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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ricard Martínez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ricard_martinez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ricard Martínez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
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    <item>
      <title><![CDATA[Internet, la tecnología y la mujer: un escenario preocupante en el 8 de marzo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/internet-tecnologia-mujer-escenario-preocupante-8-marzo_129_13049767.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        &ldquo;Hay alguien que conoce la direcci&oacute;n de mi casa y que la ofrece en Internet en anuncios an&oacute;nimos. Hay alguien d&aacute;ndole a hombres la direcci&oacute;n de mi casa para que vengan aqu&iacute; pensando que pueden pagar por sexo&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        El&nbsp;<a href="https://cadenaser.com/nacional/2026/03/05/rita-maestre-rechaza-dimitir-tras-denunciar-una-campana-de-acoso-eso-es-lo-que-quieren-los-tipos-que-estan-en-una-caverna-acosandome-cadena-ser/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">testimonio de Rita Maestre</a>&nbsp;en su entrevista en la Cadena SER resulta estremecedor. Es moralmente inadmisible que nuestra sociedad, y en particular los poderes p&uacute;blicos, sigan aplicando, en el &aacute;mbito de la violencia en Internet contra las mujeres, las mismas viejas recetas de los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os. Pero todav&iacute;a es m&aacute;s grave que, disponiendo entre el arsenal normativo de medidas que permitan, como m&iacute;nimo, actuar de manera contundente y ejemplar, estas ni se apliquen ni se ejecuten.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este art&iacute;culo, ni toco de o&iacute;do ni me aproximo desde la Academia a un fen&oacute;meno social y jur&iacute;dico. De hecho, no he sido capaz de escuchar el conjunto de la entrevista. Todav&iacute;a recuerdo, como si fuera hoy, el d&iacute;a en que me reun&iacute; con una brillante estudiante de una carrera cient&iacute;fica, destrozada por el dolor y la ansiedad. En una titulaci&oacute;n de hombres, dos protomachitos alfa no tuvieron mejor ocurrencia, para fastidiar a la compa&ntilde;era con el mejor curr&iacute;culum, que tomar una fotograf&iacute;a del aula virtual y publicarla con su tel&eacute;fono m&oacute;vil en un servicio de contactos y prostituci&oacute;n, dibujando un perfil de mujer dispuesta a hacer las mayores barbaridades. Mi estudiante se encontraba psicol&oacute;gica y humanamente destrozada. Hab&iacute;a experimentado una violaci&oacute;n virtual&nbsp;sin necesidad de contacto f&iacute;sico alguno. Su dolor, y el de su familia, eran inmensos. Pusimos a su disposici&oacute;n los pocos medios de los que puede disponer una universidad p&uacute;blica e intentamos la persecuci&oacute;n de la aberrante conducta que hab&iacute;a padecido. Hoy, casi 20 a&ntilde;os despu&eacute;s, escribo sobre los mismos hechos en un contexto que no ha dejado de empeorar.
    </p><p class="article-text">
        Al caso de la concejal de Madrid pueden sumarse centenares, si no miles, de casos en los que se utilizan las redes sociales y las mensajer&iacute;as para la pornovenganza. A ello se ha a&ntilde;adido la inteligencia artificial, que se utiliza como instrumento para generar <em>deepfakes</em> de contenido sexual con el claro objetivo de causar el mayor da&ntilde;o posible a las mujeres. Y lo que es todav&iacute;a m&aacute;s grave: este tipo de agresiones est&aacute; empezando a ser desarrollado por ni&ntilde;os y adolescentes, sin la menor conciencia de estar causando un da&ntilde;o, como conductas normalizadas y, al parecer, divertidas. A&ntilde;adamos que, en el &uacute;ltimo a&ntilde;o, cada vez que se ha destapado un caso de abuso contra las mujeres, poco despu&eacute;s alguien se ha preocupado diligentemente de asegurarse de que la identidad de las mujeres concernidas fuera r&aacute;pidamente conocida en las redes sociales y en algunos medios de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, all&iacute; donde la tecnolog&iacute;a podr&iacute;a ofrecer resultados particularmente interesantes en la lucha contra la violencia de g&eacute;nero, no despliega todos los resultados esperables. En primer lugar, porque el sistema VioG&eacute;n se ha dise&ntilde;ado para operar en aquellos casos en los que ya existe alg&uacute;n tipo de actuaci&oacute;n policial-penal y en los que, por tanto, el riesgo es m&aacute;ximo y es altamente probable que alg&uacute;n da&ntilde;o grave se haya producido. Incluso aqu&iacute; nos encontramos frente a situaciones en las que han existido fallos en el funcionamiento de las pulseras de geolocalizaci&oacute;n, sin que sepamos bajo qu&eacute; condiciones se pudo notificar la brecha a las propias v&iacute;ctimas para asegurar su autoprotecci&oacute;n. A&ntilde;&aacute;dase la cantidad de municipios que, desde el sesgo ideol&oacute;gico, no se han integrado en los programas y, por tanto, carecen de la capacidad de utilizar el potencial de la polic&iacute;a local como cuerpo de seguridad de proximidad para proporcionar seguridad, protecci&oacute;n y capacidad de reacci&oacute;n r&aacute;pida.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, basta con entrevistarse con cualquiera de las profesionales que guardan relaci&oacute;n con la violencia de g&eacute;nero y con la violencia vicaria en el entorno familiar para ser capaces de entender que, salvo en casos muy concretos, no se trata de estallidos repentinos e imprevisibles de violencia, sino que suceden a trav&eacute;s de una espiral incremental cuyos s&iacute;ntomas solo son detectables bajo ciertas condiciones. Ello implica, por ejemplo, que los servicios sociales municipales puedan identificar una situaci&oacute;n de precariedad en un contexto familiar, incluida la existencia de problemas psicosociales, pero, en virtud de la normativa de protecci&oacute;n de datos, tengan severas restricciones a la hora de poder comunicar esta informaci&oacute;n a otras unidades y/o administraciones. Otro tanto sucede en la consulta m&eacute;dica o en el entorno escolar. Puede que el personal m&eacute;dico o la enfermer&iacute;a en atenci&oacute;n primaria identifique las primeras manifestaciones de una situaci&oacute;n de violencia psicol&oacute;gica o de leve violencia f&iacute;sica, o que en el entorno de la escuela profesores y psicopedagogos detecten que algo anda mal. Por &uacute;ltimo, en alguna ocasi&oacute;n es posible que la polic&iacute;a local haya intervenido, a petici&oacute;n de los vecinos, en casos en los que se escuchan gritos o molestias en un determinado domicilio. Ninguno de todos estos profesionales posee evidencias significativas suficientes para detectar un escenario de generaci&oacute;n de futura violencia de g&eacute;nero. Legalmente, tampoco pueden vincular estos datos, que ayudar&iacute;an a una detecci&oacute;n temprana.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el&nbsp;<a href="https://www.igualdad.gob.es/comunicacion/sala-de-prensa/el-gobierno-ratifica-su-firme-compromiso-con-la-lucha-por-la-igualdad-real-y-efectiva-entre-mujeres-y-hombres/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;informe de evidencia cient&iacute;fica sobre la violencia digital contra las mujeres</a>&nbsp;que ha presentado el Ministerio de Igualdad, el 70% de las denuncias recibidas en canales especializados corresponden a violencia digital contra las mujeres, como por ejemplo el Canal Prioritario de la Agencia Espa&ntilde;ola de Protecci&oacute;n de Datos (AEPD), corresponden a violencia digital contra mujeres, el 80% de las mujeres j&oacute;venes entre 16 y 24 a&ntilde;os en Espa&ntilde;a ha sufrido acoso en redes sociales y m&aacute;s del 70% de las mujeres a escala global ha experimentado alguna forma de violencia en l&iacute;nea, entendida como &laquo;cualquier acto de violencia cometido o amplificado por las TIC que cause da&ntilde;o f&iacute;sico, sexual, psicol&oacute;gico o pol&iacute;tico&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Comprender&aacute;n mis lectoras que el escenario que dibujo no es en absoluto alentador. Resulta sencillamente sorprendente, con estas cifras, la carencia de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de las autoridades concernidas para actuar de manera contundente con todas las armas a su disposici&oacute;n en este &aacute;mbito. En este sentido, el Canal Prioritario de la AEPD, que inici&oacute; Mar Espa&ntilde;a y que ofrece datos tan significativos, no estar&iacute;a siendo aprovechado de manera significativa para la generaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. En mi experiencia, cuando una mujer se encuentra sometida a este tipo de vejaciones digitales, la situaci&oacute;n de angustia es tal que dif&iacute;cilmente es capaz de discernir cu&aacute;l sea la mejor acci&oacute;n a desplegar. Y esto en el caso de personas con un grado de formaci&oacute;n universitaria. Imag&iacute;nense ustedes cuando se carece de las herramientas competenciales adecuadas.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, si se analizan las actuaciones desplegadas, no pueden tildarse sino de anecd&oacute;ticas. Por ejemplo, sancionar a un ni&ntilde;o por crear y difundir un deepfake tiene una importante repercusi&oacute;n medi&aacute;tica, pero no resuelve problema alguno. Las distintas autoridades con competencia en todas y cada una de las normas aplicables a estos supuestos &mdash;el Reglamento General de Protecci&oacute;n de Datos, el Reglamento de Servicios Digitales y el Reglamento de Inteligencia Artificial&mdash; suelen tener la capacidad tanto de dictar disposiciones generales de car&aacute;cter interpretativo como de iniciar acciones de oficio mediante t&eacute;cnicas de auditor&iacute;a que les permitan conocer con mayor detalle la realidad y, si fuera necesario, ejercer su potestad sancionadora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mediante instrucciones, gu&iacute;as y otros instrumentos las autoridades independientes tienen la obligaci&oacute;n de disciplinar el mercado y trasladar a los operadores el compromiso de actuar para proteger los derechos de la mujer. En cualquier caso, ya pas&oacute; el tiempo de la mera recomendaci&oacute;n buenista. La construcci&oacute;n de una verdadera tutela de la mujer frente a la violencia digital exige una acci&oacute;n sistem&aacute;tica que culmine, si fuera necesario, con la imposici&oacute;n de decenas de sanciones. La ejemplaridad no se construye con notas de prensa en casos anecd&oacute;ticos sino demostrando a la sociedad una voluntad firme y decidida de actuar sin esperar a cada denuncia mediante pol&iacute;ticas estructuradas, eficientes y, sobre todo, firmes.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, la gravedad de la situaci&oacute;n es tal que se impone un impulso pol&iacute;tico decisivo que conduzca a un endurecimiento de la legislaci&oacute;n y a mejorar las condiciones que permitan identificar y perseguir a los responsables. Defender el anonimato en las redes y dejar en manos de la propia autotutela individual la protecci&oacute;n de las mujeres agredidas, bajo una falsa concepci&oacute;n liberal de la libre autodeterminaci&oacute;n frente al Estado, no solo es un argumento falaz, sino sencillamente indecente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricard Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/internet-tecnologia-mujer-escenario-preocupante-8-marzo_129_13049767.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Mar 2026 18:01:06 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Internet, la tecnología y la mujer: un escenario preocupante en el 8 de marzo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la burbuja IA a la publicidad: el nuevo asalto a nuestros derechos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/burbuja-ia-publicidad-nuevo-asalto-derechos_129_12981310.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses diversos medios nacionales e internacionales, incluido <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/gran-pregunta-burbuja-ia-economia-global-2026-caduca-chip_1_12871388.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a> apuntan una cierta percepci&oacute;n de riesgo econ&oacute;mico en el ecosistema de la inteligencia artificial que representan los grandes modelos de lenguaje. Evidentemente de estallar esta burbuja se trasladar&iacute;a a todo el entorno de este mercado comenzando por NVIDIA y contaminando al conjunto de inversores que est&aacute;n alimentando rondas de inversi&oacute;n milmillonarias cuyo retorno parece incierto. Estas afirmaciones deben ser prudentemente matizadas en la medida en la que, a diferencia de la crisis de las empresas .com, el ecosistema empresarial se encuentra dominado por muy pocas empresas que o bien cuentan con una gran solidez o bien respaldan a las empresas de IA.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Existen otros elementos que parece necesario considerar para entender el futuro inmediato. El primero de ellos, y no menor, es el relativo a la alta demanda de recursos energ&eacute;ticos que exige esta tecnolog&iacute;a y tambi&eacute;n de recursos naturales para la fabricaci&oacute;n de su infraestructura f&iacute;sica. Ello implica una sensibilidad extrema al escenario geopol&iacute;tico, la necesidad de disponer de recursos energ&eacute;ticos dedicados, incluidas centrales nucleares y el impulso de fuentes alternativas al petr&oacute;leo-, y la disponibilidad de recursos para su inversi&oacute;n en la construcci&oacute;n y mantenimiento de los centros de datos. 
    </p><p class="article-text">
        Es probable por tanto que hablar de burbuja sea una mera especulaci&oacute;n y, sin embargo, la mera hip&oacute;tesis este empezando a producir efectos significativos. El no menos despreciable consiste en que los mercados busquen respuesta a un conjunto de preguntas muy sencillas: &iquest;cu&aacute;l va ser el retorno de la inversi&oacute;n? &iquest;c&oacute;mo van a monetizar estas empresas? &iquest;cu&aacute;l es el modelo de negocio? Una primera respuesta apunta a caminos de sobra conocidos: la apertura al uso gratuito y la publicidad. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>La monetizaci&oacute;n de la privacidad un camino antes recorrido</strong></h2><p class="article-text">
        Es importante hacer un poco de historia y recordar que el crecimiento de al menos dos de las empresas que pueden liderar la IA basada en modelos de lenguaje, -META y Google-, se encuentra ligado a la monetizaci&oacute;n de la informaci&oacute;n personal. De hecho, el primer pilar en esta monetizaci&oacute;n ha sido sin duda la publicidad personalizada mediante estrategias de profiling. Este proceso creci&oacute; tecnol&oacute;gica y econ&oacute;micamente a medida que las posibilidades t&eacute;cnicas potenciaban el crecimiento de las capacidades de extracci&oacute;n, almacenamiento y tratamiento de la informaci&oacute;n. Y de su historia pueden obtenerse valiosas lecciones aprendidas.
    </p><p class="article-text">
        Recordemos que Google y Facebook se posicionaron en su d&iacute;a como operadores dominantes en dos mercados con pocas posibilidades de elecci&oacute;n: los buscadores y las redes sociales generalistas. Y recordemos que una y otra compa&ntilde;&iacute;a no dudaron en adquirir cualquier startup competidora o que pudiera integrar y completar su modelo de negocio.&nbsp;En este contexto la primera gran batalla fue la de las cookies. Una cookie es un peque&ntilde;o dato que el navegador guarda y devuelve al dominio que la puso cuando se vuelven a cargar recursos de ese mismo dominio. En la pr&aacute;ctica inicial de la publicidad online, muchas cookies relevantes eran de terceros: no las pon&iacute;a la web que se visitaba, sino un dominio embebido que serv&iacute;a anuncios o etiquetas. Cada vez que se visitaba cualquier sitio con espacios publicitarios se cargaba un script/p&iacute;xel de una red publicitaria y se colocaba una cookie propia en el navegador del usuario. Ese identificador puede ser reconocible por la red publicitaria que lo emiti&oacute; (y por sus integraciones) y usarse para seguimiento/segmentaci&oacute;n entre sitios que carguen sus recursos. Gracias a ello las redes publicitarias pueden acumular p&aacute;ginas vistas, intereses, interacci&oacute;n con anuncios etc., lo cual permite ajustar el target publicitario al comportamiento del usuario. DoubleClick lider&oacute; el negocio hasta que fue absorbida por Google. 
    </p><p class="article-text">
        En esta fase inicial nuestra privacidad se situ&oacute; en el centro de la cadena de valor. A diferencia de cualquier otro entorno Google pod&iacute;a indexar no s&oacute;lo cookies sino tambi&eacute;n nuestras b&uacute;squedas, ofrecernos el correo gratuito le abri&oacute; la puerta a nuestros pensamientos, ideas y emociones. Por su parte Facebook obten&iacute;a datos relevantes en el registro mediante estrategias emocionales, &ldquo;si me indicas a qu&eacute; colegio fuiste podr&eacute; ponerte en contacto con tus antiguos compa&ntilde;eros de clase&rdquo;, y pod&iacute;a desplegar an&aacute;lisis de esas cookies, y de fingerprints equivalentes, en cada like. Por otra parte, el an&aacute;lisis de la red, la identificaci&oacute;n de sus interacciones permite modelar las redes de interacciones como un grafo donde los sujetos son nodos y sus relaciones son aristas. Esto permite analizar y representar las redes. As&iacute;, mediante su an&aacute;lisis pueden inferirse las relaciones sociales y emocionales. Con ello iniciaba una nueva frontera para la explotaci&oacute;n de la informaci&oacute;n personal: &nbsp;la privacidad de grupo. Cuando se tiene la capacidad de catalogar redes, sujetos, relaciones y comportamientos puedes afinar el perfilado de cada persona mediante inferencia relacional. Esta t&eacute;cnica a&ntilde;ade una capa de valor ya que no s&oacute;lo se dispone de informaci&oacute;n subjetiva sobre un sujeto, sino que tambi&eacute;n se lo puede situar en un contexto social determinado. 
    </p><p class="article-text">
        El crecimiento del volumen de usuarios retroaliment&oacute; los ingresos publicitarios, no en vano Google y Facebook acabaron siendo las primeras compa&ntilde;&iacute;as en facturaci&oacute;n publicitaria y facilit&oacute; las siguientes rondas de inversi&oacute;n en hardware y tecnolog&iacute;a. Y ello proporcion&oacute; lo que la teor&iacute;a de la inteligencia artificial necesitaba desde finales de los a&ntilde;os 50: grandes vol&uacute;menes de datos y recursos de computaci&oacute;n. Sin necesidad de entrar en el detalle, baste con se&ntilde;alar que el an&aacute;lisis del lenguaje que te proporciona una red social, el correo electr&oacute;nico o las b&uacute;squedas crece exponencialmente cuando se incorporan nuevos servicios de valor a&ntilde;adido. Por ejemplo, cada imagen que se sube y etiquetas ofrece un contexto a ese lenguaje. El v&iacute;deo aporta adem&aacute;s sonido. Y esto no es banal. Primero trato de aprender a transcribir lenguaje como servicio de valor a&ntilde;adido y despu&eacute;s, por ejemplo, lo integro en la mensajer&iacute;a del m&oacute;vil ofreciendo al usuario siempre la posibilidad de corregir la transcripci&oacute;n. Lo mismo sucede con las traducciones a otras lenguas. Por otra parte, internet se concibi&oacute; como una red abierta y solidaria y nada me impide explotarla, copiarla entera mediante scraping. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de aqu&iacute;, se dispone de las herramientas que caracterizan el momento actual. Se dispone de grandes capacidades para la anal&iacute;tica de datos basados ya no s&oacute;lo en navegaci&oacute;n, sino en la trazabilidad de cada acci&oacute;n en un entorno online, en cada texto escrito o compartido, en cada icono o emoji usado o en cada audio o v&iacute;deo emitidos. Adem&aacute;s, el ecosistema se enriquece con informaci&oacute;n contextual gracias a los smartphones en &aacute;mbitos que van desde la geolocalizaci&oacute;n a la informaci&oacute;n que proporcionan aplicaciones espec&iacute;ficas hasta donde la imaginaci&oacute;n y los permisos del sistema operativo permiten: -wellness, pulseras de actividad, recomendadores&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Ello proporciona a las compa&ntilde;&iacute;as un alcance hol&iacute;stico respecto de la conducta humana y desde hace muchos a&ntilde;os les proporciona algo m&aacute;s que la explotaci&oacute;n publicitaria. Entre otros modelos de negocio podemos referir el an&aacute;lisis de mercados, el soporte a las estrategias de marketing pol&iacute;tico, la generaci&oacute;n de un mercado alternativo e informal en el ecosistema de los medios de comunicaci&oacute;n, los influencers, y en much&iacute;simos casos la identificaci&oacute;n de nichos de mercado altamente dependientes de las necesidades y aspiraciones humanas desde los servicios de asistencia a la conducci&oacute;n a los servicios de salud. El pr&oacute;ximo salto cualitativo apunta a una mejora sustancial de los asistentes personales mejorados desde la interacci&oacute;n a trav&eacute;s de chat a la gesti&oacute;n aut&oacute;noma de tareas al servicio del usuario.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las interacciones con la IA basada en lenguaje: un salto cualitativo</strong></h2><p class="article-text">
        A nuestro juicio el uso generalizado de servicios basados en IA basada en lenguaje, puede experimentar una salto cualitativo cuando se abran a monetizar con publicidad u otros servicios de valor a&ntilde;adido basados en datos. Formalmente hablando, las pol&iacute;ticas de privacidad de entidades como <a href="https://openai.com/es-ES/policies/row-privacy-policy/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">OpenAi</a> o <a href="https://support.google.com/gemini/answer/13594961?hl=en#pn_data_usage" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gemini</a> reproducen fielmente un esquema muy conocido desde la llegada de las redes sociales. En esencia, el usuario debe ser capaz de entender que sus datos van a ser reutilizados tanto para el negocio asociado, incluida la divulgaci&oacute;n a terceros, como respecto de finalidades tan gen&eacute;ricas como &ldquo;mantener y mejorar nuestros servicios&rdquo;. Por otra parte, se incluyen disclaimers de responsabilidad de manera que aquello que uno sube, declara o comparte, lo hace bajo su exclusiva responsabilidad. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay una cuesti&oacute;n absolutamente diferencial, aunque en gran medida compartida y aprendida desde el funcionamiento de las redes sociales. Por mucho que se pretendan categorizar los datos &ldquo;la conversaci&oacute;n&rdquo; es din&aacute;mica y permite obtener cualquier tipo de dato mediante inferencia. Adem&aacute;s, en las cuentas de acceso libre y gratuito salvo que expresamente se ofrezca opting-out los procesos que alimentan la IA, las inferencias obtenidas con las interacciones y los resultados pueden usarse para retroalimentar el modelo. 
    </p><p class="article-text">
        Si nos atenemos a las noticias que se vienen publicando, la relaci&oacute;n entre el usuario con este tipo de herramientas tiende a humanizar a la IA. Ello implica un modo muy particular de interactuar que en muchos casos acaba implicando la solicitud de consejo m&eacute;dico, psicol&oacute;gico, econ&oacute;mico&hellip; El potencial de tratamiento de categor&iacute;as especiales de datos, ideolog&iacute;a etc. crece exponencialmente y con ello los riesgos de manipulaci&oacute;n accidental e intencional. Por otra parte, hay dos factores adicionales cuya evaluaci&oacute;n resulta de dif&iacute;cil an&aacute;lisis sin conocer el modelo de interacci&oacute;n con el cliente publicitario y su infraestructura. As&iacute;, por ejemplo, desconocemos que capacidad de transferencia de informaci&oacute;n sobre el usuario que usa la IA se implementar&aacute;, en qu&eacute; casos la empresa que publicita su producto podr&aacute; disponer de informaci&oacute;n previa sobre este usuario o generarla con otras fuentes en tiempo real. Por otra parte, los mecanismos usados para ofrecer el servicio o producto final pueden ser muy diversos desde un enfoque publicitario que no ofrezca dudas a un modelo conversacional humanizado. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Usuario responsable o siervo digital?</strong></h2><p class="article-text">
        Las lecciones aprendidas en el periodo inmediatamente anterior no son nada halag&uuml;e&ntilde;as. Buscadores y redes sociales cimentaron su estrategia desde el cumplimiento de la normativa de protecci&oacute;n de datos. La estrategia jur&iacute;dica fu sin duda brillante. En primer lugar, la err&oacute;nea concepci&oacute;n del consentimiento y su aplicaci&oacute;n por parte de las autoridades de protecci&oacute;n de datos sustent&oacute; de modo determinante el modelo de negocio. Tanto desde la sociolog&iacute;a como desde el derecho se ha demostrado de modo incontrovertido que la suscripci&oacute;n a servicios de red social, buscadores o correo electr&oacute;nico gratuito no se hace en un marco de igualdad y libertad. Se producen m&uacute;ltiples asimetr&iacute;as. En primer lugar, ya sea por la dimensi&oacute;n del servicio cuando ocupa una posici&oacute;n de operador dominante ya sea por su especializaci&oacute;n, al usuario s&oacute;lo le queda una respuesta binaria: registrarse o no hacerlo. Para muchos usuarios ni siquiera existe esa opci&oacute;n cuando la consecuencia de optar por no usar el servicio significa su aislamiento social o la p&eacute;rdida de oportunidades profesionales. Por tanto, la idea del consentimiento libre no es m&aacute;s que una falacia. 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, la propia naturaleza del servicio opera en favor de las compa&ntilde;&iacute;as. Desde un punto de vista material se produce un intercambio de servicios a cambio de informaci&oacute;n personal. En esto, la estrategia tambi&eacute;n es brillante. Al recurrirse al consentimiento en lugar de un contrato se despoja al usuario de todos sus derechos como consumidor. Al mismo tiempo se banaliza el valor que aporta ya que, al fin y al cabo, nuestros datos no valen nada hasta que los agrega el proveedor. de nuevo un argumento falaz en un contexto publicitario enfocado al comercio online.&nbsp;Porque si nuestros datos no valen nada, &iquest;por qu&eacute; la respuesta de Meta a los l&iacute;mites al profiling en la legislaci&oacute;n europea consisti&oacute; en tarificar el servicio de red social a unos 14 euros/mes?
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, de manera impl&iacute;cita el contexto favoreci&oacute; el traslado de la responsabilidad al usuario. El proveedor del servicio opera como un benefactor al cu&aacute;l hay que agradecer que proporcione servicios de alto valor social de manera gratuita. Es m&aacute;s, como se defendi&oacute; en el asunto del derecho al olvido y se nos recuerda una y otra vez, los servicios de buscador y redes sociales son el pilar que sustenta nuestra democracia al soportar el libre acceso a la informaci&oacute;n y una libertad de expresi&oacute;n sin restricciones. El usuario es un ser absolutamente libre e incondicionado que deber&iacute;a ejercer responsablemente su libre autodeterminaci&oacute;n. Si un menor se registra, se debe sin duda a la irresponsabilidad parental. Si alguien propaga el discurso del odio ejerce sus libertades tal vez con estridencia, pero &iquest;qu&eacute; hay de malo en ser vehemente? 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;En la pr&aacute;ctica los hechos se alinean con quienes se han preocupado por el repunte de una sociedad de la vigilancia en manos de leviatanes empresariales, por quienes alertan de los graves riesgos a los que se enfrenta la democracia y por una evoluci&oacute;n de la econom&iacute;a capitalista que adquiere tintes autoritarios, que reserva feudos a determinados operadores y pone a las personas a trabajar al servicio de sus intereses generando riqueza con su datos y siendo influenciada desde el algoritmo en su opciones personales, emocionales, pol&iacute;ticas y de consumo. Pasamos de ciudadanos a siervos digitales. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una oportunidad para el cumplimiento</strong></h2><p class="article-text">
        El despliegue de los nuevos modelos de negocio para la IA guarda una diferencia sustancial respecto de sus precedentes: se enfrenta a un marco legal robusto basado en principios muy claros. Desde el RGPD la legislaci&oacute;n digital europea pivota sobre dos elementos sustanciales: la garant&iacute;a de los derechos fundamentales y el sistema democr&aacute;tico y la sujeci&oacute;n del desarrollo a est&aacute;ndares normativos precisos que definiremos como orientaci&oacute;n a producto. Ello impone ineludiblemente un proceso de dise&ntilde;o e implementaci&oacute;n que debe evitar incurrir en cualquier tipo de prohibici&oacute;n ya sea por contravenci&oacute;n de una norma ya sea por que se encuentre directamente tipificada. Este proceso de dise&ntilde;o pasa ineludiblemente por un proceso de an&aacute;lisis de riesgos para los derechos fundamentales que materialmente deber&iacute;a impedir la falacia de trasladar responsabilidades al usuario. El proveedor est&aacute; obligado a asegurar que no se vulneren derechos fundamentales y a no poner en riesgo ni el Estado de Derecho, ni nuestro sistema democr&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, los sistemas deben ser seguros para el usuario, no deben causar da&ntilde;o alguno ni en su esfera de derechos, ni en la sociedad ni al propio usuario en sentido ps&iacute;quico y f&iacute;sico. Para ser entendible una IA financiada con publicidad que materialmente manipulase la percepci&oacute;n y el proceso de decisi&oacute;n de personas vulnerables por razones de salud alentando a la compra de productos milagro, como el hipoclorito contra COVID, vulnerar&iacute;a el art&iacute;culo 5 del Reglamento sobre Inteligencia Artificial. Pero incluso antes de llegar ah&iacute;, desde el Reglamento General de Protecci&oacute;n de Datos la empresa proveedora deber&iacute;a saber que el tratamiento de categor&iacute;as especiales de datos obliga a una evaluaci&oacute;n de impacto relativa a la protecci&oacute;n de datos, que esta obliga a verificar todo tipo de riesgos, particularmente en los derechos fundamentales, y a establecer medidas de salvaguardia. Y este no es un ejercicio formalista o te&oacute;rico: posee un contenido material. Y a nadie se le escapa cu&aacute;les son los riesgos de una aplicaci&oacute;n capaz de realizar diagn&oacute;sticos diferenciales y localizar tratamientos. Y tampoco podemos estar tan ciegos para considerar admisible que &ldquo;todas las personas entender&aacute;n un disclaimer del tipo: esto no es un consejo m&eacute;dico&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;En conclusi&oacute;n, las compa&ntilde;&iacute;as ya no deber&iacute;an poder &ldquo;moverse r&aacute;pido y romper cosas&rdquo; o jugar a categorizar sus servicios buscando eludir cualquier tipo de responsabilidad. Y si ellas no lo hacen, corresponder&aacute; actuar a los reguladores. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un error geopol&iacute;tico y un riesgo para los derechos</strong></h2><p class="article-text">
        &nbsp;En este contexto las pol&iacute;ticas promocionales centradas en la responsabilidad del usuario son absolutamente inanes. Ni sirvieron en el pasado, ni van a servir ahora. Basta con analizar los hechos. El crecimiento exponencial de ChatGpt en 2022 se bas&oacute; de manera transparente en una estrategia de gamificaci&oacute;n propia de las redes sociales y le permiti&oacute; alcanzar 100 millones de usuarios en pocos meses. Con ello, la compa&ntilde;&iacute;a que es obvio que hab&iacute;a aprendido las lecciones de las redes sociales complet&oacute; seguramente la &uacute;ltima pieza de su modelo de negocio: aprender directamente con interfaces humanos. 
    </p><p class="article-text">
        Si ahora esta industria siente la necesidad de monetizar&nbsp;la Uni&oacute;n Europea va a ser la primera perjudicada en cualquier dimensi&oacute;n si no se asegura el cumplimiento estricto de las reglas del juego. En primer lugar, pierde en el territorio m&aacute;s obvio. &iquest;No aprendimos nada en el periodo 2000-2015? &iquest;No entendemos que definitivamente se pierde la soberan&iacute;a individual y colectiva? Poner en marcha el modelo de consentimiento para el data-altruism que propone la Data Governance Act es un acto de heroicidad con los requisitos que define el Comit&eacute; Europeo de Protecci&oacute;n de Datos. Pues bien, para cualquier modelo de lenguaje en IA desplegar su servicio de asistentes y recomendadores de salud, de asistente en la compra o de lo que se pueda imaginar, es cuesti&oacute;n de meses y al parecer hemos admitido que le baste un mero consentimiento informado del usuario que nadie lee ni entiende. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este estado de cosas perjudica a la competitividad de los innovadores e investigadores de la Uni&oacute;n Europea, a nuestra capacidad de crecimiento. Y es as&iacute;, porque el esfuerzo de construir los espacios europeos de datos en un ecosistema que garantice la seguridad, los derechos de las personas y la soberan&iacute;a digital es enorme y requerir&aacute; tiempo mientras los grandes proveedores de IA solo necesitan abrir un servicio &ldquo;healthy&rdquo; de recomendadores y asistentes de salud para que la poblaci&oacute;n europea en masa les suba su historia cl&iacute;nica. 
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute;, ya no se tratar&aacute; de la complejidad de la normativa referida por el Informe Draghi sino de la ceguera de los reguladores que imponen obligaciones de imposible cumplimiento a los operadores locales mientras ejercen sus funciones de control con una lentitud exasperante. El Reglamento General de Protecci&oacute;n de Datos, el Reglamento de Servicios Digitales y el Reglamento de Inteligencia Artificial ofrecen poderosas herramientas para disciplinar este nuevo mercado. Lo que resulta sencillamente sorprendente es que la metodolog&iacute;a de an&aacute;lisis de riesgos y evaluaciones de impacto, que tantos recursos consume a los operadores no se aplique por los propios reguladores. Estos riesgos son visibles para cualquier experto y, de hecho, ya han motivado actuaciones de oficio de alguna autoridad.Las campa&ntilde;as bienintencionadas dirigidas a los usuarios no producir&aacute;n resultado alguno. Carecen de capilaridad y presencia social, y no interesan a su target al que ya han capturado otros intereses. &iquest;A que velocidad se va a mover la <a href="https://www.edpb.europa.eu/news/news/2025/edpb-adopts-statement-age-assurance-creates-task-force-ai-enforcement-and-gives_en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">task force on AI enforcement</a> del Comit&eacute; Europeo de Protecci&oacute;n de Datos? &iquest;En qu&eacute; medida se van a monitorizar las conductas prohibidas del Reglamento de IA? &iquest;Qu&eacute; acciones directas, r&aacute;pidas y eficaces se adoptar&aacute;n?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se necesitan respuestas claras. Una sociedad asistida por una IA sin una monitorizaci&oacute;n exigente se deslizar&aacute; muy pronto hacia territorios de alto riesgo para nuestras libertades que no son dif&iacute;ciles de prever. Ya no hay tiempo para la reactividad diferida basada en denuncias o infracciones. Se impone una acci&oacute;n de supervisi&oacute;n regulatoria continua del mercado, inspirada en la idea de vigilancia poscomercializaci&oacute;n, sin renunciar a un acompa&ntilde;amiento en la fase precomercial. Ello implica ejercer las funciones de auditor&iacute;a de las que se disponen, mantener conversaciones abiertas y directas con la industria y promover el beta&#8209;testing en sandboxes antes del lanzamiento de productos. El di&aacute;logo debe ser abierto y constructivo, pero tambi&eacute;n exigente desde la autoridad normativa.
    </p><p class="article-text">
        En las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y las comunicaciones, ser reactivo exige prepararse para admitir la derrota de las libertades. No nos equivoquemos de nuevo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricard Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/burbuja-ia-publicidad-nuevo-asalto-derechos_129_12981310.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Feb 2026 10:57:16 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[De la burbuja IA a la publicidad: el nuevo asalto a nuestros derechos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La responsabilidad jurídica de las redes sociales: la falacia de la defensa de la libertad de expresión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/responsabilidad-juridica-redes-sociales-falacia-defensa-libertad-expresion_129_12961303.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Con motivo de la presentaci&oacute;n de un paquete legislativo para preservar los derechos de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes en las redes sociales&nbsp;<a href="https://x.com/elonmusk/status/2018773911907811678" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elon Musk</a>&nbsp;ha calificado de fascista al Presidente S&aacute;nchez&nbsp;<a href="https://x.com/ianmiles/status/2018749023142965580" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reposteando un post</a>&nbsp;en el que se exhiben los argumentos que han venido proponiendo las multinacionales de internet cada vez que se enfrentan a la exigencia de respetar los derechos fundamentales de las personas que vivimos en la Uni&oacute;n Europea. En esencia, las plataformas cumplir&iacute;an, en opini&oacute;n de sus propietarios, una funci&oacute;n esencial para la democracia al ser un veh&iacute;culo para el ejercicio de la libertad de expresi&oacute;n no sometido a l&iacute;mites ni a controles estatales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los estudios cient&iacute;ficos apuntan a un modelo que fomenta la adicci&oacute;n a las redes, a una situaci&oacute;n patol&oacute;gica que est&aacute; afectando gravemente a nuestra infancia y adolescencia, como acredita el Informe del&nbsp;&nbsp;<a href="https://www.juventudeinfancia.gob.es/es/comunicacion/notas-prensa/comite-expertos-juventud-e-infancia-propone-107-medidas-crear-entornos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comit&eacute; de expertos del Ministerio de Juventud e Infancia</a>. Es evidente que ello obliga a tomar decisiones valientes y ser&iacute;a de una inocencia naif creer que los operadores no amenazar&aacute;n con retirarse. Asumir que la enorme dependencia psicol&oacute;gica del p&uacute;blico de estos servicios paraliza nuestras pol&iacute;ticas p&uacute;blicas ser&iacute;a una mala noticia. Las acciones normativas son urgentes y necesarias y la libertad de expresi&oacute;n se utiliza como una pantalla para tratar de obstaculizarlas.
    </p><p class="article-text">
        Para entender la cuesti&oacute;n es necesario referirse a la hist&oacute;rica sucesi&oacute;n de sentencias que enfrentaron a la ACLU (American Civil Liberties Union) con el Gobierno de los EE.UU. a prop&oacute;sito de la Communications Decency Act de 1997 en los&nbsp;<a href="https://law.duke.edu/boylesite/aclureno.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tribunales estatales (District Court for the Eastern District of Pennsylvania)</a>&nbsp;y ante el&nbsp;<a href="https://supreme.justia.com/cases/federal/us/521/844/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tribunal Supremo</a>. En estas sentencias se aplic&oacute; a Internet la doctrina del libre mercado de las ideas. La primera sentencia defini&oacute; internet como una conversaci&oacute;n global o mundial sin fin y equipar&oacute; internet con la prensa escrita. Por ello, no era posible aplicar ning&uacute;n tipo de limitaci&oacute;n al ejercicio de la libertad de expresi&oacute;n y, por supuesto, ning&uacute;n tipo de control previo o posterior. De acuerdo con estas reglas del juego, las redes sociales prestar&iacute;an un inestimable servicio p&uacute;blico a la ciudadan&iacute;a ya que pondr&iacute;an al alcance del ciudadano medio los mismos recursos de los que por ejemplo dispone el New York Times. Sin embargo, esa internet ya no existe.
    </p><p class="article-text">
        Como se destac&oacute; con el profesor Jose Mar&iacute;a Vidal en un art&iacute;culo de opini&oacute;n publicado en&nbsp;<a href="https://www.lavanguardia.com/local/valencia/20250514/10677844/medios-comunicacion-versus-redes-sociales-riesgo-sistemico-democracia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Vanguardia</a>&nbsp;la posici&oacute;n de neutralidad de las redes sociales no se sostiene. La realidad es muy evidente: las redes sociales no funcionan con un criterio de ordenaci&oacute;n temporal de contenidos y, en general, aplicando un criterio neutral. Su algoritmo responde a un dise&ntilde;o intencional centrado en el perfilado del usuario con fines publicitarios y en promover cualquier contenido que al ser de consumo masivo les permita obtener el m&aacute;ximo rendimiento a costa de nuestra privacidad. Desde un punto de vista t&eacute;cnico el argumento de las redes sociales como distribuidor neutral de contenidos no se sostiene y obliga a un cambio de enfoque por distintas razones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Primero, resulta necesario plantearse hasta qu&eacute; punto una red social con las caracter&iacute;sticas que se acaban de se&ntilde;alar deber&iacute;a considerarse un editor. Para sustentar el enfoque de la red social como editor ser&iacute;a necesario acreditar que las decisiones algor&iacute;tmicas responden a una estrategia no s&oacute;lo publicitaria y expresan una determinada concepci&oacute;n social, cultural o ideol&oacute;gica de la empresa. Para ello, ser&iacute;a necesario desplegar las potestades de investigaci&oacute;n que la Ley, al menos la de la Uni&oacute;n Europea, atribuye a la Comisi&oacute;n y a los jueces. La toma de posici&oacute;n p&uacute;blica de Elon Musk y Mark Zuckerberg ofrece evidencias significativas de ello.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el primero de los casos se hace particularmente complicado diferenciar al usuario cualificado de la Red X, pero usuario al fin, del propietario de la compa&ntilde;&iacute;a. Esencialmente porque ning&uacute;n usuario posee la capacidad de dirigir al equipo de ingenier&iacute;a y no es muy frecuente que se realicen entrevistas en prime time para potenciar a una candidatura electoral en Alemania o para calificar de fascista al presidente del gobierno del Reino de Espa&ntilde;a. La propiedad de la compa&ntilde;&iacute;a no es neutral y todo parece apuntar a que el algoritmo opera de manera neutral. La compa&ntilde;&iacute;a, del mismo modo que sucede en los medios de comunicaci&oacute;n tradicionales, adopta una decisi&oacute;n editorial y lo l&oacute;gico es que sea fiscalizable cuando pone en riesgo elementos tan valiosos como la convivencia democr&aacute;tica o los derechos de las personas menores de edad.
    </p><p class="article-text">
        Por otra, la legislaci&oacute;n vigente de la Uni&oacute;n Europea atribuye a la red social una posici&oacute;n de garante. As&iacute;, el Reglamento de Servicios Digitales les obliga a disponer de servicios &aacute;giles para que los usuarios puedan&nbsp;<a href="https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/HTML/?uri=CELEX:32022R2065#art_16" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">notificar incidencias</a>acompa&ntilde;ados de un sistema interno eficaz de&nbsp;<a href="https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/HTML/?uri=CELEX:32022R2065#art_20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gesti&oacute;n de reclamaciones</a>, les impone el deber de detectar, analizar y evaluar con diligencia cualquier&nbsp;<a href="https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/HTML/?uri=CELEX:32022R2065#art_27" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">riesgo sist&eacute;mico</a>&nbsp;y particularmente refiere su obligaci&oacute;n de establecer medidas adecuadas y proporcionadas para garantizar un elevado nivel de privacidad, seguridad y&nbsp;<a href="https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/HTML/?uri=CELEX:32022R2065#art_28" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">protecci&oacute;n de los menores</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En respuesta a ello, Meta ha renunciado a la verificaci&oacute;n humana experta (fact-checking) y ha pasado a un sistema de&nbsp;<a href="https://about.fb.com/news/2025/01/meta-more-speech-fewer-mistakes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">notas de comunidad</a>&nbsp;equivalente al de X. Sin embargo, de acuerdo con el documento interno &ldquo;<a href="https://www.ft.com/content/92552cd1-c42a-4bbc-9068-413c62a9b018" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">P95 spenders</a>&rdquo; este sistema se mantendr&iacute;a con la finalidad de proteger a los grandes anunciantes respecto del contenido adverso. Si algo demuestra la pervivencia de un servicio &ldquo;premium&rdquo; para grandes clientes en Meta es el reconocimiento de la eficiencia del sistema de verificaci&oacute;n soportado por humanos expertos. Es decir, es un coste econ&oacute;mico viable cuando afecta a clientes &ldquo;rentables&rdquo;. Esta opci&oacute;n evidencia que los usuarios &ldquo;normales&rdquo; de Meta no son un sujeto de derechos sino un objeto susceptible de explotaci&oacute;n econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Uno y otro ejemplo, restan toda credibilidad a la invocaci&oacute;n de la libertad de expresi&oacute;n como fundamento &uacute;ltimo de este tipo de decisiones. En los conflictos que afectan al derecho a la informaci&oacute;n y a la libertad de expresi&oacute;n ha prevalecido siempre un criterio rector que puede rastrearse ya en la seminal obra &ldquo;The Right to Privacy&rdquo; de Samuel Warren y Louis Brandeis. El criterio de prevalencia de estos derechos se fundamenta en garantizar la formaci&oacute;n de una opini&oacute;n p&uacute;blica libre como elemento fundante de una verdadera democracia. Ahora bien, este no es un derecho absoluto y requiere de la presencia de inter&eacute;s p&uacute;blico en la noticia y veracidad, entendida como diligencia en la comprobaci&oacute;n de los hechos. En el &aacute;mbito m&aacute;s flexible de la libertad de expresi&oacute;n el &aacute;nimo vejatorio, que por cierto suele caracterizar a los discursos de odio, y la garant&iacute;a de la dignidad operan como l&iacute;mite inexpugnable. Y esta es una regla que aplica sin excepci&oacute;n a todas las personas, no s&oacute;lo a los periodistas. Y cada usuario deber&iacute;a entender que asume su responsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, cuando el negocio consiste precisamente en ofrecer un ecosistema para el ejercicio de estos derechos a un p&uacute;blico amplio, el despliegue de medidas de gesti&oacute;n del riesgo no es un coste sino una inversi&oacute;n. Y la responsabilidad de la compa&ntilde;&iacute;a es el corolario necesario para que la norma produzca efectos. En ning&uacute;n momento, ni una sola norma en la Uni&oacute;n Europea ha promovido censura alguna. Como se ha destacado, las previsiones del Reglamento de Servicios Digitales obligan a las grandes plataformas a disponer de un modelo de an&aacute;lisis de riesgos y a desplegar una bater&iacute;a de medidas para su gesti&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como se ha se&ntilde;alado anteriormente las plataformas ni se han dise&ntilde;ado para verificar de modo adecuado la identidad de sus usuarios ni para ofrecer informaci&oacute;n plural. Un compromiso verdaderamente democr&aacute;tico de las plataformas comportar&iacute;a un dise&ntilde;o algor&iacute;tmico que en el espacio no financiado del time line de cada usuario asegurase que pudieran aparecer opiniones diversas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es aqu&iacute; donde, sin ning&uacute;n g&eacute;nero de dudas, puede identificarse un riesgo sist&eacute;mico para la democracia. El consumo de medios ha cambiado de forma radical: el p&uacute;blico se queda en el titular y rara vez est&aacute; dispuesto a profundizar, lo que alimenta el clickbait y facilita la difusi&oacute;n de&nbsp;<em>fake news</em>. Adem&aacute;s, la informaci&oacute;n en formato audiovisual se consume de manera as&iacute;ncrona y depende cada vez m&aacute;s de los&nbsp;<em>influencers</em>&nbsp;y de su capacidad de redistribuci&oacute;n en redes. La conversaci&oacute;n en el &aacute;gora, como espacio compartido de deliberaci&oacute;n, pr&aacute;cticamente ha desaparecido. Hoy, la conversaci&oacute;n se despliega desde las plataformas bajo una apariencia de neutralidad y de compromiso democr&aacute;tico con el derecho a la informaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, como hemos tenido la oportunidad de analizar con el profesor Joan Carles Carbonell en&nbsp;<a href="https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/anonimato-libertad-expresion-delitos-odio_129_1938648.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">infoLibre</a>, la idea de defender el anonimato en una red social es insostenible e inadmisible en un Estado democr&aacute;tico. Si coincidimos con los tribunales norteamericanos en la idea de que en internet un ciudadano tiene los mismos derechos que el New York Times la consecuencia es obvia: tambi&eacute;n tiene las mismas obligaciones. Una red social no puede afirmar alegremente que identificar a un sujeto y verificar su edad sea fascismo cuando esta obligaci&oacute;n deriva de un ordenamiento democr&aacute;tico en el que el Estado de Derecho garantiza la libre convivencia democr&aacute;tica que incorpora no s&oacute;lo derechos sino tambi&eacute;n el deber de ejercerlos responsablemente sin causar da&ntilde;os.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este estado de cosas conduce al agotamiento de la paciencia del Estado democr&aacute;tico. En la primera d&eacute;cada de este siglo estos operadores depredaron y monetizaron nuestra privacidad ante una legislaci&oacute;n dispersa y laxa sobre protecci&oacute;n de datos y, probablemente gracias a ello han ocupado posiciones monopol&iacute;sticas en el mercado publicitario. El modelo de compartici&oacute;n de contenidos ha fracturado los medios de comunicaci&oacute;n tradicionales y los hace dependientes de estas plataformas. Y ahora, en el horizonte se aprecia una estrategia de intervencionismo directamente declarado en nuestras democracias, o indirecto mediante la relajaci&oacute;n de los controles algor&iacute;tmicos y humanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Centrar el discurso &uacute;nicamente en la libertad de expresi&oacute;n puede conducirnos a los mismos errores que cometimos en el &aacute;mbito de la privacidad. No aplicar el Derecho en su momento condujo a una acumulaci&oacute;n de datos y recursos que ha empobrecido a la Uni&oacute;n Europea y la obliga a dise&ntilde;ar una estrategia propia altamente costosa para poder competir en la investigaci&oacute;n y la innovaci&oacute;n para su transformaci&oacute;n digital. No entender, que nos enfrentamos a un cuestionamiento global de nuestras democracias y a una injerencia intolerable en el gobierno de nuestros Estados supone un riesgo que no nos podemos permitir.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricard Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/responsabilidad-juridica-redes-sociales-falacia-defensa-libertad-expresion_129_12961303.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Feb 2026 08:57:18 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La responsabilidad jurídica de las redes sociales: la falacia de la defensa de la libertad de expresión]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vito Quiles y el algoritmo como arma política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/vito-quiles-algoritmo-arma-politica_129_12753480.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La reciente visita de Vito Quiles a la Universitat de Val&egrave;ncia ha vuelto a poner sobre la mesa un fen&oacute;meno que va m&aacute;s all&aacute; de la provocaci&oacute;n puntual: una estrategia comunicativa orientada a las redes sociales que puede generar riesgos sist&eacute;micos para la democracia. Lo que a primera vista parece una simple confrontaci&oacute;n ideol&oacute;gica en el campus, es en realidad una operaci&oacute;n cuidadosamente dise&ntilde;ada para activar los mecanismos de amplificaci&oacute;n algor&iacute;tmica en redes.
    </p><p class="article-text">
        Quiles no busca tanto el debate como la reacci&oacute;n que &eacute;ste provoca. Su presencia en universidades, sin autorizaci&oacute;n institucional, responde a una l&oacute;gica de provocaci&oacute;n que persigue despertar la curiosidad de la poblaci&oacute;n estudiantil y con ella la viralizaci&oacute;n de sus acciones. El algoritmo premia la confrontaci&oacute;n, y Quiles lo sabe. Se trata de una estrategia que combina los medios tradicionales y los digitales. Nadie puede discutir que el conflicto que Quiles construye en la v&iacute;a p&uacute;blica es noticiable y asegura su presencia en todos los medios. Por otra parte, al interpelar a una poblaci&oacute;n espec&iacute;fica, grabar su performance y difundirla en redes activa una cadena de interacciones que alimenta las cajas de resonancia digitales. Adem&aacute;s, el consumo de titulares de los medios de comunicaci&oacute;n conduce a la caja a aquellas personas cuyo inter&eacute;s es genuinamente informativo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el impacto va m&aacute;s all&aacute; del momento. Cuando un estudiante pincha en una noticia, en el post de un contacto en redes o directamente en el perfil de Quiles, pero tambi&eacute;n cuando busca informaci&oacute;n sobre su universidad o interact&uacute;a con contenidos relacionados, el algoritmo comienza a perfilarlo. A partir de ese instante, su experiencia informativa se ver&aacute; condicionada por esa interacci&oacute;n inicial. Lo que parec&iacute;a una curiosidad puntual se convierte en una trayectoria informativa que responde a un dise&ntilde;o intencional. Es decir, la acci&oacute;n se dise&ntilde;a para tratar de alcanzar a m&aacute;s de 300.000 potenciales votantes si sumamos la poblaci&oacute;n universitaria de las ciudades visitadas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este fen&oacute;meno es especialmente preocupante en entornos universitarios, donde miles de j&oacute;venes est&aacute;n construyendo su identidad pol&iacute;tica y social. La estrategia de Quiles puede atrapar a muchos en filtros burbuja emocionales en los que &uacute;nicamente recibir&aacute;n contenidos afines a una narrativa confrontativa, polarizada y, en ocasiones, basada en estrategias de desinformaci&oacute;n. La pluralidad informativa se ve sustituida por la reiteraci&oacute;n de consignas, memes y titulares dise&ntilde;ados para reforzar una visi&oacute;n del mundo excluyente.
    </p><p class="article-text">
        No se trata solo de maximizar seguidores o monetizar contenidos. Esta estrategia puede ser funcional a una l&oacute;gica de manipulaci&oacute;n electoral. Al generar burbujas emocionales, se condiciona el comportamiento pol&iacute;tico futuro de miles de ciudadanos que viven en un contexto en el que la percepci&oacute;n de crisis es muy alto.&nbsp;&nbsp;La polarizaci&oacute;n no es un efecto colateral, sino un objetivo. La indignaci&oacute;n, la victimizaci&oacute;n y la confrontaci&oacute;n se convierten en herramientas para moldear el voto.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de pr&aacute;cticas ha sido objeto de regulaci&oacute;n por parte de la Uni&oacute;n Europea. El Reglamento de Servicios Digitales (DSA) establece obligaciones para las plataformas en relaci&oacute;n con la moderaci&oacute;n de contenidos, la transparencia algor&iacute;tmica y la protecci&oacute;n de los derechos fundamentales. La estrategia de Quiles, al operar en el l&iacute;mite de la provocaci&oacute;n y la desinformaci&oacute;n, plantea desaf&iacute;os que deben ser abordados desde una perspectiva jur&iacute;dica y &eacute;tica. Y no es una tarea f&aacute;cil puesto que, como m&aacute;s arriba se se&ntilde;al&oacute; desde un punto de vista objetivo se ha buscado que la estrategia se base en hechos objetivamente noticiables y amparados por tanto por el derecho a la informaci&oacute;n como por la libertad de expresi&oacute;n del protagonista.
    </p><p class="article-text">
        Las universidades, por su parte, se enfrentan a un dilema complejo. Prohibir estos actos puede reforzar la narrativa de victimizaci&oacute;n. Permitirlos sin control puede poner en riesgo la convivencia y la seguridad. La respuesta debe ser institucional, firme y pedag&oacute;gica. No se trata de censurar, sino de proteger el espacio acad&eacute;mico como lugar de debate plural, riguroso y respetuoso. La gira universitaria de Quiles, inspirada en modelos como el de Charlie Kirk en EE.UU., busca precisamente romper esos consensos. La confrontaci&oacute;n f&iacute;sica, la viralizaci&oacute;n de insultos y la instrumentalizaci&oacute;n del espacio p&uacute;blico son parte de una estrategia global que apunta a erosionar los pilares de la democracia. Y otro tanto sucede con los medios de comunicaci&oacute;n que obviamente deben informar sobre asuntos de inter&eacute;s p&uacute;blico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, es urgente que los reguladores y la sociedad civil comprendan que el algoritmo no es neutral. La arquitectura digital puede ser utilizada para amplificar discursos de odio, manipular emociones y condicionar decisiones pol&iacute;ticas. La libertad de expresi&oacute;n no puede ser una coartada para la destrucci&oacute;n del espacio p&uacute;blico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No basta con confrontar desde una cr&iacute;tica reactiva y emocional. El camino es otro. En primer lugar, es fundamental considerar que el grado de desconocimiento social sobre el funcionamiento del algoritmo es ampl&iacute;simo. Y ello obliga a todos y cada uno de los responsables acad&eacute;micos de nuestras universidades a dise&ntilde;ar estrategias formativas que alcancen al conjunto de los estudiantes. La poblaci&oacute;n universitaria deber&iacute;a conocer de primera mano y en un marco de an&aacute;lisis cient&iacute;fico y racional en qu&eacute; consiste este tipo de estrategia, como funciona y qu&eacute; fines persigue. Y esta tarea puede anclarse en la realidad de los hechos como objeto de estudio en seminarios de an&aacute;lisis y esta formaci&oacute;n no requiere crear nuevas asignaturas sino integrar la alfabetizaci&oacute;n algor&iacute;tmica transversalmente. Desde el pleno respeto a la ideolog&iacute;a de cada persona se impone el deber acad&eacute;mico y &eacute;tico de pinchar la burbuja de filtros desde el mundo f&iacute;sico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Por otra parte, la campa&ntilde;a de Zohran Mamdani en Nueva York proporciona lecciones valiosas desde muy diversas perspectivas. Aunque a primera vista pueda parecer un movimiento simp&aacute;tico y provocador responde en realidad a una estrategia sofisticada que ha estudiado como funciona el debate en redes y busca contrarrestar claramente los riesgos de la polarizaci&oacute;n. Es muy dif&iacute;cil evaluar c&oacute;mo la campa&ntilde;a de Mamdani ha conseguido romper esas cajas de resonancia y devolver el debate p&uacute;blico a su lugar natural en una sociedad democr&aacute;tica: la confrontaci&oacute;n abierta de ideas ante la opini&oacute;n p&uacute;blica.&nbsp;&nbsp;Mamdani ha sido viral en redes, pero de un modo abierto, participativo y, si se admite la expresi&oacute;n, buen-rollista. Su lenguaje parece haber sido claro, entendible, preciso y articulado en la propuesta activa en positivo de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de inter&eacute;s para el electorado. Pero al mismo tiempo, ha sido capaz de activar una amplia red de voluntarios y simpatizantes en el mundo f&iacute;sico. Parece que hay otro modo de interactuar con la personalizaci&oacute;n algor&iacute;tmica que convendr&iacute;a explorar y adaptar al contexto nacional si queremos construir una verdadera democracia que recupere y privilegie el debate y el di&aacute;logo y por encima de una polarizaci&oacute;n que deber&iacute;a desaparecer.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el momento actual abordar el problema de la polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica algor&iacute;tmica es urgente para hacer frente a un un marco de confrontaci&oacute;n basado en el discurso del enemigo que fragiliza la democracia. Los agentes concernidos deber&iacute;an entender cu&aacute;l es el alcance de su responsabilidad.&nbsp;&nbsp;Las universidades deber&iacute;an integrar alfabetizaci&oacute;n algor&iacute;tmica en el curr&iacute;culum y disponer de mecanismos de respuesta ante este tipo de hechos desde el di&aacute;logo y la formaci&oacute;n. Necesitan reconocer el escenario de oportunidad anal&iacute;tica y formativa que les brindan hechos como los que aqu&iacute; se analizan.&nbsp;&nbsp;Las plataformas deben auditar sus sistemas de recomendaci&oacute;n como exige la regulaci&oacute;n europea aplic&aacute;ndola de modo adecuado y responsable. Los medios podr&iacute;an plantearse su modo de abordar estas cuestiones e informar sobre este tipo de provocaciones explicando la estrategia subyacente, no solo viralizando el insulto. Finalmente, los partidos deber&iacute;an recordar el papel central que les otorga la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola y ejercerlo desde la responsabilidad desde aproximaciones constructivas, deliberativas y abiertas al di&aacute;logo. Todos podemos contribuir a promover una ciudadan&iacute;a informada que participe en democracia desde el conocimiento en lugar de la mera reacci&oacute;n emocional.
    </p><p class="article-text">
        La democracia no se defiende solo en las urnas. Se defiende tambi&eacute;n en los pasillos de las facultades, en los timelines de las redes sociales, en el modo en que construimos el discurso y contribuimos al debate y en la capacidad de resistir la provocaci&oacute;n sin caer en la trampa de la viralizaci&oacute;n. Vito Quiles no es solo un provocador. Es un s&iacute;ntoma de una &eacute;poca en la que el algoritmo se ha convertido en un actor pol&iacute;tico. Pero regular algoritmos no significa censurar voces. Significa exigir transparencia sobre c&oacute;mo las plataformas amplifican los contenidos, prohibir el microtargeting opaco con fines electorales y garantizar que la arquitectura digital no privilegie sistem&aacute;ticamente la polarizaci&oacute;n sobre el di&aacute;logo ocultando al usuario opciones y visiones alternativas. Como demuestra el caso Mamdani, es posible viralizar sin manipular, movilizar sin polarizar. La pregunta no es si debemos regular, sino c&oacute;mo dise&ntilde;amos regulaci&oacute;n que proteja democracia sin ahogar debate.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricard Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/vito-quiles-algoritmo-arma-politica_129_12753480.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Nov 2025 22:56:03 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Vito Quiles y el algoritmo como arma política]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La escuela debe gestionar el acoso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/escuela-debe-gestionar-acoso_129_12719029.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Son ya demasiadas ocasiones en las que cualquier noticia relacionada con el acoso entre menores incluye quejas de los padres sobre la falta de atenci&oacute;n de la direcci&oacute;n del centro y del profesorado. Podr&iacute;a afirmarse, y seguramente sea cierto, que la falta de atenci&oacute;n del centro es precisamente un componente de los hechos cuando el acoso no cesa y adquiere cotas graves. En este sentido, podr&iacute;amos dibujar un panorama id&iacute;lico en el que en realidad que una ni&ntilde;a se suicide tras un sufrimiento continuado de violencia escolar es una cuesti&oacute;n puntual. Al dedicar unas l&iacute;neas a reflexionar sobre esta cuesti&oacute;n estar&iacute;amos obligados a la prudencia y a la templanza tratando de no ofender a todos los esforzados docentes que s&iacute; hacen el esfuerzo de comprometerse en este &aacute;mbito. De hecho, no ser&iacute;a extra&ntilde;o que el autor sea objeto de dura cr&iacute;tica si se deslizase un solo mil&iacute;metro m&aacute;s all&aacute; de lo pol&iacute;ticamente correcto. Y sin embargo, se ha perdido una vida y no se puede desviar la mirada.
    </p><p class="article-text">
        Por ello es necesario plantear una consideraci&oacute;n previa. No se puede desconectar nunca una situaci&oacute;n de acoso del contexto familiar y social de las personas que acosan y de la acosada. En consecuencia, bajo ninguna condici&oacute;n se propone aqu&iacute; eximir de responsabilidad a padres y cuidadores. Sin embargo, varios casos sucesivos apuntan hac&iacute;a una cierta falta de compromiso del centro escolar. Este aspecto es particularmente relevante en la gesti&oacute;n del riesgo en este tipo de situaciones ya que su tarea es determinante para la monitorizaci&oacute;n preventiva y para la articulaci&oacute;n de procesos de mediaci&oacute;n y remedio. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la <a href="https://aepae.es/acoso-escolar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola para la Prevenci&oacute;n del Acoso Escolar</a> (AEPAE) el acoso escolar es cualquier forma de maltrato psicol&oacute;gico, verbal, f&iacute;sico, social y/o virtual producido entre escolares de un mismo centro, de forma reiterada a lo largo del tiempo, tanto en el aula y otros espacios del colegio, como a trav&eacute;s de las redes sociales e internet. En 2023 el <a href="https://www.educacionfpydeportes.gob.es/prensa/actualidad/2023/05/20230503-observatorioconvivencia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Informe sobre Convivencia Escolar en Educaci&oacute;n Primaria</a> del Ministerio de Educaci&oacute;n y Formaci&oacute;n Profesional se&ntilde;alaba que un 9,53% del alumnado declaraba haberse sentido acosado y un 9,2% haber sufrido ciberacoso. El 7,7% de las familias cre&iacute;an que su hijo hab&iacute;a sido acosado. 
    </p><p class="article-text">
        Estos datos son coherentes con los del <a href="https://www.ucm.es/i-estudio-acoso-escolar-ciberacoso-espana" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">I Estudio sobre acoso escolar y ciberacoso en Espa&ntilde;a</a> (2023), realizado por la Universidad Complutense de Madrid y la Fundaci&oacute;n ColaCao con datos m&aacute;s contundentes si cabe. El estudio, con un universo de 20.662 estudiantes de las 17 comunidades aut&oacute;nomas, de 325 centros educativos, revela que el 6,2% de los estudiantes entre 4&ordm; de primaria y 4&ordm; de secundaria manifest&oacute; haber sufrido acoso escolar en los &uacute;ltimos dos meses. Por otra parte, el 19,2% del alumnado reconoc&iacute;a haber sufrido situaciones de maltrato entre estudiantes que podr&iacute;an derivar en acoso escolar, tales como llamar por motes o burlarse. En el caso del ciberbullying, las v&iacute;ctimas de estas situaciones ascend&iacute;an al 10,3%. Asimismo, se afirma que haber sufrido acoso escolar incrementa el riesgo de sufrir ciberacoso y casi la mitad de las v&iacute;ctimas de bullying (46,4%) reconoc&iacute;a haber sufrido alguna situaci&oacute;n de maltrato digital. Resulta alarmante conocer que seg&uacute;n este estudio el 20,4% de las v&iacute;ctimas y el 16,8% de los acosadores declaran haber intentado quitarse la vida alguna vez. En el caso del ciberacoso, este dato es del 21,1% de las v&iacute;ctimas y del 24,9% de los acosadores. El estudio de <a href="https://www.anar.org/anar-y-mutua-madrilena-presentan-vi-informe-la-opinion-de-los-estudiantes-sobre-acoso-escolar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n ANAR y Fundaci&oacute;n Mutua Madrile&ntilde;a</a> (2024) revela que los insultos, motes y burlas son las formas de agresi&oacute;n m&aacute;s frecuentes (87,6%), seguidos del aislamiento (42,6%) y aproximadamente la mitad del alumnado (47,3%) que sufre acoso lo experimenta durante meses, y el 26,6% lo sufre durante m&aacute;s de un a&ntilde;o. Por otra parte, cuando se presencia una situaci&oacute;n de acoso, el 30,9% de los alumnos y alumnas indica hab&eacute;rselo comunicado a un profesor, el 20,17% a un familiar y el 14,8% a un compa&ntilde;ero. 
    </p><p class="article-text">
        En su trabajo sobre la generaci&oacute;n ansiosa Jonathan Haidt se&ntilde;ala dos factores muy relevantes no s&oacute;lo para la plaga de enfermedades psicol&oacute;gicas que padecen nuestros adolescentes sino tambi&eacute;n para los efectos del acoso escolar. El primero de ellos, consiste en la aparici&oacute;n de un fen&oacute;meno de sobreprotecci&oacute;n de la infancia desde finales de los a&ntilde;os 90 del pasado siglo. El efecto de ello consiste en que la vida social de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes se despliega fuera de la escuela en entornos reglados como gimnasios, piscinas, clases adicionales o clubes deportivos. Se ha perdido el juego en la calle o el parque y con &eacute;l los escenarios de aprendizaje sobre conflicto y autorregulaci&oacute;n. Adem&aacute;s, ello tiene un efecto indirecto respecto de la capacidad de padres y madres a la hora de conocer el entorno social en el que crecen sus hijos. Por otra parte, Haidt subraya el efecto pernicioso de las redes sociales en los que las conductas a imitar pueden ser t&oacute;xicos y los referentes sociales influencers. A ello podemos a&ntilde;adir, como pueden retroalimentarse las relaciones t&oacute;xicas en juegos sociales interactivos violentos o el impacto de las redes sociales en la maximizaci&oacute;n de los acosos. Resulta sonrojante tener que explicar a estas alturas que una &ldquo;broma&rdquo; en una red social se mantiene 24 horas al d&iacute;a 7 d&iacute;as a la semana y puede no dejar de viralizarse y crecer nunca. En resumen, el escenario en el que el acoso se hace visible, el espacio en el que puede educarse, el &aacute;mbito en el que puede atajarse ni es el hogar, ni las relaciones vecinales: es la escuela. 
    </p><p class="article-text">
        Por ello, la respuesta &ldquo;son cosas de ni&ntilde;os&rdquo; ante el acoso escolar incipiente constituye una de las formas m&aacute;s perjudiciales de normalizaci&oacute;n y relativizaci&oacute;n del problema. El acoso tampoco puede concebirse simplemente como una etapa normal del crecimiento y que las v&iacute;ctimas deben aprender a lidiar con ello por s&iacute; mismas. Cu&aacute;ndo un centro escolar no presta atenci&oacute;n, cuando trivializa el acoso y no responde se convierte en parte sustancial del problema, lo acoge, lo alienta, lo propaga. Es imposible no intuir que el relativamente alto umbral de tolerancia al acoso se encuentre en la ra&iacute;z del grave problema emergente. La hip&oacute;tesis en la que el centro esquive su responsabilidad para proteger su reputaci&oacute;n resultar&iacute;a tan &eacute;ticamente intolerable que no merece la pena explorarla. 
    </p><p class="article-text">
        Ni el centro escolar, ni el profesorado pueden seguir mirando hacia otro lado esquivando el problema se hace imprescindible pasar a la acci&oacute;n. Y no se trata s&oacute;lo de aplicar los protocolos en caso de conflicto. Me refiero al despliegue de pol&iacute;ticas proactivas y preventivas. Se supone que esa es la tarea primordial de un docente y promover la convivencia democr&aacute;tica y respetuosa con los derechos fundamentales de los dem&aacute;s un objeto central en el modelo educativo de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Al tiempo, es necesario reivindicar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de soporte. Se suele afirmar que el profesorado se encuentra desasistido en recursos y menoscabado en su autoridad. Desgraciadamente desde el punto de vista de las situaciones humanas que analizamos no es justificaci&oacute;n suficiente. Nunca un titulado superior, adulto y con capacidades deber&iacute;a &eacute;ticamente rehuir su responsabilidad ante el acoso escolar, y queda por delimitar que piense un juez de su responsabilidad civil. En este sentido, m&aacute;s all&aacute; de campa&ntilde;as publicitarias y n&uacute;meros de atenci&oacute;n preocupa saber c&oacute;mo est&aacute;n funcionando los planes de convivencia escolar y los eventuales planes de prevenci&oacute;n del acoso, y bajo qu&eacute; condiciones se desarrollan. Pero, sobre todo, como se articulan las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que ayudan a su gestaci&oacute;n. &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Ley Org&aacute;nica 8/2021 de protecci&oacute;n integral a la infancia obliga a todos los centros educativos a contar con un coordinador o coordinadora de bienestar y protecci&oacute;n, figura clave para la prevenci&oacute;n y respuesta ante el acoso escolar. Parece claro que el coordinador o coordinadora tendr&aacute;n que desplegarse y su tarea ser&aacute; central. Tambi&eacute;n, lo es, al menos si se atiende a la <a href="https://www.libreria.educacion.gob.es/libro/coordinador-o-coordinadora-de-bienestar-y-proteccion-en-la-comunidad-escolar_182250/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gu&iacute;a T&eacute;cnica publicada por educaci&oacute;n</a> editada en 2022, que las tareas de detecci&oacute;n que se le asignan implican un cambio de rumbo. Si nos inspiramos en el ordenamiento laboral, al igual que en el caso del acoso psicosocial, se impone una primera etapa de an&aacute;lisis de riesgos y un marco de mantenimiento de los procesos de monitorizaci&oacute;n. De la misma forma que una empresa debe evaluar los riesgos psicosociales de sus trabajadores y actuar preventivamente, los centros educativos deben identificar sistem&aacute;ticamente situaciones de riesgo de acoso y desplegar medidas antes de que el problema se consolide. La respuesta r&aacute;pida, sistem&aacute;tica, ordenada a trav&eacute;s de procesos claramente estructurados que generen evidencia verificable tambi&eacute;n parece imprescindibles. 
    </p><p class="article-text">
        No parece de recibo que tres a&ntilde;os despu&eacute;s de la publicaci&oacute;n de esta gu&iacute;a se conozca que un centro no dispone de mecanismos ni preventivos, ni reactivos. Es obligaci&oacute;n clara y precisa del centro escolar, es el entorno de detecci&oacute;n y reacci&oacute;n m&aacute;s cercano a la v&iacute;ctima y es el espacio adecuado para la educaci&oacute;n y la concienciaci&oacute;n. Por ello se impone un cambio radical de actitud. Al centro escolar no se le debe rendir ni pleites&iacute;a, ni agradecimiento por hacer su trabajo, se le debe exigir responsabilidad profesional. Y, si quien me lee se siente desatendido debe tomar r&aacute;pidamente el camino de la inspecci&oacute;n educativa, de los servicios sociales o de la Fiscal&iacute;a, o todos ellos a la vez. La intervenci&oacute;n tard&iacute;a tiene costes en t&eacute;rminos de p&eacute;rdida de rendimiento acad&eacute;mico y consecuencias psicol&oacute;gicas que se extienden a la vida adulta. No olvide que lo que est&aacute; en juego es el resto de la vida de su hijo o hija. Y a veces, desgraciadamente esa vida podr&iacute;a ser muy corta. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricard Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/escuela-debe-gestionar-acoso_129_12719029.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Oct 2025 16:47:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La escuela debe gestionar el acoso]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mis estudiantes no me dejan dormir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/estudiantes-no-dejan-dormir_129_12673470.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Son las 5.35 horas de la madrugada. Se cumplen 24 horas sin dormir, apenas breves cabezadas que no alcanzan a ser consideradas una siesta o un duermevela. De hecho, mi reloj digital ha medido una siesta de 50 minutos a la 1 de la madrugada y algo parecido a un sue&ntilde;o leve de 3 a 5. Un colega de Granada puede atestiguar que le recomend&eacute; por WhatsApp no dormir jam&aacute;s aqu&iacute; a las 2.30 y a las 4.26. 
    </p><p class="article-text">
        Como buen universitario que se precie aprovech&eacute; el festivo del Nou d&rsquo;Octubre para participar en el encuentro de la Red de investigadores en Inteligencia Artificial TELSECTAI y a seguir viaje para celebrar un curso sobre la materia en Granada. Me preocupa pensar en c&oacute;mo ser&aacute; este &uacute;ltimo cuando en unas horas lo imparta. Mientras escribo estas l&iacute;neas suenan voces y retumba el techo con los juerguistas que regresan. Ellos y ellas s&iacute; van a dormir. El perfil de edad y apariencia, desgraciadamente es de universitario. Tambi&eacute;n lo es el d&iacute;a: noche del jueves, y son fechas poco propicias para un turismo que por estas fechas es de fin de semana. 
    </p><p class="article-text">
        Hace una semana que hice la maleta y me fui de casa expulsado por los estudiantes erasmus que alimentan la cuenta corriente de un inversor alem&aacute;n. Esta es la realidad de las ciudades universitarias como Valencia y por lo que vivo esta noche, Granada. Pero no crean que &eacute;ste sea un fen&oacute;meno que se limita a italianos, franceses y alemanes disfrutando del pa&iacute;s, los locales no son menos. Pregunten a los vecinos de la plaza de Honduras. 
    </p><p class="article-text">
        Es el elefante en la habitaci&oacute;n. Este es el d&iacute;a a d&iacute;a de un pa&iacute;s que ha exportado su imagen de marca: es el para&iacute;so en el que puedes hacer lo que quieras. Aqu&iacute; ser&aacute;s feliz, se cena tarde y mal, se est&aacute; de fiesta hasta las mil y quinientas y nadie te multa o te arresta. Para un profesor que se debe al ejercicio de la raz&oacute;n se hace verdaderamente complicado huir de generalizar y que los lectores confundan la parte con el todo. Es evidente que todos los y las estudiantes no hacen estas cosas. Pero no podemos huir de la realidad, esa parte de ellos que hoy no me deja dormir genera un grave problema de salud p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Me pregunto a cuantas personas habr&aacute;n perturbado el sue&ntilde;o hoy. Entre las brumas del medio sue&ntilde;o desde el que escribo puedo imaginar a personas mayores que no han podido huir de sus barrios de siempre, hoy explotados por depredadores sin escr&uacute;pulos para el negocio inmobiliario. Para ellos dormir es crucial. La vejez viene las m&aacute;s de las veces acompa&ntilde;ada de un equilibrio precario de enfermedades cr&oacute;nicas y comorbilidades. Puede que alguno de nuestros estudiantes sea la causa remota o directa de la degradaci&oacute;n neuronal, o del futuro ictus o del infarto de la persona anciana que vive arriba, al lado o en la fachada de la plaza en la que celebra el botell&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pienso en escenarios de riesgo grave para muchas personas. Al fin y al cabo, a m&iacute; solo me espera impartir un seminario nefasto y asegurarme de estar atento al cruzar la calle. Bueno y no dormirme al transbordar en el AVE en C&oacute;rdoba. Pero, &iquest;es posible que alguien que debe conducir ma&ntilde;ana haya sufrido el mismo acoso que yo? &iquest;Cu&aacute;ntos profesionales de la salud comenzar&aacute;n a las 8 un turno de 12 horas muertos de sue&ntilde;o con riesgo para la salud de los pacientes a los que atienden? Perdonen la crudeza, la mera posibilidad de que ma&ntilde;ana una sola persona se encuentre en riesgo gracias al hedonismo narcisista de unos pocos me revuelve el est&oacute;mago.
    </p><p class="article-text">
        Pero esta reflexi&oacute;n puramente emocional, es la an&eacute;cdota. La categor&iacute;a es otra. En el presente inmediato deber&iacute;a preocuparnos lo que para estas personas representamos como pa&iacute;s. Al parecer somos la tierra de promisi&oacute;n para borrachos de jueves o, en el mejor de los casos, fiesteros con la expectativa de una marcha que no para hasta las seis de la madrugada. Un pa&iacute;s de camareros serviles en el que todo vale para alimentar un negocio que con no poca frecuencia nos da lecciones y nos recuerda que mantiene viva la econom&iacute;a. Un sector de comercio hostelero que prospera gracias a calles peatonales, jardines de 12 km, trenes y aeropuertos, que pagamos con los impuestos de todos. Y, en el caso de los estudiantes, de cada uno de los erasmus que me han expulsado de mi casa, qui&eacute;n me lea debe saber que ha financiado entre el 60 y el 80% del coste de sus estudios. Y hablamos de miles de euros por estudiante, millones de euros del dinero de todas y todos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay algo que me da verdadero pavor. Mis erasmus no son cualquiera. Usualmente proceden de una escuela de negocios francesa y vienen a la Facultad de Econom&iacute;a. Est&aacute;n llamados a dirigir el mundo, o como poco a gestionarlo all&iacute; donde desarrollen su carrera profesional. &iquest;Qu&eacute; clase de valores les inspiran? &iquest;Qu&eacute; valores expresan? Cuando preguntas cu&aacute;l es la pol&iacute;tica de convivencia vecinal que se les informa en sus universidades de origen, y en las de acogida en Valencia, te da la impresi&oacute;n de que o no existe o no produce efecto. &iquest;Cu&aacute;l es el compromiso de la universidad con los vecinos cuando &ldquo;sus estudiantes&rdquo; son los que perturban la convivencia y la paz social?
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, o la Polic&iacute;a Local, -y las dem&aacute;s-, carecen de efectivos o bien tienen otras prioridades. Es m&aacute;s, las ordenanzas sobre el ruido, la ocupaci&oacute;n de la v&iacute;a p&uacute;blica o la concesi&oacute;n o control de las licencias de actividad o no son eficaces o no se aplican. Y as&iacute;, a la bien merecida fama de tolerantes hasta la estupidez se une la ausencia absoluta de esa coerci&oacute;n con m&uacute;sica de Wagner de fondo que uno siente en cuanto pisa el suelo de cualquier pa&iacute;s no latino de la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        Puede que desde la desesperaci&oacute;n del insomnio no est&eacute; siendo justo e incluso mi percepci&oacute;n no sea la correcta. Precisamente por ello si yo fuera un pol&iacute;tico con aspiraciones de gobierno, o de continuar en &eacute;l, me preocupar&iacute;a y no poco. Hay un rumor de fondo, una rabia sorda que va penetrando en los vecindarios de nuestras ciudades. Igual, en las pr&oacute;ximas elecciones se produce un voto irracional, bastar&aacute; con que alguien proponga acabar con el turismo y la fiesta. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricard Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/estudiantes-no-dejan-dormir_129_12673470.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Oct 2025 10:42:52 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Mis estudiantes no me dejan dormir]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La huella digital de la infancia: dilemas y decisiones en el entorno escolar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/huella-digital-infancia-dilemas-decisiones-entorno-escolar_129_12605824.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Ahora que los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes (NNA) vuelven a las aulas, seguramente la novedad m&aacute;s significativa consiste en la de restricci&oacute;n del uso de las pantallas en muchas comunidades aut&oacute;nomas. Es una buena noticia y hay que alegrarse por ello a condici&oacute;n de que se desarrolle de modo racional. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay problemas que nos acompa&ntilde;an desde hace m&aacute;s de un decenio y de los cuales no parecemos tener conciencia. Es posible que cuando matriculamos a nuestros hijos e hijas firm&aacute;semos un impreso de &ldquo;consentimiento informado&rdquo;. Puede que ese documento haya llegado esta semana a casa. Y, aunque menos frecuente, es posible que a lo largo del curso se entregue una comunicaci&oacute;n del profesorado, u otra ficha de consentimiento informado, para alguna actividad docente que puede implicar qui&eacute;n sabe si la grabaci&oacute;n y compartici&oacute;n de im&aacute;genes de NNA. 
    </p><p class="article-text">
        Si usted ha recibido el impreso y lee este art&iacute;culo le aconsejo encarecidamente que <strong>marque la casilla del NO</strong>. Si ya lo hizo ser&iacute;a bueno que proceda a notificar al centro que revoca su consentimiento para que las im&aacute;genes de sus hijos e hijas o los v&iacute;deos que se les graben sean compartidas en redes sociales o entornos web abiertos. Decir que <strong>S&Iacute; </strong>significa ni m&aacute;s ni menos que autorizar la comercializaci&oacute;n de estas im&aacute;genes y contribuir a un ecosistema educativo que hace entender a sus estudiantes menores de edad que es positivo exponerse en entornos sociales. No obstante, en este art&iacute;culo se indicar&aacute;n buenas pr&aacute;cticas que eventualmente podr&iacute;an considerarse confiables.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Compartir im&aacute;genes de escolares no contribuye a ning&uacute;n fin educativo. </strong>
    </p><p class="article-text">
        No existe ni un solo plan de estudios de la educaci&oacute;n infantil al bachillerato que considere que la exposici&oacute;n p&uacute;blica de im&aacute;genes los escolares persiga ning&uacute;n fin educativo. Tampoco encontrar&aacute;n una sola habilitaci&oacute;n para ello en la legislaci&oacute;n org&aacute;nica sobre el derecho a la educaci&oacute;n ni en cualquier norma legal o reglamentaria en materia educativa. <strong>&iexcl;Por eso necesitan de su consentimiento!</strong> En cualquier caso, h&aacute;gase usted una pregunta muy sencilla: &iquest;en qu&eacute; &aacute;rea de conocimiento va a mejorar esa personita porque su video se haya compartido en Instagram? Y si la respuesta se refiere a las capacidades digitales del estudiante, deber&iacute;a preguntarse por qu&eacute;, en lugar de compartir im&aacute;genes de seres humanos en edades particularmente vulnerables, no nos dedicamos a compartir v&iacute;deos de gatitos. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En realidad, el &uacute;nico derecho fundamental que hipot&eacute;ticamente estar&iacute;a ejerciendo el centro escolar es el de informaci&oacute;n. Y lo har&iacute;a con un problema significativo ya que si atendemos a la legislaci&oacute;n espec&iacute;fica no existe ninguna causa razonable para publicar esas im&aacute;genes. Es m&aacute;s, los medios de comunicaci&oacute;n convencionales se preocupan y mucho, de asegurarse de las condiciones en las que la fotograf&iacute;a o el video de un menor de edad aparecen en sus cabeceras. Y la realidad es que esto ocurre con car&aacute;cter excepcional. Cualquier ley que se consulte, la Ley Org&aacute;nica de protecci&oacute;n civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen, la Ley Org&aacute;nica de Protecci&oacute;n Jur&iacute;dica del Menor, y las m&aacute;s recientes leyes o proyectos de ley coinciden en un mismo aspecto: es imprescindible garantizar el inter&eacute;s superior del menor. As&iacute; que para publicar en un medio abierto informaci&oacute;n sobre personas menores de edad es imprescindible la concurrencia de un inter&eacute;s p&uacute;blico tan relevante como para justificar ese grado de afectaci&oacute;n a sus derechos a la intimidad, a la propia imagen y a la protecci&oacute;n de datos. <strong>Y por eso le piden su consentimiento.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En realidad, seamos sinceros, lo que el centro escolar est&aacute; realizando de manera consciente o inconsciente no es otra cosa que su propia promoci&oacute;n comercial. Para que se realice una actividad promocional o publicitaria no es necesario que se genere una expectativa de lucro. A veces existe una motivaci&oacute;n inconsciente y probablemente fruto de la buena fe que consiste en poner de manifiesto ante la comunidad que nuestro centro escolar es el mejor y que hacemos cosas muy interesantes. Pero esto no justifica exponer a nuestros ni&ntilde;os, y ni&ntilde;as y adolescentes en entornos abiertos. Les propongo un ejercicio muy simple pongan &ldquo;CEIP&rdquo; en el buscador, verifiquen qu&eacute; tipo de im&aacute;genes o v&iacute;deos se comparten y j&uacute;zguenlo desde la &oacute;ptica que aqu&iacute; se propone.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si no consientes &ldquo;discriminas a tu hijo&rdquo; </strong>
    </p><p class="article-text">
        Una cuesti&oacute;n muy interesante consiste en que se supone que al firmar el impreso el consentimiento posee la caracter&iacute;stica de ser libre, espec&iacute;fico, inequ&iacute;voco e informado y manifestado a trav&eacute;s de una acci&oacute;n afirmativa. Es decir: podemos decir &ldquo;no&rdquo;. Sin embargo, no es tan sencillo. En primer lugar, a nadie se le escapa que el centro escolar ocupa una posici&oacute;n de prevalencia respecto de padres, madres y escolares. No deber&iacute;amos hablar de temor reverencial, pero en algo se le parece. Porque lo primero en lo que pensamos es en qu&eacute; suceder&aacute; si nos negamos a consentir en el tratamiento de estas im&aacute;genes. A continuaci&oacute;n, imaginamos posibles repercusiones en el modo en el que nuestros hijos e hijas pueden ser tratados por el profesorado, por el centro y por el resto de la comunidad escolar desde dos puntos de vista. El primero suele consistir en no estar seguros sobre c&oacute;mo repercutir&aacute; la negativa en la relaci&oacute;n acad&eacute;mica y en la consiguiente evaluaci&oacute;n. El segundo tiene que ver con que de alg&uacute;n modo nos ponemos en evidencia como &ldquo;esos raritos&rdquo; que est&aacute;n en contra de lo com&uacute;n y normal. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la autorrestricci&oacute;n consciente de nuestra libertad puede ocurrir algo peor. Una vez manifestamos nuestra negativa es altamente probable que recibamos una llamada del centro indic&aacute;ndonos que o bien nuestra acci&oacute;n impide tomar im&aacute;genes al conjunto de la clase o bien que se sienten inc&oacute;modos porque deber&iacute;an discriminar a nuestros hijos o hijas de modo evidente. Una y otra posibilidad constituyen infracciones muy graves al Reglamento General de Protecci&oacute;n de Datos y convierten por defecto cualquier consentimiento manifestado al centro escolar en nulo de pleno derecho al hacer desaparecer de modo radical la libertad de elecci&oacute;n. En tal caso, lo razonable deber&iacute;a ser pertrecharse de pruebas y poner los hechos en conocimiento de la Agencia Espa&ntilde;ola de Protecci&oacute;n de Datos. 
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, la disyuntiva que nos plantean es de una perversidad y carencia de &eacute;tica rese&ntilde;ables. Al apelar a sentimientos gregarios de grupo o al hacernos sentirnos culpables como padres, trasladan una presi&oacute;n insostenible a la familia de la persona cuyos derechos deber&iacute;an tutelar con la intenci&oacute;n de que renuncie a los mismos. La obligaci&oacute;n ineludible del centro escolar tanto en el marco de la legislaci&oacute;n que tutela los derechos de los menores como en la espec&iacute;fica legislaci&oacute;n educativa consiste en garantizar a toda costa el inter&eacute;s superior del menor. 
    </p><p class="article-text">
        Ya es dudoso que la mera iniciativa de exponer por ejemplo a ni&ntilde;os de educaci&oacute;n infantil en YouTube, Instagram o equivalentes no infrinja gravemente este deber. Pero es que, adem&aacute;s, la normativa en materia educativa sit&uacute;a la garant&iacute;a de los derechos fundamentales en el centro de las tareas de los entornos educativos. Cuando una familia niega el consentimiento para el tratamiento de im&aacute;genes la obligaci&oacute;n del centro docente consiste en asegurarse de que se respetar&aacute; su voluntad, de que ni una sola pr&aacute;ctica discriminatoria ser&aacute; posible. Y, ya puestos a ello, me atrever&iacute;a a sugerir que tal vez sea una magn&iacute;fica oportunidad para explicar en clase en qu&eacute; consisten los derechos a la intimidad, a la propia imagen y a la protecci&oacute;n de datos y por qu&eacute; son valiosos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Compartir im&aacute;genes expone a ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes a riesgos</strong>
    </p><p class="article-text">
        No se trata de ser alarmistas, pero es bastante obvio que existen riesgos relacionados con la compartici&oacute;n de im&aacute;genes de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes. Voy a limitarme a indicar algunos de ellos. En primer lugar, deber&iacute;amos ser conscientes de que una imagen puede ser utilizada como instrumento para realizar b&uacute;squedas. Es decir, que un acosador podr&iacute;a tratar de navegar entornos escolares para identificar objetivos y despu&eacute;s utilizar capturas de pantalla para tratar de localizar a esos ni&ntilde;os o ni&ntilde;as en redes sociales. En el m&aacute;s enfermizo de los casos es posible que se contente con tener esas capturas de pantalla o videos en su ordenador, y aun as&iacute; no deja de ser inquietante.
    </p><p class="article-text">
        Un segundo riesgo se relaciona con la conformaci&oacute;n de la identidad digital del menor. En la pr&aacute;ctica, muchas de esas actividades escolares que ser&aacute;n objeto de captaci&oacute;n y compartici&oacute;n no se corresponden para nada con la identidad y personalidad de los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as. Participan en ellas porque no tienen m&aacute;s remedio, porque forma parte de sus obligaciones. As&iacute; que cuando no se sienten representados con lo que est&aacute;n haciendo y adem&aacute;s les exponen en internet se est&aacute; conformando una identidad digital del menor contra su voluntad.
    </p><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n con el anterior riesgo existe otro que afecta a la convivencia. En cuanto cualquiera de esas im&aacute;genes sea m&iacute;nimamente rid&iacute;cula estamos sembrando un futuro acoso digital entre iguales. Porque es evidente que si &ldquo;bailas mal, tienes un ingl&eacute;s rid&iacute;culo o no te expresas con claridad&rdquo;, ese video en internet ser&aacute; utilizado por los matones de turno para ridiculizar y acosar 24 horas al d&iacute;a 7 d&iacute;as a la semana. Y todo gracias a la extra&ntilde;a vocaci&oacute;n de exponer a los menores.
    </p><p class="article-text">
        El riesgo probablemente mayor es el relativo a los valores que se transmiten. El equipo docente que ha tomado la decisi&oacute;n de compartir esas im&aacute;genes no es consciente del mensaje que est&aacute; lanzando a ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes. Les est&aacute;n diciendo que todas esas redes sociales, que al parecer han causado tanto da&ntilde;o como para que limitemos el uso de pantallas, son algo positivo. Les est&aacute;n educando para posar frente a una c&aacute;mara, para conceder m&aacute;s importancia a los <em>likes</em> que a su propio valor como personas. Y lo que es peor si el adulto que cuida de mi supervisi&oacute;n est&aacute; compartiendo mis im&aacute;genes en internet, &iquest;qu&eacute; tiene de malo que yo me conecte a una red social y qu&eacute; me exponga? Y este &uacute;ltimo impacto es demoledor por su incoherencia con los valores que deber&iacute;a abanderar una escuela responsable y por los riesgos que genera largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y si recibimos una nota relacionada con la grabaci&oacute;n de una actividad con finalidad acad&eacute;mica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Utilizar la tecnolog&iacute;a en el desarrollo de actividades acad&eacute;micas puede ser algo profundamente positivo, pero est&aacute; sujeto a ciertos requisitos. En primer lugar, en ninguna circunstancia puede ser una decisi&oacute;n discrecional del profesorado. Es obligaci&oacute;n de &eacute;ste planificar el curso y definir formal y documentalmente los objetivos que se van a alcanzar y las tareas e instrumentos necesarios para ello. Por lo tanto, si no existe una relaci&oacute;n funcional precisa y clara entre el empleo de un medio tecnol&oacute;gico y las finalidades propias de la asignatura en ning&uacute;n caso podr&aacute; utilizarse &eacute;ste. 
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, el profesorado viene obligado a seguir un conjunto de procesos administrativos espec&iacute;ficamente reglados. Cuando se trate de una actividad de investigaci&oacute;n o innovaci&oacute;n que repercute en derechos fundamentales de personas vulnerables lo razonable es disponer de la aprobaci&oacute;n de un comit&eacute; &eacute;tico, asegurar el principio de no maleficencia y garantizar el derecho tanto a no participar en la actividad como a retirarse libremente de ella cuando se desee sin que de ello derive ninguna consecuencia para el menor. Los incentivos para el consentimiento como obtener un plus en la nota final constituyen por su propia naturaleza manifestaci&oacute;n de una grave carencia &eacute;tica con consecuencias jur&iacute;dicas respecto de la nulidad del consentimiento. 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, tanto en el caso anterior como especialmente si la actividad por su propia naturaleza es obligatoria, deber&iacute;a haber sido adecuadamente supervisada por la persona delegada de protecci&oacute;n de datos. Ello implica que no s&oacute;lo basta con &ldquo;la notita&rdquo;. Debe ser un tratamiento debidamente documentado en el registro de actividades de tratamiento, precedido de un an&aacute;lisis de riesgos y en algunos casos de una evaluaci&oacute;n de impacto relativa a la protecci&oacute;n de datos y acompa&ntilde;ado de pol&iacute;ticas de transparencia accesibles y comprensibles. Si una petici&oacute;n de esta naturaleza le llega como una simple comunicaci&oacute;n o como una anotaci&oacute;n en la agenda escolar, deber&iacute;a plantearse seriamente iniciar la ruta de notificaci&oacute;n a la Agencia Espa&ntilde;ola de Protecci&oacute;n de Datos, sin perjuicio de presentar la correspondiente denuncia ante la inspecci&oacute;n escolar exigiendo la apertura de un expediente disciplinario. 
    </p><p class="article-text">
        Y se llega a esta dura conclusi&oacute;n tras a&ntilde;os de predicar en el desierto y de entender que existe una absoluta carencia de implicaci&oacute;n del personal docente por ignorancia y falta de formaci&oacute;n. En protecci&oacute;n de datos las meras recomendaciones no se escuchan mientras que las noticias sobre una sanci&oacute;n corren como la p&oacute;lvora y generan un efecto de mancha de aceite que extiende la adopci&oacute;n de pol&iacute;ticas de cumplimiento en el entorno geogr&aacute;fico inmediato en el que los hechos han acaecido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Entonces no deber&iacute;an tomarse im&aacute;genes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto, y seguramente contraintuitivo, es que la respuesta es afirmativa: &iexcl;claro que pueden tomarse im&aacute;genes! Pero hay que hacerlo bien. Para empezar la captaci&oacute;n de im&aacute;genes con fines promocionales debe informarse de modo muy preciso obteni&eacute;ndose y tramit&aacute;ndose el consentimiento adecuado. Todos y cada uno de esos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de cuento que vemos en cat&aacute;logos de im&aacute;genes y publicidad han llegado los mismos a trav&eacute;s de procesos jur&iacute;dicamente reglados y confiables.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, el derecho a la informaci&oacute;n concede al centro escolar la posibilidad de comunicar hechos de inter&eacute;s p&uacute;blico relevante. Si nuestro colegio ha vencido en la Olimpiada matem&aacute;tica, ha resultado el mejor evaluado por un informe, o se da cualquier circunstancia de estas caracter&iacute;sticas, existe claramente el derecho a informar. Y la informaci&oacute;n puede ser ilustrada razonablemente con im&aacute;genes tomadas y editadas con la debida mesura y proporcionalidad. Lo que desde luego no es un hecho noticiable es que los de segundo de la ESO hayan grabado un video bailando en el gimnasio o lo hayan pasado muy bien en su hotel del Pirineo en la semana blanca. Esto con todos los respetos es otra cosa. Adem&aacute;s, cuando se cuenta con un asesoramiento legal responsable se adoptan estrategias razonables en cuanto al modo en el que se captan las im&aacute;genes y en c&oacute;mo se publican. Por ejemplo, nunca deber&iacute;an publicar un primer plano que haga reconocible a las personas menores de edad y se buscan enfoques generales que dificulten la identificaci&oacute;n sin restar valor a la noticia que ilustran.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, el consentimiento para tratar las im&aacute;genes de sus hijos e hijas no se puede utilizar como coartada emocional. Porque el argumento final, el m&aacute;s demoledor desde el centro escolar, consiste en afirmar que si negamos el consentimiento no podr&aacute;n generar recuerdos del paso de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as por la escuela. Eso es un argumento falaz. En realidad, este es el escenario m&aacute;s sencillo ya que se basa en la definici&oacute;n de unas pol&iacute;ticas de actuaci&oacute;n responsable que aseguren que la captaci&oacute;n de im&aacute;genes es adecuada y no plantee problemas. Adem&aacute;s, est&aacute; sujeta a una precondici&oacute;n indispensable que consiste en una necesaria comunicaci&oacute;n formal a la comunidad escolar, al conjunto de padres y madres, sobre la naturaleza espec&iacute;ficamente privada de las im&aacute;genes y la prohibici&oacute;n de divulgaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; no basta con un consentimiento informado, cada madre o padre debe firmar un compromiso de confidencialidad y asumir que no podr&aacute; compartir las im&aacute;genes de otros NNA con terceros ni en redes sociales. Y precisamente aqu&iacute; es donde el centro escolar puede hacer pedagog&iacute;a sobre la defensa de la privacidad y explicar a la comunidad educativa el riesgo inherente a la compartici&oacute;n de im&aacute;genes en redes sociales. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricard Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/huella-digital-infancia-dilemas-decisiones-entorno-escolar_129_12605824.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Sep 2025 08:19:35 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La huella digital de la infancia: dilemas y decisiones en el entorno escolar]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ser gordo o estar gordo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/gordo-gordo_129_12270460.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Fui un ni&ntilde;o y un adolescente delgado a pesar de mi alimentaci&oacute;n y un adulto obeso. Hoy mi entorno me definir&iacute;a como una persona delgada. Les traiciona la perspectiva, la b&aacute;scula me ha devuelto 93.5 KG justo en la l&iacute;nea en la que antes de los 30 empec&eacute; a caminar con paso firme hac&iacute;a la obesidad m&oacute;rbida. La raz&oacute;n de este art&iacute;culo es compartir con la audiencia del peri&oacute;dico la reciente experiencia de ser tratado con tirzepatida. Debo subrayar que, para mi tranquilidad &eacute;tica, se me dispensa Munjuaro, que no es un medicamento subvencionado, aunque deber&iacute;a estar entre ellos. El tiempo y los estudios dir&aacute;n, pero lo cierto es que dar el salto de la obesidad m&oacute;rbida y la potencial cirug&iacute;a bari&aacute;trica a obtener un resultado similar&nbsp;al que se consigue con ella, constituye una experiencia emocionante que renueva mi fe y compromiso con la ciencia y la investigaci&oacute;n. Y no s&oacute;lo esto, hacerlo sin riesgos graves, -al menos en mi caso-, y sin la ansiedad o la angustia que acompa&ntilde;&oacute; mis anteriores experiencias est&aacute; resultando un nuevo modo de abordar el problema.
    </p><p class="article-text">
        Ahora que se anuncia la decisi&oacute;n del Gobierno de Espa&ntilde;a de introducir racionalidad en la dieta escolar creo que es el momento de reivindicar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas estructurales en este &aacute;mbito. El Gobierno de Espa&ntilde;a da los pasos correctos a la hora de definir c&oacute;mo debe articularse la dieta en los comedores escolares, prohibiendo cierto tipo de vending en estos entornos y promoviendo pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que de alg&uacute;n modo recuerdan a las campa&ntilde;as antitabaco. Ser&aacute; tambi&eacute;n fundamental el compromiso de la escuela a la hora de educar, no s&oacute;lo a las ni&ntilde;as y ni&ntilde;os, tambi&eacute;n a sus padres. Desgraciadamente no es la &uacute;nica medida necesaria.
    </p><p class="article-text">
        No hace falta ser un experto para entender que existe una alta probabilidad de que en las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas nuestra poblaci&oacute;n haya a&ntilde;adido a factores tradicionales, como la crisis econ&oacute;mica y la pobreza, el crecimiento del consumo de ultraprocesados y el sedentarismo y las pantallas. Hoy abundan en nuestros supermercados alimentos baratos que incluyen az&uacute;cares o grasas perjudiciales. Mientras, el coste de los alimentos sanos no para de crecer.&nbsp;La socializaci&oacute;n del centro comercial y comida r&aacute;pida es&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        seguramente la &uacute;nica al alcance de millones de personas en el umbral de la pobreza. Finalmente, y seguramente la lista de riesgos sea mayor, parece que caminamos de regreso con paso firme a la Antigua Roma, a las infraviviendas sin cocina. Pero ahora alimentadas por comida basura y platos precocinados y ultraprocesados que se recalientan en un microondas. La obesidad de mi generaci&oacute;n, y la que est&aacute; por llegar, anuncian una epidemia de enfermedad y dolor que dif&iacute;cilmente podremos sustentar con el presupuesto p&uacute;blico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, como se&ntilde;ala el&nbsp;<a href="https://www.juventudeinfancia.gob.es/sites/default/files/noticias/Informe%20del%20comit%C3%A9%20de%20personas%20expertas%20para%20el%20desarrollo%20de%20un%20entorno%20digital%20seguro%20para%20la%20juventud%20y%20la%20infancia.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Informe del comit&eacute; de personas expertas para el desarrollo de un entorno digital seguro para la juventud y la infancia</a>&nbsp;el impacto de las redes sociales impone una normatividad est&eacute;tica cuyos efectos en la conducta alimentaria no son en absoluto desde&ntilde;ables. No podemos confundir salud, u obesidad, con la apariencia falsaria que las compa&ntilde;&iacute;as y el colectivo influencer transmiten a la sociedad. Deben ser puestos frente al espejo: son causa de intolerancia, acoso, dolor, enfermedad mental y en casos extremos de la enfermedad y la muerte. Y esto, no debe tolerarse. De lo contrario, en lugar de prevenir la obesidad y promover una cultura alimentaria adecuada podr&iacute;amos correr el riesgo de que la nueva medicaci&oacute;n sirva para promover la b&uacute;squeda asistida de cuerpos normativos, desde una normatividad impuesta, enfermiza y al servicio del negocio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, las pol&iacute;ticas de igualdad y la reducci&oacute;n de la pobreza constituyen sin duda el elemento nuclear. El incremento del salario m&iacute;nimo interprofesional y el esfuerzo de contenci&oacute;n de precios en la cesta de alimentos b&aacute;sicos no deber&iacute;an ser considerados desde una visi&oacute;n cortoplacista. El sentido com&uacute;n es incompatible con una visi&oacute;n a largo plazo que garantice la sostenibilidad de nuestra sociedad. Es muy sencillo vender la idea de que pagar impuestos es algo pernicioso. En nuestro caso, y desde esta visi&oacute;n, el gordo merece lo que le pasa por su falta de voluntad, por su incompetencia por su debilidad. Y yo, contribuyente joven o de mediana edad sano, no tengo porque correr con los gastos de su glotoner&iacute;a. Pero esto es una falacia. Hasta el m&aacute;s sano de esos contribuyentes enfadados que creen que se les roba envejecer&aacute;n y necesitar&aacute;n cuidados que exceder&aacute;n con mucho su propia contribuci&oacute;n y, s&oacute;lo entonces, entender&aacute;n la grandeza que implica el modelo de un Estado Social que socializa el coste de la enfermedad&nbsp;y al redistribuir la riqueza y promover una mayor calidad de vida contribuye a la minoraci&oacute;n del riesgo. &iquest;O es que nuestra sociedad de profundas convicciones judeocristianas podr&iacute;a soportar un mundo en el que al que al pobre gordo y viejo se le abandone como infrahumano?
    </p><p class="article-text">
        La ciencia abre un rayo de esperanza que las pol&iacute;ticas sociales deber&iacute;an completar. Ser&aacute; sin duda complicado encontrar el punto de equilibrio presupuestario que permita abordar los aspectos cl&iacute;nicos con f&aacute;rmacos que por primera vez han abierto una opci&oacute;n que parece viable.&nbsp;Ya lo fue antes con otros medicamentos.&nbsp;Pero, si lo que prometen los estudios es cierto,&nbsp;los beneficios para&nbsp;la salud cardiovascular y respiratoria de la poblaci&oacute;n, los efectos estructurales sobre nuestra masa corporal, el impacto en enfermedades como la diabetes y la mejora en la movilidad, apuntan la necesidad de incorporar cuanto antes estos medicamentos al sistema de previsi&oacute;n y ponerlos al alcance de la poblaci&oacute;n afectada sin menoscabar o poner en riesgo a las personas diab&eacute;ticas. A la vez, el modelo de sociedad que alent&oacute; la Uni&oacute;n Europea debe mantenerse y prosperar garantizando nuestros derechos. Reducir la obesidad no es lo mismo que cronificarla. Ahora que la farmacopea nos ofrece soluciones deber&iacute;amos impulsarlas sin olvidar que el objetivo &uacute;ltimo no es otro que la igualdad, la dignidad y el bienestar del ser humano.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricard Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/gordo-gordo_129_12270460.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 May 2025 09:24:17 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ser gordo o estar gordo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La geopolítica del dato]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/geopolitica-dato_129_12103157.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Tras la toma de posesi&oacute;n de la nueva presidencia norteamericana la evoluci&oacute;n acelerada del escenario geopol&iacute;tico global plantea tantas incertidumbres como certezas. Una de las cuestiones que m&aacute;s deber&iacute;a preocuparnos es la relativa a la soberan&iacute;a digital entendida en sentido amplio como nuestra capacidad de control sobre las tecnolog&iacute;as que soportan la transformaci&oacute;n digital, las condiciones para la generaci&oacute;n de datos y el escenario m&aacute;s favorable para su reutilizaci&oacute;n con fines de investigaci&oacute;n, innovaci&oacute;n y emprendimiento dirigidos al bien com&uacute;n y a la generaci&oacute;n de riqueza. En un contexto global esta cuesti&oacute;n no solo concierne a los europeos, sino tambi&eacute;n al conjunto de compa&ntilde;&iacute;as con independencia de su nacionalidad o establecimiento en la medida en la que son determinantes para su modelo de negocio. 
    </p><p class="article-text">
        Entre las certezas hay dos que resultan claras y ya han comenzado a materializarse. La primera de ellas consiste en una apuesta significativa por la desregulaci&oacute;n de los sectores tecnol&oacute;gicos y, particularmente el relativo a la inteligencia artificial. La segunda, directamente relacionada con ella, se refiere al modo en el que los grandes hiperescalares del sector desplieguen o acaten las condiciones que definen el nuevo escenario ante las instrucciones directas y constantes que cada d&iacute;a emite el ejecutivo norteamericano. Porque lo que es indudable es que las pol&iacute;ticas que se proponen por la Administraci&oacute;n Trump entran en directa contradicci&oacute;n con el marco regulador emergente de la Uni&oacute;n Europea. Por su importancia significativa debemos referirnos a la eliminaci&oacute;n de toda pol&iacute;tica relacionada con la gesti&oacute;n del riesgo para la democracia y las libertades en los entornos sociales de Internet. Y, aunque la proliferaci&oacute;n de las <em>noticias falsas</em> y el discurso del odio sean preocupantes, esta no deber&iacute;a ser la &uacute;nica cuesti&oacute;n que centre nuestra atenci&oacute;n y puede que ni siquiera resulte la m&aacute;s importante. 
    </p><p class="article-text">
        No es en absoluto desde&ntilde;able el anuncio de una fuerte ronda de inversi&oacute;n p&uacute;blica dedicada por el Gobierno de los Estados Unidos a la inteligencia artificial. Esta iniciativa sumada a la desregulaci&oacute;n mediante la retirada de la orden ejecutiva de Biden, anuncia un ecosistema de desarrollo de la tecnolog&iacute;a en el que Estados Unidos profundiza en su modelo de innovaci&oacute;n flexible y desregulada a la vez que probablemente est&eacute; adquiriendo rasgos propios de las decisiones que han alimentado la geopol&iacute;tica tecnol&oacute;gica del Gobierno chino en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Cabe as&iacute; esperar una aceleraci&oacute;n de los procesos de innovaci&oacute;n centrada en alcanzar resultados competitivos desde un enfoque poco responsable. As&iacute;, la velocidad en el desarrollo y la consecuci&oacute;n de los objetivos previamente definidos por un negocio se impondr&iacute;an a cualquier otra consideraci&oacute;n. Y ello incluye la garant&iacute;a de los derechos de las personas.
    </p><p class="article-text">
        No afirmaremos en ning&uacute;n caso que EE. UU. carezca de las garant&iacute;as propias de un Estado de Derecho. Sin embargo, la diferencia sustancial reside en un modelo de control jur&iacute;dico altamente dependiente del resarcimiento por la causaci&oacute;n de da&ntilde;os. Es decir, en ausencia de un conjunto de procedimientos normatizados para el desarrollo de la tecnolog&iacute;a las compa&ntilde;&iacute;as operan a partir de las herramientas que se encuentran en el estado del arte. Estas son esencialmente de dos tipos. Pueden acudir a mecanismos de estandarizaci&oacute;n, como las normas ISO sobre inteligencia artificial o el <em>framework</em> que proporciona el NIST. Junto a ellos pueden aplicar principios o est&aacute;ndares &eacute;ticos de la inteligencia artificial corporativos o proporcionados por organizaciones como la OCDE. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El elemento diferencial en t&eacute;rminos de riesgo regulador consiste en que &uacute;nicamente en aquellos casos en los que el resultado fuese da&ntilde;oso cabr&iacute;a acudir a un tribunal para exigir la correspondiente responsabilidad. Obviamente, esta podr&iacute;a exigirse en materia de propiedad intelectual, -en aquellos casos en los que se considere que, por ejemplo, la utilizaci&oacute;n de t&eacute;cnicas de <em>scraping</em> ha supuesto un enriquecimiento injusto o un reaprovechamiento de informaci&oacute;n sin el debido permiso-, a la legislaci&oacute;n sobre patentes o a la normativa sobre privacidad cuando se afecte a los derechos de las personas a partir del tratamiento de su informaci&oacute;n. Pero sea cual fuere la base legal y el procedimiento que se inste para exigir responsabilidad, con toda seguridad esto se producir&aacute; cuando el producto ya se encuentra en el mercado, en el largo plazo y con unos costes que no siempre van a ser asumibles para el consumidor, salvo que la cuesti&oacute;n caiga bajo la competencia de la Federal Trade Commision. 
    </p><p class="article-text">
        Existe otro motivo significativo para la preocupaci&oacute;n. Se est&aacute; ordenando a las compa&ntilde;&iacute;as norteamericanas renunciar a las pol&iacute;ticas de diversidad y discriminaci&oacute;n positiva. Imaginemos otro escenario. Hemos asistido al espect&aacute;culo ofrecido en la reuni&oacute;n entre los presidentes de Ucrania y Estados Unidos. &iquest;Es posible que la Administraci&oacute;n Trump presione a Starlink para que reduzca o retire el soporte a la conectividad en Ucrania? Esto podr&iacute;a generar serios inconvenientes operativos para el Ej&eacute;rcito ucraniano y para el funcionamiento ordinario de la sociedad. A nuestro juicio este es un escenario imposible, pero esta es una palabra que pierde significado cada minuto que pasa. &iquest;Deber&iacute;an prever nuestras universidades, hospitales, industria y m&aacute;s de una administraci&oacute;n un escenario de este tipo? No es en absoluto banal incluir en sus planes de contingencia la migraci&oacute;n a otros entornos y/o la confirmaci&oacute;n de las garant&iacute;as que hubieran recibido de sus proveedores.
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos geopol&iacute;ticos esto podr&iacute;a suponer, m&aacute;s all&aacute; de la dependencia tecnol&oacute;gica, una p&eacute;rdida de competitividad europea que el Informe Draghi atribuye a la hiperregulaci&oacute;n europea. Debemos subrayar que la Uni&oacute;n Europea apuesta por un mercado regulado y tutelado por distintas autoridades independientes en el tratamiento de los datos de car&aacute;cter personal, en los ecosistemas de datos no personales y en la regulaci&oacute;n espec&iacute;fica de la inteligencia artificial. Adem&aacute;s, cuenta con el refuerzo de la coerci&oacute;n que proporciona un marco sancionador soportado mediante multas que podr&iacute;an implicar alt&iacute;simos costes para las empresas. 
    </p><p class="article-text">
        Y ese modelo sigue creciendo. Todas y cada una de las decisiones relacionadas con la generaci&oacute;n de conjuntos de datos no solo se encuentran sometidas al Reglamento General de Protecci&oacute;n de Datos y a las correspondientes autoridades. Aparecen nuevos organismos administrativos ya sea para la gesti&oacute;n del sistema, ya sea incorporando potestades administrativas y capacidad sancionadora. Por otra parte, determinados desarrollos tecnol&oacute;gicos, -desde los dispositivos m&eacute;dicos electr&oacute;nicos a los sistemas de inteligencia artificial de alto riesgo, pasando por las historias cl&iacute;nicas electr&oacute;nicas-, exigen seguir un proceso de validaci&oacute;n por un organismo notificado para obtener el sello CE que les permita alcanzar el mercado. La asimetr&iacute;a resulta m&aacute;s que evidente. Cualquier compa&ntilde;&iacute;a norteamericana que acceda a fondos privados y a fondos p&uacute;blicos en sus rondas de financiaci&oacute;n va a disponer de un importante m&uacute;sculo econ&oacute;mico y de procesos de desarrollo muy flexibles. As&iacute;, desplegar&aacute;n sus productos en un tiempo significativamente m&aacute;s breve que el que se requerir&iacute;a para sus competidores en el mercado de la Uni&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Llegados a este punto, es evidente, que lo que resultar&iacute;a m&aacute;s sencillo ser&iacute;a desregular y competir con las mismas armas. Sin embargo, y en esencia, ello supondr&iacute;a no s&oacute;lo claudicar sino renunciar a los valores que fundamentan nuestras democracias desde la Posguerra. La sociedad algor&iacute;tmica que se dibuja en el horizonte norteamericano se parece cada vez menos al capitalismo de la vigilancia y emigra hacia el feudalismo digital. Ese modo de ver el mundo puede que genere riqueza, pero va a dejar en el camino a los m&aacute;s vulnerables, arrasar el estado social y obliga a renunciar a una democracia deliberativa que ser&aacute; sustituida por un estado de manipulaci&oacute;n emocional permanente. No creo que sea esto lo que nuestras sociedades deseen, al menos no de manera consciente. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, podemos alcanzar el mismo resultado de persistir en el enfoque regulador que ha caracterizado la protecci&oacute;n de datos y que no hemos sabido ni dirigir ni enfocar. Con demasiada frecuencia hemos confundido la garant&iacute;a de un derecho fundamental con su prevalencia absoluta e indiscutible y hemos alterado la posici&oacute;n constitucional de los reguladores. Esta afirmaci&oacute;n es dura, pero demostrable. No resulta en absoluto posible creer que esta materia se regula por el RGPD y mediante decisiones fiscalizables por los tribunales. Porque no es cierto. En realidad, en lugar de utilizar los instrumentos interpretativos de naturaleza reglamentaria que s&iacute; podr&iacute;an ser objeto de recurso, el verdadero derecho est&aacute; siendo generado mediante instrumentos de soft-law, como gu&iacute;as, directrices o informes jur&iacute;dicos, que no son susceptibles de recurso. 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, la generaci&oacute;n de estos instrumentos en la mayor parte de las ocasiones no responde a un proceso de di&aacute;logo y co-creaci&oacute;n sino a un criterio que se impone desde el regulador. Y ello suele arrojar resultados del m&aacute;s variado signo. El m&aacute;s com&uacute;n consiste en promover un grado de excelencia tan elevado como inalcanzable. En el otro extremo del espectro se sit&uacute;an las recomendaciones que hacen prevalecer a ultranza el derecho tutelado, a riesgo de la vida de las personas si fuera necesario, como demostr&oacute; COVID. El resultado final es absolutamente contrafactual. En la pr&aacute;ctica la gesti&oacute;n del riesgo regulador es de tal intensidad que paraliza la capacidad de innovaci&oacute;n y obliga a los equipos jur&iacute;dicos a una estrategia defensiva insostenible para las organizaciones. Aquellas que poseen una estructura multinacional pueden decidir d&oacute;nde sit&uacute;an sus desarrollos a los dem&aacute;s s&oacute;lo les queda emigrar o alquilar su talento a las temibles empresas norteamericanas.
    </p><p class="article-text">
        Este estado de cosas obliga a reconsiderar el rol de las autoridades de protecci&oacute;n de datos, y de las autoridades de inteligencia artificial y otras que ir&aacute;n surgiendo, en el contexto geopol&iacute;tico hac&iacute;a el que nos dirigimos. La independencia, el control regulador sobre el mercado y la defensa de los derechos fundamentales no se preservan mejor desde una grave carencia de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que potencien el desarrollo de las tecnolog&iacute;as digitales. Para muestra valga un bot&oacute;n. En estos d&iacute;as se discuten en fase de informaci&oacute;n p&uacute;blica, las <a href="https://www.edpb.europa.eu/our-work-tools/documents/public-consultations/2025/guidelines-012025-pseudonymisation_en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Guidelines 01/2025 on Pseudonymisation</a>. El documento, contiene un p&aacute;rrafo, el n&uacute;mero veintid&oacute;s que parece apuntar a objetivar el concepto de dato seudonimizado. Si hemos le&iacute;do bien el resultado ser&aacute; obvio: la anonimizaci&oacute;n de un dato personal es imposible. Es decir, aunque hayamos realizado un esfuerzo de anonimizaci&oacute;n muy robusta, aunque dispongamos de un espacio seguro de procesamiento, aunque integremos una intermediaci&oacute;n de software que opere como barrera frente a usos indebidos y trace todos los usos, aunque utilicemos tecnolog&iacute;as criptogr&aacute;ficas, si el conjunto de datos presenta un riesgo de reidentificaci&oacute;n presente o futuro aplicar&aacute; el RGPD. Es decir, aunque el usuario no pueda reidentificar, aunque el sistema evite ataques externos y ni un solo dato pueda salir del mismo, ser&aacute; un dato personal seudonimizado con todas las exigencias del RGPD. El resultado es evidente: no se podr&aacute;n generar grandes conjuntos de datos en la Uni&oacute;n Europea porque salvo en el futuro Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo sobre el Espacio Europeo de Datos Sanitarios no existen excepciones a la regla del consentimiento ni habilitaciones espec&iacute;ficas. Y de existir, dependen de la interpretaci&oacute;n del Comit&eacute; Europeo de Protecci&oacute;n de Datos y de las mismas autoridades de protecci&oacute;n de datos cuya visi&oacute;n estricta y restrictiva resulta m&aacute;s que evidente. 
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, asumiendo que el marco regulador es imperativo y compartiendo su necesidad y car&aacute;cter esencial para la garant&iacute;a de los derechos fundamentales, es evidente que la partida de la geopol&iacute;tica del dato se juega en los despachos de los reguladores. &iquest;Entender&aacute;n cual es su papel en este nuevo Gran Juego?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricard Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/geopolitica-dato_129_12103157.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Mar 2025 15:31:57 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La geopolítica del dato]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Derecho ante el nuevo escenario en la geopolítica de la tecnología]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/derecho-nuevo-escenario-geopolitica-tecnologia_129_11996771.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Las im&aacute;genes de la&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/pichai-bezos-cook-corte-tecnologica-trump-musk_1_11980945.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">toma de posesi&oacute;n del Presidente Trump</a>&nbsp;rodeado de un significativo n&uacute;mero de l&iacute;deres empresariales de las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n plantea interrogantes significativos desde el punto de vista de la econom&iacute;a, el derecho y la democracia. De hecho, las declaraciones del&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/pedro-sanchez-avisa-tecnocasta-silicon-valley-tratando-controlar-debate-publico-gobiernos_1_11977386.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Presidente del Gobierno de Espa&ntilde;a</a>&nbsp;en el Foro de Davos parecen apuntar a una preocupaci&oacute;n que trasciende a la geopol&iacute;tica y las relaciones internacionales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este estado de cosas no sit&uacute;a en una posici&oacute;n de muy dif&iacute;cil equilibrio desde el punto de vista de la apuesta europea por la soberan&iacute;a digital y la regulaci&oacute;n como como palanca para nuestra transformaci&oacute;n digital. Expuesta de modo sucinto, la pol&iacute;tica normativa de la UE busca generar un contexto de compartici&oacute;n de datos que alimenten el desarrollo de productos y sistemas basados en inteligencia artificial responsable. Existen poderosas razones para tomar esta decisi&oacute;n. Las lecciones aprendidas con el refer&eacute;ndum del Brexit, los problemas asociados a la desinformaci&oacute;n y el discurso del odio y las injerencias de potencias extranjeras en nuestros procesos democr&aacute;ticos mediante la manipulaci&oacute;n electoral del electorado necesitaban de una respuesta adecuada.
    </p><p class="article-text">
        En su primer acto de gobierno el nuevo presidente de los Estados Unidos ha revocado la orden ejecutiva de Biden en la que establec&iacute;a ciertos principios m&iacute;nimos para un desarrollo seguro de la inteligencia artificial en su pa&iacute;s. Por otra parte, el &uacute;ltimo proceso electoral y el posicionamiento del CEO de la red social X en relaci&oacute;n con las elecciones en Alemania, apuntan a una intervenci&oacute;n directa en los procesos electorales que ya no se plantea como un accidente o un ataque por parte de terceros si no como una decisi&oacute;n empresarial intencional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este escenario ha situado a los reguladores en un contexto en el que la toma de decisiones va a ser particularmente dif&iacute;cil. No ser&iacute;a la primera ocasi&oacute;n. Durante el mandato de Artemi Rallo el equipo de la Agencia Espa&ntilde;ola de Protecci&oacute;n de Datos tuvo que tomar pol&iacute;ticas de cumplimiento normativo respecto de tecnolog&iacute;as emergentes como la videovigilancia, el&nbsp;<em>cloud computing&nbsp;</em>o en el asunto del derecho al olvido. El liderazgo de nuestro director y la significativa precisi&oacute;n t&eacute;cnica de las decisiones adoptadas definieron un camino que proporcion&oacute; seguridad al mercado garantizando al mismo tiempo los derechos fundamentales. Y esta sin duda es una posici&oacute;n de equilibrio muy dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        Porque no hay duda de que en el escenario que se avecina la aplicaci&oacute;n del marco regulador europeo va a exigir templanza y rigor a partes iguales. Por una parte, a nadie se le escapa que con todas sus imperfecciones las redes sociales se han convertido en un veh&iacute;culo natural para la socializaci&oacute;n y la expresi&oacute;n de opini&oacute;n. Se trata de un servicio altamente demandado por la poblaci&oacute;n cuyo funcionamiento preocupa en la medida en que puede repercutir significativamente en todas las esferas de nuestra vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el plano individual las altas capacidades de redes y buscadores a la hora de procesar informaci&oacute;n personal, y de atribuirle un significado contextual preciso, deja en manos de los operadores un conocimiento profundo sobre nuestras ideas, creencias e incluso sobre nuestras opciones sexuales. Las decisiones empresariales relativas a la retirada de los procesos de revisi&oacute;n dirigidos a preservar los derechos de las minor&iacute;as podr&iacute;an incrementar los conflictos y plantear riesgos significativos. La consecuencia l&oacute;gica ser&iacute;a un crecimiento relevante de los casos que podr&iacute;an invocar la tutela administrativa de las autoridades independientes o la acci&oacute;n de la justicia.
    </p><p class="article-text">
        Por id&eacute;ntica raz&oacute;n el funcionamiento de los procedimientos de verificaci&oacute;n de los bulos y noticias falsas, as&iacute; como las medidas de prevenci&oacute;n del riesgo sist&eacute;mico en los grandes operadores puede implicar la necesaria acci&oacute;n de la Comisi&oacute;n Europea en el contexto del Reglamento de servicios digitales. De alguna manera al mensaje que se lanza plantea la posibilidad te&oacute;rica de que se hayan producido cambios en la programaci&oacute;n algor&iacute;tmica que a&ntilde;adan al riesgo de sesgo y burbuja de contenidos decisiones editoriales que promuevan determinadas formas de expresi&oacute;n. En un contexto electoral, ello podr&iacute;a implicar una alteraci&oacute;n significativa de las reglas democr&aacute;ticas que exigen el libre contraste de opiniones. Este es indispensable para que la opini&oacute;n p&uacute;blica pueda adoptar decisiones de voto libres y responsables. De materializarse este riesgo la posici&oacute;n del proveedor del servicio dejar&iacute;a de ser neutral y deber&iacute;a estar sujeta a responsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Asegurar la garant&iacute;a de nuestros derechos y los principios democr&aacute;ticos en nuestras sociedades implica en el contexto de la transformaci&oacute;n digital y la inteligencia artificial un enfoque regulador que al mismo tiempo produce profundos efectos en nuestra econom&iacute;a.&nbsp;<a href="https://indi.cat/wp-content/uploads/Europafrente-a-EEUU-y-China-Andres-Pedren%CC%83o.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andr&eacute;s Pedre&ntilde;o y Luis Moreno</a>&nbsp;avanzaron con su trabajo un an&aacute;lisis geopol&iacute;tico y econ&oacute;mico que sit&uacute;a la UE por detr&aacute;s de Estados Unidos y China en la carrera de la IA. Con posterioridad el&nbsp;<a href="https://commission.europa.eu/document/download/97e481fd-2dc3-412d-be4c-f152a8232961_en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Informe Draghi</a>&nbsp;ha subrayado como la presi&oacute;n regulatoria afecta significativamente a nuestras capacidades de innovaci&oacute;n, investigaci&oacute;n y emprendimiento. Si adem&aacute;s, lo que se anuncia para el futuro es la desregulaci&oacute;n en EE. UU. y un reforzamiento del empuje chino ante el regreso de las pol&iacute;ticas arancelarias, el enfoque de la UE se enfrenta a grandes retos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por una parte, los reguladores europeos no pueden bajo ning&uacute;n concepto renunciar a un modelo constitucional y a una concepci&oacute;n del estado social y democr&aacute;tico de derecho que ha proporcionado a nuestro continente el mayor per&iacute;odo de paz y prosperidad que se recuerda. De otra, el modo en el que se despliegue y aplique el C&oacute;digo de Derecho Digital europeo no s&oacute;lo va a influir respecto de nuestra protecci&oacute;n frente a las amenazas, sino que adem&aacute;s podr&iacute;a repercutir significativamente sobre nuestra econom&iacute;a. Si desde la templanza y el rigor las autoridades independientes no son capaces de encontrar un adecuado equilibrio es probable que nuestro tejido productivo no pueda asumir el coste regulador. Esto podr&iacute;a tener una consecuencia a largo plazo. En buena medida nuestra aproximaci&oacute;n a la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica es la propia de un &ldquo;<em>early adopter</em>&rdquo;. Somos capaces de incorporar muy r&aacute;pido la innovaci&oacute;n, aunque no la hayamos producido. Sin embargo, en el futuro podr&iacute;amos acabar siendo un cliente absolutamente dependiente de lo que produzcan terceros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, desde el mundo jur&iacute;dico nos enfrentamos a una cuesti&oacute;n pr&aacute;cticamente insoluble por cuanto es de naturaleza geopol&iacute;tica. Y desde este punto de vista, el reto es extraordinario ya que sit&uacute;a a las condiciones de aplicaci&oacute;n de la regulaci&oacute;n en el centro de la estrategia de la UE y define un nuevo papel para la primac&iacute;a del estado de derecho y la garant&iacute;a de los derechos de las personas. De una parte, el nuevo enfoque estadounidense y las decisiones empresariales auguran amenazas que dif&iacute;cilmente se van a poder combatir si la UE no manifiesta una unidad sin fisuras, desde la fortaleza de un enfoque basado en un desarrollo sostenible centrado en el ser humano y con una fuerte resoluci&oacute;n jur&iacute;dica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De otra, este marco de acci&oacute;n no puede perjudicar nuestros propios intereses.&nbsp;&nbsp;&nbsp;De cara a los tiempos que se avecinan el marco jur&iacute;dico es claro:&nbsp;&nbsp;la aplicaci&oacute;n de los Reglamentos de protecci&oacute;n de datos, servicios digitales e inteligencia artificial har&aacute; mutar profundamente el rol de los reguladores independientes. Estos, si as&iacute; lo deciden, podr&iacute;an experimentar un cambio trascendental y pasar a ser algo m&aacute;s que meros defensores especializados de derechos espec&iacute;ficos en el &aacute;mbito de la competencia, la libertad de informaci&oacute;n o la privacidad, para convertirse en un pilar en el sistema de defensa de nuestras democracias. Adem&aacute;s, les guste o no, se erigen en un agente econ&oacute;mico de primer nivel en la medida en que sus decisiones sancionadoras, y el soft-law van a modular sectores cruciales para nuestra econom&iacute;a. Esta, por sorprendente que resulte, es una de sus principales armas en la medida en la que la disciplina de mercado sea capaz de limitar el riesgo y promover la innovaci&oacute;n responsable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y ello, aboca a estas autoridades a un cambio sustancial que podr&iacute;a suponer abandonar posiciones meramente reactivas o preventivas para definir pol&iacute;ticas p&uacute;blicas funcionales a los valores constitucionales de la UE que, simult&aacute;neamente, proporcionen una gobernanza de la innovaci&oacute;n que promueva el desarrollo. Su ejercicio debe ser impecable en su independencia y a la vez balancear derechos y econom&iacute;a de un modo equilibrado y al servicio del bien com&uacute;n en un escenario global de desregulaci&oacute;n que apunta a una competencia descarnada.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricard Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/derecho-nuevo-escenario-geopolitica-tecnologia_129_11996771.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Jan 2025 12:48:32 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El Derecho ante el nuevo escenario en la geopolítica de la tecnología]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Querido Papa Noel… Y Reyes Magos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/querido-papa-noel-reyes-magos_129_11909795.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Te escrivimos yo, que tengo 10 a&ntilde;os y mi hermanita de 9. Nos emos puesto de acuerdo para pediros unos regalos que podemos usar los dos. Sabemos que valen mucho dinero, pero igual si os los repart&iacute;s podwis conseguir que los tengamos este a&ntilde;o. Todos mis amigos y las amigas de mi hermana ya los tienen y se lo est&aacute;n pasando muy bien. Hemos sido muy buenos y seguro que lo sabeis. 
    </p><p class="article-text">
        Queremos un Smartphone, una Tablet y una consola. Bueno, si no pueden ser los tres, por lo menos la Tablet que sirbe para casi todo. Es que todos en el cole vienen con el Smartphone y se lo pasan muy bien. Todo el rato estan hablando por el WhatsApp, y aunque a veces se enfadan, es muy dibertido. Adem&aacute;s, mi hermana dice que sus amigas est&aacute;n todo el rato viendo cosas por el TikTok, yo me pensava que eso estaba proibido, pero me dicen que no, que tu te apuntas diciendo que tienes 14 a&ntilde;os y hay maneras de que te cojan. El baile de fin de curso del a&ntilde;o pasado de las chicas lo aprendieron all&iacute; y despu&eacute;s subieron el suyo. Adem&aacute;s, ellas aprenden muchas cosas &uacute;tiles de maquillarse y todo eso. A mis amigos tambi&eacute;n les gusta mucho porque hay cosas de ser mayor, y de deportes y en el cole jugamos a los retos que est&aacute;n all&iacute; y es muy divertido. El otro d&iacute;a dormimos a Guill&eacute; pero fue m&aacute;s divertido cuando Juanra hizo el Superm&aacute;n. Bueno a veces, algunos se burlan de los pringaos pero nosotros no. Adem&aacute;s, lo del m&oacute;vil es superimportante para jugar. En el patio muchos se van a jugar a escondidas, y el finde cuando sales como todos est&aacute;n con el m&oacute;vil haciendo cosas si no tienes uno no puedes salir y te aburres.
    </p><p class="article-text">
        La tablet la queremos porque la pantaya es m&aacute;s grande y as&iacute; puedes ver pelis y Internet. Mis pap&aacute;s no tienen Netflix ni Disney pero nos han dicho que hay sitios en internet donde ves lo que quieres. J&oacute;se dice que ve videos guarros, pero yo no me lo creo. Adem&aacute;s, la Tablet la queremos para hacer trabajos del coe&eacute;. Mi amiga Sole saca muy buenas notas porque se copia los trabajos de la Wiquipedia que eso como es como una enciclopedia y es legal y aprendes mucho. 
    </p><p class="article-text">
        La consola es para jugar. Eso es tambi&eacute;n superimportante. Cuando llegamos a casa del cole y hacemos los deberes, como no nos ponen muchos nos aburrimos un mont&oacute;n. Como ahora no salimos a la calle como en verano en el pueblo y muchos est&aacute;n en nataci&oacute;n o en el futbol no sabes que hacer y leer libros es superavurrido. Y en la consola puedes jugar a coches sobre todo a ese que va de chocarse y hacer carreras ilegales. Adem&aacute;s, mis amigos me dicen que si juegas online puedes comprar cajas de sorpresas y todo y que hay juegos de h&eacute;roes donde compras ropa y armas superbaratas.
    </p><p class="article-text">
        Papa Noel y Reyes Magos, a ver si os port&aacute;is bien que s&oacute;lo pedimos tres cosas y hemos sido muy buenos este a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Mensaje de la corporaci&oacute;n Navidad y Reyes.
    </p><p class="article-text">
        Estimados padres.
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;mo Vds. saben, el papel que San Nicol&aacute;s y Reyes Magos S.A. desarrollan al servicio del bien com&uacute;n y el desarrollo econ&oacute;mico nos exime de toda responsabilidad. Nosotros somos meros intermediarios y nos limitamos a satisfacer las demandas de nuestros clientes. Entendemos, que en tanto que adultos responsables Vds. han le&iacute;do y aceptado nuestros t&eacute;rminos y condiciones y en ejercicio de la patria potestad que les confieren las leyes civiles son conscientes y asumen plenamente su responsabilidad. Ambas entidades seguimos un modelo de gesti&oacute;n de calidad certificado. En nuestros procesos asumimos que los padres han supervisado debidamente las solicitudes de los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes, verificamos que el <em>scoring</em> de buena conducta es satisfactorio y procedemos a preparar la entrega de los regalos a los que siempre a&ntilde;adimos una pieza de carb&oacute;n dulce bajo en calor&iacute;as y sin conservantes ni endulzantes artificiales. Sirva en consecuencia la presente, para reiterar nuestra neutralidad en el proceso y nuestra ausencia de responsabilidad tanto respecto del producto servido como respecto de su adecuaci&oacute;n o ulteriores consecuencias derivadas del uso. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tras la reciente publicaci&oacute;n del <a href="https://www.juventudeinfancia.gob.es/es/comunicacion/notas-prensa/comite-expertos-juventud-e-infancia-propone-107-medidas-crear-entornos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Informe del comit&eacute; de personas expertas para el desarrollo de un entorno digital seguro para la juventud y la infancia</a> hemos reforzado nuestras pol&iacute;ticas de responsabilidad social corporativa. De este modo, ante la petici&oacute;n de regalos como la que propone la carta 1854-5a.CV-ESP remitida por sus hijos debemos recordarle los riesgos asociados a la misma. 
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, existe una obvia carencia de adecuaci&oacute;n en cuanto a la edad de los solicitantes y el tipo de recurso demandado. Hasta hace pocos a&ntilde;os la mayor parte de regalos solicitados estimulaban aspectos como la sicomotricidad, el pensamiento cr&iacute;tico, la socializaci&oacute;n o fomentaban las habilidades en lectoescritura. En t&eacute;rminos menos t&eacute;cnicos, lo que en nuestra jerga interna denominamos ahora &ldquo;juguetes antiguos&rdquo;, serv&iacute;an para que ni&ntilde;os y ni&ntilde;as compartieran experiencias, hicieran deporte y dejaran volar su imaginaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El pedido de referencia incorpora dispositivos que incluyen efectos secundarios. As&iacute;, todo aquello que incluye pantallas tiende a ser utilizado a escondidas por la noche en el dormitorio. Si bien, no es responsabilidad del fabricante del dispositivo lo cierto es que los brillos y colores de las redes sociales y otros recursos de internet inhiben la s&iacute;ntesis de melatonina y retrasan la llegada del sue&ntilde;o. Adem&aacute;s, suelen ser p&aacute;ginas sin fin. Ese <em>scrolling</em> infinito en un menor que no es consciente del paso del tiempo, reduce dr&aacute;sticamente las horas de sue&ntilde;o. Esto produce como m&iacute;nimo dos efectos. El primero, es que dificulta significativamente la recuperaci&oacute;n que proporciona el descanso, y su relaci&oacute;n con el crecimiento a esas edades, as&iacute; como la consolidaci&oacute;n de la memoria a largo plazo. Por otra parte, en el d&iacute;a siguiente el cansancio afecta a la concentraci&oacute;n y atenci&oacute;n de sus hijos en el colegio. 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, y vista la carta de sus hijos, es altamente probable que desarrollen adicciones al juego y una alta dependencia de las pantallas. En realidad, es muy posible que la plasticidad neuronal y las capacidades de raciocinio asociadas a las funciones de los l&oacute;bulos frontal y temporal del cerebro se vean afectadas. Ello puede implicar una afectaci&oacute;n a la capacidad de aprender, razonar y a la conducta de sus hijos. Por otra parte, los juegos que sus hijos proponen para la consola, adem&aacute;s de estar prohibidos para este rango de edad, suelen compartirse online con adultos con un lenguaje y conducta que podr&iacute;a no ser apropiada. En cuanto a la tableta, como hasta sus hijos saben, los proveedores de servicios online, aunque deber&iacute;an tener metodolog&iacute;as de verificaci&oacute;n de edad, gestionar los riesgos y da&ntilde;os para los menores, evitar que vean pornograf&iacute;a o contenidos ilegales, se encuentran en una situaci&oacute;n parecida a la nuestra. Seg&uacute;n vemos en sus notas de prensa, ellos consideran que basta con un conjunto de medidas m&iacute;nimas, no siempre eficaces, y desde luego les recuerdan que si sus hijos se registran indebidamente, si juegan a juegos violentos, o consumen porno algo habr&aacute;n hecho Vds. muy mal. 
    </p><p class="article-text">
        Desde San Nicol&aacute;s y Reyes Magos S.A. no tenemos la menor duda que nuestros padres y madres saben educar a sus hijos en un uso responsable de los medios tecnol&oacute;gicos. Asumimos que Vds. conocen el grado de madurez de sus hijos y estiman que los regalos solicitados son perfectamente adecuados. Tambi&eacute;n, tenemos la plena confianza en que sus hijos han recibido una adecuada educaci&oacute;n y son capaces de comportarse correcta y respetuosamente. Estamos seguros de que sus hijos gracias al control parental no consultar&aacute;n contenidos il&iacute;citos e inadecuados, presumimos que han sido educados en valores democr&aacute;ticos y jam&aacute;s se registrar&aacute;n donde no deben, nunca acosar&aacute;n a otros ni&ntilde;os o ni&ntilde;as, conocen los l&iacute;mites, no consumir&aacute;n pornograf&iacute;a ni incurrir&aacute;n en comportamientos sexistas, no apostar&aacute;n online, consumir&aacute;n internet prudentemente en tiempo y contenidos, y ser&aacute;n honestos acad&eacute;micamente. 
    </p><p class="article-text">
        Estamos final y plenamente convencidos que Vds. y los profesores conocen la diferencia entre prohibir y educar, y son conscientes que la erradicaci&oacute;n de los medios digitales puede tambi&eacute;n conducir a crear una generaci&oacute;n de analfabetos funcionales, ajenos a todo pensamiento computacional e incapaces de integrarse en un futuro entorno laboral con una alta demanda de competencias digitales. 
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, salvo respuesta inmediata en los pr&oacute;ximos cinco d&iacute;as naturales le informamos que procederemos a servir la consola y la Tablet en Navidad y el Smartphone el d&iacute;a de los Reyes Magos.&nbsp;&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Ricard Mart&iacute;nez Mart&iacute;nez</strong>, profesor de Derecho Constitucional de la Universitat de Val&egrave;ncia y miembro del grupo de 50 expertos que han elaborado para el Ministerio de Juventud e Infancia el <a href="https://www.juventudeinfancia.gob.es/es/comunicacion/notas-prensa/comite-expertos-juventud-e-infancia-propone-107-medidas-crear-entornos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Informe del comit&eacute; de personas expertas para el desarrollo de un entorno digital seguro para la juventud y la infancia</a>.&nbsp;&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricard Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/querido-papa-noel-reyes-magos_129_11909795.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Dec 2024 17:25:25 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Querido Papa Noel… Y Reyes Magos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gestión ciudadana de crisis, tecnología y garantía de los derechos fundamentales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/gestion-ciudadana-crisis-tecnologia-garantia-derechos-fundamentales_129_11802378.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        COVID, el terremoto de Turqu&iacute;a y ahora la DANA en Valencia demuestran lo evidente: nuestro pa&iacute;s es un ejemplo de comunidad ciudadana solidaria. Junto a lo obvio emerge un fen&oacute;meno muy relevante. En una sociedad en plena transformaci&oacute;n digital y con un alto grado de conectividad el talento de los investigadores, innovadores y emprendedores, se pone al servicio de la sociedad y genera una explosi&oacute;n de creatividad. En mi experiencia este tipo de innovaci&oacute;n acelerada se despliega al menos de dos maneras distintas, a la vez complementarias y obligadas a entenderse. 
    </p><p class="article-text">
        De una parte, el sector p&uacute;blico puede ver enriquecido y soportado a su equipo haciendo descansar distintas actividades en desarrolladores expertos en dise&ntilde;o &aacute;gil, y ahora en el soporte de IA generativa para la programaci&oacute;n o, como es mi caso, en el soporte al cumplimiento normativo, a la revisi&oacute;n de soluciones avanzadas basadas en Inteligencia Artificial o en la garant&iacute;a de un enfoque de riesgo en la concepci&oacute;n y la aplicaci&oacute;n de metodolog&iacute;as de protecci&oacute;n de datos desde el dise&ntilde;o y por defecto. De otro lado, el sector privado dependiendo del origen de sus impulsores acude a soluciones de muy diverso tipo. As&iacute;, colectivos como DANA Warriors operan desde entornos de mensajer&iacute;a privada de todo tipo. Asimismo, se han dise&ntilde;ado bajo la filosof&iacute;a de la Web-APP soluciones generalistas o espec&iacute;ficas que tratan de resolver necesidades en materias como la log&iacute;stica y la distribuci&oacute;n o la identificaci&oacute;n de necesidades en <em>marketplaces</em> donde la solicitud de ayudas y la oferta se encuentran y tratan de resolverse de modo &aacute;gil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;El haber participado en ambas proporciona una visi&oacute;n de conjunto que podr&iacute;a aportar lecciones aprendidas para el futuro. &nbsp;Las primeras de ellas, se relacionan con el necesario enfoque de riesgos. En primer lugar, las iniciativas ciudadanas a menudo operan de manera independiente, sin una conexi&oacute;n formal con las autoridades locales o los servicios de emergencia. Ello puede generar un efecto llamada que, en palabras del general responsable de la UME, pueden contribuir a alimentar el caos. Tambi&eacute;n, pueden implicar sobresaturaci&oacute;n de recursos o una inadecuada distribuci&oacute;n de los mismos. Por otra parte, y especialmente en lo que respecta a la protecci&oacute;n de datos personales, estas plataformas pueden no cumplir con las regulaciones vigentes. Por &uacute;ltimo, la r&aacute;pida implementaci&oacute;n y la naturaleza abierta de estas plataformas pueden hacerlas vulnerables a amenazas de seguridad e incluso a exponer a riesgo a personas vulnerables ante usuarios maliciosos que acudan a las plataformas como pretendidos &ldquo;voluntarios&rdquo; para identificar domicilios o personas vulnerables a las que estafar o robar, ahora o en el futuro. 
    </p><p class="article-text">
        Mi experiencia personal obliga a subrayar p&uacute;blicamente el enorme esfuerzo de este colectivo voluntario y su incalculable valor. Es emocionante asistir en directo a las vidas de personas que desde cualquier posici&oacute;n, -estudiantes, funcionarios p&uacute;blicos, profesionales independientes, investigadores y profesorado o empresarios de todo nivel-, renuncian a su vida personal, a sus trabajos y a su salud y se esfuerzan en turnos de 16 horas para demostrar que la palabra imposible no existe. Es algo m&aacute;s que solidaridad, es una declaraci&oacute;n de amor a los dem&aacute;s que nunca ser&aacute; lo suficientemente reconocida. Es un ejemplo de lo que nos hace humanos.
    </p><p class="article-text">
        Y con ese esfuerzo nace una explosi&oacute;n de creatividad inmensa que demuestra el enorme potencial que el tratamiento de datos y la transformaci&oacute;n digital pueden aportar a nuestra sociedad. Uno se queda boquiabierto cuando aprecia la capacidad de las personas para conectar los puntos y crear. Alguien puede estar pensando, y de hecho lo est&aacute; haciendo, que existe una excelente aplicaci&oacute;n GoCertius que &ldquo;es un servicio regulado de confianza digital que utiliza el sellado de tiempo cualificado (&lsquo;<em>timestamp</em>&rsquo;) para aportar la m&aacute;xima seguridad jur&iacute;dica a los archivos digitales&rdquo;. Y que eso permite sustituir en tiempos de escasa conectividad a certificaciones, de manera que puedes hacer un escrito, fotografiarlo y certificarlo. Pero &iquest;por qu&eacute; no ir m&aacute;s all&aacute;? &iquest;Por qu&eacute; no hacer fotos de los destrozos en tu casa para la aseguradora? &iquest;Y si ofrecemos adem&aacute;s acceso una calculadora que permita una primera visi&oacute;n de la potencial cantidad a recibir?
    </p><p class="article-text">
        Cuando pase la DANA no debemos dejar esta inmensa labor de creaci&oacute;n en el olvido. Tenemos una obligaci&oacute;n ineludible. En primer lugar, deber&iacute;amos analizar la estructura y funcionamiento de las aplicaciones web desarrolladas durante la Dana 2024 y tratar de evaluar la eficacia de estas plataformas en la coordinaci&oacute;n de ayuda durante las inundaciones. Adem&aacute;s, y no es una cuesti&oacute;n banal ser&aacute; necesario identificar los riesgos legales y de seguridad asociados con estas iniciativas y si procede, proponer mejoras para la integraci&oacute;n de estas herramientas con los sistemas oficiales de gesti&oacute;n de emergencias. De modo que se aproveche el caudal de creaci&oacute;n mediante su reutilizaci&oacute;n
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s, es imprescindible emprender dos tipos de acciones en el corto plazo. Deber&iacute;amos ser capaces de indexar a las personas que han dedicado su esfuerzo a la innovaci&oacute;n solidaria y crear grupos interdisciplinares de desarrollo. Cuando las aguas bajen, hay mucho trabajo por hacer y deber&iacute;a ser el momento de producir una suite de herramientas inform&aacute;ticas funcionales a estas necesidades y mantenerla a medida que la tecnolog&iacute;a evoluciones. Un ejemplo paradigm&aacute;tico de ello va a ser nuestra capacidad de integrar sensorizaci&oacute;n e internet de los objetos. Este esfuerzo deber&iacute;a sin duda integrar a la Administraci&oacute;n y los reguladores especializados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y aun as&iacute;, incluso si fu&eacute;ramos capaces de empaquetar esas soluciones, de integrarlas de manera eficiente y de compartirlas de modo abierto, libre y gratuito ser&aacute; necesario generar conocimiento y metodolog&iacute;a. Porque este proceso es iterativo e imparable y volver&aacute; a suceder. Y cuando ello ocurra ser&aacute; imprescindible que existan gu&iacute;as pr&aacute;cticas para futuros desarrolladores de aplicaciones similares y un conjunto de referentes organizativos y funcionales capaces de ordenar el caos. Personalmente espero dedicar parte de mi esfuerzo futuro a esta materia &iquest;<a href="https://forms.office.com/e/jbKiumrNMt" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alguien se apunta</a>?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricard Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/gestion-ciudadana-crisis-tecnologia-garantia-derechos-fundamentales_129_11802378.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Nov 2024 09:35:37 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Gestión ciudadana de crisis, tecnología y garantía de los derechos fundamentales]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aguas abajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/aguas-abajo_129_11782249.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Opinión - Cuando bajen las aguas</p></div><p class="article-text">
        Ayer publiqu&eacute; <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/bajen-aguas_129_11777078.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cuando bajen las aguas</em></a>. Ten&iacute;a un objetivo muy sencillo: compartir desde la emoci&oacute;n las vivencias de una v&iacute;ctima de las inundaciones de 1982. Seguramente las &uacute;nicas comparables con las que padecemos en la Comunitat Valenciana junto con las del Turia en 1957. Hoy me siento avergonzado, vil, incluso ruin. Mi relato palidece ante la cruda realidad. Nadie puede siquiera aproximarse a lo que ha sucedido en estos d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        El 20 de octubre de 1982 tuvimos una ventana de oportunidad en funci&oacute;n de nuestra distancia geogr&aacute;fica con el Pantano de Tous. Durante ocho horas pudimos tomar decisiones y algunas personas las tomaron. Se subieron coches a los barrios altos y algunos, muy pocos, hasta desmontaron muebles. La polic&iacute;a local circul&oacute; por el pueblo ordenando subir a los pisos. &nbsp;Hasta los m&aacute;s imprudentes tuvimos el control sobre nuestros actos y salvamos la vida. Lo que no ten&iacute;amos en aquellos a&ntilde;os era la informaci&oacute;n t&eacute;cnica y la cultura cient&iacute;fica de 2024.
    </p><p class="article-text">
        No puedo ni siquiera acercarme a la angustia infinita de las personas que han visto subir el agua subidos a un coche, o en un tren. Trato de hacerlo. De imaginar la terrible sensaci&oacute;n de no comprender qu&eacute; es lo qu&eacute; te est&aacute; pasando mientras una muerte cruel llega. &nbsp;Y honestamente, desde mi m&aacute;s absoluto desconocimiento no puedo dejar de hacer preguntas que vienen de la experiencia. 
    </p><p class="article-text">
        El refr&aacute;n valenciano es muy claro &ldquo;a la vora del riu no faces niu&rdquo;. Y, sin embargo, parece que los responsables de la legislaci&oacute;n sobre vivienda y planificaci&oacute;n urban&iacute;stica no conoc&iacute;an el proverbio ni los modelos geol&oacute;gicos y clim&aacute;ticos. En la ciudad de Valencia las lecciones aprendidas condujeron al Plan Sur, al nuevo cauce del Turia.&nbsp;Y sin embargo hemos autorizado construcciones en zonas inundables. &iquest;Por qu&eacute; se autorizaron? &iquest;Por qu&eacute; no se incluy&oacute; entre las cargas de la urbanizaci&oacute;n la sobreelevaci&oacute;n del terreno y el adecuado encauzamiento de las rieras?
    </p><p class="article-text">
        En 1982 el cuerpo de voluntarios de la Cruz Roja de Carcaixent dej&oacute; todo y se desvivi&oacute; por su comunidad. Desde entonces hemos legislado y dotado de recursos a Protecci&oacute;n Civil y nuestro conocimiento y medios han crecido.&nbsp;Se supone que las autoridades responsables de planificar las emergencias deben actuar conforme a protocolos establecidos. Los modelos de gesti&oacute;n del riesgo, presentes en decenas de normas de estandarizaci&oacute;n, exigen dibujar escenarios que correlacionan la probabilidad de que una amenaza se materialice con su impacto potencial. Hasta el m&aacute;s necio sabe que la probabilidad de DANA en la costa mediterr&aacute;nea es alta o muy alta y que en zonas bajas densamente pobladas el impacto es devastador. Y ello exige un plan de contingencia porque el riesgo resultante &uacute;nicamente es mitigable en prevenci&oacute;n y reparable en los da&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y si esto es as&iacute; por qu&eacute; se elimin&oacute; la Unidad de Emergencias de la Comunitat Valenciana? &iquest;A partir de cuantos muertos resultar&iacute;a rentable? De hecho, hay una pregunta que me tortura. Cada a&ntilde;o hago una advertencia a mis estudiantes. Cuando exista alerta de DANA les proh&iacute;bo venir a clase, aunque no se haya suspendido. La experiencia me hizo aprender que el riesgo est&aacute; en los desplazamientos y no quiero sentirme culpable de un accidente o de una muerte. Esta vez, la Universitat de Val&egrave;ncia suspendi&oacute; las clases de inmediato y envi&oacute; a sus trabajadores a casa poco despu&eacute;s.&nbsp;Cabe entender que la informaci&oacute;n que manej&oacute; su Comit&eacute; de Emergencias estaba al alcance del resto de las administraciones. &iquest;O no? &nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 1982 tuvimos tres fuentes de informaci&oacute;n: la sirena del pueblo a todo trapo, los altavoces de los coches policiales y la radio. Hace unas semanas en Estados Unidos los servicios p&uacute;blicos de emergencia lanzaron un mensaje tan contundente como claro. Llega un hurac&aacute;n si Vd. no evac&uacute;a haga el favor de rotular su nombre en partes visibles de su cuerpo para facilitar la identificaci&oacute;n de su cad&aacute;ver. La pregunta es inevitable. Por qu&eacute; en el a&ntilde;o 2024 en una sociedad hiperconectada la alerta lleg&oacute; tan tarde. En primer lugar, los medios convencionales no han desaparecido: la radio existe y la gente la escucha. Y para las generaciones que se informan de otro modo existe el tel&eacute;fono m&oacute;vil. Sin embargo, en la prevenci&oacute;n de emergencias el mensaje sobre lo obvio aunque ayuda a la mayor parte de la poblaci&oacute;n llega tarde para los que van a morir.
    </p><p class="article-text">
        En 1982 la econom&iacute;a se hundi&oacute;. Sufrimos paro y pobreza. Remontar cost&oacute; d&eacute;cadas y muchos negocios y personas no se levantaron jam&aacute;s. Y en este contexto hay una lecci&oacute;n aprendida. Las pol&iacute;ticas de austeridad son ineficientes. No basta con declarar zona catastr&oacute;fica y dar unas ayudas cuando las personas han perdido todo y el tejido productivo desaparece. Y esta vez el impacto no se ha producido sobre una zona agr&iacute;cola, ha impactado directamente en pol&iacute;gonos industriales estrat&eacute;gicos para la regi&oacute;n y ha afectado a infraestructuras cr&iacute;ticas para la comunicaci&oacute;n y el transporte. Ahora cada minuto, cada euro, van a contar. 
    </p><p class="article-text">
        Las v&iacute;ctimas de 1982 esperamos a&ntilde;os a obtener informaci&oacute;n fidedigna sobre lo que sucedi&oacute;, y una justicia y reparaci&oacute;n m&aacute;s que relativas. Hoy esto no es tolerable. Se impone de manera urgente una investigaci&oacute;n que analice exhaustivamente todo lo sucedido. La Agencia Estatal de Meteorolog&iacute;a (AEMET) alert&oacute; sobre la DANA <a href="https://www.aemet.es/documentos_d/enportada/20241025135600_p53tesp1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desde el viernes 25</a> y emiti&oacute; una nota muy precisa <a href="https://www.aemet.es/documentos_d/enportada/20241028140441_p52tesp1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el d&iacute;a 28</a> donde una frase retumba con la sonoridad de un trueno: &ldquo;5.-Grado de probabilidad: Alto (&amp;gt; 70 %)&rdquo;. Y el 29 hubo un aviso rojo a primera hora del d&iacute;a. Posteriormente a las 14.30 el aviso especial de fen&oacute;menos adversos <a href="https://www.aemet.es/documentos_d/enportada/20241029143038_p52tesp1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">n&uacute;mero 17/2024</a> del que se pod&iacute;a deducir un riesgo muy alto con claridad meridiana. 
    </p><p class="article-text">
        En 1982 en Carcaixent tuvimos un margen de acci&oacute;n preventiva de horas. Y hasta el m&aacute;s iletrado sab&iacute;a que cuando llueve en el cauce alto del X&uacute;quer y el Albaida vendr&aacute;n muy mal dadas. Como tambi&eacute;n sabemos que cuando llueve intensamente en la sierra los barrancos desbordan con rapidez y virulencia. Hoy manejamos modelos de previsi&oacute;n muy complejos, y tambi&eacute;n certeros. Podemos medir casi en tiempo real la intensidad de la lluvia y su impacto en los cauces r&iacute;o abajo. &iquest;Qu&eacute; es lo que no ha funcionado?
    </p><p class="article-text">
        Ayer escrib&iacute; <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/bajen-aguas_129_11777078.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aguas abajo</a> desde la emoci&oacute;n y el miedo. Hoy desde el insomnio y la racionalidad. Enterremos a nuestros muertos, seamos solidarios y emp&aacute;ticos con las v&iacute;ctimas. Pero desde el lunes hay que investigar, obtener lecciones aprendidas y rendir cuentas. 100 familias destrozadas para siempre y comarcas enteras merecen saber.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricard Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/aguas-abajo_129_11782249.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 31 Oct 2024 13:52:29 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Aguas abajo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando bajen las aguas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/bajen-aguas_129_11777078.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Por primera vez quiero compartir con los lectores y las lectoras un art&iacute;culo exclusivamente emocional. Ma&ntilde;ana cuando bajen las aguas seremos pura estad&iacute;stica. Llegar&aacute; el momento de las preguntas y querremos saber si se pudo evitar, por qu&eacute; sucedi&oacute;, por qu&eacute; no avisamos con tiempo y si lo hicimos por qu&eacute; la poblaci&oacute;n no atendi&oacute; la alerta. Y llegar&aacute; por encima de todo el momento de decidir un conjunto de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que aseguren la reparaci&oacute;n y que nadie quede atr&aacute;s. Pero pasar&aacute;n los d&iacute;as, los meses y los a&ntilde;os y ustedes olvidar&aacute;n c&oacute;mo nos sent&iacute;amos hoy. Y seguramente &eacute;sta ser&aacute; una de esas noticias que se desvanecen y a fuerza de repetirse se confunden unas con otras. No, no voy a escribir un art&iacute;culo propio del derecho o de la ciencia pol&iacute;tica. No voy a criticar, no voy a proponer nada. S&oacute;lo quisiera compartir el dolor, la tristeza infinita y la desesperaci&oacute;n que han vivido, viven y vivir&aacute;n las personas de la Comunitat valenciana que han sufrido el embate de la DANA.
    </p><p class="article-text">
        A la DANA, la llamaron gota fr&iacute;a en mi &eacute;poca hace ahora 42 a&ntilde;os. Recuerdo el 20 de octubre de 1982 a partir de las 12.00. Pr&aacute;cticamente cada minuto. Y sin embargo mis recuerdos en los d&iacute;as posteriores se difuminan se convierten en sensaciones. Ese 20 de octubre yo cursaba octavo de EGB en el colegio p&uacute;blico Navarro Dar&aacute;s de Carcaixent, m&aacute;s conocido como el parque por su proximidad al mismo. Cuando son&oacute; la sirena municipal que alertaba del riesgo de inundaci&oacute;n salimos todos para casa bajo una lluvia intensa, aunque no torrencial. No sab&iacute;amos lo que estaba sucediendo aguas arriba del X&uacute;quer y del Albaida. Recuerdo haber visto el informativo de Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola, Aitana, en el que junto a las noticias sobre las lluvias presentes se hablaba del 25 aniversario de las inundaciones de Valencia de 1957. En mi memoria la luz en la habitaci&oacute;n, la luz en todas partes, es gris y mortecina. Es una memoria de a&ntilde;os en blanco y negro. 
    </p><p class="article-text">
        En un arranque de intuici&oacute;n, mis padres decidieron alojarnos en casa de unos familiares lejanos en el &uacute;nico barrio en alto en toda la ciudad. Sin embargo, aquellos, imprudentemente consideraron horas despu&eacute;s que &ldquo;s&oacute;lo&rdquo; era una riada m&aacute;s y mejor regresar a casa. Jam&aacute;s les he perdonado. Llegar a nuestra casa atravesando la carretera que entonces cruzaba la ciudad fue la primera experiencia terror&iacute;fica. Por ella ya corr&iacute;a un r&iacute;o a gran velocidad, aunque con una profundidad escasa. Quisiera que imaginen la escena, mi padre y sus cuatro hijos, un chico de 13, dos chicas de 10 y siete respectivamente, y un bebe de unos tres a&ntilde;os. Intenten visualizar a mi padre, un se&ntilde;or bajito pero fibroso, con las dos ni&ntilde;as en brazos. A m&iacute; con el beb&eacute; y a &eacute;l indic&aacute;ndome, con la triste experiencia que le daba haber vivido toda su vida junto al brazo del X&uacute;quer en Alzira, que deb&iacute;amos cruzar con sumo cuidado a favor de la corriente, nunca enfrent&aacute;ndonos a ella y con mucha atenci&oacute;n ante la posibilidad que las tapas de las alcantarillas hubieran saltado. Aquella fue la primera vez en pocas horas, en la que mi padre salv&oacute; mi vida. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez en casa, la escena era realmente t&eacute;trica. Sin luz, con una enorme e imposible fuente de hamburguesas que no consegu&iacute;a comer nadie a la luz de las velas. Cada segundo la cuesti&oacute;n empeoraba y lleg&oacute; un momento en el que mi padre consciente de la situaci&oacute;n oblig&oacute; a que todos subieran a los pisos altos de la comunidad de vecinos. &Eacute;ramos una familia humilde, viv&iacute;amos en una vivienda de protecci&oacute;n oficial y apenas pod&iacute;amos subsistir con los jornales de la recogida de la naranja en plena crisis econ&oacute;mica. As&iacute; que los &ldquo;hombres&rdquo; de la casa nos pusimos a salvar cosas. Hicimos un &uacute;nico viaje en el que salvamos la televisi&oacute;n y alg&uacute;n enser m&aacute;s que no recuerdo. En el segundo de los viajes de repente a la puerta de casa nos dimos cuenta que la calle era invisible. Una cortina de agua cubr&iacute;a toda la cristalera de la entrada hasta arriba. Mi padre con una enorme sangre fr&iacute;a me sujet&oacute; fuertemente en el momento en el que la puerta revent&oacute; y una enorme corriente de agua nos desbord&oacute;. Esperamos el reflujo al llegar al final de la casa y pudimos salir a favor de corriente y alcanzar la escalera. Por segunda vez est&aacute;bamos vivos. 
    </p><p class="article-text">
        Fue aquella una noche terrible. Una de esas noches de transistores. Recuerdo a las mujeres de la casa cocinando sin parar ante la previsi&oacute;n de que, con posterioridad, la falta de electricidad pudriera los alimentos. A&uacute;n recuerdo el olor, incluso el sabor de una especie de tortitas de harina cocinadas a modo de pan. Los ni&ntilde;os mir&aacute;bamos por el balc&oacute;n pasar los coches, los camiones, los barriles y los &aacute;rboles flotando. El color marr&oacute;n del agua y la sensaci&oacute;n del sonido corriente ten&iacute;an algo de espect&aacute;culo incre&iacute;ble y aterrador a la vez. No hab&iacute;a manera de dormir, jurar&iacute;a que hasta que lo conseguimos, se escuchaba de fondo a Jos&eacute; Mar&iacute;a Garc&iacute;a, informando y anunciando la primera creaci&oacute;n o instalaci&oacute;n de zonas para la recogida de alimentos, agua y ropa que se iba enviar a la comarca desde varios puntos de Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Y despu&eacute;s, despu&eacute;s bajaron las aguas. Les prometo que no soy capaz de saber si fue el 21 o el 22 de octubre hasta mi salida de Carcaixent pocos d&iacute;as despu&eacute;s carezco de ning&uacute;n recuerdo que pueda asimilarse a una fecha con una fecha salvo la lancha de la Cruz Roja y los helic&oacute;pteros. Nuestra vivienda estaba sobreelevada unos cinco escalones sobre el nivel de la calle, lo cual nos permiti&oacute; ver el estado en el que hab&iacute;a quedado bastante pronto. Cada una de las tres familias de los bajos asisti&oacute; horrorizada a la ruina de lo que fue su casa, con llantos, con gritos, con desesperaci&oacute;n. Y, sin embargo, mi querido padre y yo nos miramos a los ojos conscientes de que nosotros s&iacute; pudimos haberlo perdido todo.
    </p><p class="article-text">
        A estas alturas mis posesiones se limitaban a los zapatos de los domingos, que por alguna extra&ntilde;a raz&oacute;n decid&iacute; vestir, un pantal&oacute;n de pana y una horrible camisa amarilla a rayas. Y por poco tiempo, porque en cuanto saliera a la calle a recoger los litros de leche que la Guardia Civil estaba repartiendo tambi&eacute;n iba a perder mis zapatos. Y, sin embargo, no recuerdo haber tenido fr&iacute;o. Seguramente por ignorancia o por desconocimiento todo lo que ten&iacute;amos acab&oacute; en la basura. La biblioteca que mi querido abuelo Gostinet hab&iacute;a reunido con un esfuerzo enorme de a&ntilde;os acab&oacute; en la basura o en casa de aquellos vecinos que tuvieron la paciencia de tomar los libros y exponerlos al sol para que se secaran. A m&iacute; apenas me quedan un par de ejemplares. No conservo fotograf&iacute;as propias de mi infancia ni una sola. La memoria y la infancia se fueron con las aguas en unas horas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, fui afortunado. En el vecino pueblo de Manuel no s&oacute;lo prepararon alimentos para Carcaixent, sino que estuvieron dispuestos a acogernos en calidad poco menos que de refugiados en sus propias casas. Recuerdo mi llegada en furgoneta al ayuntamiento, y haber bebido con ansia un, dos, tres vasos de leche caliente casi tan buena como el chocolate que alguien me hab&iacute;a dado antes en la furgoneta. Y nunca olvidar&eacute; nuestra deuda de gratitud con la familia Garc&iacute;a-Naval&oacute;n. Pero hay una imagen que quedar&aacute; en mi memoria para siempre, miento un sonido, no ser&iacute;a capaz hoy de reconocer a aquella mujer. Desolada y a trav&eacute;s de los radioaficionados contaba sus familiares que su hermana tratando de salvar objetos de casa se hab&iacute;a quedado atrapada contra una pared y hab&iacute;a muerto ahogada. Los ni&ntilde;os estaban bien. 
    </p><p class="article-text">
        Los meses, dir&iacute;a que los a&ntilde;os posteriores fueron muy duros. Sobrevivimos un corto periodo gracias a una ayuda a fondo perdido del Gobierno, y de la generosidad de la comunidad evang&eacute;lica de X&agrave;tiva que nos proporcion&oacute; vivienda temporalmente, un trabajo y a la vuelta a Carcaixent muebles y ayuda alimentaria. Doy cada d&iacute;a las gracias al esfuerzo enorme y a la generosidad del gobierno municipal de mi ciudad. Lo presid&iacute;a Vicent Eusebi Pla i Noguera. No quiero olvidarme jam&aacute;s que, al menos una persona: Arcadio Espa&ntilde;a i Piera. Mi padre, Ricardo Mart&iacute;nez Oliver, era un ni&ntilde;o que creci&oacute; en la posguerra, trabajando duro desde los 10 a&ntilde;os. Fibroso, duro, constante, una mula de carga capaz de trabajar a todo trapo 14 horas seguidas. Pero en esa &eacute;poca viv&iacute;a la indignidad de no poder alimentar a sus hijos en tiempos de crisis agravada por la inundaci&oacute;n, en una casa llena de humedades y sin trabajo. As&iacute; que depend&iacute;a del turno de empleo del ayuntamiento. Turno en el que repet&iacute;a probablemente con m&aacute;s asiduidad de la debida, pero gracias al cual conseguimos llegar con bien al a&ntilde;o 84. 
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute; todo es historia. Una generaci&oacute;n de desheredados tuvo que renunciar a todo, tuvo que conseguir trabajo y cuando la econom&iacute;a remont&oacute; dedicar extenuantes turnos de 60 y 70 horas a la semana trabajando a destajo en la construcci&oacute;n para recuperarse. Algunos, los m&aacute;s afortunados, pudimos acogernos al salvavidas del instituto de bachillerato nocturno Jos&eacute; Mar&iacute;a Parra de Alzira y prosperar trabajando y estudiando la vez. De aquella &eacute;poca s&oacute;lo me queda dolor, rabia y orgullo. Dolor por la p&eacute;rdida, por haberme visto obligado a convertirme en adulto de golpe y sin transici&oacute;n. Dolor por la sensaci&oacute;n de pobreza, de miseria por esa angustia vital de no saber si llegas a final de mes, por la indignidad de vestir ropa prestada, por carecer apenas de recursos. Rabia al saber que aquello pudo haberse evitado, que los ingenieros civiles del Estado hab&iacute;an previsto una doble presa que no se construy&oacute; y por la ineficiencia y lentitud de la justicia no resolviendo a tiempo las debidas indemnizaciones que tan necesarias hubieran sido. Y orgullo de pertenecer a una comunidad solidaria, trabajadora, resiliente. 
    </p><p class="article-text">
        Y ahora apenas soy capaz escuchar la radio o ver la televisi&oacute;n, porque todo vuelve a repetirse porque ese dolor y esa rabia reaparecen como algo som&aacute;tico, maligno, enfermizo. S&oacute;lo me queda pedir que ma&ntilde;ana cuando bajen las aguas ustedes lectores y lectoras, la pol&iacute;tica, la sociedad entera no olviden que para varias comarcas de la Comunitat Valenciana llegan tiempos dif&iacute;ciles y que es ahora cuando el Estado social alcanza todo su sentido y cuando a la irreparable p&eacute;rdida de v&iacute;ctimas humanas no deber&iacute;a acompa&ntilde;ar el olvido sino la solidaridad y el apoyo. Para no dejarnos atr&aacute;s nunca m&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricard Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/bajen-aguas_129_11777078.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Oct 2024 10:37:35 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cuando bajen las aguas]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Draghi y las empresas de Silicon Valley. ¿Se equivoca a la Unión Europea al regular la inteligencia artificial?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/draghi-empresas-silicon-valley-equivoca-union-europea-regular-inteligencia-artificial_129_11711768.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Una de las principales conclusiones del informe Draghi (<a href="https://commission.europa.eu/document/download/97e481fd-2dc3-412d-be4c-f152a8232961_en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The future of European competitiveness-Part A. A competitiveness strategy for Europe</a>) afirma que la falta de competitividad de la industria digital europea puede tener su origen en la existencia de un marco de hiperregulaci&oacute;n. Recientemente hemos sabido que las industrias que algunas de las <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/silicon-valley-deja-ue-nuevas-inteligencias-artificiales-pulso-regulacion_1_11697639.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">industrias de Silicon Valley </a>han decidido no abrir sus m&aacute;s recientes tecnolog&iacute;as en materia de inteligencia artificial al p&uacute;blico de &nbsp;la Uni&oacute;n Europea debido al riesgo regulador. En este contexto, es razonable plantearse si la UE est&aacute; adoptando la estrategia adecuada en un contexto en el que se puede hablar de geopol&iacute;tica de la inteligencia artificial y si esta estrategia la va a conducir directamente al fracaso o a la p&eacute;rdida de la carrera.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, es probable que esta discusi&oacute;n se est&eacute; planteando desde un punto de vista ciertamente maniqueo. As&iacute;, para la industria, la Uni&oacute;n Europea estar&iacute;a planteando barreras insostenibles que le impiden operar en nuestro mercado. Desde el otro lado, se estar&iacute;a realizando una afirmaci&oacute;n radical de la normatividad que chocar&iacute;a frontalmente con la filosof&iacute;a empresarial que existe al otro lado del Atl&aacute;ntico. Es probable que uno una y otra aproximaci&oacute;n admitan un enfoque que pase del blanco y negro a la escala de grises.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, es bueno hacer historia y recordar de d&oacute;nde venimos. Y la verdad es que el panorama no es en absoluto alentador. Lo que sucedi&oacute; cuando las autoridades administrativas independientes y los tribunales de la UE no actuaron con el derecho vigente a su disposici&oacute;n no fue otra cosa que la ley de la jungla. Si el lector prefiere una formulaci&oacute;n m&aacute;s suave digamos que las empresas comenzaron a moverse r&aacute;pido y a romper cosas. Y hoy estamos pagando el precio de aquella filosof&iacute;a corporativa. As&iacute;, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os hemos asistido a significativos intentos de manipular nuestra democracia. Algunos de ellos como el BREXIT o la manipulaci&oacute;n del votante en las elecciones norteamericanas culminaron con &eacute;xito gracias a la tecnolog&iacute;a proporcionaba por Cambridge Analytica. Y hoy podemos apreciar como el uso de los grandes modelos del lenguaje en el perfilado de los usuarios de redes sociales y su reutilizaci&oacute;n para configurar su experiencia de usuario, llam&eacute;moslo por su nombre para definir filtros burbujas ajustados al target publicitario, permite a terceras potencias y organizaciones delincuenciales delictivas, producir severos da&ntilde;os en nuestras democracias, en la reputaci&oacute;n de nuestras empresas y en la econom&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, tenemos un serio problema con los menores. Estamos asistiendo sin duda a los resultados perniciosos de 20 a&ntilde;os de desregulaci&oacute;n, o si se prefiere, de inacci&oacute;n de las autoridades a la hora de garantizar principios b&aacute;sicos que podemos encontrar en los tratados internacionales y en la mayor&iacute;a de c&oacute;digos civiles existentes. Esto es la garant&iacute;a del inter&eacute;s superior del menor, el principio de no maleficiencia y la exigencia de responsabilidad por da&ntilde;os a aquel que los cause intencional o negligentemente. Cada d&iacute;a nos despertamos temerosos de la siguiente noticia. &iquest;A qu&eacute; grupo de ni&ntilde;os se le ocurrir&aacute; hoy crear una deep fake con las caras de sus compa&ntilde;eras en forma de fotograf&iacute;a o de pel&iacute;cula porno fabricada con inteligencia artificia? &iquest;Cu&aacute;ntas nuevas adicciones fomentadas por las redes sociales y las aplicaciones m&oacute;viles descubrir&aacute;n psic&oacute;logos y pediatras? &iquest;C&oacute;mo est&aacute; cambiando la plasticidad neuronal y la capacidad de aprendizaje la adici&oacute;n a las pantallas? As&iacute; que con toda certeza lo que resulta inmoral desde un punto de vista sociales apostar de modo claro y determinante por la desregulaci&oacute;n. Porque ya sabemos a d&oacute;nde nos conduce. Nos lleva a la p&eacute;rdida de dignidad humana, a la transferencia de un control sobre nuestra identidad digital y sobre nuestra personalidad a entidades empresariales que pueden negociar con ellas en el mercado. Y esto en materia de inteligencia artificial puede producir consecuencias devastadoras.
    </p><p class="article-text">
        Del otro lado tambi&eacute;n resultar&iacute;a muy alegre afirmar que la regulaci&oacute;n europea es excelente, que resolver&aacute; todos los problemas y que seguramente es la mayor pieza regulatoria que vieron los tiempos. No es as&iacute;. En 2024 cualquier experto les dir&aacute; que existen severas carencias en la garant&iacute;a del derecho fundamental a la protecci&oacute;n de datos en la mayor parte de las organizaciones. Por otra parte, desde el punto de vista del conocimiento experto puede afirmarse que el modelo de despliegue en esta materia se ha caracterizado por una aproximaci&oacute;n carente de di&aacute;logo sectorial. Si la ley es excelente, el nivel de excelencia de las gu&iacute;as publicadas por muchas autoridades de protecci&oacute;n de datos, y es probable que en el futuro por parte de las autoridades de inteligencia artificial, a veces es tan excelso que resulta de imposible aplicaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        No olvidemos que la regulaci&oacute;n de nuestros derechos desde el punto de vista digital se caracteriza por una dimensi&oacute;n prestacional de alto impacto econ&oacute;mico. La implementaci&oacute;n del conjunto de medidas necesarias para la gesti&oacute;n del riesgo y para la programaci&oacute;n de los sistemas de informaci&oacute;n exige un alto nivel de inversi&oacute;n no s&oacute;lo en t&eacute;rminos de an&aacute;lisis de datos y programaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n desde el punto de vista de la contrataci&oacute;n de expertos en el &aacute;mbito del derecho y de la &eacute;tica. Y estos costes, y en esto Draghi desgraciadamente tiene raz&oacute;n, est&aacute;n fuera del alcance de la peque&ntilde;a y mediana empresa de la Uni&oacute;n Europea. Y as&iacute; se produce una situaci&oacute;n absolutamente contrafactual. Aquellos que rechazan cumplir con las normas de la UE son los que poseen el suficiente m&uacute;sculo financiero para garantizar el cumplimiento. Mientras que los que aparentemente se beneficiar&iacute;an en t&eacute;rminos competitivos del marco regulador europeo carecen de recursos para cumplirlo. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso no basta con ser gigantes reguladores. Es necesario adoptar una estrategia basada en pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que haga posible y viable el cumplimiento de nuestras normas en el seno de las organizaciones empresariales y p&uacute;blicas en nuestro propio territorio. Ello implica que los reguladores ofrezcan soluciones de cumplimiento normativo viables y sobre todo consensuados. Si adem&aacute;s proporcionan est&aacute;ndares y metodolog&iacute;as de libre acceso ahorrar&iacute;an enormes cantidades de dinero a las peque&ntilde;as y medianas empresas que tratan de prosperar en el &aacute;mbito de la innovaci&oacute;n y la investigaci&oacute;n. Del mismo modo, los servicios de intermediaci&oacute;n que van a surgir al amparo del Reglamento de Gobernanza de Datos y otras normas como las relativas al Espacio Europeo de Datos de Salud deber&iacute;an no s&oacute;lo intermediar en el mercado, facilitando el acceso seguro a los datos, sino tambi&eacute;n proporcionar capacidades de prestar soporte al cumplimiento en origen por las peque&ntilde;as y medianas empresas que van a requerir sus servicios.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, esta discusi&oacute;n no puede enfocarse desde el manique&iacute;smo de unos o de otros. Desde el punto de vista de los objetivos que se ha planteado la Uni&oacute;n Europea en esta materia es fundamental impulsar las capacidades de sus investigadores, -y del tejido productivo-, para ser capaces de desplegar herramientas de IA susceptibles de competir en los mercados globales aportando como valor a&ntilde;adido la seguridad, la robustez y el compromiso &eacute;tico y jur&iacute;dico con la garant&iacute;a de los derechos fundamentales y el sistema democr&aacute;tico. De no ser as&iacute;, tarde o temprano nos veremos obligados a abrir las puertas a aquellas soluciones cuyo desarrollo no se ajusta a los est&aacute;ndares &eacute;ticos cuando por cualquier raz&oacute;n resulten indispensables. &iquest;O es que acaso si alguien desarrolla un modelo de sistema inteligencia artificial fuera de la Uni&oacute;n Europea que nos ayude a gestionar la pr&oacute;xima pandemia no lo vamos a comprar?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricard Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/draghi-empresas-silicon-valley-equivoca-union-europea-regular-inteligencia-artificial_129_11711768.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Oct 2024 08:30:19 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Draghi y las empresas de Silicon Valley. ¿Se equivoca a la Unión Europea al regular la inteligencia artificial?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No constaba información sobre la víctima en VIOGEN…]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/no-constaba-informacion-victima-viogen_129_10501475.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        <em>(Este art&iacute;culo ha sido posible gracias a la inestimable colaboraci&oacute;n de personas expertas y particularmente de Maria &Agrave;ngels Vila Muntal. Directora de Servicios de Prevenci&oacute;n. Gerencia de &Aacute;rea de Seguridad y Prevenci&oacute;n. Ajuntament de Barcelona)</em>
    </p><p class="article-text">
        La polic&iacute;a compareci&oacute; tras la llamada de los vecinos, alertados por los hijos de la v&iacute;ctima que hab&iacute;an presenciado el asesinato. No ten&iacute;amos constancia, nunca los hab&iacute;amos escuchado, parec&iacute;an una pareja muy normal, apenas los conoc&iacute;amos&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Este es sin duda un estribillo que se repite con no poca frecuencia en las noticias sobre violencia de g&eacute;nero. Cuando existe denuncia, la anal&iacute;tica de datos sobre la VIOGEN se construye ofrece un perfil de riesgo que facilita la adopci&oacute;n de pedidas preventivas, protectoras y reactivas funcionales a dicho perfil. Es este hecho, la existencia de una denuncia la que activa las posibilidades que la legislaci&oacute;n espec&iacute;fica en violencia de g&eacute;nero y, en su caso, la Ley Org&aacute;nica 7/2021 en materia de protecci&oacute;n de datos, pone a su disposici&oacute;n. Puesto que la protecci&oacute;n policial de las mujeres v&iacute;ctimas de violencia de genero es altamente dependiente de la existencia de denuncias el modelo produce un efecto perverso y desprotege a las que no denuncian.
    </p><p class="article-text">
        Este enfoque presenta severos inconvenientes respecto de la prevenci&oacute;n temprana de la violencia de g&eacute;nero, en la definici&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que aborden el problema hol&iacute;sticamente y en seguramente incremente la posici&oacute;n de debilidad en la que se sit&uacute;a a la mujer v&iacute;ctima. Esta fue una de las cuestiones que preocupan a las personas que participaron en las Jornadas de Trabajo sobre Protecci&oacute;n de Datos y Violencia de G&eacute;nero celebradas en marzo en Universitat de Val&egrave;ncia y organizadas conjuntamente por la C&aacute;tedra de privacidad y Transformaci&oacute;n Digital Microsoft-Universitat de Valencia y la Fundaci&oacute; Protegir VLC vinculada a la Polic&iacute;a Local del Ayuntamiento de Valencia junto con otras entidades. Desde la apertura de las Jornadas por Aaron Cano, concejal de Protecci&oacute;n Ciudadana del Ajuntament de Val&egrave;ncia, y en todas y cada una de las intervenciones se reivindic&oacute; una doble necesidad centrar el objetivo en los agresores y gestionar la informaci&oacute;n disponible de modo adecuado, coordinado e interinstitucional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las Jornadas se trat&oacute; de definir las necesidades sectoriales de informaci&oacute;n de cada uno de los agentes implicados en las pol&iacute;ticas de prevenci&oacute;n del riesgo de violencia de g&eacute;nero y mapear el flujo de informaci&oacute;n y las interacciones estos agentes. Ello implica adem&aacute;s la necesidad de identificar las condiciones de adecuaci&oacute;n los tratamientos de datos al ordenamiento jur&iacute;dico vigente y de definir las eventuales necesidades de innovaci&oacute;n normativa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El diagn&oacute;stico previo resultaba singularmente preocupante. En primer lugar, y a pesar de su incremento, el volumen de denuncias sigue siendo bajo.&nbsp;En el a&ntilde;o 2022 se contabilizaron 49 v&iacute;ctimas mortales de violencia de g&eacute;nero en Espa&ntilde;a, de las cuales, seg&uacute;n&nbsp;<a href="https://violenciagenero.igualdad.gob.es/violenciaEnCifras/victimasMortales/fichaMujeres/2022/VMortales_2022_12_31_v2.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las cifras oficiales</a>, se hab&iacute;an denunciado previamente los hechos en un 43% de los casos. Seg&uacute;n el&nbsp;<a href="https://interior.gencat.cat/web/.content/home/030_arees_dactuacio/seguretat/violencia_masclista_i_domestica/estadistica_sobre_violencia_masclista_i_domestica/dades_violencia_masclista_dones/any_2022/Dades-VM_2022.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Departamento de Interior de la Generalitat</a>, en 2022, solo un tercio de las mujeres asesinadas hab&iacute;a denunciado previamente. La&nbsp;<a href="https://interior.gencat.cat/es/el_departament/publicacions/seguretat/estudis-i-enquestes/enquesta_de_violencia_masclista/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Encuesta de Violencias Machistas de Catalunya</a>&nbsp;(2021) sit&uacute;a la cifra negra de mujeres que sufren violencia y NO denuncian los hechos en el 81,6%. A ello deber&iacute;amos sumar las denuncias que resultan retiradas. Por otra parte, seg&uacute;n cifras de la&nbsp;<a href="https://violenciagenero.igualdad.gob.es/violenciaEnCifras/estudios/investigaciones/2019/pdfs/Estudio_Tiempo_Denuncia4.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Delegaci&oacute;n de Gobierno para la Violencia de G&eacute;nero</a>&nbsp;el periodo de tiempo que pasa hasta que una mujer decide denunciar var&iacute;a de los 3 a&ntilde;os en los grupos m&aacute;s j&oacute;venes pero podr&iacute;a llegar hasta los 26 a&ntilde;os de media en los grupos de edad m&aacute;s elevados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este contexto se han planteado algunas medidas como informar a las v&iacute;ctimas de la condici&oacute;n de maltratador reincidente de su agresor. Sin embargo, en el marco de los debates se abri&oacute; paso una idea muy precisa: la calidad de la informaci&oacute;n y su compartici&oacute;n por los agentes p&uacute;blicos implicados en las pol&iacute;ticas contra la violencia de g&eacute;nero es crucial y su enfoque no puede centrarse exclusivamente en los casos en los que exista denuncia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, debemos tener en cuenta que el ecosistema de unidades, servicios, administraciones y sujetos capaces de obtener, administrar y tomar decisiones a partir de una informaci&oacute;n relevante es muy amplio. En el &aacute;mbito local, los esfuerzos en esta materia corresponden a la Polic&iacute;a Local o Municipal, los servicios sociales y, cuando existen a los servicios de atenci&oacute;n especializada. En una comunidad aut&oacute;noma esta materia se relaciona con las &aacute;reas o departamentos de salud-sanidad, educaci&oacute;n, servicios de atenci&oacute;n especializada, polic&iacute;a auton&oacute;mica y servicios o sistemas de anal&iacute;tica de datos propios equivalentes a VIOGEN. En el Estado (AGE), adem&aacute;s de los Ministerios de Justicia, Igualdad o Interior y la Delegaci&oacute;n de Gobierno para la Violencia de G&eacute;nero, debemos considerar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y a los jueces y tribunales. Ello sin olvidar a las organizaciones sociales que prestan soporte o representan intereses y al entorno social y familiar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos y cada uno de estos sujetos pueden percibir una parte de ese enorme elefante que se encuentra en la habitaci&oacute;n, pero solo una denuncia permite integrar cada visi&oacute;n en un &uacute;nico sistema de informaci&oacute;n: VIOGEN o su equivalente auton&oacute;mico. &iquest;Y hasta ese momento que sucede? Volvemos a la casilla de salida de este art&iacute;culo: no existe informaci&oacute;n sobre esta pareja, sobre agresor y v&iacute;ctima en el sistema de informaci&oacute;n. Probablemente el psic&oacute;logo del centro escolar apreci&oacute; en aquel ni&ntilde;o conflictivo trazas de problemas de origen familiar. Y la enfermera o la doctora del centro de salud identificaron un traumatismo o una situaci&oacute;n depresiva potencialmente compatible con la violencia de g&eacute;nero. Los servicios sociales ten&iacute;an informaci&oacute;n sobre una situaci&oacute;n de vulnerabilidad o de alcoholismo. Y la Polic&iacute;a Local hab&iacute;a visitado alguna vez la vivienda por denuncias de los vecinos. Pero&hellip; no exist&iacute;a informaci&oacute;n en el sistema porque no exist&iacute;a una denuncia previa de los hechos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando se aborda este tipo de supuestos parece existir un consenso un&aacute;nime entre las expertas respecto del hecho que la valoraci&oacute;n adecuada de cada unidad por separado es muy dependiente del acceso directo o indirecto a toda la informaci&oacute;n disponible. &iquest;Podr&iacute;a haber confirmado el centro de salud sus impresiones de cotejar una situaci&oacute;n de especial vulnerabilidad en servicios sociales? No se trata de una necesidad de informaci&oacute;n exhaustiva, bastar&iacute;a con alg&uacute;n tipo de alerta limitada a la informaci&oacute;n estrictamente necesaria. A d&iacute;a de hoy, salvo contadas excepciones existen marcos de&nbsp;cooperaci&oacute;n y/o confianza interinstitucional informales o formalizados mediante acuerdos de colaboraci&oacute;n de distinta naturaleza. Pero no existen sistemas de informaci&oacute;n compartidos que permitan volcar aquella informaci&oacute;n estrictamente necesaria. Y ello, sin duda afecta a la posibilidad de construir soluciones hol&iacute;sticas o definir una estrategia de prevenci&oacute;n coordinada y global que integrase din&aacute;micamente marcos de cooperaci&oacute;n interdepartamental.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, las personas expertas identificaron barreras en el acceso a la informaci&oacute;n derivadas de la protecci&oacute;n de datos. El marco regulador del derecho fundamental a la protecci&oacute;n de datos cumple con una funci&oacute;n determinante en la definici&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas altamente dependientes del manejo de informaci&oacute;n personal de alta repercusi&oacute;n en el derecho a la intimidad personal y familiar, a la protecci&oacute;n de datos, incluido el manejo de categor&iacute;as especiales de datos. Cualquier limitaci&oacute;n de este derecho (SSTC 292/2000 y 76/2019) obliga a: 1) identificar un valor constitucional relevante que la justifique; 2) asegurar la debida predeterminaci&oacute;n y precisi&oacute;n normativas; 3) verificar la proporcionalidad de la medida (idoneidad, intervenci&oacute;n m&iacute;nima y presencia de inter&eacute;s p&uacute;blico relevante o prevalente) y , 4) adoptar garant&iacute;as adecuadas respecto de los derechos las personas cuyo derecho fundamental resulte limitado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde un punto de vista pr&aacute;ctico, existe una tendencia a la&nbsp;autorrestricci&oacute;n en el manejo de informaci&oacute;n ante el riesgo de infringir este marco normativo, pero tambi&eacute;n a acudir a procedimientos informales. A ello cabe unir una formaci&oacute;n insuficiente del personal que genera tanto el riesgo de no tratar informaci&oacute;n como el de incumplir la Ley. Por otra parte, salvo excepciones muy puntuales, y a pesar de los enormes esfuerzos de la Agencia Espa&ntilde;ola de Protecci&oacute;n de Datos, no se desarrollan protocolos, esto es patrones de privacidad formalizados aplicando la metodolog&iacute;a de la protecci&oacute;n de datos desde el dise&ntilde;o y por defecto. En consecuencia, no existe una gu&iacute;a clara que permita definir un modelo preciso de usos, gesti&oacute;n y compartici&oacute;n de la informaci&oacute;n con seguridad jur&iacute;dica y procesos estandarizados.&nbsp;&nbsp;Resulta urgente por ello y debe reivindicarse&nbsp;una revisi&oacute;n interpretativa, pero tambi&eacute;n proactiva, del marco jur&iacute;dico que permita:
    </p><p class="article-text">
        -&nbsp;Definir un modelo de tratamiento de la informaci&oacute;n personal en la prevenci&oacute;n de la violencia de g&eacute;nero en sus estadios tempranos.
    </p><p class="article-text">
        -&nbsp;Identificar barreras o espacios necesitados de mejora en la calidad normativa.
    </p><p class="article-text">
        No basta con tener a la v&iacute;ctima protegida en una jaula de oro. Si la pol&iacute;tica p&uacute;blica incluye entre sus dimensiones la prevenci&oacute;n, incluida la interacci&oacute;n con un agresor &ldquo;potencial&rdquo;, resulta necesario profundizar en la naturaleza de las tareas que acomete la educaci&oacute;n, la sanidad o los servicios sociales y dotarlas de instrumentos eficaces. Un adecuado manejo de los datos resultar&iacute;a aqu&iacute; un elemento central.&nbsp;&nbsp;Sin duda el dise&ntilde;o de tratamientos y sistemas de informaci&oacute;n debe basarse en los valores que propugna la Uni&oacute;n Europea asegurando un uso de los datos al servicio del bien com&uacute;n, un dise&ntilde;o basado en el respeto de la dignidad humana y la garant&iacute;a de los derechos fundamentales, un enfoque de riesgo capaz de identificar los problemas del tratamiento y resolverlos y una metodolog&iacute;a, tambi&eacute;n en la propuesta de normas, basada en la protecci&oacute;n de datos desde el dise&ntilde;o y por defecto.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, la posici&oacute;n aqu&iacute; mantenida ser&aacute; discutida por los paladines de la privacidad. Nuestro modelo constitucional de garant&iacute;a del derecho fundamental a la protecci&oacute;n de datos nace de un miedo at&aacute;vico y justificado entonces al tratamiento de informaci&oacute;n personal por el Estado. Sin embargo, como se se&ntilde;al&oacute; en&nbsp;<a href="https://agendapublica.elpais.com/noticia/13475/limitacion-informatica-transformacion-digital" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Agenda P&uacute;blica en 2021</a>&nbsp;es necesario entender que nos enfrentamos a un cambio de paradigma. Hace unos a&ntilde;os, la Agencia Espa&ntilde;ola de Protecci&oacute;n de Datos no tuvo el menor empacho en establecer una excepci&oacute;n al entonces llamado derecho de informaci&oacute;n en la recogida de datos por abogados y procuradores directamente basada en el derecho a la tutela judicial efectiva del art&iacute;culo 24 de la Constituci&oacute;n. La inferencia era muy sencilla para salvaguardar el derecho a la tutela judicial efectiva de las demandantes hab&iacute;a que negar esta informaci&oacute;n a las demandadas hasta la interposici&oacute;n de la correspondiente acci&oacute;n. &iquest;Merece alguna consideraci&oacute;n desde la interpretaci&oacute;n constitucional gestionar el riesgo para la mujer desde el primer momento? O tal vez, y perdonen lo duro de la expresi&oacute;n, &iquest;podemos limitar el derecho fundamental a la protecci&oacute;n de datos a partir de la primera ostia recibida y s&oacute;lo si hay denuncia o existe margen para una prevenci&oacute;n m&aacute;s fina?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En protecci&oacute;n de datos es com&uacute;n, realizar an&aacute;lisis de riesgos. Ello nos obliga a establecer una matriz de riesgo que relaciona la probabilidad de que un evento suceda y la naturaleza del da&ntilde;o que podr&iacute;a producir. Por baja que sea la probabilidad de enfrentarse a una situaci&oacute;n capaz de degenerar en violencia de g&eacute;nero el impacto es incalculable. El sufrimiento, el da&ntilde;o ps&iacute;quico y emocional para el entorno familiar trasciende generaciones. Los da&ntilde;os f&iacute;sicos, la p&eacute;rdida, la muerte son sencillamente intolerables. Y deber&iacute;amos hacernos una pregunta: &iquest;pudo una intervenci&oacute;n social gestionar el riesgo? En un supuesto &oacute;ptimo por su benignidad, &iquest;pudo contribuir a evitar que una persona tambi&eacute;n vulnerable se convirtiera en agresor? Si la respuesta es afirmativa, deber&iacute;amos apostar por cambiar las cosas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El derecho existente, ofrece metodolog&iacute;as y garant&iacute;as suficientes en el control de los procesos de tratamiento de la informaci&oacute;n. Sin embargo, desde el punto de vista de la legitimaci&oacute;n para el tratamiento sea necesario un redise&ntilde;o de la legislaci&oacute;n que permita la coordinaci&oacute;n de esfuerzos que aqu&iacute; se reivindica. Y en este camino legislativo seguro que podemos dotar al sistema de las debidas garant&iacute;as y controles que aseguren los derechos de las personas cuyos datos sean objeto de tratamiento y el objetivo final: salvar vidas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricard Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/no-constaba-informacion-victima-viogen_129_10501475.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Sep 2023 20:27:18 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[No constaba información sobre la víctima en VIOGEN…]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El derecho a la propia imagen “filtrada”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/derecho-propia-imagen-filtrada_129_9246402.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En 1900 la joven adolescente de 17 a&ntilde;os Abigail Roberson, demand&oacute; a Rochester Folding Box Co. ante los tribunales de Nueva York. Nuestra protagonista se hab&iacute;a retratado en un estudio fotogr&aacute;fico local cerca de su casa en Corn Hill, Rochester, Nueva York. La compa&ntilde;&iacute;a demandada us&oacute; sin consentimiento una de sus fotos en 25.000 carteles que anunciaban &ldquo;Harina de la familia&rdquo;. Estos se colocaron en lugares p&uacute;blicos, la joven se sinti&oacute; muy humillada por las burlas recibidas de sus conocidos y sufri&oacute; un shock nervioso que la confin&oacute; en la cama&nbsp;requiriendo tratamiento m&eacute;dico. En el caso, <a href="https://www.lexisnexis.com/community/casebrief/p/casebrief-roberson-v-rochester-folding-box-co" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roberson v. Rochester Folding Box Co.</a>, el&nbsp;tribunal rechaz&oacute; la existencia de un derecho a la vida privada en el <em>Common Law </em>y destac&oacute; la dificultad de concretar su contenido para establecer donde acababa la vida privada y comenzaba la p&uacute;blica. La sentencia fue duramente criticada por la opini&oacute;n p&uacute;blica y motiv&oacute; la aparici&oacute;n en 1903 de la primera Ley sobre <em>privacy</em> en el Estado de Nueva York. 
    </p><p class="article-text">
        Mucho ha llovido desde entonces y bien poco hemos mejorado. Nuestro espacio de vida privada se ha ido reduciendo y el marco de disposici&oacute;n que constitucionalmente proporciona el derecho a la propia imagen se ha diluido hasta casi desaparecer en ciertos contextos. As&iacute;, y a pesar de que legalmente el Reglamento General de Protecci&oacute;n de Datos obliga a desarrollar los entornos digitales aplicando la protecci&oacute;n de datos desde el dise&ntilde;o y por defecto, &eacute;sta no parece alcanzar a la gesti&oacute;n de la imagen. 
    </p><p class="article-text">
        En la pr&aacute;ctica, la ausencia de responsabilidad de los proveedores de servicios de la sociedad de la informaci&oacute;n ha operado desde la presunci&oacute;n de licitud en la subida de cualquier imagen por un usuario. La &uacute;nica barrera integrada en las plataformas consiste en la posibilidad de bloquear el etiquetado. Resulta sin duda demasiado costoso e ineficiente generar un contexto de solicitud de permisos o de alertas previas a las personas afectadas. Ello implica que si alguien publica nuestra imagen tenemos m&aacute;s posibilidades de reacci&oacute;n si no bloqueamos el etiquetado y si somos usuarios de la red. Si no es as&iacute;, lo m&aacute;s probable es que nuestra imagen, y la informaci&oacute;n que pueda contener, circule por las redes sin nuestro conocimiento y sin nuestro consentimiento. De facto, la propia imagen, que en su conformaci&oacute;n constitucional se construye como un derecho de naturaleza reactiva resulta ineficiente ante la completa ausencia de instrumentos de control material sobre la publicaci&oacute;n en internet. 
    </p><p class="article-text">
        A la carencia de metodolog&iacute;as de gesti&oacute;n y obtenci&oacute;n del consentimiento debemos sumar las actitudes que despliegan los propios usuarios de los entornos digitales. Me refiero a miles de padres y madres que comparten bul&iacute;micamente fotos de sus hijos e hijas conformando un determinado perfil digital, desde la ecograf&iacute;a y durante la infancia, y normalizando la renuncia al derecho a la vida privada. Fen&oacute;meno, al que no son en absoluto ajenos los entornos escolares que ya sea por una transparencia y presencia p&uacute;blica malentendida, ya sea por la necesidad de competir en el mercado de la captaci&oacute;n de matr&iacute;culas, se suman a la cultura de la explotaci&oacute;n de la imagen. Si se a&ntilde;ade la carencia de competencias digitales del profesorado es obvio que la generaci&oacute;n anal&oacute;gica ser&aacute; la &uacute;ltima que entienda a Abigail Roberson.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, en el &uacute;ltimo lustro el derecho a la propia imagen se enfrenta a una vuelta de tuerca: los filtros. El &ldquo;arreglo&rdquo; que proporcionaba Photoshop, el m&aacute;s conocido de los programas profesionales de edici&oacute;n, se ha puesto al servicio de cualquier usuario. Parece razonable editar una imagen para mejorar su luz, contraste o calidez. Sin embargo, se trata de algo m&aacute;s significativo. Basta con buscar &ldquo;filtros&rdquo; para encontrar decenas de aplicaciones. Una de ellas &ldquo;permite corregir imperfecciones de la piel, modificar facciones del rostro, blanquear tu sonrisa, ponerte un bronceado, marcar tus p&oacute;mulos o hacer tus ojos m&aacute;s grandes&rdquo;. Otra de las aplicaciones proporciona &ldquo;m&aacute;s de 100 filtros, m&aacute;s de 40 efectos diferentes y m&aacute;s de 20 herramientas libres de edici&oacute;n&rdquo;. Al igual que ya sucediera con los buscadores surgen alternativas como <a href="https://play.google.com/store/apps/details?id=com.bereal.ft&amp;hl=es_419&amp;gl=US" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Be Real</a>, una aplicaci&oacute;n m&oacute;vil-red social en la que se dispone de un m&aacute;ximo de dos minutos para tomar y compartir una fotograf&iacute;a que no puede ser retocada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, la presencia y uso de los filtros implica un salto cualitativo. El poder de disposici&oacute;n sobre la propia imagen alcanza ahora a la posibilidad de editarla de modo que responda a ciertos c&aacute;nones de &ldquo;mejora&rdquo; cuyo l&iacute;mite de idealizaci&oacute;n puede llegar a falsear la realidad. Estas capacidades ampliamente utilizadas por los y las llamados &ldquo;<em>influencers</em>&rdquo; generan un discurso est&eacute;tico que permea a personas de toda edad y condici&oacute;n. No parece tratarse de un fen&oacute;meno asociado a la adolescencia. Es una conducta normalizada en el &aacute;mbito profesional, d&oacute;nde la imagen f&iacute;sica idealizada y el comportamiento formalmente asertivo tienden a sustituir al conocimiento y la profesionalidad reales. Pero tambi&eacute;n en el privado. Se&ntilde;ala este peri&oacute;dico en un <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cirugias-instagram-ves-pone-labios-filtro-quiero_1_8729208.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo reciente</a> que en el &aacute;mbito de la cirug&iacute;a est&eacute;tica se aprecia el crecimiento de la dismorfia en la autopercepci&oacute;n por el propio sujeto. El cliente requiere estos servicios para conseguir alcanzar quir&uacute;rgicamente la imagen ideal que previamente ha dise&ntilde;ado con los filtros de la red social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo ello conduce a un modo determinado de construir la identidad online que define <a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/queremos-vemos-filtros-consecuencias-mostrar-continuamente-imagen-perfecta-instagram_1_7853718.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una imagen alternativa y distinta a la real</a>, que algunas personas tratan de obtener en el mundo f&iacute;sico. La v&iacute;a r&aacute;pida es la cirug&iacute;a, pero no la &uacute;nica. Hay elementos como el peso o lo masa muscular que pueden alcanzarse por medios tradicionales como el ayuno prolongado, -o la anorexia-, las dietas milagro o el ejercicio f&iacute;sico retroalimentado con dopaje proteico. El reconocimiento social y la propia autoafirmaci&oacute;n son tributarios del &ldquo;<em>like</em>&rdquo; en cada foto y los cuerpos se convierten en esclavos de un est&aacute;ndar social ficticio construido al servicio del beneficio de empresas que monetizan de nuestra vida privada. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, ejercer el derecho a la propia imagen en su sentido tradicional resulta imposible. Son tantos los impactos recibidos desde distintas fuentes que convierten cualquier acci&oacute;n jur&iacute;dica en un proceso inabarcable e ingobernable. A la vez, se fomenta un entorno social digital en el que la construcci&oacute;n de la imagen se basa en la manipulaci&oacute;n y la mentira, no responde a la realidad material e incluso fomenta dependencias psicol&oacute;gicas que ponen en riesgo la dignidad y la salud de las personas. 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, se hace muy dif&iacute;cil delimitar cu&aacute;l deber&iacute;a ser el contorno de la imagen en el derecho a construir una identidad digital. Y esta dificultad te&oacute;rica crecer&aacute; sin duda en el contexto del metaverso en el que parece razonable que podamos disponer de avatares que heredar&aacute;n el problema de los filtros. Por ello, parece poco razonable reconocer o amparar el derecho a falsear la propia imagen. Y, aunque sin duda resultar&aacute; pol&eacute;mico, es necesario abrir el debate sobre la transparencia en el etiquetado de im&aacute;genes alteradas mediante filtros digitales.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricard Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/derecho-propia-imagen-filtrada_129_9246402.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Aug 2022 10:08:40 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El derecho a la propia imagen “filtrada”]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Un año de derechos digitales?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/ano-derechos-digitales_129_9163146.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Celebramos el primer aniversario de la presentaci&oacute;n de la&nbsp;<a href="https://www.lamoncloa.gob.es/presidente/actividades/Paginas/2021/140721-derechos-digitales.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carta de Derechos Digitales</a>&nbsp;impulsada en un escenario cargado de incertidumbre. Las sucesivas crisis que nos han ido golpeando guardan una profunda relaci&oacute;n con los contenidos de la Carta y nos sit&uacute;an ante la necesidad de transformar en Derecho o en pol&iacute;ticas p&uacute;blicas muchas de sus propuestas. &iquest;Podr&iacute;a la digitalizaci&oacute;n haber contribuido a pertrecharnos con herramientas que nos hubieran hecho m&aacute;s resilientes?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El&nbsp;<a href="https://www.mckinsey.com/business-functions/risk-and-resilience/our-insights/resilience-for-sustainable-inclusive-growth" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">World Economic Forum y Mackinsey</a>&nbsp;as&iacute; lo creen y sin embargo alertan sobre el car&aacute;cter esencial de la inclusi&oacute;n para este proceso, se&ntilde;alando la necesidad de mejorar la infraestructura digital y conectar a poblaciones m&aacute;s amplias y a segmentos hasta ahora excluidos. Pero este enfoque limitado por su objeto requiere de una mirada con mayor perspectiva. Es evidente, que las empresas con alta digitalizaci&oacute;n seguramente resistieron mejor los embates de la crisis de 2008. Pero tambi&eacute;n, que una desregulaci&oacute;n tecnol&oacute;gicamente desasistida y sin trazabilidad contribuy&oacute; a un crecimiento incontrolado de la especulaci&oacute;n. Del mismo modo, COVID 19 nos puso frente al espejo de las altas capacidades de la industria para el desarrollo acelerado de una vacuna, frente a las limitad&iacute;simas herramientas del sector p&uacute;blico en salud p&uacute;blica y sanidad digitales. Hoy el reto, no por m&aacute;s anunciado menos acuciante, es el de la ciberseguridad. Y todo ello, acontece en un contexto geopol&iacute;tico que pivota hac&iacute;a Asia y respecto del que corremos el riesgo de acabar siendo dependientes de tecnolog&iacute;as que potencialmente pueden desarrollarse sin respeto a los derechos humanos y bajo un control estatal directo.
    </p><p class="article-text">
        La Carta de Derechos digitales es un instrumento de naturaleza pol&iacute;tica, prospectiva y asertiva, y al igual que la&nbsp;<a href="https://ec.europa.eu/commission/presscorner/detail/es/ip_22_452" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Declaraci&oacute;n Europea sobre los Derechos y Principios Digitales para la D&eacute;cada Digital</a>, con la que comparte la mayor parte del contenido, se presenta como una bit&aacute;cora capaz de inspirar el dise&ntilde;o de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y regulatorias. En este sentido, un a&ntilde;o tal vez sea un periodo demasiado corto para hacer un balance mesurado.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, resulta preocupante, que aquello que es obvio, que existe y que deber&iacute;a aplicarse no se acabe de cumplir adecuadamente. Hoy es noticia la en&eacute;sima filtraci&oacute;n. Y en ella hemos descubierto como una empresa &ldquo;disruptiva&rdquo; abord&oacute; su modelo de negocio y su crecimiento exponencial &ldquo;rompiendo cosas&rdquo;. No es admisible. Como se&ntilde;ala el primer p&aacute;rrafo de la Carta &ldquo;los derechos y libertades reconocidos en la Declaraci&oacute;n Universal de Derechos Humanos, la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola, el Convenio Europeo de Derechos Humanos, la Carta de los Derechos Fundamentales de la Uni&oacute;n Europea, y los tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas materias ratificados por Espa&ntilde;a son aplicables en los entornos digitales&rdquo;. La Carta nace en el contexto de la&nbsp;<a href="https://www.lamoncloa.gob.es/presidente/actividades/Paginas/2020/230720-sanchezdigital.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Agenda Espa&ntilde;a Digital 2025</a>&ldquo;, como hitos del&nbsp;<a href="https://www.lamoncloa.gob.es/presidente/actividades/Paginas/2020/espana-puede.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Plan de Recuperaci&oacute;n, Transformaci&oacute;n y Resiliencia</a>. Y por ello deber&iacute;a lanzar un mensaje claro a entidades subvencionadas y proveedoras de bienes y servicios: deben aplicar el principio cumplimiento normativo desde el dise&ntilde;o y por defecto.
    </p><p class="article-text">
        En otro orden de cosas, ser&iacute;a razonable reivindicar el completo despliegue de aquellas pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que ordena el&nbsp;<a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2018-16673&amp;p=20210527&amp;tn=1#tx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">T&iacute;tulo X de la Ley Org&aacute;nica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protecci&oacute;n de Datos Personales y garant&iacute;a de los derechos digitales</a>, muchas de las cuales son coherentes con la Carta. Particularmente, relevantes son todas aquellas pol&iacute;ticas y derechos relacionados con la protecci&oacute;n de nuestros ni&ntilde;os y ni&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Resulta imposible, abordar aqu&iacute; todos y cada uno de los aspectos que incluye la Carta. Pero existen dos que adquieren relevancia por su importancia para el dise&ntilde;o de nuestro futuro como pa&iacute;s. La Carta propone el derecho de acceso a datos con fines de archivo en inter&eacute;s p&uacute;blico, fines de investigaci&oacute;n cient&iacute;fica o hist&oacute;rica, fines estad&iacute;sticos, y fines de innovaci&oacute;n y desarrollo y el derecho a la protecci&oacute;n de la salud en el entorno digital. Ambos derechos nos enfrentan por una parte al desarrollo de infraestructuras para el proceso de datos personales y no personales y de otra a evolucionar la regulaci&oacute;n. La segunda parte, est&aacute; siendo abordada por la Uni&oacute;n Europea mediante la&nbsp;<a href="https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/?uri=CELEX%3A32022R0868" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Data Governance Act</a>&nbsp;y la&nbsp;<a href="https://eur-lex.europa.eu/legal-content/EN/TXT/?uri=COM%3A2022%3A197%3AFIN&amp;qid=1651653740334" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Propuesta de Reglamento del Espacio Europeo de Datos de Salud</a>. Ambas normas definen espacios para la acci&oacute;n del Estado en la regulaci&oacute;n de la investigaci&oacute;n y para la conformaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. La primera es tan necesaria como urgente.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez juzguemos el todo desde una peque&ntilde;a parte. Sin embargo, este a&ntilde;o demuestra que la filosof&iacute;a que inspira y los principios que incorpora la Carta de Derechos Digitales, ser&aacute;n esenciales para un desarrollo digital inclusivo de nuestra sociedad. Es una apuesta a la que no podemos renunciar.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Ricard Mart&iacute;nez Mart&iacute;nez</strong> es director de la C&aacute;tedra de privacidad y Transformaci&oacute;n Digital Microsoft-Universitat de Val&egrave;ncia y uno de los cinco ponentes que coordinaron los trabajos de redacci&oacute;n de la Carta de Derechos Digitales.</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricard Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/ano-derechos-digitales_129_9163146.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Jul 2022 07:33:23 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Un año de derechos digitales?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por el puro placer de... compartir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/puro-placer-compartir_129_9014690.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Uno de los deberes de todo graduado o graduada en derecho consiste en responder a decenas de consultas informales de su entorno m&aacute;s cercano. Y en la semana en la que la Agencia Espa&ntilde;ola de Protecci&oacute;n de Datos se toma muy en serio la&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/tecnologia/proteccion-datos-multa-google-10-millones-euros-proyecto-lumen_1_9002024.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">garant&iacute;a del derecho al olvido</a>&nbsp;recib&iacute; dos muy interesantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una de ellas se refer&iacute;a a un centro escolar que por puro altruismo hab&iacute;a iniciado la grabaci&oacute;n de un video de apoyo a una determinada asociaci&oacute;n de enfermos. Escolares y profesores hab&iacute;an estado trabajando con perspectiva positiva y altruista. Ello inclu&iacute;a su adecuada dosis de solidaridad sonriente, de emociones y fuertes abrazos. Lo interesante del mensaje consist&iacute;a en que a los padres les informaban de algo que ya se estaba haciendo, de un gran trabajo que compartir con la comunidad. Esto si, por supuesto &ldquo;cumpliendo con la Ley&rdquo;: &laquo;si alguna familia prefiere que sus hijos no aparezcan solo tiene que enviar un correo al centro comunic&aacute;ndolo lo antes posible para as&iacute; poder editar el video y borrar las im&aacute;genes&raquo;. Permitan que traduzca a un lenguaje m&aacute;s claro lo que esto significa. Estamos grabando un video que promete ser viral, que deja a nuestro colegio por las nubes de super-solidario que es y si a Vd. se le ocurre decirnos que &ldquo;no&rdquo;, que sepa que nos lo va a fastidiar y que a su ni&ntilde;a o ni&ntilde;o lo borramos, porque lo que es grabarlo lo hemos hecho ya.
    </p><p class="article-text">
        Mi segunda an&eacute;cdota se refiere a un centro de salud. En el mismo, un enfermero entusiasta comparte en su Instagram &ldquo;privado&rdquo; fotograf&iacute;as e informaci&oacute;n sobre dos programas de salud comunitaria: un taller sobre lectura y memoria y una actividad f&iacute;sica. En ambos casos, las personas asistentes son mayores con los que trabajar la motricidad, la movilidad y evitar o prevenir el deterioro cognitivo. En resumen, unos pretenden compartir el video de los menores en redes, otros revelan cu&aacute;ndo y d&oacute;nde localizar a personas de avanzada edad de los que se puede inferir su enfermedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En una y otra actividad pueden detectarse patrones comunes. En ambas, se ha producido una normalizaci&oacute;n de conductas que ponen en riesgo los derechos de colectivos vulnerables. A los dos responsables de esta captaci&oacute;n y/o reproducci&oacute;n de im&aacute;genes su conducta no les parece arriesgada. Lo normal, lo deseable es compartir la imagen de tiernos infantes en redes y lo raro ser&iacute;a que esto ofenda, moleste o ponga en riesgo a nadie. En el segundo caso s&oacute;lo falta que la persona responsable anuncie en la secci&oacute;n &ldquo;robos y estafas en casa de gente mayor&rdquo; de la red social qu&eacute; d&iacute;a pueden localizar y seguir a personas mayores que viven solas.
    </p><p class="article-text">
        La segunda nota com&uacute;n deriva de una posici&oacute;n de dominio. En un caso, es el claustro de profesores en su integridad. En el otro, el profesional de la salud responsable de los cuidados. Es decir, figuras investidas de autoridad que generan confianza promueven la exposici&oacute;n en redes de personas con las que guardan una relaci&oacute;n de sujeci&oacute;n o cuidado. Lo que en realidad puede concluir una persona experta es que se trata de profesionales escasamente formados que desconocen los riesgos en los que incurren y los m&aacute;s elementales deberes de seguridad y secreto que les incumben.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso de los menores, aplican nada menos que hasta cuatro normas distintas: la Ley Org&aacute;nica 1/1982, de 5 de mayo, de protecci&oacute;n civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen, la Ley Org&aacute;nica 1/1996, de 15 de enero, de Protecci&oacute;n Jur&iacute;dica del Menor, el Reglamento General de Protecci&oacute;n de Datos y la Ley Org&aacute;nica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protecci&oacute;n de Datos Personales y garant&iacute;a de los derechos digitales (LOPDGDD). De todas ellas se deducen exactamente las mismas reglas. Grabar y reproducir la imagen de un menor exige un an&aacute;lisis de riesgos que debe pivotar sobre el inter&eacute;s superior del menor. En caso de hacerlo es necesaria la autorizaci&oacute;n de quienes ostenten la patria potestad o tutor&iacute;a. Y esta se manifiesta por medio de un consentimiento necesariamente previo, libre, inequ&iacute;voco, espec&iacute;fico e informado. Y seamos precisos, libre significa exento de todo tipo de influencia y de manipulaci&oacute;n autoritativa o emocional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el segundo caso, la normativa de protecci&oacute;n de datos es por lo dem&aacute;s obvia. Sabemos desde el 6 de noviembre de 2003,&nbsp;<a href="https://eur-lex.europa.eu/legal-content/EN/TXT/?uri=CELEX%3A62001CJ0101" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con el caso de la buena de la se&ntilde;ora Lindqvist</a>, que no es buena idea que se pueda identificar a una persona en una web que permita conocer aunque sea potencialmente un estado de salud. El r&eacute;gimen de tratamiento de categor&iacute;as especiales de datos es particularmente riguroso. No insistamos ya en el riesgo que deriva del hecho de publicar para todo el barrio fotos de personas mayores que podr&iacute;an vivir solas.
    </p><p class="article-text">
        Unos deber&iacute;an saber que el Estatuto B&aacute;sico del Empleado P&uacute;blico y la legislaci&oacute;n sobre funci&oacute;n p&uacute;blica auton&oacute;mica obliga a aplicar el Derecho y garantizar los derechos fundamentales. Y tal vez conocer que la Ley Org&aacute;nica no s&oacute;lo es de &ldquo;Protecci&oacute;n de Datos Personales&rdquo; sino de &ldquo;garant&iacute;a de los derechos digitales&rdquo; y dedica a menores y centros escolares&nbsp;<a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2018-16673&amp;p=20210527&amp;tn=1#a9-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alg&uacute;n precepto de una claridad meridiana</a>. El otro caso tiene m&aacute;s enjundia. Resulta que el art&iacute;culo diez de la Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad concede el derecho al respeto a la intimidad y a la confidencialidad de toda la informaci&oacute;n relacionada con el proceso y la estancia en instituciones sanitarias p&uacute;blicas y privadas que colaboren con el sistema p&uacute;blico. Y esta regla se ha mantenido inalterada hasta hoy desde su primera versi&oacute;n&nbsp;<a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1986-10499&amp;p=19860429&amp;tn=1#adiez" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de 29 de abril de 1986</a>.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que en la misma semana en la que la defensa del derecho al olvido se traduce en una multa millonaria, la tozuda realidad pone en evidencia la m&aacute;s elemental carencia de cultura de privacidad en personas que interact&uacute;an con colectivos particularmente vulnerables. Puede que al leerme se considere la m&iacute;a una posici&oacute;n exagerada. Y, de hecho, no se trata de pr&aacute;cticas de extrema gravedad sino m&aacute;s bien de conductas que la sociedad ha normalizado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n que deber&iacute;a preocuparnos reside m&aacute;s bien en el conjunto de procesos previos que deber&iacute;an haberse seguido en un entorno p&uacute;blico antes de alcanzar el resultado. La garant&iacute;a del derecho a la vida privada y la cultura de la privacidad comienza por el respeto al Derecho y a los procedimientos. &iquest;A qui&eacute;n se comunic&oacute; el tratamiento? &iquest;Qui&eacute;n lo inform&oacute; y defini&oacute; las reglas a seguir? &iquest;Qui&eacute;n lo autoriz&oacute;? &iquest;C&oacute;mo se garantiz&oacute; la libre autodeterminaci&oacute;n de las personas concernidas? &iquest;Por qu&eacute; raz&oacute;n informaci&oacute;n procedente de un entorno de salud acaba en el perfil privado de un profesional?
    </p><p class="article-text">
        No juzguemos la cuesti&oacute;n exclusivamente desde el punto de vista de un resultado aparentemente banal. Cuando un servidor p&uacute;blico infringe las reglas no existe excusa alguna. Es obvio que en ambos casos deber&iacute;a haberse notificado previamente al responsable del tratamiento la intenci&oacute;n de captar y compartir im&aacute;genes. Alguien deber&iacute;a haber ponderado los riesgos y definido las condiciones adecuadas y proporcionales para conseguir el resultado que se buscaba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el caso de los menores, adem&aacute;s de consultar a la persona delegada de protecci&oacute;n de datos,&nbsp;&nbsp;hubiera sido m&aacute;s que razonable desplegar un trabajo que integrase al conjunto de madres y padres e implicarles en el dise&ntilde;o de la actividad. As&iacute; evaluada la relaci&oacute;n riesgo-beneficio se hubieran podido tomar decisiones relativas por ejemplo al modelo de distribuci&oacute;n de las im&aacute;genes. Pero, lo que a mi juicio es m&aacute;s importante, se hubiera podido implementar un di&aacute;logo activo integrando en las tareas a quienes no deseasen participar. &iquest;Nadie piensa que en estos supuestos existen otras alternativas en lugar del borrado de im&aacute;genes o de discriminar al que no quiere salir en la foto? Resulta inconcebible que en lugar de exponer a la comunidad educativa la importancia de la garant&iacute;a que incorporan los derechos a la propia imagen y a la protecci&oacute;n de datos se sancione materialmente al ostracismo a quienes los ejercen leg&iacute;timamente. En un buen dise&ntilde;o, las ni&ntilde;as y ni&ntilde;os cuyos padres se negasen a la grabaci&oacute;n podr&iacute;an haber asumido otros roles durante el proceso creativo de un modo participativo e integrador.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El segundo caso, resulta todav&iacute;a m&aacute;s obvio. La compartici&oacute;n de experiencias profesionales en el &aacute;mbito de la salud no encuentra su lugar en una red social privada. Y si lo hace debe salvaguardar a toda costa el anonimato de las personas afectadas. Un proceso adecuado hubiera finalizado con el adecuado soporte jur&iacute;dico. Y en &eacute;l, el profesional hubiera sido advertido sobre las implicaciones &eacute;ticas y jur&iacute;dicas de su actividad y sobre los debidos procedimientos de consulta y autorizaci&oacute;n. Y no dudo que no se le hubiera ofrecido otra indicaci&oacute;n que la salvaguarda del anonimato de los pacientes y la recomendaci&oacute;n de derivar los estudios profesionales a revistas especializadas previa autorizaci&oacute;n e informe de los responsables de investigaci&oacute;n y, bajo ciertas condiciones del comit&eacute; de &eacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ambos casos expresan sin duda una carencia de recursos en nuestra Administraci&oacute;n. No busquemos torticeras intenciones, la cuesti&oacute;n es m&aacute;s sencilla: los profesionales concernidos no han recibido formaci&oacute;n y desconocen los procedimientos que existen en su propia organizaci&oacute;n. Y ello, en entornos que trabajan con personas vulnerables deber&iacute;a hacernos reflexionar sobre los riesgos que pudieran derivar para el tratamiento de la informaci&oacute;n de estos colectivos&nbsp;&nbsp;en contextos de mayor impacto.&nbsp;&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Ricard Mart&iacute;nez Mart&iacute;nez</strong> es director de la C&aacute;tedra de Privacidad y Transformaci&oacute;n Digital Microsoft-Universitat de Val&egrave;ncia&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricard Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/puro-placer-compartir_129_9014690.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 May 2022 05:55:19 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Por el puro placer de... compartir]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Un Reglamento europeo para la Gobernanza de datos de salud?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/reglamento-europeo-gobernanza-datos-salud_129_8847470.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El pasado 14 de marzo EURACTIV, un editor especializado en el seguimiento de noticias vinculadas con el europea, anunciaba que hab&iacute;a tenido acceso a un proyecto de <a href="https://www.euractiv.com/section/digital/news/leak-the-eu-commissions-data-space-for-unleashing-health-data/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">norma europea dirigida a ordenar y regular el tratamiento de datos de salud</a>. Se trata sin duda de una noticia particularmente interesante a la espera de conocer el texto de la propuesta normativa de la Comisi&oacute;n. Seg&uacute;n la filtraci&oacute;n la norma busca empoderar a los pacientes, facultarles para mayor capacidad de acceso y control de sus datos en los usos primarios y secundarios. Para ello se buscar&iacute;a facilitar un acceso m&aacute;s directo y eficiente a los registros de salud m&aacute;s all&aacute; de la mera consulta de la historia cl&iacute;nica. Por otra parte, se apostar&iacute;a por estandarizar condiciones tecnol&oacute;gicas para esta gesti&oacute;n de datos de modo que los individuos sean capaces de tomar decisiones incluso respecto de la compartici&oacute;n altruista adicional con distintas entidades. 
    </p><p class="article-text">
        De otro lado los usos secundarios m&aacute;s all&aacute; de la historia cl&iacute;nica, podr&iacute;an incluir expedientes sociales, datos administrativos, datos gen&eacute;ticos y gen&oacute;micos, datos procedentes de repositorios p&uacute;blicos, investigaciones cl&iacute;nicas, cuestionarios de investigaci&oacute;n o biobancos. Adicionalmente se plantea una noci&oacute;n amplia del contexto de an&aacute;lisis de los datos relacionados con la prestaci&oacute;n del servicio de salud y contemplan los usos potenciales para la generaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y de impulso de la investigaci&oacute;n y la innovaci&oacute;n. Todo ello sin perjuicio de que se introduzcan cautelas dirigidas a evitar el impacto de las decisiones automatizadas y al mismo tiempo se definan condiciones para la donaci&oacute;n de datos coherentes con la propuesta <a href="https://eur-lex.europa.eu/legal-content/EN/TXT/?uri=CELEX%3A52020PC0767" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Data Governance Act</a>. Todo el esfuerzo regulador es altamente dependiente de la tecnolog&iacute;a y la seguridad y por ello pone el acento en la interoperabilidad de los sistemas de informaci&oacute;n, que har&aacute; posible el tratamiento transfronterizo de datos para la prestaci&oacute;n de servicios de salud y para la promoci&oacute;n de un espacio europeo de investigaci&oacute;n. Ello sin perder de vista las condiciones bajo las cuales se interact&uacute;a con las previsiones de la propuesta de <a href="https://ec.europa.eu/info/law/better-regulation/have-your-say/initiatives/13045-Data-Act-&amp;-amended-rules-on-the-legal-protection-of-databases_en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Data Act</a> en relaci&oacute;n con las transferencias internacionales de datos.
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a prematuro mantener una opini&oacute;n en relaci&oacute;n con una norma que no hemos tenido la ocasi&oacute;n de examinar. Sin embargo, la existencia de un borrador constituye en s&iacute; misma una buena noticia. Y nos deber&iacute;a abordar los retos que deber&iacute;amos abordar en el &aacute;mbito nacional en este punto. Gracias a la <a href="//#da-17" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">disposici&oacute;n adicional decimos&eacute;ptima sobre tratamientos de datos de salud</a> de la Ley Org&aacute;nica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protecci&oacute;n de Datos Personales y garant&iacute;a de los derechos digitales disponemos de un marco normativo que ha generado un contexto adecuado para la promoci&oacute;n del uso de datos de salud para con fines secundarios de investigaci&oacute;n y con un enorme potencial en el contexto de los usos primarios. Transcurridos casi cuatro a&ntilde;os deber&iacute;amos ser capaces de entender todas las posibilidades que ofrec&iacute;a esta regulaci&oacute;n y utilizarlas como motor de cambio que nos sit&uacute;e a la cabeza de los Estados Miembros mejor preparados para explotar el salto cualitativo que el nuevo marco normativo europeo parece proponer. 
    </p><p class="article-text">
        Ello implica resolver de modo definitivo el reto de la interoperabilidad de las historias cl&iacute;nicas y los sistemas de informaci&oacute;n sanitaria en el &aacute;mbito nacional. Teniendo en cuenta que el Esquema Nacional de Interoperabilidad (ENI) constituye ya un referente europeo las decisiones en esta materia deben ofrecer resultados significativos. Deber&iacute;amos seguir profundizando el cambio cultural que implico la integraci&oacute;n de un delegado de protecci&oacute;n de datos o un experto en la materia en los Comit&eacute;s de &Eacute;tica. Se extinguen las viejas pr&aacute;cticas de investigaci&oacute;n con datos sobre la base de la autorizaci&oacute;n entrega a los equipos de investigaci&oacute;n de explotaciones de datos codificados con una &uacute;nica capa de anonimizaci&oacute;n para su uso en recursos de los investigadores. Caminamos hac&iacute;a ecosistemas de datos con capas de seudonimizaci&oacute;n/y o anonimizaci&oacute;n que emplean t&eacute;cnicas de <em>diferential privacy</em> o <em>multiparty computation</em>, entre otras, ofreciendo seguridad, control y trazabilidad. Ya no son viables, ni admisibles, los accesos directos y sin control a la historia cl&iacute;nica que est&aacute;n siendo sustituidos por modelos dotados de gobernanza. 
    </p><p class="article-text">
        Podemos identificar retos emergentes como la gesti&oacute;n de un entorno de complejidad en la generaci&oacute;n de datos cl&iacute;nicos que desborda con mucho los sistemas de informaci&oacute;n de la historia cl&iacute;nica. En un mismo ecosistema pueden coexistir decenas o centenares de fuentes de informaci&oacute;n algunas de las cuales no se integrar&aacute;n necesariamente en la historia del paciente. En muchos casos, somos tributarios o dependientes del proveedor de una m&aacute;quina o proceso. Y debemos a&ntilde;adir el impacto de la medicina personalizada y participativa a trav&eacute;s de teleasistencia, wearables, aplicaciones m&oacute;viles o aparatos conectados a la internet de los objetos desde el domicilio del paciente. La multiplicaci&oacute;n de las fuentes de generaci&oacute;n de la informaci&oacute;n ser&aacute; considerable. 
    </p><p class="article-text">
        Nuestro pa&iacute;s posee condiciones y capacidades relevantes para gobernar estos riesgos. La cultura de protecci&oacute;n de datos y la cultura de seguridad vinculada al Esquema Nacional de Seguridad ha calado de modo muy significativo en las instituciones de investigaci&oacute;n vinculadas a hospitales de referencia. En ellas se est&aacute; desplegando un enorme esfuerzo ordenado la gobernanza de los datos gener&aacute;ndose espacios de investigaci&oacute;n de alta calidad, tanto desde el punto de vista de la excelencia en el cumplimiento normativo, como desde el de la garant&iacute;a de los derechos de los pacientes y de la seguridad de la informaci&oacute;n. Estos esfuerzos deber&iacute;an servir de referencia a la hora de proponer un enfoque global para la gesti&oacute;n de los datos de salud tanto para usos primarios como secundarios en nuestro pa&iacute;s. No deber&iacute;amos esperar a los procesos de tramitaci&oacute;n en la Uni&oacute;n Europea para dise&ntilde;ar un ecosistema nacional y auton&oacute;mico de gesti&oacute;n de los datos de salud. Un sistema que deber&iacute;a situar su centro en la garant&iacute;a de los derechos de los pacientes, ser capaz de empoderar a las personas y susceptible de impulsar una investigaci&oacute;n de excelencia al servicio de la comunidad. 
    </p><p class="article-text">
        Nuestra sanidad p&uacute;blica ha demostrado en pandemia su resiliencia. Las y los profesionales que la sirven han mostrado un compromiso f&eacute;rreo e inquebrantable en una concepci&oacute;n de servicio p&uacute;blico de car&aacute;cter universal e inclusivo. Y, sin embargo, podr&iacute;amos haber multiplicado nuestras capacidades con una gesti&oacute;n integral de datos que no acaba de llegar. COVID ha demostrado que la visi&oacute;n hol&iacute;stica de un paciente en pandemia es altamente tributaria de datos socioecon&oacute;micos, ambientales, de movilidad&hellip; Y, sin embargo, pod&iacute;amos hacerlo y de hecho la Agencia Espa&ntilde;ola de Protecci&oacute;n de Datos <a href="https://www.uv.es/uvweb/uv-noticies/es/noticias/proteccion-datos-premia-proyecto-basado-investigacion-catedra-privacidad-transformacion-digital-microsoft-universitat-valencia-1285973304159/Novetat.html?id=1286172429159&amp;plantilla=UV_Noticies/Page/TPGDetaillNews" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha reconocido y premiado</a> modelos de buenas pr&aacute;cticas en la generaci&oacute;n de repositorios de datos de salud para la investigaci&oacute;n. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os hemos avanzado en calidad legislativa y hemos desarrollado modelos de excelencia. Nuestro pa&iacute;s se encuentra preparado para enfrentar los retos que plantea el Espacio Europeo de Satos de Salud. Sigamos avanzando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricard Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/reglamento-europeo-gobernanza-datos-salud_129_8847470.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Mar 2022 08:58:12 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Un Reglamento europeo para la Gobernanza de datos de salud?]]></media:title>
    </item>
  </channel>
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