<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - José Luis Pérez Pont]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose_luis_perez_pont/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Luis Pérez Pont]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/511336" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[No es una exposición, es una revolución: “Non Fungible Time”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/no-exposicion-revolucion-non-fungible-time_129_10803120.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2dc48a39-ac14-4c27-90d7-8eb7fb1de5ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No es una exposición, es una revolución: “Non Fungible Time”"></p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2dc48a39-ac14-4c27-90d7-8eb7fb1de5ab_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2dc48a39-ac14-4c27-90d7-8eb7fb1de5ab_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2dc48a39-ac14-4c27-90d7-8eb7fb1de5ab_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2dc48a39-ac14-4c27-90d7-8eb7fb1de5ab_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2dc48a39-ac14-4c27-90d7-8eb7fb1de5ab_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2dc48a39-ac14-4c27-90d7-8eb7fb1de5ab_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2dc48a39-ac14-4c27-90d7-8eb7fb1de5ab_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Tras una primera eclosi&oacute;n de NFT&rsquo;s en el mercado del arte, deshinchada antes o despu&eacute;s como cualquier burbuja especulativa, en la que el mero soporte justificaba la existencia de la obra, entramos en una nueva etapa a partir de <em>blockchain</em>, microchips y contratos inteligentes.
    </p><p class="article-text">
        El artista Javier N&uacute;&ntilde;ez Gasco lleva dos a&ntilde;os trabajando sigilosamente en un proyecto que fusiona de un modo innovador el arte, el mercado y la tecnolog&iacute;a. Puede que creamos que ya lo hemos visto todo, o que aquello que un artista nos pueda proponer hoy a partir de esas premisas no nos interesa. Pero lo cierto es que la propuesta de N&uacute;&ntilde;ez Gasco es diferente a todo lo que hemos visto. Su capacidad para imaginar otras formas de hacer, hibridando lenguajes y formulando nuevas conceptualizaciones, ha sido una constante en su trayectoria art&iacute;stica. Con &lsquo;Non Fungible Time&rsquo; ha vuelto a hacerlo. Abre un camino nuevo para su obra, pero sobre todo propone una forma de hacer diferente.
    </p><p class="article-text">
        Para quienes no est&eacute;n familiarizados con el t&eacute;rmino, IBM lo define as&iacute;: &ldquo;<em>blockchain</em>&nbsp;es un libro de contabilidad inmodificable y compartido que facilita el proceso de registro de transacciones y seguimiento de activos en una red empresarial. Un&nbsp;activo&nbsp;puede ser tangible (una casa, un coche, dinero en efectivo, tierra) o intangible (propiedad intelectual, patentes, derechos de autor, marca). Pr&aacute;cticamente cualquier cosa de valor puede ser rastreada y comercializada en una red <em>blockchain</em>, de modo que se reducen el riesgo y los costes para todos los involucrados&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-Fy-eBIdn7pU-4196', 'youtube', 'Fy-eBIdn7pU', document.getElementById('yt-Fy-eBIdn7pU-4196'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-Fy-eBIdn7pU-4196 src="https://www.youtube.com/embed/Fy-eBIdn7pU?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Por otra parte, la tokenizaci&oacute;n es, seg&uacute;n Plain Concepts: &ldquo;el proceso de&nbsp;sustituir los datos sensibles por s&iacute;mbolos de identificaci&oacute;n &uacute;nicos&nbsp;que conservan toda la informaci&oacute;n esencial de los datos sin comprometer su seguridad. Un token es un dato que no tiene ning&uacute;n significado ni relaci&oacute;n con los datos sensibles originales. Act&uacute;a como un soporte para el texto plano, por lo que permite que los datos sean utilizados en una base de datos sin revelar la informaci&oacute;n que protege&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el mundo de la empresa y las finanzas son tecnolog&iacute;as que operan con normalidad y que como usuarios empleamos sin saberlo, pero Javier N&uacute;&ntilde;ez Gasco ha encontrado la forma de sacarles rendimiento para el mercado del arte y el desarrollo cultural. La prueba de fuego se encuentra en IDObjects (<a href="http://www.idobjects.xyz/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">www.idobjects.xyz</a>), cobrando forma expositiva en la Galer&iacute;a Hilario Galguera de Madrid hasta el 13 de enero, como parte del programa off de la galer&iacute;a, comisariado por Ram&oacute;n Mateos. Puede que sea la primera vez que el artista y el galerista cobran a la vez por las obras vendidas, gracias a la aplicaci&oacute;n de contratos inteligentes, aunque parezca anecd&oacute;tico sin duda representa un nuevo orden. 
    </p><p class="article-text">
        Lo innovador es que no estamos hablando de arte digital a secas, sino de la capacidad de dar acceso a la propiedad digital sobre una parte de obras de arte f&iacute;sicas, a las que se ha a&ntilde;adido microchips con los que podemos comunicarnos a trav&eacute;s de nuestro dispositivo m&oacute;vil mediante tecnolog&iacute;a <em>contactless</em>.
    </p><p class="article-text">
        Lo que propone N&uacute;&ntilde;ez Gasco tiene numerosas aplicaciones y puede encontrar caminos de desarrollo en instituciones culturales p&uacute;blicas y privadas. El artista imagina la posibilidad de poder sufragar la adquisici&oacute;n de obras de arte, por ejemplo para la colecci&oacute;n de un museo, mediante la puesta a disposici&oacute;n de la propiedad digital de la imagen de la obra en fragmentos. Tambi&eacute;n puede ser un modo de sufragar la restauraci&oacute;n y conservaci&oacute;n de obras de arte cl&aacute;sicas. &iquest;Se imaginan adquiriendo digitalmente unos cent&iacute;metros del Guernica o Las Meninas? &ldquo;Non Fungible Time&rdquo; es un proyecto ambicioso que ayuda a desdibujar las fronteras entre el mundo f&iacute;sico y digital, utilizando microchips y la tecnolog&iacute;a <em>blockchain</em> para certificar la procedencia, la autor&iacute;a y la posesi&oacute;n de activos digitales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ce1e076-6161-46bf-88f7-ea788d5e2e05_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ce1e076-6161-46bf-88f7-ea788d5e2e05_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ce1e076-6161-46bf-88f7-ea788d5e2e05_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ce1e076-6161-46bf-88f7-ea788d5e2e05_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ce1e076-6161-46bf-88f7-ea788d5e2e05_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ce1e076-6161-46bf-88f7-ea788d5e2e05_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3ce1e076-6161-46bf-88f7-ea788d5e2e05_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Exposición."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Exposición.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Fue en la antigua Grecia cuando, aquellos que ten&iacute;an sobradamente satisfechas sus necesidades b&aacute;sicas, pudieron dedicarse a la filosof&iacute;a. Es innegable que las incertidumbres en la econom&iacute;a, y m&aacute;s cuando el calado de estas apunta a algo superior a un mero cambio de ciclo, tiene efectos estructurales sobre todos los &oacute;rdenes sociales. La cultura, y en mayor grado el &aacute;mbito de la creaci&oacute;n contempor&aacute;nea, son segmentos especialmente sensibles y fundamentalmente no entendidos como campos relevantes a nivel econ&oacute;mico, por m&aacute;s que los estudios existentes ponen de manifiesto las cifras de negocio, la repercusi&oacute;n sobre numerosas empresas vinculadas a la producci&oacute;n cultural y el potencial econ&oacute;mico que representa en t&eacute;rminos reales.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, el tiempo era y es la clave. &iquest;C&oacute;mo funciona? &iquest;C&oacute;mo lo medimos? Son algunas de las preguntas que nos lanza N&uacute;&ntilde;ez Gasco. Visitar la galer&iacute;a nos hace encontrarnos con una sala aparentemente vac&iacute;a, con una l&aacute;mina de agua que ocupa la superficie central y es alimentada por un goteo constante desde el techo, frente a la imagen de un glaciar que nos recuerda que el hielo es en cierto sentido el reloj de la humanidad, pues a cada gota se reduce nuestro tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        En uno de los muros laterales, los 1.440 minutos de un d&iacute;a se muestran mediante etiquetas NFC, vinculadas a la plataforma online &ldquo;Opensea&rdquo;. Acercando el m&oacute;vil a uno de esos puntos, se muestra en nuestro dispositivo un fragmento de la imagen en movimiento del mar, creada digitalmente. Acabo de comprar desde casa la n&uacute;mero 421, por 60 euros. La imagen sigue visible como parte de la obra, pero su propiedad digital me corresponde. Sin embargo, la obra f&iacute;sica podr&iacute;a ser adquirida por un museo o una colecci&oacute;n privada, sin que eso alterara este modo compartido de formar parte de la obra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d99ba1df-1e23-4731-8ceb-1c193fc5cef9_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d99ba1df-1e23-4731-8ceb-1c193fc5cef9_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d99ba1df-1e23-4731-8ceb-1c193fc5cef9_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d99ba1df-1e23-4731-8ceb-1c193fc5cef9_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d99ba1df-1e23-4731-8ceb-1c193fc5cef9_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d99ba1df-1e23-4731-8ceb-1c193fc5cef9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d99ba1df-1e23-4731-8ceb-1c193fc5cef9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Otro aspecto relevante es la fiabilidad que genera la <em>blockchain</em> al fijar eslabones que ya nunca se van a mover, favoreciendo una trazabilidad en cuanto a la autor&iacute;a de la obra, su localizaci&oacute;n y la posibilidad de que el artista reciba <em>royalties</em> por la segunda y sucesivas ventas de una misma obra. Un aspecto largamente reivindicado por los artistas visuales y hasta el momento no conseguido. 
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; entran en juego los contratos inteligentes. Se trata de programas almacenados en una cadena de bloques que se ejecutan cuando se cumplen condiciones predeterminadas. Se utilizan para automatizar la ejecuci&oacute;n de un acuerdo para que todos los participantes puedan estar seguros de inmediato del resultado, sin la participaci&oacute;n de ning&uacute;n intermediario. El hecho de disponer de informaci&oacute;n veraz de la localizaci&oacute;n de las obras es un elemento esencial, pues de numerosas obras de arte se pierde el rastro cuando entran a formar parte de colecciones, dificultando la posibilidad de su exhibici&oacute;n cuando es requerida o para su estudio por investigadores, comisarios y especialistas.
    </p><p class="article-text">
        Son muchos los factores que vienen delatando fallos en el sistema del arte: desde la formaci&oacute;n art&iacute;stica a la funci&oacute;n de la cr&iacute;tica de arte, desde la producci&oacute;n de la obra a su introducci&oacute;n en el mercado o de la gesti&oacute;n cultural a su comunicaci&oacute;n p&uacute;blica. En tiempos de abundancia es f&aacute;cil hacer, y hasta para el mal hacer hay quien encuentra una disculpa, pero el verdadero reto reside en hacer bien cuando no sobran los recursos. Quiz&aacute;s sea ahora cuando debamos agudizar el ingenio y redoblar el esfuerzo. El momento presente as&iacute; parece reclamarlo. Esta propuesta de Javier N&uacute;&ntilde;ez Gasco es en s&iacute; misma una invitaci&oacute;n para reflexionar, explorar otros caminos y quiz&aacute;s, sentarnos a hablar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Pérez Pont]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/no-exposicion-revolucion-non-fungible-time_129_10803120.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Dec 2023 16:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/2dc48a39-ac14-4c27-90d7-8eb7fb1de5ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="234399" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/2dc48a39-ac14-4c27-90d7-8eb7fb1de5ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="234399" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[No es una exposición, es una revolución: “Non Fungible Time”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/2dc48a39-ac14-4c27-90d7-8eb7fb1de5ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿'Dedazo' cultural en la Diputación de Alicante?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/dedazo-cultural-diputacion-alicante_132_2549058.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Tras las pasadas elecciones municipales y auton&oacute;micas se ha producido una renovaci&oacute;n en los representantes pol&iacute;ticos al frente de las instituciones p&uacute;blicas, que supone no solo la necesidad de emprender modelos de gobierno supeditados a procesos de negociaci&oacute;n y acuerdo, sino tambi&eacute;n otra filosof&iacute;a en la gesti&oacute;n de los recursos p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        El Conseller d'Educaci&oacute;, Cultura i Esport de la Generalitat Valenciana, Vicent Marz&agrave;, ha tomado la iniciativa de convocar reuniones sectoriales con representantes de la cultura valenciana. Ha optado primero por conocer de primera mano las necesidades y propuestas del sector cultural, para despu&eacute;s trabajar en la elaboraci&oacute;n de un plan estrat&eacute;gico cultural para la Comunitat Valenciana. Sin duda un gesto que no se hab&iacute;a dado en los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os. Veamos c&oacute;mo evoluciona.
    </p><p class="article-text">
        El Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Alicante, Daniel Sim&oacute;n, se encuentra sumido en un ciclo similar, necesario para evaluar con mayor precisi&oacute;n las posibilidades y las potencialidades de la cultura en una ciudad en la que ha sido tan despreciada y desatendida por el anterior equipo municipal de gobierno. Seguiremos atentos estos procesos, tambi&eacute;n in&eacute;ditos, para sumar lo que se pueda, proponer alternativas o poner en cuesti&oacute;n lo que proceda.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda la participaci&oacute;n, la transparencia y la igualdad de oportunidades deben guiar las hojas de ruta con las que dise&ntilde;ar la nueva pol&iacute;tica cultural, pensando no solo en los pr&oacute;ximos cuatro a&ntilde;os, para poder proyectar modelos de actuaci&oacute;n que ejerzan una acci&oacute;n social transformadora, que progresivamente dote a la ciudadan&iacute;a de elementos de maduraci&oacute;n democr&aacute;tica y capacidad cr&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Las informaciones de los &uacute;ltimos d&iacute;as en relaci&oacute;n a la Diputaci&oacute;n de Alicante resultan, sin embargo, un tanto preocupantes. Pues si bien todav&iacute;a no se conoce el nombre de quien haya de asumir la responsabilidad en materia de cultura en el organismo provincial, ya ha comenzado a aparecer en prensa un cambalache de nombres posibles para ocupar la direcci&oacute;n de sus espacios culturales. Puede que se deba solo a la avidez de los medios por llenar p&aacute;ginas, o quiz&aacute;s sea porque realmente desde la Diputaci&oacute;n de Alicante se est&aacute; pensando en cubrir la direcci&oacute;n de las instituciones culturales de la provincia mediante nombramientos de confianza, replicando una vez m&aacute;s el denostado sistema del &ldquo;dedazo&rdquo;. Los tiempos han cambiado y es muy importante que el Partido Popular y Ciudadanos, conforme a su acuerdo de transparencia, no sucumban a la tentaci&oacute;n de agitar el dedo, como si de una varita m&aacute;gica se tratara, para obrar el milagro de convertir en directores a sus agentes culturales de confianza. Esa posibilidad ya no encuentra acomodo en el proceso de afianzamiento democr&aacute;tico de la sociedad espa&ntilde;ola, y sin duda topar&aacute; con una dura respuesta del sector cultural alicantino. Insisto, los tiempos han cambiado.
    </p><p class="article-text">
        Nuestros gobernantes deber convocar concursos p&uacute;blicos abiertos, con unas bases adecuadas, en di&aacute;logo con el sector y mediante jurados de la m&aacute;s absoluta independencia, para seleccionar a los profesionales que deban asumir la responsabilidad de dirigir y gestionar los centros culturales de la Diputaci&oacute;n de Alicante, como el Adda, Marq, Mubag o Instituto Gil-Albert.
    </p><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os, y particularmente desde 2007 que el Ministerio de Cultura del Gobierno de Espa&ntilde;a y las principales asociaciones profesionales del sector art&iacute;stico suscribieron un Manual de Buenas Pr&aacute;cticas, se ha implantado de un modo progresivo pero imparable un modelo de gesti&oacute;n p&uacute;blica de la cultura que pasa por la despolitizaci&oacute;n de los nombramientos y la profesionalizaci&oacute;n en la gesti&oacute;n de los recursos culturales, junto a la no injerencia partidista (sea cual sea el partido que gobierne). Es importante que los responsables de la Diputaci&oacute;n de Alicante comiencen, a no tardar, sus contactos formales con las organizaciones profesionales de la cultura, para evidenciar el nuevo talante que debe regir este periodo constitucional de consensos y, de paso, engrasar sus relaciones con la sociedad civil. En materia de arte, la asociaci&oacute;n de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castell&oacute;n junto a la Asociaci&oacute;n Valenciana de Cr&iacute;ticos de Arte &ndash;ambas con una relevante implantaci&oacute;n en Alicante-, han desarrollado durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os una intensa actividad reflexiva y propositiva que sin duda ser&aacute; una referencia de utilidad a los nuevos responsables de la Diputaci&oacute;n de Alicante.
    </p><p class="article-text">
        No deja de ser lamentable que debamos celebrar que los responsables de la pol&iacute;tica cultural tomen la iniciativa de hablar con los profesionales del ramo, pero el nivel de maltrato al sector cultural en estas tierras ha sido de tal magnitud que es necesario un giro de ciento ochenta grados. Por favor, estemos a la altura de las circunstancias: di&aacute;logo, concursos, respeto e igualdad de oportunidades.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Pérez Pont]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/dedazo-cultural-diputacion-alicante_132_2549058.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Jul 2015 07:42:02 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿'Dedazo' cultural en la Diputación de Alicante?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Diputaciones Provinciales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Censura ante el precipicio electoral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/censura-precipicio-electoral_132_2692761.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f88c451-1b70-4875-aefd-3c8439737605_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Censura ante el precipicio electoral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ayuntamiento destroza una inocua intervención artística en el Cabanyal a las pocas horas de instalarse</p></div><p class="article-text">
        En una sociedad como la nuestra, acostumbrada a que exista un abismo entre la teor&iacute;a y la pr&aacute;ctica, sucede con frecuencia que la letra de algunos principios jur&iacute;dicos fundamentales se queda solo en tinta seca sobre papel. Esa laxitud asumida por la poblaci&oacute;n es un signo revelador que, posiblemente, nos haya llevado al despotismo institucional con el que algunos administran su responsabilidad sobre los asuntos p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        Aunque resulte recurrente, para hablar de libertad de expresi&oacute;n debemos remitirnos a la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos de 1948. Seg&uacute;n su art&iacute;culo 19, &ldquo;todo individuo tiene derecho a la libertad de opini&oacute;n y de expresi&oacute;n; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitaci&oacute;n de fronteras, por cualquier medio de expresi&oacute;n&rdquo;. Por su parte, la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola de 1978 reconoce y protege los derechos: &ldquo;a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducci&oacute;n&rdquo;, as&iacute; como &ldquo;a la producci&oacute;n literaria, art&iacute;stica, cient&iacute;fica y t&eacute;cnica&rdquo;. Dando un paso m&aacute;s all&aacute;, manifiesta que &ldquo;el ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ning&uacute;n tipo de censura previa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, estos derechos se ven continuamente vulnerados, nuestra libertad de expresi&oacute;n se ve limitada aqu&iacute; y ahora, no es necesario referirse a reg&iacute;menes totalitarios de otras latitudes ni a dictadores pasados. Hoy Valencia vuelve a ser el escenario en el que se representa el uso chusco y arbitrario del poder. El Ayuntamiento de Valencia ha destruido una intervenci&oacute;n art&iacute;stica realizada en el espacio p&uacute;blico, sobre los muros contiguos a la Casa dels Bous en El Cabanyal, propiedad de la Marina Auxiliante, que contaba con los permisos de la citada entidad. La obra de Jorge L&oacute;pez, integrada en el proyecto Inside Out Project del conocido artista JR, retrata vecinos del barrio mientras realiza un ejercicio de integraci&oacute;n. La obra, muy cuidada est&eacute;ticamente, carece de aristas que pudieran incomodar. &iquest;Por qu&eacute;, entonces, una patrulla de limpieza y otra de polic&iacute;a ha acabado con ella unas horas despu&eacute;s de su instalaci&oacute;n? Contaba con el permiso de la entidad propietaria del muro, se ha preparado con cuidado, han participado numerosos vecinos de esta zona de la ciudad, forma parte de un proyecto art&iacute;stico que se desarrolla internacionalmente&hellip;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0c119c0c-a873-4533-b9b0-30297676ab2a_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0c119c0c-a873-4533-b9b0-30297676ab2a_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0c119c0c-a873-4533-b9b0-30297676ab2a_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0c119c0c-a873-4533-b9b0-30297676ab2a_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0c119c0c-a873-4533-b9b0-30297676ab2a_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0c119c0c-a873-4533-b9b0-30297676ab2a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0c119c0c-a873-4533-b9b0-30297676ab2a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        No cabe duda del desprecio que el Ayuntamiento de Valencia ha puesto de manifiesto hacia el arte y la cultura bajo el mandato de Rita Barber&aacute;, no solo por la ausencia de una pol&iacute;tica municipal en materia cultural sino por el uso caprichoso de los recursos y las infraestructuras. Se trata de un modelo de gesti&oacute;n pol&iacute;tica que ha caducado. Ya no se sostiene, como tampoco lo hace su aberrante plan de partir en dos el barrio de El Cabanyal, declarado Bien de Inter&eacute;s Cultural por la particularidad de su trazado urban&iacute;stico y el modernismo popular caracter&iacute;stico de su arquitectura. La protecci&oacute;n legal que lo ampara, junto a la ejemplar lucha de los vecinos y vecinas del barrio durante los &uacute;ltimos diecisiete a&ntilde;os, representa el principal escollo que la alcaldesa ha encontrado en sus a&ntilde;os de gesti&oacute;n. Tras los &eacute;xitos obtenidos por Salvem El Cabanyal en los tribunales y con el reciente Premio Europa Nostra &ndash;refrendado por el Ministerio de Cultura- puede decirse que El Cabanyal ha ganado la guerra, a pesar de las feas maniobras desplegadas durante la contienda por esa alcaldesa de &ldquo;caloret&rdquo; subido.
    </p><p class="article-text">
        Durante demasiado tiempo las prebendas, la indiferencia y el miedo han mantenido paralizados a distintos sectores sociales. El miedo es esa &uacute;ltima frontera que como individuos debemos trabajar y superar, pues paraliza a las personas y nos inhabilita como sociedad. Puede que sea esa la gran revoluci&oacute;n que ya se ha iniciado. Una revoluci&oacute;n que no requiere de barricadas ni de manifestaciones, pues tiene lugar en lo m&aacute;s &iacute;ntimo de cada persona, sin proclamas, siendo necesariamente el resultado de una libre toma de consciencia. Eso facilita una nueva escena para el desarrollo de otro modelo social y pol&iacute;tico. En ese territorio, liberado de signos, nos vamos encontrando como individuos emancipados integrantes de una colectividad, capaces de interactuar sin renunciar a la dignidad personal que nos confiere el ejercicio aut&oacute;nomo de la expresi&oacute;n. La pluralidad es la base de una sociedad sana, mientras que las acciones represoras que hemos conocido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os son el resultado de la administraci&oacute;n abusiva del poder. Borrar a manguerazos una intervenci&oacute;n art&iacute;stica en El Cabanyal es seguramente uno de los &uacute;ltimos exabruptos de ese poder lac&oacute;nico que se retuerce frente al precipicio electoral.
    </p><p class="article-text">
        Ante este tipo de atropellos se hace m&aacute;s necesario si cabe reforzar la pr&aacute;ctica personal de la opini&oacute;n y la expresi&oacute;n p&uacute;blica de las ideas propias, sin atender a las tijeras de un censor que ha perdido por completo su autoridad.
    </p><p class="article-text">
        Nunca fue el momento de guardar silencio, pero ahora es sin duda el tiempo de hablar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Pérez Pont]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/censura-precipicio-electoral_132_2692761.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2015 05:05:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4f88c451-1b70-4875-aefd-3c8439737605_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1764981" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4f88c451-1b70-4875-aefd-3c8439737605_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1764981" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Censura ante el precipicio electoral]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4f88c451-1b70-4875-aefd-3c8439737605_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cabanyal,Censura,Valencia,Rita Barberá]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Escif, un graffitero para la falla Corona]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/escif-graffitero-falla-corona_132_4341749.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/71535d57-2d6e-44d8-bf11-0bc44e8f17ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Escif, un graffitero para la falla Corona"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Escif salta del muro para llevar a cabo una intervención que subvierte la estandarización fallera</p></div><p class="article-text">
        El tr&aacute;nsito del sistema dictatorial al modelo democr&aacute;tico ha supuesto que en el Estado espa&ntilde;ol hayan convivido en el tiempo formas y comportamientos que han prolongado una determinada manera de entender la representaci&oacute;n p&uacute;blica, as&iacute; como su relaci&oacute;n con la ciudadan&iacute;a. La posici&oacute;n de vasallaje del individuo hacia sus representantes se pone de manifiesto cada vez que tiene lugar la escenificaci&oacute;n del poder. Los coches oficiales, los escoltas, el despliegue de seguridad, la colisi&oacute;n de protocolos y toda una parafernalia inacabable que consume recursos, con el solo prop&oacute;sito de engrasar una ficci&oacute;n que adquiere la apariencia de normalidad a costa de una f&oacute;rmula de repetici&oacute;n. Con la fiesta de las Fallas en Valencia sucede algo similar, pues se ha pasado de la manifestaci&oacute;n popular espont&aacute;nea a un dispositivo instrumentado desde el poder pol&iacute;tico. El maximalismo, la sobredimensi&oacute;n y el exceso, caracter&iacute;sticos de la pol&iacute;tica municipal y auton&oacute;mica valenciana en las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas, han estimulado el desenfreno tambi&eacute;n en el modo de entender las fallas, convertidas en &ldquo;monumentos&rdquo; desprovistos de contenidos significantes.
    </p><p class="article-text">
        En el campo de las expresiones art&iacute;sticas en el espacio p&uacute;blico, se viene trabajando en la reconsideraci&oacute;n del uso del arte en la ciudad, poniendo en cuesti&oacute;n la funci&oacute;n ornamental o decorativa con la que el arte es empleado en tantas ocasiones. La faceta est&eacute;tica del arte no agota sus otras muchas posibilidades, m&aacute;s interesantes a mi parecer. La capacidad cr&iacute;tica y participativa del arte en el espacio p&uacute;blico apela a una interpretaci&oacute;n horizontal de la sociedad, con relaciones m&aacute;s naturales y menos regladas, contribuyendo al desarrollo de est&iacute;mulos que activan en el individuo una progresi&oacute;n en la reconquista de la calle como lugar vertebrador de la comunidad. Ese proceso simb&oacute;lico est&aacute; conectado con la creciente necesidad que expresa la ciudadan&iacute;a por recuperar el pulso con la realidad, saliendo del letargo de la opulencia falaz, para llevar a cabo un ejercicio de empoderamiento m&aacute;s participativo y menos autocr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La Falla Corona trabaja desde hace a&ntilde;os para convertir el dispositivo fallero en una herramienta de experimentaci&oacute;n cultural, huyendo de los est&aacute;ndares que parecen haber homologado est&eacute;tica y discursivamente las im&aacute;genes que cada a&ntilde;o son devoradas por el fuego. Huir de la grandilocuencia y penetrar en los c&oacute;digos de lo cotidiano no son tareas sencillas, cuando se piensa en el abigarramiento caracter&iacute;stico de las fallas. Sin duda se trata de un reto, que un artista urbano como Escif ha sabido formular con acierto. Los muros del centro hist&oacute;rico de Valencia le han visto crecer, mientras le sirven de bastidor para sus grafitis, cargados de mensajes en combusti&oacute;n, que buscan la complicidad del observador para hacer detonar las convenciones que durante demasiado tiempo han nublado el juicio de una mayor&iacute;a. Pero a la vez que asistimos al final de esa &eacute;poca, Escif salta del muro para llevar a cabo una intervenci&oacute;n que subvierte la estandarizaci&oacute;n fallera.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e3a893a-a9e5-450a-af4d-8e36cbc179a4_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e3a893a-a9e5-450a-af4d-8e36cbc179a4_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e3a893a-a9e5-450a-af4d-8e36cbc179a4_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e3a893a-a9e5-450a-af4d-8e36cbc179a4_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e3a893a-a9e5-450a-af4d-8e36cbc179a4_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e3a893a-a9e5-450a-af4d-8e36cbc179a4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9e3a893a-a9e5-450a-af4d-8e36cbc179a4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Todo lo que sobra&rdquo; pone en crisis el concepto de representaci&oacute;n hegem&oacute;nica, elimina los elementos centrales y rompe con la jerarqu&iacute;a del tama&ntilde;o para llevarlo todo a una escala 1:1. Escif compone una narraci&oacute;n realista que reconstruye el aspecto habitual del entorno a partir de materiales poco sofisticados como el cart&oacute;n y la madera, que nos lleva al origen de las fallas. En la actualidad muchas calles, plazas e intersecciones son desalojadas de mobiliario urbano, de veh&iacute;culos, sem&aacute;foros y cualquier otro elemento que dificulte el uso del espacio p&uacute;blico para el prop&oacute;sito de plantar las fallas, peatonalizando por unos d&iacute;as grandes &aacute;reas de la ciudad que habitualmente se encuentran subrogadas al tr&aacute;fico rodado. Todo eso es lo que sobra, lo que se retira, para dejar disponible el espacio necesario en el que escenificar una catarsis anual de diversi&oacute;n autorizada. Pero en esta ocasi&oacute;n la falla pensada por Escif se arroga la responsabilidad de replicar los elementos retirados, con la intenci&oacute;n de recomponer el aspecto cotidiano de este entorno, llevando a cabo el prop&oacute;sito de asemejarse a la realidad, mientras lo habitual es que las fallas se alejen de &eacute;sta para conducir al p&uacute;blico por una experiencia espectacularizada. &ldquo;Todo lo que sobra&rdquo; es una r&eacute;plica a la ciudadan&iacute;a, una indicaci&oacute;n que nos sugiere que recuperemos la iniciativa, que nos invita a pasar de la pasividad del que &ldquo;mira&rdquo; a la actitud del que &ldquo;ve&rdquo;. A veces son los peque&ntilde;os gestos los que condensan la capacidad de transformarnos, y con ello extender cambios que nos revolucionan.
    </p><p class="article-text">
        Escif lleva a cabo en la Falla Corona un ejercicio de sensatez que deja en evidencia a todas esas epopeyas de poliespan disneyficado, que a&ntilde;o tras a&ntilde;o compiten por elevarse hacia equilibrios imposibles. Parece que ha llegado el momento de poner los pies en el suelo, la sociedad ha comenzado a mostrarse intolerante con los juegos de apariencias. Si es cierto que el fuego cumple la funci&oacute;n de purificar y regenerar, Valencia &ndash;aunque solo sea en lo simb&oacute;lico- deber&aacute; pronto arder para expiar sus excesos. De momento la Falla Corona ha comenzado por desprenderse de &ldquo;todo lo que sobra&rdquo;, invitando a deshacerse de los atributos in&uacute;tiles para poder llegar mejor a la esencia de las cosas. Es frecuente que las ramas impidan ver el bosque, pero tambi&eacute;n sucede en ocasiones que las verdades fundamentales se muestran sencillas a los ojos de todos y es nuestro enrevesado entendimiento el que nos impide reconocerlas. En la sencillez reside no solo la belleza, sino tambi&eacute;n la inteligencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Pérez Pont]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/escif-graffitero-falla-corona_132_4341749.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Mar 2015 06:12:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/71535d57-2d6e-44d8-bf11-0bc44e8f17ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="184347" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/71535d57-2d6e-44d8-bf11-0bc44e8f17ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="184347" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Escif, un graffitero para la falla Corona]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/71535d57-2d6e-44d8-bf11-0bc44e8f17ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Fallas,Valencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Moisés Yagües: Don’t happy, be worry]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/moises-yagues-dont-happy-worry_132_4511209.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/34be8bad-7fe8-4b2d-b815-6bf45c27ed4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Moisés Yagües: Don’t happy, be worry"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La obra de Moisés Yagües invita al espectador a la proximidad en la Galería Alba Cabrera de Valencia</p></div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n apunta Enzensberger[i], el crimen organizado desde el Estado sigue estando a la orden del d&iacute;a, aunque como instancia superior y an&oacute;nima aparece cada vez m&aacute;s claramente el &ldquo;mercado mundial&rdquo;, que declara superfluos a sectores en aumento de la humanidad; no por investigaci&oacute;n pol&iacute;tica, por orden de alg&uacute;n caudillo o por acuerdo de partido, sino, por as&iacute; decirlo, de forma espont&aacute;nea, por su propia l&oacute;gica. Lo cual comporta que cada vez sea mayor el n&uacute;mero de personas que &ldquo;salen rebotadas&rdquo; del esquema. El resultado no es menos criminal, s&oacute;lo que cada vez se hace m&aacute;s dif&iacute;cil se&ntilde;alar al responsable. Utilizando el lenguaje de la econom&iacute;a, a una fuerte alza de la oferta de personas se contrapone una manifiesta baja de la demanda. Incluso en sociedades ricas cualquiera puede resultar superfluo ma&ntilde;ana mismo, si no hoy, como ya ocurre en nuestro entorno m&aacute;s pr&oacute;ximo.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez el mayor estratega de todos los tiempos fuera Sun Tzu, autor del cl&aacute;sico de la China antigua El arte de la guerra. En su libro, escrito hacia el siglo IV a. C., pueden encontrarse indicios de casi todas las pautas y principios estrat&eacute;gicos que se desarrollaron despu&eacute;s con el transcurso de los siglos. Pero lo que los conecta, lo que en realidad constituye en s&iacute; el arte de la guerra a los ojos de Sun Tzu, es el ideal de ganar sin derramamiento de sangre. Recurriendo a la debilidad psicol&oacute;gica del adversario, maniobrando para situarlo en posiciones precarias, induciendo sentimientos de frustraci&oacute;n y confusi&oacute;n, una estrategia puede conseguir que la otra parte se derrumbe mentalmente antes de su rendici&oacute;n f&iacute;sica. De este modo puede conseguirse una victoria a un coste muy inferior. La guerra no es un &aacute;mbito separado, divorciado del resto de la sociedad. Es un espacio eminentemente humano, lleno de lo mejor y lo peor de nuestra naturaleza. La guerra tambi&eacute;n refleja las tendencias de la sociedad. La evoluci&oacute;n hacia estrategias menos convencionales y m&aacute;s sucias refleja una evoluci&oacute;n similar en la sociedad, donde sucede casi de todo. Las estrategias que tienen &eacute;xito en la guerra, sean convencionales o no, se basan en una psicolog&iacute;a atemporal, y los grandes fracasos militares tienen mucho que ense&ntilde;arnos sobre la estupidez humana y los l&iacute;mites de la fuerza en cualquier &aacute;mbito.
    </p><p class="article-text">
        El arte, a lo largo del tiempo, ha ido dejando para la historia el testimonio de cada &eacute;poca, no pudi&eacute;ndosele reclamar soluciones a las problem&aacute;ticas que en ocasiones aborda. El modo en el que los artistas deciden formalizar sus propuestas puede pasar del ejercicio est&eacute;tico al activismo social y, en algunos casos, la s&aacute;tira y el humor son la herramienta m&aacute;s eficaz para poner de relieve lo absurdo de algunos acontecimientos, que llenan de gravedad cada d&iacute;a las p&aacute;ginas de los peri&oacute;dicos. Es cierto que hay cosas que s&oacute;lo los artistas pueden hacer, bajo el paraguas del sistema ARTE, bien porque son acciones carentes de un objetivo finalista entendido en los t&eacute;rminos convencionales del mercado, o porque fuera de ese entorno directamente se le aplicar&iacute;a la legislaci&oacute;n vigente con una dureza que as&iacute; no ocurre. En la base a la obra de Mois&eacute;s Yag&uuml;es, queda patente que existe una voluntad de violentar, de poner en cuesti&oacute;n, a la vez que elije el lenguaje de la s&aacute;tira como herramienta jocosa de azote.
    </p><p class="article-text">
        La cultura masiva, desde el punto de vista de su sistema productivo, est&aacute; en deuda con intereses institucionales, econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos, que tienden a usarla en su propio provecho. El poder constituido ha aprendido a sustituir la censura, sobre las expresiones art&iacute;sticas, por la instrumentalizaci&oacute;n de las mismas. Una estrategia sin duda m&aacute;s eficaz. La Factor&iacute;a Disney[ii] empez&oacute; como una peque&ntilde;a empresa a finales de los a&ntilde;os 1920, dedicada en principio a producir cartoons del ratoncito Mickey Mouse. Ya en los a&ntilde;os treinta, sus pel&iacute;culas animadas a todo color produjeron un boom de audiencias y menciones honor&iacute;ficas sorprendente s&oacute;lo si se descuidan factores cruciales: la sinton&iacute;a ideol&oacute;gica entre personajes, tramas narrativas e ideolog&iacute;a oficial; una certera estrategia empresarial que llev&oacute; a Walt Disney a ser una figura p&uacute;blica (incluso mereciendo cargos institucionales) cuya misi&oacute;n fue combatir el comunismo interno en Estados Unidos mediante estrategias de propaganda edulcorada. Mois&eacute;s Yag&uuml;es representa una ant&iacute;tesis posible a esa realidad mundializada. Sus personajes son la representaci&oacute;n de la incomodidad y la contradicci&oacute;n que les ha tocado vivir, un s&iacute;mbolo de la desesperanza que se ha instalado en nuestra sociedad y que es tratada por el artista de un modo fresco pero sin concesiones.
    </p><p class="article-text">
        En la cultura de masas la persistencia de los mensajes act&uacute;a como un mantra primitivo, generando una presencia con la que el arte contempor&aacute;neo dif&iacute;cilmente puede competir. Por ello, la vieja aspiraci&oacute;n del artista por cobrar forma en la escena social &ndash;tambi&eacute;n presente en la ir&oacute;nica estrategia art&iacute;stica que fundamenta el trabajo de Mois&eacute;s Yag&uuml;es-, encuentra hoy m&aacute;s oportunidades pero tambi&eacute;n m&aacute;s dificultades que las que otros encontraron en el pasado y, en todo caso, su presencia se desvanece a una mayor velocidad como parte de la l&oacute;gica del sistema de consumo, pues una parte de sus obras muere y renace cada vez que es mostrada como resultado del proceso de intervenci&oacute;n mural que acompa&ntilde;a al montaje de las mismas.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra historia m&aacute;s reciente nos muestra un modo de vida desaforada, radicalmente unida al instante, bajo el imperio riguroso de un carpe diem que parec&iacute;a no tener fin, pero tambi&eacute;n lo cr&eacute;dulamente infinito est&aacute; sometido a l&iacute;mites. Ese periodo ha pasado, y con &eacute;l se ha truncado el espejismo de la abundancia, el mismo que ceg&oacute; de complacencia a la sociedad contempor&aacute;nea para abocarla ahora a las colas del desempleo, el embargo de sus bienes y los comedores sociales. En ese devenir escalonado de gobiernos, los efectos de las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas han dado sucesivamente sus resultados. El enga&ntilde;o de la opulencia es responsabilidad tambi&eacute;n de quienes quisieron participar en &eacute;l. Los tiempos de transici&oacute;n son siempre convulsos y no carentes de incertidumbre, pues en ellos conviven formas de hacer y modos de entender las necesidades del presente que no proceden de una misma forma de interpretar la realidad. Esa colisi&oacute;n de principios y objetivos, perseguidos mediante v&iacute;as y procedimientos diferentes, genera din&aacute;micas nuevas en las que queda patente la divergencia de finalidades que pueden tener lugar a un tiempo en la misi&oacute;n de configurar un nuevo estado de las cosas. Estamos en uno de esos puntos, en los que el sistema pol&iacute;tico de democracia poco participativa y la acci&oacute;n agresiva del poder econ&oacute;mico sobre las decisiones de lo p&uacute;blico, ha alejado a un n&uacute;mero creciente de ciudadanos de los sistemas establecidos de legitimaci&oacute;n y representaci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        No creo que sea posible hablar de arte sin inscribirlo en la &eacute;poca correspondiente, sin analizar el momento social y pol&iacute;tico que lo condicion&oacute;. El arte, como expresi&oacute;n humana, informa de las vicisitudes de la vida y las circunstancias del momento en el que fue creado, por acci&oacute;n u omisi&oacute;n, y esa informaci&oacute;n es valiosa para contextualizar los est&iacute;mulos del artista y su realidad. Actualmente muchos artistas desarrollan una l&iacute;nea de trabajo que se inscribe en un planteamiento abierto de reflexi&oacute;n y cuestionamiento de la realidad social y pol&iacute;tica, mientras que otros, en el polo opuesto, abogan por la escisi&oacute;n entre la realidad y la creaci&oacute;n art&iacute;stica, limit&aacute;ndose a la acci&oacute;n est&eacute;tica. Esas formas posibles del desempe&ntilde;o art&iacute;stico conviven en el tiempo presente, como reflejo claro de nuestra sociedad. Hay muchos tipos de personas. Algunas se esfuerzan a conciencia por conseguir para s&iacute; los mayores beneficios, otras luchan incansables por crear posibilidades para todos. En medio, entre esa gran masa social que parece repetir las conductas estert&oacute;reas de resignaci&oacute;n y obediencia que tan profundamente marc&oacute; el largo periodo preconstitucional, y el levantamiento de una parte de la poblaci&oacute;n indignada con la realidad del presente, se encuentra el trabajo de Mois&eacute;s Yag&uuml;es. Una obra que invita al espectador a la proximidad, que busca su complicidad mediante una representaci&oacute;n suave, para desarrollar en paralelo un ejercicio cr&iacute;tico con el que interpela a la consciencia colectiva del presente m&aacute;s inmediato. 
    </p><p class="article-text">
        <em>[i] Enzensberger, Hans Magnus. La gran migraci&oacute;n. Anagrama, Barcelona, 1992. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>[ii] M&eacute;ndez Rubio, Antonio. La apuesta invisible. Cultura, globalizaci&oacute;n y cr&iacute;tica social. Montesinos, Barcelona, 2003.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Pérez Pont]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/moises-yagues-dont-happy-worry_132_4511209.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Nov 2014 05:53:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/34be8bad-7fe8-4b2d-b815-6bf45c27ed4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="125365" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/34be8bad-7fe8-4b2d-b815-6bf45c27ed4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="125365" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Moisés Yagües: Don’t happy, be worry]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/34be8bad-7fe8-4b2d-b815-6bf45c27ed4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Google Maps, el desenfoque necesario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/google-maps-desenfoque-necesario_132_4512389.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6001ef94-bd30-4e5c-96cd-ec4ec5d208b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Google Maps, el desenfoque necesario"></p><p class="article-text">
        <em>Yasmina Mor&aacute;n / Sergio Luna, </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Out of focus </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Centro del Carmen C/ Museo, 2. Valencia Hasta el 8 de febrero de 2015</em> 
    </p><p class="article-text">
        Marshall McLuhan, all&aacute; por 1964, hac&iacute;a referencia a una observaci&oacute;n de Howard K. Smith acerca de la televisi&oacute;n: &ldquo;Las cadenas se alegran si levantas una pol&eacute;mica en un pa&iacute;s a veinte mil kil&oacute;metros de aqu&iacute;. No quieren controversia, ni verdadera disidencia en casa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si bien actualmente se mantienen las presiones sobre los medios que informan acerca de asuntos inc&oacute;modos a las estructuras de poder, lo cierto es que las cosas han cambiado con el tiempo y con el desarrollo de nuevas tecnolog&iacute;as de la comunicaci&oacute;n, as&iacute; como con su aplicaci&oacute;n en herramientas dispuestas a la interacci&oacute;n de los usuarios. La energ&iacute;a el&eacute;ctrica fue el principio de estos cambios, no solo por su aplicaci&oacute;n pr&aacute;ctica a la vida de las personas sino por los cambios de comportamiento social que ha llevado consigo. McLuhan (1) indicaba que &ldquo;puesto que la energ&iacute;a el&eacute;ctrica es independiente del lugar o de la operaci&oacute;n productiva, crea patrones de descentralizaci&oacute;n y de diversidad (&hellip;). Las personas api&ntilde;adas alrededor de un fuego o de una vela por la luz o el calor tienen menos oportunidad para dedicarse a pensamientos o actividades independientes, que las personas que disponen de luz el&eacute;ctrica&rdquo;. Es largo el proceso de aprendizaje humano para otorgar al individuo la autonom&iacute;a necesaria, para lograr la libertad suficiente que rompa con los comportamientos gregarios, pues una cosa son las proclamas de libertad e igualdad de las cartas magnas y otra bien distinta son los l&iacute;mites establecidos por el pensamiento convencional. Nuestros usos y costumbres a lo largo del tiempo nos han definido como una sociedad conformista, poco dada a elevar su queja m&aacute;s all&aacute; de la barra de un bar.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto de Sergio Luna y Yasmina Mor&aacute;n, <em>Out of focus</em>, viene a contradecir esta &uacute;ltima afirmaci&oacute;n, como parte de un proceso de reconquista simb&oacute;lica de la autonom&iacute;a personal, que casa con la recientemente recuperada capacidad de respuesta ciudadana ante los abusos de las &eacute;lites. El proyecto <em>Out of focus</em> establece su eje de acci&oacute;n en la plataforma de realidad virtual <em>Google</em> <em>Street View</em>, que se ocupa de realizar una cartograf&iacute;a global en continuo crecimiento, mediante im&aacute;genes tomadas peri&oacute;dicamente en los espacios p&uacute;blicos de las urbes. Un prop&oacute;sito que en ocasiones violenta los l&iacute;mites de la privacidad y redefine el sentido del espacio p&uacute;blico propiciando una representaci&oacute;n ficcional, hiperrealista, que transforma los lugares en escenograf&iacute;as y los sujetos pasan a ser interpretados objetualmente.
    </p><p class="article-text">
        En la p&aacute;gina web de <em>Google Street View</em> se menciona que &ldquo;el nuevo <em>Google Maps</em> recoge todas las im&aacute;genes de cualquier ubicaci&oacute;n, desde el espacio hasta a pie de calle, en un &uacute;nico sitio, lo que te permite explorar el mundo desde cualquier &aacute;ngulo&rdquo;. El problema es que esa &ldquo;exploraci&oacute;n&rdquo; topa en ocasiones con l&iacute;mites legales o, cuanto menos, puede generar situaciones inc&oacute;modas que la compa&ntilde;&iacute;a ha ido abordando, desde el difuminado de rostros a las matr&iacute;culas de coches para preservar la privacidad. De entre esas mejoras, se da la opci&oacute;n a los usuarios de solicitar el difuminado de s&iacute; mismos, de sus familiares, su autom&oacute;vil o su casa. Una medida que desea transmitir la idea de libertad y potestad individual, al abrigo del espejismo de la participaci&oacute;n(2).
    </p><p class="article-text">
        La acci&oacute;n de Sergio Luna y Yasmina Mor&aacute;n a trav&eacute;s de este proyecto consiste en adoptar diferentes personalidades para comunicarse con <em>Google</em> y lograr modificar el gran tapiz de <em>Street View</em>, desenfocando rostros, veh&iacute;culos y viviendas, provocando &ldquo;accidentes&rdquo; en la metarrealidad representada. Ese es el derecho que asiste a los ciudadanos en el escenario comunicacional como miembros de comunidades identificables, cuyas relaciones en p&uacute;blico &ldquo;hace del anonimato una aut&eacute;ntica instituci&oacute;n social (&hellip;) Permanecer en el anonimato quiere decir reclamar no ser evaluado por nada que no sea la habilidad para reconocer cu&aacute;l es el lenguaje de cada situaci&oacute;n y adaptarse a &eacute;l&rdquo;(3).
    </p><p class="article-text">
        El Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea ha reconocido recientemente el &ldquo;derecho al olvido&rdquo;, que supone la defensa de la protecci&oacute;n de datos frente a principios como la libertad de expresi&oacute;n, y obliga a buscadores como <em>Google</em> a suprimir informaci&oacute;n relativa a terceras personas que as&iacute; lo soliciten. En el caso de Street View, el remapeo se repite cada cierto tiempo y condiciona en todo caso al usuario a repetir la gesti&oacute;n de &ldquo;desenfoque&rdquo;, pues nos encontramos con una m&aacute;quina del tiempo que no solo nos permite el desplazamiento geogr&aacute;fico, sino tambi&eacute;n temporal.
    </p><p class="article-text">
        En 1984 William Gibson acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino ciberespacio en su novela <em>Neuromante</em>, considerando la ciberciudad como una &ldquo;alucinaci&oacute;n consensual&rdquo;. &ldquo;El concepto de ciberciudad propone la imbricaci&oacute;n y convergencia de dos relaciones en (y entre) los lugares urbanos: las mediadas por las nuevas tecnolog&iacute;as y las articuladas a trav&eacute;s de la presencia humana y el movimiento (&hellip;) Podemos considerar la ciberciudad, desde ese enfoque, como una ciudad met&aacute;fora en la cual las dimensiones de tiempo y espacio de la ciudad tradicional est&aacute;n siendo modificadas y reconstruidas por el impacto de las nuevas tecnolog&iacute;as, particularmente por Internet&rdquo;4. De este modo el territorio se convierte en un &ldquo;fluido de im&aacute;genes sin relaci&oacute;n espacial y temporal entre ellas, ya que se emiten todas al mismo tiempo. En la ciberciudad los l&iacute;mites desaparecen y los espacios urbanos se sumergen en un continuo, mientras el tiempo se reduce a repeticiones compulsivas&rdquo;(5).
    </p><p class="article-text">
        <em>Out of focus</em> interviene en la representaci&oacute;n de lo real con el prop&oacute;sito de introducir elementos de subjetividad que alteren el <em>patchwork</em> visual creado por <em>Google</em>. Esa imagen totalizadora y su empe&ntilde;o por convertirse en una realidad absoluta se ve interpelada por la creaci&oacute;n de historias ficticias que Luna y Mor&aacute;n logran insertar en esa construcci&oacute;n artificial, cuestionando los l&iacute;mites de la percepci&oacute;n, la vulneraci&oacute;n de la privacidad y la ineludible estructura de vigilancia en la que los individuos se ven envueltos. La capacidad de intervenci&oacute;n se encuentra limitada, por lo que no es f&aacute;cil ir m&aacute;s all&aacute; de los gestos que, aunque no logran cambiar el estado de las cosas, s&iacute; nos ofrecen est&iacute;mulos para la reflexi&oacute;n acerca del funcionamiento del mundo que nos rodea. 
    </p><p class="article-text">
        1 McLUHAN, Marshall. Comprender los medios de comunicaci&oacute;n. Las extensiones del ser humano. Paid&oacute;s Ib&eacute;rica, Barcelona, 2009.
    </p><p class="article-text">
        2 MIESSEN, Markus. La pesadilla de la participaci&oacute;n. Dpr, Barcelona, 2014.
    </p><p class="article-text">
        3 DELGADO, Manuel. El espacio p&uacute;blico como ideolog&iacute;a. Los libros de la catarata, Madrid, 2011.
    </p><p class="article-text">
        4 VV.AA. Paseando por la ciberciudad: tecnolog&iacute;a y nuevos espacios urbanos. UOC, Barcelona, 2006.
    </p><p class="article-text">
        5 GARC&Iacute;A V&Aacute;ZQUEZ, Carlos. Ciudad hojaldre. Visiones urbanas del siglo XXI. Gustavo Gili, Barcelona, 2004.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Pérez Pont]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/google-maps-desenfoque-necesario_132_4512389.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Nov 2014 08:45:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6001ef94-bd30-4e5c-96cd-ec4ec5d208b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="418010" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6001ef94-bd30-4e5c-96cd-ec4ec5d208b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="418010" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Google Maps, el desenfoque necesario]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6001ef94-bd30-4e5c-96cd-ec4ec5d208b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Arte para el tiempo arrasado por el franquismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/arte-tiempo-arrasado-franquismo_132_4624686.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c675cae9-f565-4ae3-8095-6fe4bd850f80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Arte para el tiempo arrasado por el franquismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El artista Nuno Nunes-Ferreira expone en Valencia su investigación a través del arte sobre los signos conmemorativos y de exaltación con los que la dictadura franquista cubrió los pueblos y ciudades</p></div><p class="article-text">
        Nuno Nunes-Ferreira. Tiempo arrasado
    </p><p class="article-text">
        Galer&iacute;a Paz y Comedias
    </p><p class="article-text">
        Plaza del Patriarca, 5. Valencia
    </p><p class="article-text">
        <em> &ldquo;Existe en todos los sentimientos humanos una flor primitiva, engendrada por un noble entusiasmo que no deja de menguar hasta que la dicha no es m&aacute;s que un recuerdo y la gloria una mentira (&hellip;)&rdquo;[1].</em> 
    </p><p class="article-text">
        El poder de la palabra es grande, puede que por eso los dictadores dediquen su empe&ntilde;o por igual a la censura que a la propaganda. Ambas son herramientas de fuerza destinadas a vencer y a convencer, a las que los dirigentes totalitarios destinan variados esfuerzos de representaci&oacute;n en el espacio p&uacute;blico, para construir una suerte de mitoman&iacute;a ic&oacute;nica que los envuelva y legitime. &ldquo;Un hombre con m&aacute;s raz&oacute;n que sus conciudadanos ya constituye una mayor&iacute;a de uno (&hellip;)&rdquo;[2], aunque seguramente esta l&oacute;gica autoafirmativa de Thoreau sigue sin ser entendida en nuestro tiempo, pues el individuo tiende a buscar el refuerzo de la raz&oacute;n que otorga la masa, por equivocada que esta pudiera estar. Las sociedades han demostrado su debilidad por el poder arrasador de los s&iacute;mbolos, convertidos en elementos de arrastre colectivo con los que sintetizar ideolog&iacute;as e identidades por las que matar y morir. Con el paso del tiempo los lugares van quedando cubiertos por capas que componen cortes de memoria.
    </p><p class="article-text">
        Nuno Nunes-Ferreira (Lisboa, 1976) ha realizado una investigaci&oacute;n acerca de los signos conmemorativos y de exaltaci&oacute;n con los que la dictadura franquista cubri&oacute; los pueblos y ciudades del Estado espa&ntilde;ol durante cuarenta a&ntilde;os, tolerados otros treinta a&ntilde;os m&aacute;s por el &ldquo;r&eacute;gimen del 78&rdquo;, hasta que en 2007 fue aprobada la conocida popularmente como Ley de Memoria Hist&oacute;rica, &ldquo;por la que se reconocen y ampl&iacute;an derechos y se establecen medidas a favor de quienes padecieron persecuci&oacute;n o violencia durante la guerra civil y la dictadura&rdquo;. La controvertida retirada de la simbolog&iacute;a y ornamentaci&oacute;n franquista del espacio p&uacute;blico activa en el artista la interrogaci&oacute;n acerca de los procedimientos humanos de borrado de memoria. Hasta el momento, la democracia espa&ntilde;ola no ha sido capaz de depurar ese episodio de la historia, ancl&aacute;ndose en f&oacute;rmulas de silencio institucional que encontraron su punto de ruptura con la aprobaci&oacute;n de la mencionada ley.
    </p><p class="article-text">
        En su af&aacute;n por perdurar en el tiempo, &ldquo;(&hellip;) Franco no dud&oacute; en imitar las t&eacute;cnicas arquitect&oacute;nicas de la Alemania de Hitler para glorificar su r&eacute;gimen&rdquo;[3], haciendo uso de la piedra como fen&oacute;meno que garantizase la preservaci&oacute;n de su memoria fosilizada. El artista recupera esos &ldquo;F&oacute;siles&rdquo;, con los que elabora la narraci&oacute;n de un modo de comunicaci&oacute;n ic&oacute;nica que impl&iacute;citamente ha influido en la configuraci&oacute;n del modelo de sociedad que, llegados a este punto, pugna al borde de la asfixia por realizar una segunda transici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Nunes-Ferreira opta por el lienzo y la escultura para reproducir escudos y placas que exaltan el franquismo, pero tambi&eacute;n otros formatos de memoria repartidos por la geograf&iacute;a espa&ntilde;ola que representan placas conmemorativas, que se&ntilde;alan el lugar de nacimiento de personajes ilustres o el nivel alcanzado por el agua a causa de catastr&oacute;ficas inundaciones o riadas sucedidas en Valencia. La acumulaci&oacute;n de esos registros es el resultado de un exhaustivo trabajo de campo, que persigue poner de manifiesto la voluntad humana de pervivencia como pr&aacute;ctica constante que se remonta a las distintas culturas y civilizaciones. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La muerte es dif&iacute;cil de entender; el ser humano se resigna siempre de mala gana a hacerse una idea exacta de ella (&hellip;)&rdquo;[4].
    </p><p class="article-text">
        [1] BALZAC, Honor&eacute;. La obra maestra desconocida. Mondadori, Barcelona, 2013.
    </p><p class="article-text">
        [2] THOREAU, Henry D. Desobediencia civil y otros escritos. Alianza, Madrid, 2005.
    </p><p class="article-text">
        [3] SUDJIC, Deyan. La arquitectura del poder. C&oacute;mo los ricos y poderosos dan forma a nuestro mundo. Ariel, Barcelona, 2007.
    </p><p class="article-text">
        [4] HOUELLEBECQ, Michel. Las part&iacute;culas elementales. Anagrama, Barcelona, 1999.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Pérez Pont]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/arte-tiempo-arrasado-franquismo_132_4624686.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Sep 2014 15:17:35 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c675cae9-f565-4ae3-8095-6fe4bd850f80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="180806" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c675cae9-f565-4ae3-8095-6fe4bd850f80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="180806" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Arte para el tiempo arrasado por el franquismo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c675cae9-f565-4ae3-8095-6fe4bd850f80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los museos valencianos miran al pasado mientras el presente agoniza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/museos-valencianos-pasado-presente-agoniza_132_4732961.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0bcd93d1-c780-4e2d-acd0-7e6caa85a22c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los museos valencianos miran al pasado mientras el presente agoniza"></p><p class="article-text">
        La falta de perspectiva en la interpretaci&oacute;n de los acontecimientos &ndash;provocada por la din&aacute;mica del cortoplacismo electoral- fomenta la toma de decisiones que hoy parecen una fuente de ahorro, cuando en realidad son una hipoteca m&aacute;s que habremos de acarrear. Una hipoteca en forma de una menor cualificaci&oacute;n de las personas y, por lo tanto, de una mayor dificultad para que &eacute;stas alcancen sus objetivos vitales. Es ahora, en momentos de crisis econ&oacute;mica, cuando con m&aacute;s &eacute;nfasis conviene recordar que la cultura y la educaci&oacute;n no son un lujo, sino aspectos de primera necesidad para construir la realidad presente y un futuro mejor. Quienes ostentan responsabilidades p&uacute;blicas deben de ser conscientes de que el arte contempor&aacute;neo no es un aderezo, ni un ornamento, y que su exhibici&oacute;n es algo m&aacute;s que un acto social: es una forma de transmisi&oacute;n de conocimiento, un modo de est&iacute;mulo de la inteligencia colectiva. Los creadores de hoy, con su trabajo, est&aacute;n ya escribiendo una historia que ser&aacute; valiosa para interpretar nuestro tiempo, d&eacute;mosles la posibilidad de cumplir con su servicio. &iquest;A qu&eacute; modelo de sociedad y de ciudadanos aspiramos? Los excesivos recortes en cultura, justificados recurrentemente por la crisis, no solo dejar&aacute;n entre nosotros una merma de oportunidades, sino que dar&aacute; lugar a generaciones venideras sin la posibilidad de acceder a la riqueza cultural que nos es propia.
    </p><p class="article-text">
        El camino por el que han optado algunas instituciones culturales p&uacute;blicas supone echar mano a colecciones propias y ajenas para cubrir sus programaciones expositivas, bajo la premisa del ahorro presupuestario. No estoy seguro de que esos movimientos garanticen una ventaja al respecto, pues suelen llevar aparejados otros compromisos econ&oacute;micos. De lo que no me cabe duda es que los recursos destinados a ese fin no est&aacute;n sirviendo para impulsar a los agentes art&iacute;sticos y culturales que operan en la actualidad, que son quienes necesitan de los recursos y el apoyo p&uacute;blico para sacar adelante sus investigaciones.
    </p><p class="article-text">
        A principios de 2014 se present&oacute; el programa de exposiciones del Consorcio de Museos de la Comunitat Valenciana, en el que se agrupan por ep&iacute;grafes las distintas propuestas a desarrollar durante el presente ejercicio. Lo llamativo del asunto es el volumen de proyectos dedicados a mirar al pasado, bajo la categor&iacute;a de exposiciones conmemorativas, homenajes, exposiciones hist&oacute;ricas, recuperaci&oacute;n de artistas, retrospectivas, etc., que suponen alrededor del 75% de las exposiciones programadas. El inter&eacute;s desmedido de la instituci&oacute;n por referirse a un tiempo pasado, ese que para algunos siempre fue mejor, lleva impl&iacute;cita la decisi&oacute;n pol&iacute;tica de estrangular el presente.
    </p><p class="article-text">
        Por importante que fuera &ndash;que lo es- la aportaci&oacute;n art&iacute;stica y cultural realizada por Sorolla, Benlliure, Pinazo o Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez, con su constante regodeo expositivo y el caudal de recursos que las instituciones p&uacute;blicas han destinado en esa direcci&oacute;n desde hace unos a&ntilde;os, nos obliga a advertir que en un momento de carencias como el actual se hace urgente racionalizar el empleo de los presupuestos p&uacute;blicos para poder dar soporte a los creadores de hoy. Pues son &eacute;stos, los vivos, los que con mayor premura necesitan apoyo para sacar adelante sus creaciones art&iacute;sticas e intelectuales.
    </p><p class="article-text">
        En los per&iacute;odos de crisis econ&oacute;mica se tiende c&iacute;clicamente a la confecci&oacute;n de
    </p><p class="article-text">
        programaciones expositivas mucho m&aacute;s conservadoras, que vuelven su mirada a los creadores del pasado e invitan a abstraerse del presente para revivir glorias pret&eacute;ritas. Con ello se produce una situaci&oacute;n grave, pues por una parte la escasez de recursos hace que se produzcan generaciones &ldquo;perdidas&rdquo;, y por otra parte la sociedad queda empobrecida a largo plazo, por haber renunciado hoy  al patrimonio resultante de esos creadores a los que no se ha brindado el debido apoyo.
    </p><p class="article-text">
        Mirando en exceso al pasado, hacen que el presente agonice.
    </p><p class="article-text">
        Ese ser&aacute; su legado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Pérez Pont]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/museos-valencianos-pasado-presente-agoniza_132_4732961.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Jul 2014 16:26:30 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0bcd93d1-c780-4e2d-acd0-7e6caa85a22c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="46043" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0bcd93d1-c780-4e2d-acd0-7e6caa85a22c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="46043" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los museos valencianos miran al pasado mientras el presente agoniza]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0bcd93d1-c780-4e2d-acd0-7e6caa85a22c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Consorcio de Museos y la casta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/consorcio-museos-casta_132_4737510.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d4049ce0-bead-4b5a-b3b4-896a91c03b69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Consorcio de Museos y la casta"></p><p class="article-text">
        El Consorcio de Museos de la Comunitat  Valenciana se cre&oacute; en 1996 impulsado por la Generalitat junto a las diputaciones de Valencia, Alicante y Castell&oacute;n y los ayuntamientos de las tres capitales de provincia. El prop&oacute;sito, en teor&iacute;a, era sumar el caudal de recursos y espacios expositivos de todas esas instituciones para desarrollar una pol&iacute;tica expositiva com&uacute;n. En la pr&aacute;ctica, fue pensado como una herramienta mediante la que su ide&oacute;loga, la Sra. Consuelo Ciscar, se atribu&iacute;a el control total en materia de arte y exposiciones en el territorio valenciano. Y as&iacute; fue hasta que en 2004 fue nombrada directora del IVAM. La deuda generada por su gesti&oacute;n pol&iacute;tica al frente del Consorcio de Museos durante ese per&iacute;odo fue de unos 14,4 millones de euros. Esta deuda, seg&uacute;n las fuentes consultadas, acabar&aacute; de pagarse en el ejercicio de 2014. Durante estos &uacute;ltimos diez a&ntilde;os esa deuda ha mermado los ya reducidos recursos culturales, para satisfacer los excesos maniqueos de aquella gesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero en realidad el Consorcio de Museos no ha servido para generar sinergias y apoyos entre los territorios que componen la Comunitat Valenciana, sino  para desarrollar una pol&iacute;tica cultural centralizadora que ha situado a Castell&oacute;n y Alicante en una relaci&oacute;n de subordinaci&oacute;n y dependencia. Desde Valencia se han decidido durante todos estos a&ntilde;os el total o una parte muy importante de las programaciones de los espacios p&uacute;blicos de exposiciones. Ese centralismo intracomunitario, con el tiempo, ha causado graves perjuicios en el tejido cultural y profesional de Alicante y Castell&oacute;n. Con esta estrategia, toda una plantilla de contratados laborales lleva, en algunos casos, hasta 18 a&ntilde;os convertidos en gestores de los recursos p&uacute;blicos con acceso por la <a href="http://elpais.com/diario/2005/04/21/cvalenciana/1114111096_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;puerta falsa&rdquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero la posibilidad de realizar un an&aacute;lisis cr&iacute;tico de ese tipo de situaciones queda lejos de las &oacute;rbitas de pensamiento en las que se mueve su actual director. Hay que tener en cuenta que el Sr. Felipe Gar&iacute;n procede de un tiempo en el que los puestos y los cargos se heredaban, del mismo modo que Felipe VI ha heredado la Jefatura del Estado de su padre, Juan Carlos I. Mediante este mismo procedimiento de linaje, el Sr. Felipe Gar&iacute;n ocup&oacute; el cargo de director del Museo de Bellas Artes de Valencia cuando su padre lo dej&oacute; vacante. Este tipo de perfil, tan alejado de la realidad de esos vulgares mortales que tienen que labrarse el camino desde el primer minuto, se define por una considerable falta de alteridad que se pone de manifiesto siempre que se ofrece la oportunidad. Y la oportunidad se ofrece con demasiada frecuencia.
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n de Artistes Visuals de Val&egrave;ncia, Alacant i Castell&oacute; (AVVAC) lleva a&ntilde;os reclamando un trato digno para los artistas cuando trabajan con las instituciones p&uacute;blicas y, en particular, cuando lo hacen con el Consorcio de Museos. Hasta el d&iacute;a de hoy no se ha logrado una declaraci&oacute;n institucional que reconozca la necesidad de remunerar el trabajo de los artistas visuales, como s&iacute; lo hace con los profesionales de otros &aacute;mbitos de la creaci&oacute;n art&iacute;stica y cultural o, simplemente, de la misma forma que remunera a los electricistas y fontaneros que prestan servicios en su sede. Son cambios que no necesitan m&aacute;s que la comprensi&oacute;n y la voluntad de los que mandan; no se trata de m&aacute;s dinero sino de otro reparto de los recursos. Si los de ahora no son capaces de entender y atender cuestiones tan justas y sencillas, ser&aacute; cuesti&oacute;n de esperar unos meses, pero seguramente para entonces la ciudadan&iacute;a ya no se conforme con unos ajustes, sino que ser&aacute; el tiempo de acabar con esas viejas estructuras y sus insensibles cohortes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Pérez Pont]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/consorcio-museos-casta_132_4737510.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Jul 2014 18:32:38 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d4049ce0-bead-4b5a-b3b4-896a91c03b69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="180517" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d4049ce0-bead-4b5a-b3b4-896a91c03b69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="180517" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El Consorcio de Museos y la casta]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d4049ce0-bead-4b5a-b3b4-896a91c03b69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Emilio Roselló. Desretratos postfotográficos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/emilio-rosello-desretratos-postfotograficos_132_4821940.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/292edd27-103c-4729-812f-60b887f68b65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Emilio Roselló. Desretratos postfotográficos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Atribuir a las imágenes fotográficas el estatus incondicional de “verdad” conduce al fracaso de cualquier expectativa.</p></div><p class="article-text">
        En general el p&uacute;blico cree entender aquello que reconoce formalmente, seguramente por eso existe una resistencia considerable hacia expresiones art&iacute;sticas abstractas o conceptuales, pues la ausencia de figuraci&oacute;n dificulta al observador obtener mediante la mirada una informaci&oacute;n que requiere siempre de un mayor an&aacute;lisis.
    </p><p class="article-text">
        La superabundancia de im&aacute;genes, con su creaci&oacute;n constante por parte de los usuarios de cualquier dispositivo  de comunicaci&oacute;n personal conectado a la red, hace que debamos reflexionar acerca del crecimiento exponencial de las mismas. La tendencia de autorepresentaci&oacute;n da signos acerca de la construcci&oacute;n de un &ldquo;yo&rdquo; social paup&eacute;rrimo, que reclama de forma constante la aprobaci&oacute;n y el <em>feedback</em> de terceros para sustentarse. Habr&aacute; que comenzar a interesarse por una &ldquo;ecolog&iacute;a visual&rdquo; que administre este creciente exceso.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte se encuentran las im&aacute;genes captadas indiscriminadamente y almacenadas por sistemas de prospecci&oacute;n en las que no interviene la voluntad de los individuos, convertidos en sujetos pasivos. Emilio Rosell&oacute; aborda con su proyecto &ldquo;Formar de un error&rdquo; esa categor&iacute;a de im&aacute;genes que se engrosa con capturas en las que los individuos son literalmente cazados, como meros elementos del decorado urbano. Rosell&oacute; centra su atenci&oacute;n en <em>Street View</em> de <em>Google</em>, &ldquo;donde una c&aacute;mara con nueve ojos registra mec&aacute;nicamente desde 2007 porciones esferizadas de las calles&rdquo; de casi cincuenta pa&iacute;ses. De entre ese volumen ingente de im&aacute;genes el artista se apropia de aquellas en las que el error de un algoritmo ha despose&iacute;do al individuo de su identidad, al engullir parte de su imagen. El resultado son &ldquo;desretratos&rdquo; de personas cuya imagen ha sido decapitada, propiciando la representaci&oacute;n certera de un mundo veloz que tritura sin cesar, inserto en una din&aacute;mica que perpetua su movimiento.
    </p><p class="article-text">
        El sistema global escupe simb&oacute;licamente en estas im&aacute;genes los despojos del individuo, que sirven de base para esta colecci&oacute;n en la que Emilio Rosell&oacute; desarrolla una mirada postfotogr&aacute;fica que no solo se apropia de ellas, sino que las interviene de un modo anal&oacute;gico superponiendo sencillos elementos sobre la pantalla que las retroproyecta, para inmediatamente fotografiarlas digitalmente. En este gesto se contiene la distancia de espacio y tiempo que nos separa de la metarealidad virtual con la que convivimos, una distancia que no siempre sabemos medir y que con frecuencia genera la ilusi&oacute;n de acercarnos a lo remoto mientras nos aleja de lo tangible, desvalorizando lo real, lo pr&oacute;ximo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Pérez Pont]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/emilio-rosello-desretratos-postfotograficos_132_4821940.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Jun 2014 18:40:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/292edd27-103c-4729-812f-60b887f68b65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="161595" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/292edd27-103c-4729-812f-60b887f68b65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="161595" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Emilio Roselló. Desretratos postfotográficos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/292edd27-103c-4729-812f-60b887f68b65_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Javier Izquierdo. #passionformagaluf]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/javier-izquierdo-passionformagaluf_132_4835787.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1266bf0e-73fb-4fc8-8d83-24cbf23510a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Javier Izquierdo. #passionformagaluf"></p><p class="article-text">
        Algunas im&aacute;genes preferir&iacute;amos no verlas, pero eso no evitar&aacute; que los hechos se sucedan. Nuestros resortes de autodefensa se conectan para evitarnos el mal trago de ver aquello que nos desagrada, las escenas que nos incomodan, las situaciones que se escapan al canon publicitario de una existencia perfecta y ortodoxamente feliz. Pero la realidad es persistente y se sobrepone, una y otra vez, hasta dejar patente su huella en nuestras retinas, queriendo tintar de normalidad su reflejo.
    </p><p class="article-text">
        La creaci&oacute;n de la imagen ambiental es un proceso bilateral entre observador y observado. Lo que &eacute;l ve se basa en la forma exterior, pero la manera como interpreta y organiza esto, y c&oacute;mo orienta su atenci&oacute;n, influye a su vez en lo que ve. &ldquo;El organismo humano es sumamente adaptable y flexible, y diferentes grupos pueden tener im&aacute;genes sumamente diferentes de la misma realidad exterior&rdquo;.<a href="//#_ftn1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[1]</a>  En ocasiones una campa&ntilde;a publicitaria puede mostrarnos un entorno convertido en para&iacute;so terrenal para legitimarse como destino vacacional, pero quiz&aacute;s lo que el turista encuentre sea el  abismo por el que se precipitan las m&aacute;s b&aacute;sicas normas de convivencia y civismo. As&iacute; funciona la doble moral cuando el negocio entra en juego y as&iacute; lo pone de manifiesto las im&aacute;genes de Javier Izquierdo. Nuestra cultura, a diferencia de otras, prefiere esconder el fracaso y disimular el error, por lo que nuestra evoluci&oacute;n se convierte en una tarea complicada, pues es por medio de esos reconocimientos que lograr&iacute;amos subsanar d&eacute;ficits que hace ya mucho que nos acompa&ntilde;an.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que el fotoperiodismo se mantiene ligado a la inmediatez y la caducidad de la noticia, el reportaje se introduce en un territorio atemporal para narrar y documentar un acontecimiento. La llegada del archivo y el documento gr&aacute;fico al territorio del arte no es nueva, en este caso se produce en Palma con el trabajo <em>#passionformagaluf</em> de Javier Izquierdo, de la mano de la Galer&iacute;a La Real. Sin embargo, es poco habitual que una galer&iacute;a de arte apueste por mostrar un conflicto que sucede en su propio territorio. Siempre es m&aacute;s c&oacute;modo comprometerse con causas lejanas que tomar posici&oacute;n en asuntos que nos quedan cerca, pues el riesgo asumido es mayor. Tanto el autor como la galer&iacute;a ratifican con este proyecto una actitud firme, que dista del buenismo caritativo con el que miramos los males ajenos. El lugar es &ldquo;aqu&iacute;&rdquo; y el tiempo es &ldquo;ahora&rdquo;, pues para evitar la impostura que continuamente reverbera deberemos empezar por ponernos delante de un espejo. La incomodidad est&aacute; servida.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo de Javier Izquierdo se enmarca en el documentalismo cl&aacute;sico, captando instantes sobre los que se posa su c&aacute;mara, pues no s&oacute;lo en los conflictos armados se libran batallas. Magaluf, una zona de explotaci&oacute;n tur&iacute;stica intensiva en la isla de Mallorca, ha sido el entorno elegido por el fot&oacute;grafo. Desarrolla un trabajo documental que persigue plasmar la cotidianidad de un lugar que se transforma con la llegada masiva de j&oacute;venes brit&aacute;nicos en su mayor&iacute;a, en una inacabable b&uacute;squeda de alcohol y sexo. Las im&aacute;genes recopiladas no son un signo de lo excepcional, sino que reflejan el paisaje habitual durante ciertos meses del a&ntilde;o. El lugar se ha convertido en un parque tem&aacute;tico del desfase, en el que los excesos se suceden como parte de una misma representaci&oacute;n que cambia de actores cada d&iacute;a sin que var&iacute;e el hilo argumental. Ese bucle sin fin, esa masa embrutecida, representa el fracaso de cualquier constructo educativo en una sociedad desarrollada.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la prioridad es la rentabilidad econ&oacute;mica a corto plazo, se aplican pol&iacute;ticas que obvian la sostenibilidad ambiental y las consecuencias sociales de promocionar esos modelos de relaci&oacute;n. Seguramente los propietarios de las corporaciones hosteleras no quisieran para sus hijos el tipo de <em>holidays</em> en el que han basado su explotaci&oacute;n de negocio. Esta es la &ldquo;cara B&rdquo; del modelo tur&iacute;stico y econ&oacute;mico de la isla, la que no aparece en los folletos, aunque progresivamente ha ido acaparando espacio en la cr&oacute;nica de sucesos de los informativos.
    </p><p class="article-text">
        Con este trabajo fotogr&aacute;fico Javier Izquierdo evita los juicios morales, pues lo que persigue es hacer consciente al espectador de su responsabilidad. El ciudadano debe recuperar su autoridad sobre las decisiones administradas desde los &oacute;rganos del poder pol&iacute;tico y econ&oacute;mico, esa es la gran transformaci&oacute;n social que debiera desarrollarse. Lograr el reempoderamiento implica deshacerse de la actitud de indiferencia propiciada por la democracia representativa, carente de f&oacute;rmulas para la participaci&oacute;n, que solo designa a los ciudadanos la funci&oacute;n de acudir a las urnas, deseando de inmediato que vuelvan al estado de sopor.
    </p><p class="article-text">
        Las bases de esas transformaciones se deben planear en el terreno del sistema educativo, marcando objetivos claros que impulsen resultados lentos pero exponenciales. Es tiempo de desplazar el modelo educativo enraizado en los saberes memor&iacute;sticos para extender otras formas de aprendizaje y formaci&oacute;n integral de las personas, que contemple al individuo en su conjunto y contribuya al est&iacute;mulo de sus potencialidades. Las tendencias de homologaci&oacute;n personal, as&iacute; como el desprecio de las singularidades humanas, se convierten en obst&aacute;culos que empobrece el principal yacimiento de riqueza que posee la sociedad: las capacidades de cada individuo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5232ffa0-30da-4e36-9eee-ed762eaaa220_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5232ffa0-30da-4e36-9eee-ed762eaaa220_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5232ffa0-30da-4e36-9eee-ed762eaaa220_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5232ffa0-30da-4e36-9eee-ed762eaaa220_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5232ffa0-30da-4e36-9eee-ed762eaaa220_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5232ffa0-30da-4e36-9eee-ed762eaaa220_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5232ffa0-30da-4e36-9eee-ed762eaaa220_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        No puede pasarse por alto el nivel de frustraci&oacute;n de la juventud. La exacerbaci&oacute;n l&uacute;dica recogida en las im&aacute;genes de Javier Izquierdo da signos de una hu&iacute;da a ninguna parte; seguramente porque no hay un lugar posible. Aplacar el dolor con alcohol y participar en un ritual colectivo de iniciaci&oacute;n, puede que sea ese el modo antropol&oacute;gico de dar salida a un estado irretornable que conduce a la edad madura. Entre tanto algunos se quedar&aacute;n por el camino, literalmente, otros puede que acarreen en sus vidas consecuencias de diferente &iacute;ndole y unos pocos, desde la barrera, comerciar&aacute;n con esta explosi&oacute;n de j&uacute;bilo conducida bajo patrones de consumo.
    </p><p class="article-text">
        No anda escaso de raz&oacute;n Neil Postman cuando postula que, si bien hemos logrado obviar un mundo dominado por el fascismo temido por Orwell, estamos sin embargo inmersos en el peligro real de deslizarnos hacia un mundo, entrevisto por Aldous Huxley, en el que predomina el olvido y la irrelevancia. Orwell tem&iacute;a a quienes pod&iacute;an prohibir los libros, privarnos de informaci&oacute;n y alejarnos de la verdad, secuestrando nuestra cultura<a href="//#_ftn2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[2]</a>. Huxley, sin embargo, tem&iacute;a que no hubiera raz&oacute;n para prohibir  los libros, porque nadie quisiera ya leerlos, tem&iacute;a que tuvi&eacute;ramos tanta aparente libertad, que nos convirti&eacute;ramos en seres pasivos y ego&iacute;stas; tem&iacute;a que la verdad se ahogara en un mar de asuntos irrelevantes; tem&iacute;a que nos convirti&eacute;ramos en una cultura trivial.
    </p><p class="article-text">
        <a href="//#_ftnref1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[1]</a> LYNCH, Kevin. La imagen de la ciudad. Gustavo Gili, Barcelona, 1984.
    </p><p class="article-text">
        <a href="//#_ftnref2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[2]</a> GARC&Iacute;A NOBLEJAS, Juan Jos&eacute;. Medios de conspiraci&oacute;n social. EUNSA, Pamplona, 1997.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Pérez Pont]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/javier-izquierdo-passionformagaluf_132_4835787.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Jun 2014 05:37:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1266bf0e-73fb-4fc8-8d83-24cbf23510a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="151051" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1266bf0e-73fb-4fc8-8d83-24cbf23510a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="151051" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Javier Izquierdo. #passionformagaluf]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1266bf0e-73fb-4fc8-8d83-24cbf23510a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sergio Belinchón y el “Spaghetti Western”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/sergio-belinchon-spaghetti-western_132_4837180.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e89257dd-7530-4e52-995c-7bdc7c313c1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sergio Belinchón y el “Spaghetti Western”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sergio Belinchón (Valencia, 1971) presenta en PalmaPhoto “¡Adiós  amigo!”, un trabajo en vídeo que revive los escenarios del Spaghetti  Western en Huesca</p></div><p class="article-text">
        Sergio Belinch&oacute;n (Valencia, 1971) presenta en PalmaPhoto &ldquo;&iexcl;Adi&oacute;s amigo!&rdquo;, un trabajo en v&iacute;deo que revive los escenarios del Spaghetti Western en Huesca entre los a&ntilde;os 60 y 70, analizando la imagen que desde Europa se tiene del Lejano Oeste americano. En algunos trabajos anteriores Belinch&oacute;n ya ha trabajando los aspectos de la ficci&oacute;n y el simulacro. 
    </p><p class="article-text">
        Fran&ccedil;ois Ascher, en <em>Los nuevos principios del urbanismo</em>, planeta una reflexi&oacute;n acerca de la creciente autonom&iacute;a frente a los l&iacute;mites espaciales y temporales. Las posibilidades de acci&oacute;n e interacci&oacute;n a distancia espacial y temporal son tan numerosas que se llega a tener la impresi&oacute;n de estar en varios sitios y momentos a la vez. Una sensaci&oacute;n de ubicuidad y de multitemporalidad que acompa&ntilde;a al cotidiano doble proceso de &ldquo;deslocalizaci&oacute;n&rdquo; y &ldquo;desinstantaneizaci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Belinch&oacute;n mostr&oacute; hace unos a&ntilde;os tres grupos de fotograf&iacute;as y varios s&uacute;per 8 en los que la reflexi&oacute;n sobre la idea de viaje y la tematizaci&oacute;n de la realidad serv&iacute;an de eje y v&iacute;nculo a su vez. Si bien la posibilidad del viaje brindada al consumo de masas cre&oacute; la numerosa estirpe del turista, generando todo un repertorio de t&oacute;picos visuales derivado de la explotaci&oacute;n econ&oacute;mica de la singularidad urbana y natural de los territorios, posteriormente la industria del ocio comprendi&oacute; la necesidad de ampliar horizontes creando entornos ficticios donde simular actividades; m&aacute;s recientemente una parte importante del p&uacute;blico no distingue entre natural y artificial, real y virtual o realidad y representaci&oacute;n. Aprovechando esa confusi&oacute;n Belinch&oacute;n otorgaba el mismo estatuto a im&aacute;genes de diversa procedencia &ndash;unas elaboradas por el propio autor y otras obtenidas en rastros y mercadillos- y distinto contenido &ndash;im&aacute;genes de ciudades y entornos naturales junto a otras de espacios construidos como escena para el rodaje cinematogr&aacute;fico-. Una confusi&oacute;n que est&aacute; presente en la mayor parte de la informaci&oacute;n visual que consumimos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para&iacute;so&rdquo; fue un trabajo realizado a partir de m&aacute;s de 15 horas de pel&iacute;culas de s&uacute;per 8 encontradas de dos mujeres que viajaron en los a&ntilde;os 70 por todo el mundo. Editado en 16 minutos se presentan diversos viajes que toman como pretexto el mar, la naturaleza, la ciudad, U.S.A y Disneylandia. En su periplo las protagonistas ponen en evidencia los roles del turista que posa en los puntos clave del lugar que visita, convirtiendo la gu&iacute;a de viajes en una especie de inseparable misal, a la vez que contribuyen a la extensi&oacute;n del icono visual al sintetizar y reducir en unas pocas im&aacute;genes &ndash;repetida por todos los turistas en las mismas localizaciones- la memoria visual del lugar. El juego de apariencias se refuerza con una serie de 30 fotograf&iacute;as en blanco y negro, realizadas recientemente en una peque&ntilde;a ciudad de Siberia, con el trasfondo de pioneros y minas de oro junto a una arquitectura semejante a los poblados del Oeste americano donde voluntariamente se cuelan parab&oacute;licas y otros elementos que denuncian su enga&ntilde;osa actualidad. Dos series m&aacute;s de fotograf&iacute;as, &ldquo;Western&rdquo; &ndash;un recorrido por los escenarios utilizados por Sergio Leone para sus famosos Spaghetti Westerns en Almer&iacute;a y un grupo de 20 peque&ntilde;as fotograf&iacute;as encontradas serv&iacute;an como cierre a este relato de Sergio Belinch&oacute;n sobre el turismo y el viaje casi desde los principios de la fotograf&iacute;a hasta los a&ntilde;os 80.
    </p><p class="article-text">
        Ahora el artista ofrece un nuevo acercamiento a ese espacio teatralizado a trav&eacute;s de &ldquo;!Adi&oacute;s amigo&iexcl;&rdquo;, en el que Huesca se disfraz&oacute; de Texas y emul&oacute; los paisajes y espacios caracter&iacute;sticos del g&eacute;nero cinematogr&aacute;fico, convertido en un &ldquo;Spaghetti Western crepuscular&rdquo;, con el paisaje como eje principal de la pel&iacute;cula.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Pérez Pont]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/sergio-belinchon-spaghetti-western_132_4837180.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Jun 2014 06:25:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e89257dd-7530-4e52-995c-7bdc7c313c1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="322310" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e89257dd-7530-4e52-995c-7bdc7c313c1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="322310" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sergio Belinchón y el “Spaghetti Western”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e89257dd-7530-4e52-995c-7bdc7c313c1e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gema del Rey. Palabras y razones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/gema-rey-palabras-razones_132_4890691.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0465f2da-658d-4cd3-aafc-cc236f5d7c63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gema del Rey. Palabras y razones"></p><p class="article-text">
        &ldquo;La pol&iacute;tica es muchas cosas a la vez, pero dif&iacute;cilmente podr&iacute;a ser alguna de esas cosas si no fuera en primer lugar el arte de traducir problemas individuales en asuntos p&uacute;blicos, e intereses comunes en derechos y obligaciones individuales. Los l&iacute;deres son expertos en ese tipo de traducci&oacute;n. Les dan un nombre p&uacute;blico (gen&eacute;rico) a problemas individuales, con lo que sientan las bases para un manejo colectivo de problemas que no podr&iacute;an ser percibidos desde el interior de la experiencia individual, ni enfrentados por su cuenta por los individuos&rdquo;.<a href="//#_ftn1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[1]</a>
    </p><p class="article-text">
        Esa tutela &ldquo;natural&rdquo; a la que la poblaci&oacute;n parece destinada ha dado lugar a innumerables abusos de poder bajo la proclama del inter&eacute;s general y del mal menor, seg&uacute;n los casos. Lo cierto es que el veneno de la codicia se extendi&oacute; en nuestra sociedad como forma de vida hegem&oacute;nica. Se tendi&oacute; a pensar que &ldquo;m&aacute;s&rdquo; es siempre mejor que &ldquo;menos&rdquo; y desde esa l&oacute;gica se adoptaron las principales decisiones p&uacute;blicas y privadas que nos han llevado, paso a paso, a una especie de v&iacute;a muerta. Salir de ese punto requiere de una catarsis colectiva que permita superar la magnitud de ese fracaso, pues fueron muchas las proclamas que alentaron el exceso como rasgo de identidad colectiva.
    </p><p class="article-text">
        Gema del Rey ha realizado un trabajo de investigaci&oacute;n que ahonda en el sentido del hecho de coleccionar para, a su vez, recopilar una serie de frases procedentes de la cultura popular de Castell&oacute;n y su provincia. El resultado es una colecci&oacute;n de frases hechas que sirve como base para su proyecto &ldquo;Ni xitxa ni llimon&agrave;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Castell&oacute;n se debate entre su pasado agr&iacute;cola y el <em>boom </em>de la construcci&oacute;n al que sucumbi&oacute; en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, esa es la forma en la que los movimientos de lo global extinguen progresivamente lo local en un ejercicio de simplificaci&oacute;n de la cultura. A la vez encontramos fiestas que veneran el folclore superficial, estetizado y desprovisto de cualquier resorte constituyente de sentido, como un dispositivo m&aacute;s de estereotipaci&oacute;n social que conduce en la direcci&oacute;n opuesta a la recuperaci&oacute;n de la identidad.
    </p><p class="article-text">
        La artista en su trabajo de campo ha llevado a cabo entrevistas y contactado con personas que han aportado el material de estudio propuesto. Frases que trenzan, que amarran, a los individuos a la colectividad a trav&eacute;s de la memoria transmitida oralmente generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n. &ldquo;Descobrir-se el pastis&rdquo;, &ldquo;donar fum en lloc de llum&rdquo;, &ldquo;fer creure que un burro vola&rdquo;, &ldquo;omplir-se les butxaques&rdquo;, &ldquo;s&rsquo;han acabat els torrons&rdquo;, &ldquo;quedar escaldat&rdquo; son solo algunas de las frases recopiladas para el proyecto. La actualidad de las mismas deja patente la forma en la que el ser humano reitera sus errores, por m&aacute;s que su interpretaci&oacute;n de acuerdo a las actuales circunstancias permite unas lecturas enriquecidas en matices que se aderezan con ejemplos impagables.
    </p><p class="article-text">
        La transformaci&oacute;n de los modos de producci&oacute;n industrial en el campo de la agricultura ha hecho inviable la rentabilidad de los cultivos tradicionales, con el consiguiente empobrecimiento en las variedades aut&oacute;ctonas. Ese desequilibrio entre global y local dificulta el mantenimiento de formas de vida tradicionales que han sido desplazadas por la rentabilidad que hasta hace poco mostr&oacute; el sector de la construcci&oacute;n. A la vez se empuja a la mano de obra m&aacute;s d&eacute;bil a estados de desprotecci&oacute;n asimilables a algunos rasgos de esclavismo. 
    </p><p class="article-text">
        Con un cierto &ldquo;abaixar-se els pantalons&rdquo; muchos se deshicieron de los campos, que fueron destinados como superficies para la edificaci&oacute;n: &ldquo;ja l&rsquo;hem cagat llauraor!&rdquo;. Muchas de esas tierras forman ahora parte de un simb&oacute;lico cat&aacute;logo de obras inacabadas, como fantasmas omnipresentes que recuerdan cada d&iacute;a a los ciudadanos un pasado cercano que lastra el presente mientras proyecta su sombra m&aacute;s all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Gema del Rey realiza con este proyecto un ejercicio de recuperaci&oacute;n del &ldquo;acento&rdquo; propio de las gentes para reafirmar la riqueza presente en la sabidur&iacute;a popular, esas bases a las que con tanta facilidad se infravalora como parte del ejercicio de simplificaci&oacute;n cultural. La p&eacute;rdida del lenguaje, la creciente inconsistencia en la transmisi&oacute;n de saberes de padres a hijos, la actual crisis &eacute;tica y econ&oacute;mica y la equivocada idea de progreso que nos ha tra&iacute;do hasta aqu&iacute; son algunos de los ejes sobre los que ha pivotado la investigaci&oacute;n que ahora se presenta. Elementos todos ellos presentes en la cotidianidad que nos ha tocado vivir, convertidos en materiales de observaci&oacute;n, coleccionados por la artista con el prop&oacute;sito de lograr su fosilizaci&oacute;n. Mostr&aacute;ndonos esta verdad, se requiere la colaboraci&oacute;n del espectador como elemento clave para la desactivaci&oacute;n de una construcci&oacute;n social que ha llegado el momento de desmantelar. Devolver el poder simb&oacute;lico a los ciudadanos implica la preexistencia de individuos dispuestos al empoderamiento civil, con una ruptura clara de la pasividad que ha definido los comportamientos grupales de la sociedad. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="//#_ftnref1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[1]</a> BAUMAN, Zygmunt. La sociedad sitiada. Fondo de cultura econ&oacute;mica de Argentina, Buenos aires, 2004.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Pérez Pont]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/gema-rey-palabras-razones_132_4890691.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 May 2014 15:26:03 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0465f2da-658d-4cd3-aafc-cc236f5d7c63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="312856" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0465f2da-658d-4cd3-aafc-cc236f5d7c63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="312856" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Gema del Rey. Palabras y razones]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0465f2da-658d-4cd3-aafc-cc236f5d7c63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antoni Abad: “Hay que acercarse al ciudadano”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/antoni-abad-acercarse-ciudadano_132_4929517.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c40a3c0d-a7dc-4c5a-b958-041c7bdda3c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Antoni Abad: “Hay que acercarse al ciudadano”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con motivo de su exposición “Megafone.net 2004-2014“, en el Museu d’Art Contemporani de Barcelona (MACBA), revisamos con esta entrevista el proceso de trabajo que define la trayectoria artística de Antoni Abad (Lleida, 1956)</p></div><p class="article-text">
        Con motivo de su exposici&oacute;n &ldquo;Megafone.net 2004-2014&rdquo;, en el Museu d&rsquo;Art Contemporani de Barcelona (MACBA), revisamos con esta entrevista el proceso de trabajo que define la trayectoria art&iacute;stica de Antoni Abad (Lleida, 1956) y su postura ante algunos interrogantes que afectan en la actualidad al territorio del arte y la cultura. Una tipolog&iacute;a de trabajo que ha recibido escaso apoyo en la Comunitat Valenciana, pues como es sabido las pol&iacute;ticas culturales valencianas se inclinaron por el espect&aacute;culo y olvidaron el resto.
    </p><p class="article-text">
        Antoni Abad representa el perfil opuesto al artista ensimismado, pues la energ&iacute;a que carga sus bater&iacute;as no procede de un caduco y autorreferencial sistema del arte, sino de la pulsi&oacute;n de vida que discurre por las calles, con toda su imperfecci&oacute;n. El valor de su trabajo es proporcional a la capacidad de intervenci&oacute;n colectiva que ha demostrado con sus proyectos, articulando localmente redes humanas de cualquier parte del mundo. Sus propuestas son capaces de otorgar un sentido positivo a la globalizaci&oacute;n social de las tecnolog&iacute;as de la comunicaci&oacute;n. Con ello ha logrado potenciar la producci&oacute;n de una sociabilidad no programada, que pone en cuesti&oacute;n diversos estereotipos, alcanzando con &eacute;xito el prop&oacute;sito de trabar otros modos de relaci&oacute;n dentro del sistema establecido. El territorio h&iacute;brido en el que habitan sus trabajos no permite la indiferencia, pues para su desarrollo es imprescindible la participaci&oacute;n activa, real, de los implicados.
    </p><p class="article-text">
        Por su tipolog&iacute;a, la obra de Antoni Abad se aleja de la ortodoxia convencional, la riqueza social que generan sus proyectos se reparte proporcional y simb&oacute;licamente a trav&eacute;s de los dividendos intangibles que se derivan de la vivencia personal. Una riqueza que, a&uacute;n no cotizando en bolsa, es seguramente la &uacute;nica por la que de verdad merecer&iacute;a la pena trabajar.  &Eacute;l lo hace.
    </p><p class="article-text">
        1-Es muy habitual la postura de los creadores que inician un determinado lenguaje art&iacute;stico y se resisten a explorar otros campos. En tu caso, pasaste por el dibujo y la pintura, llegaste a la escultura a trav&eacute;s de materiales industriales y, hacia 1993, comienzas a investigar los medios electr&oacute;nicos. &iquest;C&oacute;mo se produce esa evoluci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Mi escultura, que part&iacute;a de esos inicios tan remotos de las pinturas, renegaba de lo est&aacute;tico para concentrarse en la movilidad. Esas esculturas consist&iacute;an en desarrollos de formas realizadas con materiales flexibles, que siempre permit&iacute;an la recuperaci&oacute;n del volumen inicial. Inclu&iacute;a siempre secuencias fotogr&aacute;ficas para explicar que aquellos desarrollos no eran algo est&aacute;tico, sino que en s&iacute; conten&iacute;an la posibilidad de evoluci&oacute;n y que las piezas resultantes siempre pod&iacute;an retornar a su origen. En 1993 llegu&eacute; como artist-in-residence al Banff Centre for The Arts en Canad&aacute;, con herramientas de escultor, casi de relojero, ya que en aquella &eacute;poca trabajaba con cintas m&eacute;tricas colapsables. Al desplegar esas cintas consegu&iacute;a construir unas esculturas que buscaban establecer una medici&oacute;n de esa realidad que me superaba. Utilizaba las cintas m&eacute;tricas metaf&oacute;ricamente con el objetivo de cuantificar todo aquello que no consegu&iacute;a comprender.
    </p><p class="article-text">
        En Banff utilic&eacute; por primera vez un ordenador, descubr&iacute; la incipiente Internet de aquellos a&ntilde;os y realic&eacute; mis primeros experimentos con v&iacute;deo. Llegu&eacute; a Canad&aacute; con cintas m&eacute;tricas y sal&iacute; con cintas de v&iacute;deo bajo el brazo. Me llev&eacute; tambi&eacute;n mi primera direcci&oacute;n de e-mail. En mi encuentro con el v&iacute;deo cristalizaron todos esos procesos secuenciales en los que los bloques iniciales mutaban para convertirse en objetos inesperados. Con el v&iacute;deo, la idea de movilidad que siempre hab&iacute;a tenido mi trabajo, evolucion&oacute; hacia el loop, ese bucle infinito que no llega nunca a agotarse, en oposici&oacute;n a la rutina de principio y final inherente a las secuencias fotogr&aacute;ficas. Aquello fue como convertirse a otra religi&oacute;n. Realic&eacute; en el Banff Centre mi primer v&iacute;deo y tambi&eacute;n mi &uacute;ltima escultura. En realidad fueron dos versiones del mismo concepto: la medida palmo a palmo, utilizando mis propias manos, de esa incomprensible realidad que me superaba.
    </p><p class="article-text">
        Ya no hubo vuelta atr&aacute;s. Me dediqu&eacute; a partir de 1994 a la realizaci&oacute;n de bucles de v&iacute;deo que se proyectaban en suelos, paredes, techos, mesas y espejos, hasta que en 1996 realic&eacute; el primer trabajo espec&iacute;fico para Internet. Un trabajo titulado S&iacute;sifo en el que un personaje desnudo tiraba de una cuerda desde un servidor de Internet ubicado en Barcelona, contra su alter ego situado en otro servidor de las Ant&iacute;podas, en Nueva Zelanda. Internet fue tomando fuerza progresivamente en mi trabajo. Esa idea de movilidad que tanto me hab&iacute;a obsesionado, encontr&oacute; por fin su medio natural en ese lugar de constante trasiego que es la red. Todos los colectivos con los que he tenido el honor y el placer de trabajar desde 2004, contienen impl&iacute;cita la idea de movilidad. Los taxistas y los motoboys recorriendo a toda velocidad las ciudades de M&eacute;xico y Sao Paulo, los inmigrantes nicarag&uuml;enses desplazados a Costa Rica, los gitanos con larga tradici&oacute;n n&oacute;mada a sus espaldas, las prostitutas que circulan por las calles, los Saharauis que han tenido que abandonar su tierra para malvivir en campamentos de refugiados de Argelia, los desplazados colombianos y las personas con movilidad reducida de Barcelona y de Ginebra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ce9d031-36b6-4eeb-92b6-d94147a7674c_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ce9d031-36b6-4eeb-92b6-d94147a7674c_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ce9d031-36b6-4eeb-92b6-d94147a7674c_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ce9d031-36b6-4eeb-92b6-d94147a7674c_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ce9d031-36b6-4eeb-92b6-d94147a7674c_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3ce9d031-36b6-4eeb-92b6-d94147a7674c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3ce9d031-36b6-4eeb-92b6-d94147a7674c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        2-&iquest;C&oacute;mo surge zexe.net? &iquest;Qu&eacute; ha sido de la &ldquo;mosca&rdquo;?
    </p><p class="article-text">
        El proyecto de la mosca surgi&oacute; de un trabajo anterior titulado Ego en el que un grupo de moscas virtuales, en un ejercicio de vida artificial muy primitiva, formaban infinitamente con sus cuerpos la frase: YO i YO i YO... Me plante&eacute; qu&eacute; suceder&iacute;a si esas moscas en vez de aparecer en una proyecci&oacute;n inform&aacute;tica, habitasen en Internet. As&iacute; naci&oacute; zexe.net, un proyecto que no ten&iacute;a sentido sin la participaci&oacute;n de los usuarios que descargaban en sus ordenadores un programa que se manifestaba en forma de mosca. Ese molesto bicho virtual que siempre consegu&iacute;a escabullirse del mouse, se paseaba insolente en sus monitores, sobrevolando insistente cualquiera de los programas que se estuviesen ejecutando.
    </p><p class="article-text">
        La mosca escond&iacute;a una red horizontal de Chat p2p, que al no responder a una estructura piramidal, no permit&iacute;a que las comunicaciones entre usuarios pudieran ser interceptadas. Ello constitu&iacute;a el escenario ideal donde poder conspirar con los colegas, excluyendo la posibilidad de ser detectados. El n&uacute;mero de usuarios que adoptaban la mosca fue aumentando y ese crecimiento estuvo directamente relacionado con las distribuciones anal&oacute;gicas de la mosca que se llevaron a cabo. Al igual que la mosca parasitaba los ordenadores de los usuarios mediante Internet, las estrategias de difusi&oacute;n del proyecto pasaban por parasitar el mayor n&uacute;mero posible de medios anal&oacute;gicos. Las diseminaciones de pegatinas de la mosca que se realizaron en el MACBA y en Le Fresnoy en 2002 y en el PS1 en Nueva York en 2003, tuvieron un alto impacto en el aumento del n&uacute;mero de usuarios de la red y, por tanto, de la comunidad de moscas virtuales.
    </p><p class="article-text">
        Contestando a tu pregunta inicial, el proyecto de la mosca sigue activo y cuando de vez en cuando lo visito, veo algunas moscas volando en la pantalla. Quiz&aacute;s esos usuarios que hay detr&aacute;s de esas moscas virtuales, todav&iacute;a aprovechen ese dispositivo de comunicaci&oacute;n distribuida, para comunicarse y conspirar sin posibilidad de ser espiados.
    </p><p class="article-text">
        3-Con tus proyectos has conseguido algo realmente complicado: que el arte contempor&aacute;neo sea algo cercano, &uacute;til y participativo. Cuando eso sucede desaparecen muchas de las barreras que dificultan el acceso del p&uacute;blico a la experiencia art&iacute;stica. En 2004 inicias el proyecto megafone.net, en el que el uso del tel&eacute;fono m&oacute;vil e Internet son fundamentales, &iquest;cual fue la reacci&oacute;n de los taxistas mexicanos invitados a participar?
    </p><p class="article-text">
        Lleg&oacute; un d&iacute;a en el que en el Centro Multimedia de M&eacute;xico DF conseguimos reunir por primera vez al grupo de 17 taxistas participantes del proyecto sitio*TAXI. Tras explicarles los objetivos y posibilidades del proyecto, hubo un largo silencio hasta que Don Facundo, uno de los taxistas, dijo que el proyecto podr&iacute;a ser muy interesante para tratar de contrarrestar la imagen desfigurada que de los taxistas proyectaban los medios de comunicaci&oacute;n preponderantes. En ese justo momento me di cuenta de que la propuesta ten&iacute;a futuro. Don Facundo se convirti&oacute; en el motor de sitio*TAXI, como tambi&eacute;n ocurri&oacute; en otros de los proyectos con tel&eacute;fonos m&oacute;viles y comunidades, donde unos pocos participantes fueron los que tiraron del carro de los grupos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando las personas han carecido de la oportunidad de expresarse, cuando se les presenta esa posibilidad, lo primero que les ocurre es que les cuesta encontrar qu&eacute; decir, cual es la imagen que de ellos mismos intentar&aacute;n proyectar. Pero poco a poco todos los grupos fueron encontrando el hilo conductor de su discurso. Los taxistas mexicanos empezaron mostrando aspectos de sus relaciones de amistad y m&aacute;s adelante abordaron temas m&aacute;s complejos como el de los taxis piratas de la Ciudad de M&eacute;xico o la precariedad y peligros inherentes a su profesi&oacute;n. El proyecto fue derivando hacia un &aacute;mbito entre sindicalista y pol&iacute;tico, llegando a utilizar el dispositivo que se les ofreci&oacute; como pura herramienta para la reivindicaci&oacute;n de sus problem&aacute;ticas espec&iacute;ficas.
    </p><p class="article-text">
        La verdad que en 2004, cuando iniciamos el proyecto sitio*TAXI, s&oacute;lo un par de esos taxistas ten&iacute;a noci&oacute;n de lo que era Internet. Recuerdo el momento en que uno de los taxistas consigui&oacute; enviar su primera foto desde el tel&eacute;fono m&oacute;vil. En el momento en que la foto apareci&oacute; en el navegador de Internet el taxista dijo &ldquo;Esa ya est&aacute; en la computadora&rdquo;. Entonces le expliqu&eacute; que adem&aacute;s de aparecer en la pantalla, la imagen hab&iacute;a sido publicada en Internet y eso significaba que ya estaba al alcance de todo el que estuviera conectado a la red. Esa inmediatez en acortar la distancia entre la generaci&oacute;n de una idea, la realizaci&oacute;n de un registro audiovisual y su puesta inmediata en circulaci&oacute;n, result&oacute; impresionante para el grupo. Les hizo comprender el potencial del proyecto y la capacidad del dispositivo para proyectar la imagen del colectivo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a27fa77b-0554-4e14-8d62-37a5c228449f_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a27fa77b-0554-4e14-8d62-37a5c228449f_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a27fa77b-0554-4e14-8d62-37a5c228449f_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a27fa77b-0554-4e14-8d62-37a5c228449f_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a27fa77b-0554-4e14-8d62-37a5c228449f_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a27fa77b-0554-4e14-8d62-37a5c228449f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a27fa77b-0554-4e14-8d62-37a5c228449f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        4-En Barcelona, con canal*ACCESIBLE, en 2006, conseguiste la participaci&oacute;n de 40 personas con movilidad reducida mapeando la ciudad, para transmitir en tiempo real los obst&aacute;culos y barreras arquitect&oacute;nicas que encontraban. En 2007, en Sao Paulo, creaste canal*MOTOBOY haciendo posible el intercambio de informaci&oacute;n en la red con la colaboraci&oacute;n de sus innumerables mensajeros motorizados; y as&iacute; con trabajadoras sexuales (Madrid, 2005), j&oacute;venes gitanos (Lleida y Le&oacute;n, 2005), migrantes nicarag&uuml;enses (Costa Rica, 2006), desplazados y desmovilizados (Colombia, 2009), j&oacute;venes refugiados saharauis (Argelia, 2009), etc. Hay quien todav&iacute;a defiende que la funci&oacute;n del arte es la de intervenir exclusivamente en el &aacute;mbito de la est&eacute;tica y que su categorizaci&oacute;n ha de venir definida en t&eacute;rminos de belleza. &iquest;En que medida crees que tus proyectos intervienen en la vida de las personas e influyen en mejorar su bienestar?
    </p><p class="article-text">
        A menudo me preguntan: &iquest;D&oacute;nde queda el arte en estos proyectos? Aparentemente la autor&iacute;a se encuentra desplazada ya que los que publican las im&aacute;genes y los sonidos son los participantes: taxistas, inmigrantes, motoboys, prostitutas&hellip; son ellos los que nutren de contenidos a sus correspondientes p&aacute;ginas web. Y entonces, &iquest;donde queda mi funci&oacute;n como artista? Desde mis or&iacute;genes como escultor utilic&eacute; diversos materiales y t&eacute;cnicas: la gomaespuma, el hierro, la madera, el v&iacute;deo, la fotograf&iacute;a, etc. En la actualidad y desde 2004, mi materia prima son precisamente las redes de comunicaci&oacute;n telem&aacute;ticas, la red m&oacute;vil y la red Internet. Busco modelarlas con el objetivo de que puedan servir para que estos colectivos puedan expresarse en total libertad. Mi funci&oacute;n como artista consiste en proveer a grupos en riesgo de exclusi&oacute;n social de las herramientas necesarias para que puedan proyectar la imagen de s&iacute; mismos que consideren m&aacute;s adecuada. Mucha gente va a poner  en tela de juicio si eso es arte o no, pero a mi esa discusi&oacute;n no me importa demasiado. Estos proyectos han cambiado la vida de muchos de los participantes. Les han hecho tomar conciencia de la realidad que les toca vivir y reaccionar ante las circunstancias, articul&aacute;ndose y empoder&aacute;ndose como grupo. Quiz&aacute;s ese cambio que se produce en su relaci&oacute;n con el entorno, sea precisamente uno de los principales efectos que el arte deber&iacute;a tener. El taxista mexicano Don Facundo me dijo un d&iacute;a: &ldquo;Luego de doce a&ntilde;os al volante en el tr&aacute;fico infernal de esta enorme ciudad, este proyecto me ha hecho recordar que la imaginaci&oacute;n existe&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        5-Aprecio sinceramente la forma en la que entretejes la motivaci&oacute;n social de tus proyectos con los medios que empleas para su realizaci&oacute;n, la implicaci&oacute;n que supone de colectivos humanos y c&oacute;mo todo eso se muestra para construir cada pieza sin imposturas. En tu trabajo se muestra una dosis de verdad que supera muchas de las ret&oacute;ricas habituales del arte, &iquest;llega a producirse una apropiaci&oacute;n posterior del proyecto por parte de los usuarios? &iquest;Podr&iacute;as describir algunas de estas experiencias?
    </p><p class="article-text">
        Las personas con movilidad reducida de Barcelona y los taxistas mexicanos decidieron crear asociaciones espec&iacute;ficas para dar continuidad a sus proyectos. Como tambi&eacute;n lo hicieron los motoboys brasile&ntilde;os, que por cierto acaban de cumplir su s&eacute;ptimo aniversario de transmisiones m&oacute;viles ininterrumpidas a Internet y consejos de redacci&oacute;n semanales. Queda patente pues que esos grupos consiguieron encontrar en megafone.net un lugar donde articularse y proyectarse. Esa voluntad de continuidad decidida por los participantes representa sin duda el mayor triunfo que estos proyectos puedan llegar a tener. Algo que se origin&oacute; en el territorio del arte y que al ser adoptado por los participantes, desplaza el proyecto hacia un &aacute;mbito social.
    </p><p class="article-text">
        Los participantes del canal*ACCESIBLE en Barcelona plantearon ya en la primera reuni&oacute;n a&ntilde;adir al proyecto los casos de buena adaptaci&oacute;n. Eso representaba algo que no estaba en la hoja de ruta, ya que inicialmente se hab&iacute;a concebido exclusivamente como un dispositivo para la localizaci&oacute;n de obst&aacute;culos a la movilidad y de barreras arquitect&oacute;nicas. Surgi&oacute; tambi&eacute;n de ese colectivo de personas con movilidad reducida la siguiente iniciativa: la realizaci&oacute;n de incursiones colectivas a determinados barrios, con el objetivo de fotografiar masivamente los problemas de accesibilidad. Denominaron &ldquo;comandos&rdquo; a esas excursiones y definitivamente supuso una magn&iacute;fica aportaci&oacute;n del grupo. Gracias a la creatividad de los participantes, mejor&oacute; enormemente el concepto y la log&iacute;stica del proyecto en Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        Cuando llegu&eacute; a Sao Paulo para la realizaci&oacute;n del proyecto canal*MOTOBOY, el grupo de mensajeros participantes ya conoc&iacute;a Internet, utilizaban tel&eacute;fonos m&oacute;viles y algunos de ellos dedicaban gran parte de su tiempo a la luchas sindicales. Los motoboys percibieron inmediatamente el potencial del dispositivo que se les ofrec&iacute;a y supieron tambi&eacute;n espabilarse para darle continuidad. Desde hace cuatro a&ntilde;os organizan la semana de cultura motoboy  coincidiendo con el aniversario del proyecto, donde se presentan conferenciantes, debates, grafiteros, disc-jockeys y raperos. Consiguen patrocinadores y aprovechan esos eventos para recaudar los fondos necesarios para el mantenimiento del proyecto. A pesar de que sigo reuni&eacute;ndome con ellos una vez al mes v&iacute;a Skype, el proyecto de Sao Paulo tiene su propia inercia y funciona gestionado por el grupo de motoboys. Tal como proclaman los participantes paulistanos: Longa vida ao canal*MOTOBOY!
    </p><p class="article-text">
        En Manizales (Colombia) propuse que en lugar de un solo grupo fueran dos los colectivos participantes. Por un lado, personas que a causa del conflicto armado se han visto obligadas a desplazarse desde el &aacute;mbito rural a los suburbios de las ciudades. Por el otro, personas desmovilizadas que han abandonado los grupos armados ilegales para tratar de reinsertarse en la sociedad. Se trata de grupos antagonistas y totalmente enemistados, ya que unos se han visto obligados a desplazarse a causa de la violencia de los otros. Ambos aceptaron participar en el proyecto con la condici&oacute;n de no reunirse conjuntamente. Tal como avisaron, ante una propuesta de este tipo, pod&iacute;a incluso peligrar la integridad f&iacute;sica de las personas. Plante&eacute; pues que a pesar de reunirse por separado, publicar&iacute;an en una misma web, configurando un espacio virtual de di&aacute;logo donde pudieran darse esas conversaciones que presencialmente no pod&iacute;an tener lugar. Los grupos aceptaron, indicando una voluntad de dialogo en la resoluci&oacute;n de ese largo conflicto que tiene ya tantos a&ntilde;os de enfrentamiento. Sin embargo, a la tercera reuni&oacute;n, consegu&iacute; sentarlos a la misma mesa. Quiz&aacute;s uno de los momentos m&aacute;s emocionantes que me ha tocado vivir en estos diez a&ntilde;os. Las transmisiones siguieron durante un a&ntilde;o en los que trataron temas comunes que fueron pactados en las reuniones editoriales semanales. La Universidad de Caldas, organizadora del proyecto, cre&oacute; a posteriori un grupo de trabajo permanente, que a d&iacute;a de hoy sigue reuni&eacute;ndose, adem&aacute;s de organizar actividades de formaci&oacute;n y conciliaci&oacute;n. Se gener&oacute; pues una derivaci&oacute;n del proyecto hacia otro lugar, consiguiendo activar un di&aacute;logo entre quienes se hab&iacute;an mantenido durante largo tiempo en posiciones irreconciliables.
    </p><p class="article-text">
        Otro ejemplo ser&iacute;a el del proyecto canal*CENTRAL en San Jos&eacute; de Costa Rica,  donde los inmigrantes nicarag&uuml;enses que participaron, organizaron a posteriori una iniciativa de periodismo ciudadano en Internet, que ya no tiene que ver con el proyecto inicial realizado con tel&eacute;fonos m&oacute;viles, pero que nace de la experiencia propuesta por megafone.net.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los dos grupos de j&oacute;venes gitanos de Lleida y Le&oacute;n, y las trabajadoras sexuales de Madrid, decidieron que ya hab&iacute;an dicho todo lo que ten&iacute;an que decir y a partir de esa declaraci&oacute;n, dieron por finalizados sus proyectos de comunicaci&oacute;n audiovisual.
    </p><p class="article-text">
        6-Siendo que tu trabajo art&iacute;stico tiene un car&aacute;cter principalmente inmaterial, &iquest;qu&eacute; lectura haces de los a&ntilde;os de excesos que hemos vivido? &ndash;ahora que mantener en marcha muchas de las infraestructuras creadas se revela como una misi&oacute;n imposible.
    </p><p class="article-text">
        Pasamos por un periodo en el que se prim&oacute; la construcci&oacute;n de &ldquo;palacios de la cultura&rdquo;. Supuestos contenedores de manifestaciones art&iacute;sticas, como centros de arte y auditorios, donde tuvo lugar el espect&aacute;culo y donde se olvidaron de proveer los presupuestos y las estructuras para incentivar la producci&oacute;n. Me recuerda a aquellos nobles que constru&iacute;an palacios y monumentos, para poder decir &ldquo;&iexcl;Que la posteridad recuerde a trav&eacute;s de este edificio que fui pr&iacute;ncipe de estas tierras!&rdquo; Gran error. Hubiese sido mejor incentivar la creaci&oacute;n de centros de producci&oacute;n, alimentar el tejido creativo y favorecer el intercambio.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se quemaron demasiados recursos en la producci&oacute;n en papel impreso. Esos gruesos cat&aacute;logos de exposiciones de los de que existen almacenes llenos. Libros que a menudo solo sirven para que quien estuvo a cargo de la instituci&oacute;n que los edit&oacute; pueda exhibir un enorme armario repleto de cat&aacute;logos. La gran mayor&iacute;a de esas publicaciones tienen muy poca distribuci&oacute;n y, en definitiva, tampoco fueron concebidos para ser distribuidos. Creo que no hace falta recordar a estas alturas, que Internet es una herramienta ideal para la circulaci&oacute;n de ideas y contenidos, en contraposici&oacute;n a los costes de producci&oacute;n y distribuci&oacute;n de los libros. Si sufrimos de precariedad  para el desarrollo de proyectos en los entornos f&iacute;sicos, casi seguro podremos realizarlos a mucho menor coste, eligiendo Internet como el lugar ideal para llevarlos a cabo.
    </p><p class="article-text">
        7-&iquest;Durante ese per&iacute;odo de bonanza crees que mejoraron las condiciones objetivas de trabajo de los artistas?
    </p><p class="article-text">
        Definitivamente no. Me dio la impresi&oacute;n de que lo que prim&oacute; fue el pelotazo, el boato y el mercadeo. No interes&oacute; para nada la creaci&oacute;n de estructuras que habr&iacute;an de favorecer el desarrollo de los tejidos creativos para que pudieran sacar adelante sus iniciativas. No interes&oacute; para nada la creaci&oacute;n de las estructuras que podr&iacute;an haber conferido sostenibilidad al sector creativo.
    </p><p class="article-text">
        8-La situaci&oacute;n de crisis econ&oacute;mica est&aacute; significando una losa bajo la que, simplemente, muchos proyectos est&aacute;n desapareciendo, &iquest;de qu&eacute; forma crees que puede afectar al desarrollo del sector? 
    </p><p class="article-text">
        Todo el mundo coincide en que ahora toca reinventarse. No soy m&aacute;s que uno de tantos en sufrir esta situaci&oacute;n de crisis. Se habla de integrar al sector privado y no depender tanto del dinero p&uacute;blico. Sin embargo, no creo que la actual legislaci&oacute;n de demasiadas ventajas a los posibles patrocinadores. Existen algunas iniciativas que promueven las relaciones entre artistas y empresas, con la idea de que se genere un flujo de inter&eacute;s en las dos direcciones... habr&aacute; que explorar todas las v&iacute;as para tratar de llevar las cosas hacia otro lugar. En cualquier caso, trato de ser optimista y adaptar mi pr&aacute;ctica a los nuevos tiempos. Esto va para largo y hay que armarse de temple y paciencia.
    </p><p class="article-text">
        9-&iquest;Crees que el mundo de la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola est&aacute; interesado en la cultura y en el arte contempor&aacute;neo?
    </p><p class="article-text">
        Da la impresi&oacute;n que no. Cuando la crisis aprieta, la primera medida consiste en la reducci&oacute;n de los presupuestos para la cultura. Y eso que durante un tiempo en el entorno pol&iacute;tico se escuch&oacute; muy a menudo eso de la cultura como generadora de oportunidades y de valor a&ntilde;adido. A la hora de la verdad no parece que haya mucho inter&eacute;s en la investigaci&oacute;n ni en la construcci&oacute;n de un espacio sostenible que facilite la creaci&oacute;n, el intercambio y la difusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        10-Constantemente, desde algunos &aacute;mbitos, se cuestiona el valor de las expresiones art&iacute;sticas contempor&aacute;neas. &iquest;Crees que el arte contempor&aacute;neo dispone en la actualidad de capacidades para influir de alg&uacute;n modo en la sociedad?
    </p><p class="article-text">
        Una parte demasiado grande del arte contempor&aacute;neo est&aacute; en una nube. Los que se mueven en esa nube mantienen un discurso te&oacute;rico elevado e inaccesible al ciudadano de a pie. Por eso se da con tanta frecuencia ese negarse a comprender lo que se expone en determinadas salas o museos. Queda demasiado lejos y hay que tener mucha informaci&oacute;n para conseguir interpretar lo que all&iacute; sucede. Dif&iacute;cilmente se conseguir&aacute; incidir en el pensamiento de las personas que circulan por las calles, si se las mira por encima del hombro. Creo que hay que hacer un esfuerzo por acercarse al ciudadano, de manera que el discurso deje de sonar lejano y trivial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Pérez Pont]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/antoni-abad-acercarse-ciudadano_132_4929517.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Apr 2014 10:26:29 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c40a3c0d-a7dc-4c5a-b958-041c7bdda3c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1220687" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c40a3c0d-a7dc-4c5a-b958-041c7bdda3c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1220687" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Antoni Abad: “Hay que acercarse al ciudadano”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c40a3c0d-a7dc-4c5a-b958-041c7bdda3c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[IVAM: la reconquista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/ivam-reconquista_132_4945713.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ffb3845f-a755-4d05-a454-6e340b43f7d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="IVAM: la reconquista"></p><p class="article-text">
        Diez a&ntilde;os no son nada cuando pensamos en t&eacute;rminos hist&oacute;ricos, pero para el IVAM estos &uacute;ltimos diez a&ntilde;os han representado una ag&oacute;nica bajada a los infiernos. 
    </p><p class="article-text">
        Era evidente que el Consell hab&iacute;a retirado su confianza a la hasta ahora directora del IVAM, el &uacute;ltimo gesto fue la politizaci&oacute;n de su Consejo Rector para tomar las riendas de la instituci&oacute;n. Ahora se abre una nueva perspectiva con el anuncio de un concurso internacional para cubrir la plaza de direcci&oacute;n, a la vez que surgen interrogantes. Todos sabemos que hay muchas formas de abrir concursos p&uacute;blicos y que algunos llevan la resoluci&oacute;n del jurado escrita antes incluso de ser convocados. No se trata de ser desconfiados, pero lamentablemente la pol&iacute;tica cultural de los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os en la Comunitat Valenciana no invita a otra cosa. A estas alturas, una convocatoria de ficci&oacute;n ser&iacute;a un gran desacierto pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        El concurso p&uacute;blico que se plantea, reclamado desde hace a&ntilde;os por las organizaciones representativas del sector profesional de las artes visuales valencianas, debe responder a criterios de transparencia, profesionalidad y apartidismo con el objetivo de seleccionar el mejor proyecto. Para ello es necesario, entre otras cosas, contar con un jurado compuesto por profesionales independientes, en el que las asociaciones de artistas, cr&iacute;ticos de arte y galer&iacute;as deber&iacute;an disponer de la capacidad de proponer el nombre de algunos de sus integrantes.
    </p><p class="article-text">
        El devenir err&aacute;tico en la gesti&oacute;n del IVAM hace aconsejable, o m&aacute;s bien imprescindible, la realizaci&oacute;n de una auditor&iacute;a en profundidad y sin maquillajes que informe de un modo fehaciente a la ciudadan&iacute;a de d&oacute;nde han ido a parar los recursos p&uacute;blicos. Es necesario conocer la situaci&oacute;n econ&oacute;mica real de la instituci&oacute;n, racionalizar el estado de su &uacute;ltimamente engordada plantilla, el trasfondo de las reiteradas contrataciones con ciertas empresas, el coste de los viajes tropicales de la exdirectora, sus caprichosas adquisiciones y c&oacute;mo se ha confundido el intereses general con la persecuci&oacute;n de beneficios personales. Merecemos una explicaci&oacute;n. Esa herencia debe ser depurada, publicada y conocida por los contribuyentes para establecer las herramientas de control necesarias que eviten que se repitan en el futuro episodios de descontrol como el que tristemente hemos conocido. 
    </p><p class="article-text">
        Los votos en las urnas no debieran ser entendidos como un salvoconducto que permite a los gobernantes la toma de decisiones no formadas; es un hecho que la falta de asesoramiento y el desprecio a los especialistas ha marcado la forma de hacer pol&iacute;tica del partido que gobierna. Me gustar&iacute;a creer que somos capaces de aprender de nuestros errores, pero en cualquier caso la responsabilidad no acaba con el cargo, por lo que ser&iacute;a un s&iacute;ntoma de madurez democr&aacute;tica e institucional que los responsables de la mala gesti&oacute;n de los recursos p&uacute;blico pagaran por una vez sus culpas. 
    </p><p class="article-text">
        Los perjuicios producidos durante estos a&ntilde;os sobre el sector creativo, productivo, comercial e intelectual del arte contempor&aacute;neo en la Comunitat Valenciana ya no tienen vuelta atr&aacute;s, de nada servir&aacute; lamentarse. Es el momento de crear un nuevo panorama a partir de un reseteo en profundidad del IVAM, pues son muchas las malas pr&aacute;cticas que en &eacute;l se han normalizado mientras la instituci&oacute;n perd&iacute;a la autonom&iacute;a con la que fue constituida. Todo eso ha de ser desterrado para comenzar un nuevo proyecto que cuente con los profesionales, priorizando los beneficios de la sociedad a la que debe prestar servicio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Pérez Pont]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/ivam-reconquista_132_4945713.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Apr 2014 12:51:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ffb3845f-a755-4d05-a454-6e340b43f7d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="278534" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ffb3845f-a755-4d05-a454-6e340b43f7d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="278534" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[IVAM: la reconquista]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ffb3845f-a755-4d05-a454-6e340b43f7d3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Makma,José Luis Pérez Pont,Consuelo Císcar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juan Olivares. Vivir es jugar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/juan-olivares-vivir-jugar_132_4950231.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88042825-6951-4932-8936-662e6fc8daec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Juan Olivares. Vivir es jugar"></p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Juan Olivares. Vivir es jugar</strong></li>
                                    <li><strong>Set Espai d&rsquo;Art</strong></li>
                                    <li><strong>Pla&ccedil;a Miracle del Mocadoret, 4. Valencia</strong></li>
                                    <li><strong>Hasta el 17 de mayo de 2014</strong></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n David Batchelor en su libro Cromofobia, en occidente se emplea con profusi&oacute;n el blanco y el vac&iacute;o en&eacute;rgico e ininterrumpible y se construyen arquitecturas e interiores de apariencia intemporal e inalterable en contraposici&oacute;n a la impermanencia y confusi&oacute;n de la vida contempor&aacute;nea, imponiendo su orden al desorden circundante. Desde esa formulaci&oacute;n se interpreta hist&oacute;ricamente que el color representa la corrupci&oacute;n de la cultura y se relaciona con lo femenino, lo primitivo, lo infantil, lo vulgar, lo homosexual o lo patol&oacute;gico. A juzgar por los trabajos de Juan Olivares (Catarroja, 1973) su patolog&iacute;a, en caso de requerir diagn&oacute;stico, ser&iacute;a la cromofilia.
    </p><p class="article-text">
        Su experiencia art&iacute;stica quiere huir de lo trascendente y revelador para zambullirse en la interpretaci&oacute;n de la insignificancia cotidiana de lo humano en primera persona. En su pintura se percibe un efecto collage por las capas que le dan forma, como indicador de un proceso creativo relacionado a los ritmos y experiencias de lo vital, generador de sedimento, en el que el transcurso del tiempo es un componente indispensable en el resultado final. Juan Olivares ensalza fragmentos, est&iacute;mulos y detalles de lo diario para componer escenas que son fruto de su particular agitaci&oacute;n de coctelera, encontrando incitaci&oacute;n en el cine y la poes&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Es necesario, para valorar el trabajo de un artista, atender a las fuentes de las que se nutre y las influencias que lo enriquecen. Por otra parte, en nuestra &eacute;poca de cultura h&iacute;brida<a href="//#_edn1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[i]</a>, ser&iacute;a impensable defender la postura de la creaci&oacute;n aislada del mundo: a salvo del hipertexto y, por que no, de la contaminaci&oacute;n derivada de los acontecimientos sociales, medi&aacute;ticos y creativos de cualquier &aacute;mbito de producci&oacute;n art&iacute;stica. Justo por eso &ndash;y esto es s&oacute;lo un apunte- entra&ntilde;a un especial peligro las pol&iacute;ticas de extrema mercantilizaci&oacute;n impulsadas por las entidades de gesti&oacute;n de derechos de propiedad intelectual, pues se corre el riesgo de dejar a los creadores sin bases culturales, sin recursos simb&oacute;licos para continuar procesando el desarrollo art&iacute;stico de la especie.
    </p><p class="article-text">
        El cine de Wong Kar-Wai<a href="//#_edn2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[ii]</a> es una referencia importante en la obra de Juan Olivares, y no porque el artista traslade a los lienzos im&aacute;genes o escenas contenidas en la filmograf&iacute;a del cineasta, sino porque emplea en su modo de representaci&oacute;n una f&oacute;rmula equiparable al particular modo de narraci&oacute;n que caracteriza las pel&iacute;culas de Kar-Wai. En ambos casos el cuidado de la est&eacute;tica es considerable pero, fundamentalmente, el tiempo y el espacio reciben un tratamiento que difiere de los ritmos lineales de lo racional, sufren una alteraci&oacute;n que revela la voluntad de constituir un estatus heterodoxo de los sucesos p&uacute;blicos y privados. Juan Olivares superpone capas, solapa di&aacute;logos e interrumpe narraciones con una normalidad como con la que en nuestra mente se suceden los pensamientos, nos asaltan las ideas o nos paralizan las dudas.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo de Juan Olivares viene a constatar que la realidad no es lineal, lo que vemos, como lo que sentimos, es el resultado de una superposici&oacute;n de planos, de capas que, como las emociones, componen una imagen, narran una historia, la nuestra, la de cada uno de nosotros. El tiempo deja de ser instant&aacute;neo, se para, retrocede y a veces avanza muy r&aacute;pido. En nuestra memoria se fijan im&aacute;genes, fragmentos de escenas vividas, recuerdos dolorosos, momentos de plenitud. El tiempo, como mostr&oacute; Hegel, es la alienaci&oacute;n necesaria, el medio en el cual el sujeto se realiza perdi&eacute;ndose a s&iacute; mismo, alter&aacute;ndose para convertirse en la verdad de s&iacute; mismo. La alienaci&oacute;n dominante<a href="//#_edn3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[iii]</a> es justamente la contraria: la que padece el productor de un presente ajeno. En esta alineaci&oacute;n espacial, la sociedad, que separa de ra&iacute;z al sujeto de la actividad que le usurpa, le separa ante todo de su propio tiempo. Esta alienaci&oacute;n social controlada es precisamente la que ha impedido y petrificado las posibilidades y los riesgos de la alienaci&oacute;n viva en el tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="//#_ednref1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[i]</a> Garc&iacute;a Canclini, N&eacute;stor. Culturas h&iacute;bridas: estrategias para entrar y salir de la modernidad. Paid&oacute;s, Barcelona, 2001.
    </p><p class="article-text">
        <a href="//#_ednref2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[ii]</a> G&oacute;mez Tar&iacute;n, Francisco Javier. Wong Kar-Wai. Grietas en el espacio-tiempo. Akal, Madrid, 2008.
    </p><p class="article-text">
        <a href="//#_ednref3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[iii]</a> Debord, Guy. La sociedad del espect&aacute;culo. Pre-textos, Valencia, 1999.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Pérez Pont]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/juan-olivares-vivir-jugar_132_4950231.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Apr 2014 10:45:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/88042825-6951-4932-8936-662e6fc8daec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1915495" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/88042825-6951-4932-8936-662e6fc8daec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1915495" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Juan Olivares. Vivir es jugar]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/88042825-6951-4932-8936-662e6fc8daec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bartomeu Marí: “El nuevo modelo MACBA está inspirado en el IVAM de los 90”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/bartomeu-mari-macba-inspirado-ivam_132_4993341.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23bd6b8d-6302-49c2-8ca7-b3d393ea1753_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bartomeu Marí: “El nuevo modelo MACBA está inspirado en el IVAM de los 90”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Bartomeu Marí (Ibiza, 1966) da las claves del nuevo modelo de museo que está poniendo en marcha en el MACBA y su visión de los procesos de transformación que están operando en el terreno de lo público. Tras pasar por la</p><p class="subtitle">Foundation pour l’Architecture</p><p class="subtitle">de Bruselas y el IVAM de la primera época, fue director del centro de arte contemporáneo</p><p class="subtitle">Witte de With</p><p class="subtitle">de Rótterdam. Actualmente dirige el Museu d’Art Contemporani de Barcelona, a la vez que preside el CIMAM.</p></div><p class="article-text">
        <strong>En 2011 formaste parte del equipo redactor de la Estrategia para las Artes Visuales, que cont&oacute; con el apoyo del sector profesional del arte en Espa&ntilde;a y que pretend&iacute;a marcar una hoja de ruta que evitara los constantes cambios de rumbo derivados de los vaivenes electorales. Aunque resulte sorprendente, era la primera vez que en m&aacute;s de treinta a&ntilde;os de democracia en Espa&ntilde;a se marcaba un plan estrat&eacute;gico en materia de artes visuales. El actual Ministerio de Cultura ha obviado ese documento y el trabajo de consenso que representa. &iquest;A que crees que se debe?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tradicionalmente, en este pa&iacute;s, los gobiernos que entran destruyen o ignoran lo que el gobierno precedente ha hecho y creo que ese &ldquo;deshacer&rdquo;, el hecho de no utilizar nada de ese documento forma parte de esta tradici&oacute;n. Es una gran l&aacute;stima que esa reflexi&oacute;n se iniciara al final de una legislatura. Pero tambi&eacute;n creo que el actual gobierno tiene una imagen de la cultura, y sobre todo del sector del arte, muy diferente a la idea que se ten&iacute;a cuando se hizo el plan.
    </p><p class="article-text">
        En Europa, hace ya a&ntilde;os, el papel de la cultura cambia y el arte deja de ser un elemento b&aacute;sico en el crecimiento y la maduraci&oacute;n del individuo. De formar parte de la educaci&oacute;n que recibimos para desarrollar nuestras capacidades como personas, pasa a ser &ldquo;un capricho de ricos&rdquo; (quien lo quiera, que lo pague): de ah&iacute; la retirada de inversiones p&uacute;blicas al sector cultural en general.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; opinas de las pol&iacute;ticas culturales y econ&oacute;micas del Gobierno de Espa&ntilde;a y en qu&eacute; medida crees que afectan al sector del arte?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo no tengo claro que el gobierno espa&ntilde;ol tenga una pol&iacute;tica cultural propicia al desarrollo del arte. Y creo que la subida del IVA para las actividades culturales es una buena prueba de ello. Adem&aacute;s creo que la pol&iacute;tica cultural espa&ntilde;ola tradicionalmente ha sido muy centralista, con lo que se puede leer pr&aacute;cticamente solo a trav&eacute;s de instituciones que est&aacute;n ubicadas en Madrid.  Los que no vivimos en Madrid  no solemos tener muchas oportunidades de disfrutar la pol&iacute;tica cultural del Estado espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace seis meses que fuiste elegido presidente del Comit&eacute; Internacional de Museos y Colecciones de Arte Moderno (CIMAM), &iquest;qu&eacute; prop&oacute;sitos te has marcado al frente de esa organizaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        CIMAM es una ONG, una organizaci&oacute;n profesional formada por miembros del &aacute;mbito de  los museos (directores, conservadores, y otros profesionales de ese ramo) y su actividad principal es reflexionar sobre el presente y &ldquo;los futuros&rdquo; de la instituci&oacute;n muse&iacute;stica como instituci&oacute;n p&uacute;blica. En eso hay bastante coincidencia entre todos los miembros; y hay cada vez m&aacute;s miembros del CIMAM que provienen de partes no occidentales del mundo, representan instituciones que trabajan en condiciones muy diferentes a las nuestras y expresan valores comunes de formas muy diversas. Es muy importante mantener y desarrollar la excelencia cient&iacute;fica, el rigor y la elegancia en esos debates. Esos debates son los que le dan voz a la organizaci&oacute;n, son los que le dan la raz&oacute;n de ser, y dentro de esos debates ocupa una preocupaci&oacute;n principal la deontolog&iacute;a del sistema.
    </p><p class="article-text">
        Creo que el mundo ha cambiado mucho, y por tanto, tambi&eacute;n en los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os, por ejemplo, las instituciones muse&iacute;sticas est&aacute;n cambiando para adaptarse a esos contextos diferentes. Creo que en el presente ya se plantean de una manera muy seria preguntas del tipo &iquest;qu&eacute; es hoy un museo p&uacute;blico?; &iquest;en qu&eacute; consiste la libertad intelectual, y de qu&eacute; manera se preserva?; &iquest;c&oacute;mo reorganizar las relaciones entre bien com&uacute;n e intereses privados? La actividad de las instituciones p&uacute;blicas, como son los museos, no debe estar afectada por las presiones y los condicionantes del mercado, que lo ha invadido pr&aacute;cticamente todo. Es un hecho que los medios de comunicaci&oacute;n masivos fundamentalmente atienden a hechos cuantitativos. La figura del cr&iacute;tico de arte ha desaparecido.
    </p><p class="article-text">
        El CIMAM ha crecido mucho en Sudam&eacute;rica, se est&aacute; implantando en Asia, pero creo que hay regiones como &Aacute;frica y como Oriente Medio donde est&aacute;n emergiendo nuevos tipos de instituciones que deseamos que formen parte de los debates que el CIMAM promueve. La manera como se crea y conserva patrimonio, se educa, se escribe historia y se difunden los valores del arte ocurre cada vez m&aacute;s a trav&eacute;s de iniciativas que no se pueden tipificar exactamente como museos en sentido Occidental. Al mismo tiempo, tambi&eacute;n aparecen muchos museos, tanto en China como en las Antiguas Rep&uacute;blicas Sovi&eacute;ticas o en Rusia, que son de hecho colecciones privadas con facultad de venta de obras. El CIMAM debe estar muy atento a esas nuevas pr&aacute;cticas y esa es una de sus funciones: argumentar qu&eacute; instituciones se reconoce como &ldquo;museo de arte contempor&aacute;neo&rdquo; y a cu&aacute;les no.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desde 2008, que fuiste nombrado director del MACBA mediante una convocatoria, &iquest;qu&eacute; cambios coyunturales y qu&eacute; medidas has aplicado en el museo para adaptarlo a la situaci&oacute;n actual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El contexto en el cual el museo opera cambi&oacute; radicalmente en muy poco tiempo: entre 2009 y 2011 hay cambios econ&oacute;micos y cambios pol&iacute;ticos evidentes. El econ&oacute;mico ya lo conocemos: una crisis profunda que afecta a todos los sectores de la sociedad. El cambio pol&iacute;tico se sit&uacute;a m&aacute;s all&aacute; de los partidos que gobiernan: tiene que ver con el cambio profundo en la consideraci&oacute;n de qu&eacute; es y para qu&eacute; sirve lo p&uacute;blico y qu&eacute; papel deben jugar las administraciones con relaci&oacute;n a la cultura p&uacute;blica, a la educaci&oacute;n del ciudadano, al bienestar.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los cambios fundamentales es el cambio del sistema productivo del museo. El MACBA ha pasado de funcionar en 2009 con casi catorce millones de euros, a funcionar en 2013 con casi diez millones de euros.  Por debajo de unos m&iacute;nimos el proyecto del MACBA no puede mantenerse y no tiene sentido para m&iacute;. Nuestra apuesta es aumentar los recursos propios a trav&eacute;s de la activaci&oacute;n de diferentes &ldquo;palancas de crecimiento&rdquo; para volver a acercarnos a esa cifra de catorce millones de euros, que es la que idealmente deber&iacute;a poder gestionar el museo.
    </p><p class="article-text">
        Yo empec&eacute; a trabajar en 1989 en Bruselas en un contexto econ&oacute;mico y en una instituci&oacute;n bastante modestos, y tengo el recuerdo de disfrutar much&iacute;simo porque ten&iacute;a total libertad. Seremos capaces de mantener nuestra capacidad creativa, cr&iacute;tica y de calidad con la complicidad de los p&uacute;blicos, que son quienes tienen la llave del futuro de nuestras instituciones culturales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Recientemente se ha hecho p&uacute;blico que el MACBA va a poner en marcha un nuevo modo de trabajo, incorporando un equipo de investigaci&oacute;n externo integrado por Beatriz Preciado y Valent&iacute;n Roma. &iquest;Qu&eacute; significa esto en la pr&aacute;ctica y cuales son los objetivos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Valent&iacute;n Roma y Beatriz Preciado no forman parte del equipo del MACBA: son personas que tienen una implicaci&oacute;n muy profunda en el programa pero que est&aacute;n fuera de la din&aacute;mica cotidiana del equipo. El museo se dota con ellos de dos profesionales de tremenda calidad y que son absolutamente claves para reinventar la din&aacute;mica del museo. El modelo est&aacute; bastante inspirado en el IVAM que conoc&iacute; a mediados de los a&ntilde;os 90, y en el que un equipo productor dentro del museo se alimentaba muy bien de talento externo, es decir, comisarios, cr&iacute;ticos, artistas, etc. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; efectos tendr&aacute; en la programaci&oacute;n del museo y qu&eacute; l&iacute;neas de trabajo se han pensado para espacios como el Convent dels &Agrave;ngels y La Capella, que dependen del MACBA?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El programa de actividades se fortalece y se enriquece mucho. Hemos reforzado la coherencia interna de todo el Programa, con P may&uacute;scula, m&aacute;s all&aacute; de las exposiciones. Todo esto pasa por injertar mutuamente el programa de exposiciones con los programas p&uacute;blicos: conectar lo sensible con la actividad intelectual, aquello que se percibe con aquello que se piensa. Creo que es una de las razones de ser del museo hoy en d&iacute;a: el museo debe coser de nuevo lo sensible y lo intelectual. En el poco tiempo que llevamos trabajando con Valent&iacute;n y con Beatriz el Programa se ha hecho mucho m&aacute;s complejo y recuperaremos la capacidad de producir nuevas publicaciones de gran calidad. Al mismo tiempo, hemos potenciado tambi&eacute;n las l&iacute;neas de mediaci&oacute;n, que son las que deben &ldquo;fidelizar&rdquo; a estos nuevos p&uacute;blicos que el museo debe conquistar.
    </p><p class="article-text">
        Todo el programa se articula en torno a seis grandes l&iacute;neas que tienen que ver con aquellas preocupaciones que creemos que explican el mundo de hoy: la idea de &ldquo;descolonizar el museo&rdquo;, de integrar todas las reflexiones y aportaciones que sit&uacute;an el arte como una de las pr&aacute;cticas centrales en los procesos de emancipaci&oacute;n individual, colectiva y pol&iacute;tica; lo que denominamos &ldquo;la m&aacute;quina de escribir&rdquo;, las t&eacute;cnicas y los procedimientos de la escritura, tanto en sentido literal como metaf&oacute;rico, son muy importantes en la pr&aacute;ctica del arte y en el trabajo que el museo hace, la escritura de la historia y la de las diferentes ficciones;  las &ldquo;historias heterodoxas&rdquo;, el hecho de que la historia que nos interesa no es pura, no es un&iacute;voca, es polif&oacute;nica e h&iacute;brida; la &ldquo;arquitectura como pr&aacute;ctica cultural&rdquo; no s&oacute;lo tiene que ver con el patrimonio arquitect&oacute;nico sino con todos aquellos dispositivos construidos que nos hacen vivir juntos, y la ciudad es el principal instrumento que tenemos para hacer eso; las &ldquo;tecnolog&iacute;as de la conciencia&rdquo; estudian como las nuevas tecnolog&iacute;as est&aacute;n afectando la constituci&oacute;n del propio yo, de la conciencia propia; la idea de &ldquo;cuerpo pol&iacute;tico&rdquo; vincula todo ello a la necesidad de empezar a pensar desde el cuerpo, de poner carne y piel al museo, de dotarlo de un sistema nervioso: el cuerpo es un campo de batalla pol&iacute;tico pero la primera piedra del edificio sensible y activo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El d&eacute;ficit en la presencia de mujeres en las programaciones y en las colecciones de los museos es patente. En el estudio que lo revelaba, el MACBA no sal&iacute;a bien parado. &iquest;Cu&aacute;les crees que son las causas y que medidas correctoras se pueden aplicar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una preocupaci&oacute;n central en nuestro programa actual, tanto en el programa de exposiciones como en el de adquisiciones. Creo que venimos de una tradici&oacute;n que es profundamente machista y blanca. Es la historia de la cual procedemos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En esa l&iacute;nea, tambi&eacute;n se escuchan quejas que reclaman una mayor presencia de artistas catalanes y espa&ntilde;oles en la programaci&oacute;n del MACBA. Parece que la red de museos y centros de arte contempor&aacute;neo de Barcelona no satisface actualmente las necesidades de los artistas j&oacute;venes y de media trayectoria, que no acaban de encontrar su lugar en ese entramado. &iquest;Qu&eacute; lugar crees que deben ocupar los artistas catalanes en las programaciones p&uacute;blicas? &iquest;Cu&aacute;l es tu apuesta desde el museo que diriges?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo rechazo la idea que el MACBA no se ha ocupado de los artistas de su entorno. Creo que hemos aumentado considerablemente esa atenci&oacute;n en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Siempre se puede hacer m&aacute;s, s&iacute;, y ahora todo parece indicar que es el momento de hacerlo. Pero creo que hay que interrogarse con m&aacute;s precisi&oacute;n sobre cu&aacute;l es el tejido institucional que tiene esta ciudad y c&oacute;mo est&aacute; funcionando.
    </p><p class="article-text">
        Mi impresi&oacute;n es que el tejido institucional dedicado al arte es amplio, si lo comparamos con otras capitales europeas. No deber&iacute;amos confundir un problema econ&oacute;mico estructural con la falta de atenci&oacute;n del MACBA hacia los artistas, cr&iacute;ticos o galeristas de su entorno. La salud del sistema no depende del MACBA. Las diferentes administraciones p&uacute;blicas no est&aacute;n haciendo una reflexi&oacute;n seria y profunda sobre la sostenibilidad y el funcionamiento de este sistema, no vemos que las diferentes administraciones est&eacute;n dialogando para coordinarse y debajo de todo ello est&aacute; una econom&iacute;a muy adversa. Tampoco es una soluci&oacute;n esperar que el museo arregle todos los problemas: el museo debe hacer de museo y en ning&uacute;n momento deber&iacute;amos perder de vista en qu&eacute; consiste eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ya nadie discute la incorporaci&oacute;n de la funci&oacute;n pedag&oacute;gica que deben desarrollar los museos. &iquest;Aporta el MACBA alguna innovaci&oacute;n en ese terreno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hemos desarrollado dos tipos de acci&oacute;n educativa: uno con las escuelas, con los profesores, y otra con los individuos, los visitantes en general. En las escuelas incidimos en la formaci&oacute;n del profesorado y con los adultos hemos trabajado y desarrollado mucho la tecnolog&iacute;a de la visita guiada que es uno de los mejores instrumentos educativos que hay: el contacto directo con las obras de arte. La educaci&oacute;n no es algo que se puede reducir a las escuelas, es una transformaci&oacute;n que todos estamos haciendo en todo momento. Es muy importante ver al museo y a las experiencias del arte como una manera de alfabetizarnos visualmente o sensitivamente en un mundo en el que cada vez est&aacute;n cambiando con m&aacute;s rapidez los c&oacute;digos visuales y est&eacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Da la impresi&oacute;n de que muchos de los logros obtenidos por el sector profesional del arte en Catalu&ntilde;a est&aacute;n sufriendo un retroceso, desde fuera se aprecia una sensaci&oacute;n de desmantelamiento. La Associaci&oacute; d&rsquo;Artistes Visuals de Catalunya ha sido un agente muy activo y su papel ha sido importante para establecer otras normas del juego. &iquest;En que situaci&oacute;n se encuentra todo eso a tu parecer?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay que diferenciar lo que es la crisis econ&oacute;mica de las crisis institucionales y de la crisis de ideas. Creo que es un momento en el que la crisis econ&oacute;mica est&aacute; teniendo unas consecuencias en otros tejidos de la sociedad de los que el artista no escapa. Y como he dicho antes, en un contexto econ&oacute;mico en el que se est&aacute;n desmantelando diversas &aacute;reas de lo que antes conformaba el servicio p&uacute;blico, la parte del arte es la que actualmente el ciudadano considera de las menos importantes y por tanto, m&aacute;s f&aacute;cil de suprimir.
    </p><p class="article-text">
        Forma parte todo ello de este gran movimiento en el que, en general, Europa a distintas velocidades, ha ido cediendo. Creo que en Gran Breta&ntilde;a sucedi&oacute; hace 20 a&ntilde;os, en Alemania tambi&eacute;n ocurri&oacute; en torno a hace 10 a&ntilde;os, y en Espa&ntilde;a est&aacute; ocurriendo ahora. Estamos viviendo un proceso de desaparici&oacute;n de las esferas p&uacute;blicas como promotores culturales. Me parece una l&aacute;stima pero tambi&eacute;n me parece que es el momento de darnos cuenta de que hay que hacer las cosas de manera diferente. No creo que la participaci&oacute;n del Estado, el dinero p&uacute;blico, vuelva en muchos a&ntilde;os, si es que vuelve nunca. La cultura p&uacute;blica debe financiarse de otra manera. Y nunca debe confundirse con los intereses privados en el espacio p&uacute;blico. La relaci&oacute;n entre bien com&uacute;n e intereses privados debe reescribirse. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se remunera el trabajo de los artistas que exponen en el MACBA?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, desde hace muchos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; opinas de esta reivindicaci&oacute;n profesional?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los artistas que trabajan con el MACBA tienen un contrato y cobran unos honorarios por su trabajo. Nadie se hace rico trabajando con este museo, pero creo que tratamos a todos los profesionales de forma decente y adecuadamente remunerada. Me parece algo l&oacute;gico. El museo tambi&eacute;n se beneficia en numerosas ocasiones de la generosidad de artistas que, por ejemplo, donan obras a la colecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En algunos casos los museos se convierten en cotos privados, hay ejemplos clamorosos. &iquest;Qu&eacute; tipo de relaci&oacute;n existe entre el MACBA, los agentes sociales de la cultura catalana y la sociedad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El MACBA es un museo que todav&iacute;a debe ser descubierto por los ciudadanos que lo han creado. Ese es uno de los grandes retos que nos hemos planteado desde hace unos a&ntilde;os: aumentar la repercusi&oacute;n en el &aacute;mbito donde podemos crecer m&aacute;s, que es en del visitante local. El MACBA es la instituci&oacute;n que realiza la cartograf&iacute;a de la cultura de nuestro tiempo y quiere ser motor fundamental de debates necesarios hoy. M&aacute;s all&aacute; del arte, su epicentro, el MACBA es un museo abierto a la literatura, a la m&uacute;sica, a la arquitectura, a la danza, al teatro, a la poes&iacute;a, al cine&hellip;  Ir al museo hoy en d&iacute;a ya no es ir a ver im&aacute;genes, es ir a  protagonizar y compartir actos y experiencias muy diferentes que tienen relaci&oacute;n entre s&iacute;, pero que conforman el abigarrado y muy amplio espectro de sensibilidades.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las galer&iacute;as de arte cumplen una funci&oacute;n de divulgaci&oacute;n del arte contempor&aacute;neo, m&aacute;s all&aacute; de su prop&oacute;sito de mercado. &iquest;Qu&eacute; efectos est&aacute; teniendo la crisis en el tejido de galer&iacute;as de arte de la ciudad de Barcelona y de Catalu&ntilde;a? &iquest;Ser&aacute; capaz el museo de cubrir esa funci&oacute;n si se sigue reduciendo el n&uacute;mero de galer&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que Barcelona y Catalu&ntilde;a tienen un mercado del arte muy fiel, pero desgraciadamente todav&iacute;a bastante fr&aacute;gil. La crisis tiene unos efectos brutales en ese &aacute;mbito y hace que cada vez menos artistas puedan vivir de su trabajo. Yo espero que las galer&iacute;as tengan una actitud tambi&eacute;n de reconversi&oacute;n y de adaptaci&oacute;n a un mercado que en s&iacute; mismo se ha transformado. Del mismo modo que las instituciones debemos adaptarnos,  los artistas sabr&aacute;n resituarse en este contexto y el negocio de las galer&iacute;as deber&aacute; tambi&eacute;n encontrar su lugar. Hace 30 a&ntilde;os el mundo del arte contempor&aacute;neo espa&ntilde;ol era much&iacute;simo m&aacute;s reducido y much&iacute;simo m&aacute;s precario que ahora: en una generaci&oacute;n hemos dado un salto tremendo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En la pol&iacute;tica de adquisiciones del MACBA se contempla alguna medida en ese sentido? En cuanto a las galer&iacute;as.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica de adquisiciones del MACBA se basa en la calidad de las obras de arte como criterio fundamental. Siempre hemos tenido una atenci&oacute;n prioritaria hacia las galer&iacute;as de nuestro contexto: en igualdad de condiciones se ha optado siempre por las galer&iacute;as del entorno. Creo que la mejor manera de contribuir al desarrollo del sistema es seguir aplicando esos criterios de calidad con nitidez, exigencia y continuidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se celebran los 25 a&ntilde;os de la creaci&oacute;n del IVAM. &iquest;Cual fue tu experiencia en el per&iacute;odo que trabajaste all&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute; fue una experiencia absolutamente fabulosa, aprend&iacute; el nudo de casi todo lo que s&eacute; ahora. Esa experiencia fue demasiado corta: s&oacute;lo dos a&ntilde;os. Pero recuerdo como un gran privilegio poder estar trabajando en el &aacute;mbito del arte contempor&aacute;neo y del arte moderno, de las vanguardias de principios del siglo XX. Creo que eso fue la gran apuesta y la gran calidad de ese museo, que tambi&eacute;n fue a buscar la calidad y el inter&eacute;s del arte fuera de los caminos trazados por las convenciones, el mercado o la moda. Cuando miramos el programa de exposiciones del IVAM encontramos una autentica enciclopedia de arte contempor&aacute;neo de primer&iacute;sima calidad. Y exposiciones como las de Eva Hesse, Robert Smithson o Gordon Matta-Clark ser&iacute;an hoy irrepetibles. Y no hay m&aacute;s que ver un dato objetivo muy importante y es que un gran n&uacute;mero de cat&aacute;logos de esas exposiciones son hoy en d&iacute;a objetos de coleccionismo.
    </p><p class="article-text">
        Estuve en el IVAM de 1993 hasta finales de 1995. Recuerdo mi llegada al IVAM: yo viv&iacute;a en Bruselas y el d&iacute;a que me fui de Bruselas para basarme en Valencia, compr&eacute; un peri&oacute;dico espa&ntilde;ol y v&iacute; la composici&oacute;n del gobierno que acababa de ser nombrado en ese momento con Carmen Alborch como Ministra de Cultura. Me llev&eacute; las manos a la cabeza pensando en qu&eacute; lio me hab&iacute;a metido. Llegu&eacute; al IVAM con el pasillo que llevaba al despacho de Carmen Alborch invadido por los tr&iacute;podes de las c&aacute;maras de televisi&oacute;n que la estaban entrevistando. Coincid&iacute; en ese tiempo con la direcci&oacute;n de Jos&eacute; Francisco Yvars que fue un director brillante, que hizo y dejo trabajar a su equipo. El alma de todo aquello fue, como sabe todo el mundo, Vicente Todol&iacute;, con un grupo de profesionales de primera categor&iacute;a, con gran calidad humana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Actualmente el Consejo Rector del IVAM est&aacute; compuesto por pol&iacute;ticos, excepto dos personas que pertenecen al &aacute;mbito universitario.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las instituciones de  nuestro pa&iacute;s est&aacute;n regidas &ndash;con bellas excepciones-  por personas a quienes el arte no les apasiona. Deber&iacute;amos tener m&aacute;s patronatos absolutamente enamorados y apasionados por el arte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Catalu&ntilde;a, &iquest;c&oacute;mo and&aacute;is de intromisi&oacute;n pol&iacute;tica en la cultura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo no tengo intromisiones en el funcionamiento del museo, el patronato del MACBA es elegante en ese sentido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y en general percibes intromisi&oacute;n pol&iacute;tica en Catalu&ntilde;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que en general Catalu&ntilde;a es un territorio donde la cultura se considera como algo todav&iacute;a importante y somos muchos los que estamos trabajando en este sector con una gran libertad y convicci&oacute;n. De todas maneras la cultura no es impermeable al devenir de las ideas pol&iacute;ticas, y por tanto, no somos una realidad completamente aislada de las ideas pol&iacute;ticas del momento. Otra cosas son los gustos personales de cada cual &hellip;
    </p><p class="article-text">
        <em>Transcripci&oacute;n: Ana Flores D&iacute;az</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Pérez Pont]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/bartomeu-mari-macba-inspirado-ivam_132_4993341.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Mar 2014 20:00:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/23bd6b8d-6302-49c2-8ca7-b3d393ea1753_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1563754" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/23bd6b8d-6302-49c2-8ca7-b3d393ea1753_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1563754" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Bartomeu Marí: “El nuevo modelo MACBA está inspirado en el IVAM de los 90”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/23bd6b8d-6302-49c2-8ca7-b3d393ea1753_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[San Pío V: el museo sin rumbo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/san-pio-museo-rumbo_132_5001712.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/46f88998-abe6-44a5-a081-2f9f64144302_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="San Pío V: el museo sin rumbo"></p><p class="article-text">
        Debido a la cada vez m&aacute;s criticada situaci&oacute;n en la que se encuentra la gesti&oacute;n del Museo de Bellas Artes de Valencia, recuperamos este comunicado, impulsado por las asociaciones de artistas visuales y cr&iacute;ticos de arte de la Comunitat Valenciana, que se hizo p&uacute;blico el d&iacute;a 5 de julio de 2011, solo dos horas despu&eacute;s de que el Secretario Auton&oacute;mico de Cultura de la Generalitat Valenciana, Rafael Ripoll, anunciara durante una rueda de prensa que se iba a nombrar a Paz Olmos como directora del Museo de Bellas Artes de Valencia.
    </p><p class="article-text">
        La noticia del nombramiento caus&oacute; estupor dentro y fuera de Valencia, consiguiendo que el comunicado obtuviera, antes de acabar el d&iacute;a, el apoyo de las principales asociaciones profesionales  de artistas, cr&iacute;ticos de arte, comisarios de exposiciones y otros profesionales del sector del arte en el Estado espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Este documento sirve para recordar a los pol&iacute;ticos que la mantienen en el cargo que ha llegado el momento de abrir un concurso p&uacute;blico, para designar a un profesional con el perfil acad&eacute;mico adecuado que permita abordar la aplicaci&oacute;n de par&aacute;metros cient&iacute;ficos a un museo, uno m&aacute;s, que carece de rumbo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bfad0e4-1d7a-48fb-b77e-c5b4286d3bf0_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bfad0e4-1d7a-48fb-b77e-c5b4286d3bf0_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bfad0e4-1d7a-48fb-b77e-c5b4286d3bf0_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bfad0e4-1d7a-48fb-b77e-c5b4286d3bf0_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bfad0e4-1d7a-48fb-b77e-c5b4286d3bf0_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0bfad0e4-1d7a-48fb-b77e-c5b4286d3bf0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0bfad0e4-1d7a-48fb-b77e-c5b4286d3bf0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>COMUNICADO</strong>:
    </p><p class="article-text">
        Tras conocer la noticia de la designaci&oacute;n de D&ordf; Paz Olmos como nueva directora del Museo de Bellas Artes de Valencia, las asociaciones abajo firmantes &mdash;en representaci&oacute;n de los m&aacute;s de dos mil novecientos profesionales que las integran en la Comunidad Valenciana y en Espa&ntilde;a&mdash; queremos manifestar nuestro absoluto desacuerdo por esta decisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La Generalitat Valenciana, al designar de este modo a quien asumir&aacute; la direcci&oacute;n del Museo de Bellas Artes de Valencia, incurre en lo que consideramos una nueva intromisi&oacute;n pol&iacute;tica en la vida cultural de la Comunitat Valenciana, que impide el nombramiento de un profesional id&oacute;neo para ocupar la direcci&oacute;n de la que est&aacute; considerada como segunda pinacoteca del estado espa&ntilde;ol. La persona designada por el &oacute;rgano pol&iacute;tico, D&ordf; Paz Olmos, no re&uacute;ne la experiencia, la formaci&oacute;n acad&eacute;mica ni los conocimientos que habr&iacute;an de legitimarla al frente de esa alta instituci&oacute;n muse&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n, cuyo objetivo subraya &uacute;nicamente su sentido pol&iacute;tico, viene a sumarse a la lista de otras designaciones, en manos de personas con nula experiencia ni formaci&oacute;n en comisariado y/o investigaci&oacute;n en teor&iacute;a e historia del arte. A pesar de que algunas voces califican a la nueva directora como una buena gestora, queremos aclarar que la direcci&oacute;n de un museo se debe llevar a cabo por profesionales que puedan marcar las pautas de una programaci&oacute;n coherente y de calidad, as&iacute; como labores de conservaci&oacute;n, incremento e investigaci&oacute;n de sus colecciones. La gerencia y la administraci&oacute;n son labores complementarias a la direcci&oacute;n, pero el perfil profesional requerido es muy diferente.
    </p><p class="article-text">
        Interpretamos esta decisi&oacute;n del ejecutivo valenciano como un gesto de desprecio hacia la formaci&oacute;n, el conocimiento y la val&iacute;a de los numerosos profesionales capacitados que podr&iacute;an optar a ocupar un cargo de tanta relevancia intelectual. Mediante la designaci&oacute;n pol&iacute;tica de D&ordf; Paz Olmos se ha negado a los intelectuales preparados el acceso p&uacute;blico a un concurso, conforme al C&oacute;digo de Buenas Pr&aacute;cticas, mediante el que poder realizar el nombramiento que mejor convenga a los intereses culturales de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Al principio de la democracia espa&ntilde;ola, los m&aacute;s prestigiosos profesionales eran llamados a desempe&ntilde;ar cargos pol&iacute;ticos para contribuir a la evoluci&oacute;n de la sociedad y la mejor gesti&oacute;n de lo p&uacute;blico. Ahora algunos pol&iacute;ticos quieren ocupar los lugares de excelencia intelectual que, como consecuencia, le son negados a los profesionales.
    </p><p class="article-text">
        Valencia, 5 de julio de 2011  
    </p><p class="article-text">
        Artistes Visuals de Val&egrave;ncia, Alacant i Castell&oacute; (AVVAC)
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.avvac.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://www.avvac.net</a>
    </p><p class="article-text">
        Associaci&oacute; Valenciana de Cr&iacute;tics d'Art (AVCA)
    </p><p class="article-text">
        http://avca-critica.org
    </p><p class="article-text">
        Associaci&oacute; Catalana de Cr&iacute;tics d&rsquo;Art (ACCA)
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.acca.cat/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://www.acca.cat</a>
    </p><p class="article-text">
        Asociaci&oacute;n de Castilla y Le&oacute;n de Cr&iacute;ticos de Arte (ACYLCA)
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://acylca.galeon.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://acylca.galeon.com/</a>
    </p><p class="article-text">
        Asociaci&oacute;n Madrile&ntilde;a de Cr&iacute;ticos de Arte (AMCA)
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://criticosartemadrid.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://criticosartemadrid.es/</a>
    </p><p class="article-text">
        Consejo de Cr&iacute;ticos y Comisarios de Artes Visuales
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.consejodecriticosav.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://www.consejodecriticosav.org/</a>
    </p><p class="article-text">
        Instituto de Arte Contempor&aacute;neo (IAC)
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.iac.org.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://www.iac.org.es/</a>
    </p><p class="article-text">
        Mujeres en las Artes Visuales (MAV)
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.mav.org.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://www.mav.org.es/</a>
    </p><p class="article-text">
        Uni&oacute;n de Asociaciones de Artistas Visuales (UAAV
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.uaav.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://www.uaav.org</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Pérez Pont]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/san-pio-museo-rumbo_132_5001712.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Mar 2014 09:13:55 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/46f88998-abe6-44a5-a081-2f9f64144302_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="537610" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/46f88998-abe6-44a5-a081-2f9f64144302_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="537610" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[San Pío V: el museo sin rumbo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/46f88998-abe6-44a5-a081-2f9f64144302_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Museo de Bellas Artes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ester Alba: “Paz Olmos está ocupando un cargo que no acabo de entender”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/ester-alba-paz-olmos-entender_1_5854412.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/974927cf-ec29-411e-a3dd-3f095c1806f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ester Alba: “Paz Olmos está ocupando un cargo que no acabo de entender”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ester Alba Pagán (Valencia, 1974), decana de la Facultat de Geografia i Història de la Universitat de València, aborda en esta tercera y última parte de la entrevista la situación en la que se encuentra el Museo de Bellas Artes de Valencia, con una directora sin formación en la materia, sin perfil investigador ni experiencia en el mundo de los museos.</p></div><p class="article-text">
        El nombramiento de Paz Olmos en julio de 2011 provoc&oacute; la protesta un&aacute;nime de los especialistas dentro y fuera de Valencia, colocando a la Comunitat Valenciana m&aacute;s cerca de los est&aacute;ndares propios de una rep&uacute;blica bananera. Destituida como Directora General de Patrimonio, fue recolocada por el Gobierno de Camps al frente de la que es considerada la segunda pinacoteca espa&ntilde;ola, tras el Museo del Prado.
    </p><p class="article-text">
        Las anomal&iacute;as en el nombramiento obligaron a la Conseller&iacute;a de Cultura a dar marcha atr&aacute;s, hasta cortar un traje a la medida que permitiera a Olmos ocupar por un periodo limitado de tiempo la direcci&oacute;n del Museo de Bellas Artes de Valencia. Esa etapa comienza a llegar a su fin, por lo que hacemos una revisi&oacute;n del estado en el que se encuentra el museo, de la mano de Ester Alba.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el &aacute;mbito de la cultura,  &iquest;todos los males se pueden achacar a los recortes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estamos asistiendo a recortes en el mundo de la cultura y creo que hemos de analizar si ello ha sido beneficioso o no y analizar los resultados, que no eran los esperados. Las pol&iacute;ticas deben ir dirigidas a todo lo contrario, a hacer una apuesta fuerte por la cultura. En un territorio como el nuestro, y esto ser&iacute;a extensible a todo el Mediterr&aacute;neo, &iquest;que es lo que tenemos? Tenemos cultura, tenemos pasado, tenemos historia,  patrimonio y somos los primeros que no sabemos valorarlo, falta conciencia social. La cultura debe ser entendida como parte de un sistema y modelo econ&oacute;mico fundamental que permita un desarrollo del territorio y de nuestra sociedad, capaz de hacernos salir de la crisis,  pues ya hemos observado a d&oacute;nde nos ha conducido la econom&iacute;a basada en el pelotazo. Somos el segundo pa&iacute;s europeo, por detr&aacute;s de Italia, en importancia patrimonial, por lo que adem&aacute;s de explotar el ya m&aacute;s que exprimido turismo de sol y playa  debemos incentivar el turismo cultural de calidad,  se viene tambi&eacute;n a ver otras cosas, y somos nosotros los primeros en denigrar, en no dar a conocer, en no respetar nuestro legado cultural, nuestra historia, nuestro patrimonio, nuestro pasado, hemos de cambiar eso. 
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de propuestas deben ir m&aacute;s all&aacute; de la rentabilizaci&oacute;n de la cultura entendida &uacute;nicamente como turismo cultural, debe propiciarse en un sentido muy amplio, mediante un conjunto de actuaciones interrelacionadas que la sit&uacute;an como motor de cambio y desarrollo de la ciudad; la preservaci&oacute;n del patrimonio cultural y la integraci&oacute;n entre tradici&oacute;n (historia y patrimonio) y creaci&oacute;n e innovaci&oacute;n; el fomento del acceso a las nuevas tecnolog&iacute;as o a nuevas formas de creaci&oacute;n, producci&oacute;n y consumo cultural y la promoci&oacute;n de las producciones culturales locales, industriales o artesanales, facilitando su comercializaci&oacute;n; el desarrollo paralelo de la cultura y el turismo, haciendo accesible f&iacute;sica e intelectualmente la primera para los visitantes, y la interrelaci&oacute;n entre cultura y comunicaci&oacute;n y entre cultura y calidad de vida. 
    </p><p class="article-text">
        Un buen modelo es el de los distritos culturales (como Florencia, Dublin) en los que se da la conjunci&oacute;n de los intereses sociales, culturales y econ&oacute;micos que requiere la presencia en la ciudad de un grupo considerable de actividades y peque&ntilde;as empresas econ&oacute;micas (PYMES) que explotan la dimensi&oacute;n econ&oacute;mica del patrimonio y que se relacionan entre s&iacute;. El cambio es fundamental que la imagen de la ciudad, o de un &aacute;mbito rural, ser&aacute;, as&iacute;, percibida como un capital simb&oacute;lico del cual los elementos m&aacute;s importantes son los pertenecientes al patrimonio y que el sistema conformado por los recursos patrimoniales y los agentes que intervienen en &eacute;l sea capaz de generar empleo y riqueza siguiendo un modelo de desarrollo local basado en la cultura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay fluidez en la relaci&oacute;n entre los museos valencianos  y el mundo universitario?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que hay una descomuni&oacute;n entre el mundo del museo y la propia sociedad. Encontrar las claves del porqu&eacute; sucede esto es complicado. Tambi&eacute;n es verdad que el mundo del museo, en la ciudad de Valencia en concreto, vive de espaldas a la Universidad. Universidad y Museo son como dos mundos distintos. No significa que nosotros tengamos que estar dentro del museo, evidentemente no, pero el problema es que no hay sinergia, no colaboramos, no incentivamos proyectos de investigaci&oacute;n conjuntos, nosotros s&iacute; que insertamos y tenemos a muchos profesionales que vienen a las aulas a dar charlas y conferencias a nuestros alumnos de grado y master, pero al rev&eacute;s no se produce, es decir no hay un <em>feedback</em> constante entre el museo y la universidad. Este <em>feedback</em> tambi&eacute;n falta entre los museos valencianos y la sociedad. Se ha perdido un poco la consideraci&oacute;n del museo, el volver a ilusionar a la gente, el volver a interesar a las personas, lo digo por ejemplo pensando en el Museo de Bellas Artes de Valencia, no valen recetas m&aacute;gicas, la cuesti&oacute;n es de un trabajo diario, de una buena programaci&oacute;n, de realizar un plan director, el manual de buenas pr&aacute;cticas y  realizar un ejercicio de transparencia, que no se pueda poner en cuesti&oacute;n ninguna de las actividades realizadas por ninguno de nuestros museos. De alguna manera, la sociedad valenciana ha de apreciar nuestros museos como algo suyo, verse reflejada en ellos para as&iacute; apreciarlos. Estoy muy de acuerdo en el hecho de que se aprecia un desinter&eacute;s, una falta de valoraci&oacute;n hacia los museos valencianos. Por ello una de nuestras mayores preocupaciones es la necesidad de profesionalizar las direcciones de los museos, con expertos en las colecciones y conocedores en profundidad del mundo del arte, y a estos los formamos en la universidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hasta ahora ninguno de los directores del IVAM, ni de ning&uacute;n otro museo o centro valenciano, ha llegado al cargo mediante un concurso p&uacute;blico, a excepci&oacute;n del Museo Gonz&aacute;lez Mart&iacute; (dependiente del Ministerio de Cultura), que s&iacute; est&aacute; por oposici&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; mensaje lanza eso a los profesionales del arte que se forman?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi labor como profesora, como docente en Historia del Arte, en museolog&iacute;a y museograf&iacute;a, cuando tratamos el organigrama, los distintos modelos de organizaci&oacute;n de un museo &ndash;porque un organigrama dice mucho de c&oacute;mo es un museo-, abordamos el asunto de la direcci&oacute;n del museo. Siempre pongo el ejemplo de Gonz&aacute;lez Mart&iacute; que es uno de los ejemplos m&aacute;s loables. Su director, que es un profesional en la materia, ha alcanzado ese puesto de una manera absolutamente independiente y aut&oacute;noma, esto le permite trabajar con libertad con criterio cient&iacute;fico, aunque tiene limitaciones presupuestarias, pero por lo menos el criterio cient&iacute;fico es adecuado y para m&iacute; es el ejemplo mod&eacute;lico. A partir de ah&iacute;, hay modelos distintos, dispares, criterios diversos, unos mejores que otros, pero bajo mi punto de vista hay que defender un modelo democr&aacute;tico, participativo y donde el acceso sea mediante concurso. Evidentemente, en el mundo del museo lo que ser&iacute;a deseable es la homogeneizaci&oacute;n de ese modelo. Para m&iacute; ser&iacute;a lo m&aacute;s adecuado. No s&eacute; si alguna vez llegaremos a conseguir que en el caso de los museos, en los distintos museos valencianos, se alcance esa l&oacute;gica de actuaci&oacute;n o de gesti&oacute;n, y no lo s&eacute; si se har&aacute; gobierne quien gobierne, pues en otras &eacute;pocas hemos vivido ejemplos similares, gobernando otros partidos. Mucho hemos de cambiar, esto es una cuesti&oacute;n m&aacute;s de decisi&oacute;n pol&iacute;tica que de lo que deseamos los profesionales. No puedo ni quiero olvidar que lo deseable ser&iacute;a aplicar el Manual de buenas pr&aacute;cticas para las artes contempor&aacute;neas que concili&oacute; el consenso del sector de las bellas artes y eso, desde mi punto de vista, es mucho camino andado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46f88998-abe6-44a5-a081-2f9f64144302_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46f88998-abe6-44a5-a081-2f9f64144302_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46f88998-abe6-44a5-a081-2f9f64144302_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46f88998-abe6-44a5-a081-2f9f64144302_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/46f88998-abe6-44a5-a081-2f9f64144302_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/46f88998-abe6-44a5-a081-2f9f64144302_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/46f88998-abe6-44a5-a081-2f9f64144302_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>El Museo de Bellas Artes de Valencia se ha nutrido habitualmente de profesores de la Facultad de Historia de la Universitat de Val&egrave;ncia para ocupar la direcci&oacute;n del centro. &iquest;Qu&eacute; opinas de la decisi&oacute;n pol&iacute;tica que ha llevado a Paz Olmos a dirigir ese museo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi opini&oacute;n es la que comparte mi departamento, la que comparte mi facultad y la que comparte la Universidad. Es cierto que han sido habitualmente profesores de Historia del Arte, Carmen Gracia, luego estuvo Fernando Benito, los que han ocupado el cargo de direcci&oacute;n del Museo de Bellas Artes, creo que son personas que han prestigiado mucho el museo, han dirigido el museo con un criterio cient&iacute;fico. Son personas que han sido nombradas en alg&uacute;n momento determinado, aunque lo deseable es que hubiesen ocupado ese cargo a trav&eacute;s de un concurso de oposici&oacute;n. Pero he de reconocer que ambos implantaron una gesti&oacute;n cient&iacute;fica ha sido muy valiosa para el museo, el de Bellas Artes era un museo provincial, con una excelente colecci&oacute;n, pero que no gozaba de la categor&iacute;a que deb&iacute;a tener. Creo que la gesti&oacute;n de Fernando Benito fue muy importante a la hora de poner en valor todo lo que es el arte medieval, y sobre todo el barroco, que era su &aacute;mbito de investigaci&oacute;n. En la actualidad, el nombramiento de la actual directora corresponde a una decisi&oacute;n pol&iacute;tica, ella est&aacute; ocupando all&iacute; un cargo que no acabo de entender. Me produce cierta sorpresa porque no entiendo muy bien los cambios que est&aacute; introduciendo desde el punto de vista de la estructura del discurso expositivo. Es cierto que la exhibici&oacute;n planificada por Benito quiz&aacute;s se pod&iacute;a mejorar, pod&iacute;a tener algunos elementos con los que podr&iacute;amos estar de acuerdo o no, pero era un proyecto expositivo coherente que mostraba perfectamente el valor de la pintura valenciana a lo largo de la historia, con los grandes hitos art&iacute;sticos: la pintura medieval, del barroco y del XIX. Parte de la colecci&oacute;n, aquella que no pertenece a la Academia de San Carlos o es fruto de donaciones, se re&uacute;ne en el proceso de desamortizaci&oacute;n, cuando se exclaustran los bienes religiosos y salieron a subasta no solamente las tierras y edificios, sino tambi&eacute;n las obras de arte. Ser&aacute; la junta de museos, luego la comisi&oacute;n provincial, la que se ocupa de recoger las obras m&aacute;s valiosas de esos conventos que sufren la exclaustraci&oacute;n y as&iacute; la obra pasa al museo. De ah&iacute; que tengamos esa maravillosa pinacoteca que cuenta con cuadros absolutamente maravillosos de primera fila y de un valor inestimable desde el punto de vista art&iacute;stico, de las mejores escuelas de &eacute;poca medieval, y de las mejores escuelas de &eacute;poca barroca. Pero tampoco creo que se deba responsabilizar a la actual directora de la situaci&oacute;n que ha alcanzado el Museo de Bellas Artes, puesto que al no ser una profesional, decide bajo otros criterios.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; situaci&oacute;n se encuentra hoy el Museo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El discurso coherente expositivo que dise&ntilde;&oacute;, creo que muy adecuadamente, Fernando Benito, hoy no lo encuentro en el Museo de Bellas Artes, no entiendo los cambios que se han realizado ni a qu&eacute; obedecen y esto se ha plasmado en el ejemplo del cartel con el que uno identifica el museo: &iquest;Goya? y &iquest;Sorolla? &iquest;Son los definidores de la colecci&oacute;n del museo? &iquest;Cu&aacute;ntos goyas tiene el Museo? &iquest;Es para atraer al p&uacute;blico? Para que luego quede desencantado de lo que se va a encontrar si viene esperando encontrar obras de Goya. Es cierto que el museo de Bellas Artes tiene much&iacute;simo potencial y obra muy valiosa oculta en los almacenes. Especialmente la pintura del XIX y XX que en el museo no ha tenido nunca ni el aprecio ni la valoraci&oacute;n que merec&iacute;a, pero esa es mi opini&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Eso no significa que ahora nos tengamos que ir a Goya y a Sorolla y confrontarlo al barroco y lo medieval. Bajo mi punto de vista, creo que hubo un momento en el que hab&iacute;a una oportunidad muy buena que se abandon&oacute;, que ha estado siempre latente, que es seguir el modelo de museo de Bellas Artes que se sigue en Alemania, estoy pensando en Munich por ejemplo, o en algunas ciudades italianas. Hablo de realizar un necesario museo del siglo XIX, que se pens&oacute; en el Carmen, pero no cuaj&oacute;. En Europa existe la diferenciaci&oacute;n de museo o galer&iacute;as dedicados al &ldquo;arte antica&rdquo; y los museo o galer&iacute;a de arte moderno, distinguiendo o diferenciando un museo que recoja lo medieval, el renacimiento hasta el barroco y otro que recoja XIX y principios del XX, teniendo en cuenta el valor del arte del siglo XIX valenciano, una de las escuelas m&aacute;s valiosas, significativas y emblem&aacute;ticas de su momento. Pero, el XIX no es s&oacute;lo Sorolla, Sorolla es un magnifico artista, pero ya est&aacute; bien de Sorolla, uno empieza a cansarse del discurso sorollista, que al final acaba denostando a un artista excepcional, porque evidentemente la obra de Sorolla es magn&iacute;fica,  pero junto a Sorolla en el XIX hab&iacute;a otros artistas tan buenos y tan valiosos como &eacute;l. Y no hablo solamente de finales del XIX, pues a principios del XIX encontramos a Asensi Juli&agrave;, disc&iacute;pulo de Goya, toda la obra de Vicente L&oacute;pez Porta&ntilde;a y sus disc&iacute;pulos; a mediados del XIX hallamos a Ferrandis, Domingo Marques, Benlliure, Mu&ntilde;oz Degrain. Es decir, Sorolla y todo lo que significa la &eacute;poca de Sorolla no se entiende de una manera aislada, hay que mostrarlo junto con el resto de sus compa&ntilde;eros que trabajaron en la misma &eacute;poca y aquellos que lo precedieron. Hay que contextualizar hist&oacute;rica y culturalmente el XIX, dejar de estar marcado por el discurso sorollesco, artistas como Antonio Fillol, con lo excepcional que es, con esa carga de cr&iacute;tica social a la sociedad del XIX, con obras realmente maravillosas, &iquest;d&oacute;nde est&aacute;? Eso falta por hacer, y no hay conciencia de ello, y entonces al final acabas escuchando proyectos embrionarios que levantan suspicacias inmediatas&hellip; pero si el almac&eacute;n del Museo de Bellas Artes est&aacute; lleno de obras maravillosas que jam&aacute;s han visto la luz, que no han salido de all&iacute;, y con las que se podr&iacute;a montar perfectamente un museo del XIX, una oportunidad perdida, esa es una tarea que queda por hacer.
    </p><p class="article-text">
        Los criterios que pesan ahora en la exposici&oacute;n permanente del museo a mi no me gustan, pero es que yo creo que no le gusta pr&aacute;cticamente a nadie de los que nos dedicamos a la historia del arte. Pero, tampoco nos han preguntado, a lo mejor le hubi&eacute;ramos echado un mano y adem&aacute;s encantados, no nos hubiera costado nada, pues en realidad a nosotros lo que nos gusta es el arte y si hay una oportunidad de mejorar las cosas pues &iquest;c&oacute;mo no vamos a colaborar? Es lo que est&aacute;bamos comentando, el mundo del museo vive de espaldas a la Universidad, nadie nos pregunta, nadie cuenta con nosotros, cuentan fuera, pero aqu&iacute; no, y eso no deja de llamar la atenci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Pérez Pont]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/ester-alba-paz-olmos-entender_1_5854412.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Feb 2014 08:00:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/974927cf-ec29-411e-a3dd-3f095c1806f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="415968" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/974927cf-ec29-411e-a3dd-3f095c1806f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="415968" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ester Alba: “Paz Olmos está ocupando un cargo que no acabo de entender”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/974927cf-ec29-411e-a3dd-3f095c1806f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Museo de Bellas Artes,Valencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Para dirigir un museo es necesario concurso público”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/dirigir-museo-necesario-concurso-publico_132_5003707.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/974927cf-ec29-411e-a3dd-3f095c1806f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Para dirigir un museo es necesario concurso público”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ester Alba Pagán (Valencia, 1974) forma parte del Consejo Rector del IVAM desde su última reestructuración, en junio de 2013, para representar a la Universitat de València en ese órgano como decana de la Facultat de Geografia i Història, a petición del rector Esteban Morcillo.</p></div><p class="article-text">
        El IVAM no pasa por su mejor momento y el gesto de politizar la composici&oacute;n de su Consejo Rector, expulsando del mismo a profesionales estrechamente relacionados con su actual directora, Consuelo Ciscar, da signos de la desconfianza pol&iacute;tica del partido que la design&oacute;. Una desconfianza que prefiere ignorar los desatinos en la programaci&oacute;n, clamorosos, pero que ve con preocupaci&oacute;n la gesti&oacute;n econ&oacute;mica del museo tras los numerosos episodios de instrumentalizaci&oacute;n protagonizados por su directora y divulgados por los medios de comunicaci&oacute;n. El m&aacute;s escabroso de ellos puso en contacto al IVAM con Gao Ping, el presunto cabecilla de una mafia china dedicada al blanqueo de capitales. As&iacute; es el IVAM de Consuelo Ciscar.
    </p><p class="article-text">
        En esta segunda parte de la entrevista, Ester Alba aborda su actual relaci&oacute;n con el IVAM y expone la necesidad de que los museos cuenten con una direcci&oacute;n cient&iacute;fica, que garantice la idoneidad del perfil de los candidatos mediante un proceso transparente de concurso p&uacute;blico, &ldquo;como en el resto del mundo civilizado&rdquo;. Un mundo que nos queda cada vez m&aacute;s lejos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace unos meses te incorporaste como miembro del Consejo Rector del IVAM, &iquest;c&oacute;mo est&aacute; siendo esa experiencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; que es cierto que nos ha provocado una especie de inquietud. Primero por la reacci&oacute;n, no estamos acostumbrados a la repercusi&oacute;n medi&aacute;tica, somos acad&eacute;micos y nuestro mundo es otro. Puede resultar molesto que el nombre de uno est&eacute; en prensa, y que se juzgue sin saber qu&eacute; hacemos all&iacute;, ni porque, ni para qu&eacute;, y que nadie preguntase tampoco, es algo que me llam&oacute; mucho la atenci&oacute;n. &iquest;Tienes una duda? Pregunta.  Entiendo que pueda levantar suspicacias el nuevo Consejo Rector y ver all&iacute; a la universidad. La respuesta no s&eacute; si es f&aacute;cil: es una cuesti&oacute;n de compromiso universitario, una responsabilidad institucional. Y eso es lo que pes&oacute; en la decisi&oacute;n. La universidad tiene que estar presente en estos lugares, en estos &oacute;rganos de toma de decisiones, porque la voz de la universidad se tiene que escuchar, nosotros tenemos un compromiso no solo como universidad con los alumnos que formamos, sino tambi&eacute;n con la sociedad. Esta Facultad es una facultad que tiene y debe tener una &iacute;ntima y estrecha relaci&oacute;n con el mundo del arte, con el mundo de los museos, porque formamos a nuestros estudiantes en esos &aacute;mbitos. Nuestros estudiantes hacen sus pr&aacute;cticas externas en museos, como el Museo de Bellas Artes, como el IVAM, como el Gonz&aacute;lez Mart&iacute;n, MUVIM, en galer&iacute;as de arte, etc. Pero adem&aacute;s tambi&eacute;n tenemos algunos asuntos en com&uacute;n con el IVAM, concretamente el departamento de historia del arte tiene una c&aacute;tedra de investigaci&oacute;n junto con el IVAM: la C&aacute;tedra Ignacio Pinazo, codirigida por dos profesores del departamento de Historia del Arte, un profesor ya jubilado Javier P&eacute;rez Rojas y Jos&eacute; Luis Alcaide, que activamente investigan y llevan a cabo trabajos muy importantes en el campo de la investigaci&oacute;n art&iacute;stica valenciana.  En ese sentido consider&eacute; que como profesora de historia del arte y en segundo lugar como representante de una facultad como &eacute;sta, ten&iacute;a la responsabilidad de estar presente en ese consejo rector, primero para que se escuchase nuestra voz pero tambi&eacute;n para de alguna manera hacer valer los intereses de nuestros alumnos. Posiblemente a veces puedo resultar una voz disonante, pero esa es, desde mi punto de vista, la grandeza de la democracia. Y estar en el Consejo Rector del IVAM sin duda fortalece la posici&oacute;n de un amplio sector de la sociedad civil que ve esta instituci&oacute;n de forma cr&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;La experiencia? Pues est&aacute; siendo&hellip; sorprendente, por utilizar alg&uacute;n t&eacute;rmino, si que es cierto que las primeras reuniones del consejo rector se trataron aspectos que ten&iacute;an que ver con cuestiones de car&aacute;cter m&aacute;s burocr&aacute;tico: aceptaci&oacute;n de obras, de donaciones, la gesti&oacute;n del calendario de exposiciones&hellip; en las que hab&iacute;a algunas cosas que me gustaban m&aacute;s y otras menos, y el ultimo de los consejos rectores al que pude asistir fue donde se plante&oacute; el tema de la reducci&oacute;n de plantilla del IVAM, y yo mostr&eacute; p&uacute;blicamente mi rechazo, mi negativa a la reducci&oacute;n de personal, y as&iacute; consta en acta.  Primero por lo que significa mi papel en el consejo rector y a quien represento &ndash;la Universitat de Val&egrave;ncia-, y sobre todo, haciendo un ejercicio de honestidad, no pod&iacute;a mostrarme de acuerdo con una reducci&oacute;n de plantilla cuando estoy formando personas que van a trabajar en un futuro en ese sector, me parece una contradicci&oacute;n, y ese tipo de contradicciones no las digiero bien. Y, en segundo lugar, porque en &eacute;pocas dif&iacute;ciles como esta, en las que hay que ajustarse el cintur&oacute;n creo que la postura es reducir en todo menos en personas, lo &uacute;ltimo que se debe tocar son la personas, hay que luchar por ellas pues de lo contrario las abocamos a un &ldquo;sinfuturo&rdquo;.  En este sentido, he de valorar que se han hecho esfuerzos para que ese ajuste fuera lo m&iacute;nimo posible y de lo que se planteaba en un inicio las cosas han cambiado bastante, no s&eacute; si mi postura consigui&oacute; mover sensibilidades, mi esp&iacute;ritu rousseauniano as&iacute; lo desea. El consejo rectoral no decide, lo hace la mesa negociadora, el comit&eacute; de empresa y la direcci&oacute;n, las negociaciones s&eacute; que han sido duras ante la postura de Hacienda, pero que se ha llegado a un consenso-acuerdo que ha minimizado el impacto. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Exactamente, &iquest;qu&eacute; funciones cumplen los integrantes del Consejo Rector del IVAM?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, el Consejo Rector hasta ahora est&aacute; aprobando cuestiones relacionadas con el calendario de exposiciones, con la aceptaci&oacute;n de donaciones, con la aceptaci&oacute;n de las compras que el IVAM hace y en los &uacute;ltimos tiempos estas compras se est&aacute;n haciendo a galer&iacute;as de arte valenciano en su mayor&iacute;a, la aprobaci&oacute;n del presupuesto, aunque viene establecido por Cortes, pasa por el Consejo Rector y se informa del presupuesto y se da el visto bueno, y alguna que otra cosa m&aacute;s. Pero, realmente, en el tema de exposiciones simplemente se aprueba el calendario y la informaci&oacute;n que nosotros recibimos es una informaci&oacute;n muy general sobre las exposiciones: el titulo de la exposici&oacute;n, un poco el planteamiento o concepto en general, si est&aacute; esponsorizada o no. Todo lo que es la gesti&oacute;n del proyecto expositivo, quien comisar&iacute;a esa exposici&oacute;n, cuales son los tiempos, cual es el cronograma, cual es el presupuesto, la viabilidad, etc. eso ya queda a manos de la gesti&oacute;n de la gerencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y qu&eacute; opini&oacute;n tienes de la programaci&oacute;n que est&aacute;is aprobando desde el Consejo Rector del IVAM?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos consejos rectores, como hab&iacute;a pasado tanto tiempo desde las &uacute;ltimas reuniones, la programaci&oacute;n que se aprob&oacute; fue la que ya estaba realizada  y se han apuntado las l&iacute;neas de las exposiciones futuras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Eso no es una anomal&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Parece ser que hac&iacute;a bastantes meses que no se hab&iacute;a convocado Consejo Rector, se hab&iacute;a quedado eso pendiente de aprobaci&oacute;n, en este sentido era un tr&aacute;mite burocr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Las exposiciones, sinceramente creo que hay exposiciones mejores y exposiciones que tienen una calidad un poco menor. En las &uacute;ltimas exposiciones por evidentes cuestiones presupuestarias se est&aacute; jugando con la propia colecci&oacute;n, que por otra parte es una colecci&oacute;n magnifica, con las obras que hay en dep&oacute;sito, y creo que est&aacute;n dando resultados interesantes. Esto no es algo que sea nuevo ni &uacute;nico en el IVAM, otros museos lo est&aacute;n haciendo, El Prado lo hace continuamente, lo de revisar y jugar con su colecci&oacute;n, con lo que tienen en dep&oacute;sito y contar historias nuevas. Recuerdo una frase, que a m&iacute; me gusta mucho, de Jean Baudrillard, quien afirmaba a colaci&oacute;n del papel de la cultura que &laquo;todo lo que queda por hacer es jugar con los fragmentos&raquo;. La sociedad contempor&aacute;nea que elige y adapta elementos de su pasado y su presente, otorg&aacute;ndoles un valor significativo como expresi&oacute;n de su identidad. Ese universo de reconocimiento elocuente de nuestra cultura y nuestra cohesi&oacute;n social, que convierte el patrimonio en expresi&oacute;n de la memoria colectiva e hist&oacute;rica de la sociedad y que cobra importancia como expresi&oacute;n de la diversidad cultural.  Definitivamente ese es tambi&eacute;n el valor de un museo, tenemos fragmentos de nuestro pasado, de nuestro arte del pasado, o de nuestro arte actual, son fragmentos que nos cuentan distintas cosas y seg&uacute;n c&oacute;mo las mostremos, narremos, las expongamos, etc. podemos mostrar cosas distintas, tampoco hace falta traer grandes exposiciones que cuesten un ri&ntilde;&oacute;n a todos para que una exposici&oacute;n sea buena, est&eacute; mejor o peor valorada, creo que debemos ser conscientes de cu&aacute;l es nuestro presupuesto, de cu&aacute;l es la situaci&oacute;n, y en ese sentido, tambi&eacute;n hacer un ejercicio de conciencia. En su &uacute;ltimo libro el ICOFOM, sobre la definici&oacute;n de determinados conceptos museol&oacute;gicos, criticaba el desarrollo que la ciencia de los museos ha desarrollado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os basado en edificios espectaculares o exposiciones deslumbrantes.
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, eso no significa que no hayan exposiciones loables, y esta es una opini&oacute;n muy personal, tampoco soy quien para criticar, considero que una de las grandes val&iacute;as del IVAM es su personal, su plantilla, creo que tienen un cuerpo de conservadores y de t&eacute;cnicos excelente y eso es algo que hay que proteger porque a nosotros nos preocupa el IVAM, lo que significa el IVAM en su conjunto. No hay que perder de vista que el IVAM es patrimonio de todos los valencianos. Y por tanto, creo que aquellas exposiciones que se gestionan por parte de sus conservadores son excelentes, porque son muy buenos investigadores. Pero mi opini&oacute;n personal es que en estos momentos es m&aacute;s acertada una pol&iacute;tica de pocas exposiciones m&aacute;s significativas con una ampliaci&oacute;n temporal m&aacute;s larga, y yo eliminar&iacute;a esta abundancia de peque&ntilde;as exposiciones, esto es un planteamiento quiz&aacute;s muy personal. En clase de museolog&iacute;a y museograf&iacute;a, cuando a mis alumnos les comento c&oacute;mo gestionar un espacio expositivo o un museo les planteo la necesidad de establecer un plan expositivo y siempre mi consejo va dirigido a ese tipo de planteamiento con un cronograma claro.  Dadas las circunstancias econ&oacute;micas, pero tambi&eacute;n desde una perspectiva profesional, me inclinar&iacute;a por una programaci&oacute;n m&aacute;s selectiva, con 2 o 3 exposiciones notables e importantes al a&ntilde;o, y cuatro de menor calado.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; que echo en falta y no es que sea algo que sea propio del IVAM, sino de todos los museos valencianos, y que est&aacute; afectando mucho a la recepci&oacute;n de lo cultural en la sociedad valenciana es que no hay dinero para invertir en dar difusi&oacute;n a las actividades museales, creo que falta esa especie de agenda com&uacute;n cultural y que la sociedad valenciana en su conjunto sepa y aprecie qu&eacute; es lo que se est&aacute; haciendo. Me sorprende, las colas que dan la vuelta a determinados edificios en Madrid o Barcelona para ver una exposici&oacute;n y me pregunto &iquest;qu&eacute; pasa aqu&iacute;? 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a02e5ee3-ac7d-4a70-9bfe-ef1a38995249_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a02e5ee3-ac7d-4a70-9bfe-ef1a38995249_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a02e5ee3-ac7d-4a70-9bfe-ef1a38995249_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a02e5ee3-ac7d-4a70-9bfe-ef1a38995249_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a02e5ee3-ac7d-4a70-9bfe-ef1a38995249_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a02e5ee3-ac7d-4a70-9bfe-ef1a38995249_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a02e5ee3-ac7d-4a70-9bfe-ef1a38995249_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>El presupuesto que tiene el IVAM ahora, incluso este presupuesto reducido, es mucho mayor que el presupuesto que tienen otros museos en Espa&ntilde;a. Esos museos, con las correspondientes restricciones presupuestarias del momento, mantienen su posicionamiento y el respeto del p&uacute;blico y de los profesionales. Aqu&iacute; el declive lleg&oacute; antes de la crisis. &iquest;Por qu&eacute; el IVAM ha perdido su posicionamiento? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una pregunta un tanto dif&iacute;cil de responder, yo estoy de acuerdo, pero no es algo &uacute;nico del IVAM, le pasa a otros museos valencianos. Tambi&eacute;n el MUVIM est&aacute; siendo muy criticado porque ha perdido el horizonte que marc&oacute; Rom&aacute;n de la Calle y, ahora mismo, est&aacute; descapitalizado y sin orientaci&oacute;n. No tiene una l&iacute;nea expositiva, ni un &uacute;nico discurso&hellip;.  y el Museo de Bellas Artes adolece de direcci&oacute;n cient&iacute;fica. Yo pondr&iacute;a algunas excepciones, el Gonz&aacute;lez Mart&iacute;, dependiente del Ministerio de Cultura, es uno de los museos que funciona bien. Los museos dependientes de la Diputaci&oacute;n de Valencia tampoco est&aacute;n mal, desde el punto de vista de c&oacute;mo se gestionan las actividades que otros realizan y la programaci&oacute;n, incluso yo dir&iacute;a que la difusi&oacute;n que dan de sus actividades. Es cierto que el IVAM cuenta con un presupuesto que supera en mucho lo que reciben otros museos, como el Gonz&aacute;lez Mart&iacute; que su presupuesto es mucho menor. Algo pasa evidentemente. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>De alg&uacute;n modo, el mismo hedor que intoxica otros &aacute;mbitos de lo p&uacute;blico, ha intoxicado por contaminaci&oacute;n y por repetici&oacute;n al mundo del museo. Se est&aacute;n reproduciendo sistem&aacute;ticamente modelos de comportamiento, gesti&oacute;n, conductas y nombramientos que tienen que ver con formas opacas y poco democr&aacute;ticas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo que defendemos para la Universidad, acerca de c&oacute;mo se accede a determinados puestos laborales, a determinados cargos de gesti&oacute;n basado en un modelo participativo, comprometido, democr&aacute;tico y que asegure la igualdad de oportunidades lo hemos de defender en otros &aacute;mbitos de gesti&oacute;n, en este caso en el &aacute;mbito cultural. Considero que esos son los modelos v&aacute;lidos, pues garantizan siempre que los mejor preparados accedan a los puestos correspondientes, luego uno se puede equivocar o no. Otra cosa ser&iacute;a caer en contradicci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Aunque existen diversos modelos de gesti&oacute;n museogr&aacute;fica, en nuestra opini&oacute;n el director o directora de un museo deber&iacute;a de ser un director cient&iacute;fico, que accede de una manera transparente, por concurso p&uacute;blico, como en el resto del mundo civilizado, a ese cargo, igual que pasa en el mundo de la universidad. Ello asegurar&iacute;a su independencia y, as&iacute;, poder gestionar de manera adecuada un museo, dando cuenta de su gesti&oacute;n y sometido a auditor&iacute;as que hagan transparente todas las decisiones adoptadas, llevando a cabo las funciones y las finalidades del museo, aquello que todos conocemos: preservar y conservar la colecci&oacute;n, difundirla, mostrarla y exhibirla, documentarla e investigarla, esas son las tres grandes funciones de un museo, esto es fundamental. No significa que no haya un gerente, una persona que se encargue de otro tipo de cuestiones, pero el papel de un director cient&iacute;fico en un museo ha de ser una premisa. Y lo mismo en el mundo de la cultura, que en el mundo de la educaci&oacute;n o el mundo de la sanidad, hay cuestiones que tienen que ser de consenso, cuestiones de estado y que no sea algo que dependa de un color o de un partido o de quien gobierne, no pueden ser cargos de confianza. Estamos en un momento crucial en el que la sociedad demanda un cambio y hay que escuchar su voz. En mi opini&oacute;n estamos en un momento clave para revisar el modelo de museo que quiere esta sociedad, que necesita esta sociedad y que demanda esta sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Al hilo de esto, me gustar&iacute;a aclarar que yo no aceptar&iacute;a nunca un cargo de ese tipo. Cuando yo entr&eacute; en el Consejo Rector mucha gente malpens&oacute;, creyendo que pretend&iacute;a medrar para ser directora del IVAM o directora de alg&uacute;n otro museo. No, jam&aacute;s, no, no, no. Soy una persona muy universitaria, me encanta la docencia y la investigaci&oacute;n. Soy una persona muy institucional, muy universitaria, y no, no aceptar&iacute;a nunca un cargo de ese tipo sin un concurso p&uacute;blico. Pero en estos momentos no.  Primero no lo aceptar&iacute;a por mi compromiso con la universidad, eso es un hecho, y en segundo lugar, porque estar&iacute;a cayendo en lo mismo que cr&iacute;tico. Si yo defiendo que el director de un museo debe ser un director cient&iacute;fico, y que debe acceder a trav&eacute;s de un concurso p&uacute;blico, en igualdad de oportunidades, transparente, no parece coherente entrar en ese juego, no me parec&iacute;a ni l&oacute;gico ni honesto. Lo digo p&uacute;blicamente: no me interesa absolutamente para nada. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El asunto de las donaciones al IVAM despierta preocupaci&oacute;n, pues podr&iacute;an estar acept&aacute;ndose donaciones de un modo arbitrario. Hay que tener en cuenta que las obras donadas pasan a formar parte de la colecci&oacute;n y hay que invertir recursos econ&oacute;micos para su almacenamiento, aseguramiento y conservaci&oacute;n. Has comentado que desde el Consejo Rector se aprueban las donaciones, &iquest;bajo qu&eacute; criterios se produce la aceptaci&oacute;n de las mismas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a no tengo suficiente trayectoria en el Consejo Rector para realizar una valoraci&oacute;n de las donaciones. Por ahora lo que he visto que se ha donado me ha parecido bueno y aceptable&hellip; me leo con detenimiento todos la documentaci&oacute;n que nos presentan desde el Consejo Rector y en un principio la valoraci&oacute;n de lo que se presenta es positiva. S&iacute; que es cierto que lo ideal es que pasase por el filtro de una comisi&oacute;n de expertos, creo que est&aacute; pendiente la aprobaci&oacute;n de un consejo asesor, que se encargar&iacute;a de estas cosas. Lo ideal es que exista al menos una comisi&oacute;n que se encargue de valorar y de apreciar si las donaciones que llegan al IVAM re&uacute;nen las condiciones de idoneidad y esto finalmente pasase al Consejo Rector, que es el que las aprueba como &oacute;rgano responsable en &uacute;ltima instancia. Es muy importante estudiar las obras que son donadas, pues a nadie se le escapa que la entrada de obras de un artista en un museo, prestigia al museo, pero, indudablemente, tambi&eacute;n prestigia al artista. No todo vale.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se ha criticado la politizaci&oacute;n del Consejo Rector del IVAM, con motivo de su &uacute;ltima reestructuraci&oacute;n. &iquest;Cu&aacute;ntos de los integrantes ten&eacute;is un perfil profesional o acad&eacute;mico en materia art&iacute;stica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En realidad pocos, solo dos, Jos&eacute; Mar&iacute;a Lozano, que es profesor de Arquitectura de la Universidad Polit&eacute;cnica de Valencia y yo. El resto son cargos pol&iacute;ticos o relacionados con hacienda, pues hay un fuerte control por parte del sector econ&oacute;mico. A mi me gustar&iacute;a que hubiesen m&aacute;s personas del &aacute;mbito profesional del arte en el Consejo Rector, es una <em>desiderata</em>, pero&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A qu&eacute; crees que se debe esa situaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En principio esto se debe a un cambio legislativo, y posiblemente hay alg&uacute;n inter&eacute;s por controlar las cuestiones relativas al IVAM, hay un inter&eacute;s por seguirlo de cerca&hellip; es mi apreciaci&oacute;n personal. Aunque, naturalmente, se podr&iacute;an arbitrar otras soluciones para gestionar el museo que no pasasen exclusivamente por el perfil actual del Consejo Rector.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Antes de tener esa vinculaci&oacute;n con el museo, &iquest;qu&eacute; opini&oacute;n ten&iacute;as del actual IVAM?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La misma que tengo ahora. Para m&iacute; el IVAM es una instituci&oacute;n muy importante dentro de la sociedad valenciana en su conjunto. Creo que el IVAM es y fue una apuesta fuerte, significativa e importante, creo que el IVAM es el gran buque insignia del arte contempor&aacute;neo y del arte actual en el conjunto de la sociedad valenciana. Creo que el IVAM cuenta con una plantilla excelente, con profesionales de primer&iacute;simo nivel, es una instituci&oacute;n muy importante y significativa pero creo que debe ampliar horizontes. Es decir, mi impresi&oacute;n, primero es que el IVAM debe ampliar y abrir las puertas y los brazos al mundo universitario, sobre todo a las universidades p&uacute;blicas. Creo que el IVAM debe contar con los profesores de la Universidad, y los profesores de la Universidad contar con el IVAM, es decir, que se establezca un binomio, muy similar a lo que realizan otros museos.  En Madrid el Thyssen, el Reina Sof&iacute;a o El Prado, tienen programas museo-universidad, que son sumamente interesantes y que funcionan realmente muy bien en la programaci&oacute;n de difusi&oacute;n y de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica de la colecci&oacute;n del propio museo. Tiene que hacerse una pol&iacute;tica de acercamiento al conjunto de la sociedad valenciana, creo que se debe mostrar otra manera de abrirse a la sociedad, al p&uacute;blico, esto lo pensaba antes y lo sigo pensando. Creo que hay que innovar, utilizando las tecnolog&iacute;as de la comunicaci&oacute;n, haciendo una buena apuesta de difusi&oacute;n, mejorar esos aspectos de comunicaci&oacute;n que faltan, adem&aacute;s de apostar por la investigaci&oacute;n. Y, finalmente, creo que debe dar cabida a la producci&oacute;n art&iacute;stica valenciana. El arte actual valenciano tiene mucha calidad y deber&iacute;a buscarse un espacio espec&iacute;fico para que se mostrase lo que hoy en d&iacute;a se est&aacute; produciendo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/486ba171-4db7-44bd-af37-4393ff28ffdc_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/486ba171-4db7-44bd-af37-4393ff28ffdc_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/486ba171-4db7-44bd-af37-4393ff28ffdc_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/486ba171-4db7-44bd-af37-4393ff28ffdc_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/486ba171-4db7-44bd-af37-4393ff28ffdc_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/486ba171-4db7-44bd-af37-4393ff28ffdc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/486ba171-4db7-44bd-af37-4393ff28ffdc_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Se celebran los 25 a&ntilde;os del IVAM y la opini&oacute;n general entre los especialistas, dentro y fuera de Valencia, es que no ser&aacute; f&aacute;cil recuperar el prestigio perdido. &iquest;Cu&aacute;l crees que deber&iacute;a ser la hoja de ruta para este centro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute; lo m&aacute;s importante es una buena planificaci&oacute;n, todo pasa por planificar correctamente, desarrollar un plan de trabajo de un a&ntilde;o o de dos a&ntilde;os para as&iacute; trabajar en la comunicaci&oacute;n, realizar unas buenas exposiciones, con un car&aacute;cter importante y relevante. No significa que estas exposiciones tengan que ser grandes eventos, realmente se puede hacer en conjunci&oacute;n con otras instituciones. Creo que la creaci&oacute;n de sinergias es muy importante entre los propios museos valencianos, que s&eacute; que se ha hecho algunos intentos que no han salido lo bien que uno desear&iacute;a, pero sobre todo con los museos a nivel estatal, creo que es fundamental, es como est&aacute;n trabajando el resto de museos. En un momento de precariedad financiera y econ&oacute;mica hay que utilizar las colecciones y hay que aprovechar las de nuestros amigos y vecinos, que los tenemos al lado, para hacer trasvases de obras de arte, de exposiciones, con car&aacute;cter itinerante, etc. Entrar en ese circuito es fundamental, sobre todo para que el IVAM siga estando y al mismo tiempo recupere ese posicionamiento de car&aacute;cter nacional e internacional que siempre ha tenido. Creo que eso es fundamental. En cualquier caso, me centrar&iacute;a en una programaci&oacute;n coherente, focalizada en aquellas lagunas que todav&iacute;a no se han mostrado. Concentrar&iacute;a todos los esfuerzos en la producci&oacute;n de exposiciones &ldquo;necesarias&rdquo; y, de momento, dejar&iacute;a aparcada la presencia internacional hasta alcanzar el nivel &oacute;ptimo de la hoja de ruta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Pérez Pont]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/culturamakma/dirigir-museo-necesario-concurso-publico_132_5003707.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Feb 2014 10:06:42 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/974927cf-ec29-411e-a3dd-3f095c1806f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="415968" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/974927cf-ec29-411e-a3dd-3f095c1806f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="415968" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[“Para dirigir un museo es necesario concurso público”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/974927cf-ec29-411e-a3dd-3f095c1806f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
