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    <title><![CDATA[elDiario.es - Emilio Silva]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/emilio_silva/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Emilio Silva]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El día que Pablo Casado llamó "concordia" a la impunidad del franquismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/dia-pablo-casado-llamo-concordia-impunidad-franquismo_129_6439630.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/725988ad-709c-4f9d-a89c-63b3c035a7b1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El día que Pablo Casado llamó &quot;concordia&quot; a la impunidad del franquismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mensaje de Casado es solo un intento por restaurar el relato idílico de la Transición y volver a decir a los electores que no estuvieron allí, que todo quedó reconciliado y bien reconciliado</p></div><p class="article-text">
        Hay algo terrible en ese v&iacute;deo en el que, el entonces l&iacute;der de las Nuevas Generaciones del Partido Popular, Pablo Casado, habla de la izquierda carca, de las batallas del abuelo y de &ldquo;las fosas de no s&eacute; qui&eacute;n&rdquo;. Si alguien se detiene a contemplar las im&aacute;genes podr&aacute; comprobar que sus frases m&aacute;s duras, contra las v&iacute;ctimas del franquismo, no son fruto de la improvisaci&oacute;n. Unas fracciones de segundo antes de pronunciarlas sus ojos buscan argumentario en las hojas que ha colocado sobre el atril, as&iacute; que las agresiones hacia quienes padecieron la dictadura est&aacute;n perfectamente premeditadas.
    </p><p class="article-text">
        Aquel joven l&iacute;der de las juventudes de la derecha espa&ntilde;ola es hoy el m&aacute;ximo dirigente de una fuerza pol&iacute;tica fundada por un ministro de la dictadura, Manuel Fraga; una organizaci&oacute;n surgida de varias corrientes franquistas que se unificaron al grito de &ldquo;&iexcl;Franco, Franco, Franco!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante muchos a&ntilde;os de recuperada democracia, la derecha mayoritaria espa&ntilde;ola no encontraba su encaje en un electorado que, de forma mayoritaria, hab&iacute;a decidido distanciarse timoratamente del franquismo. Sacar a Fraga de la candidatura a la presidencia del Gobierno y renovar las siglas fue el principio de su estrategia para escenificar una lejan&iacute;a con el r&eacute;gimen; un distanciamiento que nunca ha sido real. Su problema era carecer de una biograf&iacute;a de lucha por las libertades, algo que lastraba la carrera pol&iacute;tica de Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar hasta que descubri&oacute; que el enfrentamiento con el terrorismo de ETA pod&iacute;a proporcionarle un suced&aacute;neo de esa lucha y paliar las numerosas carencias biogr&aacute;ficas de su pasado democr&aacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todas esas operaciones de marketing pol&iacute;tico envolv&iacute;an las subvenciones a la Fundaci&oacute;n Franco que concedi&oacute; el Gobierno de mayor&iacute;a absoluta de Aznar durante tres a&ntilde;os; las declaraciones de Rafael Hernando asegurando que hab&iacute;a v&iacute;ctimas del franquismo que s&oacute;lo se acordaban de sus padres cuando hab&iacute;a dinero (nada m&aacute;s fascista que quitar los atributos de la humanidad a personas de otras ideas); o consentir que alcaldes populares de algunas localidades (Baralla, Lugo, 2013) asegurasen que &ldquo;los condenados a muerte por Franco se lo merec&iacute;an&rdquo;, sin que desde la calle G&eacute;nova se le sancionase en modo alguno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La llegada de Pedro S&aacute;nchez al Gobierno y su intenci&oacute;n de corregir la ley de la memoria llev&oacute; a Pablo Casado a anunciar en septiembre de 2018 la presentaci&oacute;n en el Congreso de los Diputados de una ley de la <em>concordia</em>. El reci&eacute;n elegido presidente del Partido Popular ten&iacute;a pensado hacerlo a principios de diciembre de 2018 como forma de conmemorar los 40 a&ntilde;os de la Constituci&oacute;n. Pero los resultados de las elecciones andaluzas, que sorprendentemente le dieron a su partido la posibilidad de gobernar, recolocaron sus prioridades y corri&oacute; a convertir la llegada del PP al gobierno andaluz en su primera victoria personal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora, cuando el texto del Anteproyecto de Ley de Memoria Democr&aacute;tica llega al Congreso y se acerca un nuevo aniversario de la Constituci&oacute;n, Pablo Casado retoma su proyecto de ley de la <em>concordia</em>, basado en una falsa definici&oacute;n de esa palabra y en un inmenso bulo acerca de las reparaciones que el estado democr&aacute;tico ha dado a las v&iacute;ctimas del franquismo; o sea, una forma de decir &ldquo;basta de memoria&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los grandes argumentos de Casado es econ&oacute;mico y tambi&eacute;n uno de los grandes bulos. Computa, por ejemplo, las pensiones que miles de viudas republicanas comenzaron a recibir en 1979, cuatro d&eacute;cadas despu&eacute;s de haber enviudado, como reparaciones por haber padecido la represi&oacute;n, cuando se trata de derechos pasivos que no dependen de la causa de la muerte sino del deceso del c&oacute;nyuge. Ninguna viuda de los miles de desaparecidos por la represi&oacute;n franquista ha percibido un s&oacute;lo c&eacute;ntimo del Estado como reparaci&oacute;n por haber padecido el crimen m&aacute;s terrible que se puede cometer contra un ser humano. Jam&aacute;s dir&iacute;a Casado que una viuda por un acto terrorista estuviera reparada con el simple cobro de su pensi&oacute;n de viudedad, algo que muestra que su idea de la <em>concordia</em> es negar el pan y la sal a las familias que fueron arrasadas por la represi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pretende Pablo Casado llamar <em>concordia</em> en una tremenda falta de respeto a esa palabra, a un ejercicio carente de la m&aacute;s m&iacute;nima compasi&oacute;n hacia quienes todav&iacute;a buscan a sus seres queridos en las cunetas y lo hacen sin contar con un Estado que ni siquiera, en la nueva ley que prepara, pretende crear una instituci&oacute;n que atienda directamente a las familias y prefiere subrogar esa responsabilidad en las asociaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La <em>concordia</em> de Pablo Casado es s&oacute;lo un intento por restaurar el relato id&iacute;lico de la Transici&oacute;n y volver a decir a los electores que no estuvieron all&iacute;, que todo qued&oacute; reconciliado y bien reconciliado y que quienes est&aacute;n todo el d&iacute;a con la batalla del abuelo y las fosas de no s&eacute; qui&eacute;n s&oacute;lo pretenden dividir a la sociedad y generar discordia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que la falta de humanidad y compasi&oacute;n de la derecha espa&ntilde;ola es un s&iacute;ntoma de ignorancia de los derechos humanos, que es lo mismo que decir de falta de valores democr&aacute;ticos consistentes. Su firmeza en impedir que las familias de miles de desaparecidos por la represi&oacute;n franquista puedan darles una sepultura digna, forma parte de su compromiso con que permanezcan ocultos los cr&iacute;menes de la dictadura y cerrar el recorrido pol&iacute;tico hacia el pasado en 1978, como si la derecha espa&ntilde;ola hubiera nacido por generaci&oacute;n espont&aacute;nea con la aprobaci&oacute;n de la Constituci&oacute;n y no tuviera un pasado fundado en el secuestro de las elecciones democr&aacute;ticas durante cuatro d&eacute;cadas, la ejecuci&oacute;n de miles de asesinatos, la persecuci&oacute;n de opositores pol&iacute;ticos y morales y un inmenso saqueo econ&oacute;mico que sigue estructurando nuestra sociedad en el presente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de que el Partido Popular pretenda sobreactuar frente a la reforma de la Ley de la Memoria que prepara el Gobierno, que no lleva en su texto ninguna amenaza para el estatus de las &eacute;lites con descendencia directa del franquismo, su uso de la palabra <em>concordia</em> esconde m&aacute;s de lo mismo: m&aacute;s impunidad para el franquismo, volvieron a clausurar el pasado como algo ya resuelto; m&aacute;s fabricaci&oacute;n de ignorancia en los centros de ense&ntilde;anza, con respecto al pasado de la dictadura; m&aacute;s familias de desaparecidos viviendo el drama de morir sin haber podido dar una sepultura digna a un ser querido; m&aacute;s mentiras econ&oacute;micas acusando a los &ldquo;rojos&rdquo; de haber recibido sobrados recursos del Estado; m&aacute;s invisibilidad de la jerarqu&iacute;a de la iglesia cat&oacute;lica, que tambi&eacute;n tiene responsabilidad sobre la represi&oacute;n; mas discriminaci&oacute;n entre v&iacute;ctimas de cr&iacute;menes violentos, dejando a las del terrorismo en un vag&oacute;n de primera y a las del franquismo en uno de tercera; m&aacute;s relato de la transici&oacute;n como punto de llegada y no como punto de partida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La <em>concordia</em> es el Estado que se alcanza entre partes que litigan, se reconocen y acuerdan. En una democracia los t&eacute;rminos de esa conformidad deben partir del rechazo a la dictadura, de la condena del franquismo y del respeto y la reparaci&oacute;n a sus v&iacute;ctimas. Pero lo que el Partido Popular llama <em>concordia</em> es negar que sea necesario ser antifranquista si se es dem&oacute;crata; negar que existen miles de v&iacute;ctimas de la represi&oacute;n sin reparar y querer envolver algo que en otros pa&iacute;ses es un delito, el negacionismo con una palabra que etimol&oacute;gicamente significa junto al coraz&oacute;n, asoci&aacute;ndola a una ley que est&aacute; muy lejos de &eacute;l.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilio Silva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/dia-pablo-casado-llamo-concordia-impunidad-franquismo_129_6439630.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Nov 2020 21:21:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El día que Pablo Casado llamó "concordia" a la impunidad del franquismo]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Memoria antifranquista para la salvación de España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/memoria-antifranquista-salvacion-espana_129_6307741.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6965c872-ef92-40a5-9840-4b7656cc1dc4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Memoria antifranquista para la salvación de España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras no saque a las víctimas del franquismo del vagón de tercera para sentarlas junto a otras víctimas de otras violencias en el de primera, esta democracia estará muy lejos de la ejemplaridad cacareada por quienes defienden que todo quedó resuelto en la Transición</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La comisi&oacute;n constituida para reunir fondos necesarios para el sostenimiento de las milicias de Falange que tan importante servicio prestan de guarnici&oacute;n y vigilancia nocturna en esta Villa y para cooperar al triunfo del Ej&eacute;rcito que representa la salvaci&oacute;n de Espa&ntilde;a de manos del comunismo ruso ha estimado procedente se&ntilde;alarle a usted para dichos gastos la aportaci&oacute;n de la cantidad de 75 pesetas que deber&aacute; ingresar en el plazo de tres d&iacute;as y por cuyo pago quedaremos muy reconocidos. Villafranca 28 de agosto de 1936&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con escritos como este, firmados por un alcalde golpista, la falange de Villafranca del Bierzo extorsion&oacute; a Emilio Silva Faba, un comerciante progresista, de 44 a&ntilde;os, padre de seis hijos, que hab&iacute;a sido interventor autorizado notarialmente para representar al partido de Manuel Aza&ntilde;a, Izquierda Republicana, en las elecciones generales del 12 de febrero de 1936.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo obligaron quienes ser&iacute;an sus asesinos, a financiar su asesinato, una vez que se hicieron con el poder local por la fuerza de las armas y sembraron alg&uacute;n cad&aacute;ver por las cunetas cercanas. Eliminaban adversarios pol&iacute;ticos y utilizaban sus cuerpos sin vida abandonados a la intemperie, como superconductores del terror, como meg&aacute;fonos de la deshumanizaci&oacute;n sin l&iacute;mites que hab&iacute;a tomado el poder de las instituciones, capaz de sacar de la vida a los vivos y de una muerte digna a los muertos.
    </p><p class="article-text">
        Silva Faba pag&oacute; sus imposiciones y vio como le eran confiscadas caprichosamente los haberes de su tienda de coloniales, por falangistas que pasaban &ldquo;a saludar&rdquo;. Se mantuvo al lado de su familia pensando que la situaci&oacute;n se resolver&iacute;a y volver&iacute;an los tiempos en que la pol&iacute;tica se hab&iacute;a hecho con papeletas y no con pistolas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l nunca escuch&oacute; ca&ntilde;onazos de esa guerra en la que dec&iacute;an que muri&oacute;, porque donde &eacute;l viv&iacute;a nunca hubo dos ej&eacute;rcitos enfrentados, ni una trinchera frente a otra, ni movimientos de artiller&iacute;a, ni bombardeos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A Emilio Silva Faba lo secuestraron y lo asesinaron como a Miguel &Aacute;ngel Blanco, pero sus asesinos franquistas fueron m&aacute;s terribles e hicieron desaparecer su cad&aacute;ver para negarle la honra de una tumba y multiplicar el padecimiento de su familia. Lo detuvieron ilegalmente el 16 de octubre de 1936. Su mujer, Modesta Sant&iacute;n, se movi&oacute; r&aacute;pidamente para buscar ayuda, para que alguien pudiera sacarlo de los calabozos del Ayuntamiento antes de que le reventara la cabeza un tiro de gracia, de noche, a quemarropa, hecho por un brazo vestido con una camisa azul y correajes, en una cuneta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las gestiones de su mujer no obtuvieron piedad, ni compasi&oacute;n. Esa misma noche lo sacaron del sitio en el que estaba detenido, en el remolque de un cami&oacute;n, con otros 12 hombres, recogieron a dos m&aacute;s por el camino, y asesinaron a todos ellos, menos a Leopoldo Moreira, que consigui&oacute; escapar. Eran trabajadores, civiles, buena gente asesinada por quienes representaron la &ldquo;salvaci&oacute;n de Espa&ntilde;a de manos del comunismo ruso&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta ah&iacute; su muerte se parece a la de Miguel &Aacute;ngel Blanco, a la de otras tantas violencias, pero para su familia, s&oacute;lo fue el principio. Emilio no vio c&oacute;mo a la familia que dejaba en este mundo le terminaban de despojar de todos sus bienes. No vio c&oacute;mo su hijo mayor, que se llamaba como &eacute;l, abandonaba la escuela, reci&eacute;n cumplidos los 10 a&ntilde;os, muerto de pena y de angustia, para ofrecer sus brazos en cualquier faena que pudiera permitir llevar a casa una hogaza de pan o cualquier otra cosa que llevarse a la boca. No vio c&oacute;mo su viuda padec&iacute;a ataques de p&aacute;nico, y ca&iacute;a paralizada al suelo, rodeada de sus seis hijos, que no pod&iacute;an salir a pedir ayuda porque hab&iacute;a toque de queda y antes de preguntar, las milicias de Falange disparaban. Tampoco vio a sus asesinos pasar frente a la casa cuando iban de caza, con una escopeta al hombro y la sorna de sentirse respaldados por el enorme aparato represor de la dictadura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras el golpe de Estado del 18 de julio de 1936, este pa&iacute;s se llen&oacute; de cunetas escondiendo cr&iacute;menes, de asesinos sentados en despachos institucionales, de violadores que aparec&iacute;an en listados de nombramientos en el Bolet&iacute;n Oficial del Estado,&nbsp;y de v&iacute;ctimas sosteniendo sobre sus hombros una estructura social que construy&oacute; para ellas un apartheid en el que los azules disfrutaban de las d&aacute;divas del R&eacute;gimen y los rojos les serv&iacute;an bien callados, agachando la cabeza y dando las gracias por estar vivos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El da&ntilde;o que padecieron estas familias fue durante a&ntilde;os el orgullo del R&eacute;gimen, el rengl&oacute;n en may&uacute;sculas y negrita en el curr&iacute;culum de miles de asesinos que crearon un pa&iacute;s a su imagen y semejanza. Una sociedad miserable, corrupta, orgullosamente inculta y sostenida sobre la sangre, el sudor y las l&aacute;grimas de las miles de familias que soportaban sobre sus hombros y su esfuerzo la riqueza que disfrutaban los vencedores.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando termin&oacute; la dictadura, la mayor&iacute;a de los se&ntilde;oritos satisfechos del franquismo borraron de su curr&iacute;culum esos renglones que hab&iacute;an exhibido durante d&eacute;cadas y como ten&iacute;an hijos en los partidos de oposici&oacute;n al R&eacute;gimen nunca se sintieron amenazados por el regreso de la democracia, en la que no cre&iacute;an, pero s&iacute; se les permit&iacute;a quedarse con sus privilegios, las decenas de miles de puestos de trabajo en la administraci&oacute;n, los miles de pisos propiedad del Estado que pasar&iacute;an a ser suyos, y la justicia, la polic&iacute;a y el ej&eacute;rcito segu&iacute;an intactos, pues adelante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que Emilio no vio que le pasaba a su familia no lo vio este pa&iacute;s durante d&eacute;cadas. Los asesinos, los jefes de los asesinos, y los descendientes de los asesinos se encargaron de que no se conociera. No estar&iacute;a en los libros de texto, ni en la televisi&oacute;n p&uacute;blica, ni en los juzgados, ni se debatir&iacute;a en los parlamentos, ni en los ayuntamientos y har&iacute;an sobrevivir la idea de que hac&iacute;a falta un golpe de Estado para terminar con los supuestos desmanes de la rep&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Pero el 21 de octubre de 2000, en una cuneta de un peque&ntilde;o pueblo del Bierzo comenzaron los trabajos de exhumaci&oacute;n de una fosa con los restos de 13 hombres asesinados por pistoleros de falange 64 a&ntilde;os antes. Y una prueba de ADN determin&oacute; que all&iacute; estaban los restos de Emilio Silva Faba, con sus dos orificios de bala, oculto bajo la tierra, lejos de donde sus antepasados habitaban la muerte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando eso ocurri&oacute; jam&aacute;s se hab&iacute;a debatido en el Congreso de los Diputados nada sobre los desaparecidos del franquismo. Durante 25 a&ntilde;os las familias de los miles de desaparecidos no tuvieron una voz parlamentaria que las representara. Se acostumbraron a escuchar que ya nos hab&iacute;amos reconciliado en la Transici&oacute;n, como si tras la muerte del dictador hubiera terminado una guerra y no una dictadura de 40 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando aquellos metros cuadrados de tierra mostraron su terrible secreto, los plenos del Congreso y del Senado no hab&iacute;an hecho una condena de la dictadura y el Gobierno no hab&iacute;a redactado una declaraci&oacute;n institucional condenando al franquismo y reconociendo a sus v&iacute;ctimas. Tampoco hab&iacute;a sido juzgado un solo responsable de aquellos cr&iacute;menes. Veinte a&ntilde;os despu&eacute;s y con m&aacute;s de 9.000 asesinados recuperados de las fosas, nada de lo que enuncia este p&aacute;rrafo ha ocurrido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando los asesinos han muerto en la cama en democracia y las v&iacute;ctimas han muerto a&ntilde;orando los cad&aacute;veres de sus seres queridos, desaparecidos en las cunetas, es f&aacute;cil determinar la disfuncionalidad de la democracia actual espa&ntilde;ola. Mientras las v&iacute;ctimas de &ldquo;quienes quer&iacute;an romper Espa&ntilde;a&rdquo; han recibido verdad, justicia y reparaci&oacute;n, las v&iacute;ctimas de los que asesinaban por &ldquo;una Espa&ntilde;a grande y libre&rdquo; no han obtenido un miligramo de justicia, de verdad, ni de reparaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras no haya una Ley de Memoria Antifranquista, mientras el Estado y todas las instituciones que lo conforman no rechacen la dictadura firme y contundentemente; mientras no saque a las v&iacute;ctimas del franquismo del vag&oacute;n de tercera para sentarlas junto a otras v&iacute;ctimas de otras violencias en el de primera, esta democracia estar&aacute; muy lejos de la ejemplaridad cacareada por quienes defienden que todo qued&oacute; resuelto en la Transici&oacute;n. La salvaci&oacute;n democr&aacute;tica de Espa&ntilde;a supone reconocer y tratar con dignidad y garantizar los derechos a las buenas y a los buenos espa&ntilde;oles que todav&iacute;a est&aacute;n en las cunetas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilio Silva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/memoria-antifranquista-salvacion-espana_129_6307741.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Oct 2020 20:25:38 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Un Estado democrático que nunca llama a la puerta de las víctimas del franquismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/democratico-llama-puerta-victimas-franquismo_129_6149463.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8d3726e-2e2f-4bdb-a0fa-916d727559d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un Estado democrático que nunca llama a la puerta de las víctimas del franquismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Por qué han sido tan molestas las víctimas del franquismo? Quizá porque todos y cada uno de los gobiernos de la recuperada democracia, hasta 2011, han estado repletos de hijos e hijas del régimen</p></div><h3 class="article-text">Principios de diciembre de 2004</h3><p class="article-text">
        Isabel Gonz&aacute;lez entra en el Complejo de la Moncloa, casi setenta a&ntilde;os despu&eacute;s de que su hermano Eduardo se hubiera entregado a la Falange de Palacios del Sil (Le&oacute;n); esa que le hab&iacute;a prometido a su padre que no tomar&iacute;a represalias porque no ten&iacute;a delitos de sangre. Tras hacerlo nunca m&aacute;s se supo de su paradero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Isabel hab&iacute;a vivido en el exilio y llegaba en diciembre de 2004 ante una comisi&oacute;n del Gobierno para la memoria hist&oacute;rica. Iba a exigir lo mismo que hab&iacute;a reclamado ante la Sociedad de Naciones, el antecedente de la ONU, en Ginebra, a principios de la d&eacute;cada de los 40. &ldquo;Quer&iacute;a que hicieran algo para saber el paradero de mi hermano, pero los franquistas respondieron que en Espa&ntilde;a no hab&iacute;a desaparecidos y que s&oacute;lo hab&iacute;a bandoleros&rdquo; (la denominaci&oacute;n del franquismo para los guerrilleros antifranquistas que resist&iacute;an y luchaban contra la dictadura). 
    </p><p class="article-text">
        En la reuni&oacute;n en la Moncloa, Isabel tuvo que escuchar la petici&oacute;n de un asesor de la vicepresidencia que propuso a la Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica (ARMH) que dejara de hacer exhumaciones y buscar desaparecidos mientras elaboraban la ley.
    </p><h3 class="article-text">Verano de 2006</h3><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Teresa Fern&aacute;ndez de la Vega, responsable de la elaboraci&oacute;n de la Ley de la Memoria en el gobierno de Zapatero, hace un viaje a Paraguay y asiste a la celebraci&oacute;n del segundo centenario de la independencia del pa&iacute;s. All&iacute;, el presidente del Parlamento, Miguel Carrizosa, la presenta como hija de un alto funcionario del franquismo. Cuando ella coge el micr&oacute;fono lo niega y asegura que su progenitor fue un represaliado de la dictadura. 
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que su padre, Wenceslao Fern&aacute;ndez de la Vega, es apartado de su puesto en el Ministerio de Trabajo, terminada la guerra y unos a&ntilde;os despu&eacute;s es readmitido en el ministerio, que para entonces era pr&aacute;cticamente propiedad de Falange, y llega a ser nombrado delegado de Trabajo en Zaragoza, a recibir una condecoraci&oacute;n del 18 de julio de 1971, firmada y concedida personalmente por el dictador, y su familia disfruta de privilegios como licencias de explotaci&oacute;n de saltos de energ&iacute;a el&eacute;ctrica en la cuenca del Ti&eacute;tar, cuyas participaciones heredadas vendi&oacute; la ex vicepresidenta del Gobierno en octubre de 2016. 
    </p><h3 class="article-text">26 de diciembre de 2007</h3><p class="article-text">
        El BOE publica la Ley de la Memoria 52/2007, por la que el Estado decide no responsabilizarse de la b&uacute;squeda de los desaparecidos y asume &ldquo;facilitar las cosas&rdquo;. Pero, &iquest;los derechos humanos o la reparaci&oacute;n a las v&iacute;ctimas del terrorismo en una democracia se facilitan, que no significa nada, o se garantizan?
    </p><p class="article-text">
        En el verano de 2006, Isabel Gonz&aacute;lez muri&oacute; esperando a un Estado que nunca quiso buscar a su hermano, porque la versi&oacute;n oficial era que nos hab&iacute;amos reconciliado en la Transici&oacute;n y todo hab&iacute;a quedado resuelto. Muri&oacute; como tantas miles de personas esperando a que el Estado girase la cabeza y dejara de ignorarlas, con el eco de las palabras del asesor De la Vega, pidiendo que se detuvieran las exhumaciones y eso habr&iacute;a ocurrido durante tres a&ntilde;os. 
    </p><h3 class="article-text">29 de julio de 2020</h3><p class="article-text">
        El Bolet&iacute;n Oficial del Estado anuncia la convocatoria de unas subvenciones del Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democr&aacute;tica, del que es titular la vicepresidenta Carmen Calvo, para ayudar en la b&uacute;squeda de las personas desaparecidas por la represi&oacute;n franquista.
    </p><p class="article-text">
        Han pasado a&ntilde;os de exhumaciones promovidas por la sociedad civil; han muerto miles de isabeles, con la angustia y el dolor de no haber dejado dignamente enterrados a sus seres queridos, y la ONU ha publicado dos informes contundentes se&ntilde;alando la discriminaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas del franquismo que han llevado a cabo todos los gobiernos de la democracia. Pero el Gobierno PSOE-PODEMOS quiere resolver el problema de los miles de desaparecidos por la dictadura con unos miles de euros de subvenciones que podr&aacute;n servir para ayudar a unos pocos, pero que seguir&aacute;n condenando a ser v&iacute;ctimas de tercera a las familias de quienes no apoyaron el golpe de Estado del 18 de julio de 1936 y fueron asesinados y mal enterrados por los fascistas que durante a&ntilde;os ilegalizaron y pisotearon libertades que hoy consideramos fundamentales. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; han sido tan molestas las v&iacute;ctimas del franquismo? Quiz&aacute; porque todos y cada uno de los gobiernos de la recuperada democracia, hasta 2011, han estado repletos de hijos e hijas del r&eacute;gimen. &iquest;Por qu&eacute; las bases del PSOE est&aacute;n directamente emparentadas con las v&iacute;ctimas pero sus Consejos de Ministros se nutr&iacute;an de descendientes de franquistas? Una de las causas de la impunidad del franquismo es la estructura social. En los a&ntilde;os 50, 60 y principios de los 70 quienes mayoritariamente acud&iacute;an a las universidades eran hijos e hijas del r&eacute;gimen, y aunque tuvieran diferentes ideolog&iacute;as, compartieron privilegios y lazos familiares. 
    </p><h3 class="article-text">Verano de 2020</h3><p class="article-text">
        Pedro S&aacute;nchez lleva dos a&ntilde;os residiendo en La Moncloa, dos a&ntilde;os en los que muchas isabeles han dado su &uacute;ltimo suspiro con el dolor y la culpa de no haber podido darles a sus hermanos, padres, madres o t&iacute;os una sepultura digna. Y ahora el Gobierno dice que no quiere atender directamente a las familias, que pondr&aacute; dinero para ayudar a las asociaciones, con lo cual la responsabilidad se&ntilde;alada por la ONU cuando le dice al Estado espa&ntilde;ol que la &ldquo;sepultura digna es un derecho absoluto&rdquo; y que se ha comprometido a garantizarlo al firmar diferentes tratados internacionales, es papel mojado. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; le cuesta al Estado constituir un organismo que atienda a las familias de las personas asesinadas por los franquistas, a todas las familias, como ha hecho con las v&iacute;ctimas del terrorismo o con las familias de los muertos de la Divisi&oacute;n Azul? &iquest;Por qu&eacute; insiste en no atenderlas personalmente y subvencionar a colectivos que se encargan de repararlas? &iquest;Qu&eacute; se puede sentir en un pa&iacute;s donde hay gente que discute si los seres humanos deben o no deben estar enterrados dignamente, si las familias tienen o no tiene derecho a saber? &iquest;Por qu&eacute; en m&aacute;s de 40 a&ntilde;os de recuperada democracia ning&uacute;n presidente del Gobierno ha hecho en territorio espa&ntilde;ol un acto p&uacute;blico y notorio con las v&iacute;ctimas de la represi&oacute;n franquista y con quienes lucharon por el regreso de la democracia?
    </p><p class="article-text">
        El atado y bien atado de Francisco Franco era una estructura social construida sobre la violencia, la corrupci&oacute;n y un aparato del Estado ocupado casi en exclusividad por adeptos y filofranquistas. Esa es la herencia que recibe la recuperada democracia y que la izquierda parlamentaria (especialmente el PSOE y el PCE, que nunca se han disculpado ni explicado) acept&oacute; pr&aacute;cticamente sin rechistar. Con el lote iban una falsa reconciliaci&oacute;n y una amnist&iacute;a relatada como una conquista de la oposici&oacute;n al r&eacute;gimen que sellaba la impunidad para los franquistas.
    </p><p class="article-text">
        En ese marco fundacional las v&iacute;ctimas del franquismo deb&iacute;an permanecer calladas hasta su muerte y su memoria ten&iacute;a que haber permanecido en silencio hasta su extinci&oacute;n. Eran inc&oacute;modas y sobre su sufrimiento se levantaron privilegios, grandes patrimonios y carreras pol&iacute;ticas. Por eso el Estado nunca ha llamado a su puerta. Porque ha preferido desatenderlas sin mirarlas a los ojos, subvencionando peque&ntilde;as reparaciones, para que sigan muriendo con sus peque&ntilde;as memorias y sus grandes silencios. Y parece que en esta ocasi&oacute;n, las pol&iacute;ticas de memoria pretenden seguir la misma hoja de ruta, subvencionando atenciones casi asistenciales, pero sin poner clara y visiblemente al Estado de su parte. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilio Silva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/democratico-llama-puerta-victimas-franquismo_129_6149463.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Aug 2020 20:44:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un Estado democrático que nunca llama a la puerta de las víctimas del franquismo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estatuas, monumentos, altares civiles, rigor intelectual y caducidad de los pedestales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/estatuas-monumentos-intelectual-caducidad-pedestales_129_6064075.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/82bcbbbd-e953-49b3-9804-8545f761eb9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estatuas, monumentos, altares civiles, rigor intelectual y caducidad de los pedestales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que está ocurriendo en Estados Unidos, lo que ha pasado en España con las calles y espacios franquistas, son procesos de democratización de los espacios</p></div><p class="article-text">
        Me llega por Whatsapp el enlace de un tuit del escritor Manuel Vilas en el que leo: &ldquo;Lo m&aacute;s antirracista que ha existido, existe y existir&aacute; en este mundo es el rigor intelectual. Derribar una estatua de Col&oacute;n es un insulto al rigor intelectual. Ustedes ver&aacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Considerando ese &ldquo;ustedes ver&aacute;n&rdquo;, como una invitaci&oacute;n a la reflexi&oacute;n, se puede valorar por qu&eacute; alguien afirma con esa rotundidad que el rigor intelectual defiende el mantenimiento de las estatuas de Col&oacute;n, ya que no parece evidente que deba ser as&iacute; por los siglos de los siglos. Desde ese punto de vista, el rigor intelectual funcionar&iacute;a como una especie de esp&iacute;ritu de la Transici&oacute;n, un valor absoluto, evidente, consistente, incuestionable, un lugar del pensamiento al que deben llegar todas las reflexiones, algo parecido a un dogma de la racionalidad.
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; ocurriendo en Estados Unidos, con las estatuas de esclavistas y colonizadores, es la consecuencia de un pasado no resuelto, de espacios p&uacute;blicos que no representan las transformaciones y las evoluciones sociales, y rechazarlo como una evidencia parece un acto simplista, euroc&eacute;ntrico y conservador.
    </p><p class="article-text">
        Las representaciones que se ofrecen en plazas, pedestales, denominaciones de calles o edificios p&uacute;blicos son normalmente el resultado de correlaciones de fuerza y a menudo tratan de ocultar las verg&uuml;enzas del poder, de que las &eacute;lites impongan su presencia en espacios colectivos. &iquest;C&oacute;mo es posible si no que tengamos un museo que se llame reina Sof&iacute;a o numerosos espacios dedicados a un jefe de Estado comisionista como Juan Carlos de Borb&oacute;n; o que decenas de hospitales en Espa&ntilde;a lleven nombres de personas de esa misma familia?
    </p><p class="article-text">
        Que un grupo de manifestantes decidan decapitar o derribar una estatua de Cristobal Col&oacute;n tiene que ver con que la ocupaci&oacute;n de ese espacio por ese personaje hist&oacute;rico atenta contra los derechos humanos, contra el desarrollo de la dignidad colectiva.
    </p><p class="article-text">
        Las generaciones institucionalizan de diverso modo sus hechos hist&oacute;ricos y pol&iacute;ticos y su asentamiento en espacios p&uacute;blicos es una demostraci&oacute;n de fuerza. Pero, si a menudo representan la imposici&oacute;n de una idea, en numerosas ocasiones ocultan una mentira. &iquest;Qu&eacute; es el monumento a las v&iacute;ctimas del COVID-19 inaugurado por el Partido Popular en Madrid sino una forma de esconder las consecuencias de su pol&iacute;tica sanitaria?
    </p><p class="article-text">
        Que alguien viaje de un sitio a otro y se detenga en un lugar que no conoce no le autoriza a asegurar que lo ha descubierto. Col&oacute;n fue la llave que abri&oacute; el inicio de un terrible proceso para las poblaciones y culturas del continente americano. Abri&oacute; la puerta a una cultura que expulsaba al diferente y que supuso la globalizaci&oacute;n de la inquisici&oacute;n, el exterminio de cientos de miles de seres humanos y el saqueo de las riquezas de muchos pueblos para el sostenimiento de un antiguo r&eacute;gimen espa&ntilde;ol que todav&iacute;a no ha sido superado del todo en pleno siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        Las plazas y pedestales deben ser altares civiles, espacios de celebraci&oacute;n de personas o hechos hist&oacute;ricos o culturales que construyeron un bien com&uacute;n. Pero muchas veces son imposiciones, y de vez en cuando el pueblo hace su ajuste de cuentas y recoloca esos espacios cuando ofenden derechos fundamentales y se requieren otras representaciones que no hieran o atenten contra valores que construyen nuevas dignidades.
    </p><p class="article-text">
        Vimos hasta la extenuaci&oacute;n el derrumbe en Bagdag de la estatura de Sadam Hussein cuando las tropas enviadas por George W. Bush conquistaron la capital iraqu&iacute;. Vimos en la pel&iacute;cula <em>La mirada de Ulises</em> (Theo Angelopoulos, 1995) ese gigantesco busto de Lenin vagando en la posguerra fr&iacute;a en un barco en busca de un puerto. O lo que ocurri&oacute; con la retirada de la &uacute;ltima estatua ecuestre del dictador Francisco Franco en Madrid; hecha de noche, entre semana, y cubierta con una fantasmag&oacute;rica tela blanca, como si se le quisiera evitar la verg&uuml;enza de ver c&oacute;mo era expatriado del espacio que &eacute;l mismo hab&iacute;a decidido para subirse a un pedestal.
    </p><p class="article-text">
        El rigor intelectual tiene el deber de razonar con los cambios sociales, con los viejos y los nuevos significados; incluso con la caducidad de los significantes.
    </p><p class="article-text">
        Las estatuas son anclajes con los que se quiere imponer la permanencia de un hecho o de un personaje en el tiempo. Lo que deber&iacute;a reclamar del rigor intelectual el ataque de estatuas de Col&oacute;n o de poderosos esclavistas es un di&aacute;logo y quiz&aacute; un cambio de visi&oacute;n de lo que supuso para el mundo 1492. Las estatuas tratan de imponer los relatos del pasado y en general son anclajes con los que el poder trata de conquistar el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; ocurriendo en Estados Unidos, lo que ha pasado en Espa&ntilde;a con las calles y espacios franquistas, son procesos de democratizaci&oacute;n de los espacios, son formas de conversaci&oacute;n con el pasado y entre sus respuestas est&aacute; el rechazo a su existencia; algo que no cambia el pasado pero que reajusta su significado.
    </p><p class="article-text">
        La palabra rigor junto a la palabra intelectual parece tratar de imponer algo inflexible, severo, incuestionable. Pero esa supuesta superioridad moral que las une debe bajar de su propio pedestal para dialogar con los conflictos sociales. Y tiene que hacerlo a partir del imperativo categ&oacute;rico de respetar a las v&iacute;ctimas de la historia, ya sean descendientes de los afroamericanos esclavizados en Estados Unidos, afines a un hombre que muere asfixiado por la rodilla de un polic&iacute;a o familiares de v&iacute;ctimas de la dictadura franquista, que reclaman al Estado que repare el da&ntilde;o que sufrieron. Y si hay una estatua m&aacute;s o una estatua menos o quienes se sienten interpelados o atacados por ella deciden derribarla, pintarla o pedir su retirada, lo importante es el proceso que mejora la protecci&oacute;n de los derechos humanos y que los espacios p&uacute;blicos representen avances colectivos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilio Silva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/estatuas-monumentos-intelectual-caducidad-pedestales_129_6064075.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Jun 2020 19:28:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estatuas, monumentos, altares civiles, rigor intelectual y caducidad de los pedestales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Billy el torturador, en el inmenso cementerio de la impunidad española]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/billy-torturador-cementerio-impunidad-espanola_129_5956409.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6172b360-0147-40db-bc0e-c6dd0ac3edd6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Billy el torturador, en el inmenso cementerio de la impunidad española"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras se entrenaba para sus maratones y se tomaba el aperitivo con gerifaltes de la Policía, hombres y mujeres que lucharon contra el franquismo morían en silencio</p></div><p class="article-text">
        La primera imagen reciente que vimos de Antonio Gonz&aacute;lez Pacheco, el torturador de la polic&iacute;a franquista conocido popularmente como Billy el Ni&ntilde;o, estaba corriendo una marat&oacute;n o varias; se le vio con el dorsal 9141, con el 1150; vital, manteni&eacute;ndose en excelente forma f&iacute;sica. Hab&iacute;a vivido durante d&eacute;cadas fuera de los focos, de la atenci&oacute;n p&uacute;blica; por eso es tan peligrosa la memoria hist&oacute;rica, porque guarda hechos, se&ntilde;ala, es significante y significado.
    </p><p class="article-text">
        Gonz&aacute;lez Pacheco hab&iacute;a disfrutado de unas excelentes d&eacute;cadas en democracia, viviendo de la seguridad privada, con una holgada situaci&oacute;n econ&oacute;mica, manteniendo una cordial y estrecha relaci&oacute;n con oficiales de la Polic&iacute;a Nacional, que le invitaban a las fiestas del cuerpo y para la que en muchos casos ha sido un polic&iacute;a ejemplar. Y siempre relacionado con grandes empresas que hund&iacute;an sus ra&iacute;ces en los a&ntilde;os de la dictadura, esa m&aacute;quina de corrupci&oacute;n pol&iacute;tica y econ&oacute;mica que nunca ha detenido su cadena de producci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ese hombre sano y practicando ejercicio, que hab&iacute;a descarnado a militantes que se opon&iacute;an a la dictadura, a estudiantes que descubr&iacute;an la pol&iacute;tica, a homosexuales que eran para el franquismo peligrosos sociales, era un paradigma de la democracia espa&ntilde;ola, de la transici&oacute;n ejemplar, de la buena vida que han tenido las &eacute;lites franquistas y sus camadas negras tras la muerte del dictador, que lo dej&oacute; todo atado y bien atado.
    </p><p class="article-text">
        Gonz&aacute;lez Pacheco sirvi&oacute; en sus &uacute;ltimos a&ntilde;os de vida para poner rostro a una realidad de la que formaban parte miles de espa&ntilde;oles, ya fueran torturadores como &eacute;l, empresarios que redactaban grandes contratos que luego se firmaban, previa comisi&oacute;n, bajo la lucecita de El Pardo; catedr&aacute;ticos que denunciaban a estudiantes y profesores; chivatos de todas las especies, incluidos sacerdotes; est&oacute;magos agradecidos, gente que miraba para otro lado, y toda una maquinaria social dedicada y destinada a mantener el control y garantizar ese enorme negocio pol&iacute;tico y econ&oacute;mico que fue para unos pocos la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        Nada de eso desapareci&oacute; el 20 de noviembre de 1975, ni se evapor&oacute;, ni emigr&oacute;, ni se arrepinti&oacute;. Simplemente cambi&oacute; su estrategia. Rodolfo Mart&iacute;n Villa, el hombre que condecor&oacute; a Billy el Ni&ntilde;o el 13 de junio de 1977, dos d&iacute;as antes de las primeras elecciones generales tras la muerte del dictador, orquest&oacute; en esos a&ntilde;os la destrucci&oacute;n de millones de expedientes, pruebas y contratos fraudulentos, curr&iacute;culums de empresarios y de trepas del Movimiento, para dejar documentada una versi&oacute;n de la dictadura amable, una &ldquo;verdad m&aacute;s c&oacute;moda&rdquo; de una realidad que luego vender&iacute;an con la narrativa ejemplar de la Transici&oacute;n como una realidad predemocr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La bonanza en democracia de Jos&eacute; Antonio Gonz&aacute;lez Pacheco ha sido la de muchos otros. Un amplio grupo social que se resisti&oacute; a los avances hacia la democracia hasta que pudo comprobar que disfrutaba de impunidad y tranquilidad con los primeros gobiernos socialistas, y decidi&oacute; camuflarse colectivamente en la derecha espa&ntilde;ola, esa que nunca ha condenado la dictadura por coherencia con su pasado, y que se ha quitado el traje de camuflaje en los &uacute;ltimos a&ntilde;os cuando ha sentido la excitaci&oacute;n del proceso catal&aacute;n y la llamada a la cruzada cuando la izquierda ha decidido profanar los lugares santos y mover las reliquias del franquismo.
    </p><p class="article-text">
        Pero mientras Billy el Ni&ntilde;o se entrenaba para sus maratones, se tomaba el aperitivo de los viernes con algunos gerifaltes de la polic&iacute;a y atend&iacute;a sus negocios, los hombres y las mujeres que lucharon contra el franquismo, los antifascistas que fueron los primeros europeos en enfrentarse al fascismo, mor&iacute;an en silencio, ignorados por el Estado, sin m&aacute;s medalla que el reconocimiento de sus compa&ntilde;eros de militancia e incluso abandonados por las fuerzas pol&iacute;ticas a las que hab&iacute;an pertenecido, que con la Ley de Amnist&iacute;a de 1977, aprobada con los votos del PSOE y del PCE, garantizaron muchos a&ntilde;os de tranquilidad para los violadores de derechos humanos del franquismo y todos sus beneficiarios.
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2004, la Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica coorganizaba en Rivas Vaciamadrid un homenaje a las republicanas y republicanos que lucharon contra el fascismo. El cuartel general en el que se preparaba el acto estaba en la sede de la Fundaci&oacute;n Contam&iacute;name. Una noche, dos d&iacute;as antes la celebraci&oacute;n en la que fueron reunidas 741 personas octogenarias de todo el Estado, una mujer llam&oacute; para decir que pod&iacute;a llevar a su padre al homenaje pero como trabajaba en un turno de noche no podr&iacute;a recogerlo. Entonces alguien de la organizaci&oacute;n llam&oacute; al padre; era un hombre de Zaragoza, militante comunista, que hab&iacute;a estado 12 a&ntilde;os en las c&aacute;rceles del franquismo. Tras contar una parte de su historia pregunt&oacute; si ten&iacute;a que adelantar el pago de la habitaci&oacute;n de hotel en la que iba a dormir. Y cuando su interlocutor le dijo que el Ayuntamiento invitaba a los homenajeados, el hombre se ech&oacute; a llorar. Nadie en este pa&iacute;s le hab&iacute;a gritado 'gracias', nadie hab&iacute;a escrito con cursiva y may&uacute;sculas su nombre en un Bolet&iacute;n Oficial del Estado, nadie le llev&oacute; a un instituto a contar su historia para educar y reforzar los valores democr&aacute;ticos de quienes hoy hacemos uso de las libertades, nadie le condecor&oacute; p&uacute;blicamente, le compens&oacute; econ&oacute;micamente, como s&iacute; ha hecho la democracia durante m&aacute;s de 40 a&ntilde;os con el torturador.
    </p><p class="article-text">
        La foto del marat&oacute;n de Jos&eacute; Antonio Gonz&aacute;lez Pacheco era un espejo enmarcado por las medallas que recibi&oacute; por sus servicios especiales y que han incrementado, con el dinero de un Estado democr&aacute;tico, su sueldo y su pensi&oacute;n durante cuatro d&eacute;cadas. Detr&aacute;s de &eacute;l han sido miles, miles de dorsales de franquistas que han corrido pl&aacute;cidamente en 40 a&ntilde;os de democracia, han llegado a la meta y se han subido al p&oacute;dium de la impunidad.
    </p><p class="article-text">
        Billy el Ni&ntilde;o ha muerto como todos ellos sin ser juzgado, sin ser condenado, sin sentir como amenaza para su estatus de torturador la labor de la justicia en un pa&iacute;s democr&aacute;tico. Ha sido &eacute;l y miles m&aacute;s. Han conservado los bienes que robaron a punta de pistola, los puestos de funcionarios repartidos caciquilmente, las grandes empresas edificadas sobre la corrupci&oacute;n del franquismo, la ignorancia sobre las violaciones de derechos humanos de la dictadura fomentada en las escuelas, la falta de periodismo de investigaci&oacute;n que haya desentra&ntilde;ado sus redes de influencia y corrupci&oacute;n pol&iacute;tica y el miedo en muchas de las v&iacute;ctimas. &Eacute;l sufri&oacute; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os la aparici&oacute;n p&uacute;blica de su cara y su presencia en algunos medios. Pero en el gigantesco cementerio de la impunidad espa&ntilde;ola ser&aacute; uno entre miles. Dec&iacute;a un hispanista ingl&eacute;s que el gran mal de nuestra sociedad era &ldquo;no saber no perdonar&rdquo;. Y en esas estamos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilio Silva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/billy-torturador-cementerio-impunidad-espanola_129_5956409.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2020 20:27:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Billy el torturador, en el inmenso cementerio de la impunidad española]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Billy El Niño,Dictadura franquista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Spanish Fahrenheit: cuando la política no protege ni alienta la diversidad literaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/spanish-farenheit-politica-diversidad-literaria_129_5895216.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1df70df0-dcfc-47d0-803e-ed6e81fb7797_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Spanish Fahrenheit: cuando la política no protege ni alienta la diversidad literaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El universo de lo escrito es la memoria del mundo, una palanca para que avance, para que sienta, para que las personas aprendan. Las instituciones públicas deben alentar ese bien, deben allanar el camino al frágil</p></div><p class="article-text">
        La generaci&oacute;n que llegaba a la adolescencia tras la muerte del dictador vio como un milagro el regreso a Espa&ntilde;a de exiliadas como Rosa Chacel, Mar&iacute;a Teresa Le&oacute;n, Rafael Alberti o Mar&iacute;a Zambrano. Eran una especie de seres mitol&oacute;gicos, m&aacute;gicos, que regresaban con el poder de su memoria, de sus obras anteriores a la dictadura, con sus voces exiliadas, sus cabellos canos, repletas de sabidur&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Durante los primeros a&ntilde;os de la Transici&oacute;n, las &eacute;lites necesitaban a los escritores, les eran &uacute;tiles, porque su regreso ayudaba a legitimar el proceso de cambio. Su presencia p&uacute;blica no interven&iacute;a en las relaciones del poder y muchos hab&iacute;an decidido acogerse a la pol&iacute;tica de reconciliaci&oacute;n nacional, por lo que su perfil de confrontaci&oacute;n con los franquistas estaba muy por debajo de su deseo por consolidar el regreso de la democracia. Hasta Gloria Fuertes tuvo una secci&oacute;n en el programa de TVE &ldquo;La cometa blanca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La llegada del Guernica de Picasso, en septiembre de 1981, a un pa&iacute;s en el que necesit&oacute; ser protegido por un grueso cristal blindado, se sum&oacute; a esa escenificaci&oacute;n en el que el regreso de la cultura certificaba tambi&eacute;n el de la democracia.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, esa visibilidad contact&oacute; con una juventud que conoc&iacute;a las muertes de Lorca, Machado y Miguel Hern&aacute;ndez, que hab&iacute;a escuchado y sentido los vientos del exilio, y que anhelaba que en alg&uacute;n lugar hubiera otra Espa&ntilde;a que ten&iacute;a que volver a restaurar los valores de la Rep&uacute;blica y desalojar el franquismo.
    </p><p class="article-text">
        En esos a&ntilde;os la cultura fue un valor de prestigio, el esfuerzo por haberla adquirido, por aprender, por conocer, como una herencia de otra hambre de la posguerra, la del conocimiento. Los telediarios de la &uacute;nica cadena de televisi&oacute;n con informativos entrevistaban escritores, contaban sus regresos, sus pasados de exilio o silenciamiento, pero all&iacute; estaban, visibles para quienes buscaban en los libros algo hermoso e indefinido.
    </p><p class="article-text">
        Avanzaron los ochenta y con el asentamiento de su impunidad, de su control econ&oacute;mico o acad&eacute;mico, las &eacute;lites franquistas quisieron recuperar las riendas de la cultura; unos porque verdaderamente la despreciaban y otros porque conoc&iacute;an sus efectos y guardaban memoria del cambio social que provoc&oacute; en los a&ntilde;os treinta.
    </p><p class="article-text">
        De los informativos iban desapareciendo los minutos culturales, las presentaciones de libros, las entrevistas a escritores que visitaban nuestro pa&iacute;s. Al tiempo, aumentaba la informaci&oacute;n econ&oacute;mica, las cr&oacute;nicas diarias desde la bolsa, los minutos interminables dedicados al deporte. Nada era casual; el objetivo era modelar un nuevo pa&iacute;s y la lectura, como herramienta para producir ciudadan&iacute;a cr&iacute;tica, reflexiva, capaz de desvelar los mecanismos del poder y su visibilidad ya no era necesaria porque nac&iacute;a una nueva legitimidad; la del consumo.
    </p><p class="article-text">
        Y entonces naci&oacute; un nuevo paradigma. En 1986 Fernando Fern&aacute;n G&oacute;mez rod&oacute; <em>Mambr&uacute; se fue a la guerra</em>, en la que la hija de un topo republicano, que ha pasado toda la dictadura escondido en un agujero, acepta dejar a su padre encerrado para acceder a la sociedad de consumo por la pensi&oacute;n que va a cobrar si la mentira de su muerte se mantiene. Ese mismo a&ntilde;o salta a las portadas de toda la prensa un nuevo modelo encarnado por Mario Conde; empresario joven, moderno, alejado de la imagen del viejo emprendedor franquista. Su presencia p&uacute;blica arras&oacute; con la imagen del h&eacute;roe cultural y pol&iacute;tico para articular el imperio de un nuevo superh&eacute;roe: el nuevo rico.
    </p><p class="article-text">
        Y el mundo de la cultura se resinti&oacute;, mantuvo su prestigio pero inici&oacute; su camino hacia la marginalidad, un declive que no se ha detenido. Las pol&iacute;ticas se van consolidando alrededor de los premios, todas las capitales van creando el suyo: de relato, de novela, de poes&iacute;a, con esa locura con la que en los noventa todas las capitales de provincia ten&iacute;an que tener un campus universitario, a veces inaugurado antes de que se construyera la biblioteca.
    </p><p class="article-text">
        Ese sistema alienta y construye un pante&oacute;n de escritores famosos, con columnas en grandes peri&oacute;dicos, caras expuestas en la televisi&oacute;n, y sobre esa realidad se va reconfigurando el mercado del libro, cada vez m&aacute;s concentrado en grandes empresas. Un modelo al que se acompasan las pol&iacute;ticas de fomento de la lectura, con representantes institucionales que prefieren una buena foto, con alguien famoso, que un buen texto.
    </p><p class="article-text">
        El concepto de poner un famoso en cada premio literario se extiende, se afianza, y en los m&aacute;rgenes de la realidad, en las cunetas del mercado, se van acumulando cada vez m&aacute;s voces; personas valientes, que han decidido comprometerse con vidas que nunca aparecer&aacute;n en las p&aacute;ginas asalmonadas de un peri&oacute;dico, que se han comprometido con su voz, con su tiempo, y que son poco a poco abandonadas por peri&oacute;dicos, medios, editoriales potentes y premios programados. La sociedad comienza a confundir la cultura con el espect&aacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os 90 se pusieron de moda escritores j&oacute;venes, malditos, est&eacute;ticamente rompedores. Recuerdo que una editorial de poes&iacute;a, de las m&aacute;s importantes del pa&iacute;s, lleg&oacute; a solicitar en la convocatoria del premio una fotograf&iacute;a de quien se presentaba. El mercado era as&iacute;, joven, rebelde s&oacute;lo de aspecto y con imagen rom&aacute;ntica.
    </p><p class="article-text">
        Mientras eso ocurr&iacute;a en la superficie del mercado literario, en su subsuelo escrib&iacute;an las personas diferentes, las que usaban la escritura como Prometeo, para quitarles el fuego a los dioses y entreg&aacute;rselo al pueblo, las que hac&iacute;an conscientemente textos minoritarios y ayudaban a construir diversidad, que es la gran fortaleza de una cultura. Personas que en un momento de sus vidas decidieron no bajarse del filo de la navaja, ser honestas con las cosas que contaban y asumir el enorme reto de tratar de vivir de un compromiso con la creatividad, la formaci&oacute;n permanente y la inestabilidad vital; algo tan dif&iacute;cil en este pa&iacute;s en el que durante siglos ha gritado o ha trabajado para que muriera la inteligencia.
    </p><p class="article-text">
        Y el Estado, para el que la cultura deb&iacute;a ser un deber, que deb&iacute;a intervenir para limitar esa ley del m&aacute;s fuerte, de ese mercado que alienta y premia la fama por encima de la calidad literaria, se fue encogiendo; los ministros buscaron fotos con escritores famosos, centrados y concentrados en los grandes premios, sin vocaci&oacute;n de garantizar la existencia de otras voces, de textos fr&aacute;giles, de miradas y narrativas inc&oacute;modas, desagradecidas con el poder, pero necesarias para fortalecer a la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os la gesti&oacute;n de las pol&iacute;ticas dirigidas a las personas que escriben han mermado sus presupuestos, han puesto l&iacute;mites al n&uacute;mero de escritores que pueden invitar los centros de ense&ntilde;anza, han ido asfixiando a quienes han querido recorrer ese camino pensando que podr&iacute;an evitar la angustia de que aparezca otro bolo, que le llamen de otro centro educativo o de que la peque&ntilde;a editorial con la que publican no cierre sus puertas incapaz de enfrentarse a la voracidad de ese mercado.
    </p><p class="article-text">
        La lectura es algo muy personal; tanto que, al escritor o escritora que lees le permites adentrarse en tu cerebro y editarlo, modificarlo, dirigir la orquesta de tus emociones, como cuando le pasas a alguien un texto en la nube y le autorizas a que haga correcciones. Me encantar&iacute;a poder hacer un experimento y ver qui&eacute;n ser&iacute;a yo si me borraran todos los libros que he le&iacute;do. Ser&iacute;a terror&iacute;fico y lo ser&iacute;a mucho m&aacute;s si esto se hiciera de forma colectiva.
    </p><p class="article-text">
        El universo de lo escrito es la memoria del mundo, una palanca para que avance, para que sienta, para que las personas aprendan. Las instituciones p&uacute;blicas deben alentar ese bien, deben allanar el camino al fr&aacute;gil, para que existan matices, diversidad, pluralidad, para que las narrativas no sean la suma de lo que dicte o le convenga el mercado. Y en Espa&ntilde;a esas pol&iacute;ticas han ido muriendo; y eso nos hace cada d&iacute;a m&aacute;s unidimensionales, m&aacute;s predecibles, m&aacute;s programables, m&aacute;s incapaces de desarrollar otro sentido de la felicidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilio Silva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/spanish-farenheit-politica-diversidad-literaria_129_5895216.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2020 20:05:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Spanish Fahrenheit: cuando la política no protege ni alienta la diversidad literaria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El día que las víctimas del franquismo nadaron de España hasta Argentina buscando justicia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/victimas-franquismo-espana-argentina-buscando_129_2259812.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a238a920-85b5-4108-9012-aae79fba06f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El día que las víctimas del franquismo nadaron de España hasta Argentina buscando justicia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La querella argentina ha supuesto un hito que ha permitido visibilizar a las víctimas, señalar a algunos de los verdugos y dar un tratamiento penal en sede judicial a las violaciones de Derechos Humanos de la dictadura franquista</p><p class="subtitle">Diez años de Querella Argentina: el único juicio en el mundo contra el franquismo</p></div><p class="article-text">
        8 de julio de 2002. Mientras se est&aacute; exhumando una fosa con los restos de siete republicanos en la localidad leonesa de Piedrafita de Babia, un representante de la Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica (ARMH) entra casi temblando al juzgado de Villablino, para poner una denuncia por desaparici&oacute;n forzada. Lleva en la mano impresa una resoluci&oacute;n de la ONU, la 47/133, del 18 de diciembre de 1992, como argumento para solicitar por primera vez una investigaci&oacute;n penal en torno a una fosa de asesinados por los franquistas. La jueza abre diligencias, hace tomar muestras de ADN y se ofrece a interrogar a alg&uacute;n posible participante en la ejecuci&oacute;n. As&iacute; comienza un camino de empoderamiento de las v&iacute;ctimas del franquismo, que empezaron rompiendo el silencio y atrevi&eacute;ndose a enunciar, para despu&eacute;s denunciar.
    </p><p class="article-text">
        Agosto de 2005. La ARMH exhuma los restos de Severiano Rivas, alcalde republicano de Castro de Rei, Lugo, asesinado por los golpistas de 1936. Su hijo, Dar&iacute;o, entonces con 85 a&ntilde;os, viaje de Buenos Aires a Galicia y entierra a su padre en un nicho en el que ha puesto una placa: &ldquo;Pap&aacute;: descansa en paz. Te lo pide tu ni&ntilde;o mimado. Dar&iacute;o&rdquo;. Setenta y nueve a&ntilde;os despu&eacute;s de que fuera asesinado, el octogenario ni&ntilde;o mimado pudo darle a su progenitor una sepultura digna.
    </p><p class="article-text">
        Marzo del a&ntilde;o 2008. Rub&eacute;n Efr&oacute;n, psicoanalista argentino y activista por los Derechos Humanos celebra su cumplea&ntilde;os en Madrid, rodeado de su familia y de amigos exiliados en Espa&ntilde;a. Le regalan un libro y mientras desenvolv&iacute;a el regalo le explican que se trata de las memorias de un poeta espa&ntilde;ol, comunista, que hab&iacute;a pasado 21 a&ntilde;os en las c&aacute;rceles franquistas, que igual no lo conoc&iacute;a pero que se llamaba Marcos Ana.
    </p><p class="article-text">
        Entonces Efr&oacute;n contesta: &iquest;Qu&eacute; si conozco a Marcos Ana? E inmediatamente se dirige a dos de sus amigos: &ldquo;Jorge, Ricardo, ven&iacute;. &iquest;Me pregunta este pelotudo que si conozco a Marcos Ana &iquest;lo conozco?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Esos tres amigos, compa&ntilde;eros de la facultad de Medicina de Buenos Aires, hab&iacute;an organizado en septiembre de 1963 un acto en la universidad para recibir a Marcos Ana, como se contaba en el libro que acababa de desenvolver. A la hora de la tarta, Efr&oacute;n hizo una referencia a la historia de Espa&ntilde;a y termin&oacute; diciendo que mucho de lo que &eacute;l sab&iacute;a de la dignidad lo hab&iacute;a aprendido de los republicanos exiliados en la Argentina. Y entonces sus invitados comenzaron a recitar nombres que fueron dibujando una constelaci&oacute;n republicana exiliada en la Argentina.
    </p><p class="article-text">
        Julio de 2008. El penalista Ra&uacute;l Zaffaroni, que desde la Corte Suprema de Argentina dict&oacute; el fin de las leyes de punto y final y obediencia debida, y el jurista Mat&iacute;as Bailone, se sientan en una terraza en el centro de Madrid. La conversaci&oacute;n gira en torno a la impunidad del franquismo en Espa&ntilde;a y la posibilidad de presentar una querella en Argentina buscando la aplicaci&oacute;n del principio de justicia universal. Entre caf&eacute; y caf&eacute; volvieron a sonar los nombres de juristas republicanos exiliados en Argentina: Jim&eacute;nez de As&uacute;a y Manuel de Rivacoba y Francisco Blasco y Fern&aacute;ndez de Moreda, como sembradores de alguna de las semillas de lo que hoy se ha convertido en la punta de lanza internacional a la hora de juzgar a los responsables de una dictadura.
    </p><p class="article-text">
        Junio de 2009. Mat&iacute;as Bailone termina su postgrado y regresa a Buenos Aires, con el proyecto de que pongamos en marcha una querella contra el franquismo. Un representante de la ARMH lo lleva al aeropuerto de Barajas y le entrega un disco duro repleto de documentos, informes de exhumaciones, listados de v&iacute;ctimas... En octubre se re&uacute;nen en Buenos Aires por primera vez los abogados, capitaneados por David Baig&uacute;n (directo de Jim&eacute;nez de As&uacute;a) y Beinusz Szmuckler. Y all&iacute; deciden que el primer caso que se presentar&aacute; ser&aacute; el de Dar&iacute;o Rivas, porque vive en Argentina y la desaparici&oacute;n de su padre, alcalde republicano de un peque&ntilde;o pueblo les parece representativo del modelo de represi&oacute;n de la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        Marzo de 2010. Mat&iacute;as Bailone lee en el diario P&aacute;gina 12 una entrevista con el abogado Carlos Slepoy, residente en Espa&ntilde;a y pieza fundamental en los juicios que aplicaron el principio de justicia universal en los juicios de la Audiencia Nacional de Espa&ntilde;a contra la dictadura argentina. Mat&iacute;as busca su contacto porque en la entrevista Slepoy habla de la posibilidad de articular una querella con el principio de jurisdicci&oacute;n universal contra el franquismo. De eso modo se incorpora al equipo de abogados que ya ten&iacute;a redactada la querella y acuerdan presentarla el d&iacute;a 14 de abril de 2010, eligiendo la fecha como un homenaje a las v&iacute;ctimas de la represi&oacute;n franquista. Adem&aacute;s se suma otra persona, In&eacute;s Garc&iacute;a Holgado, que denunciar&aacute; la desaparici&oacute;n de dos familiares.
    </p><p class="article-text">
        14 de abril de 2010. En la Asociaci&oacute;n de Abogados de Buenos Aires se presenta p&uacute;blicamente la querella. Adem&aacute;s del equipo jur&iacute;dico y los dos primeros querellantes se encuentran en la presentaci&oacute;n: Estela de Carlotto, presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo; Nora Corti&ntilde;as, una de las fundadoras de las Madres de Plaza de Mayo; Adolfo P&eacute;rez Esquivel, Premio Nobel de la Paz y la ARMH, que como promotora de la querella env&iacute;a a un representante. El acto termina con c&aacute;nticos como 'Ay, Carmela', en ese cruce de emigraciones y exilios que ha unido y reunido en distintos momentos al pueblo argentino y al espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        14 de abril de 2020. Se cumplen diez a&ntilde;os de aquella presentaci&oacute;n. Todos los gobiernos espa&ntilde;oles desde entonces han tratado de obstaculizarla, por acci&oacute;n o por omisi&oacute;n. En esta d&eacute;cada se ha hecho m&aacute;s compleja porque se han incorporado numerosos colectivos: militantes torturados por la polic&iacute;a franquista, familiares de desaparecidos; y el &uacute;ltimo grupo en incorporarse de forma colectiva ha sido el de familiares de republicanos deportados a los campos nazis. Poco antes del confinamiento, acudieron a la representaci&oacute;n diplom&aacute;tica de Argentina en Espa&ntilde;a, acompa&ntilde;ados por la abogada Ana Messuti.
    </p><p class="article-text">
        La querella argentina ha supuesto un hito que ha permitido visibilizar a las v&iacute;ctimas, se&ntilde;alar a algunos de los verdugos y dar un tratamiento penal en sede judicial a las violaciones de Derechos Humanos de la dictadura franquista. Uno de sus mayores logros ha sido la exhumaci&oacute;n e identificaci&oacute;n de los restos de Timoteo Mendieta, que permitieron a su hija Ascensi&oacute;n darle una sepultura digna antes de fallecer el pasado mes de septiembre, adem&aacute;s de permitir la identificaci&oacute;n gen&eacute;tica de otras 40 personas exhumadas por orden de la justicia en el cementerio espa&ntilde;ol de Guadalajara.
    </p><p class="article-text">
        En la pel&iacute;cula <em>La lengua de las mariposas</em>, don Gregorio, el maestro republicano cuenta en su discurso de jubilaci&oacute;n una f&aacute;bula. &ldquo;En la primavera, el &aacute;nade salvaje vuelve a su tierra para las nupcias. Nada ni nadie lo podr&aacute; detener. Si le cortan las alas, ir&aacute; a nado. Si le cortan las patas, se impulsar&aacute; con su pico, como un remo en la corriente. Ese viaje es su raz&oacute;n de ser...&rdquo; As&iacute; explica el viaje hacia la dignidad de los seres humanos y de las v&iacute;ctimas del franquismo en ese viaje que han hecho y siguen haciendo quienes, desde Villablino a Buenos Aires, se niegan a aceptar el imperio de la impunidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilio Silva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/victimas-franquismo-espana-argentina-buscando_129_2259812.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Apr 2020 20:21:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El día que las víctimas del franquismo nadaron de España hasta Argentina buscando justicia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Dictadura franquista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Colas de carros, estanterías vacías y memorias del desabastecimiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/colas-carros-estanterias-memorias-desabastecimiento_129_1001957.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/52f7b899-c9d2-440a-9061-2ba4674b8b1b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=" Decenas de personas cargadas de provisiones esperan para poder pagar en un supermercado en Madrid."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La prueba de estrés que supone el coronavirus para nuestro sistema sanitario viene acompañada de montones de experimentos sociológicos</p><p class="subtitle">Esto es lo que significa que la OMS haya declarado que el mundo afronta una 'pandemia' con el coronavirus</p></div><p class="article-text">
        A finales de los a&ntilde;os setenta, el soci&oacute;logo Jes&uacute;s Ib&aacute;&ntilde;ez, uno de nuestros grandes cient&iacute;ficos sociales, llev&oacute; a cabo una investigaci&oacute;n cualitativa para una marca de caf&eacute;, que pretend&iacute;a entrar con fuerza en el mercado espa&ntilde;ol. El grupo de clientes m&aacute;s interesante para la marca era el de personas, especialmente hombres, con edades comprendidas entre los 40 y los 55 a&ntilde;os; aquellos consumidores de cafe&iacute;na que cada d&iacute;a se echaban al cuerpo tres o cuatro tazas.
    </p><p class="article-text">
        La t&eacute;cnica de investigaci&oacute;n utilizada fueron los grupos de discusi&oacute;n, peque&ntilde;os grupos de personas que son una muestra de la sociedad, en los que se busca o trata de capturar significados activos, impl&iacute;citos, estructuras culturales latentes a las que lanzar un mensaje que active su elecci&oacute;n de consumo.
    </p><p class="article-text">
        En los grupos de discusi&oacute;n, Ib&aacute;&ntilde;ez detect&oacute; memoria generalizada y significativa del tiempo del racionamiento en la posguerra, cuando el caf&eacute; era un producto de lujo, totalmente elitista, vendido en un mercado negro e inalcanzable para la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; nacieron numerosos suced&aacute;neos; cereales m&aacute;s o menos tostados con los que fue sustituido el rey de la cafe&iacute;na. En las conversaciones apareci&oacute; repetidamente el recuerdo de esos a&ntilde;os, cuando el caf&eacute; era otra cosa; era malta, achicoria, cebada o trigo tostado y la memoria del estraperlo, del caf&eacute; que entraba de Portugal, estaba transversalmente presente como si saborearlo en aquellos duros a&ntilde;os fuera motivo para una fiesta.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, el estudio y la interpretaci&oacute;n de los discursos de sus participantes, permiti&oacute; extraer un eslogan que puede parecer una frase sencilla, f&aacute;cil, pero estaba dirigida de forma certera a la diana de los &ldquo;muy cafeteros&rdquo;. Es eslogan fue &ldquo;El caf&eacute;, caf&eacute;&rdquo;; el que no era otra cosa, el que s&oacute;lo pudieron consumir durante a&ntilde;os los adeptos al franquismo, los enchufados, los trepas sin escr&uacute;pulos, los estraperlistas. La campa&ntilde;a fue un rotundo &eacute;xito y un ejemplo en las t&eacute;cnicas de investigaci&oacute;n cualitativas que Jes&uacute;s Ib&aacute;&ntilde;ez impuls&oacute; hasta la genialidad y que dej&oacute; plasmadas en su gran obra: &ldquo;M&aacute;s all&aacute; de la sociolog&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el teniente coronel Tejero grit&oacute; pistola en mano: &ldquo;&iexcl;Quieto todo el mundo!&rdquo;, dentro del Congreso de los Diputados, crujieron muchas cosas en este pa&iacute;s. Pasado el tiempo, las &eacute;lites espa&ntilde;olas volvieron a se&ntilde;alar el dedo con la luna y consiguieron que la opini&oacute;n p&uacute;blica s&oacute;lo mirase el dedo. Por eso existe una enorme literatura acerca del grado de participaci&oacute;n en el golpe de Juan Carlos de Borb&oacute;n, de algunos de sus amigos, y de representantes de partidos pol&iacute;ticos ideol&oacute;gicamente cercanos y lejanos a los golpistas. Pero los estudios sobre el efecto psicosocial que tuvo el golpe, el despertar del miedo y la paralizaci&oacute;n de procesos pol&iacute;ticos civiles, est&aacute; poco estudiado.
    </p><p class="article-text">
        Una tarde, hablando en Madrid con el padre de un compa&ntilde;ero de instituto, me cont&oacute; c&oacute;mo en el hipermercado Jumbo, quiz&aacute; el primero que hubo en la ciudad, la noche del 23 de febrero de 1981 sal&iacute;an personas con un carro repleto de comida en cada mano. La memoria del hambre, el desabastecimiento y el racionamiento movieron a muchas personas a vaciar las estanter&iacute;as de aquel establecimiento en unas decenas de minutos.
    </p><p class="article-text">
        Con la suspensi&oacute;n de las clases que ha llevado a cabo la Comunidad de Madrid, han comenzado a aparecer, en grupos de Whatsapp, fotograf&iacute;as de supermercados con las estanter&iacute;as casi vac&iacute;as, arrasadas por el mismo y viejo miedo. Teniendo en cuenta cu&aacute;les son los grupos m&aacute;s vulnerables y que m&aacute;s deben temer al virus, las personas mayores, las que conocieron o rozaron el desabastecimiento de la Espa&ntilde;a franquista han reaccionado con su memoria, convirti&eacute;ndola en presente, transmiti&eacute;ndola a sus descendientes, respondiendo del mismo modo que en el golpe de Estado de 1981.
    </p><p class="article-text">
        El miedo social es f&aacute;cil de disparar y de utilizar pol&iacute;ticamente. La prueba de estr&eacute;s que supone el coronavirus para nuestro sistema sanitario viene acompa&ntilde;ada de montones de experimentos sociol&oacute;gicos. Pero uno de los grandes triunfos de la gesti&oacute;n de esta epidemia es la obediencia ciega y sumisa de las sociedades modernas, que responden a situaciones dr&aacute;sticas, generadas por decisiones pol&iacute;ticas, sin rechistar.
    </p><p class="article-text">
        En &ldquo;La doctrina del shock&rdquo;, Naomi Klein, destap&oacute; muchos de los mecanismos del uso del miedo de masas por parte del poder. A veces cuesta entender por qu&eacute; su relato hist&oacute;rico no arranc&oacute; en Espa&ntilde;a. Hemos visto estos d&iacute;as c&oacute;mo Pablo Casado quer&iacute;a aprovechar el escenario de congoja colectiva para reclamar una bajada de impuestos y debilitar al Estado, que es precisamente el mejor mecanismo de protecci&oacute;n que tenemos.
    </p><p class="article-text">
        Un poder asentado en el miedo individual a perder el permiso de residencia en el para&iacute;so del consumo de un pa&iacute;s del primer mundo necesita de vez en cuando comprobar su propio suelo. Si las consecuencias anuales de la gripe fueran retransmitidas minuto a minuto, como est&aacute; ocurriendo con el Covid19, el p&aacute;nico se apoderar&iacute;a de nosotros cada invierno y nacer&iacute;a un enorme mercado para la prevenci&oacute;n de la gripe que se sumar&iacute;a al que hoy existe para paliar sus s&iacute;ntomas. El miedo ha sido la gran arma invisible del poder contra quienes no lo tienen. Ha paralizado revoluciones, protestas, reivindicaciones y b&uacute;squedas de justicia. Se alimenta muchas veces de imaginar terribles consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        Los experimentos sociol&oacute;gicos que est&aacute;n ocurriendo estos d&iacute;as tambi&eacute;n pueden servir para cosas buenas, entre ellas para entender que. si no cambiamos de vida, nuestra existencia en este planeta terminar&aacute; en una terrible tragedia. Saquemos lecciones para el bien com&uacute;n, aprovechemos para reforzar la defensa de la protecci&oacute;n social. No dejemos que el departamento de sustos del neoliberalismo consiga que el mundo se vuelva un poco m&aacute;s conservador, m&aacute;s oscuro, m&aacute;s temeroso; y que con el peso de la incertidumbre deleguemos obedientemente m&aacute;s poder en las manos de quienes pretenden seguir devorando el planeta sin l&iacute;mites. Tenemos que atrevernos a imaginar otras respuestas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilio Silva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/colas-carros-estanterias-memorias-desabastecimiento_129_1001957.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2020 21:14:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Colas de carros, estanterías vacías y memorias del desabastecimiento]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,Supermercados,Sociología,Abastecimiento de agua]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ante la sombra renovada del fascismo: ¡qué bello es resistir en 2020!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/sombra-renovada-fascismo-bello-resistir_129_1167527.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d2390e3a-74e9-4d21-9386-9c42aba1c01a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Ultras a las puertas de la concentración. Foto: Eduardo Santos (Podemos)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mundo en el que vivimos está dominado por decenas de Potters, seres incapaces de empatizar con el sufrimiento de otras personas y tratan de crear un Potterworld, en el que sus cuentas de beneficios aplasten vidas, sueños y derechos</p><p class="subtitle">Muchas de esas personas ven la escisión de las derechas y cómo el fascismo se hace patente parlamentariamente y tienden al desaliento, al pesimismo, al desánimo</p><p class="subtitle">Pero miles de personas cosen de día lo que el capitalismo salvaje desgarra de noche: el ascenso de la extrema derecha en Europa podría cortarles las alas, pero seguirían nadando con las patas</p></div><p class="article-text">
        La emisi&oacute;n de una pel&iacute;cula sobre la historia de Tom Sawyer, a finales de los setenta, tuvo un enorme impacto entre muchos adolescentes por la escena en la que el travieso muchacho tiene la oportunidad de asistir a su propio funeral, como una afirmaci&oacute;n de que la caverna son los otros y la &uacute;nica forma de salir de su mito ser&iacute;a contemplar nuestra existencia desde un punto de vista ajeno o poder observar el hueco que en ese caso dejar&iacute;a nuestra ausencia.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s tarde, la pel&iacute;cula &iexcl;Qu&eacute; bello es vivir!, que rend&iacute;a un homenaje al libro de Mark Twain, nos mostraba la historia de un joven que renuncia a sus grandes sue&ntilde;os para hacerse cargo de una cooperativa de viviendas que salva a su ciudad de las fauces de Potter, un depredador econ&oacute;mico, carente de escr&uacute;pulos, que trata de controlar toda la econom&iacute;a local.
    </p><p class="article-text">
        Un accidente financiero hace que Geoge Balley, ese joven que so&ntilde;&oacute; con ser arquitecto y edificar grandes puentes a lo largo y ancho del mundo, pueda entrar en la c&aacute;rcel. Su desesperaci&oacute;n, despu&eacute;s de a&ntilde;os de renuncias y sacrificios para mantener la cooperativa de viviendas, le lleva a asomarse a un puente pensando en poner fin a su vida, porque tiene una p&oacute;liza de seguros que hace que &ldquo;valga m&aacute;s muerto que vivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese momento su &ldquo;&aacute;ngel de la guarda&rdquo; transforma el mundo para que pueda ver c&oacute;mo ser&iacute;a la vida en su peque&ntilde;a ciudad si &eacute;l no hubiera existido. Lo primero que se encuentra es que la urbe se llamar&iacute;a Pottersville y ese nombre es el anuncio de un municipio hecho a imagen y semejanza del gran usurero local, en el que las personas a las que &eacute;l ayud&oacute; durante a&ntilde;os llevan vidas miserables, en una ciudad deshumanizada y repleta de injusticias.
    </p><p class="article-text">
        El viaje de George Balley al hueco que habr&iacute;a creado su inexistencia es como la asistencia de Tom Sawyer a su propio funeral; la posibilidad de contemplar la dimensi&oacute;n de la repercusi&oacute;n de qui&eacute;nes hemos sido y qu&eacute; hemos hecho con nuestras vidas. George Balley es incapaz de ser consciente de la repercusi&oacute;n de sus hechos, de c&oacute;mo ha cambiado muchas vidas.
    </p><p class="article-text">
        El mundo en el que vivimos est&aacute; dominado por decenas de Potters, seres incapaces de empatizar con el sufrimiento de otras personas y tratan de crear un Potterworld, en el que sus cuentas de beneficios aplasten vidas, sue&ntilde;os y derechos. Por suerte, en nuestra sociedad hay miles de personas y colectivos que luchan cada d&iacute;a por ayudar a otras, por proteger a quienes est&aacute;n m&aacute;s expuestos a las apisonadoras del capitalismo salvaje. Muchas de ellas, d&iacute;a a d&iacute;a, hacen el esfuerzo por tender una mano, frenar una injusticia, facilitar algo a alguien o impedir derrotas personales.
    </p><p class="article-text">
        Muchas de esas personas ven la escisi&oacute;n de las derechas y como el fascismo se hace patente parlamentariamente y tienden al desaliento, al pesimismo, al des&aacute;nimo; como si se vieran superadas y pesarosas al contemplar c&oacute;mo la sombra renovada del fascismo se extiende por las instituciones, contamina la agenda pol&iacute;tica y arrastra un modelo medi&aacute;tico incapaz de omitir las estupideces y barbaridades surgidas desde las filas del neocaudillismo.
    </p><p class="article-text">
        En la pel&iacute;cula &ldquo;La lengua de las mariposas&rdquo;, el maestro republicano que se jubila da un discurso de despedida para explicar cu&aacute;l ha sido el sentido de su vida y qu&eacute; est&aacute; ocurriendo en la Segunda Rep&uacute;blica&ldquo;. Y dice: &rdquo;En primavera, el &aacute;nade salvaje vuelve a su tierra para las nupcias. Nada ni nadie lo podr&aacute; detener. Si le cortan las alas, ir&aacute; a nado. Si le cortan las patas, se impulsar&aacute; con su pico. Ese viaje es su raz&oacute;n de ser&ldquo;. En ese relato se concentra el viaje de los seres humanos hacia la dignidad, el af&aacute;n por conquistar derechos, por terminar con las desigualdades y las injusticias sociales.
    </p><p class="article-text">
        Con ese esp&iacute;ritu, miles de personas cosen de d&iacute;a lo que el capitalismo salvaje desgarra de noche. El ascenso de la extrema derecha en Europa podr&iacute;a cortarles las alas, pero seguir&iacute;an nadando con las patas. Personas que hacen peque&ntilde;as cosas, que esparcen su generosidad y que no tienen oportunidad de ver c&oacute;mo ser&iacute;a la sociedad si no hubiera existido su solidaridad, su defensa y cuidado de quienes desde la fragilidad asumen vidas terribles. Nadie les ha permitido ver su funeral, y qui&eacute;n y c&oacute;mo les echaban de menos, ni observar su entorno social como si no hubieran existido, como si las heridas que han curado siguieran abiertas.
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a El Principito que lo esencial es invisible a los ojos y hay realidades sociales que no podemos ver porque ya no est&aacute;n, porque alguien se preocup&oacute; de barrerlas, de erradicarlas, de que ya no sean. Miles de hombres y mujeres dedicando su tiempo y su esfuerzo a que todo sea mejor, a que nada sea peor. Si hacemos un ejercicio mental y tratamos de imaginar una sociedad concebida estrictamente por los principios del capitalismo salvaje, una especie de potter-realidad, sin la voluntad solidaria de una parte de la ciudadan&iacute;a, sentir&iacute;amos una enorme angustia y el desamparo de quienes logran salir adelante porque alguien les tiende una mano. Esa es la raz&oacute;n por la que no podemos permitirnos el lujo del des&aacute;nimo y debemos entender que ante los avances del fascismo hay que fortalecer la defensa de la dignidad y gritar hasta la extenuaci&oacute;n &iexcl;Qu&eacute; bello es resistir!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilio Silva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/sombra-renovada-fascismo-bello-resistir_129_1167527.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Dec 2019 19:40:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ante la sombra renovada del fascismo: ¡qué bello es resistir en 2020!]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ultraderecha,Fascismo,Europa,Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Primera orden de la democracia que obedece Francisco Franco después de 80 años sublevado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/primera-democracia-francisco-franco-sublevado_129_1291266.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22c0cbf6-41dd-4ff8-8717-c2bc723f1ac1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Primera orden de la democracia que obedece Francisco Franco después de 80 años sublevado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La lápida de los 1.500 kilos que corona su tumba es como el tapón de un desagüe por el que desalojar la enorme cantidad de estructuras e infraestructuras que en nuestra cultura política posfranquista han sobrevivido durante estos cuarenta años</p><p class="subtitle">El mayor potencial del movimiento de sus restos tiene que operar en el ámbito simbólico y por lo tanto en estructuras profundamente políticas</p></div><p class="article-text">
        Cientos de miles de familias espa&ntilde;olas vivieron con angustia el momento en que una l&aacute;pida de 1.500 kilos era depositada sobre el ata&uacute;d en el que estaba enterrado y embalsamado Francisco Franco. Sentadas frente a televisores en blanco y negro, con un nudo en la garganta y con el terrible aprendizaje de no poder mostrar en p&uacute;blico su ideolog&iacute;a, mezclaron recuerdos de personas asesinadas, de familiares exiliados que murieron a miles de kil&oacute;metros del lugar que los vio nacer y de todos los proyectos vitales que murieron aplastados por las botas de un r&eacute;gimen de terror.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que el responsable de numerosas violaciones de derechos humanos fuera enterrado no conllev&oacute; que el aparato pol&iacute;tico, militar, econ&oacute;mico, acad&eacute;mico, religioso y cultural que se hab&iacute;a desarrollado durante cuarenta a&ntilde;os de dictadura quedara sepultado bajo esa losa. La incertidumbre, acerca de lo que pod&iacute;a suponer o no ese momento, generaba entre amplios sectores de la sociedad una tremenda angustia.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, las &eacute;lites franquistas, que conoc&iacute;an parte del destino que iba a seguir el pa&iacute;s en su fr&aacute;gil camino hacia la democracia, y caminaban unos cuantos pasos por delante del resto de la sociedad, contaban con un aliado que supieron administrar con gran habilidad: el miedo.
    </p><p class="article-text">
        El miedo de los supervivientes del golpe del 18 de julio, y de la brutal represi&oacute;n que lo acompa&ntilde;&oacute; en los a&ntilde;os de la posguerra, se hab&iacute;a convertido en una par&aacute;lisis colectiva y mayoritaria, en sentimientos de terror hacia las ideolog&iacute;as y las organizaciones pol&iacute;ticas. A ese trauma colectivo se sumaba la permanente duda de no saber si el proyecto pol&iacute;tico que envolv&iacute;a Espa&ntilde;a iba a caminar realmente hacia la democracia o en cualquier momento un nuevo dictador retomar&iacute;a las riendas del poder.
    </p><p class="article-text">
        La colocaci&oacute;n de la losa de granito sobre el cuerpo de aquel militar embalsamado apenas permiti&oacute; un min&uacute;sculo alivio. La desaparici&oacute;n del hombre que hab&iacute;a dejado todo atado y bien atado no supuso que su estructura de poder y quienes se hab&iacute;an beneficiado de su corrupci&oacute;n pol&iacute;tica y econ&oacute;mica dejaran de hacer nudos en el proceso de regreso de la democracia.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; se construy&oacute; un gran muro de impunidad, que con la colaboraci&oacute;n de las formaciones parlamentarias de izquierdas, garantiz&oacute; durante d&eacute;cadas que no existir&iacute;an debates pol&iacute;ticos acerca del pasado, que se consent&iacute;a el blanqueamiento biogr&aacute;fico de representantes del r&eacute;gimen, empresarios que hab&iacute;an utilizado mano de obra esclava, polic&iacute;as torturadores que cobrar&iacute;an pensiones especiales por sus &ldquo;servicios extraordinarios&rdquo; y la conservaci&oacute;n de todos y cada uno de sus privilegios. A todos esos beneficios se a&ntilde;adir&iacute;a el fomento de la ignorancia en los centros escolares, para garantizar a las &eacute;lites del franquismo una vida democr&aacute;tica plena y una continuidad incuestionable en su ejercicio del poder.
    </p><p class="article-text">
        La salida del cuerpo del dictador del Valle de los Ca&iacute;dos representa la primera vez en que el recorrido biogr&aacute;fico y simb&oacute;lico del general Franco deja de sublevarse y se ve obligado a obedecer una orden de una sociedad democr&aacute;tica, despu&eacute;s de 80 a&ntilde;os de sublevaci&oacute;n. El mayor potencial del movimiento de sus restos tiene que operar en el &aacute;mbito simb&oacute;lico y por lo tanto en estructuras profundamente pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Esa orden que se le da para que salga del Valle de los Ca&iacute;dos deber&iacute;a suponer algo as&iacute; como que la l&aacute;pida de los 1.500 kilos que corona su tumba fuera como el tap&oacute;n de un desag&uuml;e por el que nuestra sociedad comenzara a desalojar la enorme cantidad de estructuras e infraestructuras que, en nuestra cultura pol&iacute;tica posfranquista, han sobrevivido durante estos cuarenta a&ntilde;os impidiendo un pleno ejercicio de sus derechos a las v&iacute;ctimas de la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        El proceso de recuperaci&oacute;n de la memoria hist&oacute;rica, la aparici&oacute;n de las fosas comunes que durante d&eacute;cadas ocultaron sus cr&iacute;menes, la denuncia p&uacute;blica de los beneficios y privilegios de quienes torturaron a militantes de la oposici&oacute;n, con el fin de garantizar la estabilidad y la tranquilidad del r&eacute;gimen, han hecho que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os que un monumento que no generaba ninguna controversia pol&iacute;tica haya cambiado su significado y se haya transformado en un inc&oacute;modo espacio. Esa transformaci&oacute;n en la mirada de la ciudadan&iacute;a ha convertido el gigantesco mausoleo en un lugar pendiente de ser actualizado y resignificado, con los valores de la democracia; y por tanto, de la defensa de los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        El empoderamiento de la familia del dictador, en todos estos meses, da medida de la capacidad operativa que han mantenido los descendientes del r&eacute;gimen en estos a&ntilde;os de democracia. Ver c&oacute;mo quienes disfrutan del vaciado del patrimonio espa&ntilde;ol durante cuatro d&eacute;cadas ha echado un pulso, de t&uacute; a t&uacute;, con todo un Gobierno, es un s&iacute;ntoma m&aacute;s de nuestra debilidad democr&aacute;tica. Y adem&aacute;s, es una consecuencia de la falta de h&aacute;bito de colocar, a quienes durante cuatro d&eacute;cadas negaron los derechos civiles de millones de personas, en el lugar que merecen.
    </p><p class="article-text">
        Otro s&iacute;ntoma de esa falta de contundencia es el hecho de que el cuerpo del cabecilla del sangriento golpe de Estado de 1936 va a salir de un mausoleo monumental, pagado con fondos p&uacute;blicos, a otro mausoleo funerario que tambi&eacute;n es propiedad del Estado. Eso significa que las v&iacute;ctimas de la dictadura, despu&eacute;s de esta importante decisi&oacute;n, seguir&aacute;n pagando con sus impuestos en lugar de enterramiento de quien tanto da&ntilde;o les caus&oacute;, algo que nadie entender&iacute;a en el caso de v&iacute;ctimas como las del terrorismo.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno ha decidido, inexplicablemente, que no podamos ver im&aacute;genes de c&oacute;mo se retira la losa de tonelada y media que cubr&iacute;a el f&eacute;retro del dictador, ese enorme lastre que ha entorpecido el avance de nuestra cultura democr&aacute;tica. Ser&iacute;a sano para la democracia un ejercicio de mayor transparencia para poder ver c&oacute;mo el hombre que asesin&oacute; y secuestr&oacute; durante d&eacute;cadas la democracia obedece una orden ciudadana que le dice: &iexcl;Ya no est&aacute; todo atado!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilio Silva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/primera-democracia-francisco-franco-sublevado_129_1291266.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Oct 2019 19:26:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Primera orden de la democracia que obedece Francisco Franco después de 80 años sublevado]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Exhumar al dictador: y romper el concordato de la democracia con el franquismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/exhumar-dictador-concordato-democracia-franquismo_129_1341380.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/66effcbf-862f-4e06-a3fd-c67a4a9b4e84_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Una mujer junto a la tumba del general Francisco Franco, en el Valle de los Caídos / EFE"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para la amplia derecha española, se viene encima la profanación de una reliquia de la historia de España, el último salvador de las esencias de España, el fiel heredero del Cid Campeador y de los Reyes Católicos</p><p class="subtitle">¿Se puede aceptar que una víctima financie la tumba de honor de su verdugo? En España se ha aceptado y se seguirá aceptando esa forma de maltrato hacia las víctimas de la dictadura</p><p class="subtitle">Que el Tribunal Supremo haya dedicado más tiempo a atender a la familia del dictador explica de manera especialmente gráfica el concordato que se firmó en la transición a la democracia con el franquismo</p></div><p class="article-text">
        Desde hace unos meses, en el Valle de los Ca&iacute;dos, una red de apoyo a la permanencia de los restos del dictador Francisco Franco en el recinto vigila la bas&iacute;lica, desde que abre al p&uacute;blico hasta que cierra, para detectar cualquier se&ntilde;al que permita anticipar que el Gobierno inicia la operaci&oacute;n de extracci&oacute;n de los restos del dictador para darles un tratamiento m&aacute;s democr&aacute;tico. La noticia de que el Tribunal Supremo no acepta la reclamaci&oacute;n de la familia del dictador y da luz verde a su exhumaci&oacute;n ha debido caer entre ellos como la entrada del hocico de un oso en una colmena. Sus horas de vigilancia, en la cafeter&iacute;a, en la Bas&iacute;lica, incluso en la hospeder&iacute;a, se van a intensificar de aqu&iacute; al d&iacute;a en que la maquinaria para levantar esa pesada losa que lleva m&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas arrastrada por nuestra democracia, sea alzada y apartada para permitir el acceso al cuerpo del dictador.
    </p><p class="article-text">
        Para la amplia derecha espa&ntilde;ola, esa que no ha terminado de comulgar con la democracia aunque haga uso de ella, se viene encima la profanaci&oacute;n de una reliquia de la historia de Espa&ntilde;a, el &uacute;ltimo salvador de las esencias de Espa&ntilde;a, el fiel heredero del Cid Campeador y de los Reyes Cat&oacute;licos, el hombre que fue elegido por Dios para ser Caudillo por designaci&oacute;n divina.
    </p><p class="article-text">
        La exhumaci&oacute;n de los restos del dictador Francisco Franco, reclamada desde hace a&ntilde;os por sus v&iacute;ctimas, ten&iacute;a por objeto normalizar nuestra democracia, desterrando su momia del territorio del Estado y privatizando su figura, entreg&aacute;ndolo a sus opulentos herederos. Se trataba de que las v&iacute;ctimas de la dictadura dejaran de pagar con sus impuestos la tumba del dictador. &iquest;Se puede aceptar que una v&iacute;ctima financie la tumba de honor de su verdugo? En Espa&ntilde;a se ha aceptado y se seguir&aacute; aceptando esa forma de maltrato hacia las v&iacute;ctimas de la dictadura, que han sido obligadas por el Estado democr&aacute;tico durante d&eacute;cadas a financiar el mausoleo del l&iacute;der militar del fascismo espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Que el Tribunal Supremo haya dedicado m&aacute;s tiempo a atender a la familia del dictador, para ver qu&eacute; ocurre con sus huesos, que a las familias de las m&aacute;s de cien mil personas desaparecidas por la represi&oacute;n franquista explica de manera especialmente gr&aacute;fica el concordato que se firm&oacute; en la transici&oacute;n a la democracia con el franquismo. Lo que de manera eufem&iacute;stica se ha llamado &ldquo;franquismo sociol&oacute;gico&rdquo; ha sido un franquismo que forma parte de nuestra cultura pol&iacute;tica, de nuestra fragilidad democr&aacute;tica y de la politizaci&oacute;n de los poderes del Estado, que van mucho m&aacute;s all&aacute; del judicial y alcanzan el poder educativo, medi&aacute;tico o diplom&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Que durante 15 meses hayamos visto a la familia de un dictador echando un pulso, de t&uacute; a t&uacute;, con un gobierno democr&aacute;tico, nos explica la debilidad con la que la pol&iacute;tica se ha enfrentado a la dictadura. La familia del dictador ha conservado sus privilegios intactos durante cuatro d&eacute;cadas; ning&uacute;n gobierno ha investigado el origen de su fortuna, las apropiaciones indebidas, el expolio a Patrimonio Nacional o los favores pol&iacute;ticos que han recibido en democracia para multiplicar su patrimonio con la burbuja inmobiliaria.
    </p><p class="article-text">
        Ning&uacute;n gobierno hasta hoy ha rendido un homenaje a los hombres y mujeres que lucharon contra el dictador, que se jugaron la vida, que dejaron de lado sus proyectos personales y que apostaron por defender el regreso de una democracia en la que se abrieran de nuevo las urnas para acoger ideas iguales o contrarias a las suyas. Todos los gobiernos de la recuperada democracia han mantenido una pol&iacute;tica educativa que fabricaba ignorancia acerca del pasado reciente, que blanqueaba las biograf&iacute;as de los altos dirigentes del franquismo. Y todos planificaban la muerte silenciosa de v&iacute;ctimas y testigos para que en un futuro la dictadura se despojara de su terrible uso de la violencia, de su aut&aacute;rtico apartheid en el que los vencedores disfrutaban de derechos y recursos del estado y los perdedores, defensores de la democracia, sobreviv&iacute;an en el subsuelo de la pir&aacute;mide social del que s&oacute;lo pudieron salir en la mayor&iacute;a de los casos formando parte de los casi dos millones de espa&ntilde;oles y espa&ntilde;olas que salieron del pa&iacute;s en las dos d&eacute;cadas siguientes al final de la Segunda Guerra Mundial. Ning&uacute;n gobierno ha trabajado para abrir la puerta de los juzgados a las v&iacute;ctimas de la dictadura, a las familias de los desaparecidos, a los homosexuales torturados, a las mujeres sin derechos, a quienes fueron saqueados por las autoridades franquistas o utilizados como esclavos por las grandes constructoras que actuaron en muchas ocasiones como testaferros del dictador.
    </p><p class="article-text">
        El cuerpo de Franco ha permanecido intacto, como una reliquia, en el lugar que &eacute;l mismo program&oacute;, sin que la democracia lo contradijera o tomara una decisi&oacute;n al respecto. Pero la recuperaci&oacute;n de la memoria es, entre otras muchas cosas, una lucha por el significado del pasado y en los &uacute;ltimos a&ntilde;os el significado de un monumento como el Valle de los Ca&iacute;dos se ha transformado hasta convertir los residuos del franquismo en una realidad inc&oacute;moda para amplios sectores sociales.
    </p><p class="article-text">
        El catolicismo ha sido en Espa&ntilde;a una identidad pol&iacute;tica antes que una identidad religiosa. El de la transici&oacute;n a la democracia firm&oacute; un concordato con el franquismo para evitar obst&aacute;culos y esfuerzos. Pero el peso de ese pasado amable con la dictadura ha generado un duro coste pol&iacute;tico en nuestro presente. El cuerpo de Franco en la bas&iacute;lica del Valle es como el tap&oacute;n de un desag&uuml;e. Simboliza muchas carencias democr&aacute;ticas, muchas injusticias con los padres y las madres de nuestra democracia, muchas personas que han muerto durante d&eacute;cadas con una enorme angustia por acercarse a la muerte sin haber podido enterrar dignamente a un ser querido y saber qu&eacute; pas&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Los restos de Franco, si el Gobierno act&uacute;a para trasladarlos, terminar&aacute;n enterrados en un monumento que pertenece a Patrimonio Nacional. Una vez all&iacute;, sus v&iacute;ctimas seguir&aacute;n obligadas a pagar con sus impuestos la tumba del dictador, en un gesto de gatopardismo. Que el dictador obedezca al Estado democr&aacute;tico es algo que no hab&iacute;a ocurrido antes. Pero las v&iacute;ctimas de las cunetas, sus familias y una sociedad que rechaza las violaciones de Derechos Humanos seguir&aacute;n reclamando un Bolet&iacute;n Oficial del Estado en el que se reconozca su defensa de los valores democr&aacute;ticos y la obligaci&oacute;n de todas las instituciones del Estado de garantizar verdad, justicia y reparaci&oacute;n y exhumar e identificar a todas las personas desaparecidas. Si el traslado de Franco es una declaraci&oacute;n de intenciones de romper el concordato de la democracia con el franquismo, debe ser el principio de un proceso que termine con su impunidad, como si sus restos fueran trasladados al cementerio de un prisi&oacute;n, ese lugar que nunca ha pisado ninguno de los responsables de tanta violencia, tanto miedo y tanto dolor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilio Silva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/exhumar-dictador-concordato-democracia-franquismo_129_1341380.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Sep 2019 21:37:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Exhumar al dictador: y romper el concordato de la democracia con el franquismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Exhumaciones,Francisco Franco,Valle de los Caídos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ascensión Mendieta: esa gigante civil que dio a todos los gobiernos lecciones de dignidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ascension-mendieta-gobiernos-lecciones-dignidad_129_1476143.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f59107ee-930b-4d50-99f3-952ebd2fa0eb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Familiares de Timoteo Mendieta acuden al cementerio con flores para honrarle"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La lucha de Ascensión simbolizó el desamparo de las víctimas de la dictadura y la fortaleza de quienes vivieron vidas arrasadas por el fascismo</p><p class="subtitle">Colaboraron en la exhumación de su padre forenses españoles, británicos y portugueses; faltaba, como había faltado en toda una vida de búsqueda, el Estado</p><p class="subtitle">Cientos de miles de 'Ascensiones Mendieta' han muerto en España ignoradas por el Estado, escuchando discursos políticos que hablaban de reconciliaciones y de transiciones ejemplares mientras nadie les garantizaba verdad, justicia y reparación</p><p class="subtitle">Muere Ascensión Mendieta, la impulsora de la querella argentina que consiguió recuperar los restos de su padre fusilado por el franquismo</p></div><p class="article-text">
        Ascensi&oacute;n Mendieta (1925-2019) aguardaba sentada junto al nicho del Cementerio Civil de Madrid, en el que estaba a punto de ser enterrado su padre, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Timoteo_Mendieta-Guadalajara-Memoria_Historica-Querella_Argentina-Ascension_Mendieta_0_653034734.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Timoteo, un sindicalista asesinado por la represi&oacute;n franquista</a>, el 15 de noviembre de 1939, identificado casi ochenta a&ntilde;os despu&eacute;s. Aunque no se publicit&oacute; la hora del entierro, cientos de personas aparecieron para acompa&ntilde;arla en ese momento. Hab&iacute;a pasado muchos a&ntilde;os luchando, muchos gobiernos democr&aacute;ticos para los que ella fue insignificante, muchos menosprecios parlamentarios, como el de Rafael Hernando, y toda clase de obst&aacute;culos que consigui&oacute; sortear gracias a un amor y una dignidad que la hicieron invencible ante todos los impedimentos que se interpon&iacute;an a su deseo de dar una sepultura digna a su padre.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el ata&uacute;d con los&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/clm/Identificado-Timoteo-Mendieta-cementerio-Guadalajara_0_652685702.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">restos gen&eacute;ticamente idenficados</a> de Timoteo fue depositado en el nicho, estall&oacute; en la garganta de Ascensi&oacute;n un grito terrible, un profundo lamento que llevaba setenta y seis a&ntilde;os incrustado bajo uno de sus pulmones, enquistado por un duelo nunca elaborado, por el transcurso de lustros repletos de abandono institucional, en los que la familia fue muriendo y depositando en ella la responsabilidad de dar nombre y digna sepultura a los restos de su padre.
    </p><p class="article-text">
        A&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/tribunaabierta/amores-Timoteo-Mendieta_6_595700445.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Timoteo Mendieta</a> le fueron a buscar a casa despu&eacute;s de comer. Su participaci&oacute;n sindical le hab&iacute;a puesto en el punto de mira de los fascistas de Saced&oacute;n. Llamaron a la puerta y una ni&ntilde;a de trece a&ntilde;os, Ascensi&oacute;n, la abri&oacute; y cuando preguntaron por &eacute;l se&ntilde;al&oacute; la habitaci&oacute;n en la que estaba durmiendo la siesta. Se llevaron a Timoteo por la fuerza y lo encerraron en la c&aacute;rcel de Guadalajara hasta el d&iacute;a en que lo sacaron para asesinarlo y lo enterraron en una fosa com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Su viuda tuvo que empezar de cero, se&ntilde;alada, vigilada y castigada, viajaba a Madrid para vender, hacer trueques y conseguir algo que sus hijos se llevaran a la boca. Averiguaron d&oacute;nde pod&iacute;a estar enterrado Timoteo, pero durante a&ntilde;os tuvieron que tirar flores por encima de una tapia, porque los salvadores de Espa&ntilde;a les imped&iacute;an acceder a ese lugar.
    </p><p class="article-text">
        Lleg&oacute; la democracia y la ausencia del padre sigui&oacute; presente, sin que el final de la dictadura hubiera supuesto la atenci&oacute;n debida por parte del Estado democr&aacute;tica y oficialmente 'reconciliado'. Ascensi&oacute;n y su hermana Paz iniciaron la b&uacute;squeda de ayuda en las instituciones, quer&iacute;an saber, quer&iacute;an terminar con la incertidumbre de ese padre que, como dijo Ascensi&oacute;n, &ldquo;hab&iacute;a pasado toda la vida bajo tierra&rdquo;, toda la que le quitaron.
    </p><p class="article-text">
        Falleci&oacute; Paz y Ascensi&oacute;n no cej&oacute; en su empe&ntilde;o, acosada por un reloj biol&oacute;gico que no entend&iacute;a de leyes de memoria, que no le sirvieron para nada, ni de vagas promesas pol&iacute;ticas. Pasaron los a&ntilde;os y fue capaz de cumplir los 88 subida en un avi&oacute;n, camino de Buenos Aires, para sumarse a la causa argentina abierta contra el franquismo el 14 de abril de 2010, interpuesta por <a href="https://www.eldiario.es/galicia/movimientos_sociales/memoria_historica-antifranquismo_0_889261171.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dar&iacute;o Rivas &ndash;recientemente fallecido&ndash;</a>&nbsp;y por la Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica (ARMH). All&iacute; pidi&oacute; ayuda a una jueza argentina que en aplicaci&oacute;n del principio de jurisdicci&oacute;n universal hab&iacute;a abierto una causa penal contra los cr&iacute;menes de la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        Meses despu&eacute;s, la justicia argentina orden&oacute; la exhumaci&oacute;n de Timoteo. Tras esquivar retrasos de la justicia espa&ntilde;ola y del Ayuntamiento de Guadalajara, gobernado entonces por el Partido Popular, los voluntarios de la ARMH iniciaron la b&uacute;squeda, pero descubrieron que los restos de Timoteo no estaban donde el registro del cementerio aseguraba. As&iacute; que se llev&oacute; a cabo una segunda exhumaci&oacute;n y entonces las pruebas gen&eacute;ticas, hechas con urgencia, dijeron qui&eacute;n era y d&oacute;nde estaba Timoteo.
    </p><p class="article-text">
        La exhumaci&oacute;n fue financiada por la ARMH, por el sindicato ELOGIT de electricistas noruegos y la ayuda del Equipo Argentino de Antropolog&iacute;a Forense. Colaboraron en ella forenses espa&ntilde;oles, brit&aacute;nicos y portugueses y entre el resto de personas voluntarias las hab&iacute;a de varias nacionalidades. Faltaba, como hab&iacute;a faltado en toda una vida de b&uacute;squeda, el Estado.
    </p><p class="article-text">
        La lucha de Ascensi&oacute;n simboliz&oacute; el desamparo de las v&iacute;ctimas de la dictadura y la fortaleza de quienes vivieron vidas arrasadas por el fascismo. Su imagen fr&aacute;gil y su dulzura al hablar de su lucha empujaron a muchas otras familias a iniciar la b&uacute;squeda de un ser querido.
    </p><p class="article-text">
        En el funeral de Timoteo, se oy&oacute; a Ascensi&oacute;n dar las gracias &ldquo;por venir a un acto tan triste&rdquo;. Su lucha permiti&oacute; adem&aacute;s identificar a otras treinta personas asesinadas en condiciones similares a las de su padre. Cuando el 19 de mayo de 2018 se entregaron en Guadalajara 25 cuerpos identificados, todos los familiares, al recibir los restos, agradecieron a esa fr&aacute;gil y enorme defensora de los Derechos Humanos de Saced&oacute;n la oportunidad que hab&iacute;a creado con su lucha.
    </p><p class="article-text">
        Durante muchos a&ntilde;os, Ascensi&oacute;n vivi&oacute; pensando en c&oacute;mo habr&iacute;a muerto su padre; si fue al instante, si lo dejaron herido y ocurri&oacute; lentamente, incluso si pas&oacute; fr&iacute;o. Cuando no podemos despedir y cerrar el duelo tras la muerte de un ser querido, hay piezas que no encajan y que pueden ser arrastradas toda la vida. Espa&ntilde;a es un pa&iacute;s en el que cientos de miles de 'Ascensiones Mendieta' han muerto ignoradas por el Estado, escuchando discursos pol&iacute;ticos que hablaban de reconciliaciones y de transiciones ejemplares mientras nadie les garantizaba verdad, justicia y reparaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cuando en el Cementerio Civil de Madrid, Ascensi&oacute;n sea enterrada junto a su padre, Timoteo, el eje del mundo se habr&aacute; desplazado una diminuta distancia para acercarse a la justicia. Pero seguiremos viviendo en un pa&iacute;s en el que ninguno de los asesinos, que arrancaron de su siesta a personas que defend&iacute;an el bien com&uacute;n para asesinarlos, se habr&aacute; sentado en un banquillo como acusado. Y esa realidad, esa terrible e insoportable injusticia, seguir&aacute; siendo una causa fundamental de muchas de las debilidades de nuestra democracia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilio Silva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ascension-mendieta-gobiernos-lecciones-dignidad_129_1476143.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Sep 2019 20:08:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ascensión Mendieta: esa gigante civil que dio a todos los gobiernos lecciones de dignidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ascensión Mendieta,Obituario]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El franquismo, la momia del dictador y el palio democrático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/franquismo-momia-dictador-palio-democratico_129_1418368.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8faa812c-9a94-400a-bb93-84e042a2ccf3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras la momia del dictador no obedezca la orden democrática de salir del territorio del Estado, física y simbólicamente, nuestra democracia seguirá debilitada</p><p class="subtitle">Es difícil explicar la falta de voluntad política del Gobierno, que siendo el poder ejecutivo, debería haber sacado el cuerpo de dictador y haberlo trasladado a un lugar donde no suponga un problema de orden público</p></div><p class="article-text">
        Hace algo m&aacute;s de un a&ntilde;o que el presidente del Gobierno, hoy en funciones, anunci&oacute; el traslado de los restos del dictador Francisco Franco para extraerlo del Valle de los Ca&iacute;dos. A partir de ese momento, lo que parec&iacute;a una declaraci&oacute;n de intenciones al inicio de una incierta legislatura, se convirti&oacute; en un rocambolesco proceso. La falta de contundencia del poder ejecutivo inici&oacute; un pulso con la familia del dictador, de t&uacute; a t&uacute;, escenificando una enorme debilidad democr&aacute;tica, una fr&aacute;gil voluntad pol&iacute;tica y una esperp&eacute;ntica falta de previsi&oacute;n que qued&oacute; en evidencia el d&iacute;a que la familia del general golpista anunci&oacute; la propiedad de un nicho en el centro de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Cuando en septiembre de 2018, la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, defendi&oacute; en el Senado la exhumaci&oacute;n del dictador y atac&oacute; al Partido Popular y a Ciudadanos dici&eacute;ndoles que, ante una situaci&oacute;n as&iacute;, &ldquo;nadie se pod&iacute;a poner de lado&rdquo;, su intervenci&oacute;n trat&oacute; de poner en evidencia que la extracci&oacute;n de la momia del dictador del Valle de los Ca&iacute;dos era un imperativo categ&oacute;rico. Si las malditas hemerotecas hablaran, ese d&iacute;a habr&iacute;an crujido recordando cuando Carmen Calvo fue ministra de Cultura en el a&ntilde;o 2006 y el Gobierno del que formaba parte permiti&oacute; que la nieta del dictador se embolsaba decenas de miles de euros, de la televisi&oacute;n p&uacute;blica, en el programa &ldquo;Mira qui&eacute;n baila&rdquo; al tiempo de que el Consejo de Ministros del que ella formaba parte no se responsabiliz&oacute; de buscar a las personas desaparecidas por la represi&oacute;n de la dictadura. 
    </p><p class="article-text">
        La lucha por el poder es la lucha por el dominio de los significados. El poder invierte ingentes recursos en manipular, imponer o enterrar significados. En la transici&oacute;n, mientras algunos familiares desenterraban a sus seres queridos, con sus azadas, con sus manos, con el amor y el dolor que les caus&oacute; la represi&oacute;n franquista, las &eacute;lites dedicaron ingentes esfuerzos a enterrar significados, crearon peri&oacute;dicos, quemaron millones de documentos, controlaron milim&eacute;tricamente los contenidos de la ense&ntilde;anza, la parrilla de la televisi&oacute;n y llevaron a cabo una bien aprendida gesti&oacute;n del miedo que alcanz&oacute; su cima con el grito: &ldquo;Quieto todo el mundo&rdquo;, del teniente coronel Antonio Tejero, en el Congreso de los Diputados, el 23 de febrero de 1981.
    </p><p class="article-text">
        El olvido, la ocultaci&oacute;n p&uacute;blica del pasado que llevan a cabo las &eacute;lites y sus capataces, es en realidad una mezcla de amenaza encubierta; de miedo a enunciar (y por lo tanto, a denunciar), algo que incluso cortocircuit&oacute; la transmisi&oacute;n oral de miles de historias familiares; de silencio impuesto, que se convirti&oacute; en autoimpuesto; y de ignorancia planificada y plagada de se&ntilde;uelos.
    </p><p class="article-text">
        En la mitolog&iacute;a griega, quienes consegu&iacute;an reencarnarse, pod&iacute;an beber del r&iacute;o de la memoria (<em>Mnem&oacute;sine</em>) para saber qui&eacute;nes hab&iacute;an sido en sus vidas anteriores, para restablecer su(s) identidad(es). Tras la muerte del dictador Francisco Franco se abri&oacute; la posibilidad de que la recuperada democracia bebiera del r&iacute;o de la memoria, pero las &eacute;lites, que llevaban siglos borrando su rastro, conoc&iacute;an bien sus peligros y alejaron a la sociedad de las fuentes del pasado, creando la oportunidad para aparentar que nuestra sociedad no hab&iacute;a conocido la democracia, el sufragio universal y la alternancia de ideolog&iacute;as en el poder durante los a&ntilde;os de la Segunda Rep&uacute;blica. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando, a principios de este siglo, los nietos y las nietas de las personas desaparecidas por la represi&oacute;n de la dictadura franquista comenzaron a desenterrar a sus abuelos para saber qu&eacute; les ocurri&oacute;, denunciar su asesinato y darles una sepultura digna, estaban abriendo en cada fosa una fuente del r&iacute;o de la memoria, un cauce, un potente caudal que podr&iacute;a anegar la sociedad de un nuevo significado. 
    </p><p class="article-text">
        La recuperaci&oacute;n de la memoria hist&oacute;rica causa, entre otros m&uacute;ltiples efectos, un cambio de significados. Eso altera la mirada de la sociedad hacia su presente. As&iacute; ha ocurrido que lo que parec&iacute;a un hecho normal, como que un Estado democr&aacute;tico obligue a las v&iacute;ctimas de una dictadura a pagar con sus impuestos el mausoleo del responsable de todo el da&ntilde;o que padecieron, deje de serlo. El Valle de los Ca&iacute;dos, con la aportaci&oacute;n del nuevo significado, se ha convertido en un lugar inc&oacute;modo para quienes sienten y defienden una verdadera cultura democr&aacute;tica y tambi&eacute;n para quienes defienden la pervivencia de los significados impuestos por el franquismo, algo que ha podido tener relaci&oacute;n con el despegue electoral de una extrema derecha que vio roto su concordato pol&iacute;tico con el Partido Popular cuando este, junto a Ciudadanos, se abstuvo con respecto a la exhumaci&oacute;n de la momia del dictador. 
    </p><p class="article-text">
        Lo dif&iacute;cil de entender, un a&ntilde;o despu&eacute;s del anuncio presidencial, es que el proyecto del Gobierno sea desplazar los restos de Franco de un monumento que es propiedad p&uacute;blica, para depositarlos en un pante&oacute;n que tambi&eacute;n pertenece al Estado y que acaba de ser reacondicionado para mejorar su estructura, la de la capilla que incluye y la se&ntilde;alizaci&oacute;n del mismo. Si finalmente se lleva a cabo de ese modo, la agresi&oacute;n que supone para las v&iacute;ctimas seguir pagando con fondos p&uacute;blicos el mausoleo del dictador, algo que ser&iacute;a inimaginable en un caso de terrorismo, permanecer&aacute; en el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil explicar la falta de voluntad pol&iacute;tica del Gobierno, que siendo el poder ejecutivo, deber&iacute;a haber sacado el cuerpo de dictador y haberlo trasladado a un lugar donde no suponga un problema de orden p&uacute;blico y su familia dedique parte del beneficio de lo expoliado para pagar su tumba. Se habr&iacute;an ahorrado viajes al Vaticano, la imagen de empoderamiento de la familia del dictador, y la exhibici&oacute;n de la debilidad de la democracia frente al pasado de la dictadura. 
    </p><p class="article-text">
        En la rueda de prensa del Consejo de Ministros del pasado viernes 26 de julio, la vicepresidenta Carmen Calvo asegur&oacute;, para definir el compromiso con las ideas de izquierda de su partido, que han gobernado tres veces este pa&iacute;s&hellip; y todav&iacute;a tienen compa&ntilde;eros en las cunetas. La frase podr&iacute;a pasar desapercibida salvo que desde el r&iacute;o de la memoria nos preguntemos por qu&eacute; en esos tres gobiernos no se tom&oacute; la decisi&oacute;n de que ni su partido, ni ning&uacute;n partido, ni ninguna familia tenga compa&ntilde;eros y seres queridos tirados en cunetas, donde quisieron hacerlos invisibles los enterradores del olvido. Y m&aacute;s si tenemos en cuenta que la militancia de base socialista tiene clara la necesidad de recuperar la memoria.
    </p><p class="article-text">
        Estamos en el a&ntilde;o 2019 y casi todas las personas que pueden relatar los horrores que padecieron como consecuencia de la represi&oacute;n franquista han muerto. Sus voces, su torrente de significado no est&aacute; en los archivos militares ni civiles, no est&aacute; en los documentos ni en los libros de texto, ni en los museos, ni en las bibliotecas, ni desgraciadamente en las sentencias de los juzgados. Mientras la momia del dictador no obedezca la orden democr&aacute;tica de salir del territorio del Estado, f&iacute;sica y simb&oacute;licamente, nuestra democracia seguir&aacute; debilitada, incapaz de enfrentarse a los poderes que pugnan por arrebatarle su verdadero significado, atada como Prometeo a una roca y sin poder arrebatarle el fuego a los dioses.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilio Silva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/franquismo-momia-dictador-palio-democratico_129_1418368.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Jul 2019 19:04:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El franquismo, la momia del dictador y el palio democrático]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Exhumaciones,Francisco Franco,Dictadura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El franquismo, ¿un grillete en el tobillo del Tribunal Supremo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/franquismo-grillete-tobillo-tribunal-supremo_129_1512873.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04e65a73-7291-4ca2-ae89-46de795a87bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El franquismo, ¿un grillete en el tobillo del Tribunal Supremo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Alguien imagina que en un documento oficial, el teniente coronel Tejero que entró en el Parlamento al grito de "quieto todo el mundo" fuera considerado, presidente del Congreso de los Diputados?</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;En consecuencia determinamos que el teniente coronel Antonio Tejero, durante las horas en las que estuvo al mando del Congreso de los Diputados, entre la tarde de 23 de febrero de 1981 y las primeras horas del 24, en las que hab&iacute;a dimitido el presidente del Gobierno, Adolfo Su&aacute;rez, y no lleg&oacute; a ser investido Leopoldo Calvo Sotelo, puede considerarse que fue presidente del Parlamento y presidente del Gobierno de Espa&ntilde;a&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Alguien imagina que en un documento oficial, el teniente coronel de la guardia civil que entr&oacute; al hemiciclo del Parlamento al grito de &ldquo;quieto todo el mundo&rdquo; fuera considerado, presidente del Congreso de los Diputados? Pues el Tribunal Supremo, al reconocer en un auto la jefatura del Estado al general golpista Francisco Franco, a partir del 1 de octubre de 1936, ha hecho algo bastante parecido. &iquest;Ha sido casual?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el informe sobre Espa&ntilde;a, del relator de la ONU para la Verdad, la Justicia, la Reparaci&oacute;n y las Garant&iacute;as de No Repetici&oacute;n, Pablo de Greiff, se se&ntilde;alaban algunas carencias del poder judicial espa&ntilde;ol, especialmente en &ldquo;los programas de formaci&oacute;n de jueces en materia de derechos humanos... Sorprende que sus programas de formaci&oacute;n no hagan referencia a las obligaciones del Estado en materia de persecuci&oacute;n penal de delitos internacionales, como el genocidio, los cr&iacute;menes de lesa humanidad y los cr&iacute;menes de guerra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Salvo excepciones se&ntilde;aladas, la formaci&oacute;n en materia de Derechos Humanos de la judicatura espa&ntilde;ola es totalmente deficitaria y esto afecta de forma acentuada a los miembros del Tribunal Supremo, que comenzaron su formaci&oacute;n judicial hace m&aacute;s de treinta a&ntilde;os. Alguien ha dise&ntilde;ado esa ignorancia en materia de derecho humanitario y ha sido sin duda la misma &eacute;lite que durante d&eacute;cadas no ha querido que se estudie en los colegios la represi&oacute;n franquista, que el tratamiento cinematogr&aacute;fico de la dictadura sea en general subvencionadamente laxo o que la impunidad de los cr&iacute;menes de la dictadura sea un muro jam&aacute;s resquebrajado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El reconocimiento por parte de la secci&oacute;n cuarta del Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo, fechando el 1 de octubre de 1936 como el inicio de la jefatura de Estado del dictador Francisco Franco no es casual. No lo es cuando el auto confunde adecuadamente el inter&eacute;s general con los objetivos de los herederos del dictador, cuando utiliza su jefatura del Estado como un argumento a su favor, sin llamarlo dictador ni golpista en ning&uacute;n momento y sin mencionar a sus miles de v&iacute;ctimas que son hoy obligadas a pagar con sus impuestos la tumba del dictador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 1 de octubre de 1936, aunque realmente la decisi&oacute;n fue el 29 de septiembre, en Burgos, una ciudad lejana al frente, el general Franco se autoproclama, con ayuda de otros cuatro golpistas engalonados, jefe del Estado. Felicitado por la Alemania nazi, la Italia fascista y el estado Vaticano, Franco utilizar&aacute; la fecha de su advenimiento a esa inexistente jefatura del Estado como un hito en la historia del &ldquo;renacer&rdquo; de Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El 1&ordm; de octubre pr&oacute;ximo se cumple el primer aniversario del momento hist&oacute;rico en que asumiendo por gracia de Dios y verdadera voluntad Espa&ntilde;a, los m&aacute;ximos poderes, fue solemnemente proclamado jefe del Estado y General&iacute;simo de los Ej&eacute;rcitos nacionales de tierra, mar y aire el excelent&iacute;simo se&ntilde;or general don Francisco Franco y Bahamonde, jefe nacional de Falange Espa&ntilde;ola Tradicionalista y de las JONS, Caudillo Supremo del movimiento Salvador de Espa&ntilde;a....
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a, la Espa&ntilde;a nacional, consciente de cu&aacute;nto debe a su Caudillo anhela rendirle en la fecha memorable que se avecina el homenaje de adhesi&oacute;n y gratitud que le es debido. Por lo expuesto y recogiendo el sentir un&aacute;nime de este nuestro Pueblo Espa&ntilde;ol, se dispone: Art&iacute;culo 1: Se establece la Fiesta Nacional del Caudillo que se celebra anualmente el 1&ordm; de octubre para conmemorar la fecha en que fue proclamado jefe del Estado Espa&ntilde;ol el excelent&iacute;simo Sr.D. Francisco Franco Bahamonde&ldquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta orden apareci&oacute; en el bolet&iacute;n oficial franquista el 28 de septiembre de 1937, dictada por la Presidencia de la Junta T&eacute;cnica del Estado. As&iacute; constituy&oacute; la dictadura el 1 de octubre como una de sus fechas fundacionales, festiva, exaltadora y promocionada para nombrar avenidas, hospitales y colegios. Despu&eacute;s de que en democracia desaparecieran muchos de esos nombres la fecha qued&oacute; disuelta en el calendario, como un recuerdo para la gente mayor y ning&uacute;n significado para la menor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os, uno de los principales argumentos conservadores de quienes defienden indirectamente el franquismo criticando la recuperaci&oacute;n de la memoria hist&oacute;rica es que los perdedores de la guerra y sus descendientes quieren cambiar la historia. Pero qui&eacute;nes realmente la quieren cambiar son los que inventan una legitimidad inexistente, una versi&oacute;n revisionista que acaba de ser respaldada, nada m&aacute;s y nada menos, que por toda una sala del Tribunal Supremo y por unanimidad.
    </p><p class="article-text">
        El 10 de mayo de 1936, en el Palacio de Cristal del Parque del Retiro de Madrid se re&uacute;nen 911 compromisarios elegidos en todo el territorio espa&ntilde;ol por sufragio universal. Ten&iacute;an que nombrar al presidente del Gobierno de la Rep&uacute;blica. Manuel Aza&ntilde;a recibi&oacute; 754 de los 847 votos emitidos. Seguidamente, en el Palacio Nacional, hoy Palacio Real, se hizo el acto institucional, desfil&oacute; la polic&iacute;a, el ej&eacute;rcito, fue una jornada tranquila de una democracia y s&oacute;lo faltaban dos meses para el 18 de julio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 1 de octubre de 1936, cuando el general golpista Francisco Franco le&iacute;a el telegrama de Rudolf Hess que en nombre de Adolf Hitler le felicitaba, el presidente del Gobierno era Manuel Aza&ntilde;a. Mientras Franco y sus &ldquo;generalazos&rdquo; le gritaban a la democracia de 1936 &ldquo;quieto todo el mundo&rdquo;, y llenaban las cunetas de hombres y mujeres que hab&iacute;an construido nuestras primeras urnas con sufragio universal, quienes cre&iacute;an en el pueblo, quienes estaban construyendo un pa&iacute;s gobernado por la ciudadan&iacute;a y no por los l&aacute;tigos de los terratenientes, ni los p&uacute;lpitos, ni los ca&ntilde;ones.
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo 1 de octubre, el presidente Manuel Aza&ntilde;a, el que muri&oacute; en Francia a punto de ser detenido por la Gestapo que quer&iacute;a entreg&aacute;rselo a Franco, firmaba un decreto &ldquo;para crear 5.300 plazas de Maestros y Maestras con destino a Escuelas nacionales&rdquo; y habilitaba &ldquo;un cr&eacute;dito extraordinario de siete millones novecientas noventa y ocho mil pesetas anuales y un mill&oacute;n novecientas noventa y nueve mil quinientas efectivas para la creaci&oacute;n, a partir del 1.&deg; de octubre del a&ntilde;o en curso (1936), de 2.666 plazas de dicha clase, con el sueldo anual de tres mil pesetas&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Unos destru&iacute;an Espa&ntilde;a y otros la segu&iacute;an construyendo. Y quien hizo todo ese da&ntilde;o, quien asesin&oacute; a miles de maestros y maestras, quien dej&oacute; 114.226 personas desaparecidas en las cunetas, es reconocido por el Tribunal Supremo de 2019 como leg&iacute;timo jefe de Estado, aunque fuera autoproclamado por la p&oacute;lvora y la sangre. La sala del Supremo, colocando uno de sus pies fuera de la democracia, considera que el Caudillo tiene derecho a un tratamiento especial y por eso suspende cautelarmente una decisi&oacute;n del Congreso de los Diputados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a en su laberinto, en su jaula invisible, en su siglo XIX del eterno retorno, con su jerarqu&iacute;a cat&oacute;lica rancia y empoderada, su &eacute;lite inculta y carpetovet&oacute;nica, y su Poder Judicial inmaculado, que jam&aacute;s ha juzgado y condenado una sola de las violaciones de Derechos Humanos del dictador. Dice la sala del Supremo que toma la decisi&oacute;n de que el cuerpo del dictador permanezca en el Valle de los Ca&iacute;dos por el inter&eacute;s general, pero lo hace, m&aacute;s bien, por un inter&eacute;s general&iacute;simo. Y ese hombre, Aza&ntilde;a, el que firm&oacute; el decreto para crear 5.300 plazas de maestros y maestras, en plena guerra, en plena agresi&oacute;n fascista, yace enterrado fuera de su patria, en sus m&aacute;rgenes, fuera de la jurisdicci&oacute;n de ese tribunal que hace hoy apolog&iacute;a del franquismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilio Silva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/franquismo-grillete-tobillo-tribunal-supremo_129_1512873.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Jun 2019 18:45:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El franquismo, ¿un grillete en el tobillo del Tribunal Supremo?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Franquismo,Tribunal Supremo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[14 de abril: la Segunda República vista desde la lengua de una mariposa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/abril-segunda-republica-lengua-mariposa_129_2172744.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea46b89c-7c7f-4cba-bcb5-45d1534ebb64_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Escondieron y sepultaron a los hombres y mujeres que llegaban a los pueblos más recónditos con bibliotecas portátiles, con gramófonos, llevando la cultura a toda la ciudadanía como un derecho</p></div><p class="article-text">
        Una vez recogidos los animales y cerrada la puerta de casa, el padre se sentaba a liarse un cigarrillo junto a la chimenea, la madre cos&iacute;a con la tenue luz de las brasas dej&aacute;ndose la vista en no perder el hijo y el hijo peque&ntilde;o sacaba de la c&oacute;moda el libro que les hab&iacute;a correspondido, se sentaba junto al fuego y comenzaba a leerles una historia a sus padres. La imagen resulta inusual, pero fue muy real en miles de pueblos espa&ntilde;oles en los que los cambios de la Segunda Rep&uacute;blica, su esfuerzo en alfabetizar el pa&iacute;s construy&oacute; ese momento hist&oacute;rico en el que los hijos de jornaleros analfabetos pudieron recibir instrucci&oacute;n p&uacute;blica y, una vez que sab&iacute;an leer, acceder a alguno de los 600.000 libros que las misiones pedag&oacute;gicas distribuyeron por m&aacute;s de 5.000 pueblos, donde apenas unos pocos se&ntilde;oritos eran propietarios de libros que no fueran la biblia.
    </p><p class="article-text">
        La imagen de esos hijos cont&aacute;ndoles cuentos a sus padres forma parte de la historia de uno de los proyectos pedag&oacute;gicos m&aacute;s hermosos que se han desarrollado en la historia de la humanidad. Explica milim&eacute;tricamente, adem&aacute;s, lo que fueron los proyectos de transformaci&oacute;n social de la Segunda Rep&uacute;blica y todo el esfuerzo educativo que llev&oacute; a cabo para luego caer en ese agujero de la historia al que el fascismo arrastr&oacute; a este pa&iacute;s que estuvo durante casi veinte a&ntilde;os de la dictadura sin construir un solo centro de ense&ntilde;anza.
    </p><p class="article-text">
        Cultura para escapar del hambre, para adquirir ciudadan&iacute;a, para conocer los derechos, para igualarse con los que pontificaban desde los p&uacute;lpitos y los cortijos de los latifundios. Hab&iacute;a tardado en llegar el siglo de las luces, pero cuando el trabajo de la Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza se convirti&oacute; en gu&iacute;a de la pol&iacute;tica educativa, Espa&ntilde;a inici&oacute; un periodo de profunda transformaci&oacute;n social, construida desde las urnas y el deseo de abandonar el atraso secular con el que los grandes estamentos espa&ntilde;oles hab&iacute;an condenado a la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        De pronto el Estado, ese instrumento que regulaba de forma ama&ntilde;ada los grandes intereses, extendi&oacute; su radio de acci&oacute;n, se volvi&oacute; inclusivo, se&ntilde;al&oacute; como ciudadanas a millones de personas que hasta entonces eran insignificantes para las autoridades.
    </p><p class="article-text">
        La Segunda Rep&uacute;blica naci&oacute; de forma pac&iacute;fica, desde las urnas, pasando por los ayuntamientos y por el convencimiento mayoritario de que la monarqu&iacute;a era el principal impedimento para modernizar la sociedad. Mujeres llamadas a votar, cientos de miles de personas analfabetas que dejaban de serlo, remodelaci&oacute;n de un Estado que hasta entonces estaba al servicio de la iglesia cat&oacute;lica y de los latifundistas; redacci&oacute;n de la primera Constituci&oacute;n en el mundo que admiti&oacute; como propio el derecho humanitario elaborado por la sociedad internacional hasta la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        Fue un momento hermoso sobre el que la dictadura ech&oacute; toneladas y toneladas de difamaciones, de falsificaciones, de generalizaciones, repitiendo y repitiendo el relato de la violencia, los conflictos sociales, los brotes revolucionarios, para justificar la necesidad del fascismo, de filonazismo, de una mano dura que pusiera orden.
    </p><p class="article-text">
        Escondieron y sepultaron a los hombres y mujeres que llegaban a los pueblos m&aacute;s rec&oacute;nditos con bibliotecas port&aacute;tiles, con gram&oacute;fonos, llevando la cultura a toda la ciudadan&iacute;a como un derecho, sacando el poder de la ense&ntilde;anza de las sacrist&iacute;as, de los casinos de los propietarios, de las instituciones constituidas por y para privilegiados.
    </p><p class="article-text">
        Contaba un octogenario Agust&iacute;n Arag&oacute;n, en el a&ntilde;o 2002, al pie de una fosa com&uacute;n en la localidad burgalesa de Caleruega que en los a&ntilde;os de la rep&uacute;blica &eacute;l era pastor y hab&iacute;a sido alcalde de su pueblo, Espinosa de Cervera. Lo explicaba entre bocanada y bocanada del ox&iacute;geno de la bombona. &ldquo;Eso fue la Rep&uacute;blica, que un pastor como yo pod&iacute;a ser alcalde&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los a&ntilde;os de la Segunda Rep&uacute;blica concentraron el deseo de generaciones y generaciones de despose&iacute;dos, de iletrados, de descalzos, de olvidados, de personas cuya existencia estaba destinada a servir a se&ntilde;oritos, a trabajar para se&ntilde;oritos, a dejar su destino en manos de se&ntilde;oritos.
    </p><p class="article-text">
        La met&aacute;fora m&aacute;s hermosa para explicar el significado de lo que fue la Segunda Rep&uacute;blica est&aacute; escondida en los pliegues de <em>La lengua de las mariposas</em>, la pel&iacute;cula de Jos&eacute; Luis Cuerda basada en el relato del escritor gallego Manuel Rivas. En ella hay una escena en la que el maestro republicano, cumpliendo el rito de la Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza de mantener el contacto del alumnado con la naturaleza, sale a pasear con ellos a observar las plantas, las aves, los insectos.
    </p><p class="article-text">
        Hay un momento en que una mariposa se posa sobre una flor y entonces uno de los alumnos pregunta c&oacute;mo consigue mariposa introducir su lengua en la flor para libar el n&eacute;ctar. Y el maestro para que lo entiendan todos, les pone un ejemplo extra&iacute;do de la propia vida de los ni&ntilde;os. Le explica que cuando est&aacute; en casa y quiere tomar az&uacute;car a escondidas, una vez que se asegura de que no hay nadie en la cocina, acerca una silla a la pared de la estanter&iacute;a se sube a ella en busca del bote del az&uacute;car, lo coge, le quita la tapa y cuando ya lo tiene al alcance de la mano se chupa la punta de un dedo y pone el dedo sobre el az&uacute;car. En ese momento, le explica el maestro, cuando el dedo est&aacute; en contacto con el az&uacute;car el ni&ntilde;o ya est&aacute; sintiendo el dulzor que tardar&aacute; unos segundos en estallarle en la boca. &nbsp;La Segunda Rep&uacute;blica fue para millones de personas, despu&eacute;s de decenas y decenas de generaciones, su primera oportunidad para poner un dedo sobre el az&uacute;car de la historia.
    </p><p class="article-text">
        Los miles de libros que las personas que formaban parte de las Misiones Pedag&oacute;gicas repartieron a lo largo y ancho del pa&iacute;s, eran el manual de instrucciones de una sociedad que llevaba siglos siendo esperada. El valor &eacute;tico de los hombres y mujeres que llevaron a cabo ese esfuerzo es un patrimonio sin el que ser&aacute; posible reconstruir el civismo &eacute;tico y el compromiso necesario para volver a poner el bote de az&uacute;car de la historia al alcance de las manos de quienes necesitan de la decencia democr&aacute;tica para dejar de sufrir.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilio Silva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/abril-segunda-republica-lengua-mariposa_129_2172744.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Apr 2018 19:30:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[14 de abril: la Segunda República vista desde la lengua de una mariposa]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Ducado de Franco: honores a la impunidad en la democracia cautiva]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ducado-franco-honores-impunidad-democracia_129_2196756.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80202a0e-e092-48ad-985c-48604bc968f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Ducado de Franco: honores a la impunidad en la democracia cautiva"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada vez que un Ministro de Justicia de la democracia ha firmado la renovación de un título nobiliario a un criminal de guerra franquista, el Gobierno ha celebrado el golpe de Estado del 18 de julio y la victoria de tres ejércitos fascistas</p></div><p class="article-text">
        El 2 de abril de 1939, un d&iacute;a despu&eacute;s de la victoria, la portada del diario ABC mostraba un mapa de Espa&ntilde;a con un esquema de la guerra de los fascistas contra el pueblo espa&ntilde;ol, dividido en cuatro momentos: las provincias ocupadas el 18 de julio de 1936, las conquistadas hasta el 18 de julio de 1937, las &ldquo;liberadas&rdquo; a 23 de diciembre de 1938 y el final de la guerra. Era un mapa escolar, destinado desde ese mismo &ldquo;D&iacute;a de la Victoria&rdquo;, el 1 de abril, a formar el esp&iacute;ritu nacional que tendr&iacute;a en Franco a un digno heredero de los Reyes Cat&oacute;licos, cristianizando Espa&ntilde;a y asesinando y expulsando infieles.
    </p><p class="article-text">
        Ese D&iacute;a de la Victoria fue de una enorme actividad propagand&iacute;stica. Franco era felicitado por autoridades internacionales. El Papa P&iacute;o XII se apresur&oacute; enviando un telegrama al Caudillo, en el que dec&iacute;a: &ldquo;Levantamos nuestro coraz&oacute;n al Se&ntilde;or, agradecemos sinceramente con V.E. deseada victoria cat&oacute;lica Espa&ntilde;a. Hacemos votos porque este querid&iacute;simo pa&iacute;s, alcanzada la paz, emprenda con nuevo vigor sus antiguas y cristinas tradiciones&rdquo; (sic).
    </p><p class="article-text">
        Las felicitaciones se multiplicaban y los peri&oacute;dicos de esos d&iacute;as se llenaban de anuncios de marcas publicitarias que celebraban la victoria fascista en lo que parec&iacute;a un concurso destinado a ver qui&eacute;n era el m&aacute;s efusivo admirador del General&iacute;simo. La marca Brave invitaba a &ldquo;Con el sombrero en la mano grita: &iexcl;VIVA ESPA&Ntilde;A!.&rdquo; Juan Trelle Seder&iacute;as de Lyon SA dec&iacute;a: &ldquo;Espa&ntilde;ol, pon en tu solapa la efigie del Caudillo y emblemas&rdquo;. Y en letra m&aacute;s peque&ntilde;a a&ntilde;ad&iacute;a: &ldquo;&Uacute;nico depositario de las efigies del Caudillo y emblemas autorizado&rdquo;. Toda una met&aacute;forta del gran negocio en el que desde el primer d&iacute;a se iba a convertir la dictadura.
    </p><p class="article-text">
        Pero Francisco Franco no se dedic&oacute; en esos d&iacute;as exclusivamente a recibir telegramas de quienes aceptaban su victoria. El Caudillo ten&iacute;a sus servidumbres ya que posiblemente no habr&iacute;a ganado la guerra sin sus aliados fascistas, Adolf Hitler y Benito Mussolini, que enviaron decenas de miles de soldados, armamento y aviaci&oacute;n para escribir en tierras espa&ntilde;olas el pr&oacute;logo de la Segunda Guerra Mundial. El General&iacute;simo, que en ese momento no escond&iacute;a el ferviente filonazismo que compart&iacute;a con buena parte de la derecha espa&ntilde;ola, respondi&oacute; a un telegrama del Fuhrer, publicado en el diario La Venguardia: &ldquo;El pueblo espa&ntilde;ol y yo personalmente le damos las gracias cordialmente por sus felicitaciones con motivo de la victoria definitiva de nuestras armas, en Madrid. En las horas dif&iacute;ciles el pueblo espa&ntilde;ol ha reconocido a sus verdaderos amigos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El D&iacute;a de la Victoria se convirti&oacute; en fiesta nacional, se construyeron monumentos ensalzando las haza&ntilde;as fascistas y el pa&iacute;s se pobl&oacute; de conmemoraciones del resurgir de Espa&ntilde;a tras la expulsi&oacute;n del &ldquo;rojer&iacute;o&rdquo;. Uno de los m&aacute;s importantes se coloc&oacute; a la salida de Madrid, en direcci&oacute;n a Galicia, donde Franco sembr&oacute; algunos hitos de su victoria como el Valle de los Ca&iacute;dos, en la carretera por la que &eacute;l y sus paisanos iban y volv&iacute;an de la capital.
    </p><p class="article-text">
        El Arco de la Victoria se encuentra hoy intacto, con su exaltaci&oacute;n fascista impoluta y grandilocuente. Est&aacute; ubicado a unos cientos de metros del Palacio de la Moncloa y en los m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os de recuperada democracia a ning&uacute;n presidente del Gobierno le ha molestado como para tomar la decisi&oacute;n de demolerlo o resignificarlo, para que deje de celebrar un&nbsp;&nbsp;triunfo del fascismo.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los nietos de los desaparecidos por la represi&oacute;n franquista comenzaron la exhumaci&oacute;n de las fosas de sus abuelos, numerosos columnistas y pol&iacute;ticos conservadores se aventuraron a acusarlos de querer ganar una guerra que sus abuelos hab&iacute;an perdido. Hasta entonces el franquismo era un crimen perfecto, las v&iacute;ctimas calladas, el rastro de sus cr&iacute;menes borrado en los libros de texto y los privilegios de los cruzados ceb&aacute;ndose en el IBEX 35, en las empresas privatizadas y en las &eacute;lites que han gobernado este pa&iacute;s en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, que han embalsamado el silencio mientras las v&iacute;ctimas se descompon&iacute;an bajo la intemperie de la impunidad.
    </p><p class="article-text">
        Mientras amasaba una fortuna nacida de la corrupci&oacute;n y la violencia, Franco otorg&oacute; un suculento bot&iacute;n de guerra y honores a muchos de sus compa&ntilde;eros de lucha. No era generosidad; as&iacute; compraba fidelidades y silencios acerca de sus ping&uuml;es y poco patri&oacute;ticos negocios. El reparto de t&iacute;tulos nobiliarios supuso la creaci&oacute;n de una nueva corte formada fundamentalmente por criminales de guerra. Cre&oacute;, por ejemplo, el Ducado de Mola, destinado a reconocer a Emilio Mola, autor de las instrucciones del golpe de julio de 1936: &ldquo;Es necesario crear una atm&oacute;sfera de terror, hay que dejar sensaci&oacute;n de dominio eliminando sin escr&uacute;pulos ni vacilaci&oacute;n a todo el que no piense como nosotros. Tenemos que causar una gran impresi&oacute;n, todo aquel que sea abierta o secretamente defensor del Frente Popular debe ser fusilado&rdquo;. Tambi&eacute;n otorg&oacute; el Marquesado de Queipo de Llano, destinado a Gonzalo Queipo de Llano, que en sus alocuciones radiof&oacute;nicas dec&iacute;a cosas como esta. &ldquo;Nuestros valientes legionarios y regulares han ense&ntilde;ado a los rojos lo que es ser hombre. De paso&nbsp;tambi&eacute;n a las mujeres de los rojos que ahora, por fin, han conocido hombres de verdad y no castrados milicianos. Dar patadas y berrear no las salvar&aacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En total fueron 39 t&iacute;tulos que se completaron el 26 de noviembre de 1975 con el que Juan Carlos de Borb&oacute;n le concedi&oacute; a Carmen Franco Polo &ldquo;en atenci&oacute;n a las excepcionales circunstancias y merecimientos que en ella concurren&rdquo;. &iquest;Merecimientos? Ser la hija del golpista Francisco Franco y heredera de uno de los dictadores que m&aacute;s dinero acumul&oacute; gracias al uso despiadado de la violencia y al manejo de la corrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Durante estos a&ntilde;os de recuperada democracia, todos los Gobiernos, a trav&eacute;s de ministros de justicia, han renovado los t&iacute;tulos nobiliarios a los descendientes de los criminales de guerra y beneficiarios pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos de las violaciones de Derechos Humanos de la dictadura. Ninguno Gobierno constituido en la legitimidad de las urnas ha cuestionado el papel de una instituci&oacute;n democr&aacute;tica en el enaltecimiento de las atrocidades cometidas por los responsables de la desaparici&oacute;n de 114.226 personas civiles, asesinadas y cuyos cad&aacute;veres permanecen ocultos y secuestrados, lejos de sus familias.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los herederos de la corrupta fortuna del dictador Francisco Franco han solicitado ante el Ministerio de Justicia la renovaci&oacute;n del Ducado de Franco, la Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica acudi&oacute; a la Fiscal&iacute;a General del Estado para instarle a tomar medidas si la tramitaci&oacute;n del citado t&iacute;tulo vulnera algunas leyes, adem&aacute;s de humillar a v&iacute;ctimas de delitos graves cuya protecci&oacute;n y dignidad est&aacute; blindada por el derecho penal internacional.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que un Ministro de Justicia de la democracia ha firmado la renovaci&oacute;n de un t&iacute;tulo nobiliario a un criminal de guerra franquista, el Gobierno ha celebrado el golpe de Estado del 18 de julio y la victoria de tres ej&eacute;rcitos fascistas que sumieron a Espa&ntilde;a en cuatro d&eacute;cadas de terror y oscuridad. La connivencia con el pasado franquista, la impunidad de la dictadura y el mantenimiento de calles, monumentos y reconocimientos son s&iacute;ntomas de una debilidad democr&aacute;tica y de una correlaci&oacute;n de fuerzas en la que las &eacute;lites franquistas siguen dominando a una democracia cautiva.
    </p><p class="article-text">
        Los intentos por corregir esas situaciones han carecido de verdadera voluntad pol&iacute;tica, incluida la Ley de la Memoria que comenz&oacute; a ser incumplida por el Gobierno que la aprob&oacute;. La lucha de las v&iacute;ctimas de la dictadura por obtener justicia confirma la afirmaci&oacute;n de Eduardo Galeano cuando dec&iacute;a que &ldquo;la justicia es como las serpientes, s&oacute;lo muerde a los descalzos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Jean Paul Sartre recibi&oacute; un d&iacute;a de forma an&oacute;nima el texto de un libro titulado &ldquo;El fin de la esperanza&rdquo;, firmado con un seud&oacute;nimo, Juan Hermanos. El libro narra la vida tras la victoria de quienes no pudieron escapar de Espa&ntilde;a, personas a las que les costaba respirar por el miedo a que alguien de pronto las se&ntilde;alara por la calle como no adeptos y a las que la existencia bajo la opresi&oacute;n de la dictadura les llenaba de angustia. Se trata de un libro que deber&iacute;a leerse en todos los centros de ense&ntilde;anza, pero no es as&iacute; en un pa&iacute;s en el que todav&iacute;a la Corte de la Victoria conserva intactos sus privilegios. Entre sus m&uacute;ltiples an&aacute;lisis y explicaciones define de muchos modos el tiempo de la victoria: &ldquo;Bajo esta aparente tranquilidad se ejerc&iacute;a silenciosa opresi&oacute;n: la prensa amordazada, las noticias deformadas sistem&aacute;ticamente, discursos que afirmaban que todos &eacute;ramos felices y est&aacute;bamos contentos. Quisiera saber el porqu&eacute; de estos discursos. &iquest;Se imaginaban que a fuerza de repetirnos que est&aacute;bamos de acuerdo con nuestros opresores terminar&iacute;amos por pensarlo?&rdquo;. As&iacute; estamos hoy.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilio Silva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ducado-franco-honores-impunidad-democracia_129_2196756.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Mar 2018 19:09:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Ducado de Franco: honores a la impunidad en la democracia cautiva]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Franquismo,Francisco Franco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La desmemoriada ley de la memoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/desmemoriada-ley-memoria_129_2981900.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/020284ca-4543-4e0e-aea8-b008ffbabca1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Maestras de la II República / PSOE Cáceres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 28 de diciembre de 2007 entró en vigor la Ley de la Memoria Histórica. Han pasado diez años y la mayoría de las consecuencias de la represión franquista siguen sin resolver</p></div><p class="article-text">
        A principios de diciembre de 2004, Isabel Gonz&aacute;lez entr&oacute; en las dependencias del Palacio de la Moncloa para acudir a una reuni&oacute;n con los representantes de la Comisi&oacute;n Interministerial que iba a elaborar la ley de la memoria hist&oacute;rica. Isabel llegaba desde la localidad leonesa de Palacios del Sil y buscaba a un hermano desaparecido. Casi sesenta a&ntilde;os antes hab&iacute;a acudido a la Sociedad de Naciones para denunciar all&iacute; las desapariciones de la represi&oacute;n franquista, porque ella buscaba a su hermano Eduardo y a uno de sus cu&ntilde;ados.
    </p><p class="article-text">
        Isabel acud&iacute;a a aquella reuni&oacute;n como parte de la representaci&oacute;n de la Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica (ARMH), el colectivo que en el a&ntilde;o 2000 hab&iacute;a llevado a cabo la primera exhumaci&oacute;n cient&iacute;fica de desaparecidos de la dictadura fascista del general Franco y hab&iacute;a abierto ante la ONU el caso de las personas desaparecidas en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de contar su historia, un asesor del Ministerio de la Presidencia le pidi&oacute; a la representaci&oacute;n de la ARMH que dejara de realizar exhumaciones hasta que la ley estuviera aprobada. Y la persona que escribe estas l&iacute;neas le contest&oacute;. &ldquo;D&iacute;gale eso a Isabel, que deber&iacute;a haber estado sentada en esta silla por las mismas razones en 1976 y ahora que tiene m&aacute;s de 80 a&ntilde;os viene aqu&iacute; a que la ayuden y le piden que siga esperando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si Isabel Gonz&aacute;lez hubiera esperado, que no lo hizo, lo habr&iacute;a hecho en vano, porque la ley de la memoria se aprob&oacute; un a&ntilde;o y medio despu&eacute;s de que ella muriera y en su articulado hablaba del que las instituciones ten&iacute;an que facilitar la b&uacute;squeda de desaparecidos, algo contrario a los derechos humanos porque en una democracia no deben facilitarse, si no deben garantizarse.
    </p><p class="article-text">
        La Ley de la Memoria entr&oacute; en vigor el 28 de diciembre de 2007, un d&iacute;a despu&eacute;s de haber aparecido publicada en el BOE. En su pre&aacute;mbulo hac&iacute;a una declaraci&oacute;n de la debilidad pol&iacute;tica que iba a tener porque repet&iacute;a que la memoria de las v&iacute;ctimas de la dictadura era &ldquo;personal y familiar&rdquo;, que es algo as&iacute; como dudar de que sea un asunto p&uacute;blico y por lo tanto pol&iacute;tico. &iquest;Alguien desde el Estado le dir&iacute;a a una v&iacute;ctima del terrorismo que su memoria es personal y familiar?
    </p><p class="article-text">
        La mejor explicaci&oacute;n de su esp&iacute;ritu y de su falta de efectividad pol&iacute;tica est&aacute; en el Art&iacute;culo 4. Declaraci&oacute;n de reparaci&oacute;n y reconocimiento personal. Se trata de un certificado que recibe de formar privada en su buz&oacute;n una v&iacute;ctima de la dictadura. Es un certificado en el que se le dice algo que ya sabe: usted fue preso pol&iacute;tico, es hijo de un desaparecido, se le conden&oacute; al exilio&hellip; El certificado no lo entrega un representante del gobierno en un acto p&uacute;blico, en el que al menos de manera simb&oacute;lica se reconocer&iacute;a una deuda del Estado con las v&iacute;ctimas. Entonces, &iquest;d&oacute;nde est&aacute; la reparaci&oacute;n? En ninguna parte, se trata s&oacute;lo de una pirueta sem&aacute;ntica, un artificio del lenguaje. &iquest;Se imagina alguien que el &uacute;nico reconocimiento p&uacute;blico que recibiera una v&iacute;ctima del terrorismo fuera una carta que le cuente lo que le ha ocurrido?
    </p><p class="article-text">
        La Ley de la Memoria naci&oacute; como lo hizo para no solucionar los problemas que quedaban pendientes. Pr&aacute;cticamente ninguno de esos problemas ha sido resuelto diez a&ntilde;os despu&eacute;s, porque Mar&iacute;a Teresa Fern&aacute;ndez de la Vega la dise&ntilde;&oacute; para que no resolviera nada. Esa es la raz&oacute;n por la cual, el primer Gobierno en incumplirla fue el mismo que la aprob&oacute;, que s&oacute;lo al final de la legislatura encarg&oacute; un informe de expertos sobre el Valle de los Ca&iacute;dos, que recomendaba sacar a Franco del Valle de los Ca&iacute;dos y que fue hecho p&uacute;blico unas pocas semanas antes de la victoria del Partido Popular, o sea, estaba dise&ntilde;ado para dej&aacute;rselo al PP para luego echarle en cara no haberlo llevado a cabo. &iquest;Pero por qu&eacute; el PSOE que estuvo en el Gobierno casi cuatro a&ntilde;os con la ley aprobada no lo hizo?
    </p><p class="article-text">
        Eso nos lleva a pensar que igual lo que hac&iacute;a y hace falta para resolver los derechos de las v&iacute;ctimas de la dictadura franquista es voluntad pol&iacute;tica y no una ley. Lo que hac&iacute;a y hace falta es que el poder judicial espa&ntilde;ol investigue, juzgue y determine cu&aacute;l es la reparaci&oacute;n a la que tienen derecho. La Ley de la Memoria fue la apropiaci&oacute;n pol&iacute;tica de una realidad que deber&iacute;a resolverse en el &aacute;mbito judicial.
    </p><p class="article-text">
        A esa debilidad de voluntad pol&iacute;tica podemos a&ntilde;adirle muchas medidas y cuestiones que ni siquiera fueron tratadas en ella. La Iglesia Cat&oacute;lica, que fue una herramienta para el ejercicio de la represi&oacute;n y la legitimaci&oacute;n del fascismo ni se menciona. Los homosexuales y las lesbianas, que tambi&eacute;n sufrieron la dura represi&oacute;n, no son mencionados en el texto. Las propiedades confiscadas por pistoleros de falange, caciques locales y pantomimas de juicios tampoco se mencionan en un pa&iacute;s en el que algunos partidos pol&iacute;ticos y sindicatos que exist&iacute;an en 1936 fueron reparados y las personas no. El texto de la ley tampoco incluye la palabra mujer, cuando muchas de ellas fueron rapadas y humilladas p&uacute;blicamente, violadas y convertidas en la dictadura en casi animales dom&eacute;sticos por su falta de derechos y posibilidades de llevar a cabo un proyecto de vida propio.
    </p><p class="article-text">
        El primer debate parlamentario acerca de la ley se produjo el 14 de diciembre de 2006. Unos d&iacute;as antes, el 23 de noviembre, la jerarqu&iacute;a de la iglesia cat&oacute;lica entr&oacute; en el debate a trav&eacute;s de un documento titulado &ldquo;Orientaciones morales ante la situaci&oacute;n actual de Espa&ntilde;a&rdquo;. En uno de sus puntos &ldquo;La reconciliaci&oacute;n, amenazada&rdquo; se dec&iacute;a que: &ldquo;Una sociedad que parec&iacute;a haber encontrado el camino de su reconciliaci&oacute;n y distensi&oacute;n, vuelve a hallarse dividida y enfrentada&rdquo; por &ldquo;una utilizaci&oacute;n de la &rdquo;memoria hist&oacute;rica&ldquo;, guiada por una mentalidad selectiva&rdquo;. Unas semanas despu&eacute;s de defender que hab&iacute;a que dejar de actuar en el pasado, la Conferencia Episcopal espa&ntilde;ola anunciaba la beatificaci&oacute;n de m&aacute;s de cuatrocientos m&aacute;rtires de la guerra civil, volviendo a utilizar su pasado de v&iacute;ctima para seguir escondiendo su enorme papel desempe&ntilde;ado en la represi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con esas limitaciones marcadas por la falta de voluntad pol&iacute;tica lleg&oacute; la Ley de la Memoria al Bolet&iacute;n Oficial del Estado. En sus diez a&ntilde;os de vida ha dado la nacionalidad a descendientes del exilio, ha servido en algunos casos de palanca para retirar del callejero honores a los franquistas y ha dado la nacionalidad espa&ntilde;ola a unos pocos brigadistas internacionales. Pero lo que no ha impedido es que en esta d&eacute;cada hayan muerto miles de descendientes de las personas, que la represi&oacute;n fascista hizo desaparecer, sin haber recibido ninguna atenci&oacute;n por parte de un Estado que ha seguido renovando los t&iacute;tulos nobiliarios concedidos por el dictador Francisco Franco a criminales de guerra y escondiendo en los libros de texto los contenidos de la dura represi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La causa de la falta de pol&iacute;ticas de memoria y de investigaciones penales de las violaciones de Derechos Humanos de la dictadura tiene que ver con la estructura social: Espa&ntilde;a ha sido gobernada desde la muerte del dictador por una estructura de poder y unas &eacute;lites formadas en las universidades en los a&ntilde;os cincuenta, sesenta y principio de los setenta, cuando salvo excepciones s&oacute;lo llegaban a ellas los hijos del r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        Frente a tantos esfuerzos por sostener y restaurar la impunidad, una sociedad civil que no ha cejado en su empe&ntilde;o de investigar, exhumar, identificar, enunciar y denunciar. En un a&ntilde;o como este sirve el ejemplo de Ascensi&oacute;n Mendieta. Cumpli&oacute; 88 a&ntilde;os en un avi&oacute;n en el que viajaba a Argentina para que la justicia de aquel pa&iacute;s le garantizase los derechos que se le negaban en Espa&ntilde;a. Finalmente, este a&ntilde;o la justicia que fue a buscar a miles de kil&oacute;metros ha permitido que la Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica exhumara en Guadalajara los restos de Timoteo Mendieta, los identificara cient&iacute;ficamente y se los entregara para darles una digna sepultura.
    </p><p class="article-text">
        En un pa&iacute;s con una ley de memoria en vigor el viaje de Ascensi&oacute;n Mendieta nos ha mostrado una radiograf&iacute;a de la cultura democr&aacute;tica espa&ntilde;ola, marcada por la falta de voluntad pol&iacute;tica para tratar la dictadura como un enorme crimen. Algo que han hecho: la ONU, el Consejo de Europa y numerosos organismos internacionales. Los gobiernos de Espa&ntilde;a viven una autarqu&iacute;a en materia de Derechos Humanos. Las &eacute;lites le llaman consenso, le llaman sentido de Estado, pero es impunidad. Quiz&aacute; la mayor debilidad de nuestra democracia y la causa y el refugio de lo peor de nuestra realidad pol&iacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilio Silva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/desmemoriada-ley-memoria_129_2981900.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Dec 2017 19:32:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La desmemoriada ley de la memoria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Histórica,Asociaciones,Ley de Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Debe contrastar la Fiscalía la declaración del presidente Mariano Rajoy como testigo en el juicio de la Gürtel?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/debe-fiscalia-mariano-rajoy-gurtel_129_3258368.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4f3275d-c9a6-4ba2-9ac1-de9cf4a774aa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La acusación ADADE considera que Rajoy ha estado &quot;petulante&quot; y que su declaración no aporta nada nuevo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El presidente del Gobierno había afirmado en sede judicial desconocer absolutamente los gastos económicos de la campaña porque él sólo se dedicaba a la parte política</p></div><p class="article-text">
        En su comparecencia como testigo de una &ldquo;separata&rdquo; del juicio de la trama G&uuml;rtel, el presidente Mariano Rajoy fue preguntado por el abogado de la acusaci&oacute;n, Mariano Ben&iacute;tez de Lugo en los siguientes t&eacute;rminos [<a href="http://www.eldiario.es/politica/DOCUMENTO-declaracion-Mariano-Rajoy-Gurtel_0_669133780.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;, la transcripci&oacute;n completa</a>]:
    </p><p class="article-text">
        <strong>M.B. &iquest;Dirigi&oacute; o no dirigi&oacute; alguna campa&ntilde;a electoral aparte de la que nos ha comentado del se&ntilde;or Aznar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        R. Dirig&iacute; la campa&ntilde;a electoral de 1994, elecciones europeas; la de 1995, elecciones municipales y auton&oacute;micas; 1996, elecciones generales, y la del a&ntilde;o 2000, elecciones generales. En los tres primeros casos estaba trabajando en G&eacute;nova como vicesecretario y en la &uacute;ltima estaba en el Gobierno, pero durante un mes y medio compagin&eacute; la labor en el Gobierno con la direcci&oacute;n de la campa&ntilde;a del a&ntilde;o 2000. Por tanto, la &uacute;ltima vez que dirig&iacute; una campa&ntilde;a fue hace 17 a&ntilde;os largos, 1990 [se equivoca, quiere decir 2000].
    </p><p class="article-text">
        <strong>M.B. Le he preguntado antes sobre el organigrama del PP &iquest;Podr&iacute;a aclararnos qu&eacute; estructura se establece cuando se realiza una campa&ntilde;a electoral?</strong>
    </p><p class="article-text">
        R. Cuando hay una campa&ntilde;a electoral, se nombra un director de campa&ntilde;a y un comit&eacute; de campa&ntilde;a. La funci&oacute;n fundamental del director campa&ntilde;a, responsabilidad que yo asum&iacute; como acabo de se&ntilde;alarle en cuatro ocasiones diferentes, es una responsabilidad de tipo pol&iacute;tico. &iquest;Qu&eacute; hace el director de campa&ntilde;a? En primer lugar, el programa electoral. En segundo lugar, las listas electorales. En tercer lugar, prepara los debates, fija la estrategia de campa&ntilde;a, dice si conviene incidir m&aacute;s en un tema u otro, elige las provincias prioritarias en las que tenemos que desempe&ntilde;ar una mayor actividad&hellip; Esa es la funci&oacute;n del director de campa&ntilde;a, que en la pr&aacute;ctica dirige todo lo que es la parte pol&iacute;tica de la actividad de un partido pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>M.B. Ya que ha precisado que dirige la parte pol&iacute;tica&hellip; la parte econ&oacute;mica, &iquest;no la conoce el director de campa&ntilde;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        R. En absoluto. El presupuesto se elabora por los servicios econ&oacute;micos y cuando se termina la campa&ntilde;a dan cuentas al Comit&eacute; Ejecutivo. El director de campa&ntilde;a se dedica &uacute;nica y exclusivamente a la pol&iacute;tica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        As&iacute; el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, afirm&oacute; bajo juramento que desconoc&iacute;a los datos econ&oacute;micos de la campa&ntilde;a electoral del Partido Popular que &eacute;l mismo dirigi&oacute; en el a&ntilde;o 2000. Lo dijo delante de un tribunal, pero &iquest;dijo la verdad?. 
    </p><p class="article-text">
        Las hemerotecas reflejan la rueda de prensa que llev&oacute; a cabo el 21 de febrero de 2000 en la que proporcion&oacute; a los medios de comunicaci&oacute;n toda la informaci&oacute;n econ&oacute;mica del dinero del que iba a disponer durante la campa&ntilde;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El presidente del Gobierno hab&iacute;a afirmado en sede judicial desconocer absolutamente los gastos econ&oacute;micos de la campa&ntilde;a porque &eacute;l s&oacute;lo se dedicaba a la parte pol&iacute;tica. Cuando fue preguntado si conoc&iacute;a una supuesta Caja B que pudo inyectar dinero en esa campa&ntilde;a asegur&oacute; que:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">"Lo único que me importaba a mí era que los informes del Tribunal de Cuentas fueran positivos, que nos dijeran que las cuentas estaban bien y punto".<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Pero el Tribunal de Cuentas se&ntilde;al&oacute; algunas irregularidades en el informa sobre esa campa&ntilde;a, que se&ntilde;al&oacute; <a href="https://elpais.com/diario/2000/12/04/espana/975884418_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo del diario El Pa&iacute;s, el 4 de diciembre de 2000</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Antes esta evidencia es l&iacute;cito preguntarse si el presidente del Gobierno dijo o no dijo la verdad en sede judicial y si la Fiscal&iacute;a deber&iacute;a tomar a cabo medidas para investigar y contrastar la veracidad de sus afirmaciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilio Silva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/debe-fiscalia-mariano-rajoy-gurtel_129_3258368.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Jul 2017 11:47:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Debe contrastar la Fiscalía la declaración del presidente Mariano Rajoy como testigo en el juicio de la Gürtel?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mariano Rajoy,Caso Gürtel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España: es hora de acabar con el apartheid de las víctimas de la violencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/espana-acabar-apartheid-victimas-violencia_129_3278909.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b52dad41-5d3e-4b48-8bcc-c562d4725a55_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="España: es hora de acabar con el apartheid de las víctimas de la violencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esconder a las víctimas de la dictadura y maltratarlas desde el Estado, mientras a otras se les garantizan todos los derechos es un acto inhumano de discriminación, que muestra las costuras de una democracia débil</p></div><p class="article-text">
        Primero lo secuestraron y lo detuvieron ilegalmente. Sus captores lo torturaron porque era parte del castigo que pretend&iacute;an infringirle. Lo hab&iacute;an elegido por su militancia pol&iacute;tica y no iban a tener ni la m&aacute;s m&iacute;nima contemplaci&oacute;n con &eacute;l ni con su familia. Las armas todav&iacute;a calientes, acostumbradas a las distancias cortas, a no dudar al apuntar, a mirar a los ojos a la persona a la que estaban a punto de arrebatarle la vida.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de mantenerle retenido, lo sacaron con los ojos vendados y no era por protecci&oacute;n de los verdugos, porque no sobrevivir&iacute;a para delatarles. Era una forma m&aacute;s de aumentar su sufrimiento. Finalmente, junto a unos &aacute;rboles, le dispararon dos tiros en la cabeza y all&iacute; dejaron su cuerpo agonizante.
    </p><p class="article-text">
        Hasta aqu&iacute; este podr&iacute;a ser el relato del asesinato de Miguel &Aacute;ngel Blanco pero es el de Emilio Silva Faba, mi abuelo, militante de Izquierda Republicana en Villafranca del Bierzo, donde dedic&oacute; su vida pol&iacute;tica a reclamar la construcci&oacute;n de un grupo escolar p&uacute;blico y laico. Los asesinos, pistoleros de la Falange, no hab&iacute;an terminado su trabajo. Hicieron enterrar su cad&aacute;ver a unos aterrorizados vecinos, y qued&oacute; abandonado en aquella cuneta, lejos de su casa, de los lugares por los que su familia busc&oacute; su cuerpo, para multiplicar el castigo a quienes iban a sufrir su p&eacute;rdida.
    </p><p class="article-text">
        La desaparici&oacute;n forzada es el peor delito contra la sociedad que se puede cometer a trav&eacute;s de una persona. Se le detiene ilegalmente, se le tortura, se le quita la vida despu&eacute;s de haberlo aterrorizado, y se hace desaparecer su cad&aacute;ver para destrozar emocionalmente a su familia, a sus amigos, a sus compa&ntilde;eros de militancia.
    </p><p class="article-text">
        De ese modo fueron asesinadas y arrojadas a fosas comunes en cunetas, caminos o fuera de las tapias de los cementerios 114.226 personas, civiles que no se encontraban en un escenario de guerra, entre dos trincheras, formando parte o en medio de dos ej&eacute;rcitos.
    </p><p class="article-text">
        Los asesinos formaban parte de lo que el diario cordob&eacute;s La Voz titul&oacute; la primera vez que fue tomado y editado por los pistoleros de la Falange, el 21 de agosto de 1936: &ldquo;Las valerosas fuerzas que luchan por Espa&ntilde;a limpian de marxistas los pueblos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aquel era el proyecto pol&iacute;tico y genocida de los golpistas del 18 de julio de 1936. Sembrar terror ejemplarizante entre los hombres y mujeres que hab&iacute;an osado construir una democracia en la que ganaron elecciones diferentes ideolog&iacute;as, que separ&oacute; la Iglesia cat&oacute;lica del Estado y que estableci&oacute; nuevos derechos para las clases sociales que en Espa&ntilde;a siempre hab&iacute;an estado sometidas a los grandes latifundistas y las grandes fortunas con la ayuda de la Iglesia y el Ej&eacute;rcito.
    </p><p class="article-text">
        24 de diciembre de 2016. Felipe VI, en un despacho del Palacio de la Zarzuela, lee su discurso de navidad. En medio de su argumentaci&oacute;n, una frase destinada a las v&iacute;ctimas de la dictadura, a los descendientes de aquellos hombres y mujeres que est&aacute;n en las cunetas: &ldquo;Son tiempos para profundizar en una Espa&ntilde;a de brazos abiertos y manos tendidas, donde nadie agite viejos rencores o abra heridas cerradas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        28 de junio de 2017. La presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor, lee su discurso en la celebraci&oacute;n del aniversario de las elecciones del 15 de junio de 1977. Entre sus afirmaciones, como cabeza representativa de una instituci&oacute;n que debe acoger las ideas de todos los espa&ntilde;oles, una alusi&oacute;n al inolvidable papel de las v&iacute;ctimas del terrorismo y, en un acto de negacionismo, ninguna menci&oacute;n a las v&iacute;ctimas de la dictadura franquista y a los hombres y mujeres que se enfrentaron y lucharon contra la dictadura para que un d&iacute;a ella fuera presidenta del Parlamento espa&ntilde;ol gracias a unas elecciones democr&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        12 de julio de 2017, la hermana de Miguel &Aacute;ngel Banco le exige a la alcaldesa de Madrid que cuelgue una pancarta con el rostro de su hermano en la fachada del Ayuntamiento. Marimar Blanco, diputada del Partido Popular, el mismo que no tuvo complejos en que sus tramas de corrupci&oacute;n utilizaran los espacios destinados al apoyo a las v&iacute;ctimas del terrorismo. Ella, que no soporta que se relaciones a las v&iacute;ctimas del terrorismo con las del franquismo, intenta imponer el relato del PP y la actitud que debe tener alguien para mostrar su rechazo a la violencia.
    </p><p class="article-text">
        Mientras ella realiza esas manifestaciones, con todo el respaldo de las instituciones y las l&iacute;neas editoriales de los grandes medios de comunicaci&oacute;n, Chon Vargas Mendieta, nieta de Timoteo Mendieta, y un representante de la Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica denuncian p&uacute;blicamente que el Ayuntamiento de Guadalajara, gobernado por el Partido Popular, pretende cobrarles 2.057 euros de tasas, m&aacute;s bien una multa, por haber osado rescatar los cuerpos de 27 personas asesinadas en los tiempos de la paz franquista, por haber pertenecido a sindicatos de izquierdas.
    </p><p class="article-text">
        Las &eacute;lites espa&ntilde;olas, que lo fueron durante la dictadura franquista, beneficiarias directas o indirectas de la violencia, el saqueo y la corrupci&oacute;n pol&iacute;tica del r&eacute;gimen, hicieron grandes esfuerzos para convertir la transici&oacute;n en una puerta giratoria, en la que entraron franquistas y salieron dem&oacute;cratas. Fue precisamente el reci&eacute;n condecorado Rodolfo Mart&iacute;n Villa el encargado de quemar millones de documentos para blanquear cientos de miles de curr&iacute;culums de adeptos, dirigentes y colaboracionistas.
    </p><p class="article-text">
        Una vez borrados los documentos, lo m&aacute;s inc&oacute;modo para ellos era la memoria de las v&iacute;ctimas, de los luchadores antifranquistas, de quienes los hab&iacute;an conocido antes y despu&eacute;s. Y por eso era preciso quitarles la voz a los supervivientes, enmudecerlos, mantenerlos a raya, y la construcci&oacute;n de ese gran silencio fue otro de los grandes objetivos pol&iacute;ticos de las &eacute;lites.
    </p><p class="article-text">
        El aprendizaje de la experiencia de las v&iacute;ctimas del terrorismo de ETA fue descubierto por esas &eacute;lites como una buena herramienta para ocultar su pasado y as&iacute;, poco a poco, fueron poni&eacute;ndolas en el centro de la pol&iacute;tica, utiliz&aacute;ndolas para esconder a otras y convirti&eacute;ndolas en un valor absoluto de la democracia.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; se consolid&oacute; en esos a&ntilde;os el uso y abuso del Partido Popular de las v&iacute;ctimas del terrorismo de ETA, la cooptaci&oacute;n de algunas de ellas mediante buenos sueldos en fundaciones, espacios medi&aacute;ticos e incluso puestos en listas electorales.
    </p><p class="article-text">
        En el inicio del a&ntilde;o 2000, los nietos de los desaparecidos de la dictadura comenzaron un movimiento social para buscar y reivindicar a sus abuelos y abuelas. La ignorancia y el silencio impuesto comenzaban a resquebrajarse y la &eacute;lite que hab&iacute;a vivido en una sociedad desmemoriada comenz&oacute; a articular sus argumentos en contra. As&iacute;, de las reivindicaciones de las v&iacute;ctimas del franquismo se ha dicho que: reabren heridas, dividen a los espa&ntilde;oles o se acuerdan de sus padres por dinero. Desde el Partido Popular, pasando por la Conferencia Episcopal y llegando a la jefatura del Estado se ha repetido como un mantra que quienes sufrieron el delito m&aacute;s grave que se puede cometer contra un ser humano est&aacute;n mejor calladas; y, por supuesto, se les ha negado cualquier apoyo desde las instituciones, utilizando los recursos p&uacute;blicos para criminalizarlas y acusarlas de poner en peligro la democracia.
    </p><p class="article-text">
        Todas las v&iacute;ctimas de la violencia denuncian y reclaman justicia para hechos cometidos en el pasado. Todas tienen derecho a que las instituciones democr&aacute;ticas las protejan y les garanticen su derecho a la verdad, a la justicia y a la reparaci&oacute;n. Todas sienten dolor y todas tienen derecho a tener una ideolog&iacute;a y un pasado sin que ello suponga que el Estado pueda seleccionar a qui&eacute;n ayuda y a qui&eacute;n desprecia.
    </p><p class="article-text">
        Mientras los desaparecidos de la dictadura franquista tienen que esperar la ayuda de un sindicato noruego de electricistas o de un grupo de forenses llegados de cualquier parte del mundo, hay otras v&iacute;ctimas que reciben todos los derechos por parte del Estado. Las personas asesinadas por la violencia tienen una vida pol&iacute;tica y todos y todas tienen derecho a participar de ella en igualdad de condiciones. Escuchar a Mariano Rajoy presumir de que su Gobierno dedica cero euros a ayudar a personas como Ascensi&oacute;n Mendieta no s&oacute;lo abochorna a cualquier persona con un m&iacute;nimo de humanidad, sino que forma parte de una cultura pol&iacute;tica proveniente del franquismo en la que unos espa&ntilde;oles tienen todos los derechos, y otros ninguno.
    </p><p class="article-text">
        Los recursos p&uacute;blicos y la atenci&oacute;n a v&iacute;ctimas de la violencia tienen que ser una pol&iacute;tica de derechos humanos que no puede depender del capricho de quienes gobiernen. Igual que en las urgencias de un hospital no se pide un carnet pol&iacute;tico para ver qui&eacute;n es atendido y qui&eacute;n no, las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas asistenciales a v&iacute;ctimas de delitos violentos tienen que ser universales y responder a las necesidades materiales y emocionales de quienes se hayan visto afectados directa o indirectamente por el terrible dolor de una p&eacute;rdida violenta.
    </p><p class="article-text">
        Esconder a las v&iacute;ctimas de la dictadura y maltratarlas desde el Estado, mientras a otras se les garantizan todos los derechos es un acto inhumano de discriminaci&oacute;n, que muestra las costuras de una democracia d&eacute;bil, al servicio de intereses de un grupo y no de toda la sociedad. Cuando acabemos con ese <em>apartheid</em> y terminemos con esa discriminaci&oacute;n habremos dado como sociedad un salto democr&aacute;tico y terminaremos de maltratar a quienes los mayores enemigos de la democracia, que son los dictadores violentos como Francisco Franco, decidieron convertir en sus enemigos, a quienes est&aacute;n en las cunetas, por no participar en la destrucci&oacute;n de las libertades, ni legitimar el uso de la violencia para asaltar el poder.
    </p><p class="article-text">
        Cuando todos los Timoteo Mendieta est&eacute;n enterrados con la misma dignidad que los Miguel &Aacute;ngel Blanco, seremos una sociedad mucho m&aacute;s digna.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilio Silva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/espana-acabar-apartheid-victimas-violencia_129_3278909.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Jul 2017 18:55:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[España: es hora de acabar con el apartheid de las víctimas de la violencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Víctimas del franquismo,Víctimas del terrorismo,ARMH,PP - Partido Popular,Miguel Ángel Blanco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Elecciones de 1977: el formateo de una democracia incompleta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/elecciones-formateo-democracia-incompleta_129_3338235.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5be2167-30da-44ea-b3c4-88086e20e04c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Elecciones de 1977: el formateo de una democracia incompleta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los principales gestores del régimen de 1978 se han afanado en convertir en oficial un relato edulcorado y desinformado acerca de regreso de la democracia en España</p></div><p class="article-text">
        Cuando el 19 de noviembre de 1933 se abrieron los colegios electorales para recoger los votos de unas elecciones generales, hab&iacute;a una novedad trascendental entre el electorado: mujeres. Aquellos comicios fueron los primeros que se celebraron en Espa&ntilde;a con sufragio universal, nuestras primeras elecciones generales democr&aacute;ticas. En la portada del ABC del 22 de noviembre de ese a&ntilde;o puede verse una foto de cuatro mujeres junto a una urna, acompa&ntilde;adas de un titular que dice: &ldquo;El enorme triunfo de las derechas y la actuaci&oacute;n electoral de la mujer&rdquo;. As&iacute; fue la Segunda Rep&uacute;blica, un periodo democr&aacute;tico con victorias electorales de ideolog&iacute;as diferentes y participaci&oacute;n sin restricciones de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        La muerte del dictador Francisco Franco abri&oacute; un proceso en el que se pod&iacute;a recuperar la democracia y las &eacute;lites franquistas decidieron ocultar que nuestro pa&iacute;s ya hab&iacute;a hecho la transici&oacute;n durante los a&ntilde;os treinta del siglo pasado. Se trataba de seguir escondiendo que el golpe de Estado del 18 de julio de 1936 asesin&oacute; una democracia, y de apartar del debate pol&iacute;tico la posibilidad de volver a ser un estado republicano. Por eso la academia y los medios de comunicaci&oacute;n bautizaron el proceso como una transici&oacute;n, como si fuera la primera vez que nuestra sociedad se dispon&iacute;a a acercarse con una papeleta en la mano a unas urnas democr&aacute;ticas. El segundo objetivo era preparar una asociaci&oacute;n entre el regreso de la monarqu&iacute;a y el inicio de la democracia, una forma de consolidar la jefatura del Estado de Juan Carlos de Borb&oacute;n y escenificar una estrenada lejan&iacute;a de sus estrechos v&iacute;nculos con el dictador.
    </p><p class="article-text">
        Otro objetivo era crear una enorme puerta giratoria por la que buena parte de la &eacute;lite de la dictadura entrara en la democracia sin perder su estatus, con el falso relato de que eran una especie de dem&oacute;cratas infiltrados en el franquismo que ya estaban trabajando por las libertades desde dentro. Todas estas operaciones pol&iacute;ticas necesitaban un Parlamento en el que no se dieran discrepancias y de forma mayoritaria fuera aceptada esa operaci&oacute;n transici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que el Gobierno se puso manos a la obra. El ministro de la Gobernaci&oacute;n (hoy de Interior), Rodolfo Mart&iacute;n Villa, fue el encargado de legalizar a unos partidos pol&iacute;ticos y no hacerlo con otros. Quienes no iban a poder tener una papeleta en las elecciones generales del 15 de junio de 1977 fueron quienes se negaron a renunciar a la defensa de un Estado republicano o/y a una amnist&iacute;a para los violadores de derechos humanos de la dictadura. Fue el caso de Izquierda Republicana, el partido de Manuel Aza&ntilde;a, que en las &uacute;ltimas elecciones democr&aacute;ticas antes de la dictadura obtuvo el 18,4% de los votos. Cuando present&oacute; la documentaci&oacute;n para legalizarse la respuesta del Gobierno fue que no pod&iacute;an aceptarlo &ldquo;por ser contrario a la forma de Estado&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; forma de Estado ten&iacute;a Espa&ntilde;a en la primavera de 1977 cuando no se hab&iacute;a aprobado una Constituci&oacute;n que la definiera?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siguen sin legalizar m&aacute;s de veinte partidos de extrema izquierda&rdquo;, titulaba el diario El Pa&iacute;s, el 4 de agosto de 1977, m&aacute;s de mes y medio despu&eacute;s de celebradas las elecciones. Para entonces el Parlamento que hab&iacute;an predise&ntilde;ado las &eacute;lites franquistas ya estaba en marcha. Dentro, un PCE que hab&iacute;a renunciado a la reivindicaci&oacute;n de la rep&uacute;blica o una Esquerra de Catalunya que no pudo presentarse con su verdadero nombre, Esquerra Republicana de Catalunya.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; se dise&ntilde;&oacute; ese Parlamento del que se iban a secuestrar dos grandes debates: el modelo de Estado, si deb&iacute;amos volver o no a la rep&uacute;blica democr&aacute;tica destruida por el franquismo; y si los responsables de las violaciones de derechos humanos de la dictadura deb&iacute;an ser juzgados o apartados de la vida pol&iacute;tica democr&aacute;tica. La primera ley que aprob&oacute; ese Parlamento fue la de amnist&iacute;a, que blindaba a las &eacute;lites franquistas de cualquier responsabilidad penal y que todav&iacute;a hoy lo hace. En cuanto a la rep&uacute;blica, hemos conocido recientemente la afirmaci&oacute;n del que fuera presidente, Adolfo Su&aacute;rez, de que no plantearon un refer&eacute;ndum acerca de la monarqu&iacute;a porque pod&iacute;an haberlo perdido.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; se formate&oacute; el disco duro de lo que hoy se conoce como r&eacute;gimen de 1978. Sus principales gestores se han afanado en convertir en oficial un relato edulcorado y desinformado acerca de regreso de la democracia. En la principal literatura acad&eacute;mica o en la formaci&oacute;n universitaria de cient&iacute;ficos sociales, estas restricciones democr&aacute;ticas de las primeras elecciones ni se mencionan. As&iacute; se ha construido la idea de que la Transici&oacute;n fue como fue porque nadie pidi&oacute; otra cosa, sin aclarar que nadie pudo llegar al Parlamento que reclamara otras cosas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A cuarenta a&ntilde;os de las primeras elecciones democr&aacute;ticas, Espa&ntilde;a mira al pasado en libertad&rdquo;. Con esta frase se iniciaba la voz en <em>off</em> del reportaje especial del programa Informe Semanal, de TVE, para conmemorar las elecciones del 15 de junio de 1977. Negando la existencia de un pasado democr&aacute;tico, anterior a la dictadura, los gestores del ente p&uacute;blico, han vuelto a apuntalar el mito de la Transici&oacute;n, escondiendo la realidad de lo que fueron los temerosos a&ntilde;os que sucedieron a la muerte de Franco. 
    </p><p class="article-text">
        Tanta insistencia y empe&ntilde;o ponen las &eacute;lites en que se desconozca la Transici&oacute;n real, que el acto celebrado el pasado viernes en el Congreso de los Diputados para conmemorar aquellas elecciones estuvo encabezado por Rodolfo Mart&iacute;n Villa, el ministro franquista que en 1977 censur&oacute; e ilegaliz&oacute; las libertades p&uacute;blicas y la pluralidad de ideas, que es la base de la democracia.
    </p><p class="article-text">
        El secuestro de debates fundamentales en aquella legislatura, la institucionalizaci&oacute;n de silencios y los estrechos m&aacute;rgenes ideol&oacute;gicos de aquel Parlamento han marcado el desarrollo posterior de este periodo democr&aacute;tico. Durante casi tres d&eacute;cadas el debate acerca de la monarqu&iacute;a o la rep&uacute;blica ha sido un tab&uacute;. La impunidad construida en aquellos a&ntilde;os se ha institucionalizado hasta convertirse en un h&aacute;bito que corrompe las instituciones, erosiona el ejercicio de la democracia y obstaculiza la separaci&oacute;n de poderes; tambi&eacute;n la corrupci&oacute;n econ&oacute;mica que era el propio ser de la econom&iacute;a en el franquismo sigue tan impune como entonces.
    </p><p class="article-text">
        El uso del relato id&iacute;lico de la Transici&oacute;n ha servido para blanquear biograf&iacute;as de franquistas, ha embellecido y exagerado el papel de la monarqu&iacute;a en el regreso de la democracia, adem&aacute;s de desvincular la figura de Juan Carlos de Borb&oacute;n de la del dictador Francisco Franco. Paralelamente, en ese relato/retrato oficial no est&aacute;n las mujeres y los hombres que lucharon contra la dictadura, que se sacrificaron y sufrieron por el regreso de la las libertades. En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas han muerto en silencio, lejos de la opini&oacute;n p&uacute;blica, sin el reconocimiento que merecen, expulsados del marco. De ello se han encargado todos los que usaron los a&ntilde;os posteriores a la dictadura para blanquear sus biograf&iacute;as. Los grandes medios y la academia han marginado a los luchadores antifranquistas porque eran testigos de la parte franquista de las biograf&iacute;as de muchos dirigentes, acad&eacute;micos, periodistas y miembros de la &eacute;lite que ha gestionado este pa&iacute;s antes y tras la muerte del dictador.
    </p><p class="article-text">
        El regreso de la democracia fue un proceso extremadamente dif&iacute;cil, con una enorme violencia social que caus&oacute; m&aacute;s de 500 &iquest;muertos? por causas pol&iacute;ticas. El himno &ldquo;oficial&rdquo; de la transici&oacute;n, <em>Libertad sin ira</em>, dec&iacute;a en su estribillo &ldquo;gu&aacute;rdate tu miedo y tu ira&rdquo;. Pero ni quienes sufrieron la brutal represi&oacute;n de la dictadura pudieron guardarse su miedo; ni la derecha franquista, que no tuvo ninguna restricci&oacute;n para acudir a las elecciones de 1977, guard&oacute; su ira.
    </p><p class="article-text">
        La fragilidad de la cultura democr&aacute;tica en Espa&ntilde;a tiene que ver con el perfil pol&iacute;tico de quienes pilotaron su regreso. Lo hicieron sin memoria, sin incorporar el antecedente de la Segunda Rep&uacute;blica, con los intereses de una &eacute;lite que no hab&iacute;a tenido escr&uacute;pulos para medrar en una dictadura y que con esos principios ocup&oacute; el poder democr&aacute;tico. Por esa raz&oacute;n no tenemos una comisi&oacute;n de Derechos Humanos en el Congreso de los Diputados, formamos un Estado constitucionalmente aconfesional que otorga enormes privilegios y dividendos a la Iglesia cat&oacute;lica y mantenemos el Registro de Asociaciones en la sede del Ministerio del Interior, como si las personas que deciden asociarse fueran previamente sospechosas de algo.
    </p><p class="article-text">
        Una democracia fr&aacute;gil que debe fortalecerse con un relato real de su pasado, no con la versi&oacute;n de quienes quer&iacute;an esconder su pasado embelleciendo su presente. Y as&iacute; rendiremos un merecido homenaje a los hombres y mujeres que sufrieron y mantuvieron principios democr&aacute;ticos gracias a quienes yo puedo escribir libremente estas palabras.
    </p><p class="article-text">
        <em>Emilio Silva es presidente de la Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica.</em><strong>Emilio Silva</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilio Silva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/elecciones-formateo-democracia-incompleta_129_3338235.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Jun 2017 18:55:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Elecciones de 1977: el formateo de una democracia incompleta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Democracia,Transición]]></media:keywords>
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