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    <title><![CDATA[elDiario.es - J.M. Costa]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/j_m_costa/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - J.M. Costa]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La belleza industrial perdida en las montañas: cinco centrales eléctricas que son obras de arte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/belleza-industrial-montanas-centrales-electricas_1_2232867.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/483883a5-d042-4ab4-a230-0c47176a0f5a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La belleza industrial perdida en las montañas: cinco centrales eléctricas que son obras de arte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Museo ICO repasa la historia de las centrales realizadas en Asturias por el arquitecto/pintor Joaquín Vaquero Palacios</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Puede lo industrial ser bello? M&aacute;s a&uacute;n, &iquest;puede serlo para el casi exclusivo beneficio de los trabajadores? &iquest;C&oacute;mo es que en la Espa&ntilde;a franquista pudo realizarse un conjunto de grandes obras estructurales que busca su igual en el mundo? Estas cuestiones y algunas m&aacute;s se plantean en una de esas exposiciones que realmente merecen la pena, por si mismas y por las asociaciones que provocan. El nombre es bueno: <em>La belleza de lo descomunal</em>.&nbsp;<a href="http://www.fundacionico.es/exposiciones/joaquin-vaquero-palacios-la-belleza-lo-descomunal-asturias-1954-1980/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Permanecer&aacute; en el Museo ICO en Madrid hasta el 6 de mayo</a> y trata de las centrales el&eacute;ctricas realizadas en Asturias por el arquitecto/pintor Joaqu&iacute;n Vaquero Palacios (1900-1998), casi siempre en colaboraci&oacute;n con su hijo, el pintor/escultor/arquitecto Joaqu&iacute;n Vaquero Turcios (1933-2010).
    </p><p class="article-text">
        Solo un par de im&aacute;genes explican que se est&aacute; ante algo poco habitual. Porque no se trata de una obra solitaria o de un lapso de tiempo corto, sino de un conjunto de ellas siguiendo lo que parece un plan constante desde que se inici&oacute; el primer salto de Salime en 1945, hasta la &uacute;ltima central de Tanes, que se finaliz&oacute; en 1980.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hizo la familia Vaquero (tres generaciones) fue una extravagancia. Pensar que algo como una central hidr&aacute;ulica puede ser bonita adem&aacute;s de funcional, sigue sin ser una idea corriente hoy en d&iacute;a. Dise&ntilde;ar sus dependencias, tanto en el exterior como en el interior sigue entendi&eacute;ndose, si acaso, desde un punto de vista ergon&oacute;mico, para mejorar la disposici&oacute;n laboral del personal. Nada que ver con soluciones art&iacute;sticas, creaci&oacute;n de entornos interesantes y &uacute;nicos o la necesidad de descanso y de charla m&aacute;s all&aacute; de la cantina. Sin embargo y al menos desde el alem&aacute;n Peter Behrens (1868-1940), la idea de un dise&ntilde;o industrial que integrara diferentes disciplinas era una posibilidad. Una tendencia representada en Espa&ntilde;a por Teodoro de Anasagasti (1880-1938), catedr&aacute;tico de la Escuela de Arquitectura de Madrid, donde estudiar&iacute;a Vaquero Palacios junto a compa&ntilde;eros luego famosos como Luis Moya Blanco (1904-1990), otro monumentalista de car&aacute;cter muy diferente.
    </p><p class="article-text">
        La biograf&iacute;a de Vaquero Palacios despeja varias inc&oacute;gnitas. Resulta que su padre, Narciso Hern&aacute;ndez Vaquero (1866-1964), era un t&eacute;cnico abulense que se hab&iacute;a trasladado a Asturias y all&iacute; comenz&oacute; primero con una empresa de tra&iacute;da de aguas a Oviedo y Gij&oacute;n, ampliando luego su actividad a la producci&oacute;n de energ&iacute;a el&eacute;ctrica, en gran medida mediante saltos fluviales. Lo cual acab&oacute; en la fundaci&oacute;n y presidencia casi vitalicia de Hidroel&eacute;ctrica del Cant&aacute;brico, de la cual su otro hijo var&oacute;n, Pedro, ser&iacute;a director hasta su muerte.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, el milagro de las centrales el&eacute;ctricas asturianas tiene un origen muy familiar. Narciso H. Vaquero pertenec&iacute;a a una tipolog&iacute;a de empresarios que en otros pa&iacute;ses se llama fundadores o pioneros, por haber fundado las grandes empresas industriales a finales del XIX y principios del XX. Algunos eran explotadores inmisericordes, otros dotados de cierto sentido social. Don Narciso era de estos &uacute;ltimos, implantando las primeras pensiones por jubilaci&oacute;n en Asturias. Como explicaba Trotsky, el factor subjetivo es importante.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El caso es que Joaqu&iacute;n no tuvo que preocuparse mucho por ganarse la vida y de hecho parece haber dedicado mucho m&aacute;s tiempo a la pintura que a la arquitectura. Se gradu&oacute; en Madrid en 1926 y se convirti&oacute; en un viajero impenitente, pasando largas estancias en Nueva York, Par&iacute;s, Mil&aacute;n, El Cairo o Brasil y sobre todo Mesoam&eacute;rica, donde estudi&oacute; la cultura maya hasta edad muy avanzada. Una cultura que le influy&oacute; tanto como su maestro Anasagasti, Le Corbusier o Mies van der Rohe.
    </p><p class="article-text">
        Entre 1945 y 1980 Joaqu&iacute;n Vaquero Palacios realiz&oacute; las centrales de Salime, Miranda, Proaza, Abo&ntilde;o y Tanes. Aparte de ello poco m&aacute;s, aunque tambi&eacute;n muy notable, como el Mercado de Abastos de Santiago (1938-1942), hoy uno de los centros de tapeo de la ciudad y la reforma del pabell&oacute;n de Espa&ntilde;a en la Bienal de Venecia. Da la impresi&oacute;n de que pon&iacute;a casi toda su energ&iacute;a en la pintura y se limit&oacute; a la realizaci&oacute;n de esas cinco centrales, trabajos que tend&iacute;an a prolongarse en el tiempo aunque no en un r&eacute;gimen de plena dedicaci&oacute;n: una presa o una central t&eacute;rmica no se levantan en un a&ntilde;o. En la exposici&oacute;n hay ejemplos de sus lienzos, por lo general paisajes vac&iacute;os de personas, muchos de ellos desolados como los Picos de Europa o un volc&aacute;n, tierras desnudas y de un no muy variado cromatismo. Existe una relaci&oacute;n con sus arquitecturas, pero son actividades bastante separadas.
    </p><h3 class="article-text">Central de Salime</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La primera central es Salime (1956-1962). El exterior de la presa ya est&aacute; muy bien y los miradores ideados por un muy joven Vaquero Turcios son un ejemplo bastante precoz en Espa&ntilde;a de brutalismo decorativo. El brutalismo se mantiene en la fachada por la que se penetra en el coraz&oacute;n de la monta&ntilde;a, con relieves de Joaqu&iacute;n padre. La sala de turbinas es espectacular con sendos murales enormes de Vaquero Turcios sobre una chispa saltando entre dos polos y otro figurativo que explica la historia de la construcci&oacute;n de la central. Las mismas turbinas est&aacute;n coloreadas, los lugares de trabajo decorados y dise&ntilde;ados m&aacute;s all&aacute; de lo com&uacute;n, como un peque&ntilde;o reservado con sillones para que los empleados pudiera hacer una pausa en un sitio agradable y aislado. Hasta las escaleras estaban recubiertas de m&aacute;rmoles.&nbsp; Todo esto en un lugar perdido de la monta&ntilde;a asturiana y para el uso de no m&aacute;s de 30 trabajadores (si ha de juzgarse por los cascos que cuelgan de una pared). Trabajadores que, eso s&iacute;, estaban all&iacute; en un aislamiento m&aacute;s que mon&aacute;stico, sobre todo en los a&ntilde;os iniciales de su funcionamiento.
    </p><h3 class="article-text">La central de Miranda</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La siguiente fue Miranda, entre 1956 y 1962. La entrada a las instalaciones, de nuevo subterr&aacute;neas, consiste en dos pilones con sendas figuras en bajorrelieve plano y la influencia maya es muy clara.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El interior funcional, como el acceso a los mecanismos de desag&uuml;e, est&aacute; pintado en colores vivos y la sala de turbinas es un prodigio, con falsas ventanas iluminadas para evitar el ambiente de cueva mientras en otros vanos la roca viva parece surgir de la pared. Hace pocos a&ntilde;os Jose Manuel Ballester realizo unas fotograf&iacute;as casi m&aacute;gicas de esta central. Momento de decir que las fotograf&iacute;as aqu&iacute; expuestas, la exposici&oacute;n en s&iacute;, son de Luis As&iacute;n, un estupendo trabajo.
    </p><h3 class="article-text">Central de Proaza</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Entre 1964 y 1968 se construy&oacute; Proaza, seguramente su arquitectura m&aacute;s imponente. El exterior es una construcci&oacute;n, de nuevo en hormig&oacute;n visto, que por un lado recuerda los picos de las cumbres de su entorno y por otro funciona con los juegos de luces de algunas pir&aacute;mides meso-americanas.
    </p><p class="article-text">
        El interior, esta vez ba&ntilde;ado en luz natural, est&aacute; decorado con esquemas electromagn&eacute;ticos.
    </p><h3 class="article-text">Central de Abo&ntilde;o</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Lo que ten&iacute;a dif&iacute;cil arreglo fue la central, esta vez t&eacute;rmica, de Abo&ntilde;o, de entre 1969 y 1980. Por muchos colores que le pusiera por fuera Vaquero Palacio, aquello es la t&iacute;pica fabrica y las decoraciones externas tampoco pueden ocultar lo que hay.
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        La sala de turbinas vuelve a ser muy espectacular y sus alrededores est&aacute;n llenos de detalles, pero la f&aacute;brica en s&iacute; no se ve.
    </p><h3 class="article-text">Central de Tanes</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La &uacute;ltima fue Tanes, entre 1970 y 1978, aunque los llamados &ldquo;trabajos de integraci&oacute;n&rdquo; se prolongaron hasta 1980. Lo m&aacute;s espectacular en Tanes vuelve a ser la sala de turbinas en la cual el monte parece entrar en la enorme sala con m&aacute;s violencia que en Miranda.
    </p><h3 class="article-text">Arquitectura y franquismo</h3><p class="article-text">
        La historia de la arquitectura durante el franquismo es de las m&aacute;s peculiares del &aacute;mbito cultural en una &eacute;poca sin una cultura oficial muy precisa. Las centrales de Joaqu&iacute;n Vaquero Palacios son monumentales porque la construcci&oacute;n lo es, no por megaloman&iacute;a. Algo en lo que s&iacute; cay&oacute; su compa&ntilde;ero Luis Moya con la Universidad Laboral de Gij&oacute;n, un desparrame que pretend&iacute;a continuar con una pir&aacute;mide gigantesca como tumba de Franco en Madrid. Hubo muchos m&aacute;s proyectos ut&oacute;picos pero su expresi&oacute;n m&aacute;s simb&oacute;lica y negativa sigue siendo el Valle de los Ca&iacute;dos.
    </p><p class="article-text">
        Lo de Vaquero Palacios era diferente. Una familia se embarca en un proyecto industrial que dura decenios y decide desde el principio que va a hacer algo especial en ellos. Lejos de toda representatividad, lejos de los focos. Eso s&iacute;, en un buen cat&aacute;logo con alg&uacute;n texto excelente como el de Rafael Moneo, no se menciona ni una vez la existencia de Franco o el franquismo. Como si no hubieran existido. El mismo Joaqu&iacute;n Vaquero Palacios no debi&oacute; tener demasiada relaci&oacute;n, la mitad de su vida la pas&oacute; viajando. Pero el comisario de esta exposici&oacute;n, Joaqu&iacute;n Vaquero Ib&aacute;&ntilde;ez, seguramente sabe que su bisabuelo levant&oacute; sus centrales apoyado por ese franquismo. Es lo que hab&iacute;a y no disminuye el trabajo de su abuelo, pero no mencionarlo parece pasarse con el maquillaje.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[J.M. Costa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/belleza-industrial-montanas-centrales-electricas_1_2232867.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Mar 2018 20:00:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La belleza industrial perdida en las montañas: cinco centrales eléctricas que son obras de arte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arquitectura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Capitalismo tecnológico: hemos perdido la cabeza pero tenemos pulgares que escriben]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/dis-infiltrando-medios-pervirtiendo-formas_1_2247088.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d830f35f-328e-403b-8a32-c6d5d0f32db4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="General Intellects with McKenzie Wark by DIS / La Casa Encendida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Casa Encendida presenta</p><p class="subtitle">Pulgares que escriben y se deslizan</p><p class="subtitle">, una guía para entender nuestras sociedades en el marco del capitalismo tecnológico</p></div><p class="article-text">
        <em>Pulgares que escriben y deslizan</em> es lo que podr&iacute;a llamarse una exposici&oacute;n de arte contempor&aacute;neo. Entendiendo por arte contempor&aacute;neo el que se hace hoy y ahora, no el que hicieron hace medio siglo artistas ya fallecidos, por muy influyentes que sean.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ha hecho La Casa Encendida de Madrid es ceder al colectivo DIS tres salas para que expongan su trabajo. Y DIS lo ha hecho mediante elementos gr&aacute;ficos, selecciones de v&iacute;deos y un mobiliario para verlos que puede ir de tubos sobre los que sentarse a balas de paja o pupitres escolares para lo mismo. Es lo que hay y un peque&ntilde;o folleto informativo en el cual se realiza una corta entrevista con el colectivo.
    </p><p class="article-text">
        DIS fue fundado en Nueva York el a&ntilde;o 2010 y actualmente est&aacute; compuesto por Lauren Boyle, Solomon Chase, Marco Roso y David Toro, aunque ese solo sea el n&uacute;cleo principal y DIS siempre ha recabado trabajos de gente que no forma parte del grupo. Hasta hace relativamente poco DIS era conocido por <a href="http://dismagazine.com/issues/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la revista online DISmagazine</a>, que se presentaba como de &ldquo;estilos de vida&rdquo; pero cuyos contenidos rebasaban muy de lejos la buscada frivolidad y el consumismo asociados a ese tipo de publicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El primer n&uacute;mero se llamaba <em>Labor</em> y estaba dividido en secciones como <em>disgusto, distopia, descubrimiento </em>o<em> dimorfismo</em>. Todo ello trufado de falsos anuncios. Es solo para dar una idea de que la revista ten&iacute;a mucho de situacionismo en la era digital. Una era en la cual no solo es posible resignificar el mensaje sino el medio mismo. Que cada trabajo concreto pudiera (y pueda) tener un car&aacute;cter surreal o casi period&iacute;stico, documental, filos&oacute;fico o psicod&eacute;lico, potencia el resultado final. Subversivo, informativo, pedag&oacute;gico y algo ca&oacute;tico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El siguiente paso, emprendido por el colectivo en el a&ntilde;o 2013, fue montar un fondo fotogr&aacute;fico, DISimages. Esta vez se trataba de poner de manifiesto la potencia de la industria de las im&aacute;genes de archivo, por si no lo hubiera dejado claro la reciente e portentosa victoria de Getty Images sobre Google, tras la que esta &uacute;ltima ha tenido que quitar el bot&oacute;n de &ldquo;ver imagen&rdquo; en su buscador.
    </p><p class="article-text">
        DIS abri&oacute; su archivo a todo tipo de fot&oacute;grafos y fotograf&iacute;as poco habituales en las grandes agencias, generalmente im&aacute;genes conformes al imaginario social que se quiere perpetuar, como postales de alg&uacute;n mar del sur o alguna monta&ntilde;a nevada, ni&ntilde;os comiendo helados o el horror de una guerra pasada por los medios.
    </p><p class="article-text">
        DISimages ofrec&iacute;a im&aacute;genes de archivo de parejas homosexuales (el apartado transexual permanece vac&iacute;o), o sobre temas como vegetarianismo, el <em>piercing</em> o lo digital. Las im&aacute;genes pueden usarse libremente seg&uacute;n un convenio que viene a ser un Creative Commons bastante detallado. Hay que apuntar que, en lo pr&aacute;ctico y comparado las decenas de miles de fotograf&iacute;as de la mencionada Getty, DISimages no pasa de manifiesto temporal sobre otra actitud posible.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        A esto le sigui&oacute; DISown, que adopta la forma de una exposici&oacute;n que aparentaba ser una tienda de moda(s), aunque m&aacute;s bien de dise&ntilde;o alternativo. En el 2015 DISown encarg&oacute; a cinco artistas el dise&ntilde;o de camisetas progresistas para hacer frente al elefanti&aacute;sico marketing de la derecha estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; se llega a DISart, que es lo que se muestra en la casa encendida. DISart es un proyecto que toma la forma de canal de <em>edutaintment</em> (educaci&oacute;n + entretenimiento) online, <a href="https://dis.art/e1-casey-and-her-mom" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuyos contenidos pueden verse en cualquier navegador</a> aunque solo en parte, porque los videos se van eliminando y renovando.
    </p><p class="article-text">
        Los v&iacute;deos principales duran no m&aacute;s de 10' y se interrumpen de cuando en cuando con los anuncios-intervenciones de un ojo-boca llamada Chus (en honor de la comisaria Chus Martinez) o de colaboradores m&aacute;s o menos habituales del colectivo, como Ryan Trekartin, <a href="http://www.eldiario.es/cultura/arte/Farocki-FitchTrecartin-persona-convertida-datos_0_492401659.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quien expuso junto a Lizzie Fitch en LCE</a> hace dos a&ntilde;os. Lo cual habla de una continuidad en el enfoque por parte de la instituci&oacute;n: el arriba mencionado hoy y ahora.
    </p><p class="article-text">
        Como parte de los v&iacute;deos est&aacute;n disponibles desde el mismo ordenador (sea cual sea su formato) en que se est&aacute; leyendo esto tampoco hay por qu&eacute; describirlos. Como se ve, se trata en general de v&iacute;deos compuestos por grabaciones o grafismos digitales a los que se suman <em>samples</em> de im&aacute;genes de todas las procedencias. Todo ello fuertemente procesado o dejado casi en bruto, depende. Algo que de manera un poco incomprensible es alegremente catalogado como <em>post-internet</em>. &iquest;Por qu&eacute; post? Es Internet sin <em>pre</em> ni <em>post</em>, sino en mitad del medio. En cuanto el lector deje la lectura y pinche un video ya est&aacute; en el mundo DIS.
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        Cuando los ordenadores caseros comenzaron a tener potencia grafica suficiente, se advirti&oacute;, con raz&oacute;n, que nunca podr&iacute;an igualar a una pintura. En realidad no se trataba de eso. Por supuesto que la imagen digital trat&oacute; de relacionarse con las artes anteriores, pero poco. Ya se ten&iacute;a la experiencia fotogr&aacute;fica de que la emulaci&oacute;n directa no funcionar&iacute;a y los artistas de la era digital fueron profundizando en la programaci&oacute;n y asimilando en ese viaje los fen&oacute;menos masivos que se iban produciendo en el campo de la comunicaci&oacute;n interactiva, incluidos Internet y empresas-fen&oacute;menos globales como Google, Youtube, Facebook, Twitter, Wikipedia y bastantes m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto uno surfea un poco surgen los memes, los <em>mash ups</em>, el <em>heavy sampling</em>, la idea de discontinuidad intencionada, de la falsa publicidad, la ausencia de la idea de armon&iacute;a o de secuencia lineal de las im&aacute;genes. Los artistas desarrollan lo que el com&uacute;n ha creado.
    </p><p class="article-text">
        Aparte de ello, resulta que lo de DIS est&aacute; muy bien hecho. Da igual que sea el rodaje aparentemente an&aacute;rquico de Trekartin (aqu&iacute; representado por unas gallinas y un girasol) o la charla de la cabeza suelta de Mckenzie Wark. El medio en si no impone unos colores o una ejecuci&oacute;n determinada, como tampoco los impon&iacute;a el lienzo. Eso s&iacute;, el entorno digital es m&aacute;s potente y tambi&eacute;n m&aacute;s controlable. De ah&iacute; las acusaciones contra una presunta frialdad digital, aunque lo aparentemente casual o incoherente puede programarse, dentro de unos par&aacute;metros m&aacute;s amplios o m&aacute;s restrictivos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Queda otra pregunta y el colof&oacute;n. &iquest;A qui&eacute;n se dirige exactamente DIS? Como canal de <em>edutaintment</em> efectivo tiene un recorrido limitado. Los temas que se plantean en las tres salas, <em>Dinero/Poder, Arquitectura/Poder</em> e<em> Identidad/Poder</em> son de lo m&aacute;s interesante y queda todo bastante clarito aunque las presentaciones resulten inusuales. Son divertidas en lo visual y se salen de los relatos dominantes en lo ideol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Su alcance es potencialmente mayor que el de cualquier exposici&oacute;n f&iacute;sica, pero claro, el entusiasmo se modera un poco cuando se piensa que el v&iacute;deo oficial del <em>Stronger</em> de Kanye West, relacionado en lo formal con DIS (con alto presupuesto y una idea gen&eacute;rica de lo mutante), tenga 274 millones de visionados en Youtube.
    </p><p class="article-text">
        El minoritarismo del arte, aunque ampliado, permanece. La cuesti&oacute;n quiz&aacute;s sea si lo digital/interconectado permite crear una masa cr&iacute;tica difusa de visiones alternativas que pueda enfrentarse como unidades peque&ntilde;as, m&oacute;viles e inteligentes a fen&oacute;menos h&iacute;per-masivos que se dan en su mismo &aacute;mbito. Lo que parece bastante seguro es que los infiltrar&aacute;n. Tampoco es de ahora, como muestra el ejemplo de Jean Luc Godard, algunos de cuyos encuadres fueron puestos a caldo por raros en su d&iacute;a pero no tardaron mucho en saltar a la publicidad.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo que esta de LCE se est&aacute; celebrando otra muy parecida en el <a href="https://deyoung.famsf.org/exhibitions/genre-nonconforming-dis-edutainment-network" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">De Young Museum</a> de San Francisco. Normal y significativo: estas no son obras &uacute;nicas que solo pueden ser expuestas en un lugar despu&eacute;s de otro. &iquest;Por qu&eacute; no estar en todas partes ya que todo son copias?
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    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://vimeo.com/255354867" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pulgares que escriben y se deslizan. Red de entretenimiento educativo de DIS</a> videomontaje de Jos&eacute; Salas para <a href="https://vimeo.com/lacasaencendida" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Casa Encendida</a> 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[J.M. Costa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/dis-infiltrando-medios-pervirtiendo-formas_1_2247088.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Mar 2018 20:05:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Capitalismo tecnológico: hemos perdido la cabeza pero tenemos pulgares que escriben]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Warhol más artesano y su 'Arte mecánico']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/arte-mecanico-presenta-warhol-artesano_1_2779051.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/90aa0a9c-158d-44e6-8e3b-430acdb73c08_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="C:\fakepath\la-muestra-llega-a-caixaforum-madrid-tras-su-paso-con-enorme-exito-por-caixaforum-barcelona-entre-septiembre-y-diciembre-de.jpg"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sede madrileña de CaixaForum recoge la muestra con centenares de piezas del artista que hizo del arte reproducible su santo y seña</p></div><p class="article-text">
        Exposiciones sobre Andy Warhol las ha habido en Espa&ntilde;a a pares. <em>Pistolas, Cuchillos, Cruces</em> (1983) en la galer&iacute;a Fernando Vijande, fue uno de los hitos culturales del Madrid de la &eacute;poca. Y no solo de esa ciudad, le exposici&oacute;n, con presencia de Warhol, afect&oacute; a media Espa&ntilde;a y tambi&eacute;n se expuso en Londres y Estados Unidos. Una din&aacute;mica continuada luego con muestras como<em>Warhol sobre Warhol</em>&nbsp; (2007-2008) en La Casa Encendida que mostraba algunas obras casi desconocidas en Espa&ntilde;a como los <em>Camuflajes</em> o los <em>Huevos</em>, descritas a veces como abstractas pero que en realidad eran muy concretas. O hace bien poco, en el 2016, la integral de las <em>102 Sombras</em> (1978&ndash;79) en el Guggenheim de Bilbao. A nivel internacional las ha habido realmente monumentales y eso todav&iacute;a en vida del artista.
    </p><p class="article-text">
        Esta de Caixaforum, que en realidad fue concebida en el museo Picasso de M&aacute;laga y est&aacute; comisariada por su director, Jos&eacute; Lebrero Stals, llega a Madrid en versi&oacute;n reducida &iexcl;y sin cat&aacute;logo! Es decir, hay un cat&aacute;logo de la exposici&oacute;n malague&ntilde;a editado a pachas con La F&aacute;brica, que no se corresponde con las exposiciones de Barcelona y Madrid y que no luce el logo de Caixaforum.&nbsp;
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        Es una pena, porque Andy Warhol, <em>El arte mec&aacute;nico</em> es una exposici&oacute;n que puede dar lugar a especulaciones (intelectuales, no solo monetarias) muy interesantes y aunque los textos que explican las obras a veces parecen un poco demasiado did&aacute;cticos, detallan&nbsp;aspectos interesantes sobre cada uno de ellos, lo cual se agradece porque no es tan normal. Adem&aacute;s hay algunos, no demasiados, textos hist&oacute;ricos y una amplia entrevista con el mismo Warhol realizada por el cr&iacute;tico Benjamin Buchloh en 1985.
    </p><p class="article-text">
        Algo poco habitual, incluso en sus exposiciones masivas, es la puesta en valor del aspecto gr&aacute;fico de Warhol. En realidad Warhol comenz&oacute; trabajando como dibujante-dise&ntilde;ador. Aqu&iacute; hay alguno de sus primeros dise&ntilde;os + dibujos propios como el libro ilustrado <em>From the bottom of my garden</em> (1956) en su primera versi&oacute;n en ByN, que luego colorear&iacute;a. En esos primeros a&ntilde;os Warhol se hizo un nombre en revistas ilustradas de moda, pero tambi&eacute;n en &aacute;mbitos como el jazz, donde realiz&oacute; portadas casi hist&oacute;ricas para figuras como Thelonius Monk, Johnny Griffin, Count Basie o Kenny Burrel, pero tambi&eacute;n para discos de cl&aacute;sica de Horowitz o Toscanini entre otros muchos. Es decir, sus dise&ntilde;os posteriores para los Stones, la Velvet, John Lennon, Aretha Franklin o Migu&eacute;l Bos&eacute;, no eran una ocurrencia de artista famoso.
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        Warhol dijo en 1963: &ldquo;La raz&oacute;n por la cual pinto de esta forma es que quiero ser una m&aacute;quina y siento que todo cuanto hago maquinalmente es lo que quiero hacer&rdquo;. En realidad gran parte de trabajo de Warhol era de lo m&aacute;s manual, pero esa es la imagen con la que comenz&oacute; y tan dominante ha sido que le da t&iacute;tulo a esta exposici&oacute;n. Uno de sus primeros cuadros, S&amp;H Green Stamps (1962) est&aacute; realizado con dos sellos, uno para el fondo de cada cup&oacute;n (verde) y otro con el logotipo (rojo). La obra mec&aacute;nica implica aproximadamente unas 1.200 impresiones, que fueron aplicadas a mano.
    </p><p class="article-text">
        Con independencia de ello, algo que se entiende a trav&eacute;s de esas primeras ilustraciones es la influencia muy duradera de Matisse. Primero sobre unos dibujos propios muy deudores del franc&eacute;s y luego sobre serigraf&iacute;as, Warhol aplica la antigua t&eacute;cnica <em>fauve</em> que Matisse mantendr&iacute;a toda su vida, usar colores planos que desbordan los l&iacute;mites del dibujo. Ya se sab&iacute;a, pero est&aacute; bien poder trazar esa influencia desde el principio.
    </p><p class="article-text">
        Otras caracter&iacute;stica de Warhol consisti&oacute; en su atenci&oacute;n hacia motivos que ten&iacute;an que ver con lo encontrado (Duchamp/Picasso). Pero aqu&iacute; no se trata de cualquier encontrado, sino elegidos entre objetos de consumo tan cotidiano como las sopas Campbell o las cajas de estropajos jabonosos Brillo. Si se tiene en cuenta que las cajas de Brillo, en principio desechables, son de madera, la apropiaci&oacute;n se hace m&aacute;s compleja. La postura de Warhol tend&iacute;a hacia el reconocimiento de unos objetos populares en casi todo el mundo y jugaba con ese reconocimiento y la evocaci&oacute;n que provocan en cada persona. Si bien se mira, esto es algo relacionado con el uso de <em>samples</em> en una parte de la m&uacute;sica electr&oacute;nica a partir de los a&ntilde;os 90, antes realizado en plan experimental en Par&iacute;s por m&uacute;sicos pr&aacute;cticamente coet&aacute;neos de Warhol como Pierre Schaeffer o Pierre Henry.
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        Cuando se le preguntaba directamente, Warhol sol&iacute;a decir que lo que m&aacute;s le gustaba hacer eran fotograf&iacute;as. De hecho hizo decenas de miles en una &eacute;poca anal&oacute;gica donde en cada carrete solo cab&iacute;an 36 instant&aacute;neas. Pero lo que m&aacute;s usaba eran fotograf&iacute;as aparecidas en medios impresos, comenzando por las de personajes famosos como la <em>Marilyn Monroe en Bus Stop</em>, de 1956. Pero es que Warhol no solo realiz&oacute; fotograf&iacute;as-cuadros de la alta sociedad art&iacute;stico-medi&aacute;tica, sino que uso im&aacute;genes de diarios tan brutales como <em>Car Crash</em> (sobre 1963) o la serie <em>Silla El&eacute;ctrica</em> (1964). Incluso realizo una serie con im&aacute;genes de los caramelos <em>Life Savers</em> (de 1985 y que tienen forma de peque&ntilde;o salvavidas) para una exposici&oacute;n sobre el hambre en el mundo. S&iacute;, predominaba cierto glamour masificado y t&eacute;cnicamente degradado por papel prensa, que ya est&aacute; bastante bien, pero tampoco era &uacute;nicamente eso.
    </p><p class="article-text">
        Algo que se pierde en esta versi&oacute;n reducida de Andy Warhol, <em>El arte mec&aacute;nico</em> para Caixaforum es la idea de serie, algo de la mayor importancia y que, si se regresa al terreno musical, vienen a ser como <em>loops</em> gr&aacute;ficos en base esos <em>samples</em> populares. Aqu&iacute; ese efecto no existe y es una l&aacute;stima.
    </p><p class="article-text">
        Hace ya muchos a&ntilde;os, finales de los a&ntilde;os 80, la ya desaparecida revista alemana de arte <em>Wolkenkratzer</em> (1983-1989) plante&oacute; una discusi&oacute;n (m&aacute;s o menos) p&uacute;blica sobre qu&eacute; obra perdurar&iacute;a, si la de Joseph Beuys o la de Andy Warhol, ambos fallecidos recientemente. Curiosamente al tratarse de una revista muy alternativa, el veredicto recay&oacute; en Warhol con el argumento resumido de que mientras Beuys ven&iacute;a a representar un cierto tardo-romanticismo y por lo tanto estaba ligado al pasado, Warhol reflejaba un presente que le conduc&iacute;a hacia el futuro y ser&iacute;a emulado por infinidad de artistas en ese futuro. Treinta a&ntilde;os despu&eacute;s parece que <em>Wolkenkratzer</em> ten&iacute;a raz&oacute;n.
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      <dc:creator><![CDATA[J.M. Costa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/arte-mecanico-presenta-warhol-artesano_1_2779051.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Feb 2018 19:53:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Warhol más artesano y su 'Arte mecánico']]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La censura política llega a ARCO]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/censura-politica-llega-arco_1_2778561.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14af6e8a-471a-4718-ac7e-e76a17ad52fd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Sierra cree que la retirada de &quot;Presos políticos&quot; daña a ARCO y a España&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La feria de arte contemporáneo en Madrid ha retirado una obra de Santiago Sierra que representaba a Junqueras y "los Jordis" como "presos políticos"</p><p class="subtitle">Analizamos la dimensión de esta decisión: un atentado a la libertad de expresión que además solo ha servido para amplificar el impacto de la obra</p></div><p class="article-text">
        La <a href="http://www.eldiario.es/cultura/Junqueras-Jordis-protagonizan-politicos-ARCO_0_742625896.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">retirada por ARCO de Presos pol&iacute;ticos en la Espa&ntilde;a contempor&aacute;nea,</a> una obra de Santiago Sierra del <em>stand</em> de la galer&iacute;a Helga de Alvear es al menos dos cosas: un atentado a la libertad de expresi&oacute;n y una estupidez catedralicia que no solo no acalla lo planteado por la obra en cuesti&oacute;n, <a href="http://www.eldiario.es/cultura/Farina-dispara-ventas-Amazon-secuestro_0_742625803.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sino que lo amplifica de forma muy notable</a>. La imagen de un par de docenas de fot&oacute;grafos de prensa retratando la pared vac&iacute;a donde estaba la obra casi parece una met&aacute;fora del arte espa&ntilde;ol. La advertencia de que quien se mueve no sale en la foto.
    </p><p class="article-text">
        Primero los antecedentes. La obra retirada es un pol&iacute;ptico con retratos pixelados de presos pol&iacute;ticos espa&ntilde;oles en el cual se inclu&iacute;a a algunos pol&iacute;ticos catalanes actualmente encarcelados.<em> Presos pol&iacute;ticos</em> deb&iacute;a exponerse en el stand de la galer&iacute;a Helga de Alvear, una de las m&aacute;s conocidas y potentes del mercado espa&ntilde;ol. Por otra parte, la obra no es indecente, de mal gusto, no hace apolog&iacute;a de nada ni cualquiera de los argumentos que suelen utilizarse contra titiriteros, raperos o ciudadanos que tuitean un <em>mash up</em> gr&aacute;fico con el Cristo de una hermandad. Esto es solo y exclusivamente pol&iacute;tico y por ello ha sido censurado.
    </p><p class="article-text">
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    </figure><p class="article-text">
        IFEMA, la instituci&oacute;n ferial de Madrid ha decidido retirar la obra. La justificaci&oacute;n lleg&oacute;, seg&uacute;n parece, por una orden ejecutiva del presidente de la instituci&oacute;n, Clemente Gonz&aacute;lez Soler. El director de ARCO, Carlos Urroz se ha mostrado en desacuerdo con la decisi&oacute;n. As&iacute;, IFEMA env&iacute;a un comunicado de prensa que bordea el insulto intelectual: &ldquo;La instituci&oacute;n ferial, desde el m&aacute;ximo respeto a la libertad de expresi&oacute;n, entiende que la pol&eacute;mica  que ha provocado en los medios de comunicaci&oacute;n la exhibici&oacute;n de estas piezas, est&aacute; perjudicando la visibilidad del conjunto de los contenidos que re&uacute;ne ARCOmadrid 2018, y por tanto, es su responsabilidad, como organizadora,  tratar de alejar de su desarrollo los  discursos que desv&iacute;en la atenci&oacute;n del conjunto de la feria&rdquo;. Hay muchas expresiones posibles para este escrito pero dan ganas de recurrir a las m&aacute;s populares y contundentes tipo cuajo o poca verg&uuml;enza. Justificar lo que no tiene m&aacute;s nombre que censura pol&iacute;tica desde &ldquo;el mayor respeto a la libertad de expresi&oacute;n&rdquo; supera otros calificativos m&aacute;s corteses.
    </p><p class="article-text">
        Por su lado Santiago Sierra emiti&oacute; tambi&eacute;n un comunicado:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">“Acabamos de enterarnos de la censura de nuestra pieza PRESOS POLÍTICOS EN LA ESPAÑA CONTEMPORÁNEA del estand de Helga de Alvear, donde iba a presentarse en ARCO.  Más allá de la relativa sorpresa y decepción con que hemos recibido la noticia, consideramos que esta decisión daña seriamente la imagen de esta feria internacional y del propio estado español.  Finalmente, creemos que actos de este tipo dan sentido y razón a una pieza como esta, que precisamente denunciaba el clima de persecución que estamos sufriendo los trabajadores culturales en los últimos tiempos”.<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Sierra habla de una &ldquo;relativa sorpresa&rdquo; que ha de explicarse. Santiago Sierra (Madrid, 1966) lleva desde el principio de su carrera realizando un arte &iacute;ntimamente ligado con lo pol&iacute;tico o lo social y levantando ampollas, adherencias y rechazos casi a partes iguales. En todo caso, no se trata de un artista local o menor, est&aacute; representado por galer&iacute;as importantes en D.F. M&eacute;xico, Mil&aacute;n y Londres, adem&aacute;s de Madrid. Por otro lado fue responsable del pabell&oacute;n de Espa&ntilde;a en la Bienal de Venecia del 2003 y le fue concedido el Premio Nacional de Artes pl&aacute;sticas del 2010, que rechaz&oacute;. Esto no es relevante para la actitud de IFEMA porque la censura es igual de inadmisible se trate del artista que se trate. Sin embargo tiene importancia si, como dice IFEMA lo que pretend&iacute;a era, &ldquo;tratar de alejar de su desarrollo los  discursos que desv&iacute;en la atenci&oacute;n del conjunto de la feria&rdquo;. Si esa era la intenci&oacute;n, puede decirse que lo han bordado: ahora no se habla de otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        La tercera protagonista de la historia es la galerista Helga de Alvear (1936). En primer lugar cabe pensar que ha sufriso serias presiones para admitir esta censura y sustituir las fotos de Sierra por otras del alem&aacute;n Thomas Ruff. Helga de Alvear es una mujer mayor, que ha estado en los principios de casi todas las ferias importantes y desde luego en ARCO. Que una profesional como ella se haya visto obligada a decir que &ldquo;Ni yo ni la obra de Santiago somos tan importantes como para esto, pero de verdad que me da igual, no veo ninguna censura ni nada. Es su casa. Yo pienso que hay que re&iacute;rse un poco&rdquo;, da casi repel&uacute;s porque dibuja una situaci&oacute;n cotidiana en la que el due&ntilde;o de un piso alquilado podr&iacute;a ordenarle al inquilino que quite ese cuadro del sal&oacute;n porque le molesta verlo por la ventana. En todo caso no deja en ning&uacute;n buen lugar la integridad moral del mercado del arte espa&ntilde;ol. En ARCO mismo no se detectaban mayores manifestaciones de solidaridad o protesta.
    </p><p class="article-text">
        Naturalmente, han aparecido otro tipo de voces, las que critican al mismo Sierra bajo el argumento de que este esc&aacute;ndalo es lo que &eacute;l pretend&iacute;a. En este sentido podr&iacute;a contra-argumentarse que un acto de censura pol&iacute;tico no puede transformarse en un juicio de intenciones contra el censurado. Por otra parte, los peri&oacute;dicos editados por Sierra en torno a la obra, que cuestan 10 Euros y cuya recaudaci&oacute;n ir&aacute; a una ONG, segu&iacute;an ayer por la ma&ntilde;ana en el stand de Helga de Alvear.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; ha de recordarse que IFEMA es una sociedad compuesta por la Comunidad de Madrid (31%), el Ayuntamiento (31%), la C&aacute;mara de Comercio (31%) y la Fundaci&oacute;n Montemadrid (7%). Tanto la Comunidad como el Ayuntamiento han explicado su desconocimiento previo de la medida y la Corporaci&oacute;n Municipal ha expresado su desacuerdo.
    </p><p class="article-text">
        Es posible que este esc&aacute;ndalo trascienda fuera de Espa&ntilde;a, es seguro que el comunicado de IFEMA resulta insultante pero igual lo que pretend&iacute;a IFEMA era evitar que al rey Felipe se le hiciera una fotograf&iacute;a frente a la obra. Tampoco le hubiera pasado nada: la feria que hay frente a ARCO es SICUR, el Sal&oacute;n Internacional de la Seguridad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[J.M. Costa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/censura-politica-llega-arco_1_2778561.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Feb 2018 19:46:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[ARCO - Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Madrid,Censura,Libertad de expresión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Semana de ARCO mirando al futuro: ¿qué futuro?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/feria-arco-madrid-futuro_1_2784706.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b8ce8dcd-1fef-4249-8351-15ac9fa5208c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Una de las obras de la galeria de arte Bea Villamarín dentro de la la IX edición de JustMad. EFE/Luca Piergiovanni"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este miércoles se inaugura ARCO, la Feria de Arte Contemporáneo de Madrid que incluye una exposición llamada</p><p class="subtitle">El Futuro</p><p class="subtitle">Madrid se llena esta semana de ferias artísticas, y repasamos lo más destacado de ellas</p></div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el artista conceptual y miembro del d&uacute;o Yello, Dieter Meier (1945), &ldquo;La gran aportaci&oacute;n de Andy Warhol fue devolver el arte all&iacute; donde le corresponde: el comercio&rdquo;. Meier, claro, pensaba en el arte como objeto durable. Y aqu&iacute; llegan las ferias matritenses. Son unas cuantas: <a href="http://www.ifema.es/arcomadrid_01/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ARCO</a>, <a href="http://justmad.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">JustMad</a>, <a href="http://www.hybridartfair.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hybrid</a>,  <a href="http://urvanity-art.com/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Urvanity</a>, <a href="http://drawingroom.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Drawing Room</a>, <a href="http://www.galeria6mas1.com/wp-content/uploads/2018/02/otra-puta-bienal-mas-dossier-prensa.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Otra Puta Bienal M&aacute;s</a>, <a href="http://openstudio.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Open Studio</a> y <a href="https://www.art-madrid.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Art Madrid</a>. Lo menos que puede decirse es que Meier y Warhol ten&iacute;an raz&oacute;n. Los m&aacute;s optimistas ver&aacute;n en ello un signo de salud econ&oacute;mico-cultural. Lo que si es cierto es que este a&ntilde;o hay algunas variaciones importantes y es justo y necesario reconocer que ello genera alguna nueva expectativa.
    </p><p class="article-text">
        Comencemos por Arco, la abeja reina del panal. En un paso radical que no llega un d&iacute;a tarde, ya no hay Pa&iacute;s Invitado. En los primeros Arcos no exist&iacute;a esa figura, pero luego se hab&iacute;a ido repitiendo hasta el bostezo porque, francamente, no hay tantos pa&iacute;ses interesantes en ese nivel comercial de que trata la feria. Como el &uacute;ltimo invitado, Argentina, lo hizo en medio de un cierto esc&aacute;ndalo en su pa&iacute;s pues mira, cualquier raz&oacute;n es buena para enterrar tradiciones caducas.
    </p><p class="article-text">
        Arco sustituye la invitaci&oacute;n por una exposici&oacute;n. Y lo hace encarg&aacute;ndosela a la que sin duda es una de nuestras comisarias de mayor prestigio, Chus Martinez la primera junto a sus pares Elise Lammer y Rosa Lle&oacute;. Sigue siendo un poco raro que una feria se sienta obligada a llevar a cabo acciones culturales, pero ya se sabe que en esto del arte y  la cultura en general, el comercio trata de aparecer siempre en un segundo plano. La muestra se llama <em>El Futuro</em> (no es lo que va a pasar sino que lo vamos a hacer),  en un pabell&oacute;n dise&ntilde;ado por el tambi&eacute;n justamente valorado Andr&eacute;s Jaque. Como la coherencia es la coherencia,<em> El Futuro</em> est&aacute; patrocinada por una compa&ntilde;&iacute;a de seguros de vida y jubilaci&oacute;n. &iquest;Hay o no poes&iacute;a en el mercado y su arte? Aparte de este simp&aacute;tico detalle, habr&aacute; que valorar per se lo que hagan las comisarias, dado que <em>El Futuro</em> es una idea tan gen&eacute;rica como discutida y de la selecci&oacute;n de artistas tampoco se deduce con claridad un criterio homog&eacute;neo. Lo dicho, habr&aacute; que ver.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">&iquest;M&aacute;s mujeres?</h3><p class="article-text">
        Otras comisarias, concretamente Mar&iacute;a y Lorena de Corral junto a Catalina Lozano llevan a&ntilde;os montando <em>Di&aacute;logos</em> y este repiten. Aparte de ello est&aacute; el programa <em>Opening</em>, dedicado a artistas emergentes y comisariado por Stefanie Hessler e Ilaria Gianni. Todo lo comisariable en este ARCO lo est&aacute; por mujeres. Estupendo, ahora solo falta que en los stands se supere el 24% de mujeres que hab&iacute;a el a&ntilde;o pasado, de las cuales solo un 5% espa&ntilde;olas. De otro lado habr&aacute; performances y charlas, aunque estas suelan circunscribirse m&aacute;s bien a los d&iacute;as para profesionales.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente JustMad, que siempre ha sido una feria comisariada, se ha propuesto este a&ntilde;o que el n&uacute;mero de mujeres con obra expuesta no sea inferior al de los hombres. Ya el a&ntilde;o pasado el porcentaje de mujeres era del 34% pero los nuevos comisarios, Semiramis Gonz&aacute;lez y  Daniel Silvio han querido dar una vuelta de tuerca. Si a alguien le sorprende el gesto, recordar que desde el principio de los a&ntilde;os 80 las mujeres son mayoritarias en las facultades de Bellas Artes.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, JustMad que se ha caracterizado en general por localizaciones curiosas, ha tenido que cambiar a toda prisa de local, pasando de un prometedor palacete en la calle Fernando VI a un edificio medio-burgu&eacute;s de N&uacute;&ntilde;ez de Balboa 32, en unas naves del patio trasero. En fin, la feria se consagra a un arte algo diferente al de ARCO y eso garantiza una cierta rotaci&oacute;n que en otras ferias no se da tan por supuesto. Aunque el mismo ARCO anuncia este a&ntilde;o casi 50 nuevas galer&iacute;as, que ser&iacute;a un 25% del total de 208.
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        Art Madrid ha acabado siendo una feria bastante coherente. Situada en el gran patio interior de Centro-Centro (el Ayuntamiento), la feria se consagra vagamente a lo figurativo pero en realidad a una pintura y escultura que igual no est&aacute; de moda pero no debe ser tomada despectivamente. Hay buenos artistas, casi todo hombres, eso s&iacute;, que permanecen fieles a visiones muy personales o a modas pasadas y existe un p&uacute;blico potencial muy claro. Un p&uacute;blico que igual no compra para coleccionar, sino porque va a cambiar la decoraci&oacute;n. Dicho sea sin sombra de iron&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Hybrid sigue en su localizaci&oacute;n hotelera (Petit Palace) de la plaza de Santa B&aacute;rbara y sigue dedic&aacute;ndose al arte emergente y a poder ser independiente. Siguen programando conciertos o performances y la verdad es que transitar por la feria suele tener un punto divertido. Al fin y al cabo, en las habitaciones-stands hay camas. Drawing Room sigue sonando mucho mejor que Gabinete de Dibujo y estar&aacute; este a&ntilde;o en una localizaci&oacute;n algo mejor que la del a&ntilde;o pasado. Ver dibujos pr&aacute;cticamente en un pasillo no era un ejercicio muy c&oacute;modo pero, sobre todo, imped&iacute;a mirar con una cierta tranquilidad las obras. Este a&ntilde;o la feria tendr&aacute; lugar en el C&iacute;rculo de Bellas Artes, al lado de Art Madrid y a tiro de piedra de JustMad.
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        Urvanity, como su mismo nombre indica, parece estar consagrada a lo que se conoce como arte urbano, seguramente en oposici&oacute;n a un arte rural. La historia de los grafitis llevados al terreno del arte. Por un lado ser&iacute;a l&oacute;gico preguntarse si es positivo que un arte nacido pr&aacute;cticamente de la guerrilla y completamente al margen de la legalidad se convierta en decoraci&oacute;n m&aacute;s o menos cara. Por otra parte resulta que lo que se exhibe en Urvanity no tiene demasiado que ver con las pintadas callejeras, la mayor parte parece arte objetual sin m&aacute;s. Aunque en su manifiesto se hable de Nuevo Arte Contempor&aacute;neo. La feria, que tiene lugar en el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid es rara en que la diferencia de nivel y de inter&eacute;s de los artistas es mucho mayor que en las dem&aacute;s. En la edici&oacute;n anterior hab&iacute;a cosas directamente francamente malas junto a otras bien interesantes. Adem&aacute;s de ello est&aacute;n las exposiciones en las muchas salas y museos de la ciudad, entre las cuales hay alguna estupenda.
    </p><p class="article-text">
        Los problemas del arte en Espa&ntilde;a ya se analizaron con motivo de otras ediciones.  El papel del p&uacute;blico, la econom&iacute;a real del arte, la evoluci&oacute;n de papel de ferias y galer&iacute;as o las cuestiones de g&eacute;nero permanecen casi tal cual y esas din&aacute;micas, de orden global, afectan s&iacute; o s&iacute; al mercado ferial del arte espa&ntilde;ol. Pero en fin, todo esto tiene cierto car&aacute;cter de evento tipo festival de m&uacute;sica. Ni estos son lugares para la escucha ni las ferias para la contemplaci&oacute;n. Pero ambos tienen siempre algo de informativo y, sobre todo, de lugar de encuentro. Que no es poco.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[J.M. Costa]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Feb 2018 20:44:22 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Pessoa, la vanguardia portuguesa y el crimen intelectual que España debe reparar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/exposicion-fernando-pessoa-reina-sofia_1_2791484.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72616ddd-404e-4d27-ad0d-8153f3cb810f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Pessoa por José de Almada Negreiros (1964)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Reina Sofía expone en Madrid Todo arte es una forma de literatura, que explora las decenas de álter egos del escritor y su época</p></div><p class="article-text">
        Fernando Pessoa (1888-1935), desdoblado en docenas de &aacute;lter egos y que no public&oacute; m&aacute;s que un libro en vida, aunque s&iacute; bastantes art&iacute;culos, es sin duda la figura intelectual m&aacute;s destacada del Portugal de principios del siglo XX. La exposici&oacute;n abierta hace poco en el Reina Sof&iacute;a (hasta el 7 de Mayo) recibe el nombre de <em>Todo arte es una forma de literatura</em>, frase que se las trae y responde a una expresi&oacute;n del mismo Pessoa.
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n va, en resumidas cuentas, de las peripecias de la vanguardia portuguesa, tanto en lo pict&oacute;rico como en lo literario. Solo esto ya es valioso, porque el desinter&eacute;s hist&oacute;rico de los espa&ntilde;oles (excepto los gallegos) hacia Portugal y su cultura es casi un crimen intelectual que deber&iacute;amos reparar.
    </p><p class="article-text">
        Centrado el tema y comenzando por el principio, vamos al rotundo t&iacute;tulo de la exposici&oacute;n. Se trata de una frase de Pessoa por boca de su heter&oacute;nimo &Aacute;lvaro de Campos: &ldquo;Todo arte es una forma de literatura, porque todo arte consiste en decir algo&rdquo;. De ah&iacute; se infiere que la literatura consiste en &ldquo;decir algo&rdquo;. No hay mucho que oponer, salvo que ese &ldquo;algo&rdquo; parece una idea intuitiva llena de baches.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, la lucha entre las visiones narrativa y descriptiva de la literatura que tambi&eacute;n ocupa a Pessoa, lleva produci&eacute;ndose en nuestra cultura desde al menos la Ilustraci&oacute;n -de Ephraim Lessing (1729-1781) a Georg Luk&aacute;cs  (1885-1971) a Peter Handke (1942), por poner ejemplos-. En cualquier caso, es l&iacute;cito poner en cuesti&oacute;n una opini&oacute;n seg&uacute;n su origen: Pessoa era un man&iacute;aco de la escritura, casi un graf&oacute;mano, y a ella dedico su vida, incluidos sus afectos. Ecu&aacute;nime no era y lo mismo la literatura tampoco es el arte supremo.
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        La escena art&iacute;stica y cultural en el Portugal de principios de siglo da la impresi&oacute;n de ser semejante a la de Espa&ntilde;a con algunas diferencias: si la Espa&ntilde;a de principios del siglo XX era una naci&oacute;n en shock (perdida de Cuba y Filipinas muy a finales del XIX), Portugal ten&iacute;a ya asumida la independencia de Brasil (1822) y conservaba territorios o enclaves por medio mundo. Era todav&iacute;a un poco imperial, como aquel que dice. Por otro lado, aunque tambi&eacute;n el foco art&iacute;stico de referencia de Portugal estaba situado en Paris, los lazos hist&oacute;ricos del pa&iacute;s con el Reino Unido hac&iacute;an que las referencias fueran algo m&aacute;s variadas, sobre todo en el terreno literario.
    </p><p class="article-text">
        La base moderna de la que se part&iacute;a era un simbolismo algo tard&iacute;o, representado aqu&iacute; por en <em>A vida. Esperan&ccedil;a, Amor, Saudade</em> (1899-1891) de Ant&oacute;nio Carneiro. Normal y corriente, algo perfectamente derivativo que podr&iacute;a haber sido pintado en Escandinavia.
    </p><p class="article-text">
        Esta influencia no fue nunca rechazada en t&eacute;rminos demasiado categ&oacute;ricos por las subsiguientes vanguardias aunque a principios de siglo se produjo un fen&oacute;meno generalizado en Europa, consistente en una admiraci&oacute;n hacia los <em>ismos</em> principales de la &eacute;poca, como cubismo o futurismo, pero tratando de buscar cierta originalidad y plantear sus propios <em>ismos</em>. En Espa&ntilde;a y gran parte de Sudam&eacute;rica pod&iacute;a ser el <em>ultraismo</em> de Vicente Huidobro y Rafael Cansinos-Assens (b&aacute;sicamente literario). En Portugal, el grupo en torno a Pessoa adoptar&iacute;a el <em>sensacionismo</em>, que ven&iacute;a a resumir otros tres movimientos llamados <em>paulismo</em>, <em>interseccionismo</em> y <em>sensacionismo integral</em>. Siempre las mismas personas, no grupos diferentes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Esto del <em>sensacionismo</em> parece bastante sencillo: lo que comunicamos y recibimos siempre llega en forma de sensaciones. Vendr&iacute;a a ser una forma de la fenomenolog&iacute;a teorizada por Edmund Husserl (1859-1938) y ya tras la muerte de Pessoa por Maurice Merleau Ponty (1908-1961). No se menciona en el cat&aacute;logo y habr&iacute;a sido una conexi&oacute;n interesante porque la fenomenolog&iacute;a sigue estando de plena actualidad.
    </p><h3 class="article-text">Los catalizadores de la vanguardia</h3><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n se consagra casi totalmente a media docena de artistas y a dos periodos estil&iacute;sticos muy diferentes: la primera vanguardia y el retorno al orden que caracteriz&oacute; la posguerra de la I Guerra Mundial y apareci&oacute; en las recientes exposiciones de Giorgio de Chirico o de Derain, Balthus y Giacometti.
    </p><p class="article-text">
        La inmensa mayor&iacute;a de lo expuesto son obras de Jos&eacute; de Almada Negreiros, Amadeo de Souza-Cardoso, Eduardo Viana o Sarah Affonso. Seguramente el m&aacute;s espectacular es Amadeo de Souza-Cardoso. Partiendo de los <em>ismos</em> internacionales, de Souza-Cardoso va desarrollando una panoplia estil&iacute;stica que toma directamente del futurismo, de diversos cubismos, del rayonismo o de figuras concretas como los Delaunay, que vivieron en Portugal unos meses. Todo ello ligeramente modificado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Est&aacute; todo muy bien hecho y esas peque&ntilde;as (para algunos enormes) variaciones no son algo privativo de Portugal, sino en general de aquellas primeras vanguardias globales en sus manifestaciones locales/nacionales. De hecho, estar&iacute;a bien una exposici&oacute;n donde se mostraran esas decenas de <em>ismos</em> menores que interpretaban a su modo los <em>ismos</em> mayores.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, de Souza Cardoso fue a todas luces un pintor muy informado que hab&iacute;a vivido ese Par&iacute;s m&iacute;tico y ofreci&oacute; a su pa&iacute;s un espl&eacute;ndido y personal muestrario de versiones de aquellas vanguardias.
    </p><p class="article-text">
        Eduardo Viana parece el m&aacute;s influido por los Delaunay y su simultaneismo. De hecho, junto a las de Viana hay varias obras del matrimonio, incluido el boceto de Sonia para el pabell&oacute;n de Portugal de la Exposici&oacute;n Internacional de Artes y T&eacute;cnicas de la vida Moderna en Par&iacute;s (1937).
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el incre&iacute;blemente proteico Jose Almada Negreiros, cuyo retrato de Pessoa, realizado en 1964 (casi tres d&eacute;cadas tras la muerte del escritor) preside la exposici&oacute;n, es de los que tuvo mayor relaci&oacute;n con Espa&ntilde;a. Suya fue la decoraci&oacute;n del Cine San Carlos de la calle Atocha en Madrid (hoy discoteca Capital) en 1929, con unos paneles bastante Art Deco de los que se han rescatado algunos. Almada Negreiros tambi&eacute;n hizo estudios para una eventual decoraci&oacute;n del teatro Mu&ntilde;oz Seca y realiz&oacute; el escenario para <em>Los medios seres</em>, del gran contacto madrile&ntilde;o de todos los vanguardistas que pasaban por la ciudad: Ram&oacute;n G&oacute;mez de la Serna.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los artistas m&aacute;s sorprendentes es Julio dos Reis Pereira, perteneciente a la segunda vanguardia, como aqu&iacute; se la denomina. Despues de la mencionada I Guerra Mundial. Reis Pereira mezcla la influencia de los Delaunay con un tipo de figuras grotescas mucho m&aacute;s propias de la nueva objetividad antiburguesa y militante de George Grosz (1893 -1959).
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        El final de la exposici&oacute;n responde al retorno al orden v&iacute;a pintores bastante capaces como Mario Eloy, Jorge Barradas o Sarah Affonso, que por alguna raz&oacute;n cay&oacute; en los a&ntilde;os 30 en un falso naif que no se entiende demasiado bien.
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n, adem&aacute;s de interesante es entretenida y viene pr&aacute;cticamente guiada por el mismo Pessoa mediante numerosas citas en las paredes (el comisariado es de Ana Ara y Jo&atilde;o Fernandes). Lo que no aparece en esos vinilos es el completo multi-retrato de s&iacute; mismo que ofrece Pessoa en el cat&aacute;logo, lleno de textos de muchos de sus heter&oacute;nimos y alg&uacute;n personaje externo.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l mismo se autodefine como liberal de tipo ingl&eacute;s (de la &eacute;poca), practicante de la astrolog&iacute;a y seguramente mas&oacute;n, antisocialista y anticomunista. Todo lo cual no impide su compromiso con unas y otras vanguardias. Y esto da que pensar sobre c&oacute;mo durante el pasado siglo se fueron identificando la vanguardia pol&iacute;tica de izquierdas y las vanguardias est&eacute;ticas. No era as&iacute;, pod&iacute;as ser una personalidad en lo absoluto progresista en lo pol&iacute;tico pero definitoria en el terreno art&iacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        Pessoa, que acab&oacute; muriendo de cirrosis hep&aacute;tica tras una vida de bebedor de aguardiente sin que nadie parezca haberle visto ebrio, nunca se desprendi&oacute; de su bigotito, de su corbata de lazo un poco ca&iacute;da, de su sombrero, de sus gafas redondas, de sus pantalones ense&ntilde;ando los tobillos.
    </p><p class="article-text">
        Una persona que era muchas muy diferentes entre s&iacute;, con el factor com&uacute;n de escribir muy bien y no tener miedo a exponer sus ideas. Es una gran ocasi&oacute;n de conocer y mirar aquello de lo que tan poco sabemos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[J.M. Costa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/exposicion-fernando-pessoa-reina-sofia_1_2791484.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Feb 2018 19:40:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pessoa, la vanguardia portuguesa y el crimen intelectual que España debe reparar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reina Sofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Generación 2018', entre explorar lo distinto y redisponer lo existente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/generacion-explorar-distinto-redisponer-existente_1_2802609.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5e2aab5a-4e3b-4506-a4f0-598482a373a1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="C:\fakepath\07. La casa Encendida. Generación 2018.jpg"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Casa Encencida en Madrid expone la 18 edición de</p><p class="subtitle">Generaciones</p><p class="subtitle">, dedicada a artistas emergentes</p></div><p class="article-text">
        <em>Generaciones</em> en La Casa Encendida y <em>Circuitos</em> en la Sala de Arte Joven de la comunidad de Madrid son citas importantes. No hay m&aacute;s echar una ojeada a su historia (esta es la decimoctava edici&oacute;n de <em>Generaciones</em> y ser&aacute; la vigesimonovena de <em>Circuitos</em>) para darse cuenta de que por ambas y muchas veces en ambas, han pasado bastantes de los artistas que hoy est&aacute;n en cualquier conversaci&oacute;n. Sin embargo, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os es posible detectar cierto escepticismo en la cr&iacute;tica. Repasando lo escrito sobre ediciones anteriores se desprende un cierto sentimiento de <em>d&eacute;j&agrave; vu</em> , de que esto en realidad no avanza.
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        En realidad, cabr&iacute;a preguntarse y de hecho se ha preguntado cien mil veces, si no estamos ante la muerte de la pintura y la escultura. Suena un poco como la canci&oacute;n de R.E.M. <em>It&rsquo;s the end of the world (as we know it). </em>R.E.M. a&ntilde;ad&iacute;an<em> And I feel&nbsp;fine</em>. Una de las piezas que se muestran en esta <em>Generaci&oacute;n</em> introduce muy bien el tema. <em>Umbral</em>, de Seraf&iacute;n &Aacute;lvarez (1985) viene a ser un peque&ntilde;o <em>grotto</em>, &nbsp;t&iacute;picos en los jardines pudientes desde el Renacimiento y en muchos jardines p&uacute;blicos de finales del XIX y principios del XX. Dentro de la peque&ntilde;a gruta y sin lugar para sentarse hay un monitor y una fuente de sonido. Lo que se muestra igual sorprende a algunos visitantes del arte, pero resultar&aacute; de lo m&aacute;s familiar para millones y millones de adicionados a los videojuegos. Se trata de lo que en los juegos suele llamarse un paisaje abierto por el que el jugador puede deambular con plena libertad recorriendo entornos generados digitalmente. En la isla hay cuevas, desiertos o junglas y todo tipo de objetos que se refieren a hitos de la ciencia ficci&oacute;n como <em>2001</em>, <em>Dune</em> o <em>El Planeta Salvaje</em>.
    </p><p class="article-text">
        <em>Umbral</em> es un juego que recuerda a algunos como&nbsp;<a href="http://dear-esther.com/?page_id=37" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Dear Esther</em></a> (2012) en el cual la acci&oacute;n es m&iacute;nima: reconstruir una historia a trav&eacute;s de las cartas dejadas en una isla desierta en las H&eacute;bridas por Esther. El juego recibi&oacute; much&iacute;simos premios y suscit&oacute; la discusi&oacute;n en torno a si en realidad era un videojuego o una obra literaria. Que tambi&eacute;n habr&iacute;a respondido a una forma distinta de entender la literatura.
    </p><p class="article-text">
        <em>Umbral</em> est&aacute; aqu&iacute; como obra de arte, como todo lo que entra en un museo (Duchamp dixit). Pero en realidad tiene m&aacute;s sentido frente al propio ordenador o televisor asumiendo el control que en LCE se ha cedido a un algoritmo. En todo caso se plantea una pregunta: &iquest;cuantas personas que hace solo unos a&ntilde;os se habr&iacute;an dedicado a pintar habr&aacute;n dirigido su actividad a estos terrenos? Hacia unos videojuegos que ahora llegan a plantear cuestiones morales bastante duras o a desmontar jugando las teor&iacute;as libertariano-capitalistas de una Ayn Rand.
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        El resto de <em>Generaci&oacute;n 2018</em> parece arte tal y como lo hemos conocido en los &uacute;ltimos tiempos y que tambi&eacute;n va perfil&aacute;ndose. Se trata de algo que bien podr&iacute;a llamarse <em>freeform</em>, como algunas corrientes en la m&uacute;sica y que suele incorporar elementos que antes sol&iacute;an presentarse aislados. Casi todo en <em>Generaci&oacute;n 2018</em> responder&iacute;a a esa idea.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; D&iacute;az (1981) explora las posibilidades de una pintura en cuya presentaci&oacute;n aparece la palabra informalista (t&eacute;rmino europeo surgido en la segunda mitad del siglo XX para reunir todo tipo de pr&aacute;cticas poco o nada realistas). Pero Jos&eacute; D&iacute;az, como&nbsp;otros pintores y pintoras&nbsp;de hoy, no se conforma con su propia subjetividad concibe la pintura como un elemento casi constructivo o m&aacute;s bien planim&eacute;trico relacionado con situaciones gen&eacute;ricas, en esta pieza la M-30 de Madrid, una vivencia muy com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lo de Antonio Gagliano (1982), <em>Sistema Nacional de innovaci&oacute;n</em>, es interesante porque se basa en algo muy industrial, muy de la &eacute;poca en que surgi&oacute; la actual idea de la pintura y del aura de obra &uacute;nica: las im&aacute;genes presentadas junto a las patentes. Algunas son antiguas como una chistera que se transforma en bomb&iacute;n de 1878 o una de 1925 sobre obtenci&oacute;n de dibujos animados por transparencia (fundamental en el desarrollo del g&eacute;nero). Otras son m&aacute;s contempor&aacute;neas como un panel solar hecho de vac&iacute;o de 2013. Est&aacute; bien, con un punto retro en que ideas muy locas se unen a piezas que realmente significaron un progreso t&eacute;cnico.
    </p><p class="article-text">
        Irene Grau (1986) viaja bastante y desde hace un tiempo lo hace con un peque&ntilde;o cuadro blanco que cuelga en alguna pared de la habitaci&oacute;n, ya sea hotel, apartamento, o casa privada, donde resida. Lo que vemos son fotograf&iacute;as frontales del cuadro en los diferentes entornos.&nbsp; Este traslado de lo poco significativo pero propio a lugares ajenos y poco notables en s&iacute; mismos puede funcionar y resultar sugerente. Quiz&aacute; en el sentido de una de las frases de apertura de la pel&iacute;cula<em> Sans Soleil</em> (1983) de Chris Marker sobre una serie de cartas de Sandor Krasna: &ldquo;He dado la vuelta al mundo varias veces y ya solo lo banal me interesa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo de Antoni Herv&aacute;s (1981) parece relacionado con el informalismo mencionado en Jos&eacute; D&iacute;az, pl&aacute;sticos trasparentes de colores vivos y ninguna forma reconocible. Esto tiene relaci&oacute;n con la mitolog&iacute;a como proxy de una reflexi&oacute;n sobre el <em>Fistfucking</em> <em>Manifesto</em> (1985) de Robert Prager, cuyo nombre ya era algo indicativo. Podr&iacute;a estar bien pero el problema es que nada de eso se deduce de la misma pieza. Parecen los restos de una decoraci&oacute;n de club y parecen reclamar m&aacute;s estroboscopios, luce UV y m&uacute;sica potente m&aacute;s que una sala muse&iacute;stica. Lo cual hace regresar al primer punto, aquello de los paradigmas del arte.
    </p><p class="article-text">
        Lola Lasurt (1983) realiza una exploraci&oacute;n en <em>Espa&ntilde;a negra</em> (1899), un libro de viajes del pintor y dibujante espa&ntilde;ol Dario de Regoyos (1857 - 1913) y el escritor belga &Eacute;mile Varhaeren (1855&nbsp;-&nbsp;1916). El viaje result&oacute; ser un recorrido por lo m&aacute;s truculento de una Espa&ntilde;a que ya era de por s&iacute; muy bestia. Lasurt pinta y realiza cortos y aqu&iacute; los combina con efectos de reflejos en una sala oscura. Da que pensar y funciona.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte Elena Lavell&eacute;s trata en <em>Dark Matter</em> el tema de la moneda, del patr&oacute;n oro adoptado en la conferencia de Breton Woods en 1944 que significo en principio la adopci&oacute;n del patr&oacute;n oro como respaldo de las monedas nacionales, pero en realidad significo el ascenso del d&oacute;lar USA como divisa de referencia y el establecimiento de un nuevo orden econ&oacute;mico mundial. Lavell&eacute;s pone esto de manifiesto mediante muestras de minerales, una escultura realizada con peri&oacute;dicos que asemeja las capas de una mina abierta y un mapa sobre la explotaci&oacute;n del subsuelo de M&eacute;xico y la correspondiente destrucci&oacute;n de entornos naturales.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte Fran Meana (1982) muestra en <em>Startercultures: Hongos, alquimia y su territorio</em>, un t&iacute;tulo que ya dice bastante y se concreta en la sin duda muy aleccionadora fabricaci&oacute;n de quesos. La cosa tiene m&aacute;s sentido de lo que parece a primera vista y trata de la producci&oacute;n inmaterial, la biopol&iacute;tica y otros conceptos elevados pero m&aacute;s en concreto con la posibilidad de que esos productores, las bacterias, se declaren en huelga por una serie de circunstancias que se explican en un v&iacute;deo.
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        Levi Orta (1984) se mete en un tema muy noticiable, absurdo y divertido pero con todo tipo de implicaciones. <em>El Heredero</em> trata de G&uuml;nther IV, el animal m&aacute;s rico del mundo al heredar hace poco unos 140 millones de Euros (le sigue una chimpanc&eacute; de nombre Kalu con 60 millones de Euros). El tema, claro, se presta a la iron&iacute;a y Orta la utiliza a fondo.
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        Quedan los trabajos de Marco Godoy (1986), directamente relacionados con lo pol&iacute;tico y m&aacute;s en concreto con el poder como en el ya bastante expl&iacute;cito: S&iacute;mbolos de poder, sonidos de la revuelta y tiene que ver con s&iacute;mbolos cl&aacute;sicos de ese poder (un globo terr&aacute;queo, un trono) y unas pocas situaciones publicas donde se cuestiona ese poder.
    </p><p class="article-text">
        Lo que puede verse es el trabajo de unos artistas ya experimentados (todos han expuesto bastante) cuyo &uacute;nico nexo com&uacute;n ese esa forma libre mencionada antes. Eso y referencias a cuestiones ex&oacute;genas y generalmente sociales que sustituyen inquietudes intimas y subjetivas. Buscando nuevas v&iacute;as en un campo predeterminado: el del gran arte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[J.M. Costa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/generacion-explorar-distinto-redisponer-existente_1_2802609.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Feb 2018 19:32:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Generación 2018', entre explorar lo distinto y redisponer lo existente]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Las ninfas, #MeToo, el escándalo y la información]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ninfas-metoo-escandalo-informacion_129_1101926.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5e1284fc-6f39-4975-829c-541d78841fb0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="&#039;Hylas y las ninfas&#039; de John William Waterhouse"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La condena progresista de la cosificación de la mujer, argumento que subyace en la acción de Manchester, es muy semejante a la condena religiosa de rebajar a la mujer a objeto de deseo. En último término, su efecto sería el mismo: ocultar el pasado para que se ajuste mejor a nuestra idea del presente</p></div><p class="article-text">
        Este fin de semana el cuadro de John William Waterhouse, <em>Hilas y las ninfas</em> (1896), ha vuelto a su lugar en la Manchester Art Gallery tras una semana de pol&eacute;mica <em>urbi et orbi</em>. Una pol&eacute;mica algo tramposa, pero tambi&eacute;n sintom&aacute;tica, que habla de un presunto neopuritanismo feminista y de la indignada r&eacute;plica de miles de personas que jam&aacute;s se hab&iacute;an interesado por el prerrafaelismo (de Pre-Raphaelites, un periodo muy peculiar de la Gran Breta&ntilde;a de finales del XIX). Tambi&eacute;n indica que desde una confusa relaci&oacute;n con #MeToo, estar&iacute;amos ante el cuestionamiento con efectos retroactivos de obras de arte que antes parec&iacute;an socialmente aceptables y hoy no lo ser&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Pero seg&uacute;n se profundiza m&aacute;s en la historia  y sus din&aacute;micas, lo que surge tan en primer plano que resulta dif&iacute;cil de distinguir, es un modo de circulaci&oacute;n de la informaci&oacute;n en la Red que adopta la forma de burbujas retroalimentadas. Algo conocido y estudiado de sobra en la econom&iacute;a desde <a href="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/7/7a/Tulip_price_index.svg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la crisis de los tulipanes</a> en la Holanda (y Europa) del siglo XVII. Pero algo menos en la informaci&oacute;n y mucho menos si hablamos de la informaci&oacute;n en el &aacute;mbito de lo digital-instant&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        En lo tocante a la censura, lo de Waterhouse no es el &uacute;nico suceso reciente de este orden. Hace menos de un mes el MET de Nueva York <a href="http://www.eldiario.es/cultura/arte/Met-retirar-cuadro-criticado-sexualizar_0_715329389.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se neg&oacute; a retirar de sus salas Teresa so&ntilde;ando (1938</a>) una obra de Balthus cuya desaparici&oacute;n hab&iacute;an solicitado unas 8.900 firmas. Incluso un algoritmo como Facebook puede censurar <em>El nacimiento del mundo </em>(1866) de Courbet.
    </p><p class="article-text">
        El tema Waterhouse fue mal presentado. No solo en Espa&ntilde;a, donde a alg&uacute;n medio se le olvid&oacute; explicar que no se <em>retiraba</em> el cuadro de forma definitiva sino que formaba parte de una acci&oacute;n-exposici&oacute;n de la artista Sonya Boyce (1962). Se grab&oacute; la retirada del lienzo y se pusieron a disposici&oacute;n del p&uacute;blico post-it para que expresara su opini&oacute;n. Aparentemente tambi&eacute;n se grabaran audios y videos. Los post-it y el resto de material, cabe esperar que con el famoso cuadro presente, dar&aacute;n lugar a una exposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; ha de recordarse que el contenido de los museos y lo que presentan tampoco es algo establecido por las tablas de la ley. Son productos de convenciones que cambian mucho m&aacute;s de lo que parece. Hace poco m&aacute;s de un siglo alguien como Caravaggio estaba completamente olvidado.
    </p><p class="article-text">
        Yendo a lo concreto, la acci&oacute;n de Boyce pod&iacute;a ser estupenda o completamente est&uacute;pida, innecesaria y plegada a una <em>moda</em>. Boyce, una artista especializada en din&aacute;micas participativas, puede argumentar que precisamente se trata un tema que est&aacute; en esa calle de donde vienen los visitantes. Preguntarles directamente a ellos su opini&oacute;n sobre si ese tipo de desnudos debe poder contemplarse libremente puede ser interesante o no, pero constituye un tipo de acci&oacute;n art&iacute;stica que, en uno u otro formato, viene realiz&aacute;ndose al menos desde hace medio siglo.
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        Ahora s&iacute; que el tema es p&uacute;blico, ocupando art&iacute;culos de opini&oacute;n, noticias en todos los diarios, incluso sueltos en televisi&oacute;n. Y el personal habla de ello, como queda negro sobre blanco en Twitter y sobre todo en Facebook, que parece prestarse m&aacute;s para este caso. Por supuesto, las opiniones no se paran ante el hecho de para muchos este habr&aacute; sido su primer contacto con ese estilo ingl&eacute;s del XIX y durante cual parece que se pintaban muchas j&oacute;venes desnudas. Que tampoco tanto. Por otra parte comentar que Hilas, hijo del rey Tiodamante y amante de H&eacute;rcules no acosaba a las ninfas, sino que estas le raptaron al fondo del lago por su belleza (la de &eacute;l). Al fin y al cabo eran deidades. Menores, pero deidades.
    </p><p class="article-text">
        De todas formas la ninfas de Waterhouse son pocas y poco dram&aacute;ticas comparadas con las que acumulaban franceses algo anteriores como Delacroix en <a href="https://i.ytimg.com/vi/a_OV6LE7ra4/maxresdefault.jpg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La muerte de Sardan&aacute;palo</em></a> (1827) y mucho menos expl&iacute;citamente sensuales que la <a href="https://content3.cdnprado.net/imagenes/Documentos/imgsem/82/821a/821a6867-321a-4570-a19a-db4da7e2042c/58b9d2c4-6b95-4d69-a050-873942435c09.jpg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Danae </a>(1565) de Tiziano o el <a href="http://masdearte.com/dos/media/reb_modigliani4-1024x459.jpg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Desnudo acostado</em></a> (1917) de Modigliani. Lo curioso es que hoy en d&iacute;a ese problema no existe. Ya no se hacen desnudos femeninos excepto fotograf&iacute;as en revistas del tipo que sea. Los pocos pintores que siguen practicando el g&eacute;nero son casi una rareza. As&iacute; pues, lo que se plantea en el ejemplo de Balthus o Waterhouse es si ha de censurarse el pasado.
    </p><p class="article-text">
        Ejemplos los hay a espuertas. Fue c&eacute;lebre el trabajo sobre <a href="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/1/18/Last_Judgement_%28Michelangelo%29.jpg/1200px-Last_Judgement_%28Michelangelo%29.jpg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El juicio final </a>(1537-1541) de Miguel Angel que realiz&oacute; Daniele da Volterra a la muerte del primero y que consisti&oacute; en tapar las partes pudendas de las figuras del cuadro, lo cual le ha valido pasar a la historia con el apodo de Braghettone. La misma iglesia cat&oacute;lica ha basculado entre lo bastante expl&iacute;cito y lo muy recatado, al igual que la sociedad. En concreto, los cuadros de desnudos o semidesnudos con destino a iglesias (muchos masculinos, como cientos de San Sebastianes) se llevan pintado desde el Renacimiento. Un Renacimiento, que engarzaba directamente con la escultura y en parte con la pintura griega y romana, c&aacute;nones ideales del cuerpo que a&uacute;n funcionan.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los &uacute;ltimos objetivos de censura pudibunda ha sido el mencionado de <em>El origen del mundo </em> de Courbet en Facebook. Un tribunal franc&eacute;s ha ordenado que esa obra no puede ser censurada. Por supuesto, la imagen del sexo de una mujer en primer plano sigue siendo efectiva. Courbet sab&iacute;a lo que hac&iacute;a y que los m&aacute;s conservadores reaccionar&iacute;an airados. Por eso mismo el cuadro es hist&oacute;rico. Lo curioso es que Courbet, un anarquista, fue acusado de haber derribado por las bravas la Columna Vendome, coronada por un Napoleon con toga imperial. En realidad Courbet, muy provisional director de Museos durante la Comuna de 1871, hab&iacute;a pedido que la columna se desmontara para situarla en otro lugar. La raz&oacute;n es que no pod&iacute;a haber un monumento al militarismo en una plaza p&uacute;blica en medio de Par&iacute;s. Bueno, algunos se pas&oacute; de entusiasmo y la columna fue derribada por las bravas (es una columna con una vida muy agitada, de todas formas). Parece casi una met&aacute;fora del caso actual, solo que Courbet fue encarcelado, multado y hubo de exilarse a Suiza, donde muri&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Regresando al tema Waterhouse, es cierto que la informaci&oacute;n ha sido mala, en primer lugar la ofrecida por la directora del museo Clare Gannaway. En vez de exponer las cosas de forma normal, parec&iacute;a que estuviera pidiendo disculpas, no se sabe muy bien de si haber descolgado el cuadro o porque el cuadro (con otros varios del mismo tipo) estuviera expuesto. Una menci&oacute;n superficial a que la acci&oacute;n estaba inspirada por #metoo acab&oacute; de confundir. El asunto ol&iacute;a un poco a oportunismo que se sube al tren de una causa.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, incluso cuando un medio como el Telegraph o el Guardian ingl&eacute;s, informa con todos los datos sobre el tema, las reacciones de los lectores suelen hacer caso omiso a lo provisional de la acci&oacute;n y pasan a condenar el nuevo puritanismo que representa la retirada del cuadro.
    </p><p class="article-text">
        Analizando los titulares del caso, quiza los medios de informaci&oacute;n estamos poniendo en circulaci&oacute;n noticias ciertas pero complejas priorizando la vertiente del esc&aacute;ndalo. La l&iacute;nea que separa el sensacionalismo de la informaci&oacute;n significativa que genera una conmoci&oacute;n social nunca ha sido f&aacute;cil. Pero en la actualidad resulta a&uacute;n m&aacute;s borrosa cuando los medios total o parcialmente digitales navegan en el mismo oc&eacute;ano de clicks que un post o un tuit. La tentaci&oacute;n de nadar a favor de corriente es grande y si el tema viene con un cierto tinte de respetabilidad ideol&oacute;gica, la tentaci&oacute;n es todav&iacute;a mayor.
    </p><p class="article-text">
        Porque incluso eso es confuso. En un caso como el de Waterhouse dos ideolog&iacute;as extremas parecen buscar el mismo efecto. La condena progresista de la cosificaci&oacute;n de la mujer, argumento que subyace en la acci&oacute;n de Manchester, es muy semejante a la condena religiosa de rebajar a la mujer a objeto de deseo. En &uacute;ltimo t&eacute;rmino, su efecto ser&iacute;a el mismo: ocultar el pasado para que se ajuste mejor a nuestra idea del presente.
    </p><p class="article-text">
        Por cierto, las informaciones locales insin&uacute;an que quien ha decidido la recolocaci&oacute;n del cuadro ha sido el ayuntamiento, titular del museo, no su directora. Con ello se abrir&iacute;a otro frente, potencialmente menos escandaloso: sobre la injerencia de la pol&iacute;tica en la cultura p&uacute;blica. Para otra ocasi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[J.M. Costa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ninfas-metoo-escandalo-informacion_129_1101926.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Feb 2018 21:15:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las ninfas, #MeToo, el escándalo y la información]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Derain, Balthus y Giacometti, la exposición escandalosa que no lo es]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/desnudos-polemicos-balthus-derain_1_2814471.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57c9d827-3a95-4401-881a-dc5f87e4af20_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="André Derain Le Peintre et sa famille [El pintor y su familia], 1939"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La muestra en la Fundación Mapfre no incluye las obras más polémicas de Balthus, niñas en situaciones ambiguas. En realidad va sobre la amistad de tres artistas y sus afinidades.</p></div><p class="article-text">
        Andr&eacute; Derain (1880-1954), Balthus (1908-2001) y Alberto Giacometti (1901-1966) eran amigos. As&iacute; lo atestigua una enorme foto colgada al final de la exposici&oacute;n <em>Derain/Balthus/Giacometti</em>, Una amistad entre artistas que acaba de inaugurarse en las salas de la Fundaci&oacute;n Mapfre en Madrid y que permanecer&aacute; abierta hasta el 6 de Mayo.
    </p><p class="article-text">
        Esta exposici&oacute;n, generada en el Mus&eacute;e d&rsquo;Art Moderne de la Ville de Paris y comisariada por Jacqueline Munck, resulta bastante extra&ntilde;a. A primera vista no parece que exista mayor relaci&oacute;n art&iacute;stica entre ellos, si se except&uacute;a que los tres son figurativos y trataron mucho la figura femenina. Y, no obstante, la relaci&oacute;n, la complicidad y la amistad exist&iacute;an, aunque seguramente no fueron tan exclusivas (desde luego no en el caso de Giacometti) como parece desprenderse de los textos del cat&aacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        Situ&eacute;monos en el momento, a&ntilde;os 1934-35. Un bastante joven Balthus andaba muy fascinado con Derain, veintiocho a&ntilde;os mayor que &eacute;l. Pero no se sent&iacute;a atra&iacute;do por el Derain <em>fauve</em>, amigo de Matisse y de Vlaminck y uno de los sustentos intelectuales del movimiento.
    </p><p class="article-text">
        Aquel Derain ya no exist&iacute;a desde el final de la Gran Guerra. Como tantos otros pintores vanguardistas, Derain hab&iacute;a <em>regresado al orden</em> (expresi&oacute;n inspirada en el libro de ensayos <em>Le rappel a l'ordre</em> (1926) de Jean Cocteau). Orden que significaba, a grandes rasgos, retomar la pureza del primer Renacimiento y sus fuentes cl&aacute;sicas. Este regreso afect&oacute; a muchos, pero a algunos como Picasso les dur&oacute; relativamente poco. Otros como Derain o de Chirico (<a href="http://www.eldiario.es/cultura/arte/muestra-confusa-Giorgio-Chirico-Caixaforum_0_716378549.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute; cerca en Caixaforum hasta el 18 de febrero</a>) persistieron en esa l&iacute;nea el resto de sus vidas. Siendo muy criticados por ello, alien&aacute;ndose una gran cantidad de las simpat&iacute;as acumuladas durante los dos primeros decenios del siglo.
    </p><p class="article-text">
        Entra en escena Balthus, una de cuyas primeras exposiciones visita Derain (probablemente por mediaci&oacute;n de Antonin Artaud) y se establece un contacto inmediato entre el gran pintor rechazado por sus pares m&aacute;s significativos y un joven cuya carrera comenzaba y continuar&iacute;a en un cierto tono escandaloso.
    </p><p class="article-text">
        Aunque ha de decirse de inmediato que Balthus asegur&oacute; toda su vida que en su &aacute;nimo no estaba provocar, no era tan inconsciente como para no saber que varios de sus cuadros con ni&ntilde;as levantar&iacute;an una polvareda que dura hasta hoy mismo. De todas formas, los cuadros de aquella primera &eacute;poca que fascinaron a Derain y a Picasso como la <a href="http://www.philippefretz.ch/sites/inmediasres/files/styles/large/public/balthus-lecondeguitare-1934-collectionprive%CC%81e.jpg?itok=AGKBlaDR" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Le&ccedil;on de guitarre</em></a> (1934) no est&aacute;n en esta exposici&oacute;n y quiz&aacute; resulte un poco m&aacute;s complicado entender la atracci&oacute;n mutua. Aparte de su com&uacute;n amor al clasicismo, claro.
    </p><p class="article-text">
        Un amor del que participaba Giacometti, pero de forma ampliada. Porque el suizo estudi&oacute; no solo a renacentistas, griegos y romanos, sino tambi&eacute;n escultura etrusca o mesopot&aacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; se abre la exposici&oacute;n, tras una <em>Introducci&oacute;n</em> con obras de los tres artistas entre las que solo destaca el <em>Bodeg&oacute;n con peras</em> (1936) de Derain que Balthus alababa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La primera secci&oacute;n se llama <em>La mirada cultural</em> y se supone que rastrea los or&iacute;genes art&iacute;sticos de los tres amigos. Se pueden ver copias o interpretaciones de obras renacentistas de Piero della Francesca por Balthus o del Renacimiento tard&iacute;o e influencias m&aacute;s ex&oacute;ticas, como varios dibujos sobre esculturas egipcias en Giacometti.
    </p><p class="article-text">
        Hay influencias en Derain algo inesperadas, como una copia de 1945-1950 de una de las varias versiones de <em>La matanza de los inocentes</em> (1565-1567) <a href="http://www.ststeve.com/wp-content/uploads/2015/09/bruegel-massacre-of-the-innocents-vienna-fs.jpg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de Pieter Brueghel el Viejo</a> y su hijo El Joven, con algunas variaciones sobre el original(es) que acercan una obra muy se&ntilde;alada del Renacimiento alem&aacute;n al Renacimiento italiano. Es lo m&aacute;s interesante pero tambi&eacute;n se aprende el respeto de Derain hacia una figura clave para las vanguardias como fue Cezanne. Bien es cierto que su <em>Sotobosque y rocas</em> pertenecen a 1911-13 es decir, de su fase <em>fauve</em>, hasta donde los m&aacute;s j&oacute;venes no le segu&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Sigue <em>Vidas silenciosas</em>, una corta excursi&oacute;n por paisajes de Balthus, alguno de plena madurez como <em>El Valle del Lone</em> (1957) donde no aparecen figuras, algo notable en un pintor tan ligado a la figura humana. Hay una muy buena Vista de Saint-Maxim (1930) de Derain, un paisaje rural donde Derain muestra su dominio de la pintura y su capacidad para depurar formas y colores. Se regresa a Balthus con motivo de los bodegones y de Giacometti, que no hab&iacute;a aparecido por aqu&iacute;, se presenta otro bodeg&oacute;n. No es que diga gran cosa sobre la relaci&oacute;n de los artistas, porque estos temas estaban siendo tratados hasta por Picasso, el ser art&iacute;sticamente m&aacute;s odiado por Derain.
    </p><p class="article-text">
        Luego llega <em>El modelo</em> que sin duda es central en el trabajo de los tres, aunque desde diferentes perspectivas y peripecias. Hay dos cuadros de Derain (1930-35) y Balthus (1955) que est&aacute;n muy bien tra&iacute;dos, sendas j&oacute;venes con el torso descubierto y que parecen casi figuras especulares. Hay ni&ntilde;as de Balthus y Derain que se dan cierto aire, aunque el velo morboso del primero falta en el segundo. &iquest;Y Giacometti? Pues como en casi toda la exposici&oacute;n, m&aacute;s bien a lo suyo. Porque en su caso, cuando conoci&oacute; a Annette Arm durante la II Guerra Mundial, la convirti&oacute; en su modelo casi &uacute;nica y se cas&oacute; con ella. Aqu&iacute; el cuadro principal es <em>Isabel en el estudio</em> (1949) con otra modelo, evidentemente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        A continuaci&oacute;n llega la sala m&aacute;s nutrida, llamada <em>Entreacto</em>, quiz&aacute;s pensando en el <em>Entreacte</em> de Arthur Caravan pero seguro en los trabajos escenogr&aacute;ficos y de figurinismo del tr&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Giacometti, de nuevo, va a su ritmo y aqu&iacute; abre la sala con un par de proyectos, uno de los cuales ni siquiera es para una obra teatral, aunque si tenga cierto car&aacute;cter dram&aacute;tico. Lo mejor es el escenario que dise&ntilde;&oacute; para la representaci&oacute;n de Esperando a Godot de 1961 en Par&iacute;s por el cual, Samuel Beckett, se interes&oacute; muy de cerca.
    </p><p class="article-text">
        Balthus y Derain s&iacute; que participaron en un buen n&uacute;mero de obras, muchas de ellas representadas. De lo m&aacute;s interesante aqu&iacute; son unas m&aacute;scaras de Derain que recuerdan a las griegas o etruscas, muy Giacometti. Hay decorados y figurines que est&aacute;n bien pero nada rompedor o impresionante, aunque el decorado y los figurines de Balthus para la versi&oacute;n de 1961 del <em>Estado de sitio</em> de Albert Camus debieron funcionar muy bien.
    </p><p class="article-text">
        <em>El sue&ntilde;o</em>, visiones de lo desconocido  resulta un poco anticlim&aacute;tica porque se reduce a unos pocos desnudos ni muy excepcionales ni muy visionarios de Balthus y Derain. Tambi&eacute;n una peque&ntilde;a escultura de Giacometti llamada <em>Mujer acostada so&ntilde;ando</em> (1929) de un surrealismo m&aacute;s relacionado con Mir&oacute; que son sus compa&ntilde;eros de exposici&oacute;n. Nada raro, Mir&oacute; y Giacometti eran amigos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La &uacute;ltima secci&oacute;n, llamada <em>La garra sombr&iacute;a</em> &ldquo;re&uacute;ne las obras que tocan la alarma de un mundo vacilante&rdquo;. En realidad viene a ser un popurr&iacute; de &eacute;pocas y motivos diversos con un vago aire misterioso o siniestro que es desmentido rotundamente al final por unos opulentos desnudos de Derain como <em>El claro del bosque</em> (El almuerzo en la hierba, 1938).
    </p><p class="article-text">
        En su conjunto se trata de una exposici&oacute;n rara pero entretenida. Por desgracia no est&aacute;n las obras de Balthus que le siguen definiendo hoy en d&iacute;a y que decenios despu&eacute;s siguen provocando esc&aacute;ndalos, <a href="http://www.eldiario.es/cultura/arte/Met-retirar-cuadro-criticado-sexualizar_0_715329389.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como uno en el Metropolitan de Nueva York hace poco m&aacute;s de un mes</a>.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco hay grandes cosas de Giacometti, exceptuando un par de cuadros y sus siempre maravillosos dibujos. Y hay mucho Derain de una &eacute;poca no excesivamente deslumbrante ni conocida pero en la cual se muestra muy due&ntilde;o de su oficio y en (pocas) ocasiones brillante. Hay cuestiones raras como caracterizar casi como un acto de resistencia una visita de Derain al Berl&iacute;n en 1941, muy utilizada por la propaganda nazi. Aunque seguramente sea cierto que ser investigado por colaboracionismo (sin que hubiera casi nada) le sentara muy mal.
    </p><p class="article-text">
        Derain fue el primero en morir en 1954. Poco m&aacute;s de una d&eacute;cada despu&eacute;s fallec&iacute;a Giacometti. Balthus alcanz&oacute; los 93 a&ntilde;os, muriendo en 2001. Pero ver su obra reunida y relacionada, aunque veces sea un poco con calzador, explica mejor cuestiones como la relaci&oacute;n entre artistas que su mismo arte. Hay afinidades inesperadas y aunque las piezas aqu&iacute; reunidas no son en general excepcionales, s&iacute; narran bastante bien una de esas historias. Los artistas, aunque esa sea su imagen, no son seres insulares.
    </p><p class="article-text">
        Nota: No se ofrecen im&aacute;genes de Balthus dada la exigencia de su Legado de solicitar una autorizaci&oacute;n especial. Est&aacute;n disponibles para su contemplaci&oacute;n con una simple <a href="https://www.google.es/search?q=balthus&amp;safe=off&amp;source=lnms&amp;tbm=isch&amp;sa=X&amp;ved=0ahUKEwjricqFi43ZAhVJWxQKHeKqBkUQ_AUICigB&amp;biw=1664&amp;bih=902#imgdii=pnUJ6dVAs8HIHM:&amp;imgrc=qCxPx-BPDbwLGM:" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">b&uacute;squeda</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[J.M. Costa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/desnudos-polemicos-balthus-derain_1_2814471.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Feb 2018 18:56:59 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Joan Brossa, la poesía aplicada a todas las cosas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/joan-brossa-poesia-aplicada-todas_1_2824202.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/64d3c7b2-9e83-4d93-b9d3-7d901d0c8887_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Joan Brossa, &#039;Tinter abocat&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El MACBA de Barcelona acoge una muestra que recorre la vida del difunto artista catalán a través de su enorme legado y sus múltiples etapas</p></div><p class="article-text">
        En la exposici&oacute;n <em>Poes&iacute;a Joan Brossa (</em>1919-1998), abierta en el MACBA de Barcelona hasta el 25 de febrero, una de las &uacute;ltimas salas est&aacute; dedicada a tres compa&ntilde;eros del poeta catal&aacute;n de orden visual o directamente antipo&eacute;tico: el escoc&eacute;s Ian Hamilton Finlay, el belga Marcel Mari&euml;n y el chileno <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/poesia/nicanor-parra-muere-poeta_0_732477299.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nicanor Parra, que falleci&oacute; hace pocos d&iacute;as a la edad de 103 a&ntilde;os.</a>
    </p><p class="article-text">
        Comenzar casi por el final haciendo referencia a una aparici&oacute;n colateral en la exposici&oacute;n, no es que parezca raro, seguramente lo es. Pero la muestra, adem&aacute;s de recordar al artista difunto, tambi&eacute;n permite entender a qu&eacute; g&eacute;nero pertenec&iacute;a Joan Brossa: poetas raros, al margen de las corrientes incluso aunque ocasionalmente navegaran en ellas, artistas casi imposibles de clasificar y que, a pesar de ello, han cosechado tanto el mayor reconocimiento como el m&aacute;s despectivo ninguneo.  Gente que despierta pasiones aunque nunca ofrecieran un blanco fijo: ni para el abrazo ni para el golpe.
    </p><p class="article-text">
        La personalidad y la vida de Brossa quedaron bastante bien resumidas en un <a href="http://www.rtve.es/alacarta/videos/imprescindibles/imprescindibles-brossa-poeta-transitable/3600500/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Imprescindibles que RTVE emiti&oacute; en mayo del 2016</a>. Esta exposici&oacute;n del MACBA, se ha creado a partir del enorme legado que el mismo Brossa don&oacute; al museo, 50.000 piezas de todos los tipos, aunque sobre todo manuscritos.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, si se sigue el <em>modus operandi </em>del mismo Brossa, cuyo trabajo parec&iacute;a discurrir en un eterno presente donde todo material anterior pod&iacute;a ser retomado para el fin que fuera, podr&iacute;a decirse que su verdadera obra es todo ese archivo, dispuesto para ser le&iacute;do en infinitas formas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Pero claro, no es viable exponer semejante cantidad de material en bruto para que cada cual lo recomponga a su manera, de manera que el trabajo de los comisarios Teresa Grandas y Pedro G. Romero ha consistido en generar un orden moment&aacute;neo y &uacute;til, que por mucho que una figura sea elusiva, termina dejando trazas con las que poder confeccionar una biograf&iacute;a. Ese es el hilo conductor de <em>Poes&iacute;a Brossa</em>.
    </p><h3 class="article-text">Primeros pasos hacia el surrealismo</h3><p class="article-text">
        Joan Brossa naci&oacute; en 1919 en el barrio barcelon&eacute;s de San Gervasi, de donde tambi&eacute;n eran el poeta Joan Maragall i Gorina y poco antes de Brossa, en 1908, la escritora Merc&eacute; Rodoreda. A Joan le tiraba m&aacute;s la actividad de su padre, grabador, pero este muri&oacute; siendo &eacute;l un ni&ntilde;o y tuvo que vivir con la familia de su madre, muy conservadora.
    </p><p class="article-text">
        De todas formas, yaun sabiendo que repudiaba el colegio y que dispon&iacute;a de la amplia biblioteca de su padre, la historia de Brossa tom&oacute; muy pronto el brutal giro que sufrir&iacute;a la de tantos espa&ntilde;oles al ser movilizado con 18 a&ntilde;os. El comienzo de su carrera literaria comienza en plena guerra, cuando publica un primer texto (en castellano, aunque normalmente usaba el catal&aacute;n) para la publicaci&oacute;n <em>Combate,</em> de la 30 Divisi&oacute;n del ej&eacute;rcito republicano. Y ah&iacute; es donde da comienzo la exposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La verdad es que tampoco pas&oacute; mucho tiempo en el frente, porque le hirieron en un ojo y pas&oacute; lo que quedaba de guerra en un hospital militar. Eso s&iacute;, al finalizar la misma a&uacute;n le toc&oacute; hacer la mili en Salamanca, ya con Franco.
    </p><p class="article-text">
        No se sabe si bajo los efectos de las vigilias de las guardias, Brossa comenz&oacute; su trayectoria personal escribiendo poemas hipnag&oacute;gicos, un t&eacute;rmino que describe un g&eacute;nero de m&uacute;sica desde mediados de los 2000. Trata de la creaci&oacute;n en ese estado entre el sue&ntilde;o y la vigilia que genera momentos entre psicod&eacute;licos y muy l&uacute;cidos, en general poco adecuados para la prosa, pero &uacute;tiles precisamente en la m&uacute;sica o la poes&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Posiblemente sin saberlo a&uacute;n con certeza, esa t&eacute;cnica estaba acercando a Brossa hacia el surrealismo. El surrealismo fue un movimiento interdisciplinar y Brossa idear&iacute;a unos <em>poemas visuales</em> escritos ya en 1941. Es decir, su evoluci&oacute;n en los a&ntilde;os 80 hacia poemas-objeto por los que generalmente se le conoce, estaba indicada en sus mismos comienzos.
    </p><p class="article-text">
        Brossa fue uno de los fundadores en 1948 de la revista <em>Dau al set</em> junto a otros nombres que luego marcar&iacute;an la nueva cultura catalana, como Antoni T&agrave;pies, Joan Pon&ccedil;, Modest Cuixart, Arnau Puig o Joan Josep Tharrats. Pocos a&ntilde;os antes, en 1944, iniciar&iacute;a otra de sus l&iacute;neas de trabajo, textos teatrales o lo que &eacute;l llamaba <em>poes&iacute;a esc&eacute;nica</em>.
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        Todo en una l&iacute;nea entre dada&iacute;sta y surreal que tambi&eacute;n est&aacute; en una exposici&oacute;n muy densa en documentos (800 piezas), pero que gracias al mismo car&aacute;cter visual de muchos de esos textos, porque su contenido suele sorprender o porque remiten a hechos conocidos, logran saltar de las vitrinas. Tambi&eacute;n se proyectan v&iacute;deos sobre aspectos concretos de su personalidad o su trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Algo que tuvo Brossa y se comprueba aqu&iacute;, es una gran capacidad para relacionarse con todo tipo de creadores, no solo mediante testimonios sino tambi&eacute;n a trav&eacute;s de m&uacute;ltiples colaboraciones art&iacute;sticas. Relaciones que no se limitaban a una escena determinada, la barcelonesa. Por ejemplo, fue uno de los principales contactos entre la abstracci&oacute;n de Madrid a trav&eacute;s de Antonio Saura y Manuel Millares y tambi&eacute;n se relacion&oacute; con el escultor vasco Eduardo Chillida.
    </p><p class="article-text">
        De todas formas, a comienzos de los a&ntilde;os 50 hubo una presencia muy fundamental en la cultura catalana: el c&oacute;nsul de Brasil en Barcelona, Jo&atilde;o Cabral de Melo Neto. Adem&aacute;s de diplom&aacute;tico de carrera, est&aacute; considerado hoy como uno de los m&aacute;s importantes poetas en portugu&eacute;s del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        Cuando lleg&oacute; al consulado, Jo&atilde;o Cabral de Melo estaba a&uacute;n en la primera treintena, pero el hecho de tener las ideas muy claras y pertenecer a una familia con bastantes recursos le situ&oacute; en pleno centro de esa escena barcelonesa. Uno de sus aportaciones fue lo que podr&iacute;a llamarse un surrealismo popular, idea que Brossa adopt&oacute; y que le vali&oacute; cr&iacute;ticas por su presunto realismo.
    </p><h3 class="article-text">Un artista, diferentes periodos</h3><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n va recorriendo periodos en los que aparecen libros realizados junto a diferentes pintores, como T&agrave;pies o Federic Amat. Tambi&eacute;n hay cine, como varios filmes junto a Pere Portabella, un hombre un poco a la Cabral de Melo, de familia pudiente y comprometido art&iacute;stica y pol&iacute;ticamente.
    </p><p class="article-text">
        Como Portabella, Brossa perteneci&oacute; al PSUC y apoyaba a CCOO a&uacute;n la clandestinidad, manifest&aacute;ndose con claridad contra algunos de los cr&iacute;menes y abusos m&aacute;s notorios de la dictadura. Claridad relativa, porque Brossa no se dejaba tentar mucho por el panfleto directo. Con todo y con eso, su obra se public&oacute; un poco a trompicones hasta que a la muerte de Franco normaliz&oacute; la situaci&oacute;n. De hecho, fue tambi&eacute;n cuando comenz&oacute; a recibir reconocimientos oficiales que antes hubieran sido imposibles. Como tantos otros artistas de su generaci&oacute;n, hay que decirlo.
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        Pero es que su reconocimiento lleg&oacute; tambi&eacute;n de una nueva oleada de artistas, por lo general de orden conceptual que, de forma casi paralela a la Nueva Figuraci&oacute;n madrile&ntilde;a, trataban de buscar nuevos caminos m&aacute;s all&aacute; de la pintura m&aacute;s o menos expresiva. Esto puede parecer parad&oacute;jico teniendo en cuenta su estrecha relaci&oacute;n con el <em>Dau al set</em> o <em>El Paso</em>, pero es que lo m&aacute;s interesante en Brossa no es su adscripci&oacute;n a uno u otro movimiento, sino casi m&aacute;s su capacidad para no dejarse limitar por ninguno de ellos.
    </p><p class="article-text">
        En los 80 lleg&oacute; una profusi&oacute;n de objetos visuales que acabaron por hacerle popular (dentro de un orden) con exposiciones de gran porte y cada vez m&aacute;s frecuentes hasta su fallecimiento en 1998. Es la etapa m&aacute;s conocida y est&aacute; muy bien, con la reconstrucci&oacute;n casi completa de tres de las m&aacute;s importantes exposiciones de la &eacute;poca en M&uacute;nich, Barcelona y Madrid.
    </p><p class="article-text">
        En la muestra se tratan temas recurrentes en su trabajo, que van de su admiraci&oacute;n por el transformista Fregoli o el striptease a los juegos de manos. Brossa no era un situacionista como Mari&euml;n, ni un reclusivo como Hamilton Finlay ni un punk como Parra. Pero, bajo una capa de aparente discreci&oacute;n, ten&iacute;a un poco de todos.
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      <dc:creator><![CDATA[J.M. Costa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/joan-brossa-poesia-aplicada-todas_1_2824202.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Jan 2018 20:00:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Joan Brossa, la poesía aplicada a todas las cosas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Poesía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cine Rev[b]elado: un festival que no es música ni vídeo, solo algo que sucede]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/cine-revbelado-performances-video-sucede_1_2825606.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/585e27b5-5bf5-426f-8f76-accf9f4f45f9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El artista catalán Pere Faura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El CA2M de Móstoles acoge otra edición de Cine Rev[b]elado, un proyecto que explora el arte de las performances a través de diferentes soportes</p></div><p class="article-text">
        El Cine Rev[b]elado es un proyecto bianual (que se anuncia como bienal) autodenominado &ldquo;de performance audiovisual&rdquo; y que, en resumidas cuentas, busca relacionar el v&iacute;deo con otras disciplinas art&iacute;sticas. Esta es la tercera edici&oacute;n que, como las dos anteriores, tendr&aacute; lugar en el Centro de Arte Dos de Mayo (CA2M) de M&oacute;stoles desde el pr&oacute;ximo 29 de enero hasta el 25 de febrero, en sesiones dominicales.
    </p><p class="article-text">
        Se trata realmente de algo distinto a un festival <em>cinevideogr&aacute;fico</em> habitual. En esta tercera edici&oacute;n, y bastante de acuerdo con la l&iacute;nea impulsada por el director del CA2M, Manuel Segade, la cosa va de cine y performance.
    </p><p class="article-text">
        Repasar el programa sirve tambi&eacute;n para describir c&oacute;mo se utiliza hoy la imagen proyectada en movimiento: como un elemento complementario de otros, del orden que sea. Eso tambi&eacute;n suced&iacute;a, por ejemplo, en la exposici&oacute;n <a href="http://www.eldiario.es/cultura/arte/Generaciones-artistas-jovenes-plena-madurez_0_608589810.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Generaciones de 2017</a>.  
    </p><p class="article-text">
        Entre todas las citas se encuentra bastantes estrenos mundiales como la apertura del 28 de enero con el <em>N&ordm; 4</em> de Christina Vantzou. Lo de <em>N&ordm; 4</em> tiene que ver con su &uacute;ltimo &aacute;lbum/DVD en solitario, ya que los tres anteriores est&aacute;n numerados de esa forma. En realidad el trabajo entre m&uacute;sica-performance y v&iacute;deo viene ya de su d&uacute;o con Adam Wiltzie en la banda <em>The dead texan</em>, que se remonta a 2004.
    </p><p class="article-text">
        En aquella asociaci&oacute;n Vantzou aportaba la imagen y Wiltzie el sonido de orden electr&oacute;nico-ambiental. Pero los papeles se mezclaron r&aacute;pidamente, y tras la separaci&oacute;n Vantzou pas&oacute; a realizar una m&uacute;sica de sonidos orquestales, tambi&eacute;n ambientales y videos generalmente lentos y al borde de lo hipnag&oacute;gico, como <a href="https://www.youtube.com/watch?v=-3KhzQ24Yik" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en este fragmento de N&ordm; 1</a>. Adem&aacute;s, la artista tambi&eacute;n realiz&oacute; una muy buena banda sonora para el corto mudo <a href="https://www.youtube.com/watch?v=zxlZ93no2RI" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">At land </a>(1944) de Maya Deren.
    </p><p class="article-text">
        El 4 de febrero se presenta <em>(Re) Mix En Scene</em> de Amaranta Velarde y Alba G. Corral, que obviamente deriva del <a href="https://vimeo.com/151800456" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Mix En Scene</em></a> que realizaron hace dos a&ntilde;os en Tarrasa. Su trabajo contiene en parte performance corporal, samples, videograf&iacute;as y todo ello funcionando realmente como la mezcla de unas fuentes a veces muy reconocibles, otras no tanto, que acaban en un espect&aacute;culo electr&oacute;nico bastante menos com&uacute;n de lo que pudiera parecer.
    </p><p class="article-text">
        El 11 de febrero habr&aacute; sesi&oacute;n doble. Por un lado estar&aacute; Stefan Tiefengraber presentando <a href="https://www.youtube.com/watch?v=dpwSfLBuN6Q" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">WM_A28 TCM_200DV BK26</a>. Se trata de un t&iacute;tulo que no est&aacute; pensando para ser pronunciado y que, a pesar de las apariencias, es algo m&aacute;s habitual que las dos primeras sesiones del proyecto rev[b]elado.
    </p><p class="article-text">
        El austriaco Tiefengraber sigue un m&eacute;todo de generaci&oacute;n y control nada peculiar, y hace un concierto de ruido con inclusi&oacute;n de videograf&iacute;as para las que emplea televisores. Lo que hace es muy rotundo y est&aacute; bien que se recuerde la existencia de esta pr&aacute;ctica, pero s&uacute;perinnovador no es. En principio, y dada la tralla, posiblemente ser&aacute; breve.
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        Luego vendr&aacute;n los espa&ntilde;oles Pola Tog con <em>My Brain Vs. The World</em>. El grupo est&aacute; integrado por Joaqu&iacute;n Urbina y Ana Gale, y lo que presentan es un proyecto electr&oacute;nico no digital donde incluyen videograf&iacute;as generadas anal&oacute;gicamente. Suele ser m&uacute;sica r&iacute;tmica, como ocurre en la canci&oacute;n Rrose S&eacute;lavy presentada el a&ntilde;o pasado.
    </p><h3 class="article-text">Desde sonidos subacu&aacute;ticos hasta bailes ochenteros</h3><p class="article-text">
        El 18 de febrero estar&aacute; Robertina &Scaron;ebjani&#269; con<em> Aquatocene / Subaquatic Quest For Serenity , </em><a href="https://www.youtube.com/watch?v=ZILsiiGIv9c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aquatocene / Subaquatic Quest For Serenity </a>que trata sobre escuchar los sonidos subacu&aacute;ticos que existen y no percibimos en uni&oacute;n con im&aacute;genes igualmente subacu&aacute;ticas. No se trata solo de m&uacute;sica bonita, que lo es bastante, sino de un alegato medioambiental.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Y cierra el 25 de febrero Sweet Fever de Pere Saura, que se estren&oacute; en abril en el festival Sism&ograve;graf de Olot. Resumiendo, se trata de una reactuaci&oacute;n en bucle del  baile m&aacute;s emblem&aacute;tico de Saturday Night Fever, que va mutando a lo largo del tiempo y tiene una vocaci&oacute;n entre ritualista y ext&aacute;tica. Puede ser, buena parte del baile siempre ha ido de eso. Previamente, Pere Faura dar&aacute; <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Q26NzaGXdhg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un taller durante un par de d&iacute;as al respecto</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Si es como sus dos ediciones anteriores, el Cine Rev[b]elado estar&aacute; muy bien. Pone de manifiesto que en torno a cualquier tema, en este caso la performance, es posible encontrar creaciones que combinen disciplinas de una forma tan org&aacute;nica que no hace falta preguntarse si son cine, v&iacute;deo, m&uacute;sica, performance&hellip; Es algo que sucede.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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      <dc:creator><![CDATA[J.M. Costa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/cine-revbelado-performances-video-sucede_1_2825606.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jan 2018 20:16:04 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[De Warhol a Miró: las exposiciones que vienen y que no te puedes perder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/primeros-ano-exposiciones-vienen-noticias_1_2873636.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/38b34e5b-33e1-4e2c-822b-b18a9a58e6c7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="&#039;Goya y la corte ilustrada&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un repaso a las muestras más destacadas, ya sean en Madrid, Valencia o Galicia, para recordar que, cuando hacemos un viaje, igual hay un museo cerca</p></div><p class="article-text">
        Una de las consecuencias inesperadas y sin embargo previsibles de la crisis, es que las exposiciones ahora duran mucho m&aacute;s tiempo. Es una cuenta muy sencilla, donde hac&iacute;as cuatro exposiciones ahora haces tres y te ahorras una. Como nadie va a protestar, dado que el ciudadano tiene preocupaciones m&aacute;s perentorias, no hay problema.
    </p><p class="article-text">
        Hay otras formas de ahorro, como una mayor movilizaci&oacute;n de las colecciones -quienes la tienen-, que las exposiciones roten por varios centros o que se presente m&aacute;s arte espa&ntilde;ol, cuyos gastos suelen ser menores.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto ha llegado para quedarse, y los que m&aacute;s pueden quejarse son los comisarios independientes: menos oferta de trabajo. Siempre hay quien padece los cambios, pero estar&iacute;a muy bien que con el dinero ahorrado se restituyeran los emolumentos rebajados salvajemente estos a&ntilde;os y, sobre todo, se realizaran contratos decentes a los cientos de eventuales fijos de esas instituciones. &iquest;No ha pasado lo peor? Porque algunos siguen como antes. O, ya veremos, incluso peor.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Lo anterior genera una coincidencia de inauguraciones, y de que las que comienzan ahora se extiendan hasta el verano. Con todo y con ello, el resultado es una larga lista que se dividir&aacute; entre Madrid, capital expositiva del reino, y una periferia abundante de entre que han de se&ntilde;alarse la baja de MARCO, cercenado por el populismo municipal vigu&eacute;s, o el Patio Herreriano, que mantiene un perfil m&aacute;s que bajo.
    </p><p class="article-text">
        A lo anterior se suma el LABoral del Gij&oacute;n, que ha reducido su actividad expositiva a unos m&iacute;nimos. Eso s&iacute;, noticias muy recientes hablan de un acuerdo entre Ayuntamiento de Gij&oacute;n y Principado para realizar una aportaci&oacute;n extraordinaria que saque al centro de la miseria financiera y en Valladolid parece que al fin va a elaborarse un plan de Cultura.
    </p><h3 class="article-text">Asturias, Santander, Galicia... El arte en la periferia</h3><p class="article-text">
        Comencemos por esa periferia. Anulado MARCO, en Galicia queda el CGAC de Santiago, que el 17 de febrero abrir&aacute; una exposici&oacute;n del multipremiado conceptual Antoni Muntadas (Barcelona, 1942) llamada <em>Estrategias del desplazamiento</em>, relacionada con una l&iacute;nea de trabajo sobre las migraciones concretadas en la serie de videos <em>Lost in Translation</em>.
    </p><p class="article-text">
        En Asturias tenemos al Niemeyer, que mantiene hasta el 8 de abril una exposici&oacute;n de dibujos de Francis Bacon y cuya autor&iacute;a gener&oacute; alg&uacute;n escepticismo cr&iacute;tico cuando estuvo en el C&iacute;rculo de Bellas Artes de Madrid. Ese mismo d&iacute;a finalizara <em>Gente del Po</em> (por el r&iacute;o italiano), donde la fot&oacute;grafa Bego&ntilde;a Zubero viene a retomar ideas plasmadas por el director de cine Michelangelo Antonioni en 1947.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo la costa norte, resulta que el nuevo Centro Bot&iacute;n de Santander tampoco tiene nada rese&ntilde;able m&aacute;s all&aacute; de su propia colecci&oacute;n y una exposici&oacute;n de Cristina Iglesias que finaliza el 25 de febrero.
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        Otro tema es el del Guggenheim de Bilbao, que mantiene hasta febrero sus exposiciones <em>Arte y espacio y David Hockney, 82 retratos y un bodeg&oacute;n</em>. Despu&eacute;s de ellas se inaugurar&aacute;n las del poeta/pintor franc&eacute;s Henry Michaux y otra sobre la <em>performer</em> (entre otras cosas) espa&ntilde;ola Esther Ferrer. En el museo de Bellas Artes de la ciudad se podr&aacute; ver a partir de mediados de febrero <em>Goya y la corte ilustrada</em>, una exposici&oacute;n importante organizada desde el Prado que antes estuvo en Zaragoza.
    </p><p class="article-text">
        La otra instituci&oacute;n vasca es el Artium de Vitoria, donde se exponen nuevas disposiciones de su colecci&oacute;n y, a partir de la semana que viene<em> Carmen / Shakespeare. Presagios del deseo,</em> de Olga Mesa y Francisco Ruiz de Infante.
    </p><p class="article-text">
        En lo que respecta a Catalunya, existen instituciones como La Panera de Lleida tampoco anuncian nada notable. Sin embargo, en el MACBA de Barcelona y tras la exposici&oacute;n de Joan Brossa que finaliza el 25 de febrero, abrir&aacute; el 9 de marzo una gran instalaci&oacute;n de objetos recobrados a cargo de Francesc Torres. Antes, el 15 de febrero, se habr&aacute; inaugurado <em>Archivo desencajado</em>, una exposici&oacute;n sobre disidencias sexuales.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, en el Centro de Cultura Contempor&aacute;nea de Barcelona (CCCB) estar&aacute; hasta el 29 de abril <em>Despu&eacute;s del fin del mundo</em>, que versa sobre uno de los t&eacute;rminos con m&aacute;s fortuna del 2017: el Antropoceno. Pura coincidencia, en la Fundaci&oacute;n Joan Mir&oacute; se inaugura el 16 de febrero <em>Beehave, </em>sobre la actual situaci&oacute;n de las abejas, amenazadas por todo tipo de males.
    </p><p class="article-text">
        En el MNAC, un museo que uno nunca sabe si mirar hacia dentro o hacia el paisaje urbano, llegar&aacute; el 22 de febrero <em>William Morris y las Arts &amp; Crafts en Gran Breta&ntilde;a, </em>que viene de la Fundaci&oacute;n Juan March de Madrid y aqu&iacute; se ver&aacute; considerablemente ampliada, porque los fondos del museo sobre ese periodo son de primer orden.
    </p><p class="article-text">
        Luego se baja directamente a Valencia, donde el IVAM presentar&aacute; dos exposiciones en febrero, una de Federico Guzm&aacute;n y otra llamada <em>Joan Mir&oacute;, orden y desorden,</em> cuyo solo nombre la resulta interesante. Por cierto, en el Museo de Bellas Artes permanecer&aacute; hasta abril otra muestra interesante:<em> Intacta Mar&iacute;a. Pol&iacute;tica y religiosidad en la Espa&ntilde;a barroca</em>.
    </p><p class="article-text">
        Saltando a Sevilla, el CAAC inaugura el 23 de marzo <em>Entre la figuraci&oacute;n y la abstracci&oacute;n, la acci&oacute;n y Jan Fabre. Estigmas - Acciones y performances 1976 &ndash; 2017,</em> que realmente puede estar muy bien dada la trayectoria de Fabre. El caso de M&aacute;laga es un poco aparte, porque en la ciudad de los mil museos resulta complicado saber si una exposici&oacute;n futura responde &uacute;nicamente a criterios tur&iacute;stico-comerciales o se trata de algo un poco m&aacute;s s&oacute;lido. Para comprobarlo, basta con ir a la p&aacute;gina de <a href="http://www.malagaturismo.com/es/secciones/ciudad-de-museos/17" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Museos M&aacute;laga</a>, etiquetado como turismo.
    </p><h3 class="article-text">Madrid, el reino de las exposiciones</h3><p class="article-text">
        Llegados a Madrid, la oferta es amplia. El Prado tiene anunciada alguna cosa como <em>Rubens. Pintor de bocetos</em> (el 10 de Abril), pero en realidad est&aacute; calentando motores para la celebraci&oacute;n de su 200 aniversario en el 2019, que se anuncia potente.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la Fundaci&oacute;n Mapfre abre a primeros de febrero <em>Derain, Balthus, Giacometti. Una amistad entre artistas</em>, que puede ser interesante dado lo diferente de los personajes y su trabajo. Al mismo tiempo, y siguiendo en el eje de la Castellana, decir que a Caixaforum de Madrid llegar&aacute; tambi&eacute;n a primeros de febrero otra exposici&oacute;n sobre Andy Warhol llamada <em>El arte mec&aacute;nico</em>.
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        Mientras, en el CA2M de M&oacute;stoles no parece haber novedades notables hasta mayo con una exposici&oacute;n de Pedro G. Romero. La Casa Encendida casi amenaza con <em>Pulgares que escriben y se deslizan. La red de entretenimiento educativo de DIS</em>, tres instalaciones inmersivas cuyo planteamiento, as&iacute; al pronto, resulta cuando menos peculiar, al fin y al cabo se trata de un peque&ntilde;o movimiento/p&aacute;gina web estadounidense un poco alejado de cualquier realidad espa&ntilde;ola. Y es curioso, DIS hace otra exposici&oacute;n muy similar y al mismo tiempo en el de Young Museum de San Francisco.
    </p><p class="article-text">
        En la March se inaugura el 8 de marzo <em>El principio Asia: China, Jap&oacute;n e India y el arte contempor&aacute;neo en Espa&ntilde;a (1957-2017),</em> que puede ser curiosa. Tambi&eacute;n en Alcal&aacute; 31, que recibe una sobre Marco Godoy.
    </p><p class="article-text">
        Aunque lo m&aacute;s notable que ha sucedido en las salas de la Comunidad es la reciente adjudicaci&oacute;n a una empresa de los servicios auxiliares de todas sus salas, dejando con ello en la calle a una buena cantidad de trabajadores que, en algunos casos, llevaban a&ntilde;os trabajando en ellas.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/953686544971427840?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Y finalmente el Reina Sof&iacute;a. Como las exposiciones se prolongan hasta cuatro meses, a&uacute;n podr&aacute;n verse un tiempo las de William Kentridge o (de nuevo) la de Esther Ferrer, que se inauguraron all&aacute; a finales de octubre. Este primer trimestre solo habr&aacute; una novedad notable: <em>Pessoa, Todo arte es una forma de literatura</em>. La verdad es que no parece que esa casa vaya a tener una primera mitad de a&ntilde;o con mucho relumbr&oacute;n, si se except&uacute;a, quiz&aacute;s, una exposici&oacute;n amplia de Dora Garcia a partir del 18 de Abril.
    </p><p class="article-text">
        Lo dejamos aqu&iacute;, aunque naturalmente quedan cosas sin comentar. En algunos casos porque hay instituciones menores que no acostumbran a publicar sus previsiones y, en otros, porque la propuesta es de un localismo extremo. Si a ello se le suma la baja efectiva de los centros mencionados y de otros con anterioridad, el panorama del primer semestre se presenta sin excesivo brillo. Aunque alguna revelaci&oacute;n puede haber. En cualquier caso, sirva este repaso para recordar que, cuando hacemos un viaje, igual hay un museo cerca. Y que hay para escoger y revolver.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[J.M. Costa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/primeros-ano-exposiciones-vienen-noticias_1_2873636.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Jan 2018 18:58:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De Warhol a Miró: las exposiciones que vienen y que no te puedes perder]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reina Sofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['La caja entrópica', historias ocultas en los almacenes de un gran museo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/entropica-historias-ocultas-almacenes-museo_1_2938036.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/41eeaee8-e62a-4cea-bb5d-45c982a3ef13_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Figura del &#039;Retablo de los Santos Juanes&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La muestra de Francesc Torres en el Museu Nacional d’art de Catalunya explora a base de fragmentos la lucha constante por preservar obras que resistieron el paso del tiempo</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; contienen los almacenes de los museos? Esa es una pregunta que se habr&aacute;n hecho generaciones de aficionados (y no aficionados) al arte, aunque solo sea por un momento y tras haber visto alguna pel&iacute;cula. La sola idea ya es sugerente: largos pasillos de luz mortecina, b&oacute;vedas en la oscuridad, cientos de recovecos donde miles de objetos duermen en silencio. Ese tipo de imagen casi rom&aacute;ntica.
    </p><p class="article-text">
        Por regla general, los almacenes de los museos guardan objetos de su competencia, pero conservan tambi&eacute;n objetos cuyas historias que no se han querido o podido contar. Historias que se engarzan con la Historia.
    </p><p class="article-text">
        Francesc Torres, quien expuso este verano en el museo etnogr&aacute;fico de Galicia una historia sobre <a href="http://www.eldiario.es/cultura/arte/Mariscadoras-gallegas-arte-etnografia_0_664933861.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las mariscadoras gallegas</a>, ha realizado <em>La caja entr&oacute;pica</em> en el MNAC (Museu Nacional d&rsquo;art de Catalunya) y cierra hoy sus puertas. La frustraci&oacute;n de no poder verla ya podr&aacute; compensarse con el cat&aacute;logo-libro de la misma, que aparecer&aacute; en unas semanas. 
    </p><p class="article-text">
        Torres compara esta exposici&oacute;n con la idea de alguien que mete objetos valiosos en una caja y se trastabilla al bajarla por una escalera. Los restos del destrozo ser&iacute;an la muestra.
    </p><p class="article-text">
        Esta se abre de manera impactante para cualquier aficionado m&iacute;nimo a los coches potentes: los restos de un Aston Martin (el coche tradicional de James Bond, por recordar) del a&ntilde;o 2007 usado para la obligatoria prueba de colisi&oacute;n. Algo que, como al solitario San Francisco de As&iacute;s de Zurbar&aacute;n que tiene al lado, provoca un cierto grado de tristeza reflexiva. Este es el pr&oacute;logo. Habr&aacute; un ep&iacute;logo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La primera sala como tal recibe el nombre de <em>El problema jud&iacute;o</em>. Lo que se expone es el <em>Retablo de los Santos Juanes</em>, realizado por Bernat Martorell en la primera mitad del siglo XV para la iglesia parroquial de Vinaixa (Lleida). Casi todo el retablo est&aacute; en el MNAC, pero tres partes aparecen en reproducci&oacute;n fotogr&aacute;fica en blanco y negro. Bueno, otro retablo tardo-medieval, dir&iacute;amos.
    </p><p class="article-text">
        Pero si se mira la predela, donde aparece gente com&uacute;n, no santos, se ve que ese pueblo llano tiene los rostros rasgados con sa&ntilde;a, incluso vaci&aacute;ndole los ojos. Y es que, no siendo santos, eran los jud&iacute;os que mataron a Cristo. Esta agresi&oacute;n sucedi&oacute;, quiz&aacute; no en el momento mismo de la instalaci&oacute;n del retablo, pero s&iacute; en una de las muchas oleadas antijud&iacute;as que tuvieron lugar en ese siglo XV. Sencillamente brutal.
    </p><p class="article-text">
        Algo que pone de manifiesto c&oacute;mo la relaci&oacute;n de las im&aacute;genes o la cultura con la pol&iacute;tica o la ideolog&iacute;a nunca ha sido necesariamente placida y refleja unas tensiones que pueden finalizar en el atentado. O incluso en la guerra.
    </p><p class="article-text">
        Parece que esto del vandalismo iconoclasta no es patrimonio de ninguna religi&oacute;n ni de ninguna ideolog&iacute;a. En la siguiente sala, <em>La pintura y el fuego</em>, pueden verse algunas de las pinturas realizadas en 1927 por Josep Mar&iacute;a Sert para la catedral de Vich y que fueron quemadas por un grupo de milicianos durante la Guerra Civil. Lo que resta son directamente pinturas abstractas, algunas de las cuales recuerdan a la <em>action painting</em> de los a&ntilde;os 50. Junto a ella se expone una de las pocas <em>pinturas quemadas</em> de Joan Mir&oacute;, una pr&aacute;ctica espontanea en la segunda mitad de los sesenta, luego formalizada en unas pocas piezas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La siguiente sala (aunque no hay un trayecto obligatorio) ser&iacute;a <em>El estropicio de la ira</em>. Aqu&iacute; est&aacute; un retrato de Jos&eacute; I Bonaparte rasgado por lo que podr&iacute;a ser el sable de la &eacute;poca que se muestra al lado. Blandido por una mano vengadora a toro pasado, como se indica en el texto de pared, escrito por el artista.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n est&aacute; el busto de la reina Isabel II, que ocupaba un lugar de honor en el teatro del Liceo y que fue arrastrado ramblas abajo por la turbamulta durante la revoluci&oacute;n <em>Gloriosa</em> de 1868. Fue arrojada al puerto, como tambi&eacute;n sucedi&oacute; en M&aacute;laga con la del Marqu&eacute;s de Larios en 1931. La de Isabel II, con la nariz rota tras el arrastre, tard&oacute; en rescatarse de las aguas y nunca fue restituida al Liceo. Pero se conserva en el almac&eacute;n del museo. Ya de paso, se recuerda la serie de acuarelas <em>Los borbones en pelotas</em> en la cual habr&iacute;a participado gente como Gustavo Adolfo Becquer.
    </p><h3 class="article-text">A cuchilladas y golpes contra el arte &ldquo;provocativo&rdquo;</h3><p class="article-text">
        <em>Feminicidios</em> (por arte interpuesto) es de las salas m&aacute;s tremendas, de las m&aacute;s <em>gore</em>. Resulta que durante el Congreso Eucar&iacute;stico de Barcelona de 1952, celebrado por el r&eacute;gimen como un hito en su reconocimiento internacional, un grupo de personas entr&oacute; por la noche en este mismo MNAC y se dedic&oacute; a destrozar a cuchilladas todos los desnudos femeninos que encontraron. No se sabe a ciencia cierta quienes fueron los autores, porque el tema se tap&oacute; como se hac&iacute;an entonces las cosas, pero todo apunta a seminaristas inflamados de santa ira (hab&iacute;a m&aacute;s de 15.000 religiosos en el Congreso).
    </p><p class="article-text">
        Algunos de los cuadros se restauraron, pero las huellas se perciben en el rev&eacute;s de la tela. Otros siguen a medio reparar o como los dejaron, heridos, mancillados. Es algo que da bastante grima porque, encima, la inmensa mayor&iacute;a de las pinturas no tienen absolutamente nada de provocadoras. Como s&iacute; lo era la <em>Carmen Basti&aacute;n</em>, c. 1871-1872 de Mariano Fortuny (una de las pocas ausencias notables en su actual exposici&oacute;n del Prado). Un cuadrito que cruza la <em>Maja desnuda y el Nacimiento del mundo</em> (1866) de Courbet en una figura directamente obscena. Como el cuadro es muy peque&ntilde;o, los asaltantes no debieron verlo.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay un recuerdo a un suceso del mismo porte: cuando en 1914 la sufragista Mary Richardson rasg&oacute; con un cuchillo de carnicero <em>La Venus del Espejo</em> de Vel&aacute;zquez que se muestra en la National Gallery de Londres.
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        <em>La caja revuelta</em> muestra boca abajo unas pinturas sobre la historia de Roma cuyo periplo es demencial. Esto da paso a <em>El Rey vestido en pintura</em>, una sala donde se re&uacute;nen m&aacute;s de una docena de retratos de Alfonso XIII, gran parte de ellos pintados para la Exposici&oacute;n Universal de 1929, que pertenecen al MNAC y hoy no se muestran. La acumulaci&oacute;n produce un efecto casi surreal. Es la extra&ntilde;a relaci&oacute;n con Catalunya de un rey muy menor que junto a su valido, el conde de Romanones, produjo algunas pel&iacute;culas pornogr&aacute;ficas muy expl&iacute;citas precisamente en Barcelona. Se muestran un par de ellas.
    </p><p class="article-text">
        <em>Poner puertas en/a la calle</em> ense&ntilde;a las puertas de la casa Batll&oacute; dise&ntilde;adas por Gaud&iacute; antes de que una reforma brutal del inmueble en 1957 acabara con ellas tiradas en la calle. Las puertas son una joya pero, hay que decirlo, no tienen mucha utilidad fuera del edificio para el lugar que fueron ideadas. No acabaron en el basurero porque pas&oacute; por all&iacute; el director de museos, Joan Ainaud de Lasarte, y dio orden inmediata al ayuntamiento para que se recogieran y se trasladaran al MNAC.
    </p><h3 class="article-text">Rescatando pinturas, incluso del franquismo</h3><p class="article-text">
        <em>Topos republicanos</em> son una serie de pinturas y sobre todo dibujos de los frentes de guerra republicanos. Que fueron a parar a los almacenes del MNAC y all&iacute; se ocultaron durante decenios sin que las autoridades franquistas se enteraran. Una especie de quintacolumismo art&iacute;stico. No es que las obras sean excepcionales en cuanto a calidad y pretensiones, pero representan la conservaci&oacute;n de la historia en tiempos oscuros.
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n se cierra con la acumulaci&oacute;n de objetos, casi detritus, que tambi&eacute;n se guardan en el museo a la espera de un futuro tan improbable como haber sido mostrados en <em>La caja entr&oacute;pica</em>. Entre esos objetos, que incluyen una bomba de aviaci&oacute;n o un martillo neum&aacute;tico, est&aacute; la &uacute;nica obra propia de Torres, un trabajo de hace cuarenta a&ntilde;os, una ciudad construida con cartas de baraja que ha sido falsificada para esta ocasi&oacute;n. Y el ep&iacute;logo, la secuencia de <em>Siete ocasiones</em> (1925) de Buster Keaton, aquella en la que huye de infinitas piedras rodantes.
    </p><p class="article-text">
        <em>La caja entr&oacute;pica</em> es atractiva en si misma: lo que se muestra, sus historias, son invariablemente fuertes. Pero luego existen numerosos hilos que seguir y merecen atenci&oacute;n. Esto no es una obra, es una exposici&oacute;n, pero es que la exposici&oacute;n es la obra. Torres hace arte conceptual, pero eso al p&uacute;blico le viene a dar un poco lo mismo porque las ideas se manifiestan a trav&eacute;s de objetos aunque estos no hayan sido creados por el mismo artista. Lo cual, de nuevo, viene a dar un poco igual.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es un peque&ntilde;o curso sobre comisariado. Plantea, aunque no de forma expl&iacute;cita, que estamos en una era h&iacute;perconservacionista donde se almacena todo. Que nuestra relaci&oacute;n con lo simb&oacute;lico, por lo general bastante pobre en Espa&ntilde;a, tiende a estos desbarres que s&iacute;, ciertamente son simb&oacute;licos. Y que la pulsi&oacute;n iconoclasta proviene siempre del odio. Da para pensar.
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      <dc:creator><![CDATA[J.M. Costa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/entropica-historias-ocultas-almacenes-museo_1_2938036.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jan 2018 19:46:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['La caja entrópica', historias ocultas en los almacenes de un gran museo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Restauración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Elements of vogue': el baile y el cuerpo como arma artística política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/elements-vogue-baile-cuerpo-politica_1_2965225.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f7cadca-0cbf-4aed-a777-0a25a053168a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="C:\fakepath\ELEMENTS OF VOGUE Gerard Gaskin.JPG"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El CA2M de Móstoles dedica una exposición a un caso de estudio de performance radical a través del</p><p class="subtitle">vogue</p><p class="subtitle">: cultura popular que se despliega en torno a desfiles transgénero y espectaculares batallas de baile entre reinas negras y latinas</p></div><p class="article-text">
        El voguing es un baile que da nombre a la exposici&oacute;n <a href="http://ca2m.org/es/en-curso/elements-of-vogue" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Elements of vogue</em></a>, un caso de estudio de performance radical, que permanecer&aacute; hasta el 6 de mayo en el CA2M de M&oacute;stoles. Popularizado a nivel mundial por Madonna en 1990 y al a&ntilde;o siguiente por la pel&iacute;cula <em>Paris is Burning</em> de Jennie Livingston, precedido en 1989 por el documental <em>Voguing: The Message</em> de Bronstein, Low y Walworth, recogido en la exposici&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El voguing es algo que naci&oacute; en el Harlem negro/latino de los 80 en ambientes discotequeros y con gran influencia de las drag queens y del entorno gay en general. En realidad esta influencia gay en el baile hab&iacute;a venido siendo constante y determinante desde el alumbramiento de las nuevas discos americanas y europeas de mediados de los a&ntilde;os 70. Esto se diversific&oacute;, por ejemplo en una escena disco gay-negra bastante subterr&aacute;nea que describen muchos de los grandes productores del house de esos 80 en Chicago.
    </p><p class="article-text">
        Esa escena de baile alternativo fue fundamental para el desarrollo de baile electr&oacute;nico, pero tambi&eacute;n para entender las implicaciones art&iacute;sticas, pol&iacute;ticas, sociales y personales en torno a las nuevas formas de m&uacute;sica y de la situaci&oacute;n. Ya el house hab&iacute;a crecido en torno a lemas comunitarios como <em>My house is yours and your house is mine</em>. Sobre ello hay &nbsp;estudios que van desde los musicol&oacute;gico hasta lo filos&oacute;fico. Y de esto y la cultura negra sobre la que se basa va <em>Elements of vogue</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La exposici&oacute;n ha sido comisariada por Sabel Gavald&oacute;n y el director del CA2M, Manuel Segade seg&uacute;n una idea nacida hace ya ocho a&ntilde;os, que las exposiciones imaginadas no siempre pueden realizarse en el momento. La idea es relativamente sencilla y tiene que ver con el potencial pol&iacute;tico-est&eacute;tico de minor&iacute;as marginadas cuando estas no se manifiestan en entornos encapsulados sino a plena luz del d&iacute;a.&nbsp; &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El camino que traza Voguing, tiene cierta semejanza en su estructura temporal y argumental con el <em>Lipstick Traces</em> &nbsp;de Greil Marcus, libro que part&iacute;a de un an&aacute;lisis del punk para remitirse incluso a los Illuminati &nbsp;del siglo XVIII. Aqu&iacute; no se llega a tanto, apenas a la Harlem <em>renaissance</em> de los a&ntilde;os 20 del pasado siglo. Pero alrededor de cada uno de los ejes principales giran hechos e im&aacute;genes cuya relaci&oacute;n entre s&iacute; o con el tema general, no son tan evidentes pero dejan intuir que s&iacute;, que existen conexiones.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, la exposici&oacute;n se abre con <em>I&rsquo;m a man</em>, &nbsp;un cartel famoso en la lucha por los derechos civiles de los a&ntilde;os 60. &nbsp;Glenn Ligon pint&oacute; una versi&oacute;n del cartel en 1980 pero lo hizo sin mayor atenci&oacute;n a cuestiones t&eacute;cnicas y cuando lo revis&oacute;, doce a&ntilde;os m&aacute;s tarde, encontr&oacute; que estaba muy da&ntilde;ado. En vista de lo cual le pidi&oacute; a un restaurador que hiciera un an&aacute;lisis de los da&ntilde;os y eso es lo que se expone como <em>Condition Report</em>. Este tipo de par&aacute;bola sobre la reivindicaci&oacute;n, su expresi&oacute;n pl&aacute;stica y la degradaci&oacute;n que puede producir el paso del tiempo no es infrecuente en <em>Elements of vogue</em> y por lo general act&uacute;a como detonante para iniciar un tema gen&eacute;rico, en este caso conjurar la muerte como se indica en los textos de pared.
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        Tal vez sea el momento de explicar que no se ha editado un cat&aacute;logo propiamente dicho, sino un libro, <em>Cuerpo pol&iacute;tico negro</em>, una selecci&oacute;n de textos compilada por Mireia Sent&iacute;s. Su relaci&oacute;n intelectual con la exposici&oacute;n es muy estrecha, pero no se atiene en lo absoluto a ella, de forma que no puede servir como gu&iacute;a o recuerdo de la misma.
    </p><p class="article-text">
        Esta es una idea expl&iacute;cita de Manuel Segade quien considera el cat&aacute;logo como parte de la exposici&oacute;n y por lo tanto no puede contenerla. Aunque se entiende, no deja de resultar problem&aacute;tico porque lo ganado en el terreno de la elaboraci&oacute;n intelectual (el libro est&aacute; muy bien) se pierde en algo tan fundamental para un museo como es la documentaci&oacute;n. Esto dicho en una instituci&oacute;n y una direcci&oacute;n entre cuyas l&iacute;neas de trabajo se incluye rehacer exposiciones notables del pasado. Exposiciones cuya documentaci&oacute;n era deficiente o dispersa.
    </p><p class="article-text">
        Continuando, esto de la conjura de la muerte era algo que los negros americanos ven&iacute;an padeciendo desde su rapto en &Aacute;frica y sus descendientes tuvieron que asumir como una presencia &nbsp;de la violencia no castigada hasta hoy mismo. Del <em>I&rsquo;m a man</em> se pasa a los Panteras Negras y sus significaci&oacute;n en la pol&iacute;tica y en una idea del dise&ntilde;o. Al fin y al cabo, uno de sus m&aacute;s destacados miembros, &nbsp;Eldridge Cleaver, invent&oacute; unos pantalones-pene antes de hacerse republicano conservador, una integraci&oacute;n tan negacionista del propio ser que tambi&eacute;n parece una forma de muerte.&nbsp; La sala explica enseguida que esa posibilidad cierta de sufrir la violencia simplemente por ser negro llega hasta ahora mismo con el asesinato de Trayvon Martin en el 2012, cuyo autor fue, una vez m&aacute;s, exonerado.
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                </figure><p class="article-text">
        Y supone un salto hacia aquel contexto ver la gu&iacute;a para viajeros y moteros negros de <em>The Negro Motorist Green Book</em> (1936-1966) de Victor Hugo Green, que indicaba los lugares donde pod&iacute;an repostar, comer o dormir los viajeros de color sin tener problemas.
    </p><p class="article-text">
        Luego regresar al baile, la fiesta provocadora y el SIDA, ese otro tema &nbsp;de muerte que tanto pesaba en la sexualidad de los 80. A estas alturas ya vemos que casi todo lo que se ve son intervenciones de uno u otro car&aacute;cter en el espacio p&uacute;blico y esa es una de las lecciones de la exposici&oacute;n: que esta cultura tiende a relacionarse con las comunidades. Seguramente porque no hab&iacute;a torre de marfil donde los artistas negros, tambi&eacute;n marginados, pudieran refugiarse. La artista Adrian Piper, de las m&aacute;s conocidas junto a Lorna Simpson entre las presentes, lo explica muy bien en una entrevista de su juventud.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; se va pasando por el cuerpo como sujeto pasivo de la injusticia y activo contra ella, por las subjetividades radicales de principios de siglo, la imagen en movimiento, la cultura <em>ballroom</em> o en la necesidad de representaci&oacute;n. Todo ello en dos plantas unidas por un ascensor donde suena una pieza de Terre Thaemlitz (blanco), uno/a artistas que introdujo en la electr&oacute;nica cuestiones de identidad de manera m&aacute;s radical.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Casi ninguno de los artistas presentes es muy conocido en Espa&ntilde;a y tampoco demasiado en la oficialidad art&iacute;stica internacional, por lo cual esta es una ocasi&oacute;n estupenda para conocer unos trabajos (fotograf&iacute;as, v&iacute;deos, m&uacute;sica, textos, dibujos, pinturas, instalaciones) que no es solo que est&eacute;n muy bien, sino que se refieren como indicaba antes a lo com&uacute;n en una colectividad dada. Son su documentaci&oacute;n art&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        Y a&uacute;n no hemos hablado de una pulsi&oacute;n que recorre toda la exposici&oacute;n y que puede resumirse en la idea de performance. Pero no una performance hiper-intelectualizada y astringente, sino una m&aacute;s bien celebratoria y de rebeld&iacute;a. Y a lo largo de la exposici&oacute;n hay programadas varias performances.
    </p><p class="article-text">
        <em>Elements of vogue</em>&nbsp;es una exposici&oacute;n sobre negros, negros gays y su lucha. Pero es tambi&eacute;n la historia norteamericana que no suele contarse. Est&aacute; muy bien porque ver a unos artistas puestos al servicio de sus comunidades, de las que toman y a las que dan otra voz, es algo diferente. Es un arte que no tiene nada de naif ni de panfletario pero resulta de lo m&aacute;s efectivo. Quiz&aacute;s porque a lo largo de toda la exposici&oacute;n no se perciben dicotom&iacute;a entre arte elitista y arte callejero. Todo est&aacute; relacionado porque todo responde a la misma injusticia.
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n, todo hay que decirlo, tiene una carencia grave e imposible de resolver. Hace un a&ntilde;o lleg&oacute; al poder Donald Trump y con &eacute;l una forma radical de entender lo minoritario, lo no adaptado a la norma. <em>Elements of vogue</em> est&aacute; apoyada por la embajada de los EEUU. Los tiempos de una exposici&oacute;n traen consigo estas paradojas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[J.M. Costa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/elements-vogue-baile-cuerpo-politica_1_2965225.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jan 2018 20:28:37 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA['Lección de arte' sobre cómo exponer lo contemporáneo en un museo clásico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/leccion-exponer-contemporaneo-museo-clasico_1_2977770.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e71533a-c3a1-4e0b-a8a5-0f75ac78bc8e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="C:\fakepath\Marcelle_GRND.jpg"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Thyssen Bornemisza en Madrid alberga una inusual muestra en este museo</p></div><p class="article-text">
        El Museo -ahora Nacional- Thyssen Bornemisza no se caracteriza por su contemporaneidad, sino por una pintura cl&aacute;sica que llega hasta el postimpresionismo y poco m&aacute;s all&aacute;. De hecho y seg&uacute;n parece, sus estatutos no contemplan que se realicen exposiciones de arte actual. Sin embargo, existe una cierta tendencia mundial a mostrar arte de ahora mismo en instituciones cl&aacute;sicas con la idea de establecer relaciones entre el pasado y el presente. Tendencia que ha conducido a algunos &eacute;xitos pero tambi&eacute;n a desprop&oacute;sitos como las pinturas a la p&oacute;lvora del chino Cai Guo-Qiang en el vecino Prado.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, el director del Thyssen, Guillermo Solana, antes de serlo ten&iacute;a cierta querencia por lo moderno, de modo que ha buscado una especie de v&iacute;a lateral para introducir el hoy en el museo: vistiendo como evento educativo lo que es una exposici&oacute;n en toda la regla. En el cat&aacute;logo se explica que <em>Lecci&oacute;n de arte</em> (hasta el 28 de enero) est&aacute; realizada por el departamento de Educaci&oacute;n del Thyssen de forma casi colectiva, algo que no hay por qu&eacute; dudar. Pero las casualidades felices tambi&eacute;n se dan en la muse&iacute;stica.
    </p><p class="article-text">
        La muestra se ha organizado siguiendo tres criterios que son otros tantos apartados: <em>Cuestionar</em>, <em>Reformular</em> y <em>Transformar</em>. Las dos primeras se sit&uacute;an en la sala-s&oacute;tano del Thyssen, pero la &uacute;ltima es realmente algo especial. Vayamos por orden.
    </p><p class="article-text">
        La idea de <em>Cuestionar</em> parte de la base de que lo que cuelga en los museos no ha de ser aceptado de forma acr&iacute;tica, dado que todo puede cuestionarse o reubicarse, al menos mentalmente. Desde que se crearon los museos cl&aacute;sicos que hoy conocemos, en aquel siglo XIX repleto de posicionamientos ideol&oacute;gicos, esas instituciones y sus contenidos han ido siendo contemplados de manera muy diferente en el curso del tiempo. Tanto en la presentaci&oacute;n de las obras, que de acumulativa ha pasado a casi cl&iacute;nica, como del entendimiento individual de esas obras, que hoy se entienden incompletas desprovistas de su entorno original, muchas veces ya inexistente e irreproducible.
    </p><p class="article-text">
        En esta secci&oacute;n se encuentran piezas que parecen pensadas para la ocasi&oacute;n, aunque casi todas sean previas. Se abre con <em>Mirar, ver, percibir</em> (2009) de Antoni Muntadas, tres flexos de mesa que iluminan esas palabras recortadas en negro sobre una pared blanca. El espectador es quien decide si est&aacute; mirando, viendo o percibiendo. M&aacute;s claro, agua.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Otra pieza del mismo a&ntilde;o y muy efectiva es <em>Sobre este mismo mundo</em> de Cinthia Marcelle, una larga pizarra a cuyos pies se acumula el polvo de tiza de los tiempos. Tiene algo de artificiosa, pero logra su objetivo. Es probable que el sovi&eacute;tico Pavel Kogan no estuviera necesariamente al tanto de como John Cage hab&iacute;a devuelto el protagonismo al espectador/oyente, pero su corto de diez minutos <em>Verles la cara</em> (1966) es justo eso. Kogan film&oacute; las reacciones de los visitantes del Hermitage del entonces Leningrado ante la Madonna litta (1490-91) de Leonardo. Rostros que son un mundo. Alicia Mar&iacute;n presenta <em>Contempor&aacute;neos</em> (2000), una de sus acumulaciones de libros y Rineke Dijkstra Ruth dibujando a Picasso (2009), una escolar copiando la <em>Mujer llorando</em> (1937).
    </p><p class="article-text">
        <em>Transformar</em> no parece tan directo como <em>Cuestionar</em> porque, &iquest;qu&eacute; ha de transformarse? &iquest;El museo o como se vive el museo? La respuesta viene en forma de cita:
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">"El museo de nuestro tiempo, en un proceso de transformación todavía difícil, de institución elitista a lugar para el debate público, la interacción sensorial y los pensamientos innovadores articulados por medio de otros discursos además del argumentativo, puede transformar la indiferencia pública" Mieke Bal, 2016.<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Es posible, seguramente deseable. Desde luego implica una relaci&oacute;n algo m&aacute;s sofisticada con el arte cl&aacute;sico que la de los futuristas italianos cuando clamaban por la demolici&oacute;n de los museos.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n es que no resulta una idea tan sencilla de expresar. <em>El Aligned</em> (2017) de E-ZETA, son unas gasas colgadas entre las que discurrir y el <em>Deseo tu deseo</em> (2003) de Rivane Neuenschwander son centenares de cintas de mu&ntilde;eca milagreras que cuelgan en la reja de la iglesia de Nosso Senhor do Bonfim en Bah&iacute;a. Ambas est&aacute;n bien y tienen mucho sentido pero, bien mirado, no parecen tener una relaci&oacute;n muy espec&iacute;fica con un museo de pintura cl&aacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Sucede un poco como con la obra de Dora Garc&iacute;a, <em>100 obras de arte invisibles</em> (2001) compuesta por frases como &ldquo;Suprimir recuerdos a voluntad&rdquo;, &ldquo;Averiguar las veces que alguien ha llorado&rdquo; o &ldquo;Nada&rdquo; (la &uacute;ltima). Una obra estupenda que anima a reflexionar sobre lo que llamamos arte, pero que tampoco es demasiado espec&iacute;fica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Esa relaci&oacute;n directa puede encontrarse en <em>Los zapatos de Malraux</em> (2012) de Dennis Adams, donde este recrea una serie de fotograf&iacute;as de s&iacute; mismo realizadas por el aventurero, pol&iacute;tico y hombre de letras franc&eacute;s junto a ilustraciones para su ensayo <em>El museo imaginario</em> (primera edici&oacute;n de 1947, reeditado en Espa&ntilde;a en Septiembre por C&aacute;tedra).
    </p><p class="article-text">
        Lo inmediato del v&iacute;nculo entre lo nuevo y lo ya musealizado, a veces desde hace siglos, aparece en el tercer apartado, <em>Transformar</em>. Lo cual sucede porque las obras de esta secci&oacute;n no est&aacute;n en salas aparte, sino pr&aacute;cticamente en medio de la colecci&oacute;n del Museo. La intervenci&oacute;n es amplia, con otra obra de Antoni Muntadas sobre la percepci&oacute;n o pinturas cl&aacute;sicas esquematizadas por Kota Ozawa, el <em>Diez minutos m&aacute;s mayor</em> (1978) de Herz Frank, v&iacute;deo que se fija en los espectadores como hacia Kogan, pero donde los espectadores, se supone que de una funci&oacute;n de marionetas, son ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
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    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Semejante a la propuesta interna de Educathyssen llamada <em>Ser visto</em>. Tambi&eacute;n, en la sala de surrealistas del museo se encuentra <em>33 preguntas por minuto [Arquitectura relacional 5]</em> (2000-2001) de Rafael Lozano-Hemmer, que viene a ser un generador de preguntas, muchas de ellas absurdas. Est&aacute; tambi&eacute;n <em>Big valise</em> una especie de obra colectiva de estudiantes con referencia directa a la <em>Boite en valise</em> (1914) de Marcel Duchamp.
    </p><p class="article-text">
        Pero los puntos m&aacute;s interesantes de <em>Lecci&oacute;n de arte</em> son las intervenciones de Mateo Mat&eacute;, muy extensa, y la de Olafur Eliasson, una sola pieza. Mateo Mate dispone <em>&Aacute;rea restringida ( Am&eacute;rica )</em> (2011), un mapa de Am&eacute;rica delineado por separadores como una forma de mostrar la realidad de las fronteras en una sala dedicada a retratos franceses e ingleses del siglo XVIII. Tambi&eacute;n tiene unos muebles camuflados, pero lo m&aacute;s fuerte es la confrontaci&oacute;n de sus <em>Pinturas Uniformadas</em> con los cuadros de la sala dedicada a pintura norte-americana del siglo XIX. Las pinturas uniformadas utilizan colores de camuflaje de diferentes ej&eacute;rcitos del mundo en lo que parecen cuadros tan buc&oacute;licos como los habituales de la sala. Solo que estos cuadros ocultan a su vez figuras uniformadas que apenas se distinguen. Cuando se expusieron por primera vez, hacia el 2007 ya eran muy interesantes pero aqu&iacute;, enfrentadas a originales de apariencia casi inane, despliegan todo su sentido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Y vamos finalizando con Olafur Eliasson, aunque a&uacute;n queden otros trabajos por mencionar. <em>Solo nos encontramos cuando nos movemos</em> (2004) es una m&aacute;quina lum&iacute;nica cuyo efecto consiste en quebrar la continuidad de las l&iacute;neas y los colores. Y como en el caso de Mat&eacute;, esto, que normalmente ya funciona muy bien, adquiere nuevo sentido al enfrentarse a obras geometrizantes de principios del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        <em>Lecci&oacute;n de arte</em> es una exposici&oacute;n interesante tanto por el lugar donde se realiza como por su concepci&oacute;n. En los museos trabajan muchas personas en principio no relacionadas con el departamento de Exposiciones, pero cuyo conocimiento del arte, cl&aacute;sico y contempor&aacute;neo no es menor. Es m&aacute;s, esos departamentos que siempre parecen auxiliares son lugares donde pueden desarrollarse ideas expositivas que, por salirse de los cauces habituales, aportan puntos de vista diferentes y por regla general teniendo m&aacute;s en cuenta al p&uacute;blico potencial. Deber&iacute;an menudear m&aacute;s.
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      <dc:creator><![CDATA[J.M. Costa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/leccion-exponer-contemporaneo-museo-clasico_1_2977770.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Dec 2017 18:45:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Lección de arte' sobre cómo exponer lo contemporáneo en un museo clásico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Museo Thyssen-Bornemisza,Arte contemporáneo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[150 años de arqueología en España, un largo trayecto desde la ignorancia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/arqueologia-espana-largo-trayecto-ignorancia_1_2986965.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b27e53b4-ec39-4d72-9fea-80b1bb629be7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Cuenco azul en forma de pez. 14-68 d. C. Vidrio Hallado en 2003, avenida Vía de la Plata (Mérida) Museo Nacional de Arte Romano, Mérida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El poder del pasado</p><p class="subtitle">podrá verse hasta el 1 de abril del 2018 en el Museo Arqueológico Nacional</p><p class="subtitle">La exposición coincide con el siglo y medio que la institución celebra a partir de enero del año que viene</p></div><p class="article-text">
        El a&ntilde;o del arte contempor&aacute;neo madrile&ntilde;o ha girado un poco en torno a la arqueolog&iacute;a, desde <a href="http://www.eldiario.es/cultura/arte/Mateo-Mate-ironia-buen-orden_0_647785597.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Canon de Mateo Mate</a> a la arqueolog&iacute;a del presente-futuro de&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/cultura/arte/Daniel-Canogar-intencion-arqueologia-digital_0_713928835.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Daniel Canogar en Alcal&aacute; 31</a> o de Marian Garrido en sendas instalaciones <a href="http://www.eldiario.es/cultura/arte/Psiquiatria-exposicion_0_630637351.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en La Casa Encendida y la Sala de arte Joven</a>. Ser&aacute; casualidad, pero este a&ntilde;o se han cumplido 150 a&ntilde;os de la instituci&oacute;n y l&oacute;gicamente se celebra.
    </p><p class="article-text">
        Aunque, como vivimos en tiempos algo raros,&nbsp;<a href="http://www.man.es/man/ca/exposicion/exposiciones-temporales/poder-del-pasado.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El poder del pasado</em></a> (hasta el 1 de abril de 2018) no est&aacute; dedicada al museo ni est&aacute; organizada por el mismo. La carga fundamental ha sido asumida por otra instituci&oacute;n, Acci&oacute;n Cultural Espa&ntilde;ola, organismo oficial con mucha menos prosapia, nacido apenas hace siete a&ntilde;os. La extra&ntilde;eza aumenta si se tiene en cuenta que el Nacional podr&iacute;a haber realizado esta muestra recurriendo a sus propios fondos, pero lo que se contempla son mayoritariamente objetos de los Arqueol&oacute;gicos auton&oacute;micos, provinciales o municipales.
    </p><p class="article-text">
        El Arqueol&oacute;gico Nacional sufri&oacute; una remodelaci&oacute;n muy a fondo hace unos pocos a&ntilde;os y esta exposici&oacute;n se aprovecha de ello. En t&eacute;rminos generales puede decirse que <em>El poder del pasado</em> adopta una estrategia pedag&oacute;gica. Es lo normal, dado que la historia de la arqueolog&iacute;a en Espa&ntilde;a, uno de los pa&iacute;ses con mayor y m&aacute;s variado patrimonio en todo el mundo, no ha figurado entre nuestros grandes puntos de inter&eacute;s.
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        Bien es cierto que el expolio de Espa&ntilde;a en Am&eacute;rica fue de oro y plata fundidos, m&aacute;s que de piezas art&iacute;sticas, mientras los m&aacute;s tard&iacute;os colonialismos de Francia o el Reino Unido llegaban ya con cierto aroma ilustrado y los objetos se valoraban por su car&aacute;cter hist&oacute;rico-art&iacute;stico. De ah&iacute; que los dos ejes m&aacute;s populares en la arqueolog&iacute;a tradicional, Grecia y el Medio Oriente (incluyendo a Egipto) est&eacute;n representados muy malamente en las colecciones de nuestro pa&iacute;s. Hay objetos griegos de sus colonias espa&ntilde;olas, pero nada que ver con una <em>Victoria de Samotrac&iacute;a</em>,&nbsp;una <em>Venus de Milo</em> (Louvre), una <em>Leona herida</em> o los <em>M&aacute;rmoles del Parten&oacute;n</em> (British Museum).
    </p><p class="article-text">
        Aclarado esto, explicar que la exposici&oacute;n est&aacute; muy bien. En sus diferentes apartados se va narrando, mediante piezas, textos y dioramas, la evoluci&oacute;n de la arqueolog&iacute;a en Espa&ntilde;a y al mismo tiempo los diferentes apartados en que se han ido distribuyendo los hallazgos de este siglo y medio.
    </p><h3 class="article-text">Todo empieza en Altamira</h3><p class="article-text">
        En gran medida la arqueolog&iacute;a espa&ntilde;ola naci&oacute; con Altamira, descubierta en 1868, apenas un a&ntilde;o despu&eacute;s de la fundaci&oacute;n del Arqueol&oacute;gico. La Espa&ntilde;a fernandina e isabelina fue una cat&aacute;strofe tambi&eacute;n en este aspecto y el pa&iacute;s, incre&iacute;blemente rico en restos arqueol&oacute;gicos, ten&iacute;a dejado ese y otros patrimonios de la mano de dios. Altamira, cuyas pinturas no se encontraron hasta casi diez a&ntilde;os despu&eacute;s del descubrimiento de la cueva, supuso una especie de despertar. En aquellos momentos a&uacute;n no se conoc&iacute;an pinturas rupestres tan elaboradas (Lascaux en Francia no ser&iacute;a descubierta hasta 1940) y Altamira tuvo una gran significaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n en s&iacute; comienza con los antecedentes de la arqueolog&iacute;a refiri&eacute;ndose al fen&oacute;meno del anticuarismo. Derivado de los gabinetes de curiosidades del Barroco que en Espa&ntilde;a no tuvieron gran extensi&oacute;n, fue impulsado por los primeros Borbones, sin duda impactados por las excavaciones de Pompeya y Herculano, realizadas cuando Carlos III era rey de N&aacute;poles. El comienzo de la primera arqueolog&iacute;a cient&iacute;fica llegar&iacute;a a mediados de siglo XIX y en Espa&ntilde;a se data en 1862, cuando se descubri&oacute; un hacha de s&iacute;lex en Madrid. Es destacable el papel de los m&eacute;dicos en el estudio de restos humanos. A&uacute;n no hab&iacute;a tantos arque&oacute;logos especialistas y otros profesionales liberales dedicaban parte de su tiempo a an&aacute;lisis bot&aacute;nicos, geol&oacute;gicos, qu&iacute;micos y dem&aacute;s.
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        La exposici&oacute;n, que es amplia, sigue con la <em>Consolidaci&oacute;n de la arqueolog&iacute;a moderna (1912-1960)</em>, un periodo de medio siglo que incluye apartados reveladores como <em>Un proceso nunca culminado</em>. La pen&uacute;ltima secci&oacute;n ocupa el &uacute;ltimo medio siglo que llega hasta nuestros d&iacute;as, dejando una &uacute;ltima, m&aacute;s breve, sobre el futuro. Ah&iacute; entrar&iacute;an los artistas contempor&aacute;neos mencionados al principio. Estas divisiones de medio siglo parecen l&oacute;gicas solo hasta cierto punto y de hecho, cada una de ellas est&aacute; subdividida en m&uacute;ltiples subsecciones. A la visita no le hace ning&uacute;n mal, porque el paso de un espacio a otro est&aacute; bien expuesto.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, lo exhibido es una parte infinitesimal de los fondos arqueol&oacute;gicos espa&ntilde;oles y los ejemplos est&aacute;n muy bien, pr&aacute;cticamente sin excepci&oacute;n. Como dec&iacute;amos, no est&aacute;n las piezas se&ntilde;eras y m&aacute;s famosas del mismo Nacional como el <em>Tesoro del Carambolo</em>, la <em>Dama de Elche</em>, los mosaicos romanos, la <em>Corona de Recesvinto</em> o el <em>B&aacute;culo del Papa Luna</em>, entre otros muchos. Pero estas piezas pueden contemplarse en la exposici&oacute;n permanente y esas relativas ausencias pueden entenderse positivamente en lo que respecta a la coherencia general. No hay superpiezas, pero todas son excelentes y demandan atenci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Faltan piezas por algo</h3><p class="article-text">
        Esto puede analizarse desde un punto de vista no tan inocente. El comisario de la exposici&oacute;n ha sido Gonzalo Ruiz Zapatero (Soria, 1954) uno de los grandes nombres de la arqueolog&iacute;a espa&ntilde;ola, especializado en la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica. Lo notable es que Ruiz Zapatero es un catedr&aacute;tico de la Complutense, no un conservador del Arqueol&oacute;gico. Aunque nunca se reconocer&aacute;, la decisi&oacute;n es pol&iacute;tica. Un comisariado externo, con el apoyo de Acci&oacute;n Cultural, puede hacer lo que un conservador del Nacional no podr&iacute;a hacer sin que cantara mucho: pasar del museo y dirigirse a las muchas instituciones locales que poco a poco pero sin respiro han ido adecentando el panorama expositivo de la arqueolog&iacute;a espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        En un pa&iacute;s donde las reclamaciones cruzadas sobre devoluciones de patrimonio siguen a la orden del d&iacute;a, es probable que esta estrategia sea un detalle de reconocimiento que esas instituciones, a veces reclamantes, agradecer&aacute;. Al visitante le recuerda que una arqueolog&iacute;a muy fascinante se extiende por todo el pa&iacute;s. Solo hay algo preocupante: que no haya el menor signo de arqueolog&iacute;a industrial o protoindustrial. Encontrar un telar a vapor de principios del XIX puede valer tanto como una excavaci&oacute;n en la tierra. A&uacute;n no hemos dado ese paso.
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      <dc:creator><![CDATA[J.M. Costa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/arqueologia-espana-largo-trayecto-ignorancia_1_2986965.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Dec 2017 19:42:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[150 años de arqueología en España, un largo trayecto desde la ignorancia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arqueología,Museo Arqueológico Nacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Circuitos 2017', un arte menos preocupado por mirarse el ombligo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/circuitos-arte-ensimismado_1_3000866.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72b18668-bb34-4441-8125-14c7a7e15960_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="&#039;Sin título&#039;, obra de Antonio Menchén "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La muestra anual de</p><p class="subtitle">Circuitos</p><p class="subtitle">, acogida por la Sala de Arte Joven de Madrid, está dedicada a diez artistas emergentes</p></div><p class="article-text">
        <em>Circuitos</em> es una convocatoria anual de la Comunidad de Madrid dedicada a los artistas j&oacute;venes o emergentes o, lo que viene a ser m&aacute;s preciso, artistas menores de 35 a&ntilde;os. Orillando la pol&eacute;mica sobre lo que es joven o emergente, s&iacute; cabe decir que a esa edad un artista o en realidad casi cualquier profesional deber&iacute;a estar ya en pleno dominio de sus facultades, por mucho que los temas y las formas concretas puedan seguir evolucionando.
    </p><p class="article-text">
        Desde un punto de vista t&eacute;cnico, vaya por delante que los diez seleccionados son muy competentes. Esto significa, no tanto que las obras est&eacute;n bien acabadas, sino que los recursos formales empleados responden a la idea de la que parten o tratan de plasmar. Por ese lado no hay problema. Las ideas tampoco son menos elaboradas que las de muchos artistas m&aacute;s establecidos, si esa expresi&oacute;n puede utilizarse para una profesi&oacute;n en la cual el 85% de sus practicantes no puede vivir de ella.
    </p><p class="article-text">
        Sentada la base de que no hay por qu&eacute; utilizar criterios condescendientes sobre la juventud, es cosa de ver qu&eacute; ofrece <em>Circuitos</em> <em>2017</em>. La exposici&oacute;n, que estar&aacute; en la Sala de Arte Joven de la Avenida de Am&eacute;rica en Madrid hasta el 14 de enero y luego viajar&aacute; a LABoral de Gij&oacute;n. Su comisario es&nbsp;Carlos Delgado Mayordomo, cuyo papel, como el de sus antecesores, es un poco ingrato.
    </p><p class="article-text">
        Se supone que el comisario de una exposici&oacute;n colectiva comienza por plantear una idea rectora y en funci&oacute;n de ella elige a los artistas. Sin embargo, en este caso los artistas vienen dados, porque la convocatoria se decide por un jurado. Tejer una exposici&oacute;n coherente con unos mimbres que nos has elegido no es f&aacute;cil, y cada&nbsp;responsable ha ido eligiendo una estrategia para darles sentido a las sucesivas muestras. En esta ocasi&oacute;n se ha buscado el emparejamiento bajo lemas como <em>Coser y hablar</em>, <em>Volver a mirar</em>, <em>Tiempos y espacios posibles</em>, <em>Trayectos disidentes</em> y <em>Ornamento y delito</em>.
    </p><p class="article-text">
        Sucede que el emparejamiento, aunque bien tirado, se basa a veces en alg&uacute;n criterio m&aacute;s bien secundario y que, en cualquier caso, no resulta evidente por una raz&oacute;n: las piezas de las parejas no se presentan contiguas, de modo que su relaci&oacute;n no resulta nada aparente. En el cat&aacute;logo, gratuito, se explica todo esto y, sobre todo, las intenciones de cada artista. El montaje, teniendo en cuenta que la Sala de Arte Joven no es muy grande, est&aacute; bien resuelto.
    </p><h3 class="article-text">Desde Bu&ntilde;uel hasta el calentamiento global&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Coco Moya (Gij&oacute;n, 1982) trata un tema com&uacute;n a muchas artistas de su generaci&oacute;n: la recuperaci&oacute;n de la nunca escrita historia de las mujeres en las historias del arte. Lo raro es que no hubiera sucedido antes, pero seguramente algo ha tenido que ver la uni&oacute;n de lo demogr&aacute;fico (hay muchas m&aacute;s mujeres que hombres en bellas artes desde hace al menos treinta a&ntilde;os) con lo ideol&oacute;gico en general y dentro de la cultura en particular.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Moya se sirve de una ficticia Sociedad Secreta de la Ciudad de las Damas que trata sobre la genealog&iacute;a de esas mujeres borradas. Esto toma forma de varios grabados sobre placas de m&aacute;rmol y un libro secreto que solo puede leerse bajo la luz de un esc&aacute;ner. El visitante puede recoger luego la copia impresa.
    </p><p class="article-text">
        Javier Vel&aacute;zquez Cabrero (Madrid, 1990) se centra en una pel&iacute;cula mexicana de Bu&ntilde;uel,&nbsp;<em>Los Olvidados</em> de 1950, por la que gan&oacute; el premio al mejor director en Cannes. La obra es un tragedi&oacute;n bu&ntilde;uelesco donde muchas escenas solo pueden aguantarse a trav&eacute;s de la risa, y precisamente ese es el t&iacute;tulo de la obra: <em>C&oacute;mo re&iacute;r de Los Olvidados</em>.
    </p><p class="article-text">
        Las intervenciones del propio Vel&aacute;zquez Cabrero acent&uacute;an esa paradoja que s&iacute;, que acaba&nbsp;actuando como disolvente. El problema es que las secuencias que se muestran son tan excesivas que entra&ntilde;an ya un distanciamiento en el que cualquier intervenci&oacute;n adicional parece anecd&oacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Antonio Mench&eacute;n (Toledo, 1983) presenta en <em>Sin t&iacute;tulo</em> (modelos para una escena) una serie de pel&iacute;culas en celuloide que tienen que ver con la idea del Dr. Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n en <em>El Greco y Toledo,</em> reeditado en el 2014 tras m&aacute;s de medio siglo, donde posiblemente El Greco utiliz&oacute; a enfermos mentales como modelos. Nada raro, Vel&aacute;zquez ya lo hab&iacute;a hecho de forma expl&iacute;cita. El trabajo de Mench&eacute;n est&aacute; bien por no resultar un&iacute;voco y tiene que ver con un mundo de percepciones diferentes.
    </p><p class="article-text">
        Marian Garrido (Avil&eacute;s, 1984) estuvo este mismo a&ntilde;o en la Casa Encendida y, aunque aqu&iacute; el trabajo siga teniendo que ver con un modo complejo de retrofuturismo, su formalizaci&oacute;n en <em>Electric Slime</em> es muy diferente y tiene que ver con una arqueolog&iacute;a del presente-futuro, tema sobre el que tambi&eacute;n trabaja Daniel Canogar en su exposici&oacute;n de Alcal&aacute; 31.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Lo de Garrido no es tan preciosista: hay m&uacute;sica medieval y una tela pintada con los entrelazados t&iacute;picos de la cultura normanda, pero lo fundamental son bloques de metacrilato en los cuales se han embutido, a medias, todo tipo de cacharrer&iacute;a inform&aacute;tica como placas, conectores, chips y dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Julia Varela ha realizado treinta y cuatro cinturones de cuero ajustados alrededor de sesenta y cuatro espejos que reposan en el suelo. Formalmente muy interesante y algo parad&oacute;jico: donde nuestra vista deber&iacute;a atravesar el bucle de cada cintur&oacute;n, se encuentra un reflejo. Es raro que un m&eacute;todo tan sencillo consiga generar inquietud e inseguridad.
    </p><p class="article-text">
        Rafa Mun&aacute;rriz (Tudela, 1990) se detiene en la especie de psicogeograf&iacute;a plasmada en Walter Benjamin o el menos conocido Kurt Tucholsky. La propuesta es sencilla a m&aacute;s no poder, pavimentos alternativos y desorientadores.
    </p><h3 class="article-text">Un arte preocupado por cuestiones de inter&eacute;s general</h3><p class="article-text">
        El terreno de Miguel Sbastida (Madrid, 1989) no es el urbano, sino el campo que llamamos naturaleza. Viene a ser una reflexi&oacute;n sobre el calentamiento global, sobre la ausencia de hielo donde lo hab&iacute;a (el glaciar Mendenhall en Alaska) del cual toma un trozo y lo acarrea hasta el lago, casi laguna, que ahora existe donde solo hab&iacute;a hielo.
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        Tanto V&iacute;ctor Santamarina (Madrid, 1990) como Jos&eacute; Jurado (C&oacute;rdoba, 1984) tratan sobre la tan cl&aacute;sica como a&ntilde;osa, y nunca totalmente superada, expresi&oacute;n del arquitecto Adolf Loos en el t&iacute;tulo de su art&iacute;culo de 1908 <em>Ornamento y delito</em>. Y lo que hace es lo que se hac&iacute;a: realizar m&oacute;dulos decorativos que pueden aplicarse sobre cualquier pared.
    </p><p class="article-text">
        Lo de Jurado tiene que ver m&aacute;s con las llamadas artes decorativas, aqu&iacute; en forma de un hierro taurino encontrado en la casa de un implicado en la G&uuml;rtel con el que ha realizado una verja-celos&iacute;a. La discusi&oacute;n permanece activa desde hace d&eacute;cadas, con libros como <em>The necessity of art&iacute;fice</em> (Joseph Rykwert, 1982) y est&aacute; lejos de cerrarse.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima propuesta es la de Banquete: un maniqu&iacute; ataviado de novia, unas flores y un contrato. Todo ello, en un espacio cerrado al resto de las salas por cortinas blancas pero muy visibles desde la calle.
    </p><p class="article-text">
        La historia tiene muchos planos, e incluye los matrimonios de conveniencia, los contratos laborales y cuestiones de g&eacute;nero, marcadas por lo <em>queer</em> como estrategia revolucionaria. Esto no es evidente, pero s&iacute; resulta muy inmediato relacionar el car&aacute;cter contractual del matrimonio con el laboral. Es una gran pieza y llama la atenci&oacute;n desde fuera. Es decir, desde la estaci&oacute;n de autobuses.
    </p><p class="article-text">
        Estos artistas, que en su mayor parte ya hab&iacute;an participado en otras colectivas, son una muestra de actitudes menos autorreferenciales en el arte, ocup&aacute;ndose de cuestiones de inter&eacute;s general y no solo del propio ombligo. No recorren a&uacute;n todo el camino hacia un arte capaz de apelar a la sana curiosidad de las personas sin necesidad de que estas sean especialistas. Pero es que ese camino apenas empieza a recorrerse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[J.M. Costa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/circuitos-arte-ensimismado_1_3000866.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Dec 2017 18:47:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Circuitos 2017', un arte menos preocupado por mirarse el ombligo]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[De los frisos del Partenón, a la Dama de Elche: ¿dónde tiene que estar el arte?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/frisos-partenon-dama-elche-arte_1_3013169.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b1c3372-be96-431e-a814-02112135e804_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Piden para la Dama de Elche la misma doctrina que con los bienes de Sijena"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El caso de los bienes de Sijena ha reabierto el debate sobre si hay que devolver el patrimonio artístico a su lugar de origen</p><p class="subtitle">Casos nacionales e internacionales reflejan lo complejo de la cuestión</p></div><p class="article-text">
        Aparte de revelar el profundo amor de algunos catalanes y algunos aragoneses por las antig&uuml;edades de arte sacro, <a href="http://www.eldiario.es/temas/bienes_de_sijena/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el affaire Sijena </a>plantea otras cuestiones sobre el patrimonio art&iacute;stico que rebasan de lejos la actual situaci&oacute;n que, al fin y al cabo, tiene ya un largo recorrido judicial. Sobre el car&aacute;cter simb&oacute;lico de algunos objetos dan cuenta la humillaci&oacute;n que supon&iacute;a para Roma que los estandartes de su legiones cayeran en manos enemigas y en cuanto a las artes, cabr&iacute;a remontarse a los expolios de ciudades como Constantinopla a manos de venecianos y cruzados. Parece que lo m&aacute;s justo y sensato ser&iacute;a devolver esos objetos all&iacute; donde fueron creados o en su primer entorno. Pero, &iquest;es todo as&iacute; de simple?
    </p><p class="article-text">
        Tomemos cuatro ejemplos de entre centenares. Dos internacionales, los M&aacute;rmoles del Parten&oacute;n o la Puerta de Ishtar de Babilonia y dos espa&ntilde;oles, la Dama de Elche y  el Tesoro Quimbaya. En principio esos objetos deber&iacute;an ser retornados, tal y como reclaman desde hace mucho tiempo pa&iacute;ses, ciudades o grupos de opini&oacute;n. Pero es que los casos son tan diferentes entre s&iacute; que resulta casi imposible establecer un criterio un&iacute;voco.
    </p><h3 class="article-text">El Parten&oacute;n, en el British Museum</h3><p class="article-text">
        Los M&aacute;rmoles del Parten&oacute;n, que actualmente se encuentran en el British Museum de Londres, posiblemente sea el caso m&aacute;s famoso. En el Reino Unido los m&aacute;rmoles reciben el nombre de quien los trajo, el 7&ordm; conde de Elgin (nacido Thomas Bruce). En 1801 Elgin obtuvo de Estambul, que entonces controlaba la pen&iacute;nsula balc&aacute;nica, un permiso permiti&eacute;ndole llevarse la casi totalidad de los frisos del Parten&oacute;n (entonces abandonado), as&iacute; como piezas de los Propileos y el Erectei&oacute;n. La pol&eacute;mica no se hizo esperar y ya antes de que Grecia recobrara su independencia en 1836, voces como la de Lord Byron acusaron a Elgin de expolio y pillaje. El asunto alcanz&oacute; tales grados que Elgin se vio casi obligado a vender los m&aacute;rmoles al gobierno brit&aacute;nico.
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        Por supuesto, una de las primeras cosas que hizo el nuevo estado griego es reclamar esos y otros tesoros hist&oacute;ricos. Sin ning&uacute;n resultado. El &uacute;ltimo intento de mediaci&oacute;n fue de la misma UNESCO hace pocos a&ntilde;os, pero tampoco fructific&oacute; ante la negativa del British Museum a aceptar tal mediaci&oacute;n, aduciendo que la UNESCO solo debe relacionarse con los gobiernos. &iexcl;Ser&aacute; por excusas! En casi dos siglos las ha habido de todos los tipos. Una muy frecuente es que Grecia no sabr&iacute;a conservar su propio legado. Pero claro, resulta que los m&aacute;rmoles se limpiaron en 1937-38 en el altanero British utilizando cinceles y cepillos de p&uacute;as met&aacute;licas, dej&aacute;ndolos muy blancos pero destruyendo en el proceso buena parte del detalle de las esculturas.
    </p><h3 class="article-text">La Puerta de Ishtar en Berl&iacute;n</h3><p class="article-text">
        Otro caso peculiar es el de la Puerta de Ishtar de Babilonia que se conserva en el museo de P&eacute;rgamo en Berl&iacute;n. En realidad, la puerta como la vemos no exist&iacute;a. Lo que encontraron arque&oacute;logos alemanes a finales del siglo XIX, fueron restos bastante impresionantes de dicha puerta, pero sin su revestimiento cer&aacute;mico. Este se encontraba diseminado en literalmente miles de piezas. Las primeras 10.000 fueron embarcadas para Berl&iacute;n a principios del siglo XX, a&uacute;n bajo domino otomano. En 1926 ya se hab&iacute;a fundado Irak como hoy lo conocemos y Berl&iacute;n consigui&oacute; convencer a los iraqu&iacute;s de que lo mejor para mostrar el monumento completo era que todo se centralizara en Berl&iacute;n, recibiendo de Bagdad otras 400 cajas de restos que contendr&iacute;an otras 15.000 piezas.
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        Lo que actualmente se ve en Berl&iacute;n es el producto de un alucinante puzle. En este caso el pa&iacute;s de origen, Irak, no ha hecho apenas valer sus derechos y Sadam Hussein realiz&oacute; otra Puerta algo m&aacute;s peque&ntilde;a en 1987 y que fue casi destruida en las guerras del pa&iacute;s. Solo en el 2002 Irak pidi&oacute; t&iacute;midamente su restituci&oacute;n, pero tampoco estaba el horno para bollos, como aquel que dice.
    </p><h3 class="article-text">La Dama de Elche, en Madrid</h3><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a el caso m&aacute;s notable en cuanto a restituciones es el de la Dama de Elche. Como es sabido, la Dama fue descubierta en 1897 por Manolico, un chaval de 14 a&ntilde;os que estaba ayudando en un desmonte de la loma de la Alcudia. A la hora de comer en ese 4 de Agosto, Manolico se puso a cavar por su cuenta y al dar un golpe de azada encontr&oacute; lo que parec&iacute;a una piedra y que desenterrada resulto ser la Dama de Elche, bautizada all&iacute; mismo como Reina Mora. Esto es un poco legendario, pero da lo mismo. El caso es que la escultura, descrita como ibera con influencia griega, ha sido datada entre los siglos V y IV a.C. Tras muchos avatares y ser vendida al Louvre, donde permaneci&oacute; 40 a&ntilde;os, la Dama fue recuperada y trasladada a Madrid en 1941, primero al Prado y luego al Arqueol&oacute;gico.  
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        No hace falta decir que pr&aacute;cticamente desde su regreso a Espa&ntilde;a la ciudad de Elche pidi&oacute; su repatriaci&oacute;n, con la &uacute;nica respuesta de que el Arqueol&oacute;gico Nacional cediera durante unos meses la Dama con motivo de la inauguraci&oacute;n en 2006 de nuevo Museo Arqueol&oacute;gico y de la Historia de Elche. Actualmente all&iacute; hay una copia <a href="http://www.eldiario.es/politica/Piden-Dama-Elche-doctrina-Sijena_0_713928983.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y ya hay quien pide que se aplique la misma doctrina que a los bienes de Sijena</a>. &iquest;D&oacute;nde deber&iacute;a estar el original?
    </p><h3 class="article-text">El Tesoro de los Quimbayas, en Espa&ntilde;a</h3><p class="article-text">
        Un &uacute;ltimo ejemplo puede ser el Tesoro de los Quimbayas. Estamos en a finales del XIX, cuando la independencia de Colombia ten&iacute;a ya m&aacute;s de medio siglo pero las fronteras entre los nuevos pa&iacute;ses no estaban todav&iacute;a consolidadas. En 1892 el presidente Holgu&iacute;n agradeci&oacute; la intervenci&oacute;n t&eacute;cnico-pol&iacute;tica del gobierno espa&ntilde;ol en un conflicto fronterizo con Venezuela regalando a la Reina Regente Mar&iacute;a Cristina 122 piezas de oro de las m&aacute;s de 400 del llamado tesoro de los Quimbayas, datadas entre los siglo V y VI de nuestra era. El tesoro ya se hallaba en Espa&ntilde;a con motivo de su exposici&oacute;n en los fastos del IV Centenario del Descubrimiento. Desde entonces siempre ha habido una cierta inquietud por ese regalo y hace diez a&ntilde;os se interpusieron varias demandas en Colombia para exigir que fuera repatriado.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente el Constitucional colombiano sentenci&oacute; el pasado mes de octubre que el regalo era anticonstitucional porque implicaba el patrimonio cultural del pa&iacute;s y emplazaba al gobierno, cuya ministra de exteriores es Mar&iacute;a &Aacute;ngela Holgu&iacute;n, emparentada con el presidente del obsequio a <a href="http://www.eldiario.es/cultura/Gobierno-Espana-reclamacion-Tesoro-Quimbaya_0_699231065.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que pidiera su restituci&oacute;n a las autoridades espa&ntilde;olas</a>. El gobierno espa&ntilde;ol no se da por enterado dado que este oro, precisamente, fue de los pocos que no fueron fruto de la rapi&ntilde;a colonial. Algo as&iacute; como &ldquo;lo que se da no se quita&rdquo;.
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        Estos cuatro ejemplos est&aacute;n elegidos entre los contenciosos m&aacute;s notables sobre este tipo de objetos. Los hay a cientos porque las guerras, los colonialismos, los usos diplom&aacute;ticos (el tesoro de los Quimbayas dista de ser el &uacute;nico ejemplo) o el comercio ilegal (lo m&aacute;s frecuente de lejos), han trasladado muchas obras lejos de los lugares para el que fueran ideadas. La mayor parte de ellas tampoco podr&iacute;an reponerse a esos lugares de origen, como es el caso de los M&aacute;rmoles del Parten&oacute;n, que ir&iacute;an a un museo ateniense. Tambi&eacute;n resulta que excusas eternas como la inestabilidad en Medio Oriente se hacen dolorosamente reales con la destrucci&oacute;n muy reciente de lo que puede considerarse tambi&eacute;n patrimonio de la humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Hay casos palmarios de expolio consciente que se han ido solucionando con los a&ntilde;os, sobre todo cuando no son tan lejanas en el tiempo, como las ventas de bienes jud&iacute;os y arte degenerado por la Alemania nazi, pero la inmensa mayor&iacute;a siguen donde cayeron hace a veces m&aacute;s de un siglo de forma muy cuestionable. Cada caso, como se ve, tiene matices que lo diferencian de los dem&aacute;s. La pura justicia dice que el British se llev&oacute; demasiadas momias de Egipto, pero es igualmente cierto que en el museo del El Cairo tiene much&iacute;simas m&aacute;s. Y as&iacute;, entre razones y contra-razones es posible discutir, ya no horas o d&iacute;as, sino a&ntilde;os e incluso siglos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[J.M. Costa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/frisos-partenon-dama-elche-arte_1_3013169.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Dec 2017 20:20:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De los frisos del Partenón, a la Dama de Elche: ¿dónde tiene que estar el arte?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Patrimonio Cultural,Dama de Elche]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La muestra más confusa de Giorgio de Chirico se expone en Caixaforum]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/muestra-confusa-giorgio-chirico-caixaforum_1_3016666.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ad6f7a36-aa94-4f9a-b66c-425c76181d15_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Sole sul cavalletto (1972)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sueño o realidad, el mundo de Giorgio de Chirico</p><p class="subtitle">permanecerá en Caixaforum de Madrid hasta el próximo 18 de febrero tras haber pasado por Barcelona</p><p class="subtitle">El italiano es más reconocido como exponente de la pintura metafísica, aunque esa etapa duró relativamente poco y el resto no tuvo mayor éxito de crítica</p></div><p class="article-text">
        &iquest;No es culposamente confusa una exposici&oacute;n en la cual faltan los <em>originales</em> que un pintor realiz&oacute; en los a&ntilde;os &nbsp;10 y 20 del s. XX y en vez de ellos se exponen auto-falsos de aquella &eacute;poca realizados por el mismo pintor en los a&ntilde;os 60 y 70?
    </p><p class="article-text">
        Si el pintor viviera, podr&iacute;a parecer una provocaci&oacute;n tardo-dada&iacute;sta, pero como Giorgio de Chirico muri&oacute; en 1978, no cabe esa disculpa. <em>Sue&ntilde;o o realidad, el mundo de Giorgio de Chirico</em> permanecer&aacute; en Caixaforum de Madrid hasta el pr&oacute;ximo 18 de febrero tras haber pasado por Barcelona y tiene que ver con un legado que ha de movilizarse, con la falta de rigor en ciertos eventos culturales (o sus t&iacute;tulos) y, no en &uacute;ltimo lugar, con la personalidad del artista.
    </p><p class="article-text">
        Giorgio de Chirico naci&oacute; en 1888 en la ciudad griega de Volos, hijo de padres de origen italiano pertenecientes a la nobleza menor. Su hermano Andrea, nacido tres a&ntilde;os m&aacute;s tarde fue tambi&eacute;n un escritor, m&uacute;sico y pintor que adopt&oacute; el nombre art&iacute;stico de Alberto Savinio. Giorgio permaneci&oacute; en Grecia hasta los diez y siete a&ntilde;os y su lengua natal fue el griego, aunque luego aprender&iacute;a italiano, franc&eacute;s y alem&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En 1900 ingres&oacute; en el Polit&eacute;cnico de Atenas para estudiar pintura, pero en 1906 dej&oacute; Grecia para viajar con su madre y su hermano, primero a Mil&aacute;n y luego a M&uacute;nich, donde sigui&oacute; estudiando. Ya de nuevo en Florencia realiz&oacute; su primera pintura metaf&iacute;sica en 1910,&nbsp;<em>l'Enigma di un pomeriggio d&rsquo;autunno</em>. &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Entre 1911 y 1915 vivi&oacute; en Par&iacute;s con su hermano coincidiendo con las celebridades art&iacute;sticas de la &eacute;poca, desde Picasso hasta el poeta y cr&iacute;tico Apollinaire, quien aparentemente fue el primero en utilizar la expresi&oacute;n <em>pintura metaf&iacute;sica</em>. M&aacute;s tarde de Chirico ser&iacute;a adoptado por los surrealistas pero sali&oacute; tarifando con ellos cuando decidi&oacute; dedicarse primero a un cierto neo-clasicismo y luego a un neo-barroco.
    </p><p class="article-text">
        Pero es que saltamos de fechas. Debe ser el sino de de Chirico. Esas pinturas admiradas por Apollinaire y los surrealistas nacieron en los a&ntilde;os diez del pasado siglo. Aunque aqu&iacute; no puedan verse, dado que no hay ninguna. La leyenda dice que de Chirico tuvo una visi&oacute;n hacia 1910 cuando, estando sentado en la&nbsp;<a href="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/c/cb/Santa_croce_piazza.jpg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Plaza de la Santa Cruz</a> en Florencia. De esa visi&oacute;n habr&iacute;an surgido los paisajes urbanos vac&iacute;os que le dieron a conocer.
    </p><p class="article-text">
        No hay por qu&eacute; dudarlo, aunque tambi&eacute;n podr&iacute;a ser que durante su estancia en Florencia hubiera visto pinturas renacentistas de arquitectura (hay muchas) tipo <a href="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/5/5c/Fra_Carnevale_-_The_Ideal_City_-_Walters_37677.jpg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La citta ideale</em></a>&nbsp;de atribuci&oacute;n discutida. Aquella fascinaci&oacute;n con el espacio arquitect&oacute;nico-urbano no pod&iacute;a ser m&aacute;s l&oacute;gica en unos momentos donde la pintura occidental estaba desarrollando la perspectiva matem&aacute;tica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        De Chirico tom&oacute; prestado el tema, desnud&oacute; de adornos los edificios, acentu&oacute; lo lineal, utiliz&oacute; una luz muy poco matizada, colores planos y poco naturalistas y adem&aacute;s subvirti&oacute; aqu&iacute; y all&aacute; las reglas de aquella perspectiva. M&aacute;s tarde a&ntilde;adir&iacute;a a los cuadros maniqu&iacute;es sin rostro, lo cual contribu&iacute;a al ambiente de irrealidad.
    </p><p class="article-text">
        La etapa metaf&iacute;sica de de Chirico dur&oacute; relativamente poco, pero en vista de que las posteriores (a partir de 1919) no tuvieron mayor &eacute;xito de cr&iacute;tica, aunque s&iacute; durante alg&uacute;n tiempo de p&uacute;blico, regres&oacute; al estilo una y otra vez. De algo hay que vivir (bien) y quien ide&oacute; una historia tiene &nbsp;todo el derecho a explotarla.&nbsp;Al fin y al cabo ya la hab&iacute;an utilizado surrealistas como Magritte o Dal&iacute; y Tanguy. Y m&aacute;s tarde en el <em>Palazzo della civilta e del lavoro</em> (Roma, 1943) fascista que, directamente inspirado en el Coliseo, no deja de parecer un de Chirico absoluto, <a href="http://www.zehngames.com/wp-content/uploads/2014/06/palacio-civilizacion-italiana-ciudad-articulos-opinion-videojuegos-zehngames.jpg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobre todo en algunos encuadres</a>.
    </p><p class="article-text">
        Y esa es la pintura metaf&iacute;sica que se ve aqu&iacute;, cuadros de los a&ntilde;os 60 y 70, hasta la muerte del pintor en 1978. No es que sean malas, incluso hay alguna estupenda, pero por alguna raz&oacute;n parecen haber perdido ese misterio que ten&iacute;an los originales.
    </p><p class="article-text">
        El resto de las pinturas y alguna escultura, hasta 143 en total,se dividen en varias &eacute;pocas reconocibles, como las ya mencionadas neocl&aacute;sica y neo-barroca que deben tener su m&eacute;rito dada su influencia en generaciones futuras como la Nueva Figuraci&oacute;n en Espa&ntilde;a en los setenta, pero su <em>Autorretrato con vestido negro</em> (1948-54) no es que pueda compararse con referencias obvias como Rubens. Ni siquiera emularlas. Tambi&eacute;n hay cuadros de caballos y algunos bodegones, temas favoritos a lo largo de los a&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Parece que hay una coincidencia desde los surrealistas hasta la cr&iacute;tica contempor&aacute;nea en que lo realmente interesante de de Chirico es aquella primera &eacute;poca, incluso aunque su car&aacute;cter metaf&iacute;sico nunca fuera explicado de manera muy convincente. Lo que viene despu&eacute;s puede interesar a muchas o pocas personas, pero incluso a quienes les guste seguramente reconocer&aacute;n que de Chirico no habr&iacute;a pasado a la historia de la pintura por ello.
    </p><p class="article-text">
        Otro tema es la exposici&oacute;n en s&iacute;. Est&aacute; explitamente claro que se ha realizado en base al legado del pintor, que dese 1998 administra la Fondazione Giorgio e Isa de Chirico. El legado es nutrido, unas 550 obras pero incluye sobre todo trabajos de sus &uacute;ltimas d&eacute;cadas y nada de las primeras, que reposan en diferentes museos de medio mundo. Seg&uacute;n todos los indicios y sus quejas, de Chirico tampoco deb&iacute;a vender demasiado en los &uacute;ltimos tiempos, algo no tan raro en quien lleg&oacute; a nonagenario, y ellos explicar&iacute;a tan voluminoso legado.
    </p><p class="article-text">
        Esto es lo que ha venido, los fondos de una fundaci&oacute;n que tiene inter&eacute;s, tambi&eacute;n econ&oacute;mico, en moverlos. La Fondazione de Chirico est&aacute; en su pleno derecho, pero la Fundaci&oacute;n La Caixa tal vez deber&iacute;a haber ca&iacute;do cuenta de que esta exposici&oacute;n carece del m&aacute;s m&iacute;nimo rigor t&eacute;cnico para ser presentada como <em>El mundo de Giorgio de Chirico</em>. Simplemente con haber a&ntilde;adido algo as&iacute; como <em>Los &uacute;ltimos a&ntilde;os de&hellip;</em> se habr&iacute;a solucionado en parte el desaguisado. Pero no es as&iacute; &nbsp;y tampoco es cuesti&oacute;n de entrar en muchos m&aacute;s detalles cuando el planteamiento falla tan de entrada.
    </p><p class="article-text">
        El visitante potencial con inter&eacute;s en informarse podr&iacute;a sacar la impresi&oacute;n de que Giorgio de Chirico pint&oacute; &uacute;nicamente durante los &uacute;ltimos veinte-treinta a&ntilde;os de su larga vida. Ese espectador deber&iacute;a ser advertido de que los cuadros que esto no fue as&iacute; y su obra principal data de la d&eacute;cada de 1910-1920. Para enterarse ha de leerse el cat&aacute;logo. Desgraciadamente en la exposici&oacute;n apenas se explica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[J.M.Costa, J.M. Costa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/muestra-confusa-giorgio-chirico-caixaforum_1_3016666.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Dec 2017 20:31:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La muestra más confusa de Giorgio de Chirico se expone en Caixaforum]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Auschwitz, ¿puede el horror ser un espectáculo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/auschwitz-puede-horror-espectaculo_1_3024623.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/33c95347-1062-4779-b2c0-58842389ee43_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Fundación Canal de Isabel II de Madrid acoge la muestra</p><p class="subtitle">Auschwitz No hace mucho, no muy lejos,</p><p class="subtitle">la historia de un pasado donde el horror era cotidiano</p></div><p class="article-text">
        Quienes hacen cola para entrar en las salas de la Fundaci&oacute;n Canal de Isabel II, situada junto a la Plaza de Castilla en Madrid, ver&aacute; a su izquierda un vag&oacute;n de ferrocarril en tonos gris&aacute;ceos. As&iacute; es como llegaban los prisioneros a los diferentes campos de concentraci&oacute;n que hoy conocemos gen&eacute;ricamente como Auschwitz, uno de los nombres m&aacute;s ominosos de la historia reciente.
    </p><p class="article-text">
        <em>Auschwitz No hace mucho, no muy lejos</em> ten&iacute;a que haberse inaugurado el pasado a&ntilde;o, pero las obras la aplazaron en dos ocasiones: primero para marzo de este a&ntilde;o y luego hasta estos inicios de diciembre. Se trata de una exposici&oacute;n con su carga de contradicciones y al mismo tiempo bienvenida.
    </p><p class="article-text">
        El tema concentra la inhumanidad de un siglo que conoci&oacute; el napalm sobre Vietnam, genocidios como en Armenia, los Balcanes o Myanmar, los actos criminales contra su propio pueblo de Pol Pot, los gases y la mortandad delirante de la Primera Guerra Mundial, los bombardeos de ciudades a partir de la IIGM, los experimentos qu&iacute;micos y gen&eacute;ticos con personas incluso en pa&iacute;ses tan civilizados como Canad&aacute;&hellip;
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        El siglo XX, claro, no fue solo el espanto. Se lleg&oacute; a la Luna, se desarrollaron los antibi&oacute;ticos, se hizo potencialmente m&aacute;s extensiva la cultura, las mujeres fueron ocupando el lugar que les corresponde, todo tipo de minor&iacute;as se vieron m&aacute;s o menos reconocidas&hellip; Solo que casi todos estos avances tienen alg&uacute;n aspecto menos agradable, mientras que de Auschwitz es imposible extraer nada positivo: fue el horror en estado puro, como seguramente ni siquiera pudo imaginarlo Joseph Conrad al borde de ese mismo siglo XX en <em>El coraz&oacute;n de las tinieblas</em> (1899).
    </p><h3 class="article-text">De centro para emigrantes a&nbsp;campo de concentraci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n ha sido realizada b&aacute;sicamente por el museo de Auschwitz, que se inaugur&oacute; en 1947 y que a todas luces busca con esta itinerante el doble efecto de recaudar fondos y cumplir su funci&oacute;n, que es mantener el recuerdo. Quitando una o dos piezas, todo lo que se expone data de la &eacute;poca aunque, la verdad, la autenticidad es casi lo &uacute;ltimo que importa: no estamos en una muestra de arte especulativo. Por otro lado, est&aacute; muy bien montada y documentada, y no carga las tintas sobre lo m&aacute;s brutal. Tampoco resulta necesario, porque habr&aacute; pocas exposiciones donde la palabra disfrutar est&eacute; m&aacute;s fuera de lugar.
    </p><p class="article-text">
        En el comienzo se describe la historia de Auschwitz, un pueblo ducal que Polonia hab&iacute;a recibido de Alemania al final de la I Guerra Mundial. Un pueblo, como tantos otros, cuyo inter&eacute;s ten&iacute;a que ver con lo estrat&eacute;gico de sus comunicaciones, tal y como se explica en numerosos planos ferroviarios.
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        De hecho, Auschwitz ten&iacute;a un alto porcentaje de jud&iacute;os. Los polacos hab&iacute;an adquirido la localidad en el siglo XVI pero los austriacos la ocuparon en el XVIII como parte de su reino de Galizia y Lodomeria. Dada la situaci&oacute;n de Auschwitz, el lugar se convirti&oacute; en un centro para emigrantes a&nbsp;Estados Unidos y se edificaron los primeros barracones para acogerlos. Tras la ocupaci&oacute;n por Alemania de parte Polonia al comienzo de la II Guerra Mundial, estos edificios ser&iacute;an el germen del enorme complejo de campos de concentraci&oacute;n y exterminio en torno a Auschwitz.
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n va recorriendo hechos hist&oacute;ricos relacionados con el ascenso del nazismo que conocemos y que conducen al holocausto o <em>Sho&aacute;.</em> La historia es tan terrible como bien conocida, pero el inter&eacute;s y el impacto de la exposici&oacute;n son otros. Es leer c&oacute;mo el primer jefe del campo, Rudolf H&ouml;&szlig;, estaba encantado con su destino porque sus hijas ten&iacute;an toda la libertad del mundo y su mujer era feliz con su jard&iacute;n. Aprender que, antes y durante el funcionamiento de Auschwitz, el antisemitismo se extend&iacute;a por toda Alemania y multitud de pueblos ten&iacute;an a su entrada carteles con &ldquo;los jud&iacute;os no son bienvenidos&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Un horror transformado en algo cotidiano</h3><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n que los ni&ntilde;os alemanes jugaban con parchises llamados<em> &iexcl;Jud&iacute;os fuera!</em> Que entre los reclusos tambi&eacute;n hab&iacute;a clases y los <em>kapos</em> o<em> capos</em> se comportaban con sus compa&ntilde;eros de cautiverio con un ensa&ntilde;amiento brutal. Pero la muestra&nbsp;igualmente incide sobre an&eacute;cdotas, como que una parte de Auschwitz trabajaba en situaci&oacute;n algo m&aacute;s que esclavista para la empresa IG Farben fabricando buna, el caucho sint&eacute;tico desarrollado por los alemanes. O que al campo fueron deportados en primer lugar comunistas, homosexuales o gitanos, am&eacute;n de prisioneros polacos.
    </p><p class="article-text">
        Son estos detalles, los que muestran lo cotidiano, los que revelan c&oacute;mo de interiorizado estaba el horror. Como el buen alem&aacute;n que tras la derrota afirmaba no saber&nbsp;ni haber imaginado nada. Claro que sab&iacute;a, pero renunci&oacute; a querer saber. Saber a d&oacute;nde hab&iacute;an ido los vecinos jud&iacute;os de su edificio. Ya que, por supuesto, sab&iacute;a que los jud&iacute;os iban marcados con la estrella de David amarilla. Tambi&eacute;n que sus peque&ntilde;os negocios eran apedreados, y que todo en torno al jud&iacute;o era denostado.
    </p><p class="article-text">
        Y es que no solo desaparec&iacute;an una sola poblaci&oacute;n,&nbsp;sino tambi&eacute;n gentes de otras etnias, costumbres o ideas pol&iacute;ticas. Porque la <em>Sho&aacute;</em>, aun centr&aacute;ndose en los jud&iacute;os y por ello le da nombre, fue el holocausto de toda decencia humana con m&aacute;s de un mill&oacute;n de muertos solo en estos recintos.
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        Otra cosa es si esta exposici&oacute;n y su circunstancia actual son coherentes con el contenido. Por un lado, tiene lugar en unos espacios que han acogido exposiciones de Pertegaz o Cleopatra y anuncia la presente tambi&eacute;n en plan <em>blockbuster</em>. Por el otro, es iniciativa de una empresa donostiarra llamada Musealia Entertainment, un nombre que deja claros sus objetivos.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, es la espectacularizaci&oacute;n de lo que jam&aacute;s deber&iacute;a ser un espect&aacute;culo. Sin embargo, es igualmente cierto que justo en unos momentos en el que el nazismo regresa bajo otros disfraces en muchos pa&iacute;ses de Europa y se relativizan hechos como la muerte en Auschwitz, exposiciones realizadas con cierto rigor did&aacute;ctico son necesarias. Cualquier tiempo fue as&iacute; de parad&oacute;jico.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[J.M. Costa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/auschwitz-puede-horror-espectaculo_1_3024623.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Dec 2017 19:53:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Auschwitz, ¿puede el horror ser un espectáculo?]]></media:title>
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