<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Pablo Trillo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/pablo_trillo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Pablo Trillo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/511495" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Una mochila a la espalda y mucha empatía para salvar a los más vulnerables frente al VIH]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/implicados/mochila-espalda-empatia-salvar-vulnerables-frente-vih_1_9267241.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/740c0bde-1b2d-49d6-8e50-84a7943215f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una mochila a la espalda y mucha empatía para salvar a los más vulnerables frente al VIH"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los trabajadores comunitarios ayudan a personas en situación de riesgo y exclusión acercandoles la realización de pruebas de VIH, entrega de material preventivo o tratamientos</p><p class="subtitle">Tribuna - Reynosa, una pesadilla en el sueño americano</p></div><p class="article-text">
        Los puedes encontrar paseando mochila a la espalda por las calles de Quito, Marrakech, Ciudad del Cabo, Bangkok y de otras tantas ciudades. A cualquier hora del d&iacute;a o de la noche. Recorriendo avenidas y visitando plazas, parques, casas, saunas, discotecas o locales comerciales. Son trabajadores comunitarios, y est&aacute;n acercando servicios de salud a las personas m&aacute;s vulnerables al <a href="https://www.eldiario.es/temas/vih/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">VIH</a>; a aquellas que no acuden a los centros m&eacute;dicos tradicionales ya sea por desconocimiento, imposibilidad o por el miedo al estigma y la criminalizaci&oacute;n que puedan sufrir.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Salen en b&uacute;squeda, por lo tanto, de trabajadores y trabajadoras sexuales, personas trans, hombres homosexuales y otros hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, mujeres j&oacute;venes en pa&iacute;ses con alta prevalencia de VIH, poblaciones ind&iacute;genas, personas con discapacidades, usuarios de drogas inyectables o personas en reclusi&oacute;n. Son las denominadas poblaciones clave y tienen un riesgo mucho mayor de infectarse por el VIH: en 2020, el 65% de las nuevas infecciones de todo el mundo tuvieron lugar entre estas poblaciones y sus parejas sexuales, una cifra que fuera de &Aacute;frica subsahariana asciende al 93%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los trabajadores comunitarios tambi&eacute;n son, en su inmensa mayor&iacute;a, miembros de las poblaciones clave. Y eso es un factor vital en su labor y el de las organizaciones para las que trabajan: facilita el di&aacute;logo y la proximidad con sus pares, contribuyendo sobremanera a generar confianza en servicios que, normalmente, est&aacute;n muy estigmatizados, como la realizaci&oacute;n de pruebas de VIH o la entrega de material preventivo o tratamientos para las personas infectadas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Contar con los m&aacute;s afectados es fundamental y te permite ofrecer servicios amigables&rdquo; asegura Mar&iacute;a Elena Acosta, directora de <a href="https://www.kimirina.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la ONG Kimirina</a>, en <a href="https://www.eldiario.es/temas/ecuador/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ecuador</a>. &ldquo;Nuestro personal son chicas trans, trabajadores sexuales, hombres gais... personas que puedan comprender las necesidades reales de sus pares porque las viven, las perciben, las sienten. Trabajan sobre su propia realidad. Y salen preguntas que igual no te atreves a hacer si no hablas con tu par&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Trabajar con miembros de las comunidades facilita tambi&eacute;n la tarea de identificaci&oacute;n de estas poblaciones. En Kimirina, por ejemplo, son quienes, antes de empezar el trabajo en una ciudad, realizan el mapeo e identifican los lugares de encuentro o de trabajo en los que se re&uacute;nen. &ldquo;Despu&eacute;s, salimos a buscarlos a estos lugares&rdquo; contin&uacute;a Mar&iacute;a Elena. &ldquo;Si los encontramos en un parque, nos sentamos en el parque. Si es un bar, pedimos permiso y nos sentamos unas horas en el bar. Si es en la calle o en una cancha de futbol, ah&iacute; vamos&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b8a27c3-77e4-4745-923c-becc1535b3fe_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b8a27c3-77e4-4745-923c-becc1535b3fe_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b8a27c3-77e4-4745-923c-becc1535b3fe_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b8a27c3-77e4-4745-923c-becc1535b3fe_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b8a27c3-77e4-4745-923c-becc1535b3fe_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3b8a27c3-77e4-4745-923c-becc1535b3fe_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3b8a27c3-77e4-4745-923c-becc1535b3fe_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una persona se somete a la prueba de VIH."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una persona se somete a la prueba de VIH.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El trabajo base de una organizaci&oacute;n <a href="https://www.kimirina.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">como Kimirina</a> es de prevenci&oacute;n, as&iacute; que su tarea principal consiste en la realizaci&oacute;n de pruebas de VIH. &ldquo;Cuando el resultado es negativo ofrecemos todos los servicios de prevenci&oacute;n, como reparto de condones o tratamiento para la profilaxis pre&ndash;exposici&oacute;n, para evitar que se infecten. Y si la prueba resulta positiva, acompa&ntilde;amos y vinculamos a esa persona al servicio de salud, para que entre en el sistema de manera m&aacute;s r&aacute;pida. Ecuador tiene programas para personas con VIH y un sistema de salud garantista, pero el problema es que est&aacute; colapsado y una cita puede demorarse meses. A trav&eacute;s de nosotros puede empezar a recibir tratamiento ese mismo d&iacute;a&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero la realidad es diferente seg&uacute;n en qu&eacute; pa&iacute;ses. Hoy, de una manera u de otra, la amplia mayor&iacute;a de ellos criminalizan la transmisi&oacute;n del VIH, las relaciones entre personas del mismo sexo, el trabajo sexual y/o el consumo de drogas. Las leyes discriminatorias contra las personas m&aacute;s afectadas por el VIH contin&uacute;an alimentando la desigualdad y la falta de acceso a la atenci&oacute;n m&eacute;dica, incluidos los servicios de prevenci&oacute;n, atenci&oacute;n y tratamiento. <a href="https://gh.bmj.com/content/6/8/e006315" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las consecuencias son obvias.</a>&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De este modo, es dif&iacute;cil imaginar a un hombre homosexual de Camer&uacute;n, en donde la ley criminaliza las relaciones sexuales entre otros hombres, ir a su centro de salud a pedir material preventivo &ndash;condones o medicamentos, por ejemplo&ndash; para evitar la infecci&oacute;n de VIH. El temor a ser detenido le aleja, inevitablemente, de estos servicios. Ah&iacute; es donde se ve la importancia de los centros comunitarios y el trabajo entre pares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde el origen de la pandemia ha sido as&iacute;. Las organizaciones de base comunitaria tienen, sin duda, el rol principal en cada uno de los avances tan impresionantes que han acontecido en los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os en la lucha contra el VIH. Su labor de incidencia y de lucha est&aacute;n directamente relacionadas con todos los progresos en los derechos humanos, la reducci&oacute;n de las desigualdades de g&eacute;nero y la obtenci&oacute;n de herramientas de tratamiento, prevenci&oacute;n, atenci&oacute;n y apoyo. &ldquo;Todas nuestras acciones generan elementos de incidencia pol&iacute;tica. Demostramos a nuestros gobiernos que es posible hacer las cosas de otra manera; cambiar&rdquo;, asegura Mar&iacute;a Elena.&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Pandemia sobre pandemia&nbsp;</h3><p class="article-text">
        En 2020, la irrupci&oacute;n de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/covid-19/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">COVID&ndash;19</a> volvi&oacute; a desnudar una desigualdad ya existente. Los gobiernos y las agencias internacionales, faltos de preparaci&oacute;n, centraron todos sus recursos en enfrentar una nueva pandemia mientras desatend&iacute;an otras. En consecuencia, el VIH creci&oacute;. <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">El Fondo Mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria</a> &ndash;el organismo internacional m&aacute;s grande trabajando en estas enfermedades&ndash; vio c&oacute;mo, por primera vez en la historia desde su origen en 2002, los resultados de sus programas de VIH en centenares de pa&iacute;ses empeoraron.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/vih-aprovecha-covid-19-recuperar-terreno-mundo_1_9205091.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En Colombia hubo un incremento de la prevalencia en un 40%</a> en relaci&oacute;n con los a&ntilde;os anteriores&rdquo; asegura Jhon Ram&iacute;rez, enfermero y coordinador de servicios comunitarios de Red Somos en el pa&iacute;s. &ldquo;Se crey&oacute; que la gente estaba en casa y que no ten&iacute;an relaciones sexuales. Y era al rev&eacute;s: estaban teniendo m&aacute;s sexo que nunca. Con el acceso a las redes sociales y a las aplicaciones para ligar, se generaron muchos encuentros, reuniones clandestinas, consumo de alcohol y otras sustancias, etc. Esto desat&oacute; un gran aumento en las cifras de VIH. Especial y preocupantemente entre los hombres j&oacute;venes de 14 y 25 a&ntilde;os, que son los que reportan la mayor prevalencia de los nuevos casos de VIH en el pa&iacute;s&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El coronavirus estaba fragilizando a&uacute;n m&aacute;s a las poblaciones clave y las organizaciones tuvieron que reinventarse. &ldquo;Nos levantamos y dijimos: aqu&iacute; estamos, de pie, para dar respuesta a las comunidades desde las comunidades. Lo primero fue la ingenier&iacute;a para lograr no suspender los tratamientos ni cortar los suministros&rdquo;, recuerda Mirta Ruiz, del Movimiento Latinoamericano y del Caribe de Mujeres Positivas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue muy complicado&rdquo; asegura Jhon Ram&iacute;rez. &ldquo;En una de las primeras semanas llegaron solicitudes de 100 personas que hab&iacute;an perdido sus empleos y ya no pod&iacute;an pagar su seguro de salud ni sus medicinas, y nos ped&iacute;an antirretrovirales para no interrumpir sus tratamientos para el VIH.&rdquo;&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/55ffda20-53c5-49fa-adfc-dbaabf1e0db7_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/55ffda20-53c5-49fa-adfc-dbaabf1e0db7_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/55ffda20-53c5-49fa-adfc-dbaabf1e0db7_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/55ffda20-53c5-49fa-adfc-dbaabf1e0db7_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/55ffda20-53c5-49fa-adfc-dbaabf1e0db7_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/55ffda20-53c5-49fa-adfc-dbaabf1e0db7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/55ffda20-53c5-49fa-adfc-dbaabf1e0db7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Una enfermera toma una muestra de sangre para una prueba del VIH y Sida."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Una enfermera toma una muestra de sangre para una prueba del VIH y Sida.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Desgraciadamente, el reto era mayor: &ldquo;Quer&iacute;amos acercar las pruebas y la entrega de medicamentos a domicilio, pero nos encontr&aacute;bamos con la enorme barrera de que muchas personas &ndash;por ejemplo, adolescentes que viven con sus padres o compa&ntilde;eros de piso&ndash; no quer&iacute;an recibirlas porque eso pod&iacute;a exponer su orientaci&oacute;n sexual, su estado serol&oacute;gico o su diagn&oacute;stico&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Kimirina tambi&eacute;n recuerdan las dificultades. &ldquo;Durante las primeras semanas de confinamiento no pod&iacute;amos hacer pruebas, pero no pod&iacute;amos permitir que la gente interrumpiese su tratamiento para la prevenci&oacute;n, as&iacute; que nos pon&iacute;amos en contacto con ellos para entregarles la medicaci&oacute;n en un punto cercano. Adem&aacute;s, servimos de puente para informar a usuarios positivos d&oacute;nde deb&iacute;an ir a recoger los f&aacute;rmacos que les llegaban a trav&eacute;s del sistema de salud, porque los hospitales estaban colapsados y no pod&iacute;an acudir all&iacute; como hac&iacute;an normalmente&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="instagram-media" data-instgrm-captioned data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/B-HzfEfFzFw/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" data-instgrm-version="14" style=" background:#FFF; border:0; border-radius:3px; box-shadow:0 0 1px 0 rgba(0,0,0,0.5),0 1px 10px 0 rgba(0,0,0,0.15); margin: 1px; max-width:540px; min-width:326px; padding:0; width:99.375%; width:-webkit-calc(100% - 2px); width:calc(100% - 2px);"><div style="padding:16px;"> <a href="https://www.instagram.com/p/B-HzfEfFzFw/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" background:#FFFFFF; line-height:0; padding:0 0; text-align:center; text-decoration:none; width:100%;" target="_blank"> <div style=" display: flex; flex-direction: row; align-items: center;"> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 40px; margin-right: 14px; width: 40px;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 100px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 60px;"></div></div></div><div style="padding: 19% 0;"></div> <div style="display:block; height:50px; margin:0 auto 12px; width:50px;"><svg width="50px" height="50px" viewBox="0 0 60 60" version="1.1" xmlns="https://www.w3.org/2000/svg" xmlns:xlink="https://www.w3.org/1999/xlink"><g stroke="none" stroke-width="1" fill="none" fill-rule="evenodd"><g transform="translate(-511.000000, -20.000000)" fill="#000000"><g><path d="M556.869,30.41 C554.814,30.41 553.148,32.076 553.148,34.131 C553.148,36.186 554.814,37.852 556.869,37.852 C558.924,37.852 560.59,36.186 560.59,34.131 C560.59,32.076 558.924,30.41 556.869,30.41 M541,60.657 C535.114,60.657 530.342,55.887 530.342,50 C530.342,44.114 535.114,39.342 541,39.342 C546.887,39.342 551.658,44.114 551.658,50 C551.658,55.887 546.887,60.657 541,60.657 M541,33.886 C532.1,33.886 524.886,41.1 524.886,50 C524.886,58.899 532.1,66.113 541,66.113 C549.9,66.113 557.115,58.899 557.115,50 C557.115,41.1 549.9,33.886 541,33.886 M565.378,62.101 C565.244,65.022 564.756,66.606 564.346,67.663 C563.803,69.06 563.154,70.057 562.106,71.106 C561.058,72.155 560.06,72.803 558.662,73.347 C557.607,73.757 556.021,74.244 553.102,74.378 C549.944,74.521 548.997,74.552 541,74.552 C533.003,74.552 532.056,74.521 528.898,74.378 C525.979,74.244 524.393,73.757 523.338,73.347 C521.94,72.803 520.942,72.155 519.894,71.106 C518.846,70.057 518.197,69.06 517.654,67.663 C517.244,66.606 516.755,65.022 516.623,62.101 C516.479,58.943 516.448,57.996 516.448,50 C516.448,42.003 516.479,41.056 516.623,37.899 C516.755,34.978 517.244,33.391 517.654,32.338 C518.197,30.938 518.846,29.942 519.894,28.894 C520.942,27.846 521.94,27.196 523.338,26.654 C524.393,26.244 525.979,25.756 528.898,25.623 C532.057,25.479 533.004,25.448 541,25.448 C548.997,25.448 549.943,25.479 553.102,25.623 C556.021,25.756 557.607,26.244 558.662,26.654 C560.06,27.196 561.058,27.846 562.106,28.894 C563.154,29.942 563.803,30.938 564.346,32.338 C564.756,33.391 565.244,34.978 565.378,37.899 C565.522,41.056 565.552,42.003 565.552,50 C565.552,57.996 565.522,58.943 565.378,62.101 M570.82,37.631 C570.674,34.438 570.167,32.258 569.425,30.349 C568.659,28.377 567.633,26.702 565.965,25.035 C564.297,23.368 562.623,22.342 560.652,21.575 C558.743,20.834 556.562,20.326 553.369,20.18 C550.169,20.033 549.148,20 541,20 C532.853,20 531.831,20.033 528.631,20.18 C525.438,20.326 523.257,20.834 521.349,21.575 C519.376,22.342 517.703,23.368 516.035,25.035 C514.368,26.702 513.342,28.377 512.574,30.349 C511.834,32.258 511.326,34.438 511.181,37.631 C511.035,40.831 511,41.851 511,50 C511,58.147 511.035,59.17 511.181,62.369 C511.326,65.562 511.834,67.743 512.574,69.651 C513.342,71.625 514.368,73.296 516.035,74.965 C517.703,76.634 519.376,77.658 521.349,78.425 C523.257,79.167 525.438,79.673 528.631,79.82 C531.831,79.965 532.853,80.001 541,80.001 C549.148,80.001 550.169,79.965 553.369,79.82 C556.562,79.673 558.743,79.167 560.652,78.425 C562.623,77.658 564.297,76.634 565.965,74.965 C567.633,73.296 568.659,71.625 569.425,69.651 C570.167,67.743 570.674,65.562 570.82,62.369 C570.966,59.17 571,58.147 571,50 C571,41.851 570.966,40.831 570.82,37.631"></path></g></g></g></svg></div><div style="padding-top: 8px;"> <div style=" color:#3897f0; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:550; line-height:18px;">Ver esta publicación en Instagram</div></div><div style="padding: 12.5% 0;"></div> <div style="display: flex; flex-direction: row; margin-bottom: 14px; align-items: center;"><div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(0px) translateY(7px);"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; height: 12.5px; transform: rotate(-45deg) translateX(3px) translateY(1px); width: 12.5px; flex-grow: 0; margin-right: 14px; margin-left: 2px;"></div> <div style="background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; height: 12.5px; width: 12.5px; transform: translateX(9px) translateY(-18px);"></div></div><div style="margin-left: 8px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 50%; flex-grow: 0; height: 20px; width: 20px;"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 2px solid transparent; border-left: 6px solid #f4f4f4; border-bottom: 2px solid transparent; transform: translateX(16px) translateY(-4px) rotate(30deg)"></div></div><div style="margin-left: auto;"> <div style=" width: 0px; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-right: 8px solid transparent; transform: translateY(16px);"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; flex-grow: 0; height: 12px; width: 16px; transform: translateY(-4px);"></div> <div style=" width: 0; height: 0; border-top: 8px solid #F4F4F4; border-left: 8px solid transparent; transform: translateY(-4px) translateX(8px);"></div></div></div> <div style="display: flex; flex-direction: column; flex-grow: 1; justify-content: center; margin-bottom: 24px;"> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; margin-bottom: 6px; width: 224px;"></div> <div style=" background-color: #F4F4F4; border-radius: 4px; flex-grow: 0; height: 14px; width: 144px;"></div></div></a><p style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; line-height:17px; margin-bottom:0; margin-top:8px; overflow:hidden; padding:8px 0 7px; text-align:center; text-overflow:ellipsis; white-space:nowrap;"><a href="https://www.instagram.com/p/B-HzfEfFzFw/?utm_source=ig_embed&amp;utm_campaign=loading" style=" color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;" target="_blank">Una publicación compartida de Red Somos Colombia (@redsomoscol)</a></p></div></blockquote> <script async src="//www.instagram.com/embed.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n utiliz&oacute; sus redes para ofrecer test de la COVID&ndash;19, pagados con sus fondos, y brindaron apoyo humanitario, fundamentalmente a las personas que realizan trabajo sexual. &ldquo;Obviamente son las que nunca dejaron de trabajar. Les prove&iacute;mos gel hidroalcoh&oacute;lico, mascarillas, ayuda alimentaria, kits de defensa para la violencia y pruebas de COVID y VIH, y contratamos a muchas de ellas para hacer ese mismo trabajo con otras y otros trabajadores sexuales&rdquo;. Adem&aacute;s, implementaron la telemedicina para la atenci&oacute;n m&eacute;dica, un avance tan c&oacute;modo y eficaz que hoy en d&iacute;a siguen realiz&aacute;ndolo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotras tambi&eacute;n ofrecimos ayuda humanitaria a las poblaciones clave, que de nuevo quedaron fuera del sistema y de las ayudas oficiales. Y tambi&eacute;n ofrecimos servicios de salud mental, porque las personas colapsamos, tuvimos miedo. Fuimos las comunidades las que estuvimos ah&iacute; ayudando, compartiendo, asesorando&rdquo;, recalca Mirta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La nueva pandemia, por lo tanto, destac&oacute; otra vez la importancia del aprendizaje comunitario y el valor agregado que suponen estas organizaciones: sin su trabajo y sin la existencia de las estructuras que se hab&iacute;an generado durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas para responder al VIH, el terrible impacto de la COVID&ndash;19 y el aumento de las cifras de sida podr&iacute;an haber sido mucho mayores.&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">La piedra angular&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Un estudio del Banco Mundial sobre la prestaci&oacute;n de servicios relacionados con el VIH realizado entre 2010 y 2012 hall&oacute; que los esfuerzos de base comunitaria constituyen la &ldquo;piedra angular&rdquo; de la respuesta al sida. De hecho, en 2021, la estrategia mundial de sida de Naciones Unidas puso a las comunidades en el centro de la respuesta y estableci&oacute; los objetivos 80&ndash;60&ndash;30: que para 2025 las comunidades brindar&aacute;n el 30% de los servicios de pruebas y tratamiento, el 60% de los programas sociales y el 80% de los servicios de prevenci&oacute;n del VIH.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La reciente <a href="https://www.theglobalfund.org/media/11692/strategy_globalfund2023-2028_narrative_es.pdf#page=10&amp;zoom=100,9,747" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estrategia del Fondo Mundial</a> (2023&ndash;2028) tambi&eacute;n ha puesto a las comunidades en el centro absoluto y prioritario de la respuesta a la pandemia. Desde su origen, el Fondo Mundial financia programas de organizaciones de la sociedad civil. Hoy est&aacute; presente en m&aacute;s de 100 pa&iacute;ses, y uno de los pilares de sus intervenciones es el fortalecimiento de los sistemas de salud, preparando a los gobiernos para que, cuando el Fondo Mundial ya no est&eacute; en el pa&iacute;s, puedan tener una respuesta nacional e integral al sida y a otras pandemias.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para ello, el Fondo Mundial apoya la integraci&oacute;n de los sistemas comunitarios en los sistemas nacionales de salud a trav&eacute;s de la contrataci&oacute;n social, con financiamiento p&uacute;blico, mejorando la sostenibilidad y el alcance de los servicios clave que las organizaciones ofrecen.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se parte de una creencia errónea de que lo comunitario debe ser gratis, que los trabajadores comunitarios no comen, no saben, no tiene formación, que deben ganar menos o incluso no ganar. Y ese es el error</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y es que, pese al reconocimiento y al consenso general sobre su importancia, la mayor parte de las veces las organizaciones no est&aacute;n integradas en las respuestas y en las tomas de decisiones nacionales e internacionales al VIH. En demasiadas ocasiones se enfrentan a graves problemas econ&oacute;micos y log&iacute;sticos que les obligan a cerrar sus puertas. &ldquo;Los meses de encierro supusieron el fin de muchas organizaciones en <a href="https://www.eldiario.es/temas/colombia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Colombia</a>&rdquo; recuerda Jhon. &ldquo;Nos preocupa que cuando el Fondo Mundial salga del pa&iacute;s la respuesta nacional quede inconclusa y las organizaciones empecemos a desaparecer&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Colombia, Red Somos &ndash;como el resto de las organizaciones comunitarias en Am&eacute;rica Latina&ndash; no forma parte del sistema como prestador sociosanitario. &ldquo;No hay contrataci&oacute;n social a organizaciones, solo a personas individuales&rdquo; asegura Jhon. &ldquo;Se debe reconocer a las organizaciones de base comunitaria y que las leyes de los pa&iacute;ses permitan su contrataci&oacute;n como prestadores primarios de servicios, recibiendo recursos propios del sistema. Ah&iacute; est&aacute; la clave de la sostenibilidad, y no solo para VIH, tambi&eacute;n para otras enfermedades&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La contrataci&oacute;n social permitir&iacute;a que las organizaciones verdaderamente preparadas tuviesen sostenibilidad y capacidad para ofrecer programas de tratamiento, prevenci&oacute;n, detecci&oacute;n temprana, educaci&oacute;n sexual, salud mental, asesor&iacute;a jur&iacute;dica y la asesor&iacute;a por pares, y permitir&iacute;a el seguimiento y el acompa&ntilde;amiento hasta el sistema de salud de todas las personas que lo necesiten, sin dejar a nadie atr&aacute;s.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para ello, claro, es necesario que se reconozca el costo del trabajo que realizan. &ldquo;Se parte de una creencia err&oacute;nea de que lo comunitario debe ser gratis, que los trabajadores comunitarios no comen, no saben, no tiene formaci&oacute;n, que deben ganar menos o incluso no ganar. Y ese es el error&rdquo; asegura Maria Elena. &ldquo;Si una trabajadora sexual va a salir a buscar a pares por toda la ciudad y va a dejar de trabajar tres d&iacute;as, &iquest;de qu&eacute; va a comer?&rdquo;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pese a todo, hablar de fortalecimiento no es solo hablar de financiaci&oacute;n. &ldquo;Va mucho m&aacute;s all&aacute;: es capacitar a las personas, es crear estructuras administrativas, es retribuir a los trabajadores, es crear un marco legal para la contrataci&oacute;n de personal&hellip; tiene que pensarse de una manera integral para que la sociedad civil trabaje en buenas condiciones y espacios que le permitan atender de verdad a sus propias necesidades&rdquo;, concluye.&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">La lucha contra el sida, en peligro&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Tras la Conferencia Mundial de Sida que tuvo lugar durante la semana pasada en Montreal, Canad&aacute;, el mensaje es claro: la lucha contra el VIH se tambalea. En 2021 muri&oacute; una persona cada minuto por causas relacionadas con el sida. 1.5 millones de personas &ndash;unas 4.000 personas al d&iacute;a&ndash; se infectaron con VIH, un mill&oacute;n de personas m&aacute;s que las que marcaban los objetivos globales. Regiones como Europa oriental y Asia central, Oriente Medio, el norte de &Aacute;frica y Am&eacute;rica Latina llevan varios a&ntilde;os experimentado un aumento anual de nuevas infecciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La falta de recursos y de financiaci&oacute;n llevaba siendo alarmante desde hace a&ntilde;os, pero la irrupci&oacute;n de la COVID&ndash;19 supuso un punto y aparte. Adem&aacute;s, se estima que la crisis econ&oacute;mica y humanitaria actual est&aacute; empujando a entre 75 y 95 millones de personas a la pobreza en los pa&iacute;ses de menos recursos, un aumento sin precedentes. En consecuencia, la respuesta al sida se enfrenta a una fuerte presi&oacute;n, mientras que las comunidades que ya estaban en mayor riesgo de contraer el VIH se encuentran a&uacute;n m&aacute;s vulnerables.&nbsp;
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1554860006897590273?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La comunidad internacional debe, m&aacute;s que nunca, revitalizar econ&oacute;micamente la lucha contra el sida. En 2021, los recursos internacionales disponibles para el VIH fueron un 6% inferiores a los de 2010 y la respuesta al VIH en los pa&iacute;ses de bajos y medianos ingresos se sit&uacute;a en 8 mil millones de d&oacute;lares por debajo de la cantidad necesaria para 2025. Pero todav&iacute;a es posible alcanzar el objetivo: de hecho, poner fin al sida como problema de salud p&uacute;blica costar&aacute; mucho menos dinero que no hacerlo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a debe formar parte de esa respuesta y atender las necesidades globales a trav&eacute;s del Fondo Mundial que, de cara a la pr&oacute;xima Conferencia de Reposici&oacute;n de Fondos &ndash;que tendr&aacute; lugar en septiembre y ser&aacute; hospedada por los Estados Unidos&ndash; necesita recaudar 18.000 millones de d&oacute;lares para luchar contra el sida y las otras pandemias durante los pr&oacute;ximos tres a&ntilde;os. Espa&ntilde;a, que tras m&aacute;s de una d&eacute;cada ausente volvi&oacute; al Fondo Mundial en 2019 con 100 millones de euros, debe anunciar un desembolso de 180 millones, cumpliendo con el aumento de necesidades del organismo y acerc&aacute;ndose al nivel de los pa&iacute;ses de su entorno.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salud por Derecho, Pablo Trillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/implicados/mochila-espalda-empatia-salvar-vulnerables-frente-vih_1_9267241.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Aug 2022 20:03:06 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/740c0bde-1b2d-49d6-8e50-84a7943215f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="3228955" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/740c0bde-1b2d-49d6-8e50-84a7943215f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3228955" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una mochila a la espalda y mucha empatía para salvar a los más vulnerables frente al VIH]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/740c0bde-1b2d-49d6-8e50-84a7943215f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[VIH,Colombia,Ecuador]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mujeres y VIH: esterilizaciones forzadas y criminalización]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/mujeres-vih_1_1041547.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d37ee3a4-9437-41cd-b77c-1b668a1852e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mujeres y VIH: esterilizaciones forzadas y criminalización"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Comisión Sudafricana de Igualdad de Género concluye en un informe que diversos hospitales públicos de Sudáfrica están llevando a cabo esterilizaciones forzadas a mujeres seropositivas</p></div><p class="article-text">
        Llevo gran parte de la ma&ntilde;ana de hoy, viernes, 28 de febrero, sentado frente al ordenador, tratando de ordenar ideas para escribir un art&iacute;culo que explique el porqu&eacute; y las consecuencias del riesgo tan desproporcionado que sufren las mujeres &ndash;sobre todo las adolescentes y j&oacute;venes- de contraer el VIH. Deber&iacute;a hablar tambi&eacute;n, claro, de las interminables situaciones de estigma y criminalizaci&oacute;n a las que muchas mujeres viviendo con el virus se enfrentan en su d&iacute;a a d&iacute;a en sus pa&iacute;ses o de la falta de acceso que tienen a los servicios b&aacute;sicos de salud, incluyendo, por supuesto, los de salud sexual y reproductiva.
    </p><p class="article-text">
        En la pantalla, de repente, abajo a la derecha, aparece una notificaci&oacute;n. Es un correo electr&oacute;nico. Un comunicado de prensa de ONUSIDA (la agencia de Naciones Unidas para el sida). El titular ya duele: <a href="https://www.unaids.org/en/resources/presscentre/pressreleaseandstatementarchive/2020/february/forced-sterilization-women-living-with-hiv?utm_source=UNAIDS+Newsletter&amp;utm_campaign=15447c4240-20200228_sterilization-women-living-hiv" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Declaraci&oacute;n de ONUSIDA sobre la esterilizaci&oacute;n forzada de mujeres que viven con el VIH&rdquo;</a>. Pincho. Y empiezo a leer.
    </p><p class="article-text">
        Resulta que, tras una primera investigaci&oacute;n en 2015, la Comisi&oacute;n Sudafricana de Igualdad de G&eacute;nero ha concluido en un informe reci&eacute;n publicado que diversos hospitales p&uacute;blicos de Sud&aacute;frica &ndash;el pa&iacute;s con la mayor epidemia de VIH en todo el mundo- est&aacute;n llevando a cabo desde hace a&ntilde;os esterilizaciones y abortos forzados a mujeres seropositivas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Investigo un poco m&aacute;s. El&nbsp;<a href="http://www.cge.org.za/wp-content/uploads/2016/12/Forced-Sterilisation-of-Women-Living-with-HIV-and-Aids-in-South-Africa.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> no revela cu&aacute;ntos casos ha descubierto desde entonces, pero s&iacute; relata el estigma y la criminalizaci&oacute;n con la que el personal sanitario maltrataba a las mujeres que acud&iacute;an a dar a luz, dici&eacute;ndoles que no deb&iacute;an tener hijos y que morir&iacute;an si no aceptaban el procedimiento de esterilizaci&oacute;n. Muchas de ellas terminaban por firmar documentos que siquiera pod&iacute;an leer ni comprender.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; recoge el informe &ndash;seg&uacute;n una declaraci&oacute;n jurada- c&oacute;mo fue la respuesta de una enfermera a una mujer que quiso saber qu&eacute; eran esos documentos que le ped&iacute;an firmar. &ldquo;Vosotros, la gente con VIH, no hac&eacute;is preguntas cuando hac&eacute;is beb&eacute;s. &iquest;Por qu&eacute; haces preguntas ahora? Debemos esterilizarte porque a las personas con VIH os gusta tener beb&eacute;s y eso, simplemente, nos molesta. Firma los formularios para que podamos llevarte ya al quir&oacute;fano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estos casos suponen una violaci&oacute;n flagrante de los derechos humanos de estas mujeres. Derechos b&aacute;sicos que deben asegurar la libertad para formar una familia y tener hijos, o acceder a servicios de salud de calidad para poder tomar decisiones informadas sobre su salud reproductiva. Derechos contemplados en los tratados internacionales y que pertenecen a cualquier mujer, independientemente de su estado VIH. Derechos que deben formar parte de la estrategia internacional para acabar con el sida.
    </p><h3 class="article-text">La mayor causa de muerte entre las j&oacute;venes del mundo</h3><p class="article-text">
        Vuelvo -pensativo y reafirmado- al origen, al concepto inicial de este art&iacute;culo: el VIH castiga con especial crudeza a las mujeres. Y no solo a las que lo sufren, sino tambi&eacute;n a aquellas que no lo han contra&iacute;do pero que viven con un riesgo mucho mayor de contraerlo, especialmente las chicas y las mujeres j&oacute;venes social y econ&oacute;micamente marginadas.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n cifras de ONUSIDA, cada semana del a&ntilde;o 2017, alrededor de 7.000 adolescentes y mujeres j&oacute;venes de entre 15 y 24 a&ntilde;os se infectaron por el VIH. El virus fue en ese a&ntilde;o la mayor causa de muerte para las mujeres de entre 15 y 49 a&ntilde;os, y una de las cinco mayores causas entre adolescentes de todo el mundo. EL 90% de estas muertes ocurrieron en &Aacute;frica subsahariana, donde, de cada cinco j&oacute;venes en edades comprendidas entre los 15 y los 19 a&ntilde;os que contrajeron el virus, cuatro eran mujeres.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; semejante vulnerabilidad y desproporci&oacute;n? Parece ser por muchas &ndash;e interrelacionadas- cuestiones sanitarias, econ&oacute;micas y multiculturales, que van desde la desigualdad de g&eacute;nero, legislaciones y normativas discriminatorias o la epidemia de la violencia de g&eacute;nero.
    </p><h3 class="article-text">La violencia y las normas de g&eacute;nero da&ntilde;inas</h3><p class="article-text">
        La violencia contra las mujeres es, a la vez, causa y consecuencia del VIH. Fuego y gasolina. La violencia -o el miedo a ser v&iacute;ctima de &eacute;sta- puede impedir cosas tan b&aacute;sicas como que las mujeres acudan a servicios de prevenci&oacute;n y tratamiento del VIH o servicios de salud reproductiva; que hablen de su estatus seropositivo con trabajadores de la salud o con su familia; o, por supuesto, que pidan mantener relaciones sexuales seguras.
    </p><p class="article-text">
        Ilustra mejor un ejemplo: cada a&ntilde;o se casan 12 millones de chicas menores de 18 a&ntilde;os. Estos matrimonios tempranos ponen en peligro el desarrollo personal y el bienestar de estas adolescentes, y facilitan que las chicas tengan dificultades a la hora de negociar, por ejemplo, tener sexo seguro, lo que las hace especialmente vulnerables al VIH y a otras infecciones de transmisi&oacute;n sexual.
    </p><p class="article-text">
        Pero era tan solo un ejemplo. La violencia de g&eacute;nero tiene muchas otras formas: incesto, abuso sexual, violencia de pareja, mutilaci&oacute;n genital o explotaci&oacute;n sexual y tr&aacute;fico, entre otras, y castiga especialmente a las adolescentes. Y castiga, m&aacute;s a&uacute;n, a las adolescentes que pertenecen a alguna de las poblaciones m&aacute;s marginadas y m&aacute;s vulnerables al VIH: poblaci&oacute;n LGTBI, mujeres drogodependientes o trabajadoras sexuales. Estas &uacute;ltimas, por ejemplo, tiene&nbsp;diez veces m&aacute;s opciones de contagiarse con VIH que otras mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Lamentablemente, encontrar servicios de salud a veces no depende solo del miedo: a veces depende tambi&eacute;n de las leyes y de las pol&iacute;ticas restrictivas. As&iacute;, la criminalizaci&oacute;n que hay hacia el VIH y algunas pr&aacute;cticas sexuales en tantos y tantos pa&iacute;ses o los servicios de VIH orientados exclusivamente a los adultos, conforman muros casi infranqueables para los y las adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        Ilustra mejor otro ejemplo: en muchos pa&iacute;ses los y las j&oacute;venes deben ser mayores de 18 a&ntilde;os para poder acceder a los servicios sanitarios sin los permisos de sus progenitores, incluida la salud sexual y reproductiva y los servicios relacionados con el VIH. ONUSIDA estima que hasta 78 pa&iacute;ses tienen alguna forma de leyes o pol&iacute;ticas restrictivas para los adolescentes en este sentido. Imag&iacute;nense ahora a una adolescente de cualquier pa&iacute;s en donde el VIH y la sexualidad est&aacute;n rodeados de tab&uacute;es, criminalizaci&oacute;n, discriminaci&oacute;n y estigma &ndash;<a href="https://saludporderecho.org/dia-mundial-del-sida-conoce-a-loyce-maturu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobre todo hacia las mujeres</a>- pidi&eacute;ndole a su padre o tutor permiso para acceder a una cl&iacute;nica o un programa de tratamiento. Imag&iacute;nense.
    </p><p class="article-text">
        Pero era tan solo otro ejemplo. Existen muchos m&aacute;s. Hay un gran n&uacute;mero de&nbsp;Estados donde est&aacute; prohibida la promoci&oacute;n y la distribuci&oacute;n de preservativos en escuelas u otros lugares en donde los adolescentes interact&uacute;an. Tambi&eacute;n muchos pa&iacute;ses criminalizan el trabajo sexual, las relaciones sexuales entre menores de edad o el sexo fuera del matrimonio. En algunos lugares, incluso, los trabajadores de la salud est&aacute;n obligados, por ley, a denunciar las relaciones sexuales de los menores de edad o el uso de drogas entre adolescentes. Ante semejante niveles de estigma y criminalizaci&oacute;n, incluso por parte del personal sanitario&hellip; &iquest;c&oacute;mo van las j&oacute;venes a acudir a una cl&iacute;nica a informarse, hacerse pruebas o pedir tratamiento para el VIH? Pues eso; imag&iacute;nense.
    </p><h3 class="article-text">Un lastre para el fin de la pandemia y los ODS</h3><p class="article-text">
        Hace ya a&ntilde;os que, ante la gravedad de la situaci&oacute;n que viven las adolescentes y j&oacute;venes respecto al VIH, los pa&iacute;ses del mundo firmaron sus compromisos para con las mujeres j&oacute;venes y adolescentes del mundo. L<a href="https://www.unaids.org/es/resources/presscentre/pressreleaseandstatementarchive/2016/june/20160608_PS_HLM_PoliticalDeclaration" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a Declaraci&oacute;n Pol&iacute;tica de las Naciones Unidas de 2016</a> confirm&oacute; la importancia de la capacitaci&oacute;n de las mujeres y de las chicas, de la defensa de los derechos y de la igualdad de g&eacute;nero como imperativos para erradicar el sida en 2030 y alcanzar as&iacute; un objetivo fundamental de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Lo cierto es que, a d&iacute;a de hoy, estamos muy (muy) lejos de alcanzarlos y, por lo tanto, de ver el fin de la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta se hace obvia: &iquest;se puede acabar con la epidemia de sida sin hacer frente a este problema? La respuesta es m&aacute;s obvia todav&iacute;a: no. Es m&aacute;s, si no se afronta de la manera adecuada, las consecuencias podr&iacute;an ser devastadoras.
    </p><p class="article-text">
        Ojo con este dato que ofrece el Fondo Mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria &ndash;la hucha internacional para&nbsp;erradicar estas pandemias- ofrece: &ldquo;Dado que se espera que la poblaci&oacute;n juvenil de &Aacute;frica aumente en un 40% durante la pr&oacute;xima d&eacute;cada, si no se act&uacute;a con decisi&oacute;n se podr&iacute;a producir un resurgimiento del VIH, con m&aacute;s infecciones nuevas que en el punto &aacute;lgido de la epidemia a principios de la d&eacute;cada de 2000&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es fundamental adoptar medidas urgentes para reducir el riesgo de que las ni&ntilde;as adolescentes y las mujeres j&oacute;venes contraigan el VIH, siempre desde una perspectiva que aborde las enormes desigualdades de g&eacute;nero existentes en los lugares donde viven. El Fondo Mundial, por ejemplo,&nbsp;<a href="https://www.theglobalfund.org/media/8573/publication_womengirls_focuson_es.pdf?u=637166001900000000" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">realiza desde hace a&ntilde;os inversiones en 13 pa&iacute;ses</a> africanos y trabaja con gobiernos y organizaciones en la defensa de los derechos de la mujer, con estrategias sostenibles y diversas adaptadas a cada pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Cosas tan b&aacute;sicas como, por ejemplo, programas que ayuden a mantener escolarizadas a las ni&ntilde;as con intervenciones tan sencillas como asistencia a adolescentes embarazadas para que no abandonen las clases tras dar a luz o el suministro de paquetes de higiene femenina para que no falten a la escuela cuando est&aacute;n menstruando. Cosas tan b&aacute;sicas como, por ejemplo, grupos de empoderamiento con ayuda psicol&oacute;gica, formaci&oacute;n en prevenci&oacute;n o ayuda para encontrar un trabajo. Cosas tan b&aacute;sicas como, por ejemplo, ayuda a las j&oacute;venes con VIH para que, pese a las distancias que tengan que recorrer u otras dificultades, sigan adheridas al tratamiento. Cosas tan b&aacute;sicas como, por ejemplo, programas de prevenci&oacute;n de violencia de g&eacute;nero o de educaci&oacute;n sexual en las escuelas.
    </p><p class="article-text">
        Estrategias como la del Fondo Mundial son vitales para acabar con el sida. Y para ello, adem&aacute;s de voluntad pol&iacute;tica, tambi&eacute;n hace falta financiaci&oacute;n, otro de los grandes lastres en la batalla contra esta pandemia: en los &uacute;ltimos a&ntilde;os la financiaci&oacute;n global se ha estancado. Lo advierten diversos organismos como ONUSIDA o el propio Fondo Mundial; si no aumentamos la lucha, no solo no avanzaremos en temas tan importantes como el que nos ocupa hoy, sino que todos los avances realizados sufrir&aacute;n un enorme retroceso.
    </p><p class="article-text">
        Sirva como ejemplo Espa&ntilde;a, que tras a&ntilde;os desaparecida de la lucha contra estas pandemias,&nbsp;<a href="https://saludporderecho.org/espana-vuelve-al-fondo-mundial/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anunci&oacute; hace unos meses su vuelta al Fondo Mundial</a> con una aportaci&oacute;n de 100 millones para los pr&oacute;ximos tres a&ntilde;os. Desde Salud por Derecho, estaremos muy atentas para asegurar que ese compromiso se haga realidad cuanto antes y nuestro pa&iacute;s, en un esfuerzo global, ayude tambi&eacute;n a salvar y mejorar la vida de millones de personas en el mundo. Por supuesto, tambi&eacute;n de las ni&ntilde;as y adolescentes m&aacute;s desfavorecidas.
    </p><p class="article-text">
        <em>*Pablo Trillo es periodista y trabaja en Salud por Derecho, una organizaci&oacute;n independiente que trabaja para defender el derecho a la salud de todas las personas.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Trillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/mujeres-vih_1_1041547.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Mar 2020 15:58:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d37ee3a4-9437-41cd-b77c-1b668a1852e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="503423" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d37ee3a4-9437-41cd-b77c-1b668a1852e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="503423" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Mujeres y VIH: esterilizaciones forzadas y criminalización]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d37ee3a4-9437-41cd-b77c-1b668a1852e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[VIH,Sudáfrica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hacia la discriminación cero: los retos de la Conferencia Mundial de Sida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/discriminacion-comienza-conferencia-mundial-sida_1_2009926.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b43813a0-4376-4ef9-b17a-33579951b663_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hacia la discriminación cero: los retos de la Conferencia Mundial de Sida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este lunes ha comenzado en Ámsterdam la vigesimosegunda Conferencia Mundial de Sida, el evento de salud pública más grande del mundo</p><p class="subtitle">El horizonte lo marca el año 2030 y la meta, acordada en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, no es otra que la erradicación del VIH</p></div><p class="article-text">
        Este lunes&nbsp;ha comenzado en &Aacute;msterdam la vigesimosegunda Conferencia Mundial de Sida, el evento de salud p&uacute;blica m&aacute;s grande del mundo. Alrededor de 15.000 personas -l&iacute;deres mundiales en ciencia e investigaci&oacute;n, responsables pol&iacute;ticos y sociedad civil de m&aacute;s de 160 pa&iacute;ses- nos hemos reunido en la capital holandesa para encarrilar la respuesta al VIH.
    </p><p class="article-text">
        El horizonte lo marca el a&ntilde;o 2030 y la meta, acordada en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, no es otra que la erradicaci&oacute;n del VIH. No ser&aacute; f&aacute;cil: como denunciaba ONUSIDA hace apenas unos d&iacute;as, el progreso se est&aacute; ralentizando y el tiempo se acaba. Todav&iacute;a existen demasiados &ndash;y preocupantes- retos.
    </p><p class="article-text">
        El VIH/sida afecta a cerca de 37 millones de personas y a&uacute;n causa alrededor de un mill&oacute;n de muertes cada a&ntilde;o. Las nuevas infecciones est&aacute;n aumentando en m&aacute;s de 50 pa&iacute;ses, con especial dureza en Europa del Este y Asia Central, donde las cifras se han doblado. Globalmente alcanzaron a 2 millones de personas en 2017, todav&iacute;a demasiado lejos del objetivo intermedio marcado para 2020: menos de 500.000 nuevas infecciones.
    </p><p class="article-text">
        La cobertura de tratamientos ha aumentado (21,7 millones de personas lo recib&iacute;an en 2017) pero para alcanzar la meta de 30 millones necesita haber un incremento anual de 2.8 millones de personas, y hay indicios de que la tasa de expansi&oacute;n se est&aacute; desacelerando.
    </p><h3 class="article-text">Un problema con la financiaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Gran parte de este problema tiene que ver con la falta de pol&iacute;ticas adecuadas y una preocupante tendencia en la financiaci&oacute;n. A fines de 2017 se contaban con 21.300 millones de d&oacute;lares para la respuesta al sida en pa&iacute;ses de ingresos bajos y medianos (56% provenientes los presupuesto nacionales de estos pa&iacute;ses) y ONUSIDA estima que se necesitar&aacute;n 26.200 millones de d&oacute;lares para 2020. Sin embargo, la financiaci&oacute;n se est&aacute; reduciendo: las aportaciones de los gobiernos donantes cayeron m&aacute;s de 500 millones de d&oacute;lares entre 2015 (7.5 mil millones) y 2016 (7 mil millones). Otro a&ntilde;o m&aacute;s de descenso en la ayuda y el nivel m&aacute;s bajo desde 2010.
    </p><p class="article-text">
        El caso de Espa&ntilde;a ejemplifica el problema: pese a haber sido uno de los mayores donantes al Fondo Mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria durante la d&eacute;cada pasada, lleva desde 2011 sin aportar ni un solo euro, pese a haber un acuerdo parlamentario total y el compromiso de todos los partidos para revertir esta situaci&oacute;n. Veremos si el nuevo Gobierno devuelve a Espa&ntilde;a a un lugar importante en la lucha contra el sida.
    </p><h3 class="article-text">Los m&aacute;s afectados, las poblaciones clave</h3><p class="article-text">
        Como denuncia la campa&ntilde;a NADIE, lanzada por Salud por Derecho y apoyada ya por m&aacute;s de 50 organizaciones de todo el mundo, el descenso de la financiaci&oacute;n en los pa&iacute;ses de renta media (donde viven m&aacute;s del 60% de las personas con VIH en el mundo) amenaza los progresos realizados hasta la fecha en la lucha contra el sida. Sobre todo, en aquellos programas e intervenciones destinadas a las poblaciones clave: hombres que tienen sexo con otros hombres, trabajadoras sexuales, poblaci&oacute;n trans, poblaci&oacute;n encarcelada o poblaci&oacute;n ind&iacute;gena. Estas poblaciones, y sus parejas sexuales, representan el 47% de las nuevas infecciones por VIH en todo el mundo. En Europa del Este y Asia Central, regiones con mayor&iacute;a de pa&iacute;ses de renta media, alcanzan el 97%.
    </p><p class="article-text">
        Ante el estigma y la criminalizaci&oacute;n que sufren estas poblaciones por parte de la sociedad y tambi&eacute;n de sus gobiernos, estos programas de prevenci&oacute;n y atenci&oacute;n han estado casi siempre llevados a cabo por las organizaciones de la sociedad civil, financiadas con la ayuda internacional que ahora deja de llegar. Es necesario que los gobiernos se comprometan a cubrir los huecos dejados por la falta de financiaci&oacute;n internacional, pero eso no es suficiente: hace falta un sistema legislativo que respete los derechos de todas las personas.
    </p><p class="article-text">
        Derribando barreras; construyendo puentes: hacia la discriminaci&oacute;n cero
    </p><p class="article-text">
        La Conferencia ha dado el pistoletazo de salida bajo el lema &lsquo;Breaking barriers; building bridges&rsquo; con un claro enfoque en Derechos Humanos, sobre todo aquellos relativos a estas poblaciones y a la gente que est&aacute; siendo olvidada y dejada atr&aacute;s, incluyendo a las mujeres, ni&ntilde;as y a la poblaci&oacute;n m&aacute;s joven. Durante la marcha inaugural, miles de personas y organizaciones sociales han pedido discriminaci&oacute;n cero y tratamientos para todos por las calles de &Aacute;msterdam.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si queremos el fin del sida en 2030 queda mucho por hacer. El estigma, la criminalizaci&oacute;n y la discriminaci&oacute;n de las personas viviendo con VIH es el n&uacute;cleo de lo que mantiene a la gente alejada de ser testada, tratada y del acceso a la salud&rdquo;, asegura Alexander Pastoors, coorganizador de la marcha, que ten&iacute;a como lema &lsquo;Towards ZERO Toghether&rsquo;. &ldquo;Debemos luchar por la eliminaci&oacute;n del estigma y la criminalizaci&oacute;n&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay mucha discriminaci&oacute;n sobre el VIH porque la gente sabe muy poco sobre esta enfermedad&rdquo; ha asegurado Conchita Wurst, que anunci&oacute; hace apenas unos meses que era VIH positivo y que es una de las figuras p&uacute;blicas m&aacute;s importantes de esta conferencia junto con el Pr&iacute;ncipe Harry o Elton John. &ldquo;Necesitamos hablar del VIH como de cualquier otra enfermedad, pero no podemos hacerlo hasta que todo el mundo conozca su diagn&oacute;stico, hasta que todos tengan acceso a tratamiento y hasta tengan una carga del virus indetectable e intrasmisible para poder vivir su vida. Solo as&iacute; podremos vivir en un mundo sin VIH&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El fin del sida solo vendr&aacute; de priorizar las pol&iacute;ticas basadas en la ciencia, garantizar el financiamiento adecuado y trabajar duro juntos para garantizar que nadie quede rezagado&rdquo;, ha asegurado durante la conferencia de apertura Linda-Gail Bekker, presidenta de International AIDS Society (IAS), que organiza la Conferencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Trillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/discriminacion-comienza-conferencia-mundial-sida_1_2009926.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Jul 2018 09:01:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b43813a0-4376-4ef9-b17a-33579951b663_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="199495" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b43813a0-4376-4ef9-b17a-33579951b663_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="199495" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Hacia la discriminación cero: los retos de la Conferencia Mundial de Sida]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b43813a0-4376-4ef9-b17a-33579951b663_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[SIDA]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Justicia para Tobeka Daki, símbolo de la lucha contra las farmacéuticas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/justicia-tobeka-daki_1_3553456.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28e27226-0547-492b-9cb4-25a39fa285e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Justicia para Tobeka Daki, símbolo de la lucha contra las farmacéuticas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En noviembre de 2016, la sudafricana Tobeka Daki murió después de años de lucha contra el cáncer y sin haber accedido al fármaco que necesitaba por su alto precio</p><p class="subtitle">En Sudáfrica, trastuzumab alcanza los 38.365 dólares por año en el sector privado</p><p class="subtitle">La Treatment Action Campaing denuncia que la farmacéutica Roche está haciendo todo lo posible para mantener los altísimos precios del fármaco</p></div><p class="article-text">
        El 14 de noviembre de 2016, Tobeka Daki fallec&iacute;a en su casa de Sud&aacute;frica tras varios a&ntilde;os de lucha. De lucha, primero, contra el c&aacute;ncer de mama que termin&oacute; por quitarle la vida. Y de lucha, adem&aacute;s, contra la avaricia de la farmac&eacute;utica suiza Roche, propietaria de un f&aacute;rmaco para el c&aacute;ncer, trastuzumab, al que Tobeka nunca pudo acceder por el alto precio del mismo.
    </p><p class="article-text">
        El precio de este f&aacute;rmaco, como es habitual, var&iacute;a seg&uacute;n los pa&iacute;ses y los acuerdos de la farmac&eacute;utica con estos. En Sud&aacute;frica, trastuzumab&nbsp;alcanza los 38.365 d&oacute;lares por a&ntilde;o en el sector privado, mientras que los escas&iacute;simos hospitales p&uacute;blicos que lo dispensan han de pagar 15.735 d&oacute;lares.
    </p><p class="article-text">
        Un precio totalmente disparatado para el sistema sanitario de Sud&aacute;frica, sobre todo si tenemos en cuenta que el tratamiento anual de trastuzumab puede ser producido y vendido, seg&uacute;n diferentes economistas de la salud, por apenas 240 d&oacute;lares, incluyendo un 50% de beneficio para la empresa farmac&eacute;utica.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://tac.org.za/news/global-day-action-against-roche%E2%80%99s-inhumanity-rochegreedkills" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como denuncia la Treatment Action Campaing</a> (TAC), Roche est&aacute; haciendo todo lo posible para mantener a toda costa los alt&iacute;simos precios del f&aacute;rmaco. En Sud&aacute;frica, por ejemplo, las diferentes patentes sobre trastuzumab&nbsp;le aseguran un monopolio hasta el a&ntilde;o 2033.
    </p><p class="article-text">
        En muchos otros pa&iacute;ses, Roche est&aacute; batallando para prevenir la entrada de versiones gen&eacute;ricas m&aacute;s econ&oacute;micas del producto al mercado, o utiliza t&eacute;cnicas tales como el 'reverdecimiento' (cambios m&iacute;nimos en las mol&eacute;culas que no a&ntilde;aden valor terap&eacute;utico), para prolongar las patentes que llegan a su fin y conseguir m&aacute;s a&ntilde;os de monopolio.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, ante la alarmante avaricia de Roche, el pasado D&iacute;a Mundial del C&aacute;ncer, activistas y organizaciones de todo el mundo (Sud&aacute;frica, EEUU, Reino Unido, Zambia, Brasil&hellip;) se movilizaron para pedir justicia para Tobeka y para exigir a la farmac&eacute;utica suiza que, en primer lugar, bajase los precios del f&aacute;rmaco y, en segundo, dejase de batallar legalmente para evitar que versiones biosimilares del f&aacute;rmaco entren al mercado.
    </p><p class="article-text">
        Sirven como ejemplos los casos de India, donde Roche ha llevado a juicio a la agencia reguladora de medicamentos por permitir la entrada de un f&aacute;rmaco similar de Mylan. Tambi&eacute;n las demandas de la empresa suiza, entre otras grandes compa&ntilde;&iacute;as farmac&eacute;uticas, contra los gobiernos de Argentina y Brasil, que pretenden hacer uso de unas salvaguardas contempladas en los <a href="https://www.wto.org/spanish/tratop_s/trips_s/pharma_ato186_s.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Acuerdos sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual (ADPIC)</a> para poder tramitar licencias obligatorias de patentes de f&aacute;rmacos con precios abusivos y atender as&iacute; las necesidades de salud de la poblaci&oacute;n introduciendo versiones gen&eacute;ricas de los mismos.
    </p><h3 class="article-text">La tendencia en oncol&oacute;gicos</h3><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a el precio de Herceptin, nombre comercial para el f&aacute;rmaco con trastuzumab&nbsp;que Tobeka jam&aacute;s recibi&oacute;, ronda los 30.000 euros por tratamiento, casi doblando la cantidad que se paga por Sovaldi, el pol&eacute;mico tratamiento para la Hepatitis C que, debido a su alto precio, no se est&aacute; distribuyendo entre todas las personas que lo necesitan.
    </p><p class="article-text">
        En esa misma l&iacute;nea, le&iacute;amos hace unos d&iacute;as c&oacute;mo desde el Congreso Europeo del C&aacute;ncer de <a href="http://www.eccocongress.org/Global/News/ECCO2017-News/2017/01/ECCO2017-NEWS-Delays-in-access-to-new-cancer-medicines-and-unjustifiable-price-rises-for-old" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2017 investigadores de todo el mundo denunciaban</a> que much&iacute;simos pacientes oncol&oacute;gicos no est&aacute;n recibiendo la atenci&oacute;n que deber&iacute;an por la falta de acceso a medicamentos para el c&aacute;ncer y por la subida escandalosa de precios.
    </p><p class="article-text">
        Andrew Hill, investigador senior del Departamento de Farmacolog&iacute;a y Terap&eacute;utica de la Universidad de Liverpool y una de las grandes voces sobre medicamentos y acceso, denunci&oacute; que entre 2011 y 2016 los precios de algunos medicamentos comunes para c&aacute;ncer aumentaron en m&aacute;s del 1.000%.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Fue sorprendente encontrar empresas que aumentan constantemente los precios del tratamiento del c&aacute;ncer. Cinco tratamientos han mostrado incrementos de m&aacute;s del 100% en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os. En dos medicamentos, busulf&aacute;n, para tratar la leucemia, y tamoxifeno, para el c&aacute;ncer de mama, los precios han crecido m&aacute;s del 1000%. Tambi&eacute;n hemos visto c&oacute;mo algunas empresas se quedan con el suministro de algunos f&aacute;rmacos gen&eacute;ricos contra el c&aacute;ncer y despu&eacute;s elevan progresivamente el precio&rdquo; asegura Hill.
    </p><p class="article-text">
        Esta peligros&iacute;sima tendencia pone en riesgo la vida de millones de personas en todo el mundo y la sostenibilidad de los sistemas de salud de todos los pa&iacute;ses &ndash;no solo los m&aacute;s pobres&ndash;, incapaces de asumir los altos precios de los tratamientos. M&aacute;s a&uacute;n cuando los casos de c&aacute;ncer entre la poblaci&oacute;n no cesan de crecer. Solo en Espa&ntilde;a, en apenas cinco a&ntilde;os, los casos han aumentado un 15% y ya en 2017 se han superado las previsiones establecidas para 2020.
    </p><p class="article-text">
        Los f&aacute;rmacos oncol&oacute;gicos tiene cada a&ntilde;o un peso m&aacute;s alto dentro del gasto farmac&eacute;utico. Alrededor del 12% del gasto farmac&eacute;utico total en Espa&ntilde;a se dedica a estos f&aacute;rmacos y la tendencia es al alza. Sin embargo, la subida sistem&aacute;tica de los precios pone en riesgo la capacidad del Estado para afrontar este gasto.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, Miguel Martin, presidente de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Oncolog&iacute;a M&eacute;dica, ya alert&oacute; del alto coste de los nuevos tratamientos durante el &uacute;ltimo congreso de la Sociedad Americana de Oncolog&iacute;a Cl&iacute;nica y advirti&oacute; que dentro de muy poco tiempo no podremos pagarlos.
    </p><p class="article-text">
        En <a href="http://www.saludporderecho.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Salud por Derecho</a> llevamos muchos a&ntilde;os trabajando para tratar de cambiar un modelo de Investigaci&oacute;n y Desarrollo (I+D) de f&aacute;rmacos que se ha demostrado roto, casi siempre al servicio de las compa&ntilde;&iacute;as farmac&eacute;uticas y no de las personas. Los Estados tienen un papel fundamental en la construcci&oacute;n de un sistema de investigaci&oacute;n m&eacute;dica eficiente y sostenible, y deben establecer salvaguardas para que los tratamientos que salvan vidas (que en muchos casos se desarrollan en parte con dinero p&uacute;blico) lleguen a la ciudadan&iacute;a y sean asequibles.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra salud, la de todos, no debe ni puede estar en manos de los intereses financieros de unos pocos, ni debe negociarse en los despachos de unas cuantas empresas.
    </p><p class="article-text">
        La salud es un derecho que sigue sin llegar al m&aacute;s de un tercio de la poblaci&oacute;n mundial que a d&iacute;a de hoy carece de acceso a los medicamentos que necesita. La salud es un derecho que se vulnera cada d&iacute;a y que cuesta vidas como la de Tobeka Daki, v&iacute;ctima &ndash;otra m&aacute;s&ndash; de la avaricia infinita de las grandes compa&ntilde;&iacute;as farmac&eacute;uticas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Trillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/justicia-tobeka-daki_1_3553456.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Mar 2017 18:01:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/28e27226-0547-492b-9cb4-25a39fa285e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2194629" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/28e27226-0547-492b-9cb4-25a39fa285e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2194629" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Justicia para Tobeka Daki, símbolo de la lucha contra las farmacéuticas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/28e27226-0547-492b-9cb4-25a39fa285e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cáncer,Salud,Patentes,Farmacéuticas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ONU recomienda saltarse las patentes de algunos fármacos cuando hay necesidad ciudadana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/onu-recomienda-modelo-id-salud_1_3821275.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/58226b2e-b23d-4648-bbd9-12ef2690164d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ONU recomienda saltarse las patentes de algunos fármacos cuando hay necesidad ciudadana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un Panel de expertos de Naciones Unidas destaca la necesidad de que los gobiernos adopten una legislación nacional para saltarse las patentes de algunos fármacos cuando se convierta en una necesidad ciudadana</p><p class="subtitle">Las conclusiones, conocidas recientemente, ofrecen propuestas para cambiar un sistema de I+D farmacéutico que solo beneficia a la industria</p></div><p class="article-text">
        Nunca antes en la historia de la humanidad el conocimiento cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico nos hab&iacute;a permitido tratar enfermedades como es posible hacerlo a d&iacute;a de hoy. Las causas de much&iacute;simas enfermedades han sido identificadas ya. La lucha contra los virus, bacterias y par&aacute;sitos ha mejorado exponencialmente. Y vivimos en una &eacute;poca en la que el desarrollo de medicinas, vacunas y m&eacute;todos de diagn&oacute;sticos permiten tratar o prevenir enfermedades que hace apenas a&ntilde;os eran fatales.
    </p><p class="article-text">
        Pese a todo, millones de personas en todo el mundo carecen de acceso a medicamentos y a servicios m&eacute;dicos b&aacute;sicos. En muchos casos, los f&aacute;rmacos, vacunas o diagn&oacute;sticos no han sido desarrollados o mejorados por ser relativos a enfermedades asociadas a la pobreza y por carecer de un margen importante de beneficio, afectando claramente a numerosas comunidades en pa&iacute;ses de rentas medias y bajas que soportan la mayor prevalencia de estas enfermedades.
    </p><p class="article-text">
        Esta amenaza, hasta ahora ajena en muchos lugares del mundo, comienza a ser parte de la realidad de muchos pa&iacute;ses desarrollados, que corren el riesgo de ver fracturada la sostenibilidad de sus sistemas de salud por los altos precios de nuevos f&aacute;rmacos, dando lugar a Estados de bienestar incapaces de asumir el gasto para toda la poblaci&oacute;n que los necesita.
    </p><p class="article-text">
        Si a esto le sumamos la llegada de nuevas amenazas en forma de enfermedades o de enfermedades resistente a los f&aacute;rmacos, el panorama que nos encontramos es tan incoherente como desolador.
    </p><h3 class="article-text">Un panel de expertos sobre acceso a medicamentos</h3><p class="article-text">
        La Secretar&iacute;a General de las Naciones Unidas convoc&oacute; el pasado noviembre un Panel de Alto Nivel sobre innovaci&oacute;n y acceso a tecnolog&iacute;as de la salud para encontrar soluciones a esta incoherencia existente entre el derecho a la salud y las normas de comercio y propiedad intelectual, con la intenci&oacute;n de poner el acceso a medicamentos en el centro de la reforma p&uacute;blica nacional e internacional.
    </p><p class="article-text">
        Entre diciembre y febrero, el Panel (formado por un grupo de 16 personas de diferentes &aacute;mbitos expertos en temas de comercio, salud p&uacute;blica y derechos humanos) fue recibiendo propuestas desde diferentes organizaciones de la sociedad civil, grupos de pacientes, centros de estudios, gobiernos e industria farmac&eacute;utica: hasta 182 propuestas llegaron a sus manos.
    </p><p class="article-text">
        La alta participaci&oacute;n y la variedad y calidad de las aportaciones de cada sector enriquec&iacute;a el debate y auguraban un an&aacute;lisis complejo y minucioso del grupo de expertos. Un an&aacute;lisis que se ha hecho esperar demasiado pero que, finalmente, vio la luz recientemente&nbsp;pasada a trav&eacute;s de <a href="http://www.unsgaccessmeds.org/s/UNSG-HLP-Report-FINAL-12-Sept-2016.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un informe de 70 p&aacute;ginas</a> que ofrece recomendaciones y propuestas para cambiar un sistema de I+D farmac&eacute;utico que se ha demostrado fallido, que solo beneficia a la industria, y que deja a millones de personas de todo el planeta desatendidas.
    </p><p class="article-text">
        En el informe, los expertos profundizan en los siguientes aspectos: la propiedad intelectual; la inversi&oacute;n en tecnolog&iacute;as sanitarias; el modelo de innovaci&oacute;n en s&iacute; mismo y la necesidad de revisarlo; la transparencia en el proceso de investigaci&oacute;n, en los ensayos cl&iacute;nicos y en distribuci&oacute;n y comercializaci&oacute;n; e impulsar nuevos modelos colaborativos y abiertos.
    </p><h3 class="article-text">Propiedad Intelectual</h3><p class="article-text">
        El Panel , en cumplimiento de las disposiciones contenidas en la <a href="https://www.wto.org/spanish/tratop_s/dda_s/dohaexplained_s.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Declaraci&oacute;n de Doha</a> y los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC).
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, siguiendo el art&iacute;culo 27 de este acuerdo sobre los ADPIC, expone la necesidad de aplicar definiciones rigurosas de lo que es una invenci&oacute;n y su patentabilidad, con el objetivo de limitar el &ldquo;evergreening&rdquo; o reverdecimiento, una pr&aacute;ctica habitual de la industria farmac&eacute;utica con la que, a trav&eacute;s de variaciones m&iacute;nimas en la formulaci&oacute;n de medicamentos ya patentados, consiguen nuevas patentes que les permiten mantener el monopolio sobre &eacute;stos.
    </p><h3 class="article-text">Transparencia y &lsquo;Open Access&rsquo;</h3><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Panel, los gobiernos deben exigir a los fabricantes y distribuidores de tecnolog&iacute;as de la salud total transparencia en todo el proceso de fijaci&oacute;n de precios. Es decir, que se conozcan las cifras de los costes de investigaci&oacute;n y desarrollo, de la producci&oacute;n, de la comercializaci&oacute;n y de la distribuci&oacute;n del medicamento, incluyendo marketing (las empresas suelen a&ntilde;adir los costes de marketing a los de I+D para legitimar los altos precios) y otras subcategor&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        El panel recomienda adem&aacute;s transparencia para cualquier financiaci&oacute;n p&uacute;blica recibida por los fabricantes en el desarrollo del medicamento, incluidos los cr&eacute;ditos fiscales, subsidios y subvenciones. Los gobiernos, sugiere tambi&eacute;n el informe, deben requerir que el conocimiento generado con inversi&oacute;n p&uacute;blica se comparta a trav&eacute;s de modelos abiertos y colaborativos, y que las publicaciones fruto de dichas investigaciones se encuentren disponible para ser cotejadas por terceros.
    </p><h3 class="article-text">Financiaci&oacute;n y coordinaci&oacute;n internacional</h3><p class="article-text">
        El informe destaca la necesidad de una mayor financiaci&oacute;n de la I+D en salud p&uacute;blica y de impulsar modelos alternativos de innovaci&oacute;n, m&aacute;s eficaces que el actual. Los expertos sugieren que parta de la financiaci&oacute;n necesaria para el desarrollo de investigaciones olvidadas pueda venir con la puesta en marcha de mecanismos innovadores de financiaci&oacute;n como, por ejemplo, los Impuestos sobre Transacciones Financieras (ITF) que negocian desde 2011 algunos pa&iacute;ses europeos.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos recuerdan la necesidad de seguir el debate iniciado en el seno de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, con el objetivo de negociar acuerdos globales sobre la coordinaci&oacute;n, la financiaci&oacute;n y el desarrollo de nuevas tecnolog&iacute;as en salud. Esto incluye las negociaciones sobre un <a href="http://www.actasanitaria.com/wp-content/uploads/2015/11/por-un-acuerdo-de-id-biomedico-por-el-interes-publico-unete-a-la-campana-de-uaem.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acuerdo global de I+D</a> vinculante y el impulso del conocido delinkage: es decir, desvincular los costes de investigaci&oacute;n de los precios finales de las medicinas.
    </p><p class="article-text">
        Un problema real
    </p><p class="article-text">
        Las recomendaciones del Panel de Expertos identifican un problema real que ya no puede ser ignorado ni por el sector p&uacute;blico ni por el privado. Los precios de los medicamentos incrementan a una velocidad imposible de asimilar por ning&uacute;n Estado: mucho menos por sus ciudadanos. Precios secretos y establecidos de manera arbitraria por empresas que anteponen el lucro a la salud p&uacute;blica. Precios que disparan el gasto farmac&eacute;utico. Precios que, peor a&uacute;n, coartan este gasto farmac&eacute;utico a costa de racionar tratamientos y terapias que llegan solo a unos pocos, o de frenar autorizaciones de nuevos medicamentos con valor terap&eacute;utico a&ntilde;adido.
    </p><p class="article-text">
        Las recomendaciones del Panel de Expertos deben ser una gu&iacute;a internacional y nacional para darle coherencia a un sistema tan ineficaz como insostenible. En los pr&oacute;ximos meses seremos capaces de ver si sirven de algo; si calan. Es cierto que muchas iniciativas solo prosperaran si el compromiso internacional se asume. No obstante, otras recomendaciones que tienen que ver con el dinero p&uacute;blico invertido en I+D, proponen establecer condicionalidades que los Estados pueden asumir desde ahora mismo. El sector privado debe entender que la transparencia es la misma para todos los sectores industriales y que es por ello exigible. No podemos olvidar que el Estado es el principal cliente, y que el dinero con el que se pagan los medicamentos es de los ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos un nuevo modelo de I+D en salud que responda a las necesidades de la poblaci&oacute;n y de su salud, y no solo a los intereses financieros de las grandes compa&ntilde;&iacute;as farmac&eacute;uticas. Desde organizaciones como <a href="http://www.saludporderecho.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Salud por Derecho</a>, y a trav&eacute;s de campa&ntilde;as como <a href="http://www.noessano.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">No Es Sano</a>, llevamos muchos a&ntilde;os denunciando este problema que nos afecta a todos y que pone en riesgo la vida de millones de personas alrededor del planeta cada d&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Trillo, Irene Bernal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/onu-recomienda-modelo-id-salud_1_3821275.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Sep 2016 17:25:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/58226b2e-b23d-4648-bbd9-12ef2690164d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="179776" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/58226b2e-b23d-4648-bbd9-12ef2690164d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="179776" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La ONU recomienda saltarse las patentes de algunos fármacos cuando hay necesidad ciudadana]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/58226b2e-b23d-4648-bbd9-12ef2690164d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Patentes,Farmacéuticas,ONU - Organización de las Naciones Unidas,Salud,Sanidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El problema de la renta en la lucha contra el sida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/problema-renta-lucha-sida_1_3893153.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4982e283-6244-4067-913a-0c3741259521_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El problema de la renta en la lucha contra el sida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Países que pasan de Renta Baja a Renta Media son abandonados por los mecanismos de financiación internacional y han de responder con sus propios recursos a pandemias como el sida, la tuberculosis o la malaria</p><p class="subtitle">Las ONG se quedan sin financiación para apoyar a las poblaciones clave, que son criminalizadas y estigmatizadas por muchos gobiernos de estos países</p><p class="subtitle">El drama castiga enormemente a regiones de Europa del Este y Asia Central, y amenaza con echar por tierra los esfuerzos en América Latina</p></div><p class="article-text">
        Desde hace m&aacute;s de 50 a&ntilde;os, el Banco Mundial clasifica econ&oacute;micamente a los diferentes pa&iacute;ses del mundo usando una medida espec&iacute;fica del desarrollo econ&oacute;mico: el ingreso nacional bruto (INB) per c&aacute;pita. Por ejemplo, en su &uacute;ltima clasificaci&oacute;n, de julio de 2015, Bangladesh, Kenya, Myanmar y Tayikist&aacute;n dejaron de ser pa&iacute;ses de renta baja y pasaron a ser pa&iacute;ses de renta media. Mongolia y Paraguay, por otro lado, pasaron de la franja de ingreso medio-bajo a la de ingreso medio-alto.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que ese ascenso no significa necesariamente mejoras en la vida de muchos de sus habitantes. Algunos datos significativos: el 70% de la poblaci&oacute;n m&aacute;s pobre del mundo vive en pa&iacute;ses de Renta Media. El 60% de todas las personas con VIH/sida reside en estos pa&iacute;ses. Y tan solo el 44% de la poblaci&oacute;n residente en pa&iacute;ses de Renta Media tiene acceso a medicamentos.
    </p><p class="article-text">
        Son pa&iacute;ses muchas veces peque&ntilde;os, con grandes problemas de salud y epidemias muy concentradas entre sus poblaciones m&aacute;s vulnerables. Se encuentran sobre todo en Europa del Este y Am&eacute;rica Latina, y dependen enormemente de la ayuda exterior para financiar su respuesta a pandemias como el sida, la tuberculosis y la malaria.
    </p><h3 class="article-text">&lsquo;Trancisi&oacute;n&rsquo; de la financiaci&oacute;n </h3><p class="article-text">
        <strong>Trancisi&oacute;n&rsquo; de la financiaci&oacute;n </strong>&ldquo;Hace muchos a&ntilde;os que los mecanismos de financiamiento bilateral y multilateral tienen una agenda de financiar a los m&aacute;s pobres&rdquo; dice Javier Hourcade, representante regional de America Latina y el Caribe para la <a href="http://www.aidsalliance.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alianza Internacional</a>. &ldquo;Se basan en la premisa de que los pa&iacute;ses de renta media, al ser m&aacute;s ricos, pueden afrontar la respuesta a la epidemia de VIH con recursos propios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De este modo, los donantes internacionales como PEPFAR o, m&aacute;s importante, <a href="http://www.theglobalfund.org/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Fondo Mundial de lucha contra sida, tuberculosis o malaria</a> - un fondo internacional de vital importancia que financia en decenas de pa&iacute;ses programas de respuesta a las pandemias - comienzan procesos de &lsquo;transici&oacute;n&rsquo; en los pa&iacute;ses renta media para centrar sus ayudas en los pa&iacute;ses de renta m&aacute;s baja. &ldquo;&lsquo;Transici&oacute;n&rsquo; es una palabra desarrollada por estos donantes para salir de los pa&iacute;ses con un perfil bajo&rdquo; asegura Hourcade. &ldquo;Es una manera inmoral de abandonarlos. &rdquo;Transici&oacute;n&ldquo; no implica que estos pa&iacute;ses est&eacute;n preparados. No lo est&aacute;n. La gente que tiene HIV y vive para contarlo lo hace gracias a la solidaridad global&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La actual pol&iacute;tica de retirada del Fondo Mundial est&aacute; abandonando de manera irresponsable una serie de pa&iacute;ses de Europa del sureste, del este y Asia central&rdquo;, asegura Raminta Stuikyte, de European AIDS Treatment. &ldquo;La parte m&aacute;s vulnerable de ese proceso son las personas que se inyectan drogas, hombres que tienen sexo con hombres y trabajadoras sexuales. En el an&aacute;lisis de ONUSIDA hace varios a&ntilde;os, s&oacute;lo el 15% de la financiaci&oacute;n para estos grupos ven&iacute;an de financiaci&oacute;n nacional. El resto: donantes internacionales, principalmente el Fondo Mundial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El rol de las organizaciones de la sociedad civil, principales beneficiadas de las ayudas del Fondo Mundial, es fundamental para asegurar tratamiento y sensibilizar sobre estas poblaciones clave, que incluyen tambi&eacute;n a mujeres, adolescentes, presos y personas transexuales. Raramente los programas dirigidos a estos grupos van a ser financiados por los gobiernos que &ldquo;prefieren pagar precio el alto de los f&aacute;rmacos que el precio bajo de condones o programas de prevenci&oacute;n y sensibilizaci&oacute;n&rdquo; critica Hourcade. Y es que los gobiernos de muchos de estos pa&iacute;ses criminalizan y estigmatizan a estas poblaciones, que tras el abandono del Fondo Mundial y otros donantes perder&aacute;n servicios de prevenci&oacute;n, servicios legales y servicios de suministro de medicamentos. &ldquo;Las subvenciones del Fondo Mundial est&aacute;n terminando y los servicios est&aacute;n cerrando o reduciendo al m&iacute;nimo. Por desgracia las consecuencias est&aacute;n llegando muy r&aacute;pidamente&rdquo; dice Stuikyte.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccbe523b-6aff-43f0-8b37-dffdf1859722_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccbe523b-6aff-43f0-8b37-dffdf1859722_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccbe523b-6aff-43f0-8b37-dffdf1859722_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccbe523b-6aff-43f0-8b37-dffdf1859722_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccbe523b-6aff-43f0-8b37-dffdf1859722_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccbe523b-6aff-43f0-8b37-dffdf1859722_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ccbe523b-6aff-43f0-8b37-dffdf1859722_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><h3 class="article-text">Europa central y Asia Central </h3><p class="article-text">
        <strong>Europa central y Asia Central </strong>En Europa Oriental y Asia Central, las nuevas infecciones se incrementaron en un 30% entre 2000 y 2014 y el n&uacute;mero de muertes relacionadas con el sida en estas regiones aument&oacute; m&aacute;s del triple entre esos a&ntilde;os. Estas cifras mucho tienen que ver con esos procesos de &lsquo;transici&oacute;n&rsquo; de los donantes internacionales en pa&iacute;ses que aumentaban su clasificaci&oacute;n en el Banco Mundial.
    </p><p class="article-text">
        El caso de Ruman&iacute;a ilustra perfectamente este drama. &ldquo;En el a&ntilde;o 2011, cuando se retir&oacute; la concesi&oacute;n de financiaci&oacute;n para programas de VIH, el pa&iacute;s ten&iacute;a un 1% de prevalencia de VIH entre los usuarios de drogas inyectables. Un estudio revel&oacute; que la prevalencia en 2014 es de m&aacute;s de un 20%. Tambi&eacute;n ocurri&oacute; en Serbia: la concesi&oacute;n termin&oacute; hace dos a&ntilde;os y la prevalencia del VIH ha aumentado. En Montenegro, ha pasado un a&ntilde;o desde el cierre de la subvenci&oacute;n y las agencias locales est&aacute;n reportando que la prevalencia de VIH entre los hombres que tienen sexo con otros hombres se ha disparado hasta el 20%&rdquo; lamenta Stuikyte.
    </p><p class="article-text">
        Las ayudas para Bulgaria, Macedonia y Bosnia Herzegovina acaban este a&ntilde;o. Bielorrusia, Kazakst&aacute;n, Azerbaiy&aacute;n tambi&eacute;n han recibido su &uacute;ltima aportaci&oacute;n. Ser&aacute; el gobierno a partir de ahora quien deba cubrir las necesidades de las poblaciones clave, como el gobierno bosnio se ha comprometido a hacer pero, &ldquo;&iquest;c&oacute;mo van a hacerlo si no estaban realmente comprometidos con la respuestas al VIH y si, adem&aacute;s, existe un estigma y una discriminaci&oacute;n enorme hacia los trabajadores sexuales, los hombres homosexuales y los consumidores de drogas inyectables?&rdquo; se pregunta Skuikyte.
    </p><p class="article-text">
        Estos procesos de transici&oacute;n van a hacer que, ante la falta de fondos, muchas organizaciones de la sociedad civil desaparezcan, pese a su rol fundamental en ayudar a estas poblaciones olvidadas por los gobiernos. &ldquo;Serbia es el ejemplo de lo que sucede con los grupos locales&rdquo; cuenta Skuikyre. &ldquo;Veza, una organizaci&oacute;n que ofrec&iacute;a servicios de intercambio de agujas, ha tenido que terminar con sus operaciones. No tienen agujas para distribuir ni oficina, y han relatado como la unidad m&oacute;vil que fue comprada con dinero del Fondo Mundial fue reclamada por el Ministerio de Salud, ya que est&aacute; en sus cuentas y no puede ofrecer servicio a personas que se inyectan drogas&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Am&eacute;rica Latina y el Caribe </h3><p class="article-text">
        <strong>Am&eacute;rica Latina y el Caribe </strong>A diferencia de Europa del este y Asia central, las cifras muestran otra realidad en esta zona del mundo. De hecho, en Am&eacute;rica Latina, el n&uacute;mero de nuevas infecciones por el VIH en 2014 fue un 17% menor que en 2000, y en el Caribe se redujo a la mitad en el mismo periodo. Las muertes relacionadas con el sida han disminuido en un 31% en Am&eacute;rica Latina y en el Caribe a menos de la mitad.
    </p><p class="article-text">
        Pero en Latinoam&eacute;rica y el Caribe hay muchos pa&iacute;ses de renta media-baja que han pasado a ser pa&iacute;ses de renta media-alta y que pasan a ser no elegibles para el financiamiento, no solo del Fondo Mundial, sino tambi&eacute;n de PEPFAR y otros donantes. Esta retirada de apoyo afectar&aacute; de manera desproporcional a los programas con las poblaciones clave en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, y echar&aacute; por tierra todo lo conseguido hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A&uacute;n hay enormes problemas en muchas zonas, como varios pa&iacute;ses del Caribe o, por ejemplo, Belice, porque todav&iacute;a tienen sistemas legales que criminalizan relaciones entre el mismo sexo&rdquo;, dice Hourcade, mientras reivindica la necesidad de sistemas de salud fuertes que no solo necesitan dinero y financiaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n un activismo que luche por pol&iacute;ticas de integraci&oacute;n, educaci&oacute;n y desarrollo. Ese activismo que tanto peligro corre con la retirada de los donantes internacionales.
    </p><h3 class="article-text">Otros indicadores </h3><p class="article-text">
        <strong>Otros indicadores </strong>&ldquo;El problema es pensar en los problemas econ&oacute;micos para pensar en t&eacute;rminos de salud. Hay muchos t&eacute;rminos que no son tenidos en cuenta, como la desigualdad&rdquo; dice Hourcade. &ldquo;Los indicadores del Banco Mundial son caprichosos. Que un pa&iacute;s pase de ser de renta baja a renta media no quiere decir que el pa&iacute;s, de repente, est&aacute; fant&aacute;stico y pueda resolver todos sus problemas. Necesitamos indicadores diferentes para clasificar a los pa&iacute;ses, pero no existen y los actuales no resuelven estos problemas de salud y desarrollo. No es lo mismo ser India o China que Argentina o Brasil en nivel de deuda interna o pobreza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Fondo Mundial, PEPFAR o los otros donantes no deben tomar decisiones basadas en la renta per c&aacute;pita. Tampoco deben tener una &ldquo;mirada tan miope&rdquo; de lo que es la carga epid&eacute;mica. &ldquo;Si, por ejemplo, la poblaci&oacute;n transexual de Peru tiene una prevalencia de sida del 35% necesita dinero. Obviamente no tanto como la poblaci&oacute;n de Sud&aacute;frica, que tiene un 30% de prevalencia entre la poblaci&oacute;n general; no estamos pidiendo que la respuesta sea igual, pero debe ser coherente para poder financiar a las organizaciones de defensa de los derechos humanos y control social que trabaja con poblaciones clave&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las transiciones deben parar. O deben ser replanteadas. &ldquo;El Fondo Mundial est&aacute; comprobando de que sus anteriores salidas no han sido exitosas&rdquo; comenta Skuikyre. &ldquo;Habiendo construido una respuesta tan importante durante tantos a&ntilde;os para frenar la epidemia, dejarla caer ahora es criminal. Uno pesta&ntilde;ea y, de repente, todo es un desastre&rdquo; dice Hourcade. Y termina: &ldquo;El drama est&aacute; siendo la desaparici&oacute;n de las organizaciones de la sociedad civil. &iquest;Qui&eacute;n estar&aacute; ah&iacute; para proveer servicios a las poblaciones clave? Nadie&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/670376cf-667d-4c72-9759-63cd306d0d98_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/670376cf-667d-4c72-9759-63cd306d0d98_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/670376cf-667d-4c72-9759-63cd306d0d98_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/670376cf-667d-4c72-9759-63cd306d0d98_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/670376cf-667d-4c72-9759-63cd306d0d98_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/670376cf-667d-4c72-9759-63cd306d0d98_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/670376cf-667d-4c72-9759-63cd306d0d98_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><h3 class="article-text">El papel de Espa&ntilde;a</h3><p class="article-text">
        <strong>El papel de Espa&ntilde;a</strong>Hace muchos a&ntilde;os que Espa&ntilde;a dej&oacute; de ser un actor importante en la lucha contra el sida, tanto en ayuda bilateral como en ayuda multilateral. Si antes de 2011 Espa&ntilde;a lleg&oacute; a ser el quinto mayor donante del Fondo Mundial, desde entonces no ha donado ni un solo c&eacute;ntimo. Es m&aacute;s: todav&iacute;a debe 140 de los 600 millones comprometidos en ese periodo.
    </p><p class="article-text">
        Desde diferentes organizaciones de la sociedad civil, como <a href="http://www.saludporderecho.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Salud por Derecho</a>, hemos insistido y trabajado para que el Gobierno espa&ntilde;ol recupere poco a poco los niveles de inversi&oacute;n anteriores. Esperamos que para la Conferencia de Reposici&oacute;n de fondos del Fondo Mundial, que tendr&aacute; lugar en Canad&aacute; durante septiembre, Espa&ntilde;a vuelva a ofrecer aportaciones acordes con la gravedad de estas pandemias.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la ayuda bilateral puede servir para ayudar a los pa&iacute;ses de Renta Media que los financiadores han ido abandonando. Por eso tambi&eacute;n proponemos poner en marcha programas bilaterales con determinados pa&iacute;ses de Latinoam&eacute;rica o Europa del Este para apoyar los servicios de prevenci&oacute;n y a la sociedad civil, que as&iacute; podr&aacute;n realizar una incidencia pol&iacute;tica que consiga despertar la conciencia de los gobiernos para ofrecer una respuesta que incluya a las poblaciones clave.
    </p><p class="article-text">
        <em>Pablo Trillo es periodista, trabaja en Salud por Derecho, y est&aacute; en Durban, Sud&aacute;frica, cubriendo la XXI Conferencia Mundial de sida.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Trillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/problema-renta-lucha-sida_1_3893153.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Jul 2016 17:19:45 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4982e283-6244-4067-913a-0c3741259521_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="243527" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4982e283-6244-4067-913a-0c3741259521_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="243527" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El problema de la renta en la lucha contra el sida]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4982e283-6244-4067-913a-0c3741259521_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[SIDA,VIH]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Durban a Durban: 16 años de lucha contra el sida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/durban-anos-lucha-sida_1_3897290.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/402257f0-9578-4080-96de-2c30f7a708ba_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Manifestación en Durban (Sudáfrica) por los derechos de las personas con VIH este lunes | FOTO: Pablo Trillo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las predicciones de los mayores organismos de salud del mundo permiten soñar con el fin de la pandemia del sida en 2030</p><p class="subtitle">Buena parte de los enormes (pero no suficientes) avances hasta la fecha tienen que ver con lo que se inició en Durban en el año 2000, en la XIII Conferencia Internacional del Sida</p><p class="subtitle">16 años más tarde, la misma ciudad costera de Sudáfrica vuelve a acoger la XXI edición del evento, en donde se espera recuperar el espíritu del 2000 para que la lucha contra el VIH no cese</p></div><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2000 apenas 700.000 personas ten&iacute;an acceso a medicamentos para tratar el VIH. El dato es escalofriante si sabemos que, en aquel momento, m&aacute;s de 34 millones de personas viv&iacute;an con esta enfermedad. Cada a&ntilde;o hab&iacute;a m&aacute;s de cinco millones de nuevas infecciones y, solo en 1999, murieron cerca de tres millones de personas. Lo peor de todo: el drama iba en aumento.
    </p><p class="article-text">
        El sida estaba devastando poblaciones enteras, dejando millones de ni&ntilde;os hu&eacute;rfanos, sobre todo en las zonas con menos recursos del planeta. Decenas de pa&iacute;ses en los que ni los gobiernos ni las personas que viv&iacute;an con esta enfermedad pod&iacute;an plantearse siquiera la opci&oacute;n de pagar unos tratamientos que rondaban por entonces los 10.000 d&oacute;lares por paciente.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, en el a&ntilde;o 2016, el sida no ha dejado de ser un problema de salud p&uacute;blica. De hecho, la cifra de 35 millones de personas viviendo con sida sigue inamovible. Pero hay diferencias notorias: cerca de 17 millones de personas est&aacute;n ya bajo tratamiento, y el n&uacute;mero de fallecimientos (pese a que a&uacute;n es alt&iacute;simo) ha descendido hasta los 1,2 millones de personas al a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        En 2014, por primera vez en la historia, el n&uacute;mero de personas que se incorporaban al tratamiento para VIH fue mayor que las que se infectaban por el virus; y el precio de los algunos tratamientos de primera l&iacute;nea en la actualidad es inferior a 100 d&oacute;lares por paciente. Y lo m&aacute;s importante: las predicciones de los mayores organismos de salud del mundo (OMS, ONUSIDA) nos permiten so&ntilde;ar con el fin de la pandemia en 2030.
    </p><p class="article-text">
        Gran parte de estos enormes (pero no suficientes) progresos tienen que ver con lo ocurrido en el a&ntilde;o 2000 en Durban, una ciudad costera de Sud&aacute;frica en la que se celebr&oacute; la XIII Conferencia Internacional del Sida. 16 a&ntilde;os m&aacute;s tarde, alrededor de 20.000 cient&iacute;ficos, investigadores, pol&iacute;ticos, sociedad civil, grupos de pacientes y muchos m&aacute;s profesionales de la salud p&uacute;blica nos juntaremos de nuevo en Durban para &ldquo;promover la excelencia cient&iacute;fica y la investigaci&oacute;n, fomentar la acci&oacute;n individual y colectiva, el di&aacute;logo multisectorial y el debate constructivo&rdquo; y para, con el esp&iacute;ritu de aquel a&ntilde;o 2000, crear una respuesta global y conjunta al sida, y ver su fin en 2030.
    </p><h3 class="article-text">Durban, 2000</h3><p class="article-text">
        <strong>Durban, 2000</strong>De las doce ediciones anteriores de esta conferencia, &ndash;la m&aacute;s importante del mundo en cuanto a sida&ndash;, ninguna hab&iacute;a tenido lugar en un pa&iacute;s en desarrollo. Y Sud&aacute;frica, en el a&ntilde;o 2000 no solo era un pa&iacute;s en desarrollo, sino que era adem&aacute;s el pa&iacute;s m&aacute;s castigado por una pandemia que se cebaba con sus ciudadanos: 4 millones de personas ten&iacute;an el virus del VIH y &eacute;ste se propagaba m&aacute;s r&aacute;pidamente all&iacute; que en ning&uacute;n otro lugar del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Las causas eran m&uacute;ltiples, y no ten&iacute;an que ver con el dinero, pese a que por aquel entonces el propio presidente de la naci&oacute;n, Thabo Mbeki, se mostraba esc&eacute;ptico sobre el origen del sida y aseguraba que era la pobreza extrema la causante principal de la enfermedad. Es m&aacute;s: tambi&eacute;n asegur&oacute; que los s&iacute;ntomas del virus eran causados por los tratamientos antirretrovirales creados por las compa&ntilde;&iacute;as farmac&eacute;uticas de occidente, argumento que le serv&iacute;a para negar tratamiento incluso a las mujeres embarazadas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/20512923-b8a6-471a-91fa-1a7a7266fbaa_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/20512923-b8a6-471a-91fa-1a7a7266fbaa_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/20512923-b8a6-471a-91fa-1a7a7266fbaa_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/20512923-b8a6-471a-91fa-1a7a7266fbaa_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/20512923-b8a6-471a-91fa-1a7a7266fbaa_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/20512923-b8a6-471a-91fa-1a7a7266fbaa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/20512923-b8a6-471a-91fa-1a7a7266fbaa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Esta falta de conocimiento, as&iacute; como la negaci&oacute;n de los avances cient&iacute;ficos que ya demostraban que el VIH era el causante del sida, no facilitaron las tareas de prevenci&oacute;n y educaci&oacute;n (como el simple uso de preservativos) para un pa&iacute;s en donde el sida se cobraba, diariamente, 600 vidas.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, semanas antes de la conferencia, 5.000 cient&iacute;ficos de todas las partes del mundo firmaron la &lsquo;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Declaraci%C3%B3n_de_Durban" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Declaraci&oacute;n de Durban&rsquo;</a>, con la que especificaban al gobierno sudafricano (y al mundo en general) que la enfermedad del sida se debe &uacute;nicamente a la expansi&oacute;n del virus en el organismo humano. La evidencia de que el VIH causa el sida es &ldquo;clara, exhaustiva y sin ambig&uuml;edades&rdquo;, aseguraba la declaraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Break the Silence&rdquo; (Romper el silencio), fue el lema que dio nombre a la Conferencia Mundial del Sida, cuyo acto de presentaci&oacute;n para los 12.000 participantes ten&iacute;a lugar un 9 de julio del a&ntilde;o 2000.
    </p><h3 class="article-text">El problema del acceso</h3><p class="article-text">
        <strong>El problema del acceso</strong>No iba a ser una conferencia m&aacute;s, claro. El foco del evento iba a estar en el enorme impacto en salud global que viv&iacute;a el &Aacute;frica Subsahariana y las diferencias abrumadoras que hab&iacute;a en el acceso a los tratamientos entre los pa&iacute;ses ricos y empobrecidos. Por eso, antes, durante y despu&eacute;s de la conferencia, el evento se vio rodeado de manifestaciones de gente viviendo con sida y organizaciones de la sociedad civil que ped&iacute;an, sobre todo, un descenso importante en el precio de los medicamentos para la enfermedad.
    </p><p class="article-text">
        Los tratamientos existentes se mostraban eficaces, y serv&iacute;an adem&aacute;s para tratar, curar o prevenir enfermedades asociadas al sida, que mataban a un gran n&uacute;mero de personas que viv&iacute;an con la enfermedad. Pero los cerca de 10.000 d&oacute;lares por paciente que costaba cada tratamiento hac&iacute;an imposible que la mayor parte de la poblaci&oacute;n pudiese acceder a ellos.
    </p><p class="article-text">
        Esta problem&aacute;tica se hizo medi&aacute;tica con el caso del juez del Tribunal Supremo de Johannesburgo, Edwin Cameron, que durante esa misma conferencia se convirti&oacute; en un s&iacute;mbolo de la disparidad y acapar&oacute; portadas en los medios tras asegurar: &ldquo;Soy blanco, sudafricano, homosexual y tengo sida&rdquo; en el contexto de una charla en la que confesaba poder pagar su tratamiento gracias a un salario que, literalmente, era tres veces m&aacute;s alto que el de la mayor parte de &lsquo;sus colegas&rsquo; sudafricanos.
    </p><p class="article-text">
        La posici&oacute;n de la sociedad civil estaba clara: todo el mundo tiene derecho a la salud, independientemente de su procedencia o estatus econ&oacute;mico, por lo que el precio no deb&iacute;a ser una barrera para conseguir los tratamientos. Tratamientos que no solo eran esenciales para la vida, sino tambi&eacute;n para promover el desarrollo social y econ&oacute;mico de todos. Y es que el sida era (y es) un factor fundamental de la desigualdad y la pobreza en los pa&iacute;ses y comunidades m&aacute;s afectadas, y ampl&iacute;a la brecha entre las naciones y personas ricas y pobres del planeta.
    </p><p class="article-text">
        El derecho de las mujeres y los ni&ntilde;os en el acceso a tratamientos fue un foco importante de las protestas, siendo estos los sectores de poblaci&oacute;n m&aacute;s desfavorecidos por entonces. Cab&iacute;a destacar la importancia de ofrecer tratamiento a las mujeres embarazas para prevenir la transmisi&oacute;n del VOH a sus hijos, pese a las reticencias y el escepticismo del presidente Mbeki. No se pod&iacute;a denegar el acceso tratando de levantar una cortina de humo sobre la causa del sida.
    </p><p class="article-text">
        Las manifestaciones, organizadas por <a href="https://www.google.co.za/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=1&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0ahUKEwiBm5XBnfvNAhVCBsAKHXGoCLwQFggfMAA&amp;url=http%3A%2F%2Fwww.tac.org.za%2F&amp;usg=AFQjCNFv_jD6qw953p4QVqc0pPo_FLndZw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Treatment Action Campaign</a> (TAC), <a href="http://www.actupny.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ACT UP</a> y <a href="https://www.google.co.za/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=1&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0ahUKEwiZwb3BnfvNAhVJJsAKHYwPDnAQFggcMAA&amp;url=http%3A%2F%2Fwww.healthgap.org%2F&amp;usg=AFQjCNFHkhRjnLxXu4WHqpCmMKbuiuDaVg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Health Global Access Coalition</a>, se concentraban delante de las puertas de las oficinas de compa&ntilde;&iacute;as farmac&eacute;uticas como Pfizer, para pedir un descenso en el precio de sus f&aacute;rmacos. Sin permiso de las autoridades, los manifestantes del 9 de julio llegaron de forma pac&iacute;fica hasta el mismo ayuntamiento y los l&iacute;deres de las organizaciones terminaron entregando un <em>memorandum</em>, con el que exig&iacute;an al gobierno que importase paralelamente tratamientos, que emitiese licencias obligatorias sobre f&aacute;rmacos que no pod&iacute;an pagar y que fuese capaz de abastecerse de medicamentos asequibles, incluidos los antirretrovirales, con especial insistencia en la zidobudina, primer medicamento antirretroviral, y la nevirapina para las mujeres embarazadas, buscando as&iacute; prevenir la transmisi&oacute;n de madre a hijo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4982e283-6244-4067-913a-0c3741259521_9-16-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4982e283-6244-4067-913a-0c3741259521_9-16-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4982e283-6244-4067-913a-0c3741259521_9-16-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4982e283-6244-4067-913a-0c3741259521_9-16-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4982e283-6244-4067-913a-0c3741259521_9-16-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4982e283-6244-4067-913a-0c3741259521_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4982e283-6244-4067-913a-0c3741259521_9-16-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><h3 class="article-text">El discurso de Mandela </h3><p class="article-text">
        <strong>El discurso de Mandela </strong>Fue Nelson Mandela, ya por entonces expresidente sudafricano, el encargado de clausurar la conferencia con un discurso ante un auditorio repleto. &ldquo;No nos equivoquemos: una tragedia de proporciones sin precedentes se est&aacute; desarrollando en &Aacute;frica. El sida se est&aacute; cobrando m&aacute;s vidas que la suma total de todas las guerras, las hambrunas, las inundaciones y los estragos de enfermedades mortales como malaria. Es devastador para familias y comunidades enteras, para los servicios de salud; y le est&aacute; quitando a las escuelas tanto a los alumnos como a los maestros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nelson Mandela no dud&oacute; en ejercer presi&oacute;n sobre el Gobierno sudafricano para poner fin a la irresponsabilidad, lentitud y la falta de acci&oacute;n en la lucha contra el &ldquo;azote&rdquo; del sida. &ldquo;La experiencia en varios pa&iacute;ses ha ense&ntilde;ado que la infecci&oacute;n por el VIH se puede prevenir mediante la inversi&oacute;n en la informaci&oacute;n y el desarrollo de habilidades para la vida de los j&oacute;venes. La promoci&oacute;n de la abstinencia, el sexo seguro y el uso de preservativos y asegurar el tratamiento precoz de las enfermedades de transmisi&oacute;n sexual son algunos de los pasos necesarios y sobre los que no puede haber disputa. Asegurar que las personas, especialmente los j&oacute;venes, tengan acceso voluntario y confidencial a asesoramiento y servicios de pruebas sobre el VIH y la introducci&oacute;n de medidas para reducir la transmisi&oacute;n de madre a hijo han demostrado ser esenciales en la lucha contra el sida. Hemos reconocido la importancia de abordar la estigmatizaci&oacute;n y la discriminaci&oacute;n, y de proporcionar un ambiente seguro y de apoyo para las personas afectadas por el VIH/sida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El reto es pasar de la ret&oacute;rica a la acci&oacute;n, y la acci&oacute;n a una intensidad y una escala sin precedentes. Necesitamos centrarnos en lo que sabemos que funciona&rdquo;, dijo entonces, lanzando un mensaje claro al presidente Mbeki, del que dijo tambi&eacute;n, en un gui&ntilde;o afortunado, ser &ldquo;un hombre de gran inteligencia que toma el pensamiento cient&iacute;fico muy en serio y que dirige un gobierno que s&eacute; que est&aacute; comprometido con los principios de la ciencia y la raz&oacute;n&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Un punto de inflexi&oacute;n</h3><p class="article-text">
        <strong>Un punto de inflexi&oacute;n</strong>El &eacute;xito de la conferencia proporcion&oacute; a los organizadores locales un excedente econ&oacute;mico que permiti&oacute; organizar varias conferencias nacionales sobre sida durante los a&ntilde;os siguientes. Adem&aacute;s, ese mismo a&ntilde;o, las Naciones Unidas firmaban la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Declaraci%C3%B3n_del_Milenio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Declaraci&oacute;n del Milenio</a> y establec&iacute;an los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Objetivos_de_Desarrollo_del_Milenio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Objetivos de Desarrollo del Milenio</a> en busca de un mundo m&aacute;s justo pac&iacute;fico y pr&oacute;spero. Entre sus ocho objetivos se pod&iacute;a encontrar uno que persegu&iacute;a &ldquo;combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 2001, apenas un a&ntilde;o despu&eacute;s de la conferencia, 198 gobiernos se dieron cita en la primera sesi&oacute;n especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA. Fue una reuni&oacute;n al m&aacute;s alto nivel pol&iacute;tico ante la alarma por una epidemia que se propagaba sin control y causaba estragos en cada rinc&oacute;n del planeta. De all&iacute; surgi&oacute; la <a href="http://www.un.org/es/comun/docs/?symbol=A/RES/S-26/2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Declaraci&oacute;n de compromiso en la lucha contra el VIH/sida</a>, con la que los jefes de Estado y Gobierno de todas las Naciones Unidas afrontaban el VIH/sida como una cuesti&oacute;n de seguridad global y creaban un marco estrat&eacute;gico con objetivos de financiaci&oacute;n, prevenci&oacute;n, tratamiento e investigaci&oacute;n y un periodo extraordinario de sesiones para acabar con la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        Al a&ntilde;o siguiente, en 2002, se materializ&oacute; un organismo que se hab&iacute;a ideado en estas dos anteriores reuniones: <a href="http://www.theglobalfund.org/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Fondo Mundial de lucha contra sida, tuberculosis y malaria</a>, una asociaci&oacute;n entre gobiernos, sociedad civil, sector privado y personas afectadas por estas enfermedades que recauda e invierte m&aacute;s de 3.500 millones de euros al a&ntilde;o y que, a d&iacute;a de hoy, ofrece tratamiento para el sida a m&aacute;s de la mitad de los 17 millones de personas que globalmente tienen acceso a estos. Adem&aacute;s, combate ferozmente la tuberculosis (que ya mata cada a&ntilde;o a m&aacute;s gente que el sida) y la malaria. En su &uacute;ltimo informe, asegura que desde 2002 se han salvado 17 millones de vidas gracias a las inversiones realizadas. Y pretende alcanzar los 22 millones a finales de 2016.
    </p><p class="article-text">
        Al tiempo llegaron las siguientes reuniones de alto nivel de 2006, 2008, 2011 que sirvieron para examinar tanto los &eacute;xitos como las fallas de los compromisos adquiridos anteriormente, adem&aacute;s de firmar declaraciones conjuntas como la Declaraci&oacute;n Pol&iacute;tica de VIH/sida de 2011, que marcaba nuevos objetivos, como el ya conseguido <em>15 en 15</em> (que para el a&ntilde;o 2015 hubiese 15 millones de personas bajo tratamiento). 
    </p><p class="article-text">
        La m&aacute;s reciente, en junio de 2016, que termin&oacute; con la <a href="http://www.un.org/en/ga/search/view_doc.asp?symbol=A/RES/60/262" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Declaraci&oacute;n Pol&iacute;tica de 2016</a>, ha dejado un sabor agridulce. Por un lado, establece de manera ambiciosa algunos objetivos de financiaci&oacute;n para acabar con el sida en el a&ntilde;o 2030. Pero, por el otro, <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/ONU-compromisos-afectados-VIH-LGTBI_0_525298433.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la reuni&oacute;n dej&oacute; un halo de olvido y desinter&eacute;s para las poblaciones clave:</a> mujeres, ni&ntilde;os, hombres que tienen sexo con otros hombres, personas transexuales, trabajadores del sexo, gente joven y consumidores de drogas<strong>. </strong>
    </p><h3 class="article-text">El problema de los pa&iacute;ses de Renta Media</h3><p class="article-text">
        <strong>El problema de los pa&iacute;ses de Renta Media</strong>Los progresos han sido notables en estos &uacute;ltimos 16 a&ntilde;os. 2014 no fue solo el a&ntilde;o en el que, por primera vez, el n&uacute;mero de personas que se incorporaban al tratamiento para VIH fue mayor que las que se infectaban por el virus. Tambi&eacute;n fue el a&ntilde;o en que, por primera vez, un pa&iacute;s (Cuba) eliminaba la transmisi&oacute;n materno filial del virus (a d&iacute;a de hoy Tailandia, Armenia, Bielorrusia y la Rep&uacute;blica de Moldavia tambi&eacute;n lo han conseguido). 
    </p><p class="article-text">
        ONUSIDA estima que a finales de 2014 las nuevas infecciones por el VIH hab&iacute;an disminuido en un 35&thinsp;% desde el m&aacute;ximo del a&ntilde;o 2000 y las muertes relacionadas con el sida se redujeron en un 42&thinsp;% desde el m&aacute;ximo de 2004. Cerca de 17 millones de personas tienen acceso a tratamiento antirretroviral. Mucho tiene todo esto que ver con lo que pacientes y sociedad civil demandaban en las calles de Durban hace 16 a&ntilde;os: <a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/precio-tratamiento-sida-bajado_6_39606044.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los precios de los tratamientos para el sida han descendido en un 99% desde el a&ntilde;o 2000.</a>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fbf27c2-386a-4a52-9123-dace896a715e_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fbf27c2-386a-4a52-9123-dace896a715e_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fbf27c2-386a-4a52-9123-dace896a715e_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fbf27c2-386a-4a52-9123-dace896a715e_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fbf27c2-386a-4a52-9123-dace896a715e_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6fbf27c2-386a-4a52-9123-dace896a715e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6fbf27c2-386a-4a52-9123-dace896a715e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Sin embargo, queda mucho trabajo por hacer. En 2015, 1,1 millones de personas murieron a causa de enfermedades relacionadas con el sida y dos millones de personas contrajeron el VIH. El sida sigue infectando a 6.000 personas cada d&iacute;a y ya son m&aacute;s de 36 millones las personas que viven con el virus (el 95% en pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo). Adem&aacute;s, una de cada dos personas (casi 20 millones) no conocen su estado positivo y m&aacute;s de 25 millones de afectados que re&uacute;nen las condiciones para recibir esa terapia no tienen acceso a los medicamentos antirretrovirales.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; uno de los focos del problema ahora mismo en la lucha contra la pandemia est&aacute; en los pa&iacute;ses de Renta Media; y es que hay un n&uacute;mero cada vez mayor de personas viviendo con VIH en estos pa&iacute;ses, que albergan a casi tres cuartos de la poblaci&oacute;n m&aacute;s pobre del mundo. De hecho, se estima que el 60% de las personas viviendo con VIH vive en pa&iacute;ses de Renta Media y que para 2020 ser&aacute; un 70%.
    </p><p class="article-text">
        A esto hay que a&ntilde;adir que muchos de ellos son pa&iacute;ses con pol&iacute;ticas muy conservadoras y represivas en los que los derechos humanos son vulnerados constantemente y en donde las poblaciones clave no solo no son tenidas en cuenta ni acceden a los servicios necesarios, sino que est&aacute;n estigmatizadas y criminalizadas.
    </p><p class="article-text">
        Estos pa&iacute;ses, debido a su clasificaci&oacute;n de Renta Media, est&aacute;n dejando de recibir fondos de organismos multilaterales y agencias bilaterales de cooperaci&oacute;n que pasan a enfocarse solo en los pa&iacute;ses de menos ingresos. De este modo, son los propios pa&iacute;ses quienes han de asumir la respuesta al sida a trav&eacute;s de sus fondos y de sus pol&iacute;ticas, algo que, en muchas ocasiones, no es factible.
    </p><p class="article-text">
        En algunos casos, porque el crecimiento de la financiaci&oacute;n interna no es suficiente para cubrir todas las necesidades. En otros, porque el aumento de la financiaci&oacute;n nacional no se traduce en programas que llegan a las poblaciones m&aacute;s afectadas, ya sea debido a las barreras pol&iacute;ticas o legales (estigma y criminalizaci&oacute;n de poblaciones clave) o debido a que el pa&iacute;s se centra en asumir el suministro de medicamentos antirretrovirales a expensas de otras acciones preventivas o la promoci&oacute;n de los derechos humanos en las intervenciones relacionadas.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo: hay un enorme problema en el acceso a medicamentos. Las estrategias de precios de la industria farmac&eacute;utica para los medicamentos antirretrovirales y otros medicamentos (incluyendo precios diferenciados, programas de concesi&oacute;n de licencias y donaciones voluntarias) excluyen deliberadamente a los pa&iacute;ses de Renta Media de acceder a los precios globales m&aacute;s bajos, solo a disposici&oacute;n de los pa&iacute;ses de bajos ingresos.
    </p><h3 class="article-text">Durban, 2016</h3><p class="article-text">
        <strong>Durban, 2016</strong>En septiembre de 2015 se firmaban <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Comienza-nueva-desarrollo-sostenible_0_471053581.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Objetivos de Desarrollo Sostenible</a>, una continuaci&oacute;n de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de 2000, de nuevo en un marco de erradicaci&oacute;n de la pobreza y las desigualdades. Con ello se reafirm&oacute; el objetivo ambicioso y contundente de acabar con la epidemia de sida en 2030.
    </p><p class="article-text">
        En junio de este a&ntilde;o tuvo lugar la mencionada Reuni&oacute;n de Alto nivel de Naciones Unidas, y del 17 al 22 de este mes se celebrar&aacute; una de las mayores conferencias mundiales sobre sida realizadas hasta la fecha, en la que miles de personas se reunir&aacute;n en cientos de charlas, talleres, presentaciones, coloquios y todo tipo de espacios para tratar de convertir los avances cient&iacute;ficos en avances y asociaciones que permitan progresar en una agenda post 2015 con el fin de acabar con la pandemia en 2030.
    </p><p class="article-text">
        El lema de este a&ntilde;o, &ldquo;Access Equity Rights Now&rdquo; (&ldquo;Igualdad de Derechos en el Acceso Ya&rdquo;), es una llamada a la acci&oacute;n para realizar un trabajo conjunto que permita llegar a ese ampl&iacute;simo porcentaje de gente viviendo con sida que a&uacute;n carece de acceso a programas de tratamiento, prevenci&oacute;n, apoyo y cuidado, en un momento complejo en el que la investigaci&oacute;n de una vacuna parece a&uacute;n estancada y la violaci&oacute;n de derechos humanos fundamentales sigue minando la efectividad de la respuesta.
    </p><p class="article-text">
        Entre los objetivos m&aacute;s notables de la conferencia se encuentra el ineludible y primordial de promover respuestas al VIH que est&eacute;n hechas a la medida de las poblaciones e mayor riesgo. Solo fomentando una respuesta que mantenga a las poblaciones afectadas por el VIH como parte fundamental del proceso y que rompa con el estigma y la criminalizaci&oacute;n, se podr&aacute; luchar contra la pandemia. Adem&aacute;s, la educaci&oacute;n sexual, la lucha contra la violencia de g&eacute;nero, la promoci&oacute;n del activ&iacute;simo y la movilizaci&oacute;n de las diferentes comunidades ser&aacute;n temas centrales en Durban.
    </p><p class="article-text">
        La sociedad civil tiene claro que retomar el esp&iacute;ritu del a&ntilde;o 2000 ser&aacute; fundamental. As&iacute; que, nuevamente, algunas de las organizaciones que hace 16 a&ntilde;os salieron a las calles y miles de manifestantes de Sud&aacute;frica y del resto del planeta, han convocado una marcha para pedir tratamiento para todas y cada una de las personas que viven con el virus. De nuevo, habr&aacute; entrega de Memorandums a responsables del Gobierno de Sud&aacute;frica, PEPFAR, Fondo Mundial, ONUSIDA, OMS, etc, en los que se recoger&aacute; las peticiones de la sociedad civil y con los que se pedir&aacute; a los l&iacute;deres de todo el mundo pasar a la acci&oacute;n de una vez por todas.
    </p><p class="article-text">
        Desde <a href="http://www.saludporderecho.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Salud por Derecho</a> nos uniremos a las marchas de Durban, con la esperanza de que las pol&iacute;ticas adecuadas (incluyendo la de pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a, que desde 2011 tiene un papel nulo en la lucha contra el sida) y el respeto de los derechos humanos nos lleven a ver el fin de estas pandemias en 2030, sin que ning&uacute;n sector clave de poblaci&oacute;n haya sido olvidado. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Pablo Trillo es periodista de Salud por Derecho y est&aacute; en Durban, Sud&aacute;frica, cubriendo la XXI Conferencia Mundial del Sida.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Trillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/durban-anos-lucha-sida_1_3897290.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Jul 2016 17:55:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/402257f0-9578-4080-96de-2c30f7a708ba_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="316377" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/402257f0-9578-4080-96de-2c30f7a708ba_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="316377" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[De Durban a Durban: 16 años de lucha contra el sida]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/402257f0-9578-4080-96de-2c30f7a708ba_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[SIDA,VIH,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Observatorio Global de I+D en salud comienza a tomar forma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/observatorio-global-id-comienza-forma_1_3972497.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La falta de voluntad política y financiación había obviado este Observatorio aprobado por la OMS hace tres años</p><p class="subtitle">El Observatorio tiene como objetivo ser una fuente de información y análisis de la I+D en salud, y establecer coherencia entre la salud pública y propiedad intelectual</p><p class="subtitle">"La 69 Asamblea Mundial de la Salud terminó dejando un sabor agridulce: se ponen tantas esperanzas que luego los avances resultan tibios"</p></div><p class="article-text">
        Son muchos los a&ntilde;os que activistas, investigadores, m&eacute;dicos y otros profesionales del sector, llevamos reclamando a la OMS que tome cartas en este asunto e impulse una iniciativa global que coordine la investigaci&oacute;n y el desarrollo (I+D) de f&aacute;rmacos. Una iniciativa con financiaci&oacute;n propia que impulse una agenda de I+D basada en las necesidades de la poblaci&oacute;n y no en los intereses privados. Durante muchos a&ntilde;os se habl&oacute; de un Tratado Internacional: fuimos, quiz&aacute;s, tan ambiciosos como ingenuos. Sin embargo, durante la Asamblea Mundial del a&ntilde;o 2013 se aprob&oacute; el <a href="http://www.who.int/research-observatory/about/en/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Observatorio Global de Investigaci&oacute;n en Salud y Desarrollo</a>, un comienzo m&aacute;s realista pero que, hasta la fecha, ha tenido escasos avances.
    </p><p class="article-text">
        Tres a&ntilde;os despu&eacute;s, la 69 asamblea de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), celebrada a finales de mayo en Ginebra, ha concluido arrojando una peque&ntilde;a esperanza para los que abogamos por un cambio en el modelo de investigaci&oacute;n y desarrollo de f&aacute;rmacos: la financiaci&oacute;n del Observatorio Global y su puesta en marcha definitiva.
    </p><p class="article-text">
        El Observatorio (que ten&iacute;a vocaci&oacute;n de ser un mecanismo de coordinaci&oacute;n) ha quedado como una estructura para garantizar el seguimiento y an&aacute;lisis de la informaci&oacute;n relevante sobre la I+D en salud. Su objetivo es recopilar informaci&oacute;n y ser una fuente centralizada y completa de datos sobre qu&eacute; I+D se lleva a cabo, d&oacute;nde se realiza, por qui&eacute;n y c&oacute;mo. As&iacute;, identificando las deficiencias y las oportunidades, el Observatorio pretende apoyar el establecimiento de prioridades para las nuevas inversiones en I+D basadas en las necesidades de salud p&uacute;blica, aunar esfuerzos a nivel global a trav&eacute;s de una informaci&oacute;n, que ayudar&aacute;, adem&aacute;s, a la vigilancia del modelo de investigaci&oacute;n y desarrollo de f&aacute;rmacos.
    </p><p class="article-text">
        El borrador final de la <a href="http://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/WHA69/A69_BCONF6-en.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">resoluci&oacute;n de la OMS</a> en la &uacute;ltima Asamblea da pasos importantes en tanto que insta, entre otras cosas, a desarrollar una instituci&oacute;n en todas sus capacidades, cosa que no ha ocurrido hasta ahora debido a la falta de voluntad pol&iacute;tica y de financiaci&oacute;n. La resoluci&oacute;n demanda tambi&eacute;n una financiaci&oacute;n sostenible para la I+D biom&eacute;dica, algo clave para comenzar a crear un modelo en el que la salud p&uacute;blica se anteponga a los intereses comerciales y privados, en el que se investiguen enfermedades 'poco rentables' para la industria farmac&eacute;utica y en el que los medicamentos sean accesibles para toda la poblaci&oacute;n. Todo ello realizado a trav&eacute;s de un comit&eacute; de expertos que establezcan las prioridades de investigaci&oacute;n y que promuevan la coherencia de pol&iacute;ticas en I+D.
    </p><p class="article-text">
        2017 ser&aacute; fundamental. Hay que esperar el resultado del informe que presentar&aacute; el <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/comunidad-internacional-problema-desarrollo-farmacos_0_493450923.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Panel de Ato nivel de Acceso a Medicamentos</a> en septiembre y a los resultados de las elecciones en EE.UU, un actor clave&nbsp;en este cambio tan necesario. El debate, entonces, girar&aacute; en torno a las contribuciones de los diferentes Estados para la financiaci&oacute;n del Observatorio. Entre ellos deber&iacute;a estar Espa&ntilde;a, comprometi&eacute;ndose con el cambio en el modelo de innovaci&oacute;n biom&eacute;dica, como pide la campa&ntilde;a <a href="http://www.noessano.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">No es Sano</a>&nbsp;y un gran n&uacute;mero de organizaciones de la sociedad civil.
    </p><p class="article-text">
        Termin&oacute; la 69 Asamblea Mundial de la Salud dejando un sabor agridulce. Suele ocurrir en estos espacios: se ponen tantas esperanzas que luego los avances resultan tibios. Otras veces, simplemente, las propuestas realizadas terminan siendo otras cosas, como ocurri&oacute; con esa intenci&oacute;n de Tratado Internacional que deriv&oacute; en un Observatorio. Pero son avances, y con esos ojos optimistas tratamos de mirar lo que ha ocurrido en Ginebra estos d&iacute;as. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Bernal, Pablo Trillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/observatorio-global-id-comienza-forma_1_3972497.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Jun 2016 17:56:43 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El Observatorio Global de I+D en salud comienza a tomar forma]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Salud,Sanidad,Medicamentos,OMS - Organización Mundial de la Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La comunidad internacional reconoce el problema del acceso a fármacos y su desarrollo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/comunidad-internacional-problema-desarrollo-farmacos_1_4113771.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/76b726e4-9c5f-4c1f-9de1-39da2ad4255b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Fotograma del documental &#039;Investigación Médica: Houston, tenemos un problema&#039;, de Salud por Derecho."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un tercio de la población mundial carece de acceso a medicamentos esenciales y el sistema de innovación actual no responde a los problemas de salud pública</p><p class="subtitle">La Secretaría General de las Naciones Unidas ha convocado un Panel de Alto Nivel para encontrar soluciones a la incoherencia existente entre el derecho a la salud y las normas de comercio y propiedad intelectual</p><p class="subtitle">"Defendemos la necesidad de encontrar nuevas fórmulas de I+D que desvinculen los incentivos para desarrollar medicinas de la expectativa de obtener enormes ingresos"</p></div><p class="article-text">
        En 2012, el programa conjunto de Naciones Unidas para el sida (UNAIDS) declar&oacute; tras el dictamen de los expertos de la Comisi&oacute;n Global sobre VIH y Derecho, que hab&iacute;a un n&uacute;mero creciente de leyes relacionadas con el comercio internacional que estaban vulnerando el derecho a la salud de millones de personas.
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy m&aacute;s de un tercio de la poblaci&oacute;n mundial carece de acceso a medicamentos. Lo&nbsp;que antes parec&iacute;a un problema que afectaba a poblaciones de los pa&iacute;ses empobrecidos hoy&nbsp;ya afecta a todos los pa&iacute;ses del mundo. El alto precio de los f&aacute;rmacos y la falta de investigaci&oacute;n en enfermedades poco rentables para la industria est&aacute;n construyendo uno de los <a href="https://www.youtube.com/watch?v=lD2hCCFVuxw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mayores problemas sist&eacute;micos a los que nos enfrentamos&nbsp;hoy en d&iacute;a</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-lD2hCCFVuxw-8677', 'youtube', 'lD2hCCFVuxw', document.getElementById('yt-lD2hCCFVuxw-8677'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-lD2hCCFVuxw-8677 src="https://www.youtube.com/embed/lD2hCCFVuxw?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        En consonancia con los <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Cita-historica-desarrollo-mundiales-objetivos_0_434307605.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Objetivos de Desarrollo Sostenible</a> firmados el pasado septiembre, el secretario general de las Naciones, Ban Ki-Moon, ha convocado un Panel de Alto Nivel sobre innovaci&oacute;n y acceso a tecnolog&iacute;as de la salud. &iquest;El objetivo? Recomendar soluciones para poner remedio a la terrible incoherencia actual de estas pol&iacute;ticas, facilitando el tr&aacute;nsito en los caminos donde se cruzan los derechos humanos, los intereses privados y la salud p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Esto se har&aacute; a trav&eacute;s de una revisi&oacute;n y evaluaci&oacute;n de las propuestas que ha recogido el Panel de Alto Nivel entre diciembre y febrero, y que han ido llegando&nbsp;desde diferentes organizaciones de la sociedad civil, grupos de pacientes, centros de estudios, gobiernos e industria farmac&eacute;utica. Todas ellas ser&aacute;n analizadas por un grupo de 16 personas, expertos en temas de comercio, salud p&uacute;blica y derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        La participaci&oacute;n ha sido muy alta, y la variedad de las aportaciones de cada sector auguran un an&aacute;lisis complejo y minucioso del grupo de expertos. <a href="http://www.unsgaccessmeds.org/list-of-contribution/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Han sido 176 propuestas lanzadas</a>; de todas ellas, 30 est&aacute;n siendo defendidas p&uacute;blicamente por sus precursores en dos audiencias p&uacute;blicas que est&aacute;n teniendo lugar este mes. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Kz3sh907wLE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La primera, el pasado mi&eacute;rcoles, en Londres</a>. La segunda en Johannesburgo, el pr&oacute;ximo jueves 17.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.twitter.com/saludporderecho" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Salud por Derecho</a> ha querido contribuir a este cambio tan necesario&nbsp;formando parte de <a href="http://www.unsgaccessmeds.org/inbox/2016/2/26/saoirse-fitzpatrick" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de esas 30 aportaciones</a> que ayer fue expuesta y defendida en Londres por Saoirse Fitzpatrick, en representaci&oacute;n de las muchas organizaciones que defendemos la necesidad de un modelo de innovaci&oacute;n de medicamentos que est&eacute; guiado por las necesidades de salud p&uacute;blica global, no por intereses comerciales, y que tenga como resultado medicamentos eficaces, asequibles y entendidos como bienes p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        De entre las muchas medidas que se argumentan en el documento, en la l&iacute;nea de lo que recoge la campa&ntilde;a <a href="http://noessano.org/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">No es sano</a>,&nbsp;destacamos la necesidad de transparencia en el sistema de I+D, tanto en los datos de la investigaci&oacute;n, como en la financiaci&oacute;n p&uacute;blica y privada y en los precios negociados por los sistemas de salud con la industria. Defendemos la necesidad de encontrar nuevas f&oacute;rmulas de I+D que desvinculen los incentivos para desarrollar medicinas de la expectativa de obtener enormes ingresos, para poner fin as&iacute; a los monopolios farmac&eacute;uticos facilitados por las patentes. Tambi&eacute;n creemos&nbsp;necesaria&nbsp;la creaci&oacute;n de un observatorio global de I+D que identifique las &aacute;reas de necesidad m&eacute;dica y coordine los esfuerzos de una investigaci&oacute;n transparente y eficaz que concluya en medicamentos asequibles.
    </p><p class="article-text">
        Tras el an&aacute;lisis y las aportaciones a cada una de las diferentes propuestas por parte del grupo de expertos y el Panel de Alto Nivel, se presentar&aacute; un informe final a la Secretar&iacute;a General de las Naciones Unidas en junio de 2016. Ser&aacute; Ban Ki-Moon, entonces, el que llevar&aacute; el informe a la Asamblea General, que decidir&aacute; las acciones que habr&aacute;n de llegar en los a&ntilde;os venideros para remediar este terrible sinsentido por el que, actualmente, las normas de comercio y propiedad intelectual son m&aacute;s importantes que los derechos humanos y la salud p&uacute;blica global.
    </p><p class="article-text">
        La convocatoria de este Panel de Alto Nivel por las Naciones Unidas pone de manifiesto la importancia de un tema que no deja de agravarse. Es la primera vez en la historia de&nbsp;las Naciones Unidas que hablan del problema de acceso a medicamentos como un problema global y no solo como un problema de determinados pa&iacute;ses empobrecidos. Este Panel es otra oportunidad para alzar la voz y hacer historia, y para construir hitos que nos lleven a un mundo en donde la salud de muchos sea m&aacute;s importante que las cuentas bancarias de unos pocos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Trillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/comunidad-internacional-problema-desarrollo-farmacos_1_4113771.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Mar 2016 20:27:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/76b726e4-9c5f-4c1f-9de1-39da2ad4255b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="67966" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/76b726e4-9c5f-4c1f-9de1-39da2ad4255b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="67966" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[La comunidad internacional reconoce el problema del acceso a fármacos y su desarrollo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/76b726e4-9c5f-4c1f-9de1-39da2ad4255b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Salud,Fármacos,Medicamentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ser perro en Tailandia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/perro-tailandia_132_2315642.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6e2215e-3927-4928-8721-cf2e7c101fbb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Perros hacinados en jaulas en su transporte al matadero. © John Dalley. Soi Dog Foundation"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La compra-venta, el robo y la exportación de perros para carne es un oscuro y lucrativo negocio en Tailandia: capturados a golpes o con lazos, transportados hacinados en jaulas, electrocutados para no estropear su piel (vendida aparte en otro gran negocio paralelo) y desollados vivos por la creencia de que el miedo ablanda su carne</p><p class="subtitle">Nos horroriza conocer la realidad de esos perros, pero millones de animales viven y mueren cada día de forma igualmente horrorosa en granjas industriales y mataderos legales de todo el mundo, también en nuestra sociedad</p></div><p class="article-text">
        Entre 2012 y 2013 pas&eacute; un a&ntilde;o viviendo y trabajando en Tailandia. Comenc&eacute; en aquella &eacute;poca a escribir <a href="https://thaycoxing.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un blog</a>, una peque&ntilde;a bit&aacute;cora de viaje con prejuicios, observaciones y experiencias; un espacio en el que hablaba de todo y de nada y en el que me encontr&eacute; escribiendo, en muchas ocasiones, sobre animales. Coment&eacute; alguna vez lo bien que, bajo mi punto de vista, viv&iacute;an gatos y perros de Bangkok, siempre aliment&aacute;ndose de las ofrendas que los vecinos dejan en los <a href="http://matadornetwork.com/es/tailandia-bienvenidos-las-casas-de-los-espiritus/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">San Phra Phum</a> (casas de los esp&iacute;ritus) que uno se encuentra en las afueras de los edificios; siempre haciendo guardia en los callejones de los puestos de comida ambulante, esperando las sobras de los que all&iacute; com&iacute;amos. &ldquo;Incluso en la inmensidad urbana de Bangkok&rdquo;, escrib&iacute;, &ldquo;los animales viven de una manera salvaje, sin otros due&ntilde;os que sus horas de sue&ntilde;o y sin la desgracia de que el hambre les ara&ntilde;e el est&oacute;mago&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Eso cambi&oacute; un 29 de marzo de 2013, cuando, muy a mi pesar, me encontr&eacute; con un art&iacute;culo del Bangkok Post en el que se narraba la detenci&oacute;n de dos tipejos que conduc&iacute;an un cami&oacute;n por las carreteras de Nong Khai, una provincia al norte de Tailandia, y que portaban, ilegalmente, 92 perros hacinados en jaulas rumbo a un matadero en Ban Hua Had. El matadero, en donde las autoridades encontraron m&aacute;s perros enjaulados, estaba regentado por un tal Mr. Yaem, que operaba el sitio sin licencia alguna y alimentando <strong>uno de los negocios m&aacute;s terribles del sudeste asi&aacute;tico</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Mr. Yaem reconoci&oacute; que llevaba unos seis a&ntilde;os comprando perros a 300 bahts (8 euros). Estimaba en 20.000 los perros que hab&iacute;a matado durante este tiempo. El negocio funcionaba as&iacute;: los conductores confesaron recorrer Tailandia recolectando perros callejeros en los pueblos. Los compraban por una media de 100 baht (algo m&aacute;s de 2 euros). A veces los cambiaban, simplemente, por un cubo de botellas de agua. Otras veces, incluso, los recib&iacute;an regalados, pues en muchos pueblos no hab&iacute;a manera de cuidar a perros enfermos o a los tant&iacute;simos cachorros que nac&iacute;an sin control alguno. Despu&eacute;s Mr. Yaem daba muerte a los animales, y aseguraba vender su carne a 40 o 60 baht por kilo (poco m&aacute;s de 1 euro) a gente de pueblos de alrededor, tanto de Tailandia como de Laos.
    </p><p class="article-text">
        Lo peor fue, una vez empec&eacute; a leer m&aacute;s sobre el asunto, descubrir que esas cifras eran insignificantes. Los &lsquo;recolectores&rsquo; de perros son figuras reconocidas que entran en los pueblos de Tailandia anunciando su llegada con meg&aacute;fonos y que aprovechan las horas m&aacute;s oscuras de la noche para colarse all&iacute; donde les han prohibido entrar. Le&iacute; que, <strong>cada semana, 2.000 perros eran capturados en la calle, comprados o directamente robados de las casas</strong>. Y es que las mascotas, que suelen ser amistosas, d&oacute;ciles y, por lo tanto, m&aacute;s f&aacute;ciles de enga&ntilde;ar, y que adem&aacute;s est&aacute;n mejor alimentadas y cuidadas, se pueden vender por m&aacute;s dinero.
    </p><p class="article-text">
        Cualquier perro puede convertirse en v&iacute;ctima de los m&eacute;todos utilizados para su captura, su transporte y su muerte. Su captura: golpes con bates desde una motocicleta en marcha y lazos alrededor del cuello al puro estilo cowboy para capturarlos. Su transporte: hacinados juntos en jaulas donde apenas pueden darse la vuelta y en donde muchos mueren sofocados antes de llegar a destino. Su muerte: electrocutados para no estropear su piel (vendida aparte en otro gran modelo de negocio) y <strong>desollados a&uacute;n con vida, pues existe la creencia de que el miedo y el terror que sufre el animal al morir hace la carne m&aacute;s tierna</strong>.
    </p><h3 class="article-text">Soi Dog Foundation</h3><p class="article-text">
        A&ntilde;os despu&eacute;s, bajo la firme decisi&oacute;n de volver a escribir y dedicar parte de mi vida a los animales, me he puesto en contacto con John Dalley, un ingeniero qu&iacute;mico que lleg&oacute; a Tailandia junto a su mujer para retirarse, bucear y disfrutar de las playas del pa&iacute;s, y que, cuando conoci&oacute; el negocio del tr&aacute;fico de carne de perro en el pa&iacute;s que habr&iacute;a de ser un para&iacute;so, decidi&oacute; montar <a href="https://www.soidog.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Soi Dog Foundation</a>, una organizaci&oacute;n que lucha por acabar con este problema. Corr&iacute;a el a&ntilde;o 2003. Le cuento lo que viv&iacute;, lo que le&iacute;, y le pregunto, en primer lugar, si la situaci&oacute;n ha cambiado en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En 2011&rdquo;, me dice, &ldquo;<strong>alrededor de 500.000 perros por a&ntilde;o eran exportados vivos a Vietnam y asesinados localmente para carne y pieles en zonas muy del norte y noreste de Tailandia</strong>. Estas cifras ven&iacute;an de la Asociaci&oacute;n de Veterinarios Tailandesa. Los n&uacute;meros son ahora mucho menores. Es imposible tener una cifra exacta porque es un negocio ilegal, pero nuestros trabajadores encubiertos y las autoridades en Laos confirman que est&aacute;n notando mucho menos tr&aacute;fico a trav&eacute;s del Mekong&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Buenas noticias, no hay duda. Pero el tr&aacute;fico sigue existiendo, comenzando su ciclo a trav&eacute;s de esas cruentas figuras que se pasean cazando perros y conduci&eacute;ndolos hasta su muerte. &iquest;Siguen fieles a los mismos m&eacute;todos?
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Los contrabandistas y carniceros locales siguen activos&rdquo;</strong>, se lamenta Dalley. &ldquo;Los cazadores de perros siguen robando perros o comprando perros no deseados de pueblos pobres a cambio de cubos con botellas de agua. Pero los m&eacute;todos de transporte han cambiado. Antes eran muy tradicionales. A d&iacute;a de hoy, o bien matan perros localmente y los transportan a Vietnam o Laos en contenedores de hielo, o los amordazan y los transportan en bajos fondos de camiones con productos legales sobre ellos, lo que hace la detecci&oacute;n mucho m&aacute;s dif&iacute;cil&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Leyes y cultura</h3><p class="article-text">
        Mi impresi&oacute;n, tras la lectura de aquellos art&iacute;culos, fue que el tr&aacute;fico de perros para consumo de carne o pieles era algo perseguido y castigado, pero, como me cuenta John, &ldquo;antes solo era ilegal por leyes sanitarias referentes a la transmisi&oacute;n de enfermedades&rdquo;. Fue en 2014 cuando el tr&aacute;fico y el consumo de carne de perro se convirti&oacute; en ilegal. En diciembre de ese a&ntilde;o se aprob&oacute; la primera Ley de Bienestar Animal, que castiga con multas y hasta dos a&ntilde;os de prisi&oacute;n a aquellos que torturen o cuiden inadecuadamente de los animales. La ley, sin embargo, <a href="http://www.care2.com/causes/thailand-creates-first-animal-welfare-law-but-is-it-too-vague.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tiene muchas imprecisiones y huecos</a>, y solo se podr&aacute; medir su efectividad cuando se vea la incidencia que tiene en la reducci&oacute;n del tr&aacute;fico y el consumo. Y esto &uacute;ltimo es lo m&aacute;s complicado. &ldquo;Igual que se consumen drogas pese a ser ilegal, la gente seguir&aacute; comiendo carne de perro&rdquo;, me advierte Dalley.
    </p><p class="article-text">
        Muchos asumimos ya que el consumo de los diferentes tipos de carne depende de la cultura de la <a href="http://www.granjasymataderos.org/carne-perros.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">zona donde se viva</a>. Alrededor del mundo, iguanas, camellos, tortugas, gusanos o delfines son usados como alimento para seres humanos. &iquest;Es acaso el hecho de que los perros sean, para nuestra cultura occidental, animales de compa&ntilde;&iacute;a, amigos, mascotas, lo que nos genera una barrera moral en cuanto al consumo de su carne? Seguro que s&iacute;. &iquest;Pero no es, tambi&eacute;n, el saber c&oacute;mo y de qu&eacute; manera mueren?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los perros no son considerados ganado en ning&uacute;n pa&iacute;s y por lo tanto quedan fuera de las leyes que rigen los m&eacute;todos de matanza e higiene&rdquo;, advierte Dalley. Y contin&uacute;a: &ldquo;Los perros nunca fueron criados por el hombre para ser carne. Si ma&ntilde;ana el mundo entero pasase a ser vegano todo el ganado (vacas, cerdos, etc.) se extinguir&iacute;a. Los perros continuar&iacute;an. Los hombres han creado razas de perros durante miles de a&ntilde;os para proteger de los lobos sus propiedades y ganader&iacute;a. En tiempos recientes se han desarrollado otras razas, m&aacute;s peque&ntilde;as. Mascotas. Adem&aacute;s, los perros son carn&iacute;voros y no es posible criar razas de carn&iacute;voros para ser carne. Solo Corea del Sur tiene granjas de perros criados para este fin. No hay perro en el resto de pa&iacute;ses del mundo que se haya pensado y criado para consumo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Todo un lujo</h3><p class="article-text">
        &iquest;Y a c&oacute;mo tienes el kilo? Dalley no coincide con las palabras de Mr. Yaem. &ldquo;En la zona de Tha Rae la carne de perro se vende por 200 o 300 baths el kilo (entre 5 y 8 euros)&rdquo;. Si tenemos en cuenta que es lo que puede ganar al d&iacute;a un trabajador, la carne canina se presenta como comida de lujo. &ldquo;Y el precio de Tailandia es barato comparado con lo que se puede llegar a pagar en Vietnam&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De todos los grandes pa&iacute;ses del sudeste asi&aacute;tico, es Tailandia el que menos cultura y tradici&oacute;n tiene en cuanto a la ingesta de carne de perro. Sin embargo, parece que el pa&iacute;s asi&aacute;tico ha encontrado un gran negocio en la compra-venta, el robo y la exportaci&oacute;n de perros. &ldquo;La mayor parte de la gente no consume perro en Tailandia. En el extremo norte de Tailandia, poblaciones hong si lo hacen. Y en esa zona se exporta a China a trav&eacute;s de Laos. Sin embargo, el negocio principal est&aacute; en el noreste tailand&eacute;s, en donde tambi&eacute;n se consume, pero que introduce la mayor parte de la carne de contrabando en Vietnam&rdquo;, asegura Dalley. Y a&ntilde;ade: &ldquo;En esta zona tambi&eacute;n hab&iacute;a mucho tr&aacute;fico de pieles, aunque es un actividad casi desaparecida. No como en China, donde es muy com&uacute;n&rdquo;. Igualdad Animal <a href="http://www.igualdadanimal.org/noticias/7332/piel-de-perro-y-gato-para-la-fabricacion-de-bolsos-juguetes-y-prendas-de-vestir-en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo ha contado</a> recientemente. Y cuidado, me advierte, &ldquo;no hay duda de que <strong>la carne de los perros que son asesinados para obtener sus pieles se mezcla con otras carnes y se vende en el mercado, pero no como carne de perro</strong>. Igual que ocurri&oacute; en Europa el a&ntilde;o pasado con <a href="http://www.eldiario.es/economia/Cae-comercio-caballo-paises-europeos_0_381112013.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el esc&aacute;ndalo de la carne de caballo</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Duele. Horroriza saber c&oacute;mo miles de perros son asesinados cada d&iacute;a para su consumo. Horroriza saber c&oacute;mo viven. Horroriza saber c&oacute;mo mueren. Nuestra conciencia, diezmada por la creencia de que un perro es un amigo y no un alimento, se escandaliza ante esta barbarie en la que Tailandia participa, s&iacute;, pero de una manera insignificante comparado con lo que pasa en Corea del Sur, Vietnam o China, por ejemplo. La moral, tristemente, viste doble rasero. Porque <strong>millones de animales mueren asesinados cada d&iacute;a tras las paredes opacas de los mataderos legales del resto del mundo</strong>. No viven ni mueren mejor que los perros de este art&iacute;culo; al rev&eacute;s. Son <a href="https://www.youtube.com/watch?v=PCU1WUQXMbs&amp;feature=youtu.be" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">criados y masacrados de la forma m&aacute;s cruel</a>, y llevados a nuestras tiendas y neveras mediante un pacto social escasamente cuestionado. Y toda esta masacre de animales, desde Se&uacute;l hasta Vancouver, desde Helsinki hasta Ushuaia, es, posiblemente, <a href="http://www.igualdadanimal.org/noticias/7311/la-ganaderia-industrial-es-uno-de-los-peores-crimenes-de-la-historia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los peores cr&iacute;menes de la historia universal</a>.
    </p><p class="article-text">
        Criaturas&hellip;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Trillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/perro-tailandia_132_2315642.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Dec 2015 19:37:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d6e2215e-3927-4928-8721-cf2e7c101fbb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="239826" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d6e2215e-3927-4928-8721-cf2e7c101fbb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="239826" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Ser perro en Tailandia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d6e2215e-3927-4928-8721-cf2e7c101fbb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Derechos animales,Perros,Tailandia,China,Laos,Sudeste asiático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando la muerte repta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/muerte-repta_1_2411102.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e281e537-4ae5-4afb-9d2b-5ff7281e7f79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando la muerte repta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alrededor de dos millones de personas son envenenadas debido a la mordedura de serpiente cada año: cerca de 100,000 mueren.</p><p class="subtitle">La distribución de los antivenenos, catalogados por la OMS como medicamentos esenciales, es deficiente e insuficiente en muchas regiones del mundo.</p><p class="subtitle">La única gran compañía del mundo que producía contraveneno abandona su producción. Si nada cambia, eso supondrá dos años de muertes y discapacidades evitables, según Médicos sin Fronteras.</p></div><p class="article-text">
        Unas buenas botas; altas, resistentes. Una mosquitera sobre la cama. Una antorcha para las horas oscuras. Esas son las mejores armas contra la muerte en algunas zonas rurales del mundo, sobre todo en vastas regiones de &Aacute;frica, Asia y Am&eacute;rica Latina. All&iacute;, entre granjas y casas endebles, reptan y se alimentan las serpientes, generando un grave problema desatendido desde tiempos inmemoriales. Alrededor de dos millones de personas son envenenadas debido a la mordedura de serpiente cada a&ntilde;o: <a href="http://www.who.int/neglected_diseases/diseases/snakebites/en/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cerca de 100,000 mueren</a>. De todos los animales del planeta, solo el mosquito y el propio ser humano causan m&aacute;s muertes al hombre.
    </p><p class="article-text">
        La cifra, sin embargo, es inexacta; una estimaci&oacute;n. Puede ser m&aacute;s alta. Los datos oficiales, que emanan de fuentes hospitalarias, nunca har&aacute;n justicia a la magnitud de este problema, y es que las cifras de mortalidad por mordedura de serpiente son dif&iacute;ciles de obtener. La raz&oacute;n es sencilla: la mayor parte de la gente que sufre un mordedura de serpiente no acude jam&aacute;s a un hospital, muy lejos de sus casas remotas; all&aacute;, tras el horizonte o tras las monta&ntilde;as, a varias horas de arduos caminos en un medio de transporte del que muchas veces no disponen.
    </p><p class="article-text">
        La soluci&oacute;n m&aacute;s r&aacute;pida para muchos trabajadores agr&iacute;colas, mujeres y ni&ntilde;os que d&iacute;a a d&iacute;a son mordidos por serpientes es acudir a un curandero local, que no dispone de preparaci&oacute;n ni antivenenos eficaces. Pese a que un gran n&uacute;mero de las mordeduras de serpiente quedan en un 'mordisco seco' (no se inyecta veneno), la falta de preparaci&oacute;n para las mordeduras serias provoca muchas muertes en comunidad. Muertes que nunca son notificadas, escondiendo as&iacute; un problema grave que requiere soluci&oacute;n inmediata.
    </p><h3 class="article-text">Venenos y contravenenos</h3><p class="article-text">
        El problema global de las mordeduras de serpiente se torna muy espec&iacute;fico en cada pa&iacute;s y en cada regi&oacute;n. Las serpientes y sus venenos no son las mismas en &Aacute;frica o en Am&eacute;rica Latina; ni siquiera dentro de la enormidad sus pa&iacute;ses. En consecuencia, los antivenenos que salvan las vidas de los mordidos deben ser desarrollados teniendo en cuenta esos cambios.
    </p><p class="article-text">
        Existen, pese a todo, algunos contravenenos polivalentes, eficaces contra venenos de varias especies de serpiente de importancia m&eacute;dica en una regi&oacute;n determinada. Sin embargo, &ldquo;la diversidad de venenos de las especies de serpientes es tan alta que a&uacute;n no es posible desarrollar un antiveneno universal que podr&iacute;a ser utilizado para todas las mordeduras de serpientes venenosas existentes en todo el mundo&rdquo;, se&ntilde;ala Julien Potet, asesor de enfermedades olvidadas para la <a href="http://www.msfaccess.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Campa&ntilde;a de Acceso a Medicamentos Esenciales</a> de M&eacute;dicos Sin Fronteras.
    </p><p class="article-text">
        Esa problem&aacute;tica es uno de los grandes lastres de esta mort&iacute;fera desgracia: las grandes farmac&eacute;uticas, devotas de la econom&iacute;a de escala, no encuentran un mercado apetecible tras esta gran estratificaci&oacute;n. &ldquo;Por otro lado, es un medicamento de baja rentabilidad econ&oacute;mica ya que los sectores y pa&iacute;ses afectados son pobres y con poca posibilidad de pagar precios altos&rdquo;, recuerda Jos&eacute; Mar&iacute;a Guti&eacute;rrez, investigador del Instituto Clodomiro Picado y profesor catedr&aacute;tico de la Facultad de Microbiolog&iacute;a de la Universidad de Costa Rica. &ldquo;Todos estos factores, y otros m&aacute;s, han contribuido a que este problema est&eacute; muy 'desatendido' en el mundo&rdquo;, se lamenta este reconocido experto internacional en el tema de los envenenamientos por mordeduras de serpientes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59fa982a-943f-4adc-b5a0-e4674c0140ab_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59fa982a-943f-4adc-b5a0-e4674c0140ab_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59fa982a-943f-4adc-b5a0-e4674c0140ab_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59fa982a-943f-4adc-b5a0-e4674c0140ab_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/59fa982a-943f-4adc-b5a0-e4674c0140ab_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/59fa982a-943f-4adc-b5a0-e4674c0140ab_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/59fa982a-943f-4adc-b5a0-e4674c0140ab_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        El proceso de producci&oacute;n, adem&aacute;s, es muy diferente al del resto de f&aacute;rmacos 'tradicionales'. Se recolecta veneno de cada tipo de serpiente con el que se realiza un compuesto que se inyecta en peque&ntilde;as dosis en caballos u ovejas. El ant&iacute;doto es obtenido a trav&eacute;s de la extracci&oacute;n de los anticuerpos generados por los animales. Este proceso biol&oacute;gico supone un modelo de negocio diferente y espec&iacute;fico. Un dato terrible: Sanofi Pasteur, la &uacute;nica gran compa&ntilde;&iacute;a farmac&eacute;utica que segu&iacute;a estudiando y produciendo contraveneno, anunci&oacute; en 2014 que abandonaba la producci&oacute;n de su antiveneno polivalente contra serpientes africanas y, como MSF acaba de denunciar, el &uacute;ltimo lote disponible <a href="http://www.msf.es/noticia/2015/reservas-antidotos-para-mordeduras-serpiente-se-agotan" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">caducar&aacute; en junio de 2016.</a> La organizaci&oacute;n m&eacute;dico humanitaria teme que, si Sanofi no lo soluciona, pasar&aacute;n un m&iacute;nimo de dos a&ntilde;os hasta que otro tratamiento remplace a este f&aacute;rmaco. Dos a&ntilde;os de muertes y discapacidades innecesarias, teme MSF.
    </p><p class="article-text">
        La responsabilidad en la producci&oacute;n de los ant&iacute;dotos recae hoy en compa&ntilde;&iacute;as mucho m&aacute;s peque&ntilde;as, muchas de las cuales est&aacute;n bajo el amparo de instituciones p&uacute;blicas. Estos fabricantes, tradicionalmente, s&oacute;lo abastecen el mercado local o regional, con productos adaptados a la distribuci&oacute;n de las serpientes del lugar. Este es el caso de los productores con sede en Ir&aacute;n, Pakist&aacute;n, Tailandia o Arabia Saudita, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        En India, Costa Rica o M&eacute;xico, sin embargo, hay compa&ntilde;&iacute;as que no solo desarrollan productos para su propia regi&oacute;n, sino que tambi&eacute;n han desarrollado una amplia gama de antivenenos que exportan a otras regiones del mundo. Y pese a los grandes esfuerzos no dan abasto; no es suficiente: su eficacia para los diferentes tipos de venenos o la distribuci&oacute;n en las diversas regiones no es, ni mucho menos, la adecuada.
    </p><h3 class="article-text">Qu&eacute; hace falta</h3><p class="article-text">
        Las fallas en los registros de las mordeduras no permiten desarrollar un panorama global del problema. Mientras se desconozca el impacto en muchas regiones la distribuci&oacute;n de los antivenenos ser&aacute; deficiente e insuficiente. &ldquo;Las encuestas retrospectivas a las familias son uno de los mejores m&eacute;todos para conocer las cifras a nivel local o nacional. Los datos son fiables, ya que, normalmente, las personas recuerdan las mordeduras de serpiente y sus resultados&rdquo;, asegura Potet. &ldquo;Sin embargo, son estudios demasiado caros para la poca atenci&oacute;n que recibe este asunto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Guti&eacute;rrez, que considera este problema de base el mayor problema actual, tambi&eacute;n aboga por este tipo de estudios, llamados 'censos de comunidades' o 'censos mediante entrevistas en hogares': &ldquo;Son mucho m&aacute;s realistas. Se han desarrollado algunos estudios de este tipo en Bangladesh, Nepal e India, pero se deben generalizar en muchos m&aacute;s pa&iacute;ses&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es necesaria, por supuesto, una respuesta global de gobiernos, actores internacionales, organizaciones y empresas farmac&eacute;uticas para mejorar la disponibilidad y el acceso a estos tratamientos. Para conseguirlo hay que profundizar en el estudio de los diferentes venenos y hay que aumentar los presupuestos nacionales o internacionales de adquisici&oacute;n de antivenenos, as&iacute; como reforzar a los peque&ntilde;os laboratorios que actualmente los desarrollan y motivar a los laboratorios m&aacute;s grandes para ayudar a ello.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la mala calidad en algunos de los productos actuales (muchos se comercializan sin ninguna prueba cl&iacute;nica previa) puede causar graves efectos secundarios, e incluso ponen en peligro la vida. &ldquo;Es necesario realizar m&aacute;s estudios precl&iacute;nicos y nuevos estudios cl&iacute;nicos con los contravenenos ya existentes, as&iacute; como inspecciones m&aacute;s independientes de los procesos de producci&oacute;n&rdquo;, advierte Julien Potet.
    </p><p class="article-text">
        Desde su punto vista, es de gran importancia la introducci&oacute;n del control de calidad a nivel nacional: &ldquo;El control de calidad de ant&iacute;dotos de serpiente requiere de habilidades muy espec&iacute;ficas que los Ministerios de Salud pueden no ser capaces de encontrar a nivel local. La Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) ya ha establecido <a href="http://www.who.int/bloodproducts/snake_antivenoms/snakeantivenomguide/en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una lista</a> clara de las normas que los productores deben cumplir. El pr&oacute;ximo paso es que la OMS coordine el control de estas normas y sirva como gu&iacute;a para ayudar a los pa&iacute;ses a seleccionar los productos m&aacute;s seguros y eficaces&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si no, como viene ocurriendo hasta ahora, el poco apoyo financiero recibido y la poca calidad de algunos productos seguir&aacute;n causando una falta de confianza en los tratamientos, lo que lleva a una reducci&oacute;n del mercado, a una ca&iacute;da en la producci&oacute;n y a unos precios cada vez m&aacute;s elevados. En resumen: ni disponibilidad ni acceso.
    </p><p class="article-text">
        Y no s&oacute;lo la producci&oacute;n y la calidad de los antivenenos han de mejorar. Tambi&eacute;n lo han de hacer la log&iacute;stica y los programas de distribuci&oacute;n de antivenenos. Es necesario que los ant&iacute;dotos traspasen las ciudades y lleguen a las &aacute;reas rurales m&aacute;s afectadas. Para ello, adem&aacute;s, ser&iacute;a muy importante que los antivenenos sean termoestables, es decir, que puedan abandonar la terrible dictadura de <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/dictadura-llevar-vacunas-paises-empobrecidos_0_255125290.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la cadena del fr&iacute;o</a>.
    </p><p class="article-text">
        La informaci&oacute;n y concienciaci&oacute;n son tambi&eacute;n vitales, en el m&aacute;s estricto sentido de la palabra. Son necesarios programas de educaci&oacute;n a la poblaci&oacute;n y entrenamiento al personal m&eacute;dico de estas &aacute;reas. Desde primeros auxilios hasta el uso correcto del tratamiento, pasando por el manejo adecuado del material y el transporte urgente de las v&iacute;ctimas, entre tantas otras directrices.
    </p><p class="article-text">
        Todas estas iniciativas, demandadas por la <a href="http://www.snakebiteinitiative.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Global Snakebite Initiative</a> y otras organizaciones como MSF, ya est&aacute;n siendo tenidas en cuenta por la OMS, que desarrolla estrategias para tratar de enmendar el olvido al que se ha expuesto desde hace tantos a&ntilde;os esta terrible fatalidad: de su listado de enfermedades o condiciones de salud olvidadas, la mordedura de serpiente es una de las que m&aacute;s muertes causan.
    </p><h3 class="article-text">Otras secuelas</h3><p class="article-text">
        Pero a&uacute;n estamos lejos de atajar este problema, como se&ntilde;ala Guti&eacute;rrez. &ldquo;La mordedura de serpiente no es una enfermedad infecciosa y las estrategias para su erradicaci&oacute;n no siempre cuadran con las estrategias para combatir las 't&iacute;picas' enfermedades olvidadas&rdquo; como la enfermedad de Chagas, la leishmaniasis, el dengue, entre muchas otras.
    </p><p class="article-text">
        Y el problema va m&aacute;s all&aacute;. Aquellos que no mueren tras una mordedura grave, pueden quedar con secuelas f&iacute;sicas y psicol&oacute;gicas cr&oacute;nicas que les afectan durante el resto de sus vidas, desde la p&eacute;rdida de tejido a la amputaci&oacute;n de una extremidad, pasando por s&iacute;ndromes de estr&eacute;s postraum&aacute;ticos y dem&aacute;s afecciones. &ldquo;El n&uacute;mero global de secuelas es muy dif&iacute;cil de estimar&rdquo;, asegura Potet. &ldquo;No se tienen datos certeros ni se han realizado muchos estudios&rdquo; a&ntilde;ade Guti&eacute;rrez &ldquo;pero se estima que el n&uacute;mero de personas con incapacidades o desfigurados de forma permanente podr&iacute;a estar entre 300.000 y 400.000, aunque es muy probable que las cifras sean mayores, dado el problema de subregistro que hemos mencionado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si tenemos en cuenta que los m&aacute;s afectados son trabajadores del campo y el mayor sustento de sus familias, las consecuencias para su econom&iacute;a y el impacto social en sus vidas y en la de los suyos es terrible, y genera otra vuelta m&aacute;s al vicioso c&iacute;rculo de la pobreza y la desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        La escasa voz pol&iacute;tica de las v&iacute;ctimas sigue siendo un problema para la <a href="https://www.msfaccess.org/sites/default/files/NTDs_Brief_SnakebiteSanofi_ENG_2015.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sordera aguda</a> de las administraciones regionales, nacionales e internacionales. Mientras tanto, los contravenenos &ndash; catalogados por la OMS como 'medicamentos esenciales' &ndash; siguen sin llegar a quienes lo necesitan; y cuando lo hacen, muchas veces, no tienen la calidad adecuada. As&iacute; que se repite la historia de siempre: la &eacute;tica y los derechos humanos se siguen olvidando cuando los m&aacute;s afectados son los menos favorecidos, aquellos que posiblemente no tengan ni para un par de buenas botas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Trillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/muerte-repta_1_2411102.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Oct 2015 19:54:44 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e281e537-4ae5-4afb-9d2b-5ff7281e7f79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="75175" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e281e537-4ae5-4afb-9d2b-5ff7281e7f79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="75175" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuando la muerte repta]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e281e537-4ae5-4afb-9d2b-5ff7281e7f79_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Acuerdo de Asociación Transpacífico: claúsulas contra la vida y a favor de las farmaceúticas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/acuerdo-asociacion-transpacifico-clausulas-vida_1_4873997.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27a30717-eb74-422d-ab2e-c871e1294346_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Acuerdo de Asociación Transpacífico: claúsulas contra la vida y a favor de las farmaceúticas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Organizaciones sanitarias advierten de los graves efectos que puede ocasionar el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) sobre el acceso a los medicamentos de los países empobrecidos</p><p class="subtitle">El TPP es un acuerdo comercial que, entre otros asuntos, marcará nuevas normas sobre la propiedad intelectual, incluidas las patentes farmaceúticas</p><p class="subtitle">El pacto podría ampliar el periodo de duración de patentes durante cinco años tras los 20 iniciales, evitando así la competencia de genéricos durante más  tiempo</p></div><p class="article-text">
        Esta semana ha tenido lugar en Singapur una nueva ronda de negociaciones del Acuerdo de Asociaci&oacute;n Transpac&iacute;fico (TPP), uno de los m&aacute;s grandes tratados de todos los tiempos: un acuerdo comercial que afecta por ahora a doce pa&iacute;ses de la cuenca del Pac&iacute;fico. Encabezado por Estados Unidos e incluyendo a Vietnam, Per&uacute;, M&eacute;xico, Malasia, Chile, Nueva Zelanda, Brunei, Singapur, Jap&oacute;n, Canad&aacute; y Australia, el TPP tratar&aacute; de imponer los mismos est&aacute;ndares comerciales a todos los pa&iacute;ses firmantes, incluidos los que se agregar&aacute;n m&aacute;s tarde y que ya no tendr&aacute;n capacidad de decisi&oacute;n ni debate sobre el texto. Organizaciones ligadas a la sanidad advierten de los perjudiciales efectos que ocasionar&aacute; su aprobaci&oacute;n en el acceso a los medicamentos de los pa&iacute;ses empobrecidos.
    </p><p class="article-text">
        Pregunta r&aacute;pida: &iquest;C&oacute;mo podr&aacute; Vietnam, cuyo PIB per c&aacute;pita en 2012 apenas supera los 1.500 d&oacute;lares, acatar los mismos est&aacute;ndares que Australia, que posee un PIB per c&aacute;pita de m&aacute;s de 67.983 d&oacute;lares? Respuesta incierta. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los temas m&aacute;s importantes que se est&aacute;n tratando en las negociaciones, casi siempre a puerta cerrada y bajo un oscuro secretismo, son las normas sobre la propiedad intelectual. 
    </p><p class="article-text">
        En noviembre del a&ntilde;o pasado, una <a href="http://wikileaks.org/tpp/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">filtraci&oacute;n de WikiLeaks</a> dej&oacute; ver por primera vez lo que se coc&iacute;a en esas negociaciones que afectar&aacute;n de manera directa a 500 millones de personas. Los borradores filtrados demuestran que los acuerdos pretendidos favorecer&aacute;n y fortalecer&aacute;n la protecci&oacute;n de informaci&oacute;n y de patentes siempre en favor de las grandes compa&ntilde;&iacute;as farmac&eacute;uticas multinacionales. 
    </p><h3 class="article-text">La salud mundial</h3><p class="article-text">
        Recientemente, <a href="http://www.unitaid.eu/images/marketdynamics/publications/TPPA-Report_Final.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">UNITAID, en su &uacute;ltimo informe</a>, y <a href="http://www.msf.es/noticia/2014/nueva-ronda-negociaciones-del-acuerdo-asociacion-transpacifico-eeuu-pone-en-riesgo-acce" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&eacute;dicos Sin Fronteras</a> han resaltado la gravedad de algunas cl&aacute;usulas que se pretenden ratificar en el TPP, sobre todo las concernientes al acceso a medicamentos y, por lo tanto, a la salud mundial. 
    </p><p class="article-text">
        En su &uacute;ltima gira por Asia, durante el pasado mes de abril, Barack Obama asegur&oacute; que &ldquo;tenemos que encontrar la forma de asegurar que [los medicamentos] est&aacute;n a disposici&oacute;n de la gente que, simplemente, no se lo pueden permitir, como parte de nuestra humanidad com&uacute;n&rdquo;. Pero la realidad es muy distinta. 
    </p><p class="article-text">
        La Oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos(USTR) no solo hace caso omiso de las palabras del presidente de EEUU, sino que mantiene cada vez m&aacute;s sus posiciones durante las negociaciones del acuerdo, y parece dispuesto a desobedecer los acuerdos de la Organizaci&oacute;n Mundial de Comercio sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Acuerdo_sobre_los_Aspectos_de_los_Derechos_de_Propiedad_Intelectual_relacionados_con_el_Comercio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ADPIC</a>) de 1995 o el <a href="http://www.ustr.gov/sites/default/files/uploads/factsheets/2007/asset_upload_file127_11319.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Acuerdo del 10 de Mayo</a> de 2006: acuerdos rubricados por EEUU y que incluyen resguardos legales para que los pa&iacute;ses en desarrollo puedan superar las barreras de la propiedad intelectual cuando la salud p&uacute;blica y el acceso a los medicamentos se encuentren en peligro. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si se acepta la propuesta de Estados Unidos, los pa&iacute;ses m&aacute;s pobres se ver&iacute;an obligados a limitar el acceso a medicamentos asequibles mucho antes de que sus necesidades de salud p&uacute;blica est&aacute;n bajo control&rdquo;, asegura Judit Rius, responsable de la <a href="http://www.msfaccess.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Campa&ntilde;a de Acceso a Medicamentos Esenciales</a> de MSF en Estados Unidos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="http://widget.smartycenter.com/webservice/embed/9359/470512/643/362/0/0" _mce_src="http://widget.smartycenter.com/webservice/embed/9359/470512/643/362/0/0" frameborder="0" height="362" scrolling="no" width="643"></iframe>
    </figure><h3 class="article-text">Estirando el monopolio</h3><p class="article-text">
        <strong>Estirando el monopolio</strong>Las nuevas reglas propuestas pretenden proteger los monopolios y las patentes de las grandes farmac&eacute;uticas, poniendo as&iacute; en peligro el flujo de medicamentos gen&eacute;ricos que permiten a multitud de organizaciones y gobiernos de todo el mundo atender y dar tratamiento a millones de enfermos de malaria, tuberculosis, hepatitis, VIH, y otras muchas infecciones que se dan, sobre todo, en los pa&iacute;ses con menos recursos. &iquest;C&oacute;mo? Pongamos algunos ejemplos: 
    </p><p class="article-text">
        - Ampliando el periodo de duraci&oacute;n de patentes durante 5 a&ntilde;os tras los veinte iniciales, evitando as&iacute; la competencia de gen&eacute;ricos durante m&aacute;s tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        - Bajando los est&aacute;ndares de patentabilidad para poder patentar modificaciones no innovadoras de viejos medicamentos: una t&aacute;ctica conocida como &lsquo;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=cBLih4_1xi4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evergreening&rsquo;</a>. 
    </p><p class="article-text">
        - Apoyando la vinculaci&oacute;n de patentes (&lsquo;patent linkage&rsquo;), que supedita el proceso de registro de un medicamento a la existencia o no de patente activa del mismo, lo que retrasa la comercializaci&oacute;n de medicamentos gen&eacute;ricos, que tendr&iacute;an que esperar a la expiraci&oacute;n de la patente del medicamento original para comenzar un proceso de registro que puede durar hasta dos a&ntilde;os, durante los que el monopolio de la compa&ntilde;&iacute;a farmac&eacute;utica se mantiene. 
    </p><p class="article-text">
        - Patentando m&eacute;todos quir&uacute;rgicos, terap&eacute;uticos y de diagn&oacute;stico, lo que incrementar&iacute;a los costes de la pr&aacute;ctica m&eacute;dica y minar&iacute;a el acceso a procedimientos m&eacute;dicos muy b&aacute;sicos (algo que muchas asociaciones m&eacute;dicas han declarado no &eacute;tico y que, por cierto, la ley de EEUU proh&iacute;be). 
    </p><p class="article-text">
        - Apoyando la exclusividad de datos sobre los medicamentos que las compa&ntilde;&iacute;as obtienen durante sus ensayos cl&iacute;nicos, para obligar as&iacute; a las compa&ntilde;&iacute;as de gen&eacute;ricos a tener que realizar sus propios ensayos, proceso excesivamente caro y largo (entre 5 y 10 a&ntilde;os) que muchas, simplemente, no pueden permitirse (a d&iacute;a de hoy les basta con probar la <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bioequivalencia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bioequivalencia</a> entre ambas versiones del medicamento a trav&eacute;s de estudios mucho m&aacute;s cortos y baratos). 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a extensi&oacute;n de monopolio y protecci&oacute;n de las patentes, estas son las medidas m&aacute;s significativas que se intentan imponer a todos los pa&iacute;ses del TPP. Aunque Estados Unidos presiona para concluir las negociaciones cuanto antes (querr&iacute;a haberlas cerrado a finales de 2013), el rechazo de algunos pa&iacute;ses a muchas de las medidas est&aacute; retrasando el acuerdo: Singapur, Canad&aacute;, Chile, Nueva Zelanda o Malasia est&aacute;n oponi&eacute;ndose a las propuestas que m&aacute;s ponen en riesgo el acceso a medicamentos esenciales. 
    </p><p class="article-text">
        El peligro de que un acuerdo como el TPP sea aprobado ha sido advertido desde hace tiempo por muchas organizaciones adem&aacute;s de <a href="http://www.msfaccess.org/about-us/media-room/press-releases/trans-pacific-trade-talks-accelerate-vital-lifeline-affordable" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">MSF</a> o <a href="http://www.unitaid.eu/en/resources/press-centre/statements/1289-unitaid-concerned-that-tpp-negotiations-undermine-public-health-goals" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">UNITAID</a>. El <a href="http://es.scribd.com/doc/189515950/Statement-of-the-Vatican-at-WTO-MC9" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vaticano</a>, varios miembros del congreso estadounidense, y &ndash; tras las filtraciones de Wikileaks &ndash;una gran parte de la sociedad civil se han sumado a la lucha. &ldquo;Instamos a los pa&iacute;ses a mantenerse fuertes para asegurar que las disposicionesda&ntilde;inas seon eliminados antes de que se cierre el acuerdo&rdquo;, insiste Judit Rius. Y a&ntilde;ade: &ldquo;Las cl&aacute;usulas perjudiciales en cuesti&oacute;n podr&iacute;an significar, literalmente, la diferencia entre la vida y la muerte para las personas que no pueden pagar los medicamentos m&aacute;s caros&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        --
    </p><p class="article-text">
        <em>Nota: El art&iacute;culo refleja la opini&oacute;n de su autor y no representa, necesariamente, el posicionamiento de la Campa&ntilde;a de Acceso a Medicamentos Esenciales de M&eacute;dicos Sin Fronteras.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Trillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/acuerdo-asociacion-transpacifico-clausulas-vida_1_4873997.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 May 2014 18:04:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/27a30717-eb74-422d-ab2e-c871e1294346_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="416795" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/27a30717-eb74-422d-ab2e-c871e1294346_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="416795" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Acuerdo de Asociación Transpacífico: claúsulas contra la vida y a favor de las farmaceúticas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/27a30717-eb74-422d-ab2e-c871e1294346_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Medicamentos,Médicos Sin Fronteras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La dictadura del frío: cómo llevar las vacunas a países empobrecidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/dictadura-llevar-vacunas-paises-empobrecidos_1_4905187.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/67569e5d-e7c6-4827-b28a-2c600fbc682d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La dictadura del frío: cómo llevar las vacunas a países empobrecidos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las  farmacéuticas realizan sus estudios sin tener en cuenta  las  condiciones de lugares tropicales y países en vías de desarrollo</p><p class="subtitle">¿Cómo se llevan a los  parajes más remotos del mundo cientos de vacunas conservándolas entre los 2 y los 8 grados centígrados?</p><p class="subtitle">ONG piden una nueva cadena: algunas de las  vacunas  existentes pueden ser almacenadas fuera del frío  durante  ciertos periodos de tiempo</p></div><p class="article-text">
        Seguro que muchos conoc&eacute;is el famoso acertijo, o cualquiera de sus variantes: est&aacute;s a la orilla de un r&iacute;o que debes cruzar con <a href="http://jeux.lulu.pagesperso-orange.fr/html/anglais/loupChe/loupChe1.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una cabra, un lobo y una col</a>.  Para ello puedes usar una peque&ntilde;a lancha en la que s&oacute;lo cabes t&uacute; y otro  elemento. El problema es que de ning&uacute;n modo puedes dejar a la cabra a  solas con la col (la cabra tiene hambre) o al lobo a solas con la cabra  (el lobo tambi&eacute;n tiene hambre). &Ntilde;am, &ntilde;am.
    </p><p class="article-text">
        La l&oacute;gica y las matem&aacute;ticas entran en juego del mismo modo que lo hacen cuando desde organizaciones como <a href="http://www.msf.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&eacute;dicos Sin Fronteras</a> nos enfrentamos a retos tan grandes como el que supone llevar a los  parajes m&aacute;s remotos del mundo cientos de vacunas bajo lo que denominamos  la cadena del fr&iacute;o. Me explico.
    </p><p class="article-text">
        Imag&iacute;nense  que tenemos que realizar una campa&ntilde;a de vacunaci&oacute;n b&aacute;sica para ni&ntilde;os en  Macondo, una imaginaria aldea remota de &Aacute;frica a la que s&oacute;lo se puede  llegar a trav&eacute;s de caminos de barro llenos de maleza en los que no caben  veh&iacute;culos y tras cruzar un r&iacute;o lleno de animales o extra&ntilde;as criaturas.
    </p><p class="article-text">
        Existe  un gran problema: las aldeas como Macondo apenas cuentan con 20 casas  de barro y ca&ntilde;abrava, no tienen aeropuerto, ni centros de salud; mucho  menos electricidad. Viven bajo un sol tremendo y una temperatura  ambiente de casi 40&ordm;C.
    </p><p class="article-text">
        El  acertijo que tratan de resolver d&iacute;a a d&iacute;a los miembros de MSF es el  siguiente: tienen que hacer llegar las vacunas a Macondo y tienen que  conseguir, obligatoriamente, conservar las vacunas entre 2 y 8&ordm;C desde  el comienzo del viaje hasta su inyecci&oacute;n. Es la cadena del fr&iacute;o. Si por  cualquier motivo las vacunas se exponen a temperaturas diferentes a  &eacute;stas, habr&aacute;n de ser desechadas. Consecuencia: miles de ni&ntilde;os quedar&aacute;n  sin vacunar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e70485-636a-46a2-bfdd-8fb6c728b05b_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e70485-636a-46a2-bfdd-8fb6c728b05b_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e70485-636a-46a2-bfdd-8fb6c728b05b_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e70485-636a-46a2-bfdd-8fb6c728b05b_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e70485-636a-46a2-bfdd-8fb6c728b05b_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/61e70485-636a-46a2-bfdd-8fb6c728b05b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/61e70485-636a-46a2-bfdd-8fb6c728b05b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><h3 class="article-text">El viaje, paso a paso</h3><p class="article-text">
        No  es f&aacute;cil, pero se suele resolver as&iacute;: el viaje comienza desde un  almac&eacute;n, como el que tiene MSF en Bruselas. Contenedores repletos de  refrigeradores forrados por dentro con paquetes de hielo y llenos de  vacunas son cargados en aviones, mucho m&aacute;s caros que los barcos pero m&aacute;s  r&aacute;pidos, lo que reduce el riesgo de romper la cadena del fr&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Cuando  llegan al pa&iacute;s de destino, los refrigeradores con las vacunas son  trasladados a otro almac&eacute;n habilitado para la ocasi&oacute;n. All&iacute;, los  logistas de MSF preparan los diferentes paquetes de vacunas que ir&aacute;n a  diferentes localidades: introducen las vacunas en neveras m&aacute;s peque&ntilde;as  tambi&eacute;n forradas de hielo y equipadas con una tecnolog&iacute;a que controla la  temperatura y avisa de la exposici&oacute;n de las vacunas a temperaturas  demasiado fr&iacute;as (por el hielo) o calurosas (por el ambiente).
    </p><p class="article-text">
        Cuando  las aldeas son accesibles, las vacunas llegan en todoterrenos. Cuando  las carreteras son inaccesibles o, simplemente, se convierten en  senderos, se utilizan motocicletas. En otras muchas ocasiones se  transportan a mano. Si hay que usar el machete para eliminar la  vegetaci&oacute;n de las rutas, se usa; si hay que utilizar una lancha para  cruzar un r&iacute;o, se utiliza. Todo lo necesario para que las vacunas  lleguen cuanto antes e intactas; es decir, a la temperatura adecuada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2088ad3e-4d54-4492-855c-7a5eafe54569_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2088ad3e-4d54-4492-855c-7a5eafe54569_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2088ad3e-4d54-4492-855c-7a5eafe54569_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2088ad3e-4d54-4492-855c-7a5eafe54569_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2088ad3e-4d54-4492-855c-7a5eafe54569_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2088ad3e-4d54-4492-855c-7a5eafe54569_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2088ad3e-4d54-4492-855c-7a5eafe54569_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        La  cadena del fr&iacute;o es muy cara y estricta: no permite fallos. Una nevera  accidentalmente abierta, por ejemplo, podr&iacute;a provocar que un lote entero  de vacunas dejase de ser eficaz. El acertijo se complica demasiado en  algunas ocasiones. MSF y muchas otras organizaciones piden un comod&iacute;n, una soluci&oacute;n que deje a las  neveras fuera de este acertijo.
    </p><h3 class="article-text">En busca de una nueva cadena</h3><p class="article-text">
        Mejorar  los eslabones de la cadena del fr&iacute;o es importante: nuevas herramientas  como refrigeradores solares o de queroseno son necesarias. Pese a que  pueden ayudar (y mucho), son demasiado caras y no son una prioridad. La  clave son las vacunas.
    </p><p class="article-text">
        Las  compa&ntilde;&iacute;as farmac&eacute;uticas realizan sus estudios sin tener en cuenta las  condiciones de muchos lugares tropicales y en v&iacute;as de desarrollo, donde  existen ciudades y pueblos en los que la electricidad es inestable o  nula, y las condiciones climatol&oacute;gicas extremadamente duras. Adem&aacute;s, los  datos que recaban sobre la resistencia al calor se comparten pocas  veces.
    </p><p class="article-text">
        Sin  embargo, muchas pruebas muestran a d&iacute;a de hoy que algunas de las  vacunas existentes pueden ser almacenadas fuera de la cadena del fr&iacute;o  durante ciertos periodos de tiempo. As&iacute;, los &uacute;ltimos tramos del viaje  hasta las zonas m&aacute;s remotas ser&iacute;an mucho menos complejos; y sin la  necesidad de neveras o paquetes de hielo muchas m&aacute;s vacunas podr&iacute;an ser  cargadas con el mismo o menor esfuerzo.
    </p><p class="article-text">
        Este  uso m&aacute;s flexible de la cadena del fr&iacute;o, llamado &lsquo;cadena de temperatura  controlada&rsquo; (CTC), tiene un gran potencial: mucho ahorro de coste, mucho  ahorro de peso, eliminar el riesgo de vacunas da&ntilde;adas y, por lo tanto,  muchos m&aacute;s ni&ntilde;os vacunados en las zonas m&aacute;s remotas del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Hasta  hoy, tan solo una vacuna ha sido recomendada por la Organizaci&oacute;n  Mundial de la Salud (OMS) y re-autorizada para su uso fuera de la cadena  del fr&iacute;o: MenAfriVac, una vacuna para la meningitis A. Los estudios en  la zona africana m&aacute;s afectada por la enfermedad demostraron que la  vacuna era igual de efectiva aunque el &uacute;ltimo tramo del viaje hubiese  sido llevado a cabo con las vacunas sin refrigeraci&oacute;n. Los costes,  adem&aacute;s, se reduc&iacute;an a la mitad.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.epicentre.msf.org/en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Epicentre</a>,  el centro de investigaci&oacute;n de MSF, ha elaborado recientemente un  estudio en Chad con una vacuna antitet&aacute;nica. Los investigadores dejaron  la vacuna durante 30 d&iacute;as a una temperatura de hasta 40&deg;C.  Despu&eacute;s realizaron una campa&ntilde;a de vacunaci&oacute;n utilizando tambi&eacute;n vacunas  conservadas bajo la cadena del fr&iacute;o. Los niveles de protecci&oacute;n contra  el t&eacute;tanos en los pacientes fueron igualmente v&aacute;lidos con ambos  procedimientos.
    </p><p class="article-text">
        Muchas  otras vacunas existentes podr&iacute;an ser v&aacute;lidas bajo condiciones de CTC.  Pero re-autorizar una vacuna para su uso en estas condiciones requiere  que las compa&ntilde;&iacute;as farmac&eacute;uticas realicen nuevos estudios sobre la  estabilidad (la retenci&oacute;n de propiedades qu&iacute;micas, f&iacute;sicas,  microbiol&oacute;gicas y biol&oacute;gicas) de las vacunas en condiciones de calor.  Supone tiempo y dinero. Y no interesa, claro.
    </p><p class="article-text">
        Coincidiendo  con la Semana Mundial de la Inmunizaci&oacute;n, la  comunidad internacional y las organizaciones como M&eacute;dicos Sin Fronteras  debemos aprovechar para alentar a los fabricantes a buscar aprobaci&oacute;n  por parte de las diferentes agencias reguladoras de medicamentos del uso  de sus vacunas desarrolladas bajo CTC, ya sea compartiendo la  informaci&oacute;n de sus estudios previos (que la hay; de hecho la OMS est&aacute;  empezando a recopilarla) o realizando nuevos estudios. A largo plazo,  adem&aacute;s, es necesario que piensen en los pa&iacute;ses tropicales de menos  recursos e incluir ambiciosos objetivos de estabilidad al calor en sus  vacunas de pr&oacute;xima generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Solo  as&iacute; conseguiremos evitar desechar las millones de vacunas que  anualmente se descartan por fallos en la estricta cadena del fr&iacute;o. Solo  as&iacute; las organizaciones como MSF podremos alcanzar a los m&aacute;s de 22  millones de ni&ntilde;os que, anualmente, no completan las vacunaciones b&aacute;sicas  de inmunizaci&oacute;n. Solo as&iacute; conseguiremos que un mill&oacute;n y medio de ni&ntilde;os  menores de cinco a&ntilde;os dejen de morir al a&ntilde;o a causa de enfermedades  evitables con vacunas. Solo as&iacute; resolveremos este maldito acertijo que,  al igual que el de la cabra, el lobo y la col, trasciende de las  matem&aacute;ticas y de la l&oacute;gica para encontrar su propia lucha: la vida.
    </p><p class="article-text">
        --
    </p><p class="article-text">
        <em>Nota:  El  art&iacute;culo refleja la opini&oacute;n de su autor y no representa,  necesariamente, el posicionamiento de la Campa&ntilde;a de Acceso a  Medicamentos Esenciales de M&eacute;dicos Sin Fronteras</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Trillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/dictadura-llevar-vacunas-paises-empobrecidos_1_4905187.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 May 2014 10:35:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/67569e5d-e7c6-4827-b28a-2c600fbc682d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="568875" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/67569e5d-e7c6-4827-b28a-2c600fbc682d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="568875" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La dictadura del frío: cómo llevar las vacunas a países empobrecidos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/67569e5d-e7c6-4827-b28a-2c600fbc682d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Industria farmacéutica,Farmacéuticas,Médicos Sin Fronteras,Vacunas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Acuerdo histórico: vidas por delante de beneficios en la lucha contra el sida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/acuerdo-historico-vidas-delante-beneficios_1_4918965.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6eb1fc5f-2b2a-426e-8db4-fee53e3907e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Acuerdo histórico: vidas por delante de beneficios en la lucha contra el sida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un acuerdo entre un fondo de patentes y una agrupación de farmaceúticas supone un gran avance en el acceso a antiretrovirales para más de 100 de países en vías de desarrollo</p><p class="subtitle">Médicos Sin Fronteras urge a otras compañías como Johnson & Johnson y Merck a facilitar la producción de medicamentos genéricos más baratos</p><p class="subtitle">La ONG también señala las debilidades del acuerdo, como la exclusión de algunos países con altas tasas de VIH</p></div><p class="article-text">
        El <a href="http://www.medicinespatentpool.org/?lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Medicines Patent Pool (MPP),</a> un fondo de patentes creado para aumentar el acceso a medicamentos para las personas que viven con el VIH en los pa&iacute;ses de bajos recursos, y ViiV Healthcare, una agrupaci&oacute;n de farmac&eacute;uticas especializadas en el desarrollo de medicamentos para el sida, anunciaron, a principios de mes, un acuerdo de colaboraci&oacute;n, a trav&eacute;s de dos licencias sobre las patentes de un nuevo y prometedor medicamento para el tratamiento de esta enfermedad tanto en adultos como en ni&ntilde;os mayores de 12 a&ntilde;os, llamado <a href="http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/druginfo/meds/a613043-es.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dolutegravir (DTG)</a>. Esto supone un gran avance en el acceso a antiretrovirales para m&aacute;s de un centenar de pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo a los que alcanza el pacto, all&iacute; donde vive casi el 94% de los adultos y el 99% de los ni&ntilde;os con VIH. 
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo llega dos meses despu&eacute;s de la aprobaci&oacute;n del DTG por parte de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y ocho meses m&aacute;s tarde de la aprobaci&oacute;n por parte de la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA). El dolutegravir es un antirretroviral que ha demostrado en las pruebas un nivel de tolerancia y eficacia alto, incluso en dosis muy peque&ntilde;as. Adem&aacute;s, parece ser efectivo en combinaci&oacute;n con otros medicamentos tanto en tratamientos de primera l&iacute;nea (los tratamientos iniciales para personas que se medican por primera vez), como para los de segunda l&iacute;nea (para personas en las que las resistencias exigen cambios de tratamientos).
    </p><p class="article-text">
        Sin la concesi&oacute;n de licencias, la farmac&eacute;utica que ha desarrollado el medicamento y que ostenta los derechos de la patente tendr&iacute;a un monopolio total del mismo y podr&iacute;a vender su producto en el mercado al precio que considerase oportuno. Pero el acuerdo alcanzado permitir&aacute; a un gran n&uacute;mero de compa&ntilde;&iacute;as fabricar una versi&oacute;n gen&eacute;rica del DTG y exportarla a otros muchos pa&iacute;ses donde no exista patente o est&eacute;n cubiertos por la licencia, lo que fomentar&aacute; la competencia y reducir&aacute; los precios ostensiblemente, posibilitando el acceso al mismo a millones de organizaciones, gobiernos y personas; salvando millones de vidas.
    </p><h3 class="article-text">Los acuerdos</h3><p class="article-text">
        En cuanto a la licencia para los tratamientos en adultos, la compa&ntilde;&iacute;a farmac&eacute;utica ha alcanzado dos acuerdos con el MPP. Por un lado, renunciar&aacute; a cualquier canon de la producci&oacute;n del medicamento en m&aacute;s de 120 pa&iacute;ses de bajo ingreso y con mayor &iacute;ndice de prevalencia del VIH, incluyendo a todos los del &Aacute;frica subsahariana, donde vive el 75% de la poblaci&oacute;n infectada por el VIH en el mundo, unos 25 millones de personas.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, y sin renunciar esta vez a ingresos, la licencia para varios pa&iacute;ses de mediano ingreso se estructurar&aacute; con unos c&aacute;nones estratificados acordes al nivel de ingreso per c&aacute;pita. Egipto, India, Indonesia, Filipinas, Vietnam y Turkmenist&aacute;n forman parte de este acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a los tratamientos para los m&aacute;s j&oacute;venes, ViiV Healtcare renunciar&aacute; tambi&eacute;n al canon en las formulaciones pedi&aacute;tricas para los 121 pa&iacute;ses donde vive casi la totalidad de los m&aacute;s de tres millones de ni&ntilde;os infectados con VIH. La licencia, adem&aacute;s, permitir&aacute; que el DTG pueda ser desarrollado en comprimidos a dosis bajas y en diferentes formulaciones apropiadas para seg&uacute;n qu&eacute; edad, siempre que las autoridades reguladoras aprueben el uso de tales tratamientos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/27a30717-eb74-422d-ab2e-c871e1294346_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/27a30717-eb74-422d-ab2e-c871e1294346_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/27a30717-eb74-422d-ab2e-c871e1294346_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/27a30717-eb74-422d-ab2e-c871e1294346_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/27a30717-eb74-422d-ab2e-c871e1294346_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/27a30717-eb74-422d-ab2e-c871e1294346_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/27a30717-eb74-422d-ab2e-c871e1294346_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><h3 class="article-text">M&aacute;s esfuerzos</h3><p class="article-text">
        El acuerdo alcanzado por la MPP y la ViiV supone un gran avance en la batalla contra el sida y el acceso a medicamentos vitales. La alegr&iacute;a es mayor si se tiene en cuenta que, hist&oacute;ricamente, han hecho falta <strong>m&aacute;s de siete a&ntilde;os para que las versiones gen&eacute;ricas</strong> de nuevos medicamentos para tratar el VIH llegaran a los pa&iacute;ses en desarrollo. Qui&eacute;n sabe cu&aacute;ntas vidas se habr&iacute;an perdido en ese lapso de tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la lucha contin&uacute;a para vencer a las enfermedades que afectan a los pa&iacute;ses de bajos ingresos. La plataforma <a href="http://stopaids.org.uk/viiv-agree-deal-to-put-dolutegravir-in-the-pool/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Stop Aids</a>, conformada por 80 organizaciones entre las que se encuentra M&eacute;dicos Sin Fronteras, celebra el acuerdo, y urge a otras compa&ntilde;&iacute;as farmac&eacute;uticas como Johnson &amp; Johnson y Merck a entablar conversaciones con el MPP para facilitar la producci&oacute;n de gen&eacute;ricos de sus antiretrovirales.
    </p><p class="article-text">
        Stop Aids se&ntilde;ala tambi&eacute;n las debilidades del acuerdo, como la exclusi&oacute;n de algunos pa&iacute;ses con altas tasas de VIH. As&iacute; lo advierte Diarmaid McDonald: &ldquo;Tenemos que garantizar que todos los pa&iacute;ses en desarrollo pueden utilizar las flexibilidades consagradas en el acuerdo de los Aspectos de los <a href="http://www.wto.org/spanish/docs_s/legal_s/27-trips.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Derechos de Propiedad</a> Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC) para garantizar el acceso asequible a los productos m&eacute;dicos. Algunos pa&iacute;ses en desarrollo con graves problemas de pobreza y de acceso han sido excluidos de este acuerdo y deben recurrir a las <a href="http://www.wto.org/spanish/tratop_s/trips_s/public_health_faq_s.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">licencias obligatorias</a> para asegurarse versiones gen&eacute;ricas de dolutegravir.&rdquo; Y a&ntilde;ade: &ldquo;Tambi&eacute;n tenemos que ver apoyo se proporciona a pa&iacute;ses como Sud&aacute;frica en sus esfuerzos para solucionar <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/medicamento-occidentales-Bayer-mensuales-India_0_221528641.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sus leyes de patentes</a> y una verdadera <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Luces-sombras-nueva-cura-Hepatitis_0_238326824.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reforma del sistema de I + D</a>, as&iacute; como conseguir mejores medicamentos para las enfermedades olvidadas, como la tuberculosis, que mata a las personas que viven con el VIH.&rdquo;
    </p><h3 class="article-text">El sida en n&uacute;meros</h3><p class="article-text">
        El acceso a terapias apropiadas es vital para prevenir la mortalidad por esta enfermedad. A d&iacute;a de hoy, m&aacute;s de 35 millones de personas en todo el mundo viven con VIH, un 17% m&aacute;s que en 2001. Las nuevas infecciones y la tasa de mortalidad, sin embargo, se est&aacute;n reduciendo considerablemente. De todas las personas con el virus, casi 30 millones viven en pa&iacute;ses de bajo ingreso, y se estima que s&oacute;lo un tercio recibe tratamiento antirretroviral adecuado en estos pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        El caso pedi&aacute;trico es tambi&eacute;n espinoso: en 2012 hab&iacute;a m&aacute;s de 3,4 millones de ni&ntilde;os menores de 15 a&ntilde;os viviendo con sida y el nivel de acceso de terapias para ni&ntilde;os se estaba quedando atr&aacute;s. De los 2,6 millones de ni&ntilde;os que deber&iacute;an recibir tratamiento antirretroviral, tan s&oacute;lo un 20% acced&iacute;a al mismo. Nuevos y esperanzadores acuerdos como &eacute;ste permitir&aacute;n, poco a poco, ver c&oacute;mo cambian estos n&uacute;meros.   
    </p><p class="article-text">
        --
    </p><p class="article-text">
        <em>Nota: El art&iacute;culo refleja la opini&oacute;n de su autor y no representa, necesariamente, el posicionamiento de la Campa&ntilde;a de Acceso a Medicamentos Esenciales de M&eacute;dicos Sin Fronteras</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Trillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/acuerdo-historico-vidas-delante-beneficios_1_4918965.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Apr 2014 18:32:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6eb1fc5f-2b2a-426e-8db4-fee53e3907e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="432179" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6eb1fc5f-2b2a-426e-8db4-fee53e3907e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="432179" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Acuerdo histórico: vidas por delante de beneficios en la lucha contra el sida]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6eb1fc5f-2b2a-426e-8db4-fee53e3907e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Medicamentos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Luces y sombras en la nueva cura de la hepatitis C]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/luces-sombras-nueva-cura-hepatitis_1_4985838.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/998e66f2-1ee9-4317-835e-b1dd91b58588_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Luces y sombras en la nueva cura de la hepatitis C"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La farmaceútica Gilead ha fijado el precio del tratamiento en más de 728 euros por pastilla cuando su coste oscila entre los 94 y los 182 euros</p><p class="subtitle">La empresa está negociando con los fabricantes de genéricos de la India para abastecer a 60 países empobrecidos, pero parece que el precio continuará siendo alto</p><p class="subtitle">"El precio que Gilead anuncia que cobrará en los países más pobres está aún muy por encima de lo que la gente puede permitirse"</p></div><p class="article-text">
        A finales de 2013, la Agencia de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos aprob&oacute; el <em>sofosbuvir</em>, un nuevo f&aacute;rmaco para la cura de la hepatitis C, un virus que se contrae por contacto sangu&iacute;neo, que afecta principalmente al h&iacute;gado y que sufren alrededor de 150 millones de personas en el mundo (un n&uacute;mero cinco veces mayor que el de personas afectadas por el virus del VIH/sida). 
    </p><p class="article-text">
        Aunque la hepatitis C se considera una enfermedad curable, lo cierto es que no siempre lo es. M&aacute;s de 350.000 personas mueren cada a&ntilde;o a causa de enfermedades relacionadas con un virus que no presenta s&iacute;ntomas en el 80% de los casos y genera enfermedades cr&oacute;nicas, cirrosis o c&aacute;ncer de h&iacute;gado, antes de ser detectado. Los tratamientos actuales (principalmente mediante interferon y ribavirina) son caros, se administran mediante dolorosas inyecciones y pueden causar graves efectos secundarios.
    </p><p class="article-text">
        Un tratamiento a base de <em>sofosbuvir</em> (siempre combinado con otros compuestos) durar&iacute;a entre 12 y 24 semanas, la mitad de tiempo que los tratamientos actuales, y se administra por v&iacute;a oral. Las pruebas realizadas han demostrado un gran porcentaje de &eacute;xito adem&aacute;s de una enorme reducci&oacute;n de efectos secundarios.
    </p><p class="article-text">
        Para su comercializaci&oacute;n en EEUU, Gilead, la empresa bioformacol&oacute;gica californiana que ha desarrollado el sofosbuvir, ha fijado el precio de 24 semanas de tratamiento en m&aacute;s de 61.000 euros: es decir, 728 euros por pastilla. Su nombre comercial: Sovaldi. El <a href="http://freepdfhosting.com/d4a7e2bba6.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">coste de producci&oacute;n</a> de ese mismo tratamiento oscila entre los 94 y los 182 euros (de 130 a 250 d&oacute;lares).
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses, la preocupaci&oacute;n de pacientes y organizaciones giraba en torno al precio estipulado para estos medicamentos en pa&iacute;ses de ingreso medio, all&iacute; donde vive el 75% de la poblaci&oacute;n mundial por debajo del &iacute;ndice de pobreza y donde residen m&aacute;s de 100 millones de personas con hepatitis C.
    </p><p class="article-text">
        Gregg H. Alton, vicepresidente ejecutivo de Gilead, ha anunciado que la compa&ntilde;&iacute;a ya negocia con fabricantes de gen&eacute;ricos en India para fabricar tratamientos con los que abastecer a 60 pa&iacute;ses de entre todos aquellos clasificados como de ingreso bajo o medio, con la idea de introducir en el mercado su tratamiento de 24 semanas a un precio que rondar&iacute;a los 1.400 euros.
    </p><p class="article-text">
        Rohit Malpani, director de pol&iacute;tica y an&aacute;lisis de la Campa&ntilde;a de Acceso a Medicamentos Esenciales (CAME) de M&eacute;dicos Sin Fronteras (MSF) advierte: &ldquo;Cuando has empezado por un precio tan desorbitado en Estados Unidos, puede parecer que est&aacute;s haciendo un gran descuento, pero el precio que Gilead anuncia que cobrar&aacute; en los pa&iacute;ses m&aacute;s pobres est&aacute; a&uacute;n muy por encima de lo que la gente puede permitirse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todo aparenta ser una jugada <em>generosa</em> de Gilead para conseguir la concesi&oacute;n de una patente para el medicamento Sovaldi en la India, asunto que actualmente se negocia en la Oficina de Patentes India. Pero no lo tendr&aacute; f&aacute;cil. Y es que I-MAK, una iniciativa para el acceso a medicamentos, <a href="http://www.i-mak.org/sofosbuvir/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">present&oacute; una oposici&oacute;n de patente</a> al considerar que el 'sofosbuvir' no representa una verdadera innovaci&oacute;n ya que sus tecnolog&iacute;as y compuestos ya eran conocidos. La sombra del <a href="http://www.youtube.com/watch?v=cBLih4_1xi4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>evergreening</em></a><em> </em>se proyecta inmensa de nuevo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-cBLih4_1xi4-9257', 'youtube', 'cBLih4_1xi4', document.getElementById('yt-cBLih4_1xi4-9257'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-cBLih4_1xi4-9257 src="https://www.youtube.com/embed/cBLih4_1xi4?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><h3 class="article-text">I+D, un sistema fracturado</h3><p class="article-text">
        El alt&iacute;simo precio que Gilead va a cobrar por sofosbuvir &ndash; tanto en pa&iacute;ses ricos como en desarrollo &ndash; y su lucha por la consecuci&oacute;n de la patente en la India &ndash; <a href="http://www.youtube.com/watch?v=aDyknLBcS10" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la farmacia del mundo</a> &ndash; dejan en entredicho el sistema de Investigaci&oacute;n y Desarrollo (I +D) actual. Y estos hechos no son los &uacute;nicos acontecidos recientemente: podr&iacute;amos a&ntilde;adir varios m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, las <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/medicamento-occidentales-Bayer-mensuales-India_0_221528641.htmlhttp://www.eldiario.es/desalambre/medicamento-occidentales-Bayer-mensuales-India_0_221528641.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">palabras del CEO</a> de la compa&ntilde;&iacute;a farmac&eacute;utica alemana Bayern declarando que ellos no desarrollan un medicamento para el c&aacute;ncer para el mercado indio sino para pacientes de pa&iacute;ses occidentales que pueden costearlo. O la filtraci&oacute;n de documentos que desvelaban un plan secreto elaborado por la gran industria farmac&eacute;utica &ndash;Big Pharma&ndash; para hacer que el <a href="http://www.msf.es/noticia/2014/gobierno-surafrica-debe-seguir-plantando-cara-agresivas-presiones-industria-farmaceutic" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gobierno surafricano</a> diese marcha atr&aacute;s en su batalla por la obtenci&oacute;n de patentes para medicamentos esenciales. O el abandono de la compa&ntilde;&iacute;a farmac&eacute;utica sueco-brit&aacute;nica AstraZeneca de sus estudios para el desarrollo de medicamentos para la tuberculosis, la malaria y otras enfermedades olvidadas, todas muy presentes en pa&iacute;ses pobres, para centrarse en el desarrollo de medicamentos para c&aacute;ncer, la diabetes o hipertensi&oacute;n, con mucho peso en los pa&iacute;ses ricos. Y &eacute;stos son s&oacute;lo algunos ejemplos recientes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El sistema de I +D, basado actualmente en patentes, monopolios y precios altos en los medicamentos para recuperar costes, no funciona y necesita ser arreglado&rdquo; alega Manica Balasegaram, director ejecutivo de la CAME. &ldquo;Estamos viendo una ausencia completa de I+D en temas de necesidad real, especialmente en las enfermedades que afectan a los pobres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las compa&ntilde;&iacute;as argumentan que los alt&iacute;simos costos de I+D han de ser recuperados con las ventas del nuevo producto, siempre protegido con patentes que se extienden durante muchos a&ntilde;os y que les brindan un monopolio en el mercado. La l&oacute;gica comercial dice que los beneficios vendr&aacute;n de los mercados m&aacute;s lucrativos, es decir, de los pa&iacute;ses m&aacute;s ricos.
    </p><p class="article-text">
        De este modo, las enfermedades m&aacute;s presentes en los pa&iacute;ses en desarrollo se van olvidando, as&iacute; como las vidas de los pacientes que ven como quedan sin cura o con una totalmente fuera de su alcance.
    </p><p class="article-text">
        Organizaciones como MSF apuestan por <a href="http://www.msfaccess.org/content/looking-alternative-models" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un sistema de I+D renovado</a>, acorde a las necesidades m&eacute;dicas y de la salud p&uacute;blica. Modelos de negocio alternativos pueden ser creados y desarrollados para pagar los costos de I+D; modelos que incentiven la innovaci&oacute;n de las compa&ntilde;&iacute;as mediante recompensas justas y transparentes al alcanzar los objetivos marcados, apoyados por Agrupaciones de Desarrollo de Producto, encargadas tambi&eacute;n del desarrollo de medicamentos, pruebas de diagn&oacute;stico o vacunas, y respaldados siempre por una organizaci&oacute;n dedicada a promover fondos comunes de patentes para los nuevos productos, como el <a href="http://www.medicinespatentpool.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Medicines Patent Pool.</a>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;stas son s&oacute;lo algunas de las muchas pautas que habr&iacute;a que seguir para conseguir un sistema justo de I+D y dejar de escuchar, al fin, cifras desorbitadas para sufragar tratamientos vitales, que hay medicamentos creados s&oacute;lo para la gente con dinero, que ya no interesa estudiar tratamientos para enfermedades que afectan a los pa&iacute;ses menos desarrollados o que, bajo el m&aacute;s oscuro secretismo, hay grupos farmac&eacute;uticos de presi&oacute;n que pretenden influir a los gobiernos para legislar en contra de la salud de su propio pueblo, tan falto de recursos, tan escaso de tiempo, tan ajeno a su propia suerte. 
    </p><p class="article-text">
        --
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo refleja la opini&oacute;n de su autor y no representa, necesariamente, el posicionamiento de la Campa&ntilde;a de Acceso a Medicamentos Esenciales de M&eacute;dicos Sin Fronteras 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Trillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/luces-sombras-nueva-cura-hepatitis_1_4985838.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Mar 2014 19:43:53 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/998e66f2-1ee9-4317-835e-b1dd91b58588_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="57480" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/998e66f2-1ee9-4317-835e-b1dd91b58588_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="57480" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Luces y sombras en la nueva cura de la hepatitis C]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/998e66f2-1ee9-4317-835e-b1dd91b58588_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Farmacéuticas,Médicos Sin Fronteras,Medicamentos]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
