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    <title><![CDATA[elDiario.es - José Luis Ramos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose-luis-ramos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Luis Ramos]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los inicios del movimiento obrero en Ford-Almusafes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/memoria-obrera/inicios-movimiento-obrero-ford-almusafes_132_13616439.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7080b4f6-77a6-462e-8b20-90a550ba9aae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x253y475.jpg" width="1200" height="675" alt="Los inicios del movimiento obrero en Ford-Almusafes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aquel ejercicio de exigencia reivindicativa y realismo negociador contribuyó a la emergencia de un nuevo sindicalismo en la factoría</p></div><p class="article-text">
        Se cumplen ahora 50 a&ntilde;os de la inauguraci&oacute;n oficial de la factor&iacute;a de Almusafes en un acto presidido por Juan Carlos I y Henry Ford II que, m&aacute;s all&aacute; de la parafernalia formal, fue escenario tambi&eacute;n de las demandas reivindicativas del emergente movimiento obrero que desde entonces mantendr&aacute; una notable presencia en la empresa.
    </p><p class="article-text">
        Son aproximadamente 30.000 los trabajadores que en estas cinco d&eacute;cadas han pasado por la f&aacute;brica, con plantillas que oscilan desde los 7.000 de 1976 a los 10.800 de 1990, para reducirse actualmente a 4.100, como efecto de la automatizaci&oacute;n productiva y los ciclos de demanda del mercado automovil&iacute;stico al que Ford-Almusafes ha aportado desde sus inicios 14.5 millones de unidades, al tiempo que generaba un importante parque de proveedores, influyendo notablemente en el desarrollo econ&oacute;mico y tecnol&oacute;gico de su entorno.
    </p><p class="article-text">
        En el marco de su programa de expansi&oacute;n previo al estallido de la crisis del petr&oacute;leo, la direcci&oacute;n de Ford decidi&oacute; en 1972 instalarse en Espa&ntilde;a, acogi&eacute;ndose al marco legislativo favorable en t&eacute;rminos fiscales y laborales que ofrec&iacute;a la dictadura, cuyo obsecuente gobierno reedit&oacute; por momentos una sonrojante versi&oacute;n de <em>Bienvenido Mister Marshall.</em>
    </p><h2 class="article-text"><strong>Entre la Transici&oacute;n y el </strong><em><strong>Fiesta</strong></em></h2><p class="article-text">
        Tras descartar otros posibles emplazamientos (Talavera de la Reina) se opt&oacute;, finalmente, por instalar el nuevo complejo industrial en la zona de Almusafes (Ribera Baja), inici&aacute;ndose las obras en marzo de 1974.
    </p><p class="article-text">
        En la decisi&oacute;n de los ejecutivos de Detroit pesaron tanto factores de car&aacute;cter geoestrat&eacute;gico como sociolaborales. En el primer caso se consideraron muy favorables las caracter&iacute;sticas orogr&aacute;ficas del &aacute;rea (2.700.000 m2 de terreno llano), su conectividad nacional y europea por autopista y ferrocarril, proximidad a la capital provincial (puerto, aeropuerto) y a la sider&uacute;rgica saguntina&hellip;, mientras que, por otra parte, se valoraba la escasa tradici&oacute;n conflictiva de la poblaci&oacute;n de la zona, asociada a la cultura agraria y al minifundismo local.
    </p><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, el 1 de marzo de 1976, se produc&iacute;a el primer motor y el 18 de octubre de aquel mismo a&ntilde;o sal&iacute;a de la cadena de montaje el primer <em>Ford Fiesta. </em>Se trataba de un veh&iacute;culo utilitario, de l&iacute;neas modernas, precio asequible (125.000 pesetas de la &eacute;poca, equivalente a 750 euros actuales) y nombre de resonancias hemingwayanas, que se presentaba como s&iacute;mbolo de modernidad en una Espa&ntilde;a en proceso de transformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Entre tanto, el contexto pol&iacute;tico, econ&oacute;mico y social hab&iacute;a experimentado un acelerado proceso de cambio. La agon&iacute;a biol&oacute;gica y pol&iacute;tica del franquismo coincidi&oacute; con el efecto aplazado de la crisis del petr&oacute;leo que a lo largo de 1974 multiplic&oacute; por cuatro los costes energ&eacute;ticos, golpeando duramente a la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, debido tanto a las debilidades estructurales que arrastraba como a la incompetente gesti&oacute;n realizada por el gobierno de Arias Navarro, condicionada adem&aacute;s por la devaluaci&oacute;n monetaria y congelaci&oacute;n salarial impuestas por decreto unos meses antes y la pervivencia de una legislaci&oacute;n antisindical y represiva
    </p><p class="article-text">
        Pese a todo, la desaparici&oacute;n del dictador en noviembre de 1975 destrab&oacute; energ&iacute;as y demandas largamente aplazadas, abriendo una ventana de oportunidad que aceler&oacute; un proceso de cambio en el que el movimiento obrero asumir&aacute; un importante protagonismo.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos del propio Ministerio de Trabajo, aquel a&ntilde;o se registraron 3.662 conflictos colectivos de car&aacute;cter laboral, con la participaci&oacute;n directa de 3.689.900 trabajadores en huelgas de duraci&oacute;n desigual que en c&oacute;mputo global superaron los 13,7 millones de jornadas no trabajadas, con un notable impacto tanto a nivel nacional (<em>1976. Las huelgas de la Transici&oacute;n</em>, editorial Catarata) <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/memoria-obrera/huelgas-1976-iii-emergencia-movimiento-obrero-pais-valenciano_132_12999136.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como en la Comunidad Valenciana</a>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Ford&rsquo;1976: ensayos de acci&oacute;n colectiva</strong></h2><p class="article-text">
        La primera plantilla de Ford-Almusafes se nutri&oacute; de directivos y cuadros t&eacute;cnicos procedentes de otras factor&iacute;as de la compa&ntilde;&iacute;a (Colonia, Saarlouis&hellip;), junto a trabajadores cualificados con experiencia profesional en otras empresas del pa&iacute;s (Motor Ib&eacute;rica, Chrysler&hellip;) y operarios de la zona con escasa o nula trayectoria industrial.
    </p><p class="article-text">
        Pese a tal heterogeneidad, pronto aparecer&aacute;n los primeros n&uacute;cleos de resistencia obrera impulsados por militantes de diferentes adscripciones pol&iacute;ticas y sindicales como, sobre todo, por el contexto de una creciente oleada reivindicativa.
    </p><p class="article-text">
        En las elecciones promovidas en 1975 por el viejo Sindicato Vertical del franquismo ya hab&iacute;an sido elegidos varios <em>enlaces </em>cr&iacute;ticos que en abril de 1976 se vieron reforzados por otra elecci&oacute;n parcial, hasta obtener la mayor&iacute;a en el Jurado de Empresa y designar como secretario al compa&ntilde;ero Vicente Femen&iacute;a Juan, vinculado entonces a las plataformas anticapitalistas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de aprovechar las posibilidades legales de interlocuci&oacute;n con la empresa que permit&iacute;an las instituciones verticalistas, se impulsaron tambi&eacute;n otros mecanismos de participaci&oacute;n y democracia directa, como la <em>Coordinadora de Delegados </em>integrada por 72 trabajadores elegidos en las asambleas de planta y taller, manteni&eacute;ndose entre ambas instancias relaciones cruzadas.
    </p><p class="article-text">
        Coincidiendo con el debate en torno a la dial&eacute;ctica unidad/pluralidad sindical que se estaba desarrollando a nivel nacional, en Ford intentamos durante un tiempo reforzar la <em>Coordinadora</em> como organismo de s&iacute;ntesis entre ambos polos, contando con la participaci&oacute;n en la misma de representantes de las diferentes corrientes sindicales, lo que nos permiti&oacute; articular un potente movimiento de presi&oacute;n y negociaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo que la primera acci&oacute;n colectiva (septiembre de 1976) fue un paro en protesta por la muerte en accidente laboral durante el turno de noche de un compa&ntilde;ero que trabajaba en las ultimas obras de acondicionamiento de la factor&iacute;a, preparatorias de la inauguraci&oacute;n oficial prevista para el mes siguiente. Tras detener la producci&oacute;n en todas las plantas, se celebr&oacute; una multitudinaria asamblea en la explanada en que se depositaban los veh&iacute;culos terminados, durante la que se exigi&oacute; a la direcci&oacute;n de la empresa la participaci&oacute;n de los trabajadores en la gesti&oacute;n de la seguridad laboral, siendo finalmente elegido para dicha responsabilidad.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una cuesti&oacute;n de legitimidad</strong></h2><p class="article-text">
        Unos d&iacute;as antes de la fecha de inauguraci&oacute;n de la factor&iacute;a, prevista para el 18 de octubre de 1976, la direcci&oacute;n de Ford nos convoc&oacute; a Femen&iacute;a (secretario del Jurado de Empresa) y a mi (delegado de seguridad laboral elegido por la Asamblea). Cuando llegamos a las oficinas centrales nos encontramos con los m&aacute;ximos dirigentes de la Compa&ntilde;&iacute;a en Espa&ntilde;a (Leocadio Padilla, Jos&eacute; Luis Mu&ntilde;oz y Guillermo Rey, entre otros) que nos trasladan la exigencia de la Casa Real de garantizar que la visita del Rey se desarrolle con normalidad y sin manifestaciones de rechazo por parte de la plantilla.
    </p><p class="article-text">
        Nosotros les contestamos que eso deb&iacute;an plante&aacute;rselo a los enlaces sindicales oficiales, a lo que Mu&ntilde;oz Selma, en funciones de gerente de relaciones laborales de la empresa nos contest&oacute; en tono en&eacute;rgico: &ldquo;&hellip;<em>vosotros pod&eacute;is pensar que somos unos capitalistas explotadores, e imperialistas, pero no deb&eacute;is pensar que somos tontos. &iexcl;Los pactos se establecen con quien tiene capacidad de cumplirlos! Qu&eacute; quer&eacute;is, que pactemos con los&nbsp;del sindicado oficial, y luego vais vosotros a la asamblea con el rollo de que&hellip;&rdquo;el Borb&oacute;n no puede entrar mientras la empresa no acceda a todas nuestras peticiones! Consegu&iacute;s el aplauso de todos, creando un clima de inseguridad&hellip;, el Rey se queda sin poder entrar, y nos dej&aacute;is en rid&iacute;culo. &iexcl;Ten&eacute;is que decidiros y decirnos si podr&aacute; o no podr&aacute; entrar!.</em>
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo que les dije que no &eacute;ramos nadie para llegar a acuerdos que no estuvieran autorizados por nuestros compa&ntilde;eros. Pedimos tiempo, se nos concedi&oacute;, y quedamos, para tres d&iacute;as m&aacute;s tarde.
    </p><p class="article-text">
        Conscientes de que la direcci&oacute;n de la empresa reconoc&iacute;a, de <em>facto</em>, la legitimidad de nuestra representaci&oacute;n real al margen de la oficial, asumimos tambi&eacute;n la responsabilidad que ello implicaba y a&uacute;n procediendo, como era el caso de muchos de nosotros, de posiciones radicales y maximalistas llegamos a la conclusi&oacute;n de que, en adelante, la lucha sindical no pod&iacute;a ser a todo o nada&hellip; Entendimos, que la empresa no pod&iacute;a admitir que una vanguardia sindical impidiera por la fuerza la entrada de la m&aacute;xima representaci&oacute;n del Estado y de la propia empresa lo que, con toda seguridad, conllevar&iacute;a medidas represivas y la descomposici&oacute;n de la organizaci&oacute;n de los trabajadores, que se estaba fraguando al margen del Sindicato Vertical. As&iacute; que, tras consultar a los compa&ntilde;eros en asambleas, respondimos a la empresa: <em>&ldquo;Nosotros no nos opondremos a la entrada del Rey y rechazaremos cualquier propuesta violenta&hellip;., pero no renunciamos a ninguna de nuestras reivindicaciones, ni a los medios propios de la lucha obrera. Expondremos nuestras reivindicaciones en una carta que entregaremos al Rey&rdquo;.</em>
    </p><h2 class="article-text"><strong>De la </strong><em><strong>Carta al Rey</strong></em><strong>&hellip; al primer convenio real</strong></h2><p class="article-text">
        Una vez que la empresa fue informada de que no habr&iacute;a oposici&oacute;n de los trabajadores a la entrada del Rey y Henry Ford, se traslad&oacute; la inauguraci&oacute;n oficial al lunes 25 de octubre y nosotros empezamos a preparar la carta que entregar&iacute;amos al Rey con nuestras reivindicaciones. C&oacute;mo no and&aacute;bamos muy puestos en cuestiones de protocolo no sab&iacute;amos como encabezar el texto y alguien que hab&iacute;a estado en Inglaterra nos sugiri&oacute; el que cre&iacute;a tratamiento m&aacute;s adecuado, por lo que el texto qued&oacute; literalmente como sigue:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;A Su Graciosa Majestad</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Los trabajadores de Ford Espa&ntilde;a S.A, queremos hacer saber a Su Majestad nuestra total identificaci&oacute;n con el deseo de una urgente soluci&oacute;n a los problemas que, en multitud de manifestaciones, millones de trabajadores espa&ntilde;oles, vienen denunciando y rechazando, en especial:</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Primero. -&nbsp;Que se adopten cuantas medidas sean necesarias para terminar urgentemente con la congelaci&oacute;n salarial que nos impone unas condiciones econ&oacute;micas inadmisibles.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Segundo. - Que se reconsidere la derogaci&oacute;n del art&iacute;culo 35 de la Ley de Relaciones Laborales, ya que pone en claro peligro la conservaci&oacute;n de nuestros puestos de trabajo, &uacute;nico patrimonio para el mantenimiento de la familia de los trabajadores.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Tercero. -&nbsp;Solicitamos la plena aplicaci&oacute;n de na amnist&iacute;a laboral y pol&iacute;tica, con la consiguiente readmisi&oacute;n, a sus puestos de trabajo, de aquellos trabajadores que en su d&iacute;a fueron represaliados por defensar con justeza y honestidad las reivindicaciones obreras. Ello sin distinci&oacute;n alguna de las causas o motivos por las que fueron privados de su libertad.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Cuarto.- Consideramos inaplazable e imprescindibles la libertad de existencia de todas las organizaciones obreras y pol&iacute;ticas, as&iacute; como el reconocimiento de derechos elementales e inalienables de cualquier hombre: expresi&oacute;n, manifestaci&oacute;n, huelga y as&iacute; demandamos el reconocimiento y legalizaci&oacute;n de los delegados que estamos eligiendo para representarnos en la negociaci&oacute;n del pr&oacute;ximo convenio, as&iacute; como la legalizaci&oacute;n de todo tipo de organizaci&oacute;n que los trabajadores conscientes y libremente decidan construir ahora y en el futuro&ldquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Ese escrito fue presentado por los delegados a las asambleas y entregado posteriormente a la direcci&oacute;n de la empresa, que se limit&oacute; a pasarlo a limpio y eliminar el equ&iacute;voco tratamiento <em>british.</em>
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, la ceremonia de inauguraci&oacute;n oficial pudo realizarse con absoluta normalidad, con la pompa y circunstancia habituales. El Rey, Henry Ford, sus respectivas comitivas y los periodistas acreditados realizaron un paseo por las principales instalaciones de la f&aacute;brica, deteni&eacute;ndose s&oacute;lo para observar la operaci&oacute;n m&aacute;s vistosa del proceso de montaje que se produce cuando se juntan la cadena que trasporta el motor y la de la carrocer&iacute;a para su correspondiente ensamblaje y al t&eacute;rmino de la visita, nuestro compa&ntilde;ero Vicente Femen&iacute;a entreg&oacute; al Rey la carta que recog&iacute;a nuestras reivindicaciones.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, 50 a&ntilde;os despu&eacute;s, considero que aquel ejercicio de exigencia reivindicativa y realismo negociador contribuy&oacute;&nbsp;a la emergencia de un nuevo sindicalismo en Ford-Almusafes a trav&eacute;s primero de la Coordinadora de Delegados de l&iacute;nea, la posterior firma del primer Convenio Colectivo (marzo de 1977) y finalmente la progresiva normalizaci&oacute;n de la representaci&oacute;n sindical (febrero de 1978), pese a las medidas represivas y estrategias divisorias de la empresa, que tratar&eacute; de analizar en pr&oacute;ximas entregas de este blog.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Ramos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/memoria-obrera/inicios-movimiento-obrero-ford-almusafes_132_13616439.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Oct 2026 21:55:13 +0000]]></pubDate>
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