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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ariel Jerez Novara]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ariel_jerez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ariel Jerez Novara]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Memorias, derechos humanos y ciudadanías]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/memorias-derechos-humanos-ciudadanias_129_1826303.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9bb7d97-d71c-42c1-bb58-abc79f6215f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Memorias, derechos humanos y ciudadanías"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los problemas de un mundo amenazado por el cambio climático, no van a solucionarse recuperando una</p><p class="subtitle">España grande, de nuevo,</p><p class="subtitle">volviendo a lo que fueron ensoñaciones para unos y pesadillas para otros, hasta hace menos de medio siglo</p><p class="subtitle">Lo que toca hacer grande de nuevo es la educación, la cultura y la ciudadanía críticas, para reorientar unas democracias amenazadas por la irracionalidad tradicionalista y protofascista</p></div><p class="article-text">
        Vivimos tiempos turbulentos, con profundas transformaciones pol&iacute;ticas y culturales sobre las que parece que hemos perdido cualquier posibilidad de orientaci&oacute;n democr&aacute;tica que habiliten nuevas ciudadan&iacute;as, justas y sostenibles, en el siglo XXI. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace casi una d&eacute;cada constatamos una progresiva <em>banalizaci&oacute;n de la democracia occidental</em>, con un diagn&oacute;stico cr&iacute;tico probado emp&iacute;ricamente por Peter Mair sobre el espiral de declive democr&aacute;tico, articulado sobre la constante ca&iacute;da de afiliaci&oacute;n partidista, participaci&oacute;n electoral y consiguiente distanciamiento de la ciudadan&iacute;a de la vida p&uacute;blica-pol&iacute;tica. Unos partidos crecientemente <em>cartelizados</em>, financiados crecientemente desde el Estado, que acuden a estrategias de m&aacute;rketing pol&iacute;tico y centralizan las decisiones en c&uacute;pulas cada vez m&aacute;s peque&ntilde;as, son f&aacute;cilmente capturables por los poderes corporativos, por lo que dejan de responder a los intereses de los ciudadanos. Su diagn&oacute;stico sombr&iacute;o era que en la Uni&oacute;n Europea est&aacute;bamos <em>gobernando el vac&iacute;o pol&iacute;tico</em>.
    </p><p class="article-text">
        La crisis financiera de 2007 ha hecho emerger de manera progresiva una coyuntura de polarizaci&oacute;n, populista en la sugerente teorizaci&oacute;n de Ernesto Laclau, donde intereses y pasiones pol&iacute;ticas buscan realinearse para impulsar nuevos horizontes de sentido. Hoy se articulan los fundamentalismos ideol&oacute;gicos que la globalizaci&oacute;n neoliberal ya hab&iacute;a provocado, en el marco de las disputas geopol&iacute;ticas sobre recursos e identidades, sobre todo en pa&iacute;ses del sur que vieron como la religi&oacute;n y las tensiones &eacute;tnicas confrontaban el interior y exterior se sus sociedades. No obstante, el pulso reaccionario no es nuevo en occidente, hace ya muchos a&ntilde;os que el <em>Tea Party</em> lo viene perfilando, como con su defensa de la ense&ntilde;anza del creacionismo en las escuelas de algunos estados norteamericanos, como ahora Trump puede permitirse desde la Casa Blanca negar el cambio clim&aacute;tico y promover la xenofobia institucional. Instaurada por pastores evang&eacute;licos ultraconservadores, vemos c&oacute;mo avanzan nuevas doctrinas pol&iacute;ticas con perspectivas retr&oacute;gradas que abrazan la mirada religiosa, niegan la evoluci&oacute;n y la propia ciencia, el pensamiento cr&iacute;tico del feminismo, el ecologismo, el pacifismo, y se instalan en nuevos relatos tendencialmente esencialistas y totalitarios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, a contracorriente posiblemente vacunada por su propia historia reciente, la repolitizaci&oacute;n postcrisis la activa un movimiento social de marcado sesgo juvenil como es el 15M, que en el medio plazo consegu&iacute;a una progresiva renovaci&oacute;n generacional que afectar&iacute;a al conjunto del sistema pol&iacute;tico, donde todos los partidos ver&iacute;an rebajar en m&aacute;s de 20 a&ntilde;os la edad media de sus liderazgos. No obstante, esta crisis de los cuerpos intermedios que vive el conjunto de las sociedades democr&aacute;ticas occidentales, en el contexto de la crisis abierta en Catalunya, no puede evitar la progresiva polarizaci&oacute;n identitaria, la din&aacute;mica de crispaci&oacute;n de las esferas p&uacute;blicas impulsadas la <em>posverdad</em> y las <em>fakes news </em>de las nuevas din&aacute;micas de medios convencionales, redes sociales y, cada vez m&aacute;s, logaritmos.
    </p><p class="article-text">
        Hoy nos econtramos frente a un rearme identitario de la derecha, donde tras una d&eacute;cada de trabajar la <em>espa&ntilde;olidad sin complejos</em> (no olvidemos, ya lanzada por Aznar en esa segunda transici&oacute;n que preve&iacute;a en 1994), de manipulatoria apropiaci&oacute;n constitucional, se lanza a la reconquista de Espa&ntilde;a. Hoy podemos ver como Partido Popular, Ciudadanos y, ahora tambi&eacute;n Vox, se abrigan en la bandera nacional tras apoyar gabinetes marcados por la corrupci&oacute;n y los recortes, vuelven a definir los valores del buen espa&ntilde;ol y muestran claras dificultades para posicionarse sobre el pasado dictatorial y la vulneraci&oacute;n de los derechos humanos. El pulso entre la raz&oacute;n instrumental y la raz&oacute;n cr&iacute;tica, que en el manejo autoritario del Estado confronta soberan&iacute;a nacional y soberan&iacute;a popular, parece volver a estar encima de la mesa pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La raz&oacute;n critica de las ciencias sociales reclama atenci&oacute;n a la complejidad de lo real, sabiendo que para &eacute;sta no valen soluciones simplificadoras, si no que las respuestas requieren gestionar siempre mayor complejidad. Que necesariamente se proyecta en el futuro, analizando cr&iacute;ticamente un presente decidido en el pasado. Los problemas&nbsp; de un mundo amenazado por el cambio clim&aacute;tico, no van a solucionarse recuperando una <em>Espa&ntilde;a grande, de nuevo, </em>volviendo a lo que fueron enso&ntilde;aciones para unos y pesadillas para otros, hasta hace menos de medio siglo.
    </p><p class="article-text">
        En este confuso mundo, toca volver a filosofar. Lo que toca hacer grande de nuevo es la educaci&oacute;n, la cultura y la ciudadan&iacute;a cr&iacute;ticas, para reorientar unas democracias amenazadas por la irracionalidad tradicionalista y protofascista. Como reclama la fil&oacute;sofa Marina Garc&eacute;s, necesitamos una <em>nueva ilustraci&oacute;n radical</em>, dise&ntilde;ar la diseminaci&oacute;n del pensamiento cr&iacute;tico acumulado para impulsar una cultura para los derechos humanos y para la sostenibilidad ambiental, una constelaci&oacute;n de valores dinamizada por los movimientos sociales democratizadores, desde donde debemos volver a pensar el <em>logos</em>, el <em>ethos</em> y el <em>pathos</em> en las actuales coordenadas civilizatorias amenazadas por la oscuridad de una nueva sin raz&oacute;n colonial. Volver a preguntarnos por lo verdadero/real, lo bueno/justo y lo bello/admirable, es vital en las coordenadas de lucha contra el cambio clim&aacute;tico, donde la falta de acuerdos nos puede sumergir en los enfrentamientos fuera de cualquier control.
    </p><p class="article-text">
        La coyuntura de crisis pol&iacute;tica que atravesamos dif&iacute;cilmente puede disimular los problemas acumulados en nuestras identidades democr&aacute;ticas, discursos c&iacute;vicos y culturas pol&iacute;ticas, mostrando que consensos que parec&iacute;an estables y consolidados pueden conflictuarse y disiparse en contextos de tensi&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Las pol&iacute;ticas de memoria, pueden jugar en este sentido, la funci&oacute;n de un gran programa de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas para la consolidaci&oacute;n de una nueva cultura pol&iacute;tica abierta a la ciudadan&iacute;as del siglo XXI. Con bater&iacute;as diversas de iniciativas judiciales, sociales y culturales, se atienden los objetivos de Verdad, Memoria y Justicia, como parte sustantiva de los &uacute;ltimos desarrollos del Derecho Internacional y la llamada Justicia Transicional. Se busca activar perspectivas de normalizaci&oacute;n pol&iacute;tica-jur&iacute;dica tras periodos dictatoriales marcados por la violencia, una suerte de aprendizajes para la no repetici&oacute;n, recomendados para atender las demandas de DDHH y de igualdad ante la justicia tanto por los sectores m&aacute;s avanzados de la sociedad civil transnacional como del propio entramado de Naciones Unidas y de la Uni&oacute;n Europea. Reafirmar esta perspectivas penalizadoras de las salidas democr&aacute;ticas, parece urgente ante derivas como las vividas en pa&iacute;ses como Brasil, Hungr&iacute;a o Polonia, donde se han empezado a cuestionar los ordenamientos constitucionales democr&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han intensificado los intercambios en espacios judiciales, pol&iacute;ticos y culturales con la llegada de unas nuevas generaciones que demandan una adecuada atenci&oacute;n institucional a la memoria hist&oacute;rica. Las ciencias sociales, el mundo universitario y especialmente los estudiantes como uno de los sectores m&aacute;s avanzados de las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes, son pilares fundamentales de la reflexi&oacute;n cr&iacute;tica y la mediaci&oacute;n socio institucional para la elaboraci&oacute;n de nuevos contenidos culturales y relatos sociales para una memoria democr&aacute;tica compartida. Un trabajo colectivo necesario para potenciar una cultura de los Derechos Humanos para la ciudadan&iacute;a del siglo XXI, todav&iacute;a una deuda pendiente de la normalizaci&oacute;n espa&ntilde;ola en el contexto europeo.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, esta agenda sigue enfrentando en Espa&ntilde;a estrategias de saturaci&oacute;n medi&aacute;tica, de malestar cultural e intimidaci&oacute;n ideol&oacute;gica puestas en marcha sin coste pol&iacute;tico ni judicial. Nuestro pasado traum&aacute;tico necesita una activa reelaboraci&oacute;n intelectual y moral con nuevas propuestas pol&iacute;ticas y culturales que abordamos en las jornadas <a href="https://politicasysociologia.ucm.es/noticias/jornadas-memorias-derechos-humanos-y-ciudadanias-de-la-transicion-al-15m" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Memorias, derechos humanos y ciudadan&iacute;as. De la Transici&oacute;n al 15M</em></a><em>,</em> donde se debate con sus propios protagonistas del campo del asociacionismo, de los profesionales de la justicia, la cultura, la comunicaci&oacute;n y las ciencias sociales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ariel Jerez Novara]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/memorias-derechos-humanos-ciudadanias_129_1826303.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Nov 2018 20:58:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Memorias, derechos humanos y ciudadanías]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Podemos: 2ª primavera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/podemos-primavera_129_2688270.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d12e550-7395-4ce1-be0f-bf5dd2ef7685_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Podemos: 2ª primavera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La dimisión de Monedero ayudará a que debates pendientes sean atendidos, como la propia forma de partido, las formas y agendas de trabajo dentro y fuera de los Círculos territoriales y temáticos y la política de alianzas</p></div><p class="article-text">
        El abandono de la direcci&oacute;n de Juan Carlos Monedero ha sido un momento duro. Como se pudo comprobar en las redes, la tristeza embarg&oacute; a amplios sectores de las bases que tienen en la figura de Monedero un referente de intelectual comprometido, sin pelos en la lengua, con la perspectiva cr&iacute;tica y radical necesaria para encarar la crisis. En la oficina central se ha respirado un ambiente desasosegado, entre la inicial incredulidad ante la renuncia inesperada y la angustia de tener que encauzar un nuevo tsunami informativo en el arranque de campa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Ojeando en la ola informativa que todav&iacute;a contin&uacute;a, se pueden ver c&oacute;mo los argumentos se mueven en tres paquetes b&aacute;sicos. El primero anuncia a toda voz que Podemos se rompe, interpretando la dimisi&oacute;n como muestra del descontento y la desuni&oacute;n, fruto de una crisis que evidencia que es un partido &ldquo;como todos&rdquo;, que ya no tiene frescura y que su voluntad est&aacute; sometida al insensible dictado electoral, siempre enga&ntilde;oso. El segundo no ahorra tinta en insistir en grandes titulares que Podemos ha tocado techo, que el sufl&eacute; se desinfla sin haber llegado a tocar poder, que el electorado vuelve a ser sabio porque si bien la muchachada ruidosa del &ldquo;Podemos malo&rdquo; pate&oacute; el tablero, ahora nos presentan a Ciudadanos como el &ldquo;Podemos bueno&rdquo; que viene a estabilizarlo.
    </p><p class="article-text">
        Hay un &uacute;ltimo y curioso argumento manejado por los medios alineados a la izquierda tradicional, que tras d&eacute;cadas de descafeinados argumentarios socialiberales hoy sacan pecho izquierdo, achacando el trance que pasa Podemos a la confusi&oacute;n ideol&oacute;gica derivada de la b&uacute;squeda de centralidad renunciando al eje izquierda derecha que al parecer orienta a la sociedad espa&ntilde;ola. Pero frente al relato de que Podemos es casta, burbuja e indefinici&oacute;n, bien cabr&iacute;a debatir cuestiones que no resisten un m&iacute;nimo an&aacute;lisis, manejadas como simples etiquetas que denotan un importante anquilosamiento ideol&oacute;gico para enfrentar el actual contexto de crisis.
    </p><p class="article-text">
        Monedero lo ha dicho claro tras cumplir sus obligaciones como responsable de programa: <a href="http://www.comiendotierra.es/2015/04/30/para-mi-amigo-pablo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;He dejado los cargos de direcci&oacute;n de Podemos con una sola intenci&oacute;n: empujar con mucha m&aacute;s fuerza este proyecto&rdquo;.</a>&nbsp; Pero poco se informa que, si bien la salida ha sido atropellada en una din&aacute;mica vertiginosa, fue amistosa y elegante como para debatir el desencuentro pol&iacute;tico e ideol&oacute;gico en un cara a cara televisivo en La Tuerka. &iquest;Recuerdan alg&uacute;n debate de este tipo dentro de alg&uacute;n partido? La tan voceada crisis interna no ha tenido mayor recorrido y deja clara su intencionalidad respecto a la voluntad y capacidad transformadoras de Podemos.
    </p><p class="article-text">
        En lo m&iacute;nimo se pueden apuntar tres novedades importantes que ha tra&iacute;do este a&ntilde;o con Podemos. La primera son las primarias, que se han convertido en un referente fundamental del &uacute;ltimo a&ntilde;o de nuestra vida pol&iacute;tica &ndash;al punto que llegan a reclamarse en el Partido Popular&ndash;. En el intenso proceso participativo de Podemos, las primarias han abiertos interacciones, debates y l&oacute;gicas pol&iacute;ticas que hasta ahora la din&aacute;mica org&aacute;nica tradicional hab&iacute;an cortocircuitado. Sin duda tendr&aacute;n que ir siendo evaluadas y adecuadas en su sedimentaci&oacute;n a lo largo de los pr&oacute;ximos a&ntilde;os para pautar la dimensi&oacute;n conflictiva de la competici&oacute;n y potenciar sus efectos ben&eacute;ficos en diversificaci&oacute;n discursiva y program&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La segunda novedad no es menos importante, y contiene una dimensi&oacute;n pol&iacute;tico-ideol&oacute;gica que podr&iacute;a ser mucho m&aacute;s valorada en el campo progresista: Podemos es el &uacute;nico partido que no depende de los bancos. Muchos nos hemos emocionado frente al ordenador viendo la respuesta a las convocatorias de los <em>crowdfunding</em> y micropr&eacute;stamos: la gente comprende que es la &uacute;nica garant&iacute;a para salir de su nefasta influencia especuladora. Esto marca una diferencia que lamentablemente no llama la atenci&oacute;n de nuestros medios.
    </p><p class="article-text">
        La tercera novedad es la de impulsar debates necesarios. Si los pretendidos analistas medi&aacute;ticos en vez de especular sobre la naturaleza ideol&oacute;gica del fen&oacute;meno, tuviesen voluntad real, tendr&iacute;an f&aacute;cil analizar la envergadura y complejidad de la agenda de debates que empuja Podemos. S&oacute;lo con mirar con un poco de curiosidad los muchos contenidos que producen muchos podemistas reconocibles en espacios de militancia cognitiva-cultural desarrollados en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Por ejemplo, en los debates y entrevistas de&nbsp;<a href="http://www.latuerka.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Tuerka,</a> de <a href="http://www.fortapache.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fort Apache</a>, la revista <a href="http://lacircular.info/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Circular</a> del Instituto 25-M y el C&iacute;rculo Cultura, de <a href="http://www.espacio-publico.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espacio P&uacute;blico</a>, de la <a href="http://teatrodelbarrio.com/category/universidad_del_barrio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Universidad del Teatro del Barrio</a> y tantos otros espacios que han logrado empezar a abrir nuestra esfera p&uacute;blica en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho, las bases consumen esta informaci&oacute;n cr&iacute;tica, la conocen como parte de la argamasa pol&iacute;tica e intelectual con la que el partido proyectar&aacute; transformaciones en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. Sin duda en los C&iacute;rculos existen reclamos de mayor amplitud y recorrido en los debates internos, porque los protagonizan. Pero este <em>background</em> de pensamiento cr&iacute;tico es fundamental para su comprensi&oacute;n de un proceso acelerado de construcci&oacute;n org&aacute;nica. En la Asamblea fundacional de Vistalegre se apost&oacute; por la estrategia rel&aacute;mpago del Equipo Pablo Iglesias, que a pesar de sus tensiones, internas y externas, sigue siendo exitosa en un contexto de enorme escasez de recursos. Creo que mucha gente de m&aacute;s edad que ha vivido otros procesos de construcci&oacute;n pol&iacute;tica sintetiza bien la dimensi&oacute;n casi &eacute;pica del proceso cuando nos dicen &ldquo;est&aacute;is construyendo en un a&ntilde;o lo que en otros lugares se ha tardado 10 o 20&rdquo;, asumiendo lo ineludible de estas tensiones y rozaduras. Cerrado el proceso org&aacute;nico interno y las elecciones auton&oacute;micas, sin duda tendr&aacute; la oportunidad de trabajar de unirse e ilusionarse en el marco de una campa&ntilde;a contra el tripartidismo <em>aggiornado</em> por Ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        La dimisi&oacute;n de Monedero ayudar&aacute; a que estos debates sean atendidos. Los pendientes, desde hace d&eacute;cadas en la propia reflexi&oacute;n de la izquierda. Que poco ha dicho, y menos articulado, sobre la propia forma de partido, su relaci&oacute;n con los movimientos sociales, entre dirigencias, cuadros, bases y ciudadanos. Pero con las din&aacute;micas abiertas por las primarias ya es inevitable pronunciarse. Tambi&eacute;n sobre el papel de la participaci&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de las elecciones, tanto en el Estado como en las bases comunitarias; o la comunicaci&oacute;n p&uacute;blica y la pol&iacute;tica medi&aacute;tica, la multidimensionalidad de la crisis y la construcci&oacute;n de alternativas, entre una larga lista de temas a atender.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n Juan Carlos nos ayudar&aacute; a abordar los debates postergados en relaci&oacute;n a nuestra propia organizaci&oacute;n, sobre las formas y agendas de trabajo dentro y fuera de los C&iacute;rculos territoriales y tem&aacute;ticos, sobre los procesos de construcci&oacute;n program&aacute;tica y la delicada recomposici&oacute;n del tejido municipalista. Tambi&eacute;n la pol&iacute;tica de alianzas, la necesidad de hacer dialogar a tradiciones ideol&oacute;gicas y culturas militantes para desarrollar nuevas pedagog&iacute;as pol&iacute;ticas para repolitizar una sociedad con un proyecto transformador de largo aliento.
    </p><p class="article-text">
        Considero a Monedero un amigo cercano de hace mucho tiempo, de enorme generosidad y con una envidiable capacidad de trabajo, que no dudo que las dedicar&aacute; a delinear la hoja de ruta de estos debates fundamentales. Desde esos nuevos espacios de militancia cognitiva e intelectual, Juan Carlos contribuir&aacute; a dise&ntilde;ar nuevas iniciativas para reformular nuestra cultura pol&iacute;tica, y permitirnos pensar el cambio con la nueva formaci&oacute;n de los cuadros pol&iacute;ticos transformadores del siglo XXI.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al contrario de los analistas interesadamente pesimistas, que insisten en interrogar sobre sus consecuencias electorales, creo que la renuncia de Monedero, tras el martirio medi&aacute;tico al que fue sometido y que tanto da&ntilde;&oacute; a Podemos, no afecte tanto al voto. Incluso puede que nos encontremos con un <em>efecto Pimentel:</em> aquella renuncia ministerial, que dej&oacute; temblando al PP a un mes de las elecciones, no le impidi&oacute; alcanzar la mayor&iacute;a absoluta en el 2000. Son amplios los sectores de la ciudadan&iacute;a los que pueden valorar esta inusual renuncia amigable tambi&eacute;n como positiva. No podemos olvidar que en buena medida las proyecciones demosc&oacute;picas est&aacute;n altamente mediatizadas, que la interpretaci&oacute;n del estancamiento es altamente interesada cuando, por ejemplo en Madrid, <a href="http://www.publico.es/politica/primera-vez-43-madrilenos-indecisos.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 43% del electorado todav&iacute;a no tiene decidido el voto</a>. La campa&ntilde;a est&aacute; abierta: Podemos tiene todav&iacute;a que conseguir mostrar su programa de cambio y no hay duda que seguir&aacute; echando el pulso en su segunda primavera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ariel Jerez Novara]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/podemos-primavera_129_2688270.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 May 2015 18:42:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Juan Carlos Monedero,Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Coyuntura y sujeto, dos años después]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/coyuntura-sujeto-anos-despues_129_4386295.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">hipótesis Podemos</p><p class="subtitle">se ha mostrado operativa en una coyuntura política que parecía inamovible</p></div><p class="article-text">
        Hace dos a&ntilde;os analiz&aacute;bamos c&oacute;mo el deterioro electoral del bipartidismo permit&iacute;a vislumbrar&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/Coyuntura-fluida-nuevo-sujeto-constituyente_6_99100110.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un horizonte de crisis de representaci&oacute;n</a> en la confluencia de una creciente visibilidad p&uacute;blica de la corrupci&oacute;n y una crisis econ&oacute;mica determinada por el retroceso en derechos sociales y laborales. Exploramos la situaci&oacute;n a izquierda y derecha del espectro pol&iacute;tico para proponer y promover proyectos suficientemente cre&iacute;bles, constatando con preocupaci&oacute;n el desesperanzador desencuentro pol&iacute;tico-electoral entre izquierdas sociales y partidarias tras el 15M. Reclam&aacute;bamos afrontar la colaboraci&oacute;n de aparatos tradicionales y nuevas redes sociotecnol&oacute;gicas, dificultada porque buena parte de los recursos humanos y materiales que deb&iacute;an darle forma y contenido estaban comprometidos en luchas internas.
    </p><p class="article-text">
        Algunos cambios de tendencias en la opini&oacute;n p&uacute;blica y en las identificaciones electorales nos llevaban a manifestar la urgencia de impulsar un nuevo sujeto colectivo, portador de un proyecto constituyente capaz de orientar a la ciudadan&iacute;a en una compleja crisis de gobernabilidad multinivel. A nuestro entender, esto exig&iacute;a buscar la convergencia en un espacio pol&iacute;tico m&aacute;s ambicioso sustentado (de manera combinada) en la informaci&oacute;n experta en la producci&oacute;n de discursos, agendas y comunicaci&oacute;n para las mayor&iacute;as sociales, y, tambi&eacute;n, en una amplia participaci&oacute;n transversal de car&aacute;cter popular y ciudadano.
    </p><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, ya plenamente embarcados en la <em>hip&oacute;tesis Podemos</em>, observamos incluso mayor fluidez en la coyuntura, aunque ahora discurre sobre nuevos lineamientos y demarcaciones. Inimaginable hace pocos meses, se dibuja la posibilidad real de enfrentar la pesada hegemon&iacute;a conservadora, si conseguimos mantener el rumbo planteado en el salto de crecimiento a una organizaci&oacute;n de &aacute;mbito estatal.
    </p><p class="article-text">
        No cabe duda de que la presencia en la disputa televisiva de Pablo Iglesias y de los principales l&iacute;deres de nuestra joven formaci&oacute;n, un discurso cr&iacute;tico apoyado en met&aacute;foras populares (<em>la</em> <em>casta</em> o <em>el pueblo</em>) y una metodolog&iacute;a participativa abierta e innovadora han sido fundamentales en t&eacute;rminos de pedagog&iacute;a pol&iacute;tica para la ciudadan&iacute;a. En s&oacute;lo un a&ntilde;o de existencia, Podemos arroja cifras espectaculares en simpat&iacute;a p&uacute;blica en redes sociales, en adhesi&oacute;n social y apoyo econ&oacute;mico, en expectativas demosc&oacute;picas, de participaci&oacute;n y de afiliaci&oacute;n partidaria.
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito de un diagn&oacute;stico cr&iacute;tico bien relatado, considerado hasta hace poco como fantasioso e irresponsable, se ha ido confirmando en el devenir de la crisis, otorgando a Podemos un creciente liderazgo discursivo en la lectura de la coyuntura pol&iacute;tica. Incluso hasta el punto de verse obligadas algunas formaciones pol&iacute;ticas a realizar aceleradas operaciones de renovaci&oacute;n generacional, as&iacute; como tambi&eacute;n se han visto obligadas las diferentes cadenas televisivas a ampliar los espacios de debate pol&iacute;tico, ahora rentables debido a la demanda de unas audiencias por esta v&iacute;a <em>reciudadanizadas</em> en la vida pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El sorpresivo &eacute;xito electoral de Podemos en las elecciones europeas de mayo de 2014 aceler&oacute; los tempos de los diferentes actores pol&iacute;ticos durante el &uacute;ltimo medio a&ntilde;o. Se intensificaron las incorporaciones procedentes de organizaciones pr&oacute;ximas a movimientos de base, como Izquierda Anticapitalista, Frente C&iacute;vico u otros colectivos urbanos a un proyecto que tiene en algunas facultades de universidades p&uacute;blicas una importante cantera de sus principales liderazgos.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de Podemos de no participar en las elecciones municipales ha reforzado la propuesta de confluencia de sus militantes con plataformas que apuestan por una metodolog&iacute;a de primarias abiertas, como son los Guanyem/Ganemos. Y tambi&eacute;n ha impulsado los debates, divisiones y reagrupamientos en las estructuras implicadas, ya sean partidarias, ciudadanas o de asociaciones.
    </p><p class="article-text">
        En Madrid, Izquierda Unida no ha logrado superar las siempre postergadas tensiones pol&iacute;ticas y generacionales presentes entre sus diversas familias, y la renovaci&oacute;n parece saldarse con un partido instrumental al que se incorporan sus liderazgos m&aacute;s j&oacute;venes y referenciados para seguir explorando nuevas din&aacute;micas y superar la tradicional querencia por la &ldquo;sopa de siglas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En breve se ver&aacute; qu&eacute; m&eacute;todo de coalici&oacute;n eligen organizaciones como Equo, ICV, Comprom&iacute;s, las CUP o SSP en Tenerife y tantos otros agrupamientos municipalistas presentes en diversas localidades de todo el Estado. Sin duda las ciudades y las comunidades ser&aacute;n un primer escenario, avanzado en Andaluc&iacute;a, para evaluar las decisiones, recursos y discursos que se movilizar&aacute;n en todas las organizaciones pol&iacute;ticas las pr&oacute;ximas semanas, que ser&aacute;n sin duda apremiantes. La estrategia de centralidad de Podemos ha estimulado la reconstrucci&oacute;n de la izquierda.
    </p><p class="article-text">
        La construcci&oacute;n de un espacio pol&iacute;tico con capacidad de aglutinar un sujeto constituyente ha empezado a preocupar a lo que todav&iacute;a hoy con cierta timidez llamamos <em>casta</em> en Espa&ntilde;a, pero que el pensamiento cr&iacute;tico de otras latitudes ha llamado normalmente <em>establishment </em>u oligarqu&iacute;a. La coyuntura sigue siendo por tanto fluida porque, sin duda, esta amplia coalici&oacute;n de poder har&aacute; lo que est&eacute; a su alcance para contener el crecimiento de Podemos.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero era parar la hemorragia p&uacute;blica de credibilidad. Sin poder descartar totalmente m&aacute;s sorpresas en lo relativo a la corrupci&oacute;n, el hecho de postergar importantes juicios para despu&eacute;s de las elecciones demuestra la capacidad para controlar la agenda por parte de una estrategia gubernamental que goza de la complicidad judicial de una mayor&iacute;a absoluta conservadora.
    </p><p class="article-text">
        Los medios de comunicaci&oacute;n con grandes dependencias financieras parecen dispuestos a ponerse las orejeras que les plantean sus consejos de administraci&oacute;n para leer la actualidad econ&oacute;mica de la &ldquo;recuperaci&oacute;n&rdquo;. El descontento de la sociedad dir&aacute; si se podr&aacute; mantener el espejismo informativo de &ldquo;la luz al final del t&uacute;nel&rdquo;, que cuenta con todo el apoyo de las instituciones internacionales hasta el final de la legislatura.
    </p><p class="article-text">
        Pero es dif&iacute;cil de esconder que el gobierno de Rajoy ha limitado su acci&oacute;n a recortar y externalizar el trabajo de las administraciones y a una pol&iacute;tica de ajuste con tendencia a indecorosas cesiones de soberan&iacute;a econ&oacute;mica y democr&aacute;tica. El 86 % de los espa&ntilde;oles le tiene poca o ninguna confianza ante el deterioro social sin precedentes que padece el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La <em>ley mordaza</em> pone en evidencia que los conservadores espa&ntilde;oles siguen pensando la cuesti&oacute;n social como un asunto de la polic&iacute;a. La clara voluntad de control represivo y punitivo de la protesta ciudadana implica un vuelta de tuerca m&aacute;s en el cierre de la esfera p&uacute;blica como lugar de expresi&oacute;n del descontento social, al tiempo que ampl&iacute;a un radio de arbitrio estatal potencialmente autoritario y lesivo para las m&iacute;nimas garant&iacute;as requeridas por los derechos democr&aacute;ticos. Ha sido condenada por toda la oposici&oacute;n, al igual que otras medidas adoptadas que dejan patente que el Partido Popular sigue adoleciendo de cualquier sensibilidad democr&aacute;tica y social. Esto anima a los espacios pol&iacute;ticos de orientaci&oacute;n centrista emergentes, como UPyD y Ciudadanos, donde se abre un nuevo juego de tensiones y alianzas para echar redes en el vol&aacute;til caladero de los votantes moderados; que tambi&eacute;n estar&aacute; alimentado desde el espacio de centroizquierda, ante la inocultable crisis del PSOE por el avance de Podemos en centralidad.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de su rejuvenecido liderazgo, el PSOE tiene dificultades para posicionarse en la nueva coyuntura como partido ajeno a la casta. Sus compromisos con las grandes corporaciones mediante quitas en sus deudas bancarias, as&iacute; como con las puertas giratorias para la salida de sus altos cargos de la vida pol&iacute;tica, se hacen evidentes en votaciones como la realizada con alevos&iacute;a para modificar el art&iacute;culo 135 de la Constituci&oacute;n, o para pedir en el Parlamento Europeo una comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n sobre el comportamiento del presidente Junker en el <em>esc&aacute;ndalo LuxLeaks</em>.
    </p><p class="article-text">
        Las dificultades para la recomposici&oacute;n del programa socialdem&oacute;crata se muestran mayores en Espa&ntilde;a por las inercias culturales e inconsistencias ideol&oacute;gicas asumidas en los consensos del r&eacute;gimen de 1978. Las excusas puestas por la presidenta no electa Susana D&iacute;az para finiquitar el <em>primer</em> gobierno de una coalici&oacute;n de izquierdas en Andaluc&iacute;a son sin duda un paso m&aacute;s en la destrucci&oacute;n del campo progresista y unos cuantos m&aacute;s en direcci&oacute;n a un &mdash;m&aacute;s que previsible&mdash; gobierno de gran coalici&oacute;n bipartidista. Es m&aacute;s, tampoco puede descartarse la reaparici&oacute;n del presidente Bono en la disputa por un cargo y un lugar en la historia, con una suerte de lance para un <em> aggiornamiento populista-retro</em>, de car&aacute;cter indudablemente socialconservador.
    </p><p class="article-text">
        La <em>hip&oacute;tesis Podemos</em> se ha mostrado operativa en una coyuntura pol&iacute;tica que parec&iacute;a inamovible y en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os ser&aacute; posiblemente la principal herramienta para construir un proyecto inclusivo en nuestro pa&iacute;s. Incluso en Europa llama la atenci&oacute;n tanto de intelectuales como de sociedades civiles, el nuevo marco interpretativo con el que Podemos logra desvelar una prolongada crisis de representaci&oacute;n, que estimula a participar en esta reconstrucci&oacute;n de una su voluntad pol&iacute;tica cr&iacute;tica sin duda demandada por la coyuntura hist&oacute;rica. De ah&iacute; la reacci&oacute;n tan concertada de la casta transnacional.
    </p><p class="article-text">
        En nuestro pa&iacute;s, sin reparar en recursos, sus estrategias pol&iacute;tico-medi&aacute;ticas explotar&aacute;n de manera sistem&aacute;tica el entendimiento y el miedo de audiencias milim&eacute;tricamente estudiadas y controladas a partir de dos din&aacute;micas informativas b&aacute;sicas: la primera, de &ldquo;igualaci&oacute;n&rdquo; (&ldquo;todos somos iguales&rdquo;, &ldquo;todos queremos quedarnos con la pasta&rdquo;) dentro de la l&oacute;gica del esc&aacute;ndalo pol&iacute;tico, donde los periodistas se arman con una maniquea <em>filosof&iacute;a de la lupa</em> y se ponen la capa de la <em>neutralidad valorativa</em> para llegar a ins&oacute;litas comparaciones, que si no fuesen insultantes ser&iacute;an irrisorias.
    </p><p class="article-text">
        La segunda ser&aacute; m&aacute;s cl&aacute;sica: la de &ldquo;satanizaci&oacute;n&rdquo;, donde el periodista dem&oacute;crata se construye a s&iacute; mismo al denunciar sin complejos un fantasioso peligro etiquetado hist&oacute;ricamente como <em>prejuicio ideol&oacute;gico</em> (comunista, chavista, etarra, iran&iacute;) en una peligrosa deriva inquisitorial de claras consecuencias antideliberativas. La capacidad cr&iacute;tica y el compromiso democr&aacute;tico de los intelectuales, individuales y colectivos, ser&aacute;n decisivos para contrarrestar la agresiva manipulaci&oacute;n de unas &eacute;lites depredadoras en nuestra fr&aacute;gil esfera p&uacute;blica. No puede perderse de vista que su objetivo es abortar cualquier voluntad de transformaci&oacute;n real en Espa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ariel Jerez Novara]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/coyuntura-sujeto-anos-despues_129_4386295.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Feb 2015 18:14:54 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Coyuntura y sujeto, dos años después]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Coyuntura fluida y nuevo sujeto constituyente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/coyuntura-fluida-nuevo-sujeto-constituyente_129_5581148.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Espa&ntilde;a atraviesa una fluida coyuntura pol&iacute;tica donde se esboza cada vez m&aacute;s claramente un horizonte de crisis de representaci&oacute;n. La estabilidad generada por los partidos mayoritarios a lo largo de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, que han sumado en torno al 90% de los sufragios (salvo en los subsistemas pol&iacute;ticos de los comunidades de los llamados nacionalismos hist&oacute;ricos), est&aacute; periclitada. En las encuestas, hoy los grandes partidos de implantaci&oacute;n nacional ya est&aacute;n a punto de descender la frontera psicol&oacute;gica del 50% de opci&oacute;n de voto. Una situaci&oacute;n susceptible de empeorar con la agudizaci&oacute;n de la crisis social, el rescate y el pago cada vez m&aacute;s oneroso de la deuda y, sobre todo, con la ya inocultable corrupci&oacute;n del sistema partidario.
    </p><p class="article-text">
        La ilusi&oacute;n abierta en amplios sectores sociales por el despertar juvenil durante el 15M parece estar disip&aacute;ndose a lo largo de los &uacute;ltimos meses, porque nada parece cambiar a pesar de intensas &ldquo;mareas&rdquo; de movilizaci&oacute;n que ya el conjunto de la sociedad est&aacute; realizando para resistir el desmantelamiento del Estado de bienestar y de derecho. 
    </p><p class="article-text">
        La regeneraci&oacute;n pol&iacute;tica se muestra compleja ante la ausencia de diagn&oacute;sticos compartidos entre las diversas fuerzas pol&iacute;ticas, enfrascadas en sus movimientos t&aacute;cticos para sacar ventaja en los pr&oacute;ximos comicios. La dificultosa colaboraci&oacute;n de viejos aparatos partidarios y nuevas redes sociot&eacute;cnol&oacute;gicas requiere de recursos humanos y materiales hoy comprometidos en penosas luchas intestinas. Los grandes se conforman con no perder mucho, los peque&ntilde;os con ganar un poco y poder seguir manteniendo clientelas de supervivencia.  
    </p><p class="article-text">
        No obstante, con la gente insistentemente en la calle se ha iniciado una importante movilizaci&oacute;n cognitiva. Se han dado ciertas convergencias intergeneracionales entre despolitizados en di&aacute;logo con los politizados de diferentes tradiciones ideol&oacute;gicas, que incluso han rebasado el campo de identidades tradicionalmente etiquetado entre izquierdas y derechas.  Lentamente se van perfilando unas mayor&iacute;as sociales y morales que reclaman nuevas reglas del juego, tras haber sido estafados con sus viviendas, sus ahorros, sus impuestos y sus derechos. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;En qu&eacute; condiciones est&aacute;n las actuales &eacute;lites pol&iacute;ticas para promover unas nuevas reglas de juego cre&iacute;bles para estas mayor&iacute;as emergentes? En la derecha la corrupci&oacute;n gangrena velozmente sus filas superiores al tiempo que abre brechas en las inferiores con dimisiones, renuncias y posicionamientos cr&iacute;ticos, tambi&eacute;n ya presentes en los medios de comunicaci&oacute;n habitualmente afines. Se abre un nuevo juego de alianzas en el centro pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, es significativo que el partido que m&aacute;s adhesiones ha recogido del 15M en t&eacute;rminos de militancia y simpatizantes est&eacute; siendo UPyD, que con su presencia en el caso judicial contra Bankia ha conseguido marcar distancias y evidenciar la subordinaci&oacute;n de los principales partidos respecto a la viscosa banca madrile&ntilde;a. No obstante, su futuro electoral  prometedor es muy probable que se vea lastrado por las pr&aacute;cticas parlamentarias de sus c&uacute;pulas, siempre dispuestas a encabezar iniciativas de impacto medi&aacute;tico pero aliadas de los grandes partidos en las formas &ldquo;tradicionales&rdquo; de relacionar c&uacute;pulas y bases, y tambi&eacute;n en el fondo de su concepci&oacute;n de la representaci&oacute;n y del hacia d&oacute;nde con la organizaci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        El espacio de centroizquierda ocupado por el socialiberalismo del PSOE no parece dar se&ntilde;ales de despegar por las dificultades derivadas tanto de su incapacidad de renovarse generacionalmente, que lo sigue sometiendo a las apariciones salvacionistas de la vieja guardia. Como de su falta de energ&iacute;a para renovar un programa y trazar algunas l&iacute;neas rojas como reclaman buena parte de sus mejores cuadros intelectuales carentes de cualquier poder org&aacute;nico, cuesti&oacute;n evidentemente vinculada a su hist&oacute;rica falta de democracia interna y las hipotecas corporativas de sus m&aacute;s altos representantes en constante tr&aacute;nsito entre la pol&iacute;tica y consejos de administraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, en el espacio de la izquierda legislativa ocupado por Izquierda Unida, tambi&eacute;n se intensifica la guerra generacional y las distintas familias se rearticulan en espacios pretendidamente nuevos. La operaci&oacute;n Izquierda Abierta liderada por Llamazares junto a eternos enemigos parece haber repescado al exjuez Garz&oacute;n nuevamente para la pol&iacute;tica, aunque parecen dudar si disputarse un espacio organizativo siempre controlado por la geometr&iacute;a interna tan variable del PCE, o salir a la disputa electoral en solitario con su pretendido nuevo comod&iacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El Frente C&iacute;vico impulsado por Anguita parece buscar una reflexi&oacute;n cr&iacute;tica apoyada por la militancia m&aacute;s abierta del PCE para intentar promover un nuevo espacio c&iacute;vico-republicano de referencia para la izquierda ante las expectativas de descomposici&oacute;n organizativa de IU. 
    </p><p class="article-text">
        La Izquierda Anticapitalista que quiso aprovechar el coyuntural tir&oacute;n electoral del troskismo franc&eacute;s carece de recursos para ganar la atenci&oacute;n del electorado pese a su esfuerzo militante pegado a los movimientos sociales de base. Los espacios de la autonom&iacute;a social ligados a centros okupas y n&uacute;cleos activistas coquetean por vez primera con la idea de alg&uacute;n tipo de partido pol&iacute;tico tras el &eacute;xito de las Candidaturas d&rsquo; Unitat Popular en Catalu&ntilde;a, ayudados por sus capacidades en el manejo de las nuevas tecnolog&iacute;as.  
    </p><p class="article-text">
        Lamentablemente por separado, ninguno de estos vectores podr&aacute; aprovechar la coyuntura para impulsar el sujeto portador de un nuevo proyecto constituyente que logre definir el sentido ideol&oacute;gicamente otrora orientador de la izquierda, centro y derecha. Si en las pr&oacute;ximas elecciones sus liderazgos se conforman con peque&ntilde;os porcentajes electorales, la sociedad espa&ntilde;ola no contar&aacute; con ellos. De ah&iacute; la perentoria necesidad de apoyar los esfuerzos transversales lanzados desde diversos colectivos para una convergencia en un espacio pol&iacute;tico m&aacute;s ambicioso, favorable a la regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica, el relanzamiento productivo y de decidido apoyo mutuo hacia y con los sectores populares, acorde a la coyuntura que se avecina. 
    </p><p class="article-text">
        Es fundamental (in)formar ese espacio, en el sentido de conseguir informaci&oacute;n y datos para que su discurso y agenda ganen adhesiones sociales masivas. Y de formarlo organizativamente con una paciente pedagog&iacute;a pol&iacute;tica que maneje las dos manos simult&aacute;neamente. La derecha, para promover una responsable disciplina con la que acumular recursos organizativos para crecer y poder ilusionar a la sociedad espa&ntilde;ola. La izquierda, para generar los di&aacute;logos que se necesitan para cuidar y proteger tanto la diversidad ideol&oacute;gica interna, como la social externa hoy amenazada por la depauperaci&oacute;n neoliberal. Ojal&aacute; Ada Colau, y las mujeres y hombres comprometidos como ella, ayuden tambi&eacute;n en este proceso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ariel Jerez Novara, Carolina Bescansa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/coyuntura-fluida-nuevo-sujeto-constituyente_129_5581148.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Feb 2013 18:01:05 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Coyuntura fluida y nuevo sujeto constituyente]]></media:title>
    </item>
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