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    <title><![CDATA[elDiario.es - Antonio Sanabria]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/antonio_sanabria/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Antonio Sanabria]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Presupuestos 2018: techo de gasto sin suelo de ingresos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/presupuestos-techo-gasto-suelo-ingresos_132_3209558.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5f96e46d-5cd8-4faf-bf3c-c86ecc11a3c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Presupuestos 2018: techo de gasto sin suelo de ingresos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las cuentas del Gobierno para 2018 siguen la senda del ajuste, pues el leve aumento del techo de gasto no viene acompañado de una mejora de la capacidad de recaudación</p><p class="subtitle">La sobrestimación de la recaudación ha sido una constante en la Administración de Mariano Rajoy</p><p class="subtitle">Alcanzar los objetivos de estabilidad para 2018 dependerá, una vez más, del sobrecumplimiento de las comunidades autónomas y los ayuntamientos</p><p class="subtitle">Los presupuestos obvian el grave problema de la desigualdad en el país occidental donde más ha crecido</p></div><p class="article-text">
        La aprobaci&oacute;n del techo de gasto el pasado 11 de julio en el Congreso de los Diputados significaba un primer paso para lo que ser&aacute;n los Presupuestos Generales del Estado de 2018. En realidad, se daba luz verde a los objetivos de d&eacute;ficit y deuda, pues el <a href="http://www.eldiario.es/economia/techo-gasto-afecta-CCAA_0_660034262.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">techo de gasto</a> como tal no se vota; es s&oacute;lo un c&aacute;lculo a partir de los ingresos previstos para cumplir los objetivos de estabilidad. En este caso, destaca el aumento del l&iacute;mite sobre el gasto en un 1,3% con respecto al de 2017. 
    </p><p class="article-text">
        Estamos ante unos presupuestos que, aparentemente, compatibilizar&aacute;n pol&iacute;ticas fiscales expansivas con reducci&oacute;n de d&eacute;ficit presupuestario, en un contexto de mayor dinamismo de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola frente al promedio de la eurozona (crecimiento real del 2,4% en 2018 frente al 1,8% medio del &aacute;rea, seg&uacute;n <a href="https://ec.europa.eu/info/business-economy-euro/economic-performance-and-forecasts/economic-performance-country/spain/economic-forecast-spain_en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">previsiones de la Comisi&oacute;n Europea</a>). El Gobierno, m&aacute;s optimista, revisa al alza una d&eacute;cima su previsi&oacute;n para 2018, hasta el 2,5%.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tal car&aacute;cter expansivo del presupuesto es relativo. Se trata del primer aumento en el l&iacute;mite de gasto desde 2013, s&iacute;, pero apenas compensar&aacute; la contracci&oacute;n del 4,1% anual del l&iacute;mite de gasto en 2017, ni el 10% de reducci&oacute;n acumulada desde 2014. Es un techo inferior en un 34% (62.605 millones de euros menos) al de 2010, cuando comenzaron los recortes. 
    </p><p class="article-text">
        En realidad, los presupuestos de 2018 plantean una senda de continuidad en la pol&iacute;tica de ajuste, centrada en rebajar el gasto sin mejorar la capacidad de recaudaci&oacute;n. Sirva para ilustrarlo el gr&aacute;fico, que a&uacute;na datos sobre ingresos y gastos p&uacute;blicos registrados con los<a href="http://www.mineco.gob.es/stfls/mineco/comun/pdf/170503_np_estabilidad.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> niveles esperados hasta 2020</a>. Como puede apreciarse, para llegar al d&eacute;ficit objetivo del 0,5% en 2020, la <em>ratio</em> gasto/PIB para entonces (39,2%) ser&aacute; menor que el porcentaje de ingresos obtenido en 2006 (40,5%).
    </p><p class="article-text">
        El leve incremento en el l&iacute;mite de gasto se prev&eacute; compatible con una reducci&oacute;n del saldo negativo en las cuentas p&uacute;blicas, hasta bajar por debajo del l&iacute;mite exigido en Bruselas del 3% del PIB (2,2% previsto para 2018) por primera vez desde el inicio de la crisis. Pero aparte de la discutible idoneidad del objetivo, su consecuci&oacute;n presenta al menos dos problemas.
    </p><p class="article-text">
        El primero tiene que ver con la previsi&oacute;n de ingresos. La sobrestimaci&oacute;n de la recaudaci&oacute;n ha sido una constante en la Administraci&oacute;n de Mariano Rajoy, con una brecha acumulada en la recaudaci&oacute;n real frente a los ingresos esperados de m&aacute;s de 25.000 millones de euros desde 2011 (7.271 millones s&oacute;lo en 2016). El problema no es simplemente de previsiones infladas, sino tambi&eacute;n que en estos a&ntilde;os los ingresos <a href="http://www.airef.es/-/-por-que-ha-disminuido-la-respuesta-de-los-ingresos-fiscales-al-ciclo-economico-" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han disminuido su elasticidad al ciclo</a>. Es decir, la recaudaci&oacute;n crece significativamente menos que el PIB.
    </p><p class="article-text">
        Parte de la explicaci&oacute;n reside en factores intr&iacute;nsecos, como la baja inflaci&oacute;n o una recuperaci&oacute;n en parte v&iacute;a demanda externa, que no deja efectos en ingresos por IVA. Pero otra parte significativa se debe a las propias reformas fiscales, como las de 2015-2016 en IRPF y Sociedades que, <a href="http://www.agenciatributaria.es/static_files/AEAT/Estudios/Estadisticas/Informes_Estadisticos/Informes_Anuales_de_Recaudacion_Tributaria/Ejercicio_2016/IART16.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n la Agencia Tributaria</a>, se han traducido en una p&eacute;rdida de recaudaci&oacute;n total de 10.110 millones de euros. A ello hay que sumar la bajada adicional de 2.000 millones en el IRPF para 2018, acordada con Ciudadanos para contar con su apoyo al techo de gasto, y cuyos detalles a&uacute;n se desconocen.
    </p><p class="article-text">
        El segundo problema se refiere al gasto. M&aacute;s concretamente el de la Administraci&oacute;n central, por una parte, que en 2017 incumplir&aacute; otra vez m&aacute;s su objetivo; y, por otra, los fondos de la Seguridad Social, cuyo d&eacute;ficit sigue fuera de la meta fijada pese al aumento de la ocupaci&oacute;n, debido a la precariedad del nuevo empleo que se crea. As&iacute;, como suceder&aacute; en 2017, el cumplimiento global de los objetivos de estabilidad para 2018 depender&aacute; del sobrecumplimiento de sus metas por parte de las comunidades aut&oacute;nomas y los ayuntamientos, que permitan compensar esos otros. 
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; de cumplimientos, los presupuestos de 2018 obvian el grave problema de la desigualdad en <a href="https://cincodias.elpais.com/cincodias/2014/06/19/economia/1403176696_390123.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el pa&iacute;s occidental donde &eacute;sta m&aacute;s ha crecido</a>. No afrontar una reforma fiscal progresiva para fijar un suelo de ingresos que permita financiar un mayor gasto con vocaci&oacute;n redistributiva supone confiarlo todo a los vientos de cola que, por ahora, soplan favorables. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Antonio Sanabria</strong> es profesor de Econom&iacute;a Internacional de la Universidad Complutense de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo ha sido publicado en el n&uacute;mero de septiembre de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas.</a> Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Sanabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/presupuestos-techo-gasto-suelo-ingresos_132_3209558.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Sep 2017 18:27:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Presupuestos 2018: techo de gasto sin suelo de ingresos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Presupuestos 2018,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reforma fiscal o populismo fiscal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/reforma-fiscal-populismo_129_2558597.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"La tercera propuesta estrella del programa económico de Ciudadanos, una reforma fiscal con bajada de impuestos, es un clásico de los partidos liberales", afirman los autores</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Los autores han analizado en art&iacute;culos anteriores las propuestas de&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/Contrato-unico-despido_6_385721475.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">contrato &uacute;nico</a> y <a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/complemento-salarial-leyes-pobres-britanicas_6_389571068.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">complemento salarial</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Esta tercera y &uacute;ltima parte de los art&iacute;culos dedicados al programa econ&oacute;mico de Ciudadanos podr&iacute;amos haberla titulado, &iquest;por qu&eacute; Luis Garicano dice Dinamarca cuando quiere decir Florida?
    </p><p class="article-text">
        Veamos. La tercera propuesta estrella del programa econ&oacute;mico de Ciudadanos, una reforma fiscal con bajada de impuestos, es un cl&aacute;sico de los partidos liberales. El populismo fiscal. Hasta tal punto es as&iacute; que la propuesta de Ciudadanos result&oacute; involuntariamente un <a href="http://politica.elpais.com/politica/2015/04/27/actualidad/1430157707_524756.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">calco en buena medida de la elaborada antes por la ultraconservadora Fundaci&oacute;n FAES</a>. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dicha propuesta plantea una rebaja del tipo general del IVA hasta el 18 %, una reducci&oacute;n de los tramos en el IRPF (lo que supone una disminuci&oacute;n de la progresividad del impuesto sobre la renta) y de los tipos impositivos de este, <a href="http://politica.elpais.com/politica/2015/04/21/actualidad/1429635717_038417.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especialmente en el caso del tipo m&aacute;ximo del IRPF</a>. Dejaremos aqu&iacute; al margen la subida inequitativa del IVA superreducido a los productos b&aacute;sicos, que parece m&aacute;s bien un se&ntilde;uelo para que no se analice el cuerpo de la reforma fiscal propuesto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Obviamente toda bajada de impuestos como la mencionada supone una ca&iacute;da de ingresos, lo que salvo que se incurra en d&eacute;ficits estructurales, implicar&iacute;a una reducci&oacute;n del gasto p&uacute;blico. Aqu&iacute; entra el consabido mantra de las duplicidades y el gasto p&uacute;blico improductivo (&ldquo;simplificaci&oacute;n de la administraci&oacute;n&rdquo;, lo llaman en Ciudadanos) algo que, sin duda, todo el mundo estar&iacute;a encantado de eliminar, pero una bajada impositiva de esta cuant&iacute;a supondr&aacute;, como bien han demostrado los <a href="http://economia.elpais.com/economia/2015/05/04/actualidad/1430742389_792234.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recortes de sanidad y educaci&oacute;n durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os</a>, una fuerte contracci&oacute;n de las principales partidas del gasto p&uacute;blico con un evidente impacto social. De nuevo, el centrismo. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo esto a no ser, claro, que seamos creyentes en la falacia de la curva de Laffer, y de que las bajadas de impuesto se autofinancian &ldquo;ceteris paribus&rdquo; con una mejora de la oferta de empleo y de la demanda de inversi&oacute;n por la menor presi&oacute;n fiscal. Un hecho que no ha logrado cumplirse fuera de la servilleta de papel en la que el se&ntilde;or Laffer escribi&oacute; su ocurrencia. Esto es algo en lo que estamos seguros ni quiera Garicano se cree.
    </p><p class="article-text">
        Encontramos otra gran contradicci&oacute;n entre el programa de Ciudadanos y Garicano, y sus grandilocuentes declaraciones p&uacute;blicas en art&iacute;culos, entrevistas y libros al respecto de que <a href="http://elpais.com/elpais/2014/02/19/opinion/1392820626_005488.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su modelo para Espa&ntilde;a es Dinamarca</a>. Garicano y Ciudadanos promueven una reducci&oacute;n de la presi&oacute;n fiscal media y del tama&ntilde;o del Estado en Espa&ntilde;a. Pero es necesario recordar que en 2014, seg&uacute;n datos del FMI, los ingresos p&uacute;blicos sobre el PIB del Estado espa&ntilde;ol fueron del 37 %, mientras que en Dinamarca rebasaron el 55 % del PIB. Si Ciudadanos y Garicano proponen una reducci&oacute;n del tama&ntilde;o del sector p&uacute;blico esto es totalmente incoherente con aspirar a ser Dinamarca del sur de Europa. (Ver gr&aacute;fico 1).
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        Antes de su nueva pasi&oacute;n por el supuesto cambio pol&iacute;tico (alternancia ser&iacute;a un t&eacute;rmino m&aacute;s exacto), <a href="http://nadaesgratis.es/garicano/como-ser-la-florida-de-europa-eliminar-los-impuestos-directos-y-de-sucesiones-para-los-mayores-de-65-y-mejorar-drasticamente-los-idiomas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Garicano public&oacute; un significativo post</a> en el que consideraba que el modelo de Espa&ntilde;a deber&iacute;a ser Florida, para lo que propon&iacute;a reducciones de impuestos directos, especialmente para la tercera edad, e incentivos a la compra de viviendas, con la falta que hace. Esto seguramente es m&aacute;s coherente con la visi&oacute;n liberal del programa de Ciudadanos, como lo eran las propuestas de FEDEA, que tomaban como modelos de progreso y bienestar las <a href="http://www.crisis09.es/agenda/20101201_Agenda.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pol&iacute;ticas liberales en materia laboral y fiscal del r&eacute;gimen autoritario de Singapur</a>. En este punto habr&iacute;a que recordar que si en la actualidad Espa&ntilde;a hubiese sido la Florida de Europa, seguramente estar&iacute;amos en una tesitura similar a la de Grecia. Florida en 2007 tuvo una explosi&oacute;n inmobiliaria en magnitud muy superior al de Espa&ntilde;a, y fue uno de los centros de expansi&oacute;n de la crisis de las hipotecas subprime. Todo ello llevo a la quiebra al estado de Florida y a las entidades financieras all&iacute; radicadas. Al contrario que EEUU, la eurozona es una uni&oacute;n monetaria sin uni&oacute;n fiscal, por lo que probablemente al igual que en Grecia, si Espa&ntilde;a fuera la Florida de Europa, el BCE estar&iacute;a amenazando con quebrar una vez m&aacute;s el sistema financiero, a cambio de un pr&eacute;stamo con condiciones leoninas de ajuste estructural.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, los modelos en los que realmente se inspiran Garicano y Ciudadanos para Espa&ntilde;a (Florida, Singapur&hellip;) tienen escaso gancho electoral, por razones bien fundadas. De hecho encontramos en Garicano esta voluntad de confundir al lector entre pol&iacute;ticas econ&oacute;micas y pa&iacute;ses, que por buenas razones tienen prestigio, respecto a la igualdad y el funcionamiento democr&aacute;tico en el imaginario colectivo, y medidas que en nada conducen con tales modelos. Un ejemplo de esto lo encontramos en este art&iacute;culo reciente en el que propon&iacute;a sus medidas para salir de la crisis: &ldquo;La visi&oacute;n propuesta sigue los mismos cauces de humanismo y mercado que caracterizaron el milagro econ&oacute;mico alem&aacute;n tras la Segunda Guerra Mundial. Esta visi&oacute;n se basa en tres pilares. En primer lugar, <a href="http://economia.elpais.com/economia/2014/01/10/actualidad/1389373341_791706.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reducir el tama&ntilde;o del Estado sustancialmente</a>&rdquo;. Afirmaci&oacute;n chocante, ya que tras la Segunda Guerra Mundial el tama&ntilde;o del Estado alem&aacute;n (medido como los ingresos y los gastos p&uacute;blicos sobre el PIB) creci&oacute; desde un 30 % en 1950 hasta m&aacute;s de una 45 % a mediados de los setenta. M&aacute;s espectacular, si cabe, es el crecimiento del tama&ntilde;o del sector p&uacute;blico en los pa&iacute;ses n&oacute;rdicos, como la propia Dinamarca (ver gr&aacute;fico 2).
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                </figure><p class="article-text">
        Tras el an&aacute;lisis en estos tres art&iacute;culos del programa econ&oacute;mico de Ciudadanos, nos cabe concluir que, con ser gravemente da&ntilde;inas para el conjunto de la poblaci&oacute;n las propuestas neoliberales de Garicano para Ciudadanos, lo que llama la atenci&oacute;n es la ausencia de un diagn&oacute;stico integral de los principales problemas que tiene actualmente la econom&iacute;a espa&ntilde;ola. Se pueden citar tres problemas &iacute;ntimamente relacionados: el sobreendeudamento primero privado y ahora p&uacute;blico; una debilidad estructural en su aparato productivo; y consecuentemente, la inserci&oacute;n asim&eacute;trica de Espa&ntilde;a al igual que otras econom&iacute;as perif&eacute;ricas, en la eurozona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un libro publicado recientemente, <a href="http://www.traficantes.net/libros/un-new-deal-para-europa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Michel Aglietta y Thomas Brand</a> analizan c&oacute;mo la inserci&oacute;n de las econom&iacute;as europeas en la eurozona, el propio mecanismo de dise&ntilde;o, en vez de promover una convergencia real en productividad y bienestar entre las econom&iacute;as ha provocado divergencias productivas y de competitividad exterior entre las econom&iacute;as centrales (Alemania) y perif&eacute;ricas (Espa&ntilde;a, Portugal, Grecia...). Lejos de un c&iacute;rculo virtuoso, la se ha reforzado un c&iacute;rculo vicioso, en el que las propias instituciones que gobiernan este modelo &uacute;nicamente ofrecen como alternativa a los pa&iacute;ses del Sur, una permanente devaluaci&oacute;n salarial y la precarizaci&oacute;n de las condiciones laborales.
    </p><p class="article-text">
        Sobre esto, Garicano no ofrece diagn&oacute;stico alguno, porque para &eacute;l, como menciona en su libro El Dilema de Espa&ntilde;a (Pen&iacute;nsula, 2014), los problemas del pa&iacute;s se limitan a la burbuja inmobiliaria en la d&eacute;cada anterior y al capitalismo de amiguetes, que han da&ntilde;ado el capital humano y las instituciones. Una burbuja inmobiliaria que explicar&iacute;a todo, pero no se sabe muy bien c&oacute;mo y por qu&eacute; surgen. Las interrelaciones, mencionadas por multitud de economistas, entre desindustrializaci&oacute;n, inserci&oacute;n en la eurozona, sobreendeudamiento, desigualdad, dificultades cr&oacute;nicas en materia de competitividad externa o la generaci&oacute;n de burbujas de activos, no se tienen en cuenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entendemos que sin un an&aacute;lisis correcto de estos problemas, que no ofrece Garicano ni Ciudadanos, dif&iacute;cilmente se ofrecer&aacute;n soluciones que beneficien a los intereses de la mayor&iacute;a social. Podr&iacute;amos resumir el programa de econ&oacute;mico de Ciudadanos en: &ldquo;haremos m&aacute;s de lo mismo, pero mejor, porque ahora lo haremos nosotros&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Sanabria, J. Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/reforma-fiscal-populismo_129_2558597.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Jul 2015 16:32:22 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Reforma fiscal o populismo fiscal]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Cs - Ciudadanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El complemento salarial o las leyes de pobres británicas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/complemento-salarial-leyes-pobres-britanicas_129_2665474.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"La propuesta, defendida por Ciudadanos, es muy populista y no tiene ningún efecto redistributivo de lucha contra la pobreza a largo plazo", afirman los autores</p></div><p class="article-text">
        Tras analizar en un&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/Contrato-unico-despido_6_385721475.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo anterior</a> la propuesta de contrato &uacute;nico de Ciudadanos, pasamos aqu&iacute; a comentar la segunda de sus propuestas estrella: el denominado &ldquo;complemento salarial&rdquo;. Dejamos para una pr&oacute;xima tercera y &uacute;ltima entrega el an&aacute;lisis de su propuesta en materia fiscal.
    </p><p class="article-text">
        El complemento salarial es un impuesto negativo sobre la renta para completar los salarios m&aacute;s bajos, fijados supuestamente por la productividad marginal del trabajador, hasta un nivel considerado digno. La propuesta fue introducida en el moderno debate sobre las pol&iacute;ticas redistributivas por Milton Friedman, que no era precisamente un amante de la socialdemocracia n&oacute;rdica y de la equidad distributiva. Como otras propuestas de la Escuela de Chicago, es interesante analizar la filosof&iacute;a y finalidad &uacute;ltima que hay detr&aacute;s. Los defensores del impuesto negativo sobre la renta lo consideran un mecanismo m&aacute;s eficiente para reducir la desigualdad que un salario m&iacute;nimo, ya que parten de la hip&oacute;tesis neocl&aacute;sica de que el funcionamiento del mercado laboral no es una instituci&oacute;n singular frente a otros mercados, y que el salario est&aacute; determinado por la productividad marginal del trabajo. No es el momento de una digresi&oacute;n te&oacute;rica sobre este asunto, pero sin ir m&aacute;s lejos en el reciente libro de&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/economia/abismo-crisis-politica-economica-financiera_0_326168028.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Thomas Piketty</a> <em>(El Capital en el Siglo XXI,</em> FCE, 2014) se puede encontrar una cr&iacute;tica y un an&aacute;lisis emp&iacute;rico que demuestran la falsedad de esta hip&oacute;tesis. Por otro lado, Piketty muestra c&oacute;mo uno de los mejores m&eacute;todos en los que las sociedades han reducido la desigualdad ha sido mediante la introducci&oacute;n de los salarios m&iacute;nimos y su incremento.
    </p><p class="article-text">
        Pero, aunque la denominaci&oacute;n de impuesto negativo sobre la renta es original de Friedman, y su moderna introducci&oacute;n en EE UU se inici&oacute; con Richard Nixon, en realidad se trata de algo que ya se hab&iacute;a aplicado a comienzos del siglo XIX, en el marco de las leyes de pobres brit&aacute;nicas. Se trata del llamado sistema de Speenhanland, que se implant&oacute; entre 1795 y 1835 en los condados rurales de Inglaterra. Ante el estado de hambruna en muchas zonas rurales del pa&iacute;s por la proletarizaci&oacute;n durante los cercamientos <em>(enclosures)</em> durante el siglo XVIII, los magistrados del condado de Speehhanland descartaron la opci&oacute;n de establecer un salario m&iacute;nimo para los campesinos, y optaron por subsidiar las rentas de las familias jornaleras cuyos ingresos no fueran suficientes para cubrir las necesidades b&aacute;sicas de alimentaci&oacute;n y vivienda hasta un nivel de ingreso m&iacute;nimo, que variaba seg&uacute;n el precio del grano en el mercado en cada momento. El subsidio ser&iacute;a financiado con un impuesto negativo sobre la renta de los contribuyentes. Como relata Karl Polanyi en <em>La Gran Transformaci&oacute;n</em> (FCE, 2007), el sistema de Speenhanland se extendi&oacute; r&aacute;pidamente por m&uacute;ltiples condados rurales brit&aacute;nicos y tuvo efectos contraproducentes, los empresarios redujeron progresivamente, y en todo lo posible los salarios que pagaban a sus trabajadores, a sabiendas de que la diferencia entre estos y el nivel de ingresos m&iacute;nimo ser&iacute;a sufragada por los contribuyentes mediante el subsidio, lo que tambi&eacute;n redujo la productividad agr&iacute;cola durante su per&iacute;odo de vigencia entre 1795 y 1835.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, los efectos del Sistema de Speenhanland tienen que ver, al igual que la propuesta de Garicano y Ciudadanos, con que se trata una subvenci&oacute;n impl&iacute;cita&nbsp; a la demanda de empleo de bajos salarios, lo que tiene el incentivo perverso de reducir progresivamente el&nbsp; salario pagado por el empresario. Y esto a su vez tiene efectos nefastos sobre la productividad.
    </p><p class="article-text">
        Garicano, Ciudadanos y su cohorte de aduladores seguramente desconozcan este cap&iacute;tulo de historia econ&oacute;mica inglesa. De hecho, el sistema de subsidios del empleo de bajos salarios propuesto por Garicano toma como modelo para su aplicaci&oacute;n en Espa&ntilde;a el impuesto negativo compensatorio de los bajos salarios, instaurado desde los a&ntilde;os setenta en EE.UU, el denominado Earned IncomeTax Credit (EITC). El EITC es el tercer programa de gasto social federal en ese pa&iacute;s, <a href="http://www.heritage.org/research/reports/2013/08/federal-spending-by-the-numbers-2013" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">despu&eacute;s de Medicare y los cupones de alimentaci&oacute;n</a>. Los efectos del EITC son los mismos a escala que los del sistema de Speedhanland. La subvenci&oacute;n impl&iacute;cita a los empleadores de trabajadores con bajo nivel salarial ha supuesto que, al tiempo que crec&iacute;a el EITC unitario en los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os (el EITC unitario aument&oacute; en d&oacute;lares constantes de 2010 desde 814 a m&aacute;s de 2.200 d&oacute;lares), se redujeran los salarios reales de trabajadores con menores salarios y el propio salario m&iacute;nimo (Ver gr&aacute;fico 1).
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        Es decir, se trata de un sistema que, bajo la excusa de proteger a los trabajadores peor pagados, subvenciona y perpet&uacute;a los empleos de bajos salarios, mientras subsidia y contribuye a una devaluaci&oacute;n salarial estructural, reduciendo a largo plazo el salario m&iacute;nimo (que retrocedi&oacute; en EE.UU un -19,3 % en t&eacute;rminos reales, desde los a&ntilde;os setenta hasta 2013) y los salarios medios de la industria manufacturera (que disminuyeron en un -5,2 %). De hecho, al tiempo que el EITC medio y el n&uacute;mero de beneficiarios del EITC aumentaba, tambi&eacute;n lo hac&iacute;a el n&uacute;mero de &ldquo;trabajadores pobres&rdquo; (working poors), debido a los bajos salarios pagados por los empresarios y la ca&iacute;da de los salarios reales m&aacute;s bajos. Si el n&uacute;mero de hogares beneficiarios por el EITC en EE.UU era de pocos m&aacute;s de 5 millones en 1975, en 2013 super&oacute; los 28 millones de d&oacute;lares, al tiempo que los working poors crecieron casi un 70 % en ese mismo per&iacute;odo (ver gr&aacute;fico 2).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La propuesta de Garicano del impuesto negativo, al igual que el EITC en EE.UU, o hace tres siglos el Sistema Speedhanland tiene, obviamente, muy buena acogida entre los sectores empresariales, los mandarines neoliberales y dem&aacute;s amantes del centrismo, como pretendido paliativo a la desigualdad, ya que no cuestiona en ning&uacute;n caso las pol&iacute;ticas de devaluaci&oacute;n salarial (eufem&iacute;sticamente llamada &ldquo;devaluaci&oacute;n interna&rdquo;, y que carecen cualquier soporte te&oacute;rico y emp&iacute;rico por otra parte).
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una propuesta que, como relata magistralmente Karl Polanyi al analizar los devastadores efectos de la ley Speenhanland, es muy populista (en EE UU el EITC es la &uacute;nica medida de gasto p&uacute;blico federal que es apoyada un&aacute;nimemente por Republicanos como por Dem&oacute;cratas), pero no tiene ning&uacute;n efecto redistributivo de lucha contra la pobreza a largo plazo: &ldquo;Ninguna medida fue jam&aacute;s tan popular; los empleadores pod&iacute;an reducir los salarios a su antojo y los trabajadores estaban seguros contra el hambre; los humanitarios aplaudieron la medida como un acto de misericordia, aunque no de justicia, y los ego&iacute;stas se consolaron gustosamente pensando que no era una medida liberal, aunque fuese misericordiosa; y hasta los contribuyentes tardaron en advertir lo que ocurrir&iacute;a con los impuestos&rdquo;. Pero debe quedar claro que se trata de una propuesta totalmente diferente a cualquier propuesta de renta b&aacute;sica, tanto conceptualmente como en sus m&aacute;s que previsibles efectos reales perversos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[J. Rodríguez, Antonio Sanabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/complemento-salarial-leyes-pobres-britanicas_129_2665474.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 May 2015 17:40:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El complemento salarial o las leyes de pobres británicas]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Cs - Ciudadanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Contrato único o despido único]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/contrato-unico-despido_129_2685238.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Los defensores del contrato único, abanderado por Ciudadanos, parten de la premisa falsa, según la cual la causa de la elevada temporalidad es la existencia de contratados indefinidos, con supuestamente muchos privilegios, que mejoran su capacidad de negociación colectiva y sus salarios</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;El liberalismo econ&oacute;mico evolucion&oacute; hasta convertirse en una verdadera fe en la salvaci&oacute;n secular el hombre a trav&eacute;s del mercado autorregulado&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Karl Polanyi, La Gran Transformaci&oacute;n.</em>
    </p><p class="article-text">
        Hace casi dos d&eacute;cadas, en Reino Unido se comenz&oacute; a hacer popular la expresi&oacute;n, &ldquo;Blair es Thatcher sin falda&rdquo;, que defin&iacute;a el giro copernicano del partido laborista brit&aacute;nico y de la propia socialdemocracia europea. La asunci&oacute;n como propio del rancio liberalismo econ&oacute;mico por parte de los partidos socialdem&oacute;cratas en los ochenta y noventa del pasado siglo fue el principal triunfo del thatcherismo, y lo que hac&iacute;a perdurable en el tiempo su legado. Un calificativo similar se puede emplear con Ciudadanos, que es el principal legado pol&iacute;tico y sociol&oacute;gico del neoliberalismo castizo que pretende representar Esperanza Aguirre, autodenominada Thatcher espa&ntilde;ola. Por supuesto, al igual que Blair en comparaci&oacute;n con Thatcher, el neoliberalismo de Ciudadanos es <em>cool</em> y <em>h&iacute;pster</em>, muy mol&oacute;n frente al estilo m&aacute;s bronco y con el turbio historial pol&iacute;tico de Aguirre. Pero en esto consiste precisamente, en hacer pasar como discurso moderno y novedoso unas ideas que hace poco m&aacute;s de una d&eacute;cada solo eran el exotismo pseudo-acad&eacute;mico de los think tanks de las patronales. Y esto no es una cuesti&oacute;n menor, sino que responde al simple an&aacute;lisis del programa econ&oacute;mico de Ciudadanos y de sus tres propuestas estrella: contrato &uacute;nico, complemento salarial y propuesta fiscal. En este art&iacute;culo trataremos de analizar esa primera propuesta de contrato &uacute;nico para, en otros dos sucesivos comentar las restantes. Como tendremos ocasi&oacute;n de ver, tras esa portada de fresca novedad no hay sino planteamientos del viejo neoliberalismo rampl&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta, lanzada desde hace a&ntilde;os por el <a href="http://cincodias.com/cincodias/2010/01/15/economia/1263538585_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">think tank liberal FEDEA</a>, fundaci&oacute;n <a href="http://www.lamarea.com/2015/04/09/los-vinculos-de-ciudadanos-con-fedea-el-lobby-de-la-patronal/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">patrocinada por el Ibex-35 y de la que fue miembro Garicano</a>, ha sido rebautizada para la ocasi&oacute;n como &ldquo;contrato para la igualdad de oportunidades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los defensores del contrato &uacute;nico parten de la premisa falsa, seg&uacute;n la cual la causa de la elevada temporalidad en el mercado laboral espa&ntilde;ol es la existencia de contratados indefinidos, con supuestamente muchos privilegios, que mejoran su capacidad de negociaci&oacute;n colectiva y sus salarios. Ante lo costosas que resultar&iacute;an estas contrataciones para la empresa, estas optar&iacute;an por modalidades m&aacute;s baratas de tipo temporal. Su apoyo doctrinal es la hip&oacute;tesis <a href="http://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=325323" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">insider-outsider en el mercado laboral</a>. No pretendemos aqu&iacute; entrar a analizar la literatura al respecto. &Uacute;nicamente advertiremos que <a href="http://economistasfrentealacrisis.com/mitos-del-mercado-de-trabajo-espanol/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">existe evidencia para cuestionar</a> radicalmente que el origen de la alta temporalidad en Espa&ntilde;a, o de la &ldquo;dualidad&rdquo; como lo llaman en FEDEA, sean esos excesivos &ldquo;privilegios&rdquo; o derechos adquiridos por los trabajadores indefinidos.
    </p><p class="article-text">
        El mercado laboral en Espa&ntilde;a tiene la segunda tasa de temporalidad m&aacute;s alta de toda la UE, solo superada por Polonia (gr&aacute;fico 1). Pero el motivo no es otro que el fraude generalizado en el uso de la contrataci&oacute;n temporal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Es falso que la protecci&oacute;n al empleo indefinido en Espa&ntilde;a sea elevada en comparativa internacional. De hecho est&aacute; entre las menos elevadas de la OCDE y la UE (ver gr&aacute;fico 2). Tampoco es cierto que el empleo temporal tenga un grado protecci&oacute;n reducido con relaci&oacute;n al empleo indefinido y en relaci&oacute;n con otros pa&iacute;ses de la OCDE, como igualmente muestra el gr&aacute;fico 2. Es falso que cuanto m&aacute;s desarrollada sea una econom&iacute;a, m&aacute;s desregulaci&oacute;n laboral. Seg&uacute;n la legislaci&oacute;n de protecci&oacute;n al empleo internacional comparada, como la que recopila cada a&ntilde;o <a href="http://www.oecd.org/els/emp/All.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la OCDE</a> se muestra que, lejos de la desregulaci&oacute;n, la legislaci&oacute;n laboral de las econom&iacute;as m&aacute;s avanzadas tienen diferentes grados de protecci&oacute;n, cuentan con indemnizaciones por despido y con causalidad en el despido, distinguiendo entre despido procedente e improcedente. Como muestran los estudios de <a href="http://www.tirant.com/editorial/libro/la-regulacion-del-despido-en-europa-jesus-cruz-villalon-9788490048320" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">legislaci&oacute;n laboral comparada</a> ning&uacute;n pa&iacute;s europeo cuenta con un contrato &uacute;nico, por m&aacute;s que Garicano, FEDEA y Ciudadanos repitan con insistencia lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        Es falso, por tanto, que la legislaci&oacute;n laboral espa&ntilde;ola sea excesivamente garantista o protectora del empleo en comparaci&oacute;n con otras legislaciones, especialmente de los pa&iacute;ses europeos m&aacute;s avanzados.
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                </figure><p class="article-text">
        Frente a esta evidencia emp&iacute;rica, los defensores del contrato &uacute;nico consideran que la legislaci&oacute;n laboral es end&oacute;gena en la generaci&oacute;n de temporalidad. Es decir, la temporalidad no depender&iacute;a entonces de la laxitud en la vigilancia del cumplimiento de la legislaci&oacute;n laboral, o de la demanda de empleo de servicios de baja cualificaci&oacute;n y con alta tasa de rotaci&oacute;n. Frente al hecho emp&iacute;rico de la <a href="http://econonuestra.org/actualidad/item/210-reforma-laboral-una-decisiva-contribuci%25C3%25B3n-hacia-la-espiral-griega-de-la-econom%25C3%25ADa-espa%25C3%25B1ola.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estrecha relaci&oacute;n entre desempleo y modelo productivo</a> (evidenciado en Espa&ntilde;a con grandes diferencias en tasas de paro entre Comunidades Aut&oacute;nomas bajo una misma legislaci&oacute;n laboral), a juicio de estos economistas la clave estar&iacute;a en fijar un &uacute;nico modelo de contrataci&oacute;n. M&aacute;s a&uacute;n, seg&uacute;n los defensores del contrato &uacute;nico afirman, entre sus m&uacute;ltiples no s&oacute;lo estar&iacute;a la de mejorar la temporalidad, sino la propia formaci&oacute;n de los trabajadores y trabajadoras, incluso resolver&iacute;a problemas educativos. Propiedades sin duda milagrosas las que tendr&iacute;a el contrato &uacute;nico y que ning&uacute;n pa&iacute;s ha descubierto a&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lo que implicar&iacute;a en la pr&aacute;ctica el contrato &uacute;nico ser&iacute;a una reducci&oacute;n de la indemnizaci&oacute;n por despido y de derechos laborales de los trabajadores indefinidos, ya bastante jibarizados por las sucesivas reformas laborales del bipartidismo PP-PSOE. La indemnizaci&oacute;n por despido ser&iacute;a cero en los primeros meses del contrato, para crecer luego seg&uacute;n la antig&uuml;edad. Sin embargo, al no atacar las causas de la elevada temporalidad, vinculadas al fraude generalizado y al modelo productivo, la introducci&oacute;n del contrato &uacute;nico no reducir&aacute; la rotaci&oacute;n en el mercado laboral, que es el efecto negativo que tiene la temporalidad. El contrato &uacute;nico simplemente eliminar&iacute;a estad&iacute;sticamente a los trabajadores temporales (enmascarar&iacute;a la temporalidad) y los sustituir&iacute;a por trabajadores indefinidos, que durante los primeros meses no tendr&iacute;an indemnizaci&oacute;n por despido ni su despido tendr&iacute;a causalidad o, al menos, no la tendr&iacute;a en la pr&aacute;ctica.
    </p><p class="article-text">
        Aun cuando los autores de la propuesta, para salvar la exigencia constitucional de causalidad en el despido propusieran una indemnizaci&oacute;n creciente en dos escalones, en la pr&aacute;ctica, si el fraude se ha generalizado en el contrato temporal, no es descabellado pensar que la introducci&oacute;n de un contrato &uacute;nico de esas caracter&iacute;sticas lleve en la pr&aacute;ctica a la ausencia de causalidad en el despido en la contrataci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La eliminaci&oacute;n en la pr&aacute;ctica de la causalidad, que en &uacute;ltimo t&eacute;rmino eliminar&iacute;a de facto la tutela judicial efectiva en el despido, que el contrato &uacute;nico lleva impl&iacute;cita, conducir&iacute;a a un todav&iacute;a mayor desequilibrio en la capacidad de negociaci&oacute;n de los trabajadores. La eliminaci&oacute;n de la tutela judicial efectiva es una reivindicaci&oacute;n hist&oacute;rica desde hace d&eacute;cadas de la patronal, y una demanda cl&aacute;sica de la filosof&iacute;a neoliberal, que concibe las relaciones laborales regidas por contratos mercantiles individuales, con relaciones &ldquo;libres e iguales&rdquo; entre trabajador y empresario, con la c&iacute;nica ficci&oacute;n liberal, que parte del falaz supuesto de unas relaciones sim&eacute;tricas entre patronal y asalariado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[J. Rodríguez, Antonio Sanabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/contrato-unico-despido_129_2685238.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2015 17:40:18 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Contrato único o despido único]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La crisis en la eurozona: ¿Qué solución para qué problema?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/crisis-eurozona-solucion-problema_132_5491930.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La crisis en la eurozona resulta desconcertante. Los acontecimientos se suceden vertiginosamente, para que al final todo quede igual. El discurso oficial, liderado por el gobierno alem&aacute;n, insiste machaconamente en interpretar la crisis como un asunto fiscal. Hay un problema de deuda p&uacute;blica, dicen, que exige reducir el gasto p&uacute;blico y equilibrar el saldo presupuestario para recobrar la confianza de los inversores. Pero tal argumento sirve de poco o nada como explicaci&oacute;n cuando, por ejemplo, todas las econom&iacute;as perif&eacute;ricas (Portugal, Irlanda, Grecia y  Espa&ntilde;a) ten&iacute;an hasta 2008 un gasto p&uacute;blico por debajo de la media de la eurozona y, algunas de ellas, caso de Irlanda y Espa&ntilde;a, una deuda p&uacute;blica muy por debajo del l&iacute;mite impuesto por la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        Resulta desconcertante c&oacute;mo a esta negaci&oacute;n de la evidencia se le a&ntilde;ade la insistencia en el dogma de la austeridad, por m&aacute;s que la situaci&oacute;n lejos de avanzar empeora. Resulta no menos desconcertante que, una vez evidenciadas las serias carencias en la arquitectura de la uni&oacute;n monetaria, no se tomen medidas que sirvan siquiera para calmar la situaci&oacute;n, como ejemplifica la desesperante inacci&oacute;n del Banco Central Europeo. Pero para entender un poco mejor una situaci&oacute;n a primera vista desconcertante, conviene empezar por identificar bien el problema que realmente se quiere resolver. Y esto nos lleva a recordar que el origen de la crisis antes que fiscal es bancario, resultado a un proceso de colosal acumulaci&oacute;n de deuda privada propiciada por el modelo neoliberal vigente.
    </p><p class="article-text">
        La confluencia de intereses entre banca, grandes empresas y rentas altas propiciar&iacute;a desde finales de los a&ntilde;os setenta un conjunto de pol&iacute;ticas neoliberales que incidieron sobre dos aspectos b&aacute;sicos: la ruptura del pacto social impl&iacute;cito de posguerra entre capital y trabajo, y el impulso del sector financiero. Ambos est&aacute;n interrelacionados en la medida en que la deuda, facilitada por la liquidez que aporta un sector financiero hipertrofiado, permite el &ldquo;milagro&rdquo; de compaginar ajustes salariales con una demanda agregada pujante (sostenida v&iacute;a cr&eacute;dito).
    </p><p class="article-text">
        En el caso de la eurozona este modelo se concreta en dos modalidades. Una primera en las econom&iacute;as del &ldquo;n&uacute;cleo&rdquo;, como Alemania, orientada a la exportaci&oacute;n, y una segunda en la periferia, cuyo crecimiento est&aacute; guiado por el endeudamiento. Por su estructura productiva, Alemania pudo compensar el estancamiento de la demanda interna fruto de sus pol&iacute;ticas de ajuste salarial, mediante sus exportaciones en un contexto favorable para la demanda externa. El excedente de ahorro acumulado por sus super&aacute;vits comerciales se dirigi&oacute; al exterior, dada la debilidad de la demanda local. Un lugar preferente fue el mercado estadounidense, donde los derivados de cr&eacute;dito y otros instrumentos financieros ofrec&iacute;an una rentabilidad enorme mediante mayores niveles de endeudamiento, pretendidamente sin riesgo. Una regulaci&oacute;n m&aacute;s laxa permiti&oacute; el desarrollo de una ingenier&iacute;a financiera muy compleja, pero que finalmente result&oacute; ser la reinvenci&oacute;n de la rueda; es decir, c&oacute;mo financiarse desde la nada v&iacute;a endeudamiento. El otro destino del ahorro excedente consisti&oacute; en financiar el entonces vigoroso crecimiento de la periferia europea.
    </p><p class="article-text">
        En esta segunda modalidad de la eurozona, el ajuste salarial se compensaba con la captaci&oacute;n de ahorro externo, facilitado por unos bajos tipos de inter&eacute;s y una moneda fuerte como el euro. Pero los riesgos de esa excesiva dependencia a la financiaci&oacute;n exterior se evidenciaron a partir de la quiebra de Lehman Brothers, en 2008, y la consiguiente sequ&iacute;a que provoc&oacute; en los flujos de cr&eacute;dito internacionales. Es entonces cuando los prestamistas for&aacute;neos se percatan del riesgo de no recuperar sus inversiones.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, esta situaci&oacute;n ha puesto en evidencia las severas debilidades y vac&iacute;os del marco institucional comunitario, que deber&iacute;a haber compensado las asimetr&iacute;as entre los Estados miembros. Pero la cuesti&oacute;n es sobre todo por qu&eacute; no se ha avanzado lo m&aacute;s m&iacute;nimo en corregir dichas carencias. Para entenderlo, partimos de la citada crisis bancaria por acumulaci&oacute;n de deuda privada. Pero a este factor, com&uacute;n en otras zonas fuera de Europa, se une aqu&iacute; un rasgo particular: deudores y acreedores comparten una misma &aacute;rea monetaria. Se plantea con ello un conflicto de intereses entre las prioridades de unos y otros. La crisis en la periferia amenaza los cr&eacute;ditos de bancos alemanes o franceses, entre otros. Pero al mismo tiempo, la amenaza de ruptura del euro hace que los capitales huyan hacia aquellas econom&iacute;as donde, en caso de desaparecer la moneda com&uacute;n, sea menor la devaluaci&oacute;n al regresar a sus antiguas monedas locales, y con ello pierdan menos valor sus capitales all&iacute; depositados. Esta entrada masiva de fondos permite a los bancos del n&uacute;cleo acceder a financiaci&oacute;n muy barata, pese a que su situaci&oacute;n dista de estar saneada; mientras en la periferia el grifo del cr&eacute;dito est&aacute; pr&aacute;cticamente cerrado.
    </p><p class="article-text">
        El factor tiempo deja de ser una variable neutral. Es decir, que la lentitud de Bruselas y Fr&aacute;ncfort, si bien puede desesperar a los Estados intervenidos, resulta  provechosa para los prestamistas, al ofrecerles m&aacute;s margen para reducir su exposici&oacute;n crediticia  en aquellos pa&iacute;ses. Una idea al respecto la ofrece el caso griego. Seg&uacute;n datos del Banco Internacional de Pagos, la exposici&oacute;n crediticia de Alemania en Grecia era de 45.114 millones de d&oacute;lares en el primer trimestre de 2008, para pasar a reducirse a  5.512 millones al final de junio de este mismo a&ntilde;o. Es decir, mientras las instituciones parecen perder tiempo, los acreedores se van deshaciendo del problema. En Espa&ntilde;a, aunque las cifras son superiores (122.528 millones de d&oacute;lares a final de junio de 2012) representan en torno a un 39% de sus cr&eacute;ditos bancarios en el primer trimestre de 2008. 
    </p><p class="article-text">
        Experiencias anteriores, como la latinoamericana de los a&ntilde;os ochenta, muestran c&oacute;mo las pol&iacute;ticas de ajuste consisten en maximizar las devoluciones a los acreedores a costa incluso de que los pa&iacute;ses afectados socialicen deuda privada. As&iacute; Alemania se muestra inflexible en que las ayudas a la banca est&eacute;n avaladas por el Estado, por m&aacute;s que esto propicia la conversi&oacute;n de deuda privada en p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la teor&iacute;a de la estabilidad hegem&oacute;nica planteada por Charles Kindleberger, hist&oacute;ricamente cualquier proceso de unificaci&oacute;n monetaria es asim&eacute;trico y su estabilidad (incluso su viabilidad) depende de que, quien lidere esa uni&oacute;n, asuma tambi&eacute;n los costes de su hegemon&iacute;a. Pero el discurso de la austeridad permite a Alemania eludirlos, por m&aacute;s que sus malas inversiones tambi&eacute;n colaboraran en el desastre. As&iacute; pues, para el caso de la eurozona la &uacute;nica soluci&oacute;n posible pasa por que los bancos acreedores y los gobiernos que representan sus intereses asuman su corresponsabilidad, y con ello su parte de la factura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Sanabria]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/agendapublica/crisis-eurozona-solucion-problema_132_5491930.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Nov 2012 16:35:30 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La crisis en la eurozona: ¿Qué solución para qué problema?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Proyecto Europeo,Crisis,Eurozona,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
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