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    <title><![CDATA[elDiario.es - José Vicente Barcia]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose_vicente_barcia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Vicente Barcia]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Apuntes sobre el impacto del modelo energético actual sobre la democracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/apuntes-impacto-modelo-energetico-democracia_1_4433032.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a929cfba-18c9-429c-ad9b-ba1c91003053_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Apuntes sobre el impacto del modelo energético actual sobre la democracia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El actual modelo energético hurta y opaca su funcionamiento, alterando de este modo de manera profunda nuestro propio proceso democrático. Eso sí, se nos sirve un catálogo de estereotipos que refuerzan la percepción de amenaza", afirma el autor</p><p class="subtitle">En la obra, colectiva, participan autores como Iñigo Sáenz de Ugarte, Jorge Morales de Labra, Jorge Fabra Utray, Mario Sánchez-Herrero, Javier García Breva, Manuel Garí, Ladislao Martínez y Paco Segura, entre otros</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Extracto del libro 'Alta Tensi&oacute;n, por un nuevo modelo energ&eacute;tico sostenible, democr&aacute;tico y ciudadano' (Icaria), de J. V. Barcia Magaz y Cote Romero (eds.), que se presenta este mi&eacute;rcoles 14 a las 19.00 en Savia Solar (<a href="https://goo.gl/maps/vfDPY" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">calle Escuadra n&ordm; 11 de Madrid, Lavapi&eacute;s</a>)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        A la huella sobre el medio ambiente y sobre los derechos humanos que conlleva el actual modelo energ&eacute;tico, hay que sumar el grav&iacute;simo impacto que este modelo tiene sobre los procesos democr&aacute;ticos. Resulta palmaria la abrupta alteraci&oacute;n de procesos m&iacute;nimamente democr&aacute;ticos que se produce en aquellos pa&iacute;ses del sur cuyos recursos son saqueados por empresas o consorcios, con el fin &uacute;ltimo de perpetuar el abastecimiento de los mercados centrales.
    </p><p class="article-text">
        Podemos subrayar cuatro estrategias b&aacute;sicas aplicadas por el centro del sistema en aquellos pa&iacute;ses ricos en recursos energ&eacute;ticos: La deuda como cautiverio. La b&uacute;squeda y provocaci&oacute;n del empobrecimiento de regiones enteras y la urgente necesidad de desarrollo (con par&aacute;metros occidentales), como modo de justificar su endeudamiento y ulterior p&eacute;rdida de soberan&iacute;a.
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        De esta manera, decenas de pa&iacute;ses entran en un c&iacute;rculo vicioso tan erosionante como contradictorio: A) Son empobrecidos. B) Se endeudan para generar desarrollo. C) Pierden la soberan&iacute;a pol&iacute;tica y sobre sus recursos. D) No tienen desarrollo y se empobrecen todav&iacute;a m&aacute;s. E) Ampl&iacute;an endeudamiento&hellip; Agentes de campo. Las transnacionales y los gobiernos centrales aquiescentes precisan de un agente de autoridad local, que cuente con cierta legitimidad y conocimiento del terreno y aporte claves de perpetuaci&oacute;n de este modelo extractivista. Estas son algunas de las razones fundamentales por las que Occidente coopta el poder de la ciudadan&iacute;a en muchos pa&iacute;ses del sur, para depositar parte de ese poder en un gobierno t&iacute;tere, normalmente de marcado talante antidemocr&aacute;tico. &iquest;Qui&eacute;n recuerda el funesto destino de Ken Saro Wiwa y los Ogoni en el delta del N&iacute;ger?
    </p><p class="article-text">
        <strong>La respuesta militar.</strong> En muchas ocasiones la realidad social de los pa&iacute;ses depredados es de tal calibre que para poder asegurar los abastecimientos energ&eacute;ticos se precisa una intervenci&oacute;n militar directa y conveniada a trav&eacute;s de una amplia alianza. Estas intervenciones militares pueden significar grandes campa&ntilde;as, como es el caso de Iraq. En otras ocasiones, sin embargo, estas intervenciones son igualmente mort&iacute;feras, pero m&aacute;s localizadas, como es el caso de la intervenci&oacute;n militar francesa para salvaguardar los yacimientos de uranio en Mali.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las respuestas informales.</strong> Adem&aacute;s de las grandes intervenciones militares, cabe mencionar las respuestas con las que sacuden y violentan la realidad de determinadas zonas algunas potencias menores, como es el caso de Espa&ntilde;a y de sus transnacionales, ya sean estas de gran tama&ntilde;o o de &iacute;ndole menor. Suelen ser respuestas informales aquellas que de manera soterrada son financiadas por estas compa&ntilde;&iacute;as y que tienen por objetivo desplazar poblaciones resistentes o descabezar movimientos sociales contrarios a sus intereses. Ejemplificaci&oacute;n de lo anterior es el asesinato de l&iacute;deres mapuches en los territorios donde Endesa desarrolla una gran hidroel&eacute;ctrica. Otro ejemplo, con una dimensi&oacute;n de la transnacional muy menor, es el de la gallega Hidralia y la muerte de l&iacute;deres guatemaltecos que se han opuesto a sus proyectos. Las anteriores estrategias, descritas de una manera muy somera, suponen, como parece evidente, una alteraci&oacute;n y ruptura de la capacidad y derecho de los pueblos para decidir por s&iacute; mismos sin ning&uacute;n tipo de coacci&oacute;n o intervenci&oacute;n exterior. As&iacute; pues, podemos afirmar que el actual modelo energ&eacute;tico espa&ntilde;ol forma parte de un conglomerado internacional que rompe cualquier posibilidad de desarrollo democr&aacute;tico, ya que una parte del negocio energ&eacute;tico estriba, precisamente, en anular la capacidad de decisi&oacute;n de los pueblos para que los costes de extracci&oacute;n sean lo suficientemente &iacute;nfimos como para que siga produciendo astron&oacute;micos beneficios para las multinacionales y su pa&iacute;s de origen.
    </p><p class="article-text">
        A todo lo anterior hay que aportar algunas derivadas que eclosionan en nuestro contexto. Aquella que guarda relaci&oacute;n con la cultura que desde los centros de poder se emite sobre las sociedades occidentales y que se basa en la desmaterializaci&oacute;n de las fuentes de energ&iacute;a, present&aacute;ndose la energ&iacute;a como fuente constante aunque amenazada, indispensable para poder mantener nuestro modo de vida, de la que apenas se sabe de d&oacute;nde viene, qui&eacute;n la extrae, qu&eacute; precio tiene, qu&eacute; impacto tiene sobre las poblaciones de origen, qu&eacute; din&aacute;micas pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas impulsa, etc.).
    </p><p class="article-text">
        Si la conciencia ciudadana es consustancial a su conocimiento, si la energ&iacute;a es considerada un elemento estrat&eacute;gico de nuestra realidad, si los valores de democracia guardan relaci&oacute;n con la soberan&iacute;a popular, la implementaci&oacute;n de valores &eacute;ticos y la propia conciencia social, debemos concluir que el actual modelo energ&eacute;tico hurta y opaca su funcionamiento, alterando de este modo de manera profunda nuestro propio proceso democr&aacute;tico. Eso s&iacute;, se nos sirve un cat&aacute;logo de estereotipos que refuerzan la percepci&oacute;n de amenaza: el mundo musulm&aacute;n funciona como enemigo perfecto.
    </p><p class="article-text">
        Otro asunto no menor es aquel que tenemos mecanizado, normalizado e invisibilizado y que guarda relaci&oacute;n con la inercia consumista. Entendemos como inercia consumista, aquel comportamiento masivo que hace que nuestros consumos tengan una referencia identitaria ajena o contraria a la responsabilidad &eacute;tica y medioambiental de esos consumos. Ser&iacute;a m&aacute;s que razonable que de una vez por todas se desarrollara una certificaci&oacute;n &eacute;tica y medioambiental de las fuentes energ&eacute;ticas. No se puede seguir sosteniendo como criterios superiores la disponibilidad del recurso y su rentabilidad econ&oacute;mica. Los derechos humanos deben ser la medida con la cual se lea la realidad energ&eacute;tica presente y futura. Llegados a este punto, hay que subrayar que el deterioro pol&iacute;tico de nuestra democracia debido al modelo energ&eacute;tico es grave, duro y alarmante. La propia existencia de un pu&ntilde;ado de tomadores de decisiones que sistem&aacute;ticamente mediatizan y condicionan el mercado energ&eacute;tico es buena muestra de que la democracia nunca lleg&oacute; al campo de la energ&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Sobre esta cuesti&oacute;n resulta crucial arriesgar algunas reflexiones:
    </p><p class="article-text">
        1. Si el concepto de democracia a examinar es formalista, se corroborar&aacute; su vulneraci&oacute;n por la conexi&oacute;n evidente y a mi juicio inmoral entre los gestores del bien com&uacute;n (gobernantes) y quienes tienen como prioridad el lucro privado, como por ejemplo UNESA, rompi&eacute;ndose el principio esencial de la independencia del poder Ejecutivo. Paradigma de lo anterior es el caso del gaseoducto que amenaza Do&ntilde;ana, que ha sido aprobado por el Ministerio de Agricultura, Alimentaci&oacute;n y Medio Ambiente (PP) a instancias de Gas Natural (UNESA), compa&ntilde;&iacute;a de la que es asesor Felipe Gonz&aacute;lez (PSOE), apenas un mes despu&eacute;s de que este dejase de ser Presidente del Consejo de Participaci&oacute;n de ese Parque Nacional.
    </p><p class="article-text">
        2. Si el concepto de democracia a abordar es de car&aacute;cter liberal, tambi&eacute;n se ve violentado, toda vez que buena parte del opaco mercado el&eacute;ctrico descansa sobre la base del predominio y ventaja de estas cinco compa&ntilde;&iacute;as, lo que vulnera en buena medida el principio de libre competencia.
    </p><p class="article-text">
        3. Finalmente, si hablamos de democracia participativa o corresponsable, podemos afirmar que el mercado el&eacute;ctrico espa&ntilde;ol es profundamente antidemocr&aacute;tico, en tanto que en modo alguno se consulta a la sociedad a prop&oacute;sito del modelo energ&eacute;tico del que quiere dotarse.
    </p><p class="article-text">
        Si de lo que habl&aacute;ramos fuera de soberan&iacute;a en clave de Estado, es f&aacute;cil concluir que a nivel energ&eacute;tico esta soberan&iacute;a est&aacute; claramente violada, ya que cerca del 80% de las materias primas energ&eacute;ticas provienen del exterior. Si, por otra parte, entendemos que la soberan&iacute;a descansa en la sociedad, es decir, en su ciudadan&iacute;a, debemos concluir que esa soberan&iacute;a ha sido hurtada por un oligopolio que toma decisiones al margen, y en muchas ocasiones en contra de la voluntad popular.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no todos los factores que est&aacute;n provocando esta situaci&oacute;n magm&aacute;tica en torno a la energ&iacute;a son de &iacute;ndole negativo. A este respecto hay que destacar dos cuestiones que parecen centrales.
    </p><p class="article-text">
        Primero, que las formas de contenci&oacute;n social del sistema est&aacute;n saltando en mil a&ntilde;icos, precisamente cuando los modos culturales del propio sistema han generado una din&aacute;mica metab&oacute;lica de gran velocidad social. Aquellos factores que antes alienaban, ahora comienzan a servir como canales de la indignaci&oacute;n, en los que lo importante ya no es la dimensi&oacute;n de esos canales (la conectividad total ya no nos sorprende), sino la actitud de cuestionamiento, implicaci&oacute;n y profundizaci&oacute;n de valores democr&aacute;ticos a trav&eacute;s de la corresponsabilidad y la dimensi&oacute;n &eacute;tica de nuestro consumo de bienes y servicios.
    </p><p class="article-text">
        Y en segundo lugar, la presente efervescencia c&iacute;vica y pol&iacute;tica est&aacute; arrumbando miradas que ubicaban a la ciudadan&iacute;a en un plano de pasividad y consumismo acr&iacute;tico, impuls&aacute;ndose otras lecturas a prop&oacute;sito de la sociedad, que la hacen sujeto central de los cambios y soluciones necesarios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Vicente Barcia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/apuntes-impacto-modelo-energetico-democracia_1_4433032.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Jan 2015 20:02:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Apuntes sobre el impacto del modelo energético actual sobre la democracia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Energía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lo demás, “merde”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/merde_129_4110794.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Quien se solidariza con la corrupción y contemporiza con el presunto corrupto puede ser considerado cómplice de ese modelo cultural que acoge esta lacra", afirma el autor</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="http://www.eldiario.es/politica/Espana-arroparon-Lopez-Madrid-tarjetas_0_492401900.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>EXCLUSIVA: Los reyes arroparon a L&oacute;pez Madrid cuando estall&oacute; el esc&aacute;ndalo de las tarjetas 'black'</strong></a></li>
                                    <li><a href="http://www.eldiario.es/politica/Catala-investigacion-revelacion-Reyes-empresario_0_493100854.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>El Gobierno anuncia una investigaci&oacute;n por la publicaci&oacute;n de los mensajes de los reyes en eldiario.es</strong></a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La corrupci&oacute;n, tal y como se muestra en la realidad m&aacute;s actual, desbord&aacute;ndolo todo y a todos, no s&oacute;lo es un modo de latrocinio, es un amplio marco de contravalores profundamente anclados a las estructuras m&aacute;s ic&oacute;nicas de nuestro pa&iacute;s. Se trata de un modelo cultural que prima los resultados y desprecia cualquier planteamiento &eacute;tico. Hay toda una sociolog&iacute;a de la corrupci&oacute;n que considera a &eacute;sta como un aut&eacute;ntico mecanismo de movilidad social, de salto de clase, una especie de fortuna a la que se puede tener acceso s&oacute;lo desde una presencia activa, oportunista e inmoral. Tanto es as&iacute;, que cuando un posible corrupto es objeto de investigaci&oacute;n, no son pocas las muestras de solidaridad que suscita. Esas muestras de solidaridad son, sin lugar a dudas, parte del conglomerado cultural que posibilita la corrupci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; uno de los casos m&aacute;s hirientes de esta solidaridad con los investigados por corrupci&oacute;n, sea el de los nuevos reyes de Espa&ntilde;a, a prop&oacute;sito de los mensajes interceptados entre estos y el investigado L&oacute;pez Madrid, a cuenta del gasto de los m&aacute;s de 30.000 euros de su tarjeta <em>black</em>.
    </p><p class="article-text">
        Las palabras de &aacute;nimo y aliento de la reina Leticia hacia el yerno de Villar Mir no dejan lugar a dudas. &ldquo;Nos conocemos&hellip;&rdquo; &iquest;Qu&eacute; es lo que conocen? &iquest;Hasta que punto llega la amistad y la confianza para que el conocimiento entre estos amigos justifique semejante acto de solidaridad? &ldquo;&hellip; nos queremos&hellip;&rdquo; &iquest;Acaso el afecto aten&uacute;a la responsabilidad p&uacute;blica del posible corrupto y de quienes se solidarizan con &eacute;l? &iquest;Es el afecto de las personas con poder e influencia un par&aacute;metro admisible a la hora de arropar a quienes est&aacute;n acusados de corrupci&oacute;n? &ldquo;&hellip; nos respetamos&hellip;&rdquo; &iquest;Pero qu&eacute; es lo que la reina Letizia dice respetar cuando muestra este cari&ntilde;o a quien ha sido encausado por corrupci&oacute;n? &iquest;Respeta a la persona? Pero no s&oacute;lo, porque ese respeto lo expresa la reina tras una acusaci&oacute;n. &iquest;Es que nos est&aacute; diciendo que respeta tambi&eacute;n la acci&oacute;n, qu&eacute; no es punible, que no es condenable?
    </p><p class="article-text">
        Es hora ya de establecer un marco &eacute;tico y legal que termine con las excepcionalidades de determinadas instituciones. Quien se solidariza con la corrupci&oacute;n y contemporiza con el presunto corrupto puede ser considerado c&oacute;mplice de ese modelo cultural que acoge esta lacra.
    </p><p class="article-text">
        La actitud de apoyo de los reyes ante estas acusaciones de corrupci&oacute;n desvelan el desprecio, al menos de do&ntilde;a Letizia, a quienes investigan, a quienes denuncian y a quienes soportan los estragos de la corrupci&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; es, qu&eacute; significa &ldquo;&hellip; lo dem&aacute;s merde&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; es lo dem&aacute;s? &iquest;La justicia? &iquest;La &eacute;tica? &iquest;La penosa situaci&oacute;n de una sociedad depauperada, entre otras cuestiones por el asalto de la rapi&ntilde;a&nbsp; de guante blanco y conciencia sucia?
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay que admitir que tanto el investigado como el rey tienen raz&oacute;n en algo: &ldquo;Vivimos en un pa&iacute;s muy dif&iacute;cil&rdquo;. Con el desempleo disparado, los ladrones campando a sus anchas y las cifras de la pobreza extrema en franco crecimiento, no todo el mundo podr&aacute; practicar yoga. Sobre todo los m&aacute;s empobrecidos. Lo s&eacute; porque los conozco, los quiero, los comprendo y los respeto. Quiz&aacute; alguien, y no ellos, los m&aacute;s golpeados y desfavorecidos, deber&iacute;an aplicarse la &uacute;ltima parte de la frase de nuestra solidaria e inteligente reina.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Vicente Barcia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/merde_129_4110794.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Mar 2016 19:13:14 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Lo demás, “merde”]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Javier López Madrid,Felipe VI,Reina Letizia,Tarjetas Black,PP - Partido Popular]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Conciencia sobre un planeta herido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ecozine-conciencia-planeta-herido_129_2685968.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Abrir los ojos en el festival Ecozine es mirar el alma de una tierra y unos habitantes necesitados de una alegría y un cambio tan urgentes como sustancials</p></div><p class="article-text">
        Retorno un a&ntilde;o m&aacute;s a la nueva edici&oacute;n del Festival Internacional  de Cine y Medio Ambiente de Zaragoza, Ecozine, y lo hago con un sentimiento entreverado de ilusi&oacute;n y alegr&iacute;a, pero tambi&eacute;n de tristeza y desolaci&oacute;n. Pedro Pi&ntilde;eiro, art&iacute;fice y director de este festival me recibe con una m&aacute;xima que le otorga a su alegr&iacute;a la calidad de la consciencia: &ldquo;Somos gente peque&ntilde;a creando actitud de cuidado en un mundo que se nos cae&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La raz&oacute;n no es suficiente</h3><p class="article-text">
        A estas alturas, la batalla de la raz&oacute;n, a prop&oacute;sito de la necesidad perentoria de crear un nuevo contrato social entre nuestra especie y el medio, parece ganada. Son ya d&eacute;cadas de luchas, de informes, de an&aacute;lisis, de propuestas, de movilizaciones, que han reafirmado lo insoslayable de la causa ecologista: que no se puede mantener la idea de un crecimiento infinito en una realidad biosf&eacute;rica limitada, que no hay una dicotom&iacute;a real entre nuestra especie y el medio, porque nuestra ecodependecia es total, que no hay m&aacute;s remedio que crear las bases de una transici&oacute;n que nos saque, de una vez por todas, de un sistema que ha combustionado nuestro presente a golpe de consumismo, poniendo en grave peligro nuestro futuro.
    </p><p class="article-text">
        A estas alturas ya nadie es capaz de mantener sin sonrojo, esa artificiosa separaci&oacute;n entre aquellos que luchaban por la defensa del medio ambiente frente a aquellos otros que lo hac&iacute;an por la justicia social, toda vez que, inevitablemente, s&oacute;lo podemos sostener el planeta a partir de criterios de equidad y que esa equidad, s&oacute;lo puede ser cierta en el tiempo si se tiene en cuenta la capacidad de reposici&oacute;n de los recursos planetarios.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos todas las razones, y sin embargo no es suficiente, porque las razones no pueden nada ante el imperio de quienes se rigen por un visceral determinismo que viene a justificar la idea una minor&iacute;a &ldquo;especial&rdquo; con el poder (y el deber) para controlar y dilapidar los principales recursos del mundo.
    </p><h3 class="article-text">Cultura de cambio</h3><p class="article-text">
        &ldquo;No nos queda m&aacute;s opci&oacute;n que mostrar, que ense&ntilde;ar, que emocionar, incluso que conmocionar para crear un estado de opini&oacute;n suficiente como para que se provoquen cambios globales&rdquo;, a&ntilde;ade acertadamente Pi&ntilde;eiro. Lo que me lleva a pensar que resulta imprescindible ganar la batalla de las emociones, disputando la hegemon&iacute;a cultural a quienes han hecho del despilfarro su mayor argumento.
    </p><p class="article-text">
        Por eso vuelvo un a&ntilde;o m&aacute;s a Ecozine. Porque en este festival uno se puede encontrar con pel&iacute;culas profundamente dolorosas en las que se narra la destucci&oacute;n humana y de la naturaleza, pero tambi&eacute;n se pueden visionar aut&eacute;nticos hallazgos en los que la alegr&iacute;a emerge de la voluntad colectiva de preservar y preservarse. &iexcl;Que marchitos resultan aquellos que apuntan con soltura, e incluso rigor, la profundidad del colapso ambiental sin arriesgar alternativas, as&iacute; sean estas imperfectas y parciales!
    </p><p class="article-text">
        El formidable equipo de Pedro Pi&ntilde;eiro, apoyado por el Ayuntamiento de Zaragoza, ha logrado consolidar una referencia cultural de primera magnitud en pleno secano de recortes y a pesar del barbecho neoliberal. As&iacute; lo atestiguan sus ocho a&ntilde;os de historia, que en esta nueva edici&oacute;n hayan sido seleccionados para concursar 60 films de un total de 263 pel&iacute;culas provenientes de 47 pa&iacute;ses, y que en esta ocasi&oacute;n Zaragoza, a trav&eacute;s del Ecozine, acoja la entrega de premios de la red de festivales de cine ambiental m&aacute;s importante del mundo, la Green Film Network Award.
    </p><p class="article-text">
        Sin lugar a dudas, abrir los ojos en el Ecozine es mirar el alma de una tierra y unos habitantes necesitados de una alegr&iacute;a y un cambio tan urgentes como sustanciales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Vicente Barcia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ecozine-conciencia-planeta-herido_129_2685968.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2015 17:38:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Conciencia sobre un planeta herido]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ladislao Martínez: el árbol y las semillas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ladislao-martinez-arbol-semillas_129_4460558.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5ccd673d-7f91-4588-ba44-827de7d2154c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ladislao Martínez: el árbol y las semillas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ladislao Martínez no ha muerto, se ha sembrado y son miles los brotes que emergen ya de su obra vital transmitida con acciones y coherencia</p></div><p class="article-text">
        Construido a golpe de voluntad y determinaci&oacute;n, inventado y reinventado en la f&eacute;rrea cultura de la resistencia de quien no se dej&oacute; moler por el rodillo de la historia, Ladislao Mart&iacute;nez se ergu&iacute;a como un &aacute;rbol frondoso en el hosco y conmovedor p&aacute;ramo manchego. De Cuenca, Garcinarro, y de ese pueblo este &aacute;rbol de 56 a&ntilde;os, armado de le&ntilde;a libertaria y ciencia razonada. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; no brilla nuestra estrella? &iquest;C&oacute;mo no va a brillar nuestra estrella entre las miles que se asoman al cielo todas las noches? Que brille es una cuesti&oacute;n de po&eacute;tica y probabilidades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ladislao era leal, cari&ntilde;oso y duro en el cuerpo a cuerpo. &ldquo;Somos retrato que sintetiza la aspereza de nuestros paisajes, nuestras derrotas y tambi&eacute;n algunas de nuestra victorias&rdquo;. Conocer a Ladislao era asomarse a sus causas: el ecologismo social, la altereconom&iacute;a, la educaci&oacute;n, el agua, las energ&iacute;as renovables&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Ecologista cl&aacute;sico de la contracultura en aquel m&iacute;tico y vetusto AEPDEN, cuyo caudal humano desemboc&oacute; en &nbsp;Aedenat, donde como nadie afil&oacute; argumentos contra las nucleares espa&ntilde;olas. &ldquo;La energ&iacute;a nuclear era la energ&iacute;a del franquismo y aquellos que la defienden en esta democracia formal piensan y siente la energ&iacute;a como aut&eacute;nticos franquistas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ladislao siempre tuvo una visi&oacute;n colectiva y pol&iacute;tica del ecologismo, y de hecho consider&oacute; que &ldquo;el ecologismo junto a otros movimientos como el pacifista o el feminista, tienen un aliento claramente transformador y revolucionario&rdquo;. Fue uno de los miembros fundadores de Ecologistas en Acci&oacute;n, organizaci&oacute;n en la que aport&oacute; rigor, entereza e intensas claves para el debate. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero Ladis siempre fue un promiscuo de las causas justas y pronto comenz&oacute; a desarrollar actividades en otras organizaciones, destacando su militancia en Attac, siendo uno de los miembros fundadores de la Plataforma por un Nuevo Modelo Energ&eacute;tico, formando parte de la Fundaci&oacute;n Renovables y dando fuerza, visi&oacute;n estrat&eacute;gica y principios de igualdad en luchas tan esenciales como la que desarroll&oacute; la Marea Azul en defensa del Canal de Isabel II y contra su privatizaci&oacute;n. De aquella &eacute;poca, marzo de 2012, fue el ataque que sufri&oacute;, orquestado por El Mundo e instigado por la Comunidad de Madrid, y que ten&iacute;a como &uacute;nico objetivo desprestigiarle p&uacute;blicamente. Un maleficente trepa, mamporrero de pocas luces del periodismo de extrema derecha, titul&oacute;: &ldquo;Ladislao Mart&iacute;nez, un terrateniente al frente de la marea azul&rdquo;. &ldquo;Violaron mi intimidad intentando desprestigiar toda una lucha colectiva. Pero la vida no se para y yo seguir&eacute; defiendo todo para todos en un &uacute;nico y singular planeta&rdquo;. Y no se par&oacute; y sigui&oacute; dando clase en su querido instituto vallecano, plagado ahora de alumnos hu&eacute;rfanos que por centenares se asomaron la otra noche a darle un &uacute;ltimo adi&oacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Militante, comprometido, sereno, brusco, fuerte y fr&aacute;gil, anduvo generando, influyendo y ense&ntilde;ado su valores en CCOO, en Izquierda Unida, en Izquierda Anticapitalista y desde hac&iacute;a unos meses en el C&iacute;rculo 3E de Podemos.
    </p><p class="article-text">
        Conmigo estuvo coordinando hasta su &uacute;ltima semana un curso en el que empe&ntilde;amos esfuerzos e ilusiones sobre econom&iacute;a, ecolog&iacute;a y nuevo modelo energ&eacute;tico, donde logramos tejer relaci&oacute;n entre las tres organizaciones que m&aacute;s cari&ntilde;os y desvelos nos han provocado: Ecologistas en Acci&oacute;n, Attac y Ecooo.
    </p><p class="article-text">
        Ladislao Mart&iacute;nez estaba compuesto de una frondosa geometr&iacute;a: formidable persona en lo esencial, generoso en su magisterio y en sus sentimientos, con mirada ancha, con olfato de estratega, con la sonrisa explicativa del pedagogo, con la pasi&oacute;n del pol&iacute;tico que se pasea mostrando verdades que pronunciadas por &eacute;l resultaban incontestables. Un maestro insustituible, no siempre suficientemente bien comprendido. Amigo, tejedor y camino. Ladislao nos era tan querido que no se pertenec&iacute;a a &eacute;l mismo completamente. Me retumba la frase de un Jaime Pastor quebrado por la emoci&oacute;n: &ldquo;Nuestro Ladis Barcia, nuestro Ladis&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo d&iacute;a que lo vi le abrac&eacute; y sent&iacute; su dolor autoconsciente. Qu&eacute; jodida &nbsp;y terrible puede ser la visi&oacute;n de un l&uacute;cido sobre sus propios abismos. Quiero ser el brazo fraternal de Emilio Men&eacute;ndez, que en aquella &uacute;ltima noche recog&iacute;a con un gesto intim&iacute;simo de ternura las roturas de un Ladis a la b&uacute;squeda desesperada de una br&uacute;jula de calma. &nbsp;Tambi&eacute;n quiero ser un abrazo para Carmen, su compa&ntilde;era, cuya conmoci&oacute;n s&oacute;lo se puede explicar dimensionando la profundidad de lo perdido.
    </p><p class="article-text">
        Ladislao Mart&iacute;nez, esto es para ti, porque aquello que se escribe se salva de la muerte del olvido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Vicente Barcia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ladislao-martinez-arbol-semillas_129_4460558.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Dec 2014 21:26:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ladislao Martínez: el árbol y las semillas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Algunas cosas que debería aprender el PSOE antes de ser irrelevante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cosas-deberia-aprender-psoe-irrelevante_129_4638578.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La hemorragia electoral del PSOE no se detendrá agitando espantajos, sino dirigiéndose a una sociedad madura con propuestas y soluciones que tengan en cuenta tanto el cómo como el qué</p></div><p class="article-text">
        Sorprende la zozobra miope del PSOE que sigue empecinado en tomar aire aumentando el peso de sus lastres. Qu&eacute; triste resulta constatar que el cambio de l&iacute;deres no modifica la cultura pol&iacute;tica de este partido. La verborrea anti-Podemos de sus l&iacute;deres m&aacute;s visibles, con argumentos zombis como el de la &ldquo;pinza&rdquo;, evidencia hasta qu&eacute; punto a la falta de ideas se le ha sumado un importante deterioro de sus capacidades cognitivas. Este partido, que pas&oacute; de transformador a turnista tras haber sido vaciado de valores por el <em>felipismo</em>, corre en el presente el riesgo de culminar su deriva encallando en la irrelevancia. Ni bandazos ni soflamas posibilitar&aacute;n un rumbo firme para el PSOE, s&oacute;lo una singladura sincera y colectiva que trascienda su cultura electoralista generar&aacute; un contexto de aprendizaje a partir del cual volver a ser &uacute;til.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desandar el camino de la nada</strong>. En su formidable <em>Historia Interminable,</em> Michael Ende nos muestra que la magia que transforma se extermina a golpe de nader&iacute;a. La traves&iacute;a del PSOE desde el advenimiento de la democracia ha desdibujado su ideario. El canje de ideas por desarrollismo hipotec&oacute; la salud pol&iacute;tica de toda la sociedad. Y, efectivamente, de aquellos barros estos lodos. La credibilidad del PSOE como partido de izquierdas es como la de un taller de risoterapia suministrado como tratamiento a un grupo de desahuciados. Sin dilaci&oacute;n, el PSOE debe desandar los caminos de la nada y recuperar sus valores, no ya como mercanc&iacute;a disponible en el prost&iacute;bulo del mercado de la comunicaci&oacute;n, sino como reencuentro y refundaci&oacute;n de su propia identidad. Abandonar los valores neoliberales apostando por un modelo productivo alejado del ladrillo y la especulaci&oacute;n, acabar con las amnist&iacute;as fiscales y comprometerse firmemente a derogar la reforma del art&iacute;culo 135 de la Constituci&oacute;n, por citar algunas referencias econ&oacute;micas, s&oacute;lo ser&iacute;a el comienzo del camino. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Recuperar e innovar.</strong> El PSOE deber&iacute;a tener urgencia por recuperar valores, conceptos y lenguajes de su primigenia matriz socialista. La actualizaci&oacute;n de esos valores, la aut&eacute;ntica innovaci&oacute;n social y pol&iacute;tica se est&aacute; produciendo en aquellos movimientos sociales que han acompa&ntilde;ado la protesta con la propuesta, teniendo adem&aacute;s capacidad para gestionar crisis reales de personas y colectivos reales con problemas reales. El PSOE, si quiere recuperar e innovar su ideal socialista deber&iacute;a fijarse en organizaciones tan imperfectas como imprescindibles, como es el caso de la PAH, de las mareas ciudadanas y de aquel destello que gener&oacute;, como ning&uacute;n otro movimiento en este pa&iacute;s, una autentica ventana de oportunidad para el cambio. Me refiero, l&oacute;gicamente, al 15M. Solidaridad, colectividad, respeto a la pluralidad personal, democracia interna, honestidad, participaci&oacute;n&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Arrumbar la cultura can&iacute;bal.</strong> Pero, para que todo ello fuera posible y cre&iacute;ble, el PSOE deber&iacute;a crear un aut&eacute;ntico sentimiento de comunidad interna, muy alejado y contrario al corporativismo de familias que propici&oacute; una escuela de gesti&oacute;n del poder tan antidemocr&aacute;tica como cainita. No s&oacute;lo a nivel federal, tambi&eacute;n en los otros &aacute;mbitos, las guerras internas permanentes se han saldado en infinidad de casos con el sacrificio ideol&oacute;gico y el arrinconamiento, cuando no expulsi&oacute;n, de aquellos sectores y militantes situados m&aacute;s a la izquierda. La democracia interna pasa inextricablemente por romper las f&eacute;rreas disciplinas clientelares y crear mecanismos de democracia real que superen el mero espejismo de las primarias, algo que, dicho sea de paso, no deber&iacute;an olvidar ni las m&aacute;s vetustas ni las nov&iacute;simas formaciones pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Respetar la inteligencia de la ciudadan&iacute;a. </strong>El PSOE debe abandonar un modelo de interrelaci&oacute;n social basado en la unidireccionalidad. La sociedad no es un sujeto pasivo, ni un reba&ntilde;o perplejo. Las rebeliones c&iacute;vicas, la contenci&oacute;n, la solidaridad con los m&aacute;s golpeados, muestran hasta qu&eacute; punto la sociedad ha madurado para defenderse de un entramado pol&iacute;tico y econ&oacute;mico que ha recortado como nunca los derechos m&aacute;s b&aacute;sicos y fundamentales. Por ello, resulta err&oacute;neo rescatar del ba&uacute;l de los miedos y los chantajes aquellos mensajes que buscan identificar lo emergente con el miedo, el caos, el populismo o lo imposible. La hemorragia electoral del PSOE no se detendr&aacute; agitando espantajos, sino dirigi&eacute;ndose a una sociedad madura con propuestas y soluciones que tengan en cuenta tanto el c&oacute;mo como el qu&eacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Vicente Barcia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cosas-deberia-aprender-psoe-irrelevante_129_4638578.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Sep 2014 18:14:49 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Algunas cosas que debería aprender el PSOE antes de ser irrelevante]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El último europeo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ultimo-europeo_129_4865688.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Años de voraz  capitalismo popular han dado alas en nuestro país a la desmesura del  alicatado patrio, educándonos en valores tan pragmáticos e inmediatistas  como competitivos y caníbales</p></div><p class="article-text">
        <strong>1. La deriva</strong>
    </p><p class="article-text">
        El barco europeo naufraga en manos de mercachifles que han expulsado los valores de concordia, justicia y sostenibilidad de su praxis pol&iacute;tica m&aacute;s b&aacute;sica. Tras agotar los vientos que soplaron finalizada la nefanda Segunda Guerra Mundial que clamaban por la construcci&oacute;n de puentes, y demolido el dique sovi&eacute;tico, el gran poder econ&oacute;mico abord&oacute; las esferas pol&iacute;ticas, sumi&eacute;ndonos en una deriva mercantilista sin precedentes, que ha provocado este vendaval econ&oacute;mico y esta desaz&oacute;n ciudadana generalizada.
    </p><p class="article-text">
        Quebrantadas las identiades, Europa se convirti&oacute; en una aplicaci&oacute;n multimarca que premiaba a aquellos que m&aacute;s consum&iacute;an. A&ntilde;os de voraz capitalismo popular que dieron alas en nuestro pa&iacute;s a la desmesura del alicatado patrio, educ&aacute;ndonos en valores tan pragm&aacute;ticos e inmediatistas como competitivos y can&iacute;bales.
    </p><p class="article-text">
        Mal barco esta Europa. Mal barco... siendo el &uacute;nico. Acaba de presentarse el libro <em>El &uacute;ltimo europeo, </em>editado por la combativa editorial La oveja roja, y escrito por cuatro autores tan j&oacute;venes como brillantes. &Aacute;ngel Ferrero, J&oacute;zsef B&ouml;r&ouml;cz, Corina Tulbure y Roger Suso muestran de manera clara y rigurosa algunos de los frutos m&aacute;s oscuros y mejor cultivados por la Cofrad&iacute;a de los Mercaderes que gobierna Europa.
    </p><p class="article-text">
        Para estos autores, el resultado m&aacute;s hiriente de este &ldquo;mercado de demolici&oacute;n&rdquo; en Europa se expresa en sus pol&iacute;ticas de marcado talante invasor. Todav&iacute;a recuerdo aquella sentencia descerrajada en 2003 por Ana Palacio, siendo ministra con Aznar, cuando refiri&eacute;ndose a la Guerra del Golfo no pesta&ntilde;e&oacute; al decir que &ldquo;las bolsas han subido y el petr&oacute;leo ha bajado. Ya los ciudadanos pagan unos c&eacute;ntimos menos por la gasolina y el gas&oacute;leo&rdquo;. Europa moderna, geopol&iacute;tica de mercado y transfusiones forzadas.
    </p><p class="article-text">
        Otra clave para comprender el legado del mercantilismo y que se muestra en este volumen a trav&eacute;s de una inapelable factura argumental, es aquella que hace referencia a la xenofobia, a los ciudadanos europeos expulsados de diferentes pa&iacute;ses europeos. En el libro se presenta un estudio de caso, a prop&oacute;sito del trato recibido por los gitanos rumanos, que ejemplifica la inhumanidad que corroe la nave europea. La persecuci&oacute;n de personas que dentro de un mismo proyecto fundacional son consideradas puro despojo a depurar.
    </p><p class="article-text">
        Y finalmente, desprendi&eacute;ndose como una astilla armada de odio, la consecuencia l&oacute;gica de los valores m&aacute;s insolidarios emergiendo en un contexto inducido de escasez: la extrema derecha. Roger Suso analiza laboriosamente, pa&iacute;s por pa&iacute;s, la emersi&oacute;n m&aacute;s violenta y reaccionaria de una Europa desnortada en un ensimismamiento bul&iacute;mico de recursos y derechos. Pero, adem&aacute;s, establece c&oacute;mo el proceso de p&eacute;rdida de derechos sociales y econ&oacute;micos es imprescindible para que los fantasmas del pasado recorran Europa con carne nueva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Faros y tablas de n&aacute;ufragos</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mal barco Europa. Mal barco... siendo el &uacute;nico. Por ello, se hace imprescindible abordar la labor, ingente, de crear un v&iacute;nculo europeo de corresponsabilidad ciudadana, que inicialmente limite los da&ntilde;os provocados y paralelamente se lance a una ofensiva que profundice y preserve una idea de Europa basada en los puentes y no en las islas, en las ventanas abiertas, y no en los muros crucificados por concertinas.
    </p><p class="article-text">
        En una situaci&oacute;n de crisis global, como la que padecemos, se hace imprescindible arrumbar las herramientas que han sido c&oacute;mplices de este momento. &Aacute;nimo, la nueva carta esf&eacute;rica o el naufragio nos esperan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Vicente Barcia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ultimo-europeo_129_4865688.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 May 2014 18:24:02 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El último europeo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[7 estrategias feroces de una derecha salvaje]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/estrategias-feroces-derecha-salvaje_129_5001798.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3fc88c00-5d81-4eef-b511-61d188f64092_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="7 estrategias feroces de una derecha salvaje"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Empeñada en su revolución, la derecha necesita sobrevivir a la  indignación de una sociedad depauperada  y cuyos derechos básicos están  siendo arrumbados. Para ello está articulando con gran virulencia una  autentica panoplia de estrategias</p></div><p class="article-text">
        <strong>1. Omisi&oacute;n e invisibilidad. </strong>La derecha intenta que la sociedad perciba una realidad amputada de todos aquellos elementos que, tomados en conjunto, pudieran suscitar una cr&iacute;tica social profunda. Por ello, fragmenta aquellas cuestiones conflictivas y las descontextualiza vaci&aacute;ndolas de verdad, omitiendo su significado y ofreciendo un significante carente ya de valor transformador. Se trata de generar una semi&oacute;tica del despiste que sature, agobie y confunda para que sea finalmente se aceptada. No s&oacute;lo es que Rajoy apenas dedicara <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/Rajoy-dijo-aborto-pobreza-infantil_0_233076994.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>17 segundos</strong></a> a temas socialmente cruciales en el debate del estado de la naci&oacute;n, como el empobrecimiento de la sociedad, es que adem&aacute;s se refer&iacute;a a ellos con una evidente intenci&oacute;n desinformativa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. </strong><strong>La culpabilizaci&oacute;n de los adversarios. </strong>Estos d&iacute;as he tenido la oportunidad de conversar con diferentes parlamentarios de la oposici&oacute;n, que me han referido el trato grosero, a veces mat&oacute;n, de miembros de la bancada popular, de algunos ministros y del propio presidente del Gobierno. Esta t&aacute;ctica, adem&aacute;s de intentar desestabilizar al adversario pol&iacute;tico con insultos e insidias, intenta mostrar con ensayado artificio una actitud de indignaci&oacute;n como forma de oponerse a la oposici&oacute;n, generando as&iacute; una inercia de pensamiento social en la que la ciudadan&iacute;a identifica al presidente con la figura de un padre enfadado que se&ntilde;ala a los culpables. Lo que se pretende con esto, es fijar el juicio social sobre quienes son reprendidos y no sobre quienes ejercen responsabilidades de gobierno.    
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. </strong><strong>V&iacute;sceras y cohesi&oacute;n del suelo electoral. </strong>Llegados a este momento, en el que el techo electoral del PP se ha desplomado, el partido conservador intenta denodadamente limitar los da&ntilde;os en su suelo electivo. Por ello prescinde, cada vez de manera m&aacute;s decidida, de procesos de razonamiento l&oacute;gico, proyectando con desmesura temas que, como el terrorismo o el independentismo, agitan miedos sempiternos donde el PP se postula como garante para la soluci&oacute;n final.   
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. </strong><strong>Velocidad y sinmemoria. </strong>La mejor manera de hurtar una reflexi&oacute;n cr&iacute;tica al conjunto de la sociedad es a trav&eacute;s de una secuencia vertiginosa de acontecimientos, informaciones, debates, etc. Resulta palmario que los estrategas conservadores vienen aplicando de manera met&oacute;dica y brutal una doctrina de choque en la que se calcula y produce una inestabilidad social que se transforma en un miedo colectivo que deprime, agota y a&iacute;sla.  
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. </strong><strong>La exaltaci&oacute;n de lo pat&eacute;tico. </strong>Resulta profundamente turbador la indolencia de una derecha incapacitada para la compasi&oacute;n m&aacute;s b&aacute;sica, como as&iacute; demuestra que se pase de puntillas sobre el 26% de desempleo, el crecimiento desbocado de la pobreza energ&eacute;tica, las cifras de miseria y malnutrici&oacute;n, la violaci&oacute;n de derechos humanos en las fronteras y en el interior de nuestro pa&iacute;s. Todo ello forma parte de una funci&oacute;n en  la que se reivindican mejoras tan t&iacute;midas como parciales. Los supuestos logros del Gobierno se ofrecen como justificaci&oacute;n de los destrozos cometidos. Nada hay de cuestionamiento a prop&oacute;sito de las causas que han conducido al actual colapso.  
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. </strong><strong>El enmarcado conservador. </strong>Otra forma magistral de perpetuar este modelo de colapso es haciendo que los valores esenciales del conservadurismo sean los que enmarquen cualquier debate y pensamiento. Ejemplo de lo anterior es cuando algunos partidos de la oposici&oacute;n asumen y aceptan de manera t&aacute;cita  los postulados neoliberales, quedando el debate relegado hacia quienes intentan darle un tinte m&aacute;s keinesiano o m&aacute;s desregulador, orill&aacute;ndose de este modo las propuestas sustancialmente alternativas.    
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. </strong><strong>Creaci&oacute;n del mito de la derecha limpia. </strong>La derecha se comporta como un depredador bul&iacute;mico incapacitado para la contenci&oacute;n y cuyo primer mandato es el de sobrevivir a costa de lo que sea. Por ello, estamos asistiendo a toda una ceremonia pactada (donde habr&aacute; victimas pol&iacute;ticas reales) en la que se intenta crear un n&uacute;cleo de &ldquo;derecha inocente&rdquo; que se nos presenta como limpia de polvo y paja en relaci&oacute;n a la p&eacute;sima gesti&oacute;n de la crisis realizada por el PP. Esta derecha se muestra como noble ultramontana, como vig&iacute;a en la lontananza neofranquista que guarda los aut&eacute;nticos valores de la Espa&ntilde;a decente, cat&oacute;lica y unida. Habr&aacute; que permanecer atentos a la consagraci&oacute;n del sarc&oacute;fago, a sus momias y a su capacidad para hacer alianzas con unionistas, disparadores.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Vicente Barcia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/estrategias-feroces-derecha-salvaje_129_5001798.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Mar 2014 19:22:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[7 estrategias feroces de una derecha salvaje]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mariano Rajoy,PP - Partido Popular,Debate sobre el estado de la nación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Quién dejará de beber Coca-Cola?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/dejara-beber-coca-cola_129_5035744.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3f63475-a03a-4651-a68b-77130b5bea92_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Quién dejará de beber Coca-Cola?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con una crisis de legitimidad del sindicalismo y una cultura del  consumismo ajena a toda referencia ética colectiva, nos encontramos con  un caso, el ERE de Coca-Cola, que tiene claras resonancias metafóricas</p></div><p class="article-text">
        Ante el anuncio de la compa&ntilde;&iacute;a multinacional de aplicar un ERE a 1.253 trabajadores y cerrar cuatro de sus plantas, cuando &eacute;stas generan  beneficios de cientos de millones de euros al a&ntilde;o, parece importante extraer algunas razones que arrojen algo de luz a un caso tan turbio como el color del refresco de cola m&aacute;s consumido en el planeta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Despidos baratos y cuant&iacute;as menores de las indemnizaciones.</strong> A Coca-Cola le resulta sumamente ventajoso deshacerse de trabajadores y plantas, precisamente en este momento, cuando est&aacute; vigente una de las reformas laborales m&aacute;s degradantes que ha sufrido Espa&ntilde;a, abaratando el despido y trazando la senda para el despido libre. Todas las demoscopias parecen consolidar la idea de un cambio de ciclo pol&iacute;tico. Lo que hace la multinacional es pisar el acelerador para deshacerse de sus empleados de manera barata y antes de que la actual reforma laboral sea derogada, como as&iacute; ha manifestado que har&aacute; buena parte de la oposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Buscando la rentabilidad en territorios sin derechos sociolaborales.</strong> Sonroja ver a algunos dirigentes del PP y del PSOE, neoliberales de pro, escandalizados ante la decisi&oacute;n de esta compa&ntilde;&iacute;a, que lo que hace no es m&aacute;s que cumplir con precisi&oacute;n de frio cirujano lo que est&aacute; en su propio ADN: extraer la m&aacute;xima rentabilidad en un contexto global sacudido por el vendaval de las desregulaciones y azuzado por el terror de la crisis. Es palmario que a resultas de la inexistencia de derechos sociales y laborales en cada vez m&aacute;s lugares del mundo, se consolida la idea de la deslocalizaci&oacute;n como una operaci&oacute;n sumamente rentable.   
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Cortan los &aacute;rboles y luego se sorprende de que no haya sombra.</strong> Pero&hellip; Despu&eacute;s de todo, &iquest;por qu&eacute; Coca-Cola hace esto? La respuesta es tan rotunda como brutal: porque puede. El sistema econ&oacute;mico neoliberal que padecemos y cuyos rudimentos han compartido los dos grandes partidos, se basa en establecer un contexto de gran movilidad, no s&oacute;lo financiera, sino tambi&eacute;n productiva. Nos encontramos con unas multinacionales que han recibido durante d&eacute;cadas un trato muy favorable por parte de las administraciones p&uacute;blicas Ahora que las vacas flacas han llegado, se marchan sabiendo de la fragilidad de un Estado que se ve incapaz de retener a quienes tantos beneficios han sacado de la sociedad espa&ntilde;ola. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. &iquest;Qui&eacute;n dejar&aacute; de beber Coca-Cola?</strong> Con una crisis de legitimidad del sindicalismo y una cultura del consumismo ajena a toda referencia &eacute;tica colectiva, nos encontramos con un caso, el ERE de Coca-Cola, que tiene claras resonancias metaf&oacute;ricas: &iquest;Contar&aacute;n los trabajadores de Coca-Cola con el eco y apoyo social suficiente? &iquest;Extraer&aacute;n los partidos a&uacute;n mayoritarios lecciones que les alejen de los postulados neoliberales? &iquest;Recordar&aacute;n los trabajadores de esta compa&ntilde;&iacute;a y los propios consumidores, la supuesta relaci&oacute;n de la multinacional con la <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Criticism_of_Coca-Cola" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">violaci&oacute;n de derechos humanos en pa&iacute;ses como Colombia?</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Vicente Barcia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/dejara-beber-coca-cola_129_5035744.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Feb 2014 20:07:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Quién dejará de beber Coca-Cola?]]></media:title>
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