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    <title><![CDATA[elDiario.es - Iulia Hau]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/iulia-hau/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Iulia Hau]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El día en que Akila fue a regularizarse en Rumanía y acabó expulsado: la trampa del programa migratorio del país del Este]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/dia-akila-regularizarse-rumania-acabo-expulsado-trampa-programa-migratorio-pais_1_13318859.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b223c815-186c-4211-a910-7aa5fdfbdb2e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El día en que Akila fue a regularizarse en Rumanía y acabó expulsado: la trampa del programa migratorio del país del Este"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A diferencia del procedimiento de regularización español, que anula las órdenes de retorno una vez que la solicitud del migrante es admitida, sl programa rumano solo pueden beneficiarse quienes no la tengan. Algunas personas que desconocen que la tienen, acaban encerradas en centros de detención y expulsadas</p><p class="subtitle">Dos tercios de los 900.000 migrantes que ya han pedido la regularización son latinoamericanos, la mayoría colombianos</p></div><p class="article-text">
        El 26 de abril, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/cae-gobierno-primer-ministro-conservador-rumania-mocion-censura-socialdemocratas-ultras_1_13196038.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ruman&iacute;a</a> lanz&oacute; su primer programa de regularizaci&oacute;n para migrantes en situaci&oacute;n irregular. En teor&iacute;a, una oportunidad. En la pr&aacute;ctica, para muchos, una ruleta rusa. &ldquo;A Akila lo van a deportar. Literalmente nos enga&ntilde;aron&rdquo;, dice Andrei* por tel&eacute;fono, la ma&ntilde;ana del 11 de mayo, un estudiante de Cluj que acompa&ntilde;a voluntariamente a migrantes a las oficinas de inmigraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La primera vez que Akila acudi&oacute; a la ventanilla, los funcionarios le dijeron que ten&iacute;an que verificar si era elegible para la nueva ordenanza. La ley era &ldquo;demasiado nueva&rdquo;, hab&iacute;a que &ldquo;aclarar&rdquo; algunos aspectos. Le dieron una cita para regresar. Una semana despu&eacute;s, Akila ni siquiera lleg&oacute; a hacer fila. Lo llevaron directamente a la sala de aislamiento. Meses antes ya se hab&iacute;a emitido una orden de retorno en su contra. La notificaci&oacute;n se hab&iacute;a enviado a una direcci&oacute;n donde ya no viv&iacute;a. Como nunca se enter&oacute;, no pudo recurrirla.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/tercios-900-000-migrantes-han-pedido-regularizacion-son-latinoamericanos-mayoria-colombianos_1_13315436.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A diferencia del procedimiento de regularizaci&oacute;n espa&ntilde;ol</a>, que anula las &oacute;rdenes de retorno una vez que la solicitud del migrante es admitida, al programa rumano solo pueden beneficiarse quienes no hayan recibido una orden de retorno. En lugar de entrar en el programa, algunas personas que desconocen que la tienen, acaban encerradas en centros de custodia y deportadas cuando van a solicitarla.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi sospecha es que todav&iacute;a no ten&iacute;an preparada la deportaci&oacute;n y, b&aacute;sicamente, programaron un d&iacute;a para hacerlo. Sent&iacute; que nos hab&iacute;an tendido una trampa, que lo llev&aacute;bamos directo a la boca del lobo&rdquo;, dice Andrei. Akila regres&oacute; a la oficina de inmigraci&oacute;n con la esperanza de regularizar su situaci&oacute;n. En cambio, fue detenido y deportado. Mientras &eacute;l estaba all&iacute;, sus amigos recog&iacute;an sus pertenencias y se las llevaban a la oficina, de donde solo sali&oacute; para subir al avi&oacute;n de regreso a casa. Su historia explica el miedo de decenas de miles de migrantes que podr&iacute;an dejar atr&aacute;s la extrema vulnerabilidad a la que los empuja su condici&oacute;n de indocumentados, pero que no acuden a las oficinas de inmigraci&oacute;n porque no saben qu&eacute; les espera.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Mi sospecha es que todavía no tenían preparada la deportación y, básicamente, programaron un día para hacerlo. Sentí que nos habían tendido una trampa, que lo llevábamos directo a la boca del lobo”</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">El miedo a acudir a la ventanilla</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Yo no ir&iacute;a a declarar mi direcci&oacute;n si tuviera miedo de que me metieran en un centro de detenci&oacute;n y luego me deportaran&rdquo;, dice Sonia Bujor*, activista que acompa&ntilde;a a migrantes en varias ciudades. La deportaci&oacute;n no significa simplemente subir a un avi&oacute;n y volver a casa. &ldquo;Significa regresar con una monta&ntilde;a de deudas que no has podido pagar y que probablemente no podr&aacute;s pagar en a&ntilde;os&rdquo;, explica Bujor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los costes de reclutamiento y traslado a Ruman&iacute;a pueden llegar hasta 10.000 euros, a los que se suman intereses mensuales. &ldquo;Regresas adem&aacute;s con una prohibici&oacute;n de entrar al espacio Schengen&rdquo;, a&ntilde;ade. Akila dice haber pagado alrededor de 4.600 euros, dinero obtenido mediante pr&eacute;stamos bancarios y de conocidos. Nunca pudo devolverlos porque jam&aacute;s consigui&oacute; un empleo formal en el pa&iacute;s. &ldquo;He sobrevivido haciendo peque&ntilde;os trabajos ocasionales. Todav&iacute;a no he terminado de pagar mis deudas. Por eso, pido que se me d&eacute; la oportunidad de trabajar legalmente en Ruman&iacute;a para poder devolver los pr&eacute;stamos&rdquo;, lamenta. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Perd&iacute; mi pasaporte. &iquest;Todav&iacute;a puedo solicitar la regularizaci&oacute;n?&rdquo;. &ldquo;Me fui a Italia despu&eacute;s de quedar &lsquo;ilegal&rsquo;. &iquest;Puedo volver?&rdquo;. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo puedo saber si tengo una orden de retorno?&rdquo;. Preguntas como estas circulan todos los d&iacute;as en grupos de WhatsApp, mientras los voluntarios trabajan contrarreloj para intentar dar respuesta. 
    </p><h2 class="article-text">Falta de informaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En ausencia de una campa&ntilde;a oficial clara, un grupo de j&oacute;venes voluntarios rumanos, junto con personas migrantes que se encargan de las traducciones, intenta hacer el trabajo del Estado y de las organizaciones financiadas con dinero p&uacute;blico. En grupos de WhatsApp recogen informaci&oacute;n, la traducen, responden dudas, acompa&ntilde;an a migrantes a las ventanillas y tratan de ejercer presi&oacute;n p&uacute;blica sobre las autoridades.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el programa se anunci&oacute; meses antes, en la primera semana muchas oficinas de inmigraci&oacute;n apenas hab&iacute;an o&iacute;do hablar de &eacute;l y las grandes ONG financiadas con fondos europeos para la &ldquo;integraci&oacute;n de nacionales de terceros pa&iacute;ses&rdquo; no emprendieron acciones visibles de informaci&oacute;n o acompa&ntilde;amiento, denuncian los colectivos implicados. Dos semanas despu&eacute;s del inicio del programa, la Organizaci&oacute;n Internacional para las Migraciones (OIM), en colaboraci&oacute;n con la Inspecci&oacute;n General de Inmigraci&oacute;n, public&oacute; su <a href="https://www.facebook.com/reel/948629747992762" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primer v&iacute;deo</a> explicativo en Facebook, en el que asegura a las personas migrantes que, si acuden a la oficina de inmigraci&oacute;n, &ldquo;no tendr&aacute;n problemas&rdquo;, no ser&aacute;n detenidas ni enviadas de vuelta a su pa&iacute;s, &ldquo;salvo que se hayan hecho previamente los arreglos para su retorno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Georgiana B&#259;descu, de la organizaci&oacute;n Centro de Recursos Jur&iacute;dicos, considera que estos materiales omiten informaci&oacute;n esencial sobre los riesgos y emplean un lenguaje dif&iacute;cil de comprender.&nbsp;&ldquo;En mi opini&oacute;n, los materiales han llegado demasiado tarde, son recortados, obtusos y nada transparentes&rdquo;, afirma. &ldquo;La gente no sabe en qu&eacute; situaciones puede acogerse al programa ni c&oacute;mo comprobar de manera segura su situaci&oacute;n, y no hay procedimientos claros para quienes no tienen pasaporte, lo tienen caducado o se lo ha retenido el empleador&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los mensajes oficiales chocan a menudo con lo que ocurre en las ventanillas. &ldquo;Las autoridades repiten que la estancia irregular no ser&aacute; sancionada con multa, pero en la pr&aacute;ctica hay personas que reciben multas cuando intentan inscribirse en el programa&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        Suneth, un migrante de Sri Lanka, como muchos otros, no sabe si existe una orden de retorno en su contra. No escribe muy bien en ingl&eacute;s, as&iacute; que Ruany, una mujer esrilanquesa que vive en Chipre y participa voluntariamente a distancia junto con este grupo informal, traduce su mensaje: &ldquo;Este chico trabaj&oacute; solo un mes. El jefe le hizo firmar papeles en rumano, le quit&oacute; el billete de regreso y le dijo que ten&iacute;a que volver a casa. Huy&oacute; a otra ciudad y ahora pregunta si todav&iacute;a puede ir a inmigraci&oacute;n para regularizarse&rdquo;, explica. En este contexto, incluso un solo caso de deportaci&oacute;n ligado al programa pesa enormemente dentro de la comunidad y disuade a muchos otros de presentarse a regularizar su situaci&oacute;n, agrega Georgiana.
    </p><p class="article-text">
        Georgiana B&#259;descu acompa&ntilde;&oacute; a migrantes durante los primeros d&iacute;as del programa. &ldquo;Los funcionarios improvisaban los procedimientos y las comunicaciones. A veces impon&iacute;an condiciones extralegales: declaraciones escritas, contrato de alquiler, copia del documento de identidad, incluso multas, aunque nada de eso aparece en la ley&rdquo;, indica. 
    </p><p class="article-text">
        Las experiencias var&iacute;an seg&uacute;n la oficina y la persona que atiende. &ldquo;Algunos oficiales responden de forma burlona y hacen preguntas como: &lsquo;&iquest;C&oacute;mo que son ilegales? &iquest;C&oacute;mo han sobrevivido hasta ahora? &iquest;D&oacute;nde viven?&rsquo;&rdquo;, cuenta Sonia. &ldquo;Son preguntas intimidatorias y van en contra del esp&iacute;ritu de la ley, que deber&iacute;a regularizar a las personas independientemente de c&oacute;mo hayan terminado en situaci&oacute;n irregular.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        El 5 de mayo, a ra&iacute;z de una solicitud de informaci&oacute;n de elDiario.es, la Inspecci&oacute;n General de Inmigraci&oacute;n public&oacute; un v&iacute;deo explicativo y anunci&oacute; instrucciones internas y materiales informativos traducidos. Un mes despu&eacute;s del inicio del programa, la oficina de inmigraci&oacute;n empez&oacute; por fin a repartir tr&iacute;pticos oficiales, bastante m&aacute;s tarde que el grupo de voluntarios.
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                Personas migrantes hacen fila frente a una de las oficinas de Inmigración del Gobierno de Rumanía.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">En busca de mano de obra </h2><p class="article-text">
        Cientos de miles de personas llegaron en los &uacute;ltimos a&ntilde;os con visados de trabajo, llenas de esperanza y endeudadas, para acabar empujadas a la irregularidad administrativa. Seg&uacute;n datos oficiales, actualmente viven en Ruman&iacute;a unas 150.000 personas de pa&iacute;ses no pertenecientes a la UE con derecho a trabajar. La tasa de retenci&oacute;n de quienes reciben visados laborales es inferior al 50%.
    </p><p class="article-text">
        Tras a&ntilde;os de abusos, fraudes y explotaci&oacute;n laboral documentadas&mdash; la mayor&iacute;a vinculados a la dependencia casi total del trabajador migrante respecto a su empleador&mdash; el Gobierno aprob&oacute; una nueva ley para regular la actividad de reclutamiento. El programa de regularizaci&oacute;n forma parte de esa reforma.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de pasar de un visado de trabajo a una situaci&oacute;n irregular, muchos optan por migrar hacia otros pa&iacute;ses europeos. En palabras de Rafi, un trabajador banglades&iacute; <a href="https://balkaninsight.com/2026/02/02/migrant-workers-in-romania-dreams-of-freedom-exploited-for-profit/bi/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevistado en Italia</a>, &ldquo;vivir ilegalmente en Ruman&iacute;a es un infierno&rdquo;. En un pa&iacute;s donde la polic&iacute;a es <a href="https://hotnews.ro/politia-e-singura-autoritate-de-imigrare-ce-ignora-autoritatile-din-romania-atunci-cand-vor-sa-ia-o-masura-ce-va-afecta-sute-de-mii-de-angajati-straini-2193258" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la &uacute;nica autoridad migratoria</a>, sin organizaciones de base que ofrezcan servicios relevantes a las personas en situaci&oacute;n irregular y con deudas pendientes en sus pa&iacute;ses de origen, estos trabajadores se han convertido, seg&uacute;n B&#259;descu, en uno de los grupos m&aacute;s vulnerables de Ruman&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Contactamos con Akila mientras hac&iacute;a escala en el aeropuerto de Estambul, de camino a Sri Lanka. Akila relata que, tras llegar a Ruman&iacute;a con un visado de trabajo, fue enviado a un empleador distinto del prometido y se le exigieron pagos adicionales para tramitar sus documentos. Cuando algunos compa&ntilde;eros acudieron a las autoridades de Inmigraci&oacute;n para recoger los permisos prometidos, recibieron &oacute;rdenes de retorno.
    </p><p class="article-text">
        Mensajes como el suyo no solo llegan a periodistas a trav&eacute;s de WhatsApp, sino tambi&eacute;n a instituciones del Estado mediante correos electr&oacute;nicos oficiales. Este medio ha recibido uno de esos correos, enviado colectivamente por 24 trabajadores en situaci&oacute;n irregular que afirmaban ser v&iacute;ctimas de trata de personas. Seg&uacute;n uno de ellos, la respuesta de las autoridades de Inmigraci&oacute;n fue emitir &oacute;rdenes de retorno para los 24.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Eso, si tienes amigos&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Inspectorado General de Inmigraci&oacute;n, desde 2020 se han emitido m&aacute;s de 16.500 &oacute;rdenes de retorno; 6.344 se han traducido en expulsiones efectivas. El Centro de Recursos Jur&iacute;dicos <a href="https://www.crj.ro/scrisoare-publica-crj-trage-un-semnal-de-alarma-privind-lipsa-de-predictibilitate-pentru-miile-de-lucratori-straini-care-vor-sa-intre-in-legalitate/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha pedido</a> que se hagan p&uacute;blicas las listas de &oacute;rdenes de expulsi&oacute;n, que actualmente solo se exhiben durante un tiempo limitado en las oficinas territoriales. La probabilidad de que un migrante en situaci&oacute;n irregular se exponga visitando repetidamente estas sedes para comprobar su situaci&oacute;n es casi nula.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El objetivo de estas disposiciones transitorias es llevar a los migrantes a una situaci&oacute;n legal, no detectar a migrantes irregulares. Esto no deber&iacute;a ser un mecanismo de detecci&oacute;n&rdquo;, afirma B&#259;descu. &ldquo;Sin esas listas, la gente acude a inmigraci&oacute;n sin saber si entrar&aacute; en un procedimiento de regularizaci&oacute;n o directamente en uno de expulsi&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un proceso humillante llegar lleno de esperanza y que all&iacute; te digan que, en realidad, no tienes derecho, luego te encierren en aislamiento administrativo y tus amigos tengan que traerte las maletas. Eso, si tienes amigos&hellip; es muy humillante&rdquo;, concluye. Mientras el avi&oacute;n de Akila despega rumbo a Sri Lanka, en los grupos de WhatsApp otros migrantes siguen pregunt&aacute;ndose si vale la pena arriesgarse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iulia Hau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/dia-akila-regularizarse-rumania-acabo-expulsado-trampa-programa-migratorio-pais_1_13318859.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Jun 2026 19:50:36 +0000]]></pubDate>
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