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    <title><![CDATA[elDiario.es - José F. Arozena]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose_f_arozena/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José F. Arozena]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La ciencia abre una vía bajo Puerto Naos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/ciencia-abre-via-puerto-naos_129_13300738.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fa9c153d-74b7-415b-b9dc-e1cbf7b10083_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ciencia abre una vía bajo Puerto Naos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - El Instituto Eduardo Torroja del CSIC prueba en La Palma una técnica de despresurización del terreno que no solo reduce el CO₂ en un edificio piloto, sino también en su entorno. La actuación, liderada por Borja Frutos Vázquez, convierte un problema invisible en una infraestructura medible, escalable y esperanzadora</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Tubería para evacuar gases en edificios de Puerto Naos. BORJA FRUTOS VÁZQUEZ/CSIC"
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                Tubería para evacuar gases en edificios de Puerto Naos. BORJA FRUTOS VÁZQUEZ/CSIC                            </span>
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        Durante a&ntilde;os, Puerto Naos ha vivido pendiente de un enemigo que no se ve. No tiene color, no hace ruido, no deja una marca directa en las fachadas. Pero condiciona cada puerta cerrada, cada local sin abrir, cada vivienda a la que se vuelve con prudencia o a la que todav&iacute;a no se puede volver. El di&oacute;xido de carbono de origen volc&aacute;nico ha sido, desde la erupci&oacute;n del Tajogaite, una de las heridas m&aacute;s persistentes de La Palma: una amenaza silenciosa que no destruy&oacute; las casas, pero s&iacute; suspendi&oacute; su uso.
    </p><p class="article-text">
        La novedad es que, por primera vez, el relato empieza a cambiar de verbo. Durante mucho tiempo, la palabra principal fue medir. Medir concentraciones. Medir ox&iacute;geno. Medir riesgos. Medir, en definitiva, para decidir si una zona pod&iacute;a abrirse o deb&iacute;a seguir cerrada. Ahora aparece otra palabra: extraer. No esperar a que el gas desaparezca, sino intervenir sobre el camino que sigue desde el subsuelo hasta los edificios.
    </p><p class="article-text">
        Eso es lo que ha ensayado el Instituto de Ciencias de la Construcci&oacute;n Eduardo Torroja, del CSIC, en un edificio piloto de la calle Guzm&aacute;n P&eacute;rez P&eacute;rez, n&uacute;mero 3, en Puerto Naos. La idea parece sencilla cuando se cuenta, pero no lo es: crear una depresi&oacute;n controlada bajo el edificio para que el gas deje de entrar por donde no debe y salga por donde se le ordena. En vez de permitir que el CO&#8322; encuentre fisuras, c&aacute;maras, garajes o plantas bajas, se le ofrece una v&iacute;a preferente, captada mediante arquetas de succi&oacute;n y conducida al exterior hacia una zona no habitada.
    </p><p class="article-text">
        La t&eacute;cnica no nace de la improvisaci&oacute;n. Procede de la experiencia acumulada en la mitigaci&oacute;n del rad&oacute;n, otro gas del terreno que plantea problemas de salubridad en edificios. El salto de La Palma consiste en aplicar esa l&oacute;gica constructiva, ya contrastada en otro &aacute;mbito, a un escenario volc&aacute;nico singular: no un gas radiactivo que se infiltra de forma difusa en una vivienda, sino un flujo de CO&#8322; post-eruptivo, persistente, irregular y condicionado por un subsuelo que mezcla coladas, rellenos, excavaciones y fracturas.
    </p><p class="article-text">
        El responsable cient&iacute;fico que est&aacute; dando forma a esta soluci&oacute;n es Borja Frutos V&aacute;zquez, doctor arquitecto por la Universidad Polit&eacute;cnica de Madrid, especialista en habitabilidad, salubridad y protecci&oacute;n frente al rad&oacute;n en la edificaci&oacute;n. Frutos pertenece al Instituto Eduardo Torroja, dentro del grupo de Sistemas Constructivos y Habitabilidad en la Edificaci&oacute;n, y su perfil explica bien por qu&eacute; esta actuaci&oacute;n es distinta. No se trata solo de volcanolog&iacute;a, ni solo de emergencias, ni solo de arquitectura. Est&aacute; justo en la intersecci&oacute;n: c&oacute;mo se comporta un gas en el terreno, c&oacute;mo entra en una construcci&oacute;n y c&oacute;mo puede modificarse el edificio para que deje de ser una trampa.
    </p><p class="article-text">
        El sistema instalado en Puerto Naos tiene una escala casi dom&eacute;stica si se compara con la magnitud del problema. Cuatro arquetas de succi&oacute;n bajo la losa del garaje. Dos extractores de 80 vatios. Una tuber&iacute;a exterior que, de forma provisional, evacua el gas hacia Playa Chica, en un punto no habitado. Nada en esa descripci&oacute;n suena grandilocuente. Y, sin embargo, ah&iacute; est&aacute; precisamente la fuerza del ensayo: con una intervenci&oacute;n relativamente contenida, dise&ntilde;ada tras ensayos de conectividad y permeabilidad del terreno, se ha conseguido alterar el comportamiento del gas no solo dentro del edificio tratado, sino tambi&eacute;n en el entorno.
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                Tubería para evacuar gases en edificios de Puerto Naos. BORJA FRUTOS VÁZQUEZ/CSIC                            </span>
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        Los resultados conocidos son relevantes. La reducci&oacute;n de CO&#8322; en el edificio piloto y en inmuebles colindantes se sit&uacute;a entre el 80% y el 90%. En edificios situados hasta unos 50 metros, los descensos rondan el 40% o el 50%. La cifra importa por dos razones. La primera es obvia: bajar esas concentraciones acerca la posibilidad de recuperar espacios. La segunda es m&aacute;s interesante: el sistema estaba pensado para actuar sobre un edificio, no sobre una peque&ntilde;a porci&oacute;n urbana. Que su efecto se extienda decenas de metros sugiere que el subsuelo de Puerto Naos no se comporta como una suma de parcelas aisladas, sino como una red de caminos preferentes.
    </p><p class="article-text">
        Esa conclusi&oacute;n obliga a una lectura prudente, pero optimista. Prudente, porque el terreno volc&aacute;nico no es homog&eacute;neo. Donde hay una colada, un relleno, una excavaci&oacute;n antigua o una discontinuidad, el gas puede circular de manera distinta. Un mismo sistema puede funcionar de forma excelente en un punto y de manera m&aacute;s limitada en otro. Optimista, porque por primera vez hay una herramienta que no se limita a convivir con el problema, sino que lo modifica.
    </p><p class="article-text">
        La actuaci&oacute;n tiene adem&aacute;s un valor pol&iacute;tico y social que conviene no esconder. Puerto Naos y La Bombilla no son solo dos lugares afectados por un fen&oacute;meno f&iacute;sico. Son comunidades interrumpidas. Detr&aacute;s de cada sensor hay una familia, un negocio, una comunidad de propietarios, un garaje, una farmacia, un restaurante, una persiana que quiz&aacute; pueda volver a levantarse. La ciencia, en este caso, no opera en un laboratorio abstracto. Opera bajo el suelo de una calle concreta, en una isla concreta, con vecinos que llevan a&ntilde;os aprendiendo una palabra, ppm, que nunca debieron necesitar.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; entra tambi&eacute;n la coordinaci&oacute;n institucional. El proyecto cuenta con la financiaci&oacute;n del Instituto Geogr&aacute;fico Nacional y del Cabildo de La Palma, y se desarrolla en un marco de cooperaci&oacute;n con el Comisionado Especial para la Reconstrucci&oacute;n de La Palma, encabezado por H&eacute;ctor Izquierdo Triana. Lo importante no es solo que participen varias administraciones, sino que cada una aporte una pieza diferente: vigilancia cient&iacute;fica, emergencia, ingenier&iacute;a, conocimiento constructivo, financiaci&oacute;n y capacidad de convertir un piloto en una actuaci&oacute;n replicable.
    </p><p class="article-text">
        El Comisionado ha insistido en una idea que merece atenci&oacute;n: La Palma puede convertirse en un referente internacional en la gesti&oacute;n de emergencias volc&aacute;nicas si logra transformar una crisis prolongada en conocimiento &uacute;til. La frase podr&iacute;a sonar solemne si no hubiera detr&aacute;s datos, sensores, tuber&iacute;as y vecinos esperando. Pero los hay. La isla ya dispone de una red densa de vigilancia de gases, con sensores interiores y exteriores, protocolos de respuesta y seguimiento continuo. El paso que ahora se ensaya es el siguiente: de la vigilancia a la mitigaci&oacute;n activa.
    </p><p class="article-text">
        Ese cambio es decisivo. Monitorizar sirve para saber d&oacute;nde estamos. Mitigar sirve para movernos. Durante a&ntilde;os, el gran avance consisti&oacute; en saber con m&aacute;s precisi&oacute;n qu&eacute; viviendas pod&iacute;an usarse y cu&aacute;les no. Ahora la pregunta cambia: qu&eacute; se puede hacer para que una vivienda deje de estar afectada. Es una diferencia peque&ntilde;a en apariencia y enorme en la pr&aacute;ctica. La primera pregunta clasifica el da&ntilde;o. La segunda intenta repararlo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tubería para evacuar gases en edificios de Puerto Naos. BORJA FRUTOS VÁZQUEZ/CSIC                            </span>
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        La soluci&oacute;n global, sin embargo, no ser&aacute; tan simple como multiplicar por cien el sistema piloto. El propio dise&ntilde;o t&eacute;cnico apunta a una estrategia m&aacute;s compleja: analizar cada edificio, adaptar la soluci&oacute;n a su cimentaci&oacute;n y a su contacto con el terreno, crear una red exterior de colectores y conducir el gas hacia zonas no habitadas. Despu&eacute;s vendr&aacute; otra cuesti&oacute;n, todav&iacute;a m&aacute;s ambiciosa: qu&eacute; hacer con ese CO&#8322;. Las opciones van desde la diluci&oacute;n controlada hasta posibles usos industriales o sistemas de purificaci&oacute;n. La imagen final se parece menos a un remedio provisional y m&aacute;s a una infraestructura urbana subterr&aacute;nea, pensada para convivir con una desgasificaci&oacute;n que puede durar a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La licitaci&oacute;n de una nueva intervenci&oacute;n de succi&oacute;n en Playa Chica, una de las zonas de mayor afecci&oacute;n, ser&aacute; una prueba importante. Si confirma los resultados, Puerto Naos pasar&aacute; de tener un &eacute;xito localizado a disponer de un modelo t&eacute;cnico. Y un modelo t&eacute;cnico, cuando funciona, permite planificar: d&oacute;nde perforar, cu&aacute;nto extraer, c&oacute;mo canalizar, qu&eacute; zonas priorizar, qu&eacute; edificios recuperar antes y con qu&eacute; garant&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Conviene, aun as&iacute;, evitar dos errores. El primero ser&iacute;a presentar esta actuaci&oacute;n como una varita m&aacute;gica. No lo es. Los gases volc&aacute;nicos siguen ah&iacute;, el origen profundo del CO&#8322; no desaparece porque se instale un extractor, y la seguridad debe seguir dependiendo de datos continuos y criterios de salud p&uacute;blica. El segundo error ser&iacute;a minimizar el avance. Porque en una crisis larga, donde cada demora desgasta la confianza, demostrar que una intervenci&oacute;n f&iacute;sica reduce el problema es mucho m&aacute;s que un buen resultado t&eacute;cnico. Es una se&ntilde;al de direcci&oacute;n.
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                Tubería para evacuar gases en edificios de Puerto Naos. BORJA FRUTOS VÁZQUEZ/CSIC                            </span>
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        La ciencia p&uacute;blica suele ser menos vistosa que la cat&aacute;strofe. No tiene la fuerza visual de una colada avanzando ni la &eacute;pica inmediata de una evacuaci&oacute;n. Trabaja despu&eacute;s, cuando las c&aacute;maras se han ido y quedan los problemas dif&iacute;ciles: los que no se resuelven con una obra r&aacute;pida ni con una declaraci&oacute;n optimista. En Puerto Naos, el Instituto Eduardo Torroja est&aacute; haciendo precisamente eso: convertir conocimiento acumulado en una soluci&oacute;n concreta para un lugar concreto.
    </p><p class="article-text">
        La Palma no necesitaba otra promesa. Necesitaba una t&eacute;cnica que pudiera medirse. Y eso es lo que empieza a tener. Cuatro arquetas, dos extractores, una tuber&iacute;a y una idea poderosa: si no podemos impedir que el volc&aacute;n respire bajo tierra, al menos podemos aprender a conducir ese aliento lejos de las casas. A veces, la reconstrucci&oacute;n no empieza levantando muros, sino cambiando la presi&oacute;n del aire bajo nuestros pies.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José F. Arozena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/ciencia-abre-via-puerto-naos_129_13300738.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2026 11:01:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ciencia abre una vía bajo Puerto Naos]]></media:title>
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      <title><![CDATA[El calor que La Palma lleva debajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad/calor-palma-lleva-debajo_1_13263416.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ba87f5e2-12a2-4541-b68b-8314a1b0d51f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El calor que La Palma lleva debajo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tenerife ya perfora en busca de energía geotérmica y La Palma aspira a ser la siguiente isla en intentarlo. La oportunidad es real. También lo son los riesgos, las dudas sobre el modelo de explotación y la pregunta de si el beneficio quedará en la isla o solo pasará por ella</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Volcán Tajogaite. JOSÉ F. AROZENA                            </span>
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        En Santa Cruz de La Palma, durante dos d&iacute;as de mayo, el vocabulario habitual de la energ&iacute;a cambi&oacute; de registro. Nada de placas solares, molinos, facturas o apagones. Las jornadas sobre geotermia celebradas en el Espacio Cultural CajaCanarias pusieron en el centro una palabra antigua y casi volc&aacute;nica: calor. No el del verano ni el de una caldera, sino el calor profundo de la isla: ese que no se ve, no hace ruido y, si se encuentra en las condiciones adecuadas, puede convertirse en electricidad estable a cualquier hora del d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La imagen m&aacute;s eficaz no fue una diapositiva. Fue una idea: Canarias puede dejar de mirar al petr&oacute;leo que llega en barco y empezar a mirar al suelo que pisa. Pero conviene no confundir esperanza con propaganda. La geotermia no es magia; es ciencia, ingenier&iacute;a, dinero, permisos, riesgo geol&oacute;gico y paciencia administrativa. Es, en t&eacute;rminos m&aacute;s sencillos, intentar acertar d&oacute;nde late una vena caliente a dos o tres kil&oacute;metros bajo una monta&ntilde;a. Si se acierta, la isla gana una fuente de energ&iacute;a firme. Si se falla, el agujero cuesta millones y no produce nada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una postal limpia con motor de gasoil</strong>
    </p><p class="article-text">
        Canarias lleva d&eacute;cadas viviendo una contradicci&oacute;n dif&iacute;cil de explicar. Tiene sol, viento, volcanes y una conciencia ambiental creciente, pero su sistema energ&eacute;tico sigue atado a combustibles f&oacute;siles importados. Joaqu&iacute;n Gurriar&aacute;n, director de DISA Renovables, puso sobre la mesa el n&uacute;mero que resume el problema: el archipi&eacute;lago depende todav&iacute;a en torno a un 80% de energ&iacute;a f&oacute;sil. En 1990 las islas emit&iacute;an aproximadamente nueve millones de toneladas de CO&#8322;; hoy rondan los 13 millones. El discurso habla de transici&oacute;n; la realidad f&iacute;sica sigue llegando al muelle en forma de combustible.
    </p><p class="article-text">
        En electricidad algo se ha avanzado, pero la distancia con la Pen&iacute;nsula sigue siendo enorme. Red El&eacute;ctrica situ&oacute; la cuota renovable canaria en 2025 en el 22,7%, frente al 55,5% del conjunto de Espa&ntilde;a. La diferencia no es un matiz estad&iacute;stico: es la distancia entre un sistema que puede apoyarse en una red continental y otro formado por islas el&eacute;ctricas peque&ntilde;as, fr&aacute;giles y caras de gestionar. La Palma, adem&aacute;s, fue en 2024 una de las islas con menor proporci&oacute;n de generaci&oacute;n renovable del archipi&eacute;lago.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; aparece la geotermia como pieza de otro tipo. Una placa solar trabaja cuando hay sol; un aerogenerador, cuando hay viento. La geotermia, si el yacimiento responde, puede trabajar las veinticuatro horas. No viene a sustituir a la fotovoltaica ni a la e&oacute;lica; viene a darles estabilidad y completar una arquitectura energ&eacute;tica que hoy sigue siendo reh&eacute;n del barco de combustible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El primer pinchazo: Vilaflor</strong>
    </p><p class="article-text">
        La intervenci&oacute;n m&aacute;s esperada fue la de Gurriar&aacute;n, y su valor no estuvo solo en lo que cont&oacute; sino en el momento: por primera vez Canarias no hablaba de geotermia profunda como posibilidad futura, sino como obra en marcha. En Vilaflor, Tenerife, la perforaci&oacute;n ya est&aacute; en curso con el objetivo de alcanzar unos tres kil&oacute;metros de profundidad para comprobar si existe agua y temperatura suficientes para producir electricidad. La meta t&eacute;cnica m&iacute;nima se sit&uacute;a por encima de 150 grados, aunque la rentabilidad mejora notablemente cuando el recurso se acerca a los 250.
    </p><p class="article-text">
        Los n&uacute;meros dan una idea del tama&ntilde;o de la apuesta. Cada sondeo puede rondar los diez millones de euros, y la movilizaci&oacute;n inicial de maquinaria puede superar los dos millones. Cuando la perforadora est&aacute; en obra, el coste operativo se aproxima a los 100.000 euros diarios. Una parada por un permiso que no llega o una pieza retenida en la aduana no es una molestia burocr&aacute;tica; es una factura capaz de comerse en una semana lo que un ayuntamiento peque&ntilde;o invierte en varios proyectos. En esa dimensi&oacute;n se entiende por qu&eacute; la geotermia profunda no despega solo con buenas intenciones.
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            <span class="title">
                En la imagen, los técnicos de Sodepal hacen medidas de geotermia.                            </span>
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        El programa p&uacute;blico de ayudas ha sido decisivo. El IDAE asign&oacute; a Canarias 106 millones de euros para impulsar los primeros sondeos de geotermia profunda en Espa&ntilde;a. El ecosistema t&eacute;cnico del proyecto es internacional: empresas saud&iacute;es, brit&aacute;nicas, supervisores de Nueva Zelanda, equipos islandeses. En la charla se habl&oacute; de m&aacute;s de veinte nacionalidades operando alrededor de una misma perforaci&oacute;n. La geotermia, vista desde fuera, parece un agujero en el suelo. Vista desde dentro, se parece m&aacute;s a una torre de control.
    </p><p class="article-text">
        La t&eacute;cnica que lo hace posible es tan exigente como discreta. La broca tric&oacute;nica no corta la roca como un cuchillo corta pan: la machaca y la desgasta mientras el sistema evac&uacute;a los materiales hacia la superficie. El sondeo de Vilaflor, seg&uacute;n explic&oacute; Gurriar&aacute;n, rondaba los 403 metros en el momento de las jornadas. La idea es bajar en vertical, proteger los acu&iacute;feros mediante encamisado y cementaci&oacute;n hasta aproximadamente 1.100 metros, y despu&eacute;s dirigir el pozo en diagonal hasta un kil&oacute;metro horizontal. No se trata de clavar una pajita recta en un vaso, sino de introducir una sonda que se desv&iacute;a para buscar el punto exacto sin da&ntilde;ar lo que atraviesa.
    </p><p class="article-text">
        La protecci&oacute;n del agua fue uno de los asuntos m&aacute;s delicados de las jornadas. Cada sondeo puede necesitar hasta 40.000 metros c&uacute;bicos de agua para refrigerar y estabilizar el pozo. En una isla con estr&eacute;s h&iacute;drico, esa cifra suena alarmante. DISA respondi&oacute; que el sistema recupera y reutiliza buena parte del agua, e incluso afirm&oacute; devolver al sistema m&aacute;s de la consumida. Esa afirmaci&oacute;n merece seguimiento y datos p&uacute;blicos. La direcci&oacute;n es correcta, pero no basta con decirlo: habr&aacute; que medirlo y publicarlo. An&eacute;cdotas contadas durante la charla ilustran la dificultad de la operaci&oacute;n: una broca rota en los primeros 260 metros por la dureza del terreno; una pieza de diez kilos averiada que oblig&oacute; a enviar a alguien a Italia a buscarla. En una obra que cuesta 100.000 euros diarios, una caja extraviada deja de ser una caja.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Palma mira a 2027</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s importante para La Palma lleg&oacute; casi como una fecha escrita en l&aacute;piz: si las previsiones se cumplen, DISA quiere empezar el primer sondeo en la isla durante el primer trimestre de 2027. Antes presentar&aacute; los resultados de Tenerife. Despu&eacute;s vendr&iacute;a La Palma, con el objetivo de tener datos suficientes para cumplir el calendario de las ayudas y presentar resultados en 2028.
    </p><p class="article-text">
        Conviene decirlo con claridad para no fabricar frustraci&oacute;n: esa fecha no significa que vaya a levantarse una central. Una cosa es perforar y otra muy distinta es explotar. Primero hay que demostrar que existen temperatura, agua, presi&oacute;n, permeabilidad y caudal suficientes. Luego viene tramitar, financiar, dise&ntilde;ar, conectar a red y fijar un r&eacute;gimen econ&oacute;mico. El inter&eacute;s de La Palma, sin embargo, es evidente. Tras la erupci&oacute;n del Tajogaite, la isla conoce mejor que nadie la fuerza del subsuelo. La paradoja es casi literaria: lo que destruy&oacute; casas y fincas tambi&eacute;n record&oacute; que bajo la isla hay energ&iacute;a. La geotermia no compensa una tragedia, pero puede convertir una herida geol&oacute;gica en una pol&iacute;tica de futuro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sodepal y el estetoscopio del subsuelo</strong>
    </p><p class="article-text">
        El segundo protagonista de las jornadas fue Sodepal, la empresa p&uacute;blica del Cabildo de La Palma, que introduce una variable clave en el debate: el control p&uacute;blico del conocimiento. Sodepal obtuvo derechos sobre 33 cuadr&iacute;culas en zonas de alto inter&eacute;s cient&iacute;fico, en los &aacute;mbitos de Mazo y Punta Sur, entre Villa de Mazo y Fuencaliente. En los &uacute;ltimos meses ha impulsado trabajos de exploraci&oacute;n superficial para decidir d&oacute;nde conviene arriesgar el sondeo.
    </p><p class="article-text">
        La visita de campo del d&iacute;a 29 mostr&oacute; una de esas estaciones magnetotel&uacute;ricas en el Refugio de El Pilar. Para quien no est&eacute; familiarizado con el t&eacute;rmino: es como ponerle un estetoscopio el&eacute;ctrico a la monta&ntilde;a. Los equipos miden variaciones naturales de los campos el&eacute;ctrico y magn&eacute;tico de la Tierra; con esos datos, los t&eacute;cnicos construyen modelos de resistividad del subsuelo. Las zonas alteradas por fluidos calientes se comportan de manera distinta a la roca seca. No es una radiograf&iacute;a perfecta, pero reduce el margen de error. Y en geotermia reducir el riesgo equivale a ahorrar millones.
    </p><p class="article-text">
        La escena ten&iacute;a m&aacute;s importancia pol&iacute;tica de la que parec&iacute;a: cables extendidos sobre el terreno, sensores colocados con paciencia, t&eacute;cnicos pendientes de se&ntilde;ales que el ojo humano nunca ver&iacute;a. Un equipo local form&aacute;ndose, midiendo y acumulando datos evita que La Palma dependa solo de informes ajenos. Si el conocimiento lo producen otros, la isla negocia peor. Si lo produce tambi&eacute;n la isla, negocia mejor. Sodepal no est&aacute; solo buscando calor; est&aacute; construyendo capacidad p&uacute;blica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Joaquín Gurriarán, director de DISA Renovables, durante su intervención en las jornadas sobre geotermia."
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            <span class="title">
                Joaquín Gurriarán, director de DISA Renovables, durante su intervención en las jornadas sobre geotermia.                            </span>
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        <strong>El modelo: qui&eacute;n gana si hay &eacute;xito</strong>
    </p><p class="article-text">
        En las jornadas, y especialmente en conversaciones de pasillo, algunos asistentes plantearon dudas sobre el modelo privado de explotaci&oacute;n y sobre determinados socios internacionales. Es una cr&iacute;tica que debe formularse con precisi&oacute;n. Que una empresa sea islandesa, brit&aacute;nica, saud&iacute; o canaria no la hace mejor ni peor por origen. Lo relevante es su experiencia t&eacute;cnica, su transparencia y las garant&iacute;as que ofrece a un territorio peque&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Reykjav&iacute;k Geothermal, presente en el ecosistema del proyecto tinerfe&ntilde;o, tiene alianzas con TAQA, compa&ntilde;&iacute;a saud&iacute; vinculada al fondo soberano de Arabia Saud&iacute;. Ese dato no invalida un proyecto, pero s&iacute; obliga a hacer preguntas adultas: qui&eacute;n decide, qui&eacute;n financia, qui&eacute;n asume p&eacute;rdidas, qui&eacute;n gana si hay &eacute;xito y qu&eacute; informaci&oacute;n ser&aacute; p&uacute;blica. El sector privado aporta algo que el p&uacute;blico muchas veces no tiene: velocidad, m&uacute;sculo financiero y capacidad de asumir riesgo. El sector p&uacute;blico aporta algo que el privado no debe sustituir: legitimidad democr&aacute;tica y defensa del inter&eacute;s general. La geotermia necesita a los dos. Pero si el equilibrio se rompe, el resultado puede ser el habitual en estas latitudes: los riesgos se socializan y los beneficios se privatizan. En una isla peque&ntilde;a, eso se nota antes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Volcán Tajogaite. JOSÉ F. AROZENA                            </span>
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        El espejo m&aacute;s &uacute;til quiz&aacute; sea S&atilde;o Miguel, en Azores. All&iacute; la geotermia lleva d&eacute;cadas funcionando con centrales relativamente peque&ntilde;as, integradas en el territorio y ligadas a una empresa p&uacute;blica regional. La energ&iacute;a geot&eacute;rmica cubre ya cerca de un tercio de la electricidad de la isla, y las ampliaciones aspiran a la mitad. La lecci&oacute;n es triple: no hace falta una macrocentral para cambiar el sistema de una isla; una planta geot&eacute;rmica no tiene por qu&eacute; parecer una refiner&iacute;a; y si el recurso se gestiona con una entidad p&uacute;blica fuerte, el beneficio puede notarse en la factura de los hogares. El calor del subsuelo no lo fabric&oacute; nadie, no lo import&oacute; ninguna compa&ntilde;&iacute;a. Est&aacute; ah&iacute; porque la isla es la isla. Parece razonable, entonces, que, si un d&iacute;a produce electricidad, su valor revierta de forma directa en la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El agujero no est&aacute; en el suelo</strong>
    </p><p class="article-text">
        El gran vac&iacute;o regulatorio no est&aacute; bajo tierra, sino en el BOE. Las empresas que investigan geotermia en Canarias a&uacute;n no saben con claridad c&oacute;mo se retribuir&aacute; la electricidad si los sondeos tienen &eacute;xito. Sin un r&eacute;gimen econ&oacute;mico espec&iacute;fico, el inversor no puede calcular el retorno de una inversi&oacute;n que puede superar decenas de millones de euros antes de vender un solo kilovatio. Esta incertidumbre no es un capricho empresarial; es una condici&oacute;n b&aacute;sica de cualquier infraestructura energ&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El otro enemigo es la tramitaci&oacute;n lenta. Canarias ha demostrado muchas veces una capacidad sorprendente para convertir una oportunidad en un expediente interminable. En geotermia, perder tiempo no es neutro: puede hacer caer ayudas, encarecer equipos y romper calendarios. Si el Gobierno de Canarias quiere que esto salga bien, debe acompa&ntilde;ar con agilidad y ventanillas claras. Agilidad no significa barra libre; significa que cada administraci&oacute;n sepa qu&eacute; tiene que pedir, cu&aacute;ndo y para qu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Existe, adem&aacute;s, un asunto que no deber&iacute;a quedar sepultado bajo la &eacute;pica de los tres kil&oacute;metros: la geotermia de baja temperatura. Para producir electricidad se buscan recursos de alta entalp&iacute;a, normalmente por encima de 150 grados. Pero para calentar agua no hace falta tanto. Un recurso a unos 80 grados puede tener usos directos muy valiosos: agua caliente sanitaria, piscinas, instalaciones tur&iacute;sticas, invernaderos. Todo kilovatio t&eacute;rmico obtenido del subsuelo es electricidad que se deja de consumir. La baja entalp&iacute;a suele ser m&aacute;s sencilla, m&aacute;s barata y menos arriesgada. No dar&aacute; titulares tan grandes, pero puede dar resultados antes. A veces la revoluci&oacute;n energ&eacute;tica no empieza con una turbina, sino con una ducha caliente que no depende de una resistencia el&eacute;ctrica.
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            <span class="title">
                Volcán Tajogaite.                             </span>
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        <strong>El comienzo de una prueba</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las jornadas de CajaCanarias dejaron una sensaci&oacute;n rara y valiosa: por primera vez en mucho tiempo, La Palma no estaba hablando solo de reparar da&ntilde;os, sino de dise&ntilde;ar futuro. En el Refugio de El Pilar, unos cables extendidos sobre la tierra parec&iacute;an poca cosa. Pero quiz&aacute; estaban escuchando una pregunta enorme: si debajo de la isla hay calor suficiente para cambiar su destino energ&eacute;tico, &iquest;seremos capaces de convertirlo en soberan&iacute;a y no solo en negocio?
    </p><p class="article-text">
        El primer pinchazo, si llega en 2027, no ser&aacute; el final de nada. Ser&aacute; el comienzo de una prueba. La prueba t&eacute;cnica de si hay recurso. La prueba administrativa de si Canarias sabe tramitar sin desesperar. La prueba pol&iacute;tica de si La Palma quiere ser espectadora o protagonista. Y la prueba moral de si una energ&iacute;a nacida bajo sus pies puede acabar aliviando la factura de quienes viven sobre ellos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José F. Arozena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad/calor-palma-lleva-debajo_1_13263416.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2026 09:23:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El calor que La Palma lleva debajo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Magnifica Humanitas’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/magnifica-humanitas_132_13252512.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8332dc0c-3863-4c0d-9a48-22926bcdaf77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Magnifica Humanitas’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La IA ya no es solo una herramienta que usamos. Es una infraestructura de poder. Decide qué vemos, qué leemos, qué se automatiza, qué empleos se vuelven prescindibles, qué verdades circulan y qué mentiras se vuelven verosímiles
</p></div><p class="article-text">
        El Papa <strong>Le&oacute;n XIV</strong> ha presentado su primera enc&iacute;clica, <em>Magnifica Humanitas</em>, junto a <strong>Chris Olah</strong>, cofundador de Anthropic. Y el detalle no es menor. No estaba al lado del CEO, ni del se&ntilde;or de la corbata que habla de rondas de inversi&oacute;n, crecimiento exponencial y futuro inevitable con la tranquilidad de quien no va a pagar nunca las consecuencias. Estaba Chris Olah.
    </p><p class="article-text">
        Olah no representa tanto el negocio de la inteligencia artificial como su misterio. No es el hombre que vende la m&aacute;quina. Es el que intenta entender qu&eacute; pasa dentro. El que se asoma a los modelos como quien abre una puerta en una casa vieja y nota que all&iacute; hay algo funcionando, aunque todav&iacute;a no sepamos ponerle nombre sin ponernos solemnes o rid&iacute;culos.
    </p><p class="article-text">
        Y esa elecci&oacute;n, claro, no parece casual.
    </p><p class="article-text">
        La Iglesia sabe perfectamente lo que hace cuando coloca a alguien en una foto. Lleva dos mil a&ntilde;os administrando s&iacute;mbolos, gestos, silencios, incienso y escenograf&iacute;a. Si hubiera querido una imagen empresarial, habr&iacute;a sentado al lado del Papa a un consejero delegado con sonrisa de folleto y una frase preparada sobre &ldquo;poner la tecnolog&iacute;a al servicio de la humanidad&rdquo;. Pero no. Ha llamado a un investigador que trabaja precisamente en abrir la caja negra. A alguien que se pregunta qu&eacute; representan estos modelos, c&oacute;mo organizan la informaci&oacute;n, qu&eacute; aprenden realmente y qu&eacute; parte de su funcionamiento seguimos fingiendo que entendemos para poder dormir tranquilos.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; empieza lo interesante. Porque nos han vendido la inteligencia artificial como una herramienta m&aacute;s. Una especie de calculadora con &iacute;nfulas, un becario digital que escribe correos, resume documentos, hace presentaciones y, de paso, nos deja sin la &uacute;ltima excusa que nos quedaba para entregar tarde un informe. Pero esa explicaci&oacute;n empieza a quedarse corta. Muy corta.
    </p><p class="article-text">
        La IA ya no es solo una herramienta que usamos. Es una infraestructura de poder. Decide qu&eacute; vemos, qu&eacute; leemos, qu&eacute; se automatiza, qu&eacute; empleos se vuelven prescindibles, qu&eacute; verdades circulan y qu&eacute; mentiras se vuelven veros&iacute;miles. Y lo m&aacute;s inquietante no es que sea inteligente. Lo m&aacute;s inquietante es que se est&aacute; metiendo en la vida humana con una velocidad que no deja tiempo ni para entenderla ni para discutirla bien. Como pasa tantas veces, primero se instala el sistema y despu&eacute;s ya veremos la &eacute;tica. Muy nuestro, por cierto. Primero la obra, despu&eacute;s el informe t&eacute;cnico, y si hay problemas ya se crea una comisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por eso tiene importancia que el Papa hable de la inteligencia artificial no desde la fascinaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, sino desde la pregunta moral. Qu&eacute; estamos creando. Para qui&eacute;n. En manos de qui&eacute;n queda. Con qu&eacute; l&iacute;mites. A qui&eacute;n beneficia. A qui&eacute;n deja fuera. Qu&eacute; parte de lo humano estamos dispuestos a entregar por comodidad, por eficiencia o por miedo a quedarnos atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; viene la parte pol&eacute;mica. A Silicon Valley le encanta hablar de salvar el mundo, pero suele hacerlo desde empresas valoradas en miles de millones, con servidores que consumen cantidades brutales de energ&iacute;a y modelos que necesitan datos, atenci&oacute;n, dependencia y mercado. Nos prometen liberaci&oacute;n, pero muchas veces lo que construyen es otra forma de obediencia. M&aacute;s amable, m&aacute;s limpia, con mejor dise&ntilde;o. Una obediencia con interfaz bonita.
    </p><p class="article-text">
        El Vaticano, por su parte, tampoco llega a esta conversaci&oacute;n con las manos puras de un ni&ntilde;o de catequesis. La Iglesia ha llegado tarde a muchas revoluciones, ha bendecido poderes que no deb&iacute;a y ha aprendido, a veces despu&eacute;s de demasiado da&ntilde;o, que la autoridad moral no se declara, se gana. Pero precisamente por eso este gesto pesa. Porque no viene de una instituci&oacute;n ingenua, sino de una instituci&oacute;n que sabe lo que es el poder, lo que es equivocarse con el poder y lo que cuesta corregir una &eacute;poca cuando ya se ha torcido.
    </p><p class="article-text">
        Puedes llamarlo alianza estrat&eacute;gica. Puedes llamarlo lavado de imagen compartido. Puedes decir que Anthropic gana respetabilidad moral y que el Vaticano gana centralidad en el debate tecnol&oacute;gico. Y seguramente hay algo de todo eso. No somos nuevos.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que ya no se puede decir es que la inteligencia artificial sea solo un asunto de ingenieros.
    </p><p class="article-text">
        La enc&iacute;clica tiene adem&aacute;s un momento inesperado, casi hermoso, cuando el Papa recurre a <em>El Se&ntilde;or de los Anillos</em> y recuerda aquella idea de Gandalf: &ldquo;No nos toca a nosotros dominar todas las mareas del mundo, sino hacer lo que est&aacute; en nuestras manos&rdquo;. La frase funciona porque no suena a adorno cultural. Suena a advertencia. No somos due&ntilde;os absolutos de las fuerzas que despertamos. No podemos controlar todas las mareas. Pero s&iacute; somos responsables de lo que hacemos cuando la marea empieza a subir.
    </p><p class="article-text">
        Y esa es la cuesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La inteligencia artificial nos coloca ante una tentaci&oacute;n muy vieja con ropa nueva: la tentaci&oacute;n de dominarlo todo. Predecirlo todo. Medirlo todo. Automatizarlo todo. Convertir la vida humana en datos manejables, la conciencia en c&aacute;lculo, la educaci&oacute;n en productividad, el trabajo en optimizaci&oacute;n y la pol&iacute;tica en gesti&oacute;n algor&iacute;tmica de emociones. Todo muy eficiente. Todo muy moderno. Todo muy peligroso.
    </p><p class="article-text">
        La Iglesia, con todos sus pecados y contradicciones, viene a decir algo que conviene escuchar incluso aunque uno no sea creyente: no todo lo t&eacute;cnicamente posible es humanamente aceptable. No todo avance es progreso. No toda inteligencia produce sabidur&iacute;a. Y no toda m&aacute;quina que responde merece que el ser humano deje de hacerse preguntas.
    </p><p class="article-text">
        Eso es lo que cambia con esta enc&iacute;clica. La IA sale del laboratorio, del consejo de administraci&oacute;n y del entusiasmo de los gur&uacute;s, y entra de lleno en el terreno moral. Ya no hablamos solo de algoritmos. Hablamos de dignidad, de l&iacute;mites, de poder, de conciencia, de desigualdad y de esa palabra tan gastada y tan necesaria que es responsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        La foto del Papa con Chris Olah no resuelve nada. Pero se&ntilde;ala algo. Y a veces los s&iacute;mbolos sirven precisamente para eso: para decirnos que una &eacute;poca ha cambiado antes de que sepamos explicarla del todo.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta ya no es si la inteligencia artificial puede hacer cosas incre&iacute;bles. Eso ya est&aacute; respondido.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta es qui&eacute;n la controla, qui&eacute;n la entiende, qui&eacute;n se beneficia, qui&eacute;n paga el precio y qu&eacute; queda de nosotros cuando hayamos delegado en una m&aacute;quina casi todo lo que antes exig&iacute;a juicio, paciencia, memoria y conciencia.
    </p><p class="article-text">
        Y eso, mi ni&ntilde;o, no se arregla aceptando las cookies.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José F. Arozena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/magnifica-humanitas_132_13252512.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 May 2026 20:12:55 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Javier Herrera Llorente: “La convivencia entre ciencia y visitantes en El Roque es posible, pero necesitamos ordenarla”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad/javier-herrera-llorente-convivencia-ciencia-visitantes-roque-posible-necesitamos-ordenarla_1_13246230.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/579bf953-fb7e-46a4-9697-a1cc3b353567_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143708.jpg" width="3796" height="2135" alt="Javier Herrera Llorente: “La convivencia entre ciencia y visitantes en El Roque es posible, pero necesitamos ordenarla”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">ENTREVISTA - El responsable de Infraestructuras y Servicios Comunes del Observatorio del Roque de los Muchachos habla de su llegada a La Palma, de los telescopios Chernekov, del Telescopio de Treinta Metros, del Telescopio Solar Europeo, de la carretera y del reto de acercar más el Observatorio a la sociedad palmera</p></div><p class="article-text">
        Javier Herrera Llorente no llega al Observatorio del Roque de los Muchachos (ORM) como un gestor ajeno a la monta&ntilde;a. Antes de asumir la responsabilidad actual sobre las infraestructuras y servicios comunes del ORM, pas&oacute; por los telescopios Cherenkov MAGIC, por los LST, y por una parte de la vida diaria de una instalaci&oacute;n cient&iacute;fica que, vista desde fuera, parece una colecci&oacute;n de c&uacute;pulas y espejos, pero que por dentro funciona como una peque&ntilde;a ciudad t&eacute;cnica a 2.400 metros de altitud: carreteras, permisos, fibra &oacute;ptica, agua, energ&iacute;a, seguridad, obras, visitantes, nieve, viento, astr&oacute;nomos y administraciones que no siempre avanzan al mismo ritmo.
    </p><p class="article-text">
        Nacido en Tenerife, formado en ingenier&iacute;a de telecomunicaci&oacute;n y ciencias f&iacute;sicas, doctorado en Valencia y con una etapa previa en fot&oacute;nica y comunicaciones &oacute;pticas, Herrera habla con la calma de quien ha subido muchas veces al Roque como para no idealizarlo, pero conserva a&uacute;n la capacidad de asombro. La conversaci&oacute;n avanza desde su biograf&iacute;a hasta la nueva silueta del CTAO (<em>Cherenkov Telescope Array Observatory),</em> desde la carretera que cruza el coraz&oacute;n del Observatorio hasta el GTC y el futuro Telescopio Solar Europeo, y acaba en una idea que atraviesa toda la entrevista: La Palma debe sentir el Roque como algo propio y el Observatorio debe aprender a contarse mejor en la isla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Jos&eacute; F. Arozena (JFA). </strong>Para empezar por el principio, antes de hablar del cargo y de la monta&ntilde;a, &iquest;qui&eacute;n es Javier Herrera Llorente, de d&oacute;nde viene y c&oacute;mo acaba un ingeniero de telecomunicaci&oacute;n ligado a una de las grandes infraestructuras cient&iacute;ficas de Europa?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Javier Herrera Llorente (JH). </strong>Soy de Tenerife. Despu&eacute;s viv&iacute; mucho tiempo en Valencia, donde hice la ingenier&iacute;a y el doctorado en la universidad polit&eacute;cnica. Mi campo inicial fue la fot&oacute;nica y las comunicaciones &oacute;pticas. Tambi&eacute;n estuve fuera, en Pa&iacute;ses Bajos, con una etapa de posdoctorado, y luego volv&iacute; a Valencia. Ese fue mi primer mundo profesional: tecnolog&iacute;a, laboratorio, sistemas &oacute;pticos, comunicaciones y proyectos de investigaci&oacute;n con mucha carga t&eacute;cnica.
    </p><p class="article-text">
        La f&iacute;sica y las matem&aacute;ticas me gustaban desde muy joven. Cuando ten&iacute;a 16 o 17 a&ntilde;os era lo que me atra&iacute;a, pero acab&eacute; estudiando ingenier&iacute;a porque parec&iacute;a que ten&iacute;a m&aacute;s salida. Esa vocaci&oacute;n qued&oacute; ah&iacute;. Con el tiempo retom&eacute; F&iacute;sica. La fui haciendo poco a poco en la UNED, primero desde Valencia, y la termin&eacute; ya estando vinculado a La Palma y a MAGIC. El &uacute;ltimo examen lo hice en esa etapa. Al final mi trayectoria mezcla ingenier&iacute;a, ciencia, tecnolog&iacute;a y gesti&oacute;n de proyectos complejos. No vengo de una carrera de astrof&iacute;sica cl&aacute;sica, sino de la parte t&eacute;cnica que permite que la ciencia se pueda hacer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>JFA. </strong>Esa primera vida profesional en fot&oacute;nica y comunicaciones &oacute;pticas puede parecer lejos de una cumbre llena de telescopios, pero cuando uno mira el Observatorio por dentro quiz&aacute; no haya tanta distancia. &iquest;Qu&eacute; le dio esa formaci&oacute;n para entender hoy el Roque?
    </p><p class="article-text">
        <strong>JH. </strong>No est&aacute; tan lejos. Un observatorio moderno es una infraestructura tecnol&oacute;gica de mucho nivel. No son solo telescopios con espejos mirando al cielo. Hay comunicaciones, electr&oacute;nica, control, seguridad, sistemas &oacute;pticos, datos, redes, energ&iacute;a, mantenimiento y log&iacute;stica. Mi etapa anterior me dio una forma de pensar orientada a proyectos: c&oacute;mo se integra todo, c&oacute;mo se coordina a mucha gente, c&oacute;mo se pasa de un dise&ntilde;o a una instalaci&oacute;n real que tiene que funcionar todos los d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Eso ayuda mucho en un lugar como el Roque, porque cualquier proyecto cient&iacute;fico necesita luego una traducci&oacute;n muy concreta: permisos, obra civil, accesos, energ&iacute;a, comunicaciones, seguridad, relaci&oacute;n con instituciones y con empresas. Un telescopio puede nacer en un dise&ntilde;o internacional, pero al final hay que ponerlo en una monta&ntilde;a concreta, con una carretera concreta, con viento, con nieve, con turnos de trabajo, con suministros y con normas ambientales. Ese es el lado menos visible del Observatorio, pero sin ese lado no hay ciencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>JFA. </strong>De esa mirada t&eacute;cnica llega luego La Palma. Usted entra por MAGIC y por los primeros pasos del CTAO en la isla. &iquest;Cu&aacute;ndo empieza esa relaci&oacute;n con el Observatorio del Roque de los Muchachos y qu&eacute; aprende aqu&iacute; que no se aprende desde un despacho?
    </p><p class="article-text">
        <strong>JH. </strong>Llego a La Palma para trabajar como personal t&eacute;cnico en los telescopios MAGIC y en la construcci&oacute;n del primer LST (Telescopio de Gran Tama&ntilde;o&nbsp;de la Red Cherenkov). Estuve vinculado a MAGIC y LST entre 2013 y 2018, y luego el IAC me contrat&oacute; para gestionar la construcci&oacute;n de los LST 2, 3 y 4. Esa etapa fue, sobre todo, del proyecto CTAO, de telescopios Cherenkov y de obra en el Observatorio. Fueron a&ntilde;os de aprender c&oacute;mo se gestiona una instalaci&oacute;n internacional, con equipos de muchos pa&iacute;ses, pero tambi&eacute;n con empresas locales, permisos, obra diaria y problemas muy pegados al terreno.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s adelante obtuve la plaza de jefe de departamento del Observatorio, ya con una funci&oacute;n m&aacute;s amplia sobre infraestructuras y servicios comunes. Antes estaba muy centrado en MAGIC y en los LST. Ahora, por el cargo, he tenido que abrir mucho m&aacute;s la mirada y conocer el conjunto del Observatorio: sus instalaciones, sus necesidades, sus problemas y sus opciones de futuro. Desde un despacho se entiende el proyecto; desde el Roque se entiende lo que cuesta que el proyecto funcione cada d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>JFA. </strong>En La Palma se sigue diciendo &ldquo;el administrador del Observatorio&rdquo; para referirse a su actual puesto, como se dijo durante d&eacute;cadas, aunque la estructura del IAC ya usa otros nombres. &iquest;Qu&eacute; puesto ocupa usted en esa organizaci&oacute;n y qu&eacute; significa en la pr&aacute;ctica?
    </p><p class="article-text">
        <strong>JH. </strong>Durante muchos a&ntilde;os se conoci&oacute; la figura del administrador del Observatorio. Todo el mundo en La Palma entiende esa expresi&oacute;n porque es la que se ha usado siempre. Pero el organigrama del IAC ha cambiado. Ahora hay una estructura m&aacute;s com&uacute;n para los dos observatorios, el del Teide y el del Roque de los Muchachos, y existen departamentos vinculados a infraestructuras, servicios comunes y otras unidades.
    </p><p class="article-text">
        En la pr&aacute;ctica, mi trabajo se parece bastante a lo que la gente entiende por administrador del ORM: relaci&oacute;n institucional, coordinaci&oacute;n con las instituciones usuarias, infraestructuras, servicios comunes, permisos, obras, seguridad y emergencias. Dicho de una forma m&aacute;s clara: hay que hablar con mucha gente dentro y fuera del IAC, encajar intereses distintos y conseguir que el Observatorio funcione. A veces eso significa trabajar con una instituci&oacute;n cient&iacute;fica; otras, con una administraci&oacute;n p&uacute;blica; otras, con una empresa que tiene que subir material, o con personal que necesita resolver un problema b&aacute;sico en la cumbre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>JFA. </strong>Al venir de MAGIC y de los LST, uno puede pensar que tiene una querencia natural por la zona de los telescopios Cherenkov. &iquest;Le dicen que tiene favoritos dentro del Observatorio?
    </p><p class="article-text">
        <strong>JH. </strong>Es normal que tenga un cari&ntilde;o especial por MAGIC y por los LST. Son muchos a&ntilde;os de trabajo y los he vivido desde dentro. He visto crecer esa zona del Observatorio, he visto llegar piezas, montar estructuras, resolver problemas y pasar de una idea sobre plano a telescopios reales. Eso deja huella.
    </p><p class="article-text">
        Pero mi funci&oacute;n ahora no es cuidar de un telescopio concreto, sino del conjunto del Observatorio. Eso implica mirar al GTC, al TNG, al ING, a los telescopios solares, a los telescopios rob&oacute;ticos, a la residencia, a las carreteras, a los servicios comunes y a todo lo que permite que las instituciones usuarias puedan trabajar. El Roque es una comunidad cient&iacute;fica muy variada y la administraci&oacute;n del Observatorio tiene que servir a todo ese conjunto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Los cuatro telescopios de gran tamaño  (LST por su sigla en inglés) de la Red Cherenkov en el Observatorio del Roque de Los Muchachos.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>JFA. </strong>Hablando del CTAO, la imagen del Roque ya ha cambiado. Los cuatro grandes LST est&aacute;n ah&iacute;, se ven desde lejos y han pasado a formar parte del perfil de la cumbre. &iquest;En qu&eacute; punto est&aacute; ese proyecto?
    </p><p class="article-text">
        <strong>JH. </strong>Los cuatro LST ya est&aacute;n montados. Son los grandes telescopios Cherenkov que se ven ahora en la zona baja del Observatorio. Todav&iacute;a quedan trabajos de ajuste, puesta a punto, retirada de elementos auxiliares de obra y restauraci&oacute;n ambiental del entorno, pero la estructura principal est&aacute; ah&iacute; y ya forma parte del paisaje del Roque. Cuando uno compara la imagen de esa zona antes y ahora, el cambio es enorme.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto contempla tambi&eacute;n telescopios de tama&ntilde;o medio (MST). Ahora mismo hay financiaci&oacute;n para cinco MST. Los cient&iacute;ficos querr&iacute;an m&aacute;s. En fases anteriores se habl&oacute; de nueve e incluso de n&uacute;meros mayores, pero la realidad presupuestaria marcar&aacute; lo que se pueda hacer en cada momento. Tenemos permiso para construir el primero de esos telescopios medianos y se est&aacute; trabajando en las licitaciones. La idea es empezar por ese primer MST, ver que la ejecuci&oacute;n sale bien y despu&eacute;s avanzar con los otros cuatro financiados. Si se consigue m&aacute;s financiaci&oacute;n, podr&iacute;an venir m&aacute;s. Hoy lo real es hablar de cinco.
    </p><p class="article-text">
        <strong>JFA. </strong>En el caso de los cuatro LST, hablamos ya de una obra enorme en el Roque. Despu&eacute;s del verano se prepara una inauguraci&oacute;n oficial de ese conjunto. &iquest;Qu&eacute; supone cerrar esta etapa para el Observatorio y para La Palma?
    </p><p class="article-text">
        <strong>JH. </strong>Supone cerrar una fase de muchos a&ntilde;os. Empezamos la construcci&oacute;n del primer telescopio en 2016 y llegamos a 2026 con los cuatro LST. Son diez a&ntilde;os solo de construcci&oacute;n, sin contar todo el trabajo anterior de dise&ntilde;o, preparaci&oacute;n, acuerdos y prototipos, ni lo que queda de comisionado cient&iacute;fico y t&eacute;cnico. En un proyecto as&iacute;, la foto final de los telescopios montados no cuenta todo lo que hay detr&aacute;s: contratos, transporte, turnos, ingenier&iacute;a, coordinaci&oacute;n internacional y mucha gente resolviendo problemas d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La idea es que despu&eacute;s del verano haya una inauguraci&oacute;n oficial de los cuatro grandes LST del CTAO. Ser&aacute; una forma de celebrar el trabajo hecho y de mostrar que el proyecto ya est&aacute; aqu&iacute;. En La Palma se habla mucho del TMT, pero el CTAO no es una promesa lejana. Es una infraestructura real, visible y estrat&eacute;gica que ya ha cambiado el Observatorio. Tambi&eacute;n es una oportunidad para que la isla entienda mejor que en el Roque ya se est&aacute; jugando una parte del futuro de la astrof&iacute;sica de muy altas energ&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        <strong>JFA. </strong>En esa historia del CTAO aparece un liderazgo internacional muy fuerte, con Jap&oacute;n y Espa&ntilde;a como piezas claves. &iquest;Qu&eacute; peso ha tenido esa colaboraci&oacute;n japonesa y qu&eacute; papel ha tenido Masahiro Teshima?
    </p><p class="article-text">
        <strong>JH. </strong>Ha tenido mucho peso. La colaboraci&oacute;n de los LST ha contado con un impulso muy fuerte desde Jap&oacute;n y desde Espa&ntilde;a, adem&aacute;s de Alemania, Italia, Francia y otros pa&iacute;ses. El Profesor Teshima ha sido una de las figuras claves del proyecto LST desde el lado japon&eacute;s, vinculado al Instituto de Investigaci&oacute;n de Rayos C&oacute;smicos de la Universidad de Tokio y al Instituto Max Planck de F&iacute;sica de Munich. Ha sido uno de los motores de esta parte del CTAO.
    </p><p class="article-text">
        Esa dimensi&oacute;n internacional es una de las se&ntilde;as del Roque. En una isla peque&ntilde;a hay proyectos en los que trabajan instituciones de muchos pa&iacute;ses. El CTAO muestra eso muy bien: ciencia global, obra civil local, tecnolog&iacute;a de alta complejidad y una monta&ntilde;a que acaba entrando en redes de investigaci&oacute;n de primer nivel. Para La Palma eso tiene un valor enorme, aunque no siempre se perciba desde fuera de la comunidad cient&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>JFA. </strong>Todo eso exige que el Observatorio funcione como infraestructura. Y ah&iacute; aparece la carretera, que es la queja que m&aacute;s se repite entre trabajadores, visitantes, cient&iacute;ficos y tambi&eacute;n vecinos. &iquest;Es hoy una de las grandes urgencias del Roque?
    </p><p class="article-text">
        <strong>JH. </strong>La carretera tiene varios problemas. El primero es claro: algunos tramos han estado en muy mal estado, sobre todo dentro del Observatorio. Ha sufrido por el paso del tiempo, las obras de saneamiento, fibra &oacute;ptica y otras actuaciones. El Cabildo tiene un contrato en marcha que contempla el asfaltado integral desde la entrada del Observatorio hasta la zona del mirador del Roque. Ya se actu&oacute; en un tramo que estaba muy mal y la previsi&oacute;n es seguir para dejar renovada la carretera interior.
    </p><p class="article-text">
        Luego est&aacute; la LP-4, con problemas de desprendimientos, vegetaci&oacute;n, taludes y seguridad. Ah&iacute; tambi&eacute;n se han hecho actuaciones y esperamos que sigan. Entiendo que es un asunto complejo por financiaci&oacute;n y por dificultad t&eacute;cnica, pero un observatorio internacional de primer nivel necesita accesos en condiciones. No se puede aspirar a atraer grandes proyectos cient&iacute;ficos y tener a la vez una carretera que transmite inseguridad o una imagen pobre. Adem&aacute;s, quienes trabajan arriba lo viven en su d&iacute;a a d&iacute;a: subir y bajar tantas veces por una v&iacute;a as&iacute; acaba pasando factura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>JFA. </strong>El asfalto es una parte del problema, pero hay otra m&aacute;s delicada: la carretera pasa por una zona sensible del Observatorio y cruza cerca de los LST. &iquest;Ese trazado se puede mantener tal como est&aacute;?
    </p><p class="article-text">
        <strong>JH. </strong>Ese es el segundo problema. La carretera pasa por el medio de una zona muy sensible, en torno a los LST, y por la noche puede suponer molestias para la operaci&oacute;n cient&iacute;fica. Adem&aacute;s, durante el d&iacute;a soporta un tr&aacute;fico a&ntilde;adido muy alto por la presi&oacute;n tur&iacute;stica hacia el mirador. Se nota la saturaci&oacute;n del aparcamiento del Roque de los Muchachos y de los puntos de visita en ciertas horas. No es solo una molestia para los telescopios; tambi&eacute;n es una cuesti&oacute;n de seguridad y de orden en un espacio que tiene muchos usos a la vez.
    </p><p class="article-text">
        Hace a&ntilde;os que se habla de una alternativa para que el tr&aacute;fico no atraviese el coraz&oacute;n de algunas instalaciones. Nosotros hemos desarrollado un proyecto t&eacute;cnico para un acceso alternativo que conectar&iacute;a con la LP-4 y llegar&iacute;a hacia la zona de los telescopios ingleses. Se solicit&oacute; financiaci&oacute;n al Ministerio de Transportes y esa actuaci&oacute;n lleg&oacute; a estar contemplada en borradores presupuestarios. En todo caso, la ejecuci&oacute;n corresponder&iacute;a al Cabildo, porque conecta con la carretera insular.
    </p><p class="article-text">
        <strong>JFA. </strong>Si se mira el Roque como lugar cient&iacute;fico, pero tambi&eacute;n como icono tur&iacute;stico de La Palma, surge una pregunta dif&iacute;cil: &iquest;hay que desviar el tr&aacute;fico, regularlo o hacer las dos cosas?
    </p><p class="article-text">
        <strong>JH. </strong>Quiz&aacute; las dos cosas. Un acceso alternativo ayudar&iacute;a mucho, porque permitir&iacute;a llegar al Roque sin atravesar zonas sensibles del Observatorio. Tambi&eacute;n ayudar&iacute;a a gestionar el efecto del tr&aacute;fico por la noche. Pero tambi&eacute;n hay que estudiar si en ciertas horas punta se debe ordenar el tr&aacute;fico hacia el mirador. No se trata de cerrar el Roque ni de impedir que la gente suba. El Roque es un lugar ic&oacute;nico de La Palma y todo el mundo deber&iacute;a poder visitarlo. Pero hay que evitar situaciones de saturaci&oacute;n<strong> </strong>que son malas para la ciencia, para la seguridad y para la propia experiencia tur&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        El ejemplo de La Cumbrecita es interesante. Cuando aquello se colapsaba, se implant&oacute; un sistema de reserva y control de acceso. Algo as&iacute; tendr&iacute;a que estudiarse con prudencia, con consenso social y con todas las administraciones implicadas. Aqu&iacute; intervienen el Cabildo, que gestiona las carreteras; el Ayuntamiento, por el mirador; el IAC; el Parque Nacional; y la sociedad palmera. Tambi&eacute;n hay asuntos de seguridad ligados a la Caldera: coches que quedan arriba, senderistas que entran al parque, dudas sobre si alguien ha regresado o no. La convivencia entre la ciencia y el disfrute del sitio es posible, pero hay que ordenarla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>JFA. </strong>En ese posible ordenamiento, el Centro de Visitantes parec&iacute;a llamado a jugar un papel clave. &iquest;Ha resuelto el problema o solo ha ayudado a entender su tama&ntilde;o?
    </p><p class="article-text">
        <strong>JH. </strong>Ha ayudado, pero no lo resuelve todo. El Centro de Visitantes tiene limitaciones de aparcamiento y su propia capacidad no absorbe toda la demanda. Adem&aacute;s, hay momentos en los que su funcionamiento no permite descargar de verdad la presi&oacute;n que acaba llegando hasta el mirador. En el planeamiento municipal se hab&iacute;a previsto una bolsa de suelo adicional para aparcamiento que podr&iacute;a facilitar una soluci&oacute;n m&aacute;s ordenada: dejar los veh&iacute;culos all&iacute; y subir con un sistema de tickets, lanzaderas, miniguaguas o alg&uacute;n sistema similar. Eso permitir&iacute;a reducir presi&oacute;n arriba y ordenar mejor el acceso.
    </p><p class="article-text">
        En Tenerife es m&aacute;s sencillo porque el Observatorio del Teide no tiene una carretera p&uacute;blica atraves&aacute;ndolo como ocurre en el Roque. Aqu&iacute; hay que hablar con m&aacute;s administraciones y explicar bien que ordenar el acceso no va contra nadie. Va a favor de la seguridad, del parque, de los visitantes y de la ciencia. Y debe hacerse con cuidado, porque el Roque forma parte de la vida y de la imagen de La Palma. Cualquier cambio necesita pedagog&iacute;a y acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>JFA. </strong>Del CTAO, que ya est&aacute; en la monta&ntilde;a, pasamos al TMT, que sigue siendo el gran proyecto pendiente. La visita del Banco Europeo de Inversiones volvi&oacute; a ponerlo en el centro del debate. &iquest;Qu&eacute; posibilidades reales ve?
    </p><p class="article-text">
        <strong>JH. </strong>La gesti&oacute;n del TMT la lleva directamente la Direcci&oacute;n y la Subdirecci&oacute;n del IAC. Yo no soy quien toma esas decisiones. Pero, por lo que se nos traslada, se convertir&iacute;a en el buque insignia del Observatorio durante los pr&oacute;ximos 60 a&ntilde;os. Tambi&eacute;n es una operaci&oacute;n complicada. Para que el proyecto salga adelante, La Palma tiene que ser la opci&oacute;n, pero la decisi&oacute;n depende del consorcio internacional, de su consejo de gobierno, y de la financiaci&oacute;n. No basta con que el emplazamiento sea bueno o con que la isla est&eacute; preparada. Tiene que cuadrar una decisi&oacute;n internacional de gran tama&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El Banco Europeo de Inversiones vino a conocer el emplazamiento. Los llevamos al sitio donde se instalar&iacute;a el TMT, en una loma detr&aacute;s del Gran Telescopio Canarias, en Puntagorda. No es el lugar de las torres meteorol&oacute;gicas que se ven desde el GTC, sino otro emplazamiento. El tr&aacute;mite del sitio ha pasado por los tramites de autorizaciones y de evaluaci&oacute;n ambiental, y cuenta con resoluciones judiciales favorables. Seg&uacute;n la situaci&oacute;n actual, el emplazamiento tiene sus permisos y su licencia. Si el proyecto decidiera venir a La Palma y resolviera la financiaci&oacute;n, la instalaci&oacute;n podr&iacute;a empezar. El paso siguiente est&aacute; ahora en la decisi&oacute;n del propio TMT y en el esquema financiero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>JFA. </strong>Espa&ntilde;a ha puesto sobre la mesa hasta 400 millones de euros. Aun as&iacute;, usted insiste en que no basta con que Espa&ntilde;a quiera. &iquest;Qu&eacute; falta para que el TMT se mueva de verdad hacia La Palma?
    </p><p class="article-text">
        <strong>JH. </strong>Espa&ntilde;a ha hecho un compromiso muy importante. Pero el TMT no depende solo de Espa&ntilde;a. Est&aacute;n las universidades de California, Canad&aacute;, India, Jap&oacute;n y otros socios. Cada uno tendr&iacute;a que aportar su parte y, adem&aacute;s, el consejo del TMT tiene que decidir. A veces se simplifica mucho y se dice &ldquo;el TMT viene&rdquo; o &ldquo;el TMT no viene&rdquo;. La realidad es m&aacute;s compleja. Hay un lugar preparado, hay un inter&eacute;s claro y hay un apoyo espa&ntilde;ol fuerte, pero el proyecto tiene su propia gobernanza.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se ha generado alguna confusi&oacute;n p&uacute;blica con China. Hasta donde yo conozco, China no forma parte del TMT. Otra cosa es que pueda haber inter&eacute;s chino en colaborar con instrumentos o en desarrollar otros proyectos en el Observatorio. Pero el TMT, como tal, depende de su consorcio y de su propia decisi&oacute;n. Por eso conviene hablar de &eacute;l con ambici&oacute;n, pero tambi&eacute;n con prudencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>JFA. </strong>Mientras el TMT espera esa decisi&oacute;n, el Telescopio Solar Europeo (EST) parece avanzar por otro carril, con pasos de sitio y estudios previos. &iquest;Est&aacute; cerca el EST?
    </p><p class="article-text">
        <strong>JH. </strong>El TMT ser&iacute;a extraordinario, pero el Telescopio Solar Europeo es un proyecto que ahora avanza con pasos claros en la fase t&eacute;cnica del sitio. El EST tiene su ubicaci&oacute;n prevista en la zona del Telescopio Abierto Holand&eacute;s, el DOT, cerca de la Torre Solar Sueca. Ahora lo primero es hacer estudios geot&eacute;cnicos, porque un telescopio solar de ese tipo tiene requisitos muy exigentes: altura, cimentaci&oacute;n, estabilidad y conocimiento preciso del terreno.
    </p><p class="article-text">
        Antes de desarrollar el proyecto t&eacute;cnico definitivo hay que conocer muy bien el lugar. Estamos pendientes de los tr&aacute;mites necesarios con Medio Ambiente del Cabildo y el Patronato de la Caldera para esos sondeos. La idea es que esa primera actuaci&oacute;n se haga en breve. Despu&eacute;s se podr&aacute; ajustar el emplazamiento y coordinarlo con otras decisiones, como qu&eacute; se hace con el DOT. En un observatorio con espacio limitado, cada nueva instalaci&oacute;n obliga a pensar en el conjunto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>JFA. </strong>Esa pregunta por el DOT abre otro asunto que casi nunca aparece en titulares: el Observatorio empieza a tener patrimonio cient&iacute;fico que retirar, guardar o explicar. &iquest;Qu&eacute; se hace con telescopios que han sido importantes y ya no operan?
    </p><p class="article-text">
        <strong>JH. </strong>Es un tema muy interesante y delicado. Tenemos varios casos. El KVA, un telescopio de 60 cent&iacute;metros muy ligado a la historia del Observatorio, est&aacute; desmontado y almacenado a la espera de su traslado al futuro Museo de Astronom&iacute;a de Garaf&iacute;a. Tambi&eacute;n est&aacute; el C&iacute;rculo Meridiano, que ya no opera. Y est&aacute; el DOT, cuyo futuro hay que coordinar con el proyecto del EST.
    </p><p class="article-text">
        Lo deseable es aprovechar sitios ya utilizados para nuevas instalaciones y, a la vez, preservar la memoria cient&iacute;fica del Observatorio. Pero mover estos instrumentos no es sencillo. Hay que desmontarlos bien, almacenarlos bien, buscar financiaci&oacute;n, preparar espacios muse&iacute;sticos adecuados y coordinar administraciones. Adem&aacute;s, hay una parte emocional: para muchas personas esos telescopios no son chatarra, sino piezas de una historia cient&iacute;fica y tambi&eacute;n palmera. En el caso del KVA, hasta donde s&eacute;, el proyecto del museo en Garaf&iacute;a sigue avanzando, aunque con sus tiempos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>JFA. </strong>Volvamos a la isla. A pie de calle a&uacute;n hay quien ve el Observatorio como algo lejano, extranjero, casi cerrado sobre s&iacute; mismo. &iquest;Le preocupa esa percepci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        <strong>JH. </strong>S&iacute;, y creo que hay que trabajarla m&aacute;s. Existe una comunicaci&oacute;n fluida con el Gobierno de Canarias, el Cabildo, Garaf&iacute;a, Puntagorda, el Parque Nacional y otras administraciones. Pero falta llegar mejor a la ciudadan&iacute;a. Me gustar&iacute;a que hubiera en La Palma una presencia comunicativa m&aacute;s fuerte del IAC, alguien permanente dedicado a contar de forma continua qu&eacute; es el Observatorio, qu&eacute; hace y qu&eacute; devuelve a la isla. Lo hemos hablado dentro, aunque siempre aparecen las limitaciones de presupuesto y de personal.
    </p><p class="article-text">
        La percepci&oacute;n de que arriba solo hay extranjeros no se corresponde con la realidad. Mucho personal del Observatorio es local, sobre todo personal t&eacute;cnico de ingenier&iacute;a y de formaci&oacute;n profesional. No s&eacute; si el porcentaje llega al 80 por ciento, como a veces se comenta, pero s&iacute; hay una apuesta fuerte por personal de La Palma. El problema es que no se cuenta lo suficiente. Y si no se cuenta, la gente no lo percibe. Hay que explicar que el Observatorio no es solo un lugar para investigadores de fuera; tambi&eacute;n es trabajo t&eacute;cnico, mantenimiento, log&iacute;stica, seguridad, administraci&oacute;n, formaci&oacute;n y oportunidades para gente de la isla.
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                    alt="Uno de los telescopios LST de la Red Cherenkov en el Observatorio del Roque de Los Muchachos."
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            <span class="title">
                Uno de los telescopios LST de la Red Cherenkov en el Observatorio del Roque de Los Muchachos.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>JFA. </strong>La Palma ha dado al Observatorio territorio, cielo, paisaje, paciencia y generaciones de trabajadores. A cambio, &iquest;qu&eacute; deber&iacute;a devolver el Roque a la isla?
    </p><p class="article-text">
        <strong>JH. </strong>Debe devolver empleo, conocimiento, oportunidades, prestigio e infraestructuras. A veces se olvida que muchas cosas que hoy usa la isla se impulsaron por el Observatorio o por sus grandes proyectos. La carretera al Roque se hizo para el Observatorio, pero hoy la usa cualquier palmero que quiera subir. La fibra &oacute;ptica y ciertas mejoras de suministro el&eacute;ctrico en el norte de la isla se han visto empujadas por las necesidades del Observatorio y del GTC. Hay retornos visibles y otros menos visibles.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n est&aacute; el turismo. No tengo ahora las cifras exactas de cu&aacute;nta gente sube al Roque o visita el Centro de Visitantes, pero es claro que son much&iacute;simas personas. Cualquier crucero, cualquier turista que aterriza en La Palma, acaba teniendo el Roque como uno de sus lugares de referencia. El Observatorio no es solo ciencia. Tambi&eacute;n es un polo de atracci&oacute;n tur&iacute;stica. Pero todo eso hay que explicarlo mejor, sin triunfalismo y sin dar por hecho que la sociedad lo sabe. Si la isla ha hecho un esfuerzo durante d&eacute;cadas, tiene derecho a conocer mejor qu&eacute; recibe a cambio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>JFA. </strong>Esa explicaci&oacute;n deber&iacute;a empezar por los j&oacute;venes. En una isla que pierde poblaci&oacute;n y oportunidades, &iquest;c&oacute;mo se consigue que un estudiante palmero vea el Observatorio no como algo ajeno, sino como un lugar donde podr&iacute;a trabajar?
    </p><p class="article-text">
        <strong>JH. </strong>Con contacto real. El programa Nuestros Alumnos de visitas de estudiantes de cuarto de ESO al Observatorio es muy bueno. Permite que alumnado de toda la isla conozca el Roque y especialmente, el Gran Telescopio Canarias, que es lo que m&aacute;s llama la atenci&oacute;n. Este a&ntilde;o ha habido problemas por la obra de mejora de la carretera y algunos centros han tenido que retrasar la visita, sobre todo los que suben desde ciertas zonas de la isla, pero la intenci&oacute;n es continuarlo y que pase el mayor n&uacute;mero de alumnos que se pueda.
    </p><p class="article-text">
        A un alumno no se le convence con un discurso institucional. Se le convence cuando sube, ve un telescopio enorme, habla con un t&eacute;cnico, con una ingeniera, con una astrof&iacute;sica de Garaf&iacute;a, con una persona de La Palma que trabaja all&iacute; y entiende que aquello no es una cosa ajena. Que puede ser una opci&oacute;n de futuro. Y ah&iacute; no hablamos solo de cient&iacute;ficos. Hay perfiles de ingenier&iacute;a, inform&aacute;tica, mec&aacute;nica, electricidad, electr&oacute;nica, administraci&oacute;n, mantenimiento, seguridad y servicios. El Observatorio necesita talento de muchos tipos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>JFA. </strong>Adem&aacute;s de los institutos, est&aacute;n las jornadas de puertas abiertas, muy ligadas desde hace d&eacute;cadas a Garaf&iacute;a. &iquest;Se puede abrir m&aacute;s el Observatorio sin romper esa relaci&oacute;n especial con el municipio que lo acoge?
    </p><p class="article-text">
        <strong>JH. </strong>Las jornadas de puertas abiertas tienen una relaci&oacute;n especial con Garaf&iacute;a, y creo que debe mantenerse. Garaf&iacute;a ha dado el terreno, el sitio, el cielo y una relaci&oacute;n hist&oacute;rica con el Observatorio. Esa singularidad hay que respetarla. Es justo que el municipio que acoge el Observatorio tenga una relaci&oacute;n propia con &eacute;l y que esa relaci&oacute;n no se diluya.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n estamos pensando en abrir de alguna manera el Observatorio al resto de la isla, sin romper esa relaci&oacute;n especial con Garaf&iacute;a. No es sencillo por capacidad, seguridad y log&iacute;stica. Hoy no es como hace 30 o 40 a&ntilde;os. Ahora hay mucho turismo. Cualquier apertura se llena enseguida y hay que organizarla muy bien. Pero la idea de acercar m&aacute;s el Observatorio a la sociedad est&aacute; ah&iacute;. Hay que buscar f&oacute;rmulas que sean &uacute;tiles, seguras y asumibles para quienes trabajan arriba.
    </p><p class="article-text">
        <strong>JFA. </strong>Usted lleva m&aacute;s de una d&eacute;cada subiendo al Roque. Hay quien dice que las primeras mil puestas de sol son las mejores, pero que luego uno se acostumbra. &iquest;Le sigue sorprendiendo la monta&ntilde;a?
    </p><p class="article-text">
        <strong>JH. </strong>Me sigue gustando mucho. Cuando empec&eacute; en MAGIC sub&iacute;a casi todos los d&iacute;as, cuatro veces a la semana o m&aacute;s. Esa carretera, tantas horas de subida y bajada, pasa factura y ahora intento limitar los d&iacute;as que subo. Pero el lugar me sigue pareciendo maravilloso. Con el nuevo cargo, adem&aacute;s, lo miro de otra manera: ya no solo como la zona de MAGIC o de los LST, sino como un conjunto de instalaciones, problemas y paisajes que hay que entender entero.
    </p><p class="article-text">
        A veces me quedo a dormir arriba y es un privilegio poder salir de noche y ver ese cielo. S&eacute; de astrof&iacute;sica, pero no soy el t&iacute;pico experto en astronom&iacute;a posicional que te identifica todas las estrellas y constelaciones de memoria. Aun as&iacute;, salir de la residencia, mirar hacia arriba y ver ese cielo sigue impresionando. Durante el d&iacute;a ocurre lo mismo con el paisaje, sobre todo en primavera, con tajinastes, codesos y retamones. Es una combinaci&oacute;n &uacute;nica: el Roque, la Caldera, los miradores, los senderos, los telescopios, la flora y las aves.
    </p><p class="article-text">
        <strong>JFA. </strong>Esa belleza tambi&eacute;n trae presi&oacute;n. En primavera, con los tajinastes, o en fechas como las Perseidas, el Roque se llena. &iquest;C&oacute;mo se cuida un lugar que es a la vez observatorio, paisaje, parque, mirador y reclamo tur&iacute;stico?
    </p><p class="article-text">
        <strong>JH. </strong>Esa es una de las claves. En la floraci&oacute;n de los tajinastes o en las Perseidas se puede generar una presi&oacute;n enorme. El Roque no es solo un observatorio. Es tambi&eacute;n un espacio natural muy valioso. La flora end&eacute;mica de Canarias es espectacular y hay que protegerla. Todos los canarios deber&iacute;amos tener claro que ese patrimonio hay que cuidarlo.
    </p><p class="article-text">
        Ordenar el acceso no es solo por los telescopios. Tambi&eacute;n es por el paisaje, por la seguridad y por la conservaci&oacute;n. La ciencia necesita buenas condiciones, pero la isla tambi&eacute;n necesita que el Roque siga siendo un lugar vivo, visitable y protegido. Si se deja que cada hora punta se convierta en un colapso, pierden todos: los visitantes, el parque, el Observatorio y la propia imagen de La Palma.
    </p><p class="article-text">
        <strong>JFA. </strong>Si dentro de cinco a&ntilde;os tuviera que mirar atr&aacute;s y decir que esta etapa ha valido la pena, &iquest;qu&eacute; tendr&iacute;a que haber cambiado en el Observatorio del Roque de los Muchachos?
    </p><p class="article-text">
        <strong>JH. </strong>Me gustar&iacute;a ver el Observatorio con la carretera interior renovada, con una soluci&oacute;n encaminada para el acceso y para la regulaci&oacute;n del tr&aacute;fico, con los LST integrados en operaci&oacute;n, con los MST avanzando, con el Telescopio Solar Europeo en marcha y con una relaci&oacute;n m&aacute;s fluida con la sociedad palmera. Y, por supuesto, si el TMT acaba decidi&eacute;ndose por La Palma, ser&iacute;a una noticia extraordinaria.
    </p><p class="article-text">
        Pero incluso sin esperar a ese gran titular, hay mucho trabajo que hacer. El CTAO ya es una realidad. El EST avanza. El Observatorio tiene muchas instalaciones y una comunidad internacional enorme. La Palma no debe ver el Roque como algo que est&aacute; arriba y lejos, sino como una parte de su presente y de su futuro. Ese es quiz&aacute; el gran reto: que la isla sienta el Observatorio como algo propio y que el Observatorio sepa estar m&aacute;s presente en la isla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>JFA.</strong> Gracias, Javier, por dedicarnos parte de tu tiempo. Mucha suerte en este nuevo puesto y en esta nueva etapa que comienzas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José F. Arozena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad/javier-herrera-llorente-convivencia-ciencia-visitantes-roque-posible-necesitamos-ordenarla_1_13246230.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 May 2026 11:26:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Javier Herrera Llorente: “La convivencia entre ciencia y visitantes en El Roque es posible, pero necesitamos ordenarla”]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ‘Hondius’ no trae otro 2020, pero tampoco un resfriado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/hondius-no-trae-resfriado_129_13204556.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d3c38caf-3b22-48ab-9c06-5bc84142c335_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ‘Hondius’ no trae otro 2020, pero tampoco un resfriado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - El virus confirmado es Andes, un hantavirus grave y raro: el riesgo para la población general parece bajo, pero el barco exige aislamiento, vigilancia y una desratización seria si hay roedores a bordo</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El crucero holandés MV Hondius (atrás), anclado frente a la costa de la ciudad de Praia, en la isla de Santiago (Cabo Verde). En esta embarcación se ha detectado un posible brote de hantavirus. EFE/Elton Monteiro                            </span>
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        Empec&eacute; a escribir en prensa durante el Covid, esas cosas que pasan: uno intenta ordenar lo que ocurre y acaba metido hasta el cuello en curvas, contagios, aerosoles, ruedas de prensa y expertos que, por lo general, duermen menos de lo recomendable. Mientras escrib&iacute;a sobre la pandemia, hice tambi&eacute;n un estudio acelerado de posgrado sobre epidemiolog&iacute;a. No me convirti&oacute; en epidemi&oacute;logo, conviene decirlo antes de que alguien pida mi ingreso inmediato en un comit&eacute; cient&iacute;fico, pero s&iacute; me ense&ntilde;&oacute; una cosa &uacute;til: cuando aparece una enfermedad infecciosa, lo primero no es gritar. Lo primero es mirar bien los datos.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, lo del <strong>MV Hondius</strong> no me coge del todo de nuevo. Despu&eacute;s de leer, escuchar a quienes saben y seguir durante estos d&iacute;as la informaci&oacute;n disponible, estas son algunas de las cosas que, a d&iacute;a de hoy, creo que conviene tener claras. Ni estamos ante una nueva covid, ni ante una simple an&eacute;cdota sanitaria que se pueda despachar con un &ldquo;no pasa nada&rdquo;. Entre el p&aacute;nico y la frivolidad hay un territorio bastante serio: el de la prudencia bien informada.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero: el virus implicado en el barco ha sido identificado como <strong>virus Andes</strong>, una variante de hantavirus presente en zonas de Argentina y Chile. El instituto neerland&eacute;s RIVM afirma que el virus detectado a bordo del Hondius es la variante Andes y que est&aacute; confirmado por pruebas de laboratorio; los hospitales universitarios de Ginebra tambi&eacute;n comunicaron la identificaci&oacute;n de la cepa en una muestra positiva de una persona que hab&iacute;a estado en el buque.
    </p><p class="article-text">
        Esto importa mucho. No todos los hantavirus son iguales. La mayor&iacute;a se transmiten de roedores a humanos, sobre todo al inhalar part&iacute;culas contaminadas con orina, heces o saliva de animales infectados. El problema del virus Andes es que, adem&aacute;s, <strong>s&iacute; tiene documentada transmisi&oacute;n entre personas</strong>, algo excepcional dentro de esta familia de virus. Ahora bien, y aqu&iacute; est&aacute; la diferencia entre explicar y asustar: esa transmisi&oacute;n persona a persona no parece f&aacute;cil ni eficiente. El ECDC se&ntilde;ala que se ha documentado tras contactos estrechos y prolongados, y que no se espera una transmisi&oacute;n comunitaria amplia si se aplican medidas de prevenci&oacute;n y control.
    </p><p class="article-text">
        Ese es el punto central. El virus Andes puede transmitirse entre humanos, pero no se comporta, con lo que sabemos hoy, como un virus respiratorio pand&eacute;mico. No basta con infectar a humanos para convertirse en una amenaza global. Para dar un salto de ese tipo tendr&iacute;a que salir de los humanos de forma eficaz, temprana y por v&iacute;as compatibles con los contactos cotidianos. Dicho de otro modo: tendr&iacute;a que parecerse mucho m&aacute;s a un virus respiratorio de v&iacute;a a&eacute;rea superior, capaz de circular con facilidad antes de que el enfermo est&eacute; grave. Y eso, por ahora, no se ha demostrado.
    </p><p class="article-text">
        Los datos conocidos del brote son graves, pero a&uacute;n incompletos. El ECDC inform&oacute; el 6 de mayo de 2026 de siete casos vinculados al crucero: tres fallecidos, una persona en estado cr&iacute;tico, dos sintom&aacute;ticas y una con estado desconocido. Tambi&eacute;n indic&oacute; que hab&iacute;a 149 personas a bordo, de 23 nacionalidades, y que al menos algunas muestras hab&iacute;an dado positivo para hantavirus y para virus Andes. La investigaci&oacute;n sigue abierta.
    </p><p class="article-text">
        La palabra &ldquo;abierta&rdquo; es importante. En un brote as&iacute; no se sabe todo desde el primer d&iacute;a. Se reconstruyen viajes, contactos, camarotes, actividades, s&iacute;ntomas, vuelos, desembarcos y pruebas. Se cruzan calendarios. Se buscan exposiciones comunes. Se estudia si los primeros casos pudieron infectarse antes de embarcar, quiz&aacute; durante actividades en zonas end&eacute;micas de Argentina, y si despu&eacute;s hubo contagios entre pasajeros en el entorno cerrado del barco. Esa es, ahora mismo, una hip&oacute;tesis razonable. No una sentencia.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; entra una pieza fundamental: <strong>qu&eacute; entendemos por contacto estrecho</strong>. En una enfermedad conocida, como la covid, acabamos manejando criterios bastante operativos: tiempo, distancia, espacio cerrado, mascarilla, ventilaci&oacute;n, convivencia. Con el virus Andes la definici&oacute;n es menos clara. Contacto estrecho puede ser compartir camarote, cuidar a una persona enferma, manipular su ropa o sus s&aacute;banas, atenderla durante una evacuaci&oacute;n, acompa&ntilde;arla durante horas o convivir en espacios cerrados cuando ya est&aacute; en fase sintom&aacute;tica. El problema es que en un barco el concepto puede ensancharse: no porque el virus haya cambiado necesariamente, sino porque el entorno favorece contactos repetidos, cercanos y dif&iacute;ciles de reconstruir.
    </p><p class="article-text">
        Un camarote no es una plaza abierta. Un pasillo estrecho no es una avenida. Un comedor compartido durante d&iacute;as no es un encuentro casual de diez segundos. Por eso, cuando se habla de &ldquo;contactos estrechos y prolongados&rdquo;, en un crucero hay que pensar con m&aacute;s cuidado. Puede que algunas exposiciones hayan sido muy claras, convivientes, parejas, asistencia directa, pero otras pueden quedar en zona gris. La epidemiolog&iacute;a vive mucho en esa zona: no donde todo est&aacute; confirmado, sino donde hay que decidir antes de tener una pel&iacute;cula completa.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay que distinguir entre tres cosas que en redes sociales suelen mezclarse con alegr&iacute;a de licuadora: que el virus sea grave, que se transmita entre personas y que tenga potencial pand&eacute;mico. Lo primero parece claro: el s&iacute;ndrome cardiopulmonar por hantavirus puede ser muy severo. Lo segundo es posible y est&aacute; documentado para Andes. Lo tercero no est&aacute; demostrado en este caso.
    </p><p class="article-text">
        Para entenderlo conviene hablar del famoso <strong>R0</strong>, que no es un conjuro matem&aacute;tico, sino una idea sencilla: cu&aacute;ntas personas contagia, de media, un infectado en una poblaci&oacute;n susceptible y sin medidas de control. Si ese n&uacute;mero est&aacute; por debajo de 1, la cadena tiende a extinguirse. Si est&aacute; por encima de 1, puede crecer. Pero en brotes reales suele interesar m&aacute;s el <strong>R efectivo</strong>, es decir, cu&aacute;ntas personas contagia cada caso en las condiciones concretas del momento: con aislamientos, mascarillas, cuarentenas, contactos rastreados o pasajeros confinados en camarotes.
    </p><p class="article-text">
        En el brote argentino de 2018-2019, publicado en <em>The New England Journal of Medicine</em>, se describieron <strong>34 infecciones confirmadas y 11 muertes</strong>, con transmisi&oacute;n persona a persona y episodios compatibles con superdiseminaci&oacute;n. Ese antecedente no significa que el Hondius est&eacute; repitiendo exactamente la misma historia, pero s&iacute; obliga a tomar en serio una posibilidad: podr&iacute;amos estar ante uno o varios casos que hayan funcionado como <strong>superdiseminadores</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Un superdiseminador no es un villano epidemiol&oacute;gico. Es una persona que, por su momento de enfermedad, su carga viral, su comportamiento, sus s&iacute;ntomas, su entorno o simple mala suerte, contagia a muchas m&aacute;s personas que la media. En un barco, esa posibilidad pesa m&aacute;s. Si alguien enfermo, con alta carga viral y s&iacute;ntomas avanzados, comparte camarote, recibe asistencia, participa en actividades o entra en contacto cercano con varias personas, puede generar una cadena que parezca desproporcionada para un virus que, de media, no se transmite con facilidad. Esa es precisamente la trampa de los promedios: la media tranquiliza, pero los brotes los hacen personas concretas en lugares concretos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hay una nueva cepa m&aacute;s transmisible? A d&iacute;a de hoy, no hay evidencia suficiente para afirmarlo. Para sostenerlo har&iacute;an falta genomas completos, comparaci&oacute;n con linajes conocidos de Andes, reconstrucci&oacute;n fina de las cadenas de transmisi&oacute;n y, si se quiere ir m&aacute;s lejos, datos funcionales que indiquen cambios reales en el comportamiento del virus. El ECDC habla de investigaciones en curso y de incertidumbres significativas. La OMS tambi&eacute;n sit&uacute;a el episodio dentro de una investigaci&oacute;n epidemiol&oacute;gica internacional a&uacute;n no cerrada.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; la <strong>secuenciaci&oacute;n gen&eacute;tica</strong> tiene un papel decisivo, pero tampoco hace magia. Secuenciar el virus permite leer su &ldquo;DNI&rdquo;: saber si es Andes, compararlo con virus conocidos de Argentina o Chile, buscar mutaciones, reconstruir posibles relaciones entre casos y comprobar si los genomas de distintos pacientes son casi id&eacute;nticos o muestran diferencias relevantes. Pero la secuencia por s&iacute; sola no siempre dice si un virus transmite m&aacute;s. Puede dar pistas. La respuesta completa sale de combinar laboratorio y trabajo de campo: genomas, fechas de s&iacute;ntomas, contactos, camarotes, pruebas, traslados y evoluci&oacute;n cl&iacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        Dicho de forma sencilla: la secuenciaci&oacute;n puede ayudar a saber si todos los casos proceden de una fuente com&uacute;n, si hubo transmisi&oacute;n entre pasajeros o si aparecen cambios moleculares que merezcan vigilancia. Pero para afirmar que estamos ante una variante con mayor transmisibilidad humano-humano har&iacute;a falta bastante m&aacute;s que una muestra positiva. Har&iacute;an falta patrones consistentes: m&aacute;s contagios en contactos no &iacute;ntimos, positividad temprana en saliva o nasofaringe, cadenas m&aacute;s largas y cambios gen&eacute;ticos compartidos que encajen con una ventaja biol&oacute;gica. Eso, por ahora, no se ha visto.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Puede evolucionar un virus? Claro. Los virus de ARN mutan. Adem&aacute;s, los hantavirus tienen un genoma segmentado, lo que permite, al menos en teor&iacute;a, fen&oacute;menos como el <strong>reasortment</strong>, una especie de intercambio de segmentos gen&eacute;ticos si dos virus compatibles coinfectan un mismo hu&eacute;sped. Pero que algo sea biol&oacute;gicamente concebible no significa que est&eacute; ocurriendo ahora. Esta diferencia parece peque&ntilde;a, pero es la frontera entre la ciencia y el tr&aacute;iler de Netflix.
    </p><p class="article-text">
        Para que un virus Andes se volviera mucho m&aacute;s preocupante desde el punto de vista pand&eacute;mico tendr&iacute;a que mejorar varios rasgos a la vez: replicarse mejor en mucosa respiratoria u oral, eliminarse con m&aacute;s facilidad en saliva o secreciones nasofar&iacute;ngeas, transmitirse antes de la fase grave, resistir mejor en el ambiente y mantener su ciclo natural en roedores. No es imposible en abstracto. Pero tampoco basta con poner la palabra &ldquo;mutaci&oacute;n&rdquo; en may&uacute;sculas para que ocurra.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; entra otro concepto importante: la diana celular. El virus Andes utiliza, entre otras, una prote&iacute;na llamada <strong>PCDH1</strong>, protocadherina-1, relacionada con la adhesi&oacute;n celular y con la barrera epitelial. Esto ayuda a entender su capacidad para afectar al pulm&oacute;n y al endotelio, es decir, a los tejidos que recubren vasos y participan en ese cuadro tan grave de fuga vascular, dificultad respiratoria y shock. Pero entrar bien en c&eacute;lulas pulmonares profundas no es lo mismo que comportarse como un virus que se transmite c&oacute;modamente por conversaciones, saludos o contactos casuales.
    </p><p class="article-text">
        Por eso el riesgo realista hoy no es &ldquo;otro 2020&rdquo;. El riesgo realista son <strong>brotes focales graves</strong>: pocos casos, pero potencialmente muy severos; transmisi&oacute;n posible entre contactos estrechos; mucha importancia del aislamiento, las cuarentenas, el rastreo y la protecci&oacute;n del personal expuesto. No es un escenario para dormirnos, pero tampoco para apagar la luz y declarar el fin de la civilizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El barco, eso s&iacute;, cambia las condiciones. Un crucero es un lugar complicado para cualquier brote: espacios cerrados, convivencia prolongada, camarotes, comedores, pasillos, asistencia m&eacute;dica limitada y pasajeros que despu&eacute;s pueden viajar a muchos pa&iacute;ses. Por eso tiene sentido actuar con un principio de m&aacute;xima precauci&oacute;n. No porque Canarias est&eacute; en peligro inminente, sino porque un fallo operativo en un entorno as&iacute; puede multiplicar problemas que, bien gestionados, deber&iacute;an quedar contenidos.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; aparece un asunto que no debe tratarse como broma: <strong>si hay ratones o ratas en el barco, eso puede ser un problema serio</strong>. No porque un roedor bajando por la pasarela vaya a conquistar Tenerife, sino porque el mecanismo cl&aacute;sico de transmisi&oacute;n de los hantavirus est&aacute; ligado precisamente a la exposici&oacute;n a orina, heces, saliva o nidos de roedores infectados. El CDC recuerda que evitar el contacto con roedores y sus excrementos es la principal forma de prevenci&oacute;n, y que al limpiar zonas contaminadas hay que evitar remover polvo, usar desinfectante y aplicar procedimientos seguros.
    </p><p class="article-text">
        Por eso est&aacute; bien que el barco fondee y no se integre alegremente en la vida portuaria como si viniera de una excursi&oacute;n escolar. Fondear permite ganar control: limitar contactos, organizar desembarcos, proteger a los equipos, inspeccionar el buque y evitar que una posible contaminaci&oacute;n ambiental se convierta en un problema log&iacute;stico. Si se confirma presencia de roedores a bordo, deber&iacute;a hacerse una <strong>desratizaci&oacute;n fuerte, profesional y documentada</strong>, acompa&ntilde;ada de limpieza t&eacute;cnica, toma de muestras si procede y eliminaci&oacute;n segura de cualquier material contaminado. No se trata de echar veneno sin m&aacute;s ni de mandar a alguien con una escoba. Con hantavirus, barrer mal puede ser peor que no barrer.
    </p><p class="article-text">
        El ECDC a&ntilde;ade un matiz tranquilizador: el reservorio natural del virus Andes no est&aacute; presente en Europa, por lo que no se espera una introducci&oacute;n en poblaciones de roedores europeas ni transmisi&oacute;n roedor-humano en Europa a partir de este episodio. Pero eso no elimina la obligaci&oacute;n de controlar el barco. Una cosa es que no se espere que el virus se instale en la fauna local; otra, muy distinta, es permitir que un buque potencialmente contaminado se gestione con mentalidad de &ldquo;ya se ver&aacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n conviene hablar de los <strong>s&iacute;ntomas</strong>, porque ah&iacute; se juega buena parte de la vigilancia. El inicio puede confundirse con muchas enfermedades m&aacute;s comunes: fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, n&aacute;useas, cansancio y malestar general. El CDC advierte de que esos s&iacute;ntomas tempranos pueden parecerse a una gripe, y que el diagn&oacute;stico en fases muy iniciales puede ser dif&iacute;cil. En el brote del Hondius, el ECDC describe fiebre, s&iacute;ntomas respiratorios y gastrointestinales, con progresi&oacute;n r&aacute;pida en algunos casos hacia neumon&iacute;a, dificultad respiratoria aguda y shock.
    </p><p class="article-text">
        La se&ntilde;al de alarma no es solo tener fiebre. La se&ntilde;al de alarma es tener fiebre o malestar <strong>con antecedente epidemiol&oacute;gico</strong>: haber estado en el barco, haber compartido espacio estrecho con un caso, haber atendido a un enfermo, haber manipulado ropa o material potencialmente contaminado, o haber participado en el operativo sin protecci&oacute;n suficiente. Si adem&aacute;s aparece dificultad para respirar, sensaci&oacute;n de falta de aire, empeoramiento r&aacute;pido o s&iacute;ntomas compatibles con neumon&iacute;a, la respuesta debe ser inmediata. Aqu&iacute; no se trata de que media poblaci&oacute;n acuda a urgencias por cualquier catarro, sino de que las personas expuestas est&eacute;n muy bien identificadas y monitorizadas.
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades deber&iacute;an hacer tres cosas bien. La primera, sanitaria: aislamiento de casos, seguimiento de contactos, pruebas cuando correspondan, cuarentenas y protecci&oacute;n estricta de personal sanitario, portuario y de transporte. La segunda, log&iacute;stica: desembarcos controlados, traslados espec&iacute;ficos, nada de improvisar mezclas innecesarias con poblaci&oacute;n general. La tercera, comunicativa: explicar lo que se sabe, lo que no se sabe y lo que puede cambiar.
    </p><p class="article-text">
        Esto &uacute;ltimo parece obvio, pero no lo es. Durante el Covid aprendimos que la mala comunicaci&oacute;n tambi&eacute;n contagia. Contagia miedo, desconfianza y teor&iacute;as raras. Decir &ldquo;riesgo bajo para la poblaci&oacute;n general&rdquo; puede ser cierto, pero hay que explicar por qu&eacute;. El riesgo es bajo si los contactos est&aacute;n identificados, si los sintom&aacute;ticos se a&iacute;slan, si los traslados se hacen bien, si se protege al personal y si el barco se controla. El &ldquo;si&rdquo; no es un detalle gramatical: es la arquitectura entera de la respuesta.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n conviene evitar el otro extremo. No tiene sentido convertir a los pasajeros en sospechosos morales ni tratar al barco como si fuera una bomba biol&oacute;gica. La mayor&iacute;a de las personas a bordo son, sencillamente, personas expuestas a una situaci&oacute;n dif&iacute;cil. Algunas estar&aacute;n asustadas. Otras estar&aacute;n enfermas. Otras querr&aacute;n volver a casa. La salud p&uacute;blica no consiste en se&ntilde;alar culpables, sino en cortar cadenas de transmisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Nos deber&iacute;amos quedar con una idea sencilla: <strong>el virus Andes es grave, pero no se transmite f&aacute;cilmente en condiciones normales</strong>. El riesgo principal est&aacute; en contactos estrechos, convivencia prolongada, atenci&oacute;n a enfermos, limpieza de espacios contaminados y gesti&oacute;n del buque. Para quien no ha estado en el barco, no ha atendido a personas expuestas y no ha tenido contacto con casos sospechosos, el riesgo parece muy bajo.
    </p><p class="article-text">
        El l&iacute;mite entre prudencia y alarmismo est&aacute; justo ah&iacute;. Prudencia es fondear el barco, revisar a las personas, proteger a los equipos, hacer seguimiento, vigilar s&iacute;ntomas, estudiar la secuencia gen&eacute;tica y desratizar si hay roedores. Alarmismo es insinuar que Canarias est&aacute; al borde de una pandemia sin datos que lo sostengan. Prudencia es exigir transparencia. Alarmismo es rellenar cada hueco con una teor&iacute;a. Prudencia es entender que un brote peque&ntilde;o puede ser grave. Alarmismo es confundir gravedad con apocalipsis.
    </p><p class="article-text">
        Con los datos disponibles, el Hondius no parece traer otro 2020. Pero s&iacute; trae una advertencia bastante seria: los virus raros existen, los barcos son malos lugares para improvisar y la salud p&uacute;blica se mide en los detalles. En Espa&ntilde;a, aunque a veces la pol&iacute;tica se empe&ntilde;e en parecer una parodia de s&iacute; misma, hay cient&iacute;ficos, sanitarios, epidemi&oacute;logos, t&eacute;cnicos de laboratorio, equipos de emergencias y personal de salud p&uacute;blica muy preparados. Lo importante ahora es dejarles trabajar con protocolos, medios y una comunicaci&oacute;n a la altura.
    </p><p class="article-text">
        Porque los virus no leen comunicados oficiales. Y los ratones, si los hay, tampoco.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José F. Arozena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/hondius-no-trae-resfriado_129_13204556.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 May 2026 18:42:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El ‘Hondius’ no trae otro 2020, pero tampoco un resfriado]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El barco, el ratón y la próxima comisión parlamentaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/barco-raton-proxima-comision-parlamentaria_129_13199402.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8d710ba6-1441-4b59-bf15-d52a726aab34_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El barco, el ratón y la próxima comisión parlamentaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Sobre hantavirus, supercontagiadores y nuestra manía de subestimar lo que no vemos venir</p></div><p class="article-text">
        Hay un barco en Cabo Verde con casos sospechosos de hantavirus. Va en direcci&oacute;n a Canarias. Y aunque esto no es el argumento de una pel&iacute;cula de cat&aacute;strofes, al menos de momento, s&iacute; es una buena excusa para hablar de algo que la ciencia lleva a&ntilde;os intentando explicar y que muy poca gente quiere escuchar: los virus no se comportan como nosotros esperamos que se comporten.
    </p><p class="article-text">
        No avanzan en fila india. No avisan. Y, sobre todo, no respetan tus deseos.
    </p><p class="article-text">
        Lo que dijo el estudio que nadie ley&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En 2019, The New England Journal of Medicine public&oacute; el an&aacute;lisis de un brote de hantavirus Andes en Argentina. Treinta y cuatro contagios confirmados. Once muertos. Cifras que, en otro contexto, habr&iacute;an ocupado portadas. Lo llamativo, sin embargo, no fue la magnitud del brote, sino su geometr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La mayor parte de los infectados pr&aacute;cticamente no transmitieron el virus. Poca gente, poco contagio, historia conocida. Pero tres personas, solo tres, generaron la mayor parte del desastre. Y lo hicieron, ojo, acudiendo enfermas a reuniones sociales. Uno de los primeros eventos de transmisi&oacute;n masiva ocurri&oacute; en un encuentro con m&aacute;s de cien asistentes.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n para uso dom&eacute;stico: no hace falta una invasi&oacute;n. A veces basta una reuni&oacute;n de vecinos, una boda, un cumplea&ntilde;os con buffet libre y alguien que &ldquo;seguro que no es nada, que tengo un poco de fiebre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El supercontagiador, ese viejo conocido</strong>
    </p><p class="article-text">
        El estudio describi&oacute; algo que, pocos a&ntilde;os despu&eacute;s, millones de personas aprender&iacute;an con la COVID: el fen&oacute;meno del supercontagiador. Pacientes con alta carga viral, con s&iacute;ntomas iniciales perfectamente normales, o que se pod&iacute;an confundir con una gripe de temporada, capaces de transmitir el virus de forma masiva antes de que nadie, incluidos ellos mismos, supiera lo que estaba pasando.
    </p><p class="article-text">
        Este mecanismo tiene un nombre t&eacute;cnico: transmisi&oacute;n sobredispersa. No todos los individuos infectados tienen la misma capacidad de contagio. En muchos brotes, una minor&iacute;a de casos explica la mayor&iacute;a de las transmisiones. Es el principio de Pareto aplicado a la epidemiolog&iacute;a, y tiene consecuencias pr&aacute;cticas muy concretas: los protocolos de rastreo, aislamiento y control sanitario no son burocracia. Son exactamente la diferencia entre un brote contenido y uno que se va de las manos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Canarias no es el apocalipsis. Pero tampoco es un territorio exento</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que haya un barco con casos sospechosos en la ruta hacia las islas no significa que vayamos a vivir ning&uacute;n escenario catastr&oacute;fico. El hantavirus Andes, adem&aacute;s, no se transmite igual que el hantavirus cl&aacute;sico: este s&iacute; tiene transmisi&oacute;n persona a persona, lo que lo hace especialmente relevante desde el punto de vista epidemiol&oacute;gico, pero eso tambi&eacute;n significa que los mecanismos de control son conocidos y aplicables.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; significa es que la vigilancia sanitaria, el seguimiento de contactos y la transparencia informativa son instrumentos que deben estar listos antes de que se necesiten. No mientras se necesitan. No despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Porque los virus tienen una costumbre irritante: aparecen justo cuando alguien acaba de decir &ldquo;bah, si eso est&aacute; muy exagerado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El problema no es el rat&oacute;n. Es la decisi&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        El hantavirus lo transmiten los roedores. Pero los brotes los construyen las personas, con sus reuniones, sus viajes, sus subestimaciones y, a veces, sus protocolos mal ejecutados. La historia reciente de las pandemias, desde el SARS hasta la COVID, pasando por el &Eacute;bola, podr&iacute;a contarse con una secuencia bastante repetida: un animal, un salto de especie, una ventana de tiempo en la que alguien mir&oacute; para otro lado, y despu&eacute;s una investigaci&oacute;n parlamentaria preguntando qu&eacute; fall&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        No hay que ser alarmista. Hay que ser met&oacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        Que es, casualmente, lo m&aacute;s dif&iacute;cil de vender en tiempos en que todo compite por la atenci&oacute;n y lo urgente siempre le gana la partida a lo importante.
    </p><p class="article-text">
        El barco est&aacute; en Cabo Verde. Las islas est&aacute;n mirando. Esperemos que las autoridades sanitarias tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo toma como base el estudio &lsquo;Person-to-Person Transmission of Andes Virus in Hantavirus Pulmonary Syndrome&rsquo; publicado en The New England Journal of Medicine (2020).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José F. Arozena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/barco-raton-proxima-comision-parlamentaria_129_13199402.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 May 2026 10:59:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El barco, el ratón y la próxima comisión parlamentaria]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Puerto Naos diseña su segunda vida entre hoteles, plataneras y memoria volcánica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/puerto-naos-disena-segunda-vida-hoteles-plataneras-memoria-volcanica_129_13193829.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e18e7e91-c784-4ef4-983d-7bf9c3186ea6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Puerto Naos diseña su segunda vida entre hoteles, plataneras y memoria volcánica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - El IPST de Puerto Naos y Charco Verde inicia su tramitación ambiental con un techo de 2.100 plazas turísticas y la promesa de combinar inversión privada, paisaje agrario y empleo local. El proyecto aún no autoriza obras, pero abre una fase decisiva para el futuro económico del Valle de Aridane</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Infografía de la ordenación turística de Puerto Naos.                            </span>
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        Puerto Naos no parte de cero. Parte de una herida. Durante a&ntilde;os fue uno de los nombres propios del turismo palmero, una franja costera donde se mezclaban apartamentos, un hotel, restaurantes, playa, agricultura y vida cotidiana. Despu&eacute;s lleg&oacute; el volc&aacute;n, llegaron los gases, llegaron los cierres y la incertidumbre. La zona dej&oacute; de ser solo un destino tur&iacute;stico para convertirse tambi&eacute;n en s&iacute;mbolo de una recuperaci&oacute;n dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, el Instrumento de Planificaci&oacute;n Singular Tur&iacute;stica (IPST) de Puerto Naos y Charco Verde pretende abrir una nueva etapa. A finales de abril de 2026, la Comisi&oacute;n de Evaluaci&oacute;n Ambiental del Cabildo de La Palma dio el visto bueno al inicio del expediente. Conviene subrayarlo: no se han aprobado hoteles ni se han concedido licencias de obra. Lo que se ha activado es el procedimiento que permitir&aacute; estudiar, ordenar y someter a consulta p&uacute;blica un plan llamado a redefinir una de las zonas costeras m&aacute;s sensibles de la isla.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto plantea ordenar 27,7 hect&aacute;reas entre Puerto Naos y Charco Verde, con un l&iacute;mite m&aacute;ximo de 2.100 plazas alojativas. La propuesta no invade la playa y reserva m&aacute;s del 55% del suelo a zonas verdes, espacios libres y plataneras. Esa combinaci&oacute;n, turismo y agricultura, es una de las claves del relato: no se tratar&iacute;a de sustituir por completo el paisaje agrario, sino de insertar la nueva actividad tur&iacute;stica dentro de &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        La cifra de 2.100 plazas tampoco es menor. El plan no se presenta como una expansi&oacute;n ilimitada, sino como una recuperaci&oacute;n parcial de la capacidad perdida tras la erupci&oacute;n. Puerto Naos y su entorno lleg&oacute; a concentrar en torno a 3.000 camas tur&iacute;sticas antes del volc&aacute;n. El IPST, por tanto, aspira a devolver parte de esa fuerza econ&oacute;mica, pero bajo un modelo m&aacute;s ordenado, compacto y sometido a nuevas exigencias ambientales.
    </p><p class="article-text">
        El dise&ntilde;o previsto apuesta por concentrar la edificaci&oacute;n en lugar de dispersarla. En la pr&aacute;ctica, esto significa crecer m&aacute;s en vertical que en extensi&oacute;n, dejando m&aacute;s suelo libre para jardines, caminos, cultivos y espacios abiertos. Es una soluci&oacute;n con ventajas claras: reduce la ocupaci&oacute;n del territorio, permite concentrar redes de agua, saneamiento y energ&iacute;a, y facilita la gesti&oacute;n de servicios. Pero tambi&eacute;n plantea una de las inquietudes de vecinos y grupos ecologistas: que la altura de los edificios pueda alterar el paisaje o generar un efecto de barrera en una costa que no admite errores est&eacute;ticos ni ambientales.
    </p><p class="article-text">
        El expediente entra ahora en una fase delicada. Tras el inicio de la tramitaci&oacute;n ambiental, deber&aacute; abrirse un periodo de consulta p&uacute;blica. Despu&eacute;s llegar&aacute;n los informes sectoriales (agua, costas, carreteras, seguridad, medio ambiente), las posibles alegaciones, la aprobaci&oacute;n plenaria, la publicaci&oacute;n definitiva en el Bolet&iacute;n Oficial de Canarias, los convenios urban&iacute;sticos con los propietarios y, finalmente, las licencias municipales. Solo al final de ese recorrido podr&iacute;an empezar las obras.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Planificación Singular Turística de Puerto Naos y Charco Verde.                            </span>
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        Ese calendario explica por qu&eacute; el IPST es, de momento, m&aacute;s una promesa ordenada que una realidad material. El Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane promueve el plan, pero la inversi&oacute;n en hoteles y equipamientos corresponder&iacute;a a promotores privados. La administraci&oacute;n ordena el suelo; los inversores decidir&aacute;n si entran, con qu&eacute; proyectos y bajo qu&eacute; condiciones. Ese detalle resulta fundamental para entender el alcance de lo aprobado: no se ha construido nada, pero se est&aacute; preparando el marco para que pueda construirse.
    </p><p class="article-text">
        Las oportunidades son evidentes. La Palma necesita actividad econ&oacute;mica capaz de sostenerse m&aacute;s all&aacute; de la subvenci&oacute;n, del parche y de la emergencia. Necesita empleo, inversi&oacute;n y razones para que la poblaci&oacute;n joven no vea la salida de la isla como &uacute;nico horizonte razonable. Un Puerto Naos reactivado podr&iacute;a generar trabajo en construcci&oacute;n, hosteler&iacute;a, mantenimiento, transporte, restauraci&oacute;n, comercio, ocio, agricultura vinculada al turismo y servicios profesionales. No ser&iacute;a una soluci&oacute;n m&aacute;gica, pero s&iacute; un motor posible para una comarca que ha visto demasiado tiempo c&oacute;mo la normalidad se aplazaba.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n podr&iacute;a ayudar a reforzar la conectividad tur&iacute;stica de la isla. M&aacute;s plazas alojativas significan m&aacute;s capacidad para atraer visitantes, sostener rutas y dar estabilidad a una oferta tur&iacute;stica que en La Palma siempre ha sido m&aacute;s fr&aacute;gil que en otras islas del Archipi&eacute;lago. La cuesti&oacute;n, sin embargo, no es solo traer m&aacute;s turistas. Es decidir qu&eacute; tipo de turismo se quiere y qu&eacute; deja realmente en el territorio.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; aparecen los riesgos. Los grupos ecologistas pueden cuestionar el impacto territorial, el consumo de agua, la presi&oacute;n energ&eacute;tica, el aumento de residuos o la posible p&eacute;rdida de paisaje agr&iacute;cola. Algunos vecinos, especialmente en una zona marcada por evacuaciones y restricciones, reclaman seguridad, informaci&oacute;n y garant&iacute;as. La presencia de gases volc&aacute;nicos sigue siendo un elemento que obliga a extremar la prudencia. Cualquier desarrollo en Puerto Naos tendr&aacute; que convivir con esa realidad y prever protocolos claros.
    </p><p class="article-text">
        El agua ser&aacute; otro examen. El propio planteamiento del IPST incorpora reutilizaci&oacute;n de aguas regeneradas, drenaje sostenible y energ&iacute;as renovables. Sobre el papel, son medidas necesarias y coherentes. En la pr&aacute;ctica, exigir&aacute;n inversi&oacute;n, mantenimiento y control. Un hotel eficiente no lo es porque lo diga una memoria, sino porque sus instalaciones funcionan, se auditan y no compiten de forma injusta con las necesidades de la poblaci&oacute;n residente y del sector agr&iacute;cola.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco puede ignorarse el efecto sobre la vivienda. Un desarrollo tur&iacute;stico de alta gama, de cinco estrellas, puede generar empleo e ingresos, pero tambi&eacute;n tensar precios, atraer especulaci&oacute;n y cambiar el equilibrio social de la zona. La oportunidad econ&oacute;mica debe ir acompa&ntilde;ada de pol&iacute;ticas que eviten que quienes trabajen en ese nuevo Puerto Naos no puedan vivir cerca de &eacute;l.
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            <span class="title">
                Infografía de la ordenación turística de Puerto Naos.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Qu&eacute; queda ahora: las fases del IPST</strong>
    </p><p class="article-text">
        A Puerto Naos a&uacute;n no han llegado las gr&uacute;as. Antes queda un recorrido largo: consulta p&uacute;blica, informes sectoriales, respuesta a alegaciones, aprobaci&oacute;n definitiva, convenios con propietarios y promotores, proyectos t&eacute;cnicos y licencias municipales. Solo entonces el IPST pasar&aacute; del papel al terreno. Esa temporalizaci&oacute;n ser&aacute; decisiva, porque permitir&aacute; comprobar si el proyecto mantiene el equilibrio prometido entre inversi&oacute;n tur&iacute;stica, paisaje agr&iacute;cola, seguridad volc&aacute;nica y participaci&oacute;n ciudadana.
    </p><p class="article-text">
        Lo aprobado hasta ahora es el arranque de la tramitaci&oacute;n ambiental y administrativa. A partir de este punto, el camino previsto incluye varias fases:
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Consulta p&uacute;blica y alegaciones</strong>
    </p><p class="article-text">
         Tras el inicio del expediente, se abre un periodo de consulta en el que podr&aacute;n pronunciarse administraciones, vecinos, propietarios, colectivos y personas interesadas. Esta fase ser&aacute; clave para medir el grado de aceptaci&oacute;n social del proyecto y para introducir posibles correcciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Informes sectoriales</strong>
    </p><p class="article-text">
         El expediente deber&aacute; recabar informes de las &aacute;reas competentes: agua, costas, carreteras, seguridad, medio ambiente, energ&iacute;a y otros servicios afectados. Estos informes determinar&aacute;n si el plan necesita ajustes t&eacute;cnicos antes de seguir avanzando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Revisi&oacute;n de alegaciones y ajustes del documento</strong>
    </p><p class="article-text">
         Con las aportaciones recibidas, la administraci&oacute;n tendr&aacute; que estudiar las alegaciones y decidir cu&aacute;les incorpora. Aqu&iacute; podr&iacute;an modificarse aspectos como accesos, integraci&oacute;n paisaj&iacute;stica, medidas ambientales, garant&iacute;as sobre el agua o condiciones de seguridad volc&aacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Aprobaci&oacute;n provisional o plenaria</strong>
    </p><p class="article-text">
         Una vez revisado el documento, el IPST deber&aacute; someterse a aprobaci&oacute;n por el &oacute;rgano competente. Esta fase servir&aacute; para fijar pol&iacute;ticamente el modelo de ordenaci&oacute;n que se quiere para Puerto Naos y Charco Verde.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. Aprobaci&oacute;n definitiva y publicaci&oacute;n oficial</strong>
    </p><p class="article-text">
         Si supera los tr&aacute;mites anteriores, el plan deber&aacute; aprobarse definitivamente y publicarse en el bolet&iacute;n oficial correspondiente. Solo a partir de ese momento el IPST tendr&iacute;a plena eficacia jur&iacute;dica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. Convenios urban&iacute;sticos con propietarios y promotores</strong>
    </p><p class="article-text">
         Despu&eacute;s ser&aacute; necesario concretar los acuerdos con los propietarios del suelo y con los promotores interesados. Estos convenios deber&aacute;n fijar cesiones, obligaciones, garant&iacute;as, compromisos de ejecuci&oacute;n, conservaci&oacute;n del paisaje agrario e infraestructuras necesarias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. Proyectos concretos y licencias municipales</strong>
    </p><p class="article-text">
         El IPST ordena el &aacute;mbito, pero no construye por s&iacute; mismo. Cada hotel, equipamiento o actuaci&oacute;n deber&aacute; presentar su proyecto espec&iacute;fico y obtener las licencias municipales correspondientes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. Inicio de las obras</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Recorrido administrativo de la Planificación Singular Turística de Puerto Naos y Charco Verde.                            </span>
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        Solo cuando est&eacute;n aprobados el planeamiento, los convenios, los proyectos t&eacute;cnicos y las licencias podr&aacute;n comenzar las obras de urbanizaci&oacute;n y edificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El IPST llega, por tanto, con una doble condici&oacute;n: puede ser una gran oportunidad para La Palma, pero solo si se hace bien. Si el proceso es transparente, si las alegaciones se escuchan de verdad, si los compromisos ambientales se convierten en obligaciones verificables y si la riqueza generada se reparte en empleo, actividad local y servicios, Puerto Naos podr&iacute;a convertirse en un ejemplo de recuperaci&oacute;n inteligente despu&eacute;s de una cat&aacute;strofe.
    </p><p class="article-text">
        Si el expediente avanza sin grandes tropiezos, el primer hotel podr&iacute;a inaugurarse en torno a 2029 o 2030. En un escenario m&aacute;s lento, con alegaciones, ajustes t&eacute;cnicos o litigios, la apertura podr&iacute;a demorarse hasta 2031 o m&aacute;s. Esa horquilla resume bien la naturaleza del IPST: no es una obra inmediata, sino una carrera de fondo administrativa, urban&iacute;stica y ambiental.
    </p><p class="article-text">
        La isla no necesita elegir entre econom&iacute;a y paisaje, ni entre turismo y agricultura, ni entre inversi&oacute;n y prudencia. Necesita demostrar que puede combinarlos sin enga&ntilde;arse. Puerto Naos tiene ahora una segunda oportunidad. El IPST no es todav&iacute;a el renacimiento, pero s&iacute; el plano sobre el que ese renacimiento podr&iacute;a empezar a dibujarse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José F. Arozena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/puerto-naos-disena-segunda-vida-hoteles-plataneras-memoria-volcanica_129_13193829.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 May 2026 14:13:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Puerto Naos diseña su segunda vida entre hoteles, plataneras y memoria volcánica]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[Puerto Naos: una oportunidad que La Palma debe saber hacer bien]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/puerto-naos-oportunidad-palma-debe_129_13183364.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d0ceabd1-ab27-46b0-80ec-cdb08b0248f5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Puerto Naos: una oportunidad que La Palma debe saber hacer bien"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - La ordenación turística del litoral entre Puerto Naos y Charco Verde puede convertirse en una palanca económica para el Valle de Aridane, siempre que avance con transparencia, garantías ambientales y un retorno claro para la sociedad palmera</p></div><p class="article-text">
        Puerto Naos vuelve poco a poco a ocupar el lugar que nunca debi&oacute; perder en la vida de La Palma. Tras a&ntilde;os marcados por la erupci&oacute;n volc&aacute;nica, las restricciones de acceso, la presencia de gases, la incertidumbre vecinal y una recuperaci&oacute;n lenta, este enclave del litoral aridanense empieza a mirar de nuevo hacia el futuro. No desde la euforia, sino desde una mezcla comprensible de esperanza, prudencia y necesidad.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto aparece una de las operaciones territoriales m&aacute;s importantes de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas en la isla: la ordenaci&oacute;n tur&iacute;stica del litoral comprendido entre Puerto Naos y Charco Verde mediante un instrumento de planificaci&oacute;n singular. No se trata de un expediente t&eacute;cnico m&aacute;s, ni de una discusi&oacute;n reservada a especialistas en urbanismo. Estamos ante una decisi&oacute;n que puede condicionar el modelo econ&oacute;mico, paisaj&iacute;stico y social del Valle de Aridane durante muchos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La Palma necesita inversi&oacute;n. Necesita empleo. Necesita recuperar actividad econ&oacute;mica, fijar poblaci&oacute;n joven y ofrecer oportunidades reales a quienes quieren vivir y trabajar aqu&iacute;. Por eso, cualquier iniciativa capaz de dinamizar una zona especialmente golpeada merece ser escuchada sin prejuicios. Pero precisamente porque la oportunidad es grande, la responsabilidad tambi&eacute;n lo es.
    </p><p class="article-text">
        El futuro de Puerto Naos no puede decidirse como si solo estuvieran en juego parcelas, licencias y metros cuadrados. Est&aacute; en juego algo m&aacute;s profundo: el tipo de isla que queremos construir despu&eacute;s del volc&aacute;n. Una isla capaz de atraer inversi&oacute;n sin perder identidad. Una isla que genere riqueza sin sacrificar paisaje. Una isla que mire al turismo como motor econ&oacute;mico, pero no como excusa para repetir errores que otros territorios ya conocen demasiado bien.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ordenar. El IPST</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Instrumento de Planificaci&oacute;n Singular Tur&iacute;stica es una figura prevista en el marco normativo canario para permitir actuaciones consideradas de inter&eacute;s insular. En el caso de La Palma, se vincula a la llamada Ley de Islas Verdes, pensada para territorios con menor presi&oacute;n tur&iacute;stica, econom&iacute;as m&aacute;s fr&aacute;giles y necesidad de activar proyectos estrat&eacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el papel, el objetivo es razonable: ordenar, dar seguridad jur&iacute;dica, fijar condiciones y permitir que determinadas actuaciones puedan avanzar sin quedar atrapadas durante a&ntilde;os en una mara&ntilde;a de planeamiento incompleto, informes sucesivos y tr&aacute;mites interminables. La planificaci&oacute;n, cuando se hace bien, no es enemiga del territorio. Al contrario: puede evitar la improvisaci&oacute;n, poner l&iacute;mites y establecer reglas claras.
    </p><p class="article-text">
        El problema, como casi siempre en urbanismo, no est&aacute; solo en la herramienta, sino en c&oacute;mo se utiliza. Un instrumento de este tipo puede servir para proteger lo valioso y facilitar una inversi&oacute;n &uacute;til para la sociedad. Pero tambi&eacute;n puede generar recelos si se percibe como una v&iacute;a r&aacute;pida para convertir suelo de alto valor paisaj&iacute;stico y agrario en una gran bolsa de desarrollo tur&iacute;stico sin suficiente explicaci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Por eso la pregunta no deber&iacute;a ser &uacute;nicamente si Puerto Naos debe crecer o no. La pregunta importante es otra: c&oacute;mo debe crecer para que gane la isla en su conjunto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La propiedad del suelo y la confianza p&uacute;blica</strong>
    </p><p class="article-text">
        En operaciones urban&iacute;sticas de esta dimensi&oacute;n, es habitual que existan propietarios con superficies muy distintas: peque&ntilde;os titulares, propietarios medianos y tambi&eacute;n grandes tenedores que, por acumulaci&oacute;n hist&oacute;rica, compraventas anteriores o estrategias patrimoniales leg&iacute;timas, disponen de una parte significativa del terreno afectado.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n informaciones publicadas en medios regionales, una parte relevante del suelo estar&iacute;a concentrada en manos de un n&uacute;mero reducido de propietarios privados, y uno de ellos podr&iacute;a reunir m&aacute;s de la mitad de los terrenos incluidos en el &aacute;mbito del IPST. Tener suelo es legal. Conservarlo durante a&ntilde;os tambi&eacute;n lo es. Aspirar a desarrollarlo conforme al planeamiento vigente o futuro forma parte del ejercicio ordinario del derecho de propiedad.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, es leg&iacute;timo que la administraci&oacute;n busque f&oacute;rmulas para atraer inversi&oacute;n, activar econom&iacute;a, ordenar zonas estrat&eacute;gicas y generar empleo. Una isla como La Palma, especialmente despu&eacute;s de la crisis volc&aacute;nica, no puede permitirse rechazar de entrada cualquier iniciativa capaz de crear actividad. El desarrollo econ&oacute;mico no debe tratarse como una sospecha. Bien orientado, puede ser una herramienta imprescindible para mejorar servicios, sostener poblaci&oacute;n y abrir oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, que algo sea legal no significa que deba quedar fuera del debate p&uacute;blico. Cuando una decisi&oacute;n urban&iacute;stica p&uacute;blica puede aumentar de forma notable el valor de determinados suelos, modificar el paisaje, condicionar infraestructuras p&uacute;blicas y abrir la puerta a nuevas actividades econ&oacute;micas, la exigencia de transparencia debe ser m&aacute;xima. Para proteger la confianza de todos.
    </p><p class="article-text">
        El urbanismo no solo ordena terrenos: tambi&eacute;n reparte expectativas, beneficios, cargas y oportunidades. Por eso, cuanto mayor sea la dimensi&oacute;n econ&oacute;mica de una operaci&oacute;n, mayor debe ser la claridad del procedimiento. La ciudadan&iacute;a tiene derecho a saber qu&eacute; se permite, qu&eacute; se limita, qu&eacute; se protege, qu&eacute; obligaciones asumen los promotores, qu&eacute; mejoras p&uacute;blicas se garantizan y qu&eacute; controles existir&aacute;n para que el resultado responda al inter&eacute;s general.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de enfrentar propiedad privada e inter&eacute;s p&uacute;blico. Ambos pueden convivir perfectamente. El mejor urbanismo es aquel que permite que la iniciativa privada invierta, pero dentro de unas reglas p&uacute;blicas claras y comprensibles. El propietario puede obtener un rendimiento leg&iacute;timo de su suelo, pero la isla tambi&eacute;n debe recibir beneficios tangibles: empleo, infraestructuras, espacios p&uacute;blicos, protecci&oacute;n paisaj&iacute;stica, mejoras ambientales, accesibilidad y actividad econ&oacute;mica real.
    </p><p class="article-text">
        Si la ciudadan&iacute;a percibe que una operaci&oacute;n se dise&ntilde;a solo para desbloquear expectativas privadas, el proyecto nacer&aacute; con desconfianza. Si, por el contrario, se explica bien, se documenta bien, se somete a controles rigurosos y se vincula a compromisos sociales y ambientales verificables, puede convertirse en una oportunidad compartida.
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                La edificación se encontrará envuelta en plataneras.                            </span>
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        <strong>Una oportunidad econ&oacute;mica evidente</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a injusto negar el potencial econ&oacute;mico del proyecto. La zona de Puerto Naos y Charco Verde tiene condiciones muy atractivas: clima, paisaje, litoral, tradici&oacute;n tur&iacute;stica, cercan&iacute;a al Valle de Aridane y una memoria previa como espacio de alojamiento, restauraci&oacute;n y ocio.
    </p><p class="article-text">
        La posible implantaci&oacute;n de nuevas instalaciones hoteleras y extrahoteleras podr&iacute;a generar inversi&oacute;n, empleo directo e indirecto, actividad comercial, ingresos fiscales y mejora de servicios en una zona que lleva demasiado tiempo soportando una situaci&oacute;n excepcional. Para muchos negocios del Valle, la recuperaci&oacute;n tur&iacute;stica de Puerto Naos no es una abstracci&oacute;n: puede significar clientes, contratos, proveedores, transporte, mantenimiento, hosteler&iacute;a, construcci&oacute;n, limpieza, jardiner&iacute;a y vida en la calle.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n puede ayudar a diversificar una econom&iacute;a insular demasiado vulnerable. La Palma no puede vivir solo de la nostalgia ni de una conservaci&oacute;n entendida como par&aacute;lisis. Proteger el territorio no debe significar condenar a la isla a no hacer nada. La conservaci&oacute;n inteligente tambi&eacute;n puede incluir actividad econ&oacute;mica, siempre que esta se someta a l&iacute;mites claros.
    </p><p class="article-text">
        El riesgo est&aacute; en confundir desarrollo con ocupaci&oacute;n intensiva del suelo. Una cosa es reactivar Puerto Naos y otra muy distinta convertir su litoral en una pieza m&aacute;s de turismo indiferenciado. La Palma no compite bien imitando modelos masivos. Su valor est&aacute; precisamente en lo contrario: paisaje, autenticidad, escala humana, naturaleza, silencio, cielo, senderos, agricultura, volcanes, mar y una identidad que no se puede fabricar con hormig&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los riesgos</strong>
    </p><p class="article-text">
        La ordenaci&oacute;n tur&iacute;stica de Puerto Naos tiene riesgos evidentes si no se gestiona adecuadamente.
    </p><p class="article-text">
        El primero es el impacto paisaj&iacute;stico. El litoral occidental de La Palma no es un solar cualquiera. Es una franja de enorme valor ambiental, visual y emocional. Cualquier actuaci&oacute;n deber&iacute;a integrarse con delicadeza, evitando vol&uacute;menes agresivos, barreras visuales o una urbanizaci&oacute;n que rompa la relaci&oacute;n natural entre el mar, la costa y el paisaje volc&aacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        El segundo riesgo es la presi&oacute;n sobre los recursos. Nuevas plazas tur&iacute;sticas implican consumo de agua, energ&iacute;a, movilidad, residuos, mantenimiento urbano y servicios p&uacute;blicos. En una isla limitada, estos factores no pueden tratarse como detalles secundarios. Deben estar cuantificados y explicados antes de que las decisiones sean irreversibles.
    </p><p class="article-text">
        El tercer riesgo es la vivienda. Si el desarrollo tur&iacute;stico aumenta la presi&oacute;n inmobiliaria sin medidas paralelas, los residentes pueden acabar pagando parte del precio de una operaci&oacute;n que, en teor&iacute;a, deber&iacute;a beneficiarles. Una recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica que encarece la vida de quienes ya viven aqu&iacute; no puede considerarse plenamente exitosa.
    </p><p class="article-text">
        El cuarto riesgo es la movilidad. Puerto Naos y el litoral de Los Llanos necesitan accesos seguros, aparcamientos razonables, transporte p&uacute;blico eficaz y soluciones que no conviertan cada temporada alta en un problema de tr&aacute;fico. El turismo no empieza en la recepci&oacute;n de un hotel: empieza en la carretera que permite llegar a &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Y el quinto riesgo, quiz&aacute; el m&aacute;s importante, es la confianza. Despu&eacute;s de a&ntilde;os de expedientes complejos, documentos ambientales revisados, dudas t&eacute;cnicas y debates p&uacute;blicos, la administraci&oacute;n debe extremar la claridad. Un proyecto de esta escala no puede avanzar con la sensaci&oacute;n de que la ciudadan&iacute;a se entera tarde o mal. Los documentos deben estar accesibles, los planos deben explicarse, los condicionantes ambientales deben conocerse y las alegaciones deben ser tomadas en serio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La evaluaci&oacute;n ambiental como garant&iacute;a</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de los errores habituales en este tipo de debates es presentar la evaluaci&oacute;n ambiental como una traba burocr&aacute;tica. No lo es. En un territorio como La Palma, la evaluaci&oacute;n ambiental es una garant&iacute;a democr&aacute;tica y t&eacute;cnica.
    </p><p class="article-text">
        Si un documento se devuelve porque contiene errores, carencias o aspectos incompletos, eso no deber&iacute;a verse solo como un retraso. Tambi&eacute;n puede interpretarse como una se&ntilde;al de que el sistema de control funciona. Mejor corregir antes que lamentar despu&eacute;s. Mejor exigir informes completos que aprobar documentos d&eacute;biles. Mejor perder unos meses que hipotecar d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        La protecci&oacute;n ambiental no est&aacute; re&ntilde;ida con el desarrollo econ&oacute;mico. De hecho, en La Palma son inseparables. Nadie viene a esta isla buscando un destino tur&iacute;stico cualquiera. Quien viene a La Palma busca paisaje, naturaleza, autenticidad y una sensaci&oacute;n de lugar que no se encuentra en cualquier parte. Da&ntilde;ar eso ser&iacute;a dispararse en el pie.
    </p><p class="article-text">
        Por eso deber&iacute;a hacerlo con criterios exigentes: integraci&oacute;n paisaj&iacute;stica, control de alturas, eficiencia energ&eacute;tica, gesti&oacute;n responsable del agua, corredores verdes, respeto al litoral, mejora de accesos, seguridad volc&aacute;nica y compromisos verificables con el empleo local.
    </p><p class="article-text">
        No basta con construir. Hay que construir bien.
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                El tapiz platanero se diluye entre edificaciones formando una jardinería cultural.                            </span>
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        <strong>El retorno social</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de las grandes preguntas es qu&eacute; gana La Palma m&aacute;s all&aacute; de la inversi&oacute;n inicial. Porque una operaci&oacute;n tur&iacute;stica de esta magnitud no puede medirse solo en millones de euros ni en n&uacute;mero de camas. Debe medirse tambi&eacute;n en calidad del empleo, estabilidad laboral, formaci&oacute;n profesional, contrataci&oacute;n local, mejora de infraestructuras, espacios p&uacute;blicos, acceso ciudadano al litoral y beneficios para el comercio de la zona.
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a deseable que cualquier avance del proyecto viniera acompa&ntilde;ado de compromisos claros: prioridad para empresas y trabajadores locales cuando sea posible, planes de formaci&oacute;n, medidas para evitar precariedad, creaci&oacute;n de espacios p&uacute;blicos de calidad, integraci&oacute;n con el tejido comercial existente y mecanismos de seguimiento.
    </p><p class="article-text">
        El turismo puede ser una gran oportunidad si se reparte bien. Si no, corre el riesgo de convertirse en una riqueza que se ve pasar, pero que no termina de quedarse. La Palma debe exigir que una parte importante del valor generado permanezca en la isla. No por rechazo a la inversi&oacute;n exterior, sino por sentido com&uacute;n. El territorio es de aqu&iacute;. El paisaje es de aqu&iacute;. Las infraestructuras p&uacute;blicas las sostiene la ciudadan&iacute;a. Por tanto, el beneficio tambi&eacute;n debe notarse aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ni bloqueo ni barra libre</strong>
    </p><p class="article-text">
        El debate sobre Puerto Naos corre el riesgo de caer en dos extremos igual de pobres. Por un lado, quienes consideran que cualquier desarrollo tur&iacute;stico es una amenaza. Por otro, quienes creen que cualquier inversi&oacute;n debe aprobarse casi sin preguntas porque la isla necesita empleo.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es m&aacute;s compleja.
    </p><p class="article-text">
        La Palma no puede permitirse bloquear indefinidamente todo proyecto estrat&eacute;gico. Pero tampoco puede aceptar una barra libre urban&iacute;stica. Entre el &ldquo;no a todo&rdquo; y el &ldquo;s&iacute; a todo&rdquo; hay un camino m&aacute;s inteligente: s&iacute;, pero con condiciones; s&iacute;, pero con transparencia; s&iacute;, pero con l&iacute;mites; s&iacute;, pero con retorno social; s&iacute;, pero con respeto al paisaje.
    </p><p class="article-text">
        Ese deber&iacute;a ser el punto de encuentro.
    </p><p class="article-text">
        Puerto Naos puede convertirse en un ejemplo de nueva planificaci&oacute;n tur&iacute;stica para islas fr&aacute;giles. Un modelo que combine inversi&oacute;n y prudencia, actividad econ&oacute;mica y paisaje, empleo y sostenibilidad, propiedad privada e inter&eacute;s general. Pero para lograrlo hay que explicar m&aacute;s, escuchar m&aacute;s, publicar m&aacute;s y condicionar mejor.
    </p><p class="article-text">
        La ciudadan&iacute;a no molesta cuando pregunta. Participa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una decisi&oacute;n que va m&aacute;s all&aacute; de Puerto Naos</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que se decida en Puerto Naos enviar&aacute; un mensaje a toda la isla. Dir&aacute; c&oacute;mo entiende La Palma su recuperaci&oacute;n despu&eacute;s del volc&aacute;n. Dir&aacute; si el territorio se gestiona como un recurso finito o como una oportunidad de negocio sin memoria. Dir&aacute; si somos capaces de atraer inversi&oacute;n sin perder el alma. Dir&aacute; si el inter&eacute;s general est&aacute; realmente por encima de las prisas.
    </p><p class="article-text">
        El Valle de Aridane necesita buenas noticias. Necesita que Puerto Naos vuelva a respirar. Necesita que la actividad econ&oacute;mica regrese. Necesita que quienes perdieron tanto puedan mirar hacia adelante. Pero tambi&eacute;n necesita seguridad, paisaje, vivienda, servicios y confianza.
    </p><p class="article-text">
        Por eso este proyecto no deber&iacute;a plantearse como una batalla entre progreso y conservaci&oacute;n. Esa es una simplificaci&oacute;n injusta. El verdadero progreso consiste en conservar lo que nos hace valiosos mientras creamos nuevas oportunidades. Y la verdadera conservaci&oacute;n no puede ser indiferente al desempleo, a la despoblaci&oacute;n o a la falta de futuro de los j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Puerto Naos puede ser una gran oportunidad. Probablemente una de las mayores que tendr&aacute; La Palma en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Si la ordenaci&oacute;n tur&iacute;stica de Puerto Naos se hace bien, puede ayudar a reconstruir una zona herida, generar empleo, modernizar servicios y demostrar que La Palma tiene futuro. Si se hace mal, puede aumentar la desconfianza, tensionar el territorio y dejar la sensaci&oacute;n de que una vez m&aacute;s el paisaje pag&oacute; la factura de decisiones tomadas demasiado lejos de la gente.
    </p><p class="article-text">
        La verdadera cuesti&oacute;n no es solo aprobar un plan. Es merecer la confianza de la isla.
    </p><p class="article-text">
        Puerto Naos no debe ser una operaci&oacute;n a favor de La Palma. A favor del empleo, s&iacute;. A favor de la inversi&oacute;n, tambi&eacute;n. Pero, sobre todo, a favor de un modelo de isla que no venda su futuro por resolver su presente.
    </p><p class="article-text">
        Porque el desarrollo, cuando es inteligente, no destruye el paisaje: lo mejora, lo ordena y lo protege. Y La Palma, despu&eacute;s de todo lo vivido, merece exactamente eso: crecer sin dejar de ser La Palma.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José F. Arozena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/puerto-naos-oportunidad-palma-debe_129_13183364.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Apr 2026 19:32:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Puerto Naos: una oportunidad que La Palma debe saber hacer bien]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[TMT: otra vuelta de tuerca para que un telescopio gigante se instale en La Palma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad/tmt-vuelta-tuerca-telescopio-gigante-instale-palma_1_13171906.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cdee60c9-e775-49ce-8c7c-48a1487055fe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="TMT: otra vuelta de tuerca para que un telescopio gigante se instale en La Palma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - España ha puesto 400 millones sobre la mesa, el Banco Europeo de Inversiones estudia la viabilidad financiera y la visita de Pedro Sánchez a China ha convertido el Telescopio de Treinta Metros en una partida científica, diplomática y geopolítica. Hawái sigue siendo la sede preferida. La Palma, cada vez más, parece la sede posible</p></div><p class="article-text">
        En el Roque de los Muchachos no hay a&uacute;n excavadoras, ni espejos, ni una fecha marcada en rojo. Hay algo menos vistoso, pero quiz&aacute; m&aacute;s importante: una oportunidad de Estado. El Thirty Meter Telescope (TMT), concebido para mirar el universo con un espejo de 30 metros, sigue atrapado entre Haw&aacute;i, la pol&iacute;tica estadounidense, la financiaci&oacute;n internacional y una pregunta que cada mes pesa m&aacute;s: d&oacute;nde puede construirse de verdad.
    </p><p class="article-text">
        La historia del TMT tiene ya algo de novela larga. Una de esas en las que el protagonista anuncia que va a llegar, todos preparan la escena, se encienden las luces, se mira al horizonte y, al final, el personaje no cruza la puerta. El telescopio fue pensado para Maunakea, en Haw&aacute;i, una de las monta&ntilde;as m&aacute;s importantes del planeta para la astronom&iacute;a, pero tambi&eacute;n un lugar sagrado para parte de la comunidad nativa hawaiana. Ah&iacute; empez&oacute; el atasco. Y no ha sido un atasco peque&ntilde;o, de esos que se arreglan con paciencia y caf&eacute;. Ha sido una par&aacute;lisis de a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El TMT no es un telescopio m&aacute;s. Su espejo primario de 30 metros permitir&iacute;a estudiar exoplanetas, galaxias lejanas, agujeros negros y algunas de las preguntas m&aacute;s antiguas de la ciencia moderna: c&oacute;mo naci&oacute; el universo, c&oacute;mo evolucionaron las primeras galaxias, si hay planetas parecidos a la Tierra en otros sistemas solares. El Ministerio de Ciencia lo present&oacute; en 2025 como una de las grandes infraestructuras astron&oacute;micas del siglo, con capacidad para abrir una nueva etapa en la observaci&oacute;n del cosmos. 
    </p><p class="article-text">
        Pero una cosa es dise&ntilde;ar una m&aacute;quina capaz de mirar casi al principio del tiempo y otra, bastante m&aacute;s terrenal, conseguir construirla. El acuerdo maestro del TMT se firm&oacute; en 2013 con participaci&oacute;n de instituciones de Estados Unidos, Canad&aacute;, China, India y Jap&oacute;n. Entonces se preve&iacute;a iniciar la construcci&oacute;n en 2014 y empezar las operaciones cient&iacute;ficas en 2022. Ese calendario, visto desde 2026, parece ya un documento de otra era.
    </p><p class="article-text">
        Durante mucho tiempo, La Palma aparec&iacute;a en esta historia como el plan B. Una alternativa seria, s&iacute;, pero alternativa, al fin y al cabo. El Roque de los Muchachos ofrec&iacute;a un cielo probado, una infraestructura cient&iacute;fica consolidada y una experiencia de d&eacute;cadas con telescopios internacionales. Pero Maunakea segu&iacute;a siendo la primera opci&oacute;n. El propio TMT lo ha repetido en distintas ocasiones: Haw&aacute;i es su sede preferida. La Palma era la salida si la puerta hawaiana no se abr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que esa puerta lleva demasiado tiempo cerrada.
    </p><p class="article-text">
        En 2018, el consejo del TMT aplaz&oacute; una decisi&oacute;n definitiva entre Haw&aacute;i y Canarias. El motivo era claro: en Haw&aacute;i segu&iacute;an los recursos judiciales y el proceso ligado al uso de Maunakea; en Canarias avanzaban los trabajos ambientales y de permisos para la alternativa del Roque de los Muchachos. El consorcio dec&iacute;a entonces que Maunakea segu&iacute;a siendo la opci&oacute;n preferida, pero manten&iacute;a viva la v&iacute;a canaria.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, la situaci&oacute;n no ha ganado sencillez. La oposici&oacute;n en Haw&aacute;i no se reduce a una protesta puntual. Tiene ra&iacute;z cultural, hist&oacute;rica y pol&iacute;tica. Para parte de la comunidad nativa hawaiana, Maunakea no es solo una cumbre con buen cielo, sino un lugar sagrado. La construcci&oacute;n del TMT se ha convertido all&iacute; en un s&iacute;mbolo de una discusi&oacute;n m&aacute;s amplia sobre territorio, ciencia, soberan&iacute;a, memoria y poder. EFE resum&iacute;a este mes de abril que el proyecto sigue bloqueado por la oposici&oacute;n de la comunidad ind&iacute;gena a levantarlo en una monta&ntilde;a sagrada.
    </p><p class="article-text">
        La National Science Foundation (NSF), la agencia cient&iacute;fica de Estados Unidos, mantiene abierta la revisi&oacute;n ambiental y cultural relacionada con una posible inversi&oacute;n federal en el TMT en Maunakea. Ese proceso no es un simple tr&aacute;mite. La propia NSF reconoce la sensibilidad del lugar y ha ampliado el horizonte de su revisi&oacute;n hasta el 31 de diciembre de 2026. Tambi&eacute;n advierte de que una decisi&oacute;n de no financiar el proyecto puede producirse en cualquier momento del proceso.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; entra La Palma.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a ha decidido pasar de la simpat&iacute;a a la oferta. El 23 de julio de 2025, la ministra de Ciencia, Innovaci&oacute;n y Universidades, Diana Morant, anunci&oacute; que Espa&ntilde;a ofrec&iacute;a hasta 400 millones de euros, a trav&eacute;s del CDTI, para atraer el TMT al Observatorio del Roque de los Muchachos. No era una declaraci&oacute;n bonita para salir en la foto. Era una cifra. Y en los grandes proyectos internacionales, las cifras hablan un idioma que todos entienden, incluso cuando fingen no escucharlo.
    </p><p class="article-text">
        Ese movimiento cambi&oacute; la posici&oacute;n espa&ntilde;ola. La Palma dej&oacute; de presentarse solo como un enclave con buen cielo y pas&oacute; a presentarse como una propuesta de Estado.<a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad/puntagorda-hectareas-construccion-telescopio-tmt_1_1166598.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Con permisos avanzados, con tradici&oacute;n astron&oacute;mica, con respaldo pol&iacute;tico</a><strong> </strong>y con dinero p&uacute;blico sobre la mesa. En una isla acostumbrada a que muchas promesas suban a la cumbre y se queden por el camino, el matiz no es menor.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad/banco-europeo-inversiones-asesorara-desarrollo-pionero-telescopio-treinta-metros-palma_1_12854407.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El segundo impulso lleg&oacute; desde Europa. En diciembre de 2025, el Banco Europeo de Inversiones</a> anunci&oacute; apoyo de asesoramiento para estudiar la viabilidad econ&oacute;mica y financiera del TMT en La Palma. El BEI no dijo que fuera a pagar el telescopio. Eso conviene dejarlo claro para no vender humo, que bastante calima tenemos algunos d&iacute;as. Lo que anunci&oacute; fue algo menos vistoso, pero m&aacute;s &uacute;til: ayudar a estructurar el proyecto, analizar su viabilidad y explorar f&oacute;rmulas para atraer inversi&oacute;n p&uacute;blica y privada.
    </p><p class="article-text">
        La presidenta del BEI es Nadia Calvi&ntilde;o, exvicepresidenta econ&oacute;mica del Gobierno espa&ntilde;ol. Su papel a&ntilde;ade una lectura europea al asunto. El TMT ya no se presenta solo como una ambici&oacute;n cient&iacute;fica de La Palma o de Espa&ntilde;a, sino como una posible infraestructura estrat&eacute;gica para Europa. El propio BEI estim&oacute; el coste total del proyecto en torno a 3.000 millones de euros y situ&oacute; su intervenci&oacute;n dentro de una planificaci&oacute;n econ&oacute;mica y financiera m&aacute;s amplia. 
    </p><p class="article-text">
        El mensaje, traducido al castellano de la calle, ser&iacute;a este: Espa&ntilde;a pone una parte importante del dinero, Europa ayuda a ordenar la operaci&oacute;n y La Palma ofrece un lugar donde el proyecto puede salir del bucle. No es poco.
    </p><p class="article-text">
        La partida se volvi&oacute; m&aacute;s interesante con <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/politica/pedro-sanchez-defiende-xi-jinping-candidatura-palma-albergar-megatelescopio-tmt_1_13143006.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el viaje de Pedro S&aacute;nchez a China </a>el 14 de abril de 2026. Seg&uacute;n EFE, el presidente del Gobierno defendi&oacute; ante Xi Jinping la candidatura de La Palma para albergar el TMT. El dato llam&oacute; la atenci&oacute;n porque China ya no forma parte hoy del consorcio del telescopio. Y ah&iacute; est&aacute; uno de los matices importantes de esta historia.
    </p><p class="article-text">
        China s&iacute; estuvo en el TMT. Firm&oacute; el acuerdo maestro de 2013 y form&oacute; parte de la arquitectura inicial del proyecto. Pero hoy no figura entre los miembros actuales del Thirty Meter Telescope International Observatory. En la web oficial aparecen Caltech, la Universidad de California, Jap&oacute;n, India y Canad&aacute;, con AURA como asociado. Un informe externo de la NSF fechado en diciembre de 2024 se&ntilde;ala, adem&aacute;s, que la Rep&uacute;blica Popular China se retir&oacute; de forma amistosa del TIO a comienzos de 2024.
    </p><p class="article-text">
        Eso obliga a leer con cuidado la visita a Pek&iacute;n. No parece riguroso presentar la conversaci&oacute;n como un simple intento de que China vuelva al TMT. Puede haber m&aacute;s capas. China tiene su propia agenda astron&oacute;mica y trabaja para reforzar su capacidad en grandes telescopios &oacute;pticos. La Universidad de Pek&iacute;n, por ejemplo, ha presentado el proyecto EAST, con fases de 6 y 8 metros en Lenghu, en Qinghai, como paso hacia telescopios a&uacute;n mayores. Sus propios documentos se&ntilde;alan que China necesita ganar experiencia tecnol&oacute;gica para futuros telescopios terrestres de entre 15 y 30 metros.
    </p><p class="article-text">
        Visto as&iacute;, La Palma puede aparecer ante China no solo como el posible destino del TMT, sino como una plataforma cient&iacute;fica disponible en Europa. Un lugar con cielo, experiencia, seguridad jur&iacute;dica y un Estado dispuesto a poner dinero. No hay constancia p&uacute;blica de que S&aacute;nchez ofreciera formalmente a China una v&iacute;a propia para instalar otro gran telescopio en la isla. Eso ser&iacute;a ir m&aacute;s all&aacute; de los datos. Pero s&iacute; parece razonable interpretar que Espa&ntilde;a ha querido situar La Palma en el mapa de la diplomacia cient&iacute;fica china, al mismo tiempo que lanza un mensaje al consorcio del TMT: si el proyecto necesita una salida, aqu&iacute; hay una.
    </p><p class="article-text">
        Y ese mensaje tambi&eacute;n mira a Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        La NSF no es un socio ordinario del TMT, pero su peso financiero y pol&iacute;tico puede condicionar el futuro del proyecto. En 2025, la solicitud presupuestaria de la NSF para 2026 plante&oacute; avanzar con el Giant Magellan Telescope y no con el TMT hacia la fase final de dise&ntilde;o con nuevos fondos federales. No equivale a enterrar el TMT, porque el Congreso estadounidense tiene su propia capacidad de decisi&oacute;n presupuestaria, pero s&iacute; muestra que el proyecto ha perdido tracci&oacute;n en Washington.
    </p><p class="article-text">
        Ese detalle pesa mucho. Un proyecto de 3.000 millones no vive solo de entusiasmo cient&iacute;fico. Necesita socios, calendarios, aportaciones, permisos y una cadena de mando que no se rompa cada vez que cambia el viento pol&iacute;tico. Haw&aacute;i conserva el valor simb&oacute;lico y cient&iacute;fico de la sede original. La Palma gana valor por otro camino: el de la posibilidad real.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de presentar a La Palma como la vencedora moral de una disputa ajena. La oposici&oacute;n hawaiana no es un capricho ni un obst&aacute;culo pintoresco. Es una protesta arraigada en una historia de agravios, identidad y uso del territorio. La ciencia no puede mirar galaxias lejanas y, al mismo tiempo, fingir que no ve a las comunidades que tiene delante. Ese es uno de los grandes aprendizajes del TMT.
    </p><p class="article-text">
        Pero tampoco se puede ignorar el otro lado: la astronom&iacute;a internacional lleva m&aacute;s de una d&eacute;cada esperando. Los socios han invertido tiempo, dinero, tecnolog&iacute;a y reputaci&oacute;n. Los instrumentos se dise&ntilde;an, las generaciones de investigadores cambian, los costes suben y la competencia no se detiene. Mientras el TMT duda, otros telescopios avanzan. En ciencia, perder una d&eacute;cada no es un detalle administrativo. Es perder preguntas, equipos, talento y liderazgo.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; est&aacute; la oportunidad palmera.
    </p><p class="article-text">
        El Observatorio del Roque de los Muchachos no necesita inventarse una biograf&iacute;a. Ya la tiene. En sus cumbres trabajan telescopios de referencia internacional, entre ellos el Gran Telescopio Canarias. La isla sabe convivir con la astronom&iacute;a, aunque no siempre haya sabido convertir esa presencia en suficiente empleo cualificado, formaci&oacute;n t&eacute;cnica y tejido empresarial local. El TMT llevar&iacute;a esa relaci&oacute;n a otra escala.
    </p><p class="article-text">
        La clave no estar&iacute;a solo en levantar una gran estructura en la cumbre. Estar&iacute;a en todo lo que obliga a mover alrededor: ingenier&iacute;a, &oacute;ptica, electr&oacute;nica, mantenimiento de precisi&oacute;n, datos, transporte especializado, servicios t&eacute;cnicos, formaci&oacute;n profesional, contratos locales, colaboraci&oacute;n universitaria y presencia internacional. Un telescopio as&iacute; no arregla por s&iacute; solo los problemas de La Palma. No llena las casas vac&iacute;as, no abarata la vivienda, no resuelve el envejecimiento ni detiene la marcha de los j&oacute;venes. Pero cambia el tablero. Y a veces cambiar el tablero ya es mucho.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n exige prudencia. La Palma conoce bien el peligro de confundir titulares con realidades. El TMT no est&aacute; decidido. Haw&aacute;i no ha desaparecido. La NSF mantiene abierto su proceso hasta finales de 2026. El consorcio sigue teniendo a Maunakea como opci&oacute;n preferida. Y Espa&ntilde;a, por mucho que ponga 400 millones, no puede decidir sola el destino de una infraestructura internacional.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay algo nuevo. La Palma ya no espera sentada al fondo de la sala, como quien aguarda a que la llamen si falla el plato principal. Ahora tiene una propuesta con dinero, papeles, respaldo europeo y recorrido diplom&aacute;tico. La isla ha pasado de ser el plan B discreto a convertirse en la alternativa que todos deben tomar en serio.
    </p><p class="article-text">
        Por eso la conversaci&oacute;n con China importa, aunque China ya no est&eacute; dentro del TMT. Importa porque muestra que Espa&ntilde;a ha sacado el telescopio del caj&oacute;n t&eacute;cnico y lo ha puesto en la mesa grande, donde se mezclan ciencia, industria, financiaci&oacute;n y geopol&iacute;tica. Importa porque La Palma no solo se ofrece al TMT. Se ofrece como territorio europeo para la gran astronom&iacute;a del siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n final no est&aacute; tomada. Quiz&aacute; tarde m&aacute;s de lo que conviene. Quiz&aacute; el consorcio siga mirando a Haw&aacute;i con la nostalgia de lo que pudo ser. Quiz&aacute; La Palma tenga que esperar otra vez, que en esta isla esperar es casi una asignatura no oficial. Pero el equilibrio ha cambiado.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, el TMT fue el telescopio que no llegaba. Ahora empieza a ser otra cosa: el telescopio que obliga a decidir. Y si alg&uacute;n d&iacute;a sus espejos se abren sobre el Roque de los Muchachos, tal vez se recuerde esta etapa como el momento en que La Palma dej&oacute; de pedir sitio en el mapa y empez&oacute; a ofrecer algo m&aacute;s dif&iacute;cil de encontrar: una salida con los pies en la tierra y los ojos puestos en el cielo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José F. Arozena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad/tmt-vuelta-tuerca-telescopio-gigante-instale-palma_1_13171906.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2026 14:08:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[TMT: otra vuelta de tuerca para que un telescopio gigante se instale en La Palma]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No quieren que les creas. Quieren que no creas a nadie]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/no-quieren-les-creas-quieren-no-creas-nadie_132_13154574.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Sus algoritmos no premian la verdad: premian la indignación. Una mentira emocionalmente cargada viaja, según un estudio del MIT publicado en Science, aproximadamente seis veces más rápido que su corrección. Y cuando el desmentido llega, ya ha cumplido su función: ha contaminado el ambiente, ha consumido la energía cívica que podría haberse gastado en algo real</p></div><p class="article-text">
        La mentira industrial no aspira a convencer: aspira a agotar. Cuando la desinformaci&oacute;n triunfa de verdad, no es porque hayas aceptado una falsedad. Es porque has dejado de buscar.
    </p><p class="article-text">
        Hay un momento, si eres honesto, lo reconocer&aacute;s, en el que dejas de comprobar si algo es verdad. No por pereza ni por ignorancia. Sino porque has calculado, con la frialdad del que ha sido quemado demasiadas veces, que el esfuerzo no vale la pena. Que habr&aacute; una versi&oacute;n contraria con el mismo tono de certeza inapelable. Que el hecho verificado llegar&aacute; tarde, viajar&aacute; despacio y convencer&aacute; a nadie que no estuviera ya convencido. Ese momento de rendici&oacute;n, tan silencioso, tan razonable, es exactamente el momento que alguien lleva a&ntilde;os intentando provocarte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hannah Arendt</strong> lo escribi&oacute; cuando el humo de los hornos todav&iacute;a era reciente y su advertencia sonaba a anatom&iacute;a del pasado. Hoy suena a diagn&oacute;stico del presente: la mentira sistem&aacute;tica, explic&oacute;, no pretende convencerte de una falsedad concreta. Pretende destruir en ti la capacidad misma de distinguir lo verdadero de lo falso. No aspira a tu credulidad. Aspira a tu agotamiento.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia es crucial, y tendemos a pasarla por alto. La propaganda cl&aacute;sica, la del cartel, el noticiario estatal, el peri&oacute;dico que solo existe en una versi&oacute;n, requer&iacute;a que creyeras. El modelo contempor&aacute;neo no. Le basta con que dudes de todo. Con que iguales, en un gesto de falsa simetr&iacute;a intelectual, al que miente sistem&aacute;ticamente con el que verifica laboriosamente. Con que repitas, como se&ntilde;al de pensamiento cr&iacute;tico, que &ldquo;todos mienten igual&rdquo;. Esa frase, pronunciada con la satisfacci&oacute;n del que cree haber escapado al enga&ntilde;o, es el enga&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a llevamos d&eacute;cadas sometidos a este experimento con la paciencia de cobaya bien alimentada. No es que un partido mienta m&aacute;s que otro, la contabilidad comparativa del bulo tiene sus propios problemas metodol&oacute;gicos, sino que el efecto acumulado de la mentira competitiva ha producido algo m&aacute;s valioso para el poder que cualquier falsedad concreta: la indiferencia activa. El Gobierno publica una cifra; la oposici&oacute;n presenta otra con distinta metodolog&iacute;a y el mismo tono de evidencia irrefutable. El INE es gubernamental. Los medios son del establishment. Los verificadores tienen su sesgo. Bienvenido al ecosistema perfectamente dise&ntilde;ado para que el ciudadano m&aacute;s informado acabe con la misma capacidad de acci&oacute;n pol&iacute;tica que el que no lee nada: ninguna.
    </p><p class="article-text">
        Trump no invent&oacute; este mecanismo, pero lo industrializ&oacute; con la eficiencia de quien ha encontrado su vocaci&oacute;n tard&iacute;a. Sus desmentidos de hechos comprobables, audiencias de inauguraci&oacute;n, fraudes electorales que ning&uacute;n tribunal encontr&oacute; en ning&uacute;n Estado, datos sanitarios que contradec&iacute;an a sus propios epidemi&oacute;logos, no buscaban ser cre&iacute;dos por todos. Buscaban algo m&aacute;s modesto y m&aacute;s devastador: instalar la duda, convertir a los verificadores en actores pol&iacute;ticos, hacer que el propio acto de comprobar pareciera un gesto partidista. Lo consigui&oacute;. La confianza de los votantes republicanos en los medios de comunicaci&oacute;n ha ca&iacute;do a m&iacute;nimos hist&oacute;ricos, seg&uacute;n Gallup. No es que crean a Trump. Es que han dejado de creer a nadie m&aacute;s. Lo que es, por supuesto, exactamente lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        Rusia opera con la misma l&oacute;gica, pero sin la fanfarria. La desinformaci&oacute;n sobre Ucrania no pretende convencer al mundo de que Kiev bombardea sus propias ciudades, esa batalla la tiene perdida de antemano; pretende que el mundo diga &ldquo;hay versiones para todo&rdquo; y mire hacia otro lado. La confusi&oacute;n no es un efecto secundario de la campa&ntilde;a. Es el objetivo central del <em>briefing</em>.
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales son la infraestructura perfecta para este proyecto, aunque sus ingenieros nunca la dise&ntilde;aran con esa intenci&oacute;n, o eso dicen, que tambi&eacute;n cuenta. Sus algoritmos no premian la verdad: premian la indignaci&oacute;n. Una mentira emocionalmente cargada viaja, seg&uacute;n un estudio del MIT publicado en <em>Science</em>, aproximadamente seis veces m&aacute;s r&aacute;pido que su correcci&oacute;n. Y cuando el desmentido llega, ya ha cumplido su funci&oacute;n: ha contaminado el ambiente, ha consumido la energ&iacute;a c&iacute;vica que podr&iacute;a haberse gastado en algo real. Las redes no son plazas p&uacute;blicas donde se debate. Son m&aacute;quinas de producir suficiente ruido para que nadie escuche nada con claridad, y se han revelado extraordinariamente buenas en su trabajo involuntario.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; est&aacute; la trampa m&aacute;s elegante de todo el sistema. El escepticismo absoluto, esa pose de &ldquo;todo es mentira, todos mienten igual&rdquo;, se vende a s&iacute; mismo como lucidez. Como la actitud del ciudadano que no se deja enga&ntilde;ar. Es, en realidad, exactamente lo contrario: es la actitud que el embustero necesita para operar sin resistencia. El que exige verificaci&oacute;n es peligroso. El que ha decidido que nada es verificable es perfectamente inocuo: puede protestar todo lo que quiera en las redes sociales, que para eso est&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Arendt</strong> advert&iacute;a que cuando la mentira sistem&aacute;tica triunfa, el resultado no es una sociedad que cree las mentiras oficiales, sino una sociedad que ha perdido el sentido con el que nos orientamos en la realidad. Eso no es una sociedad enga&ntilde;ada. Es algo considerablemente peor: una sociedad que ya no sabe que lo est&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Defender la verdad factual en este clima no es ingenuidad ni militancia. Es, parad&oacute;jicamente, el &uacute;nico acto verdaderamente subversivo que queda. Porque la subversi&oacute;n real no consiste en dudar de todo, eso es exactamente lo que el sistema quiere de ti, sino en tener la paciencia, el rigor y la incomodidad de distinguir. De verificar. De decir: esto es falso, esto es verdadero, y la diferencia importa, aunque a nadie le parezca rentable decirlo.
    </p><p class="article-text">
        El embustero te necesita cansado.
    </p><p class="article-text">
        No se lo pongas tan f&aacute;cil.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José F. Arozena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/no-quieren-les-creas-quieren-no-creas-nadie_132_13154574.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 08:34:02 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[No quieren que les creas. Quieren que no creas a nadie]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El viaje de Sánchez a Pekín sitúa La Palma, una vez más, en el tablero del mayor telescopio del mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/viaje-sanchez-pekin-situa-palma-vez-tablero-mayor-telescopio-mundo_129_13153047.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/742c3949-355d-4304-bddb-a54d55ca2fa4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El viaje de Sánchez a Pekín sitúa La Palma, una vez más, en el tablero del mayor telescopio del mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - China es miembro del consorcio del TMT y su apoyo diplomático cuenta, pero el socio con más peso sigue siendo Washington</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El presidente Pedro S&aacute;nchez aprovech&oacute; su visita oficial a Pek&iacute;n, a comienzos de abril de 2026, para poner sobre la mesa de Xi Jinping un asunto que interesa directamente a La Palma: </span><a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/viaje-sanchez-pekin-situa-palma-vez-tablero-mayor-telescopio-mundo_129_13153047.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">la candidatura del Observatorio del Roque de los Muchachos como sede del Telescopio de Treinta Metros (TMT)</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, el instrumento &oacute;ptico m&aacute;s ambicioso que la humanidad ha proyectado construir. La menci&oacute;n no fue el centro del viaje &mdash;diecinueve acuerdos de cooperaci&oacute;n, un mecanismo de di&aacute;logo estrat&eacute;gico y ocho convenios en ciencia e innovaci&oacute;n monopolizaron los titulares&mdash;, pero su presencia en el comunicado oficial de La Moncloa no es inocente.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>La baza china</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">China forma parte del consorcio internacional TMT International Observatory junto a Estados Unidos, Jap&oacute;n, Canad&aacute; e India. Como socio de pleno derecho, Pek&iacute;n tiene voz en las decisiones sobre emplazamiento y en la estructura de financiaci&oacute;n del proyecto. Que S&aacute;nchez haya elegido este foro bilateral para reiterar la &ldquo;disponibilidad&rdquo; de Espa&ntilde;a responde a una l&oacute;gica diplom&aacute;tica clara: si China apoya la opci&oacute;n canaria frente a la hawaiana de Maunakea, el peso del Pac&iacute;fico se equilibra con el del Atl&aacute;ntico dentro del consorcio.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">A ese argumento pol&iacute;tico Espa&ntilde;a a&ntilde;ade uno financiero de calado. El Gobierno ha puesto encima de la mesa hasta 400 millones de euros a trav&eacute;s del Centro para el Desarrollo Tecnol&oacute;gico Industrial (CDTI), la oferta p&uacute;blica m&aacute;s concreta formulada hasta la fecha. La se&ntilde;al que se traslada a todos los socios, incluido China, es que Espa&ntilde;a no solo ofrece cielo, sino tambi&eacute;n dinero y voluntad pol&iacute;tica sostenida.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Una candidatura con trayectoria</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El inter&eacute;s de La Palma por acoger el TMT no naci&oacute; este mes. Ya en 2019 hubo gestos pol&iacute;ticos de apoyo a la candidatura canaria, y en 2025 el consorcio reconoci&oacute; que exploraba una &ldquo;v&iacute;a prometedora&rdquo; para instalar el telescopio en el Roque de los Muchachos. Eso supone un salto cualitativo respecto a la hip&oacute;tesis: hay un trabajo t&eacute;cnico y diplom&aacute;tico en curso, aunque sin decisi&oacute;n formal de cambio de ubicaci&oacute;n.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El impacto potencial para la isla justifica ese inter&eacute;s. Estudios del Instituto de Astrof&iacute;sica de Canarias (IAC) calculan que el TMT generar&iacute;a miles de empleos directos, indirectos y de servicios a largo plazo, adem&aacute;s de consolidar La Palma como nodo astron&oacute;mico de referencia mundial. Solo durante la construcci&oacute;n, la ministra Diana Morant cifr&oacute; en hasta 500 los puestos de trabajo que se crear&iacute;an en el entorno de Puntagorda.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Las sombras que persisten</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Con todo, el escepticismo est&aacute; justificado, y procede de varias direcciones.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La m&aacute;s determinante es estructural: el socio con mayor peso dentro del consorcio TMT no es China, sino la Fundaci&oacute;n Nacional de Ciencias de Estados Unidos (NSF). Washington financia y orienta el proyecto de forma decisiva, y la posici&oacute;n oficial estadounidense sigue considerando Maunakea como emplazamiento primario. Cualquier viraje hacia La Palma requerir&iacute;a, ante todo, convencer a la NSF, y esa negociaci&oacute;n es m&aacute;s compleja &mdash;y m&aacute;s opaca&mdash; que un comunicado conjunto hispano-chino.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Se&ntilde;al pol&iacute;tica, no anuncio</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El balance m&aacute;s honesto del viaje de S&aacute;nchez en lo que respecta al TMT es este: una se&ntilde;al pol&iacute;tica de apoyo, reforzada con un argumento financiero tangible, dirigida a un socio que tiene influencia, pero no el control del proyecto. No hay calendario de construcci&oacute;n, ni acuerdo cerrado, ni decisi&oacute;n del consorcio que anunciar. Lo que s&iacute; existe es una estrategia acumulativa &mdash;2019, 2025, 2026&mdash; que va a&ntilde;adiendo capas de respaldo para que La Palma no salga del tablero cuando el consorcio tome su decisi&oacute;n definitiva.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Para una isla que todav&iacute;a reconstruye su tejido econ&oacute;mico tras la erupci&oacute;n del Tajogaite, la perspectiva del telescopio m&aacute;s grande del mundo en el Roque de los Muchachos es mucho m&aacute;s que astronom&iacute;a. Por eso cada movimiento diplom&aacute;tico, aunque modesto, vale la pena seguir de cerca.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José F. Arozena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/viaje-sanchez-pekin-situa-palma-vez-tablero-mayor-telescopio-mundo_129_13153047.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 08:27:20 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los molinos del aeropuerto de La Palma: ¿siguen girando o llevan tiempo quietos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/molinos-aeropuerto-palma-siguen-girando-llevan-tiempo-quietos_129_13135717.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a1fadb5f-a8a0-4bbf-857b-bba5a3ebcc75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los molinos del aeropuerto de La Palma: ¿siguen girando o llevan tiempo quitos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - El parque eólico que fue pionero en Europa lleva dos licitaciones de mantenimiento desiertas. Lo que los expedientes dicen, lo que el salitre hace y lo que Aena todavía no ha explicado</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Aerogeneradores del Aeropuerto de La Palma. JOSÉ F. AROZENA                            </span>
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        Dos aerogeneradores llevan a&ntilde;os plantados junto al Aeropuerto de La Palma mirando al mar. La mayor&iacute;a de la gente que pasa por all&iacute; los mira de reojo y sigue su camino. Pero hay una pregunta que cada vez resulta m&aacute;s dif&iacute;cil de esquivar: &iquest;siguen girando, o llevan tiempo quietos?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta corta es que no lo sabemos con certeza. La respuesta larga es un expediente.
    </p><p class="article-text">
        Conviene empezar por el principio, porque estos molinos no llegaron al aeropuerto palmero como un accidente ni como una ocurrencia de &uacute;ltima hora. En enero de 2002, el peri&oacute;dico Cinco D&iacute;as cont&oacute; que Aena iba a instalar en La Palma la primera central e&oacute;lica aplicada a un aeropuerto en Espa&ntilde;a, y que el director de energ&iacute;as renovables del INTA la calificaba de pionera en Europa y probablemente en el mundo. Un a&ntilde;o despu&eacute;s, en septiembre de 2003, la revista Energ&iacute;as Renovables confirm&oacute; que el aeropuerto palmero se hab&iacute;a convertido en el primero de Europa en obtener la energ&iacute;a que necesita a partir del recurso e&oacute;lico. Dos aerogeneradores, impulsados por Aena y el INTA, situados en la cabecera sur, sin interferencias en la navegaci&oacute;n a&eacute;rea.
    </p><p class="article-text">
        Hay que situarse en ese momento para entender lo que aquello significaba. Mucho antes de que las cumbres clim&aacute;ticas se convirtieran en liturgia y los planes de sostenibilidad en papel de relleno, una isla perif&eacute;rica y peque&ntilde;a intentaba que su aeropuerto funcionara con viento. Eso no era ret&oacute;rica. Era una apuesta t&eacute;cnica y tambi&eacute;n una declaraci&oacute;n: que las islas no tienen por qu&eacute; esperar a que el modelo cambie en el continente. Que pueden ir por delante. Aquella decisi&oacute;n, vista hoy, tiene un punto de osad&iacute;a que merece ser reconocido antes de entrar en los problemas.
    </p><p class="article-text">
        Porque los problemas llegaron. O, m&aacute;s exactamente, lleg&oacute; el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Las Estad&iacute;sticas Energ&eacute;ticas de Canarias de 2006, publicaci&oacute;n institucional del Gobierno auton&oacute;mico, recogen el parque e&oacute;lico del Aeropuerto de La Palma con los siguientes datos: fabricante MADE, dos aerogeneradores de 660 kilovatios cada uno, potencia total de 1.320 kilovatios, municipio de Villa de Mazo y a&ntilde;o de puesta en servicio 2003. Est&aacute; clasificado como instalaci&oacute;n de consumo asociado, es decir, no vierte a la red general, sino que produce para el propio aeropuerto. Esa ficha ya corrige una de las cifras que circularon en 2002, cuando Cinco D&iacute;as hablaba de dos m&aacute;quinas de 1.600 kilovatios cada una. La discrepancia no invalida el proyecto, pero s&iacute; sugiere que entre el anuncio y la ejecuci&oacute;n hubo ajustes, como suele ocurrir cuando la ingenier&iacute;a choca con la realidad regulatoria y con los l&iacute;mites f&iacute;sicos del espacio a&eacute;reo.
    </p><p class="article-text">
        Lo que importa es lo que vino despu&eacute;s. Y lo que vino despu&eacute;s est&aacute; en los contratos.
    </p><p class="article-text">
        Entre 2021 y 2022 la documentaci&oacute;n de contrataci&oacute;n p&uacute;blica registra tres expedientes vinculados al mantenimiento de los dos aerogeneradores del aeropuerto palmero, todos adjudicados a Siemens Gamesa Renewable Energy E&oacute;lica SLU. El primero, SPC-52/2021, fue un contrato menor de 14.874 euros para suministro de repuestos. El segundo, SPC-38/2022, otro contrato menor de 8.925 euros para servicio de mantenimiento. El tercero, SPC-19/2022, fue ya un contrato abierto de mayor envergadura: presupuesto base de 45.000 euros, valor estimado de 135.000, adjudicado finalmente por 90.000 euros y con una vigencia de dos a&ntilde;os, de septiembre de 2022 a septiembre de 2024. En ese &uacute;ltimo contrato se present&oacute; una sola oferta. Una sola.
    </p><p class="article-text">
        Ese detalle no es menor. Cuando en un contrato p&uacute;blico solo concurre un licitador, hay varias explicaciones posibles. Puede ser casualidad. Puede ser que el importe no resulte atractivo. O puede ser algo m&aacute;s estructural: que el perfil de empresa capaz de mantener estos aerogeneradores, con acceso a un recinto aeroportuario, experiencia espec&iacute;fica en el modelo MADE, personal habilitado para operar en infraestructura cr&iacute;tica y acceso a repuestos de una tecnolog&iacute;a de los a&ntilde;os noventa, sea un perfil muy escaso. En ese nicho de mercado no compiten decenas de empresas. Compiten muy pocas. A veces solo una.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el contrato de 2022 llega a su fin, en septiembre de 2024, empieza la parte m&aacute;s reveladora del expediente. En julio de 2025 se publica la licitaci&oacute;n SPC-47/2025 para el mantenimiento de los dos aerogeneradores, con un presupuesto base de 14.990 euros. El 8 de septiembre de 2025 el resultado es declarado desierto. Nadie se ha presentado. En octubre del mismo a&ntilde;o se intenta de nuevo con el expediente SPC-66/2025, esta vez con un presupuesto base de 57.000 euros y un valor estimado de 114.000. La resoluci&oacute;n llega el 24 de octubre: desierto tambi&eacute;n, aunque en este caso consta un licitador. Alguien se present&oacute;, pero no pas&oacute; el filtro.
    </p><p class="article-text">
        Dos licitaciones desiertas en menos de cuatro meses. Traducido al lenguaje de cualquier persona que no vive de los pliegos: el aeropuerto no consigue que nadie se haga cargo del mantenimiento de sus molinos. No porque no quiera pagar, porque el segundo intento casi cuadruplic&oacute; el presupuesto del primero. Sino porque el mercado, en este punto, se ha encogido tanto que ya no cabe casi nadie.
    </p><p class="article-text">
        La propia Ley de Contratos del Sector P&uacute;blico lo contempla. El art&iacute;culo 168 permite acudir al procedimiento negociado sin publicidad cuando un procedimiento previo ha quedado desierto, o cuando no exista competencia por razones t&eacute;cnicas o protecci&oacute;n de derechos exclusivos. En otras palabras: el ordenamiento jur&iacute;dico prev&eacute; el escenario en que el mercado desaparece y deja una salida de emergencia. Pero esa salida tambi&eacute;n tiene sus condiciones, y usarla deja rastro. Lo que no deja rastro es el silencio institucional sobre el estado real de los aerogeneradores.
    </p><p class="article-text">
        Porque ah&iacute; est&aacute; la laguna m&aacute;s llamativa de esta historia. Con la documentaci&oacute;n p&uacute;blica disponible es posible saber cu&aacute;ndo se instalaron, qui&eacute;n los fabric&oacute;, qu&eacute; potencia tienen, cu&aacute;nto se ha gastado en mantenerlos y qu&eacute; ha pasado con las &uacute;ltimas licitaciones. Lo que no aparece es una comunicaci&oacute;n oficial reciente que explique si las m&aacute;quinas est&aacute;n operativas, paradas de forma preventiva, en espera de una decisi&oacute;n t&eacute;cnica o en proceso de estudio para su sustituci&oacute;n. Esa informaci&oacute;n, si existe, no es p&uacute;blica. Y su ausencia dice tanto como cualquier dato.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Aerogenerador del Aeropuerto de La Palma. JOSÉ F. AROZENA                            </span>
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        A eso hay que sumarle lo que el tiempo hace con las m&aacute;quinas que viven junto al mar. La literatura t&eacute;cnica sobre energ&iacute;a e&oacute;lica lleva a&ntilde;os documentando que los aerogeneradores entran en su fase m&aacute;s exigente cuando se acercan a los veinte o veinticinco a&ntilde;os de vida. Es el tramo en que aumenta el riesgo de fallos por fatiga, en que los componentes m&aacute;s castigados empiezan a dar se&ntilde;ales, y en que el propietario tiene que tomar una decisi&oacute;n entre tres opciones que no son c&oacute;modas: extender la vida del equipo con inversi&oacute;n creciente, desmantelar y asumir el fin del activo, o repotenciar instalando tecnolog&iacute;a nueva en el mismo emplazamiento. El parque palmero, con puesta en servicio en 2003, est&aacute; exactamente en esa frontera.
    </p><p class="article-text">
        Y est&aacute; en un entorno que no perdona. La cabecera sur del aeropuerto de La Palma est&aacute; expuesta al mar, al viento cargado de sal y a la humedad que aqu&iacute; se mete en todo. En ambientes marinos o costeros, la corrosi&oacute;n no es una amenaza futura. Es un proceso continuo que trabaja sobre el acero, los recubrimientos, los tornillos y las estructuras desde el primer d&iacute;a. La investigaci&oacute;n europea sobre e&oacute;lica marina describe con detalle c&oacute;mo la p&eacute;rdida de espesor, la aparici&oacute;n de grietas y el deterioro de la protecci&oacute;n superficial se aceleran en estos entornos. El aeropuerto de La Palma no es un parque offshore, pero comparte el vector principal: el salitre como desgaste constante, invisible y acumulativo.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto ocurre mientras Aena despliega su Plan de Acci&oacute;n Clim&aacute;tica con el objetivo declarado de alcanzar la neutralidad de carbono en 2026 y el Net Zero en 2040. En la misma hoja de ruta figura la meta de que en 2026 el cien por cien de la energ&iacute;a de sus aeropuertos provenga de fuentes renovables. Son compromisos ambiciosos, y hay que tomarlos en serio. Pero precisamente por eso resulta m&aacute;s dif&iacute;cil ignorar la contradicci&oacute;n: mientras la estrategia corporativa apunta hacia delante, uno de sus activos pioneros en renovables parece estar atrapado en un bucle de expedientes sin resolver.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n no es de escala. Los 1.320 kilovatios del parque palmero son un porcentaje m&iacute;nimo de los planes de autoconsumo que Aena tiene para toda su red. Desde el punto de vista de los n&uacute;meros, dos molinos viejos en una isla peque&ntilde;a no mueven ninguna aguja en Madrid. Pero desde el punto de vista de lo que representan, s&iacute; importan. Fueron una idea temprana y valiente, fueron la demostraci&oacute;n de que era posible, y llevan demasiado tiempo esperando una respuesta que no llega en forma de comunicaci&oacute;n oficial sino en forma de licitaci&oacute;n desierta.
    </p><p class="article-text">
        La transici&oacute;n energ&eacute;tica tiene una parte que se fotograf&iacute;a bien: la inauguraci&oacute;n de paneles solares, el anuncio de nuevos parques, los informes de sostenibilidad. Y tiene otra parte que no sale en las fotos: el mantenimiento de lo que ya existe, la decisi&oacute;n de qu&eacute; hacer cuando una tecnolog&iacute;a envejece, el coste de sostener lo que se prometi&oacute; cuando prometerlo resultaba f&aacute;cil. En La Palma, que sabe lo que es convivir con promesas grandes y realidades complicadas, esa segunda parte es la que merece m&aacute;s atenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esos dos molinos llevan a&ntilde;os plantados en la cabecera mirando al mar. Todav&iacute;a no sabemos con certeza si siguen girando. Pero el expediente, ese s&iacute;, est&aacute; hablando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José F. Arozena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/molinos-aeropuerto-palma-siguen-girando-llevan-tiempo-quietos_129_13135717.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 13:55:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los molinos del aeropuerto de La Palma: ¿siguen girando o llevan tiempo quietos?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El día más importante del año (y nadie tiene el día libre)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/dia-importante-ano-nadie-dia-libre_129_13099129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dbe82f88-4759-441d-964b-1429c9cf76e0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El día más importante del año (y nadie tiene el día libre)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - 25 de marzo. Abres el teléfono. Nada. Ninguna notificación. Ningún emoji de ángel. Ningún trending topic</p></div><p class="article-text">
        25 de marzo. Abres el tel&eacute;fono. Nada. Ninguna notificaci&oacute;n. Ning&uacute;n emoji de &aacute;ngel. Ning&uacute;n trending topic.
    </p><p class="article-text">
        El mundo lleva semanas enloquecido por si tal famoso se divorcia, por si tal pol&iacute;tico miente, como si fuera novedad, y por si el aguacate sube de precio. Mientras tanto, hoy ocurri&oacute;, o m&aacute;s bien, hoy <em>ocurri&oacute;</em> hace dos mil a&ntilde;os, que en t&eacute;rminos teol&oacute;gicos es pr&aacute;cticamente lo mismo, el acontecimiento m&aacute;s radical de la historia del universo conocido y desconocido, y Twitter no ha dicho absolutamente nada.
    </p><p class="article-text">
        Esto, se&ntilde;ores, es lo que los fil&oacute;sofos llaman una <em>paradoja</em>. Y lo que yo llamo un esc&aacute;ndalo de proporciones c&oacute;smicas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El error de Bel&eacute;n (con todo el respeto a los pastores)</strong>
    </p><p class="article-text">
        Perm&iacute;tanme empezar con una herej&iacute;a menor, de esas que no queman en hoguera, pero s&iacute; irritan en cenas familiares:
    </p><p class="article-text">
        <strong>La Navidad est&aacute; sobrevalorada.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esto no lo digo yo. Lo dice, con m&aacute;s elegancia, la teolog&iacute;a cat&oacute;lica de siempre. Bel&eacute;n es el estreno. La premiere, el acto p&uacute;blico con cohortes ang&eacute;licas y estrella incluida. Muy bonito todo. Muy fotog&eacute;nico. Perfecto para tarjetas y para que las marcas te vendan cosas desde octubre.
    </p><p class="article-text">
        Pero hoy, 25 de marzo, ocurri&oacute; algo incomparablemente m&aacute;s gordo: Dios entr&oacute; en el mundo <strong>sin que nadie se enterara</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Sin fanfarria. Sin cobertura medi&aacute;tica. Sin rueda de prensa. En el vientre de una muchacha jud&iacute;a de una aldea que ni siquiera sal&iacute;a en los mapas importantes. Si hubiera habido periodistas, habr&iacute;an ido a cubrir otra cosa. Si hubiera habido algoritmos, habr&iacute;an ignorado la historia por falta de engagement.
    </p><p class="article-text">
        El Verbo eterno, por el que fueron hechas todas las cosas, opt&oacute; por comenzar su existencia humana de la misma forma en que la mayor&iacute;a de nosotros empezamos la nuestra: completamente invisible, completamente dependiente, y sin la menor capacidad de escribir un hilo explicativo en redes sociales. La iron&iacute;a es perfecta. Casi sospechosamente perfecta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nueve meses. Biolog&iacute;a. </strong>
    </p><p class="article-text">
        El 25 de marzo m&aacute;s el embarazo humano est&aacute;ndar da como resultado el 25 de diciembre. Esto no es numerolog&iacute;a new age ni c&oacute;digo Da Vinci. Es aritm&eacute;tica b&aacute;sica y afirmaci&oacute;n teol&oacute;gica brutal: <strong>La Encarnaci&oacute;n fue real. Con n&aacute;useas matutinas y todo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El cristianismo es la &uacute;nica religi&oacute;n del mundo que se toma en serio la biolog&iacute;a de su propio fundador. Buda apareci&oacute; iluminado bajo un &aacute;rbol. Mahoma recibi&oacute; revelaciones en una cueva. Los dioses griegos surg&iacute;an ya adultos, ya armados, ya esculturales. Solo el Dios cristiano tuvo el atrevimiento, o la locura, seg&uacute;n se mire, de pasar por el primer trimestre.
    </p><p class="article-text">
        Esto escandaliza a los gn&oacute;sticos, molesta a los demasiado espirituales, y tiene a los materialistas sin argumentos, porque resulta que el materialismo m&aacute;s extremo del universo lo invent&oacute; la Iglesia Cat&oacute;lica: <strong>Dios se hizo materia</strong>. No energ&iacute;a c&oacute;smica. No vibraci&oacute;n universal. No met&aacute;fora po&eacute;tica para gente sensible. Carne. Huesos. Dentici&oacute;n de leche.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El mismo d&iacute;a muere. Y aqu&iacute; empieza el v&eacute;rtigo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ahora viene la parte que pone nerviosos a los que prefieren la religi&oacute;n decorativa. La tradici&oacute;n antigua, esa que estudiaban los que pensaban de verdad antes de que pensar se volviera opcional, consideraba que el 25 de marzo tambi&eacute;n fue el d&iacute;a de la muerte de Cristo. Alfa y Omega. Principio y fin. El mismo d&iacute;a en que Dios entra en el mundo es el mismo d&iacute;a en que el mundo intenta, sin &eacute;xito notable, quit&aacute;rselo de encima.
    </p><p class="article-text">
        Si esto fuera una novela, los cr&iacute;ticos literarios dir&iacute;an que la estructura es demasiado perfecta. Demasiado circular. Demasiado deliberada. Tienen raz&oacute;n. Lo es. Lo cual dice algo sobre qui&eacute;n escribi&oacute; la historia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El esc&aacute;ndalo supremo: Dios pidi&oacute; permiso</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; llegamos al coraz&oacute;n del asunto. Al punto que hace que el cristianismo sea o la cosa m&aacute;s verdadera que existe, o la m&aacute;s absurda. Sin t&eacute;rmino medio. Sin posici&oacute;n c&oacute;moda para agn&oacute;sticos de sal&oacute;n. Mar&iacute;a pod&iacute;a haber dicho que no. Mediten esto. No durante cinco segundos mientras esperan que cargue el siguiente v&iacute;deo. Pi&eacute;nselo durante cinco minutos.
    </p><p class="article-text">
        El Dios omnipotente, creador del tiempo y del espacio, de los quarks y de las galaxias en espiral, de la fotos&iacute;ntesis y del jazz, se present&oacute; ante una adolescente de Nazaret y esper&oacute; su respuesta. No la program&oacute;. No la manipul&oacute;. No actualiz&oacute; sus par&aacute;metros de respuesta para garantizar el resultado deseado. Esper&oacute;. Como espera cualquier persona que pide algo importante a alguien que importa.
    </p><p class="article-text">
        Esto destruye por completo la imagen del Dios tirano que tanto gusta a los ateos de cat&aacute;logo y a los creyentes mediocres por igual. El Dios del 25 de marzo no es el jefe que da &oacute;rdenes. Es, si me permiten la imagen, el enamorado que llama al timbre sin saber si le van a abrir la puerta. Y ella abri&oacute;. Sin garant&iacute;as. Sin manual de instrucciones. Sin saber exactamente en qu&eacute; se estaba metiendo. Con un &aacute;ngel delante que, siendo &aacute;ngel, tampoco deb&iacute;a de ser exactamente tranquilizador.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tolkien lo sab&iacute;a. Y usted probablemente tambi&eacute;n, aunque no lo recuerde.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tolkien era cat&oacute;lico de los de verdad, de los que van a misa los martes sin que nadie los vea, y construy&oacute; su mitolog&iacute;a entera sobre esta intuici&oacute;n: el mundo no se salva mediante el poder que aplasta, sino mediante la decisi&oacute;n peque&ntilde;a que persevera. Frodo no derrota a Sauron. Frodo solo acepta el camino. Sam solo sigue a Frodo. Y eso basta. Mar&iacute;a no reorganiza el cosmos. Mar&iacute;a solo dice s&iacute;. Y eso basta.
    </p><p class="article-text">
        Hay algo en el alma humana, incluso en la de los que juran no tener alma, que reconoce este patr&oacute;n como verdadero. Las mejores historias que hemos contado desde que somos humanos tienen esta forma. No el h&eacute;roe invencible que arrasa con todo. Sino la persona ordinaria que, en el momento decisivo, elige bien, aunque tiemble. Si eso es propaganda religiosa, es la propaganda con mejor instinto narrativo de la historia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por qu&eacute; lo ignoramos (y lo que eso dice de nosotros)</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ser&eacute; directo, y me parece un buen modelo a seguir: ignoramos el 25 de marzo porque nos resulta inc&oacute;modo. La Navidad es f&aacute;cil. Tiene luces, tiene ni&ntilde;o bonito, tiene emoci&oacute;n garantizada y no exige nada. La Pascua tambi&eacute;n es manejable: hay victoria, hay triunfo, hay final feliz que justifica el sufrimiento previo. Pero hoy no hay nada de eso. Hoy hay una habitaci&oacute;n, una muchacha, una pregunta y un silencio que dur&oacute; lo suficiente como para que el peso del universo lo notara. Hoy es el d&iacute;a de la incertidumbre radical. Del riesgo sin red. De la decisi&oacute;n irreversible tomada sin ver el resultado. Hoy es, en otras palabras, exactamente el tipo de situaci&oacute;n que nuestra &eacute;poca ha decidido hacer todo lo posible por evitar. Vivimos en el tiempo del <em>me lo pienso</em>, del <em>ya veremos</em>, del <em>depende de c&oacute;mo me sienta</em>. Un mundo que ha convertido la no-decisi&oacute;n en virtud cardinal no puede celebrar el d&iacute;a en que una decisi&oacute;n parti&oacute; la historia en dos. Y por eso, naturalmente, lo ignoramos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Conclusi&oacute;n (o m&aacute;s bien: el problema que le dejo a usted)</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dentro de nueve meses ser&aacute; Navidad. El mundo entero lo celebrar&aacute;. Habr&aacute; villancicos en los supermercados desde octubre, pol&eacute;micas sobre si el Papa dijo algo raro, y esa conversaci&oacute;n familiar sobre qu&eacute; poner de segundo plato que siempre termina igual. Todo eso tiene su origen aqu&iacute;. En este d&iacute;a. En ese s&iacute;. Si la Encarnaci&oacute;n es verdad, y si lo es, es la verdad m&aacute;s grande que existe, entonces hoy es m&aacute;s importante que Navidad, que Pascua, que cualquier aniversario pol&iacute;tico o cultural que figure en su calendario. 
    </p><p class="article-text">
        Y si no es verdad, entonces es la ficci&oacute;n m&aacute;s bien construida que ha producido la imaginaci&oacute;n humana, y merece al menos el mismo respeto intelectual que dedicamos a otras ficciones fundacionales. En cualquier caso: ignorarla porque no tiene hashtag oficial me parece, con todo el respeto del mundo, una forma particularmente triste de perderse algo. <em>Hoy no es un d&iacute;a bonito.</em> <em>Es el d&iacute;a en que alguien apost&oacute; todo sin ver las cartas.</em> <em>Y gan&oacute;.</em> <em>O ganamos.</em> <em>Depende de c&oacute;mo usted responda a la misma pregunta.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José F. Arozena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/dia-importante-ano-nadie-dia-libre_129_13099129.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2026 09:11:45 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una isla que aprendió a contar la luz: La Palma, laboratorio cuántico de referencia mundial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad/isla-aprendio-contar-luz-palma-laboratorio-cuantico-referencia-mundial_1_13087955.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0fa8e94-2136-4622-a405-1cebb720cc4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una isla que aprendió a contar la luz: La Palma, laboratorio cuántico de referencia mundial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">España acaba de adjudicar 14,5 millones para fabricar el microchip que detectará fotones uno a uno desde las cumbres palmeras</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Observatorio de Astrofísica del Roque de Los Muchachos. IAC                            </span>
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        <strong>La isla que aprendi&oacute; a contar la luz</strong>
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a acaba de adjudicar 14,5 millones para fabricar el microchip que detectar&aacute; fotones uno a uno desde las cumbres de La Palma. La isla que el volc&aacute;n cubri&oacute; con lava en 2021 se postula hoy como laboratorio cu&aacute;ntico de referencia mundial. Esto no es un comunicado de prensa. Es una apuesta de verdad.
    </p><p class="article-text">
        El lunes 16 de marzo de 2026, en alguna sala de reuniones que probablemente ten&iacute;a caf&eacute; malo y vistas a un aparcamiento, comenz&oacute; algo que La Palma llevaba a&ntilde;os esperando sin saber exactamente que lo esperaba. Fue la reuni&oacute;n de lanzamiento del contrato para dise&ntilde;ar, fabricar y validar un microchip capaz de detectar fotones individuales, los cuantos m&iacute;nimos de luz, con una precisi&oacute;n temporal de picosegundos. Un billon&eacute;simo de segundo. El tiempo que tarda la luz en recorrer 0,3 mil&iacute;metros. El contrato, de 14,5 millones de euros y 37 meses de duraci&oacute;n, lo ejecutar&aacute; la empresa sevillana Teledyne-Anafocus. El chip se validar&aacute; en el Gran Telescopio Canarias. Y el proyecto al que servir&aacute;, el La Palma Quantum Interferometer (LPQI), tiene su coraz&oacute;n f&iacute;sico en las cumbres del Roque de los Muchachos.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto sucedi&oacute; unos d&iacute;as. Y casi nadie lo sabe.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo que hace un Spad y por qu&eacute; importa</strong>
    </p><p class="article-text">
        Conviene entender, antes de seguir, qu&eacute; es exactamente lo que Espa&ntilde;a se ha propuesto fabricar. Los detectores SPAD, <em>Single-Photon Avalanche Diode</em>, son dispositivos semiconductores capaces de registrar la llegada de un &uacute;nico fot&oacute;n y sellar ese instante con una precisi&oacute;n de decenas de picosegundos. No est&aacute;n detectando el brillo de una estrella; est&aacute;n contando sus fotones uno a uno y apuntando la hora de llegada de cada uno con la exactitud de un reloj at&oacute;mico en miniatura.
    </p><p class="article-text">
        La raz&oacute;n por la que esto cambia las reglas es la interferometr&iacute;a de intensidad. El LPQI propone correlacionar estad&iacute;sticamente los fotones detectados de forma independiente en cada telescopio, sabiendo exactamente <em>cu&aacute;ndo</em> lleg&oacute; cada uno. La f&iacute;sica cu&aacute;ntica permite eso. Pero necesitas relojes perfectos y detectores que no mientan.
    </p><p class="article-text">
        El resultado, si todo funciona como est&aacute; previsto: una resoluci&oacute;n espacial mil veces superior a la del Hubble o el James Webb. No como sustituto, son instrumentos complementarios, sino como herramienta para ver lo que esos telescopios no pueden ver: los discos de acreci&oacute;n en torno a agujeros negros, los eventos ultrarr&aacute;pidos que duran microsegundos, la geometr&iacute;a de objetos compactos que hoy son apenas puntos de luz imposibles de resolver.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con la tecnolog&iacute;a de detecci&oacute;n de fotones individuales, y una sincronizaci&oacute;n de tiempo sin precedentes, el interfer&oacute;metro de La Palma establece una nueva frontera en la astronom&iacute;a&rdquo; afirma Francisco Prada, IAA-CSIC.
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                Localización de los telescopios del Observatorio del Roque de Los Muchachos. Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA).                            </span>
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        <strong>Francisco Prada y la paciencia de las ideas grandes</strong>
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s del LPQI hay un investigador del Instituto de Astrof&iacute;sica de Andaluc&iacute;a llamado Francisco Prada. Prada no es el tipo de cient&iacute;fico que aparece en los titulares por declaraciones pol&eacute;micas. Es el otro tipo: el que lleva a&ntilde;os trabajando en una idea antes de que esa idea tenga nombre, el que construye consensos antes de anunciar resultados, el que entiende que la ciencia de frontera se hace exactamente en el borde donde el instrumento a&uacute;n no existe.
    </p><p class="article-text">
        La intuici&oacute;n era sencilla de enunciar y extraordinariamente dif&iacute;cil de ejecutar: el futuro de la astrof&iacute;sica no est&aacute; solo en construir telescopios m&aacute;s grandes, sino en medir mejor la luz que ya recogemos. Contar fotones. No integrarlos. <em>Contarlos</em>. La diferencia no es sem&aacute;ntica; es la diferencia entre saber que llovi&oacute; y saber que cayeron exactamente 3.847 gotas por metro cuadrado y cu&aacute;ndo lleg&oacute; cada una.
    </p><p class="article-text">
        Esa idea, que durante a&ntilde;os se movi&oacute; en conversaciones discretas, en Granada, en La Palma, en Madrid, en los m&aacute;rgenes de congresos donde siempre hay alguien pensando m&aacute;s r&aacute;pido que el programa oficial, hoy es un contrato de 14,5 millones de euros financiado con fondos p&uacute;blicos espa&ntilde;oles y europeos.
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            <span class="title">
                Francisco Prada y Héctor Izquierdo en Casa Tey. JOSÉ F. AROZENA                            </span>
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        <strong>El factor Izquierdo: cuando la pol&iacute;tica funciona</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ese papel lo asumi&oacute; H&eacute;ctor Izquierdo Triana, Comisionado Especial para la Reconstrucci&oacute;n de La Palma. El cargo existe porque en 2021 el volc&aacute;n Tajogaite enterr&oacute; bajo metros de lava m&aacute;s de 3.000 edificaciones, borr&oacute; pueblos enteros del mapa y expuls&oacute; de sus casas a cerca de 7.000 personas. La reconstrucci&oacute;n tiene un componente urgente, carreteras, viviendas, servicios, pero tambi&eacute;n, si alguien tiene la visi&oacute;n suficiente, un componente estrat&eacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Izquierdo ha entendido que reconstruir La Palma exactamente como estaba ser&iacute;a, en el mejor de los casos, una oportunidad perdida y, en el peor, una condena. Una isla con tendencia a la despoblaci&oacute;n, dependiente del pl&aacute;tano y del turismo, necesita algo m&aacute;s que cemento. Necesita un motivo para que la gente joven con formaci&oacute;n cient&iacute;fica decida quedarse. Fijar talento, en el lenguaje de los documentos institucionales, solo ocurre donde hay proyectos a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        No es filantrop&iacute;a. Es estrategia territorial con sentido. Y hay que reconocerlo, aunque resulte raro elogiar a alguien del aparato del Estado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Del Roque al Puertos de Tazacorte: la arquitectura de un ecosistema</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mientras el LPQI construye su caso en las cumbres, algo igualmente relevante est&aacute; sucediendo en la costa. En el Puerto de Tazacorte, en el antiguo edificio de un colegio infantil cedido por el Ayuntamiento a la Plataforma Oce&aacute;nica de Canarias (PLOCAN), avanzan las obras del Observatorio BECOMAR, denominado &ldquo;Rogelio Herrera&rdquo;. El edificio albergar&aacute; investigaci&oacute;n marina de primer nivel y compartir&aacute; espacio con el CSIC.
    </p><p class="article-text">
        PLOCAN no es una entidad menor. Su plan plurianual 2026&ndash;2028 tiene un presupuesto de 37 millones de euros, est&aacute; incrementando su plantilla de 59 a 71 trabajadores en tres a&ntilde;os y, entre otras cosas, desplegar&aacute; una boya oceanogr&aacute;fica en La Palma, entre otras actuaciones.
    </p><p class="article-text">
        Y esto es obra de otra persona clave en todo lo que est&aacute; sucediendo, Joaqu&iacute;n Hern&aacute;ndez Brito, director del PLOCAN sin cuya visi&oacute;n esto no ser&iacute;a posible.
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; pasando es esto: en La Palma se est&aacute; construyendo, con lentitud y sin dramatismo, un ecosistema cient&iacute;fico que tiene dos polos. Uno en las cumbres, el IAC, el Roque de los Muchachos, el LPQI, los telescopios, y otro en la costa, PLOCAN, el BECOMAR, la oceanograf&iacute;a, la econom&iacute;a azul que brota de los nuevos deltas l&aacute;vicos que el volc&aacute;n dej&oacute; como herencia involuntaria.
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                Talleres científicos en Los Cancajos (Breña Baja). JOSÉ F. AROZENA                            </span>
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        <strong>Los que no salen en la foto</strong>
    </p><p class="article-text">
        Llam&eacute;mosles Manuel, Laura y Jose. No porque esos sean necesariamente sus nombres, sino porque en cualquier proyecto que funciona de verdad hay alguien que responde a cada uno de esos perfiles. Son arquetipos. Los nombres de un tipo de persona sin la cual nada de lo dem&aacute;s existe, aunque nadie lo escriba en ning&uacute;n sitio.
    </p><p class="article-text">
        Manuel es el anfitri&oacute;n. Tiene un &ldquo;espacio&rdquo; de encuentro, simplemente una mesa con caf&eacute; permanente y la costumbre de no pedir cita previa. All&iacute; se sentaron cient&iacute;ficos y t&eacute;cnicos con personas que no ten&iacute;an t&iacute;tulo oficial en el asunto, pero s&iacute; algo m&aacute;s escaso: criterio, tiempo y la disposici&oacute;n a escuchar una idea rara antes de que tuviera nombre.
    </p><p class="article-text">
        Laura convierte las conversaciones en agendas y las agendas en compromisos que se cumplen. Sabe qu&eacute; hilo est&aacute; atascado, qui&eacute;n debe llamar a qui&eacute;n y qu&eacute; documento est&aacute; bloqueando qu&eacute; decisi&oacute;n. Sin ese alguien, los proyectos no avanzan: se&nbsp;<em>re&uacute;nen</em>, que es una cosa completamente distinta.
    </p><p class="article-text">
        Jose teje. No dirige ni investiga. Conecta. Tiene los tel&eacute;fonos de los dos mundos, el de la ciencia y el del territorio, el de las instituciones y el de las personas, y sabe cu&aacute;ndo marcar cada uno.
    </p><p class="article-text">
        Representan el nodo que no aparece en el grafo, pero sin el cual el grafo no funciona. Tres perfiles. Una docena de personas reales repartidas entre ellos. Son el tejido conectivo de la ciencia real, la materia oscura de la innovaci&oacute;n: no la ves, no la mides, pero sin ella todo se desintegra.
    </p><p class="article-text">
        Y si el chip funciona, y si La Palma acaba siendo lo que podr&iacute;a ser, habr&aacute; que recordar que en el origen hab&iacute;a una mesa, un caf&eacute;, y alguien con la generosidad de ponerlos a disposici&oacute;n de una idea que todav&iacute;a no ten&iacute;a forma.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La trampa del turismo cient&iacute;fico y c&oacute;mo evitarla</strong>
    </p><p class="article-text">
        Muchas regiones han intentado construir identidades basadas en la ciencia sin crear empleo cient&iacute;fico real. El resultado suele ser el mismo: un observatorio tur&iacute;stico, unos paneles explicativos en el aeropuerto y ning&uacute;n investigador que decida vivir all&iacute;. La ciencia como decoraci&oacute;n del paisaje, no como motor econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Lo que distingue la situaci&oacute;n actual en La Palma es que los proyectos en marcha tienen masa cr&iacute;tica propia. El LPQI no necesita turistas; necesita ingenieros y astrof&iacute;sicos. El BECOMAR no necesita visitantes; necesita personal cient&iacute;fico permanente. Y la adjudicaci&oacute;n del contrato de 14,5 millones a Teledyne-Anafocus, una empresa espa&ntilde;ola, es exactamente el tipo de decisi&oacute;n que puede generar cadena de valor.
    </p><p class="article-text">
        Es un proceso lento, fr&aacute;gil y reversible. Pero est&aacute; en marcha. Y eso, en el contexto de una isla que hace cinco a&ntilde;os contemplaba el mar de lava desde las carreteras cortadas, no es poco.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo que los telescopios no cuentan</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una iron&iacute;a silenciosa en el centro de todo esto. La Palma lleva d&eacute;cadas siendo uno de los mejores lugares del planeta para observar el universo. El cielo del Roque de los Muchachos figura entre los tres o cuatro m&aacute;s transparentes, estables y oscuros del mundo. Los telescopios, el GTC con sus diez metros de espejo, el William Herschel, el Nordic Optical, el Telescopio Nazionale Galileo, llevan d&eacute;cadas mirando hacia afuera con resultados extraordinarios.
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, hasta hace relativamente poco, esa riqueza cient&iacute;fica ten&iacute;a una conexi&oacute;n escasa con la econom&iacute;a de la isla. Los investigadores llegaban, observaban, y se marchaban. El conocimiento generado en esas cumbres se publicaba en revistas que nadie le&iacute;a en Los Llanos de Aridane. La isla era la plataforma; los beneficios, de otra parte.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ha cambiado desde hace unos a&ntilde;os es que los instrumento se fabrican aqu&iacute;. Que la tecnolog&iacute;a se valida aqu&iacute;. Que los laboratorios est&aacute;n aqu&iacute;, en la costa y en las cumbres. Que la cadena de valor, en lugar de exportarse entera, va a dejar una parte en la isla. No toda. Probablemente ni siquiera la mayor parte. Pero algo. Y ese algo es la diferencia entre ser anfitri&oacute;n de la ciencia y participar en ella.
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                Héctor Izquierdo y Francisco Prada con el vicepresidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (c). HÉCTOR IZQUIERDO                            </span>
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        <strong>Lo que queda por hacer</strong>
    </p><p class="article-text">
        El LPQI tiene 37 meses por delante para producir un chip que funcione como se supone que debe funcionar. Eso no es trivial: la microelectr&oacute;nica de fot&oacute;n &uacute;nico est&aacute; en la frontera de lo que la industria sabe hacer, y los plazos en ciencia e ingenier&iacute;a tienen una relaci&oacute;n con la realidad que los comunicados de prensa no siempre reflejan con fidelidad.
    </p><p class="article-text">
        El BECOMAR necesita que el personal cient&iacute;fico que llegue tenga escuelas, m&eacute;dicos, vivienda a precio razonable y una conectividad de telecomunicaciones que en algunas zonas de La Palma sigue siendo motivo de verg&uuml;enza ajena. Fijar talento no es solo poner un laboratorio; es hacer que vivir en ese lugar sea vivible para alguien que tiene opciones.
    </p><p class="article-text">
        Y el ecosistema completo necesita que las instituciones implicadas mantengan la coordinaci&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de los actos de firma y los comunicados de prensa. Las siglas se multiplican con elegancia en estos proyectos: IAA-CSIC, IAC, CDTI, PLOCAN, FEDER, ACIISI, GTC, NOT... Que el conjunto funcione requiere algo que ning&uacute;n contrato garantiza: que la gente involucrada mantenga el foco cuando cambien los gobiernos, los presupuestos y los titulares.
    </p><p class="article-text">
        Dicho todo eso: hay algo que empez&oacute; el 16 de marzo de 2026 en esa sala de reuniones con caf&eacute; malo. Un microchip que aprender&aacute; a contar fotones. Una isla que lleva a&ntilde;os mirando al cielo y que, finalmente, est&aacute; aprendiendo a tocarlo.
    </p><p class="article-text">
        Pocas veces el verbo <em>contar</em> ha tenido tanto peso. Contar fotones. Contarse a uno mismo entre los que hacen ciencia, no solo entre los que la contemplan. Que La Palma cuente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fuentes:</strong> Instituto de Astrof&iacute;sica de Andaluc&iacute;a (IAA-CSIC), Instituto de Astrof&iacute;sica de Canarias (IAC), Plataforma Oce&aacute;nica de Canarias (PLOCAN), Centro para el Desarrollo Tecnol&oacute;gico y la Innovaci&oacute;n (CDTI) y Proyecto DELTA. La reuni&oacute;n de lanzamiento del contrato SPAD-LPQI tuvo lugar el 16 de marzo de 2026. El BECOMAR sigue en obras a fecha de publicaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José F. Arozena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad/isla-aprendio-contar-luz-palma-laboratorio-cuantico-referencia-mundial_1_13087955.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Mar 2026 09:58:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una isla que aprendió a contar la luz: La Palma, laboratorio cuántico de referencia mundial]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Canarias deja de ser un punto ciego en el Atlántico: entran en operación sus dos radares meteorológicos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad/canarias-deja-punto-ciego-atlantico-entran-operacion-radares-meteorologicos_1_13086399.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/649a3e9e-e6bf-4ba3-a430-789f94567017_16-9-discover-aspect-ratio_default_1139185.jpg" width="532" height="299" alt="Canarias deja de ser un punto ciego en el Atlántico: entran en operación sus dos radares meteorológicos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Después de once años de retrasos, quiebras y parches, la Aemet  ha activado  simultáneamente el nuevo radar de Teno y el renovado de Gran Canaria. Desde la mañana de este viernes, la imagen combinada es pública en su web</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Radar meteorológico situado en Tenerife.                            </span>
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        La Agencia Estatal de Meteorolog&iacute;a (Aemet), en la ma&ntilde;ana de este viernes, ha publicado en su web la imagen combinada de los dos nuevos radares de Canarias. Con esas pocas palabras: &ldquo;sabemos que mucha gente estaba esperando este momento&rdquo;. La agencia cerraba este viernes una deuda de infraestructura que arrastra el archipi&eacute;lago desde hace d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        No es un detalle menor. Por primera vez, los predictores del archipi&eacute;lago pueden ver en tiempo real lo que llega desde el Atl&aacute;ntico occidental. Tenerife, La Palma y las islas m&aacute;s expuestas al oeste dejaban de existir, meteorol&oacute;gicamente hablando, en cuanto giraban la vista hacia el oc&eacute;ano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El punto ciego que nadie hab&iacute;a resuelto</strong>
    </p><p class="article-text">
        El radar de Gran Canaria, durante a&ntilde;os el &uacute;nico operativo en el archipi&eacute;lago, tiene una limitaci&oacute;n f&iacute;sica irresoluble: la orograf&iacute;a de Tenerife y La Palma le bloquea la visi&oacute;n hacia el oeste. Las tormentas formadas o llegadas desde el Atl&aacute;ntico pod&iacute;an colarse sin observaci&oacute;n directa, reduciendo el margen de alerta a minutos cuando el problema ya era visible.
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo para construir el radar de Teno data de 2015, con previsi&oacute;n de operaci&oacute;n para 2016. Once a&ntilde;os despu&eacute;s, ha entrado en marcha este viernes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cinco millones, una quiebra y fondos europeos</strong>
    </p><p class="article-text">
        El historial del proyecto de Teno es un cat&aacute;logo de lo que puede ir mal en una obra p&uacute;blica. La empresa adjudicataria en 2017 quebr&oacute; y dej&oacute; la infraestructura incompleta. El proyecto qued&oacute; paralizado hasta que los fondos europeos Next Generation lo relanzaron dentro de un programa nacional de renovaci&oacute;n de radares que supera los 80 millones de euros en conjunto. La inversi&oacute;n en Canarias ronda los 5 millones.
    </p><p class="article-text">
        La antena y el radomo de Teno quedaron instalados en noviembre de 2025. Desde entonces, el sistema ha funcionado en fase preoperacional. Este viernes ha terminado esa fase.
    </p><p class="article-text">
        Gran Canaria, por su parte, ha permanecido apagada desde agosto de 2024 para una actualizaci&oacute;n completa. Durante esos meses, los predictores trabajaron solo con modelos num&eacute;ricos y datos satelitales, sin observaci&oacute;n radar directa sobre el archipi&eacute;lago.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Qu&eacute; ven ahora que antes no pod&iacute;an ver</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los dos radares incorporan polarizaci&oacute;n dual (<em>Dual-Pol</em>), tecnolog&iacute;a ausente en los sistemas anteriores. Esta capacidad permite distinguir el tipo de hidrometeoro, lluvia, granizo, nieve, llovizna, y estimar con m&aacute;s precisi&oacute;n su intensidad, algo que la reflectividad est&aacute;ndar no permite hacer con fiabilidad. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Imagen radares  de este viernes.                            </span>
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        El radar de Teno est&aacute; situado en el Parque Rural del mismo nombre, en Buenavista del Norte, a 1.343 metros de altitud. Su cobertura alcanza 240 kil&oacute;metros de radio, lo que cubre toda la provincia occidental, Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro, con margen hacia el Atl&aacute;ntico.
    </p><p class="article-text">
        Trabajando en red, los dos radares se complementan: donde uno tiene sombra orogr&aacute;fica, el otro tiene visi&oacute;n directa. El resultado es una imagen combinada coherente, la que la Aemet ha publicado &nbsp;en la ma&ntilde;ana de este viernes por primera vez.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo que los radares no hacen</strong>
    </p><p class="article-text">
        Conviene ser precisos sobre lo que cambia y lo que no. Los radares son herramientas de observaci&oacute;n, no de predicci&oacute;n. No generan alertas autom&aacute;ticas. No sustituyen a los modelos num&eacute;ricos que son, en la pr&aacute;ctica, el n&uacute;cleo del pron&oacute;stico moderno.
    </p><p class="article-text">
        Lo que aportan es observaci&oacute;n de alta resoluci&oacute;n espacial y temporal sobre lo que est&aacute; ocurriendo ahora mismo. Eso mejora la <em>nowcasting</em>, la predicci&oacute;n a dos horas vista, y alimenta con datos reales los modelos a corto plazo.
    </p><p class="article-text">
        Dicho de otro modo: un sistema de alerta temprana sigue dependiendo de c&oacute;mo esa informaci&oacute;n llega a los gestores de emergencias y a la ciudadan&iacute;a. El radar mejora el conocimiento; la respuesta sigue siendo un problema organizativo y de comunicaci&oacute;n que los instrumentos no resuelven solos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una fecha, finalmente</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que los dos sistemas entren en operaci&oacute;n el mismo d&iacute;a, el 20 de marzo de 2026, tiene algo de simb&oacute;lico inevitable. Canarias es un territorio donde la meteorolog&iacute;a importa de manera directa y concreta: los barrancos se llenan en minutos, las erupciones generan sus propias nubes, el turismo al aire libre depende de la predicci&oacute;n a corto plazo y, desde hace unos d&iacute;as, estamos bajo la influencia de la borrasca Therese, la mayor que nos ha afectado desde hace al menos 15 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        La Aemet ha tardado once a&ntilde;os en cumplir el compromiso. Lo ha cumplido este viernes. Y, desde la ma&ntilde;ana de este viernes, cualquiera puede abrir la web de la agencia y ver, por primera vez, los dos radares de Canarias mirando juntos hacia el Atl&aacute;ntico.
    </p><p class="article-text">
        Merece la pena mirarlo.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Fuentes: Aemet (web de radar y documentaci&oacute;n t&eacute;cnica); comunicaci&oacute;n oficial de Aemet en redes sociales, 20 de marzo de 2026; datos del proyecto de instalaci&oacute;n del radar de Teno.</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José F. Arozena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad/canarias-deja-punto-ciego-atlantico-entran-operacion-radares-meteorologicos_1_13086399.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 09:08:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Canarias deja de ser un punto ciego en el Atlántico: entran en operación sus dos radares meteorológicos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Contigo La Palma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/palma_129_13067982.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b2c0d8d1-b582-4d90-a34d-665c9144bce8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Contigo La Palma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Del cese de un alto cargo al nacimiento de un partido: anatomía de una grieta que mira a las urnas de 2027. La entrada de un partido nuevo introduce un elemento simple: fragmentación</p></div><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Contigo La Palma?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Del cese de un alto cargo al nacimiento de un partido: anatom&iacute;a de una grieta que mira a las urnas de 2027.
    </p><p class="article-text">
        La historia empez&oacute; como empiezan casi todas las historias administrativas: con una p&aacute;gina en el Bolet&iacute;n Oficial. Un decreto breve, una f&oacute;rmula legal, una firma. Y, debajo, un nombre propio que en La Palma no suena a papel, sino a finca, a cooperativa, a reuni&oacute;n larga y a precios que suben y bajan como el mar. A partir de ah&iacute;, el caso dej&oacute; de ser solo un relevo en el organigrama del Gobierno de Canarias y se convirti&oacute; en una fractura con consecuencias pol&iacute;ticas medibles.
    </p><p class="article-text">
        El 17 de septiembre de 2024 se public&oacute; el Decreto 150/2024 por el que se dispon&iacute;a el cese de Javier Guti&eacute;rrez Ta&ntilde;o como director general de Agricultura. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La pieza oficial y la lectura que vino detr&aacute;s</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el documento no hab&iacute;a explicaci&oacute;n de fondo. No la suele haber. El decreto ejecuta la decisi&oacute;n, no la argumenta. El contexto lo pusieron, en d&iacute;as posteriores, las declaraciones p&uacute;blicas, la discusi&oacute;n dentro del sector platanero y una idea repetida en voz baja en muchas mesas: el cese no hab&iacute;a sido un asunto de gesti&oacute;n corriente, sino una respuesta pol&iacute;tica a un conflicto que llevaba meses fermentando.
    </p><p class="article-text">
        Una de las claves del episodio es que el pl&aacute;tano no es solo una fruta con etiqueta y mercado. Es un sistema econ&oacute;mico completo, con una herramienta central: el reparto de las ayudas europeas del POSEI (Programa Comunitario de Apoyo a las Producciones Agrarias de Canarias). Y, sobre todo, es una discusi&oacute;n sobre l&iacute;mites. L&iacute;mites a la producci&oacute;n, l&iacute;mites al acceso a la ayuda, l&iacute;mites al modelo basado en volumen.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la reconstrucci&oacute;n publicada en aquellos d&iacute;as, el Consejo de Gobierno aprob&oacute; el cese tras una petici&oacute;n vinculada al pulso sobre la regulaci&oacute;n del sector.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El &ldquo;decreto del pl&aacute;tano&rdquo; y lo que de verdad regula</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Canarias se le acab&oacute; llamando &ldquo;decreto del pl&aacute;tano&rdquo;, como si fuera una norma sobre plantar m&aacute;s o menos. En realidad, lo que regula es la asignaci&oacute;n de &ldquo;cantidades de referencia&rdquo; que sirven para calcular el apoyo directo del POSEI: qui&eacute;n cobra, cu&aacute;nto cobra y bajo qu&eacute; condiciones.
    </p><p class="article-text">
        La norma existe y tiene nombre y apellidos. Es el Decreto 69/2025, de 12 de mayo, publicado en el Bolet&iacute;n Oficial de Canarias el 19 de mayo de 2025. 
    </p><p class="article-text">
        Su pieza m&aacute;s visible, la que encendi&oacute; la discusi&oacute;n, fue el l&iacute;mite m&aacute;ximo de 68.500 kilos por hect&aacute;rea en la cantidad de referencia asignada. En la pr&aacute;ctica, una l&iacute;nea: por encima de esa productividad, el acceso a la ayuda se recorta porque el sistema ya no acompa&ntilde;a el aumento de kilos.
    </p><p class="article-text">
        La lectura pol&iacute;tica es evidente: si se premia sin techo el volumen, ganan los que pueden producir m&aacute;s; si se introduce un l&iacute;mite, se intenta proteger la renta de explotaciones que no compiten en escala, pero sostienen empleo y territorio. El Gobierno explic&oacute; el decreto como una respuesta a una Proposici&oacute;n No de Ley (PNL) aprobada por unanimidad y como un marco para &ldquo;estabilidad y sostenibilidad&rdquo; del sector.
    </p><p class="article-text">
        En la discusi&oacute;n p&uacute;blica apareci&oacute; otra cifra que explica por qu&eacute; el asunto no era menor: 141,1 millones de euros anuales en apoyo directo de la UE, con un m&aacute;ximo de 0,33 euros por kilo comercializado (salvo ajustes por prorrateo si se supera el tope anual). 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las versiones sobre el cese: reestructuraci&oacute;n, equilibrios y pl&aacute;tano</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tras el decreto, se activaron tres relatos que convivieron, a veces en paralelo y a veces chocando.
    </p><p class="article-text">
        El primero fue el institucional: se habl&oacute; de &ldquo;reestructuraci&oacute;n&rdquo; y de una sensaci&oacute;n gen&eacute;rica de que &ldquo;las cosas no funcionaban&rdquo; como se esperaba. Desde el &aacute;rea de Presidencia se defendi&oacute; en medios insulares que, aunque las direcciones de varias organizaciones agrarias se mostraban c&oacute;modas con la gesti&oacute;n del cargo, el diagn&oacute;stico interno era que los objetivos no se estaban cumpliendo.
    </p><p class="article-text">
        El segundo relato fue el de cautela: separar el cese del contenido del llamado &ldquo;decreto del pl&aacute;tano&rdquo;. Desde el departamento de Agricultura se sostuvo p&uacute;blicamente que la destituci&oacute;n no guardaba relaci&oacute;n con la elaboraci&oacute;n de esa normativa y se insisti&oacute; en que el Ejecutivo respetar&iacute;a lo aprobado en sede parlamentaria.
    </p><p class="article-text">
        El tercero fue el del afectado y el de parte del sector: se interpret&oacute; la decisi&oacute;n como estrictamente pol&iacute;tica y ligada a un detonante concreto. En declaraciones posteriores recogidas por la prensa, la idea se condens&oacute; en una frase que termin&oacute; funcionando como etiqueta: el cese no se explicaba por la gesti&oacute;n de la emergencia volc&aacute;nica, sino por el pulso abierto en torno a la regulaci&oacute;n del pl&aacute;tano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La reacci&oacute;n del campo: unidad rara, ruido real</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un s&iacute;ntoma &uacute;til para medir el caso es lo poco frecuente de la reacci&oacute;n. Las organizaciones agrarias no suelen ir juntas en un comunicado, y menos a&uacute;n para defender a un alto cargo. Aqu&iacute; ocurri&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Alguna organizaci&oacute;n calific&oacute; la destituci&oacute;n de &ldquo;injusta e inaceptable&rdquo; y la vincul&oacute; a la crisis abierta en el sector platanero, precisamente la que enfrentaba a partidarios y detractores de poner l&iacute;mites a la producci&oacute;n por hect&aacute;rea para frenar la ca&iacute;da de precios en origen. 
    </p><p class="article-text">
        Otra organizaci&oacute;n pidi&oacute; explicaciones &ldquo;claras&rdquo; sobre los motivos reales del cese y se&ntilde;al&oacute; que no pod&iacute;a entenderse como una simple diferencia de gesti&oacute;n o de &ldquo;cuota&rdquo; territorial dentro del Gobierno. 
    </p><p class="article-text">
        Para el observador externo, este frente unido funciona como prueba de estr&eacute;s: si quienes viven de esto y se pelean por matices se coordinan para protestar, es que el movimiento les pareci&oacute; relevante, y r&aacute;pido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>ASPROCAN, las OPP y una divisi&oacute;n que ya ven&iacute;a de antes</strong>
    </p><p class="article-text">
        El otro laboratorio del conflicto fue ASPROCAN, la asociaci&oacute;n que agrupa a las organizaciones de productores de pl&aacute;tano (OPP). En mayo de 2025, cuando el decreto estaba a punto de aprobarse, se describ&iacute;a una organizaci&oacute;n en cierta manera dividida, con debate interno sobre el modelo y sobre qui&eacute;n perd&iacute;a con el nuevo marco. 
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; hay una idea que se repite en muchas crisis del sector: cuando el mercado se atasca, se abre la pregunta: &iquest;Qui&eacute;n paga el coste del ajuste? &iquest;Todos por igual o, de hecho, m&aacute;s los peque&ntilde;os? El decreto pretend&iacute;a convertir esa pregunta en norma, con n&uacute;meros y procedimientos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De la instituci&oacute;n al partido: el paso que cambia el tablero</strong>
    </p><p class="article-text">
        En febrero de 2026, a&ntilde;o y medio despu&eacute;s del cese, Javier Guti&eacute;rrez Ta&ntilde;o reapareci&oacute; ya no como t&eacute;cnico en un cargo, sino como l&iacute;der pol&iacute;tico. Contigo La Palma se present&oacute; en sociedad en el Museo Benahoarita, en Los Llanos de Aridane, con un discurso que se defini&oacute; como &ldquo;transversal&rdquo; y que dec&iacute;a querer &ldquo;trascender ideolog&iacute;as&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El acto tuvo tambi&eacute;n su fotograf&iacute;a social: unas 150 personas, presencia de representantes de organizaciones y, seg&uacute;n la informaci&oacute;n difundida, asistencia de organizaciones profesionales agrarias. El partido present&oacute; un equipo fundador con perfiles variados (derecho, banca, ganader&iacute;a, turismo, econom&iacute;a). 
    </p><p class="article-text">
        Este detalle es importante porque marca una estrategia: si naces de un conflicto agrario, te pueden encasillar como &ldquo;partido del pl&aacute;tano&rdquo;. Si te rodeas de perfiles diversos y hablas de participaci&oacute;n, transparencia y rendici&oacute;n de cuentas, intentas ampliar el campo de juego. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El calendario: 2027 ya tiene fecha en la ley</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las elecciones locales en Espa&ntilde;a se celebran el cuarto domingo de mayo del a&ntilde;o que corresponde, seg&uacute;n la LOREG. En 2027, ese cuarto domingo cae el 23 de mayo. Es el d&iacute;a en que los votos aterrizar&aacute;n en ayuntamientos y cabildos como n&uacute;meros, pero tambi&eacute;n como balance de gesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; es donde el caso deja de ser retrospectivo y se vuelve prospectivo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Qu&eacute; puede pasar en La Palma: escenarios, no sentencias</strong>
    </p><p class="article-text">
        En pol&iacute;tica local, la clave rara vez es &ldquo;qui&eacute;n gana&rdquo; en abstracto. La clave es d&oacute;nde y con qu&eacute; suma. La Palma tiene un mapa peculiar: municipios con peso simb&oacute;lico, el Valle de Aridane marcado por el volc&aacute;n y una econom&iacute;a donde el sector primario sigue siendo m&uacute;sculo y conversaci&oacute;n diaria. El pl&aacute;tano es empleo, paisaje y renta. Y tambi&eacute;n, para bien o para mal, identidad.
    </p><p class="article-text">
        La entrada de un partido nuevo introduce un elemento simple: fragmentaci&oacute;n. Si Contigo La Palma consigue ara&ntilde;ar voto a fuerzas ya instaladas, puede ocurrir una de estas tres cosas.
    </p><p class="article-text">
        Primera posibilidad: refuerzo indirecto del bloque que quede menos dividido. Si el voto se reparte m&aacute;s en el espacio que tradicionalmente concentra apoyos en el Valle, una fuerza que mantenga su base puede salir beneficiada sin crecer demasiado. Es una matem&aacute;tica vieja en municipios peque&ntilde;os, donde un concejal arriba o abajo cambia el gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Segunda posibilidad: poder de bisagra. Si el partido nuevo entra con un par de actas en ayuntamientos clave o en el Cabildo, se convierte en llave. Eso no garantiza gobierno, pero s&iacute; negociaci&oacute;n. Es el escenario que temen los partidos grandes cuando aparece un actor que no se sabe a&uacute;n con qui&eacute;n pactar&aacute;, o qu&eacute; pedir&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Tercera posibilidad: triunfo local por concentraci&oacute;n territorial. Hay partidos que no funcionan a escala insular, pero s&iacute; en una plaza concreta, donde el nombre pesa y la campa&ntilde;a es casi conversaci&oacute;n de calle. Los Llanos, El Paso y Tazacorte son municipios donde el sector agrario, la reconstrucci&oacute;n y el malestar burocr&aacute;tico se cruzan cada semana. La presentaci&oacute;n en Los Llanos no fue casualidad. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El factor Valle: pl&aacute;tano y reconstrucci&oacute;n en la misma frase</strong>
    </p><p class="article-text">
        En La Palma, desde 2021, casi todo termina tocando el volc&aacute;n. Tambi&eacute;n el pl&aacute;tano. La reconstrucci&oacute;n de fincas, la p&eacute;rdida de renta, la continuidad del suelo agr&iacute;cola y la capacidad real de volver a producir no son asuntos te&oacute;ricos. Son expedientes, sorribas, tuber&iacute;as, caminos. Y son meses.
    </p><p class="article-text">
        Ta&ntilde;o ha insistido en separar su cese de la gesti&oacute;n del volc&aacute;n, y esa insistencia busca algo concreto: que el electorado lea el episodio como un castigo por una posici&oacute;n pol&iacute;tica, no como una destituci&oacute;n por resultados en reconstrucci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Del otro lado, responsables del Gobierno han defendido que la destituci&oacute;n no se at&oacute; al decreto y que los cambios de altos cargos son normales en una administraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El votante decidir&aacute; qu&eacute; versi&oacute;n considera m&aacute;s cre&iacute;ble. Y, en pol&iacute;tica local, la credibilidad se mide con una pregunta b&aacute;sica: &ldquo;&iquest;Me lleg&oacute; la ayuda?&rdquo;, &ldquo;&iquest;Se resolvi&oacute; el tr&aacute;mite?&rdquo;, &ldquo;&iquest;Volv&iacute; a producir?&rdquo;, &ldquo;&iquest;Me subi&oacute; el coste del agua?&rdquo;. A veces no hace falta un mitin para eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un s&iacute;ntoma que se puede contar con papeletas</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una autopsia no busca culpables. Busca causas, secuencias, consecuencias. Este caso deja un rastro claro: un cese oficializado en un decreto, un conflicto sectorial convertido en debate p&uacute;blico, una norma aprobada y publicada con l&iacute;mites concretos, y un partido nuevo que nace, al menos en parte, de esa misma grieta. 
    </p><p class="article-text">
        El Decreto 69/2025 ya est&aacute; en vigor y sus n&uacute;meros son verificables. Lo que no es verificable todav&iacute;a es c&oacute;mo se traducir&aacute; todo esto en mayo de 2027. Hay urnas que funcionan como term&oacute;metro y otras que funcionan como parte m&eacute;dico. 
    </p><p class="article-text">
        En La Palma, mientras tanto, la escena sigue igual de reconocible: una mano de pl&aacute;tanos colgando, un precio que nunca termina de ser estable, y la sensaci&oacute;n de que, a veces, una decisi&oacute;n escrita en una p&aacute;gina del bolet&iacute;n acaba determinando qui&eacute;n se sienta en el pleno del ayuntamiento. Y eso, en una isla, se nota.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José F. Arozena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/palma_129_13067982.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 09:43:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Contigo La Palma]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Canarias deja de mirar el tiempo con un solo ojo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/canarias-deja-mirar-tiempo-ojo_129_13050169.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a1de45fe-664d-44a3-8148-4b06b8c08023_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Canarias deja de mirar el tiempo con un solo ojo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El radar de Tenerife y la modernización del de Gran Canaria mejoran por fin la vigilancia meteorológica del archipiélago, aunque la información pública aún no avanza al ritmo que muchos querrían</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Zona de cobertura de los radares en Canarias. Aemet                            </span>
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        Durante a&ntilde;os, Canarias observ&oacute; parte de su cielo con una carencia dif&iacute;cil de justificar en un territorio atl&aacute;ntico, monta&ntilde;oso y expuesto a episodios de tiempo brusco. Ahora esa anomal&iacute;a empieza a corregirse. El nuevo radar de Tenerife y la actualizaci&oacute;n del de Gran Canaria ya funcionan y pasan pruebas de verificaci&oacute;n. La red existe. Falta que termine de traducirse en informaci&oacute;n p&uacute;blica clara y &uacute;til. 
    </p><p class="article-text">
        El cambio parece t&eacute;cnico, casi discreto, pero no lo es. Un radar meteorol&oacute;gico no es un adorno caro ni una c&uacute;pula blanca bonita para la foto institucional. Es una herramienta que permite ver mejor una tormenta cuando todav&iacute;a est&aacute; sobre el mar, seguir su evoluci&oacute;n casi al minuto y afinar avisos en un territorio donde unos kil&oacute;metros pueden separar una lluvia d&eacute;bil de un aguacero serio.
    </p><p class="article-text">
        Eso, en Canarias, importa mucho.
    </p><p class="article-text">
        Hasta hace poco, la red depend&iacute;a en la pr&aacute;ctica de un &uacute;nico radar en Gran Canaria. No era poca cosa, pero tampoco bastaba. Desde all&iacute; hab&iacute;a que vigilar buena parte del oeste del archipi&eacute;lago a gran distancia y con el relieve de por medio. La meteorolog&iacute;a, encima, no suele tener la cortes&iacute;a de simplificar el trabajo: monta&ntilde;as, barrancos, cambios bruscos de viento, nubosidad convectiva y sistemas atl&aacute;nticos que se organizan mar adentro y entran con rapidez. AEMET ya justific&oacute; hace a&ntilde;os la necesidad de un segundo radar en Canarias, precisamente para cubrir mejor el noroeste de La Palma y el oeste de El Hierro. 
    </p><p class="article-text">
        Esa es la clave de fondo. El problema no era solo tener menos cobertura. Era tener una cobertura desigual. Cuando el sistema mira desde un solo punto, la orograf&iacute;a manda mucho. El Teide, la dorsal tinerfe&ntilde;a, la propia complejidad de La Palma o El Hierro generan zonas de sombra y lecturas menos limpias. No se trata de que el radar no vea nada. Se trata de que ve peor donde m&aacute;s convendr&iacute;a ver bien.
    </p><p class="article-text">
        Ahora la situaci&oacute;n empieza a cambiar. El perfil regional de AEMET ha confirmado que tanto el nuevo radar de Tenerife como el de Gran Canaria est&aacute;n ya funcionando y sometidos a pruebas de verificaci&oacute;n. Esa frase, que en redes puede parecer poca cosa, en realidad dice bastante. Significa que los equipos ya emiten, reciben, comparan y entregan informaci&oacute;n. Significa tambi&eacute;n que los meteor&oacute;logos trabajan ya con esos datos, aunque todav&iacute;a falte la fase en la que el producto sale al escaparate p&uacute;blico con todas las garant&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; est&aacute; la palabra importante: garant&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Un radar en pruebas no es un radar in&uacute;til. Pero tampoco conviene venderlo como si ya estuviera plenamente afinado. La fase de verificaci&oacute;n sirve para comprobar que lo que aparece en pantalla se parece de verdad a lo que est&aacute; pasando en la atm&oacute;sfera. Hay que distinguir precipitaci&oacute;n real de ecos falsos, ajustar la interpretaci&oacute;n en un entorno con relieve dif&iacute;cil y validar que el sistema no se entusiasma viendo lo que no existe o, peor a&uacute;n, que no se pierda lo que s&iacute; existe.
    </p><p class="article-text">
        Es un trabajo menos vistoso que cortar una cinta, pero mucho m&aacute;s decisivo.
    </p><p class="article-text">
        La modernizaci&oacute;n del radar de Gran Canaria a&ntilde;ade adem&aacute;s una mejora relevante. AEMET ha venido desplegando tecnolog&iacute;a m&aacute;s avanzada en su red de radares, con productos y capacidades de mayor calidad, y el salto m&aacute;s visible para el usuario experto est&aacute; en poder discriminar mejor qu&eacute; se est&aacute; detectando: lluvia, granizo, nieve o incluso part&iacute;culas no meteorol&oacute;gicas. La red europea OPERA, coordinada por EUMETNET, trabaja precisamente con productos radar sometidos a control de calidad y orientados a usos operativos.
    </p><p class="article-text">
        Traducido al lenguaje de la calle: no solo se trata de ver una mancha sobre el mapa. Se trata de entender mejor qu&eacute; significa esa mancha y qu&eacute; puede pasar en la siguiente hora.
    </p><p class="article-text">
        Ese es el gran valor del radar en un archipi&eacute;lago como Canarias. No sirve tanto para saber qu&eacute; tiempo har&aacute; dentro de cinco d&iacute;as, para eso est&aacute;n sobre todo los modelos, como para el llamado nowcasting, la predicci&oacute;n a muy corto plazo. Una tormenta que se organiza sobre el Atl&aacute;ntico y avanza hacia tierra puede seguirse con mucho m&aacute;s detalle. Se puede estimar su intensidad, su desplazamiento y su estructura. Y ese margen de minutos, que a veces parece poco, puede ser mucho cuando hay carreteras expuestas, barrancos sensibles o maniobras a&eacute;reas que necesitan informaci&oacute;n precisa. AEMET ya incorpora im&aacute;genes radar entre los productos de apoyo a la predicci&oacute;n y a la vigilancia operativa. 
    </p><p class="article-text">
        La mejora se notar&aacute; sobre todo en las islas occidentales. La Palma, La Gomera y El Hierro son las que m&aacute;s ten&iacute;an que ganar con una red menos coja. No porque antes estuvieran a ciegas por completo, sino porque la observaci&oacute;n llegaba peor resuelta, m&aacute;s lejana y m&aacute;s condicionada por la geograf&iacute;a. En una isla como La Palma, donde un chubasco puede descargar con fuerza en un barranco concreto y dejar casi intacto el siguiente, cualquier avance en vigilancia fina no es un lujo t&eacute;cnico. Es una mejora real.
    </p><p class="article-text">
        Conviene no exagerar. Un radar no elimina la incertidumbre meteorol&oacute;gica. Tampoco convierte el pron&oacute;stico en una ciencia exacta. El tiempo seguir&aacute; teniendo su parte de sorpresa, m&aacute;s todav&iacute;a en unas islas donde la atm&oacute;sfera y el relieve mantienen una relaci&oacute;n bastante creativa. Pero s&iacute; reduce el margen de ceguera. Y eso ya es mucho.
    </p><p class="article-text">
        La otra cuesti&oacute;n es la que afecta al ciudadano com&uacute;n. &iquest;Cu&aacute;ndo se ver&aacute; todo esto en la web con normalidad? Ah&iacute; la respuesta sigue siendo bastante menos concreta. Lo que hay confirmado es que los radares funcionan y est&aacute;n en verificaci&oacute;n. Lo que no est&aacute; cerrado p&uacute;blicamente, al menos de forma detallada, es el calendario final de difusi&oacute;n completa, la resoluci&oacute;n exacta de algunos productos o el ritmo de actualizaci&oacute;n con el que se ofrecer&aacute;n al p&uacute;blico general. 
    </p><p class="article-text">
        Y esa parte importa m&aacute;s de lo que parece. Porque una infraestructura p&uacute;blica no termina de existir del todo cuando solo la miran los t&eacute;cnicos. Termina de existir cuando mejora tambi&eacute;n la informaci&oacute;n que recibe la gente. Cuando un agricultor, un conductor, un vecino de una zona expuesta o simplemente cualquiera que consulte el tiempo puede entender mejor qu&eacute; se acerca y con qu&eacute; intensidad.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ah&iacute; har&iacute;a falta pedagog&iacute;a. Los radares generan im&aacute;genes muy atractivas, s&iacute;, pero no siempre intuitivas. Un mapa de reflectividad puede parecer clar&iacute;simo y, sin embargo, exigir contexto para no interpretarlo mal. El problema de muchas herramientas p&uacute;blicas no es que no tengan datos. Es que a veces entregan el dato desnudo, sin explicaci&oacute;n suficiente. En meteorolog&iacute;a eso puede traducirse en confusi&oacute;n, en alarmismo o en falsa tranquilidad.
    </p><p class="article-text">
        Canarias ha esperado demasiado por esta mejora. El proyecto del radar de Tenerife viene de lejos. AEMET lo plante&oacute; formalmente hace m&aacute;s de una d&eacute;cada y las obras siguieron una trayectoria lenta, con tr&aacute;mites, ejecuci&oacute;n civil y puesta a punto t&eacute;cnica. En junio de 2025, el organismo todav&iacute;a presentaba la infraestructura como una pieza pendiente para reforzar la vigilancia de fen&oacute;menos adversos en el archipi&eacute;lago. Ahora, al fin, ese radar ya no es una promesa. Es una realidad en pruebas. 
    </p><p class="article-text">
        No es poca cosa.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, Canarias tuvo una red radar impropia de su posici&oacute;n geogr&aacute;fica y de su complejidad meteorol&oacute;gica. Miraba mucho mar, pero no siempre lo miraba bien. Ahora empieza a hacerlo mejor. Queda rematar la faena, consolidar los productos, abrirlos con claridad al p&uacute;blico y explicar bien para qu&eacute; sirven.
    </p><p class="article-text">
        Porque en las islas el cielo cambia r&aacute;pido. A veces demasiado r&aacute;pido. Y en un lugar as&iacute;, ver antes no garantiza acertar siempre, pero ayuda mucho a llegar menos tarde.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José F. Arozena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/canarias-deja-mirar-tiempo-ojo_129_13050169.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2026 09:36:55 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Irán arde, pero el incendio lo enciende otra guerra]]></title>
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      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d1a1974-850d-414f-a840-0213a29a9bb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Irán arde, pero el incendio lo enciende otra guerra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - El conflicto que domina las portadas no es lo que parece. Detrás del humo de Teherán, dos potencias redefinen el mapa del mundo en una rivalidad que recuerda a la Guerra Fría, pero con reglas más complejas y consecuencias más profundas</p></div><p class="article-text">
        El conflicto que domina las portadas no es lo que parece. Detr&aacute;s del humo de Teher&aacute;n, dos potencias redefinen el mapa del mundo en una rivalidad que recuerda a la Guerra Fr&iacute;a, pero con reglas m&aacute;s complejas y consecuencias m&aacute;s profundas.
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes de Teher&aacute;n bajo los bombardeos tienen una claridad enga&ntilde;osa: parecen contar una historia sencilla, la de un conflicto bilateral entre Estados Unidos e Ir&aacute;n. Los portaaviones se posicionan en el Golfo, el Consejo de Seguridad se re&uacute;ne de urgencia, y los grandes medios corren de titular en titular como si la historia empezase y terminase en el Estrecho de Ormuz. Pero los conflictos armados, los movimientos de flotas y las crisis diplom&aacute;ticas generan titulares; rara vez son el fondo de la cuesti&oacute;n. Son cap&iacute;tulos de una historia m&aacute;s larga, y m&aacute;s profunda, que se escribe en otro lugar.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo parte de una posici&oacute;n que conviene declarar desde el principio: esta guerra es un error. Un error porque produce muertos que no deber&iacute;an morir, porque viola principios del derecho internacional que costaron d&eacute;cadas construir, y porque la l&oacute;gica que la mueve no es la de proteger a ning&uacute;n pueblo sino la de preservar, o conquistar, una arquitectura de poder global. Dicho esto, y precisamente porque se sostiene esa oposici&oacute;n, resulta imprescindible ir m&aacute;s all&aacute; del rechazo moral y preguntar algo m&aacute;s: &iquest;por qu&eacute; ahora? &iquest;Y, sobre todo, para qu&eacute;?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las iran&iacute;es que esperan la libertad, y el despu&eacute;s que nadie garantiza</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una dimensi&oacute;n del conflicto que no puede ignorarse sin caer en cinismo: para muchos iran&iacute;es, y en particular para las mujeres iran&iacute;es, los bombardeos no son solo destrucci&oacute;n. Son tambi&eacute;n, para una parte significativa de esa sociedad, una esperanza tan amarga como real. D&eacute;cadas de teocracia, de represi&oacute;n sistem&aacute;tica, de mujeres encarceladas por llevar el cabello al descubierto, de j&oacute;venes fusilados por protestar en la calle, han creado una fractura profunda entre una sociedad que quiere respirar y un r&eacute;gimen que lleva cuarenta y cinco a&ntilde;os neg&aacute;ndole el aire. No es dif&iacute;cil entender que, en ese contexto, haya quienes vean en la intervenci&oacute;n exterior, por brutal que sea en sus m&eacute;todos, una puerta entreabierta hacia algo diferente.
    </p><p class="article-text">
        Ese sentimiento merece ser nombrado con respeto, y no instrumentalizado por quienes lo usan para legitimar la guerra. Pero merece tambi&eacute;n ser confrontado con la historia. Las guerras son transitorias; lo que dejan atr&aacute;s, no. Irak lleva dos d&eacute;cadas demostrando que derribar un r&eacute;gimen desp&oacute;tico desde el exterior no garantiza la libertad, la democracia ni la estabilidad. Libia es hoy un Estado fallido partido entre facciones armadas. Afganist&aacute;n volvi&oacute; al punto de partida veinte a&ntilde;os y billones de d&oacute;lares despu&eacute;s. El problema no es solo derrocar al tirano: es qui&eacute;n llena el vac&iacute;o, con qu&eacute; proyecto, con qu&eacute; legitimidad interna. Las iran&iacute;es que sue&ntilde;an con quitarse el velo sin miedo merecen algo m&aacute;s que un cambio de amo. Y esa pregunta, &iquest;qu&eacute; Ir&aacute;n vendr&aacute; despu&eacute;s?, es la que m&aacute;s silencio genera en las canciller&iacute;as que impulsan esta guerra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El error de foco: el escenario no es el objetivo</strong>
    </p><p class="article-text">
        El primer error que se comete sobre este conflicto es confundir el escenario con el objetivo. Ir&aacute;n ocupa portadas, genera movimientos de flotas y moviliza a los ministros de exteriores de medio mundo. Pero Ir&aacute;n no es el desaf&iacute;o estrat&eacute;gico central de Estados Unidos. Nunca lo ha sido del todo, y hoy menos que nunca. Washington no teme tanto la bomba at&oacute;mica iran&iacute;, cuya capacidad real de amenaza inmediata la propia Agencia Internacional de Energ&iacute;a At&oacute;mica ha relativizado repetidamente, como el hecho de que Teher&aacute;n haya decidido vender su petr&oacute;leo fuera del paraguas del d&oacute;lar, en buena parte en yuanes, tejiendo una red energ&eacute;tica y financiera con Pek&iacute;n que erosiona silenciosamente el orden que sostiene el poder norteamericano.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo ocurre con Venezuela: el problema de Caracas para Washington no es ideol&oacute;gico ni moral, sino que la mayor parte de su producci&oacute;n petrolera se destinaba a China y los intercambios financieros se realizaban en la moneda china. El patr&oacute;n se repite. Privar a Pek&iacute;n de proveedores energ&eacute;ticos clave, impedir que el yuan siga infiltr&aacute;ndose en los circuitos del petr&oacute;leo de Oriente Medio, y orientar cualquier transici&oacute;n pol&iacute;tica iran&iacute; para que no sea China ni Rusia quien llene el vac&iacute;o: estos son los &ldquo;para qu&eacute;&rdquo; que ning&uacute;n comunicado oficial menciona, pero que estructuran la operaci&oacute;n desde su dise&ntilde;o m&aacute;s profundo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El verdadero activo en juego: el d&oacute;lar</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para entender esta guerra hay que comprender primero qu&eacute; es lo que Estados Unidos defiende realmente. No son sus bases en el Golfo, aunque estas semanas hayan demostrado ser m&aacute;s vulnerables de lo que nadie quer&iacute;a admitir. Lo que Washington defiende, por encima de cualquier otra cosa, es el d&oacute;lar como moneda de reserva global. Este &ldquo;privilegio exorbitante&rdquo;, la expresi&oacute;n la acu&ntilde;&oacute; ir&oacute;nicamente el ministro de finanzas franc&eacute;s Val&eacute;ry Giscard d'Estaing en los a&ntilde;os sesenta, permite a Estados Unidos financiar su deuda en su propia moneda, imponer sanciones econ&oacute;micas con una eficacia devastadora y mantener una influencia desproporcionada sobre el comercio mundial. Perder esa centralidad monetaria ser&iacute;a una derrota estrat&eacute;gica de primer orden, incomparablemente m&aacute;s profunda que cualquier rev&eacute;s militar convencional.
    </p><p class="article-text">
        Y Pek&iacute;n lo sabe. Por eso lleva a&ntilde;os tejiendo con paciencia una red de acuerdos para comerciar en yuanes con m&aacute;s de treinta pa&iacute;ses. El petr&oacute;leo que India recibe de Rusia se paga en yuanes. Arabia Saud&iacute; ha comenzado a explorar acuerdos en moneda china. Son cantidades todav&iacute;a modestas en t&eacute;rminos globales, pero la direcci&oacute;n es inequ&iacute;voca: China est&aacute; construyendo, ladrillo a ladrillo, una arquitectura financiera alternativa al orden dominado por el d&oacute;lar. Ir&aacute;n era uno de esos ladrillos. Atacarlo es, entre otras muchas cosas, un intento de arrancarlo de ese edificio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La nueva Guerra Fr&iacute;a: dos potencias, dos proyectos, un mundo en transici&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; es donde el an&aacute;lisis exige rigor y equilibrio. Ser&iacute;a demasiado sencillo reducir esta confrontaci&oacute;n a la historia del Imperio establecido contra el aspirante emergente, o a la del orden liberal frente al autoritarismo. Estados Unidos y China son dos potencias con intereses leg&iacute;timos, con recursos extraordinarios, con capacidades reales, y con contradicciones propias que sus respectivas propagandas se esfuerzan en ocultar. <strong>Lo que estamos presenciando no es la lucha del bien contra el mal: es una rivalidad estructural entre dos sistemas que no pueden coexistir c&oacute;modamente en el mismo or</strong>den mundial. Y esa rivalidad va a ser larga.
    </p><p class="article-text">
        La analog&iacute;a hist&oacute;rica m&aacute;s precisa no es la de ninguna guerra caliente, sino la Guerra Fr&iacute;a. Durante d&eacute;cadas, Estados Unidos y la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica compitieron por la influencia global sin enfrentarse directamente, a trav&eacute;s de guerras por delegaci&oacute;n, presiones econ&oacute;micas, carreras tecnol&oacute;gicas y la conquista de aliados en todos los continentes. El mundo qued&oacute; partido en bloques, los pa&iacute;ses m&aacute;s peque&ntilde;os tuvieron que elegir bando o pagar el precio de la neutralidad, y la estabilidad global dependi&oacute; durante cuarenta a&ntilde;os del equilibrio at&oacute;mico. Ese mapa, que se crey&oacute; definitivamente superado con la ca&iacute;da del Muro en 1989, est&aacute; volviendo. Con nuevos actores, nuevas armas, econ&oacute;micas, digitales y monetarias, adem&aacute;s de militares, y un tablero que se extiende desde el Indo-Pac&iacute;fico hasta el Sahel.
    </p><p class="article-text">
        Pero la diferencia fundamental con aquella Guerra Fr&iacute;a es que la rivalidad actual est&aacute; econ&oacute;micamente mucho m&aacute;s entrelazada y estrat&eacute;gicamente m&aacute;s compleja. China no es la URSS: es la segunda econom&iacute;a del planeta, el principal socio comercial de m&aacute;s de ciento veinte pa&iacute;ses, el mayor acreedor de buena parte del mundo en desarrollo y el l&iacute;der en varias tecnolog&iacute;as decisivas para el futuro. Estados Unidos, por su parte, sigue siendo la potencia militar dominante, el centro del sistema financiero global y el emisor de la moneda de reserva. Ninguno puede destruir al otro sin infligirse a s&iacute; mismo un da&ntilde;o grav&iacute;simo. Y, sin embargo, ninguno puede permitirse dejar de competir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dos modelos, dos tiempos, dos l&oacute;gicas</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cada potencia juega con ventajas distintas, y con debilidades que sus rivales conocen bien. Estados Unidos tiene la fuerza militar m&aacute;s proyectable del planeta, la red de alianzas m&aacute;s extensa de la historia moderna y una capacidad de innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica que sigue siendo extraordinaria. Pero sus ciclos electorales de cuatro a&ntilde;os y la presi&oacute;n constante de los mercados financieros obligan a sus l&iacute;deres a buscar resultados visibles a corto plazo. La guerra en Ir&aacute;n es tambi&eacute;n, en ese sentido, un producto del tiempo pol&iacute;tico americano: una acci&oacute;n que genera titulares, que parece decisiva, que puede presentarse como una victoria antes de las pr&oacute;ximas elecciones.
    </p><p class="article-text">
        China juega con una ventaja estructural diferente: el horizonte temporal. Mientras los gobiernos democr&aacute;ticos planifican a cuatro o cinco a&ntilde;os vista, Pek&iacute;n piensa en d&eacute;cadas. La Ruta de la Seda, el dominio de las cadenas de suministro de semiconductores, la expansi&oacute;n en &Aacute;frica y Am&eacute;rica Latina, la internacionalizaci&oacute;n progresiva del yuan: ninguna de estas iniciativas produce resultados en un ciclo electoral, pero todas reconfiguran el tablero global a una escala que las democracias occidentales apenas alcanzan a procesar. Estados Unidos reacciona; China anticipa. Estados Unidos gestiona crisis; China construye estructuras.
    </p><p class="article-text">
        Atribuir a China una racionalidad estrat&eacute;gica perfecta ser&iacute;a, sin embargo, otro error sim&eacute;trico. Pek&iacute;n tiene sus propias contradicciones: una econom&iacute;a con fragilidades estructurales serias, una demograf&iacute;a en declive acelerado, tensiones internas que el Partido gestiona con control f&eacute;rreo, pero no resuelve, y una ambici&oacute;n regional que genera resistencias crecientes en Asia. El modelo chino ha demostrado una eficacia notable para el desarrollo econ&oacute;mico; su capacidad para liderar un orden global alternativo, leg&iacute;timo y sostenible a largo plazo, est&aacute; todav&iacute;a por demostrar. Una potencia que construye islas artificiales en el Mar de China Meridional y encarcela a un mill&oacute;n de ciudadanos por su etnia no puede reclamar la autoridad moral del orden que quiere reemplazar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo que importa de verdad: el despu&eacute;s</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las guerras terminan. Los &oacute;rdenes que construyen, o destruyen, duran d&eacute;cadas. La pregunta m&aacute;s urgente sobre el conflicto en Ir&aacute;n no es qui&eacute;n ganar&aacute; militarmente, Estados Unidos tiene la capacidad abrumadora para imponer el resultado t&aacute;ctico que busca. La pregunta es qu&eacute; vendr&aacute; despu&eacute;s. &iquest;Qui&eacute;n gobernar&aacute; Ir&aacute;n cuando se levante el polvo? &iquest;Con qu&eacute; proyecto pol&iacute;tico, con qu&eacute; legitimidad popular, con qu&eacute; relaci&oacute;n con sus vecinos? &iquest;Seguir&aacute; siendo un proveedor energ&eacute;tico en la &oacute;rbita china, o pasar&aacute; a ser un Estado reorganizado bajo influencia occidental? &iquest;Y qu&eacute; mensaje env&iacute;a todo esto al resto del mundo en desarrollo, que observa en silencio c&oacute;mo las grandes potencias deciden su destino sin consultarle?
    </p><p class="article-text">
        Para las iran&iacute;es que sue&ntilde;an con libertad, el despu&eacute;s importa infinitamente m&aacute;s que el durante. Para los estrategas de Washington, el despu&eacute;s de Ir&aacute;n es un cap&iacute;tulo de la competencia con China. Para Pek&iacute;n, esta guerra es una lecci&oacute;n sobre sus propias vulnerabilidades energ&eacute;ticas y una raz&oacute;n m&aacute;s para acelerar la diversificaci&oacute;n de sus suministros y sus alianzas. Nadie, en ninguna de estas capitales, est&aacute; pensando en el pueblo iran&iacute;. Esa es quiz&aacute;s la verdad m&aacute;s jodida de todas.
    </p><p class="article-text">
        La redefinici&oacute;n del mapa mundial ya ha comenzado, y no empez&oacute; con los bombardeos sobre Teher&aacute;n. Empez&oacute; con d&eacute;cadas de movimientos silenciosos: acuerdos comerciales firmados en yuanes, puertos construidos en el &Iacute;ndico, cables submarinos tendidos bajo el Pac&iacute;fico, chips dise&ntilde;ados en Shangh&aacute;i, universidades africanas financiadas desde Pek&iacute;n, infraestructuras latinoamericanas pagadas con cr&eacute;ditos chinos. Y tambi&eacute;n con bases militares americanas en ciento cuarenta pa&iacute;ses, con el d&oacute;lar como moneda de treinta millones de transacciones diarias, con el sistema SWIFT como columna vertebral del comercio global. Dos arquitecturas, dos proyectos, dos visiones del orden mundial. La guerra hace ruido. La historia la escriben los que trabajan en silencio mientras todos miran el fuego.
    </p><p class="article-text">
        Esta rivalidad va a ser larga. D&eacute;cadas, no a&ntilde;os. Y en ese tiempo largo, Ir&aacute;n ser&aacute; recordado como uno de los primeros tableros visibles de un juego que apenas acaba de empezar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José F. Arozena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/iran-arde-incendio-enciende-guerra_1_13048864.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Mar 2026 10:01:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Irán arde, pero el incendio lo enciende otra guerra]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El póster no aprende por ti]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/poster-no-aprende_132_12973056.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Aprender exige dos cosas que no vienen en ningún documento con siglas. Un profe que quiera enseñar y un alumno que quiera aprender. Lo demás, si no está eso, es aire acondicionado pedagógico. Mucho ruido, temperatura agradable, y la misma humedad de siempre</p></div><p class="article-text">
        En el colegio, como en los bares de la isla, siempre entra una palabra nueva por la puerta y, sin que nadie lo vote, al d&iacute;a siguiente ya la est&aacute; usando medio mundo. Antes fue &ldquo;innovaci&oacute;n&rdquo;. Luego &ldquo;competencias&rdquo;. Despu&eacute;s &ldquo;aprendizaje significativo&rdquo;, que suena a que si no es significativo te lo devuelven en caja. Y ahora toca PPCC, que parece el nombre de una anal&iacute;tica. P&oacute;ngase aqu&iacute;, respire hondo, no se mueva, que le vamos a medir la comprensi&oacute;n en ayunas.
    </p><p class="article-text">
        PPCC significa Proyecto de Comprensi&oacute;n. En teor&iacute;a suena precioso. Se organiza un tema como un proyecto con un reto, unas tareas que van subiendo de nivel y un producto final donde el alumnado demuestra que entiende. Trae su pack de lujo, como los muebles que vienen con instrucciones en veinte idiomas. T&oacute;pico generativo, hilos conductores, desempe&ntilde;os, metacognici&oacute;n, r&uacute;bricas, dianas, coevaluaci&oacute;n&hellip; Todo muy serio. Todo muy con aroma a modernidad.
    </p><p class="article-text">
        El problema no es la intenci&oacute;n. El problema es lo que pasa en la vida real cuando esto se convierte en moda y no en herramienta.
    </p><p class="article-text">
        Porque el PPCC, cuando se usa como plato principal en Secundaria, suele acabar en su forma m&aacute;s habitual, la que todos hemos visto. El p&oacute;ster. Un p&oacute;ster grande, bonito, con tipograf&iacute;a de pel&iacute;cula &eacute;pica, cuatro frases de esas que podr&iacute;an venir dentro de una galleta de la fortuna, dos im&aacute;genes de internet y una exposici&oacute;n donde habla el que habla bien, se esconde el que no, y el resto mira el reloj como quien mira el mar esperando que pase algo. Eso no es aprender. Eso es decorar.
    </p><p class="article-text">
        Para entender por qu&eacute; falla, basta con cambiar de escenario y pensar en algo que todos entendemos sin necesidad de pedagog&iacute;a con siglas. El piano. Nadie aprende a tocar el piano haciendo un proyecto sobre Beethoven con una diana de metacognici&oacute;n. Puede ser interesante, claro. Pero el piano entra por los dedos. Repetici&oacute;n. Error. Correcci&oacute;n. Repetici&oacute;n otra vez. Con un experto que te diga &ldquo;ah&iacute; vas tarde&rdquo; y t&uacute; volviendo al comp&aacute;s hasta que sale. El aprendizaje real no suele ser fotog&eacute;nico. Es repetitivo. A veces es un poco pesado. Pero funciona.
    </p><p class="article-text">
        Con el deporte pasa igual. Nadie aprende a nadar haciendo una infograf&iacute;a sobre la densidad del agua. Aprende tragando un poquito, pataleando mal, corrigiendo, y volviendo ma&ntilde;ana. Nadie aprende a lanzar a canasta leyendo un p&oacute;ster sobre &aacute;ngulos. Aprende tirando cien veces, fallando ochenta, y entendiendo por qu&eacute; fall&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pues en f&iacute;sica y matem&aacute;ticas pasa lo mismo. Si un alumno no domina lo b&aacute;sico, despejes, proporciones, unidades, interpretaci&oacute;n de gr&aacute;ficas, y t&uacute; lo metes de golpe en un &ldquo;proyecto&rdquo; sobre telescopios, espectros, resoluci&oacute;n y &ldquo;medir el universo&rdquo;, ocurren dos milagros. Uno, el milagro de copiar y pegar con una sonrisa. Dos, el milagro de pronunciar palabras largas sin que nadie sepa qu&eacute; significan. Dice &ldquo;resoluci&oacute;n angular&rdquo; como quien dice &ldquo;potaje de berros&rdquo; y se queda tan pancho. El producto parece cient&iacute;fico, pero la comprensi&oacute;n es de mentira piadosa.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;D&oacute;nde est&aacute; el fallo, entonces?
    </p><p class="article-text">
        Primero, en que se confunde actividad con aprendizaje. En un proyecto se hace mucho. Se busca, se recorta, se dise&ntilde;a, se reparten roles, se pega en Canva, se ensaya la exposici&oacute;n, se rellena la r&uacute;brica, se hace coevaluaci&oacute;n, se escribe metacognici&oacute;n. Todo eso da sensaci&oacute;n de trabajo. Y trabajo hay, claro. Pero el cerebro no aprende por el n&uacute;mero de cosas que haces, aprende por c&oacute;mo practicas lo que importa. Si no hay pr&aacute;ctica real del concepto, del procedimiento, del razonamiento, la cabeza se queda como estaba, solo que m&aacute;s cansada y con un p&oacute;ster precioso.
    </p><p class="article-text">
        Segundo, el tiempo. Los proyectos consumen sesiones como una esponja. Y ese tiempo sale de alg&uacute;n sitio. Sale de la pr&aacute;ctica. Sale de hacer ejercicios bien corregidos. Sale de repetir hasta automatizar. Sale del feedback r&aacute;pido. O sea, sale justo de lo que m&aacute;s ayuda a aprender en materias instrumentales. El envoltorio se come el bomb&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tercero, el trabajo en grupo. En el papel todo suena divino. Cooperativo, roles, interdependencia positiva. En la vida real suele aparecer el primo hermano de eso, el reparto de cargas. Uno tira, uno decora, uno desaparece como un lagarto cuando pasa una nube, y otro firma. Y si la evaluaci&oacute;n se centra en el producto final, el que aprendi&oacute; de verdad y el que solo estuvo presente reciben el mismo aplauso. Y eso, adem&aacute;s de injusto, ense&ntilde;a una lecci&oacute;n peligros&iacute;sima. Que se puede aprobar sin saber.
    </p><p class="article-text">
        Cuarto, la evaluaci&oacute;n est&eacute;tica. Muchas r&uacute;bricas, sin querer, acaban premiando lo que brilla. Dise&ntilde;o, creatividad, presentaci&oacute;n. Y ojo, comunicar importa. Pero cuando lo bonito tapa lo correcto, el alumno aprende que la f&iacute;sica es un cartel, no un razonamiento. Que las matem&aacute;ticas son una frase bien puesta, no un m&eacute;todo.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;significa esto que hay que tirar los proyectos al mar como si fuesen cajas de cart&oacute;n mojadas? No. Un proyecto puede ser estupendo, pero en su sitio. Como cierre. Como aplicaci&oacute;n. Como demostraci&oacute;n de transferencia cuando ya hay base.
    </p><p class="article-text">
        En cursos avanzados, Medicina, Derecho, ingenier&iacute;a, un caso funciona porque el estudiante ya tiene herramientas en la cabeza. Ya hay conocimiento. Ya hay vocabulario con sentido. Ya hay esquemas. Ah&iacute; el proyecto es la vida. Pero en niveles iniciales, pretender que el proyecto construya la base desde cero es como pretender que una casa aguante por la fachada.
    </p><p class="article-text">
        La alternativa es m&aacute;s simple y m&aacute;s realista. Y s&iacute;, menos glamourosa, que por eso vende menos cursos.
    </p><p class="article-text">
        Primero, ense&ntilde;as claro, bien y sin miedo a ser directo. Explicaci&oacute;n corta, ejemplos resueltos, errores t&iacute;picos. Despu&eacute;s, pr&aacute;ctica. Practicar con intenci&oacute;n. Con correcci&oacute;n r&aacute;pida. Con ejercicios que suben de dificultad. Con recuperaci&oacute;n sin mirar apuntes, mini pruebas, explicar con tus palabras, resolver de memoria. Eso construye. Eso es el piano y el deporte. Y cuando ya hay manos, entonces s&iacute;, proyecto. Entonces el p&oacute;ster deja de ser disfraz y se vuelve comunicaci&oacute;n, porque detr&aacute;s hay verdad.
    </p><p class="article-text">
        Y para evitar el cl&aacute;sico &ldquo;p&oacute;ster bonito&rdquo;, una regla sencilla. Si hay proyecto, debe haber evidencia verificable. Un c&aacute;lculo, una estimaci&oacute;n, una explicaci&oacute;n causal, una pregunta individual al azar que cualquiera del grupo debe responder. No vale &ldquo;lo hicimos entre todos&rdquo; como excusa universal.
    </p><p class="article-text">
        Y al final, la verdad que no cabe en ninguna tabla es esta. Aprender exige dos cosas que no vienen en ning&uacute;n documento con siglas. Un profe que quiera ense&ntilde;ar y un alumno que quiera aprender. Lo dem&aacute;s, si no est&aacute; eso, es aire acondicionado pedag&oacute;gico. Mucho ruido, temperatura agradable, y la misma humedad de siempre.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que s&iacute;, proyectos, pero con cabeza. Como cierre y con rigor. Menos ceremonia y m&aacute;s pr&aacute;ctica. Menos jerga y m&aacute;s m&eacute;todo. Menos p&oacute;ster y m&aacute;s manos con bol&iacute;grafos. Ah&iacute; es donde aparece la comprensi&oacute;n de verdad. Y ah&iacute;, cuando por fin sale el ejercicio, el alumno no te dice &ldquo;he alcanzado el desempe&ntilde;o de desarrollo&rdquo;. Te dice algo mucho m&aacute;s honesto y mucho m&aacute;s canario. &ldquo;Co&ntilde;o, ya lo entend&iacute;&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José F. Arozena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/poster-no-aprende_132_12973056.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Feb 2026 13:31:57 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El póster no aprende por ti]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Héctor Socas-Navarro: “El Telescopio Solar Europeo dejaría en La Palma 12 millones anuales durante 30 años”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad/hector-socas-navarro-telescopio-solar-europeo-dejaria-palma-12-millones-anuales-durante-30-anos_1_12971179.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3c7c01ee-d1eb-4c3e-9aa0-61481ce17f74_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Héctor Socas-Navarro: “El Telescopio Solar Europeo dejaría en La Palma 12 millones anuales durante 30 años”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">ENTREVISTA - El director de la Fundación del EST asegura que “en 2027 podríamos estar en condiciones de empezar a fabricar los elementos más críticos” de esta relevante infraestructura</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Héctor Socas-Navarro. Crédito: IVÁN MILIC                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>JFA. - Usted nace en Tenerife y se forma como cient&iacute;fico en Canarias, &iquest;qu&eacute; peso cree que tienen los or&iacute;genes en la manera de mirar el mundo y hacer ciencia?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>HSN. -</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> Creo que cada persona llega a la ciencia por su propio camino, con sus motivaciones, sus aspiraciones y sus influencias, y las hay de muy diversa &iacute;ndole. La ciencia es muy inclusiva en este sentido, hay sitio para todos los perfiles posibles. As&iacute; que en cada caso ser&aacute; diferente. En mi caso particular, s&iacute;, creo que nacer y criarme en Canarias fue un factor fundamental en que terminara haci&eacute;ndome astrof&iacute;sico.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>JFA. - Estudia F&iacute;sica y Astrof&iacute;sica en la Universidad de La Laguna, &iquest;recuerda alg&uacute;n momento en el que pens&oacute;: &ldquo;esto es a lo que quiero dedicarme&rdquo;?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>HSN. -</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> S&iacute;, pero fue mucho antes de la Universidad. Ya de peque&ntilde;o me atra&iacute;a mucho la astronom&iacute;a. Le&iacute;a todo lo que pod&iacute;a sobre el tema y me apasionaban los grandes divulgadores de la &eacute;poca. Probablemente si viviera en otro sitio, tarde o temprano se me habr&iacute;a pasado esa efervescencia infantil. Pero aqu&iacute; en Canarias ya el IAC empezaba a tener relevancia social y eso tambi&eacute;n me influy&oacute;. Cuando ten&iacute;a 13 a&ntilde;os tuve la suerte de ser uno de los ganadores en un concurso cuyo premio era pasar una noche en el observatorio del Teide. Fue una noche inolvidable para m&iacute;, seguramente es lo m&aacute;s parecido que he vivido a ese momento por el que me preguntas.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>JFA. - Durante varios a&ntilde;os trabaja fuera de Espa&ntilde;a, &iquest;qu&eacute; le dio esa etapa internacional que quiz&aacute; no habr&iacute;a encontrado qued&aacute;ndose en casa?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>HSN. -</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> Un sueldo (risas). La verdad es que fui muy feliz haciendo el doctorado en el IAC y no ten&iacute;a ganas de marcharme. Pero en aquella &eacute;poca no hab&iacute;a expectativas de conseguir una estabilidad laboral aqu&iacute;. Entonces tuve la suerte de recibir una oferta de EEUU que me pareci&oacute; irrechazable: un contrato indefinido con perspectivas a largo plazo para trabajar en mi tema de especialidad. Luego all&iacute; descubr&iacute; mucho m&aacute;s de lo que inicialmente hab&iacute;a esperado. Me dieron muchas responsabilidades y oportunidades para crecer en mi carrera profesional. Aprend&iacute; mucho, por ejemplo, sobre la construcci&oacute;n de grandes telescopios solares, pero tambi&eacute;n de otras muchas cosas, y tuve la oportunidad de vivir experiencias muy enriquecedoras en lo personal. Estar&eacute; siempre muy agradecido a ese pa&iacute;s por la acogida que me dio y el cari&ntilde;o que sent&iacute; durante mi tiempo all&iacute; como emigrante.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>JFA. - &iquest;Qu&eacute; le hace volver a Canarias y c&oacute;mo se produce su incorporaci&oacute;n al Instituto de Astrof&iacute;sica de Canarias?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>HSN. -</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> Yo era perfectamente feliz en EEUU y me sent&iacute;a muy integrado social y profesionalmente. Pero, como tantos emigrantes, tambi&eacute;n echaba de menos mis ra&iacute;ces y mi familia. Despu&eacute;s de nueve a&ntilde;os en EEUU hab&iacute;a conseguido acumular suficiente experiencia y curr&iacute;culo como para poder optar a plazas de investigador senior en Espa&ntilde;a. Tuve la suerte, adem&aacute;s, de que por aquella &eacute;poca se abrieron varias plazas de cient&iacute;fico titular en el IAC, como funcionario del Ministerio. En 2007 saqu&eacute; mi plaza en una de estas convocatorias, lo que para m&iacute; era un sue&ntilde;o hecho realidad porque trabajar en el IAC siempre hab&iacute;a sido mi m&aacute;xima aspiraci&oacute;n, casi que desde ni&ntilde;o.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>JFA. - A lo largo de su carrera el Sol se convierte en su gran objeto de estudio, &iquest;cu&aacute;ndo aparece por primera vez en su camino la idea del Telescopio Solar Europeo?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>HSN. -</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> Desde el principio del proyecto, all&aacute; por 2007. En aquella &eacute;poca se estaba empezando a gestar la idea de construir un gran telescopio solar europeo. Yo hab&iacute;a participado en el dise&ntilde;o del telescopio estadounidense DKIST, as&iacute; que fue natural que, a mi regreso al IAC, me involucrara en EST.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>JFA. - &iquest;En qu&eacute; momento pasa de ser investigador a asumir responsabilidades de liderazgo dentro del proyecto hasta llegar a dirigir la Fundaci&oacute;n del Telescopio Solar Europeo?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>HSN. -</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> Ha sido un camino largo, desde 2008 que empec&eacute; a trabajar en EST. Durante diez a&ntilde;os fui responsable cient&iacute;fico del proyecto, en una &eacute;poca muy inicial en la que hab&iacute;a que coordinar a toda la comunidad cient&iacute;fica para definir los requisitos del telescopio. En 2018 me relev&oacute; en el puesto mi compa&ntilde;ero Rolf Schlichenmeier, lo que aprovech&eacute; para centrarme en una serie de trabajos de investigaci&oacute;n que ten&iacute;a en mente hac&iacute;a tiempo. Cuando el proyecto creci&oacute; lo suficiente, se cre&oacute; la Fundaci&oacute;n, que hoy en d&iacute;a representa a instituciones de ocho pa&iacute;ses, para que se pudiera gestionar con eficacia. En 2024 la Fundaci&oacute;n sac&oacute; una convocatoria p&uacute;blica para ocupar el puesto de director, entre otros, y para m&iacute; era una buena oportunidad de reengancharme a la f&iacute;sica solar de vanguardia, despu&eacute;s de una etapa como director del Museo de la Ciencia y el Cosmos de Tenerife que me tuvo un poco retirado de la primera l&iacute;nea. As&iacute; que present&eacute; mi candidatura y tuve la fortuna de que el Patronato de la Fundaci&oacute;n decidi&oacute; confiar en m&iacute; para este puesto. Es una responsabilidad grande y un reto dif&iacute;cil pero tambi&eacute;n emocionante y divertido.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>JFA. - Mirando atr&aacute;s, &iquest;qu&eacute; le ha resultado m&aacute;s dif&iacute;cil de este camino: &iquest;la ciencia, la gesti&oacute;n o coordinar voluntades de tantos pa&iacute;ses distintos?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>HSN. -</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> Posiblemente lo m&aacute;s dif&iacute;cil est&eacute; siendo la coordinaci&oacute;n de los esfuerzos en diferentes pa&iacute;ses. Europa es un ecosistema muy complejo, en el que cada pa&iacute;s tiene sus procedimientos, sus tiempos, sus plazos, sus ciclos electorales&hellip; Se hace complicado manejar todo eso mientras se trata de construir una instalaci&oacute;n tan avanzada.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>JFA. - Para situar al lector, &iquest;en qu&eacute; punto se encuentra ahora mismo el European Solar Telescope?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>HSN. -</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> El proyecto se encuentra en una fase preparatoria para la construcci&oacute;n. Tenemos ya el dise&ntilde;o y la planificaci&oacute;n muy maduros. Han sido validados en una serie de revisiones que tuvieron lugar en 2025 por paneles de expertos internacionales independientes. Ahora estamos dando todos los pasos preparatorios para que, en cuanto contemos con la financiaci&oacute;n y la base legal, podamos sacar inmediatamente las licitaciones. Por ejemplo, estamos trabajando en la evaluaci&oacute;n medioambiental, las licencias y la documentaci&oacute;n t&eacute;cnica para los contratos de los elementos m&aacute;s importantes, como son el espejo primario, con todos sus mecanismos de &oacute;ptica activa, o la estructura del telescopio. Actualmente, EST est&aacute; en la hoja de ruta europea (ESFRI) de instalaciones cient&iacute;ficas prioritarias para la Uni&oacute;n, y ha sido destacado como prioridad para la astronom&iacute;a basada en tierra por Astronet, la red de agencias financiadoras de la astronom&iacute;a en Europa.</span>
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                Diseño del Telescopio Solar Europeo. Credito: EST                            </span>
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        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>JFA. - &iquest;Est&aacute; ya garantizada la financiaci&oacute;n necesaria para empezar o a&uacute;n quedan decisiones pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas importantes por cerrar?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>HSN. -</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> No est&aacute; garantizada, y esta es la mayor dificultad que afrontamos en el proyecto. A d&iacute;a de hoy solo tenemos comprometido el 40% de la financiaci&oacute;n necesaria. En la estrategia original se contaba con que Espa&ntilde;a y Alemania coliderar&iacute;an el proyecto y aportar&iacute;an entre ambas la mitad de los fondos. Lamentablemente, aunque contamos con el apoyo pleno de la comunidad cient&iacute;fica en ese pa&iacute;s, el gobierno federal alem&aacute;n decidi&oacute; hace unos meses que EST no est&aacute; en su hoja de ruta y no van a invertir en &eacute;l. Esto nos obliga a tener que replantear toda la estrategia de la financiaci&oacute;n.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>JFA. - Se habla de cifras muy grandes, &iquest;qu&eacute; presupuesto aproximado mueve el EST y qu&eacute; parte de esa inversi&oacute;n puede quedarse en La Palma?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>HSN. -</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> La construcci&oacute;n en su conjunto costar&iacute;a casi 300 millones de euros, con el plan actual. De esta cantidad, unos 55 millones ir&iacute;an La Palma. Este dinero se gastar&iacute;a en conceptos como licencias, obra civil, el centro de datos, trabajos de diversa &iacute;ndole y sueldos del personal en La Palma. Una vez construido, estimamos que la operaci&oacute;n dejar&iacute;a en la isla unos 12 millones al a&ntilde;o que, a lo largo de un tiempo de vida previsto de 30 a&ntilde;os, acabar&iacute;a resultando en 360 millones (todas estas cifras son euros de 2025).</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>JFA. - &iquest;Cu&aacute;ndo cree, de forma realista, que podr&iacute;an empezar las obras en la isla, comenzando por la obra civil?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>HSN. -</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> En 2027 podr&iacute;amos estar en condiciones de empezar a fabricar los elementos m&aacute;s cr&iacute;ticos. La obra civil podr&iacute;a empezar en 2028 si no surgen obst&aacute;culos imprevistos.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>JFA. - Si todo avanza bien, &iquest;en qu&eacute; horizonte temporal podr&iacute;amos ver el telescopio funcionando y produciendo ciencia?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>HSN. -</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> La construcci&oacute;n llevar&iacute;a 7 a&ntilde;os, lo que nos pondr&iacute;a en 2034 si se consigue toda la financiaci&oacute;n. A partir de ah&iacute; se inicia un periodo llamado &ldquo;comisionado&rdquo; en el que hay que integrar, afinar y ajustar todos los instrumentos, la &oacute;ptica y los sistemas de control. Este proceso es muy complejo y suele durar dos a&ntilde;os. Durante el comisionado se obtendr&aacute;n algunos resultados cient&iacute;ficos importantes, pero realmente ser&iacute;a a partir de 2036 cuando la instalaci&oacute;n estar&iacute;a funcionando a pleno rendimiento y con todas sus capacidades. Es en ese momento cuando decimos que comienza la fase de operaciones cient&iacute;ficas.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>JFA. - M&aacute;s all&aacute; del telescopio en el Observatorio del Roque de los Muchachos, &iquest;se prev&eacute; una presencia estable del EST en la isla con oficinas y personal permanente?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>HSN. -</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> S&iacute;, y muy importante. El EST-ERIC es el &oacute;rgano m&aacute;ximo del proyecto, encargado de gestionar tanto la construcci&oacute;n como luego la operaci&oacute;n de EST, y tendr&aacute; su sede en La Palma. Ah&iacute; estar&aacute;n las oficinas de EST. Adem&aacute;s, habr&aacute; un centro de datos, que puede estar o no en la misma ubicaci&oacute;n f&iacute;sica que las oficinas, donde habr&aacute; tambi&eacute;n personal de EST.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>JFA. - &iquest;Se contempla que parte de esa infraestructura pueda ubicarse a nivel de costa, como ocurre con otras instituciones cient&iacute;ficas en La Palma?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>HSN. -</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> As&iacute; es. La filosof&iacute;a es que en el observatorio solo debe estar lo que sea esencial para producir las observaciones. Todo lo dem&aacute;s debe estar abajo. Por supuesto, cuando decimos a nivel de costa, no significa realmente que tenga que estar en la costa, sino que puede estar en cualquier lugar que no sea el observatorio. Estamos hablando de oficinas, talleres y un centro de datos.</span>
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                    alt="Observatorio del Roque de Los Muchachos, en las cumbres de la Villa de Garafía, al atardecer. Crédito: José F. Arozena"
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            <span class="title">
                Observatorio del Roque de Los Muchachos, en las cumbres de la Villa de Garafía, al atardecer. Crédito: José F. Arozena                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>JFA. - &iquest;C&oacute;mo encaja el EST con los observatorios y centros que ya trabajan en el Roque y en la isla desde hace a&ntilde;os?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>HSN. -</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> EST se gest&oacute; fundamentalmente en el IAC y ha crecido dentro del ecosistema de proyectos cient&iacute;ficos y tecnol&oacute;gicos de nuestros observatorios. A d&iacute;a de hoy la sede de la Fundaci&oacute;n EST se encuentra en el edificio de IACTec, donde compartimos oficinas, talleres y cafeter&iacute;a con proyectos como CTAO, IAC Espacio, LIOM/ELF, NRT, etc. Desde el principio estamos en coordinaci&oacute;n con todos ellos y bajo el paraguas del IAC. Esta coordinaci&oacute;n es beneficiosa para todos porque nos permite aprovechar recursos comunes y no tener que reinventar la rueda cada vez.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>JFA. -&nbsp;Desde el punto de vista humano, &iquest;cu&aacute;ntos puestos de trabajo puede generar un proyecto como este y de qu&eacute; perfiles hablamos?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>HSN. -</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> La Oficina de Proyecto, en el EST-ERIC que mencionaba antes, tendr&aacute; unas 50 personas. Ser&aacute;n fundamentalmente perfiles como cient&iacute;ficos, ingenieros, administrativos e inform&aacute;ticos. Adem&aacute;s, el centro de datos requerir&aacute; unas cuatro o cinco personas del &aacute;mbito de la ingenier&iacute;a inform&aacute;tica. Por supuesto a esto habr&iacute;a que a&ntilde;adir los empleos generados en empresas contratadas, primero para la construcci&oacute;n y luego para la operaci&oacute;n, adem&aacute;s de los servicios regulares de las oficinas (limpieza, mantenimiento, cafeter&iacute;a, etc.).</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>JFA. - En una isla que sufre despoblaci&oacute;n, &iquest;cree que el EST puede ser una herramienta real para fijar poblaci&oacute;n y atraer talento joven?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>HSN. -</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> Estoy convencido de ello. Este tipo de proyectos son lo que necesitamos para avanzar hacia una econom&iacute;a del conocimiento, a traer o retener en la isla a personas de alta cualificaci&oacute;n, generar riqueza y acercarnos a una sociedad del bienestar. Nuestros abuelos lograron que las generaciones siguientes pudi&eacute;ramos disfrutar de una educaci&oacute;n p&uacute;blica universal, que ha resultado en la generaci&oacute;n m&aacute;s formada de la historia de nuestro pa&iacute;s. Ahora, el reto es que los j&oacute;venes puedan trabajar aqu&iacute; sin verse obligados a emigrar, como hicimos muchos, para aprovechar esa formaci&oacute;n. Proyectos como EST son una gran oportunidad para desarrollar el tejido cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gico en las islas.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>JFA. - &iquest;Puede ayudar a que j&oacute;venes palmeros que se han formado fuera vean viable regresar y desarrollar aqu&iacute; su carrera cient&iacute;fica o t&eacute;cnica?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>HSN. -</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> Sin duda. EST va a generar oferta precisamente de ese tipo de puestos de trabajo que demandan los j&oacute;venes que tuvieron que salir en busca de formaci&oacute;n especializada. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>JFA. -&nbsp;Para terminar, adem&aacute;s de cient&iacute;fico y gestor, usted es divulgador y fue director del Museo de la Ciencia y el Cosmos; &iquest;siente una responsabilidad especial a la hora de explicar a la sociedad por qu&eacute; este telescopio puede ser tan importante para La Palma?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <strong>HSN. -</strong> La divulgaci&oacute;n es esencial para que la sociedad pueda beneficiarse realmente del avance cient&iacute;fico. Siempre insisto en que no se reduce a aplicaciones pr&aacute;cticas; tambi&eacute;n est&aacute; el valor, casi &iacute;ntimo, del conocimiento y del descubrimiento en s&iacute;. Sin divulgaci&oacute;n, la ciencia ser&iacute;a como la m&uacute;sica sin discos ni conciertos. Como si Queen compusiera canciones porque disfruta haci&eacute;ndolo, pero nunca las compartiera con el p&uacute;blico. &iquest;Qu&eacute; sentido tendr&iacute;a? En el caso de La Palma hay, adem&aacute;s, un paso adicional. Aqu&iacute; hablamos de un pueblo que nos presta su casa, sus cumbres, para construir los instrumentos con los que observamos el cielo. Eso implica una responsabilidad especial, casi una deuda. Y, al mismo tiempo, no partimos de cero. La Palma es una isla con una profunda cultura astron&oacute;mica, una sociedad que vive muy conectada con su cielo y con su observatorio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>JFA. -&nbsp;Muchas gracias por su tiempo y esperamos verle pronto en el Roque observando el sol desde el telescopio solar europeo. </strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José F. Arozena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/sociedad/hector-socas-navarro-telescopio-solar-europeo-dejaria-palma-12-millones-anuales-durante-30-anos_1_12971179.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Feb 2026 09:57:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Héctor Socas-Navarro: “El Telescopio Solar Europeo dejaría en La Palma 12 millones anuales durante 30 años”]]></media:title>
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