Dos tercios de los 900.000 migrantes que ya han pedido la regularización son latinoamericanos, la mayoría colombianos
Los datos del padrón apuntaban a esa dirección, pero ahora se confirma. La mayoría de migrantes que ya han pedido la regularización extraordinaria no han tenido que cruzar una frontera de manera irregular, sino que han entrado a España en avión. Según el primer balance provisional del origen de los solicitantes, al que ha accedido elDiario.es, un 65% de las más de 900.000 peticiones registradas procede de Latinoamérica. Y entre ellas destaca una nacionalidad sobre todas las demás: la colombiana, con un 30% de las solicitudes.
Detrás de Colombia, aunque lejos en proporción, se encuentra Marruecos, de donde proceden el 14% de los expedientes registrados hasta el momento. La marroquí es la única nacionalidad africana que sobrepasa el 10% de las solicitudes. Le siguen, en porcentajes similares, los ciudadanos de Venezuela, que superan el 10%, y Perú, que se sitúa en torno a un 9% del total de peticiones, según los datos provisionales. Más allá de las nacionalidades específicas, el 65% de los expedientes recibidos por el Gobierno provienen de personas latinoamericanas.
Los datos coinciden en su mayoría con las principales nacionalidades recogidas en las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística de los últimos años, que incluyen los países de procedencia de los residentes en España a través de los registros en el padrón. En 2022, Colombia se convirtió en el principal país de origen de los nuevos inmigrantes, quedando Marruecos en segundo lugar. Las llegadas de ciudadanos colombianos continuaron en aumento en 2023 y 2024, hasta cristalizar en un histórico “sorpasso” migratorio, por el que los residentes en España nacidos en el país latinoamericano superaron a los nacidos en Marruecos.
Pese a que la colombiana lleva años siendo el principal origen de las llegadas a España, la diferencia en las cifras de entradas con respecto a los venezolanos y marroquíes no era tan abultada como sí se refleja en el balance provisional de la regularización.
Los porcentajes iniciales sí muestran un salto importante entre la principal nacionalidad y el resto, que puede entenderse por varios factores. El hecho de que los venezolanos representen un 10% de las peticiones de regularización, 20 puntos menos que sus vecinos, se explica a través de la política migratoria aplicada en España en los últimos años con respecto a Venezuela: para los venezolanos, hasta esta semana, era más fácil lograr un permiso de residencia por la vía habitual
Desde 2018, el Gobierno activó una vía exprés para los ciudadanos venezolanos que pedían asilo, a los que se les concedía un permiso de residencia por razones humanitarias. Mientras los venezolanos, en cuestión de meses, solían lograr una autorización para vivir y trabajar en España; el resto de demandantes de protección, entre los que se encontraban muchos colombianos, tenían que esperar una respuesta durante años, generalmente negativa. Decenas de miles de venezolanos que llegaron en los últimos años no necesitaban acogerse a un procedimiento extraordinario, pues ya tenían sus permisos.
Muchos solicitantes de asilo: “Nos da estabilidad”
A Diego Castro no le sorprende que su nacionalidad sea la más numerosa entre los solicitantes de la regularización. “El otro día fui a votar por correo en las elecciones de Colombia y muchos de ellos me contaron que también estaban en trámite. Cualquiera que me encuentro por la calle que sea colombiano, si no lleva muchos años, lo ha pedido”, comenta el veinteañero, qué migró a España por la discriminación y amenazas que asegura que sufrió en su región por ser homosexual. Es uno de los cientos de miles de colombianos que ha registrado su petición de regularización. Lo hizo el pasado 27 de abril y aún espera la respuesta.
Muchos de los colombianos que se han acogido al procedimiento extraordinario habían pedido anteriormente protección internacional a su llegada a España al ser una vía rápida para lograr la residencia mientras se estudia la petición, sin embargo, la reforma del reglamento de extranjería añadió trabas a la regularización de quienes ven denegada su petición de refugio. Castro lleva más de dos años esperando la respuesta. “El asilo nos daba la posibilidad de trabajar y estar aquí, pero siempre teniendo la incertidumbre de recibir una denegación. Si me llegase a pasar y me tengo que ir, yo ya he creado aquí una vida”, explica Castro, que vive y trabaja en Santander en el ámbito sanitario, dado de alta en la seguridad social. Pero, si recibiese el rechazo del asilo, perdería los papeles y, con ello, su empleo. Por eso, dice, decidió acogerse a la regularización.
“En cuanto tuve el permiso de empleo empecé a trabajar. Estás aportando al país y quieres salir adelante. Y también quieres contar con todas las garantías como ciudadano, porque la tarjeta roja te limita para muchas cosas”, continúa el colombiano, que ha trabajado en diversas clínicas como auxiliar de enfermería.
Colombia era una de las nacionalidades que más solicitaban protección internacional en España, según el último informe de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR). Sin embargo, en 2026, las solicitudes se han desplomado drásticamente, con caídas de más del 60%, debido a la reforma del reglamento y el elevado número de rechazos. La tasa de denegación para solicitantes colombianos ronda el 85%, convirtiéndose en uno de los colectivos más afectados por el rechazo de expedientes, recoge la ONG.
Récord de peticiones registradas
A menos de dos semanas de la finalización del plazo de la regularización extraordinaria, el Gobierno ha recibido 908.288 solicitudes, según los últimos datos del Ministerio de Inclusión. El número supera ya las proyecciones iniciales del Ejecutivo, situadas en las 750.000 peticiones registradas, de las que calculaban que lograrían una respuesta positiva unas 500.000 personas. También alcanza un récord en el número de peticiones ligadas a los anteriores procesos de regularización de migrantes impulsados en España.
Una de las razones que pueden explicar el número de solicitudes es la mayor flexibilidad de los requisitos en el actual programa de regularización, dado que los anteriores procedimientos exigían contar con un precontrato de trabajo para obtener los papeles, mientras que en este procedimiento existían otras vías, como el informe de vulnerabilidad o la justificación que se trata de una unidad familiar, con hijos o padres a cargo.
Del total de solicitudes presentadas, por el momento la Administración ha admitido a trámite 359.255, según el Ministerio de Inclusión. Cientos de solicitantes de la regularización extraordinaria han denunciado sufrir retrasos en la admisión a trámite de la solicitud. Los retrasos en el envío de la comunicación de la admisión a trámite, un documento que en la práctica supone la confirmación de la concesión del permiso de residencia y trabajo provisional mientras se estudia la petición, están marcando el procedimiento, según una decena de migrantes afectados, varios abogados y ONG colaboradoras consultadas por elDiario.es.
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