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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ada Colau]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ada_colau/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ada Colau]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[No importa el futuro de la izquierda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/no-importa-futuro-izquierda_129_12991805.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/06d99dfd-4991-4cd0-ac0b-70ae6974df1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1136629.jpg" width="3004" height="1690" alt="No importa el futuro de la izquierda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La extrema derecha avanza porque tiene financiación de las élites, medios de comunicación potentes y una red internacional fuerte y organizada. Pero también avanza por los errores de la izquierda</p></div><p class="article-text">
        El titular es pura provocaci&oacute;n, con toda la intenci&oacute;n. Pero tambi&eacute;n es literal: lo que importa no es el futuro de la izquierda, sino el futuro del pa&iacute;s y el bienestar de la poblaci&oacute;n. Y la pregunta en todo caso es c&oacute;mo las formaciones progresistas pueden ser &uacute;tiles a la mayor&iacute;a social para mejorar sus condiciones de vida, en lugar de retroceder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        He escuchado a algunos compa&ntilde;eros de partidos de izquierdas visiblemente molestos con las declaraciones de Gabriel Rufi&aacute;n, quien ha abierto el debate a nivel p&uacute;blico sobre la necesidad de unirse para evitar que pueda haber un gobierno de PP con Vox. Yo en cambio me alegro sinceramente de que haya explotado este debate, y le doy las gracias a Gabriel Rufi&aacute;n por su posicionamiento. Hay quienes dicen que Rufi&aacute;n no ha gobernado nunca, que no sabe lo que es asumir responsabilidades de gesti&oacute;n, que s&oacute;lo es un diputado que hace titulares en prensa. Y a todo eso yo digo: bienvenido sea. Necesitamos ser m&aacute;s y necesitamos todos los talentos: los que saben gestionar y aprobar medidas que mejoran la vida de la gente, necesitamos a quienes saben hacer pactos desde la discreci&oacute;n, y necesitamos a quienes saben comunicar y conectar con el sentido com&uacute;n. Lo necesitamos todo.
    </p><p class="article-text">
        Porque es mucho lo que est&aacute; en juego. Est&aacute; en juego seguir peleando (no s&oacute;lo con la derecha, tambi&eacute;n con el PSOE) para avanzar en la agenda social (derecho a la vivienda, blindar la educaci&oacute;n y sanidad p&uacute;blicas, derechos laborales, defensa de la paz frente al rearme y el genocidio&hellip;), pero tambi&eacute;n para defender nuestra existencia. Si Abascal y Ayuso llegan a la Moncloa, podemos tener a un ICE en las calles de nuestros pueblos y ciudades, como en Mine&aacute;polis, persiguiendo a gente s&oacute;lo por ser migrante, feminista o LGTBI. O podemos volver a jornadas laborales de 12 horas y al despido sin indemnizaci&oacute;n, como acaba de aprobar Milei en Argentina. No es ciencia ficci&oacute;n: Vox y PP reivindican de forma abierta y desacomplejada su afinidad con la agenda y las pr&aacute;cticas de Trump y Milei.
    </p><p class="article-text">
        Por ello digo que estoy muy contenta con las declaraciones de Rufi&aacute;n, y que bienvenidos sean todos los actos de di&aacute;logo entre personas y formaciones progresistas que conecten con el sentimiento transversal que hay en la calle de que tenemos que unirnos m&aacute;s all&aacute; de nuestras diferencias para no retroceder a las cavernas. Los objetivos por delante de las siglas. Que en ning&uacute;n caso sea por nosotros que la derecha y la extrema derecha puedan gobernar en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La extrema derecha avanza porque tiene financiaci&oacute;n de las &eacute;lites, medios de comunicaci&oacute;n potentes y una red internacional fuerte y organizada. Pero tambi&eacute;n avanza por los errores de la izquierda: peleas internas por rivalidades personales o discrepancias puramente t&aacute;cticas; comunicaci&oacute;n excesivamente institucionalizada, confundiendo la gesti&oacute;n con el proyecto pol&iacute;tico; o algunos excesos centralistas de los espacios progresistas estatales, sin entender la necesidad de articular espacios realmente confederales que integren la plurinacionalidad. Entre otros errores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo tambi&eacute;n es cierto que las alianzas entre fuerzas de izquierdas son necesarias pero no suficientes. Necesitamos mucha m&aacute;s ambici&oacute;n: un frente democr&aacute;tico lo m&aacute;s amplio posible que no se reduzca a los partidos, que implique a amplios sectores de la sociedad, y que tenga una estrategia com&uacute;n, con visi&oacute;n global, que supere los acuerdos electorales puntuales. Necesitamos tambi&eacute;n autocr&iacute;tica constructiva, aprender de errores del pasado. Y por supuesto necesitamos un proyecto de futuro ilusionante, construir desde la m&aacute;xima ambici&oacute;n ut&oacute;pica, no resignarnos a repartir las migajas de un sistema econ&oacute;mico injusto cada d&iacute;a m&aacute;s desigual e insostenible.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, aunque haya presi&oacute;n medi&aacute;tica, no es momento de decidir qui&eacute;n va a liderar electoralmente esa propuesta. Es momento de hacer lo que deber&iacute;a ser la normalidad: hablar y construir colectivamente. Claro que no es f&aacute;cil, pero es perfectamente posible, sin duda es necesario y lo hemos hecho otras veces. Y, por suerte, me consta que ya hay muchas personas de distintos espacios pol&iacute;ticos que llevan meses hablando. Precisamente porque son tiempos dif&iacute;ciles, quien se meta hoy en primera l&iacute;nea pol&iacute;tica que sea para ser optimista, propositivo, generoso. Y que nuestros esfuerzos se centren en: 1) trabajar una propuesta sencilla y eficaz que nos articule en un frente democr&aacute;tico com&uacute;n, y 2) generar narrativas e im&aacute;genes potentes sobre nuestro deseo colectivo de ganar un futuro mejor donde no s&oacute;lo sobrevivir, sino ser Felices con may&uacute;scula. Tenemos un programa com&uacute;n, tenemos las prioridades sociales claras, nos conocemos y sabemos que somos todos necesarios. Ahora falta recordar que somos la mayor&iacute;a social y que somos capaces de lograr cosas incre&iacute;bles cuando nos juntamos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Colau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/no-importa-futuro-izquierda_129_12991805.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Feb 2026 21:22:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No importa el futuro de la izquierda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Izquierda,Bienestar,Ada Colau,Extrema derecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo del PSOE con la vivienda es un escándalo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/psoe-vivienda-escandalo_129_11747430.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b1269965-cd56-4a01-ad32-4ef3082ab2f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lo del PSOE con la vivienda es un escándalo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ya sea a nivel local, autonómico o estatal, siempre ha ocurrido lo mismo: el PSOE ha actuado como partido de la patronal inmobiliaria, legislando prácticamente igual que la derecha, facilitando la especulación, impulsando la burbuja inmobiliaria que arruinó a cientos de miles de familias</p></div><p class="article-text">
        Veo con alegr&iacute;a las manifestaciones masivas que vuelven a convocarse por toda Espa&ntilde;a exigiendo la regulaci&oacute;n del mercado de la vivienda ante los precios imposibles de pagar por la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n. Al mismo tiempo, reconozco que me produce amargura e indignaci&oacute;n recordar el largo historial de decepciones que el PSOE le ha propinado al movimiento por el derecho a la vivienda en Espa&ntilde;a a lo largo de los a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En mi caso concreto, una tiene ya una edad: primero como activista y luego como Alcaldesa, acumulo casi dos d&eacute;cadas de interpelaciones, reuniones y compromisos incumplidos con los m&aacute;ximos responsables socialistas de cada momento. Ya sea a nivel local, auton&oacute;mico o estatal, siempre ha ocurrido lo mismo: el PSOE ha actuado como partido de la patronal inmobiliaria, legislando pr&aacute;cticamente igual que la derecha, facilitando la especulaci&oacute;n, impulsando la burbuja inmobiliaria que arruin&oacute; a cientos de miles de familias e inyectando dinero p&uacute;blico que, aunque se disfrace de ayuda a los j&oacute;venes o al alquiler, termina en los bolsillos de los sectores rentistas, aumentando sus beneficios y subiendo los precios. Tras 50 a&ntilde;os de democracia (mira si han tenido tiempo), Espa&ntilde;a es de los pa&iacute;ses de la UE con menos vivienda social: tan s&oacute;lo un 1% del total del parque habitacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El PSOE s&oacute;lo se ha movido parcialmente cuando fuertes movilizaciones ciudadanas han forzado un debate p&uacute;blico (el movimiento vecinal, VdVivienda, la PAH, el 15M y ahora los sindicatos de inquilinas), o cuando han perdido apoyo electoral y se han visto obligados a gobernar en coalici&oacute;n con nuevas fuerzas pol&iacute;ticas, como Unidas Podemos o Sumar. Y aun as&iacute;, hoy Pedro S&aacute;nchez mantiene a una ministra de Vivienda que averg&uuml;enza a cualquier alma progresista que se crea m&iacute;nimamente el derecho a la vivienda. Una ministra que ya deber&iacute;a estar cesada, tras afirmar que la emergencia habitacional en el alquiler se puede resolver apelando a &ldquo;la solidaridad&rdquo; de los propietarios y con unas pocas ayudas a los j&oacute;venes que terminar&aacute;n en manos de esos propietarios. Una ministra que no es una excepci&oacute;n, sino lo habitual entre las filas socialistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay que recordar que el propio Pedro S&aacute;nchez se comprometi&oacute; conmigo como Alcaldesa, en 2018, a regular los alquileres, algo que nuestro espacio pol&iacute;tico impuso a continuaci&oacute;n en el pacto de coalici&oacute;n del PSOE con Unidas Podemos, pero que el mismo S&aacute;nchez retras&oacute; hasta mayo del 2023. Cinco a&ntilde;os perdidos con los alquileres subiendo a lo loco, con el tambi&eacute;n socialista y exalcalde de Barcelona, Joan Clos, presionando en contra de la ley en su cargo de representante de las grandes inmobiliarias espa&ntilde;olas (ASVAL). La ley se acab&oacute; aprobando por la presi&oacute;n social y por nuestra presencia en el gobierno, pero&hellip; el partido socialista se neg&oacute; a incluir en la regulaci&oacute;n los alquileres de temporada, a pesar de que les avisamos en privado y en p&uacute;blico de que se convertir&iacute;a en la puerta trasera por la que los grandes propietarios evitar&iacute;an aplicar la ley. Y as&iacute; estamos, oh sorpresa, en octubre de 2024 con el PSOE &ndash;nuevamente bajo presi&oacute;n social&ndash; diciendo que quiz&aacute;s haya que hacer algo con los alquileres de temporada. Pero nada de regular, &iquest;eh? Dicen que con un registro oficial obligatorio ya ser&iacute;a suficiente. Seguro que la idea sale del mismo sector inmobiliario, porque as&iacute; llevamos d&eacute;cadas, con un partido socialista que dice que har&aacute; pol&iacute;ticas de vivienda para la gente, pero, al final&hellip; &iquest;d&oacute;nde cae la bolita? Siempre a favor de los sectores rentistas y especuladores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, quiero continuar este art&iacute;culo en positivo porque, por mucho que se quiera silenciar desde las &eacute;lites econ&oacute;micas y medi&aacute;ticas, s&iacute; se puede resolver el problema de la vivienda en Espa&ntilde;a. Quiero reivindicar con mucho orgullo las pol&iacute;ticas de vivienda que impulsamos en Barcelona entre 2015 y 2023, y se&ntilde;alar que, si esas mismas pol&iacute;ticas se escalaran a nivel auton&oacute;mico y estatal, estar&iacute;amos cerca de garantizar el derecho a la vivienda, tan bien explicado en la sacrosanta Constituci&oacute;n y tan pisoteado por el PP y el PSOE.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que la mayor&iacute;a del presupuesto y de competencias legislativas y de creaci&oacute;n de vivienda social son de las Comunidades Aut&oacute;nomas y del Estado, en Barcelona demostramos que se pod&iacute;a hacer mucho m&aacute;s de lo que nos hab&iacute;an dicho. Fuimos la primera administraci&oacute;n en alertar de la burbuja del alquiler y reclamar una regulaci&oacute;n de los precios en 2016, pero no nos limitamos a presionar al gobierno central. Aprendiendo de los movimientos sociales y de otras experiencias internacionales, en 8 a&ntilde;os no s&oacute;lo logramos casi doblar el parque p&uacute;blico de vivienda que nos encontramos al llegar, sino que cambiamos el paradigma de las pol&iacute;ticas de vivienda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hicimos m&aacute;s vivienda social que Generalitat y Estado y nos aseguramos de que nunca m&aacute;s se volver&iacute;a a privatizar suelo municipal ni se har&iacute;an con dinero p&uacute;blico viviendas en propiedad que luego han terminado en el mercado especulativo. Innovamos e hicimos muchas pol&iacute;ticas que, cuando las reclam&aacute;bamos desde el activismo, el PSC respond&iacute;a que eran imposibles por problemas competenciales o por viabilidad econ&oacute;mica. Excusas que quedaron desmentidas cuando hicimos realidad un servicio municipal de mediaci&oacute;n que, junto a los movimientos en los barrios, logr&oacute; detener el desahucio del 90% de los casos de familias vulnerables que se pon&iacute;an en contacto con el Ayuntamiento, negociando soluciones alternativas como un alquiler social. O cuando, en 2015, no hab&iacute;a una sola cooperativa en cesi&oacute;n de uso y sin embargo hoy Barcelona lidera un acuerdo con la Federaci&oacute;n de cooperativas que ha hecho posible en 8 a&ntilde;os m&aacute;s de 1.000 apartamentos en r&eacute;gimen cooperativo en cesi&oacute;n de uso (los usuarios gozan de estabilidad, pagan una mensualidad parecida a un alquiler, pero el suelo se mantiene p&uacute;blico y no se puede especular con esas viviendas). O cuando creamos un nuevo departamento municipal de disciplina inmobiliaria para terminar con los abusos de los grandes propietarios. O cuando cerramos miles de pisos tur&iacute;sticos para que volvieran a ser residenciales y nos enfrentamos a Airbnb, algo que varias ciudades europeas acabaron imitando. O cuando pusimos multas a inmobiliarias que comet&iacute;an acoso contra los inquilinos o practicaban desalojos ilegales. O cuando usamos la normativa urban&iacute;stica para tener preferencia en la compra de edificios en zonas c&eacute;ntricas y ampliar as&iacute; el parque p&uacute;blico no s&oacute;lo con construcci&oacute;n directa, que es muy lenta. O cuando introducimos el concepto de corresponsabilidad del sector inmobiliario al obligarles a ofertar un 30% de los pisos de nuevos edificios o rehabilitaciones a un precio protegido, una medida que ahora los socialistas quieren desmontar por presi&oacute;n del sector.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si todas estas medidas, y muchas otras que no puedo detallar aqu&iacute; por motivos de espacio, se escalaran a nivel auton&oacute;mico y estatal, el sector especulativo recibir&iacute;a el mensaje claro de que en Espa&ntilde;a no se puede especular de forma salvaje con la vivienda como se ha hecho hasta ahora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy el Alcalde socialista de Barcelona vive de rentas, haci&eacute;ndose fotos e inaugurando los pisos que nosotros dejamos en construcci&oacute;n. Pero se negaba a aprobar una normativa urban&iacute;stica que dejamos preparada para evitar que los alquileres de temporada burlen la ley que regula los alquileres. Por eso lo hemos recuperado como condici&oacute;n indispensable si quiere que votemos a favor de sus presupuestos. Y as&iacute; es el partido socialista: si lidera las instituciones, se pliega a las &eacute;lites para evitar conflictos con quien manda de verdad. En cambio, si la correlaci&oacute;n de fuerzas los sit&uacute;a como socio minoritario de una coalici&oacute;n progresista, tal y como pas&oacute; en Barcelona los &uacute;ltimos dos mandatos, se ven obligados a plantearse medidas reales para regular el mercado de la vivienda. Y de fondo, la verdad m&aacute;s rotunda de todas: s&oacute;lo si la sociedad se moviliza, se puede confrontar el enorme negocio especulativo de este pa&iacute;s. Mucho de lo que hicimos en Barcelona nos provoc&oacute; una guerra sucia de <em>fakenews </em>y <em>lawfare </em>contra varias de nosotras. Pero por mucho que se inventaran que yo me hab&iacute;a comprado casas lujosas (aprovecho para recordar que no tengo ninguna propiedad, vivo de alquiler en el mismo piso de siempre y he donado parte de mi sueldo todos estos a&ntilde;os), o que nos llevaran a declarar al juzgado con querellas que luego acaban en nada, no titubeamos ni un segundo porque sab&iacute;amos que hab&iacute;a un movimiento ciudadano fuerte y movilizado para defender el derecho a la vivienda. As&iacute; que larga vida a las manifestaciones que hemos visto crecer en los &uacute;ltimos meses, y que sean muchas m&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Colau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/psoe-vivienda-escandalo_129_11747430.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Oct 2024 20:42:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Barcelona,Vivienda,Manifestaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las ciudades necesitan viviendas para sus habitantes, no para los inversores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/propiedades-deberian-viviendas-ciudadanos-inversiones_129_2042099.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a11c66f6-25f5-4d43-a83d-27b362e3af39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las ciudades necesitan viviendas para sus habitantes, no para los inversores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Como alcaldes de Londres y Barcelona, creemos que estamos ante una emergencia. La forma en que funciona el mercado de la vivienda debe cambiar</p></div><p class="article-text">
        Durante muchos a&ntilde;os, ciudades de todo el mundo han estado enfrent&aacute;ndose a una creciente agresividad y especulaci&oacute;n en el mercado inmobiliario &ndash;de especuladores que ven la vivienda en nuestras ciudades como un bien del que sacar beneficio en lugar de hogares para la gente a la que representamos&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        En muchos casos, los especuladores toman decisiones a miles de kil&oacute;metros de distancia. Sin embargo, su impacto en la vida y el alma de nuestras ciudades se siente muy cerca de casa. El centro de nuestras ciudades corre el riesgo de quedarse vac&iacute;o a medida que se desplaza a comunidades din&aacute;micas, se cierran tiendas y aumenta el precio de la vivienda de forma exorbitante.
    </p><p class="article-text">
        Nuestros grupos comunitarios y gobierno local, como la parte de la vida c&iacute;vica m&aacute;s cercana a la gente y m&aacute;s sensible a sus problemas cotidianos, a menudo han sido los primeros en advertir de los riesgos que estas pr&aacute;cticas traen consigo en cuanto a la supervivencia de nuestras ciudades.
    </p><p class="article-text">
        Para que los l&iacute;deres de las ciudades puedan abordar este problema, necesitan urgentemente m&aacute;s recursos y poderes para aumentar la oferta de alquiler social y otros tipos de vivienda asequible y para reforzar los derechos de los inquilinos.
    </p><p class="article-text">
        Las ciudades no son simplemente un conjunto de edificios, calles y manzanas. Tambi&eacute;n son la suma de su gente. Ellos son los que ayudan a crear v&iacute;nculos sociales, construir comunidades y desarrollarse en los lugares de los que estamos tan orgullosos de vivir.
    </p><p class="article-text">
        Por eso estamos resueltos a cambiar la forma en que funciona la vivienda en las ciudades que representamos. Estamos construyendo m&aacute;s viviendas de alquiler social y asequibles, haciendo todo lo posible para fortalecer los derechos de los inquilinos y tomando medidas dr&aacute;sticas contra las malas pr&aacute;cticas de constructores y propietarios siempre que podemos.
    </p><p class="article-text">
        Pero nos enfrentamos a un problema complejo que opera a nivel global. Nos siguen faltando el poder y los recursos que nos permitir&iacute;an regular el mercado inmobiliario, proteger los derechos de los arrendatarios a quedarse en sus casas y hacer de la mendicidad y las noches al raso algo del pasado.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, nuestros gobiernos nacionales, por contraste, parecen contentos de abandonar las ciudades a su suerte. Les pedimos que aborden este problema d&aacute;ndonos los recursos y poderes que necesitamos para construir todos los alquileres sociales y otras viviendas asequibles que necesitamos y para asegurarnos de que los inquilinos est&eacute;n protegidos en sus casas. Las ciudades globales se enfrentan a una emergencia de vivienda. Si no nos aseguramos de que el prop&oacute;sito de la vivienda es, antes que nada, proporcionar hogares a nuestros ciudadanos en lugar de bienes de especulaci&oacute;n, nos costar&aacute; mucho construir ciudades habitables para nuestros ciudadanos y para las pr&oacute;ximas generaciones.
    </p><p class="article-text">
        Alcaldes y gobiernos locales de ciudades de todo el mundo est&aacute;n trabajando juntos para compartir conocimiento y encontrar soluciones a la crisis de vivienda. Es nuestro deber hacer todo lo posible para mejorar las vidas de los ciudadanos y que estos se involucren totalmente en nuestras comunidades. Solo tendremos &eacute;xito si podemos asegurarnos de que todas las personas en nuestras ciudades tienen acceso a una vivienda decente, segura y asequible.
    </p><p class="article-text">
        <em>Ada Colau es la alcaldesa de Barcelona y Sadiq Khan es el alcalde de Londres</em>
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Javier Biosca Azcoiti
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Colau, Sadiq Khan]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/propiedades-deberian-viviendas-ciudadanos-inversiones_129_2042099.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Jul 2018 18:05:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las ciudades necesitan viviendas para sus habitantes, no para los inversores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Vivienda,Ada Colau]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Comer (o no) con un banquero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/comer-banquero_129_4289644.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Ser cara visible de una candidatura con posibilidades de ganar hace que de golpe te pasen cosas que no te habían sucedido nunca. Por ejemplo, de repente te llegan invitaciones a comer o cenar con banqueros. ¿Cómo lo gestionamos?", reflexiona la autora</p><p class="subtitle">Post publicado en el blog de Ada Colau, adacolau.cat</p></div><p class="article-text">
        Ser candidata a la alcald&iacute;a por Barcelona En Com&uacute; es sin ninguna duda un honor. Es un privilegio ser la cara m&aacute;s visible de un proceso colectivo ilusionante que est&aacute; movilizando a miles de personas, con esfuerzo, compromiso y grandes dosis de generosidad. Por eso mismo, es tambi&eacute;n una gran responsabilidad: cada gesto, cada palabra, ya no son s&oacute;lo m&iacute;as, sino que pueden comprometer a todo un colectivo, a un proyecto que hoy es esperanza para muchos.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que, en cuanto se formaliz&oacute; la candidatura, me decid&iacute; a publicar esta web, mis cuentas y mi agenda. Pero no es suficiente. Estar en primera l&iacute;nea de unas municipales donde se juega un cambio de ciclo pol&iacute;tico, y con unas encuestas que nos sit&uacute;an como alternativa al actual gobierno de CiU, hace que empiecen a pasar cosas que hasta ahora las personas que no venimos de la pol&iacute;tica profesional no hab&iacute;amos vivido. Y surgen algunos dilemas que me gustar&iacute;a compartir, como es por ejemplo aceptar o no determinadas invitaciones.
    </p><p class="article-text">
        La primera vez fue en diciembre pasado. Una conocida periodista me envi&oacute; un whatsapp donde me dec&iacute;a: &ldquo;Te llamar&eacute; para una cosa que no es de la radio y que creo que puede ir bien&rdquo;. La llam&eacute;, y me coment&oacute; que a un conocido suyo, directivo de un banco, le gustar&iacute;a comer informalmente conmigo, para charlar. Le dije que yo encantada de hablar con (casi) todo el mundo, pero que prefer&iacute;a evitar las situaciones de informalidad con determinados sectores, y que mejor si nos reun&iacute;amos formalmente. No me volvi&oacute; a contactar m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Hace pocas semanas volvi&oacute; a pasar. A trav&eacute;s de otro conocido periodista, me lleg&oacute; el siguiente mensaje: &ldquo;Quisiera invitarte a cenar en casa con unos amigos del mundo de la empresa que te quieren conocer y creo que te interesar&aacute;n (no es para publicar)&rdquo;. Habl&eacute; con &eacute;l por tel&eacute;fono y me confirm&oacute; que se trataba de directivos vinculados al mundo financiero. Le coment&eacute; mis dudas ante este tipo de reuniones informales, y acordamos que lo pensar&iacute;a y le dir&iacute;a algo.
    </p><p class="article-text">
        No voy a revelar los nombres de los periodistas porque creo que es innecesario para comentar el tema de fondo, y porque no tengo ning&uacute;n motivo para pensar que actuaran de mala fe. Es m&aacute;s, agradezco su confianza al contactarme. Tampoco hay nada malo en aprovechar las comidas y las cenas para conocer gente, sobre todo con las agendas tan cargadas que tenemos. Y sin embargo... sin embargo algo me dice que tras las an&eacute;cdotas, sin mayor importancia, se esconden pr&aacute;cticas habituales que tienen bastante que ver con vicios de nuestra imperfecta democracia. Para entendernos: una entidad social sin &aacute;nimo de lucro no suele invitarte a comer o cenar. Te pide directamente una reuni&oacute;n y te expone claramente sus demandas, incluso es probable que lo haga p&uacute;blico en su web o a trav&eacute;s de un comunicado de prensa. En cambio, hay sectores econ&oacute;micos muy poderosos a los que no solemos ver pronunciarse p&uacute;blicamente, pero nos consta que tienen un acceso f&aacute;cil y regular al poder pol&iacute;tico. Probablemente con abundantes comidas y cenas. Incluso con vacaciones compartidas. S&oacute;lo que no tenemos acceso a informaci&oacute;n sobre esos encuentros.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que hay costumbres, formas de hacer habituales, inercias. Las dos invitaciones del mundo financiero me han llegado del mismo modo. Otro sector poderoso, el lobby hotelero, tambi&eacute;n me invit&oacute; recientemente a comer. Esta vez la invitaci&oacute;n lleg&oacute; de manera m&aacute;s formal, por tel&eacute;fono y mail, cosa que nos permiti&oacute; responder como organizaci&oacute;n: aceptamos reunirnos, pero solicitamos que sea s&oacute;lo una reuni&oacute;n, sin comida. Aceptaron, y el encuentro tendr&aacute; lugar el pr&oacute;ximo mi&eacute;rcoles a las 13h, tal y como pod&eacute;is ver en mi agenda.
    </p><p class="article-text">
        Nos presentamos a las elecciones dispuestos a gobernar y, por supuesto, eso incluye hablar con todo el mundo. Es normal y pertinente que hablemos con todos los actores y poderes existentes. Pero que sea en igualdad de condiciones en la forma de acceder a nosotros y en el trato recibido. &iquest;Eso excluye comer o cenar? No necesariamente, siempre que se haga p&uacute;blico, se pueda explicar lo que se ha hablado y mientras cada uno se pague lo suyo. Cuando decimos que se puede hacer pol&iacute;tica de otra manera, nos referimos a cosas concretas como &eacute;sta. Publicar las agendas de los cargos electos (o aspirantes) es m&aacute;s importante de lo que pudiera parecer. Ante las dudas, la transparencia ser&aacute; siempre nuestra mejor herramienta colectiva para garantizar una honestidad real, y no s&oacute;lo de palabra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Colau]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/comer-banquero_129_4289644.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Apr 2015 08:27:14 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Comer (o no) con un banquero]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Ada Colau,Barcelona en Comú]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La PAH ya ha ganado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/pah-ganado_132_5012746.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/592f5fb5-044c-44c6-b82b-9bb68f8ec2dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La PAH ya ha ganado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cinco años después, quienes en febrero de 2009 empezamos la PAH en Barcelona, seguimos sin acostumbrarnos a la barbarie, y seguimos emocionándonos con cada victoria arrancada a la avaricia y la prepotencia de los bancos</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="http://www.eldiario.es/aniversario-pah/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>ESPECIAL: 5 a&ntilde;os de la PAH</strong></a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Este s&aacute;bado 22 de febrero se celebrar&aacute; en Barcelona la asamblea estatal de las Plataformas de Afectados por la Hipoteca (PAH), en la que se esperan unas 400 personas. Tras la asamblea, celebraremos el 5&ordm; aniversario de la PAH. A la cita est&aacute;n convocadas las m&aacute;s de 200 PAH hoy existentes y, aunque por motivos econ&oacute;micos no todas podr&aacute;n acudir, de un modo u otro todas estar&aacute;n presentes.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de 1.000 desahucios parados. Se dice r&aacute;pido. M&aacute;s de 1.000 personas realojadas por la Obra Social de La PAH. Miles de daciones en pago, condonaciones y alquileres sociales conseguidos en estos a&ntilde;os, conquistados con gran esfuerzo, batallando caso a caso, semana tras semana, gracias a miles de hero&iacute;nas y h&eacute;roes an&oacute;nimos que se dejan la piel en este movimiento.
    </p><p class="article-text">
        Da v&eacute;rtigo mirar hacia atr&aacute;s y ver todo lo que hemos logrado: cosas que hace 5 a&ntilde;os nos dec&iacute;an que eran imposibles. El respaldo de la opini&oacute;n p&uacute;blica. Una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) por la daci&oacute;n en pago y el alquiler social que recogi&oacute; un mill&oacute;n y medio de firmas. El apoyo de los jueces, del Parlamento Europeo y hasta de Naciones Unidas. Nuestra denuncia ha llegado a la prensa internacional, desde el <em>New York Times</em> o la BBC hasta Al Jazeera, pasando por Jap&oacute;n, Rusia o Finlandia.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no podemos ser autocomplacientes. A pesar de todas las &ldquo;peque&ntilde;as grandes victorias&rdquo; de las PAH, a&uacute;n no hemos logrado cambiar la ley en el sentido de los m&iacute;nimos recogidos en la ILP. Pese a llevar ya acumuladas 500.000 mil ejecuciones hipotecarias, siguen aumentando los desahucios, con una banca rescatada y sobreprotegida por los poderes p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        El sistema es estructuralmente corrupto y la puerta giratoria entre los ministerios y los consejos de administraci&oacute;n no ha dejado de funcionar, a costa de aumentar la desigualdad y los recortes en servicios b&aacute;sicos. El robo y el expolio se han instalado oficialmente en nuestras administraciones, bajo la forma contempor&aacute;nea de la esclavitud llamada &ldquo;deuda&rdquo;.<em>Eppur si muove</em>
    </p><p class="article-text">
        . Aunque pueda sonar a provocaci&oacute;n, o a ingenuidad, nos atrevemos a afirmar que <strong>la PAH ya ha ganado</strong>. Ha ganado porque ha logrado lo m&aacute;s dif&iacute;cil: romper la versi&oacute;n oficial que nos condenaba a la soledad, al miedo y a la fatalidad. Una sociedad deprimida y culpabilizada no se moviliza, y eso el poder lo sabe. Por eso nos repet&iacute;an todo el d&iacute;a grandes mentiras como que &ldquo;los espa&ntilde;oles hemos vivido por encima de nuestras posibilidades&rdquo;, &ldquo;tenemos lo que nos merecemos&rdquo;, &ldquo;hay pol&iacute;ticos corruptos porque en este pa&iacute;s ya se sabe que todo el que puede roba&rdquo;, o el cl&aacute;sico &ldquo;no hay alternativa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero, de repente, como en el cuento de Andersen, los ni&ntilde;os empezamos a gritar &ldquo;el rey est&aacute; desnudo&rdquo;, y todo cambi&oacute;. En alianza con otros colectivos y con el maravilloso efecto multiplicador del 15M, hemos gritado &ldquo;no es una crisis, es una estafa&rdquo;, y hemos demostrado que s&iacute; se puede: que somos mayor&iacute;a y, si nos organizamos, tenemos mucho m&aacute;s poder del que nos hab&iacute;an hecho creer.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos tiempos, distintas  personas y colectivos nos han preguntado: &iquest;cu&aacute;l es la receta de la PAH? Aqu&iacute; no podemos extendernos, pero ah&iacute; van algunas ideas:
    </p><p class="article-text">
        <strong>1.</strong> Crear espacios de experiencia compartida donde las personas asuman por s&iacute; mismas que sus problemas no son cuestiones individuales sino colectivas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2.</strong> El enfoque de derechos: se est&aacute;n vulnerando los derechos de todas y todos nosotros, y el Estado est&aacute; incumpliendo sus compromisos y obligaciones al permitir, o incluso ser c&oacute;mplice, la vulneraci&oacute;n sistem&aacute;tica de derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3.</strong> Generar empoderamiento a trav&eacute;s de herramientas que capaciten a la gente, de manera que podamos defendernos por nosotros mismos, sin tener que delegar en nadie.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4.</strong> Solidaridad y apoyo mutuo, de forma que nunca nadie m&aacute;s se sienta sola/o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5.</strong> La PAH es un dispositivo sencillo y f&aacute;cil de replicar, con muy pocos requisitos: asambleario, apartidista e independiente, gratuito y pac&iacute;fico. Quien quiera formar una PAH, tiene todos los materiales necesarios en la web.
    </p><p class="article-text">
        <strong>6.</strong> Una apuesta por la comunicaci&oacute;n, en el sentido m&aacute;s amplio. La PAH quiere ser un instrumento real para la mayor&iacute;a social afectada por la estafa hipotecaria, por lo que habla el lenguaje de la gente y usa todos los medios posibles para comunicar, ya sean tradicionales o alternativos, as&iacute; como las nuevas redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>7.</strong> Una estrategia compleja, que articule objetivos a corto, medio y largo plazo, as&iacute; como m&uacute;ltiples niveles: interpelaci&oacute;n a las administraciones, acciones judiciales, incidencia internacional, acci&oacute;n directa y desobediencia civil como mecanismo de autotutela de los derechos vulnerados.
    </p><p class="article-text">
        Pero la PAH no es un episodio acabado, todo lo contrario: es un proceso abierto con m&uacute;ltiples retos. Por un lado, retos internos: se trata de un movimiento popular que ha crecido mucho en muy poco tiempo, sin recursos, con m&uacute;ltiples urgencias y presiones. Ahora es tiempo de consolidar las PAH y practicar la democracia siendo capaces de articular formas de organizaci&oacute;n grandes y complejas, a la vez que abiertas, horizontales y &aacute;giles.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, retos externos: frente al bloqueo institucional del PP, que ha abusado de su mayor&iacute;a absoluta para despreciar el clamor ciudadano contra los desahucios, que no ha dudado en tratar de &ldquo;filoterroristas&rdquo; y &ldquo;nazis&rdquo; a quienes de forma pac&iacute;fica reclam&aacute;bamos algo tan b&aacute;sico como derechos humanos y democracia&hellip;, &iquest;con qu&eacute; estrategias contamos?
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; hacer?</h3><p class="article-text">
        <strong>A)</strong> De entrada, <strong>&ldquo;romper por abajo&rdquo;</strong> una campa&ntilde;a que persigue convertir el rodillo de la mayor&iacute;a absoluta del Partido Popular en un gigante con pies de barro. El Gobierno dif&iacute;cilmente se mover&aacute; m&aacute;s de lo que se ha movido hasta que finalice la legislatura. Sin embargo, las CCAA y los ayuntamientos, que hasta la fecha se han ido de rositas con la excusa de la pelota competencial,  pueden hacer mucho m&aacute;s de lo que est&aacute;n haciendo.
    </p><p class="article-text">
        Pueden, entre otras cosas, expropiar pisos vac&iacute;os en manos de entidades financieras y penalizar fiscalmente su uso antisocial. Prueba de ello es el decreto andaluz o la <a href="http://www.navarra.es/home_es/Actualidad/BON/Boletines/2013/133/Anuncio-3/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley Foral de Navarra 24/2013</a>, suspendidos  cautelarmente por un Tribunal Constitucional m&aacute;s politizado que nunca, tras un recurso interpuesto por el Gobierno.  La reciente campa&ntilde;a de mociones promovida por las PAH  en los ayuntamientos para multar pisos vac&iacute;os en manos de la banca,  aprobada ya por 79 municipios catalanes en tan s&oacute;lo un mes,  apunta en esa direcci&oacute;n<strong>. </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong> B) Extensi&oacute;n y pr&aacute;ctica masiva de la desobediencia civil, </strong>que se inici&oacute;<strong> </strong>en noviembre de 2010 con la campa&ntilde;a Stop Desahucios, y que ahora se expande a trav&eacute;s de la Obra Social de la PAH, con 20 edificios recuperados y m&aacute;s de 1.000 personas realojadas, as&iacute; como otras campa&ntilde;as que est&aacute;n por venir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>C)</strong> <strong>Acabar con la impunidad,</strong> ya sea por la v&iacute;a judicial,  como persigue  la campa&ntilde;a &ldquo;Juicio y Castigo&rdquo; para que los  responsables de la estafa hipotecaria sean juzgados, o, cuando las leyes no permiten hacer justicia, por la v&iacute;a del escrache y otras formas de protesta pac&iacute;fica que permitan a la ciudadan&iacute;a se&ntilde;alar a los responsables de la estafa y el expolio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>D) La construcci&oacute;n y el fomento de alternativas ya existentes</strong>, como el alquiler social y las cooperativas, la banca &eacute;tica, las empresas de la econom&iacute;a social, y tantas otras que est&aacute;n demostrando que hay un mundo nuevo que empuja por nacer.
    </p><p class="article-text">
        Cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, quienes en febrero de 2009 empezamos la PAH en Barcelona, seguimos sin acostumbrarnos a la barbarie, y seguimos emocion&aacute;ndonos con cada victoria arrancada a la avaricia y la prepotencia de los bancos.
    </p><p class="article-text">
        En las PAH lloramos cada semana. Lloramos de rabia y dolor, cuando escuchamos los relatos de quienes acuden por primera vez a una asamblea y explican su v&iacute;a crucis de meses sin dormir, de amenazas y presiones del banco, de tensi&oacute;n familiar, y de cosas a&uacute;n peores. Pero lloramos cada vez m&aacute;s de alegr&iacute;a, escuchando a quienes no hace mucho llegaron derrotados y enmudecidos, y hoy explican a los nuevos que, gracias a la PAH, han logrado la daci&oacute;n o el alquiler social.
    </p><p class="article-text">
        Las PAH son un espacio rebosante de vida, donde cada d&iacute;a aprendemos, luchamos y nos sentimos como si fu&eacute;ramos una familia. De hecho, en nuestras acciones y asambleas siempre haya ni&ntilde;as y ni&ntilde;os correteando. Y que as&iacute; sea siempre. Ellas y ellos m&aacute;s que nadie nos recuerdan que el horizonte est&aacute; abierto y la historia por escribir.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a todas las PAH, por conquistar la esperanza y devolvernos el futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Colau, Adrià Alemany]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/contrapoder/pah-ganado_132_5012746.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Feb 2014 07:49:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La PAH ya ha ganado]]></media:title>
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