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    <title><![CDATA[elDiario.es - Emilia Arias]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/emilia_arias/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Emilia Arias]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA["Por qué no puedo vivir con mi madre de tripa" y otras preguntas que no sé cómo responder a mi niño de acogida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/no-vivir-madre-tripa-preguntas-no-responder-nino-acogida_129_9894451.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c5c4b0d-3b0d-49de-a99a-4d518b5c1ea7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Por qué no puedo vivir con mi madre de tripa&quot; y otras preguntas que no sé cómo responder a mi niño de acogida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 13 de marzo de 2020 viniste para quedarte; al día siguiente llegó el estado de alarma, nadie me había preparado para que no me quisieras nada más llegar</p><p class="subtitle">Por qué la boda de 'mi ex' fue uno de los días más felices de mi vida
</p></div><p class="article-text">
        La primera vez que te vimos, nos mirabas desde unos ojos enormes y negros que se asomaban a lo desconocido. Como a un enorme avi&oacute;n en el que nunca has subido y que te asusta porque no sabes d&oacute;nde puede llevarte. T&uacute; acababas de cumplir tres a&ntilde;os y ya hab&iacute;as conocido la separaci&oacute;n, el dolor, la ausencia y el desgarro. De aquel d&iacute;a recuerdo los nervios por gustarte, el miedo a todo. Hab&iacute;amos hecho un curso en el que nos avisaron: no va a quereros de entrada, no siempre hay luna de miel, os va a tener miedo, dar amor no es suficiente, vienen da&ntilde;ados y no todo se puede reparar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Apenas pasamos veinte minutos juntos la primera vez. Ya quer&iacute;as a tu familia de urgencia, esa que te cuid&oacute; amorosamente durante meses hasta encontrar para ti una familia de acogida permanente&hellip; Ah&iacute; aparecimos nosotras. Primero media hora, otro d&iacute;a una tarde de parque, preparamos la habitaci&oacute;n con cari&ntilde;o y una cuna grande a los pies de nuestra cama. Una trona, tus juguetes y hacerte espacio en el armario. Un d&iacute;a de febrero conociste a Nina, la que hoy es ya tu hermana, y recogisteis margaritas. Otro d&iacute;a comiste en casa y dejaste aqu&iacute; tu osito inseparable. 
    </p><p class="article-text">
        El 13 de marzo de 2020 viniste para quedarte. Al d&iacute;a siguiente, lleg&oacute; el estado de alarma y nos encerraron. Recuerdo tu maletita de animales llena de ropita en la plaza del barrio y un par de bolsas con juguetes. Ven&iacute;as con tu vida en esas bolsas y te encontraste con adultos con mascarilla que te encerraron en una casa para aquellos d&iacute;as de cuarentena, aunque con jard&iacute;n, por suerte y privilegio.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La primera noche cerraste los ojos y te hiciste el dormido toda la madrugada. Tos&iacute;as sin parar. No pegamos ojo. Estabas asustado. &Eacute;ramos, para ti una especie de &ldquo;secuestradores&rdquo; muy amables.&nbsp;Fue un tiempo incierto de juegos, manualidades y casitas en el jard&iacute;n, tambi&eacute;n de ataques de p&aacute;nico, claustrofobia e incomprensi&oacute;n. No pod&iacute;as ver a tu familia de urgencia, tu &uacute;nica experiencia de cuidado seguro. No pod&iacute;as ver a tu madre biol&oacute;gica, tu nexo con el pasado, tu cord&oacute;n umbilical, la ra&iacute;z de tu existencia. No te serv&iacute;an los v&iacute;deos. Necesitabas abrazos, el cuerpo y el tacto. Lleg&oacute; el tiempo de la incomunicaci&oacute;n para un ni&ntilde;o que hablaba a media lengua y al que no &eacute;ramos capaces de entender. 
    </p><p class="article-text">
        Te enfadabas hasta gritar desesperado porque no sab&iacute;a qu&eacute; me dec&iacute;as. Yo lloraba porque no me dejabas cambiarte el pa&ntilde;al, hu&iacute;as de m&iacute;, estabas aterrorizado y yo quer&iacute;a que me quisieras porque yo ya te quer&iacute;a y estaba decidida a hacerte feliz. Nadie me hab&iacute;a preparado para que no me quisieras nada m&aacute;s llegar. Estirabas la cuerda hasta romperla, nos lanzabas juguetes, empujabas a Nina por las escaleras, me tirabas la comida por la cabeza, pataleabas, mord&iacute;as, te ara&ntilde;abas y me ara&ntilde;abas. Te defend&iacute;as como un tit&aacute;n de una vida que no entend&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Ahora pienso en todo el miedo que pasaste y se me parte el coraz&oacute;n. Entonces me costaba verlo. Con los ojos enrojecidos ve&iacute;amos tu aita y yo v&iacute;deos sobre apego, &ldquo;c&oacute;mo educar sin gritar&rdquo;, &ldquo;el cerebro y el apego&rdquo;, &ldquo;experiencias de acogida familiar&rdquo;. Fueron muchas noches en vela d&aacute;ndonos latigazos en la espalda porque no sab&iacute;amos c&oacute;mo hacerlo bien, ni siquiera un poco mejor. Pronto entendimos que no hab&iacute;a f&oacute;rmulas m&aacute;gicas, que solo el tiempo y nuestra incondicionalidad te har&iacute;an florecer. Me obsesion&eacute; con descubrir el da&ntilde;o, tu pasado, la historia exacta, los hechos. Ahora s&eacute; que todo aquello no importa. Para ti importan dos cosas: que estemos locos por ti y que tu madre siga siempre cerca.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Te entend&iacute; mejor al perder a mi madre de repente durante la pandemia. Un golpe, un desgarro. Un para siempre intenso y definitivo. Lo inasumible. Conect&eacute; entonces con la ni&ntilde;a que solo tem&iacute;a separarse de ella; de su olor, de su amor, de su protecci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;an que te costar&iacute;a hablar, que apenas sab&iacute;as saltar y que estabas bajo de talla y peso. Hoy, despu&eacute;s de m&aacute;s de dos a&ntilde;os y medio en casa, hablas castellano y <a href="https://www.eldiario.es/navarra/ultimas-noticias/euskera-gobierno-navarra-impulsar-prestigio_1_3014773.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">euskera</a>, usas m&aacute;s adverbios y sabes m&aacute;s del cuerpo humano que muchas personas adultas, haces ballet y estudias ingl&eacute;s. Reconoces todas las letras y los n&uacute;meros. Ya no pegas (casi nunca) y no hay p&aacute;nico ni miedo. Ahora el dolor es otro. Es saber que no puedes vivir con tu madre de la tripa. &ldquo;A ti te quiero mucho pero no eres mi madre real&rdquo;, me dijiste el otro d&iacute;a. &ldquo;Soy real porque estoy aqu&iacute; y te quiero y te voy a querer siempre&rdquo;, dije.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy s&eacute; que para ti no es suficiente, que nos quieres, que te gusta tu vida, tu casa, tu hermana, tu abu, tu aitite y tu amama&hellip; tu familia, tu cole, tu vida. Pero siempre vives con la misma pregunta: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no puedo vivir con ella?&rdquo;. Te dimos una respuesta sincera con ayuda de la psic&oacute;loga que te conoce desde que saliste del hospital en brazos de tu familia de urgencia. No te sirvi&oacute; aquello porque hay respuestas que preferimos que no nos den, que no sean, que no existan. Hay respuestas que nos cuesta asumir toda la vida.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una hora y media cada cierto tiempo, os abraz&aacute;is y jug&aacute;is y te llena de regalos y besos. No lo dudes nunca, vida m&iacute;a, ella te quiere con toda su alma. A veces las visitas son m&aacute;s largas para que pod&aacute;is disfrutaros, hacer cosas juntos, ser madre e hijo. Porque yo lo s&eacute; y aita lo sabe: siempre vas a ser su hijo y ella ser&aacute; siempre tu madre. No competimos y nunca lo haremos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora, cuando nos vemos antes de las visitas, nos abrazamos. Las dos te queremos y eso nos une. Ella me dice gracias y yo le digo gracias. Ella por una cosa y yo por otra.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo esto sigue siendo dif&iacute;cil cada d&iacute;a. Va cambiando. Lo que ayer era un problema, hoy deja de serlo para que inmediatamente despu&eacute;s pase otra cosa: &ldquo;Me gustar&iacute;a poder vivir con la misma madre que me tuvo en la tripa, como todos los dem&aacute;s, como Nina&rdquo;. Yo te hice ver que no es as&iacute;. Te hable de muchas amigas y amigos que no viven con la persona que les llev&oacute; en la tripa por distintas razones; adopci&oacute;n, fallecimiento, acogida... Pero, &iquest;qui&eacute;n soy yo para tratar de parchear tu vac&iacute;o? Solo te doy respuestas para que sepas que no eres un bicho raro, que todo es normal&hellip; que hay muchos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as como t&uacute;. Que la vida no es f&aacute;cil para todo el mundo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante estos m&aacute;s de dos a&ntilde;os y medio como familia de acogida permanente he escuchado de todo. Que le &ldquo;quitamos&rdquo; los ni&ntilde;os a otras mujeres, que los servicios sociales son &ldquo;el demonio&rdquo;. Tambi&eacute;n idealizaciones: que somos valientes y especiales, que somos h&eacute;roes. Ni una cosa ni la otra. Cuando hay ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de dos a&ntilde;os en desamparo, el estado y la sociedad debe protegerlos. Las criaturas no son de nadie, no son objetos que se posean, son personas con derechos que deben ser protegidos. Nadie culpa a las madres y padres de las causas (mayoritariamente estructurales pero tambi&eacute;n relacionadas con la maldad que, oh sorpresa, existe en este mundo) que hacen que sus hijos sean protegidos por el sistema pero es una obviedad decir que esas criaturas no son culpables de las adicciones, la salud mental, la violencia, los delitos o la injusticia.
    </p><p class="article-text">
        No cubrimos una sustituci&oacute;n. Ni podemos ni queremos. Venimos a sumar contigo. Nunca vamos a ser para ti, mi peque&ntilde;o, lo que habr&iacute;a sido ella si hubiera podido cuidarte cada d&iacute;a y cada noche. Pero estoy aqu&iacute;, estamos y lo estaremos siempre. Aunque cumplas 16 y decidas irte, te estaremos esperando siempre. Aunque me grites que no soy tu madre cuando te enfades, aunque me lleves al l&iacute;mite y me hagas vivir todo el diccionario de emociones en un solo d&iacute;a. Solo una de tus miradas de alegr&iacute;a, de tus &ldquo;te quiero&rdquo; y de tus carcajadas valen mucho m&aacute;s que todas las horas de angustia que hemos vivido tan perdidos como t&uacute;, tan asustados como t&uacute;. Ser tu familia es hermoso. Ser tu familia es un aprendizaje constante. Es contagiarnos de ti. Tambi&eacute;n de tu miedo. Tambi&eacute;n de tu resistencia. Ser tu familia, amor m&iacute;o, es vivir dos veces.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gracias por todo, hijo.&nbsp;Feliz cumplea&ntilde;os.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Arias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/no-vivir-madre-tripa-preguntas-no-responder-nino-acogida_129_9894451.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Jan 2023 22:08:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Por qué no puedo vivir con mi madre de tripa" y otras preguntas que no sé cómo responder a mi niño de acogida]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los cuidados en los tiempos de la pandemia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/cuidados-tiempos-pandemia_132_1215100.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d0071775-ec35-491f-bf3d-a261cc0b6d9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los cuidados en los tiempos de la pandemia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace mucho que las feministas, de uno y otro lado, de aquella y esta corriente, coincidimos en una premisa: es fundamental poner la vida en el centro</p></div><p class="article-text">
        Hace mucho que se hac&iacute;a necesario el escarmiento al capitalismo. La putada (s&iacute;, he dicho putada) es que se est&aacute; llevando por delante a mucha gente, a las personas m&aacute;s d&eacute;biles. Lo triste es que las personas que m&aacute;s sufren este encierro son las que tienen las casas m&aacute;s peque&ntilde;as, las que viven en los pisos m&aacute;s baratos, las que viven con la violencia al cerrar la puerta.
    </p><p class="article-text">
        Hablo de escarmiento, pero no digo que nadie merezca sufrimiento, ni encierro, ni dolor, ni enfermedad. Digo que, como sociedad, como grupo humano que permitimos la inercia del sistema (lo s&eacute;; estamos demasiado ocupadas apagando nuestros peque&ntilde;os fuegos personales), nos est&aacute; tocando comernos la deriva del capitalismo y sus cenizas. Sorpresa: no funciona. Sorpresa: solo funciona para los que siempre ganan en este casino de finanzas y rentabilidad. Pierde el planeta, pierden las personas vulnerables y pierden las que soportan el peso de los cuidados por sueldos de miseria.
    </p><p class="article-text">
        Hace mucho que las feministas, de uno y otro lado, de aquella y esta corriente, coincidimos en una premisa: es fundamental poner la vida en el centro. Hoy, la realidad nos da la raz&oacute;n. Hoy, vemos que los cuidados de las criaturas ocupan tanto espacio y tiempo que nos dejan desarmadas si tenemos que sostenerlos mientras teletrabajamos. Comprobamos la importancia de su educaci&oacute;n; el amor que les debemos por tantas horas dedicadas a ser rentables y eficaces; el poco espacio que dedicamos a lo fundamental, lo crucial, lo verdaderamente importante. Ahora vemos el tiempo que no les dedicamos y que merecen. Digo criaturas, pero se puede cambiar por amigas, familia, animales que acompa&ntilde;an, vecinas.
    </p><p class="article-text">
        Hoy vemos que las personas mayores han sido encerradas, en muchos casos, en espacios privatizados. Es decir, espacios que buscan beneficio y rentabilidad y no bienestar para las personas. Lanzados a manos del capital, muchos de nuestros mayores han muerto solos en sus camas mientras el miedo hac&iacute;a que todo el mundo pusiera pies en polvorosa. Mayores que sobrevivieron a una guerra, a su cruenta posguerra, a una dictadura, que criaron y pelearon por derechos que hoy vemos esfumarse entre las llamas de nuestras necesidades creadas. Consume m&aacute;s, trabaja m&aacute;s, necesitas m&aacute;s. Si tienes m&aacute;s, ser&aacute;s m&aacute;s feliz y para ello trabaja, trabaja, trabaja.
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;mo nos gusta lo privado hasta que la vida est&aacute; en juego de verdad. Entonces los seguros m&eacute;dicos cierran la puerta y pedimos impuestos para salvar la sanidad p&uacute;blica, que ha sido asesinada a pu&ntilde;aladas de dejadez y recortes ante la impasible mirada de muchas personas. &iexcl;Total! &iexcl;Yo tengo un seguro privado!
    </p><p class="article-text">
        Ay, la vida, qu&eacute; importante y qu&eacute; poco le importa al capital.
    </p><p class="article-text">
        Hoy solo quiero brindar por la vida. La vida de las que limpian y no cobrar&aacute;n, la vida de las que no ten&iacute;an contrato. La vida de las que est&aacute;n en casa con su agresor, la vida de las que viven con tres hijos y son mujeres migradas y me escriben para decirme que quieren ayudar. Dios, que lecci&oacute;n. &iquest;Y t&uacute; quieres ayudar a esta sociedad que lleva a&ntilde;os llam&aacute;ndote &ldquo;mora de mierda&rdquo;? La vida de las que viven en unos metros cuadrados, en un piso interior y se pasar&aacute;n meses sin poder darle formaci&oacute;n escolar a sus hijas e hijos porque no, no todos tenemos wifi, ni fibra, ni impresora l&aacute;ser, ni canales por cable. La vida de las y los vendedores ambulantes que viven escapando. &iquest;De qu&eacute; estar&aacute;n comiendo? La vida de las aut&oacute;nomas precarizadas que esta sociedad de la competici&oacute;n y el autoempleo ha martirizado: si te va mal es por que no peleas demasiado, porque no te pareces a las tazas del puto Mr Wonderfull.
    </p><p class="article-text">
        La vida de quienes entran en urgencias y encuentran un hospital absolutamente atestado y sin medios suficientes. C&oacute;mo nos acordamos de la sanidad p&uacute;blica cuando hace falta, como de Santa B&aacute;rbara cuando llueve.
    </p><p class="article-text">
        La vida de las que no pueden pasear a sus reci&eacute;n nacidos, la vida de los ni&ntilde;os acogidos que no pueden ver a sus familias, la vida de las personas que no van a cobrar, la vida de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que est&aacute;n sufriendo m&aacute;s que nunca la violencia en sus casas, la que no se ve, la que se escucha y se permite, la que nadie denuncia. Hoy me acuerdo de las ni&ntilde;as y ni&ntilde;os con autismo que reciben insultos de los &ldquo;polic&iacute;as de balc&oacute;n&rdquo;. La vida de quienes no tienen casa en la que quedarse, ni puerta que cerrar, ni ducha que les salve del virus.
    </p><p class="article-text">
        Y el planeta, paradojas, respira con nuestra quietud. Nos dicen que est&aacute; el bosque en llamas y miramos para otro lado, pero si se nos quema el felpudo... qu&eacute; r&aacute;pido reaccionamos.
    </p><p class="article-text">
        Menudo cuadro. Menuda imagen de mierda nos devuelve el espejo. Qu&eacute; sociedad tan fea tenemos y qu&eacute; bonita ser&iacute;a si empezamos a trazar estrategias de solidaridad, de ayuda mutua, de ecolog&iacute;a, de feminismo aterrizado en el d&iacute;a a d&iacute;a. De cuidar cuando hay que cuidar. Y tambi&eacute;n hay reflejos bonitos. Que s&iacute;. La solidaridad, los aplausos, las sanitarias y sanitarios, las limpiadoras, las cuidadoras, la imaginaci&oacute;n de la gente, las buenas intenciones, los memes divertidos, las canciones, la infancia y sus lecciones de paciencia, la red de voluntariado en los barrios..
    </p><p class="article-text">
        La vida de cada una de las personas que se han ido por culpa del coronavirus val&iacute;a lo mismo. Lloremos a cada una de ellas con las personas que no han podido abrazarse. Que no se sientan solas. Ojal&aacute; este jodido bicho nos ense&ntilde;e al menos eso. Ojal&aacute; sepamos construir una sociedad nueva partiendo de esa premisa: todas las vidas cuentan. S&iacute;, la vida y su cuidado val&iacute;a m&aacute;s de lo que ustedes pensaban, se&ntilde;ores del IBEX, se&ntilde;ores privatizadores, se&ntilde;ores del dinero, del poder, de las cosas que no se tocan y no se comen y no valen nada. Nada. Porque lo &uacute;nico que vale es la vida, la m&uacute;sica, la alegr&iacute;a, el teatro, el cine, la filosof&iacute;a, la huerta, el &aacute;rbol, el bosque y el mar. Lo que vale es la ciencia, el fonendoscopio, la fregona, los guantes y los libros. Lo que vale no son sus sucios fondos de inversi&oacute;n ni especular con la salud, con las vacunas, con los hospitales.
    </p><p class="article-text">
        Resulta que es cansado cuidar a las criaturas y tiene mucho valor, tambi&eacute;n ense&ntilde;ar matem&aacute;ticas, planchar, lavar ropa, doblar, hacer de comer, limpiar el culo, cambiar un pa&ntilde;al, dar abrazos, reconfortar con ternura, hacer la compra, vestir al abuelo y llevarle la compra a las vecinas. Tambi&eacute;n cuesta mucho agacharse, como dec&iacute;a mi abuelo Avelino, para &ldquo;pa&ntilde;ar las patatas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Abuelita: Yo s&eacute; que tienes miedo, pero tranquila que de esta salimos. Ojal&aacute;, Elisa de mi coraz&oacute;n, mujer de mujeres, luchadora, dulce, madre de cuatro, cuidadora, migrante y obrera, salgamos de esta y salgamos mejores.
    </p><p class="article-text">
        Eso quiero pensar y, por eso, cuando podamos salir de casa, lucharemos. Por eso, lo primero que voy a hacer al salir de esta casa es correr a verte, abuela. Aunque sea desde abajo, desde el portal. Aunque sea para agitar la mano y tiraros muchos besos, abuela, como hac&iacute;a cada semana puntualmente despu&eacute;s de esas tardes juntos hasta que ya no pod&iacute;amos salir. Tardes de caf&eacute;, queso y galletas que ahora son el mayor de mis anhelos, mi tesoro m&aacute;s preciado.
    </p><h2 class="article-text">10 contenidos sobre el COVID19 con perspectiva feminista:</h2><div class="list">
                    <ol>
                                    <li><a href="https://www.pikaramagazine.com/2020/04/el-luto-tras-el-coronavirus-una-reflexion-feminista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">El luto tras el coronavirus: una reflexi&oacute;n feminista</a></li>
                                    <li><a href="https://www.pikaramagazine.com/2020/03/quien-puede-permitirse-solo-temer-al-contagio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">&iquest;Qui&eacute;n puede permitirse solo temer al contagio?</a></li>
                                    <li><a href="https://www.pikaramagazine.com/2020/03/tiempos-pandemicos-alianzas-desastres-emocionales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">En tiempos pand&eacute;micos, alianzas y desastres emocionales</a></li>
                                    <li><a href="https://www.pikaramagazine.com/2020/03/si-nos-tenemos-que-quedar-confinados-necesitamos-una-politica-social-que-nos-apoye/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">&ldquo;Si nos tenemos que quedar confinados, necesitamos una pol&iacute;tica social que nos apoye&rdquo;</a></li>
                                    <li><a href="https://www.pikaramagazine.com/2020/03/haz-balconing-del-bueno/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Haz balconing del bueno</a></li>
                                    <li><a href="https://www.pikaramagazine.com/2020/03/ante-la-crisis-urge-frenar-el-autoritarismo-y-defender-la-vida-el-cuidado-los-derechos-y-la-dignidad-humana/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Urge frenar el autoritarismo y defender la vida, el cuidado, los derechos y la dignidad humana</a></li>
                                    <li><a href="https://www.pikaramagazine.com/2020/03/confinamiento-miedo-privilegio-enojo-y-esperanza/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Confinamiento: miedo, privilegio, enojo y esperanza</a></li>
                                    <li><a href="https://www.pikaramagazine.com/2020/04/la-vida-juego-la-vida-riesgo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">La vida en juego. La vida en riesgo</a></li>
                                    <li><a href="https://www.pikaramagazine.com/2020/03/las-casas-privilegios/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Las casas de nuestros privilegios</a></li>
                                    <li><a href="https://www.pikaramagazine.com/2020/03/por-whatsapp-y-confinada-pero-follame/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Por WhatsApp y confinada, pero f&oacute;llame</a></li>
                            </ol>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Arias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/cuidados-tiempos-pandemia_132_1215100.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2020 21:22:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los cuidados en los tiempos de la pandemia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una gala de los Goya en tres actos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/gala-goya-actos_132_1051168.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/020125cb-ce6f-4fe3-8da3-6fddd5849795_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una gala de los Goya en tres actos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estuve en el Martín Carpena de Málaga y ni un vaso de agua. Algunas reflexiones y ejemplos prácticos: cenad antes de la gala, llevad cargador y petaca</p></div><p class="article-text">
        <strong>Acto 1: Los premios</strong>
    </p><p class="article-text">
        A los Goya, como a la vida, hay que ir cenada y llorada de casa. All&iacute; me present&eacute; como acompa&ntilde;anta de una mujer que se dedica a esto del cine y que me advirti&oacute;: &ldquo;La gala se hace larga&rdquo;. Feminista que es una, me sub&iacute; a unos tacones (c&oacute;modos, eso s&iacute;) y me puse un vestido bien bonito y bien prestado. Fuimos en un autob&uacute;s desde el hotel al Mart&iacute;n Carpena de M&aacute;laga y ni un vaso de agua hasta que acab&oacute; la gala, a pesar de los intentos que hicimos. Un consejo que os doy si os invitan: llevad cargador y petaca.
    </p><p class="article-text">
        Los Goya fueron a parar a manos mayoritariamente de hombres, pero hubo grandes alegr&iacute;as que demuestran que ciertas cosas en la Academia y en el mundo del cine est&aacute;n cambiando: el Goya al mejor corto documental se lo llev&oacute; Silvia Venegas por <em>Nuestra vida como ni&ntilde;os refugiados en Europa</em> y el mejor documental fue para <em>Nata Moreno</em> por contar la historia de Ara Malikian. Y es que no se trata solo de que se lleven el premio mujeres, se trata de qu&eacute; mujeres se los llevan, qu&eacute; historias est&aacute;n contando y c&oacute;mo las est&aacute;n contando.
    </p><p class="article-text">
        La gala tuvo algunos momentos brillantes por el contenido y por la forma: Benedicta S&aacute;nchez, con 84 a&ntilde;os, recibi&oacute; el Goya a la actriz revelaci&oacute;n. Una mujer alejada de cualquier estereotipo que dio una lecci&oacute;n de feminismo en unas declaraciones previas a la gala: &ldquo;No me gusta competir, siempre me ha gustado m&aacute;s colaborar con mis compa&ntilde;eras&rdquo;.Belen Funes recibi&oacute; el premio a la mejor direcci&oacute;n novel por<em> La hija de un ladr&oacute;n</em> y luego mand&oacute; un saludo a las hermanas de Pikara.
    </p><p class="article-text">
        La directora Irene Moray se llev&oacute; el galard&oacute;n al mejor corto de ficci&oacute;n por <em>Suc de s&iacute;ndria</em>. Ella, criticada en redes por pasearse guap&iacute;sima por la alfombra roja con las axilas sin depilar (no dejar&aacute; de sorprenderme este ataque a la disidencia heteronormativa), hizo uno de los discursos m&aacute;s reivindicativos de la noche: &ldquo;Quer&iacute;a dedic&aacute;rselo a todas las supervivientes. Y hacer un recordatorio de que estas mujeres tienen derecho a hacer ruido, a triunfar, a coger espacio en el mundo, disfrutar de la vida, de su cuerpo&hellip; tienen derecho a correrse y a ser quien ellas quieran ser&rdquo;. Ella y las cr&iacute;ticas de Silvia Abril al techo de cristal y a la falta de papeles para mujeres mayores de 40 a&ntilde;os fueron los toques m&aacute;s reivindicativos de la noche. Tambi&eacute;n hay que mencionar a la compositora Zeltia Montes que se present&oacute; vestida de Super Woman porque &ldquo;hacer m&uacute;sica para cine siendo mujer es de superhero&iacute;nas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Acto 2: La alfombrita</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ser feminista y ponerse guapa, o lo que una considera que es verse bonita, no est&aacute; re&ntilde;ido. La riada de comentarios machistas despreciables que han ido ligadas a las moditas que lucieron actrices, directoras y presentadoras en los Goya son material suficiente para una serie documental. Se titular&iacute;a algo as&iacute; como <em>Misog&iacute;nia, la serie</em>. Un cap&iacute;tulo se puede dedicar a la obsesi&oacute;n con la depilaci&oacute;n: que no pueden ver un pelo en un sobaco de mujer. Cortocircuitan. La segunda parte se titular&iacute;a <em>Gordofobia</em>. Si se te ocurre tener un cuerpo que no se aproxime a lo que decide el mercado en firme colaboraci&oacute;n con el patriarcado, olv&iacute;date de sentirte deseable aunque lo seas, van a decir que no lo eres, que no lo intentes. Las cr&iacute;ticas no parecer&iacute;an tan sexistas si no lo fueran. Muy sencillo: ellos no reciben ni este escrutinio ni esta vigilancia f&iacute;sica. El tercer cap&iacute;tulo se titular&iacute;a <em>Nosotras; esos accesorios</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Acto 3: La gala vertical</strong>
    </p><p class="article-text">
        En los Goya me pareci&oacute; apreciar dos mundos. Por una parte estaba el proletariado del cine: iluminaci&oacute;n, sonido, composici&oacute;n de m&uacute;sica, reparto, foto fija, producci&oacute;n, atrezzo, vestuario&hellip; Gente que trabaja en el cine y ocupa las gradas. Y por otro lado los y las diosas del Olimpo de las alfombras rojas, los rostros que reflejan una industria, las salas VIPS, las copas de oro, los mundos aparte&hellip; Ech&eacute; de menos m&aacute;s horizontalidad, m&aacute;s convivencia, m&aacute;s arte, m&aacute;s pensamiento y menos industria.
    </p><p class="article-text">
        Hacen falta contenidos e historias que nos hagan mejores personas, m&aacute;s conscientes de que no somos nada; solo una mota de polvo en un enorme universo, en un planeta azul que se deshiela, que se quema, que vive la devastaci&oacute;n de temporales mientras el capitalismo camina con sus garras afiladas haci&eacute;ndonos peores personas.
    </p><p class="article-text">
        El cine, esa &ldquo;f&aacute;brica de sue&ntilde;os&rdquo;, es algo m&aacute;s que ocio, es algo m&aacute;s que un mero objeto de consumo, es m&aacute;s que un rato con unas palomitas. Vaya por delante que me encanta comer palomitas en el cine. Es un sue&ntilde;o, es re&iacute;rse de todo y llorar por la vida y la muerte, es vanguardia pero no debe ser &eacute;lite, el cine no es solo industria o no puede ser solo industria porque el cine construye, crea historias, las cuenta, denuncia, visibiliza, muestra, avanza.
    </p><p class="article-text">
        Soy consciente de los esfuerzos de la gala por descentralizar el cine para que Madrid no sea el centro del universo del cine en Espa&ntilde;a, pero descentralizar no es solo mover la gala de sitio. Es, y aqu&iacute; a Arturo P&eacute;rez Reverte le va a dar un mal, apoyar desde las instituciones provinciales y auton&oacute;micas la creaci&oacute;n de historias que nos hagan una sociedad mejor. Y es que aunque algunos despotricaran el s&aacute;bado sobre las subvenciones: &iquest;Qu&eacute; habr&iacute;a sido de la historia del arte sin el mecenazgo de los Medici en Florencia, por ejemplo? &iquest;Qu&eacute; son los premios literarios a los que nos presentamos muchas si no una forma de fomentar la escritura, la literatura?
    </p><p class="article-text">
        Ni hablando de cine, de alfombras y de premios nos libramos de ellos. Si a Vox no le gusta el cine espa&ntilde;ol, si Vox aborrece eso que se ha dado en llamar &ldquo;el cine espa&ntilde;ol&rdquo;, como si el arte tuviera patrias tambi&eacute;n&hellip;, es porque algo se debe estar haciendo bien o no mal del todo. Con lo patriotas que son ellos, el cine debe ser lo &uacute;nico de su Espa&ntilde;a que no les gusta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute; porque siempre, en muchos rincones del mundo, ha sido una herramienta de lucha y de cambio y si no que se lo digan a Ken Loach, a &Aacute;gnes Varda, a Iciar Bolla&iacute;n, al neorrealismo italiano, a Nadine Labaki.
    </p><p class="article-text">
        En el cine muchos de esos hijos e hijas encerrados en cub&iacute;culos de rancias ideolog&iacute;as y sectarias supersticiones encontrar&aacute;n personajes en los que mirarse, reflejos que duelan y liberen, ver&aacute;n lo que arde el dolor del encierro y la incomprensi&oacute;n y podr&aacute;n romper costuras, se asomar&aacute;n a realidades que no son las suyas pero que abrasan como &aacute;cido.
    </p><p class="article-text">
        Se podr&aacute;n emocionar con las llamas de una Galicia rural olvidada, digna e indestructible. Encontrar&aacute;n el sabor del zumo de sand&iacute;a; lo que cuesta correrse despu&eacute;s del asalto sexual. Sabr&aacute;n que la historia no fue lo que les contaron; que hubo hombres y mujeres escondidos en rincones para que los golpistas, los de verdad, no les pasearan.
    </p><p class="article-text">
        Sabr&aacute;n que alguien gritar&aacute; por ellos y dedicar&aacute; el Goya a todas las antifascistas del mundo (gracias, de coraz&oacute;n, al actor Enric Auquer) y lo har&aacute; mientras dure esta guerra, una guerra abierta contra la cultura, la libertad, la expresi&oacute;n de las ideas de libertad, fraternidad, progreso, igualdad y lucha.
    </p><p class="article-text">
        En el cine y en la vida todas nosotras conocemos el dolor y la gloria. Porque lo que queda cuando se quita la alfombra, el espect&aacute;culo, los vestidos prestados, los premios se ponen en las baldas y se apagan los foco&hellip; son personas peleando por contar historias y sociedades que necesitan ser contadas.
    </p><h2 class="article-text">Para seguir leyendo:</h2><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>&ldquo;<a href="https://www.pikaramagazine.com/2018/06/aranzazu-calleja-compositora-cine/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">En la industria del cine hay un deseo de ruptura pero tambi&eacute;n muchas resistencias</a>&rdquo;</li>
                                    <li>&ldquo;<a href="https://www.pikaramagazine.com/2017/11/chelo-loureiro-cine-animacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Nada puede promocionar mejor un pa&iacute;s que su cine</a>&rdquo;</li>
                                    <li><a href="https://www.pikaramagazine.com/2017/02/contradicciones-de-una-feminista-en-la-alfombra-roja/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Contradicciones de una feminista en la alfombra roja</a></li>
                            </ol>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Arias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/gala-goya-actos_132_1051168.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jan 2020 20:23:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una gala de los Goya en tres actos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premios Goya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Uno de los nuestros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/mujeres-cine_132_1190348.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72bf845f-dae2-447c-ad48-f443caf02a57_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Uno de los nuestros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace poco se anunciaban las nominaciones a los premios Goya con una absoluta y notoria ausencia de mujeres</p><p class="subtitle">Entre los hombres se teje una red, sutil pero patente, que deja fuera a muchas mujeres de distintos ámbitos culturales y artísticos</p></div><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as la m&uacute;sica Le Parody dijo en sus redes sociales que en el mundo de la m&uacute;sica &ldquo;<strong>hay una</strong><strong> fraternidad de hombres y que si eres hombre perteneces a ella autom&aacute;ticamente</strong>, tan autom&aacute;ticamente que probablemente no la ves. Es una red de compadreo, de intercambio de saberes, favores, opiniones. De poder. Es bonita de ver, es humana. Y ser&iacute;a buena si cupi&eacute;ramos todos, ese todos masculino gen&eacute;rico que en teor&iacute;a dicen que nos incluye a las dem&aacute;s. Es muy raro interactuar con esa red siendo mujer. Siempre es desde fuera (a veces desde muy afuera, a veces desde ligeramente afuera). Siempre desde un trato distinto, o condescendiente o reverencial. <strong>Y hay hombres con buenas intenciones queriendo compensar el desequilibrio con cuotas, invitaciones, colaboraciones</strong>. Pero no veis la red. Porque si la vierais sabr&iacute;ais que as&iacute; no se desarticula. La red empieza a disolverse cuando vosotros mismos cambi&aacute;is dentro de la red. Yo no quiero ser m&aacute;s la cuota de t&iacute;a que participa en tal charla, o que equilibra el cartel de tal festival, o que compensa la testosterona de tal concierto. Incl&uacute;yeme en la charleta tonta que tienes luego en la barra con tus colegas, m&aacute;ndame el mismo mensaje que a &eacute;l, sal&uacute;dame de la misma forma. No s&eacute; si me gustar&iacute;a esto tampoco, pero s&oacute;lo como experimento, por ver qu&eacute; pasa.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Esa red tan sutil, pero patente, que se teje y es invisible la sienten muchas mujeres de distintos &aacute;mbitos culturales y art&iacute;sticos. Yo, desde las muchas redacciones que ya he pisado, he visto como <strong>los &ldquo;se&ntilde;oros&rdquo; del periodismo se reparten m&eacute;ritos y responsabilidades mientras nos miran con condescendencia</strong> y siempre planea el &ldquo;nunca ser&aacute;s uno de los nuestros&rdquo;. Como si yo estuviera jugando a esto del periodismo. Eso s&iacute;; con honrosas y maravillosas y (cada vez m&aacute;s) excepciones. Porque s&iacute;: hay muchos aliados en muchos espacios, hay que decirlo. T&uacute; sabr&aacute;s si eres uno de ellos. Si te sientes un poco inc&oacute;modo con este texto es que igual eres de aquellos otros y te lo tienes que mirar.
    </p><p class="article-text">
        La investigadora cultural Maria Ptqk afirm&oacute; esto ante el hilo de Le Parody, que apuntaba &ldquo;un tema clave, esa especie de muro (no techo) de cristal que a&iacute;sla a las t&iacute;as en los entornos profesionales y permanece tambi&eacute;n cuando hay las mejores intenciones. A veces lo he o&iacute;do nombrar como '<strong>homosocialidad'</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Hace poco se anunciaban las nominaciones a los premios Goya con una absoluta y notoria ausencia de mujeres. Y eso que las galas de las pasadas ediciones fueron la del Me Too, la de las mujeres, la de los los abanicos rojos.
    </p><p class="article-text">
        En las siguientes categor&iacute;as no hay ninguna nominada: direcci&oacute;n, direcci&oacute;n de fotograf&iacute;a, gui&oacute;n original, direcci&oacute;n art&iacute;stica y m&uacute;sica original. Ninguna. Solo una en la categor&iacute;a de direcci&oacute;n novel. Solo una coguionista en gui&oacute;n adaptado, una en canci&oacute;n original, otra en direcci&oacute;n de producci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Algunas acad&eacute;micas han puesto de relieve la llamativa ausencia de mujeres este a&ntilde;o entre las personas nominadas</strong> y tambi&eacute;n el olvido de lo m&aacute;s peque&ntilde;o, de lo artesanal, pelis peque&ntilde;as que gustan pero que para ellos pasan sin pena ni gloria. 'Los d&iacute;as que vendr&aacute;n' y 'La Virgen de Agosto' son ejemplo de esto.
    </p><p class="article-text">
        La directora art&iacute;stica de 'El Hoyo', Azegi&ntilde;e Urigoitia, tras llevarse el premio en Sitges y all&aacute; donde se ha proyectado la cinta, se queda sin menci&oacute;n alguna a pesar de la genialidad de sus creaciones dist&oacute;picas. Al igual que Laia Collet por su direcci&oacute;n art&iacute;stica en 'Paradise Hill'. Zeltia Montes, compositora sinf&oacute;nica de 'Adi&oacute;s', tampoco parece haber conquistado el o&iacute;do de los acad&eacute;micos. Tampoco han reconocido el trabajazo de Ar&aacute;nzazu Calleja, compositora de la m&uacute;sica de 'El Hoyo'.
    </p><p class="article-text">
        Y aunque parece que no hay directoras de fotograf&iacute;a, las hay. Merece la pena nombrar, para que se sepa que existen, a directoras de fotograf&iacute;a como Gris Jordana por 'Taxi a Gibraltar' y 'La vida sin Sara Amat', Jenifer Cox por Elisa y Marcela&nbsp; o Marina Lameiro por 'Young and Beautiful'. Son muchas las voces que no entienden que se haya quedado fuera como mejor documental el trabajo de Marina Lameiro. Sorprende tambi&eacute;n la ausencia de 'Los que Desean', el corto documental de Elena L&oacute;pez Riera, premiado en numerosos cert&aacute;menes cinematogr&aacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        Algunas cineastas consideran que merec&iacute;an estar entre las que compiten a Mejor pel&iacute;cula 'La Inocencia', de Luc&iacute;a Alemany y 'La hija de un ladr&oacute;n', de Bel&eacute;n Funes, que solo est&aacute; nominada como mejor Direcci&oacute;n Novel.
    </p><p class="article-text">
        Puede que estas ausencias tengan que ver con que siguen siendo menos mujeres en las producciones cinematogr&aacute;ficas. Puede que tenga que ver con un desequilibro num&eacute;rico dentro de la propia academia y con el hecho de que votan m&aacute;s acad&eacute;micos que acad&eacute;micas y &ldquo;entre ellos se lamen el pijo&rdquo;, como dicen en mi pueblo (y no se me ofenda nadie que es una met&aacute;fora por lo que he mencionado antes de la homosociabilidad). <strong>Es importante recordar que desde 1986 solo 5 mujeres han dirigido la academia de las Artes y las Ciencias Cinematogr&aacute;ficas</strong>. Ese compadreo, en muchos casos, deja fuera el indiscutible talento de muchas mujeres que hacen cine, contra viento y marea.
    </p><p class="article-text">
        Desde CIMA,la&nbsp;Asociaci&oacute;n de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales, buscan fomentar una presencia igualitaria de las cineastas y, como explican en su web, quieren &ldquo;contribuir a una representaci&oacute;n equilibrada y realista de la mujer dentro de los contenidos&rdquo;. Porque los informes y estudios siguen mostrando que, a pesar de estar cualificadas y formadas, <strong>el n&uacute;mero de mujeres profesionales sigue estando muy por debajo del 40%</strong> y sus pel&iacute;culas siguen siendo minoritarias y tienen menos presupuesto.
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute; compadreo, ser&aacute; desequilibrio, ser&aacute; homosociabilidad o ser&aacute; todo a la vez, pero no puede seguir siendo as&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Arias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/mujeres-cine_132_1190348.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Dec 2019 22:53:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Uno de los nuestros]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Premios Goya]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las palabras que empujan la piedra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/palabras-empujan-piedra_132_1253421.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b1ff166-6776-4a1d-a98f-01cf38e71bac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las palabras que empujan la piedra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El asesinato de Lucrecia Pérez fue considerado el primer crimen por odio racista registrado en España</p><p class="subtitle">Hoy, los discursos de odio campan a sus anchas gracias al beneplácito de muchos medios de comunicación</p></div><p class="article-text">
        Lucrecia P&eacute;rez lleg&oacute; a Madrid buscando, como dice la canci&oacute;n, visa para un sue&ntilde;o. El d&iacute;a que la mataron ten&iacute;a 33 a&ntilde;os. Lo hicieron a tiros y a sangre fr&iacute;a. Los medios, en aquel momento, llamaron a las cosas por su nombre. A la extrema derecha, extrema derecha y al racismo se le llam&oacute; racismo. El 13 de noviembre se cumplieron 27 a&ntilde;os de su muerte; el asesinato fue considerado el primer crimen por odio racista registrado en Espa&ntilde;a. Es curioso que <a href="http://www.rtve.es/alacarta/videos/informe-semanal/fue-informe-pistolas-del-racismo/1576324/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este reportaje de Informe Semanal</a> resulte mucho m&aacute;s contundente en la defensa de los derechos que la mayor parte de los discursos que se extraen de los contenidos medi&aacute;ticos hoy en d&iacute;a, con honrosas excepciones.
    </p><p class="article-text">
        Los discursos racistas, hom&oacute;fobos, lesbofobos, xen&oacute;fobos, machistas y sexistas se han disfrazado de &ldquo;pol&iacute;ticamente incorrectos&rdquo;, de atrevidos y valientes, de reacci&oacute;n frente a una imaginaria &ldquo;dictadura progre&rdquo; que produce hilaridad con solo nombrarla. PP y Ciudadanos han legitimado esos mantras vergonzosos pactando con Vox, partido de extrema derecha. Algunos lo han hecho queriendo y otros, por pura repetici&oacute;n autom&aacute;tica de contenidos, han incluido parte de los improperios como aceptables, como parte del club de la libertad de expresi&oacute;n, como opiniones. Como si debi&eacute;ramos ser tolerantes con la intolerancia m&aacute;s burda.
    </p><p class="article-text">
        Siembran mentiras, vetan a medios, manipulan datos, se&ntilde;alan a activistas, migrantes, periodistas y hasta leen listados de receptores de ayudas (si es que lo eran, claro). Son las palabras las que lanzan la piedra, las que empujan la navaja.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;les son las consecuencias? &iquest;O alguien pensaba que esta irresponsabilidad de considerar interlocutora v&aacute;lida a la extrema derecha no iba a tener consecuencias? Linchamientos en redes, mails amenazantes, empujones, insultos, el tel&eacute;fono de compa&ntilde;eras activistas en manos de forococheros que se dedican a tratar de asustarnos enviando fotos de sus penes&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Consecuencias que van muy lejos: Centros de menores donde viven ni&ntilde;os y ni&ntilde;as solos atacados por energ&uacute;menos a los que solo les faltan las antorchas y habitar el siglo XIII. Energ&uacute;menos que no se atreven con el poder y pagan sus frustraciones sociales con el eslab&oacute;n m&aacute;s d&eacute;bil de toda la cadena, errando el tiro y, de paso, meando sobre la Carta de los Derechos Humanos.
    </p><p class="article-text">
        La redacci&oacute;n de Pikara ha sido atacada dos veces en menos de dos semanas. En la &uacute;ltima ocasi&oacute;n escribieron con pintura: &ldquo;La violencia no tiene g&eacute;nero&rdquo;. <a href="https://www.pikaramagazine.com/2019/11/la-violencia-no-tiene-genero/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nos suena la frase, &iquest;verdad?</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.elfaradio.com/2019/10/19/varios-encapuchados-forcejean-contra-feministas-y-huyen-de-la-policia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El 21 de octubre en Santander un grupo de feministas fueron empujadas y atacadas por lucir una pancarta. </a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://elpais.com/ccaa/2019/11/08/madrid/1573225593_418307.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El 27 de octubre cinco encapuchados agredieron a un joven demandante de protecci&oacute;n internacional</a>. Fue en Madrid, en Aluche. Al chico, de 21 a&ntilde;os, le dejaron inconsciente y alguien llam&oacute; a una ambulancia. &iquest;Cu&aacute;ntas personas se lamen solas las heridas por miedo a denunciar y ser deportadas?
    </p><p class="article-text">
        Solo cuatro d&iacute;as antes de las elecciones la plataforma Es Racismo difundi&oacute; un v&iacute;deo an&oacute;nimo en el que se ve&iacute;a c&oacute;mo un joven pegaba a una mujer al grito de &ldquo;vete a tu puto pa&iacute;s&rdquo;. Nadie en ese autob&uacute;s hizo nada. 
    </p><p class="article-text">
        En Vigo, un individuo entr&oacute; de madrugada en los juzgados&nbsp;y&nbsp;caus&oacute; cuantiosos da&ntilde;os en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos seguir enumerando agresiones. Muchas las desconocemos porque la mayor&iacute;a directamente no se denuncian. Todas tienen un punto en com&uacute;n: su origen, los instigadores de todo este odio.
    </p><p class="article-text">
        La extrema derecha tiene ahora 52 asientos en el Congreso de los diputados. Los odiadores se sienten respaldados y se sienten fuertes. Vienen tiempos duros, compa&ntilde;eras. Y la respuesta no es otra que m&aacute;s feminismo, m&aacute;s antirracismo, m&aacute;s ecologismo...
    </p><p class="article-text">
        Somos m&aacute;s las personas que queremos una sociedad libre de odios. Somos muchas las que pintamos sobre vuestras pintadas de odio, como dicen mis compa&ntilde;eras de Pikara.
    </p><p class="article-text">
        Nos ten&eacute;is en frente y no tenemos miedo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Quiero dedicar estas l&iacute;neas a Lucrecia P&eacute;rez, que nunca cumpli&oacute; sus sue&ntilde;os, que nunca tuvo una visa, que fue cobardemente asesinada.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Arias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/palabras-empujan-piedra_132_1253421.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Nov 2019 21:17:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las palabras que empujan la piedra]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mujer tenía que ser… la que salvara el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/mujer-salvara-mundo_132_1340153.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e23c0f6-82e3-4a87-a807-506d79873245_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mujer tenía que ser… la que salvara el mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La violencia sólo es un síntoma del sistema de opresiones cruzadas que nos necesita explotadas y que necesita un planeta explotado y arrodillado</p></div><p class="article-text">
        Cada a&ntilde;o desaparecen 8,8 millones de hect&aacute;reas de bosque, una superficie superior a toda Andaluc&iacute;a, seg&uacute;n la FAO. Son estimaciones amables, optimistas desde el punto de vista de una proporci&oacute;n de la comunidad cient&iacute;fica. Los bosques primarios est&aacute;n siendo destruidos o degradados por la actividad humana, destrozando el hogar de pueblos ind&iacute;genas y de especies animales y vegetales.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos de Greenpeace, un 90% de las poblaciones de peces que se han evaluado en el Mediterr&aacute;neo est&aacute;n sobreexplotadas. Espa&ntilde;a s&oacute;lo protege un 8% de sus aguas, sin implementaci&oacute;n de pol&iacute;ticas de gesti&oacute;n pesquera o costera, la degradaci&oacute;n de nuestros mares es imparable. El uso medio de una bolsa de pl&aacute;stico es de 15 minutos, pero tarda cientos de a&ntilde;os en degradarse. Estos son s&oacute;lo algunos ejemplos, pero la lista es interminable. Sube la temperatura del mar, se acidifica, se llena de pl&aacute;stico, los bosques se mueren, los polos se derriten y la naturaleza nos devuelve el golpe: los fen&oacute;menos naturales cada vez son m&aacute;s virulentos. Las gotas fr&iacute;as, los huracanes, las sequ&iacute;as, los mega incendios. Las personas que habitan los pa&iacute;ses m&aacute;s empobrecidos y explotados son las primeras en sufrir las graves consecuencias socioecon&oacute;micas del impacto medioambiental que acarrea el <em>desarrollo</em> de los pa&iacute;ses <em>desarrollados</em>, cuyas econom&iacute;as despilfarran el 80% de los recursos empleados anualmente, a pesar de que en ellos vive s&oacute;lo la quinta parte de la poblaci&oacute;n mundial.
    </p><p class="article-text">
        Las previsiones sobre el cambio clim&aacute;tico han sido demasiado optimistas o conservadoras pero a estas alturas el consenso es total: la temperatura sube a mayor velocidad de lo esperado y la comunidad cient&iacute;fica se queda sin voz gritando que ya no queda tiempo, que tenemos que empezar a valorar c&oacute;mo colapsar mejor.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos inmersas en un modelo econ&oacute;mico absolutamente disparatado que pretende crecer hasta el infinito en un planeta con evidentes l&iacute;mites biof&iacute;sicos. Este modelo de desarrollo causa la devastaci&oacute;n del planeta y est&aacute; en el origen de la desigualdad y la opresi&oacute;n de los pueblos. Sin embargo, cuestionar el dogma del crecimiento es una rareza en nuestra cultura, nuestros medios y nuestras instituciones pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Mientras la pol&iacute;tica institucional sigue secuestrada por los poderes econ&oacute;micos, las mujeres siguen siendo asesinadas y precarizadas; la clase obrera, vapuleada y el planeta se asoma al abismo de una emergencia clim&aacute;tica sin precedentes, sigue el marketing pol&iacute;tico, el teatro de congresos. Sigue el circo de la pol&iacute;tica mundial mientras el bosque se quema a nuestra espalda.
    </p><p class="article-text">
        Este viernes, 27 de septiembre, se celebra la <a href="https://noticias.eltiempo.es/por-que-los-jovenes-son-la-clave-contra-el-cambio-climatico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Huelga Mundial por el Clima</a> a nivel global. El objetivo es declarar de manera inmediata el estado de emergencia clim&aacute;tica y reducir a cero las emisiones de gases de efecto invernadero.
    </p><p class="article-text">
        El pasado 8 de marzo mi gran amiga Naiara Vink hizo una pancarta que rezaba: &ldquo;Ten&iacute;a que ser mujer&hellip; la que salvara el mundo&rdquo;. Y tendr&aacute; que ser. Tendremos que ser. Quiero que seamos todas. Hace poco le&iacute; una consigna ecologista que dec&iacute;a que no estamos aqu&iacute; para defender el planeta porque somos el planeta defendi&eacute;ndose a s&iacute; mismo. No verlo as&iacute; es condenarnos al suicidio. No nos queda tiempo y no podemos legar a nuestras hijas e hijos una pesadilla dist&oacute;pica.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro horizonte inmediato implica volver a la econom&iacute;a real; aquella que ha ca&iacute;do siempre sobre los hombros de las mujeres, aquella menos valorizada, m&aacute;s denostada. El capitalismo y el patriarcado han relegado a las mujeres al &aacute;mbito de lo dom&eacute;stico d&aacute;ndole un valor m&iacute;nimo a esta esfera sin la cual no tenemos nada. Es fundamental recordar que este terreno es crucial en nuestro horizonte: los cuidados, la tierra, la alimentaci&oacute;n, la econom&iacute;a en el sentido propio de la palabra, los medios a trav&eacute;s de los que los seres humanos viven, la reproducci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        El capitalismo y su colega &iacute;ntimo, el heteropatriarcado, se han dedicado primero a las econom&iacute;as productivas y, a partir de los 70, a la llamada econom&iacute;a financiera, econom&iacute;as ambas cremat&iacute;sticas que se han comido los recursos naturales; nuestra casa. Es necesaria una transici&oacute;n social y econ&oacute;mica para preservar el planeta. En un futuro no muy lejano el modelo econ&oacute;mico va a tener que conceder mucho m&aacute;s peso a las tareas relativas a los cuidados.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.pikaramagazine.com/2012/12/la-economia-feminista-desnuda-al-capitalismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las estructuras econ&oacute;micas actuales tienen que reordenarse de arriba a abajo</a> y es la oportunidad del feminismo para <a href="https://www.pikaramagazine.com/2019/09/cuidados-amigas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ubicar en el centro los cuidados</a>, para construir sociedades igualitarias y m&aacute;s justas y no caminar hacia la barbarie.
    </p><p class="article-text">
        En la comunidad investigadora hay pocas dudas sobre la inminencia de la reconversi&oacute;n de una econom&iacute;a que tiene los d&iacute;as contados. Nuestras econom&iacute;as dependen de unas energ&iacute;as f&oacute;siles que se est&aacute;n agotando. Hay que reconfigurar todo esto y la &uacute;nica v&iacute;a razonable parece pasar por devolver a la voz &ldquo;econom&iacute;a&rdquo; su sentido real que nada tiene que ver con la usura.
    </p><p class="article-text">
        No faltar&aacute; quien quiera vendernos el crecepelo del capitalismo verde pero &eacute;sa es la misma receta para el desastre, s&oacute;lo que redactada en la neolengua del &ldquo;desarrollo sostenible&rdquo; y la &ldquo;responsabilidad social corporativa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Debemos llenar las calles en una oleada verde para decirle a los de arriba que es hora de parar esta huida hacia adelante y salvar algunos muebles. Entre todo ese verde debe escucharse con fuerza la voz morada de los colectivos feministas. Tenemos que tener voz en la nueva arquitectura mundial que, no les quepa duda, tiene que llegar o estaremos ante una nueva edad b&aacute;rbara. <a href="https://www.pikaramagazine.com/tag/ecofeminismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El feminismo y la ecolog&iacute;a son los dos diques de contenci&oacute;n del horror</a>.
    </p><p class="article-text">
        Este futuro y esta trayectoria de colapso capitalista puede ser la oportunidad para construir sociedades igualitarias, civilizadas, justas y que valoricen lo que siempre estuvo desvalorizado.
    </p><p class="article-text">
        No dejemos escapar la ocasi&oacute;n, compa&ntilde;eras, de hacer manifiesto lo obvio, que los cuidados son el futuro; el cuidado de la vida, de la tierra, de los bosques y de los mares&hellip; y que las agresiones de la barbarie patriarcal y capitalista pronto ser&aacute;n, necesariamente, cosas del pasado. Un pasado que mientras pasa, esperemos no nos condene a Mad Max.
    </p><p class="article-text">
        Quienes est&aacute;n en contra de que nos violen y nos maten, pero no ven necesario acabar con el sistema capitalista depredador de la naturaleza, racista, heteronormativo, especista y patriarcal... hay algo que se est&aacute;n perdiendo o que no est&aacute;n enfocando. La violencia s&oacute;lo es un s&iacute;ntoma del sistema de opresiones cruzadas que nos necesita explotadas y que necesita un planeta explotado y arrodillado.
    </p><p class="article-text">
        No queremos que cambie el clima, queremos que cambie el sistema.
    </p><h4 class="article-text">M&aacute;s informaci&oacute;n:</h4><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s informaci&oacute;n:</strong><a href="https://www.ecologistasenaccion.org/126848/huelga-mundial-por-el-clima/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manifiesto</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.ecologistasenaccion.org/evento/huelga-mundial-por-el-clima/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Movilizaciones</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Arias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/mujer-salvara-mundo_132_1340153.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Sep 2019 20:00:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mujer tenía que ser… la que salvara el mundo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carta abierta a Rocío Monasterio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/carta-abierta-rocio-monasterio_132_1451840.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a35d2c15-26c4-41eb-b3af-c75c16da7d92_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carta abierta a Rocío Monasterio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo denigrante, lo que no quiero que mi hija presencie, son las agresiones LGTBfóbicas y declaraciones como las de usted, que alimentan discursos de odio</p><p class="subtitle">Mi niña aprenderá en el Orgullo sobre solidaridad, justicia y cómo sobrevivir al rechazo; aprenderá más que en una clase de Historia, señora</p></div><p class="article-text">
        Estimada Roc&iacute;o,
    </p><p class="article-text">
        Le escribo como madre de una ni&ntilde;a de 3 a&ntilde;os. Hace unos d&iacute;as hac&iacute;a usted <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/Monasterio-Orgullo-denigra-dignidad-personas_0_916208521.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estas declaraciones</a>&nbsp;sobre la fiesta del Orgullo LGTBI en Madrid. Hablaba sobre un &ldquo;espect&aacute;culo denigrante&rdquo; y &ldquo;falta de civismo&rdquo;, adem&aacute;s de se&ntilde;alar lo terrible que era para las familias con ni&ntilde;os y ni&ntilde;as ver a gente que se quiere y est&aacute; de fiesta o reivindicando sus derechos.
    </p><p class="article-text">
        Empezar&eacute; por explicarle lo que es un espect&aacute;culo denigrante, aunque merece calificativos m&aacute;s gruesos: denigrantes son los ataques continuados que sufre la comunidad LGTBI, como que un joven vaya a comprarse una hamburguesa a McDonalds y otro le increpe por su pluma con amenazas como&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/hetero-amenazas-homofobas-McDonalds-Barcelona_0_914808790.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Te voy a hacer heterosexual a hostias&rdquo; en un McDonalds de Barcelona</a>. Denigrante es que<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/matare-bolleras-mujeres-lesbianas-Barcelona_0_916558620.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> dos madres que pasean con su hijo sean agredidas al grito de &ldquo;Os matar&eacute;, bolleras de mierda&rdquo;.</a>
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que denigrante, es doloroso, terrible, insoportable, inasumible, intolerable.
    </p><p class="article-text">
        No quiero que la LGTBfobia exista en la sociedad en la que crece mi hija ni quiero que mi hija presencie atentados contra la libertad como el del v&iacute;deo, como la agresi&oacute;n a estas dos mujeres o como sus declaraciones, se&ntilde;ora Monasterio. Eso s&iacute; me ofende, me hiere, me duele y eso s&iacute; es para tapar los ojos de nuestros hijos e hijas.
    </p><p class="article-text">
        Quiero que Nina, mi ni&ntilde;a, crezca rodeada de amor y yo he visto en pocos sitios tanto amor como en las manifestaciones y en las fiestas del Orgullo, donde nadie ofende a nadie, nadie insulta a nadie, nadie odia a nadie. Quiero que vea amor de todos los colores y de todas las maneras. Quiero que no le asuste ni su cuerpo ni el de nadie.
    </p><p class="article-text">
        Quiero que sepa que todas las personas merecen todos los derechos y que no existe solo una manera de existir, ni de estar en el mundo, ni de amar. Quiero que respete a todo el mundo, independientemente de a qui&eacute;n besen, con qui&eacute;n se acuesten o c&oacute;mo expresen su identidad.
    </p><p class="article-text">
        Quiero que sea libre para experimentar, crecer, amar, disfrutar y ser &uacute;til a la sociedad. Que conozca la alegr&iacute;a para pelear las tristezas y en pocos sitios he visto tanta alegr&iacute;a como en esas manifestaciones y en esas fiestas.
    </p><p class="article-text">
        Quiero que aprenda sobre solidaridad, tolerancia, lucha por los derechos de todas las personas, justicia&hellip; y hay mucho de eso en los cuerpos y las miradas de las personas que han sufrido la privaci&oacute;n de esos derechos, aquellas que han tenido que pelear la aceptaci&oacute;n y sobrevivir al rechazo. Puede aprender m&aacute;s en el desfile del Orgullo que en una clase de historia, se&ntilde;ora.
    </p><p class="article-text">
        Quiero que mi hija crezca como lo ha hecho hasta ahora: aprendiendo que el amor y el cari&ntilde;o no tienen nada que ver con el g&eacute;nero, el color de la piel, la procedencia o el dinero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quiero que Nina no insulte, no arrincone, no denigre, no discrimine y no haga da&ntilde;o a nadie nunca </strong>por raz&oacute;n de su orientaci&oacute;n sexual, su raza, su procedencia o su condici&oacute;n social, como usted lo hace.
    </p><p class="article-text">
        Quiero que pelee por un mundo mejor y defienda con toda su energ&iacute;a a aquellas personas que necesiten su apoyo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quiero que si le gusta una mujer, se acueste con ella y que eso no le cueste ni los insultos ni las presiones </strong>de aquellas personas que, como usted, han hecho de la intolerancia y el odio una forma de vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quiero que si mi hija siente que es un chico en alg&uacute;n momento de su vida pueda hacer esa transici&oacute;n sin que eso le traiga de la mano la exclusi&oacute;n social</strong>, vivir en los m&aacute;rgenes y hasta el suicidio.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, contradiciendo absolutamente sus declaraciones, como madre de una ni&ntilde;a peque&ntilde;a le aseguro que s&iacute;, que quiero que mi hija sepa qu&eacute; es el Orgullo, por qu&eacute; se conmemora y por qu&eacute; estamos a este lado de la trinchera: junto a cualquier persona que sufra discriminaci&oacute;n sea por la raz&oacute;n que sea. Llevar&iacute;a a Nina mil veces a las fiestas del Orgullo; con cremita para el sol, un gorrito, mucha agua en la mochila&hellip; Y <em>brilli-brilli</em> si hace falta.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, y que no le siente mal. <strong>Nunca llevar&iacute;a a mi hija a una cena familiar a su casa, que los ni&ntilde;os aprenden lo que ven y yo no quiero que sea una intolerante.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y es que, como le dijo Pedro Zerolo a Ana Botella: &ldquo;En nuestra sociedad cabe usted pero en la vuestra nosotros no cabemos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ni falta de decoro, ni falta de civismo, ni espect&aacute;culo denigrante&hellip; El amor es siempre c&iacute;vico y hermoso. Lo denigrante son sus declaraciones, su LGTBfobia, su extremismo religioso y su intolerancia. Y si hubiera falta de civismo, ser&iacute;a&nbsp;la misma que en San Ferm&iacute;n, la verbena de la Paloma o la pradera de San Isidro y las fiestas de San Juan. Las mismas ganas de pasarlo bien, de hacer cosas bien y de portarse regular que cualquier hetero. Faltar&iacute;a m&aacute;s. Exactamente igual de buenos, malos y regulares. El Orgullo es normalidad democr&aacute;tica y visibilidad para un colectivo que ha vivido demasiado tiempo en la sombra.
    </p><p class="article-text">
        Mi peque&ntilde;a, con 3 a&ntilde;os, ve con absoluta normalidad que su amiguito tenga dos padres o que dos mujeres sean mam&aacute;s. Mi hija sabe mucho m&aacute;s sobre amor, tolerancia y respeto que usted.
    </p><p class="article-text">
        No se ponga triste por mis palabras. De la LGTBfobia tambi&eacute;n se sale, y hasta su racismo y su xenofobia tienen cura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Yo le invito</strong>, desde estas l&iacute;neas y formalmente,<strong> a venir el s&aacute;bado conmigo a dar una vuelta por el Orgullo en Madrid. La alegr&iacute;a es contagiosa y el sexo no es solo para procrear, se&ntilde;ora m&iacute;a.</strong> Mire: nos bailamos <a href="https://www.youtube.com/watch?v=fsxVo6WqI8w" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de Ladilla Rusa</a>, otra de la Terremoto de y brindamos por Marsha P. Johnson y Sylvia Rivera, por Nazario y Oca&ntilde;a,&nbsp;y por la gran Audre Lorde.
    </p><p class="article-text">
        Podemos hablar de sus luchas, de los asesinatos, de los cr&iacute;menes de odio que a&uacute;n hoy sufren las personas LGTBI en todas las partes del mundo. Podemos hablar de la pena de muerte, de los sanatorios mentales, de la c&aacute;rcel, de la hu&iacute;da, los insultos y el dolor. Podemos hablar del camino recorrido y del que queda por recorrer, que es mucho, y que hace que hoy siga siendo necesario que las personas LGTBI se visibilicen en las calles. Es m&aacute;s necesario que nunca porque, desgraciadamente, hay gente como usted, como el agresor de Barcelona y como el de McDonalds.
    </p><p class="article-text">
        Un saludo
    </p><p class="article-text">
        PD: Llevo yo brillantina para todas. No me llames t&uacute; que ya te llamo yo&hellip;
    </p><p class="article-text">
        *
    </p><h3 class="article-text">Lee tambi&eacute;n:</h3><p class="article-text">
        <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Un Orgullo menos 'suyo' y m&aacute;s 'nuestro'</a>, una cr&oacute;nica de Lara Santaella del Orgullo Cr&iacute;tico del Sur
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li></li>
                                    <li><a href="https://www.pikaramagazine.com/2018/06/sobre-banderas-y-dioptrias/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Sobre banderas y dioptr&iacute;as</a>, un art&iacute;culo de la santamari(ca) sobre la mercantilizaci&oacute;n del Orgullo.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <a href="https://www.pikaramagazine.com/2019/07/presupuestos-andalucia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los dineros de la reacci&oacute;n: a prop&oacute;sito de los presupuestos andaluces</a>. Araceli Pulpillo&nbsp;analiza los nuevos presupuestos de Andaluc&iacute;a, recuerda la importancia de la pedagog&iacute;a y de la acci&oacute;n conjunta como respuesta al fascismo.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li></li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Arias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/carta-abierta-rocio-monasterio_132_1451840.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Jul 2019 19:41:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carta abierta a Rocío Monasterio]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿A quién van a votar las feministas? A una mujer no va a ser, no]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/van-votar-feministas-mujer-va_132_1579664.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/356c1e90-3b6a-4aa0-bc48-bcc2e4c9f7aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿A quién van a votar las feministas? A una mujer no va a ser, no"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El bochornoso espectáculo de los dos debates electorales demuestra la urgencia de que la política machuna aprenda de las formas de hacer del movimiento feminista</p><p class="subtitle">Nunca puede repetirse una campaña y un debate sin mujeres. El feminismo es un dique de contención antifascista</p></div><p class="article-text">
        Tras el atentado terrorista de un supremacista blanco que atac&oacute; mezquitas en Nueva Zelanda, la primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern se puso un hiyab (no es musulmana) y habl&oacute; con la voz quebrada sobre lo que representa su pueblo: &ldquo;la diversidad, la bondad y la compasi&oacute;n&rdquo;, &ldquo;hogar para aquellos que comparten&rdquo; esos valores y &ldquo;refugio para quienes los necesitan&rdquo;. Cuando Trump le pregunt&oacute; que qu&eacute; pod&iacute;a hacer por Nueva Zelanda, Jacinda Arden le espet&oacute;: mostrar &ldquo;simpat&iacute;a y amor por todas las comunidades musulmanas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ella, como feminista que se reconoce en la lucha por los derechos de las mujeres, est&aacute; lejos de la agresividad, los ataques, la falta de di&aacute;logo y la grandilocuencia de palabras gruesas y fondo vac&iacute;o de aquellos a los que en esta campa&ntilde;a se les rompe Espa&ntilde;a, les liquidan la patria y hablan de rendici&oacute;n, vencer, conquistar y otras bravuconadas de p&uacute;ber machito de hormonas revolucionadas.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute;, la campa&ntilde;a y los debates dejan claras un par de cosas: hace falta m&aacute;s contenido feminista en los programas, que en algunos ya est&aacute; presente gracias al empuje de los movimientos feministas (en otros las propuestas son un calco de El cuento de la Criada). Y hace falta sobre todo otra forma de hacer pol&iacute;tica: mujeres feministas en primera l&iacute;nea de la pol&iacute;tica. En abril de 2019 todav&iacute;a ninguna mujer ha sido candidata a la presidencia del gobierno de Espa&ntilde;a. Nunca.
    </p><p class="article-text">
        La agresividad, los insultos, las mentiras, la mala educaci&oacute;n, la interrupci&oacute;n, libros y objetos voladores, muertas como arma arrojadiza y marcos de fotos. El bochornoso espect&aacute;culo de los dos debates hace urgente que la pol&iacute;tica machuna aprenda de las formas de hacer pol&iacute;ticas del movimiento feminista.
    </p><p class="article-text">
        En el segundo debate vimos claramente como <strong>las v&iacute;ctimas de violencias machistas, al igual que las v&iacute;ctimas de ETA</strong> en su d&iacute;a (y a&uacute;n para ciertos impresentables) <strong>se han convertido en arma arrojadiza.</strong> Igual ahora que nos utilizan pol&iacute;ticamente nos empiezan a tomar en serio. Ya que tratan de patrimonializar a las v&iacute;ctimas, al menos, consulten a las expertas.
    </p><p class="article-text">
        Pedro S&aacute;nchez defendi&oacute; que su partido, que impuls&oacute; la ley contra la violencia de g&eacute;nero de 2004 y la de Igualdad de 2007, tiene &ldquo;autoridad&rdquo; para hablar de feminismo. Menos mal que Pablo Iglesias respondi&oacute; lo que muchas pensamos: &ldquo;En nombre del movimiento feminista no puede hablar ning&uacute;n partido y mucho menos los cuatro hombres que estamos aqu&iacute;. Pueden hablar las mujeres y pueden hablar el movimiento feminista&rdquo;. Pero nada par&oacute;. El circo macho sigui&oacute; adelante.
    </p><p class="article-text">
        Hoy ya son 17 las mujeres asesinadas por sus parejas y exparejas en 2019 y 992 desde que hay estad&iacute;stica oficial en 2003. Frente a esto, el PP tiene la soluci&oacute;n: trabajo y cadena perpetua. Todas sabemos que si trabajas est&aacute;s libre de que te peguen, amenacen o maten. Es dos m&aacute;s dos.
    </p><p class="article-text">
        Luego llega Rivera y acusa a S&aacute;nchez de &ldquo;jugar con el dolor de las mujeres&rdquo; mientras en su programa nos considera incubadoras y cuando hace bien poco su partido hac&iacute;a de la negaci&oacute;n de la violencia machista una bandera. Lo mejor fue Pablo Casado diciendo que es hijo de una mujer, marido de una mujer y padre de una mujer. No es la misma, por cierto. Pero s&iacute;. Es hijo de su madre, sin duda.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a se denuncia una violaci&oacute;n cada cinco horas y la mayor parte de la violencia sexual no se denuncia porque no nos creen y porque la justicia es patriarcal. Pablo Casado nos dej&oacute; ayer muy tranquilas a todas: el tema del consentimiento est&aacute;, seg&uacute;n el sonriente Casado, resuelto desde 1822, que es m&aacute;s o menos de donde data su mentalidad.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1120825276668239872?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        En los debates electorales televisados hemos visto corbatas, machirulismo y ni una sola mujer. Bueno, s&iacute;: vimos a dos pero una pasaba la mopa y otra retocaba maquillaje. Nuestro sitio en el espectro pol&iacute;tico se hizo imagen, nuestro hueco en la sociedad est&aacute; muy cerca de la mopa.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres somos m&aacute;s de la mitad de la sociedad y nunca puede repetirse una campa&ntilde;a y un debate sin nosotras; un debate en el que se habla de nosotras como tema menor o como marketing pol&iacute;tico pero sin nosotras. Hay una emergencia nacional y no tiene nada que ver con Catalu&ntilde;a: son los asesinatos machistas, la desigualdad y el cambio clim&aacute;tico. Ellos, ciegos de poder, no ven el bosque, el &aacute;rbol ni m&aacute;s all&aacute; de sus narices.
    </p><p class="article-text">
        Nunca nos pisaron los talones con tanto descaro los de la Secci&oacute;n Femenina, los de corte y confecci&oacute;n, los del mo&ntilde;o bajo, la pata quebrada y la familia (cis, hetero, blanca y con hijos) como epicentro de la sociedad (patriarcal y bien hetera). Pero tampoco nunca estuvimos m&aacute;s cerca de la igualdad: solo hay que ver las calles este pasado 8 de marzo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estas alianzas entre el ultraliberalismo y la ultraderecha con los argumentos apocal&iacute;pticos sobre la natalidad nos ven de una forma tan utilitarista como ven la migraci&oacute;n; a parir y a trabajar para pagar pensiones. </strong>
    </p><p class="article-text">
        El feminismo y, seg&uacute;n mi visi&oacute;n, el ecologismo seguimos siendo diques de contenci&oacute;n de la barbarie fascista. Ahora falta que pasemos de ser diques esforzados de la pol&iacute;tica en la calle y en los movimientos sociales a estar en la primera l&iacute;nea, con nuestras formas de hacer y con nuestros contenidos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Lo escuchan? Es el silencio. El silencio de las mujeres que no estamos en los debates ni en la campa&ntilde;a (que se me est&aacute; haciendo ya demasiado larga) pero que s&iacute; vamos a hablar el domingo en las urnas. Por eso nos van a escuchar en; por estar o por no estar. Por eso no es posible una campa&ntilde;a tan machuna como esta nunca m&aacute;s.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Pero qu&eacute; votaremos las feministas?</h3><p class="article-text">
        En una encuesta informal realizada por m&iacute; misma y mi demosc&oacute;pico Twitter pregunt&eacute; a qui&eacute;n van a votar las feministas. Las leemos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2"><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es">Acabo de votar por correo aunque en el fondo siento que los partidos me van a pisar lo fregao. Creo más en las acciones de las cercanías y en los activismos de las esquinitas. Esto es una mamarrachada.<br/><br/>— Mar Gallego (@margallegoes) <a href="https://twitter.com/margallegoes/status/1120624562973102080?ref_src=twsrc%5Etfw">23 de abril de 2019</a></blockquote><script src="https://platform.twitter.com/widgets.js" async="" charset="utf-8"/>"En principio no iba a votar. No por pasotismo ni por indecisión sino de manera consciente. Cada día tengo más claro que del Estado y las instituciones no emana más que violencia y que es en la calle donde está la política y la vida. PERO, en momentos de crisis/emergencia todo el mundo tiende a enconarse un poco a la derecha por miedo y yo no iba a ser menos. Autonómicas: Bildu. Generales: Podemos Ambas por dignidad histórica y democrática. No me parece que ningún partido tenga un proyecto feminista, pero está claro que los mínimos que nos jugamos son demasiado importante preservarlos en las instituciones además de defenderlos fuera."<br/><br/>"Voy a votar a Unidas Podemos (a pesar de que no me guste nada el liderazgo de Iglesias y Montero) no tanto por su programa "sobre feminismo" sino porque creo en el feminismo del 99%, por lo que voto al partido que vaya a impulsar políticas de justicia social, fiscalidad redistributiva, leyes antirracistas, apoyo a la dependencia... Una política que no se deje condicionar por las presiones del Ibex35. Para mí el PSOE, por más que haga del feminismo un emblema, no es feminista salvo para las élites, teniendo en cuenta su rol ante la reforma laboral, la ley de extranjería o que no ha cumplido con la promesa de priorizar la derogación de la Ley Mordaza, que también nos afecta a las feministas."<br/><br/>"Votaré izquierda. Me tira más Podemos, pero me aterroriza Vox con lo que aún dudo si me decantaré por Psoe, pero no se si me arrepentiría. Este año está difícil. Espero que esta información te sea útil".<br/><br/>"El feminismo de Podemos está muy verde. Solo antes de ayer se posicionaron sobre la prostitución. PSOE. Carmen Calvo y Pedro que se guía por ella. Feminismo más maduro, ideas más contundentes sobre cómo abordar la violencia de género, agresiones sexuales y prostitución.<br/><br/>"Voto a UP porque está IU integrado y me parece el partido (con representación) más feminista. Es cierto que Podemos está un poco verde, pero juntos son los que más pueden introducir el feminismo en el Congreso".<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        El domingo muchas feministas iremos a las urnas, pero sin olvidar la frase de la gran Audre Lorde: &ldquo;Las herramientas del amo nunca desmontar&aacute;n la casa del amo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Arias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/van-votar-feministas-mujer-va_132_1579664.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Apr 2019 19:30:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿A quién van a votar las feministas? A una mujer no va a ser, no]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La tierra es plana y la violencia machista no existe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/tierra-plana-violencia-machista-existe_132_1649825.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8e3f6a73-6fb4-4ca5-9e98-a9baf673875d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La tierra es plana y la violencia machista no existe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los medios legitiman las peroratas negacionistas e ignorantes de políticos conservadores permitiendo que sus discursos suenen en la misma frecuencia que los de mujeres defensoras de derechos humanos</p></div><p class="article-text">
        La resaca emocional del 8M, como todas las resacas, trae dolor de cabeza. Despu&eacute;s de celebrar el impresionante poder de convocatoria del movimiento feminista, de gritar en las calles junto a millones de mujeres diversas, plurales&nbsp; y unidas, llega el momento de pararse a escuchar el ruido. Despu&eacute;s de la celebraci&oacute;n de la fuerza de este movimiento aut&oacute;nomo de liberaci&oacute;n toca preguntarle a mucha gente de los medios de comunicaci&oacute;n de qu&eacute; lado est&aacute; m&aacute;s all&aacute; de los faldones morados y llamar a mujeres para sus programas ese d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; pinta Vox en los debates sobre feminismo? &iquest;Qu&eacute; raz&oacute;n lleva a radios, prensa escrita, televisiones y portales web a darles espacio para opinar sobre un movimiento que les sobra desde su cavernario planeta paralelo?</strong> Igual tenemos ideas distintas sobre la utilidad social del periodismo y el papel de los medios.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;is legitimando sus peroratas negacionistas de la violencia machista permitiendo que sus discursos suenen en la misma frecuencia que los de mujeres defensoras de derechos humanos. Como si tuvieran el mismo peso, igual valor. Como si la libertad de expresi&oacute;n que les ampara (por los pelos) en una barra de bar pudiera ser elevada a la categor&iacute;a de discurso. &iquest;Sentar&iacute;an en la misma mesa el d&iacute;a 1 de diciembre, d&iacute;a mundial contra el sida, a alguien que aboga por que no se use el preservativo en &Aacute;frica y a una mujer que investiga sobre la enfermedad?
    </p><p class="article-text">
        No me vale la excusa de que estamos en precampa&ntilde;a: Vox no tiene representaci&oacute;n parlamentaria y ustedes, quienes deciden qui&eacute;n se sienta a la mesa, con el objetivo de subir audiencias, blanquean y dan por buenos bramidos cargados de odio machista. &iquest;Invitar&iacute;an ustedes a una mesa sobre los derechos del colectivo LGTBI a Bolsonaro?&nbsp; &iquest;Llevar&iacute;an ustedes a un terraplanista a un debate sobre ciencia?&nbsp; &iquest;A un negacionista a una mesa sobre cambio clim&aacute;tico el d&iacute;a de la defensa del Clima? &iquest;La libertad de expresi&oacute;n para Vox si pero para Otegi no?
    </p><p class="article-text">
        Hipocres&iacute;a en forma de medidores de audiencia y, vamos a decirlo, una forma de posicionarse diciendo que todo es opinable y que todos los discursos son igualmente v&aacute;lidos: la defensa de la igualdad colocada en el mismo plano que la vuelta a &ldquo;las cosas de pareja se arreglan en casa&rdquo;, &ldquo;las mujeres mienten siempre&rdquo; y &ldquo;en Espa&ntilde;a los hombres viven perseguidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En los dos d&iacute;as que siguieron al 8 de marzo tres hombres han matado a tres mujeres.&nbsp; No admito equidistancia. Si ustedes ven, como ve la Uni&oacute;n Europea, la ONU, que por cierto apoyaba y animaba a las mujeres a hacer huelga, y tal y como dice el Convenio de Estambul, que existe una estructura social llamada patriarcado sobre la que se asientan toda una serie de desigualdades que sufrimos las mujeres, permeable a todos los &aacute;mbitos de nuestras vidas y cuya m&aacute;xima expresi&oacute;n es la violencia y el asesinato machista, entonces dejen de dar espacio a discursos que dicen que la violencia machista no existe, que el patriarcado es un invento y que el machismo solo existe si los machistas son musulmanes (y cuando no lo son ya se lo inventan).
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es &eacute;tico llenar sus p&aacute;ginas con anuncios de Hazte O&iacute;r y a la vuelta de la p&aacute;gina hablar de violencia de g&eacute;nero? No es soportable.
    </p><p class="article-text">
        Y m&aacute;s all&aacute; de Vox, que les damos demasiado peso para tan poca sustancia. Si ustedes quieren de verdad hacer una mesa que enriquezca y hable de los debates del movimiento feminista, ac&eacute;rquense al movimiento feminista; prometo que las feministas tenemos boca, ganas de hablar y mucho que decir. Hay debates internos interesantes, enriquecedores y que aportan. Pero no valemos solo como <em>atrezzo</em> mientras Mar&iacute;a Claver suelta arrebatados sinsentidos sobre &ldquo;conspiraciones comunistas de la extrema izquierda&rdquo; y el oro de Mosc&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        En lugar de eso est&aacute;n todos poniendo las manos sobre el feminismo pero sin el feminismo. Han llenado las mesas de opini&oacute;n con mujeres (eso solo el 8M) de cada partido, como si ser mujer fuera unido necesariamente a ser feminista. Como si nacer mujer te inoculara conocimientos sobre tres siglos de lucha, inter&eacute;s por la igualdad o ganas de pelear tus derechos, a secas. <strong>Sentar a Dolors Montserrat a debatir sobre feminismo es como sentarme a m&iacute; a debatir sobre biolog&iacute;a molecular: completamente est&eacute;ril. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s ya llega el descojono m&aacute;ximo: Roc&iacute;o Monasterio (Vox) se pone de largo en La Ser diciendo mentira tras mentira; negacionismo loco, ancianos vapuleados por el 016, colegios que destrozan el autoestima de ni&ntilde;os varones, hombres atacados por feministas locas&hellip; Concederle tanto espacio no es responsable. Se les ofrece el tiempo necesario para que sigan expandiendo su estrategia de noticias falsas, mentiras y frases hechas repetidas hasta la n&aacute;usea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, <strong>tengan en cuenta que cuando nos preguntan sobre Vox a las activistas y mujeres que participamos de una forma u otra en el movimiento, nos est&aacute;n poniendo en el disparadero</strong>. Despu&eacute;s, en las redes, van a por nosotras.
    </p><p class="article-text">
        Y los partidos, por resumir: vaya cuajo, cuadrilla.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado los que critican el manifiesto de la Coordinadora Feminista, como si hubiera que tener en cuenta las ideas de Casado o de Rivera en su redacci&oacute;n. Como si nos importara lo que dicen quienes hace dos d&iacute;as abogaban por la derogaci&oacute;n de la Ley contra la Violencia de G&eacute;nero, los de Arcadi Espada, el que nos explica lo que llevamos dentro, los que quer&iacute;an romper consensos sociales de m&iacute;nimos y volver a la anterior ley del aborto. &iquest;De verdad debe gustarle a toda esa gente el manifiesto? &iquest;Al conservadurismo que nos necesita en casa, calladas y buenas esposas criadoras de hijos sanos para el patriarcado?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De verdad quer&iacute;an manifestarse el 8 de marzo? &iquest;Esos? <strong>Habla del 8M Rivera mientras varias mujeres de su partido posan sonrientes y calladitas varios pasos por detr&aacute;s. La misma foto ofrece Pablo Casado</strong>. Los que hacen que Clara Campoamor se retuerza en su tumba equiparando la palabra &ldquo;Liberal&rdquo; en el 36 a &ldquo;liberal&rdquo; en la Europa que destroz&oacute; la socialdemocracia sin sonrojo. Aquellos que pretenden inventarse un nuevo feminismo sin el menor respeto por tres siglos de aportes a la historia del pensamiento universal.&nbsp; Y esto en 10 c&oacute;modos puntos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Qu&eacute; f&aacute;cil es ser feminista, se&ntilde;ora Arrimadas, &iquest;verdad? &ldquo;No voy a tolerar lecciones de feminismo de nadie&rdquo;, dice ella.</strong> Pues es usted una ignorante y adem&aacute;s demasiado altiva para aprender nada. <strong>Lo primero que aprendemos las feministas es a agradecer a las ancestras</strong>: a las sufragistas, a Wallstonecraft, a Simone de Beauvoir, a Betty Friedan, a Kate Millet, a Audre Lorde, a Angela Davis, a las Kellys, a Wangary Maathai y a las que como Berta C&aacute;ceres fueron asesinadas por&nbsp; defender la naturaleza, a las que est&aacute;n presas en El Salvador por abortar o en Nicaragua por defender derechos humanos. Nosotras, las feministas, s&iacute; admitimos lecciones de otras feministas. Muchas lecciones de mujeres incre&iacute;bles que construyen feminismo cada d&iacute;a con sus manos y sus ense&ntilde;anzas. Despu&eacute;s, cada una construye, deconstruye, analiza, se pregunta, se cuestiona&hellip; Y es que el feminismo es un cuestionamiento constante y no parar de aprender nunca. <strong>Es reconocer nuestras cadenas, aprender a romperlas y encontrarnos en las luchas colectivas, siendo bien conscientes tambi&eacute;n de nuestros privilegios, de nuestras opresiones y de cu&aacute;ndo somos opresoras.</strong> Aprender, aprender y aprender para ser cada d&iacute;a m&aacute;s iguales.
    </p><p class="article-text">
        Sus 10 puntos de &ldquo;feminismo para dummies&rdquo; son f&aacute;cilmente desmontables como hace <a href="https://www.eldiario.es/barbijaputa/decalogo_feminista_ciudadanos-barbijaputa-feminismo_liberal_6_874622541.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Barbijaputa aqu&iacute;</a>. Qu&eacute; descaro llamarlo &ldquo;Feminismo Liberal&rdquo; cuando ese nombre, lo sentimos, ya estaba cogido hace ya unos a&ntilde;itos.
    </p><p class="article-text">
        Aparten sus manos y sus ignorantes lenguas del feminismo y dejen de manosearlo. <strong>Este&nbsp;movimiento aut&oacute;nomo que s&iacute; es pol&iacute;tico</strong>, (&iquest;Disgustazo? Claro, mari, es que lo personal es pol&iacute;tico) <strong>pero no partidista ni propiedad de ning&uacute;n partido</strong>.&nbsp; Y tambi&eacute;n un movimiento social con propuestas y aportaciones pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        El feminismo es un movimiento social, colectivo y pol&iacute;tico completo y complejo.&nbsp; Si no puedes entenderlo o no tienes tiempo para informarte, al menos deja de decir sandeces. Ahora a alguno le va a estallar el cerebro: lo contrario de feminismo no es machismo, lo contrario de feminismo es la ignorancia y la barbarie porque sin igualdad no es posible imaginar una sociedad m&aacute;s justa.
    </p><p class="article-text">
        Los medios, por espect&aacute;culo o por falta de reflexi&oacute;n previa, legitiman los discursos m&aacute;s machistas que se recuerdan desde el ideario de la secci&oacute;n femenina. Los partidos manosean el feminismo con objetivos electorales. Nosotras, a lo nuestro. A seguir construyendo discurso, a seguir trabajando, a seguir haciendo historia como hicimos este brillante 8 de marzo. Bravo, compa&ntilde;eras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Arias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/tierra-plana-violencia-machista-existe_132_1649825.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Mar 2019 21:17:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La tierra es plana y la violencia machista no existe]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vox,Pablo Casado,Albert Rivera,Machismo,Extrema derecha,Violencia machista,Feminismo,8M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nos quemaban en las hogueras, nos quieren quemar en las redes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/quemaban-hogueras-quieren-quemar-redes_132_1801911.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c52fafad-b6b9-408a-a292-08218d6b4ca8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nos quemaban en las hogueras, nos quieren quemar en las redes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde aquí pedimos al Estado y a la sociedad que se impliquen. No podemos ser insultadas ni amenazadas por defender la igualdad y, en definitiva, los Derechos Humanos</p></div><p class="article-text">
        Cerca de 400.000 personas votaron el pasado fin de semana en Andaluc&iacute;a a un partido de ultraderecha que basa su ideario en negar la existencia de la violencia machista, llorar porque el &ldquo;yihadismo de g&eacute;nero&rdquo; les oprime, atacar a las personas migrantes, cargarse los derechos conquistados por mujeres y personas LGTBI, y &ldquo;reconquistar&rdquo; Espa&ntilde;a (caras de estupor cuando llega este punto tan Juego de Tronos). As&iacute;, resumidito.
    </p><p class="article-text">
        La reacci&oacute;n en redes fue r&aacute;pida. Volvieron los insultos, las amenazas, las intimidaciones y los memes amenazantes en las redes sociales a toda feminista que abriera la boca. Porque s&iacute;, porque esto tambi&eacute;n es culpa nuestra. Cuando no son los propios ultraderechistas los que nos llaman &ldquo;zorras del desierto&rdquo;, &ldquo;feminazis de mierda&rdquo; y estas cosas que tanto les gustan, lo hace la caverna que anida en el submundo de cualquier otro partido o no partido. <strong>El machismo militante y la misoginia m&aacute;s fuerte han reaccionado al galope firme de las mujeres en la conquista (por seguir con el rollo Cid Campeador) de sus derechos</strong>. Dec&iacute;an en el Quijote que si ladran es que cabalgamos. Y s&iacute;, cabalgamos y, por el camino, sufrimos ataques despiadados y amenazas absolutamente escalofriantes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Podr&iacute;a decir aquello de que &ldquo;no tenemos miedo&rdquo; pero, en mi caso, estar&iacute;a mintiendo un poco</strong>. S&iacute;. Es frustrante y duro pensar m&aacute;s de dos veces lo que vas a escribir en redes sociales porque sabes que la respuesta va a ser violenta. No hay espacio para el debate serio, reposado o la divergencia respetuosa. Sabemos que no existe hueco porque <strong>existe un odio impregnado en buena parte de la sociedad hacia los movimientos feministas</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay muchas activistas que por su coraje, relevancia, visibilidad, fortaleza y rotundidad son sistem&aacute;ticamente insultadas, vapuleadas y amenazadas ante la inacci&oacute;n de los propios soportes digitales y del Estado con sus m&uacute;ltiples mecanismos. Eso s&iacute;, si publicamos un art&iacute;culo sobre lactancia y se ve un pez&oacute;n es posible que nos quedemos sin perfil durante unos cuantos d&iacute;as o que nos fulminen la cuenta. Mientras esto sucede, nos amenazan con violaciones m&uacute;ltiples, asesinatos dolorosos y cometen delitos de odio a diario ante la ceguera general. Luego est&aacute; lo que puede parecer an&eacute;cdota pero no lo es porque es violencia: fea, gorda, flaca, sucia, piojosas, malfolladas, perras, locas&hellip; Y sigue un collar largu&iacute;simo de perlas de la verg&uuml;enza.
    </p><p class="article-text">
        Antes nos quemaban en las hogueras, ahora nos prenden fuego en las redes sociales y, si les dejamos, lo har&aacute;n en la plaza p&uacute;blica. Tiene raz&oacute;n la compa&ntilde;era Irantzu Varela. Esto es una guerra.
    </p><p class="article-text">
        Yo al machismo no le tengo miedo hace mucho tiempo, pero s&iacute; tengo miedo al sue&ntilde;o profundo de una sociedad que, lejos de informarse, repite las soflamas de opinadores de tres al cuarto que, amparados por una libertad de expresi&oacute;n que condena nuestros pezones pero ignora los discursos de odio, ponen en duda a las v&iacute;ctimas, sus testimonios, sus palabras, las violaciones y hasta los justifican o ningunean los asesinatos&hellip; Azuzan desde los plat&oacute;s, los juzgados y las p&aacute;ginas grises a sus perros de caza que viven en las redes. Mientras las cifras escupen verdades sobre brechas salariales, desigual acceso al poder, asesinatos, agresiones sexuales y explotaci&oacute;n laboral y en el hogar, muchos medios, muchos periodistas y muchos pol&iacute;ticos irresponsables han sembrado discursos inquina contra el movimiento feminista. De esta forma, se ha abierto la veda para que seamos &ldquo;cazadas&rdquo; en las redes sociales. <strong>Ciudadanos, con su discurso mis&oacute;gino, el PP, ridiculizando nuestras demandas, y ahora Vox, que si bien da m&aacute;s miedo por su insultante xenofobia, misoginia y prehist&oacute;rica visi&oacute;n del mundo, solo dicen en alto lo que los otros dicen en los bares.</strong> Os se&ntilde;alo con el dedo. Los insultos los hab&eacute;is cocinado a fuego lento vosotros (Rivera, Casado y Abascal). Pero todas nosotras seguimos hablando alto y claro y se va a acabar la impunidad. No empieza la era del miedo, empieza el tiempo de nuestra resistencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La violencia sistem&aacute;tica en redes que sufre Irantzu Varela, adem&aacute;s de los episodios con Alicia Murillo, Brigitte Vasallo, Silvia Ag&uuml;ero o Andrea Momoitio empuj&oacute; a <a href="http://www.pikaramagazine.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pikara Magazine </a>a desarrollar&nbsp;<a href="http://lab.pikaramagazine.com/violenciasdegeneroenlinea/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un trabajo riguroso</a> y profundo sobre la violencia contra comunicadoras feministas. La abogada feminista <strong>Laia Serra</strong> ha redactado&nbsp;<a href="http://lab.pikaramagazine.com/wp-content/uploads/2018/12/VIOLENCIAS.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un informe jur&iacute;dico</a> que ya ha sido registrado en el Congreso de los Diputados, con el apoyo de Calala y Front Line Defenders y con la participaci&oacute;n de la propia Irantzu Varela.
    </p><p class="article-text">
        Las colaboradoras de <em>Pikara</em> y la propia revista sufren (sufrimos) ataquesmis&oacute;ginos, racistas y lesb&oacute;fobos en redes sociales por defender todos los derechos de todas las mujeres, por ejercer nuestra profesi&oacute;n, por pensar y expresar nuestras ideas.
    </p><p class="article-text">
        Esto viene de lejos. En julio de 2013 escrib&iacute; un art&iacute;culo de opini&oacute;n titulado <a href="http://www.pikaramagazine.com/2013/07/tetas-y-toros/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Tetas y toros</a>' en el que denunciaba los tocamientos y agresiones sexuales que se produc&iacute;an con la excusa festiva de los Sanfermines. Aquello se hizo viral y yo, desconocida, empec&eacute; a recibir insultos y amenazas, incluso a trav&eacute;s de mi correo electr&oacute;nico. &ldquo;Te voy a dejar las tetas moradas a mordiscos, zorra de mierda&rdquo;. &Eacute;ste se me qued&oacute; grabado. <strong>Me costaba dormir y me sent&iacute; absolutamente desprotegida porque sencillamente lo estaba</strong>. Eran delitos de odio que no denunci&eacute; por falta absoluta de confianza en una justicia tan patriarcal como la sociedad a la que juzga. F<strong>ue hace mucho y consigui&oacute; algo: que me diera miedo alzar mi voz con contundencia y que lo venciera poco despu&eacute;s porque eso significaba que era m&aacute;s necesario que nunca ser contundentes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde aqu&iacute; pedimos al Estado y a la sociedad que se impliquen. No podemos ser insultadas ni amenazadas por defender la igualdad y, en definitiva, los Derechos Humanos.
    </p><p class="article-text">
        Abrid los ojos y leed en alto esto: <strong>vuestros insultos y vuestras amenazas no nos asustan ni nos detienen y tampoco van a quedar impunes</strong>. Y a vosotras, compa&ntilde;eras, no est&aacute;is solas.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Aqu&iacute; puedes&nbsp;descargarte el informe sobre violencia machista en internet, elaborado por Laia Serra.</strong><a href="http://lab.pikaramagazine.com/wp-content/uploads/2018/12/VIOLENCIAS.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">descargarte el informe</a></li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Arias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/quemaban-hogueras-quieren-quemar-redes_132_1801911.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Dec 2018 20:23:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nos quemaban en las hogueras, nos quieren quemar en las redes]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una superviviente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/superviviente_132_2062809.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/66c5e787-c4f0-4212-9d39-0899077dac83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una superviviente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Julia no recuerda exactamente la secuencia previa, pero sabe que en un momento dado, cuando ya estaban solos, se abalanzó sobre ella, la sujetó y todo se hizo pedazos</p><p class="subtitle">Julia ha vivido una larga amnesia mentirosa, que ha sido, al fin y al cabo, una manera de protegerse</p></div><p class="article-text">
        Julia tiene 35 a&ntilde;os. Todo pas&oacute; hace un mes y pico en el sof&aacute; de su casa, aunque, en realidad, todo empez&oacute; m&aacute;s de una d&eacute;cada atr&aacute;s. Estaba viendo una serie de televisi&oacute;n en absoluta paz. Llevaba d&iacute;as un poco revuelta por la sentencia de la agresi&oacute;n grupal a una chica de 18 a&ntilde;os en Pamplona durante los Sanfermines. Cada vez que alguien dejaba asomar alguna duda sobre la reacci&oacute;n de sumisi&oacute;n de la chica, algo se disparaba dentro de ella: &ldquo;Empat&iacute;a pura y dura&rdquo;, pens&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Volvamos al sof&aacute;. Julia y su marido comen palomitas en el sof&aacute; mientras ven un cap&iacute;tulo. Una escena muestra de forma expl&iacute;cita y clara una violaci&oacute;n. La actriz deja que sus l&aacute;grimas resbalen por su mejilla, est&aacute; borracha. El tipo empuja con violencia su cuerpo hacia &eacute;l mientras ella se convierte en un ratoncito inerte, en un trozo de carne roto, lloroso y asustado.
    </p><p class="article-text">
        El cerebro de Julia desbloquea algo que viv&iacute;a aletargado, algo que jam&aacute;s hab&iacute;a existido para ella. Julia se ve a s&iacute; misma desde fuera y recuerda aquella noche. Una noche que ella hab&iacute;a reconstruido de otra forma, con otro nombre, para poder seguir viviendo, supone. Se escucha a s&iacute; misma diciendo que &ldquo;no&rdquo; sin parar. Se siente a s&iacute; misma inm&oacute;vil, con las piernas bloqueadas por las de aquella bestia, con los brazos sujetos sobre la cabeza, con la tripa revuelta de asco, con la garganta bloqueada, sin poder gritar. Solo dec&iacute;a que &ldquo;no&rdquo;, mientras lloraba sin parar. No sirvi&oacute; de nada hacer fuerza para quitarse de encima a ese tipo. Era m&aacute;s fuerte que ella y no pudo hacer nada. Llor&oacute; todo el tiempo: una jodida eternidad. Solo quer&iacute;a que acabara pronto. Negarse, llorar y retorcerse no serv&iacute;a, as&iacute; que cerr&oacute; los ojos y se fue de all&iacute; con la mente. &ldquo;Qu&eacute; asco tan grande&rdquo;, piensa Julia.
    </p><p class="article-text">
        Apenas se conoc&iacute;an, pero el chico tampoco era un completo desconocido. Estaban en la misma universidad. Ella estudiaba a muchos kil&oacute;metros de casa. Se hab&iacute;an quedado solos de forma casual en una habitaci&oacute;n de una casa enorme en una de esas fiestas universitarias. La gente que estaba riendo, bebiendo y fumando en esa habitaci&oacute;n se fue marchando poco a poco, pero ella estaba tranquila y confiada. Pens&oacute; que ese chico agradable quer&iacute;a tener una conversaci&oacute;n con ella y que luego seguir&iacute;an al resto para continuar la fiesta en un bar de la ciudad. Pero no fue as&iacute;. Julia no recuerda exactamente la secuencia previa, pero sabe que en un momento dado, cuando ya estaban solos, se abalanz&oacute; sobre ella, la sujet&oacute; y todo se hizo pedazos.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s se march&oacute;, como si no hubiera hecho nada, como si no acabara de violar a una chica de 20 a&ntilde;os. Ella se fue a casa sola, con parte de la ropa hecha jirones, escondiendo aquello como si fuera una verg&uuml;enza para ella, con el est&oacute;mago encogido por las n&aacute;useas. Solo pod&iacute;a llorar.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, hecha un ovillo y llorando sin parar, se la encontr&oacute; unas horas despu&eacute;s una amiga, su compa&ntilde;era de piso. Julia minti&oacute;: no hab&iacute;a ido detr&aacute;s del resto porque se hab&iacute;a enrollado con este chico y despu&eacute;s se hab&iacute;a sentido fatal por recordar a un ex novio. Pod&iacute;a afrontar esa mentira, pero no pod&iacute;a afrontar la verdad.
    </p><p class="article-text">
        Julia sigui&oacute; con su vida como si nada de aquello hubiera pasado, arrastrando seguramente algunas heridas abiertas aquella noche. Pero la amnesia remiti&oacute; en aquel sof&aacute; y la verdad le arroll&oacute; revolcando por el suelo todo.
    </p><p class="article-text">
        Desde ese d&iacute;a en el sof&aacute; Julia vive pendiente de sus nauseas, de un nudo en el est&oacute;mago y otro en la garganta. Por la noche, cuando la luz se apaga, empieza un infierno de insomnio, miedo, asco, verg&uuml;enza, culpa, rabia, enfado&hellip; Est&aacute; en tratamiento para que esas sensaciones f&iacute;sicas desaparezcan, para que su vida pueda seguir con la misma felicidad que ella ha construido. En terapia ha sido capaz de ver otras relaciones abusivas que ha soportado a lo largo de los a&ntilde;os porque ella, simplemente, &ldquo;no merec&iacute;a nada m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El cuerpo de Julia est&aacute; r&iacute;gido, es casi de madera. Evita tener demasiada vida social &uacute;ltimamente porque teme que &ldquo;alguien lo note&rdquo; o ponerse a llorar de repente. No puede aguantar la frivolidad que le rodea. Sencillamente le resulta insoportable. Una parte de ella quiere gritarlo, la otra no quiere ser &ldquo;esa chica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Julia se repite que no fue su culpa. Lo sabe como feminista, pero ahora se lo tiene que creer de verdad. Hab&iacute;a bebido, hab&iacute;a fumado hach&iacute;s y hab&iacute;a hablado animadamente con &eacute;l, incluso hab&iacute;a tonteado levemente. &ldquo;Y si no hubiera bebido puede que mis reflejos&hellip;&rdquo;; &ldquo;Y si no hubiera sido tan alegre y bromista con &eacute;l&hellip;&rdquo;; &ldquo;Y si me hubiera ido con todas&rdquo;; &ldquo;No deb&iacute; quedarme sola&rdquo;. Una y otra vez su mente le traiciona y luego llega a una conclusi&oacute;n: &eacute;l la viol&oacute; y eso es lo &uacute;nico que no debi&oacute; pasar aquella noche.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, las heridas: visitas a una psic&oacute;loga de la que sale completamente hecha a&ntilde;icos; comprenderse, recolocar lo sucedido, dejar salir la rabia, el miedo, el dolor, la verg&uuml;enza, la suciedad dolorosa atascada durante a&ntilde;os...
    </p><p class="article-text">
        Le queda sobrevivir sin n&aacute;useas y perdonarse la larga amnesia mentirosa, que fue al fin y al cabo una manera de protegerse. Aquello era demasiado para una ni&ntilde;a que viv&iacute;a a miles de kil&oacute;metros de casa.
    </p><p class="article-text">
        La propia palabra escuece, decirla quema, pensarlo le asquea. Su cuerpo rechaza a aquel otro cuerpo cada maldita noche desde hace ya demasiados d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Julia se levanta, trabaja, va al parque, lee, hace las cosas que le gustan, va a conciertos y sigue con su vida. Ahora solo quiere, como aquella noche, que esto pase, que cerrando los ojos y volvi&eacute;ndolos a abrir, aquello desaparezca de la historia de su vida. Pero eso no pasa.
    </p><p class="article-text">
        Julia es una superviviente, pero poca gente lo sabe. Es dif&iacute;cil comprender los moratones que quedan en el coraz&oacute;n, en el est&oacute;mago y en la garganta. Ah&iacute;, en la garganta, est&aacute; atascado el grito que por alguna raz&oacute;n no fue capaz de dar aquella maldita noche.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Puede que te interese:</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;</strong><a href="http://www.pikaramagazine.com/2018/05/juicio-a-la-justicia-patriarcal/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juicio a la justicia patriarcal</a>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;<a href="http://www.pikaramagazine.com/2018/05/la-mirada-complice-del-poder-judicial/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La mirada c&oacute;mplice y lasciva del juez</a>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;<a href="http://www.pikaramagazine.com/2017/07/sands-of-silence/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Ped&iacute;a a las mujeres que rompieran su silencio pero yo no hab&iacute;a roto el m&iacute;o&rdquo;</a>
    </p><p class="article-text">
        &mdash;<a href="http://www.pikaramagazine.com/2017/02/el-dia-en-que-eso-me-paso-a-mi/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El d&iacute;a en que ESO me pas&oacute; a M&Iacute;</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2016/12/el-no-mudo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&mdash;El &lsquo;no&rsquo; mudo</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2014/11/estas-segura-de-que-nunca-has-vivido-una-agresion-sexual/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&mdash;&iquest;Est&aacute;s segura de que nunca has vivido una agresi&oacute;n sexual?</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Arias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/superviviente_132_2062809.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Jun 2018 18:56:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una superviviente]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El nuevo mundo será feminista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/principio-mundo-nuevo_132_2222709.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75cf6e7a-8122-4826-884e-341337ee7858_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El nuevo mundo será feminista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las voces de las mujeres se alzaron, el pasado 8 de marzo, contra el capitalismo y el patriarcado</p><p class="subtitle">El feminismo propone un nuevo modelo de mundo para que quepamos todos y todas</p></div><p class="article-text">
        Un error de c&aacute;lculo y una excesiva antelaci&oacute;n a la hora de reservar mis vacaciones hicieron que no viviera en casa, en las calles de Bilbao, este hist&oacute;rico 8 de marzo. Me llegaban mensajes que erizaban la piel incluso en medio de una gran nevada danesa: &ldquo;Esto es hist&oacute;rico&rdquo;, dec&iacute;a una amiga. &ldquo;Cada d&iacute;a somos m&aacute;s&rdquo;, escrib&iacute;a otra esperanzada. &ldquo;Hay muchas chicas j&oacute;venes y se llaman a s&iacute; mismas feministas, as&iacute;, sin apellidos ni complejos&rdquo; o &ldquo;He llorado. No tengo palabras&rdquo;, dec&iacute;an. Era una emoci&oacute;n generalizada, magn&iacute;fica e intensa. Mientras, una de mis mejores amigas pensaba en su abuela mientras caminaba la manifestaci&oacute;n: era madre soltera y se tuvo que ir del pueblo. Otra le explicaba a su ni&ntilde;a de cinco a&ntilde;os lo que significaba la palabra patriarcado.
    </p><p class="article-text">
        Me llegaban fotos y v&iacute;deos de un Bilbao que cambi&oacute; el gris por el morado; paralizado en un grito silencioso que invocaba igualdad y justicia. Mujeres de todas las edades, de todas las procedencias, de todos los rincones, unidas en ciudades y pueblos, aqu&iacute; y all&aacute;, exigiendo un mundo nuevo. S&iacute;, un mundo nuevo. Porque la huelga de mujeres del 8 de marzo hablaba de muchas m&aacute;s cosas: este sistema nos lleva de cabeza al abismo y <strong>es la voz de las mujeres la que se ha alzado contra un capitalismo que aliado con el patriarcado se est&aacute; comiendo un planeta con recursos finitos</strong>. Puede que no fuera el grito un&aacute;nime, pero es el grito necesario. El camino del crecimiento nos lleva al barranco. Las mujeres, que en Am&eacute;rica Latina, &Aacute;frica y Asia fundamentalmente, trabajan la tierra con sus manos para alimentar la vida, defienden con esas mismas manos un planeta que se nos escapa entre los dedos.
    </p><p class="article-text">
        Ellas han gritado en las calles (muchas llevan a&ntilde;os haci&eacute;ndolo desde Guatemala hasta Kuala Lumpur) que este sistema de consumo desmedido, este capitalismo infame no es el camino. <a href="http://lab.pikaramagazine.com/defensoras/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ellas, que defienden los r&iacute;os, los mares y las monta&ntilde;as, son sabedoras de que ni el dinero ni el poder pueden respirarse o comerse.</a> &ldquo;Cosas de hippies&rdquo;, dir&aacute;n con sus corbatas desde los despachos donde se decide la destrucci&oacute;n del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Las clases populares son las que est&aacute;n pagando en mayor medida los efectos del cambio clim&aacute;tico producido por un sistema que basa su crecimiento en devorar y destruir a su paso, amparados por el poder pol&iacute;tico; se&ntilde;ores ocupados en mantener el estado de las cosas con remiendos complacientes para que nada cambie. Mientras <strong>la mayor&iacute;a de los partidos pretendidamente de izquierdas, no est&aacute;n a la altura a la hora de ofrecer alternativas para un cambio de rumbo</strong>: frenar emisiones, cambiar sistemas de producci&oacute;n, proteger los recursos naturales, terminar con la explotaci&oacute;n de los animales o proponer econom&iacute;a colaborativo. El feminismo ha salido a la calle pidiendo no solo igualdad, no solo justicia de g&eacute;nero, sino dando un bofet&oacute;n al capitalismo con una huelga de consumo y de cuidados.
    </p><p class="article-text">
        El feminismo, ese movimiento que ha sido capaz de conquistas y cambios tremendos sin derramar una sola gota de sangre, ha salido a la calle tambi&eacute;n para cuestionar el capitalismo que nos han vendido como la &uacute;nica opci&oacute;n posible, como lo natural: una mentira que nos puede costar el planeta.
    </p><p class="article-text">
        Oigan se&ntilde;ores poderosos, (hablo en masculino): no queremos limosnas de igualdad. Queremos justicia y asegurar el futuro de nuestro planeta para las generaciones venideras. <strong>Su alta velocidad, su ostentaci&oacute;n, su hiperconsumo, sus aberraciones disfrazadas de alta tecnolog&iacute;a lo est&aacute;n mandando todo a la mierda</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Es urgente hacer algo ya. Urgente para Lakot, que cultiva cuatro metros cuadrados para alimentar con lo que puede a sus cuatro hijos en el norte de Uganda. No tiene marido porque las guerras que ustedes crean se lo llevaron. Urgente para S., que tuvo que dejar una tierra que ya no puede cultivar en La India porque pertenece a un latifundista para vivir hacinada en Bombay. Urgente para las mujeres que defienden la Amazon&iacute;a Ecuatoriana mientras l<a href="http://www.pikaramagazine.com/2018/02/congreso-genero-energia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">os oleoductos inervan su selva con esa sangre t&oacute;xica y negra que llamamos petr&oacute;leo</a>. Y urgente porque aqu&iacute;, en Europa, no va a ser posible la vida en pocas generaciones.
    </p><p class="article-text">
        Se escuch&oacute; su grito en la calle. Lo hicieron ellas, erizando la piel, con alegr&iacute;a revolucionaria. Por la abuela que se tuvo que ir del pueblo, por aquellas mujeres que murieron por defender sus r&iacute;os, por las que han sido violadas, agredidas, ninguneadas, vapuleadas, olvidadas, invisibilizadas&hellip; Y todas, hermanas convertidas en reguero de dignidad y lucha, han alzado sus manos, sus voces, su inmensa hambre de justicia, libertad y mundo nuevo.
    </p><p class="article-text">
        No es una frase hecha: la revoluci&oacute;n ser&aacute; feminista o no ser&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quiz&aacute; te interese:</strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2015/01/el-ttip-contra-las-mujeres/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&mdash;El TTIP contra las mujeres</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2014/01/las-mujeres-sin-tierra-alimentan-al-mundo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&mdash;Las mujeres, sin tierra, alimentan al mundo</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2012/05/el-ecologismo-es-incompatible-con-el-sexismo-la-igualdad-de-genero-y-el-empoderamiento-de-las-mujeres-son-cruciales-para-alcanzar-los-tres-pilares-del-desarrollo-sostenible-el-economico-el-social-y/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&mdash;El ecologismo es incompatible con el sexismo</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2018/02/maria-jose-guerra-palmero/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&mdash;&ldquo;El ecofeminismo plantea un cambio de conciencia, pensarnos m&aacute;s all&aacute; del especismo&rdquo;</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2017/03/las-semillas-vandana-shiva/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&mdash;Las semillas de Vandana Shiva</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Arias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/principio-mundo-nuevo_132_2222709.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Mar 2018 20:06:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El nuevo mundo será feminista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Huelga feminista,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ministra, estamos esperando]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/ministra-esperando_132_2948167.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf7aac83-e61f-4f2e-8636-1410b9d1668d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ministra, estamos esperando"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 2017, 8 niñas y niños fueron asesinados por los hombres que maltrataban a sus madres. La cifra más elevada desde 2013, año en el que empezaron a contabilizarse estos casos como violencia de género</p><p class="subtitle">La protección de la sacrosanta institución de la familia no puede seguir amparando la tortura psicológica de centenares de niños y niñas en nuestro país</p></div><p class="article-text">
        Quiero recordar a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que este a&ntilde;o no van a volver al colegio tras las fiestas navide&ntilde;as ni van a soplar m&aacute;s velas, a los que hemos fallado como sociedad. Los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as que en 2017 fueron asesinados por sus padres o las parejas de sus madres. Borrados del mundo por hombres machistas que quer&iacute;an causar el mayor de los dolores a esas mujeres, matarlas en vida y condenarlas a una tristeza extrema: la tortura de sobrevivir a sus hijos.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o que dejamos atr&aacute;s, 8 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as fueron asesinados por los hombres que torturaban a sus madres, la cifra m&aacute;s elevada desde que en 2013 comenzaron a contabilizarse tambi&eacute;n estos casos como cr&iacute;menes de violencia de g&eacute;nero. En estos cuatro a&ntilde;os de estad&iacute;sticas (cifras que esconden historias), han sido 23 los menores de edad asesinados. Ellos, v&iacute;ctimas de la violencia machista, ya no est&aacute;n. Otros y otras tendr&aacute;n que ir hoy, puede que esta tarde, algunos temblando, a ese punto de encuentro, donde el padre se los llevar&aacute; unos d&iacute;as, los que le corresponden porque as&iacute; lo ha dicho la justicia. &iquest;Qu&eacute; justicia es esa?
    </p><p class="article-text">
        No est&aacute;n locos. Son maltratadores, machistas, dominantes que se creen due&ntilde;os de sus parejas, de las mujeres en general y tambi&eacute;n de sus hijos, a los que consideran una prolongaci&oacute;n de sus madres. Y esto es as&iacute; porque toda una estructura social les ha abrazado con su impunidad. Y lo sigue haciendo. &iquest;Un ejemplo concreto? El polic&iacute;a sevillano que, con una condena por malos tratos, segu&iacute;a teniendo derecho a ver y pasar tiempo con su hijo y su hija. &Eacute;l utilizaba a estos ni&ntilde;os para continuar el maltrato. Lleg&oacute; a mandar a su cu&ntilde;ada un mensaje avisando sobre la aparici&oacute;n de dos cad&aacute;veres infantiles. Quiso sacar fotos a sus hijos cubiertos de sangre para torturar a su ex pareja. Estos dos peque&ntilde;os, con la connivencia del Estado y de toda una estructura judicial y penal ben&eacute;vola con este tipo de verdugos, son convertidos en herramientas para la tortura y son, a su vez, v&iacute;ctimas torturadas.
    </p><p class="article-text">
        Hoy quiero que se entienda que los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as que viven (sobreviven) o conviven con maltratadores pueden ser cuchillos en manos de estos machistas. Llevar&aacute;n cicatrices profundas por lo visto, lo o&iacute;do, lo vivido, lo llorado. No. Un maltratador jam&aacute;s ser&aacute; un buen padre. Tambi&eacute;n quiero recordar a los 27 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que se han quedado hu&eacute;rfanos de madre en 2017. Entre ellos, los tres hijos de la mujer de Azuqueca de Henares (Guadalajara), que vieron como ese hombre mataba a su madre. As&iacute; de duro. Sin llegar a tan espeluznante (y tristemente real) escena, &iquest;alguien duda del dolor de un menor que escucha insultos hacia su madre? &iquest;Vejaciones? &iquest;Golpes? &iquest;Eso no es hacer da&ntilde;o a un menor? &iquest;Eso es tolerable?
    </p><p class="article-text">
        Es necesario cambiar la mirada: el bienestar f&iacute;sico y psicol&oacute;gico de los menores debe estar por encima del &ldquo;derecho&rdquo; de un padre a ver a sus hijos o hijas. &iquest;Por qu&eacute;? Pues muy sencillo: porque no siempre un padre es bueno ni inofensivo para un menor y, en no pocas ocasiones, ser&iacute;a mejor no tener ninguna relaci&oacute;n con &eacute;l. <strong>La protecci&oacute;n de la sacrosanta instituci&oacute;n de la familia no puede seguir amparando la tortura psicol&oacute;gica de centenares de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as en nuestro pa&iacute;s. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Un tipo condenado por maltratar a su pareja no puede ser considerado un buen padre. Puede utilizar a sus hijos o hijas para seguir da&ntilde;ando a la madre a trav&eacute;s de mensajes, palabras o ausencias en los turnos de custodia, puede da&ntilde;ar a esos menores con el mismo fin. Y yo me pregunto qu&eacute; capacidad para educar tiene una persona con condenas por malos tratos. &iquest;Qu&eacute; capacidad para ense&ntilde;ar sobre respeto, tolerancia y amor?
    </p><p class="article-text">
        Los jueces y juezas pueden acogerse a los art&iacute;culos 65 y 66 de la Ley contra la Violencia de G&eacute;nero y suspender la patria potestad y las visitas, pero apenas lo hacen. Optan por respetar el derecho del padre maltratador a ver a sus hijos. &iquest;D&oacute;nde est&aacute; el tan manido &ldquo;Inter&eacute;s superior del menor&rdquo;? &iquest;Qui&eacute;n va a velar por los derechos de esos ni&ntilde;os que ya son v&iacute;ctimas per se por haber vivido determinadas situaciones que les marcar&aacute;n para siempre?
    </p><p class="article-text">
        El verano pasado, los partidos pol&iacute;ticos acordaron prohibir a los padres condenados tener a su cargo a los menores. Dolors Montserrat, Ministra de Sanidad, prometi&oacute; hace semanas priorizar 26 medidas de las 200 del Pacto de Estado contra la violencia de g&eacute;nero. Entre ellas,&nbsp; suspender el r&eacute;gimen de visitas cuando los ni&ntilde;os presencien actos de violencia machista.
    </p><p class="article-text">
        Ministra, muchos peque&ntilde;os est&aacute;n esperando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Arias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/ministra-esperando_132_2948167.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jan 2018 19:32:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ministra, estamos esperando]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Todas las veces que pudimos ser "ella"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/todas-veces-pudimos_132_3034928.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bcc38604-e66a-46f3-bacb-9e982d2e1a40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Todas las veces que pudimos ser &quot;ella&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El silencio de las víctimas de cualquier tipo de violencia machista no nos hace culpables</p><p class="subtitle">Muchas mujeres podemos contar nuestra vida enlazando violencias</p></div><p class="article-text">
        Imagino el asco y se me pone mal cuerpo. El olor y las risas de esos animales mientras &ldquo;jugaban&rdquo; a pasarse una mu&ntilde;eca rota. Imagino tambi&eacute;n la amargura y la &ldquo;suciedad&rdquo; en la piel los d&iacute;as que vienen despu&eacute;s. Esas ganas de arranc&aacute;rtela a tiras, como si ya no fuera tuya.
    </p><p class="article-text">
        Puedo sentir la cantidad de veces que se habr&aacute; culpado por andar sola, por estar en aquel lugar de noche, por besar a uno de ellos, por haber bebido, por haber charlado y haberse mostrado simp&aacute;tica, puede que &ldquo;accesible&rdquo;. Si ella no lo ha hecho, ya est&aacute;n muchas voces que le &ldquo;recuerdan&rdquo; lo que no debe hacer &ldquo;una mujer de bien&rdquo;. La rabia se vuelve ira: quiero ser libre, quiero que todas seamos libres.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo ahora todas las veces que pude haber sido ella. Todas las ocasiones en las que denunciar o pelear habr&iacute;a alargado la condena, en cualquier caso.
    </p><p class="article-text">
        Muchas mujeres podemos contar nuestra vida enlazando violencias.
    </p><p class="article-text">
        Nos dicen que denunciemos, despu&eacute;s nos castigan. Por &ldquo;putas&rdquo;, por libres, por guapas, por feas, por gordas, por faldas, por pantalones, por subir, por bajar, por beber, por todo.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el novio que tuve con 15 me cruz&oacute; la cara despu&eacute;s de dejarle con todo un autob&uacute;s mirando, &eacute;l ten&iacute;a ya casi 18 a&ntilde;os. Nadie se levant&oacute; de su sitio en aquel autob&uacute;s. Todo el mundo fue c&oacute;mplice de aquella violencia.
    </p><p class="article-text">
        Cuando un chico del colegio, repetidor que me doblaba la estatura, me dej&oacute; el culo morado a golpes porque no me dej&eacute; manosear, el conductor del autob&uacute;s del colegio ni se inmut&oacute;. Arranc&oacute; y dej&oacute; que aquel tipo me pateara. Fue mi padre qui&eacute;n le busc&oacute; para mirarle a los ojos y llevar a cabo una suerte de justicia simb&oacute;lica.
    </p><p class="article-text">
        Cuando en el descampado frente a una discoteca, un chico de mi instituto trat&oacute; de forzarme y despu&eacute;s de negarme y resistirme (con la escasa fuerza que me dejaba la par&aacute;lisis que se apoder&oacute; de m&iacute;), me insult&oacute;, se march&oacute; y me dej&oacute; all&iacute; tirada. Yo no se lo cont&eacute; a nadie. Sent&iacute;a que yo hab&iacute;a hecho algo malo. Me mor&iacute;a de la verg&uuml;enza y la culpa.
    </p><p class="article-text">
        El silencio de las v&iacute;ctimas de cualquier tipo de violencia machista no les hace culpables. Es nuestra sociedad la culpable de sus silencios. Los juicios sociales son para nosotras, no para los que agreden. &iquest;C&oacute;mo pretend&eacute;is que rompamos el silencio en una sociedad que siempre va a cuestionar lo que digamos, que siempre va a ponernos en duda, que nunca va a parar el autob&uacute;s?
    </p><p class="article-text">
        La sociedad es c&oacute;mplice de cada asesinato, de cada violaci&oacute;n y de cada agresi&oacute;n con su silencio y su indiferencia. Toda la sociedad con la connivencia de un Estado que ha dimitido en educar para la igualdad, que ha retirado fondos para la protecci&oacute;n de qui&eacute;n lo necesita, un estado que sencillamente no se lo toma en serio. Sois tan responsables, sois tan c&oacute;mplices... Si no paras el autob&uacute;s, si no te levantas de tu asiento, si no denuncias, si las cuestionas, si las ninguneas&hellip; eres c&oacute;mplice.
    </p><p class="article-text">
        Si cada una de nosotras echa un vistazo a las muchas veces que pudimos haber sido ella, puede que la rabia haga llenar las calles en un reguero de mujeres exigiendo justicia. Incluso de aquellas que a&uacute;n no han escuchado el ruido que hacen sus cadenas. Aquellas que, como yo, durante mucho tiempo, pensaron que hay cosas que nos tocan por el hecho de nacer mujeres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>M&aacute;s informaci&oacute;n:</strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2017/11/tribunal-mujeres/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">-&ldquo;El sistema judicial es un infierno para las mujeres&rdquo;</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2017/08/hijas-de-la-violencia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">-Hijas de la violencia</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2017/05/estado-ha-amparado-pederasta-ha-desprotegido-una-nina/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">-&ldquo;El Estado ha amparado a un pederasta y ha desprotegido a una ni&ntilde;a&rdquo;</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2017/11/leyes-violencias-machistas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">-El derecho que nos viola, el derecho a la vida</a>
    </p><h1 class="article-text">-Ante la duda, a favor de la v&iacute;ctima</h1><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/pikara/duda-favor-victima_6_708039201.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">-Ante la duda, a favor de la v&iacute;ctima</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Arias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/todas-veces-pudimos_132_3034928.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Nov 2017 07:16:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Todas las veces que pudimos ser "ella"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bcc38604-e66a-46f3-bacb-9e982d2e1a40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Violencia machista,La Manada,Violaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Prensa sin contactos y políticas vacías]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/prensa-contactos-politicas-vacias_132_3136252.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aa5f9266-30ac-4a90-936a-e953b6c2801b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Prensa sin contactos y políticas vacías"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ayuntamiento de Bilbo pide a la prensa que no publique anuncios de prostitución y la Generalitat Valenciana dejará de subvencionar medios que cosifiquen a las mujeres. ¿Para qué sirven estas medidas?</p></div><p class="article-text">
        El alcalde de Bilbao, Juan Mar&iacute;a Aburto, se comprometi&oacute; hace unos d&iacute;as a pedir personalmente a los medios de comunicaci&oacute;n que retirasen los anuncios de prostituci&oacute;n en prensa. La propuesta ha gustado a la mayor&iacute;a de los partidos pol&iacute;ticos municipales. La edil de EH Bildu, Izaskun Guarrotxena, ha sido la &uacute;nica nota discordante: a su grupo no le parece suficiente hablar solo de anuncios para hacer frente al problema y ha pedido que se escuche a las mujeres. Por su parte, Carmen Mu&ntilde;oz, de <em>Udalberri</em>, dijo tambi&eacute;n que poco se soluciona as&iacute; porque, ahora, &ldquo;el negocio est&aacute; en internet&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esto nos confirma una trabajadora sexual que hace mucho dej&oacute; de usar los medios escritos para promocionar sus servicios y que asegura que tanto ella como otras compa&ntilde;eras recurren a la publicidad en internet desde hace al menos diez a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El pasado 15 de julio, <em>El Pa&iacute;s</em> dej&oacute; de publicar anuncios de contactos tras &ldquo;un profundo debate interno&rdquo;. El peri&oacute;dico asegura que la decisi&oacute;n est&aacute; basada &ldquo;en la coherencia editorial&rdquo; y &ldquo;en su defensa de los derechos de las mujeres&rdquo;. Esta decisi&oacute;n ha sido aplaudida por la Federaci&oacute;n de Asociaciones de Periodistas de Espa&ntilde;a (FAPE), que ha recordado que la supresi&oacute;n de este tipo de publicidad es una &ldquo;vieja reivindicaci&oacute;n&rdquo; de la organizaci&oacute;n. La federaci&oacute;n tambi&eacute;n ha tacha de &ldquo;inadmisible&rdquo; que todav&iacute;a haya medios que se lucren con anuncios que &ldquo;convierten a la mujer en mercanc&iacute;a&rdquo;. M&aacute;s recientemente, en la misma l&iacute;nea, la Generalitat Valenciana se ha comprometido a no subvencionar a medios de comunicaci&oacute;n que cosifiquen a las mujeres o promocionen contenido sexista.
    </p><p class="article-text">
        Carmen (nombre ficticio) es prostituta independiente y trabaja en Barcelona. Antes, lo hac&iacute;a en clubs. &ldquo;Por m&iacute; se pueden retirar todos los anuncios de la prensa&hellip; Ahora toda la publicidad se hace por internet. En prensa se anuncian los pisos y locales que son de proxenetas, es decir, la prostituci&oacute;n por cuenta ajena&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este es un debate &ldquo;viejo en la era de internet&rdquo;, comenta una militante de Hetaira, colectivo en defensa de los derechos de las mujeres que ejercen la prostituci&oacute;n voluntaria. Este colectivo se mostr&oacute; ya en 2011, ante la iniciativa del Congreso de retirar estos anuncios en prensa,&ldquo;totalmente contrario a la prohibici&oacute;n de los anuncios en los medios escritos&rdquo;. De hecho, hablan de que &ldquo;se trata de una medida demag&oacute;gica, f&aacute;cil y barata para el Gobierno, pero totalmente ineficaz para la protecci&oacute;n de las v&iacute;ctimas de trata que ejercen de forma coaccionada la prostituci&oacute;n&rdquo;. Decisi&oacute;n que, explican, solo ha servido para machacar a&uacute;n m&aacute;s a las mujeres que ejercen la prostituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para Hetaira, ya entonces, aquella decisi&oacute;n era fruto &ldquo;de los prejuicios y de una toma de posici&oacute;n sobre la prostituci&oacute;n de corte abolicionista y cargada de moralina, donde por supuesto no se tienen en cuenta los derechos de quienes ejercen dicha actividad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para muchas, suprimir los anuncios no es suficiente para terminar con la trata de mujeres. Y desde luego, tampoco es &uacute;til para las mujeres que ejerzan libre y voluntariamente la prostituci&oacute;n y viven en situaciones de precariedad.
    </p><p class="article-text">
        Carmen cree que los argumentos que se est&aacute;n utilizando para eliminar los anuncios de prostituci&oacute;n en la prensa son &ldquo;falacias&rdquo; y una pol&iacute;tica p&uacute;blica &ldquo;in&uacute;til y absurda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ella tiene claro qu&eacute; pueden hacer si quieren luchar realmente contra la explotaci&oacute;n de mujeres: &ldquo;Estos anuncios son de pisos y locales, que tambi&eacute;n se anuncian en internet, obvio. Si quieren ir a por los pisos con intermediarios y proxenetas, justamente los anuncios son la prueba, y a trav&eacute;s de ellos se puede saber d&oacute;nde est&aacute;n los pisos. Si yo fuera fiscal, lo tendr&iacute;a clar&iacute;simo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Eliminar los anuncios tampoco es soluci&oacute;n si lo que se quiere es terminar con la trata. Carmen apunta que &ldquo;en clubs y hoteles, que es d&oacute;nde m&aacute;s mujeres hay, la mayor&iacute;a no est&aacute;n en situaci&oacute;n de trata, pero s&iacute; en condiciones laborales m&aacute;s duras, mucho m&aacute;s duras que a&ntilde;os atr&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ella, al igual que otros colectivos, considera que &ldquo;no se hace ning&uacute;n esfuerzo para conocer las diferentes realidades y condiciones en las que se est&aacute; ejerciendo la prostituci&oacute;n, y se utilizan muchos argumentos falaces&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a interesante escuchar voces como las de Carmen en los plenos pol&iacute;ticos en los que se aborda la cuesti&oacute;n: tanto en el Ayuntamiento de Bilbao, como en el Congreso, o en los parlamentos auton&oacute;micos. En lugar de pretender ayudarlas errando el tiro y sin abrir un debate serio, real y realista sobre la prostituci&oacute;n, las instituciones p&uacute;blicas siguen ignorando las distintas realidades de las mujeres en situaci&oacute;n de prostituci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Arias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/prensa-contactos-politicas-vacias_132_3136252.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Oct 2017 20:36:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Prensa sin contactos y políticas vacías]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Periodismo,Prostitución,Publicidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Basado en hechos reales: historias de discriminación laboral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/basado-hechos-historias-discriminacion-laboral_132_3293218.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/39a217c4-5168-471a-b267-b443fc5bf97c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Basado en hechos reales: historias de discriminación laboral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando Laura se reincorporó al programa de radio en el que trabajaba, su jefa le preguntó: "¿Vas a seguir dando pecho o puedo contar contigo?"</p><p class="subtitle">Rita se ha cansado de los comentarios que hace un compañero de oficina sobre su escote, su culo y su ropa pero no sabe qué hacer</p><p class="subtitle">Ojalá fuesen tramas de ficción... pero no lo son</p></div><p class="article-text">
        Todas y cada una de las historias que contamos a continuaci&oacute;n son absolutamente reales. Si digo que est&aacute;n &ldquo;basadas en hechos reales&rdquo; es porque hemos decidido cambiar los nombres, procedencias y alg&uacute;n otro dato relevante para preservar la identidad de las mujeres que protagonizan las siguientes situaciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mar&iacute;a es empleada desde hace a&ntilde;os en una empresa moderna y din&aacute;mica.</strong> Su trabajo ha sido siempre intachable y as&iacute; se lo han hecho saber desde esta empresa. Hace un a&ntilde;o fue madre, disfrut&oacute; de su permiso de maternidad y se incorpor&oacute; inmediatamente despu&eacute;s a trabajar. Hace unos d&iacute;as encontr&oacute; en su correo electr&oacute;nico el siguiente mail:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hola Mar&iacute;a. Te escribo porque hemos pensado en darte de baja. Hay menos trabajo. As&iacute; puedes pasar el verano con tu nena. Un saludo guapa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducimos el eufemismo: &ldquo;<a href="/content/edit/IsaacovalleOficial" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Est&aacute;s despedida</a> aunque trabajas bien... pero est&aacute;s en edad f&eacute;rtil...<strong> &iquest;No quer&iacute;as tiempo para disfrutar de tu hija? Ale, pues ah&iacute; lo tienes</strong>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Patricia es una amiga de la infancia</strong>. A punto de doctorarse, esta profesora de Literatura es una firme activista, coherente, luchadora, inteligente y con mucho valor. Es sindicalista desde hace a&ntilde;os y hace unos d&iacute;as le propusieron ser liberada desde su sindicato. &ldquo;Necesitamos a alguien como t&uacute;, con tu empuje, talento y dinamismo&rdquo;. Ella les contest&oacute; que estaba encantada con la propuesta y que se lo iba a pensar. En la conversaci&oacute;n telef&oacute;nica que mantuvieron de forma distendida tras la propuesta, <strong>Patricia (muy lista pero tambi&eacute;n muy inocente y confiada) coment&oacute; que se planteaba tener un segundo hijo pronto. Eso lo cambi&oacute; todo</strong>. Un d&iacute;a despu&eacute;s, recibi&oacute; un mail del sindicato diciendo que hab&iacute;an pensado en otra persona (un hombre) y que se olvidara de la oferta. Ni qu&eacute; decir tiene que ella no se ha quedado de brazos cruzados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Rosa estaba embarazada de casi seis meses y su ginec&oacute;logo le recomend&oacute; no viajar</strong> (las razones no vienen al caso). Su superior mand&oacute; entonces de viaje a otro compa&ntilde;ero. Este 'compa&ntilde;ero' replic&oacute;:<strong> &ldquo;Joder, que vaya ella. &iexcl;Est&aacute; embarazada... no paral&iacute;tica!&rdquo;</strong>. El jefe explot&oacute; en carcajadas haciendo gala de un insultante compadreo de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuando Sara volvi&oacute; de su permiso maternal se encontr&oacute; con que le hab&iacute;an degradado a un puesto de mucha menos responsabilidad</strong>, bajando su sueldo tambi&eacute;n considerablemente. En su lugar hab&iacute;an puesto a un hombre. Cuando se quej&oacute; y exigi&oacute; explicaciones le contestaron: &ldquo;<strong>As&iacute; estar&aacute;s m&aacute;s relajadita. Ahora que eres mami</strong>, tendr&aacute;s muchas cosas en la cabeza...&rdquo;. A&uacute;n no sabe si le doli&oacute; m&aacute;s la condescendencia, el paternalismo, que se burlasen de su inteligencia o el hecho de cobrar unos 800 euros menos ahora que ten&iacute;a una boca m&aacute;s que alimentar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuando Laura se reincorpor&oacute; al programa de radio en el que trabajaba, su jefa le pregunt&oacute;: &ldquo;&iquest;Vas a seguir dando pecho o puedo contar contigo?&rdquo;</strong>. Ella contest&oacute; que iba a seguir dando pecho y que pod&iacute;an contar con ella, las dos cosas. Su jefa decidi&oacute; condenarla al m&aacute;s absoluto ostracismo y no se dirigi&oacute; a ella durante semanas. Adem&aacute;s, le cambi&oacute; a la secci&oacute;n de 'Coraz&oacute;n' (b&aacute;sicamente porque hab&iacute;a sido madre) y, claro, las secciones duras del programa que ella llevaba hasta ahora (econom&iacute;a, pol&iacute;tica, sociedad...) son un tema serio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Rita se ha cansado de los comentarios que hace un compa&ntilde;ero de oficina sobre su escote, su culo y su ropa pero no sabe qu&eacute; hacer</strong>. Nada le disuade. Ni las malas caras ni las contestaciones firmes. Habl&oacute; con su jefe sobre el tema. Ante un &ldquo;&iexcl;qu&eacute; alegr&iacute;a de escote que me traes esta ma&ntilde;ana!&rdquo;, su jefe dijo: &ldquo;Deja a la chiquita que se va a poner colorada&rdquo;. Rita est&aacute; pensando en algo m&aacute;s contundente porque cada ma&ntilde;ana elige la ropa pensando en evitar esos comentarios y eso no es vivir libremente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aurora es una arquitecta brillante</strong>. Ahora dirige la obra de recuperaci&oacute;n de una casa antigua. Hace d&iacute;as, el encargado de poner las ventanas se gir&oacute; hacia el due&ntilde;o de la vivienda y le dijo buscando complicidad y creyendo que Aurora es sorda: &ldquo;<a href="https://saltamos.net/profesiones-masculinizadas-que-pintas-aqui/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lo que me faltaba, una t&iacute;a. Estas no tienen ni puta idea&rdquo;</a>. Poco despu&eacute;s ese mismo sujeto llam&oacute; a un alba&ntilde;il delante de ella y dijo: &ldquo;Vente a la obra que tengo a dos suecas en tanga y yo solito no puedo darles todo lo que quieren&rdquo;. Nuevamente busc&oacute; la complicidad del due&ntilde;o pero no la encontr&oacute;. No solo eso, <strong>este individuo no acepta ni a Aurora ni a sus compa&ntilde;eras como interlocutoras v&aacute;lidas y ni escucha ni cumple las indicaciones que estas le dan</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una amiga es guardia civil</strong>. Hace poco su superior le dijo a una compa&ntilde;era (de baja porque no le dieron conciliaci&oacute;n para poder cuidar a su hija) que en ese cuartel las guardias eran como &ldquo;conejas&rdquo;. Ella dice que <strong>no tiene sentido ni denunciar las constantes &ldquo;machistadas&rdquo; que sufren porque nadie les va a hacer caso.</strong> &ldquo;Acabaremos en un tribunal militar si lo hacemos&rdquo;, me dice. Record&oacute; que una mujer guardia civil fue expedientada por abandono de su puesto cuando lo que hizo fue ausentarse para ir a cambiarse de compresa. Otra de sus compa&ntilde;eras pidi&oacute; una reducci&oacute;n de jornada para cuidar a su hijo y el teniente le contest&oacute;: <strong>&ldquo;&iquest;No tienes ninguna vecina que pueda cuidarte al ni&ntilde;o?&rdquo;</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; fuesen tramas de ficci&oacute;n... pero no lo son. <strong>Esta es la sociedad que muchas personas se niegan a ver. Nos queda mucho trabajo y el primero es abrir los ojos, verlo y no mirar hacia otro lado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la pr&oacute;xima entrega de 'Basado en hechos reales': nuestras historias de violencia. Os invitamos a que pregunt&eacute;is a las mujeres de vuestro entorno.
    </p><p class="article-text">
        No, no somos unas exageradas. Solo estamos hartas de la condescendencia, el abuso, la desigualdad, la falta de oportunidades, la violencia y la ceguera de una buena parte de esta sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Leer m&aacute;s: <a href="http://www.pikaramagazine.com/2015/05/lo-que-las-periodistas-callan/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Lo que las periodistas callan'.</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Arias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/basado-hechos-historias-discriminacion-laboral_132_3293218.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Jul 2017 19:21:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Basado en hechos reales: historias de discriminación laboral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Discriminación laboral,Desigualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Una increíble historia de amor?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/increible-historia-amor_132_3421006.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Los medios  de medio mundo se han lanzado a investigar las razones que han llevado a Emmanuel Macron a casarse con una mujer mayor que él</p><p class="subtitle">La sociedad se sorprende cuando un hombre se enamora o mantiene una relación con una mujer mayor</p><p class="subtitle">Romper el molde patriarcal de relaciones tiene consecuencias: desaprobación, sospecha y hasta burla</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La primera vuelta de las elecciones francesas ha dejado dos nombres sobre la mesa: Macron y Le Pen. Y un tercero, el de Brigitte Trogneux, la esposa del candidato de En Marcha, que compite con Le Pen en la segunda vuelta de las elecciones galas. &iquest;Por qu&eacute; su nombre ha ocupado decenas de titulares y minutos de televisi&oacute;n? Por su edad, porque es algunos a&ntilde;os mayor que su marido y porque adem&aacute;s fue su profesora de franc&eacute;s. La Vanguardia titul&oacute;: &ldquo;Brigitte Trogneux, la 'cougar' que intriga a Francia&rdquo;. &ldquo;Cougar&rdquo;, que significa &ldquo;puma&rdquo; en ingl&eacute;s, se usa para referirse de forma peyorativa a mujeres que &ldquo;buscan&rdquo; o &ldquo;quieren cazar&rdquo; a un hombre m&aacute;s joven. En definitiva, a mujeres de mediana edad con una vida sexual... &iquest;C&oacute;mo decirlo? Con una vida sexual y punto. Si, digo esto porque realmente a la sociedad le sorprende que una mujer de determinada edad pueda sentir deseo sexual, acostarse con hombres m&aacute;s j&oacute;venes o pueda, simplemente, enamorarse, enamorar o atraer. Este no ha sido el &uacute;nico titular que le han dedicado:
    </p><h1 class="article-text">Brigitte Trogneux, la at&iacute;pica aspirante a primera dama de la que todo el mundo habla </h1><h1 class="article-text"><a href="http://www.lavanguardia.com/internacional/20170425/421319228337/brigitte-trogneux-primera-dama-macron.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Brigitte Trogneux, la at&iacute;pica aspirante a primera dama de la que todo el mundo habla </a>As&iacute; es Brigitte Trogneux, la mujer de Macron 24 a&ntilde;os mayor que &eacute;l</h1><p class="article-text">
        <a href="http://www.telva.com/celebrities/2017/04/25/58ff062fca4741f9598b45f6.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">As&iacute; es Brigitte Trogneux, la mujer de Macron 24 a&ntilde;os mayor que &eacute;l</a><a href="http://www.elmundo.es/yodona/lifestyle/2017/04/25/58ff0c56468aebba6a8b462d.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La mujer de Macron: su profesora de franc&eacute;s 20 a&ntilde;os mayor</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.elmundo.es/yodona/lifestyle/2017/04/25/58ff0c56468aebba6a8b462d.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brigitte Trogneux, la maestra que enamor&oacute; a Emmanuel Macron</a>
    </p><p class="article-text">
        Incluso un titular rezaba: &ldquo;La incre&iacute;ble historia de amor&rdquo;. &iquest;Incre&iacute;ble? &iquest;En serio? &iquest;Por qu&eacute;? Porque vivimos en una sociedad que lo penaliza, lo castiga y no se lo cree. Algo as&iacute; simplemente no puede ser de verdad en el imaginario colectivo.
    </p><p class="article-text">
        Tal ha sido el revuelo que ha llegado a ser ridiculizada en redes sociales caminando con ayuda de un andador en el palacio del Eliseo. Y es que no solo escuece el hecho de que ella le saque dos d&eacute;cadas sino que &eacute;l es, seg&uacute;n  los medios, &ldquo;un hombre atractivo&rdquo; y adem&aacute;s puede llegar a ser presidente. El mundo esperaba otra cosa de un hombre como &eacute;l...
    </p><p class="article-text">
        Brigitte, &iquest;a qui&eacute;n se le ocurre romper con los estereotipos? &iquest;C&oacute;mo se te ocurre enamorarte de alguien m&aacute;s joven y tan guapo? Algo, que por cierto, estamos cansadas de ver a la inversa en pol&iacute;tica, cine y en todas las esferas de la sociedad sin que genere tanto alboroto. Si tecleamos el nombre de Brigitte veremos que todas las entradas hacen referencia a la diferencia de edad y a lo &ldquo;asombroso&rdquo; de su historia de amor. Sin embargo, a nadie le parece sorprendente que ellos est&eacute;n con mujeres m&aacute;s j&oacute;venes, salvo excepciones escandalosas, y no se les dedica titulares. Sencillamente, se considera que es l&oacute;gico que una mujer joven se enamore de hombres &ldquo;con experiencia&rdquo;, un eufemismo muy utilizado.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo reciente: Donald Trump (1946) y su mujer, Melania Trump (1970). A nadie le ha parecido sorprendente esa historia de amor; se ha hablado del estilismo de Melania, eso s&iacute;. Habr&iacute;a que preguntarse porqu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Silvio Berlusconi tiene 79 y su pareja, Francesca Pascale tiene 31. Y no hace falta viajar para encontrar ejemplos: Mariano Rajoy tiene 62 (aparenta m&aacute;s porque el poder envejece much&iacute;simo) y su mujer Elvira Fern&aacute;ndez tiene solo 52. Diez a&ntilde;itos de nada que a la inversa le habr&iacute;an tra&iacute;do a Elvira unos cuantos titulares.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuando ellas son las mayores en la relaci&oacute;n hay un esquema de poder que se tambalea y el mundo reacciona en busca de respuestas y lleno de sospechas. Algo falla en una sociedad que entiende como valores supremos de las mujeres la juventud y la belleza</strong>: si estos dos pilares no est&aacute;n, nadie lo entiende. Ellos pueden resultar deseables sea cual sea su edad: por su inteligencia, sentido del humor, poder, clase, sabidur&iacute;a, experiencia... Pero ellas, seg&uacute;n los esquemas tradicionales y mis&oacute;ginos, no.
    </p><p class="article-text">
        Bimba Bos&eacute; era 17 a&ntilde;os mayor que su pareja Charlie Centa, que estuvo a su lado hasta el final. Otras mujeres como Jennifer L&oacute;pez, Alaska, Kylie Minogue o Madonna han tenido y tienen largas y bonitas relaciones con hombres mucho m&aacute;s j&oacute;venes que ellas. Casi todas han sido analizadas por salir con &ldquo;jovencitos&rdquo; y m&aacute;s de una ha recibido el apelativo de &ldquo;cougar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dice Madonna: &ldquo;La mayor&iacute;a de los hombres de mi edad est&aacute;n casados y tienen hijos. No pueden ser novios. Yo soy una persona muy aventurera con una vida loca. Tengo cuatro hijos. Tienes que ser de mente muy abierta y aventurero para entrar en mi mundo. Las personas mayores que tienen sus costumbres m&aacute;s arraigadas probablemente no sean tan aventureros como alguien m&aacute;s joven&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La directora Deborra-Lee Furness (61), mujer del actor Hugh Jackman (48), tambi&eacute;n ha sido objetivo de los medios, que una y otra vez se sorprenden de que esta pareja siga unida. Adem&aacute;s, Furness ha sido ridiculizada en redes sociales de manera cruel por estar con el deseado &ldquo;Lobezno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica, en 2010 los matrimonios en los que la mujer era entre 6 y 10 a&ntilde;os mayor que el marido fueron solo el 3,4%.
    </p><p class="article-text">
        Mercado y patriarcado tratan de atraparnos y encerrarnos en unos modelos de mujer concretos y tambi&eacute;n en unos modelos de relaci&oacute;n determinados. La realidad es que una mujer de 55 o 60 a&ntilde;os puede transmitir erotismo y sensualidad con su forma de hablar, con su mirada y tambi&eacute;n con su cuerpo. Sin embargo, en muchas pel&iacute;culas, por ejemplo, vemos a hombres de 50 a&ntilde;os emparejados con mujeres de 30 sin sorpresa general pero no a la inversa porque para el cine y para la sociedad una cualidad fundamental para que una mujer sea atractiva es que sea joven.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo con el s&eacute;ptimo arte: el celuloide muestra que hay algo &ldquo;maligno&rdquo; en aquellas mujeres que se han &ldquo;atrevido&rdquo; a sentirse atractivas pasados los 50 o a vivir aventuras con chicos m&aacute;s j&oacute;venes. El Graduado es un buen ejemplo de ello y el &ldquo;pobre&rdquo; y joven Dustin Hoffman acaba &ldquo;cayendo en las redes&rdquo; de la perversa &ldquo;mujer mayor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De vuelta a la vida real: que si ella podr&iacute;a ser su madre, que si esa pareja no tiene futuro, que si &eacute;l podr&iacute;a estar con mujeres m&aacute;s j&oacute;venes y ella con alguien de su edad&hellip; A&uacute;n estamos en esas y el trasfondo de todo esto es un f&eacute;rreo sistema de creencias sobre el papel que cada g&eacute;nero debe desempe&ntilde;ar en una pareja.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Arias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/increible-historia-amor_132_3421006.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 May 2017 17:25:54 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Una increíble historia de amor?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Emmanuel Macron,Elecciones Francia,Machismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mis dudas ¿confesables? sobre la gestación subrogada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/dudas-confesables-gestacion-subrogada_132_3520670.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">No tengo claro si se puede estar en contra o a favor de la gestación subrogada en un sentido estricto porque no hay una única forma de gestar para otra persona ni una sola razón que te lleve a hacerlo</p></div><p class="article-text">
        Todo lo que leo sobre gestaci&oacute;n subrogada vuelve a partir el mundo en dos: en contra o a favor. Como si fuera tan sencillo. La gestaci&oacute;n subrogada o por sustituci&oacute;n, tal y como lo nombra la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, organismo que tambi&eacute;n lo considera una t&eacute;cnica de reproducci&oacute;n asistida, es juzgada como explotaci&oacute;n por muchas compa&ntilde;eras y el tema nos lleva de vuelta al eterno debate, al m&aacute;s enconado de todos: la prostituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si hablar de prostituci&oacute;n no es &uacute;nicamente hablar de trata de mujeres, hablar de gestaci&oacute;n subrogada no es &uacute;nicamente hablar de explotaci&oacute;n. Y decir esto no me sit&uacute;a a favor de la explotaci&oacute;n, por si las moscas. No tengo claro si se puede estar en contra o a favor de la gestaci&oacute;n subrogada en un sentido estricto porque no hay una &uacute;nica forma de gestar para otra persona ni una sola raz&oacute;n que te lleve a hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Por partes: &iquest;qu&eacute; puede mover a una mujer a gestar hijos e hijas de otras personas? Si lo hace por el dinero, las mujeres que asuman estos embarazos ser&aacute;n, sin duda, aquellas con menos posibilidades econ&oacute;micas. Esta idea no me gusta porque genera relaciones de poder de unas sobre otras y ya tenemos bastante poder sobre nuestros cuerpos.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay m&aacute;s: este m&eacute;todo se aconseja cuando la gestaci&oacute;n est&aacute; contraindicada para la mujer por &ldquo;enfermedades que har&iacute;an que fuera peligroso para su salud, por falta de &uacute;tero o por anomal&iacute;as o lesiones en el mismo que impiden que el embarazo llegue a t&eacute;rmino&rdquo;, seg&uacute;n la Sociedad Espa&ntilde;ola de Fertilidad.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso de una de mis grandes amigas, que no puede gestar aunque s&iacute; engendrar. Ella y su pareja desean ser padres (no confundir el deseo de ser padres, loable, con un derecho, que es otra cosa). &iquest;Y si yo decidiera embarazarme en su lugar? Yo que soy su amiga, conozco su profundo deseo y adem&aacute;s s&eacute; que ser&aacute;n unos padres fant&aacute;sticos. &iquest;Qui&eacute;n es este Estado para negar esa decisi&oacute;n a una mujer libre como yo? Aqu&iacute; veo mujeres creando alianzas hermosas con un marco legal adecuado de fondo, una legislaci&oacute;n que cuente con las reflexiones participativas de los movimientos feministas, claro.
    </p><p class="article-text">
        Sigo: tambi&eacute;n lo har&iacute;a para J., uno de esos amigos de los que hay pocos en la vida, porque s&eacute; que quiere ser padre y que el mundo necesita padres como &eacute;l. Pero resulta que J. es gay. En Espa&ntilde;a no est&aacute; permitido y en ninguno de los casos que describo existen posibilidades econ&oacute;micas para hacerlo fuera, donde cuesta entre 40.000 y 100.000 euros, dependiendo del pa&iacute;s. Adem&aacute;s, s&eacute; que no les gustar&iacute;a la idea de que gesten a sus hijos e hijas mujeres a las que obligan sus condiciones de vida.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y si la raz&oacute;n para hacerlo es econ&oacute;mica? Incluso si el uso del mismo es mercantilista, &iquest;qui&eacute;n soy yo, qui&eacute;n es el Estado para decidir sobre las estrategias de supervivencia de nadie? &iquest;No tendr&aacute; que ver en algunos de estos juicios la m&iacute;stica que a&uacute;n envuelve la maternidad? Solo pregunto. Aqu&iacute; camino sin certezas. En Espa&ntilde;a la gestaci&oacute;n subrogada crece aunque no est&eacute; permita. De esta forma, solo las personas con m&aacute;s posibilidades econ&oacute;micas tienen acceso.
    </p><p class="article-text">
        Desde el momento en que no hay ninguna mujer que lo hace obligada, ni obligada por sus circunstancias: &iquest;D&oacute;nde est&aacute; el problema? Diciendo &ldquo;no&rdquo; sin abrir el debate lo &uacute;nico que logramos es desplazar el &ldquo;problema&rdquo; de sitio. Como aqu&iacute; no pueden, las personas que busquen, necesiten o quieran optar por la gestaci&oacute;n subrogada se seguir&aacute;n yendo a Tailandia, India... Donde s&iacute; son las circunstancias las que obligan a muchas mujeres a este camino, donde sus estados no las protegen en absoluto y donde la dominaci&oacute;n norte-sur es m&aacute;s que evidente.
    </p><p class="article-text">
        Si legislamos en casa, sin dejar de denunciar aquellas situaciones donde entendamos que existe explotaci&oacute;n all&aacute; donde se den, si eliminamos el factor econ&oacute;mico como fuerza motriz de la cuesti&oacute;n, si lo circunscribimos a un tratamiento m&eacute;dico al que se someten personas iguales en igualdad de condiciones, puede que tengamos un panorama diferente. En una legislaci&oacute;n deseable, ninguna mujer deber&iacute;a ser gestante para otros sin acreditar que tiene una posici&oacute;n socioecon&oacute;mica desahogada, adem&aacute;s de tener hijos propios y vivos (por considerar que sea alguien que sabe a qu&eacute; se enfrenta en un embarazo).
    </p><p class="article-text">
        Con lo que no estoy de acuerdo es con llamarlos &ldquo;vientres de alquiler&rdquo;. Una vez una trabajadora sexual a la que entrevist&eacute; me dijo que ella no &ldquo;vend&iacute;a su cuerpo&rdquo;, ella ofrec&iacute;a un servicio y cobraba una tarifa por ello. En la gestaci&oacute;n subrogada bien legislada, como en todos los pa&iacute;ses donde est&aacute; regulada, no se alquila nada. Se cede o se dona la capacidad de gestar.
    </p><p class="article-text">
        Desde mi punto de vista hacen falta debates abiertos y sin axiomas, ni dogmas, sin insultos ni repartos de carn&eacute;s feministas.
    </p><p class="article-text">
        Empecemos por dejar de nadar en los lugares comunes. Decir que &ldquo;no&rdquo; mientras parejas atraviesan el mundo para llevar a cabo su plan de familia no soluciona las cosas porque no podemos legislar en otros pa&iacute;ses, pero s&iacute; evitar que esas parejas salgan fuera, a lugares donde la decisi&oacute;n de las mujeres est&aacute; condicionada por contextos desfavorecidos. Nadie en su sano juicio est&aacute; a favor de las denunciadas &ldquo;granjas&rdquo; donde las mujeres son tratadas como conejas para parir los hijos de otras personas. Eso se llama explotaci&oacute;n, trata de personas y, adem&aacute;s, es abominable.
    </p><p class="article-text">
        Nadie est&aacute; a favor de que se compren los cuerpos de las mujeres, y menos en contextos feministas. No se debe retorcer el lenguaje para afianzar una idea. Se deben establecer debates serios en todas las direcciones para no perder un derecho: el de decidir sobre nuestros cuerpos libremente.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero qui&eacute;nes somos las dem&aacute;s para juzgar lo que una mujer decida hacer con su cuerpo? &iquest;Por qu&eacute; sigue siendo un terreno tan p&uacute;blico y a la vez tan mitificado el cuerpo de las mujeres? &iquest;Es el mito de la maternidad lo que se est&aacute; tocando? &iquest;Por qu&eacute; no establecer un marco legal que proteja a qui&eacute;n decida gestar beb&eacute;s de otras personas? Eso despu&eacute;s de una profunda reflexi&oacute;n participativa, claro.
    </p><p class="article-text">
        Salgamos de la confrontaci&oacute;n y trabajemos juntas para abrir cauces de entendimiento porque hay algo claro: la prohibici&oacute;n en Espa&ntilde;a no est&aacute; dando carpetazo al &ldquo;problema&rdquo;, solo est&aacute; generando m&aacute;s relaciones de poder entre clases, pa&iacute;ses y mujeres. Y, por otro lado, no perdamos de vista que aqu&iacute; tambi&eacute;n est&aacute; en juego de alguna manera la libertad para decidir sobre nuestros cuerpos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Arias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/dudas-confesables-gestacion-subrogada_132_3520670.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Mar 2017 18:48:28 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Mis dudas ¿confesables? sobre la gestación subrogada]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Gestación subrogada,Vientres de alquiler,Feminismo,Reproducción asistida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las nominadas a mejor dirección en 2016 son...]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/nominadas-mejor-direccion_132_3644193.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97785edb-b3b0-4125-889c-c64f7596218a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las nominadas a mejor dirección en 2016 son..."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No vamos a hablar de las películas ganadoras de los Globos de Oro ni de las grandes ausentes: las mujeres directoras y guionistas, las mujeres mayores, etc. Hablemos de películas hechas por ellas</p></div><p class="article-text">
        Meryl Streep sobrecogi&oacute; con voz entrecortada a todo el auditorio en la ceremonia de entrega de los Globos de Oro con un discurso contra Donald Trump. La incontestable gran actriz puso la emoci&oacute;n y la conciencia en una gala androc&eacute;ntrica, para variar. Pero hoy escucharemos y veremos en todas partes que Meryl (as&iacute;, por el nombre) &ldquo;iba muy elegante&rdquo;. Ella, que ha recogido un galard&oacute;n honor&iacute;fico a toda una carrera... Como si su carrera ya hubiera terminado con 67 a&ntilde;os. De los 424 premios que se han repartido en las categor&iacute;as interpretativas en la historia de los Globos de Oro, solo han ganado 16 actrices que superaban los 60 a&ntilde;os. Mientras ellos pueden protagonizar grandes producciones con 86 (Clint Eastwood), ellas pueden hacer las maletas con 23. Este es el mensaje. La realidad es que el n&uacute;mero de papeles para mujeres mayores de 25 en Hollywood es inversamente proporcional a la edad de las actrices que deber&iacute;an interpretarlos.
    </p><p class="article-text">
        Pero no quiero detenerme en esto (de alguna forma hay que empezar un art&iacute;culo y me lo ponen a huevo). Tampoco quiero detenerme en el faloc&eacute;ntrico espect&aacute;culo presentado por Jimmy Fallon (mira que me resultaba gracioso este tipo...) respaldado por las tres hijas de Sylvester Stallone emulando a Los &Aacute;ngeles de Charlie. Ni voy a dedicarle mucho espacio al hecho de que no parezca existir en estos premios el cine hecho, dirigido o escrito por mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Que no. Que no voy a seguir explicando que su ausencia no tiene que ver con que no dirijan o no escriban cine. Y aunque a Hollywood, industria blanca, mayoritariamente joven y masculinizada, se le escape ese detalle: las mujeres no son solo la percha para pasear vestidos caros en alfombras rojas. Es evidente que ellas parecen no existir &nbsp;y esto es porque la industria pasa de ellas.
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n voy a pasar de puntillas sobre el hecho de que cuando hay mujeres en el cine, pocas veces superan el <a href="http://www.pikaramagazine.com/2016/07/el-test-bechdel/#sthash.cr8gCi8r.dpuf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Test Bechdel</a>. Una prueba que nos demuestra, como explicaba en Pikara Cristina Carro, &ldquo;con tres sencillas preguntas (1- &iquest;Hay al menos dos mujeres en la cinta?; 2- &iquest;Hablan entre ellas?; 3- &iquest;De algo que no sea un hombre?), que pr&aacute;cticamente todas las pel&iacute;culas que vemos dejan a las mujeres fuera de la historia o, lo que es casi peor, las normalizan en su papel de novias, madres o esposas que no tienen ning&uacute;n tema que hablar con otras mujeres salvo de los hombres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En lugar de hacer un listado de reivindicaciones bien argumentadas, aqu&iacute; presentamos cinco pel&iacute;culas dirigidas por mujeres en 2016 que merec&iacute;an m&aacute;s premios de los conseguidos. Estas, y otros ejemplos, son la demostraci&oacute;n pr&aacute;ctica de que est&aacute;n, aunque la meca del cine no las vea.
    </p><p class="article-text">
        <strong>American Honey:</strong> Andrea Arnold se llev&oacute; el premio del jurado en el Festival de Cannes con este derroche de sue&ntilde;os y juventud. Una hipn&oacute;tica balada americana plagada de alcohol y peque&ntilde;os delitos.
    </p><p class="article-text">
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Divines</strong>: Houda Benyamina codirige la historia de dos amigas adolescentes de los suburbios de Par&iacute;s. Ambiciosas, espabiladas y valientes. Est&aacute;n decididas a hacerse ricas. &iquest;C&oacute;mo? Gracias al narcotr&aacute;fico. Una historia que habla del deseo de poder y &eacute;xito de dos chicas. Estaba nominada a mejor pel&iacute;cula de habla no inglesa en los Globos de Oro y, pese a ser mucho m&aacute;s arriesgada y especial que Elle, del mis&oacute;gino Paul Verhoeven, adivinad qui&eacute;n se ha llevado el premio...
    </p><p class="article-text">
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Sufragistas:</strong> La cinta dirigida por Sarah Gavron con gui&oacute;n de Abi Morgan es un hermoso homenaje a un pedazo olvidado de la historia: las mujeres que se levantaron pidiendo el voto en Reino Unido. Aunque se estren&oacute; en 2015 se pase&oacute; discretamente por las pantallas espa&ntilde;olas en 2016. Ser&iacute;a precioso que la dulzura y la fuerza de su protagonista, Carey Mulligan, llegase al gran p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Audrey and Daisy:</strong> Este documental codirigido por Bonni Cohen y Jon Shenk retrata con sensibilidad y originalidad c&oacute;mo la sociedad estadounidense apoya la cultura de la violaci&oacute;n. Describe c&oacute;mo las instituciones, los medios y el pueblo entero se esfuerzan en proteger a los violadores y condenar a las chicas agredidas. Hay que verlo. Tan estremecedor como real.
    </p><p class="article-text">
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Certain Women</strong>: La talentosa directora Kelly Reichardt, tambi&eacute;n detr&aacute;s de &lsquo;Meet&rsquo;s Cutoff&rsquo; y &lsquo;Night Moves&rsquo;, present&oacute; en Sundance, festival que nunca la ha tratado como merece, una joya contenida y hermosa. Kristen Stewart y&nbsp;Michelle Williams protagonizan 'Certain Women&rsquo;, adaptaci&oacute;n de una novela de&nbsp;Maile Meloy en la que lo importante es el retrato de la vida de cuatro mujeres de un pueblo de Wyoming, sus sinsabores. El resumen en una frase de una de sus protagonistas: &ldquo;Es encantador pensar que si yo fuera un hombre, la gente escuchar&iacute;a...&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
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    </figure><p class="article-text">
        Hay mucho cine hecho por mujeres y si la gran industria se fijase en estas realizadoras, otro gallo cantar&iacute;a, otros estereotipos, otros modelos y, puede, que a la larga, otra sociedad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Arias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/nominadas-mejor-direccion_132_3644193.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Jan 2017 19:34:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las nominadas a mejor dirección en 2016 son...]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Globos de Oro,Feminismo,Cine,Guionistas,Hollywood]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esto no va de flores, va de igualdad y derechos para todas las mujeres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/va-flores-igualdad-derechos_132_4111747.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Las flores están muy bien pero el Día de la Mujer va de otra cosa.  El 8 de marzo conmemora la lucha de las mujeres a lo largo de la historia por participar en la sociedad en condiciones de igualdad. Si quieres, lucha conmigo, censura los machismos diarios pero no, no me felicites. Felicítame y felicítate cuando cobremos lo mismo por el mismo trabajo o el número de mujeres asesinadas por violencia machista sea 0.</p></div><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        El D&iacute;a de la Mujer va de otra cosa y es bueno quitarse el sombrero ante la historia. El 8 de marzo de 1857, cientos de mujeres de una f&aacute;brica textil de Nueva York organizaron una marcha en protesta por sus bajos salarios y sus condiciones inhumanas de trabajo. La polic&iacute;a las dispers&oacute; pero aquel fue el germen de su primer sindicato. &nbsp;Medio siglo despu&eacute;s, en la misma fecha, Nueva York fue testigo de las protestas de 15.000 mujeres que caminaron bajo el lema &ldquo;Pan y Rosas&rdquo;. El pan simbolizaba la seguridad econ&oacute;mica y las rosas, la calidad de vida. Se ve que en muchos &aacute;mbitos solo han tomado nota de la mitad del lema y llevamos a&ntilde;os hartas del &ldquo;toma unas rosas y c&aacute;llate, pesada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 1911, tambi&eacute;n en marzo, 123 mujeres, la mayor&iacute;a inmigrantes, murieron en el incendio de la f&aacute;brica de camisas Triangle Shirtwaist. Parece ser que los due&ntilde;os de la f&aacute;brica cerraron las puertas para evitar robos aunque otras fuentes se&ntilde;alan que fueron encerradas para que no se unieran a la huelga del sector. Al no encontrar otra v&iacute;a de escape, muchas de las trabajadoras saltaron por las ventanas y 53 mujeres murieron al precipitarse huyendo de las llamas. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su sacrificio no fue en vano y el incendio sirvi&oacute; de palanca para la causa de las mujeres y de todo el movimiento obrero.
    </p><p class="article-text">
        En aquella primera d&eacute;cada del siglo XX, la Conferencia Internacional de las Mujeres Socialistas, reunida en la capital danesa, aprobaba por unanimidad una propuesta de Clara Zetkin; que el 8 de marzo fuera proclamado el D&iacute;a Internacional de la Mujer. &nbsp;El objetivo era promover la igualdad de derechos, incluyendo el derecho al voto y un salario igual por igual trabajo. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;La Organizaci&oacute;n de Naciones Unidas convirti&oacute; esta jornada en el D&iacute;a Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional en 1977.
    </p><p class="article-text">
        El 8 de marzo, dice ONU Mujeres, &ldquo;las mujeres de todos los continentes, con sus diferencias &eacute;tnicas, ling&uuml;&iacute;sticas, culturales, econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas, se unen para celebrar y reivindicar su d&iacute;a, para mirar con perspectiva una larga historia de luchas en pro de la igualdad, la justicia, la paz y el desarrollo&rdquo;, y, a&ntilde;ado yo, poner sobre la mesa los derechos pendientes.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de todo lo dicho, espero que nadie haga la pregunta que tantas veces me ha hecho poner los ojos en blanco: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no hay un D&iacute;a del Hombre?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Y es que no os empe&ntilde;&eacute;is; no hay igualdad real entre hombres y mujeres. Y no se trata de una opini&oacute;n sino de&nbsp; cifras y datos contrastables. Casi el 50% de las mujeres espa&ntilde;olas no tienen empleo. He dicho empleo, porque trabajo tienen y mucho pero sin remunerar, sin ver un duro, sin cotizar y sin futurible pensi&oacute;n por ello, aunque sostengan la vida en este pa&iacute;s y sean las que soportan el peso de pr&aacute;cticamente toda la econom&iacute;a de los cuidados.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es, seg&uacute;n un estudio del sindicato UGT, el segundo pa&iacute;s de la Uni&oacute;n Europea con mayor &iacute;ndice de paro femenino, un 25,4%, duplicando dos veces y media la tasa europea, 10,3%, y quintuplicando la de Alemania, Austria y Reino Unido. La tasa de empleo de mujeres en Espa&ntilde;a es 22 puntos inferior a la de Suecia.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el baj&oacute;n en pol&iacute;ticas de igualdad ha hecho m&aacute;s profunda la brecha salarial que en Espa&ntilde;a supera en tres puntos a la media europea, &ldquo;con un 19,3% frente a un 16,3% comunitario, lo que se traduce en una diferencia de m&aacute;s de 6.000 euros en favor de los espa&ntilde;oles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n las cifras oficiales y las recogidas por El Pa&iacute;s, desde 2001 hasta hoy, 911 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o ex parejas.&nbsp;En 2014 en Espa&ntilde;a fue violada una mujer cada siete horas. Hace unos d&iacute;as, la asociaci&oacute;n Clara Campoamor denunciaba el caso de una juez de Violencia contra la Mujer que pregunt&oacute; a una mujer v&iacute;ctima de violaci&oacute;n si hab&iacute;a cerrado bien las piernas. Fue en Vitoria, no en Kabul.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Pero hablemos tambi&eacute;n del mundo, que no estamos solas. A&uacute;n hoy hay pa&iacute;ses en los que a las mujeres se les niega ese derecho pol&iacute;tico fundamental que es el derecho al voto. No gozamos de igualdad en participaci&oacute;n pol&iacute;tica, ni en el &aacute;mbito laboral, social, econ&oacute;mico, cultural, sanitario, educativo,... Ni siquiera en espacios de ocio; la calle sigue sin ser nuestra. Nos ense&ntilde;an a crecer con medio, a evitar sitios oscuros, a &ldquo;cerrar bien las piernas&rdquo;.
    </p><h1 class="article-text">Por eso el 8 de marzo no es un d&iacute;a para que ellos se queden &ldquo;de forma extraordinaria&rdquo; al cuidado de hijos e hijas y las mujeres vayan de cena. Ni para que nos regalen rosas, o se organicen carreras de tacones o cursos gratuitos de belleza por parte de instituciones, perpetuando estereotipos y roles que solo aprietan m&aacute;s las cadenas. Es un d&iacute;a para que marchen con nosotras y clamen por nuestros derechos, para que los hombres revisen y renuncien a privilegios en favor de la igualdad.</h1><p class="article-text">
        No queremos camisetas rosas en los clubes de f&uacute;tbol, los mismos que permiten el apoyo de las gradas a imputados por maltrato. No queremos escaparates con productos &ldquo;femeninos&rdquo; para &ldquo;celebrarlo&rdquo;; queremos vuestro respeto, queremos nuestros derechos, exigimos la implicaci&oacute;n de toda la sociedad y del Estado.
    </p><p class="article-text">
        No es un d&iacute;a para regalar flores a las mujeres &ldquo;asalariadas&rdquo;. Se trata del D&iacute;a Internacional de la Mujer, no de la &ldquo;mujer trabajadora&rdquo; porque trabajamos desde siempre, desde el principio de los tiempos aunque no se haya reconocido como un trabajo. &iquest;Alguien conoce a alguna mujer que no trabaje dentro, fuera de casa o en ambos lugares o m&aacute;s a la vez? &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por esta y otras muchas razones, no me felicites por ser mujer, que de eso ya me encargo yo cada d&iacute;a. Ap&oacute;yame, ap&oacute;yanos en este camino de lucha para conseguir los mismos derechos que los hombres disfrutan. Somos la mitad, o m&aacute;s de la mitad de la humanidad y sufrimos una clara situaci&oacute;n de desventaja porque se nos niega, porque no se hace lo suficiente, no por el orden natural de las cosas. Debemos reconocer avances, que los hay, fruto del esfuerzo y la lucha, no de regalos ni prebendas. Pero tambi&eacute;n tenemos que denunciar los retrocesos, que los hay y tienen rostro y no ten&iacute;an vigilancia pese a haber denunciado y no pueden hacer malabares para conciliar, y no pueden acceder a los espacios de decisi&oacute;n...
    </p><p class="article-text">
        Revisa tus privilegios si eres hombre y no lo has hecho, te lo pido. Trata de verte en nuestro espejo y amplia el campo de visi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o se cumplen 85 a&ntilde;os desde que Clara Campoamor consigui&oacute; que las mujeres espa&ntilde;olas fueran consideradas ciudadanas a trav&eacute;s del reconocimiento del derecho al voto. S&iacute;, si eres mujer y no lo has hecho, abre los ojos. Hace 85 a&ntilde;os en este pa&iacute;s t&uacute; no eras una ciudadana y lo eres ahora porque mujeres como ella y otras muchas, de forma an&oacute;nima, salieron a la calle y alzaron la voz como otras lo hacen hoy, el 8 de marzo.
    </p><p class="article-text">
        Para leer m&aacute;s:
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2014/03/ancestras-y-maestras/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ancestras y Maestras en Pikara Magazine</a>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.pikaramagazine.com/2015/12/sufragistas-construyendo-epica-feminista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Sufragustas&rdquo;: construyendo una &eacute;pica feminista</a>
    </p><p class="article-text">
        <span id="stcpDiv"></span>Sufragistas': construyendo &eacute;pica feminista
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emilia Arias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/pikara/va-flores-igualdad-derechos_132_4111747.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Mar 2016 18:52:27 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Esto no va de flores, va de igualdad y derechos para todas las mujeres]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Día Internacional de la Mujer,ONU - Organización de las Naciones Unidas,Conciliación,Clara Campoamor,8M]]></media:keywords>
    </item>
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