes. Se trata de un museo al aire libre, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1980. Su fundaci&oacute;n se remonta al siglo XVI, cuando los Caballeros de la Orden de San Juan la levantaron como una ciudad-fortaleza. Al pasear entre las calles estrech&iacute;simas de su casco hist&oacute;rico, el viajero no puede dejar de visitar la Concatedral de San Juan &mdash;que cuenta con obras de Caravaggio&mdash;, el Palacio del Gran Maestre y los Jardines Upper Barrakka, que ofrecen las mejores vistas del Gran Puerto. 
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                La Valeta, Malta                            </span>
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        A la segunda ciudad se le conoce como la &lsquo;Capital del Silencio&rsquo;, por la quietud y la calma que guarda dentro de sus murallas. Hablamos de Mdina, la antigua capital de Malta, fundada por los fenicios hace cerca de 3.000 a&ntilde;os. Fue el centro de la nobleza maltesa y cuenta con un trazado medieval con influencias &aacute;rabes y barrocas. Como curiosidad, sus calles de est&eacute;tica caballeresca fueron escenario del rodaje de la aclamada serie 'Juego de Tronos'. 
    </p><p class="article-text">
        La tercera ciudad seleccionada para completar el recorrido hist&oacute;rico y urbano por Malta es Birgu, la m&aacute;s relevante de las denominadas &ldquo;Tres Ciudades&rdquo; &ndash;junto a Senglea y Cospicua&ndash;, situadas frente a La Valeta. Fue la primera sede en la que se instalaron los Caballeros de San Juan antes de construir La Valeta. Su principal atractivo es el imponente Fuerte de San Angelo &ndash;otro escenario de 'Juego de Tronos'&ndash;. Tambi&eacute;n destacan el Palacio del Inquisidor y su pintoresco paseo mar&iacute;timo lleno de barcos tradicionales y yates de lujo.
    </p><h2 class="article-text">El litoral malt&eacute;s: entre caliza y turquesa</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su riqu&iacute;sima historia humana, la oferta natural de esta isla mediterr&aacute;nea ya es motivo suficiente para pensar en hacer un viaje. Aqu&iacute;, incluso en invierno, es verano. Malta goza de tres mil horas anuales de sol, colinas eternas, acantilados abruptos, playas de arena fina y un mar azul el&eacute;ctrico que lo rodea todo, con temperaturas que permiten ba&ntilde;arse durante todo el a&ntilde;o. Para quienes buscan esa fusi&oacute;n crom&aacute;tica entre la piedra caliza y el turquesa m&aacute;s puro, estas son las tres joyas imprescindibles de su litoral.
    </p><p class="article-text">
        Si bien no est&aacute; exactamente en la isla de Malta, sino en su vecina Comino, Blue Lagoon es la joya de la corona. Situada en la isla m&aacute;s peque&ntilde;a del pa&iacute;s m&aacute;s peque&ntilde;o de toda Europa, esta laguna de aguas transparentes y fondo poco profundo hace parecer que los cuerpos que flotan en ella est&aacute;n suspendidos en el aire: una escena caribe&ntilde;a. En este sentido, este para&iacute;so natural es el destino so&ntilde;ado para los amantes del snorkel. Las orillas de la laguna ofrecen, al mismo tiempo, playas de arena fina y formaciones rocosas ideales para unos buenos clavados.
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                Blue Lagoon                            </span>
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        Para quienes buscan un entorno m&aacute;s aislado y tranquilo, G&#295;ajn Tuffie&#295;a es la opci&oacute;n ideal. Es una peque&ntilde;a bah&iacute;a de aguas calmadas, protegida por formaciones rocosas y colinas de matorrales. Para llegar a ella hay que bajar por una escalinata de 200 pelda&ntilde;os, que sumerge al viajero en un entorno sobrecogedor coronado por el horizonte azul del mar. Es el lugar predilecto para contemplar los atardeceres en la isla.
    </p><p class="article-text">
        St. Peter&rsquo;s Pool es un producto caprichoso de la geolog&iacute;a y la erosi&oacute;n. Cerca del pintoresco pueblo de pescadores de Marsaxlokk se encuentra esta piscina natural, excavada en la roca por millones de a&ntilde;os de olas y corrientes marinas incansables. No es una playa de arena fina, sino un imponente monumento natural que bien podr&iacute;a parecer una escultura de arte contempor&aacute;neo. Su forma de herradura y su altura considerable crean una plataforma ideal para saltar directamente a sus aguas de un verde esmeralda profundo.
    </p><h2 class="article-text">El mejor paseo con vistas de Malta</h2><p class="article-text">
        Para quienes prefieren conquistar la isla a pie, la ruta que recorre los Dingli Cliffs es un paseo por el entorno natural isle&ntilde;o dif&iacute;cilmente igualable. El recorrido comienza en el pueblo de Dingli y se dirige hacia la modesta capilla de Santa Mar&iacute;a Magdalena, el punto m&aacute;s alto del archipi&eacute;lago. 
    </p><p class="article-text">
        El camino no presenta grandes dificultades y las recompensas son enormes: permite admirar precipicios que alcanzan los 250 metros de altura sobre el nivel del mar. Durante el trayecto, los caminantes pueden apreciar la naturaleza ind&oacute;mita del Mediterr&aacute;neo, con vistas hacia la peque&ntilde;a isla deshabitada de Filfla, que corona el horizonte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emiliano Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/isla-mediterraneo-disfrutar-ciudades-declaradas-patrimonio-humanidad-playas-aguas-cristalinas_1_13195394.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 May 2026 14:03:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La isla del Mediterráneo donde disfrutar de ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad y playas de aguas cristalinas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Malta,Playas,Senderismo,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Espacio Magallanes acoge este jueves el taller 'Hablemos de nuestra memoria histórica', con Esteban Ruiz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/espacio-magallanes-acoge-jueves-taller-hablemos-memoria-historica-esteban-ruiz_1_13196326.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65ecb7c5-c5b3-4000-8623-1cc1490c4074_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Espacio Magallanes acoge este jueves el taller &#039;Hablemos de nuestra memoria histórica&#039;, con Esteban Ruiz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El seminario tocará temas como la memoria democrática y los diferentes enfoques y situaciones generadas durante la guerra civil en Cantabria</p><p class="subtitle">Crónicas Secretas, Esteban Ruiz</p></div><p class="article-text">
        Este jueves seis de abril a las 19:00 horas, Santander mira hacia las heridas y los errores del pasado en una de esas citas que remueven el poso de la identidad local. El editor y soci&oacute;logo Esteban Ruiz impartir&aacute; en el Espacio Magallanes el taller Hablemos de nuestra memoria hist&oacute;rica: un repaso por los diferentes enfoques y situaciones generadas durante la guerra civil en Cantabria, a partir de documentos, im&aacute;genes y materiales hist&oacute;ricos.
    </p><p class="article-text">
        Si alguien tiene claro el mapa mental de la Cantabria del &uacute;ltimo siglo, ese es Esteban Ruiz: soci&oacute;logo de formaci&oacute;n, editor y gestor cultural. En los &uacute;ltimos 35 a&ntilde;os ha trabajado tanto en el &aacute;mbito privado como en el sector p&uacute;blico, coordinando estudios y an&aacute;lisis sobre programaci&oacute;n cultural, desarrollo local, medio ambiente, cooperaci&oacute;n al desarrollo, turismo sostenible y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Durante la d&eacute;cada de los ochenta trabaj&oacute; adem&aacute;s como realizador de televisi&oacute;n y guionista, con cerca de medio centenar de programas documentales, algunos premiados en cert&aacute;menes nacionales e internacionales.
    </p><p class="article-text">
        Entre sus investigaciones figuran t&iacute;tulos clave para entender c&oacute;mo se vivi&oacute; la Guerra Civil en la comunidad, como 'Cantabria: voces de la Rep&uacute;blica' y 'Cr&oacute;nicas Secretas de la Guerra Civil en Cantabria'.
    </p><p class="article-text">
        Desde 2009 dirige el sello editorial Contenidos y ha firmado publicaciones como 'Secretos de Cantabria. Viajes por la regi&oacute;n ins&oacute;lita', 'Cosas que hacer en Cantabria cuando llueve','Latidos de la Ciudad del d&oacute;lar', 'Cantabria Cuento Cuentas', 'Por si una vida no fuera suficiente: c&aacute;ntabros con Historia y la edici&oacute;n de 'Tinta Salvaje', el cuaderno de campo de la fauna cant&aacute;brica de Nacho Zubelzu.
    </p><p class="article-text">
        El taller se presenta como una oportunidad para ir m&aacute;s all&aacute; del titular pol&iacute;tico y adentrarse en la microhistoria de la regi&oacute;n. Una cita de inter&eacute;s para investigadores, curiosos de la historia local y para cualquiera que entienda que, para saber hacia d&oacute;nde va Santander, primero hay que mirar de d&oacute;nde viene.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emiliano Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/espacio-magallanes-acoge-jueves-taller-hablemos-memoria-historica-esteban-ruiz_1_13196326.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 May 2026 13:09:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Espacio Magallanes acoge este jueves el taller 'Hablemos de nuestra memoria histórica', con Esteban Ruiz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Memoria Histórica,Guerra Civil Española,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El enclave mallorquín con un yacimiento romano y dos recintos amurallados desde el siglo XIV con una historia singular]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/enclave-mallorquin-yacimiento-romano-recintos-amurallados-siglo-xiv-historia-singular_1_13192378.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e57c0a5-22ba-497a-99fb-8e2607e2b5f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El enclave mallorquín con un yacimiento romano y dos recintos amurallados desde el siglo XIV con una historia singular"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre murallas medievales, ruinas romanas y paisajes que oscilan entre el Caribe y la montaña, Alcúdia resume siglos de historia en uno de los rincones más completos de Mallorca</p><p class="subtitle">El pueblo de Mallorca con apenas 200 habitantes y que cuenta con la montaña más alta de Balears</p></div><p class="article-text">
        Al noreste de Mallorca, rodeada por un entorno natural de calas, picos monta&ntilde;osos y humedales, se encuentra Alc&uacute;dia: una ciudad marcada por la historia. Talay&oacute;ticos, romanos, v&aacute;ndalos, &aacute;rabes y cristianos han caminado sus callejuelas durante diferentes periodos, dejando como resultado un enclave que atrae a m&aacute;s de tres millones de visitantes por a&ntilde;o y que, adem&aacute;s, se consolida como el segundo polo de desarrollo urbano m&aacute;s importante de la isla tras Palma.
    </p><p class="article-text">
        Es un destino para todo tipo de viajeros: ofrece una atractiva combinaci&oacute;n entre herencia monumental y para&iacute;so natural. Su mayor joya, en lo que a patrimonio cultural se refiere, es su casco hist&oacute;rico, protegido por la &uacute;nica muralla completamente conservada de Mallorca. Para quienes buscan escapadas m&aacute;s enfocadas en descubrir el ecosistema, los alrededores de la villa destacan por su variedad, desde playas con est&eacute;tica caribe&ntilde;a hasta rutas de monta&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La historia de Alc&uacute;dia se entiende en capas. Por su localizaci&oacute;n estrat&eacute;gica, ha sido ocupada por diversas civilizaciones, que han dejado sus huellas en la ciudad. No es solo un lugar para ver; es un lugar para leer en sus piedras. Todo comenz&oacute; con la cultura talay&oacute;tica, correspondiente a la Edad del Bronce y la Edad del Hierro, cuyos restos megal&iacute;ticos a&uacute;n se pueden encontrar en la isla. Sin embargo, la primera gran ocupaci&oacute;n del enclave llegar&iacute;a en el a&ntilde;o 123 a. C., cuando los romanos fundaron Pollentia. Fue la capital de las Baleares y hoy su teatro romano &mdash;excavado en la roca&mdash; sigue siendo una parada obligatoria que nos recuerda su importancia milenaria.
    </p><p class="article-text">
        Tras el declive de Roma, bizantinos y v&aacute;ndalos pasaron fugazmente por el enclave, que posteriormente renacer&iacute;a bajo el dominio &aacute;rabe con el nombre de Al-Kudia (la colina). De aquella &eacute;poca, la principal herencia que mantiene la ciudad es el trazado de sus calles. Pero la mayor parte del patrimonio arquitect&oacute;nico de la localidad vino a partir de la conquista cristiana. Es en este periodo cuando la ciudad adquiri&oacute; su car&aacute;cter de fortaleza inexpugnable. Bajo el reinado de Jaume II, en el siglo XIV, se construy&oacute; el primer recinto amurallado para proteger a la poblaci&oacute;n de la amenaza constante que representaban los piratas del Mediterr&aacute;neo. 
    </p><p class="article-text">
        Siglos despu&eacute;s, durante el Renacimiento, los muros se sometieron a una ardua remodelaci&oacute;n, adapt&aacute;ndolos con baluartes preparados para resistir la artiller&iacute;a moderna. Esta dualidad entre la muralla medieval y las defensas del siglo XVI es lo que otorga a Alc&uacute;dia ese perfil de joya blindada que ha sobrevivido casi intacta al paso del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Las murallas envuelven todo el casco hist&oacute;rico de la ciudad en un cintur&oacute;n de fuerza construido a base de piedra arenisca. Hoy en d&iacute;a, es posible comprender la fuerza defensiva de Alc&uacute;dia pase&aacute;ndose por su Cam&iacute; de Ronda: un pasillo elevado que recorre la parte superior de las fortificaciones.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su blindaje de piedra, Alc&uacute;dia late con una vitalidad que se resiste a ser una simple postal arqueol&oacute;gica. Cruzar sus puertas los martes o domingos supone sumergirse en el bullicio de su mercado tradicional, donde el aroma del producto local devuelve al casco hist&oacute;rico su funci&oacute;n original: ser el centro de la comunidad. Es en sus plazas sombreadas, donde el viajero puede sentir la verdadera esencia del municipio.
    </p><h2 class="article-text">Naturaleza entre el azul turquesa y el verde salvaje</h2><p class="article-text">
        Pero la riqueza monumental no es el &uacute;nico atractivo que ostenta el enclave: la belleza natural que rodea Alc&uacute;dia destaca como un factor decisivo que la posiciona como un destino ideal para los amantes de las actividades al aire libre. Aqu&iacute; la geograf&iacute;a mallorquina se despliega en todo su esplendor, con una diversidad de paisajes que bien podr&iacute;an pertenecer a continentes diferentes. 
    </p><p class="article-text">
        Las playas de Mallorca atraen visitantes de todo tipo durante todo el a&ntilde;o, y Alc&uacute;dia no se queda atr&aacute;s con su oferta. Para los viajeros que buscan la comodidad y calma, la Platja d&rsquo;Alc&uacute;dia es imbatible: una extensi&oacute;n de arena blanca y aguas poco profundas que nada tiene que envidiar al Caribe. Pero, para los que quieren aislarse, la joya de la corona es Coll Baix. Para llegar a ella, hay que realizar una caminata entre pinos, pero la recompensa es una cala virgen de guijarros grises y aguas de un azul el&eacute;ctrico casi irreal.
    </p><p class="article-text">
        Pero la oferta natural en los alrededores de Alc&uacute;dia no es solo de mar. El &aacute;rea de la Victoria es un pulm&oacute;n verde de la zona. Desde su cima, a algo menos de 500 metros sobre el mar, se puede disfrutar de una de las panor&aacute;micas m&aacute;s espectaculares de Mallorca: las bah&iacute;as de Alc&uacute;dia y Pollen&ccedil;a abrazando la pen&iacute;nsula de Formentor. Es una ruta de senderismo t&eacute;cnica, pero accesible que resume la esencia de la isla.
    </p><p class="article-text">
        Y no se puede hablar de Alc&uacute;dia sin mencionar S&rsquo;Albufera: el parque natural situado en Muro, el municipio vecino. Se trata del humedal m&aacute;s importante de las islas Baleares: un laberinto de canales y lagunas que sirve de escala para miles de aves migratorias. Es el plan perfecto para recorrer en bicicleta o disfrutar del avistamiento de aves &mdash;<em>birdwatching</em>, en ingl&eacute;s&mdash; en un silencio sacramental, apenas roto por el graznido de las garzas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emiliano Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/enclave-mallorquin-yacimiento-romano-recintos-amurallados-siglo-xiv-historia-singular_1_13192378.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 May 2026 14:11:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El enclave mallorquín con un yacimiento romano y dos recintos amurallados desde el siglo XIV con una historia singular]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mallorca,Turismo,Viajes,España,Baleares,Playas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Escapadas exprés a la naturaleza por el Día de la Madre: tres rutas senderistas que son perfectas para una caminata]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/escapadas-expres-naturaleza-dia-madre-tres-rutas-senderistas-son-perfectas-caminata_1_13185269.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1054950b-6c3d-4964-adc0-98a663248bd5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Escapadas exprés a la naturaleza por el Día de la Madre: tres rutas senderistas que son perfectas para una caminata"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Picos de Europa, la sierra mallorquina y O Camiño dos Faros: diferentes visitas a la naturaleza para desconectar</p><p class="subtitle">Rafael Ruiz, fisioterapeuta, sobre los beneficios de caminar a diario: “La longevidad saludable no es un milagro médico”
</p></div><p class="article-text">
        El primer domingo de mayo no es solo una festividad m&aacute;s; es el recordatorio de un v&iacute;nculo especial, el D&iacute;a de la Madre. Un momento para celebrar nuestras ra&iacute;ces y que encuentra su mejor eco en la madre que todos compartimos: la naturaleza. En su honor, y en el de quienes nos dieron la vida, quienes nos cuidaron o quienes nos criaron, recorremos tres rutas en entornos naturales para disfrutar de la exuberancia primaveral. Tres senderos dise&ntilde;ados para caminar, conversar y agradecer.
    </p><p class="article-text">
        Caminar es, en esencia, una forma de contemplaci&oacute;n. Al seleccionar estos tres itinerarios, no buscamos solo el reto f&iacute;sico o la espectacularidad del paisaje, sino propiciar ese espacio donde el ruido cotidiano se apaga para dejar paso a lo importante. Cada uno de estos senderos ha sido elegido por su capacidad para detener el tiempo: desde las catedrales de piedra de los Picos de Europa hasta el abrazo luminoso del Mediterr&aacute;neo o la bravura indomable del Atl&aacute;ntico gallego.
    </p><h2 class="article-text">Ruta del Cares en Picos de Europa</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Ruta del Cares.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Picos de Europa es pr&aacute;cticamente inabarcable. Es el sue&ntilde;o de cualquier amante de la naturaleza. Se trata del Parque Nacional m&aacute;s antiguo de Espa&ntilde;a: 646 kil&oacute;metros cuadrados de abruptos paisajes monta&ntilde;osos, valles verd&iacute;simos, lagos glaciales, desfiladeros profundos y pueblitos montaraces de otro tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        Su territorio se reparte entre Asturias, Cantabria y Le&oacute;n. Aqu&iacute; la madre naturaleza se celebra a s&iacute; misma en cada conjunto boscoso, cada formaci&oacute;n rocosa, cada cuerpo de agua que los alimenta, cada animal que los habita. En este sentido es dif&iacute;cil seleccionar una sola ruta, pero aqu&iacute; optamos por la <a href="https://www.eldiario.es/viajes/espectacular-carretera-garganta-lleva-pueblo-puertas-picos-europa_1_12767855.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ruta del Cares</a>.
    </p><p class="article-text">
        Se le conoce como la 'Garganta Divina' y es una de las rutas de senderismo m&aacute;s impresionantes de toda Europa. El camino, tallado literalmente en la roca caliza, sigue el cauce del r&iacute;o Cares. A pesar de su entorno de alta monta&ntilde;a, la ruta es sorprendentemente llana, lo que la convierte en una opci&oacute;n de dificultad media-baja, apta para cualquier persona cuya forma f&iacute;sica sea razonable. 
    </p><p class="article-text">
        Entre ida y vuelta, el recorrido cubre cerca de 22 kil&oacute;metros y suele tomar entre seis y siete horas para recorrerse. Es un trayecto que destaca por sus paredes verticales de m&aacute;s de 2.000 metros que parecen cerrarse sobre el caminante, creando un pasillo natural que te hace sentir diminuto. 
    </p><h2 class="article-text">Serra de Tramuntana en Mallorca</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Serra de Tramuntana.                            </span>
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        En la Serra de Tramuntana, el aroma de pino carrasco se mezcla con la sal h&uacute;meda del Mediterr&aacute;neo mientras que el sol radiante ba&ntilde;a los acantilados de piedra blanca y saca brillo a la inmensidad de mar azul que delimita el horizonte. Este enclave, nombrado Patrimonio Mundial por la UNESCO, es parte fundamental de la estructura geol&oacute;gica que sostiene a la isla, y ofrece algunos de los paisajes m&aacute;s espectaculares para caminar entre la dureza de sus rocas y la calma de sus aguas turqueza.
    </p><p class="article-text">
        Para esta ocasi&oacute;n, la ruta sugerida es la que une el Mirador de Ses Barques con Cala Tuent. Un sendero de dificultad media con una duraci&oacute;n de unas tres o cuatro horas, definido por un paisaje que evoca una calma sacramental. El camino atraviesa antiguas posesiones mallorquinas y olivares que desaf&iacute;an la gravedad, ofreciendo vistas constantes hacia la costa norte. 
    </p><p class="article-text">
        El final del recorrido es la recompensa perfecta: el descenso hacia la Cala Tuent, una de las playas m&aacute;s v&iacute;rgenes y espectaculares de la isla. Es el lugar ideal para coronar horas de caminata con un ba&ntilde;o en sus aguas de cristal, permitiendo al cuerpo un descanso fresco antes de disfrutar un buen plato de marisco local en frente al mar.
    </p><h2 class="article-text">O Cami&ntilde;o dos Faros en Galicia</h2><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                O Camiño dos Faros                            </span>
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        En la Costa da Morte, la naturaleza se manifiesta con una fuerza que se puede palpar en c&oacute;mo las olas han erosionado su litoral. Aqu&iacute;, el Atl&aacute;ntico no ba&ntilde;a la costa, la esculpe. O Cami&ntilde;o dos Faros es un museo al aire libre que exhibe lo que sucede cuando el mar choca contra los muros rocosos. Es un entorno de una belleza cruda, donde el granito de sus acantilados y el blanco de la espuma del mar ponen fin a enormes prados verdes, tan caracter&iacute;sticos de Galicia. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque el camino completo suma 200 kil&oacute;metros, la etapa que nos ocupa es la que va de Laxe a Arou. Un tramo de dificultad media que se puede completar en unas cinco a seis horas. Destaca por su variedad paisaj&iacute;stica: desde playas de arena fina como la de Soesto &ndash;para&iacute;so de surfistas&ndash;, hasta formaciones rocosas caprichosas que parecen esculturas de arte contempor&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        Caminar por esta ruta es sumergirse en un ecosistema de dunas, acantilados y peque&ntilde;as aldeas marineras donde el tiempo parece haberse detenido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emiliano Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/escapadas-expres-naturaleza-dia-madre-tres-rutas-senderistas-son-perfectas-caminata_1_13185269.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 14:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Escapadas exprés a la naturaleza por el Día de la Madre: tres rutas senderistas que son perfectas para una caminata]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Rutas,Senderismo,España,Madres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El historiador estadounidense Mark Bray hablará sobre antifascismo en Torrelavega]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/historiador-estadounidense-mark-bray-hablara-antifascismo-torrelavega_1_13175660.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3421310-1f0f-461f-a426-ce4864a600a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El historiador estadounidense Mark Bray hablará sobre antifascismo en Torrelavega"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El evento se realizará el sábado 2 de mayo a partir de las 12.00 en la Asociación Cultural Octubre moderado por el periodista Miquel Ramos</p><p class="subtitle">Entrevista - Mark Bray, autor de 'Antifa', tras salir de EEUU por amenazas: “Trump tiene un plan fascista y la pregunta es si lo logrará”</p></div><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica est&aacute; marcada en la actualidad por el odio. Se habla por ejemplo de hacer desaparecer civilizaciones en una noche; del supuesto 'peligro' que supone acoger ni&ntilde;os de otros pa&iacute;ses porque son precisamente de otros pa&iacute;ses; o de olvidarnos de cierta ley que nos recuerda que, por aqu&iacute;, hace no mucho, hubo una dictadura. 
    </p><p class="article-text">
        De esto sabe mucho el el historiador Mark Bray, nacido en Nueva York en 1984, autor de 'Antifa', que recientemente se ha visto obligado a abandonar su pa&iacute;s junto a su familia tras ser v&iacute;ctima de una campa&ntilde;a de odio, acoso y amenazas por parte de sectores ultraderechistas vinculados con el trumpismo. 
    </p><p class="article-text">
        Bray es profesor de historia en la Universidad Rutgers, en el Estado de Nueva Jersey. Ha dedicado su vida a estudiar y divulgar movimientos antifascistas. Durante su trayectoria ha escrito libros como 'La inquisici&oacute;n anarquista', una investigaci&oacute;n sobre la represi&oacute;n estatal contra el anarquismo en la Espa&ntilde;a de finales del siglo XIX. O su obra m&aacute;s conocida: 'Antifa', que analiza la historia y las t&aacute;cticas del movimiento antifascista desde sus or&iacute;genes hasta la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        Durante toda su trayectoria profesional, el trabajo de Bray ha sido percibido por la ultraderecha estadounidense como una forma de activismo violento. El problema se agrav&oacute; cuando Donald Trump dio una orden ejecutiva que designaba al movimiento 'Antifa' como organizaci&oacute;n terrorista regional. A partir de ese momento, colectivos conservadores comenzaron a difundir su nombre, acu&aacute;ndolo de promover ideolog&iacute;as peligrosas y de &ldquo;financiar&rdquo; a grupos extremistas.
    </p><p class="article-text">
        Todo se intensific&oacute; tras el asesinato del conocido activista del fundador de Turning Point USA, Charlie Kirk. En esos d&iacute;as, el profesor, que nada ten&iacute;a que ver con el suceso, empez&oacute; a recibir amenazas de muerte y vio c&oacute;mo se difund&iacute;a p&uacute;blicamente su direcci&oacute;n. Al mismo tiempo, la filial de TPUSA en su universidad emiti&oacute; una solicitud para que lo despidieran y pidi&oacute; a los usuarios &ldquo;reportar&rdquo; su presencia en el campus. Ante esta situaci&oacute;n, Bray tom&oacute; la decisi&oacute;n de mudarse a Espa&ntilde;a e impartir sus clases en formato virtual por motivos de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        El encargado de entrevistarlo este s&aacute;bado en la Asociaci&oacute;n Cultural Octubre ser&aacute; el periodista, investigador y m&uacute;sico Miquel Ramos, otro experto en la materia. Nacido en Valencia en 1979, Ramos se ha especializado durante su carrera en el an&aacute;lisis de la extrema derecha, los discursos de odio y los movimientos sociales. Es licenciado en Ciencias de la Informaci&oacute;n con un m&aacute;ster en Sociolog&iacute;a y Antropolog&iacute;a por la Universidad de Valencia.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente colabora en medios como La Marea y P&uacute;blico, y es autor de obras de referencia como 'Antifascistas: as&iacute; se combati&oacute; la extrema derecha espa&ntilde;ola desde los a&ntilde;os 90'. Adem&aacute;s es coordinador de proyectos como el informe 'De los neocon a los neonazis: la derecha radical en el Estado espa&ntilde;ol' o el podcast 'Dios, Patria, Yunque'.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emiliano Castillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/historiador-estadounidense-mark-bray-hablara-antifascismo-torrelavega_1_13175660.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2026 13:22:21 +0000]]></pubDate>
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