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    <title><![CDATA[elDiario.es - Andy Ramos]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Andy Ramos]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Feliz 2016: las obras de Valle-Inclán y Lorca pasarán al dominio público este año]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/ilegales/dominio-publico-2016-autores-obras-lorca-valle-inclan_132_4422239.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ab75941-1fa9-4fd4-b368-2a36be3eba83_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="En 2016, 80 años después del asesinato de Federico García Lorca, su obra pasará a ser de dominio público"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con la llegada de un nuevo año, llega el momento de repasar el listado de obras que pasan a ser de dominio público. Sus autores murieron hace décadas y sus herederos pierden, llegado el momento, estos derechos de propiedad, pero ¿cuándo pasa a ser de dominio público exactamente la obra de un autor?</p></div><p class="article-text">
        Probablemente hayas escuchado alguna vez como respuesta a la pregunta de cu&aacute;nto duran estos derechos de propiedad tan especiales la ya cl&aacute;sica coletilla de &ldquo;70 a&ntilde;os tras la muerte del autor&rdquo;, comput&aacute;ndose desde el d&iacute;a 1 de enero del a&ntilde;o siguiente al del fallecimiento. <strong>Sin embargo, la respuesta no deber&iacute;a ser tan categ&oacute;rica</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra actual Ley de Propiedad Intelectual es fruto de numerosas directivas europeas que han armonizado en toda la Uni&oacute;n determinados aspectos de este asunto, como los derechos otorgados a los autores, las obras y prestaciones objeto de protecci&oacute;n y la duraci&oacute;n de sus derechos.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, esta es una de las principales particularidades de los derechos de propiedad intelectual: mientras que quien adquiere la propiedad de una casa lo hace sin l&iacute;mite temporal, <strong>quien crea una canci&oacute;n, un libro o un cuadro</strong> <strong>&uacute;nicamente podr&aacute; explotarla en exclusiva durante un limitado periodo de tiempo</strong>. Una vez pase dicho plazo, la obra pasar&aacute; al dominio p&uacute;blico, <strong>pudiendo ser utilizada por cualquiera</strong>, debiendo respetar &uacute;nicamente los derechos morales.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, existe la err&oacute;nea percepci&oacute;n de que ese plazo de protecci&oacute;n exclusivo a favor del autor es siempre &ldquo;70 a&ntilde;os tras la muerte del autor&rdquo;, porque as&iacute; lo dice el art&iacute;culo 26 de la Ley de Propiedad Intelectual. La propia Wikipedia expone esta cuesti&oacute;n de forma err&oacute;nea <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Dominio_p%C3%BAblico" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en su entrada sobre el dominio p&uacute;blico</a>, al afirmar que &ldquo;en Espa&ntilde;a, por ejemplo, 70 a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte del autor sus obras pasan al dominio p&uacute;blico&rdquo;, citando incluso <a href="http://www.mecd.gob.es/cultura-mecd/dms/mecd/cultura-mecd/areas-cultura/propiedad-intelectual/mc/guia-ompi/capitulos/DominioPublico-C.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un documento disponible en la p&aacute;gina web del Ministerio de Educaci&oacute;n, Cultura y Deporte de Espa&ntilde;a</a> <strong>que tambi&eacute;n es impreciso.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Pero las leyes, como el buen chocolate, hay que disfrutarlas hasta el final. Si vamos a las &uacute;ltimas disposiciones de la Ley de Propiedad Intelectual, vemos que hay una serie de normas que regulan <strong>qu&eacute; ocurre con las obras creadas al albor de la antigua ley de 1879</strong>, es decir, antes de la aprobaci&oacute;n de la de 1987.
    </p><p class="article-text">
        Como resultado de este enjambre jur&iacute;dico, <strong>para saber cu&aacute;ndo cae una obra en el dominio p&uacute;blico hay que conocer qui&eacute;n fue el autor, en qu&eacute; r&eacute;gimen fue creada la obra</strong> (si es colectiva o en colaboraci&oacute;n, seg&uacute;n se define en la Ley), <strong>cu&aacute;ndo muri&oacute; su creador, su nacionalidad e incluso las leyes de su pa&iacute;s de origen</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Hay algunas controversias m&aacute;s. Por ejemplo, en relaci&oacute;n a la fecha de fallecimiento del autor, tambi&eacute;n a diferencia de lo que la mayor&iacute;a de la gente piensa, <strong>los plazos de protecci&oacute;n</strong> no s&oacute;lo no se han ampliado en Espa&ntilde;a, sino que, al contrario, <strong>se han recortado</strong>. En nuestro pa&iacute;s, hasta la aprobaci&oacute;n de la reciente Ley de Propiedad Intelectual, el plazo de protecci&oacute;n general para los autores era de toda su vida y 80 a&ntilde;os tras su muerte. Para no perjudicarles, la nueva ley estableci&oacute; que todos los autores espa&ntilde;oles fallecidos antes del 7 de diciembre de 1987 seguir&iacute;an disfrutando de dicho plazo, y que <strong>la nueva f&oacute;rmula (70 a&ntilde;os tras su muerte) se aplicar&iacute;a para aquellos fallecidos a partir de tal fecha.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La consecuencia es que <strong>a&uacute;n hoy debemos mirar a la vetusta ley de 1879 para hacer las cuentas</strong>, y que <strong>este a&ntilde;o ir&aacute;n cayendo al dominio p&uacute;blico obras de autores fallecidos en 1936, y no en 1945</strong> como se podr&iacute;a pensar (antes el c&oacute;mputo empezaba a contar desde la fecha de fallecimiento; tras 1987, desde el 1 de enero siguiente, para facilitar un poco las cosas).
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, existe un repositorio de miles de obras que son de libre uso por parte de cualquiera, pudiendo reproducirse, distribuirse, transmitirse o transformarse sin tener que pedir permiso o pagar a nadie. Este a&ntilde;o entrar&aacute;n a formar parte de esta ya enorme lista autores de la talla de <strong>Ram&oacute;n Mar&iacute;a del Valle-Incl&aacute;n</strong>, muerto el 5 de enero de 1936, o <strong>Federico Garc&iacute;a-Lorca</strong>, fusilado a altas horas de la madrugada del 18 de agosto del mismo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El dominio p&uacute;blico, desgraciadamente, est&aacute; infrautilizado</strong>, ya sea por este complejo sistema o porque los ciudadanos &uacute;nicamente tenemos inter&eacute;s por las obras m&aacute;s modernas. Sea como fuere, ah&iacute; tenemos todas esas obras para cuando no podemos explotar otras cuyo plazo de protecci&oacute;n sigue vivo.
    </p><p class="article-text">
        --------------
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes de este art&iacute;culo son propiedad, por orden de aparici&oacute;n, de&nbsp;<a href="https://www.flickr.com/photos/cebete/4685273468" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andrea Puggioni</a> y <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Sucesos_-_Ram%C3%B3n_Mar%C3%ADa_del_Valle-Incl%C3%A1n.JPG" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Wikimedia Commons</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andy Ramos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/ilegales/dominio-publico-2016-autores-obras-lorca-valle-inclan_132_4422239.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Jan 2016 13:03:16 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si compartes GIF en Twitter, te pueden cerrar la cuenta (y con razón)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/ilegales/gif-animados-leyes-propiedad-intelectual-twitter_132_2392173.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7d1d8905-45f6-41a7-8d41-2b8a98adfdc4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Si compartes GIF en Twitter, te pueden cerrar la cuenta (y con razón)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se reproducen en bucle y son adictivos. Los GIF animados han tomado al asalto las redes sociales y han hecho de Twitter un auténtico fortín. Sin embargo, la compañía del pájaro azul está borrando imágenes e incluso algunas cuentas que comparten GIF de películas o series. Aunque sean fragmentos de pocos segundos, también están protegidos por la propiedad intelectual.</p></div><p class="article-text">
        Hace unos cuantos a&ntilde;os (dos d&eacute;cadas casi), cuando muchos comenz&aacute;bamos a navegar por internet, la web era est&aacute;tica, aunque de vez en cuando encontr&aacute;bamos peque&ntilde;os oasis de movilidad en unos gr&aacute;ficos, generalmente horteras, que parec&iacute;an dar vida a la p&aacute;gina. Eran los famosos GIF. Aunque cayeron en desuso durante una d&eacute;cada, ahora han vuelto, ya sea en su versi&oacute;n original o en otras un poco m&aacute;s modernas y de mayor calidad.
    </p><p class="article-text">
        Inicialmente, los GIF se pensaron para dar movimiento a peque&ntilde;os y sencillos gr&aacute;ficos creados por ordenador (un globo terr&aacute;queo, una arroba girando sobre s&iacute; misma&hellip;), pero <strong>r&aacute;pidamente se vio su utilidad para publicar de forma sencilla un breve fragmento de v&iacute;deo</strong>, ya fuese de una pel&iacute;cula, un acontecimiento deportivo o un programa de televisi&oacute;n. Y, una vez m&aacute;s, cuando utilizamos contenidos creados o generados por otros es cuando toca decir que <strong>&ldquo;con la ley hemos topado&rdquo;.</strong>
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/659069980995166208?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Hace un par de semanas, <a href="http://io9.com/why-twitter-can-and-will-make-gifs-disappear-1736397280" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Twitter decidi&oacute; retirar un GIF animado para luego suspender la cuenta del blog que lo hab&iacute;a compartido, Deadspin</a>. Lo hizo porque el tuit conten&iacute;a material protegido por derechos de propiedad intelectual y hab&iacute;a recibido una reclamaci&oacute;n de su propietario. As&iacute;, cabe hacerse dos preguntas: &iquest;puede una red social eliminar un GIF que alguien haya compartido y suspender su cuenta? <strong>&iquest;No se pueden utilizar ni tres segundos del v&iacute;deo de una pel&iacute;cula?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las respuestas son, respectivamente, s&iacute; y no. Para empezar, una red social (o cualquier otro servicio de internet) <strong>puede y debe</strong> eliminar cualquier contenido que infrinja derechos de terceros (de cualquier tipo, incluyendo derechos de autor) y, por tanto, en teor&iacute;a y en principio, <strong>no se puede coger un fragmento de un programa de televisi&oacute;n, un partido de futbol o una pel&iacute;cula, transformarlo en un GIF animado y subirlo a la Red</strong>.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/656314579652210688?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La Ley de Propiedad Intelectual otorga derechos a cualquier autor o productor de una obra original o prestaci&oacute;n, aclarando que <strong>cualquier utilizaci&oacute;n total o parcial requiere su autorizaci&oacute;n</strong>. Por tanto,&nbsp;<a href="http://forobeta.com/youtube/427627-cuantos-segundos-musica-copyright.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">leyendas urbanas</a> como que la ley permite usar 10, 12 o 14 segundos de una canci&oacute;n o de una pel&iacute;cula son solo eso, meros bulos de internet.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la realidad no es siempre blanca o negra. Las leyes de derechos de autor de Europa recogen <strong>una serie de excepciones</strong> a esta regla suprema, como la copia privada, la cita o la parodia. En virtud de estas excepciones, cuando un uso se enmarca en cualquiera de ellas, <strong>no har&aacute; falta autorizaci&oacute;n del autor y cualquier persona que cumpla estos requisitos podr&aacute; utilizar la obra en cuesti&oacute;n.</strong> Esa es la buena noticia. La mala es que, desgraciadamente y desde mi punto de vista, ninguno de los l&iacute;mites que tenemos ahora mismo en la Uni&oacute;n Europea podr&iacute;a amparar el publicar un GIF con fragmentos de pel&iacute;culas o compartir en Vine el &uacute;ltimo gol de Cristiano Ronaldo.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n es diferente en Estados Unidos, donde esta serie de excepciones no est&aacute;n tan definidas como aqu&iacute;, confiando la misi&oacute;n de equilibrar los intereses de unos (autores y productores) y otros (la sociedad) en <strong>el llamado 'fair use', lo que aporta m&aacute;s flexibilidad y, a la vez, m&aacute;s inseguridad respecto a qu&eacute; se puede usar y qu&eacute; no</strong>. Por ejemplo, un tribunal americano confirm&oacute; hace unas semanas que <a href="http://www.theatlantic.com/technology/archive/2015/10/fair-use-transformative-leval-google-books/411058/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la actividad de escaneado de Google Books era un &ldquo;uso justo&rdquo;</a>, algo dif&iacute;cilmente imaginable en nuestras fronteras.
    </p><p class="article-text">
        El &lsquo;fair use&rsquo; obliga a valorar en cada caso concreto los siguientes factores:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La finalidad de la utilizaci&oacute;n de la obra</li>
                                    <li>La naturaleza de la obra utilizada</li>
                                    <li>La cantidad y sustantividad utilizada</li>
                                    <li>El efecto de dicha utilizaci&oacute;n en el mercado potencial de la obra utilizada</li>
                            </ul>
            </div><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/654986413608452096?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Por lo tanto, mientras en Europa la publicaci&oacute;n de GIF de contenidos protegidos por propiedad intelectual estar&iacute;a dif&iacute;cilmente justificada (y conllevar&iacute;a que la red social pudiera eliminar el contenido en cualquier momento), los estadounidenses deben analizar cada caso concreto. Si se cumplen los requisitos del &ldquo;uso justo&rdquo;, el GIF permanecer&aacute;. No obstante, las redes sociales suelen ceder ante la denuncia del propietario de los derechos y de ah&iacute; que Twitter, de cuando en cuando, elimine im&aacute;genes en formato GIF y cierre las cuentas de usuarios reincidentes.
    </p><p class="article-text">
        En una sociedad con servicios que no parecen entender de fronteras ser&iacute;a id&oacute;neo que, en temas como este, la legislaci&oacute;n fuese si no id&eacute;ntica en todos los pa&iacute;ses, al menos lo m&aacute;s parecida posible y acorde a la realidad social y tecnol&oacute;gica. Mientras tanto, por estos lares habr&iacute;a que solicitar autorizaci&oacute;n para compartir con tranquilidad un GIF con Yoda repartiendo sabidur&iacute;a.Ahora bien, un retuit de los GIF compartidos en los perfiles oficiales de la propia pel&iacute;cula no te har&aacute; da&ntilde;o (ni pondr&aacute; a Twitter en tu contra).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andy Ramos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/ilegales/gif-animados-leyes-propiedad-intelectual-twitter_132_2392173.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Nov 2015 11:00:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Si compartes GIF en Twitter, te pueden cerrar la cuenta (y con razón)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Leyes,Propiedad intelectual,Twitter,Derechos de autor,Copyright]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El colmo de la propiedad intelectual: ¿puede un autor plagiarse a sí mismo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/ilegales/propiedad-intelectual-derechos-de-autor-plagio-derecho-leyes_132_2543828.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13af4448-9191-48d9-9b9b-09bf71855afe_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Una exposición de imágenes de Instagram plantea este y otros interrogantes sobre los derechos de autor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un artista toma imágenes de Instagram e introduce algunos elementos poco sustanciales para crear una obra premeditamente polémica: ¿está infringiendo los derechos de autor de los usuarios que las publicaron? Ese es el debate que trata de poner sobre la mesa, pero sucede algo que no tenía previsto: la chica que aparece en una de las fotos decide replicar su creación. ¿Está cometiendo algún delito? ¿Acaso puede una persona plagiarse a sí misma?</p></div><p class="article-text">
        La propiedad intelectual es tan compleja que a veces <strong>puede llevar a situaciones esperp&eacute;nticas</strong>, como la pol&eacute;mica que protagoniz&oacute; el verano pasado <a href="http://www.telegraph.co.uk/technology/news/11015672/Wikipedia-refuses-to-delete-photo-as-monkey-owns-it.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 'selfie' de un mono</a> o <a href="http://www.eldiario.es/hojaderouter/tecnologia/copyright-nanoarte-derechos_de_autor-propiedad_intelectual_0_338066199.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;la pirater&iacute;a m&aacute;s peque&ntilde;a de la historia&rdquo;</a> que nos sorprendi&oacute; a principios de este a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Los casos estramb&oacute;ticos no cesan en esta materia. La obra de Richard Prince, un artista pl&aacute;stico norteamericano, es c&eacute;lebre por intentar llevar al extremo las leyes de derechos de autor. Sus trabajos suelen plantear cuestiones en materia de autor&iacute;a, como la reciente exposici&oacute;n <a href="http://www.richardprince.com/exhibitions/new-portraits_1/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'New Portraits'</a>, para la que <strong>tom&oacute; im&aacute;genes de usuarios de Instagram y las reprodujo en gran formato</strong>, a&ntilde;adiendo determinada informaci&oacute;n (el nombre del usuario, su foto de perfil, n&uacute;mero de 'likes' y comentarios de otros usuarios y del propio Prince). El autor considera que esta utilizaci&oacute;n se ajusta a los l&iacute;mites del 'fair use', una doctrina anglosajona (inexistente en nuestra ley) que permite la explotaci&oacute;n de obras ajenas si se cumplen <a href="http://www.interiuris.com/blog/?p=895" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">determinados requisitos</a>.
    </p><p class="article-text">
        Cada una de estas fotograf&iacute;as sali&oacute; a la venta por 90.000 d&oacute;lares (algo m&aacute;s de 80.000 euros), lo que provoc&oacute; la indignaci&oacute;n de algunos de los retratados, como Selena Mooney, que decidi&oacute; vender la misma obra - b&aacute;sicamente, una foto suya con unas cuantas adiciones - por 90 d&oacute;lares (unos 82 euros).
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://instagram.com/p/3MsKqdHWX1/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        En este caso parece haber de todo. El artista utiliza im&aacute;genes ajenas para crear su obra (aunque podr&iacute;a estar legitimado por el 'fair use') y la protagonista de una de las piezas se rebela plagiando a Prince, de tal forma que parece vulnerar sus derechos de autor. Curiosa paradoja: <strong>la foto original es de la chica, pero es ella quien podr&iacute;a estar contraviniendo las leyes</strong>. Tanto intercambio sin autorizaci&oacute;n deja en el aire una pregunta: <a href="http://yro.slashdot.org/story/15/05/30/2033201/can-you-commit-copyright-infringement-by-using-your-own-work?utm_source=rss1.0mainlinkanon&amp;utm_medium=feed" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;puede alguien infringir sus propios derechos de propiedad intelectual?</a>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Legal o ilegal?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los autores de obras originales y creativas tienen, en principio, todos los derechos de propiedad intelectual sobre las mismas. Ostentan, por una parte, derechos morales (derecho de paternidad, integridad, etc.); y por otra, derechos de explotaci&oacute;n (de contenido patrimonial, para controlar cualquier reproducci&oacute;n, distribuci&oacute;n, etc.). Estos &uacute;ltimos son susceptibles de cesi&oacute;n, al contrario de lo que sucede con los primeros. As&iacute;,<strong> al ceder estos derechos, el autor de una obra puede perder la posibilidad de explotarla.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Richard Prince intervienen varios factores. En primer lugar, el artista <strong>debe utilizar las fotograf&iacute;as de los usuarios de Instagram con su autorizaci&oacute;n</strong> (al menos en nuestro pa&iacute;s), ya sea expresa o porque las hayan publicado en internet con alguna licencia libre. En Estados Unidos, el 'fair use' cambia las cosas.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, habr&iacute;a que determinar si la obra de este autor es original o no (la ley solo protege las obras originales), algo que resulta dudoso porque &uacute;nicamente le ha a&ntilde;adido algunos elementos y comentarios y la ha reproducido en gran formato. Si consideramos que no es original, simplemente estar&iacute;a desprotegida y <strong>cualquiera podr&iacute;a explotarla</strong>, incluida la chica de la foto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>&iquest;Hay plagio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Curiosamente, en nuestra Ley de Propiedad Intelectual no aparece ni una sola vez la palabra &ldquo;plagio&rdquo; (aunque s&iacute; en el C&oacute;digo Penal), si bien el Tribunal Supremo se ha encargado de definir este concepto, concluyendo que <strong>&ldquo;por plagio hay que entender todo aquello que supone copiar obras ajenas en lo sustancial&rdquo;</strong>. Por tanto, si para plagiar hay que copiar creaciones de otros, parece que no es posible plagiarse a uno mismo.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;puedo infringir derechos de propiedad intelectual al explotar mi propia obra? Eso s&iacute;, y ser&iacute;a relativamente frecuente si cedes los derechos de tu obra (un libro, un guion, una canci&oacute;n&hellip;) a un tercero (generalmente, a cambio de dinero), y posteriormente utilizas de nuevo tu creaci&oacute;n sin su permiso. En ese caso <strong>estar&iacute;as infringiendo los derechos de explotaci&oacute;n de tu propia obra</strong>, de los cuales ya no eres titular. Solo te corresponden sus derechos morales.
    </p><p class="article-text">
        Aunque las preguntas parec&iacute;an similares, las respuestas han resultado ser contrarias. Al final, lo &uacute;nico que est&aacute; realmente claro es que la propiedad intelectual es tan compleja como la propia creaci&oacute;n art&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        ----------
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes de este art&iacute;culo son propiedad <a href="http://prod-images.exhibit-e.com/www_richardprince_com/RP_BPTokyo_2015_121.jpg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Richard Prince.</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andy Ramos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/ilegales/propiedad-intelectual-derechos-de-autor-plagio-derecho-leyes_132_2543828.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2015 11:05:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El colmo de la propiedad intelectual: ¿puede un autor plagiarse a sí mismo?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Propiedad intelectual,Derechos de autor,Plagio,Leyes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Meerkat, Periscope y los deportes: ¿puede un aficionado retransmitir un partido desde la grada?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/ilegales/meerkat-periscope-deportes-partido-futbol-retransmision_132_2698139.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/141fb605-bffb-4374-b987-29b9d9df9e36_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Compartiendo un concierto a través de Meerkat App"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La popularidad de aplicaciones de 'streaming' móvil como Meerkat y Periscope crece como la espuma y pone un debate sobre la mesa: ¿qué se puede retransmitir desde un teléfono móvil? En el caso de los eventos deportivos, en nuestro país, la respuesta no está del todo clara.</p></div><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas se han puesto muy de moda aplicaciones como <a href="http://www.tecnoxplora.com/apps/meerkat-periscope-guerra-streaming-llegado-movil_2015040900080.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Meerkat o Periscope</a> (recientemente adquirida por Twitter), que permiten a sus usuarios realizar retransmisiones en vivo a trav&eacute;s de internet, usando para ello &uacute;nicamente su tel&eacute;fono m&oacute;vil. Estas aplicaciones se pueden utilizar para contar a toda la Red qu&eacute; est&aacute; pasando a tu alrededor en ese momento (<a href="http://www.newsweek.com/nyc-building-collapse-gives-meerkat-and-periscope-first-test-317485" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como el derrumbe de un edificio en Nueva York</a>) o para retransmitir un concierto, una pel&iacute;cula o partido de f&uacute;tbol o baloncesto.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, con el estreno de la quinta temporada de 'Juego de Tronos', <a href="http://www.ibtimes.com/twitter-threatens-shut-down-game-thrones-periscope-streams-1881136" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Twitter se apresur&oacute; a advertir</a> que todos aquellos usuarios que infringiesen sus t&eacute;rminos de uso (donde se proh&iacute;be la retransmisi&oacute;n de contenidos protegidos por derechos de propiedad intelectual), <strong>podr&iacute;an ver su cuenta clausurada de forma permanente</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La difusi&oacute;n de este tipo de contenido no solo est&aacute; prohibida por Twitter, sino tambi&eacute;n por la Ley de Propiedad Intelectual, que concede derechos exclusivos al propietario de una canci&oacute;n, serie de televisi&oacute;n o pel&iacute;cula y que le permite actuar contra quien, sin su autorizaci&oacute;n, redifunda las mismas por internet (o por cualquier otro medio), <strong>con o sin &aacute;nimo de lucro</strong>. Lo mismo ocurre con un concierto de m&uacute;sica, ya que la misma ley otorga derechos exclusivos a sus int&eacute;rpretes, por lo que cualquier retransmisi&oacute;n de este tipo deber&aacute; ser expresamente autorizada por los titulares de derechos afectados.
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        M&aacute;s compleja es la retransmisi&oacute;n de eventos deportivos, ya que <strong>en nuestro pa&iacute;s no existe ninguna norma que determine qui&eacute;n tiene los derechos sobre una competici&oacute;n deportiva</strong> y sobre los partidos que se desarrollan dentro de ella. La mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea han considerado que los derechos sobre un partido corresponden a cada uno de los clubes que forman parte de una competici&oacute;n con respecto a los partidos que se disputen en su estadio. Incluso teniendo en cuenta este criterio, algunas ligas se han organizado para vender de forma conjunta los derechos televisivos, como <a href="http://videos.marca.com/v/2yGEW8EYwOM-la-premier-league-firma-el-contrato-del-siglo.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el sonado caso ingl&eacute;s</a>.
    </p><p class="article-text">
        En nuestro pa&iacute;s se ha optado por la autorregulaci&oacute;n, as&iacute; que <strong>cada sector ha determinado si negociar de forma conjunta estos derechos</strong> (como es el caso de la liga de baloncesto ACB), <strong>o hacerlo de forma individual</strong> (como la liga de f&uacute;tbol LFP). Por eso, en nuestras fronteras, esta cuesti&oacute;n se regula principalmente por el derecho de admisi&oacute;n, por el cual quien tiene el control sobre el acceso a un determinado recinto deportivo podr&aacute; prohibir o permitir la entrada a determinadas personas, o la realizaci&oacute;n de determinados actos en el interior del mismo como, por ejemplo, utilizar dispositivos para retransmitir lo que all&iacute; ocurre.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, es una pr&aacute;ctica habitual que, al adquirir una entrada para un evento deportivo, el comprador se someta a unos t&eacute;rminos y condiciones en los que se suele incluir <strong>la prohibici&oacute;n de grabar y retransmitir el partido.</strong>
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        Por tanto, la clave estar&aacute; en comprobar si el organizador del evento deportivo ha establecido limitaciones para la utilizaci&oacute;n de dispositivos tecnol&oacute;gicos y para la retransmisi&oacute;n del propio evento al acceder al mismo. En el caso de la Final Four de la Euroleague de baloncesto, vemos que el organizador permite la entrada de c&aacute;maras de hasta 10 megap&iacute;xeles para uso personal, pero se reserva el derecho de pedir informaci&oacute;n a quien introduzca dispositivos de v&iacute;deo de mayor resoluci&oacute;n. Adem&aacute;s, de forma clara, proh&iacute;be la grabaci&oacute;n, reproducci&oacute;n y/o transmisi&oacute;n del evento (incluyendo los momentos anteriores y posteriores al mismo y los descansos), incluso de forma parcial, con <strong>una menci&oacute;n espec&iacute;fica a la prohibici&oacute;n de difundir el partido trav&eacute;s de internet y de tel&eacute;fono m&oacute;viles.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mientras que en los eventos a puerta cerrada el organizador podr&aacute; limitar este tipo de actos, ser&aacute; mucho m&aacute;s dif&iacute;cil prohibirlos en aquellas competiciones deportivas que se desarrollen en un espacio p&uacute;blico, como la Vuelta Ciclista a Espa&ntilde;a o el recientemente celebrado Marat&oacute;n de Madrid. Al desarrollarse estas competiciones en la v&iacute;a p&uacute;blica, <strong>los organizadores no podr&aacute;n ejercer dicho derecho de admisi&oacute;n</strong>, y &uacute;nicamente podr&aacute;n tener cierto control sobre ciertas zonas exclusivas a las que no puede acceder el p&uacute;blico en general, en las que podr&aacute; limitar la retransmisi&oacute;n de la carrera.
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        As&iacute;, a la pregunta de si puede un aficionado retransmitir un partido desde la grada, <strong>la respuesta es un incierto &ldquo;depende&rdquo;</strong>. Depender&aacute;, como hemos visto, de si el evento se desarrolla en un espacio p&uacute;blico o privado y de si el organizador ha decidido limitar (o directamente prohibir) la retransmisi&oacute;n, generalmente advirtiendo a la hora de comprar la entrada y en el reverso de la misma.
    </p><p class="article-text">
        Aplicaciones como Meerkat o Periscope pueden verse como nuevas v&iacute;as de explotaci&oacute;n de im&aacute;genes de competiciones deportivas, as&iacute; que m&aacute;s que centrarnos en c&oacute;mo eludir las normas ya existentes, lo interesante es que descubramos qu&eacute; nuevas formas de explotaci&oacute;n se pueden desarrollar que sean beneficiosas para los usuarios de estas <em>apps</em>, los organizadores de las competiciones deportivas y los internautas.
    </p><p class="article-text">
        ----------------
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes de este art&iacute;culo son propiedad, por orden de aparici&oacute;n, de <a href="https://www.flickr.com/photos/quintanomedia/16617251877/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anthony Quintano</a>, <a href="https://www.periscope.tv/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Periscope</a> y<a href="http://meerkatapp.co/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Meerkat App</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andy Ramos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/ilegales/meerkat-periscope-deportes-partido-futbol-retransmision_132_2698139.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2015 10:21:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Meerkat, Periscope y los deportes: ¿puede un aficionado retransmitir un partido desde la grada?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Deportes,Fútbol,Leyes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los 'memes' y la ley: ¿cuándo es ilegal reírse de un famoso o un político?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/ilegales/memes-virales-leyes-libertad-de-expresion-derecho-al-honor-propiedad-intelectual_132_4341654.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cfad379c-f641-4a31-b0e9-0e35e2190146_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los &#039;memes&#039; y la ley: ¿cuándo es ilegal reírse de un famoso o un político?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Bromas propias de carnaval, 'memes' que inundan internet... Cada día nos cruzamos con un buen número de parodias que surgen a los pocos minutos de que algo o alguien se haga popular. ¿Son legales? El derecho al honor y los derechos de autor limitan - en teoría - la libertad de expresión a la hora de reirnos de todo lo que nos rodea.</p></div><p class="article-text">
        Hace tan solo una semana termin&oacute; el carnaval de C&aacute;diz. Durante los d&iacute;as que dura esta fiesta, todo amante del folclore andaluz ha disfrutado, presencialmente o a trav&eacute;s de YouTube, de coros como La Trattor&iacute;a y La Ni&ntilde;a Bonita o chirigotas como Ahora es cuando se est&aacute; bien aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Si de algo pueden presumir los gaditanos es de re&iacute;rse de todo y de todos, incluso de ellos mismos. De hecho, los cuartetos, comparsas, coros y chirigotas llevan d&eacute;cadas sacando punta a cualquier tema de actualidad, burl&aacute;ndose de personajes famosos (m&iacute;tica ya <a href="https://www.youtube.com/watch?v=y3qY5k7zZvQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esto s&iacute; que es una chirigota</a>, emulando a todos los ministros del Gobierno) o parodiando canciones, libros y pel&iacute;culas (como <a href="https://www.youtube.com/watch?v=LAfM-oMZnGU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las Muchachas del Congelao</a>, en alusi&oacute;n a las princesas Disney).
    </p><p class="article-text">
        Este af&aacute;n del ser humano por re&iacute;rse de todo lo que le rodea tambi&eacute;n se manifiesta en internet y en las redes sociales, y es habitual que <strong>a los pocos minutos de que una persona, hecho, canci&oacute;n o pel&iacute;cula se haga popular, se publiquen multitud de parodias</strong> en YouTube, Twitter y Facebook. Por ejemplo, tras la genial campa&ntilde;a de Old Spice <a href="https://www.youtube.com/watch?v=owGykVbfgUE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'The Man Your Man Could Smell Like'</a> surgi&oacute; en YouTube <a href="https://www.youtube.com/watch?v=HCl5rHFsQ5g" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una legi&oacute;n de seguidores</a> parodiando el anuncio.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Otro formato de esta peculiar forma de humor son <a href="http://www.eldiario.es/hojaderouter/internet/internet-memes-protagonistas-dinero_0_297470948.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los 'memes' que adquieren viralidad</a> a trav&eacute;s de Facebook - y, sobre todo, de Whatsapp -, como los famosos de Julio Iglesias (&ldquo;<a href="http://www.generadormemes.com/personaje/julio-iglesias-y-lo-sabes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y lo sabes&hellip;</a>&rdquo;) o los del popular vestido multicolor:
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &iquest;Son legales estas chirigotas, parodias y 'memes'?
    </p><p class="article-text">
        La Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola reconoce el derecho fundamental a la <strong>libertad de expresi&oacute;n</strong> (art&iacute;culo 20), que permite a cualquier ciudadano manifestar sus pensamientos, ideas y opiniones. <strong>Sin embargo, este derecho no es absoluto</strong>. Como aclara ese mismo art&iacute;culo, tiene &ldquo;su l&iacute;mite en el respeto a los derechos reconocidos en este T&iacute;tulo, en los preceptos de las leyes que lo desarrollen y, especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protecci&oacute;n de la juventud y de la infancia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, antes de idear una campa&ntilde;a con el objetivo de que se convierta en 'meme', suponiendo que tal cosa sea posible, habr&iacute;a que analizar si el v&iacute;deo o la imagen que queremos difundir a trav&eacute;s de internet <strong>infringe el tambi&eacute;n derecho fundamental al honor o a la intimidad de la persona protagonista </strong>de la fotograf&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La ley que desarrolla este derecho (del a&ntilde;o 1982) aclara que es flexible y est&aacute; condicionado por los &ldquo;usos sociales&rdquo; y por los &ldquo;propios actos&rdquo; de cada persona. Por su parte, los tribunales consideran que si alguien est&aacute; constantemente vendiendo su vida a trav&eacute;s de entrevistas y exclusivas, sube v&iacute;deos voluntariamente a YouTube en situaciones comprometedoras o tiene una profesi&oacute;n con impacto p&uacute;blico, su &aacute;mbito de privacidad es m&aacute;s reducido y <strong>no podr&aacute; impedir cr&iacute;ticas o guasas razonables (no hirientes) por parte de terceros.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por eso, en casos muy excepcionales se podr&aacute;n realizar 'memes' o v&iacute;deos de broma sobre una persona que no tenga dicho impacto medi&aacute;tico por raz&oacute;n de sus propios actos o de su profesi&oacute;n. En la mayor&iacute;a de los casos, realizar un 'meme' o acto par&oacute;dico de un compa&ntilde;ero de clase o del trabajo, o de un amigo, <strong>ser&aacute; un atentado contra su honor</strong> <strong>(y/o su intimidad)</strong>. Adem&aacute;s, hay que tener especial cuidado con internet, donde una broma o la publicaci&oacute;n de un v&iacute;deo inicialmente gracioso se nos puede ir de las manos y condicionar el futuro de la persona retratada (todos recordamos a&uacute;n el famoso v&iacute;deo <a href="http://www.abc.es/20101124/medios-redes/contigo-bicho-201011240812.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'Contigo no, bicho'</a>).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis jur&iacute;dico de estos 'memes' tiene, adem&aacute;s, otra vertiente: la Ley de Propiedad Intelectual. Generalmente, en estas piezas virales <strong>se utilizan fotograf&iacute;as, dibujos o v&iacute;deos sacados de la propia Red</strong>, que normalmente tienen un leg&iacute;timo due&ntilde;o. No obstante, la reci&eacute;n reformada normativa, para garantizar la libertad de expresi&oacute;n, establece una excepci&oacute;n a ese derecho exclusivo del propietario<strong> permitiendo la parodia siempre que &ldquo;no implique riesgo de confusi&oacute;n&rdquo; con la obra original</strong> ni se infiera un da&ntilde;o a &eacute;sta o a su autor.
    </p><p class="article-text">
        En casos como el de Old Spice est&aacute; claro que se toman elementos de la obra original para re&iacute;rse de la misma, pero en otras ocasiones se utilizan para mofarse de algo o alguien ajeno a la propia obra, como puede ser un famoso, un deportista o un pol&iacute;tico. Estos supuestos <strong>no se encuentran amparados por la citada excepci&oacute;n a los derechos de autor</strong>, as&iacute; que hay algo que no debemos olvidar si queremos hacer una parodia legal: tenemos que ridiculizar la propia obra.
    </p><p class="article-text">
        Esta es, al menos, la teor&iacute;a. En la pr&aacute;ctica, <strong>suele haber cierta tolerancia por parte de los propietarios de los contenidos </strong>o dr las personas parodiadas, habida cuenta de la escasa entidad patrimonial que tienen este tipo de fen&oacute;menos.
    </p><p class="article-text">
        Sigamos entonces parodiando y ri&eacute;ndonos de nosotros mismos (y del pr&oacute;jimo), pero siempre desde el respeto (a las leyes y a las personas) y de forma responsable. Es la &uacute;nica manera de crear una sociedad de la informaci&oacute;n madura y divertida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andy Ramos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/ilegales/memes-virales-leyes-libertad-de-expresion-derecho-al-honor-propiedad-intelectual_132_4341654.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Mar 2015 11:46:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los 'memes' y la ley: ¿cuándo es ilegal reírse de un famoso o un político?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memes,Virales,Leyes,Libertad de expresión,Propiedad intelectual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Enlazar no se va a acabar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/ilegales/enlaces-tasa-google-canon-aede-leyes_132_4520168.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d82a918c-50f7-45aa-9166-764ac9243f54_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="¿Cuándo se puede enlazar o embeber un vídeo sin miedo a sufrir problemas?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sin ellos internet no tendría sentido, aunque últimamente viven en el ojo del huracán. Los enlaces, la esencia de la Red, dejan más de una incógnita a su paso: ¿cuándo se puede enlazar o embeber un vídeo sin miedo a las consecuencias? ¿Hay que pedir permiso? ¿Cómo afecta el famoso 'canon AEDE' a los blogueros?</p></div><p class="article-text">
        Una de las acciones m&aacute;s esenciales de internet <strong>es a la vez una de las m&aacute;s pol&eacute;micas</strong>. Durante los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os, numerosas leyes y sentencias en todo el mundo han tratado de establecer en qu&eacute; escenarios es justo enlazar a una p&aacute;gina o recurso de internet ajeno y en qu&eacute; momentos dicha acci&oacute;n lesiona derechos y, por lo tanto, debe ser apercibida.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la inmensa mayor&iacute;a de los enlaces no da&ntilde;an los derechos o intereses de terceros, en ocasiones as&iacute; ocurre. Por ejemplo, si una persona menciona a otra, incluyendo en su nombre un enlace a la p&aacute;gina de Adolf Hitler en la Wikipedia, &iquest;el mencionado podr&iacute;a considerar que su honor ha sido trasgredido?
    </p><p class="article-text">
        U otro caso: despu&eacute;s de a&ntilde;os de esfuerzo, hemos escrito un libro o tesis doctoral, alguien la sube sin permiso a internet, pero nadie tiene constancia de ello hasta que una web con millones de visitas facilita la localizaci&oacute;n exacta (el 'link'). <strong>&iquest;Deber&iacute;a tener responsabilidad esta web</strong>, que es la que probablemente ha provocado mayor da&ntilde;o al autor del libro, y que pod&iacute;a no saber que el libro estaba en dicho servidor sin autorizaci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        En nuestro pa&iacute;s, la Ley de Servicios de la Sociedad de la Informaci&oacute;n ya precisa desde 2002 <strong>cu&aacute;ndo el administrador de una p&aacute;gina es responsable por los enlaces que se incluyan en su web</strong>, algo que adem&aacute;s ha sido ampliamente desarrollado por los tribunales. En t&eacute;rminos generales, dicho administrador no ser&aacute; responsable por los enlaces que lesionen derechos de terceros (por ejemplo, dirigiendo a dicha copia il&iacute;cita de un libro) si no tiene &ldquo;conocimiento efectivo&rdquo; de dicho hecho o, si lo tiene, act&uacute;a con diligencia para suprimir el enlace.
    </p><p class="article-text">
        Los tribunales aceptan que ese &ldquo;conocimiento efectivo&rdquo; se adquiera de diversas formas, pudiendo ser un email del afectado, un burofax o cualquier medio que acredite que se comunic&oacute; al administrador que en su web hab&iacute;a un enlace que derivaba a contenido il&iacute;cito o lesivo. Adem&aacute;s, no es ni siquiera necesaria esa comunicaci&oacute;n cuando es notorio que el contenido al que se deriva es il&iacute;cito, <strong>por ejemplo al enlazar a contenido que, manifiestamente, da&ntilde;a el honor de una persona.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, este a&ntilde;o, la pr&aacute;ctica de enlazar, embeber o la transclusi&oacute;n (incluir un documento o parte del mismo en otro documento) han dado mucho que hablar por dos sentencias europeas y, sobre todo, por el pol&eacute;mico nuevo art&iacute;culo 32.2 de la Ley de Propiedad Intelectual (el famoso 'canon AEDE'). Entonces, <strong>&iquest;cu&aacute;ndo se puede enlazar o embeber un v&iacute;deo sin miedo a las consecuencias?</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Las sentencias del Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea b&aacute;sicamente han establecido que al enlazar a un recurso disponible en internet <strong>no es necesario solicitar permiso a su titular de derechos</strong> siempre que se facilite el acceso al mismo &ldquo;mediante el mismo m&eacute;todo t&eacute;cnico utilizado originariamente&rdquo; ('streaming', descarga...) y &ldquo;que no se dirija a un p&uacute;blico nuevo o diferente al pretendido por el titular de derechos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, <strong>no podremos enlazar permitiendo la descarga de un archivo al que el propietario &uacute;nicamente permiti&oacute; disfrutar mediante 'streaming'</strong>, o haciendo que est&eacute; disponible abiertamente cuando inicialmente s&oacute;lo lo estaba para los suscriptores o abonados a una p&aacute;gina web. En esos casos, el enlace requerir&aacute; la autorizaci&oacute;n del titular de derechos. Por eso no tendremos problemas cuando insertemos en nuestra web un v&iacute;deo de YouTube autorizado que tenga habilitada la opci&oacute;n de embeber o cuando incluyamos un enlace hacia el mismo.
    </p><p class="article-text">
        El usuario medio de internet y <strong>los blogueros tampoco deben temer al 'canon AEDE'</strong>, no s&oacute;lo porque (por muchos motivos) su aplicaci&oacute;n es casi imposible, sino tambi&eacute;n porque &uacute;nicamente se aplica (sea lo que diantres sea) a los &ldquo;prestadores de servicios electr&oacute;nicos de agregaci&oacute;n de contenidos&rdquo;, y a la &ldquo;puesta a disposici&oacute;n del p&uacute;blico [...] de fragmentos no significativos de contenidos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, no habr&aacute; que pagar por enlazar a noticias, menos a&uacute;n cuando no se utilice ning&uacute;n elemento (como el titular) del art&iacute;culo enlazado. <strong>Podremos seguir incluyendo enlaces hacia las webs de los medios de comunicaci&oacute;n siempre que no seamos &ldquo;agregadores de contenidos&rdquo;</strong> o, si&eacute;ndolo, no reproduzcamos fragmentos del contenido original.
    </p><p class="article-text">
        Como resumen, y a pesar de que algunos auguran la muerte del enlace, <strong>podremos seguir enlazando con normalidad, sin tener que pagar a nadie</strong> a cualquier contenido disponible en internet, en abierto y que no sea flagrantemente il&iacute;cito. La inmensa mayor&iacute;a de los enlaces no se ver&aacute;n alterados por este cambio en la ley y las nuevas sentencias europeas, ya que las mismas &uacute;nicamente afectar&aacute;n a un reducido n&uacute;mero de p&aacute;ginas webs.
    </p><p class="article-text">
        -------------
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes utilizadas para este art&iacute;culo son propiedad, por orden de aparici&oacute;n, de <a href="http://www.flickr.com/photos/chrisdlugosz/3402955869" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Chris Dlugosz</a> y <a href="http://www.flickr.com/photos/thms/411770953" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Thomas van de Weerd</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andy Ramos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/ilegales/enlaces-tasa-google-canon-aede-leyes_132_4520168.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Nov 2014 10:37:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Enlazar no se va a acabar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tasa Google,Canon AEDE,Leyes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reconstruyendo el mal llamado "canon digital"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/ilegales/canon-digital-derechos-autor-descargas_132_4602527.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dccffc80-282a-494f-967c-08214b190d27_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La Ley de Propiedad Intelectual concede derechos exclusivos a los autores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El canon digital no existe. Al menos, no hay ninguna ley en la que se hable de ese concepto que, por cierto, en ninguna de sus acepciones del diccionario de la RAE coincide con el uso que se le suele dar. ¿Qué es entonces? ¿Cómo llamarlo? Derechos de autor, Ley de Propiedad Intelectual, explotación de las obras y otros conceptos legales son necesarios para reconstruir el mal llamado "canon digital".</p></div><p class="article-text">
        Afortunadamente, internet ha permitido que cualquier persona pueda publicar de forma sencilla y asequible cualquier tipo de informaci&oacute;n, ocasionando una revoluci&oacute;n en la manera en la que se emite y recibe la informaci&oacute;n. Esta democratizaci&oacute;n ha permitido conocer noticias y opiniones que, hasta ahora, estaban controladas por los escasos medios de comunicaci&oacute;n existentes, pero tambi&eacute;n ha ocasionado que determinadas noticias u opiniones no contrastadas, t&eacute;cnicamente no rigurosas o emitidas por personas no cualificadas proliferen con la misma repercusi&oacute;n medi&aacute;tica (o incluso mayor) que aquellas m&aacute;s precisas.
    </p><p class="article-text">
        Estamos en un momento de repensar los conceptos, desmontar falsos mitos y descubrir nuevas y <a href="http://blogs.elpais.com/verne/2014/09/todo-lo-que-llevas-haciendo-mal-toda-la-vida-.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mejores formas de hacer las cosas.</a> Por eso tambi&eacute;n es buen momento para <strong>redescubrir conceptos jur&iacute;dicos, desmontarlos y, sobre buenos cimientos, plantear alternativas</strong>. Como ya adivin&aacute;is, me estoy refiriendo a la ardua tarea de reconstrucci&oacute;n del <strong>mal llamado &ldquo;canon digital&rdquo;</strong>, para lo que <strong>pedir&eacute; al lector que olvide todo lo que sabe o ha o&iacute;do sobre &eacute;l</strong>, libere su mente de pol&eacute;micas, esl&oacute;ganes y malos ejemplos recurrentes (&ldquo;si grabo en un CD las fotos de la primera comuni&oacute;n de mi sobrino&hellip;&rdquo;) e intente ser anal&iacute;tico, porque s&oacute;lo sobre una buena base podremos encontrar modelos mejores que los sufridos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Para empezar, <strong>el &ldquo;canon digital&rdquo; no existe</strong>, es decir, no existe ninguna ley en la que se utilice el concepto como tal. Esto nos coloca en una buena posici&oacute;n, porque si jur&iacute;dicamente el &ldquo;canon digital&rdquo; no existe, el proceso de deconstrucci&oacute;n puede partir desde cero. A&uacute;n m&aacute;s, el t&eacute;rmino &ldquo;canon&rdquo; est&aacute; mal aplicado a este derecho, ya que ninguna de las <a href="http://lema.rae.es/drae/srv/search?id=2aviZKEFKDXX2Sr7hZvY" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acepciones </a>que ofrece la Real Academia Espa&ntilde;ola se adapta al mismo (suele estar asociado a un pago que se realiza a una Administraci&oacute;n P&uacute;blica por el disfrute de un bien p&uacute;blico).
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, partimos desde la nada.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La Ley de Propiedad Intelectual concede <strong>derechos exclusivos</strong> a los autores de obras originales y creativas durante un determinado periodo de tiempo. Esto implica que <strong>cualquier acto de explotaci&oacute;n de la obra</strong> (cualquier reproducci&oacute;n, distribuci&oacute;n, comunicaci&oacute;n p&uacute;blica o transformaci&oacute;n) <strong>debe estar autorizada por el autor</strong>. Este principio b&aacute;sico nos beneficia cuando somos autores de una fotograf&iacute;a, un art&iacute;culo o un dibujo y no queremos que reproduzcan, copien o exploten nuestro trabajo, pero nos entorpece un poco cuando queremos utilizar una obra creada por otro.
    </p><p class="article-text">
        Como en toda regla, <strong>hay excepciones</strong>. Este principio b&aacute;sico de exclusividad, que implica que, por ejemplo, cualquier reproducci&oacute;n deba estar autorizada por el autor, tiene ciertos l&iacute;mites, y gracias a ellos la <strong>ley permite realizar ciertas reproducciones</strong>, distribuciones o comunicaciones p&uacute;blicas sin autorizaci&oacute;n de los autores implicados <strong>siempre y cuando se realicen cumpliendo ciertos requisitos</strong>. Por tanto, podremos realizar reproducciones de obras sin contar con la autorizaci&oacute;n del autor siempre que cumplamos lo que, b&aacute;sicamente, establecen los art&iacute;culos 31 a 40 de la Ley de Propiedad Intelectual.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; el l&iacute;mite a los derechos de autor m&aacute;s significativo de los &uacute;ltimos a&ntilde;os es el del art&iacute;culo 31.2, que es el de <strong>copia privada</strong> (el cual, por cierto, no es un derecho propiamente dicho, sino un l&iacute;mite a los derechos de los autores), que permite a las personas f&iacute;sicas (nunca empresas) realizar reproducciones/copias de obras sin autorizaci&oacute;n, siempre que se cumplan cinco requisitos:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>La obra reproducida debe estar divulgada, es decir, no puede ser in&eacute;dita;</li>
                                    <li>La reproducci&oacute;n la debe realizar una persona f&iacute;sica para su uso privado (y para nada m&aacute;s ajeno a s&iacute; mismo);</li>
                                    <li>Se debe realizar sobre obras a las que se haya accedido legalmente (poco sentido tendr&iacute;a permitir hacer copias sobre ejemplares o emisiones ilegales);</li>
                                    <li>El resultado, es decir, la copia, no puede ser objeto de utilizaci&oacute;n colectiva ni lucrativa (porque ya no ser&iacute;a una &ldquo;copia privada&rdquo;, sino &ldquo;colectiva&rdquo;);</li>
                                    <li>Se tiene que compensar a los autores por esta p&eacute;rdida parcial de exclusividad.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        As&iacute;, &uacute;nicamente las copias que cumplan estos cinco requisitos ser&aacute;n legales y el resto simplemente ser&aacute;n reproducciones no amparadas por esta excepci&oacute;n y, por lo tanto, il&iacute;citas. Parece justo un sistema en el que el creador tiene un <strong>derecho exclusivo sobre su obra</strong>, pero <strong>con determinadas excepciones</strong> (justificadas por fines culturales, de acceso a la informaci&oacute;n o de privacidad &ndash; por la imposibilidad de controlar las copias privadas que se hacen en &aacute;mbitos dom&eacute;sticos) <strong>y que se compense al autor</strong> por esa p&eacute;rdida parcial de control sobre su obra.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Esa remuneraci&oacute;n es precisamente el canon digital: la &ldquo;compensaci&oacute;n equitativa por copia privada&rdquo;, como la defin&iacute;a el derogado art&iacute;culo 25 de la Ley de Propiedad Intelectual, un sistema que trataba de remunerar a autores y resto de titulares de derechos por las reproducciones privadas (que cumpl&iacute;an todos requisitos del art&iacute;culo 31.2) que realizamos los ciudadanos en nuestras casas.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, en este proceso de deconstrucci&oacute;n del concepto, vemos que esta compensaci&oacute;n <strong>no tiene por finalidad remunerar por la realizaci&oacute;n de copias il&iacute;citas</strong> (como recientemente ha aclarado <a href="http://curia.europa.eu/jcms/upload/docs/application/pdf/2014-04/cp140058es.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea</a>), <strong>y no da por hecho que todos vayamos a delinquir</strong> (como incluso <a href="http://www.theinquirer.es/2008/03/02/eurodiputado_del_pp_anima_a_descargar_canciones_de_internet.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha llegado a afirmar alg&uacute;n pol&iacute;tico</a>), porque su objetivo no es compensar por las copias ilegales, sino por las &ldquo;privadas&rdquo; legalmente realizadas (que limitan un derecho exclusivo de una persona).
    </p><p class="article-text">
        El gran problema ha sido la desinformaci&oacute;n (la propia <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Canon_por_copia_privada_(Espa%C3%B1a)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrada de la Wikipedia</a> tiene errores t&eacute;cnicos) y <a href="http://www.interiuris.com/blog/?p=442" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la forma irracional de ordenar esta compensaci&oacute;n</a>, que ha hecho que <strong>pasemos de un sistema con pocos criterios objetivos y ponderadores</strong> que pod&iacute;a afectar, sobre todo, a empresas y aut&oacute;nomos, a otro sistema (el actual) in&eacute;dito en Europa y <strong>a&uacute;n m&aacute;s &ldquo;indiscriminado&rdquo; que al anterior</strong>. Este nuevo r&eacute;gimen de compensaci&oacute;n no se aplica a los soportes y dispositivos grabadores que adquirimos regularmente, sino sobre los Presupuestos Generales del Estado, haciendo que se repercuta sobre todos los ciudadanos y no &uacute;nicamente sobre aquellos que hacen copias.
    </p><p class="article-text">
        Partiendo de la base de que creo que es <strong>justo compensar a quien pierde cierta exclusividad sobre su obra</strong>, la clave est&aacute; en analizar sobre qu&eacute; se debe establecer esta compensaci&oacute;n, la cuant&iacute;a de la misma, qui&eacute;n deber&aacute; hacer frente a dicha remuneraci&oacute;n y qu&eacute; criterios se utilizar&aacute;n para hacer m&aacute;s equilibrado y justo este sistema, sabiendo que <strong>es la menos mala de todas las posibles soluciones</strong>.
    </p><p class="article-text">
        -------------------------------------------------------
    </p><p class="article-text">
        Las imagenes de este art&iacute;culo son propiedad, por orden de aparici&oacute;n, de <a href="https://www.flickr.com/photos/mulad/285455030" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Michael Hicks</a>, <a href="https://www.flickr.com/photos/indi/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Indi Samarajiva</a> y <a href="https://www.flickr.com/photos/spcbrass/2283908075" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Shawn Carpenter</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andy Ramos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/ilegales/canon-digital-derechos-autor-descargas_132_4602527.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Oct 2014 08:15:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Reconstruyendo el mal llamado "canon digital"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Canon digital]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Tienes una idea? Antes de montar una 'startup' o una 'app', recuerda protegerla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/ilegales/proteccion-juridica-apps_132_4668522.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/883e14b6-4b49-453d-97ce-e83991cb3dd7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Antes de lanzar una &#039;app&#039; corremos el riesgo de que un competidor con más recursos acceda antes al mercado."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el creciente mercado de las aplicaciones móviles, los emprendedores y 'startups' no deben olvidar la protección de elementos intangibles sobre los que desarrollan sus productos, como la marca, el código o la idea en sí.</p></div><p class="article-text">
        Desde que la App Store de Apple se lanzase en 2008, el mercado de las aplicaciones m&oacute;viles se ha desarrollado sorprendentemente en todo el mundo. Aunque desde hace m&aacute;s de 10 a&ntilde;os existen las PDAs (a&uacute;n recuerdo mi primera agenda personal, una <a href="http://old-organizers.com/MorePicts/MP377.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Olivetti daVinci</a> que serv&iacute;a para poco m&aacute;s que presumir delante de tus amigos, con la esperanza de que ninguno te preguntase qu&eacute; hac&iacute;a el cacharro) y algunos tel&eacute;fonos casi inteligentes, los consumidores no utiliz&aacute;bamos de forma masiva aplicaciones m&oacute;viles por la fragmentaci&oacute;n y poca accesibilidad de este mercado. Hoy en d&iacute;a, <strong>lo &uacute;nico que se necesita para entrar en este sector es una idea y algunos fondos para ejecutarla.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Numerosos informes y estudios est&aacute;n viendo este nuevo mercado de las 'apps' como la principal salida para la crisis, animando a j&oacute;venes y reci&eacute;n licenciados a que apuesten por el emprendimiento y por este nuevo sector de costes moderados, gran incertidumbre, pero potenciales beneficios. Sin embargo, <strong>Espa&ntilde;a a&uacute;n debe desarrollar tejido empresarial y una mentalizaci&oacute;n colectiva</strong> que prepare a estos nuevos empresarios en su aventura, para que sean conscientes de los riesgos, puedan valorarlos y as&iacute; anticipar posibles contratiempos.
    </p><p class="article-text">
        Una de las grandes diferencias entre EE.UU. y nuestro pa&iacute;s es que, all&iacute;, los emprendedores tienen muy presente desde la concepci&oacute;n de la idea de negocio que estamos en una econom&iacute;a digital que negocia a impulso de 'bits', en la que el valor de una compa&ntilde;&iacute;a son sus datos e informaci&oacute;n, por lo que <strong>la protecci&oacute;n de los intangibles de la empresa debe estar en su ADN</strong>. Desgraciadamente, en nuestro pa&iacute;s a&uacute;n existe la mentalidad de acudir al abogado de forma reactiva cuando existe un problema, cuando lo recomendable es confiar en &eacute;l para proteger, desde el inicio, todos los activos intangibles de la empresa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Lo primero, <strong>es importante recordar que las ideas no son protegibles</strong>, por lo que en el momento en el que le contemos a cualquier persona nuestra idea de negocio o de 'app', estaremos poniendo en potencial peligro cualquier novedad que esta pudiese tener. La propiedad intelectual protege la forma en la que se expresa o desarrolla una idea, pero no esta en s&iacute;. Por tanto, <strong>no es posible monopolizar ideas de 'apps' </strong>(para guardar recetas de cocina, para recordar datos o informaci&oacute;n, para realizar actividad f&iacute;sica, etc.), ya que en nuestra econom&iacute;a de libre mercado cualquier competidor podr&aacute; tomar esa idea y desarrollarla de forma diferente.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, si queremos proteger una idea de negocio, <strong>tendremos que mantenerla en secreto</strong> (no divulgando informaci&oacute;n relevante, exigiendo la firma de acuerdos de confidencialidad, etc.) y divulgarla una vez que dicho desarrollo est&eacute; realizado. Si anunciamos la idea innovadora antes de que la 'app' est&eacute; terminada, <strong>corremos el riesgo de que un competidor con m&aacute;s recursos acceda antes al mercado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;, de entre todos estos activos, <strong>la marca es el m&aacute;s importante</strong>, sobre todo por la necesidad de diferenciarse en un mercado inmenso (s&oacute;lo en la App Store de Apple &ndash; con la que, por cierto, al ser ciertamente gen&eacute;rica, <a href="http://www.theregister.co.uk/2013/01/03/apple_loses_round_to_amazon_in_app_store_dispute/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha tenido problemas</a> de marcas la empresa de Cupertino - hay m&aacute;s de 1.200.000 aplicaciones m&oacute;viles que competir&aacute;n con la nuestra). En muchas ocasiones, <strong>los emprendedores deciden apostar por denominaciones gen&eacute;ricas</strong> o descriptivas de su producto para ayudar a su posicionamiento (SEO o SEM), sin caer en la cuenta de que dif&iacute;cilmente van a poder distinguir su producto del de sus competidores (por ejemplo, en Google Play hay una decena de aplicaciones que se denominan &ldquo;avisador&rdquo; o &ldquo;detector de radares&rdquo;).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Por ello, <strong>es fundamental que el emprendedor apueste por una denominaci&oacute;n que le pueda distinguir en el mercado</strong> y que sea lo m&aacute;s arbitraria y 'de fantas&iacute;a' posible (es decir, que no signifique nada y que no existiese anteriormente, como WhatsApp o Spotify). Adem&aacute;s, <strong>deber&aacute; comprobar si dicha denominaci&oacute;n est&aacute; disponible en la Oficina Espa&ntilde;ola de Patentes y Marcas</strong> - OEPM (para una marca nacional) - o en la Oficina de Armonizaci&oacute;n del Mercado Interior &ndash; OAMI (para una marca comunitaria) -, ya que el registro es necesario como normal general para la protecci&oacute;n de la misma.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, como el n&uacute;cleo del negocio ser&aacute; esa 'app' (la cual no deja de ser un 'software'), es muy importante tambi&eacute;n<strong> explotar de forma correcta dicho c&oacute;digo inform&aacute;tico</strong> y otros elementos creativos del mismo (fotograf&iacute;as, v&iacute;deos, gr&aacute;ficos, textos, etc.). A diferencia de las marcas, las obras literarias, art&iacute;sticas o cient&iacute;ficas no necesitan inscribirse en ning&uacute;n registro para estar protegidas (aunque es recomendable en caso de plagio), sino que la Ley de Propiedad Intelectual las protege desde el mismo momento en el que son creadas. As&iacute;, el titular de derechos de esa imagen, c&oacute;digo o interfaz gr&aacute;fico, tendr&aacute; derechos exclusivos en todo el mundo, pudiendo exigir la paralizaci&oacute;n de cualquier uso no autorizado de sus obras.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Sin embargo, los problemas suelen estar aqu&iacute; por una incorrecta cadena de cesiones de las obras creadas. Es frecuente que al desarrollar una aplicaci&oacute;n, un joven emprendedor o una 'startup' tiren de amigos y contactos para realizar determinados elementos de la misma, pidi&eacute;ndole a un conocido que escriba el c&oacute;digo o parte del mismo, a otro el dise&ntilde;o gr&aacute;fico y a un tercero la grabaci&oacute;n de v&iacute;deos. Todo ello sin contrato, sin cesiones de derechos y, si no hay demasiado recursos, incluso sin retribuir. Por eso <strong>es importante saber que la Ley de Propiedad Intelectual exige que toda cesi&oacute;n de derechos se realice por escrito</strong>, ya que si no se cumple este formalismo, el emprendedor va a poder explotar dichas obras y prestaciones de forma limitada.
    </p><p class="article-text">
        La innovaci&oacute;n est&aacute; en el ADN de los emprendedores y de los desarrolladores inform&aacute;ticos, pero no siempre lo est&aacute; la protecci&oacute;n de los activos intangibles que generan. Por eso, a la hora de desarrollar una 'app' para m&oacute;viles o tabletas, es fundamental analizar cuestiones de propiedad intelectual, marcas, dise&ntilde;o industrial, patentes, secreto industrial y de protecci&oacute;n de datos de car&aacute;cter personal, <strong>para minimizar los riesgos legales y maximizar la rentabilizaci&oacute;n de la inversi&oacute;n realizada</strong>. As&iacute;, los cimientos del proyecto ser&aacute;n mucho m&aacute;s s&oacute;lidos y su posible &eacute;xito ser&aacute; tambi&eacute;n mayor.
    </p><p class="article-text">
        -------------------------------------
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes utilizadas para este art&iacute;culo son propiedad, por orden de aparici&oacute;n, de <a href="https://www.flickr.com/photos/stevendepolo/3517227492" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Steven Depolo</a>, <a href="https://www.flickr.com/photos/heisenbergmedia/8417742500" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Heisenberg Media</a> y <a href="https://www.flickr.com/photos/br1dotcom/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bruno Cordioli</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andy Ramos]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Sep 2014 06:58:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Tienes una idea? Antes de montar una 'startup' o una 'app', recuerda protegerla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Startups]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Andy Ramos]]></title>
      <link><![CDATA[http://www.eldiario.es/autores/andy_ramos/]]></link>
      <description><![CDATA[]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andy Ramos]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Sep 2014 18:22:37 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Andy Ramos]]></media:title>
    </item>
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