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    <title><![CDATA[elDiario.es - Elena Ledda]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/elena_ledda/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Elena Ledda]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cómo las ciudades se adaptan a la medida de los niños y niñas: sentido común y participación a través del juego]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/ciudades-medida-criaturas-mundo_1_6065124.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/47b77769-9fa8-4808-91aa-1564b10bcec4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo las ciudades se adaptan a la medida de los niños y niñas: sentido común y participación a través del juego"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El debate sobre el espacio público en la era postCOVID-19 llega en unas ciudades que ya se planteaban cómo adaptarse a las necesidades de los niños y niñas</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Un, dos tres, toca la pared!&rdquo;. Un ni&ntilde;o de cinco a&ntilde;os apoya ambas manos en una de las grandes estatuas de hierro fundido de la supermanzana del Poblenou, una de las tramas callejeras de Barcelona ganadas para los peatones. Un poco m&aacute;s lejos, un grupito trepa por unos &aacute;lamos cerca de la entrada del museo Can Framis ante la mirada de tres adultos, que charlan sin quitarles el ojo de encima. En un banco cercano, encima de la calzada por la que sol&iacute;an pasar los coches, un se&ntilde;or en sus ochenta sigue con la mirada a unos ni&ntilde;os que juegan a la pelota.
    </p><p class="article-text">
        Esta escena de juego infantil en la calle, previa a la pandemia aunque estos d&iacute;as se volv&iacute;a a repetir, no suele representar la normalidad de los m&aacute;s peque&ntilde;os de la ciudad. Aunque representan un cuarto de la poblaci&oacute;n mundial, las grandes urbes no est&aacute;n hechas a su medida. Muchos estudios apuntan a que est&aacute;n mejor al aire libre, pero en lugares como Barcelona tienen pocas ocasiones de salir, mucho menos de forma aut&oacute;noma. Tras una desescalada que ha evidenciado la necesidad de ganar m&aacute;s espacio p&uacute;blico para los vecinos, &iquest;qu&eacute; se puede aprender de las criaturas? Y, sobre todo, &iquest;c&oacute;mo se pueden recoger sus ideas?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La infancia ha sido neutralizada, segregada, su experiencia no se ha tomado en cuenta y es fundamental recogerla sobre todo en los espacios que usa cotidianamente&rdquo;, subraya Dafne Salda&ntilde;a Blasco, miembro del colectivo de arquitectas y urbanistas feministas <a href="http://equalsaree.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Equal Saree</a>. En nuestras ciudades hay elementos como la altura de los desniveles o del mobiliario urbano que no est&aacute;n pensadas para todo el mundo. &ldquo;Eso con la infancia se hace m&aacute;s evidente: las se&ntilde;alizaciones o los sem&aacute;foros est&aacute;n pensados para alturas medias de 1,70. Los mismos coches aparcados en la acera impiden ver a las criaturas lo que est&aacute; al otro lado: si adaptamos las cosas a las personas que pueden tener m&aacute;s dificultades, todo el mundo las podr&aacute; usar&rdquo;, sostiene. Adem&aacute;s, apunta, la falta de autonom&iacute;a de las criaturas no solo las afecta a ellas: &ldquo;Si no se pueden mover libremente, tambi&eacute;n quienes las cuidan tendr&aacute;n que dedicar m&aacute;s tiempo a acompa&ntilde;arlas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte Emma Cort&eacute;s, pedagoga y coordinadora de proyectos del <a href="https://institutinfancia.cat/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instituto Infancia y Adolescencia de Barcelona (IAAB)</a>, que trabaja con el Ayuntamiento en la definici&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas sobre infancia y adolescencia, recuerda que las criaturas se relacionan con el espacio de una manera diferente con respecto a las personas adultas. &ldquo;Cuando caminan, viven e interaccionan con el espacio, porque entienden que este no es solo un sitio de tr&aacute;nsito, sino un lugar para vivir y disfrutar; su mirada nos puede ayudar a dise&ntilde;ar espacios para que sean sitios de encuentro de los que gozar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sobre las aportaciones de las criaturas se expresa el psicopedagogo y dibujante italiano Francesco Tonucci, referente mundial en infancia y participaci&oacute;n. &ldquo;Se corre el riesgo de caer en una trampa pensando ingenuamente que los ni&ntilde;os nos pueden dar soluciones para los problemas que hemos creado los adultos&rdquo;, se&ntilde;ala. &ldquo;Su contribuci&oacute;n fundamental es darnos a conocer cu&aacute;les son sus necesidades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La manera m&aacute;s obvia, y la vez todav&iacute;a poco explorada, de conseguirlo, ser&iacute;a pregunt&aacute;ndoselo. Esto es lo que establece sin ir m&aacute;s lejos la &ldquo;<a href="https://www.un.org/es/events/childrenday/pdf/derechos.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Convenci&oacute;n sobre los Derechos del Ni&ntilde;o</a>&rdquo;, ratificada por todos los pa&iacute;ses del mundo (menos Estados Unidos) y que en su art&iacute;culo 12 reza: &ldquo;Los Estados Partes garantizar&aacute;n al ni&ntilde;o [&hellip;] el derecho de expresar su opini&oacute;n libremente en todos los asuntos que afectan al ni&ntilde;o, teni&eacute;ndose debidamente en cuenta sus opiniones [..]&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo escucharles? &iquest;Que se organicen solos?</h3><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo asegurarse de que realmente sus opiniones son atendidas? &ldquo;Escuchar a los ni&ntilde;os es dif&iacute;cil&rdquo;, afirma Tonucci, &ldquo;porque la manera m&aacute;s banal es hacerles preguntas y escuchar lo que dicen; sin embargo a una pregunta adulta tienden a contestar lo que creen que piensan los adultos, porque saben que lo mejor que pueden hacer es crecer abandonando conocimientos y actitudes infantiles para adquirir unos adultos; esto forja en sus mentes que las cosas importantes son las que piensan los adultos, no ellos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Carles Gil, jefe del departamento de Promoci&oacute;n de la Infancia del consistorio barcelon&eacute;s, admite que se trata de un tema complejo, pero tambi&eacute;n considera que los ni&ntilde;os &ldquo;tienen la virtud de ser muy sinceros y tienen mucho sentido com&uacute;n&rdquo;, y se&ntilde;ala algunos elementos que permiten &ldquo;verificar con cierto rigor que escuchamos lo que dicen: un lenguaje apropiado a su edad, un contexto de confianza y el acompa&ntilde;amiento de profesionales adecuados&rdquo;. Por su parte la arquitecta Susana Gimber de la cooperativa <a href="https://raons.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Raons P&uacute;bliques</a>, especialista en proyectos colaborativos de arquitectura y urbanismo, opina: &ldquo;Quiz&aacute; la &uacute;nica manera para asegurar que realmente se escuchan las necesidades y deseos de las criaturas es que ellas mismas hagan su propio proceso organizado, sin intervenci&oacute;n adulta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de procesos acompa&ntilde;ados por adultos, las fuentes consultadas coinciden en la importancia de la formaci&oacute;n de los profesionales para que, en palabras de Tonucci, &ldquo;sean capaces de reconocer cu&aacute;ndo sale algo que los ni&ntilde;os no han aprendido de los adultos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El juego puede ser tambi&eacute;n una herramientas para asegurar la participaci&oacute;n. No es casualidad que el juego y las actividades recreativas sean otros de los derechos fundamentales recogidos en la Convenci&oacute;n de los derechos del ni&ntilde;o (art&iacute;culo 31). &ldquo;Tambi&eacute;n tendr&iacute;amos que preguntar a los mismos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as c&oacute;mo creen que tendr&iacute;a que ser la participaci&oacute;n en su colegio, barrio o esplai&rdquo;, apunta Gil.
    </p><h3 class="article-text">Cambiar el descampado al lado de la escuela</h3><p class="article-text">
        Inmersa en una sesi&oacute;n participativa a trav&eacute;s del juego se encontraba la clase 4&ordm; B del colegio Les A&iuml;gues del barrio del Baix-Guinard&oacute; de Barcelona una ya lejana tarde de febrero. Mireia Maluenda Niub&oacute;, pedagoga de <a href="https://descoberta.cat/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Descoberta</a>, empresa que se dedica a proyectos de educaci&oacute;n, cultura y ocio, desplegaba ante las 24 ni&ntilde;as y ni&ntilde;os que la escuchaban atentamente cartulinas, pegatinas, bolas de colores, cart&oacute;n pluma con fotos y mapas del barrio. El objetivo, que les plante&oacute; nada m&aacute;s entrar en la sala &ndash;repleta de mensajes colgados con pinzas en unas cuerdas verdes estiradas cerca de la ventana&ndash; era escuchar sus voces dentro de un plan municipal para mejorar la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        En el marco del llamado <a href="https://ajuntament.barcelona.cat/transparencia/sites/default/files/pam_2020-2023_-_proposta_pel_proces_participatiu.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PAM (Plan de Actuaci&oacute;n Municipal 2020-2023)</a>, el Ayuntamiento ha previsto tres sesiones (dos de trabajo y una de retorno) para una treintena de centros educativos de la ciudad y cerca de tres mil estudiantes de cuarto, quinto de primaria y tercero de la ESO. El punto de partida de esta primera sesi&oacute;n era la as&iacute; llamada <a href="https://ajuntament.barcelona.cat/dretssocials/sites/default/files/arxius-documents/agenda_infants.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Agenda dels Infants &ldquo;propuestas para mejorar nuestro bienestar&rdquo;</a>, impulsada por el ayuntamiento y realizada en 2018 por el IAAB con las propuestas del 15% de las ni&ntilde;as y ni&ntilde;os de entre 10 y 12 a&ntilde;os de la ciudad. De ese proyecto participativo salieron 11 demandas principales, que incluyen pasar m&aacute;s tiempo al aire libre en una ciudad m&aacute;s verde, recibir m&aacute;s escucha, ser tomados en serio, hacer m&aacute;s vida de barrio y tener espacios para encontrarse con otros ni&ntilde;os y ni&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Dividido en grupos rotativos y teniendo como referentes los &aacute;mbitos de la casa, la escuela y el barrio, el alumnado de Les A&iuml;gues se centra en trabajar las emociones y los contextos con los que relacionan lo que les hace sentir mal, en identificar en el mapa los lugares p&uacute;blicos y cotidianos que quisieran cambiar y en reconocer en qu&eacute; &aacute;mbitos sienten que se les pide o menos su opini&oacute;n. Cuando concluye la din&aacute;mica la mayor&iacute;a de las pegatinas rojas (que indican espacios que quisieran que fueran diferentes) se ha acumulado a la altura de un gran descampado que colinda con la escuela. &ldquo;No est&aacute; cuidado y se podr&iacute;an hacer muchas cosas, por ejemplo una biblioteca&rdquo;, explican.
    </p><p class="article-text">
        Gil apunta que para que un proceso participativo sirva es fundamental que se haga devoluci&oacute;n y rendir cuentas a los ni&ntilde;os. Por su parte, Tonucci subraya que las criaturas aprenden pronto que los adultos no son muy de fiar: &ldquo;Prometemos mucho y cumplimos poco, por eso tiene un efecto clamoroso si, despu&eacute;s de prometer, hacemos; en este caso tendremos a los ni&ntilde;os de nuestro lado para toda la vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de transformar o crear un nuevo espacio, apuntan varias de las fuentes consultadas, es importante no pensarlo para un solo uso o &uacute;nicamente para determinados grupos, sino para que sean espacios intergeneracionales que incorporen la interseccionalidad, o sea la consideraci&oacute;n que las criaturas no son todas iguales, sino que tambi&eacute;n ellas est&aacute;n marcadas por factores como el g&eacute;nero, el origen &eacute;tnico, la clase, la discapacidad, etc&eacute;tera. La cooperativa barcelonesa <a href="https://coeducaccio.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Coeducacci&oacute;</a> lleva a cabo la transformaci&oacute;n comunitaria de patios escolares con perspectiva de g&eacute;nero. Alba Gonz&aacute;lez Castellv&iacute;, psic&oacute;loga especializada en an&aacute;lisis y din&aacute;micas de grupo, es parte del equipo: &ldquo;Los espacios deber&iacute;an poder responder a diferentes maneras de estar, sin que haya unos jer&aacute;rquicamente superiores a otros en tanto que m&aacute;s grandes o m&aacute;s valorados socialmente. En la transformaci&oacute;n de patios intentamos buscar equilibrio entre un &aacute;rea m&aacute;s de intimidad, otra de movimiento y psicomotricidad y otra de interacci&oacute;n con la naturaleza. En general creo que habr&iacute;a que buscar espacios que favorezcan la interacci&oacute;n y el cuidado de las personas&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La importancia del juego libre</h3><p class="article-text">
        En estos momentos Barcelona est&aacute; llevando a cabo, a partir de su <a href="https://ajuntament.barcelona.cat/ecologiaurbana/ca/que-fem-i-per-que/espai-public-de-qualitat/barcelona-dona-molt-de-joc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Plan de juego en el espacio p&uacute;blico con horizonte 2030,</a> el proyecto <a href="https://institutinfancia.cat/projectes/ciutatjugable/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Barcelona Ciutat Jugable</a>, que entre otras prev&eacute; la planificaci&oacute;n de &aacute;reas de juego y la transformaci&oacute;n de parques. Una de las iniciativas ha sido un proceso participativo, llevado a cabo en 2018 por el IIAB y Raons P&uacute;bliques, con 173 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de entre 10 y 14 a&ntilde;os de cinco escuelas y un esplai para la transformaci&oacute;n de dos parques, el de la Pegaso en Sant Andreu, y el parque central en Nou Barris. Leyendo las propuestas recogidas en el informe de resultados llama la atenci&oacute;n c&oacute;mo muchas de las propuestas hechas por las criaturas para mejorar los parques est&eacute;n pensadas no solo para ellas, sino para todo el mundo: ba&ntilde;os, pipic&aacute;n, estructuras para escalar para los m&aacute;s peque&ntilde;os, zonas con wi-fi para los adolescentes, bancos y mesas de picnic para los adultos. Por ahora el resultado del proceso ha sido la creaci&oacute;n de dos &ldquo;juegos singulares&rdquo;, un pulpo y una ballena gigante en los respectivos parques.
    </p><p class="article-text">
        El Plan de juego tambi&eacute;n prev&eacute;, entre otras, la retirada de carteles que prohiben jugar a la pelota (el ayuntamiento informa que ya se ha retirado una d&eacute;cima parte de los aproximadamente 500 identificados), la peatonalizaci&oacute;n de algunas calles el primer fin de semana de cada mes, la transformaci&oacute;n de patios escolares e intervenciones en las inmediaciones para convertirlas en lugares de encuentro, propuestas l&uacute;dicas en las plazas y servicios de apoyo al juego para criaturas con discapacidad. &ldquo;El sentido es recuperar la calle como lugar que invite al juego y al encuentro y, al mismo tiempo, el gusto de jugar a todas las edades&rdquo;, clarifica por email la comisionada de Educaci&oacute;n de Barcelona Mar&iacute;a Tru&ntilde;&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El juego es una de esas experiencias en que cuanto menos se ocupan los adultos, mejor. Hay que dejar el juego a los ni&ntilde;os&rdquo;, responde Tonucci. A pesar de varios intentos, no ha sido posible obtener una r&eacute;plica del ayuntamiento al respecto.
    </p><p class="article-text">
        Sobre qu&eacute; se puede hacer entonces escuchando las criaturas, Tonucci responde tajante que, aunque parezca una paradoja, habr&iacute;a que dejar de dise&ntilde;ar y ejecutar espacios de juego. &ldquo;Son perfectos para el control y el aparcamiento de los ni&ntilde;os, pero totalmente lejanos a sus intereses y necesidades de creatividad (inventar, moverse, correr riesgos, encontrarse con los dem&aacute;s). Hay que aceptar que los lugares aptos para el juego son los espacios verdaderos de la ciudad: escaleras, patios, plazas, jardines, monumentos. Simplemente hay que hacer que sean utilizables para todo el mundo, tambi&eacute;n para los ni&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Coincide con esta postura Joan Gener, educador social e, igual que Susana Gimber, miembro de Raons P&uacute;bliques: &ldquo;Es una cosa que un ni&ntilde;o podr&iacute;a decir, &lsquo;no quiero jugar en una valla, eso no est&aacute; pensado para nosotros&rsquo;. A veces mi hijo de tres a&ntilde;os me lo ha dicho: &lsquo;Aqu&iacute; no, all&aacute;&rsquo;&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo; Creo que se tiende a hacer espacios con muchas cosas, cuando igual abre m&aacute;s la imaginaci&oacute;n un espacio vac&iacute;o, o con pocas cosas&rdquo;. En cambio Susana Gimber tiene otra opini&oacute;n: &ldquo;Hasta que no cambiemos la cultura de la sobreprotecci&oacute;n creo que algunas acciones, que suponen correr riesgos (como espacios abiertos) se podr&iacute;an percibir como negativas&rdquo;. Sin embargo, Tonucci insiste, para crecer las criaturas tienen que correr riesgos, &ldquo;porque su encuentro con ellos les lleva a encontrar estrategias&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo podr&iacute;a ser entonces una ciudad a medida de las criaturas? La gran mayor&iacute;a de las fuentes consultadas coincide en que este ser&iacute;a un lugar apto para todo el mundo y donde la presencia de los coches fuera mucho menor de la que suele ser en nuestras ciudades.
    </p><h3 class="article-text">La pionera Pontevedra</h3><p class="article-text">
        La excepci&oacute;n en este sentido es Pontevedra. &ldquo;Desde el principio ten&iacute;amos una preocupaci&oacute;n: la falta de autonom&iacute;a de las personas en el espacio p&uacute;blico, y quienes m&aacute;s la sufren son los ni&ntilde;os, que est&aacute;n mayoritariamente en su casa, en la escuela o en el asiento trasero de un coche, y eso no es de recibo&rdquo;, afirma Miguel Anxo Fern&aacute;ndez Lores, m&eacute;dico y alcalde de la localidad gallega desde 1999. Uno de los principales esfuerzos del ayuntamiento durante estos a&ntilde;os ha sido priorizar las personas frente a los veh&iacute;culos &ldquo;porque la ciudad es para las primeras, no para los coches&rdquo;. Hoy en d&iacute;a, cerca de un tercio de la ciudad es de plataforma &uacute;nica (no hay distinci&oacute;n entre calzada y acera): all&iacute; los peatones tienen la preferencia (pueden ir por cualquier parte de la v&iacute;a y es eventualmente el coche el que tiene que adaptarse) y el l&iacute;mite para circular es de 10 kil&oacute;metros por hora; en el resto del centro, donde solo se permite el tr&aacute;fico considerado necesario (acceso a garajes, carga y descarga, transporte p&uacute;blico, etc.) pero no el de paso, la velocidad m&aacute;xima es de 20 kil&oacute;metros por hora, y en los barrios, de 30, &ldquo;porque se sabe que en esos casos dif&iacute;cilmente se producen muertes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pontevedra es parte de la red <a href="http://www.apple.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La ciudad de los ni&ntilde;os</a>, un proyecto impulsado hace casi 30 a&ntilde;os por Tonucci. Tanto Fern&aacute;ndez Lores como el mismo Tonucci creen que cada ciudad tiene que encontrar su propio modelo y estrategia, y que todo ejemplo exterior necesita ser traducido. Tonucci matiza: &ldquo;Copiar nunca es ventajoso, aunque trabajando a nivel de barrio yo creo que s&iacute; se puede aplicar una estrategia como la de Pontevedra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en la ciudad gallega la gran mayor&iacute;a de las criaturas entre 6 y 12 a&ntilde;os va a la escuela por su cuenta. Un estudio llevado a cabo en 2012 en <a href="https://www.eltis.org/discover/news/walking-or-cycling-school-can-improve-childrens-concentration-denmark-0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dinamarca</a> con la participaci&oacute;n de 20 mil ni&ntilde;os y ni&ntilde;as se&ntilde;ala que los que van al colegio caminando o en bici hasta cuatro horas despu&eacute;s siguen teniendo niveles de concentraci&oacute;n superiores a sus compa&ntilde;eros. En Pontevedra, igual que en Barcelona, entre otras, desde hace a&ntilde;os se han implementado los &ldquo;caminos escolares&rdquo;, espacios con se&ntilde;alizaci&oacute;n espec&iacute;fica situados alrededor de escuelas e institutos para ofrecer al alumnado la posibilidad de ir o volver de la escuela a pie, solo o en grupo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El de Pontevedra fue un proceso paulatino; cuando pusimos los caminos escolares la ciudad ya era segura&rdquo;, recuerda el alcalde, &ldquo;a&uacute;n as&iacute;, como los padres y madres son excesivamente proteccionistas, al principio pusimos voluntarios que acompa&ntilde;aban los ni&ntilde;os para que los adultos perdiesen el miedo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Barcelona, la iniciativa parece ser casi desconocida por los propios potenciales usuarios. Esto por lo menos indica el resultado de las preguntas hechas para este reportaje a unas cincuenta personas, mayoritariamente criaturas entre los 8 y los 15 a&ntilde;os, a la salida de tres colegios de la ciudad que tienen caminos escolares. A la pregunta &ldquo;&iquest;Sabes qu&eacute; indica esa l&iacute;nea verde en el suelo que pone &lsquo;Cam&iacute; escolar - Espai amic&rsquo;?&rdquo;, y a pesar de que la se&ntilde;alizaci&oacute;n se encontrara en un paso de peatones y delante de un sem&aacute;foro, todos los consultados menos una &ndash;una mujer en sus cincuenta&ndash; responde que indica que los coches tienen que ir con cuidado porque hay un colegio cerca.
    </p><p class="article-text">
        Preguntada sobre las posibles razones de esta falta de informaci&oacute;n, la comisionada del Ayuntamiento, Maria Tru&ntilde;&oacute;, no responde directamente, pero apunta: &ldquo;El proyecto se desarrolla en esas escuelas donde la comunidad educativa se implica para impulsarlo; lo que queremos es que no hagan falta caminos escolares, que la ciudad sea mucho m&aacute;s amable para la vida de los ni&ntilde;os y los entornos escolares sean lugares de encuentro: la estrategia <a href="https://ajuntament.barcelona.cat/premsa/2020/01/13/barcelona-protegira-les-escoles-per-garantir-entorns-educatius-segurs-saludables-i-plens-de-vida/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Protegim les escoles</a> quiere visibilizar y ganar espacio con la idea de &lsquo;una plaza para cada escuela&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Son las seis de la tarde y empieza a refrescar en la supermanzana del Poblenou. En un abrir y cerrar de ojos las mochilas coloridas abandonan los guardianes a su destino; la pareja ha terminado el caf&eacute; y el anciano se ha levantado con paso lento, pero seguro. Eva Ibar, periodista y madre de dos, respectivamente de dos a&ntilde;os y de tres y medio, recoge las suyas. Antes de correr a por sus criaturas, que siguen trepando un &aacute;rbol enfrente del Museo Can Framis, afirma sin pesta&ntilde;ear: &ldquo;Da gusto tener este espacio, porque aqu&iacute; se priorizan las personas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Ledda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/ciudades-medida-criaturas-mundo_1_6065124.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jun 2020 19:06:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo las ciudades se adaptan a la medida de los niños y niñas: sentido común y participación a través del juego]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Infancia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En la sombra: las mujeres en las tramas de corrupción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/sombra-mujeres-tramas-corrupcion_1_5748495.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/452e9744-7928-408d-a91a-783dacd8befd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="En la sombra: las mujeres en las tramas de corrupción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como políticas o como ‘esposas de’, varias mujeres protagonizan titulares relacionados con casos como Gürtel, Nóos o los ERE</p><p class="subtitle">Muchas utilizan estereotipos femeninos como la falta de liderazgo o el desinterés hacia los negocios como estrategias para eludir su responsabilidad ante la justicia y la opinión pública</p></div><p class="article-text">
        Luis B&aacute;rcenas, Francisco Correa, el Bigotes&hellip; Los nombres de los protagonistas de los casos de corrupci&oacute;n m&aacute;s medi&aacute;ticos son de hombre. Las mujeres aparecen en dos papeles: la pol&iacute;tica sospechosa de estar implicada (Ana Mato, Magdalena &Aacute;lvarez) y la &ldquo;esposa de&rdquo;. En ambos casos, no se transmite la posibilidad de que sean ellas las l&iacute;deres de la trama, son meras acompa&ntilde;antes o &ldquo;salpicadas&rdquo; por el esc&aacute;ndalo. Ante la prensa y la justicia, unas y otras tienden a afirmar que no saben nada de los negocios con los que se las asocia, con frases como  &ldquo;yo s&oacute;lo hice lo que me mandaban&rdquo; o &ldquo;eso lo lleva mi marido&rdquo;, como han declarado en los tribunales tanto la esposa de Correa como la de B&aacute;rcenas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Son las mujeres menos dadas a la corrupci&oacute;n que los hombres, o mantenerse en un papel secundario les permite eludir su responsabilidad ante la justicia y la opini&oacute;n p&uacute;blica? Expertas en corrupci&oacute;n, criminalidad y estereotipos de g&eacute;nero responden, aunque coinciden en se&ntilde;alar la falta de investigaciones en Espa&ntilde;a que analicen la diferente implicaci&oacute;n de hombres y mujeres en estos delitos.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Menos corruptibles?</h3><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Menos corruptibles?</strong>Desde marzo, s&oacute;lo las mujeres polic&iacute;as controlan el tr&aacute;fico en Lima, Per&uacute;. La medida fue anunciada por el Ministerio de Interior, tras descubrir que un polic&iacute;a recib&iacute;a sobornos de los transportistas, como forma de lograr &ldquo;mayor eficacia y firmeza en el control del tr&aacute;nsito y la sanci&oacute;n de infracciones&rdquo;. Lo que subyace es la idea de que las mujeres, a diferencia de los hombres, son incorruptibles.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, los datos del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica parecen confirmar que la corrupci&oacute;n es cosa de hombres. En los delitos contra la Administraci&oacute;n p&uacute;blica (prevaricaci&oacute;n, malversaci&oacute;n de fondos y cohecho), el 87,4% de las personas condenadas en 2011 fueron varones, as&iacute; como el 83,6% en delitos de falsedad documental. Esa clara predominancia masculina exige matizaciones, como que la brecha de g&eacute;nero es todav&iacute;a mayor en el dato total de personas condenadas (90,6% de hombres frente a 9,4% de mujeres). Lohitzune Zuloaga, soci&oacute;loga experta en pol&iacute;ticas de seguridad, llama a considerar adem&aacute;s que el n&uacute;mero de personas condenadas por delitos relacionados con la corrupci&oacute;n es &ldquo;tan escandalosamente peque&ntilde;o&rdquo; que las proporciones pueden no ser representativas.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, dando por bueno el dato del INE, la primera y m&aacute;s obvia explicaci&oacute;n es que la representaci&oacute;n femenina en puestos de poder sigue siendo escasa. Pero, una vez que una mujer accede a un cargo, como puede ser un puesto pol&iacute;tico, tiene las mismas opciones de terminar implicada en tramas de corrupci&oacute;n, opina la catedr&aacute;tica de Antropolog&iacute;a y exdiputada del Parlamento catal&aacute;n, Dolors Comas d&rsquo;Argemir: &ldquo;Quienes quieren tentar, tientan con independencia del sexo. Miran m&aacute;s si la persona con la que contactan es influyente o no&rdquo;. Sin embargo, apunta que las &aacute;reas m&aacute;s proclives a registrar delitos econ&oacute;micos o de tr&aacute;fico de influencias, como Transportes o Urbanismo &ndash;caracterizadas por un gran volumen de adjudicaci&oacute;n de obras&ndash; suelen estar dirigidas por hombres.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la antrop&oacute;loga, &ldquo;los hombres siguen sinti&eacute;ndose responsables del sustento y las mujeres de los cuidados&rdquo;, como consecuencia de una &ldquo;socializaci&oacute;n sexista&rdquo; que alimenta m&aacute;s en ellos actitudes como &ldquo;el inter&eacute;s por hacer negocios y dinero&rdquo;, que impulsan a cometer delitos en general, y los ligados a la corrupci&oacute;n en particular. &ldquo;El &eacute;xito y la representaci&oacute;n de poder son valores e im&aacute;genes que se asocian al rol masculino&rdquo;, reconoce tambi&eacute;n Manuel Villoria, catedr&aacute;tico de Ciencia Pol&iacute;tica y de la Administraci&oacute;n, y miembro de la junta directiva de Transparencia Internacional. 
    </p><p class="article-text">
        La sociedad promueve m&aacute;s en los varones &ldquo;actitudes de desafiar, atreverse, incluso aprovecharse de la situaci&oacute;n&rdquo;, mientras que las mujeres &ldquo;han interiorizado un mayor miedo a desviarse de las normas, y quiz&aacute;s, al castigo por ello&rdquo;, a&ntilde;ade Concepci&oacute;n Fern&aacute;ndez Villanueva, directora del departamento de Psicolog&iacute;a Social de la Universidad Complutense de Madrid. Sin embargo, matiza que esta diferencia se debe a condicionamientos sociales y no a una predisposici&oacute;n natural: &ldquo;Mujeres y hombres son potencialmente igual de corruptos, como tambi&eacute;n son potencialmente igual de buenos cuidadores de ni&ntilde;os y ancianos&rdquo;; un cambio de roles y de protagonismo social alterar&iacute;a las proporciones entre las personas imputadas por delitos de corrupci&oacute;n, opina.
    </p><p class="article-text">
        Pero la presencia de mujeres en la comisi&oacute;n de delitos econ&oacute;micos no ha aumentado en la misma medida que su incorporaci&oacute;n al mercado laboral y a puestos de responsabilidad, observa Zuloaga,  &ldquo;probablemente porque muchas no han abandonado el rol de cuidadoras de sus familias&rdquo;, que las aleja de las actividades il&iacute;citas.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Eso lo lleva mi marido&rdquo;</h3><p class="article-text">
        <strong>Eso lo lleva mi marido&ldquo;</strong>Rosal&iacute;a Iglesias, esposa del extesorero del PP Luis B&aacute;rcenas &ndash;encarcelado por su presunta participaci&oacute;n en financiaci&oacute;n ilegal del PP&ndash;, est&aacute; tambi&eacute;n imputada. Acumul&oacute; en una cuenta de Caja Madrid casi 11 millones de euros en un solo a&ntilde;o (2007) estando en situaci&oacute;n de desempleo. Pese a que muchas de las posesiones del matrimonio est&aacute;n a nombre de ella, Iglesias neg&oacute; ante el juez Antonio Pedreira su participaci&oacute;n en un delito de fraude fiscal y otro de blanqueo de capitales y <a href="http://www.lasexta.com/noticias/nacional/rosalia-iglesias-juez-ruz-cuando-marido-dice-que-firme-algo-tiene-plena-confianza_2013071100339.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asegur&oacute; que era su marido quien llevaba la econom&iacute;a familiar</a>.
    </p><p class="article-text">
        Otro caso ilustrativo es el de Ana Mar&iacute;a Tejeiro, imputada por un delito fiscal dentro del caso N&oacute;os, que investiga la apropiaci&oacute;n indebida de fondos p&uacute;blicos por parte de I&ntilde;aki Urdangarin y su exsocio Diego Torres. La esposa de Torres, licenciada en Econom&iacute;a, era (supuestamente) responsable del &aacute;rea jur&iacute;dica y fiscal de N&oacute;os: ten&iacute;a el 50% de las participaciones sociales del entramado de fundaciones y consultor&iacute;as relacionadas con la entidad, y cuentas a su nombre, seg&uacute;n la Fiscal&iacute;a Anticorrupci&oacute;n, en Andorra, Suiza y en Luxemburgo, donde iba con su marido a hacer ingresos en efectivo y de donde en una ocasi&oacute;n sac&oacute; casi 300.000 euros en met&aacute;lico. En su declaraci&oacute;n ante el juez Castro en febrero, adem&aacute;s de afirmar no saber de la existencia de algunas de las sociedades a su nombre y de no tener claro cu&aacute;l era su cargo en otras, <a href="http://www.ara.cat/politica/declaracio-tejero-palmaOK_ARAFIL20130222_0002.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tejeiro insisti&oacute; en que su papel era el de &lsquo;recadero&rsquo;</a> y que solo segu&iacute;a instrucciones: &ldquo;Mi marido dice 'pues hay que abrir esta cuenta', pues abrimos la cuenta, 'hay que cerrarla', pues la cerramos [&hellip;] me f&iacute;o de mi marido y el tema de dinero lo lleva &eacute;l&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Manuel Villoria, tanto en Espa&ntilde;a como en otros pa&iacute;ses, &ldquo;las mujeres se involucran en corrupci&oacute;n como parte de tramas y no lider&aacute;ndolas; es muy normal que la causa de su pertenencia a la red sea sentimental&rdquo;. Por ello, ve l&oacute;gico que en las estrategias de defensa se opte por situarlas como v&iacute;ctimas y no como comisoras activas de delitos.
    </p><p class="article-text">
        Zuloaga admite que las c&oacute;nyuges puedan tener una actitud pasiva, pero encuentra  inveros&iacute;mil que no sepan nada de las operaciones il&iacute;citas cuando implican un cambio dr&aacute;stico en el nivel de vida de la familia. Que sus maridos utilicen los nombres y las firmas para diversificar las operaciones delictivas es una estrategia habitual, &ldquo;como quien pone a nombre de uno u otro miembro de la pareja los bienes declarados a Hacienda para salir m&aacute;s beneficiados en el pago de impuestos&rdquo;, explica. Y cuando son imputadas, la divisi&oacute;n tradicional de roles en el matrimonio reforzar&aacute; su declaraci&oacute;n de que las cuentas las llevan sus maridos, recalca Concepci&oacute;n Fern&aacute;ndez: &ldquo;En ellos, como se les presupone una mayor capacidad de decisi&oacute;n, no se aceptar&iacute;a que dijeran: 'Yo no s&eacute; nada, las cuentas las lleva mi esposa'&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de la infanta Cristina e I&ntilde;aki Urdangarin, el exjugador de balonmano &ldquo;concentra todos los estereotipos masculinos del hombre de negocios, &eacute;l es el que piensa&rdquo;, apunta Comas d'Argemir, por lo que la ciudadan&iacute;a acepta f&aacute;cilmente que Cristina de Borb&oacute;n quede en un segundo plano, aunque matiza que este caso es especial porque su condici&oacute;n de miembro de la Casa Real resulta m&aacute;s determinante que los sesgos sexistas.
    </p><p class="article-text">
        Ana Mato tambi&eacute;n ha afirmado desconocer qui&eacute;n pag&oacute; gastos familiares como <a href="http://www.eldiario.es/politica/Mato-Paris-exmarido-abonase-gastos_0_137886982.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el famoso viaje a Disneyland Par&iacute;s</a> con su hijo, que un informe de Hacienda atribu&iacute;a a la red G&uuml;rtel. Pero la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad<a href="http://www.elconfidencial.com/espana/2013/02/01/un%2Dnuevo%2Dinforme%2Dpolicial%2Ddesvela%2Dregalos%2Da%2Dana%2Dmato%2Dde%2Dgurtel%2Dvuitton%2Dviajes%2Dy%2Dcumpleanos%2D114086/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> opt&oacute; por un argumento m&aacute;s igualitario</a> para explicar por qu&eacute; no sab&iacute;a que Correa agasajaba a su entonces marido, el senador Jes&uacute;s Sep&uacute;lveda, con regalos como un Jaguar: &ldquo;En muchas familias donde la actividad profesional es independiente en el hombre y la mujer, tambi&eacute;n hay independencia econ&oacute;mica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como hay pocos casos de mujeres imputadas por corrupci&oacute;n con mayor poder que sus parejas, no es f&aacute;cil comparar qu&eacute; ocurre cuando &eacute;l es &ldquo;el marido de&rdquo;. Esta situaci&oacute;n es m&aacute;s frecuente en las c&uacute;pulas de las instituciones de menor nivel, como los ayuntamientos. Pero, al menos en Espa&ntilde;a, los esposos de las diversas alcaldesas imputadas no aparecen casi nunca, y quedan por lo tanto m&aacute;s protegidos de la opini&oacute;n p&uacute;blica. Puede que las &lsquo;corruptas&rsquo; no impliquen a sus c&oacute;nyuges en sus recepciones de dinero o en sus asuntos de responsabilidad y no les pidan o exijan (o ellos no se dejan implicar) su cooperaci&oacute;n necesaria o inducida. &ldquo;De acuerdo con los valores sociales tradicionales, es m&aacute;s esperable y asumible que las esposas &lsquo;colaboren&rsquo;, que se presten a las demandas del marido sin cuestionarlas, que al contrario&rdquo;, apunta Fern&aacute;ndez.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Soy s&oacute;lo un florero&rdquo;</h3><p class="article-text">
        <strong>Soy s&oacute;lo un florero&ldquo;</strong>&rdquo;Le dije, ojo, no quiero poderes, <a href="http://elpais.com/diario/2007/09/26/espana/1190757618_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quiero ser un florero</a>: a m&iacute; no me importa ser una mujer objeto&ldquo;. Con esas palabras intent&oacute; Pilar Gim&eacute;nez-Reyna convencer al tribunal que la juzg&oacute; por fraude en 2007 de que su condici&oacute;n de presidenta de Gescartera era &rdquo;meramente decorativa&ldquo;. Su declaraci&oacute;n ilustra c&oacute;mo en un juicio &rdquo;algunas mujeres recurren a los estereotipos sexistas como estrategia de defensa&ldquo;, se&ntilde;ala Comas d&rsquo;Argemir. Juli&aacute;n Mu&ntilde;oz tambi&eacute;n <a href="http://www.cadenaser.com/espana/articulo/julian-munoz-define-tonto-pelicula/csrcsrpor/20130418csrcsrnac_12/Tes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dijo ante el juez que s&oacute;lo era &rdquo;el tonto de la pel&iacute;cula&ldquo;</a> y que se limit&oacute; a firmar papeles &rdquo;como un kamikaze&ldquo;. Pero esa estrategia &rdquo;resulta m&aacute;s cre&iacute;ble cuando la utilizan las mujeres&ldquo;, defiende la antrop&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        Concepci&oacute;n Fern&aacute;ndez, quien ha investigado los estereotipos de g&eacute;nero en las sentencias judiciales, asegura que &ldquo;en la medida que el sexismo est&aacute; presente en la sociedad, las interpretaciones que hace la Justicia tambi&eacute;n tienden a ser sexistas&rdquo;. Los jueces (y juezas, todav&iacute;a en minor&iacute;a), a&ntilde;ade, no est&aacute;n libres de prejuicios, como el de sorprenderse m&aacute;s cuando una mujer rompe con las normas: &ldquo;Se suele decir que ellas manejan los hilos por detr&aacute;s y que se arriesgan menos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Zuloaga cita estudios en el &aacute;mbito anglosaj&oacute;n que concluyen que las mujeres suelen recibir un trato m&aacute;s benevolente por parte del sistema penal, pero que aquellas que no cumplen con los roles tradicionales de madres y esposas tienden a ser castigadas con penas m&aacute;s duras. Sin embargo, las fuentes judiciales consultadas afirman no ver trato diferencial hacia las mujeres en los juzgados espa&ntilde;oles por lo que se refiere a la determinaci&oacute;n y al contenido de las imputaciones, pero s&iacute; &ldquo;cierto paternalismo o caballerosismo en el trato&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque el sexismo es un obst&aacute;culo para que las mujeres se promocionen en pol&iacute;tica, cuando una ministra o alcaldesa aparece ligada a tramas corruptas, &ldquo;lo que la gente percibe es ante todo el hecho de la corrupci&oacute;n, dado el descr&eacute;dito de la clase pol&iacute;tica&rdquo;, considera Comas d' Argemir. Eso s&iacute;, cree que la prensa puede cargar m&aacute;s las tintas en detalles que refuercen una imagen fr&iacute;vola, como cuando se acus&oacute; a Ana Mato de haber gastado 4.600 euros en confeti para una fiesta infantil.
    </p><h3 class="article-text">Enamoradas, sofisticadas y machorras</h3><p class="article-text">
        <strong>Enamoradas, sofisticadas y machorras</strong>Cuando se trata de hablar de mujeres envueltas en tramas de corrupci&oacute;n, a veces incluso la prensa generalista se ti&ntilde;e de cr&oacute;nica rosa. El caso paradigm&aacute;tico es el de Isabel Pantoja y Maite Zald&iacute;var, condenadas a tres a&ntilde;os y seis meses de c&aacute;rcel y a pagar una multa de cerca de tres millones de euros respectivamente por un delito de blanqueo de capitales derivado del caso Malaya. Seg&uacute;n la sentencia, el exalcalde de Marbella Juli&aacute;n Mu&ntilde;oz ocult&oacute; hasta 2003 en el domicilio familiar que compart&iacute;a con Maite Zald&iacute;var el dinero fruto de la corrupci&oacute;n urban&iacute;stica a la espera de blanquearlo, lo cual hac&iacute;a de com&uacute;n acuerdo con Zald&iacute;var a trav&eacute;s de la adquisici&oacute;n de bienes y sociedades que nunca iba acompa&ntilde;ada por cargos y abonos ni estaban hechas a su nombre. La sentencia revela que, con su nueva pareja, Isabel Pantoja, Mu&ntilde;oz se pudo servir de las actividades empresariales y de la estructura societaria de la tonadillera, que &eacute;sta puso a su disposici&oacute;n conociendo el origen il&iacute;cito del dinero.
    </p><p class="article-text">
        Los llantos y las canciones dedicadas por la cantante al exalcalde de Marbella ya en prisi&oacute;n, alimentaron el estereotipo de que es el amor lo que acerca a las mujeres a las tramas de corrupci&oacute;n. Zald&iacute;var, por su parte, recurri&oacute; al desamor para desdecirse ante la justicia de las acusaciones que lanz&oacute; en los plat&oacute;s de televisi&oacute;n: asegur&oacute; haber dicho que el dinero negro entraba a su casa en bolsas de basura <a href="http://www.elperiodico.com/es/noticias/politica/zaldivar-desdice-bolsas-basura-comisiones-munoz-despecho-caso-malaya-exalcalde-marbella-pantoja-2225894" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por despecho</a>, porque Mu&ntilde;oz la hab&iacute;a dejado destrozada y ella quer&iacute;a hacerle da&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Cuesta imaginar a los hombres utilizar el amor y el desamor como argumentos para eludir su responsabilidad ante la justicia, como tambi&eacute;n cuesta encontrar en la prensa comentarios que alaben la elegancia y la sofisticaci&oacute;n de un imputado y que lo describan como &ldquo;mon&iacute;simo&rdquo;, como se repite en las noticias <a href="http://www.abc.es/estilo/gente/20130525/abci-rosalia-iglesias-vestrynge-barcenas-201305242006.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobre Rosal&iacute;a Iglesias.</a>
    </p><p class="article-text">
        No es la &uacute;nica de la que se destaca su aspecto. Mar&iacute;a del Carmen Rodr&iacute;guez Quijano, exesposa de Correa, es conocida como <a href="http://www.elcorreo.com/vizcaya/20130217/mas-actualidad/sociedad/esposas-corruptos-imputados-201302171205.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;la Barbie&rsquo;</a>. Las connotaciones de ese apodo contrastan con el nivel de sus cargos: fue administradora de varias de las empresas de la red corrupta y jefa de gabinete del exalcalde de Majadahonda, Guillermo Ortega &ndash;otro de los imputados&ndash; desde donde habr&iacute;a urdido adjudicaciones en connivencia con el regidor a favor de distintas sociedades de la red.
    </p><p class="article-text">
        En la prensa y en los foros de Internet abundan referencias a los intentos de Mar&iacute;a Victoria Pinilla, exalcaldesa de La Muela (Arag&oacute;n), por <a href="http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/temadia/maria-victoria-pinilla-granjera-prodigiosa_485312.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;endulzar su f&iacute;sico, bastante masculinizado&rdquo;</a> vistiendo blusas de Carolina Herrera. Pinilla est&aacute; imputada por 11 delitos dentro de una trama de corrupci&oacute;n urban&iacute;stica en el municipio (la Operaci&oacute;n Molinos), uno de los pocos casos en los que est&aacute; imputado un &lsquo;marido de&rsquo;, el suyo, Juan Antonio Embarba. Mientras Pinilla gestionaba el Ayuntamiento, su esposo se trabajaba un patrimonio que inclu&iacute;a propiedades en Sotogrande, construcciones por el Caribe, una f&aacute;brica de papel y tiendas.
    </p><p class="article-text">
        La alcaldesa de Valencia Rita Barber&aacute; es tambi&eacute;n blanco habitual de calificativos mis&oacute;ginos, como &lsquo;machorra&rsquo; y &lsquo;gorda&rsquo;, en los foros de internet y <a href="http://www.publico.es/451059/una-secretaria-de-emarsa-declara-que-llevo-dos-bolsos-loewe-a-rita-barbera" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en los comentarios de noticias</a> que la vinculan con el caso N&oacute;os, por el que no est&aacute; imputada.
    </p><p class="article-text">
        En perfiles period&iacute;sticos sobre Ana Mato, diferentes fuentes pol&iacute;ticas la han descrito como una v&iacute;ctima que calla y sufre por proteger a su familia, por no airear los trapos sucios. La portavoz en materia de Igualdad del PSOE le inst&oacute; a dejar <a href="http://www.eldiario.es/politica/PSOE-reclama-Ana-Mato-enganada_0_138236493.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el papel de &ldquo;mujer enga&ntilde;ada&rdquo;</a>. Tambi&eacute;n en el caso de Mato aparecen adjetivos como <a href="http://politica.elpais.com/politica/2013/06/08/actualidad/1370714379_005083.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;mon&iacute;sima, algo monja pero sexy&rdquo;.</a>
    </p><p class="article-text">
        Estos retratos coinciden con los roles en los que los medios encasillan a las mujeres, seg&uacute;n analiz&oacute; la doctora en Ciencias de la Informaci&oacute;n Pilar L&oacute;pez D&iacute;ez en su informe <em>Representaci&oacute;n de g&eacute;nero en los informativos de radio y televisi&oacute;n</em>: la v&iacute;ctima sufridora, la madre, la dama de hierro, la <em>superwoman</em>, la <em>femme fatale</em> y la mujer objeto.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[June Fernández, Elena Ledda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/politica/sombra-mujeres-tramas-corrupcion_1_5748495.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jul 2013 18:35:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En la sombra: las mujeres en las tramas de corrupción]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Corrupción]]></media:keywords>
    </item>
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