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    <title><![CDATA[elDiario.es - Antonio Morales]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/antonio_morales/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Antonio Morales]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El futuro de nuestro puerto y Marruecos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/futuro-puerto-marruecos_132_13563092.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3c835e8-21c6-49ff-b449-e76b6938a251_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El futuro de nuestro puerto y Marruecos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Canarias no puede ser únicamente un territorio desde el que se mira cómo otros construyen sus grandes infraestructuras. Tiene que decidir qué papel quiere desempeñar en el nuevo Atlántico</p></div><p class="article-text">
        El pasado domingo 27 de septiembre, Fernando Clavijo defend&iacute;a, en una entrevista en Canarias7, que eran necesarias las misiones comerciales canarias en Marruecos, las inversiones en el puerto saharaui de Dajla, la colaboraci&oacute;n de buena vecindad con el pa&iacute;s alauita y aceptar las posiciones de Pedro S&aacute;nchez sobre el S&aacute;hara. Trataba&nbsp;de populista el cuestionamiento de todo esto por parte de qui&eacute;n les escribe y que, adem&aacute;s, lo hac&iacute;a&nbsp;sin proponer alternativas. Obviamente lo que afirma es falso. Claro que propongo alternativas. Se las voy a resumir.
    </p><p class="article-text">
        El Puerto de La Luz y de Las Palmas se encuentra ante uno de los momentos m&aacute;s decisivos de su historia reciente. El Atl&aacute;ntico oriental est&aacute; cambiando y lo est&aacute; haciendo con rapidez. Marruecos desarrolla una estrategia portuaria ambiciosa, con T&aacute;nger Med como gran referencia, nuevas capacidades en Agadir y Nador y el proyecto de Dajla, mientras Canarias profundiza sus relaciones econ&oacute;micas y empresariales con el pa&iacute;s vecino. Ante esta realidad, no podemos limitarnos a celebrar las oportunidades de la cooperaci&oacute;n ni a contemplar pasivamente el crecimiento de nuestros competidores. Necesitamos una estrategia propia.
    </p><p class="article-text">
        Vengo advirtiendo de esta situaci&oacute;n y proponiendo medidas concretas para fortalecer la posici&oacute;n de La Luz y de Las Palmas. No se trata de levantar muros ni de cerrar Canarias al exterior. Tampoco de cuestionar la necesidad de mantener una relaci&oacute;n de buena vecindad con Marruecos. Se trata de algo mucho m&aacute;s sencillo: cooperar no significa dejar de defender nuestros intereses.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; aparece una contradicci&oacute;n que merece ser abordada con claridad. Mientras desde el Gobierno de Canarias se impulsan misiones empresariales, acuerdos y proyectos de cooperaci&oacute;n con Marruecos, algunas de esas iniciativas pueden terminar favoreciendo la consolidaci&oacute;n de infraestructuras que compiten directamente con Canarias. Una cosa es ayudar a nuestras empresas a internacionalizarse y otra diferente es utilizar recursos p&uacute;blicos canarios para contribuir al desarrollo de plataformas que pueden restar actividad, tr&aacute;fico e inversiones a nuestro propio sistema portuario. El gran error de la derecha nacionalista espa&ntilde;ola y la derecha nacionalista canaria es pensar que el inter&eacute;s general lo definen los grandes grupos econ&oacute;micos y empresariales.
    </p><p class="article-text">
        El caso de Dajla resulta especialmente significativo. La participaci&oacute;n de empresas e instituciones canarias en iniciativas relacionadas con el futuro puerto plantea una pregunta leg&iacute;tima: &iquest;es razonable que Canarias contribuya a desarrollar infraestructuras que aspiran a disputar actividad al Puerto de La Luz y de Las Palmas? Repito, la internacionalizaci&oacute;n de nuestras empresas es necesaria, pero tambi&eacute;n lo es preguntarnos si cada operaci&oacute;n exterior fortalece o debilita el ecosistema econ&oacute;mico del que esas mismas empresas forman parte.
    </p><p class="article-text">
        Y en Dajla existe, adem&aacute;s, una dimensi&oacute;n que no puede ignorarse. El puerto se proyecta en el territorio del S&aacute;hara Occidental, cuyo proceso de descolonizaci&oacute;n contin&uacute;a pendiente y cuyo estatuto internacional no est&aacute; resuelto. Por ello resulta particularmente inoportuno que instituciones o empresas canarias aparezcan como colaboradoras en la consolidaci&oacute;n de infraestructuras de gran dimensi&oacute;n en ese territorio. No se trata de romper relaciones con Marruecos ni de negar oportunidades a nuestras empresas. Se trata de actuar con coherencia con el derecho internacional y de evitar que Canarias termine siendo part&iacute;cipe de un proceso cuya dimensi&oacute;n pol&iacute;tica y jur&iacute;dica excede ampliamente de una operaci&oacute;n comercial.
    </p><p class="article-text">
        La alternativa no es encerrarnos. La alternativa es fortalecernos. Por eso una de las propuestas que he planteado es actuar sobre los costes y la competitividad del Puerto de Las Palmas. Si nuestros puertos deben competir con grandes plataformas situadas en la fachada africana, no podemos pedirles que lo hagan con las mismas reglas econ&oacute;micas que un puerto situado en el continente europeo. Canarias tiene costes adicionales derivados de su condici&oacute;n ultraperif&eacute;rica y necesita que el Estado y la Uni&oacute;n Europea los compensen adecuadamente.
    </p><p class="article-text">
        No podemos exigir a nuestras empresas que compitan con una mano atada a la espalda. La respuesta debe ser una pol&iacute;tica decidida para abaratar costes portuarios, mejorar los servicios, agilizar procedimientos, atraer nuevas inversiones y consolidar las actividades que han convertido a La Luz en uno de los grandes nodos mar&iacute;timos del Atl&aacute;ntico. Reparaci&oacute;n naval, suministro, log&iacute;stica, econom&iacute;a azul, servicios offshore, bunkering y nuevas actividades vinculadas a la transici&oacute;n energ&eacute;tica forman parte de un mismo objetivo: que el puerto gane capacidad para afrontar el nuevo escenario.
    </p><p class="article-text">
        Pero hace falta algo m&aacute;s: una estrategia portuaria canaria y espa&ntilde;ola que contemple el Atl&aacute;ntico oriental como un espacio geoecon&oacute;mico &uacute;nico. T&aacute;nger Med, Agadir, Nador y Dajla no son proyectos aislados. Forman parte de una transformaci&oacute;n de las rutas comerciales, de las cadenas log&iacute;sticas y de los centros de distribuci&oacute;n que afectan directamente a Canarias. Todo el tr&aacute;fico portuario que capten ser&aacute; en detrimento de puertos espa&ntilde;oles (Algeciras y Valencia ya lo han experimentado), canarios y mediterr&aacute;neos.
    </p><p class="article-text">
        No podemos responder a esa transformaci&oacute;n puerto a puerto y decisi&oacute;n a decisi&oacute;n. Necesitamos anticiparnos. En este contexto adquiere tambi&eacute;n importancia la propuesta de reformar y modernizar el REBECA, el Registro Especial de Buques y Empresas Navieras de Canarias. Si otros registros europeos son capaces de ofrecer procedimientos m&aacute;s &aacute;giles y condiciones m&aacute;s atractivas, Canarias no puede permitirse que una herramienta concebida precisamente para reforzar nuestra posici&oacute;n mar&iacute;tima pierda eficacia. Digitalizaci&oacute;n, reducci&oacute;n de plazos, recursos suficientes, seguridad jur&iacute;dica y revisi&oacute;n de aquellos aspectos laborales y fiscales que permitan recuperar competitividad deben formar parte de esa reforma.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n debemos prestar atenci&oacute;n a la protecci&oacute;n de nuestras infraestructuras estrat&eacute;gicas. La entrada de capital p&uacute;blico marroqu&iacute; en empresas vinculadas a actividades portuarias espa&ntilde;olas merece, como m&iacute;nimo, un an&aacute;lisis riguroso por parte del Estado cuando pueda afectar a sectores o instalaciones estrat&eacute;gicas. No se trata de rechazar la inversi&oacute;n extranjera. Se trata de saber qui&eacute;n invierte, d&oacute;nde invierte, qu&eacute; posici&oacute;n adquiere y cu&aacute;les pueden ser las consecuencias estrat&eacute;gicas. He sido el &uacute;nico que lo ha denunciado -en enero de este a&ntilde;o- y he pedido la intervenci&oacute;n del Gobierno de Espa&ntilde;a para que paralice la operaci&oacute;n. Ahora parece que PP y CC en Tenerife lo van a hacer tambi&eacute;n. En Gran Canaria parece importarles menos.&nbsp;No puede ser que la empresa p&uacute;blica marroqu&iacute; Marsa Maroc -nuestra competidora directa m&aacute;s importante- compre el 45% de Boluda y se siente de esta manera en el Consejo de Administraci&oacute;n de la Autoridad Portuaria de Las Palmas o de Tenerife. &iquest;Se nos ha ido el baifo, acaso?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El mundo ha cambiado. Durante mucho tiempo hemos contemplado la actividad portuaria fundamentalmente desde una perspectiva econ&oacute;mica. Hoy esa mirada resulta insuficiente. Los puertos son tambi&eacute;n instrumentos de poder econ&oacute;mico, conectividad, seguridad, energ&iacute;a, log&iacute;stica y proyecci&oacute;n geopol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Por eso la relaci&oacute;n con Marruecos debe ser madura. Tenemos intereses compartidos y existen enormes posibilidades de cooperaci&oacute;n. Pero una buena relaci&oacute;n de vecindad no puede significar que renunciemos a identificar y defender nuestros intereses cuando existe competencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y vuelvo a insistir en algo que el presidente de Canarias obvia y que me parece definitorio: Marruecos no es un socio fiable. &iquest;Tan pronto se le ha olvidado lo que ha sucedido en Ceuta y las puertas de la frontera que abre y cierra cuando le conviene? &iquest;Se ha olvidado tambi&eacute;n de sus continuas reclamaciones sobre nuestras aguas mar&iacute;timas, el Monte Tropic y la seguridad a&eacute;rea que controlamos desde Gando? &iquest; Se le ha olvidado que muchos empresarios canarios han salido escaldados tras sus inversiones en Marruecos? Por cierto, atribuye al reino marroqu&iacute; la disminuci&oacute;n de la llegada de pateras a Canarias cuando la realidad es que zarpaban en su mayor&iacute;a desde Mauritania y Portugal.
    </p><p class="article-text">
        Las misiones empresariales deben servir para abrir mercados a las empresas canarias. Los acuerdos de cooperaci&oacute;n deben generar oportunidades para Canarias. Y las relaciones econ&oacute;micas deben construirse desde la reciprocidad. Lo que no parece razonable es que, mientras reclamamos inversiones y medidas para fortalecer La Luz y Las Palmas, contribuyamos simult&aacute;neamente a consolidar infraestructuras que aspiran a competir con ella. Y estoy hablando de puertos, pero con las inversiones en turismo sucede exactamente lo mismo: tambi&eacute;n debemos&nbsp;preguntarnos si parte del conocimiento, del capital y de la capacidad empresarial que hemos acumulado durante d&eacute;cadas va a contribuir a construir, al otro lado del Atl&aacute;ntico, una oferta que ma&ntilde;ana competir&aacute; con la nuestra.
    </p><p class="article-text">
        Esa es la cuesti&oacute;n que deber&iacute;amos debatir. No se trata de elegir entre Marruecos y Canarias. Se trata de no obligar a Canarias a elegir entre cooperaci&oacute;n y defensa de sus intereses. Ambas cosas son posibles. Y con las enormes dudas que he planteado. Pero requieren inteligencia estrat&eacute;gica, reciprocidad y una posici&oacute;n propia.
    </p><p class="article-text">
        Canarias no puede ser &uacute;nicamente un territorio desde el que se mira c&oacute;mo otros construyen sus grandes infraestructuras. Tiene que decidir qu&eacute; papel quiere desempe&ntilde;ar en el nuevo Atl&aacute;ntico. Y para ello necesitamos fortalecer La Luz y de Las Palmas, generar nuevas inversiones, modernizar el REBECA, mejorar nuestra competitividad, proteger nuestras infraestructuras estrat&eacute;gicas, atraer nuevas actividades, incentivar la innovaci&oacute;n y la especializaci&oacute;n, favorecer la competencia, la cooperaci&oacute;n y la competici&oacute;n a escala local, regional e internacional y reclamar al Estado y a Europa una pol&iacute;tica espec&iacute;fica para que nuestra condici&oacute;n ultraperif&eacute;rica no sea una desventaja permanente. Y la e&oacute;lica marina, ya, aunque no se defienda especialmente porque est&aacute; en Gran Canaria.
    </p><p class="article-text">
        Desde la debilidad, cualquier cooperaci&oacute;n puede convertirse en dependencia. Desde la fortaleza, la cooperaci&oacute;n puede convertirse en una oportunidad. Ese es el desaf&iacute;o. Y tambi&eacute;n la responsabilidad. Porque el futuro del Puerto de La Luz y de Las Palmas no se decidir&aacute; solamente en sus muelles. Se decidir&aacute; en las decisiones que tomemos ahora. En si somos capaces de entender que el Atl&aacute;ntico est&aacute; cambiando y que, ante ese cambio, Canarias no puede limitarse a reaccionar. Tenemos que anticiparnos. Tenemos que defender nuestros intereses. Y tenemos que hacerlo sin cerrar ninguna puerta, pero sin abrir tampoco aquellas que puedan terminar cerr&aacute;ndonos las nuestras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/futuro-puerto-marruecos_132_13563092.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Oct 2026 12:12:31 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una nueva etapa, un nuevo presidente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/nueva-etapa-nuevo-presidente_132_13529597.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d8827462-de20-4d9f-8122-e23e8e7717d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una nueva etapa, un nuevo presidente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vivimos tiempos en los que resulta demasiado fácil construir trincheras. En los que cada diferencia se convierte en motivo de enfrentamiento y cada decisión del otro se interpreta desde la sospecha. Frente a esa dinámica, hay otra forma de hacer las cosas: reconocer que podemos pensar diferente y, al mismo tiempo, sacar adelante cosas juntos
</p></div><p class="article-text">
        Hay decisiones que tienen un significado que va m&aacute;s all&aacute; de la propia decisi&oacute;n. Y creo que el nombramiento de Jos&eacute; Miguel &Aacute;lamo como nuevo presidente del Club Baloncesto Gran Canaria es una de ellas.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Miguel &Aacute;lamo era consejero del Partido Popular hasta el pasado lunes y forma parte de la oposici&oacute;n en el Cabildo de Gran Canaria. Y, sin embargo, va a presidir un club que pertenece a esta instituci&oacute;n y que est&aacute; bajo la responsabilidad de un gobierno formado por Nueva Canarias y el Partido Socialista. Conviene no pasar por alto ese hecho. Porque, en un momento en el que la pol&iacute;tica parece vivir instalada demasiado a menudo en la confrontaci&oacute;n, esta decisi&oacute;n representa exactamente lo contrario: la voluntad de sumar, de dialogar y de buscar espacios de encuentro all&iacute; donde existe un objetivo com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por eso quiero darle la bienvenida. No porque deje de ser quien es ni porque tenga que renunciar a sus convicciones pol&iacute;ticas. Todo lo contrario. Precisamente el valor de esta decisi&oacute;n est&aacute; en que las diferencias pol&iacute;ticas permanecen. El gobierno mantiene sus posiciones y la oposici&oacute;n mantiene su funci&oacute;n. Pero hay responsabilidades que exigen mirar m&aacute;s all&aacute; de las fronteras partidistas y poner por delante aquello que nos une.
    </p><p class="article-text">
        Y el Gran Canaria es, sin duda, una de ellas. Un club deportivo no puede convertirse en una prolongaci&oacute;n de la disputa pol&iacute;tica. Es una instituci&oacute;n de la isla, una referencia para miles de personas y una parte importante de nuestra identidad deportiva. Necesita estabilidad, proyecto, capacidad de gesti&oacute;n y, sobre todo, la suma de voluntades.
    </p><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n de su nuevo presidente expresa esa voluntad. Tambi&eacute;n es una manera de entender la pol&iacute;tica. Una pol&iacute;tica en la que discrepar no significa descalificar; en la que estar en la oposici&oacute;n no convierte al adversario en enemigo; en la que el di&aacute;logo no se interpreta como una debilidad y en la que colaborar cuando lo exige el inter&eacute;s general no significa renunciar a las propias ideas.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos tiempos en los que resulta demasiado f&aacute;cil construir trincheras. En los que cada diferencia se convierte en motivo de enfrentamiento y cada decisi&oacute;n del otro se interpreta desde la sospecha. Frente a esa din&aacute;mica, hay otra forma de hacer las cosas: reconocer que podemos pensar diferente y, al mismo tiempo, sacar adelante cosas juntos.
    </p><p class="article-text">
        Creo que Gran Canaria necesita m&aacute;s de esa pol&iacute;tica. Y el deporte puede ser un magn&iacute;fico territorio para practicarla. Jos&eacute; Miguel &Aacute;lamo asume, adem&aacute;s, la presidencia en un momento especialmente importante para el Gran Canaria. El descenso de la pasada temporada puso fin a una larga presencia en la m&aacute;xima categor&iacute;a y abri&oacute; una etapa que obliga a reconstruir, corregir errores y recuperar la ilusi&oacute;n. El objetivo de regresar a la ACB est&aacute; ah&iacute;, pero no deber&iacute;a reducirse todo a una cuesti&oacute;n de resultados.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de recuperar un proyecto deportivo s&oacute;lido, fortalecer el club y volver a construir la confianza de una afici&oacute;n que durante tantos a&ntilde;os ha acompa&ntilde;ado al equipo. Se trata de mirar hacia adelante sin olvidar las lecciones de una temporada dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        Para afrontar ese reto hacen falta muchas cosas. Hace falta trabajo. Hace falta acierto. Hace falta estabilidad. Hace falta ambici&oacute;n. Y hace falta tambi&eacute;n que quienes tenemos responsabilidades diferentes alrededor del club seamos capaces de entender que hay algo que est&aacute; por encima de nuestras respectivas posiciones: el Gran Canaria.
    </p><p class="article-text">
        Por eso la llegada de Jos&eacute; Miguel &Aacute;lamo puede tener tambi&eacute;n ese valor a&ntilde;adido. Que un consejero del Partido Popular, desde la oposici&oacute;n, acepte asumir la responsabilidad de presidir una entidad dependiente de un gobierno de Nueva Canarias y el Partido Socialista demuestra que la pol&iacute;tica no tiene por qu&eacute; ser siempre un juego de bloques enfrentados. Que un gobierno de una ideolog&iacute;a diferente conf&iacute;e esa responsabilidad a alguien que mantuvo p&uacute;blicamente sus posiciones pol&iacute;ticas hasta hace un par de d&iacute;as, demuestra que la pluralidad no tiene por qu&eacute; ser un obst&aacute;culo para encontrar personas capaces de trabajar por un proyecto com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de borrar las diferencias. Se trata de saber convivir con ellas. Y quiz&aacute; eso sea hoy m&aacute;s necesario que nunca. Gran Canaria puede convertirse as&iacute;, incluso sin pretenderlo, en una peque&ntilde;a expresi&oacute;n de algo mucho m&aacute;s grande: que una sociedad democr&aacute;tica no se construye &uacute;nicamente desde aquello en lo que coincidimos, sino tambi&eacute;n desde nuestra capacidad para trabajar juntos cuando no coincidimos.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Miguel, por tanto, bienvenido. Bienvenido al Gran Canaria y a esta nueva responsabilidad. Con tus ideas, con tus convicciones y con tu trayectoria pol&iacute;tica. Pero tambi&eacute;n con la responsabilidad de representar a un club que es mucho m&aacute;s que quienes lo dirigen en cada momento. Ojal&aacute; esta nueva etapa sirva para devolver al Gran Canaria a la ACB.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/nueva-etapa-nuevo-presidente_132_13529597.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Sep 2026 14:58:20 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La extrema derecha y el "rojopardismo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/extrema-derecha-rojopardismo_132_13525316.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/289e9bd5-2ab9-4d2e-9506-b7c647107003_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La extrema derecha y el &quot;rojopardismo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Vigilar el “rojopardismo” no significa demonizar el debate político legítimo, ni cerrar la puerta a la crítica desde la izquierda hacia el orden establecido. Significa no perder de vista que hay líneas rojas que ninguna fuerza política debería cruzar, sea cual sea su origen ideológico: el respeto a las minorías, la aceptación del pluralismo, la defensa del marco europeo de derechos y libertades</p></div><p class="article-text">
        Hay palabras que nacen en un rinc&oacute;n concreto de Europa y terminan describiendo algo que nos concierne a todos. El &ldquo;rojopardismo&rdquo; -del alem&aacute;n &ldquo;Rot-Braun-Allianz&rdquo;, la alianza roja-parda- es una de ellas: la coincidencia, cada vez m&aacute;s frecuente, entre sectores de la extrema izquierda y de la extrema derecha en torno a un mismo repertorio de discursos y, en ocasiones, de votos. No hablo de una fusi&oacute;n ideol&oacute;gica, sino de algo m&aacute;s sutil y peligroso: la erosi&oacute;n compartida de los consensos que sostienen la democracia liberal europea desde 1945.
    </p><p class="article-text">
        Alemania ofrece el ejemplo m&aacute;s n&iacute;tido. El B&uuml;ndnis Sahra Wagenknecht (BSW), escindido de Die Linke, combina banderas hist&oacute;ricas de la izquierda -justicia social, cr&iacute;tica al poder econ&oacute;mico- con posiciones hasta hace poco patrimonio casi exclusivo de la extrema derecha: rechazo a un sistema europeo de defensa propio, escepticismo ante las sanciones a Rusia y un discurso antiinmigraci&oacute;n. En Sajonia y Turingia, la convergencia ya no es solo ret&oacute;rica: se han registrado coincidencias de voto entre el BSW y Alternativa para Alemania (AfD) en mociones concretas. No son coaliciones de gobierno, pero s&iacute; son grietas en un muro que parec&iacute;a inquebrantable: el cord&oacute;n sanitario frente a la extrema derecha.
    </p><p class="article-text">
        Que esto ocurra en los l&auml;nder del antiguo Este, donde AfD ya gobierna de facto en amplias zonas, no es casualidad. Ah&iacute; el desencanto con las &eacute;lites, el abandono econ&oacute;mico y la fatiga democr&aacute;tica han creado el caldo de cultivo para que los extremos, aun opuestos en su proyecto final, coincidan en muchos aspectos.
    </p><p class="article-text">
        Las elecciones del domingo &nbsp;6 de septiembre en Sajonia-Anhalt suponen un terremoto pol&iacute;tico para Alemania. AfD obtuvo alrededor del 44% de los votos y 39 de los 83 esca&ntilde;os, a solo tres de la mayor&iacute;a absoluta. Es algo m&aacute;s que una victoria electoral: coloca a la extrema derecha a las puertas de gobernar por primera vez un estado alem&aacute;n desde la Segunda Guerra Mundial.
    </p><p class="article-text">
        El dato m&aacute;s inquietante es el posible papel del BSW. Aunque procede de la izquierda, comparte con AfD posiciones contra la inmigraci&oacute;n, el establishment pol&iacute;tico y el apoyo militar a Ucrania, adem&aacute;s de una mayor proximidad hacia Rusia. Su disposici&oacute;n a no excluir una cooperaci&oacute;n con AfD podr&iacute;a romper el cord&oacute;n sanitario que hasta ahora ha impedido a la extrema derecha acceder al poder y abrir, de hecho, una alianza t&aacute;cita.
    </p><p class="article-text">
        La trascendencia va m&aacute;s all&aacute; de Sajonia-Anhalt. El resultado refleja el desgaste de los partidos tradicionales y la capacidad de AfD para convertir el malestar econ&oacute;mico, la inseguridad y la frustraci&oacute;n migratoria en apoyo electoral, y puede anticipar una nueva correlaci&oacute;n de fuerzas en Alemania. Si BSM facilita un gobierno de AfD, aunque sea desde fuera, se producir&aacute; una normalizaci&oacute;n hist&oacute;rica de la extrema derecha alemana y una fisura profunda en uno de los principales diques democr&aacute;ticos europeos.
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno que puede abrirse con una colaboraci&oacute;n entre AfD y BSW no carece de precedentes en Europa. El m&aacute;s claro fue Italia, donde el Movimiento 5 Estrellas, de dif&iacute;cil clasificaci&oacute;n ideol&oacute;gica pero de fuerte ret&oacute;rica antisistema, gobern&oacute; entre 2018 y 2019 en coalici&oacute;n con la Liga de Salvini, ya entonces una de las principales fuerzas de la derecha radical europea. Aquella experiencia demostr&oacute; que el rechazo a las &eacute;lites, la inmigraci&oacute;n y ciertas pol&iacute;ticas europeas pod&iacute;an generar cooperaci&oacute;n entre fuerzas de tradiciones ideol&oacute;gicas distintas.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en Eslovaquia se dio una combinaci&oacute;n heterodoxa: el gobierno de Robert Fico incorpora al Partido Nacional Eslovaco, nacionalista radical, mientras Fico procede de una tradici&oacute;n socialdem&oacute;crata transformada en populismo nacional-conservador. En Finlandia, el Partido de los Finlandeses participa en el Gobierno junto a fuerzas de centroderecha.&nbsp;En Espa&ntilde;a, VOX gobierna junto al PP en muchas comunidades aut&oacute;nomas.
    </p><p class="article-text">
        Giorgia Meloni, de Hermanos de Italia, gobierna desde 2022. En Croacia, el Movimiento Patri&oacute;tico, nacional-conservador, forma parte del Gobierno. En Rep&uacute;blica Checa, fuerzas de derecha radical y nacional-populista han ganado presencia en la nueva mayor&iacute;a, junto al movimiento ANO. Suecia merece cap&iacute;tulo aparte: los Dem&oacute;cratas de Suecia no son formalmente partido de Gobierno, pero sostienen al Ejecutivo conservador, han conseguido una influencia decisiva y han desplazado su pol&iacute;tica migratoria hacia la derecha. Es esta f&oacute;rmula -gobernar sin entrar en el Gobierno- la que se extiende. La extrema derecha puede convertirse en socio parlamentario indispensable y condicionar inmigraci&oacute;n, seguridad, fiscalidad, energ&iacute;a o pol&iacute;tica europea sin asumir el coste de la gesti&oacute;n. Italia es el caso m&aacute;s importante:
    </p><p class="article-text">
        A estos casos hay que a&ntilde;adir Hungr&iacute;a, donde Viktor Orb&aacute;n y Fidesz representan desde hace a&ntilde;os un nacional-populismo radicalizado. En otros pa&iacute;ses -Francia, Alemania, Portugal, Espa&ntilde;a, Austria, Ruman&iacute;a o Polonia- la derecha radical tiene una influencia electoral muy elevada, aunque no forme parte del Gobierno nacional. La dimensi&oacute;n del fen&oacute;meno es extraordinaria. Un estudio internacional de 2026 calcula que casi uno de cada cuatro votantes europeos respalda partidos de extrema derecha, una proporci&oacute;n multiplicada por casi cinco desde mediados de los noventa. M&aacute;s de ciento veinte millones de europeos - m&aacute;s de una cuarta parte- est&aacute;n siendo gobernados por estos partidos. Eso ha hecho tambi&eacute;n que la derecha tradicional y algunos sectores de la socialdemocracia abracen posiciones de la derecha m&aacute;s extrema. Tambi&eacute;n otros partidos europeos de izquierdas como los partidos comunistas de Portugal, Grecia, Chequia o Croacia coinciden con la derecha y la derecha radical en algunas posiciones sobre la migraci&oacute;n. Es terrible que se profundice en esta coincidencia de hacer de las personas migrantes un arma arrojadiza.
    </p><p class="article-text">
        Lo relevante, por tanto, no es solo cu&aacute;ntos gobiernos ocupa la extrema derecha, sino que ha pasado de ser una fuerza aislada mediante cordones sanitarios a un actor capaz de decidir qui&eacute;n gobierna y qu&eacute; pol&iacute;ticas se aplican.&nbsp;Ah&iacute; reside la trascendencia del posible precedente alem&aacute;n: si una fuerza nacida de la izquierda antisistema facilita el acceso de la extrema derecha al poder, podr&iacute;a consolidarse una nueva l&oacute;gica pol&iacute;tica europea basada menos en el eje izquierda-derecha y m&aacute;s en la confrontaci&oacute;n entre sistema y antisistema. Ese desplazamiento ser&iacute;a mucho m&aacute;s profundo que un cambio de gobiernos: supondr&iacute;a una transformaci&oacute;n del mapa pol&iacute;tico europeo.
    </p><p class="article-text">
        El nacimiento del fascismo y del nazismo presenta paralelismos con las actuales convergencias entre extrema izquierda y extrema derecha, aunque las diferencias hist&oacute;ricas son enormes. El fascismo italiano incorpor&oacute; a antiguos socialistas y sindicalistas revolucionarios y combin&oacute; reivindicaciones sociales radicales con nacionalismo. El nazismo tambi&eacute;n us&oacute; un discurso obrerista y anticapitalista para disputar a socialistas y comunistas el voto popular. Sin embargo, ya en el poder, ambos movimientos destruyeron las organizaciones obreras y se enfrentaron violentamente a la izquierda.
    </p><p class="article-text">
        La principal lecci&oacute;n hist&oacute;rica es que el fascismo supo ocupar espacios ligados a la izquierda con un discurso contra las &eacute;lites, la desigualdad y el capitalismo, combinado con nacionalismo y rechazo del extranjero. Hoy reaparece, en un contexto muy distinto, una posible zona de convergencia en torno al nacionalismo, el proteccionismo, la cr&iacute;tica a las &eacute;lites y el rechazo del progresismo cultural.
    </p><p class="article-text">
        La historia europea del siglo XX nos ense&ntilde;&oacute; que las democracias no mueren solo por el asalto frontal de sus enemigos, sino por la erosi&oacute;n paciente de sus defensas, cuando los extremos -por v&iacute;as y fines distintos-&nbsp;convergen en debilitar lo com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde Canarias, territorio que es a la vez frontera sur de Europa y puente con &Aacute;frica e Hispanoam&eacute;rica, tenemos una responsabilidad a&ntilde;adida en este debate. Somos el lugar donde las tensiones migratorias, la desinformaci&oacute;n y los discursos de emergencia identitaria encuentran terreno f&eacute;rtil para el extremismo. No podemos permitirnos creer que estos fen&oacute;menos son solo un problema centroeuropeo.
    </p><p class="article-text">
        Frente a este riesgo, la respuesta no puede ser la resignaci&oacute;n ni el simplismo de igualar cualquier cr&iacute;tica al sistema con extremismo. Debe ser firmeza democr&aacute;tica y, sobre todo, ejemplaridad institucional. Las administraciones p&uacute;blicas -tambi&eacute;n esta, el Cabildo de Gran Canaria- tienen la obligaci&oacute;n de demostrar cada d&iacute;a que la democracia liberal funciona: resuelve problemas, rinde cuentas, protege a quien m&aacute;s lo necesita y no deja a nadie fuera del ascensor social. Es precisamente cuando las instituciones dejan de dar respuestas cuando los discursos que igualan extremos empiezan a sonar cre&iacute;bles para parte de la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Vigilar el &ldquo;rojopardismo&rdquo; no significa demonizar el debate pol&iacute;tico leg&iacute;timo, ni cerrar la puerta a la cr&iacute;tica desde la izquierda hacia el orden establecido. Significa no perder de vista que hay l&iacute;neas rojas que ninguna fuerza pol&iacute;tica deber&iacute;a cruzar, sea cual sea su origen ideol&oacute;gico: el respeto a las minor&iacute;as, la aceptaci&oacute;n del pluralismo, la defensa del marco europeo de derechos y libertades (necesitado de un cuestionamiento cr&iacute;tico constructivo). Cuando esas l&iacute;neas se difuminan por conveniencia t&aacute;ctica, toda la sociedad pierde, gane quien gane la siguiente votaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No son estos buenos tiempos para la democracia que nos va quedando. Desde Canarias, como frontera y laboratorio de convivencia, tenemos la obligaci&oacute;n de estar alerta. No por alarmismo, sino por responsabilidad hist&oacute;rica: sabemos mejor que nadie lo que significa ser el punto donde convergen las tensiones de un continente entero.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/extrema-derecha-rojopardismo_132_13525316.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Sep 2026 09:34:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La extrema derecha y el "rojopardismo"]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué Almaraz sí y la eólica marina no?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/almaraz-si-eolica-marina-no_132_13507487.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1930bb61-b875-4039-b6a4-e0702f03128c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué Almaraz sí y la eólica marina no?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde el Cabildo de Gran Canaria lo decimos con toda claridad: no se puede pretender liderar la transición energética en Europa mientras se bloquea, año tras año, la tecnología que más potencial tiene para consolidar ese liderazgo en el Atlántico</p></div><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a ha construido en la &uacute;ltima d&eacute;cada un relato del que, con raz&oacute;n, nos sent&iacute;amos orgullosos: el de un pa&iacute;s que lideraba en Europa la transici&oacute;n hacia las energ&iacute;as limpias, que multiplicaba su potencia renovable a&ntilde;o tras a&ntilde;o y que se diferenciaba de otros socios europeos, m&aacute;s rezagados o m&aacute;s dependientes de los combustibles f&oacute;siles, por su apuesta decidida por el sol, el viento y el futuro. El ejemplo m&aacute;s palpables es que en 2025 las renovables generaron el 55,5% de la electricidad y Espa&ntilde;a termin&oacute; el a&ntilde;o con saldo el&eacute;ctrico exportador por cuarto a&ntilde;o consecutivo. Ese relato se ha visto ahora seriamente comprometido. Mientras el Gobierno impulsa la renovaci&oacute;n de la central nuclear de Almaraz, alargando la vida de una instalaci&oacute;n que deber&iacute;a estar en la senda del cierre, mantiene paralizada, a&ntilde;o tras a&ntilde;o, la implantaci&oacute;n de la e&oacute;lica marina, precisamente la tecnolog&iacute;a que m&aacute;s podr&iacute;a consolidar ese liderazgo renovable en la pr&oacute;xima d&eacute;cada. Esta contradicci&oacute;n no es un matiz t&eacute;cnico. Es un cambio de rumbo que hay que se&ntilde;alar con toda claridad.
    </p><p class="article-text">
        Alargar la vida de Almaraz no es, como se pretende presentar, una decisi&oacute;n neutra de garant&iacute;a de suministro. Es una opci&oacute;n pol&iacute;tica que consolida un modelo energ&eacute;tico del pasado en un momento en que Europa entera deber&iacute;a estar acelerando, no ralentizando, su tr&aacute;nsito hacia las renovables. Almaraz es una central que arrastra decisiones aplazadas durante a&ntilde;os, que genera residuos radiactivos sin soluci&oacute;n definitiva de almacenamiento, y que compite por los mismos recursos de inversi&oacute;n y de atenci&oacute;n regulatoria que deber&iacute;an destinarse a desplegar la potencia renovable que Espa&ntilde;a necesita para cumplir sus propios compromisos clim&aacute;ticos. Es, sin duda alguna, una de las fuentes de generaci&oacute;n de energ&iacute;a m&aacute;s caras, frente a la e&oacute;lica y la solar, las mas baratas en estos momentos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, no es cierto que aporte una seguridad real al sistema. Estamos viendo c&oacute;mo en Europa se est&aacute;n produciendo paradas temporales y reducciones de potencia debido a la&nbsp;escasez de agua y las olas de calor extremo. Las centrales nucleares necesitan enormes cantidades de agua de los r&iacute;os o del mar para refrigerar sus reactores. Cuando hay sequ&iacute;a extrema, surgen dos problemas cr&iacute;ticos: el&nbsp;caudal de los r&iacute;os baja demasiado&nbsp;(los sistemas no pueden succionar agua suficiente) o&nbsp;el agua est&aacute; demasiado caliente&nbsp;(por ley no pueden devolverla al r&iacute;o a altas temperaturas para no destruir el ecosistema protegido).&nbsp;Este verano se han tenido que parar centrales en Ruman&iacute;a, Hungr&iacute;a, Francia y Suiza. El cambio clim&aacute;tico y las sequ&iacute;as afectan directamente a su fiabilidad. Por otra parte, Europa importa el 100% del&nbsp;uranio que necesita y Rusia controla el 46% de la capacidad mundial de su enriquecimiento. China y Rusia controlar&aacute;n el 60% en 2030.
    </p><p class="article-text">
        Cada euro y cada hora de gesti&oacute;n pol&iacute;tica dedicados a prolongar el parque nuclear -siguiendo los dictados del oligopolio energ&eacute;tico- son un euro y una hora que no se dedican a resolver los cuellos de botella que hoy frenan la e&oacute;lica marina, el almacenamiento o la modernizaci&oacute;n de la red el&eacute;ctrica.
    </p><p class="article-text">
        Y ese frenazo es, precisamente, lo m&aacute;s grave de esta historia. La e&oacute;lica marina lleva a&ntilde;os atrapada en una mara&ntilde;a de planificaci&oacute;n, informes ambientales, recursos administrativos y falta de decisi&oacute;n pol&iacute;tica que ha convertido a Espa&ntilde;a, y de forma muy especial a Canarias, en un ejemplo de potencial desaprovechado. Tenemos en nuestras aguas algunas de las mejores condiciones de viento de toda Europa para el desarrollo de la e&oacute;lica marina flotante, una tecnolog&iacute;a en la que pod&iacute;amos haber sido pioneros a nivel continental.
    </p><p class="article-text">
        Las islas son un territorio especialmente vulnerable a la dependencia energ&eacute;tica porque durante d&eacute;cadas han tenido que importar pr&aacute;cticamente todo el combustible necesario para generar electricidad y garantizar el transporte. Pero, al mismo tiempo, poseen algunos de los mejores recursos renovables de Europa. El sol, el viento y el oc&eacute;ano pueden convertirse en una aut&eacute;ntica fuente de soberan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Gran Canaria puede ser un laboratorio avanzado de ese nuevo modelo. El desarrollo de la e&oacute;lica marina, unido al almacenamiento energ&eacute;tico, la desalaci&oacute;n, la electrificaci&oacute;n del transporte, la generaci&oacute;n fotovoltaica distribuida y proyectos como Salto de Chira, puede permitir avanzar hacia un sistema mucho menos dependiente de los combustibles f&oacute;siles.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la tramitaci&oacute;n de proyectos se eterniza, y mientras tanto otros pa&iacute;ses de nuestro entorno, con condiciones de viento comparables o incluso peores, avanzan con parques operativos y cadenas industriales consolidadas. No es exagerado decir que estamos regalando a otros la ventaja competitiva que un d&iacute;a tuvimos.
    </p><p class="article-text">
        El sector de las renovables lleva tiempo advirtiendo de esta contradicci&oacute;n, y no lo hace desde la confrontaci&oacute;n gratuita, sino desde el conocimiento profundo de lo que est&aacute; en juego. Las principales asociaciones empresariales del sector e&oacute;lico y solar, junto con organizaciones ambientales de referencia, han cuestionado con dureza esta decisi&oacute;n, se&ntilde;alando que prolongar la vida de una central nuclear mientras se mantiene bloqueada la e&oacute;lica marina env&iacute;a la peor se&ntilde;al posible a los inversores, a la industria y a los propios territorios que, como el nuestro, llevan a&ntilde;os preparando proyectos, alianzas tecnol&oacute;gicas y expectativas de empleo verde en torno a esta tecnolog&iacute;a. No hablamos solo de electrones. Hablamos de una cadena industrial completa, de puertos, de astilleros, de ingenier&iacute;a especializada y de miles de empleos cualificados que podr&iacute;an anclarse en nuestras costas si existiera la voluntad pol&iacute;tica de desbloquear los proyectos.
    </p><p class="article-text">
        Conviene adem&aacute;s desmontar el argumento con el que se suele justificar la pr&oacute;rroga nuclear: que es imprescindible para garantizar la estabilidad del sistema el&eacute;ctrico mientras las renovables terminan de desplegarse. Ese argumento se sostiene mucho peor de lo que parece cuando se examina con rigor. La verdadera causa de la lentitud renovable no es una limitaci&oacute;n tecnol&oacute;gica ni una falta de recursos naturales, sino precisamente la par&aacute;lisis administrativa que arrastran los proyectos de e&oacute;lica marina desde hace a&ntilde;os. Es decir, se utiliza como justificaci&oacute;n para mantener la nuclear el mismo problema que el propio Gobierno se ha negado a resolver: su persistente lentitud regulatoria. Es un argumento circular que convierte la inacci&oacute;n en pretexto para perpetuar el statu quo, en lugar de resolver de una vez la planificaci&oacute;n mar&iacute;tima y agilizar las autorizaciones ambientales con las garant&iacute;as necesarias, pero sin la par&aacute;lisis actual.
    </p><p class="article-text">
        El contexto en el que se toma esta decisi&oacute;n acrecienta, todav&iacute;a m&aacute;s, su gravedad. El calentamiento global no da tregua: cada a&ntilde;o que pasa sin acelerar la descarbonizaci&oacute;n es un a&ntilde;o que acerca a Europa, y a Canarias de forma muy particular por nuestra condici&oacute;n de territorio insular y vulnerable, a los escenarios clim&aacute;ticos m&aacute;s severos que la ciencia lleva d&eacute;cadas advirtiendo.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, la inseguridad energ&eacute;tica europea, agravada por la dependencia hist&oacute;rica del gas - ahora especialmente de Rusia y EEUU- y por la inestabilidad geopol&iacute;tica en nuestro entorno inmediato, exige precisamente lo contrario de lo que estamos haciendo: menos dependencia de infraestructuras centralizadas y vulnerables, y m&aacute;s despliegue r&aacute;pido de generaci&oacute;n renovable distribuida, que es, adem&aacute;s, la que ofrece mayor autonom&iacute;a estrat&eacute;gica frente a terceros pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        Apostar por prolongar el modelo nuclear mientras se frena la e&oacute;lica marina no refuerza nuestra seguridad energ&eacute;tica. La debilita, porque perpet&uacute;a la dependencia de infraestructuras r&iacute;gidas, de larga construcci&oacute;n y de elevados costes de gesti&oacute;n, en lugar de construir un sistema flexible, diversificado y verdaderamente soberano.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s preocupante, adem&aacute;s, es lo que esta decisi&oacute;n dice sobre el liderazgo europeo de Espa&ntilde;a. Durante a&ntilde;os hemos defendido, con legitimidad ganada a pulso, que Espa&ntilde;a pod&iacute;a y deb&iacute;a ser la locomotora renovable de Europa, el pa&iacute;s que demostraba que la transici&oacute;n energ&eacute;tica era compatible con el crecimiento econ&oacute;mico y con la creaci&oacute;n de empleo de calidad. Esa diferenciaci&oacute;n, ese activo reputacional e industrial, se construy&oacute; con decisiones valientes y con inversi&oacute;n sostenida. Ahora, con este paso atr&aacute;s, corremos el riesgo de diluir esa ventaja competitiva justo cuando m&aacute;s falta nos hace, en un momento en que la Uni&oacute;n Europea necesita ejemplos concretos de pa&iacute;ses capaces de acelerar, no de titubear, en su hoja de ruta clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Desde el Cabildo de Gran Canaria lo decimos con toda claridad: no se puede pretender liderar la transici&oacute;n energ&eacute;tica en Europa mientras se bloquea, a&ntilde;o tras a&ntilde;o, la tecnolog&iacute;a que m&aacute;s potencial tiene para consolidar ese liderazgo en el Atl&aacute;ntico. Exigimos que se desbloquee de manera definitiva la planificaci&oacute;n de la e&oacute;lica marina, con calendarios claros, seguridad jur&iacute;dica para los proyectos e inversi&oacute;n decidida en la infraestructura portuaria e industrial necesaria para acompa&ntilde;ar su desarrollo. Exigimos, igualmente, que cualquier decisi&oacute;n sobre el futuro del parque nuclear se tome con un horizonte de cierre ordenado y no como una pr&oacute;rroga indefinida que compita por los recursos y la atenci&oacute;n pol&iacute;tica que las renovables necesitan. Canarias tiene la ambici&oacute;n, el viento y la vocaci&oacute;n de ser protagonista de esa transici&oacute;n. Lo que necesitamos es que el Gobierno de Espa&ntilde;a recupere la valent&iacute;a que un d&iacute;a nos diferenci&oacute;, y que hoy, con esta decisi&oacute;n, empieza a ponerse en cuesti&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/almaraz-si-eolica-marina-no_132_13507487.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Sep 2026 09:23:03 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Después del Pino, nuevos retos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/despues-pino-nuevos-retos_132_13491800.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd571c9b-437e-4953-a0fd-5fb4f5bb7d7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Después del Pino, nuevos retos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Necesitamos afianzar nuestra resiliencia frente al hecho insular, frente al aislamiento que a veces nos impone la geografía y, otras, la indiferencia ajena. Más en estos momentos de incertidumbres geoestratégicas</p></div><p class="article-text">
        Hay un instante, cada a&ntilde;o, en que Gran Canaria se detiene para mirarse a s&iacute; misma. Ese instante llega con la romer&iacute;a-ofrenda a Nuestra Se&ntilde;ora del Pino, cuando miles de personas llegan hasta Teror cargadas de frutos, de m&uacute;sica y de fe, y la isla entera se reconoce en un mismo gesto. Es una aut&eacute;ntica manifestaci&oacute;n de cohesi&oacute;n social, de identidad compartida, de orgullo tranquilo, de sentimiento de pertenencia y de solidaridad. Es, sobre todo, un acto de fe en el sentido m&aacute;s amplio de la palabra: fe en la tierra, fe en la comunidad, fe en que lo que nos une es m&aacute;s fuerte que lo que nos separa.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s llega la fiesta principal, la que se centra en los actos religiosos. Y ah&iacute;, en esa doble cita  -la romer&iacute;a y la celebracion-, se condensa nuestra manera de entender la isla: desde la unidad. Gran Canaria no se explica sin ese pino centenario que ha visto pasar generaciones, sequ&iacute;as, bonanzas y crisis, y que sigue en pie como recordatorio de que las ra&iacute;ces, cuando son profundas, resisten cualquier temporal. Cada mes de septiembre, cuando el olor a pan de le&ntilde;a, a gofio, chorizo y dulces se mezcla con el sonido de las parrandas y el rumor de miles de pasos sobre el mismo camino, comprendo por qu&eacute; esta fiesta ha sobrevivido intacta a todas las transformaciones de la isla: porque no celebra un momento, celebra una manera de ser.
    </p><p class="article-text">
        Y entonces, como cada a&ntilde;o, todo empieza a girar de nuevo. Los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as regresan a las aulas, los hombres y las mujeres retoman sus trabajos, y con ellos arranca un nuevo curso pol&iacute;tico. Este que ahora comienza tiene, sin embargo, un peso distinto: es el &uacute;ltimo de este mandato. Y eso lo cambia todo, porque en las instituciones -en cualquiera de ellas- la gesti&oacute;n de estos meses se ver&aacute; inevitablemente mediatizada por la batalla electoral que se avecina.
    </p><p class="article-text">
        Lo digo con la tranquilidad de quien ha aprendido, con los a&ntilde;os, una convicci&oacute;n que no ha dejado de confirmarse: lo que no se ha hecho, o no se ha sabido transmitir durante un mandato entero, no se puede vender de manera precipitada en los &uacute;ltimos meses. La pol&iacute;tica no admite atajos de &uacute;ltima hora. Por eso me produce cierta perplejidad -y hasta ternura, si soy sincero- ver a tantos compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras de la vida p&uacute;blica volcados estos d&iacute;as en TikTok, en Instagram, en p&oacute;dcast, etc, vendiendo contenido en lugar de ofrecer respuestas. La ciudadan&iacute;a no necesita m&aacute;s relato; necesita hechos que se puedan tocar, medir y comprobar.
    </p><p class="article-text">
        Y los hechos, en Gran Canaria, est&aacute;n ah&iacute;. La isla va bien. En 2025 cerramos con 376.895 personas ocupadas, un 2,3% m&aacute;s que el a&ntilde;o anterior, y superamos por primera vez los 360.000 afiliados a la Seguridad Social, con un crecimiento interanual del 1,9%. El paro registrado cay&oacute; un 6,6%, hasta situarse en torno a las 63.000 personas y una tasa del 14,8%, m&iacute;nimos hist&oacute;ricos para la isla. Y 2026 confirma la tendencia: el primer trimestre fue el mejor de toda la serie hist&oacute;rica, con 381.390 personas ocupadas y una tasa de paro que ya baja al 14,5%. A ello se suma un turismo que no sostiene su &eacute;xito en el crecimiento, sino que aumenta gasto diario hasta 180,66 euros por persona y en una facturaci&oacute;n total que alcanz&oacute; los 6.280,8 millones de euros. Son cifras fr&iacute;as, s&iacute;, pero detr&aacute;s de cada una hay una familia que ha encontrado trabajo, un negocio que ha podido abrir, un futuro que se hace un poco m&aacute;s posible.
    </p><p class="article-text">
        Los datos tambi&eacute;n nos dicen que se aprecia una evoluci&oacute;n positiva de las condiciones sociales y econ&oacute;micas entre 2015 y 2026. Gran Canaria es hoy una sociedad algo m&aacute;s igualitaria y con mayores niveles de renta que hace una d&eacute;cada, pero todav&iacute;a persisten bolsas importantes de pobreza y vulnerabilidad. La renta media ha aumentado durante el periodo, mientras que se ha reducido la poblaci&oacute;n situada por debajo del umbral de pobreza en un porcentaje que se sit&uacute;a en torno a un 7%. Al mismo tiempo, los indicadores de desigualdad muestran una mejora significativa: el &iacute;ndice de Gini pas&oacute; de 36,1 en 2015 a 31,6 en 2023, una reducci&oacute;n de 4,5 puntos, que refleja una distribuci&oacute;n m&aacute;s equilibrada de la renta. Tambi&eacute;n mejor&oacute; el indicador P80/P20, que mide la distancia entre el 20% de poblaci&oacute;n con mayores ingresos y el 20% con menores ingresos: pas&oacute; de 3,1 a 2,4. En Gran Canaria, en 2023,  la renta media por hogar fue de 37.010 euros, un 17,7 % m&aacute;s que en 2025.
    </p><p class="article-text">
        Pero los n&uacute;meros, por s&iacute; solos, no cuentan toda la historia. La cuenta tambi&eacute;n la cantidad importante de obra p&uacute;blica que se realiza en la isla. En estos momentos se ejecutan en Gran Canaria m&aacute;s de 2.000 millones de euros en obras e inversiones reales en proyectos estrat&eacute;gicos, la mayor inversi&oacute;n p&uacute;blica insular en toda la historia. Ah&iacute; est&aacute;n el nuevo Museo de Bellas Artes de Gran Canaria (MUBEA), que devolver&aacute; al viejo Hospital de San Mart&iacute;n su vocaci&oacute;n de servir a la cultura, con una inversi&oacute;n que ronda los doce millones de euros, Salto de Chira, la obra que garantizar&aacute; nuestra soberan&iacute;a energ&eacute;tica e h&iacute;drica, con una inversi&oacute;n fijada finalmente en 588,9 millones de euros; el nuevo INFECAR y la reordenaci&oacute;n de su espacio (72 millones de euros), el Pabell&oacute;n Insular de Deportes (18 millones de euros), los centros sociosanitarios(200 millones de euros -entre ellos la transformaci&oacute;n del antiguo Hospital Psiqui&aacute;trico( 40,2 millones de euros), el Radiotelescopio de Temisas, que sit&uacute;a a Gran Canaria en el mapa de la ciencia mundial, y el nuevo Estadio de Gran Canaria, La Nube (233 millones de euros). 
    </p><p class="article-text">
        No son obras aisladas: son piezas de un mismo proyecto de isla, pensado a largo plazo, sin la urgencia del calendario electoral que a otros parece devorarles el discurso. Y ese proyecto no se detiene en la capital ni en los grandes titulares. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se ejecutan obras important&iacute;simas en los 21 municipios de Gran Canaria, financiadas por el Cabildo: piscinas, universidades populares, parques de bomberos, centros deportivos, bibliotecas, viviendas colaborativas, tanatorios, recintos feriales, casas de cultura, pabellones deportivos, etc. Solo el plan adicional de inversiones puesto en marcha con los remanentes de tesorer&iacute;a destin&oacute; 69 millones de euros a treinta y tres obras emblem&aacute;ticas repartidas por toda la isla. Es la prueba de que el desarrollo, cuando es de verdad sostenible, no elige barrios ni pueblos: llega a todos y a todas.
    </p><p class="article-text">
        En la &uacute;ltima d&eacute;cada, Gran Canaria ha experimentado una transformaci&oacute;n econ&oacute;mica que va m&aacute;s all&aacute; del crecimiento del PIB. En la econom&iacute;a insular han adquirido mayor relevancia nuevas actividades vinculadas a la diversificaci&oacute;n productiva. La econom&iacute;a azul constituye probablemente uno de los ejemplos m&aacute;s significativos. Gran Canaria concentra alrededor del 54% de la actividad azul de Canarias y su producci&oacute;n se ha estimado en 1.901 millones de euros, poniendo de manifiesto el potencial de los sectores mar&iacute;timo-portuarios, la reparaci&oacute;n naval, la pesca, los servicios offshore y las actividades vinculadas al oc&eacute;ano.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se observa una evoluci&oacute;n positiva en la industria y la energ&iacute;a (+16%), en el sector primario (+3%), en el audiovisua, que  representa otro caso paradigm&aacute;tico: en 2024 gener&oacute; m&aacute;s de 90 millones de euros de retorno econ&oacute;mico, triplicando el a&ntilde;o anterior, con 147 producciones y m&aacute;s de 3.600 empleos directos registrados. 
    </p><p class="article-text">
        Y a&uacute;n queda lo que est&aacute; por venir, lo que reclamamos con urgencia a un gobierno central que, con demasiada frecuencia, parece distra&iacute;do respecto a los intereses de nuestra isla: el concurso para la implantaci&oacute;n de la e&oacute;lica marina, la participaci&oacute;n del gobierno de la isla en la Plocan, la declaraci&oacute;n definitiva del Parque Nacional de Guguy, la financiaci&oacute;n del futuro tren que unir&aacute; Las Palmas de Gran Canaria con Maspalomas - ya reconocida como obra de inter&eacute;s p&uacute;blico por el Estado-, el impulso a la ampliaci&oacute;n del Salto de Chira con la presa de Las Ni&ntilde;as, la  ayuda para la financiaci&oacute;n del nuevo estadio y una concurrencia competitiva energ&eacute;tica que sea, de verdad, efectiva. No pedimos privilegios. Pedimos que el Estado est&eacute; a la altura del esfuerzo que esta isla ya est&aacute; haciendo por s&iacute; misma.
    </p><p class="article-text">
        Iniciamos, pues, un curso distinto, condicionado por circunstancias diferentes a las de otros a&ntilde;os, pero con un objetivo que no cambia: afianzar el modelo de eco&iacute;sla, seguir haciendo de Gran Canaria un espacio de referencia, un laboratorio de desarrollo estrat&eacute;gico ecosocial que avance en la diversificaci&oacute;n econ&oacute;mica sostenible, en las pol&iacute;ticas de igualdad y en la cultura de los cuidados. No es un eslogan. Es la hoja de ruta que nos hemos dado a nosotros mismos como pueblo.
    </p><p class="article-text">
        Y quiero terminar hablando de lo que de verdad importa: de lo que significa ser isla. Ser isla es vivir con el mar como frontera y como puente al mismo tiempo. Es conocer, en lo m&aacute;s hondo, la fragilidad de lo limitado y, a la vez, la fuerza de lo compartido. Necesitamos afianzar nuestra resiliencia frente al hecho insular, frente al aislamiento que a veces nos impone la geograf&iacute;a y, otras, la indiferencia ajena. M&aacute;s en estos momentos de incertidumbres geoestrat&eacute;gicas. Y esa resiliencia solo se construye por un camino: el del di&aacute;logo, el del consenso, el del trabajo compartido entre instituciones, agentes sociales y ciudadan&iacute;a. No hay otra ruta posible para un territorio como el nuestro. Gran Canaria ha demostrado, romer&iacute;a tras romer&iacute;a, curso tras curso, que cuando caminamos juntos, ninguna distancia -ni siquiera la del oc&eacute;ano que nos rodea- es capaz de separarnos de nuestro destino com&uacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/despues-pino-nuevos-retos_132_13491800.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Sep 2026 09:29:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Después del Pino, nuevos retos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[EEUU, Israel y Marruecos, la pinza que aprieta a Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/eeuu-israel-marruecos-pinza-aprieta-europa_132_13476176.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a60e5c90-cd5b-4602-8385-b03d643092f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="EEUU, Israel y Marruecos, la pinza que aprieta a Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estamos ante una acumulación de hechos verificables que, sumados, configuran una tendencia difícil de ignorar. En algunos momentos con indicios claros de una guerra de “zona gris” de peligrosas consecuencias. Y eso  merece ser analizado con rigor desde una  región como la nuestra, situada en la frontera sur de Europa y, por tanto, en primera línea de sus consecuencias</p></div><p class="article-text">
        En las dos &uacute;ltimas semanas he publicado en este mismo medio dos art&iacute;culos, a ra&iacute;z de la &ldquo;guerra h&iacute;brida&rdquo; de Ceuta, analizando el envalentonamiento de Marruecos ante el nuevo mapa geoestrat&eacute;gico de la zona y c&oacute;mo  ese pa&iacute;s juega con las cartas marcadas - haciendo trampas-  en sus relaciones con Europa y con Espa&ntilde;a. Obviamente, siempre con la realidad de Canarias en un primer plano. Hoy pretendo cerrar esta trilog&iacute;a de textos con una reflexi&oacute;n acerca de llo que entiendo como una pinza perfectamente dise&ntilde;ada por EEUU e Israel, con Marruecos como c&oacute;mplice necesario, para debilitar al Viejo Continente.
    </p><p class="article-text">
        Hay decisiones que, vistas por separado, parecen episodios sueltos de la pol&iacute;tica internacional. Un arancel aqu&iacute;, una declaraci&oacute;n sobre Groenlandia all&aacute;, un gui&ntilde;o a un partido de extrema derecha en otro lado. Pero cuando se observan en conjunto, durante un periodo sostenido y con una direcci&oacute;n constante, dejan de ser ruido y empiezan a dibujar un patr&oacute;n. Esa es la lectura que cada vez m&aacute;s analistas y observadores del Mediterr&aacute;neo occidental hacen del actual momento geopol&iacute;tico: una convergencia de intereses entre la Administraci&oacute;n Trump y el Gobierno de Netanyahu que produce unos efectos muy concretos sobre Europa: la debilitan, la fragmentan y la hacen m&aacute;s dependiente.
    </p><p class="article-text">
        Estamos ante una acumulaci&oacute;n de hechos verificables que, sumados, configuran una tendencia dif&iacute;cil de ignorar. En algunos momentos con indicios claros de una guerra de &ldquo;zona gris&rdquo; de peligrosas consecuencias. Y eso  merece ser analizado con rigor desde una  regi&oacute;n como la nuestra, situada en la frontera sur de Europa y, por tanto, en primera l&iacute;nea de sus consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        El primer instrumento de acoso es econ&oacute;mico. La presi&oacute;n econ&oacute;mica como palanca para generar desestabilizaci&oacute;n. Los aranceles impuestos por Washington desde 2025, y el acuerdo posterior que dej&oacute; a la UE aceptando condiciones asim&eacute;tricas en sectores clave, obligan todo el tiempo a Bruselas a negociar desde la debilidad y premian los acuerdos bilaterales al margen del bloque comunitario. Una Europa dividida comercialmente es una Europa m&aacute;s f&aacute;cil de empobrecer y de influir pol&iacute;ticamente. Aunque se ha llegado a un acuerdo en julio, siguen sin cerrarse los del acero y el aluminio, con la amenaza constante de Trump de aplicar medidas adicionales
    </p><p class="article-text">
        Las reiteradas declaraciones de Trump sobre su intenci&oacute;n de controlar Groenlandia, sin descartar presiones econ&oacute;micas o militares, son un test de hasta qu&eacute; punto la UE y la OTAN reaccionan unidas cuando la integridad territorial de un miembro -Dinamarca- es cuestionada por su principal aliado. La respuesta ha sido tibia. Y esa tibieza es, en s&iacute; misma, un mensaje preocupante. La anexi&oacute;n de este territorio con fines militares, obtenci&oacute;n de tierras raras y petr&oacute;leo y de control del &Aacute;rtico sigue estando sobre el tablero. En el mes de julio, en la cumbre de la OTAn en Ankara, el presidente estadounidense volvi&oacute; a afirmar que Groenlandia deber&iacute;a estar bajo control estadounidense. En agosto, una compa&ntilde;&iacute;a petrolera vinculada al entorno de Trump intento iniciar perforaciones sin autorizaci&oacute;n alguna.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica hacia Rusia sigue el mismo guion. Los frenos puntuales a la ayuda militar a Ucrania, los contactos bilaterales Washington-Mosc&uacute; sin presencia europea, y la presi&oacute;n sobre Kiev para aceptar condiciones territoriales, env&iacute;an un mensaje claro: Europa ya no puede dar por garantizada la protecci&oacute;n estadounidense ni es necesaria para resolver conflictos que les afectan de manera muy directa. Eso la obliga a rearmarse de forma acelerada y desordenada  y erosiona la cohesi&oacute;n de una Uni&oacute;n que no comparte el mismo grado de exposici&oacute;n a la amenaza rusa. Deliberadamente ha roto la estrategia com&uacute;n, pasando de una l&oacute;gica de alianza a una l&oacute;gica m&aacute;s transaccional.
    </p><p class="article-text">
        Curiosamente, la sustituci&oacute;n del gas ruso tras la invasi&oacute;n de Ucrania ha reconfigurado el mapa energ&eacute;tico europeo y ha reforzado el peso de Estados Unidos como proveedor de gas natural licuado, generando una mayor dependencia de este pa&iacute;s. La verdadera autonom&iacute;a europea exige acelerar las renovables, el almacenamiento y la electrificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Especialmente inquietante es el patr&oacute;n de acercamiento norteamericano a la extrema derecha europea. El discurso del Vicepresidente de EEUU J.D. Vance en M&uacute;nich (febrero de 2025), criticando a los gobiernos europeos por el cord&oacute;n sanitario frente a Alternativa para Alemania, fue una declaraci&oacute;n de intenciones. A ello se suman gestos de apoyo expl&iacute;cito a esa formaci&oacute;n por el Gobierno estadounidense y una relaci&oacute;n cordial con lideres de la extrema derecha que contrasta con el trato a otros gobiernos. Apoyan sin ambages a las fuerzas pol&iacute;ticas que defienden m&aacute;s soberan&iacute;a nacional y menos integraci&oacute;n europea y prefieren tratar con gobiernos nacionales y movimientos pol&iacute;ticos afines que con la UE. El objetivo es el mismo que el de los aranceles: fragmentar el consenso europeo desde dentro. Rubio, Secretario de Estado norteamericano, ha planteado construir un &ldquo;nuevo siglo occidental&rdquo; presentando a EEUU y Europa como parte de una misma civilizaci&oacute;n (sin la UE, claro) y para eso est&aacute;n forzando un desplazamiento progresivo del centro pol&iacute;tico europeo hacia posiciones m&aacute;s nacionalistas, antiimigraci&oacute;n, iliberales y euroesc&eacute;pticas. En estos momentos, m&aacute;s de 120 millones de europeos viven en pa&iacute;ses gobernados por partidos de extrema derecha.
    </p><p class="article-text">
        La exigencia de elevar el gasto en defensa -el 5% del PIB planteado en la cumbre de La Haya de 2025- convive con una ambig&uuml;edad calculada sobre el compromiso autom&aacute;tico del art&iacute;culo 5 seg&uacute;n qu&eacute; pa&iacute;s lo invoque. Una Alianza sin garant&iacute;as incondicionales deja de ser un paraguas compartido para convertirse en un instrumento de negociaci&oacute;n bilateral, donde Washington dicta condiciones y Europa las acepta por miedo a quedar desprotegida. EEUU plantea que Europa asuma la mayor parte de la defensa convencional, gaste mucho m&aacute;s y, al mismo tiempo, acepte que Washington determine de manera unilateral d&oacute;nde considera que est&aacute;n sus intereses estrat&eacute;gicos. Por lo pronto Europa est&aacute; obligada a aumentar enormemente su gasto militar generando serias controversias pol&iacute;ticas y sociales. Adem&aacute;s de serios desencuentros en asuntos como la consideraci&oacute;n de genocidio a la masacre israel&iacute; en Gaza - Borrell acaba de declarar que los valores de Europa yacen enterrados entre las ruinas de Gaza-  o la desavenencia entre Francia y Alemania que han roto su acuerdo  para la construcci&oacute;n de un caza europeo.
    </p><p class="article-text">
        No es moco de pavo la subordinaci&oacute;n tecnol&oacute;gica de Europa a Estados Unidos. Las grandes redes sociales, buscadores, sistemas operativos y buena parte de la inteligencia artificial est&aacute;n dominados por empresas estadounidenses. En la nube, Amazon, Microsoft y Google ocupan posiciones centrales, mientras Europa depende tambi&eacute;n de proveedores extranjeros para determinados semiconductores, hardware avanzado y servicios digitales. Esta dependencia afecta directamente a la soberan&iacute;a europea: datos, infraestructura digital, IA, algoritmos y plataformas condicionan cada vez m&aacute;s la econom&iacute;a, la informaci&oacute;n y hasta la democracia. Y est&aacute; todo mayoritariamente controlado por EEUU y el tecnofascismo aliado de Trump.
    </p><p class="article-text">
        Y como ya coment&eacute; en los art&iacute;culos anteriores, aparece Marruecos y la frontera sur como pieza estrat&eacute;gica, como un instrumento m&aacute;s de cerco a Europa. Marruecos ha pasado a ser un socio privilegiado de EEUU e Israel, y esa condici&oacute;n le ha dado algo m&aacute;s valioso que el reconocimiento diplom&aacute;tico: impunidad de facto para utilizar la gesti&oacute;n de sus fronteras como instrumento de pol&iacute;tica exterior frente a Espa&ntilde;a y la Uni&oacute;n Europea. Y sabe jugar muy bien esa &ldquo;guerra h&iacute;brida&rdquo;, de peligrosas consecuencias, a&uacute;n dependiendo de Europa para sectores estrat&eacute;gicos de su econom&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        El mecanismo es conocido: la frontera se abre o se cierra seg&uacute;n convenga a Rabat, en funci&oacute;n de negociaciones que nada tienen que ver con la pol&iacute;tica migratoria en s&iacute; misma, sino con el S&aacute;hara, la ampliaci&oacute;n de sus fronteras, los minerales, la energ&iacute;a, la defensa, la vigilancia y la  inteligencia, la tecnolog&iacute;a o el respaldo internacional que Marruecos necesita en cada momento. Lo que ha cambiado en el escenario actual es el contexto en el que ese instrumento se activa: un Marruecos reforzado por su integraci&oacute;n creciente en la arquitectura de los Acuerdos de Abraham, con una relaci&oacute;n cada vez m&aacute;s estrecha con Israel en seguridad y defensa, y con una Administraci&oacute;n estadounidense que no cuestiona ese uso instrumental de la frontera, sino que refuerza a Rabat como socio estrat&eacute;gico frente a cualquier presi&oacute;n europea.
    </p><p class="article-text">
        Washington est&aacute; construyendo una relaci&oacute;n privilegiada con Marruecos porque le es muy importante para controlar el Atl&aacute;ntico, el estrecho de Gibraltar y el acceso al Mediterr&aacute;neo y, sobre todo, el S&aacute;hara Occidental, adem&aacute;s de afianzar una pol&iacute;tica de inteligencia, de la mano de Israel, a los pies del continente europeo. 
    </p><p class="article-text">
        Y es tambi&eacute;n un elemento de desestabilizaci&oacute;n calculado: ya empiezan a aparecer voces influyentes norteamericanas reconociendo las reivindicaciones marroqu&iacute;s sobre Ceuta y Melilla. Se trata de un paso m&aacute;s en una confrontaci&oacute;n que est&aacute; dividiendo a la sociedad espa&ntilde;ola, fragilizando y fracturando al Gobierno de Espa&ntilde;a y mostrando las debilidades de Europa y del Estado espa&ntilde;ol. 
    </p><p class="article-text">
        En el momento que escribo este articulo, la situaci&oacute;n en Ceuta se hace insostenible con entre diez y quince mil personas deambulando por sus calles: los ciudadanos se manifiestan cada d&iacute;a, se producen situaciones de violencia indeseables y el Gobierno espa&ntilde;ol -que ha actuado tarde y mal- se sigue no solo mostrando incapaz de controlar la situaci&oacute;n sino que se ha quedado absolutamente solo exculpando a Marruecos de lo sucedido e insistiendo en que es un socio fiable. 
    </p><p class="article-text">
        Todo esto nos obliga a preguntarnos si Europa puede tener una pol&iacute;tica exterior y de seguridad aut&oacute;noma en el Mediterr&aacute;neo occidental si depende simult&aacute;neamente de Marruecos para controlar su frontera mientras el pa&iacute;s alauita se entrega en cuerpo y alma a Israel y EEUU y juega a la desestabilizaci&oacute;n.  Porque el flanco sur no es solamente migraci&oacute;n, es Gibraltar, Canarias, Ceuta y Melilla, S&aacute;hara Occidental, rutas atl&aacute;nticas, energ&iacute;a, pesca, seguridad mar&iacute;tima, terrorismo, minerales cr&iacute;ticos y una creciente e inquietante presencia militar y tecnol&oacute;gica de Marruecos. Esa l&oacute;gica estructural es la que conviene tener presente al analizar cualquier episodio de tensi&oacute;n fronteriza.
    </p><p class="article-text">
        Es un enorme un error ignorar que el resultado agregado de las decisiones de Trump con respecto a Europa apuntan en la misma direcci&oacute;n: una Europa presionada econ&oacute;micamente, dependiente militarmente, fragmentada por dentro y expuesta por su flanco sur a una gesti&oacute;n migratoria convertida en instrumento de negociaci&oacute;n, presi&oacute;n y chantaje. Repito: una Europa sometida a una guerra en &ldquo;zona gris&rdquo;, con una guerra h&iacute;brida en su frontera sur con Marruecos.
    </p><p class="article-text">
        Frente a este escenario, la respuesta no puede ser la par&aacute;lisis ni la ingenuidad. Europa necesita una pol&iacute;tica exterior y de seguridad genuinamente aut&oacute;noma, capaz de sostenerse sin depender de la voluntad cambiante de una Administraci&oacute;n estadounidense, y blindar su unidad interna frente a quienes trabajan por fragmentarla desde dentro. Necesita entender que su frontera sur no es un problema perif&eacute;rico gestionable con partidas presupuestarias de emergencia, sino un espacio estrat&eacute;gico de primer orden donde se juega buena parte de su autonom&iacute;a futura. Y es preciso, igualmente, una estrategia clara y contundente de defensa de la democracia y de los valores de la Ilustraci&oacute;n que han definido al ahora anciano y d&eacute;bil continente europeo.
    </p><p class="article-text">
        Desde este archipi&eacute;lago atl&aacute;ntico tenemos que exigir que estas din&aacute;micas se analicen sin complejos, sin miedo, con el rigor que exige la complejidad del momento y con la firmeza de quien sabe que Canarias no es un margen, sino uno de los puntos donde se decide el futuro de la relaci&oacute;n entre Europa y su vecindario mediterr&aacute;neo y atl&aacute;ntico. En otras palabras: Canarias necesita una Europa fuerte, no menos Europa, precisamente cuando la relaci&oacute;n transatl&aacute;ntica y el equilibrio con Marruecos est&aacute;n cambiando y nos est&aacute; amenazando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/eeuu-israel-marruecos-pinza-aprieta-europa_132_13476176.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Aug 2026 08:55:40 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Marruecos y sus cartas marcadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/marruecos-cartas-marcadas_132_13464054.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78c81963-bbf6-4513-8343-441910f2e132_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marruecos y sus cartas marcadas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Canarias necesita que se refuerce, de manera estructural, la financiación de la acogida humanitaria, la vigilancia marítima y aérea y la cooperación con los países de origen porque no podemos seguir gestionando una cuestión de seguridad europea con recursos insulares</p></div><p class="article-text">
        La semana pasada advert&iacute;a en este medio del <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/peligro-marruecos-envalentonado_132_13452213.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">peligro que supone para Canarias el envalentonamiento de Marruecos</a> alimentado por los Acuerdos de Abraham entre Estados Unidos, Israel y el reino alauita. Dec&iacute;a entonces que ese pacto esconde un cambio en el tablero geoestrat&eacute;gico de consecuencias relevantes. Hoy quiero profundizar en ello, porque estamos ante un hecho que compromete la seguridad de Canarias, de Espa&ntilde;a y de Europa entera.
    </p><p class="article-text">
        Los <strong>Acuerdos de Abraham</strong> no fueron nunca un simple documento de buena vecindad. Fueron la pieza con la que Washington compr&oacute; el reconocimiento marroqu&iacute; de Israel a cambio de reconocer la soberan&iacute;a de Rabat sobre el S&aacute;hara Occidental, territorio pendiente a&uacute;n de descolonizaci&oacute;n seg&uacute;n la legalidad internacional. Ese canje, sellado bajo la primera Administraci&oacute;n <strong>Trump</strong> y mantenido despu&eacute;s, ha dado a Marruecos un respaldo pol&iacute;tico y militar que antes no ten&iacute;a, en la regi&oacute;n donde Canarias es frontera sur de Europa. No hablamos de un problema lejano, sino de nuestra vecindad inmediata.
    </p><p class="article-text">
        El avance de la ultraderecha en Europa y en Estados Unidos no es un fen&oacute;meno paralelo a esta alianza: es su combustible. Trump ha convertido su relaci&oacute;n con Israel y, por extensi&oacute;n, con Marruecos, en un instrumento de presi&oacute;n sobre la propia Uni&oacute;n Europea, a la que acusa de rival comercial e ideol&oacute;gico. Esa complicidad entre Washington y Tel Aviv, con Rabat como socio, dibuja un nuevo mapa de alianzas que debilita la posici&oacute;n negociadora de Europa justo cuando su frontera sur, que es la nuestra, se ha convertido en elemento de ajuste de la pol&iacute;tica exterior marroqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Porque de eso se trata. Marruecos ha aprendido que puede usar la presi&oacute;n migratoria como arma de negociaci&oacute;n. Lo hemos visto en Ceuta, en Melilla y en Canarias en distintas ocasiones. Cuando le conviene, flexibiliza el control de su frontera para que la atraviesen miles de personas, con la connivencia expl&iacute;cita de sus autoridades. No es nunca un fallo de control fronterizo: es una demostraci&oacute;n de fuerza, un mensaje a Madrid y a Bruselas: &ldquo;tenemos la llave de tu frontera y la usaremos cuando nos convenga&rdquo;. Ese mensaje se ha repetido en los &uacute;ltimos d&iacute;as, con nuevas entradas que no responden a la casualidad sino a una presi&oacute;n calculada.
    </p><p class="article-text">
        Marruecos no es un socio de fiar. Es un pa&iacute;s con el que Europa mantiene relaciones necesarias, incluso imprescindibles en seguridad y comercio, pero que juega sistem&aacute;ticamente con cartas marcadas: utiliza la cooperaci&oacute;n cuando le beneficia y la desactiva cuando quiere obtener concesiones. Ha convertido la gesti&oacute;n de los flujos migratorios en herramienta de pol&iacute;tica exterior, y eso, con un reforzamiento militar y diplom&aacute;tico sin precedentes gracias a su alianza con Israel y Estados Unidos, es realmente peligroso.
    </p><p class="article-text">
        Hay una dimensi&oacute;n m&aacute;s que no podemos pasar por alto: esta alianza no solo debilita la posici&oacute;n exterior de Europa, sino que sirve de combustible para torpedear desde dentro a las propias democracias liberales europeas. La conexi&oacute;n ideol&oacute;gica entre el trumpismo, el gobierno de Netanyahu y determinados sectores que ven en Marruecos un socio af&iacute;n, no es casual: forma parte de una misma corriente que financia, legitima y amplifica a las fuerzas de ultraderecha en el continente. Hablamos de formaciones que gobiernan, como en Italia con Meloni, que rozan el poder en Francia con Le Pen, que crecen sin freno en Alemania con Alternativa para Alemania, y que amenazan con romper el consenso democr&aacute;tico en Pa&iacute;ses Bajos, Austria o el Este. Cada avance de esta alianza env&iacute;a una se&ntilde;al de legitimaci&oacute;n a estas fuerzas: su modelo autoritario y hostil a la construcci&oacute;n europea tiene el respaldo t&aacute;cito de la primera potencia mundial y de sus aliados regionales. Europa no solo enfrenta presi&oacute;n externa en su frontera sur; enfrenta tambi&eacute;n una erosi&oacute;n interna de sus valores democr&aacute;ticos alimentada, en buena medida, desde el mismo eje que sostiene a Marruecos. No se puede combatir el envalentonamiento marroqu&iacute; sin combatir tambi&eacute;n la ofensiva ideol&oacute;gica que lo ampara.
    </p><p class="article-text">
        Para Europa, el problema es m&aacute;s profundo, porque no se trata solo de Marruecos, sino, como ya se&ntilde;al&eacute;, del cambio de paradigma. La alianza entre una Administraci&oacute;n estadounidense que ve a la Uni&oacute;n Europea como rival, un Gobierno israel&iacute; que necesita apoyos regionales, y un Marruecos que capitaliza ambas cosas para reforzar su peso en el norte de &Aacute;frica, configura un escenario en el que el Viejo Continente pierde margen de maniobra en su propio flanco sur. Y esto ocurre justo cuando la Uni&oacute;n vive el ascenso de fuerzas de ultraderecha que fragmentan a&uacute;n m&aacute;s su capacidad de hablar con una sola voz.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; es esto peligroso espec&iacute;ficamente para Canarias? Porque somos, junto con Ceuta y Melilla, el punto donde este pulso geoestrat&eacute;gico se traduce en hechos concretos: en cayucos, en llegadas masivas, en presi&oacute;n sobre nuestros recursos sociales y en un desgaste institucional que golpea a ayuntamientos, cabildos y a la Comunidad Aut&oacute;noma, que somos quienes damos la primera respuesta humanitaria mientras el Estado y Europa deciden si esto es un problema espa&ntilde;ol o europeo. Llevamos a&ntilde;os reclamando que la gesti&oacute;n migratoria en Canarias es cuesti&oacute;n de Estado y de la Uni&oacute;n Europea. Lo que est&aacute; pasando confirma, con gravedad a&ntilde;adida, que tambi&eacute;n es una cuesti&oacute;n de seguridad continental.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a no puede permitirse una pol&iacute;tica exterior ingenua con Marruecos. El giro del Gobierno espa&ntilde;ol al reconocer la posici&oacute;n marroqu&iacute; sobre el S&aacute;hara Occidental, buscando estabilizar la relaci&oacute;n bilateral, no ha tra&iacute;do la estabilidad prometida. Al contrario: ha alimentado la percepci&oacute;n de que Espa&ntilde;a cede cuando se le presiona. Y un socio que percibe que cediendo  obtiene resultados, seguir&aacute; presionando.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a debe reforzar su capacidad diplom&aacute;tica aut&oacute;noma, sin depender exclusivamente del margen que le deje Washington, con instrumentos claros, previsibles y verificables frente a Marruecos, no solo gestos de buena voluntad. Canarias necesita que se refuerce, de manera estructural, la financiaci&oacute;n de la acogida humanitaria, la vigilancia mar&iacute;tima y a&eacute;rea y la cooperaci&oacute;n con los pa&iacute;ses de origen -generando v&iacute;as legales y seguras para la migraci&oacute;n- porque no podemos seguir gestionando una cuesti&oacute;n de seguridad europea con recursos insulares.
    </p><p class="article-text">
        Canarias conoce desde hace a&ntilde;os las consecuencias de la utilizaci&oacute;n de las <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/migraciones/llegadas-migrantes-ruta-canaria-peligrosa-mundo-caen-60-ano_1_13451921.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rutas migratorias</a> por las redes criminales, pero tambi&eacute;n sabe que los flujos est&aacute;n condicionados por la situaci&oacute;n pol&iacute;tica y econ&oacute;mica de los pa&iacute;ses de origen y tr&aacute;nsito. Por eso Europa debe evitar el error de considerar que la pol&iacute;tica migratoria puede descansar indefinidamente sobre la externalizaci&oacute;n del control fronterizo a terceros pa&iacute;ses. Cuando Europa delega su seguridad migratoria en un Estado vecino, ese Estado adquiere una capacidad de influencia extraordinaria. La cooperaci&oacute;n puede ser necesaria, pero la dependencia tiene un precio pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Hay quienes prefieren mirar hacia otro lado, quienes creen que hablar con claridad de la fiabilidad de Marruecos complica innecesariamente una relaci&oacute;n ya delicada. Yo discrepo profundamente. El silencio y la prudencia excesiva no han evitado ni una sola crisis migratoria; al contrario, han enviado la se&ntilde;al de que Espa&ntilde;a y Europa est&aacute;n dispuestas a tragar con cualquier presi&oacute;n con tal de no incomodar a Rabat. Tampoco han impedido las reivindicaciones marroqu&iacute;es sobre Ceuta y Melilla, sobre nuestras aguas jurisdiccionales, el Monte Tropic o el control de la seguridad a&eacute;rea del S&aacute;hara Occidental, ni las construcciones ilegales en los territorios saharauis ocupados que compiten con las de nuestro archipi&eacute;lago.
    </p><p class="article-text">
        Decir las cosas claras no es un acto de hostilidad hacia Marruecos ni hacia su pueblo, con el que Canarias mantiene lazos hist&oacute;ricos, comerciales y humanos que valoramos y queremos preservar. Es, simplemente, un ejercicio de responsabilidad institucional: no se puede construir una relaci&oacute;n bilateral s&oacute;lida sobre la ambig&uuml;edad calculada de una de las partes. Una relaci&oacute;n de vecindad madura exige reciprocidad, previsibilidad y respeto a los compromisos adquiridos, y eso es precisamente lo que hoy est&aacute; fallando. Repito: la cooperaci&oacute;n es imprescindible; la dependencia, no.
    </p><p class="article-text">
        Como presidente del Cabildo de Gran Canaria seguir&eacute; insistiendo ante el Gobierno de Espa&ntilde;a y ante las instituciones europeas en que lo que ocurre aqu&iacute; al lado no es un episodio aislado, sino la manifestaci&oacute;n m&aacute;s visible de una recomposici&oacute;n de alianzas internacionales que tiene a Marruecos como beneficiario y a Canarias como frontera expuesta. No podemos permitirnos la ingenuidad de creer que esto se resuelve con gestos puntuales. Requiere una estrategia sostenida, europea, y con Canarias en el centro de la decisi&oacute;n, no en el margen de ella. Marruecos jugar&aacute; las cartas que le dejemos jugar. Depende de nosotros, de Espa&ntilde;a y de Europa, que esas cartas dejen de estar marcadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/marruecos-cartas-marcadas_132_13464054.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Aug 2026 13:25:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marruecos y sus cartas marcadas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Marruecos,Canarias,Ruta canaria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El peligro de un Marruecos envalentonado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/peligro-marruecos-envalentonado_132_13452213.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/426c08ad-64a6-4470-b025-bd7c5ebcc3f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El peligro de un Marruecos envalentonado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando escribo estas líneas, después de una convocatoria masiva en redes llamando a llegar a Ceuta el sábado 15, la actitud marroquí es otra: exhibe con firmeza el control tanto de su frontera marítima como terrestre</p></div><p class="article-text">
        A finales de julio, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/miles-personas-cruzan-ceuta-mayor-entrada-crisis-2021-queremos-ayudar-padres-no-hay_1_13419247.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ceuta vivi&oacute; su episodio migratorio m&aacute;s grave desde 2021</a>. En apenas cuarenta y ocho horas, entre el 30 y el 31 de julio, m&aacute;s de 70.000 personas cruzaron a nado o bordeando el espig&oacute;n del Tarajal  hasta llegar a una ciudad de poco m&aacute;s de 80.000 habitantes, que se vio desbordada. El balance ha sido tr&aacute;gico: al menos 141 personas fallecidas, la cifra m&aacute;s alta desde la tragedia del Tarajal en 2014. El Gobierno despleg&oacute; al Ej&eacute;rcito para reforzar a la Guardia Civil mientras miles de personas eran devueltas a Marruecos. El presidente de la ciudad, Juan Jes&uacute;s Vivas, pidi&oacute; a Moncloa declarar la emergencia nacional; el Ministerio del Interior lo rechaz&oacute; a pesar  de que Pedro S&aacute;nchez declar&oacute; que est&aacute;bamos ante un &ldquo;ataque a la integridad territorial de Espa&ntilde;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, se ha generado una crisis interna y externa en Espa&ntilde;a: el PP y el PSOE avivan su enfrentamiento, las comunidades se niegan a acoger a los menores, el Gobierno exonera de toda responsabilidad a Marruecos (frente a la opini&oacute;n general), Italia impone controles fronterizos con Espa&ntilde;a, Europa se asusta y recrimina al Gobierno espa&ntilde;ol, siguiendo los pasos de Meloni.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s inquietante no es la magnitud de la avalancha, sino su patr&oacute;n. Fuentes de la Guardia Civil describieron la colaboraci&oacute;n marroqu&iacute; como &laquo;superficial&raquo;; sindicatos policiales denunciaron que Rabat &laquo;no est&aacute; haciendo absolutamente nada&raquo; para impedir las entradas. No es la primera vez: en 2021, tras la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/enigmatico-viaje-hospital-espanol-brahim-ghali-polemico-lider-frente-polisario_1_7853590.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hospitalizaci&oacute;n de Brahim Ghali</a>, qued&oacute; documentado que Marruecos quiso &laquo;poner en evidencia qu&eacute; pasar&iacute;a si Espa&ntilde;a no contara con su cooperaci&oacute;n migratoria&raquo;, seg&uacute;n el CIDOB. Mas de 10.000 inmigrantes entraron en la ciudad ante la pasividad de la gendarmer&iacute;a marroqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Coincidiendo con el acercamiento espa&ntilde;ol a Argelia y con una sentencia del Supremo que limita las devoluciones en caliente a las personas migrantes que llegan por mar, la v&aacute;lvula se volvi&oacute; a abrir: la migraci&oacute;n convertida en instrumento de pol&iacute;tica exterior.  Nadie se puede creer que Marruecos no estuviese al tanto de lo que se estaba tramando ni de que no tuviera capacidad para controlar la situaci&oacute;n. Una vez m&aacute;s la utilizaci&oacute;n de las personas por parte de ese pa&iacute;s como armas arrojadizas. Una vez m&aacute;s el reino alauita recurriendo a la memoria de la Marcha Verde sobre el S&aacute;hara, a la amenaza de que es muy f&aacute;cil volver a hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Cuando escribo estas l&iacute;neas, despu&eacute;s de una <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/marruecos-asegura-reforzado-controles-convocatorias-redes-sociales-cruce-ceuta_1_13443296.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">convocatoria masiva en redes llamando a llegar a Ceuta el s&aacute;bado 15</a>, la actitud marroqu&iacute; es otra: exhibe con firmeza el control tanto de su frontera mar&iacute;tima como terrestre. Demuestra as&iacute; que tiene la llave para provocar acciones de este tipo. Abre o cierra cuando quiere y le conviene, y no le importa las muertes que se produzcan. Demuestra su poder pol&iacute;tico y policial. Mientras, a la hora de mandar este texto al peri&oacute;dico, el domingo al mediod&iacute;a, Ceuta sigue envuelta en una calma tensa, con sus servicios desbordados. No ha sido fruto de la casualidad la reivindicaci&oacute;n de la soberan&iacute;a marroqu&iacute; sobre Ceuta y Melilla, de Abdellatif Ouahbi, ministro de Justicia marroqu&iacute;, el pasado martes d&iacute;a 11 de agosto.
    </p><p class="article-text">
        Conviene recordar un viejo refr&aacute;n: cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar. Hoy es Ceuta; ma&ntilde;ana, si no actuamos, puede ser Canarias. No hablo solo de presi&oacute;n migratoria, hablo de algo que llevo advirtiendo desde hace meses: el envalentonamiento de Marruecos y sus consecuencias directas sobre la soberan&iacute;a y los intereses estrat&eacute;gicos de nuestro archipi&eacute;lago.
    </p><p class="article-text">
        En diciembre de 2025 escrib&iacute; &laquo;<a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/dajla-expansion-compromete-canarias_132_12815325.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dajla, una expansi&oacute;n que compromete a Canarias</a>&raquo;, a ra&iacute;z de la misi&oacute;n comercial de PROEXCA y FEDEPORT para animar al empresariado canario a invertir en el puerto de Dajla, en el S&aacute;hara Occidental. Denunci&eacute; entonces -y sostengo hoy- la ilegalidad de fondo de esa operaci&oacute;n: se invierte en un territorio ocupado, pendiente de descolonizaci&oacute;n seg&uacute;n Naciones Unidas, para levantar una infraestructura de 1.300 millones de euros pensada para competir con el Puerto de La Luz y de Las Palmas. Un mes despu&eacute;s, en &laquo;Algeciras hoy, Las Palmas ma&ntilde;ana&raquo;, expliqu&eacute; por qu&eacute; ese riesgo no es hipot&eacute;tico: el desarrollo de T&aacute;nger Med, con fuerte respaldo estatal, ha desplazado a Algeciras de su liderazgo mediterr&aacute;neo. Ese mismo patr&oacute;n se replica hoy con Dajla frente a nuestro puerto.
    </p><p class="article-text">
        Lo que da hoy mayor urgencia a esa advertencia es el envalentonamiento internacional de Marruecos. El 1 de agosto, coincidiendo con el aniversario de la coronaci&oacute;n de Mohamed VI, Donald Trump reafirm&oacute; el reconocimiento estadounidense de la soberan&iacute;a marroqu&iacute; sobre el S&aacute;hara Occidental, calific&oacute; de &laquo;inaceptable&raquo; cualquier alternativa al plan de autonom&iacute;a de Rabat y anunci&oacute; m&aacute;s cooperaci&oacute;n en el Sahel. D&iacute;as antes hab&iacute;a agradecido que Marruecos bautizara con su nombre una autopista por la costa saharaui ocupada. Detr&aacute;s hay algo m&aacute;s que simbolismo: Washington y Rabat firmaron en febrero un memorando sobre minerales cr&iacute;ticos que cubre el S&aacute;hara Occidental, mientras avanzan las negociaciones para vender a Marruecos m&aacute;s de treinta cazas F-35 y helic&oacute;pteros Apache, tras contratos ya cerrados por 333 millones de euros.
    </p><p class="article-text">
        A ese respaldo se suma un rearme sostenido por la alianza con Israel. Marruecos e Israel firmaron en enero de 2026 su tercer plan militar conjunto desde los Acuerdos de Abraham, con sistemas antimisiles Barak MX, artiller&iacute;a de Elbit Systems, sat&eacute;lites Ofek-13 y fabricaci&oacute;n bajo licencia de drones israel&iacute;es. El presupuesto de defensa marroqu&iacute; para 2026 ronda ya los 19.000 millones de d&oacute;lares -cerca del 13% del PIB-, muy dependiente de tecnolog&iacute;a israel&iacute;, lo que limita tambi&eacute;n la propia soberan&iacute;a operativa de Rabat.
    </p><p class="article-text">
        No es balad&iacute; que el nuevo centro Africano de Entrenamiento y Experimentaci&oacute;n Multidominio (AMTEC), fruto de ese acuerdo, est&eacute; situado en Tan-Tan, una ciudad que dista 200 kil&oacute;metros de Lanzarote y que ya haya realizado una primera demostraci&oacute;n, con fuego real, con misiles de crucero de largo alcance y bajo coste. No creo que nadie piense que todos estos hechos concatenados sean frutos de la casualidad. Se est&aacute;n mandando a Espa&ntilde;a, y a la Uni&oacute;n Europea, mensajes claros y contundentes sobre los cambios geoestrat&eacute;gico en la zona y el poder adquirido por Marruecos. 
    </p><p class="article-text">
        A esa presi&oacute;n migratoria y militar se suma una tercera, menos visible pero no menos grave: la batalla por nuestras propias aguas. Desde 2019, cuando Marruecos aprob&oacute; unilateralmente las leyes 37-17 y 38-17, Rabat sostiene que la frontera mar&iacute;tima con Espa&ntilde;a debe fijarse por el &laquo;principio de equidad&raquo; y no por la l&iacute;nea media que rige de facto entre Fuerteventura y Tarfaya. La reclamaci&oacute;n alcanza aguas pr&oacute;ximas a Lanzarote, Fuerteventura y parte de Gran Canaria, y las negociaciones -seg&uacute;n Atalayar, medio af&iacute;n a Rabat- estar&iacute;an ya &laquo;en su fase final&raquo;, envalentonadas por la Resoluci&oacute;n 2797 (2025) del Consejo de Seguridad de la ONU. En el coraz&oacute;n de esa disputa est&aacute; el Monte Tropic, volc&aacute;n submarino a 260 millas al suroeste de El Hierro, con la mayor reserva mundial conocida de telurio -2.670 toneladas, para m&aacute;s de 200 millones de veh&iacute;culos el&eacute;ctricos-, adem&aacute;s de cobalto, n&iacute;quel y tierras raras cr&iacute;ticas para la UE. Espa&ntilde;a pidi&oacute; en 2014 a la ONU ampliar su plataforma continental para asegurar ese yacimiento; once a&ntilde;os despu&eacute;s sigue sin resoluci&oacute;n, mientras medios pr&oacute;ximos a Rabat plantean ya una &laquo;explotaci&oacute;n conjunta&raquo; a cambio de aceptar, por la puerta de atr&aacute;s, su soberan&iacute;a sobre el S&aacute;hara. Han llegado a poner sobre el tapete hacer un reconocimiento de la soberan&iacute;a espa&ntilde;ola sobre Canarias, renunciando a reclamaciones como las de Ceuta y Melilla,  si se les concede todo esto.
    </p><p class="article-text">
        El mismo patr&oacute;n se repite en el espacio a&eacute;reo del S&aacute;hara Occidental. Desde 1976, por mandato de la OACI, Espa&ntilde;a gestiona ese espacio -la FIR/UIR Canarias- a trav&eacute;s de Enaire desde Gran Canaria, como potencia administradora, no soberana, del territorio. Pero Marruecos controla ya los aer&oacute;dromos de El Aai&uacute;n y Villa Cisneros, y fuentes del sector calculan que entre el 15% y el 20% del espacio a&eacute;reo saharaui est&aacute; de facto bajo su gesti&oacute;n, mediante zonas de exclusi&oacute;n a&eacute;rea declaradas para ejercicios militares. La cesi&oacute;n total lleva sobre la mesa desde la declaraci&oacute;n conjunta de 2022, condicionada, seg&uacute;n distintas fuentes, a la reapertura de las aduanas de Ceuta y Melilla; solo la resistencia del Gobierno, forzada por una proposici&oacute;n aprobada en el Congreso en 2025, ha evitado hasta ahora el traspaso. La informaci&oacute;n aeron&aacute;utica de la zona ya aparece tambi&eacute;n en la publicaci&oacute;n oficial marroqu&iacute;, un riesgo operativo real para la seguridad del tr&aacute;fico que sobrevuela nuestro archipi&eacute;lago. Ceder ese control equivaldr&iacute;a a renunciar, en los cielos, a la misma posici&oacute;n estrat&eacute;gica que defendemos en el mar y en nuestros puertos.
    </p><p class="article-text">
        Este envalentonamiento tiene adem&aacute;s una traducci&oacute;n empresarial muy cercana. Semanas despu&eacute;s de mi primer art&iacute;culo sobre Dajla se hizo p&uacute;blica la adquisici&oacute;n del 45% de Boluda -operador portuario y naviero con presencia en Canarias- por Marsa Maroc, empresa semip&uacute;blica marroqu&iacute;. Dudo que esa operaci&oacute;n no afecte a Canarias ni a la seguridad del Estado; s&eacute; que se est&aacute; estudiando por la Junta de Inversiones Exteriores y deber&aacute; pasar por el Consejo de Ministros, y sigo insistiendo en que se valore con rigor. 
    </p><p class="article-text">
        Casi en paralelo, el propio Gobierno de Canarias sigue promoviendo misiones para estrechar la cooperaci&oacute;n con Marruecos en turismo y puertos, sectores que compiten directamente con los nuestros. Me parece una irresponsabilidad y me preocupa que sean tan pocas las voces institucionales que se alzan frente a estos hechos consumados.
    </p><p class="article-text">
        Migraci&oacute;n como palanca de presi&oacute;n diplom&aacute;tica; expansi&oacute;n portuaria en un territorio ocupado que compite con nuestros puertos; reclamaciones mar&iacute;timas sobre las aguas de Lanzarote, Fuerteventura y Gran Canaria, con el Monte Tropic como bot&iacute;n; un control cada vez m&aacute;s efectivo sobre el espacio a&eacute;reo del S&aacute;hara que gestionamos desde Canarias; y un rearme sin precedentes respaldado por Washington y Tel Aviv. No son frentes aislados: son la misma estrategia de fondo, la de un Marruecos que ha aprendido que los hechos consumados -en la frontera, en el mar, en el subsuelo, en el cielo o en el tablero atl&aacute;ntico- rara vez encuentran respuesta firme de sus vecinos europeos. Ceuta lo ha vuelto a demostrar. Algeciras ya lo demostr&oacute; con T&aacute;nger Med. Y Canarias corre el riesgo de convertirse en el siguiente episodio, amparando adem&aacute;s, en el caso de Dajla y del Tropic, una ocupaci&oacute;n ilegal seg&uacute;n el derecho internacional. Por otra v&iacute;a, ya les fue muy bien destrozando la pesca artesanal y el sector tomatero de Canarias. Ahora tocan los puertos y el turismo.
    </p><p class="article-text">
        Y este escenario se vuelve a&uacute;n much&iacute;simo m&aacute;s preocupante  ante la pol&iacute;tica oficial de claudicaci&oacute;n del Gobierno de Espa&ntilde;a frente a Marruecos, un socio nada fiable: en 2022, Pedro S&aacute;nchez abandon&oacute; la tradicional posici&oacute;n de neutralidad sobre el S&aacute;hara para respaldar la propuesta marroqu&iacute;. Ahora, ante la crisis de Ceuta, la dependencia de la cooperaci&oacute;n marroqu&iacute; vuelve a condicionar la respuesta espa&ntilde;ola, incluso ante una cuesti&oacute;n de soberan&iacute;a nacional.  En cada jugada que hacen van ganando fichas importantes  en el tablero del ajedrez internacional. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso insisto en algo que ya he  planteado en art&iacute;culos como este o en la Junta de la Autoridad Portuaria de Las Palmas: no podemos mirar hacia otro lado. Ni ante quienes, desde instituciones canarias o patronales, animan a invertir en sectores que compiten con nuestra econom&iacute;a, ni ante un contexto internacional en el que la posici&oacute;n de fuerza de Marruecos crece cada mes. Defender el Puerto de La Luz y de Las Palmas, nuestra posici&oacute;n estrat&eacute;gica en el Atl&aacute;ntico  y exigir coherencia al Estado y a la Uni&oacute;n Europea entre principios y decisiones no es una cuesti&oacute;n ideol&oacute;gica: es una obligaci&oacute;n institucional para quienes debemos proteger el futuro econ&oacute;mico y pol&iacute;tico de Canarias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/peligro-marruecos-envalentonado_132_13452213.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Aug 2026 15:35:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El peligro de un Marruecos envalentonado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Canarias,Migraciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La universidad pública y el futuro de Canarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/universidad-publica-futuro-canarias_132_13424460.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bbb1823f-12c2-4e39-a354-2bc3b6d096cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La universidad pública y el futuro de Canarias"></p><p class="article-text">
        Tras varios a&ntilde;os de espera, el pasado 28 de julio, el Gobierno de Canarias present&oacute; a los rectores de la ULL y la ULPGC -sin conocimiento previo del documento- una propuesta de contrato-programa 2027-2030 que incrementar&iacute;a en 45 millones de euros, en cuatro a&ntilde;os, la financiaci&oacute;n auton&oacute;mica para las universidades p&uacute;blicas canarias.
    </p><p class="article-text">
        El jueves 30 de este mismo mes, los rectores Llu&iacute;s Serra (ULPGC) y Francisco Garc&iacute;a (ULL) calificaron la oferta de &ldquo;decepcionante&rdquo; y advirtieron que &ldquo;pone en jaque&rdquo; a las universidades p&uacute;blicas: para 2027 necesitan 290,4 millones solo para cubrir subidas salariales legales, frente a los 286,9 millones ofrecidos, generando un desfase de 15 millones. Para los responsables de nuestras universidades p&uacute;blicas, no se cubren ni los gastos estructurales y cronifica la infrafinanciaci&oacute;n. Adem&aacute;s, denunciaron penalizaciones econ&oacute;micas &ldquo;sin precedentes&rdquo; y que la cifra de 2030 (326 millones de euros) queda muy por debajo del 1% del PIB exigido por la LOSU (unos 600 millones de euros). Un fiasco.
    </p><p class="article-text">
        Hay momentos en la historia de un pueblo en los que determinadas decisiones trascienden el &aacute;mbito de la gesti&oacute;n cotidiana para situarse en el terreno de lo verdaderamente trascendente. La educaci&oacute;n superior es uno de esos espacios donde una sociedad define silenciosamente el modelo de pa&iacute;s que desea construir. Lo que hoy decidamos sobre nuestras universidades determinar&aacute;, en buena medida, la Canarias que heredar&aacute;n quienes vengan detr&aacute;s de nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Las universidades p&uacute;blicas canarias no nacieron &uacute;nicamente para impartir ense&ntilde;anzas regladas. Surgieron como una conquista colectiva, fruto de una sociedad que entendi&oacute; que el conocimiento deb&iacute;a dejar de ser un privilegio para convertirse en un derecho. La Universidad de La Laguna primero y, posteriormente, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria han sido mucho m&aacute;s que centros docentes. Han sido motores de movilidad social, laboratorios de pensamiento cr&iacute;tico, espacios de creaci&oacute;n cultural y cient&iacute;fica y, sobre todo, instituciones comprometidas con la realidad de un archipi&eacute;lago que siempre ha tenido que vencer enormes condicionantes derivados de su lejan&iacute;a, de su fragmentaci&oacute;n territorial y de la fragilidad de su modelo econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        No existe desarrollo posible sin conocimiento. Tampoco existe soberan&iacute;a efectiva cuando un territorio renuncia a generar su propia inteligencia colectiva. Las sociedades que dependen exclusivamente del conocimiento producido por otros terminan dependiendo tambi&eacute;n de las decisiones de otros. Esa es una lecci&oacute;n que Canarias deber&iacute;a haber aprendido hace mucho tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, asistimos desde hace a&ntilde;os a una evoluci&oacute;n que invita a la preocupaci&oacute;n. Mientras los grandes discursos institucionales proclaman la importancia de la innovaci&oacute;n, de la investigaci&oacute;n y de la econom&iacute;a del conocimiento, la realidad cotidiana de nuestras universidades p&uacute;blicas refleja otra situaci&oacute;n bien distinta. Financiaci&oacute;n insuficiente, dificultades para renovar las plantillas docentes e investigadoras, precariedad entre los j&oacute;venes investigadores, infraestructuras que requieren una modernizaci&oacute;n constante y una creciente carga burocr&aacute;tica que consume energ&iacute;as que deber&iacute;an destinarse a ense&ntilde;ar, investigar y transferir conocimiento a la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello ocurre precisamente cuando el mundo atraviesa una de las transformaciones tecnol&oacute;gicas, econ&oacute;micas y ambientales m&aacute;s profundas de su historia reciente. La revoluci&oacute;n digital, la inteligencia artificial, la transici&oacute;n energ&eacute;tica, el cambio clim&aacute;tico, la gesti&oacute;n sostenible del agua, la biodiversidad, la econom&iacute;a azul o la diversificaci&oacute;n productiva constituyen desaf&iacute;os de enorme complejidad para un territorio tan singular como Canarias. Afrontarlos exige disponer de universidades fuertes, capaces de investigar desde el territorio y para el territorio, conectadas con el mundo pero profundamente comprometidas con la realidad insular.
    </p><p class="article-text">
        Es precisamente en este contexto cuando proliferan iniciativas orientadas a la implantaci&oacute;n de nuevas universidades privadas en Canarias. No se trata de cuestionar la legitimidad de la iniciativa privada ni de negar el pluralismo propio de una sociedad abierta. El debate es otro mucho m&aacute;s profundo: cu&aacute;l debe ser el papel de las instituciones p&uacute;blicas en la construcci&oacute;n del bien com&uacute;n y qu&eacute; modelo universitario responde mejor a los intereses estrat&eacute;gicos de Canarias. Qu&eacute; propuesta garantiza la educaci&oacute;n universal, la que propicia un ascenso social no determinado por la condici&oacute;n econ&oacute;mica familiar.
    </p><p class="article-text">
        Porque la universidad no puede contemplarse &uacute;nicamente como un mercado de titulaciones ni como un espacio donde la oferta responde exclusivamente a la demanda inmediata. Una universidad es tambi&eacute;n una instituci&oacute;n al servicio del inter&eacute;s general. Investiga enfermedades raras aunque no resulten rentables; estudia el patrimonio hist&oacute;rico aunque no genere beneficios econ&oacute;micos inmediatos; analiza el cambio clim&aacute;tico, la pobreza, la cohesi&oacute;n social, la planificaci&oacute;n territorial o la conservaci&oacute;n de los ecosistemas porque alguien debe hacerlo si aspiramos a construir un futuro sostenible.
    </p><p class="article-text">
        El riesgo aparece cuando el sistema p&uacute;blico pierde fortaleza al mismo tiempo que se expande una oferta privada cuya l&oacute;gica responde necesariamente a criterios distintos. Las universidades privadas seleccionan sus &aacute;mbitos de actuaci&oacute;n conforme a estrategias empresariales perfectamente leg&iacute;timas. Las universidades p&uacute;blicas, por el contrario, tienen la obligaci&oacute;n de atender todas aquellas necesidades que una sociedad considera esenciales, incluso cuando no producen rentabilidad econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Por eso la cuesti&oacute;n no consiste en enfrentar dos modelos de manera simplista. La verdadera pregunta es si Canarias puede permitirse debilitar las instituciones que sostienen su capacidad de generar conocimiento propio. Y la respuesta, desde una perspectiva de responsabilidad colectiva, parece evidente. No hay pol&iacute;tica econ&oacute;mica seria sin pol&iacute;tica cient&iacute;fica. No hay diversificaci&oacute;n productiva sin investigaci&oacute;n. No hay transici&oacute;n ecol&oacute;gica sin universidades que produzcan innovaci&oacute;n. No hay igualdad de oportunidades cuando el acceso al conocimiento depende cada vez m&aacute;s de la capacidad econ&oacute;mica de las familias.
    </p><p class="article-text">
        En demasiadas ocasiones hemos actuado como si el crecimiento consistiera &uacute;nicamente en multiplicar infraestructuras, aumentar indicadores tur&iacute;sticos o atraer inversiones exteriores. Pero el verdadero desarrollo se mide por la capacidad de un pueblo para construir capital humano, fortalecer sus instituciones y generar inteligencia colectiva. Esa ha sido siempre la principal riqueza de las sociedades m&aacute;s avanzadas.
    </p><p class="article-text">
        Canarias necesita un gran pacto por el conocimiento. Un acuerdo que trascienda los ciclos electorales y sit&uacute;e la educaci&oacute;n superior en el coraz&oacute;n de una estrategia compartida de desarrollo. Un pacto que garantice una financiaci&oacute;n suficiente y estable para las universidades p&uacute;blicas; que facilite la incorporaci&oacute;n del talento joven; que refuerce la investigaci&oacute;n; que promueva la cooperaci&oacute;n con empresas e instituciones sin renunciar nunca a la autonom&iacute;a universitaria; y que establezca criterios rigurosos para cualquier nuevo proyecto universitario que pretenda implantarse en las islas.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de cerrar puertas. Se trata de ordenar el crecimiento desde la planificaci&oacute;n y no desde la improvisaci&oacute;n. Canarias conoce demasiado bien las consecuencias de dejar que sea &uacute;nicamente el mercado quien decida el destino del territorio. Lo hemos aprendido en el urbanismo, en la ocupaci&oacute;n del suelo, en el consumo de recursos naturales y en la configuraci&oacute;n de nuestro modelo econ&oacute;mico. Ser&iacute;a un error repetir esa experiencia en un &aacute;mbito tan decisivo como el conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        La universidad p&uacute;blica constituye uno de los grandes patrimonios colectivos del pueblo canario. No pertenece a los gobiernos de turno ni a quienes la gestionan circunstancialmente. Pertenece a la sociedad que la sostiene y a las generaciones futuras que encontrar&aacute;n en ella las herramientas para comprender un mundo cada vez m&aacute;s complejo. Defenderla no significa resistirse al cambio. Significa precisamente lo contrario: dotarla de los recursos necesarios para liderar ese cambio desde el compromiso con el inter&eacute;s general.
    </p><p class="article-text">
        Un partido nacionalista deber&iacute;a adem&aacute;s, en teor&iacute;a, ser m&aacute;s consciente de que una universidad p&uacute;blica es imprescindible para el fortalecimiento del conocimiento, la identidad, la cohesi&oacute;n social y la capacidad de autogobierno.
    </p><p class="article-text">
        Porque el futuro de Canarias no se decidir&aacute; &uacute;nicamente en los mercados internacionales, ni en los consejos de administraci&oacute;n, ni siquiera en las instituciones pol&iacute;ticas. Se decidir&aacute;, sobre todo, en la capacidad que tengamos para formar ciudadanos libres, investigadores excelentes, profesionales comprometidos y personas capaces de pensar por s&iacute; mismas.
    </p><p class="article-text">
        Y esa tarea, que constituye una de las expresiones m&aacute;s elevadas del servicio p&uacute;blico, sigue teniendo en nuestras universidades uno de sus pilares fundamentales. Debilitarlas ser&iacute;a debilitar la esperanza de un pa&iacute;s que necesita m&aacute;s conocimiento, m&aacute;s cohesi&oacute;n y m&aacute;s inteligencia compartida para afrontar con confianza los desaf&iacute;os del siglo XXI.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/universidad-publica-futuro-canarias_132_13424460.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Aug 2026 08:17:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La universidad pública y el futuro de Canarias]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pingo por el arte y el compromiso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/pingo-arte-compromiso_132_13408965.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/474b5f71-b33c-49e4-8e08-4ce33a0b50f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El pingo por el arte y el compromiso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cabe preguntarnos qué queda en realidad al desnudo en las fotografías de Tunick y qué nos dice la imagen de las personas que han acudido a la llamada del artista para quedarse desnudas</p></div><p class="article-text">
        En 1890 proyect&oacute; su primera luz sobre el oc&eacute;ano el Faro de Maspalomas para alumbrar el constante y enriquecedor tr&aacute;nsito de barcos entre continentes, con sus cargamentos de sue&ntilde;os e ideas. Su brillo se sum&oacute; a la larga lista de destellos con los que Gran Canaria ha contribuido a iluminar los caminos de la civilizaci&oacute;n y la extensi&oacute;n de derechos desde su atalaya en el Atl&aacute;ntico. Hoy, cuando arrecian temporales que amenazan con hacer naufragar avances sociales y democr&aacute;ticos, nuestra isla se alza sobre el mapa como un faro de las libertades.
    </p><p class="article-text">
        La escala en Gran Canaria del artista neoyorkino Spencer Tunick, mundialmente conocido por intervenciones centradas en el cuerpo humano desnudo como elemento de composici&oacute;n colectiva y expresi&oacute;n de libertad, no es fruto de la casualidad. Su acci&oacute;n Gran Spectrum, desarrollada este domingo en Vegueta como homenaje a la comunidad LGTBIQA+ y a la diversidad, con la colaboraci&oacute;n de centenares de personas, obedece al hecho de que la isla es a un tiempo escenario y protagonista de los movimientos a favor de la convivencia y la igualdad.
    </p><p class="article-text">
        Tunick, cuya trayectoria ha dejado un legado de im&aacute;genes grupales impactantes en Nueva York, Barcelona, Sidney, Ciudad de M&eacute;xico, &Aacute;msterdam o M&uacute;nich, ha percibido la energ&iacute;a de la isla. &ldquo;Una fotograf&iacute;a necesita un poder m&aacute;s all&aacute; de lo visual. Y creo que Gran Canaria tiene una historia incre&iacute;ble de apoyo a los derechos LGTBIQA+, as&iacute; que la imagen tendr&aacute; una relaci&oacute;n simbi&oacute;tica con el lugar donde se realiza. Para m&iacute; es un honor trabajar en Gran Canaria, la mejor isla del mundo para este proyecto&rdquo;, ha manifestado el creador. Su fotograf&iacute;a en el barrio fundacional de la ciudad retrata tambi&eacute;n una sociedad insular abierta y sensible y proyecta un mensaje esperanzador al mundo.
    </p><p class="article-text">
        Esta iniciativa cultural e ideol&oacute;gica de Tunick en defensa del respeto, la empat&iacute;a y el sentimiento de comunidad a&ntilde;ade una p&aacute;gina m&aacute;s al relato de integraci&oacute;n y celebraci&oacute;n de la diversidad que ha escrito Gran Canaria a lo largo de su historia. Nuestra identidad abierta, con los pies en la orilla y la mirada posada en el horizonte, se ha forjado a lo largo de los siglos y su esencia emerge constantemente sobre la superficie de la memoria y el tiempo presente. En esta atm&oacute;sfera contaminada e inestable que envuelve al planeta, la iniciativa de Tunick en el marco del Culture &amp; Business Pride, contribuye a realzar el papel de Gran Canaria como plataforma para el entendimiento y la solidaridad, igual que lo hizo la reciente visita del papa Le&oacute;n XIV.
    </p><p class="article-text">
        El arte y el pensamiento cr&iacute;tico necesitan espacios para respirar y ser el ox&iacute;geno de las sociedades que aspiran a una verdadera justicia social. Precisan tambi&eacute;n de diques frente al creciente oleaje de los discursos violentos y la extensi&oacute;n interesada de la ignorancia y el desprecio al otro. &ldquo;Hay demasiado odio hacia la gente de mente abierta&rdquo;, ha planteado Tunick.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, reclaman un terreno para el pensamiento y la conexi&oacute;n humana, donde no se mire a trav&eacute;s de la &oacute;ptica de la divisi&oacute;n. Gran Canaria, aunque haya a quien le pese, es ese lugar y quiere seguir si&eacute;ndolo. Es desde luego la intenci&oacute;n del Cabildo, motivo por el que hemos respaldado el trabajo de Tunick, y ha sido parte intr&iacute;nseca de la hoja de ruta del Gobierno de la isla en la &uacute;ltima d&eacute;cada. Gran Canaria no es solo un territorio donde estar. Es un lugar donde ser.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, el arte local m&aacute;s concienciado nos acompa&ntilde;a en la toma de decisiones en el Cabildo de Gran Canaria. Al t&eacute;rmino de la presentaci&oacute;n de los detalles de Gran Spectrum d&iacute;as antes de que se llevara a cabo, tuve la ocasi&oacute;n de guiar a Tunick por los pasillos del Cabildo para que contemplara las obras de destacados artistas de la isla que enaltecen sus paredes. El breve recorrido concluy&oacute; en el Sal&oacute;n de Plenos, bajo los murales de Jes&uacute;s Arencibia, titulados &lsquo;Los gozos del mar&rsquo; y &lsquo;Los dolores del mar&rsquo;. Representan tambi&eacute;n a la colectividad y encierran una met&aacute;fora de resistencia y a favor de la igualdad social en tiempos de represi&oacute;n. Esto nos lleva a otra reflexi&oacute;n: las libertades no son eternas ni gozan del perpetuum mobile tras un impulso inicial. Es obligado engrasar y vigilar a diario los mecanismos que las hacen posibles.
    </p><p class="article-text">
        Seguimos una estela. Escuchamos ese rumor humanista y compasivo en las palabras de Gald&oacute;s, cuando afirm&oacute; que &ldquo;al amor no le dictan leyes&rdquo;. Seguimos con la mirada el vuelo de los seres alados que imagin&oacute; Chirino, siempre en busca de la universalidad y la libertad.  Y hasta los versos de Pino Ojeda en los que alude a la importancia de ser &ldquo;un solo agua, un solo cauce&rdquo; podr&iacute;an ser el pie de foto de la obra de Tunick en Vegueta.
    </p><p class="article-text">
        Junto a nuestros valores, la aclamada y global obra de Tunick ser&aacute; desde ahora embajadora tambi&eacute;n de la riqueza de nuestro patrimonio gracias a una imagen que recorrer&aacute; el planeta a trav&eacute;s de las redes sociales y las referencias en medios de comunicaci&oacute;n generalistas y especializados. Vegueta es el kil&oacute;metro cero temporal del barrio fundacional de Las Palmas de Gran Canaria. Y es adem&aacute;s un gran pulm&oacute;n cultural alentado por el Cabildo con el Centro Atl&aacute;ntico de Arte Moderno (CAAM), recientemente reabierto tras las obras de mejora, la Casa de Col&oacute;n y, pr&oacute;ximamente, con el Museo de Bellas Artes de Gran Canaria (Mubea).
    </p><p class="article-text">
        En su b&uacute;squeda de la utop&iacute;a, el arte se comunica con el arte permanentemente. El CAAM acoge en estos momentos una exposici&oacute;n de la artista cubana Sandra Ramos en la que se incluye la evocadora imagen de una ni&ntilde;a dibujando con su l&aacute;piz lo que podr&iacute;a ser otra realidad desde un mont&iacute;culo en medio del mar, trazando &ldquo;un puente imaginario que surca las aguas profundas, oscuras, turbulentas, acortando distancias, acercando orillas, creyendo en el valor del arte como espacio infinito de conexi&oacute;n humana y camino hacia la libertad&rdquo;, explica la comisaria Wendy Navarro.
    </p><p class="article-text">
        Cabe preguntarnos qu&eacute; queda en realidad al desnudo en las fotograf&iacute;as de Tunick y qu&eacute; nos dice la imagen de las personas que han acudido a la llamada del artista para quedarse desnudas, <em>en pingo</em>, antigua expresi&oacute;n propia del sureste de Gran Canaria, para hacer referencia a quienes se despojan de cualquier atuendo o del m&aacute;s m&iacute;nimo y humilde trapo, a quienes  se quedan en cueros. Creo que quedan al desnudo en &uacute;ltimo t&eacute;rmino la intransigencia, el despotismo o la mezquindad. La colectividad puesta al servicio de los derechos diluye la desnudez individual, que accede a una nueva dimensi&oacute;n. Porque separados somos importantes y constituimos la pincelada, el p&iacute;xel o el elemento de composici&oacute;n necesarios. Unidos y unidas somos el cambio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/pingo-arte-compromiso_132_13408965.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Jul 2026 10:08:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El pingo por el arte y el compromiso]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las grandes obras y la prueba del tiempo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/grandes-obras-prueba-tiempo_132_13392983.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aceccb98-3e02-4f3e-9224-8ee4c6bf9289_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las grandes obras y la prueba del tiempo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historia de Gran Canaria enseña que las sociedades que aspiran a avanzar deben ser capaces de pensar más allá de la urgencia del momento. Las generaciones que hoy disfrutan del Puerto de La Luz, del Teatro Pérez Galdós, del Auditorio Alfredo Kraus, de las grandes presas o del Gran Canaria Arena apenas recuerdan las controversias que acompañaron su nacimiento. Permanecen las obras; se desvanecen las polémicas</p></div><p class="article-text">
        Las sociedades que avanzan se construyen con bases s&oacute;lidas para superar la prueba del tiempo. Lo mismo ocurre con las grandes obras p&uacute;blicas. Para hacer realidad proyectos transformadores deben coincidir la voluntad colectiva y la determinaci&oacute;n de las administraciones, aun sabiendo que surgir&aacute;n obst&aacute;culos y controversias.
    </p><p class="article-text">
        En Gran Canaria ha sido as&iacute; durante m&aacute;s de un siglo. La historia demuestra que las grandes infraestructuras suelen enfrentarse siempre a las mismas objeciones: se cuestiona su coste, se considera que existen necesidades m&aacute;s urgentes, se duda de su utilidad y se augura que nunca justificar&aacute;n la inversi&oacute;n. Sin embargo, el tiempo suele pronunciar un veredicto muy distinto.
    </p><p class="article-text">
        Esta din&aacute;mica forma parte de la propia construcci&oacute;n de Gran Canaria. La divisi&oacute;n de opiniones ha acompa&ntilde;ado el desarrollo de infraestructuras que hoy nadie discute y que han contribuido decisivamente a la modernizaci&oacute;n de la isla. Las voces contrarias acabaron silenciadas por la elocuencia de los hechos.
    </p><p class="article-text">
        Los cimientos del Teatro P&eacute;rez Gald&oacute;s constituyen uno de los primeros ejemplos. Tras el incendio del antiguo Teatro Tirso de Molina, la construcci&oacute;n del nuevo recinto desat&oacute; una intensa controversia. Se critic&oacute; su elevado coste y se defend&iacute;a que Las Palmas de Gran Canaria ten&iacute;a necesidades m&aacute;s urgentes. El propio Benito P&eacute;rez Gald&oacute;s expres&oacute; reservas sobre dedicar tantos recursos a un gran coliseo, -al que lleg&oacute; a denominar &laquo;teatro acu&aacute;tico&raquo;- en una ciudad con importantes carencias sociales. Inaugurado en 1890, termin&oacute; convirti&eacute;ndose en uno de los grandes referentes culturales de Canarias y en un s&iacute;mbolo del patrimonio hist&oacute;rico de Gran Canaria.
    </p><p class="article-text">
        Algo muy similar ocurri&oacute; con el Puerto de La Luz y de Las Palmas. Cuando comenzaron las obras en 1883, bajo el impulso del ingeniero Juan de Le&oacute;n y Castillo, abundaban quienes consideraban desproporcionada una infraestructura de semejante envergadura para las necesidades de la isla. Se cuestionaba su coste y se dudaba de que pudiera generar el tr&aacute;fico mar&iacute;timo suficiente para justificar la inversi&oacute;n. La realidad desminti&oacute; aquellos pron&oacute;sticos. Gracias a su posici&oacute;n estrat&eacute;gica en las rutas atl&aacute;nticas, el Puerto de La Luz acab&oacute; convirti&eacute;ndose en uno de los principales motores econ&oacute;micos de Gran Canaria y de Canarias.
    </p><p class="article-text">
        La misma controversia acompa&ntilde;&oacute; a buena parte de las grandes presas construidas durante el siglo XX. Las expropiaciones, la financiaci&oacute;n, la gesti&oacute;n del agua o el propio modelo de desarrollo agr&iacute;cola alimentaron un intenso debate. Hoy esas infraestructuras forman parte del paisaje de la isla y nadie discute su importancia para garantizar el abastecimiento de agua. Del mismo modo, la contestaci&oacute;n al proyecto hidroel&eacute;ctrico de Salto de Chira ha ido perdiendo fuerza conforme se han comprendido sus beneficios para la seguridad h&iacute;drica, energ&eacute;tica y alimentaria de Gran Canaria y el proyecto avanza cumpliendo sus plazos.
    </p><p class="article-text">
        Las cr&iacute;ticas por el coste y la oportunidad de la inversi&oacute;n tambi&eacute;n acompa&ntilde;aron la construcci&oacute;n de la carretera del centro, la circunvalaci&oacute;n de Las Palmas de Gran Canaria o la carretera de La Aldea. Ese mismo debate se proyecta hoy sobre el tren de Gran Canaria, una infraestructura que seguimos defendiendo como esencial para mejorar la movilidad insular y afrontar los desaf&iacute;os del futuro.
    </p><p class="article-text">
        Si la controversia ha perseguido hist&oacute;ricamente a las infraestructuras destinadas a sostener el desarrollo econ&oacute;mico y social de una isla densamente poblada, no resulta extra&ntilde;o que tambi&eacute;n haya acompa&ntilde;ado a los grandes equipamientos culturales y deportivos. Con frecuencia se ha menospreciado su capacidad para generar cohesi&oacute;n social, proyectar la imagen de Gran Canaria y dinamizar la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El Centro Atl&aacute;ntico de Arte Moderno, inaugurado en 1989, fue criticado por el coste de la rehabilitaci&oacute;n del edificio hist&oacute;rico de Vegueta, por su mantenimiento y por una programaci&oacute;n considerada demasiado vanguardista. Con el paso de los a&ntilde;os termin&oacute; consolid&aacute;ndose como uno de los museos de referencia de Canarias y como una instituci&oacute;n de prestigio dentro y fuera del Archipi&eacute;lago.
    </p><p class="article-text">
        La construcci&oacute;n del Auditorio Alfredo Kraus tampoco escap&oacute; a ese patr&oacute;n. Se discutieron su coste, su ubicaci&oacute;n en la playa de Las Canteras, su dimensi&oacute;n e incluso la elecci&oacute;n de un arquitecto catal&aacute;n. Hoy constituye uno de los grandes iconos culturales de Gran Canaria y uno de los auditorios m&aacute;s reconocidos de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La construcci&oacute;n del Gran Canaria Arena, inaugurado en 2014 con motivo de la Copa del Mundo de Baloncesto, reaviv&oacute; un debate bien conocido. Se critic&oacute; el incremento del presupuesto, que pas&oacute; de 35 a m&aacute;s de 80 millones de euros, y se cuestion&oacute; la conveniencia de destinar recursos p&uacute;blicos a una gran infraestructura deportiva en plena crisis econ&oacute;mica. Tambi&eacute;n se dud&oacute; de la necesidad de un recinto con capacidad para m&aacute;s de 11.000 espectadores. Hoy, sin embargo, constituye uno de los principales equipamientos deportivos de Canarias y un escenario capaz de albergar acontecimientos internacionales de primer nivel.
    </p><p class="article-text">
        Algo parecido ocurri&oacute; con el Estadio de Gran Canaria. Su construcci&oacute;n, en 2003, estuvo rodeada de una intensa pol&eacute;mica. Se consideraba demasiado costoso y muchos lamentaban el abandono del hist&oacute;rico Estadio Insular. Dos d&eacute;cadas despu&eacute;s, el debate vuelve a reproducirse con su reforma y ampliaci&oacute;n. Cambia la infraestructura, pero el discurso permanece pr&aacute;cticamente inalterable: se cuestiona la inversi&oacute;n, se pone en duda su oportunidad y se insiste en que existen otras prioridades.
    </p><p class="article-text">
        Mirar al pasado permite comprender mejor el presente. El horizonte de obras que fueron discutidas por su coste o por la oportunidad de acometerlas es tan amplio como el lugar imprescindible que hoy ocupan en la vida cotidiana de la isla. Las objeciones se repiten con una sorprendente fidelidad; lo que cambia es el juicio que termina haciendo el tiempo sobre ellas.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto se sit&uacute;a La Nube, el proyecto ganador del concurso internacional para la reforma y ampliaci&oacute;n del Estadio de Gran Canaria. Est&aacute; llamado a convertir el recinto en uno de los grandes arenas del Estado y a reforzar su capacidad para generar actividad deportiva, cultural y econ&oacute;mica. Pero representa tambi&eacute;n algo m&aacute;s profundo: la voluntad de una isla de seguir mirando al futuro sin renunciar a la ambici&oacute;n. La elecci&oacute;n de Gran Canaria como sede del Mundial de 2030 fue un &eacute;xito colectivo, y La Nube simboliza la capacidad de esta tierra para afrontar retos de gran dimensi&oacute;n y competir con los territorios m&aacute;s avanzados de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra convicci&oacute;n se apoya en una idea expresada por Ludwig Mies van der Rohe: la arquitectura es la plasmaci&oacute;n de la voluntad de una &eacute;poca. Esa convicci&oacute;n ha inspirado buena parte de la transformaci&oacute;n impulsada por el Cabildo durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Los grandes equipamientos no son simples edificios; son infraestructuras que reconfiguran la forma en que una sociedad se relaciona consigo misma y con el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Por eso conviene hacerse algunas preguntas. &iquest;Fueron excesivos los recursos destinados al Puerto de La Luz? &iquest;Lo fueron los invertidos en el Teatro P&eacute;rez Gald&oacute;s, en las grandes presas, en el Auditorio Alfredo Kraus o en el Gran Canaria Arena? En su momento muchos respondieron afirmativamente. Hoy casi nadie pondr&iacute;a en cuesti&oacute;n su contribuci&oacute;n al desarrollo de la isla. La historia demuestra que la utilidad de las grandes obras no siempre puede medirse desde la inmediatez.
    </p><p class="article-text">
        Conviene recordar, adem&aacute;s, que inversiones como la prevista para el Estadio de Gran Canaria no compiten con las pol&iacute;ticas sociales. Conviven con el mayor esfuerzo sociosanitario realizado en la historia de la isla con inversiones hist&oacute;ricas en dependencia, vivienda, empleo y apoyo al tercer sector.
    </p><p class="article-text">
        Conviven con el desarrollo del nuevo Infecar (72 millones de euros), del Salto de Chira (600 ME), del MUBEA (15ME), del plan sociosanitario m&aacute;s importante de Canarias (200 ME), del Centro Insular de deportes (20 ME). Conviven con un modelo de desarrollo ecosocial transformador de la realidad insular.
    </p><p class="article-text">
        Porque el objetivo &uacute;ltimo de toda acci&oacute;n p&uacute;blica sigue siendo el mismo: mejorar la calidad de vida de la ciudadan&iacute;a. Las grandes infraestructuras y la justicia social no son caminos incompatibles; son dos expresiones complementarias de un mismo proyecto de progreso.
    </p><p class="article-text">
        La historia de Gran Canaria ense&ntilde;a que las sociedades que aspiran a avanzar deben ser capaces de pensar m&aacute;s all&aacute; de la urgencia del momento. Las generaciones que hoy disfrutan del Puerto de La Luz, del Teatro P&eacute;rez Gald&oacute;s, del Auditorio Alfredo Kraus, de las grandes presas o del Gran Canaria Arena apenas recuerdan las controversias que acompa&ntilde;aron su nacimiento. Permanecen las obras; se desvanecen las pol&eacute;micas. Esa es, quiz&aacute;, la verdadera prueba del tiempo. No la resistencia del hormig&oacute;n o del acero, sino la capacidad de una sociedad para reconocer, con la perspectiva de los a&ntilde;os, que algunas de las decisiones m&aacute;s discutidas fueron tambi&eacute;n las que contribuyeron de forma m&aacute;s decisiva a construir su futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/grandes-obras-prueba-tiempo_132_13392983.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 10:22:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las grandes obras y la prueba del tiempo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Mundial, el estadio y la determinación de Gran Canaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mundial-estadio-determinacion-gran-canaria_132_13375928.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d46368a-3c2b-4f4c-99f7-ff032e9fbb55_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Mundial, el estadio y la determinación de Gran Canaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Gran Canaria decidió competir por el Mundial cuando no había ninguna garantía de conseguirlo. Creyó en sus posibilidades, construyó una candidatura sólida, sumó voluntades y alcanzó un objetivo que durante años parecía lejano. Ahora tenemos delante otro desafío. Lo afrontaremos con diálogo, pero con autonomía para decidir; con prudencia, pero sin miedo; con rigor, pero sin permitir que la dificultad se convierta en parálisis
</p></div><p class="article-text">
        Las grandes transformaciones nunca avanzan en l&iacute;nea recta. Exigen visi&oacute;n, voluntad pol&iacute;tica, capacidad para sumar y, sobre todo, determinaci&oacute;n para superar los obst&aacute;culos que inevitablemente aparecen en el camino. Conseguir que Gran Canaria sea sede del Mundial de F&uacute;tbol de 2030 ha sido uno de esos retos. Transformar el Estadio de Gran Canaria para estar a la altura de ese acontecimiento es el siguiente.
    </p><p class="article-text">
        Nada de lo conseguido hasta ahora ha sido fruto de la casualidad. Ya en el mandato anterior, el Cabildo inici&oacute; ante la Real Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de F&uacute;tbol las gestiones y los procedimientos necesarios para situar a la isla en la carrera mundialista. En el actual mandato intensificamos ese trabajo y construimos una candidatura colectiva, sumando a instituciones p&uacute;blicas y a organizaciones deportivas, econ&oacute;micas, sociales y civiles alrededor de un objetivo com&uacute;n. Y se consigui&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En julio de 2024, Gran Canaria fue incluida entre las once sedes espa&ntilde;olas propuestas para el Mundial. En diciembre de ese mismo a&ntilde;o, la FIFA confirm&oacute; la candidatura conjunta de Espa&ntilde;a, Portugal y Marruecos para organizar el campeonato de 2030. Nuestra isla estar&aacute;, por primera vez, en el escenario del mayor acontecimiento deportivo del planeta. Y llegamos hasta aqu&iacute; gracias a una propuesta que cumpli&oacute; con nota con los exigentes requisitos de FIFA, y puso de manifiesto una solvencia y rigurosidad administrativa y t&eacute;cnica que tambi&eacute;n se aplic&oacute; al posterior proceso de licitaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil exagerar la dimensi&oacute;n de ese logro. Un Mundial no son solamente unos partidos de f&uacute;tbol. Es proyecci&oacute;n internacional, actividad econ&oacute;mica, empleo, modernizaci&oacute;n de infraestructuras y capacidad para mostrar Gran Canaria al mundo. Pero es tambi&eacute;n algo menos cuantificable y no menos importante: sentimiento de pertenencia, orgullo colectivo y cohesi&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Desde el principio entendimos, adem&aacute;s, que la oportunidad no pod&iacute;a agotarse en unas semanas de competici&oacute;n. Los grandes acontecimientos tienen verdadero sentido cuando dejan un legado. Por eso la transformaci&oacute;n del Estadio de Gran Canaria, recogida ya en nuestro programa electoral, responde a una ambici&oacute;n que va mucho m&aacute;s all&aacute; de cumplir las exigencias del Mundial. Se trata de dotar a la isla de una infraestructura moderna y de primer nivel para las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        El Cabildo convoc&oacute; un concurso internacional de ideas para definir el futuro del estadio. El proyecto seleccionado plantea una transformaci&oacute;n integral del recinto: cerca de 42.000 localidades, las gradas aproxim&aacute;ndose al terreno de juego, una nueva cubierta y una profunda modernizaci&oacute;n de los accesos, las instalaciones, la tecnolog&iacute;a y los servicios.
    </p><p class="article-text">
        No estamos ante una reforma menor. Es una de las mayores intervenciones sobre una infraestructura deportiva realizadas en Canarias. La complejidad t&eacute;cnica del proyecto qued&oacute; acreditada durante su desarrollo. Los estudios realizados determinaron que las caracter&iacute;sticas del terreno sobre el que se asienta el estadio exigen importantes trabajos de cimentaci&oacute;n y refuerzo para soportar una actuaci&oacute;n de estas dimensiones. Esa circunstancia, junto a la evoluci&oacute;n de los costes de construcci&oacute;n debido a la inflaci&oacute;n y a los conflictos b&eacute;licos internacionales,  oblig&oacute; a revisar la previsi&oacute;n econ&oacute;mica inicial.
    </p><p class="article-text">
        La primera estimaci&oacute;n se situaba en torno a los 100 millones de euros. Posteriormente, el Cabildo realiz&oacute; la correspondiente modificaci&oacute;n presupuestaria y la obra sali&oacute; a licitaci&oacute;n por 174,7 millones. La UD Las Palmas anunci&oacute;, asimismo, su participaci&oacute;n en la financiaci&oacute;n con una aportaci&oacute;n de 60 millones de euros.
    </p><p class="article-text">
        El procedimiento establec&iacute;a un plazo de ejecuci&oacute;n de 36 meses, dentro del calendario necesario para llegar al Mundial de 2030. Sin embargo, al concluir el plazo de presentaci&oacute;n de ofertas ninguna empresa hab&iacute;a concurrido a la licitaci&oacute;n. El concurso qued&oacute; desierto. Es un contratiempo importante y debe ser abordado con diligencia. Pero no es el final de nada. Las licitaciones desiertas forman parte de la realidad de la contrataci&oacute;n p&uacute;blica y la legislaci&oacute;n establece mecanismos para afrontar estas situaciones. Corresponde ahora analizar las causas y utilizar, con la m&aacute;xima agilidad y seguridad jur&iacute;dica, las alternativas que permita la ley. Eso es lo que est&aacute; haciendo el Cabildo. Lo que no correspond&iacute;a era inflar los precios fraudulentamente.
    </p><p class="article-text">
        Las razones que pueden explicar la ausencia de ofertas son diversas. El contexto b&eacute;lico internacional est&aacute; alterando los precios de la energ&iacute;a, el transporte, las materias primas, el coste de la mano de obra especializada  y los materiales de construcci&oacute;n. A ello se suman las dificultades derivadas de la insularidad, la disponibilidad de maquinaria especializada, la capacidad para afrontar simult&aacute;neamente grandes actuaciones en la isla y la escasez de determinados perfiles profesionales. Tambi&eacute;n las penalizaciones, acordes con la dimensi&oacute;n del destino inicial de la obra.
    </p><p class="article-text">
        El sector de la construcci&oacute;n ha expresado tambi&eacute;n sus reservas sobre el presupuesto, los plazos, las penalizaciones y la complejidad de la ejecuci&oacute;n. Esas consideraciones deben ser escuchadas y estudiadas. El di&aacute;logo con quienes conocen el mercado y tienen que ejecutar las obras no solo es razonable: es necesario. Pero conviene establecer una distinci&oacute;n esencial. Escuchar no significa que una administraci&oacute;n p&uacute;blica deba asumir autom&aacute;ticamente todas las posiciones de un determinado sector. Las empresas defienden leg&iacute;timamente sus intereses y las organizaciones empresariales cumplen su funci&oacute;n cuando trasladan las preocupaciones de sus asociados. El Cabildo tiene otra responsabilidad: proteger los recursos p&uacute;blicos, garantizar la legalidad y tomar las decisiones que mejor respondan al inter&eacute;s general de Gran Canaria.
    </p><p class="article-text">
        Esa responsabilidad no se delega. Ya hemos vivido situaciones similares. En otras grandes actuaciones promovidas por el Cabildo - la &uacute;ltima, la del futuro centro sociosanitario Carlota de la Quintana, en el antiguo psiqui&aacute;trico- se cuestionaron inicialmente por los constructores grancanarios los presupuestos o las condiciones de las licitaciones. En el caso se&ntilde;alado las obras encontraron una UTE, con participaci&oacute;n grancanaria, dispuesta a ejecutarlas. Los constructores grancanarios pusieron el grito en el cielo, pero la obra se est&aacute; ejecutando. La experiencia aconseja escuchar todas las advertencias, analizar los datos y evitar tanto la precipitaci&oacute;n como los diagn&oacute;sticos interesados.
    </p><p class="article-text">
        Resulta, por eso, llamativa la rapidez con la que algunos han querido transformar una incidencia en un fracaso. Apenas qued&oacute; desierta la licitaci&oacute;n comenzaron los juicios definitivos, los reproches y las dudas sobre la capacidad del Cabildo para sacar adelante el proyecto. La cr&iacute;tica es leg&iacute;tima y necesaria en una democracia. Pero tambi&eacute;n lo es preguntarse por qu&eacute; determinados sectores parecen esperar cada dificultad para convertirla en una oportunidad de desgaste pol&iacute;tico, incluso cuando est&aacute; en juego un proyecto estrat&eacute;gico para toda la isla. Se dejan ver tambi&eacute;n en estos casos los que envidian el progreso de Gran Canaria.
    </p><p class="article-text">
        El Mundial no pertenece a un gobierno. Pertenece a Gran Canaria. El nuevo estadio tampoco ser&aacute; patrimonio de una mayor&iacute;a pol&iacute;tica. Ser&aacute; una infraestructura p&uacute;blica que quedar&aacute; al servicio de la isla durante d&eacute;cadas. Por eso convendr&iacute;a no confundir la fiscalizaci&oacute;n con el deseo de que las cosas salgan mal.
    </p><p class="article-text">
        Nadie tiene que explicarnos la importancia del Mundial. Hemos trabajado durante a&ntilde;os para conseguirlo. Tampoco necesitamos que nos descubran ahora la dificultad de construir una infraestructura de esta magnitud. La conoc&iacute;amos cuando asumimos el reto y la conocemos mejor despu&eacute;s de los estudios t&eacute;cnicos y del trabajo desarrollado. Este Cabildo tiene experiencia en la gesti&oacute;n de proyectos extraordinariamente complejos. El Salto de Chira constituye una de las mayores actuaciones energ&eacute;ticas que se ejecutan en Espa&ntilde;a. Hemos impulsado la mayor planificaci&oacute;n sociosanitaria de la historia de Gran Canaria, con nuevos centros para afrontar un d&eacute;ficit acumulado durante d&eacute;cadas. Avanzamos en la transformaci&oacute;n del Centro Insular de Deportes, en la inauguraci&oacute;n del Museo de Bellas Artes, en el nuevo INFECAR y en otras infraestructuras estrat&eacute;gicas para el futuro de la isla.
    </p><p class="article-text">
        Ninguno de esos proyectos ha sido sencillo. Las grandes obras encuentran dificultades t&eacute;cnicas, administrativas, econ&oacute;micas y jur&iacute;dicas. Surgen imprevistos, cambian las condiciones del mercado y aparecen obst&aacute;culos que obligan a modificar decisiones. La diferencia no est&aacute; en que existan problemas. Est&aacute; en la capacidad para resolverlos. Eso es gobernar.
    </p><p class="article-text">
        Ahora corresponde determinar por qu&eacute; la licitaci&oacute;n del estadio qued&oacute; desierta y cu&aacute;l es la mejor alternativa para continuar. Si es necesario revisar aspectos del procedimiento, se har&aacute; dentro de la legalidad. Si hay que negociar con empresas con capacidad t&eacute;cnica y solvencia suficientes, se utilizar&aacute;n los mecanismos previstos. Si los informes objetivos aconsejan adoptar otras decisiones, se estudiar&aacute;n y se explicar&aacute;n con transparencia.
    </p><p class="article-text">
        No habr&aacute; improvisaci&oacute;n, pero tampoco par&aacute;lisis. Sabemos, adem&aacute;s, que cualquier decisi&oacute;n generar&aacute; cr&iacute;ticas. Si renunci&aacute;ramos a transformar el estadio, se nos acusar&iacute;a de perder una oportunidad hist&oacute;rica y de poner en riesgo la celebraci&oacute;n del Mundial. Si realizamos la inversi&oacute;n necesaria, porque haya aumentado el coste de los materiales, habr&aacute; quienes contrapongan ese esfuerzo a otras necesidades sociales.
    </p><p class="article-text">
        Es un debate leg&iacute;timo, pero plantea una falsa elecci&oacute;n. Una administraci&oacute;n responsable no puede limitarse a gestionar las urgencias del presente renunciando a construir el futuro. Debe hacer ambas cosas.
    </p><p class="article-text">
        El mismo Cabildo que impulsa el estadio est&aacute; desarrollando la mayor inversi&oacute;n sociosanitaria de la historia de Gran Canaria, liderando la adaptaci&oacute;n y la mitigaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico, la transici&oacute;n energ&eacute;tica y la soberan&iacute;a alimentaria, garantizando la seguridad h&iacute;drica, impulsando la diversificaci&oacute;n econ&oacute;mica -multiplicando el PIB en econom&iacute;a azul, disparando el uso del transporte  p&uacute;blico, potenciando la econom&iacute;a circular, convirti&eacute;ndose en referencia en econom&iacute;a verde y lucha contra los incendios&hellip;-, y afrontando importantes necesidades sociales en materia de vivienda y de equipamientos sociales, culturales y deportivos. Tambi&eacute;n medioambientales, industriales y comerciales. O de creaci&oacute;n de empleo, de pol&iacute;ticas de igualdad  y de cuidados. El progreso de una sociedad no se construye eligiendo permanentemente entre unas pol&iacute;ticas y otras, sino generando los recursos y la capacidad p&uacute;blica necesarios para avanzar en distintos frentes.
    </p><p class="article-text">
        El estadio tampoco se transforma para unas pocas semanas de 2030. El Mundial es el horizonte que acelera una actuaci&oacute;n necesaria, pero la infraestructura permanecer&aacute; despu&eacute;s de que termine el &uacute;ltimo partido. Ser&aacute; parte del patrimonio p&uacute;blico de Gran Canaria y un equipamiento deportivo, econ&oacute;mico  y social para las pr&oacute;ximas generaciones.
    </p><p class="article-text">
        Por eso afrontamos la situaci&oacute;n actual con responsabilidad y determinaci&oacute;n. Sin minimizar el problema y sin alimentar el alarmismo. Analizando las causas, escuchando al sector, utilizando las herramientas que ofrece la legislaci&oacute;n y tomando las decisiones que correspondan.
    </p><p class="article-text">
        Una licitaci&oacute;n desierta no borra los a&ntilde;os de trabajo que permitieron traer el Mundial a Gran Canaria. No invalida la necesidad de transformar el estadio. Y no convierte un obst&aacute;culo administrativo en el fracaso de un proyecto estrat&eacute;gico. Las grandes decisiones se miden, precisamente, cuando aparecen las dificultades.
    </p><p class="article-text">
        Gran Canaria decidi&oacute; competir por el Mundial cuando no hab&iacute;a ninguna garant&iacute;a de conseguirlo. Crey&oacute; en sus posibilidades, construy&oacute; una candidatura s&oacute;lida, sum&oacute; voluntades y alcanz&oacute; un objetivo que durante a&ntilde;os parec&iacute;a lejano. Ahora tenemos delante otro desaf&iacute;o. Lo afrontaremos con di&aacute;logo, pero con autonom&iacute;a para decidir; con prudencia, pero sin miedo; con rigor, pero sin permitir que la dificultad se convierta en par&aacute;lisis. Escucharemos todas las posiciones leg&iacute;timas, pero las decisiones se tomar&aacute;n pensando en el inter&eacute;s general de Gran Canaria.
    </p><p class="article-text">
        Porque los obst&aacute;culos no borran el camino recorrido. Lo ponen a prueba. Y este Cabildo no ha llegado hasta aqu&iacute; para detenerse ante el primer tropez&oacute;n que aparezca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mundial-estadio-determinacion-gran-canaria_132_13375928.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jul 2026 10:08:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Mundial, el estadio y la determinación de Gran Canaria]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[Un nuevo hito sociosanitario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/nuevo-hito-sociosanitario_132_13360016.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e75f02b-3487-46a0-9e79-c55685768c40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un nuevo hito sociosanitario"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La experiencia de la pandemia nos confirmó que invertir en planificación y cuidados fortalece la protección de toda la sociedad. Por eso, mientras se ejecutan las obras del Centro Carlota de la Quintana y continúan desarrollándose otras infraestructuras, el Cabildo ya trabaja en el Tercer Plan Sociosanitario. Las demandas crecen y no admiten pausas</p></div><p class="article-text">
        Las paredes del antiguo Hospital Psiqui&aacute;trico acumulan veinte a&ntilde;os de silencio. Dos d&eacute;cadas en las que ese edificio singular, concebido por el arquitecto Miguel Mart&iacute;n Fern&aacute;ndez de la Torre como una de las referencias del racionalismo en Espa&ntilde;a, ha permanecido mudo entre la arboleda de Tafira, como una imagen congelada en el tiempo. Hoy, ese silencio termina. El Cabildo de Gran Canaria ha dado inicio a las obras de rehabilitaci&oacute;n del inmueble para convertirlo en el Centro Sociosanitario Carlota de la Quintana, un equipamiento llamado a convertirse en pieza clave de las pol&iacute;ticas de atenci&oacute;n y justicia social de la isla.
    </p><p class="article-text">
        Colocar la primera piedra de este proyecto hace un par de d&iacute;as fue mucho m&aacute;s que un acto protocolario. Es la culminaci&oacute;n de a&ntilde;os de planificaci&oacute;n, de voluntad pol&iacute;tica sostenida y de la convicci&oacute;n de que los cuidados no son un gasto, sino una inversi&oacute;n en derechos y en cohesi&oacute;n social. Es tambi&eacute;n el reconocimiento de que Gran Canaria tiene una deuda pendiente con este edificio y con las personas que un d&iacute;a lo habitaron.
    </p><p class="article-text">
        El racionalismo naci&oacute; del principio de poner la arquitectura al servicio de una funci&oacute;n a trav&eacute;s de la pureza de las l&iacute;neas y las formas. Ese precepto fundacional encontrar&aacute; ahora su expresi&oacute;n m&aacute;s plena. Tras la intervenci&oacute;n impulsada por el Instituto de Atenci&oacute;n Social y Sociosanitaria del Cabildo, con una inversi&oacute;n de algo m&aacute;s de 40 millones de euros y un plazo de ejecuci&oacute;n aproximado de dos a&ntilde;os, el edificio no ser&aacute; una infraestructura m&aacute;s: ser&aacute;, en palabras que me permito tomar prestadas del propio lenguaje arquitect&oacute;nico, un gran abrazo protector.
    </p><p class="article-text">
        La rehabilitaci&oacute;n preservar&aacute; los valores patrimoniales del inmueble y eliminar&aacute; los a&ntilde;adidos que distorsionaban la obra original. Los jardines ser&aacute;n regenerados con especies propias del Paisaje Protegido de Tafira, y el conjunto alcanzar&aacute; una eficiencia energ&eacute;tica pr&aacute;cticamente plena. La vocaci&oacute;n racionalista del edificio &mdash;ajustarse con precisi&oacute;n a un objetivo&mdash; encontrar&aacute; as&iacute; su raz&oacute;n de ser en un proyecto que esquiva la l&oacute;gica operativa de los grandes centros hospitalarios para apostar por un modelo m&aacute;s personalizado y humano.
    </p><p class="article-text">
        El futuro centro dispondr&aacute; de 242 plazas residenciales, organizadas en 17 unidades convivenciales y 2 viviendas tuteladas, destinadas fundamentalmente a personas mayores con discapacidad intelectual y f&iacute;sica, y a usuarios y usuarias con enfermedad mental. Se suman 30 plazas de d&iacute;a, completando una oferta que pondr&aacute; las necesidades y la autonom&iacute;a de las personas en el centro de cada decisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hay algo en este proyecto que va m&aacute;s all&aacute; de los metros cuadrados y de las plazas residenciales, y quiero detenerme en ello. El nuevo centro llevar&aacute; el nombre de la doctora Carlota de la Quintana: pionera de la medicina en el archipi&eacute;lago, primera mujer m&eacute;dica especialista de Canarias y tercera de Espa&ntilde;a, conocida por muchos como la doctora de los pobres.
    </p><p class="article-text">
        Parec&iacute;a que el destino ten&iacute;a reservado un lugar conjunto para este edificio y para la doctora De la Quintana. Ella dedic&oacute; su profesi&oacute;n y gran parte de su vida al auxilio de las personas m&aacute;s necesitadas; fue la mano sanadora que lleg&oacute; donde pr&aacute;cticamente nadie llegaba, luz de la medicina en la oscuridad de la injusticia social, la combinaci&oacute;n perfecta de ciencia y humanidad. Nos dej&oacute; en el a&ntilde;o 2011 a los 102 a&ntilde;os, pero Do&ntilde;a Carlota pertenece a esa clase de personas eternas que permanecen gracias a su legado, tan s&oacute;lido como los cimientos de estos pabellones.
    </p><p class="article-text">
        Quienes creemos en la igualdad sentimos la obligaci&oacute;n de continuar ese camino. El nombre del centro no es un homenaje decorativo: es un compromiso. Del mismo modo que el Centro Benedicta Ojeda, inaugurado hace unos meses, honra a la gran referente de la enfermer&iacute;a en Gran Canaria, el Centro Sociosanitario Carlota de la Quintana incorpora a su misi&oacute;n institucional el ejemplo de una mujer que entendi&oacute; los cuidados como un acto de justicia. 
    </p><p class="article-text">
        Esta actuaci&oacute;n se enmarca en el mayor esfuerzo inversor en el &aacute;mbito sociosanitario del Cabildo de las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas. El Segundo Plan Sociosanitario del Cabildo prev&eacute; la creaci&oacute;n de 1.600 nuevas plazas p&uacute;blicas y cerca de 400 m&aacute;s impulsadas por el tercer sector con financiaci&oacute;n insular. Naci&oacute; con una dotaci&oacute;n de 90 millones de euros y, gracias a una aportaci&oacute;n adicional de 110 millones de fondos propios, alcanza una inversi&oacute;n total de 200 millones. M&aacute;s de la mitad de las plazas ya est&aacute;n en servicio.
    </p><p class="article-text">
        A ello se suma el Convenio de Dependencia 2025-2028, suscrito con el Gobierno de Canarias, que moviliza 604 millones de euros para garantizar la estabilidad de los servicios, atender cada a&ntilde;o a m&aacute;s de 5.300 hombres y mujeres y consolidar un modelo de cuidados centrado en la persona. En la &uacute;ltima d&eacute;cada, Gran Canaria ha duplicado el n&uacute;mero de personas atendidas, diversificando los recursos con centros de d&iacute;a, hogares funcionales, atenci&oacute;n domiciliaria y dispositivos especializados.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras no son ret&oacute;rica. Son el resultado de a&ntilde;os de planificaci&oacute;n y de acuerdos institucionales complejos, sostenidos por una voluntad pol&iacute;tica que rechaza mirar hacia otro lado ante el envejecimiento de la poblaci&oacute;n y el aumento de la dependencia. Nadie, absolutamente nadie, puede quedar al margen del futuro al que aspiramos. 
    </p><p class="article-text">
        La experiencia de la pandemia nos confirm&oacute; que invertir en planificaci&oacute;n y cuidados fortalece la protecci&oacute;n de toda la sociedad. Por eso, mientras se ejecutan las obras del Centro Carlota de la Quintana y contin&uacute;an desarroll&aacute;ndose otras infraestructuras, el Cabildo ya trabaja en el Tercer Plan Sociosanitario. Las demandas crecen y no admiten pausas.
    </p><p class="article-text">
        Me gusta pensar que un edificio, una ciudad, una isla, est&aacute;n hechos sobre todo de emociones: las l&iacute;neas trazadas en los planos deben determinar el punto de encuentro entre la arquitectura y las aspiraciones colectivas. El antiguo Hospital Psiqui&aacute;trico fue en su d&iacute;a un barco varado en un oc&eacute;ano de olvido. Hoy reflota y marca el rumbo. Estoy convencido de que este edificio hablar&aacute; alto y claro de todo aquello que podemos lograr cuando Gran Canaria trabaja unida. El silencio ha terminado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/nuevo-hito-sociosanitario_132_13360016.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jul 2026 13:57:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un nuevo hito sociosanitario]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una isla que avanza y crece en valor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/isla-avanza-crece_132_13341691.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/819d7284-5f89-4256-b4f9-12b76e100e3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una isla que avanza y crece en valor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Gran Canaria no está exenta de retos. La incertidumbre internacional —las guerras, la tensión geopolítica y el proteccionismo comercial— obliga a la prudencia. La mejora del empleo debe ir acompañada de mayor calidad y formación. Pero la tendencia es clara. Once años de proyecto político sostenido, de inversión pública inteligente, de diálogo y de apuesta por las personas antes que por el crecimiento desmedido están dando sus frutos</p></div><p class="article-text">
        Gran Canaria vive un momento singular. As&iacute; lo evidenci&oacute; el tercer Debate sobre el Estado de la Isla de este mandato -celebrado los d&iacute;as 22 y 23 de este mes-, un ejercicio de rendici&oacute;n de cuentas que retrata a una instituci&oacute;n con proyecto definido, rumbo claro y resultados tangibles. Lejos del discurso autocomplaciente, y m&aacute;s all&aacute; del todo est&aacute; mal de la oposici&oacute;n,&nbsp;los datos que emergen del balance del &uacute;ltimo a&ntilde;o, por parte del gobierno de la isla, dibujan una isla que crece en valor, que crea empleo a ritmo hist&oacute;rico y que consolida un modelo ecosocial orientado al horizonte Gran Canaria 2050.
    </p><p class="article-text">
        En un contexto de profunda decepci&oacute;n ciudadana con la pol&iacute;tica estatal e internacional, desde el gobierno insular &mdash;sostenido por las fuerzas progresistas del Cabildo durante once a&ntilde;os consecutivos&mdash; nos sentimos orgullosos de haber contribuido a construir un clima de respeto institucional y di&aacute;logo alejado de la polarizaci&oacute;n. Esa estabilidad pol&iacute;tica, poco frecuente en el panorama actual, ha permitido planificar a largo plazo y ejecutar transformaciones estructurales que ya est&aacute;n dando frutos.
    </p><p class="article-text">
        El Cabildo se presenta hoy como una instituci&oacute;n solvente, con capacidad de alzar la voz cuando es necesario &mdash;frente a la conversi&oacute;n de Gran Canaria en zona de internamiento de migrantes, reclamando&nbsp;inversiones estatales justas o ante decisiones auton&oacute;micas discriminatorias&mdash; y a la vez capaz de tender puentes con los 21 municipios de la isla y con todos los sectores econ&oacute;micos y sociales. La visita del papa Le&oacute;n XIV el pasado 11 de junio, acogida con madurez y orgullo por la ciudadan&iacute;a, fue la &uacute;ltima expresi&oacute;n p&uacute;blica de esa identidad grancanaria en plena forma.
    </p><p class="article-text">
        El primer indicador de la salud de cualquier sociedad es el empleo, y aqu&iacute; Gran Canaria ofrece su mejor cara. En 2025, la isla cerr&oacute; con 376.895 personas ocupadas, un 2,3% m&aacute;s que el a&ntilde;o anterior, y super&oacute; por primera vez los 360.000 afiliados a la Seguridad Social, con un crecimiento interanual del 1,9%. El paro registrado cay&oacute; un 6,6%, situ&aacute;ndose en torno a las 63.000 personas y en una tasa del 14,8%, m&iacute;nimos hist&oacute;ricos para la isla.
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s relevante que el n&uacute;mero es la transversalidad de esa mejora. El desempleo femenino cae con fuerza y, de forma especialmente significativa, el paro juvenil cerr&oacute; 2025 por debajo del 20%, frente al 45% que registraba la isla cuando comenz&oacute; este periodo de gobierno, en 2015. Una isla que ofrece oportunidades a sus j&oacute;venes es una isla que construye futuro.
    </p><p class="article-text">
        Los datos de 2026 consolidan esta tendencia. El primer trimestre del a&ntilde;o fue el mejor de toda la serie hist&oacute;rica, con 381.390 personas ocupadas, y la tasa de paro ha bajado ya al 14,5%. Al mismo tiempo, crecen las empresas medianas &mdash;entre 10 y 250 trabajadores&mdash; y aumenta la presencia de grandes empresas que eligen Gran Canaria para proyectos de mayor envergadura.
    </p><p class="article-text">
        En materia tur&iacute;stica, la estrategia cualitativa demuestra su eficacia. En 2025, Gran Canaria recibi&oacute; 4.856.485 turistas, un 2,97% m&aacute;s, con un gasto diario de 180,66 euros por visitante &mdash;un 3,4% m&aacute;s&mdash; y una facturaci&oacute;n tur&iacute;stica que creci&oacute; un 4,3%, alcanzando los 6.280,8 millones de euros al cierre del a&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con un crecimiento moderado del n&uacute;mero de turistas, la rentabilidad se ha duplicado. Esta es la esencia del modelo que defiende el Cabildo: consolidar un turismo de mayor valor a&ntilde;adido, con menor presi&oacute;n sobre el territorio, el medioambiente y la convivencia social. La posici&oacute;n es clara y contrapuesta a la que sostienen los partidos de la derecha canaria: Gran Canaria tiene l&iacute;mites territoriales, ambientales y sociales, y superarlos ser&iacute;a un suicidio econ&oacute;mico y social.
    </p><p class="article-text">
        Los primeros meses de 2026 confirman la senda: el gasto diario crece un 3,3% y la facturaci&oacute;n tur&iacute;stica sube un 6,2%. Una estrategia correcta que el Consorcio Tur&iacute;stico de Maspalomas refuerza con 7,3 millones de euros movilizados para la renovaci&oacute;n del destino.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras del aeropuerto y el puerto certifican el liderazgo estrat&eacute;gico de la isla. El Aeropuerto de Gran Canaria cerr&oacute; 2025 con 15.826.553 pasajeros, convirti&eacute;ndose en el primer aeropuerto de Canarias por tr&aacute;fico, con un crecimiento del 4%. El Puerto de Las Palmas super&oacute; los 32 millones de toneladas movidas, un 15,7% m&aacute;s, consolid&aacute;ndose por primera vez como el cuarto puerto de la red estatal. El puerto no es solo una infraestructura log&iacute;stica: es una plataforma para la econom&iacute;a azul, la reparaci&oacute;n naval, la internacionalizaci&oacute;n y la generaci&oacute;n de empleo cualificado. El sector azul ya representa el 11% del PIB insular, muy por encima, casi cinco puntos,&nbsp;de la media canaria.
    </p><p class="article-text">
        En movilidad interior, el r&eacute;cord tambi&eacute;n es hist&oacute;rico: 107 millones de viajes en transporte p&uacute;blico en el &uacute;ltimo a&ntilde;o. El Cabildo contribuye con 40,6 millones de euros a la gratuidad del transporte, y ha acometido una renovaci&oacute;n de flota con 7,3 millones de euros&nbsp;adicionales. Aportaremos 15 millones m&aacute;s en las pr&oacute;ximas semanas.&nbsp;La inauguraci&oacute;n del Intercambiador de Tamaraceite y el Centro de Control de la Movilidad &mdash;con una inversi&oacute;n de 10,7 millones&mdash; as&iacute; como el avance decisivo del proyecto del tren de Gran Canaria, con la aprobaci&oacute;n de su Declaraci&oacute;n de Impacto Ambiental y el inicio de las expropiaciones, completan un cuadro de movilidad sostenible e integrada en plena construcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las energ&iacute;as renovables alcanzaron el 28,17% del mix energ&eacute;tico insular en 2025, situando a Gran Canaria a la cabeza de las islas en penetraci&oacute;n de renovables. La pieza central de esta transformaci&oacute;n es el Salto de Chira, con m&aacute;s del 65% del proyecto ya ejecutado. En pocos meses, el agua desalada comenzar&aacute; a entrar en la presa de Soria, abriendo un nuevo horizonte de soberan&iacute;a energ&eacute;tica e h&iacute;drica.
    </p><p class="article-text">
        El modelo se completa con instalaci&oacute;n de renovables en infraestructuras p&uacute;blicas, almacenamiento energ&eacute;tico, movilidad el&eacute;ctrica y comunidades energ&eacute;ticas, con una inversi&oacute;n de 25 millones de euros. En materia h&iacute;drica, se mejoran y ampl&iacute;an depuradoras en todo el arco de la isla, garantizando abastecimiento y uso agr&iacute;cola. Una apuesta por la soberan&iacute;a alimentaria que se refuerza con ayudas directas a m&aacute;s de 1.200 agricultores, 19 obras en caminos rurales y 26 eventos de promoci&oacute;n del producto kil&oacute;metro cero.
    </p><p class="article-text">
        El &aacute;rea de servicios sociales registra la inversi&oacute;n m&aacute;s alta que jam&aacute;s ha realizado el Cabildo. El Plan Sociosanitario supera los 120 millones de euros en infraestructuras, a los que se suman las subvenciones directas a entidades del tercer sector, acercando el total a los 140 millones. M&aacute;s de dos mil plazas nuevas en centros sociosanitarios &mdash;muchos ya inaugurados, otros a punto de abrirse&mdash;, adem&aacute;s de la reforma del antiguo psiqui&aacute;trico para convertirlo en un gran centro sociosanitario que pasar&aacute; a llamarse Carlota de la Quintana.
    </p><p class="article-text">
        En educaci&oacute;n, las becas alcanzan los 2,15 millones de euros, con casi 1.500 estudiantes beneficiados. En empleo, m&aacute;s de 1.000 personas han accedido a empleos fomentados directamente desde el Cabildo con una inversi&oacute;n de 27 millones. En vivienda, se han activado convenios para la construcci&oacute;n de m&aacute;s de seiscientas&nbsp;viviendas p&uacute;blicas en alquiler asequible, superando las competencias estrictas de la instituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La inversi&oacute;n en infraestructuras deportivas se acerca a los 200 millones de euros en el conjunto del mandato: el Estadio de Gran Canaria, el Centro Insular de Deportes y la Ciudad Deportiva consolidan a la isla como sede de grandes eventos internacionales. La pr&oacute;xima inauguraci&oacute;n del CAAM renovado, el apoyo al Museo Canario y la apertura de nuevos centros de interpretaci&oacute;n del patrimonio arqueol&oacute;gico refuerzan la apuesta por la identidad y la memoria colectiva de Gran Canaria.
    </p><p class="article-text">
        Salto de Chira, estadio, pabell&oacute;n ferial, centros sociosanitarios, Museo de Bellas Artes, tren, Centro Insular de Deportes: 600 obras que transforman el territorio. Una hacienda saneada, con unos presupuestos que han superado los mil millones de euros por primera vez en la historia del gobierno de la isla, con un periodo medio de pago a proveedores de 5,25 d&iacute;as, y 1.208 millones de euros tramitados en pagos durante el a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Gran Canaria no est&aacute; exenta de retos. La incertidumbre internacional &mdash;las guerras, la tensi&oacute;n geopol&iacute;tica y el proteccionismo comercial&mdash; obliga a la prudencia. La mejora del empleo debe ir acompa&ntilde;ada de mayor calidad y formaci&oacute;n. Pero la tendencia es clara. Once a&ntilde;os de proyecto pol&iacute;tico sostenido, de inversi&oacute;n p&uacute;blica inteligente, de di&aacute;logo y de apuesta por las personas antes que por el crecimiento desmedido est&aacute;n dando sus frutos. Gran Canaria progresa, y lo hace con el esfuerzo de todas y de todos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/isla-avanza-crece_132_13341691.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Jun 2026 11:25:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una isla que avanza y crece en valor]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando la isla camina unida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/isla-camina-unida_132_13323836.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c463dd17-8ada-49c7-b895-3e99d0f6d6fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando la isla camina unida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Gran Canaria demostró que puede. Demostró que cuando sus instituciones se coordinan, cuando su ciudadanía responde con civismo y cuando su identidad colectiva se pone al servicio de un propósito compartido, no hay reto demasiado grande. Y esa demostración, más que cualquier titular o imagen, es el legado más duradero de la visita del papa León XIV a esta isla atlántica que supo estar, en el momento decisivo, a la altura de la historia</p></div><p class="article-text">
        Diez d&iacute;as despu&eacute;s de la visita del Papa a Gran Canaria, quiero compartir con ustedes una reflexi&oacute;n sobre c&oacute;mo la unidad nos hace m&aacute;s fuertes para alcanzar las metas que nos propongamos. La visita de Le&oacute;n XIV a esta isla alcanz&oacute; una notable proyecci&oacute;n en medios internacionales, llegando a m&aacute;s de quince millones de personas. Las im&aacute;genes de su llegada a la Base A&eacute;rea de Gando, el encuentro con los migrantes en Arguinegu&iacute;n, los actos en la Catedral de Santa Ana y la misa multitudinaria en el Estadio de Gran Canaria se distribuyeron mediante se&ntilde;al internacional, reforzando la visibilidad global de la isla,&nbsp;tanto como territorio tur&iacute;stico como punto neur&aacute;lgico de las rutas migratorias hacia Europa.
    </p><p class="article-text">
        El tono dominante que percibo en la opini&oacute;n p&uacute;blica es de satisfacci&oacute;n y orgullo por el hito hist&oacute;rico y por el trabajo conjunto en la organizaci&oacute;n de la visita&nbsp;de di&oacute;cesis, administraciones y entidades sociales en la organizaci&oacute;n. La isla fue capaz de absorber el incremento de tr&aacute;fico, visitantes y ocupaci&oacute;n hotelera, potenciando su imagen como territorio preparado para grandes eventos complejos.
    </p><p class="article-text">
        Y es que hay momentos en la vida de un pueblo que trascienden la mera an&eacute;cdota y se convierten en espejo donde una sociedad se reconoce a s&iacute; misma, donde descubre de qu&eacute;&nbsp;est&aacute; hecha, cu&aacute;les son sus valores m&aacute;s profundos y hasta d&oacute;nde llega su capacidad colectiva cuando decide actuar como un solo cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        La visita del&nbsp;papa Le&oacute;n XIV a Gran Canaria fue, sin duda, uno de esos momentos. No solo por su dimensi&oacute;n religiosa o por el peso simb&oacute;lico que entra&ntilde;a recibir al l&iacute;der espiritual de m&aacute;s de mil millones de cat&oacute;licos en el mundo, sino porque revel&oacute; algo m&aacute;s &iacute;ntimo y quiz&aacute;s m&aacute;s perdurable: la extraordinaria potencia que emerge cuando una isla entera decide hablar con una sola voz, moverse con un solo prop&oacute;sito y mostrar al mundo lo mejor de s&iacute;&nbsp;misma.
    </p><p class="article-text">
        Esa fuerza no naci&oacute; de la improvisaci&oacute;n ni del azar. Fue el resultado de un proceso de convergencia en el que instituciones, organizaciones sociales, ciudadan&iacute;a y administraciones de distinto signo y competencia se alinearon en torno a un objetivo com&uacute;n. Y ese alineamiento, esa suma de voluntades, es precisamente la lecci&oacute;n m&aacute;s valiosa que nos deja este acontecimiento hist&oacute;rico, m&aacute;s all&aacute; de las im&aacute;genes impactantes, las cifras de asistencia o los titulares que recorrieron el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Gran Canaria es una isla compleja. Como cualquier sociedad moderna, alberga en su interior tensiones, debates, diferencias de criterio y pluralidad de intereses. Esa diversidad es, en s&iacute; misma, una riqueza. Pero la diversidad sin capacidad de articulaci&oacute;n puede convertirse en fragmentaci&oacute;n, y la fragmentaci&oacute;n debilita. Lo que demostr&oacute; la visita papal es que esta isla ha madurado lo suficiente como para sostener la pluralidad y, al mismo tiempo, construir unidad cuando la ocasi&oacute;n lo exige.
    </p><p class="article-text">
        Las instituciones que habitualmente operan en &aacute;mbitos separados -el Cabildo de Gran Canaria, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, el Gobierno de Canarias, la Delegaci&oacute;n del Gobierno de Espa&ntilde;a, la Di&oacute;cesis de Canarias-&nbsp;trabajaron en coordinaci&oacute;n estrecha para dise&ntilde;ar y ejecutar un dispositivo de una complejidad extraordinaria. Cada engranaje cumpli&oacute; su funci&oacute;n. Cada actor asumi&oacute; su responsabilidad sin intentar protagonismos est&eacute;riles ni trasladar sus cargas al vecino. El resultado fue una maquinaria que funcion&oacute;, como dije en alg&uacute;n momento,&nbsp;&ldquo;como un reloj&rdquo;. No es una met&aacute;fora menor: un reloj solo funciona cuando todas sus piezas, por peque&ntilde;as que sean, cumplen su papel en el momento exacto.
    </p><p class="article-text">
        Pero la coordinaci&oacute;n institucional, siendo imprescindible, no habr&iacute;a bastado por s&iacute; sola. Lo que verdaderamente infundi&oacute; vida al dispositivo fue el civismo y la implicaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a. Decenas de miles de personas se desplazaron con orden, con paciencia, con sentido de la responsabilidad colectiva. Priorizaron el transporte p&uacute;blico sobre el veh&iacute;culo privado. Respetaron los protocolos. Siguieron los itinerarios previstos. Y lo hicieron, no porque fueran obligadas, sino porque entendieron que, en esa jornada, ser parte de la soluci&oacute;n era tambi&eacute;n una forma de ser parte de la historia. Eso es civismo en su expresi&oacute;n m&aacute;s genuina: la conciencia de que el espacio colectivo nos pertenece a todos y a todas; que cuidarlo es tambi&eacute;n cuidarnos.
    </p><p class="article-text">
        La log&iacute;stica de un evento de esta magnitud es, en s&iacute; misma, un relato elocuente sobre las capacidades de un territorio. Gran Canaria recibi&oacute; en pocas horas a una cantidad de personas que transform&oacute; por completo la fisonom&iacute;a urbana de su capital y de varios puntos neur&aacute;lgicos de la isla. Las paradas en el puerto de Arguinegu&iacute;n, en la Catedral y Plaza de Santa Ana y en el Estadio de Gran Canaria configuraron un recorrido que exigi&oacute; una planificaci&oacute;n milim&eacute;trica en materia de movilidad, seguridad, comunicaci&oacute;n y gesti&oacute;n de espacios.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que la zona de Siete Palmas -donde se congregaron cerca de cuarenta mil personas entre el Estadio de Gran Canaria, el Gran Canaria Arena y el Anexo -quedara totalmente despejada apenas hora y media despu&eacute;s de la conclusi&oacute;n de la misa multitudinaria no es un dato menor. Es una demostraci&oacute;n palpable de eficiencia, de anticipaci&oacute;n y de profesionalidad. Las lanzaderas y servicios especiales de Global, los aparcamientos disuasorios, la coordinaci&oacute;n de flujos&hellip; todo fue trazado con precisi&oacute;n y ejecutado con solvencia. Y todo ello, en &uacute;ltima instancia, es el producto de instituciones que conf&iacute;an las unas en las otras, de equipos t&eacute;cnicos que se sienten respaldados y de una ciudadan&iacute;a que cumple su parte del contrato social.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de demostraciones no son gratuitas. Tienen un valor que va mucho m&aacute;s all&aacute; del evento concreto. Proyectan una imagen de solvencia ante el mundo, refuerzan la autoestima colectiva y sientan un precedente sobre el que construir futuros retos. Una isla que es capaz de gestionar con garant&iacute;as absolutas un acontecimiento de esta envergadura est&aacute; enviando un mensaje inequ&iacute;voco a propios y extra&ntilde;os: estamos preparados, somos capaces, podemos.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la log&iacute;stica y la coordinaci&oacute;n, lo que late en el fondo de todo lo acontecido es algo m&aacute;s dif&iacute;cil de medir pero igualmente real: la conciencia de identidad compartida. Lo defin&iacute; en los medios de comunicaci&oacute;n como&nbsp;&ldquo;un momento de cohesi&oacute;n social y de expresi&oacute;n de la grancanariedad&rdquo;. Esa palabra, cargada de significado, apunta a algo que va m&aacute;s all&aacute; de la geograf&iacute;a o la administraci&oacute;n. Habla de un nosotros que se reconoce en valores comunes: el encuentro, la integraci&oacute;n, la paz, el entendimiento.
    </p><p class="article-text">
        Gran Canaria lleva d&eacute;cadas construyendo esa identidad desde su peculiar posici&oacute;n en el mundo, en el cruce de rutas entre continentes, en la encrucijada entre Europa, &Aacute;frica y Am&eacute;rica. Una isla que ha sido hist&oacute;ricamente lugar de paso, de mezcla y de acogida. Y esa tradici&oacute;n no es un accidente geogr&aacute;fico: es una forma de ser que se ha ido sedimentando en la cultura, en las actitudes, en la manera de relacionarse con el otro. La visita papal fue una oportunidad para que esa identidad se expresara con toda su potencia ante la mirada del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Y el mundo mir&oacute;. El papa Le&oacute;n XIV lo percibi&oacute; y transmiti&oacute; su satisfacci&oacute;n y agradecimiento por la acogida y la experiencia vivida en la isla. Cuando el m&aacute;ximo representante de una de las instituciones m&aacute;s antiguas del planeta reconoce en un territorio una capacidad especial para el encuentro y la integraci&oacute;n, est&aacute; validando algo que los grancanarios y grancanarias llevan mucho tiempo construyendo en silencio, con la perseverancia discreta de quien sabe que los valores verdaderos no se proclaman, se practican.
    </p><p class="article-text">
        Porque la unidad de una sociedad no se forja solo en los momentos de celebraci&oacute;n y orgullo colectivo. Se forja, sobre todo, en la capacidad de mirar juntos las realidades m&aacute;s duras, de asumir la incomodidad moral que genera la injusticia y de comprometerse colectivamente con respuestas a la altura de los desaf&iacute;os. Una isla que puede hacer ambas cosas a la vez -organizarse con eficiencia y mantener viva la conciencia&nbsp;&eacute;tica-&nbsp;es una isla verdaderamente fuerte.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, lo que nos ense&ntilde;a este acontecimiento hist&oacute;rico es que la unidad no es solo un valor abstracto ni un eslogan para tiempos de crisis. Es una ventaja concreta, una capacidad real que se cultiva, que se ejercita y que, cuando llega el momento, marca la diferencia entre una respuesta mediocre y una respuesta excepcional.
    </p><p class="article-text">
        Gran Canaria demostr&oacute; que puede. Demostr&oacute; que cuando sus instituciones se coordinan, cuando su ciudadan&iacute;a responde con civismo y cuando su identidad colectiva se pone al servicio de un prop&oacute;sito compartido, no hay reto demasiado grande. Y esa demostraci&oacute;n, m&aacute;s que cualquier titular o imagen, es el legado m&aacute;s duradero de la visita del papa Le&oacute;n XIV a esta isla atl&aacute;ntica que supo estar, en el momento decisivo, a la altura de la historia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/isla-camina-unida_132_13323836.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 22 Jun 2026 13:16:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando la isla camina unida]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La enseñanza del muelle de Arguineguín]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ensenanza-muelle-arguineguin_132_13305798.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El puerto pesquero se convirtió en el símbolo más visible de la inacción y la improvisación institucional del Ministerio del Interior español. La falta de recursos, planificación y respuesta eficaz derivaron en una vulneración flagrante de los derechos fundamentales de las personas migrantes</p></div><p class="article-text">
        Entre agosto y noviembre de 2020, Gran Canaria vivi&oacute; una crisis migratoria muy dura. Ante el aumento de llegadas por la ruta canaria, el Gobierno de Espa&ntilde;a improvis&oacute; en el muelle de Arguinegu&iacute;n un campamento que lleg&oacute; a concentrar hasta unas 2.600 personas en condiciones de hacinamiento indignas. Numerosas instituciones y organizaciones humanitarias exigieron el cierre inmediato de las instalaciones en el que llamaron el &ldquo;muelle de la verg&uuml;enza&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El puerto pesquero de Arguinegu&iacute;n se convirti&oacute; en el s&iacute;mbolo m&aacute;s visible de la inacci&oacute;n y la improvisaci&oacute;n institucional del Ministerio del Interior espa&ntilde;ol. La falta de recursos, planificaci&oacute;n y respuesta eficaz derivaron en una vulneraci&oacute;n flagrante de los derechos fundamentales de las personas migrantes. Las im&aacute;genes del muelle, que dieron la vuelta al mundo, evidenciaron la ausencia de una estrategia adecuada y la falta de respeto hacia la dignidad de quienes buscaban protecci&oacute;n y un futuro mejor.
    </p><p class="article-text">
        En su visita a Gran Canaria el pasado jueves, Le&oacute;n XIV se acerc&oacute; a este muelle de pescadores - &ldquo;s&iacute;mbolo mundial de la ruta atl&aacute;ntica&rdquo;- para recordar a quienes perdieron su vida en ella, denunciar el trato que recibieron y reciben las personas migrantes, reconocer el trabajo de organizaciones, voluntariado e instituciones que los atienden y convertir el lugar en s&iacute;mbolo de acogida, integraci&oacute;n y esperanza. En su estancia en la isla, Le&oacute;n XIV insisti&oacute; en trasladar a la humanidad la necesidad de abrazar la paz, amparar a las personas migrantes, cuestionar las pol&iacute;ticas migratorias europeas y defender la dignidad humana, los derechos humanos y la justicia social. Este hecho hist&oacute;rico nos debe servir para pararnos a pensar detenida y profundamente&nbsp;sobre todo ello en estos tiempos convulsos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vivimos una &eacute;poca marcada por profundas tensiones internacionales, por el avance de los discursos de odio y por una creciente polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica y social que amenaza con erosionar los fundamentos democr&aacute;ticos construidos durante d&eacute;cadas. Las guerras, los desplazamientos forzados, las desigualdades econ&oacute;micas y el deterioro ambiental generan incertidumbre y miedo en amplios sectores de la poblaci&oacute;n. En medio de ese contexto convulso, territorios como Canarias adquieren un valor simb&oacute;lico y pol&iacute;tico singular como espacios de convivencia, diversidad y encuentro entre culturas.
    </p><p class="article-text">
        La historia del archipi&eacute;lago canario ha estado siempre vinculada al intercambio humano. Su posici&oacute;n geogr&aacute;fica, en medio del Atl&aacute;ntico y entre continentes, convirti&oacute; a las islas en lugar de paso, de acogida y de mestizaje cultural. Europa, &Aacute;frica y Am&eacute;rica confluyen en Canarias no solo desde el punto de vista geogr&aacute;fico, sino tambi&eacute;n desde una realidad humana que ha moldeado la identidad insular a lo largo de los siglos. Esa mezcla de influencias constituye hoy uno de los principales patrimonios sociales y culturales del archipi&eacute;lago.
    </p><p class="article-text">
        La diversidad no debe entenderse como una amenaza, sino como una oportunidad colectiva. Sin embargo, en muchos lugares resurgen posiciones pol&iacute;ticas que convierten la diferencia en motivo de confrontaci&oacute;n. Se alimentan prejuicios contra quienes piensan distinto, profesan otra religi&oacute;n o proceden de otros pa&iacute;ses, mientras crecen discursos que simplifican la complejidad social mediante el miedo y la exclusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Frente a ello, resulta imprescindible reivindicar una cultura democr&aacute;tica basada en el respeto mutuo, el pluralismo y el di&aacute;logo. La democracia no consiste &uacute;nicamente en votar; requiere una convivencia asentada en principios &eacute;ticos y sociales que reconozcan la dignidad de todas las personas. Sin pluralismo no existe una democracia plena.
    </p><p class="article-text">
        La convivencia democr&aacute;tica exige fortalecer los espacios de encuentro. Las sociedades m&aacute;s cohesionadas son aquellas capaces de dialogar desde sus diferencias sin convertirlas en trincheras irreconciliables. El respeto a la diversidad cultural, religiosa y social implica construir valores comunes desde el reconocimiento del otro y un compromiso activo con los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        En Canarias, esta realidad posee una relevancia especial. El archipi&eacute;lago ha conocido los efectos de la emigraci&oacute;n, la pobreza y la dependencia exterior. Miles de canarios tuvieron que abandonar su tierra buscando oportunidades, una memoria que deber&iacute;a reforzar la empat&iacute;a hacia quienes hoy llegan huyendo de la guerra, el hambre o la desesperaci&oacute;n. Las migraciones forman parte de la historia de la humanidad y deben abordarse desde la cooperaci&oacute;n y el respeto a la dignidad humana.
    </p><p class="article-text">
        Las islas se encuentran adem&aacute;s en una posici&oacute;n sensible ante grandes desaf&iacute;os globales. La crisis clim&aacute;tica, la escasez de recursos y la dependencia energ&eacute;tica obligan a repensar el modelo de desarrollo. La sostenibilidad no puede separarse de la justicia social ni del bienestar colectivo. Por eso resulta fundamental avanzar hacia modelos econ&oacute;micos que prioricen la sostenibilidad ambiental, la soberan&iacute;a energ&eacute;tica y el equilibrio territorial. El progreso debe situar a las personas y al territorio en el centro de las decisiones pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Muchas son las consecuencias de la ultraperificidad y de un modelo de desarrollo que, pese al crecimiento econ&oacute;mico y tur&iacute;stico, no ha logrado garantizar el bienestar de una parte importante de la poblaci&oacute;n. El archipi&eacute;lago mantiene algunas de las tasas m&aacute;s elevadas de pobreza y exclusi&oacute;n social del Estado, mientras la desigualdad se acent&uacute;a y el acceso a una vivienda digna se convierte en un problema cada vez m&aacute;s grave para miles de familias. A ello se suma la presi&oacute;n sobre el territorio y los servicios p&uacute;blicos, la precariedad laboral y las dificultades derivadas de la insularidad. Esta realidad es utilizada a menudo de manera irresponsable por determinados grupos pol&iacute;ticos - de extrema derecha y de algunos que se llaman progresistas- para se&ntilde;alar a colectivos vulnerables y alimentar la xenofobia.
    </p><p class="article-text">
        La defensa de la democracia y sus valores&nbsp;tambi&eacute;n pasa por combatir las desigualdades. All&iacute; donde existen exclusi&oacute;n y precariedad se debilita la confianza colectiva. Las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas deben garantizar derechos b&aacute;sicos como la vivienda, la educaci&oacute;n, la sanidad y el empleo digno.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la cultura es una herramienta esencial para construir ciudadan&iacute;a cr&iacute;tica y cohesionada. A trav&eacute;s de la educaci&oacute;n y el intercambio cultural se fortalecen valores como la empat&iacute;a, la convivencia y el pensamiento democr&aacute;tico. Las sociedades que fomentan el di&aacute;logo son menos vulnerables a los extremismos.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n las tradiciones espirituales y religiosas pueden contribuir a generar puentes de entendimiento cuando se sit&uacute;an al servicio de la dignidad humana, la justicia y la paz. La convivencia democr&aacute;tica exige reconocer la libertad de conciencia y el derecho de cada persona a vivir conforme a sus valores dentro del respeto a los derechos comunes.
    </p><p class="article-text">
        Canarias posee condiciones singulares para convertirse en un referente de convivencia atl&aacute;ntica. Su realidad multicultural y su posici&oacute;n estrat&eacute;gica la sit&uacute;an en un lugar privilegiado para impulsar una visi&oacute;n basada en la cooperaci&oacute;n entre pueblos y culturas. Esa vocaci&oacute;n de encuentro debe formar parte de un proyecto comprometido con la paz, la sostenibilidad y la justicia social.
    </p><p class="article-text">
        Pero defender esos valores requiere valent&iacute;a c&iacute;vica. Es necesario combatir activamente los discursos xen&oacute;fobos, racistas o autoritarios que intentan normalizar la exclusi&oacute;n. La democracia necesita una ciudadan&iacute;a comprometida con los derechos humanos y con la construcci&oacute;n de sociedades inclusivas.
    </p><p class="article-text">
        En tiempos de incertidumbre global, resulta m&aacute;s necesario que nunca recuperar el valor de la convivencia. Frente a quienes pretenden dividir mediante el miedo, es imprescindible reivindicar la solidaridad, el di&aacute;logo y la cooperaci&oacute;n para afrontar los desaf&iacute;os del presente y del futuro. Canarias puede y debe seguir siendo un espacio abierto al mundo, donde la diversidad sea fuente de riqueza colectiva.
    </p><p class="article-text">
        La paz no es solamente la ausencia de guerra. Se construye garantizando dignidad, igualdad y oportunidades para todas las personas; defendiendo la democracia frente al autoritarismo, fortaleciendo los servicios p&uacute;blicos y protegiendo el medio ambiente. En una &eacute;poca marcada por la confrontaci&oacute;n y la zozobra, apostar por la convivencia y el pluralismo constituye una condici&oacute;n imprescindible para construir un futuro m&aacute;s justo y humano.
    </p><p class="article-text">
        La visita y el mensaje del papa Le&oacute;n XIV nos deben servir igualmente para reflexionar sobre convivencia, diversidad y democracia en tiempos de incertidumbre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ensenanza-muelle-arguineguin_132_13305798.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jun 2026 15:19:43 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La enseñanza del muelle de Arguineguín]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bienvenido a Gran Canaria, León XIV]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/bienvenido-gran-canaria-leon-xiv_132_13292841.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bbb7eaad-6036-465b-9622-03852c756e67_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bienvenido a Gran Canaria, León XIV"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No se trata únicamente de acogerlo como líder religioso, sino de asumir el reto que su presencia plantea: seguir construyendo una sociedad más justa, más solidaria y más comprometida con la dignidad humana. Canarias tiene la oportunidad de mostrarse al mundo como lo que es: un territorio diverso, abierto, profundamente humano y con una firme vocación de paz</p></div><p class="article-text">
        Bienvenido a Gran Canaria, Le&oacute;n XIV. Su llegada a Gran Canaria, a este&nbsp;archipi&eacute;lago atl&aacute;ntico, constituye un acontecimiento de enorme trascendencia que desborda lo estrictamente religioso para situarse en un plano mucho m&aacute;s amplio, profundamente humano, social y pol&iacute;tico. En un contexto internacional marcado por conflictos armados, tensiones geopol&iacute;ticas, desigualdades crecientes y un preocupante retroceso de valores democr&aacute;ticos, su presencia en Canarias adquiere un significado especial. Estas islas, hist&oacute;ricamente situadas en la encrucijada entre continentes, se convierten hoy en un escenario privilegiado desde el que proyectar un mensaje de paz, convivencia y di&aacute;logo entre culturas.
    </p><p class="article-text">
        Canarias ha sido, desde sus or&iacute;genes, un territorio de encuentro. Su posici&oacute;n geogr&aacute;fica entre Europa, &Aacute;frica y Am&eacute;rica ha favorecido el intercambio constante de personas, ideas y tradiciones, configurando una sociedad diversa y abierta. Esa diversidad no ha estado exenta de desaf&iacute;os, pero ha sabido transformarse en una de sus mayores fortalezas. El pluralismo cultural y religioso que caracteriza a las islas es hoy un ejemplo de convivencia que merece ser reconocido y reforzado. En este sentido, su visita no solo tiene un valor simb&oacute;lico, sino tambi&eacute;n una oportunidad para reforzar el ecumenismo y el di&aacute;logo interreligioso como herramientas fundamentales para construir sociedades m&aacute;s justas, inclusivas y cohesionadas.
    </p><p class="article-text">
        La presencia de un l&iacute;der espiritual de su dimensi&oacute;n en Canarias invita a reflexionar sobre el papel de la religi&oacute;n en el mundo contempor&aacute;neo. Lejos de ser un elemento de divisi&oacute;n, la fe puede y debe actuar como un punto de encuentro, como un espacio com&uacute;n desde el que impulsar valores universales como la solidaridad, la justicia social, la dignidad humana y el respeto mutuo. En un tiempo en el que proliferan los discursos excluyentes, los nacionalismos cerrados y las pol&iacute;ticas del miedo, su mensaje adquiere una relevancia a&uacute;n mayor. Canarias, con su tradici&oacute;n de convivencia, est&aacute; en condiciones de proyectar al mundo esa visi&oacute;n integradora que usted defiende con firmeza.
    </p><p class="article-text">
        Junto a esta dimensi&oacute;n cultural y espiritual, existe otra profundamente arraigada en la identidad canaria: su vocaci&oacute;n de paz. A lo largo de su historia reciente, la sociedad de las islas ha manifestado de forma reiterada su rechazo a la guerra y a la militarizaci&oacute;n del territorio. Episodios como la oposici&oacute;n a la instalaci&oacute;n de bases militares o el posicionamiento diferenciado en debates de alcance estatal reflejan una conciencia colectiva orientada hacia la neutralidad, el di&aacute;logo y la resoluci&oacute;n pac&iacute;fica de los conflictos. Canarias ha defendido, con claridad, que su papel en el mundo no debe ser el de plataforma estrat&eacute;gica para la confrontaci&oacute;n, sino el de espacio de cooperaci&oacute;n entre pueblos.
    </p><p class="article-text">
        Este compromiso conecta de manera directa con las posiciones que usted ha expresado desde el inicio de su pontificado. Su denuncia de la guerra como una derrota de la humanidad y su insistencia en la necesidad de apostar por la negociaci&oacute;n, el desarme y la diplomacia resuenan con especial fuerza en esta tierra. En un momento en el que los conflictos internacionales parecen enquistarse y la l&oacute;gica de bloques vuelve a imponerse, su voz representa una llamada urgente a recuperar el sentido com&uacute;n, la responsabilidad compartida y la centralidad de la vida humana por encima de cualquier inter&eacute;s geopol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Su firmeza frente a los discursos autoritarios y su defensa de los derechos humanos han marcado un punto de inflexi&oacute;n en el debate global. En un escenario donde algunas de las principales potencias del mundo optan por el enfrentamiento, la exclusi&oacute;n y el debilitamiento de las instituciones internacionales, su posici&oacute;n supone un contrapunto&nbsp;&eacute;tico de gran relevancia. Canarias, que ha vivido hist&oacute;ricamente las consecuencias de las decisiones tomadas lejos de su territorio, comprende bien la importancia de defender un orden internacional basado en la justicia, la cooperaci&oacute;n y el respeto mutuo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, si hay un &aacute;mbito en el que su visita adquiere una dimensi&oacute;n especialmente significativa es el de la migraci&oacute;n. Canarias se ha convertido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en una de las principales puertas de entrada a Europa para miles de personas procedentes del continente africano. La llamada ruta atl&aacute;ntica representa una de las traves&iacute;as m&aacute;s peligrosas del mundo, marcada por el sufrimiento, la incertidumbre y, en demasiadas ocasiones, la tragedia. Detr&aacute;s de cada llegada hay historias de vida que interpelan directamente a la conciencia colectiva y que obligan a replantear las pol&iacute;ticas migratorias desde una perspectiva m&aacute;s humana.
    </p><p class="article-text">
        Su compromiso con las personas migrantes ha sido claro y constante. Ha defendido la necesidad de acoger, proteger, promover e integrar, denunciando con contundencia la&nbsp;&ldquo;globalizaci&oacute;n de la indiferencia&rdquo; y cuestionando aquellos modelos que priorizan el control de fronteras sobre los derechos humanos. Este mensaje encuentra en Canarias un espacio especialmente sensible, donde la realidad migratoria no es una abstracci&oacute;n, sino una experiencia cotidiana. Las islas conocen bien las dificultades de la acogida en un territorio limitado, pero tambi&eacute;n han demostrado una enorme capacidad de solidaridad.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, su presencia contribuye a situar en el centro del debate europeo la dimensi&oacute;n humanitaria de la migraci&oacute;n. La Uni&oacute;n Europea se encuentra en un momento clave, con reformas en marcha que buscan redefinir su pol&iacute;tica de asilo y migraci&oacute;n. Sin embargo, existe una preocupaci&oacute;n creciente sobre el riesgo de que estas medidas refuercen el papel de los territorios fronterizos como espacios de contenci&oacute;n. Canarias, por su ubicaci&oacute;n geogr&aacute;fica, podr&iacute;a verse especialmente afectada por este enfoque, lo que plantea desaf&iacute;os importantes tanto desde el punto de vista log&iacute;stico como&nbsp;&eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Su visita ofrece una oportunidad &uacute;nica para amplificar este debate y para recordar que detr&aacute;s de cada pol&iacute;tica hay personas concretas, con derechos, con dignidad y con aspiraciones leg&iacute;timas. Su voz aporta legitimidad a una cr&iacute;tica necesaria sobre aquellos modelos que deshumanizan y que erosionan los valores fundamentales sobre los que se construye la convivencia democr&aacute;tica. Canarias, en este sentido, no quiere ser un l&iacute;mite, sino un puente; no un espacio de retenci&oacute;n, sino un lugar de acogida y de tr&aacute;nsito digno.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de estas dimensiones, su presencia tiene tambi&eacute;n un impacto simb&oacute;lico de gran alcance. En un momento en el que el mundo parece avanzar hacia la fragmentaci&oacute;n, su visita a un territorio como Canarias lanza un mensaje poderoso: la importancia de los espacios de encuentro, de las periferias que conectan, de los lugares donde es posible construir alternativas basadas en la cooperaci&oacute;n y el entendimiento. Estas islas, alejadas de los grandes centros de poder, representan precisamente esa otra forma de estar en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Canarias le recibe, por tanto, con una mezcla de respeto, esperanza y responsabilidad. Respeto por la figura que representa y por el liderazgo moral que ejerce en un momento especialmente complejo. Esperanza porque su mensaje y compromiso pueden&nbsp;contribuir a abrir caminos de di&aacute;logo y a reforzar valores que hoy m&aacute;s que nunca necesitan ser reivindicados. Y responsabilidad porque esta visita tambi&eacute;n interpela a la propia sociedad canaria, que debe estar a la altura de los principios que dice defender.
    </p><p class="article-text">
        No se trata &uacute;nicamente de acogerlo como l&iacute;der religioso, sino de asumir el reto que su presencia plantea: seguir construyendo una sociedad m&aacute;s justa, m&aacute;s solidaria y m&aacute;s comprometida con la dignidad humana. Canarias tiene la oportunidad de mostrarse al mundo como lo que es: un territorio diverso, abierto, profundamente humano y con una firme vocaci&oacute;n de paz.
    </p><p class="article-text">
        Y todo esto condicionado por las consecuencias de la ultraperificidad y de un modelo de desarrollo que, pese al crecimiento econ&oacute;mico y tur&iacute;stico, no ha logrado garantizar el bienestar de una parte importante de la poblaci&oacute;n. El archipi&eacute;lago mantiene algunas de las tasas m&aacute;s elevadas de pobreza y exclusi&oacute;n social del Estado, mientras la desigualdad se acent&uacute;a y el acceso a una vivienda digna se convierte en un problema cada vez m&aacute;s grave para miles de familias. A ello se suma la presi&oacute;n sobre el territorio y los servicios p&uacute;blicos, la precariedad laboral y las dificultades derivadas de la insularidad. Canarias representa as&iacute;&nbsp;el desaf&iacute;o de compatibilizar desarrollo econ&oacute;mico, justicia social y protecci&oacute;n ambiental en un territorio limitado y vulnerable.
    </p><p class="article-text">
        Esta isla, Le&oacute;n XIV, le abre sus puertas como tierra de encuentro, de di&aacute;logo y de esperanza. Aqu&iacute;&nbsp;encontrar&aacute; un pueblo que, a pesar de las dificultades, sigue creyendo en la convivencia, en la justicia y en la necesidad de construir un futuro compartido donde nadie quede atr&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/bienvenido-gran-canaria-leon-xiv_132_13292841.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 07:21:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bienvenido a Gran Canaria, León XIV]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Opinión pública,Antonio Morales,Papa León XIV]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La corrupción que pudre la democracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/corrupcion-pudre-democracia_132_13283192.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/773112dc-1edd-44ae-b8d4-5020323d3d21_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La corrupción que pudre la democracia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pretendo con este texto seguir reflexionando y advirtiendo sobre la fragilidad de la democracia. Las sociedades democráticas no se destruyen únicamente mediante rupturas abruptas; también pueden deteriorarse lentamente a través de la corrupción, la desigualdad, la pérdida de valores colectivos y el descrédito permanente de las instituciones</p></div><p class="article-text">
        En la &uacute;ltima d&eacute;cada, Espa&ntilde;a ha vivido graves casos de corrupci&oacute;n que han deteriorado la confianza ciudadana en las instituciones. El caso G&uuml;rtel y los papeles de B&aacute;rcenas destaparon una trama de financiaci&oacute;n ilegal vinculada al Partido Popular y precipitaron la ca&iacute;da del&nbsp;gobierno de Mariano Rajoy en 2018. En medio, el caso ERE revel&oacute; un sistema fraudulento de ayudas p&uacute;blicas en Andaluc&iacute;a durante gobiernos socialistas. Tambi&eacute;n el exministro del PP Rodrigo Rato fue condenado por un delito contra la hacienda p&uacute;blica y&nbsp;Crist&oacute;bal Montoro, otro exministro del PP, est&aacute; siendo juzgado por montar presuntamente una red clientelar para hacer leyes al dictado de intereses empresariales.&nbsp;Los casos Kitchen, P&uacute;nica y Lezo, de corrupci&oacute;n urban&iacute;stica y de utilizaci&oacute;n de la polic&iacute;a con fines torticeros, afectaron al PP, mientras que el caso Koldo ha golpeado al PSOE por presuntas comisiones ilegales en contratos p&uacute;blicos durante la pandemia y posibles pagos irregulares vinculados al entorno de Jos&eacute;&nbsp;Luis&nbsp;&Aacute;balos y Santos Cerd&aacute;n. En mayo de 2026, la UCO se person&oacute; en la sede del PSOE en Ferraz dentro de nuevas investigaciones judiciales sobre presunta financiaci&oacute;n irregular y el denominado caso Leire D&iacute;ez.
    </p><p class="article-text">
        La corrupci&oacute;n constituye una de las amenazas m&aacute;s profundas y persistentes para cualquier sistema democr&aacute;tico.&nbsp;M&aacute;s all&aacute; de los delitos concretos, de los nombres propios o de los esc&aacute;ndalos que peri&oacute;dicamente ocupan titulares, su verdadero impacto se produce cuando erosiona la confianza colectiva y debilita la relaci&oacute;n entre la ciudadan&iacute;a y las instituciones. La degradaci&oacute;n&nbsp;&eacute;tica de la vida p&uacute;blica termina generando desapego, frustraci&oacute;n y desafecci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Y no puede interpretarse &uacute;nicamente como un problema judicial o administrativo. Su alcance es mucho m&aacute;s profundo, porque afecta directamente a la calidad democr&aacute;tica y a la cohesi&oacute;n social. Cuando la ciudadan&iacute;a percibe&nbsp;que quienes ejercen responsabilidades p&uacute;blicas utilizan el poder para beneficio personal, cuando observan privilegios, clientelismo o impunidad, se instala una sensaci&oacute;n de desconfianza que acaba extendi&eacute;ndose sobre el conjunto de las instituciones.
    </p><p class="article-text">
        Esa percepci&oacute;n provoca que muchas personas terminen alej&aacute;ndose de la pol&iacute;tica, convencidas de que sus problemas reales quedan subordinados a intereses particulares o econ&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        El gran riesgo es que termine normaliz&aacute;ndose. Cada nuevo esc&aacute;ndalo parece generar una indignaci&oacute;n inmediata que, con el paso del tiempo, acaba diluy&eacute;ndose sin que se produzcan transformaciones profundas. Las promesas de regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica se suceden, pero la ciudadan&iacute;a observa con frecuencia c&oacute;mo determinadas pr&aacute;cticas vuelven a repetirse bajo distintas formas. Ese ciclo permanente de decepci&oacute;n provoca cansancio social y alimenta la idea de que la corrupci&oacute;n forma parte inevitable del sistema pol&iacute;tico. Y ah&iacute; reside uno de los mayores peligros para la democracia: la resignaci&oacute;n colectiva.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la corrupci&oacute;n deja de sorprender y comienza a asumirse como algo cotidiano, el deterioro institucional se vuelve mucho m&aacute;s grave. El problema ya no afecta &uacute;nicamente a quienes protagonizan conductas il&iacute;citas, sino que contamina la percepci&oacute;n global de la pol&iacute;tica. Se instala entonces un discurso simplificador seg&uacute;n el cual&nbsp;&ldquo;todos son iguales&rdquo;, una idea que erosiona el prestigio de las instituciones y favorece el crecimiento del cinismo pol&iacute;tico.&nbsp;Esa visi&oacute;n indiscriminada resulta especialmente da&ntilde;ina, porque termina debilitando la confianza en la propia democracia y favoreciendo la desmovilizaci&oacute;n ciudadana.
    </p><p class="article-text">
        El avance de la corrupci&oacute;n tiene que ver con un modelo econ&oacute;mico global que prioriza el beneficio econ&oacute;mico y el poder de determinados intereses privados sobre el inter&eacute;s general.&nbsp;Durante d&eacute;cadas&nbsp;el neoliberalismo ha ido imponiendo una l&oacute;gica pol&iacute;tica en la que lo p&uacute;blico pierde valor frente a las din&aacute;micas del mercado, reduciendo la pol&iacute;tica a una simple herramienta de gesti&oacute;n y debilitando su dimensi&oacute;n&nbsp;&eacute;tica y transformadora. Cuando el dinero y la rentabilidad inmediata se convierten en referencias dominantes, aumentan las posibilidades de que surjan comportamientos corruptos y redes clientelares.
    </p><p class="article-text">
        El individualismo extremo, el consumismo y la p&eacute;rdida de referentes colectivos han contribuido a debilitar la conciencia c&iacute;vica. En una sociedad donde el&nbsp;&eacute;xito personal parece situarse por encima de cualquier consideraci&oacute;n&nbsp;&eacute;tica, resulta m&aacute;s dif&iacute;cil defender valores como la honestidad, la responsabilidad p&uacute;blica o el compromiso con el bien com&uacute;n. Por eso la corrupci&oacute;n no puede combatirse solo mediante leyes o mecanismos judiciales, sino tambi&eacute;n recuperando una&nbsp;&eacute;tica p&uacute;blica s&oacute;lida y fortaleciendo la educaci&oacute;n democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Y es muy f&aacute;cil entonces que prendan los discursos que utilizan la corrupci&oacute;n para desacreditar globalmente la pol&iacute;tica y las instituciones p&uacute;blicas.&nbsp;Y se hace preciso en este punto distinguir entre&nbsp;la cr&iacute;tica leg&iacute;tima y necesaria a los abusos de poder y el intento de fomentar una visi&oacute;n antipol&iacute;tica que presente toda acci&oacute;n p&uacute;blica como in&uacute;til o sospechosa. Determinados sectores econ&oacute;micos, medi&aacute;ticos o ideol&oacute;gicos alimentan deliberadamente esa desconfianza generalizada porque una ciudadan&iacute;a desencantada y desmovilizada resulta m&aacute;s f&aacute;cil de controlar.
    </p><p class="article-text">
        El riesgo de esa deriva es que el vac&iacute;o dejado por la desconfianza democr&aacute;tica puede ser ocupado por opciones autoritarias o populistas. Cuando las personas dejan de creer en las instituciones, en la representaci&oacute;n pol&iacute;tica o en la capacidad de la democracia para resolver problemas colectivos, emergen discursos basados en el miedo, la confrontaci&oacute;n y la simplificaci&oacute;n extrema de la realidad. El crecimiento de la extrema derecha en distintos lugares del mundo est&aacute; relacionado con el malestar social, la precariedad y la p&eacute;rdida de confianza en los sistemas democr&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, la corrupci&oacute;n act&uacute;a como un factor especialmente corrosivo porque destruye la credibilidad moral de quienes deben defender las instituciones democr&aacute;ticas. Si quienes representan el inter&eacute;s p&uacute;blico aparecen asociados a privilegios, abusos o falta de ejemplaridad, aumenta la frustraci&oacute;n ciudadana y se fortalece la idea de que las reglas no son iguales para todos. Esa sensaci&oacute;n de injusticia resulta devastadora para la convivencia, porque rompe uno de los principios b&aacute;sicos de cualquier democracia: la confianza en la igualdad ante la ley y en la honestidad de las instituciones.
    </p><p class="article-text">
        Pero no podemos quedarnos en&nbsp;una visi&oacute;n derrotista. El&nbsp;diagn&oacute;stico sobre el deterioro democr&aacute;tico es preocupante, pero&nbsp;la pol&iacute;tica&nbsp;democr&aacute;tica&nbsp;es una herramienta imprescindible para transformar la sociedad. Frente al descr&eacute;dito y el cinismo, se hace necesario fortalecer las instituciones p&uacute;blicas y recuperar la participaci&oacute;n ciudadana. La soluci&oacute;n no pasa por aborrecer&nbsp;la pol&iacute;tica, sino precisamente por exigirle m&aacute;s transparencia, m&aacute;s&nbsp;&eacute;tica y m&aacute;s compromiso con las necesidades reales de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La democracia, insisto en ello, requiere una ciudadan&iacute;a activa, informada y comprometida con la defensa de lo com&uacute;n. La participaci&oacute;n social, la vigilancia ciudadana y la exigencia de rendici&oacute;n de cuentas son elementos esenciales para evitar que las instituciones se alejen de la sociedad. Una democracia sana necesita hombres y mujeres capaces de implicarse en los asuntos p&uacute;blicos y de defender los valores democr&aacute;ticos frente a quienes intentan degradarlos.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; juega un papel clave el fortalecimiento de los servicios p&uacute;blicos como garant&iacute;a de cohesi&oacute;n social y legitimidad democr&aacute;tica.&nbsp;Unas instituciones eficaces, cercanas y orientadas al bienestar colectivo contribuyen a recuperar la confianza ciudadana. Cuando la pol&iacute;tica demuestra capacidad para mejorar la vida de las personas, disminuye el espacio para el desencanto y para los discursos que cuestionan el valor de lo p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        La lucha contra la corrupci&oacute;n, por tanto, debe abordarse desde una perspectiva integral. No basta con endurecer penas o aprobar nuevas normas si no se modifican las condiciones estructurales que favorecen los abusos de poder. Frente a los populismos excluyentes, los totalitarismos, la antidemocracia o el pasotismo&nbsp;es preciso avanzar hacia modelos institucionales m&aacute;s transparentes, con mayores mecanismos de control y con una relaci&oacute;n mucho m&aacute;s limitada entre intereses econ&oacute;micos y decisiones pol&iacute;ticas. Solo as&iacute; podr&aacute; recuperarse la credibilidad democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Pretendo con este texto seguir reflexionando y advirtiendo sobre la fragilidad de la democracia. Las sociedades democr&aacute;ticas no se destruyen &uacute;nicamente mediante rupturas abruptas; tambi&eacute;n pueden deteriorarse lentamente a trav&eacute;s de la corrupci&oacute;n, la desigualdad, la p&eacute;rdida de valores colectivos y el descr&eacute;dito permanente de las instituciones. Cuando la ciudadan&iacute;a deja de confiar en la pol&iacute;tica y se instala la idea de que nada puede cambiar, la democracia comienza a resquebrajarse desde dentro.
    </p><p class="article-text">
        Frente a ese riesgo no cabe otra opci&oacute;n que recuperar la&nbsp;&eacute;tica p&uacute;blica, fortalecer la participaci&oacute;n ciudadana y defender el valor de las instituciones democr&aacute;ticas. Porque, en&nbsp;&uacute;ltima instancia, la corrupci&oacute;n no solo roba recursos o vulnera leyes: tambi&eacute;n erosiona la esperanza colectiva y debilita el v&iacute;nculo que sostiene la convivencia democr&aacute;tica. Y sin confianza, sin compromiso c&iacute;vico y sin defensa activa de lo p&uacute;blico, ninguna democracia puede mantenerse s&oacute;lida en el tiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/corrupcion-pudre-democracia_132_13283192.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Jun 2026 07:38:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La corrupción que pudre la democracia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Papa y el afán de las élites por el autoritarismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/papa-afan-elites-autoritarismo_132_13265100.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9f4ca116-8502-4875-99f3-482baf4c386b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Papa y el afán de las élites por el autoritarismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El papa nos advierte sobre el “tecnofascismo”: el colonialismo de datos, la concentración del poder tecnológico y de la inteligencia artificial en manos de élites políticas y empresariales que nos pueden conducir a nuevas atrocidades</p></div><p class="article-text">
        Una inestabilidad pol&iacute;tica, profunda y ca&oacute;tica en la Rep&uacute;blica de Weimar, unida a una crisis econ&oacute;mica devastadora y a la desconfianza y el rechazo de la ciudadania hacia la democracia sirvi&oacute; a Hitler para ocupar el poder en Alemania y destruir el sistema democr&aacute;tico desde dentro. Amplios sectores del gran capital industrial y financiero apoyaron sin fisuras una soluci&oacute;n autoritaria para defender&nbsp;sus intereses econ&oacute;micos. La historia del ascenso del nazismo - sucedi&oacute; lo mismo con el franquismo y el fascismo - demuestra que los reg&iacute;menes totalitarios se terminan afianzando&nbsp;con la complicidad de las &eacute;lites sociales y econ&oacute;micas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los primeros a&ntilde;os del nazismo, importantes empresarios alemanes abrazaron el nacionalsocialismo cuando tuvieron la certeza de que supondr&iacute;a un dique eficaz contra el comunismo, los sindicatos y la inestabilidad pol&iacute;tica. A partir de 1931, y de forma decisiva en 1933, grandes corporaciones comenzaron a financiar al Partido Nazi y a facilitar su acceso al poder.
    </p><p class="article-text">
        Entre las empresas implicadas se encontraban IG Farben, el mayor conglomerado qu&iacute;mico europeo,que integr&oacute; sus objetivos empresariales con los del Estado racial y de guerra. Krupp, pilar de la industria armament&iacute;stica; Siemens, l&iacute;der en ingenier&iacute;a el&eacute;ctrica; Daimler-Benz y BMW, fundamentales para la motorizaci&oacute;n y la aviaci&oacute;n militar; Thyssen y Hoesch AG, gigantes del acero y Deutsche Bank, que desempe&ntilde;&oacute; un papel clave en la financiaci&oacute;n del r&eacute;gimen y en los procesos de &ldquo;arianizaci&oacute;n&rdquo; de empresas jud&iacute;as. Hace unos d&iacute;as, Lufthansa, al cumplir su centenario, admiti&oacute; su pasado nazi y encarg&oacute; un informe para revisar su papel durante el r&eacute;gimen nacionalsocialista.
    </p><p class="article-text">
        Un momento simb&oacute;lico de esta alianza fue la reuni&oacute;n del 20 de febrero de 1933, en la que Hitler y Hermann G&ouml;ring se entrevistaron con los principales industriales alemanes con el objetivo de recaudar fondos para la campa&ntilde;a electoral que precedi&oacute; al establecimiento definitivo de la dictadura y sirvi&oacute; para sellar la convergencia entre el poder pol&iacute;tico autoritario y el gran capital industrial. A cambio de apoyo financiero, el r&eacute;gimen garantiz&oacute; la destrucci&oacute;n del movimiento obrero, la eliminaci&oacute;n de derechos laborales y el acceso privilegiado a contratos estatales masivos. Un encuentro clave de las &eacute;lites empresariales alemanas con este fin lo describe&nbsp;magistralmente -a m&iacute; me conmocion&oacute;-&nbsp;&Eacute;ric Vuillard en su novela &ldquo;El orden del d&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los grandes empresarios alemanes creyeron que podr&iacute;an domesticar el totalitarismo emergente para garantizar su actividad empresarial&nbsp;sin riesgos y con menos costes sociales, pero terminaron convirti&eacute;ndose en c&oacute;mplices activos de la represi&oacute;n, el trabajo esclavo y el exterminio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Da miedo pensarlo y escribirlo, pero la relaci&oacute;n entre las grandes empresas tecnol&oacute;gicas estadounidenses y el proyecto pol&iacute;tico totalitario de Donald Trump transmite las mismas sensaciones y sugiere la misma deriva. La realidad actual tiene m&aacute;s tintes de fascismo que de nazismo, pero vuelve a hacerse patente la disposici&oacute;n de determinadas &eacute;lites econ&oacute;micas altamente concentradas a respaldar liderazgos autoritarios cuando perciben que la democracia liberal limita su poder o sus beneficios.
    </p><p class="article-text">
        Como se&ntilde;al&oacute; Llu&iacute;s Bassets en El Pa&iacute;s, el pasado 8 de febrero, en su art&iacute;culo &ldquo;Hegemonismo depredador, monarqu&iacute;a absoluta e ilustraci&oacute;n oscura&rdquo;, estamos ante un imperialismo sin m&aacute;s l&iacute;mites &ldquo;que los que encuentre su inmenso poder coercitivo, ya sea por las armas o por los aranceles&rdquo;,&nbsp;que &ldquo;concibe la fuerza como el &uacute;nico fundamento del derecho&rdquo;, dejando sin significado &ldquo;los valores universales, la igualdad, la democracia y los derechos fundamentales&rdquo; y que apela a la Ilustraci&oacute;n Oscura, pretendiendo que la humanidad entera &ldquo;regrese a la minor&iacute;a de edad de quien no se atreve a pensar por s&iacute; mismo, para someterse sumisamente al poder feudal de las grandes tecnol&oacute;gicas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En estos momentos, compa&ntilde;&iacute;as como Google, Meta, Amazon, Apple o Microsoft, junto con influyentes magnates tecnol&oacute;gicos, han intensificado su actividad de lobby y su acercamiento a proyectos pol&iacute;ticos como el de Trump que prometen desregulaci&oacute;n, centralizaci&oacute;n del poder ejecutivo y debilitamiento de organismos de control, especialmente en &aacute;mbitos clave como la inteligencia artificial, la fiscalidad y el derecho laboral. Algunos de ellos abrazan directamente s&iacute;mbolos, mensajes y pr&aacute;cticas fascistas que alientan la subversi&oacute;n del orden del sistema democr&aacute;tico. Recuerden el brazo en alto de Elon Musk. Tambi&eacute;n la cruzada apocal&iacute;ptica en la que vaticina la llegada del anticristo, de Peter Thiel, el due&ntilde;o de Palantir y PayPal, que proclama que la libertad es incompatible con la democracia y que deben ser los magnates tecnol&oacute;gicos los que gobiernen el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Desde &aacute;mbitos pol&iacute;ticos, filos&oacute;ficos y cient&iacute;ficos no dejan de surgir voces que alertan acerca de la concentraci&oacute;n de poder tecnol&oacute;gico y de datos que crean formas de dominaci&oacute;n incompatibles con una democracia real. En este marco, estudios recientes sobre tecnofascismo se&ntilde;alan que la combinaci&oacute;n de plataformas privadas, la inteligencia artificial, la vigilancia masiva y la extrema derecha est&aacute;n erosionando&nbsp;la soberan&iacute;a democr&aacute;tica sin necesidad de instaurar un r&eacute;gimen totalitario cl&aacute;sico. Y cada vez se debilitan m&aacute;s los controles sobre los autoritarismos algor&iacute;tmicos y los &ldquo; tecno-tiranos&rdquo; que utilizan toda la capacidad de la IA para controlar a los pobres, los migrantes o los movimientos sociales democr&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        No nos puede extra&ntilde;ar entonces los ataques a lideres democr&aacute;ticos como Pedro S&aacute;nchez de los due&ntilde;os de X o de Telegram cuando plante&oacute; l&iacute;mites de edad para el uso de sus plataformas. Lo han hecho tambi&eacute;n contra Thierry Bretyon, impulsor de la regulaci&oacute;n europea digital. La UE, los parlamentos democr&aacute;ticos, las organizaciones internaciones deben actuar en consecuencia. Se trata de poner l&iacute;mites, de establecer normas y de plantear alternativas alejadas de los poderes salvajes y totalitarios.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de la Alemania de 1933, las instituciones democr&aacute;ticas se mantienen aparentemente operativas. No existe todav&iacute;a un partido &uacute;nico ni un proyecto totalitario coherente. Pero, como se nos viene advirtiendo desde hace un par de d&eacute;cadas,&nbsp;las democracias rara vez colapsan de forma abrupta sino que se van vaciando&nbsp;desde dentro cuando &eacute;lites pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas normalizan la degradaci&oacute;n de las normas, la captura de las instituciones&nbsp;y la concentraci&oacute;n de poder.
    </p><p class="article-text">
        La historia nos sit&uacute;a ante una analog&iacute;a que nos debe hacer reaccionar. El precio que terminamos pagando al aceptar el debilitamiento de la democracia, por pasotismo, complicidad o puro inter&eacute;s econ&oacute;mico termina siendo siempre muy caro.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sucedi&oacute; en la Alemania de Hitler y lo estamos viendo repetirse ahora, las &eacute;lites econ&oacute;micas sacrifican contrapesos democr&aacute;ticos, derechos y regulaci&oacute;n p&uacute;blica a cambio de ventajas inmediatas. Esa alianza terrible, con escasos controles democr&aacute;ticos, de &ldquo;tecno-tiranos&rdquo; con la extrema derecha totalitaria supone un ataque en la l&iacute;nea de flotaci&oacute;n de la democracia liberal. Y tras el debilitamiento ser&aacute; siempre alg&uacute;n tipo de autoritarismo el que tome las riendas.
    </p><p class="article-text">
        Por eso ha sido especialmente relevante la presentaci&oacute;n, el pasado 25 de mayo, de <em>Magnifica Humanitas</em>,&nbsp;la primera enc&iacute;clica de Le&oacute;n XIV. En ella, el papa nos advierte sobre el &ldquo;tecnofascismo&rdquo;: el colonialismo de datos, la concentraci&oacute;n del poder tecnol&oacute;gico y de la inteligencia artificial en manos de &eacute;lites pol&iacute;ticas y empresariales que nos pueden conducir a nuevas atrocidades. Sostiene que la IA no es neutral, porque refleja los intereses de quienes la controlan, y puede aumentar la desigualdad, manipular democracias y deshumanizar el trabajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El obispo de Roma habla de la existencia de un nuevo colonialismo de la IA al apropiarse de los datos, reivindica el multilateralismo y el papel de la ONU en el orden mundial, plantea un rechazo firme al transhumanismo y pide &ldquo;desarmar la IA&rdquo; mediante regulaci&oacute;n &eacute;tica, supervisi&oacute;n p&uacute;blica y un uso orientado al bien com&uacute;n, la dignidad humana y la justicia social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y considero que fue significativo que contara en su presentaci&oacute;n con la participaci&oacute;n de Christopher Olah, ateo y cofundador de Anthropic, una de las principales compa&ntilde;&iacute;as de IA, que plant&oacute; cara a Donald Trump impidi&eacute;ndole el uso de su tecnolog&iacute;a en el Pent&aacute;gono.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hacen falta m&aacute;s voces as&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/papa-afan-elites-autoritarismo_132_13265100.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 09:18:48 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El futuro de la ciencia en Canarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/futuro-ciencia-canarias_132_13248420.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68e2f2c7-7042-40ac-bc78-6636dd25bef7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El futuro de la ciencia en Canarias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El reto no es menor. Implica repensar y diversificar de manera real el modelo económico. Pero también abre una oportunidad: la de construir un sistema propio, adaptado a las características del archipiélago y centrado en aquello que realmente puede hacer bien
</p></div><p class="article-text">
        El Parlamento de Canarias aprob&oacute;, por unanimidad, el pasado 29 de abril, instaurar el 10 de diciembre como D&iacute;a de las Ciencias Canarias. Se trata, seg&uacute;n el texto consensuado, de un reconocimiento al legado del f&iacute;sico lanzarote&ntilde;o Blas Cabrera, uno de los cient&iacute;ficos m&aacute;s relevantes de la historia de las islas y, a la vez, de refuerzo &ldquo;del compromiso de Canarias con la&nbsp;&nbsp;divulgaci&oacute;n, la investigaci&oacute;n y el conocimiento&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Rendir homenaje a uno de nuestros m&aacute;s grandes cient&iacute;ficos es loable, y tambi&eacute;n que la c&aacute;mara legislativa canaria plantee la necesidad de reforzar el desarrollo cient&iacute;fico de nuestro archipi&eacute;lago, pero hablar del estado de la ciencia en Canarias obliga a abandonar ciertos lugares comunes y afrontar una realidad inc&oacute;moda y estructural. No se trata simplemente de invertir m&aacute;s en investigaci&oacute;n o de formar m&aacute;s talento, sino de entender c&oacute;mo encaja&nbsp;&mdash;o m&aacute;s bien, c&oacute;mo no encaja todav&iacute;a&mdash;&nbsp;la ciencia dentro del modelo econ&oacute;mico del archipi&eacute;lago.
    </p><p class="article-text">
        Y eso no parece entenderlo el Gobierno de Canarias que tramita en estos momentos el proyecto de la Ley Canaria de la Ciencia. Rectores de la ULL y la ULPGC, partidos opositores y sectores universitarios han denunciado en los &uacute;ltimos meses la escasa participaci&oacute;n de las universidades p&uacute;blicas canarias en la elaboraci&oacute;n del texto, pese a concentrar gran parte de la I+D+i del archipi&eacute;lago. Tambi&eacute;n cuestionan la falta de financiaci&oacute;n estable y la ausencia de medidas claras para fortalecer la carrera investigadora. Reclaman una normativa m&aacute;s inclusiva, consensuada y orientada al inter&eacute;s p&uacute;blico y cient&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Es lo que plantea el &uacute;ltimo informe anual, presentado por el Consejo Econ&oacute;mico y Social de Canarias el pasado d&iacute;a 15 de mayo: nuestra comunidad, para luchar contra las altas tasas de pobreza y exclusi&oacute;n social,&nbsp;&nbsp;necesita transformar su modelo econ&oacute;mico apostando m&aacute;s por la ciencia, la innovaci&oacute;n, la formaci&oacute;n y por sectores de alto valor a&ntilde;adido como la econom&iacute;a azul, la biotecnolog&iacute;a, la digitalizaci&oacute;n o las renovables.
    </p><p class="article-text">
        El dato m&aacute;s revelador&nbsp;en torno a la ciencia en nuestra comunidad aut&oacute;noma es tambi&eacute;n el m&aacute;s repetido: Canarias destina en torno al 0,5 % de su PIB a I+D, muy por debajo de la media espa&ntilde;ola&nbsp;( 1,50%)&nbsp;&nbsp;y lej&iacute;simos&nbsp;&nbsp;-cuatro veces por debajo- de los est&aacute;ndares europeos (2,2%). Adem&aacute;s, mientras en Espa&ntilde;a creci&oacute; el gasto en el &uacute;ltimo a&ntilde;o en un 6,9%, en esta comunidad cay&oacute; un 1,1%. Pero reducir el an&aacute;lisis a estas cifras ser&iacute;a simplificar en exceso. La cuesti&oacute;n clave no es solo cu&aacute;nto se invierte, sino qui&eacute;n invierte, para qu&eacute;&nbsp;y con qu&eacute;&nbsp;consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        En las econom&iacute;as m&aacute;s avanzadas, la mayor parte del gasto en investigaci&oacute;n proviene del sector privado. Las empresas investigan porque necesitan innovar para competir. En Canarias, sin embargo, el peso de la I+D recae de forma desproporcionada en el sector p&uacute;blico y en las universidades, m&aacute;s de un 85%. Esto genera un sistema cient&iacute;ficamente digno en ciertos &aacute;mbitos, pero d&eacute;bil en su conexi&oacute;n con la econom&iacute;a real.
    </p><p class="article-text">
        La raz&oacute;n fundamental es que el tejido productivo canario est&aacute; dominado por sectores de bajo valor a&ntilde;adido, especialmente el turismo y los servicios asociados. Son actividades que, por su propia naturaleza, no demandan grandes niveles de investigaci&oacute;n tecnol&oacute;gica. Y cuando la econom&iacute;a no demanda ciencia, la ciencia queda inevitablemente aislada.
    </p><p class="article-text">
        Es lo que explica que Canarias cuente con investigadoras e investigadores cualificados, infraestructuras cient&iacute;ficas relevantes en &aacute;reas concretas y universidades consolidadas, pero que, aun as&iacute;, no logre traducir ese conocimiento en desarrollo econ&oacute;mico significativo. La ciencia existe y produce resultados, pero no transforma el sistema.
    </p><p class="article-text">
        A esta desconexi&oacute;n se suman otros factores estructurales. La insularidad, por ejemplo, limita la creaci&oacute;n de ecosistemas empresariales densos.&nbsp;La lejan&iacute;a de los grandes centros industriales europeos dificulta la aparici&oacute;n de empresas tecnol&oacute;gicas de gran tama&ntilde;o y reduce las oportunidades de colaboraci&oacute;n y crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Otro obst&aacute;culo importante es la falta de financiaci&oacute;n especializada para proyectos innovadores. Muchas iniciativas con potencial terminan dependiendo de inversores externos o trasladando parte de su actividad fuera para poder crecer.
    </p><p class="article-text">
        El talento, por su parte, representa otra pieza cr&iacute;tica. Canarias forma profesionales cualificados, pero no siempre es capaz de retenerlos. Muchos acaban march&aacute;ndose en busca de mejores oportunidades o permanecen en el sistema p&uacute;blico sin posibilidad de desarrollar carreras vinculadas a la innovaci&oacute;n empresarial.
    </p><p class="article-text">
        Esta tierra necesita construir un modelo propio basado en la especializaci&oacute;n inteligente.&nbsp;El archipi&eacute;lago posee una serie de ventajas &uacute;nicas que, bien aprovechadas, pueden convertirse en pilares de un sistema cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gico s&oacute;lido. La astrof&iacute;sica es quiz&aacute; el ejemplo m&aacute;s evidente: las condiciones naturales de las islas han permitido desarrollar infraestructuras de referencia mundial. Lo mismo ocurre con las ciencias marinas, la vulcanolog&iacute;a o el estudio del cambio clim&aacute;tico en entornos insulares.
    </p><p class="article-text">
        Estos &aacute;mbitos no son solo campos de investigaci&oacute;n acad&eacute;mica&nbsp;sino que pueden convertirse en nichos econ&oacute;micos si se articulan correctamente con el sector productivo. El desaf&iacute;o no consiste &uacute;nicamente en producir conocimiento cient&iacute;fico, sino en lograr que parte de ese trabajo termine generando actividad econ&oacute;mica, tecnolog&iacute;a &uacute;til y oportunidades empresariales. Aqu&iacute; es donde entran en juego las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, pero con un enfoque distinto al tradicional, concentrando recursos en &aacute;reas concretas donde Canarias tenga ventajas comparativas reales.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, es fundamental activar la participaci&oacute;n del sector privado. Canarias cuenta con un r&eacute;gimen fiscal singular (REF) que no se est&aacute; utilizando suficientemente de manera estrat&eacute;gica, a tenor de los datos,&nbsp;&nbsp;para atraer empresas tecnol&oacute;gicas y fomentar la inversi&oacute;n en I+D. Estos incentivos deben estar vinculados a resultados reales, no convertirse en simples herramientas de optimizaci&oacute;n fiscal, una de sus grandes r&eacute;moras.
    </p><p class="article-text">
        Otro elemento clave es la creaci&oacute;n de centros tecnol&oacute;gicos orientados a la transferencia. No basta con investigar; hay que conectar esa investigaci&oacute;n con las necesidades de las empresas. Esto implica cambiar incentivos, estructuras y, en muchos casos, mentalidades. La colaboraci&oacute;n p&uacute;blico-privada no puede ser un eslogan, debe convertirse en el n&uacute;cleo del sistema.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay margen para aprovechar el auge de la econom&iacute;a digital. A diferencia de la industria tradicional, muchas actividades tecnol&oacute;gicas no dependen tanto de la proximidad geogr&aacute;fica. El desarrollo de software, la inteligencia artificial o los servicios digitales pueden operar desde Canarias hacia el mundo. En este terreno, factores como la calidad de vida, el clima o la fiscalidad juegan a favor del archipi&eacute;lago. La posici&oacute;n geoestrat&eacute;gica del archipi&eacute;lago abre otra v&iacute;a interesante: actuar como plataforma entre Europa, &Aacute;frica y el Atl&aacute;ntico. Esto no implica convertirse en un gran centro log&iacute;stico tradicional, sino en un nodo de servicios, conocimiento y tecnolog&iacute;a vinculado a ese espacio geogr&aacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        El futuro de la ciencia en Canarias depender&aacute; de su capacidad para integrarse en la econom&iacute;a. No basta con tener buenos investigadores o infraestructuras destacadas. La ciencia solo despliega todo su potencial cuando se convierte en motor productivo, cuando genera actividad, empleo y valor.
    </p><p class="article-text">
        El reto, por tanto, no es menor. Implica repensar&nbsp;y diversificar de manera real el modelo econ&oacute;mico. Pero tambi&eacute;n abre una oportunidad: la de construir un sistema propio, adaptado a las caracter&iacute;sticas del archipi&eacute;lago y centrado en aquello que realmente puede hacer bien.
    </p><p class="article-text">
        Canarias no ser&aacute;&nbsp;un gigante tecnol&oacute;gico global. Pero tampoco necesita serlo. Su camino pasa por ser algo diferente: un territorio especializado, eficiente y conectado, donde la ciencia deje de ser un elemento perif&eacute;rico y pase a ocupar un lugar central en su desarrollo. Ese es el verdadero desaf&iacute;o. Y tambi&eacute;n, si se aborda con realismo, su mayor&nbsp;oportunidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Morales]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 May 2026 12:40:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El futuro de la ciencia en Canarias]]></media:title>
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