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    <title><![CDATA[elDiario.es - Cristina Fallarás]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/cristina_fallaras/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Cristina Fallarás]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Veinte preguntas urgentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/veinte-preguntas-urgentes_129_5825614.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/acd2897e-1319-46ad-ac32-5bd0cae53911_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Veinte preguntas urgentes"></p><p class="article-text">
        Queridos colegas, tengo la sensaci&oacute;n de que mucho pensar sobre la segunda Transici&oacute;n y la ca&iacute;da de la democracia, el desmoronamiento de la econom&iacute;a europea o el papel de la mujer transposfetiche, y empezamos a no tener resuelto c&oacute;mo pagar el piso, c&oacute;mo calentarlo. Y llega el invierno.
    </p><p class="article-text">
        All&aacute; van mis urgencias:
    </p><p class="article-text">
        1. &iquest;Por qu&eacute; me llamas profesional y exiges que ofrezca un trabajo responsable y de alta calidad si me pagas como a esclava?
    </p><p class="article-text">
        2. &iquest;C&oacute;mo pagas la factura de la luz? (*)
    </p><p class="article-text">
        3. &iquest;Por qu&eacute; ense&ntilde;&aacute;is a buscar en la basura y no ense&ntilde;&aacute;is a robar?
    </p><p class="article-text">
        4. &iquest;C&oacute;mo haces para pagar el alquiler? (*)
    </p><p class="article-text">
        5. &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n las voces culturetas de la guerra y el desierto, en qu&eacute; calle, en qu&eacute; plaza, en qu&eacute; medio de comunicaci&oacute;n puedo o&iacute;rlas clamar contra este expolio salvaje?
    </p><p class="article-text">
        6. &iquest;C&oacute;mo calentar&aacute;s tu casa este invierno? (*)
    </p><p class="article-text">
        7. &iquest;C&oacute;mo le has dicho a tu madre &ldquo;Vuelvo a casa con tus nietos&rdquo;?
    </p><p class="article-text">
        8. &iquest;Por qu&eacute; defiendes a la empresa para la que trabajas frente al currante que te pide una mano, t&uacute;, puto currante?
    </p><p class="article-text">
        9. &iquest;C&oacute;mo te mueves por la ciudad durante la segunda mitad del mes? (*)
    </p><p class="article-text">
        10. &iquest;Cu&aacute;ndo empezamos a destruir los avances de aquellos que lucharon e incluso murieron hace ya un siglo por los derechos de los trabajadores, cu&aacute;l fue el momento exacto?
    </p><p class="article-text">
        11. &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n publicados los manuales para trampear la luz de la red, para tomar el agua sin pagarla? (*)
    </p><p class="article-text">
        12. &iquest;Cu&aacute;ndo fue la &uacute;ltima vez que contaste las &uacute;ltimas monedillas de cobre?
    </p><p class="article-text">
        13. &iquest;Por qu&eacute; oigo a los cultos y pensantes que no han levantado la voz contra la miseria criticar la &ldquo;pesadez&rdquo; de los que s&iacute; lo hacen?
    </p><p class="article-text">
        14. &iquest;C&oacute;mo le explicas a tu hijo que no ir&aacute; de colonias con los dem&aacute;s, que ciertos alimentos desaparecieron?
    </p><p class="article-text">
        15. &iquest;Por qu&eacute;, se&ntilde;or vigilante, no entiende que no dejar&eacute; de moverme por la ciudad aunque no pueda comprar billete; a qui&eacute;n y, sobre todo, a qu&eacute; obedece usted?
    </p><p class="article-text">
        16. &iquest;Por qu&eacute; seguimos contando en euros?
    </p><p class="article-text">
        17. &iquest;C&oacute;mo se llama el &uacute;ltimo colega al que le pediste pasta? &iquest;Y ese al que evitas encontrarte por todo lo que le debes?
    </p><p class="article-text">
        18. &iquest;Por qu&eacute; los medios de comunicaci&oacute;n siguen llamando &ldquo;representantes&rdquo; a aquellos que ya no representan a nadie?
    </p><p class="article-text">
        19. &iquest;Qu&eacute; hemos construido, de verdad, s&oacute;lido, nuestro, en estos &uacute;ltimos cuarenta a&ntilde;os?
    </p><p class="article-text">
        20. &iquest;Por qu&eacute; me pagas por un art&iacute;culo 40 euros cuando vale 200?
    </p><p class="article-text">
        Y repito: c&oacute;mo, dime c&oacute;mo co&ntilde;o haces para pagar la factura de la luz. (*)
    </p><p class="article-text">
        (*) Las respuestas a las preguntas marcadas con asterisco son las m&aacute;s urgentes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Fallarás]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/veinte-preguntas-urgentes_129_5825614.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Oct 2013 18:17:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Veinte preguntas urgentes]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mi hijo es un animal político]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hijo-animal-politico_129_5836390.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">No le enseño fetos ni banderas; le enseño a interpretar la realidad, la narramos a medida que la vemos pasar.</p></div><p class="article-text">
        Mi hijo es un animal pol&iacute;tico. Cuando yo era peque&ntilde;a me adoctrinaban las profesoras del Sagrado Coraz&oacute;n. Y mi familia, como tiene que ser. Obedecer a la autoridad, amar a dios sobre todas las cosas, la mujer viene del hombre, el placer es fuente de degradaci&oacute;n, lo bueno llega en otra vida as&iacute; que no te esfuerces en buscarlo, virgen al matrimonio. Nosotros, en casa desayunamos con la radio puesta. Hace un par de semanas amanecimos con una especie de noticia que nos informaba de que la instalaci&oacute;n de controles por radar en las autopistas reduce el n&uacute;mero de accidentes, y que por esa raz&oacute;n se colocar&iacute;an m&aacute;s. Mi hijo de diez a&ntilde;os coment&oacute; sin levantar la vista de la tostada &ldquo;Ya ves, alguien del Gobierno tiene un amigo que fabrica radares&rdquo;. Me encant&oacute; esa falta de inocencia, y ya lo siento por los que piensen que vaya pena de infancia desencantada. Yo estoy de encantos y encantamientos hasta el mo&ntilde;o, as&iacute; nos va. La imaginaci&oacute;n y el conocimiento, la curiosidad y el empe&ntilde;o, eso me interesa, y d&eacute;jate de cuentos.
    </p><p class="article-text">
        A mis hijos les ense&ntilde;o pol&iacute;tica. Nada de partidos y esas cosas, nada de banderas, nada de manifestaciones con fotos de fetos. A mis hijos les ense&ntilde;o la diferencia entre lo p&uacute;blico y lo privado, que es exactamente lo que creo que tienen que saber de pol&iacute;tica. Lo privado, all&aacute; cada uno. Lo p&uacute;blico es vuestro. Tambi&eacute;n es vuestro. Cuatro cosas ten&eacute;is que hacer con ello: exigirlo y vigilarlo, cuidarlo y usarlo. Exigirlo y vigilarlo, porque aportamos una parte de nuestro trabajo, y de lo que es nuestro, solamente para que exista. Cuidarlo, precisamente por eso, porque es nuestro, y porque tenerlo en buen estado nos hace mejores. Y usarlo, sobre todo usarlo, porque si no lo usas corres el riesgo de que te lo quiten.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s les ense&ntilde;o lo que vale el trabajo, lo que cuesta y para qu&eacute; sirve. Les ense&ntilde;o que es un derecho y que no deben agradecerlo a nadie como si hubieran recibido un premio o una limosna. Eso tambi&eacute;n es pol&iacute;tica. Y por si todo esto fuera poco, la realidad que han vivido estos &uacute;ltimos a&ntilde;os les ha dado varias clases que no olvidar&aacute;n. La m&aacute;s importante, seguramente: Nunca creas que tienes algo para siempre, nunca creas que lo que has conseguido va a permanecer ah&iacute;. Todo te lo pueden quitar, puedes perderlo todo. Y cuanto pierdas t&uacute; gana otro. Esto &uacute;ltimo es duro, pero s&eacute; que va acompa&ntilde;ado de la otra cara: Siempre se puede volver a empezar.
    </p><p class="article-text">
        Todo padre ense&ntilde;a, gu&iacute;a y adoctrina a sus hijos, y si no lo hiciera, mal tutor, malos amores los suyos. Lo que pasa es que a la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n, educada y cocida en caldos cat&oacute;licos, le parece que solo es pol&iacute;tica aquello que tiene que ver con la propiedad. Qu&eacute; miedo les da la cosa de la propiedad. Mis derechos &ndash;a abortar, a un trabajo, a una vivienda aunque sea &ldquo;indigna&rdquo;, a la sanidad, a la educaci&oacute;n laica, a un sueldo como el del macho, blablabla&mdash; tambi&eacute;n son pol&iacute;tica. Recuerdo que en el colegio, llegada creo que a los quince, nos llevaron a la sala de diapositivas y nos pasaron un v&iacute;deo, o algo parecido a un v&iacute;deo. En &eacute;l aparec&iacute;an un feto envuelto en gelatina sanguinolenta, un feto troceado, un feto &ldquo;quemado con &aacute;cido&rdquo;, seg&uacute;n dec&iacute;an, y m&aacute;s fetos que no recuerdo. La primavera pasada una amiga me coment&oacute; que ese &ldquo;documento&rdquo;, pero algo m&aacute;s elaborado, se sigue proyectando en ciertos colegios, asociaciones, etc&eacute;tera.
    </p><p class="article-text">
        Va todo esto por los que se echan las manos a la cabeza por lo que consideran una intolerable politizaci&oacute;n de la infancia, que est&aacute;n &uacute;ltimamente muy pesados. Yo a mi hijo no le ense&ntilde;o fetos ni banderas, le ense&ntilde;o a interpretar la realidad, la narramos a medida que la vemos pasar. Por eso &eacute;l sabe lo de la f&aacute;brica de radares para autopistas, porque el aprendizaje viene con la repetici&oacute;n, y hay ciertas cosas que se nos vienen repitiendo mucho.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Fallarás]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hijo-animal-politico_129_5836390.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Oct 2013 05:46:32 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Mi hijo es un animal político]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Uso y abuso de los niños]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/uso-abuso-ninos_129_5818679.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eaeeed6e-c158-4b7b-a38c-f073aeef576c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Uso y abuso de los niños"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los niños no denuncian, no producen, no deciden, los niños entendidos  como propiedad, nada nuevo, la violencia cae impune sobre ellos</p></div><p class="article-text">
        Recuerdo una interesante discusi&oacute;n con Gonzalo Garc&iacute;a Pelayo, y no son muchas las discusiones hondas que una vive en las tertulias de verano. Era en la SER. Yo afirm&eacute; que los ni&ntilde;os son asunto de toda la sociedad, algo as&iacute; como el recambio de la tribu, no podemos perderlos de vista, su seguridad, su formaci&oacute;n, su desarrollo. El hombre me respondi&oacute; que de ninguna manera, que el estado no puede intervenir en la familia, que cuando lo hace, el resultado siempre es malo. Llegamos al punto de la muerte de los ni&ntilde;os en familia, y ninguno de los dos cambi&oacute; de idea. Yo entend&iacute; su punto de vista, porque soy poco partidaria de las madres de acogida, las familias de acogida, las adopciones, el jugueteo con las custodias, cierta forma de consumo con el cr&iacute;o como objeto. Lo entend&iacute; pero por supuesto no lo comparto.
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a conoc&iacute; a un chaval que viv&iacute;a en un centro de acogida de una poblaci&oacute;n cercana a Madrid. A sus trece a&ntilde;os hab&iacute;a pasado por cinco familias, de todas lo hab&iacute;an devuelto, en sus ojos lat&iacute;a una llamita de cad&aacute;ver que he visto en algunos yonquis de larga duraci&oacute;n. Se llamaba Nacho, un Nacho de cinco dormitorios, cinco ficciones de afecto, cinco abandonos de espinas. He visto m&aacute;s, y los recuerdo a todos.
    </p><p class="article-text">
        Esta sociedad que tan notable y eficazmente ha armado una estructura mental aplicable  y consumible sobre la violencia contra las mujeres no le ha hincado el diente a la violencia contra los menores, que es mayor. Los ni&ntilde;os no denuncian, los ni&ntilde;os no producen, los ni&ntilde;os no deciden, los ni&ntilde;os entendidos como propiedad, nada nuevo. Sin embargo, no deja de sorprenderme que, paralela a la preocupaci&oacute;n por la violencia de los hombres contra las mujeres, no haya sido capaz de admitir y &ndash;al menos&mdash; hacer visible la violencia contra los ni&ntilde;os, sobre todo la que ocurre dentro de las familias. Pero tambi&eacute;n, y frente a ella, el uso que de los hijos hacen las instituciones, con qu&eacute; frivolidad se decide que un progenitor no merece criar a su hijo, con qu&eacute; facilidad se decide que es mejor un no padre que un padre con actitudes poco tolerables en esta sociedad. O una madre.
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a conoc&iacute; a una ni&ntilde;a que hab&iacute;a sufrido abusos sexuales por parte de su padre. A la sic&oacute;loga que la trat&oacute; en el Hospital de la Vall d&rsquo;Hebron no le cupo ninguna duda. Yo vi las fotos de los genitales y el ano de aquella cr&iacute;a de tres a&ntilde;os, aquellas que un forense consider&oacute; &ldquo;erosiones indeterminadas&rdquo;, y tambi&eacute;n las recuerdo. Un juez decidi&oacute; que quiz&aacute;s la madre se lo estaba inventando todo, que la sic&oacute;loga ya era parte implicada, seguramente por la compasi&oacute;n irrenunciable que estas cosas provocan, que bien pod&iacute;a ese padre ver a su hija. Y as&iacute; fue.
    </p><p class="article-text">
        Pienso mucho estos d&iacute;as en los dos casos por razones evidentes. Una es la muerte de la ni&ntilde;a llamada Asunta y la detenci&oacute;n de sus padres. Pasar&eacute; por encima de este, porque nada me asegura qu&eacute; pas&oacute;, en qu&eacute; circunstancias una cr&iacute;a de doce a&ntilde;os y origen chino adoptada por una familia rica gallega acaba atada, drogada y asfixiada hasta la muerte.
    </p><p class="article-text">
        El segundo caso es el de la diputada balear que <a href="http://www.eldiario.es/lacrispacion/diputada-PP-perder-custodia-huelga_6_179242101.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apoy&oacute; y public&oacute; </a>la imbecilidad de que a unos padres se les puede quitar la custodia de sus hijos porque no los llevan al colegio al estar en desacuerdo con la educaci&oacute;n propuesta. Qu&eacute; verg&uuml;enza, qu&eacute; pu&ntilde;etera verg&uuml;enza usar a los cr&iacute;os para crear miedo, qu&eacute; formas fascistoides. Y qu&eacute; frivolidad, qu&eacute; pu&ntilde;etera frivolidad manejar la posibilidad de separar a los hijos de sus padres solo para conseguir una miserable y aun imposible victoria pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        De vuelta al principio, la sociedad toda, y el estado, deben intervenir, por supuesto, en la vigilancia del correcto trato a sus menores. Pero si un padre rechaza las normas que gu&iacute;an la vida o la educaci&oacute;n de sus hijos y aun as&iacute; no las desobedece, caiga sobre &eacute;l no la ley, sino la pena de no merecerlos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Fallarás]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/uso-abuso-ninos_129_5818679.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Sep 2013 20:59:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Uso y abuso de los niños]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo sabemos todos y no pasa nada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sabemos-pasa_129_5811293.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Aquí todo el mundo sabe lo que sucede, dónde están los muertos, dónde los criminales, dónde el delito y el dolor. Pasados y presentes. Si no pasa nada, y nada pasará, no es por ignorancia.</p></div><p class="article-text">
        Ya sabemos que el partido en el Gobierno tiene entre sus dirigentes a fulanos defensores del dictador, aquel que muri&oacute; de viejo, de la dictadura, y por lo tanto de la represi&oacute;n violenta y la muerte. Vaya notici&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo iba a ser distinto si vienen por l&iacute;nea directa del Franquismo, fundador mediante? Y que quienes mataron, torturaron y fueron c&oacute;mplices necesarios de todo aquello, quienes tuvieron entonces el poder de ordenarlo y lo hicieron, de detenerlo y no lo hicieron, siguen felices en sus casitas viendo un muy galardonado tru&ntilde;o repugnante llamado <em>Cu&eacute;ntame</em>, seguro que muy de su gusto. Pues claro que lo sabemos, todos lo sabemos. Como sabemos que aquellos muertos siguen en las cunetas sin que nadie haya tenido los santos reda&ntilde;os de coger pico y pala. Y no pasa nada.
    </p><p class="article-text">
        Vendr&aacute; un juez extranjero a intentar juzgar a nuestros criminales satisfechos, e incluso puede que lo consiga, pero aqu&iacute; nadie se sonrojar&aacute;. Porque aqu&iacute; no pasa nada. La doma ha sido larga. La memoria, cubierta con un pa&ntilde;ito de ganchillo donde se lee <em>No remuevas la mierda</em>. La humillaci&oacute;n, voluntaria.
    </p><p class="article-text">
        Ya sabemos que el presidente del Gobierno espa&ntilde;ol miente. Miente habitualmente, con descaro, sin que le tiemble el ojo, miente en lo que pretende hacer y en lo que no, incluso cuando calla miente, aunque est&eacute; como ausente. Y que la secretaria general del PP miente, &eacute;sta m&aacute;s torpemente y con la misma asiduidad, la hemos visto mentir ante los periodistas, lo saben mi madre y tu padre, el alba&ntilde;il que vendr&aacute; por la ma&ntilde;ana a la obra de aqu&iacute; delante y el locutor de la Conferencia episcopal. Pues claro que lo sabemos, todos lo sabemos. Como sabemos que ninguno de los individuos dedicados a la econom&iacute;a entre nuestros dirigentes tomar&aacute; ninguna medida para paliar el paro, para evitar el hambre, para atender a los emigrantes, para que estudien los hijos de los que deber&iacute;an ser pobres pero se creyeron clase media con derecho a men&uacute; degustaci&oacute;n, qu&eacute; risa. Y no pasa nada.
    </p><p class="article-text">
        Vendr&aacute;n abogados desde pa&iacute;ses con muerte a representar la voluntad popular, pero aqu&iacute; nadie ser&aacute; representado. Porque aqu&iacute; no pasa nada. Llevamos la autoridad cosida a las neuronas con sedal. El silencio todav&iacute;a hiede a incienso. Los s&uacute;bditos es lo que tenemos.
    </p><p class="article-text">
        Ya sabemos que eso que suelen llamar &ldquo;oposici&oacute;n&rdquo; a lo &uacute;nico que se opone con sa&ntilde;a es a perder el sill&oacute;n debajo del culo, que jam&aacute;s saldr&aacute; a la calle, que no admitir&aacute; el contenido de los dos p&aacute;rrafos anteriores, por muy evidente que sea, que si en alg&uacute;n momento lo enuncia ser&aacute; sin la intenci&oacute;n de mover un dedo, de llevarlo ante un juez, de admitir su colaboraci&oacute;n. Y que aquellos que no son oposici&oacute;n pero tienen representaci&oacute;n en los &oacute;rganos de poder, sean del color que sean, desaparecieron hace mucho tiempo de la lucha eficaz contra el robo, la mentira y la desmemoria. Pues claro que lo sabemos, todos lo sabemos. Como sabemos que aquellos que ahora se hacen llamar sindicalistas se esfumaron de la posibilidad de plantar cara con la misma velocidad que los anteriores.  Y no pasa nada.
    </p><p class="article-text">
        No pasa nada. No pasar&aacute; nada. Hubo un momento, hace nada, en el que parec&iacute;a que algunos tomaban la iniciativa, alzaban la voz, encend&iacute;an alguna cerilla. Pero se equivocaron en lo fundamental. Eligieron mal el arma. Eligieron informar. Creyeron que denunciando, informando de lo que suced&iacute;a, la poblaci&oacute;n se iba a levantar. Hay quien sigue clamando, je. Como si no supi&eacute;ramos lo que sucede, como si alguien lo ignorara, como si nos cupiera alguna duda. Aqu&iacute; todo el mundo lo sabe todo. Y todo es que aqu&iacute; no pasa nada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Fallarás]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/sabemos-pasa_129_5811293.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Sep 2013 20:15:09 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Lo sabemos todos y no pasa nada]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Dictadura,Francisco Franco,Pensiones,Mariano Rajoy,Cuéntame,Sindicatos,15M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué carajo va a hacer usted, español, frente a todo esto?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/carajo-hacer-usted-espanol-frente_129_5803890.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Recuerdo el d&iacute;a, c&oacute;mo olvidarlo, en el que alguien dej&oacute; la nota en el buz&oacute;n de casa. Dec&iacute;a (de memoria, pero jurar&iacute;a exacto): &ldquo;Ja veus que sabem on vius. Marxa, inmigrant. MERDA&rdquo;(ya ves que sabemos d&oacute;nde vives. Vete, inmigrante. MIERDA). Ya, no se la puede considerar un alarde de elaboraci&oacute;n literaria, pero juro que cuando te la encuentras en el buz&oacute;n de casa se te hace el culo PepsiCola. Yo acababa de publicar un art&iacute;culo, creo que en El Mundo, donde criticaba el sistema escolar catal&aacute;n, y m&aacute;s concretamente su exclusividad ling&uuml;&iacute;stica y el temario en Literatura.
    </p><p class="article-text">
        (Perdonen inciso: Qu&eacute; tiempos aquellos en los que repar&aacute;bamos en cuestiones delicadas)
    </p><p class="article-text">
        Han pasado los a&ntilde;os y los argumentos y tambi&eacute;n ha pasado a mejor vida la vida que cre&iacute;amos tener. Yo no he cambiado mucho en mis planteamientos de entonces, la verdad. Yo no gusto entre los nacionalistas catalanes, carezco de sentimientos nacionales, e incluso puede que carezca de sentimientos. Pero hay cosas que por su propio peso rebotan en el suelo. D&eacute;jenme soltar unas cuantas, m&iacute;as: 
    </p><p class="article-text">
        1. Primera y principal: Si se independizara Andaluc&iacute;a, yo ser&iacute;a independentista andaluza. Hoy mismo
    </p><p class="article-text">
        <span id="mce_8_start"></span><span id="mce_9_start"></span><span id="mce_10_start"></span><span id="mce_11_start"></span><span id="mce_11_end"></span>2. Eso que llamamos Espa&ntilde;a, a d&iacute;a de hoy, apesta. Se llama descomposici&oacute;n. Agarrar a los gobernantes &ndash;entendidos en sentido amplio&mdash; de tal proceso de carro&ntilde;a, extraerlos y recuperar a lo bestia un proceso cuyas heridas de hace m&aacute;s de 35 a&ntilde;os supuran pus parece labor imposible. Hacerlo por parcelas de saneamiento democr&aacute;tico podr&iacute;a ser una soluci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        3. El proceso independentista catal&aacute;n no tiene hoy nada que ver con los partidos pol&iacute;ticos. Ni siquiera es exactamente un &ldquo;sentimiento&rdquo;, en el sentido de &ldquo;Estado afectivo del &aacute;nimo producido por causas que lo impresionan vivamente&rdquo; (<a href="http://lema.rae.es/drae/?val=sentimiento" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">AQU&Iacute;</a>).<span id="mce_15_start"></span><span id="mce_15_start"></span>
    </p><p class="article-text">
        <span id="mce_15_start"></span><span id="mce_15_start"></span><span id="mce_15_end"></span>4. Frente a un ascenso salvaje de empobrecimiento de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola, la &uacute;nica respuesta en el territorio ha sido esta, la catalana. Puede que no guste, pero al menos late.
    </p><p class="article-text">
        5. Quienes aluden a CiU, y m&aacute;s concretamente a Artur Mas, para explicar por qu&eacute; la poblaci&oacute;n se echa a la calle ignora que esos ciudadanos ni siquiera contemplan la existencia de esa gente. Inciso, con perd&oacute;n: ni PP ni PSOE, los dos ejes de la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola, tienen ya lugar en Catalu&ntilde;a, y a este paso ni CiU&hellip; Eso es esencial para entender. 
    </p><p class="article-text">
        6. Si yo hoy oigo &ldquo;Espa&ntilde;a&rdquo;, como usted, pienso Corrupci&oacute;n, pienso Ultraderecha, pienso Pasado, pienso &iquest;Qu&eacute; fue de aquello que llamaron Transici&oacute;n?, pienso Salvajismo financiero. Pero tambi&eacute;n&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &hellip;tambi&eacute;n pienso Silencio sangrante, pienso Cunetas sembradas, pienso Empresas p&uacute;blicoprivadas, pienso &iquest;D&oacute;nde co&ntilde;o est&aacute;n los desobedientes y la rabia?
    </p><p class="article-text">
        7. Y si, pese a que todo lo anterior le deja fr&iacute;o, un grupo humano suficiente decide funcionar por libre, &iquest;qu&eacute; har&iacute;a usted, espa&ntilde;ol? &iquest;Mandar un grupo armado? Vale, es una posibilidad.
    </p><p class="article-text">
        Nada m&aacute;s, solo que yo no era ni he sido nunca nacionalista. Nunca pens&eacute; ser independentista. Y hoy me veo defendiendo lo obvio, yo que estaba en el punto opuesto (Ja veus que sabem on vius): &iquest;Qu&eacute; carajo va a hacer usted, espa&ntilde;ol, frente a todo esto?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Fallarás]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/carajo-hacer-usted-espanol-frente_129_5803890.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Sep 2013 22:04:01 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Qué carajo va a hacer usted, español, frente a todo esto?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Espectáculo y pasta gansa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/espectaculo-pasta-gansa_129_5796618.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48637922-cde5-4fb0-b0e7-703d7e3b3a53_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Espectáculo y pasta gansa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Madrid 2020 solo es un espectáculo que dará a ganar pasta gansa a quienes elijan gobernantes de dudoso pasado</p></div><p class="article-text">
        Preguntado el Diablo sobre si le ofrecer&iacute;a la gesti&oacute;n de las destiler&iacute;as de la George Washington Distillery en Virginia a Ranza Alletob, poderoso alcoh&oacute;lico p&uacute;blico de hep&aacute;tico historial, Satan&aacute;s contest&oacute;: &ldquo;Fundemos esa corte, que ya soy su presidente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cosas que el Diablo sabe, y usted tambi&eacute;n:
    </p><p class="article-text">
        a) Unos Juegos Ol&iacute;mpicos no son nada m&aacute;s que un espect&aacute;culo. 
    </p><p class="article-text">
        b) La finalidad de quien organiza cualquier espect&aacute;culo es ganar dinero. 
    </p><p class="article-text">
        c) Hoy los espect&aacute;culos suceden en una pantalla. 
    </p><p class="article-text">
        e) Puestos a repartir la pasta, pasta gansa, siempre entre los colegas.
    </p><p class="article-text">
        S&eacute; que en este diario se lleva lo que llaman periodismo de datos. S&eacute; que entre los m&aacute;s serios cr&iacute;ticos a nuestra destrucci&oacute;n por parte de la banda en el Gobierno se lleva dar la voz a fiscales, jueces, abogados, etc&eacute;tera. S&eacute; que ser&aacute; el Derecho y no el sentido com&uacute;n el que pinte el retrato de estos tiempos criminales de despojo, miseria, devastaci&oacute;n e infamia. Pero yo ya no soy yo, ni mi casa es ya mi casa, as&iacute; que voy dom&eacute;stica. Como quien dice: T&uacute;, que no eres fiscal ni periodista, sabes que esta gente que ocupa el Gobierno reparti&oacute; la pasta p&uacute;blica a la <em>tiogilito</em> entre unos amigos suyos cuyas casas se llamaban Special Events, Pasadena Viajes, Easy Concept, Good and Better, Orange Market, N&oacute;os... Ponle un nombre a tu casa y fracciona la facturaci&oacute;n, se llama el m&eacute;todo b&aacute;sico. El complejo, ni nos roza, que somos de abajo. 
    </p><p class="article-text">
        Los Juegos de Londres costaron m&aacute;s de 15.000 millones de dinero p&uacute;blico, nuestro, o de los <em>Brit</em>s en ese caso. En el caso de Madrid 2020, alguien deber&aacute; elegir a quienes conviertan eso llamado Olimpiadas en espect&aacute;culo deportivo, en pasta gansa o sea. Nosotros y el Diablo sabemos que ese alguien, por ahora, son los mismos que eligieron a Events Marquet N&oacute;os Bigotes. A d&iacute;a de hoy: la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, la de la flamante boda VivalaG&uuml;rtel; el presidente de la Comunidad, Ignacio Gonz&aacute;lez, el del &aacute;tico marbell&iacute; y Merr&iacute;o del ambulatorio; el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy el de Calla la boca, Luis-ten-paciencia. Para empezar, y para qu&eacute; seguir.
    </p><p class="article-text">
        Parece que resulta ahora muy posible que Madrid organice unos Juegos Ol&iacute;mpicos en mitad de un proceso de destrucci&oacute;n minuciosa de lo que llam&aacute;bamos calidad de vida, o Estado del bienestar, o edificaci&oacute;n de un pa&iacute;s civilizado. Es decir, muy posible que suceda aqu&iacute; un acontecimiento para el que gastaremos millones de euros. &iquest;En qu&eacute;? En pagar a quienes conviertan lo que suceda en espect&aacute;culo. &iquest;Para qu&eacute;? Para ganar dinero. &iquest;Qu&eacute; dinero? El de los ciudadanos, el nuestro. &iquest;Y qui&eacute;nes lo har&aacute;n? Aquellos elegidos por los que gobiernan pa&iacute;s, comunidad de Madrid y ciudad capital. &iquest;Con qu&eacute; garant&iacute;as? Con las de haber ya repartido la pasta, cuando tuvieron ocasi&oacute;n, entre unos tipos a los que luego invitaron a la boda llam&eacute;mosla Ranza Alletob.
    </p><p class="article-text">
        Preguntado el Diablo sobre si le ofrecer&iacute;a la gesti&oacute;n de unos Juegos Ol&iacute;mpicos a los Ranza Alletob, poderosa pareja de historial ligado a condenas, correas y sobres, Satan&aacute;s contest&oacute;: &ldquo;Fundemos esa corte, que ya soy su devoto voluntario&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Fallarás]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/espectaculo-pasta-gansa_129_5796618.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Sep 2013 18:28:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Espectáculo y pasta gansa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Madrid 2020]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nos hacen falta muertos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hacen-falta-muertos_129_5782772.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Cómplices, asesinos? Vale, pero si criminales, son los nuestros, o más,  somos nosotros. Les hacen falta  muertos. ¿Nos hacen falta más?</p></div><p class="article-text">
        Ah, bobitos, bobitos, qu&eacute; nos hab&iacute;amos cre&iacute;do, &iquest;te acuerdas cuando lo del profe de Literatura?, era dios, carajo, era lo m&aacute;ximo, gracias a &eacute;l te cre&iacute;ste capaz de planear sobre el marr&oacute;n de los d&iacute;as laborables, que quiz&aacute;s, <a href="http://blogs.20minutos.es/poesia/2009/01/19/lunes-jaime-gil-biedma/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quiz&aacute;s tienen raz&oacute;n</a>, gracias a &eacute;l escribo, gracias a &eacute;l la novia del Rubio, qu&eacute; pronto la palm&oacute; el jodido, dio aquel paso, &iquest;te acuerdas?, claro que te acuerdas, tiempo despu&eacute;s vimos al profesor y ya era solo otro pasajero del metro, algo rijoso, mucho m&aacute;s calvo, molestando a aquella muchacha que ni desprecio le regal&oacute;, toma ya torpe ali&ntilde;o indumentario.
    </p><p class="article-text">
        Pues lo mismo, lo mismo pero a lo bestia.
    </p><p class="article-text">
        A estos otros les hacen falta muertos, y s&iacute;, parece una se&ntilde;ora diferencia. Autoridad, se llama.
    </p><p class="article-text">
        Bobitos, ah, bobitos, les damos papeletas &ndash;perd&oacute;n por descender a ras de perro&ndash;, el empuj&oacute;n necesario para asir el tim&oacute;n, y de repente ya se llaman ministro de Exteriores, consejero de Hacienda, canciller, presidente, y con el t&iacute;tulo va nuestra confianza, hala, que inventen ellos, que tomen decisiones, &iquest;no son los dignatarios? Ya s&eacute; que no es lo mismo, a&uacute;n no tan tonta, d&oacute;nde va a parar, no es lo mismo lo de estos nuestros elegidos que aquello del profesor Tal Cual que cre&iacute;mos eterno y result&oacute; vecino gris acera, no es eso pero s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Autoridad, se llama.
    </p><p class="article-text">
        Ayer <a href="http://www.emol.com/noticias/internacional/2013/08/22/615800/franciaataque-de-armas-quimicas-a-siria-exige-respuesta-de-fuerza.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un ministro franc&eacute;s</a>, un <a href="http://www.20minutos.es/noticia/1477927/0/masacre-siria/observadores-onu/kofi-annan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ministro brit&aacute;nico</a>, otro <a href="http://www.cadenaser.com/internacional/articulo/alemania-exige-siria-acceso-onu-zona-ataque-armas-quimicas/csrcsrpor/20130822csrcsrint_1/Tes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alem&aacute;n</a>, un llamado <a href="http://www.elmundo.es/elmundo/2013/08/22/internacional/1377126753.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">secretario general</a>, un barullo de cargos, un jolgorio de t&iacute;tulos al mando dio ese bonito paso que los medios de comunicaci&oacute;n <a href="https://www.google.es/search?q=siria+reacciones+onu&amp;oq=siria+reacciones&amp;sourceid=chrome&amp;ie=UTF-8#fp=17b6e824a11e3806&amp;newwindow=1&amp;psj=1&amp;q=siria+reacciones&amp;safe=off&amp;tbm=nws" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llaman &ldquo;reacciones&rdquo;</a>. Por los muertos. Oh, los muertos, los muertos funcionan por acumulaci&oacute;n. En 2011 empezaron a morir los muertos sirios, contemos los meses, echemos cuenta de semanas y d&iacute;as, pero ayer&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Ayer, las <em>reacciones</em>.
    </p><p class="article-text">
        Ayer, la evidencia de que aquellos que gobiernan no son sino otra panda de incapaces, como nosotros mismos, que est&aacute;n ah&iacute; solo porque necesitamos colocar eso que llamamos autoridad al frente de nuestro desentendimiento.
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute;, no sabemos, cu&aacute;ntos muertos mata un ataque con gas, si mata mil trescientos muertos o mata tres mil muertos y ciento uno. Lo que s&iacute; sabemos &ndash;&iexcl;otra vez!&ndash; desde ayer es que aquellos en quienes delegamos lo que hacemos, por tanto lo que somos, no son m&aacute;s que un pu&ntilde;ado de infelices pasajeros rijosos. La diferencia son sus ch&oacute;feres, su inmunidad, la diferencia con nuestro profesor aquel de Lite es que a ellos los hemos elegido. Autoridad se llama. La diferencia, la brutal diferencia, es que ellos necesitan muertos para ponerse en marcha, muchos muertos. &iquest;Y nosotros?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Te acuerdas de lo del profesor de Lite que se nos cay&oacute; a los pies en la estaci&oacute;n de Sant Antoni? De repente era un hombre y solo eso. Pues lo mismo, ah bobitos, lo mismo pero a lo bestia. &iquest;C&oacute;mplices, asesinos? Vale, pero si criminales, son los nuestros, o m&aacute;s, somos nosotros. Solo hombres, nuestros representantes. Pero ojo, que son m&aacute;s de mil los muertos que requiere su reacci&oacute;n. Les hacen falta muertos. &iquest;Nos hacen falta m&aacute;s?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Fallarás]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hacen-falta-muertos_129_5782772.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Aug 2013 05:27:12 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Nos hacen falta muertos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Siria,Armas químicas,Guerras,Política internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tu cuerpo es un regalo, Emilia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cuerpo-regalo-emilia_129_5776707.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Solo quiero que esa teta pequeña que guardo clavada en el corazón ahí calcifique para no olvidar</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        tu cuerpo es un regalo Emilia
    </p><p class="article-text">
        no quiero leer nada de esta noticia desde hace d&iacute;as que parecen meses  que parecen a&ntilde;os y son ni m&aacute;s ni menos que una vida que cre&iacute;mos digna no quiero entrar ni bucear ni comprar en el quiosco ni nada m&aacute;s que saber solo saber que un hombre una mujer un ser humano perteneciente a la redacci&oacute;n de Intervi&uacute; descolg&oacute; el tel&eacute;fono da igual c&oacute;mo lo supo descolg&oacute; el tel&eacute;fono un tel&eacute;fono que dentro de poco un ERE convertir&aacute; en fruto de un recuerdo de otra &eacute;poca lo descolg&oacute; y llam&oacute; a la mujer Hola Emilia te doy XXX euros por salir en Intervi&uacute; en pelotas el tel&eacute;fono como un gusano que mandar&aacute; la muerte a tu casa y le dir&aacute;s pantalla y le dir&aacute;s amigo y tambi&eacute;n golpe de suerte Hola Emilia ya salieron Tal y Cual todas mujeres normales ah la mujer normal ah el espect&aacute;culo sirva tu cuerpo como denuncia y quiero creer que ella titube&oacute; al menos m&aacute;s de veinticuatro horas venticuatro horas tu amor venticuatro horas mi muerte hay decisiones en las que veinticuatro horas son la rifa del regalo con blonda negra luto de cucaracha Te podr&aacute;s quedar el body es un regalo de la casa qu&eacute; guapa eres Emilia c&oacute;mo negarte t&uacute; lo necesitas y sobre todo los que te han apoyado porque no lo dudes tu cuerpo es un regalo Emilia
    </p><p class="article-text">
        para la vista
    </p><p class="article-text">
        para los buitres
    </p><p class="article-text">
        para los solidarios
    </p><p class="article-text">
        para los buitres
    </p><p class="article-text">
        para el bolsillo
    </p><p class="article-text">
        para los buitres
    </p><p class="article-text">
        para la caverna
    </p><p class="article-text">
        para los buitres
    </p><p class="article-text">
        tu cuerpo carro&ntilde;a escarchada en sacarina carro&ntilde;a amortajada en euros de los muy putrefactos euros Zeta tu cuerpo s&iacute;mbolo de un tiempo maldito en el que llaman demagogia a la pobreza en el que la pobreza es espect&aacute;culo en el que ya duerme en lecho del olvido lo que fuimos y esa teta peque&ntilde;a venticuatro horas al menos j&uacute;rame que las dudaste esa teta peque&ntilde;a tu cuerpo es un regalo esa puta teta peque&ntilde;a que guardo clavada en el coraz&oacute;n espero que ah&iacute; se calcifique para no olvidar
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Fallarás]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cuerpo-regalo-emilia_129_5776707.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Aug 2013 19:01:57 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Tu cuerpo es un regalo, Emilia]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nos hacen peores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hacen-peores_129_5771207.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Estas gentes que nos gobiernan llevan ya varios años haciéndonos peores, menores y más cobardes, algo que no deberíamos perdonarles</p></div><p class="article-text">
        Terminaba el verano, yo ten&iacute;a catorce a&ntilde;os y mis padres deb&iacute;an volver a Zaragoza a retomar la vida laboral. Rogu&eacute;, supliqu&eacute; y se me concedi&oacute; quedarme sola en la casa de la playa de Calafell hasta el viernes, cuando ellos regresar&iacute;an. No recuerdo d&iacute;as m&aacute;s luminosos e intensos que aquellas cinco jornadas de sol, arena y descubirmientos &iacute;ntimos. El m&aacute;s bestia, sin duda, fue el primero.
    </p><p class="article-text">
        El lunes por la ma&ntilde;ana prepar&eacute; el capazo con lo necesario, y todav&iacute;a con la excitaci&oacute;n de haber dormido sola en casa, ese tipo de agitaci&oacute;n que ablanda un poco las junturas, enfil&eacute; hacia la playa. Me acuerdo perfectamente de que el libro estaba colocado en la parte inferior del expositor del quiosco de la estaci&oacute;n, medio escondido, y con un papel encima que anunciaba un precio que me pareci&oacute; de risa. M&aacute;s por sentirme mayor que por inter&eacute;s, lo tom&eacute; y con un aire que debi&oacute; de parecerme el gesto propio de una mujer interesante, pagu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Abr&iacute; el Romancero Gitano ya en la arena, apoyada contra la madera de una maltrecha barca de pescador retirada hac&iacute;a ya a&ntilde;os de la vida marina. Deb&iacute;an de ser las diez de la ma&ntilde;ana. Una hora despu&eacute;s lo termin&eacute; e inmediatamente volv&iacute; a empezar. Cuando me quise dar cuenta, el sol ya estaba bajo y los veraneantes pisaban malec&oacute;n duchados y dispuestos a la nada absoluta propia de su condici&oacute;n. Me hab&iacute;a estremecido hasta la risa, hab&iacute;a llorado en silencio, tap&aacute;ndome con la mano la boca abierta, hab&iacute;a sentido escalofr&iacute;os, conoc&iacute;a el sitio exacto donde mi coraz&oacute;n presionaba hacia arriba y la incapacidad de los pulmones para tanto aire, tant&iacute;simo aire como hab&iacute;a necesitado. En aquellas pongamos que ocho o nueve horas que permanec&iacute; pegada a la fascinaci&oacute;n, me hice mayor y mejor y m&aacute;s valiente y al final mi cabeza ya era otra.
    </p><p class="article-text">
        Esto viene a cuento de la panda de indeseables que nos gobierna y nos rodea y nos ataca a diario con su mediocre presencia, su inferioridad intelectual y su imperdonable cobard&iacute;a, seres peque&ntilde;os, burdos, putrefactos y malditos capaces de poner ante el informe sobre pobreza infantil y hambre una sonrisa de mediolado y una duda apestosa.
    </p><p class="article-text">
        Y viene a cuento porque a m&iacute; no me cabe ninguna duda de que toda esa gente nos hace peores. Llevan ya varios a&ntilde;os haci&eacute;ndonos peores, menores y m&aacute;s cobardes, justo lo contrario que me sucedi&oacute; con aquel librillo de Garc&iacute;a Lorca. Y eso es algo que no deber&iacute;amos perdonarles.
    </p><p class="article-text">
        Hay libros, pinturas, piezas musicales, pel&iacute;culas, obras de arte en general, que nos elevan, nos crecen, nos regalan la experiencia de la belleza, que a veces roza lo sublime y otras el horror, eso no importa. Nos hacen mejores, y por eso son inolvidables y merecen que una riegue su recuerdo con frecuencia y con un mimo exquisito. Frente a todo ello, hay experiencias, situaciones, obras p&eacute;simas y personas miserables que nos hacen peores. Son aquellas que insultan  a nuestra inteligencia y colocan sobre la belleza, la BELLEZA, un manto apestoso, espeso, opaco, sucio de grasa y cera de sacrist&iacute;a. De estas tampoco deber&iacute;amos olvidarnos.
    </p><p class="article-text">
        Va por usted, se&ntilde;or Hernando, pero podr&iacute;a ir por todos los dem&aacute;s. No le perdono y espero no olvidarlo. Y s&eacute; que usted cree que le da igual, pero lleva ya sobre su nombre la nube triste y peluda de lo imperdonable. Es cuesti&oacute;n de tiempo que le pese, incluso a usted, incluso a los suyos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Fallarás]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hacen-peores_129_5771207.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Aug 2013 05:13:40 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Nos hacen peores]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Rafael Hernando]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hastío de la vida hacia fuera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/intimidad-relaciones-personales_129_5742370.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Recuerdo cuando todavía nuestro proceder era íntimo y adulto, sin necesidad de enunciarnos constantemente</p></div><p class="article-text">
        <em>Casi me alegra saber que ning&uacute;n camino pudo escaparse nunca</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Visibles y lejanas permanecen intactas las afueras.</em>
    </p><p class="article-text">
        JAIME GIL DE BIEDMA
    </p><p class="article-text">
        Me da por recordar, ser&aacute; el verano, c&oacute;mo era la vida en aquel tiempo en el que a&uacute;n a veces sol&iacute;amos estar solos, cuando si desaparec&iacute;amos un tiempo nadie nos preguntaba &ldquo;&iquest;Est&aacute; pas&aacute;ndote algo grave?&rdquo;. Recuerdo, por ejemplo, que una noche como esta del mes de julio, all&aacute; por el 98, son&oacute; el timbre del portero autom&aacute;tico en el viejo piso del paseo de Sant Joan y que provoc&oacute; un revuelo molesto y sucio entre las palomas que dorm&iacute;an en rollo de la persiana exterior del patio, donde por las ma&ntilde;anas los vencejos jugaban a montar ferias de pueblo. Eran las dos de la ma&ntilde;ana. &ldquo;Siento no haber avisado, no encontr&eacute; monedas&rdquo;, se excus&oacute; &eacute;l, refiri&eacute;ndose a la cabina telef&oacute;nica del cruce. Avis&aacute;bamos poco en aquella otra vida que ya nos parec&iacute;a adulta y definitiva, eran pocos los medios y muy otras las necesidades.
    </p><p class="article-text">
        Pero ahora yo lo s&eacute; todo de usted, como si usted me importara un carajo, s&eacute; a qu&eacute; hora hace su celebrada tortilla de patata, las opiniones que comparte con fervor, qu&eacute; m&uacute;sica estuvo acompa&ntilde;&aacute;ndole anoche mientras usted se interesaba por qu&eacute; m&uacute;sica estaba acompa&ntilde;ando a una mujer que ni siquiera ha llegado a conocer m&aacute;s all&aacute; de su retrato y unas letras que va dejando caer, y a con la que jam&aacute;s se encontrar&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, en aquellos tiempos que terminaron con toda probabilidad definitivamente en el invierno de 2004, nosotros tom&aacute;bamos decisiones, pon&iacute;amos un disco, sal&iacute;amos de compras y le&iacute;amos peri&oacute;dicos de otra manera. Otra. Muy diferente, Rota ya. No es f&aacute;cil de explicar. Por ejemplo, tom&aacute;bamos partido, nos indign&aacute;bamos y celebr&aacute;bamos sin que esos pasos fueran acompa&ntilde;ados de su propia narraci&oacute;n. O sea, lo contrario de ver a una mujer vestida de escocesa en el metro leyendo un libro de Juan Rulfo y, en el momento exacto de estar vi&eacute;ndola enuncia mentalmente &ldquo;Mujeres vestidas de escocesa que leen a Rulfo en el metro&rdquo;. Consider&aacute;bamos que esa era una manera de ser adulto.
    </p><p class="article-text">
        A eso me refiero, aunque no solo. Era la vida hacia adentro. Entonces la mayor&iacute;a de los pensamientos y acciones que viv&iacute;amos a&uacute;n eran verdaderamente &iacute;ntimos, y las cosas suced&iacute;an entre nosotros y los muebles de casa. Nadie sol&iacute;a preguntarte &ldquo;&iquest;D&oacute;nde est&aacute;s?&rdquo; si no era, acaso, de esa forma rom&aacute;ntica y figurada, de quien dice Por qu&eacute; te he perdido, yo que te amaba tanto. Y luego, al llegar a casa, la gente que conoc&iacute;amos y de la que dec&iacute;amos que era gente <em>como nosotros</em>, se sentaba a leer como acto recogido e interior acostumbrado, solo a leer. Sin cont&aacute;rselo a nadie, sin sentir la necesidad, sin elaborar sobre la marcha un enunciado sobre el hecho de leer precisamente ese libro, sin interesarse, mientras lo hac&iacute;a, por la visi&oacute;n de s&iacute; mismo haci&eacute;ndolo. O sea, con el foco fuera de uno. En el libro, claro.
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a compr&eacute; en la librer&iacute;a de los Jardinets de Paseig de Gr&agrave;cia un ejemplar de <em>Las personas del verbo</em>, de Jaime Gil de Biedma, aquella edici&oacute;n clara de Seix Barral. Con &eacute;l en el asiento del copiloto ech&eacute; a rodar mi trasteado Renault 11 rojo y cuando estaba llegando a Coimbra ya era otra. Nada supe del mundo durante aquella luminosa semana de un verano de mis veinte a&ntilde;os. Nada supo el mundo de m&iacute; entonces, y nada ha llegado a saber nunca ni sabr&aacute; de los descubrimientos que me colmaron, de una intimidad tan profunda, secreta, que ahora parecer&iacute;a la enagua algo parda de una enana colgada en el perchero de un anticuario pobre. La vida en los adentros.
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute;  el tedio que me provoca la impertinencia de lo informativo, su  imposici&oacute;n, me da estas noches de calor h&uacute;medo por pensar en la vida  hacia adentro. Y en c&oacute;mo ya a nadie interesa lo que escriban otros,  preocupados por dar cuenta primorosa, minuciosa, de nuestros actos y  nuestros pensamientos. Como para creer que de verdad vivimos. Y como si  eso le importara algo a alguien.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Fallarás]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/intimidad-relaciones-personales_129_5742370.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jul 2013 17:59:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Hastío de la vida hacia fuera]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Incorrección de alejamiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/incorreccion-alejamiento_129_5734726.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Qué le hace pensar a un juez que un malnacido capaz de, pongamos por caso, estrellar la cabeza de su mujer contra el espejo va a respetar ese perímetro mágico?</p></div><p class="article-text">
        Ponte t&uacute; que tu maromo te llama puta delante de los cr&iacute;os, y que cuando le dices que se vaya de casa, que os deje ya en paz, te contesta Pasa pal cuarto que te vas a enterar de lo que es un macho. O que te da un par de empujones cuando no le gusta la falda, o el maquillaje, o lo que le salga del escroto. Ponte t&uacute; que tu marido tira la comida que preparas contra la pared eructando un Eres una puta mierda que solo cocina bazofia, que ni pa eso sirves. Ponte que tu novio te muerde o te ata o te pega un pu&ntilde;etazo de vez en cuando o te arrastra por el pelo. He le&iacute;do todos estos casos. Son los suaves. Por lo que sabemos, cosas similares viven <a href="http://www.abc.es/sociedad/20130527/abci-mujeres-victimas-violencia-genero-201305271148.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">miles de mujeres</a> en Espa&ntilde;a. Y cosas peores que no escribir&eacute; para que no me llamen todo eso que suelen.
    </p><p class="article-text">
        Esto que voy a escribir no es correcto.
    </p><p class="article-text">
        [Hace unos d&iacute;as acompa&ntilde;&eacute; a una amiga a la comisar&iacute;a. El miedo es una idea que se queda muy corta al describir lo que ella estaba sudando. &iquest;T&uacute; crees que deber&iacute;a denunciar las agresiones?, me pregunt&oacute;. Yo no creo nada, vamos a hablarlo con quienes saben.]
    </p><p class="article-text">
        Ponte t&uacute; que&hellip; Entonces, llega un d&iacute;a que t&uacute;, harta, aterrada, valiente quiz&aacute;s de puro p&aacute;nico o solo arrastrado por un cansancio de huesos molidos, te llegas hasta la comisar&iacute;a de turno y haces caso de lo que las campa&ntilde;as institucionales, y todas las voces sensatas de nuestro entorno, aconsejan.  Le denuncias. O sea, haces p&uacute;blico ante la autoridad que el tipo es un energ&uacute;meno violento y un criminal. Y la autoridad, como es su deber, reacciona y lo detiene, lo ficha, lo mete o sencillamente lo despacha hacia el juzgado de turno.
    </p><p class="article-text">
        Esto que escribo no es correcto, y lo s&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        [Antes de entrar al despacho de la agente especializada en el asunto, no pude aguantarme: Todo menos denunciar, le dije.]
    </p><p class="article-text">
        Ponte t&uacute; que&hellip; El tipo no te ha matado, ni siquiera te ha intentado matar, entendiendo eso como lo entienden la legislaci&oacute;n, las autoridades, la literatura legal. Ah, matar, matar es un concepto que a esas miles de mujeres y a otros cientos de miles m&aacute;s se les ensancha en una ci&eacute;naga cuya profundidad ignora quien no ha sufrido as&iacute;. El tipo no roza, insisto, lo que llaman homicidio, aunque mueras a diario, aunque te desangres, te deshueses, te descarnes, te deseques. No lo roza, y ah&iacute; llegamos al centro de este tremendo error en el que vivimos ufan&aacute;ndonos de leyes, avances, visibilidades y otras zarandajas colgadas de este triste ahorcado.
    </p><p class="article-text">
        Denuncia, dicen. Y tras la denuncia, si tienes suerte, llega la orden del juez. Se llama orden de alejamiento. Esto que escribo no es bueno, me avisan, esto no se debe escribir, creen, a veces creo incluso yo.
    </p><p class="article-text">
        La orden de alejamiento consiste en lo siguiente: La Justicia considera que la mujer corre riesgo, y por lo tanto proh&iacute;be al hombre que se acerque a menos de 500 o 5.000 o 50.000 metros de la v&iacute;ctima. Esos metros podr&iacute;amos llamarlos el per&iacute;metro m&aacute;gico, ya que no est&aacute;n acotados, claro, por una valla met&aacute;lica, ni por un anillo de energ&iacute;a paralizante, ni por un ej&eacute;rcito de perros en alerta.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;En qu&eacute; se basa, pues, en general el cumplimiento de dicha orden? En la confianza.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Confianza en qui&eacute;n? En el agresor.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; le hace pensar a un juez que un malnacido capaz de, pongamos por caso, estrellar la cabeza de su mujer contra el espejo va a respetar ese per&iacute;metro m&aacute;gico? Tralar&iacute;, tralar&aacute;, qu&eacute; bonito es el amor.
    </p><p class="article-text">
        [Mi amiga dijo: Es que si le denuncio, si se entera de que le he denunciado, me mata. No, nunca me ha amenazado de muerte, pero estoy segura de que si lo llaman a un juzgado, vuelve y no lo  cuento. Luego pregunt&oacute;: &iquest;Qu&eacute; pasa luego, cu&aacute;l es el paso siguiente, qu&eacute; sucede despu&eacute;s de la denuncia? Respuesta: Generalmente, orden de alejamiento.]
    </p><p class="article-text">
        Denuncia. Tralar&iacute;, tralar&aacute;, la justicia triunfar&aacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Fallarás]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/incorreccion-alejamiento_129_5734726.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jul 2013 18:08:16 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Incorrección de alejamiento]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Violencia de género,Machismo,Justicia,Denuncias,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desesperanza estival]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/desesperanza-estival_129_5727516.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Cuántas certezas se pueden destruir en cuatro años? Todas las certezas se pueden destruir todo el rato, me gustaría contestarte, pero no me sale la voz sino la pólvora</p></div><p class="article-text">
        Poco a poco nos vamos acostumbrando a este estado de las cosas. Ahora ya todo sucede sin demasiadas esperanzas. Hace dos d&iacute;as, sin ir m&aacute;s lejos, o&iacute;mos a uno de esos se&ntilde;ores de la banda decir que los indicativos est&aacute;n mejorando. A m&iacute; los indicativos me ponen de punta de pensar que esa gente se atreve a decir semejantes cosas. Ya sabemos que es mentira, que en todo mienten. Pero si fuera verdad, &iquest;mejorando hacia d&oacute;nde? &iquest;Hacia un sistema que ya demostr&oacute; su estrepitoso fracaso?
    </p><p class="article-text">
        Entra un furg&oacute;n al recinto carcelario con un delincuente de pelo de camello, los comentaristas de las cosas diarias dejan caer sus torrentes de palabras que ya casi ni nos rozan. Podr&iacute;amos preguntarnos de d&oacute;nde sale todo ese dinero tras el que lo encierran, de qui&eacute;n proced&iacute;a y hacia qui&eacute;nes, pero pateando una calle que ya no es la nuestra ni siquiera  nos molestamos en un para qu&eacute;. Cuando uno se acostumbra a mojar el pan del desayuno en el sumario de turno, el juez se le sienta a la derecha de un tertuliano, las cosas que suceden en Brasil nos despiertan una nostalgia como de pueblo ya de nuevo marr&oacute;n, ya de nuevo conformado, de fr&iacute;o a destiempo. Nos vamos acostumbrando a las palabras judiciales y esta melancol&iacute;a insana.
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a me llam&oacute; una mujer a la que hab&iacute;a visto una sola vez en mi vida y me dijo Yo tengo una casa, te la dejo, est&aacute; en la monta&ntilde;a. La cuesta que sube desde la estaci&oacute;n hacia el bosque esconde su caperucita, su lobo feroz y una abuelita rellena de cazadores. Claro, todo resulta aterrador, la solidaridad, lo que llaman horizontal, lo que llaman red, lo que llaman asistencia, lo que llaman nuevos modos de organizaci&oacute;n, esa forma que tienen las peque&ntilde;as administraciones p&uacute;blicas de ir desgranando la caridad con su fragancia de cartilla vieja de racionamiento. Do&ntilde;a Concha trae a veces cerezas, nosotros le llevamos galletitas de paquistan&iacute; para un desayuno m&aacute;s sustancioso. Los artistas jacarandosos proponen comer insectos, y me parece una buena soluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Nos vamos acostumbrando a vivir la legislatura m&aacute;s larga de nuestra vida o de nuestro todo lo contrario. &iquest;Cu&aacute;ntas certezas se pueden destruir en cuatro a&ntilde;os?, me preguntas bajo el tronar de unos petardos lejanos. Todas las certezas se pueden destruir todo el rato, me gustar&iacute;a contestarte, pero no me sale la voz sino la p&oacute;lvora. Convertir la destrucci&oacute;n minuciosa y constante en costumbre resulta un ejercicio que gana agilidad con el tiempo, me gustar&iacute;a explotar. La pol&iacute;tica del cangrejo. La pol&iacute;tica asesina del cangrejo voraz.
    </p><p class="article-text">
        Pero llega el verano, y nosotros en verano sol&iacute;amos descansar, &iquest;recuerdas? Ahora nos preguntamos c&oacute;mo hacerlo, c&oacute;mo descansar de esta forma de hacernos a la idea. El en&eacute;simo furg&oacute;n pelo de camello entrando en la trena nos pilla con la costumbre al ralent&iacute;, tumbados al sol del pan duro sobre los restos de nuestras certidumbres. Y nos vamos acostumbrando incluso a eso, aqu&iacute;, en este bosque del que nada sabemos, con los indicativos de punta, ya sin esperanza. Llega el verano, lo que significa que todo puede ser peor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Fallarás]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/desesperanza-estival_129_5727516.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Jun 2013 20:43:39 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Desesperanza estival]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ha muerto una bestia extraordinaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/muerto-bestia-extraordinaria_129_5721990.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ea7f951-3212-47b3-be59-b274ffeb5035_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ha muerto una bestia extraordinaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Javier Tomeo es un grande, un monstruo del genio, una de esas bestias rutilantes que mi tierra pare cuando el mundo necesita una voz que lo saque de la mediocridad</p></div><p class="article-text">
        Al contrario de lo que acostumbra a sucederles, por ejemplo, a catalanes o sevillanos o los nacidos en Bilbao, yo nunca me acuerdo de d&oacute;nde procedo. Nunca digo cosas como &ldquo;Los de Zaragoza tal&rdquo; o &ldquo;Los aragoneses cual&rdquo;, y la verdad es que conozco a bien poca gente de all&iacute; que lo haga.
    </p><p class="article-text">
        Solo cuando alguno me toca mucho la pera presumiendo de los frutos de su tierra, recito de corrido: Goya, Bu&ntilde;uel, Saura. Y a veces a&ntilde;ado Sender, Mar&iacute;a Moliner.
    </p><p class="article-text">
        Entonces oigo rugir a las bestias. Mis bestias braman como los dioses, como solo rugen los grandes, los iconoclastas, los locos del genio, los seres &uacute;nicos. No suelo hablar de mi tierra ni de ninguna tierra, ser&aacute; que no lo necesito, pero esta vez me lo voy a permitir, en homenaje a un amigo querid&iacute;simo.
    </p><p class="article-text">
        Mi tierra da bestias. Como otras tierras dan m&uacute;sicos exquisitos o conquistadores o caudillos o m&aacute;rtires, la m&iacute;a de vez en cuando pare un genio. No es algo que suceda cada generaci&oacute;n, un respeto, que estoy hablando de bestias enormes. Y tambi&eacute;n sucede a veces que del parto sale un puto, como en el caso de Escriv&aacute; de Balaguer, pero son tambi&eacute;n putos a lo bestia.
    </p><p class="article-text">
        F&iacute;jense, cojan solo a Goya y a Bu&ntilde;uel, quiz&aacute;s los mayores, y hay algo ah&iacute; en com&uacute;n, ese aliento que anima a los seres extraordinarios, aquellos rar&iacute;simos humanos en los que el genio es de tal envergadura que baila con algo que los normales llamar&iacute;amos locura, monstruos maravillosos en los que casi ni osamos mirarnos.
    </p><p class="article-text">
        Ha muerto Javier Tomeo.
    </p><p class="article-text">
        Perm&iacute;tanme de nuevo nombrar: Goya, Bu&ntilde;uel, Saura, Sender, Moliner, Tomeo.
    </p><p class="article-text">
        Javier Tomeo es un grande, un monstruo del genio, una de esas bestias rutilantes que mi tierra pare cuando el mundo necesita una voz que lo saque de la mediocridad. Ha muerto mi querido monstruo atronador, excesivo, universal, inabarcable.
    </p><p class="article-text">
        Otros escriben, Tomeo nos crece. H&aacute;ganse un favor: Lean a Javier Tomeo y si&eacute;ntanse crecer,  ensancharse, sientan el temblor, l&eacute;anlo y gocen el asombro de lo extraordinario.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Fallarás]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/muerto-bestia-extraordinaria_129_5721990.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Jun 2013 11:12:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ha muerto una bestia extraordinaria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premios Goya,Luis Buñuel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hambre, carajo, hambre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hambre-carajo-hambre_129_5710087.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Ya hay hambre en España, y no es la población la que lo denuncia, sino  las autoridades y los medios de comunicación. Mal síntoma, malísimo.</p></div><p class="article-text">
        Pongamos que en un pa&iacute;s se tortura. Pongamos que los torturados se cuentan por miles. &iquest;Cu&aacute;nto tarda la palabra tortura es ser asumida por las administraciones p&uacute;blicas? &iquest;Cu&aacute;nto tarda esa pu&ntilde;etera palabra maldita en aparecer en los medios de comunicaci&oacute;n? &iquest;Cu&aacute;nto tarda, despu&eacute;s, la poblaci&oacute;n en dignarse a verla, digerirla y darse por enterada?
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a haber utilizado &ldquo;se mata&rdquo; en lugar de &ldquo;se tortura&rdquo;, pero ya ven que no.
    </p><p class="article-text">
        Hay acciones que podr&iacute;amos llamar las Acciones de la Bestia. Son esas acciones que suceden en otros pa&iacute;ses, en pa&iacute;ses no democr&aacute;ticos, en pa&iacute;ses que nos resultan lejanos o despreciables o con reg&iacute;menes a combatir. No aparecen por generaci&oacute;n espont&aacute;nea, no son consecuencia de un llamado desastre natural. Son fruto de la acci&oacute;n del hombre, provienen de la acci&oacute;n u omisi&oacute;n de aquellos que gobiernan dicho pa&iacute;s. Entre las Acciones de la Bestia m&aacute;s evidentes se encuentran el genocidio, la masacre, el asesinato, las &ldquo;desapariciones&rdquo;, la tortura o el establecimiento de sistemas institucionales de terror. En Espa&ntilde;a, por supuest&iacute;simo, consideramos imposible e inimaginable que exista ninguna de las anteriores Acciones de la Bestia.
    </p><p class="article-text">
        Pero existe una entre todas las Acciones de la Bestia que parece no resultarnos tan evidente. El hambre. Sin embargo, al igual que las anteriores, en Espa&ntilde;a, por supuest&iacute;simo, consideramos imposible e inimaginable que exista. A usted ma&ntilde;ana, de viaje por Caracas o Berl&iacute;n, le preguntan &iquest;En Espa&ntilde;a se pasa hambre? Y su respuesta ser&aacute; que no. Aunque haya le&iacute;do que s&iacute;, dir&aacute; que no. Aunque haya o&iacute;do que s&iacute;, e &iacute;ntimamente considere esa posibilidad, responder&aacute; que no.
    </p><p class="article-text">
        A ver. Vuelvo al principio.
    </p><p class="article-text">
        Pongamos que en Espa&ntilde;a se pasa hambre hoy. Pongamos que los que pasan hambre se cuentan por miles, y los ni&ntilde;os que pasan hambre se cuentan por miles tambi&eacute;n. &iquest;Cu&aacute;nto tarda la palabra hambre es ser asumida por las administraciones p&uacute;blicas? No s&eacute; cu&aacute;nto ha tardado, pero ya est&aacute; ah&iacute;, ya <a href="http://www.eldiario.es/politica/PP-PSOE-proponen-combatir-acuerdo_0_142086684.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la han pronunciado</a>. &iquest;Cu&aacute;nto tarda esa puta palabra maldita en aparecer en los medios de comunicaci&oacute;n? Nada, <a href="http://www.antena3.com/programas/espejo-publico/noticias/aumenta-numero-ninos-que-pasan-hambre-espana_2013060600037.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una vez la ha enunciado la pol&iacute;tica</a>. &iquest;Cu&aacute;nto tarda, despu&eacute;s, la poblaci&oacute;n en dignarse a verla, digerirla y darse por enterada? Hum.
    </p><p class="article-text">
        Desde luego, no parece que los ciudadanos espa&ntilde;oles hayan asumido a&uacute;n la presencia de esa Acci&oacute;n de la Bestia entre nosotros. Y eso, sin lugar a dudas, resulta grav&iacute;simo. Es como el paso inadvertido del primer inmolado, o la sutil forma de ignorar la evidencia del primer desaparecido. Si un hombre se inmola y no sucede nada, ya nada suceder&aacute;. Si el primer desaparecido sobrevuela a la poblaci&oacute;n sin rozarla, ser&aacute;n millares. Si los dirigentes pol&iacute;ticos pronuncian la palabra HAMBRE y los medios de comunicaci&oacute;n <a href="http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/bolsa-contra-hambre-2411429" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publican la palabra HAMBRE</a> y no pasa nada, es que el hambre, esa Acci&oacute;n de la Bestia, ha llegado para quedarse y aquellos que la han dejado entrar, que la han provocado, han ganado la guerra sin necesidad siquiera de enfrentar batalla.
    </p><p class="article-text">
        Hambre, carajo, estamos hablando de hambre entre la poblaci&oacute;n, de hambre infantil, estamos pronunciando la palabra hambre y public&aacute;ndola sin que se nos mueva un pelo. El hambre es una Acci&oacute;n de la Bestia, y ninguna Acci&oacute;n de la Bestia deber&iacute;a pasearse entre nosotros como discurre la tarde de primavera. Hambre, hostias, HAMBRE, ya hay hambre en Espa&ntilde;a, y no es la poblaci&oacute;n la que lo denuncia, sino las autoridades y los medios de comunicaci&oacute;n. Mal s&iacute;ntoma, mal&iacute;simo. Hay hambre, hambre escondida, hambre ignorada, hambre silenciosa, hambre que va ensuci&aacute;ndonos mientras silbamos la boba melod&iacute;a pop del europeo medio. El hambre, eso que suced&iacute;a en pa&iacute;ses lejanos, campa en su ciudad, seguramente en su barrio. Y callamos. Hemos gritado por la sanidad y por la educaci&oacute;n, por los desahucios y los atropellos bancarios. 
    </p><p class="article-text">
        Pero el hambre.
    </p><p class="article-text">
        Pero el hambre es distinta, el hambre no se perdona. O eso espero.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Fallarás]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hambre-carajo-hambre_129_5710087.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Jun 2013 17:58:43 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Hambre, carajo, hambre]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Hambre,Pobreza infantil,Crisis,Torturas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Borracha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/borracha_129_5826041.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">A veces tengo la sensación de que me lo he bebido todo, y me pregunto si las autoridades se habrán parado a pensar en qué podría ocupar su tiempo de ocio y resaca la población sin borrachera.</p></div><p class="article-text">
        Borracha, por supuesto, te corriste la primera juerga, y seguramente te sentiste por primera vez rebelde. Borracha diste los primeros besos con lengua. Borracha tus primeros toqueteos en la discoteca. Y si no el primero, el tercer encuentro sexual estabas borracha. Borracho viviste tu primer gatillazo y te despertaste en un banco que no recuerdas ni siquiera pasado el tiempo d&oacute;nde se encontraba. Borracho te atreviste a dar el primer paso y te sentiste adulto. Borracha te viste en el cielo y borracho en el infierno. Borracha entablaste amistades para toda la vida cuyo &uacute;nico v&iacute;nculo era la ginebra. Borracho definiste un tipo de ocio basado exclusivamente en la cerveza.
    </p><p class="article-text">
        Borracha en las fiestas, en los ratos de ocio, en los encuentros sexuales, en los flirteos, para bailar, en las cenas de amigos, para empapar las penas, para celebrar las alegr&iacute;as, para desinhibirte, por Navidad, cuando los cumplea&ntilde;os, por haber aprobado, por haber suspendido, borracha en la boda y en el bautizo, porque cae la tarde de verano, para a hora del verm&uacute;, borrachos todos por las Fallas y por El Pilar, para ir a un concierto y porque yo lo valgo, borracha porque ma&ntilde;ana es fiesta.
    </p><p class="article-text">
        Durante cientos de fines de semana, el tiempo se distribuy&oacute; de la siguiente manera. Viernes: borrachos de las ocho de la tarde a las cuatro de la ma&ntilde;ana. S&aacute;bado: con resaca de las 10 a las 14h. y borrachos de las ocho de la tarde a las cuatro de la ma&ntilde;ana. Domingo: con resaca de las 10 a las 18h. El resto del tiempo durmiendo.
    </p><p class="article-text">
        A veces tengo la sensaci&oacute;n de que me lo he bebido todo, y que lo mismo han hecho los que ten&iacute;a alrededor, y nuestros mayores. Y seguramente es verdad. Lo pienso ahora que hablan de nuestros hijos y de que si las multas a sus padres. Me mondo. Me imagino a las autoridades de Pamplona intentando multar padres por San Ferm&iacute;n, y a todos los Aznares que en Espa&ntilde;a hay preguntando en voz alta a ver qui&eacute;n es el guapo que les dice con cu&aacute;ntos vinos puede conducir. Me imagino a esas mismas autoridades que <a href="http://www.eldiario.es/politica/Gobierno-estudia-menores-repetidos-etilicos_0_139986347.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ahora tratan de multar excesos</a>, de multar a los padres cuyos hijos&hellip;, me las imagino argumentando que el alcohol es una droga, como esas que ellos s&iacute; proh&iacute;ben con los ojos en blanco. Me las imagino admitiendo que, adem&aacute;s, es la droga m&aacute;s peligrosa, porque siempre est&aacute; al alcance, porque est&aacute; muy bien visto tomarla, porque se puede consumir en p&uacute;blico, porque hay cientos de miles de establecimientos dedicados a su venta, porque su publicidad paga gran parte de los actos culturales del pa&iacute;s, y de las publicaciones. Me los imagino, en fin, llegando a casa y prescindiendo de eso tan chic que ahora se llama <em>afterwork</em> y que no es sino una excusa para tomarse un lingotazo antes de recogerse.
    </p><p class="article-text">
        Llevamos el alcohol cosido a la costumbre. Y me pregunto si las autoridades se habr&aacute;n parado a pensar en qu&eacute; podr&iacute;a ocupar su tiempo de ocio, y el de la resaca, la poblaci&oacute;n sin borrachera. Tanto, tant&iacute;simo tiempo&hellip; Igual, de hacerlo, volv&iacute;an a callarse y bajaban el precio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Fallarás]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/borracha_129_5826041.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Jun 2013 18:50:33 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Borracha]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pareja y maternidad como piezas de ciencia ficción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pareja-maternidad-piezas-ciencia-ficcion_129_5695505.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Nos quieren convencer de que mejor no tener hijos en esta crisis, mejor no ser adultos. Hemos acabado creyendo la idiotez de que sólo el consumo permite una infancia feliz.</p></div><p class="article-text">
        <em>Mis hijos, mi hijo, tambi&eacute;n me lo ha quitado esta crisis.  Soy una madre desahuciada de su condici&oacute;n. </em>
    </p><p class="article-text">
        (Mar&iacute;a Fernanda Ampuero, escritora)
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Mira, si nosotros no apostamos por  la vida, &iquest;para qu&eacute; carajo hacemos una revoluci&oacute;n?&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        (Imar Lamonega, militante argentino desaparecido)
    </p><p class="article-text">
        Hace ya alg&uacute;n tiempo, cada vez que una mujer joven me pregunta qu&eacute; me  parece la idea de tener hijos, le contesto que no quiero contestarle.  Si es amigueta y se empe&ntilde;a en insistir, le pregunto si de verdad de  verdad quiere que le responda. En caso afirmativo, le contesto que me  parece una mala idea, una idea de mierda. Acto seguido, como yo tengo  dos hijos, me veo en la obligaci&oacute;n de anotar al margen que los quiero  mucho, que me hacen feliz, y todos esos etc&eacute;teras maternales que cubren a  la desalmada que llevo dentro con un velo de disculpa. A&ntilde;ado, porque  para eso me lo ha preguntado insistentemente, que creo que en nuestra  generaci&oacute;n las mujeres hemos sido educadas como hombres, para ser  hombres, y que en casi todo seguimos y se esperan de nosotras patrones  masculinos, entre los cuales no est&aacute;, claro, la maternidad. Eso genera  una frustraci&oacute;n mezclada con rabia negra y un constante conflicto <em>sexualaboral</em>,  por as&iacute; llamarlo, macedonia de sentimientos peludos que, no nos  enga&ntilde;emos, vas a sufrir tanto si decides parir como si decides lo  contrario, y en ambos casos, fruto de tu decisi&oacute;n. O sea, que hagas lo  que hagas, pica y rabia, pero con una diferencia que considero  sustancial: Si no eres madre, te la comes &mdash;o te la bebes, que tambi&eacute;n es  com&uacute;n&mdash; t&uacute; solita; si tienes hijos, m&aacute;s vale que no te la bebas, y te la  comas a escondidas por la noche, o en la ducha. Pues eso, sustancial.
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto.
    </p><p class="article-text">
        A ra&iacute;z de la publicaci&oacute;n de mi libro <em>A la puta calle</em>, que es  una cr&oacute;nica sin contemplaciones de mi propio desahucio, la escritora  ecuatoriana Mar&iacute;a Fernanda Ampuero me mand&oacute; un mensaje. Era un mensaje  brutal, doloroso y sincero, un mensaje en pelotas: <a href="http://www.fronterad.com/?q=bitacoras/mariafernandaampuero/maldita-pagina-121" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tras leerme, hab&iacute;a  decidido no tener hijos</a>. Conclu&iacute;a con las siguientes l&iacute;neas:
    </p><p class="article-text">
        <em>Mis hijos, mi hijo, tambi&eacute;n me lo ha quitado esta crisis.  Soy una madre desahuciada de su condici&oacute;n.  Es lo mejor, claro que es lo mejor. No se puede ser tan irresponsable.  Hace meses que arrastro una tristeza gigantesca como una pantufla vieja.  Hace meses que siento que soy vieja y yerma.  Y se me encoje el coraz&oacute;n cuando veo a una familia. </em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Esto le contest&eacute;:
    </p><p class="article-text">
        <em>Querida,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>no s&eacute; qu&eacute; decirte. Por supuesto, a todas aquellas mujeres que me  preguntan si tienen hijos (amigas, compa&ntilde;eras...) les digo que no. Pero  que no sea por la crisis. Que sea por definici&oacute;n de vida. Toda la  historia de la humanidad la inmensa mayor&iacute;a de las madres han sido  pu&ntilde;eteramente pobres. Educar a un hijo en la pobreza, hoy lo s&eacute;, no es  malo. Educarlo en la imbecilidad del consumo y la sobreabundancia es  mucho peor. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El 20-22 debo abandonar la casa. Nadie me quiere alquilar un  piso. Disperso a la familia. Mi hijo, con su padre, que vive en otra  localidad. Mi hija, con su abuela, tambi&eacute;n lejos. Yo me meter&eacute; donde me  den una habitaci&oacute;n y seguir&eacute; remando y mordiendo y peleando con u&ntilde;as y  dientes, por ellos y por m&iacute; y sobre todo para que ellos lo vean y lo  sepan, para que aprendan que vivir no es esa cosa muelle y amorfa que  cre&iacute;mos, sino una lucha constante por lo que queremos y por aquello en  lo que creemos. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>No s&eacute; si vale esto. Es lo que tengo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Beso fort&iacute;simo y muchas gracias por tu lectura.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>C.</em>
    </p><p class="article-text">
        Mi situaci&oacute;n personal ha cambiado, ya no tengo que dispersar a los  hijos, gracias a que una periodista me ha ofrecido su casa para pasar  todo el a&ntilde;o que viene, con una generosidad que me conmueve hasta el  tu&eacute;tano. En lo dem&aacute;s, pienso lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, pienso mucho &uacute;ltimamente en toda la telara&ntilde;a que,  escud&aacute;ndose en esto que llaman crisis tejen alrededor de eso que llaman  &ldquo;j&oacute;venes&rdquo;. Entre los muchos hilos pringosos  &mdash;otro d&iacute;a le hinco el  diente al concepto &ldquo;paro juvenil&rdquo;, bonita excusa de precarizaci&oacute;n&mdash;, lo  referente a los hijos, familia y pareja mediante, est&aacute; resultando  salvaje. Y hay que ver qu&eacute; silencio alrededor.
    </p><p class="article-text">
        El mensaje es el siguiente: Con la que est&aacute; cayendo, con la  aterradora crisis que te toca y tocar&aacute;, lo m&aacute;s sensato es que renuncies a  formar pareja, a formar familia, porque t&uacute; eres un ni-ni, y por  supuesto permaneces, &ldquo;como es normal&rdquo;, en casa de tus padres. Con eso  consiguen, de paso, un par de cosas. Cosa 1: Que te eternices asido al  puchero materno y por lo tanto no salgas a protestar ni a reclamar tu  derecho a ser adulto, a ganarte la vida, a construir. Cosa 2: Que la  maternidad se convierta en una bonita pieza de ciencia ficci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        .Ojo, que ya he escrito m&aacute;s arriba lo que opino sobre los hijos y la mujer actual. Sin embargo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en Calcuta y el altiplano boliviano, en las aldeas de la  regi&oacute;n de Xinjiang y en Ruanda, en Groenlandia y en la selva amaz&oacute;nica,  en los barrios m&aacute;s extremos de Nueva York, Mosc&uacute;, Shangai y el DF nacen  ni&ntilde;os, y en las dictaduras criminales, can&iacute;bales, y en las guerras y  posguerras. Oh, qu&eacute; sorpresa. Nacen y crecen, s&iacute;, aunque los defensores  del <em>ultraconsumo imprescindible</em> no den cr&eacute;dito, nacen y adem&aacute;s su existencia, en general, no discurre en la m&aacute;s profunda de las desdichas.
    </p><p class="article-text">
        Hemos acabado creyendo solo puede nacer, porque <em>solo as&iacute; puede ser feliz</em>,  con un futuro asegurado de regalazos en fiestas &ldquo;Anamato&rdquo; de  cumplea&ntilde;os, Baby Einstein y Nintendo y la habitaci&oacute;n de los juguetes y  la del ordenador y la de la tele y diez ternos nuevos por temporada y  las colonias y bicicleta de trinca con casco y dormitorio de peli (de  terror) americana y vacaciones en el mar&hellip; Y una mierda. Absolutamente  nada de eso supone felicidad para un hijo. Absolutamente ninguna  felicidad. Un hijo solo necesita en esta sociedad un palo, arena o  tierra, parque, playa o monte, lo que le quede m&aacute;s cerca, un l&aacute;piz y  todos los libros de la biblioteca p&uacute;blica m&aacute;s cercana.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, porque el consumo es una filfa, y entre todas las filfas la  peor es la del consumo infantil, respond&iacute; lo que respond&iacute; a Mar&iacute;a  Fernanda Ampuero. Que puede tener hijos, claro que s&iacute;, que ser pobre en  esta sociedad, incluso paup&eacute;rrimo, es ser muy rico en otras donde cr&iacute;an  sin remilgos, y que, si quieres, si de verdad es eso lo que quieres, no  puedes permitir que la construcci&oacute;n de esta cagarruta que habitamos  sobre un consumo tan idiota como obsceno te prive de la maternidad.  Donde vives t&uacute;, vive tu hijo. Donde comes, come &eacute;l y cabe all&iacute; donde t&uacute;  duermes.
    </p><p class="article-text">
        Agradezo mucho a Ampuero su sinceridad y esa carta que me hizo pensar en todo esto. Gracias a ella, cuyas dudas entiendo profundamente, he reparado en estas cosas, que se nos suelen escapar. Luego, ayer public&oacute; <a href="http://www.fronterad.com/?q=bitacoras/mariafernandaampuero/maldita-pagina-121" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este art&iacute;culo</a> en FronteraD.
    </p><p class="article-text">
        PD.
    </p><p class="article-text">
        Cuenta el escritor argentino <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ra%C3%BAl_Argem%C3%AD" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ra&uacute;l Argem&iacute; </a>que, antes de caer preso,  cuando empezaban a militar, &eacute;l era de la opini&oacute;n de no tener hijos.  Digamos que la dictadura y la represi&oacute;n constante no resultaban  alentadoras. Un compa&ntilde;ero llamado Imar Lamonega, luego desaparecido,  padre de tres hijos, le respondi&oacute;: &ldquo;Mira, si nosotros no apostamos por  la vida, &iquest;para qu&eacute; carajo hacemos una revoluci&oacute;n?&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Fallarás]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/pareja-maternidad-piezas-ciencia-ficcion_129_5695505.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 May 2013 18:24:55 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Pareja y maternidad como piezas de ciencia ficción]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Crisis,Maternidad,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Yo de usted no compraría un piso de desahucio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/usted-compraria-piso-desahucio_129_5687503.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Paredes que sangran, techos de los cuales emergen nidos de larvas  dentadas, aullidos en la noche, rincones donde anidan vísceras sin dueño… Y una lista de regalo.</p></div><p class="article-text">
        Dicen que si compras un piso procedente de un desahucio, las noches de luna llena y luna nueva, y algunas de cuarto menguante, aparece de la nada, en medio del pasillo, una japonesa horrendamente mutilada, con los ojos como dos bolas de obsidiana y el pecho rasgado con alambre de p&uacute;as. Aseguran que repta hasta la puerta de cada dormitorio y all&iacute; vomita una bocanada de sangre negra justo antes de emitir un sonido que permanece en el cerebro del comprador hasta el fin de sus d&iacute;as. Y dicen que el horror que tal imagen y el sonido que la acompa&ntilde;a producen, devora el cerebro de aquel que os&oacute; comprar hasta llevarlo a la locura m&aacute;s criminal.
    </p><p class="article-text">
        Cuentan del caso de una familia que encontr&oacute; su vivienda en las afueras de Madrid en la web <a href="http://www.pisosembargadosdebancos.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pisos embargados de bancos</a>. A la semana de instalarse, dicen que un lunes soleado del pasado mes de febrero, la cr&iacute;a peque&ntilde;a despert&oacute; con fuertes dolores en los m&uacute;sculos y peque&ntilde;os sarpullidos en forma de collar en brazos, cintura, muslos, cuello&hellip; El doctor asegur&oacute; que se trataba de un herpes m&uacute;ltiple, aunque desde luego era un caso extremadamente raro, por su propagaci&oacute;n y por la extra&ntilde;a fetidez que desprend&iacute;a. La ni&ntilde;a solo repet&iacute;a frases inconexas sobre los caracoles, caracoles sin casa. Seg&uacute;n cuentan quienes lo vieron, a medida que pasaron los d&iacute;as, el color de la criatura fue tirando hacia un gris verdoso, y las filas de granitos hediondos se reprodujeron por todo el cuerpecillo. Hasta que no mucho despu&eacute;s de aquella visita al m&eacute;dico, ya entrada la noche de un d&iacute;a duro y picante, un sonido muy tenue, algo as&iacute; como la lengua al pasar sobre una piel infantil, se col&oacute; en el sue&ntilde;o de la madre con tal nauseabunda viveza que consigui&oacute; despertarla con la garganta pegada. Cuando lleg&oacute; al cuarto de la ni&ntilde;a, la cr&iacute;a agonizaba, y la mujer pudo ver c&oacute;mo miles de babosas regresaban a los cimientos de los que hab&iacute;an salido.
    </p><p class="article-text">
        Y eso no es todo. Parece que en una coqueta poblaci&oacute;n c&aacute;ntabra, una ma&ntilde;ana, al despuntar el sol, a la hora en la que a&uacute;n no es amarillo, los dos miembros de una pareja de reci&eacute;n casados aparecieron completamente enajenados y desnudos en mitad de la plaza, con los ojos vueltos hacia adentro y una baba marronosa pint&aacute;ndoles la barbilla. Profer&iacute;an alaridos animales a medida que se arrancaban la piel de la cara, el cuello, el vientre. Sal&iacute;an de su primera noche en el nuevo piso conseguido en la <a href="http://www.altamirasantander.com/paginas/index.action" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bolsa inmobiliaria del Santander</a>. Dicen que echaron a andar hacia las rocas y nunca m&aacute;s se supo de ellos.
    </p><p class="article-text">
        Casos similares se conocen de compradores de <a href="https://www.bbvavivienda.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la inmobiliaria del BBVA</a>, de <a href="http://www.servihabitat.com/svhPortal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la de La Caixa</a>, la <a href="https://www.bankiahabitat.es/inicio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de Bankia</a> y otros <a href="http://www.pisosbancos.com/bolsa-pisos-bancos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">portales similares</a>: paredes que sangran, techos de los cuales emergen nidos de larvas dentadas, aullidos en la noche, pintadas que aparecen con restos org&aacute;nicos sobre las paredes, rincones donde anidan v&iacute;sceras sin due&ntilde;o&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Usted, sensato ciudadano que ha decidido adquirir una vivienda, har&iacute;a bien en exigirle al banco que le ofrece una ganga la garant&iacute;a de que el piso que va a comprar no procede de un desahucio, ni siquiera de uno con daci&oacute;n en pago. Si aun as&iacute; decide comprarlo, at&eacute;ngase a las consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        PD.
    </p><p class="article-text">
        Yo, por si acaso, le brindo una lista de portales en los que, antes de comprar, mejor pregunta. No por nada, que igual son muy inocentes, pero usted pregunte, no sea que luego tengamos que arrepentirnos, japonesa mediante:
    </p><p class="article-text">
        Altamira/Santander: <a href="http://www.altamirasantander.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">www.altamirasantander.com</a>
    </p><p class="article-text">
        Anida/BBVA: <a href="http://www.anida.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://www.anida.es</a>
    </p><p class="article-text">
        Procam/ Catalunya Caixa: <a href="http://www.procam-inmobiliaria.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://www.procam-inmobiliaria.com</a>
    </p><p class="article-text">
        Casaktua/Banesto: <a href="http://www.casaktua.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://www.casaktua.com</a>
    </p><p class="article-text">
        Servihabitat/La Caixa: <a href="http://www.servihabitat.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://www.servihabitat.com</a>
    </p><p class="article-text">
        Oportunidades Cam/CAM: <a href="http://www.oportunidadescam.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://www.oportunidadescam.es</a>
    </p><p class="article-text">
        Aliseda/Banco Popular: <a href="http://www.gesaliseda.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://www.gesaliseda.es</a>
    </p><p class="article-text">
        Solvia/Banco Sabadell: <a href="http://www.solvia.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://www.solvia.es</a>
    </p><p class="article-text">
        Ahorro Casa: <a href="http://www.ahorrocasa.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://www.ahorrocasa.com</a>
    </p><p class="article-text">
        Reser subastas: <a href="http://www.resersubastas.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://www.resersubastas.com</a>
    </p><p class="article-text">
        Revalua/Caixa Pened&eacute;s: <a href="http://www.revalua.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://www.revalua.es</a>
    </p><p class="article-text">
        Quermes/Cajasur: <a href="http://www.quermes.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://www.quermes.com/</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Fallarás]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/usted-compraria-piso-desahucio_129_5687503.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 May 2013 21:49:17 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Yo de usted no compraría un piso de desahucio]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Desahucios,Bancos,Terror,Crisis,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Usted no vive en democracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/usted-vive-democracia_129_5678166.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        I
    </p><p class="article-text">
        El presidente llamado Mariano Rajoy se sit&uacute;a ante la c&aacute;mara, extrae un papelito y se dispone a comunicar, aunque este verbo no casa con su car&aacute;cter, a la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola que, &ldquo;por supuesto&rdquo; el partido que gobierna Espa&ntilde;a, el suyo propio, el PP, no quiere subir los impuestos, es m&aacute;s, detesta subir los impuestos, lo considera del todo indeseable. Quiz&aacute;s en los escasos segundos que van desde que mira su chuleta hasta que arranca a hablar recuerda el momento exacto de aquel mitin del que sali&oacute; triunfante en el que grit&oacute; &ldquo;Nosotros no subiremos los impuestos, el Partido Popular no subir&aacute; los impuestos&rdquo;. Y tambi&eacute;n quiz&aacute;s se acuerde del instante en el que se comunic&oacute; al n&uacute;cleo duro del partido, no &eacute;l mismo, sino el lumbrera de turno, que la no subida de impuestos iba a ser uno de los pilares de su victoria, y que desde aquel momento deb&iacute;a constar en todos los mensajes de euforia preelectoral.
    </p><p class="article-text">
        Algunos meses despu&eacute;s, ah&iacute;, situado ante la c&aacute;mara, realiza un gesto que podr&iacute;a parecer un tic nervioso seguido de un carraspeo, pero que en realidad es su m&eacute;todo &iacute;ntimo para sacudirse un recuerdo molesto, como los ad&uacute;lteros tienden a cerrar demasiado las piernas, a lavarse en exceso. Y entonces enuncia, agarrado a un papel, que no quieren subir los impuestos, que por ellos no lo har&iacute;an, que qu&eacute; m&aacute;s quisieran ellos que ahorrarse dicha medida&hellip; pero que act&uacute;an obligados. Eso dice, &ldquo;Actuamos obligados&rdquo;. &ldquo;Obligados&rdquo; es un adjetivo al que la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola, que apenas presta ya atenci&oacute;n a su presidente, ha acabado por acostumbrarse.
    </p><p class="article-text">
        II
    </p><p class="article-text">
        Unas horas antes de ese &uacute;ltimo &ldquo;Obligados&rdquo;, el ciudadano X, votante del PP en las &uacute;ltimas elecciones, oye distra&iacute;damente el bolet&iacute;n informativo de las 7 de la ma&ntilde;ana mientras se afeita. El locutor principal de <em>su</em> emisora, informa con energ&iacute;a que el Gobierno de Espa&ntilde;a ha decidido &ldquo;dar un giro&rdquo; en su &ldquo;pol&iacute;tica&rdquo; ante Europa y reclamar a la UE que suavice las medidas de austeridad y las exigencias respecto al d&eacute;ficit. Para hac&eacute;rselo saber, el presidente llamado Mariano Rajoy ha aprovechado su comparecencia p&uacute;blica junto a otro mandatario de un pa&iacute;s del sur, da igual de qu&eacute; sur.
    </p><p class="article-text">
        Al cabo de unas horas &ndash;las horas y los mensajes son circulares en esta &eacute;poca, se muerden la cola&mdash;, dentro de un Audi que empieza a sentir viejo, ese mismo ciudadano X oir&aacute; en el bolet&iacute;n informativo del mediod&iacute;a de <em>su</em> cadena la respuesta de un vicepresidente europeo de turno al presidente espa&ntilde;ol. El tipo arrancar&aacute; felicitando efusivamente al Gobierno de Espa&ntilde;a, y por ende a toda la poblaci&oacute;n, &ldquo;por el esfuerzo realizado en los &uacute;ltimos meses&rdquo; &ndash;quiz&aacute;s utilice el t&eacute;rmino sacrificio&mdash; algo que el locutor de <em>su</em> emisora celebrar&aacute; con una voz abierta y sonriente. Acto seguido, ambos, locutor y ciudadano X, podr&aacute;n o&iacute;r el corte de voz en el que el vicepresidente europeo de Loquesea a&ntilde;adir&aacute; que &ldquo;sin embargo&rdquo; los recortes a&uacute;n no son suficientes, y que ser&aacute; necesario subir algo m&aacute;s los impuestos, y quiz&aacute;s ser&iacute;a conveniente tambi&eacute;n reducir algo el subsidio de desempleo y su tiempo de duraci&oacute;n, e incluso retocar las pensiones. 
    </p><p class="article-text">
        III
    </p><p class="article-text">
        Si cualquiera de nuestros protagonistas anteriores &ndash;presidente Rajoy, lumbrera del PP, vicepresidente europeo de Loquesea, locutor o ciudadano X&mdash; quisiera, podr&iacute;a encontrar con solo un clic todas y cada una de las medidas que las gentes que ahora dicen gobernar Espa&ntilde;a juraron aplicar si resultaban elegidos.
    </p><p class="article-text">
        Y resultaron elegidos. Finalmente, la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola les vot&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Y ellos, gracias a ese sencillo mecanismo que llamamos democracia, asumieron el gobierno de un pa&iacute;s y la gesti&oacute;n de sus bienes.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, e inmediatamente despu&eacute;s de hacerlo, dejaron de ejercer tal gobierno y lo delegaron en terceras personas, entes borrosos ligados a lo que llamamos mercado, Uni&oacute;n Europea, econom&iacute;a global. Con ese gesto, traicionaron a todos aquellos &ndash;una mayor&iacute;a absoluta&mdash; que les votaron para que los representaran, gracias a un programa que nunca cumplieron ni cumplir&aacute;n. Al resto de la poblaci&oacute;n, a quienes ni siquiera les votaron, sencillamente han optado por considerarlos un engorro a sofocar. Con las armas que sea.
    </p><p class="article-text">
        IV
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s un d&iacute;a, aquellos que gobiernan este pa&iacute;s, Espa&ntilde;a, y a los que nadie aqu&iacute; ha elegido, decidan que sus representantes, o sea lacayos, o sea el Gobierno de Mariano Rajoy, ya no les sirve, y que la crisis es tan grave que necesita medidas de urgencia. Seguramente utilizar&aacute;n la palabra &ldquo;excepci&oacute;n&rdquo; o &ldquo;excepcional&rdquo;. Y quiz&aacute;s entonces opten por poner ellos mismos directamente un equipo con un presidente a la cabeza &ndash;recuerdo Italia&mdash;. Un equipo que ya en nada estar&aacute; emparentado con aquello a lo que llam&aacute;bamos democracia.
    </p><p class="article-text">
        Y nosotros no podremos decir nada, no atinaremos a encontrar c&oacute;mo quejarnos, despu&eacute;s de llevar soportando durante tanto tiempo sus decisiones y medidas. En el fondo, nos dir&aacute;n, es lo mismo que hasta ahora, solo que sin intermediarios. Y en el fondo, en ese mismo fondo p&uacute;trido, tendr&aacute;n raz&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Fallarás]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/usted-vive-democracia_129_5678166.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 May 2013 18:07:36 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Usted no vive en democracia]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El relato de una horda sin cultura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/relato-horda-cultura_129_5670186.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno que padecemos y su banda no tienen ni pajolera idea de que, aunque parezca mentira, ellos también son cultura</p></div><p class="article-text">
        Somos palabras. Pensamos palabras. Nombramos las cosas y al nombrarlas existen en nosotros. Sentimos palabras. A veces lo llamamos escalofr&iacute;o, pero sabemos que no es exactamente un escalofr&iacute;o, sino una sacudida, y solo cuando encontramos la palabra sacudida sabemos qu&eacute; es y qu&eacute; sentimos. Podemos no pensarlo, no preocuparnos por qu&eacute; es lo que sentimos, y entonces somos menores, peores y m&aacute;s pobres.
    </p><p class="article-text">
        Esto pienso cuando el Gobierno dice &ldquo;relato&rdquo;, cuando N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o <a href="http://www.eldiario.es/politica/Feijoo-Gobierno-relato-hacerse-entender_0_129487584.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dice &ldquo;relato</a>&rdquo; definiendo lo que les falta &ndash;entre otro monumental mont&oacute;n de cosas&mdash; a Rajoy y a su banda. Aunque lo llamamos banda para no molestar, sabemos que son horda.
    </p><p class="article-text">
        Ellos, los de la horda que nos azota, ni tienen relato ni saben lo que es, y precisamente esa es la raz&oacute;n por la que van recortando nuestro espacio para la educaci&oacute;n y nuestro espacio para la cultura. Porque no tienen ni pajolera idea, ni la tendr&aacute;n. Ellos piensan que la cultura es el espect&aacute;culo de un perezoso muerto de hambre despu&eacute;s de una cena en el centro, una pel&iacute;cula de Tom Cruise durante la siesta, la canci&oacute;n de un pesado con mosca, cosas que no molesten demasiado elaboradas y representadas por personas que prefieren no tomarse la vida en serio. Las hordas oyen cultura y ven a Garc&iacute;a Lorca, sienten un v&oacute;mito y en seguida mientan a Garz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A veces lo llamamos desaliento, pero sabemos que no es exactamente desaliento lo que provoca esta horda que padecemos en el poder, sino desmoralizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ellos, los de la horda que nos asuela, no tienen ni idea de que ninguno de nosotros <em>ser&iacute;amos</em> &ndash;ni mejor, ni peor, simplemente no ser&iacute;amos&mdash; sin la cultura. Ellos, los de la horda, no entienden que la cultura es el relato de lo que somos, que nos construye, que el sexo que practican como animalillos con temor de dios en sus t&aacute;lamos fragantes de nada es cultura y sobre ella est&aacute; construido; que el gesto displicente que sustituye a la pu&ntilde;ada can&iacute;bal es cultura, y sin ella ser&iacute;a muerte; no saben que el amor que sienten por sus reto&ntilde;os manejados en colegios de a 2.000 el trimestre solo existe porque detr&aacute;s reposa su relato, cultura.
    </p><p class="article-text">
        A veces lo llamamos cabreo, pero sabemos que no es exactamente cabreo lo que despierta esta horda que padecemos en el poder, sino violencia.
    </p><p class="article-text">
        Ellos, los de la horda que nos aniquila, ignoran que si desapareciera la cultura, eso que no conocen pero sobre lo que, aunque parezca mentira, ellos mismos se sostienen, se mirar&iacute;an al espejo e intentar&iacute;an ara&ntilde;ar la cara del que tienen delante, sin darse cuenta de que ni garras les quedan. Ellos, pobres, ignoran que ese relato, ese que rechazan, fruto de cultura sobre cultura, es el que nos permite no levantarnos y devorarles como bestias y pegarles fuego. Y tambi&eacute;n es el que nos permite respirar en la certeza de que lo suyo ni permanece ni transciende. De que lo suyo es miseria. Y que no hay nada nuevo ni original en nada de lo que suceda, hagan o sufran, que todo est&aacute; ya contado. &iquest;C&oacute;mo saber eso sin un libro en la memoria?
    </p><p class="article-text">
        A veces lo llamamos educaci&oacute;n, pero sabemos que no es exactamente educaci&oacute;n lo que pretende imponer esta horda que padecemos en el poder, sino adiestramiento.
    </p><p class="article-text">
        Ah, el relato, y las palabras. Lo que somos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Fallarás]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/relato-horda-cultura_129_5670186.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 May 2013 18:40:45 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El relato de una horda sin cultura]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Educación,Gobierno,PP - Partido Popular,Federico García Lorca,Recortes,Crisis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Obediencia, consumo y ocio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/obediencia-consumo-ocio_129_5661707.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Los que llegan no van a disponer de medios para consumo y ocio. La tercera pata, la obediencia, caerá por su propio peso sin las otras dos</p></div><p class="article-text">
        Dicen &ldquo;reinv&eacute;ntate&rdquo;. Yo digo no. No te reinventes. Dicen s&eacute; &ldquo;emprendedor&rdquo;. No, no seas emprendedor. Todo eso acab&oacute;. Dicen &ldquo;ten paciencia&rdquo;. Yo digo no. Dicen &ldquo;s&eacute; manso&rdquo;. No, nada de lo que inventen ellos, de lo que pidan ellos, de lo que enuncien, nada de eso tan viejo nos sirve ya. Nada que salga de ah&iacute; va a frenar nuestra ca&iacute;da libre hacia la miseria medieval. Algunos contestan &ldquo;que se unan &mdash;poder y <em>oposiciones</em>&mdash; para solucionar&rdquo;. No. &iquest;Qui&eacute;nes van a unirse? &iquest;Los mismos que nos han tra&iacute;do hasta el borde del precipicio y luego nos miran caer? &iquest;Los mismos que repiten sus cositas, las mismas cositas, desde hace d&eacute;cadas, cada vez m&aacute;s abajo, cada vez m&aacute;s sucios?
    </p><p class="article-text">
        No, de ninguna manera.
    </p><p class="article-text">
        La base de nuestra educaci&oacute;n industrial tiene tres patas: obediencia a la autoridad, consumo y ocio (entendiendo que el consumo es una <em>necesidad</em>; y el ocio una <em>exigencia</em>, m&aacute;s o menos como la felicidad, o por eso). La base de nuestra educaci&oacute;n &mdash;y, ojo, de la educaci&oacute;n de nuestros hijos&mdash; podr&iacute;a resumirse: Si eres obediente y acatas, podr&aacute;s tener todo lo que necesitas, que es mucho, y contar&aacute;s con tiempo libre para disfrutarlo, sin el cual no &ldquo;eres persona&rdquo; (lo de <em>ser persona</em>, con toda su carga lit&uacute;rgica, apesta de un modo que mancha all&iacute; donde lo coloques, mancha esto tambi&eacute;n).
    </p><p class="article-text">
        Ahora todo el mundo se empe&ntilde;a en mirar nuestro c&aacute;ncer desde el punto de vista de la econom&iacute;a que manejamos, pero el error es m&aacute;s hondo, est&aacute; en la base de aquello para lo que hemos sido domados.
    </p><p class="article-text">
        Hace algunos d&iacute;as, en una de las muchas tertulias de televisi&oacute;n en las que se desarrolla el debate de esto que llamamos pol&iacute;tica, o&iacute; una conversaci&oacute;n m&aacute;s o menos como la que sigue:
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&hellip;y lo malo es que, si hubiera elecciones, el PP volver&iacute;a a sacar mayor&iacute;a, incluso mayor&iacute;a absoluta.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Claro, &iquest;y a qui&eacute;n quieres que voten, si no? &iquest;A los socialistas?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Ya, claro. Los socialistas no tienen a nadie.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;No es eso. El PP tampoco tiene a nadie, pero eso a la derecha no le importa, la derecha vota a la derecha. La izquierda, llegado el caso, tiene un dolor de conciencia y deja de votar.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Tambi&eacute;n est&aacute; Izquierda Unida.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Izquierda Unida?
    </p><p class="article-text">
        Este di&aacute;logo podr&iacute;a haberlo o&iacute;do igual en la cola del mercado, en la barra de un bar o en un retrete p&uacute;blico. Cada uno de los partidos nombrados (a los que podr&iacute;amos sumar UPyD y los nacionalistas) propone sus medidas, m&aacute;s o menos &ldquo;sociales&rdquo; pero todas ellas dentro de estos par&aacute;metros agonizantes. Ninguno se planta y piensa nuestro <em>mundo</em> &ndash;entendiendo como tal la manera en que nos organizamos&mdash; desde un nuevo punto de vista. Igualmente democr&aacute;tico, igualmente representativo si quieren, basado en estos mismo mecanismos si les gusta, con estos mismos hilos, s&iacute;, pero sobre otro patr&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ninguno se plantea que hay que reformular nuestro sistema de consumo, y si alguno lo hace, no se atreve a decirlo.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, ninguno de los partidos tradicionales nos sirve ya, porque son mecanismos viejos para un mundo caduco. Porque aportan soluciones distintas, pero todas ellas para un mundo que ha terminado. Finito. Kaputt. Chau. No da m&aacute;s de s&iacute; aquello que arraig&oacute; con la industria y se <em>embarroc&oacute;</em> en consumo hasta ahogarnos. Ninguno parece querer admitirlo, y eso que este ser&iacute;a un momento inmejorable. Inmejorable, porque las personas entre 15 y 40 a&ntilde;os ya tienen claro que poseer&aacute;n pocas cosas y podr&aacute;n disfrutar de menos a&uacute;n, pero sobre todo, saben que no van a disponer de los medios a su alcance para consumo y ocio, dos de las tres patitas sobre las que est&aacute;n construidos. La tercera, la obediencia, caer&aacute; por su propio peso sin las otras dos.
    </p><p class="article-text">
        Ninguno de los partidos que actualmente pelean para ver a qui&eacute;n le duele m&aacute;s no tener soluciones, ninguno quiere admitir que el error est&aacute; en la ra&iacute;z, y no en las hojas de este arbusto que se nos sec&oacute;. No vale un parche, resulta imprescindible reformularlo todo.  
    </p><p class="article-text">
        Y por supuesto, ni reinvenciones ni emprendimientos ni pepinos en vinagre. Nada tienen que proponer aquellos que visten el terno del pasado. Y el futuro, por el momento, nos coge a todos en pelotas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Fallarás]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/obediencia-consumo-ocio_129_5661707.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 May 2013 18:42:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Obediencia, consumo y ocio]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[PSOE,PP - Partido Popular,UPyD,Crisis económica,Consumo,Ocio,Paro,IU - Izquierda Unida]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
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