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    <title><![CDATA[elDiario.es - Jahel Queralt]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jahel_queralt/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Jahel Queralt]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El Brest-Litovsk catalán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/brest-litovsk-catalan_129_3027802.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Los dirigentes independentistas se han topado ante un dilema similar al de los bolcheviques en la I Guerra Mundial</p><p class="subtitle">Ante la aplicación del artículo 155, podían asumir su cese y participar en las elecciones, o enrocarse en sus cargos y movilizar la calle</p></div><p class="article-text">
        Hace ahora un siglo, en diciembre de 1917, el gobierno bolchevique enfrentaba el siguiente dilema: retirarse de la I Guerra Mundial en Brest-Litovsk, con enormes p&eacute;rdidas territoriales, o permanecer en ella, con un coste probablemente mayor. Las &uacute;ltimas semanas, los dirigentes independentistas se han topado ante un dilema similar. Ante la aplicaci&oacute;n del art&iacute;culo 155, pod&iacute;an asumir su cese y participar en las elecciones. O enrocarse en sus cargos, movilizar la calle y, en caso de que el Estado se pasara de frenada, confiar en que la condena y mediaci&oacute;n internacionales compensaran de alg&uacute;n modo los costes civiles, econ&oacute;micos y penales de hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        La segunda opci&oacute;n, contemplada en el informe hallado en la vivienda del ex-secretario general de Econom&iacute;a, tratar&iacute;a de explotar lo que los te&oacute;ricos de la secesi&oacute;n conocen como la v&iacute;a remedial. Seg&uacute;n esta, la secesi&oacute;n se legitima por la vulneraci&oacute;n grave de derechos fundamentales &ndash;colonialismo, genocidio, cr&iacute;menes de lesa humanidad&ndash; o de acuerdos de autogobierno por parte del Estado matriz, como hizo Milosevic en Kosovo. A tal v&iacute;a responde la asidua denuncia de los supuestos agravios del Estado espa&ntilde;ol, remotos y recientes: del Decreto de Nueva Planta a la sentencia del Estatut. El protagonismo reciente de la v&iacute;a remedial, tras el uso de la fuerza el 1-O y los encarcelamientos cautelares, no puede entenderse, sin embargo, sin considerar dos v&iacute;as alternativas y los escollos del bloque independentista para transitarlas.
    </p><p class="article-text">
        La primera v&iacute;a, la llamada plebiscitaria, no exige agravios previos para la secesi&oacute;n. Depende &uacute;nicamente de la existencia de una voluntad democr&aacute;tica. Muy h&aacute;bil fue, en este sentido, la r&aacute;pida sustituci&oacute;n en el discurso secesionista del derecho de autodeterminaci&oacute;n, que Naciones Unidas solo ha reconocido a colonias, por el derecho a decidir, que apela a la secesi&oacute;n como un derecho democr&aacute;tico, no remedial. &ldquo;Naciste con la capacidad de decidir; &iquest;renunciar&aacute;s a ella?&rdquo;, rezaba el anuncio institucional del 1-O.
    </p><p class="article-text">
        Los problemas de esta v&iacute;a empiezan por las condiciones para recorrerla, que muchos independentistas niegan que se den. Tanto por la falta de garant&iacute;as del refer&eacute;ndum del 1-O, as&iacute; lo declaraba Ramona Barrufet ante el juez, como por la ausencia de una mayor&iacute;a social suficiente, como ahora afirma Joan Tard&agrave;. Y no se avistan cambios. Tras triplicarse en pocos a&ntilde;os, el apoyo a la independencia no crece desde 2013. Y la alternativa planteada, <a href="https://www.naciodigital.cat/opinio/16562/desplegar/republica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reagruparse en torno a la oposici&oacute;n al 155</a>, ampliar&iacute;a la base a costa de renunciar a la unilateralidad. Lo comido por lo servido.
    </p><p class="article-text">
        A esto hay que a&ntilde;adir los problemas del enfoque plebiscitario para definir el sujeto de decisi&oacute;n. Uno: si son todos los afectados quienes deber&iacute;an poder decidir, como muchos defienden, no olvidemos entonces que una eventual secesi&oacute;n afectar&iacute;a al resto de espa&ntilde;oles, al reducir sus derechos. Por ejemplo, los de un ourensano a ser tratado en el Instituto Catal&aacute;n de Oncolog&iacute;a. Que solo&nbsp;<a href="http://www.elperiodico.com/es/politica/20171020/encuesta-cataluna-6368599" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 29% de los catalanes</a> apoyara la DUI sugiere que, incluso para muchos independentistas, la secesi&oacute;n no es viable sin previa autorizaci&oacute;n del resto de espa&ntilde;oles (un 57% de los cuales apoyar&iacute;a un refer&eacute;ndum pactado). Otro problema: si la voluntad democr&aacute;tica es lo que legitima la secesi&oacute;n, entonces un refer&eacute;ndum a tal efecto deber&iacute;a autorizar que las partes del territorio con una mayor&iacute;a contraria &ndash;quiz&aacute;, por ejemplo, la provincia de Barcelona&ndash; siguieran formando parte del Estado matriz, tal como establece la Ley de Claridad canadiense.
    </p><p class="article-text">
        Quienes, para sortear estas dos implicaciones, apelan a una identidad propia y compartida por todos los catalanes, se decantan por otra v&iacute;a, la adscriptiva, seg&uacute;n la cual cada naci&oacute;n merece un Estado propio, a fin de preservar su identidad. Dejando sus problemas generales de lado (22 lenguas minoritarias oficiales tiene India, 36 Bolivia, 15 Zimbabwe: &iquest;en otros tantos Estados deber&iacute;an fragmentarse?), lo cierto es que la v&iacute;a adscriptiva ha sido progresivamente marginada en el discurso secesionista. No por falta de alusiones a una identidad propiamente catalana &ndash;por <a href="http://streaming.ajgirona.org/pandora-NEW/cgi-bin/Pandora.exe?xslt=ejemplar;publication=Avui;sort_publication=avui;day=27;month=08;year=2008;page=002;id=0002205130;collection=pages;url_high=pages/Avui/2008/200808/20080827/20080827002.PDF;lang=ca;encoding=utf-8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gen&eacute;tica</a>, lengua o <a href="http://www.eldiario.es/catalunyaplural/CiU-Espana-subsidiada-Cataluna-productiva_0_171133066.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">supuesta laboriosidad</a>&ndash;, ni por el mestizaje de su clase pol&iacute;tica: en 2016 solo 32 de los 135 parlamentarios ten&iacute;a alguno de los apellidos m&aacute;s frecuentes en Catalu&ntilde;a. Lo ha sido por la necesidad de atraer el apoyo castellanohablante y de clase en una sociedad en la que&nbsp;<a href="https://www.idescat.cat/pub/?id=eulp&amp;n=3566" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 55% de la poblaci&oacute;n</a> tiene el castellano como lengua materna y en la que el 32% llega con dificultad o mucha dificultad a fin de mes. Con resultados modestos, sin embargo:&nbsp;<a href="https://politikon.es/2016/03/14/rufian-la-transversalidad-del-independentismo-y-el-tokenismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">castellanohablantes</a> y clases bajas no solo siguen oponi&eacute;ndose ampliamente a la independencia. Els altres catalans de Paco Candel est&aacute;n ahora movilizados.
    </p><p class="article-text">
        El dilema Brest-Litovsk al que conduce la v&iacute;a remedial no es, pues, meramente circunstancial. Se debe en parte a las dificultades del bloque independentista para recorrer otras v&iacute;as. No deber&iacute;a sorprendernos que la estrategia remedial vaya a dominar la batalla ideol&oacute;gica sobre la secesi&oacute;n, durante y despu&eacute;s de la campa&ntilde;a electoral. Y bien estar&iacute;a que los no independentistas dieran esa batalla, m&aacute;s all&aacute; de su apelaci&oacute;n a la ley.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jahel Queralt, Íñigo González Ricoy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/brest-litovsk-catalan_129_3027802.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Dec 2017 19:58:40 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El Brest-Litovsk catalán]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Independentismo,Cataluña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La inequidad en la distribución de la ayuda humanitaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/inequidad-distribucion-ayuda-humanitaria_132_5128901.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">En teoría la ayuda humanitaria se reparte según las necesidades, en la práctica se opera en base a otros criterios.</p></div><p class="article-text">
        La comunidad internacional, cada vez m&aacute;s acostumbrada a la erupci&oacute;n de crisis humanitarias, ha respondido con celeridad a la &uacute;ltima gran cat&aacute;strofe, el tif&oacute;n Haiya en Filipinas. Durante la primera semana despu&eacute;s del desastre los principales donantes destinaron 130 millones de d&oacute;lares. No es una cifra desde&ntilde;able pero es claramente insuficiente comparada con los 15 billones de p&eacute;rdidas que ha causado la calamidad. Es necesario dar m&aacute;s, pero &iquest;cu&aacute;nto m&aacute;s? La decisi&oacute;n acerca la cantidad de recursos que debemos dar a las v&iacute;ctimas de una crisis humanitaria no debe ser tomada de manera aislada sino teniendo en cuenta situaciones similares que, en otro rinc&oacute;n del planeta, sacuden las vidas de la gente con la misma violencia. 
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, la distribuci&oacute;n de la ayuda humanitaria es muy poco equitativa. No todas las crisis reciben la misma atenci&oacute;n y esto se traduce en diferencias abismales en la cantidad de recursos que se les destina. Algunos pa&iacute;ses como Afganist&aacute;n, Palestina y Sudan son mucho m&aacute;s ayudados que, por ejemplo, Angola, Burundi o Chad. Hait&iacute; es otro de los principales beneficiarios. Seg&uacute;n un informe reciente de la red ALNAP, en 2010, despu&eacute;s del se&iacute;smo, Hait&iacute; obtuvo 3,5 billones de d&oacute;lares. En el mismo a&ntilde;o, las crisis de Libia y de Costa de Marfil, que afectaron a m&aacute;s de un mill&oacute;n de personas cada una, recaudaron 460 y 159 millones respectivamente. Esto significa que los haitianos recibieron 1,167 por cabeza, los liberianos 307 y los marfile&ntilde;os solo 159. Para comprender mejor las consecuencias de estas cifras deber&iacute;amos conocer el coste de las operaciones humanitarias en cada pa&iacute;s. No obstante, es muy improbable que este dato elimine la desproporci&oacute;n ya que satisfacer las necesidades b&aacute;sicas de los haitianos dif&iacute;cilmente sea siete veces m&aacute;s caro que atender a los marfile&ntilde;os. La inequidad de la ayuda queda reflejada en este gr&aacute;fico que indica las cantidades recibidas por los principales pa&iacute;ses receptores entre 2001 y 2010.
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        Este estado de cosas contrasta con el discurso de los pa&iacute;ses donantes y de las ONGs que coinciden en que la ayuda debe prestarse <em>solo</em> seg&uacute;n las necesidades de los afectados. El  C&oacute;digo de la Cruz Roja, adoptado en 1994, como gu&iacute;a para el resto de ONGs &ndash; m&aacute;s de cuatrocientas lo han firmado- establece que &ldquo;el orden de prioridad de la asistencia se establece &uacute;nicamente en funci&oacute;n de las necesidades&rdquo;. De manera similar, la UE ha proclamado que &ldquo;la ayuda humanitaria debe ser asignada &uacute;nicamente seg&uacute;n las necesidades, sin discriminaci&oacute;n entre o dentro de las poblaciones afectadas&rdquo; (2008/C 25/01).
    </p><p class="article-text">
        En la realidad operan otros criterios distintos a la necesidad. A pesar de que el porcentaje de personas por debajo del umbral de pobreza en Afganist&aacute;n es la mitad que en Burundi - seg&uacute;n datos del Banco Mundial- la cantidad de ayuda destinada a los afganos es cuatro veces superior. Para juzgar la inequidad existente en la distribuci&oacute;n de la ayuda debemos indagar en sus causas principales que son las siguientes.
    </p><p class="article-text">
        La primera explicaci&oacute;n es la <em>informaci&oacute;n</em> <em>limitada</em>. Evaluar las necesidades de individuos que viven en contextos muy distintos a los nuestros no es una tarea sencilla y los m&eacute;todos para identificar el mejor modo de satisfacerlas son todav&iacute;a precarios. A estas dificultades debemos a&ntilde;adir la <em>falta</em> <em>de</em> <em>coordinaci&oacute;n</em> entre las agencias administradoras de ayuda que tienden a desconocer los proyectos existentes en una zona afectada y duplican - o triplican- los servicios. La inequidad derivada de estos defectos puede ser subsanada con una mejor comunicaci&oacute;n con los beneficiarios de la ayuda y entre las agencias.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s dif&iacute;cil de erradicar es la inequidad generada por los <em>intereses</em> <em>pol&iacute;ticos</em>. La decisi&oacute;n de destinar recursos a una crisis humanitaria tiende a estar influida por la existencia de relaciones especiales con el pa&iacute;s afectado &ndash; e.g. es una excolonia- y por consideraciones relativas a la seguridad del pa&iacute;s donante que se puede ver amenazada por la proximidad de una crisis o un conflicto. Las disparidades generadas por estas razones pueden ser enormes.  Despu&eacute;s de la guerra de Kosovo, Naciones Unidas destinaba a cada kosovar 25 veces m&aacute;s de lo que daba a un congole&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        La <em>construcci&oacute;n </em>del desastre por parte de los medios de comunicaci&oacute;n tambi&eacute;n juega un papel decisivo. Las emergencias que reciben m&aacute;s publicidad son las que atraen m&aacute;s la atenci&oacute;n de los gobiernos, que quieren preservar su reputaci&oacute;n como donantes, y de los individuos, cuyas conciencias son eficazmente sacudidas a golpe de titular. Aunque este fen&oacute;meno, conocido como el <em>efecto</em> <em>CNN</em>, movilice cantidades importantes de recursos condena al olvido a las v&iacute;ctimas de desgracias que no venden.
    </p><p class="article-text">
        Un &uacute;ltimo factor que influye decisivamente en la distribuci&oacute;n de la ayuda es la ratio coste &ndash; beneficio. Los donantes son reticentes a prestar ayuda en una crisis cuando saben que sus recursos van a tener un impacto m&iacute;nimo comparado con el que podr&iacute;an tener si fuesen destinados a otra situaci&oacute;n de emergencia cuyas circunstancias son m&aacute;s favorables a la ayuda. Muchas veces, son miembros de la comunidad de beneficiarios los que dificultan la ayuda -como ha sucedido en Siria. Otras, sin embargo, los obst&aacute;culos se deben a condiciones geogr&aacute;ficas o a la falta de infraestructuras &ndash;como pasa en los pueblos del Sahel.
    </p><p class="article-text">
        Las tres primeras causas de la inequidad son, en general, condenadas por ONGs, activistas y muchos expertos en la materia. La cuarta, sin embargo, ha ganado aceptaci&oacute;n. Thomas Pogge o Paul Collier, por ejemplo, proponen abandonar el est&aacute;ndar de las necesidades y concentrar la ayuda all&iacute; donde pueda tener mayor impacto &ndash; que no necesariamente es donde se encuentran quienes m&aacute;s sufren.
    </p><p class="article-text">
        Este criterio maximizador ya est&aacute; operando. Las necesidades de los individuos no son el principal criterio de asignaci&oacute;n de la ayuda humanitaria. En la pr&aacute;ctica, las v&iacute;ctimas que son m&aacute;s costosas &ndash;dif&iacute;ciles de ayudar- suelen recibir pocos recursos, con independencia de cuales sean sus necesidades. Sin embargo, las ONGs y los donantes siguen anclados en la ret&oacute;rica de las necesidades. Es momento de actualizar este discurso por dos razones. La primera es porque la transparencia es un valor que debe informar cualquier reparto de recursos. La segunda, porque solo as&iacute; podremos tener una deliberaci&oacute;n p&uacute;blica sobre la adecuaci&oacute;n del est&aacute;ndar basado en el coste-beneficio y decidir si estamos dispuestos a aceptar las desigualdades en la distribuci&oacute;n de la ayuda que genera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jahel Queralt]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/inequidad-distribucion-ayuda-humanitaria_132_5128901.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Dec 2013 19:02:25 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La inequidad en la distribución de la ayuda humanitaria]]></media:title>
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