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    <title><![CDATA[elDiario.es - Isabel Pérez]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Isabel Pérez]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Volver a Siria o malvivir en la pobreza extrema: el dilema de miles de refugiados en Líbano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/refugiados-sirios-libano_1_2781482.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14cc9789-705c-480a-9479-b96d0909cde2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Volver a Siria o malvivir en la pobreza extrema: el dilema de miles de refugiados en Líbano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tres cuartos de la población refugiada siria en Líbano vive con menos de cuatro dólares al día, unas condiciones que se agravan por los recortes en ayuda humanitaria en los últimos meses</p><p class="subtitle">Esta situación empuja a muchas personas a pensar en regresar a Siria, a pesar de que aún "no existen condiciones para el retorno seguro", según Acnur</p></div><p class="article-text">
        El 10 de enero, Riad Zibou se despert&oacute;, como siempre, rodeado de miseria. Hac&iacute;a unas semanas que hab&iacute;a recibido la noticia de que ya no iba a recibir <a href="http://www.acnur.es/noticias/notas-de-prensa/2851-la-grave-falta-de-fondos-en-el-libano-y-jordania-amenaza-con-traducirse-en-pobreza-y-desesperacion-" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las ayudas de la Agencia de la ONU para los refugiados (Acnur)</a>. Ni &eacute;l, ni sus cuatro hijos y su mujer Nadia. Hac&iacute;a cuatro a&ntilde;os que escaparon de Alepo en direcci&oacute;n al vecino L&iacute;bano. Cuatro a&ntilde;os dif&iacute;ciles alejados de su hogar, su gente, sin saber cu&aacute;ndo podr&aacute;n volver. Pero la estocada que pudo con &eacute;l fue el recorte de ayuda humanitaria.
    </p><p class="article-text">
        Ese d&iacute;a, Riad march&oacute; hacia una oficina de Naciones Unidas en la ciudad libanesa de Tr&iacute;poli. Par&oacute; frente a ella unos minutos. Se roci&oacute; de gasolina y se prendi&oacute; fuego.
    </p><p class="article-text">
        Fue su forma de llamar al mundo a gritos advirtiendo de su situaci&oacute;n, que no es la &uacute;nica. M&aacute;s de la mitad de los refugiados sirios vive en la extrema pobreza en L&iacute;bano. Alrededor de un mill&oacute;n se encuentra dentro de sus fronteras, un n&uacute;mero mucho mayor que el de cualquier pa&iacute;s de la UE, que <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Espana-incumplido-cuota-refugiados-paises_0_690481792.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el pasado septiembre incumpli&oacute; su compromiso de acoger</a> a algo m&aacute;s de 180.000 personas.
    </p><p class="article-text">
        Un mes despu&eacute;s, Riad yace en una cama en el departamento de quemados del hospital Assalam en Tr&iacute;poli. El doctor Gabriel Assaba cuenta que ha conseguido superar el peligro y se encuentra estable. &ldquo;Hoy mismo le practicaremos cuatro operaciones. &Eacute;l est&aacute; consciente, pero tiene algunas partes del cuerpo carbonizadas. Nuestra labor se centra en cultivar piel para implant&aacute;rsela luego. Tiene el 35% de su cuerpo quemado&rdquo;, explica a eldiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a queda mucho que hacer, se&ntilde;ala, sobre todo con sus manos. Por suerte, su est&oacute;mago est&aacute; bien, as&iacute; como los &oacute;rganos internos. Necesitar&aacute; un mes para salir de esta sala. &ldquo;Despu&eacute;s lo pasaremos a fisioterapia y al psic&oacute;logo&rdquo;, comenta Assaba'.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;No existen condiciones para el retorno seguro a Siria&rdquo;</h3><p class="article-text">
        En Acnur se quedaron de piedra al o&iacute;r la noticia. &ldquo;Esto demuestra el nivel de desesperaci&oacute;n que hay&rdquo;, dice Scott Craig, su portavoz en Beirut. A&ntilde;ade que la crisis de fondos que atraviesan est&aacute; afectando a su capacidad para cubrir las necesidades de los refugiados sirios en L&iacute;bano.
    </p><p class="article-text">
        Las condiciones de pobreza de la gente refugiada es una de las razones que les empujan a pensar en el retorno a Siria, explican. Seg&uacute;n el Comit&eacute; Internacional de la Cruz Roja, el 80% de estas personas quiere volver a sus casas, o lo que quede de ellas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se han producido algunos retornos espont&aacute;neos &ndash;explica Craig&ndash;. Son refugiados que vuelven a Siria por su cuenta y riesgo. En diciembre contabilizamos unos pocos miles durante 2017. Son pocos y pensamos que no es el momento id&oacute;neo porque la guerra y la violencia contin&uacute;an en Siria&rdquo;.
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                </figure><p class="article-text">
        Cruz Roja apunta que 60.000 refugiados han salido de L&iacute;bano hacia Siria. Un 1% de estas personas estaban registradas en el censo de Acnur. En L&iacute;bano la noticia provoc&oacute; una cierta distensi&oacute;n entre su poblaci&oacute;n local y loa refugiados. La cuesti&oacute;n es, adem&aacute;s de humanitaria y social, pol&iacute;tica, sobre todo ahora que se acercan las elecciones parlamentarias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No, no existen condiciones para el retorno seguro&rdquo;, insiste Craig. &ldquo;Pero aqu&iacute; en L&iacute;bano los refugiados se est&aacute;n empobreciendo. Tres cuartos viven bajo el umbral de la pobreza con menos de cuatro d&oacute;lares al d&iacute;a. La mitad vive con menos de tres d&oacute;lares&rdquo;, prosigue.
    </p><p class="article-text">
        Ante la elecci&oacute;n de volver a Siria o ser m&aacute;s pobre, Zibou eligi&oacute; la muerte, pero no muri&oacute;. Su caso lleg&oacute; a o&iacute;dos de todo el mundo y ha recibido ayuda econ&oacute;mica del extranjero. Pero el invierno es la &eacute;poca del a&ntilde;o m&aacute;s dura para la poblaci&oacute;n refugiada y las noticias de muertes siguen llegando, como<a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Hallan-cadaver-refugiada-muerta-Libano_0_732476910.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> las 18 personas fallecidas por congelaci&oacute;n al intentar </a>escapar de Siria por las monta&ntilde;as libanesas en enero. 
    </p><h3 class="article-text">El trabajo infantil se dispara</h3><p class="article-text">
        Los anuncios desesperados para obtener fondos retumban en las paredes de gobiernos y de la comunidad internacional mientras los bombardeos en Siria se cobran decenas de vidas de civiles. De ellos huyeron Amira y Mohamed, que viv&iacute;an en Dara'a, al suroeste del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo escap&eacute; de mi casa con mi hijo y mi hija dos a&ntilde;os despu&eacute;s de haber comenzado la guerra &ndash;cuenta Amira desde su hogar-refugio en un popular barrio beirut&iacute;&ndash;. Me decid&iacute; el d&iacute;a en que tuvimos que salir de casa corriendo y refugiarnos en el s&oacute;tano de una mezquita cercana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Encogidos en un rinc&oacute;n, madre, hija e hijo, abrazados esperando una muerte segura, ve&iacute;an como Dara'a ca&iacute;a con las bombas. Las ametralladoras, relata, se encargaban de destruir las fachadas que quedaban en pie. &ldquo;Yo misma lo vi y vi a uno de los pilotos. Gracias a Dios pudimos salir y cogimos un taxi en direcci&oacute;n a Beirut&rdquo;, contin&uacute;a Amira.
    </p><p class="article-text">
        Junto a Amira, el conductor, tambi&eacute;n de Dara'a, y otra mujer escaparon cuando todav&iacute;a hab&iacute;a taxis que iban a la capital libanesa. Hoy, la v&iacute;a de huida pasa por los traficantes. En cada control militar ten&iacute;an que ofrecer un soborno para seguir con su viaje. &ldquo;Pasamos por 29 controles militares &ndash;dice el hijo, que hoy tiene 14 a&ntilde;os&ndash;. Los cont&eacute; y a&uacute;n me acuerdo del n&uacute;mero&rdquo;.
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        La gran mayor&iacute;a de los refugiados sirios sufren inseguridad alimentaria y est&aacute;n endeudados. <a href="http://www.ilo.org/global/topics/labour-migration/projects/WCMS_458689/lang--es/index.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El trabajo infantil est&eacute; aumentando vertiginosamente. </a>Mohamed est&aacute; sin trabajo desde noviembre. Ya no reciben ayuda econ&oacute;mica de organizaciones humanitarias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Empezar&eacute; a trabajar pronto en una tienda cocinando <em>manaqish</em>&rdquo;, cuenta el hijo. &ldquo;Tendr&eacute; que trabajar de 5 de la ma&ntilde;ana a 4 de la tarde. Me pagar&aacute;n 10 d&oacute;lares al d&iacute;a&rdquo;. El salario, menos de un d&oacute;lar por cada una de las 11 horas diarias trabajadas, podr&iacute;a ser <a href="http://www.europapress.es/internacional/noticia-siete-cada-diez-menores-refugiados-sirios-sufren-explotacion-laboral-libano-20160416154225.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un caso m&aacute;s de explotaci&oacute;n infantil</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Necesitamos ese dinero para pagar los 220 d&oacute;lares de alquiler de este lugar&rdquo;, resalta Mohamed. &ldquo;Si dejamos de pagar, nos echar&aacute;n. El due&ntilde;o est&aacute; esperando a que pase cualquier cosa para hacerlo&rdquo;. El piso, a pie de calle, solo tiene una habitaci&oacute;n de seis metros cuadrados que sirve de sal&oacute;n y dormitorio para la familia y un peque&ntilde;o habit&aacute;culo con una cocinilla y un ba&ntilde;o. En estas circunstancias no es de extra&ntilde;ar que Amira quiera volver a su hogar en Siria. Mohamed asiente. &Eacute;l desea lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pero todav&iacute;a no. No es seguro volver. El otro d&iacute;a estaban de nuevo con ataques en Dara'a&rdquo;, dice Mohammed consternado. La familia ha optado por quedarse en L&iacute;bano y tratar de sobrevivir en la pobreza extrema. La otra alternativa, volver a Dara'a, es toparse por el camino con bombardeos o con una mina.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/refugiados-sirios-libano_1_2781482.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Feb 2018 20:31:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Volver a Siria o malvivir en la pobreza extrema: el dilema de miles de refugiados en Líbano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Refugiados sirios,Líbano,Refugiados,Siria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Problemas respiratorios y riesgo de cáncer: la amenaza de la quema "masiva" de basura en Líbano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/respirar-toxico-libano-incapaces-respirar_1_2997348.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f90ddc15-2a2f-4c85-8a5f-989c88f8833d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Problemas respiratorios y riesgo de cáncer: la amenaza de la quema &quot;masiva&quot; de basura en Líbano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El humo generado por la quema de desechos al aire libre, prohibida por ley, está afectando gravemente a la salud de la población en Líbano, según ha denunciado Human Rights Watch en un informe reciente</p><p class="subtitle">"Con algunas excepciones, la quema se está haciendo en las zonas más pobres del país", alertan desde la ONG</p><p class="subtitle">Un ingeniero está transformando los residuos sólidos en útiles para el día a día bajo su filosofía 'Residuos Cero'</p></div><p class="article-text">
        Obstruye los pulmones, provoca enfermedades en la piel, afecta el coraz&oacute;n y, a largo plazo puede provocar c&aacute;ncer. Cuando en 2016 todo el mundo aplaud&iacute;a en L&iacute;bano la soluci&oacute;n gubernamental tras la crisis de la basura, no se imaginaban que hoy se enfrentar&iacute;an a una grave amenaza provocada por la quema de&nbsp;residuos&nbsp;en la mayor parte de los vertederos del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Human Rights Watch (HRW) advierte de ello <a href="https://www.hrw.org/report/2017/12/01/if-youre-inhaling-your-death/health-risks-burning-waste-lebanon" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en un reciente informe</a>. &ldquo;La quema de basura al aire libre es muy peligrosa para la salud humana. Ocurre a escala masiva en L&iacute;bano; de hecho, ha aumentado desde la crisis de 2015&rdquo;, explica el investigador de HRW Bassam Khawaja en una conversaci&oacute;n con eldiario.es.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un factor que a largo plazo puede incluso llevar al c&aacute;ncer. As&iacute; lo queremos se&ntilde;alar al Gobierno, que debe parar y pensar qu&eacute; est&aacute; ocurriendo porque tiene obligaciones legales&rdquo;, alerta&nbsp;desde la sede de la organizaci&oacute;n en Beirut. La&nbsp;ONG recuerda al Ejecutivo liban&eacute;s que esta pr&aacute;ctica viola las leyes ambientales del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La<a href="http://www.eldiario.es/politica/activistas-amenazan-paralizar-Libano-continua_0_493801051.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> crisis de la basura que estall&oacute;&nbsp;tras el cierre del vertedero de Naame,</a> aquella que mostr&oacute;&nbsp;la otra cara&nbsp;de un pa&iacute;s que a&uacute;n se esfuerza por consolidar su sistema democr&aacute;tico, todav&iacute;a no ha finalizado. Ya no se ven bolsas de basura acumul&aacute;ndose exageradamente en las calles. No se ven los residuos, pero se huelen, se respiran. 'Como si estuvieses&nbsp;inhalando tu muerte' es el informe que HRW ha publicado tras meses de investigaci&oacute;n de campo, con entrevistas a personas afectadas por la incineraci&oacute;n de basura al lado de sus hogares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos sorprendi&oacute; mucho lo sensible que es este tema&rdquo;, recuerda&nbsp;Khawaja. &ldquo;Nos han llegado a obligar a abandonar la zona del basurero. La gente que vive cerca ten&iacute;a miedo de hablar&rdquo;, asegura el investigador.
    </p><p class="article-text">
        Una de las mujeres que s&iacute; lo hicieron, Samar, vive en la localidad de Baalbek. &ldquo;Cuando estaba embarazada, ten&iacute;a que cubrir mi boca con un pa&ntilde;uelo para no respirar el humo&rdquo;, dijo en una entrevista con&nbsp;HRW. Su casa est&aacute; cerca de un basurero, tal y como se aprecia en el v&iacute;deo difundido junto al documento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
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    </figure><p class="article-text">
        Hay familias que muestran los medicamentos que toman desde que comenz&oacute; el problema. &ldquo;La gente tiene miedo, miedo por sus hijos&rdquo;, afirma en su testimonio Alfred Dib, m&eacute;dico pulmonar en el hospital Sacre Coeur, al sur de Beirut. &ldquo;[Cuando se queman residuos en el basurero] es como si hubiera niebla en toda la ciudad.&nbsp;Estamos tosiendo todo el tiempo, somos incapaces de respirar, a veces nos despertamos y vemos&nbsp;ceniza en nuestra saliva&rdquo;, se&ntilde;ala Othman, que vive en el municipio de Kfar Zabad.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;La quema se est&aacute; haciendo en las zonas m&aacute;s pobres&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El impacto negativo de esta pr&aacute;ctica, &ldquo;evitable&rdquo; y que muestra un fracaso gubernamental seg&uacute;n HRW, afecta principalmente a la mitad del pa&iacute;s que no vive en algunas de las zonas m&aacute;s ricas del pa&iacute;s, como Beirut o el Monte del L&iacute;bano. Aunque, seg&uacute;n datos del departamento de bomberos, la quema de desechos ha aumentado un 250% y un 330% en ambas gobernaciones,&nbsp;los habitantes de renta media-baja o baja del resto del pa&iacute;s est&aacute;n expuestos a la inhalaci&oacute;n de humo de basura quemada.&nbsp;Se ha intentado culpar a la poblaci&oacute;n&nbsp;refugiada de Siria, pero el problema existe desde antes de su llegada a L&iacute;bano.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si miramos d&oacute;nde se realiza la quema de basura nos encontramos con el aspecto socio-econ&oacute;mico&rdquo;,&nbsp;se&ntilde;ala Khawaja. &ldquo;Con algunas excepciones, se est&aacute; haciendo en las zonas m&aacute;s pobres del pa&iacute;s. El Gobierno solo se centra en las zonas m&aacute;s adineradas, como Beirut y Monte del L&iacute;bano. Y esto lleva as&iacute; d&eacute;cadas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Desde el final de la guerra civil libanesa, el Gobierno&nbsp;del pa&iacute;s ha hecho frente a la gesti&oacute;n de los residuos a golpe de pol&iacute;ticas de emergencia, sin un plan de gesti&oacute;n nacional. La &uacute;ltima fue tomada en 2016 para poner fin a la gran crisis, pero dos de los vertederos&nbsp;&ndash;Costa Brava y Bourj Hammoud&ndash;&nbsp;alcanzar&aacute;n su capacidad m&aacute;xima en 2018, dos a&ntilde;os antes de la fecha final marcada para tal soluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es terror&iacute;fico. Las aguas residuales, en algunos casos, no est&aacute;n siendo tratadas y van directamente al lugar del vertido donde penetran el subsuelo y lo contaminan. O van a parar al mar. El Gobierno est&aacute; obligado a ofrecer informaci&oacute;n sobre el impacto en el mar, en la tierra, en las fuentes h&iacute;dricas o de alimentaci&oacute;n, adem&aacute;s del impacto en el aire&rdquo;, denuncia el investigador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Parte del miedo de la gente es por&nbsp;esta falta de informaci&oacute;n.&nbsp;La poblaci&oacute;n teme&nbsp;que la tos&nbsp;se convierta en&nbsp; c&aacute;ncer, o&nbsp;que sus hijas o hijos desarrollen problemas cr&oacute;nicos. El Ministerio de Salud respondi&oacute; a HRW que&nbsp;sigue insistiendo a los ayuntamientos para que tomen las medidas oportunas, ya que la quema de basura est&aacute; prohibida por ley.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que hace el Ministerio de Salud es concienciar, controlar y referir los casos de violaciones a la justicia. Hay una l&iacute;nea directa a disposici&oacute;n de la ciudadan&iacute;a para quejas concernientes a su salud&rdquo;, apuntan desde el departamento. El Ministerio de Medio Ambiente expuso a HRW que la raz&oacute;n no es otra que la que falta de fondos.
    </p><h3 class="article-text">La filosof&iacute;a 'residuos cero' como alternativa</h3><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un estudio de la Universidad Americana de Beirut, solo entre un 10 y un 12% de los residuos s&oacute;lidos no pueden ser reciclados. Esto deja una importante cantidad de basura a disposici&oacute;n de la transformaci&oacute;n a &uacute;tiles diarios. Ziad Abichaker lleva a&ntilde;os &ldquo;enganchado&rdquo; a los residuos, como &eacute;l dice. Cre&oacute; la empresa 'Cedar Environmental', con la que promueve la filosof&iacute;a 'residuos cero'.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Residuos cero significa, primero, cambiar la perspectiva hacia el residuos. Los residuos no son problemas, son recursos&rdquo;, aclara Abichaker. &ldquo;Esta bolsa de pl&aacute;stico ahora tiene dos bolis. La abro, uso los bolis y, si pienso que es un problema, la tiro.&nbsp;Si no lo piensas, te dices: &iquest;Por qu&eacute; no recoger todos estos pl&aacute;sticos, hacerlos a&ntilde;icos y transformarlos en un panel, fuerte, muy fuerte que dura 500 a&ntilde;os, no se afecta con el agua o el calor regular y no se pudre ni huele?&rdquo;, prosigue.
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        La oficina de Cedar Environmental posee todo tipo de ejemplos de dicha filosof&iacute;a. El falso techo, el suelo, las paredes, la madera de las sillas y la mesa, los vasos, son fabricados con material reciclado. En el balc&oacute;n, las plantas crecen verticalmente de una pared creada con un pl&aacute;stico reciclado que hace que la madera exterior no se eche a perder con la humedad. Una cortina de botellas de pl&aacute;stico de agua pende bloqueando amablemente la entrada de luz solar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los residuos se convierten en una herramienta para combatir los residuos&rdquo;, contin&uacute;a el impulsor de la compa&ntilde;&iacute;a.&nbsp;&ldquo;Hay que ponerse un l&iacute;mite. Prohibirnos tirar cualquier cosa que pueda ser incinerada sobre la tierra. La humanidad se ha convertido en rica y arrogante, piensa que por tener dinero, puede hacer lo que quiera. Pero cuanto m&aacute;s dinero tiene, m&aacute;s c&aacute;ncer hay&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        Este liban&eacute;s, ingeniero medioambiental e industrial, se dedica a fomentar sus proyectos y su filosof&iacute;a desde hace&nbsp;26 a&ntilde;os. Se le conoce como 'el Rey de la Basura' y quiere&nbsp;proteger el medio ambiente, adem&aacute;s de contribuir a crear empleo. &ldquo;Si piensas en 'residuos cero' se ha de construir un proceso industrial, cuesta dinero, pero est&aacute;s dando puestos de trabajo, salvando el medio ambiente, limpiando la tierra para que crezcan los &aacute;rboles o se planten alimentos y creando actividad econ&oacute;mica&rdquo;, apunta el ingeniero.
    </p><p class="article-text">
        Las botellas y bidones de agua, que conforman una parte importante de los residuos s&oacute;lidos en L&iacute;bano, pueden transformarse en pa&ntilde;uelos, jers&eacute;is, o en respaldos para sillas, como las de la oficina de Cedar Environmental, donde el vidrio de los vasos y vasijas eran anta&ntilde;o botellas de cerveza.
    </p><p class="article-text">
        Para que todo esto funcione a largo plazo, Abichaker&nbsp;apunta a un cambio de sistema econ&oacute;mico y al fin de los obst&aacute;culos gubernamentales que se&nbsp;topan para llevar a cabo&nbsp;su proyecto. &ldquo;El capitalismo monopoliza a la gente y los recursos. No digo que el comunismo sea la soluci&oacute;n. No. El sector privado deber&iacute;a estar liderando la soluci&oacute;n. El Gobierno lo que puede hacer es no ser burocr&aacute;tico, ni poner trabas&rdquo;, sentencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/respirar-toxico-libano-incapaces-respirar_1_2997348.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Dec 2017 23:03:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Problemas respiratorios y riesgo de cáncer: la amenaza de la quema "masiva" de basura en Líbano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Líbano,Human Rights Watch,Contaminación,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Yemen, tras la escalada de violencia: "Mi casa fue atacada con niñas y niños dentro"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/yemen_1_3022104.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49b2fcfd-ee85-412b-868f-7c212928d8ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Yemen, tras la escalada de violencia: &quot;Mi casa fue atacada con niñas y niños dentro&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Abdallah Rafik, estudiante yemení que huyó a Líbano, cuenta cómo su familia pasó la escalada de violencia en la capital yemení</p></div><p class="article-text">
        Abdallah tiene 27 a&ntilde;os y su m&aacute;s reciente viaje desde Yemen le cost&oacute; sesenta horas llegar a su destino, Beirut, por tierra a trav&eacute;s de Om&aacute;n y por aire surcando espacio iran&iacute; y turco. Su rostro irradia simpat&iacute;a y calma. Habla un ingl&eacute;s casi perfecto con un tono bajo, no le gusta llamar la atenci&oacute;n. Ni siquiera exterioriza su preocupaci&oacute;n un d&iacute;a como este, despu&eacute;s de que su casa y la de su t&iacute;o hayan sido bombardeadas tras la &uacute;ltima escalada de violencia que ha azotado la capital, San&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        El conflicto armado en Yemen puede reavivarse tras la muerte del expresidente Ali Abdal&aacute; Sal&eacute;, que fue asesinado este lunes por sus hasta ahora aliados, los rebeldes hut&iacute;es, despu&eacute;s de varios d&iacute;as de violentos enfrentamientos entre los dos bandos en San&aacute;. Los enfrentamientos que tuvieron lugar en los barrios del sur obligaron a los residentes a permanecer encerrados en sus casas durante varios d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        La familia de Abdallah estaba a cubierto en un s&oacute;tano, pero no a salvo, dice, tras ser atacada en su propia casa el mismo d&iacute;a en el que comenzaron los bombardeos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El 2 de diciembre estall&oacute; una escalada en San&aacute;. Mi familia vive ah&iacute;. En la casa hab&iacute;a ni&ntilde;as y ni&ntilde;os. En las calles hay caos, enfrentamientos, ataques a casas&rdquo;, asegura Abdallah. San&aacute; es la localidad m&aacute;s poblada de Yemen. 
    </p><p class="article-text">
        Cerca de tres millones de personas en Yemen se han visto forzadas a abandonar sus casas. M&aacute;s de dos millones est&aacute;n todav&iacute;a desplazadas, el 70% lleva dos a&ntilde;os fuera de sus hogares y el 23% no tiene ad&oacute;nde ir y se refugia en escuelas, hospitales o edificios p&uacute;blicos. La gran mayor&iacute;a sufre escasez de comida y alimentos.
    </p><p class="article-text">
        El estudiante yemen&iacute; es originariamente de Al-Bayda donde su tribu, armas en mano, &ldquo;pero sin atacar&rdquo; como &eacute;l indica, blindaron la entrada a hut&iacute;es. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En mi zona se organizaron para no permitir entrada de milicias. No quieren problemas&rdquo;, dice el joven yemen&iacute;. La postura de su clan es antisaud&iacute; y antihut&iacute;, algo que, seg&uacute;n cuenta, ocurre tambi&eacute;n en otras zonas.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Todo estaba yendo hacia atr&aacute;s&rdquo;</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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          Abdallah est&aacute; familiarizado con la pol&iacute;tica y la justicia internacional. Es su especialidad. Ahora est&aacute; en Beirut cursando un m&aacute;ster en Direcci&oacute;n de Empresas. As&iacute; lo quiere su familia, que reside en Yemen. Es el &uacute;nico hijo estudiando una carrera y &eacute;l mismo se costea los gastos. A pesar de que en los m&aacute;s duros momentos de la guerra quiso volver junto a su gente, su madre y su padre no se lo permitieron.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Primero me fui a Malasia a estudiar un grado. Al volver de visita a Yemen en 2012 me encontr&eacute; todo hecho cenizas y un vac&iacute;o en el cuerpo de seguridad&rdquo;, recuerda el joven. En 2015 part&iacute; de nuevo de mi pa&iacute;s. Me fui con la sensaci&oacute;n de que todo estaba yendo hacia atr&aacute;s. Hab&iacute;a visto mujeres mendigando, hombres comiendo de las basuras, ni&ntilde;os y ni&ntilde;as muriendo&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        El desarrollo de los acontecimientos en Yemen empeor&oacute; cada vez m&aacute;s. En 2016 lleg&oacute; la primera gran conmoci&oacute;n de Abdallah al perder varias de sus amistades en bombardeos. Tuvo miedo e intent&oacute; convencer a su familia de que deb&iacute;a volver. Su familia, en medio de una guerra, sigui&oacute; anim&aacute;ndolo para que continuase estudiando. Quiz&aacute;s porque sab&iacute;a que un d&iacute;a u otro les tocar&iacute;a convertirse en gente desplazada por la guerra.
    </p><h3 class="article-text">Hambruna y enfermedad en Yemen</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Yemen tiene una poblaci&oacute;n de poco m&aacute;s de 29 millones, 17,2 millones no come lo suficiente y no puede obtener alimento suficiente. Hasta ocho millones podr&iacute;an morir de hambre en cuesti&oacute;n de meses&rdquo;, dice Suze van Meegen, de la organizaci&oacute;n humanitaria Norwegian Refugee Council (NRC) que despu&eacute;s de pasar la noche en un s&oacute;tano para protegerse de los bombardeos en San&aacute; responde a eldiario.es sobre la situaci&oacute;n actual.
    </p><p class="article-text">
        Tanto van Meegen como Abdallah hablan de falta de recursos econ&oacute;micos. No hay salarios desde hace m&aacute;s de un a&ntilde;o y el funcionariado p&uacute;blico ha dejado de ir a trabajar. En casa y en los lugares de refugio 400.000 ni&ntilde;as y ni&ntilde;os yemen&iacute;es sufren de malnutrici&oacute;n severa. Est&aacute;n al borde de la muerte.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s preocupante es, junto a la alimentaci&oacute;n, la salud y la epidemia de c&oacute;lera que afecta principalmente a ni&ntilde;as y ni&ntilde;os. El c&oacute;lera se ha cobrado la vida de m&aacute;s de 2.156 personas y la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) advierte de que se est&aacute;n detectando 4.000 casos sospechosos al d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Solo el 50% de los servicios de salud son completamente funcionales y m&aacute;s de 16 millones de personas no pueden acceder a agua potable. Esto cre&oacute; un ambiente perfecto para el c&oacute;lera. 945.000 casos sospechosos han sido identificados desde abril de este a&ntilde;o&rdquo;, informa van Meegen. La gente, cansada de tanta violencia, ha dejado de dormir y el fr&iacute;o invierno se aproxima.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No pueden conciliar el sue&ntilde;o con las fuertes explosiones y los disparos. M&aacute;s all&aacute; de la amenaza directa de los bombardeos est&aacute;n los impactos m&aacute;s insidiosos de la violencia, la destrucci&oacute;n de hogares e instalaciones, obligando a las personas a huir, separando comunidades y dejando a las personas sin red de seguridad&rdquo;. Se&ntilde;ala la asesora de NRC.
    </p><h3 class="article-text">Llamamiento de la ONU para levantar el bloqueo</h3><p class="article-text">
        &ldquo;La crisis que describimos como inminente ahora ha llegado en gran medida. La violencia, los bloqueos y la privaci&oacute;n de las necesidades b&aacute;sicas impuestas a civiles yemen&iacute;es por las partes en este conflicto y quienes los apoyan son injustos, innecesarios e inaceptables&rdquo;, denuncia NRC.
    </p><p class="article-text">
        Las agencias humanitarias no escatiman en esfuerzos, pero la situaci&oacute;n a veces va m&aacute;s all&aacute; de sus posibilidades. El 2 de diciembre, l&iacute;deres de la ONU firmaron una demanda p&uacute;blica para que Arabia Saud&iacute; levantara completamente el bloqueo sobre los puertos mar&iacute;timos del mar Rojo en Yemen, v&iacute;as de entrada del 90% del alimento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quiero volver a Yemen&rdquo;, afirma el estudiante Abdallah. &ldquo;Quiero apoyar la reconstrucci&oacute;n, igual incluso ser pol&iacute;tico. Soy optimista y pienso que 2018 ser&aacute; el a&ntilde;o que esto ocurra. La prioridad es vivir, no luchar&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/yemen_1_3022104.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Dec 2017 20:33:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Yemen, tras la escalada de violencia: "Mi casa fue atacada con niñas y niños dentro"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Yemen,Arabia Saudí]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los refugiados que esperan ser reasentados desde Líbano: "Aquí no vivimos con dignidad"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/refugiados-esperan-reasentados-libano-dignidad_1_3144392.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/005c6b8f-fbf4-4a24-adc1-771cec3b7d33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los refugiados que esperan ser reasentados desde Líbano: &quot;Aquí no vivimos con dignidad&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este mes de octubre comienza a aplicarse el recorte de ayuda alimentaria de Acnur en los campos de refugiados de Líbano</p><p class="subtitle">En Líbano, una de cada cuatro personas son refugiadas que viven en pésimas condiciones económicas y sociales</p><p class="subtitle">"¿Crees que si pudiéramos volver ahora no nos iríamos? ¡No lo pensaríamos dos veces!", dice un refugiado</p></div><p class="article-text">
        Otro oto&ntilde;o m&aacute;s en los campos de refugio de El L&iacute;bano. En Chtura, valle de Beqa&rsquo;a, el sol todav&iacute;a aprieta pero las frescas noches anticipan el duro invierno. Se pueden divisar algunas cumbres que en unos meses se cubrir&aacute;n de nieve. Un poco m&aacute;s al este se eleva Siria, la madre patria de m&aacute;s de un mill&oacute;n y medio de personas que se refugian en un pa&iacute;s vecino donde cada vez es m&aacute;s complicado vivir.
    </p><p class="article-text">
        En siete a&ntilde;os de guerra en Siria, de huida y desplazamiento externo de su poblaci&oacute;n civil, L&iacute;bano ha visto c&oacute;mo el n&uacute;mero de personas refugiadas llegaba a una proporci&oacute;n <em>per c&aacute;pita</em> abrumadora. Uno de cada cuatro habitantes en L&iacute;bano&nbsp;es refugiado o refugiada de Siria, lo que le convierte en el pa&iacute;s con mayor n&uacute;mero de gente refugiada del mundo en comparaci&oacute;n con su poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una vez dejada la muerte atr&aacute;s, la vida sigue, como la de este anciano sirio. Sentado a la puerta de una choza que ha convertido en una peque&ntilde;a tienda de ultramarinos, el viejo <em>hajj</em>, como lo llama educadamente la gente, sorbe lentamente la bombilla de su vaso de t&eacute; mate. El vaso, como su vida en L&iacute;bano, es de pl&aacute;stico, desechable.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Acabamos de venir hace poco, est&aacute;bamos en otro campamento. Somos de Alepo. La vida aqu&iacute; es solo una vida de paso&rdquo;, dice convencido.
    </p><p class="article-text">
        A su mujer se la ve con m&aacute;s energ&iacute;a. Con el caf&eacute; calent&aacute;ndose a fuego lento, atiende a un ni&ntilde;o que quiere comprar una bolsa de patatas fritas. &ldquo;Casi nadie paga al contado. Todos estamos endeudados&rdquo;,&nbsp;lamenta la mujer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este mes de octubre comienza a aplicarse el recorte de ayuda alimentaria de la Agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR). La notificaci&oacute;n, a trav&eacute;s de mensajes SMS, cay&oacute; como una losa sobre sus espaldas. Mientras tanto, alejados de esa realidad, las ni&ntilde;as y ni&ntilde;os juegan y corretean entre los laber&iacute;nticos espacios de los campos. La mayor&iacute;a ha nacido durante la di&aacute;spora del refugio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Llevamos aqu&iacute; cinco, seis, siete a&ntilde;os&rdquo;, cuenta Adwan, el <em>mokhtar</em> de un campamento de Chtura. &ldquo;Llegamos&nbsp;a&nbsp;este campo de refugiados de la zona de Raqqa, de Tabqa. Todos &eacute;ramos campesinos, ten&iacute;amos nuestras tierras y nuestras casas. &iquest;T&uacute; crees que si pudi&eacute;ramos volver ahora no nos ir&iacute;amos? &iexcl;No lo pensar&iacute;amos dos veces! Aqu&iacute; no vivimos con dignidad&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Choque entre EEUU y L&iacute;bano en la ONU</h3><p class="article-text">
        Durante la 72&ordf; reuni&oacute;n de la Asamblea General de la ONU el pasado mes de septiembre, el presidente estadounidense Donald Trump propuso que los refugiados y refugiadas fueran reasentados en los pa&iacute;ses &aacute;rabes m&aacute;s cercanos a Siria. Tanto el primer ministro liban&eacute;s, Saad Hariri, como el presidente, Michel Aoun, expusieron a los medios su rechazo. L&iacute;bano ha sobrepasado el m&aacute;ximo de sus capacidades para acoger a gente refugiada de Siria u otros pa&iacute;ses, aseguraron.
    </p><p class="article-text">
        En su discurso frente al Asamblea, Aoun indic&oacute; que lo mejor ser&iacute;a que la ONU &ldquo;les ayudara a regresar a sus pa&iacute;ses de origen en lugar de ayudarles a permanecer en los campamentos, carentes de los&nbsp;niveles b&aacute;sicos de una vida digna&rdquo;.
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        Adem&aacute;s de las complicadas condiciones de&nbsp;los campos, las refugiadas y refugiados arrastran las mismas penurias en los peque&ntilde;os apartamentos o habitaciones, pr&aacute;cticamente cuchitriles, que han podido alquilar en ciudades como Beirut.
    </p><p class="article-text">
        Ghada vive con su marido&nbsp;y con su hija en la trastienda de un peque&ntilde;o local, en unos diez metros cuadrados, y pagan 600 d&oacute;lares mensuales. Muchas veces no les queda nada tras desembolsar el alquiler y, dentro de un a&ntilde;o, su hija deber&iacute;a ir al colegio. La peque&ntilde;a ya ha comenzado a desarrollar los primeros s&iacute;ntomas de comportamiento agresivo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nunca podemos salir o jugar con la ni&ntilde;a. Mi marido trabaja fuera, tampoco se preocupa mucho por nosotras, y yo tengo que estar en la tienda&rdquo;, expone Ghada que es la &uacute;nica que administra el hogar y paga las facturas. &ldquo;Yo cierro a las once de la noche y abro por la ma&ntilde;ana. Adem&aacute;s, tampoco podemos salir de noche porque somos de Siria y eso nos traer&iacute;a problemas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n del refugio es mucho m&aacute;s dura para las mujeres; sobre todo, si adem&aacute;s sufren alg&uacute;n tipo de violencia machista, como es el caso de Ghada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Volver a Siria yo y mi hija o quedarme aqu&iacute;?&rdquo;, se pregunta Ghada con la vista perdida.&nbsp;&ldquo;Prefiero volver. Mejor tener una muerte r&aacute;pida y una sola vez que vivir esto aqu&iacute; cada d&iacute;a&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Necesitamos que otros pa&iacute;ses acepten m&aacute;s refugiados&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Las personas refugiadas de Siria&nbsp;suponen en L&iacute;bano un tema humanitario, pol&iacute;tico y tambi&eacute;n social. La endeble estructura pol&iacute;tica del pa&iacute;s provoca que haya posiciones disonantes en lo concerniente al retorno de la gente desplazada. De la ayuda humanitaria se encargan organismos internacionales, asociaciones y ONG (algunas, religiosas) que intentan ofrecer lo m&aacute;ximo posible, aunque los fondos sean escasos. Las personas refugiadas no se sienten a gusto entre la sociedad libanesa y llevan tiempo denunciando un maltrato social que apunta a la v&iacute;ctima en lugar de la causa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siete a&ntilde;os despu&eacute;s de la crisis siria hay m&aacute;s de un mill&oacute;n de refugiados registrados en un peque&ntilde;o pa&iacute;s de cuatro millones de libaneses&rdquo;, apunta Lisa Abo Khaled de la oficina de Comunicaci&oacute;n de ACNUR en Beirut.
    </p><p class="article-text">
        Abo Khaled menciona la cifra oficial, un mill&oacute;n, pero se estima que, desde mayo de 2015 &ndash;cuando ACNUR dej&oacute; de registrar personas refugiadas&ndash; ese n&uacute;mero ha aumentado en, probablemente, m&aacute;s de un mill&oacute;n y medio. Seg&uacute;n el organismo de la ONU, el 70% del total vive bajo el umbral de la pobreza y m&aacute;s del 90% est&aacute; endeudado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchos padres tienen que decidir si enviar a sus hijos a la escuela o hacer que trabajen&rdquo;, contin&uacute;a Abo Khaled. &ldquo;Actualmente tenemos solo presupuesto para ayudar a la mitad de las personas refugiadas. Debemos dar prioridad a los pobres de los pobres. La otra mitad no est&aacute; cubierta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para la ONU, todav&iacute;a no es el momento para el retorno a Siria, al contrario que para algunos grupos pol&iacute;ticos libaneses o el mismo presidente Aoun quien afirm&oacute; en Par&iacute;s recientemente que en 2018 puede resolverse &ldquo;la crisis de refugiados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La inestabilidad de L&iacute;bano en la regi&oacute;n, con la guerra en Siria muy cerca, c&eacute;lulas del ISIS siendo desmanteladas d&iacute;a s&iacute; d&iacute;a no, o con el Ej&eacute;rcito israel&iacute; realizando maniobras o violando el espacio mar&iacute;timo y a&eacute;reo liban&eacute;s, hacen del pa&iacute;s un lugar poco seguro para el refugio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Necesitamos que los otros pa&iacute;ses acepten m&aacute;s refugiados, que aumenten las cuotas, sobre todo para los m&aacute;s vulnerables&rdquo;, sentencia Abo Khaled.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los &ldquo;otros pa&iacute;ses&rdquo;, los que s&iacute; cuentan con mejores condiciones de refugio como los de la Uni&oacute;n Europa, han suspendido en solidaridad. As&iacute; lo afirmaba Oxfam Interm&oacute;n, en palabras de su director, Jos&eacute; Mar&iacute;a Vera, quien llam&oacute; a la implementaci&oacute;n de un &ldquo;nuevo mecanismo que vigile el cumplimiento de los compromisos de los pa&iacute;ses&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El 26 de septiembre finaliz&oacute; el plazo de acogida de refugiados, seg&uacute;n el sistema de la Comisi&oacute;n Europea, y casi ning&uacute;n pa&iacute;s ha cumplido con las cuotas. Espa&ntilde;a se sit&uacute;a en los &uacute;ltimos puestos. En dos a&ntilde;os solo ha acogido a 1.961 personas de las 17.337 de la cuota establecida.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Gobierno espa&ntilde;ol, con su estrategia de mirar hacia otro lado y dejar que las cosas caigan por inercia o por desidia, solo ha acogido a un 11% de las personas refugiadas que prometi&oacute;. Y se queda tan tranquilo. Estamos ante un Gobierno irresponsable e insolidario con la mayor crisis de refugiados de la historia europea reciente. Un Gobierno que adem&aacute;s es ajeno a las constantes peticiones que le ha hecho la ciudadan&iacute;a&rdquo;, declar&oacute; Vera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/refugiados-esperan-reasentados-libano-dignidad_1_3144392.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Oct 2017 16:58:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los refugiados que esperan ser reasentados desde Líbano: "Aquí no vivimos con dignidad"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,ACNUR - Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados,Líbano,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un hospital y miles de hogares aún quedan sin reconstruir tres años después de la ofensiva israelí en Gaza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/gaza-reconstruccion-hospital-hogares_1_3223278.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/752a3d20-2876-4f0d-9189-70066e127d0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un hospital y miles de hogares aún quedan sin reconstruir tres años después de la ofensiva israelí en Gaza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tres años después del final de la operación Margen Protector sobre Gaza el único hospital para rehabilitación de la franja todavía no ha sido reconstruido</p><p class="subtitle">Solo el 30% de los fondos internacionales prometidos para la reconstrucción ha sido desembolsado y quedan 31.000 personas sin hogar</p><p class="subtitle">La sociedad civil palestina ha decidido tomar las riendas y ha presentado una denuncia en el Tribunal Penal Internacional para que avance en su investigación</p></div><p class="article-text">
        Una nube de polvo rojo avanza dentro de la franja de Gaza. Los tanques militares israel&iacute;es entran por los campos agr&iacute;colas gazat&iacute;es. Las explosiones de obuses, fuego de artiller&iacute;a y las bengalas luminosas enrojecen la fantasmag&oacute;rica nube. Los bombardeos a&eacute;reos se adelantan al paso de dicha comparsa de la muerte. La poblaci&oacute;n intenta huir.
    </p><p class="article-text">
        Las l&iacute;neas telef&oacute;nicas de las ambulancias se colapsan. El hospital Al-Wafa, a un escaso kil&oacute;metro de la frontera de armisticio por donde penetran los tanques israel&iacute;es, se convert&iacute;a en esos momentos en objetivo del Ej&eacute;rcito israel&iacute; con 17 pacientes y escaso personal todav&iacute;a en su interior. Tres a&ntilde;os despu&eacute;s de los bombardeos, el hospital sigue sin estar reconstruido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La situaci&oacute;n ten&iacute;a muy mala pinta. Se o&iacute;a c&oacute;mo ca&iacute;an las bombas en el edificio de al lado, mientras en el edificio donde est&aacute;bamos se quebraban las paredes&rdquo;, recuerda en una conversaci&oacute;n con eldiario.es Manuel Pineda, activista espa&ntilde;ol que se encontraba dentro del hospital en ese momento.
    </p><p class="article-text">
        Ocurri&oacute; durante la operaci&oacute;n militar israel&iacute; <em>Margen Protector</em> en el verano de 2014. El hospital Al-Wafa, un complejo formado por varios edificios, era la &uacute;nica opci&oacute;n con especialidad en rehabilitaci&oacute;n de toda Gaza. Las personas ingresadas en el hospital no pod&iacute;an caminar y hab&iacute;a incluso pacientes en estado comatoso. Nadie pens&oacute; que en cuesti&oacute;n de horas pasar&iacute;a a ser un amasijo de hierros y hormig&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &ldquo;Un sanitario y yo subimos a la planta, los desenchufamos de las m&aacute;quinas de mala manera y deprisa&rdquo;, recuerda Pineda. &ldquo;No hab&iacute;a electricidad, as&iacute; que los bajamos con s&aacute;banas por las escaleras y los dejamos en el suelo. As&iacute; hicimos hasta tenerlos a todos y luego los metimos en dos ambulancias. Solo hab&iacute;a un conductor as&iacute; que me toc&oacute; conducir a m&iacute; la otra ambulancia&rdquo;, prosigue el testigo del ataque contra el hospital, un acto que constituye un crimen de guerra seg&uacute;n la Convenci&oacute;n de Ginebra.
    </p><h3 class="article-text">Tres a&ntilde;os sin un hospital para rehabilitaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        El 26 de agosto se cumplen tres a&ntilde;os del final de <em>Margen Protector,</em> tres a&ntilde;os en los que Salman Al-A'ashi, director del hospital Al-Wafa, ha intentado sin &eacute;xito obtener los fondos necesarios para levantar el hospital.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En febrero de este a&ntilde;o 2017 comenzamos la reconstrucci&oacute;n de tan solo un 20% de lo destruido&rdquo;, cuenta Al-A&rsquo;ashi en una entrevista con este medio. &ldquo;Las principales dificultades que nos encontramos para la reconstrucci&oacute;n es la lentitud, las escasas donaciones locales e internacionales y el bloqueo sofocante que no est&aacute; permitiendo la entrada de material de construcci&oacute;n&rdquo;, esgrime.
    </p><p class="article-text">
        Hace unas semanas, el equipo m&eacute;dico de Al-Wafa levant&oacute; una peque&ntilde;a carpa con fotograf&iacute;as y se manifest&oacute; en el mismo lugar donde antes se levantaba el hospital. En 2014 perdieron su lugar de trabajo, adem&aacute;s de un moderno equipamiento m&eacute;dico que no hab&iacute;a sido f&aacute;cil conseguir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos ofreciendo servicios de rehabilitaci&oacute;n y especialidades en estos momentos desde nuestra sede provisional, que no es apta, sin embargo, para ofrecer todos los servicios que ofrec&iacute;amos antes de la guerra&rdquo;, lamenta Al-A'ashi.
    </p><p class="article-text">
        La destrucci&oacute;n de Al-Wafa fue un hecho sin precedentes, seg&uacute;n organizaciones de derechos humanos palestinas. Fue el &uacute;nico hospital destruido completamente durante la operaci&oacute;n militar. Otros 18 hospitales, y decenas de cl&iacute;nicas, sufrieron da&ntilde;os en su estructura y equipamientos debido a bombardeos israel&iacute;es.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Israel ignor&oacute; los llamamientos locales e internacionales que le ped&iacute;an no involucrar a los hospitales en su guerra, pero hicieron o&iacute;dos sordos y pusieron a los pacientes en peligro. Mujeres, ni&ntilde;os, ancianos con discapacidad&hellip; Fue un incumplimiento del conjunto del Derecho internacional&rdquo;, denuncia Al-A'ashi.
    </p><h3 class="article-text">31.000 personas todav&iacute;a sin hogar</h3><p class="article-text">
        En la franja de Gaza, a d&iacute;a de hoy, todav&iacute;a unas 6.000 familias, alrededor de 31.000 personas, viven como desplazadas internas debido a que sus casas fueron bombardeadas. De la mitad, unas 18.000, se ocupa la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (Unrwa). Son familias vulnerables que fueron expulsadas de sus hogares en 1948 con la creaci&oacute;n del Estado de Israel y que, tras la operaci&oacute;n de 2014, ya no tienen hogar en los campos de refugiados.
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        &ldquo;Muchas veces el Gobierno de Israel ha suspendido o retrasado la aprobaci&oacute;n [de la reconstrucci&oacute;n]. Un ejemplo bien conocido es que no hubo nuevas familias aprobadas en el sistema de reconstrucci&oacute;n entre mayo de 2016 y diciembre de 2016&rdquo;, explica Unrwa. La agencia a&ntilde;ade que hay, asimismo, problemas para acceder al material de construcci&oacute;n y escasez de fondos.
    </p><p class="article-text">
        Por esta raz&oacute;n, coincidiendo con el tercer aniversario de la tregua que puso fin a la operaci&oacute;n militar, los organismos internacionales piden que los pa&iacute;ses que se comprometieron a aportar donaciones para la reconstrucci&oacute;n cumplan con esta responsabilidad. Norwegian Refugee Council (NRC), una de las organizaciones humanitarias m&aacute;s importantes que operan dentro de la franja, advierte de que solo el 30% de los fondos prometidos ha sido desembolsado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Incluso si la financiaci&oacute;n necesaria se pone a disposici&oacute;n de inmediato, seguimos frente a otro a&ntilde;o de construcci&oacute;n antes de que las familias desplazadas puedan regresar a sus hogares&rdquo;, afirmaba Hanibal Abiy Worku, director de NRC en Palestina el pasado julio.
    </p><p class="article-text">
        Shelter Cluster &ndash;un compendio de organizaciones en continuo contacto con las ONG, organizaciones de la sociedad civil o Naciones Unidas&ndash; apunta en su informe de junio de 2017 que faltan fondos para 60.905 de los 171.000 hogares bombardeados &ndash;total o gravemente, con da&ntilde;os mayores o da&ntilde;os menores&ndash; por Israel. Es decir, se buscan fondos para el 35% de los hogares que necesitan ser construidos.
    </p><p class="article-text">
        Se subraya el caso de los hogares totalmente destrozados, 11.000, de los que unos 3.700 a&uacute;n no cuentan con financiaci&oacute;n. Y del cemento, ya que todav&iacute;a no ha entrado a la franja el 46% del cemento necesario para el llamado Mecanismo General de Reconstrucci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Hay que salir de este silencio malsano&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El Tribunal Penal Internacional (TPI) contin&uacute;a en la primera fase de examen preliminar sobre los presuntos cr&iacute;menes de guerra cometidos por Israel. El pasado mes de julio, m&aacute;s de 50 sindicatos, asociaciones y organizaciones, adem&aacute;s de 500 v&iacute;ctimas, presentaron una queja ante el TPI en La Haya.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es cierto que hay serias dificultades para la oficina de la fiscal&iacute;a, pero hay que salir de esta ambig&uuml;edad, de este silencio malsano. Este examen preliminar que se prolonga durante a&ntilde;os no es ni serio, ni profesional&rdquo;, indica a este medio Gilles Devers, uno de los abogados que ha participado en la preparaci&oacute;n de la denuncia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si la oficina de la fiscal del TPI estima que no se puede abrir una investigaci&oacute;n debido a la organizaci&oacute;n pol&iacute;tica en Palestina, lo debe decir para que todo el mundo tenga una buena comprensi&oacute;n del caso y que cada uno asuma sus responsabilidades&rdquo;, manifiesta el letrado en referencia a la divisi&oacute;n pol&iacute;tica palestina entre Fatah, en Ramala, y Ham&aacute;s, en Gaza, que podr&iacute;a dificultar la investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las personas firmantes de esta iniciativa consideran que los dirigentes pol&iacute;ticos palestinos no son los &uacute;nicos &ldquo;amos de la justicia&rdquo;. Afirman que no van a esperar a que las autoridades palestinas decidan continuar en la lucha jur&iacute;dica y han actuado por su cuenta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La acci&oacute;n legal permite afirmar el derecho, redistribuir las cartas y crear nuevas relaciones de poder. Nuestra &uacute;nica preocupaci&oacute;n es ir tan lejos como sea hacia esa direcci&oacute;n y nuestro m&eacute;todo es actuar de acuerdo a las mejores pr&aacute;cticas profesionales&rdquo;, asegura Devers.
    </p><p class="article-text">
        La queja presentada se&ntilde;ala tres posibles cr&iacute;menes israel&iacute;es: el bloqueo de Gaza, la agresi&oacute;n israel&iacute; del verano de 2014 y los asentamientos israel&iacute;es de Palestina, en un esfuerzo particular por denunciar la situaci&oacute;n en Jerusal&eacute;n Este. &ldquo;El fiscal tiene todos los medios para investigar. Entonces, tendr&aacute; que tomar decisiones y asumirlas&rdquo;, sentencia el letrado. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/gaza-reconstruccion-hospital-hogares_1_3223278.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Aug 2017 19:03:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un hospital y miles de hogares aún quedan sin reconstruir tres años después de la ofensiva israelí en Gaza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gaza,Franja de Gaza,Israel,Palestina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La falta de trabajo, agua corriente y electricidad ahoga a Gaza: "Será inhabitable en 2018"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/gaza-inhabitable_1_3271991.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d34b8db-fc15-454f-9644-106fb689fec8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La falta de trabajo, agua corriente y electricidad ahoga a Gaza: &quot;Será inhabitable en 2018&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un informe del PNUD documenta el deterioro de las condiciones de vida de la población gazatí como consecuencia del bloqueo israelí e insta a cambiar de estrategia para evitar el colapso total de la franja</p><p class="subtitle">35.000 personas se incorporan cada año al mercado laboral con la mayor tasa de paro juvenil del mundo: "Tenemos que irnos aunque no queramos"</p><p class="subtitle">Desde el Centro Palestino de Derechos Humanos proponen detener la presión política sobre el territorio y abandonar el enfoque meramente humanitario</p></div><p class="article-text">
        En la castigada franja de Gaza&nbsp;tambi&eacute;n hay momentos para celebrar y&nbsp;estos d&iacute;as de julio marcan el comp&aacute;s, al menos temporalmente. Tras unos meses de insomnio, preocupaciones y muchas horas dedicadas al estudio, la juventud gazat&iacute; termina su a&ntilde;o acad&eacute;mico. Centenares de chicos y chicas&nbsp;se colocan el birrete de graduaci&oacute;n de las diferentes universidades y posan para un sinf&iacute;n de fotos y selfis que desbordan las noticias en &aacute;rabe y las redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        Rasha es una de estas j&oacute;venes. Con 22 a&ntilde;os ha terminado su carrera en Administraci&oacute;n y Gesti&oacute;n de Empresas. Est&aacute; jubilosa por haber logrado alcanzar esta meta con todas las dificultades que acarrea vivir &ndash;y estudiar&ndash; bajo bloqueo.
    </p><p class="article-text">
        Pero Rasha tambi&eacute;n sabe bien que se enfrenta a una dura realidad que se representa en cifras que casi paralizan. La franja de Gaza tiene la tasa de paro entre j&oacute;venes de entre 15 y 29 a&ntilde;os m&aacute;s alta del mundo. Para ellas es incluso mayor: un 77,8% de desempleo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No tengo ninguna opci&oacute;n para encontrar un trabajo aqu&iacute; en Gaza&rdquo;, sentencia la joven&nbsp;asimilando la tragedia. &ldquo;Mis planes ser&aacute;n buscar una beca y salir fuera a estudiar un m&aacute;ster, si Dios quiere. Quiz&aacute;s all&aacute; afuera pueda hacer lo que quiero&rdquo;, a&ntilde;ade en una entrevista con eldiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Para Rasha, al igual que para el resto de j&oacute;venes reci&eacute;n licenciados e incluso sin ning&uacute;n tipo de t&iacute;tulo acad&eacute;mico, la &uacute;nica soluci&oacute;n es esa: abandonar su hogar, su familia y sus amistades. &ldquo;Nunca pens&eacute; que nuestra situaci&oacute;n llegar&iacute;a hasta aqu&iacute; y que mi deseo ser&iacute;a salir fuera de mi pa&iacute;s. Es la pol&iacute;tica y el bloqueo de la ocupaci&oacute;n lo que nos ha llevado a esto. Han hecho que la mitad de nuestras vidas las vivamos con&nbsp;un aut&eacute;ntico agobio y que tengamos que irnos aunque no queramos&rdquo;, lamenta&nbsp;la reci&eacute;n licenciada.
    </p><h3 class="article-text">M&aacute;s all&aacute; de la supervivencia</h3><p class="article-text">
        Los acontecimientos de los a&ntilde;os 2006 y 2007, victoria en elecciones palestinas y toma de poder de Ham&aacute;s en la franja de Gaza, sirven al Gobierno de Israel como argumento cuando se aborda la situaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n de la franja de Gaza.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la historia de la econom&iacute;a de Gaza desde 1994 ha sido de continuo declive en t&eacute;rminos reales. As&iacute; lo dice el reciente informe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), <a href="http://www.ps.undp.org/content/papp/en/home/library/poverty/beyond-survival--challenges-to-economic-recovery-and-long-term-d.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tres a&ntilde;os despu&eacute;s de las hostilidades de 2014 en Gaza.</a> Con un enfoque socioecon&oacute;mico, el PNUD aborda la actual situaci&oacute;n, con retrospectiva hist&oacute;rica, y los desaf&iacute;os para una recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica con recomendaciones a largo plazo para que Gaza, dice el organismo, pueda &ldquo;prosperar, no solo sobrevivir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El informe clarifica los hitos que marcaron el devenir de una econom&iacute;a en continuo descenso: la retirada de las tropas israel&iacute;es fuera de la franja de Gaza en 2005, el bloqueo israel&iacute; ejercido desde hace diez a&ntilde;os contra la franja y la divisi&oacute;n pol&iacute;tica interna palestina. Todo esto ha provocado&nbsp;que la vida en Gaza no pueda ir<strong>&nbsp;&ldquo;</strong>m&aacute;s all&aacute; de la supervivencia&rdquo;, como se menciona en el propio documento, y que la poblaci&oacute;n beba de un agua no apta para el consumo &ndash;el 90% del agua que tiene a su disposici&oacute;n no lo es&ndash;, o&nbsp;que el 60% de los habitantes dependan de la ayuda humanitaria.
    </p><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida del PIB ha alcanzado el 50% debido, en parte, a que m&aacute;s de un tercio de tierra cultivable no puede ser explotada y m&aacute;s de la mitad de las aguas marinas pactadas en 1993 con los Acuerdos de Oslo son inalcanzables. Tierras agr&iacute;colas y demarcaciones de pesca fueron declaradas unilateralmente por Israel como zonas de no circulaci&oacute;n y est&aacute;n fuera del uso econ&oacute;mico de Gaza.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        El PNUD apunta tambi&eacute;n hacia la falta de compromiso de los donantes internacionales. Tras la operaci&oacute;n militar israel&iacute; <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Gaza-guerra-ofensiva-Israel_0_543495783.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Margen Protector'</a>, de la que estos d&iacute;as se cumplen tres a&ntilde;os, la comunidad internacional se comprometi&oacute; en una conferencia en El Cairo a destinar 3.500 millones de d&oacute;lares&nbsp;para la reconstrucci&oacute;n de Gaza. &ldquo;La &uacute;ltima actualizaci&oacute;n del Banco Mundial &ndash;en diciembre de 2016&ndash; indica que solo se ha desembolsado el 51%&rdquo;, se indica en documento.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; tambi&eacute;n el factor demogr&aacute;fico. En un lugar que posee una de las densidades de poblaci&oacute;n m&aacute;s altas del mundo y con casi el 70% de la poblaci&oacute;n refugiada, esto es, personas y descendientes de aquellas que entraron a la franja huyendo de tropas israel&iacute;es en 1948, el crecimiento anual de poblaci&oacute;n fue del 3,3% en 2016. Con este dato, se calcula que 35.000 nuevas personas se incorporan anualmente al mercado laboral, como es el caso de Rasha.
    </p><p class="article-text">
        La volatilidad de la situaci&oacute;n es una condici&oacute;n adversa para hacer negocios en Gaza y as&iacute; lo demuestra tambi&eacute;n la comparativa ofrecida con respecto a sus compatriotas en Cisjordania. La franja est&aacute; siendo separada geogr&aacute;fica, pol&iacute;tica, social y econ&oacute;micamente de la otra isla palestina.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Un potencial de&nbsp;crecimiento econ&oacute;mico</h3><p class="article-text">
        El PNUD lo manifiesta claramente. Los resultados del an&aacute;lisis son una imagen del estr&eacute;s interno y externo, &ldquo;particularmente desde la implementaci&oacute;n del bloqueo econ&oacute;mico de Israel&rdquo;. Gaza necesita m&aacute;s que una mera &ldquo;relajaci&oacute;n del bloqueo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta l&oacute;gica de 'trabajar dentro del marco del <em>statu quo'</em>&nbsp;&ndash;se&ntilde;ala el organismo&ndash; parece subrayar el enfoque <em>ad hoc</em> gradual que la comunidad internacional ha estado siguiendo para hacer frente al empeoramiento del entorno empresarial en Gaza&rdquo;. En resumidas cuentas, la franja de Gaza necesita &ldquo;un cambio de pol&iacute;tica estrat&eacute;gica a largo plazo&rdquo;, un &ldquo;enfoque alternativo&rdquo; que considere el enclave costero por &ldquo;su potencial de desarrollo estrat&eacute;gico, m&aacute;s que como una carga humanitaria&rdquo;.
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        Esta perspectiva casa con la opini&oacute;n de Jalil Shahin, director de la Unidad de Econom&iacute;a y Derechos Sociales del Centro Palestino para los Derechos Humanos (PCHR) con sede en Gaza. Los porqu&eacute;s del estado actual de Gaza se encuentran en la pol&iacute;tica y es ah&iacute; donde hay que incidir, a su juicio, para encontrar soluciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Gaza no es la prioridad a nivel internacional. Es un punto menor en la agenda internacional. Eso afecta a las donaciones que llegan, escasas. Y esto no se debe solo a la situaci&oacute;n en Siria u otros conflictos coet&aacute;neos, o a la crisis econ&oacute;mica mundial, se debe a razones pol&iacute;ticas&rdquo;, explica Shahin.
    </p><p class="article-text">
        Como vislumbraba Rasha, obtener un trabajo, una vida digna en Gaza, est&aacute; fuera de cualquier c&aacute;lculo. &ldquo;En Gaza nunca ha habido una vida normal&rdquo;, recuerda Shahin. &ldquo;Ahora, sin embargo, la est&aacute;n empujando hacia condiciones peores como parte de la presi&oacute;n pol&iacute;tica. Presi&oacute;n de EEUU y de la ocupaci&oacute;n israel&iacute; para que la pol&iacute;tica palestina acepte finalmente lo que sea en futuros acuerdos&rdquo;, prosigue.
    </p><p class="article-text">
        Las Naciones Unidas ya han marcado el punto del precipicio hacia la inhabitabilidad en la franja de Gaza: el a&ntilde;o 2020. Sin embargo, Shahin advierte de que si la comunidad internacional, la autoridad de la ocupaci&oacute;n israel&iacute; y la pol&iacute;tica palestina no act&uacute;an &ldquo;la franja de Gaza no ser&aacute; inhabitable en 2020, sino en 2018&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hace meses que la poblaci&oacute;n de la franja de Gaza <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/crisis-electricidad-Gaza_0_644636314.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">malvive con cuatro horas de electricidad al d&iacute;a</a>, con la imposibilidad de recibir un tratamiento m&eacute;dico adecuado, con aguas residuales&nbsp;que se vierten en el mar o con las fronteras cerradas. &iquest;Podr&aacute; la franja sobrevivir a peores condiciones? &iquest;Hasta cu&aacute;ndo? Son las cuestiones que emanan en estos momentos de desesperanza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/gaza-inhabitable_1_3271991.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Jul 2017 19:38:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La falta de trabajo, agua corriente y electricidad ahoga a Gaza: "Será inhabitable en 2018"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gaza,Franja de Gaza,Palestina,Israel,ONU - Organización de las Naciones Unidas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las madres de los presos palestinos en cárceles israelíes: "No olvidamos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/madres-palestinos-carceles-israelies-olvidamos_1_3692241.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/994d6eca-0c5a-4530-acbb-755f31d19be4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las madres de los presos palestinos en cárceles israelíes: &quot;No olvidamos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada lunes desde hace más de 20 años, madres palestinas con hijos o maridos prisioneros llegan de todos puntos de la franja de Gaza a la sede Cruz Roja para hacer una sentada</p><p class="subtitle">"Vengo aquí desde hace 13 años para solidarizarme con mi hijo, con todos y todas prisioneras palestinas", dice Um Ra'ed</p><p class="subtitle">Este año se ha disparado la detención administrativa de niños y niñas, según ha documentado esta semana el informe anual de Addameer</p></div><p class="article-text">
        Como cada lunes, Um Ra'ed se despierta m&aacute;s temprano para preparar el desayuno. Mientras sus hijos y su marido comen el pan de pita unt&aacute;ndolo en aceite y duqqa o con shakshuka, ella se afana por ahorrar tiempo y comienza a vestirse. Cuando todos han terminado, recoge rauda los platos y los vasos de t&eacute; vac&iacute;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ten&eacute;is comida preparada en la nevera. Hoy tengo Cruz Roja&rdquo;, dice Um Ra'ed a la familia, despidi&eacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        Al lado de la puerta que da a la calle hay un p&oacute;ster colgado, el del retrato de su hijo Ra'ed, acompa&ntilde;ado por unas peque&ntilde;as fotograf&iacute;as del presidente palestino Mahmud Abbas y el difunto l&iacute;der Yasser Arafat. La mirada de Um Ra'ed se llena de nostalgia. Descuelga el p&oacute;ster y, con &eacute;l, sale a la calle.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Taxi! &mdash; grita la mujer&mdash; . A la Cruz Roja, por favor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El taxista asiente. No habr&iacute;a hecho falta decir el destino. Est&aacute; claro. Um Ra'ed es una de las &ldquo;madres de la Cruz Roja&rdquo;. Madres palestinas cuyos hijos o maridos, est&aacute;n prisioneros en c&aacute;rceles israel&iacute;es y que cada lunes, desde hace m&aacute;s de 20 a&ntilde;os, llegan de todos puntos de la franja de Gaza a la sede del Comit&eacute; Internacional de la Cruz Roja en la ciudad de Gaza para realizar su sentada-protesta. Piden la liberaci&oacute;n de los y las prisioneras y que se respeten sus derechos.
    </p><h3 class="article-text">Una &ldquo;plaza&rdquo; para las madres de prisioneros palestinos</h3><p class="article-text">
        El tes&oacute;n y la fuerza de estas mujeres, algunas de las cuales mueren sin poder volver a ver a sus hijos, se asemeja al de las madres argentinas de la plaza de Mayo. Portan fotos, p&oacute;sters o enseres de sus hijos o maridos; algunas se llevan&nbsp;el vestido de punto de cruz campesino t&iacute;pico de Palestina. Las banderas palestinas ondean en varios puntos del lugar, al lado de grandes carteles con los rostros de l&iacute;deres, mujeres o enfermos detenidos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vengo aqu&iacute; desde hace 13 a&ntilde;os para solidarizarme con mi hijo, con todos y todas prisioneras palestinas&rdquo;, afirma Um Ra'ed mostrando el p&oacute;ster donde se puede leer 'No os olvidamos'.
    </p><p class="article-text">
        En la Palestina bajo ocupaci&oacute;n israel&iacute; no hay una sola familia que no tenga a un o una familiar en una c&aacute;rcel israel&iacute;. C&aacute;rcel israel&iacute; que puede incluso yacer sobre territorio ocupado, como es el caso de Ofer. El Comit&eacute; Internacional de la Cruz Roja es el organismo encargado de velar por los derechos de los encarcelados y coordinar las visitas de familiares de primer grado a las c&aacute;rceles pero, a veces, las autoridades israel&iacute;es niegan estos derechos fundamentales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este a&ntilde;o no he podido visitar a mi hijo. Los israel&iacute;es rechazaron mi visita y no s&eacute; por qu&eacute;&rdquo;, explica Um Ra'ed apesadumbrada. &ldquo;Normalmente deber&iacute;amos poder visitarlo yo y mi marido cada dos meses, con los autobuses de la Cruz Roja&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Justo este d&iacute;a, el n&uacute;mero de madres de la Cruz Roja es menor, hay visita a la c&aacute;rcel, las presentes son aquellas que no han podido salir al igual que Um Ra'ed.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Soy la madre de los prisioneros Ramzi y Said Salah&rdquo;, declara otra mujer.&nbsp;&ldquo;Hoy ten&iacute;a que haber ido a verles pero me han rechazado el permiso. Quisimos enviarles algo de dinero, pero tambi&eacute;n me lo han prohibido. Estoy preocupada porque llega el fr&iacute;o y no s&eacute; si tendr&aacute;n suficientes mantas y ropa de abrigo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El lugar de la sentada se llena por la presencia de todos los exprisioneros palestinos que acuden a apoyar a las madres. Tambi&eacute;n est&aacute;n muchos de los cisjordanos que fueron expulsados a Gaza desde una c&aacute;rcel israel&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        En esta sede del Comit&eacute; Internacional de la Cruz Roja en Gaza se sabe muy bien hasta qu&eacute; punto es importante para los habitantes el estado de sus prisioneros. Es uno de los temas m&aacute;s peliagudos que en cualquier momento hace estallar protestas. Soheir Zaqqut es la responsable de relaciones con los medios de comunicaci&oacute;n de la oficina. Destaca que esta es la &uacute;nica sede en todo el mundo en la que entran a protestar dentro de las propias instalaciones de la Cruz Roja y lo hacen como algo &ldquo;tradicional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos de acuerdo con que se haga esto. Pensamos que es una forma de estar en contacto con sus hijos y con la Cruz Roja&rdquo;, se&ntilde;ala Zaqqut.
    </p><p class="article-text">
        El contacto es tan directo que el delegado mismo aparece de repente en la sentada y comienza a hablar (a trav&eacute;s de su traductor) con las mujeres. Aunque parece que ninguna obtiene una respuesta esperanzadora a sus preguntas y se marchan murmurando.
    </p><h3 class="article-text">Cada vez m&aacute;s detenciones administrativas de menores</h3><p class="article-text">
        Addameer, asociaci&oacute;n para el apoyo del prisionero palestino y los derechos humanos, acaba de publicar su informe anual perteneciente al a&ntilde;o 2015 sobre violaciones contra palestinos en c&aacute;rceles israel&iacute;es. No presenta un panorama muy positivo. 
    </p><p class="article-text">
        El n&uacute;mero de mujeres palestinas detenidas se triplic&oacute;, comenzaron a imponerse penas de entre cuatro y veinte a&ntilde;os de c&aacute;rcel para aquellas personas que lanzaran piedras, se aprob&oacute; la ley que legaliza la alimentaci&oacute;n forzosa de prisioneros y prisioneras en huelga de hambre, una medida que se entiende como una forma de tortura en el resto del mundo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Algo novedoso es la detenci&oacute;n administrativa de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. Esto antes no ocurr&iacute;a&rdquo;, comenta Rasha Abbas, investigadora de la unidad legal de Addameer. Adem&aacute;s, est&aacute;n las leyes y legalizaciones extremistas, inhumanas, que violan las leyes internacionales&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Addameer apunta que las confesiones de menores son &ldquo;falsas&rdquo;, no v&aacute;lidas, ya que se obtienen colocando al detenido o detenida bajo una presi&oacute;n inimaginable para su edad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Usan interrogaciones militares con ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, sin la presencia de adultos o abogados. Les gritan, les insultan, les golpean, les amenazan con detener a familiares o destruirles la casa, incluso les encierran en solitario&rdquo;, aclara la investigadora.
    </p><p class="article-text">
        La oleada de ataques palestinos contra israel&iacute;es que estall&oacute; en noviembre de 2015 perdura hasta ahora, aunque en menor grado. Los grupos de derechos humanos palestinos, sin embargo, recuerdan que el contexto es m&aacute;s amplio que eso.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las violaciones israel&iacute;es contra palestinos existen desde 1948, son m&eacute;todos colonialistas cuyo fin es conseguir cerrar las bocas y reprimir las libertades. Es un castigo colectivo para el pueblo palestino. Tambi&eacute;n las familias de prisioneros sufren humillaci&oacute;n y maltratos en sus visitas a las c&aacute;rceles&rdquo;, dice Abbas.
    </p><h3 class="article-text">7.000 palestinos y palestinas presas</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Soy la madre del prisionero Maria'i Abu Sa'eid. Saludo a mi hijo. Saludo a todos los prisioneros y prisioneras palestinas. Sed pacientes, perseverad. Sois el s&iacute;mbolo de la causa palestina. La victoria y la libertad est&aacute; cerca, si Dios quiere&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los contactos telef&oacute;nicos con las madres de la Cruz Roja en la radio palestina son frecuentes. Es una oportunidad para mantener un contacto cortado por las prohibiciones de visitas o env&iacute;o de cartas a trav&eacute;s de la Cruz Roja. En las c&aacute;rceles logran sintonizar la radio con aparatos y antenas ama&ntilde;ados por los prisioneros hasta que se los requisan en una de las tan frecuentes redadas nocturnas.
    </p><p class="article-text">
        Rayi Surani, exprisionero palestino y director del Centro Palestino para los Derechos Humanos, es casi tan pesimista como el informe de Addameer.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ni siquiera Israel reconoce a los y las detenidas como prisioneros de guerra&rdquo;, denuncia Surani. &ldquo;Los detenidos criminales israel&iacute;es est&aacute;n en mejores condiciones que los palestinos que sufren negligencia m&eacute;dica, habiendo causado as&iacute; la muerte en varios casos. A los l&iacute;deres palestinos los mantienen aislados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, en las c&aacute;rceles israel&iacute;es hay alrededor de 7.000 presos y presas. En el mes de noviembre (2016) se registraron 527 nuevas detenciones, muchas de las cuales son detenciones administrativas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las detenciones administrativas son las m&aacute;s da&ntilde;inas. Se detienen sin cargos, sin presentarse evidencias o dar informaci&oacute;n a la persona detenida o a la abogac&iacute;a&rdquo;, apunta Surani.&nbsp;&ldquo;Es un fen&oacute;meno que, desgraciadamente, est&aacute; aumentando desde tiempos recientes&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/madres-palestinos-carceles-israelies-olvidamos_1_3692241.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Dec 2016 18:34:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las madres de los presos palestinos en cárceles israelíes: "No olvidamos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gaza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro historias de la represión israelí al pueblo palestino]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/historias-reflejan-represion-israeli-palestino_1_3706755.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0dc2473-d1e9-4cdc-a7bd-6b286e8016bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro historias de la represión israelí al pueblo palestino"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el Día Internacional de la Solidaridad por el Pueblo Palestino, hablamos con quienes sufren las consecuencias de la proclamación del Estado israelí y de décadas de guerra</p></div><p class="article-text">
        El 29 de noviembre se celebra en todo el mundo el D&iacute;a Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino, un d&iacute;a que coincide con el aniversario de la Resoluci&oacute;n de la ONU 181 de 1947. La resoluci&oacute;n impuso la partici&oacute;n de la Palestina hist&oacute;rica y la creaci&oacute;n del Estado de Israel. El Estado palestino nunca lleg&oacute; a crearse y en la guerra de 1967 Israel ocup&oacute; Jerusal&eacute;n Oriental, Cisjordania y Gaza.
    </p><p class="article-text">
        Estas son algunas de las historias, personas con nombres y apellidos, que sufren las consecuencias de la ocupaci&oacute;n y el bloqueo israel&iacute;. 
    </p><h3 class="article-text">La dificultad de visitar tu pueblo palestino en Israel</h3><p class="article-text">
        Om Mohammed est&aacute; casada. Vive en la franja de Gaza, pero es natural de Baqa al-Gharbiyyah, un pueblo palestino en Israel. &ldquo;Nac&iacute; en Baqa y all&iacute; pas&eacute; toda mi vida hasta que me cas&eacute;. Como mi marido viv&iacute;a en Gaza vinimos a vivir aqu&iacute;&rdquo;, cuenta Om Mohammed.
    </p><p class="article-text">
        Le separaban con su familia una hora y media de carretera. En esos a&ntilde;os, Israel todav&iacute;a permit&iacute;a la libre circulaci&oacute;n a trav&eacute;s del paso fronterizo de Beit Han&uacute;n-Erez. En 1991 todo cambi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con las restricciones en Erez ya no ve&iacute;a a mi familia en Baqa y tampoco ellos pod&iacute;an venir a Gaza&rdquo;, contin&uacute;a la mujer. &ldquo;En 2004 mi padre cay&oacute; muy enfermo y present&eacute; su certificado m&eacute;dico para pedir un permiso a las autoridades israel&iacute;es e ir a visitarle. Solo con ese certificado consegu&iacute; ir a verles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, su padre falleci&oacute;, pero Om Mohammed no pudo llegar a tiempo a darle el &uacute;ltimo adi&oacute;s. &ldquo;Consegu&iacute; salir de Gaza entregando su partida de defunci&oacute;n, no antes. No pude verle con vida, solo enterrado en el cementerio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Om Mohammed calla y baja la cabeza. Despu&eacute;s de unos segundos a&ntilde;ade: &ldquo;Es una amargura. Tengo que justificar siempre por qu&eacute; quiero ir a mi ciudad. Pasan las bodas familiares, las fiestas religiosas y no puedo estar con mi familia. Vivo a una hora de mi familia y no puedo verla&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Gaza y Cisjordania, un matrimonio separado</h3><p class="article-text">
        A varios kil&oacute;metros al norte de la casa de Om Mohammed vive Samira. Ella tampoco es de Gaza sino de un campo de refugiados en Tulkarem, Cisjordania.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me compromet&iacute; con Hussein cuando &eacute;l trabajaba en Cisjordania. &Eacute;l es de Gaza pero yo no quer&iacute;a irme de Cisjordania. Un d&iacute;a, los israel&iacute;es un d&iacute;a lo detuvieron y lo deportaron a la franja&rdquo;, aclara Samira. Para poder contraer nupcias, Samira tuvo que justificar que su comprometido estaba en Gaza y dejar atr&aacute;s a su familia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Presentamos a las autoridades israel&iacute;es la invitaci&oacute;n de matrimonio y el d&iacute;a que me permitieron ir a Gaza me puse el vestido blanco de la boda. Me acompa&ntilde;&oacute; todo el viaje una comitiva, cantando y tocando m&uacute;sica. &iexcl;Todo para convencerles de que iba a la franja a casarme!&rdquo;, recuerda Samira ech&aacute;ndose a re&iacute;r.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de un a&ntilde;o, Samira quiso ir de visita a Cisjordania pero el permiso fue rechazado, una y otra vez. &ldquo;Cuando mi primer hijo ten&iacute;a cuatro meses me dieron por fin un permiso&rdquo;, recuerda Samira. &ldquo;Fui a Cisjordania, pero me qued&eacute; atrapada sin poder volver a Gaza. No me dejaban volver y habl&eacute; con una organizaci&oacute;n de derechos humanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hussein entonces tuvo que operarse de c&aacute;ncer y Samira comenz&oacute; a barajar todas las posibilidades para llegar hasta su marido enfermo en Gaza. &ldquo;Decid&iacute; aventurarme. Entr&eacute; a Jordania, luego a Egipto y de ah&iacute; a la franja de Gaza. Iba con mi hijo&rdquo;, cuenta. &ldquo;Ahora necesito ir a Cisjordania. Mi madre y mi hermana est&aacute;n enfermas. Necesito cuidar a mi madre, ella lo es todo, nos cri&oacute; a todas sola porque estaba divorciada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Samira lleva desde mayo esperando un permiso israel&iacute; para viajar.
    </p><h3 class="article-text">Los campos tras el muro</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Nos est&aacute;n robando nuestra tierra bajo el pretexto de seguridad&rdquo;. As&iacute; de claro lo declara Sabah al-Qaddumi, un agricultor cuyos campos han quedado atrapados al otro lado del muro que Israel construy&oacute; en Qalqilia, Cisjordania.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En 2002, los israel&iacute;es comenzaron el trabajo del muro y as&iacute; confiscaron 11.800 d&oacute;nums de tierra que son casi toda la tierra agr&iacute;cola de nuestro pueblo, Yayus&rdquo;, explica Sabah. Por protestar contra este muro, Sabah pas&oacute; cuatro a&ntilde;os en la c&aacute;rcel y ahora se ve obligado a seguir las normas israel&iacute;es a pesar de vivir bajo tierra ocupada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy mirando mi tierra ahora mismo&rdquo;, dice. &ldquo;Me siento muy mal, ansioso. Imag&iacute;nate. Plantas tu tierra, con todo tu esfuerzo y al final te la roban. Ten&iacute;a un pozo detr&aacute;s del muro y vendiendo el agua a otros campesinos obten&iacute;a 3.000 NIS al mes. He perdido el 90% de mis ingresos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, los campesinos que consiguen permisos israel&iacute;es para penetrar el muro y acceder a sus tierras son, principalmente ancianos. &ldquo;Hay solidaridad entre nosotros y los que logran cruzar el muro riegan las tierras de los que no pueden entrar. Pero no se hace adecuadamente porque no dan permisos a los j&oacute;venes que pueden trabajar y aguantar m&aacute;s&rdquo;, apunta Sabah.
    </p><h3 class="article-text">Pescadores de Gaza: bajo el umbral de la pobreza</h3><p class="article-text">
        En un apartamento de la ciudad de Gaza vive Mohammed Abu Watfa. En cada una de las cinco habitaciones viven cinco familias, la suya y las de sus hermanos. Hay un ba&ntilde;o y una cocina, sin nevera ni ventana.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si los israel&iacute;es no hubieran bombardeado mi barca no estar&iacute;amos as&iacute; ahora&rdquo;, lamenta Mohammed. Una semana despu&eacute;s de firmarse la tregua de 2014, la marina israel&iacute; atac&oacute; un grupo de barcas pesqueras.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hab&iacute;amos salido a pescar y nos acerc&aacute;bamos a las 6 millas n&aacute;uticas buscando pesca&rdquo;, relata Mohammed. De repente, la marina israel&iacute; empez&oacute; a perseguirnos y yo conduje mi barca a toda velocidad hacia la costa de Gaza&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los otros cuatro pescadores saltaron al mar y nadaron justo antes de caer un ob&uacute;s israel&iacute; sobre la barca. &ldquo;Yo estaba todav&iacute;a conduciendo, quer&iacute;a salvar lo &uacute;nico que ten&iacute;a para ganarme la vida. Y bombardearon. Estuve una semana en coma en el hospital&rdquo;, recuerda con dolor.
    </p><p class="article-text">
        La familia de pescadores est&aacute; arruinada, endeudada y lo &uacute;nico que pueden vender es lo que pescan desde la playa. &ldquo;Cada d&iacute;a podemos conseguir 50 NIS [10&euro;], eso para 14 personas, ni&ntilde;os y adultos. Pero la mayor parte es para pagar las deudas. Y as&iacute; est&aacute;n la mayor parte de pescadores de Gaza&rdquo;, asiente Mohammed.
    </p><h3 class="article-text">El plan secreto israel&iacute; en el Negev</h3><p class="article-text">
        Las familias beduinas palestinas que viven en el Negev, Israel, est&aacute;n librando una casi silenciosa lucha. Attiyah al-'Azam, del Consejo Regional de Localidades No Reconocidas en el Naqab (Negev) cuenta que son alrededor de 46 pueblos beduinos que cada d&iacute;a se enfrentan a las pol&iacute;ticas israel&iacute;es, mientras viven en completa negligencia como ciudadanos israel&iacute;es.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las autoridades tienen planes de eliminar nuestros pueblos, confiscar nuestra tierra y construir asentamientos&rdquo;, afirma tajante Attiyah. &ldquo;En nuestros pueblos no hay ning&uacute;n tipo de servicio ni de salud ni de recogida de basura, o de canalizaci&oacute;n de agua usada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin carreteras asfaltadas, ni colegios, los habitantes originarios del Negev denuncian que hay planes secretos de limpieza &eacute;tnica. &ldquo;El ministro israel&iacute; de Agricultura, Uri Ariel, a parte del famoso Plan Prawer, tiene un nuevo plan: quiere confiscar nuestra tierra y darnos solo un 10 y 20%. Nos quiere echar&rdquo;, clama Attiyah.
    </p><p class="article-text">
        Las llamadas 'patrullas verdes', conocidas como patrullas negras entre los beduinos, se encargan de vigilar que no haya nuevas construcciones en el Negev, adem&aacute;s de destruir casas o confiscar ganado.
    </p><p class="article-text">
        Attiyah al-'Azamin es otro beduino palestino y su casa fue demolida el pasado 4 de agosto. &ldquo;Vivo en la carretera entre Beersheva y Dimona. Somos un pueblo con papeles de propiedad desde la &eacute;poca de los otomanos&rdquo;, asegura al-'Azamin. &ldquo;El 10 de julio nos ordenaron evacuar la casa. No nos fuimos. El 4 de agosto llegaron a las 6 de la ma&ntilde;ana cientos de polic&iacute;as armados y dos bulldozers&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las fuerzas israel&iacute;es sacaron violentamente a su mujer y sus diez hijos de la casa. Uno de sus hijos, de 10 a&ntilde;os y sordo, arrastra trauma psicol&oacute;gico desde entonces.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando le echaron de la casa el ni&ntilde;o solo gritaba '&iexcl;mi aud&iacute;fono, mi aud&iacute;fono!'. Desde entonces se orina en la cama por las noches y tiene pesadillas&rdquo;. La familia volvi&oacute; a vivir en ese mismo lugar bajo una tienda levantada por los propios vecinos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No queremos nada de Israel, no queremos sus servicios. Queremos vivir en nuestra tierra, con dignidad. &iquest;Qu&eacute; ganan ech&aacute;ndonos? &iexcl;Solo ganan m&aacute;s enemigos! Los que nos hacen esto, no tendr&aacute;n misericordia en la historia&rdquo;, asevera el beduino.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/historias-reflejan-represion-israeli-palestino_1_3706755.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Nov 2016 19:06:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuatro historias de la represión israelí al pueblo palestino]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Palestina,Israel,Gaza,Cisjordania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Israel impide salir de Gaza a una niña enferma de dos años que necesita ser diagnosticada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/israel-permite-gaza-enferma-diagnosticada_1_3717153.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a70f3be-a4b1-41fb-ac04-7ec278b2b58e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Israel impide salir de Gaza a una niña enferma de dos años que necesita ser diagnosticada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los padres de Izar lleva más de un año y medio buscando tratamiento para su hija, pero los médicos de Gaza no logran hallarlo e Israel le ha denegado el permiso para salir</p><p class="subtitle">La niña ha perdido movilidad, no puede hablar ni comer sólidos y le cuesta ingerir líquidos</p><p class="subtitle">Los diagnósticos son pobres e inexactos en Gaza porque el personal médico no puede ir fuera a formarse</p></div><p class="article-text">
        La noticia cay&oacute; como una espada fr&iacute;a clav&aacute;ndose en sus espaldas. Tan fr&iacute;a como la amenaza de estar perdiendo el&nbsp;tiempo que podr&iacute;a salvar la vida de su hija o al menos mitigar la enfermedad que est&eacute; sufriendo. El mismo d&iacute;a en el que Izar, de dos a&ntilde;os y medio, y su madre Julud estaban preparadas para partir de Gaza a un hospital de Jerusal&eacute;n Este, la oficina palestina encargada de coordinar los permisos israel&iacute;es de salida les comunic&oacute;&nbsp;que no hab&iacute;an obtenido la aprobaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute; siendo comprobada la situaci&oacute;n de seguridad de Izar Atawna y Julud Atawna &ndash;parafrasea Julud&ndash;.&nbsp;Eso fue lo que nos dijeron&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras esas palabras, un extra&ntilde;o silencio llena la habitaci&oacute;n de la casa, de una sola planta, situada en el bullicioso campo de refugiados de Yabal&iacute;a, en Gaza. La frustraci&oacute;n y tristeza de Julud, madre de Izar, y Basel, el padre, dibujan sus rostros. Llevan m&aacute;s de un a&ntilde;o y medio buscando tratamiento para su hija. Ni siquiera han logrado obtener un diagn&oacute;stico en Gaza. lzar antes se pon&iacute;a de pie, ahora no puede; com&iacute;a, ahora le cuesta tragar; balbuceaba sonidos cercanos a las s&iacute;labas, ahora solo emite quejidos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Soy el padre de esta ni&ntilde;a y quiero ofrecerle todo lo que tengo para que reciba tratamiento. Hacer algo por ella. Pero los obst&aacute;culos son superiores a mis capacidades. Es un obst&aacute;culo hecho por un Estado de ocupaci&oacute;n&rdquo;, denuncia el padre a eldiario.es.
    </p><h3 class="article-text">Varios doctores, ning&uacute;n diagn&oacute;stico</h3><p class="article-text">
        Sentados en colchones sobre el suelo, los padres de Izar cuentan el historial m&eacute;dico de su hija. Las decenas de visitas a cl&iacute;nicas y hospitales; los s&iacute;ntomas que tiene y la regresi&oacute;n que sufre.
    </p><p class="article-text">
        La ni&ntilde;a est&aacute; presente. La han sentado tambi&eacute;n sobre uno de los colchones, apoyando su espalda en la pared, y le han colocado dos almohadones a sus lados. Izar no puede mantenerse erguida y su espalda va desliz&aacute;ndose poco a poco hacia abajo. Cuando siente que la postura le incomoda, gimotea. Su madre la reincorpora y con una mano le sujeta el cuello para que la cabeza no caiga bruscamente a un lado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando ten&iacute;a unos ocho meses notamos que ten&iacute;a un retraso en sus movimientos y en el habla&rdquo;, relata Basel. &ldquo;Fuimos a un m&eacute;dico privado que decidi&oacute; hacerle una serie de an&aacute;lisis y una resonancia magn&eacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al ver los resultados, el m&eacute;dico prefiri&oacute; consultar con varios de sus colegas que, finalmente, decidieron prescribirle vitaminas.&nbsp;&ldquo;Los m&eacute;dicos nos dijeron que le faltaba vitamina D&rdquo;, apunta la madre.
    </p><p class="article-text">
        En los campos de refugiados de palestinos apenas hay espacio entre una casa y otra. Las calles internas son tan estrechas que se circula en fila india. Si llega una persona en direcci&oacute;n opuesta una de las dos ha de apartarse. La luz solar escasamente penetra por las ventanas. Pero ese no parec&iacute;a ser el problema que sufr&iacute;a Izar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No mejoraba y la llevamos a otro m&eacute;dico, tambi&eacute;n privado, y nos dijo lo mismo&rdquo;, recuerda Basel. &ldquo;Luego fuimos a un hospital pedi&aacute;trico p&uacute;blico. Ah&iacute;, un m&eacute;dico, dicen que el mejor en Gaza, especializado en neurolog&iacute;a pedi&aacute;trica nos dict&oacute; como diagn&oacute;stico &lsquo;par&aacute;lisis cerebral&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los padres y otros m&eacute;dicos dudaron: Izar puede mover sus piernas levemente y sus manos. Eso s&iacute;, cada vez con mayor dificultad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay un diagnostico m&eacute;dico preciso&rdquo;,&nbsp;dice la madre.&nbsp;&ldquo;Varios m&eacute;dicos nos negaron lo de la par&aacute;lisis y nos dijeron que se le est&aacute; deshaciendo la sustancia blanca. Otros dicen que el l&iacute;quido alrededor del cerebro es escaso. No hay nada seguro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Izar est&aacute; empeorando. Su madre explica que, hace unos meses, com&iacute;a bien y sin problemas aparentes. Hoy en d&iacute;a casi no puede tragar el agua, mucho menos&nbsp;comida que no contenga l&iacute;quidos, por lo que&nbsp;la ni&ntilde;a tambi&eacute;n est&aacute; perdiendo peso.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ayer estuve llorando&rdquo;,&nbsp;&nbsp;contin&uacute;a la madre.&nbsp;&ldquo;Veo c&oacute;mo mi hija empeora y empeora y no podemos hacer nada. Los m&eacute;dicos en Gaza no nos est&aacute;n sirviendo de nada. No est&aacute;n preparados para esto, no saben qu&eacute; hacer&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">El tiempo y el bloqueo, enemigos de Izar</h3><p class="article-text">
        El tiempo, la falta de profesionales m&eacute;dicos preparados y del material necesario, juegan en contra de la vida de la ni&ntilde;a. Gaza sufre un bloqueo desde hace 10 a&ntilde;os, aunque la falta de libertad de movimiento para sus habitantes existe desde hace muchos m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente por eso, por la imposibilidad de entrada de personal preparado que forme a m&eacute;dicos y m&eacute;dicas, as&iacute; como que el personal sanitario salga de Gaza a formarse en otro pa&iacute;s, hace que los diagn&oacute;sticos sean pobres e inexactos. La &uacute;nica soluci&oacute;n es que Izar sea tratada fuera de la franja.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Llevamos un a&ntilde;o y medio de an&aacute;lisis in&uacute;tiles. Un a&ntilde;o y medio de su vida que se ha ido&rdquo;,&nbsp;lamenta Basel, el padre. Espero que se abra una ventana para que la ni&ntilde;a y su madre salgan y pueda recibir tratamiento lo antes posible&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute; empeorando m&aacute;s y m&aacute;s. Tiene tambi&eacute;n hipotermias&rdquo;,&nbsp;a&ntilde;ade Julud, la madre.&nbsp;&ldquo;Eso hace que suban mucho las enzimas del h&iacute;gado. Incluso ahora las tiene altas&rdquo;.&nbsp;Julud es enfermera y lleva dedic&aacute;ndose enteramente a su hija desde que percibi&oacute; que algo no marchaba bien.
    </p><p class="article-text">
        Los padres de Izar en estos momentos est&aacute;n intentando conseguir otra cita m&eacute;dica para el mismo hospital de Jerusal&eacute;n Este al que no pudieron acudir tras recibir la negativa de las autoridades israel&iacute;es para salir de la franja de Gaza a trav&eacute;s&nbsp;del paso fronterizo de Erez. Una vez la consigan, la Autoridad Palestina se encargar&aacute; de todos los gastos de la referencia del tratamiento en el exterior, excepto el transporte. Pero todav&iacute;a deber&aacute;n superar el obst&aacute;culo m&aacute;s complicado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con la cita del hospital iremos al Ministerio de Asuntos Civiles en Gaza para que se encarguen de la coordinaci&oacute;n de seguridad con Israel, esperando que no nos vuelvan a parar ah&iacute;&rdquo;, apunta Basel.&nbsp;&ldquo;Es su derecho tener un tratamiento, el mejor. No es justo que Izar est&eacute; encerrada en la franja de Gaza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Basel mira a su hija, intentando esconder su cara de preocupaci&oacute;n, le sonr&iacute;e. Izar le responde con una mirada colmada de felicidad y le devuelve una amplia sonrisa, acompa&ntilde;ada de un gorjeo que sus padres traducen como sus carcajadas. Luego Izar abre la boca, con todas sus fuerzas, como queriendo decir algo. La abre m&aacute;s y m&aacute;s, aunque finalmente no logra emitir ni un leve sonido.
    </p><p class="article-text">
        Sus padres entrecruzan una mirada. Una mirada de impotencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/israel-permite-gaza-enferma-diagnosticada_1_3717153.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Nov 2016 19:17:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Israel impide salir de Gaza a una niña enferma de dos años que necesita ser diagnosticada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gaza,Palestina,Israel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Israel desafía a la FIFA al impedir salir de Gaza a jugadores palestinos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/israel-fifa-gaza-jugadores-palestinos_1_3818808.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4dd259e-ebd6-4732-9152-76a8d6806fc0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Israel desafía a la FIFA al impedir salir de Gaza a jugadores palestinos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El equipo nacional de fútbol-playa masculino de Palestina debería estar en Vietnam para participar en los V Juegos de Playa Asiáticos pero Israel no le da permiso para salir de Gaza</p><p class="subtitle">Tras el Congreso de la FIFA, se creó un comité de seguimiento para facilitar el tránsito jugadores en los territorios palestinos ocupados</p><p class="subtitle">Según la legislación internacional, son los equipos provenientes de colonias israelíes los que no deberían estar autorizados a participar en ninguna competición oficial</p></div><p class="article-text">
        El equipo nacional de f&uacute;tbol-playa masculino de Palestina ya deber&iacute;a estar en Vietnam para participar el los V Juegos de Playa Asi&aacute;ticos que comienzan el 24 de septiembre. A pesar de todos los esfuerzos hechos por la Asociaci&oacute;n Nacional Palestina de F&uacute;tbol ha sido imposible conseguir permisos israel&iacute;es para salir de la franja de Gaza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Existen dos pasos fronterizos para personas en la franja: Rafah y Erez. El paso de Rafah est&aacute; cerrado por los egipcios completamente y el paso de Erez est&aacute; cerrado por los israel&iacute;es. La Asociaci&oacute;n Palestina contact&oacute; a las autoridades israel&iacute;es para que nuestra delegaci&oacute;n saliera a participar, pero lo rechazaron. Rechazaron permisos para toda la delegaci&oacute;n&rdquo;, cuenta a <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es</a> Emad Hashem, entrenador del equipo.
    </p><p class="article-text">
        Hashem explica que el equipo, compuesto por diez jugadores de entre 20 y 30 a&ntilde;os, lleva desde mayo prepar&aacute;ndose para el viaje, pero la semana pasada perdieron toda esperanza y dejaron de entrenar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Somos uno de los mejores equipos de Asia y en los &uacute;ltimos juegos en los que pudimos participar, en 2012, cuando conseguimos salir por el paso de Rafah, obtuvimos el tercer puesto del podio&rdquo;, contin&uacute;a Hashem.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto ocurre tras un verano de campeonato de f&uacute;tbol &lsquo;Copa Palestina&rsquo; en la que se pudo respirar cierta libertad de movimiento para los equipos de la franja y Cisjordania. El partido entre el club Ahli de Hebr&oacute;n y Shabab de Jan Yunis fue todo un acontecimiento nacional, aunque tuvo sus dificultades.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Ahli present&oacute; los nombres de sus jugadores a las autoridades israel&iacute;es para entrar en la franja de Gaza, pero Israel solo acept&oacute; 11 jugadores de 22. Llegaron a Gaza sin posibilidad de hacer sustituciones&rdquo;, relata Ibrahim Abu Salim, vicepresidente de la Asociaci&oacute;n Palestina de F&uacute;tbol.
    </p><p class="article-text">
        Para la final en Hebr&oacute;n, sin embargo, solo 10 jugadores del equipo del Shabab lograron permisos y el encuentro tuvo que retrasarse tres d&iacute;as.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;&iexcl;Ni siquiera permitieron la salida de Gaza del portero!&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Ni siquiera permitieron la salida de Gaza del portero titular!&rdquo;,&nbsp;contin&uacute;a Abu Salim. Desde la Asociaci&oacute;n Palestina enviamos una queja a la FIFA. Solo as&iacute; conseguimos permiso para otros cinco jugadores&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        El 29 de mayo de 2015, durante el 65&ordm; Congreso de la FIFA, el presidente de la Asociaci&oacute;n Palestina de F&uacute;tbol, Jibril Rajoub, anunci&oacute; que Palestina retiraba la propuesta de suspensi&oacute;n de la Federaci&oacute;n Israel&iacute; de F&uacute;tbol (FIF) por incumplimiento de las normativas y el quebrantamiento de los derechos de los y las deportistas palestinas.&nbsp;S&iacute; pidi&oacute; soluciones para tres cuestiones: la falta de libertad de movimiento de jugadores palestinos, la existencia de cinco equipos de f&uacute;tbol israel&iacute;es en asentamientos ilegales de Cisjordania y el racismo.
    </p><p class="article-text">
        De este modo, se cre&oacute; el Comit&eacute; de Seguimiento Israel-Palestina de la FIFA presidido por Tokyo Sexwale quien, en diciembre de 2015, present&oacute; un acuerdo para establecer una unidad que facilitara el tr&aacute;nsito de bienes y personas en los territorios palestinos ocupados.
    </p><p class="article-text">
        En julio del presente a&ntilde;o 2016, el Comit&eacute; realiz&oacute; una breve visita a Gaza.&nbsp;&ldquo;No pudimos mostrar a Sexwale todas las instalaciones deportivas bombardeadas por Israel, pero le llevamos a un club de Beit Lahiya bombardeado tanto en 2012 como en 2014 que, adem&aacute;s, est&aacute; financiado por la FIFA&rdquo;, detalla Abu Salim.&nbsp;&ldquo;Le explicamos que seguimos sufriendo la falta de libertad de movimiento entre la franja de Gaza y Cisjordania y que por culpa de esto nuestras clasificaciones est&aacute;n bajando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En agosto y septiembre de este a&ntilde;o, dos hitos trascendieron a la prensa poniendo a la FIF de nuevo en la mira de la opini&oacute;n p&uacute;blica. Seguidores del club escoc&eacute;s Glasglow Celtic decidieron portar banderas palestinas durante un partido de f&uacute;tbol contra el equipo israel&iacute; Hapoel Beersheva para protestar contra la ocupaci&oacute;n israel&iacute; de los territorios palestinos.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s recientemente, 66 miembros del Parlamento Europeo enviaron una carta al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, urgiendo a la FIFA que act&uacute;e seg&uacute;n sus estatutos y la ley internacional para que se retire de la FIF los equipos de f&uacute;tbol de los asentamientos o estos sean trasladados dentro de territorio israel&iacute;.
    </p><h3 class="article-text">Los equipos de colonos israel&iacute;es</h3><p class="article-text">
        En una entrevista para <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es</a>, la FIF destaca que desean alcanzar soluciones &ldquo;productivas&rdquo; para cuestiones que no tengan que ver con aspiraciones pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estuvimos a favor de crear el Comit&eacute; de Seguimiento Israel-Palestina siempre y cuando no se tuviera ninguna aspiraci&oacute;n pol&iacute;tica o intenci&oacute;n de sustituir el papel de pol&iacute;tico en ambos lados&rdquo;, declara Shlomi Barzel, jefe de Comunicaci&oacute;n de la federaci&oacute;n israel&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Con respecto a los equipos colonos de asentamientos ilegales, Barzel afirma que son &ldquo;equipos legales que tienen que ver con f&uacute;tbol y educaci&oacute;n&rdquo;. Son equipos &ldquo;registrados en la FIF desde hace mucho tiempo y tienen cientos de ni&ntilde;os cuyo &uacute;nico objetivo es jugar al f&uacute;tbol&rdquo;, sentencia Barzel.
    </p><p class="article-text">
        Los equipos de asentamientos ilegales de la FIF son: el F&uacute;tbol Club C&iacute;vico Ariel, con sede en el asentamiento Ariel situado entre las localidades cisjordanas palestinas de Nablus y Ramallah; el Beitar C&iacute;vico Ma'aleh Adumim y el Beitar Giva'at Zeev, situados en Jerusal&eacute;n-Este; el Elitzur C&iacute;vico Yehuda del asentamiento Kiryat Arba en Hebr&oacute;n; el Hapoel C&iacute;vico Oranit, en un asentamiento al oeste de Nablus, y el Hapoel Valle del Jord&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n se indica en la p&aacute;gina web en hebreo de la federaci&oacute;n todos ellos, excepto el Hapoel Valle del Jord&aacute;n, poseen equipo de adultos. &ldquo;Nos apoyamos en la legalidad y la FIFA est&aacute; estudiando nuestra propuesta. Esto no es nada pol&iacute;tico. Los equipos colonos est&aacute;n en territorio ocupado y toda actividad deportiva ah&iacute; es ilegal porque no est&aacute; en territorio israel&iacute;&rdquo;, a&ntilde;ade Abu Salim.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hasta ahora se ha trabajado con gran profesionalidad y respeto teniendo presente que los estatutos de la FIFA son muy claros y que el caso de Crimea ha sentado un precedente&rdquo;, se&ntilde;ala a <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es</a> Gonzalo Boye, director jur&iacute;dico de la Asociaci&oacute;n Palestina de F&uacute;tbol.
    </p><p class="article-text">
        Ambas federaciones, palestina e israel&iacute;, est&aacute;n de acuerdo en que no se trata de pol&iacute;tica, sino de deporte, y no deber&iacute;a existir presi&oacute;n ni coacci&oacute;n alguna desde la esfera gubernamental.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La FIF sabe que la situaci&oacute;n es compleja y no permitir&aacute; las interferencias del gobierno&rdquo;,&nbsp;apunta Boye.&nbsp;&ldquo;Ninguna federaci&oacute;n puede permitir interferencias conforme a los Estatutos de la FIFA. Esto no es una cuesti&oacute;n pol&iacute;tica sino estrictamente deportiva&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/israel-fifa-gaza-jugadores-palestinos_1_3818808.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Sep 2016 18:51:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Israel desafía a la FIFA al impedir salir de Gaza a jugadores palestinos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Palestina,Israel,Fútbol]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las mujeres que lucharon por la liberación de Palestina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/mujeres-liberacion-palestina_1_3835792.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/183a4fa6-b59d-4a74-97b2-e93ed3249184_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las mujeres que lucharon por la liberación de Palestina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Varias mujeres protagonistas de la resistencia palestina relatan a eldiario.es la historia de su lucha y la represión sufrida</p><p class="subtitle">Aseguran que la liberación de su pueblo va de la mano de la liberación de las mujeres: "Para que seamos libres, tenemos que serlo nosotras dentro de nuestra sociedad"</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Este mi&eacute;rcoles ha partido hacia la Franja el barco de la iniciativa &ldquo;<a href="http://www.rumboagaza.org/campanas-2/campana-2016-%C2%B7-mujeres-rumbo-a-gaza/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Mujeres Rumbo a Gaza</a>&rdquo; para &ldquo;honrar el esp&iacute;ritu impermeable&rdquo; de las mujeres de la resistencia palestina</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;No vivir&eacute; abandonada o atada. Tengo un ma&ntilde;ana y por ese ma&ntilde;ana marchar&eacute;, revolucionaria, rebelde. No tengo miedo de los tornados que ocupan el horizonte. Provocar&eacute; un se&iacute;smo en todo el mundo y marchar&eacute; con un ej&eacute;rcito unido&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Son los versos que Mariam Abu Daqqa escribi&oacute; en una carta&nbsp;al jefe de la Organizaci&oacute;n para la Liberaci&oacute;n de Palestina (OLP), Ahmed Shukeiri, cuando supo que el llamamiento a filas no inclu&iacute;a a mujeres. Era 1967 y pronto estallar&iacute;a la Guerra de los Seis D&iacute;as con Israel que termin&oacute; con la ocupaci&oacute;n israel&iacute; de las zonas palestinas de la franja de Gaza, Cisjordania, Jerusal&eacute;n-Este, los Altos del Gol&aacute;n sirios y la pen&iacute;nsula egipcia del Sina&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Una tarde, mientras estudiaba debajo de un albaricoquero, un primo lleg&oacute; y le&nbsp;propuso ser fedaya, guerrillera. &ldquo;Por fin lo hab&iacute;a conseguido. Hombres y mujeres, feday&iacute;n de la guerrilla nacionalista palestina, luchando juntos&rdquo;, recuerda con nostalgia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Su madre se convirti&oacute; en su confidente. Escond&iacute;a los panfletos y las granadas con las que entrenaba y convenc&iacute;a a su padre de que las horas fuera de casa las pasaba con sus primas. Hasta que&nbsp;lleg&oacute; el d&iacute;a en que los soldados israel&iacute;es rodearon su casa y la detuvieron.
    </p><p class="article-text">
        El interrogatorio estuvo cargado de violencia. &ldquo;Sent&iacute;a que estaban jugando con mi cabeza como si fuera una pelota, golpe&aacute;ndola de una pared a otra.&nbsp;Me pregunt&oacute; si tem&iacute;a por mi honor &ndash;una forma de amenazar con ser violada&ndash;.&nbsp;Le dije que mi honor es mi madre patria&rdquo;,&nbsp;relata&nbsp;Abu Daqqa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Tras seis meses de c&aacute;rcel, Mariam fue liberada. La forzaron al exilio, quedando abandonada entre Israel y Jordania hasta que llegaron las brigadas del Frente Popular para la Liberaci&oacute;n de Palestina (FPLP) con las que, a los 29 a&ntilde;os, Mariam Abu Daqqa se convirti&oacute; en una de las primeras mujeres l&iacute;deres militares. En la primera Guerra de El L&iacute;bano (1982) comand&oacute; a guerrilleros de ambos g&eacute;neros, no sin pocas cr&iacute;ticas que eran acalladas por su valent&iacute;a y su agilidad con el RPG.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se puede negar que las mujeres tuvimos un papel importante en la liberaci&oacute;n de Palestina, y todav&iacute;a lo tenemos, porque resistir es tambi&eacute;n criar a los hijos e hijas, es no emigrar de Palestina o participar en la vida pol&iacute;tica&rdquo;, afirma Abu Daqqa, quien hoy es miembro del politbur&oacute; del FPLP.
    </p><p class="article-text">
        No es la &uacute;nica figura femenina palestina en la resistencia armada. F&aacute;tima Barnawi, nacida en Jersual&eacute;n en 1939 y con ra&iacute;ces africanas,&nbsp;entr&oacute; a formar parte de las filas de Fatah en 1966. En 1967 llev&oacute; a cabo una operaci&oacute;n, frustrada por israel&iacute;es, contra el cine Zion en Jerusal&eacute;n- Oeste.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s de aquello&nbsp;volv&iacute; a Qalqilia, donde trabajaba como enfermera. Vinieron los israel&iacute;es y me detuvieron.&nbsp;Soy negra, por eso me descubrieron. Fui la primera prisionera palestina de los territorios ocupados en 1967&rdquo;,&nbsp;cuenta Barnawi desde su casa en Gaza.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, comenzaron a llegar m&aacute;s y m&aacute;s j&oacute;venes mujeres a la c&aacute;rcel. &ldquo;Era sorprendente, las mujeres hab&iacute;an roto el tab&uacute; y participan en la liberaci&oacute;n de Palestina.&nbsp;Ah&iacute; estaban las compa&ntilde;eras Mariam Shakhshir, Doris Khuri, Rasmiya Odeh&hellip;&rdquo;, recuerda. La menci&oacute;n de esta &uacute;ltima le hace sonre&iacute;r. Ella fue la que le motiv&oacute; a formar parte del intento de fuga de la c&aacute;rcel israel&iacute; de mujeres.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cavamos un agujero con ayuda de todo lo que encontramos, como las cucharas de la cocina.&nbsp;Los israel&iacute;es se dieron cuenta y acordonaron la zona, pensaban que iba a escapar toda la c&aacute;rcel. Yo les dije que no iba con ellas porque mi color era demasiado llamativo&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Todo result&oacute; en vano y Barnawi fue liberada 10 a&ntilde;os despu&eacute;s, cuando fue expulsada de su tierra. Cuenta que m&aacute;s tarde volvi&oacute;, y cuando se form&oacute; la Autoridad Palestina, Arafat le pidi&oacute; que formara la primera secci&oacute;n de mujeres polic&iacute;a en Gaza.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">La lucha pac&iacute;fica de las mujeres palestinas</h3><p class="article-text">
        El papel de la mujer en la liberaci&oacute;n no siempre ha estado cargado con fusiles.&nbsp;Khadiya Assalman es hoy una anciana muy venerada en la franja de Gaza que a&ntilde;os atr&aacute;s form&oacute; parte de una resistencia desarmada y pac&iacute;fica. En su casa de Beit Lahiya cuenta a <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es</a> c&oacute;mo organiz&oacute; el primer acto de desobediencia femenino contra la ocupaci&oacute;n militar israel&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era 1971 y hab&iacute;amos llegado a un punto en el que los israel&iacute;es hab&iacute;an detenido a todos hombres y j&oacute;venes de Beit Lahiya, solo qued&aacute;bamos las mujeres&rdquo;, relata&nbsp;Assalman.&nbsp;Fue ella quien organiz&oacute; todo. &ldquo;&nbsp;Les dije que las mujeres deb&iacute;an salir y enfrentarse a los soldados, pero sin armas, ni siquiera armas blancas. Solo con sus pu&ntilde;os&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante el choque con los sorprendidos soldados israel&iacute;es, muchas fueron heridas y hospitalizadas. &ldquo;A algunas heridas las llevaron al hospital y las sedaron para que no continuaran las protestas&rdquo;, a&ntilde;ade la anciana.
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        Pero no se dieron por vencidas y poco despu&eacute;s organizaron una marcha pac&iacute;fica, que tambi&eacute;n fue reprimida por los soldados. &ldquo;Usaron excavadoras para apartarnos. Cog&iacute;an con ellas a las mujeres y las tiraban a un lado&rdquo;, recuerda Assalman.
    </p><p class="article-text">
        A base de pelear lo suyo consiguieron que el gobernador de la ocupaci&oacute;n militar israel&iacute; en el norte de la franja les prometiera un mejor trato durante las redadas. &ldquo;La revoluci&oacute;n es hermosa. Estoy orgullosa de lo que hice, orgullosa de ser palestina&rdquo;, sentencia.
    </p><p class="article-text">
        Con el acceso a la educaci&oacute;n muchas mujeres abrieron otro 'frente'. Sigue siendo pac&iacute;fico, pero tambi&eacute;n es acad&eacute;mico, cultural, aunque incluso de este modo, persisten las amenazas del exilio o del encarcelamiento.
    </p><p class="article-text">
        Como le&nbsp;ha sucedido a la poeta Dar&iacute;n Tatour, palestina de un pueblo de Nazaret (Israel), quien responde a nuestras preguntas desde un apartamento que se ha convertido en su celda, y que un juez israel&iacute; dict&oacute; que estuviera a 40km de su casa familiar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Explica que est&aacute; bajo detenci&oacute;n domiciliaria desde enero de 2016, no puede salir ni usar Internet. Su 'crimen'&nbsp;fue el poema &ldquo;Resiste mi pueblo, res&iacute;stelos&rdquo;, por el cual Israel le acusa de incitar a la violencia. De su tobillo cuelga un aparato electr&oacute;nico que controla su localizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El arte es lucha y, en nuestro caso, buscamos obtener derechos. Para m&iacute; la poes&iacute;a es la forma de expresi&oacute;n como oprimidos, para mostrar nuestro sentimiento de represi&oacute;n, decepci&oacute;n y dolor. Pedir la liberaci&oacute;n es un derecho fundamental para la persona reprimida, las leyes internacionales hablan de esto&rdquo;,&nbsp;&nbsp;reclama&nbsp;Tatour.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ella pas&oacute; tres meses en la c&aacute;rcel antes de ser puesta bajo detenci&oacute;n domiciliaria y cuenta c&oacute;mo all&iacute; se encontr&oacute; incluso con menores de edad. &ldquo;Es una verg&uuml;enza para el mundo que las mujeres sea tratadas as&iacute; en las c&aacute;rceles. Hay que poner fin a la ocupaci&oacute;n israel&iacute;&rdquo;,&nbsp;denuncia.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">Un barco de mujeres hacia Gaza</h3><p class="article-text">
        Tras la creaci&oacute;n de la Autoridad Palestina (1994) la Uni&oacute;n General de Mujeres Palestina (UGMP) trabaja principalmente en la lucha nacional contra la ocupaci&oacute;n para establecer un Estado palestino, pero &ldquo;tambi&eacute;n en la lucha social sobre la base de igualdad y derechos de la mujer&rdquo;, aclara Amal Hamed, directora de la uni&oacute;n en su rama de Gaza.
    </p><p class="article-text">
        Entienden que&nbsp;la liberaci&oacute;n de Palestina va de la mano de la liberaci&oacute;n de las mujeres. &ldquo;Para que seamos libres, tenemos que serlo dentro de nuestra sociedad&rdquo;, apunta Hamad.&nbsp;Sabe que esta semana algo llega para remover conciencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles saldr&aacute; rumbo a sus costas&nbsp;el barco del proyecto &ldquo;Mujeres Rumbo a Gaza&rdquo;, a bordo del cual van varias activistas de todo el mundo que buscan apoyar la causa de las mujeres palestinas.&nbsp;&ldquo;Lo agradecemos profundamente.&nbsp;Cualquier esfuerzo internacional es bienvenido, sobre todo si es de mujeres&rdquo;, apunta Hamad.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo cree Intimaa Alsdudi, una&nbsp;joven refugiada palestina que vive en Gaza. Miembro del PSCABI (Campa&ntilde;a Estudiantil Palestina para el Boicot Acad&eacute;mico de Israel, en sus siglas en ingl&eacute;s) y feminista con estudios en G&eacute;nero e Interseccionalidad, Alsdudi est&aacute; en contacto, sobre todo, con las mujeres sudafricanas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las mujeres negras apoyan a las mujeres palestinas. Conectan su libertad a un discurso m&aacute;s amplio de derechos humanos y feminismo&rdquo;, explica la joven. Afirma que existe una analog&iacute;a entre el BDS (Campa&ntilde;a de Boicot, Desinversiones y Sanciones contra Israel) y la lucha contra el Apartheid sudafricano.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La escritora Alice Walker cree que la causa palestina es una causa de toda la humanidad&rdquo;, dice. Con la ilusi&oacute;n de quien sigue a un modelo, Alsdudi se&ntilde;ala: &ldquo;Walker habla de su propia historia por ser negra y mujer en los EE.UU. y abraza el papel valiente de las defensoras y defensores de los derechos humanos de las flotillas rumbo a Gaza&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/mujeres-liberacion-palestina_1_3835792.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Sep 2016 18:52:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las mujeres que lucharon por la liberación de Palestina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Palestina,Israel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Mi hijo murió de leucemia porque Israel no le dejó salir de Gaza para continuar su tratamiento"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/leucemia-palestina-colaborar-israel_1_3861521.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/844538dd-5747-48bf-b54c-6dc1d1ffe797_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Mi hijo murió de leucemia porque Israel no le dejó salir de Gaza para continuar su tratamiento&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Yusef Yunes, de 19 años, denunció antes de morir que el servicio de seguridad israelí le estaba extorsionando con el permiso de salida para que "colaborara"</p><p class="subtitle">Los resultados para su posible trasplante de médula se retrasaron porque Israel no le permitía salir de Gaza para hacerse las pruebas</p><p class="subtitle">"Estaba agotado, fue varios días al paso de Erez con las muestras de sangre de los familiares, pero no le dejaban cruzar", dice su madre</p></div><p class="article-text">
        A pesar de haber encontrado donante compatible para el trasplante de m&eacute;dula que necesitaba, Yusef Mohamed Yunes muri&oacute; el 8 de agosto en estado avanzado de leucemia. Hasta en tres ocasiones trat&oacute; de salir de Gaza para llevar las muestras de sangre de familiares requeridas por su hospital, pero en muchos de esos intentos se choc&oacute; con la f&eacute;rrea negativa de las autoridades israel&iacute;es, seg&uacute;n su familia. Cuando lo logr&oacute;, ya era tarde.
    </p><p class="article-text">
        La familia mantiene el luto en su casa en la zona llamada Proyecto Beit Lahiya, una extensi&oacute;n del campo de refugiados de Yabalia, donde cuelga de una pared un gran p&oacute;ster con un <em>collage</em> de sus fotos m&aacute;s recientes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta foto es de cuando los israel&iacute;es liberaron a Yusef de la c&aacute;rcel&rdquo;, explica su hermano Mohamed. El joven con leucemia fue arrestado durante su estancia en Cisjordania donde recib&iacute;a tratamiento m&eacute;dico. M&aacute;s adelante, seg&uacute;n relata su familia, acudi&oacute; al paso fronterizo israel&iacute; de Erez para volver a un hospital israel&iacute; donde hab&iacute;a sido tratado anteriormente, pero se le neg&oacute; el paso.
    </p><p class="article-text">
        Yusef, enfermo de leucemia, fue detenido y conducido a la c&aacute;rcel de Ashkelon durante 13 d&iacute;as, seg&uacute;n el Comit&eacute; Internacional de la Cruz Roja.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">Detenido al regresar del hospital</h3><p class="article-text">
        En un periodo de tres a&ntilde;os, Yusef pas&oacute; de tener trombocitopenia a anemia apl&aacute;sica y, finalmente, leucemia mieloide aguda, explica su hermano Mohamed, enfermero de profesi&oacute;n, que ha estado muy cerca de su hermano durante todo este tiempo.
    </p><p class="article-text">
        La madre de Yusef, Basema, acompa&ntilde;&oacute; a su hijo en su primer tratamiento fuera de la franja de Gaza, en Cisjordania. &ldquo;Estuvimos tres d&iacute;as en el hospital An-Najah en Nablus. Al volver, arrestaron a Yusef, en el control militar de Arraba&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Aunque ten&iacute;a los informes del hospital, se&ntilde;ala, no sirvieron para convencer a los soldados. Su madre pens&oacute; que la raz&oacute;n de la detenci&oacute;n era su procedencia, Gaza, y su edad. Algo rutinario. Tras el arresto, su familia se qued&oacute; cuatro d&iacute;as sin conocer su paradero.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El 27 de abril lo liberaron sin cargos. Yusef pidi&oacute; a los israel&iacute;es ir a Nablus al hospital, pero no le dejaron, lo deportaron a Gaza&rdquo;, recuerda. 
    </p><p class="article-text">
        La familia de Yusef asegura que tras el encarcelamiento su salud se deterior&oacute; notoriamente. &ldquo;Lo tuvieron encerrado sin tratamiento m&eacute;dico, sin seguimiento&rdquo;, a&ntilde;ade.  &ldquo;&iexcl;Le torturaron! Durante seis d&iacute;as estuvo en confinamiento solitario. Le chantajearon. Le insist&iacute;an en que colaborara con ellos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El centro Al-Mezan para Derechos Humanos tambi&eacute;n hace referencia a las supuestas torturas sufridas por Yusef. Seg&uacute;n denuncian, el joven gazat&iacute; estuvo &ldquo;psicol&oacute;gica y f&iacute;sicamente torturado durante 13 d&iacute;as. Obligado a sentarse en posiciones inc&oacute;modas en una peque&ntilde;a silla de hierro, atado a ella durante horas. Mientras estuvo detenido tambi&eacute;n fue v&iacute;ctima de abuso y coacci&oacute;n verbal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En junio, la familia logr&oacute; un permiso para salir de nuevo por el paso fronterizo de Erez y recibir tratamiento en el centro m&eacute;dico israel&iacute; Hadassah, en Jerusal&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para obtener el permiso m&aacute;s r&aacute;pidamente, en Gaza nos propusieron que pag&aacute;ramos nosotros una ambulancia israel&iacute; y que viniera a recogerlo a Erez. As&iacute; hicimos. Pagamos unos 1.200 shekels. Tem&iacute;amos que Yusef muriera si no lo trataban r&aacute;pidamente. Aqu&iacute; en Gaza no existe medicaci&oacute;n ni tratamiento para leucemia&rdquo;, apunta Mohammed.
    </p><h3 class="article-text">Intentar cruzar con las muestras de sangre</h3><p class="article-text">
        Yusef march&oacute; con uno de sus t&iacute;os. Varios d&iacute;as despu&eacute;s, los m&eacute;dicos le pidieron que trajera muestras de sangre de sus familiares: necesitaba un trasplante de m&eacute;dula &oacute;sea y era necesario buscar un donante compatible. Se vio obligado a volver a Gaza para recoger las muestras.
    </p><p class="article-text">
        El 11 de julio, Yusef deb&iacute;a presentarse de nuevo en el hospital. Fue al paso de Erez con las muestras de sangre de los familiares.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el hospital le hab&iacute;an dicho: t&uacute; nos avisas y nosotros llamamos al paso de Erez para que cruces con la sangre y vengas al hospital&rdquo;, recuerda Mohamed. &ldquo;Lleg&oacute; y no le dejaron cruzar, dec&iacute;an que no ten&iacute;a permiso, que ten&iacute;a problemas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La familia acudi&oacute; al centro Al-Mezan en busca de ayuda. Si no consegu&iacute;an un permiso de salida, Yusef pod&iacute;a morir.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Al-Mezan nos dijeron que iban a hacer lo posible para ver qu&eacute; problema hab&iacute;a, pero no obtuvieron respuesta. Los de Asuntos Civiles en Gaza nos dijeron que ellos tampoco pod&iacute;an hacer nada, que los israel&iacute;es no le daban un permiso&rdquo;, expone Mohamed.
    </p><p class="article-text">
        Yusef volvi&oacute; al paso al siguiente d&iacute;a, incluso un tercer d&iacute;a. &ldquo;Estaba agotado y ten&iacute;a con &eacute;l la sangre de los familiares&rdquo;, dice Basema. Pero no le dejaron cruzar. Pasados los d&iacute;as logramos enviar las muestras de sangre&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando lleg&oacute; la sangre, el hospital pidi&oacute; una muestra sangu&iacute;nea del paciente, quien se encontraba en la franja sin poder salir. &ldquo;No paramos de buscar hasta encontrar a alguien que fuera de Gaza a ese hospital. A los 10 d&iacute;as encontramos a alguien y le dimos la prueba de sangre de Yusef&rdquo;, relata Mohamed.
    </p><p class="article-text">
        Un d&iacute;a despu&eacute;s de recibir el resultado de compatibilidad, Yusef falleci&oacute; en un hospital de Gaza.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Te daremos todo si colaboras con nosotros&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Seg&uacute;n recoge Al-Mezan, &ldquo;cuatro d&iacute;as despu&eacute;s de la cita m&eacute;dica, (Yusef) recibi&oacute; una llamada telef&oacute;nica de los servicios de seguridad israel&iacute;es, quienes le dijeron que le permitir&iacute;an cruzar si aceptaba colaborar con ellos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La seguridad israel&iacute; le llam&oacute; tambi&eacute;n otras veces&rdquo;, asegura Mohammed. &ldquo;Le dec&iacute;an: Te daremos todo lo que quieras, si colaboras con nosotros. Un d&iacute;a, mi t&iacute;o, el que estuvo con &eacute;l en el hospital, me coment&oacute; que hab&iacute;a o&iacute;do c&oacute;mo alguien le preguntaba a Yusef en el hospital por qu&eacute; no ven&iacute;a con su t&iacute;o X o con Y. Le estaban extorsionando de manera indirecta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Yusef estuvo un mes completo sin tratamiento, sin una salida de Gaza abierta para que pudiera salvarse.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi hijo muri&oacute; de leucemia por negarse a colaborar con Israel. No quiso traicionar a nadie&rdquo;, garantiza su madre rompiendo a llorar. &ldquo;Me dec&iacute;a que prefer&iacute;a morir antes de convertirse en un colaboracionista. Dos d&iacute;as antes de morir, me pidi&oacute; que mir&aacute;ramos un tratamiento en Egipto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero la frontera egipcia de Rafah segu&iacute;a cerrada. Desde inicios de a&ntilde;o 2016, solo se ha abierto durante 14 d&iacute;as de forma parcial. A pesar de su dif&iacute;cil acceso, la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n gazat&iacute; decide dirigirse a las autoridades egipcias para pedir su salida. Erez se ha convertido en una trampa.
    </p><p class="article-text">
        El centro Al-Mezan de Derechos Humanos ha informado hasta el momento de 20 detenciones de palestinos en el paso fronterizo israel&iacute; de Erez. Cinco eran pacientes que sal&iacute;an a recibir tratamiento m&eacute;dico y cuatro eran sus acompa&ntilde;antes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al-Mezan condena tambi&eacute;n la extorsi&oacute;n recurrente contra pacientes palestinos, que necesitan tratamiento para salvar sus vidas en intentos de extraerles informaci&oacute;n sobre sus familiares o vecinos. Estas pr&aacute;cticas han sido toleradas por la comunidad internacional durante demasiado tiempo y deben ser investigadas seriamente para determinar las infracciones graves que representan&rdquo;, sentencia el centro de derechos humanos desde Gaza.
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      <dc:creator><![CDATA[Isabel Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/leucemia-palestina-colaborar-israel_1_3861521.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Aug 2016 17:50:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Mi hijo murió de leucemia porque Israel no le dejó salir de Gaza para continuar su tratamiento"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gaza,Israel,Palestina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Israel endurece el bloqueo sobre Gaza: los permisos de acceso caen un 75%]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/israel-endureciendo-bloqueo-gaza_1_3865281.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4ae96820-6d1f-45c7-a058-7f5efcf7a798_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Israel endurece el bloqueo sobre Gaza: los permisos de acceso caen un 75%"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los trabajadores de ONG ven afectadas sus labores en Gaza debido al aumento de rechazos israelíes para cruce de personas por el paso fronterizo de Erez</p><p class="subtitle">"Israel está endureciendo el bloqueo, está estrangulándonos en la franja de Gaza"</p><p class="subtitle">Las negativas de cruce afectan también a más de 1.500 comerciantes que ayudan a estudiantes, académicos y enfermos al mantener la economía de la franja</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La &uacute;ltima vez que logr&eacute; salir por Erez fue en abril. Esto est&aacute; afectando a mi trabajo y tengo miedo de perderlo&rdquo;,&nbsp;cuenta un trabajador de una ONG de ayuda humanitaria internacional de Gaza.&nbsp;Relata varias de sus experiencias cruzando la &uacute;nica puerta abierta al mundo para los gazat&iacute;es, el paso de Erez bajo administraci&oacute;n israel&iacute;. Para que puedan pasar al otro lado, las autoridades israel&iacute;es deben aprobar un permiso que, desde&nbsp;hace unos meses, cada vez es m&aacute;s complicado obtener.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si el pasado enero un 93% de las peticiones de cruce por Erez fueron aprobadas, la cifra ha ido disminuyendo con el transcurso de los meses, seg&uacute;n los datos de la&nbsp;Oficina de Naciones Unidas para la Coordinaci&oacute;n de Asuntos Humanitarios (OCHA).&nbsp;&ldquo;Disminuy&oacute; a un 83% de aprobaciones en febrero, al 57% en marzo, y un 24% en abril. En los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, la tasa de aprobaciones anuales ha variado entre el 72 y el 84%&rdquo;, afirman.
    </p><p class="article-text">
        En un ambiente enrarecido, de nerviosismo y tambi&eacute;n de incomprensi&oacute;n, los trabajadores y trabajadoras palestinas de organizaciones sin &aacute;nimo de lucro internacionales y de los diversos organismos de las Naciones Unidas, explican a&nbsp;eldiario.es&nbsp;la situaci&oacute;n que viven&nbsp;desde principios de este a&ntilde;o. Hablan sin nombres, prefieren mantenerse en el anonimato por miedo a&nbsp;las autoridades israel&iacute;es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos en una prisi&oacute;n. Yo siento algo as&iacute; como que los israel&iacute;es nos quieren hacer pensar que debemos ser amables con ellos en vez de trabajar para los nuestros. Quieren que seamos neutrales mientras abusan de nuestros derechos&rdquo;,&nbsp;contin&uacute;a el joven.
    </p><p class="article-text">
        No es el &uacute;nico.&nbsp;Otra joven trabajadora en ayuda humanitaria de una agencia de la ONU&nbsp;tambi&eacute;n ha advertido del&nbsp;incremento de rechazos en los&nbsp;permisos de viaje por parte de Israel. &ldquo;Los problemas con los permisos suceden desde hace seis meses. A mi jefa, por ejemplo, se le acab&oacute; el suyo&nbsp;y&nbsp;obtuvo otro, pero al ir al paso de Erez los israel&iacute;es le obligaron a pasar un interrogatorio, a lo que ella se neg&oacute; y tuvo que volver&nbsp;a Gaza&rdquo;,&nbsp;asegura. La joven a&ntilde;ade que incluso &ldquo;hay gente que ha pagado las tarifas para cruzar Erez y se les ha denegado la salida&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n israel&iacute; Gisha, que vela por la libertad de movimiento de palestinos y representa a individuos y organizaciones en procesos administrativos legales, ha recibido en los &uacute;ltimos meses numerosas reclamaciones de residentes de la franja. &ldquo;Todo esto dibujaba una imagen preocupante de la situaci&oacute;n en Gaza e indica que el movimiento, ya de por s&iacute; severamente restringido, se ha vuelto incluso m&aacute;s limitado&rdquo;, afirma la portavoz Shai Grunberg para eldiario.es.
    </p><h3 class="article-text">Bloqueados tambi&eacute;n los comerciantes de la franja</h3><p class="article-text">
        Cuando el 15 de agosto la tensi&oacute;n se convirti&oacute; en queja,&nbsp;la C&aacute;mara de Comercio de&nbsp;Gaza organiz&oacute; una protesta en la que al menos 200 comerciantes irrumpieron en el mismo paso de Erez, penetrando varios metros hacia Israel. &ldquo;Yo tuve permiso de salida y entrada hasta finales de 2015, pero la &uacute;ltima vez que ped&iacute; paso&nbsp;me dijeron que lo tengo prohibido&rdquo;,&nbsp;cuenta a eldiario.es Rafaat, un comerciante gazat&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Sostiene entre sus manos el recibo de pago de todas&nbsp;las tarifas que le&nbsp;exigieron abonar para dejar&nbsp;entrar sus mercanc&iacute;as: 7.164 shekels, m&aacute;s de 1.600 euros, fechado el 26 de julio. Sabe que entraron&nbsp;al puerto israel&iacute; de Ashdod, pero nunca llegaron&nbsp;a entrar en Gaza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La gran mayor&iacute;a lleva a&ntilde;os cruzando Erez, yendo a Israel para comprar mercanc&iacute;as y luego traerlas a Gaza. As&iacute; tratan de evitar las restricciones del paso de Karam Abu Salem (Karem Shalom en hebreo) que apunta Tabba'a, el principal&nbsp;paso de mercanc&iacute;as y bienes, incluidas las humanitarias.
    </p><p class="article-text">
        Maher Tabba'a, economista de la C&aacute;mara de Comercio palestina en Gaza, resalta que la situaci&oacute;n econ&oacute;mica de la franja podr&iacute;a peligrar&nbsp;debido a la negativa israel&iacute; de dejar pasar a cientos de personas&nbsp;para realizar sus actividades comerciales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Israel est&aacute; endureciendo el bloqueo, est&aacute; estrangul&aacute;ndonos en la franja de Gaza&rdquo;, asegura&nbsp;Tabba'a, y a&ntilde;ade: &ldquo;Muchos comerciantes han sido rechazados por &lsquo;motivos de seguridad&rsquo;. Se han retirado 1.500 permisos y tarjetas de hombres de negocios. Est&aacute;n prohibiendo la entrada de materias primas para las f&aacute;bricas y 150 grandes empresas de Gaza tienen prohibido introducir mercanc&iacute;as al territorio o exportar por el paso Karam Abu Salem&rdquo;, denuncia.
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                </figure><h3 class="article-text">El rechaz&oacute;&nbsp;de Israel a&nbsp;un alto cargo de la ONU</h3><p class="article-text">
        Las autoridades israel&iacute;es est&aacute;n rechazando permisos de personas que llevaban mucho tiempo viajando a trav&eacute;s del paso de Erez, incluso tr&aacute;mites&nbsp;que hab&iacute;an sido aprobados.&nbsp;&ldquo;El razonamiento para tal rechazo sigue siendo vago. No hay detalles adicionales y es, por tanto, indiscutible. Muchas de estas personas tienen que someterse a un 'interrogatorio de seguridad' como condici&oacute;n para el cruce&rdquo;,&nbsp;explica Grunberg.
    </p><p class="article-text">
        La negaci&oacute;n de salida o entrada a Gaza est&aacute; siendo extensa, y afecta incluso a altos cargos de la ONU, como Michael Lynk, Relator Especial de la ONU para la situaci&oacute;n de los Derechos Humanos en los territorios palestinos ocupados, quien el 20 de julio en una declaraci&oacute;n a los medios explicaba que hab&iacute;a tenido que realizar su trabajo desde la capital jordana al no recibir respuesta de Israel para entrar en zonas&nbsp;ocupados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta falta de respuesta de Israel, el poder ocupante, es un tema de profunda preocupaci&oacute;n dadas las obligaciones especificadas en la Carta de las Naciones Unidas para permitir a aquellos que representan la ONU disfrutar de privilegios e inmunidad en el territorio de los Estados miembros como necesario para el ejercicio independiente de sus funciones en conexi&oacute;n con la organizaci&oacute;n&rdquo;,&nbsp;sentenciaba Lynk.
    </p><p class="article-text">
        Ya en abril de este a&ntilde;o, un informe del Comit&eacute; Intermediario de la Oficina del Coordinador Especial de Naciones Unidas para el Proceso de Paz en Oriente Medio, se&ntilde;alaba que una mayor facilidad de movimiento para trabajadores de socorro tanto dentro como fuera de Gaza es &ldquo;esencial para permitir que el trabajo humanitario siga sin impedimentos&rdquo;. Sus p&aacute;ginas, adem&aacute;s, advert&iacute;an de&nbsp;que el espacio operacional para organizaciones que proveen ayuda dentro de Gaza &ldquo;ha estado tambi&eacute;n bajo presi&oacute;n en los meses recientes&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Supuestos casos de colaboraci&oacute;n con Hamas</h3><p class="article-text">
        El argumento de Israel se aferra a la existencia de dos casos de supuesta colaboraci&oacute;n de trabajadores de organizaciones humanitarias con Ham&aacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 15 de junio, los servicios de seguridad israel&iacute;es deten&iacute;an en el paso de Erez a Mohammed al-Halabi, director de operaciones de World Vision, una organizaci&oacute;n humanitaria.&nbsp;El director del Ministerio de Asuntos Exteriores israel&iacute;es, Dore Gold, envi&oacute; una misiva a sus hom&oacute;logos en todo el mundo afirmando que al-Halabi hab&iacute;a revelado en los interrogatorios que &ldquo;aproximadamente 7,2 millones de d&oacute;lares al a&ntilde;o&rdquo; hab&iacute;an sido entregados al brazo militar de Hamas, aunque World Vision (WV) respondi&oacute; que las cifras no concordaban.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El presupuesto de funcionamiento acumulado de WV en Gaza durante los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os fue de aproximadamente 22,5 millones, lo que hace que la supuesta cantidad desviada (a Hamas) de hasta 50 millones sea dif&iacute;cil de conciliar&rdquo;, ha se&ntilde;alado el propio presidente y Jefe Ejecutivo de la organizaci&oacute;n, incluyendo que al-Halabi fue director de las operaciones en Gaza solo desde octubre de 2014 y que anteriormente &ldquo;solo gestionaba porciones del presupuesto de Gaza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde Gaza, Samir Zaqut, del Centro Al-Mezan para los Derechos Humanos, relata que la organizaci&oacute;n se encarg&oacute; de la cobertura legal de al-Halabi los primeros 35 d&iacute;as y que registraron las torturas a las que fue sometido durante el interrogatorio. Seg&uacute;n la Convenci&oacute;n contra la Tortura de la ONU cualquier declaraci&oacute;n obtenida bajo tortura no puede ser &ldquo;invocada como evidencia en ning&uacute;n proceso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El otro gran caso al que se aferr&oacute; Israel fue el de Wahid al-Borsh, trabajador de PNUD en Gaza, a quien&nbsp;detuvieron en Erez el pasado 16 de julio. El ministerio israel&iacute; de Asuntos Exteriores alega que al-Borsh &ldquo;actu&oacute; persuadiendo a directores de PNUD para priorizar la rehabilitaci&oacute;n de hogares en &aacute;reas pobladas por miembros de Hamas&rdquo;, a&ntilde;adiendo que fue &eacute;l mismo quien lo confes&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        PNUD ha confirmado a <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es</a> que todav&iacute;a no les han sido presentadas las evidencias de tales acusaciones. Israel lo culpa de haber transportado unas 300 toneladas&nbsp;de escombros a una localizaci&oacute;n perteneciente a Hamas en la zona norte de la franja.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los escombros en cuesti&oacute;n fueron transportados a su destino de acuerdo las instrucciones escritas del ministerio de Trabajos P&uacute;blicos y de Vivienda de la Autoridad Palestina como el lugar donde deber&iacute;a ser. No se desvi&oacute; el lugar de los escombros de su localizaci&oacute;n designada a otra de Hamas. Los escombros fueron entregados por PNUD en coordinaci&oacute;n con la Autoridad Palestina a una &aacute;rea civil. No hab&iacute;a se&ntilde;ales de presencia de Hamas en ese momento&rdquo;, confirman.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/israel-endureciendo-bloqueo-gaza_1_3865281.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Aug 2016 18:13:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Israel endurece el bloqueo sobre Gaza: los permisos de acceso caen un 75%]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gaza,Israel,Palestina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un sindicato palestino denuncia que Google ha borrado el nombre de Palestina de sus mapas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/google-borra-nombre-palestina-mapas_1_3868956.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b1580da6-742b-4552-bb7d-1492d6c2b81e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un sindicato palestino denuncia que Google ha borrado el nombre de Palestina de sus mapas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La compañía estadounidense niega haber realizado ningún cambio en sus mapas y asegura que puede ocurrir cuando "hay un país con buena calidad de mapa al lado de otro que no la tiene"</p><p class="subtitle">“Google se sirve de una variedad de proveedores de datos sobre fronteras y autoridades cartográficas y otras fuentes para tomar decisiones sobre temas de fronteras que puedan ser sensibles”, explica la compañía estadounidense</p><p class="subtitle">Varias ONG palestinas, así como la Organización para la Liberación de Palestina, acusan a Google de “una colaboración directa o indirecta con Israel”</p></div><p class="article-text">
        El nombre de &ldquo;Palestina&rdquo; no aparece en Google Maps.  &lsquo;Israel&rsquo; permanece presente en sus mapas y, separado por una l&iacute;nea intermitente, aparecen los territorios de Cisjordania, Jerusal&eacute;n-Este y la franja de Gaza sin mencionar su pertenencia a Palestina. Mientras el sindicato Foro de Periodistas Palestinos ha denunciado la eliminaci&oacute;n de la denominaci&oacute;n geogr&aacute;fica de Palestina, la empresa estadounidense asegura que se debe cuestiones t&eacute;cnicas y que no ha realizado ning&uacute;n cambio en sus mapas.
    </p><p class="article-text">
        La denuncia del sindicato palestino ha despertado una ola de cr&iacute;ticas por parte de ONG y de los propios palestinos, que condenan la desaparici&oacute;n de Palestina del mapa. Google niega haber borrado la denominaci&oacute;n geogr&aacute;fica o cualquier otra informaci&oacute;n de la regi&oacute;n. &ldquo;No hemos hecho ning&uacute;n cambio a los mapas&rdquo;, contestan desde el departamento de Prensa Google en Espa&ntilde;a y Portugal. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras el nombre de Palestina no se localiza en ning&uacute;n punto de Google Maps, s&iacute; aparece cuando se introduce el nombre en la herramienta de b&uacute;squeda de texto, pero nunca en el propio mapa, aclarando que se trata de un &ldquo;estado con reconocimiento limitado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay una disparidad en la calidad de los mapas que nos proveen de Palestina e Israel y la calidad de los mapas de Palestina no es buena. Por esto cada tanto vemos titulares que dicen que hemos cambiado Palestina y nos acusan de tomar partido&rdquo;, aclaran desde Google. Seg&uacute;n aseguran, &ldquo;ha habido <a href="https://www.reddit.com/comments/6vvvi/all_cities_in_georga_suddenly_dissapear_on_google/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">situaciones similares </a>en otros pa&iacute;ses, donde hay un pa&iacute;s con buena calidad de mapa al lado de otro que no la tiene&rdquo;. Existen dudas razonables sobre la posibilidad de que Palestina nunca haya estado etiquetada en los mapas como tal y nadie se haya dado cuenta antes. 
    </p><p class="article-text">
        La empresa norteamericana explica que los datos b&aacute;sicos - como el nombre de los lugares, fronteras, o red de carreteras &ndash; se adquieren de una combinaci&oacute;n de proveedores y fuentes p&uacute;blicas. &ldquo;Google se sirve de una variedad de proveedores de datos sobre fronteras y consultamos a autoridades cartogr&aacute;ficas y otras fuentes para tomar decisiones sobre temas de fronteras que puedan ser sensibles&rdquo;, aclaran.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el portavoz de la OLP define este paso como &ldquo;una colaboraci&oacute;n directa o indirecta de Google con Israel&rdquo; e informa de que est&aacute;n trabajando en estos momentos por esclarecer lo sucedido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El nombre de Palestina antes exist&iacute;a&rdquo;, se&ntilde;ala Youssef al-Hallaq, uno de los mayores expertos en Tecnolog&iacute;a de la Informaci&oacute;n en la franja de Gaza. Modificaciones de este tipo no se toman de manera autom&aacute;tica sino tras instrucciones de alto rango administrativo, con una determinaci&oacute;n premeditada. Si Google pone como pretexto que seg&uacute;n la ley internacional Palestina no es un Estado podr&iacute;a decir &lsquo;territorios palestinos ocupados&rsquo; o &lsquo;territorios de la Autoridad Palestina&rsquo;. Esta eliminaci&oacute;n ha sido algo muy chocante&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Quitar el nombre de Palestina en los mapas de Google no es una cuesti&oacute;n t&eacute;cnica &mdash; se&ntilde;ala Youssef al-Hallaq uno de los mayores expertos en Tecnolog&iacute;a de la Informaci&oacute;n en la franja de Gaza.&mdash; Ha sido una decisi&oacute;n administrativa sometida a presiones pol&iacute;ticas israel&iacute;es&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n desde la Organizaci&oacute;n para la Liberaci&oacute;n de Palestina (OLP), &oacute;rgano reconocido por la comunidad internacional como representante de todos los palestinos y palestinas en el mundo, se condena la decisi&oacute;n de Google.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es lamentable que Google haga desaparecer &lsquo;Palestina&rsquo;. Palestina est&aacute; reconocida en las Naciones Unidas, 138 pa&iacute;ses reconocieron Palestina como Estado &mdash; apunta Xavier Abu Eid, portavoz de la OLP.&mdash; No es labor de un agente inform&aacute;tico decir si Palestina es un Estado o no lo es. Es un Estado bajo ocupaci&oacute;n. No tenemos el control a&eacute;reo o de nuestros recursos naturales, pero es un Estado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El portavoz de la OLP define este paso como &ldquo;una colaboraci&oacute;n directa o indirecta de Google con Israel&rdquo; e informa de que est&aacute;n trabajando en estos momentos por esclarecer lo sucedido.
    </p><h3 class="article-text">Desde Gaza: &ldquo;Nosotros sabemos que Palestina existe&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Cu&aacute;ntas veces Israel ha se&ntilde;alado que trabaja con Facebook o Google a nivel de censura? La pol&iacute;tica de Israel, y en especial del presente gobierno, est&aacute; dirigida a anular los derechos palestinos, incluido el derecho de un Estado palestino. Ni siquiera est&aacute;n a favor de que haya dos Estados&rdquo;, critica Abu Eid.
    </p><p class="article-text">
        La soluci&oacute;n de dos Estados es citada continuamente por portavoces de los organismos de Naciones Unidas como la soluci&oacute;n al conflicto para instaurar la paz en la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En la franja de Gaza, la eliminaci&oacute;n de Palestina del mapa Google solo ha provocado una mayor exaltaci&oacute;n nacionalista. El tema es vox populi en las calles de Gaza: &ldquo;Esta decisi&oacute;n no nos afectar&aacute;. Somos conscientes de que Palestina existe y est&aacute; en esta tierra. As&iacute; lo ense&ntilde;amos a los peque&ntilde;os y peque&ntilde;as&rdquo;, afirma una joven a <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es</a>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto ha sido un s&iacute;mbolo de desprecio hacia nuestro pueblo&rdquo;,  comenta un joven. &ldquo;Lo condeno, pero tambi&eacute;n digo que debemos unirnos y condenar lo sucedido al un&iacute;sono&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">El bloqueo tecnol&oacute;gico en Gaza</h3><p class="article-text">
        La juventud gazat&iacute;, al igual que el resto de habitantes de la bloqueada franja de Gaza, vive privada de las &uacute;ltimas tecnolog&iacute;as de telefon&iacute;a m&oacute;vil. Mientras el resto del mundo se prepara para la tecnolog&iacute;a 5G, quinta generaci&oacute;n de m&oacute;viles, en la franja todav&iacute;a no ha llegado la tercera, 3G. El gobierno israel&iacute; proh&iacute;be la entrada del material necesario.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No tenemos 3G porque las autoridades de la ocupaci&oacute;n israel&iacute; no lo permiten&rdquo;, cuenta para <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es</a> Mohannad al-Halabi, director en Gaza del departamento de Relaciones P&uacute;blicas en la compa&ntilde;&iacute;a telef&oacute;nica Jawwal.&mdash; Hay un acuerdo firmado entre el ministerio de Comunicaci&oacute;n palestino e israel&iacute; para permitir ese servicio, pero hasta el momento no tenemos nada&ldquo;.
    </p><h3 class="article-text">GoogleMaps no est&aacute; disponible en Gaza</h3><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Google Maps, entre otras aplicaciones, no est&aacute;n disponibles en toda la franja de Gaza. Sin una buena conexi&oacute;n a Internet fuera de espacio WI-FI, sin 3G, nadie puede usar las ventajas de la herramienta Google Maps para orientarse.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aplicaciones como Google Maps tiene much&iacute;simos usos en la vida diaria, tambi&eacute;n tiene usos geom&eacute;tricos &mdash; relata al-Hallaq.&mdash; Como m&iacute;nimo, cuando alguien llega a Gaza y no la conoce podr&iacute;a usar Google Maps. O los propios taxistas con sus GPS&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al-Hallaq a&ntilde;ade que otro de los problemas al respecto es la escasez de informaci&oacute;n actualizada para los mapas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ha habido iniciativas para resolver esto y a&ntilde;adir informaci&oacute;n, pero este tipo de trabajo necesita otro tipo de esfuerzos que no son individuales. De hecho, Gaza est&aacute; marginada internacionalmente. Es un efecto de la ocupaci&oacute;n israel&iacute;&rdquo;, afirma al-Hallaq.
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente la poblaci&oacute;n palestina tiene m&aacute;s obst&aacute;culos que el resto de pa&iacute;ses &aacute;rabes para estar conectada al mundo. En otra entrevista a pie de calle, un ciudadano de Gaza opin&oacute; que todo esto sirve a Israel para que nadie comparta con el mundo a tiempo real &ldquo;los cr&iacute;menes que est&aacute;n cometiendo contra los palestinos&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Vivir en Palestina, &ldquo;Texas&rdquo;</h3><p class="article-text">
        La gran mayor&iacute;a de los y las palestinas que viven en territorio ocupado se ven obligadas a registrar su localizaci&oacute;n en diferentes redes sociales, bien con nombres israel&iacute;es (incluso de kibbutzim cercanos a la franja) bien con otras &lsquo;palestinas&rsquo;, como es el caso de la localidad Palestina situada en Texas, EE.UU.
    </p><p class="article-text">
        A la falta de denominaci&oacute;n reconocida se une el inc&oacute;modo escenario con el que se han topado muchos de los palestinos y palestinas que han salido de los territorios ocupados a otros pa&iacute;ses extranjeros: que en la base de datos de dichos pa&iacute;ses no se incluya ni &lsquo;Palestina&rsquo; ni &lsquo;Territorios Palestinos Ocupados&rsquo;. Entonces, &iquest;de d&oacute;nde son? &iquest;cu&aacute;l es su nacionalidad?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mis suegros son espa&ntilde;oles y, cuando quisieron hacerme una invitaci&oacute;n en la polic&iacute;a para obtener visado para Espa&ntilde;a, se encontraron con que no ten&iacute;an opciones v&aacute;lidas para a&ntilde;adir mi nacionalidad palestina &mdash; recuerda Mossaab&mdash; La polic&iacute;a les propuso poner &lsquo;Jordania&rsquo;. Le dijeron que no, que yo vivo en Gaza. Luego les dijeron que me inscribieran como nacional de &lsquo;Israel&rsquo; a lo que se negaron rotundamente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La soluci&oacute;n final fue escribir &lsquo;PA&Iacute;S NO RECONOCIDO&rsquo; en la invitaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ahmed es tambi&eacute;n de la franja de Gaza y vive en Espa&ntilde;a desde hace a&ntilde;os. Su experiencia con la administraci&oacute;n espa&ntilde;ola y todo lo concerniente a la nacionalidad &lsquo;palestina&rsquo; es mucho m&aacute;s extensa:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando llegu&eacute; a Espa&ntilde;a, en 2009, en mi primera tarjeta de residencia de 6 meses me pusieron como nacionalidad: &lsquo;NO CONSTA&rsquo;. Luego abajo a&ntilde;ad&iacute;an: &lsquo;Naci&oacute;n: Palestina&rsquo;&rdquo;, cuenta Ahmed.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Parec&iacute;a que hab&iacute;a entonces una naci&oacute;n, Palestina, pero no una nacionalidad para tal. M&aacute;s tarde, los papeles de empadronamiento del ayuntamiento de Madrid iban a sorprenderle todav&iacute;a m&aacute;s. El pa&iacute;s &lsquo;Palestina&rsquo; no exist&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para el empadronamiento apuntaron mi nacionalidad como &lsquo;pa&iacute;s asi&aacute;tico sin relaciones diplom&aacute;ticas&rsquo;. Yo reclam&eacute;, les dije que no era correcto porque hay una embajada palestina en Espa&ntilde;a, pero me contestaron que lo &uacute;nico que pod&iacute;an poner era esa opci&oacute;n&rdquo;, contin&uacute;a Ahmed.
    </p><p class="article-text">
        En su tarjeta sanitaria, no obstante, s&iacute; que le asignaron como pa&iacute;s &lsquo;Palestina&rsquo;. &ldquo;No hay coordinaci&oacute;n alguna en la administraci&oacute;n p&uacute;blica espa&ntilde;ola &mdash; asegura el joven gazat&iacute;.&mdash; En el carn&eacute; de conducir volv&iacute;a a tener como nacionalidad &lsquo;No reconocida&rsquo;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pasado el tiempo, en la residencia permanente de Ahmed tres equis sustituyeron su pa&iacute;s. &ldquo;En el lugar de nacimiento escribieron &lsquo;Gaza&rsquo; seguido de &lsquo;XXX&rsquo; para no mencionar la palabra Palestina&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Ahmed habla de que la situaci&oacute;n est&aacute; cambiando y que, poco a poco, se reconoce m&aacute;s &lsquo;Palestina&rsquo; en las bases de datos, no as&iacute; en las de algunas empresas privadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/google-borra-nombre-palestina-mapas_1_3868956.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Aug 2016 16:00:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un sindicato palestino denuncia que Google ha borrado el nombre de Palestina de sus mapas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Israel,Palestina,Google]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dos años de la ofensiva israelí en Gaza: datos contra la impunidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/gaza-guerra-ofensiva-israel_1_3879535.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/970b883b-ca03-4905-8923-7907b578c293_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos años de la ofensiva israelí en Gaza: datos contra la impunidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se cumplen dos años de la operación militar israelí Margen Protector contra Gaza, que dejó más de 2.200 muertos, de los cuales casi dos tercios eran civiles</p><p class="subtitle">Organizaciones de derechos humanos como B'tselem o Amnistía Internacional denuncian la ausencia de justicia para las víctimas</p></div><p class="article-text">
        Tal d&iacute;a como hoy hace dos a&ntilde;os, los habitantes de la franja de Gaza no daban cr&eacute;dito. Misiles antib&uacute;nkeres aplastaban sus casas hechas de ladrillos fabricados con restos de otras casas. Los obuses golpeaban edificios que superaban los dos pisos de altura a lo largo de toda la mitad este del enclave costero. Equipo m&eacute;dico, hospitales y colegios de la UNRWA fueron tambi&eacute;n objetivos de los bombardeos. Entre el 8 de julio y el 26 de agosto se marca el doloroso recuerdo de la operaci&oacute;n militar israel&iacute; <em>Margen Protector</em> de 2014 contra la franja de Gaza, la m&aacute;s sangrienta y destructiva hasta la fecha.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Casi dos tercios de los muertos eran civiles</h3><p class="article-text">
        En un informe publicado con motivo del segundo aniversario, la organizaci&oacute;n de derechos humanos B'tselem afirma que 1.394, o el 63%, de los 2.202 palestinos y palestinas v&iacute;ctimas del Ej&eacute;rcito israel&iacute;, &ldquo;no participaban en las hostilidades&rdquo;. De estos, 526 eran menores de edad.
    </p><p class="article-text">
        B'tselem es una organizaci&oacute;n israel&iacute; de derechos humanos que act&uacute;a en los territorios palestinos ocupados. Khaled al-Azaiza, uno de sus investigadores en Gaza&nbsp;desde&nbsp;2007, habla bien hebreo y participa &ndash;siempre desde Gaza, de donde no puede salir debido al bloqueo&ndash; en conferencias dirigidas a la opini&oacute;n p&uacute;blica israel&iacute; o estadounidense. Ha llegado incluso a contactar directamente con representantes del Departamento de Estado de EEUU&nbsp;a quienes ha relatado su experiencia con los cr&iacute;menes de guerra de su pa&iacute;s aliado, Israel.
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        &ldquo;Para este reciente informe invertimos mucho tiempo y esfuerzo. Hemos tardado dos a&ntilde;os porque hemos examinado cada muerte, cada caso, para estar seguros de qui&eacute;n era civil y qui&eacute;n militar&rdquo;, explica al-Azaiza a&nbsp;ediario.es.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un minucioso trabajo que saca a la luz las violaciones del Derecho&nbsp;humanitario internacional y las normas aplicadas en &eacute;poca de guerra cometidas por Israel. Mientras tanto, las autoridades israel&iacute;es se exculpan&nbsp;diciendo que Hamas usaba a los civiles como escudos humanos o que las casas bombardeadas eran zonas militarizadas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como investigadores sobre el terreno, nuestro objetivo es recoger informaci&oacute;n y enviarla a la oficina, all&iacute; la contrastan con otras organizaciones de derechos humanos, comit&eacute;s de investigaci&oacute;n o con organizaciones palestinas o internacionales que investigaron lo que ocurri&oacute; durante 2014, incluida la Cruz Roja Internacional o las Naciones Unidas&rdquo;, a&ntilde;ade el investigador de B'tselem.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.btselem.org/2014_gaza_conflict/en/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El resultado se puede ver en su p&aacute;gina web</a> con una herramienta interactiva que ofrece los datos de los y las civiles asesinadas por Israel: nombres, apellidos, edades, c&oacute;mo fueron asesinados y d&oacute;nde se encontraban en ese momento. La organizaci&oacute;n concluye que las autoridades israel&iacute;es son responsables de un &ldquo;da&ntilde;o extremo&rdquo; provocado a la poblaci&oacute;n civil.
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                </figure><h3 class="article-text">El juego de la impunidad</h3><p class="article-text">
        En mayo de este a&ntilde;o B&rsquo;tselem anunci&oacute; que&nbsp;dejaba de cooperar con la Fiscal&iacute;a militar israel&iacute; despu&eacute;s de 25 a&ntilde;os. Seg&uacute;n apuntan, los casos enviados nunca han sido seriamente investigados, todo parec&iacute;a ser &ldquo;una farsa para maquillar la ocupaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Amnist&iacute;a Internacional (AI) se&ntilde;ala tambi&eacute;n en el informe &lsquo;<a href="https://www.amnesty.org/download/Documents/MDE1541992016SPANISH.PDF" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Es hora de abordar la impunidad. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s de la guerra Gaza/Israel 2014&rsquo;</a>, publicado en este segundo aniversario de la operaci&oacute;n, que el sistema de investigaciones militares de Israel &ldquo;adolece de falta de independencia e imparcialidad&rdquo;&nbsp;y sirve m&aacute;s bien &ldquo;para proteger a los autores contra el enjuiciamiento y para afianzar la impunidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Israel falta un mecanismo para establecer la responsabilidad penal&rdquo;, asegura a eldiario.es&nbsp;Saleh Hijazi, palestino hebronita y experto de AI sobre los territorios palestinos ocupados e Israel. &ldquo;No se puede hacer justicia ni en la franja de Gaza ni en Cisjordania&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hijazi lleva a&ntilde;os sin poder entrar en la bloqueada franja ya que ni Israel ni Egipto le facilitan el permiso necesario. Del otro lado, Amnist&iacute;a Internacional&nbsp;cuenta con un investigador en Gaza que recoge testimonios, toma fotograf&iacute;as y realiza las entrevistas.&nbsp;&ldquo;Desde la perspectiva medi&aacute;tica, Gaza no es un tema caliente, pero hay que destacar que la violencia israel&iacute; es un c&iacute;rculo vicioso&rdquo;, lamenta Hijazi.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tanto B'tselem como AI han recogido en sendos informes algunos de los cr&iacute;menes de guerra cometidos no solo por Israel,&nbsp;sino tambi&eacute;n por Hamas, cuyos ataques mataron a seis&nbsp;civiles israel&iacute;es. AI subraya que Hamas llev&oacute; a cabo asimismo ejecuciones sumarias contra supuestos &ldquo;colaboradores&rdquo; palestinos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hamas aprovech&oacute; para ganar puntos matando a 'colaboradores', atacando a sus oponentes incluso si todav&iacute;a estaban en prisi&oacute;n en un proceso judicial. Lo hicieron bien por venganza o para mostrar su fuerza, pero eso est&aacute; fuera de la ley&rdquo;, afirma Hijazi.
    </p><p class="article-text">
        La ocupaci&oacute;n israel&iacute;, dice el experto de AI, afecta a la capacidad del poder judicial palestino. Con un sistema de justicia nacional palestino e israel&iacute; poco &oacute;ptimos para que se haga justicia, solo queda la Corte Penal Internacional (CPI). En noviembre de 2015, cuatro organizaciones de derechos humanos palestinas (PCHR, Al-Mezan, Al-Haq y Addameer) entregaron a la fiscal jefe de la CPI, Fatou Bensouda, evidencias de cr&iacute;menes de guerra y cr&iacute;menes contra la humanidad cometidos por Israel en la operaci&oacute;n de 2014.&nbsp;El &ldquo;enfrentamiento jur&iacute;dico&rdquo;&nbsp;solo acaba de empezar.
    </p><p class="article-text">
        <span id="1845266_1470052368142"></span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><h3 class="article-text">&ldquo;Israel no tiene un problema con Hamas&rdquo;</h3><p class="article-text">
        <em>Margen Protector</em> se present&oacute; al mundo como una guerra israel&iacute; contra el terrorismo de Hamas. &ldquo;Pero&nbsp;Israel no tiene un problema con Hamas, no tiene un problema con Gaza. Tiene un problema con Palestina&rdquo;, dice Noura Erakat, imagen y voz del proyecto &lsquo;Gaza in Context&rsquo; (Gaza en contexto).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa ha&nbsp;sido lanzada por un grupo de acad&eacute;micas, acad&eacute;micos, activistas y artistas, la mayor&iacute;a de origen palestino, entre los que se encuentra Erakat, conocida abogada y acad&eacute;mica, activista propalestina, que participa asiduamente en medios de comunicaci&oacute;n angloparlantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Israel no ataca la franja de Gaza por los cohetes, eso est&aacute; claro&rdquo;, asegura&nbsp;tajante Erakat en entrevista con eldiario.es. &ldquo;Con este proyecto damos un marco firme para entender las repetitivas ofensivas contra la franja de Gaza, lejos de la versi&oacute;n de los principales medios que reproducen la narrativa israel&iacute; de que se trata de un tema de seguridad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa&nbsp;ofrece material did&aacute;ctico para centros educativos, un recorrido hist&oacute;rico que contextualiza breve, pero intensamente, el conflicto &aacute;rabe-israel&iacute; explic&aacute;ndolo como un proyecto colonial de asentamientos en Palestina.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para la otra parte, Israel, un proyecto as&iacute; ser&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil: empezar&iacute;an con el concepto de sionismo. Con Palestina debemos comenzar much&iacute;simos a&ntilde;os antes&rdquo;,&nbsp;apunta Erakat.&nbsp;&ldquo;Hemos hecho v&iacute;deos cortos, de unos 5 minutos, as&iacute; la gente los puede ver incluso en un descanso para comer&rdquo;,&nbsp;a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Una pausa para comer&nbsp;y entender que las pol&iacute;ticas israel&iacute;es, seg&uacute;n aseguran&nbsp;en la iniciativa, est&aacute;n destinadas a alcanzar dos objetivos: obtener la m&aacute;xima cantidad de tierra palestina con el m&iacute;nimo n&uacute;mero de palestinos y concentrar el m&aacute;ximo n&uacute;mero de palestinos en la m&iacute;nima cantidad de tierra.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Incluso si Hamas desapareciera, la pol&iacute;tica israel&iacute; hacia el peque&ntilde;o enclave costero ser&iacute;a ininterrumpida. Lo que Israel exige a los palestinos es que acepten la dominaci&oacute;n israel&iacute; como un modo de vida, una incomprensible posibilidad para el ser humano cuyo primer instinto es ser libre&rdquo;, expone Erakat en uno de los v&iacute;deos de &lsquo;Gaza in Context&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este segundo aniversario del <em>Margen Protector,</em> la colonizaci&oacute;n israel&iacute; del pensamiento parece haber triunfado: la poblaci&oacute;n gazat&iacute; tiene asumido que su sino ser&aacute; sufrir una nueva guerra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/gaza-guerra-ofensiva-israel_1_3879535.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Aug 2016 18:07:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dos años de la ofensiva israelí en Gaza: datos contra la impunidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gaza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Israel obstaculiza el saneamiento de las playas de Gaza contaminadas por el vertido de aguas fecales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/gente-banandose-hoy-peces-muertos_1_3907160.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/52d21d04-ea2f-4a7a-805b-184ee68586af_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Mohammed Abu Mhadi, antes socorrista de playa en Gaza, hoy  prohíbe bañarse por la presencia de aguas residuales. | FOTO: Isabel Pérez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Israel prohíbe la entrada a la franja de materiales necesarios para las plantas depuradoras y saneamiento</p><p class="subtitle">Ocho salidas vierten aguas residuales a lo largo de toda la costa de la franja de Gaza. El 90% del litoral está considerado no apto para el baño.</p><p class="subtitle">"Donde antes había gente bañándose ahora hay peces muertos", dice un socorrista cuya función es que nadie entre en el agua</p></div><p class="article-text">
        Mohammed Abu Mhadi lleva siete a&ntilde;os trabajando como socorrista durante los meses de verano en la playa donde desemboca el valle de Gaza. Su labor, sin embargo, no es la de salvar a los ba&ntilde;istas que puedan estar en apuros sino la de evitar que&nbsp;nadie se ba&ntilde;e.&nbsp;La costa que vigila est&aacute; contaminada por las aguas residuales que desprenden dos grandes tuber&iacute;as en ese mismo mar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vengo aqu&iacute; a estas horas porque los ni&ntilde;os vienen y van directos al mar&rdquo;, explica Mohammed. &ldquo;Yo les digo que no se pueden ba&ntilde;ar aqu&iacute;. El agua est&aacute; contaminada. Donde antes hab&iacute;a gente ba&ntilde;&aacute;ndose hoy hay peces muertos&rdquo;, dice.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el&nbsp;mismo lugar, varios pescadores aprovechan el descenso del sol para tomar un t&eacute;. &ldquo;Hace cuatro a&ntilde;os pesc&aacute;bamos aqu&iacute;, el agua estaba bien&rdquo;, cuenta Emad Radi, un refugiado palestino cuya familia de pescadores de al-Jura vive en el valle de Gaza desde 1948. &ldquo;Hoy el agua est&aacute; llena de aguas fecales, pero no tenemos otro lugar donde ir para trabajar. Si nos vamos m&aacute;s lejos tenemos que pagar el transporte, y con nuestras barcas no podemos navegar lejos, son peque&ntilde;as&rdquo;, explica el pescador.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n indican autoridades, organismos internacionales y ONG, 95 millones de litros de aguas residuales se vierten en las costas de la franja de Gaza cada d&iacute;a. O lo que es lo mismo, una piscina ol&iacute;mpica de aguas usadas cada 38 minutos. La gente de la franja de Gaza se ba&ntilde;a&nbsp;literalmente&nbsp;en aguas fecales, aguas dom&eacute;sticas usadas y residuos industriales y agr&iacute;colas.
    </p><p class="article-text">
        De los cuarenta y dos kil&oacute;metros de costa mediterr&aacute;nea de la franja, el 52% est&aacute; clasificada como &ldquo;severamente contaminada&rdquo;. En el norte, donde la densidad de poblaci&oacute;n es mayor &ndash;con el mayor campo de refugiados palestinos de la franja, Jabalia&ndash; el 90% de la costa est&aacute; considerada no apta para el ba&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los contaminantes org&aacute;nicos cambian el sistema biol&oacute;gico del mar. Los fertilizantes contienen nitr&oacute;geno y f&oacute;sforo y eso hace que crezcan m&aacute;s algas, incluso algas venenosas&rdquo;, afirma Samir al-&lsquo;Afifi, profesor de Ingenier&iacute;a Ambiental y Jefe del Centro de Estudios Medioambientales de la Universidad Isl&aacute;mica de Gaza.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El experto explica que con la presencia de m&aacute;s algas, el ox&iacute;geno disuelto en el agua se consume m&aacute;s, y esto afecta a la vida marina. Como consecuencia, &nbsp;&ldquo;la gente se ba&ntilde;a en contaminantes org&aacute;nicos, deshechos humanos, que contienen bacterias, virus y par&aacute;sitos. Todo esto provoca enfermedades g&aacute;stricas, dermatol&oacute;gicas, oftalmol&oacute;gicas e intoxicaci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade al-&lsquo;Afifi.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente en la franja hay tres plantas tratadoras de aguas residuales en funcionamiento, una el norte, otra en la zona central y una tercera en el sur. El principal problema es que el tratamiento de las aguas no es completo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las plantas que tenemos en la franja de Gaza son obsoletas, adem&aacute;s, hay un mal funcionamiento por falta de suministro de electricidad&rdquo;, se&ntilde;ala Munder Shublaq, Jefe de la Autoridad de Municipalidades Costeras en la franja.
    </p><p class="article-text">
        En un reciente informe sobre contaminaci&oacute;n de las costas en Gaza, OCHA, la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinaci&oacute;n de Asuntos Humanitarios, advierte precisamente de la falta de combustible, necesario para hacer funcionar la central el&eacute;ctrica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como resultado de la gran escasez de electricidad, los proveedores de servicios de aguas residuales (incluyendo las plantas) dependen en gran medida de generadores de reserva. Sin embargo, este mecanismo de supervivencia se ve amenazado constantemente por la falta de combustible&rdquo;, afirma OCHA en el informe.
    </p><p class="article-text">
        Apuntan tambi&eacute;n que&nbsp;existen impedimentos para adquirir generadores adicionales y repuestos ya que est&aacute;n clasificados por Israel como productos de &ldquo;doble uso&rdquo;, civil y militar. Al menos veintitr&eacute;s de los art&iacute;culos necesarios para saneamiento de agua e higiene est&aacute;n dentro de dicha lista, por lo que Israel proh&iacute;be su entrada a la franja.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">El bloqueo israel&iacute; impide salvar el mar</h3><p class="article-text">
        Rebhi Asheikh es el vicejefe de la Autoridad de Agua del gobierno de consenso palestino, la autoridad responsable de gestionar, controlar y planificar el uso de los recursos h&iacute;dricos, as&iacute; como de administrar todo lo relacionado con las aguas residuales, recogida, tratamiento y reciclaje para agricultura (aunque esto &uacute;ltimo todav&iacute;a no pueda realizarse en la franja). En entrevista con&nbsp;<a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es</a>&nbsp;ha explicado&nbsp;que se est&aacute;n construyendo tres nuevas plantas de tratamiento de aguas residuales y que, esperan, est&eacute;n operativas dentro de tres a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La ocupaci&oacute;n israel&iacute; es el principal obst&aacute;culo en todos los proyectos y en la falta de tratamiento de aguas residuales&rdquo;, opina Asheikh, quien tambi&eacute;n&nbsp;cree que &ldquo;el bloqueo israel&iacute; impide la entrada del material de construcci&oacute;n necesario, de los productos qu&iacute;micos, incluso de los expertos&rdquo;. Y&nbsp;pone un ejemplo: &ldquo;La nueva planta de tratamiento en en centro de la franja deber&iacute;a haber sido construida en 2003, pero debido a la situaci&oacute;n, los donantes ten&iacute;an miedo de seguir con un proyecto que pudiera ser da&ntilde;ado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la constante amenaza de guerra que desmotiva en gran manera a donantes y patrocinadores, Asheikh se&ntilde;ala otro tipo de contratiempo: la obligatoriedad de conseguir un permiso israel&iacute; a pesar de estar en territorio palestino, dentro de la franja de Gaza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las instalaciones se levantar&aacute;n cerca de la L&iacute;nea Verde y las autoridades de la ocupaci&oacute;n israel&iacute; tardaron mucho en darnos el permiso para construir&rdquo;, lamenta el oficial. &ldquo;Siempre nos enfrentamos a impedimentos israel&iacute;es, siempre nos dejan trabajando solo en emergencia sin poder alcanzar el objetivo estrat&eacute;gico, es decir, reciclar la m&aacute;xima cantidad de aguas residuales para usarse en agricultura y frenar as&iacute; el agotamiento del acu&iacute;fero costero de la franja&rdquo;, a&ntilde;ade.
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                </figure><h3 class="article-text">Una situaci&oacute;n evitable</h3><p class="article-text">
        Los expertos ambientalistas dicen que con los materiales apropiados la cat&aacute;strofe medioambiental de las costas de la franja podr&iacute;a&nbsp;evitarse. &ldquo;Con el tratamiento necesario, dejando de bombear aguas no tratadas, el mar se recuperar&iacute;a en un corto periodo de tiempo porque el agua del mar est&aacute; en movimiento. En cuanto a las sustancias que se filtran en la capa superior de la tierra, eso tardar&iacute;a unos seis meses en limpiarse&rdquo;, apunta&nbsp;el&nbsp;profesor al-&lsquo;Afifi.
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades palestinas insisten en que desear&iacute;an seguir est&aacute;ndares internacionales para evitar toda contaminaci&oacute;n, aunque para ello aseguran&nbsp;necesitar, principalmente, dos cosas: &ldquo;Tenemos que tener financiaci&oacute;n urgente de la comunidad internacional, quien tambi&eacute;n debe presionar a Israel para que deje entrar todo lo necesario, incluido a expertos que supervisen los proyectos&rdquo;, dice Asheik.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, las aguas mediterr&aacute;neas que ba&ntilde;an el enclave costero cada vez emanan un hedor m&aacute;s inaguantable y toman un color m&aacute;s marron&aacute;ceo. Las cafeter&iacute;as al borde del mar siguen siendo el &uacute;nico lugar de esparcimiento en los abrasadores y largos veranos gazat&iacute;es. En la costa, al menos, no se divisan muros, ni soldados israel&iacute;es. Es el&nbsp;alivio psicol&oacute;gico para la poblaci&oacute;n de la bloqueada franja de Gaza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/gente-banandose-hoy-peces-muertos_1_3907160.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Jul 2016 18:08:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Israel obstaculiza el saneamiento de las playas de Gaza contaminadas por el vertido de aguas fecales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Franja de Gaza,Aguas residuales,Israel,Palestina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El chef sirio que eligió refugiarse en Gaza y no en Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/sirio-eligio-refugiarse-gaza-europa_1_3914494.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a49d92b-4832-49de-8f59-ce9108f0571c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El chef sirio que eligió refugiarse en Gaza y no en Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Warif decidió huir a Gaza para montar un restaurante pero, tras la destrucción de los túneles con Egipto y haber caducado su pasaporte sirio, se ha quedado atrapado allí</p><p class="subtitle">Tras casarse con Maha, una mujer palestina, esperan una hija que nacerá sin nacionalidad</p><p class="subtitle">Otra de sus opciones era Polonia: "En Gaza sentí que si me quedaba podría hacer algo, cambiar la cultura gastronómica, aportar algo bueno"</p></div><p class="article-text">
        Hay historias de amor que merecen un libro. Esta es una de ellas. &Eacute;l es refugiado sirio, ella, palestina de Gaza. Para su futura hija ya han aparecido dos obst&aacute;culos: la guerra en Siria y la ocupaci&oacute;n israel&iacute; de los territorios palestinos. Cuando &eacute;l, Warif Qassem Hamido, decidi&oacute; huir de Alepo, su familia hac&iacute;a ya tres meses que hab&iacute;a abandonado la ciudad, refugi&aacute;ndose en el campo. Warif, sin embargo, se hab&iacute;a quedado a guardar los hogares de varias familias. Entonces desconoc&iacute;a que el final de su viaje se encontraba en Palestina. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era 2012. Ten&iacute;a las llaves de diez casas. No hab&iacute;a gas ni agua ni electricidad. Lo que hac&iacute;a era ir de casa en casa y, cuando se acababa el agua o el gas, me iba a otra&rdquo;, explica Warif desde su apartamento en Gaza. Los bombardeos y tambi&eacute;n la amenaza de ser detenido por al-Assad llamaron a las puertas. Warif cogi&oacute; sus cosas y se march&oacute; r&aacute;pidamente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ten&iacute;a miedo de que me detuvieran. Yo soy de una zona del campo norte de Alepo que generalmente son contrarios al r&eacute;gimen de Al Asad. Anduve 10 kil&oacute;metros junto a mi primo y un chaval que caminaba 200 metros delante de nosotros para ver si hab&iacute;a controles militares&rdquo;, relata el sirio. 
    </p><p class="article-text">
        Warif recuerda que en esos momentos el aluvi&oacute;n de familias desplazadas empezaba a ser constante. &ldquo;Hu&iacute;amos por el llamado camino del horror hasta Mannagh donde hay una base a&eacute;rea militar&rdquo;. &ldquo;No era un lugar seguro porque hab&iacute;a bombardeos, ca&iacute;an barriles ( se refiere a los <em>barriles bomba</em> lanzados por helic&oacute;pteros), pero yo me sent&iacute;a mejor porque estaba con familiares&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al poco tiempo empez&oacute; a escasear el dinero, necesitaba un trabajo, as&iacute; que se dirigi&oacute; caminando a la frontera turca. &ldquo;Quer&iacute;a buscar trabajo en Turqu&iacute;a donde pude entrar sin visado&rdquo;, apunta Warif. &ldquo;Un d&iacute;a, un primo que estaba en Egipto me propuso ir a El Cairo. Me hice con un billete y cruc&eacute; el Mediterr&aacute;neo en barco&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Warif ten&iacute;a entonces 32 a&ntilde;os. En Alepo hab&iacute;a sido jefe de un restaurante en pleno centro de la ciudad. Su madre hab&iacute;a muerto hace a&ntilde;os, al igual que su padre, que falleci&oacute; en un accidente, por lo que el joven se hac&iacute;a cargo de todos los hermanos y hermanas a los que dejaba atr&aacute;s en busca de una nueva oportunidad.
    </p><h3 class="article-text">Por qu&eacute; escogi&oacute; Gaza</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Durante mi viaje en barco a Egipto vi la plataforma de gas 'Marine Gaza', la extracci&oacute;n de gas israel&iacute;&rdquo;, resalta Warif. &ldquo;En esos momentos &eacute;l nunca imagin&oacute; que terminar&iacute;a viviendo en la peque&ntilde;a franja de Gaza que divisaba a lo lejos, frente a la planta de gas de la plataforma continental palestina ocupada por israel&iacute;es. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al llegar a Egipto me deprim&iacute; much&iacute;simo. Empec&eacute; a trabajar en un caf&eacute; muy peque&ntilde;o, con caf&eacute;, t&eacute; y narguiles&rdquo;, detalla. En Alepo, Warif hab&iacute;a sido uno de los chefs m&aacute;s reputados, por eso no es de extra&ntilde;ar que en poco tiempo se le presentaran dos oportunidades: una en Polonia y otra en Gaza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me top&eacute; con un palestino que buscaba un chef para un restaurante nuevo en Gaza. Era principios de 2013, hab&iacute;a t&uacute;neles, todo andaba mejor en Gaza. Junto a un amigo sirio, Anas, que se mor&iacute;a por salir de Egipto, fuimos al-Arish con una mochila cada uno y nos metimos en un t&uacute;nel&rdquo;. Warif aclara que un sello con la entrada en territorios ocupados palestinos podr&iacute;a causarles problemas en Siria, de ah&iacute; que decidieran entrar v&iacute;a t&uacute;nel. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Gaza sent&iacute; que si me quedaba podr&iacute;a hacer algo, quiz&aacute;s cambiar la cultura gastron&oacute;mica, aportar algo bueno. Acept&eacute; quedarme en Gaza. En Polonia quiz&aacute;s iba a estar todo el tiempo del trabajo a casa, y est&aacute; la diferencia del idioma. Adem&aacute;s, un t&iacute;o m&iacute;o conoce a gente en la franja y me aconsej&oacute; que me quedara ah&iacute;. Hab&iacute;a t&uacute;neles y se pod&iacute;a salir y entrar&rdquo;, afirma Warif.
    </p><p class="article-text">
        Los t&uacute;neles, v&iacute;as respiratorias de la franja, fueron destruidos y cerrados ese mismo a&ntilde;o tras&nbsp;la ca&iacute;da del Gobierno egipcio de Mohamed Mursi. Al chef poco parec&iacute;a preocuparle, le iba bien. El restaurante atra&iacute;a a muchas familias y j&oacute;venes gazat&iacute;es. A &eacute;l llegaron decenas de periodistas palestinos atra&iacute;dos por el &eacute;xito del 'chef sirio de Gaza'.
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                </figure><h3 class="article-text">Warif encuentra a Maha</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Un d&iacute;a me dijeron que una periodista quer&iacute;a entrevistarme. Maha estaba con su camar&oacute;grafo, me dijo que antes de entrevistarme quer&iacute;a comer. Era muy simp&aacute;tica, hab&iacute;a algo en ella&rdquo;, dice Warif sonriente.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la entrevista, Maha y Warif chatearon de vez en cuando a trav&eacute;s de las redes sociales. Warif le contaba la historia de su huida y c&oacute;mo uno de sus hermanos logr&oacute; cruzar el Mediterr&aacute;neo y llegar a salvo a Alemania. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un d&iacute;a le coment&eacute; que quer&iacute;a hablar con ella cara a cara y quer&iacute;a que se lo comentara a su familia. As&iacute; que nos encontramos en un caf&eacute; y le dije que la quer&iacute;a y que quer&iacute;a continuar mi vida con ella&rdquo;, cuenta el chef.
    </p><p class="article-text">
        Ella, que compart&iacute;a el sentimiento, acept&oacute;. El padre de Maha empez&oacute; a preguntar mucho sobre Warif: qui&eacute;n era &eacute;l, qu&eacute; amigos ten&iacute;a en Gaza, qu&eacute; hac&iacute;a antes en Siria, incluso lleg&oacute; a contactar con un t&iacute;o de Maha que viv&iacute;a en el campo de refugiados palestinos de Yarmuk en Siria. El d&iacute;a en el que fue a pedir la mano de Maha, a Warif le acompa&ntilde;&oacute; un s&eacute;quito de periodistas de Gaza para apoyarle.
    </p><p class="article-text">
        Se casaron. Maha lleva trabajando cuatro a&ntilde;os como periodista en Gaza, la operaci&oacute;n militar israel&iacute; de 2014 fue su primera guerra como corresponsal. &ldquo;Estall&oacute; la guerra en Gaza, nos hab&iacute;amos casado hac&iacute;a unas semanas. &iexcl;En el hotel donde nos quedamos para trabajar nos dieron la habitaci&oacute;n de luna de miel!&rdquo;, asiente Maha ri&eacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        A Warif esos d&iacute;as de guerra en Gaza le llenaron de tristes recuerdos: Siria, la guerra, la muerte, la destrucci&oacute;n, hab&iacute;an vuelto a su vida. Despu&eacute;s de la agresi&oacute;n israel&iacute;, el restaurante cerr&oacute;.
    </p><h3 class="article-text">Atrapado en Gaza</h3><p class="article-text">
        'Suriana'. Ese es el nombre que Warif le dio a su nuevo restaurante en Gaza. Tambi&eacute;n est&aacute; siendo un &eacute;xito aunque las familias gazat&iacute;es solo pueden costearse bocadillos de shawarma sirios. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo ans&iacute;o otra cosa&rdquo;, a&ntilde;ade cabizbajo Warif. &ldquo;Un restaurante grande, oriental, con comidas, dulces, con m&uacute;sica y baile, pero aqu&iacute; las costumbres son otras o incluso hay comidas que no puedo hacer porque no tengo los ingredientes. En Europa s&iacute; que podr&iacute;a ser creativo, pero no puedo salir de Gaza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Warif est&aacute; en medio de un gran problema: su pasaporte sirio caduc&oacute; y no existe embajada siria a la que pueda acudir. Ha terminado pidiendo ayuda al ACNUR, la agencia de la ONU para los refugiados. Al igual que otras 20 familias sirias en la franja de Gaza, Warif no es refugiado palestino, por lo que no reciben ninguna prestaci&oacute;n de UNRWA, la Agencia de la ONU para Ayuda al Refugiado de Palestina en Oriente Medio. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s de una reuni&oacute;n con todas las familias sirias me pidieron que yo fuera el portavoz de la Agrupaci&oacute;n de familias sirias en Gaza. Me encargo de hablar en los medios, de buscarles ayuda. En Ramad&aacute;n, por ejemplo, hemos hecho visitas y atendido las necesidades. La verdad es que el pueblo gazat&iacute; es muy solidario con los sirios&rdquo;, asiente Warif.
    </p><p class="article-text">
        Maha, en el s&eacute;ptimo mes de embarazo, porta la primera descendiente de la pareja. Ser&aacute; una chica pero no podr&aacute; tener un DNI palestino. &ldquo;Despu&eacute;s de la alegr&iacute;a de saber que estoy embarazada, especialmente porque ser&aacute; una ni&ntilde;a, nos vemos con otro problema: nuestra hija no tendr&aacute; papeles sirios, no podemos salir de aqu&iacute;. Tampoco tendr&aacute; DNI palestino porque su padre, Warif, no tiene DNI palestino&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la ley, con que uno de los padres tenga el DNI palestino ser&iacute;a suficiente para obtener la nacionalidad. Si embargo, ya se han dado dos casos en los que han nacido sin el reconocimiento de la ciudadan&iacute;a. Nadie, de momento, ha recibido explicaciones.
    </p><p class="article-text">
        La hija de Maha y Warif solo obtendr&aacute; una partida con la fecha de nacimiento. El fruto del amor entre dos personas atrapadas en la realidad del conflicto, ser&aacute; ap&aacute;trida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/sirio-eligio-refugiarse-gaza-europa_1_3914494.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Jul 2016 18:05:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El chef sirio que eligió refugiarse en Gaza y no en Europa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,Siria,Gaza,Palestina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La basura se come la franja de Gaza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/basura-come-franja-gaza-bloqueo_1_3965911.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e3d8b3b-aecb-4bdd-9cf7-72cc21042773_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La basura se come la franja de Gaza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La comunidad de gazatíes que viven y trabajan sus tierras cerca de las tres montañas de basura que existen en la franja de Gaza, como vertederos oficiales, sufren un gran impacto social y ambiental</p><p class="subtitle">"El olor, los mosquitos... son insoportables. A mi hija le han salido unos granitos rojos en la tripa", dice una mujer en Gaza</p><p class="subtitle">La montaña de basura de Deir, operativa desde 1997 para una capacidad de 0,7725 millones de m3 de residuos, hoy alberga más de 1.600 millones m3</p></div><p class="article-text">
        Las once de la noche. El olor putrefacto de basura quem&aacute;ndose empieza a penetrar en las casas de Deir al-Balah, en el centro de la franja de Gaza. A pesar del calor, su gente se ve obligada a cerrar las ventanas para evitar que las v&iacute;as respiratorias se irriten con esa pestilencia proveniente del vertedero situado a tres kil&oacute;metros. Las familias que habitan a pocos metros de dicho vertedero viven un infierno.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sufrimos un gran problema. El olor, los mosquitos... son insoportables. A mi hija le han salido unos granitos rojos en la tripa y su padre est&aacute; ahora en la cl&iacute;nica con ella&rdquo;. As&iacute; explica una madre su vida al lado del vertedero del este de Deir al-Balah, preocupada porque no ve ninguna soluci&oacute;n venidera. En el D&iacute;a Mundial del Medio Ambiente, 5 de junio, desde la Franja de Gaza llaman la atenci&oacute;n sobre la situaci&oacute;n que padecen a diario. 
    </p><p class="article-text">
        La comunidad de gazat&iacute;es que viven y trabajan sus tierras cerca de las tres monta&ntilde;as de basura que existen en la franja de Gaza, y que hacen sus veces de vertederos oficiales, sufren el impacto social y ambiental de la acumulaci&oacute;n de los residuos s&oacute;lidos. El de Deir al-Balah es el &uacute;nico que constituye un relleno sanitario, un vertedero dise&ntilde;ado con protecci&oacute;n para impedir la filtraci&oacute;n de l&iacute;quidos t&oacute;xicos. Sin embargo, la monta&ntilde;a de basura de Deir, operativa desde 1997 para una capacidad de 0,7725 millones de m3 de residuos, hoy alberga m&aacute;s de 1.600 millones m3.
    </p><p class="article-text">
        Nafez es el padre de otra de las familias afectadas por la proximidad de esta monta&ntilde;a de residuos que puede divisarse a varios kil&oacute;metros de distancia. &ldquo;Aqu&iacute; viven muchas familias, todas est&aacute;n afectadas. Este vertedero est&aacute; aqu&iacute; desde hace muchos a&ntilde;os. Yo recuerdo que cuando era ni&ntilde;o era solo un agujero&rdquo;, recuerda Nafez
    </p><p class="article-text">
        Om al-Abed, una anciana del lugar, afirma que su marido apenas puede respirar, pero tambi&eacute;n denuncia otros problemas tan parad&oacute;jicos como tener un vertedero descomunal al lado de su casa y no poder acercarse para tirar su propia basura. &ldquo;No podemos acercarnos al vertedero por el peligro de ser disparados por los israel&iacute;es&rdquo;, detalla la anciana se&ntilde;alando la cercana L&iacute;nea Verde que separa la franja de Israel.
    </p><p class="article-text">
        La franja de Gaza, con 365 km2 de superficie y 1,8 millones de habitantes, se enfrenta desde hace a&ntilde;os a una crisis de gesti&oacute;n de residuos s&oacute;lidos. En la franja hay tres vertederos oficiales, los tres aleda&ntilde;os a la peligrosa L&iacute;nea Verde: el de Johr Eddik en el norte, Deir al-Balah en el centro y el de Sofa en el sur. Existen, adem&aacute;s, decenas de vertederos no controlados que no cumplen con los requisitos b&aacute;sicos medioambientales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En toda la franja de Gaza se producen 1.600 toneladas de basura al d&iacute;a aproximadamente&rdquo;, declara Abdelrahim Abulqumbuz, director del Departamento de Saneamiento y Medio Ambiente del ayuntamiento de Gaza. &ldquo;Sufrimos un d&eacute;ficit del 70% en veh&iacute;culos de recogida de basura. Utilizamos un m&eacute;todo primitivo con carros tirados por burros o alquilamos camiones al sector privado. Debemos hacer varios turnos para que la basura no se acumule en las calles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todo el esfuerzo y la campa&ntilde;a de sensibilizaci&oacute;n para evitar que los vecinos quemen la basura en los oxidados y agujereados contenedores de las calles, la poblaci&oacute;n sigue prendiendo fuego a los residuos que se acumulan despu&eacute;s de varios d&iacute;as. En los vertederos ocurren muy a menudo peque&ntilde;os incendios, bien sea porque caen restos con brasas de los contenedores o porque, de forma espont&aacute;nea, se produce una combusti&oacute;n ya que son lugares expuestos al sol.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">Gesti&oacute;n de basura bajo el bloqueo</h3><p class="article-text">
        Mientras muchos pa&iacute;ses optan por usar tecnolog&iacute;as avanzadas para gestionar y tratar los residuos, la franja de Gaza solo puede permitirse pensar en crear rellenos sanitarios, aun as&iacute;, <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Franja-Gaza-Alguien-escuchar-hablamos_0_270873102.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con el bloqueo y el conflicto</a>, todo es complicado. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los ayuntamientos de la franja buscaron una soluci&oacute;n apoy&aacute;ndose en pa&iacute;ses y organismos donantes&rdquo;, apunta Nur al-Madhun del 'Municipal Development Lending Fund' (MDLF), una organizaci&oacute;n semigubernamental a trav&eacute;s de la cual la comunidad internacional apoya al sector p&uacute;blico palestino.
    </p><p class="article-text">
        Para la disposici&oacute;n de los residuos s&oacute;lidos de la franja que son mayoritariamente restos de comida, pl&aacute;sticos, arena, pa&ntilde;ales y desechos de jard&iacute;n, se habla de extender los vertederos existentes. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Seg&uacute;n los estudios, aqu&iacute; se necesitan dos vertederos m&aacute;s. El de Deir al-Balah debe cerrarse y estamos trabajando en ampliar el del sur de la franja de Gaza en Sofa&rdquo;, indica al-Madhun. &ldquo;Este proyecto es un ejemplo de la reconciliaci&oacute;n palestina porque ambos gobiernos, el de Gaza y el de Ramallah, han cooperado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ampliar la superficie del vertedero de Sofa presenta una importante cuesti&oacute;n: la escasa superficie que tienen ya de por s&iacute; los habitantes de la franja. El enclave costero es uno de los lugares m&aacute;s densamente poblados del mundo. Los responsables de llevar a cabo los proyectos chocan tambi&eacute;n con el bloqueo israel&iacute;: &ldquo;Siendo optimistas podr&iacute;amos pensar que recibiremos los camiones solicitados en unos tres meses, aunque UNRWA (Agencia de la ONU para los refugiados de Palestina) tard&oacute; seis meses en recibir los suyos desde el puerto israel&iacute; de Ashdod&rdquo;, afirma al-Madhun. 
    </p><p class="article-text">
        Todo esto hace que el presupuesto adjudicado a un proyecto en Gaza deba ser siempre &ldquo;ajustado&rdquo; a la situaci&oacute;n. &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n paga las tarifas de tener cargamento esperando en el puerto de Ashdod?&rdquo;, se pregunta al-Madhun.
    </p><p class="article-text">
        Con el bloqueo sobre la franja, Israel impone su mecanismo para la entrada de material a Gaza, especialmente para el material de &ldquo;doble uso&rdquo; considerado por Israel como &uacute;til para fines militares. Esto ha hecho que MDLF no haya podido acordar la entrega de camiones que cumplan la normativa europea de emisi&oacute;n de CO2 'Euro 6'. Las restricciones israel&iacute;es afectan, asimismo, a la entrada de consultores internacionales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde 2014 y, especialmente en los pasados meses, los israel&iacute;es han limitado los permisos. Los cambios continuos de estas medias impiden que halla una planificaci&oacute;n. No podemos planear para doce meses, sino para dos&rdquo;, lamenta el ingeniero.
    </p><h3 class="article-text">Medio ambiente y ocupaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Estudios realizados hace ochos a&ntilde;os sacaron a la luz la contaminaci&oacute;n con elementos f&iacute;sicos y qu&iacute;micos del agua subterr&aacute;nea en zonas cercanas a los vertederos. Los niveles de nitrato, cloruro o amon&iacute;aco sobrepasaban los est&aacute;ndares de agua potable o de riego recomendados por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud y la Autoridad Palestina. Los vertederos en Gaza son tambi&eacute;n el destino para los residuos peligrosos, tales como pilas, bater&iacute;as o desechos hospitalarios.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor&iacute;a de los residuos s&oacute;lidos en Gaza son org&aacute;nicos, lo que significa que con una gesti&oacute;n apropiada podr&iacute;amos controlarlos&rdquo;, se&ntilde;ala Ahmad Safi, experto medioambiental gazat&iacute;. &ldquo;Pero en 365 km2 no puede haber este estr&eacute;s medioambiental&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Safi dice que no es f&aacute;cil sensibilizar medioambientalmente a una sociedad castigada por las guerras, pero est&aacute; seguro de que no es imposible. &ldquo;Primero hay que cambiar el sistema y luego sensibilizar&rdquo; &ndash;afirma Safi&ndash; &ldquo;hay que poner a disposici&oacute;n un sistema de reciclaje gratuito y sencillo para la gente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este experto insiste en la necesidad de abordar la cuesti&oacute;n de la contaminaci&oacute;n del suelo provocada por los residuos acumulados durante a&ntilde;os. Las consecuencias y da&ntilde;os medioambientales pueden estar todav&iacute;a por llegar. La responsabilidad, manifiesta, la porta Israel: &ldquo;Israel dej&oacute; este tema medioambiental sin gestionar hasta 1993, a&ntilde;o de los Acuerdos de Oslo&rdquo;, denuncia Safi. &ldquo;Es responsable de estos problemas y deber&iacute;a recaer sobre dicho pa&iacute;s la responsabilidad de resolver esta crisis. Tiene la tecnolog&iacute;a necesaria&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Y a&ntilde;ade: &ldquo;La idea de que estas crisis es debido a 'nuestra naturaleza' y no debido al desplazamiento forzado de palestinos en 1948 ha sido difundida por Israel. Si no hubiera ocurrido ese desplazamiento, la poblaci&oacute;n de Gaza ahora ser&iacute;a de unos 500.000 y no de 1,8 millones de personas, el 80% de ellos refugiados palestinos del mencionado a&ntilde;o&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/basura-come-franja-gaza-bloqueo_1_3965911.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jun 2016 17:10:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La basura se come la franja de Gaza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gaza,Vertederos,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los aliados israelíes de los refugiados palestinos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/empeno-israelies-romper-descolonizacion-palestina_1_4002890.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca71aef8-6f75-4b96-a3bd-da43266838a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los aliados israelíes de los refugiados palestinos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pueblo palestino conmemora la Nakba, la "calamidad" que comenzó en 1948 tras la declaración del Estado de Israel cuando fueron expulsados de sus hogares en la Palestina histórica por grupos militares israelíes</p><p class="subtitle">Para los israelíes ese día es Yom Ha'atzmaut, el día de la Independencia y el retorno de los palestinos es un tabú</p><p class="subtitle">Eleónor y Eitan, directores de la ONG De-Colonizer, llevan años tratando de difundir su significado en la sociedad israelí y recordando "el precio de su independencia"</p></div><p class="article-text">
        El 15 de mayo, <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/huida-exodo-historias-Nahkba-palestina_0_387761808.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el pueblo palestino conmemora la Nakba</a>, la &ldquo;calamidad&rdquo; que comenz&oacute; en 1948 tras la declaraci&oacute;n del Estado de Israel cuando fueron expulsados de sus hogares en la Palestina hist&oacute;rica por grupos militares israel&iacute;es. Desde entonces, estas familias palestinas malviven hacinadas en campos de refugiados. 
    </p><p class="article-text">
        Para los israel&iacute;es, sin embargo, ese d&iacute;a es Yom Ha'atzmaut, el d&iacute;a de la Independencia, y se celebra seg&uacute;n marca el calendario jud&iacute;o, el 5 de Iyar, este a&ntilde;o el 12 de mayo. El <a href="http://www.eldiario.es/contrapoder/ocupacion_israeli-limpieza_etnica-Nakba_6_388521149.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">derecho al retorno de dichos refugiados y refugiadas palestinas</a>, la vuelta a sus hogares de origen en el actual Israel, es un tema tab&uacute; entre la sociedad israel&iacute;, pero dos ciudadanos de Israel llevan a&ntilde;os trabajando por romper esa barrera. 
    </p><p class="article-text">
        El&eacute;onore y Eitan, directores de la ONG 'De-Colonizer' educan a la sociedad israel&iacute; sobre el significado de Nakba, abogan por un cambio social que lleve a la descolonizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica israel&iacute; e investigan y debaten junto a otros israel&iacute;es y palestinos el modo de implementar el derecho al retorno tal y como reconoce la resoluci&oacute;n 194 de la ONU.
    </p><p class="article-text">
        El&eacute;onore, de 36 a&ntilde;os, naci&oacute; en Francia, hija de madre jud&iacute;a argelina-alsaciana y de padre musulm&aacute;n de los Altos del Gol&aacute;n sirios ocupados. Esta antrop&oacute;loga pol&iacute;tica dedica sus estudios a la memoria colectiva de poblaciones en situaciones migratorias, minoritarias, marginalizadas y en el exilio. Su marido, Eitan, de 56 a&ntilde;os, naci&oacute; en Mendoza (Argentina) y a los cinco a&ntilde;os emigr&oacute; a un kibbutz israel&iacute;, aunque tuvo que convertirse al juda&iacute;smo para ser aceptado ya que su madre no profesaba dicha religi&oacute;n. Eitan siempre ha trabajado en proyectos sobre educaci&oacute;n y pol&iacute;tica y ha completado un M&aacute;ster en Hermen&eacute;utica. Ambos son los directores de la ONG &ldquo;<a href="http://www.de-colonizer.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">De-Colonizer</a>&rdquo; (Descolonizador).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo trabajaba en Zochrot, una ONG israel&iacute; que fund&eacute; en 2001 dedicada concienciar sobre la Nakba y apoyar el derecho al retorno de los refugiados palestinoos&rdquo;, explica Eitan a eldiario.es desde Tel Aviv. Abandon&eacute; Zochrot y en 2015 cre&eacute; De-Colonizer junto a El&eacute;onore&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde que realic&eacute; mis investigaciones posdoctorales en el Centro Franc&eacute;s de Investigaci&oacute;n de Jerusal&eacute;n, en 2012, contin&uacute;o cuestion&aacute;ndome y reexaminando las modalidades de una vida compartida en la sociedad israel&iacute;&rdquo;, confiesa El&eacute;onore. &ldquo;Estudio la formaci&oacute;n de identidades (re)construidas y (re)movilizadas, as&iacute; como la figura del &rdquo;Otro&ldquo; como amenaza, enemigo, el ser percibido como diferente&rdquo;, apunta El&eacute;onore refiri&eacute;ndose a la figura del &ldquo;palestino&rdquo; en la sociedad israel&iacute;.
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        Al dejar Zochrot, ambos ten&iacute;an claro su pr&oacute;ximo objetivo, un enfoque m&aacute;s all&aacute; de la Nakba: la cuesti&oacute;n del colonialismo israel&iacute; de la Palestina hist&oacute;rica. &ldquo;Israel es un proyecto colonial&rdquo;, dice tajante Eitan. &ldquo;Quer&iacute;amos continuar trabajando, crear nuevas investigaciones y herramientas. Nuestro trabajo es doble: la lucha por la justicia, que tambi&eacute;n llevan a cabo nuestros camaradas y amigos palestinos, y un trabajo de descolonizaci&oacute;n de nuestra propia identidad como ocupantes y mayor&iacute;a privilegiada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De-Colonizer est&aacute; formado por un pu&ntilde;ado de israel&iacute;es, activistas y voluntarios. Tambi&eacute;n colaboran palestinos tanto de Israel como de los territorios palestinos ocupados: franja de Gaza, Cisjordania y Jerusal&eacute;n-Este.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros nos vemos como unos aliados pol&iacute;ticos, deseosos de unirnos a la lucha cuando nos invitan&rdquo;, afirma El&eacute;onore. &ldquo;Como activistas anticolonialistas buscamos descolonizar nuestra propia identidad y sociedad, creemos que hay todav&iacute;a mucho trabajo que hacer. Tambi&eacute;n pensamos que no vendr&aacute;n cambios significantes desde dentro, por lo que tambi&eacute;n nos dirigimos a la comunidad internacional&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Mapeo e identificaci&oacute;n de casas palestinas</h3><p class="article-text">
        El pasado a&ntilde;o para la conmemoraci&oacute;n de la Nakba, De-Colonizer lanz&oacute; una campa&ntilde;a dentro de Israel: <a href="https://www.youtube.com/watch?v=3dvWsuSOG4A" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Preguntaron a 500 jud&iacute;os israel&iacute;es </a>qu&eacute; significa 'Nakba'. Las respuestas de algunos reflejaban la falta de informaci&oacute;n sobre este episodio hist&oacute;rico. Este a&ntilde;o, el planteamiento que hacen a sus conciudadanos es todav&iacute;a m&aacute;s desafiante: &ldquo;El d&iacute;a de la Independencia israel&iacute; organizamos un debate p&uacute;blico titulado <a href="https://www.facebook.com/events/1557682107859140/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&rdquo;&iquest;Deber&iacute;an los israel&iacute;es planear el retorno de los refugiados palestinos?&ldquo;</a>, cuenta Eitan. Esto junto a una acci&oacute;n directa en las calles de Tel Aviv para recordar a los israel&iacute;es el precio de su &rdquo;independencia&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estos activistas, asimismo, est&aacute;n en pleno proyecto por la descolonizaci&oacute;n de los Altos del Gol&aacute;n sirios ocupados en 1967. El padre de El&eacute;onore es un sirio (musulm&aacute;n) originario de Mansura que se encontraba en dicha zona hasta la ocupaci&oacute;n israel&iacute;. La misma metodolog&iacute;a que all&iacute; utilizan &mdash;el mapeo, la identificaci&oacute;n de las casas de las familias expulsadas en la ocupaci&oacute;n israel&iacute; y la se&ntilde;alizaci&oacute;n de su localizaci&oacute;n&mdash; la emplean tambi&eacute;n para sus campa&ntilde;as en la Palestina hist&oacute;rica arrasada por israel&iacute;es durante la Nakba y convertida en lo que hoy conocemos como Israel.
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        &ldquo;Estamos creando un nuevo mapa llamado &rdquo;Colonialismo y destru(a)cci&oacute;n&ldquo;, a&ntilde;ade El&eacute;onore. Mostrar&aacute; todas las capas de destrucci&oacute;n, desde principios de la migraci&oacute;n sionista a Palestina hasta hoy; tambi&eacute;n las futuras ya que, desafortunadamente, somos capaces de localizar los pueblos y ciudades palestinas en Cisjordania bajo amenaza&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        De-Colonizer organiza tours guiados a los pueblos palestinos y sirios que sufrieron una limpieza &eacute;tnica durante los &ldquo;episodios tr&aacute;gicos de la cadena del proyecto colonialista israel&iacute; en curso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos en medio de una campa&ntilde;a p&uacute;blica de objeci&oacute;n sobre el plan de construcci&oacute;n de un nuevo barrio en Askhelon, suroeste de Israel, sobre la (antigua) localidad palestina de Hamama, explica Eitan. Hemos hecho un tour de memoria y acci&oacute;n. A trav&eacute;s de amigos en Gaza, hemos conseguido establecer contacto con refugiados palestinos de Hamama y vamos a desarrollar m&aacute;s este proyecto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estos descolonizadores afirman que el gobierno israel&iacute; siempre ha intentando acallar este tipo de iniciativas. &ldquo;El colonialismo israel&iacute; es diferente de otros proyectos de asentamiento colonial porque tiene un aspecto muy fuerte de destrucci&oacute;n de las localidades ind&iacute;genas&rdquo;, apunta El&eacute;onore.
    </p><h3 class="article-text">La &uacute;nica soluci&oacute;n realista para el conflicto</h3><p class="article-text">
        Los De-Colonizer se aferran a la resoluci&oacute;n de la ONU 194 del derecho al retorno para todos los refugiados palestinos y sus familias, reconociendo la coyuntura actual.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El derecho al retorno no puede ser implementado ingenuamente. No creemos que sea posible reconstruir Palestina (hist&oacute;rica) tal y como era hace casi 70 a&ntilde;os. La implementaci&oacute;n debe estar basada en la realidad del terreno y en un r&eacute;gimen pol&iacute;tico completamente nuevo&rdquo;, aclara El&eacute;onore.
    </p><p class="article-text">
        Los De-Colonizer realizan estudios y debates p&uacute;blicos sobre c&oacute;mo ser&aacute; dicha vuelta de los refugiados. No se puede volver a una casa que ya no existe pero, &iquest;y si la casa sigue en pie y est&aacute; habitada por una familia israel&iacute;? Algunos plantean que es derecho leg&iacute;timo de la familia palestina si &eacute;sta lo puede demostrar con papeles de registro de propiedad, si no los tiene, se usa el di&aacute;logo y un consenso entre ambas familias.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por todo esto, hemos sido atacados verbalmente y con amenazas de muerte, principalmente por israel&iacute;es jud&iacute;os o jud&iacute;os en la di&aacute;spora, asegura Eitan. Nosotros argumentamos que esto no est&aacute; en contra de los intereses (israel&iacute;es) sino que es por el inter&eacute;s de vivir en paz y seguridad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando nos dirigimos a los palestinos, a veces nos enfrentamos a la cuesti&oacute;n de la 'normalizaci&oacute;n' que crea cierta barrera para colaborar con israel&iacute;es&rdquo;, se&ntilde;ala El&eacute;onor. &ldquo;Pero cuando explicamos nuestra postura sobre el derecho al retorno o la campa&ntilde;a internacional no violenta del BDS a la que apoyamos, es suficiente para disipar cualquier duda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los a&ntilde;os pasan y los activistas por el derecho al retorno siguen sin ver decisiones firmes de la ONU respecto a la resoluci&oacute;n 194. Esto, unido al descr&eacute;dito difundido por los medios israel&iacute;es que hablan de c&oacute;mo los palestinos les quieren &ldquo;echar al mar&rdquo;, hace que muchos vean este retorno como una verdadera amenaza, como el fin de Israel.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos enfrentamos a una realidad pol&iacute;tica extrema y nacionalista en Israel que se encarga de silenciar cualquier cr&iacute;tica y trabajo de derechos humanos, dice Eitan. A largo plazo, todas las ideas de separaci&oacute;n entre nosotros (israel&iacute;es y palestinos) est&aacute;n condenadas al fracaso. Puede haber dos Estados, pero como una especie de confederaci&oacute;n y las fronteras deben estar abiertas. La soluci&oacute;n de un Estado &mdash;no necesariamente una entidad como Estado sino formas basadas en la igualdad&mdash; es moralmente mejor, la &uacute;nica soluci&oacute;n realista&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/empeno-israelies-romper-descolonizacion-palestina_1_4002890.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 May 2016 17:46:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los aliados israelíes de los refugiados palestinos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,Israel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Dima ya está en casa pero queremos sacar a todos los menores de las cárceles de Israel"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/edad-inocencia-palestina_1_4039581.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/605f3b97-1173-4bd2-803e-9355ee6e3ae4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Dima ya está en casa pero queremos sacar a todos los menores de las cárceles de Israel&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entrevista a la madre y el hermano de Dima al-Wawi, la niña que Israel liberó el 24 de abril a la que había mantenido encarcelada durante dos meses</p><p class="subtitle">Israel ha detenido a 1.400 niños en los últimos seis meses, según la ONG 'Club del Preso Palestino'</p><p class="subtitle">Defense for Children International denuncia que los niños palestinos e israelíes son procesados bajo un sistema judicial diferente: "La diferencia de nacionalidad o de etnia marca el sistema legal con que se trata al menor"</p></div><p class="article-text">
        Su rostro ha cambiado, parece como si tuviera diez a&ntilde;os m&aacute;s. Aquella ni&ntilde;a palestina que apareci&oacute; en las noticias hace algo m&aacute;s de dos meses y medio, vestida con su bata del colegio, tirada en el suelo boca abajo, esposada con unos precintos de pl&aacute;stico mientras era custodiada por unos soldados israel&iacute;es, hoy parece otra.
    </p><p class="article-text">
        El domingo 24 de abril, las autoridades israel&iacute;es ordenaron la puesta en libertad de Dima al-Wawi, de tan solo 12 a&ntilde;os de edad. Ese d&iacute;a, en el control militar de Yibara, en Cisjordania, territorios palestinos ocupados, Dima corri&oacute; hacia los brazos de su madre,&nbsp;sorteando una multitud de periodistas que acudieron a cubrir la liberaci&oacute;n de la prisionera m&aacute;s joven en c&aacute;rceles israel&iacute;es. Y llor&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Un c&aacute;mara capt&oacute; el rostro de una Dima asustada, una Dima diferente, que refleja todo y m&aacute;s: miedo, rabia, melancol&iacute;a, alegr&iacute;a. Contradicciones que bien muestran la conflictiva situaci&oacute;n entre israel&iacute;es y palestinos. Contradicciones que incluyen tratar a una ni&ntilde;a igual que si fuera una adulta.
    </p><h3 class="article-text">La detenci&oacute;n de Dima</h3><p class="article-text">
        &ldquo;El 9 de febrero abr&iacute; Internet y me top&eacute; con la fotograf&iacute;a de mi hermana tirada en el suelo, detenida por unos soldados israel&iacute;es&rdquo;, cuenta v&iacute;a telef&oacute;nica para <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es</a> Ahmad, hermano mayor de Dima. En estado de shock llam&eacute; a mi madre a casa, no me contest&oacute;. Luego llam&eacute; a mi padre y me dijo que Dima hab&iacute;a sido detenida, que la <em>Shabak</em> (servicio de inteligencia interno) israel&iacute; le hab&iacute;a llamado y convocado a un interrogatorio&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        La madre de Dima, Sabha al-Wawi, tambi&eacute;n ha relatado por tel&eacute;fono c&oacute;mo vivi&oacute; esos momentos: &ldquo;Yo hab&iacute;a salido a la tierra de mi hermano. Quer&iacute;a coger coliflor para cocinar <em>maqlubeh</em>&rdquo;, explica la madre. &ldquo;Mi hija me estaba buscando. Cerca de la tierra hay una barrera de control donde est&aacute; el guardi&aacute;n del asentamiento Karmei Tzur. Es un antip&aacute;tico que nos conoce y con quien nos peleamos siempre. El guardi&aacute;n dijo que ella ten&iacute;a un cuchillo debajo del uniforme, aunque luego los medios israel&iacute;es dijeron que el cuchillo estaba entre sus libros. El guardi&aacute;n at&oacute; los brazos a Dima detr&aacute;s de la espalda y la tir&oacute; al suelo. Le grit&oacute; a la ni&ntilde;a &lsquo;&iexcl;t&uacute; has venido a matar a jud&iacute;os!&rsquo;. Y ella, solo por fastidiar, le dijo que s&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La familia r&aacute;pidamente busc&oacute; un abogado para Dima a la que en esos momentos los soldados israel&iacute;es trasladaban a Kiriat Arba, un asentamiento de colonos situado en Hebr&oacute;n. Seg&uacute;n Ahmad, nueve israel&iacute;es interrogaron a Dima durante un d&iacute;a entero. 
    </p><p class="article-text">
        Su madre cuenta c&oacute;mo, de nuevo, el atrevimiento de la ni&ntilde;a le llev&oacute; a decir que simpatizaba con Hamas:&nbsp;&ldquo;En el interrogatorio le&nbsp;tiraban de la oreja y le preguntaban si ella era de Ham&aacute;s o de Fatah. Lo repitieron hasta que ella dijo que era de Ham&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El segundo d&iacute;a de arresto, los israel&iacute;es llevaron a Dima al juzgado militar israel&iacute; de Ofer, en territorio palestino ocupado. De ah&iacute;, fue trasladada a la c&aacute;rcel de Hasharon, no muy lejos de la capital israel&iacute;, Tel Aviv. Durante dos semanas, la menor tuvo seis sesiones en un juzgado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la segunda sesi&oacute;n, el abogado de Dima dijo que es ilegal que la ni&ntilde;a hubiera sido interrogada sin la presencia de sus padres o abogado, as&iacute; que el juez orden&oacute; que se repitiera el interrogatorio en Kiriat Arba, y convocaron tambi&eacute;n a mis padres&rdquo;, afirma Ahmad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fuimos a Kiriat Arba para estar presentes en la repetici&oacute;n del interrogatorio, seg&uacute;n la decisi&oacute;n del juez, pero nos interrogaron a nosotros dos, padre y madre, por separado&rdquo;, describe la madre de Dima.&nbsp;Tras esto, los israel&iacute;es le retiraron el permiso de trabajo al padre de la ni&ntilde;a, que trabaja como obrero en Jerusal&eacute;n. Dima fue condenada a cuatro meses de prisi&oacute;n y 8.000 shekels&nbsp;de fianza (unos&nbsp;1.800 euros)&nbsp;y,&nbsp;si durante un a&ntilde;o la ni&ntilde;a comet&iacute;a alg&uacute;n delito, pasar&iacute;a cinco a&ntilde;os m&aacute;s entre rejas.
    </p><h3 class="article-text">En 6 meses, 1.400 menores palestinos detenidos por Israel</h3><p class="article-text">
        La familia de Dima se&ntilde;ala que la ni&ntilde;a ha sufrido malos tratos. El primer d&iacute;a que estuvo prisionera en Hasharon, fue recluida en confinamiento solitario y despu&eacute;s la metieron en una celda junto a prisioneras adultas. Su madre solo consigui&oacute; verla pasados los 45 d&iacute;as de arresto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Gracias a la campa&ntilde;a que se llev&oacute; a cabo por su liberaci&oacute;n ahora Dima est&aacute; en casa&rdquo;, reconoce su hermano.&ldquo;Est&aacute; cansada y necesita tiempo para recuperarse, pero nosotros queremos que los esfuerzos contin&uacute;en para poder sacar de la c&aacute;rcel al resto de menores palestinos detenidos por Israel&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Somos un pueblo bajo ocupaci&oacute;n.&nbsp;Los israel&iacute;es quieren expulsarnos de nuestra tierra y plantar colonos. Han fabricado esta historia con mi hija para impedirnos ir a nuestra tierra, parte est&aacute; ya confiscada por el&nbsp;asentamiento. Una vez, los colonos nos arrancaron olivos y nos golpearon, y varias veces nos han arruinado la cosecha&rdquo;, declara la madre.
    </p><p class="article-text">
        Amani Sarahneh es jefa del departamento de Comunicaci&oacute;n de la ONG 'Club del Prisionero Palestino', una organizaci&oacute;n de acci&oacute;n jur&iacute;dica y popular creada en 1993. Asegura a <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es</a> que la detenci&oacute;n de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as palestinas es una herramienta que Israel utiliza &ldquo;para dar un golpe a la sociedad palestina&rdquo;. &ldquo;Desde octubre de 2015 hasta finales de marzo de 2016, Israel ha detenido a 1.400 ni&ntilde;os. En estos momentos hay 400 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as en las c&aacute;rceles israel&iacute;es&rdquo;, informa Sarahneh.
    </p><p class="article-text">
        Octubre de 2015 marca el inicio de una oleada de protestas palestinas contra las autoridades israel&iacute;es. El aumento de construcci&oacute;n de asentamientos en Cisjordania y Jerusal&eacute;n-Este, las restricciones de entrada en la mezquita de Al-Aqsa en Jerusal&eacute;n o el asesinato de la familia Dawabsha, calcinada en su casa por colonos israel&iacute;es, son algunos de los factores que prendieron la mecha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A las protestas se a&ntilde;aden los ataques con cuchillos a israel&iacute;es. El gobierno israel&iacute; dio luz verde a una serie de medidas como disparar a matar al atacante en el mismo lugar de los hechos y castigar a toda la familia con la demolici&oacute;n del hogar.&nbsp;Los palestinos afirman que todo se tranquilizar&aacute; cuando la ocupaci&oacute;n israel&iacute; llegue a su fin. Pero mientras el vicioso c&iacute;rculo de violencia se eterniza, los israel&iacute;es no dudan en detener a palestinos sin importar su edad, en violaci&oacute;n flagrante de los convenios internacionales.
    </p><h3 class="article-text">Una ley para menores israel&iacute;es y otra para palestinos</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Desde octubre hasta hoy no ha pasado ni un solo d&iacute;a sin que al menos un ni&ntilde;o o una ni&ntilde;a palestina sea detenida en Jerusal&eacute;n&rdquo;, indica Sarahneh. &ldquo;En Cisjordania, las detenciones de menores no son diarias pero suceden a menudo. Hay otros casos de ni&ntilde;os que est&aacute;n bajo detenci&oacute;n domiciliaria en Jerusal&eacute;n, que no pueden ir a la escuela&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        El Club del Prisionero denuncia &ldquo;el racismo y la segregaci&oacute;n que practica Israel&rdquo;, ya que ni&ntilde;os palestinos e israel&iacute;es son procesados bajo un sistema judicial diferente.&nbsp;La organizaci&oacute;n Defense for Children International (DCI) en Palestina destaca que la sola diferencia de nacionalidad o de etnia marca el sistema legal bajo el cual ser&aacute; tratado el o la menor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La ley militar israel&iacute; se aplica a la poblaci&oacute;n palestina, mientras que los colonos israel&iacute;es que viven en Cisjordania est&aacute;n sujetos al sistema civil&rdquo;, apunta DCI. &ldquo;Israel es el &uacute;nico pa&iacute;s del mundo que autom&aacute;ticamente enjuicia a ni&ntilde;os y ni&ntilde;as en cortes militares con ausencia de las garant&iacute;as judiciales b&aacute;sicas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Derecho Penal israel&iacute; proh&iacute;be las penas de prisi&oacute;n contra menores de 14 a&ntilde;os, algo que no se aplica a los menores palestinos. En noviembre de 2015, el Parlamento israel&iacute; pas&oacute; una serie de enmiendas para incluir sentencias de 10 a&ntilde;os de prisi&oacute;n por arrojar piedras u otros objetos a veh&iacute;culos en movimiento, as&iacute; como para privar de prestaciones sociales a ni&ntilde;os condenados por actividades &ldquo;nacionalistas&rdquo; o &ldquo;terroristas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Parlamento israel&iacute; aprueba leyes espec&iacute;ficas para perfiles de ni&ntilde;os palestinos&rdquo;, evidencia Sarahneh del Club de Prisionero Palestino, que afirma duramente: &ldquo;Israel es un Estado racista&rdquo;.&nbsp;En febrero de 2015, otra menor palestina, Malak al-Jatib de 14 a&ntilde;os, fue puesta en libertad tras haber sido detenida por soldados israel&iacute;es cuando volv&iacute;a a casa del colegio. Fue condenada por lanzamiento de piedras, intento de lanzamiento de piedras y posesi&oacute;n de un cuchillo. La familia neg&oacute; todos los cargos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/edad-inocencia-palestina_1_4039581.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Apr 2016 18:28:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Conflicto Palestina-Israel]]></media:keywords>
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