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    <title><![CDATA[elDiario.es - Yayo Herrero]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/yayo_herrero/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Yayo Herrero]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La enseñanza de la crisis ecológica en la educación superior: una propuesta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ensenanza-crisis-ecologica-educacion-superior-propuesta_129_8708019.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ae20eca-e228-4f61-b410-4c70d156a6ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La enseñanza de la crisis ecológica en la educación superior: una propuesta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A día de hoy, lo más habitual es que un estudiante de, por ejemplo, ingeniería de caminos, derecho, psicología, periodismo o economía se gradúe sin haber recibido la más mínima formación reglada en materia medioambiental</p></div><p class="article-text">
        Por asombroso que resulte, medio siglo despu&eacute;s del <a href="https://www.clubderoma.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Informe del Club de Roma</a> la presencia de contenidos curriculares relacionados con la crisis ecol&oacute;gica sigue siendo marginal en la educaci&oacute;n superior espa&ntilde;ola, tanto en la universitaria como en la formaci&oacute;n profesional. Se han desarrollado, es cierto, carreras espec&iacute;ficas vinculadas con el medioambientalismo y en algunos grados universitarios existen asignaturas, casi siempre optativas, que ofrecen alg&uacute;n tipo de especializaci&oacute;n medioambiental gracias al compromiso personal de un pu&ntilde;ado de docentes. En otros casos, distintas instituciones universitarias han hecho esfuerzos meritorios por promover valores medioambientalistas transversales. Pero la realidad es que, a d&iacute;a de hoy, lo m&aacute;s habitual sea que un estudiante de, por ejemplo, ingenier&iacute;a de caminos, derecho, psicolog&iacute;a, periodismo o econom&iacute;a se grad&uacute;e sin haber recibido la m&aacute;s m&iacute;nima formaci&oacute;n reglada en materia medioambiental.
    </p><p class="article-text">
        La transici&oacute;n ecol&oacute;gica es un desaf&iacute;o llamado a vertebrar los esfuerzos colectivos y marcar las decisiones estrat&eacute;gicas de todas las sociedades del planeta durante las pr&oacute;ximas tres d&eacute;cadas. As&iacute; ha sido reconocido por todas las instancias de gobernanza en todos los niveles, desde el internacional (Agenda 2030, Acuerdo de Par&iacute;s) hasta el europeo (Pacto Verde Europeo), pasando por el nacional en sus tres escalas administrativas (Ley de Cambio Clim&aacute;tico y Transici&oacute;n Energ&eacute;tica, hoja de ruta Espa&ntilde;a 2050, declaraciones de emergencia clim&aacute;tica auton&oacute;micas y municipales). El Pacto Verde Europeo, por ejemplo, define el cambio clim&aacute;tico y la degradaci&oacute;n ambiental &ldquo;como una amenaza existencial a la que se enfrentan Europa y el resto del mundo&rdquo;. Y en pos de superar este reto hist&oacute;rico, establece toda una serie de lineamientos y directrices que van a determinar las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de todos los estados miembros de la Uni&oacute;n Europea de aqu&iacute; a 2050. Su objetivo es descarbonizar nuestra econom&iacute;a, cerrar los ciclos de materiales, disociar prosperidad de uso de recursos e impactos ambientales negativos y asegurar que el proceso se despliegue con justicia social, repartiendo equitativamente los esfuerzos que exige y sin dejar fuera de sus beneficios a colectivos o territorios vulnerables.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la Universidad del siglo XXI formarse con competencias básicas relacionadas con la transición ecológica no puede ser ya un asunto exclusivo de científicos ambientales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las transformaciones estructurales que debe impulsar la transici&oacute;n ecol&oacute;gica abarcan un conjunto muy amplio y complejo de tareas, que nos interpelan m&aacute;s all&aacute; del cambio tecnol&oacute;gico. Plantea retos profundamente transversales. Algunos de los rasgos de insostenibilidad que nos hemos propuesto oficialmente superar en el corto y medio plazo son profundamente determinantes en la conformaci&oacute;n material de nuestras sociedades: los usos f&oacute;siles de la energ&iacute;a, la morfolog&iacute;a lineal de la producci&oacute;n, la deslocalizaci&oacute;n econ&oacute;mica&hellip; Por ello su reforma en un sentido ecol&oacute;gico tendr&aacute; un importante efecto arrastre en todas las dimensiones de la vida social. Del mismo modo, y tal como se&ntilde;ala la mejor ciencia disponible, estamos situados en un punto cr&iacute;tico en el que las consecuencias negativas de la inacci&oacute;n ecol&oacute;gica desbordan ya los par&aacute;metros de lo que hasta ahora hab&iacute;amos conceptualizado como da&ntilde;o ambiental. Un fracaso en materia de transici&oacute;n ecol&oacute;gica comprometer&iacute;a seriamente la viabilidad futura de las sociedades modernas.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, en la Universidad del siglo XXI formarse con competencias b&aacute;sicas relacionadas con la transici&oacute;n ecol&oacute;gica no puede ser ya un asunto exclusivo de cient&iacute;ficos ambientales o una opci&oacute;n de una minor&iacute;a de estudiantes sensibilizados acerca de la crisis ecosocial. Por continuar con los ejemplos precedentes, necesitamos titulaciones de ingenier&iacute;a cuyos egresados dise&ntilde;en las infraestructuras y tecnolog&iacute;as teniendo en cuenta los impactos potenciales del cambio clim&aacute;tico y las necesidades de adaptaci&oacute;n que este nos impone. Necesitamos grados y masters en Derecho, Econom&iacute;a o Administraci&oacute;n de Empresas que preparen a las alumnas y los alumnos para funcionar en un contexto institucional disruptivo, que ser&aacute; sacudido por fuertes cambios normativos y nuevas tendencias impuestas por las pol&iacute;ticas de transici&oacute;n ecol&oacute;gica. Necesitamos ciencias sociales capaces de introducir el factor ecol&oacute;gico como elemento indispensable para comprender la nueva complejidad de la din&aacute;mica social en curso. M&aacute;s en general, necesitamos una ciudadan&iacute;a ecol&oacute;gicamente instruida para tomar partido en los grandes debates que marcar&aacute;n la transici&oacute;n ecol&oacute;gica, para as&iacute; asegurar la compatibilidad de esta con los principios fundamentales de la deliberaci&oacute;n democr&aacute;tica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La urgencia de la introducción de contenidos medioambientales en los estudios superiores se enfrenta a un obstáculo evidente: los mecanismos universitarios de cambio curricular son lentos </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este tipo de tareas nunca han sido ajenas a la instituci&oacute;n universitaria. Todo lo contrario, el desarrollo de la universidad ilustrada siempre ha estado vinculado a una doble misi&oacute;n: la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica independiente pero tambi&eacute;n la formaci&oacute;n de una ciudadan&iacute;a capaz de participar en los cambios asociados al proceso de modernizaci&oacute;n, ya fuera la creaci&oacute;n de una burocracia estatal eficaz o la formaci&oacute;n de los t&eacute;cnicos cualificados que requer&iacute;a la innovaci&oacute;n industrial. En ese sentido, la introducci&oacute;n de contenidos curriculares relacionados con la crisis ecol&oacute;gica en los estudios universitarios forma parte de la comprensi&oacute;n de la educaci&oacute;n superior como una pieza clave de nuestras sociedades complejas y democr&aacute;ticas. M&aacute;s a&uacute;n, existe ya un amplio abanico de investigaciones rigurosas en torno a las distintas posibilidades de transformaci&oacute;n ecosocial de la universidad, que va m&aacute;s all&aacute; de los planes de estudio.
    </p><p class="article-text">
        La urgencia de la introducci&oacute;n de contenidos medioambientales en los estudios superiores se enfrenta a un obst&aacute;culo evidente: los mecanismos universitarios de cambio curricular son lentos y complejos y no est&aacute;n preparados para afrontar transformaciones r&aacute;pidas y coordinadas. Tal vez cabr&iacute;a proponerse un objetivo a corto plazo limitado, consensual y potencialmente r&aacute;pido de implementar: la inclusi&oacute;n en el mayor n&uacute;mero posible de estudios oficiales de la universidad espa&ntilde;ola de una asignatura no opcional de introducci&oacute;n a la crisis medioambiental. Una asignatura &ndash;o una familia de asignaturas&ndash; basada en consensos ampliamente aceptados por la comunidad cient&iacute;fica que proporcione a los estudiantes conocimiento fiable sobre el cambio clim&aacute;tico, el agotamiento de energ&iacute;as f&oacute;siles y materiales necesarios para la vida y la p&eacute;rdida de biodiversidad, as&iacute; como de las din&aacute;micas sociales implicadas en esos procesos. Una asignatura introductoria adaptada a distintas &aacute;reas de conocimiento que, por tanto, pueda ser impartida por docentes de un amplio abanico de departamentos universitarios.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A lo largo de este año los países firmantes del Acuerdo de París deberán entregar planes con compromisos más ambiciosos para reducir sus emisiones en 2030</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Se trata de un objetivo relativamente modesto y bien definido que podr&iacute;a ser apoyado e impulsado desde distintas instancias. Comunidades aut&oacute;nomas, ministerios, agencias de acreditaci&oacute;n, rectorados, decanatos, departamentos, grupos de investigaci&oacute;n, colegios profesionales podr&iacute;an proponer iniciativas que avancen en esa direcci&oacute;n &ndash;asignaturas transversales, proyectos de innovaci&oacute;n docente, programas de formaci&oacute;n del profesorado, becas de formaci&oacute;n &hellip;&ndash; que, como m&iacute;nimo, contribuir&iacute;an a la normalizaci&oacute;n del medioambientalismo en diversas &aacute;reas universitarias. Por supuesto, la inclusi&oacute;n en los planes de estudio de una asignatura obligatoria y generalista como la que proponemos no deber&iacute;a ser entendida como una alternativa a otras materias m&aacute;s avanzadas que profundicen de forma especializada en los distintos aspectos de la transici&oacute;n ecosocial. Por el contrario, pensamos que podr&iacute;a darse una retroalimentaci&oacute;n positiva, pues se incrementar&iacute;a el inter&eacute;s de los estudiantes en esta &aacute;rea desde los primeros cursos.
    </p><p class="article-text">
        La COP26 celebrada en Glasgow el pasado mes de noviembre instaba a la comunidad internacional a revisar sin dilaciones sus objetivos oficiales de descarbonizaci&oacute;n. A lo largo de este a&ntilde;o los pa&iacute;ses firmantes del Acuerdo de Par&iacute;s deber&aacute;n entregar planes con compromisos m&aacute;s ambiciosos para reducir sus emisiones en 2030. No es tiempo de demoras. Tampoco en lo que concierne a la preparaci&oacute;n de la educaci&oacute;n superior ante los desaf&iacute;os de la transici&oacute;n ecol&oacute;gica. En estas situaciones de urgencia, el maximalismo abstracto suele ser de poca ayuda. Requerimos acciones espec&iacute;ficas, pragm&aacute;ticas, factibles y que logren suscitar un amplio consenso social. La introducci&oacute;n en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os de una asignatura medioambiental obligatoria en el curr&iacute;culum universitario espa&ntilde;ol, basada en la mejor evidencia cient&iacute;fica disponible, creemos que podr&iacute;a ser una propuesta que avanza en la direcci&oacute;n correcta. Y que adem&aacute;s est&aacute; situada en el punto &oacute;ptimo entre lo ecol&oacute;gicamente necesario y lo socialmente posible. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yayo Herrero, César Rendueles, Emilio Santiago Muiño, Fernando Valladares, Alicia Valero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ensenanza-crisis-ecologica-educacion-superior-propuesta_129_8708019.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Feb 2022 21:37:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La enseñanza de la crisis ecológica en la educación superior: una propuesta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Crisis climática]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El shock de la pandemia contra los pueblos originarios en Honduras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/shock-pandemia-pueblos-originarios-honduras_129_6172098.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c980d1b5-929a-40b0-afb1-c8d418ed1134_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El shock de la pandemia contra los pueblos originarios en Honduras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La emergencia sanitaria se ha usado para fortalecer el autoritarismo y reprimir las estrategias de supervivencia y defensa del territorio que defienden los pueblos lencas y garífunas</p></div><p class="article-text">
        En los largos meses de la pandemia nos han llegado desde distintos puntos del planeta m&uacute;ltiples experiencias de trabajo y lucha que han situado la solidaridad, el cuidado, el apoyo mutuo, la protecci&oacute;n comunitaria y la defensa de los bienes comunes del territorio como ejes centrales de la construcci&oacute;n de un mundo postCOVID-19. No es una novedad: antes de la pandemia, en muchos lugares los pueblos intentaban resistir y organizarse priorizando el mantenimiento de vidas justas y dignas, pero el virus ha visibilizado las enormes desigualdades y las formas m&aacute;s crueles de persecuci&oacute;n que sufren quienes llevan a&ntilde;os apostando por ese cambio de paradigma pol&iacute;tico y econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso de las comunidades lencas y gar&iacute;funas, organizadas en el COPINH (Consejo C&iacute;vico de Organizaciones Populares e Ind&iacute;genas de Honduras) y en el OFRANEH (Organizaci&oacute;n Fraternal Negra Hondure&ntilde;a), que sab&iacute;an muy bien cu&aacute;les eran los riesgos de defender la vida desde mucho antes de que la emergencia sanitaria comenzara. Los territorios donde habitan han sido hist&oacute;ricamente atacados por los intereses de empresas transnacionales que expolian la naturaleza y amenazan la supervivencia de comunidades y pueblos originarios. La l&oacute;gica econ&oacute;mica de la extracci&oacute;n mata gente, expectativas, culturas, tierras y aguas. 
    </p><p class="article-text">
        El asesinato de Berta C&aacute;ceres, una de las lideresas m&aacute;s conocidas del COPINH, marc&oacute; un punto de inflexi&oacute;n en la visibilidad de la magnitud de los procesos de acumulaci&oacute;n por desposesi&oacute;n, de su violencia sobre los territorios y los cuerpos, especialmente los de las mujeres, las ni&ntilde;as y las personas m&aacute;s vulnerables. Tambi&eacute;n mostr&oacute; la resistencia, la resiliencia y el tenaz mantenimiento de modelos alternativos que protagonizan los pueblos originarios.
    </p><p class="article-text">
        Durante estos meses, la OFRANEH y el COPINH han seguido haciendo lo que siempre han hecho: afrontar la lucha contra el virus cuidando la vida y custodiando la dignidad de sus pueblos frente a la hostilidad colonial de unos intereses econ&oacute;micos depredadores. Ante la fragilidad de los servicios p&uacute;blicos hondure&ntilde;os, debilitados por las pol&iacute;ticas neoliberales, incapacitadas para asegurar el derecho a la salud de toda la poblaci&oacute;n, estas organizaciones han desarrollado una estrategia de protecci&oacute;n basada en el apoyo mutuo y la salud comunitaria. Para los pueblos lencas y gar&iacute;funas, &ldquo;que nadie se quede atr&aacute;s&rdquo; no es solo una consigna, es una forma de lucha por la que pagan un alto precio: el aumento del hostigamiento justo en el momento en el que la crisis sanitaria afecta de la forma m&aacute;s cruda a sus territorios. 
    </p><p class="article-text">
        En plena pandemia, mientras la organizaci&oacute;n gar&iacute;funa hac&iacute;a enormes esfuerzos para garantizar la salud y frenar al virus, las comunidades han sido acosadas, se les ha amenazado con quemar sus cosechas y una de las lagunas que les procuraban alimentos ha sido envenenada. Si luchar contra el virus ya es enormemente dif&iacute;cil, como estamos viendo en Espa&ntilde;a, imaginen hacerlo jug&aacute;ndose la vida, acosados por la violencia de ese maridaje que conforman las autoridades, las grandes empresas y el crimen organizado. En mayo, la OFRANEH recibi&oacute; la noticia del asesinato de su compa&ntilde;ero Edwin Fern&aacute;ndez, y en julio la del secuestro de cinco personas, cuatro de ellas gar&iacute;funas que defienden el territorio. Desde 2019, diez integrantes de la organizaci&oacute;n han sido asesinados con total impunidad.
    </p><p class="article-text">
        Resulta muy doloroso contar que, a la vez que la OFRANEH y el COPINH han tomado medidas para fortalecer la soberan&iacute;a alimentaria y garantizar que nadie se quede sin comer durante la pandemia, han tenido que poner en marcha una campa&ntilde;a internacional para protegerse de unas agresiones que se producen con la complicidad del Gobierno hondure&ntilde;o. M&aacute;s de 100 organizaciones de todo el mundo se han unido a trav&eacute;s de la campa&ntilde;a #SusVidasSonNuestrasVidas para alertar de la violencia que estas comunidades est&aacute;n enfrentando, pero tambi&eacute;n aprender de sus luchas y reconocer que las alternativas de vida que est&aacute;n impulsando son una oportunidad para construir un mundo mejor. Lamentablemente, por el momento esto no ha conseguido frenar los ataques ni movilizar al Gobierno hondure&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s, durante el estado de emergencia se ha aprobado el Decreto Ejecutivo PCM 030-2020 que permite la venta de tierras nacionales y ejidales, convirtiendo los territorios en mercanc&iacute;as, y se ha continuado con el proyecto de &lsquo;Ciudades Modelo&rsquo;, contrarias a un modelo democr&aacute;tico de gobernanza. La doctrina del shock tiene aqu&iacute; su aplicaci&oacute;n particular. La emergencia sanitaria se ha usado para fortalecer el autoritarismo y reprimir las estrategias de supervivencia y defensa del territorio que defienden los pueblos lencas y gar&iacute;funas. La violaci&oacute;n a derechos humanos est&aacute; poniendo en riesgo la vida y la integridad de los pueblos y afectando especialmente a las mujeres, que est&aacute;n padeciendo la feminizaci&oacute;n de la pobreza, la restricci&oacute;n de sus derechos sexuales y reproductivos, el incremento de su carga de trabajo y la obligaci&oacute;n de confinarse a menudo con sus agresores.
    </p><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Europea ha destinado una importante cantidad de fondos a Honduras para la protecci&oacute;n de personas defensoras de derechos humanos. A la vista de lo que est&aacute; sucediendo no parece que estos recursos se est&eacute;n empleando para este objetivo, as&iacute; como la lucha contra la impunidad y los compromisos adquiridos en materia de igualdad de g&eacute;nero. Dado que no se est&aacute;n cumpliendo las salvaguardas pertinentes, la UE deber&iacute;a suspender los programas de cooperaci&oacute;n con las autoridades hondure&ntilde;as, as&iacute; como su Acuerdo de Asociaci&oacute;n con Honduras.
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; pasando en este pa&iacute;s no nos puede ser ajeno. No podemos permanecer pasivas ante los riesgos que enfrentan las personas que defienden la vida. Solo desde la corresponsabilidad y tejiendo redes de solidaridad lograremos frenar al virus y hacer frente a la imposici&oacute;n de modelos de vida que son el resultado de pol&iacute;ticas de tierra quemada. El cuidado, la protecci&oacute;n, el reparto y la cautela son los cimientos para reconstruir lo com&uacute;n en un planeta con l&iacute;mites ya superados. Esta es la nueva normalidad que queremos y la &uacute;nica que, adem&aacute;s, puede sostenerse en el tiempo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Helena Maleno, Yayo Herrero, María Eugenia R. Palop]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/shock-pandemia-pueblos-originarios-honduras_129_6172098.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Aug 2020 21:15:14 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Defender la vida y el territorio en el centro de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/defender-vida-territorio-centro-madrid_129_1825000.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b8543752-796b-40f5-a913-52a7c11175b9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Defender la vida y el territorio en el centro de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para cumplir el derecho a la vivienda que “garantiza” la Constitución, parece que “hay que tener perfil”</p><p class="subtitle">La discapacidad, el desempleo, la enfermedad, la niñez, la vejez, la precariedad laboral…Todas estas situaciones son parte de lo que es la vida, de sus etapas, de sus ciclos</p><p class="subtitle">Una política decente, unas leyes decentes son las que garantizan el derecho a la fragilidad y a la vulnerabilidad, no como anomalías de algunas personas pobres y estigmatizables, sino como un rasgo inherente de la existencia humana</p></div><p class="article-text">
        Se han aplazado temporalmente dos desahucios que estaban previstos el 21 y 22 de noviembre en Argumosa 11. Los due&ntilde;os del inmueble, subidos en la ola de la burbuja inmobiliaria, est&aacute;n intentando echar a todas las familias que viven all&iacute; para subir los alquileres un 300%.
    </p><p class="article-text">
        Ya se han producido cuatro desalojos. Las casas vaciadas est&aacute;n tapiadas a cal y canto. Cre&iacute;an que no iba a ser dif&iacute;cil echar al resto, pero erraron en el c&aacute;lculo. Las familias decidieron no irse de los pisos, ni del barrio y por eso comenzaron los intentos de desahucio.
    </p><p class="article-text">
        Muchas de las personas que quedan en el edificio forman parte de una misma familia. En septiembre <a href="https://www.eldiario.es/madrid/vecinos-Lavapies-consiguen-desahucio-Pepi_0_819268434.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quisieron echar a Pepi pero se logr&oacute; parar</a>, igual que otros tres intentos anteriores. El 21 de noviembre quer&iacute;an echar a Juani y Mayra, que son cu&ntilde;ada y sobrina respectivamente&nbsp; de Pepi. El 22 estaba previsto el desahucio de Rosi, que es hermana de Pepi y cu&ntilde;ada de Juani. Y m&aacute;s adelante echar&aacute;n a Rafaela, hermana de Rosi y Pepi, y despu&eacute;s a la familia&nbsp; de M&iacute;riam, que es sobrina de todas.
    </p><p class="article-text">
        Hoy es domingo. Llueve a c&aacute;ntaros, hace fr&iacute;o y ya es de noche. He quedado en Lavapi&eacute;s con algunas personas de la Asamblea de Bloques en Lucha de Lavapi&eacute;s. Voy a conocer a las familias que tienen orden de desahucio y est&aacute;n resistiendo.
    </p><p class="article-text">
        Entramos en casa de Juani, hace calorcito y toda la familia est&aacute; reunida en la sala. Una sala sin cuadros ni adornos porque &ldquo;como no sabemos qu&eacute; va a pasar, hemos ido metiendo todo en cajas y sac&aacute;ndolo de aqu&iacute; no sea que perdamos adem&aacute;s de la casa, nuestros muebles, ropa, enseres y fotos. Hemos quitado la mitad y lo hemos llevado a casas de amigos o alg&uacute;n almac&eacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Juani tiene una hija de 38 a&ntilde;os con una discapacidad del 76%. Tiene 64 a&ntilde;os, igual que su marido, a&uacute;n no est&aacute; jubilados y est&aacute;n en paro. Ahora el &uacute;nico ingreso es la paga de su hija.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi hija se desorienta mucho con cualquier cambio. Incluso cuando vamos al culto, si cambiamos de calle para ir, se angustia. Ella necesita muchos cuidados y la podemos atender muy bien gracias a que toda la familia vivimos en el mismo edificio. Si no fuese por mis cu&ntilde;adas y mis sobrinas no podr&iacute;amos cuidarla as&iacute;.&rdquo; Necesitan vivir en un primer piso o en una casa con ascensor. &ldquo;Si no, mi hija tendr&iacute;a que estar encerrada todo el d&iacute;a en casa y no podr&iacute;a salir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto se lo ha explicado decenas de veces a los diversos servicios sociales por los que ha pasado. La respuesta es siempre la misma. No hay casas, no hay soluci&oacute;n. En todo caso un albergue provisional.
    </p><p class="article-text">
        Rosi y su familia han recibido el aviso de que iban a ser desahuciados el 22 de noviembre. Su marido, titular del contrato de arrendamiento, acaba de ser hospitalizado por tener problemas card&iacute;acos. Puede que no le den de alta antes de la fecha del desahucio. Cuando salga del hospital quiz&aacute;s no tenga a d&oacute;nde volver.
    </p><p class="article-text">
        Mayra est&aacute; embarazada de su tercer hijo. Tiene un ni&ntilde;o de diez a&ntilde;os y una ni&ntilde;a m&aacute;s peque&ntilde;a. Su marido y ella cuentan con unos ingresos de 650&euro;. Para esta familia la respuesta es la misma. No hay casas, no hay soluci&oacute;n. Solo un albergue provisional que, en cualquier caso, la asistente social no le recomienda porque es un lugar violento y s&oacute;rdido para estar con ni&ntilde;as peque&ntilde;as. Se atreve&nbsp; tambi&eacute;n la asistente social a decirle que no comprende c&oacute;mo se ha quedado embarazada.
    </p><p class="article-text">
        Pepi es una mujer tremenda. Habla tranquila, con una claridad de ideas impresionante en alguien que ha sufrido varios intentos de desahucios y que siente una incertidumbre enorme ante su futuro. Sus dos hijas est&aacute;n trabajando en este momento. &ldquo;Tienen los trabajos cerca de casa, en las tiendas de alrededor de Sol&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No nos encontramos ante el caso de personas que hayan dejado de pagar los alquileres. &ldquo;Todos los recibos se han pagado&rdquo;, dice Juani agitando el fajo de recibos pagados que quiere insistentemente que mire. Yo le aclaro que no me hace falta, que la creo. 800&euro; en el caso de Juani, 400&euro; en el de Pepi, y as&iacute; el resto de miembros de la familia que, a pesar de sus situaciones precarias nunca han dejado de pagar porque &ldquo;cuando no tiene una, se lo presta la otra, y as&iacute; entre todas nos ayudamos y vamos saliendo adelante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El problema no es la falta de pago sino que los nuevos due&ntilde;os de la finca saben que Lavapies est&aacute; de moda y quieren obtener de golpe tres veces m&aacute;s de los que ganaban con los alquileres.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con la antigua due&ntilde;a de la finca no hab&iacute;a problema. Es una buena persona y est&aacute; sufriendo por lo que nos est&aacute;n haciendo&rdquo;. Perdi&oacute; la finca y los nuevos due&ntilde;os (Inversi&oacute;n en Proindivisos S.L. y dos &ldquo;particulares&rdquo;), desconectados de las necesidades y circunstancias de quienes viven ahora all&iacute;, no se conforman con lo que ganaban, ni est&aacute;n dispuestos a negociar alguna subida modesta, sino que tiene la mirada extraviada en la ganancia f&aacute;cil y r&aacute;pida.
    </p><p class="article-text">
        Estamos ante la expresi&oacute;n del fracaso de la pol&iacute;tica para cuidar a la gente. La situaci&oacute;n que tienen estas familias no es una anomal&iacute;a ni una rareza. La discapacidad, el desempleo, la enfermedad, la ni&ntilde;ez, la vejez, la precariedad laboral&hellip;Todas estas situaciones son parte de lo que es la vida, de sus etapas, de sus ciclos. Una pol&iacute;tica decente, unas leyes decentes son las que garantizan el derecho a la fragilidad y a la vulnerabilidad, no como anomal&iacute;as de algunas personas pobres y estigmatizables, sino como un rasgo inherente de la existencia humana.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que una instituci&oacute;n dice que no hay soluci&oacute;n, lo que nos est&aacute; diciendo es que la pol&iacute;tica se declara incapaz de resolver y proteger a las personas en situaci&oacute;n de desamparo. Cuando las instituciones dicen que no hay soluci&oacute;n, se asume la &ldquo;legitimidad&rdquo; de echar a la gente a la calle, no solo porque no pague, sino porque no paga lo que apetece ganar, sin l&iacute;mite ninguno. Ese &ldquo;no hay soluci&oacute;n&rdquo; es una bofetada, una humillaci&oacute;n. B&uacute;scate la vida porque lo legal, &ldquo;lo normal&rdquo;, es ganar cuanto se pueda a costa de lo que sea. Todo merece la pena ser sacrificado si la contrapartida es ganar m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Les dicen que no hay casas pero se organiz&oacute; una acci&oacute;n con la Coordinadora de Vivienda y el Sindicato de Inquilinas de Madrid para se&ntilde;alar edificios de vivienda p&uacute;blica vac&iacute;os. Mayra confiesa que sinti&oacute; una enorme indignaci&oacute;n cuando con sus propios ojos vio las casas cerradas.
    </p><p class="article-text">
        En esa acci&oacute;n conocieron a personas de otros barrios de Madrid en su misma situaci&oacute;n. Conocieron a una mujer de Latina con seis criaturas a su cargo. &ldquo;Est&aacute;n en un albergue y cuenta las cosas terribles y violentas que est&aacute;n viendo all&iacute; sus hijos&rdquo;. Conocieron tambi&eacute;n a otra persona desahuciada que &ldquo;va en silla de ruedas y tiene una situaci&oacute;n muy dif&iacute;cil&rdquo;, y a personas migrantes completamente abandonadas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo pensaba que lo m&iacute;o era grave pero cuando vi los problemas de las otras, me di cuenta de que hay situaciones peores. Hay que hacerse cargo de la gente, a la que es pobre, a la que pasa malas rachas, a la que viene con fatiga desde otros pa&iacute;ses a trabajar. Cuando vi a los otros, me qued&eacute; tocada&rdquo;, dice Pepi. Y a&ntilde;ade, &ldquo;el coraz&oacute;n es lo que vale en este mundo pero las administraciones&nbsp; y la justicia no tienen coraz&oacute;n. Espa&ntilde;a y Madrid est&aacute;n en un estado cr&iacute;tico porque no hay coraz&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A Juani le han dicho muchas veces que hay casos m&aacute;s urgentes. Y no lo duda, pero se pregunta &ldquo;&iquest;qui&eacute;n decide qu&eacute; es lo urgente? Porque hemos visto casos urgent&iacute;simos, como los nuestros y peores y tampoco tienen soluci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Les dicen, tambi&eacute;n, que no dan el perfil. No tienen perfil para que les den vivienda con unos alquileres que puedan pagar. Porque para cumplir el derecho a la vivienda que &ldquo;garantiza&rdquo; la Constituci&oacute;n, parece que &ldquo;hay que tener perfil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y tampoco tienen perfil para seguir en el barrio aunque paguen como han hecho siempre. &ldquo;Se&ntilde;ora&rdquo;, le dijo uno de los polic&iacute;as en el intento de desalojo, el centro no es para todas las personas&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero Pepi, Rosi y sus hermanos nacieron en la calle Lavapi&eacute;s, despu&eacute;s vivieron en Tribulete y ahora en Argumosa. Siempre&nbsp; vivieron aqu&iacute; y resulta que ahora no dan el perfil para vivir en su barrio. &ldquo;Por ser pobre te pueden sacar&nbsp; de tu casa y te tienes que aguantar viviendo donde alguien decide que tienen que vivir los pobres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es el mismo proceso de expulsi&oacute;n que est&aacute;n sufriendo muchas otras personas que no tienen derecho a la ciudad si no pueden comprarlo. Son las migraciones forzosas intramuros. Expulsiones basadas en el despojo y la desposesi&oacute;n de las condiciones de vidas m&aacute;s b&aacute;sicas.
    </p><p class="article-text">
        Estas familias necesitan estar juntas. De una en una son precarias y pobres. Juntas, conforman una red densa de apoyo mutuo, reciprocidad y afectos, una comunidad, que les permite resistir y aguantar los problemas cotidianos y normales de la vida. &ldquo;Si nos echan, &iquest;en casa de qu&eacute; familiar nos metemos? Si estamos todos igual...&rdquo;.&nbsp; Mucho golpe de pecho con la Familia, pero la econom&iacute;a tambi&eacute;n le declara la guerra a los v&iacute;nculos y las relaciones que permiten la reproducci&oacute;n de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Las familias de Argumosa 11 se sienten abandonadas por las instituciones pero muy acompa&ntilde;adas por las redes ciudadanas que est&aacute;n a su lado. &ldquo;Doy gracias a Dios por estos chicos de la plataforma&rdquo;. Pepi se ha ido encontrando m&aacute;s gente buena como &ldquo;el mismo se&ntilde;or que tapia las puertas de los desahuciados y que ha guardado todas mis cosas en un almac&eacute;n sin querer cobrarnos. Es una persona de Am&eacute;rica Latina, pobre como nosotras, y va contra su conciencia ayudar a echarnos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Comit&eacute; de Derechos Econ&oacute;micos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas exige la paralizaci&oacute;n de un&nbsp; desahucio de manera indefinida hasta que la administraci&oacute;n p&uacute;blica no garantice una alternativa habitacional, y establece que el Estado espa&ntilde;ol tiene que cumplir con este dictamen. En caso de no ser as&iacute;, advierte al Gobierno espa&ntilde;ol que ser&aacute; sancionado por ello. Este dictamen fue tenido en cuenta por el juzgado y sirvi&oacute; para paralizar el desahucio de Pepi, pero no es tenido en cuenta en todos los casos.
    </p><p class="article-text">
        La casa para Pepi, Rosi, Rafaela, Juani y sus familias no es solo el recinto cerrado en el que duermen y cocinan. Es parte de su territorio.&nbsp; &ldquo;En el barrio tengo el m&eacute;dico que me conoce, el colegio de los ni&ntilde;os y las&nbsp; ni&ntilde;as, las tiendas donde compro, los vecinos. Hay mayores en este mismo inmueble en los pisos de renta antigua. Nosotras estamos pendientes de ellos. &iquest;qui&eacute;n lo va a hacer?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No es s&oacute;lo que se expulsen familias de sus viviendas. Les desbaratan las vidas. Es un ataque a las redes que les sostienen, a las relaciones de reciprocidad y afectos que son fundamentales, emocional y materialmente, para poder sobrevivir con dignidad.
    </p><p class="article-text">
        Argumosa 11 es un universo de mujeres fuertes de todas las edades. Desde Pepi, Rosi y Juani, pasando por Mayra. M&iacute;riam o Micaela, hasta Almudena, que es peque&ntilde;a pero est&aacute; presente en todas esas reuniones familiares en las que se hablan las cosas sin tapujos. Esas reuniones en las que aprende la interdependencia. Y a re&iacute;rse hasta de la desgracia propia.
    </p><p class="article-text">
        Si ustedes quieren hacer un m&aacute;ster sobre c&oacute;mo construir ciudad, sobre lo que es el espacio urbano y las vidas diferentes que alberga, vengan y aprendan de estas mujeres que en su vida cotidiana integran el trabajo, el cuidado, los cuerpos diversos.
    </p><p class="article-text">
        Con media vida metida en cajas y toda su incertidumbre, Argumosa 11 destila dignidad y fuerza. En dos horas de conversaci&oacute;n con estas mujeres se aprende todo lo escrito en los libros sobre el derechos a la ciudad, la importancia de la comunidad para afrontar las crisis, la fuerza que da no sentirse solas.
    </p><p class="article-text">
        Por la vida de ellas y por las nuestras, no podemos, no debemos consentir que salgan de sus casas. Si no hay otra soluci&oacute;n habitacional en el barrio, su propia casa es la soluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ellas son la memoria viva que nos recuerda lo que es ser humanos y humanas. Son defensoras de la vida y del territorio en el coraz&oacute;n de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Juani, Pepi, Rafaela, Rosi, Mayra, Micaela, M&iacute;riam y Almudena&hellip; Se quedan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yayo Herrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/defender-vida-territorio-centro-madrid_129_1825000.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Nov 2018 20:30:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Defender la vida y el territorio en el centro de Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ecologismo social, el feminismo radical y el antirracismo no son cuestiones periféricas de la izquierda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/aportaciones-ecosociales-construccion-proyecto-emancipador_129_1906905.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57941333-a18a-4a5f-ae32-faf1c8d21bfb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ecologismo social, el feminismo radical y el antirracismo no son cuestiones periféricas de la izquierda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un artículo de Anguita, Monereo e Illueca sobre el Decreto Dignidad en Italia hizo saltar todo un repertorio de contestaciones que, desbrozadas algunas de ellas de ironías y tergiversaciones, van aportando las piezas para comprender la complejidad del contexto en el que se debe repensar "la izquierda"</p><p class="subtitle">Señalar el carácter xenófobo y combatirlo sin tapujos no debe obviar la necesidad de confrontar con el neoliberalismo globalizado e identificar con nitidez los elementos de insostenibilidad estructural</p></div><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas se ha generado un necesario, aunque gratuitamente agrio, debate sobre algunas cuestiones nodales cara a construir un movimiento emancipador e incluyente.
    </p><p class="article-text">
        Un art&iacute;culo de Anguita, Monereo e Illueca sobre el Decreto Dignidad en Italia abr&iacute;a la caja de los truenos e hizo saltar todo un repertorio de contestaciones que, desbrozadas algunas de ellas de iron&iacute;as, tergiversaciones y descalificaciones, van aportando las piezas necesarias para comprender la complejidad del contexto en el que se debe repensar &ldquo;la izquierda&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quisiera aportar algunas circunstancias y datos que no deben faltar en los an&aacute;lisis y que aportan luz para comprender algunas de las grandes tensiones que cruzan los movimientos emancipadores.
    </p><p class="article-text">
        La econom&iacute;a es un subsistema del medio natural en el que se inserta y no al rev&eacute;s. Tanto por el lado de la extracci&oacute;n como por el de los sumideros, nuestro planeta se encuentra en una situaci&oacute;n de translimitaci&oacute;n. Eso significa que el tama&ntilde;o de la esfera material de la econom&iacute;a est&aacute; condenado a disminuir. En consecuencia, el crecimiento econ&oacute;mico, hasta el momento directamente acoplado al uso de materias primas y a la generaci&oacute;n de residuos, se estanca y retrocede <em>inevitablemente</em>.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.miteco.gob.es/ministerio/pags/biblioteca/revistas/pdf_AM/Ambienta_2009_89_8_19.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mejor informaci&oacute;n cient&iacute;fica</a> disponible apunta en esta direcci&oacute;n, pero, por el momento, la mayor&iacute;a de la izquierda est&aacute; vi&eacute;ndolas venir y <a href="https://ctxt.es/es/20180801/Politica/21062/tecnologia-futuro-ricos-pobres-economia-Douglas-Rushkoff.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">son los sectores m&aacute;s privilegiados los que se est&aacute;n preparando, con urgencia y en su propio beneficio, para seguir manteniendo su estatus en el contexto de crisis global que tenemos delante.</a>
    </p><p class="article-text">
        Parte de la izquierda obvia o reduce la dimensi&oacute;n de la crisis material por ignorancia, pereza, miedo a lo que supone o simplemente porque no se tiene ni idea de c&oacute;mo meterle mano. Se siguen planteando las salidas a la crisis confiando en un crecimiento econ&oacute;mico sostenido que, bajo la l&oacute;gica productiva actual, no se va a dar. No encarar el debate con toda la crudeza no va a hacer que el problema desaparezca. M&aacute;s bien supone perder tiempo y capacidades para dise&ntilde;ar pol&iacute;ticas significativas que protejan a las mayor&iacute;as sociales y, sobre todo, deja huecos vac&iacute;os que est&aacute;n ocupando deliberada y planificadamente, como bien se advert&iacute;a en los art&iacute;culos que desencadenaron el debate, sectores xen&oacute;fobos de ultraderecha.
    </p><p class="article-text">
        La mirada del ecologismo social permite reflexionar desde otro &aacute;ngulo. Los movimientos migratorios emergentes, presentan diferencias con los del pasado. Hoy se est&aacute; produciendo una acelerada p&eacute;rdida de h&aacute;bitat causada por la expropiaci&oacute;n de la tierra, el envenenamiento de suelos, aire y del agua a causa de los extractivismos, la agricultura y ganader&iacute;a intensiva, y la violencia extrema causada por guerras formales e informales, enormemente asim&eacute;trica. Sumado a lo anterior, el cambio clim&aacute;tico, disminuye a&uacute;n m&aacute;s el espacio habitable. Todo ello provoca <a href="http://www.sinpermiso.info/textos/el-lenguaje-de-la-expulsin" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">expulsiones de comunidades enteras de los lugares que habitan</a>. No hablamos ya, por tanto, solo de personas que migran buscando una vida mejor y que esperan enviar remesas a casa o de refugiados por persecuci&oacute;n pol&iacute;tica, sino tambi&eacute;n de desplazamientos forzosos y masivos por pura supervivencia. Cuanto m&aacute;s inhabitables se tornan los territorios, m&aacute;s personas &ndash;tambi&eacute;n otras especies&ndash; se ven obligadas a salir de ellos. No se puede permanecer y no existe un espacio habitable y seguro al que se pueda volver.
    </p><p class="article-text">
        Estos procesos no son nuevos en la historia del capitalismo. Sin embargo, la escala ha aumentado de forma exponencial. A partir de los ochenta, el capitalismo mundializado ha &ldquo;perfeccionado&rdquo; los mecanismos de apropiaci&oacute;n de tierra, agua, energ&iacute;a, animales, minerales, urbanizaci&oacute;n masiva, privatizaciones y explotaci&oacute;n de trabajo humano. Los instrumentos financieros, la deuda, las compa&ntilde;&iacute;as aseguradoras, y toda una pl&eacute;yade de leyes, tratados internacionales y acuerdos constituyen<a href="https://www.lamarea.com/2014/12/12/el-ttip-y-la-arquitectura-de-la-impunidad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una verdadera arquitectura de la impunidad</a> que allana el camino para que complejos entramados econ&oacute;micos transnacionales, apoyados en gobiernos a diferentes escalas, despojen a los pueblos, destruyan los territorios, desmantelen la red de protecci&oacute;n p&uacute;blica y comunitaria que pudiese existir y criminalicen y repriman las resistencias que surjan.
    </p><h3 class="article-text">Silencio socialdem&oacute;crata y de parte de la izquierda</h3><p class="article-text">
        Con el silencio y complicidad de las socialdemocracias y una parte significativa de la izquierda, todo <a href="https://ctxt.es/es/20180725/Firmas/21037/Cambio-climatico-recursos-calentamiento-global-Nuria-del-viso.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se convierte en una mercanc&iacute;a</a> y se impone un derecho corporativo global, que vigilan f&eacute;rreamente organizaciones supranacionales como el FMI, en Banco Mundial, la OMC y, entre ellas, de forma especial la Uni&oacute;n Europea, un proyecto que desde sus inicios se articul&oacute; sobre el capital y la guerra.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto se produce un repunte significativo de opciones pol&iacute;ticas de corte xen&oacute;fobo, populistas y ultraderechistas. Trump, Le Pen, Salvini, Orban o Steve Bannon desarrollan un discurso antiglobalizador y cr&iacute;tico con el neoliberalismo de la Uni&oacute;n Europea y llaman a cerrar filas alrededor de una alternativa replegada en el estado-naci&oacute;n que, adem&aacute;s, tiene que &ldquo;defenderse&rdquo; del capitalismo globalizado y del riesgo de &ldquo;invasi&oacute;n&rdquo; que se deriva de los procesos migratorios potencialmente crecientes.
    </p><p class="article-text">
        Tal y como analizaban los art&iacute;culos de Anguita, Illueca y Monereo, algunas de sus propuestas est&aacute;n peligrosamente pr&oacute;ximas a discursos y reivindicaciones que hist&oacute;ricamente ha hecho la izquierda y que en los &uacute;ltimos ciclos de movilizaciones estuvieron presentes en las calles: poner freno a las deslocalizaciones, trabas a los movimientos de empresas y capitales, rechazar con el techo de gasto impuesto por la UE y de la supremac&iacute;a de no superaci&oacute;n del d&eacute;ficit, rechazo a la deuda,  apuesta y protecci&oacute;n a las econom&iacute;as locales, control nacional de la pol&iacute;tica monetaria, etc.
    </p><p class="article-text">
        Estos discursos &ndash;y pr&aacute;cticas-, que tienen una pata social y cr&iacute;tica con la globalizaci&oacute;n neoliberal  y otra xen&oacute;foba y excluyente, est&aacute;n calando y seduce a masas cada vez m&aacute;s grandes de personas que sienten miedo e incertidumbre.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los discursos xen&oacute;fobos dicen &ldquo;aqu&iacute; no cabemos todos&rdquo;, aluden a la imposibilidad de que los est&aacute;ndares de consumo y estilos de vida materiales, pol&iacute;ticos y simb&oacute;licos que se hab&iacute;an alcanzado solo para algunas partes minoritarias de la poblaci&oacute;n sean viables para todos &ldquo;los nacionales&rdquo; si llegan muchas personas de fuera.
    </p><p class="article-text">
        La realidad inc&oacute;moda es que no es posible que quepamos todos si los est&aacute;ndares materiales deseados suponen vivir como si existiesen varios planetas en lugar de uno parcialmente agotado. El bienestar material desigual de los pa&iacute;ses enriquecidos no se sostiene sobre la base material de su territorio, sino que se satisface acaparando otros territorios y expulsando irreversiblemente a quienes  viven en ellos.
    </p><p class="article-text">
        Sin transformar radicalmente el metabolismo econ&oacute;mico, no son s&oacute;lo las personas forzosamente desplazadas las que no caben, sino que seg&uacute;n se profundiza la crisis material y el cambio clim&aacute;tico, y a pesar de que su carnet de identidad diga que &ldquo;son de los nuestros&rdquo;, paulatinamente muchas personas quedar&aacute;n tambi&eacute;n fuera. Cuando hablamos de exclusi&oacute;n, personas desempleadas de larga duraci&oacute;n, j&oacute;venes que no acceden al mercado de trabajo, desahucios o mujeres que sostienen la vida en un sistema que la ataca, estamos hablando de c&oacute;mo la din&aacute;mica de expulsi&oacute;n del capital se expresa tambi&eacute;n en el supuesto mundo rico.
    </p><h3 class="article-text">Ultraderechismos neofascistas</h3><p class="article-text">
        El decrecimiento material de la econom&iacute;a es simplemente un dato. Los ultraderechismos neofascistas abordan, sin nombrarla, esta situaci&oacute;n, denigrando a la poblaci&oacute;n despose&iacute;da, culp&aacute;ndola de la crisis civilizatoria y expuls&aacute;ndola. Prometen a los locales una vuelta a un pasado glorioso y pr&oacute;spero que nunca existi&oacute;, sin decirles que muchos de ellos, o sus propios  hijos estar&aacute;n tambi&eacute;n fuera del c&iacute;rculo de privilegio. Tratan de construir discursos sociales vinculados a un proyecto de naci&oacute;n que les incluye y desde el que defenderse contra la amenaza exterior.
    </p><p class="article-text">
        Se&ntilde;alar el car&aacute;cter xen&oacute;fobo y combatirlo sin tapujos no debe obviar, sin embargo, la necesidad de confrontar con el neoliberalismo globalizado e identificar con nitidez los elementos de insostenibilidad estructural. Cuando la resistencia pol&iacute;tica se centra m&aacute;s en re&iacute;rse de la chabacaner&iacute;a de Trump o en resaltar la ignorancia de quienes le votan que en pensar c&oacute;mo recomponer econom&iacute;as y pol&iacute;ticas en las que quepamos todas las personas, se acrecientan los apoyos alrededor de estas figuras, que son las &uacute;nicas que hablan de conflictos que en el fondo todo el mundo percibe. Cuando no hay valor para nombrar los problemas y se asume jugar en el terreno de lo establecido como &uacute;nica posibilidad terminamos aceptando la dictadura de los mercados y nos conformamos con la correcci&oacute;n pol&iacute;tica de los discursos aunque la pr&aacute;ctica sea criminal.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Julio Anguita <a href="https://ctxt.es/es/20180919/Politica/21889/Cristina-Vallejo-Julio-Anguita-excoordinador-de-IU-politica-Espa%C3%B1a-entrevista.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dice que no quiere escoger entre fascismo y la dictadura de los mercados</a> apunta con acierto que escoger entre lo uno y lo otro, desde el punto de vista de los sectores m&aacute;s vulnerables, no supone elegir entre opciones diferentes.
    </p><p class="article-text">
        Los neofascismos criminalizan, estigmatizan, deshumanizan, abandonan y matan a personas &ldquo;sobrantes&rdquo; con un discurso  y escenograf&iacute;a que busca legitimar socialmente el exterminio. La Uni&oacute;n Europea criminaliza, estigmatiza, deshumaniza, abandona y mata a personas &ldquo;sobrantes&rdquo; dentro del discurso pol&iacute;ticamente correcto de los derechos, a partir de la ingenier&iacute;a social &ldquo;racional&rdquo; limpia y tecn&oacute;crata del capitalista mundializado que considera que las vidas y los territorios importan solo en funci&oacute;n del &ldquo;valor a&ntilde;adido&rdquo; que produzcan.
    </p><p class="article-text">
        Quienes est&aacute;n poniendo en marcha una estrategia aut&aacute;rquica son los sectores privilegiados. La arquitectura de la impunidad, la legislaci&oacute;n laboral, <a href="https://www.eldiario.es/ultima-llamada/Cambio-climatico-SA_6_664993531.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las pol&iacute;ticas de securitizaci&oacute;n de fronteras</a> y las estrategias de los ej&eacute;rcitos blindan y protegen los intereses de los ricos de las incertidumbres de la crisis global. Los ricos se aseguran el flujo de energ&iacute;a, materiales, la disponibilidad de tierras y se a&iacute;slan de las posibles tensiones sociales mientras acrecientan los mecanismos de luchas entre pobres y hacen caja con el desastre.  
    </p><p class="article-text">
        Desde el ecologismo social ponemos encima de la mesa la necesaria relocalizaci&oacute;n de la econom&iacute;a, el ajuste a los l&iacute;mites f&iacute;sicos de los territorios y la producci&oacute;n y acceso, sobre todo de alimentos, energ&iacute;a y agua con base fundamentalmente local. Hablamos tambi&eacute;n de poner las vidas en el centro, de las asalariadas y las que trabajan sin salario. Parad&oacute;jicamente, esta relocalizaci&oacute;n de la econom&iacute;a, aprender a vivir con los recursos cercanos es fundamental para frenar la expulsi&oacute;n de personas de sus territorios y garantizar su derecho a permanecer en ellos &ndash;teniendo en cuenta que una parte de los desplazamientos forzosos ya ser&aacute; inevitable y que tenemos la obligaci&oacute;n de organizarnos para acoger a aquellos con los que hemos contra&iacute;do una deuda ecol&oacute;gica y no tienen d&oacute;nde volver. Adoptar principios de suficiencia, equitativos y justos, es condici&oacute;n necesaria para la solidaridad dentro y fuera de nuestras fronteras.
    </p><p class="article-text">
        Hay que darle una buena vuelta a la cuesti&oacute;n del trabajo. La noci&oacute;n de democracia ha corrido paralela a la consolidaci&oacute;n del empleo fijo como punto de apoyo. La estabilidad, la protecci&oacute;n ante el despido o la negociaci&oacute;n colectiva han sido una pilares fundantes del derecho del trabajo y de la democracia plena.
    </p><h3 class="article-text">El capital ya no necesita el trabajo humano</h3><p class="article-text">
        El derecho del trabajo cl&aacute;sico est&aacute; en crisis y no solo porque el estado-naci&oacute;n haya perdido centralidad o haya cambiado la correlaci&oacute;n de fuerzas, sino porque las propias bases materiales que lo sosten&iacute;an han quebrado y el poder econ&oacute;mico ha construido formas de reproducir el capital en las que el trabajo humano es cada vez m&aacute;s prescindible.
    </p><p class="article-text">
        Al explotar el modelo previo, y a falta de una reflexi&oacute;n ecol&oacute;gico-material profunda, el derecho del trabajo asumi&oacute; lo que Luca Tamayo denomin&oacute; derecho del trabajo de la emergencia, que aceptaba temporalmente la rebaja de las condiciones laborales y la reducci&oacute;n de las garant&iacute;as para dar lugar a la creaci&oacute;n de empleo. El derecho del trabajo de la emergencia acepta la subordinaci&oacute;n de las condiciones laborales al crecimiento econ&oacute;mico y la competitividad con la idea de que cuando se retomase la normalidad se regenerar&iacute;an las condiciones anteriores. Pero la emergencia se ha convertido en la nueva normalidad. El tiempo de los Treinta Gloriosos no va a volver nunca m&aacute;s. Y el trabajo reducido a empleo, que depend&iacute;a de que la reproducci&oacute;n cotidiana y generacional se hiciese bajo la l&oacute;gica patriarcal y de la extracci&oacute;n de cantidades ingentes de materias primas de territorios colonizados y de la generaci&oacute;n de cantidades ingentes de residuos, est&aacute; llegando a su fin.
    </p><p class="article-text">
        Esta realidad debe incorporarse tambi&eacute;n al debate sobre la centralidad del conflicto de clase. Es verdad que vestirse de progres&iacute;a conform&aacute;ndose con un capitalismo verde, violeta y multicultural que no dispute la cuesti&oacute;n de clase, efectivamente esconde las tensiones estructurales y conduce a lo que Nancy Fraser ha llamado neoliberalismos progresistas. Pero no tener en cuenta que el capitalismo se construy&oacute; y se sostiene materialmente, adem&aacute;s de sobre la explotaci&oacute;n en el empleo, sobre el racismo, la explotaci&oacute;n sin l&iacute;mites de la naturaleza y del trabajo no libre de las mujeres en los hogares, es realizar un an&aacute;lisis material incompleto que no permite entender la crisis civilizatoria. Por ello, el ecologismo social, el feminismo radical o la lucha de las personas racializadas no son cuestiones perif&eacute;ricas que despisten de lo importante, sino que est&aacute;n en el centro del conflicto.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo a E.P. Thompsom en 'La formaci&oacute;n de la clase obrera', el concepto de clase es din&aacute;mico e hist&oacute;rico y responde al conflicto en las relaciones de producci&oacute;n. Si asumimos que para que haya producci&oacute;n hacen falta materias primas, es decir naturaleza autoorganizada y finita, y mano de obra, es decir vida de personas que tiene que ser sostenida y cuidada, los elementos constituyentes del ecologismo, del feminismo y del racismo se encuentran claramente insertos en el conflicto de clase. No hay solo un conflicto estructural entre en capital y el trabajo reducido a empleo, sino entre el capital y la vida. Creo que alrededor del derecho a vivir vidas que merezcan la pena vivirse hay potencia para crear sentido y orgullo de pertenencia a un movimiento de clase, ecologista, feminista y antirracista que revierta la guerra contra la vida.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n del &aacute;mbito de actuaci&oacute;n es tambi&eacute;n importante. Creo que, con la que est&aacute; cayendo, la estrategia debe ser trans-escalar. Desde luego el estado-naci&oacute;n, pero tambi&eacute;n los municipalismos, las alianzas con movimientos emancipadores de otros pa&iacute;ses de Europa y del norte de &Aacute;frica y la autoorganizaci&oacute;n ofrecen posibilidades diferentes pero complementarias que es preciso explorar.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo hacer para garantizar las condiciones de vida para todas las personas? &iquest;Qu&eacute; producciones y sectores son los socialmente necesarios? &iquest;C&oacute;mo afrontar la reducci&oacute;n del tama&ntilde;o material de la econom&iacute;a de la forma menos dolorosa? &iquest;Qu&eacute; modelo de producci&oacute;n y consumo es viable para no expulsar masivamente seres vivos? &iquest;C&oacute;mo abordar las transformaciones que el cambio clim&aacute;tico va a causar en nuestros territorios? &iquest;C&oacute;mo mantener v&iacute;nculos de solidaridad y apoyo mutuo que frenen las guerras entre pobres, vacunen de la xenofobia y del repliegue patriarcal? &iquest;Cu&aacute;l es la escala adecuada de actuaci&oacute;n? &iquest;Qu&eacute; papel juega la autoorganizaci&oacute;n, el municipalismo, el estado-naci&oacute;n y las alianzas internacionales?  &iquest;Qu&eacute; di&aacute;logo puede establecerse entre el trabajo socialmente garantizado y la renta b&aacute;sica?
    </p><h3 class="article-text">Un debate urgente</h3><p class="article-text">
        Tenemos por delante un debate urgente y necesario que deber&iacute;amos abordar sin aplastar, tratar de humillar o descalificar,  a veces interpretando libremente o directamente modificando lo que el otro ha dicho. Siempre es m&aacute;s f&aacute;cil oponerse a lo que nos gustar&iacute;a que hubiese dicho el otro para no vernos obligados a salir del mundo de las certezas tranquilizadoras&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Santiago Alba Rico que recuper&oacute; en 'Ser o Ser (un cuerpo)' la sorpresa de Bateson al observar que los ni&ntilde;os de una determinada cultura, cuando comenzaban a andar y tropezaban, se agarraban a su propio pene buscando seguridad. Las ni&ntilde;as, sin embargo, se agarraban a alg&uacute;n objeto externo que les pareciese firme. Supongo que ni&ntilde;as y ni&ntilde;os terminaban aprendiendo a caminar, pero seguro que las ni&ntilde;as lo hac&iacute;an con menos ara&ntilde;azos y golpes.
    </p><p class="article-text">
        Nos esperan tiempos muy duros sobre todo si consideramos que para avanzar el apoyo m&aacute;s firme es nuestra individualidad, por m&aacute;s inteligente, le&iacute;da y militante que sea. Tenemos todas las piezas del puzzle pero nadie lo tiene completo. Tampoco disponemos de muchas certezas inamovibles ante fen&oacute;menos cambiantes, acelerados y en algunos aspectos nuevos. Por ello, a falta de mayor seguridad, m&aacute;s vale que nos apoyemos unas en otras.
    </p><p class="article-text">
        Toca agarrarse menos el pene y construir m&aacute;s con otras. Esta puede ser una versi&oacute;n libre de lo que llamamos feminizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yayo Herrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/aportaciones-ecosociales-construccion-proyecto-emancipador_129_1906905.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Oct 2018 17:59:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El ecologismo social, el feminismo radical y el antirracismo no son cuestiones periféricas de la izquierda]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carne humana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/carne-humana_129_1972672.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ab7d4bf-1c32-40c7-b11f-723f935d3f34_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Matteo Salvini"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los discursos del poder han recurrido siempre a deshumanizar y animalizar a aquellos sectores a los que se quiere ignorar o explotar</p><p class="subtitle">Todas las personas que quedan fuera del estrecho marco de lo aceptado, son estigmatizadas como inmundas, sucias, contaminantes y consideradas carne</p></div><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el diccionario, carne es la parte blanda del ser humano y de algunos animales, formada fundamentalmente por m&uacute;sculos del cuerpo. En una cultura antropoc&eacute;ntrica como la nuestra, los individuos no humanos son frecuentemente reducidos al estado de carne.
    </p><p class="article-text">
        La valoraci&oacute;n de la vida animal como simple carne supone la transformaci&oacute;n de muchos seres vivos en una mercanc&iacute;a. Se cree que su vida tiene sentido solo porque es &uacute;til para los seres humanos y los mercados. Pero muchos seres humanos son considerados tambi&eacute;n carne. Carne viva con capacidad de trabajo, carne que puede ser explotada para hacer crecer la econom&iacute;a y engrosar las ganancias de otros que no se consideran carne ni cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        En esta fase neoliberal del capitalismo mundializado, y con los l&iacute;mites ecol&oacute;gicos sobrepasados, cada vez m&aacute;s personas formamos parte de esa masa de carne humana utilizada como recurso o como desecho para mantener una econom&iacute;a que, en vez de garantizar la satisfacci&oacute;n de las necesidades, tiene como finalidad maximizar las tasas de ganancia del capital y para ello devora minerales, petr&oacute;leo, animales, plantas, tierra, agua, reduce personas a carne y expulsa residuos, gases contaminantes, pl&aacute;sticos, artefactos que ya no sirven y tambi&eacute;n carne humana.
    </p><p class="article-text">
        La expresi&oacute;n 'carne de ca&ntilde;&oacute;n' naci&oacute; para designar a los soldados, normalmente de rango bajo, que se expon&iacute;an al fuego de los enemigos sabiendo que su muerte era casi segura. Pero fue utilizada, tambi&eacute;n, como sin&oacute;nimo de proletariado y como met&aacute;fora de la mano de obra barata y explotada. Marx utiliz&oacute; esta expresi&oacute;n para referirse a las cuadrillas de trabajo y a la poblaci&oacute;n obrera sobrante o fuerza de trabajo desempleada, estructuralmente necesarias en el capitalismo para garantizar el control de las condiciones laborales, que optimizan la acumulaci&oacute;n de capital.
    </p><p class="article-text">
        Los discursos del poder han recurrido siempre a deshumanizar y animalizar &ndash;en una cultura, insisto, donde lo animal es despreciado&ndash; a aquellos sectores a los que se quiere ignorar o explotar. Quitarles la cualidad humana, despreciarles y reducirlos a carne, es el paso previo para poder legitimar la explotaci&oacute;n y, en reg&iacute;menes autoritarios e inhumanos, el abandono e incluso el exterminio.
    </p><p class="article-text">
        Primo Levi cuenta c&oacute;mo los nazis, antes de matar jud&iacute;os, gitanos, comunistas y homosexuales, les arrebataban la condici&oacute;n humana reduci&eacute;ndoles a la pura condici&oacute;n de carne. La deshumanizaci&oacute;n justificaba su exterminio y la pasividad de muchas personas ante &eacute;l. En nuestra sociedad tecnologizada, muchas personas siguen siendo tratadas como carne.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.elsaltodiario.com/industria-textil/las-aparadoras-de-elche-se-organizan-para-luchar-contra-su-historica-precariedad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las aparadoras del calzado, por ejemplo, se resisten y se organizan para no ser tratadas como tal</a>. Llevan d&eacute;cadas trabajando como si no existiesen. Sin derechos, sin contratos. Ganando apenas 400 euros por 10 u 12 horas de trabajo que hacen en casa, aportando ellas la maquinaria y el coste del consumo el&eacute;ctrico. Han contra&iacute;do enfermedades derivadas del oficio: problemas de huesos o columna a causa de pasar horas en la misma posici&oacute;n, depresi&oacute;n por la situaci&oacute;n en la que tradicionalmente se han encontrado u otras enfermedades derivadas del contacto con productos qu&iacute;micos t&oacute;xicos. Esconder el trabajo en casa sin que genere derechos es ser tratada como carne.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.elsaltodiario.com/laboral/huelga-indefinida-iveco-tras-despido-trabajadores-enfermos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La plantilla de Iveco ir&aacute; a la huelga en septiembre porque se est&aacute; despidiendo a trabajadores</a> por faltas de asistencia intermitentes y justificadas. Son gente enferma y personas que tienen lesiones derivadas de los ritmos excesivos del trabajo. Seg&uacute;n los representantes sindicales, se trata de una plantilla joven y la empresa aplica los despidos sobre gente que puede tener futuras bajas. Explotar hasta la enfermedad y despu&eacute;s despedir a quien enferma es tambi&eacute;n ser tratado como carne. El colmo de la explotaci&oacute;n de la carne es que <a href="https://www.eldiario.es/galicia/empresa-carnica-obligada-contratar-autonomos_0_798620935.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una empresa c&aacute;rnica explote tambi&eacute;n carne humana a trav&eacute;s de Servicarne</a>, una falsa cooperativa en la que 1.350 falsos aut&oacute;nomos trabajaban en condiciones precarias y con una absoluta vulneraci&oacute;n de sus derechos.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n son deshumanizados y reducidos a la m&aacute;s pura corporalidad las personas pobres. Adela Cortina acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino &ldquo;aporofobia&rdquo; para definir el rechazo al pobre, el odio al &ldquo;sin techo&rdquo; y a quienes, por despose&iacute;dos, no tienen poder. <a href="https://elpais.com/politica/2018/08/04/actualidad/1533407246_853089.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Un art&iacute;culo reciente</a>, se hac&iacute;a eco de un informe de la Fundaci&oacute;n Rais en el que se conclu&iacute;a que un 80% de las personas sin hogar que se encuentran en la calle han sufrido acoso o agresiones de diversos tipos. Ra&uacute;l o Alberto son algunas de ellas. Duermen alrededor de la Plaza Mayor de Madrid y, llevar sudaderas con la bandera de Espa&ntilde;a, no les ha servido para esquivar las patadas o insultos de quienes deambulan por all&iacute; y les dicen que dan asco.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://razonyrevolucion.org/la-poblacion-sobrante-es-el-sector-que-mas-crece-en-el-mundo-entrevista-susanne-soederberg-profesora-de-la-universidad-de-queen-canada/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Susanne Soederberg, investigadora de la universidad canadiense de Queen, afirmaba a ra&iacute;z de un estudio realizado</a> que la poblaci&oacute;n sobrante es el sector que m&aacute;s crece en el mundo. Todas las personas que quedan fuera del cada vez m&aacute;s estrecho marco de lo aceptado, son estigmatizadas como inmundas, sucias, contaminantes. Son consideradas exclusivamente carne.
    </p><p class="article-text">
        Pero la situaci&oacute;n m&aacute;s extrema de &ldquo;sobrecorporalidad&rdquo; en el momento actual, la est&aacute;n viviendo las personas, que previamente expulsadas de sus territorios, buscan otro lugar para vivir. El poder econ&oacute;mico y pol&iacute;tico tambi&eacute;n trata como carne de ca&ntilde;&oacute;n a quienes sufren en mayor medida las consecuencias del cambio clim&aacute;tico, el despojo de los recursos y el territorio, el extractivismo; a quienes son expulsadas de sus territorios a causa de la pobreza, las guerras formales e informales que se desencadenan por el acaparamiento de tierra y recursos.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;n surgiendo liderazgos y partidos que han hecho del racismo su eje discursivo central. Amanecer Dorado, desat&oacute; una ola de odio y violencia en Grecia, que logr&oacute; ser temporalmente frenada en las urnas. FP&Ouml;'s de Austria, la AfD de Alemania, los Finns de Finlandia o los Sweden Democrats de Suecia, el gobierno xen&oacute;fobo del h&uacute;ngaro Viktor Orb&aacute;n o Donald Trump son algunos ejemplos de este eclosi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En toda Europa crece el n&uacute;mero de personas que creen que su p&eacute;rdida de nivel de vida, su precariedad o las expectativas incumplidas est&aacute;n causadas por las personas migrantes que compiten con ellas. &Eacute;stas &uacute;ltimas son se&ntilde;aladas como culpables por los dedos de las mismas manos que precarizan a trabajadores y trabajadoras, especulan con la vivienda, el agua o la energ&iacute;a, aprueban tratados internacionales que arruinan territorios y sectores y hacen hasta de la comida y los cuerpos, un negocio. Todo vale con tal de escalar en las encuestas electorales. Y lo malo es que en algunos espacios, habitados por personas con incertidumbre y miedo, eso da votos. Es como si se tuviese la esperanza de poder escapar de ser tratado como carne, yendo contra la carne de otros que est&aacute;n peor que t&uacute;.
    </p><p class="article-text">
        En fechas recientes, Matteo Salvini rechazaba que un barco en el que se hacinaban personas migrantes desembarcase en tierra italiana. Se jactaba de haber impedido que el Aquarius, repleto, dec&iacute;a textualmente, &ldquo;de carne humana&rdquo;, soltase su carga &ldquo;contaminante&rdquo; en su pa&iacute;s. Tambi&eacute;n &eacute;l tiene carne. La mostraba en las fotos, <a href="http://www.elmundo.es/internacional/2014/12/15/548f3796268e3ec7158b4579.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descamisado y con corbata verde</a>, que vendi&oacute; &ndash;como si fuese una burla m&aacute;s&ndash; para favorecer a una organizaci&oacute;n que se autodenomina &ldquo;pro&ndash;vida&rdquo;. Sonre&iacute;a en la foto con la tranquilidad de quien nunca ha abandonado un barco de personas al borde de la muerte en el mar. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.20minutos.es/noticia/152971/0/ciutadans/politico/desnudo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rivera tambi&eacute;n us&oacute; su propia carne como reclamo electoral</a>. Pareciera que el cuerpo de quien ostenta, o pugna por ostentar el poder, es menos cuerpo y su carne, tan vulnerable, mortal y contingente como la del resto, es menos carne y da menos asco. En estos momentos, Rivera y Casado, a lo Salvini, rivalizan por ver qui&eacute;n enarbola con m&aacute;s fuerza la bandera del control de las fronteras, de los l&iacute;mites a la entrada de extranjeros pobres, del acrecentamiento de los beneficios econ&oacute;micos y electorales que genera tratar la migraci&oacute;n como si fuese un problema de seguridad. Algunos medios de comunicaci&oacute;n ofrecen datos falsos o medias verdades sobre la entrada de personas, inventan enfermedades y falsas amenazas que refuerzan la percepci&oacute;n de la gente. Se promete la vuelta a una Espa&ntilde;a pr&oacute;spera y ca&ntilde;&iacute; que nunca existi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Todas somos &ndash;podemos ser&ndash; trabajadoras que pierden derechos, personas que no pueden pagar la hipoteca, familias con dificultades para afrontar las matr&iacute;culas de la universidad de las hijas, sujetos cuyo territorio se cede a una minera, gente que se tiene que marchar de su tierra porque deja de haber agua o posibilidades de supervivencia digna o mujeres obligadas a sostener cotidianamente la vida en un mundo que la ataca. Todas somos susceptibles de ser consideradas carne humana.
    </p><p class="article-text">
        Todas somos &ndash;podemos ser&ndash; futuras refugiadas que tratan de saltar fronteras, ya sean territoriales, raciales, de g&eacute;nero o econ&oacute;micas, para poder mantener vidas que merezcan la pena ser vividas. Y cuando lo seamos, a quienes defienden que lo primero son los espa&ntilde;oles les importar&aacute; bien poco lo que diga la partida de nacimiento. De Cuenca, Madrid, Granollers o &Eacute;cija, si se trata de elegir entre los beneficios o las personas, la elecci&oacute;n estar&aacute; clara y seremos carne humana abandonable y culpable.
    </p><p class="article-text">
        En estas circunstancias, es una locura confiar y seguir a quien se&ntilde;alan a otros como culpables, a quien esconde las posibilidades de medrar detr&aacute;s de la persecuci&oacute;n de los que tienen otro color de piel, no nacieron aqu&iacute;, tienen menos que el resto, y no se resignan ante la desposesi&oacute;n y el despojo.
    </p><p class="article-text">
        Es peligroso fiarse de los discursos que no hacen m&aacute;s propuestas que la de asegurar las fronteras y se limita a increpar, insultar y calumniar sin mesura;  de quienes reclaman el poder para s&iacute; mismos haciendo promesas a todos los bandos, sin preocuparse de las contradicciones en las que se incurre. Fue la estrategia que a Hitler le fue funcional en un momento no tan diferente al que vivimos hoy y con adversarios pol&iacute;ticos incapaces, o no dispuestos a oponer una resistencia verdadera.
    </p><p class="article-text">
        Como explicaba Hannah Arendt &ndash;y nos recuerda permanentemente Santiago Alba Rico&ndash; el ser humano desnudo, sin atributos, sin nombre propio, protegido solo por los derechos humanos se convierte en carne de matadero. Pero, aunque cuando se arrincona y se&ntilde;ala a alguien diferente, deshumanizado y solo, hace falta poco para que surja el linchamiento, en ese momento de inflexi&oacute;n, tambi&eacute;n puede ocurrir que brote la solidaridad, la compasi&oacute;n, el apoyo mutuo &ndash;una versi&oacute;n del amor&ndash; que iguala y rehumaniza. Para ello, es imprescindible que existan discursos y alternativas viables, reales y valientes que confronten con las promesas de la exclusi&oacute;n y la expulsi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Luchar hoy es establecer lazos que permitan resistir frente a la ofensiva de quienes van a hacer lo que sea con tal de mantener sus privilegios. T&uacute;, ellos y yo les importamos muy poco y por eso no queda ninguna opci&oacute;n m&aacute;s viable que la de cuidarnos unos a otros. El capitalismo global ha declarado la guerra a todo lo vivo. Cantaba Silvio Rodr&iacute;guez que en esta contienda, la orden de fuego siempre la dan &ldquo;disidentes de la cultura, la carne, la gente, el sue&ntilde;o y la vida que no sea virtual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La tarea constituyente que tenemos por delante y que ya es inaplazable es la adquisici&oacute;n de la conciencia de que podr&iacute;amos ser reducidos solo a carne &uacute;til y potencial desecho y que solo podremos superarlo poniendo las vidas, las luchas y las alternativas en com&uacute;n. Arrinconar a quienes disparan y reorganizar la vida para que quepamos todos, establecimiento lazos de solidaridad entre diferentes que nos igualen, adoptar una dignidad colectiva sin victimismos son pasos necesarios para superar esta situaci&oacute;n de encrucijada sin dejarnos jirones de vida por el camino.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yayo Herrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/carne-humana_129_1972672.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Aug 2018 18:25:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carne humana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Capitalismo,Racismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marina y los buscadores de cobre. Sobre extractivismo y expulsiones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/marina-buscadores-cobre-extractivismo-expulsiones_129_2759312.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d63c7184-1d63-40bb-a14f-de0f501fd50d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marina y los buscadores de cobre. Sobre extractivismo y expulsiones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El proyecto para la reapertura de la mina de cobre de Touro-O Pino, en Galicia, ha puesto en pie a vecinos y vecinas, que ven peligrar su forma de vida</p><p class="subtitle">El círculo del privilegio se estrecha y la lógica del extractivismo, la desposesión y la expulsión se agudiza, también en el corazón del mundo enriquecido</p></div><p class="article-text">
        O Pino es un peque&ntilde;o municipio de A Coru&ntilde;a. Marina naci&oacute; all&iacute;, hija de padre y madre castellanos a los que la tierra gallega se les peg&oacute; tanto, tanto, que les cambi&oacute; hasta el habla, y ahora ya no pueden hablar sin cantar.  
    </p><p class="article-text">
        Marina y la carballeira de al lado de su casa son un todo. Respirando tanta tierra, se convirti&oacute; en la mejor descubridora de tr&eacute;boles de cuatro hojas que conozco, en cuidadora de bichos, animales y plantas, en una ecologista de las buenas y en una rebelde ante las injusticias contra la gente y contra la tierra. Hace apenas dos a&ntilde;os comenz&oacute; a estudiar medicina. Tanto entrenamiento en cuidar lo vivo no pod&iacute;a tener otro final.
    </p><p class="article-text">
        Y ahora su tierra est&aacute; en peligro. En Touro-O Pino hay una antigua mina de cobre que fue abandonada a finales de los 80 porque los bajos precios de las materias primas no la hac&iacute;an rentable. A pesar de que hayan pasado ya m&aacute;s de treinta a&ntilde;os sin actividad, la contaminaci&oacute;n que caus&oacute; a&uacute;n se mantiene en el r&iacute;o Ulla, sus afluentes y llega hasta la misma r&iacute;a de Arousa.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad la empresa Cobre San Rafael SL est&aacute; promoviendo un nuevo proyecto de extracci&oacute;n que ha puesto en pie a vecinos y vecinas, organizados en la plataforma <a href="https://es-la.facebook.com/MINATOUROOPINONON/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Mina Touro-O Pino Non&rdquo;</a>.
    </p><p class="article-text">
        La mina ocupar&aacute; casi 700 hect&aacute;reas, con planes futuros de expandirse a m&aacute;s de 1800. Destruir&aacute; casi 500 hect&aacute;reas de tierras agr&iacute;colas y forestales. La vegetaci&oacute;n y la biodiversidad de la zona tambi&eacute;n se ver&aacute;n gravemente afectadas. Aunque se promete, como siempre, crecimiento econ&oacute;mico y empleo, lo cierto es que se perder&aacute;n puestos de trabajo estables en la agricultura, la industria l&aacute;ctea o el turismo &ndash; el Camino de Santiago pasa por Pedrouzo y quienes lo hagan caminar&aacute;n y dormir&aacute;n a solo 1 km de distancia de la mina a cielo abierto.
    </p><p class="article-text">
        La perspectiva de la creaci&oacute;n de empleo durante solo 15 a&ntilde;os &ndash; probablemente especializado y no para la poblaci&oacute;n local - no justifica la devastaci&oacute;n a largo plazo que la mina a cielo abierto supondr&aacute; para la zona afectada. M&aacute;xime cuando el cambio clim&aacute;tico y el declive energ&eacute;tico obligar&aacute;n a relocalizar las econom&iacute;as y estimular las producciones sostenibles, justas y locales.
    </p><p class="article-text">
        La gesti&oacute;n de los residuos tambi&eacute;n presenta riesgos importantes. En la zona de Touro-O Pino se instalar&aacute;n dos balsas de lodos t&oacute;xicos y cuatro escombreras de residuos est&eacute;riles que ocupar&aacute;n casi 300 hect&aacute;reas &ndash; unas 300 veces el tama&ntilde;o del estadio Santiago Bernab&eacute;u-  cerca de las &aacute;reas residenciales. En concreto, una balsa de lodos, rodeada por un muro de contenci&oacute;n perimetral que alcanza los 55 metros de altura y casi 3 kil&oacute;metros de longitud almacenar&aacute; 50 millones de metros c&uacute;bicos de est&eacute;riles de mina, a 200 metros de distancia de zonas habitadas. Si el muro se rompiese la salud de las personas y territorios aguas abajo correr&iacute;a serio peligro.
    </p><p class="article-text">
        El consumo de agua aumentar&aacute; considerablemente. La mina necesitar&aacute; seis veces m&aacute;s de lo que los dos municipios afectados consumen juntos. Dos afluentes del Ulla deber&aacute;n ser desviados y m&aacute;s de 20 manantiales ser&aacute;n sepultados.
    </p><p class="article-text">
        De ser aprobado el proyecto por parte de la Xunta de Galicia, dicen las vecinas de Mina Touro-O Pino Non, que muchas de ellas tendr&aacute;n que abandonar sus hogares y empleos por la p&eacute;rdida del h&aacute;bitat, de medios de subsistencia y por la afecci&oacute;n a la salud. Se&ntilde;alan que entre 1973 y 1986, durante el per&iacute;odo anterior de funcionamiento de la mina, ya se produjo la expulsi&oacute;n de parte de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El de Touro-O Pino no es un proyecto &uacute;nico en Espa&ntilde;a. <a href="https://www.elsaltodiario.com/mineria/organizaciones-ecologistas-denuncian-el-boom-de-la-mineria-especulativa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Elena Sol&iacute;s, abogada y miembro de Ecologistas en Acci&oacute;n, alerta sobre un aut&eacute;ntico &ldquo;boom de la miner&iacute;a especulativa&rdquo;.</a> Hay varios centenares de proyectos mineros repartidos por toda la geograf&iacute;a del estado espa&ntilde;ol. Se resucitan minas dormidas y se sacan a concurso multitud de nuevos proyectos.
    </p><p class="article-text">
        Sol&iacute;s habla de &ldquo;miner&iacute;a especulativa&rdquo; porque, dice, los proyectos no solo tienen como meta final la reventa de los permisos a empresas extractivas, con las consecuencias socioambientales que se&ntilde;al&aacute;bamos, sino que hay otro objetivo inmediato: la obtenci&oacute;n de beneficios en los mercados financieros. Los proyectos se convierten en instrumentos para atraer inversores privados, y en bolsa, se compran y venden acciones de las compa&ntilde;&iacute;as due&ntilde;as de los derechos de extracci&oacute;n, que ven inflado artificialmente su valor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Numerosas compa&ntilde;&iacute;as mineras internacionales con poco capital social cotizan en mercados secundarios apenas regulados, como los de Toronto, Australia o Londres, para atraer a fondos privados de inversi&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala Elena. Consiguen permisos mineros a trav&eacute;s de las alianzas con empresas pantalla espa&ntilde;olas. Aunque nunca se lleguen a conceder los permisos, con frecuencia se realizan talas o intervenciones supuestamente preparatorias del territorio que den idea a los inversores de que el proyecto es viable. A pesar de que al final no se extraiga mineral, se da&ntilde;a el territorio.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de la mina de litio de C&aacute;ceres, Valoriza Miner&iacute;as, empresa minera del grupo Sacyr, tramita los permisos en Extremadura, mientras su socio, Plymouth Minerals, informa a sus inversores en la bolsa australiana de que el proyecto es viable. El ayuntamiento de C&aacute;ceres ha paralizado las obras porque carec&iacute;an de los permisos necesarios, pero las acciones de Plymouth Minerals han subido considerablemente.
    </p><p class="article-text">
        En Touro-O Pino el esquema es el mismo. Explotaciones Gallegas es el socio local, y se asocia a  la multinacional Atalaya Mining, con sede en Chipre, formando Cobre San Rafael SL. A su vez Atalaya Mining est&aacute; participada por la empresa suiza Trafigura, un holding metal&uacute;rgico chino y dos fondos de inversi&oacute;n norteamericanos.
    </p><p class="article-text">
        Pero aunque esta nueva oleada de proyectos sea algo relativamente nuevo, el extractivismo no lo es. Es una forma de acumulaci&oacute;n por despojo que viene funcionando desde hace siglos. El capitalismo se ciment&oacute; sobre la conquista y la colonizaci&oacute;n de Am&eacute;rica, &Aacute;frica y Asia.  Bajo la l&oacute;gica colonial, estos territorios fueron &ldquo;especializados&rdquo; como minas y vertederos, con brutales consecuencias sobre comunidades y pueblos, mientras que los colonizadores, asumieron el papel de productores de manufacturas.
    </p><p class="article-text">
        En la pr&aacute;ctica, <a href="https://www.ecoportal.net/temas-especiales/mineria/extractivismo_y_neoextractivismo_dos_caras_de_la_misma_maldicion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el extractivismo, ha sido un mecanismo de saqueo y apropiaci&oacute;n colonial y neocolonial</a> que ha marcado la vida econ&oacute;mica, social y pol&iacute;tica de muchos pa&iacute;ses del Sur global. Am&eacute;rica Latina, por ejemplo, ha estado y est&aacute; atravesada por esta l&oacute;gica. En 2016 fueron asesinadas 200 personas, el 70% mujeres, por defender la tierra y oponerse a proyectos extractivistas o energ&eacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; Laura o Berta, que crecieron pegadas al territorio, que tambi&eacute;n hablan cantando, con la m&uacute;sica que da la tierra, viven situaciones de extrema violencia. Sus luchas sostenidas mayoritariamente por mujeres, confrontan con intereses econ&oacute;micos que no dudan, de forma directa o indirecta, en criminalizar, amenazar, estigmatizar, calumniar, agredir o en el extremo asesinar. Temen ser expulsadas de sus territorios y se organizan para impedirlo, resistir a mercenarios, seguridades privadas, cuando no a los ej&eacute;rcitos de sus propios pa&iacute;ses. Tratan de mantener sus formas de vida y sus territorios, que viene a ser lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        El informe <a href="https://www.ecologistasenaccion.org/?p=35720" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;El IBEX 35 contra la vida&rdquo;</a>, da cuenta de c&oacute;mo impacta la din&aacute;mica extractivista sobre la tierra, otras especies y las personas, especialmente sobre las mujeres. Algunas de esas empresas, que sacrifican vidas y territorios all&aacute;, son las que le cortan la luz ac&aacute; a la gente que no puede pagarla. Las mismas l&oacute;gicas en diferentes lugares: todo merece la pena ser sacrificado con tal de que crezca el beneficio.
    </p><p class="article-text">
        Estamos ante un cambio de ciclo. La era del petr&oacute;leo abundante y barato permiti&oacute; impulsar, aunque de forma desigual, las potencialidades productivas capitalistas. La din&aacute;mica de crecimiento elev&oacute; las huellas ecol&oacute;gicas de los pa&iacute;ses del Norte global, hasta que los requerimientos de materiales, energ&iacute;a y sumideros de residuos superaron la biocapacidad de sus propios territorios. A partir de ah&iacute;, el modelo de desarrollo, en el plano material, se construy&oacute; con cargo al resto del mundo, configurando metabolismos econ&oacute;micos imposibles de extender y ahora, incluso de mantener en las &aacute;reas de privilegio.
    </p><p class="article-text">
        Al pico del petr&oacute;leo, le seguir&aacute; el <a href="http://richardheinberg.com/bookshelf/peak-everything" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;pico de todo&rdquo; (peak everything)</a>. Mantener el modelo actual sin f&oacute;siles supone comenzar a vivir de todos los elementos de la tabla peri&oacute;dica y la disponibilidad de muchos de ellos ya se encuentran en situaci&oacute;n de riesgo alto. Cada vez con menos posibilidades econ&oacute;micas y energ&eacute;ticas para iniciar nuevos ciclos de acumulaci&oacute;n y habiendo llegando al l&iacute;mite de sus posibilidades de expansi&oacute;n en un &ldquo;mundo lleno&rdquo;, extralimitado, al capitalismo solo le queda acentuar la violencia de la acumulaci&oacute;n por desposesi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los procesos de acumulaci&oacute;n primitiva se&ntilde;alados por Marx siempre han estado presentes en la historia del capitalismo, pero en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han intensificado. Se ha acelerado el desplazamiento de poblaciones campesinas y la formaci&oacute;n de un proletariado sin tierra en diversos lugares del mundo; los recursos comunes, como el agua, se privatizan; se privatizan industrias p&uacute;blicas; se blindan los derechos de las transnacionales a trav&eacute;s de los tratados de libre comercio; las granjas familiares se ven desplazadas por las grandes empresas agr&iacute;colas; y la precariedad y la desigualdad aumentan a pasos agigantados.
    </p><p class="article-text">
        El c&iacute;rculo de privilegio se estrecha y, ya tambi&eacute;n dentro de nuestros territorios, la l&oacute;gica del extractivismo, la desposesi&oacute;n y la expulsi&oacute;n se agudiza. Por ello, en el coraz&oacute;n del mundo enriquecido aparecen tambi&eacute;n nuevas &aacute;reas, las que ha sido hist&oacute;ricamente abandonadas, que se pretende utilizar como mina y vertedero y por ello, igual que Laura, Berta y sus comunidades, Marina y la plataformas vecinales se organizan para defender su tierra que, para quienes viven de ella, viene a ser lo mismo que defender su vida.  
    </p><p class="article-text">
        La nueva etapa est&aacute; marcada por la expulsi&oacute;n. Un proceso, como advierte <a href="https://www.bing.com/videos/search?q=saskia+sassen+expulsiones&amp;view=detail&amp;mid=277841C98BE0F01576EC277841C98BE0F01576EC&amp;FORM=VIRE" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Saskia Sassen, de selecci&oacute;n brutal que afecta a personas y lugares</a>. No son expulsiones espont&aacute;neas ni una consecuencia de la crisis. Lo que sucede es que hoy la expresi&oacute;n de las relaciones capitalistas sigue la l&oacute;gica del parasitismo. Para que unos tengan m&aacute;s minerales de los que les corresponden, otros tienen que ser expulsados a los m&aacute;rgenes o incluso de la vida.
    </p><p class="article-text">
        Se hace dif&iacute;cil imaginar la escala en que puedan llegar a operar estas expulsiones en todo el planeta, en escenarios materiales como consecuencia de la crisis ecol&oacute;gica global. Ya asistimos a desplazamientos de poblaci&oacute;n por motivos ambientales, por acaparamiento de tierras y por guerras por los recursos. A muchas de esas personas expulsadas se las llama &ldquo;refugiadas&rdquo; y no se les permite el paso a las zonas ricas que, sin embargo, devoran los materiales, energ&iacute;a o productos que vienen de su territorio cuya extracci&oacute;n o acaparamiento provocaron los conflictos que les han hecho migrar.
    </p><p class="article-text">
        Los desastres clim&aacute;ticos, cada vez m&aacute;s frecuentes e intensos, est&aacute;n destruyendo medios de vida, infraestructuras f&iacute;sicas y ecosistemas fr&aacute;giles. Se sustraen &ldquo;trozos&rdquo; de biosfera cuando la tierra es destinada a plantaciones de cultivo industrial o se convierte en tierras muerta cuando se dedica a la miner&iacute;a u otras actividades extractivas Dependemos materialmente de la tierra. Destruirla reduce las posibilidades de supervivencia humana, poniendo en peligro el bienestar, especialmente entre las poblaciones m&aacute;s pobres y vulnerables, y provocar desplazamientos masivos de poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y volvemos a las vidas cotidianas. El buen vivir, la vida con calidad, al menos conceptualmente, se perfila como una versi&oacute;n que supera los desarrollos &ldquo;alternativos&rdquo; e intenta ser una &ldquo;alternativa al desarrollo&rdquo;. Es una opci&oacute;n radicalmente distinta a todas las ideas de desarrollo. Alude a la oportunidad de construir otra sociedad sustentada en la convivencia del ser humano, en diversidad y ajuste con la Naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        Por fuerza esa sociedad diferente deber&aacute;  asumir que el decrecimiento de la esfera material de la econom&iacute;a global no es tanto una opci&oacute;n como un dato,  y que esta adaptaci&oacute;n puede producirse mediante la lucha feroz por el uso de los recursos o mediante un proceso de reajuste decidido y anticipado con criterios de equidad.
    </p><p class="article-text">
        Saber que existen l&iacute;mites f&iacute;sicos en los bienes y procesos imprescindibles nos obliga a repensar nuestras categor&iacute;as y nociones de libertad, derechos o calidad de vida, de forma que no se adquieran a costa de los de otras personas y especies. Una reducci&oacute;n de la presi&oacute;n sobre la biosfera que se quiera abordar desde una perspectiva que sit&uacute;e el bienestar de las personas como prioridad, obliga a apostar por la relocalizaci&oacute;n de la econom&iacute;a y el establecimiento de circuitos cortos de comercializaci&oacute;n, a restaurar una buena parte de la vida rural, a cambiar el modelo de ciudad, disminuir el transporte y la velocidad, a acometer un reparto radical de la riqueza y los trabajos, tambi&eacute;n los de cuidados.
    </p><p class="article-text">
        La gente de Touro y O Pino quiere poder seguir viviendo all&iacute;, de aquello que la naturaleza puede regenerar. Quiere un mundo rural vivo interconectado con los n&uacute;cleos urbanos. No quieren dejar la tierra envenenada a quienes viene detr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Las posibilidades de vivir vidas buenas dependen de que Marina, y otras como ella, sigan encontrando tr&eacute;boles de cuatro hojas, de que la casa de su familia siga siendo ese lugar acogedor y necesario en el que todo lo importante se dice cantando porque la tierra, esa tierra gallega viva, se les cuela hasta el habla.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yayo Herrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/marina-buscadores-cobre-extractivismo-expulsiones_129_2759312.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Jul 2018 18:24:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marina y los buscadores de cobre. Sobre extractivismo y expulsiones]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La fresa en Huelva: 46 calorías por cada 100 gramos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/fresa-huelva-calorias-gramos_129_2060562.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9d91ada-5009-49e9-9fef-9af960f5f40e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La fresa en Huelva: 46 calorías por cada 100 gramos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La situación de las jornaleras marroquíes no constituye una mala práctica aislada y puntual. No es un fallo el sistema. Es el sistema en estado puro</p><p class="subtitle">Es más bien el resultado sobre territorios concretos y vidas cotidianas de un modelo productivo insostenible, capitalista y patriarcal</p></div><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas, <a href="http://www.publico.es/sociedad/violacion-derechos-defiende-trabajadoras-fresa.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">temporeras de la fresa en Huelva han denunciado abusos sexuales</a> y amenazas por parte empleadores o capataces. Se ha se&ntilde;alado la falta de procedimientos y perspectiva de g&eacute;nero, la opacidad sobre el n&uacute;mero de mujeres que trabaja y las condiciones en que lo hace. Siendo cierto, creo, sin embargo, que no estamos solo ante un problema de falta de protocolos. Es un problema structural que tiene que ver con la noci&oacute;n de producci&oacute;n, con la trasformaci&oacute;n de la agricultura en un proceso industrial, centrado en la maximizaci&oacute;n de los beneficios, que explota personas y naturaleza en un contexto patriarcal.
    </p><p class="article-text">
        Esta vez el tema saltaba a la esfera p&uacute;blica a trav&eacute;s de un reportaje de la revista alemana <a href="https://www.eldiario.es/rastreador/investigacion-violaciones-trabajadoras-marroquies-Huelva_6_773482655.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Correctiv y Buzzfeed News, que denunciaba los abusos hacia las jornaleras</a> en Espa&ntilde;a, Italia y Marruecos.
    </p><p class="article-text">
        No deja de ser sorprendente que en plena efervescencia del #YoSiTeCreo y <a href="http://www.publico.es/sociedad/mujeres-fresa-sombras-silencio-situacion-mujeres-trabajadoras-fresa-huelva.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exceptuando al SAT</a>, las organizaciones agrarias, diversas ONG y sindicatos reaccionaron, no exigiendo de forma inmediata la investigaci&oacute;n de los presuntos abusos y la protecci&oacute;n preventiva de las trabajadoras, <a href="http://www.europapress.es/andalucia/huelva-00354/noticia-entidades-agricolas-sindicatos-van-denunciar-fiscalia-publicacion-supuestos-abusos-campo-20180515172213.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sino denunciarndo ante la fiscal&iacute;a a quienes hab&iacute;an hecho el reportaje</a>, por si hab&iacute;a indicios constitutivos de delito. Les preocupaba que la generalizaci&oacute;n a todo el sector, que compite en el mercado de la fresa con otros pa&iacute;ses, pudiese da&ntilde;ar al conjunto de personas que lo componen.
    </p><p class="article-text">
        No es la primera vez que la situaci&oacute;n de las jornaleras llega a las p&aacute;ginas de los peri&oacute;dicos. En 2010, un art&iacute;culo titulado <a href="https://elpais.com/diario/2010/06/13/domingo/1276401156_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;V&iacute;ctimas del oro rojo&rdquo;,</a> publicado en El Pa&iacute;s se&ntilde;alaba que los abusos sexuales a las trabajadoras eran &ldquo;un secreto a voces&rdquo;, pero constataba que &ldquo;hasta ese momento, nunca hab&iacute;an prosperado las denuncias contra los responsables de una actividad competitiva en Europa.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Yo misma ten&iacute;a experiencia directa del negacionismo sobre la situaci&oacute;n de las trabajadoras. Hace ya varios a&ntilde;os, en una reuni&oacute;n a la que asist&iacute;an representantes de organizaciones agrarias, sindicatos, movimiento ecologista y de la administraci&oacute;n, expuse que las mujeres temporeras trabajaban en condiciones de semiesclavitud. Eran precarias, trabajaban a destajo y cobraban poco. Tan poco, que muchas trabajaban con pa&ntilde;al porque no quer&iacute;an parar ni para hacer pis. La reacci&oacute;n fue similar. El representante de la mayor organizaci&oacute;n agraria exigi&oacute; muy airado que me retractase y algunos de los sindicatos presentes me reconvinieron amable pero firmemente diciendo que no les constaba lo que dec&iacute;a y que, si eso era verdad, lo que ten&iacute;an que hacer las jornaleras era denunciar.
    </p><p class="article-text">
        Nadie sab&iacute;a nada. Sin embargo, <a href="http://www.nadiesinfuturo.org/IMG/pdf/DiagnosticoTrataHueva.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">existe un informe realizado por un equipo de de investigaci&oacute;n de la Universidad de Huelva,</a> publicado con el logo de la Junta de Andaluc&iacute;a que se titula &ldquo;Las mujeres migrantes, la trata de seres humanos con fines de explotaci&oacute;n y los campos de fresa de Huelva&rdquo; que ya advierte de toda la situaci&oacute;n que ahora se denuncia.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; esa resistencia a investigar? &iquest;Por qu&eacute; la negaci&oacute;n? &iquest;Por qu&eacute; denunciar a quien denuncia? &iquest;A estas alturas alguien tiene dudas de que es perfectamente probable que trabajadoras extranjeras, solas y pobres, incluso aisladas f&iacute;sicamente, viviendo en las fincas, entre los invernaderos, corren el riesgo de sufrir abusos sexuales? &iquest;No es un hecho evidente y real que las y los jornaleros migrantes est&aacute;n mal pagados, son explotados y que de forma reiterada han surgido conflictos?
    </p><p class="article-text">
        100 gramos de fresa proporcionan 46 calor&iacute;as. 46 de las 2.000 calor&iacute;as diarias que debe comer una persona adulta. Esa es su funci&oacute;n social, esa es su verdadera utilidad como producci&oacute;n. Pero para la econom&iacute;a, para &ldquo;el sector&rdquo;, las fresas, los alimentos, no son tan importantes por las necesidades humanas vitales que satisfacen, sino por los beneficios econ&oacute;micos que generan. Como lo que cuenta, lo que tiene valor, es lo que se factura, se termina considerando mejor y m&aacute;s competitiva aquella fresa que para ser producida contamina y explota, que la que se pudiese obtener sosteniblemente y de forma justa. Son las mismas 46 calor&iacute;as por cada 100 gramos, pero &ldquo;la buena producci&oacute;n&rdquo; es la que consigue una alta rentabilidad econ&oacute;mica abaratando los costes de producci&oacute;n (trabajo e insumos). Los beneficios econ&oacute;micos no restan, sino m&aacute;s bien esconden el enriquecimiento de intermediarios, el sufrimiento de las trabajadoras, el reforzamiento de los patriarcados, desiguales pero aliados, y los problemas de salud y supervivencia futura derivados de contaminar, agotar bienes finitos y cambiar hasta el clima. Tal y como se&ntilde;ala Gustavo Duch, &ldquo;el sistema en cuesti&oacute;n ha sido dise&ntilde;ado para producir algo parecido a alimentos, a costes muy bajos, tanto econ&oacute;micos, sociales como ecol&oacute;gicos; pero que puedan producir altos beneficios a quienes se dedican a su comercializaci&oacute;n. Los alimentos, lejos de ser considerados como una necesidad y un derecho, se entienden como una mercanc&iacute;a sin m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El no saber, el mirar a otro lado, responde a aplicar una especie de m&aacute;xima no escrita. Hay que tener una escrupulosa cautela con la imagen del &ldquo;sector&rdquo; y quiz&aacute;s no tanta con las personas que trabajan en &eacute;l. &ldquo;Ojo, que se puede poner en riesgo un sector que factura casi 300 millones de euros&rdquo;, dicen.
    </p><p class="article-text">
        Desde mi punto de vista, la situaci&oacute;n de las jornaleras marroqu&iacute;es no constituye una mala pr&aacute;ctica aislada y puntual. No es un fallo el sistema. Es el sistema en estado puro. Es m&aacute;s bien el resultado sobre territorios concretos y vidas cotidianas de un modelo productivo insostenible, capitalista y patriarcal.
    </p><p class="article-text">
        Escondidas, debajo del brillo de las cifras y los beneficios, est&aacute;n las consecuencias ecol&oacute;gicas y sociales de esa forma de producir. La l&oacute;gica de la producci&oacute;n capitalista se apuntala sobre cimientos injustos, patriarcales, ecocidas y coloniales. Todas esas contradicciones se encuentran en el conflicto de las temporeras de la fresa.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.ecologistasenaccion.org/?p=18234" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ecologistas en Acci&oacute;n de Huelva lleva a&ntilde;os denunciando</a> que el monocultivo masivo de fresa tiene importantes consecuencias sobre el territorio, entre otros da&ntilde;os se encuentran la deforestaci&oacute;n de grandes superficies, la contaminaci&oacute;n de acu&iacute;feros y el uso generalizado de pesticidas prohibidos.
    </p><p class="article-text">
        En muchas ocasiones, el cambio de uso del suelo se ha realizado sin tener el permiso correspondiente, que se termina concediendo a&ntilde;os m&aacute;s tarde bajo la pol&iacute;tica de hechos consumados. El pacto de silencio reinante en la zona hace que las denuncias caigan en saco roto y se trabaje con total impunidad.
    </p><p class="article-text">
        Una vez comido el terreno al pinar, la preparaci&oacute;n del suelo para el cultivo utiliza productos qu&iacute;micos de s&iacute;ntesis. La &ldquo;desinfecci&oacute;n&rdquo; del suelo provoca un empobrecimiento del mismo, as&iacute; como una grave contaminaci&oacute;n de las aguas subterr&aacute;neas que afectan al acu&iacute;fero 27, del que se nutre el Parque de Do&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        En el plano social, la explotaci&oacute;n laboral constituye una parte indisociable del modelo. A mayor explotaci&oacute;n, mayores beneficios. Los bajos salarios son condici&oacute;n necesaria para que el sector sea competitivo y tenga un &ldquo;alto valor a&ntilde;adido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el inicio del despliegue de los cultivos, era poblaci&oacute;n aut&oacute;ctona la que trabajaba. Seg&uacute;n fueron mejorando los ingresos dejaron de trabajar directamente en los cultivos y fueron reemplazados por hombres procedentes de diversos lugares de &Aacute;frica. Desde entonces, no han sido pocos los conflictos con los trabajadores de los invernaderos. Las duras condiciones del trabajo provocaron conflictos, revueltas y movilizaciones que trataban de llamar la atenci&oacute;n sobre el salario, la dificultad de integrarse en los pueblos cercanos y el confinamiento en barracones y cortijos, a menudo sin agua u otros servicios b&aacute;sicos. Los conflictos fueron respondidos a trav&eacute;s de narrativas con tintes racistas y estigmatizadores que legitimaban la explotaci&oacute;n. Todas las tensiones son bien conocidas y han sido reflejadas en estudios como, por ejemplo, los del antrop&oacute;logo Ubaldo Mart&iacute;nez Veiga. Para &eacute;l, son una manifestaci&oacute;n del capitalismo tard&iacute;o que lleva consigo una idea abstracta del trabajo como fen&oacute;meno intercambiable que circula, con independencia de las personas materiales de carne y hueso, entre las diversas unidades productivas. Los efectos perversos de este proceso se agudizan cuando los trabajadores son inmigrantes extranjeros.
    </p><p class="article-text">
        Y a&uacute;n se agudizan m&aacute;s, cuando son mujeres.
    </p><p class="article-text">
        De forma m&aacute;s reciente, y a partir de los conflictos con los trabajadores africanos, la contrataci&oacute;n ha empezado a desplazarse hacia mujeres procedentes de los pa&iacute;ses del este de Europa y de Marruecos. Quienes contratan creen que las mujeres dan menos problemas. Para no decir que son menos conflictivas, se argumenta &ldquo;cient&iacute;ficamente&rdquo;: las mujeres son m&aacute;s aptas para la recogida de la fresa porque &ldquo;tienen los dedos m&aacute;s delicados&rdquo; - como si los hombres tuviesen dificultades cong&eacute;nitas para ejercer la funci&oacute;n prensil sin espachurrar la fresa o las mujeres no fuesen capaces, si lo desean, de escachar con sus dedos cualquier cosa delicada y blandita - y presentan una morfolog&iacute;a que las capacita gen&eacute;ticamente para estar m&aacute;s tiempo inclinadas, recolectando.
    </p><p class="article-text">
        Much&iacute;simos campesinos en todo el mundo arrancan patatas del suelo y recolectan los frutos de plantas rastreras y matas agachados. Terminar&aacute;n seguramente deslomados y agotados pero no creo que se hayan planteado jam&aacute;s que su cuerpo est&aacute; menos preparado gen&eacute;ticamente para adoptar una postura recolectora, y al vivir de lo que recolectan, tienen buen cuidado de usar sus dedos con mesura para no destruir el fruto que recogen.
    </p><p class="article-text">
        El patriarcado, otra vez m&aacute;s, se al&iacute;a con el capitalismo. Se contrata a mujeres pobres, j&oacute;venes, que no est&eacute;n obesas, preferentemente casadas y que tengan hijos a su cargo, menores de 14 a&ntilde;os, para asegurar que vuelven a sus pa&iacute;ses. Ellas, <em>naturalmente</em>, vuelven a casa si dejaron all&iacute; a seres vulnerables de los que hacerse cargo. Parece ser que no es tan seguro que ellos lo hagan.
    </p><p class="article-text">
        Y una vez aqu&iacute;, solas, sin conocer el idioma, en entornos profundamente machistas, trabajan a destajo y en condiciones duras por un jornal de mierda. En ocasiones, acosadas por &ldquo;manijeros&rdquo; y empleadores que amenazan con apuntar menos kilos de los que recogen y despedirlas si no consienten en ser manoseadas y abusadas. <a href="https://www.nuevatribuna.es/opinion/victor-arrogante/o-te-dejas-o-te-quedas-sin-fresas/20180528090042152368.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;O te dejas o te quedas sin fresas&rdquo;</a>
    </p><p class="article-text">
        Las jornaleras de la fresa marroqu&iacute;es enfrentan una alianza perversa entre diversas formas de patriarcados que se refuerzan entre s&iacute;: el que las ve como un recurso con dedos delicados, gen&eacute;ticamente predispuesto a agacharse, explotables, sumisas y cero sospechosas de pretender quedarse en Espa&ntilde;a por tener responsabilidades de cuidados; el de los capataces y manijeros, que estando tambi&eacute;n probablemente explotados, encuentran alguien sobre quien ejercer el poder y ante quien sentirse virilmente dominadores; y el de los hombres de sus propios pa&iacute;ses, sus maridos, ante los que, dicen las jornaleras, deben esconder los abusos que sufren para no ser repudiadas y poder volver a casa.
    </p><p class="article-text">
        Toda esta concatenaci&oacute;n de violencias contra los territorios y contra las personas - de clase, de origen, de g&eacute;nero &ndash; forman parte estructural de una determinada forma de producir. No son casos puntuales o aislados.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s por eso hay tantas resistencias a investigar y denunciar, quiz&aacute;s por eso, en lugar de aplicar el principio de precauci&oacute;n y proteger a las mujeres trabajadoras, primero se duda de ellas y se advierte de los riesgos que puede correr &ldquo;un sector tan competitivo&rdquo;. Con la prioridad puesta en los beneficios, todo merece la pena ser sacrificado con tal de que el sector se mantenga y crezca.
    </p><p class="article-text">
        Es de agradecer que el SAT y otros colectivos solidarios y feministas est&eacute;n prestando atenci&oacute;n, visibilizando, y acogiendo a estas mujeres, a las que se trata de expulsar para que no denuncien. Hasta para poder denunciar hace falta una comunidad que te sostenga y te apoye. El grito <a href="http://www.pikaramagazine.com/2018/06/ni-fresas-ni-presas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;no bien, no bien&rdquo;</a> expresa con claridad que las temporeras marroqu&iacute;es no son sumisas ni d&oacute;ciles.
    </p><p class="article-text">
        Son valientes estas mujeres que denuncian, que saben que 46 calor&iacute;as por cada 100 gramos es el verdadero valor de la fresa y que su precio en el mercado no compra ni sus dedos, ni su cuerpo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yayo Herrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/fresa-huelva-calorias-gramos_129_2060562.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Jun 2018 18:50:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La fresa en Huelva: 46 calorías por cada 100 gramos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia machista,Temporeras,Huelva,Fresas,Patriarcado,Machismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por mí y por todas mis compañeras: el ataque a la economía social y solidaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/companeras-ataque-economia-social-solidaria_129_2138814.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/464c7801-a7e6-4f37-a9a7-e4fb30bbcd39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por mí y por todas mis compañeras: el ataque a la economía social y solidaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En las últimas semanas se está produciendo un importante ataque desde dos grandes medios de comunicación,</p><p class="subtitle">El Mundo</p><p class="subtitle">El País,</p><p class="subtitle">a las empresas de la Economía Social y Solidaria que trabajan con el Ayuntamiento de Madrid</p><p class="subtitle">Voy a seguir defendiendo que la economía social y solidaria es una opción necesaria para revertir un modelo que echa a las personas de sus casas; que le corta la luz a la gente; que hace expedientes de regulación de empleo, a veces incluso teniendo beneficios; que recorta en servicios públicos; que pretende encerrar a la mujeres en casa; que genera masas de personas desempleadas</p></div><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas se est&aacute; produciendo un importante ataque desde dos grandes medios de comunicaci&oacute;n, <em>El Mundo</em> y <em>El Pa&iacute;s,</em> a las empresas de la Econom&iacute;a Social y Solidaria que trabajan con el Ayuntamiento de Madrid, as&iacute; como a varios concejales, asesores y quiz&aacute; de fondo a la alcaldesa. Se inventan una &ldquo;trama&rdquo; y sueltan nombres de personas que trabajan en la econom&iacute;a social o trabajaron en ella y hoy lo hacen en el Ayuntamiento. Las personas nombradas no tienen capacidad de contrataci&oacute;n de servicios, pero se insin&uacute;a que la tienen y que usan su poder para crear una red clientelar.
    </p><p class="article-text">
        No es una novedad. Desde 2015, el intento de descr&eacute;dito medi&aacute;tico ha sido una constante. De forma recurrente, los nombres de personas y empresas de la econom&iacute;a social se han utilizado como arma arrojadiza contra el gobierno de Ahora Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, quiz&aacute;s porque se acercan unas nuevas elecciones, este &uacute;ltimo ataque es m&aacute;s intenso y, llamadme malpensada, parece estar coordinado entre varios medios de comunicaci&oacute;n y algunos partidos pol&iacute;ticos. Intuyo que, despu&eacute;s de unas semanas de sacar todo tipo de informaci&oacute;n confusa e insidiosa, se terminar&aacute; produciendo alguna querella infundada del PP, Ciudadanos o ambos, contra Ahora Madrid, que, como en otros casos acabar&aacute; desestimada o archivada pero que generar&aacute; ruido de cara a la contienda electoral. La econom&iacute;a social y solidaria y el cooperativismo es el terreno de combate que han elegido para poner en marcha esta estrategia.
    </p><p class="article-text">
        En este marco de acoso a las cooperativas, el pasado lunes 30 de abril, se lanzaba <a href="https://elpais.com/ccaa/2018/04/29/madrid/1525037473_616504.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una noticia que me afectaba a m&iacute; directamente</a>. La escrib&iacute;a un periodista de <em>El Pa&iacute;s</em>, Luca Constantini, entregado desde hace meses a la causa de mezclar palabras, hechos y nombres en art&iacute;culos venenosos de escaso rigor y calidad.
    </p><p class="article-text">
        Ese lunes pude experimentar el dolor, el agobio y la rabia que da que alguien te difame en un medio de difusi&oacute;n masivo, y exponga una imagen distorsionada de ti ante miles de personas que no te conocen y a las que no puedes llegar para aclarar. Es curioso, pero no estuve tranquila hasta que pude comunicarme con mis hermanos y hermanas, que no son activistas, y solo se me saltaron las l&aacute;grimas cuando me expresaron su apoyo y confianza incondicional. Imagino que tambi&eacute;n se sentir&aacute;n as&iacute; Fernando Sab&iacute;n, compa&ntilde;ero imprescindible que, en una serie de piezas a&uacute;n m&aacute;s delirantes que las que hablan de m&iacute;, est&aacute; sufriendo un acoso tremendo por parte de periodistas de <em>El Mundo;</em>&nbsp;o To&ntilde;o Hern&aacute;ndez, el compa&ntilde;ero de activismo y de vida m&aacute;s generoso.
    </p><p class="article-text">
        Siento la necesidad de explicar cu&aacute;les son las falsedades y las medias verdades con las que Costantini construy&oacute; la noticia, que siguen la misma l&oacute;gica del resto de noticias de este periodista contra Tangente y muy similares a las que <em>El Mundo</em> est&aacute; usando con otras personas y empresas de la econom&iacute;a social. Siento la obligaci&oacute;n de hacerlo ante muchas personas que me conocen y a las que no tengo el derecho de exigir actos de fe ni confianza ciega.
    </p><p class="article-text">
        En mi caso, la noticia dice que he sido impulsora y fundadora de la candidatura de Ahora Madrid y adem&aacute;s participante de una empresa cooperativa. A partir de esas dos afirmaciones, y sin realizar ning&uacute;n tipo de acusaci&oacute;n concreta, se insin&uacute;an todo tipo de uso de influencias y poderes que consiguieron que Carmena haya terminado &ldquo;dando&rdquo; 300.000 euros a mi &ldquo;firma&rdquo; (mismo t&eacute;rmino que usa <em>El Mundo</em> para dirigirse a las empresas de econom&iacute;a social). La entradilla del art&iacute;culo afirma textualmente que &ldquo;la cooperativa fundada por Yayo Herrero, activista de IU y Ganemos, pertenece a un grupo que ha obtenido ya 1.000.000 de euros del Ayuntamiento de Madrid&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Me gustar&iacute;a aclarar algunos aspectos respecto a la informaci&oacute;n publicada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Uno.</strong> Una cooperativa no es la &ldquo;firma&rdquo; de nadie. Es una empresa en la que las personas socias-trabajadoras son due&ntilde;as y, por tanto, quienes deciden democr&aacute;ticamente sobre todos los aspectos: una trabajadora, un voto.
    </p><p class="article-text">
        Yo, efectivamente, fui una de las socias fundadoras de Gar&uacute;a S. Coop. Mad. hace m&aacute;s de 10 a&ntilde;os. En enero de 2012 decid&iacute; aceptar una oferta de trabajo externa y dej&eacute; de ser socia-trabajadora. Es decir, desde hace casi seis a&ntilde;os y medio &ndash;sal&iacute; de Gar&uacute;a m&aacute;s de tres a&ntilde;os antes de las elecciones de 2015- no formo parte de la empresa, y, por no ser trabajadora, no participo ni tengo voto sobre sus proyectos y actividad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dos.</strong> Tangente es un grupo cooperativo que aglutina a varias empresas &ndash;14 en total&ndash; de la econom&iacute;a social y que engloba el trabajo de unos 130 profesionales. Se conform&oacute; como grupo a finales de 2013, despu&eacute;s de que yo hubiese dejado de trabajar en Gar&uacute;a; por tanto, nunca he tenido la oportunidad de participar ni trabajar en &eacute;l. Desconozco cu&aacute;les son los concursos a los que leg&iacute;timamente se presenta y los que gana.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tres.</strong> No soy activista ni de IU, ni de Ganemos, ni de ninguna de las organizaciones que construyeron la candidatura de Ahora Madrid. Se lo dej&eacute; claro al periodista por correo electr&oacute;nico el d&iacute;a antes de que sacara la noticia. Me consta que recibi&oacute; el correo porque recoge fragmentos del mismo en su art&iacute;culo, pero prefiri&oacute; mantener la mentira en su titular, supongo que para poder sostener su rocambolesca teor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuatro.</strong> Tampoco fui, como se insin&uacute;a, fundadora de Ahora Madrid; no impuls&eacute; la creaci&oacute;n de la confluencia, no particip&eacute; en la organizaci&oacute;n de la campa&ntilde;a electoral de Ahora Madrid. Es cierto que recib&iacute; propuestas, e incluso algo de presi&oacute;n, para incluirme en las listas de la candidatura, pero quienes me conocen saben que hasta el momento he optado por no participar en iniciativas que tengan como objetivo presentarse a elecciones. Tampoco he aceptado propuestas que supusiesen trabajar de forma remunerada en la pol&iacute;tica institucional ni como liberada en movimientos sociales, aunque me parece leg&iacute;timo y necesario que otras personas lo hagan.
    </p><p class="article-text">
        Asist&iacute; durante la campa&ntilde;a a un encuentro de Manuela Carmena con las entidades de la econom&iacute;a social madrile&ntilde;a, similar a los que se mantienen con candidatos de otros partidos, en la que le informamos de lo que &eacute;ramos y le trasladamos nuestras expectativas.
    </p><p class="article-text">
        Acud&iacute; como ciudadana a los actos de campa&ntilde;a que me interesaban y reivindico mi derecho a hacerlo sin tener que dar explicaciones ni disculparme ante nadie por ello.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cinco.</strong> El art&iacute;culo de Luca Costantini dice que, aunque yo le he dicho por escrito que no tengo ni he querido tener vinculaci&oacute;n org&aacute;nica ni econ&oacute;mica con el Ayuntamiento, &ldquo;Herrero s&iacute; colabor&oacute; con el Consistorio en la auditor&iacute;a ciudadana de la deuda, por la que se pagaron 500.000 euros en informes y contratos donde participaron miembros de Fuhem, otro colectivo dirigido por Herrero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este es un asunto sobre el que el mismo periodista trat&oacute; de ensuciar en <a href="https://elpais.com/ccaa/2018/04/15/madrid/1523818598_115761.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otros art&iacute;culos previos</a>. Lo explico de nuevo. Varias personas fuimos invitadas a participar en el consejo de la auditor&iacute;a de la deuda. La realizaci&oacute;n de esta auditor&iacute;a era una de las promesas centrales del programa con el que Ahora Madrid concurri&oacute; a las elecciones. <a href="https://elpais.com/ccaa/2017/10/22/madrid/1508698787_888070.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El consejo asesor est&aacute; integrado por personas expertas en los diferentes &aacute;mbitos que se pretend&iacute;an auditar y la participaci&oacute;n en este consejo es voluntaria y gratuita</a>. Mi aportaci&oacute;n se centra en proporcionar criterios para la evaluaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en materia medioambiental, cosa en la que, faltando a la modestia, he de decir que tengo conocimientos m&aacute;s que suficientes y contrastados.
    </p><p class="article-text">
        Las personas que estamos en el consejo asesor no participamos en la decisi&oacute;n de a qu&eacute; empresas o personas se adjudican esos trabajos t&eacute;cnicos. En cualquier caso, el colmo de la cutrez period&iacute;stica es decir que en esos informes y contratos adjudicados participaron miembros de Fuhem. Una compa&ntilde;era, que adem&aacute;s de trabajar en Fuhem colabora con una universidad, se postul&oacute;, en nombre de &eacute;sta &uacute;ltima, como candidata para coordinar el trabajo de la auditor&iacute;a. Su candidatura no gan&oacute; la licitaci&oacute;n, pero la noticia sugiere lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, y como aclaraci&oacute;n, Fuhem &ndash; el periodista escribi&oacute; mal el nombre en el art&iacute;culo&ndash; no es un colectivo, sino que es una fundaci&oacute;n de reconocido prestigio en el conjunto del Estado y en especial en Madrid, con casi 60 a&ntilde;os de historia. Lo que s&iacute; es cierto es que tengo el orgullo de ser su directora desde enero de 2012, aunque siempre he observado con escr&uacute;pulo la distancia entre mi actividad pol&iacute;tica y mi trabajo profesional.
    </p><p class="article-text">
        Vamos, que ni trabajo en Gar&uacute;a, ni formo parte de Tangente, ni soy activista de IU o Ganemos. No he formado, ni formo parte del proyecto de Ahora Madrid. No hay personas de Fuhem que hayan trabajado en la auditor&iacute;a de la deuda. No cobro por ser parte del consejo asesor, ni participo en la asignaci&oacute;n de esos trabajos. Costantini sab&iacute;a todo esto porque yo se lo explicit&eacute;, pero en su art&iacute;culo insin&uacute;a lo contrario.
    </p><h3 class="article-text">Se&ntilde;alar a la econom&iacute;a social</h3><p class="article-text">
        Pienso mucho lo que cuesta llevar las pr&aacute;cticas feministas a la pol&iacute;tica. No se est&aacute; consiguiendo ni en la organizaci&oacute;n de los tiempos, ni en las formas, ni en la capacidad de debatir, ni de buscar acuerdos. Creo que algunos medios, con ataques infundados como estos, tienen una parte importante de culpa y se convierten en importantes aliados del patriarcado m&aacute;s rancio.
    </p><p class="article-text">
        He de decir que la calidad del art&iacute;culo de Luca Costantini me parece p&eacute;sima y, aunque soy cr&iacute;tica desde hace a&ntilde;os con la l&iacute;nea editorial de <em>El Pa&iacute;s</em>, me parece tremendo que un diario de esa tirada no tenga controles de calidad que impidan que personas como esta arrastren el nivel y prestigio de su peri&oacute;dico hasta extremos tan bajos.
    </p><p class="article-text">
        Pero no quiero reivindicar solo mi nombre o mi honestidad. No quiero ponerme de perfil ante lo que es el prop&oacute;sito de fondo de esta campa&ntilde;a de <em>El Pa&iacute;s</em> y <em>El Mundo</em> que trata de meter miedo, hacer pensar que todos somos iguales y se&ntilde;alar a la Econom&iacute;a Social y Solidaria y a quienes trabajan en ella como un atajo de advenedizos que ocupan un lugar que no les corresponde.
    </p><p class="article-text">
        Defiendo que cualquier persona puede intentar ocupar con honestidad el lugar en el que desee estar. La gente tiene derecho a participar en la pol&iacute;tica institucional independientemente de d&oacute;nde haya trabajado en el pasado y a ser tratada en los medios con el debido respeto y rigor. La instituci&oacute;n tiene que vigilar la honestidad de las actuaciones, velar por la correcta gesti&oacute;n de lo p&uacute;blico y actuar con firmeza ante cualquier irregularidad. Es precisamente la impunidad la que iguala a honestos y a corruptos.
    </p><p class="article-text">
        Quiero decir, tambi&eacute;n, que Gar&uacute;a es una excelente empresa, integrada por profesionales enormemente cualificados. Es el lugar donde, sin duda, volver&eacute; a trabajar. Es la empresa en la que es posible hacer tareas con sentido, criar hijos e hijas a la vez que se trabaja, desarrollar proyectos propios.
    </p><p class="article-text">
        No me sorprende que mis excompa&ntilde;eras hayan obtenido tres contratos en diferentes concejal&iacute;as en torno al dise&ntilde;o de un &ldquo;proceso participativo&rdquo;, la implementaci&oacute;n de un &ldquo;plan de consumo sostenible&rdquo; y &ldquo;actividades formativas para la introducci&oacute;n de la alimentaci&oacute;n ecol&oacute;gica&rdquo;. En esos tres aspectos, Gar&uacute;a es una referencia. Me alegra mucho que el Ayuntamiento, a partir de los procedimientos administrativos que tiene establecidos, les haya seleccionado.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto de 292.000 euros al que hace referencia el titular de <em>El Pa&iacute;s</em>&nbsp;est&aacute; adjudicado a una UTE (Uni&oacute;n Temporal de Empresas) formada por otra entidad (que lleva el 95% del trabajo y la facturaci&oacute;n) y Gar&uacute;a (que lleva el 5% restante). Es curioso que solo aparezca el nombre de Gar&uacute;a. Quiz&aacute;s sea porque era la &uacute;nica forma de poder construir &ldquo;el notici&oacute;n&rdquo;. Y esa ausencia resulta a&uacute;n m&aacute;s relevante por el hecho de que la otra entidad es la que lleva prestando ese servicio desde 2004, cuando ni siquiera era so&ntilde;ado el 15M y gobernaba el PP.
    </p><h3 class="article-text">El objetivo: generar miedo</h3><p class="article-text">
        Cuando los art&iacute;culos hablan de &ldquo;dar a dedo&rdquo;, se pretende equiparar y confundir millonarias d&aacute;divas mediante sobres y comisiones ilegales con la adjudicaci&oacute;n de trabajos concretos y verificables que, seg&uacute;n los propios datos de <em>El Pa&iacute;s</em>, y teniendo en cuenta que en Tangente trabajan 130 personas, han supuesto una retribuci&oacute;n bruta de unos 2.500 euros por trabajadora y a&ntilde;o. Es obvio que el &ldquo;pelotazo&rdquo; descubierto por el sagaz&nbsp;periodista&nbsp;suena rid&iacute;culo y que para las empresas de Tangente, el Ayuntamiento de Madrid es un cliente m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El prop&oacute;sito de esta ofensiva medi&aacute;tica es triple. Por un lado, hacer pensar que da lo mismo qui&eacute;n est&eacute; en las instituciones. Hagamos creer que todo es lo mismo. Fabriquemos supuestas &ldquo;tramas corruptas&rdquo; que salpiquen a concejales, asesoras y a sus espacios de procedencia.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, se persigue asestar un golpe a una forma alternativa de concebir la econom&iacute;a y las empresas. Se ensucian los nombres de muchas personas y de entidades empresariales que llevan a&ntilde;os construyendo modelos econ&oacute;micos alternativos que tienen como prioridad la autoorganizaci&oacute;n, el bienestar, el mantenimiento y crecimiento del empleo, a la vez que se producen servicios socialmente necesarios que no destruyen la naturaleza y resuelven necesidades humanas.
    </p><p class="article-text">
        Y el tercer objetivo es generar miedo. Miedo a defender y llevar a cabo los programas; miedo a ocupar espacios leg&iacute;timos, miedo a emplear otros lenguajes y otras pr&aacute;cticas... Despu&eacute;s de casi tres a&ntilde;os de acoso medi&aacute;tico en el Ayuntamiento es ya hora de no tener miedo. Han sido muchos meses de querer pasar inadvertidos ante ofensivas que no van a cesar hasta que desaparezcas o dejes de ser lo que eres.
    </p><p class="article-text">
        Canto en un coro de mujeres y nuestra directora utiliza las mejores met&aacute;foras para explicarnos c&oacute;mo tenemos que interpretar un tema. A veces, cuando no estamos seguras, no llegamos a las notas m&aacute;s altas, desafinamos o el sonido no sale limpio. En esos momentos nos dice &ldquo;chicas, est&aacute;n cantando con miedo y as&iacute; la canci&oacute;n no expresa nada. Canten sin miedo, canten como si la voz les saliera de los ovarios&rdquo;. Y oye, la voz termina saliendo, y juntas somos capaces de conquistar las notas m&aacute;s altas.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, hoy quiero sacar mi voz tambi&eacute;n de los ovarios, porque no quiero tener miedo.
    </p><p class="article-text">
        Voy a seguir defendiendo que la econom&iacute;a social y solidaria es una opci&oacute;n necesaria para revertir un modelo econ&oacute;mico que echa a las personas de sus casas para luego especular con ellas; que le corta la luz a la gente cuando no puede pagar; que hace expedientes de regulaci&oacute;n de empleo, a veces incluso teniendo beneficios; que recorta en servicios p&uacute;blicos; que pretende encerrar a la mujeres en casa para que se ocupen de sostener la reproducci&oacute;n cotidiana; que genera masas de personas desempleadas, las culpa y estigmatiza por no tener empleo; que destruye bienes finitos y desregula los ciclos naturales de los que dependemos.
    </p><p class="article-text">
        Quiero reivindicar el derecho de las personas a trabajar, a construir empresas y a ser activistas o participar en la instituci&oacute;n si as&iacute; lo desean. No hay que esconder que muchas nos organizamos para transformar un modelo que le declara la guerra a la vida. Lo hacemos consciente y orgullosamente.
    </p><p class="article-text">
        He intentado tener siempre un buen nivel de di&aacute;logo en todas las organizaciones pol&iacute;ticas a las que he podido acceder o me han prestado atenci&oacute;n, con el fin, confieso, de tratar de influir en la transversalizaci&oacute;n de las cuestiones ecol&oacute;gicas y feministas en sus programas y acciones y proponer alianzas y confluencias. Pienso seguir haci&eacute;ndolo.
    </p><p class="article-text">
        He hablado, como dice Costantini, de econom&iacute;a social en &aacute;mbitos de &ldquo;IU, Ganemos e incluso de Podemos&rdquo;. S&iacute;, lo he hecho y tambi&eacute;n en &aacute;mbitos del PSOE, del PNV o de la CUP. He hablado de econom&iacute;a ecosocial invitada por ayuntamientos de todos los colores pol&iacute;ticos, tambi&eacute;n del PP, en universidades de todo el Estado, en centros sociales ocupados, en parroquias, conventos, asociaciones de budistas, en cursos para jueces y juezas, en formaciones para sindicalistas de todo el espectro&hellip; En todos los lugares en los que he tenido la oportunidad de hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Lo voy a seguir haciendo, a&uacute;n m&aacute;s si puedo, y adem&aacute;s, trabajar&eacute; en las empresas de econom&iacute;a social que quiera y nos presentaremos a todos los concursos p&uacute;blicos que podamos, porque el espacio de la econom&iacute;a es tambi&eacute;n nuestro espacio y tenemos derecho a estar en &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Seguir&eacute; firmando los manifiestos que me parezcan oportunos y apoyando todas aquellas causas que crea debo apoyar. No creo que se llegue a m&aacute;s gente ocultando las ideas en las que una cree. Lo transversal es saber explicarlas y estar dispuesta a debatirlas con cualquiera, con respeto y poniendo el cuerpo cuando haga falta.
    </p><h3 class="article-text">No todos somos iguales</h3><p class="article-text">
        Tener posici&oacute;n pol&iacute;tica clara es un derecho perfectamente compatible con poner en marcha empresas y pretender vivir del trabajo en ellas. La clave es hacerlo con honestidad y transparencia, ah&iacute; est&aacute;n los portales del ayuntamiento en los que se detallan los contratos adjudicados. Tambi&eacute;n son accesibles las cuentas de las empresas de la econom&iacute;a social, que no s&oacute;lo miden sus resultados en t&eacute;rminos monetarios, sino que tambi&eacute;n hacen balances sociales que incluyen la calidad del empleo y de los servicios prestados, la sostenibilidad o la igualdad de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        No todas somos iguales. Ni las empresas son iguales, ni las organizaciones empresariales, ni las personas que gobiernan, ni las que est&aacute;n en la judicatura, ni tampoco los periodistas. En algunas de mis charlas, durante el coloquio la gente m&aacute;s fatalista suele plantear que cuando las econom&iacute;as alternativas cojan fuerza, el sistema ir&iacute;a a saco a por ellas. Puede que estemos llegando a ese momento y, de ser as&iacute;, habr&aacute; que disputar esa hegemon&iacute;a econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; me sirve de inspiraci&oacute;n el movimiento feminista que ha pasado activamente a reclamarlo y exigirlo todo. Ante la violencia estructural o medi&aacute;tica estamos obligadas a dar un paso adelante, no dejar estas agresiones sin respuesta y defendernos colectivamente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yayo Herrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/companeras-ataque-economia-social-solidaria_129_2138814.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 May 2018 18:31:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por mí y por todas mis compañeras: el ataque a la economía social y solidaria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ayuntamiento de Madrid,El País,El Mundo,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Arrancar los pelos del corazón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/arrancar-pelos-corazon_129_2163525.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/15bddddd-e249-4e26-8ac1-bb17f6e5cf25_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Arrancar los pelos del corazón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para crear espacios de resistencia y reconstrucción sanos, en los que nos guste estar, es imprescindible reconocer y sentir que estamos en esto porque amamos la vida y la gente</p></div><p class="article-text">
        Uno. El verano de 2012, miembros&nbsp;<a href="http://www.publico.es/espana/sindicalistas-llevan-alimentos-super-andalucia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del Sindicato Andaluz de Trabajadores llevaban a cabo una acci&oacute;n de expropiaci&oacute;n forzosa</a> de alimentos destinados a comedores sociales. La acci&oacute;n fue calificada de robo y gener&oacute; no pocas p&aacute;ginas de ridiculizaci&oacute;n, difamaci&oacute;n y criminalizaci&oacute;n de los autores de la acci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Dos. En 2013, la polic&iacute;a nacional <a href="http://www.elmundo.es/andalucia/2013/12/19/52b2f8ba268e3eee5f8b4582.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">deten&iacute;a a dos personas, e identificaba a varias m&aacute;s, por intentar impedir el desahucio de una mujer de 87 a&ntilde;os con Alzheimer, y de su hijo, de 51, en Triana (Sevilla)</a>. Las detenciones e identificaciones en acciones encaminadas a parar desahucios no son hechos aislados. 
    </p><p class="article-text">
        Tres. El verano de 2017, varios propietarios de fincas, con la complicidad de alg&uacute;n miembro de la guardia civil, <a href="https://www.elsaltodiario.com/montajes-policiales/el-juez-ve-actuaciones-malintencionadas-en-la-detencion-del-ecologista-juan-clavero" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tend&iacute;an una trampa &ndash; bastante chapucera, por cierto - a Juan Clavero</a>, compa&ntilde;ero de Ecologistas en Acci&oacute;n de Andaluc&iacute;a que, entre otras muchas cosas, trabaja en contra de la apropiaci&oacute;n del territorio p&uacute;blico por parte de intereses privados. Trataron de desprestigiarle imput&aacute;ndole un delito de tr&aacute;fico de drogas. 
    </p><p class="article-text">
        Cuatro. Un bombero,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/politica/armamento-estrecho-politica-oponerse-consecuencias_0_759774884.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ignacio Robles, fue acusado de desobediencia</a> recientemente por negarse a participar en la supervisi&oacute;n del embarque de armamento vendido a Arabia Saudita. Estuvo a punto de ser suspendido de empleo y sueldo varios meses.
    </p><p class="article-text">
        Cinco. Tres bomberos,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/juicio-bomberos-lesbos_0_737726779.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manuel Blanco, Julio Latorrey Quique Rodr&iacute;guez, est&aacute;n pendientes de juicio en Grecia</a> por participar en labores de rescate en Lesbos. Les acusan de tr&aacute;fico ilegal de personas y les pueden caer diez a&ntilde;os de prisi&oacute;n.<a href="http://www.elmundo.es/internacional/2018/03/19/5aafac81ca474186518b4586.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> El barco de Open Arms retenido en Sicilia</a> &ndash;y liberado seg&uacute;n escribo estas l&iacute;neas- &nbsp;y Helena Maleno, portavoz de la organizaci&oacute;n Caminando Fronteras, son perseguidos por colaborar en tareas de rescate o avisar a Salvamento Mar&iacute;timo cuando hay embarcaciones en riesgo. 
    </p><p class="article-text">
        Seis. En los pasados meses, el sindicato ELA recib&iacute;a una reclamaci&oacute;n de la hacienda vasca sobre la caja de resistencia. ELA hab&iacute;a aplicado los mismos criterios de los casi cuarenta a&ntilde;os anteriores pero durante unos d&iacute;as pareci&oacute; querer sembrarse la duda sobre el uso de uno de los instrumentos m&aacute;s importantes para la defensa de los derechos laborales, que sirvi&oacute;, por ejemplo, para que las trabajadoras de las residencias de Bizkaia sostuviesen una huelga de 270 d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Siete. En abril de 2018, se acusa de rebeli&oacute;n y terrorismo a varias personas pertenecientes a los Comit&eacute;s de Defensa del Refer&eacute;ndum. Hab&iacute;an llamado a la participaci&oacute;n en actos de protesta y cortes de carreteras pac&iacute;ficos. Son acciones frecuentemente realizadas por los movimientos sociales sin que, hasta el momento, se hubiesen catalogado de terrorismo. 
    </p><p class="article-text">
        El asunto a destacar en todos estos casos es que el objetivo central de la represi&oacute;n es <em>desmantelar cualquier forma de solidaridad o apoyo mutuo entre las personas</em>. 
    </p><p class="article-text">
        El mantenimiento de &eacute;lites privilegiadas en un mundo en crisis exige acrecentar la desposesi&oacute;n de las mayor&iacute;as y criminalizar la resistencia y construcci&oacute;n de planteamientos de vida en com&uacute;n alternativos, justo cuando m&aacute;s falta hace. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de mostrar p&uacute;blicamente que preocuparse por el otro, estar pendiente de sus condiciones de vida, se castiga y sale caro. Se trata de arrinconar la empat&iacute;a y de que comportarse humanamente d&eacute; miedo. La criminalizaci&oacute;n ejemplarizante pretende advertir de los riesgos que se corren al estar pendientes, al cuidar de otros. 
    </p><p class="article-text">
        Los ataques a la solidaridad, el castigo a quienes se ocupan de otras, est&aacute; en la base de la deshumanizaci&oacute;n. &ldquo;Hija, t&uacute; no te signifiques&rdquo;, te dec&iacute;an las abuelas que hab&iacute;an vivido el miedo de la dictadura y quer&iacute;an protegerte. El buen ciudadano es el que sospecha de cualquier disidencia, de las pobres, de los de fuera, de las mujeres libres; es el que mira mal al fracasado que no tiene m&eacute;ritos, o no los pudo comprar. 
    </p><p class="article-text">
        La desconfianza mutua dificulta hacer causa com&uacute;n. Desencadena mecanismos de lucha entre sometidos que les son enormemente funcionales al poder. Se alienta que quienes, dentro de su vulnerabilidad, est&aacute;n un poquito mejor que otros, &nbsp;culpen a quienes est&aacute;n peor que ellos de sus males. El rechazo y miedo que suscita el diferente, terminan haciendo que atacar a quienes son m&aacute;s d&eacute;biles que t&uacute;, sea m&aacute;s f&aacute;cil que organizarte con ellos para frenar a los que viven a costa de los dos. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, en las esferas de poder, s&iacute; que se construye un sistema s&oacute;lido de autoprotecci&oacute;n. Se dec&iacute;a en la &uacute;ltima convenci&oacute;n del PP, al hilo del esc&aacute;ndalo de Cifuentes: &ldquo;tenemos que defender lo nuestro y a los nuestros&rdquo;. Lo malo es que &ldquo;lo suyo&rdquo;, es lo p&uacute;blico, lo com&uacute;n, lo que es necesario para sostener la vida de todos y todas. Y &ldquo;los suyos&rdquo; son los que tratan de desmontar, por las buenas o por las malas, la resistencia y solidaridad hacia los nuestros. 
    </p><p class="article-text">
        Quienes hoy est&aacute;n en el poder, s&iacute; que saben establecer alianzas. Se infiltran en las universidades p&uacute;blicas para dorar las trayectorias personales de quienes luego son presentados, gracias a esos t&iacute;tulos, como eficientes gestores frente a reci&eacute;n llegados que &ldquo;no saben gestionar&rdquo;; se conchaban con parte del poder judicial, en alianzas que atraviesan varias generaciones y que van consiguiendo, con una estrategia bien cuidada - r&iacute;ete de la pol&iacute;tica matrimonial de los Reyes Cat&oacute;licos-, ir colocando a las personas adecuadas en puestos clave para dejar los temas bien amarrados; tienen importantes conexiones con medios de comunicaci&oacute;n y profesionales de la calumnia que, a trav&eacute;s de la televisi&oacute;n y la radio, tienen la capacidad de meter una realidad inventada hasta el dormitorio de cualquier persona. 
    </p><p class="article-text">
        Ellos s&iacute; que establecen una espesa trama de relaciones. Es verdad que son relaciones basadas en el pago, la corrupci&oacute;n, la amenaza y las lealtades villanas. Una especie de retrato de Dorian Grey de la solidaridad y el apoyo mutuo, pero que funciona y les proporciona una enorme cohesi&oacute;n que deslumbra a personas agobiadas por la incertidumbre y el miedo a la precariedad, personas que perciben que no hay nada que hacer frente a ese despliegue de poder y que m&aacute;s vale estar debajo de su &ldquo;manto protector&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La contrapartida de esta falsa protecci&oacute;n &ndash; t&uacute;, en el fondo, no les importas nada- es considerar adversarios a los enemigos que se&ntilde;ala el poder&hellip; El buen ciudadano es el que se ocupa solo de lo suyo, el que obtiene lo que necesita como debe ser, de forma honrada, pag&aacute;ndolo. 
    </p><p class="article-text">
        Mi bisabuela muri&oacute; cuando yo ten&iacute;a 16 a&ntilde;os. Utilizaba expresiones que yo no he vuelto a escuchar jam&aacute;s. Cuando quer&iacute;a describir a alguien duro, a alguien que no se ocupaba de nadie, que no sufr&iacute;a, ni se conmov&iacute;a ante el dolor, dec&iacute;a que esa persona ten&iacute;a pelos en el coraz&oacute;n. Buscando, despu&eacute;s, el origen de la expresi&oacute;n, parece que fue utilizada por Plinio, el Viejo. Se la aplicaba a un tal Arist&oacute;menes Mesenio, un griego que de una sentada hab&iacute;a matado, uno detr&aacute;s de otro, a trescientos espartanos y se hab&iacute;a quedado tan fresco. Mesenio fue finalmente capturado y al abrirle el pecho encontraron que su coraz&oacute;n estaba lleno de pelos. 
    </p><p class="article-text">
        El silencio o la inacci&oacute;n ante la injusticia hacen brotar pelos en el coraz&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        No soy independentista pero la represi&oacute;n de los CDR me parece un disparate; odio las peleas nocturnas en bares pero acusar de terrorismo a los chicos de Altsasu me parece un desprop&oacute;sito; perseguir a Helena Maleno, a los bomberos o a Open Arms por empe&ntilde;arse en que no se ahogue gente en el Estrecho me parece una atrocidad; escandalizarse porque haya gente que saque comida de una gran superficie para alimentar a quienes malcomen, me resulta incomprensible; sembrar la duda sobre un sindicato que usa la caja de resistencia para defender a las trabajadoras que contribuyen a que exista esa caja de resistencia, me parece mezquino; mirar peor a quienes expropian los alimentos que a quienes especulan con ellos, me parece peligroso&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Permitir el desmantelamiento de lo com&uacute;n, dejar que se castigue la solidaridad, nos puede salir muy caro. Ante la que est&aacute; cayendo, necesitamos muchas PAH&rsquo;s, muchas cajas de resistencia, mucha econom&iacute;a solidaria, mucha gente haciendo boicot a la guerra, muchas personas acogiendo y pendientes de quienes no pueden pagar el recibo de la luz... 
    </p><p class="article-text">
        Solas no podemos pero con otras s&iacute;. La &uacute;nica forma de acumular poder para hacer frente a lo que Naomi Klein llama la doctrina del shock, es la solidaridad, la construcci&oacute;n de redes dentro y fuera de las instituciones, la creaci&oacute;n de un movimiento fuerte de personas que se autoprotejan, sin dejar a nadie fuera, sin hacerlo a costa de quienes son m&aacute;s d&eacute;biles. &nbsp;El gran reto en este momento es aprender a construir lo colectivo. Es aprender a ser comunidad, no s&oacute;lo en lo virtual, sino en lo m&aacute;s material. 
    </p><p class="article-text">
        No es una apuesta sencilla, porque, para construir movimientos s&oacute;lidos y duraderos hace falta establecer formas de organizarse y participar que se basen en la construcci&oacute;n colectiva, en la diversidad, en liderazgos compartidos, en la horizontalidad, en la gesti&oacute;n del conflicto, en la desactivaci&oacute;n de la sospecha y de la excesiva pureza... 
    </p><p class="article-text">
        Muchos movimientos y partidos no saben hacerlo. Tienen mucha experiencia en construir cosas hermosas, pero son negados y torpes para mantenerlas. Aqu&iacute;, como en las casas, cuesta m&aacute;s y es menos visible el trabajo de S&iacute;sifo de mantener y reproducir. 
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que conseguir que la cr&iacute;tica o la pelea contra quienes tenemos m&aacute;s cerca deje de ser la v&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil y c&oacute;moda de existir pol&iacute;ticamente. No puede ser que los lugares desde los que pretendemos construir alternativas democr&aacute;ticas que pongan la vida en el centro, se parezcan tanto al Pantano del Hedor Eterno y est&eacute;n dominados por pasiones que salen de corazones temporalmente peludos. Las capacidades de articularse y de generar movimiento parecen estar, en ocasiones, bastante oxidadas y ro&ntilde;osas, y, sin embargo, para revertir el r&eacute;gimen de guerra contra la vida, su puesta a punto y engrase es crucial. 
    </p><p class="article-text">
        La buena noticia es que esa capacidad se puede aprender, se puede educar. Movimientos como la PAH, la Red de Solidaridad Popular o el feminista nos lo han ense&ntilde;ado. Muchas como yo hemos aprendido en los 20 a&ntilde;os de trayectoria de Ecologistas en Acci&oacute;n a sumar la diversidad sin aplastar la diferencia, a invertir tiempo en llevarnos bien, en ser compa&ntilde;eras. La clave es identificar la amenaza a la que hay que responder, mirar sin miedo los problemas a encarar, no despistar la mirada. Si decimos que hay un enemigo a batir pero desconfiamos m&aacute;s de las personas de nuestros colectivos que de quien nos reprime, vamos muy, muy mal. 
    </p><p class="article-text">
        Para crear espacios de resistencia y reconstrucci&oacute;n sanos, en los que nos guste estar, es imprescindible reconocer y sentir que estamos en esto porque amamos la vida y la gente, porque no nos da igual lo que les pase a los que sufren, porque nada nos es indiferente, tampoco nuestros compa&ntilde;eros.&nbsp; Silvio Rodr&iacute;guez lo dice de una forma que a m&iacute; me pone las pilas: 
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;solo el amor alumbra lo que perdura/ solo el amor convierte en milagro el barro/ debes amar el tiempo de los intentos/ solo el amor consigue encender lo muerto/ y si no, no la emprendas, que ser&aacute; en vano&rdquo; </em>
    </p><p class="article-text">
        Son tiempos de vacunarnos de amor para evitar que los corazones se nos llenen de pelos y, casi sin darnos cuenta, &nbsp;seamos, al final, igual que ellos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yayo Herrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/arrancar-pelos-corazon_129_2163525.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Apr 2018 18:49:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Arrancar los pelos del corazón]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La catástrofe es no hacer nada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/catastrofe-hacer_129_2199867.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83302a71-a92d-4fe9-a1cc-45fa0c7a142d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La economía es un potente sistema digestivo que devora, a toda velocidad, minerales, petróleo, bosques, ríos, especies y personas, y defeca gases de efecto invernadero y residuos peligrosos que envenenan la tierra, el aire o el agua</p><p class="subtitle">El cambio climático, considerado un multiplicador de amenazas, sirve de justificación para abordar las migraciones forzosas o la violencia del extractivismo, no como una cuestión de justicia, sino de seguridad</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Art&iacute;culo publicado en 'Cambio clim&aacute;tico: El Planeta Atormentado', n&uacute;mero 18 de la revista de eldiario.es.&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/hazte_socio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Hazte socio y te enviaremos a casa nuestras revistas monogr&aacute;ficas</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        A comienzos de los 70 se publicaba el informe Meadows sobre los l&iacute;mites al crecimiento. Han hecho falta m&aacute;s de 40 a&ntilde;os para que las &eacute;lites mundiales reconozcan, al menos en los discursos, lo que el movimiento ecologista llevaba advirtiendo desde hac&iacute;a d&eacute;cadas: de no afrontar una profunda y r&aacute;pida transformaci&oacute;n de los metabolismos econ&oacute;micos, enfrentaremos una grav&iacute;sima desestabilizaci&oacute;n global de los ecosistemas y ciclos naturales con desastrosas consecuencias sobre los territorios y la vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que llamamos econom&iacute;a es un potente sistema digestivo que devora, a toda velocidad, minerales, petr&oacute;leo, bosques, r&iacute;os, especies y personas, y defeca gases de efecto invernadero y residuos peligrosos que envenenan la tierra, el aire o el agua. El edificio del capitalismo globalizado se ha construido sobre la quema acelerada de carb&oacute;n, petr&oacute;leo y gas natural desencadenando el cambio de las reglas del juego que han organizado el mundo vivo durante los &uacute;ltimos milenios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hemos sobrepasado el pico del petr&oacute;leo convencional, y las energ&iacute;as renovables, con tasas de retorno energ&eacute;tico mucho menores y dependientes de una extracci&oacute;n de minerales tambi&eacute;n declinante, no pueden sostener la dimensi&oacute;n material de la econom&iacute;a, sobre todo sabiendo que esos mismos materiales son tambi&eacute;n demandados para electrificar el transporte y digitalizar y robotizar la econom&iacute;a. Las reservas de minerales no dan para todo lo que se pretende hacer con ellas.
    </p><p class="article-text">
        Si adem&aacute;s miramos la p&eacute;rdida de biodiversidad &ndash; el mayor seguro de vida para adaptarse a fuertes desequilibrios &ndash;, el declive de reservas pesqueras en todo el mundo, el proceso de cementaci&oacute;n y crecimiento de las ciudades, la contaminaci&oacute;n masiva, el desorden radiactivo y la proliferaci&oacute;n de productos qu&iacute;micos, podemos concluir que nos encontramos ante una gran encrucijada. Ese gran almac&eacute;n y vertedero inagotable que algunos ve&iacute;an en la naturaleza, tiene efectivamente l&iacute;mites que ya est&aacute;n sobrepasados y, a pesar de sus promesas y discursos, ni el capital ni la tecnolog&iacute;a son capaces de reparar el da&ntilde;o que ellos mismos crearon.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque cada vez m&aacute;s personas son conscientes de que el planeta &ldquo;est&aacute; mal y hay que salvarlo&rdquo;, la repercusi&oacute;n y consecuencias de esta crisis de lo vivo sobre la vida, la econom&iacute;a y la pol&iacute;tica pasan inadvertidas para la mayor&iacute;a. Pareciera que la crisis ecol&oacute;gica es una cuesti&oacute;n t&eacute;cnica o de expertos, un asunto despolitizado. Pero plantar cara a la dif&iacute;cil situaci&oacute;n que enfrentamos requiere afrontarla pol&iacute;ticamente y cuestionar algunas creencias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo primero, es entender que no hay econom&iacute;a o sociedad sin naturaleza. La econom&iacute;a es un subsistema de la biosfera, no al rev&eacute;s. La crisis ecol&oacute;gica est&aacute; en el centro de la crisis econ&oacute;mica. Los Treinta Gloriosos que proporcionaron el llamado estado de bienestar, solo en una peque&ntilde;a parte del mundo, no se van a repetir nunca m&aacute;s. No hay energ&iacute;a ni minerales que puedan sostener materialmente un pacto neokeynesiano. Por tanto necesitamos pensar c&oacute;mo satisfacer las necesidades humanas de forma justa sin contar con bienes que ya no existen y con el cambio clim&aacute;tico en marcha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, hay que recordar que la crisis ecol&oacute;gica y el cambio clim&aacute;tico inciden con mucha m&aacute;s violencia sobre las personas m&aacute;s pobres, dentro y fuera de nuestras fronteras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando la econom&iacute;a no crece se destruye y precariza el empleo, y los recortes afectan a servicios p&uacute;blicos y a necesidades b&aacute;sicas que pasan a ser atendidas en los hogares. Las familias se convierten en el sost&eacute;n material ante las crisis y dentro de ellas son mayoritariamente mujeres quienes de forma no libre terminan sosteniendo la vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El cambio clim&aacute;tico y el extractivismo est&aacute;n en el origen de la expulsi&oacute;n de muchas personas de sus h&aacute;bitats, generando unos movimientos migratorios masivos que no han hecho m&aacute;s que empezar. Quienes tienen poder econ&oacute;mico, pol&iacute;tico y militar se sienten con el derecho a disponer de un mayor espacio vital, aunque para ello haya que expulsar, ahogar, congelar o matar de hambre o a la poblaci&oacute;n &ldquo;sobrante&rdquo; que es estigmatizada como no empleable, antisistema, fan&aacute;tica o violenta, para poder justificar moralmente su abandono y exterminio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La crisis ecol&oacute;gica es por tanto, parte, la m&aacute;s material si cabe, de la lucha de clases. Se trata de conflicto ecol&oacute;gico-distributivo que desvela que nos encontramos ante una tensi&oacute;n estructural entre el capital y la vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, es preciso tener muy en cuenta que esta crisis no tiene una soluci&oacute;n meramente tecnol&oacute;gica. Con frecuencia, la tecnociencia controlada por el mercado se postula como la &uacute;nica capaz de resolver los problemas que ella misma ha creado. Para saber si esas soluciones son o no aceptables hay que preguntarse si pueden ser universalizadas, si van a poder alcanzar a cubrir las necesidades de las mayor&iacute;as sociales. Con la correlaci&oacute;n de poder existente es perfectamente imaginable una &ldquo;patada adelante&rdquo; que garantice los niveles de vida deseados a una parte minoritaria y privilegiada, a costa de la desposesi&oacute;n de amplios sectores de poblaci&oacute;n. La tecnolog&iacute;a es condici&oacute;n necesaria pero no suficiente. Necesitamos rearmarnos comunitariamente para resistir las promesas individualistas y adormecedoras de la tecnolatr&iacute;a e interpretar la crisis en clave de problema pol&iacute;tico. Si tenemos bienes comunes limitados y decrecientes, la &uacute;nica posibilidad de justicia es la distribuci&oacute;n equitativa en el acceso a la riqueza. Luchar contra la pobreza es luchar contra la acumulaci&oacute;n de la riqueza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cuarto lugar, parece que los grandes poderes econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos no se f&iacute;an de sus propias recetas y ellos s&iacute; que se est&aacute;n moviendo y tomando medidas ante la crisis ecol&oacute;gica. En el plano econ&oacute;mico proliferan y se intensifican los tratados de libre comercio que blindan el acceso a materias primas y protegen la obtenci&oacute;n de beneficios en contra de la vida de la gente; en el plano pol&iacute;tico se legisla contra la resistencia y las alternativas autoorganizadas que pongan en riesgo las tasas de ganancia del capital o generen poder popular y descentralizado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los documentos estrat&eacute;gicos militares se&ntilde;alan que ante un futuro de creciente incertidumbre, son los ej&eacute;rcitos, con su eficacia y rapidez de actuaci&oacute;n quienes pueden constituirse como &ldquo;especialistas del caos&rdquo; y llevan ya tiempo haciendo movimientos para colocarse en posici&oacute;n de ventaja ante los conflictos. El cambio clim&aacute;tico, considerado un multiplicador de amenazas, sirve de justificaci&oacute;n para abordar las migraciones forzosas o la violencia del extractivismo, no como una cuesti&oacute;n de justicia, sino de seguridad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Reorganizar las sociedades para que quepamos todas, requiere un reajuste valiente, decidido y explicado del metabolismo social. La clave es aprender a vivir bien y de forma justa con menos energ&iacute;a y materiales. Delegar en quienes recortan servicios b&aacute;sicos, desahucian y degradan condiciones laborales, o confiar en quienes han hecho de la corrupci&oacute;n una forma de gobierno estructural es objetivamente in&uacute;til, pero pretender aplicar pol&iacute;ticas emancipadoras y redistributivas mediante meros retoques en un capitalismo que se pinta de verde, tambi&eacute;n lo es. Y en un marco de incertidumbre creciente, cuando quienes prometen seguridad, justicia y bienestar fracasan, lo que viene detr&aacute;s son los neo-fascismos. Ya est&aacute; pasando.
    </p><p class="article-text">
        La magnitud del desaf&iacute;o es tal, que ser&iacute;a preciso decretar un per&iacute;odo de emergencia y excepci&oacute;n para aplicar medidas urgentes que pasar&iacute;an por:
    </p><p class="article-text">
        1) Iniciar un proceso constituyente que sea la base para un cambio jur&iacute;dico e institucional que proteja los bienes comunes (agua, tierra f&eacute;rtil, energ&iacute;a, etc.), garantizando su conservaci&oacute;n y el acceso universal a los mismos mediante un control p&uacute;blico, que podr&iacute;a ir desde una verdadera regulaci&oacute;n hasta la socializaci&oacute;n (no hablamos de la mera estatalizaci&oacute;n).
    </p><p class="article-text">
        2) Reorientar la tecnociencia, de forma que la I+D+I se dirijan a resolver los problemas m&aacute;s graves y acuciantes.
    </p><p class="article-text">
        3) Establecer una estrategia de adaptaci&oacute;n y mitigaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico capaz de garantizar la necesaria reducci&oacute;n de gases de efecto invernadero y la protecci&oacute;n de las personas, otras especies y los ecosistemas.
    </p><p class="article-text">
        4) Abordar un plan de emergencia para un cambio del metabolismo econ&oacute;mico basado en el decrecimiento dr&aacute;stico de la esfera material del mismo: transformaci&oacute;n de los sistemas alimentarios (con una reducci&oacute;n dr&aacute;stica de la producci&oacute;n y consumo de prote&iacute;na animal), cambio de los modelos urbanos, de transporte y de gesti&oacute;n de residuos, relocalizaci&oacute;n de la econom&iacute;a y est&iacute;mulo de producci&oacute;n y comercializaci&oacute;n cercanas.
    </p><p class="article-text">
        5) Dedicar recursos econ&oacute;micos y financieros para acometer las transformaciones necesarias y urgentes.
    </p><p class="article-text">
        6) Garantizar la financiaci&oacute;n de esta transformaci&oacute;n generando una banca p&uacute;blica no especulativa y centrada en posibilitar la transici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        7) Establecer un sistema fiscal que sostenga servicios y sistemas de solidaridad p&uacute;blica garantizando la equidad y reparto de la riqueza.
    </p><p class="article-text">
        8) Acometer un proceso de educaci&oacute;n, sensibilizaci&oacute;n y alfabetizaci&oacute;n ecol&oacute;gica que alcance al conjunto de la poblaci&oacute;n, desde las instituciones, hasta las escuelas, los barrios y pueblos, orientado a la adopci&oacute;n del principio de suficiencia y la cooperaci&oacute;n como aprendizajes b&aacute;sicos para la supervivencia.
    </p><p class="article-text">
        9) Impulsar y alentar todo tipo de iniciativas autoorganizadas y locales que pongan la resoluci&oacute;n de las necesidades en el centro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este camino deber&iacute;a haber comenzado hace d&eacute;cadas pero, por el momento, la disociaci&oacute;n entre la dureza de la situaci&oacute;n y la ausencia de medidas pol&iacute;ticas es dram&aacute;tica. Por el contrario, exponer la crudeza de estos datos y exigir que sea la prioridad de las agendas pol&iacute;ticas es tildado, con frecuencia, de catastrofista. Es un error garrafal confundir la consciencia de los datos con la cat&aacute;strofe. Los datos son datos y es absurdo rebelarse contra ellos. La cat&aacute;strofe es que COP tras COP se constate que vamos al colapso y los resultados sean irrelevantes.
    </p><p class="article-text">
        La cat&aacute;strofe es no hacer nada. Nadie llama a su doctora catastrofista cuando le diagnostica un tumor. M&aacute;s bien, afronta el proceso de curaci&oacute;n, reorientando todo hacia la prioridad de conservar la vida. Eso es lo que toca ahora. Esa la tarea pol&iacute;tica m&aacute;s importante, heroica y hermosa que tenemos por delante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yayo Herrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/catastrofe-hacer_129_2199867.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Mar 2018 19:46:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La catástrofe es no hacer nada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[El planeta atormentado,Medio ambiente,Ecología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué la huelga feminista es también una huelga de consumo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/huelga-feminista-consumo_129_2242401.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d7f08fe-d9f0-4013-881d-8dd79672d23e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué la huelga feminista es también una huelga de consumo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La huelga de consumo del próximo 8M pretende llamar la atención sobre las consecuencias de la sociedad de consumo sobre las vidas de las mujeres y hacer ver que esta forma de producir puede y debe ser radicalmente transformada</p></div><p class="article-text">
        El sistema econ&oacute;mico dominante se sostiene sobre la tr&iacute;ada producci&oacute;n, consumo y crecimiento. Llama producci&oacute;n a todo aquello que hace crecer la riqueza, medida exclusivamente en t&eacute;rminos monetarios, independientemente de que lo producido - bienes y/o servicios - sirva o no para satisfacer necesidades humanas.
    </p><p class="article-text">
        La producci&oacute;n tiene como finalidad hacer crecer la econom&iacute;a, interpretando que ese crecimiento econ&oacute;mico es el que permite garantizar las condiciones de vida de las personas. El crecimiento y el dinero se transforman en una creencia: creemos y sentimos que, m&aacute;s que necesitar alimentos, casa, salud o agua, lo que necesitamos es dinero.
    </p><p class="article-text">
        El desarrollo se transforma en una competici&oacute;n desesperada por crear nuevas &ldquo;necesidades&rdquo;, producir m&aacute;s, conseguir m&aacute;s demanda y generar crecimiento que, supuestamente, beneficia a todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Sostener el metabolismo econ&oacute;mico con esta l&oacute;gica obliga a asumir una din&aacute;mica expansiva, que requiere utilizar cantidades cada vez mayores de energ&iacute;a, minerales, agua y tierra, y que genera cantidades ingentes de residuos.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que se ha pretendido mantener ese crecimiento exponencial sobre una base material finita. Aunque la econom&iacute;a no haya querido verlos, los l&iacute;mites f&iacute;sicos estaban y, la informaci&oacute;n cient&iacute;fica nos revela que desde los a&ntilde;os 80, <a href="http://awsassets.wwf.es/downloads/resumeninformeplanetavivo2016.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la biocapacidad global de la tierra est&aacute; superada</a>.
    </p><p class="article-text">
        La cara oculta del desarrollo ha sido el empobrecimiento de la base material sobre la que se sostiene la econom&iacute;a. Tal y como podemos ver en el gr&aacute;fico que viene a continuaci&oacute;n, la l&oacute;gica productiva capitalista ha incrementado exponencialmente el requerimiento de recursos y la generaci&oacute;n de residuos.
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        El crecimiento productivista y consumista ha terminado provocando el declive de la energ&iacute;a f&oacute;sil, los minerales y la alteraci&oacute;n de los ciclos regenerativos de la naturaleza, que siguen siendo imprescindibles para garantizar la satisfacci&oacute;n de las necesidades.
    </p><p class="article-text">
        El fundamentalismo econ&oacute;mico no entiende de necesidades humanas ni de l&iacute;mites f&iacute;sicos. Solo razona en el mundo abstracto de lo monetario y act&uacute;a sacrificando cualquier cosa con tal de que el crecimiento econ&oacute;mico se produzca. Sacrifica montes, r&iacute;os, animales, condiciones de vida humana y salud. Merece la pena cualquier destrozo, contaminaci&oacute;n, enfermedad o explotaci&oacute;n, si la contrapartida es que crezca la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los &ldquo;efectos colaterales&rdquo; de la obtenci&oacute;n de productos de alto valor a&ntilde;adido son el extractivismo, la deforestaci&oacute;n, los monocultivos, los agroqu&iacute;micos t&oacute;xicos, la construcci&oacute;n de mega-infraestucturas, la explotaci&oacute;n humana y animal y, por supuesto, los ej&eacute;rcitos formales o privados que se ocupan de mantener el orden cuando los pueblos se niegan a que ellos y sus territorios sean sacrificados en los altares del desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo se relaciona lo anterior con la huelga del 8M? &iquest;Por qu&eacute; una huelga de consumo?
    </p><p class="article-text">
        La l&oacute;gica sacrificial no opera de forma igualitaria sobre todas las personas. Es desigual, y afecta de forma muy diferente en funci&oacute;n de la clase, la procedencia y el g&eacute;nero. Las mujeres &ndash;sobre todo pobres y racializadas- se ven m&aacute;s afectadas por esta perversa identificaci&oacute;n entre desarrollo y la espiral producci&oacute;n-consumo-crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        La sufren, en primer lugar, en su condici&oacute;n de trabajadoras precarias. <a href="http://www.mientrastanto.org/boletin-165/notas/apuntes-sobre-la-desigualdad-genero-clase-y-estructura-salarial" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las mujeres estamos sobre-representadas en los sectores peor pagados</a>: limpieza, hosteler&iacute;a, turismo, comercio al detalle, servicios sociales, residencias de mayores y asistencia domiciliaria, servicios personales, actividades de ocio. Somos tambi&eacute;n mayor&iacute;a en los sectores manufactureros de m&aacute;s bajos salarios, como el del textil y la confecci&oacute;n o el del calzado localizados en pa&iacute;ses empobrecidos.
    </p><p class="article-text">
        En estos sectores se oculta <a href="https://www.laizquierdadiario.mx/Terribles-condiciones-laborales-para-las-trabajadoras-de-la-industria-textil-y-manufacturera" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la esclavitud laboral y las pr&aacute;cticas denigrantes</a>: no hay proporcionalidad entre el descanso y las horas trabajadas, las obligan a usar pa&ntilde;ales para no &ldquo;perder tiempo al ir al ba&ntilde;o&rdquo;, las despiden si est&aacute;n embarazadas y sufren un constante acoso sexual. Se ven obligadas a salir y regresar a sus hogares a horas inseguras, son explotadas por redes de trata, son desaparecidas y asesinadas.
    </p><p class="article-text">
        Estas son las condiciones que permiten el consumo de productos a gran escala. El consumo masivo de estos productos es posible porque hay una explotaci&oacute;n terrible de quienes trabajan para producirlos La excusa para explotar es que se trata de sectores de baja productividad. No deja de ser significativo que siempre se caracterizan sectores como poco productivos es porque son m&aacute;s intensivos en trabajo humano.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, las mujeres viven de forma brutal el extractivismo y la construcci&oacute;n de infraestructuras que sostienen el metabolismo econ&oacute;mico. Encabezan las luchas, logrando a veces torcer el brazo del poder; se ven obligadas a combinar la resistencia con los trabajos de producci&oacute;n y de cuidados en situaciones de violencia y conflicto; y sus cuerpo son utilizados como campo de batalla y de castigo. Diferentes&nbsp;<a href="http://idepba.com.ar/extractivismo-patriarcado-y-derechos-humanos-los-abusos-de-un-modelo-de-despojo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">organizaciones de defensa de los derechos humanos llaman la atenci&oacute;n</a> sobre las situaciones de intimidaci&oacute;n y hostigamiento, amenazas, campa&ntilde;as de desprestigio, violencia, detenci&oacute;n irregular y asesinato de mujeres activistas. El modelo de consumo cae como una losa sobre ellas.
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, las mujeres sufren en mayor medida el deterioro de la salud que provoca la contaminaci&oacute;n o la utilizaci&oacute;n excesiva de qu&iacute;micos en el proceso productivo. La causa de mayor afecci&oacute;n viene dada por la mayor proporci&oacute;n de grasa en el cuerpo de &eacute;stas (un 15% m&aacute;s). Los contaminantes se &ldquo;bioacumulan&rdquo; en la grasa.
    </p><p class="article-text">
        Los efectos de algunos agentes qu&iacute;micos como los pesticidas, disolventes, gases anest&eacute;sicos, dioxinas, bisfenoles policlorados y productos derivados de la combusti&oacute;n de la gasolina, provocan trastornos en el desarrollo del feto, y en las personas provocan <a href="https://www.ecologistasenaccion.org/IMG/pdf/cuaderno-23_alteradores_hormonales.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">alteraci&oacute;n de los equilibrios hormonales</a>, hipersensibilidad qu&iacute;mica m&uacute;ltiple, alteraciones de la inmunidad, fatiga cr&oacute;nica y fibromialgia.
    </p><p class="article-text">
        Hay estudios que establecen relaciones causales entre el uso de disolventes y el c&aacute;ncer de mama y el c&aacute;ncer de ri&ntilde;&oacute;n; que documentan el incremento de melanomas, c&aacute;ncer de vejiga urinaria entre las mujeres agricultoras en Italia y el aumento de riesgo de c&aacute;ncer de ovario, est&oacute;mago y es&oacute;fago entre mujeres expuestas al benceno, talco contaminado con asbesto, y otros productos en la industria.
    </p><p class="article-text">
        Se ha documentado tambi&eacute;n la relaci&oacute;n entre mujeres que presentan leucemia y su exposici&oacute;n a benceno, y a otros solventes, cloruro de vinilo y pesticidas, empleadas de industrias de proceso de alimentos, industria textil o de la confecci&oacute;n. Se observa un incremento de c&aacute;ncer de pulm&oacute;n entre las mujeres expuestas a asbesto, metales (como ars&eacute;nico, cromo, n&iacute;quel y mercurio), trabajadoras de manufacturas de veh&iacute;culos a motor, servicios de comidas, o cosm&eacute;tica y peluquer&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        La contaminaci&oacute;n qu&iacute;mica afecta tambi&eacute;n de modo diferente dependiendo de la edad de las personas expuestas. El sistema nervioso central es m&aacute;s vulnerable durante el desarrollo embrionario del feto y durante la primera infancia, y tambi&eacute;n durante la decadencia del sistema nervioso en las personas mayores a partir de los 65 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Puesto que las mujeres realizan mayoritariamente las tareas de cuidados de personas peque&ntilde;as y mayores, aunque no enferman ellas, terminan tambi&eacute;n asumiendo las consecuencias de la enfermedad de aquellos a quienes cuidan. 
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos seguir y no terminar, pero se puede seguir profundizando consultando art&iacute;culos y publicaciones, por ejemplo, de Carme Valls.
    </p><p class="article-text">
        En cuarto lugar, las consecuencias de la crisis ecol&oacute;gica y clim&aacute;tica causada directamente por el modelo de producci&oacute;n y consumo suicida impacta, de nuevo, de forma <a href="http://www.un.org/en/development/desa/policy/wess/wess_archive/wess2016/WESS_overview_2016_S.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s dura sobre las m&aacute;s pobres</a>.
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://ethic.es/2017/07/mujeres-cambio-climatico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carmen G&oacute;mez-Cotta</a>&nbsp;recuerda que &ldquo;en el cicl&oacute;n de Bangladesh de 1991, el 90% de 150.000 personas que murieron fueron mujeres. &iquest;La raz&oacute;n? Estaban dentro de sus casas. No las abandonan sin que lo hayan hecho antes ni&ntilde;os y ni&ntilde;as o mayores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Gran parte de la responsabilidad de producir y procesar alimentos y de garantizar el mantenimiento de sus hogares recae sobre las mujeres. Por ello padecen de manera m&aacute;s profunda el impacto del clima extremo, la desaparici&oacute;n del agua, la degradaci&oacute;n de la tierra y los desplazamientos forzosos. Incluso cuando los recursos escasean, son normalmente las mujeres quienes dan de comer en primer lugar a sus maridos e hijos antes que alimentarse a ellas mismas.
    </p><p class="article-text">
        Esta es una peque&ntilde;a muestra de las consecuencias de una forma de producir y consumir que genera beneficios para algunos pero se desentiende de las condiciones que aseguran la posibilidad de vivir vidas dignas para las mayor&iacute;as sociales.
    </p><p class="article-text">
        Estoy segura de que habr&aacute; personas a las que le parezca exagerado pero los datos son tozudos, y reaparecen con insistencia en los an&aacute;lisis y diagn&oacute;sticos de organismos internacionales para nada sospechosos de ecofeminismo radical.
    </p><p class="article-text">
        Es muy importante convertir la producci&oacute;n en una categor&iacute;a ligada al mantenimiento de la vida y no a su destrucci&oacute;n. En un planeta con los l&iacute;mites sobrepasados, esta transformaci&oacute;n obliga a que quienes sobre consumen m&aacute;s de lo que les toca, reduzcan este consumo.
    </p><p class="article-text">
        Obliga tambi&eacute;n a pensar en formas de producir que no envenenen a las personas y a la tierra, eliminar la obsolescencia programada, promover una cultura de la suficiencia digna y a poner la justicia y el reparto de la riqueza en el centro de la pol&iacute;tica y la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La huelga de consumo del pr&oacute;ximo 8M no s&oacute;lo pretende llamar la atenci&oacute;n sobre las consecuencias de la sociedad de consumo sobre las vidas de las mujeres. Pretende hacer ver que esta forma de producir es da&ntilde;ina para el conjunto de la vida y, por ello, puede y debe ser radicalmente transformada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yayo Herrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/huelga-feminista-consumo_129_2242401.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Mar 2018 20:01:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué la huelga feminista es también una huelga de consumo?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Huelga feminista,8M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un diálogo abierto, necesario y urgente para Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/dialogo-abierto-necesario-urgente-madrid_129_3005515.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e426fa6-ab2e-4f43-946b-5b2c1cb29902_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un diálogo abierto, necesario y urgente para Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las ciudades tienen hoy importantes problemas estructurales que las hacen especialmente vulnerables, pero también son espacios de una creatividad y generación de alternativas muy potente</p><p class="subtitle">Por más que respetemos y admiremos a quien nos representa, es muy pobre políticamente afrontar procesos de primarias sin debatir los proyectos políticos, sin compartir los diagnósticos que los justifican</p></div><p class="article-text">
        En 2012, el hurac&aacute;n Sandy dejaba a oscuras Manhattan. Solo permanec&iacute;a completamente iluminada la torre de Goldman Sachs.
    </p><p class="article-text">
        El suceso no pasar&iacute;a de la pura an&eacute;cdota si no fuese por dos cuestiones b&aacute;sicas. Es una buena met&aacute;fora de la vulnerabilidad de las ciudades ante los riesgos que comporta la combinaci&oacute;n de cambio clim&aacute;tico, declive de energ&iacute;a y materiales y desigualdad creciente. En segundo lugar, es la prueba material de que el poder econ&oacute;mico se est&aacute; adaptando y blinda sus intereses ante un contexto incierto, mientras asistimos a una exasperante y lenta reacci&oacute;n por parte de quienes tienen la obligaci&oacute;n de proteger el inter&eacute;s com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los datos que proporciona la mejor informaci&oacute;n cient&iacute;fica disponible nos hablan de escenarios de futuro sombr&iacute;os, a no ser que acometamos procesos urgentes de transformaci&oacute;n econ&oacute;mica, social, pol&iacute;tica y cultural que se orienten a la sostenibilidad y a la protecci&oacute;n de las personas, sobre todo las m&aacute;s empobrecidas y vulnerabilizadas. 
    </p><p class="article-text">
        Las ciudades tienen hoy importantes problemas estructurales que las hacen especialmente vulnerables. Son important&iacute;simos sumideros de recursos y bienes que proceden de la desposesi&oacute;n del medio rural o de los pa&iacute;ses de la periferia. A la vez, son absolutamente dependientes del exterior en el plano material -alimentos, agua, energ&iacute;a y materiales&ndash; , generadoras de cantidades ingentes de residuos y constituyen la parte del le&oacute;n de las emisiones de gases de efecto invernadero.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n son territorios vulnerables en el plano humano. El urbanismo, con frecuencia, est&aacute; orientado a la acumulaci&oacute;n de capital y a mantener sue&ntilde;os de crecimiento y dinamismo econ&oacute;mico que, en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas -y hoy tambi&eacute;n-, han estado marcados por la especulaci&oacute;n y la corrupci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Esa concepci&oacute;n de lo urbano organiza el territorio seg&uacute;n los deseos de inversores que no tiene como prioridad el bienestar de las personas y termina agudizando las desigualdades en t&eacute;rminos de clase, de g&eacute;nero, de procedencia o de edad, adem&aacute;s de envenenar el aire que respiramos, crear puestos de trabajo precarios que engrosan las cifras de personas con empleo pero pobres, expulsan a los m&aacute;rgenes a partes de la poblaci&oacute;n que algunos agentes del poder econ&oacute;mico no dudan en calificar de &ldquo;poblaci&oacute;n sobrante&rdquo;, e invisibiliza y desvaloriza la biodiversidad urbana y la vida de otros seres, vegetales y animales, que tienen valor en s&iacute; mismos por ser vida, pero que adem&aacute;s son esenciales para conseguir la adaptaci&oacute;n ante el cambio clim&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Pero las ciudades son tambi&eacute;n espacios de una creatividad y generaci&oacute;n de alternativas muy potente. Hemos conocido un fuerte ciclo de movilizaciones que, no solo se plasmaron en protesta y en iniciativas pol&iacute;ticas y/ electorales, sino que han fortalecido las redes de econom&iacute;a social y solidaria y de huertos urbanos, los espacios de cuidados compartidos y de solidaridad con las m&aacute;s precarias y expulsadas&hellip; Estamos viviendo la emergencia de reflexiones y propuestas que nos muestran que, si bien la ciudad es una parte importante del problema, tambi&eacute;n sabe generar soluciones.
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a necesario abrir un importante debate en torno a la ciudad, sus problemas y sus salidas, en la l&iacute;nea de lo planteado en el manifiesto &ldquo;<a href="https://www.elsaltodiario.com/laplaza/manifiesto-madrid-la-apuesta-municipalista-continua" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Madrid, la apuesta municipalista contin&uacute;a</a>&rdquo;. Hace falta un di&aacute;logo amplio en el que se contraste el conocimiento que ha proporcionado m&aacute;s de dos a&ntilde;os y medio de gobierno, sus indudables logros pero tambi&eacute;n los l&iacute;mites. Es preciso celebrar lo mucho que sali&oacute; bien. Pero tambi&eacute;n es preciso hablar del desencanto; de lo prometido que no se cumpli&oacute;; de los cambios no explicados e inexplicables en los programas que fueron construidos por tanta gente; de la desmovilizaci&oacute;n inducida, de la falta de creatividad e inteligencia colectiva en momentos cr&iacute;ticos; de las dificultades para mirar m&aacute;s all&aacute; de los proyectos especulativos de siempre; de la ausencia de una cultura de cuidados y la emergencia, en algunos momentos, de la vieja, viej&iacute;sima, pol&iacute;tica de bloques y etiquetas; de la falta de transparencia hacia los n&uacute;cleos de activismo, movimientos sociales y bases de los partidos que conformaron la candidatura que sostuvieron una campa&ntilde;a electoral vibrante y bell&iacute;sima, sin precedentes en esta ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Es por ello, que resulta inquietante y triste ver c&oacute;mo, en ocasiones, se encaran los momentos relevantes de las agendas pol&iacute;ticas en las ciudades del cambio sin compartir, sin debatir los retos que tenemos, los que afectan m&aacute;s de lleno a la vida de las personas, y sin establecer las l&iacute;neas b&aacute;sicas de proyectos municipalistas que los encaren de forma decidida.
    </p><p class="article-text">
        Por m&aacute;s que respetemos y admiremos a quien nos representa, es muy pobre pol&iacute;ticamente afrontar procesos de primarias sin debatir los proyectos pol&iacute;ticos, sin compartir los diagn&oacute;sticos que los justifican, ni los prop&oacute;sitos que los inspiran. Es pobre se&ntilde;alar como principal compromiso pol&iacute;tico el que no se va a no poner trabas u obst&aacute;culos a las personas que encabezan esos proyectos. Mantener los gobiernos municipalistas me parece una cuesti&oacute;n capital, pero hay que ayudar a que no queden despojados de la voluntad de cambio radical en los dos sentidos que los hicieron nacer: la rebeld&iacute;a contra un proyecto neoliberal que considera que una ciudad y la gente que vive en ella solo son importantes si generan valor econ&oacute;mico, y la voluntad de construir vidas buenas en com&uacute;n en este entorno de crisis econ&oacute;mica, translimitaci&oacute;n e incertidumbre, en este Antropoceno. 
    </p><p class="article-text">
        Esos fueron los planteamientos llevaron a Ahora Madrid a la alcald&iacute;a. Si las iniciativas pol&iacute;ticas, los &oacute;rganos de direcci&oacute;n y coordinaci&oacute;n de los grupos y partidos que la componen pierden ese latido, se corre el riesgo de evolucionar hacia una opci&oacute;n amable, progre y multicolor (verde, violeta, arco iris&hellip;) que, al eludir y no afrontar los problemas estructurales, termine siendo parte de esos <a href="http://www.sinpermiso.info/textos/el-final-del-neoliberalismo-progresista" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">neoliberalismos progresistas</a> a los que alude Nancy Fraser y se convierta en la autodemostrada evidencia de que, despu&eacute;s del &ldquo;s&iacute; se puede&rdquo;, en realidad, &ldquo;no se pod&iacute;a&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Cuidar, alentar la diversidad y no expulsar de las listas o los &oacute;rganos a las personas que evidencian la contradicci&oacute;n es un seguro de vida para la supervivencia pol&iacute;tica. Arrinconar o invisibilizar a quienes molestan o tensionan es un error enorme que podemos pagar muy caro. En ese sentido, cualquier propuesta centrada en sumar, reconocer la diferencia y el conflicto, no para depurar, sino para incorporarlo y construir an&aacute;lisis y caminos acordes con los problemas que afrontamos, me parece una inmejorable opci&oacute;n. Reconstruir el di&aacute;logo es una tarea urgente en la que todas las partes tendr&aacute;n que hacer importantes esfuerzos. Mientras lo hacemos, que nadie ponga en duda, que los goldman sachs de turno est&aacute;n prepar&aacute;ndose muy bien ante lo que a nosotras todav&iacute;a nos cuesta reconocer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yayo Herrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/dialogo-abierto-necesario-urgente-madrid_129_3005515.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Dec 2017 19:58:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un diálogo abierto, necesario y urgente para Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desigualdad,Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ocupar, habitar, vivir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ocupar-habitar-vivir_129_3369671.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37e6f32b-7f91-4613-b0ec-f05ef7049854_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ocupar, habitar, vivir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Ingobernable retoma la tarea de poner en marcha marcos alternativos centrados en la ética del cuidado y del apoyo mutuo, la justicia y la democracia radical</p></div><p class="article-text">
        Estamos viviendo un momento plagado de tensiones y fracturas. Poco a poco el tel&oacute;n espeso que cubr&iacute;a el saqueo de bienes y la especulaci&oacute;n que denunci&aacute;bamos las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, se pudre. Entre los jirones se desvela la tramoya que sosten&iacute;a la escena: una corrupci&oacute;n estructural como forma pol&iacute;tica m&aacute;s o menos generalizada. Mientras tanto, a este lado del escenario, la vida se ha hecho precaria para muchas personas. Las costuras del r&eacute;gimen van saltando y se manifiesta en incertidumbre e inseguridad en m&uacute;ltiples dimensiones de la vida cotidiana: el acceso a los bienes b&aacute;sicos, la expulsi&oacute;n a los m&aacute;rgenes de la sociedad, la falta de pertenencia y el aislamiento, el miedo&hellip; Ante esta situaci&oacute;n, necesitamos recomponer la vida en com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En una interesant&iacute;sima&nbsp;<a href="http://ctxt.es/es/20170104/Politica/10414/Ada-Colau-Barcelona-vivienda-turismo-municipalismo-Podemos-instituciones-activismo.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevista</a> que le hac&iacute;an en enero de este mismo a&ntilde;o, Ada Colau expon&iacute;a honestamente y sin tapujos que &ldquo;la instituci&oacute;n, que tiene que gestionar lo posible, lo real, lo imperfecto, va asociada a inercias que tienden al conservadurismo, y no a la ruptura. (&hellip;) A m&iacute; me toca gobernar y, por tanto, tomar decisiones cada d&iacute;a, y negociar... Lidiar con la imperfecci&oacute;n&rdquo;. En esta misma entrevista Ada Colau a&ntilde;ad&iacute;a: &ldquo;Necesito que Barcelona est&eacute; m&aacute;s viva que nunca, m&aacute;s exigente que nunca, m&aacute;s movilizada que nunca... No delegando m&aacute;s que nunca. (&hellip;). Como alcaldesa, reconozco al activismo de mi ciudad en el sentido m&aacute;s amplio y plural de la palabra, como un interlocutor principal. Cosa que otros no han hecho. Y considero que es fundamental que en una ciudad haya movilizaci&oacute;n y, como gobierno municipal, le damos el m&aacute;ximo reconocimiento. Pero yo no tengo que representar al activismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n, esta reflexi&oacute;n merece una enorme consideraci&oacute;n. Las personas que vivimos en las llamadas &ldquo;ciudades por el cambio&rdquo; estamos asistiendo a los importantes esfuerzos que se realizan desde la instituci&oacute;n. M&aacute;s all&aacute; de que algunas personas o colectivos les puedan parecer insuficientes, a mi juicio, son innegables las manifiestas mejoras en m&uacute;ltiples &aacute;mbitos de la vida en nuestras ciudades a pesar del poco tiempo transcurrido y de las enormes resistencias externas e internas que en muchas ocasiones son tremendamente violentas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tambi&eacute;n es cierto que los efectos y ritmos de los cambios realizados sobre la vida cotidiana de muchas personas son insuficientes y no alcanzan la escala de lo necesario para afrontar la magnitud de los problemas sociales. Ante esta limitaci&oacute;n estructural, y a la vez que, obviamente, se avanza y profundiza el trabajo que se est&aacute; realizando, sigue siendo necesario que la sociedad est&eacute; activa, no delegue e impulse proyectos e iniciativas que levanten espacios de seguridad vital, acogida, refugio y reconstrucci&oacute;n de la vida en com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La Ingobernable denuncia y cuestiona una sociedad y una econom&iacute;a que consideran los lugares, las personas y los bienes como mercanc&iacute;as, valiosas en la medida en que generen plusval&iacute;as, independientemente de si esas operaciones mejoran, o no, las condiciones de vida de las mayor&iacute;as sociales. A partir de la ocupaci&oacute;n del inmueble se visibiliza el sinsentido de los inmuebles que se deterioran, mientras hay carencia de lugares en los que poder construir cultura comunitaria y autoorganizada.&nbsp;Se denuncia la existencia de propiedad sin uso social.
    </p><p class="article-text">
        La Ingobernable tiene la legitimidad de una institucionalidad rebelde que trata de estimular formas de racionalidad que favorezcan relaciones mutuamente sustentadoras entre seres humanos y con el territorio. Naci&oacute; recuperando, habitando y cuidando otros espacios urbanos abandonados que se transformaron en los sucesivos centros sociales; conoci&oacute; despu&eacute;s la experiencia de existir sin techo y vuelve ahora a ocupar otro espacio abandonado que se revaloriza al habitarlo.
    </p><p class="article-text">
        La Ingobernable retoma, otra vez bajo techo, la tarea de poner en marcha marcos alternativos centrados en la &eacute;tica del cuidado y del apoyo mutuo, la justicia, la democracia radical y la cooperaci&oacute;n que involucren a todas las personas, tanto en el terreno de los derechos como en el de las obligaciones.
    </p><p class="article-text">
        En las comunidades de proximidad, en las que se viven los malestares y bienestares diarios, se construyen redes que permiten la resiliencia en momentos de extrema dificultad. Estamos obligados a reinventar una vida en com&uacute;n asentada en la conciencia de nuestra condici&oacute;n humana, ecodependiente e interdependiente, que tenga como principal prop&oacute;sito crear seguridad para las personas. Recreando y articul&aacute;ndonos en torno a la l&oacute;gica de lo com&uacute;n y de lo p&uacute;blico, podemos repensar qu&eacute; significa estar a salvo, qu&eacute; es una sociedad que refugia, c&oacute;mo construimos espacios seguros. La cuesti&oacute;n central es hacernos cargo de los l&iacute;mites y la vulnerabilidad como condiciones inherentes de lo vivo.
    </p><p class="article-text">
        La magnitud de los retos que nos va a tocar afrontar en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os es enorme. Es obvio que la tarea pendiente en los planos te&oacute;ricos, conceptuales, t&eacute;cnicos, pol&iacute;ticos y culturales es ingente y, por ello, el conocimiento acumulado no se puede desaprovechar. En las experiencias de la econom&iacute;a social y solidaria, de las formas de solidaridad y autoorganizaci&oacute;n ante la desposesi&oacute;n m&aacute;s brutal, en las nuevas formas de organizaci&oacute;n en defensa de los derechos laborales, en las redes en las que se organizan las personas migrantes, en las experiencias agroecol&oacute;gicas, en la autoorganizaci&oacute;n,&hellip; En definitiva, en el conocimiento complejo generado en los m&aacute;rgenes del sistema es donde tambi&eacute;n se crean verdaderos faros que iluminan las transformaciones sociales inaplazables que tratan de encarar los proyectos municipalistas.
    </p><p class="article-text">
        El dif&iacute;cil, pero necesario, equilibrio entre la instituci&oacute;n municipal y las iniciativas autoorganizadas que se construyen fuera requiere un considerable ejercicio de creatividad, di&aacute;logo y reconocimiento mutuo que es responsabilidad de todos los agentes. Un esfuerzo que, a mi juicio, puede ser muy f&eacute;rtil en la tarea de retejer lazos de convivencia en el marco de la ciudad. Por todas estas razones nos sentimos orgullosas de todo lo que significa La Ingobernable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yayo Herrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ocupar-habitar-vivir_129_3369671.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 May 2017 18:27:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ocupar, habitar, vivir]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[La Ingobernable,Madrid,Ada Colau]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Acción Ecológica: Defender palmo a palmo la vida en Ecuador]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/accion-ecologica-defender-palmo-ecuador_132_3631590.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/db1432d9-6f15-46dc-adb3-10d35b5f681d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Acción Ecológica: Defender palmo a palmo la vida en Ecuador"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Al gobierno ecuatoriano el ecologismo crítico le molesta porque le recuerda lo que no pudo cumplir. Pero Correa debe aprender a no subestimar la fuerza y la solidaridad internacional del movimiento ecologista y de la justicia ambiental.</p><p class="subtitle">La incapacidad para huir de la narrativa del crecimiento económico permanente ha imposibilitado avanzar hacia un post-extractivismo, acrecentando los conflictos por los recursos.</p></div><p class="article-text">
        Acci&oacute;n Ecol&oacute;gica es una organizaci&oacute;n ecuatoriana de reconocido prestigio internacional, querida y respetada por un historial de 30 a&ntilde;os de trabajo en defensa de la naturaleza y los derechos humanos, sobre todo los de los pueblos m&aacute;s vulnerados. A finales de 2016 el gobierno de Rafael Correa inici&oacute; los tr&aacute;mites administrativos para su disoluci&oacute;n. Entre los argumentos oficiales para decretar el cierre se esgrim&iacute;a que Acci&oacute;n Ecol&oacute;gica se <a href="http://www.accionecologica.org/images/2005/boleta-de-_notificacion-de_-cierre-de-AE.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desv&iacute;a de los fines y objetivos</a> para los que fue constitu&iacute;da o que Acci&oacute;n Ecol&oacute;gica <a href="http://www.accionecologica.org/images/2005/solicitud_de_extincion_del_Ministerio_del_Interior_al_MAE.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se dedica a denunciar los impactos que el extractivismo</a> tiene en Ecuador. Faltar&iacute;a m&aacute;s. Precisamente es esa una actividad que encaja perfectamente en el objetivo para el que fue creada, como se puede comprobar en sus <a href="http://www.accionecologica.org/images/2005/ESTATUTO_CODIFICADO_13082014.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estatutos</a>: la defensa de la naturaleza. Por tanto la notificaci&oacute;n de cierre es rid&iacute;cula y trata in&uacute;tilmente de esconder una clara acci&oacute;n pol&iacute;tica de represi&oacute;n, silenciamiento de la disidencia e intento de domesticaci&oacute;n de aquellos que se rebelan cuando los principios constituyentes son violados.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, Acci&oacute;n Ecol&oacute;gica no est&aacute; sola y su empe&ntilde;o y resistencia, combinada con el apoyo y presi&oacute;n solidaria dentro y fuera de Ecuador ha terminado forzando que el Ministerio del Ambiente <a href="http://www.elcomercio.com/video/ministeriodelambiente-resolucion-ministeriodelinterior-disolucion-accionecologica.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rechace</a> la pretensi&oacute;n del gobierno. Sin embargo, no es posible bajar la guardia. No se trata de un capricho coyuntural de Correa, sino que, mientras el modelo econ&oacute;mico que se persiga sea el que se basa en el extractivismo y la expulsi&oacute;n de personas, el trabajo de Acci&oacute;n Ecol&oacute;gica o de organizaciones afines, seguir&aacute; siendo inc&oacute;modo, molesto e inevitablemente confrontativo.
    </p><p class="article-text">
         Acci&oacute;n Ecol&oacute;gica se ha significado en la defensa de los pueblos originarios y, en concreto, en la del pueblo Shuar, que desde hace a&ntilde;os est&aacute; viendo amenazada sus superviviencia en el sur del pa&iacute;s por la actividad de empresas mineras y petroleras. El avance del extractivismo en esa zona conlleva un acaparamiento y contaminaci&oacute;n de tierras y agua que son una sentencia de muerte para esta comunidad, que vive en &iacute;ntima relaci&oacute;n con los bosque y los territorios ancestrales que habita. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os han muerto tres dirigentes Shuar, en unos acontecimientos no esclarecidos hasta la fecha y sin que se hayan encontrado culpables.
    </p><p class="article-text">
         Actualmente en la provincia de Morona Santiago el pueblo Shuar intenta resistir a los ataques del gobierno, que les ha expulsado de sus tierras ancestrales para permitir un mega-proyecto de miner&iacute;a de cobre a cielo abierto de la empresa china Explorcobres S.A., con una escalada de tensi&oacute;n en las &uacute;ltimas semanas que ha devenido en unos lamentables enfrentamientos con la polic&iacute;a <a href="http://www.elcomercio.com/actualidad/gobierno-decretara-excepcion-moronasantiago-policia.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con final tr&aacute;gico</a>. El proyecto se encuentra en fase exploratoria y avanza a buen ritmo sin consulta previa ni consentimiento de parte de las comunidades afectadas, cuyos recursos legales y alegaciones son sistematicamente ignoradas por el gobierno.
    </p><p class="article-text">
         Es importante resaltar que Ecuador se encuentra inmerso en pleno per&iacute;odo pre-electoral; a mediados de febrero el pais andino eligir&aacute; un nuevo presidente y el candidato oficialista lidera los sondeos. Es patente el nerviosismo porque proyectos mineros como el mencionado, salgan adelante. Y para ello el gobierno no est&aacute; escatimando medios: ha procedido a una absoluta militarizaci&oacute;n de la zona, decretando el <a href="http://www.accionecologica.org/editoriales/sosaccionecologica/2166-2017-01-10-02-30-14" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estado de excepci&oacute;n</a>, que suspende derechos, intimida a la poblaci&oacute;n local, realiza allanamientos colectivos y efect&uacute;a detenciones arbitrarias. Se suceden las <a href="https://www.youtube.com/watch?v=54AR5wt_4d4&amp;index=1&amp;list=FLDyi2oEwuIIMGXH6E0Yg4iQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denuncias</a> de campesinos por violaciones de los derechos humanos. Todo con tal de tranquilizar a los inversores. Es muy significativo que el gobierno chino <a href="http://www.larepublica.ec/blog/politica/2016/12/16/china-preocupada-por-ataques-en-minera-de-morona-santiago/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">haya mostrado su preocupaci&oacute;n</a><a href="http://www.larepublica.ec/blog/politica/2016/12/16/china-preocupada-por-ataques-en-minera-de-morona-santiago/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>por los enfrentamientos y haya agradecido al gobierno de Correa su r&aacute;pida respuesta para controlar la situaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
         Acci&oacute;n Ecol&oacute;gica ha brindado apoyo y asesoramiento al pueblo Shuar durante a&ntilde;os, en relaci&oacute;n a los impactos ecol&oacute;gicos del extractivismo minero y su afecci&oacute;n a los derechos humanos. Por tanto el cierre de Acci&oacute;n Ecol&oacute;gica es un castigo del gobierno, una represi&oacute;n en toda regla del ecologismo m&aacute;s pol&iacute;tico; aquel que da voz a las comunidades, a los &ldquo;ecologistas pobres&rdquo;, como dir&iacute;a Martinez Alier, que siendo los que viven en mayor armon&iacute;a con su medio, son los m&aacute;s castigados por un modelo de desarrollo que les ignora y aniquila.
    </p><p class="article-text">
         Ecuador no es una excepci&oacute;n al patr&oacute;n al que durante los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os en mayor o menor medida se han ajustado los diferentes gobiernos de la izquierda latinoamericana: poner cierto freno a las reformas neoliberales, renegociar contratos con las empresas transnacionales para retomar el control de la econom&iacute;a, aumentar los ingresos p&uacute;blicos a trav&eacute;s del extractivismo, y usar parte de sus excedentes en cubrir programas sociales, conseguiendo as&iacute; reducir la brecha social, ganando de paso legitimidad popular. La posibilidad de repensar los modelos de desarrollo, derivada de una nueva cosmovisi&oacute;n que colocaba a las personas y a la naturaleza en el centro, se ha quedado meramente por tanto en el plano te&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
         Por ejemplo, la iniciativa ITT-Yasun&iacute;, que pretend&iacute;a dejar de explotar un bloque petrolero en el subsuelo amaz&oacute;nico a cambio del pago, en forma de devoluci&oacute;n de deuda ecol&oacute;gica, de la mitad de los ingresos que generar&iacute;a su extracci&oacute;n, termin&oacute; en fracaso. Surgida de la sociedad civil -<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Iniciativa_Yasun%C3%AD-ITT" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con la participaci&oacute;n fundamental de Acci&oacute;n Ecol&oacute;gica</a>-, la iniciativa fue adoptada por el gobierno ecuatoriano en 2007. Sin embargo, la amenaza extractivista siempre plane&oacute; sobre el proyecto y, escud&aacute;ndose en el tibio apoyo internacional (que, por otro lado, ciertamente fue muy escaso), Correa autoriz&oacute; finalmente en 2013 la explotaci&oacute;n de estos campos. En un marco m&aacute;s amplio, mientras la Constituci&oacute;n de Montecristi (2008) incluy&oacute; un r&eacute;gimen del Buen Vivir (Sumak kawsay), que abordaba elementos como la convivencia social, la inclusi&oacute;n y la equidad, la biodiversidad, el cambio clim&aacute;tico o <a href="http://www.conocimiento.gob.ec/la-constitucion-consagra-los-derechos-de-la-naturaleza/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los derechos de la naturaleza</a>, o el estado plurinacional, al final desarrollo pr&aacute;ctico de estos conceptos se ha visto arrollado por la realpolitik.
    </p><p class="article-text">
        Ello ha resultado no solo en el mantenimiento sino en la profundizaci&oacute;n del mismo modelo productivo exportador, abriendo nuevos campos de operaci&oacute;n minera, petrolera y agroindustrial que junto con empujes similares en otros gobiernos de la regi&oacute;n han extendido la frontera extractiva por toda Latinoam&eacute;rica. Pero es este un modelo que a pesar de los intentos no ha producido una sustancial mejora en la protecci&oacute;n ambiental; la raz&oacute;n esencial es que sigue asimilando desarrollo a un crecimiento conseguido a base de esquilmar la naturaleza, generando un bienestar ef&iacute;mero susceptible al desvanecimiento seg&uacute;n cambien los precios de las materias primas o cambien las correlaciones de fierzas en los mercados internacionales. En lo tocante a la sostenibilidad, al final tenemos lo mismo de manera diferente. Pero dar la espalda a los l&iacute;mites f&iacute;sicos del planeta, no hace que estos desaparezcan. La incapacidad para huir de la narrativa del crecimiento econ&oacute;mico permanente ha imposibilitado avanzar hacia un post-extractivismo, acrecentando los conflictos por los recursos. De hecho el cobre, el mineral que se encuentra en el centro del conflicto con los Shuar, es un buen ejemplo del agotamiento del Planeta. Su inminente <a href="http://crashoil.blogspot.com.es/2010/06/el-problema-del-cobre.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pico de producci&oacute;n</a> ilustra bien el <a href="http://www.energybulletin.net/sites/default/files/Continuously%20Less%20and%20Less.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;peak everything&rdquo;</a> al que nos enfrentamos, y explica los nervios del gobierno chino.
    </p><p class="article-text">
         Tampoco este modelo ha significado un avance de los derechos humanos, ni siquiera concebidos de una forma cl&aacute;sica. En este sentido conviene recordar que no es la primera vez que el presidente ecuatoriano intenta cerrar Acci&oacute;n Ecol&oacute;gica. Ya lo intent&oacute; en 2009 como castigo a las cr&iacute;ticas ecologistas a los planes mineros, aunque dada la magnitud de la respuesta de rechazo popular a esta agresi&oacute;n, tambi&eacute;n tuvo que recular. Acci&oacute;n Ecol&oacute;gica ha reportado en una elocuente <a href="http://www.accionecologica.org/images/stories/ae/infog-SOS-AE-fin-FIN.jpg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">infograf&iacute;a</a> m&aacute;s de un centenar de agresiones sufridas por la organizaci&oacute;n en la &uacute;ltima d&eacute;cada. La variada tipolog&iacute;a incluye difamaci&oacute;n, amenazas, descalificaciones, vigilancia,...Seis de cada diez procedieron del Estado (gobierno, fuerzas del orden, funcionarios,..). Cabe destacar adem&aacute;s que la gran mayor&iacute;a de estas agresiones se realizaron contra mujeres de la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
         Pero Ecuador no solo ha continuado por la senda extractivista, vaciando progresivamente de contenido el <a href="http://www.accionecologica.org/mineria/acciones-legales/1178-mandato-costituyente-minero" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mandato Minero</a> que acompa&ntilde;&oacute; la Constituci&oacute;n, y que obligaba a acabar con las concesiones mineras que no hubieran tenido procesos de consulta ambiental y a pueblos y nacionalidades ind&iacute;genas. Tambi&eacute;n acaba de firmar un Tratado de Libre Comercio con la UE que confiere <a href="http://www.accionecologica.org/editoriales/1981-2016-11-09-17-38-48" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grandes ventajas</a> al agronegocio y da&ntilde;ar&aacute; a los peque&ntilde;os productores campesinos. 
    </p><p class="article-text">
         Ecuador se aleja as&iacute; de la defensa de los Derechos de la Naturaleza con los que un dia coquete&oacute;. Y en este rumbo, el ecologismo cr&iacute;tico le molesta. Quiz&aacute;s porque le recuerda lo que no pudo cumplir. A ver si de una vez por todas el gobierno de Correa entiende que no debe subestimar la fuerza y la solidaridad internacional del movimiento ecologista y de la justicia ambiental. Necesitamos a Acci&oacute;n Ecol&oacute;gica y volveremos a alzar nuestras voces cuando sea necesario para que siga abierta. Quitar la personalidad jur&iacute;dica a una organizaci&oacute;n dificulta obviamente su actividad y es un atropello, pero la legitimidad, la raz&oacute;n, la verdad y la justicia que hay detr&aacute;s de cualquier acto, no te la da ni te la quita quien precisamente vulnera los principios constituyentes que un d&iacute;a un pueblo adopt&oacute; para organizar la vida en com&uacute;n. Acci&oacute;n Ecol&oacute;gica tiene legitimidad para seguir adelante con su trabajo y es una referencia indiscutible para nosotros y nosotras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yayo Herrero, Samuel Martín-Sosa Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/accion-ecologica-defender-palmo-ecuador_132_3631590.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Jan 2017 19:43:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Acción Ecológica: Defender palmo a palmo la vida en Ecuador]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Todas somos Mujeres Rumbo a Gaza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/todas-mujeres-rumbo-gaza_132_3831003.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Mujeres de diferentes lugares y culturas viajan en estos momentos hacia Gaza con un propósito común: solidarizarse con el pueblo palestino y, en particular, con sus mujeres</p></div><p class="article-text">
        En estos momentos, un barco tripulado por mujeres parte desde Barcelona hacia Gaza. En &eacute;l, viajan mujeres de diferentes lugares y culturas con un prop&oacute;sito com&uacute;n: solidarizarse con el pueblo palestino y, en particular, con sus mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Gaza es uno de los lugares en los que hoy se visibiliza con mayor crudeza el fascismo territorial. El brutal bloqueo israel&iacute; es una evidencia de la degeneraci&oacute;n a la que pueden llegar quienes dominan. Las personas que habitan Gaza son una referencia de resistencia y empe&ntilde;o en sobrevivir.
    </p><p class="article-text">
        En nuestro mundo son m&aacute;s visibles los ataques, las bombas, las grandes negociaciones, la pol&iacute;tica de las instituciones&hellip; Todas aquellas acciones que tienen reflejo en el espacio p&uacute;blico y que son de protagonismo mayoritariamente masculino. Sin embargo, para resistir, hay que hacer otra pol&iacute;tica, la de la vida cotidiana, que permite mantener d&iacute;a a d&iacute;a la existencia: alimentar cuando no hay alimentos, dar de beber cuando todo el mundo tiene sed, dignificar la vida proporcionando una camisita limpia, curar o barrer escombros. Esa ha sido tarea de mujeres, no porque sea una responsabilidad exclusiva de mujeres, sino porque en las sociedades patriarcales, los hombres, se desentienden de ellas. 
    </p><p class="article-text">
        La resistencia de cualquier pueblo ante los bloqueos y la tiran&iacute;a no puede entenderse, no puede darse, sin que haya quienes regeneran la vida todos los d&iacute;as. Y eso lo hacen mujeres casi en solitario, de forma injusta, porque sobrevivir es un trabajo cotidiano que deber&iacute;a ser obligado para todas y todos.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, me parece tan hermoso e importante que estas mujeres viajen de Barcelona a Gaza, apuntando con un chorro de luz a quienes, con dobles jornadas de trabajo y triples dosis de sometimiento, tienen fuerza, conocimiento y talento para multiplicar cotidianamente la dignidad y la vida.
    </p><p class="article-text">
        No ser&aacute; extra&ntilde;o que el barco, en su derrotero, se encuentre con fr&aacute;giles cascarones que tratan de cruzar el Mediterr&aacute;neo, ese mar maltratado que se va convirtiendo en una fosa repleta de sue&ntilde;os de supervivencia rotos y de restos sucios de una civilizaci&oacute;n perdida que cree que progresa cuando mata, destruye, contamina y ensucia. Pero tambi&eacute;n se encontrar&aacute; con otras flotillas, las que tratan de crear cordones de seguridad y de rescatar a las personas que huyen de la sequ&iacute;a de sus territorios y de guerras atroces, en las que el saqueo de los recursos y el negocio de las armas pasan por encima de las vidas y de los derechos como una apisonadora.
    </p><p class="article-text">
        La misi&oacute;n es agujerear las vallas que impiden el paso de las personas pero facilitan el de las mercanc&iacute;as, los minerales o el de quienes se lucran con el expolio. La misi&oacute;n es abrir agujeros en los muros f&iacute;sicos, pero tambi&eacute;n en los simb&oacute;licos que impiden que la solidaridad inunde las conciencias y desencadene un movimiento imparable que mantenga a flote a una humanidad que naufraga.
    </p><p class="article-text">
        El barco de Mujeres Rumbo a Gaza sale dispuesto a demoler muros y a poner el foco en lo importante. Amigas, tened claro que muchas m&aacute;s mujeres queremos ser remo, viento, vela, motor, salvavidas y ola. Estamos con todas las mujeres de Gaza y con vosotras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yayo Herrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/todas-mujeres-rumbo-gaza_132_3831003.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Sep 2016 18:39:17 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Todas somos Mujeres Rumbo a Gaza]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más sobre títeres y miedo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/titeres-miedo_129_4195332.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"No es un delito esa representación, como no son un delito muchos de los lamentables y violentos dibujos animados, películas o anuncios publicitarios que niños y niñas ven durante horas en la televisión, aunque a mí me parezcan extremadamente dañinos", señala la autora</p></div><p class="article-text">
        At&oacute;nita asisto al &uacute;ltimo esperpento madrile&ntilde;o centrado en la obra de t&iacute;teres que ha terminado con el encarcelamiento de los titiriteros.
    </p><p class="article-text">
        En la pol&eacute;mica y debate abiertos se discute si la obra enaltec&iacute;a el terrorismo y si era adecuada para p&uacute;blico infantil. Con respecto al primer tema, antes de opinar, es interesante <a href="http://www.eldiario.es/politica/Gora-Alka-ETA-titiriteros-intentaba-teatralizar_0_481901970.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">leer el resumen del guion de la obra publicada en eldiario.es</a> para saber por qu&eacute; aparec&iacute;a esa pancarta en la obra. Podr&aacute; gustar m&aacute;s o menos el hilo argumental, pero es obvio que no se enaltec&iacute;a la violencia terrorista, sino que los mu&ntilde;ecos que mostraban la pancarta representaban a polic&iacute;as que trataban de incriminar a otro de los mu&ntilde;ecos como terrorista.
    </p><p class="article-text">
        Si tuviesen que ser detenidos los actores y directores de cine y teatro que han representado alguna escena en la que un personaje defiende la violencia, el robo o el terror, nos encontrar&iacute;amos con las prisiones llenas de gente del mundo de la escena.
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; no me gustan las vi&ntilde;etas de Charlie Hebdo. Me parecen irrespetuosas, insultantes para las personas con creencias isl&aacute;micas y prescindibles. Es posible que tampoco me gustase la obra de t&iacute;teres objeto de la discordia, pero desde luego, creo en una sociedad en la que una persona pueda dibujar, escribir o representar la cr&iacute;tica social que crea que debe hacer. No es un delito esa representaci&oacute;n, como no son un delito muchos de los lamentables y violentos dibujos animados, pel&iacute;culas o anuncios publicitarios que ni&ntilde;os y ni&ntilde;as ven durante horas en la televisi&oacute;n, aunque a m&iacute; me parezcan extremadamente da&ntilde;inos y me pudiese encantar que no existiesen. Por eso, me parecen atroces y criminales los atentados contra Charlie Hebdo y me da verg&uuml;enza vivir en un pa&iacute;s en el que dos titiriteros est&eacute;n en la c&aacute;rcel porque sus malvados mu&ntilde;ecos quer&iacute;an acusar falsamente de terrorista a otro mu&ntilde;eco. Si no fuese por el drama del encarcelamiento, ser&iacute;a para hacer el guion de una comedia tontorrona de enredo.
    </p><p class="article-text">
        El segundo tema es el de si la obra es adecuada o no para p&uacute;blico infantil. Leyendo la trama, puede que no lo sea. No s&eacute; si los titiriteros no explicaron el contenido o si las personas responsables de la contrataci&oacute;n no prestaron atenci&oacute;n. A quien le competa, tendr&aacute; que aclarar d&oacute;nde est&aacute; la responsabilidad y si hay que depurarla pero, lo que me parece rid&iacute;culo, pat&eacute;tico y lamentable es que, por un error o negligencia de programaci&oacute;n, dos personas est&eacute;n en la c&aacute;rcel, una concejala y el ayuntamiento denunciados por enaltecimiento del terrorismo y el equipo de Ahora Madrid acogotado y esgrimiendo tibias defensas que no calman al conservadurismo cavern&iacute;cola desatado y llenan de preocupaci&oacute;n y dudas a las personas que pensaban que Madrid comenzaba a cambiar.
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; me preocupa la protecci&oacute;n de los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as en el mundo real. Es una pena que que la representaci&oacute;n de gui&ntilde;ol no se anunciase con &ldquo;dos rombos&rdquo;, pero me parece m&aacute;s grave que la infancia escuche en las noticias que 10.000 menores refugiados han desaparecido y pueden ser v&iacute;ctimas de trata, que vaya &ldquo;naturalizando&rdquo; la aparici&oacute;n cotidiana de ni&ntilde;os ahogados en el Mediterr&aacute;neo, que se acostumbren a ver que otros ni&ntilde;os, como ellos, pierden a sus madres asesinadas por su propio padre, que den al interruptor de la luz y no se encienda porque se la han cortado, que esperen con miedo a que vengan a desahuciarles de sus casas,... De esa realidad, es de la que tenemos que proteger a los ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La apuesta por la protecci&oacute;n y el cuidado de la gente fue la que movi&oacute; a tantas personas a apoyar las candidaturas en Madrid, en Barcelona, en Coru&ntilde;a, en Zaragoza y en tantos sitios. Ahora Madrid manifestaba que quer&iacute;a gobernar para todo el pueblo de Madrid. Gobernar para todo el pueblo, ser el gobierno de toda la ciudadan&iacute;a, significa intentar poner las bases materiales, pol&iacute;ticas y culturales para que todas las personas puedan vivir vidas decentes y, eso implica poner l&iacute;mites a quienes no lo quieren. Gobernar para todas las personas no es hacer las cosas para que todo el mundo est&eacute; contento. Qui&eacute;n roba, especula o expolia, quien sobreacumula o no quiere perder privilegios, no se siente feliz y agradecido cuando los pierde y eso es lo que explica por qu&eacute; se montan estos espect&aacute;culos medi&aacute;ticos a causa de las ocas de la cabalgata de reyes, una flor que lleva la alcaldesa en la mano, una concejala que protest&oacute; en una capilla hace a&ntilde;os o una representaci&oacute;n de t&iacute;teres.
    </p><p class="article-text">
        La dificultad mayor del buen gobierno es bregar con intereses contrapuestos y, en este caso, creo humildemente, que deben priorizarse los intereses y prop&oacute;sitos que alentaron la construcci&oacute;n del proyecto de Ahora Madrid porque fueron definidos para desbancar el lucro como motor social y la corrupci&oacute;n como pr&aacute;ctica institucionalizada y para poder generar din&aacute;micas de vida buena para las mayor&iacute;as sociales.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos meses, Manuela Carmena se incorporaba a la recta final de un proyecto que se hab&iacute;a venido construyendo con mucho esfuerzo durante meses. Muchas personas vibraron de emoci&oacute;n ante el sue&ntilde;o de construir entre todo y todas, y con ella al frente, una ciudad decente y justa, din&aacute;mica y acogedora, esa ciudad de los abrazos y de los cuidados.
    </p><p class="article-text">
        Pero el cuidado, la decencia y la justicia, en un modelo pol&iacute;tico que le declara la guerra al bienestar de las mayor&iacute;as, requiere el coraje, la osad&iacute;a y el valor de afrontar y no rehuirel conflicto. En demasiadas ocasiones vemos miedo, mucho miedo, a lo que digan los medios ultraconservadores, a lo que digan o declaren otros partidos pol&iacute;ticos que aprovechan ese ataque feroz para intentar sacar tajada pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Con todo el respeto, no creo que este conflicto se est&eacute; abordando bien desde el ayuntamiento. Si te equivocas quitando una placa, se repone y se piden disculpas y ya est&aacute; Si una obra est&aacute; mal programada, se establecen responsabilidades y se programa mejor a la siguiente y ya est&aacute;. No tiene, a mi juicio, mayor historia Y si hay que denunciar con m&aacute;s fuerza a quienes pretenden ocultar debajo de las ropas de colores de unos reyes magos o detr&aacute;s del marco cuadrado de un teatrillo de t&iacute;teres pol&eacute;mico lo que presuntamente ha sido una descomunal operaci&oacute;n de corrupci&oacute;n, podredumbre y expolio, pues habr&aacute; que hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        No entiendo la din&aacute;mica amedrentada y defensiva que vemos en el Ayuntamiento de Madrid. Mientras las miradas se extrav&iacute;an en estas pol&eacute;micas perif&eacute;ricas alimentadas por los medios y las redes que cuentan mentiras o verdades a medias, concejales y concejalas que tanto lucharon en diferentes momentos, se defienden torpemente, intentando ser amables y dando mensajes contradictorios. Mientras, los procesos de desposesi&oacute;n, las denuncias de corrupci&oacute;n, expolio, blanqueo y robo que han dejado a tantos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as &ndash; y personas adultas -indefensos y desprotegidos en el mundo real, en su d&iacute;a a d&iacute;a cotidiano, parecen no pasarle factura pol&iacute;tica a sus responsables.
    </p><p class="article-text">
        Confrontar y defenderse pac&iacute;fica, pero firmemente, de quienes quieren que todo siga igual, es un acto de amor por la vida y por las personas. Si queremos construir algo distinto en d&oacute;nde quepamos todas, estamos obligados a abordar ese conflicto. No se entiende el porqu&eacute; de dejarse acorralar por el insulto, la mentira o llas medias verdades de quienes no pueden soportar haber perdido el espacio de privilegio del que tanto beneficio ha sacado.
    </p><p class="article-text">
        Como dec&iacute;a el cantante, &ldquo;los amores cobardes no llegan a amores, ni a historias, se quedan ah&iacute;&rdquo;. Esperemos que esta reivindicaci&oacute;n del amor que empezaba hace unos meses no se quede ah&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yayo Herrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/titeres-miedo_129_4195332.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Feb 2016 19:36:01 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Más sobre títeres y miedo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Tïteres,Madrid,Manuela Carmena]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La casta y la caza. El neocaciquismo del siglo XXI]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/caza-casta-parques-nacionales_132_4526992.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d0e5c18a-29fc-48ab-a494-efa35f9afb9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La casta y la caza. El neocaciquismo del siglo XXI"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los últimos meses, asistimos con preocupación al intento de reforma de la Ley de Parque Nacionales. La ministra Tejerina y el Partido Popular intentaron introducir una enmienda en el Senado que permitiera saltar por encima de la disposición que situaba en el año 2017 el final de las monterías en fincas privadas.</p><p class="subtitle">Detrás del genérico “titulares de derecho” se esconden, por ejemplo, personas como Alberto Alcocer, Alberto Cortina o el naviero Alejandro Aznar, marido de Mónica Oriol, presidenta del Círculo de Empresarios.</p><p class="subtitle">Cuando veo las fotos de Blesa, posando virilmente con el rifle en la mano y con la cebra, el ciervo o el hipopótamo a sus pies, cuando pienso en Granados, u otros como él, colocándose por encima las vísceras sangrientas del animal cazado, no puedo dejar de pensar en que esas imágenes son una buena metáfora del dominio de los nuevos caciques.</p><p class="subtitle">A los pies del cacique están todas esas personas que no son sujeto, ni titulares de derechos, que no merecen seguridad jurídica, económica o alimentaria. No merecen ni que la tierra que pisan esté viva. A los pies de los señoritos, lo que aparece es el conjunto de la vida abatida, humillada, sometida, muerta.</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos meses, asistimos con preocupaci&oacute;n al intento de reforma de la Ley de Parque Nacionales. Se trata de aplicar a los espacios naturales que sobreviven los mismos criterios que han ido arrasando el resto del territorio: la eliminaci&oacute;n de cualquier tipo de traba social, ecol&oacute;gica o humana a la compulsiva obtenci&oacute;n de beneficios y al disfrute privilegiado de quienes poseen fincas dentro de los mismos.
    </p><p class="article-text">
        La vuelta de tuerca se produjo cuando, en el &uacute;ltimo minuto, la ministra Tejerina y el Partido Popular intentaron introducir una enmienda en el Senado que permitiera saltar por encima de la disposici&oacute;n que situaba en el a&ntilde;o 2017 el final de las monter&iacute;as en fincas privadas. La enmienda se&ntilde;alaba que la administraci&oacute;n impulsar&iacute;a &ldquo;acuerdos voluntarios&rdquo; para que los &ldquo;titulares de derechos&rdquo; fueran indemnizados a cambio de renunciar a su actividad cazadora, dejando la puerta abierta a que los grandes latifundistas elijieran libremente entre la caza o la indemnizaci&oacute;n con dinero p&uacute;blico, as&iacute; como a que se mantuvieran otras actividades consideradas incompatibles con un parque nacional. El argumento del Gobierno era la necesidad de velar por la &ldquo;seguridad jur&iacute;dica&rdquo; de los grandes propietarios privados. Detr&aacute;s del gen&eacute;rico &ldquo;titulares de derecho&rdquo; se esconden, por ejemplo, personas como Alberto Alcocer, Alberto Cortina o el naviero Alejandro Aznar, marido de M&oacute;nica Oriol, presidenta del C&iacute;rculo de Empresarios.
    </p><p class="article-text">
        Como bien sabemos por los medios de comunicaci&oacute;n, la caza es una actividad bien valorada por la casta de este pa&iacute;s a la hora de hacer ostentaci&oacute;n de lo conseguido o lo sustra&iacute;do. Agotados de presionar para que se recorten los servicios p&uacute;blicos, cansados de negociar adjudicaciones de obras p&uacute;blicas y donaciones a partidos, extenuados de reunirse con sus abogados para ver c&oacute;mo evitar la ejecuci&oacute;n de la sentencia que les condena a demoler su &uacute;ltima obra ilegal, agobiados de revisar sus cuentas de resultados que, siendo cada vez m&aacute;s altas, cada vez les parecen menos satisfactorias... necesitan relajarse o buscar nuevos negocios, y lo hacen cazando.
    </p><p class="article-text">
        Y si las leyes les impiden cazar, hacen lo mismo que cuando las leyes les impiden construir promociones inmobiliarias o infraestructuras, chasquean los dedos, acuden al conseguidor de turno, utilizan sus contactos, y consiguen que las leyes cambien, los suelos se recalifiquen o las sentencias no se ejecuten. As&iacute; es como se protege a estos &ldquo;titulares de derechos&rdquo; y se les garantiza su &ldquo;seguridad jur&iacute;dica&rdquo;. Es el neocaciquismo del siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        Puede que haya quien piense que el fin de la protecci&oacute;n de los Parques Nacionales no es tan importante si lo comparamos con el desmoronamiento de las instituciones y servicios que garantizan la cohesi&oacute;n social. Pero, &iquest;para qu&eacute; sirve un parque nacional?
    </p><p class="article-text">
        Como ecologista que soy, podr&iacute;a hablar del valor intr&iacute;nseco que tiene lo vivo y de la imposibilidad de vivir sin bosques, sin agua limpia, sin tierra f&eacute;rtil, sin una composici&oacute;n de la atm&oacute;sfera o una temperatura media global compatible con el animal que somos; podr&iacute;a intentar convencer de que sin lo que nuestro planeta produce, nuestra especie y toda su tecnosfera no se pueden mantener; podr&iacute;a tratar de advertir, una vez m&aacute;s, de que nuestro mundo f&iacute;sico se nos cae literalmente a trozos y que no queda mucho tiempo para intentar evitar un colapso que cada vez parece m&aacute;s cercano.
    </p><p class="article-text">
        Pero quiz&aacute;s se entienda mejor para qu&eacute; sirve un parque nacional si sugerimos fijar la atenci&oacute;n no en el parque, sino en lo que hay alrededor de &eacute;l, fuera de  sus l&iacute;mites. Las urbanizaciones de viviendas adosadas de primera, segunda, tercera y hasta en&eacute;sima l&iacute;nea de playa, esas que se pasan vac&iacute;as una media de 340 d&iacute;as al a&ntilde;o, amenazan con tragarse esos pocos kil&oacute;metros de playa que heroicamente resisten en el parque de Do&ntilde;ana; el valor del Parque de Ordesa puede comprenderse si observamos el destrozo de pistas de esqu&iacute; en el Pirineo, de los apartamentos y de las infraestructuras necesarias para llegar a ellos; las Tablas de Daimiel se comprenden cuando miramos los monocultivos que a su alrededor desecan el subsuelo...
    </p><p class="article-text">
        En estas sociedades, en las que los individuos viven bajo la idea ilusa de haberse emancipado de la naturaleza, los parques nacionales, apenas un 0,7% del territorio del estado, son la memoria de la tierra. Son trozos de vida compleja resistiendo a un modelo cultural y econ&oacute;mico que crece como un tumor devorando la tierra viva sin la que, parad&oacute;jicamente, no se puede mantener.
    </p><p class="article-text">
        Los parques nacionales son el testimonio vivo de la incapacidad de las sociedades autodenominadas desarrolladas para convivir y conservar la naturaleza de la que dependen. Su contraste con el paisaje gris de fuera ayuda a comprender qu&eacute; sucede en el territorio cuando a la ambici&oacute;n de los beneficios no se le pone ning&uacute;n freno. Si desaparecen, corremos el riesgo de creer que la pseudonaturaleza que maquilla los parques tem&aacute;ticos y las urbanizaciones, es la tierra viva. Los parques nacionales recuerdan permanentemente que esta forma de entender la econom&iacute;a y la sociedad es suicida.
    </p><p class="article-text">
        Las justificaciones para intentar cambiar la ley de Parques Nacionales ser&aacute;n, probablemente, las de siempre: el desarrollo, el progreso y la generaci&oacute;n de toneladas de puestos de trabajo directos e indirectos. Las mismas que sirvieron para legitimar toda la borrachera urban&iacute;stica que nos ha conducido a este desastre de corrupci&oacute;n, precariedad y cementaci&oacute;n del territorio vivo.
    </p><p class="article-text">
        Cuando veo las fotos de Blesa, posando virilmente con el rifle en la mano y con la cebra, el ciervo o el hipop&oacute;tamo a sus pies, cuando pienso en Granados, u otros como &eacute;l, coloc&aacute;ndose por encima las v&iacute;sceras sangrientas del animal cazado, no puedo dejar de pensar en que esas im&aacute;genes son una buena met&aacute;fora del dominio de los nuevos caciques.
    </p><p class="article-text">
        A sus pies de machos depredadores, no solo est&aacute;n la cebra, el hipop&oacute;tamo, el le&oacute;n o el ciervo muerto, est&aacute;n la familia que no puede pagar la factura de la luz, la mujer que no sabe c&oacute;mo hacer para cuidar a su padre, trabajar empleada y hacerse cargo de sus hijos, el parado, los migrantes sin papeles, las trabajadoras con salario y aun as&iacute; pobres, las y los j&oacute;venes sin futuro que no se pueden quedar en su ciudad... A los pies del cacique est&aacute;n todas esas personas que no son sujeto, ni titulares de derechos, que no merecen seguridad jur&iacute;dica, econ&oacute;mica o alimentaria. No merecen ni que la tierra que pisan est&eacute; viva. A los pies de los se&ntilde;oritos, lo que aparece es el conjunto de la vida abatida, humillada, sometida, muerta.
    </p><p class="article-text">
        Delibes narra en los Santos Inocentes la explosi&oacute;n de la dignidad y la rebeld&iacute;a de Azar&iacute;as, cuando el se&ntilde;orito abate a su milana bonita, s&iacute;mbolo de la libertad y de la vida no humillada. Ojal&aacute; la visi&oacute;n de la vida abatida a los pies de esos indignos ejemplares de nuestra especie, haga brotar a chorros la dignidad, la rebeld&iacute;a y la confianza en construir un mundo que no pise ef&iacute;meramente sobre lo muerto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yayo Herrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/caza-casta-parques-nacionales_132_4526992.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Nov 2014 19:13:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La casta y la caza. El neocaciquismo del siglo XXI]]></media:title>
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