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    <title><![CDATA[elDiario.es - Amparo González Ferrer]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/amparo_gonzalez_ferrer/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Amparo González Ferrer]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Las inmigrantes no tendrán los hijos que nosotras tampoco tenemos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/inmigrantes-hijos_132_3305191.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57941333-a18a-4a5f-ae32-faf1c8d21bfb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las inmigrantes no tendrán los hijos que nosotras tampoco tenemos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Parece poco probable que los hijos de las inmigrantes vayan a poder sacar a España de la cabeza del ranking de países con fecundidad muy baja y tardía</p></div><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es uno de los pa&iacute;ses con la tasa de fecundidad m&aacute;s baja del mundo, en torno a 1,3 hijos por mujer desde 2011, y llevamos ya por debajo de la tasa de reemplazo (2,1 hijos por mujer) casi tres d&eacute;cadas. Durante el boom econ&oacute;mico, muchos pensaron que la inmigraci&oacute;n arreglar&iacute;a un poco este desastre; ahora, con la calma que da la distancia, podemos examinar si realmente fue as&iacute; y en qu&eacute; medida. Y m&aacute;s importante, podemos reflexionar sobre c&oacute;mo se anuncia la contribuci&oacute;n futura de la inmigraci&oacute;n al rejuvenecimiento de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Hemos juntado los datos de la Encuesta de Fecundidad y Valores realizada por el CIS en 2006 y la de la Encuesta Nacional de Inmigrantes de 2007, para reconstruir las trayectorias reproductivas completas de las mujeres aut&oacute;ctonas e inmigrantes que resid&iacute;an en Espa&ntilde;a antes de la crisis, y as&iacute; poder compararlas para determinar hasta qu&eacute; punto se ha producido o no cierta convergencia en su comportamiento, o no.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo es examinar para qui&eacute;n se produce la transici&oacute;n al primer hijo, al segundo y, en su caso, al tercero, y a qu&eacute; edad tienen lugar dichas transiciones. Analizando cada transici&oacute;n por separado pretendemos comparar no s&oacute;lo los niveles de fecundidad entre diferentes grupos de mujeres inmigrantes en Espa&ntilde;a con los de las mujeres nacidas en Espa&ntilde;a, sino tambi&eacute;n determinar si hay variaciones en el calendario vital de la maternidad de unas y otras. En definitiva, averiguar si unas tienen m&aacute;s hijos que otras, y si los tienen antes o despu&eacute;s y, a ser posible, los motivos.
    </p><p class="article-text">
        En el an&aacute;lisis inicial hemos incluido a todas las mujeres inmigrantes que hab&iacute;an pasado alg&uacute;n a&ntilde;o de su vida reproductiva (entre los 15 y los 49 a&ntilde;os de edad) en Espa&ntilde;a, sin distinguir si el hijo lo tuvieron ya en Espa&ntilde;a o en el pa&iacute;s de origen antes de venir. Esto nos permite comparar el comportamiento reproductivo de ambas poblaciones, la aut&oacute;ctona y la inmigrante, al completo, y capturar mejor la potencial contribuci&oacute;n que la inmigraci&oacute;n acaba haciendo al rejuvenecimiento de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola pues, en muchos casos, esos hijos que nacieron all&aacute; vinieron a Espa&ntilde;a con sus madres (y padres), o fueron reagrupados despu&eacute;s para quedarse durante a&ntilde;os o incluso de forma permanente.
    </p><p class="article-text">
        Cuando solo tenemos en cuenta la edad y el origen de la mujer, e ignoramos otras caracter&iacute;sticas que pueden influir tambi&eacute;n en las decisiones reproductivas de las mujeres, los resultados obtenidos indican lo siguiente:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Entre las mujeres inmigrantes que llegaron a Espa&ntilde;a ya en edad de tener hijos (16 a&ntilde;os o m&aacute;s), a las que llamamos de primera generaci&oacute;n, la transici&oacute;n al primer hijo se produce siempre y para todos los grupos de origen analizados (europeas, latinoamericanas, magreb&iacute;es y otras) a edades m&aacute;s tempranas que entre las de origen espa&ntilde;ol. As&iacute; se puede ver en el gr&aacute;fico 1 que indica c&oacute;mo se aumenta la proporci&oacute;n de mujeres de cada grupo que pasa de no tener hijos a tener el primero, a medida que se van haciendo mayores.</li>
                                    <li>Por el contrario, la transici&oacute;n al segundo hijo para las que ya hab&iacute;an tenido un primero es menos frecuente entre las inmigrantes que entre las de origen espa&ntilde;ol, con la &uacute;nica excepci&oacute;n de las magreb&iacute;es que tiene mayor probabilidad de tener un segundo hijo que el resto.</li>
                                    <li>Sin embargo, cuando examinamos la probabilidad de tener un tercer hijo para las inmigrantes y las aut&oacute;ctonas que ya han tenido el segundo, las inmigrantes de nuevo muestran niveles m&aacute;s altos que las espa&ntilde;olas.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 1. Curva de supervivencia de la transici&oacute;n al primer hijo, comparando mujeres aut&oacute;ctonas e inmigrantes de primera generaci&oacute;n, con independencia de d&oacute;nde tuvieran su primer hijo (en el pa&iacute;s de origen o en Espa&ntilde;a)</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        <em>Fuente: Encuesta de Fecundidad y Valores (CIS) y Encuesta Nacional de Inmigrantes (INE). Nota: el gr&aacute;fico indica la proporci&oacute;n de mujeres de cada grupo que pasa a ser madre por primera vez a medida que avanza la edad</em>.
    </p><p class="article-text">
        En un segundo paso, hemos repetido los an&aacute;lisis pero comparando ahora las mujeres nacidas en Espa&ntilde;a no con todas las inmigrantes sino solo con aquellas que llegaron a Espa&ntilde;a sin ning&uacute;n hijo; es decir, con mujeres que comenzaron o pueden comenzar su vida reproductiva en Espa&ntilde;a. El gr&aacute;fico 2 muestra justamente la imagen inversa al gr&aacute;fico 1: en este caso, las mujeres inmigrantes retrasan la maternidad incluso m&aacute;s que las espa&ntilde;olas. O dicho de otro modo, lo que ve&iacute;amos en el gr&aacute;fico 1 se debe solo y exclusivamente a que muchas de las mujeres inmigrantes residentes en Espa&ntilde;a en 2007 eran madres ya al momento de emigrar a Espa&ntilde;a, hab&iacute;an tenido su primer hijo (y quiz&aacute; tambi&eacute;n el segundo o incluso el tercero en sus pa&iacute;ses de origen), y por ello lo tuvieron a una edad m&aacute;s temprana que las espa&ntilde;olas, si ese era el patr&oacute;n dominantes de entrada a la maternidad en aquellos lugares. Muchas de estas madres inmigrantes han tra&iacute;do a Espa&ntilde;a a todos o a algunos de sus hijos, pues el proceso de reagrupaci&oacute;n ha sido intenso y r&aacute;pido en nuestro pa&iacute;s. Pero las inmigrantes que vinieron en edad de ser madres pero sin haberlo sido a&uacute;n, han experimentado transiciones a la maternidad sustancialmente m&aacute;s tard&iacute;as que las espa&ntilde;olas.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 2. Curva de supervivencia de la transici&oacute;n al primer hijo, comparando mujeres aut&oacute;ctonas e inmigrantes de primera generaci&oacute;n que vinieron sin haber sido madres</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        <em>Fuente: Encuesta de Fecundidad y Valores (CIS) y Encuesta Nacional de Inmigrantes (INE). Nota: el gr&aacute;fico indica la proporci&oacute;n de mujeres de cada grupo que pasa a ser madre por primera vez a medida que avanza la edad</em>.
    </p><p class="article-text">
        Cuando adem&aacute;s de la edad y el origen de las mujeres incorporamos al an&aacute;lisis la informaci&oacute;n sobre el nivel educativo, experiencia laboral previa, estado civil, tama&ntilde;o de la familia de origen, etc. de las mujeres aut&oacute;ctonas e inmigrantes, los resultados en lo fundamental se mantienen, con alguna variaci&oacute;n importante para las marroqu&iacute;es que parec&iacute;an m&aacute;s proclives a tener el primer hijo o al menos a tenerlo m&aacute;s temprano pero que, una vez que se descuenta el efecto que el bajo nivel de instrucci&oacute;n entre este grupo, se revelan no m&aacute;s proclives ni m&aacute;s adelantadas en su transici&oacute;n al primer hijo que las espa&ntilde;olas con el mismo nivel de estudios.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, y para complementar un poco la visi&oacute;n de futuro hemos examinado tambi&eacute;n los patrones reproductivos de las mujeres inmigrantes que llegaron a Espa&ntilde;a siendo ni&ntilde;as pero que ya estaban en edad reproductiva al momento de la encuesta, a las que llamamos la generaci&oacute;n intermedia o generaci&oacute;n 1,5 (porque est&aacute; entre la primera y la segunda generaci&oacute;n de inmigrantes). Los resultados sugieren a&uacute;n una entrada a la maternidad m&aacute;s tard&iacute;a que la de sus hom&oacute;logas espa&ntilde;olas, para todos los grupos de origen, y a partir de eso momento clara convergencia en el segundo y tercer hijo entre latinoamericanas y las aut&oacute;ctonas, y clara divergencia de las magreb&iacute;es que siguen mostrando mayor probabilidad de tener un segundo y un tercero que las espa&ntilde;olas.
    </p><p class="article-text">
        Estudios anteriores sugieren que la migraci&oacute;n interrumpe la trayectoria reproductiva de las mujeres pero s&oacute;lo de modo temporal; sin embargo, nuestros resultados indican que, en Espa&ntilde;a, la mayor&iacute;a de las mujeres inmigrantes que vinieron antes de ser madres no han logrado compensar&nbsp; el efecto distorsionador que la migraci&oacute;n tuvo sobre su maternidad. Si adem&aacute;s, el grupo m&aacute;s numeroso, el de las latinoamericanas, tiene el primer hijo m&aacute;s tarde, tiene menor probabilidad de tener un segundo y sus hijas, las de la generaci&oacute;n 1.5 apuntan a la covergencia con los patrones reproductivos de las espa&ntilde;olas similares a ellas, parece poco probable que los hijos de las inmigrantes vayan a poder sacar a Espa&ntilde;a de la cabeza del ranking de pa&iacute;ses de fecundidad muy baja y tard&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Podemos leer esto como una buena noticia, como un indicador m&aacute;s de integraci&oacute;n. Sin embargo, sabemos que Espa&ntilde;a lidera tambi&eacute;n el grupo de pa&iacute;ses de la UE en los que la diferencia entre el n&uacute;mero de hijos deseado y alcanzado es mayor. Es decir que, en t&eacute;rminos generales, la baja fecundidad de las espa&ntilde;olas es m&aacute;s fruto de la imposici&oacute;n (del mercado de trabajo, del coste de la vivienda, de la escasez de servicios de guarder&iacute;a, etc.) que reflejo de sus preferencias. Y que esto se reproduzca tambi&eacute;n entre las inmigrantes no parece precisamente motivo de j&uacute;bilo. Los resultados, por tanto, subrayan una vez m&aacute;s la imperiosa necesidad de buscar f&oacute;rmulas eficaces para repartir de modo m&aacute;s equitativo el coste asociado a la crianza de los hijos. Mientras no lo hagamos, las inmigrantes no tendr&aacute;n los hijos que nosotras tampoco tenemos.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        *Los resultados presentados aqu&iacute; son fruto de la colaboraci&oacute;n de varias investigadoras (Teresa Castro, Lisa Kraus y Tatiana Eremenko) de @poblacion_csic en el marco del proyecto FamiliesAndSocieties
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amparo González Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/inmigrantes-hijos_132_3305191.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Jun 2017 19:14:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las inmigrantes no tendrán los hijos que nosotras tampoco tenemos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Maternidad,Demografía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rescates, desembarcos y cuotas. Andamos en círculo]]></title>
      <link><![CDATA[https://economistasfrentealacrisis.com/rescates-desembarcos-y-cuotas-andamos-en-circulo/]]></link>
      <description><![CDATA[]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amparo González Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://economistasfrentealacrisis.com/rescates-desembarcos-y-cuotas-andamos-en-circulo/]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Jul 2018 19:21:43 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Rescates, desembarcos y cuotas. Andamos en círculo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Mediterráneo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La medicina alternativa: quién, cómo y por qué]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/medicina-alternativa_132_2185757.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos tercios de la población residente en España no ha recurrido a ningún tratamiento o práctica de medicina no convencional</p><p class="subtitle">Los más habituales son el masaje terapéutico, las plantas medicinales y el yoga</p><p class="subtitle">Ser mujer, mayores ingresos y mayor nivel educativo aumentan la probabilidad de recurrir a estos tratamientos no convencionales</p></div><p class="article-text">
        Cada vez con m&aacute;s frecuencia aparecen en los medios noticias relacionadas con el uso de la homeopat&iacute;a o, m&aacute;s gen&eacute;ricamente, de las terapias (llamadas) alternativas a la medicina tradicional; y al hilo de tales noticias suele desatarse un acalorado debate sobre la fiabilidad y posibles consecuencias no deseadas de las mismas. Sin embargo, m&aacute;s all&aacute; de los casos concretos que saltan a los medios, disponemos generalmente de muy poca informaci&oacute;n sobre el grado de implantaci&oacute;n que dichas pr&aacute;cticas, terapias o tratamientos tienen en la sociedad espa&ntilde;ola, y sobre cu&aacute;l es el perfil de las personas que recurren a ellos. Ambos elementos nos parecen clave a la hora de entender qui&eacute;n y por qu&eacute; se acude a dichas pr&aacute;cticas. En concreto, resulta relevante saber qu&eacute; tratamientos, terapias o pr&aacute;cticas son las m&aacute;s habituales y cu&aacute;les las minoritarias, y qui&eacute;n recurre a ellas; y tambi&eacute;n si lo hacen en concurrencia con la medicina convencional o como alternativa a la misma.
    </p><p class="article-text">
        El CIS public&oacute; el mes pasado su bar&oacute;metro de Febrero, en el que se inclu&iacute;a toda una bater&iacute;a de preguntas sobre el conocimiento y uso que los espa&ntilde;oles hacen de tratamientos y pr&aacute;cticas no integradas en la medicina convencional. En concreto, el cuestionario preguntaba acerca de 20 tipos de tratamientos o pr&aacute;cticas diferentes: Acupuntura, Medicina tradicional china, Homeopat&iacute;a, Ayurveda, Naturopat&iacute;a, Hipnoterapia, Sanaci&oacute;n espiritual, Meditaci&oacute;n, Yoga, Musicoterapia, Plantas medicinales (fitoterapia), Terapia nutricional, Quiropr&aacute;ctica, Osteopat&iacute;a, Masaje terap&eacute;utico, Reflexolog&iacute;a, Reiki, Terapia floral, Qi-gong (o Chi-kung), Imanes terap&eacute;uticos y Otro (en este orden). Sin duda, no todas estas pr&aacute;cticas y tratamientos resultan completamente asimilables entre s&iacute; pues no s&oacute;lo responden a supuestos distintos sino que, adem&aacute;s, requieren diferente grado de implicaci&oacute;n por parte del sujeto que recurre a ellas. En unos casos implica la ingesta de sustancias, en otros no; en unos casos requiere esfuerzo f&iacute;sico y/o mental del sujeto, en otros no, etc. De hecho, es probable que al leer la lista muchos de ustedes se hayan sorprendido al ver que el masaje terap&eacute;utico aparece, por ejemplo, en la misma lista que la musicoterapia. No entraremos aqu&iacute; en muchas disquisiciones sobre c&oacute;mo corresponde agruparlas y distinguirlas. Sin embargo, en algunos an&aacute;lisis hemos decidido excluir el masaje terap&eacute;utico, la quiropr&aacute;ctica y la osteopat&iacute;a, de la lista porque mucha gente es probable que los entienda como variantes de la fisioterapia y, por tanto, como parte de la medicina convencional. Esta decisi&oacute;n no esconde ning&uacute;n juicio de valor sobre la eficacia de unas pr&aacute;cticas y otras, sino que trata simplemente de reproducir lo que puede ser una percepci&oacute;n bastante generalizada entre la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El primer dato que arroja la encuesta es que dos tercios de la poblaci&oacute;n residente en Espa&ntilde;a no ha recurrido a ning&uacute;n tratamiento o pr&aacute;ctica de los enumerados anteriormente en los &uacute;ltimos doce meses. Del tercio que s&iacute; lo hab&iacute;an hecho, la mitad solo hab&iacute;a usado una de ellas; y en la mayor&iacute;a de los casos se trataba o del masaje terap&eacute;utico (30 por ciento) o de las plantas medicinales (21 por ciento), seguidos a distancia por el yoga (9 por ciento) (Gr&aacute;fico 1). El resto de la poblaci&oacute;n (17 por ciento) declar&oacute; haber usado dos o m&aacute;s de estas pr&aacute;cticas y tratamientos, con combinaciones de muy distinta &iacute;ndole.
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        Tambi&eacute;n se pregunt&oacute; a los entrevistados por qu&eacute; motivos cre&iacute;an que la gente hace uso de estos tratamientos y pr&aacute;cticas no convencionales. Las respuestas dividen el sentir general entre los que tienen un juicio negativo o de reproche (aproximadamente un tercio del total) hacia quienes hacen uso de estos tratamientos, y opinan que la gente o conf&iacute;a en ellos sin un motivo concreto (20 por ciento), o porque cree que la medicina convencional a veces es perjudicial para la salud (11 por ciento); y los que tienden a evaluar de forma menos negativa esas las razones (aproximadamente dos tercios), y opinan que la gente lo hace porque curan enfermedades y dolencias para los que la medicina tradicional no funciona, o porque ayuda a prevenirlas, o porque ayudan a llevar una visa sana o porque alivian los efectos secundarios de tratamientos convencionales (Gr&aacute;fico 2).
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        Resulta llamativo que en una simple comparaci&oacute;n de porcentajes no se aprecia diferencia en el uso de estas pr&aacute;cticas entre quienes declararon haber ido al m&eacute;dico de cabecera o especialista durante el a&ntilde;o de referencia, y quienes no lo hab&iacute;an hecho. En otras palabras, da la impresi&oacute;n de que el uso de estos tratamientos y pr&aacute;cticas no es necesariamente m&aacute;s frecuente entre quienes no hacen uso de la medicina convencional (Gr&aacute;fico 3).
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        Sin embargo, afirmar esto de forma definitiva requiere un an&aacute;lisis estad&iacute;stico algo m&aacute;s sofisticado que la simple comparaci&oacute;n de porcentajes. Por ello, hemos tratado de estimar la probabilidad de que una persona recurra a alguno de estos tratamientos o pr&aacute;cticas en funci&oacute;n de algunas de caracter&iacute;sticas como su edad, sexo, nivel educativo, nivel de ingresos, estado de salud (auto-evaluado), estado de &aacute;nimo, uso de la medicina convencional (si ha acudido al m&eacute;dico de cabecera o especialista en esos meses), y su opini&oacute;n sobre motivos por los que la gente acude a estas  pr&aacute;cticas y tratamientos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando no distinguimos por el tipo de pr&aacute;cticas o tratamientos, los resultados sugieren que ser mujer, mayores ingresos y mayor nivel educativo aumentan la probabilidad de recurrir a estos tratamientos no convencionales. En otras palabras, en general, no son una cosa de ignorantes (como a menudo se escucha en los debates poco informados) sino m&aacute;s bien de quien se lo puede permitir. Es m&aacute;s, como muestra el gr&aacute;fico 4, el nivel de ingresos es especialmente importante entre las mujeres, y no tanto para los hombres.
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        Igualmente, estas pr&aacute;cticas son tambi&eacute;n mucho m&aacute;s probables entre quienes se sienten solos, deprimidos e inquietos, y entre quienes han ido al m&eacute;dico en alguna ocasi&oacute;n en el &uacute;ltimo a&ntilde;o, incluso despu&eacute;s de tener en cuenta el estado de salud de la persona. Tener m&aacute;s de 70 a&ntilde;os y una opini&oacute;n negativa de los motivos por los que la gente acude a estos tratamientos hace, como era de esperar, menos probable su uso.
    </p><p class="article-text">
        De todos modos, como mencion&aacute;bamos al principio, parece probable que el masaje terap&eacute;utico y sus allegados (quiropr&aacute;ctica y osteopat&iacute;a), no sean percibidos &lsquo;tan&rsquo; no convencionales como otras. Por ello hemos estimado los mismos modelos sin ellos, y los resultados son interesantes. Los ingresos y haber ido antes al m&eacute;dico, dejan de ser relevantes; y el efecto de la educaci&oacute;n permanece pero solo para lo niveles m&aacute;s altos. Y si adem&aacute;s de los masajes y allegados, eliminamos tambi&eacute;n el yoga, el nivel educativo, los ingresos y ser mujer deja de importar. Dicho de otro modo, el uso de pr&aacute;cticas y tratamientos no convencionales y que no incluyen ni los masajes y similares ni el yoga, est&aacute; m&aacute;s asociado a los estados de &aacute;nimo (depresi&oacute;n, tristeza e inquietud frecuente) y a la mayor edad de la persona, que a ning&uacute;n otro factor. Y a la inversa, los masajes parecen cosa de &lsquo;pudientes&rsquo; y el yoga cosas de mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, cuando analizamos los masajes y similares, el yoga, la meditaci&oacute;n y otras terapias y pr&aacute;cticas por separado, se detectan perfiles de usuarios distintos. La diferencia de g&eacute;nero solo desaparece para las pr&aacute;cticas relacionadas con los masajes; en el resto, las mujeres siempre son m&aacute;s proclives al uso de las opciones no convencionales que los hombres. El yoga es m&aacute;s habitual entre gente que eval&uacute;a positivamente su estado de salud. Las personas que reportaron sufrir depresi&oacute;n, tristeza, soledad y ansiedad, es m&aacute;s probable que practiquen la meditaci&oacute;n que el resto de tratamientos. El nivel de ingresos resulta m&aacute;s relevante para explicar el recurso al masaje terap&eacute;utico o la acupuntura que el resto. Y por &uacute;ltimo, tener una opini&oacute;n negativa de las razones por las que la gente recurre a lo no convencional, parece que genera m&aacute;s rechazo del yoga que de otras pr&aacute;cticas de la lista, a pesar de que el yoga el la pr&aacute;ctica que genera mayor nivel de satisfacci&oacute;n entre sus usuarios seg&uacute;n la encuesta.
    </p><p class="article-text">
        Estas diferencias revelan una heterogeneidad importante en las motivaciones por las que la gente recurre a pr&aacute;cticas o tratamientos no convencionales, y tambi&eacute;n importantes diferencias en el perfil socio-econ&oacute;mico de unos usuarios y otros. Todo ello merecer&iacute;a ser tenido en cuenta en los debates sobre la denominada medicina alternativa, en especial por quienes quieran evitar fraudes y abusos, pero tambi&eacute;n por quienes abogan por la combinaci&oacute;n de alguna de ellas como complemento a tratamientos convencionales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amparo González Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/medicina-alternativa_132_2185757.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Apr 2018 06:07:35 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La medicina alternativa: quién, cómo y por qué]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['El Muro Invisible'. Divulgación sociológica del siglo XXI]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/muro-invisible-divulgacion-sociologica-xxi_132_3022545.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El Muro Invisible es más un libro escrito</p><p class="subtitle">jóvenes que un libro</p><p class="subtitle">sobre</p><p class="subtitle">los jóvenes</p><p class="subtitle">Describe  una transformación de la estructura social española que afecta a jóvenes y no tan jóvenes</p><p class="subtitle">Presenta siempre un 'menú de propuestas posibles’ sobre intervenciones públicas que podrían responder a los retos y problemas descritos</p></div><p class="article-text">
        Nuestros amigos de <a href="https://politikon.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Politikon</a>, uno de los blogs de divulgaci&oacute;n en ciencias sociales m&aacute;s pujantes del panorama digital, han publicado una obra colectiva titulada <a href="https://politikon.es/2017/11/23/el-muro-invisible-en-siete-graficos-los-problemas-de-ser-joven-en-espana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Muro Invisible</a> (Editorial Debate) sobre las vicisitudes de ser joven en Espa&ntilde;a. En esta entrada queremos celebrar la aparici&oacute;n de este trabajo y destacar su enorme potencial para elevar el debate p&uacute;blico. Pero tambi&eacute;n queremos invitar a nuestros lectores a hacer una reflexi&oacute;n cr&iacute;tica de algunos de sus argumentos centrales. Vamos a ser m&aacute;s sint&eacute;ticos en el primero de estos objetivos que en el segundo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por fin divulgaci&oacute;n moderna</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Muro Invisible representa, por fin, un muy buen trabajo de divulgaci&oacute;n en sociolog&iacute;a. Eso se nota en que sus afirmaciones se presentan enmarcadas en reflexiones ampliamente debatidas en las ciencias sociales y est&aacute;n ilustradas con evidencia emp&iacute;rica oportuna, de calidad y bien presentada. Podr&iacute;amos decir que el trabajo de Politikon est&aacute; ya en l&iacute;nea con una nueva generaci&oacute;n de pensadores y analistas sobre lo social que es m&aacute;s din&aacute;mica, anal&iacute;tica y transparente. Especialmente sugerente nos parece que los autores incluyan en cada cap&iacute;tulo una secci&oacute;n titulada &lsquo;El men&uacute; de propuestas posibles&rsquo;, en el que se discuten algunas intervenciones p&uacute;blicas que podr&iacute;an responder a los retos y problemas descritos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero no es un libro sobre j&oacute;venes</strong>
    </p><p class="article-text">
        En contra de lo que su subt&iacute;tulo sugiere (Las dificultades de ser joven en Espa&ntilde;a), El Muro Invisible es m&aacute;s un libro escrito <em>por</em> j&oacute;venes que un libro <em>sobre</em> los j&oacute;venes. Es cierto que muchos de los fen&oacute;menos sociales (fracaso escolar, desempleo, baja fecundidad) que el libro analiza tienen una mayor incidencia entre los j&oacute;venes, pero tambi&eacute;n han tenido impacto en la vida de quienes nacieron antes de 1980, que es el umbral fijado por los autores para separar a quienes son j&oacute;venes hoy de quienes ya no lo somos. El mercado laboral espa&ntilde;ol, por ejemplo, ya estaba fuertemente segmentado cuando los <em>millennials</em> comenzaban su educaci&oacute;n primaria. Afectados por la precariedad laboral, muchos espa&ntilde;oles que por nacimiento son <em>baby-boomers</em> han tenido pocos hijos, y los han tenido tarde. Muchos con m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os han tenido menos poder adquisitivo y &eacute;xito profesional que la generaci&oacute;n de sus padres y han visto c&oacute;mo las crisis de empleo en Espa&ntilde;a (1993, 2007) les expulsaban del mercado de trabajo en momentos clave de su ciclo vital. Creemos que el libro describe m&aacute;s bien una transformaci&oacute;n de la estructura social espa&ntilde;ola que afecta a j&oacute;venes y no tan j&oacute;venes y, aqu&iacute; est&aacute; lo preocupante, muy probablemente seguir&aacute; afectando a los j&oacute;venes del futuro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una invitaci&oacute;n a reformular el &ldquo;pacto intergeneracional&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Muro Invisible propone la renovaci&oacute;n de un &ldquo;pacto&rdquo; que, en su opini&oacute;n, ordena la convivencia entre generaciones. La necesidad de renovar este acuerdo se asienta en la creencia de que los j&oacute;venes viven peor que los mayores porque hay una transferencia de recursos excesiva o injustificada de los primeros hacia los segundos. Y ello, argumentan, est&aacute; detr&aacute;s de muchos de los problemas a los que se enfrentan quienes nacieron a partir de 1980. Aunque los j&oacute;venes son un grupo muy diverso, incluso m&aacute;s de lo que se trasluce en el texto, tambi&eacute;n lo son los mayores que deber&iacute;an suscribir este &ldquo;pacto&rdquo;. Los j&oacute;venes defensores de un nuevo acuerdo entre generaciones parecen pensar m&aacute;s en jubilados de clase media con pensiones altas, que se benefician de suculentos descuentos en el acceso a ciertos servicios p&uacute;blicos, que en los que se encuentran en situaciones mucho menos favorecidas y que, en muchos casos, se vieron forzados a trabajar a edades muy tempranas. En algunos pa&iacute;ses, como en Estados Unidos, no es infrecuente ver a jubilados en <em>minijobs</em> mal pagados y de poca cualificaci&oacute;n. Creemos que la redistribuci&oacute;n debe hacerse entre grupos seg&uacute;n su nivel de ingresos, no necesariamente entre generaciones. &iquest;Tomar&aacute; el &ldquo;pacto&rdquo; como actores principales a las distintas generaciones que coexistan en un momento dado o a los individuos que forman parte de ellas?
    </p><p class="article-text">
        <strong>La ilusi&oacute;n de la movilidad incesante</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las descripciones de los j&oacute;venes como los grandes perdedores del cambio en la estructura social que se ha producido en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas en Espa&ntilde;a se suelen centrar en comparaciones de estos j&oacute;venes con sus padres y, como mucho, sus abuelos. Esto sustenta la idea que de todas las generaciones han mejorado los est&aacute;ndares de las anteriores y tiene detr&aacute;s una visi&oacute;n algo ingenua, incluso miope, del desarrollo. Los europeos que nacieron despu&eacute;s de la II Guerra Mundial han sido unos privilegiados. No est&aacute; claro que quienes fueron j&oacute;venes en la d&eacute;cada de los cuarenta vivieran mejor que los que lo fueron en los felices a&ntilde;os veinte. La ilusi&oacute;n de que siempre hay margen para la movilidad social ascendente es m&aacute;s bien eso, una ilusi&oacute;n. Aunque sea doloroso decirlo, a pesar de la extraordinaria expansi&oacute;n educativa que hemos protagonizado, o en parte por eso, hoy por hoy hay pocas perspectivas de lograr sociedades m&aacute;s fluidas sin que un cambio tecnol&oacute;gico de gran escala y que expandiera la demanda de trabajos altamente cualificados abra oportunidades similares a las que tuvieron quienes fueron j&oacute;venes en los a&ntilde;os sesenta y setenta.
    </p><p class="article-text">
        La ilusi&oacute;n de la movilidad incesante puede alimentar frustraciones que poco tienen que ver con las pol&iacute;ticas incluso aunque tengan un gran impacto en el comportamiento pol&iacute;tico y social de los j&oacute;venes. Creemos, por ejemplo, que la crisis ha generado una frustraci&oacute;n de expectativas tanto o m&aacute;s importante que la exclusi&oacute;n objetiva a la que se enfrentan algunos j&oacute;venes. La relaci&oacute;n de todo ello con fen&oacute;menos como la nueva emigraci&oacute;n, es un tema apuntado pero poco explotado en el libro y que, sin duda, merecer&aacute; m&aacute;s reflexi&oacute;n en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y las pol&iacute;ticas&hellip; </strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de los aspectos que m&aacute;s nos ha gustado del trabajo de Politikon es que muchos de los dilemas sociales que se presentan en el libro y que afronta Espa&ntilde;a (como muchos otros pa&iacute;ses avanzados) se analizan en clave pol&iacute;tica y se acompa&ntilde;an de reflexiones sobre las pol&iacute;ticas. Sin embargo, creemos que es importante que quienes se interesan por la pol&iacute;tica, y viven inmersos en los debates que &eacute;sta genera, no pierdan de vista el hecho de que las pol&iacute;ticas no solo son el resultado de procesos deliberativos y decisiones tomadas en el vac&iacute;o, sino que adoptan la forma que tienen precisamente porque se definen y se aplican en un determinado contexto social. Esto no convierte a las pol&iacute;ticas en irrelevantes, pero s&iacute; limita su posible impacto y dificulta su aplicabilidad. Pero quiz&aacute; ya estamos hablando un poco como viejos (o lo que Politikon llama eufem&iacute;sticamente baby-boomers).
    </p><p class="article-text">
        Bienvenidos a la divulgaci&oacute;n en sociolog&iacute;a del siglo XXI.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Cebolla Boado, Leire Salazar, Amparo González Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/muro-invisible-divulgacion-sociologica-xxi_132_3022545.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Dec 2017 22:34:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA['El Muro Invisible'. Divulgación sociológica del siglo XXI]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Juntas o revueltas? Inmigración y formación de parejas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/juntas-revueltas-inmigracion-parejas_132_3197111.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Las trayectorias que conducen a la formaci&oacute;n de una familia se han diversificado mucho en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. En pr&aacute;cticamente todos los pa&iacute;ses europeos la incidencia de las uniones matrimoniales ha disminuido a la vez que aumentaban la cohabitaci&oacute;n y los hijos nacidos fuera del matrimonio. El aumento de la cohabitaci&oacute;n ha sido generalmente interpretado como un signo de modernizaci&oacute;n de las familias, y una de las m&aacute;s claras se&ntilde;as de identidad de la Segunda Transici&oacute;n Demogr&aacute;fica. As&iacute; ha ocurrido en Espa&ntilde;a, donde la cohabitaci&oacute;n emergi&oacute; asociada al individualismo, la secularizaci&oacute;n y el debilitamiento de los valores de la familia tradicional y seguramente por ello, hasta hace poco, ha sido m&aacute;s habitual entre mujeres con niveles de instrucci&oacute;n altos.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, en muchos pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina, por ejemplo, la cohabitaci&oacute;n ha sido habitual entre personas de los estratos menos favorecidos de la poblaci&oacute;n como sustituto del matrimonio. Y en Ruman&iacute;a y otros pa&iacute;ses del Este, la cohabitaci&oacute;n es por lo general un preludio al matrimonio, m&aacute;s que una alternativa a &eacute;l. Dicho de otro modo, la cohabitaci&oacute;n no tiene un significado un&iacute;voco y existe una cierta heterogeneidad en los motivos por el que las personas deciden cohabitar en lugar de casarse.
    </p><p class="article-text">
        Esta heterogeneidad en el significado de la cohabitaci&oacute;n entre pa&iacute;ses, e incluso entre individuos dentro del mismo pa&iacute;s, hace particularmente dif&iacute;cil predecir si la cohabitaci&oacute;n ser&aacute; m&aacute;s o menos frecuente entre las mujeres inmigrantes, y si ser&aacute; un comportamiento asociado a mayor nivel de instrucci&oacute;n como entre las espa&ntilde;olas o justo lo contrario, como suele ser habitual en muchos de sus pa&iacute;ses de origen. Necesitamos pues, antes de interpretar cualquier dato sobre los modos de convivencia de las inmigrantes como evidencia de integraci&oacute;n o ausencia de ella, aclarar estas cuestiones.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los inmigrantes no reproducir&aacute;n necesariamente la relaci&oacute;n entre educaci&oacute;n y cohabitaci&oacute;n que se observa en sus respectivos pa&iacute;ses de origen pues, como sabemos, los inmigrantes son un grupo seleccionado de sus habitantes, no necesariamente representativo de las pautas de comportamiento dominantes en ellos. Adem&aacute;s las condiciones de vida y trabajo en Espa&ntilde;a generan condicionantes diferentes a los vividos en las sociedades de origen, y los inmigrantes se adaptan en mayor o menor medida a dichos condicionantes. Por &uacute;ltimo, el significado de la cohabitaci&oacute;n como indicador de integraci&oacute;n o como resumen de un determinado tipo de concepci&oacute;n de la familia y las relaciones familiares seguramente var&iacute;e no s&oacute;lo en funci&oacute;n del origen geogr&aacute;fico de los inmigrantes y lo que es habitual en sus sociedades de origen, sino tambi&eacute;n en funci&oacute;n del origen de las parejas con las que establecen su relaci&oacute;n. En principio, parece razonable pensar que la cohabitaci&oacute;n entre inmigrantes del mismo origen probablemente reproducir&aacute; en muchos casos los patrones observados en su pa&iacute;s de origen. Sin embargo, no es f&aacute;cil predecir si la cohabitaci&oacute;n entre una inmigrante y un aut&oacute;ctono ser&aacute; m&aacute;s parecida a lo que la cohabitaci&oacute;n mayoritariamente ha sido hasta ahora en Espa&ntilde;a &ndash; un preludio al matrimonio-, o se configurar&aacute; tambi&eacute;n como alternativa a &eacute;l. Y en este caso, si ser&aacute; dominante entre los inmigrantes con m&aacute;s o menos nivel de instrucci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los an&aacute;lisis que hemos realizado con datos de la Encuesta Nacional de Inmigrantes de 2007 y la Encuesta de Fecundidad y Valores de 2006, se observa con claridad que:
    </p><p class="article-text">
        1. La incidencia de la cohabitaci&oacute;n entre las inmigrantes en Espa&ntilde;a es mayor que entre las aut&oacute;ctonas, y esto es as&iacute; para todos los grandes grupos de origen salvo para las marroqu&iacute;es. Es importante destacar que este es, de nuevo, un patr&oacute;n de comportamiento at&iacute;pico dentro de Europa y responde, en gran medida, a la confluencia de dos factores: por un lado, la difusi&oacute;n tard&iacute;a de la cohabitaci&oacute;n entre las espa&ntilde;olas y, por otro, que los pa&iacute;ses de origen de nuestra inmigraci&oacute;n son diferentes y m&aacute;s diversos en este aspecto que los de muchos de nuestros vecinos europeos.
    </p><p class="article-text">
        2. Las diferencias en el gradiente educativo de la cohabitaci&oacute;n revela tambi&eacute;n diferencias importantes entre espa&ntilde;olas e inmigrantes, a menudo relacionadas con el origen de la pareja (inmigrante o espa&ntilde;ol de nacimiento) de estas &uacute;ltimas.  Mientras que el nivel educativo de las inmigrantes es irrelevante cuando se trata de predecir su propensi&oacute;n a contraer matrimonio o a cohabitar con otro inmigrante de su mismo origen, tener estudios superiores aumenta claramente la probabilidad de cohabitar con un espa&ntilde;ol. En este sentido parece que la emigraci&oacute;n a Espa&ntilde;a desdibuja parcialmente el significando dominante de la cohabitaci&oacute;n en los pa&iacute;ses de origen cuando se trata de parejas end&oacute;gamas (entre inmigrantes del mismo origen nacional) y tiende a adoptar el significando (hasta hace poco) dominante en Espa&ntilde;a cuando la pareja con la que se cohabita es de origen espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, la poblaci&oacute;n inmigrante femenina en Espa&ntilde;a reproduce la heterogeneidad en la incidencia y significado de la cohabitaci&oacute;n observado entre poblaciones no inmigrantes en el resto de Europa. Y precisamente por ello que las inmigrantes cohabiten m&aacute;s que las espa&ntilde;olas de similares caracter&iacute;sticas (cohorte de nacimiento, edad, nivel educativo, etc.) no puede interpretarse de forma inmediata ni como un signo de lo antiguas que somos las espa&ntilde;olas, ni de lo modernas que son ellas; no se trata necesariamente y en todos los casos de un signo de adaptaci&oacute;n, ni tampoco de un reflejo autom&aacute;tico de los valores y formas familiares en las que ellas fueron socializadas en sus pa&iacute;ses de origen.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra segunda generaci&oacute;n es a&uacute;n demasiado joven y en la mayor&iacute;a de los casos no han completado su transici&oacute;n a la vida adulta, pero disponemos de algunos datos que nos permiten saber si los adolescentes hijos de inmigrantes prefieren cohabitar, en lugar de casarse, y en qu&eacute; medida difieren sus preferencias de las de los adolescentes no inmigrantes. Utilizando datos de la encuesta CHANCES 2011, realizada en centros de secundaria de Madrid a alumnos de entre 14 y 16 a&ntilde;os de origen inmigrante y no inmigrante, comprobamos en el gr&aacute;fico 1 que la inmensa mayor&iacute;a de los adolescentes, inmigrantes o no, se plantea como opci&oacute;n preferida cohabitar durante un tiempo antes de casarse (el 70% de los adolescentes no-inmigrantes y el 60% de los inmigrantes). A&uacute;n as&iacute;, la proporci&oacute;n de los que prefieren casarse directamente sin cohabitar es casi 10 puntos mayor entre los inmigrantes, aunque deber&iacute;amos decir las inmigrantes porque es una diferencia en gran medida debida a las diferencias entre chicas inmigrantes y las aut&oacute;ctonas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 1. Preferencias sobre el modo de convivir con su futura pareja entre adolescentes inmigrantes y no inmigrantes (Chances 2011)</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Los datos del gr&aacute;fico 2 reflejan con claridad que las aut&eacute;nticas diferencias se dan entre los progenitores de los adolescentes, y no entre estos &uacute;ltimos. Mientras que s&oacute;lo el 35% de los padres aut&oacute;ctonos dice que preferir&iacute;a que su hijo o hija directamente se casara sin cohabitar, el porcentaje entre los padres inmigrantes es pr&aacute;cticamente el doble, casi el 70%. Esto revela, sin duda, una distancia mayor entre las preferencias de padres e hijos en las familias inmigrantes que en las no inmigrantes con respecto a esta cuesti&oacute;n, que seguramente refleje el conflicto que para los padres inmigrantes representa la concepci&oacute;n dominante de la cohabitaci&oacute;n como forma de convivencia asociada a las clases bajas en sus pa&iacute;ses de origen con sus aspiraciones de ascenso social para sus hijos; un conflicto este que no se da entre los no inmigrantes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 2. Opini&oacute;n de padres e hijos sobre el tipo de convivencia en pareja preferida (Chances 2011)</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En cualquier caso, los resultados presentados sirven para ilustrar la heterogeneidad de comportamientos familiares entre la poblaci&oacute;n de origen inmigrante en nuestro pa&iacute;s, muy alejada de los estereotipos que lo reducen todo a las dicotom&iacute;as antiguo-moderno.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amparo González Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/juntas-revueltas-inmigracion-parejas_132_3197111.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 Sep 2017 22:36:22 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Juntas o revueltas? Inmigración y formación de parejas]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Inmigración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Póntelo, Pónselo’: anticonceptivos y desigualdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/pontelo-ponselo-anticonceptivos-desigualdad_132_3807288.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Gran diversidad en los métodos anticonceptivos más usados: métodos poco seguros en países del Este, métodos seguros y reversibles en Europa Norte y Central, y métodos irreversibles en EEUU y Australia.</p><p class="subtitle">En España predominio del preservativo junto a otros métodos seguros y reversibles, y poca incidencia de la esterilización femenina y masculina</p><p class="subtitle">Esterilización femenina claramente asociada a desventaja educativa</p></div><p class="article-text">
        Hace apenas una semana tuve la suerte de asistir a la conferencia del Consorcio Europeo de Investigaci&oacute;n Sociol&oacute;gica, que celebraba en esta ocasi&oacute;n su 30 aniversario. En una de las lecciones magistrales seleccionadas para la celebraci&oacute;n, Megan Sweeney de la Universidad de Los &Aacute;ngeles trat&oacute; un tema del que nunca hab&iacute;a le&iacute;do una palabra: los m&eacute;todos contraceptivos y su diferente uso en funci&oacute;n del estatus socio-econ&oacute;mico de los individuos, tanto hombres como mujeres. Su exposici&oacute;n revel&oacute; datos que me resultaron sorprendentes y de gran inter&eacute;s, tanto por las preguntas que plantean como por el significado y las consecuencias para las personas, en especial de las mujeres. En este post pretendo simplemente compartir con ustedes lo que all&iacute; escuch&eacute; y lo que he le&iacute;do al respecto desde entonces.
    </p><p class="article-text">
        En el gr&aacute;fico 1 pueden ver cu&aacute;les son los m&eacute;todos anticonceptivos usados en 10 pa&iacute;ses de baja fecundidad, a los que he a&ntilde;adido los datos de Espa&ntilde;a adaptando y completando los ya publicados <a href="http://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/00324728.2015.1122209" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute; </a>y <a href="http://www.demographic-research.org/volumes/vol32/5/32-5.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que salta a la vista son las notables diferencias entre pa&iacute;ses. Salvo en Bulgaria y Georgia, donde los m&eacute;todos poco seguros como el d&iacute;a del mes, la prueba del moco cervical o la temperatura, todav&iacute;a son de uso frecuente (entre el 30 y el 40% de la poblaci&oacute;n que usa alg&uacute;n m&eacute;todo), el recurso a alg&uacute;n m&eacute;todo seguro, reversible o no, es lo m&aacute;s habitual. Sin embargo, m&aacute;s all&aacute; de esa opci&oacute;n por lo seguro, se detectan dos patrones de comportamiento bien distintos. En Francia (80%) y a poca distancia tambi&eacute;n en B&eacute;lgica y Alemania (70%) predomina claramente el uso de m&eacute;todos muy efectivos y reversibles como la p&iacute;ldora o el DIU. En el extremo opuesto encontramos los casos de EEUU y Australia, donde los m&eacute;todos preferidos en la Europa central son usados por apenas un tercio de la poblaci&oacute;n, mientras que el recurso a la esterilizaci&oacute;n, de ellas o de sus parejas, es utilizado por m&aacute;s del 50 y el 40% respectivamente.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con las cifras publicadas por Naciones Unidas en 2013, m&aacute;s de un tercio de las mujeres casadas o en cohabitaci&oacute;n del planeta recurren a la esterilizaci&oacute;n (suya o de sus parejas) como m&eacute;todo anticonceptivo, lo que lo convierte en el m&eacute;todo m&aacute;s usado a nivel mundial. Sin embargo, la incidencia de la esterilizaci&oacute;n como m&eacute;todo de control reproductivo var&iacute;a mucho por pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        Como puede apreciarse en el gr&aacute;fico 1, en el resto de pa&iacute;ses que no son ni EEUU ni Australia el porcentaje de entrevistadas que declararon haber recurrido a la esterilizaci&oacute;n, de ellas o de su pareja, como m&eacute;todo est&aacute; siempre por debajo del 20%, y en la mayor&iacute;a de casos por debajo del 10%.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 1.</strong> M&eacute;todo anticonceptivo utilizado por la poblaci&oacute;n femenina de 20 a 44 a&ntilde;os que convive en pareja heterosexual (casada o no) y usa alg&uacute;n m&eacute;todo, 2005-2010 (seg&uacute;n pa&iacute;s).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La esterilizaci&oacute;n como m&eacute;todo anticonceptivo es sin duda muy efectivo pero resulta, en especial en el caso de las mujeres (ligadura de trompas), irreversible; no as&iacute; en el de los hombres (vasectom&iacute;a).
    </p><p class="article-text">
        La irreversibilidad de la esterilizaci&oacute;n femenina constituye un aspecto particularmente importante ya que el deseo de tener hijos puede cambiar a lo largo del curso de vida, y sobre todo si se produce un cambio de pareja. Teniendo en cuenta que la estilizaci&oacute;n femenina no tiene vuelta atr&aacute;s, pero s&iacute; la masculina, cabr&iacute;a esperar una mayor incidencia de esta &uacute;ltima en previsi&oacute;n de un posible cambio de preferencias reproductivas en el futuro de la pareja, o de cualquiera de sus integrantes por separado. De hecho, en EEUU aproximadamente un 25% de las mujeres que hab&iacute;a recurrido a la ligadura de trompas se manifestaban arrepentidas de su decisi&oacute;n. Adem&aacute;s, la trascendencia de la operaci&oacute;n quir&uacute;rgica que implica una vasectom&iacute;a es menor que la de la esterilizaci&oacute;n femenina.
    </p><p class="article-text">
        Pese a todo ello, como puede observarse en el Gr&aacute;fico 2, de los 11 pa&iacute;ses estudiados solo en 2, Australia y Espa&ntilde;a, la esterilizaci&oacute;n femenina representa menos de la mitad del total de esterilizaciones practicadas en la poblaci&oacute;n estudiada. En Austria y B&eacute;lgica est&aacute;n casi al 50%. En EEUU, el pa&iacute;s con mayor incidencia de esterilizaci&oacute;n, la femenina est&aacute; en niveles cercanos al 70%. Y en el resto, donde su incidencia es muy minoritaria como vimos antes, la estilizaci&oacute;n masculina es completamente residual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 2.</strong> Incidencia de la esterilizaci&oacute;n como m&eacute;todo anticonceptivo sobre el total de los que usan alg&uacute;n m&eacute;todo, e incidencia de la esterilizaci&oacute;n femenina sobre el total de esterilizaciones en la poblaci&oacute;n femenina de 20 a 44 a&ntilde;os que convive en pareja heterosexual (casada o no), 2005-2010 (seg&uacute;n pa&iacute;s).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre los factores que podr&iacute;an explicar esta diversidad est&aacute;n no solo las preferencias reproductivas de las mujeres y sus parejas, sino obviamente otros factores econ&oacute;micos, sociales y culturales que incluyen la accesibilidad y aceptaci&oacute;n social de diferentes m&eacute;todos anticonceptivos, que var&iacute;an en el tiempo y en el espacio.
    </p><p class="article-text">
        El nivel de estudios es sin duda el primer candidato en cualquier an&aacute;lisis que pretenda ayudar a entender esta diversidad en la incidencia de la esterilizaci&oacute;n, femenina y masculina, entre pa&iacute;ses. En los Gr&aacute;ficos 3 y 4 hemos representado c&oacute;mo var&iacute;a el recurso a la esterilizaci&oacute;n femenina y masculina por nivel educativo de la mujer, y se observan diferencias muy llamativas. En primer lugar, la estirilizaci&oacute;n femenina (Gr&aacute;fico 3) est&aacute; claramente asociada con niveles de estudios bajos en todos los pa&iacute;ses estudiados salvo en Ruman&iacute;a. En cambio, en el caso de la esterilizaci&oacute;n masculina (Gr&aacute;fico 4) la relaci&oacute;n es mucho menos clara y m&aacute;s variada por pa&iacute;ses: en Australia, Francia y Georgia, su uso aumenta tambi&eacute;n entre mujeres con niveles de estudios m&aacute;s bajos; en cambio, en otros pa&iacute;ses no hay una asociaci&oacute;n clara con nivel educativo, y en EEUU que aparece en esto como &lsquo;el bicho raro&rsquo;, la vasectom&iacute;a est&aacute; claramente asociada a parejas en las que la mujer tiene estudios superiores, justo a la inversa de lo que ocurre cuando las que se esterilizan son ellas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 3.</strong> Proporci&oacute;n de mujeres que utilizaban la esterilizaci&oacute;n femenina como m&eacute;todo anticonceptivo dentro de cada nivel de estudios, 2005-2010 (seg&uacute;n pa&iacute;s).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 4.</strong> Proporci&oacute;n de mujeres que utilizaban la esterilizaci&oacute;n de su pareja (masculina) como m&eacute;todo anticonceptivo dentro de cada nivel de estudios, 2005-2010 (seg&uacute;n pa&iacute;s).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En general, las diferencias descritas desaparecen una vez que se tiene en cuenta la diferente composici&oacute;n de las poblaciones estudiadas en aspectos socio-demogr&aacute;ficos b&aacute;sicos como la edad al primer hijo y el n&uacute;mero de hijos. Sin embargo, las diferencias por educaci&oacute;n en el recurso a la esterilizaci&oacute;n masculina o femenina permanecen en EEUU y B&eacute;lgica. Ello apunta en ambos casos a la responsabilidad de factores explicativos de m&aacute;s amplio alcance, y complejidad, en especial las pol&iacute;ticas sociales y de salud reproductiva, que resultan claves a la hora de reforzar o relajar las barreras de acceso a todo el rango de m&eacute;todos anticonceptivos existentes para las mujeres de cada pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a sigue el patr&oacute;n de la mayor&iacute;a de pa&iacute;ses analizados con respecto a la esterilizaci&oacute;n femenina claramente asociada a un menor nivel de estudios de la mujer en edad reproductiva (Gr&aacute;fico 3). En cambio, la esterilizaci&oacute;n masculina no est&aacute; desde luego asociada a mujeres con estudios superiores como en el caso norteamericano, pero tampoco a los niveles de estudios m&aacute;s bajos pues, como se puede observar en el Gr&aacute;fico 4, la proporci&oacute;n de mujeres cuya pareja se hab&iacute;a practicado la vasectom&iacute;a en el grupo de mujeres con menos de educaci&oacute;n secundaria era id&eacute;ntica a la proporci&oacute;n entre mujeres con secundaria.
    </p><p class="article-text">
        Para poner estos resultados en contexto, en el Gr&aacute;fico 5 hemos plasmado el porcentaje de mujeres en edad reproductiva que dentro de cada nivel de estudios usa cada tipo de m&eacute;todo anticonceptivo en Espa&ntilde;a. Como puede observarse frente al gradiente educativo negativo que es evidente en la esterilizaci&oacute;n femenina, y en menor medida en la masculina, el uso de m&eacute;todos tambi&eacute;n muy efectivos pero reversibles como la p&iacute;ldora o el DIU no refleja diferencias significativas por nivel de estudios. En cambio, el preservativo es un m&eacute;todo cuyo uso es m&aacute;s frecuente entre las mujeres con mayor nivel de estudios, aunque este resultado en parte refleja la edad media m&aacute;s joven de quienes lo usan.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 5.</strong> Proporci&oacute;n de mujeres de 20 a 44 a&ntilde;os que utilizan cada m&eacute;todo anticonceptivo dentro de cada nivel de estudios en Espa&ntilde;a, 2006.
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        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las implicaciones de estos diferentes patrones de control reproductivo son m&uacute;ltiples tanto en t&eacute;rminos de igualdad de g&eacute;nero como de estratificaci&oacute;n social, y la mejor comprensi&oacute;n de los factores que determinan la elecci&oacute;n &uacute;ltima por uno u otro resultan clave a la hora de planificar pol&iacute;ticas sanitarias y de educaci&oacute;n sexual orientadas a garantizar la igualdad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amparo González Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/pontelo-ponselo-anticonceptivos-desigualdad_132_3807288.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Sep 2016 18:11:37 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[‘Póntelo, Pónselo’: anticonceptivos y desigualdad]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Anticonceptivos,Desigualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sanidad, inmigración y opinión pública]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/sanidad-inmigracion-opinion-publica_132_3972440.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué opinan los españoles sobre el acceso de los extranjeros al sistema nacional de salud? ¿Genera rechazo el acceso de los inmigrantes económicos al sistema? ¿Y el de los europeos procedentes de países ricos?</p></div><p class="article-text">
        Los espa&ntilde;oles mantenemos, en general, opiniones bastante positivas en torno al fen&oacute;meno de la inmigraci&oacute;n, en especial cuando nos comparamos con lo que indican para otros pa&iacute;ses europeos diferentes encuestas de opini&oacute;n. De hecho, los partidos que hacen del discurso anti-inmigraci&oacute;n un punto central de su programa o que se manifiestan abiertamente xen&oacute;fobos han obtenido, por el momento, un &eacute;xito electoral muy limitado en Espa&ntilde;a. Y a pesar de que la crisis econ&oacute;mica, el aumento del desempleo y los recortes en ayudas sociales constituyen en muchos otros pa&iacute;ses un excelente caldo de cultivo para el fortalecimiento de estas formaciones, la politizaci&oacute;n de la inmigraci&oacute;n en Espa&ntilde;a sigue manteni&eacute;ndose en niveles bajos en t&eacute;rminos comparados.
    </p><p class="article-text">
        Una excepci&oacute;n a esta t&oacute;nica general de escasa politizaci&oacute;n ha sido el asunto del acceso de los extranjeros al sistema p&uacute;blico de salud. Ya en el a&ntilde;o 2000, reci&eacute;n aprobada la primera gran reforma de nuestra ley de extranjer&iacute;a con el respaldo de un amplio consenso parlamentario (Ley 4/2000), el Partido Popular decidi&oacute; usar el asunto del acceso de los extranjeros a la sistema p&uacute;blico de salud como la gran excusa que justificaba una reforma inmediata de una ley que apenas hab&iacute;a entrado en vigor. Y decimos excusa porque aunque el Partido Popular efectivamente procedi&oacute; a la reforma de la Ley 4/2000, el nuevo texto legal (Ley 8/2000) dej&oacute; intactos los preceptos relativos al acceso a la sanidad, que supuestamente motivaban la necesidad de reforma. De este modo, el acceso universal que consagraba la Ley 4/2000 se mantuvo. Muchos expertos en la materia de toda Europa consideraron la aproximaci&oacute;n espa&ntilde;ola al asunto como una buena pr&aacute;ctica: el acceso a la sanidad era universal para todos los residentes en el pa&iacute;s que se registraran en el Padr&oacute;n Municipal, algo que no estaba limitado s&oacute;lo a los residentes regulares.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a finales de 2012, con la oleada de recortes sociales adoptados por el gobierno del PP y su mayor&iacute;a absoluta, el decreto conocido como del &lsquo;apartheid sanitario&rsquo; (RD 16/2012) puso fin al modelo universalista antes descrito. Como explicaba Javier Moreno <a href="http://agendapublica.es/pildoras-de-xenofobia-sanidad-e-inmigracion-en-el-debate-politico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>, esta reforma del Sistema Nacional de Salud se justific&oacute; con el argumento de acabar con el &ldquo;turismo sanitario&rdquo;, tanto de ciudadanos de la UE residentes en Espa&ntilde;a como de inmigrantes extracomunitarios, y sirvi&oacute; en la pr&aacute;ctica para expulsar a los inmigrantes en situaci&oacute;n irregular del sistema p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n fue objeto de cierta pol&eacute;mica en el marco de las movilizaciones a favor de la sanidad p&uacute;blica lideradas por la marea blanca; ONGs y profesionales promovieron campa&ntilde;as de rechazo al decreto y objeci&oacute;n de conciencia, programas de televisi&oacute;n revelaron el absurdo burocr&aacute;tico al que se ve&iacute;an condenados incluso aquellos inmigrantes que intentaban contratar un seguro pagado de su bolsillo (el supuesto objetivo de la reforma), algunas comunidades aut&oacute;nomas buscaron subterfugios legales para evitar sus consecuencias pr&aacute;cticas&hellip; hasta que lleg&oacute; la campa&ntilde;a electoral de las auton&oacute;micas de 2015 y hubo que poner, de nuevo, las cartas sobre la mesa. Pr&aacute;cticamente todos los partidos suscribieron una declaraci&oacute;n en marzo de 2015 para la para la &ldquo;restituci&oacute;n efectiva&rdquo; del derecho universal a la salud y se comprometieron a incluir dicha medida en sus programas electorales de 2015 y 2016. Todos menos el PP y Ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        Conocemos las posturas de los partidos, pero sabemos poco sobre qu&eacute; opinan los espa&ntilde;oles del acceso a la sanidad de los extranjeros. Por ello realizamos, con apoyo de la Fundaci&oacute;n Alternativas y Fundipax, <a href="http://www.fundacionalternativas.org/laboratorio/documentos/documentos-de-trabajo/ha-podido-mas-la-crisis-o-la-convivencia-sobre-las-actitudes-de-los-espanoles-ante-la-inmigracion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un breve cuestionario online</a> a una muestra de 1000 individuos en toda Espa&ntilde;a, en la que pregunt&aacute;bamos, entre otras cosas, c&oacute;mo perciben los espa&ntilde;oles el uso que los extranjeros hacen del sistema sanitario, el impacto que la inmigraci&oacute;n tiene sobre la calidad del sistema, si la administraci&oacute;n deber&iacute;a invertir m&aacute;s recursos all&iacute; donde se concentran m&aacute;s inmigrantes y si, en &uacute;ltima instancia, los espa&ntilde;oles piensan que deber&iacute;a arbitrarse alg&uacute;n sistema que garantice la preferencia nacional en el acceso al sistema nacional de salud. A diferencia de encuestas anteriores, a la mitad de los encuestados les formulamos las preguntas refiri&eacute;ndonos a los inmigrantes o la inmigraci&oacute;n en general, mientras que a la otra mitad se le formularon las mismas preguntas pero referidas a los &ldquo;ciudadanos de pa&iacute;ses ricos de la UE&rdquo;.  La asignaci&oacute;n a cada uno de estos dos grupos en que se divide la muestra fue estrictamente aleatoria. La ventaja de este peque&ntilde;o matiz en la formulaci&oacute;n de las preguntas es que permite aislar el efecto que el origen de los inmigrantes tiene en las opiniones reveladas por los encuestados, distinguiendo entre la imagen de &ldquo;extranjero como inmigrante econ&oacute;mico&rdquo; que domina en el imaginario colectivo, y los procedentes de pa&iacute;ses ricos de la UE que podr&iacute;an protagonizar el pol&eacute;mico fen&oacute;meno del &ldquo;turismo sanitario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El gr&aacute;fico que presentamos resume los resultados obtenidos una vez que las diferencias por sexo, edad, educaci&oacute;n y auto-posicionamiento ideol&oacute;gico han sido neutralizadas. Cada uno de los paneles del gr&aacute;fico se refiere a una de las preguntas que hemos mencionado en el p&aacute;rrafo anterior. El indicador azul refleja la probabilidad de que un individuo de nuestra muestra se manifieste de acuerdo con la afirmaci&oacute;n en cuesti&oacute;n (p.ej: la presencia de extranjeros disminuye la calidad de la atenci&oacute;n sanitaria) cuando se les pregunt&oacute; por inmigrantes en general, y el indicador rojo cuando se les pregunt&oacute; por los extranjeros procedentes de pa&iacute;ses ricos de la UE.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Probabilidad de estar de acuerdo con diferentes afirmaciones sobre el acceso de los inmigrantes al sistema de salud</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Fuente: elaboraci&oacute;n propia a partir de encuesta Fundipax/Alternativas Noviembre 2015. Los indicadores son estimaciones calculadas a partir de regresiones log&iacute;sticas controlando por sexo, edad, educaci&oacute;n y auto-posicionamiento ideol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Varias cuestiones emergen con nitidez de lo representado en el gr&aacute;fico. En primer lugar, la mayor&iacute;a de los espa&ntilde;oles rechaza la idea de que la atenci&oacute;n sanitaria pierda calidad como consecuencia del acceso de extranjeros a ella; a&uacute;n as&iacute;, son un 40% los que consideran que la presencia de extranjeros da&ntilde;a la calidad del sistema y, adem&aacute;s, no se aprecian diferencias en la percepci&oacute;n en funci&oacute;n del origen de los extranjeros.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, un 50% de los encuestados afirma que los inmigrantes abusan de la atenci&oacute;n gratuita, porcentaje que sube hasta el 65% cuando se pregunta sustituyendo inmigrantes por ciudadanos procedentes de pa&iacute;ses ricos de la UE. 
    </p><p class="article-text">
        Pr&aacute;cticamente uno de cada dos espa&ntilde;oles cree que la administraci&oacute;n deber&iacute;a invertir m&aacute;s recursos all&iacute; donde se concentran los inmigrantes. Pero si la pregunta se refiere a inmigrantes de pa&iacute;ses ricos de la UE el porcentaje de casos a favor de esta estrategia se divide por dos. O dicho de otro modo, la percepci&oacute;n de uso abusivo frecuente no genera un deseo generalizado de m&aacute;s inversi&oacute;n en aquellas zonas donde se concentran m&aacute;s extranjeros, especialmente si son procedentes de pa&iacute;ses ricos de la UE.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, algo bastante inquietante es que, al parecer, la percepci&oacute;n de uso abusivo por parte de los extranjeros, alimenta el apoyo a la preferencia nacional en el acceso a la sanidad, sobre todo respecto a los ciudadanos de otros pa&iacute;ses de la UE: 60% la apoyan , comparado con &lsquo;s&oacute;lo&rsquo; el 35% que la apoyar&iacute;a respecto de los inmigrantes en general.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, aunque m&aacute;s de la mitad de los espa&ntilde;oles ve con relativa normalidad el acceso de extranjeros al sistema nacional de salud y no dramatiza el impacto que ello tiene en la calidad de la atenci&oacute;n sanitaria, hay elementos preocupantes en la encuesta. A pesar de que profesionales tanto de la sanidad como de la investigaci&oacute;n han mostrado que la poblaci&oacute;n inmigrante usa la sanidad menos que la espa&ntilde;ola, todo apunta a que el discurso sobre el abuso surte efecto. Es m&aacute;s, el elevado rechazo que genera el acceso de los extranjeros procedentes de los pa&iacute;ses ricos de la UE al sistema sanitario hace patente que el debate sobre el &lsquo;turismo sanitario&rsquo; est&aacute; dejando huella entre la poblaci&oacute;n. Dos tercios de los encuestados consideran que son los extranjeros de otros pa&iacute;ses ricos de la UE son quienes abusan de la atenci&oacute;n sanitaria gratuita en Espa&ntilde;a y apoyar&iacute;an la preferencia nacional ante ellos. &iquest;Por qu&eacute; no proponer mecanismos efectivos para articular un sistema de cobro a los sistemas sanitarios del resto de pa&iacute;ses europeos por la atenci&oacute;n sanitaria prestada a sus ciudadanos, y dejar de alentar actitudes xen&oacute;fobas tanto hacia los estigmatizados &lsquo;irregulares&rsquo; como hacia los nacionales de nuestros socios europeos?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amparo González Ferrer, Héctor Cebolla Boado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/sanidad-inmigracion-opinion-publica_132_3972440.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 May 2016 18:05:39 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Sanidad, inmigración y opinión pública]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nada nuevo bajo el sol. Brexit, inmigración y las ayudas por hijos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/nuevo-brexit-inmigracion-ayudas-hijos_132_4126082.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Entre las medidas negociadas por Cameron en Bruselas para comprometerse a apoyar la permanencia del Reino Unido en la UE en el próximo referéndum de Junio, se han incluido importantes rebajas en las ayudas por hijos accesibles a los inmigrantes del resto de la UE. Las consecuencias de tales medidas apenas han sido discutidas pero la experiencia de Alemania en los años setenta ilustra a la perfección lo que es muy probable que ocurra: un aumento de la reagrupación familiar y la imposibilidad de ahorrar al erario público lo prometido.</p></div><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo informe de la OCDE sobre Migraci&oacute;n Internacional indicaba que, durante la crisis, la inmigraci&oacute;n de naturaleza laboral se ha reducido sustancialmente, y la vinculada a la reagrupaci&oacute;n familiar lo ha hecho tambi&eacute;n, aunque de modo m&aacute;s suavizado. En cambio, los flujos relacionados con la libre circulaci&oacute;n de trabajadores en el seno de la UE son los &uacute;nicos que han aumentado desde 2009, antes de que se dispararan en algunos pa&iacute;ses las solicitudes de asilo.
    </p><p class="article-text">
        Las fuentes brit&aacute;nicas indican que desde 2010 han llegado al Reino Unido entre 1 y 2 millones de ciudadanos de la UE. Por tanto, no es de extra&ntilde;ar que gran parte de las discusiones mantenidas las &uacute;ltimas semanas en Bruselas con la intenci&oacute;n de evitar que los brit&aacute;nicos abandonen la Uni&oacute;n Europea se hayan centrado en las posibles restricciones a la inmigraci&oacute;n de trabajadores procedentes de otros Estados Miembros y, sobre todo, su acceso a algunas de las prestaciones sociales que se ofrecen a los trabajadores brit&aacute;nicos, incluidas las ayudas por hijos.
    </p><p class="article-text">
        Cameron pretend&iacute;a rebajar la cuant&iacute;a de las ayudas por hijos que, hasta ahora, los comunitarios pod&iacute;an recibir en igualdad de condiciones que los brit&aacute;nicos, incluso si los hijos resid&iacute;an en los pa&iacute;ses de origen. La propuesta consist&iacute;a en ajustar las cuant&iacute;as al coste de la vida en dichos pa&iacute;ses. Nunca qued&oacute; claro si la propuesta de Londres pretend&iacute;a que dicha indexaci&oacute;n de las ayudas por hijos se aplicara s&oacute;lo a los trabajadores comunitarios que llegaran a partir de la firma del acuerdo, o tambi&eacute;n a los que ya estaban en Gran Breta&ntilde;a con anterioridad. Todo ello desat&oacute; la oposici&oacute;n furibunda de los representantes de Hungr&iacute;a, Eslovaquia, la Rep&uacute;blica Checa y, sobre todo, Polonia. Pero, curiosamente, no de otros pa&iacute;ses de la UE15 como Espa&ntilde;a, a pesar de que el mayor incremento de los flujos comunitarios hacia el Reino Unido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha procedido de ellos, como indica el gr&aacute;fico 1 (51% del total de la inmigraci&oacute;n procedente de la UE en 2015).
    </p><p class="article-text">
        Gr&aacute;fico 1. Flujos de inmigraci&oacute;n procedente de la UE al Reino Unido, por grupos de origen (en miles)
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Fuente: Long Term International Migration (LTIM) - Office for National Statistics
    </p><p class="article-text">
        La pelea por reducir o directamente eliminar el acceso a determinadas transferencias sociales como estrategia para reducir la inmigraci&oacute;n parte de dos premisas simplemente err&oacute;neas. La primera, que los inmigrantes vienen atra&iacute;dos por la generosidad de tales ayudas y prestaciones, y no por efecto de una fuerte demanda laboral no cubierta y un considerable diferencial salarial entre sus pa&iacute;ses de origen y el Reino Unido en este caso. Y la segunda, que si se vincula el acceso a determinadas prestaciones al principio de territorialidad (necesidad de que los beneficiarios residan en el territorio del Estado que las concede) los inmigrantes no optar&aacute;n, alternativamente, por traer a sus familias; sobre todo en este caso, en el que no es necesario cumplir con los requisitos que exige la ley de inmigraci&oacute;n para practicar la reagrupaci&oacute;n familiar, al tratarse de familiares de ciudadanos comunitarios.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente no podemos adivinar el futuro pero es probable que la reacci&oacute;n a medidas de este tipo por parte de los migrantes sea hoy similar a la que ya se produjo en otros momentos cuando otros gobiernos adoptaron medidas muy parecidas. En 1970, el gobierno alem&aacute;n pagaba una cantidad mensual de 25 marcos por el segundo hijo, 60 marcos por el tercero y el cuarto, y 70 por el quinto y cada hijo adicional. En principio, el derecho a las prestaciones sociales se reconoc&iacute;a siguiendo el principio de territorialidad. Sin embargo, los trabajadores comunitarios que resid&iacute;an en otros estados miembros diferentes al de su nacionalidad ten&iacute;an reconocido el derecho a las mismas ayudas por hijos que los trabajadores alemanes, incluso si sus hijos viv&iacute;an en sus pa&iacute;ses de origen. Gracias a acuerdos bilaterales especiales, esta opci&oacute;n exist&iacute;a tambi&eacute;n para trabajadores griegos, yugoslavos, portugueses, espa&ntilde;oles y turcos empleados en Alemania. Pues bien, en 1975, el gobierno de Helmut Schmidt aprob&oacute; una reforma fiscal por la que increment&oacute; la cuant&iacute;a de las ayudas a 50 marcos mensuales por el primer hijo, 70 por el segundo y 120 por cada hijo adicional. Pero los criterios de elegibilidad tambi&eacute;n fueron modificados pues se estableci&oacute; que las nuevas cuant&iacute;as s&oacute;lo se aplicar&iacute;an en el caso de hijos que viviesen en Alemania, mientras que las antiguas seguir&iacute;an siendo aplicadas a los hijos de los trabajadores extranjeros (no italianos) que viviesen, separados de sus padres, en sus respectivos pa&iacute;ses de origen.
    </p><p class="article-text">
        Considerando el tama&ntilde;o medio de una familia turca en 1975, las potenciales consecuencias econ&oacute;micas de la reforma para los extranjeros viviendo en Alemania y sus planes de reagrupaci&oacute;n familiar son evidentes: para un hombre turco con cuatro hijos que viviesen en Turqu&iacute;a en aquel momento, la reforma representaba una p&eacute;rdida de m&aacute;s de 200 marcos mensuales, una p&eacute;rdida sustancial que, sin embargo, pod&iacute;a evitar llev&aacute;ndoselos a vivir a Alemania.
    </p><p class="article-text">
        Como pude comprobar gracias la encuesta longitudinal alemana conocida como SOEP, explotada durante mi tesis doctoral (<a href="http://digital.csic.es/handle/10261/93176" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en espa&ntilde;ol aqu&iacute;</a>, <a href="http://digital.csic.es/handle/10261/93174" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en ingl&eacute;s aqu&iacute;</a>) justo esto fue lo que ocurri&oacute;. Incluso despu&eacute;s de descontar la influencia que la estructura y rasgos socio-econ&oacute;micos de cada unidad familiar, la secuencia migratoria de los diferentes miembros del hogar, y las caracter&iacute;sticas de cada hijo o hija tuvieron en el ritmo en que se produjo la reagrupaci&oacute;n de los hijos en Alemania, la modificaci&oacute;n de la cuant&iacute;a de las ayudas aprobada en 1975 sistem&aacute;ticamente aceler&oacute; la reagrupaci&oacute;n de los hijos que a&uacute;n resid&iacute;an en los pa&iacute;ses de origen.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, los resultados demostraban igualmente que el aumento en el nivel de desempleo en Alemania llev&oacute; a los padres inmigrantes que a&uacute;n no hab&iacute;an tra&iacute;do a sus hijos a retrasar la reagrupaci&oacute;n de &eacute;stos. En concreto, un aumento de 4 d&eacute;cimas en la tasa de paro en Alemania era suficiente para neutralizar el efecto acelerador que la reforma de las prestaciones por hijos tuvo sobre la reagrupaci&oacute;n de los hijos.
    </p><p class="article-text">
        En otras palabras, la experiencia alemana demuestra, una vez m&aacute;s, que el atractivo que a menudo se atribuye a las prestaciones sociales como im&aacute;n que atrae la inmigraci&oacute;n, languidece ante el mucho m&aacute;s poderoso efecto de la demanda laboral y las diferencias de salarios entre pa&iacute;ses. Sin embargo, la experiencia alemana no ha salido a relucir en el curso de las negociaciones mantenidas estos &uacute;ltimas semanas con el Reino Unido en el seno de la Uni&oacute;n. Sigue sorprendiendo nuestra incapacidad y la de nuestros gobiernos para aprender del pasado, tambi&eacute;n en materia migratoria.
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo finalmente adoptado en Bruselas hace un par de semanas, permitir&aacute; al gobierno brit&aacute;nico rebajar dichas ayudas cuando los hijos vivan en los pa&iacute;ses de origen; aunque solo para las familias que vengan a partir de ahora, no para los que ya est&aacute;n trabajando all&iacute;. Es m&aacute;s, ser&aacute; una posibilidad no s&oacute;lo para el gobierno brit&aacute;nico, sino para los gobiernos de cualquier estado miembro. Y fue precisamente Alemania uno de los que se apresuraron a decir que valorar&aacute;n tambi&eacute;n esta posibilidad.
    </p><p class="article-text">
        El desprecio por la evidencia sobre el efecto m&aacute;s o menos conocido de ciertas pol&iacute;ticas pone de manifiesto su verdadera y &uacute;ltima motivaci&oacute;n. En el caso alem&aacute;n, la medida se encuadraba dentro de un paquete m&aacute;s amplio de reformas fiscales pero estuvo impulsada por el clima anti-inmigraci&oacute;n del momento, y la respuesta a algunas noticias aparecidas en la prensa unos meses antes que relataban casos de turcos que trabajaban en Alemania y estaban recibiendo ayudas por tener seis y hasta diez hijos ficticios en Turqu&iacute;a. En el caso brit&aacute;nico, el mismo d&iacute;a que Cameron estaba negociando su &lsquo;freno de emergencia&rsquo; sobre el pago de prestaciones a los migrantes comunitarios en el Reino Unido, el Tesoro recibi&oacute; una pregunta parlamentaria sobre el coste real de tales ayudas a la que respondi&oacute; simplemente con un &lsquo;<a href="http://www.huffingtonpost.co.uk/2016/02/19/how-much-do-eu-migrants-c_n_9272428.html?1455899666&amp;ncid=tweetlnkushpmg00000067" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">the information is not available</a>&rsquo; [la informaci&oacute;n no est&aacute; disponible]. Dicho m&aacute;s claro, una vez m&aacute;s no sabemos cu&aacute;nto cuesta realmente mantener dichas ayudas activas para los migrantes comunitarios, pero tampoco parece importarnos porque el objetivo &uacute;ltimo no es ahorrar dinero a las arcas p&uacute;blicas sino alimentar los miedos de los votantes respecto de un uso abusivo por parte de los extranjeros del estado del bienestar en tiempo de crisis econ&oacute;mica, poder as&iacute; justificar recortes de mayor alcance y presentar al partido en el gobierno como adalid en la defensa de los principales perjudicados por dichos recortes.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, del mismo modo que el gobierno alem&aacute;n provoc&oacute; un aumento en el n&uacute;mero de residentes extranjeros en Alemania y el consiguiente incremento del gasto en ayudas por hijos pagados a ellos -al ser la cuant&iacute;a m&aacute;s elevada en estos casos-, es muy probable que tras la gira europea de Cameron, los trabajadores comunitarios que no conoc&iacute;an ni la posibilidad de pedir tales ayudas est&eacute;n ahora mucho mejor informados sobre la posibilidad de solicitarlas y tanto el objetivo de reducir la inmigraci&oacute;n como el de ahorrar se tornen imposibles.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amparo González Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/nuevo-brexit-inmigracion-ayudas-hijos_132_4126082.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Mar 2016 19:45:01 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Nada nuevo bajo el sol. Brexit, inmigración y las ayudas por hijos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Brexit,Reino Unido,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El voto catalán desde el exterior en el 27S: especulaciones y cifras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/voto-catalan-exterior-especulaciones-cifras_132_2451286.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El voto rogado es un procedimiento demencial, que ha convertido lo que era un derecho hasta 2011 en una burla.</p><p class="subtitle">Los datos disponibles no evidencian un especial maltrato del sistema a los catalanes que quisieron votar desde el exterior para el 27S, sino antes al contrario.</p></div><p class="article-text">
        Pasada la resaca de las elecciones catalanas, recuperamos algo de sosiego para analizar c&oacute;mo ha funcionado en esta convocatoria electoral el voto desde el exterior.
    </p><p class="article-text">
        La coalici&oacute;n Junts pel S&iacute; se qued&oacute; a tan solo un esca&ntilde;o de superar por s&iacute; sola, sin ayuda de las CUP, el n&uacute;mero de esca&ntilde;os de los no expl&iacute;citamente independentistas. Y esto, como siempre que el resultado final es muy ajustado y podr&iacute;a haber variado de forma significativa con un peque&ntilde;o n&uacute;mero de votos m&aacute;s a favor de alguna opci&oacute;n, acentu&oacute; el inter&eacute;s por el voto exterior, cuyo c&oacute;mputo se retrasa algunos d&iacute;as tras el fin de la jornada electoral.
    </p><p class="article-text">
        Una vez contabilizados los sufragios v&aacute;lidos llegados a las Juntas Electorales catalanas desde fuera de Espa&ntilde;a, se comprob&oacute; un mayor peso del voto indepentista entre los residentes en el exterior, pero a&uacute;n as&iacute; los resultados globales tampoco cambiaron sustancialmente. Y se sucedieron entonces acusaciones y especulaciones varias sobre fraude electoral en la gesti&oacute;n del voto exterior, que har&iacute;a a los catalanes v&iacute;ctimas de una especial discriminaci&oacute;n en la gesti&oacute;n del derecho al sufragio por parte de los funcionarios de los Consulados espa&ntilde;oles y el conjunto de la administraci&oacute;n electoral.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, vayamos a los datos.
    </p><p class="article-text">
        Como explicamos en uno de los cap&iacute;tulos de nuestro <a href="http://malpasoed.com/tienda/es/el-hombre-del-tres/122-aragon-es-nuestro-ohio-9788494174926.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Arag&oacute;n es nuestro Ohio</em></a>, entre 1986 y 2008 la participaci&oacute;n electoral de los residentes en el exterior hab&iacute;a oscilado entre el 20 y el 40 por ciento del Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA). Tras la reforma del sistema y la introducci&oacute;n del voto rogado en 2011, auspiciada por el PSOE y apoyada por PP, BNG y, &iexcl;oh, iron&iacute;as de la vida!, tambi&eacute;n por Converg&egrave;ncia i Uni&oacute;, dicha participaci&oacute;n se desplom&oacute; por debajo del 5%.
    </p><p class="article-text">
        La raz&oacute;n es relativamente sencilla: el nuevo sistema hace extremedamente costoso ejercer el derecho en principio reconocido. Ya no basta con estar inscrito en el CERA (para residentes permanentes en el exterior) o en el ERTA (para residentes temporales), sino que adem&aacute;s es necesario solicitar expresamente el voto. Si la solicitud es aceptada, porque se han realizado los tr&aacute;mites necesarios dentro de plazo y presentando la documentaci&oacute;n requerida, el sujeto deber&iacute;a recibir la papeleta de voto entre tres y dos semanas antes de la cita electoral en su domicilio (seg&uacute;n se trate de residente permanente o temporal) y hacerla llegar con su voto y el certificado de inscripci&oacute;n en el censo bien al Consulado (si es residente permanente) o por correo certificado a su Mesa Electoral (si es residente temporal).*
    </p><p class="article-text">
        Este procedimiento demencial ha convertido lo que era un derecho hasta 2011, en una burla, para los catalanes y para todos los espa&ntilde;oles residentes en el exterior. Pero examinemos si hay indicios de que la burla ha sido a&uacute;n mayor en el caso de las elecciones del 27S, como algunos parecen pensar. No hay duda de que la mayor movilizaci&oacute;n conseguida por las plebiscitarias catalanas ha afectado tanto a los residentes en Catalu&ntilde;a como a los residentes fuera de Espa&ntilde;a: el 12% de los catalanes inscritos en el CERA dentro de plazo solicitaron a tiempo en sus consulados el voto rogado, frente al 8% de aragoneses y castellano-manchegos, los m&aacute;s movilizados de las auton&oacute;micas de mayo pasado.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay algunos factores no directamente relacionados con el car&aacute;cter plebiscitario de dichas elecciones que tambi&eacute;n podr&iacute;an estar detr&aacute;s de la mayor proporci&oacute;n de solicitudes. Por un lado, la posibilidad del ruego del voto por internet, que ya se puso en marcha para las auton&oacute;micas de Mayo pero entonces era a&uacute;n casi desconocido y dio bastantes problemas. Y por otro, una mayor informaci&oacute;n sobre la posibilidad de inscribirse y rogar el voto tambi&eacute;n si eres solo residente temporal, no permanente, mediante inscripci&oacute;n en el ERTA.
    </p><p class="article-text">
        Gr&aacute;fico 1. Porcentaje de solicitantes del voto rogado sobre el total de inscritos en el CERA en las elecciones auton&oacute;micas de 2015 (Andaluc&iacute;a y Catalu&ntilde;a incluidas).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Fuente: <a href="http://www.ine.es/jaxi/menu.do?type=pcaxis&amp;path=%2Ft44&amp;file=inebase" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">INE </a>
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a ocurrir, en cualquier caso, que pese al mayor n&uacute;mero de solicitudes presentadas por los catalanes en el exterior para votar el 27S, una proporci&oacute;n mayor de ellas hubiese sido rechazada. Pero los datos indican que tampoco es el caso. Como puede verse en el Gr&aacute;fico 2, el porcentaje de solicitudes aceptadas es bastante alto en general, siempre por encima del 80%. La mayor tasa de rechazo (17%) se dio entre los residentes en el exterior que solicitaron votar en las andaluzas de marzo pasado, mientras que la proporci&oacute;n de solicitudes aceptadas entre los catalanes roza el 96%, la tasa de aceptaci&oacute;n m&aacute;s alta de todas junto a madrile&ntilde;os y aragoneses. Quiz&aacute; valga la pena recordar que en las aut&oacute;nomicas catalanas de 2012 se aceptaron el 83%, lo que indica un sustancial aumento en la tasa de aceptaci&oacute;n de solicitudes en esta &uacute;ltima convocatoria.
    </p><p class="article-text">
        Gr&aacute;fico 2. Porcentaje de solicitudes de voto rogado aceptadas sobre las presentadas en las elecciones auton&oacute;micas de 2015 (Andaluc&iacute;a y Catalu&ntilde;a incluidas).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Fuente: <a href="http://www.ine.es/jaxi/menu.do?type=pcaxis&amp;path=%2Ft44&amp;file=inebase" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">INE</a> y <a href="http://www.parlament2015.cat/es/dades-electorals/dades-proces-electoral/index.html#bloc5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Parlament de Catalunya</a>
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, como sabemos, el &uacute;ltimo y gran obst&aacute;culo para que las solicitudes aceptadas se transformen en votos efectivos radica en recibir la papeleta a tiempo para depositarla en la urna del Consulado habilitada al efecto, o enviarla por correo, generalmente tambi&eacute;n al Consulado (ya que solo los residentes inscritos como temporales pueden enviarla directamente a su mesa electoral en Espa&ntilde;a).
    </p><p class="article-text">
        Algunos de esas papeletas nunca llegan a enviarse, incluso si el solicitante las recibe a tiempo; aunque cabe pensar que ser&aacute;n pocos casos despu&eacute;s de haberse tomado tantas molestias. Otros votos ser&aacute;n enviados a tiempo pero no ser&aacute;n v&aacute;lidos, bien porque no se adjunta el certificado de inscripci&oacute;n en el censo, o bien porque se env&iacute;an al lugar equivocado (hay residentes permanentes que los mandan a su mesa electoral y no al Consulado).
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, no parece disparatado asumir que en todos los comicios hay, m&aacute;s o menos, el mismo n&uacute;mero de despistados, y que la diferencia final entre el n&uacute;mero de solicitudes aceptadas y los votos efectivos y v&aacute;lidos recibidos desde el exterior depender&aacute; fundamentalmente de la eficacia/ineficacia del sistema.
    </p><p class="article-text">
        Por eso en el Gr&aacute;fico 3 hemos representado el porcentaje que los votos v&aacute;lidos finalmente recibidos representan sobre el total de solicitudes presentadas (los resultados con las aceptadas no var&iacute;an mucho por la alta tasa de aceptaci&oacute;n y, de este modo, nos acercamos m&aacute;s a la proporci&oacute;n de votos intentados y frustrados).
    </p><p class="article-text">
        Como claramente indica el gr&aacute;fico, los residentes catalanes en el exterior han logrado la mayor tasa de &eacute;xito en la transformaci&oacute;n de sus solicitudes de voto en votos efectivos, comparado con lo ocurrido a los residentes en el exterior procedentes de otras autonom&iacute;as en sus respectivas elecciones auton&oacute;micas de este a&ntilde;o. Y eso a&uacute;n a pesar de que las listas fueron impugnadas en las cuatro provincias catalanas, lo que generalmente repercute de forma negativa en el voto desde el exterior pues a&uacute;n se abrevian m&aacute;s unos plazos ya de por s&iacute; demasiado ajustados, como me explicaba Mar&iacute;a Almena, investigadora residente en Francia y miembro del colectivo <a href="http://mareagranate.org/author/votorobado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marea Granate</a>.*
    </p><p class="article-text">
        Gr&aacute;fico 3. Porcentaje de votos desde el exterior efectivos (v&aacute;lidos y llegados en plazo) sobre total de solicitudes de voto rogado presentadas en las elecciones auton&oacute;micas de 2015 (Andaluc&iacute;a y Catalu&ntilde;a incluidas).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Fuente: <a href="http://www.ine.es/jaxi/menu.do?type=pcaxis&amp;path=%2Ft44&amp;file=inebase" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">INE</a>, <a href="http://www.espanaexterior.com/seccion/61-Emigracion/noticia/352527-La_participacion_de_los_residentes_en_el_exterior_sigue_cayendo_con_la__actual_normativa_hasta_el_32_en_las_pasadas_elecciones_autonomicas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Recopilatorio Espa&ntilde;a Exterior</a> y <a href="http://www.vilaweb.cat/noticies/un-63-del-vot-exterior-per-correu-es-independentista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vilaweb</a>
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, no disponemos de ninguna evidencia de que los votos catalanes desde el exterior hayan recibido peor trato administrativo que los votos de los residentes de otras comunidades aut&oacute;nomas fuera de Espa&ntilde;a. El sistema es simplemente demencial, deprime la participaci&oacute;n y dificulta el ejercicio del derecho de sufragio para los residentes en el exterior hasta un extremo que cuestiona la propia existencia del derecho en la pr&aacute;ctica. Para todos.
    </p><p class="article-text">
        -----
    </p><p class="article-text">
        *Aqu&iacute; pod&eacute;is ver c&oacute;mo resum&iacute;an el procedimiento a seguir en la web de Marea Granate, el colectivo m&aacute;s activo desde hace a&ntilde;os en la denuncia de las m&uacute;ltiples deficiencias en la gesti&oacute;n del voto desde el exterior:
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://mareagranate.org/2015/08/elecciones-catalanas-2015/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://mareagranate.org/2015/08/elecciones-catalanas-2015/</a>
    </p><p class="article-text">
        El <a href="https://www.facebook.com/groups/162920307212971/?ref=br_rs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Colectivo de Inmigrantes Espa&ntilde;ol@s en Montr&eacute;al (CIEM)</a> elabor&oacute; hace unos meses una petici&oacute;n para la derogaci&oacute;n del voto rogado y la vuelta al sistema anterior, que se presentar&aacute; pr&oacute;ximamente en el Consulado de Montr&eacute;al y ser&aacute; remitida al Congreso de los Diputados. Si quieres apoyarlo puedes acceder a su lectura y firma <a href="http://www.surveygizmo.com/s3/2277572/b32c264a67f1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;.</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amparo González Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/voto-catalan-exterior-especulaciones-cifras_132_2451286.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Oct 2015 20:07:37 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El voto catalán desde el exterior en el 27S: especulaciones y cifras]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La nueva estrategia migratoria de la UE: ¿Valiente y audaz?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/estrategia-migratoria-ue-valiente-audaz_132_4272149.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Más allá de la vergüenza de unas cifras ridículas, el verdadero drama de la gestión de la crisis en el Mediterráneo es que sigue basándose en presupuestos insostenibles o erróneos</p></div><p class="article-text">
        Hace dos d&iacute;as la Comisi&oacute;n Europea present&oacute; su <a href="http://europa.eu/rapid/press-release_IP-15-4956_en.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Agenda de Migraci&oacute;n</a>, anunciada bombo y platillo desde el comienzo del mandato Juncker, y ansiada desde la Cumbre Extraordinaria del 21 de Abril que se celebr&oacute; tras la muerte de otras 1.300 personas cerca de Lampedusa. Desde el seno de la UE se ha calificado a este nuevo plan estrat&eacute;gico de valiente y audaz. Y el representante de Naciones Unidas para Migraci&oacute;n y Desarrollo emiti&oacute; un <a href="http://www.un.org/sg/offthecuff/index.asp?nid=3948" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comunicado</a> en el que acog&iacute;a con satisfacci&oacute;n las &lsquo;visionarias&rsquo; reformas del sistema de asilo europeo incluidas en &eacute;l. Merece la pena por tanto entender en qu&eacute; consisten dichas propuestas.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, la Comisi&oacute;n propone triplicar el presupuesto de Trit&oacute;n y Poseid&oacute;n (operaciones FRONTEX de vigilancia y protecci&oacute;n fronteriza), lo que supondr&iacute;a simplemente igualar el presupuesto que Italia, por s&iacute; sola, destin&oacute; a la Operaci&oacute;n Mare Nostrum en vigor entre Octubre de 2013 y Noviembre de 2014. Adem&aacute;s, Mare Nostrum fue una operaci&oacute;n de rescate y salvamento desplegada sobre las costas italianas, mientras que Trit&oacute;n y Poseid&oacute;n no lo son; se trata de operaciones de vigilancia fronteriza. Obviamente para los barcos y buques de Frontex tambi&eacute;n rige la legislaci&oacute;n del mar y, por ello, sin ser operaciones de rescate, est&aacute;n obligados a socorrer a las barcazas en apuros que encuentren. Sin embargo, como demostr&oacute;<a href="http://www.elconfidencial.com/tags/temas/the-migrants-files-10249/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> The Migrants Files,</a> el concepto de &lsquo;vida salvada&rsquo; en este tipo de operaciones se concreta en la identificaci&oacute;n y devoluci&oacute;n al pa&iacute;s de partida de los integrantes de cualquier barco o patera, lo que junto a la obligaci&oacute;n de cubrir un espacio mar&iacute;timo mucho m&aacute;s amplio del abarcado por Mare Nostrum, debilita sustancilamente el esfuerzo efectivo de salvamento.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, la Comisi&oacute;n pretende poner en marcha un plan para redistribuir para los solicitantes de asilo en clara necesidad de protecci&oacute;n internacional llegados a la Uni&oacute;n como consecuencia del &lsquo;flujo repentino&rsquo; (llamado masivo en los borradores previos) que ha puesto en situaci&oacute;n de emergencia a algunos Estados (Relocation). Las cifras definitivas de personas a realojar est&aacute;n a&uacute;n por determinar, pero queda claro que solo entrar&aacute;n en el c&oacute;mputo los llegados recientemente y que deber&iacute;an distruibuirse entre los Estados teniendo en cuenta sobre todo el tama&ntilde;o de la poblaci&oacute;n de cada pa&iacute;s de la Uni&oacute;n y su Producto Nacional Bruto, ligeramente ponderados por el n&uacute;mero de solicitantes de asilo y refugiados ya acogidos entre 2010 y 2014 y la tasa de desempleo en dicho pa&iacute;s. La poblaci&oacute;n y el PNB pesan un 40% cada uno en la determinaci&oacute;n del porcentaje para el reparto de los que se decidan realojar, mientras que el n&uacute;mero de solicitantes y refugiados previos y el desempleo solo entran en el c&aacute;lculo pesando un 10% cada uno.
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, junto al plan de realojamiento, la Comisi&oacute;n propone adoptar una Recomendaci&oacute;n para que los Estados Miembros acojan desplazados que a&uacute;n residen fuera de la UE (Resettlement) a propuesta del ACNUR. De entrada, se propone una cuota global para toda la UE de 20.000 personas durante los dos pr&oacute;ximos a&ntilde;os, a repartir de acuerdo con los mismos criterios mencionados anteriormente entre todos los pa&iacute;ses de la UE. Para sufragar los gastos derivados de semejante operaci&oacute;n se librar&iacute;a un presupuesto de 50 millones de Euros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tabla 1. Propuesta por la Comisi&oacute;n para Redistribuci&oacute;n de Solicitantes de Asilo ya en la UE y de Reparto de la cuota global de 20.000 desplazados fuera de la UE en necesidad de protecci&oacute;n internacional.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Fuente: <a href="http://ec.europa.eu/dgs/home-affairs/what-we-do/policies/european-agenda-migration/background-information/docs/communication_on_the_european_agenda_on_migration_annex_en.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anexos a la Propuesta de Agenda de Migraci&oacute;n.</a>
    </p><p class="article-text">
        De entrada, el plan de realojamiento parece una clara concesi&oacute;n a Italia, que lleva a&ntilde;o y medio patrocinando operaciones de salvamento de envergadura y quej&aacute;ndose de la falta de solidaridad de sus socios europeos. La propuesta, de hecho, indica expresamente que los pa&iacute;ses en los que est&eacute;n los solicitantes de asilo a realojar no participar&iacute;an en el realojo. Sin embargo, ni Italia ni ning&uacute;n otro Estado es mencionado expresamente. Tanto su determinaci&oacute;n como el n&uacute;mero exacto de solicitantes y refugiados a realojar de forma inmediata, y los criterios para su determinaci&oacute;n (fecha de entrada en la UE, medio de entrada en la UE, etc.), se fijar&aacute;n en la propuesta de Recomendaci&oacute;n que deber&iacute;a estar lista en breve.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, Italia no es el &uacute;nico gran candidato a ser eximido del reparto de los realojados. Alemania ha pasado m&aacute;s de un a&ntilde;o quej&aacute;ndose del incumplimiento de las reglas de sistema de asilo europeas por parte de Italia. Seg&uacute;n el Gobierno alem&aacute;n, los italianos los rescatan y llevan a tierra firme, pero no toman ni los datos personales ni las huellas de los solitantes para permitirles as&iacute; pedir asilo en otro pa&iacute;s, Alemania en este caso. Y sin duda algo de verdad hay en sus quejas, o las cifras algo as&iacute; parecen indicar: de las 626.710 solicitudes de asilo presentadas en la UE en 2014, 202.815 se presentaron en Alemania frente a las 64.625 presentadas en Italia (Eurostat), a pesar de que la inmensa mayor&iacute;a de entradas (en torno al 80%) se producen por Italia.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto explica que la propuesta incluya la creaci&oacute;n de un manual para la identificaci&oacute;n y toma de huellas dactilares de los solicitantes, y que el acogimiento futuro de desplazados vaya acompa&ntilde;ado del compromiso de los acogidos de quedarse en el pa&iacute;s que los acoja inicialmente por cinco a&ntilde;os, excluy&eacute;ndose la posibilidad de obtener estatus legal o ayudas sociales en cualquier otro Estado Miembro durante ese periodo.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, lo que parec&iacute;a un plan de emergencia para responder (fundamentalmente) a las demandas italianas, aparece ahora lleno de gui&ntilde;os a Alemania y, m&aacute;s en general, a los Estados del norte de Europa, a los que querr&iacute;an dirigirse muchos de los rescatados (en 2014, Alemania y Suecia recibieron el 45% de todas las solicitudes de asilo de la Uni&oacute;n). Habr&aacute; que esperar a la discusi&oacute;n de los detalles para entender los muchos silencios de la Comisi&oacute;n en su propuesta. En cualquier caso, ni Dinamarca, ni Irlanda, ni el Reino Unido, est&aacute;n obligados a participar en ninguno de estos dos esquemas sino que pueden acogerse a su cl&aacute;usula de exenci&oacute;n (opting-out) en estos asuntos, como ya adelant&oacute; Theresa May que har&aacute;n los brit&aacute;nicos, para indignaci&oacute;n del Vice-Presidente Timmermans. Es m&aacute;s, Hungr&iacute;a, Polonia y Rep&uacute;blica Checa tambi&eacute;n han cuestionado la competencia comunitaria para establecer cuotas que permitan realojar a refugiados ya admitidos y distribuir a los nuevos que lleguen, y han insinuado que se opondr&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, parece m&aacute;s que probable que algunos Estados se caer&aacute;n de la lista de reparto y realojo y, como consecuencia, la cifra recibida finalmente por otros, si el plan llega a ejecutarse, aumentar&aacute;; o la cifra global ser&aacute; incluso menor de 20.000. Y a&uacute;n as&iacute;, el n&uacute;mero de acogidos seguir&iacute;a siendo una verg&uuml;enza absoluta si tenemos en cuenta la magnitud de la tragedia. La suma de refugiados de Siria, Somalia, Mali, Nigeria, Sud&aacute;n del Sur y Eritrea (los principales pa&iacute;ses de procedencia de los solicitantes de asilo a Europa junto a Afganist&aacute;n), asciende a 6.082.773 en todo el mundo, seg&uacute;n datos de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados. Si se aplicara el reparto de esos 20.000, Espa&ntilde;a, por poner un ejemplo, tendr&iacute;a que acoger a 1.549 refugiados en los pr&oacute;ximos dos a&ntilde;os, es decir apenas el 0,025% del total, y toda la Uni&oacute;n Europea s&oacute;lo el 3,3%. Audaz, valiente y visionario&hellip; no s&eacute;, la verdad.
    </p><p class="article-text">
        Pese a lo rid&iacute;culo de las cifras sugeridas, la Comisi&oacute;n sabe que su plan tiene los pies de barro. Y por ello, una vez m&aacute;s, el documento sigue plagado de gui&ntilde;os y concesiones a los defensores de la l&iacute;nea dura en la materia migratoria. No por casualidad de los cuatro grandes bloques tratados en &eacute;l, las propuestas para mejorar y ampliar las v&iacute;as de entrada legal a la Uni&oacute;n son el &uacute;ltimo bloque, y han quedado pr&aacute;cticamente reducidas a la idea de revisar el mecanismo de la Tarjeta Azul para altamente cualificados, que dio entrada en 2014 a solo 13.000 personas, casi todas a Alemania. Mientras, la lucha contra la inmigraci&oacute;n irregular sigue apareciendo en primer lugar en el documento y fue, junto a los planes de realojo y acogimiento, la estrella de la rueda de prensa.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la &uacute;ltima gran propuesta es la puesta en marcha de un Plan de acci&oacute;n contra el Tr&aacute;fico de Personas y reforzar la eficacia de los mecanismos de devoluci&oacute;n y expulsi&oacute;n de los migrantes que no sean considerados en necesidad de protecci&oacute;n internacional. El Plan, mencionado en el &iacute;ndice del documento no aparece explicado despu&eacute;s en el texto, pero ha sido objeto de especulaciones, reuniones de alto nivel y discusiones varias desde que el mes pasado se barajara abiertamente la idea de bombardear barcos y pateras saliendo de la costa de Libia presuntamente cargados de potenciales refugiados. Como se se&ntilde;ala <a href="https://jorgencarling.wordpress.com/2015/05/12/what-would-have-been-new-about-bombing-migrant-boats/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>, la pol&eacute;mica generada en torno a esta cuesti&oacute;n simplemente enfatiza la esquizofrenia de los l&iacute;deres europeos en materia de asilo: por una parte dicen defender el principio de protecci&oacute;n frente a la persecuci&oacute;n pero, por otro, en la pr&aacute;ctica, rara vez lo practican. Y la guerra, con o sin bombas, contra el tr&aacute;fico de seres humanos, es clave para reconciliar esos dos comportamientos. Por ello, el vicepresidente de la Comisi&oacute;n, Timmermans, se afan&oacute; denostadamente en la rueda de prensa en convencernos de que para que la protecci&oacute;n funcione es necesario asegurar que se devuelve a todo el que no merece ser protegido, porque si no los ciudadanos europeos no creer&aacute;n en nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; de la verg&uuml;enza de unas cifras rid&iacute;culas y de la esperada espantada de algunos Estados Miembros, el verdadero drama de la gesti&oacute;n de la crisis en el Mediterr&aacute;neo y de la migraci&oacute;n internacional en Europa es que sigue bas&aacute;ndose en presupuestos insostenibles o abiertamente err&oacute;neos:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>en materia de asilo y refugio parece como si el cumplimiento de la ley fuese voluntario, y por eso se invoca simplemente la solidaridad y no la obligaci&oacute;n de cumplir con las obligaciones internacionales asumidas voluntariamente por todos y cada uno de los Estados;</li>
                                    <li>se sigue considerando el tr&aacute;fico de personas como la causa de la migraci&oacute;n, y no como la reacci&oacute;n al cierre a la inmigraci&oacute;n legal;</li>
                                    <li>se confunde a menudo el diagn&oacute;stico para personas que huyen de conflictos y las que emigran exclusivamente por razones econ&oacute;micas, y se aplica a todos la misma medicina;</li>
                                    <li>se insiste, en contra de toda la evidencia disponible, que la emigraci&oacute;n econ&oacute;mica proviene de los pa&iacute;ses m&aacute;s pobres del mundo, y dentro de ellos, que emigran m&aacute;s los m&aacute;s pobres;</li>
                                    <li>y se acaba concluyendo que el desarrollo econ&oacute;mico en esos pa&iacute;ses de origen frenar&aacute; la emigraci&oacute;n a medio plazo y que por eso hay que recuperar los niveles presupuestarios de ayuda y cooperaci&oacute;n al desarrollo anteriores a la crisis.</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amparo González Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/estrategia-migratoria-ue-valiente-audaz_132_4272149.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2015 08:52:58 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La nueva estrategia migratoria de la UE: ¿Valiente y audaz?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El tiempo de nuestros adolescentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/tiempo-adolescentes_132_4492357.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La escuela favorece una cierta homogeneización de los usos del tiempo que desaparece los fines de semana y perjudica sobre todo a inmigrantes y actividades directamente beneficiosas para el rendimiento.</p><p class="subtitle">Las diferencias de género resultan mucho más importantes que el origen inmigrante en la organización del tiempo de los adolescentes.</p></div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Censo de 2011 aproximadamente dos millones de personas son hijos directos de la inmigraci&oacute;n recibida en los &uacute;ltimos quince a&ntilde;os en nuestro pa&iacute;s, y m&aacute;s de la mitad eran todav&iacute;a entonces menores de edad. Ellos constituyen, sin duda alguna, el gran reto en la gesti&oacute;n de la inmigraci&oacute;n del presente y futuro inmediato, aunque la atenci&oacute;n medi&aacute;tica -con ayuda del Gobierno y el de CNI si fuese menester- siga presa de la obsesi&oacute;n fronteriza que lastra nuestro debate p&uacute;blico en este asunto desde casi el origen de los tiempos.
    </p><p class="article-text">
        Lamentablemente sabemos muy poco sobre la vida cotidiana de estos ni&ntilde;os y adolescentes, de c&oacute;mo organizan su tiempo y sus relaciones sociales, y de cu&aacute;les son sus deseos y planes para el futuro; y este desconocimiento nos impide una primera evaluaci&oacute;n de c&oacute;mo marcha el proceso de integraci&oacute;n para los m&aacute;s j&oacute;venes y los retos que se nos avecinan. Precisamente por ello, el estudio Chances entrevist&oacute; a casi 3.000 adolescentes que cursaban 3&ordm; y 4&ordm; de la ESO en el municipio de Madrid en 2011, y les pregunt&oacute; por muchas de estas cuestiones. En esta ocasi&oacute;n vamos a echar una mirada r&aacute;pida a c&oacute;mo organizan sus d&iacute;as y en qu&eacute; emplean su tiempo, algo que puede ofrecernos una primera idea sobre cu&aacute;n diferente resulta en realidad la vida cotidiana de nuestros adolescentes, y hasta qu&eacute; punto su origen inmigrante est&aacute; asociado a tales diferencias, o no. Las entrevistas se realizaron en colegios p&uacute;blicos y concertados (se excluyeron los privados) con un porcentaje de alumnado inmigrante que variaba seg&uacute;n los casos entre el 4 y el 80 por ciento del total matriculado.
    </p><p class="article-text">
        Los gr&aacute;ficos 1 y 2 resumen el n&uacute;mero de horas semanales que los j&oacute;venes madrile&ntilde;os, chicos en el gr&aacute;fico 1 y chicas en el gr&aacute;fico 2, dedican a diferentes actividades compar&aacute;ndolos en funci&oacute;n de si su origen es inmigrante o no. Cuando las barras tienen relleno, las diferencias son estad&iacute;sticamente significativas. Cuando quedan huecas, podemos entender que las diferencias no son relevantes. Lo primero que llama poderosamente la atenci&oacute;n es lo colorido del gr&aacute;fico de las chicas frente a la ausencia de color en el de los chicos. Esto nos indica que el tiempo que los chicos dedican a las diferentes actividades enumeradas apenas difiere en funci&oacute;n de su origen inmigrante o no; mientras que las diferencias son m&uacute;ltiples y significativas en el caso de las chicas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Uso del tiempo en funci&oacute;n del origen inmigrante y d&iacute;a de la semana (N&ordm; de horas acumuladas de Lunes a Viernes, y de S&aacute;bado a Domingo).</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Fuente: Chances 2011, cuestionario de estudiantes.
    </p><p class="article-text">
        En los d&iacute;as de colegio, la &uacute;nica diferencia significativa para los chicos es que los de origen inmigrante declaran dedicar m&aacute;s tiempo a las tareas del hogar (cinco horas en total, frente a solo tres entre sus compa&ntilde;eros no inmigrantes). Con las chicas ocurre lo mismo pero adem&aacute;s para ellas la diferencia no desaparece los fines de semana. Curiosamente, y en contra de los que suele asumirse, los chicos de familias inmigrantes pasan menos tiempo en la calle con sus amigos que los de familias no inmigrantes pero, pese a ello, declararon dedicar menos tiempo a leer y hacer los deberes los fines de semana que sus compa&ntilde;eros aut&oacute;ctonos. Exactamente lo mismo ocurre para las chicas los fines de semana, y adem&aacute;s durante los d&iacute;as de colegio declaran dedicar m&aacute;s tiempo a la tele y los videojuegos, y menos tiempo al deporte y a salir con los amigos y amigas que las chicas no inmigrantes.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, tanto las condiciones socio-econ&oacute;micas de cada hogar como las preferencias de los padres respecto a c&oacute;mo educar a sus hijos menores tendr&aacute; un impacto importante en las actividades realizadas por estos en el tiempo que pasan fuera de la escuela. Pero la relaci&oacute;n no va siempre en la direcci&oacute;n esperada: lo hemos visto con el tiempo que pasan en la calle con amigos unos y otros, pero adem&aacute;s un examen m&aacute;s detallado de los datos revela, por ejemplo, que la mayor religiosidad de los padres inmigrantes y sus mayores aspiraciones educativas est&aacute;n tambi&eacute;n asociadas con menos tiempo de sus hijos en actividades &lsquo;de riesgo&rsquo; y m&aacute;s tiempo en casa y dedicado a las actividades escolares.
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s, los datos representados en los gr&aacute;ficos anteriores sugieren claramente que la escuela favorece una cierta homogeneizaci&oacute;n de los usos del tiempo y de los estilos de vida de quienes asisten a ella. Y por ello, los fines de semana ciertas diferencias se agudizan: mientras que el origen inmigrante de los chicos y chicas no impone ninguna diferencia significativa en el tiempo dedicado a leer o hacer deberes durante la semana, los alumnos de origen inmigrante dedican menos tiempo que los no inmigrantes a ambas actividades durante los s&aacute;bados y los domingos, a pesar de estar en los mismos colegios y vivir en los mismos barrios que sus compa&ntilde;eros de clase. Cuestiones como esta deber&iacute;an ser tenidas en cuenta cu&aacute;ndo se discuten por ejemplo los horarios escolares, la jornada continua, o la organizaci&oacute;n de las actividades extraescolares, pues todas ellas tienen efectos diferentes en funci&oacute;n del origen socio-econ&oacute;mico del alumnado y puede agudizar una desigualdad de oportunidades que, como sabemos, ya resultan preocupantes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amparo González Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/tiempo-adolescentes_132_4492357.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Nov 2014 23:51:11 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El tiempo de nuestros adolescentes]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Regular la participación ciudadana más allá de la Consulta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/regular-participacion-ciudadana-alla-consulta_132_4641176.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">En la ley de consultas catalana se ha optado por una definición extensiva de los derechos de participación ciudadana cuando el vínculo deriva de la ascendencia catalana y se reside en el extranjero, pero por un enfoque más restrictivo cuando el vínculo deriva de la residencia efectiva en territorio catalán siendo extranjero.</p></div><p class="article-text">
        A pocas semanas de la fecha prevista para la consulta sobre la independencia de Catalu&ntilde;a el pr&oacute;ximo 9 de Noviembre, son bastantes los asuntos pr&aacute;cticos a&uacute;n por dilucidar para su efectiva celebraci&oacute;n. Entre ellos figuraba la propia delimitaci&oacute;n de las personas legitimadas para participar en dicha consulta. Pero a mediados de julio el Parlament aprob&oacute; con apoyo de todos los grupos salvo Ciutadans y el PP el texto de la ley que resuelve esta y otras cuestiones. Se trata de la <a href="http://www.parlament.cat/activitat/bopc/10b366.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Proposici&oacute; de llei de consultes populars no referend&agrave;ries i participaci&oacute;n ciutadana</a> que regula los derechos de participaci&oacute;n no s&oacute;lo en la Consulta del 9 de Noviembre sino en todas las dem&aacute;s consultas ciudadanas no refrendarias que se celebren en Catalu&ntilde;a, comarcas y municipios a partir de ahora. Dicho de otro modo, la nueva ley no es una ley que regula la Consulta del 9N sino una Ley de Consultas Ciudadanas que se aplicar&aacute; con car&aacute;cter general, a todas; tambi&eacute;n, en caso de celebrarse, a la del 9 de Noviembre.
    </p><p class="article-text">
        El matiz es importante puesto que estamos hablando de un instrumento que regula derechos de participaci&oacute;n ciudadana con alcance general. Pues bien, seg&uacute;n el texto de la ponencia, pendiente de aprobaci&oacute;n definitiva en pleno, podr&aacute;n participar en dichas consultas no refrendarias:
    </p><p class="article-text">
        1) los mayores de 16 a&ntilde;os que tengan la condici&oacute;n pol&iacute;tica de catalanes, incluidos los residentes en el extranjero que previamente lo soliciten,
    </p><p class="article-text">
        2) los nacionales de Estados de la UE que acrediten un a&ntilde;o de residencia continuada en Catalunya inmediatamente anterior a la convocatoria de la consulta y,
    </p><p class="article-text">
        3) los extracomunitarios empadronados en Catalunya y con residencia legal durante un periodo continuado de al menos tres a&ntilde;os inmediatamente anterior a la convocatoria de la consulta.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Art&iacute;culo 7.1 del Estatut de Catalunya &lsquo;disfrutan de la condici&oacute;n pol&iacute;tica de catalanes los ciudadanos del Estado que tengan la vecindad administrativa en Catalunya&rsquo;. Es decir que podr&aacute;n participar en estas consultas las personas de nacionalidad espa&ntilde;ola empadronadas en Catalu&ntilde;a en el momento de su convocatoria. Pero el texto de la futura ley a&ntilde;ade expresamente &lsquo;incluidos los catalanes residentes en el extranjero&rsquo; que soliciten previamente su inscripci&oacute;n en un registro creado al efecto.
    </p><p class="article-text">
        La Generalitat no dispone de un Censo de catalanes en el extranjero; por eso ha decidido crear un registro para tal fin. <a href="http://www10.gencat.cat/gencat/AppJava/es/actualitat2/2014/406036entraenfuncionamentelregistredecatalansresidentsalexterior.jsp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Este registro</a> entr&oacute; en funcionamiento el pasado 3 de junio y pueden inscribirse en &eacute;l los catalanes con nacionalidad espa&ntilde;ola que est&aacute;n dados de alta en los registros de los servicios consulares espa&ntilde;oles en el exterior y cuyo &uacute;ltimo empadronamiento en Espa&ntilde;a fuese en alguna poblaci&oacute;n de Catalu&ntilde;a; y tambi&eacute;n los hijos de &eacute;stos, aunque no hayan residido nunca en Espa&ntilde;a, siempre y cuando conserven la nacionalidad espa&ntilde;ola y est&eacute;n inscritos con sus padres en el Consulado espa&ntilde;ol correspondiente como residente en el extranjero con municipio de adscripci&oacute;n catal&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una definici&oacute;n tan generosa del derecho a participar para los descendientes de catalanes residentes en el extranjero, aunque nunca hayan pisado Catalu&ntilde;a, casi impone la pregunta de por qu&eacute; no un registro voluntario tambi&eacute;n para los catalanes (ni siquiera sus descendientes) residentes de forma temporal en el resto de Espa&ntilde;a. Es obvio que desde el punto de vista log&iacute;stico puede resultar m&aacute;s sencillo gestionar el registro voluntario de los que viven en el extranjero porque, simplemente, son menos. Pero &iquest;debe ser esta la l&oacute;gica que inspire el reconocimiento de derechos pol&iacute;ticos? Porque este es el quid de la cuesti&oacute;n: estamos concediendo derechos de participaci&oacute;n pol&iacute;tica y, por tanto, estamos definiendo ciudadan&iacute;a. Quiz&aacute;s habr&iacute;a resultado m&aacute;s sencillo y m&aacute;s coherente excluir de las consultas no refrendarias que afectar&aacute;n a cuestiones fundamentalmente municipales a los catalanes no residentes en Catalu&ntilde;a, a todos.
    </p><p class="article-text">
        Se ha optado, por tanto, por una definici&oacute;n extensiva de los derechos de participaci&oacute;n ciudadana cuando el v&iacute;nculo deriva de la ascendencia catalana y se reside fuera de Espa&ntilde;a (descendientes de catalanes nacidos y residentes en el exterior con independencia de que hayan vivido alguna vez o no en Catalu&ntilde;a). En cambio, se ha adoptado un enfoque mucho m&aacute;s restrictivo cuando el v&iacute;nculo deriva de la residencia efectiva en territorio catal&aacute;n pero se es extranjero. Especialmente llamativo es el caso de los extranjeros comunitarios que gozan de derecho de sufragio en las elecciones municipales en toda Espa&ntilde;a, pero a los que se les exigir&iacute;a, por defecto, un a&ntilde;o de residencia previa para participar en consultas no refrendarias.* Esto puede tener alg&uacute;n sentido para una consulta como la del 9N, dada la trascendencia de la cuesti&oacute;n que se plantea; pero no como criterio general que oriente la participaci&oacute;n ciudadana en los asuntos municipales.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que el art. 5.3 de la Ley de Consultas prev&eacute; la posibilidad de suprimir los requisitos de residencia previa para comunitarios y no comunitarios en los casos de consultas de &aacute;mbito municipal. Sin embargo, la dispensa habr&aacute; de establecerse por y para cada convocatoria de consulta, lo que convierte el derecho de participaci&oacute;n de los catalanes de origen extranjero en los asuntos locales de los municipios donde residen en un derecho de segunda categor&iacute;a, condicional e incierto. Y no deja de ser llamativo que se deje la definici&oacute;n de los sujetos legitimados para participar al &oacute;rgano convocante mediante el decreto de convocatoria.
    </p><p class="article-text">
        Lo expuesto hasta aqu&iacute; pone de manifiesto dos cosas. Primero, que aunque la Ley de Consultas deb&iacute;a ser el marco normativo que definiese los derechos de participaci&oacute;n ciudadana en sentido amplio, la cercan&iacute;a y dificultades de la consulta del 9N han pervertido en gran medida la finalidad de la norma, restringiendo en unos casos y ampliando en otros el derecho a participar en los asuntos municipales con criterios cuestionables. Y segundo, m&aacute;s all&aacute; de las circunstancias excepcionales de su redacci&oacute;n y aprobaci&oacute;n, la Ley de Consultas es un ejemplo m&aacute;s de lo dif&iacute;cil y controvertido que resulta delimitar qui&eacute;n forma parte de &lsquo;nuestra comunidad pol&iacute;tica&rsquo;, qui&eacute;n es ciudadano y qui&eacute;n no, y de las notables resistencias a permitir la participaci&oacute;n real de aquellos a quienes se les exige que se integren.
    </p><p class="article-text">
        *En el caso de los extra-comunitarios, solo aquellos que son nacionales de Estados que han firmado acuerdos de reciprocidad con Espa&ntilde;a y acrediten cinco a&ntilde;os de residencia legal en Espa&ntilde;a pueden participar en las elecciones municipales desde 2011.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amparo González Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/regular-participacion-ciudadana-alla-consulta_132_4641176.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Sep 2014 22:57:11 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Regular la participación ciudadana más allá de la Consulta]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El revuelo del padrón y el éxodo de los extranjeros ricos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/revuelo-padron-exodo-extranjeros-ricos_132_4915562.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El revuelo habitual que suscitan &uacute;ltimamente las notas de prensa del INE cuando publican nuevos datos sobre poblaci&oacute;n tuvo anteayer, seguramente, uno de sus d&iacute;as estrella. Se publicaron las cifras provisionales del Padr&oacute;n Municipal de Habitantes a 1 de enero de 2014.  Las alarmas y, en algunos casos, por qu&eacute; no decirlo, tambi&eacute;n el entusiasmo, se dispararon con la frase &ldquo;el n&uacute;mero de extranjeros inscritos baja en 545.980 y el n&uacute;mero de espa&ntilde;oles aumenta en 141.361&rdquo;. Y es normal, tengan ustedes en cuenta que, como nunca me canso de repetir, el INE nunca miente (que yo sepa) y adem&aacute;s casi nunca se equivoca. Pero esta vez sin mentir y sin equivocarse creo que no ha presentado las cifras ni el comentario de su nota de prensa (siempre escueto) de la forma adecuada por dos motivos:
    </p><p class="article-text">
        1) En primer lugar, opta por destacar en sus titulares cambios por nacionalidad y no por pa&iacute;s de nacimiento. La variable nacionalidad resulta insuficiente y hasta enga&ntilde;osa para ilustrar cambios demogr&aacute;ficos por origen en una sociedad como la nuestra, <a href="http://www.eldiario.es/piedrasdepapel/Diversidad_6_228937108.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cada vez m&aacute;s diversa</a> debido entre otros motivos al creciente n&uacute;mero de naturalizaciones de las que ya hemos hablado <a href="http://www.eldiario.es/piedrasdepapel/ninos-nacen-Espana-espanoles_6_215638435.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>. De hecho, si utilizamos los datos por lugar de nacimiento que el propio INE publicaba anteayer podemos comprobar que entre la poblaci&oacute;n nacida en el extranjero y residente en Espa&ntilde;a a 1 de enero el n&uacute;mero de nacionales espa&ntilde;oles aument&oacute; de 2013 a 2014 en 165.455 personas. Obviamente algunos pueden ser hijos de espa&ntilde;oles que nacieron fuera y han regresado, pero comparando los datos del Ministerio de Justicia sobre concesiones de nacionalidad espa&ntilde;ola a extranjeros en los a&ntilde;os anteriores y la comentada cifra del Padr&oacute;n, esos individuos no relacionados con la inmigraci&oacute;n extranjera apenas representar&iacute;an ni un 10 por ciento. De hecho, a lo largo de 2012 se concedieron m&aacute;s de 115.000 naturalizaciones, y el n&uacute;mero correspondiente a 2013 puede que haya sido a&uacute;n mayor (no se dispone de las cifras todav&iacute;a). Por tanto, no parece exagerado afirmar que casi el 30 por ciento de los extranjeros que &lsquo;desaparecen&rsquo; del Padr&oacute;n en 2013 lo hacen porque han pasado a ser espa&ntilde;oles. Dicho de otro modo, han cambiado de columna pero no se han ido (aunque puede que algunos lo hagan en breve, sobre todo teniendo en cuenta que ser espa&ntilde;ol te permite ya circular sin las cortapisas de un visado y las renovaciones de las autorizaciones de residencia).
    </p><p class="article-text">
        2) En segundo lugar, y esto parece a&uacute;n m&aacute;s importante, en 2013 se hacen notar por primera vez los efectos de la <a href="http://gestrisam.malaga.eu/export/sites/default/economia/gestrisam/portal/menu/seccion_0008/documentos/Propuesta_encsarps_consejo_empadronamiento.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comprobaci&oacute;n peri&oacute;dica de la residencia</a> a la que quedan sometidos desde marzo de 2009 los ciudadanos de los Estados miembros de la Uni&oacute;n Europea y de otros Estados parte en el Acuerdo sobre el Espacio Econ&oacute;mico Europeo, y de otros Estados distintos a los anteriores pero con Tarjeta de Residencia de R&eacute;gimen Comunitario o con Autorizaci&oacute;n de Residencia Permanente (NO_ENCSARP). Dicho de otro modo, entra en vigor un sistema similar al de la caducidad que desde 2006 se aplica a los no-comunitarios con residencia no-permanente. Resulta sorprendente que en la nota de prensa del INE no se advirtiera de tal circunstancia, sobre todo si tenemos en cuenta el enorme revuelo que gener&oacute; en su momento la aplicaci&oacute;n del sistema de caducidad. Esto explica que de los 400.000 extranjeros &lsquo;desaparecidos&rsquo; del Padr&oacute;n en 2013 una vez descontados los que se han hecho espa&ntilde;oles, cerca de 90.000 sean brit&aacute;nicos y m&aacute;s de 40.000 sean alemanes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En los gr&aacute;ficos 1 y 2 he representado las reducciones anuales de   extranjeros nacidos en el extranjero (para que las cifras no est&eacute;n   afectadas por los trasvases de extranjero a espa&ntilde;ol por adquisici&oacute;n de   la nacionalidad) en n&uacute;meros absolutos, distinguiendo los ciudadanos UE   del resto. Como puede apreciarse claramente para los UE es un fen&oacute;meno   claramente del a&ntilde;o 2013, los n&uacute;meros se vuelven locos hasta el punto de   que seg&uacute;n estas cifras de Espa&ntilde;a se habr&iacute;an marchado el a&ntilde;o pasado casi   la cuarta parte de todos &lsquo;nuestros&rsquo; alemanes y de &lsquo;nuestros   &lsquo;brit&aacute;nicos&rsquo;, como se aprecia en el gr&aacute;fico 3. Por el contrario, esos   picos y variaciones no se aprecian para los no comunitarios, en   principio los realmente afectados por la crisis y los primeros   candidatos al retorno o la re-emigraci&oacute;n. De hecho, los extranjeros   &lsquo;desaparecidos&rsquo; nacidos en pa&iacute;ses de la UE-15 en 2013 suman m&aacute;s de   175.000, lo que implica de los 400.000 que no se han hecho espa&ntilde;oles,   casi la mitad no son los habitualmente inmigrantes econ&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De  verdad hay alguien que pueda creerse que la cuarta parte de estas   comunidades ha abandonado Espa&ntilde;a justo el a&ntilde;o pasado? Es m&aacute;s, si se   mira la composici&oacute;n por edad de los que desaparecen, entre los alemanes,   la ca&iacute;da media ser&iacute;a de 25 por ciento pero entre los mayores de 65   a&ntilde;os, como me indicaba ayer mi colega Antonio Abell&aacute;n del <a href="http://envejecimiento.csic.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Grupo de Envejecimiento</a> del IEGD-CSIC, la proporci&oacute;n aumenta incluso hasta el 34 por ciento   &iquest;Por qu&eacute; motivo se iban a ir m&aacute;s, pero mucho m&aacute;s, justo aquellos a los   que menos afecta la crisis pues cobran pensiones de sus pa&iacute;ses? &iquest;No ser&aacute;   que ya no est&aacute;n, pero que tampoco estaban el a&ntilde;o pasado, ni el   anterior, ni el anterior?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        De hecho, en 2012 el <a href="http://www.ine.es/prensa/np756.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">INE</a> ya puso al descubierto un sustancial desajuste entre las cifras de  residentes en Espa&ntilde;a contabilizadas por el Censo de 2011 y el Padr&oacute;n de  aquel a&ntilde;o. El n&uacute;mero de registros calificados como &lsquo;dudosos&rsquo; en la  operaci&oacute;n censal fue cercano a 1.040.000 que, tras aplicar el factor de  recuento, se contabilizan como una poblaci&oacute;n de 440.000 personas  aproximadamente. De ellas el 87% era poblaci&oacute;n extranjera. Dec&iacute;a el INE  &lsquo;la clase m&aacute;s destacada en cuanto a proporci&oacute;n de poblaci&oacute;n dudosa es la  de nacionales de Alemania mayores de 80 a&ntilde;os en la provincia de  Alicante, formada por cerca de 3.000 personas de las cuales m&aacute;s del 70%  se consideran dudosos. La m&aacute;s numerosa en cuanto a dudosos es la de  ciudadanos del Reino Unido tambi&eacute;n en Alicante, con edades entre 60 y 65  a&ntilde;os, que suponen casi 6.000 dudosos&rsquo;. Es decir, que ya sab&iacute;amos, como  explicaba muy bien C. R&oacute;denas en este <a href="http://blogaldeaglobal.com/2012/12/17/buenas-noticias-para-el-padron-de-parte-del-censo-de-2011-por-carmen-rodenas-universidad-de-alicante/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">post</a>,  que para Alemania, Reino Unido y Francia, el Padr&oacute;n sobreestimaba en  torno a un 20% su poblaci&oacute;n residente en Espa&ntilde;a en relaci&oacute;n al Censo,  pero no ten&iacute;amos los mecanismos administrativos para proceder con la  depuraci&oacute;n estad&iacute;stica que necesitaba el Padr&oacute;n. En 2013, se da esa  circunstancia, pues a la mayor&iacute;a de los afectados por el procedimiento  de comprobaci&oacute;n peri&oacute;dica de la residencia se les tuvo que aplicar el  plazo de 5 a&ntilde;os previstos en el Acuerdo del Consejo de Empadronamiento  de 2008.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, es justamente esa depuraci&oacute;n y no un &eacute;xodo masivo de  extranjeros de nuestro pa&iacute;s lo que explica variaciones tan  extraordinarias en tan solo un a&ntilde;o. El INE pod&iacute;a y deb&iacute;a haberlo  explicado y quiz&aacute;, solo quiz&aacute;, habr&iacute;amos evitado titulares y noticias en  la prensa extranjera como el que se le&iacute;a ayer en The Telegrah &ldquo;<a href="http://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/europe/spain/10781350/End-to-Mediterranean-dream-for-90000-Britons-who-left-Spain-last-year.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">End to Mediterranean dream for 90,000 Britons who left Spain last year</a>&rdquo;  [Fin al sue&ntilde;o mediterr&aacute;neo de 90.000 brit&aacute;nicos que abandonaron Espa&ntilde;a  el a&ntilde;o pasado], y que tan poco bien hacen a nuestra maltrecha econom&iacute;a y  la imagen de nuestro pa&iacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amparo González Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/revuelo-padron-exodo-extranjeros-ricos_132_4915562.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Apr 2014 22:22:57 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El revuelo del padrón y el éxodo de los extranjeros ricos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nuestro horario, ¿culpable de que eduquemos menos a los niños?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/horario-culpable-eduquemos-ninos_132_4947748.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuanto más retrasamos la hora a la que sale el sol, más tarde nos levantamos, más se alargan las jornadas laborales y menos tiempo nos queda para cosas tan importantes como jugar, leer y hablar con los niños. Urge un debate serio sobre consecuencias económicas y sociales de nuestro desajuste horario.</p></div><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as analizamos <a href="http://www.eldiario.es/piedrasdepapel/amanezca-temprano-Parte_6_244685530.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a> c&oacute;mo el desfase entre la hora solar y la hora que marcan nuestros relojes explica parte de las diferencias en la hora de acostarse y, sobre todo, de levantarse entre habitantes de las distintas Comunidades Aut&oacute;nomas dentro de Espa&ntilde;a. Hoy vamos a examinar c&oacute;mo afecta el particular horario espa&ntilde;ol (donde amanece y anochece casi m&aacute;s tarde que en cualquier lugar del mundo) al modo en que los espa&ntilde;oles organizamos nuestras actividades a lo largo del d&iacute;a. Para ello, examinamos si los espa&ntilde;oles que se levantan m&aacute;s temprano por estar m&aacute;s el Este hacen cosas diferentes a lo largo del d&iacute;a que los que se encuentran m&aacute;s al Oeste.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que la <a href="http://www.fedeablogs.net/economia/?p=35888" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">jornada laboral en Espa&ntilde;a</a> se extiende m&aacute;s horas durante la tarde que en pa&iacute;ses de nuestro entorno. Y por ello, es muy probable tambi&eacute;n que otras actividades diarias tiendan a postergarse: los espa&ntilde;oles cenamos m&aacute;s tarde, y nuestras horas de ocio tambi&eacute;n se retrasan significativamente. Si todo lo pudiesemos mover a unas horas despu&eacute;s, el desfase horario espa&ntilde;ol ser&iacute;a quiz&aacute;s irrelevante. Sin embargo, sucede que hay actividades dif&iacute;cilmente postergables: o lo haces cuando toca, o no lo har&aacute;s nunca. Parece interesante comprobar si los espa&ntilde;oles que viven en zonas m&aacute;s al Oeste, donde amanece m&aacute;s tarde, sacrifican esas actividades dif&iacute;cilmente postergables m&aacute;s que los situados en la costa mediterr&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        De entre esas actividades de &lsquo;ahora o nunca&rsquo;, hay una que nos interesa en especial: el tiempo de calidad dedicado a la educaci&oacute;n de nuestros hijos. Nos referimos no a la educaci&oacute;n reglada que reciben durante su horario escolar, sino a su aprendizaje gracias al tiempo que nosotros les dedicamos, jugando, leyendo y hablando con ellos. Los ni&ntilde;os tienen unos horarios m&aacute;s r&iacute;gidos que los adultos; la escuela impone unos ritmos determinados a sus d&iacute;as y, cuando la escuela acaba, el tiempo que les queda disponible es menor que el nuestro, pues necesitan dormir m&aacute;s horas. De hecho, sabemos que su rendimiento y capacidad de atenci&oacute;n es tambi&eacute;n muy sensible al momento en el d&iacute;a en que realizan sus actividades. Y tambi&eacute;n sabemos que en el desarrollo cognitivo y emocional de los ni&ntilde;os depende en gran medida de estas actividades: leer a tus hijos peque&ntilde;os se ha demostrado <a href="http://www.oecd.org/edu/school/programmeforinternationalstudentassessmentpisa/pisa-letsreadthemastorytheparentfactorineducation.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de las cosas m&aacute;s importantes que padres y madres pueden hacer por el rendimiento acad&eacute;mico de sus hijos.</a> Y no solo leer. Simplemente dedicar tiempo a jugar y hablar con ellos les hace adquirir las habilidades necesarias para m&aacute;s adelante aprender a expresarse, leer y escribir correctamente. Por todo ello, parece importante indagar si nuestro desajuste horario, adem&aacute;s de retrasar nuestra jornada, est&aacute; afectando a nuestros hijos sin que seamos plenamente conscientes de ello. Veamos qu&eacute; dicen los datos de la Encuesta de Empleo del Tiempo del INE realizada entre 2009 y 2010.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, los padres y madres que trabajan fuera de casa y tienen ni&ntilde;os menores de 10 a&ntilde;os dedican, en media, unos 25 minutos al d&iacute;a a &lsquo;ense&ntilde;arles cosas&rsquo;, y a &lsquo;leer, jugar, hablar y conversar con ellos&rsquo;. Pues bien, en el gr&aacute;fico 1 exploramos si existe alguna relaci&oacute;n entre la hora a la que sale el sol en la Comunidad Aut&oacute;noma que viven los padres y madres y el tiempo que dedican a esas actividades con sus hijos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 1. Relaci&oacute;n entre la longitud y horas dedicadas a ense&ntilde;ar/jugar/leer/hablar a los ni&ntilde;os.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Fuente: Encuesta de Empleo del Tiempo 2009-10, INE. Muestra de personas que trabajan y tienen ni&ntilde;os menores de 10 a&ntilde;os en el hogar. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque la relaci&oacute;n no es muy fuerte, s&iacute; parece existir alguna relaci&oacute;n entre las dos variables. Es muy probable que el tiempo que pasas ense&ntilde;ando/leyendo/hablando a tus hijos dependa de otros factores tanto o m&aacute;s que de la hora a la que amanece y anochece en cada lugar. Por ello, para medir el efecto real (neto) de nuestra ubicaci&oacute;n geogr&aacute;fica -y el desajuste de nuestros relojes respecto a la hora solar- sobre cu&aacute;nto tiempo dedicamos a nuestros hijos, es necesario intentar neutralizar esas otras influencias. Para hacerlo, y poder contrastar de forma algo m&aacute;s rigurosa nuestra hip&oacute;tesis examinamos primero si es cierto que la posici&oacute;n de las comunidades aut&oacute;nomas est&aacute; relacionada con los horarios laborales y, en un segundo paso, comprobamos si salir de trabajar m&aacute;s tarde implica tambi&eacute;n menos tiempo &lsquo;de calidad&rsquo; con los ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Paso 1: &iquest;Es cierto que cuando el sol se pone m&aacute;s tarde, la gente vuelve del trabajo m&aacute;s tarde tambi&eacute;n? El grafico 2 muestra que justo ese parece ser el caso: en las comunidades aut&oacute;nomas situadas m&aacute;s al Este se sale antes de trabajar, en media, que en las situadas m&aacute;s al Oeste. Incluso cuando tenemos en cuenta otros factores que afectan al horario laboral como el nivel educativo, el sexo o la edad, y descontamos su efecto sobre el horario de trabajo, la relaci&oacute;n sigue siendo significativa: una diferencia en longitud como la que hay entre Catalu&ntilde;a y Galicia est&aacute; asociada con una diferencia, en media, de casi 40 minutos en la hora de salir de trabajar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 2. Relaci&oacute;n entre longitud geogr&aacute;fica y hora de salida del trabajo. </strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Fuente: Encuesta de Empleo del Tiempo 2009-10, INE. Muestra de individuos que trabajan. La hora de salida del trabajo se ha estimado en un modelo de regresi&oacute;n lineal que tiene en cuenta el sexo, la edad, el nivel educativo y tener hijos menores de 10 a&ntilde;os en casa, o no. Las l&iacute;neas verticales indican intervalos de confianza.
    </p><p class="article-text">
        Paso 2: Pero &iquest;est&aacute; relacionado llegar m&aacute;s tarde a casa con atender menos tiempo a los ni&ntilde;os (en el sentido de pasar menos tiempo realizando con ellos las actividades descritas)? El gr&aacute;fico 3 pone a prueba esta hip&oacute;tesis, y muestra que, aunque la magnitud del efecto no es muy grande,  la asociaci&oacute;n entre ambas variables es muy robusta y estad&iacute;sticamente significativa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 3. Hora de salida del trabajo y tiempo &lsquo;de calidad&rsquo; dedicado a los hijos.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Fuente: Encuesta de Empleo del Tiempo 2009-10, INE. Muestra de individuos que trabajan y tienen ni&ntilde;os menores de 10 a&ntilde;os en el hogar. El tiempo de calidad dedicado a los hijos se ha estimado en un modelo de regresi&oacute;n lineal que tiene en cuenta, adem&aacute;s de la hora de salida del trabajo, el sexo, la edad y el nivel educativo. Las l&iacute;neas verticales indican intervalos de confianza.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima tabla ofrece evidencia a&uacute;n m&aacute;s contundente sobre la relaci&oacute;n entre el desfase horario, los horarios laborales, y el tiempo de atenci&oacute;n a los ni&ntilde;os. Si examinamos la relaci&oacute;n entre ubicaci&oacute;n geogr&aacute;fica y tiempo dedicado a la educaci&oacute;n de los ni&ntilde;os (primera columna), observamos que esta es positiva y significativa. Pero si introducimos como variable explicativa la hora de salida del trabajo (la variable a trav&eacute;s de la cual suponemos que se produce esta relaci&oacute;n), la asociaci&oacute;n inicial desaparece por completo (columna 2). Dicho de otra forma, lo que los datos sugieren es que la situaci&oacute;n geogr&aacute;fica hace que unos padres dediquen m&aacute;s o menos tiempo a educar/leer/jugar/hablar con sus hijos porque dicha situaci&oacute;n geogr&aacute;fica condiciona los horarios de trabajo de estos padres. Es m&aacute;s, un an&aacute;lisis m&aacute;s detallado de los datos revela que son aquellos padres y madres de niveles educativos m&aacute;s bajos los m&aacute;s afectados por esta relaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tabla 1. Relaci&oacute;n entre situaci&oacute;n geogr&aacute;fica y tiempo de calidad con los ni&ntilde;os antes y despu&eacute;s de tener en cuenta el efecto de la hora de salida del trabajo.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Fuente: Encuesta de Empleo del Tiempo 2009-10, INE. Muestra de personas que trabajan y tienen ni&ntilde;os menores de 10 a&ntilde;os en el hogar.
    </p><p class="article-text">
        Como dec&iacute;amos en el anterior post, esto son s&oacute;lo resultados preliminares de una investigaci&oacute;n m&aacute;s detallada sobre las consecuencias del desfase entre hora solar y hora oficial en la organizaci&oacute;n del tiempo, as&iacute; que hay que leerlos con cautela. Pero la evidencia parece apuntar en una direcci&oacute;n clara: las decisiones sobre a qu&eacute; hora tenemos o no luz solar influyen en nuestra forma de organizar el tiempo, y esta organizaci&oacute;n del tiempo puede tener a su vez importantes consecuencias econ&oacute;micas y sociales. Parecen motivos suficientes para exigir un debate serio e informado sobre esta cuesti&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Fernández-Albertos, Amparo González Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/horario-culpable-eduquemos-ninos_132_4947748.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Apr 2014 23:06:31 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Nuestro horario, ¿culpable de que eduquemos menos a los niños?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Se madruga más cuando amanece más temprano?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/amanezca-temprano-parte_132_4954790.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué consencuencias tiene el gran desfase existente entre la hora oficial y la hora solar que hay en España? En el post de hoy analizamos cómo la hora de salida del sol cambia los patrones de sueño, y en el próximo estudiamos cómo afecta a la organización del tiempo durante el día.</p></div><p class="article-text">
        Como casi ninguno habr&aacute; olvidado a&uacute;n, la noche del s&aacute;bado al domingo, como cada a&ntilde;o, volvimos a cambiar ajustar nuestros relojes para pasar al &lsquo;horario de verano&rsquo;. Y con ello, volvimos a situarnos como uno de los lugares del mundo donde mayor desfase existe entre la hora solar y la hora legal. &iquest;Qu&eacute; implicaciones tiene dicho desfase sobre nuestros h&aacute;bitos laborales, sociales y familiares? En este post y en el que publicaremos ma&ntilde;ana explotamos los datos de la <a href="http://www.ine.es/jaxi/menu.do?type=pcaxis&amp;path=%2Ft25%2Fe447&amp;file=inebase&amp;L=0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Encuesta de Empleo del Tiempo</a> llevada a cabo por el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica en 2009-2010 para lanzar algunas hip&oacute;tesis sobre lo que ocurrir&iacute;a si cambi&aacute;ramos de huso horario al que nos corresponder&iacute;a por nuestra posici&oacute;n geogr&aacute;fica, es decir, al brit&aacute;nico (el meridiano de Greenwich deja al Oeste a la inmensa mayor&iacute;a de la pen&iacute;nsula). Advertimos que esta es la primera vez que trabajamos sobre esta cuesti&oacute;n y que manejamos estos datos, por lo cual nuestras conclusiones deben tomarse con doble cautela.
    </p><p class="article-text">
        La  estrategia elegida para explorar c&oacute;mo afectar&iacute;a un cambio horario a nuestros h&aacute;bitos es relativamente sencilla, y se basa en explotar el hecho de que dentro de Espa&ntilde;a el sol sale y se pone a horas muy diferentes seg&uacute;n el lugar en que nos situemos. Dicho de otra forma, dado que entre el Este y el Oeste del pa&iacute;s hay m&aacute;s de 11 grados de diferencia de longitud, podemos estudiar en qu&eacute; medida esas diferencias de facto entre la hora oficial y la hora solar en diferentes lugares del pa&iacute;s se relacionan o no con diferentes formas de organizaci&oacute;n del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        En el post de hoy nos limitamos a estudiar c&oacute;mo estas diferencias en longitud afectan a los patrones de sue&ntilde;o de la poblaci&oacute;n. El gr&aacute;fico 1 muestra c&oacute;mo la diferente distancia al meridiano de Greenwich (longitud) de las comunidades aut&oacute;nomas afecta a la hora media de levantarse de sus habitantes, seg&uacute;n los datos de la Encuesta de Empleo del Tiempo del INE.
    </p><p class="article-text">
        Gr&aacute;fico 1. Longitud y hora media de levantarse por comunidades aut&oacute;nomas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Fuente: Encuesta de Empleo del Tiempo 2009-2010, INE.
    </p><p class="article-text">
        Se puede apreciar que existe una clara correlaci&oacute;n entre la hora a la que sale el sol en cada comunidad y la hora a la que se levanta la gente, con independencia de cu&aacute;l sea la hora legal (que es la misma en todo el territorio; la posici&oacute;n de Canarias ha sido reajustada para compensar el horario insular).
    </p><p class="article-text">
        El gr&aacute;fico 2 hace el mismo ejercicio, pero examinando ahora la relaci&oacute;n entre la posici&oacute;n geogr&aacute;fica de la comunidad aut&oacute;noma respecto al meridiano 0 con la hora de acostarse. Aunque existe una relaci&oacute;n tambi&eacute;n negativa (las comunidades aut&oacute;nomas donde anochece antes tienden a irse antes a dormir), &eacute;sta es bastante m&aacute;s d&eacute;bil que en el caso anterior. Parece por tanto que la salida del sol influye m&aacute;s sobre la hora a la que la gente se levanta, que su puesta sobre la hora a la que la gente se va a la cama.
    </p><p class="article-text">
        Gr&aacute;fico 2. Longitud y hora media de acostarse por comunidades aut&oacute;nomas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Fuente: Encuesta de Empleo del Tiempo 2009-2010, INE.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Significa esto que en aquellos sitios donde la salida del sol se produce antes la gente duerme menos? No parece ser el caso. El gr&aacute;fico 3 muestra la relaci&oacute;n entre la hora de levantarse y la hora de acostarse por comunidades aut&oacute;nomas. Es cierto que existe variaci&oacute;n entre el n&uacute;mero total de horas de sue&ntilde;o por comunidad aut&oacute;noma: En el &aacute;rea sombreada se encuentran aquellas comunidades que duermen menos de la media (cuanto m&aacute;s alejada una comunidad est&aacute; de la l&iacute;nea de 45&ordm; hacia el extremo inferior-derecho, menos horas duerme su poblaci&oacute;n en total), y en el &aacute;rea no sombreada est&aacute;n aquellas que duermen m&aacute;s de la media (las comunidades m&aacute;s alejadas de la l&iacute;nea de 45&ordm; hacia el extremo superior-izquierdo son aquellas en las que la poblaci&oacute;n disfruta de m&aacute;s horas de sue&ntilde;o). Pero quiz&aacute; lo m&aacute;s importante del gr&aacute;fico es que, a pesar de estas diferencias, hay una relaci&oacute;n clara entre la hora de levantarse y la de acostarse: las comunidades aut&oacute;nomas m&aacute;s madrugadoras tienden a acostarse antes.
    </p><p class="article-text">
        Gr&aacute;fico 3. Hora media de levantarse y de acostarse por comunidades aut&oacute;nomas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Fuente: Encuesta de Empleo del Tiempo 2009-2010, INE.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, explotando la diferencia entre la hora en que amanece y la hora en que anochece en las diferentes comunidades aut&oacute;nomas, podemos ver que donde el sol sale antes, la gente madruga m&aacute;s; la relaci&oacute;n entre cu&aacute;ndo se pone el sol y cu&aacute;ndo la gente se va a dormir es m&aacute;s d&eacute;bil. Y en conjunto, no por que amanezca m&aacute;s temprano se duerme menos, aunque se madrugue m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Volviendo al debate sobre las consecuencias que tendr&iacute;a un cambio de huso horario en nuestro pa&iacute;s, estos datos parecen sugerir que i) madrugar&iacute;amos m&aacute;s, ii) nos acostar&iacute;amos antes (aunque este efecto es m&aacute;s dif&iacute;cil de estimar), y iii) en t&eacute;rminos agregados, seguramente no perder&iacute;amos horas de sue&ntilde;o. La siguiente pregunta, y sin duda la m&aacute;s interesante, es &iquest;c&oacute;mo redistribuir&iacute;amos el tiempo que permanecemos despiertos? De esto trata nuestro siguiente post. As&iacute; que v&aacute;yanse a la cama pronto y permanezcan atentos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Fernández-Albertos, Amparo González Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/amanezca-temprano-parte_132_4954790.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Mar 2014 23:51:50 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Se madruga más cuando amanece más temprano?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El desarrollo, y no la pobreza, como causa de la emigración]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/desarrollo-pobreza-causa-emigracion_132_4961618.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas, a ra&iacute;z de la tragedia de Ceuta y la lamentable gesti&oacute;n pol&iacute;tica de lo sucedido, la inmigraci&oacute;n ha vuelto a ser objeto de atenci&oacute;n en los medios y de cierto debate p&uacute;blico; un debate por lo general muy desinformado. Una de las ideas m&aacute;s repetidas ha sido que la pobreza es la causa &uacute;ltima de la emigraci&oacute;n de &Aacute;frica a Europa. Y por ello se ha defendido repetidamente la necesidad de aumentar la ayuda al desarrollo como forma de reducir la ingente presi&oacute;n migratoria que, seg&uacute;n los informes del CNI y nuestro gobierno, nos acecha.
    </p><p class="article-text">
        La plana mayor del ejecutivo ha hecho suyo este discurso. El <a href="http://www.eldiario.es/politica/Margallo-frontera-Espana-Marruecos-desigual-mundo_0_233427319.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ministro de Asuntos Exteriores</a>, Garc&iacute;a-Margallo, a los pocos d&iacute;as del suceso abogaba por &lsquo;controlar la inmigraci&oacute;n ilegal y poner en marcha una pol&iacute;tica de cooperaci&oacute;n europea para ayudar a los pa&iacute;ses de origen a superar sus condiciones de pobreza&rsquo;. El <a href="http://www.europapress.es/epsocial/inmigracion-00329/noticia-amp-fernandez-diaz-dice-80000-migrantes-esperan-marruecos-mauritania-pasar-espana-20140304145456.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ministro del Interior</a>, declaraba &lsquo;[&hellip;] es evidente que esas desigualdades injustas est&aacute;n en el origen del fen&oacute;meno de la inmigraci&oacute;n que tiene que ser atacado con medidas de ayuda al desarrollo [&hellip;]&rsquo;. El propio <a href="http://www.europapress.es/epsocial/politica-social/noticia-rajoy-considera-deseable-pacto-inmigracion-ve-voluntad-psoe-20140321164552.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rajoy</a> ha propuesto a sus socios que en la pr&oacute;xima cumbre de la Uni&oacute;n Europea-&Aacute;frica se incluya en la agenda la cooperaci&oacute;n al desarrollo y el control de los flujos migratorios, tras afirmar que &lsquo;tenemos que hacer un esfuerzo [&hellip;] para que la gente pueda vivir dignamente en sus pa&iacute;ses, para que irse de su casa no sea una obligaci&oacute;n, s&oacute;lo un deseo&rsquo;. De todos modos, este convencimiento de que la pobreza y la miseria son la causa &uacute;ltima de la inmigraci&oacute;n que recibimos y de la consiguiente necesidad de aumentar la ayuda al desarrollo como mejor modo de combatirla, goza de amplio predicamento en todo el espectro ideol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, dem&oacute;grafos, soci&oacute;logos, economistas y antrop&oacute;logos, llevan a&ntilde;os insistiendo en que la pobreza no es el motivo de la emigraci&oacute;n sino la barrera que explica la inmovilidad de la inmensa mayor&iacute;a de los habitantes de los pa&iacute;ses menos desarrollados. Dado el inter&eacute;s suscitado recientemente por la inmigraci&oacute;n de origen subsahariano que protagoniza los intentos de entrada por Ceuta y Melilla, comparto aqu&iacute; algunos datos sobre los flujos migratorios procedentes de Senegal, Ghana y Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo que recogimos entre 2008 y 2010 en el curso del <a href="http://www.mafeproject.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proyecto MAFE (Migraciones entre &Aacute;frica y Europa)</a>. En este proyecto realizamos encuestas biogr&aacute;ficas que reconstruyen la vida de los individuos a&ntilde;o a a&ntilde;o con personas migrantes y no migrantes de estos or&iacute;genes. La comparaci&oacute;n entre ambos nos permite calcular tanto la probabilidad de emigrar a Europa de estas personas, como el efecto que en esa probabilidad tienen factores como la educaci&oacute;n, la diferente capacidad adquisitiva de los hogares, el desempleo, o el poseer propiedades. Es fundamental insistir en que las encuestas que se realizan solo en los pa&iacute;ses de destino entre los que ya han emigrado no nos permiten identificar y medir el peso que tiene la pobreza, o cualquier otro factor, en la probabilidad individual de emigrar.
    </p><p class="article-text">
        El gr&aacute;fico 1 resume el efecto de diferentes variables que miden el estatus socio-econ&oacute;mico de una persona de origen senegal&eacute;s, congole&ntilde;o o ghan&eacute;s, sobre su probabilidad de emigrar a Europa. Estas estimaciones est&aacute;n realizadas despu&eacute;s de descontar el efecto de otras caracter&iacute;sticas de los individuos que tambi&eacute;n influyen en su probabilidad de emigrar: su edad, su sexo, su estado civil, n&uacute;mero de hijos, las redes de apoyo con que cuentan en destino, etc.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 1. Efecto sobre la probabilidad de emigrar a Europa de factores relacionados con la posesi&oacute;n de diferentes recursos para senegaleses, congole&ntilde;os y ghaneses.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Fuente: MAFE 2008. Encuestas Individuales Biogr&aacute;ficas Retrospectivas. M&aacute;s informaci&oacute;n en: </strong><a href="http://mafeproject.site.ined.fr/en/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://mafeproject.site.ined.fr/en/</a><strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        Como puede observarse, la probabilidad de una persona senegalesa con algunos estudios universitarios (barra azul) de emigrar a alguno de los principales destinos de los senegaleses en Europa (Francia, Italia o Espa&ntilde;a) es el doble de la de una persona senegalesa sin estudios superiores. Igualmente, si la persona en cuesti&oacute;n era propietaria de tierras, alg&uacute;n inmueble o alg&uacute;n negocio, su probabilidad de emigrar a Europa es 1,6 veces mayor que la de sus compatriotas que carecen de propiedades (barra morada). En el caso de los originarios de Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo, la educaci&oacute;n superior multiplica por 10 la probabilidad de emigrar a B&eacute;lgica o al Reino Unido, y pertenecer a un hogar que el a&ntilde;o anterior ten&iacute;a recursos para cubrir las necesidades b&aacute;sicas de sus miembros casi la multiplica por tres. Por &uacute;ltimo, para los ghaneses, la educaci&oacute;n superior es realmente el &uacute;nico factor determinante en la probabilidad de emigrar a Reino Unido u Holanda, sin que el resto de factores resulte determinante en su caso (las barras no est&aacute;n coloreadas porque el efecto no es estad&iacute;sticamente significativo).
    </p><p class="article-text">
        En resumen, no son los m&aacute;s despose&iacute;dos y vulnerables de quienes viven en &Aacute;frica los que vienen a Europa, sino todo lo contrario. Por tanto, resulta dif&iacute;cil sostener que la miseria es la raz&oacute;n por la que tantos vienen y van a seguir viniendo. Si acaso, al rev&eacute;s: no vienen m&aacute;s porque son demasiado pobres para acceder a la informaci&oacute;n y los recursos que requiere una migraci&oacute;n intercontinental de este tipo.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el economista <a href="http://www.cgdev.org/blog/think-development-poor-countries-will-reduce-migration-numbers-say-otherwise" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M. Clemens</a> publicaba justo anteayer un post (cuya lectura recomiendo con vehemencia) sobre su nuevo art&iacute;culo en el que avala justo este mismo argumento con datos agregados de flujos y PIB per c&aacute;pita entre 1960 y 2000. La relaci&oacute;n entre ambas variables no es lineal: para pa&iacute;ses con un PIB per c&aacute;pita por debajo de los 5.000 d&oacute;lares, un aumento relativo de dicha magnitud respecto a la d&eacute;cada anterior conlleva una tasa de emigraci&oacute;n neta mayor en la d&eacute;cada siguiente. Solo los pa&iacute;ses por encima de ese umbral (superior a los actuales niveles de desarrollo de estos pa&iacute;ses) presentan flujos de emigraci&oacute;n decrecientes a medida que su desarrollo econ&oacute;mico avanza.
    </p><p class="article-text">
        Dicho de otro modo, en el corto y medio plazo, un aumento de la ayuda al desarrollo a los pa&iacute;ses m&aacute;s pobres casi con toda probabilidad aumentar&aacute; la movilidad en lugar de reducirla. Si realmente nos preocupa contribuir a la mejora del bienestar de los habitantes de estos pa&iacute;ses, parece mucho m&aacute;s sensato empezar por abrir v&iacute;as de inmigraci&oacute;n legal hacia Europa que reduzcan los beneficios de las mafias, las muertes en rutas cada vez m&aacute;s peligrosas y la desconfianza creciente en los pa&iacute;ses de origen sobre nuestro verdadero compromiso con su desarrollo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amparo González Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/desarrollo-pobreza-causa-emigracion_132_4961618.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Mar 2014 22:34:06 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El desarrollo, y no la pobreza, como causa de la emigración]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El origen de nuestra diversidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/diversidad_132_5024872.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hace algunas semanas el INE puso a disposici&oacute;n del p&uacute;blico los microdatos del nuevo <a href="http://www.ine.es/censos2011_datos/cen11_datos_inicio.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Censo de Poblaci&oacute;n</a>. En &eacute;l, por primera vez, se dispone de informaci&oacute;n sobre el lugar de nacimiento de cada uno de nosotros pero tambi&eacute;n del lugar en que nacieron nuestra madre y nuestro padre. Esto nos permite reconstruir el origen de la diversidad presente en la poblaci&oacute;n de Espa&ntilde;a atendiendo no solo a la condici&oacute;n de extranjero (el que carece de la nacionalidad espa&ntilde;ola) o inmigrante (el que naci&oacute; fuera de Espa&ntilde;a), sino tambi&eacute;n identificar y medir el tama&ntilde;o de la denominada segunda generaci&oacute;n (hijos nacidos en Espa&ntilde;a de dos inmigrantes), o conocer cu&aacute;ntos de nosotros nacimos fuera de Espa&ntilde;a durante la emigraci&oacute;n de nuestros padres aunque, por diversos motivos, hayamos regresado a vivir aqu&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una gran novedad. Para que se hagan una idea, en la anterior ronda de Censos, la de 2001, apenas una quinta parte de los pa&iacute;ses que hoy componen la UE recog&iacute;an informaci&oacute;n de este tipo. En otros pa&iacute;ses la decisi&oacute;n de incluir el lugar de nacimiento de los padres en estad&iacute;sticas oficiales habr&iacute;a generado un acalorado debate. Para muchos un estado que rastrea tus or&iacute;genes m&aacute;s all&aacute; del nacimiento es un estado que te obliga en cierto modo a seguir siendo &lsquo;de fuera&rsquo; aun siendo de aqu&iacute;. Esta interpretaci&oacute;n tiene, sin duda, alg&uacute;n sentido en pa&iacute;ses que conceden la nacionalidad a cualquier que nace en ellos, con independencia de d&oacute;nde hubiesen nacido sus padres. Sin embargo, como ya comentamos <a href="http://www.eldiario.es/piedrasdepapel/ninos-nacen-Espana-espanoles_6_215638435.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>, ese no es el caso de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, este debate, quiz&aacute; por fortuna, ha vuelto a pasar desapercibido en Espa&ntilde;a y, gracias a ello, hoy podemos escribir este post. Como indica la Tabla 1, el 16 por ciento de las personas que residen en Espa&ntilde;a, unos ocho millones de personas, tienen alg&uacute;n v&iacute;nculo por nacimiento o por ascendencia con un pa&iacute;s diferente a Espa&ntilde;a. Es decir, o naci&oacute; en el extranjero, o tiene alg&uacute;n progenitor que lo hizo, o ambas cosas a la vez. De ellos, casi cinco millones nacieron fuera de dos progenitores tambi&eacute;n nacidos fuera; 3,8 millones vinieron siendo adultos pero el resto, m&aacute;s de un mill&oacute;n, vino con menos de 16 a&ntilde;os y ha pasado parte de su infancia y pr&aacute;cticamente toda su adolescencia en Espa&ntilde;a. Esto les une a quienes la sociolog&iacute;a de la inmigraci&oacute;n llama, sin &aacute;nimo de ofender, segunda generaci&oacute;n, es decir, personas que han nacido en Espa&ntilde;a sin que ninguno de sus progenitores lo hicieran. Este grupo no llega a las 800.000 personas pero crecer&aacute; sin duda en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. Y junto a ellos tenemos a 1,2 millones habitantes que nacieron en Espa&ntilde;a pero de padre o madre nacido fuera, es decir, hijos de parejas mixtas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tabla 1. Poblaci&oacute;n residente en Espa&ntilde;a seg&uacute;n lugar de nacimiento propio y de los progenitores</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Fuente: INE, Microdatos Censo 2011. Ponderaciones aplicadas.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, podemos decir que algo m&aacute;s de tres millones de personas en Espa&ntilde;a son, en mayor o menor grado, hijos de la inmigraci&oacute;n (generaci&oacute;n intermedia, segunda generaci&oacute;n e hijos de parejas mixtas). El resto hasta completar esos ocho millones, unos 750.000 habitantes, son hijos de nuestra emigraci&oacute;n: personas que nacieron fuera de Espa&ntilde;a pero cuyos padres, uno o ambos, nacieron aqu&iacute;. Aunque obviamente todos ellos cuentan como habitantes de Espa&ntilde;a no todos son espa&ntilde;oles, con lo que ello implica en cuanto a la titularidad o no de derechos plenos de ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Entre los que nacieron fuera con padres tambi&eacute;n nacidos fuera &ndash; los inmigrantes - s&oacute;lo el 8 por ciento posee la nacionalidad espa&ntilde;ola: 7 por ciento entre los que vinieron siendo adultos (tercera barra en el Gr&aacute;fico 1)  y 12 por ciento entre los que eran menores de 16 a&ntilde;os al llegar a Espa&ntilde;a (cuarta barra); eso a pesar de que la mitad de ellos lleva viviendo en Espa&ntilde;a una d&eacute;cada o m&aacute;s. De todos modos, m&aacute;s sorprendente resulta que dentro de la denominada segunda generaci&oacute;n (quinta barra), ni siquiera la mitad tengan la nacionalidad espa&ntilde;ola, a pesar de haber nacido en Espa&ntilde;a. La cosa cambia bastante para los hijos de parejas mixtas nacidos aqu&iacute;, pues pr&aacute;cticamente todos tienen la nacionalidad espa&ntilde;ola (el 98 por ciento), un porcentaje de nacionales muy por encima al que encontramos entre los hijos de espa&ntilde;oles nacidos en el extranjero, incluso de ambos progenitores espa&ntilde;oles (79 por ciento, primera y segunda barra).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 1. Porcentaje de personas con nacionalidad espa&ntilde;ola seg&uacute;n lugar de nacimiento propio y de los progenitores.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Fuente: INE, Microdatos Censo 2011. Ponderaciones aplicadas. 
    </p><p class="article-text">
        Estas cifras ratifican algo que ya explicamos hace algunas semanas <a href="http://www.eldiario.es/piedrasdepapel/ninos-nacen-Espana-espanoles_6_215638435.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>, que el sistema espa&ntilde;ol de adquisici&oacute;n de la nacionalidad otorga preferencia a la ascendencia (<em>ius sanguinis</em>) sobre el lugar de nacimiento (<em>ius solis</em>). Pero adem&aacute;s nos permite ponerle n&uacute;meros a esa preferencia, que podr&iacute;a ser m&aacute;s relevante de lo que habitualmente pensamos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amparo González Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/diversidad_132_5024872.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Feb 2014 07:08:41 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El origen de nuestra diversidad]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los niños que nacen en España no son españoles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/ninos-nacen-espana-espanoles_132_5089045.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Quiz&aacute; hayan o&iacute;do hablar del <a href="http://www.mjusticia.gob.es/cs/Satellite/es/1288775442749/EstructuraOrganica.html#id_1288775439212" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Plan Intensivo de Nacionalidad</a> que Gallard&oacute;n y su equipo en el Ministerio de Justicia pusieron en marcha a mediados de 2012 para &lsquo;desatascar&rsquo; las casi medio mill&oacute;n de solicitudes de nacionalidad acumuladas en a&ntilde;os anteriores y a&uacute;n sin resolver en aquel momento. A d&iacute;a de hoy el objetivo num&eacute;rico parece m&aacute;s o menos logrado, como refleja el gr&aacute;fico 1 publicado por el propio Ministerio de Justicia hace apenas unos d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 1. Cifras sobre el Plan Intensivo de Nacionalidad</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Fuente: <a href="http://www.mjusticia.gob.es/cs/Satellite/es/1288775383465/EstructuraOrganica.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ministerio de Justicia</a>.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, lo que empiezan a acumularse ahora son las reclamaciones y quejas por interpretaciones diferentes de los requisitos, la necesidad y modo de acreditar su cumplimiento. Y es que tan peligrosa para la efectiva protecci&oacute;n de los derechos individuales puede ser la lentitud excesiva en el funcionamiento de la justicia, como su excesiva rapidez. La falta de experiencia en este tipo de actuaciones de los registradores de la propiedad, a los que fue realizada la encomienda de informar sobre el cumplimiento de los requisitos por parte de los solicitantes y su adecuada acreditaci&oacute;n, la falta de un criterio de interpretaci&oacute;n unificado, as&iacute; como la urgencia con la que dichos informes deb&iacute;an realizarse, parecen haber dado lugar a ciertos errores &lsquo;repetidos&rsquo; que dif&iacute;cilmente se habr&iacute;a producido de llevarse a cabo un examen verdaderamente individualizado de cada solicitud.
    </p><p class="article-text">
        &Uacute;ltimamente han saltado a la prensa varios ejemplos de dichos errores y quejas, entre las cuales los cometidos al evaluar las solicitudes presentadas por refugiados y menores de edad resultan particularmente preocupantes por la especial protecci&oacute;n que ambos colectivos merecen. Uno de los casos m&aacute;s sonados ha sido el de una ni&ntilde;a de Galdakao (Vizcaya), nacida en Espa&ntilde;a de padres congole&ntilde;os con m&aacute;s de diez a&ntilde;os residiendo en Espa&ntilde;a, a quien se le deneg&oacute; la nacionalidad espa&ntilde;ola en junio pasado por &lsquo;<a href="http://www.eldiario.es/norte/euskadi/Deniegan-nacionalidad-Galdakao-tener-conducta_0_155385007.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falta de buena conducta c&iacute;vica&rsquo;</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Inicialmente, responsables del Ministerio dijeron que efectivamente la denegaci&oacute;n se deb&iacute;a a que la menor no hab&iacute;a acreditado la ausencia de antecedentes penales en Espa&ntilde;a y su pa&iacute;s de origen, y que ello era un error pues dicho certificado no se exige ni a menores ni a refugiados. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en octubre, en respuesta a la reclamaci&oacute;n presentada por los padres, el Ministerio reiter&oacute; su denegaci&oacute;n, y volvi&oacute; a hacerlo al comenzar la Navidad. Seg&uacute;n el Ministerio no hab&iacute;a sido un error; el motivo de la denegaci&oacute;n no era la falta del certificado de antecedentes penales, como se dijo inicialmente, sino que al la ni&ntilde;a estaba en situaci&oacute;n irregular en Espa&ntilde;a desde el 8 de junio de 2012, al haber caducado su autorizaci&oacute;n de residencia. S&iacute;, han le&iacute;do bien, el Ministerio afirma que una ni&ntilde;a de 3 a&ntilde;os nacida en Espa&ntilde;a de padres que llevan m&aacute;s de 10 a&ntilde;os residiendo legalmente en nuestro pa&iacute;s estaba en situaci&oacute;n irregular.
    </p><p class="article-text">
        Mucha gente sigue creyendo que si naces en Espa&ntilde;a ser&aacute;s espa&ntilde;ol. Nada m&aacute;s lejos de la realidad. En Espa&ntilde;a el r&eacute;gimen de acceso a la nacionalidad prima la posesi&oacute;n de ascendencia espa&ntilde;ola por encima de otros criterios como el lugar de nacimiento. As&iacute;, los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as nacidos en Espa&ntilde;a de dos progenitores extranjeros no son espa&ntilde;oles al nacer. Por lo general, estos ni&ntilde;os obtienen la nacionalidad de sus padres* y, por tanto, son extranjeros que necesitan un permiso de residencia para vivir legalmente en el pa&iacute;s en que han nacido, al menos hasta que obtengan la nacionalidad espa&ntilde;ola que solo pueden solicitar despu&eacute;s de residir legalmente en Espa&ntilde;a durante al menos un a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Dicho permiso de residencia no les es otorgado autom&aacute;ticamente sino que sus padres deben solicitarlo vinculado al suyo propio. Es decir, que si los padres del menor est&aacute;n en situaci&oacute;n irregular, el menor ser&aacute; un extranjero irregular desde el nacimiento, por mucho que haya nacido en Espa&ntilde;a. Si por el contrario alguno de los padres tiene una autorizaci&oacute;n de residencia en vigor, se le otorga una autorizaci&oacute;n sometida a las condiciones de vigencia y renovaci&oacute;n de la del progenitor en cuesti&oacute;n. Esto explica que puedan darse situaciones como la de la menor de Galdakao: menores nacidos en Espa&ntilde;a de dos padres extranjeros en situaci&oacute;n regular y tramitando la adquisici&oacute;n de nacionalidad espa&ntilde;ola pueden ver denegada su solicitud si durante el tiempo que pasa desde que se presenta la solicitud hasta que el Ministerio da una respuesta, a veces hasta m&aacute;s de dos a&ntilde;os, los padres no logran renovar su autorizaci&oacute;n, de la que depende completamente la autorizaci&oacute;n del menor.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los detalles concretos del caso de la ni&ntilde;a de Galdakao, &iquest;cu&aacute;ntos menores nacidos en Espa&ntilde;a podr&iacute;an verse en una situaci&oacute;n similar? Como muestra el gr&aacute;fico 2, no son ni uno ni dos. El 1 de Enero de 2013 resid&iacute;an en Espa&ntilde;a 430.584 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as menores de quince a&ntilde;os que, a pesar de haber nacido en Espa&ntilde;a, siguen siendo extranjeros (l&iacute;nea negra). Adem&aacute;s teniendo en cuenta los menores nacidos de dos padres extranjeros en el primer semestre de 2013, podemos estimar que a lo largo del a&ntilde;o nacieron unos 56.912 ni&ntilde;os de este tipo (barras). Si los sumamos a los 430.000 anteriores, tenemos a d&iacute;a de hoy casi medio mill&oacute;n de ni&ntilde;os menores de 15 a&ntilde;os que siguen siendo extranjeros a pesar de haber nacido en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 2. Menores extranjeros nacidos en Espa&ntilde;a (l&iacute;nea) y n&uacute;mero anual de nacimientos en Espa&ntilde;a (barras), seg&uacute;n nacionalidad de los progenitores 2006-2013.</strong>
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        Fuente: Padr&oacute;n Municipal y Estad&iacute;stica de Nacimientos. INE.
    </p><p class="article-text">
        De este medio mill&oacute;n de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, aproximadamente un 70 por ciento, es decir 350.000, son adem&aacute;s hijos de padres no-comunitarios. Esto significa que est&aacute;n sujetos al r&eacute;gimen general de extranjer&iacute;a para residir en Espa&ntilde;a, como el caso de la ni&ntilde;a nacida en Vizcaya. Las autorizaciones de residencia que obtienen &ndash;si las obtienen- se clasifican en las estad&iacute;sticas de extranjer&iacute;a entre las de &lsquo;reagrupaci&oacute;n familiar&rsquo;, a pesar de que en sentido estricto no se ha producido reagrupaci&oacute;n alguna. Este sistema de contabilizaci&oacute;n explica tambi&eacute;n, al menos en parte, que Espa&ntilde;a fuera en 2010 el pa&iacute;s de la UE donde un mayor porcentaje de las autorizaciones iniciales de residencia por reagrupaci&oacute;n fueron a parar a menores de edad, un 77 por ciento del total expedido aquel a&ntilde;o, como muestra el gr&aacute;fico 3.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 3. Parentesco de los reagrupados con ciudadanos no-comunitarios en algunos pa&iacute;ses EU-15, 2010.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Fuente: <a href="http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=COM:2011:0735:FIN:ES:PDF" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Libro Verde sobre el derecho a la reagrupaci&oacute;n familiar, 2010. Eurostat.</a>
    </p><p class="article-text">
        <strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        De hecho, los ni&ntilde;os nacidos en Espa&ntilde;a en 2010 de dos padres extranjeros no comunitarios representaron aproximadamente un 20 por ciento del n&uacute;mero total de autorizaciones iniciales por reagrupaci&oacute;n familiar concedidas. Esto indica, en primer lugar, que el n&uacute;mero de ni&ntilde;os nacidos en Espa&ntilde;a que podr&iacute;an verse en una situaci&oacute;n parecida a la de la ni&ntilde;a de Vizcaya no es en absoluto despreciable**. Y en segundo lugar, que por ello, la inclusi&oacute;n de sus permisos de residencia en la estad&iacute;stica de reagrupaci&oacute;n familiar anual &lsquo;infla&rsquo; de modo enga&ntilde;oso cifras que suelen tomarse como aproximaci&oacute;n de las llegadas anuales a Espa&ntilde;a de nuevos inmigrantes por motivos familiares.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, el caso de la ni&ntilde;a de Vizcaya, que pod&iacute;a haber sido un caso relativamente excepcional de mala suerte administrativa, esconde en realidad una problem&aacute;tica que afecta a muchos menores y familias en Espa&ntilde;a. Pero adem&aacute;s, este caso abre un debate mucho m&aacute;s amplio y complejo que quiz&aacute; ha llegado el momento de abordar: c&oacute;mo decidimos qui&eacute;n es espa&ntilde;ol y en qu&eacute; modo dicha decisi&oacute;n puede condicionar al proceso de integraci&oacute;n de los inmigrantes en nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        ---
    </p><p class="article-text">
        * En algunos casos, dependiendo de la legislaci&oacute;n en el pa&iacute;s de origen de los padres, es posible que los menores adquieran la nacionalidad espa&ntilde;ola por presunci&oacute;n, para evitar situaciones de apatridia.
    </p><p class="article-text">
        ** En ning&uacute;n caso se tratar&iacute;a de los 320.000 pues, sobre todo, los de mayor edad en muchas ocasiones gozan ya de un permiso de residencia permanente que otorga mayor protecci&oacute;n legal y estabilidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amparo González Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/ninos-nacen-espana-espanoles_132_5089045.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jan 2014 19:08:51 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Los niños que nacen en España no son españoles]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo siento Elvira, las cifras no cantan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/siento-elvira-cifras-cantan_132_5183025.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas la cuesti&oacute;n de la nueva emigraci&oacute;n de los espa&ntilde;oles ha recibido cierta atenci&oacute;n. Muchos se han hecho eco del art&iacute;culo del <a href="http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=%2Felcano%2Felcano_es%2Fzonas_es%2Fari39-2013-gonzalez-enriquez-emigran-los-espanoles" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Real Instituto Elcano</a>. Sin ir m&aacute;s lejos, la propia <a href="http://elpais.com/elpais/2013/10/31/opinion/1383245057_636694.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elvira Lindo</a> lo citaba indirectamente ayer al escribir: &ldquo;el periodista e investigador William Chislett ha publicado datos (que nos empe&ntilde;amos en no leer) que nos definen como un pa&iacute;s poco dado a la emigraci&oacute;n. Las cifras cantan. No se han ido tantos. Hay m&aacute;s drama dentro de nuestras fronteras que fuera.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        En las l&iacute;neas que siguen mostrar&eacute; que el drama de las cifras, si queremos llamarlo as&iacute;, curiosamente no procede de dentro, sino de fuera, de las cifras que nos proporcionan los gobiernos de nuestros principales destinos migratorios. Y por tanto, si queremos acusar a alguien de alarmismo deber&iacute;amos a lo mejor dirigirnos a ellos, en lugar de cuestionar a quienes escriben cartas en clave personal para ilustrar a la perfecci&oacute;n el abandono de la investigaci&oacute;n en Espa&ntilde;a, o a quienes expresan a su modo la pena de estar lejos o la alegr&iacute;a de reencontrarse.
    </p><p class="article-text">
        Como yo s&iacute; que he le&iacute;do a Chislett y sus cifras s&eacute; que, en realidad, los datos no los ha publicado &eacute;l sino la investigadora <a href="http://elpais.com/elpais/2013/10/09/opinion/1381317179_264625.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carmen Gonz&aacute;lez</a>; y tambi&eacute;n s&eacute; por qu&eacute; no me convencen las conclusiones que extrae de ellos. Dedicar&eacute; este post a explicarlo y har&eacute; referencia al informe que elabor&eacute; para la <a href="http://www.falternativas.org/laboratorio/libros-e-informes/zoom-politico/la-nueva-emigracion-espanola-lo-que-sabemos-y-lo-que-no" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Alternativas</a> recopilando y completando los post publicados en <a href="http://www.eldiario.es/autores/amparo_gonzalez_ferrer/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Piedras de Papel</a>, con la sana intenci&oacute;n de tener un debate que permita mejorar nuestras fuentes de informaci&oacute;n sobre esta cuesti&oacute;n para que aquellos a quien corresponda hagan lo que consideren oportuno al respecto.
    </p><p class="article-text">
        El estudio de Elcano afirma que la emigraci&oacute;n espa&ntilde;ola actual es muy peque&ntilde;a, que desde 2009 solo han emigrado fuera unos 40.000 espa&ntilde;oles nacidos en Espa&ntilde;a (20.000 a Europa, 7.000 a Am&eacute;rica Latina y 13.000 a otros pa&iacute;ses) y unos 105.000 inmigrantes naturalizados espa&ntilde;oles. En cambio, el informe para Alternativas afirma que han salido unos 220.000 espa&ntilde;oles desde 2008 y adem&aacute;s mantiene que la cifra real podr&iacute;a ser mucho mayor y acercarse a los 700.000.
    </p><p class="article-text">
        Expondr&eacute; primero a qu&eacute; se debe un desfase de tal entidad en las cifras manejadas y despu&eacute;s discutir&eacute; brevemente las interpretaciones y conclusiones que se pueden extraer de la comparaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La primera diferencia y fundamental es que el estudio de Elcano analiza las variaciones en el n&uacute;mero de residentes en el exterior para calcular el tama&ntilde;o de la emigraci&oacute;n mientras que el de Alternativas usa solo cifras de flujos. Flujos, stocks y saldos son conceptos relacionados pero diferentes y sin correspondencia inmediata. Para ilustrarlo pondr&eacute; un ejemplo sencillo: el estudio de Elcano afirma, siempre de acuerdo con los datos del PERE, que la poblaci&oacute;n nacida en Espa&ntilde;a se ha reducido en 40.000 personas (saldo). N&oacute;tese que esta cifra es potencialmente compatible tanto con flujos de salida de 1.000.000 de personas, como con flujos de salida de tan solo 40.000. Todo depende de cu&aacute;ntos espa&ntilde;oles regresen del exterior. En el primer caso tendr&iacute;an que haber regresado 960.000 espa&ntilde;oles, en el segundo ninguno. En ambos casos el saldo resultante ser&iacute;a el mismo, pero seguramente la valoraci&oacute;n del fen&oacute;meno habr&iacute;a de ser distinta. De hecho, el propio informe de Elcano reconoce esta posibilidad y dice <em>&ldquo;</em><em>puede suceder que las cifras de </em><em>stock </em>(las que exclusivamente usa su estudio)<em> </em><em>oculten un fuerte movimiento, es decir, que muchos emigrantes espa&ntilde;oles hayan abandonado el pa&iacute;s de destino y hayan sido sustituidos por otros.&rdquo;</em> Dicho de otro modo, el stock de residentes puede variar poco pero las personas que lo componen ser diferentes. Para comprobar si esto est&aacute; ocurriendo, algo que la autora da por hecho para Alemania o Reino Unido pero no ilustra con cifra alguna que permita comprobarlo, en el gr&aacute;fico 1 he representado el perfil por edad de los espa&ntilde;oles que se marcharon en 2012 (barras azules) y de los que retornaron del exterior ese mismo a&ntilde;o (barras rojas). Y para ello he usado exclusivamente los datos del INE, en este caso la <a href="http://www.ine.es/jaxi/menu.do?type=pcaxis&amp;path=/t20/p277/prov/e01/&amp;file=pcaxis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estad&iacute;stica de Migraciones</a>, que recoge los flujos de altas y bajas entre Espa&ntilde;a y el exterior con los que se construye el PERE.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 1. Perfil de edad de las salidas y regresos de espa&ntilde;oles por destino seg&uacute;n INE, 2012</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Fuente: Estad&iacute;stica de Migraciones 2012. INE
    </p><p class="article-text">
        Como puede apreciarse, es evidente que las personas que se est&aacute;n marchando no son las mismas que las que est&aacute;n regresando, en especial en Francia y en Alemania. Mientras que los emigrantes son predominantemente personas en los grupos centrales de la edad activa (azules) entre los que recuperamos est&aacute;n claramente sobre-representados los que ya han agotado su vida laboral. Al menos en el corto plazo no podemos ignorar el impacto fiscal de este escenario: perdemos mucha m&aacute;s poblaci&oacute;n joven, en edad activa, con capacidad de aportar al sostenimiento de nuestro estado del bienestar y al crecimiento de nuestra econom&iacute;a, de la que estamos recuperando. As&iacute; de simple. Y esto no se ve en las cifras de stocks ni en las cifras de saldos. Esto se ve comparando flujos de salida y de retorno.
    </p><p class="article-text">
        Dejando al margen la composici&oacute;n de los flujos, nos interesa tambi&eacute;n explicar por qu&eacute; en su informe Elcano habla solo de unos 40.000 emigrados, frente a la estimaci&oacute;n de 700.000. En primer lugar, los 40.000 excluyen todos los inmigrantes naturalizados espa&ntilde;oles de los que opina que &ldquo;en la mayor&iacute;a de los casos, no puede consider&aacute;rseles emigrantes puesto que viven en su pa&iacute;s de origen&rdquo;. Parece esta una raz&oacute;n entendible pero torpe pues estos espa&ntilde;oles, aunque se marchen, pueden regresar a Espa&ntilde;a cuando y como lo deseen, puede solicitar ayudas para emigrantes retornados, pueden transmitir la nacionalidad y libertad migratoria consiguiente a sus descendientes, etc., y por tanto, cualquier pol&iacute;tica migratoria seria deber&iacute;a tenerlos en cuenta a la hora de planificar.
    </p><p class="article-text">
        De todos modos, no es este el motivo fundamental del desfase en las cifras de ambos estudios sino la afirmaci&oacute;n de que &ldquo;<em>las fuentes estad&iacute;sticas espa&ntilde;olas no infravaloran el n&uacute;mero de espa&ntilde;oles residiendo en el extranjero&rdquo;. </em>Esta es, quiz&aacute;, la parte m&aacute;s sorprendente del estudio. Tanto el INE como los propios responsables de emigraci&oacute;n actualmente en el gobierno admiten que muchos de nuestros j&oacute;venes no se registran en los Consulados en el extranjero porque no hay incentivos ni facilidades para ello (<a href="http://www.rtve.es/alacarta/videos/para-todos-la-2/para-todos-2-debate-emigracion-hoy/2086982/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pueden verlo aqu&iacute;, por ejemplo</a>).Sin embargo, como al comparar las cifras de residentes espa&ntilde;oles dadas por la EPA, el Censo o el Registro de Poblaci&oacute;n de diferentes pa&iacute;ses europeos con las cifras del PERE, las diferencias o son escasas o el PERE registra incluso muchos m&aacute;s espa&ntilde;oles afuera que las fuentes de esos pa&iacute;ses, se deduce que no hay sub-registro en el PERE (antes al contrario) y que las cifras son fiables.
    </p><p class="article-text">
        Es extra&ntilde;o no s&oacute;lo que no se examinen con cuidado las limitaciones del PERE sino que tampoco se haga lo propio con las fuentes extranjeras, en especial cuando el propio Ministerio en su web contiene documentos elaborados por las Consejer&iacute;as de Empleo y Seguridad Social de nuestras embajadas en el exterior que explican tales diferencias. Para Alemania, por ejemplo, se explica que &ldquo;el Instituto alem&aacute;n de Estad&iacute;stica (Destatis) no considera espa&ntilde;oles a los nacidos en Alemania aunque tengan padre o madre de nacionalidad espa&ntilde;ola, ya que autom&aacute;ticamente se les concede la nacionalidad alemana. De ah&iacute; que la cifra de espa&ntilde;oles residentes en Alemania sea menor seg&uacute;n Destatis que seg&uacute;n el Registro de Matr&iacute;cula de los Consulados espa&ntilde;oles en este pa&iacute;s. As&iacute; por ejemplo llama la atenci&oacute;n que la estad&iacute;stica alemana fije en 991 el n&uacute;mero de espa&ntilde;oles menores de cinco a&ntilde;os residentes en Alemania el a&ntilde;o 2010, mientras que seg&uacute;n los datos de los Registros de Matr&iacute;cula espa&ntilde;oles su cifra es m&aacute;s de cinco veces mayor&rdquo;; y algo muy similar para <a href="http://www.empleo.gob.es/es/mundo/consejerias/francia/emigracion/contenidos/datossoc.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Francia</a>.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello y porque en esos mismos pa&iacute;ses hay estad&iacute;sticas directas de lo que queremos medir, que son los flujos de entrada de emigrantes espa&ntilde;oles a ellos en los a&ntilde;os recientes, en el Informe de Alternativas comparamos tales cifras con las equivalentes espa&ntilde;oles que proceden de las inscripciones consulares, como se ve en la Tabla 1. En 2012 las cifras de llegadas de espa&ntilde;oles fueron, respectivamente, 7 y 6 veces mayores que las ofrecidas por el INE. Pese a ello, no corregimos la cifra oficial ofrecida por el INE para el mismo periodo (220.000) ni por 6 ni por 7 sino que lo hicimos aproximadamente por 3, teniendo en cuenta que el subregistro tiende a ser mayor en pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea que en el resto y que, adem&aacute;s, las cifras de los pa&iacute;ses receptores tampoco son perfectas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tabla 2. Estimaci&oacute;n del sub-registro de la emigraci&oacute;n espa&ntilde;ola en las fuentes publicadas por el INE al compararla con las fuentes de los pa&iacute;ses de destino</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Fuente: Espa&ntilde;a: Estad&iacute;stica de Variaciones Residenciales, varios a&ntilde;os. INE. Alemania: Bev&ouml;lkerung und Erwerbst&auml;tigkeit 2010, 2011 y 2012. Statistisches Bundesamt. Reino Unido: NINo Registrations to Adult Overseas Nationals entering the UK. Department for Work and Pensions. 2013.
    </p><p class="article-text">
        Hasta aqu&iacute; la explicaci&oacute;n t&eacute;cnica. En cuanto a las conclusiones &iquest;podemos a&uacute;n as&iacute; decir que la emigraci&oacute;n reciente de los espa&ntilde;oles al exterior es peque&ntilde;a? Pues depende. &iquest;Peque&ntilde;a en relaci&oacute;n a qu&eacute;? El estudio de Elcano dice que es peque&ntilde;a en comparaci&oacute;n con el total de emigrantes espa&ntilde;oles y sus descendientes que han marchado desde comienzos de siglo XX. Obviamente &iquest;Se imaginan cu&aacute;ntos tendr&iacute;an que haberse marchado en estos cinco a&ntilde;os para igualarlos en peso? No parece que este sea un punto de referencia muy acertado para valorar el crecimiento e importancia de la emigraci&oacute;n m&aacute;s reciente y la atenci&oacute;n que debe recibir, o no, de nuestros responsables pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, incluso si aceptamos como posible la cifra de 700.000 salidas de espa&ntilde;oles a los largo de la crisis, tampoco me atrever&iacute;a yo a afirmar de forma tajante que esto es una cat&aacute;strofe nacional. En el corto plazo no parece un buen indicador; los pa&iacute;ses que van bien rara vez pierden poblaci&oacute;n. Sin embargo, lo que ocurra a medio y largo plazo es dif&iacute;cil de anticipar. En primer lugar, en Espa&ntilde;a solo tenemos noticia de los que retornan si alguna vez se registraron en el Consulado, pero si de entre los que se van y no se registran est&aacute;n volviendo muchos, las figuras del gr&aacute;fico 1 podr&iacute;an modificarse sustancialmente para bien. De todos modos, las cifras alemanas y las suizas no sugieren un incremento de los retornos sino todo lo contrario, con lo cual es probable que el desequilibrio por edades se est&eacute; acentuando. En segundo lugar, incluso si di&eacute;semos por buenas y completas las cifras espa&ntilde;olas, como hacen en Elcano, y por tanto tambi&eacute;n el panorama que sugiere el gr&aacute;fico 1, bastar&iacute;a con recuperar a estos j&oacute;venes en un plazo razonable (antes de agotar su vida activa) o dise&ntilde;ar programas que aprovechen la nueva colonia espa&ntilde;ola en el extranjero para estimular la creaci&oacute;n de empleo en Espa&ntilde;a. Sin embargo, me permitir&aacute;n ustedes que dude de que esto ocurra pronto con el panorama laboral que tenemos y un gobierno y unos think-tanks que niegan el fen&oacute;meno.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amparo González Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/siento-elvira-cifras-cantan_132_5183025.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Nov 2013 07:38:05 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Lo siento Elvira, las cifras no cantan]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La resistencia al retorno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/resistencia-retorno_132_5815796.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n por la nueva emigraci&oacute;n de los espa&ntilde;oles est&aacute; oscureciendo, intencionadamente o no, una reflexi&oacute;n necesaria sobre la situaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n de origen inmigrante y sus reacciones frente a la crisis. Sabemos que los inmigrantes, en especial si contin&uacute;an siendo extranjeros, est&aacute;n sufriendo el desempleo y todo lo que &eacute;ste conlleva con mayor crudeza a&uacute;n que la poblaci&oacute;n aut&oacute;ctona. Los motivos son bien conocidos: concentraci&oacute;n en sectores m&aacute;s precarizados, mayor debilidad de sus redes sociales, vulnerabilidad legal y, en una medida siempre dif&iacute;cil de precisar, discriminaci&oacute;n. Por si todo ello fuera poco, algunas de las medidas de nuestro gobierno como la privaci&oacute;n de asistencia sanitaria a los extranjeros en situaci&oacute;n irregular solo contribuyen a hacer a&uacute;n m&aacute;s precaria la vida cotidiana de los extranjeros en nuestro pa&iacute;s. Ante ello, parece l&oacute;gico asumir que muchos optar&aacute;n por marcharse, si no lo han hecho ya. Quiz&aacute; esa era la meta no confesada de una medida socialmente da&ntilde;ina que, desde luego, no se justifica por el ahorro que supuestamente produce.
    </p><p class="article-text">
        El gr&aacute;fico 1 claramente indica que la crisis ha acentuado la marcha de extranjeros, aunque no para todos ni con la misma intensidad. Entre 2008 y 2012 las salidas de los originarios de la UE-15 y de la Europa del Este se han triplicado y duplicado respectivamente, mientras que las de los latinoamericanos se han multiplicado s&oacute;lo por 1,3. Pero entre los africanos y asi&aacute;ticos las salidas se han reducido ligeramente.
    </p><p class="article-text">
        Gr&aacute;fico 1. Bajas anuales de extranjeros en el Padr&oacute;n por salida de Espa&ntilde;a por cada 100 empadronados del mismo origen a comienzos de cada a&ntilde;o (2007-2012).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
         Fuente: Estad&iacute;stica de Variaciones Residenciales y Padr&oacute;n Municipal de Habitantes, INE.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, no parece ni mucho menos evidente que el aumento del desempleo conduzca al retorno como salida frente a la crisis, al menos no de forma inmediata. Los africanos son el ejemplo m&aacute;s paradigm&aacute;tico. Su tasa de empleo cay&oacute;, entre los hombres, casi 30 puntos entre fines de 2007 y fines de 2010, y 15 entre las mujeres. Y sin embargo su tasa de emigraci&oacute;n no ha aumentado en absoluto durante la crisis, sino casi lo contrario.
    </p><p class="article-text">
         Es m&aacute;s, ning&uacute;n colectivo ha superado desde que empez&oacute; la crisis las 10 salidas anuales por cada 100 empadronados. Se trata de una tasa de retorno relativamente baja si tenemos en cuenta que  en 2008, por ejemplo, la OCDE estimaba que entre un 20 y un 50 por ciento de sus inmigrantes la abandonaban en los cinco a&ntilde;os siguientes a su llegada. Es cierto que los datos disponibles distan de ser perfectos, pues proceden en su mayor parte de operaciones de ajuste registral por las que la administraci&oacute;n da de baja en los padrones municipales a personas que se comprueba que ya no viven aqu&iacute;, sin saber exactamente para la mayor&iacute;a de ellos a d&oacute;nde se han dirigido ni cu&aacute;ndo. Pero incluso si se estuviera marchando el doble de los que logramos contabilizar, la intensidad de la emigraci&oacute;n de extranjeros seguir&iacute;a sin alcanzar ni siquiera el m&iacute;nimo estimado por la OCDE en &eacute;poca de bonanza.
    </p><p class="article-text">
         &iquest;Qu&eacute; podr&iacute;a explicar esta resistencia al retorno? Seguramente lo mismo que en su d&iacute;a explic&oacute; la emigraci&oacute;n: el invencible deseo de buscar lo mejor para los tuyos, para tus hijos, para tu pareja, para tus padres&hellip; De hecho, parece que no son pocos los inmigrantes que siguen considerando Espa&ntilde;a como un buen lugar para sus familias, pese a la gravedad de la crisis. En una encuesta a adolescentes de entre 14 y 16 a&ntilde;os y sus padres realizada en Madrid a mediados de 2011 en el marco del Proyecto Chances, el 69% de los padres inmigrantes con hijos de esa edad afirmaron que les gustar&iacute;a que sus hijos vivieran en Espa&ntilde;a de mayores. Entre los motivos que citaban para explicar su deseo mencionaron en primer lugar el convencimiento de que Espa&ntilde;a es un pa&iacute;s que ofrece m&aacute;s oportunidades de futuro que otros pa&iacute;ses y, a continuaci&oacute;n, la idea de que Espa&ntilde;a es en general un buen pa&iacute;s por la calidad de vida que ofrece.
    </p><p class="article-text">
        Estos deseos dan sentido a las diferencias por sexo y edad que se observan en los datos registrales de emigraci&oacute;n de los extranjeros desde que empez&oacute; la crisis. En primer lugar, las mujeres inmigrantes, menos golpeadas por el desempleo que los hombres, y m&aacute;s proclives siempre a haber reagrupado a sus hijos en Espa&ntilde;a, son tambi&eacute;n la que menos se marchan, como puede apreciarse para colectivos muy diferentes en el Gr&aacute;fico 2.
    </p><p class="article-text">
        Gr&aacute;fico 2. Salidas anuales por cada 100 empadronados por sexo y pa&iacute;s de nacionalidad, 2012
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Fuente: EVR 2012. INE. Elaboraci&oacute;n propia.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, los menores de 20 a&ntilde;os abandonan Espa&ntilde;a mucho menos que el resto, como sugiere el Gr&aacute;fico 3 para los principales colectivos latinoamericanos, lo que parece confirmar la idea de que las familias ya reagrupadas con sus hijos en Espa&ntilde;a se resisten m&aacute;s a retornar pese a la crisis.
    </p><p class="article-text">
        Gr&aacute;fico 3. Salidas anuales por cada 100 empadronados por edad y pa&iacute;s de nacionalidad, 2011.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Fuente: EVR 2011. INE.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, la reagrupaci&oacute;n familiar, que se complet&oacute; en Espa&ntilde;a a un ritmo vertiginoso (antes de que empezara la crisis, el 80% de las parejas y el 60% de los hijos menores de 18 a&ntilde;os ya hab&iacute;an sido reagrupados), modifica la l&oacute;gica y los tiempos del retorno. Ya no es solo si tienes trabajo o no, si eres capaz de enviar remesas o no, lo que pesa en la decisi&oacute;n de hacer las maletas y volver por donde un d&iacute;a viniste. Ahora son tambi&eacute;n los chicos escolarizados, sus amigos del cole, el trabajo de tu pareja&hellip; ya son los planes de todos, los billetes de avi&oacute;n de todos, los amigos de todos. En definitiva, los extranjeros, como los espa&ntilde;oles, se resisten a abandonar un pa&iacute;s donde han echado ra&iacute;ces, donde han trabajado, donde han adquirido viviendas, donde han tenido y criado a sus hijos. Se resisten a abandonar un pa&iacute;s que tambi&eacute;n es el suyo.
    </p><p class="article-text">
        Pero a lo largo de 2012 hemos detectado c&oacute;mo las diferencias entre hombres y mujeres, y entre menores y adultos, en la propensi&oacute;n al retorno empiezan a atenuarse. Esto sugiere que, tambi&eacute;n como con los espa&ntilde;oles, la crisis y su persistencia empiezan a hacer mella y vence incluso a los m&aacute;s resistentes, que eran sin duda los m&aacute;s y mejor integrados. Un motivo m&aacute;s para la preocupaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        -------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
    </p><p class="article-text">
        Estas y otras muchas reflexiones sobre la reciente evoluci&oacute;n de la inmigraci&oacute;n en Espa&ntilde;a y el impacto de la crisis sobre ella pueden encontrarse en el libro multi-autor reci&eacute;n editado por Alianza Editorial y titulado Espa&ntilde;a y la Inmigraci&oacute;n. &iquest;Integraci&oacute;n sin modelo? (2013).
    </p><p class="article-text">
        *El Proyecto Chances est&aacute; financiado por el CEACS de la Fundaci&oacute;n Juan March, el CSIC y el Ministerio de Econom&iacute;a y Competitividad. Sus datos ser&aacute;n de acceso p&uacute;blico en 2016.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amparo González Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/resistencia-retorno_132_5815796.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Sep 2013 06:58:41 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La resistencia al retorno]]></media:title>
    </item>
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