Piedras de papel es un blog en el que un grupo de sociólogos y politólogos tratamos de dar una visión rigurosa sobre las cuestiones de actualidad. Nuestras herramientas son el análisis de datos, los hechos contrastados y los argumentos abiertos a la crítica.
Nuestra fidelidad a la sociología, la ciencia política y la economía sigue ahí, aunque cada vez de forma más porosa. Este año la lista se abre también a la historia, la antropología y la teoría política, con libros que nos invitan a pensar cómo las instituciones, las ideas y las formas de vida condicionan nuestra capacidad de elegir, convivir y gobernarnos colectivamente
Piedras de papel es un blog en el que un grupo de sociólogos y politólogos tratamos de dar una visión rigurosa sobre las cuestiones de actualidad. Nuestras herramientas son el análisis de datos, los hechos contrastados y los argumentos abiertos a la crítica.
Fieles a nuestra tradición de fin de año, desde Piedras de papel volvemos en este 2025 con una breve selección de lecturas recientes que nos han acompañado y hecho pensar. No son solo libros que nos han gustado, sino títulos que dialogan con algunas de las grandes tensiones del presente: las dificultades de la acción política, los límites de la meritocracia, la persistencia -y la reversibilidad- de la desigualdad, la transformación del espacio público bajo el impacto de las tecnologías digitales, la polarización social o la pregunta por el sentido del universalismo y la justicia en sociedades cada vez más fragmentadas. Nuestra fidelidad a la sociología, la ciencia política y la economía sigue ahí, aunque cada vez de forma más porosa. Este año la lista se abre también a la historia, la antropología y la teoría política, con libros que nos invitan a pensar cómo las instituciones, las ideas y las formas de vida condicionan nuestra capacidad de elegir, convivir y gobernarnos colectivamente. Esperamos que estas recomendaciones os acompañen y os animen a leer -y a pensar- en el año que comienza.
Abundancia. Ezra Klein (Capitán Swing, 2025)
Cómo construir un futuro mejor, de Ezra Klein y Derek Thompson (versión española en Capitán Swing) defiende la tesis de que el principal escollo que enfrenta hoy la agenda progresista es las limitaciones que se ha (auto)impuesto al priorizar en su acción política más y más regulaciones al proceso de toma de decisiones y a la ejecución de las políticas. Los principales problemas sociales y económicos de nuestro tiempo, de acuerdo a Klein y Thomson, podrían ser aliviados con un gobierno más proactivo y sobre todo más efectivo, con capacidad para generar resultados concretos que creen con una economía más “abundante”: con más gente, más infraestructuras, más recursos. Siempre mejor crecer y lidiar con los problemas que ese crecimiento genera, que gestionar la escasez. Pero una maraña de regulaciones bienintencionadas, un proceso político controlado por juristas, y el hecho de que hayamos elegido canalizar demandas ciudadanas creando más capas de complejidad para dificultar la acción de gobernantes futuros hace que “hacer cosas” sea para los gobiernos más difícil hoy que en el pasado. Y eso explicaría (o ayudaría a explicar) el estado de desafección ciudadana que sufren en la actualidad la práctica totalidad de las democracias occidentales.
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