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    <title><![CDATA[elDiario.es - Charo Solís]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/charo_solis/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Charo Solís]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La Puebla del Río: entre el castillo de Don Blas, Doñana y arrozales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/ayuntamientos-democracia-local_1_1165066.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ac287c3-e0c1-4179-b971-8206a10be7f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Puebla del Río: entre el castillo de Don Blas, Doñana y arrozales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su término municipal alberga espacios protegidos como la reserva natural del Brazo del Este y Parque Natural del Entorno de Doñana, aportando territorio al Parque Nacional, razón por la que está declarado Reserva de la Biosfera</p><p class="subtitle">En 1994, esta localidad perdió 6.000 habitantes de una tacada debido a la segregación administrativa de Isla Mayor</p></div><p class="article-text">
        El Ayuntamiento antes era un pajar. El padre de <strong>Santiago Ruiz</strong> trabajaba all&iacute; y dejaba cada noche su Renault 8 aparcado en su interior. En 1989 se convirti&oacute; en la casa consistorial y unos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, Santiago volv&iacute;a a entrar para montar en su patio el bel&eacute;n de <a href="http://www.lapuebladelrio.es/es/lapuebladelrio/historia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Puebla del R&iacute;o</a>. Un nacimiento que tiene como protagonista indiscutible el r&iacute;o que discurre sobre una superficie de 32 metros cuadrados. Con un embarcadero, barcas y una noria se retrata a esta localidad a orillas del Guadalquivir que crece entre arrozales, marismas y en el entorno de Do&ntilde;ana. 
    </p><p class="article-text">
        Dos meses de trabajo intenso, nueve mil tornillos para sujetar la estructura de madera sobre la que se asientan otros dos mil kilos de corcho son las cifras del <strong>Bel&eacute;n de Santiago y Lola</strong>, su mujer y colaboradora en esta tarea. Este cigarrero, que vendi&oacute; zapatos en una conocida gran superficie del centro de Sevilla durante 40 a&ntilde;os, recuerda perfectamente c&oacute;mo era La Puebla precisamente en 1979, el a&ntilde;o de las primeras elecciones locales en democracia. Rememora c&oacute;mo se construy&oacute; la barriada de La Paz cuando la dictadura ya casi tocaba a su fin o las calles tapizadas de arena de lo que &eacute;l llama Puerto Piojo, un barrio degradado que en la &eacute;poca estaba sin asfaltar. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando jugaba de peque&ntilde;o cerca del castillo de Don Blas (La casa de Alegr&iacute;a, la casa museo de Blas Infante est&aacute; en Coria del R&iacute;o pero lindando con La Puebla, de hecho el <a href="http://maa.centrodeestudiosandaluces.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Museo de la Autonom&iacute;a de Andaluc&iacute;a</a> est&aacute; en su t&eacute;rmino municipal) por esa zona y hasta el bajo del r&iacute;o no hab&iacute;a absolutamente nada&rdquo;, recalca. Ahora hay viviendas por todos lados y las naves de los tres pol&iacute;gonos industriales de esta localidad.
    </p><h3 class="article-text">15.000 hect&aacute;reas para cultivar arroz</h3><p class="article-text">
        &ldquo;El pueblo ha cambiado mucho. No tiene nada que ver con entonces. <strong>Hay de todo</strong>, parques infantiles, instalaciones deportivas, parques industriales, supermercados&rdquo;, afirma, mientras admite que lo que m&aacute;s ha cambiado ha sido el modo de vida. Casi nadie vive ya del arroz. Un cereal a cuya producci&oacute;n La Puebla destina 15.000 hect&aacute;reas de superficie, lo que la convierte en <strong>el municipio de Espa&ntilde;a con mayor extensi&oacute;n de este cultivo.</strong> &ldquo;Antes trabajaba todo el mundo en la siembra, en la escarda y para recogerlo, ahora es todo con maquinaria y aviones. Aqu&iacute; y en Villafranco (del Guadalquivir, nombre que <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/sevilla/Queipo-Llano-recupero-victimas-franquismo_0_513049013.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recibi&oacute; este pueblo de colonizaci&oacute;n durante la dictadura hasta que se cambi&oacute; en el a&ntilde;o 2000 por Isla Mayor</a>) hab&iacute;a tanto trabajo y ven&iacute;a tanta gente de fuera, que hasta dorm&iacute;an en las calles&rdquo;, explica, mientras mantiene que ahora muchos trabajadores est&aacute;n volcados en el sector terciario y desplazados a Sevilla. 
    </p><p class="article-text">
        Sus palabras las confirma <strong>Felipe Terriza</strong>, un jubilado que apura su caf&eacute; en la barra del bar Caribe. &ldquo;El arroz ya da muy poco trabajo, todo se hace con m&aacute;quinas y la gente lo que hace es buscarse la vida en Sevilla, pero hay mucho paro&rdquo;, relata. Las cifras no mienten: la tasa de desempleo de La Puebla es muy alta. Est&aacute; en un 25,33%, lo que coloca esta localidad como el tercer municipio mayor de 10.000 habitantes con m&aacute;s desempleo de la provincia. No obstante, esas cifras distan de aquel 36% al que lleg&oacute; a en lo m&aacute;s duro de la crisis. Felipe cree que <strong>el pueblo est&aacute; estancado econ&oacute;micamente y que no se est&aacute; aprovechando el tir&oacute;n que podr&iacute;a tener el turismo.</strong> Lo dice desde su experiencia como turista, ya que no deja de participar en las excursiones que organiza el Ayuntamiento para los mayores. No se pierde una y asegura haberse recorrido casi todos los pueblos de la provincia de Sevilla y buena parte de Andaluc&iacute;a. 
    </p><h3 class="article-text">Tierra natural</h3><p class="article-text">
        &ldquo;La Puebla es bonito y tiene mucha vida, lo mismo que en Isla Mayor tiene el d&iacute;a de la Arroz y del Cangrejo, y se pone a rebosar cuando lo celebran, aqu&iacute; s&oacute;lo tenemos el D&iacute;a del Toro&rdquo;, se queja. Es conocedor de la riqueza de su pueblo, en especial, por el entorno natural en el que est&aacute; enclavado. Alberga espacios protegidos de gran inter&eacute;s como son la reserva natural del Brazo del Este, las r<a href="http://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/servtc5/ventana/mostrarFicha.do;jsessionid=CA57B99F10DF623E715809A7C784AB34?idEspacio=7323" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eservas naturales concertadas de la Dehesa de Abajo</a> y <a href="http://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/servtc5/ventana/mostrarFicha.do?idEspacio=7322" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Ca&ntilde;ada de los P&aacute;jaros</a>, y el <a href="http://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/servtc5/ventana/mostrarFicha.do?idEspacio=7419" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Parque Natural del Entorno de Do&ntilde;ana</a>, aportando territorio al Parque Nacional, raz&oacute;n por la que este t&eacute;rmino municipal est&aacute; declarado <a href="http://www.lapuebladelrio.es/es/turismo/reserva-de-la-biosfera/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reserva de la Biosfera</a>, en especial, las marismas y los arenales de la margen derecha del Guadalquivir, que forman parte de las rutas de las aves migratorias. 
    </p><p class="article-text">
        La cercan&iacute;a de esta localidad con Sevilla es uno de los factores que ha ayudado a fijar la poblaci&oacute;n al territorio, as&iacute; como su buena comunicaci&oacute;n ya que, seg&uacute;n Terriza, hay transportes p&uacute;blicos constantemente que conectan muy bien con la capital, aunque le gustar&iacute;a que el metro sevillano pudiera llegar hasta Coria del R&iacute;o. Sin embargo, en 1994 perdi&oacute; de una tacada 6.000 habitantes, fruto de la independencia de la hasta entonces pedan&iacute;a de Isla Mayor. Pas&oacute; de tener 16.996 a 10.888. Pero desde entonces, ha seguido creciendo hasta los 11.879 actuales. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Irene Mijes</strong>, una vecina que precisamente ha ido a visitar el bel&eacute;n de Santiago con su madre y su hija peque&ntilde;a, celebra que La Puebla sea una localidad &ldquo;tan viva&rdquo; y alejada del fen&oacute;meno de la despoblamiento. &ldquo;Pero lo que m&aacute;s me gusta es que sea tan abierta y tan moderna&rdquo; pero, a pesar de su juventud, echa de menos c&oacute;mo eran los vecinos de anta&ntilde;o. &ldquo;Eso ha sido radical. Si antes los vecinos eran como tu familia ahora, con suerte, te dicen hola y adi&oacute;s cuando te los cruzas en la escalera&rdquo;, se queja.
    </p><p class="article-text">
        Si en su padr&oacute;n La Puebla no ha sufrido importantes variaciones, tampoco las ha habido pol&iacute;ticamente. Desde 1979, este municipio ha estado gobernado por el PSOE, con mandatos de mayor&iacute;as absolutas aplastantes, como las logradas en 1983, con 13 de los 17 concejales del pleno, o en 2003 y 2007 con 11 y 12 ediles, respectivamente. En los dos &uacute;ltimos mandatos los socialistas han gobernado en minor&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Charo Solís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/ayuntamientos-democracia-local_1_1165066.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Dec 2019 10:41:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Puebla del Río: entre el castillo de Don Blas, Doñana y arrozales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Doñana]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tocina-Los Rosales: dos pueblos en uno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/ayuntamientos-democracia-local_1_1165067.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/492296d0-3377-407d-836f-bea39d850a26_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tocina-Los Rosales: dos pueblos en uno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dos núcleos casi con el mismo número de habitantes, separados por sólo dos kilómetros, forman esta localidad que ha tenido por duplicado desde la biblioteca municipal hasta la feria</p><p class="subtitle">El alcalde promueve la unidad de la comarca en un proyecto común para impulsar la marca del Valle del Guadalquivir</p></div><p class="article-text">
        Dos cabalgatas de Reyes, dos parroquias, dos bibliotecas municipales, dos centros c&iacute;vicos y, hasta hace bien poco, dos ferias. Todo por duplicado. As&iacute; de complicada era y es la gesti&oacute;n de <a href="http://www.tocinalosrosales.es/es/municipio/historia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tocina-Los Rosales</a>, un pueblo con dos n&uacute;cleos pr&aacute;cticamente id&eacute;nticos por volumen de habitantes (suman <strong>9.578 personas</strong>) y separados por menos de dos kil&oacute;metros. Durante la burbuja inmobiliaria existi&oacute; la tentaci&oacute;n de unirlos con promociones de viviendas. Nunca se materializ&oacute;. Y esta localidad sigue con una doble y muy marcada personalidad, donde es tocinero quien vive en Tocina y rosale&ntilde;o el que reside en Los Rosales. Hasta para la confecci&oacute;n de las listas electorales se tiene en cuenta el equilibrio territorial. 
    </p><p class="article-text">
        El n&uacute;cleo de Los Rosales creci&oacute; a principios del siglo XX en torno a v&iacute;a del tren, la empresa azucarera y por los colonos llegados principalmente de la provincia de Granada al calor tambi&eacute;n de los cultivos de regad&iacute;o de Tocina. Su despegue definitivo coincidi&oacute; casi con la llegada de la democracia a los ayuntamientos, hace justo ahora 40 a&ntilde;os. Desde entonces, los dos n&uacute;cleos est&aacute;n pr&aacute;cticamente equiparados en poblaci&oacute;n. En ese crecimiento de Los Rosales y la llegada de emigrantes de otras provincias puede estar, seg&uacute;n su alcalde, <strong>Francisco Jos&eacute; Calvo</strong>, la clave de ese esp&iacute;ritu luchador y emprendedor de la localidad. 
    </p><h3 class="article-text">Un &ldquo;peque&ntilde;o milagro&rdquo;</h3><p class="article-text">
        La transformaci&oacute;n de Tocina-Los Rosales ha ido en paralelo a la de otros municipios andaluces. De estrenarse la democracia local con ayuntamientos pobres con &ldquo;pocos fondos&rdquo; y &ldquo;muchas infraestructuras deficitarias&rdquo;, que llegaban hasta lo m&aacute;s b&aacute;sico como llevar el alumbrado donde no lo hab&iacute;a, como relata su regidor, a llegar a un punto en el que los servicios esenciales est&aacute;n garantizados. Por eso, el reto est&aacute; ahora en plantear soluciones a nuevos problemas y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Y en estos momentos, Calvo apunta a la necesidad de buscar alternativas econ&oacute;micas para que la poblaci&oacute;n activa no est&eacute; a merced de los vaivenes que tiene la agricultura y, por ende, la industria vinculada a ella. 
    </p><p class="article-text">
        En materia de desempleo, con un 13% (ocho puntos por debajo de la media de la provincia), esta localidad es un &ldquo;peque&ntilde;o milagro&rdquo;, seg&uacute;n su regidor, por su peque&ntilde;o t&eacute;rmino municipal (14 kil&oacute;metros cuadrados), por sus pocos recursos y por esa duplicidad de gastos que supone tener dos n&uacute;cleos. Pero se necesita m&aacute;s y, como explica, se est&aacute; intentando recalificar suelo para la construcci&oacute;n de un micropol&iacute;gono industrial para el que ya hay demanda. Como constata, este municipio tiene mucha iniciativa, y a la industria transformadora agr&iacute;cola tambi&eacute;n se han sumado otros sectores como una peque&ntilde;a industria auxiliar aeron&aacute;utica o papelera. 
    </p><h3 class="article-text">Sumar al Valle del Guadalquivir</h3><p class="article-text">
        Otro de los ejes sobre los que vertebrar el futuro es el consejo de alcaldes de C&oacute;rdoba y de Sevilla del Valle del Guadalquivir. &ldquo;Un proyecto global que requiere una inversi&oacute;n importante, porque no es suficiente un plan local para cambiar la forma de vida, sino que es necesario un proyecto de territorio y vinculado a nuestro modelo productivo, es decir, que abarque la granja, la fruta y el turismo relacionado con el r&iacute;o Guadalquivir. Somos un mismo territorio, con los mismos problemas, las mismas carreteras y los mismos cultivos, y el valle del Guadalquivir nunca ha demandado nada&rdquo;, detalla, admitiendo que ha tenido que vencer alguna que otra reticencia de alguno de sus hom&oacute;logos. 
    </p><p class="article-text">
        En el cap&iacute;tulo de infraestructuras, adem&aacute;s de un nuevo colegio para Los Rosales, porque el existente est&aacute; muy deteriorado, en la red viaria requieren de una mejora de la carretera que conecta con la A-4 y, sobre todo, una &ldquo;gran carretera&rdquo;. &ldquo;Si es posible, necesitamos que esa autov&iacute;a de La Vega que llega hasta La Rinconada siga por la vega y que haga, de verdad, honor a su nombre. Debe prolongarse porque es una zona con mucho tr&aacute;fico de veh&iacute;culos y maquinaria pesada agr&iacute;cola. El valle no est&aacute; a&uacute;n vertebrado y no empieza ni acaba en La Rinconada, hay m&aacute;s pueblos y necesitamos buenas carreteras&rdquo;, asegura. 
    </p><p class="article-text">
        Calvo lleg&oacute; a la alcald&iacute;a despu&eacute;s de 32 a&ntilde;os de mayor&iacute;as absolutas socialistas. El declive del PSOE en Tocina-Los Rosales le aup&oacute; a la alcald&iacute;a con un proyecto pol&iacute;tico nuevo pero que, curiosamente, coincid&iacute;a tambi&eacute;n con la decadencia del Partido Andalucista, formaci&oacute;n por la que concurr&iacute;a electoralmente. Tan es as&iacute;, que para esta &uacute;ltima convocatoria tuvo que crear su propia marca electoral <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/Partido-Andalucista-pondra-punto-septiembre_0_424508362.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tras la disoluci&oacute;n del PA en 2015</a>. Con Andalucistas por Tocina-Los Rosales (ATR), no s&oacute;lo ha revalidado por tercera vez su puesto, sino que con sus 11 concejales y un respaldo a su gesti&oacute;n de casi el 80% del electorado es el tercer Gobierno local m&aacute;s votado de los municipios de m&aacute;s de 5.000 habitantes del pa&iacute;s. Prueba de su firme convicci&oacute;n andalucista es la bandera andaluza enmarcada que preside su despacho. Fue la bandera con la que tocineros y rosale&ntilde;os se echaron a las calles el 4 de diciembre de 1977 para reivindicar la autonom&iacute;a de Andaluc&iacute;a. 
    </p><h3 class="article-text">Del pueblo y de la villa </h3><p class="article-text">
        El Desav&iacute;o de La Mari lo regentan Mari y Mari, <strong>Mar&iacute;a del Rosario Mart&iacute;nez y Mar&iacute;a Jos&eacute; Gonz&aacute;lez</strong>, una de Tocina y otra de Los Rosales. Son amigas, reconocen que los tocineros y los rosale&ntilde;os son distintos, pero defienden que la convivencia es excelente aunque tiendan siempre a compararse los unos con los otros. &ldquo;A ella le dicen que es del pueblo, y a m&iacute; me dicen que soy de la villa&rdquo;, suelta divertida Mar&iacute;a Jos&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Tras a&ntilde;os trabajando como jornaleras recogiendo naranja, melocot&oacute;n o aceituna, acaban de poner su primer negocio. Lo han hecho junto al Ayuntamiento y en uno de los puntos de m&aacute;s paso. La tienda apenas lleva un mes en marcha y no terminan de despegar. Para llamar la atenci&oacute;n de los transe&uacute;ntes tienen puestos en bucle villancicos. Pero se quejan. &ldquo;Entran muy pocos al d&iacute;a, y eso que abrimos desde las siete de la ma&ntilde;ana hasta la noche&rdquo;, lamentan. 
    </p><p class="article-text">
        Creen que el problema es que, aunque la tasa de paro no sea demasiado alta, sus vecinos no est&aacute;n bien econ&oacute;micamente porque<strong> los salarios cotizan a la baja</strong>. Mar&iacute;a del Rosario cuenta c&oacute;mo sus ventas se reducen a peque&ntilde;as compras diarias. &ldquo;Una docena de huevos y una barra de pan, te piden eso y t&uacute; sabes de sobra que con eso va a comer una familia entera&rdquo;, afirma con rotundidad. Las dos hacen el mismo diagn&oacute;stico: &ldquo;Quienes gobiernan deber&iacute;an de hacer menos esfuerzos por poner tan bonito el pueblo y poner fuentes, como la de la entrada de Los Rosales, y m&aacute;s luchar por traer inversores y que la gente pueda trabajar aqu&iacute;&rdquo;. Las dos saben lo que dicen porque han tenido que ir a otras localidades de las provincias de C&oacute;rdoba, Huelva y tambi&eacute;n de Sevilla a distintas campa&ntilde;as y recalcan que no compensa lo que cobran con los gastos que asumen por desplazamiento. 
    </p><p class="article-text">
        Las dos dicen que los j&oacute;venes tambi&eacute;n se est&aacute;n yendo a otras poblaciones y creen tener una prueba: cuando anochece el pueblo est&aacute; muerto y &ldquo;aquella alegr&iacute;a que hab&iacute;a antes, se acab&oacute;&rdquo;, recuerdan. Pese a su percepci&oacute;n, lo cierto es que Tocina-Los Rosales nunca ha dejado de crecer hasta hace cuatro a&ntilde;os y su leve descenso demogr&aacute;fico parece estar m&aacute;s relacionado con un envejecimiento y baja natalidad, m&aacute;s que con un &eacute;xodo real. No obstante, <strong>el fantasma de la despoblaci&oacute;n preocupa a todos los gobiernos locales</strong>, y desde el Ayuntamiento de Tocina-Los Rosales ya hay proyectos para retener a estos j&oacute;venes, no s&oacute;lo laborales, sino tambi&eacute;n de ocio, como un auditorio para conciertos al aire libre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Charo Solís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/ayuntamientos-democracia-local_1_1165067.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Dec 2019 17:49:02 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Ronquillo, ni cerca ni lejos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/el-ronquillo-40-anos-de-democracia-local-ayuntamientos_1_1165069.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/097eb8fd-6374-44d4-ae1c-b3d51cc0a1bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Ronquillo, ni cerca ni lejos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta localidad celebrará por todo lo alto en abril de 2020 el doscientos aniversario de su independencia de Santa Olalla y su reconocimiento como pueblo</p><p class="subtitle">El alcalde cita como grandes retos para evitar la despoblación la mejora de los transportes públicos y la llegada de la fibra óptica</p></div><p class="article-text">
        Ni cerca ni lejos. Esta es la clave para que en sus doscientos a&ntilde;os de historia&nbsp;<a href="http://www.elronquillo.es/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Ronquillo</a> <strong>resista sin perder poblaci&oacute;n.</strong> A poco m&aacute;s de media hora de Sevilla, esta joven localidad de la comarca de la Ruta de la Plata, que linda con Badajoz y Huelva, logra mantener pr&aacute;cticamente inalterado su n&uacute;mero de habitantes en torno a los <strong>1.400 personas</strong> desde las primeras elecciones municipales en democracia, despu&eacute;s de un &eacute;xodo importante en la d&eacute;cada de los 60 hacia Catalu&ntilde;a y com&uacute;n a tantos municipios andaluces. Sin embargo, su alcalde, <strong>Jos&eacute; Antonio L&oacute;pez</strong> (PSOE), advierte que pese a esa ventaja de estar &ldquo;ni cerca ni lejos&rdquo; que ha permitido fijar su poblaci&oacute;n, no pueden dormirse en los laureles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si hace cuarenta a&ntilde;os se produjo una transformaci&oacute;n total en cuanto a servicios p&uacute;blicos y dotaci&oacute;n de infraestructuras, con un nuevo colegio, un centro de salud, una escuela de m&uacute;sica o un pabell&oacute;n deportivo y una piscina municipal, adem&aacute;s de buenas comunicaciones por estar a pie de autov&iacute;a, lo que ahora precisamos es una <strong>mejor conexi&oacute;n con la capital por transporte p&uacute;blico y la llegada de la fibra &oacute;ptica</strong>&rdquo;, explica. Tiene muy claro que no s&oacute;lo es necesario, sino urgente, acometer estos dos grandes retos ante el riesgo de despoblamiento que se cierne sobre tantos peque&ntilde;os municipios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para retener la juventud y el talento, L&oacute;pez hace una llamada a las administraciones p&uacute;blicas y las empresas para resolver lo que &eacute;l llama el &ldquo;tal&oacute;n de Aquiles&rdquo; de El Ronquillo. A d&iacute;a de hoy, son tres compa&ntilde;&iacute;as las que ofrecen conexiones diarias con Sevilla pero su escasa frecuencia y horarios muy restringidos, sobre todo los fines de semana, hace obligado el uso del veh&iacute;culo privado o resignarse a quedarse en el pueblo. &ldquo;Estamos pr&aacute;cticamente desasistidos. La soluci&oacute;n pasa por nuestra incorporaci&oacute;n al&nbsp;<a href="http://www.consorciotransportes-sevilla.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Consorcio Metropolitano de Transportes</a> y estamos a la espera de los informes de viabilidad&rdquo;, confirma.
    </p><h3 class="article-text">Desconectados&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Pero si hay algo que casi le preocupa m&aacute;s a este alcalde es la fibra &oacute;ptica. Es un lastre para todos los negocios existentes y un freno para quienes se atrevan a emprender, y m&aacute;s a&uacute;n en tiempos en el que el comercio electr&oacute;nico derriba barreras. Lo que m&aacute;s lamenta es la resistencia de las compa&ntilde;&iacute;as telef&oacute;nicas a darles un servicio que requiere una inversi&oacute;n de 150.000 &oacute; 200.000 euros como mucho, seg&uacute;n tiene calculado el Ayuntamiento. Una cantidad que consideran irrisoria si se tiene en cuenta el volumen de facturaci&oacute;n de las grandes compa&ntilde;&iacute;as del sector.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        L&oacute;pez cuenta c&oacute;mo ha cambiado la gesti&oacute;n del Ayuntamiento desde que cuentan con fibra &oacute;ptica, en este caso gracias a la&nbsp;<a href="https://www.dipusevilla.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Diputaci&oacute;n de Sevilla,</a> pero lamenta que sus vecinos sigan con conexiones lentas y que cada vez que llueve se vean interrumpidas. Algo que no es exclusivo de Internet; tambi&eacute;n sucede con la electricidad, con cortes frecuentes y en eso, s&iacute; siguen igual como hace cuarenta a&ntilde;os. <strong>Si hay una Espa&ntilde;a que se vac&iacute;a, tambi&eacute;n la hay desconectada</strong>, y el regidor ronquillero quiere una pronta soluci&oacute;n y m&aacute;s cuando se acaba de poner en marcha un vivero de empresas y esta localidad vive del sector servicios (turismo rural y hosteler&iacute;a, fundamentalmente).&nbsp;
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        La capacidad presupuestaria del Ayuntamiento es limitada para afrontar sendos retos (d&eacute;cadas atr&aacute;s hubo un servicio de autob&uacute;s a Sevilla fletado por el Consistorio, pero que se dej&oacute; por deficitario) y m&aacute;s a&uacute;n, como se queja L&oacute;pez, &ldquo;con las restricciones que supuso la Ley Montoro, un cors&eacute; para las arcas municipales. Es muy triste tener dinero en el banco y que no pueda gastarse&rdquo;, se queja. En este punto, recuerda c&oacute;mo los alcaldes que ha tenido El Ronquillo (todos socialistas desde 1991, mientras los dos primeros mandatos fueron de UCD y el tercero de una formaci&oacute;n independiente) se han caracterizado por ser unos gestores &ldquo;muy responsables&rdquo; y &ldquo;prudentes&rdquo;, que &ldquo;nunca gastaron m&aacute;s de lo que se ten&iacute;a ni tuvieron facturas en los cajones&rdquo;, subraya. No se puede quejar de la herencia recibida.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Intensa agenda de ocio</h3><p class="article-text">
        Mientras el transporte p&uacute;blico y la fibra &oacute;ptica llegan o no, una de las f&oacute;rmulas para retener a los m&aacute;s j&oacute;venes y atraer el turismo es una<strong> intensa agenda de ocio y cultural para casi cada fin de semana promovida por el Ayuntamiento</strong>, que se completa con un potente calendario de romer&iacute;as y fiestas que a&uacute;n perduran, aunque cada vez se incorporan elementos nuevos. Una de esas tradiciones que resisten es la <a href="http://www.elronquillo.es/es/actualidad/noticias/CACHETIA/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cachet&iacute;a</a>, en la que cada 1 de noviembre, con motivo de la fiesta de Todos los Santos, los ni&ntilde;os recorren las calles llamando a las puertas, cantando una pegadiza canci&oacute;n popular en la que demandan nueces y casta&ntilde;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Antes se hac&iacute;a as&iacute;, ahora ya no son frutos secos o granadas como antes, se les da chucher&iacute;as, aunque el efecto de Halloween se ha hecho notar porque algunos ni&ntilde;os ya van disfrazados&rdquo;, relata L&oacute;pez, mientras lamenta que en la era del whatsapp se est&eacute;n perdiendo otras fiestas como la&nbsp;<a href="http://www.turismoronquillo.es/la-enrama/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Enram&aacute;</a> de la noche de San Juan, en la que los j&oacute;venes dejaban mensajes con flores en las ventanas de sus amadas. La tecnolog&iacute;a ha reducido esta tradici&oacute;n a que se dejen las flores en la plaza con leyendas recordando su significado. El mastranto, te quiero tanto; la rosa, la m&aacute;s hermosa; el olivo, nunca te olvido.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">La posada de El Ronco&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Pero la que ser&aacute; la gran fiesta es la que est&aacute; programada para el pr&oacute;ximo abril de 2020. Se cumplir&aacute; el 200 aniversario de&nbsp;<a href="http://www.elronquillo.es/es/municipio/historia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la independencia de El Ronquillo</a> de Santa Olalla, y los ronquilleros participar&aacute;n en una representaci&oacute;n de c&oacute;mo pas&oacute; de ser una aldea a adquirir entidad propia durante la Guerra de la Independencia en pago a su fidelidad al rey <strong>Fernando VII.</strong> El que seguro ser&aacute; uno de los escenarios principales ser&aacute; la antigua posada de<strong> Jos&eacute; Diego Fern&aacute;ndez Rufo</strong>, El Ronco, donde se urdi&oacute; un plan para desbaratar los planes de los franceses, por el que fue ajusticiado, y que dio su nombre a este pueblo.
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        La casa del Ronco sigue en pie. Su fachada est&aacute; intacta. Si tiene el mismo aspecto que dos siglos atr&aacute;s no es por preservar un pedazo de historia. La raz&oacute;n es m&aacute;s prosaica. Su due&ntilde;a, <strong>Isabel Gil Romero</strong>, que la compr&oacute; hace 57 a&ntilde;os nada m&aacute;s casarse, se justifica: &ldquo;Me qued&eacute; sin dinero para arreglarla por fuera&rdquo;. Se gast&oacute; todo lo que ten&iacute;a en acondicionarla por dentro: el tejado era de ramas, el suelo de tierra. Est&aacute; orgullosa porque es la casa m&aacute;s fotografiada de la localidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sentada junto a la fuente que est&aacute; frente a su casa, Isabel ha sido testigo de c&oacute;mo ha cambiado El Ronquillo en estos &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os. &ldquo;Todo ha cambiado a mejor, much&iacute;simo, tenemos ya de todo, pero lo que ya no es igual es la amistad; las vecinas y las familias ya no son como antes. Todos unidos. La juventud ya no quiere a nadie, van con su m&oacute;vil&rdquo;, protesta. A su lado, otros dos vecinos de su misma quinta, que reh&uacute;yen dar su nombre, asienten y vaticinan con pesadumbre que el pueblo se va a quedar vac&iacute;o porque no ven alternativas laborales para esos j&oacute;venes de los que, precisamente, se quejan.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Charo Solís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/el-ronquillo-40-anos-de-democracia-local-ayuntamientos_1_1165069.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Dec 2019 18:27:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Ronquillo, ni cerca ni lejos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ayuntamientos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pilas: un pueblo de aprendices, empresarios y forasteros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/pilas-40-anos-de-democracia-local-sevilla-l_1_1229446.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e7f8abef-ed79-4d5f-8599-6b726eeee7a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pilas: un pueblo de aprendices, empresarios y forasteros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este municipio de la tercera corona del Aljarafe, lejos de perder población, mantiene un número constante gracias a su espíritu emprendedor</p><p class="subtitle">El PP es el partido que más tiempo ha gobernado en esta localidad en los últimos cuarenta años</p></div><p class="article-text">
        Doblan las campanas de la iglesia de Santa Mar&iacute;a la Mayor y una larga comitiva recorre las calles del casco antiguo. &ldquo;Todos los d&iacute;as hay un entierro&rdquo;, suspira una vecina que la ve pasar, mientras otra m&aacute;s joven le pregunta si sabe qui&eacute;n es la persona fallecida. En segundos, le hace un pormenorizado retrato de su vida y obra. Pilas, con un padr&oacute;n con 13.949 habitantes, es y se siente como un pueblo. Todos m&aacute;s o menos se conocen y esa realidad no es muy distinta a c&oacute;mo era esta localidad hace cuarenta a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aquel 3 de abril de 1979</strong>, los pile&ntilde;os votaron democr&aacute;ticamente a su alcalde. <strong>Jos&eacute; Leocadio Ortega</strong> recuerda a la perfecci&oacute;n aquella noche cuando su padre, que hab&iacute;a sido concejal en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la dictadura, le comunic&oacute; que hab&iacute;an ganado los comunistas. Ahora que &eacute;l es alcalde, resalta c&oacute;mo aquella etapa de la transici&oacute;n fue ejemplar. &ldquo;Si algo caracteriza a los vecinos de Pilas es que somos gente extremadamente pr&aacute;ctica&rdquo;, resume, mientras rememora c&oacute;mo<strong> no pas&oacute; nada porque el nuevo regidor del PCE quitara todas las calles con nombres franquistas</strong> o c&oacute;mo la cruz dedicada a los ca&iacute;dos en la guerra civil, ubicada precisamente en la iglesia de Santa Mar&iacute;a, se traslad&oacute; al cementerio y se decidi&oacute; que fuera un monumento en recuerdo a todos los pile&ntilde;os enterrados fuera del pueblo. Faltaban a&uacute;n d&eacute;cadas para que hubiera leyes de memoria hist&oacute;rica y, a su manera, en Pilas ya se hab&iacute;an anticipado. 
    </p><h3 class="article-text">La ciudadan&iacute;a es la &ldquo;que pone y quita alcaldes&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Tras aquellos dos primeros mandatos de gobiernos del PCE y otros tres del PSOE, ha sido el PP el partido que m&aacute;s tiempo ha ostentado el bast&oacute;n de mando de este municipio (entre 1991-1995 gobernaron los socialistas tras haber ganado a los populares por tan solo un voto de diferencia). De hecho, es uno de los bastiones de los populares en la provincia de Sevilla. Ortega, que antes de ser regidor tambi&eacute;n fue concejal, le resta importancia a este hecho, y tiene claro que la receta no es otra que el trabajo constante a pie de calle. &ldquo;El contacto, la cercan&iacute;a con la gente es lo fundamental. Ellos son quienes ponen y quitan y por eso escucharles es algo que no se debe olvidar nunca&rdquo;, afirma, mostr&aacute;ndose convencido de que tambi&eacute;n tener un &ldquo;buen equipo&rdquo; es fundamental.
    </p><p class="article-text">
        En ese electorado incluye a los forasteros, como llaman a los no nacidos en Pilas pero que se han ido sumando poco a poco al padr&oacute;n. Si a finales de la d&eacute;cada de los 80 hab&iacute;a cerca de 9.000 habitantes, ahora est&aacute;n rozando la cifra de 14.000, precisamente, en un momento en el que la demograf&iacute;a se contrae por la baja tasa de natalidad. En Pilas la despoblaci&oacute;n es un t&eacute;rmino que no tiene cabida. Nunca ha dejado de crecer y eso se debe a que es un pueblo emprendedor. La tasa de paro lo desvela: en la actualidad tiene un 16,9%, cinco puntos por debajo de la media de la provincia y casi siete de la media andaluza.<strong> </strong>
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                </figure><h3 class="article-text">Esp&iacute;ritu empresarial</h3><p class="article-text">
        El esp&iacute;ritu empresarial de este municipio hay que buscarlo siglos atr&aacute;s en el tiempo. Ya el escritor romano <strong>Plinio</strong> mencionaba la calidad del aceite que se exportaba desde la entonces llamada Pilias; en los siglos XV y SVII, adem&aacute;s de por este producto, tambi&eacute;n era conocida por su fabricaci&oacute;n de tejas y la producci&oacute;n de jab&oacute;n (la primera partida de este producto hacia las Am&eacute;ricas sali&oacute; de Pilas en 1502). Ese car&aacute;cter, transmitido a lo largo de la historia, tuvo su punto culmen el pasado siglo, cuando se produce el despegue industrial con empresas de aderezo de aceitunas, textil y del cuero, mueble y transportes, entre otros. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El emprendimiento en Pilas ha sido una constante y es el pueblo que m&aacute;s ha crecido siempre en su entorno. La gente trabajaba en las f&aacute;bricas, ten&iacute;a estabilidad laboral y salarial, pero tambi&eacute;n ten&iacute;a su parcela de la que sacaba recursos extra que luego se invert&iacute;a en otros negocios. Una prueba de esta realidad es que aqu&iacute;, en los a&ntilde;os 50, el cien por cien de las mujeres trabajaba en la aceituna, eso significaba que en las casas entraban dos salarios y las rentas que se obten&iacute;an se volv&iacute;an a reinvertir. Tambi&eacute;n ha sido muy t&iacute;pico siempre que un joven entrara de aprendiz en una empresa y, cuando ya estaba formado, daba el salto para ser empresario&rdquo;, explica Ortega. 
    </p><p class="article-text">
        En el kiosco de Juan est&aacute; <strong>Eulogio Gal&aacute;n</strong>. Es vecino de Santiponce pero lleva 25 a&ntilde;os yendo a diario a Pilas para hacer el reparto de la lavander&iacute;a en la que trabaja. Si hay algo que le llama la atenci&oacute;n a Eu, como prefiere que le llamen, es el esp&iacute;ritu emprendedor de sus habitantes. <strong>&ldquo;La gente abre un negocio, si le va mal y tiene que cerrar, no lo duda y pone otro&rdquo;, dice, no sin cierta sorpresa</strong>. No lo duda ni un segundo: si tuviera que dejar su casa, se ir&iacute;a a Pilas. &ldquo;Mantiene su identidad de pueblo y no hace falta a ir a Sevilla para nada. Tienes todo lo que necesitas y que te puede proporcionar una gran ciudad, y encima tienes una calidad de vida que all&iacute; no se tiene&rdquo;, afirma con rotundidad. 
    </p><h3 class="article-text">Pueblo &ldquo;acogedor&rdquo;</h3><p class="article-text">
        <strong>Juan D&iacute;az</strong>, el kiosquero con el que charla Eu, es un ejemplo de ese esp&iacute;ritu emprendedor. Toda su vida trabajando en una imprenta. Cuando la crisis se la llev&oacute; por delante ten&iacute;a 44 a&ntilde;os y el mercado laboral le cerr&oacute; las puertas. Lejos de quedarse en casa, se dio de alta como aut&oacute;nomo y cambi&oacute; la tinta y el papel por la prensa o las chucher&iacute;as. &ldquo;Hab&iacute;a que buscarse las habichuelas y esto te da para vivir. Mientras tenga para pagar el aut&oacute;nomo, para qu&eacute; quiero m&aacute;s&rdquo;, bromea. Defiende ese esp&iacute;ritu emprendedor y enormemente acogedor de sus vecinos a todo aquel que se instala en esta localidad. En Pilas han llegado a tener hasta 1.200 inmigrantes residiendo. 
    </p><p class="article-text">
        A las puertas del centro comercial que hay frente a la ermita de nuestra se&ntilde;ora de Bel&eacute;n<strong>, Jes&uacute;s Su&aacute;rez</strong> dice que siempre tienen los &ldquo;brazos abiertos&rdquo; a los &ldquo;forasteros&rdquo;, y define el tejido empresarial pile&ntilde;o como &ldquo;muy inquieto&rdquo; de peque&ntilde;as y medianas empresas que crecen al calor de un sector que hace de motor. &ldquo;Por ejemplo, en el caso del mueble, mi hija trabaja en una oficina de una empresa de tresillos, pues hay otras 25 &oacute; 30 m&aacute;s. Lo mismo ocurre en torno al olivar de aceituna de verdeo&rdquo;, explica. Lo tiene muy claro e ironiza: &ldquo;Quien no trabaja aqu&iacute;, es porque no se ha puesto las pilas&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Cercan&iacute;as y bicicleta</h3><p class="article-text">
        Es precisamente esa capacidad de poner en marcha proyectos que generan empleo y riqueza lo que m&aacute;s motiva a su alcalde, ya que, como admite, Pilas no tiene ning&uacute;n patrimonio monumental que pudiera atraer al sector tur&iacute;stico. &ldquo;Estamos orgullosos de nuestros empresarios porque son un colectivo que siempre est&aacute;n arriesgando y luchando, por eso quiero poner la asociaci&oacute;n de empresarios de Pilas donde se merece, en todo lo alto, para que estos se reactiven y animen tras a&ntilde;os de crisis, y m&aacute;s ahora que el pol&iacute;gono Pilas 2000 se ha desbloqueado y se est&aacute;n empezando a vender parcelas&rdquo;, defiende Ortega.
    </p><p class="article-text">
        Para el despegue de los nuevos proyectos empresariales se precisa la mejora de las conexiones, m&aacute;xime cuando es una localidad que est&aacute; dentro del espacio de Do&ntilde;ana, en la tercera corona del Aljarafe y lindando con la comarca del Condado onubense. En este punto, la principal reclamaci&oacute;n no es tanto de infraestructuras, porque est&aacute; a los pies de la A-49 y lo &uacute;nico que precisan es una ampliaci&oacute;n como v&iacute;a r&aacute;pida de la carretera con la que conecta, y ya est&aacute; presupuestada, sino la necesidad de m&aacute;s transportes p&uacute;blicos. Ortega considera que son &ldquo;muy deficientes&rdquo;, y asegura que es queja casi un&aacute;nime de todos los alcaldes del Aljarafe, pero su demanda se centra en el tren de cercan&iacute;as, que se mejorara su frecuencia e interconexi&oacute;n con otros transportes, acompa&ntilde;ado todo ello de un carril bici para impulsar la movilidad sostenible.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Charo Solís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/pilas-40-anos-de-democracia-local-sevilla-l_1_1229446.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Dec 2019 18:50:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pilas: un pueblo de aprendices, empresarios y forasteros]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sevilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bollullos de la Mitación: la identidad de un pueblo que sobrevivió a la burbuja inmobiliaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/40-anos-de-democracia-local-bollullos-de-la-mitacion_1_1165071.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95abe046-67a4-4fd6-aa8a-ea755150f1da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bollullos de la Mitación: la identidad de un pueblo que sobrevivió a la burbuja inmobiliaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Uno de los grandes hitos para esta localidad del Aljarafe será la catalogación como Zona Patrimonial de la ermita y la romería de la Virgen de Cuatrovitas</p><p class="subtitle">El alcalde impulsa la figura de las asambleas ciudadanas para favorecer la convivencia entre los “nativos” y los recién llegados</p></div><p class="article-text">
        El esqueleto de lo que iba a ser un gran pabell&oacute;n deportivo cubierto recibe al visitante de Bollullos de la Mitaci&oacute;n. Esa estructura de cemento a medio terminar es el fiel reflejo del <strong>delirio inmobiliario</strong> que supuso aquella burbuja que explot&oacute; hace un decenio y cuyo &uacute;nico beneficio, en el caso de este municipio aljarafe&ntilde;o, es que permiti&oacute; que no creciera de forma incontrolada y que se perdiera su esencia de pueblo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un paseo por sus calles permite comprobar que es as&iacute;. Sus calles, su comercio, su vida nada tiene que ver con localidades vecinas de la primera corona del Aljarafe que, al calor del ladrillo, se convirtieron en ciudades dormitorio sin personalidad o que si la mantienen, es tapada, casi sepultada, por hileras interminables de urbanizaciones. A&uacute;n as&iacute;, Bollullos no ha sido completamente ajeno a ese fen&oacute;meno. Su evoluci&oacute;n demogr&aacute;fica as&iacute; lo atestigua: hace cuarenta a&ntilde;os, cuando se celebraron las primeras elecciones municipales democr&aacute;ticas, rondaba los 4.000 habitantes, en el a&ntilde;o 2000 super&oacute; la barrera de los 5.000, y en los &uacute;ltimos a&ntilde;os no ha parado de crecer hasta llegar a los 10.647 vecinos.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Reto de Bollullos, la convivencia</h3><p class="article-text">
        &ldquo;No crecimos el triple o el cu&aacute;druple como Bormujos o Espartinas. Nuestra poblaci&oacute;n ha aumentado pero no de una forma tan desproporcionada y eso ha ayudado a mantener su car&aacute;cter rural. Si el boom de la construcci&oacute;n hubiese durado cinco a&ntilde;os m&aacute;s, nos habr&iacute;a pasado lo mismo&rdquo;, explica su alcalde, <strong>Fernando Soriano</strong> (Adelante Andaluc&iacute;a). Y recuerda c&oacute;mo decayeron, &ldquo;afortunadamente&rdquo;, a su juicio, el macropoyecto de ciudad deportiva del Sevilla, que inclu&iacute;a 2.000 viviendas, u otro de 800 viviendas con un campo de golf, que habr&iacute;an multiplicado por tres el n&uacute;cleo urbano. &ldquo;Habr&iacute;a sido tener otros dos Bollullos m&aacute;s y para gestionarlo habr&iacute;amos tenido que crear distritos&rdquo;, afirma con cierto alivio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese crecimiento poblacional sostenido en el tiempo ha conllevado, como recuerda su alcalde, algo m&aacute;s que el hecho de que &ldquo;los ni&ntilde;os ya no jueguen en las calles como hace cuarenta a&ntilde;os, que haya m&aacute;s tr&aacute;fico o que el pueblo deje de ser un n&uacute;cleo de cinco y seis familias extensas y se haya perdido la comunicaci&oacute;n entre vecinos&rdquo;. Para Soriano, la convivencia con los que se han ido incorporando ha sido uno de los grandes retos. &ldquo;Es complicado tomar decisiones cuando la gente que reside en tu municipio es muy heterog&eacute;nea. Hay quien es de fuera y se integra, otros que ven tu pueblo como una ciudad dormitorio, y hay que hacer un esfuerzo por la integraci&oacute;n entre los nativos y los no nativos&rdquo;, argumenta.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Asambleas ciudadanas</h3><p class="article-text">
        Un ejemplo pr&aacute;ctico: el uso de materiales pirot&eacute;cnicos en las fiestas del pueblo. El dif&iacute;cil equilibrio entre las tradiciones de los bollulleros y el derecho al descanso de los nuevos vecinos ha tenido que resolverse con la iniciaci&oacute;n de los tr&aacute;mites para la redacci&oacute;n de una ordenanza para su regulaci&oacute;n, que fue el resultado de una moci&oacute;n institucional aprobada por unanimidad. El paso previo para resolver estas situaciones y el mejor instrumento para buscar los puntos de encuentro son, seg&uacute;n Soriano, las asambleas ciudadanas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El hecho de incentivar la participaci&oacute;n a trav&eacute;s de estas asambleas favorece que se escuche, se palpe el sentir de los vecinos de siempre y los que vienen de fuera, y hace que, tras el debate, la toma de decisiones sea m&aacute;s ajustada a la realidad&rdquo;, explica Soriano. En el caso de que haya quien discrepe, la respuesta es f&aacute;cil: &ldquo;si la decisi&oacute;n es resultado de la participaci&oacute;n y el consenso, eso es sagrado&rdquo;, zanja.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Patriotismo y patrimonio bollullero&nbsp;</h3><p class="article-text">
        La gesti&oacute;n de&nbsp;esta localidad tampoco ha sido tan f&aacute;cil en estos cuarenta a&ntilde;os, especialmente, los veinte &uacute;ltimos. Tras una etapa de bonanza en la que las arcas del Ayuntamiento no ten&iacute;an dificultad para costear los servicios p&uacute;blicos, lleg&oacute; la crisis del ladrillo e hizo que estos se vieran lastrados por los cors&eacute;s presupuestarios y por una ristra de condenas por convenios urban&iacute;sticos que a&uacute;n colea. Esto es algo com&uacute;n a muchos municipios, pero a esto se a&ntilde;ade un factor m&aacute;s: su peculiar t&eacute;rmino municipal. Bollullos tiene su propio condado de Trevi&ntilde;o (ese trocito de Burgos, de 260 kil&oacute;metros cuadrados, que est&aacute; dentro de la provincia de &Aacute;lava). Lo m&aacute;s curioso de este caso es que el tierras que conforman la hacienda de Torrequemada pertenecen a Gelves, poblaci&oacute;n que no limita con Bollullos; de hecho est&aacute; a 20 kil&oacute;metros de distancia. A esto se a&ntilde;ade que comparte callejero con Umbrete y Espartinas, lo que ha dado pie a numerosas tensiones administrativas (afecta a viviendas y empresas), porque el t&eacute;rmino bollullero llega hasta dentro del casco urbano de estos dos&nbsp;pueblos vecinos.&nbsp;
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        &ldquo;Esta situaci&oacute;n es muy particular y creo que Torrequemada alg&uacute;n d&iacute;a la tendr&iacute;amos que reclamar&rdquo;, explica Soriano entre risas, aludiendo a que ser&iacute;a un ejercicio de &ldquo;patriotismo bollullero&rdquo;. En realidad, esa conquista respecto a estos t&eacute;rminos la&nbsp;aborda desde un punto de vista pr&aacute;ctico: se trata de dar una respuesta administrativa a esos vecinos que, por ejemplo, tienen la casa en Umbrete y su patio en Bollullos.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Reivindicaci&oacute;n del patrimonio de Bollullos</h3><p class="article-text">
        Acorde a ese sentimiento bollullero, uno de los proyectos m&aacute;s importantes que tiene esta localidad sobre al mesa es la declaraci&oacute;n de Bien de Inter&eacute;s Cultural, dentro de la catalogaci&oacute;n de zona patrimonial, del&nbsp;&aacute;rea arqueol&oacute;gica que se encuentra alrededor de la&nbsp;ermita (construida sobre una mezquita almohade y de la que se mantiene el alminar, que es de la misma &eacute;poca que la Giralda) y de la romer&iacute;a de la Virgen de Cuatrovitas, que es la m&aacute;s antigua de la provincia de Sevilla con 425 a&ntilde;os de historia a sus espaldas, los &uacute;ltimos 200 con la misma forma de celebraci&oacute;n. De lograrse esta figura de protecci&oacute;n por su valor arqueol&oacute;gico, monumental, paisaj&iacute;stico y etnol&oacute;gico, Cuatrovitas ser&iacute;a la primera zona patrimonial de Sevilla y la cuarta de Andaluc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los dem&aacute;s proyectos para el futuro del municipio ata&ntilde;en al cap&iacute;tulo de infraestructuras: concluir ese pabell&oacute;n cubierto, la mejora de las conexiones viarias con una circunvalaci&oacute;n, la redacci&oacute;n de un plan de movilidad urbana y la ampliaci&oacute;n del pol&iacute;gono empresarial PIBO, que se ha convertido en motor econ&oacute;mico de una&nbsp;localidad donde el olivar, pese a ser a&uacute;n potente, va poco a poco perdiendo fuelle. Seg&uacute;n el alcalde, este parque empresarial se podr&iacute;a expandir en 67 hect&aacute;reas que est&aacute;n en una &ldquo;posici&oacute;n estrat&eacute;gica&rdquo; para cuando est&eacute; terminada la SE-40 y que conecta con la A-49, lo que convertir&iacute;a a este municipio en &ldquo;centro empresarial del Aljarafe&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima particularidad de&nbsp;este pueblo est&aacute; en el &aacute;mbito pol&iacute;tico. Nunca en estos cuarenta a&ntilde;os de democracia local ha tenido un alcalde socialista. Primero el PCE, luego IU y ahora Adelante Andaluc&iacute;a se han disputado con el PP la alcald&iacute;a hasta el punto de repartirse al 50% los mandatos transcurridos.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Charo Solís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/40-anos-de-democracia-local-bollullos-de-la-mitacion_1_1165071.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Nov 2019 20:50:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bollullos de la Mitación: la identidad de un pueblo que sobrevivió a la burbuja inmobiliaria]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Camas: donde se unen la vega del Guadalquivir y la cornisa del Aljarafe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/40-anos-de-ayuntamientos-democraticos-camas_1_1165072.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7805232a-95ac-465e-9953-aee23108119c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Camas: donde se unen la vega del Guadalquivir y la cornisa del Aljarafe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pese a su concepción como ciudad dormitorio, esta localidad tiene una marcada personalidad por su capacidad de acoger a todo aquel que viene de fuera</p><p class="subtitle">Es el único municipio que blindó la cornisa del Aljarafe de la presión urbanística y la protegió para que ninguna vivienda se construyera entre los cerros de El Carambolo y Santa Brígida</p></div><p class="article-text">
        La diosa Astart&eacute; parece recibir con los brazos abiertos. Esta figura tartesia preside la rotonda que da la bienvenida a <a href="http://www.camas.es/es/municipio/historia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Camas</a> y bien puede resumir la esencia de esta localidad que une la vega del Guadalquivir con la cornisa del Aljarafe, y que, a lo largo de su historia, ha sido lugar de paso y parada de viajeros, cruce de caminos y asentamiento de ciudadanos de todas partes. Desde tartesios a romanos, musulmanes y ya en el siglo XX a extreme&ntilde;os o mallorquines. Por eso, es una ciudad abierta que nunca ha dejado de crecer. 
    </p><p class="article-text">
        Las primeras elecciones municipales en democracia llegaron cuando el despegue demogr&aacute;fico y econ&oacute;mico de Camas ya se hab&iacute;a consolidado. En 1940, tan solo resid&iacute;an 5.214 habitantes y cuatro d&eacute;cadas despu&eacute;s, en 1980, eran ya m&aacute;s de 25.000. Por entonces, su motor era la industria surgida al calor del desarrollo del ferrocarril que permiti&oacute; el crecimiento de una clase obrera, pero aquel tejido industrial poco a poco fue desapareciendo y fue sustituido por el sector servicios. Su econom&iacute;a y su cercan&iacute;a a Sevilla la hicieron id&oacute;nea para ser un municipio de acogida, lo que atestiguan las <strong>27.463 personas</strong> que hoy tiene empadronadas. 
    </p><h3 class="article-text">Condici&oacute;n polinuclear</h3><p class="article-text">
        Su alcalde y tambi&eacute;n historiador, <strong>Rafael Recio</strong> (PSOE), ha vivido toda su vida en Camas y ,&ldquo;como hijo de la democracia&rdquo; (naci&oacute; en 1975), tiene un conocimiento real de la transformaci&oacute;n experimentada por la ciudad, que siempre ha estado gobernada por fuerzas de izquierda: 18 a&ntilde;os por PCE y luego IU, y 22 por el PSOE. &ldquo;Estos cuarenta a&ntilde;os han cambiado sustancialmente la piel de esta ciudad, sus servicios p&uacute;blicos e infraestructuras nada tienen que ver con aquella Camas del franquismo&rdquo;, explica, mientras recuerda los cuatro colegios por los tuvo que pasar en su infancia, precisamente, por el mal estado y escasez de escuelas p&uacute;blicas, y que nada tiene que ver con la red educativa p&uacute;blica de Primaria y Secundaria que existe hoy d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Su dispersi&oacute;n geogr&aacute;fica en cuatro n&uacute;cleos, separados entre s&iacute; por barreras arquitect&oacute;nicas y orogr&aacute;ficas, tampoco ayudaba a una buena atenci&oacute;n sanitaria. Ahora esos obst&aacute;culos est&aacute;n resueltos con nuevos centros de salud en Coca de la Pi&ntilde;era, La Pa&ntilde;oleta y El Carambolo. Una atenci&oacute;n a esa &ldquo;condici&oacute;n polinuclear&rdquo; que, como aclara Recio, tambi&eacute;n se ha extrapolado a las instalaciones deportivas y espacios medioambientales.
    </p><p class="article-text">
        Una vez cubiertas las necesidades b&aacute;sicas, el principal reto sigue siendo la conexi&oacute;n con la capital. &ldquo;Camas tiene que ser una gran apuesta del Gobierno andaluz como principal impulsor de las estrategias de comunicaci&oacute;n en la comarca del Aljarafe, porque Camas es punto de intercomunicaci&oacute;n&rdquo;, detalla Recio. Por su diversidad de suelos terciarios, el otro objetivo es la colmataci&oacute;n de los que est&aacute;n disponibles en los parques de Los Girasoles, Parque Plata o Vega del Rey, que son en este &aacute;rea metropolitana una &ldquo;joya&rdquo;, seg&uacute;n el alcalde. 
    </p><h3 class="article-text">Cambio clim&aacute;tico y urbanismo</h3><p class="article-text">
        Ahora que el debate sobre el cambio clim&aacute;tico est&aacute; sobre la mesa, Camas fue un municipio adelantado a su tiempo: protegi&oacute; la cornisa del Aljarafe a principios de milenio para evitar su deterioro. Mientras otras localidades vecinas agotaban su suelo rendidas ante la presi&oacute;n urban&iacute;stica, la cornisa de Camas est&aacute; a salvo porque &ldquo;no se va a construir ni una sola vivienda&rdquo;, zanja Recio. &ldquo;A otros municipios pocos restos de cornisa les quedan para su recuperaci&oacute;n, en cambio, en Camas, desde el cerro de El Carambolo hasta el cerro de Santa Br&iacute;gida, esa franja al oeste del municipio, est&aacute; protegida medioambientalmente y tenemos que hacer un esfuerzo por convertirlo en un referente dentro de la comarca&rdquo;. Esta ambici&oacute;n es el resultado de una presi&oacute;n que no es nociva: frente a la presi&oacute;n inmobiliaria, la presi&oacute;n ciudadana y del tejido asociativo ambientalista que, seg&uacute;n Recio, &ldquo;entiende la importancia de esos cerros y de la ejemplaridad de este municipio ante una situaci&oacute;n de emergencia clim&aacute;tica&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ante los retos que esta coyuntura plantea, entra en juego la necesidad de que se idee entre todas las partes implicadas un plan estrat&eacute;gico medioambiental que tambi&eacute;n resuelva los problemas de comunicaci&oacute;n con soluciones de modalidad sostenible. &ldquo;La comunicaci&oacute;n por parte de este Ayuntamiento no est&aacute; planteada en t&eacute;rminos de m&aacute;s conexiones que faciliten el uso del veh&iacute;culo privado, sino que queremos que Camas sea ese punto estrat&eacute;gico de conexi&oacute;n de la capital por ser la cabecera del Aljarafe norte, pero con soluciones ecol&oacute;gicas, ya que soportamos toda la presi&oacute;n del tr&aacute;fico. Como esa l&iacute;nea 2 de metro de Sevilla, a la que presentamos alegaciones para que llegara hasta aqu&iacute;&rdquo;, detalla. Ante la previsi&oacute;n de que sea costoso, apostilla que se &ldquo;podr&iacute;a apostar por otros tipo de conexiones como autobuses el&eacute;ctricos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este compromiso municipal con el medio ambiente no se queda s&oacute;lo en la cornisa del Aljarafe ni en propuestas de movilidad, sino que llega hasta lo personal. Peque&ntilde;os brotes verdes o bulbos de hortalizas, verduras o flores asoman de las macetas y peque&ntilde;os parterres que Recio ha llevado hasta las dependencias de la Alcald&iacute;a. En una galer&iacute;a por la que penetra el sol a raudales, ha aprovechado sus condiciones como invernadero para sembrar con el ejemplo un huerto. 
    </p><h3 class="article-text">Pluralidad </h3><p class="article-text">
        Pero si hay algo por lo que este alcalde se siente &ldquo;orgulloso&rdquo; es del car&aacute;cter abierto de los cameros. &ldquo;Ser un cruce de caminos, una poblaci&oacute;n mestiza es el sello identitario de Camas. Es un pueblo plural y con mucha vida&rdquo;, defiende, y ese es su mayor patrimonio, ya que hist&oacute;rica, monumental, paisaj&iacute;stica y tur&iacute;sticamente no tiene nada que ofrecer, como &eacute;l mismo admite. As&iacute; recuerda c&oacute;mo su condici&oacute;n de puerta de Sevilla y nudo de la V&iacute;a de Plata favoreci&oacute; que en la d&eacute;cada de los 50 emigrantes extreme&ntilde;os se empadronaran hasta el punto de crear su propia barriada, La Extreme&ntilde;a, o c&oacute;mo un alcalde oriundo de Mallorca logr&oacute; atraer a una comunidad que acab&oacute; formando una barriada mallorquina. 
    </p><p class="article-text">
        En tiempos en los que determinado discurso pol&iacute;tico es contrario al mestizaje, Recio muestra su &ldquo;preocupaci&oacute;n&rdquo; por el &ldquo;rechazo a la pluralidad&rdquo; y que ese mensaje &ldquo;populista&rdquo; acabe &ldquo;por atentar contra lo que es la se&ntilde;a de identidad de Camas y empiece a calar y tener eco entre los habitantes de esta ciudad&rdquo;. De ah&iacute; que el tesoro de este municipio sea algo m&aacute;s importante que aquel hallazgo fortuito de las joyas de El Carambolo o aquella Diosa Astart&eacute; con la que el historiador Juan Mata Carriazo se top&oacute; en el mercadillo sevillano de El Jueves. Su riqueza est&aacute;, para su alcalde, en su capacidad de dar cabida a todo aquel que busque un lugar donde vivir cerca de Sevilla y que, pese a ser ciudad dormitorio, tiene una personalidad fuerte y acogedora.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Charo Solís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/40-anos-de-ayuntamientos-democraticos-camas_1_1165072.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Nov 2019 16:02:49 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Los Molares: punto de partida para una ruta de los castillos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/ayuntamientos-democracia-local_1_1264263.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5d9a7c7-bff0-4c17-9ab3-d8d84a1c269e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los Molares: punto de partida para una ruta de los castillos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dólmenes, villas romanas, la segunda feria de la seda más importantes del Medievo y un castillo del siglo XIV son el patrimonio con el que reflotar la economía del municipio explotando el filón del turismo</p><p class="subtitle">Su alcalde, José Veira, a sus 26 años, es el regidor más joven de Sevilla, el segundo de Andalucía y el tercero del país, y ha puesto fin a cuarenta años consecutivos de gobiernos de izquierdas</p></div><p class="article-text">
        A partir de las diez de la ma&ntilde;ana y hasta bien entrado el mediod&iacute;a, el banco de hierro forjado que est&aacute; en la esquina de la Avenida de Andaluc&iacute;a con la calle Real de&nbsp;<a href="http://www.losmolares.es/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los Molares</a> est&aacute; de lo m&aacute;s concurrida. Todos los d&iacute;as, un grupo de vecinos ya jubilados se re&uacute;nen. Advierten que todo aquel que pasa por aquella esquina y se para con ellos, se lleva el mote puesto. Un empleado de una sucursal bancaria del pueblo se par&oacute; un d&iacute;a y les dijo &ldquo;ya vengo preparado, que me han dicho que pon&eacute;is mote a todo el mundo&rdquo;. Desde entonces fue &ldquo;el preparao&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la reuni&oacute;n de hoy est&aacute;n <strong>Crist&oacute;bal G&oacute;mez, Jer&oacute;nimo Moreno, Antonio Ramos, Diego Moreno y Jos&eacute; Luis Rinc&oacute;n.</strong> Echar la vista a hace 40 a&ntilde;os no les cuesta ning&uacute;n trabajo. Cuando en 1979 se abrieron las urnas de las primeras elecciones municipales, en Los Molares muchas calles estaban sin asfaltar, hab&iacute;a poca iluminaci&oacute;n, muchas casas no ten&iacute;an cuarto de ba&ntilde;o, tampoco hab&iacute;a polideportivo, tan s&oacute;lo hab&iacute;a un colegio y la atenci&oacute;n sanitaria reca&iacute;a en el &uacute;nico m&eacute;dico del pueblo que pasaba consulta.
    </p><p class="article-text">
        Reconocen la transformaci&oacute;n total que ha conllevado la llegada de la democracia local, pero casi al un&iacute;sono ponen el acento en lo mismo: los avances lo &uacute;nico que han tra&iacute;do es falta de comunicaci&oacute;n. Echan de menos el di&aacute;logo y la cercan&iacute;a entre los vecinos. &ldquo;Pocos ya se sientan al fresco en verano y los &uacute;nicos que lo hacemos somos los viejos&rdquo;, asegura Diego, mientras a su lado, Crist&oacute;bal apostilla, &ldquo;&iquest;t&uacute; has visto a un ni&ntilde;o que juegue en la calle?&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos se&ntilde;alan al PSOE como las siglas transformadoras del pueblo. Donde hab&iacute;a un campo de albero, hoy hay un campo de c&eacute;sped artificial; donde hab&iacute;a unas tierras yermas hay un pol&iacute;gono industrial, hay un centro de salud, un pabell&oacute;n cubierto o una piscina municipal. Han sido cuarenta a&ntilde;os de gobiernos de izquierdas, (el primer y segundo mandato ganaron el PTA y la CUT, mientras en 2007 lo hizo IU), 28 de ellos del PSOE, que acabaron en estas &uacute;ltimas elecciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n sube de tono. A uno de ellos, militante socialista, le cuesta mucho asumir el resultado y m&aacute;s a&uacute;n ante lo que advierte uno de sus contertulios: gan&oacute; el PP porque hubo votantes de izquierdas, muchos socialistas, que le dieron su voto. Su an&aacute;lisis de los resultados es certero: si en 2015 el PP s&oacute;lo obtuvo 155 votos frente a los 1.029 del PSOE, cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, el marcador le dio la vuelta y los populares arrasaron con 1.277 papeletas frente a 679 sufragios socialistas. As&iacute;, el PP que nunca hab&iacute;a tenido m&aacute;s de un concejal, sac&oacute; 7, y se ven&iacute;a de un mandato en el que los socialistas hab&iacute;an arrasado con 10 de los once concejales que tiene su Ayuntamiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quien gan&oacute; esas elecciones es <strong>Jos&eacute; Veira,</strong> un sevillano de 26 a&ntilde;os que es el alcalde m&aacute;s joven de la provincia, el segundo de Andaluc&iacute;a y el tercero del pa&iacute;s. Hizo una campa&ntilde;a puerta a puerta. Lo dice &eacute;l mismo, pero Jos&eacute; Luis, uno de los veteranos del grupo, lo reconoce. &ldquo;Tocaron a la puerta y se present&oacute;. Parece que es trabajador y se est&aacute; ganando a la juventud, que es el futuro. Mis nietas est&aacute;n encantadas por la cantidad de fiestas y cosas que organiza. Y si dentro de cuatro a&ntilde;os no gusta o no hace lo que deber&iacute;a, pues se vota a otro&rdquo;, resume.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">De &ldquo;chiquillo&rdquo; a alcalde</h3><p class="article-text">
        Veira lleg&oacute; a Los Molares porque &eacute;l mismo as&iacute; lo eligi&oacute;. No se siente por ello un paracaidista. &ldquo;Eso lo es a quien el partido le manda, pero yo escog&iacute; estar aqu&iacute;. Estudi&eacute; la situaci&oacute;n, vi d&oacute;nde no hab&iacute;a grupo municipal o en qu&eacute; situaci&oacute;n estaba, y me gust&oacute; porque tiene a&uacute;n su esencia de pueblo&rdquo;. Cont&oacute; con una ventaja con la que quiz&aacute;s no contaban sus adversarios pol&iacute;ticos: &eacute;l era la novedad. &ldquo;En dos meses de campa&ntilde;a pas&eacute; de ser &lsquo;el chiquillo&rsquo; a Jos&eacute; y ya en la romer&iacute;a de la Virgen de F&aacute;tima, d&iacute;as antes de las elecciones, me llamaban alcalde&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Su campa&ntilde;a fue la puesta en pr&aacute;ctica de su propio trabajo de fin de grado en Derecho y Ciencias Pol&iacute;ticas, y todo lo aprendido con su paso previo por Nuevas Generaciones. Ahora, como alcalde, cree que es una localidad con mucho potencial pero que &ldquo;no ha evolucionado&rdquo; todo lo que deber&iacute;a. Pese a ello, lejos de perder poblaci&oacute;n, Los Molares ha crecido en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas: si en los 70 y los 80 contaba con unos 2.500 habitantes, en 2006 ten&iacute;a 2.900 y hoy d&iacute;a tiene 3. 460. Por eso, Veira tiene plena confianza en que puede contribuir a su despegue, consciente de que no se puede bajar la guardia ante el fen&oacute;meno de la despoblaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">El futuro, en el patrimonio</h3><p class="article-text">
        Si en algo tiene puesto todo su af&aacute;n es en exprimir tur&iacute;sticamente el patrimonio hist&oacute;rico y art&iacute;stico del municipio. Como dice, &ldquo;en Los Molares est&aacute; resumida toda la historia de Andaluc&iacute;a&rdquo;. Su riqueza se remonta al Neol&iacute;tico, gracias a una necr&oacute;polis megal&iacute;tica descubierta en los a&ntilde;os 60 y cuyos d&oacute;lmenes bien fueron enterrados de nuevo; tambi&eacute;n existen restos de villas romanas, pero si algo marca al municipio es el castillo del siglo XIV y la&nbsp;<a href="https://feriadelaseda.wordpress.com/historia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">feria de pa&ntilde;os y sedas</a> que en el a&ntilde;o 1465 el rey Enrique IV concedi&oacute; a Mar&iacute;a de Mendoza, Se&ntilde;ora de Los Molares, y que rivaliz&oacute; en importancia con la de Medina del Campo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aquel mercado, que a finales del siglo XVII acabar&iacute;a perdi&eacute;ndose, hoy se ha recuperado y cada mes de octubre los molare&ntilde;os regresan a su pasado y, en esta &uacute;ltima edici&oacute;n, lo han hecho acompa&ntilde;ados de 20.000 visitantes. Ahora les queda el reto de hacer lo mismo con la fortaleza. Salvo algunas dependencias municipales, el castillo est&aacute; cerrado y no se puede visitar m&aacute;s que con cita previa, y eso es algo que el nuevo equipo de Gobierno quiere cambiar. Adem&aacute;s de abrirlo al visitante y dar a una parte un uso muse&iacute;stico, tienen en marcha el proyecto para que pueda ser escenario para eventos, en especial, bodas civiles, tanto para oficiarlas como para la celebraci&oacute;n posterior.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya he presentado mi programa para <a href="https://www.ifema.es/fitur" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fitur</a>: Morales como destino de bodas. Tenemos un castillo para explotarlo y sacarle un rendimiento ofreciendo una alternativa diferente. En vez de casarte por 4.000 euros en una hacienda, aqu&iacute; podr&aacute;s hacerlo por 1.000 euros si no est&aacute;s empadronado y 500 si eres vecino&rdquo;, explica, aclarando que esta iniciativa contar&iacute;a con todos los permisos pertinentes para no da&ntilde;ar el patrimonio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, tambi&eacute;n barrunta la idea de que otros pueblos con castillo de la comarca como Utrera, El Coronil y Montellano se unan para formar una ruta. &ldquo;Hay que trabajar por una ruta com&uacute;n, una ruta de los castillos, olvidando los colores pol&iacute;ticos y cada uno tirando de lo suyo. A&uacute;n no est&aacute; sobre el papel, pero ya les he trasladado la idea a los alcaldes&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Del turismo y del campo no s&oacute;lo pueden vivir los molare&ntilde;os, y hay otros proyectos para generar empleo y retener a la juventud como la reactivaci&oacute;n de dos pol&iacute;gonos industriales con los que cuenta la localidad. &ldquo;Vamos a dar todas las facilidades a quien quiera invertir aqu&iacute;, la agilizaci&oacute;n burocr&aacute;tica es la clave, adem&aacute;s de ayuda y cercan&iacute;a con el empresario&rdquo;, asegura el alcalde, que dice tener otros proyectos de hosteler&iacute;a y servicios para impulsar su econom&iacute;a, como una discoteca para que los j&oacute;venes no se vayan a pueblos cercanos, un tanatorio, un vivero de empresas, un centro de d&iacute;a o una escuela de hosteler&iacute;a para dar servicio a esas bodas que tengan como tel&oacute;n de fondo el castillo.
    </p><p class="article-text">
        Mientras estos proyectos tur&iacute;sticos&nbsp;y empresariales fraguan, Veira est&aacute; intentando revivir a un pueblo que languidec&iacute;a sin opciones de ocio. Desde que lleg&oacute; tiene todas las semanas cubiertas con actividades y visitas culturales hasta las pr&oacute;ximas Navidades. Una agenda en la que se implica personalmente, hasta el punto de haber decorado el castillo para la fiesta de Halloween o para asustar a los vecinos, no con subidas de impuestos, por el momento, pero s&iacute; disfrazado del conde Dr&aacute;cula.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Charo Solís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/ayuntamientos-democracia-local_1_1264263.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Nov 2019 13:31:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los Molares: punto de partida para una ruta de los castillos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Castillos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paradas: más servicios públicos e ideas para retener el talento y evitar la despoblación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/paradas-servicios-publicos-retener-despoblacion_1_1276823.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/10b22b81-8554-4767-a96a-b7fd331c7326_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paradas: más servicios públicos e ideas para retener el talento y evitar la despoblación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta localidad de la Campiña sevillana sufrió la pérdida de más de 3.000 habitantes entre las décadas de los 70 y los 80, y lleva desde entonces estable con una media de 7.000 paraeños</p><p class="subtitle">Pese a la mejora de los servicios públicos desde las elecciones municipales de 1979, siguen demandando un servicio de urgencias o un instituto de secundaria con Bachillerato</p></div><p class="article-text">
        Enmarcada por el verde y amarillo de los campos de olivo, girasol, cereal o garbanzo, est&aacute; <a href="http://www.paradas.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Paradas</a>, una localidad de la comarca de la Campi&ntilde;a de Sevilla que en estos 40 a&ntilde;os de democracia local ha cambiado sin dejar atr&aacute;s sus ra&iacute;ces agr&iacute;colas, avanzando en sus infraestructuras y servicios p&uacute;blicos, pero sin dar de lado reivindicaciones fruto de haber estado siempre a la sombra de grandes municipios como Arahal, Carmona y Marchena. En materia educativa, sanitaria y laboral, pero tambi&eacute;n en transporte y comunicaciones, pese a estar a los pies de la A-92, siguen haciendo falta mejoras y son motivo de lucha para los parae&ntilde;os, parade&ntilde;os o paradenses. 
    </p><p class="article-text">
        En un momento en el que la atenci&oacute;n recae sobre el fen&oacute;meno del envejecimiento y la despoblaci&oacute;n, los alcaldes de los medianos y peque&ntilde;os municipios saben que es el momento id&oacute;neo para reclamar aquellos servicios que competencialmente no pueden prestar y que son claves para su subsistencia. El alcalde de Paradas, Rafael Cobano (Adelante Andaluc&iacute;a), tiene claro que &ldquo;para que la gente se quede en los pueblos, adem&aacute;s de trabajo, hacen falta servicios&rdquo;. Y su pueblo precisa de un servicio de Urgencias del que ahora carece. &ldquo;Tenemos un centro de salud estupendo, pero desde el viernes a partir del mediod&iacute;a ya no tenemos servicio sanitario ninguno. Estar tan cerca de Arahal (8 kil&oacute;metros) nos impide contar con Urgencias&rdquo;, critica. No es lo &uacute;nico, porque desde que en el a&ntilde;o 2003 se lograra tener un instituto de Ense&ntilde;anza Secundaria, no se ha logrado completar con Bachillerato, que hay que cursarlo tambi&eacute;n este vecino municipio. 
    </p><p class="article-text">
        Por su dependencia del campo, con lo que ello supone de tr&aacute;mites de sus vecinos ante el Servicio Andaluz de Empleo (SAE) y del Instituto Nacional de Empleo (INEM), tambi&eacute;n les ser&iacute;a preciso tener alguna atenci&oacute;n. &ldquo;Les hemos propuesto a ambas administraciones que vinieran dos d&iacute;as a la semana, incluso hemos dispuesto espacio y funcionarios, a los que ellos tendr&iacute;an que formar para poder prestar ese servicio, pero no tenemos respuesta. Se pasan la patata caliente de una a otra&rdquo;, reprocha el regidor. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos dicen que hay pueblos que est&aacute;n much&iacute;simo peor que nosotros, y es cierto, pero sigue habiendo servicios b&aacute;sicos que hacen falta y estamos colgados. Por eso tenemos que seguir luchando&rdquo;, insiste Cobano. Y en este punto, aprovecha para recordar c&oacute;mo el discurso pol&iacute;tico de la movilidad sostenible hace aguas cuando se reduce el n&uacute;mero de autobuses que conectan con Sevilla, capital de la que tan s&oacute;lo les separan 54 kil&oacute;metros por la A-92, o la merma del servicio de trenes de Media Distancia y Cercan&iacute;as en la l&iacute;nea Sevilla-M&aacute;laga, que les afecta directamente aunque las estaciones est&eacute;n en Marchena y Arahal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Estas demandas son de un pueblo que cuenta, seg&uacute;n el padr&oacute;n del pasado a&ntilde;o, con 6.924 habitantes, y le es necesaria una respuesta porque aunque su poblaci&oacute;n permanece estable en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas en torno a esa cifra, lo cierto es que sus vecinos conocen bien lo que es la emigraci&oacute;n: en 1970 resid&iacute;an 10.215 personas, de las que m&aacute;s de 3.000 se marcharon a Francia, Alemania o Catalunya antes de llegar a 1980, donde fue tan fuerte la presencia de parae&ntilde;os que se cre&oacute; una asociaci&oacute;n cultural de Hijos de Paradas en Hospitalet de Llobregat. Aunque a&uacute;n no se puede hablar de despoblaci&oacute;n, lo cierto es que se han perdido un centenar de vecinos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, y desde el ayuntamiento no se quiere bajar la guardia. 
    </p><h3 class="article-text">J&oacute;venes y participaci&oacute;n ciudadana </h3><p class="article-text">
        Para suplir las carencias y evitar que los vecinos se marchen, nada mejor que buscar medidas para la juventud y su empleabilidad. Anticip&aacute;ndose a lo que son los planes de la Junta de Andaluc&iacute;a Emple@Joven y Emple@30+, el ayuntamiento puso en marcha en 2012 un programa para j&oacute;venes titulados superiores por el que se les ofrece un contrato por tres meses y 5 horas diarias para realizar trabajos para el municipio y un salario aproximado de 1.000 euros. &ldquo;Gracias a esta iniciativa, tienen su primer contrato y as&iacute; adquieren experiencia laboral en aquello para lo que se han preparado, algo que suele ser el primer escollo al que se enfrentan al buscar un empleo&rdquo;, explica el alcalde, satisfecho del resultado de esta medida de la que ya se han beneficiado 140 j&oacute;venes. Adem&aacute;s, redunda en beneficio del propio consistorio. As&iacute;, entre otros, una joven licenciada en Franc&eacute;s ha traducido la p&aacute;gina web el ayuntamiento, mientras otro joven bi&oacute;logo ha hecho un cat&aacute;logo de todos los &aacute;rboles de la localidad y est&aacute; preparando informes de flora y fauna para la puesta en valor de un camino p&uacute;blico de 6 kil&oacute;metros que lleva a un merendero. 
    </p><p class="article-text">
        La participaci&oacute;n ciudadana es otra de las claves para inyectar vitalidad a la poblaci&oacute;n. En este sentido, el ayuntamiento ha sido uno de los motores que ha impulsado el potente tejido asociativo de Paradas. Sin ir m&aacute;s lejos, existen una treintena de asociaciones vecinales, de mujeres, culturales, empresariales, am&eacute;n de las religiosas, siendo las m&aacute;s numerosas las deportivas, de las que hay hasta 18. &ldquo;Hace nueve a&ntilde;os ya habl&aacute;bamos de participaci&oacute;n ciudadana cuando nadie lo hab&iacute;a. &Iacute;bamos calle por calle para conocer de primera mano los problemas de los vecinos y consultar con ellos las soluciones. Cuando las cosas no se hacen as&iacute;, la gente no lo siente como cuyo y lo normal es fracasar&rdquo;, argumenta. 
    </p><p class="article-text">
        El crecimiento exponencial del movimiento asociativo ha coincidido con la llegada a la alcald&iacute;a de Cobano, heredero de una larga tradici&oacute;n de gobiernos de izquierdas desde 1983 (el primer mandato fue para UCD). Una alternancia entre PSOE e IULV-CA que siempre se ha traducido en gobiernos en minor&iacute;a hasta 2011, a&ntilde;o en el que la coalici&oacute;n de izquierdas logr&oacute; una mayor&iacute;a absoluta que sigue manteniendo. 
    </p><h3 class="article-text">Los secretos del pueblo </h3><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del misterio que rode&oacute; aquella p&aacute;gina negra del pa&iacute;s por el famoso crimen de Los Galindos y que coloca a Paradas en el mapa, tambi&eacute;n hay otro tipo de secretos menos macabros y m&aacute;s interesantes, en este caso art&iacute;sticos, que son un fil&oacute;n tur&iacute;stico para este municipio. En su Iglesia de San Eutropio, una joya del Barroco, se esconde un tesoro: <a href="http://www.paradas.es/opencms/opencms/paradas/municipio/turismo/Iglesia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Magdalena Penitente de El Greco</a>, pintada entre los a&ntilde;os 1580 y 1585. La calidad de la obra, que se atribuye por su factura al propio pintor, es tal que fue cedida para formar parte de la exposici&oacute;n que en 2014 se organiz&oacute; en Toledo con motivo del IV centenario de su muerte y que reuni&oacute; 90 obras del artista venidas de todo el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Si hay otro atractivo oculto en Paradas esa es la casa de Jos&eacute; Luis Romero. Yeser&iacute;as, artesonados, fuentes y azulejos conforman el <a href="http://www.paradas.es/opencms/opencms/paradas/municipio/turismo/CarmendelosArrayanes.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carmen de los Arrayanes</a>, dise&ntilde;ado por Romero siguiendo, estudiando e investigando las t&eacute;cnicas de los artesanos nazar&iacute;es de la Alhambra y que han acabado por convertir su vivienda particular en un museo. &ldquo;Por esta raz&oacute;n solo es visitable dos d&iacute;as a la semana, con horario restringido y con cita previa&rdquo;, se justifica. Romero no sabe dar una raz&oacute;n precisa de su pasi&oacute;n, que le ha costado doce a&ntilde;os de trabajo y m&aacute;s de 140 viajes al monumento granadino para documentarse, pero se siente orgulloso de que su peque&ntilde;o palacete sea ahora reclamo tur&iacute;stico de Paradas y tambi&eacute;n cinematogr&aacute;fico, ya que su casa se ha convertido en plat&oacute; de alg&uacute;n que otro rodaje. 
    </p><p class="article-text">
        Pese a su af&aacute;n por vivir como hace 500 a&ntilde;os, Romero es capaz de ver la dimensi&oacute;n de la evoluci&oacute;n de su pueblo que, aunque siempre vivi&oacute; del campo, ha sabido &ldquo;adaptarse y mejorar en todos los niveles&rdquo;, haciendo especial hincapi&eacute; en la educaci&oacute;n que, a su juicio, ha supuesto el mayor salto diferencial en ese viaje en el tiempo a 40 a&ntilde;os atr&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Charo Solís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/paradas-servicios-publicos-retener-despoblacion_1_1276823.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Nov 2019 09:58:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Paradas: más servicios públicos e ideas para retener el talento y evitar la despoblación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sevilla,Democracia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Castilleja del Campo: un pueblo con muchas tablas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/castilleja-del-campo-40-anos-de-democracia-local_1_1288099.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9080cf6-f23a-4681-87b9-054ffcd4698d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Castilleja del Campo: un pueblo con muchas tablas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La localidad más pequeña del Aljarafe sevillano se sube cada mes de octubre al escenario para dar rienda suelta a su principal afición, el teatro, con un certamen para compañías de aficionados</p><p class="subtitle">Tras 40 años de democracia local, el principal reto de este municipio es combatir la despoblación y tienen puestas las esperanzas en un nuevo suelo para uso industrial</p></div><p class="article-text">
        Para los castillejinos, divisar el toro negro de Osborne en la carretera A-472 significa que ya est&aacute;n llegando a casa. Detr&aacute;s de la loma sobre la que destaca su figura, est&aacute; su pueblo, <a href="http://www.castillejadelcampo.es/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Castilleja del Campo</a>, que con sus <strong>625 habitantes</strong> es el municipio m&aacute;s peque&ntilde;o y m&aacute;s apartado de la comarca del Aljarafe sevillano. Una localidad que en los 40 a&ntilde;os de democracia local transcurridos, adem&aacute;s de avanzar en servicios p&uacute;blicos y mejorar sus infraestructuras, ha querido recuperar su acervo cultural sobre las tablas de un escenario. Porque si hay algo que les gusta a sus vecinos es el teatro.
    </p><p class="article-text">
        Como explica el cronista oficial de la villa (recibi&oacute; oficialmente este t&iacute;tulo de su Ayuntamiento en 2011), <strong>Juan Carmelo Luque,</strong> la tradici&oacute;n teatral hay que buscarla en patios y corrales. No se sabe con precisi&oacute;n en qu&eacute; momento del siglo XX arranca, pero lo primero que tienen documentado es la creaci&oacute;n en 1943 de la primera compa&ntilde;&iacute;a de actores aficionados. Sainetes y obras se estuvieron representando en los cuarenta dando pie diez a&ntilde;os despu&eacute;s a un teatro de variedades, donde el cabar&eacute; se daba la mano con musicales y zarzuela. Como recoge Luque en su <a href="http://cronistadecastillejadelcampo.blogspot.com/2011/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">blog</a>, era tal el &eacute;xito de las representaciones en la casa de la marquesa de Castilleja del Campo, que las programadas en 1956 se tuvieron que repetir todas tres veces durante el a&ntilde;o siguiente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El teatro sigui&oacute; vivo hasta los a&ntilde;os 70 y 80, en esa &eacute;poca era la gente joven la que lo sacaba adelante, pero luego decay&oacute;&rdquo;, explica Luque, quien destaca el renacer de este pueblo en el escenario gracias a las medidas puestas en marcha en el &uacute;ltimo decenio: un teatro y un certamen. En la recuperaci&oacute;n de esta &ldquo;pasi&oacute;n&rdquo; el motor ha sido el Ayuntamiento y su alcalde, <strong>Narciso Luque,</strong> que ostenta el bast&oacute;n de mando desde 2011. &ldquo;El teatro lo llevamos en nuestros genes, es una de nuestras se&ntilde;as de identidad y ten&iacute;amos que recuperar ese legado. Despu&eacute;s de a&ntilde;os utilizando una nave como teatro, decidimos que era el momento de construir un teatro en condiciones y, con la ayuda de la <a href="https://www.dipusevilla.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Diputaci&oacute;n</a>, pusimos en marcha un espacio esc&eacute;nico con capacidad para 150 personas. Una entrada modesta, pero que no lo es tanto si se tiene en cuenta que es un cuarto de la poblaci&oacute;n&rdquo;, explica el primer edil, que es el primero al que le gusta subirse a las tablas, aunque s&oacute;lo sea para hacer un cameo.
    </p><p class="article-text">
        La construcci&oacute;n de este espacio, moderno, con vistas a la campi&ntilde;a y un horizonte de casas blancas de las localidades onubenses de Escacena y Paterna del Campo, dio pie a que se creara un grupo de teatro, que luego dar&iacute;a paso a un certamen que este a&ntilde;o ya celebra su s&eacute;ptima edici&oacute;n. Cada mes de octubre, una veintena de compa&ntilde;&iacute;as de aficionados se dan cita cada fin de semana bajo los focos. No hay premio m&aacute;s que el que otorga el p&uacute;blico y una subvenci&oacute;n para los participantes por desplazamiento (400 euros).
    </p><h3 class="article-text">Mil metros </h3><p class="article-text">
        Pero el teatro no ha sido la &uacute;nica infraestructura que ha cambiado las opciones de ocio de este peque&ntilde;o municipio. Adem&aacute;s de una casa de la cultura y del centro Guadalinfo, tambi&eacute;n cuenta con un polideportivo y una piscina municipal que est&aacute;n a pleno rendimiento, seg&uacute;n su alcalde. En materia educativa, aunque es un municipio con poca poblaci&oacute;n, cuenta con una escuela infantil p&uacute;blica con tan buenas prestaciones que &ldquo;ni&ntilde;os de otros pueblos cercanos vienen aqu&iacute;&rdquo;, detalla, aunque para cursar Primaria y Secundaria hay que desplazarse a la vecina Carri&oacute;n de los C&eacute;spedes.
    </p><p class="article-text">
        No es una gran distancia, apenas un kil&oacute;metro, pero esos mil metros de titularidad auton&oacute;mica se han convertido en un motivo de queja. Las dos poblaciones reclaman desde hace a&ntilde;os que esa carretera sin arc&eacute;n, con un quitamiedos y una zanja lateral imposibilitan cubrir esa distancia a pie o en bicicleta, salvo que se haga poniendo en riesgo la vida. Luque se queja de que hasta ahora se haya hecho o&iacute;dos sordos a una reivindicaci&oacute;n que es l&oacute;gica &ldquo;por motivos de seguridad, porque para hacer ese paseo no se requiere de una inversi&oacute;n muy grande y porque se favorecer&iacute;a una movilidad sostenible de la que s&iacute; gozan localidades como Olivares o Salteras pese a tener trayectos m&aacute;s largos&rdquo;, critica.
    </p><h3 class="article-text">El mismo PGOU desde 1977</h3><p class="article-text">
        En momentos en los que el discurso pol&iacute;tico se centra en la despoblaci&oacute;n, el alcalde reclama que se pase &ldquo;de las palabras a los hechos&rdquo; y se ayude a los vecinos que resisten, aunque sea con peque&ntilde;as medidas, como la construcci&oacute;n de ese paseo, u otras bien importantes como la tramitaci&oacute;n de su plan de ordenaci&oacute;n urban&iacute;stica que pueda atraer actividad econ&oacute;mica que revitalice el pueblo. Castilleja sigue desde 1977 con el mismo PGOU, pero no ha sufrido grandes cambios en su fisonom&iacute;a, ya que su padr&oacute;n ha permanecido m&aacute;s o menos estable, superando los 600 habitantes (el pico m&aacute;ximo fue en los a&ntilde;os 50, cuando lleg&oacute; a los 764 habitantes), y porque su suelo es un 90% agr&iacute;cola (anta&ntilde;o de olivar y vid, y hoy para cereal y girasol). Pero ahora urge aprobar su modificaci&oacute;n: el &uacute;nico suelo industrial que posee est&aacute; ocupado por una conocida queser&iacute;a y existe la opci&oacute;n de impulsar suelos productivos en una parcela colindante de 15.000 metros cuadrados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto ha sido la traves&iacute;a del desierto, nos ha tenido asfixiados, pero esperamos tener el plan listo en 2020 y poder desarrollar ese suelo industrial municipal. En eso tenemos puestas las miras porque con 8 &oacute; 10 empresas que se instalaran all&iacute;, tendr&iacute;amos el futuro garantizado&rdquo;, explica Luque. Ese ser&iacute;a un buen instrumento para que se pudiera mantener este municipio, que padece de envejecimiento y empieza a mostrar los primeros s&iacute;ntomas de despoblaci&oacute;n (en una de las calles principales, de 20 viviendas, tan s&oacute;lo est&aacute;n ocupadas dos). Otra herramienta ser&iacute;a econ&oacute;mica. Y en esto el regidor es reivindicativo: no quiere que le hablen de la financiaci&oacute;n local, pero s&iacute; de que le quiten de encima esa losa que impide a los ayuntamientos gastar su super&aacute;vit y que tiene encorsetada su capacidad de maniobra para la mejora de los servicios p&uacute;blicos, como por ejemplo, tener ese polic&iacute;a local del que hoy carece este Ayuntamiento.
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        Y si no les dan m&aacute;s recursos otras administraciones, al menos que no les quiten lo que tienen, aunque sean cosas simb&oacute;licas, como ese toro de Osborne. El Ayuntamiento ha tenido que emplearse a fondo para impedir que ese reclamo publicitario, declarado Patrimonio Hist&oacute;rico Cultural y del que tan s&oacute;lo se contabilizan 21 en Andaluc&iacute;a, no se lo llevaran junto a la autov&iacute;a A-49. La soluci&oacute;n: el toro de Castilleja se queda y tal vez se coloque otro en esa cercana v&iacute;a de alta capacidad.
    </p><p class="article-text">
        En 40 a&ntilde;os de democracia local, si algo ha caracterizado a Castilleja del Campo ha sido su estabilidad poblacional, econ&oacute;mica y tambi&eacute;n social, aunque como se&ntilde;alan tanto el alcalde como el cronista oficial, &ldquo;el gran cambio ha sido la educaci&oacute;n&rdquo;, porque la gente del campo se esforz&oacute; para que sus hijos llegaran m&aacute;s lejos, incluso hasta las aulas de la universidad. Esa casi inmutabilidad tambi&eacute;n ha sido pol&iacute;tica porque siempre ha gobernado el PSOE y por mayor&iacute;a absoluta, pero tras las &uacute;ltimas elecciones municipales del pasado mes de mayo, es m&aacute;s absoluta a&uacute;n si cabe. Los socialistas hicieron pleno al conseguir los siete concejales que tiene su Ayuntamiento. El voto de derechas, capitalizado por el PP, cuyos resultados siempre le hab&iacute;an proporcionado 1 &oacute; 2 ediles, se qued&oacute; esta vez en nada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Charo Solís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/castilleja-del-campo-40-anos-de-democracia-local_1_1288099.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Oct 2019 20:38:53 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Almadén de la Plata: el futuro está escrito en las estrellas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/almaden-de-la-plata-40-anos-de-democracia-local_1_1304446.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d07d6864-0e4a-4459-9843-708e6def4193_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Almadén de la Plata: el futuro está escrito en las estrellas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Declarado Reserva Starlight por la nula contaminación lumínica de su cielo, este pueblo cuenta desde 2007 con un observatorio astronómico que nunca fue inaugurado y que bien podría ser un motor de desarrollo económico</p><p class="subtitle">Con el 51% de las viviendas del pueblo vacías y con una despoblación galopante, que ha pasado de los 3.984 habitantes en 1960 a 1.379 vecinos en la actualidad, este pueblo quiere luchar por no convertirse en una aldea</p></div><p class="article-text">
        El pasado de Almad&eacute;n de la Plata fue brillante. Refulg&iacute;a por los yacimientos de este y otros metales, por el m&aacute;rmol de sus canteras, pero tambi&eacute;n por la bonanza de sus explotaciones agr&iacute;colas y ganaderas y ser parada del<a href="https://www.caminosantiago.org/cpperegrino/comun/inicio.asp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Camino de Santiago.</a> As&iacute; fue durante siglos, un municipio pr&oacute;spero que rebosaba vida. Tanto, que en la d&eacute;cada de los 60 lleg&oacute; a rozar los 4.000 habitantes. A partir de ese momento, coincidiendo con el fin de la dictadura y la llegada de la democracia, comenz&oacute; un declive imparable que, hoy d&iacute;a, sus 1.379 vecinos parecen estar dispuestos a revertir. Y tienen las miras puestas, nada m&aacute;s y nada menos, que en el cielo. 
    </p><p class="article-text">
        Limpio, sin contaminaci&oacute;n lum&iacute;nica alguna, el firmamento de este pueblo es &uacute;nico. No se pod&iacute;a desperdiciar, de ah&iacute; que en 2007 se construyera un <a href="http://www.almadendelaplata.es/opencms/opencms/almaden/turismo/ObservatorioAstronomico/Observatorio.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">observatorio astron&oacute;mico y centro de divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica</a>. Era el gran sue&ntilde;o, la gran oportunidad de buscar alternativas a una econom&iacute;a local en ca&iacute;da libre, abri&eacute;ndose <strong>al turismo de las estrellas y al turismo rural</strong>, pero la ilusi&oacute;n languidece doce a&ntilde;os despu&eacute;s. Nunca se inaugur&oacute;. Ni siquiera tras la declaraci&oacute;n internacional de Almad&eacute;n como <a href="http://www.andalucia.org/es/astroturismo-turismo-de-estrellas/reserva-starlight-de-sierra-morena/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reserva Starlight </a>en 2014, que comparte con otras localidades de Sierra Morena sevillana, en la que es la reserva m&aacute;s grande del mundo con sus 400 kil&oacute;metros de extensi&oacute;n (este reconocimiento est&aacute; avalado por la <a href="https://es.unesco.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Unesco</a> y la <a href="http://www2.unwto.org/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Organizaci&oacute;n Mundial del Turismo)</a>. Los melojeros tienen a&uacute;n esperanza en su recuperaci&oacute;n para que su pueblo no se acabe convirtiendo en una enana blanca. 
    </p><p class="article-text">
        La enmara&ntilde;ada situaci&oacute;n administrativa de este observatorio entre la Junta y el Ayuntamiento, fruto de los vaivenes pol&iacute;ticos a nivel municipal por una alternancia entre PP y PSOE durante los &uacute;ltimos 25 a&ntilde;os (s&oacute;lo el PCE e IU gobernaron en 1979 y 1991, respectivamente), lastraron durante a&ntilde;os el proyecto. Su actual alcalde, <strong>Jos&eacute; Carlos Raigada</strong>, el &uacute;nico regidor de la provincia de Ciudadanos, est&aacute; plenamente convencido de su r&aacute;pido desbloqueo. &ldquo;Nos hemos marcado como reto un a&ntilde;o&rdquo;, afirma, ya que este recurso es un fil&oacute;n porque &ldquo;si no genera mucho empleo directo, s&iacute; lo har&aacute; indirecto, porque adem&aacute;s de atraer a un turismo vinculado a la astronom&iacute;a y la ciencia, que primero puede venir un fin de semana y luego acabar compr&aacute;ndose una casa, podr&aacute; llamar a otro tipo de visitantes como el alumnado de Primaria y Secundaria o universidades&rdquo;, argumenta. 
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         Los edificios que conforman este complejo astron&oacute;mico, dotado con un observatorio principal y otros cuatro auxiliares, equipados con potentes telescopios, est&aacute;n adem&aacute;s ubicados en el &aacute;rea recreativa de La Traviesa, otro espacio en desuso pese a estar concebido como &aacute;rea de acampada con bungal&oacute;s, dos piscinas y un cortijo. En definitiva, un complemento m&aacute;s para potenciar ese turismo que tanto necesita Almad&eacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pilar Escribano</strong>, la due&ntilde;a del supermercado que est&aacute; en la plaza del Ayuntamiento, tiene claro que el futuro est&aacute; ligado en exclusiva al turismo. El peregrino que recala a lomos de una bicicleta o apoy&aacute;ndose en dos bastones no deja dinero. &ldquo;Los que hacen el camino de Santiago no se dejan m&aacute;s de tres euros: una botella de agua, pan o chacinas como mucho. Har&iacute;a falta una apuesta seria por el turismo rural, potenciando el observatorio y La Traviesa, y tambi&eacute;n las &aacute;reas recreativas de El Berrocal o La Rivera&rdquo;, analiza, mientras que con contundencia reafirma que nadie se puede enga&ntilde;ar: &ldquo;Aqu&iacute; ning&uacute;n inversor va a venir a poner una f&aacute;brica&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">Ser o no ser una aldea </h3><p class="article-text">
        La &uacute;nica empresa que hay de cierto calado es <a href="http://www.aromasur.com.ar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aromasur</a> y amenaza con su marcha. La compa&ntilde;&iacute;a recal&oacute; en los a&ntilde;os 50 en este enclave de la geograf&iacute;a sevillana por la calidad de sus hierbas arom&aacute;ticas, en especial, de la jara. &ldquo;Llevan tiempo demandando ampliar sus instalaciones, pero como no les dejan por estar en parque natural, han advertido de que si en tres a&ntilde;os no lo consiguen, se van a Francia&rdquo;, informa molesta <strong>Mar&iacute;a Jos&eacute; Lucas,</strong> due&ntilde;a de la &uacute;nica ferreter&iacute;a de la localidad. 
    </p><p class="article-text">
        Su t&iacute;a <strong>Adela Lucas</strong> recuerda que su marido particip&oacute; en la construcci&oacute;n de esta factor&iacute;a de esencias, y lamenta que esto pueda llegar a pasar. &ldquo;La culpa es del medio ambiente&rdquo;, protesta, en clara referencia a las restricciones que supone este espacio protegido. &ldquo;Ahora no se puede coger ni un palo&rdquo;, asegura, mientras su sobrina refuerza se&ntilde;alando que &ldquo;si te ven cogiendo tila de un tilo sin haber pedido permiso, te multan&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Al cors&eacute; del parque natural, se suman otros factores para que Almad&eacute;n no levante cabeza. <strong>Antonio</strong>, un joven veintea&ntilde;ero que entra en la tienda buscando una herramienta, a&ntilde;ade que &ldquo;hay decadencia en todo: econ&oacute;mica y social. Los pol&iacute;ticos hablan ahora de despoblaci&oacute;n pero se han olvidado siempre del mundo rural y no ayudan a los pueblos de 1.000 habitantes, que son los que corren el riesgo de convertirse en una aldea&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En su diagn&oacute;stico coincide Manolo, que ronda la cincuentena y, como Antonio, tampoco quiere dar su apellido. &ldquo;No hay trabajo, no hay vida ninguna y la juventud se marcha. Antes, la finca El Berrocal (10.000 hect&aacute;reas) daba trabajo para todo el pueblo, ven&iacute;a gente de Santa Olalla, Castilblanco y hasta Aznalc&oacute;llar, pero desde que se hizo<strong> finca p&uacute;blica,</strong> ya s&oacute;lo es para que los se&ntilde;oritos vayan de monter&iacute;a. Vamos a acabar en aldea&rdquo;, se queja, casi repitiendo palabra por palabra el mismo mantra que Antonio. 
    </p><h3 class="article-text">&Eacute;xodo de las familias</h3><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Jos&eacute; se rebela. Rememora c&oacute;mo en los 80 y en los 90 el pueblo era el preferido por los j&oacute;venes de localidades vecinas para divertirse. Hab&iacute;a varios pubs y discotecas. &ldquo;Era la bomba&rdquo;, afirma, mientras otra vecina, <strong>Vicky Galeano</strong>, incide en c&oacute;mo afecta a la despoblaci&oacute;n esa falta de alternativas para quienes son el futuro. M&aacute;s deporte, m&aacute;s cultura y m&aacute;s educaci&oacute;n adaptada a las necesidades del entorno para luego generar empleo local son las apuestas de esta colombiana afincada en Almad&eacute;n desde hace catorce a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Jos&eacute; Ortiz,</strong> agente de dinamizaci&oacute;n de la juventud, tiene precisamente esa misi&oacute;n y tambi&eacute;n recuerda aquellas d&eacute;cadas doradas en las que Almad&eacute;n era pura vitalidad. Como responsable del Registro Civil, es capaz de recitar de memoria las cifras de nacimientos y fallecimientos del &uacute;ltimo lustro. El resultado es una pir&aacute;mide de poblaci&oacute;n invertida: una media de 40-50 fallecimientos y de siete nacimientos al a&ntilde;o. Al envejecimiento de la poblaci&oacute;n, se une la despoblaci&oacute;n. Lo sabe bien porque su pandilla, todos millenial, eran 36 y hoy solo quedan dos, &eacute;l y otro m&aacute;s. &ldquo;Recuerdo que hab&iacute;a hasta seiscientos j&oacute;venes y hoy dif&iacute;cilmente re&uacute;nes a cincuenta. Almad&eacute;n lo hemos conocido lleno de vida y es triste&rdquo;, lamenta, mientras recuerda que el a&ntilde;o pasado se fueron cinco familias, &ldquo;y lo peor, eran numerosas&rdquo;, apostilla. 
    </p><p class="article-text">
        No es capaz de dar una raz&oacute;n concreta por la que este municipio se vac&iacute;a, hasta el punto de que ya el 51% de sus viviendas est&aacute;n desocupadas, seg&uacute;n un reciente estudio del <a href="https://www.ine.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">INE.</a> Hubo una importante migraci&oacute;n hacia Catalunya, una generaci&oacute;n de padres que quiso tener hijos universitarios y estos ya no volvieron al pueblo, negocios que no prosperan y una actividad agr&iacute;cola en declive. Pero Jos&eacute;, al igual que sus otros cinco vecinos, no se quieren dejar arrastrar por el pesimismo porque tienen claro que su pueblo tiene potencial: calidad de vida, buenas comunicaciones con Sevilla, Huelva y Badajoz al estar al pie de la autov&iacute;a Ruta de la Plata, y muchos recursos para salir adelante. 
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Un diamante en bruto&rdquo;</h3><p class="article-text">
        M&aacute;s lejos va el alcalde, quien defiende a pies juntillas que su pueblo &ldquo;es un diamante en bruto&rdquo;. Para que vuelva a lucir como anta&ntilde;o, tiene proyectos con los que insuflar &aacute;nimos a sus vecinos y reactivar su econom&iacute;a dando todas las facilidades a la iniciativa privada para impulsar el turismo, la industria del ib&eacute;rico o para explotar la concesi&oacute;n de unos terrenos municipales junto al pantano de Melonares, &ldquo;que pueden albergar proyectos de agricultura ecol&oacute;gica que abarquen m&aacute;s all&aacute; de la siembra y la recolecci&oacute;n y lleguen hasta su transformaci&oacute;n y venta&rdquo;, detalla. 
    </p><p class="article-text">
        La mano tambi&eacute;n est&aacute; tendida para quien quiera emprender desde el vivero de empresas y para quien se va a hacer cargo de la residencia de ancianos, que cuenta con casi setenta plazas (47 de residencia y 20 de centro de d&iacute;a), que lleva construido y equipado desde 2011 pero sin abrirse al p&uacute;blico. Otro proyecto frustrado por las divergencias pol&iacute;ticas y administrativas, pero que Raigada quiere poner en marcha por su impacto directo e indirecto en las tasas de empleo del pueblo, en especial del femenino. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pulsando las teclas, con mucha ilusi&oacute;n, lo podemos conseguir&rdquo;, concluye el regidor, desde el convencimiento de que Almad&eacute;n &ldquo;va a salir adelante, va a dar la vuelta a la despoblaci&oacute;n y va a tener un efecto arrastre en toda la comarca&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Charo Solís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/almaden-de-la-plata-40-anos-de-democracia-local_1_1304446.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Oct 2019 11:58:10 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[La Roda de Andalucía: el tren del emprendimiento de la Sierra Sur]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/la-roda-40-anos-de-democracia-local-sevilla-sierra-sur_1_1317851.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e8764775-8aa0-49a7-b780-84bfff6e7b1b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Roda de Andalucía: el tren del emprendimiento de la Sierra Sur"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su posición privilegiada en el centro geográfico de la comunidad, nudo de comunicaciones viarias y ferroviarias, ha propiciado el despegue de esta localidad que es motor económico de la comarca</p><p class="subtitle">El PP logra acceder por primera vez en cuarenta años a la alcaldía, aunque por un tiempo limitado; en dos años cederá el bastón de mando a IU</p></div><p class="article-text">
        La Roda de Andaluc&iacute;a celebra el 40 aniversario de los primeros Ayuntamientos democr&aacute;ticos alejado de fen&oacute;menos como la despoblaci&oacute;n y de las cifras del paro que asolan otros municipios la comunidad. El despegue econ&oacute;mico del municipio a partir de los 50, y potenciado en la d&eacute;cada de los 80 y 90, hace que, hoy d&iacute;a, goce de una situaci&oacute;n privilegiada gracias a su esp&iacute;ritu emprendedor. El olivar, la agroindustria y el desarrollo ferroviario lo han convertido a lo largo de su historia en una locomotora de la comarca de la Sierra Sur de la provincia de Sevilla. 
    </p><p class="article-text">
        Ser el centro geogr&aacute;fico de una comunidad brind&oacute; en <strong>1865</strong> a esta localidad su gran oportunidad. Se convertir&iacute;a en un importante nudo ferroviario porque conectaba C&oacute;rdoba con M&aacute;laga y ten&iacute;a un ramal a Sevilla. Entonces era simplemente La Roda. Y hay muchas Rodas. Roda de Eresma (Segovia), Roda de Bar&aacute; (Tarragona), Roda de Is&aacute;bena (Arag&oacute;n), Roda de Ter (Barcelona), Roda (Murcia) y La Roda (Albacete). Por eso, la sevillana deb&iacute;a distinguirse para no generar m&aacute;s confusi&oacute;n. En <strong>1916</strong>, se renombr&oacute; como La Roda de Andaluc&iacute;a. 
    </p><h3 class="article-text">Los 'arrejuntaos'</h3><p class="article-text">
        El tren trajo su transformaci&oacute;n. Hasta un centenar de ferroviarios trabajaban para aquella estaci&oacute;n y tal peso ten&iacute;an, que se lleg&oacute; a construir una barriada para este gremio, ten&iacute;an su pe&ntilde;a (hoy es un museo) y una hermandad, la del Cristo del Perd&oacute;n. Aquel movimiento de mercanc&iacute;as y viajeros hizo de este pueblo un lugar estrat&eacute;gico, y a la par se desarroll&oacute; su af&aacute;n por emprender. Su crecimiento as&iacute; lo atestigua: de los 2.539 habitantes que ten&iacute;a a principios del siglo XX, sesenta a&ntilde;os despu&eacute;s ten&iacute;a 5.300 (desde principios de milenio est&aacute; en torno a los 4.300). &ldquo;Se les llamaba los <em>arrecog&iacute;os</em> o <em>arrejuntaos</em>, eran gente que se hab&iacute;a quedado a vivir aqu&iacute; por la actividad y la riqueza que ten&iacute;a el pueblo&rdquo;, explica el actual alcalde,<strong> Juan Jim&eacute;nez</strong> (PP), que se define a s&iacute; mismo como tal por ser natural de la vecina Estepa, aunque lleve empadronado en La Roda la mitad de su vida. 
    </p><p class="article-text">
        Los rodenses no quer&iacute;an s&oacute;lo vivir del campo y del tren. Como cuenta el primer edil, una de las personalidades que m&aacute;s ha podido influir en esa inquietud fue <strong>Abelardo Arranz de la C&aacute;mara,</strong> un empresario &ldquo;adelantado a su tiempo&rdquo; con multitud de patentes de maquinaria agr&iacute;cola y retroexcavadoras registradas, &ldquo;que us&oacute; su empresa, en la que trabajaron m&aacute;s de 200 personas, como centro de formaci&oacute;n para j&oacute;venes del pueblo en la d&eacute;cada de los 60 y 70 y de ah&iacute; sali&oacute; una generaci&oacute;n completa de empresarios. Su trabajo trascendi&oacute; de tal forma que tiene un parque en su honor&rdquo;, detalla. 
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                </figure><h3 class="article-text">La Espa&ntilde;a vac&iacute;a y los trenes</h3><p class="article-text">
        La llegada de la democracia municipal supuso un segundo salto. Mientras el sistema ferroviario languidec&iacute;a, hasta el punto de que la estaci&oacute;n qued&oacute; s&oacute;lo para mercanc&iacute;as, llegaban nuevos proyectos para dar salida a ese emprendimiento. Como resume Jim&eacute;nez, &ldquo;La Roda ha tenido una evoluci&oacute;n, pero tambi&eacute;n tuvo una involuci&oacute;n&rdquo;, y critica que se haya desmantelado el transporte de viajeros (el &uacute;ltimo tren pas&oacute; en 2007) y se infrautilice la red de Cercan&iacute;as, lo que a su juicio choca frontalmente &ldquo;cuando se llenan los discursos de palabras para luchar contra el problema de la despoblaci&oacute;n y la Espa&ntilde;a vac&iacute;a&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los dos pol&iacute;gonos industriales que se crearon tras estrenarse la democracia local y un tercero que ahora est&aacute; en fase de proyecto, dan idea del movimiento econ&oacute;mico de esta localidad que, nada m&aacute;s salir de la autov&iacute;a A-92, recibe con los r&oacute;tulos de la planta de aceitunas <a href="http://www.laespanola.com/accion/aceitunas-la-espanola/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Espa&ntilde;ola</a> y de Agrosevilla, cooperativa fundada en 1977, que aglutina a otra docena de sociedades integradas por m&aacute;s de 4.000 agricultores y que producen 80.000 toneladas de aceitunas de mesa que se exportan a m&aacute;s de 70 pa&iacute;ses. 
    </p><p class="article-text">
        Las dos grandes corporaciones, unidas a un tejido industrial de pymes y una campa de los coches, hace que La Roda tenga en su haber un dato que muchos municipios de esta comunidad ambicionar&iacute;an: una tasa de paro del 13%, casi 8 puntos por debajo de la media de la provincia de Sevilla registrados en el segundo trimestre de este a&ntilde;o seg&uacute;n la <a href="https://www.ine.es/prensa/epa_prensa.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">EPA</a>. &ldquo;La gente de La Roda tiene iniciativa, la maquinaria agr&iacute;cola que aqu&iacute; se fabrica va a toda Espa&ntilde;a y tambi&eacute;n se exporta, desde remolques de tractores a maquinaria de recogida de aceituna, atomizadoras para fumigar, dep&oacute;sitos de poli&eacute;ster, bombas de orujo, despalilladoras, tanques de acero inoxidable&hellip; Todo lo que rodea a la industria agroalimentaria como maquinaria primaria en el sector de la aceituna y del aceite se fabrica en La Roda&rdquo;, enumera Jim&eacute;nez, convencido de que esa es la clave de esa baja tasa de desempleo. 
    </p><p class="article-text">
        Para que ese car&aacute;cter emprendedor no se pierda hacen falta nuevos est&iacute;mulos. Un nuevo pol&iacute;gono industrial es uno de ellos, pero otro es la apuesta por la adaptaci&oacute;n de la educaci&oacute;n al medio. Aprovechando que el instituto de Formaci&oacute;n Profesional de Estepa se ha implantado un m&oacute;dulo de Agricultura, se va a ofertar como centro de pr&aacute;cticas el Parque del Olivar de La Roda, una superficie de 10.000 metros cuadrados donde crecen ejemplares de todas las variedades de olivos existentes en Andaluc&iacute;a, Espa&ntilde;a y del mundo. Una iniciativa que, seg&uacute;n Jim&eacute;nez, &ldquo;evitar&aacute; la fuga de talento, generar&aacute; empleo y riqueza y ayudar&aacute; a evitar el fen&oacute;meno de la despoblaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Esta apuesta por el olivar y la industria agroalimentaria, no obstante, llega en uno de los momentos m&aacute;s complicados. <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/sevilla/Unidos-aumenta-aranceles-aceituna-espanola_0_781473021.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los rodenses fueron de los primeros en sacar los tractores a la calle en agosto de 2018 en contra de la pol&iacute;tica arancelaria de la administraci&oacute;n de Trump sobre la aceituna negra de mesa</a>, siendo Estados Unidos su principal mercado. Un a&ntilde;o despu&eacute;s, seg&uacute;n datos de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Exportadores e Industriales de Aceituna de Mesa (<a href="https://asemesa.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asemesa</a>), las exportaciones de este producto a este pa&iacute;s han ca&iacute;do este a&ntilde;o un 50%, lo que equivale a la p&eacute;rdida acumulada entre 2018 y lo que va de a&ntilde;o de 45,5 millones de euros. Sin embargo, la nueva amenaza de otra oleada de aranceles estadounidense sobre otros productos, entre ellos, el aceite o la aceituna verde de mesa, genera de nuevo incertidumbre.  
    </p><h3 class="article-text">Un pueblo de izquierdas gobernado por el PP </h3><p class="article-text">
        El estreno de la democracia local en La Roda de Andaluc&iacute;a no fue como en la mayor&iacute;a de los municipios andaluces. Si en muchos de ellos la huella del franquismo pesaba y tuvieron en 1979 sus primeros alcaldes bajo las siglas de UCD (ganaron las elecciones en la comunidad con un 31,8% de los sufragios), en este caso tuvieron un alcalde socialista que abri&oacute; camino a estas siglas con mayor&iacute;as absolutas ininterrumpidas hasta 2011. La hegemon&iacute;a de los socialistas durante 30 a&ntilde;os fue tal, que lograron resultados tan aplastantes como tener 9 &oacute; 10 concejales frente a uno solo o dos, como m&aacute;ximo, en la oposici&oacute;n. En 1987, el PSOE se qued&oacute; a punto de tener un pleno de once ediles socialistas, le faltaron 7 votos para conseguir ese hito pol&iacute;tico; un &eacute;xito que luego se repetir&iacute;a en 1991. 
    </p><p class="article-text">
        La paulatina bajada electoral del PSOE llev&oacute; en 2011 a la p&eacute;rdida de la mayor&iacute;a absoluta, y un pacto entre IU y PP desaloj&oacute; a los socialistas del ayuntamiento rode&ntilde;o por primera vez. La coalici&oacute;n de izquierdas se qued&oacute; al frente del gobierno con el apoyo de los populares, pero &ldquo;hubo lealtad institucional, fue un experimento que funcion&oacute; porque la buena gesti&oacute;n y arreglar los problemas de los vecinos &iquest;es de izquierdas o de derechas? No, eso es sentido com&uacute;n&rdquo;, destaca Jim&eacute;nez. 
    </p><p class="article-text">
        En el siguiente mandato, IU rentabiliz&oacute; aquella experiencia y obtendr&iacute;a  esa vez mayor&iacute;a absoluta. Y en estas &uacute;ltimas elecciones, el resultado hizo que de nuevo el partido m&aacute;s votado, el PSOE, quedara fuera de juego. La falta de entendimiento entre los socialistas y esta vez Adelante Andaluc&iacute;a, que sumaban cuatro ediles cada uno, llev&oacute; al PP a alcald&iacute;a con tan solo tres concejales, en el que ha sido su mejor resultado electoral en este municipio. Un pacto del PP de nuevo con la confluencia de izquierdas, esta vez de alternancia en el Gobierno, es lo que ha permitido que Juan Jim&eacute;nez ostente el bast&oacute;n de mando hasta la primavera de 2021.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Charo Solís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/la-roda-40-anos-de-democracia-local-sevilla-sierra-sur_1_1317851.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Oct 2019 10:45:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Roda de Andalucía: el tren del emprendimiento de la Sierra Sur]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sevilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Garrobo: de la lucha contra los franceses a la guerra contra la despoblación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/el-garrobo-40-anos-de-democracia-local-sevilla_1_1326523.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f47a5674-2045-4f7c-8a92-5ec6b59a50c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Garrobo: de la lucha contra los franceses a la guerra contra la despoblación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El principal reto de este municipio es encontrar una fuente de ingresos que ponga fin al éxodo de jóvenes que sufre en los últimos años</p><p class="subtitle">El alcalde está dispuesto a dar todas las facilidades necesarias para dar un uso a las 35 hectáreas disponibles y que podrían alojar un centro logístico o una planta de reciclaje</p></div><p class="article-text">
        <a href="http://www.elgarrobo.es/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Garrobo</a>&nbsp;sabe lo que es renacer de sus cenizas. Como reza el p&oacute;rtico de la iglesia de la Pur&iacute;sima Concepci&oacute;n, el templo fue construido en <strong>1614</strong> y casi dos siglos despu&eacute;s, en <strong>1820</strong>, qued&oacute; completamente destruido, arrasado e incendiado, al igual que todo el pueblo por las tropas francesas. Lo que era una aldea de apenas un centenar de habitantes se reconstruy&oacute; y ahora, sobre casi los mismos cimientos, intenta mantenerse en pie en su guerra esta vez contra la despoblaci&oacute;n, un enemigo al que no son ajenos otros municipios del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Seis vecinos y un mismo diagn&oacute;stico. <strong>Francisco Orill&aacute;n, Juan Jos&eacute; Pav&oacute;n, Mercedes Almendral, Jos&eacute; Herrero y Paco Trujillo</strong> se&ntilde;alan a la falta de oportunidades laborales como la causa de que cada vez haya menos garrobe&ntilde;os. &ldquo;Aqu&iacute; no hay nada&rdquo; es la consigna que replican m&aacute;s o menos con las mismas palabras. Los j&oacute;venes se marchan y s&oacute;lo se quedan los mayores. Pese a ser una localidad que goza de buenos servicios p&uacute;blicos y una comunicaci&oacute;n excelente con Sevilla, de la que dista tan s&oacute;lo 40 kil&oacute;metros por la autov&iacute;a de la Ruta de la Plata, y con M&eacute;rida y Portugal, no es ya atractiva para los que son el presente y el futuro. Prefieren la comarca del Aljarafe, Camas o la capital hispalense para trabajar y vivir, o bien la vecina localidad onubense de Aracena, de cuyo parque natural El Garrobo es la puerta de entrada.
    </p><h3 class="article-text">Las mejoras y el paro</h3><p class="article-text">
        Eso no pasaba 40 a&ntilde;os atr&aacute;s. Cuando se eligieron los primeros alcaldes democr&aacute;ticos, como recuerda Juan Jos&eacute;, &ldquo;los cuatro latifundios que nos rodean al norte, sur, este y oeste daban trabajo a todos, junto a la Venta del Alto, el cisco, la poda y la construcci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Ya no es as&iacute;, la gente no quiere el campo porque es duro, est&aacute; mal pagado&rdquo;, afirma, mientras asiente a su lado Francisco, que recuerda c&oacute;mo siendo un chiquillo se ganaba un jornal de 15 pesetas en el campo. Eso le ha dejado secuelas, como agacharse cada vez que ve un c&eacute;ntimo en el suelo, porque como explica, &ldquo;cinco c&eacute;ntimos es lo que yo ven&iacute;a a ganar por aquel entonces&rdquo;, mientras su amigo apostilla, &ldquo;no era vida, de sol a sol. No era progreso, era la esclavitud&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque Francisco destaca como cambios importantes en estos cuarenta a&ntilde;os la mejora de las infraestructuras, el alumbrado p&uacute;blico y, sobre todo, la red de saneamiento, porque a finales de los setenta y principios de los ochenta se segu&iacute;a haciendo cola para coger agua en la plaza del pueblo o del manantial, Juan Jos&eacute; pone el acento en la mejora en el &aacute;mbito sanitario y educativo. &ldquo;Con la salud no se juega, y la educaci&oacute;n es lo m&aacute;s importante&rdquo;, dice con rotundidad alguien que con trece a&ntilde;os ya trabajaba en el campo y que tiene un hijo universitario y ahora opositor.
    </p><p class="article-text">
        Juan Jos&eacute; y Francisco ya est&aacute;n jubilados, Paco tiene s&oacute;lo 26 a&ntilde;os. Est&aacute; casado, con un hijo de dos a&ntilde;os y en paro. Lo tiene claro: quiere estar en su pueblo, pero en cuanto le salga algo, sea donde sea, se marchar&aacute;. Su &aacute;rea de influencia es Camas, donde asegura que casi siempre le suele salir alg&uacute;n trabajo. Antes viv&iacute;a en el Aljarafe sevillano, pero ech&oacute; cuentas y le sal&iacute;a m&aacute;s barato vivir en El Garrobo. Volvi&oacute; y ahora sobrevive cuidando algunos animales porque el campo no compensa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<strong>Prefieren cuadrillas de gente de fuera a la que le pagan menos</strong>. Ahora es la campa&ntilde;a de la aceituna, pero si me pagan a tres euros la espuerta, tengo que coger al menos 10 para sacarme 30 euros, &iexcl;eso si logras cogerlas! Y si le quitas 5 euros diarios de gasoil entre ir y venir, al final no interesa. Trabajas por 500 &oacute; 600 euros al mes&rdquo;, dice con resignaci&oacute;n. De los doce j&oacute;venes de su quinta del pueblo, asegura que diez u once est&aacute;n parados.
    </p><h3 class="article-text">J&oacute;venes &ldquo;blanditos&rdquo;</h3><p class="article-text">
        A Mercedes Almendral nadie la conoce por su apellido. Es Mercedes &ldquo;la de la Alegr&iacute;a&rdquo;, el mote que hered&oacute; por llamarse su madre as&iacute;. Ella tambi&eacute;n ha sufrido el &eacute;xodo de sus hijos. Se han tenido que marchar algunos de ellos porque no encontraban nada de qu&eacute; vivir en el pueblo. Pero cree que al problema de la falta de trabajo, se une tambi&eacute;n un poco la falta de ganas de trabajar. &ldquo;Los j&oacute;venes de hoy son un poco blanditos, y eso es porque siempre tienen un respaldo&rdquo;, critica.
    </p><p class="article-text">
        Lo dice cono cocimiento de causa. Su madre la sac&oacute; del colegio a los 9 a&ntilde;os para trabajar en el campo acarreando agua para los jornaleros, a los 19 tuvo su primera hija y luego vendr&iacute;an siete m&aacute;s. Su marido le abandon&oacute; y los sac&oacute; adelante ella sola, primero como limpiadora y luego como cocinera en la Venta del Alto. Iba andando a diario, con sol o lluvia, y si ten&iacute;a suerte alguien le acercaba en coche. Muchas bocas que alimentar y muchas veces doblando turnos para conseguirlo. Empezaba a las siete de la ma&ntilde;ana y volv&iacute;a a las dos de la madrugada. &ldquo;Mucha fatiga&rdquo;, resume, aunque no le pesa porque, como dice henchida de orgullo, sus hijos &ldquo;son buenos, educados y todos tienen sus trabajos y sus buenas casas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A Mercedes le da pena que se vac&iacute;e El Garrobo. Es un pueblo &ldquo;tranquilo, limpio, ordenado&rdquo; con &ldquo;buenos vecinos&rdquo;, aunque &ldquo;ya la gente no es como antes&rdquo;, apostilla. A ella le ayudaron sus vecinas m&aacute;s de una vez cuando no le llegaba para alimentar a su prole; tambi&eacute;n sus jefes, los due&ntilde;os de la Venta del Alto, quienes al verla llorar a escondidas una Nochebuena porque no ten&iacute;a nada para sus hijos, le dieron un sobre con 50.000 pesetas y una caja llena de comida de la que a&uacute;n es capaz de enumerar uno a uno cada alimento que conten&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Ahora le pasa como a Paco, que a los vecinos de toda la vida s&iacute; los conoce, pero &ldquo;no a los nuevos que viven en las casas rojas, amarillas y blancas&rdquo;. Para Paco, ese ha sido el &uacute;nico cambio que ha habido en su localidad natal desde su infancia: tres urbanizaciones de casas chal&eacute;s adosados surgidas al calor del boom inmobiliario para atraer a nuevos vecinos. &ldquo;Es gente que va y viene del trabajo, pero no se integra&rdquo;, afirma, y Mercedes remata con &ldquo;no se toman ni un caf&eacute; en el pueblo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todos coinciden en que har&iacute;a falta alg&uacute;n proyecto industrial importante que diera ox&iacute;geno al El Garrobo. No saben precisar qu&eacute; tipo de industria, pero su alcalde,<strong> Jorge Bayot</strong> (Adelante Andaluc&iacute;a), s&iacute; tiene algunas ideas. Tienen suelo para que desde la iniciativa privada se pusieran en marcha proyectos como un centro log&iacute;stico o una planta de reciclaje. &ldquo;Tenemos una superficie de 35 hect&aacute;reas bald&iacute;as, pero el Ayuntamiento no tiene capacidad econ&oacute;mica para hacer nada. Estamos dispuestos a dar todas las facilidades del mundo para que se asentase un proyecto que trajera la estabilidad laboral que ayudara a fijar la poblaci&oacute;n joven&rdquo;, explica.
    </p><h3 class="article-text">Un diamante en bruto</h3><p class="article-text">
        Convencido de que El Garrobo es un &ldquo;diamante en bruto&rdquo;, y que tiene un &ldquo;gran potencial&rdquo; por su ubicaci&oacute;n estrat&eacute;gica, conf&iacute;a en que esa inversi&oacute;n llegue alg&uacute;n d&iacute;a, y mientras tanto se exploran nuevas opciones. <strong>El turismo rural</strong>, de la mano del senderismo, en este municipio que est&aacute; a las faldas de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche es un recurso que a&uacute;n no termina de despuntar, aunque Bayot advierte de su estacionalidad y por esa raz&oacute;n se debe combinar con otras alternativas como la agricultura ecol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        El primer edil, el &uacute;ltimo en una larga lista de alcaldes que desde 1979 han gobernado en alternancia entre PSOE e IU, llama a las diputaciones, gobiernos auton&oacute;micos y Gobierno central a ponerse las pilas ante la despoblaci&oacute;n. &ldquo;Es un fen&oacute;meno que se ve&iacute;a venir y no se ha tomado ninguna medida, &iquest;a nadie se le ha ocurrido ninguna pol&iacute;tica preventiva?&rdquo;, protesta, y pide pol&iacute;ticas rurales que vayan m&aacute;s all&aacute; del PER o planes que duren 4 &oacute; 5 meses que son &ldquo;pan para hoy hambre para ma&ntilde;ana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras ese bal&oacute;n de ox&iacute;geno llega a esta <a href="https://www.dipusevilla.es/municipios/datos-estadisticos/index.html?clave=41043&amp;idlocalidad=41043" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">localidad de 789 habitantes</a>&nbsp;(en la d&eacute;cada de los 60 superaba los 900), Bayot sigue poniendo a punto el pueblo para ese d&iacute;a en el que ninguno de sus vecinos se tenga que ir. Con m&aacute;s y mejores zonas verdes, con un campo de f&uacute;tbol de c&eacute;sped artificial, planeando la construcci&oacute;n de una piscina municipal o recuperando el lavadero al que, cuando &eacute;l era peque&ntilde;o, iban las garrobe&ntilde;as a lavar la ropa.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Charo Solís, Charo Solís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/el-garrobo-40-anos-de-democracia-local-sevilla_1_1326523.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Sep 2019 18:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Sevilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Albaida del Aljarafe: del Imperio romano a la administración electrónica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/40-anos-de-ayuntamientos-democraticos-albaida-sevilla_1_1338029.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a25328f1-1408-42cc-bbce-30140b6c3bfc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Albaida del Aljarafe: del Imperio romano a la administración electrónica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La burbuja inmobiliaria impulsó esta localidad que, en solo diez años, duplicó su población</p><p class="subtitle">Para el alcalde de este municipio, el factor fundamental para crecer ha sido la combinación de calidad de los servicios públicos, cercanía con la capital y la tranquilidad de un pueblo</p></div><p class="article-text">
        Las fuentes romanas de Archena y Salobre llevan el agua del pasado a <a href="http://albaidadelaljarafe.es/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Albaida del Aljarafe</a>, Laelia durante el Imperio romano, y hoy un pueblo en crecimiento constante que cierra esta comarca sevillana que linda con la V&iacute;a de la Plata. Una peque&ntilde;a localidad que en 1979 apenas superaba los 1.500 habitantes y que, al calor de la burbuja inmobiliaria, lleg&oacute; a duplicar su poblaci&oacute;n. Con sus 3.193 habitantes actuales, sigue al alza gracias a que en los a&ntilde;os 2011 y 2012 tuvo la tasa de natalidad m&aacute;s alta de la provincia, y a que sigue siendo un reclamo de tranquilidad, calidad de vida y 4 grados menos de temperatura a poco m&aacute;s de 20 kil&oacute;metros de Sevilla.
    </p><p class="article-text">
        Su alcalde, <strong>Jos&eacute; Antonio Gelo</strong> (PSOE), tiene claro que la clave del auge del municipio, desde aquellas primeras elecciones democr&aacute;ticas, radica en la capacidad de haber logrado unos servicios p&uacute;blicos con unos est&aacute;ndares que se corresponden con los de una gran urbe. &ldquo;El principal logro ha sido acortar las diferencias entre los peque&ntilde;os y grandes municipios. Ahora la gente vive donde quiere porque tiene lo mismo con independencia de si est&aacute; en Sevilla o en Albaida&rdquo;, asegura el primer edil, que defiende el papel decisivo que ha jugado la <a href="https://www.dipusevilla.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Diputaci&oacute;n,</a> ya que los peque&ntilde;os ayuntamientos por s&iacute; mismos no tienen capacidad para afrontar esos cambios por su escaso m&uacute;sculo presupuestario y administrativo. A este respecto, aboga por que haya otro tipo de servicios mancomunados m&aacute;s all&aacute; de la gesti&oacute;n de residuos, el agua o el transporte; tambi&eacute;n lo haya de los servicios policiales o de las infraestructuras deportivas.
    </p><p class="article-text">
        La transformaci&oacute;n en estos 40 a&ntilde;os ha sido total en el &aacute;mbito sanitario, educativo, cultural y deportivo. Lo que antes era la consulta de un m&eacute;dico ahora es un ambulatorio con dos facultativos; se pas&oacute; de un viejo colegio a tener dos perfectamente equipados y una guarder&iacute;a municipal; un campo de tierra se convirti&oacute; en un complejo polideportivo con un campo de f&uacute;tbol con c&eacute;sped artificial y lo que fue un descampado, hoy es un parque con columpios. Y de no tener nada de actividad cultural, a tener un casa de la Cultura y un centro<a href="http://www.guadalinfo.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Guadalinfo.</a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">Resolviendo problemas de hace 30 a&ntilde;os</h3><p class="article-text">
        Pero cuando los cambios son demasiado r&aacute;pidos, a veces se genera &ldquo;caos&rdquo;. Como se queja Gelo, el Ayuntamiento &ldquo;a&uacute;n est&aacute; resolviendo problemas urban&iacute;sticos de hace 30 a&ntilde;os, cuando empezaron a hacerse urbanizaciones&rdquo;, aunque reconoce que gracias a aquellas promociones de viviendas, que combinaron una buena relaci&oacute;n calidad-precio con la cercan&iacute;a a Sevilla, el pueblo se expandi&oacute; y rejuveneci&oacute; evit&aacute;ndose as&iacute; el problema de despoblamiento y envejecimiento que sufren otras muchas localidades sevillanas.
    </p><p class="article-text">
        Si Albaida no ha despegado m&aacute;s ha sido por la falta de alternativas econ&oacute;micas al campo, que se sostiene por <strong>el olivar y el cereal.</strong> Un pol&iacute;gono industrial, como s&iacute; lo tienen las vecinas localidades de Salteras y Olivares, ser&iacute;a un bal&oacute;n de ox&iacute;geno, pero no termina de cuajar el proyecto por dos motivos: la falta de una conexi&oacute;n directa con carreteras principales de la comarca y por la falta de suelo p&uacute;blico, lo que obliga a una colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada que no termina de cuajar. &ldquo;Quien quiere emprender se tiene que ir fuera y es una pena, porque si hubiera una zona con actividad industrial se favorecer&iacute;a un mayor asentamiento de la poblaci&oacute;n, y eso pasa por no estar bien comunicados porque a Albaida se llega si se viene expresamente aqu&iacute;, no es de paso&rdquo;, describe Gelo.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ha sido imparable es la adaptaci&oacute;n a las nuevas tecnolog&iacute;as. El Ayuntamiento albaidejo presume de ser pionero en la implantaci&oacute;n de la administraci&oacute;n electr&oacute;nica. Desde el a&ntilde;o 2014, t&eacute;rminos como la firma electr&oacute;nica, portal de la transparencia y tr&aacute;mites online no son ajenos a los vecinos, aunque sigue existiendo una brecha digital entre los mayores, y tambi&eacute;n j&oacute;venes, que se intenta romper con cursos de formaci&oacute;n en el centro Guadalinfo.
    </p><h3 class="article-text">Nuevas tecnolog&iacute;as y factor humano</h3><p class="article-text">
        Aunque la administraci&oacute;n sea digital, el factor humano sigue siendo fundamental y as&iacute; lo defiende el alcalde, tanto en el trato diario y a todas horas con los vecinos como en la gesti&oacute;n del municipio, pero tambi&eacute;n lanza una advertencia como sociedad: se han perdido costumbres en un pueblo donde hasta hace pocos a&ntilde;os los ni&ntilde;os correteaban por las calles hasta medianoche en verano y la gente joven y mayor se sentaba a las puertas de las casas a tomar el fresco y hablar. &ldquo;Eso deber&iacute;amos recuperarlo, no har&iacute;an falta los servicios de intermediaci&oacute;n como tenemos ahora para evitar un juicio. No hab&iacute;a problemas que se enquistaban porque si alguien una ma&ntilde;ana no te saludaba, en seguida le preguntabas por qu&eacute;. Ahora parece que lo que importa es tener amigos en una red social. La tecnolog&iacute;a tiene que estar a nuestro servicio, pero nunca perder el trato humano&rdquo;, incide.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        No es el &uacute;nico que lo echa de menos. <strong>Gregorio Gelo y Encarnaci&oacute;n Ramos</strong> recuerdan  c&oacute;mo el &ldquo;buenos d&iacute;as, buenas tardes y buenas noches&rdquo; era lo que m&aacute;s sonaba por las calles. &ldquo;Ahora la juventud ni te mira, a los vecinos de siempre eso no nos gusta, antes los chiquillos nos respetaban&rdquo;, critican, mientras reconocen que su pueblo ya no hay quien lo reconozca por las nuevas barriadas y por la cantidad de servicios p&uacute;blicos de los que disfrutan y que antes eran impensables.
    </p><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n, empat&iacute;a o convivencia que los mayores demandan tambi&eacute;n es detectada por los que no lo son tanto. <strong>Gloria Mu&ntilde;oz,</strong> la joven due&ntilde;a de la droguer&iacute;a y mercer&iacute;a Modas Gelo, se queja un poco de la falta de contacto de los vecinos de siempre con los reci&eacute;n llegados de Sevilla. &ldquo;Albaida es un pueblo tranquilo, solidario y acogedor, pero quiz&aacute;s falta que la gente que ha venido de fuera se relacionara m&aacute;s con los vecinos y no solo viniera a dormir o a quejarse cuando tiramos los cohetes por las fiestas&rdquo;, relata, porque hay quien se ha quejado de los casi 15 d&iacute;as de septiembre que est&aacute;n de fiestas por La Soledad y la Vera Cruz. Mientras, lamenta que sus hijos ya no jueguen en las calles o vayan a casa de sus amigos sin aviso previo, simplemente llamando a la puerta como ella hac&iacute;a en su infancia. S&iacute; valora el gran cambio de mentalidad. &ldquo;Antes a los bares solo iban los hombres mientras las mujeres estaban en casa, ahora y a cualquier hora hay mujeres, hombres, viejos y j&oacute;venes&rdquo;, valora.
    </p><p class="article-text">
        Si las fuentes romanas llevaban el agua a Albaida, donde por su importancia se lleg&oacute; hasta acu&ntilde;ar moneda propia, la <a href="http://albaidadelaljarafe.es/es/municipio/historia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Torre de Don Fadrique,</a> popularmente conocida como la Torremocha, es la que vigila la evoluci&oacute;n de este enclave desde 1253. No se sabe si fue una reconstrucci&oacute;n de una torre &aacute;rabe ordenada por este infante o fue quien mand&oacute; construirla, pero lo que es cierto es que el s&iacute;mbolo de un pueblo en el que la batalla pol&iacute;tica en estos 40 a&ntilde;os de democracia ha quedado casi repartida a partes iguales entre la derecha, primero con UCD (1979) y luego con AP y PP de 1983 a 2003, y la izquierda con el PSOE que gobierna desde 2003.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Charo Solís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/40-anos-de-ayuntamientos-democraticos-albaida-sevilla_1_1338029.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Sep 2019 08:31:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Albaida del Aljarafe: del Imperio romano a la administración electrónica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sevilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Madroño: el río Tinto también es sevillano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/ayuntamientos-democracia-local_1_1350284.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f85c6200-f073-48b8-b886-f10578ab4be6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Madroño: el río Tinto también es sevillano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La recuperación del antiguo puente construido por los ingleses para llegar a las minas daría un balón de oxígeno turístico al pueblo más pequeño de la provincia de Sevilla</p><p class="subtitle">El municipio, que tiene 290 habitantes repartidos en cinco núcleos de población, rebosa vitalidad con los diez niños que mantienen el colegio rural abierto</p></div><p class="article-text">
        El puente de las Majadillas apoya un estribo en la provincia de Sevilla y el otro en la de Huelva. Su tablero no s&oacute;lo une las dos orillas del r&iacute;o Tinto y los municipios El Campillo y <a href="https://www.dipusevilla.es/municipios/datos-estadisticos/index.html?clave=41057&amp;idlocalidad=41057" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Madro&ntilde;o</a>, tambi&eacute;n conecta el pasado con el presente y el futuro. Lo que fuera construido por los ingleses para que a diario lo cruzaran a pie los mineros hasta la d&eacute;cada de los setenta, ahora es el gran proyecto para que El Madro&ntilde;o pueda despegar econ&oacute;micamente gracias al turismo. Es el futuro que se asienta sobre unos pilares de hierro corro&iacute;dos por la acidez de las aguas rojas.
    </p><p class="article-text">
        Su alcalde, <strong>Antonio L&oacute;pez</strong>, tiene desde el pasado mes de marzo en sus manos el proyecto para su rehabilitaci&oacute;n, redactado por la Diputaci&oacute;n de Sevilla. S&oacute;lo se precisan 300.502 euros para hacerlo realidad. &ldquo;El paisaje es espectacular, atrae muchas visitas pero es un riesgo porque est&aacute; deteriorado y tenemos prohibido el acceso&rdquo;, justifica el regidor, que sue&ntilde;a con su recuperaci&oacute;n, &ldquo;porque el r&iacute;o Tinto tambi&eacute;n es sevillano&rdquo;, y tambi&eacute;n con la adecuaci&oacute;n del albergue municipal para atraer un turismo rural que hoy por hoy se les escapa. Ser&iacute;a un &ldquo;bal&oacute;n de ox&iacute;geno&rdquo; para un pueblo cuya poblaci&oacute;n vive de trabajar para el Infoca, la construcci&oacute;n o el campo.
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        Hacen falta alternativas como el albergue y ahora se redacta de un nuevo PGOU para disponer de algunas parcelas de suelo m&aacute;s, porque en este municipio no hay casas vac&iacute;as. No hay nada para alquilar ni para vender y tiene demanda. El Madro&ntilde;o tiene 290 habitantes, 150 residen en el n&uacute;cleo principal y el resto diseminado en las pedan&iacute;as de Juan Ant&oacute;n, Juan Gallego, El &Aacute;lamo y Villargordo, pero sufre de envejecimiento, no de despoblaci&oacute;n. Esta se produjo mucho antes con el cierre de las minas en la d&eacute;cada de los 70, cuando 25 familias se tuvieron que ir con la empresa minera a Huelva. &ldquo;Los que se marcharon nunca dejaron ni abandonaron sus casas. Los fines de semana, los veranos, las vacaciones siempre ven&iacute;an y eso siempre ha mantenido vivo el pueblo. Ahora los que se han jubilado han vuelto de forma permanente, pero tambi&eacute;n hay una generaci&oacute;n de j&oacute;venes que nos hemos quedado aqu&iacute; a vivir&rdquo;, explica Sandra Acevedo, una joven vecina que tambi&eacute;n es la teniente de alcalde.
    </p><h3 class="article-text">De El Madro&ntilde;o a Manhattan</h3><p class="article-text">
        Lo que cuenta Sandra lo corroboran en una reuni&oacute;n improvisada en la farmacia <strong>Sara Esteban</strong>, la farmac&eacute;utica, y <strong>Alicia Alonso,</strong> monitora cultural y deportiva. Sara es hija de Isidoro, uno de los trabajadores que de la mano de la fundici&oacute;n se fueron a la capital onubense. Pas&oacute; su infancia a caballo entre la ciudad y el pueblo, al final se ha quedado en este y lo ha hecho por las mismas razones que sus amigas: calidad de vida, tranquilidad y buenos servicios p&uacute;blicos con un m&eacute;dico de 8 a 15 horas, una educaci&oacute;n privilegiada con la mejor ratio de profesorado y alumno, diez ni&ntilde;os para dos docentes y una profesora de franc&eacute;s un d&iacute;a a la semana, e infraestructuras deportivas de primera. &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; m&aacute;s se puede pedir! Aqu&iacute; lo tenemos todo. Si ni echamos de menos el cine, tenemos Netflix. Ahora con internet no tenemos que ir a ning&uacute;n sitio. Aqu&iacute; vivimos de diez&rdquo;, puntualiza Sara, que por las tardes da clases de refuerzo en la casa de la Cultura a los ni&ntilde;os, cuya vitalidad se puede o&iacute;r por el pueblo a la hora del recreo con el tintineo de los cencerros de unas cabras de fondo.
    </p><p class="article-text">
        Su padre, <strong>Isidoro Esteban</strong>, un jubilado &ldquo;retornado&rdquo;, como &eacute;l se autodefine, confirma que la evoluci&oacute;n del pueblo desde las primeras elecciones municipales de 1979 ha sido en peque&ntilde;as cosas. Una carretera de monta&ntilde;a bien acondicionada y atenci&oacute;n sanitaria y educativa siempre la han tenido, &ldquo;en todo caso, antes hab&iacute;a un hoyo a las afueras del pueblo donde se tiraba la basura y se quemaba, ahora hay contenedores para reciclar. Lo que hace falta al pueblo es trabajo&rdquo;, puntualiza.
    </p><p class="article-text">
        Para Isidoro la revoluci&oacute;n han sido las nuevas tecnolog&iacute;as. &ldquo;Hasta para estudiar una carrera o idiomas lo puedes hacer desde donde quieras. Lo puedes hacer todo, vivir aqu&iacute; ya no significa estar aislado&rdquo;, afirma este veterano corredor que gracias a la red se ha buscado sus viajes para ir en dos ocasiones a correr la marat&oacute;n de Nueva York. &ldquo;Llor&eacute; a los pies de la estatua de la Libertad, con Manhattan al fondo. &iexcl;Qui&eacute;n me iba a decir a m&iacute;, un ni&ntilde;o pobre de un pueblo minero como El Madro&ntilde;o, que iba a estar en Nueva York!&rdquo;, rememora con emoci&oacute;n. Por internet ya se ha sacado los billetes para ir el mes que viene a la marat&oacute;n de Bucarest (Ruman&iacute;a).
    </p><h3 class="article-text">Del agua roja del Tinto al azul de la piscina</h3><p class="article-text">
        La mejor inversi&oacute;n para el pueblo en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, dicho por su alcalde, su equipo de gobierno y los propios vecinos, ha sido la piscina municipal. &ldquo;Con la llegada del verano muchos se marchaban a la playa y los que se quedaban aguantaban en casa o en el &uacute;nico bar del pueblo a que bajaran las temperaturas, pero eso ha cambiado radicalmente&rdquo;, afirma Sandra. La piscina ha roto la estacionalidad. No s&oacute;lo se quedan los almadro&ntilde;eros sino que ha atra&iacute;do a nuevos visitantes, aunque sea por un d&iacute;a. Sin prisas ni atascos, sin ruidos, con tranquilidad y con vistas a un hermoso pinar. &ldquo;Ha merecido la pena ya s&oacute;lo porque viene un ni&ntilde;o autista de Camas porque aqu&iacute; tiene la calma que necesita. Con eso ya nos ponemos gordos&rdquo;, asegura el alcalde.
    </p><p class="article-text">
        La importancia de la piscina es tal que, como explican Sandra y Alicia, se ha llegado a crear una Asociaci&oacute;n de Amigos de la Piscina que recauda fondos para garantizar su mantenimiento, ya que el ayuntamiento no puede asumir en solitario el coste de cualquier reparaci&oacute;n por sus estrecheces presupuestarias. Es la mejor colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada que una administraci&oacute;n pudiera desear. &ldquo;Con la piscina nos involucramos todos, si hay que cortar el c&eacute;sped lo hacemos el primero que pueda&rdquo;, asegura L&oacute;pez, alcalde del PSOE, el &uacute;nico partido que ha tenido mayor&iacute;a absoluta desde 1983, ya que las primeras elecciones municipales las gan&oacute; UCD.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la piscina ha sido la &uacute;ltima instalaci&oacute;n junto al gimnasio y la pista de p&aacute;del en ponerse en marcha, adem&aacute;s de jardines infantiles y con aparatos de gimnasia para mayores en los cinco n&uacute;cleos, la transformaci&oacute;n de otros servicios en el pueblo tambi&eacute;n ha sido vital. Alicia Alonso recuerda c&oacute;mo en su infancia sus padres tuvieron que hacer un esfuerzo para que tuviera un atlas o enciclopedia en casa para estudiar. &ldquo;Ahora ya no hace falta, tenemos biblioteca con dos ordenadores con acceso a internet y tambi&eacute;n en el centro Guadalinfo tiene otros ocho m&aacute;s&rdquo;, detalla.
    </p><p class="article-text">
        Las compras online, por tanto, est&aacute;n a la orden del d&iacute;a en El Madro&ntilde;o, pero tambi&eacute;n hay una opci&oacute;n m&aacute;s r&aacute;pida que cualquier gigante mundial de comercio electr&oacute;nico. El bar Marcelo es mitad bar y mitad tienda. Si hace falta algo especial, en 24 horas, <strong>Marcelo Bernal</strong> te lo sirve. Tiene l&iacute;nea comercial directa con Nerva y Sevilla a trav&eacute;s de sus hijos.
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        Marcelo ya hace a&ntilde;os que debi&oacute; jubilarse pero sigue al pie del ca&ntilde;&oacute;n. Ahora corren mejores tiempos, pero recuerda la sombra que se cerni&oacute; sobre el pueblo cuando la fundici&oacute;n oblig&oacute; a un traslado forzoso de aquellas familias. Su peque&ntilde;o negocio, donde hac&iacute;a buena caja con caf&eacute;s, cervezas y aguardiente se resinti&oacute;. &ldquo;Al pueblo le hace falta trabajo, alguna f&aacute;brica o algo para que vengan y se queden m&aacute;s j&oacute;venes. Esto es muy chico y muy tranquilo y la gente joven da vidilla&rdquo;, afirma. Mientras las tiendas de alimentaci&oacute;n ecol&oacute;gicas crecen en las grandes ciudades, Marcelo sigue vendiendo las especias a granel y los productos de las matanzas domiciliarias que se siguen haciendo &ldquo;como toda la vida&rdquo;. No usa pl&aacute;stico tampoco, prefiere el papel de estraza.
    </p><p class="article-text">
        Al salir de El Madro&ntilde;o en direcci&oacute;n a Sevilla, y antes de llegar a la pedan&iacute;a de Juan Ant&oacute;n, hay una zona de &aacute;rboles te&ntilde;idos de naranja. No es por la llegada del oto&ntilde;o. Los pinos son de hoja perenne. Sus agujas verdes ahora tienen otro color y est&aacute;n suspendidas en ramas y troncos negros o esparcidas sobre un suelo gris. Es el resultado del &uacute;ltimo incendio que asol&oacute; la zona este verano. Los habitantes de El Madro&ntilde;o lo vivieron con terror, a&uacute;n tienen en su memoria el fuego de 2004 del que tuvieron que ser evacuados durante varios d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Pero el fuego, sin embargo, les da tambi&eacute;n la vida. Como la gran hoguera que se organiza el primer s&aacute;bado del puente de la Inmaculada en una fiesta de La Candelaria que en El Madro&ntilde;o se adelanta al mes de diciembre, mientras en otros puntos de Andaluc&iacute;a hay que esperar hasta el 2 de febrero. La celebraci&oacute;n estaba siendo eclipsada por el bel&eacute;n viviente, que este a&ntilde;o cumplir&aacute; su 25 aniversario, e iba camino de caer en el olvido, pero el ayuntamiento la est&aacute; recuperando, como tambi&eacute;n la fiesta de El Judas del Domingo de Resurrecci&oacute;n. Para que se festeje como anta&ntilde;o, ya s&oacute;lo falta que los vecinos se animen a jugar a tiznarse las caras con los restos de madera quemada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Charo Solís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/ayuntamientos-democracia-local_1_1350284.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Sep 2019 19:09:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Madroño: el río Tinto también es sevillano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sevilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aguadulce: un cruce de caminos donde la democracia llegó donde "hacía falta lo más básico"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/aguadulce-democracia-local-40-anos-de-ayuntamientos-democraticos_1_1374634.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/06233267-55da-43cb-8e39-9774f5cfb376_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aguadulce: un cruce de caminos donde la democracia llegó donde &quot;hacía falta lo más básico&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La democracia transformó la vida de muchos aguadulceños hasta en lo más básico, ya que muchos de ellos, a finales de los 70, aún carecían de cuarto de baño en sus casas</p><p class="subtitle">La calidad de los servicios públicos, las buenas comunicaciones y la proximidad de los aeropuertos de Sevilla y Málaga han hecho que una importante comunidad inglesa esté asentada en el municipio</p></div><p class="article-text">
        A una hora de Sevilla, a una hora de C&oacute;rdoba y a una hora de M&aacute;laga. Es la suerte de la equidistancia que tiene <a href="http://www.aguadulce.es/opencms/opencms/aguadulce" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aguadulce</a>, una localidad de la Sierra Sur sevillana a la que se accede desde la A-92, tras cruzar el r&iacute;o Blanco y seguir un paseo salpicado de palmeras, naranjos y sauces llorones. Hasta el siglo XVIII no era m&aacute;s que una cortijada en la que viv&iacute;an 46 familias. Hoy tiene <a href="https://www.dipusevilla.es/municipios/datos-estadisticos/index.html?clave=41001&amp;idlocalidad=41001" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2.026 habitantes</a>. Quiz&aacute;s por ese origen cortijero, y tras una dictadura, siempre han votado a la izquierda desde las primeras elecciones municipales de 1979. Entre el PSOE e IU ha estado la alternancia pol&iacute;tica y quedando, cuando no hab&iacute;a mayor&iacute;a absoluta, a merced de la decisi&oacute;n de un PP que, con un escaso concejal, dos a lo sumo, ha tenido la llave del Gobierno local por la mala relaci&oacute;n de las otras dos formaciones, entre las que el entendimiento siempre ha sido dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        De aquel primer mandato en el que estrenaron las urnas ya no vive ning&uacute;n representante municipal, pero desde el segundo contin&uacute;an al pie del ca&ntilde;&oacute;n dos veteranos socialistas: <strong>Juan Manuel Rangel</strong>, que sigue como concejal, y<strong> Jos&eacute; Cuervo</strong>, independiente que esta vez no ha salido por no ir en puestos de salida en la candidatura. Sin embargo, recuerdan aquellos primeros comicios. &ldquo;En la dictadura, el alcalde era elegido a dedo y nadie sab&iacute;a ni qui&eacute;nes eran los concejales; quien mandaba era el secretario&rdquo;, explica Rangel, que de inmediato se&ntilde;ala al cura del pueblo como uno de los motores pol&iacute;ticos de aquella &eacute;poca. &ldquo;Eran unos curas obreros que movilizaron a la juventud y el cura de aqu&iacute; promovi&oacute; un club social, Acua, con el que logr&oacute; unir a todos los j&oacute;venes tanto de izquierdas como derechas, de clase alta, media o baja, estudiantes u obreros. Eso fue una revoluci&oacute;n&rdquo;, detalla Cuervo. Aquello ser&iacute;a el germen de los partidos pol&iacute;ticos en Aguadulce.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Hac&iacute;a falta lo m&aacute;s b&aacute;sico&rdquo;</h3><p class="article-text">
        En las segundas elecciones, los socialistas repetir&iacute;an en el Gobierno y Cuervo y Rangel entraron como ediles. Miran 36 a&ntilde;os atr&aacute;s y no dan cr&eacute;dito a la transformaci&oacute;n del pueblo. Hac&iacute;a falta lo m&aacute;s elemental. &ldquo;Ten&iacute;amos agua corriente, pero la red de saneamiento era muy deficitaria. Muchas casas no ten&iacute;an ba&ntilde;o y a lo sumo ten&iacute;an un cuarto en patios y corrales con una fosa s&eacute;ptica o un pozo. Se pusieron ca&ntilde;er&iacute;as por todo el pueblo. A&uacute;n recuerdo a los ni&ntilde;os cuando presum&iacute;an de que en su casa hab&iacute;an hecho obras y ya ten&iacute;an uno&rdquo;, recuerda Cuervo. Ahora que el Ayuntamiento est&aacute; a punto de embarcarse del cambio de iluminaci&oacute;n con leds, Rangel hace hincapi&eacute; en las calles apenas alumbradas por una farola.
    </p><p class="article-text">
        Pero si hubo un cambio fue el del consultorio m&eacute;dico. Los aguadulce&ntilde;os ten&iacute;an un m&eacute;dico que atend&iacute;a en una sala &ldquo;a la que se acced&iacute;a a trav&eacute;s de a la peluquer&iacute;a de la hija de Periquilla&rdquo;, como puntualiza Rangel, y no fue hasta el a&ntilde;o 85-86 cuando lograron inaugurar el consultorio. Un servicio que qued&oacute; a&ntilde;os despu&eacute;s completo con la inauguraci&oacute;n del hospital de Osuna, a apenas un cuarto de hora en coche. Y a la vez que se mejoraban los servicios b&aacute;sicos, las infraestructuras sanitarias, educativas y deportivas, tambi&eacute;n hubo cambios sociales importantes. &ldquo;Las mujeres quedaban fuera de poder cobrar el PER y, en el a&ntilde;o 83, un grupo de 21 de ellas protestaron para que se les diera y de inmediato aquello se corrigi&oacute;&rdquo;, rememora Rangel.
    </p><h3 class="article-text">Una arteria que cruz&oacute; Andaluc&iacute;a</h3><p class="article-text">
        Uno de los grandes motores del cambio, quiz&aacute;s el que m&aacute;s, y que propici&oacute; un auge de esta localidad, fue la construcci&oacute;n de la autov&iacute;a m&aacute;s larga del pa&iacute;s, los m&aacute;s de 500 kil&oacute;metros de la <a href="https://www.juntadeandalucia.es/export/drupaljda/memoria_listado2015.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A-92</a>, la arteria que conecta Sevilla, M&aacute;laga, Granada y Almer&iacute;a, y que llega hasta Murcia. Los dos concejales se&ntilde;alan lo que se gan&oacute; en seguridad, tanto para el tr&aacute;fico como para los vecinos, y c&oacute;mo se reactiv&oacute; la econom&iacute;a local con m&aacute;s comercios y establecimientos de restauraci&oacute;n a pie de carretera. Los &uacute;nicos que perdieron con la A-92 fueron los ni&ntilde;os, que ya se quedaron sin poder jugar nunca m&aacute;s a las matr&iacute;culas, un juego consistente en elegir la provincia de origen del veh&iacute;culo y contar el n&uacute;mero. Las matr&iacute;culas con las iniciales SE de Sevilla eran las m&aacute;s codiciadas. Era una victoria segura. 
    </p><h3 class="article-text">Un municipio que va a mejor</h3><p class="article-text">
        Aguadulce lo &uacute;nico que ha hecho desde 1979 es mejorar, seg&uacute;n su reci&eacute;n reelegida alcaldesa, y de nuevo por mayor&iacute;a absoluta, <strong>Estrella Monta&ntilde;o,</strong> que tiene claro que la cartera de servicios es tan completa que no tiene en absoluto nada que envidiar a la de una gran ciudad. Ni siquiera en infraestructuras deportivas. Cuentan con un pabell&oacute;n cubierto, una piscina municipal y campo de f&uacute;tbol de c&eacute;sped artificial junto a un olivar que podr&iacute;a ser objeto de deseo de cualquier otro alcalde capitalino. Tanto como la limpieza de sus calles, impecables salvo por las hojas de los &aacute;rboles de un oto&ntilde;o que se acerca.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, una de las pocas cosas pendientes que hab&iacute;a, qued&oacute; resuelta el pasado mandato. El cambio de las costumbres, en el que ya raramente se vela a los difuntos en casa, obligaba a desplazarse a los tanatorios de Estepa u Osuna, pero el Ayuntamiento asumi&oacute; en solitario ese servicio, que ninguna empresa quer&iacute;a por ser deficitario, y asumi&oacute; sus costes.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a&uacute;n quedan algunos retos por delante. Como explica Monta&ntilde;o, el m&aacute;s importante es la depuradora de agua que hay que adaptar a los par&aacute;metros que marca la <a href="https://www.chguadalquivir.es/inicio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Confederaci&oacute;n Hidrogr&aacute;fica del Guadalquivir.</a> &ldquo;Son los presupuestos de todo un a&ntilde;o del municipio. A ver c&oacute;mo lo hacemos&rdquo;, cuestiona con inquietud y confiando en captar fondos por otras v&iacute;as. Tambi&eacute;n ambiciona para el pueblo un centro de formaci&oacute;n y empleo para los j&oacute;venes en situaci&oacute;n de desempleo y la creaci&oacute;n de una v&iacute;a verde o un sendero en los terrenos de <a href="http://www.adif.es/es_ES/index.shtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Adif </a>que quedaron inutilizados tras las <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/pueblos-inundados-evaluan-despiden-fallecido_0_827668182.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">graves inundaciones de octubre del pasado a&ntilde;o</a>.
    </p><p class="article-text">
        En lo que no ha cambiado nada Aguadulce, algo com&uacute;n en todos los pueblos, es que quien es alcalde lo es las 24 horas del d&iacute;a y los 365 d&iacute;as del a&ntilde;o. &ldquo;El equipo de gobierno y todo el personal del Ayuntamiento est&aacute; pendiente absolutamente de todo&rdquo;, explica Monta&ntilde;o, que aprovecha para ironizar sobre la habilidad de Rangel, concejal de Obras, para informarle hasta de cualquier losa que se ha movido del acerado. Pero ella no le va a la zaga: lejos de dejar las redes sociales del Ayuntamiento en manos de una empresa externa, es ella misma quien se encarga de gestionarlas. &ldquo;Si estoy en la piscina municipal porque mis hijos est&aacute;n haciendo un curso de nataci&oacute;n, pues hago una foto e informo a los vecinos de las actividades que hay en el polideportivo o de lo que sea necesario comunicar&rdquo;, confiesa, mientras reconoce que todos sus vecinos saben que si se acercan al Ayuntamiento, no van a tener problemas en ser recibidos de inmediato. Si no, siempre quedar&aacute; localizarla por la calle o por Whatsapp. &ldquo;Y tengo el tel&eacute;fono de casi todo el mundo en este pueblo&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estefan&iacute;a Mu&ntilde;oz,</strong> concejal de Fiestas, la m&aacute;s joven del grupo municipal socialista, viene a corroborar c&oacute;mo la implicaci&oacute;n pol&iacute;tica en un pueblo peque&ntilde;o alcanza otra dimensi&oacute;n. A unas horas de que arrancara la feria de Aguadulce, no dud&oacute; en comprar unas latas de pintura y pintar ella misma el fondo de la fuente que est&aacute; frente al Ayuntamiento. &ldquo;Un vecino me pregunt&oacute; que si era una obra del PER&rdquo;, cuenta entre risas, mientras la alcaldesa critica con sorna la conveniencia del color elegido por la concejal y cree que hubiera sido mejor el que estaba antes.
    </p><h3 class="article-text">Comunidad brit&aacute;nica</h3><p class="article-text">
        La calidad de los servicios p&uacute;blicos, las buenas comunicaciones y la proximidad de los aeropuertos de Sevilla y M&aacute;laga han hecho que en Aguadulce haya quien conduce por la derecha con el volante a la izquierda. Una importante comunidad inglesa est&aacute; asentada en el municipio desde principios de milenio. La entrada en vigor del euro, el auge del sector inmobiliario y el buen precio de las viviendas atrajo a ciudadanos brit&aacute;nicos que quisieron asentarse en esta localidad. Su integraci&oacute;n es total, tal y como corroboran la alcaldesa y sus compa&ntilde;eros de partido. &ldquo;Aqu&iacute; no hay gente de boina grande, somos muy abiertos y solidarios&rdquo;, defiende Rangel, aunque eso no evita ciertos choques culturales &ldquo;como ver a alguien tomarse un caf&eacute; con una tapa de calamares y despu&eacute;s un gin-tonic&rdquo;, bromea Cuervo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Charo Solís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/aguadulce-democracia-local-40-anos-de-ayuntamientos-democraticos_1_1374634.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Sep 2019 20:57:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aguadulce: un cruce de caminos donde la democracia llegó donde "hacía falta lo más básico"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marinaleda: sin huellas del franquismo en su callejero desde 1979]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/democracia-local-ayuntamientos_1_1389295.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35ecf9f1-1116-43f2-80fa-86f602903600_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marinaleda: sin huellas del franquismo en su callejero desde 1979"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras muchos municipios siguen aún enfrascados en la eliminación de calles con referencias a la dictadura, la localidad sevillana las erradicó hace ya 40 años</p><p class="subtitle">Poetas como Federico García Lorca, Miguel Hernández o Antonio Machado sustituyeron a los generales Sansurjo, Varela o Castejón, y la calle Queipo de Llano pasó a ser de Mariana Pineda en el nomenclátor marinaleño</p></div><p class="article-text">
        La <em>damnatio memoriae</em> o condena de la memoria era la costumbre romana de castigar con el olvido a las personas a quienes se consideraba enemigo del pueblo. Ni los emperadores se libraban de correr tal suerte. Inscripciones, monumentos, textos, murales y estatuas eran eliminados para borrar por completo su paso por la historia. En 1979, reci&eacute;n estrenada la democracia local, como aquellos senadores romanos, los habitantes de <a href="http://www.marinaleda.es/opencms/opencms/marinaleda/municipio/Historia/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marinaleda (Sevilla)</a> fueron pioneros al suprimir de su callejero todo lo que recordara la reci&eacute;n terminada dictadura franquista.
    </p><p class="article-text">
        Mientras en otras ciudades y pueblos se limitaron a dar un barniz democr&aacute;tico poniendo una plaza, calle o avenida de la Constituci&oacute;n o de Andaluc&iacute;a, y decenios despu&eacute;s a&uacute;n siguen enfrascados en dar cumplimiento de la <a href="https://www.juntadeandalucia.es/boja/2017/63/1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley andaluza de Memoria Democr&aacute;tica</a>, los marinale&ntilde;os se anticiparon en asamblea y, apenas cuatro meses despu&eacute;s de aquellas primeras elecciones municipales, una veintena de calles del pueblo cambiaron sus nombres.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, nada m&aacute;s obtener su primera victoria la Candidatura Unitaria de Trabajadores (CUT) liderada por<strong> Juan Manuel S&aacute;nchez Gordillo</strong>, inalterada en estos 40 a&ntilde;os transcurridos, brotaron en el nomencl&aacute;tor la avenida de la Libertad o la plaza de <strong>Salvador Allende</strong>. Aquel cambio, como recogi&oacute; la prensa en su momento, fue calificado por el alcalde de un acuerdo &ldquo;muy sent&iacute;o&rdquo;, con el que se ven&iacute;a a pasar p&aacute;gina de los errores pasados y avanzar hacia el futuro sin vencedores ni vencidos. Sus argumentos fueron definidos de &ldquo;grotescos&rdquo;, &ldquo;ofensivos&rdquo; e &ldquo;indignantes&rdquo; en editoriales de la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Poetas como<strong> Federico Garc&iacute;a Lorca, Miguel Hern&aacute;ndez o Antonio Machado</strong> sustituyeron a los franquistas <strong>General Sansurjo, Varela o Castej&oacute;n</strong>; la calle <strong>Queipo de Llano</strong> pasar&iacute;a a ser de <strong>Mariana Pineda</strong>, y la del<strong> General Mola</strong> se sustituir&iacute;a por <strong>Boabdil</strong>. Simb&oacute;licos tambi&eacute;n ser&iacute;an la aparici&oacute;n en el mapa de la calle Jornaleros (Castiella) o la plaza del Pueblo en lugar de la plaza de Espa&ntilde;a, o las calles de la Solidaridad, la Fraternidad y de la Igualdad. Tambi&eacute;n tuvo su espacio un pol&iacute;tico local. El &uacute;ltimo alcalde republicano, Vicente Cejas, que fue fusilado en una era de la vecina localidad de El Rubio, tuvo su homenaje al sustituirse con su nombre la calle dedicada hasta aquel momento al ministro Calvo Sotelo. La transformaci&oacute;n del callejero, sin embargo, dej&oacute; fuera del proceso a las calles con nombres religiosos.
    </p><p class="article-text">
        Nieto e hijo de carteros, <strong>Enrique Valderrama</strong> no esquiv&oacute; este destino familiar y tambi&eacute;n ejerci&oacute; como tal. Aquel cambio de calles le pill&oacute; justo en el paso de su ni&ntilde;ez a la adolescencia. &ldquo;Con diez u once a&ntilde;os ya me recorr&iacute;a el pueblo en la bicicleta ayudando a mi padre. Mi hermano y yo repart&iacute;amos mientras mi padre hac&iacute;a una parada en el bar El Churr&iacute;o&rdquo;, rememora. Es capaz de decir de carrerilla y sin fallar buena parte de las calles con sus dos denominaciones, la antigua y la nueva. Solo le entran dudas con la plaza de <strong>Blas Infante</strong>, se muestra absolutamente convencido de que se cambi&oacute; antes que las dem&aacute;s, cuando a&uacute;n no era alcalde S&aacute;nchez Gordillo, algo del todo imposible por ser el padre de la patria andaluza uno de los fusilados en la carretera de Carmona en el 36. Su mujer, <strong>Mar&iacute;a Jes&uacute;s Porquera</strong>, que tambi&eacute;n ha trabajado para Correos en Estepa y est&aacute; en su bolsa de trabajo, es unos a&ntilde;os menor y aunque aquello le pill&oacute; siendo m&aacute;s peque&ntilde;a, le corrige y le refresca la memoria: la plaza de Blas Infante fue antes la de la Victoria. A&uacute;n as&iacute;, su marido sigue dudando.
    </p><h3 class="article-text">Puertas abiertas</h3><p class="article-text">
        Enrique y Mar&iacute;a Jes&uacute;s recuerdan c&oacute;mo era el reparto de la correspondencia en una &eacute;poca en la que en Marinaleda siempre estaban las puertas abiertas. &ldquo;Entrabas en las casas hasta el fondo buscando a quien ten&iacute;as que entregar las cartas y si no estaban, ya volver&iacute;as m&aacute;s tarde. Era lo normal. La gente se alegraba much&iacute;simo de verte porque las cartas eran de la familia que estaba fuera o del hijo que estaba haciendo la mili. Ahora es distinto, ya s&oacute;lo llegan del banco, Tr&aacute;fico o Hacienda&rdquo;, repasan los dos al alim&oacute;n. &ldquo;Hubo una &eacute;poca en la que fui cartero en &Eacute;cija y me toc&oacute; un barrio no muy bueno. Hab&iacute;a un gitano que siempre me dec&iacute;a: Cartero, te temo m&aacute;s que a la Guardia Civil&rdquo;, dice Enrique entre risas.
    </p><p class="article-text">
        Este matrimonio postal aguarda en la calle a que llegue su hija mayor con su nieto que apenas acaba de echar a andar. Un ni&ntilde;o nacido en tiempos de la tecnolog&iacute;a 5G y de lucha contra la brecha digital por lo que dif&iacute;cilmente podr&aacute; heredar la profesi&oacute;n de sus abuelos, su bisabuelo y su tatarabuelo.
    </p><p class="article-text">
        Al anochecer, en Marinaleda se ven grupos de vecinos sentados charlando a las puertas de sus casas tomando el fresco. Algunos dicen recordar el cambio de las calles, pero no quieren ir m&aacute;s all&aacute; de que aquello sucedi&oacute; hace mucho tiempo. Hay cierto hast&iacute;o porque el nombre del pueblo siempre aparezca vinculado a S&aacute;nchez Gordillo y su forma de gobernar el municipio. En la esquina de la calle Antonio Machado, Isabel, una anciana que no quiere dar sus apellidos, asegura que aquello no fue del agrado de todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A los mayores no les gust&oacute; mucho, adem&aacute;s se puso nombres que aqu&iacute; no se sab&iacute;a qui&eacute;nes eran como el Che Guevara. Pero yo me cri&eacute; en la dictadura, nunca supe si mi padre era de izquierdas o de derechas porque de eso no se hablaba, as&iacute; que ahora tampoco voy a hablar&rdquo;, dice con una sonrisa amable. De lo que s&iacute; quiere hablar largo y tendido es de sus paseos disfrutando de la brisa nocturna que est&aacute; ofreciendo este verano, no como las noches del a&ntilde;o pasado que asegura que fueron asfixiantes.
    </p><p class="article-text">
        El caso de Marinaleda no fue el &uacute;nico de la transici&oacute;n. Menos r&iacute;os de tinta hicieron correr los cambios en el callejero de La Campana, pese a duplicar en poblaci&oacute;n a este peque&ntilde;o municipio de la Sierra Sur sevillana (<a href="https://www.dipusevilla.es/municipios/datos-estadisticos/index.html?clave=41061&amp;idlocalidad=41061" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2.626 habitantes seg&uacute;n el padr&oacute;n de 2018</a>). Ten&iacute;a m&aacute;s tir&oacute;n medi&aacute;tico la personalidad de S&aacute;nchez Gordillo que el ayuntamiento campanero en manos del PCA. Pero de las cr&iacute;ticas tampoco se libr&oacute; esa corporaci&oacute;n municipal que quiso devolver a las calles su nombre original y que durante la dictadura fueron dedicadas al r&eacute;gimen. Las calles volvieron a ser del M&eacute;dico, Nueva, Larga, o Palma, del Cine o Traviesa y no de los generales Franco, Moscard&oacute; o Sanjurjo. Sin embargo, la que m&aacute;s irrit&oacute; a la prensa conservadora fue la supresi&oacute;n de la v&iacute;a dedicada a los Hermanos &Aacute;lvarez Quintero por llamarse a partir de ese momento la calle Katanga.
    </p><h3 class="article-text">40 a&ntilde;os de gobierno de la CUT</h3><p class="article-text">
        La revoluci&oacute;n del callejero de Marinaleda fue uno de los primeros pasos de una corporaci&oacute;n que lleva 40 a&ntilde;os bajo el dominio de la CUT y de S&aacute;nchez Gordillo, que tiene entre sus logros ser el &uacute;nico alcalde sevillano y de los pocos del pa&iacute;s que sigue en el poder desde 1979, adem&aacute;s de reconocido por su largo historial pol&iacute;tico y medi&aacute;tico de lucha jornalera, ocupaciones de fincas y de una pol&iacute;tica de vivienda de la autoconstrucci&oacute;n y de creaci&oacute;n de cooperativas enmarcado en un discurso ut&oacute;pico que a veces choca con sus formas y sobre todo, con la oposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ha sido en estas &uacute;ltimas<a href="https://elecciones.eldiario.es/municipales/mayo-2019/andalucia/sevilla/marinaleda" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elecciones municipales de 2019</a> cuando se ha abierto una brecha y ha visto peligrar su hegemon&iacute;a. Ahora que han concurrido bajo la marca Adelante Andaluc&iacute;a, el grupo local Avanza Marinaleda-Matarredonda le ha echado un pulso pero sin poder arrebatarle la mayor&iacute;a absoluta por tan solo 44 votos. En estos &uacute;ltimos comicios, de los once concejales que est&aacute;n en juego en este ayuntamiento, 6 se quedaron en manos de la CUT, en el que ha sido su resultado m&aacute;s bajo hasta el momento.
    </p><p class="article-text">
        La formaci&oacute;n de S&aacute;nchez Gordillo, integrada en las siglas IULV-CA hasta febrero de 2015, tuvo su mejor resultado en 1983, cuando consigui&oacute; un pleno con once concejales. En las siguientes convocatorias municipales siempre ha oscilado entre los 8 y 9 ediles, dejando al PSOE en la oposici&oacute;n con 2 &oacute; 3, salvo en <a href="https://elecciones.eldiario.es/municipales/mayo-2007/andalucia/sevilla/marinaleda" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2007</a>, cuando los socialistas lograron tener cuatro. La derecha, desde los dos sillones que obtuviera UCD en 1979, solo ha tenido un representante del PP en las elecciones de 1999.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Charo Solís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/democracia-local-ayuntamientos_1_1389295.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Aug 2019 17:58:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marinaleda: sin huellas del franquismo en su callejero desde 1979]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Democracia,Marinaleda]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Brenes: un pueblo de bandoleros, obreros del campo, alcaldes comunistas y socialistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/ayuntamientos-democracia-local-brenes-sevilla_1_1419804.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/41828b0a-70b5-4814-b844-2ea83496d37a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Brenes: un pueblo de bandoleros, obreros del campo, alcaldes comunistas y socialistas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En esta localidad de la comarca de la Vega del Guadalquivir la derecha ha quedado electoralmente marginada desde 1979</p><p class="subtitle">El nuevo regidor socialista, Jorge Barrera, es un agricultor que acaba de apearse del tractor y lamenta que se le estén "quitando los callos de las manos", tiene en la limpieza urbana y la seguridad ciudadana sus principales retos</p></div><p class="article-text">
        Brenes es un pueblo de izquierdas. Muy de izquierdas. En 40 a&ntilde;os de democracia local, la alternancia pol&iacute;tica ha estado siempre entre socialistas y comunistas, bien bajo las siglas de <a href="https://www.pce.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PCE</a>,&nbsp;<a href="https://izquierdaunida.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">IU</a> o Unidad Popular Andaluza (UPAN). El mayor &eacute;xito de la derecha se registr&oacute; en aquellas primeras elecciones municipales democr&aacute;ticas del 79, cuando UCD obtuvo&nbsp;cuatro de los 13 ediles del Consistorio. Desde entonces, la representaci&oacute;n de la derecha se ha quedado casi siempre en un exiguo concejal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La tradici&oacute;n de izquierdas en Brenes no hay que buscarla en la Transici&oacute;n sino mucho antes. Aunque se podr&iacute;a remontar hasta el fen&oacute;meno del bandolerismo de finales del siglo XIX con la figura del <strong>Ni&ntilde;o de Brenes</strong>, lo cierto es que en los a&ntilde;os 30 esta poblaci&oacute;n fue conocida por su marcada ideolog&iacute;a de izquierdas reflejada en el movimiento de obreros del campo y su conflictividad huelguista, tal y como se recoge en el libro <a href="https://es.scribd.com/document/400636932/Brenes-la-tierra-los-hombres-la-historia-pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brenes. La tierra, los hombres, la historia, editado por el Ayuntamiento de Brenes en 1989</a>. Tras el mayor despegue en los a&ntilde;os 50 y 60 del sector agr&iacute;cola, gracias a la expansi&oacute;n del regad&iacute;o en el Valle del Guadalquivir (propici&oacute; que Brenes duplicara durante la dictadura franquista su poblaci&oacute;n), esta localidad pele&oacute; a finales de la d&eacute;cada de los setenta por las mejoras salariales en el campo como la que m&aacute;s y fue considerada como uno de los puntos negros en la comarca. Eran 700 pesetas de jornal por lo que se luchaba. Promovidas por el PCE y por <a href="https://andalucia.ccoo.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CCOO</a>, aquellas movilizaciones fueron duramente reprimidas, como recoge la prensa de la &eacute;poca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las primeras elecciones generales de 1977, los resultados fueron un fiel reflejo de lo que pasaba en Brenes. Los resultados fueron pr&aacute;cticamente id&eacute;nticos a los que se registraron en las generales de 1936: 65% para formaciones de izquierda y un 35% para la derecha. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, en las municipales del 79, pas&oacute; algo parecido. Y desde entonces, la izquierda se hizo cada vez m&aacute;s fuerte a nivel local, mientras la derecha ca&iacute;a sin volver a sobrepasar la barrera del 7% de los sufragios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La localidad ha tenido seis alcaldes: dos comunistas, <strong>Jos&eacute; Rinc&oacute;n</strong> (primero bajo las siglas del PCE y luego con IU) y <strong>Marcelino Contreras</strong> (con <a href="https://partidos-politicos.wikia.org/es/wiki/Unidad_Popular_Andaluza" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Unidad Popular Andaluza</a>, formaci&oacute;n pol&iacute;tica nacida en 2008 y fruto de una escisi&oacute;n de militantes del<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Partido_Comunista_del_Pueblo_Andaluz" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Partido Comunista del Pueblo Andaluz</a>, que fuera creado en 1985) que entre ambos suman 28 a&ntilde;os de Gobierno, y cuatro socialistas, que fueron <strong>Aurelio Pozo, Elena Nimo, Manuel Moreno Noa</strong> y <strong>Jorge Barrera,</strong> el &uacute;ltimo en coger el bast&oacute;n de mando.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">La noria y el tren&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Barrera, agricultor que acaba de apearse del tractor y que lamenta que se le est&eacute;n &ldquo;quitando los callos de las manos&rdquo; al hacerse con la alcald&iacute;a y tras a&ntilde;os de trabajar los c&iacute;tricos y la alfalfa, sabe que lo que tiene por delante es <strong>mejorar las peque&ntilde;as cosas</strong>. Brenes tiene buenas infraestructuras y servicios municipales, buenas conexiones con Sevilla y no puede crecer m&aacute;s. Cinco arroyos, la v&iacute;a del tren y el r&iacute;o Guadalquivir, y un t&eacute;rmino municipal en el que el 50% de su superficie es terreno agr&iacute;cola limitan su expansi&oacute;n. Por todas estas razones, pese a estar a apenas 20 kil&oacute;metros de la capital, Brenes nunca pudo ser una ciudad dormitorio como s&iacute; lo fueron otros municipios de la comarca del Aljarafe y mantiene su poblaci&oacute;n estable en <a href="https://www.dipusevilla.es/municipios/datos-estadisticos/index.html?clave=41018&amp;idlocalidad=41018" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">12.608 habitantes (padr&oacute;n de 2018)</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante esta situaci&oacute;n, los retos que se plantea Barrera son abordar lo que ahora son las principales quejas: <strong>limpieza urbana y seguridad ciudadana.</strong> Una seguridad que en nada tiene que ver, como se apresura a precisar, con la presencia de poblaci&oacute;n extranjera en el municipio. Un 9,74% de sus habitantes, 1.229 personas proceden de otros pa&iacute;ses, en su mayor&iacute;a de Ruman&iacute;a (44,7%).&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">52 nacionalidades</h3><p class="article-text">
        &ldquo;La agricultura, como en su momento la construcci&oacute;n, tuvieron un efecto llamada y a partir del a&ntilde;o 2000 empez&oacute; a asentarse poblaci&oacute;n de Europa del Este en Brenes. Nunca ha habido problema porque Brenes es un pueblo acogedor. De hecho, creo que hasta 52 nacionalidades residen aqu&iacute; y el grado de integraci&oacute;n es alt&iacute;simo. Me atrever&iacute;a a decir que m&aacute;s del 90% y me puedo quedar corto&rdquo;, defiende. La clave de la convivencia, a su juicio, est&aacute; en que a diferencia de otras comarcas agr&iacute;colas andaluzas, la poblaci&oacute;n extranjera est&aacute; empadronada y asentada, y es s&oacute;lo una minor&iacute;a la que acude al calor de campa&ntilde;as hortofrut&iacute;colas y desaparece.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si no hubiera sido por la mano de obra extranjera, no s&eacute; qu&eacute; hubiera sido de la agricultura durante la crisis econ&oacute;mica que nos azot&oacute;&rdquo;, afirma, mientras lamenta la oportunidad perdida por Brenes de crear una identidad comercial y convertirse en una marca propia en el sector del c&iacute;trico, ya que plantaba cara a Valencia por la alta calidad del producto de la comarca, siendo su referente y que ha llevado sus naranjas hasta la China. &ldquo;Ese tren lo perdimos&rdquo;, critica.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Reivindicaci&oacute;n de una estaci&oacute;n accesible</h3><p class="article-text">
        Y es en materia ferroviaria donde el nuevo alcalde brenero tiene su primer objetivo. Aunque no es de su competencia, no entiende que<a href="http://www.adif.es/es_ES/index.shtml" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Adif </a>no haya adaptado a personas con discapacidad ni mejorado la accesibilidad de su estaci&oacute;n, m&aacute;s a&uacute;n cuando es una localidad que canaliza el grueso de los usuarios de la comarca que van a diario a la capital en tren. Esa misma adaptaci&oacute;n que reclama a la entidad p&uacute;blica es lo que tambi&eacute;n tiene marcado en su agenda para las calles del municipio. Ya tiene un colaborador en cartera: un joven que sufri&oacute; un accidente de moto y que se desplaza en silla de ruedas ser&aacute; quien le ayude a dise&ntilde;ar los nuevos accesos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hace un mes que ha llegado a la alcald&iacute;a y tiene claro un principio: lo que funciona hay que mantenerlo y lo que no, hay que arreglarlo. <strong>No concibe la pol&iacute;tica de desmantelar lo que sus antecesores han hecho porque s&iacute;.</strong> As&iacute; que a la noria de Brenes, que le faltaba una pieza y llevaba a&ntilde;os sin funcionar, pese a que su reparaci&oacute;n no costaba m&aacute;s de 100 euros, ya est&aacute; en marcha. Sabe que no es trascendental ni pasar&aacute; a la historia del pueblo, pero s&iacute; es importante para el pueblo cuando m&aacute;s que una fuente es un s&iacute;mbolo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Barrera es un hombre directo, tanto como sus pu&ntilde;os de boxeador <em>amateur</em>. Es un peso pesado en este deporte pero en el ring de la pol&iacute;tica a&uacute;n tiene que demostrarlo, tanto &eacute;l como su joven equipo, que apenas supera la media de la treintena en lo que ha sido una &ldquo;regeneraci&oacute;n total&rdquo;&nbsp;del PSOE brenero. Es dif&iacute;cil dar con &eacute;l en el Ayuntamiento, no es hombre de despacho &ldquo;m&aacute;s que para firmar&rdquo;, le gustar estar al aire libre y cree que a pie de calle es m&aacute;s &uacute;til. Lo que s&iacute; tiene claro es que si no lo hace bien se retirar&aacute; motu proprio y no esperar&aacute; a que los electores le dejen KO sobre la lona. &ldquo;Mi compromiso es hacer las cosas bien por mi pueblo. Si yo no valgo para esto, ser&eacute; yo el que me vaya&rdquo;, afirma contundente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Charo Solís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/ayuntamientos-democracia-local-brenes-sevilla_1_1419804.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jul 2019 23:04:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Brenes: un pueblo de bandoleros, obreros del campo, alcaldes comunistas y socialistas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Democracia,Sevilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Palomares del Río: cinco alcaldesas, tres mociones de censura y una buena dosis de sororidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/ayuntamientos-democracia-local_1_1458303.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97227aa3-3a64-4222-89ee-daa9cec0aba2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Palomares del Río: cinco alcaldesas, tres mociones de censura y una buena dosis de sororidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Regidoras del IU, PP y PSOE han cogido el bastón de mando de esta localidad de la comarca del Aljarafe en la que sólo dos hombres han logrado gobernar</p><p class="subtitle">La política palomareña ha estado marcada por un Ayuntamiento en bancarrota y por la sororidad entre regidoras</p></div><p class="article-text">
        Palomares del R&iacute;o es un caso raro. Tal vez &uacute;nico. En cuarenta a&ntilde;os de democracia local, s&oacute;lo dos hombres lograron apartar a las mujeres del poder. Cinco alcaldesas, cada una con sus siglas, pero con un rasgo com&uacute;n: mujeres que tuvieron que pelear duro, unas porque les toc&oacute; gobernar en la Transici&oacute;n; otras, porque llegaron en la etapa m&aacute;s convulsa pol&iacute;tica y econ&oacute;micamente al heredar el primer Ayuntamiento del pa&iacute;s declarado en quiebra. A pesar de la distancia ideol&oacute;gica, sus historias est&aacute;n llenas de lucha por la igualdad, por la b&uacute;squeda del acuerdo e incluso de solidaridad entre ellas mismas aunque se cruzaran mociones de censura.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Carmen Pichardo (PSOE): dos guantazos y una navaja escondida</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &nbsp;<a href="https://www.fpabloiglesias.es/archivo-y-biblioteca/diccionario-biografico/biografias/37955_pichardo-casado-carmen" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carmen Pichardo</a>&nbsp;fue una de las 104 pioneras en coger el bast&oacute;n de mando en el 79 y la &uacute;nica regidora de la provincia de Sevilla. Pichardo no era una reci&eacute;n llegada a la pol&iacute;tica. Ten&iacute;a un largo historial en la clandestinidad. Su sobrina, <strong>Esperanza Capita Pichardo</strong>, recuerda que su salto a la pol&iacute;tica con el PSOE vino desde su actividad sindical previa. Si algo le mov&iacute;a era la defensa de los derechos de los trabajadores, pero sobre todo, de las trabajadoras. &ldquo;Se rebelaba ante las injusticias&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Trabajaba en un almac&eacute;n de aceitunas en la vecina Coria del R&iacute;o. No hab&iacute;a autob&uacute;s ni ten&iacute;a coche. Cada d&iacute;a recorr&iacute;a a pie los&nbsp;cuatro kil&oacute;metros. Llevaba siempre un paraguas. No era para resguardarse ni del sol ni de la lluvia. &ldquo;En &eacute;l escond&iacute;a una navaja. La llevaba por protecci&oacute;n. Era una mujer con car&aacute;cter que se dedicaba a la pol&iacute;tica, y era un riesgo&rdquo;, explica su sobrina, que recuerda lo que le pesaba a su t&iacute;a no haber podido estudiar.
    </p><p class="article-text">
        Como ironiza Esperanza, &ldquo;era de armas tomar y tampoco se casaba con nadie&rdquo; (en su investidura, la prensa destac&oacute; que era &ldquo;de profesi&oacute;n aceitunera y de estado soltera&rdquo;). Ese genio y figura queda retratado en un episodio nada m&aacute;s llegar al Ayuntamiento, cuando ya contaba con 52 a&ntilde;os. Pichardo, que fund&oacute; la agrupaci&oacute;n socialista de Palomares, gan&oacute; en las municipales pero el ex alcalde franquista y luego edil de UCD no lo asumi&oacute;. Entr&oacute; un d&iacute;a sin pedir permiso en su despacho, discutieron y como no se marchaba, &ldquo;mi t&iacute;a le arre&oacute; dos guantazos y le record&oacute; que ella era la alcaldesa porque hab&iacute;a ganado&rdquo;, rememora. Del incidente dio buena cuenta la prensa, as&iacute; como del encierro que hubo de concejales de la oposici&oacute;n para debatir la que podr&iacute;a haber sido la primera moci&oacute;n de censura de Palomares.
    </p><p class="article-text">
        Tras las an&eacute;cdotas, Esperanza tiene claro que hab&iacute;a un compromiso y una lucha firme por la democracia y por los derechos de las mujeres. &ldquo;Gracias a mujeres como ella estamos hoy como estamos, y pese a estas conquistas, no nos podemos confiar&rdquo;, sentencia. En su honor, Palomares tiene una calle con su nombre.
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                </figure><h3 class="article-text">Concha Moreno (IU): El mandato de las peque&ntilde;as grandes cosas</h3><p class="article-text">
        Con solo 21 a&ntilde;os, <strong>Concha Moreno</strong> le arrebat&oacute; con mayor&iacute;a absoluta a Pichardo la alcald&iacute;a. Pas&oacute; del movimiento estudiantil en la&nbsp;<a href="http://www.us.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Universidad de Sevilla</a> a enrolarse en el proyecto pol&iacute;tico de <strong>Julio Anguita.</strong> En un a&ntilde;o ya era cabeza de lista por IU en su localidad natal. &ldquo;Era muy valiente o muy inconsciente&rdquo;, bromea, mientras retrata con cari&ntilde;o su primer mandato porque &ldquo;fueron los cuatro a&ntilde;os de las primeras peque&ntilde;as grandes cosas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ni la mejora de las infraestructuras, ni la estabilidad de los trabajadores del Ayuntamiento, el impulso del tejido asociativo, el proceso participativo para la adjudicaci&oacute;n de viviendas o conseguir el primer cami&oacute;n de basura para el pueblo es de lo que m&aacute;s se enorgullece. Su logro fueron los avances educativos. &ldquo;La Junta no ayudaba nada. Arreglamos el patio del colegio, contratamos un monitor de apoyo para infantil, pero de lo que m&aacute;s satisfecha estoy es de la educaci&oacute;n de adultos. Entonces se abandonaba pronto el colegio, sobre todo las mujeres, y ya empezaba a hacer falta el graduado escolar para trabajar. Cada dos por tres iba a la&nbsp;<a href="http://www.juntadeandalucia.es/educacion/portals/web/ced" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n</a> a pedir un profesor de adultos. Ni caso. Con unos amigos vinculados a la educaci&oacute;n, creamos un grupo de alumnos. El 80% se present&oacute; por libre y obtuvo su graduado. Al a&ntilde;o siguiente, la Junta nos concedi&oacute; un profesor&rdquo;, narra.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el segundo mandato, Concha quiere correr &ldquo;un tupido velo&rdquo;. Llegaba la Expo, la presi&oacute;n urban&iacute;stica en el Aljarafe y hab&iacute;a muchos intereses (en 1970, Palomares ten&iacute;a 1.035 habitantes y en 1992 ya eran 2.510, cifra que ha seguido creciendo hasta llegar a los 8.552 este mismo a&ntilde;o). Seg&uacute;n cuenta, ella estorbaba. Supuso un alto coste personal. Una moci&oacute;n de censura, un caso de transfuguismo, juicios y sentencias, algunas absolutorias, pusieron fin a su trayectoria. &ldquo;La pol&iacute;tica no son los grandes discursos, ni el Congreso ni el Parlamento; la pol&iacute;tica municipal es la verdaderamente apasionante&rdquo;, explica, mientras sigue vinculada a &eacute;sta trabajando desde la<a href="https://www.dipusevilla.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Diputaci&oacute;n de Sevilla.</a>
    </p><h3 class="article-text">Lola Rodr&iacute;guez (PP): una pancarta contra la banca y dos mociones de censura</h3><p class="article-text">
        Su carrera empez&oacute; al rev&eacute;s. De arriba a abajo. Pasaba consulta como m&eacute;dico en Sevilla, cuando quiso poner sus inquietudes pol&iacute;ticas al servicio del PP. Vieron su potencial y en nada,&nbsp;<a href="http://pppalomares.blogspot.com/2014/03/lola-rodriguez-en-el-comite-ejecutivo.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lola Rodr&iacute;guez</a> ten&iacute;a esca&ntilde;o en el <a href="http://www.congreso.es/portal/page/portal/Congreso/Congreso" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Congreso</a>. Tras esta etapa, fue concejal en el <a href="https://www.sevilla.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ayuntamiento de Sevilla</a>, se present&oacute; por la alcald&iacute;a de Mairena del Aljarafe y acab&oacute; siendo candidata a la alcald&iacute;a de Palomares, cargos institucionales que&nbsp;se sumaban a los de partido, siendo&nbsp;secretaria general del PP de Sevilla y luego miembro del comit&eacute; ejecutivo del PP a nivel regional.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Cuando aterriz&oacute; en Palomares faltaban cinco meses para las municipales de 2011. No la conoc&iacute;an ni los afiliados. Estrategia puerta a puerta y una nueva sede a la que, brocha en mano, le dio los colores corporativos. Gan&oacute; y se hizo con la alcald&iacute;a de un Ayuntamiento fragmentado pol&iacute;ticamente y declarado en bancarrota por la mala gesti&oacute;n de sus antecesores al calor del ladrillo. Sab&iacute;a d&oacute;nde se met&iacute;a y se dej&oacute; los nudillos llamando a las puertas de ministros de <strong>Rajoy,</strong> de la Junta y de la Diputaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Llov&iacute;an las sentencias del Tribunal Supremo anulando tasas urban&iacute;sticas, los trabajadores llevaban meses sin cobrar, se adeudaba la luz, se acumulaban las deudas con los proveedores. Un horror&rdquo;, repasa. Y plant&oacute; cara hasta a los bancos. Coloc&oacute; en la fachada del Ayuntamiento una pancarta, que le cost&oacute; 120 euros de su bolsillo, acusando a una entidad de bloquear el progreso de Palomares y exigiendo al refinanciaci&oacute;n de la deuda.
    </p><p class="article-text">
        Le llamaron la atenci&oacute;n desde el partido. &ldquo;En la pol&iacute;tica no se est&aacute; para perder el tiempo, me dijisteis que defendiera este pueblo y aqu&iacute; estoy&rdquo;, les dijo entonces. Logr&oacute; la refinanciaci&oacute;n, pero al a&ntilde;o le lleg&oacute; su primera moci&oacute;n de censura en lo que define como la &ldquo;etapa m&aacute;s convulsa&rdquo; de Palomares.
    </p><p class="article-text">
        Pese a ello, en 2015 volvi&oacute; a ganar y con un concejal m&aacute;s. Pero fueron las divisiones internas de su partido a nivel provincial y local las que truncaron sus expectativas. De un grupo de cinco ediles, se qued&oacute; con dos. Su pesadilla fue una campa&ntilde;a &ldquo;brutal&rdquo; y machista en redes sociales y lo peor, trolls de fuego amigo. Una nueva moci&oacute;n de censura. &ldquo;Aquella vez lo entend&iacute;. No pod&iacute;amos gobernar s&oacute;lo dos personas&rdquo;, admite, mientras agradece el apoyo, la sororidad, de quienes, precisamente, la desalojaban por segunda vez de la alcald&iacute;a, <strong>Ana Isabel Jim&eacute;nez</strong> (PSOE) y <strong>Juana Caballero</strong> (IU), que le dijeron &ldquo;vete y qu&iacute;tate de este l&iacute;o&rdquo; ante el acoso que sufri&oacute;.
    </p><h3 class="article-text">Juana Caballero (IU): una alcaldesa&nbsp;de alta tensi&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Bajo las siglas de IU, donde milita desde su fundaci&oacute;n,&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/iupalomaresdelrio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juana Caballero</a> fue concejal en Las Cabezas a finales de los ochenta. La experiencia sirvi&oacute; de excusa para darle un empuj&oacute;n y que se presentara en Palomares a&ntilde;os despu&eacute;s. &ldquo;Jam&aacute;s pens&eacute; en ser alcaldesa, pero me meto en todos los charcos y aqu&iacute; lo hice sin botas de agua, directamente con sandalias&rdquo;, suelta con retranca.
    </p><p class="article-text">
        Lo pas&oacute; &ldquo;fatal&rdquo; en aquellos 15 meses. Sucedi&oacute; a Rodr&iacute;guez al frente de un Ayuntamiento arruinado sin liquidez para n&oacute;minas o para pagar la luz (2014-2015). Entre risas cuenta historias tras las que se esconde mucha desesperaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No hab&iacute;a dinero para cumplir con las sentencias &ldquo;que iban cayendo en cascada&rdquo;. Estuvieron a punto de embargar la n&oacute;mina de la secretaria municipal y la suya (no cobraba del Ayuntamiento, sino como diputada de la Diputaci&oacute;n de Sevilla); lleg&oacute; a reunirse con la jueza del caso para preguntarle si podr&iacute;an acabar en la c&aacute;rcel. Tampoco hab&iacute;a para pagar la luz. Ante la inminencia de un corte, amenaz&oacute;. &ldquo;Si cortaban el suministro, les dije que me pondr&iacute;a unos guantes profesionales para protegerse de la alta tensi&oacute;n y har&iacute;a un enganche ilegal, y que ser&iacute;a su responsabilidad si me electrocutaba&rdquo;, advirti&oacute;. No la creyeron, pero en la Junta s&iacute; y advirtieron a la compa&ntilde;&iacute;a de que Juana era absolutamente capaz de jug&aacute;rsela. Tuvieron luz.
    </p><p class="article-text">
        Sus m&aacute;ximas son que &ldquo;si se pueden hacer las cosas bien, por qu&eacute; hacerlas mal&rdquo; y &ldquo;dialogar, negociar y acordar pese a las diferencias&rdquo;, como sucedi&oacute; con el tripartito que gobern&oacute; Palomares tras la segunda moci&oacute;n de censura a Rodr&iacute;guez (ser&iacute;a delegada de Hacienda). Como muestra un bot&oacute;n: lleg&oacute; a convencer hasta al PP para aprobar una moci&oacute;n en defensa del pueblo palestino frente a Israel. &ldquo;&iquest;T&uacute; sabes lo que es eso? Fui tan vehemente hablando de bombas contra tirachinas, que hasta Lola vot&oacute; a favor&rdquo;, relata divertida.
    </p><p class="article-text">
        Critica el &ldquo;postureo&rdquo; de la pol&iacute;tica actual y la dificultad que a&uacute;n tienen las mujeres. Lo lamenta desde su firme convencimiento de que gobiernan de una manera distinta. &ldquo;Nos podemos pelear como el que m&aacute;s, pero nuestra sensibilidad es distinta. M&aacute;s humanas, m&aacute;s cercanas, tiramos para adelante y tenemos menos tonter&iacute;as&rdquo;, mantiene sin pelos en la lengua.
    </p><p class="article-text">
        Desde su puesto en la <a href="http://www.canalsur.es/rtva-2809.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">RTVA</a>, considera que el saldo entre el debe y el haber de su paso por el Ayuntamiento es positivo. Adem&aacute;s de dejar las cuentas m&aacute;s saneadas y resolver los problemas de la plantilla municipal, se recuper&oacute; la feria que se tuvo que suspender durante 10 a&ntilde;os por la crisis municipal.
    </p><h3 class="article-text">Anabel Jim&eacute;nez (PSOE): un tripartito es posible</h3><p class="article-text">
        Lleg&oacute; a la pol&iacute;tica por sus inquietudes como trabajadora social, pero tambi&eacute;n porque en su casa siempre se habl&oacute; de pol&iacute;tica. Su t&iacute;o, un comunista encarcelado en la dictadura, con pico y pala excav&oacute; el canal de los presos.&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/psoedepalomaresdelrio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ana Isabel Jim&eacute;nez</a> se afili&oacute; a Juventudes Socialistas de Andaluc&iacute;a y luego al PSOE, y en 2015 dirigi&oacute; sus pasos hacia el Ayuntamiento. Coger&iacute;a el bast&oacute;n de mando tras la segunda moci&oacute;n de censura que le plantearon a la popular Lola Rodr&iacute;guez.
    </p><p class="article-text">
        Aquel tripartito de PSOE, IU y UIPR funcion&oacute;. Extrajo una lecci&oacute;n importante: &ldquo;s&iacute; es posible cuando las personas lo queremos hacer posible&rdquo;. El &ldquo;compromiso&rdquo; con un pueblo y la &ldquo;lealtad&rdquo; con los socios de Gobierno son, a su juicio, la clave para que las cosas funcionen. Pese a los &ldquo;malos momentos&rdquo; y las discrepancias, no duda en agradecer y reconocer la labor de Juana, a quien tuvo en ese tripartido como concejala de Hacienda. &ldquo;Aunque nos hemos peleado en privado, nunca sal&iacute; de su despacho sin que estuvi&eacute;ramos de acuerdo&rdquo;, recalca.
    </p><p class="article-text">
        Su&nbsp;equipo de Gobierno estaba formado por seis mujeres y un solo hombre. &ldquo;Dejadme hablar, nos dec&iacute;a en muchas reuniones, y nosotros le record&aacute;bamos cu&aacute;ntas mujeres estuvieron en su misma situaci&oacute;n y las dejaron calladas. Pero fuera de bromas, s&iacute; le dej&aacute;bamos intervenir. Nosotras trabajamos con otra sensibilidad&rdquo;, afirma, coincidiendo en su diagn&oacute;stico con Juana.
    </p><p class="article-text">
        Ahora que ha salido elegida alcaldesa, Jim&eacute;nez afronta un mandato en solitario y en minor&iacute;a. &ldquo;Es un honor ser alcaldesa, soy una mujer de fuertes convicciones pol&iacute;ticas y cuando doy un paso al frente es al 100%&rdquo;, mantiene. Sabe que lo tendr&aacute; dif&iacute;cil pero tiene como referente a sus antecesoras. Salvo a Concha Moreno, a todas las dem&aacute;s las conoci&oacute;. Tom&oacute; nota de la &ldquo;fuerte personalidad&rdquo; de Carmen Pichardo, de la &ldquo;superviviente&rdquo; que fue Lola Rodr&iacute;guez y de la &ldquo;gran fuerza y compromiso&rdquo; de Juana Caballero.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Charo Solís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/ayuntamientos-democracia-local_1_1458303.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jul 2019 18:45:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Palomares del Río: cinco alcaldesas, tres mociones de censura y una buena dosis de sororidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sororidad,Democracia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rosario Andújar: "En la tienda de mi madre corté mucho chóped y vi la realidad de las mujeres. Llegué a la política por el feminismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/rosario-andujar-realidad-llegue-feminismo_1_1491528.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b10e6ec8-087f-4c38-abde-fad65b8d881e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rosario Andújar: &quot;En la tienda de mi madre corté mucho chóped y vi la realidad de las mujeres. Llegué a la política por el feminismo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras del 26M, solo 20 de los 106 ayuntamientos sevillanos están dirigidos por mujeres</p><p class="subtitle">La alcaldesa de Osuna (Sevilla), Rosario Andújar, es una ellas y acaba de coger por cuarta vez el bastón de mando</p><p class="subtitle">Andújar bromea con que las mujeres están ahora tan preparadas, cualificadas y tienen tantas ganas, que "al final, las cuotas y las listas cremallera a los que están protegiendo es a los hombres"</p></div><p class="article-text">
        En las primeras elecciones municipales en democracia,&nbsp;<a href="http://transparencia.osuna.es/es/transparencia/indicadores-de-transparencia/indicador/Biografia-del-Alcalde-y-Concejales-00040/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rosario And&uacute;jar</a> (Osuna, 1965) era una adolescente. En Andaluc&iacute;a solo hubo entonces una alcaldesa, Carmen Pichardo, de Palomares del R&iacute;o (Sevilla), una de aquellas 104 pioneras que quisieron gobernar en todo el pa&iacute;s. Cuarenta a&ntilde;os despu&eacute;s, seg&uacute;n la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Municipios y Provincias, en este &uacute;ltimo mandato hab&iacute;a 1.565 alcaldesas, el 20% de los regidores. En Andaluc&iacute;a, fueron 186 mujeres las que estuvieron al frente 780 ayuntamientos (24%). Tras estas &uacute;ltimas elecciones, en la provincia de Sevilla ese porcentaje es algo m&aacute;s bajo, un 18,8%, porque tan solo 20 de los 106 ayuntamientos est&aacute;n dirigidos por mujeres.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que la paridad a&uacute;n no ha llegado a las cabezas de lista, adem&aacute;s de ser una de esa veintena de alcaldesas, And&uacute;jar tiene en su haber otra marca. En tiempos en que se apuesta por la limitaci&oacute;n de mandatos, acaba de recoger por cuarta vez el bast&oacute;n de mando de Osuna, y el mismo d&iacute;a de su cumplea&ntilde;os. Despu&eacute;s de doce a&ntilde;os, ha revalidado la mayor&iacute;a absoluta para el PSOE logrando un concejal m&aacute;s ( diez ediles frente a los tres de Adelante Andaluc&iacute;a y los dos de Ciudadanos y PP). A&uacute;n le quedan dos mandatos para igualar a quien batiera el r&eacute;cord con seis victorias electorales consecutivas en Espartinas, la popular Mar&iacute;a Regla Jim&eacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; le empuj&oacute; a dar el salto a la pol&iacute;tica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Llegu&eacute; por el feminismo. La pol&iacute;tica no estaba en mi horizonte, pero el feminismo s&iacute;. Mi madre era el tim&oacute;n de la casa y estaba al frente del negocio familiar, era una mujer empoderaba que cre&iacute;a que las mujeres pod&iacute;an hacer lo que quisieran. Eso me lo inculc&oacute;. Era un ejemplo y un referente feminista sin ella saberlo. En aquella tienda de alimentaci&oacute;n, adem&aacute;s de cortar mucho ch&oacute;ped, vi la realidad de las mujeres. Su vida girando en torno a la casa, la familia y sus maridos. Me indignaba cuando las o&iacute;a. Cuando acab&eacute; la carrera de Derecho en Sevilla, me apunt&eacute; en el primer curso de experta en Igualdad de Oportunidades que hubo en Andaluc&iacute;a, organizado por el Instituto Andaluz de la Mujer. Lo pas&eacute; mal porque no ten&iacute;a coche y entonces trabajaba en la oficina de recaudaci&oacute;n de Estepa. Tuve que pedir muchos favores para que me llevaran a Sevilla para hacer el curso y estuve a punto de no sacarlo porque muchas veces faltaba. Pero lo logr&eacute; y fui asesora jur&iacute;dica en el centro de informaci&oacute;n de la mujer de Estepa y monitora de cursos de preformaci&oacute;n para mujeres en Osuna (est&aacute; en excedencia como t&eacute;cnica superior en Desarrollo en el CADE de la Sierra Sur). Empezaba a ver que me estancaba porque entonces, en la d&eacute;cada de los noventa, cada avance era muy lento, requer&iacute;a de much&iacute;simo esfuerzo, y yo quer&iacute;a m&aacute;s acci&oacute;n y dinamismo. La concejal responsable de Igualdad, que entonces creo que se llamaba concejal&iacute;a de la Mujer y Servicios Sociales, Setefilla Luque, me propuso entrar en pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Su inquietud pol&iacute;tica no naci&oacute; entonces bajo ninguna sigla?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nunca hab&iacute;a militado en ning&uacute;n partido. En mi familia s&iacute; &eacute;ramos votantes del PSOE, yo muchas veces era muy cr&iacute;tica con el partido, y a veces me re&ntilde;&iacute;an en casa. Pero en 1994 me afili&eacute; y me ofrecieron la oportunidad en 1995. En aquella &eacute;poca era una mujer joven y formada, encajaba para incorporarme a la actividad pol&iacute;tica. Apenas hab&iacute;a referentes y hab&iacute;a que encontrar mujeres preparadas y con ganas de enfrentarse a much&iacute;simos obst&aacute;culos. Casi nos captaban. Adem&aacute;s, se dio la circunstancia de que me pill&oacute; en un momento de estancamiento y la pol&iacute;tica me ofrec&iacute;a un mundo mucho m&aacute;s abierto y con m&aacute;s posibilidades de hacer cosas nuevas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y lleg&oacute; embarazada al Ayuntamiento de Osuna como concejala.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En 1995 ya ten&iacute;a una hija y entr&eacute; de concejala embarazada del segundo. A los cinco d&iacute;as de dar a luz, el alcalde me pidi&oacute; que ten&iacute;a que ir a un pleno, le dije que s&iacute;, pero le exig&iacute; que hab&iacute;a que interrumpirlo cuando yo se lo dijera porque ten&iacute;a que amamantar a mi hijo. No hab&iacute;a redes sociales, pero hubo comentarios. Recuerdo haber o&iacute;do protestar a dos concejales del PP, y me dije: Pues s&iacute;, eso es lo que hay. Y luego tuve otro hijo m&aacute;s. Fui concejala y alcaldesa, madre de familia numerosa y luego, desde hace seis a&ntilde;os, viuda. Me qued&eacute; sola con tres hijos, y aunque ya no hab&iacute;a tanto una dependencia f&iacute;sica de m&iacute;, les pill&oacute; en la adolescencia y eran edades claves en las que hab&iacute;a que estar a su lado. Esto te tiene que gustar mucho para continuar. Y a m&iacute; me sigue gustando, y lo m&aacute;s importante, sigo teniendo ilusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fue la primera candidata al Ayuntamiento de Osuna.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Llegu&eacute; un momento complejo. En 2003 se acaba de disolver la agrupaci&oacute;n de Osuna y dos meses antes de las elecciones fui candidata. Era la primer mujer que aspiraba a ser alcaldesa de Osuna y perd&iacute; (se convirti&oacute; en alcaldesa en 2007). Ser mujer creo que fue un h&aacute;ndicap y, de hecho, algunos compa&ntilde;eros me advirtieron en aquella campa&ntilde;a de que c&oacute;mo lo iba a hacer con tres ni&ntilde;os peque&ntilde;os y con una familia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Le cuestionaban.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tuve que armarme de paciencia y de tolerancia hacia la intolerancia. Hay que darles tiempo a que se acostumbren, me dec&iacute;a. Hay una historia que pesa mucho y una educaci&oacute;n que pesa m&aacute;s, y hay que reeducar. De todos modos, siempre tienes que demostrar el doble que un hombre para que valoren tu trabajo. Eso sigue siendo as&iacute;. Pero no me resigno, el feminismo es mi motor y lucho para que eso deje de pasar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Le cuestionaban pero ten&iacute;a mucha m&aacute;s preparaci&oacute;n acad&eacute;mica que muchos de ellos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Entrar en un ayuntamiento es una aut&eacute;ntica cura de humildad. Estaba muy preparada y formada, y yo me valoraba mucho. Pero cuando aterric&eacute;, me di cuenta de que no ten&iacute;a ni idea de c&oacute;mo funcionaba un ayuntamiento. Literalmente, estaba m&aacute;s perdida que el barco del arroz. Se lo advierto a los que incorporan nuevos ahora: tened cuidado porque aqu&iacute; pierdes la autoestima, todo el mundo sabe m&aacute;s que t&uacute; y lo que m&aacute;s vale es la experiencia. Bien es cierto que mi formaci&oacute;n jur&iacute;dica fue una gran ventaja y esos conocimientos, sobre todo de Derecho Civil y Administrativo, me ayudaron. Pero el aprendizaje de lo que es la administraci&oacute;n es continuo y eso s&iacute; que es un m&aacute;ster.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Doce a&ntilde;os despu&eacute;s, &iquest;siente que las actitudes han cambiado o sigue sinti&eacute;ndose bajo la lupa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ahora han cambiado much&iacute;simo las cosas, pero a&uacute;n queda m&aacute;s por hacer. Y hay veces que algunos micromachismos se cuelan en la vida pol&iacute;tica. Aunque no hay discriminaci&oacute;n, en alg&uacute;n organismo supramunicipal y consejos de administraci&oacute;n, donde todos son hombres, se han dirigido a m&iacute; dici&eacute;ndome chiquita o guapa. Aunque s&eacute; que no hay una mala intenci&oacute;n, intento razonar y ver que todos somos fruto de una educaci&oacute;n que hemos recibido y que estamos en proceso de corregir comportamientos, pero en seguida les replico: De chiquita nada, que soy la presidenta de este Consorcio. De joven me revolv&iacute;a, entend&iacute;a el feminismo y la lucha por la igualdad desde un prisma m&aacute;s agresivo, ahora lo veo desde un perspectiva m&aacute;s pr&aacute;ctica. Creo que hay que jugar con inteligencia y con m&aacute;s paciencia. As&iacute; se consigue el objetivo, porque se hace sin sufrir ni hacer que otros se sientan atacados. Y que conste que no tengo absolutamente nada en contra de quienes optan por una lucha m&aacute;s agresiva, porque yo tambi&eacute;n he estado ah&iacute;. Pero para m&iacute; se trata de eficacia. En ese Consorcio he logrado que usen el todos y todas en cada discurso, en las bases de cualquier cosa que se convoque, que usen el trabajadores y trabajadoras. &iquest;T&uacute; sabes lo que significa lograr eso en hombres de 60 a&ntilde;os que siempre han hablado en masculino? El otro d&iacute;a un compa&ntilde;ero me reprendi&oacute; y me corrigi&oacute; porque en un discurso se me hab&iacute;a olvidado al despedirme dar las gracias a todas y todos los que hab&iacute;an asistido al acto en el que est&aacute;bamos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero sigue habiendo resistencias.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y tanto. En el papel oficial sigue habiendo modelos que pone alcalde. Yo saco mi boli y a&ntilde;ado una s y una a. Al-cal-de-sa. Tambi&eacute;n lo hice cuando llegu&eacute; a este ayuntamiento. Lo primero que hice fue quitar el cartel del despacho porque pon&iacute;a alcalde. Podr&iacute;a haber puesto alcald&iacute;a, pero no, puse alcaldesa. Es hacer visible y transmites un mensaje importante ante la resistencia al lenguaje no sexista, que lo hay incluso entre las mujeres. Ahora estoy luchando para que quienes dicen ser tenientes de alcalde digan que son tenientes de alcaldesa. Pero dicen que les da reparo, aunque est&eacute;n convencidos de la igualdad. Pues yo insisto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esa son las peque&ntilde;as resistencias, pero tambi&eacute;n hay grandes resistencias.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un hombre si es alcalde es valiente y una mujer es mandona. Yo no soy mandona, prefiero tener autoridad. Consciente de que eso ocurre, yo trato de liderar m&aacute;s que mandar. Y los hombres nos ven con alg&uacute;n recelo porque nos est&aacute;n empezando a valorar. Ah&iacute; est&aacute;n las resistencias. Est&aacute;n viendo que somos capaces y piensan que les podemos arrollar. Muchas veces les digo, siempre en plan de broma, y pero tambi&eacute;n con una carga de profundidad: tanto que protest&aacute;is por las cuotas y las listas cremallera, cuando en realidad eso os est&aacute; protegiendo. De no ser as&iacute;, estoy convencida de que en algunos sitios, en alguna lista habr&iacute;a dos &oacute; tres o cuatro mujeres seguidas en puestos de salida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se ve afrontando un quinto mandato?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Llegu&eacute; en 2007 en un momento complicado, en un gobierno con IU. Romp&iacute; a mitad de mandato, me la jugu&eacute; y sali&oacute; bien. En 2011, logramos que se sacara la mayor&iacute;a absoluta, aumentamos en 2015 y ahora, una vez m&aacute;s ganamos con mayor&iacute;a y logrando un concejal m&aacute;s. Llevo doce a&ntilde;os, empiezo en cuarto mandato pero tengo muchos proyectos para Osuna. Los quiero pelear y, si no salen, buscar&eacute; el plan B, un camino alternativo para conseguirlo. Sigo teniendo ilusi&oacute;n. Lo que no me gustar&iacute;a es irme porque ya la gente no me apoya y fastidi&aacute;ndola. Eso lo tengo claro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Charo Solís]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/democraciacercana/rosario-andujar-realidad-llegue-feminismo_1_1491528.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Jun 2019 19:25:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rosario Andújar: "En la tienda de mi madre corté mucho chóped y vi la realidad de las mujeres. Llegué a la política por el feminismo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sevilla,Democracia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aulas contra la desmemoria del franquismo: formar y concienciar "para que no se repita"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/memoria-historica-educacion_1_1503980.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27450bcd-a543-42ca-b9e8-8959742f9d8c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aulas contra la desmemoria del franquismo: formar y concienciar &quot;para que no se repita&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El IES Tartessos de Camas dedica una semana a formar al alumnado sobre Memoria Democrática</p><p class="subtitle">El motivo es la celebración el 14 de junio se celebra el Día de recuerdo y homenaje a las víctimas del golpe militar y la dictadura franquista reconocido por ley</p><p class="subtitle">Los estudiantes presentan y escenifican trabajos sobre los campos de concentración, las fosas comunes, la Ley de Amnistía o la tumba de Queipo de Llano</p></div><p class="article-text">
        Sobre el suelo de terrazo gris de un aula est&aacute; la tumba de<strong> Queipo de Llano</strong> y un camino de albero y piedras simula la carretera la N-340 entre M&aacute;laga y Almer&iacute;a. Sobre los pupitres hay dos mu&ntilde;ecas, son <strong>Clara Campoamor y Victoria Kent,</strong> tambi&eacute;n una maqueta de un campo de concentraci&oacute;n, cartillas de racionamiento o unas pancartas sobre la Ley de Amnist&iacute;a. Sobre la pizarra digital, un mapa con las fosas comunes repartidas por toda la geograf&iacute;a espa&ntilde;ola. Es el decorado que sirve de hilo conductor al alumnado de un grupo de Cuarto de la ESO del Instituto de Ense&ntilde;anza Secundaria Tartessos de Camas (Sevilla) para explicar a sus compa&ntilde;eros de curso lo que ha supuesto la entrada de la Memoria Hist&oacute;rica en sus curr&iacute;culums. 
    </p><p class="article-text">
        A sus 15 a&ntilde;os, acaban de adentrarse en una etapa de la historia reciente de este pa&iacute;s a la que otras generaciones no llegaron a estudiar ni ver nunca en clase ni en los libros de texto. La Ley de Memoria Democr&aacute;tica de Andaluc&iacute;a, aprobada en el <a href="http://www.parlamentodeandalucia.es/webdinamica/portal-web-parlamento/inicio.do" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Parlamento andaluz</a> hace dos a&ntilde;os y sin ning&uacute;n voto en contra (a favor PSOE, Podemos e IU, y abstenci&oacute;n de PP y Ciudadanos), ha abierto la puerta a ese cambio educativo se&ntilde;alando el 14 de junio como el D&iacute;a de la Memoria. Una fecha elegida por ser la primera vez que se abr&iacute;a una fosa para recuperar los restos de fusilados en Lecr&iacute;n (Granada) en el a&ntilde;o 2003.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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         Con muchos nervios, en una &eacute;poca en la que la comunicaci&oacute;n es pantalla de m&oacute;vil interpuesta, donde la conversaci&oacute;n a veces se reduce a un audio por whastapp, los alumnos se han atrevido a romper la barrera y a explicar de viva voz los temas que ellos mismos han elegido bajo el t&iacute;tulo <em>Las Huellas de la Memoria.</em> Algunos, incluso, a ponerlos en escena. As&iacute;, un adolescente se convierte por unos minutos en <strong>Norman Bethune</strong>, el m&eacute;dico canadiense que recorri&oacute; con su ambulancia la costa para socorrer a los que se calcula fueron m&aacute;s de 150.000 civiles que huyeron de M&aacute;laga e hizo un fiel retrato del drama de <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/malaga/Desbanda-incognitas-resolver-despues-masacre_0_865814058.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Desband&aacute;</a> en su libro<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/infierno-camino_0_226777422.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> El crimen de la carretera de M&aacute;laga a Almer&iacute;a.</a> Mientras, sus compa&ntilde;eras parafrasean los relatos de supervivientes de los bombardeos por mar y aire. Otras estudiantes prefieren exponer lo que supone<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/Queipo-Llano_0_511649225.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la presencia de la tumba de Queipo de Llano</a> en la bas&iacute;lica de la Macarena y retratan al general con sus mensajes radiof&oacute;nicos retumbando en el aula. A su lado, con un port&aacute;til, dos chicas detallan qui&eacute;nes fueron los maquis.
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        Pero esta es solo una de las actividades organizadas en torno a la Memoria Democr&aacute;tica. La instrucci&oacute;n de la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/Gobierno-PP-Dia-Memoria-Presupuesto-Vox-Andalucia_0_907809357.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> lleg&oacute; el pasado s&aacute;bado dando cumplimiento a la ley. </a>El centro podr&iacute;a haber decidido hacer un acto para salir del paso con la coartada del final de curso: poco tiempo, alumnos en tensi&oacute;n por los ex&aacute;menes y el peso de las notas sobre sus hombros. Pero los tres profesores de Historia de este curso y el equipo directivo del centro, capitaneado por<strong> Inmaculada Moreno</strong>, se anticiparon a la instrucci&oacute;n y quisieron ir un paso m&aacute;s all&aacute; dedicando una semana completa y con una agenda intensa. 
    </p><p class="article-text">
        La Memoria Democr&aacute;tica llega a todo el alumnado. Da la bienvenida a los 900 estudiantes en el hall del instituto un amplio muestrario did&aacute;ctico de paneles de la <a href="https://www.juntadeandalucia.es/organismos/culturaypatrimoniohistorico.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Consejer&iacute;a de Cultura</a>. Ya para los estudiantes de Cuarto de ESO, para quienes s&iacute; forma parte de su curr&iacute;culum, hay un programa espec&iacute;fico con un cronograma que arrancaba el lunes visitando La Pa&ntilde;oleta y el monumento a la columna minera de Riotinto y una visita posterior al cementerio donde hubo una fosa com&uacute;n. A estas excursiones han seguido una mesa redonda con representantes de asociaciones memorialistas y se cerrar&aacute; este viernes con la proyecci&oacute;n del documental<em> El silencio de los otros.</em>
    </p><h3 class="article-text">Formar, concienciar y sensibilizar </h3><p class="article-text">
        Como explica <strong>Mar&iacute;a Jos&eacute; Ortiz</strong>, jefa del departamento de Historia, los tiempos de la clase magistral de una hora sentados, sin moverse, han pasado. La experiencia est&aacute; siendo de lo m&aacute;s positiva desde el momento en que se llega al conocimiento desde &ldquo;lo testimonial y lo emocional, e incluso desde la an&eacute;cdota&rdquo;, argumenta, y defiende el objetivo perseguido &ldquo;es que cale, porque un d&iacute;a y una charla se olvidan, pero con este formato se impulsan sus ganas de investigar, se activa su curiosidad y se genera debate&rdquo;. Una &ldquo;ense&ntilde;anza integral&rdquo; que, como puntualiza la profesora<strong> Isadora Romero,</strong> &ldquo;va m&aacute;s all&aacute; del contenido, porque tambi&eacute;n se trata de fomentar el pensamiento cr&iacute;tico y autocr&iacute;tico&rdquo;, idea que termina de redondear el tercer docente implicado, <strong>Lutgardo Jos&eacute; Mart&iacute;n:</strong> &ldquo;La intenci&oacute;n de las jornadas no es s&oacute;lo formar, tambi&eacute;n es concienciar y sensibilizar&rdquo;. 
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        Como muestra, un bot&oacute;n. &ldquo;La visita al cementerio, donde est&aacute;n los restos de algunos mineros de la columna de R&iacute;otinto y otros fusilados, saber lo que pas&oacute;, ver sus nombres y apellidos y comprobar c&oacute;mo otros no estaban identificados, les impresion&oacute; mucho. Lo desconoc&iacute;an por completo&rdquo;, relata Romero. En este punto, y a sabiendas de que puede llegarles la acusaci&oacute;n de adoctrinamiento, rememora la visita que hace unos a&ntilde;os se hizo por estudiantes del centro a un campo de concentraci&oacute;n nazi en Polonia y nadie lo cuestion&oacute;. &ldquo;Nadie lo puso en duda entonces&rdquo;, argumenta, y frente a la acusaci&oacute;n de reescribir el pasado, como historiadora defiende que efectivamente se trata de reescribir porque &ldquo;la historia que llega es siempre la de los vencedores&rdquo;. Lo cree necesario porque &ldquo;lo que hoy se tiene ha costado mucho, pero se puede revertir&rdquo;, advierte.
    </p><h3 class="article-text">Para que &ldquo;no se repita&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Los tres docentes coinciden en que la manera en la que en Espa&ntilde;a se ha abordado la Guerra civil, el Franquismo y la Transici&oacute;n ha sido muy diferente en el contexto internacional y que est&aacute;n ante la oportunidad de dar al alumnado el conocimiento de una etapa que a ellos en su adolescencia se les neg&oacute;, salvo la indagaci&oacute;n que han hecho a t&iacute;tulo personal a posteriori o que hayan podido tener acceso en su etapa universitaria. &ldquo;En Alemania, Italia, Chile o Argentina se puso fin a la ley de punto final y han recuperado su historia. Estos pa&iacute;ses han hecho su labor al cerrarla y eso es algo que Espa&ntilde;a tiene pendiente. La transici&oacute;n exigi&oacute; ciertos sacrificios, pero luego creo que ha habido una dejadez o un abandono intencionado hasta llegar al olvido y ahora somos una anomal&iacute;a democr&aacute;tica y eso se lo hemos mostrado a los alumnos&rdquo;, reflexiona Mart&iacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Este planteamiento entronca directamente con la mesa redonda a la que acuden el alcalde de Camas, <strong>Rafael Criado</strong> (PSOE), y representantes de distintas asociaciones memorialistas como la presidenta de la Asociaci&oacute;n Nuestra Memoria de Sevilla, <strong>Paqui Maqueda, y Cecilio Gordillo</strong>, integrante de Todos los Nombres. Adem&aacute;s de poner en valor la necesidad de revisar la historia y explicarles la necesidad de atender a los principios de la verdad, la justicia y la reparaci&oacute;n, ante una auditorio tan joven se ha modulado el mensaje. <strong>Pesa m&aacute;s la idea del conocimiento como herramienta para la &ldquo;no repetici&oacute;n&rdquo; y desterrar los discursos del odio, la venganza y el rencor.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Charo Solís]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Jun 2019 18:46:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aulas contra la desmemoria del franquismo: formar y concienciar "para que no se repita"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Educación,Día de la Memoria]]></media:keywords>
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